Cultura elCaribe, SÁBADO 30 DE MAYO DE 2020
elcaribe.com.do
Alberto Cortez Vejámenes en el recuerdo, en de los chinos días de pandemia culíes en Cuba
Elvis Avilés ve el arte imprescindible
Pedro Delgado Malagón se da a la tarea de recobrar la presencia y la voz de su recordado amigo Alberto Cortez. P.5
Elvis Avilés, quien es subdirector del Museo de Arte Moderno, habla de sus concepciones sobre el arte y su obra. P.10
Luis Álvarez López continúa analizando el Informe de la comisión enviada desde China a Cuba para establecer las condiciones de los culíes. P.6
La música en Santiago La primera Banda Militar de Música fue creada en el primer mandato de Lilís JOSÉ MERCADER 666mercader@gmail.com
E
l domingo primero de agosto de 1882 se dio un concierto de retreta mucho antes de que el Parque Central (Duarte) se inaugurara. Todos los feligreses, desde viejos a niños se quedaron con la remúa dominguera conque asistieron a la misa en la Iglesia del Carmen que quedaba en la calle Sebastián (30 de marzo) con Sol en la esquina sur-este donde hubo un banco. Los hombres aprovechaban para darse sus tragos de ron Bertrán y el resto de la familia se mantenía a la espera del concierto. El padre Meriño (1880-1882) contaba los días que le quedaban gobernando el país y juró por todos los santos que tenía en su altar de no volver, “ni puel Diablo”, a ocupar esa “silla endemoniá”. “Quédate tú- le dijo al General Ulises Heureaux- tú que conoces a estos rebuseros. Y así fue. Lilís no solo aplacó a gavilleros y montoneros por la fuerza, sino que los adormeció con la música de las retretas en los kioscos de los parques de los pueblos con músicos que tocaban lo que pudieran y con los errores musicales propios de quien no era un experto. Y esa tradición duró hasta mucho después cuando los jovencitos salían a cazar, con sus miradas, a las hijas de los vecinos que se paseaban con sus vestidos largos dándole vuelta y vuelta a los parques. En una reseña de El Diario de Santiago de 1909 se lee: “…Retreta lucida resultó la de anoche en el Parque Central. Numerosasy selecta fue la concurrencia. Encantadoras damas embellecían aquel paseo con su presencia. La Banda siempre a la altura de su cometido, sí oímos que la mayoría de los concurrentes se quejaban de lo cortas de algunas piezas y de lo muy largo de los intervalos de una pieza a otra. Según vemos ya el público santiaguense no va a las retretas solo a dar vueltas por el parque, sino a darse cuenta apreciándolas debidamente de la ejecución de las piezas con que nuestra Banda nos deleita…” El merengue, óleo de Federico Izquierdo. F.E.
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