Cultura elCaribe, SÁBADO 15 DE FEBRERO DE 2020
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Ana Evangelina Rodríguez: su historia
Henríquez y Carvajal: Una fructífera vida
Nathalie Peña Comas y su voz por el mundo
La primera dominicana en graduarse en Medicina. Un ejemplo de superación personal en tiempos donde a la mujer nada le resultaba fácil. P.2
Floralba Jiménez nos presenta la vida de Federico Henríquez y Carvajal, un intelectual al servicio de las letras y la República. P.7
Nathalie Peña Gomas habla de su carrera, y de cómo expone su canto en escenarios internacionales. P.11
La inmortalidad del óleo La Gioconda de Da Vinci sigue siendo el retrato al óleo más conocido compitiendo, iconográficamente, solamente con el Che fotográfico de Korda JOSÉ MERCADER 666mercader@gmail.com
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Mona Lisa , Leonardo da Vinci. FUENTE EXTERNA
odo el mundo sabe, o casi, que la tumba de Napoleón Bonaparte está en París y que no fue cremado, que eso no se usaba en ese entonces por la creencia de la llegada del día de los resucitados. Supongamos que un genio español de la informática obtiene permiso para sacar el cráneo y mediante rellenos electrónicos realiza “el verdadero rostro del gran Napoleón”. ¿Cómo se puede saber cuántas capas y qué grosor hay que ponerle hasta llegar a la superficie correcta y así, obtener su retrato “inequívoco”? De hecho, eso se hizo con Jesús y resultó un carajo asustado como si estuviese camino a la silla eléctrica, con un peinado rock and roll y más cercano al Cromañón que a los humanos. Con Simón Bolívar ocurrió lo mismo para, más que crear el auténtico Bolívar, tener una especie de logotipo, “el Simón Bolívar” de la Revolución Bolivariana. Eso ocurrió de Chávez hasta Maduro, cuando después del golpe del 2002 retiraron un óleo del patriota de autor desconocido. Antes que se declarara que “todos somos artistas” había una cantidad enorme de pintores formados en escuelas de artes y academias donde se aprendía, entre otras cosas el difícil arte del retrato. Todavía sigue siendo difícil y muchos continúan en esa línea. Era una época en que la cámara fotográfica no había hecho su presencia como principal instrumento de “inmortalizar “al hombre. Desde las mismas cavernas, el hombre siempre se preocupó por representarse y fuese cazando o persiguiendo animales, el propósito era el mismo: trascender.