Skip to main content

Cultura

Page 1

Cultura elCaribe, SÁBADO 27 DE JUNIO DE 2020

elcaribe.com.do

Médicos y medicina en abril de 1965

Las epidemas y pandemias en el Caribe

Eladio García, pintor desde niño

Herbert Stern aborda con Thimo Pimentel la experencia de los médicos y el ejercicio de la medicina durante la revolución de 1965. P.2

Wilson Enrique Genao aborda el impacto político, económico y social en la región del Caribe durante los dos últimos siglos. P.6

Desde niño se inclinó por la pintura. Hoy desea montar una escuela para enseñar artes. La mujer es el foco de sus creaciones. P.10

El triunfo de la Muerte, de Pieter Brueghel el Viejo. F.E.

El triunfo de la muerte

pintada de cuerpo entero Grabados y pinturas muestran a médicos con máscaras JOSÉ MERCADER 666mercader@gmail.com

L

os artistas contemporáneos no fueron ajenos a las guerras. Fuese que se incorporaran a las divisiones de voluntarios, ingenuos y patriotas marionetas, o que el azul-amargo se reflejara en sus obras. Con las epidemias ocurrió igual. Muchos artistas no permanecieron indiferentes ante el sufrimiento colectivo porpandemias y otros desastres que afectaron a

la humanidad, porque ellos eran parte de esa realidad. Pero ninguna epidemia mató más que las guerras y la represión como muestra el cuadro de víctimas de las más importantes conflagraciones. Más que los historiadores oficiales y comprados (o vendidos) tenemos constancia de la peste que azotó a Constantinopla en el año 561d.C. durante el dominio del Imperio Bizantino y el reinado de Justiniano. Constantinopla tenía 800,000 habitantes y perdió el 40 %. El sufrimiento de la plaga, o cólera divina, se refleja en la pintura de Nicolás Poussin de 1664 que muestra una calle durante la epidemia.

Comparación Ninguna epidemia ha matado más que las guerras y la represión que han afectado a la humanidad

Grabados y pinturas nos muestran a los galenos medievales con la famosa máscara de pico que siguieron apareciendo como una constante de cálculo algebraico en los carnavales de Venecia. Tanto la máscara como la túnica se le atribuyen a Charles de Lorme, médico de la realeza europea del siglo XVll (1600) y específicamente al servicio del Rey Louis Xlll de Francia y Gastón de Orleans. La túnica se componía de un abrigo revestido de ceras aromáticas, calzón dentro de la bota, camisa dentro del pantalón, sombrero y guantes de piel de cabra, una vara larga para tocar a los enfermos de lejitos. El pico incluía anteojos y medía 15 centímetros relleno de perfumes y dos agujeros al lado de las fosas nasales. Dentro del pico había una mezcla de 55 hierbas, polvo de víbora, canela, mirra y miel para no respirar la peste. Ni la máscara y menos la túnica servían contra el contagio, pero por lo menos con ellos la gente reconocía a los galenos como cuervos y disfrutaban de la última carcajada para morirse de la risa, o de miedo. El azote de la viruela, virus variola, afectó al Nuevo Mundo con la conquista y se sumó a las masacres de los españoles en nombre de Dios y de la Reina. La Peste Negra que ocurrió entre el 1348 al 1353 retornó al polvo a más del 65% de la población de la Península Ibérica (España y Portugal) y a un 60% en la región Toscana de Italia. En total, Europa pasó de 80 millones de habitantes a 30. Aunque tardíamente, para 1562, el gran pintor holandés Pieter Brueghel, el Viejo, realizó un enorme lienzo de 117 x 162 centímetros (alto por largo) titulado “De Trionf van de Dood”, pintado en holandés, o “El triunfo de la muerte” en que se destaca un esqueleto con su guadaña sobre un caballo flaquísimo dirigiendo un ejército y un grupo de soldados huyendo hacia una casa y en un primer plano otro esqueleto conduciendo una carreta llena de cabezas de calavera tirada por otro caballo más flaco que el primero y que Rocinante. Su hijo, de Brueghel, no de Rocinante, Jan Brueghel, hizo una réplica en 1596 y otra en 1628, destinadas a diferentes ciudades como para recordar el desastre y la necesidad de profundizar las investigaciones científicas para que se dejara de lado los menjurjes de los alquimistas y los rezos y ritos religiosos que de nada servían. l CONTINÚA EN LA PÁGINA 3


2

elCaribe, SÁBADO 27 DE JUNIO DE 2020

Cultura

elcaribe.com.do

historia de la medicina

salón de la fauna

Medicina y médicos en abril de 1965

(Parte 2)

E

n la anterior entrega iniciamos el relato del doctor Thimo Pimentel sobre los hechos médicos de la revolución de abril, que continuamos ofreciendo: “Y qué decir de las y los, que aportaron como enfermeras durante las jornadas de sangre…? Hacían de enfermeras unas con saber y otras con querer ser y ayudar, para además hacer comidas, entrar medicamentos, gasolina y hasta armas a la zona., organizar el suministro de comida; tareas audaces como entrenarse en el manejo de las armas y luego impartir instrucción a otros combatientes; tareas diversas de logística como procurar fondos y comida en el interior del país mediante contactos e incursiones fuera de la zona de guerra; servir de correo clandestino, tipificar sangre, organizar a las personas heridas en los hospitales y distribuir documentos, trasladar armas, procurar combustible y enterrar a los muertos; tareas imprescindibles y riesgosas sin las cuales no hubiese sido posible la resistencia. Y la lista es larga y por demás será incompleta….más de una vez en listados que manejo, alguien con pena comenta….”Mi mamá estaba ahí y nadie la menciona.” Como a la vez veo fotos de “heroínas chatarra” tomadas entre siestas de los combates para el figureo, y que después de 50 años las convierten en motivos de leyendas novelescas, sin siquiera haber manipulado arma alguna, ni participado en algún combate. Entre las enfermeras estaban Edith Altagracia Ferreira, en la Clínica Santa Lucía, Mireya Batista, Milagros Concepción, Sagrada Bujosa, Emma Tavares, abogada pero que fundó el Centro para recibir heridos, Chiry y todas las muchas que no menciono Y entre médicos y estudiantes de medicina no dejar fuera a los dres Rivera,dr. García, dr.José Bautista, dr.Edy Joseph, dr.Baez Acosta, dr Cribine (el francés), Osvaldo Marte Durán, mi compañero uasdiano, quien recibiera en 2014 el galardón de “El médico

y la patria “ que le otorgó en 2014 el Colegio Médico Dominicano y a quien exhorto escribir sus memorias ampliando los datos que en este relato esbozo.” Pocas noticias sobre salud en esos momentos, aunque tenemos noticias del Hospital Luis Eduardo Aybar sobre el número de fallecidos que se registraron, de acuerdo a una noticia del diario “La Nación” de fecha 22 de mayo del 1965. Según dicha noticia, en el hospital Aybar se habian atendido mas de 800 heridos, habían recibido 400 fallecidos y habían registrado 90 defunciones en el hospital. La situación en ese centro de salud era caotica por la falta de alimentos, de luz eléctrica, de teléfonos y de sangre. Mencionaba la nota un sacerdote, el padre Marrero quien salió en su carro en medio de la balacera para buscar sangre en el local de la Cruz Roja. Particularmente fuerte fue el ataque sobre el barrio de Gualey, de donde llegaban muchos pacientes. La situacion era tensa en las calles, sobretodo en la zona colonial. Una información mencionaba la posibilidad de trasladar los médicos y pacientes del hospital “Padre Billini” a la maternidad “Nuestra Señora de la Altagracia” que fue rechazada por muchos de los médicos del centro. Esta medida se quiso tomar por la situacion en que se encontraba esa zona. También se reportó el caso de un ataque a los doctores Julio Castillo Vargas y Rafael Peguero. Esta situación motivó una carta de denuncia pública firmada por 49 médicos pertenecientes al hospital Salvador B. Gautier. Otros médicos como el doctor Víctor Perrotta, quien junto a su esposa, se quedaron largas jornadas en el hospital Moscoso Puello. Relatos de médicos como el doctor Ney Arias, quien era el único neurocirujano en el país en aquellos años, quien cruzaba para atender pacientes de uno y otro lado. Y así vemos como los médicos dominicanos siempre han estado presentes cuando la patria los ha solicitado. Sin importar banderías, siempre debemos reconocer a tantos médicos extraordinarios. l DR. HERBERT STERN

Dr. No (DÉCIMA CIBAEÑA) Ei dotoi No e gran amigo De lo malo, de epidemia Sea chiquita o pandemia Pejte o coronaviru Para pici o para virgo Ei no peidona a nadie Mucho meno ai de la calle No vale la Metresilí Que ei Dotoi no dirá sí A donde quiera que vaye.

Joseph Wiseman fue muy malo Pa’ fuñí a James Bond Fue peisonaje jodón Pa cuaiquiera daile un palo Con ei no se hace trato Poique a nadie va a curai Su gran pasión e matai Así lo hizo en Zapata Puso a Brando en cuatro pata Con embojcada fatai. l JOSÉ MERCADER


elCaribe, SÁBADO 27 DE JUNIO DE 2020

Cultura

elcaribe.com.do

3

Carretas cargadas de cadáveres han inspirado a pintores <VIENE DE LA PORTADA

Lady Mary Montagu, inglesa e hija de diplomático con asiento en Constantinopla hizo importantes descubrimientos para contrarrestar la viruela que solo 100 años después se aprovecharon gracias a las investigaciones del científico Edward Jenner. Jenner, con ocho años, vio de cerca la presencia de la viruela cuando vivía en Berkeley (Inglaterra) y se le tuvo que aplicar la variolización, o sea, el método de Montegu que ella trajo de Constantinopla donde era costumbre, en el Imperio Otomano, inocularle el virus para que no lo recibiera de forma mortal. Jenner es considerado el padre de la inmunología. Michel Serre, pintor francés produjo tres obras cuando vio pasar la peste de 1720 por Marseille. En uno de ellos aparece una carreta tal como lo hizo Brueghel, y unos hombres cargándola con cadáveres desde sus literas. “La Peste en Roma” la pintó Jules Elie Delaunay en 1869 cuando todo el sufrimiento cabía en una bota. Juan Valdez Leal realizó dos obras alegóricas a las secuelas de las epidemias. Trabajó el tema de la vanitas, vanidad, y pone de relieve la muerte como ultimo vencedor como en sus pinturas “In ictu oculi” que indica la rapidez con la que llega la muerte y se lleva al ser humano; traducido al cibaeño sería “en lo que petaña un pollo”, y “Finis gloriae mundi”(el fin de las glorias mundanas). Un cuadro de Francisco Goya de un hospital, “El corral de los apestados”, muestra las condiciones de desesperación por la epidemia. De hecho, el pintor enfermó y quedó sordo para amargar su vida y en lo adelante teñir sus cuadros de oscuridad: “Saturno devorando sus hijos”, y las últimas obras de su vida pintadas huyéndole de quienes perseguían las monarquías decadentes y sus cómplices, aunque fueran pintores. Los “caprichos” y “desastres de la guerra” las hizo en su refugio de la Quinta del Sordo. El famoso pintor Tiziano Vecellio murió de la peste y el pintor francés Alexandre Jean- Baptiste Hesse “lo inmortalizó” en un cuadro alegórico como homenaje póstumo. La Muerte tiene una hermana gemela y mientras ella se ocupaba de La Gripe Española de 1918, su hermana se fue a la Primera Guerra Mundial. Sus dos guadañas le dejaron al mundo entre 20 y 50 millones de bajas por contagio y más los 10 millones del balance de la guerra.

La peste en Marseille de Michel Serre.

Edvard Munch autorretrato con la gripe española en 1919.

Pintura mediaval anónima. Médico curando la pesta.

Uno de los grabados de la Danza macabra de Hans Holbein el Joven, 1538. La temática está influida por las epidemias de peste de la Edad Media.

Recreación del Der Doctor Schnabel von Rom del siglo XVll con bozal contra la peste medieval.

Francisco Goya el Corral de los apestados.

De la Gripe Española fue víctima el pintor austríaco Egon Schiele quien pintó un cuadro desgarrador, “La Familia” de 1918, con visión futura de su propia situación. Aparecen en la pintura él, su esposa encinta Edith Harás y su hija. La realidad cruda y cruel es que la niña nunca nació porque Edith murió contagiada. Tres días después su marido, con apenas 28 años de edad, se fue de este mundo. Dejó, eso sí, más de 350 obras. Lo de Edith era como una repetición de lo vivido por la señora Hendrickje Stoffels pintada por Rembrandt en 1654 y contagiada fatalmente por la peste que devastó a Holanda diez años después, en el 1663. Otra de las grandes víctimas de la Gripe Española fue el pintor noruego Edvard Munch conocido mundialmente por su obra “el Grito” que no tiene nada que ver con el anuncio de la llegada de extraterrestres ni la competencia al Montesino de Castellanos para anunciar que cambian dólares. “El Grito” es la expresión de angustia, el reflejo del sufrimiento por la que pasó el pintor que se salvó de chepa. Ese dolor ya lo arrastraba el artista y lo expresa plásticamente en un cuadro, un segundo “grito” o autorretrato y otro en que se ve a su hermanita y, en cama, su agonizante madre víctimas ambas de la tuberculosis. No tuvo igual destino el pintor Gustav Klimt, maestro de Schiele, que no escapó de la Peste Española. El cine lo mató de nuevo representándolo por un actor pretensioso cuya actuación siempre es él mismo y nada que ver con el carácter apacible y humilde de Klimt, amante del desnudo y del sexo. El pintor judeo-alemán Felix Naussbaum (1904-1944) realizó una obra vasta en su corta vida. La epidemia del nazismo lo hizo víctima, junto a su esposa, en Auschwitz. Su obra “El Baile de los Esqueletos” nos

La peste de Justiniano de Nicolas Poussin 1630.

hace recordar, obligatoriamente, el holocausto. Charles Baudelaire, que escribió sobre arte y no se consideró “crítico” describió estas muertes de Leal Valdez y Naussbaum como “esa flaca coqueta de aspecto extravagante”. En la Literatura se recoge la inquietud, como es el caso del libro “La Peste” del francés Albert Camus que salió a la luz en el 1947 y que habla de la solidaridad de varios médicos en la ciudad argelina de Orán que sufrió el rigor de una epidemia de cólera en el año 1849, algo parecido a la labor de los médicos cubanos en el mundo. Cuando en Florencia atacó la peste, Giovanni Boccaccio escribió El Decamerón sobre 3 muchachos y 7 jovencitas que se retiran al campo huyéndole a la epidemia. Allí pasaron días y noches contándose los cien cuentos que contiene la obra sobre temas de amor erótico, inteligencia humana y fortuna. El cine los resumió con mucho menos sazón. La Gripe Asiática (H2N2), de procedencia aviar, dejó bajo tierra en 1957 a más de un millón de personas, pero nadie pintó ni un solo cuadro del drama vivido. En 1968 la Gripe de Hong Kong mató otro millón y tampoco quedó registrado en la plástica ni en los plásticos de moda. El coronavirus o COVID- 19, ha matado en todo el mundo 469,587 terrícolas. El pintor neoyorquino Jorge Rodríguez Gerada ha rendido homenaje a los médicos que arriesgaron sus vidas y que murieron, quizás llevándose de los consejos de que los desinfectantes inyectados curan. Los científicos buscan desesperadamente un remedio, una vacuna sin hacerle caso a los curanderos de Madagascar que dicen sanar el virus con la yerba artemisia, para que no tengamos que encomendarnos a San Roque, patrón de las plagas. l

El baile de los esqueletos de Felix Nussbaum.


4

elCaribe, SÁBADO 27 DE JUNIO DE 2020

Cultura

elcaribe.com.do

Irreverencias y profanaciones de Mark Twain (12): Un bosquejo de familia

PEDRO CONDE STURLA pinchepedro65@yahoo.es

U

no de los personajes inolvidables de “Un bosquejo de familia” —si acaso no lo son todos—, es el negro George, aquel esclavo liberto que había ido a la casa de los Clemens “a limpiar unas ventanas y se quedó casi la mitad de una generación”. Mark Twain dice que “no había nada de común en él” y que era una persona muy apreciada y respetada en toda la comunidad de Hartford. George tenía habilidad para los negocios, era un exitoso apostador y también prestamista (entre muchas otras cosas), y logró hacerse modestamente rico hasta que se hizo rico sin modestia. Durante un período en que los Clemens se establecieron en Europa, dejó el servicio doméstico y consiguió trabajo de camarero en un exclusivo Club. En realidad, más que camarero terminó siendo banquero o mejor dicho usurero (que viene siendo lo mismo), de acuerdo a lo que dice y parece celebrar Mark Twain: “Había estado sirviendo como camarero varios años en el Union League Club, haciendo de banquero para los otros camareros, cuarenta en total, y de su propia raza. Les dejaba dinero al mes a un interés muy alto y como fianza se llevaba la prueba escrita en los cheques de sus futuros salarios donde se incluía la deuda y el interés. También prestaba a hombres blancos de fuera sin otro tipo de fianza más que dos relojes de oro y diamantes. Tenía como un sombrero entero de estas baratijas en la caja fuerte del Club. Los tiempos que corrían eran tiempos de desesperación, el fracaso y la ruina estaban en todas partes, el dolor aparecía en cada rostro; yo no había visto nada igual en mi vida y no he vuelto a verlo desde entonces. Pero el arca de George flotaba serena sobre las aguas turbulentas, sus dientes blancos brillaban a través de su agradable sonrisa de antaño; era una persona próspera y feliz, casi la única así de establecida que conocí en Nueva York”. En ese lugar trabajó hasta el día de su fallecimiento. Y la forma en que Mark Twain maneja este acontecimiento, asociando el dolor que le produce el deceso de George a la pérdida de su hija Susy, es sorprendente y reveladora. Es, sin duda, una muestra de la extraordinaria densidad humana del gran escritor: “Estuvo sirviendo allí hasta su muerte en 1897, manteniendo fielmente una

Mark Twain y su amigo en Quarry Farm, John T. Lewis. F.E.

correspondencia con nuestra familia todo ese tiempo y devolviendo con intereses todo el cariño que los niños sentían por él. Susy dejó este mundo un año antes de que George muriera. Él estuvo cumpliendo sus deberes en el Club hasta la medianoche del 7 de mayo. Fue entonces cuando se empezó a quejar de un dolor en su corazón y se acostó. Lo encontraron muerto a la mañana siguiente. Nosotros vivíamos en Londres por aquel tiempo. Pronto me enteré de lo que había pasado, pero se lo oculté a la familia tanto tiempo como pude, teniendo en cuenta que la medianoche de la pérdida de Susy aún se cernía sobre ellos y habrían sido incapaces de soportar otra pena añadida. Sin embargo, a medida que fueron pasando los meses y no recibíamos ninguna carta de George en respuesta a las suyas, se empezaron a inquietar e iban a escribirle otra vez para preguntarle qué pasaba cuando yo no tuve más remedio que hablar”. Otra de las historias entrañables del pequeño y jugoso libro de Twain concierne al tema de la educación de los sentimientos y el amor y respeto por los animales. De hecho, toca una fibra muy sensible que no deja indiferente a ninguna persona de concepto cuando se pronuncia contra la crueldad y el maltrato que sufren esos seres a los que hemos condenados históricamente a una especie de infierno. Es sobrecogedora la descripción de cómo apaga la vida y el canto de un ave tan inofensiva como inocente. Una que cantaba “desde la inocencia de su co-

razón. Es maravillosa su idea de una educación o pedagogía natural a la que contribuyen tanto los padres como los amigos, libros y maestros, sirvientes, visitantes, perros y gatos, amén de los múltiples sabores y sinsabores de la vida. Eso que llama “El incansable y sempiterno impacto de influencias externas en la construcción de la personalidad”... : “Como ya he indicado, la señora Clemens y yo, y la señorita Foote, la institutriz, éramos los educadores de los niños -unos particularmente conscientes e intencionados, con diferentes grados de eficacia y cada uno dentro de sus posibilidades. Y nuestra labor se veía reforzada por una multitud de involuntarios y accidentales formadores como, por ejemplo, sirvientes, amigos, visitantes, libros, perros, gatos, caballos, vacas, accidentes, viajes, alegrías, penas, mentiras, calumnias, oposiciones, persuasiones, seducciones del bien y del mal, traiciones y fidelidades. El incansable y sempiterno impacto de influencias externas en la construcción de la personalidad, que empiezan su enérgico asalto en la cuna y que solo pueden acabar en la tumba, se sumó a nuestros esfuerzos. Los libros, el hogar, el colegio y el púlpito pueden y deben encargarse de dirigir —es su limitada pero noble y poderosa tarea— mas los numerosos inconscientes educadores hacen el trabajo de verdad, y sobre ellos los responsables superintendentes no tienen mucha supervisión ni autoridad. “La enseñanza consciente es buena y necesaria, y en cientos de ejemplos cum-

ple su propósito, mientras que en cientos de otros fracasa, y si el objetivo se alcanza de alguna manera, es mediante algún otro agente o influencia. Supongo que en una mayoría de casos los cambios se dan en nosotros sin que nos demos cuenta de ellos en el momento, y más adelante en la vida le damos el mérito de ellos si es que es mínimamente creíble, a mamá, al colegio o al púlpito. Pero sé de un caso en el que algo cambió dentro de mí por medio de una influencia externa -ahí donde la enseñanza había fallado—, y yo fui plenamente consciente de esta alteración cuando ocurrió. Y así pues, sé que el hecho de que en más de cincuenta y cinco años no haya lastimado gratuitamente a ninguna criatura muda no se debe a mi hogar, al colegio ni al púlpito, sino a una influencia externa momentánea. Cuando yo era solo un niño, mi madre pedía clemencia para los peces y los pájaros e intentaba persuadirme de que les perdonara sus vidas, pero yo seguía matándolos sin inmutarme. Hasta que un día disparé a un pájaro que estaba posado en un enorme árbol y que, con su cabeza ligeramente inclinada hacia atrás, entonaba una agradecida melodía desde la inocencia de su corazón. El pobre se desplomó, aleteando con delicadeza hasta caer tieso y desolado a mis pies, su canción apagada y su inofensiva vida extinguida. Yo no tenía necesidad de matar a esa inocente criatura, la aniquilé por capricho y sentí entonces todo lo que un asesino siente: la tristeza y el remordimiento cuando el hecho le persigue hasta su casa y él desea que ojalá pudiera volver atrás y así limpiar otra vez sus manos y su alma de las impurezas de una sangre acusadora. Un apartado de mi educación, hasta ese entonces largamente trabajado sin obtener muchos frutos, se cerró por gracia de una única influencia externa y gratuita, y desde entonces ya pudimos quitar el letrero, esconder los libros y las amonestaciones para siempre. “A cambio, yo les insistía a los niños en que no hirieran a los animales, y también les exhortaba a proteger a los más débiles de los más fuertes. Esta enseñanza fue un éxito —y no solo en espíritu, sino también en la práctica—. Cuando Clara era pequeña -tan pequeña como para llevar un zapato del tamaño de una prímula— un día de pronto golpeó con fuerza el suelo con ese mismo zapato, lo arrastró hacia sí como si fuera un rastrillo, y se inclinó para examinar los resultados. Nosotros la interrogamos y ella se explicó: ‘¡La malvada hormiga grande estaba intentando matar a la pequeñita!’. Cabe decir que ninguna de las dos sobrevivió la generosa intervención”. l https://nuevotallerdeletras.blogspot.com/ Amazon.com: Pedro Conde Sturla: Books, Biography, Blog, Audiobooks, Kindle http://www.amazon.com/-/e/B01E60S6Z0.


elCaribe, SÁBADO 27 DE JUNIO DE 2020

Cultura

elcaribe.com.do

5

Apuntes de infraestructura

Volver a Spengler PEDRO DELGADO MALAGÓN

pedrodelgado8@gmail.com

Cada griego tiene un rasgo de Don Quijote, cada romano uno de Sancho Panza; todas sus restantes cualidades desaparecen bajo éstas. OSWALD SPENGLER

E

l historiador y filósofo alemán Oswald Spengler (Blankenburg, 1880; Munich, 1936) nunca imaginó la conmoción que produciría su libro La decadencia de Occidente. El primer volumen circuló en julio de 1918. En abril de 1922 se habían vendido en Alemania 53,000 ejemplares, al mismo tiempo que la imprenta editaba 50,000 copias del segundo tomo. Suceden, en aquellos días, el colapso del imperio germano y el nacimiento de la República de Weimar. Tras la paz obligada de Compiègne (en noviembre de 1918), las percepciones que de sí misma embriagaban a la nación tudesca ruedan por tierra. El ideario de Spengler sitúa el hundimiento de Alemania (y, como secuela, de la cultura occidental) en el contexto de los grandes reveses de la humanidad. En ese curso de marchitez fatal, cíclica, donde las culturas apolínea, egipcia, india, babilónica, china, árabe (o mágica) y occidental (o fáustica) habrían de morir para transformarse luego en civilizaciones, esto es, en culturas fosilizadas. Ya él se interrogaba: “Pero ¿cuál es el momento de la muerte? Las sociedades mueren cuando de culturas, es decir de unidades orgánicas vivas, pasan a ser civilizaciones: es el momento al que ha llegado el Occidente […] Spengler enuncia la historia universal como un pasaje de unidades culturales que acontecen de forma independiente unas de otras. A modo de seres que recorren un camino existencial de cuatro etapas: juventud, crecimiento, florecimiento y decadencia. Semejante al trayecto de un ser vivo, con un inicio y un fin determinados. Schopenhauer había escrito: “No hay una ciencia general de la historia; la historia es el relato insignificante del interminable, pesado y deshilvanado sueño de la humanidad”. A contramano del teórico de la Wille zum Leben, Spengler empuña la historia como algo más allá de una desnuda e indiscreta enumeración de sucesos particulares. Es claramente pesimista la visión filosófica de la historia postulada por

Oswald Spengler. FUENTE EXTERNA.

Spengler: la voluntad de los hombres no puede invertir el curso fatal de los acontecimientos, el desenlace de las cosas. Europa, que desde la Ilustración discierne y sacraliza el mito indetenible del progreso histórico, ahora lo rechaza a través de la doctrina de Spengler. Con todo, La decadencia de Occidente formaliza un retablo ideológico de brillantez inusitada. Acaso perdura como uno de los más regios monumentos de palabras creadas por el hombre. (PDM) La decadencia de Occidente

(El ciclo vital de las culturas; fragmentos del capítulo) OSWALD SPENGLER

L

as culturas son organismos. La historia universal es su biografía. La gran historia de la cultura china o de la cultura antigua es morfológicamente el correlato exacto de la pequeña historia de un individuo, de un animal, de un árbol o de una flor […] Si queremos conocer la forma interna que por doquiera se repite, podemos valernos del método que ha elaborado hace tiempo la morfología comparada de las plantas y los animales. El contenido de toda historia humana se agota en el sino de las culturas particulares, que se suceden unas a otras, que crecen unas junto a otras, que se tocan, se dan sombra y se oprimen unas a otras […] La cultura es el protofenómeno de toda la historia universal, pasada y futura. Esta idea que Goethe descubrió en su “naturaleza viviente” y que le sirvió de base para sus investigaciones morfológicas, debemos aplicarla aquí, en su sentido más exacto, a todas las formaciones de la historia humana, a las que han llegado a perfecta madurez como a las fenecidas en flor, a las muertas a medio desarrollo como a las ahogadas en germen […] Una cultura nace cuando un alma grande despierta de su estado primario y se desprende del eterno infantilismo humano; cuando una forma surge de lo informe […] Una cultura muere cuando esa alma ha realizado la suma de sus posibili-

dades, en forma de pueblos, lenguas, dogmas, artes, estados, ciencias, y torna a sumergirse en la espiritualidad primitiva […] Cuando el término ha sido alcanzado, cuando la idea, la muchedumbre de las posibilidades interiores se ha cumplido y realizado exteriormente, entonces, de pronto, la cultura se anquilosa y muere; su sangre se cuaja, sus fuerzas se agotan; se transforma en civilización […] Toda cultura pasa por los mismos estadios que el individuo, Tiene su niñez, su juventud, su virilidad, su vejez. En el orto del románico y del gótico se manifiesta un alma joven, tímida, henchida de presentimientos. Esta niñez del alma se expresa también, y con muy parecidos tonos, en el dórico de la época homérica, en el arte cristiano primitivo, esto es, arábigo-primitivo, y en las obras del Antiguo Imperio egipcio, que comienza con la cuarta dinastía. Cuando una cultura se acerca al mediodía de su vida, su lenguaje de formas, al fin conquistado, se hace cada vez más viril, más áspero, más continente, más saturado, más convencido y lleno del sentimiento de su propia fuerza, más claro en sus rasgos. En los comienzos, todo es aún vago, confuso, vacilante, lleno a un tiempo de anhelo y de terror pueriles. Considérese la ornamentación de las portadas en las iglesias románico–góticas de Sajonia y del sur de Francia. Piénsese en las catacumbas cristianas, en los vasos de estilo Dipylon. Pero luego, cuando ya el alma tiene conciencia de haber llegado a la plenitud de sus fuerzas plásticas, por ejemplo en la época en que comienza el Imperio Medio, en el tiempo de Justiniano I, de la Contrarreforma, entonces todos los detalles de la expresión aparecen seleccionados, rigurosos, mesurados, llenos de admirable ligereza y como inevitables. Entonces surgen, por doquiera, esos momentos de brillante perfección, en que se producen la cabeza de Amenemhet III, la bóveda de Santa Sofía, los cuadros del Tiziano. Luego vienen ya otras obras más tiernas, casi quebradizas, acariciadas por las suaves melancolías del otoño: la Afrodita de Cnido, los arabescos de los arcos de herradura, el torreón de Dresde, Watteau, Mazan. Por último, en la senectud de la civilización incipiente extínguese el fuego del alma. La fuerza, que declina, se atreve aún, con éxito mediano (es el clasicismo que encontramos en toda cultura moribunda), a acometer una creación magna; el alma piensa otra vez (es el romanticismo) con melancólica añoranza, en su niñez pasada, Al fin, rendida, hastiada y fría, pierde el gozo de vivir y anhela (como en la época romana) alejarse de la luz milenaria y sumergirse de nuevo en la negrura mística de los estadios primitivos, en el seno materno, en la tumba. Los romanos asociaban a sus conceptos de pueritia, adolescencia, juventus, virilitas, senectus, una representación casi matemática. ¿Qué significan esos periodos de cincuenta años que en todas las culturas constituyen el ritmo del acon-

tecer político, espiritual, artístico? ¿Qué significan esos períodos de trescientos años que duran el barroco, el jónico, las grandes matemáticas, la plástica ática, el mosaico, el contrapunto, la mecánica de Galileo? ¿Qué significa esa duración ideal de un milenio que tiene una cultura, comparada con la del individuo, ‘cuya vida dura unos setenta años’? La existencia de todo individuo reproduce, con profunda necesidad, todas las épocas de la cultura a que pertenece. En cada uno de nosotros despierta la vida interior (momento decisivo a partir del cual sabe uno que tiene un yo) en el punto y manera en que antaño despertó el alma de la cultura toda. Cada uno de nosotros, hombres de Occidente, revive de niño, en los ensueños despiertos y en los juegos infantiles, su época gótica, su catedral, su castillo, su leyenda heroica, el Dieu le veut de las Cruzadas y el dolor del mozo Parsifal. Todos los muchachos griegos tuvieron su edad homérica y su Maratón. En el Werther, de Goethe, imagen de una juventud que todo hombre fáustico, pero ningún antiguo, conoce, resurge el tiempo del Petrarca y de los minnesinger. Cuando Goethe bosquejó su primer Fausto, era Parsifal. Cuando terminó la primera parte, era Hamlet. Sólo en la segunda parte fue ya el hombre de mundo del siglo XIX, que comprendía a Byron. La senectud misma de la Antigüedad, esos caprichosos e infecundos siglos del helenismo final, esa “segunda niñez” de una inteligencia cansada y desengañada, puede estudiarse en pequeño en más de uno de los grandes ancianos de la Antigüedad. En Las Bacantes, de Eurípides, se anticipa no poco de aquella vitalidad que luego se manifiesta en la época imperial; en el Timeo, de Platón, puede vislumbrarse algo de aquel sincretismo religioso que aparece en esa misma época imperial. Y el segundo Fausto de Goethe, como el Parsifal de Wagner, nos indican de antemano la forma que ha de tener nuestra alma en los próximos, últimos, siglos creadores […] Llamo ‘correspondientes’ a dos hechos históricos que, cada uno en su cultura, se producen en la misma –relativa– posición y tienen, por lo tanto, una significación exactamente pareja […] Hubiéramos podido citar como correspondientes a Pitágoras y Descartes, a Archytas y Laplace, a Arquímedes y Gauss. Con exacta correspondencia se presenta en todas las culturas su Reforma. su Puritanismo y, sobre todo. el momento en que la cultura pasa a ser civilización […] Todas las grandes creaciones y formas de la religión, del arte, de la política. de la sociedad, de la economía, de la ciencia, en todas las culturas, nacen, llegan a su plenitud y se extinguen en épocas correspondientes […] No hay en el cuadro histórico de una cultura un solo fenómeno de honda significación fisiognómica, cuyo correlato no pueda encontrarse en las demás culturas. En una forma característica y en un punto determinado. l


6

elCaribe, SÁBADO 27 DE JUNIO DE 2020

Cultura

elcaribe.com.do

Historia, epidemia y pandemia en el Caribe (4-4)

WILSON ENRIQUE GENAO Profesor. Investigador del Centro de Estudios Caribeños Pontificia Universidad Católica Madre y Maestra Campus Santo Domingo WilsonGenao@pucmm.edu.do

L

a historia del Caribe en los últimos dos siglos ha estado marcada por epidemias que afectaron la vida política, económica y social de las sociedades caribeñas. Las epidemias de cólera, sarampión, disentería, fiebre amarilla, viruela, difteria, peste, influenza y el COVID-19 en la actualidad han provocado estragos en la región. En Cuba el cólera tuvo un fuerte impacto social y económico. En 1833 se desarrolló una epidemia de cólera que sólo en La Habana causó más de 9, 000 víctimas. En 1850 volvió a entrar el cólera en Cuba y en tres años causó la muerte de aproximadamente 15, 000 personas. Entre 1867 y 1871, otra epidemia de cólera provocó la muerte de 7, 066 personas. En 1912 y 1914 hubo brotes de peste bubónica que afectó La Habana, Santiago de Cuba y Pinar del Río y otro brote en 1914. Hasta el triunfo de la Revolución Cubana hubo brotes en mayor o menor grado de influenza, fiebre amarilla, viruela, difteria y lepra. A partir de 1962 se implementó un Programa Nacional de Inmunizaciones que logró buenos resultados. Sin embargo, en 1981 hubo un brote epidémico de dengue, en 2012 otro de cólera en Manzanillo y en 2014 de chikungunya. Puerto Rico también sufrió las consecuencias de las epidemias. Entre 1804 y

1805 sufrió una epidemia de fiebre amarilla con un alto nivel de mortandad. Pero el cólera será la epidemia más mortífera de las plagas que azotaron el siglo XIX dejando un efecto catastrófico. Entre 1855 y 1856 la epidemia de cólera impactó drásticamente la población. Las cifras oficiales señalan un total de 25,820 fallecidos dentro de una población de 492,452 para 1854. Los esclavos, negros libres, y los pobres fueron los más afectados dadas las condiciones insalubres en que generalmente vivían. El doctor Ramón Emeterio Betances se destacó durante esta epidemia, atendiendo a los enfermos, en especial a los más pobres. En 1860 hubo epidemia de fiebre amarilla y en 1863 de viruela. En 1912 ocurrió un brote de peste bubónica. En 1918 la pandemia de influenza que azotó el mundo provocó la muerte de más de 10, 000 personas en Puerto Rico. Otras enfermedades que han afectado la población han sido la fiebre amarilla, varicela, difteria, lepra y dengue. Haití también sufrió en los últimos dos siglos diversas epidemias con consecuencias catastróficas para su población. El siglo XIX inicia con una epidemia de fiebre amarilla que afectó al ejército que envió Napoleón Bonaparte bajo el mando de Victoire Emmanuel Leclerc. La fiebre amarilla fue un aliado natural de los revolucionarios haitianos en la lucha contra el ejército francés entre 1802 y 1803. En distintos momentos del siglo XIX hubo brotes epidémicos de cólera como ocurrió también en Santa Lucía (1834), Martinica (1835), Jamaica (1850), Bahamas (1852), Nevis (1853), Barbados y en Trinidad en el 1854. Entre 1918 y 1919 se vio afectado por la pandemia de influen-

za. En 1963 sufrió una epidemia de malaria y otra de sarampión en 1966, 1968, 1974, 1975 y 1987. En el 2000 comenzó una epidemia de sarampión y en 2004 una de difteria. En 2010 una epidemia de cólera afectó a cerca de 100 mil personas con una tasa de letalidad cercana al 2%. La República Dominicana no estuvo exenta de los efectos de las epidemias. Hubo brotes de viruela en 1809, 1818 y 1843. El cólera afectó Santo Domingo entre 1863 y 1879 provocando estragos en el país al igual que en otras zonas del Caribe. La disentería fue otra enfermedad que estuvo presente y fue una aliada de las tropas dominicanas en diversas ocasiones. Por ejemplo, en los relatos del cuerpo de sanidad militar española durante el período de la anexión, se reportaron bajas por la disentería. En 1881 regresó la viruela provocando la muerte de 250 personas sólo en la ciudad de Santo Domingo. En 1891 inició un brote de difteria que se convirtió en epidemia, afectando en 1892 la ciudad de Santiago y para finales de ese año a la ciudad de Santo Domingo. A finales del siglo XIX y en los inicios del siglo XX, se reportaron periódicamente casos de disentería que en ocasiones se tornaban en epidemias. Entre 1918 y 1919 la República Dominicana se vio afectada por la pandemia de influenza que provocó la muerte a más de 50 millones de personas a nivel mundial. Las cifras oficiales indican que hasta 1919 en el país se registraron 96,828 personas contagiadas y 1,654 fallecidas. En 1920 la viruela afectó a Barahona. En 1930 se presentó un brote de disentería, al igual que en 1933 en Higüey y 1935 en San Francisco de Macorís. En los últimos 30 años la República Dominicana ha tenido

que enfrentar diversos tipos de enfermedades consideradas como epidémicas. Incluye el brote de cólera que inició en 2010 y que hasta diciembre de 2011 se habían registrado, cerca de 21 mil casos con 371 defunciones. En la actualidad la pandemia del COVID-19 está afectando el Caribe no solo a nivel demográfico, sino también a nivel político, económico y social. Hasta el 25 de junio de 2020 en Cuba había 2,319 casos confirmados y 85 fallecidos. En Haití 5,429 confirmados y 92 fallecidos. En Puerto Rico 1,579 casos confirmados, 5,298 casos probables y 151 fallecidos. En República Dominicana 29,141 casos, 16, 223 recuperados y 698 fallecidos. Esta situación de la pandemia del COVID-19 y luego de hacer un recorrido histórico por las principales epidemias que afectaron el Caribe nos lleva a preguntarnos ¿el impacto social de las grandes epidemias en el pasado puede aportar algunas lecciones a nuestro presente? A pesar de que los contextos históricos y de desarrollo científico son muy diferentes, la experiencia histórica de todas estas epidemias aporta diversas lecciones en torno a los recursos utilizados para combatir la enfermedad y las estrategias de prevención y supervivencia. Además, estas epidemias del pasado nos enseñan que debemos tener cuidado con el uso político de la pandemia, con estigmatizar al otro, con la marea de rumores falsos y a tener cuidado con la capitalización del miedo que generan las epidemias. La historia no es un simple recuerdo del pasado. Ofrece lecciones valiosas y nos recuerda que la observación acertada es vital para garantizar una mejor respuesta. l


SÁBADO 27 DE JUNIO DE 2020

OGM

elcaribe.com.do

Central de Datos

elCaribe,

zona retro Cultura

7

Elecciones de mayo de 1978: Candidatos vicepresidenciales (2) Estos sufragios fueron muy reñidos, tal y como el mismo Balaguer declaró días antes de esas elecciones SERGIA MERCADO • smercado@elcaribe.com.do

E

n esta entrega de hoy concluimos con los perfiles de los candidatos que se postularon a la vicepresidencia de la República para los comicios de mayo de 1978. A continuación reseñamos algunos datos biográficos de estos aspirantes:

Candidato por el Partido de la Liberación Dominicana (PLD)

Esta organización política llevó en su boleta electoral como candidato vicepresidencial al abogado y especialista en derecho laboral Rafael Alburquerque, nacido el 14 de junio de 1940. Hijo de Rafael Alburquerque Zayas-Bazán y Mercedes de Castro de Alburquerque. Se graduó en derecho “Magna Cum Laude”, de la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD), en 1963. Luego realizó un post grado en derecho laboral en La Sorbonne, de París, Francia tras recibir una beca del gobierno del profesor Juan Bosch. Tras el golpe de Estado de este Gobierno, obtuvo un crédito educativo que le permitió culminar sus estudios de doctorado en el país europeo, donde se especializó en derecho de trabajo y seguridad social en 1965. Además, recibió en Francia los diplomados en derecho comparado de nivel uno y dos de la Facultad Internacional de Estrasburgo para el derecho comparado. Asimismo estudió Derecho Internacional Privado en la Academia de Derecho Internacional de la Haya, Holanda. Para el 1970, Alburquerque contrajo nupcias con Martha Montes de Oca, con quien procreó dos hijas, Lisa María y Rachel. Este político fue miembro fundador de la Federación de Estudiantes Dominicanos y secretario de la Asociación Dominicana de Abogados. Inició su carrera política en 1960 e ingresó al Partido Revolucionario Dominicano (PRD), en 1961, en esa organización llegó a ser miembro de su Comité Ejecutivo Nacional y de su Comisión Permanente. Renunció al PRD en 1973, y se marchó con el Profesor Juan Bosch al Partido de la Liberación Dominicana (PLD). Además, impartió clases de derecho laboral en la UASD. Fue presidente de la Unión Internacional de Juventudes Socialistas entre los años 19701972. Y escribió el libro “El Contrato de Trabajo”. Candidato por el Partido Demócrata Popular (PDP)

Fue postulado a la vicepresidencia de la República por esta agrupación política el ingeniero Rafael Portorreal, quien por primera vez competía a un cargo públi-

Rafael Alburquerque, candidato vicepresidencial del PLD. OGM

Carlos J. Jiménez Messón, candidato por el MSN. OGM

co en el país. Este Santiaguero nace el 15 de octubre de 1941, fueron sus padres los señores Rafael A. Portorreal Gómez y Graciela Pérez Ramos. Hizo sus estudios primarios en Valverde Mao y Esperanza, y la secundaria en la escuela George Washington, de ahí pasó a City College a estudiar ingeniería química, en el condado de Manhattan. Portorreal también estudió Arte Dramático y Administración de Empresas, en los Estados Unidos. Ingresó al PDP en 1977, luego de una breve militancia política como secretario de organización de la Agrupación Patriótica Revolucionaria. Estuvo fuera del país por 14 años viviendo en los Estados Unidos, retornó en 1973. Trabajó para grandes firmas dominicanas tales como la General Motors y la Merengue Motors. Fue propietario del taller de mecánica “Centro Automotriz Portaleg”. Candidato por el Partido Comunista Dominicano (PCD)

La persona que acompañó a Narciso Isa Conde como compañero de boletas en las elecciones de mayo de 1978 fue el doctor Pericles Franco Ornes, militante izquierdista desde 1940. Nacido en Santiago en 1921. A los 17 años de edad obtuvo una beca para estudiar medicina en Chile por el Frente Popular Chileno. Estando en aquel país sureño, ingresó en 1940 en el grupo Juventudes Comunistas, un año después fue elegido representante de su curso en la Federación de Estudiantes de la Escuela de Medicina de la Universidad Nacional de Chile. Tras regresar al país en 1942, sin terminar su carrera, formó junto a otros dominicanos un partido marxista-leninista. Años más tarde, a comienzos de 1947 se incorpora a la dirección del Partido Socialista Popular, como se llamaba entonces el PCD. Fruto de sus ideales, pasó la mayor parte del tiempo de una a otra prisión, hasta que en 1950 logra huir a Cuba, pero meses

Rafael Portorreal, candidato vicepresidencial del PDP. OGM

después fue detenido y amenazado de repatriación. Sin embargo, una protesta de cubanos impide su repatriación. Pasado un año, se traslada a Guatemala y allí instala un centro de dirección de su partido, en esa nación trabajó con el gobierno de Jacobo Arbenz, hasta su derrocamiento. Luego de ese evento, Franco Ornes huye a México en 1957 y continúa con sus actividades políticas, en ese país concluye sus estudios universitarios y recibe el título de doctor en medicina en 1958. Posteriormente, lo nombran profesor de fisiología en el Instituto Politécnico Nacional. Para el 1961 viaja otra vez a Cuba, a solicitud de la universidad de la Habana, donde trabajó como docente en las facultades de medicina y fue seleccionado por los estudiantes de ese centro “Profesor Ejemplar del Año”, en dos ocasiones sucesivas. Este dirigente izquierdista aportó a la reorganización de la enseñanza médica y en la formación del Centro Nacional de Investigaciones Científicas, de Cuba. Un después, quiso regresar al país, pero el Conejo de Estado se lo impidió. Finalmente logra ingresar a Santo Domingo a finales de 1965 para reintegrarse al PCD y con el paso del tiempo se fue incorporando al comité central ampliado de la organización. Pericles Franco Ornes fue profesor de fisiología de la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD). Candidato por el Movimiento de Salvación Nacional (MSN)

Carlos J. Jiménez Messón, ocupó el segundo lugar en la boleta electoral de este partido político. Fue un ganadero y abogado de Puerto Plata, nacido el 17 de junio de 1937, hijo de José Alejandro Jiménez y Luisa Messón Beauchamps. Sus estudios primarios los realizó en la escuela José Dubeau y los secundarios en la escuela Normal de Puerto Plata. Obtuvo el título de doctor en derecho, de la Univer-

Pericles Franco Ornes, candidato del PCD. OGM

sidad de Santo Domingo, en 1959. Ocupó funciones importantes en su pueblo natal, como fiscal durante el gobierno del Consejo de Estado, sin embargo renuncia a la misma finalizando la gestión administrativa del profesor Juan Bosch. Fue un activista político durante la tiranía de Trujillo por el Movimiento Revolucionario 14 de Junio, del cual resultó apresado en la cárcel de “La Cuarenta”. Jiménez Messón estuvo exiliado en Puerto Rico en varias ocasiones, donde fue profesor de historia y sociología en la Universidad Católica de Ponce. Mientras estaba en esa Alta Casa de Estudios, colaboró en la edición de la obra “Índice de Legislación de Puerto Rico”. En su primer exilio militó en la organización denominada “Delegación de Ayuda Frente Interno Dominicano”, que enviaba ayuda desde Puerto Rico a las personas que combatían a Trujillo en la clandestinidad. Este abogado escribió un folleto titulado “Las Cosas de Mi País”, cuando se encontraba en aquella isla caribeña. A su regreso al país en 1967, se mantuvo alejado de las actividades políticas hasta 1976, cuando ingresa al MSN, como presidente del comité provincial de Puerto Plata. Dos años después, el 28 de marzo de 1978, esa organización política lo elige en su convención nacional como candidato a la vicepresidencia de la República. Fuera de la política, Jiménez Messón fue vicepresidente del Club Rotario de Puerto Plata, Distrito 406; presidente de la Asociación de Comerciantes Mayoristas de Puerto Plata y de la Asociación de Beisbol de Aficionados. Estuvo casado con Daisy de Messón y procrearon a María, Luisa, Daisy, Carlos José y Milton René. Para la próxima semana estaremos reseñando algunas informaciones que fueron publicadas por la prensa de 1978 sobre las campañas electorales que estos partidos políticos realizaron. Continuará... l


8

elCaribe, SÁBADO 27 DE JUNIO DE 2020

Cultura

elcaribe.com.do

crítica arte LILIAN CARRASCO lilycarrascor@hotmail.com

Know how

E

n estos días de pandemia, el ocio ha despertado nuevos intereses, sobre todo, en el campo de lo sensible. Me he quedado pensando en un concepto que hace tiempo exploré, a través de los estudios de mi esposo para su primer doctorado, y es que el “know how”, pasa a ser un elemento incorporal del fondo de comercio, cuya locución en español es “saber hacer”. En la medida en que nos vamos formando, el “saber hacer”, constituye un elemento de gran impacto, pues se refiere al saber práctico que deviene en el individuo cuando se convierte en objeto de la acción. De modo que la persona, en base a la experiencia, no se detiene ante los conflictos, sino que asume una actitud resiliente que le empodera para la viabilidad de los problemas que se puedan presentar. El “know how”, comprende la construcción de un conocimiento aprendido con el

tiempo, que resulta difícil de transferir, pues es intrínseco a la persona, es como una especie de don con el que se nace y, con el tiempo, se cultiva en base la formación y la experiencia. Se ha intentado transferir el “know how”, condensando la experiencia en lo relativo al manejo de una empresa, concediendo a quien adquiera el fondo las herramientas necesarias sobre el “cómo hacer”. No obstante, en base a mi experiencia, el “know how” representa el ente dinámico, integral, sensible, formado, que goza de inteligencia emocional y que bien pudiera pasar como activo de una empresa a otra. Como en todas las áreas, existe a mi juicio también el “pseudo know how”, formulación que surge de la combinación de la voz “pseudo” que se traduce como “falso” y, ya sabemos que “know how” se traduce como saber hacer, de manera que el conjunto se asume como “falso saber hacer”. Esto se legitima con la acepción adicional que tiene el prefijo en el idioma inglés que, en su traducción al español, se refiere a personas que tienen pretensiones engañosas o aquellos que fingen ser intelectuales y en el fondo solo son un buzón de ego y mediocridad. Continuará. l

crítica cine ETZEL BÁEZ etzelbaez@gmail.com

The Irishman (2 de 2)

I

nnovar en el lenguaje es reservado a directores con un alto sentido para describir espacios dramáticos en los que se puedan crear varias líneas narrativas manteniendo un alto control estético. Las tres líneas narrativas sindicadas por Robert De Niro, Joe Pesci y Al Pacino, cuentan que Pesci como Russell Bufalino es quien gestiona el buen tránsito colaborativo entre la mafia y grandes entidades empresariales, sindicales y del gobierno. Así es como recluta a Frank ´El Irlandés´ Sheeran, interpretado primorosamente por De Niro, a quien le descubre su competencia como sicario y lo coloca al lado del líder sindical Jimmy Hoffa, encarnado por el resplandeciente Pacino. Todos se deben a individuos superiores a ellos a quienes les sirven, tienen cheque en blanco para actuar en sus empresas mafiosas y obtienen total impunidad siempre que se arrodillen a instancias de un esquema de Poder. Los personajes son envueltos en una dinámica de nostalgia, del pasado de una vida de traiciones. Es un elemento importante porque esa añoranza justifica los vaivenes del presente al pasado con maravillosos flashbacks que no boicotean el normal ritmo de un montaje grácil, ligero y renovador del lenguaje. Como el filme tiene

sus dimensiones dramáticas muy cargadas y bien delimitadas, la narrativa elegida fue el formato de crónica, como si El Irlandés estuviera rememorando un diario de vida. Y esto empieza en el inicio con el plano-secuencia de una casa de retiro de ancianos donde él vive, la cámara se acerca y él va contándonos –y así mismo termina con otra secuencia donde les niega la verdad a unos agentes del FBI, pero sí nos la cuenta a nosotros: su vida de aprendiz que asimiló con alto sentido del deber ante la mafia su rol de sicario–. Su crónica de su vida con su visión muestra la visión gansteril de la historia reciente norteamericana mientras Sheeran-De Niro da el pasaje del tiempo envolviendo su historia con los acontecimientos políticos y los gobiernos de Eisenhower, Kennedy, Johnson y hasta llegar a Nixon. La frase “oí que pintas casas” es una fábula sobre la conversión de su vida de veterano de guerra acostumbrado a matar, luego su trabajo como chofer sindicalizado y ladrón de poca monta hasta un golpe de suerte que lo convierte en todo un señor de horca y cuchillo. Pues bien, una de las particularidades que hace del cine un arte único es su capacidad para forjar y experimentar emociones y empatías como si surgieran del fondo de nuestra alma, y no, ¡es el sello del arte! En Netflix. l HHHHH GÉNERO:

drama épico.

DURACIÓN: 209

MINUTOS

H H H H H EXCELENTE | H H H H MUY BUENA H H H BUENA | H H REGULAR | H MALA

el libro vive

obras

FRANK NÚÑEZ fnunez01@gmail.com

Lo racial en la literatura haitiana

G

obernadores del rocío, un clásico de la novela haitiana, autoría de Jacques Roumain, narrador precoz ido a destiempo, junto a Ínsula de caravanas, poemario del escritor contemporáneo Gahston Saint-Fleur, figuran entre las obras que han circulado con más éxito entre los lectores de la actualidad, provenientes del fronterizo vecino Haití. La primera circuló profusamente desde los tiempos de Editora Taller, de José Israel Cuello, y más recientemente por la Fundación Global. Los textos poéticos vienen con la ponderación de reconocidos intelectuales dominicanos. La novela de Roumain relata la vida del campesino haitiano Manuel, que se desarrolla en la aldea FodsRouge, en la que desde niño escucha a los padres invocar a la Virgen de la Altagracia, la misma “Tatica de Higüey”, pero también comentar las creencias de que para obtener riquezas había que hacer pactos con el diablo. Desde la primera línea hasta la última, en Gobernadores del rocío se aprecia un ambiente desolador y angustiante, donde la deforestación, la erosión de los suelos y la desaparición de los ríos tornan a los habitantes en cada vez más pesimistas, fatalistas y desesperanzados. La valoración de la negritud surge en oposición al sistema colonial donde la raza del opresor se promueve como superior a la del oprimido. Mientras Andrés L. Mateo presenta la novela como “una epopeya triste y severa”, la también intelectual Michaelle Ascencio llama a Gobernadores del rocío “la conciencia del abandono”, sentimiento que, asegura, está “presente en la poesía y en la narrativa antillanas desde el día en que los africanos dejaron su tierra, para venir a trabajar como esclavos en las colonias americanas”. Ante ese dolor ancestral, el poeta Saint-Fleur, propone una gran fiesta en toda la isla quisqueyana. Canta que “no habrá fiesta en ningún lugar/ mientras no podamos celebrar/ absolutamente todos/ de Oriente a Occidente/ sepámoslo todos/ no/ no habrá orgasmo/ mientras dure el parto/ la tierra está pariendo/ y solamente juntos/ podemos decidir el fruto/ entre el gozo y el duelo/ entre festejos y sollozos”. ¿Qué les parece? l

Odio a los indiferentes La obra es una recopilación de artículos y discursos de Gramsci inspirados en la lucha contra la apatía o la sumisión a poderes establecidos que coartan la libertad del ciudadano. AUTOR: ANTONIO GRAMSCI EDITORA: ARIEL VENTA: LIBRERÍA CUESTA PRECIO: RD$1,100.00

Pensar en voz alta Las reflexiones que contiene este libro transcurren por territorios conceptuales como la filosofía, la política, el amor o el futuro. AUTOR: MANUEL CRUZ EDITORA: HERDER VENTA: LIBRERÍA CUESTA PRECIO: RD$ 850.00

Eso lo explica todo Estas páginas recorren asuntos importantes de la humanidad: los gérmenes que provocan enfermedades, ¿por qué brilla el sol?, ¿por qué emigran algunas tortugas marinas”, entre otros temas. AUTOR: JOHN BROCKMAN EDITORA: DEUSTO VENTA: LIBRERÍA CUESTA PRECIO: RD$1,450.00


elCaribe, SÁBADO 27 DE JUNIO DE 2020

Cultura

elcaribe.com.do

9

CERTIFICO Y DOY FE

70 temas básicos sobre elecciones RAMÓN DE LA ROSA Y CARPIO ARZOBISPO DE SANTIAGO

Introducción

H

e aquí los 70 temas que ha recogido la Conferencia del Episcopado Dominicano desde la primera vez que tocó el tema de elecciones, en las primeras elecciones libres de 1962. Han pasado 58 años. Desde entonces lo ha tocado en cada elecciones y siempre ha sido necesario. Mi libro “ELECCIONES” los recoge. Puede pedírnoslo al teléfono 809-978-8635. 70 temas básicos, pues, sobre elecciones: 1- Católicos (1962). 2- Gobierno elegido (1966). 3- Obispos en sus diócesis (1974). 4- Convivencia (1974). 5- Responsabilidad (1978). 6- Los obispos (1978). 7- Manipular la Iglesia (1978). 8- Los pobres (1982). 9- El único deseo del pueblo (1982). 10- Seis peticiones (1982). 11- Candidatos (1986). 12- Solo ascender (1986). 13- Católicos que se postulan a cargos electivos (2008). 14- Programas concretos (1986). 15- Gobernar (1986, 1990, 1994 y 2004). 16- Criterios del buen gobernar que deben inspirar el coto consciente (2008). 17- Demagogia (1986, 1990 y 1994). 18- Votar (1986, 1990, 1994, 1996 y 2004). 19- Hay que votar (1996). 20- El voto: derecho y deber (2002). 21- Sobre el voto: un resumen (2008). 22- En política se actúa en conciencia y se promueve el bien común (2008). 23- Junta Central Electoral (1986, 1990, 1994 y 2004). 24- Desautorización (1987 y 1994). 25- Ambiente electoral (1994). 26- La campaña electoral (1990). 27- Fase final (1986, 1990, 1994 y 1996). 28- Fin de campaña (1996). 29- Después de la campaña (1996). 30- Elecciones limpias (1996). 31- Después de las elecciones (1994). 32- Los observadores (1996). 33- Las encuestas (1996). 34- Paz, serenidad, cordura (1996). 35- La trampa, acción inmoral y delito (1996). 36- Saber ganar y perder (2004). 37- Triunfalismo peligroso (1996). 38- Los cargos públicos (1998). 39- Senadores y diputados (1998). 40- Medios de comunicación (1994 y 1998).

41- Oposición partidista (1998). 42- Cargos legislativos y municipales (2002). 43- Repudio nacional (2004). 44- Próxima justa electoral (2007). 45- Exhortaciones (2008). 46- Costo y tiempo de las campañas (1996, 1998, 2000, 2002, 2004, 2007, 2008). 47- El tema de las elecciones: Mensaje de febrero de 2012. 48- Próximas elecciones y otras sugerencias (2016). 49- En los días próximos al sufragio electoral (2016). 50- Treinta tweets para las elecciones. 51- Los vicios de la política (2019). 52- Las elecciones del 2020: darle más participación a la juventud (2019). 53- Las elecciones desde la óptica de la fe: criterios (2020). 54- La Iglesia y el proceso electoral (2020). 55- El debido respeto a las normas por los actores políticos (2020). 56- Novedad legislativa: búsqueda del bien común (2020). 57- A la Junta Central Electoral (2020). 58- A los candidatos (2020). 59- La juventud en el proceso electoral (2020). 60- El valor de la mujer (2020). 61- A los electores: examinar su conciencia y discernir por quién votar (2020). 62- A los medios de comunicación: “los fakes news”, principal amenaza (2020). 63- La violencia: primera preocupación (2020). 64- La corrupción: segunda preocupación (2020). 65- La justicia débil: tercera preocupación (2020). 66- Agenda política: quince puntos que los candidatos deben presentar (2020). 67- La educación ciudadana (2020). 68- La convivencia ciudadana (2020). 69- Un pacto nacional: nuestro gran deseo (2020). 70- Siete exhortaciones: a) Dignificar el ejercicio de la política. b) Los sacerdotes y demás agentes de pastoral organizar jornadas de oración y reflexión. c) Los sacerdotes no han de participar activamente en los partidos políticos, sino formar a los feligreses en los valores éticos y morales. d) Promover un diálogo permanente y constructivo. e) Poner un granito de arena para que el país siga avanzando. f) Participar en las elecciones como en una fiesta democrática. g) Pedir a la Virgen de Altagracia su intercesión. Primer tema tratado

Me parece oportuno, para mostrar los textos tratados, traer aquí el primer tema de los 70 citados, que es de 1962, que está en mi libro “Elecciones”.

Católicos “He aquí la orientación clara y terminante de la Conferencia, referente a la participación en partidos políticos y votos de los católicos. Ella reconoce que: a) «… es necesaria la existencia de diversos partidos políticos y que, por lo tanto, no señalamos partido que ha de acogerse ni rechazarse». b) «… la participación en la política constituye para los fieles un deber verdadero y propio» y que los fieles «deben inscribirse en partidos que defiendan una auténtica política nacional». c) «… los católicos tienen el deber de votar en bien de la sociedad, especialmente en las actuales circunstancias y que el voto constituye un deber de conciencia y no por motivos personales y egoístas». d) «… los católicos solo deben votar por personas honestas que ofrezcan garantía para el futuro de la Patria y de la Iglesia»”. (1962, citado en nuevo en la Carta con motivo de las elecciones de 1966). 3- Las elecciones del 2020: darles más participación a los jóvenes.

“Con la llegada del 2019, hemos entrado en un año preelectoral donde nueva vez viviremos las cruzadas de promesas de cambios o continuismos, con caras conocidas que provocarán la falta de dinamismo en la contienda electoral. La buena política promueve la participación de los jóvenes y la confianza en el otro. En la pasada Carta Pastoral de 2019 enfatizamos sobre la necesidad de tomar en cuenta a nuestros jóvenes promoviendo su participación. Los resultados electorales de 2016 en la matricula de la Cámara de Diputados, los jóvenes entre 25 y 34 años fueron apenas el 2.6%, los electos a alcaldías el 4.4%, y a regidurías el 9.3%. (Ministerio de Economía, Planificación y Desarrollo, 24 de julio 2017). Por otro lado, el desempleo juvenil ronda el 31%, mientras que el grupo de jóvenes que ni trabajan ni estudian, los `ninis´, era el 22.5% en 2015. (Ibídem). Es necesario tomar en cuenta a nuestros jóvenes en el campo político y en el mundo laboral, promoviendo iniciativas para el emprendedurismo, más aún, dándoles oportunidad para saberse valorados por todos. Nos identificamos con el pensamiento del papa Francisco cuando expresa que `la política es un vehículo fundamental para edificar la ciudadanía y la actividad del hombre, pero cuando aquello que se dedican a ella no la viven como un servicio a la comunidad humana, puede convertirse en un instrumento de opresión, marginación e incluso de destrucción. La responsabilidad política constituye el desafío de proteger a los ciudadanos y crear las condiciones para un futuro digno y justo. La política, si se lleva a cabo en el respeto fundamental de la vida, la libertad y la dignidad de las personas, puede convertirse verdaderamente en una forma eminente de la caridad´» (Cfr. Papa Francisco, Mensaje

por la Paz 2019: “La buena política está al servicio de la paz”. (2019). 4- Por último, las Exhortaciones finales, en 2019

“Estamos convencidos de que, sin un comportamiento responsable y coherente con la vivencia de los valores, será muy difícil dar continuidad al proyecto de Nación que soñaron los Padres de la Patria. Entendemos que no basta la sola denuncia de lo malo para llegar a cambiar las cosas. Es necesario ser propositivos y proactivos, aportando cada cual su granito de arena, es decir, realizando de forma correcta la tarea que le corresponde en la sociedad. Para garantizar la paz social es indispensable el respeto a las instituciones públicas y privadas, ya que la institucionalidad del Estado es el corazón de la vida para salvaguardar las garantías de una democracia transparente, justa, equitativa, en igualdad de condiciones entre los ciudadanos. El país es de todos y todos somos responsables de su buena o mala marcha. Aprovechamos la ocasión para pedir a todos los estamentos de la sociedad: líderes políticos, funcionarios públicos, empresas privadas, organizaciones no gubernamentales, profesionales organizados e iglesias, que asumamos la tarea de vivir y educar de acuerdo a la ética y con los valores de la honestidad, equidad, verdad, trabajo, responsabilidad, respeto, solidaridad, fraternidad, justicia, hospitalidad y amor a la familia. Porque no podemos abandonar nuestro país bajo la perversa hegemonía de antivalores, encarnados en hombres y mujeres sin principios éticos ni morales. Nuestro país merece un mejor porvenir y su destino está en nuestras manos. Apelamos a la sensatez y cordura y al compromiso de toda la ciudadanía, de manera muy especial de los servidores públicos, la clase política y todos los hombres y mujeres de buena voluntad, que se interesan por la buena marcha del país, para que juntos construyamos una República Dominicana diferente que respete el supremo valor de la vida, que sea equitativa, donde se combata la miseria con políticas de inclusión de los más pobres en los proyectos de desarrollo; una sociedad honesta, cordial, unida, solidaria, viviendo a plenitud los valores que sostuvieron la libertad conquistada aquel 27 de febrero de 1844. Restauremos la confianza, el optimismo y la esperanza de un futuro promisorio. Pedimos al Señor, fuente de toda sabiduría, que ilumine al pueblo dominicano y a todas sus autoridades, en el 175 aniversario de su Independencia. Conclusión

CERTIFICO que los textos expuestos en este trabajo son contenidos de mi libro: “ELECCIONES” y de la Carta Pastoral: “Elecciones 2020: Espacio de participación y compromiso”. DOY FE en Santiago de los Caballeros a los veiticuatro (24) días del mes de junio del año del Señor dos mil veinte (2020). l


10

elCaribe, SÁBADO 27 DE JUNIO DE 2020

Cultura

elcaribe.com.do

Eladio García ARTISTA PLÁSTICO La pasión por la pintura germinó en Eladio García desde que era niño. En su natal Constanza fue inscrito en la Escuela de Arte Lama, lo cual representó el inicio de su formación. A los dos meses de estar ahí, con 14 años, se convirtió en el ayudante del maestro.

MARCOS RODRÍGUEZ FOTO: FUENTE EXTERNA.

l ¿Cómo inicia en el mundo del arte? l El amor por el dibujo lo sentí desde que era un niño. Mi mamá, Teresa García, al ver que estaba interesado en las artes, me inscribió en la Escuela de Arte Lama, de mi natal Constanza. Dos meses después, me convertí en ayudante del maestro, cuando tan solo tenía 14 años. Esa formación, la complementé posteriormente con lectura sobre artistas clásicos como Leonardo Da Vinci y Miguel Ángel. Algo que también disfrutaba era visitar a algunos artistas y luego regresar a casa, lleno de inspiración, a pintar. Tiempo después, me mudé a Santo Domingo. Me inscribí en la universidad y estudié Publicidad, mención Diseño Gráfico. En la UASD me perfeccioné de la mano de Román Castillo, Francisco Mata Lima, y Dionisio De la Paz. l ¿Cómo fueron sus primeras obras? l Mis primeras obras fueron con lápiz de grafito sobre papel y acuarela. Luego decidí experimentar con acrílico y óleo, me enamoré de esa técnica. Hasta el momento es la que más me gusta, porque me da más libertad de jugar con las figura, de darle esa fuerza, y ese realismo que lleva. l ¿Cómo describe su concepto artístico? l Me gusta dejar fluir mi imaginación hasta atrapar una buena idea sobre cualquier ámbito de la vida. También me gusta transformar lo que tengo a mi alrededor, pero respetando la labor del Creador. Me gusta expresar lo que siento con cada pincelada; mis emociones y sentimientos. Y que así mismo, la persona pueda verlos en los rostros que pinto. Uno de los temas que más disfruto pintar son las mujeres negras con turbantes, en honor a la esencia de la dominicanidad y por la belleza en encarnan. Varias de mis obras forman parte de colecciones privadas en el extranjero. l ¿Cuántas exposiciones ha hecho? l He participado en varias exposiciones. Entre las que más valoro están tres que se efectuaron en Constanza, así como dos en la facultad de Arte de la UASD, que fue dirigida por Román Castillo. Todas representan mucho para mí, porque en todas me motivo y aprendo a continuar y mejorar. Una de las que realicé en Constanza fue la más significativa para mí, porque toqué temas relacionados a la cultura de mi pueblo. Ahí pinté una obra que me encantó mucho que se llama “La bella jardinera”. Consiste en una joven de espalda cortando flores y al fondo se visualiza el valle de Constanza. Me identifico mucho con todo lo que tiene mi pueblo, su esencia me llena de inspiración.

Sus primeras obras fueron con lápiz de grafito sobre papel y acuarela. Después experimentó con acrílico y óleo. García estudió Publicidad mención Diseño Gráfico en la Universidad Autónoma de Santo Domingo. Sus obras fundamentalmente plasman la esen-

cia de la mujer, en especial de las negras. A través de sus pinturas intenta rendir honor a las raíces del país. Este joven talento, que aparece en Instagram como @_eladio_garcia, sueña con poner una escuela de pintura para ayudar a niños de escasos recursos.

“Me gusta expresar lo que siento con cada pincelada”

García aspira a crear una escuela de dibujo para ayudar a niños de escasos recursos. F.E.

Enfoque Desde ya estoy trabajando para lograr todo lo que yo me proponga, especialmente perfeccionar mi trabajo”.

Inicios Mis primeras obras fueron con lápiz de grafito sobre papel y acuarela. Luego decidí experimentar con acrílico y óleo, me enamoré de esa técnica”.

l ¿Cómo pintar ha cambiado tu vida? l Mi vida sin el arte sería aburrida. Sería una vida sin color, no sería lo que hoy en día soy. Si el arte no existiera, no existiera yo. El arte me hace evolucionar, me transforma, me llena. Lo es todo. Pintar ha sido la mayor bendición que me ha pasado, cambió mi vida por completo. Cuando pinto siento paz, satisfacción y una inmensa felicidad. Porque pueda expresar todo lo que siento, porque puedo crear un mundo que me llena por completo. l ¿Cómo valoras el apoyo de las entidades públicas y privadas de nuestro país a los artistas plásticos? l Veo que sí, cada día se unen más en

apoyar a los artistas, patrocinándolos en eventos, exposiciones, haciéndole compras de sus trabajos. Se ve el apoyo de ambos lados. Eso es importante porque a través de diferentes instituciones y empresas los artistas plásticos encuentras la plataforma para poder llevar su carrera a donde realmente merecen. l ¿Cuánto tiempo te toma pintar un cuadro? l Depende del tema y de la complejidad. Pero he sido capaz de pintar un cuadro en dos horas, en un día, y en una semana. Al final depende de muchos factores. Cuando asumo un proyecto, soy de aquellos que me adoran ver lo que inicio culminado, pero igualmente disfruto mucho el trayecto. l ¿En qué estás trabajando actualmente? l Actualmente estoy trabajando en una colección llamada “Renacer”, donde pinto rostros de mujeres, relacionándolas con la naturaleza. En sus rostros las mujeres están irradiadas con una luz de esperanza. Uno de los elementos que utilizo son las flores en sus rostros, como el girasol. La esencia de eso es representar todo lo que surge de nuevo, el valor del renacimiento en la mujer ante los desafíos. l ¿Cómo esperas verte en cinco años como artista? ¿Qué legado quieres dejar? l Desde ya estoy trabajando para lograr todo lo que yo me proponga, especialmente perfeccionar mi trabajo y dotarlo de mayor calidad. También, como persona me veo como alguien más responsable de lo que soy. Quiero tener una escuela de pintura, en ese tiempo o antes, pero estamos trabajando. Me gustaría hacerlo para ayudar a niños de escasos recursos, que no tienen dinero para estudiar, para que se puedan convertir en grandes artistas. En ese tiempo veo mi trabajo aún más maduro y como persona espero también estarlo. Igualmente me esforzaré para que mis obras sigan trascendiendo nuestra tiera, hasta el extranjero. l ¿Cómo la gente puede ver tus trabajos? l Como gran parte de los artistas contemporáneos, las redes sociales juegan un papel muy importante para promocionar nuestra labor. Pueden ver mis procesos creativos en Instagram, mi usuario es @_ eladio_garcia. l


Turn static files into dynamic content formats.

Create a flipbook
Cultura by Periódico elCaribe - Issuu