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COLECCIÓN "A LAZENA DE YAYA". N.° 15

GEOGRAFÍA MEDIEVAL DE SERRABLO ESTUDIO HISTÓRICO—ANTROPOLÓGICO DE 82 YACIMIENTOS ARQUEOLÓGICOS ALTO Y BAJOMEDIEVALES DE UNA COMARCA DEL ALTO ARAGÓN

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GEOGRAFÍA MEDIEVAL DE SE LO ESTUDIO HISTÓRICO-ANTROPOLÓGICO DE 82 YACIMIENTOS ARQUEOLÓGICOS ALTO Y BAJOMEDIEVALES DE UNA COMARCA DEL ALTO ARAGÓN


JOSÉ MIGUEL NAVARRO LÓPEZ

GEOGRAFÍA MEDIEVAL DE SE LO ESTUDIO HISTÓRICO-ANTROPOLÓGICO DE 82 YACIMIENTOS ARQUEOLÓGICOS ALTO Y BAJOMEDIEVALES DE UNA COMARCA DEL ALTO ARAGÓN

EXCMO. AYUNTAMIENTO DE SABIÑÁNIGO

INSTITUTO DE ESTUDIOS ALTOARAGONESES =ti

MUSEO «ÁNGEL ORENSANZ Y ARTES DE SERRABLO»


COLECCIÓN

«A LAZENA DE YAYA», 15

Coordinador: Enrique SATuÉ OLIVAN (Director del Museo Ángel Orensanz y Artes de Serrablo) Editan: Excmo. Ayuntamiento de Sabiñánigo Instituto de Estudios Altoaragoneses Museo Ángel Orensanz y Artes de Serrablo Texto y fotografías: José Miguel Navarro López Cubierta: Merche Pérez Betrán Corrección: Teresa Sas Bernad I.S.B.N.: 84-8127-104-7 Depósito legal: HU. 500/2000 Fotocomposición e impresión: Gráficas Alós - Huesca Museo Ángel Orensanz y Artes de Serrablo Puente de Sabiñánigo. E-22600 Sabiñánigo Teléfono: 974 482 240


A mis padres, por enseĂąarme a amar estas tierras. A Duli, por su infinita paciencia y por tantas horas robadas. Y sobre todo a Orosia, para que, como yo, disfrute de la naturaleza, el arte y la historia de estas montaĂąas.


"De allí huyó la vida y quedaron campos despoblados e incultos muchas veces: acaso paredones carcomidos, vestigios de un pasado que contribuyó a elaborar el alma de la raza" (RICARDO DEL ARCO, 1952).


INDICE

PRESENTACIÓN, a cargo de José Ignacio Royo Guillén

13

PRÓLOGO, a cargo de Ricardo Mur Saura

15

1. INTRODUCCIÓN 1.1. Despoblados, monasterios, lugares amortaus, billares,

espedregales y conventos

17

1.2. Ámbito geográfico

19

1.3. Metodología

21

1.4. Motivación

23

1,5. Agradecimientos

25

2. UN POCO DE HISTORIA

27

3. ESTRUCTURACIÓN DEL LIBRO

35

4. DESPOBLADOS 4.1. SOBREMONTE 4.1.1. San Mamés

57

4.2. TIERRA DE BIESCAS 4.2.1. San Bartolomé 4.2.2. Santa Engracia 4.2.3. San Juan de Espierre 4.2.4. San Liebans

58 62 67 70


4.3. SOBREPUERTO 4.3.1. San Bartolomé 4.3.2. Castillón 4.3.3. Fenés 4.3.4. Isábal 4.3.5. Isuala 4.3.6. Niablas

72 74 77 81 84 88

4.4. BAL DEL RÍO AURÍN 4.4.1. Ataguás 4.4.2. Güe 4.4.3. Orzandué 4.4.4. Senés 4.4.5. Siricata

91 94 96 101 104

4.5. CANAL ANCHA 4.5.1. Aspirilla 4.5.2. Muro

105 111

4.6. BAL DE BASA 4.6.1. Arbisa 4.6.2. Belmonde 4.6.3. Bentayuelo 4.6.4. Noballa

114 116 118 122

4.7. GALLIGUERA 4.7.1. Aracastiello 4.7.2. Arasilla 4.7.3. Bailín 4.7.4. San Bertolomé 4.7.5. Bescasiella 4.7.6. Busa 4.7.7. Centenero 4.7.8. Civitatella 4.7.9. Gronostué 4.7.10. Huértalo 4.7.11. Ipe 4.7.12. Larbesa 4.7.13. Obeto

125 128 132 133 135 136 140 142 144 146 148 150 153


4.8. BAL DE GUARGA 4.8.1. Buesa 4.8.2. Calveras 4.8.3. Castellar 4.8.4. Cerceles 4.8.5. Estaún 4.8.6. Fragen 4.8.7. Larrué 4.8.8. Luxués 4.8.9. Perula 4.8.10. Portiella 4.8.11. Urbán 4.8.12. Vilás 4.9. BAL DEL RÍO REMATRIZ 4.9.1. Angüé 4.9.2. Ascany 4.9.3. Grusuet / San Túrbez 4.9.4. Ligüé 4.9.5. Linastrué 4.9.6. Lorés 4.9.7. Medianeta 5. MONASTERIOS 5.1. San Juan de Arguisal 5.2. Santa María de Arrasul 5.3. San Cristóbal de Aurín 5.4. Santa María de Bailarán 5.5. San Úrbez de Basarán 5.6. San Martín de Cercito 5.7. San Andrés de Fanlo 5.8. San Genaro de Gallego 5.9. San Úrbez de la Garganta 5.10. San Pelay de Gavín 5.11. San Pedro de Lasieso

158 160 161 163 166 170 173 177 178 181 183 187 189 191 192 193 196 197 200 203 205 206 210 212 218 221 230 236 238 242 249


5.12. Santa María de Latre

252

5.13. San Juan de Matidero

254

5.14. San Salvador de Serué

257

5.15. San Salvador de Sorripas

260

6. CONCLUSIONES

265

7. INFORMANTES

267

APÉNDICES 1.Toponimia

271

2.Algunas catástrofes naturales, guerras o acontecimientos históricos como posibles causas de despoblamiento (desde el siglo x hasta finales del xix)

278

3. Despoblados ilocalizados, documentados o recogidos en la tradición oral

280


PRESENTACIÓN

C

OMO profesional de la arqueología y como investigador, es para mí un verdadero placer y una honda satisfacción el escribir estas líneas de presentación del trabajo realizado por José Miguel Navarro López sobre la geografia medieval del Serrablo. Conocí a José Miguel durante los trabajos de excavación y consolidación que entre los años 1997 y 1999 recuperaron del olvido el antiguo monasterio de San Pelay de Gavín. Durante esos tres años las sucesivas intervenciones del Departamento de Cultura y Turismo del Gobierno de Aragón, a través de su Dirección General de Patrimonio Cultural, han traído como consecuencia la excavación casi total del edificio monástico, su consolidación, así como su protección fisica, señalización y una exposición permanente localizada en los municipios de Gavín y Biescas. Dentro de este tono de interés general hacia la recuperación de nuestro patrimonio cultural, y en especial del referente al poblamiento altomedieval del Alto Aragón, destaca la obra de José Miguel Navarro, el cual ha realizado un trabajo metódico de búsqueda de documentación, realización de encuestas, localización y documentación de los yacimientos, todo ello en un entorno geográfico que, debido a la despoblación de la comarca y a la desaparición paulatina de senderos y caminos tradicionales, hace verdaderamente penosa la labor de búsqueda de despoblados y monasterios, que en la actualidad, aunque relativamente conservados, se encuentran enmascarados por completo por la vegetación hasta el punto de hacerlos, en ocasiones, casi invisibles. 13


El trabajo llevado a cabo por José Miguel representa la recuperación para el patrimonio arqueológico y cultural aragonés de una elevada nómina de lugares citados en las fuentes medievales pero faltos de localización exacta y desconocidos hasta el momento en cuanto a sus características cronológico-culturales. Con esta publicación se incrementa de manera más que notable la carta arqueológica del Serrablo y se contribuye de este modo a rellenar un área de tradicional vacío en la investigación. El conocimiento de este patrimonio debe traer consigo una mejor protección del mismo, así como ayudar a una mejor planificación en las intervenciones de excavación, consolidación o puesta en valor. En suma, como arqueólogo y como aragonés amante de las tierras del Pirineo, no puedo más que felicitar al autor y a las instituciones que se han hecho cargo de la edición de su libro por su dedicación y sensibilidad hacia la recuperación de nuestras señas de identidad. Publicaciones como esta deben contribuir sin duda a la promoción social de este patrimonio en una comarca en la que cada vez más se están complementando el turismo de nieve y la montaña con el estrictamente cultural. La labor realizada no está ni mucho menos concluida, pero trabajos como el que presentamos pueden ayudar a llevar a buen puerto un proyecto cultural sobre esta comarca que definitivamente saque del olvido todos sus valores culturales y patrimoniales. Todos debemos estar de enhorabuena por la labor de personas como José Miguel Navarro, por su abnegación, por su trabajo metódico y, en definitiva, por su cariño y amor hacia estas tierras altoaragonesas que le han visto nacer y en las que quiere seguir viviendo, aunando esfuerzos para que el Serrablo vuelva a recuperar parte de su antiguo esplendor. JOSÉ IGNACIO ROYO GUILLÉN ARQUEÓLOGO DE LA DIRECCIÓN GENERAL DE PATRIMONIO (DIPUTACIÓN GENERAL DE ARAGÓN)

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PRÓLOGO

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MIGO lector: Cuando leí los borradores de la obra que tienes en tus manos, he de confesar que enseguida me cautivó, no solo por el tema, que me apasiona, sino por su tratamiento. Hasta el presente, tres obras han salido a la luz con el título de Geografia medieval: Geografia medieval de los obispados de Jaca y Huesca, de don Antonio Durán Gudiol, publicada en Huesca en 1961; Geografia medieval del voto a san Indalecio, cuyo autor es quien este prólogo firma, editada en Jaca en 1991, y esta de la que nos ocupamos, Geografia medieval de Serrablo. La primera es el resultado de una inconmensurable labor archivística de muchos años. Un servidor se limitó a localizar en el mapa los 238 pueblos que en 1187 hicieron solemne voto a san Indalecio. Pero la obra de José Miguel supera con creces las pretensiones anteriores. Dado el estado de la cuestión, creo que se ha tocado fondo en muchos aspectos. Futuras investigaciones y excavaciones podrán arrojar nuevos datos pero hoy por hoy, esta obra ofrece cuanto se conoce y puede conocerse sobre el tema. José Miguel no se queda en la mera recopilación de datos ni en la escueta localización del topónimo, tarea harto dificil en algunos casos, sino que ofrece para cada despoblado, siempre que es posible, la etimología del topónimo, su acceso y situación, descripción, historia, etnología y arqueología. Estos dos últimos aspectos, a mi modo de ver, son los más interesantes y determinantes del libro, más si cabe que la ubicación y descripción del lugar. Los archivos siempre están ahí y la presente obra, a este respecto, no aporta nada nuevo que no se supiera. Pero la tradición oral está en un momento critico para ser recuperada antes de ser engullida por las turbulencias de los nuevos tiempos. Me emocionan los relatos de "abuelas" y de 15


"pestes" con los que se suele finiquitar la historia de un núcleo rural. Me fascina comprobar cómo el hombre pirenaico sigue envolviendo los villares, villarons, espedregales y margüeños con aura de misterio y respeto capaz de sobrecoger al más estricto de los científicos. En los despoblados medievales, aun en medio de la precariedad y la parquedad en resultados, la arqueología viene a ser como los frutos de un árbol, que sin ellos parece carecer de sentido en la vida y preso de la más terrible de las maldiciones, que es la esterilidad. Asombra el detalle con que el autor describe los accesos y situación de los despoblados, signo ante todo del profundo conocimiento de su tierra y de su amor hacia la misma, sentimientos que pueden leerse, ya no tanto entre líneas, sino entre palabras. José Miguel pertenece a lo que desde hace algún tiempo se denomina la "segunda generación cultural de Serrablo", formada por jóvenes de veintitantos años que siguen con tanta o más ilusión las iniciativas que sus predecesores han emprendido desde hace casi treinta años. No cito nombres porque están en la mente de todos y siempre me dejaría alguno y, además, sería un desprecio para todo el ejército de personas que trabajan en la sombra en toda buena asociación y que son tan imprescindibles e importantes como los que salen a la luz. Desde hace tiempo, en Sabiñánigo, se está creando un tejido muy importante en torno a la cultura y lo mejor de todo es que ese tejido no es de usar y tirar, sino que es como el de esos ropones de santa Orosia que se hacían en casa con la mejor lana y duran toda la vida. Y aquí no vale aplicar la parábola evangélica que nos aconseja no poner un remiendo de paño nuevo en un vestido viejo, porque el paño nuevo tiraría demasiado y rompería el vestido viejo, haciéndose aún mayor el roto. Solo queda agradecer a José Miguel su labor y sus inquietudes, que son muchas. Ya nos sorprendió en 1994 con su Medicina popular de Serrablo, nos entusiasma con la obra que tenemos en nuestras manos y seguirá haciendo lo propio cuando termine su Veterinaria popular de Serrablo y otros muchos proyectos que se están cociendo en las ollas de su ilusión. Ojalá tuviéramos en esta tierra más josemigueles. Otro pelo se nos vería. RICARDO MUR SAURA

16


INTRODUCCIÓN

1.1. DESPOBLADOS, MONASTERIOS, LUGARES AMORTAUS, BILLARES, ESPEDREGALES Y CONVENTOS Quizá a muchos de los que lean este trabajo y conozcan la antigua comarca de Serrablo les llamará la atención el saber que, además de los numerosos pueblos que todavía quedan en pie —la mayoría por poco tiempo—, existieron otros muchos núcleos de población que, desde la Alta Edad Media, salpicaron estas montañas y que por diversas causas —en su mayor parte las desconocemos y no las conoceremos nunca— desaparecieron para dejar tras de sí, en el mejor de los casos, alguna mención en viejos documentos o amontonamientos de piedras informes sobre el terreno. Otros ni siquiera eso, sus terrenos han cambiado tanto a lo largo de los siglos que es prácticamente imposible ubicarlos en su lugar exacto. Muchos poblamientos que en esas remotas épocas existían desaparecieron por epidemias, guerras o cambios de situación debidos a motivos políticos o económicos. Otros, tras una política de colonización de la Alta Edad Media que favorecía una enorme dispersión de la población, debieron de desaparecer porque sus habitantes pasaron a residir en núcleos de mayor entidad y mejor situados, una vez superados los primeros momentos de tensión política y social. De todos estos poblados, sabemos de su existencia por viejos documentos medievales que todavía hoy se conservan, pero se echaba en falta un trabajo de campo exhaustivo que sirviera tanto para el investigador científico como para el curioso que quiera profundizar en el estudio de la comarca 17


donde vive. Los documentos siempre estarán allí, pero la sabiduría que encierra la mente de nuestros abuelos es un bien perecedero. La toponimia, las leyendas, los lugares exactos donde estaban los despoblados y los monasterios solo los saben las gentes que han vivido cerca de ellos y estos, desgraciadamente, tienen una media de edad muy avanzada. Llevamos diez años recogiendo información para la realización de este estudio y estamos seguros de que si este trabajo se acometiera hoy muchos de los yacimientos que aquí figuran habrían desaparecido para siempre, no porque no estuvieran sino porque simplemente no sabríamos dónde localizarlos. Así pues, este es el objetivo del trabajo que tienes en tus manos: intentar dar a conocer, de forma amena pero no exenta de rigor, los pueblos y monasterios que, habiendo nacido en la Alta Edad Media y siendo las gentes que los habitaron protagonistas de una de las épocas históricas más apasionantes de la comarca, desaparecieron por diversas causas siglos después. La comarca de Serrablo, igual que otras pirenaicas, posee un patrimonio totalmente inédito relacionado con su historia. Son muchos los pueblos que yacen enterrados o envueltos por la maleza, esperando que alguien los saque a la luz y los dé a conocer para hacernos una idea más fehaciente de nuestra historia. El patrimonio arqueológico es inmenso e inexplorado. De este hecho se podría sacar incluso un rendimiento económico nada despreciable, sobre todo para determinadas zonas especialmente deprimidas. El turismo cultural es un hecho innegable y en alza. Puestos a soñar, ¿no sería bonito que se excavara el entorno de la ermita de Busa o que se restaurara la ermita de Santa Isabel de Aspirilla, se excavara el despoblado anexo y se recuperara su antigua romería? Aprovechando el auge del senderismo, ¿por qué no balizar un sendero que una varios de ellos? El reto está lanzado. Solo falta que alguien con competencias en la materia se ponga manos a la obra. ¡Costaría tan poco! Si esto no se consigue, nos daremos por satisfechos con que algún lector de este libro se acerque a esos viejos amontonamientos de piedras, pasee entre ellos, los mire con respeto y piense que en ese mismo lugar nacieron, vivieron y murieron aquellas gentes a las que debemos, entre otras cosas, la forja de este país que ellos empezaron a llamar Aragón. 18


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ral 1.2. ÁMBITO GEOGRÁFICO Por una motivación meramente práctica, pues la historia de la comarca en estas épocas está indisolublemente unida al nacimiento del reino de Aragón, el trabajo que tienes en tus manos se ha centrado en lo que hoy se

Mapa de Serrablo con los pueblos en los que todavía queda en pie algún resto reconocible. A los 105 existentes habría que añadir, al menos, 67 más y 15 monasterios hasta completar la geografía medieval de la comarca. 19


conoce como Serrablo. Esta comarcal, enclavada en plena depresión media intrapirenaica, jugó un importante papel en la consolidación del incipiente reino de Aragón durante la Alta Edad Media. Actualmente, tras quedar tiempo atrás reducida a un topónimo en la parte alta del río Guarga, desde la década de los 70 se redescubrieron sus antiguos límites, gracias en gran medida al nacimiento de la Asociación Amigos de Serrablo, fijándose estos en las alineaciones calizas de las sierras interiores por el norte, las sierras exteriores por el sur, la comarca de la Jacetania por occidente y la comarca de Sobrarbe por oriente. El soporte físico lo componen materiales sedimentarios de diversa índole entre los que destaca —por su interés para este trabajo— el flysch2, materia prima desde siempre para la construcción de viviendas. Paquetes conglomeráticos de finales del cuaternario donde, probablemente, se implantaron focos eremíticos anteriores al primer milenio3 y margas azules, muy blandas y erosionables, que sirvieron, junto con el cauce del Gállego, como vías naturales de comunicación y penetración de contingentes humanos en estas tierras.

1 Aunque tras la reciente ley de Comarcalización Serrablo o Sarrablo se incluye dentro de la comarca del Alto Gállego, el topónimo sigue teniendo plena vigencia para los habitantes de estas tierras. Se conoce así a un territorio histórico cuya capitalidad la ostenta Sabiñánigo y que viene delimitado por los términos municipales de Biescas, Caldearenas, Sabiñánigo, Yebra y Yésero. La comarca del Alto Gállego, por su parte, además de los municipios arriba mencionados, incluye los de Sallent, Hoz de Jaca y Panticosa. 2 Se llama flysch —o turbiditas— a una subunidad geológica de origen sedimentario marino formada en el Eoceno (65-23 millones de años) y consistente en estratos alternados de areniscas y arcillas, que fueron intensamente plegados en la orogenia alpina. Esta alternancia de estratos favorece una intensa erosión mecánica que hace que la roca se fragmente en pedazos más o menos regulares que necesitan muy poco retoque para su aprovechamiento. Estas rocas han sido, desde siempre, materia prima para la construcción de edificios en la comarca. 3 Nos basamos para esta afirmación en la multitud de cuevas-santuario localizadas, tanto en la comarca como fuera de ella. Como ejemplos más destacados tenemos en Serrablo las cuevas de Santa Orosia, en Yebra de Basa, y la de San Úrbez, en la Guarguera. Fuera de la comarca, por citar algunas, encontrarnos la de San Martín de la Bal d'Onsera, en la sierra de Guara, la Virgen de la Cueva en Oroel o el propio monasterio de San Juan de la Peña en la Jacetania. Estas cuevas, aun siendo lugares de culto precristianos, se cristianizaron muy tempranamente y debieron de acoger a comunidades eremíticas ya en el siglo vis. De todas formas, que sepamos, no se ha hecho todavía una investigación arqueológica que arroje luz sobre este tema. 20


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rata 1.3. METODOLOGÍA

La metodología de este trabajo no ha diferido de la de otros llevados a cabo sobre etnología e historia en la comarca. Básicamente se trata de realizar entrevistas a los habitantes de los pueblos sobre el tema (intentando vencer en muchos casos su inicial desconfianza por motivos que más tarde se verán) y con posterioridad efectuar un reconocimiento sobre el terreno, en el mejor de los casos acompañado por el encuestado y en otros —la mayor parte— realizando el rastreo en solitario o en compañía de amigos. Muchos de los despoblados son visitables tras poco rato de marcha desde donde se deja el vehículo; otros, en cambio, requieren todo un día para su visita andando por pistas forestales o viejos caminos engullidos por la maleza. La bicicleta de montaña nos será de gran utilidad para desplazarnos por muchas de las zonas inaccesibles para vehículos de cuatro ruedas sin tracción integral. Después del trabajo de campo, se ha buscado abundante información bibliográfica y se han contrastado topónimos y fechas hasta no quedar duda del lugar que estábamos buscando. En algunos casos, incluso hemos tenido que recurrir a fotografías aéreas para complementar el material necesario. Con todo, algunas ubicaciones, afortunadamente las mínimas, son muy problemáticas y tenemos que recurrir a suposiciones más o menos fundamentadas. Ahora bien, las especiales características de este estudio, una vez constatada la increíble riqueza arqueológica de la comarca, hicieron que nos pusiéramos en contacto con el departamento de arqueología de la Diputación General de Aragón (n.° de expediente 273/99) para que tutelara todo lo referente a la arqueología y los materiales de los yacimientos aquí contemplados. Se propuso como directora de las prospecciones a Merche Pérez, joven licenciada serrablesa que supo imprimir —al trabajo y sobre todo al que esto escribe— el carácter científico y el entusiasmo necesario para que este libro haya salido a la luz. De especial valor también para este trabajo han sido los estudios realizados por reputados medievalistas como Antonio Durán Gudiol, Ángel Canellas, los hermanos Ubieto Arteta, Ana Isabel Lapeña, etc.4. 4

Véanse las referencias bibliográficas de páginas siguientes. 21


Mención aparte merecen cuatro trabajos en los que se nombran muchos de los despoblados motivo de estudio. Estos son: a) El cartulario del monasterio de San Andrés de Fanlo, desaparecido tras la guerra civil de 1936-1939, que se conservaba en la casa parroquial de San Pedro el Viejo de Huesca. Este cartulario fue estudiado en 1904 por Eduardo Ibarra, años más tarde por Pascual Galindo y por fin en 1936 Ángel Canellas recuperó gran parte del contenido de los documentos pero de forma somera. Muchos de los manuscritos no fueron copiados íntegros y, por tanto, solo conocemos la fecha y el tema tratado. Este último investigador publicó el material recogido en 1964 bajo el título de Colección diplomática de San Andrés de Fanlo (958-1270). En él, aparte de arrojar luz sobre la vida monástica de este cenobio, aparece abundante documentación sobre compras, transacciones, litigios, etc. del monasterio con los pueblos de los alrededores. Muchos de ellos aún existen, otros han desaparecido5. b) El contenido de un documento publicado por Antonio Durán Gudiol bajo el título de "Viajes por Serrablo en los años 1338 y 1405", en el número 23 de la revista Serrablo, correspondiente a marzo de 1977, y posteriormente en el libro homenaje a este ilustre medievalista, editado en 1996 por Amigos de Serrablo con motivo de su 25° aniversario6. En él se hace mención de dos viajes realizados por gentes de Huesca, con motivo de la recaudación de fondos para la construcción de la catedral de esta ciudad, durante los años 1338 y 1405, y se alude a numerosos pueblos ahora desaparecidos. c) La obra publicada por Ricardo Mur en 1991, titulada Geografia medieval del voto a san Indalecio, siguiendo indicaciones del libro Índice de la alegría sagrada. Epítome de la vida y traslación de san Indalecio, uno de los siete principales discípulos del apóstol Santiago el Mayor, de fray B. Echeverz. En él se hace mención de los 238 pueblos que en 1187 hicieron voto a san Indalecio. Aunque la mayor parte pertenece a la vecina comarca de la 5 Ángel CANELLAS, Colección diplomática de San Andrés de Fanlo (958-1270), Zaragoza, Institución Fernando el Católico, 1964. 6 Antonio DURÁN GUDtOL, "Viajes por Serrablo en los años 1338 y 1405", en Del arte y la historia Medievales en Serrablo, Sabiriánigo, Amigos de Serrablo, 1996, pp. 59-70. 22


Jacetania, algunos de ellos están ubicados geográficamente en la actualidad en la comarca de Serrablo7. d) El extraordinario trabajo titulado El monasterio de San Juan de la Peña, escrito por la investigadora Ana Isabel Lapeña, en el que se detalla la vida de uno de los cenobios más importantes de los Pirineos y, por supuesto, de los prioratos y pueblos que de una u otra manera dependían de él8. 1.4. MOTIVACIÓN

Hace ya muchos años, en una de mis frecuentes visitas al pueblo natal de mi padre —Belarra—, este me indicó un tozal al sur del pueblo, en plena 7 Ricardo MUR SAURA, Geografia medieval del voto a san Indalecio, Jaca, 1991. Respecto a este voto, hay que matizar que la única fuente histórica que tenemos es la obra de Echeverz y los documentos que se conservan en algunas casas de su ámbito de influencia. Ahora bien, este voto, tal y como se presenta en la obra de Echeverz, plantea dos problemas: a) Hay serias dudas acerca de la autenticidad de 1187 como fecha de su inicio. Más bien parece que pudo surgir allá por el siglo xv. Algunos medievalistas apuntan la posible falsificación del mismo por parte del monasterio de San Juan de la Peña para procurarse ciertos fondos de trigo anuales. b) No se puede dudar de que existe desde hace siglos (ahí está la tradición), pero también surgen dudas acerca del ámbito de influencia que marca Echeverz. A saber: por el norte, la frontera francesa; por el este, el río Gallego hasta Senegüé y el Aurín; por el oeste, la raya de Navarra; por el sur, las sierras exteriores. De facto, parece que no llegó nunca a los limites marcados por Echeverz, siendo sus verdaderos límites los siguientes: por el norte, la cabecera de los altos valles; por el este, la orilla derecha orográfica del río Aragón; por el oeste, la línea formada por los pueblos de Salvatierra, Mianos y Bagüés; por el sur, las sierras exteriores. Se llega a estas conclusiones por varios motivos: a) Estas montañas están organizadas desde el punto de vista romero-religioso-sociológico en torno a seis macrosantuarios: San Juan de la Peña, la catedral de Jaca, Santa Orosia, Santa Elena, San Úrbez de Nocito y la Virgen de los Ríos. Los pueblos que van a uno de estos santuarios no van a otro, son excluyentes (Aurín, por ejemplo, acude a Santa Elena y sin embargo figura como uno de los pueblos que realizaron el voto). b) De los 238 pueblos que se citan en ese ámbito geográfico en 1187, sabemos que había unos 75 más que deberían aparecer reflejados, a no ser que, como se ha apuntado más arriba, el voto date del siglo xv y no del xii, como pretende (muchos de estos pueblos que en el siglo xii existían debieron de desaparecer por la epidemia de peste negra del >uy). Por tanto, como conclusión, la crítica de la obra de Echeverz nos impone cautela con la fecha de 1187 y con el ámbito de influencia de este voto. No todos los pueblos que figuran debieron, en su día, de realizar el voto. 8 Ana Isabel LAPEÑA PAÚL, El monasterio de San Juan de la Peña en la Edad Media (desde sus orígenes hasta 1410), Zaragoza, CA1, 1989. 23


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sierra de Monrepós (en aquel tiempo todavía no estaba construida la actual carretera), y me dijo que en aquel lugar, hacía muchos años, había existido un pueblo que "se amortó por una peste". Aquel pueblo, según él, se llamaba San José y tras su desaparición las tierras habían pasado a ser propiedad de mis antepasados para luego, tras largas disputas, repartirse entre todos los vecinos del pueblo. El relato, por supuesto, también estuvo aderezado con la llegada al pueblo de dos misteriosas abuelas, únicas supervivientes de la epidemia, pidiendo asilo, que fueron acogidas en casa Navarro, y con la existencia de un gran tesoro dentro de una olla que muchos vecinos habían buscado sin éxito. Aquel relato me llamó extraordinariamente la atención y tardé poco en emprender el camino ladera arriba sorteando buxos y allagas hasta llegar al antiguo poblamiento. Una vieja ermita espaldada, una paridera y grandes amontonamientos de piedras atestiguaban la existencia del pueblo. Años más tarde, haciendo "arqueología de falsa", rebuscando en un arca repleta de viejos papeles, encontré el Libro de Reglas y Cofadres del Sr Sn. Joseph de Larrue de Belarra, fechado en 1751, donde se daba cuenta de la existencia de varias romerías a lo largo del año a la ermita de San José, sus cuentas y los diversos oficios que desempeñaban en la cofradía los vecinos de Belarra, Escusaguá y Atós9. Ya no quedaba duda, el pueblo que allí existió no se llamaba San José sino Larrué —topónimo que luego supe era de origen preindoeuropeo— y, al desaparecer su iglesia, quedó como lugar de peregrinación para vecinos de Belarra y dos pardinas cercanas con lo que se resolvían los litigios que seguramente debió de haber por la propiedad de los terrenos. Este es el origen del presente trabajo. Tiempo más tarde, fundamentalmente a través de la revista Serrablo, empezó a llegarme información que encendía cada vez más mi curiosidad sobre el tema. Viejos monasterios arrasados, más pueblos desaparecidos de los que, al igual que en Larrué, sobrevivieron dos abuelas, villas perdidas en medio de espesos bosques... No soy historiador ni tengo quizá la formación adecuada para abordar un tema de estas características. Probablemente personas más capacitadas 9 Un estudio pormenorizado del libro y de la cofradía lo encontraremos en la obra de Enrique SATuÉ Religiosidad popular y romerías en el Pirineo, Huesca, IEA-DPH, 1991, pp. 120-122.

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M

II. 21L1 que yo encuentren imprecisiones históricas en este libro, aunque he intentado que todos los datos que aquí vienen reflejados estén suficientemente contrastados. No pretendo más que dar a conocer el resultado de mis charradas con los serrableses y mis caminatas por estas tierras. Con todo, este trabajo queda abierto. Han sido varios los despoblados que no he sabido localizar, bien por falta de personas que me indicaran en determinadas zonas (la Guarguera, por ejemplo), bien porque el propio terreno hace casi imposible el rastreo lo. Seguramente también habrá multitud de documentos que no he consultado. Por todo esto, si tras la lectura de este modesto trabajo alguien se anima a continuarlo y se lanza a los montes y caminos de esta comarca en busca de viejos poblados o simplemente recorre los caminos descritos en él con el único propósito de disfrutar de una naturaleza y de unos paisajes privilegiados, me daré por satisfecho. 1.5. AGRADECIMIENTOS Este libro no hubiera sido posible sin la colaboración de multitud de habitantes de la comarca que han soportado pacientemente nuestras encuestas. Algunos de ellos incluso han llegado a "perder su tiempo" acompañándonos a estos lugares perdidos entre aliagas y barrizales. Todas estas personas están reseñadas en el capítulo 7 como informantes. Además de a estas gentes, debo mencionar especialmente a José I. Royo, José L. Cebolla y Jesús A. Pérez, arqueólogos con los que he tenido la suerte de comentar varios de los descubrimientos realizados y me han asesorado en cuestiones técnicas. Gracias también a Merche Pérez, que ha soportado pacientemente durante demasiado tiempo al que esto escribe, le ha asesorado, ha llevado la dirección de las prospecciones y ha realizado la mayor parte de los dibujos, incluido el extraordinario mapa que acompaña a esta obra. A Ricardo Mur, por su adulador prólogo y porque sin su valiosa colaboración y asesoramiento este trabajo hubiera quedado incompleto en muchos puntos esenciales. A Enrique Satué, por el interés mostrado por este estudio y porque se publicara en la colección que él dirige. A mi esposa, Duli, que ha tenido que soportar el que

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Véase el apéndice 3: "Despoblados ilocalizados, documentados o recogidos en la tradición oral". 25


. •2*._ gana

me marchara de casa muchos días de madrugada y volviera "con barro hasta las orejas" al atardecer y me ha acompañado a muchos de los despoblados. A Julio Gavín, por cederme amablemente parte de sus afamados dibujos. Gracias también a José María Establés, Adolfo Castán, Ángel Gari y Chesús Vázquez, investigadores que me han aportado parte de sus conocimientos y materiales. A José Antonio González (Totoño), a José Ángel Gracia (Cheté) y a Alfonso Fernández, por poner sus todoterrenos a mi disposición por pistas infernales. Gracias también a Óscar Latas, por su inestimable colaboración en cuestiones cartográficas y su ánimo; a Susana Menal y Mariano Pujalá, por ahorrarme muchos viajes a Huesca y Zaragoza respectivamente en busca de libros y documentos, y a todas las personas que de una u otra manera han hecho posible que este humilde trabajo esté ahora en tus manos.

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N POCO DE HISTORIA

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STAMOS ante una comarca en la que, afortunadamente, se han hecho profundos estudios históricos sobre diversos temas. Especialmente se han centrado en la Alta y Baja Edad Media. Los estudios de la documentación de esta época han sido rigurosísimos por parte de los más destacados medievalistas aragoneses. Pero quedan grandes lagunas por investigar. No sabemos prácticamente nada sobre prehistoria y protohistoria de la comarca. Los estudios sobre esta época se han reducido a los dólmenes de Santa Elena e Ibirque y a pequeñas prospecciones y hallazgos por parte de personas más o menos sensibilizadas. Durante la realización de este trabajo, se han realizado de forma involuntaria pequeños hallazgos sobre estos lejanos tiempos. Hallazgos de hachas pulimentadas y diverso material lítico, nuevos asentamientos romanos al margen de la conocida villa de Sabiñánigo, etc. darían pie a nuevos estudios sobre la historia más remota de Serrablo. Centrándonos en la época que nos interesa para este trabajo, habría que empezar hablando de la conquista del valle de Acumuer por parte de Galindo II —hijo de Aznar II e tñiga de Pamplona—, hacia el año 920, tras una campaña de expansión desde los primitivos condados de los valles de Echo y Aragón hacia oriente. Este conde extiende sus conquistas hasta la sierra de San Juan de la Peña por el sur y el valle de Acumuer por el este tras cruentas batallas con las guarniciones musulmanas que los guardaban 27


—la de Senegüé, la de Eresun y el Kastello Panfficu— y funda el monasterio de Cercitoll. Con estas conquistas, a principios del siglo x el antiguo territortum aragonense se halla perfectamente consolidado, fijando sus límites en el valle de Ansó por poniente y la ribera occidental del Gállego por el este. Es en el año 921 cuando el rey Sancho Garcés de Pamplona emprende la conquista del condado de Aragón. Empieza por lo que hoy se conoce como Cinco Villas (valle de Esca, Luesia, valle del Onsella, etc.) y avanza hacia el este. Los historiadores coinciden en que es en el año 922 cuando ocupa las tierras del condado aragonés. Entre el 923 y 924 sus ejércitos cruzan el allego y avanzan hacia Sobrarbe. El monarca pamplonés debe volver a defender sus tierras, invadidas por el ejército cordobés del emir Abd al-Rahmán III. Estas vías de penetración son usadas posteriormente por numerosos contingentes de emigrantes navarros que colonizarían importantes porciones de las tierras conquistadas en la mitad meridional de la comarca y fundarían nuevos núcleos de población. Restos del paso de estos colonos serian las necrópolis antropomorfas que se conservan o conservaban en Serrablo: Lasieso, Gésera, Nocito, Alavés, Ibirque y la del despoblado de Larrué12.

11 Véase el apartado 5.6, dedicado a este monasterio. 12 Todas estas necrópolis tienen en común el estar excavadas en afloramientos rocosos de arenisca (muy abundantes en la mitad meridional de la comarca) y orientadas en dirección E-W, con la cabeza del difunto dirigida hacia occidente. La de Lasieso, situada al sur de la población dentro de una propiedad privada, está formada por al menos 19 tumbas entre adultos y niños, en diferente estado de conservación. Fue excavada en 1975 por M.a Asunción Bielsa y Alberto del Castillo. La de Gésera, por su parte, está situada al norte de la población y junto a la iglesia. Está formada por 19 tumbas en bastante mal estado de conservación, aunque aparecen abundantes restos humanos. La de Nocito, al lado de la actual ermita de San Úrbez, al noreste de la población, está formada por ocho sepulturas, de las que tres aparecieron ocupadas cuando se excavó en 1976. Un interesante estudio paleopatológico de un individuo enterrado en esta necrópolis lo encontramos en el artículo de José D. SÁNCHEZ PÉREZ "Clínica arqueológica de un aragonés altomedieval", Serrablo, 76 (junio de 1990). Las otras tres necrópolis de las que tenemos noticia son la de Alavés, que estaba formada por al menos tres sepulturas que desaparecieron al hacer la actual carretera N-330 (tradición oral recogida en Lanave y Belarra); la de Ibirque, situada en la peña d'os Muertos, en la que según algunos habitantes de esta población se localizaban varias tumbas antropomorfas (hasta la fecha, pese a haber realizado varios viajes a la zona, no hemos podido corroborar esta información), y la última, con una sola tumba, se encontraba hasta principios de siglo, según la tradición oral, en el despoblado de Larrué (véase el apartado 4.8.7). 28


Durante todo el siglo x la comarca permanece bajo el dominio pamplonés, que encarga el gobierno de las tierras conquistadas a los príncipes herederos del reino. Esta dominación se traduce en una política de colonización auspiciada por los propios reyes navarros que facilita una rápida cristianización de los habitantes vinculados desde el siglo vin con el poder musulmán de Huesca y con un fuerte componente pagano en sus prácticas religiosas. En estos arios se funda una serie de monasterios que se encargaban de organizar el territorio conquistado, tanto en el aspecto religioso como administrativo y económico. Los cenobios de esta época son los de San Martín de Cercito, en el valle de Acumuer, el de San Andrés de Fanlo, el de San Úrbez de Nocito y el de San Pedro de Raya. Contemporáneos a estos monasterios son ya la mayor parte de los despoblados que nos disponemos a estudiar y de los pueblos que todavía se conservan, bien habitados o bien abandonados en las décadas que van de los arios 50 a los 70 de este siglo. Sancho Garcés I muere en noviembre del año 925. Le sucede su hijo García Sánchez I, que contaba a la muerte de su padre con trece años de edad. Hasta que alcanza la edad de gobernar, la política aragonesa está en manos de los condes Gutísculo, Sancho y Fortuño. García Sánchez I —futuro rey de Pamplona— se uniría en matrimonio con doña Andregoto, heredera del condado de Aragón. De este matrimonio nacería Sancho Garcés II, apodado Abarca, que uniría los dominios heredados de su madre aragonesa y su padre pamplonés. Sancho Garcés II tuvo dos hijos con Urraca de Castilla: la princesa apodada la Vascona, que casaría con uno de los azotes musulmanes de los territorios cristianos —Almanzor—, y el que continuaría la línea sucesoria navarra, García Sánchez II. Este rey llega al trono en el 944 y casa con la leonesa Jimena. Con ella tiene un hijo, Sancho Garcés III, apodado el Mayor, que le sucederá a su muerte en el año 1004. Sancho el Mayor accede al trono cuando cuenta doce años de edad y contrae matrimonio en el 1010 con Mayor o Munia, condesa de Castilla. Fruto de esta unión nacerán Fernando, García, Ramiro, Gonzalo, Bernardo y Mayor. Bajo su reinado, y merced a una sabia politica de matrimonios y con29


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e21

quistas militares, están las tierras que van desde León hasta Barcelona. En 1016 restaura sus dominios en La Rioja, fija las fronteras entre el reino de Castilla y Pamplona e inicia la conquista y expulsión de los musulmanes de los territorios orientales de Aragón. Así pues, en 1018, la antigua frontera que años atrás estaba fijada en el Gállego llegaba ya al valle del Isábena, en la Ribagorza. Además, entre 1025 y 1028, este rey impulsa una reforma monástica en los cenobios existentes, introduciendo la regla de San Benito de Nursia y centralizándola en varios monasterios, entre los que se encontraba el de San Julián y Santa Basilisa, el futuro San Juan de la Peña. Sancho Garcés III muere el 18 de octubre de 1035 y reparte su reino entre sus hijos, otorgándoles a cada uno el título de rey del territorio heredado para así evitar futuros enfrentamientos, lo que al final resulta inevitable. A Fernando, que pasa a ser Fernando I, le corresponde el reino de Castilla; a García (III), el de Navarra; Ramiro le sucede en el dominio del reino de Aragón, y Gonzalo pasa a ser monarca del reino de Sobrarbe y Ribagorza. Además de estos hijos legítimos, se supone que Sancho el Mayor tuvo otro ilegítimo al que también dio el nombre de Ramiro. Ramiro I habría nacido hacia el año 1020, por lo que cuando accede al trono aragonés tiene quince años. A los dieciséis contrae matrimonio con la hija de los condes de Bigorra, llamada Gisberga. Esta mujer trocará su nombre por el de Ermisenda. De este matrimonio nacerán tres hijos: el infante Sancho, la infanta Sancha y el infante García. La reina muere poco después de nacer este último, concretamente en 1049, pasando a depender todos ellos de su madrastra, la reina Inés. En los inicios de su reinado, Ramiro I se enfrenta a su hermano García III por la posesión del reino de Pamplona. El primero, al no poseer suficientes efectivos, se alía con los reyes moros de Zaragoza, Huesca y Tudela. Aun así, sufre una humillante derrota en Tafalla, en la que incluso pierde su caballo. Fruto de esta campaña, a pesar de la pérdida de hombres, armas y botín, fue la anexión al reino de Aragón de la zona septentrional de las Cinco Villas. Poco después, posiblemente en 1044, García de Pamplona y Ramiro de Aragón firman un pacto por el que el aragonés se compromete a no reclamar 30


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arta

tierras en Navarra a su hermano. A cambio, este reconoce la soberanía de Ramiro sobre las mentadas Cinco Villas. Ese mismo año o quizá el anterior es asesinado en el valle de Tierrantona Gonzalo, el que fuera rey de Sobrarbe y Ribagorza. Al morir su hermano sin sucesión y por mecanismos que se desconocen, Ramiro I se inviste rey de los territorios más orientales de Aragón, pasando a ser rey de Aragón, Sobrarbe y Ribagorza. En 1054, García de Pamplona es derrotado y muerto en Atapuerca (Burgos) por su hermano Fernando I de Castilla, pasando el reino navarro a manos de su hijo Sancho Garcés. El año siguiente y los sucesivos Ramiro I centraría sus esfuerzos en la lucha contra los musulmanes de los reinos de taifas de Zaragoza y Lérida. La primera campaña se inicia con la intención de conquistar la plaza de Graus. No lo consigue el monarca aragonés, pero anexiona a su reino el monasterio de San Cucufate de Lecina13 y las plazas de Olsón y Abizanda. En 1058, los ejércitos aragoneses inician una campaña contra los musulmanes de La Sotonera y de la plaza de Bolea. Para esta intentona, el rey Ramiro cuenta con la ayuda de varios cómplices de la zona, entre los que no faltaron musulmanes que pasaron a engrosar las filas cristianas. Las fuerzas cristianas, con base en los cercanos castillos de Marcuello y Loarre, no logran hacerse ni con el castillo de Puibolea ni con el mismo Bolea. Después de la fracasada conquista de La Sotonera, Ramiro dedica los últimos años de su vida a intentar la conquista de la zona oriental de su reino, sobre todo después de que los condes de Urgell y Barcelona conquistaran territorios a la taifa de Lérida. Con el fin de dedicarse plenamente a estos menesteres, el reino de Aragón es confiado a su hijo Sancho, el cual firma documentos en nombre de su padre al menos desde el año 1062.

13 El año 1058 el rey cede este monasterio al de San Andrés de Fanlo, según se desprende del documento 31 de su colección diplomática. El monasterio fanlés, por su parte, cedió el cenobio de Lecina al de Santa María de Alquézar (probablemente por proximidad geográfica) en 1074, reservándose el derecho de bajar sus animales a pastar durante el invierno a los montes de Lecina (doc. 61 del cartulario de Fanlo).

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ffi 121 En 1058-1059, el rey Ramiro casa a su hija Sancha con Ermengol III, conde de Urgell, y pocos arios después a Sancho, su primogénito, con Isabel, hija de este mismo conde y su segunda esposa, en una inteligente operación diplomática tendente a aliarse con los condes catalanes en su lucha contra al-Muzaffar, rey de la taifa de Lérida, y a la vez frenar la expansión catalana por las tierras orientales de su reino. Es en 1063, después de conquistar Benabarre, cuando se intenta la conquista de la importante plaza de Graus. Los ejércitos aragoneses cercan el castillo de esta población y es aquí donde, según las crónicas y la versión histórica más aceptada, un musulmán llamado Sadada se infiltra en las filas aragonesas y aprovecha para asesinar al monarca aragonés de una certera lanzada en un ojo. Corría el 8 de mayo de 1063. Así pues, en 1064, el mismo ario en que el papa Alejandro II predica una cruzada para reconquistar Barbastro, figura ya como rey de Aragón el hasta entonces infante Sancho, que pasa a llamarse Sancho Ramírez. Accede este al trono con veinte arios y después de haber sido educado por su eitán, el conde Sancho Galíndez, fundador de la iglesia románica de Santa María de Iguácel. En 1068 muere la esposa de Sancho Ramírez, posiblemente con motivo del nacimiento de su primogénito, el que llegará a ser rey, Pedro I. Ese mismo ario, el rey inicia un viaje que lo había de llevar a Roma. Tras el viaje, en 1071 acomete una serie de reformas en su reino, aconsejado por la santa sede, entre las que se encuentran la reestructuración de la vida monástica, entregando el gobierno de los monasterios a la orden francesa de Cluny, y la imposición de la reforma gregoriana, que abole el antiguo rito toledano, hispano-visigodo o mozárabe. No tardan en surgir voces discrepantes con estas reformas, entre las que destacó la de Banzo, abad del monasterio serrablés de San Andrés de Fanlo, motivo por el cual fue desprovisto de su mandato en dicho cenobio y desterrado al también serrablés de San Martín de Cercito, que dependía de la abadía pinatense. Durante este tiempo la capitalidad del reino está en Jaca, a la que el monarca concede un fuero que estructura la vida de la ciudad e incentiva la aparición de un próspero mercado aprovechando el paso por ella de la gran ruta comercial que fue el camino de Santiago. 32


Por fin, en la década de los ochenta y principios de los noventa del milenio se inicia lo que fue la gran ofensiva para tomar Huesca, todavía en manos musulmanas. Desde los castillos de Marcuello, Loarre y Alquézar se conquistan, entre otras poblaciones, Bolea, Ayerbe, Graus, Monzón (tomado en 1089 por el entonces infante Pedro I), Labata... Se ataca incluso Tudela, ya que desde 1076 Sancho Ramírez es rey de Pamplona, al morir su primo, el rey Sancho Garcés IV, despeñado por sus propios hermanos. El 4 de junio de 1094, apostados los ejércitos aragoneses frente a las murallas de Huesca, el rey es alcanzado por una certera flecha, disparada por un arquero musulmán, que le provoca la muerte. Será Pedro I el que consiga para Aragón el sueño que acarició su abuelo y le costó la vida a su padre. Tras victoriosas campañas antimusulmanas en tierras del Cinca y del Vero, los ejércitos aragoneses sitian Huesca nuevamente en el verano de 1096. Por fm, el 19 de noviembre de ese mismo año y tras una cruenta batalla la ciudad del Isuela cae en manos cristianas. Poco después se crearía la diócesis de Huesca y la ciudad pasaría a ostentar la capitalidad del reino. Con la conquista de Huesca se cierra la reconquista del Alto Aragón y comienza una nueva vida para sus habitantes. Muchos de ellos emigrarían al llano en busca de nuevas tierras, más fértiles y productivas, con lo que aquí ya empezaría el declive e incluso la desaparición de alguno de los núcleos que nos disponemos a estudiar. Los demás irán desapareciendo con el discurrir de los siglos, por pestes y cambios de situación motivados por razones económicas o prácticas, hasta llegar a la estructura poblacional que conocimos antes del masivo éxodo rural de la segunda mitad del siglo xx.

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ESTRUCTURACIÓN DEL LIBRO

OS despoblados localizados se hallan ordenados por subcomarcas geográficas y estas a su vez ordenadas latitudinalmente en sentido N-S con el fin de que, si el lector se decide a visitarlos, le sea mas cómoda su localización dentro de un área concreta. Los diferentes poblamientos a su vez están ordenados por orden alfabético. En cada uno de ellos se abordan los siguientes aspectos, aunque en algunos puedan faltar determinados puntos por no existir información al respecto: Otros nombres En este apartado se apuntan, cuando se encuentran documentados, otros nombres atribuidos al pueblo en los diversos trabajos consultados. Puede tratarse tanto de la evolución natural del topónimo como de errores de transcripción o de interpretación por parte de las personas que copiaron el topónimo en su día, por lo que su valor será siempre relativo. Cuando se conoce, se apunta también la fecha en la que aparecen documentados. Para este punto, ha sido de gran ayuda el libro publicado por Agustín Ubieto titulado Toponimia aragonesa medieval". Etimología En este punto se incluye la posible procedencia del topónimo, como ayuda para encontrar el hipotético origen del poblamiento. Hay que consta14 Agustín Usisro ARTETA, Toponimia aragonesa medieval, Valencia, Anubar, 1976. 35


el21. LII tar que el origen de los topónimos es uno de los temas más resbaladizos de la historia de los pueblos. Al carecer totalmente de datos que arrojen una luz fiable al respecto, nos tenemos que mover bajo suposiciones más o menos convincentes. Este apartado se complementa con un apéndice en el que se hace mención al origen de los topónimos de los pueblos habitados y deshabitados de la comarca (véase el apéndice 1). Acceso y situación En esta parte se describe el camino más corto y cómodo para acceder al despoblado. Muchos de ellos son fácilmente accesibles, de modo que puede llegarse a ellos tras un breve paseo. Otros, sin embargo, se encuentran alejados de las vías de comunicación y el acceso se ha de realizar por viejos caminos de herradura, pistas forestales o incluso monte a través, lo que requiere una buena forma física y una planificación del tiempo, ya que tanto la orografía del terreno como la espesa vegetación en algunas áreas dificultarán nuestra progresión y nuestra orientación15. Una bicicleta de montaña

El estado de las pistas forestales varia muchísimo en cuestión de días. Una tormenta puede una pista que días antes era perfectamente apta para vehículos normales. Por tanto intransitable hacer recomendamos, tanto por cuestiones prácticas como ecológicas, ir siempre a los despoblados andando o en bicicleta desde las carreteras asfaltadas más cercanas. La misma recomendación es aplicable para los caminos. La mayor parte de las sendas están en un proceso de pérdida irreversible, engullidas por la vegetación, hundimientos de muros, etc. Además de todo esto, debemos tener en cuenta que algunas de las pistas y caminos que se describen pueden haber sufrido variaciones desde que nosotros las recorrimos hasta la actualidad debido a trazados de nuevas pistas, corrimientos de tierras, etc. Por todo esto debemos adoptar una serie de precauciones, que son las mismas que se recomiendan para cualquier salida de senderismo o de montaña: -Estudiar bien el itinerario a seguir antes de salir de casa. -Dejar dicho a dónde, por dónde se va y a qué hora aproximada se piensa volver. -No ir nunca solo. -Llevar un mínimo botiquín. -Ir bien equipado tanto en calzado como en ropa. -Llevar agua de sobras, sobre todo en verano. Los teléfonos móviles, por ahora, no son útiles en la zona en que nos vamos a mover si surge algún imprevisto y nos vemos obligados a pedir auxilio. La mayor parte de la comarca, si exceptuamos los alrededores de vías de comunicación y los puntos dominantes, carece de una cobertura adecuada (esto, evidentemente, varia según las marcas comerciales). 15

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nos será de gran utilidad en algunos casos, así como ropa adecuada para andar por zonas cubiertas de vegetación, la mayor parte de las veces espinos y aliagas. Los puntos kilométricos que a veces se mencionan están tomados saliendo desde Sabiñánigo, por lo que algunos los encontraremos reseñados en orden decreciente (por ejemplo, para el acceso a Larbesa se dice: N-330, puntos kilométricos 619-618). Para situarlos sobre el mapa hemos elegido los mapas del Instituto Geográfico del Ejército a escala 1: 50 000, situando los despoblados según coordenadas UTM, siendo la designación de la zona 30-T y la identificación en los cuadrados YN en la mitad septentrional de la comarca e YM en la mitad meridional16. Seguidamente aparecen nueve cifras. Las tres primeras corresponden a la longitud, las tres siguientes a la latitud y las tres restantes a la altura en metros sobre el nivel del mar (m snm). Con esto delimitamos un área de 100 m2 que en la mayor parte de los casos, junto con la descripción del acceso, es suficiente para localizar el punto concreto en el mapa. No debemos fiarnos demasiado de los topónimos existentes en estos mapas, pues hemos encontrado imprecisiones tanto en su ubicación como en su grafía (cuando existen, aparecen en cursiva)17. Descripción

En este punto se describe el estado actual del yacimiento, siempre en superficie. Básicamente encontramos estos antiguos poblamientos de cinco formas diferentes: - Despoblados arruinados completamente y de los que solo se conservan amontonamientos informes de piedras (espedregales, margüeños) o a lo sumo pequeños retazos de paredes. - Despoblados arruinados completamente y cuyos terrenos han sido usados después para el cultivo o las repoblaciones forestales. Normalmente 16 Únicamente al despoblado de Medianeta, por estar situado en la zona más occidental de la comarca, corresponde una designación diferente del cuadrado, siendo la denominación de este XN. 17 Servicio Geográfico del Ejército. Cartografia Militar de España. Serie L. Escala 1: 50000. Hojas 29-9 (177) Sabiñánigo, 29-10 (210) Yebra de Basa, 28-10 (209) Agüero y 30-10 (211) Boltaria.

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son la tradición oral o la toponimia las que nos permiten localizarlos. Situados sobre el terreno, en el mejor de los casos aparecen materiales (cerámica, piedras trabajadas o con huellas de haber estado en contacto con fuego, restos humanos o de animales, materiales alóctonos con respecto al entorno, etc.) con que poder ubicarlos sin ninguna duda. - Despoblados en que, tras la desaparición del poblamiento, solo se ha conservado su iglesia, original o reconstruida, quedando esta como ermita de poblaciones cercanas. La mayor parte, tras el éxodo rural de este siglo, están arruinadas y en un proceso de deterioro irreversible. Estos templos residuales de poblados generaron el 30% de las romerías existentes en Serrablo hasta el abandono rural de este siglo18. - Despoblados que tras su abandono quedaron como pardinas (casas de labor aisladas en el monte), conservando algunas veces su topónimo original19. - Despoblados arrasados de los que se tiene constancia por fuentes documentales o por tradición oral pero que nos ha sido imposible localizarlos sobre el terreno, bien porque la orografía hacía inviable cualquier intento de rastreo o bien porque superficialmente no queda absolutamente nada.

18 Enrique SATuE, Religiosidad popular y romerías..., cit., pp. 100-102. 19 Muchos de los yacimientos reciben en la actualidad el nombre de pardínas, aunque nunca haya habido edificios posteriores al poblamiento. Pardina deriva del latín PARIETINA, que vendría a significar paredes, tapias o muros viejos que se desmoronan, es decir, antiguas construcciones (pardina de Arrasul, de Ipe, de Aspirina...).

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"Espedregales" del antiguo pueblo de LinastruĂŠ

Campos de labor donde se ubicaba el pueblo de Noballa

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Ermita de San Juan de Espierre, Ăşnico testigo de un viejo poblado medieval

Pardina de Buesa, en el valle del Guarga 40


-ña

NECRÓPOLIS En la práctica totalidad de los despoblados, los habitantes de los pueblos vecinos nos hablaban de la aparición, mientras se laboraban las tierras cercanas, de "sepulturas de losa", algunas de las cuales todavía se pueden ver hoy en día. Se trata de un tipo de enterramiento muy arcaico, que se generaliza a partir de la Edad Media y se mantiene hasta bien entrado el siglo xviii, momento en que la expansión económica y la generalización de unas mínimas normas de higiene hacen que se difunda el uso del ataúd20. Dentro de este modelo de estructura funeraria, hemos encontrado tres tipos diferentes. Todas tienen en común el estar construidas con losas de flysch y hallarse orientadas en dirección E-W, con la cabeza del difunto hacia poniente. El muerto está colocado directamente en el suelo, en posición de decúbito supino con los brazos cruzados sobre el pecho y no aparece ningún tipo de ajuar ni nada que delate la posición social del difunto o la cronología del enterramiento. - Sepulturas de losa antropomorfas: Se trataría del grupo más antiguo, herederas de los enterramientos del siglo x excavados en la roca o contemporáneas a estas, construidas en sitios en que la propia geología del lugar no deja aflorar estratos rocosos21. El sepulcro tiene forma trapezoidal, constituido por losetas de flysch en los laterales. El espacio destinado a la cabeza se delimita con dos pequeñas losas más gruesas situadas en los laterales. Toda la estructura se cierra con una o varias losas colocadas horizontalmente. - Sepulturas de losa rectangulares: Construidas igual que las anteriores pero de planta rectangular. Se consideran más modernas, abarcan un periodo que iría desde la Baja Edad Media hasta el siglo xvii. - Sepulturas de losa triangulares: A diferencia de las dos ante-

20

Enrique SATUÉ, "Ritos funerarios en Serrablo", Serrabio, 62 (1986), p. 5.

21 Véase, supra, nota 12. 41


riores, que en sección transversal presentarían forma rectangular, en el despoblado de Castellar (véase el apartado 4.8.3) la sección de las sepulturas es triangular, formada por dos únicas losas que apoyan en uno de sus lados cubriendo así al difunto. Diversos autores creen que este tipo de enterramiento es debido a corrimientos de tierra que desplazaban las lajas de sepulturas comunes, pero el hecho de aparecer tumbas triangulares en otras zonas nos hace pensar que fueran así en origen; nos hallamos, pues, ante una estructura funeraria inédita en la comarca22. Todas suelen estar a poca profundidad (la losa superior se encuentra a 50 cm como media de la superficie) y son los corrimientos de tierras, las labores agrícolas o el trazado de pistas los que Sepultura de losa en el monasterio de San Pelay las sacan a la luz.

22 En marzo de 1999 aparecieron en la población de Ara, en el limite este de la Jacetania, varias sepulturas triangulares. El difunto estaba colocado directamente en el suelo (orientado, como en las sepulturas de laja, con la cabeza a occidente) y, cubriéndolo, dos o más lajas de piedra apoyadas por uno de sus bordes formando un triángulo. En una inspección superficial no encontramos ningún tipo de ajuar.

42


Ăą.

Sepultura antropomorfa en el monasterio de San Pelay

Sepulturas triangulares halladas en Ara

43


Historia En este punto se hace referencia, cuando se conocen, a algunos hechos acaecidos en el poblamiento ordenados cronológicamente. De algunos de los despoblados, sobre todo de los monasterios, poseemos abundante documentación conservada a través de los siglos —muchas veces falsificada, por tratarse de una práctica corriente en la Edad Media-23 mientras que de varios de ellos conocemos su existencia por la tradición oral y el rastreo sobre el terreno pero no hemos sido capaces de hallar ningún documento que nos hable hasta ahora de su existencia. El símbolo (*) nos remite a otro de los yacimientos reseñados en este trabajo.

Etnología Como es de suponer, los viejos poblamientos y monasterios que salpicaban estas montañas, tras su desaparición, dejaron una profunda huella en la mentalidad y en la tradición de los pueblos vecinos. A este respecto, cabe destacar las leyendas de existencia de grandes tesoros escondidos tras el amortamiento de estos poblados. Es esta leyenda —en plena vigencia todavía hoy— la que ha dificultado en gran medida la localización de algunos de ellos. Las gentes todavía creen en la existencia de grandes "ollas llenas de oro" y miran con recelo a cualquier extraño que se acerca a los pueblos y se interesa por estos viejos amontonamientos de piedras24. 23 La presencia de manuscritos espurios en la documentación medieval es un hecho relativamente frecuente, No sabemos con certeza qué razones llevaron a los copistas a falsificar fechas, nombres, topónimos..., pero podemos imaginarlo: muchas de las donaciones que encontramos documentadas no debieron de ser tan piadosas como parecen indicarnos los textos y muchas de las adquisiciones de tierras o pueblos enteros no serian tan legales como aparentan. Entre los documentos falsos más destacados, podemos reseñar los privilegios ob honorem, fechados en 1090 y confirmados supuestamente por el rey Sancho Ramírez. En ellos se detallan las posesiones del monasterio de San Juan de la Peña, que ascendían nada más y nada menos que a 37 monasterios, 48 iglesias y 46 villas, además de otras propiedades. A pesar de que el documento está datado en el siglo xi, numerosos medievalistas lo fechan a finales del x11 o principios del xci (Ana Isabel LAPEÑA PAÚL, El monasterio de San Juan..., cit., p. 142). 24 Cuenta la leyenda, recogida por José A. González, infatigable investigador de Sobrepuerto, que cuando los moros fueron expulsados de Otal por sus habitantes cristianos se iban barranco abajo cantando: "Adiós, Plana Sancho Ferrero, debajo de una gabardera y un birolero se queda una olla de oro". Por supuesto, varios vecinos de Otal "dieron vuelta entera aquella faja" sin encontrar el más mínimo resto de la olla ni del tesoro que supuestamente guardaba. Esta pequeña historia es muy representativa de las leyendas que circulaban en torno a algunos yacimientos arqueológicos, Por lo que respecta a esta leyenda en concreto, en la Plana Sancho Ferrero existía una cueva en la que supuestamente vivían los moros, creencia avalada al haber aparecido diversos materiales metálicos y restos óseos.

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LAS DOS ABUELAS Sin duda, el mito más repetido en torno a los despoblados. Esta leyenda, que se repite hasta la saciedad, merece un comentario aparte. Básicamente el patrón es el siguiente, aunque en cada pueblo tiene sus variantes: Tras la desaparición del pueblo por una peste, una epidemia o una guerra en época indeterminada, sobreviven dos abuelas que mendigan asilo en los pueblos vecinos a cambio de la propiedad de las tierras del pueblo aniquilado. Generalmente son rechazadas en los lugares más cercanos a su aldea hasta que son acogidas en otro pueblo más alejado, con lo que las tierras quedan hasta la actualidad en propiedad de este. ¿Por qué son siempre dos abuelas? ¿Qué se pretende con esta leyenda que se repite por todo el Pirineo? Estamos ante un mito que hunde sus raíces en las lejanas épocas del paleolítico. La mujer, ya en aquellos tempranos tiempos de la andadura humana, personificaba la fertilidad, el ciclo biológico de las cosechas y, por ende, de la naturaleza. Este mito, común a toda Europa y parte de África, adquirió con el tiempo un matiz funerario; de ahí que se utilice la figura de la abuela, ya que a estas se les atribuye la propiedad de recoger los atributos de los antepasados. Este matiz funerario le fue adjudicado muy pronto, ya que para la mentalidad primitiva tras la muerte venía el renacimiento y la regeneración, al igual que veía en la naturaleza. La concepción del tiempo era cíclica, no lineal25.

25 Resulta muy significativo que la distribución geográfica del mito de las dos abuelas coincida perfectamente con las zonas en las que han aparecido las llamadas venus paleolíticas (esculturas de diosas femeninas, algunas veces grávidas, con los atributos femeninos muy remarcados y exagerados), que según todos los indicios representarían a una diosa primigenia que encarnaría el ciclo vital de la naturaleza en su proceso de nacimiento-vida-muerte y regeneración y cuyo culto estuvo en vigencia en toda Europa y África oriental desde aproximadamente el 30 000 al 3000 a. de C. Posteriormente, la implantación de la agricultura intensiva, que exigía un importante esfuerzo fisico y por tanto era llevada a cabo por los varones (9000 a 3000 a. de C.), y su consecuencia más inmediata, el excedente de los alimentos básicos, junto con el advenimiento de las civilizaciones indoeuropeas, con una organización social de tipo patriarcal, relegaron esta diosa a un papel secundario del que se apropiaron las civilizaciones clásicas (Minerva, Venus, Diana...) y del que todavía nos quedan ejemplos en la actualidad: el más claro de todos es el culto mariano. Para profundizar más en este tema es recomendable leer el apasionante trabajo de José RODRÍGUEZ Dios nació mujer, Barcelona, Ediciones B, 1999. 45


¿Por qué siempre fueron dos? Probablemente la explicación haya que buscarla en el sentido dual que observaban en el universo por parte de las mismas culturas que rendían culto a la Gran Madre: vidamuerte, día-noche, solluna, bien-mal... De aquí que la unidad siempre tenga su cara opuesta. Así, a la desaparición de un núcleo de población siempre seguiría un posterior renacimiento de ese u otro pueblo26. Otros autores asimilan este mito con el invierno, que perdura año tras La leyenda de las dos abuelas fue el tema año y que a su muerte trae para el 1 Premio de Escultura "Ángel Orensanz" bajo el terna "Mitos del Pirineo". a las tierras nuevamente la En la foto, la escultura ganadora fertilidad27. Muchas de estas adquisiciones de tierras debieron de ser irregulares y motivos de disputa entre los pueblos vecinos, por lo que se recurría a este mito como justificación28.

26 Véase, a continuación, el cuadro dedicado a las pilas bautismales. 27 Cherna GUTIÉRREZ LERA, Breve inventario de seres mitológicos, fantásticos y misteriosos de Aragón, Zaragoza, Prames, 1999, p. 35. 28 Enrique SATUÉ, Religiosidad popular..., cit., pp. 102-103, y "Ritos funerarios en Serrablo", Serrablo, 63 (1987), pp. 6-7.

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12.

PILAS BAUTISMALES Otra historia que se repite y que no puede ser fruto del azar es el hecho de que la tradición oral haya conservado, en muchos de los despoblados, la memoria de la existencia de la pila bautismal de la iglesia del pueblo desaparecido. La mayor parte de las veces, según los informantes, estaba empotrada en paredes de campos o de alguna caseta construida con las piedras de las viviendas arruinadas. En la comarca lo cuentan en Senés, Ipe, Casbas, Urbán, Aspirilla, Ascany..., pero debe de ser una constante en todos los despoblados de la provincia29. No hemos podido encontrar el mínimo rastro de estas pilas bautismales, por lo que creo que nos hallamos ante una nueva tradición con una explicación más profunda de lo que en un principio aparenta. El bautismo y, por extensión, la pila bautismal simbolizan el renacimiento. Una persona renace cuando es bautizada porque se le despoja del pecado original. Por eso, quizá la creencia en la persistencia de las pilas bautismales simboliza el hipotético renacimiento del pueblo. La posibilidad de que en un futuro esos viejos poblamientos pudieran volver a tener vida.

MOROS "Allí hubo un lugar en tiempos d'os moros", "aquel lugar s'amortó en tiempos d'os moros" o "allí hicieron una torre os moros" son expresiones que hemos oído a la mayoría de los informantes que nos han facilitado datos sobre estos viejos poblamientos. Este topónimo,

29 Ricardo DEL ARCO, "Los despoblados de la zona pirenaica aragonesa", Pirineos (Zaragoza), 3 (1946). En este artículo menciona una serie de pardinas, montes o cotos redondos donde hubo pueblos en el partido de Huesca elaborada en 1820 seguramente recogiendo la tradición oral, en la que se mencionan numerosas "pilas de bautismo" supuestamente existentes en los despoblados.

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lana

junto con el de Billar o Casalaios, es un indicio claro de algún yacimiento arqueológico. Los moros, seres imprecisos e intemporales para los habitantes de estas montañas, fueron para ellos los constructores de cosas tan alejadas en el tiempo como los grandes sepulcros megalíticos o las torres vigías del siglo xv. Cualquier formación natural poco común o cualquier construcción de la que no se tenía una constancia clara de sus constructores era atribuida a los moros. Por otra parte la expresión "en tiempos d'os moros" se emplea, todavía hoy, para designar épocas muy remotas. Los moros se imbrican perfectamente con el sustrato precristiano que envolvía la mentalidad de los montañeses. Mientras que a ellos se les asociaba a dólmenes, torres y despoblados, a las moras se las relacionaba con las cuevas y las fuentes, en un intento claro de definir a seres que entrarían a formar parte del panteón de deidades anteriores a la implantación del cristianismo en estas montañas30.

Materiales

Los hallazgos que se reseñan en este apartado han sido siempre en superficie, salvo los casos en los que explícitamente se hace mención de algún objeto encontrado por debajo de la cota O. Así pues, si hay algo que nos puede quedar claro tras la visita a alguno de estos lugares es la extremada pobreza de sus antiguos habitantes. Muchos de ellos debieron de desaparecer no por pestes o guerras, como se empeña en recordarnos una y otra vez la tradición oral, sino porque sencillamente en aquel lugar no se podía vivir. Fondos de barranco, umbrías, cerros aislados y sin agua, conos de deyección de barrancos habían de hacer imposible la ya de por sí dificil supervivencia 30 Más información sobre el proceso de arraigo del cristianismo en Serrablo lo encontramos en el libro de Enrique SATuÉ Religiosidad popular y romerías en el Pirineo, cit., pp. 61 y ss. Para una idea global sobre los procesos de cristianización en el norte peninsular merece la pena leer la obra de Á. DEL Olmo lconografia sexual en el románico, Salamanca, LF, 1999, pp. 146 y ss.

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en estas montañas. En este estado, pues, y sin una excavación arqueológica los materiales que aparecen superficialmente son paupérrimos; se reducen en la mayor parte de los casos a fragmentos de cerámica muy característicos, escorias de fragua, trozos informes de hierro, algunos clavos o materiales alóctonos31. Los hallazgos monetales, que nos permitirían datar —con ciertas reservas— los yacimientos, son mínimos32. En contadas ocasiones nos encontramos con tallas de tradición románica que sobrevivieron al pueblo, pasando a guardarse en lugares vecinos, y curiosas "piedras de molino" que se reseñan en el apartado siguiente. Hay que mencionar también un fenómeno que hemos visto repetirse en varios de los yacimientos que actualmente se ubican en campos de labor: según los años y las labores agrícolas que se realizan, los materiales aparecen en superficie (a veces de forma abundantísima), mientras que otros años en superficie no encontramos absolutamente nada. Suponemos que esto es debido a que el arado remueve el nivel donde están los materiales y al año siguiente lo entierra.

CONTRAPESOS DE PRENSAS Algunos de los informantes que nos facilitaron los datos para realizar este trabajo nos hablaban de "piedras de molino" que se hallaban en las inmediaciones de los despoblados. Al ser muy voluminosas, simplemente se apartaban en la orilla de los campos o se lanzaban a rodar por los márgenes de estos para que no molestaran al realizar

31 El granito, como componente principal de las piedras de molino, lo hallamos en sitios en que, por la propia geología del lugar, no es posible que halla llegado allí de forma natural. Igualmente, encontramos a veces cantos rodados fuera de los cauces de los ríos o de lugares donde no existen materiales sedimentarios de grano grueso o tosca, fuera de lugares propicios para su formación. 32 Esta nota es un llamamiento a los que consideren este trabajo "una guía para el buscador de tesoros". El uso de detectores de metales y demás aparatos prospectores es ilegal. La reciente ley 3/1999, de 10 de marzo, del Patrimonio Cultural Aragonés (BOA, 36) establece en su artículo 103 que constituye una infracción grave "la utilización clandestina de sistemas, técnicas y métodos de detección". Esta infracción está penada con sanciones que oscilan entre diez y cincuenta millones de pesetas.

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tareas agrícolas. Las encontramos en los despoblados de Cerceles, Larbesa, Gronostué, Medianeta, San Bertolomé y Noballa y existe constancia de que existían, aunque no las hemos podido localizar, en Senés, Cicatella y quizá en las inmediaciones del monasterio de Ballarán33. Se trata de enormes piedras cilíndricas con unas dimensiones aproximadas de 70 cm de diámetro por 40 cm de espesor. En los laterales presentan dos escotaduras que las recorren longitudinalmente, de 8 cm de ancho por 3 cm de profundidad. En el centro, por una de sus caras, hay un agujero de 15 cm de diámetro por 8 de profundidad. El peso aproximado vendría a ser de 400 kg. Estamos ante enormes contrapesos de un tipo de prensa usada por lo menos desde el siglo rv a. de C. para la obtención de vino. Hace muchos siglos que estas prensas cayeron en desuso y en la actualidad la única que todavía se halla en pie, recientemente restaurada, se encuentra en las inmediaciones de la ermita de la Virgen del Viñedo en Castilsabás (somontano oscense), donde fue destinada a la obtención de aceite34. Tenemos constancia (aunque sin verificar) de que en la cornisa cantábrica se siguen usando para la obtención de sidra. Este tipo de prensas, llamadas imprimías o tornos de libra, constaba de un gran brazo en el que en un extremo estaría la cuba donde se ponían las uvas y en el otro extremo, sujetas mediante un anillo metálico, las piedras. Estas a su vez se alojarían en un pozo de cantería que no hemos podido localizar en ningún despoblado35. En el agujero del centro se colocaba un eje de madera con rosca en un extremo,

33 Otro de estos contrapesos lo podemos ver al lado de la necrópolis antropomorfa de Gésera, situada junto a la iglesia de esta población de la Guarguera. 34 Restos de este tipo de prensa los encontramos también en Barbastro y en Roda de Isábena: la primera, en un paseo paralelo al río Cinca, al norte de la población, y la segunda entre la catedral y los restos de una torre romana, también al norte de la población. 35 En las cercanías de Sanromán de Basa, se conserva, aislado en medio del monte, un agujero que por sus dimensiones podría haber sido uno de estos pozos. Conserva sus paredes, realizadas con piedra trabajada a maza y dispuesta en hileras regulares. Para el acceso y la descripción, consúltese el artículo de José M. NAVARRO "Pozos neveros en Serrablo", Serrablo, 108 (junio de 1998).

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1 3.

Vista del interior del molino aceitero: A) Algorines para almacenar las olivas. B) Balsa y ruello para deshacer las olivas. C) Fogón y caldera donde se calentaba el agua. D) Lugar donde se colocaba la pila de esteras y pasta de olivas deshechas para proceder al prensado. E) Pilas de piedra en las que caía el aceite, en la grande mezclado con el agua y en la pequeña con el aceite limpio. F) Depósito para almacenar el aceite antes de trasvasarlo a los botos. G) El "caracol" con los agujeros por los que se introducían las barras de madera para hacerlo girar. Molino aceitero de Castilsabás (somontano oscense) según Severino Pallaruelo ("Los molinos del Altoaragón". Huesca, lEA, 1994). La flecha indica la ubicación del contrapeso

que mediante un sistema de palancas se subía o bajaba según las necesidades de la molienda. Remitimos al lector interesado en la descripción y funcionamiento de un molino de estas características a la extraordinaria obra de Severino Pallaruelo sobre los molinos del Alto Aragón36.

36

Severino

PALLARUELO CAMPO,

Los molinos del Altoaragón, Huesca, lEA. 1994. pp. 242-245.

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Contrapeso, tal y como lo podemos ver hoy en el despoblado de Larbesa

LA CERÁMICA El único material que aparece abundantemente en la mayor parte de los despoblados es un tipo de cerámica que fue estudiado por primera vez por Adolfo Castán37. Se trata de un tipo de cerámica inédito hasta entonces, localizado por este autor en numerosos enclaves de Sobrarbe y por nosotros en la práctica totalidad de los yacimientos de la comarca. Dentro de esta cerámica, en Serrablo, encontramos dos tipos diferentes:

37 Adolfo CASTÁN SARASA, Arquitectura militar y religiosa del Sobrarbe y Serrablo meridional (siglos XI-XIII), Huesca, lEA, 1988, pp. 40-47.

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- El primero y más abundante es el de una cerámica de color anaranjado en superficie y grisáceo interiormente, lo que denota una cocción defectuosa. Es, salvo contadas excepciones, completamente lisa, aunque algunos fragmentos muestran abundantes digitaciones y rastros de haber sido pulidas con fibras vegetales antes de la cocción. Presenta abundantes desgrasantes de cuarzo, mica o cerámicos, que proporcionaban cohesión a la masa. Los dos primeros serían minerales recogidos en los alrededores, posteriormente molidos y añadidos a la arcilla y los segundos serían viejos cacharros inservibles que se molían igualmente y se añadían a la masa. A esta la hemos llamado cerámica común o cerámica clara. - Otra cerámica que no es especialmente abundante, al contrario de lo que ocurre en la vecina comarca de Sobrarbe, es la cerámica gris. Posee las mismas características que la primera pero superficialmente el color es totalmente grisáceo. Las dos son pastas poco depuradas y los fragmentos que encontramos en la actualidad presentan un aspecto esponjoso por pérdida de los desgrasantes, salvo las piezas hechas con desgrasantes cerámicos. Está realizada a torno lento y su grosor es bastante regular, excepto los fragmentos más gruesos —que corresponderían a cacharros más voluminosos—, que parecen estar repasados manualmente. El grosor oscila entre los 4 mm los mas delgados y los 8 mm los más gruesos, aunque los fragmentos más abundantes oscilan entre los 6 y los 7 mm. Por último, en algunos despoblados de la mitad meridional de la comarca aparecen fragmentos de terra sigillata. Como curiosidad mencionaremos varios fragmentos de cerámica fechable en la Edad del Bronce localizados en el despoblado de Cerceles y que se describen en el apartado dedicado a este.

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Varios fragmentos de cerámica localizados en los despoblados. De izda, a dcha.: cerámica clara con desgrasantes cerámicos, cerámica clara con desgrasantes minerales, cerámica gris y cerámica de la Edad del Bronce

HALLAZGOS MONETALES Los hallazgos de monedas en despoblados medievales son mínimos. A pesar de todo, en varios de los consignados han aparecido algunas piezas que podrían dar pistas sobre su origen o sobre el tiempo en que estuvieron activos como entes de población. Antiguamente aparecían al labrar los terrenos sobre los que se habían asentado y, en la actualidad, la proliferación de los detectores de metales ha hecho que se hallaran en diversos puntos. Con todo, las monedas no nos permiten datar con fiabilidad el yacimiento. Recordaremos, por ejemplo, que monedas ibéricas y romanas circularon como monedas de curso legal hasta bien entrada la

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ffi 121

Edad Media y que la práctica del resellado fue muy frecuente en determinadas épocas de crisis económica. Por otra parte, el hecho de que aparezcan monedas hace que los habitantes de la comarca hablen con cierto recelo con extraños sobre algunos lugares. La pobreza secular en la que se vieron obligados a vivir hasta mediados de este siglo hizo que muchas personas vieran en estos viejos amontonamientos de piedras la solución a todos sus problemas económicos. Haciendo un símil, sería para los montañeses el sueño de encontrar una de esas "ollas llenas de duros" como el de que en la actualidad nos toque la lotería.

Diversas monedas de origen romano encontradas en el despoblado de Santolaria (Bal de Basa). De inda. a dcha., as de Tiberio (siglo foUis de Constantino 1 el Grande (años 330-333 d. de. C.) y follis del emperador Constando II (350 d. de C.) Dibujos de Merche Pérez

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i

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DESPOBLADOS

4.1. SOBREMONTE 4.1.1. SAN MAMÉS Etimología Hagiotopónimo. También llamado Mamante, Mamas, Mamercio, Mamerto y Mamate. Mamante de Cesárea era hijo de dos patricios romanos muertos en la cárcel por abrazar la fe cristiana. Su crianza se encomendó a Amía, quien lo instruyó en la religión de sus padres. Perseguido por Aureliano, fue sometido a diversas torturas para, al final, morir despedazado. Su culto está bastante extendido en Francia, donde se conserva su cabeza, concretamente en la ciudad de Langrés. Acceso y situación

Carretera A-136 que de Biescas sube a la Bal de Tena. Pasada la villa Pelaire, el primer desvío que encontramos a nuestra izquierda nos sube al valle colgado de Sobremonte. La carretera zigzaguea entre caxicos y pinos para ganar altura sobre el fondo del valle. Cuando la pendiente se suaviza, aparecen a izquierda y derecha los primeros campos cultivados, metros antes del desvío de Betés. En el campo que tenemos a nuestra izquierda, dividido en parcelas, se encontraba el poblado. Coordenadas UTM 30T YN 183 228., alt. 1210 m snm. 57


Descripción No queda gran cosa de este lugar totalmente indocumentado. Al este del campo, en una pequeña punta muy emboscada, aparecen grandes amontonamientos de piedras que podrían corresponder a antiguas construcciones. Al construir la actual carretera y cuando se labran los campos, aparecen sepulturas de losa y abundantes restos humanos. Historia Despoblado indocumentado, no conocemos ninguna mención histórica, al menos con ese nombre. Etnología A decir de los habitantes de Sobremonte, en San Mamés hubo un pueblo del que solo quedaron dos casas habitadas. Estas dos casas sufrieron una epidemia de cólera que aniquiló a todos sus habitantes. Solo sobrevivieron dos abuelas, que bajaron a pedir asilo a Biescas, donde fueron acogidas. Poseían mucho monte, por lo que toda la vertiente del barranco Arás y el actual puerto de Biescas, pertenecientes al pueblo desaparecido, pasaron a ser propiedad de los vecinos de la villa pelaire (Antonio Oliván Orús, Aso, 1997). Posteriormente, los terrenos donde se ubicaba el pueblo se repartieron, nadie sabe cómo ni por qué, entre los pueblos de Yosa y Betés. Se criaba un excelente cereal, lo que dio lugar a un refrán que decía "Trigo de San Mamés, ni lo fíes ni lo des" (Ramón Acín, Betés, 1997). Materiales Abundantes piedras calcinadas, restos óseos muy fragmentados.

4.2. TIERRA DE BIESCAS 4.2.1. SAN BARTOLOMÉ Etimología Hagiotopónimo. Antes llamado Natanael, Bartolomé fue admitido entre los doce apóstoles tras la muerte de Jesús. Su misión evangelizadora se cen58


tró en Armenia, Persia, Arabia e India. Por destruir un ídolo pagano, fue hecho prisionero, desollado vivo y posteriormente decapitado. Se le representa sosteniendo su propia piel en la mano o de pie encima de ella. También con un cuchillo y un libro. Acceso y situación

Carretera N-260, pasado el pueblo de Gavín y dos kilómetros mas adelante, tras cruzar el túnel, justo en su salida este, sale pista a la izquierda que nos sube a la actual ermita de San Bartolomé de Gavín. Coordenadas UTM 30T YN 238 234, alt. 1160 m snm. Descripción

Al igual que pasa con el despoblado de Busa (*), San Bartolomé es un poblado totalmente indocumentado del que nos ha llegado hasta nosotros una magnífica iglesia, sin duda la parroquial del pueblo. Presenta planta cuadrada, con la porción del ábside cubierta con bóveda de cañón, probablemente posterior, y una esbelta torre-campanario, de planta cuadrada, cubierta con bóveda esquifada. La comunicación entre esta y la nave se realiza mediante una puerta de falsa herradura. Por el exterior, debajo del tejado presenta en sus cuatro caras friso de baquetones, ventanas ajimezadas de tres arquitos de herradura y, debajo de estas, un par de rosetas formadas por múltiples dovelas con un fin aparentemente ornamenta138. Al este y norte de la iglesia, destruidas parcialmente por la pista de acceso, afloran sepulturas de losa, al igual que a los pies de la torre en su flanco meridional. Al sur del templo, grandes amontonamientos de piedras fueron apartados para laborar el campo que se encuentra delante de la iglesia y en la confluencia de dos torrentes se levantó una impresionante presa de 38 No falta quien ha buscado a estas rosetas un significado más profundo que el meramente ornamental. Así, Jesús ÁVILA, en un articulo publicado en la revista OFFARM (10, noviembre de 1999), escribe: “(...) bajo la abertura de las ventanas, se alinean enormes discos grabados alusivos al culto solar, que vuelven a recordarnos las raíces célticas de estas esotéricas tierras".

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Planta de la iglesia de San Bartolomé de Gavín. Dibujo de Julio Gavín

la que todavía quedan restos a ambos lados del barranco. Debió de tener una largura de 20-25 m, un grosor de 6 m y una altura aproximada de 8 m39. Historia

La desconocemos, pues carecemos totalmente de datos. El topónimo pudiera ser posterior y no corresponder al original. Se encontraba dentro del área de influencia del monasterio de San Pelay (*), pero en los diversos documentos consultados no se hace referencia de manera clara a este despoblado. 39 Los datos los encontramos en Adolfo CASTÁN SARASA, "Sobre antecedentes del arte serrablés",

Homenaje a don Antonio Durán Gudiol, Huesca, IEA, 1995, pp. 173-174, aunque tenemos serias dudas de que la supuesta presa sea contemporánea a la iglesia y al poblamiento.

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Vista de la iglesia desde el este

Etnología

Existe constancia entre los habitantes de Gavín de un viejo poblamiento en los alrededores de la iglesia que recibía el nombre de As Biellas, lo que claramente hacía referencia al mito de las dos abuelas (Joaquín Lafuente, Gavín, 1995).

Materiales Abundantes restos humanos en el campo situado al sur de la iglesia. Pequeños fragmentos de cerámica medieval clara con desgrasantes cerámicos. En un campo situado en la orilla derecha orográfica del barranco, debajo de la presa, existe memoria entre los habitantes de Gavín de la aparición de abundantes monedas mientras se laboraban las tierras. Se ignora el destino que tuvieron. 61


4.2.2. SANTA ENGRACIA40 Etimología Hagiotopónimo. Santa nacida en Braga (Portugal), de familia cristiana. Fue hecha presa, atormentada y muerta por Daciano en Zaragoza el 16 de abril del año 304. Acceso y situación Carretera A-136 que desde Biescas sube a la Bal de Tena. Cuatro kilómetros más arriba de Biescas aparece una fuente a la izquierda de la carretera y una explanada. Pocos metros más adelante, en un cambio de rasante y junto a un pequeño oratorio situado al borde de la carretera, sale pista a la derecha que cruza el Gállego por un espectacular puente. El desvío de la izquierda nos lleva al castillo y la ermita de Santa Elena y el que tenemos enfrente nos dejará, en pocos metros, en un gran prado en el que veremos un dolmen'". Dentro de la vegetación situada a poniente del megalito se encontraba el pueblo. Coordenadas UTM 30T YN 199 267, alt. 980 m snm. Descripción Las construcciones se adivinan debajo de una espesa vegetación. Todavía son visibles paredes, estructuras y multitud de montículos que delatan antiguas edificaciones. En la actualidad únicamente se reconoce, por haber sido excavado recientemente, parte de un zoque42, que seguramente sustituyó a la iglesia del poblado. Presenta planta cuadrada y en su día se cubría con un tejado a doble vertiente. En su interior debió de haber una hornacina con la imagen de la santa titular, bajo la cual se colocó un limosnero. 40 Parte de la información sobre este poblamiento nos fue proporcionada amablemente por Federico Díez Arranz, que excavó parcialmente el despoblado. 41 El dolmen de Santa Elena formaba parte de un conjunto de dos que fueron destruidos durante la guerra de 1936. El que podemos ver en la actualidad fue reconstruido en 1977, aunque no guarda parecido con el original. 42 Se llama zoque a pequeños oratorios, generalmente de planta cuadrada, que se situaban al margen de los caminos con la imagen de un santo o santa y un limosnero. Los caminantes al llegar a ellos rezaban y depositaban algunas monedas, que servían para sustentar el culto. Son especialmente abundantes en la mitad septentrional de la comarca (Tierra de Biescas, Galliguera), mientras que han desaparecido por completo en la mitad meridional (Guarguera).

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Planta del zoque de Santa Engracia. Dibujo de Merche PĂŠrez

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Historia La iglesia de Santa Engracia figura como propiedad de San Juan de la Peña en 1245, a la vez que dependía económicamente de la decanía de San Pelay de Gavín (*)43. En 1309, el monasterio de San Juan de la Peña atreuda44 a Domingo Val y a Pedro de San Vicente la villa, el palacio y la honor de Senegüé por diez arios, siendo parte atreudada "Sancto Pelagio de Gavin (*), et cum villa de Sotue, et cum tributo Sancte Gratie prope Sanctam Elenam"45.

Zoque de Santa Elena, a escasos metros de donde estuvo el de Santa Engracia

43 Ana Isabel LAPEÑA MIL, El monasterio de San Juan..., cit., p. 141. 44 En Aragón se llamaba treudo a un tipo de contrato de cesión de bienes en el que se daba durante un tiempo determinado el dominio útil de unos bienes, a cambio de lo cual el propietario recibía una renta de parte de la persona o personas que obtenían su disfrute y explotación. Se denominaba treudo también al canon pagado por esta concesión. Este tipo de cesión fue muy practicado por San Juan de la Peña, motivado fundamentalmente por la imposibilidad de explotar directamente su dominio debido a su extensión o por no ser propio de la orden benedictina el trabajo agrícola. Para más información sobre este tipo de contratos, consúltese la obra de Ana Isabel LAPEÑA Selección de documentos del monasterio de San Juan de la Peña (1195-1410), Zaragoza, IFC ("Fuentes Históricas Aragonesas", 24), 1995. 45 Ibidem, doc. 66, p. 146. 64


El 5 de abril de 1361, el monasterio pinatense permuta con el de San Victorián de Sobrarbe la iglesia de Santo Ángel de Basa (*), el señorío de Guasa y otras pertenencias por las iglesias de Santa Tecla y San Martín de Banastón. Fueron testigos de este hecho "Exemeno de Padiniella (...) e García Borron de Santa Gracia"46. En un protocolo notarial fechado en 1480 Johan de Caxal, habitante de Biescas, vende a un tal Ferrer de Ferrer, "alias de Santa Engracia, habitant en la dita villa", un pajar en Biescas47. Briz lo menciona en su obra como propiedad de la abadía pinatense en siglos anteriores a su abadiado (siglo xvii). En el siglo XVIII, León B. Martón, recogiendo seguramente la tradición oral, escribe: "(...) huyo un Pueblo (cerca del santuario de Santa Elena) llamado Santa Engracia, y su distrito es aora Anexo de San Salvador de Viescas"48. Seguramente hay que buscar el origen del pueblo en época altomedieval. Situado a orillas de la antigua vía romana que unía el sur con la Bal de Tena, debió de desaparecer mucho antes del siglo XVIII, momento en el que seguramente se construyó el zoque. Esta construcción se mantendría en uso hasta el siglo XIX. Etnología

Según la leyenda recogida por Federico Díez, de boca de Josefa Sánchez Azón, última habitante de la casa de la presa de Santa Elena, en Santa Engracia, existió un poblado que fue arrasado por un terremoto que hizo desplomarse sobre el lugar parte de la montaña situada al norte.

46 Ibídem, doc. 42, p. 102. Podría tratarse de un habitante de la población de Santa Engracia, situada en la Canal de Berdún. 47 Jesús VÁZQUEZ OBRADOR, "Onomástica de Biescas en protocolos del siglo xv: documentos",

Alazet [Huesca, IEAl, 10 (1998), doc. 26. 48 León B. BENrr0 MARTÓN, Sumaria investigación de las plausibles antigüedades del célebre Santuario de Santa Elena Emperatriz, y su Fuente Gloriosa, en Aragón, y sus montes Pyrineos, ed. facs., Zaragoza, Ateneo de Zaragoza - Heraldo de Aragón, 1983, p. 61. 65


12. SE Otra leyenda recogida por Enrique Satué nos dice que los habitantes de Biescas creían que donde estaba el pueblo se ponía la Virgen a hilar49. Entre los habitantes de Biescas, es creencia generalizada que el pueblo de Santa Engracia fue el primitivo núcleo de la vecina villa y que esta fue fundada por los habitantes del pueblo desaparecido. Materiales Durante las obras de excavación aparecieron 50 monedas de diferentes épocas, que formarían parte de la limosna que los viajeros depositarían en el limosnero del zoque. Son las siguientes: - Un as hispanorromano. - Un vellón de Jaime I fechado en 1234. - Una puguesa leridana fechable en los siglos xiv o XV. - Dos menudos de Carlos I (siglo xvi). - Cinco ramilletes valencianos del reinado de Felipe III (siglo XVII). - Dos ramilletes valencianos del reinado de Felipe IV. - Seis monedas reselladas del reinado de Felipe IV. - Dos monedas reselladas del reinado de Carlos II. - Tres dineros de vellón del reinado de Carlos II. - Diez dinerillos de Felipe V. - Dos maravedís de Felipe V, de ceca barcelonesa. - Cuatro maravedís de Felipe V, de ceca segoviana. - Cuatro monedas de Carlos III de dos y cuatro maravedís (1775-1788). - Una de Carlos IV, de cuatro maravedís, fechada en 1797. - Una "perra chica", con valor de un céntimo y fechada en 1870. - Una moneda de Luis XIII de Francia. - Una moneda de Juan V de Portugal. 49 Esta leyenda tendría su origen en la cristianización de un culto anterior relacionado con lainas, encantarias, lavanderas, ninfas y demás seres mitológicos femeninos que moraban en fuentes y cuevas. Se asociaban a la fertilidad y a la Gran Madre y la tradición dice que entretenían su tiempo hilando.

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— Tres piezas más inidentificables por su mal estado de conservación. El hecho de aparecer monedas que abarcan un dilatado periodo histórico obedece, según el investigador que las encontró, a que a la hora de recaudar los fondos depositados en el limosnero las válidas en cada época eran retiradas, mientras que las que carecían de valor eran de nuevo echadas al interior. Además de estos materiales, abundan los fragmentos de mortero de cal y varios trozos de cerámica medieval.

Tesorillo de monedas encontradas en el limosnero del zoque

4.2.3. SAN JUAN DE ESPIERRE Etimología

Hagiotopónimo. San Juan fue hijo de Zacarías e Isabel, prima de la madre de Jesús. Precursor del Mesías, predicó junto al río Jordán la llegada de este y según la tradición lo bautizó allí. Fue encarcelado por Herodes Antipas y murió decapitado. Se conmemora su festividad el 24 de junio, en un intento claro de cristianizar el culto al Sol del solsticio de verano. 67


121 Acceso y situación Carretera N-260 que de Biescas nos lleva al valle de Broto. Dos kilómetros más arriba de Biescas, metros antes de llegar a Gavín, sale pista a la derecha que tras cruzar el Sía nos lleva, tras un largo flanqueo, a las poblaciones de Barbenuta y Espierre. Una vez en este último pueblo, parte una pista en mal estado que rodea la población por el norte y nos lleva al puerto y a la falda del pico Erata. Tras dos o tres kilómetros, a la derecha y rodeada de bojes, aparece la ermita de San Juan de Espierre. Hay que poner atención, desde la pista parece una caseta agrícola o una paridera de ganado. Coordenadas UTM 30T YN 256 206, alt. 1540 m snm. Descripción Del viejo pueblo de San Juan ha llegado hasta nosotros la parroquial del pueblo, convertida en ermita. Presenta planta rectangular cubierta con techumbre de madera y sin ábside diferenciado. En su fachada meridional se abren la portada, de falso arco de herradura, y una pequeña ventana de arco de medio punto dovelado y con derrame interior. Se trata de uno de los ejemplares más primitivos del conjunto de iglesias serrablesas estrechamente emparentado con las de Santa María de Palarriecho, situada en las inmediaciones del lugar de Espierre y en estado de ruina, y de Santa Isabel de Espuéndolas. Fue restaurada en 1986 por Amigos de Serrablo y recientemente por los vecinos de Espierre y Barbenuta. Dentro de la iglesia, en una losa reutilizada para suelo, encontramos una posible estela funeraria —bastante deteriorada— que presenta una curiosa esvástica incisa formada por cuatro brazos superpuestos y que hasta ahora había pasado totalmente desapercibida50. 50 Las esvásticas son símbolos antiquisimos. Aparecen en casi todas las culturas primitivas y antiguas. Etruscos, hindúes, germanos, celtas, pueblos precolombinos, etc. trataron de representar mediante una cruz griega y cuatro ejes en una misma dirección rotatoria el movimiento y la fuerza emanada por el Sol. Otros autores le atribuyen una simbología diferente: la de los cuatro puntos cardinales y el movimiento descompuesto en cuatro tiempos. Para ellos hay que diferenciar la esvástica dextroversa (swastica), a la que se otorga una simbología positiva, y la sinistroversa (swavastica), de simbología negativa. Durante este siglo, un símbolo positivo como este fue empleado por diversos nacionalismos como signo de identidad de un pueblo o nación determinada (nacionalsocialismo alemán, nacionalismo vasco...) y usado como símbolo propio, por lo que en la actualidad para la mayoría de las personas posee unas connotaciones negativas (cruz gamada, lauburu...). Más información la encontraremos en la extraordinaria obra de J. E. Ciaor Diccionario de símbolos, Madrid, Círculo de Lectores, 1998, p. 205.

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121 Los restos del poblamiento se encontraban 50 m a poniente de la ermita y fueron arrasados en época reciente por la construcción de la pista. Historia Despoblado indocumentado. No conocemos ninguna mención documental, al menos con ese nombre. Etnología

Como en tantos otros pueblos, en San Juan también sobrevivieron dos abuelas de una peste que aniquiló al pueblo. Una fue acogida en Barbenuta y la otra en Espierre, por lo que las tierras del viejo poblado se repartieron entre estos dos lugares vecinos a partes iguales (José Ángel Gracia, Barbenuta, 1997). Materiales

Pilar que servía de cruz de término con una cruz incisa y fechada en 1471. Actualmente se conserva en el Museo de Artes de Serrablo, adonde fue trasladado en 1995. Fragmentos de cerámica medieval en el lugar donde se encontraban los amontonamientos de piedras. En los alrededores de la iglesia no hemos hallado resto alguno de bienes muebles.

Planta de la actual iglesia de San Juan de Espierre. La flecha indica la ubicación de la esvástica Dibujo de Julio Gavín

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Reconstrucción ideal de la esvástica situada en una losa del suelo en la ermita de San Juan de Espierre

4.2.4. SAN LIEBANS Etimología Hagiotopónimo. Puede tratarse de san Libanio, originario de Siria y que vivió en torno al siglo w d. de C. Se desconocen los pormenores de su vida. Acceso y situación Mismo acceso que a San Bartolomé (*). Una vez en la pista que da acceso a la ermita y antes de llegar a ella hay que fijarse en otra pista a la izquierda que cruza el barranco inmediatamente y nos lleva, por la orilla derecha orográfica, a una torre de alta tensión situada encima del túnel. Metros antes de llegar a la torre, sale una pista a la derecha que en fuerte ascenso y ganando altura en lazadas termina un par de kilómetros más adelante. No debe cogerse un desvío a la izquierda sino mantenerse siempre en dirección norte. 70


Cuando termina, encontraremos dos sendas a izquierda y derecha que se corresponden con una tubería de agua. Ignórense y cójanse las trazas de un sendero, dirección noroeste, que nos subirá hasta un bosque de pinos en el que se pierde definitivamente. Ya sin senda, búsquese el mejor camino entre los pinos y los erizones, siempre en dirección norte. Llegaremos a una amplia superficie deforestada y una gran caseta hundida. Estamos en el despoblado. Coordenadas UTM 30T YN 232 232, alt. 1290 m snm. San Daina. Descripción

Las tierras de San Liebans fueron cultivadas durante siglos por los habitantes de Gavín. Con todo, grandes pedregales se hallan esparcidos por los campos. Algunos han sido usados como delimitación de las fincas para construir enormes paredes (hay una de 3 m de grosor). La caseta se construyó seguramente aprovechando piedras de los cercanos amontonamientos. No hemos encontrado en ella ningún elemento digno de mención. Historia

Despoblado totalmente indocumentado. Aunque seguramente debió de formar parte de la órbita de influencia del monasterio de San Pelay (*), no se hace mención del lugar, ni con su topónimo actual ni con ningún otro. Únicamente se hace referencia en un documento a las posesiones del cenobio en un lugar llamado Lanuschella que no hemos localizado y que podría tratarse del pueblo que nos ocupa. Etnología Se conserva la leyenda de dos abuelas que, tras la muerte de todos los habitantes, mendigaron asilo en Yésero. Al no concedérselo, bajaron a Gavín, donde fueron acogidas; por ello sus posesiones recayeron en esta población. Posteriormente los de Yésero reclamaban sus derechos sobre los terrenos del pueblo aniquilado. Un día, se juntaron los de Yésero y Gavín a medio camino dispuestos "a matarse" por la posesión de las tierras. Uno de Gavín lanzó una piedra al aire y cuando llegó al suelo llevaba escrito "dejar estar as güegas", por lo que se pensó en una intervención divina y los de Yésero ya no discutieron más. 71


Los de Gavín posteriormente bajaron al pueblo cargados de leña para pegarle fuego a la única casa que no había subido a discutir por los derechos de posesión de las tierras (Joaquín Lafuente, Gavín, 1998). Materiales

Abundan las piedras calcinadas y materiales alóctonos (piedra caliza, granito y tosca)51. No hemos encontrado cerámica que nos permita datarlo ya que los terrenos están completamente cubiertos de hierba y arbustos. 4.3. SOBREPUERTO 4.3.1. SAN BARTOLOMÉ Etimología Hagiotopónimo. Véase el apartado 4.2.1. Acceso y situación

Carretera que de Sabiñánigo lleva a Biescas y al valle de Tena. Desvío señalizado a Oliván. Una vez rebasado el pueblo, la carretera se convierte en pista de acceso restringido, que, por la orilla del barranco de Oliván, trepa a los altos de Sobrepuerto. Parte de la pista coincide con el PR-3 OlivánFiscal52. Dejamos a la derecha el desvío hacia Susín y Casbas y, más arriba, el de Berbusa. La pista llanca entre bosque hasta llegar a un punto donde cruza el cauce por un puente para coger la orilla derecha orográfica del barranco. Seguiremos subiendo hasta llegar a un punto donde parten cuatro pistas. Estamos en la zona conocida como "cruz de Basarán". Debe elegirse la de la derecha y mantenerse en la más rodada hasta llegar a avistar los pueblos de Cillas y Cortillas, muy próximo uno al otro. Cójase el desvío de la 51 En el Pirineo se llama tosca a un material constructivo no demasiado abundante que se forma a partir de la precipitación del carbonato cálcico disuelto en el agua de determinados manantiales, sobre materia orgánica de origen vegetal. Esto da lugar a un material muy resistente, pero a la vez muy poroso y ligero, por lo que se usó sobre todo en la construcción de las grandes chimeneas troncocónicas o las bóvedas de edificios civiles y religiosos. 52 Para este acceso y los siguientes en los que se haga mención al uso de senderos señalizados como Prs. y Grs., conviene tener a mano el libro Senderos del Serrablo GR 16, Zaragoza, PRAMES, 1991 (incluye mapa 1: 50 000).

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izquierda, que nos lleva a Cillas, y antes de llegar a él es preciso desviarse nuevamente a la izquierda hacia un espolón evidente que cae hacia el barranco de La Valle. Conforme nos acerquemos observaremos un edificio (es el único que se ve en esa zona). Es la ermita de San Bartolomé. Coordenadas UTM 30T YN 294 119, alt. 1360 m snm. Descripción

Del despoblado de San Bartolomé solo nos resta una ermita completamente arruinada. El edificio fue profundamente remodelado en el siglo xVifi, aunque se respetó el primitivo ábside románico y parte del paramento norte. El ábside se cubrió, interior y exteriormente, con una pared plana que al derrumbarse en época reciente ha dejado a la vista parte de la bóveda de horno, también en estado de ruina. Al sur de la construcción se conservan grandes pedregales usados posteriormente para delimitar campos. Se aprecian abundantes piedras calcinadas.

Detalle del hastial norte con el arranque del ábside 73


Historia Despoblado indocumentado. Etnología Los habitantes de Cillas conocían los terrenos que rodeaban a la iglesia con el delatador nombre de Os Casalones. La romería se celebraba el día 15 de agosto, fiesta mayor del pueblo. Se iba en romería hasta la ermita, se celebraba misa y posteriormente se repartía el pan bendito, consistente en trozos de pan previamente bendecidos. La vuelta se realizaba también en procesión hasta otra ermita, dentro del pueblo, conocida como la Virgen del Rosario, donde se rezaba un responso (Victoria Luis, Cillas, 1999). Materiales Dos fragmentos de cerámica medieval con desgrasantes minerales. Varios fragmentos de cerámica de épocas recientes. Abundantes piedras calcinadas. 4.3.2. CASTILLÓN Etimología Del latín CASTELLIONE, derivado de CASTELLUM 'castillo, fortificación'. Acceso y situación Mismo acceso que a San Bartolomé. Después de cruzar el barranco de Oliván por segunda vez, la pista coge la orilla derecha orográfica. Súbanse un par de kilómetros hasta encontrar, señalizado con las marcas del PR, un sendero a la izquierda que en poco mas de media hora nos lleva a Ainielle. Una vez en el pueblo, se debe coger una pista que se dirige en dirección este hacia el puerto de Ainielle. El promontorio que se divisa al fondo del collado es donde se ubicaba el poblamiento. Existe la posibilidad de seguir la pista que sube desde Oliván hasta la llamada "cruz de Basarán" (collado y cruce de pistas que nos llevan a todos los pueblos de Sobrepuerto) y, una vez allí, coger el ramal de la pista en dirección norte, que rodea el altozano por su base oeste. La pista, en algunos puntos, es impracticable para vehículos. Coordenadas UTM 30T YN 278 165, alt. 1535 m snm. 74


Descripción En un pequeño promontorio explanado artificialmente, que domina un amplisimo territorio, existió un pequeño poblamiento del que no tenemos ninguna mención histórica, al menos con ese nombre. En la actualidad todo el cerro se encuentra repoblado de pinos y anteriormente fue cultivado por los vecinos de Ainielle, por lo que no queda vestigio alguno de construcciones. Se trata del despoblado situado a más altura de la comarca. Historia Probablemente —y esto es una mera hipótesis— se trate del primitivo núcleo de Ainielle, construido hacia el siglo X, cuando las campañas de Sancho Garcés de Pamplona llevaron a los ejércitos aragoneses a tierras de Sobrarbe. Evidentemente, las vías de penetración serian los valles paralelos a las sierras interiores, por lo que el núcleo que nos ocupa, situado en el nacimiento del barranco de Oliván, constituiría un punto clave de paso entre Serrablo y Sobrarbe. • Del despoblado como tal no hemos encontrado mención documental alguna53. Etnología Entre los habitantes de Ainielle, existía el recuerdo de un viejo poblamiento en Castillón, teoría que venía avalada por el hallazgo frecuente de monedas por parte de los de casa O Rufo, que poseían campos en lo más alto del cerro (Enrique Satué, Ainielle, 1995). Materiales Nueve monedas romanas y una ibérica fueron halladas hace poco tiempo por un particular. Cerámica medieval común a muchos de los despoblados de la comarca.

53 El sustantivo aM significa en vascón "colina o lugar elevado". Desde luego, al contrario del despoblado que nos ocupa, el actual pueblo de Ainielle no está situado en un lugar elevado sino en el cono de recepción del barranco que lleva su nombre.

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Parte de una piedra de molino, por sus dimensiones manual, que en la actualidad se conserva en el Museo de Artes de Serrablo. Escorias de fragua, fragmentos de hierro, abundantes piedras calcinadas y fragmentos de granito.

Croquis de Castillรณn de Ainielle. Dibujo de Adolfo Castรกn 76


4.3.3. FENÉS Otros nombres Feneros. Etimología Del aragonés fenero 'prado'. Acceso y situación Carretera comarcal que desde Sabiñánigo lleva a Yebra de Basa. Pasado este pueblo y dejando el desvío de Sobás a la izquierda, junto al mesón El Pirata, sale desvío en ascenso que nos lleva a Fanlillo. Déjese el coche y crúcese el pueblo hacia el norte. Junto a la fuente, sale un sendero marcado con las señales del PR-6 Yebra-Fiscal. Cruza el barranco de Fanlillo y, entre aliagares y bojes, trepa a los altos de Fanlillo. Algunos puntos, aunque perfectamente señalizados, son difíciles de seguir debido a la erosión. Se llega al alto y, siempre siguiendo las marcas blancas y amarillas, se coge una pista y luego una trocha maderera para enlazar con otra pista que lleva al collado Fenés. Siguiéndola, ya sin desvíos, se llega a la pardina.

Coordenadas UTM 30T YN 303 091, alt. 1260 m snm. Ermita de San Marcos. Descripción En una umbría, rodeada de espesos bosques, aparece la casa de Fenés, de planta moderna (plaqueta de losa en la fachada fechada en 1929). Al suroeste de la construcción quedan los restos de la iglesia de San Marcos. Originalmente románico, el edificio que encontramos en la actualidad presenta planta cuadrada, con orientación canónica y ábside plano. La actual fábrica sería fechable en el siglo XVII. Desafiando la ruina, una esbelta espadaña, capaz de albergar dos campanas, se yergue entre las ruinas y la maleza. Es el único resto reconocible de la antigua iglesia románica54. Al este de la pardina, construcciones totalmente arruinadas e irreconocibles.

54 Adolfo CAsrAN SARASA, Románico e iglesias de cabecera triple en la ribera del Ara y valle de Vio, Huesca, lEA, 1990, p. 87. 77


Pardina de Fenés, rodeada de bosques en un bonito y desierto paraje

Historia En 1279 la propiedad de las tierras correspondía al arcedianato de Rava55. Su iglesia tenía categoría de vicaría durante los siglos XIII y XIV, pasando a ser en el siglo xvi rectoría. Su renta en este siglo era de tres sueldos jaqueses56.

El 8 de junio de 1338, Exemén Pérez de Hueso, procurador de los "obreros de la obra de Jhesu Nazareno de la Siet de Huesca", acompañado del notario Ramón Pérez de Sant Vicient, visitó la parroquia de Fenés con objeto de recaudar fondos para la construcción de la catedral de Huesca por orden de Jaime I el Conquistador. Fueron testigos del acto "Pero Vergua e García Latre, escuderos". 55 Antonio UBIETO AwrgrA, Los pueblos y los despoblados, Zaragoza, Anúbar, 1984-1986, vol. II, voz "Fenés". 56 Antonio DURÁN GUDIOL, "Geografia medieval de los obispados de Jaca y Huesca", Argensola, 45-46, p. 88. 78


El 2 de noviembre de 1402 su parroquia fue visitada nuevamente para recaudar fondos, destinados esta vez a obras en la catedral. El tributo pagado fue de 15 sueldos jaqueses57. Asso58 lo nombra como uno de los pueblos desaparecidos en la circunscripción de Jaca y lo sitúa entre Fanlio y Espín. Madoz59 nos dice que era una pardina y coto redondo cuyo término se extendía una hora de norte a sur y otra de este a oeste, que tenía una ermita y aguas pero que su mala calidad hacía que solo se aprovecharan para abrevar ganados y que sus alrededores eran ásperos, montuosos y cubiertos de bosque, del que se servían los habitantes de Cillas. Etnología

Los habitantes de Sasa y Fanlillo todavía recuerdan la existencia de un viejo pueblo que, como tantos otros, s'amortó por una peste de la que sobrevivieron, en este caso, tres abuelas, todas hermanas. Fueron recogidas una en casa Ramón de Sasa, otra en casa Juan Domingo de esta población y la tercera en casa San Román de Fanlillo; por eso, la propiedad de la tierra quedó para estas tres casas, repartida a partes iguales (Andrés López, Sasa, 1998). Otra versión recogida por Enrique Satué80 asegura que fueron dos las supervivientes de la epidemia y una recaló en la casa de Fanlillo antes mencionada y la otra en Sasa, donde compartieron el asilo casa Ramón y casa Juan Domingo. Por eso, la pardina estaba repartida, la mitad para la casa de Fanlillo y un cuarto para cada una de las dos casas de Sasa. Hasta principios de este siglo existió una romería a la que concurrían el día de San Marcos (25 de abril) los pueblos de Sasa (las dos casas anteriores) y Fanlillo (la que, según la tradición, dió asilo a la abuela). Se hacía misa en la iglesia y se repartía la caridad. El coste de esta se dividía según la proporción matemática de reparto de los terrenos. 57 Antonio DURÁN GUDIOL, "Viajes por Serrablo...", art. cit., pp. 60 y 70. 58 Ignacio DE Asso, Historia de la economía política de Aragón, Zaragoza, 1798. Reed. facs., Zaragoza, Guara, 1983, p. 182. 59 Pascual MADOZ, Diccionario geográfico-estadístico-histórico..., 1845-1850, ed. facs., Zaragoza, PRAMES, 1997, tomo "Huesca", p. 179. 80 Enrique SATuÉ OLIVAR, El Pirineo contado, Huesca, ed. del autor, 1995, p. 91.

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Materiales La ocupación posterior de los terrenos y la densa vegetación impiden cualquier intento de rastreo, por lo que no hemos encontrado materiales que atestigüen un poblamiento medieval.

Planta de la iglesia de San Marcos de Fenés. La parte oscura indica la primitiva espadaña románica. Dibujo de Julio Gavín 80


121 4.3.4. ISÁBAL Otros nombres

Ysaval (1338), Isaual (1405), Isauall. Etimología

Del vascón ZABAL `ancho', quizá en el sentido de `paisaje amplio'. Acceso y situación

Mismo acceso que para Castillón (*) hasta el punto donde la pista cruza el barranco de Oliván por segunda vez. Aquí debemos dejar el vehículo para subir por el propio lecho del río durante unos 30 minutos. A la derecha, dificil de encontrar por la espesa vegetación pero cómodo de seguir después, sale un precioso sendero que en unos treinta minutos nos sube a la pardina de Isábal (síganse las huellas de paso de ganado). Posiblemente se pueda acceder también por el entramado de pistas que, tras pasar por Susín y Casbas, se adentran en el bosque encima de la pardina, pistas realizadas para sacar madera que en la actualidad están sometidas a una erosión brutal, provocando un impacto visual y paisajístico dificil de evaluar. Coordenadas UTM 30T YN 258 155, alt. 1210 m snm. Descripción

Toda la pardina Isábal fue trabajada por los habitantes de Berbusa hasta el abandono del pueblo en la década de los 60. Por eso, toda la zona presenta el aterrazamiento típico de los cultivos en pendiente y la vegetación no dificulta especialmente el rastreo. Se conservan en lo más alto del promontorio voluminosos amontonamientos de piedras. Muchas de las piedras que componían las casas del poblado debieron de usarse para construir los paretazos de separación de campos, así como dos casetas agrícolas que aún se conservan. Al norte de las ruinas y sacada a la luz por la reciente construcción de una pista forestal, se conserva una necrópolis de lajas. Una de ellas, por sus dimensiones, podría ser el enterramiento de un niño. 81


Paisaje desde el despoblado de Isábal. En primer plano, ruinas de edificaciones; al fondo, el barranco de Ainielle

Historia En el año 1200 se nombra a Sancho de Isábal61. En 1270 se menciona, en un documento del cartulario de Fanlo62, a "Dominicum de Isaval habitantem in Ipies". Durante los siglos mi y xiv, su iglesia tuvo el título eclesiástico de rectoría63. En 1279, pertenecía al arcedianato de la Cámara64. El 8 de junio del año 1338, su parroquia fue visitada por el procurador Pérez de Hueso, junto con el notario Ramón Pérez, con objeto de recau61 Antonio Usisro ARTETA, Los pueblos y los despoblados, cit., vol. II, voz "Isábal". 62 Ángel CANELLAS, Colección diplomática de San Andrés de Fanlo (958-1270), Zaragoza, IFC, 1964, doc. 170, p. 147. 63 Antonio DURÁN GUDIOL, Geografía medieval de los obispados de Jaca y Huesca", art. cit., pp.

88-89. 64 Antonio UBIETO ARTETA, Los pueblos y los despoblados, cit., vol. II, voz "Isábal".

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r21 dar fondos para la construcción de la catedral de Huesca. Era rector Domingo Gavín y fueron testigos del acto Domingo Aruevo y Sancho Berbusa. De nuevo, el 3 de octubre de 1405 pagó junto con Berbusa 15 sueldos jaqueses en concepto de primicias con destino a las obras de la catedral de Huesca65. Hasta 1571 pertenecía al obispado de Huesca; a partir de esa fecha, pasó a depender del de Jaca66. Asso67 la sitúa entre Berbusa y Casbas, como uno de los pueblos desaparecidos en el partido de Jaca. Madoz65 le da categoría de pardina y la ubica erróneamente entre Gavín y Yésero. Etnología

Según la tradición oral, en Isábal hubo dos casas de las que murieron todos sus habitantes a causa de la gripe. Únicamente sobrevivieron dos abuelas, que mendigaron asilo en Berbusa, Oliván y Orós, donde no las acogieron. Por fin recalaron en Gavín, donde les dieron asilo, por lo que las tierras del lugar desaparecido pasaron a ser propiedad de este pueblo. En aquella época, Gavín y todas sus tierras y habitantes pertenecían a un conde llamado Manuel Gavín. Los vecinos, hartos de los abusos de su dueño, fueron a consultar al cura para pedir consejo. Este les incitó a matarlo el día del Corpus, pues el conde estaba en sus posesiones en el somontano de Huesca. Él les defendería ante la justicia, siempre que asistieran a la misa del mediodía en Gavín la misma jornada del asesinato. Así lo hicieron, bajaron tres hombres a la hoya de Huesca y cuando el conde paseaba a caballo con sus siervos por un carrascal recibió un disparo mortal de trabuco. Acto seguido huyeron y llegaron a Gavín justo cuando comenzaba el oficio religioso69.

Antonio DURÁN GUDIOL, "Viajes por Serrablo...", art. cit., pp. 60 y 68. Antonio DBIETO ARTETA, Los pueblos y los despoblados, cit., vol. II, voz "Isábal". 67 Ignacio DE Asso, Historia de la economía política de Aragón, cit., p. 183. 68 Pascual MADOZ, Diccionario geográfico-estadístico-histórico..., 1845-1850, cit., p. 246. 69 Esta leyenda, que la hemos escuchado en numerosas variantes, pudo tener su origen en el asesinato no de un conde sino de un apoderado de los barones de Gavín. Esta baronía, regentada por un linaje de los Abarca desde el siglo XIII hasta el XIX, extendía sus dominios por toda la Tierra de Biescas y parte del Gállego. 65

66

83


ffi

Una vez el pueblo fue propiedad de los vecinos. Estos vendieron las tierras de Isábal al más cercano lugar de Berbusa (José Laliena y Joaquina Azón, Berbusa, 1994). A decir de las personas que han visto las sepulturas de Isábal, estas son tan pequeñas porque era costumbre "en tiempos d'os moros" partir al difunto a la altura de la pelvis y colocar las piernas sobre el pecho (Teodoro Fanlo, Biescas, 1998). Según los informantes, a principios de siglo todavía se mantenía en pie la iglesia, que era usada como cuadra de ganado. En la puerta de acceso se conservaban pinturas (José Laliena, 1994). El apellido Isábal se conserva en numerosos habitantes de la comarca, especialmente entre los oriundos de Biescas. Materiales Cerámica medieval clara con desengrasantes cerámicos y un fragmento aparentemente de época posterior con vidriado y decoración en tonos verdosos (¿de los alfares de Biescas?). 4.3.5. ISUALA Otros nombres La Ysuiela, Aysuela. Etimología Del latín INSULA 'isla', en el sentido de 'lugar aislado'. Acceso y situación Dos posibilidades, a cuál más atractiva... y problemática. La primera de ellas es seguir el acceso que se describe a Castillón (*) hasta el cruce de pistas conocido como "cruz de Basarán". Una vez allí, cójase la pista que lleva a Basarán para dejarla inmediatamente y tómese un desvío que sale a la izquierda. La pista, en dirección norte, llama entre campos repoblados de pinos al principio y tras dos o tres curvas inicia un fuerte descenso que nos llevará al cauce del barranco Forcos. Antes de llegar, hay que fijarse a la izquierda en un gran desprendimiento de tierra y rocas encima de 84


una curva a la derecha y una contracurva muy cerrada a la izquierda. Nada más salir de ella, en el talud izquierdo de la pista aparecen al menos ocho sepulturas de laja. Allí presumiblemente se encontraba el pueblo de Niablas que se describe en el apartado siguiente. Para llegar a la Isuala, es preciso seguir bajando por la pista hasta cruzar el Forcos y subir al pueblo abandonado de Escartín. Desde allí, hay que iniciar un largo y penoso flanqueo por la falda del pico Manchoya en dirección este —aprovechando aterrazamientos y viejos caminos perdidos— hasta ver las edificaciones, hacia las que hay que dirigirse, ya sin camino. Si se va andando desde Oliván son dos días de camino. Para la segunda opción, más corta, debemos dirigirnos al valle del río Ara y desde Oto coger una pista que al principio sigue el trazado del río Ara por su orilla derecha y a la altura del barranco de Ayerbe inicia un fortísimo ascenso hasta llegar a Ayerbe de Broto. Una vez en el pueblo, es preciso coger una pista que en ascenso y dirección oeste sube al puerto y abandonarla para dirigirse a un gran espolón rocoso que destaca a la izquierda. En la punta se encuentran los restos del pueblo. Para ambos accesos necesitaremos una excelente planificación del tiempo y un mínimo conocimiento del terreno, ya que, salvo Bergua, no hay pueblos habitados en muchos kilómetros a la redonda y los accesos son penosos, incluso para vehículos todoterreno. Téngase mucho cuidado con el agua en época estival. Coordenadas UTM 30T YN 330 148, alt. 1490 m snm. Casas de Isualda. Descripción Parte de los muros de los edificios todavía persisten (se pueden ver ventanas aspilleradas), aunque algunas paredes de lo que debieron de ser edificios auxiliares fueron convertidas en límites de campos y algunas de ellas aprovechadas para construir alguna borda. La iglesia se conserva en perfecto estado. Fue convertida en una gran borda con dos alturas, aunque se aprecia perfectamente el uso original. Presenta planta cuadrada, con ábside plano, y se halla orientada al este. La portalada, de gran interés, consta de arco de medio punto dovelado con una 85


As.A, oin

moldura interior que arranca de la base de las jambas, donde podemos apreciar un cordón. En la clave, e idéntico al que encontramos en la iglesia de Bergua, se puede leer JHS, el anagrama de Cristo. Al sur de las construcciones todavía se distinguen los muros semienterrados de una pequeña iglesia de planta románica.

Iglesia de Isuala en la actualidad. Ayer espacio sagrado, hoy refugio de ganado. Fotografia de José A. González

Historian' Durante al menos los siglos Xlv-XVI su iglesia era anexa a la de Bergua. Contaba con dos casas en el siglo XV71 y con dos fuegos en 1495, 1543 y 1609; en 1646 solo tenía ya uno y figuraba como despoblada en 178572. 70 La información histórica íntegra sobre este despoblado la encontramos en el interesante artículo de José M. SATIS "La pardina de la Isuala", Serrablo, 98 y 99 (diciembre de 1995 - marzo de 1996). Aquí nos limitamos a reseñar los acontecimientos que consideramos más importantes. 71 Antonio DURÁN GUDIOL, "Geografia medieval de los obispados de Jaca y Huesca", art. cit., p. 87.

72 Antonio UBIETO ARTETA, Los pueblos y los despoblados, cit., vol. II, voz "La Isuala". 86


En una memoria manuscrita de Domingo José Escartín, rector de Bergua, Ayerbe y La Isuala y descendiente del lugar de Escartín, se lee: "Fue Aysuala y era el año 1590 población de once casas todas con gente (...)". En 1674, estaba habitado por dos familias constituidas la primera por Pedro Acín (1640-1692), casado en primeras nupcias con Ana Escartín (f 1682) y después con María de Bergua (f 1693), y sus cuatro hijas: María Benita, Juana, Gracia y Orosia. La otra familia estaba formada por Jaime Acín (1636-1704) y Gracia Ferrer. Ambos cabezas de familia eran hermanos y como la segunda familia murió sin descendencia hicieron heredera a su sobrina María Benita. Esta mujer casó en Escartín el año 1695 con Miguel Allué, momento en que se deshabita defmitivamente el lugar. A partir de este momento, se inician una serie de pleitos por la posesión de los pastos entre los herederos legales y los racioneros de Oto, que reclamaban las tierras por haber prestado dinero a los antiguos habitantes y no haber sido este devuelto. Por otra parte, se documenta en 1682 la entrega de diversos objetos litúrgicos al rector de Escartín, mosén Felipe Lafuente: "(...) Felipe la Fuente recibió y puso el sacramento en el altar en Aysuala en 10 días del mes de setiembre de 1682, con toda solemnidad, en presencia de mi Vicario de Ayerbe mosen Pedro Maza de Lizana y de mi mosen Sebastian Vallés Retor de Bergua, con asistencia de muchos otros (...)". A continuación se enumeran los materiales entregados: misales, un manual, la sacra, los incensarios, ocho tablas de manteles, dos albas con sus cíngulos, los corporales, dos casullas, el paño de muertos, la campanilla, un plato de lámpara, un cáliz dorado, una casulla de terciopelo bordada de oro, la cruz de plata dorada y reliquias de san Babil y Santiago. Durante los siglos XVIII y XIX se recrudecen los enfrentamientos. Multitud de pleitos entre los herederos, los vecinos de Escartín y los vecinos del valle de Broto se hallan documentados por pastar en zonas supuestamente propiedad de los de Oto, apresamientos de ganado... Esta situación se mantiene hasta principios del siglo XX, en que las dos familias de Escartín, parientes de los últimos habitantes de Isuala, compraron la mayor parte de las tierras y repartieron el resto del monte entre los demás habitantes de los lugares vecinos. 87


Etnología Dos abuelas sobrevivieron de una peste también en el pueblo de Isuala. Mendigaron asilo en el vecino pueblo de Escartín, donde fueron acogidas, una en casa Pedro Escartín y otra en casa Royo. Por eso, la mayor parte de los terrenos del antiguo pueblo pertenecían a estas dos casas. El resto fue repartido en "suertes" para los demás vecinos. Los pastos se explotaban de forma comunal. Esta leyenda era argumentada para defender los derechos de explotación de Escartín frente al vecino lugar de Ayerbe de Broto en numerosos litigios por la pertenencia de las tierras73.

4.3.6. NIABLAS Otros nombres Nuabulas (1100), Nueblas (1378), Ñablas. Etimología Del latín NOVA 'nueva o nuevos terrenos' + sufijo diminutivo átono -ula: lugar nuevo, nueva fundación'. Acceso y situación

Mismo acceso que a Isuala (*) hasta el punto de la pista donde afloran las sepulturas, antes de cruzar el Forcos. Allí presumiblemente se encontraba el pueblo. Coordenadas UTM 30T YN 292 160, alt. 1200 m snm. Descripción Despoblado totalmente desaparecido, una espesísima vegetación hace imposible rastrear el más mínimo resto. Si no fuera por los

73 José W SATUÉ SANROMÁN,

p. 91. 88

Sobrepuerta, naturaleza en silencio, Zaragoza, ed. del autor, 1999,


enterramientos, sería impensable que pudiera haber existido allí un pueblo74. Historia75 Aproximadamente en el año 1100, en el testamento de un tal April a favor de San Pedro de Jaca, se donan, entre numerosas posesiones en Senegüé y Cartirana, "in Sabinianeco illa mea parte de illos meschinos similiter et in

Sepultura medieval en Niablas, seccionada por una pista forestal

74 Aunque la evidencia de las sepulturas parece indicar que es allí donde se asentaba el pueblo, nos inclinamos a situar el núcleo de población a orillas del barranco de Otal, bastantes metros más abajo de donde afloran los restos humanos. En ese punto en concreto, conocido con el nombre de Planaglera, no hemos encontrado ningún resto que nos permita afirmarlo con seguridad, pero es el único sitio en varios kilómetros a la redonda donde se podría implantar un pequeño núcleo de población. Las coordenadas para este punto son 30T YN 292 164, alt. 1160 m snm. 75 Los dos últimos documentos que hacen mención a Niablas han sido tomados del cartulario de San Juan de la Peña. Existió otro pueblo llamado Nueblas en las cercanías de Ena y dentro del dominio pinatense, por lo que la documentación a la que hacemos mención podría referirse a este pueblo y no al Niablas de Sobrepuerto. Debemos tener en cuenta que Niablas de Sobrepuerto estuvo geográficamente situado en la influencia del monasterio de San Pedro de Raya y no en la de San Juan de la Peña o uno de sus prioratos.

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Borres et in Nuabulas et de illos de Beserane et de Otale et de Scarthi illos cazolos (...)"76. En 1378, varios palacios77 de Nueblas pertenecían a la dignidad abacial del monasterio de San Juan de la Peña78. Seguramente esos mismos palacios y sus heredades pertenecían a la clavería de San Juan de la Peña el 1 de noviembre de 140379. Etnología También en Niablas hubo una peste que "en tiempos de los moros" asoló el pueblo. Sobrevivieron dos abuelas, que mendigaron asilo en todos los pueblos de Sobrepuerto y no las acogieron. La leyenda va más lejos y asegura que estas dos mujeres llegaron a Ainielle a pedir asilo y fueron recibidas por todos los habitantes en una era situada a las afueras del pueblo. Los de Ainielle salieron a recibirlas perfumando el ambiente con flor de sabuco quemada en brasas80. No hubo acuerdo y las dos viejas, por fin, recalaron en Oto, ya en el valle del Ara, donde fueron acogidas. Por eso, el aprovechamiento de pastos y leñas los realizaba este pueblo (Enrique Satué, 1995). Materiales Abundantes restos humanos en las sepulturas. No aparece ni el más mínimo fragmento de cerámica.

76 Antonio DURÁN GUDIOL, Colección diplomática de la catedral de Huesca, Zaragoza, Escuela de Estudios Medievales - Instituto de Estudios Pirenaicos ("Fuentes para la Historia del Pirineo", V y VI), 1965, doc. 81, p. 108. 77 Ana Isabel LAPEÑA PAÚL, El monasterio de San Juan..., cit., p. 204. En la documentación medieval, para denominar a las diversas construcciones, se mencionan casas, casales, palacios y pardinas. Esta autora considera que la denominación de palacio se refiere a casas de mayor entidad que las demás que, aparte de estar destinadas a vivienda, tendrían otras dependencias anexas, tales como bodegas, graneros y cuadras, y se ubicarían generalmente en zonas rurales. La denominación de casa correspondería a construcciones generalmente de zonas urbanas y la de casal, a solares con o sin construcciones. 78 Ibidern, p. 269. 79 Ibídem, p. 386. 80 El sabuco o saúco (Sambucus nigra) tenía en estas montañas una categoría cuasi sagrada. Con sus flores, recogidas la noche de San Juan, se elaboraban perfumes, se hacían sahumerios medicinales, se alejaban tormentas y brujas o se desinfectaban habitaciones en las que había muerto alguna persona por alguna enfermedad contagiosa. Para más información consúltese José Miguel NAVARRO LÓPEZ, Medicina popular de Serrablo, Sabiñánigo, Museo de Serrablo - Ayuntamiento - IEA ("A Lazena de Yaya", 3), 1994, p. 69.

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fin

4.4. BAL DEL RÍO AURÍN 4.4.1. ATAGUÁS Otros nombres Atagüés, Athahuas, Ataguesse, Atahues, Ataos, Athahues, Taguas, Tauoas. Etimología Antropónimo. Acceso y situación Dos posibilidades, de las que la primera y más recomendable nos permitirá visitar el monasterio de Santa María de Arrasul y la pardina de Ataguás. La segunda opción nos subirá directamente a la pardina. Para la primera, debemos seguir la carretera que, desde Larrés, se adentra en el valle del río Aurín. Dejaremos atrás desvíos a plantas de explotación de gas natural y seguiremos por la carretera hasta cruzar el río Aurín por un puente de cemento. Metros más arriba sale una pista a la derecha intransitable para vehículos que, por la orilla izquierda orográfica y en dirección sur, sube hacia la pardina de Arrasul. Cuando la pista gira bruscamente en dirección norte-oeste para coger altura, hay que fijarse en la derecha, donde en un pequeño promontorio destaca un grupo de fresnos y arces. Rodeadas de estos árboles se encuentran las ruinas del monasterio de Santa María de Arrasul (*). Una vez allí, búsquese en la curva anterior más cercana al monasterio una mínima senda que, rodeando un espolón que desciende hasta el río, nos llevará a una gran superficie deforestada conocida como Plana as Magas, donde tropezaremos con una pista. Sígase en dirección noreste dejando un desvío a la izquierda. Sin desniveles apreciables llegaremos en pocos minutos a la pardina. La senda se sigue sin muchos problemas pero hay que poner atención. Debemos mantenernos siempre en la más marcada, prácticamente llana, evitando desvíos a izquierda y derecha hechos por el ganado. La segunda opción consiste en coger un desvío, 3,1 km desde Larrés, y bajar a cruzar el río Aurín (no hay puente). Enfrente, veremos una pista que se introduce en un pequeño valle lateral. Debemos subir por ella mantenién91


donos siempre en la más rodada. Después de varias curvas y por una fuerte subida llegaremos a la pardina. Coordenadas UTM 30T YN 149 194, alt. 1160 m snm. La Sarraz. Descripción La pardina de Ataguás, también conocida como pardina Pedro Chil, es un gran edificio rectangular de construcción relativamente reciente (1914) y en muy buen estado de conservación. Destacaremos únicamente una piedra reaprovechada que veremos empotrada en la fachada principal y una losa situada en el interior del edificio (véase el apartado dedicado a los materiales). En las inmediaciones del edificio todavía subsisten algunos amontonamientos de piedras, la mayor parte usados para delimitar pequeños campos. Historia El 10 de enero de 1042 el abad Jimeno dona a San Juan de la Peña

Pardina de Ataguás o de Pedro Chil. Edificio construido en 1914

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numerosas posesiones en el valle del Aurín, entre las que se encontraba "(...) de Ataguesse, terras et excusatos (...)"81. Durante al menos los siglos xiiI y xtv su iglesia tenía el título eclesiástico de rectoría82 . La iglesia de Ataguás fue visitada el 26 de septiembre de 1405 por recaudadores de Huesca y pagó diez sueldos para obras en la catedral83. En 1785, figura ya como despoblado84. Etnología Según los últimos arrendadores de la pardina, al labrar los campos que circundaban al edificio aparecían gran cantidad de enterramientos y restos humanos. Estos restos, según ellos, son de "frailes descendientes d'os de San Juan de la Peña" que habían vivido allí, igual que en el vecino despoblado de Orzandué (*). En 1914 se construyó la actual casa. Los arrendadores, originarios de Asún, compraron los terrenos a la condesa de Sástago después de que esta noble la tuviera arrendada durante 400 años a los habitantes de Escuer (José Gil, Asún, 1999). Materiales Lauda sepulcral trapezoidal que presenta, incisos, una herradura en la parte superior, una cruz en el centro y un círculo en la parte inferior. Apareció entenada muy cerca de la pardina y actualmente se encuentra formando parte del enlosado del patio interior del edificio85. Empotrado en la fachada, veremos también un posible canete que lleva tallado un rostro humano. En los alrededores, abundante cerámica medieval clara. 81 Antonio UBIETO ARTETA, Cartulario de San Juan de la Peña, Valencia, Anúbar, 1962-1963, vol. II, doc. 78. 82 Antonio DunÁ GUDIOL, "Geografia medieval de los obispados de Jaca y Huesca", art. cit., p. 87. 83 Antonio DURÁN GUDIOL, "Viajes por Serrablo...", art. cit., p. 67. 84 Antonio Uaiaro ARTETA, Los pueblos y los despoblados, cit., vol. I, voz "Ataguás, Atagüés". Este autor lo sitúa erróneamente en término municipal de Gésera. 85 Descripción realizada por los informantes. Al encontrarse el edificio cerrado, nosotros no hemos tenido ocasión de verla.

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4.4.2. GÜE Otros nombres Bue (1125), Buey. Etimología Antropónimo. Acceso y situación Carretera que de Sabiñánigo lleva a Biescas, C-260. Puntos kilométricos 517-516, entre el puente Aurín y la gasolinera Bal de Tena. Cójase un desvío a la izquierda que tras pasar por unas naves agrícolas sube al conocido como "campamento de Senegüé o corona de Senegüé", inmensa planicie cubierta de campos en la vertiente meridional del pico Güe. Desde allí veremos dos grandes contrafuertes que descienden desde la punta del monte. Tenemos dos opciones: - La más atractiva consiste en dirigirnos al de la derecha (este) y coger una senda, en general bien marcada, que entre pinos y caxicos y con preciosas vistas de la Bal Ancha nos lleva en apenas una hora a la punta Güe, vértice geodésico de primer orden y magnífico mirador de toda la comarca. Una vez en la cima, hay que bajar decididamente hacia el sur buscando el mejor camino entre erizones y pinos hasta llegar a una zona de vegetación herbácea muy conspicua donde veremos las ruinas del despoblado. - La opción más cómoda consiste, una vez llegados al final del "campamento", en descender a cruzar el barranco de Güe o barranco Abate y coger enseguida una pista a la derecha, señalizada como PR, que zigzaguea subiendo por el contrafuerte oeste y nos dejará en el despoblado. Coordenadas UTM 30T YN 166 164, alt. 1240 m snm. Descripción Situado a una considerable altura y en un precioso paraje, del antiguo poblado de Güe o Bue solo resta un gran pedregal situado al sur de una construcción de planta rectangular que seguramente debió de ser una paridera de ganado. Debajo del pedregal y cortadas por la pista parecen aflorar sepulturas de losa. 94


Estado actual del yacimiento. Al fondo, la paridera de Güe

Historia La primera mención del pueblo data del 26 de marzo de 992. En el Cartulario de San Juan de la Peña se conserva un documento por el que Sancho Garcés II y su esposa Urraca conceden al monasterio de Santa Cruz de la Serós, entre otras propiedades, algunas sitas "in Gallero, Bue et Larrede et Orose"86. En el año 1100, Pedro I otorga al monasterio de Santa Cruz de la Serós, entre otras posesiones, "in Gallico, Bue et Larrede et Bue et Rompesakos"87. Es en el ario 1125 cuando se nombra a Ximino Garcez de Bue88. La iglesia era de la sacristía de Jaca en 128089. 86 Antonio UBIETO ARTETA, Cartulario de San Juan de la Peña, cit., vol. I, doc. 28. Este mismo documento lo encontramos en el Cartulario de Santa Cruz de la Serós publicado por este mismo autor, Valencia, Anúbar, 1966, doc. I. 87 Antonio Umgro ARTETA, Cartulario de Santa Cruz de la Serós, cit., doc. 20. El segundo Bue se correspondería con el despoblado de Angüé (véase el apartado 4.9.1). 88 Antonio UBIETO ARTETA, Los pueblos y los despoblados, cit,, vol. I, voz "Bue, Güe". 89 Ibídem.

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El año 1299 se documenta la toma de posesión de la torre de Larrés por parte de Martín Pérez de Arbeca, que, además, recibía los lugares de Cartirana, Borrés, Buey y Barbenuta90. El 29 de diciembre de 1317, el monasterio pinatense da a Sancho de Orós numerosas posesiones en los alrededores de Senegüé, entre los que se encontraba "una faxam a fuent de Lopos et affrontat cum via de Iacca et cum campo de Sant de Bue"91. Este mismo personaje o su hijo aparecen en otro documento pinatense como propietarios de un campo que limitaba con las posesiones de un palacio propiedad de San Juan de la Peña92. Durante los siglos XIII y XIV su iglesia ostentó el título de rectoría93. El 27 de septiembre de 1405, contribuyó con doce sueldos a las obras de la catedral de Huesca94. En 1785 era propiedad del señorío secular, luego lo fue del marqués de Ayerbe y más tarde perteneció a don Sixto Palacios, residente en Jaca, que lo vendió en la década de los 60 al entonces Patrimonio Forestal del Estado (actual COMENA). Materiales Pequeños fragmentos de cerámica medieval clara con desgrasantes minerales y cerámicos. Un trozo informe de granito. 4.4.3. ORZANDUÉ Otros nombres Orzendué, Orcantué, OTandué, Orzaudué, OTantue (1004-1035), Orkandue, Orcandue, Orcendué, Orzanduel (1040). Etimología Antropónimo + el sufijo preindoeuropeo que indica posesión, -uÉ. 90 Domingo BUESA CONDE, "Notas sobre el valle de Acumuer", Serrablo, 24 (1977), p. 18. 91 Ana Isabel LAPEÑA, Selección de documentos del monasterio de San Juan de la Peña (11951410), cit., doc. 69, p. 151. 92 Ibidem, doc. 83, p. 172. 93 Antonio DURÁN GUDIOL, "Geografía medieval de los obispados de Jaca y Huesca", art. cit., p. 87. 94 Antonio DURÁN GUDIOL, "Viajes por Serrablo...", art. cit., p. 67.

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Acceso y situación

Carretera que de Larrés lleva a Acumuer por la Bal de Aurín. Déjese el coche a la altura del tercer pozo de gas natural. Se bordearán las instalaciones por la izquierda y se subirá por un barranco y monte a través hasta encontrar el camino que de Isín llevaba a Borrés, delimitado en la mayor parte de su recorrido por grandes paredes. Todo el terreno está muy vestido de vegetación y se hace difícil andar. Al llegar a la confluencia del barranco con el camino, en los campos atenazados y ahora cubiertos de pinos que tenemos a nuestro alrededor, se encontraba la población. Coordenadas UTM 30T YN 131 182, alt. 1090 m snm. Descripción

Población totalmente arrasada. Los terrenos en los que se asentó el pueblo se roturaron y fueron cultivados durante siglos por los habitantes de Isín. Aun así, se encuentran restos significativos de poblamiento (abundantes piedras amontonadas, algunas enrojecidas por el fuego). En un punto del barranco, la erosión ha dejado a la vista dos sepulturas de laja. Historia Entre los años 1004 al 1035, Sancho el Mayor concede la tercera parte de la villa de Orzandué al vecino monasterio de San Martín de Cercito (*)95. En 1039, con motivo de la incorporación del monasterio de Cercito (*) al dominio pinatense, media villa de Orzandué pasó a pertenecer a San Juan de la Peña, junto con la integridad de Acumuer, Aurín y Arrés96. El 10 de enero de 1042, el abad Jimeno cede a San Juan de la Peña varias posesiones en Larrés, Ataguás (*), Baraguás y Orzandué: "illa kasa de Sancti Petri et illas temas emtas et illa parte de illa domna Mitiera de Orzantue"97. Según los falsos privilegios ob honorem, confirmados supuestamente 95 Antonio Usisro ARTETA, Cartulario de San Juan de la Peña, cit., vol. I, doc. 63. 96 Ibídem, vol. II, doc. 74. 97 Ibidem, vol. II, doc. 78.

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por el rey Sancho Ramírez el 15 de mayo de 1090, media villa de Orzanduel pertenecía al monasterio de San Juan de la Peña98. En 1108, un tal Elesonio y su mujer, Sancha, reciben a treudo un palacio y una heredad en Orzandué, por los que deben pagar a San Martín de Cercito (*) diversas cantidades de trigo, cebada y vino99. En el año 1187, fue uno de los 238 pueblos que hicieron solemne voto a san Indalecio100. En 1189, según el Cartulario de Santa Cruz de la Serós, se documenta la venta de una viña en Binacua, propiedad de Jordana de Orzandué y sus hijos, a María Bertrán. Escribió el documento y lo firmó "Egidius, abbas de Orzandue"101. En una división de bienes de San Juan de la Peña se menciona, entre otros muchos pueblos, a las villas de "Acomuer et Orcendue"102. En 1203 la villa de Orzandué, junto con otras propiedades de San Juan de la Peña, fue empeñada a un tal Alamazón de Orna (véase el apartado 5.9, dedicado al monasterio de San Úrbez del Gállego). En 1210, figura como perteneciente al priorato de San Martín de Cercito (*), que a su vez dependía del monasterio pinatense103. En 1212, aparece como testigo de una donación de un matrimonio a Santa María de Salas un tal "Bertran de Orandue"104. Al igual que los despoblados vecinos de Ataguás (*) y Bue (*), la iglesia de este pueblo poseía durante los siglos XIII y xiv la categoría de rectoría108. El 8 de abril de 1393, un palacio con su heredad seguían perteneciendo al vecino monasterio de San Martín de Cercito (*) y este a su vez a la limosAna Isabel LAPEÑA PAÚL, El monasterio de San Juan..., cit., p. 143. 99 Ana Isabel LAPEÑA PAÚL, "Aportación para el conocimiento de las fuentes históricas medievales para la comarca de Serrablo", Serrablo, 100 (1996), pp. 15 y ss. 100 Ricardo MUR SAURA, Geografia medieval del voto a san Indalecio, Jaca, 1991, p. 54. 98

Antonio UBIETO ARTETA, Cartulario de Santa Cruz de la Serós, cit., doc. 55. Ana Isabel LAPEÑA, Selección de documentos del monasterio de San Juan de la Peña (11951410), cit., doc. 125, p. 261. 103 Ana Isabel LAPEÑA PAÚL, El monasterio de San Juan..., cit., p. 268. 104 Antonio DURÁN GUDIOL, Colección diplomática de la catedral de Huesca, cit., doc. 755, p. 725. 105 Antonio DURÁN GUDIOL, "Geografia medieval de los obispados de Jaca y Huesca", art. cit., p. 87. 101

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ffi nería de San Juan de la Peña, quien lo cede a treudo a Pedro Bailín y a su mujer, María de Orzandué106. El 20 de diciembre de 1397, Martín I lo incorpora a la Corona y lo agrega a la ciudad de Jaca. Dicha incorporación fue aprobada por la reina María el 13 de agosto de 1446107. El 25 de septiembre de 1405 fue visitado por gentes de Huesca con objeto de recaudar fondos destinados a obras en la catedral oscense. Se pagaron diez sueldos108. En el censo de 1495 no figura como pueblo habitado109. Etnología

Los habitantes de Isín tenían constancia de la existencia de un pueblo en la partida de monte que ellos llamaban L'Arzanduer. Al labrar las tierras aparecían restos humanos y "piedras picadas". Un campo de los existentes en los alrededores se llamaba campo San Pedro porque había una piedra "con dos llaves grabadas". Esa piedra, con toda seguridad, es un crismón que fue recuperado por Amigos de Serrablo y que ahora se encuentra en el Museo de Artes de Serrablo. Hay una pequeña historia relacionada con esta población y el monasterio de Santa María de Arrasul (*), situado enfrente de Orzandué, en la vertiente contraria del Aurín. Cuentan que mientras los monjes de Arrasul hacían pan los de Orzandué les gritaban: María fandanga, la masa liranda emba, a lo que los monjes replicaban: Échale farina, que ya se endurecerá (María fandanga, la masa está blanda. Échale harina, que ya se endurecerá) Esta leyenda fue recogida por Amigos de Serrablo en la población de Acumuer. Por último mencionaremos que se comentó la aparición de la pila de agua bendita de la iglesia durante las obras de construcción de la planta de gas natural. Como tantas otras veces, esta ha desaparecido (Ángel Navarro, Isín, 1996). 106 Ana Isabel LAPEÑA PAÚL, El monasterio de San Juan..., cit., p. 326. 107 Antonio UBIEIU ARTETA, Los pueblos y los despoblados, cit., vol. II, voz "Orsandué, Orzandué". El documento íntegro lo encontramos en Carmen M. LÓPEZ PÉREZ, Jaca. Documentos municipales (12691400), Zaragoza, IFC ("Fuentes Históricas Aragonesas", 22), 1995, doc. 102, p. 253. 108 Antonio DURÁN GUDIOL, "Viajes por Serrablo...", art. cit., p. 67. 109 Antonio Uffigro ARTETA, Los pueblos y los despoblados, cit., vol. II, voz "Orsandué, Orzandué".

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Crismón de Orzandué, tal y como se encontró en la década de los setenta. En la actualidad, parte del relieve ha desaparecido. Fotografia de Julio Gavín

Materiales Dos fragmentos de cerámica medieval con desgrasantes minerales. Crismón, parcialmente destruido, que se encuentra actualmente en el Museo de Artes de Serrablo. Se trata de una inscripción en bajorrelieve, muy tosca, fechable en torno al siglo XII no. 110 El crismón es una de las representaciones simbólicas más repetidas durante el medievo. Lo encontramos en tímpanos de iglesias y catedrales, en claves de arcos de puertas y ventanas y en algunos sillares de iglesias románicas. Antes de su cristianización, era el símbolo solar por excelencia. La idea de la rueda, el movimiento circular continuo, la concepción cíclica del tiempo (contraria a la actual concepción lineal) se imbricaron con teologías trinitarias y cristológicas al ganar terreno estas últimas sobre las antiguas creencias de culto al astro rey. Por otra parte, centro, radios, llanta, cruz, estrella, punto y círculo del crismón resumen la geometría del cosmos. En una lectura de este signo sagrado desde un punto de vista trinitario, tenemos que la P representa al Padre y se sitúa en la parte superior; la S al (e)Spíritu, en la inferior, y las letras alfa y omega (primera y última del alfabeto griego), a Jesús, hijo de Dios y principio y fin de todas las cosas, situadas a izquierda y derecha respectivamente. El círculo, que lo envuelve todo, simboliza la unidad de los tres en uno, es decir, la Trinidad. Desde un punto de vista cristológico la X (chi.) y la P (ro) son las dos primeras letras de la palabra griega Xristos y la S (sigma minúscula de final de palabra), la última, es decir, Cristo vuelve a ser el Principio y el Fin de todas las cosas. 100


4.4.4. SENÉS Etimología Antropónimo. Acceso y situación Mismo acceso que a Güe (*) hasta llegar al "campamento de Senegüé". Aproximadamente a mitad de la planicie sale pista a la izquierda que, llana al principio y en brusca bajada después, cruza el barranco Abate y llanea nuevamente entre campos, paralela al río Aurín. A nuestra izquierda aparece un edificio de planta rectangular y pocos metros más adelante, a la derecha de la pista, las ruinas del poblado. Tómese como referencia la ermita de San Cosme y San Damián, visible desde la pista en la otra orilla de río. El despoblado está justo enfrente. Coordenadas UTM 30T YN 159 148, alt. 860 m snm.

Vista general del yacimiento. Al fondo, la ermita de San Cosme y San Damián. Obsérvese el trazado de la supuesta muralla 101


Descripción Estamos, a nuestro juicio, en uno de los despoblados más curiosos de la comarca. Las ruinas del poblado, rodeadas de campos, se encuentran en el interior de lo que parecen ser los restos de una muralla circular. El diámetro es de aproximadamente 50 m y el grosor de los muros en algunos puntos, de 2,5 m. Existe una abertura orientada al sureste. Los amontonamientos de piedras se adivinan debajo de una espesa vegetación. Historia En la segunda mitad del siglo xt se citan 23 cabezas de familia en la localidad de Senés 111. La iglesia de San Fructuoso de Senés figura como propiedad de San Juan de la Peña en los falsos privilegios ob honorem (¿siglos xll-xiii?) y en el acuerdo de posesiones del cenobio realizado en 1245 por el obispo Vidal de Canellas112. La Revista de Huesca, publicada a principios de siglo, recoge el noticiario de un tal Pedro Villacampa, hijo de padre de Larrés y vecino de Jaca, nacido en 1492. Este hombre, sirviéndose de lecturas o por medio de la tradición oral, decía que "abía en Senés 8 casas de fidalgos todas" y que a causa de las guerras que el señor de Larrés, que era un Urriés, mantenía con gentes de su linaje aquellas ocho familias libres se vieron obligadas a mudarse a Larrés y a acogerse al vasallaje del señor. Esto se dice que ocurrió en el siglo XV y que en el XVI "Johan de Urriés biejo cremó todas las escripturas de los vecinos de Senés", por lo cual hubo una revuelta de campesinos defendiendo las libertades del pueblo abandonado. También se nos cuenta en este noticiario cómo "(...) en el mismo tiempo de 1400 anios se perdieron por guerras ataguas (*), arasul (*), orrzandue (*), y bolas, y asqués, esin y asum de modo que en poco tiempo se perdieron de Larrés á dacumuer 11 luga111 Juan F. UTRILLA, Sancho Ramírez, rey de Aragón, y su tiempo. 1064-1094, Huesca, LEA, 1994, p. 86. 112 Ana Isabel LAPEÑA PAÚL, El monasterio de San Juan..., cit., pp. 141 y 143. Antonio Uurgro identifica Senés no con el despoblado que nos ocupa sino con Sinués (Cartulario de San Juan de la Peña, cit., vol. I, p. 217).

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res y los 9 del todo, que no se hallara otro tal en tan poco espacio de una legua (...)"113. En un documento fechado en 1797 que se conserva en el Archivo Provincial de Huesca se nombra a Francisco Oliván Orós, "labrador y vecino del lugar de Senés". Etnología Cuenta la leyenda, ya recogida por fray Roque A. Faci en su obra Aragón, Reyno de Chrysto...114, que la imagen de la Virgen de Senés que actualmente se guarda en el Museo Diocesano de Jaca, tras el abandono de la población, fue trasladada a la iglesia de Larrés. Tantas veces como se llevaba al pueblo al día siguiente aparecía en la arruinada iglesia de Senés.

Los vecinos de Larrés, tras varios intentos infructuosos de que la Virgen quedara en su iglesia, la llevaron en procesión desde Senés a la ermita de San Cosme y San Damián, situada enfrente del pueblo amortado, "cruzando a nado o río Aurín y con agua hasta a cintura". Una vez hecho esto, la talla ya no volvió al viejo pueblo (Graciano Aguada y Laureano Casasús, Larrés, 1996).

Hasta hace pocos años, en las inmediaciones del pueblo había un edificio de planta circular, con bóveda de aproximación de hiladas o probablemente esquifada, que los habitantes de Larrés conocían

La Virgen de Senés, actualmente custodiada en el Museo Diocesano de Jaca Dibujo de Merche Pérez

113 Revista de Huesca (1903-1905), ed. facs., Huesca, IEA ("Rememoranzas", 5), 1994, p. 188. 114 Roque A. FAC1, Aragón, Reyno de Chrysto y dote de María Ssma., Zaragoza, 1739, ed. facs.

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como "a sacristía", pues existía la tradición de que ese edificio había sido esa dependencia de la desaparecida iglesia de Senés. Como en tantos otros despoblados, también aquí se conservaba la piedra bautismal de la iglesia que desapareció hace pocas décadas. Materiales Talla de tradición románica de la Virgen con el niño. Está policromada y podría fecharse a fmales del siglo XII o principios del XIII. Actualmente, tras conservarse muchos años en la ermita de San Cosme y San Damián, cercana a Larrés, se exhibe en el Museo Diocesano de Jaca. En superficie, en el campo que rodea al poblamiento y en la pista, aparece gran cantidad de cerámica medieval clara con desgrasantes cerámicos.

4.4.5. SIRICATA Acceso y situación Para llegar, debemos dejar atrás la población de Larrés en dirección a Acumuer y coger el segundo desvío, que, en descenso, baja a cruzar el río Aurín. Enfrente, en un pequeño espolón en la falda meridional del pico Güe y en la orilla izquierda orográfica de un barranco, se adivinan, rodeadas de árboles, las ruinas de la pardina, a la que se accede por una pista en fuerte ascenso que sube directamente en dirección noreste. Nos inclinamos a situar esta pardina en las coordenadas abajo apuntadas y no en otro lugar porque es en este punto donde se ha conservado la leyenda de las dos abuelas, tradición íntimamente ligada, como se ha visto, a los pueblos desaparecidos. Coordenadas UTM 30T YN 151 171. Alt 1030 m snm. La Pardina de Pardinilla. Descripción En la actualidad, la pardina de Pardenilla se encuentra en estado de ruina, rodeada de vegetación y todos sus campos cubiertos de un impresionante campo de aliagas que hace realmente difícil andar por entre las ruinas. La vivienda, de gran empaque, presenta planta rectangular, con sillares perfectamente trabajados en todas sus paredes. Al norte de la construcción se 104


fa. conserva un edificio, también de planta rectangular, que por sus dimensiones y su orientación podría haber sido una iglesia. Entre las dos construcciones hallamos un gran pedregal, de forma alargada. Historia Una única mención documental encontramos de este lugar. En ella se nos dice que, en 1085, el rey Sancho Ramírez permutaba con Cercito las propiedades que tenía de doña Amunna a cambio de la pardina de Siricata, situada en el valle del río Aurín115. Etnología Nuevamente la tradición oral nos habla de dos mujeres viudas que vivían en un pueblo existente donde está la pardina. Murieron todos los demás habitantes y bajaron pidiendo asilo a Larrés, donde no las acogieron. Recalaron en Pardenilla, donde fueron recibidas y mantenidas en diferentes casas "a redolino" hasta que murieron. Cuando esto ocurrió, cada casa de Pardenilla recibió llenas de esta pardina en función del tiempo que las dos mujeres habían residido en ella (Graciano Aguaita, Larrés, 1996). Materiales Entre fragmentos cerámicos de diversas épocas, encontramos algunos típicamente medievales.

4.5. CANAL ANCHA 4.5.1. ASPIRILLA Otros nombres Asperella (1156), Asprella (1245), Espirilla (1739), Aspecella, Asprelia, Esprilla. Actualmente el topónimo se aplica a un campo de labor situado al

115

Ana Isabel LAPEÑA PAÚL, El monasterio de San Juan..., cit., p. 325.

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oeste del poblamiento. El lugar donde se ubican los restos del poblado se llama Casalazos y, la ermita, Santa Isabel. Etimología Del latín ASPER 'tierra rocosa, áspera'. Acceso y situación Carretera N-330, Sabiñánigo-Jaca. Desvío señalizado a Espuéndolas. Pocos metros antes de llegar al pueblo sale una pista, junto a un muro de hormigón, en subida, que nos lleva en dirección norte hacia la sierra de Espuéndolas. Siguiendo la pista principal llegamos, tras aproximadamente 2 km, a un desvío claro a la derecha. Déjese el coche y súbase por la pista que veníamos (impracticable para coches) 300 m. En un pequeño altozano y rodeados por una valla aparecen los restos del pueblo y la ermita. Coordenadas UTM 30T YN 106 169, alt. 985 m snm. Corona de Asprilla. Descripción

Situado en una pequeña colina amesetada, en la parte superior se conserva, desgraciadamente en estado de ruina, lo que debió de ser la iglesia de Aspirilla. Presenta sillarejo de tamaño mediano, trabajado a maza, nave rectangular con ábside plano y pequeño vano de jambas rectas, cubierta toda ella originalmente por tejado a dos vertientes. En el muro meridional aparecen dos vanos abocinados y puerta de herradura similar a la de San Juan de Espierre o San Bartolomé de Gavín. Fue reformada, probablemente en los siglos xvi y reduciendo estas obras la nave por el paramento occidental y añadiendo un arco apuntado en el encuentro de la nave con el ábside. El suelo de lajas de canto podría corresponder a esta época. El despoblado, al sudoeste de la iglesia, presenta grandes acumulaciones de piedras individualizadas de viviendas que probablemente presentarían planta cuadrada o rectangular aunque hemos constatado la existencia de pequeños lienzos semicirculares. Rodeando todo el conjunto, y fragmentada, se conserva lo que debió de ser una pequeña muralla que cercaba originalmente al poblado. 106


Santa Isabel de Aspirilla. Vista general del templo

Al sudeste de la iglesia, aparece pequeña necrópolis de lajas hincadas probablemente fechada en los siglos x-xI, aunque podría ser posterior. Al norte de la población, en un islote cónico explanado artificialmente y que domina una pequeña hondonada, debió de de estar situado el monasterio de San Julián de Aspirilla, del que tenemos noticias documentales desde 1149, aunque la tradición oral nos habla de una torre de "os moros". Si hacemos caso a los habitantes de Espuéndolas, los sillares de la supuesta torre fueron reaprovechados para la construcción de una paridera que hay en la vertiente sur del islote. A este altozano lo llamaban 'Turrón" (coordenadas 30T YN 106 172, alt. 1023 m)116. 116 Como ya se ha dicho, es una constante el atribuir determinadas construcciones a os moros. Otros monasterios, como el de Santa María de Arrasul (*) o el de San Salvador de Sorripas (*). fueron torres de moros para los habitantes de los pueblos vecinos; también, en el lugar donde estaba el monasterio de San Cristóbal de Aurín (*) había un cementerio d'os moros. Apuntaremos asimismo la creencia según la cual la torre de Aspirilla se comunicaba visualmente con el castillo de Larrés, cosa improbable pues el castillo de Larrés es una construcción posterior y, aun en el supuesto de que hubiera existido una construcción anterior a la actual fábrica, la propia orografía del terreno impide comunicarse, al no existir comunicación visual desde el punto en cuestión.

107


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necrópolis

1

0

1

2m

Planta de la actual ermita de Santa Isabel de Espuéndolas. Dibujo de Adolfo Castán

108


Historia

Se conserva un documento de 1149 en el que Sancho Garcés y su mujer donaban al monasterio de San Juan de la Peña el monasteriolo dedicado a San Julián con sus bienes, entre los que estaba la villa de Asperella, "in confinio campo Iaka". En 1156, Ponz de Asprella figura como testigo en la compra de una casa en Jaca a Pedro y su mujer, Urraca, por parte de Pedro Rocatallada y su esposa, Boneta117. En 1209, Pedro II donaba esta villa junto con la de Lerés al monasterio pinatense, "con todos sus términos y pertenencias y con hombres y mujeres que allí habitan o habitaran, con montes y llanos, yermos y poblados, valles, torrentes, con aguas, ríos, fuentes, bosques, leñas, hierbas, prados, pastos y arbolado de cualquier especie 4"118. El 9 de noviembre de 1229, el lugar de Aspirilla era propiedad de la limosnería de San Juan de la Peña, que lo atreuda a Miguel de Eza119. En 1245, en un acuerdo sobre las iglesias propiedad del monasterio de San Juan de la Peña, se cita la iglesia y monasterio de San Julián de Aspirilla120. En 1275 el abad pinatense Pedro y la comunidad acuerdan ceder de forma temporal diversas villas al infante don Pedro, futuro Pedro III, para resarcirle de los gastos que le ocasionó la conquista de varios lugares. Entre ellas se encontraba Aspirilla, que Gerardo Aztorgio había ocupado de forma violenta121. En 1276, Pedro III devuelve esta villa al monasterio de San Juan122.

117

Antonio DURÁN GUDIOL, Colección diplomática de la catedral de Huesca, cit., doc. 221, p. 234.

118 Ana Isabel LAPEÑA, Selección de documentos del monasterio de San Juan de la Peña (1195-

1410), cit., doc. 13, p. 46. 119 Ana Isabel LAPEÑA PAÚL, El monasterio de San Juan..., cit., p. 405, y Selección de documentos del monasterio de San Juan de la Peña (1195-1410), cit., doc. 47, p. 124. 120 Ana Isabel LAPEÑA PAÚL, El monasterio de San Juan..., cit., p. 141. 121 Ana Isabel LAPEÑA, Selección de documentos del monasterio de San Juan de la Peña (11951410), cit., doc. 151, p. 330: "villam Sancti luliani et Aspriella quam Geraldus Actorgi violenter retinet ocupatam". 122 Ibídem, doc. 152, p. 331. 109


Fray Alberto Faci123 asegura en 1739 que Aspirilla llegó a tener 30 casas habitadas. Por último, Asso124 lo menciona como uno de los lugares desaparecidos dentro del distrito de Jaca. Etnología Como en otros despoblados, también en este hubo una epidemia, a decir de los habitantes de Espuéndolas, el cólera125, del que sobrevivieron dos abuelas que, tras la muerte de todos sus habitantes, bajaron a pedir asilo al pueblo de Espuéndolas. Fueron acogidas y por eso la propiedad de las tierras del poblado corresponde a este lugar. Hasta 1958 se celebró una romería por parte de los habitantes de Espuéndolas el día de Santa Isabel (2 de julio). Se subía rezando el rosario desde el pueblo, se celebraba misa en la antigua iglesia y al finalizar se repartía la "caridad", consistente en torta y vino. Después de la comida se hacía baile en un espacio llano delante de los montones de piedras (Áurea Campo, Espuéndolas, 1996). También existía la costumbre de repintar e incluso maquillar la talla románica que era la protagonista de la romería todos los años. Fray Alberto Faci126 nos habla en el siglo )(VIII de la existencia de una romería el día 2 de febrero a la que concurrían, además de Espuéndolas, los pueblos de Serés (Lerés), Gracioneoel (Gracionepel), Badaguás, Oran (Orante), Marte, Luí (¿Martillué?), Pardinilla y Borrés. Después de subir en procesión desde Espuéndolas, se oía misa y se repartía pan y vino entre los asistentes. Además de esta romería, Espuéndolas subía en procesión a Aspirilla todos los sábados del mes de mayo y, junto con Pardenilla, el martes de la Ascensión y el tercer día de Pascua de Pentecostés. 123 Roque A. FACI, Aragón, Reyno de Chrysto y dote de María Ssma., cit. 124 Ignacio DE Asso, Historia de la economía política de Aragón, cit., p. 182. 125 La atribución a esta enfermedad del abandono del poblado es debida seguramente a que este bacilo fue el responsable de la última pandemia que asoló estas montañas (1855 y 1884-1885) y es la que está "más reciente" dentro de la tradición oral, aunque a tenor de los datos documentales el poblado debió de desaparecer mucho antes. 126 Roque A. FACI, Aragón, Reyno de Chrysto y dote de María Ssma., cit. 110


ññ

Materiales

Fragmentos de cerámica medieval. Talla románica de transición al gótico (siglos que se conserva en la iglesia de Espuéndolas y que permaneció hasta principios de este siglo en la iglesia de Aspirilla.

4.5.2. MURO Otros nombres

Murum, Nurum. Etimología Del latín MURUS 'muro, defensa'. Acceso y situación Carretera que de Sabiñánigo lleva a Jaca. Desvío señalizado a Borrés. Pocos metros antes de llegar al pueblo sale una pista a la izquierda en buenas condiciones con una señal de dirección prohibida. Un kilómetro más adelante la pista se bifurca en dos. La de la derecha, cerrada con una cadena (debemos pedir la llave en el pueTalla románico-gótica, conocida blo), nos llevará entre terraplenes y campos por los habitantes de Espuéndolas de cultivo a una plataforma de cemento, como "Santa Isabel". antigua explotación de gas natural. En un Dibujo de Merche Pérez promontorio cubierto de pinos de repoblación situado al sur de la explanada se encontraba el pueblo.

Coordenadas UTM 30T YN 125 165, alt. 1052 m snm. Existen indicios claros de poblamiento también en la zona de monte llamada "Santo Román”, al oeste del montículo y del barranco Salz, Muro o 111


Aquilar127. Para llegar a este punto, lo mejor y más cómodo es, desde la explanada, fijarse en un montículo de margas totalmente desprovisto de vegetación muy característico e ir monte a través hacia los pinos situados en su vertiente norte. No es dificil pero hay que poner atención128. Coordenadas UTM 30T YN 118 167, alt. 1015 m snm. Descripción

Despoblado totalmente arrasado. Durante siglos, los habitantes de Borrés labraron las tierras situadas en la cima del promontorio. Todavía se recuerda la existencia de pedregales, que desaparecieron al repoblar todo el monte con pinos. En Santo Román se conservan grandes pedregales individualizados, algunos muy voluminosos. Historia

La primera mención se remonta a marzo de 1202, en el estatuto de división de los bienes de la catedral de Jaca en mensa capitular y mensa episcopal: "Do etiam et concedo predicte mense quicquid habet vel habere debet in Seneue et in Olivano et in Larres et in villa que vocateur Muro et in Leres (...)"129. El 21 de marzo de 1302, Miguel de Muro, prior de San Pedro de Jaca, da en testamento un campo a Brun López, hospitalero de Santa Cristina de Somport13°. El 29 de mayo de 1329, Domingo de Ipas y su mujer venden a Juan de Pardenilla "(...) un pala0o nostro con todos sus heredamientos yermos et

127 Es práctica corriente en todo el Pirineo llamar de formas diferentes a un mismo curso de agua dependiendo del sitio por donde pase. 128 Existe también la posibilidad de llegar a este punto por una maraña de pistas agrícolas que parten de la primera bifurcación, cogiendo el ramal de la izquierda. De todas formas, la falta de referencias y los constantes cambios a los que se ven sometidas, tanto de firme como de trazado, aconsejan acceder siguiendo el itinerario indicado en el texto. 129

Antonio DURÁN GUDIOL, Colección diplomática de la catedral de Huesca, cit., doc. 595, p. 568.

130 Tomás NAVARRO TOMÁS, Documentos lingüísticos del Alto Aragón, Nueva York, Syracuse University Press, 1957, doc. 79, p. 116. 112


poblados, campos, vinnas, uertos, ortales, eras, payllares. El dito palacio es en la villa de Murro, afronta con casa del Temple131 et en la carrera que ba a la glessia (...)"132. El 20 de diciembre de 1397 Martín I de Aragón ordenó que varias aldeas, entre las que se encontraba Muro, se incorporaran a la Corona y a la ciudad de Jaca, para que la ciudad pudiera reconstruir sus murallas y sus defensas. Como contrapartida, las aldeas quedaban bajo la protección jaquesa en caso de guerra133. El 13 de agosto de 1446 Alfonso V de Aragón confirmó tal incorporación134. Asso135 lo nombra como uno de los despoblados dentro del distrito de Jaca y lo sitúa erróneamente entre Larrés, Borrés e Isín. Etnología

El cerro sobre el que se asentó el primer poblamiento reseñado en la actualidad se llama Billar, indicio claro de antiguas construcciones. El topónimo Muro queda reducido a la partida de campos y el barranco situado al oeste del promontorio, donde no aparece material alguno, por lo que creemos que el pueblo se encontraba en las coordenadas reseñadas o en el vecino despoblado de Santo Román. Como en otros despoblados, también en Billar había un pueblo que desapareció aniquilado por una peste. De allí bajaron dos abuelas a pedir asilo a Borrés, donde las acogieron. Eran dueñas de toda la sierra, por lo que en la actualidad toda la vertiente sur del monte, hasta el linde con Espuéndolas, pertenece a Borrés. Hasta que se dejaron de labrar los campos aparecían gran cantidad de huesos, pero no sepulturas (Laureano Vizcarra y Generosa Rabal, Borrés, 1996). 131 ¿Se trataría de posesiones de la orden templarla? De ser así, sería la primera y única mención documental que hemos encontrado de la existencia de propiedades de la famosa orden militar en la comarca de Serrablo. 132 Carmen M. LÓPEZ PÉREZ, Jaca. Documentos municipales (1269-1400), cit., doc. 17, p. 48. 133 Ibidem, doc. 102, p. 252. 134 Antonio UBIETO ARTETA, Los pueblos y los despoblados, cit., vol. II, voz "Muro". 135 Ignacio DE Asso, Historia de la economía política de Aragón, cit., p. 182.

113


Materiales

En Billar, grandes cantidades de cerámica clara con desgrasantes cerámicos. En Santo Román no aparece cerámica, debido seguramente a que nunca se cultivaron los terrenos y los invade una espesa vegetación, pero se conservan grandes amontonamientos de piedras.

4.6. BAL DE BASA 4.6.1. ARBISA Etimología

Voz medieval que significa `cauce de un río'. Acceso y situación

Carretera comarcal que de Sabiñánigo lleva a Yebra. Pasado este pueblo y por debajo de la iglesia la carretera sigue en dirección a Orús. Pasamos el desvío de Sobás y San Julián, el siguiente desvío a la izquierda nos lleva a Fanlillo. Poco antes de entrar en el pueblo, a mano derecha, sale una pista en descenso que nos lleva a un taller de cerámica (indicado), bordea el pueblo por debajo y tras cruzar el barranco de Fanlillo llanca entre campos de cultivo y caxicos centenarios en dirección sureste. Cuando ya se adivina enfrente el barranco de Arbisa, la pista desciende y gira a la izquierda para tomar dirección norte-este. Subimos dejando el barranco a nuestra derecha. Tras una curva cerrada a la izquierda aparecen los restos de la pardina. Coordenadas UTM 30T YN 294 067, alt. 1120 m snm. El Tozal. Descripción

Situada en un pequeño llano formado por la unión de dos pequeños torrentes y al abrigo de los vientos del norte por los contrafuertes orientales del macizo de Santa Orosia, aparece lo que queda de la pardina de Arbisa: una casa de planta cuadrada, de la que apenas se conservan las esquinas y algún trozo de pared, un edificio rectangular que posiblemente debió de ser una paridera de ganado y restos irreconocibles de otras edificaciones completamente envueltas de vegetación. 114


Af

Edificios en la pardina de Arbisa. Camino de la nada

Historia

La primera mención documental que tenemos de Arbisa aparece en 1076, procedente del Cartulario del monasterio de Fanlo (doc. 68)136. En él se menciona a "don Balla et don García de Arbissa", testigos de la entrega por parte de una mujer llamada Orla de sus posesiones en Oto y Sarvisé al monasterio de San Genaro (*). Antonio Durán Gudiol, en Los condados de Aragón y Sobrarbe, nos indica que bajo el reinado de Ramiro I se organizaron una serie de sistemas defensivos por todo Serrablo entre los que, en el valle del Basa, se mencionan los de Noballa (*), Yebra y Arbisa. En 1785 la propiedad de la tierra era del señorío secular. Figuraba en esta fecha como deshabitado137. 136 Ángel CANELLAS, Colección diplomática de San Andrés de Fanlo (958-1270), cit. 137 Antonio UBIETO ARTETA, Los pueblos y los despoblados, cit., vol. I, voz "Arbisa". 115


En 1845-1850 se conservaban dos casas, que eran habitadas por los propietarios de las tierras en época de recogida del cereal que se sembraba en los pequeños campos que rodean los edificios138. Durante este siglo la pardina fue habitada nuevamente por arrendatarios, de los que se recuerda cómo los hijos bajaban a la escuela de Sobás. Por último, en 1980 el párroco de Yebra, José L. Bueno Monreal, llevó el ara del altar de la iglesia de Arbisa (que estaba en la orilla de un campo) a la parroquial de Yebra, donde se conserva como altar mayor. Materiales Salvo el ara del altar arriba mencionado, de la que no podemos asegurar que se trate de la iglesia original del siglo x, no aparece superficialmente resto alguno. Las edificaciones conservadas no poseen ningún rasgo distintivo ni nada que nos permita fecharlas con un mínimo de seguridad, aunque lo más probable es que los mampuestos usados, así como muchos de los que conforman las paredes de los campos, podrían proceder de edificios anteriores.

4.6.2. BELMONDE Etimología Topónimo compuesto donde la segunda parte vendría del latín MONTEM `monte, montaña'. Acceso y situación Carretera comarcal que se adentra en la Bal de Basa. Cuatro kilómetros después de la variante y a la altura de una nave agrícola, que queda a la izquierda, sale un desvío a la derecha que tras vadear el Basa (no hay puente) nos sube Crúcese el pueblo en dirección sur y unos campos cultivados situahasta Afilié._, dos encima del ruar y cójase un precioso camino, muy bien marcado, que comunicaba este valle con el de la Guarguera. Debe seguirse sin desvíos hasta donde corta un gran afloramiento rocoso. En el escalón que forma el camino con la roca, hay que fijarse a la derecha en una cruz grabada en el suelo. 138

116

Pascual MADOZ, Diccionario geográfico-estadístico-histórico..., 1845-1850, cit., p. 77.


Poco más arriba, tras cruzar el barranco A Parra y superar una pequeña subida, encontraremos unos campos abandonados con ruinas de numerosas parideras y corrales. Allí se encontraba el pueblo. Coordenadas UTM 30T YN 204 055, alt. 1020 m snm. Caseta de López. Descripción

Despoblado arrasado. Las piedras de las casas y las de la iglesia, que se encontraba, según los informantes, en un pequeño espolón que cae hacia el barranco, se encuentran diseminadas en las paredes de numerosas parideras y corrales que tenían allí los habitantes de Osán. Historia

En un amojonamiento del término de Sabiñánigo en 1797 el amojonador hace hincapié en que "la pardina de Belmonte es una partida de tierra y no una pardina" perteneciente a Osán, de lo que se deduce que en el siglo xvi hacía mucho tiempo que el pueblo había desaparecido139. Etnología

La tradición oral nos habla de un pueblo que desapareció por una peste, del que sobrevivieron dos abuelas que, tras pedir asilo en Allué y negárselo, bajaron a Osán, donde fueron acogidas. Se nos cuenta también que estas mujeres, antes de marchar definitivamente del pueblo apestado, firmaron en una piedra cercana haciendo tres cruces en el límite de su pueblo, de las que aún se conserva una. Coordenadas UTM para este punto: 30T YN 206 0591" (José Azón, Osán, 1999). Los campos donde se encontraba el pueblo se llaman campos de San Martín. ¿La advocación de la desaparecida iglesia?

139 Domingo BUESA CONDE, "La amojonación del término de Sabiñánigo en 1797", Serrablo, 41 (septiembre de 1981), pp. 6-7. 140 Era práctica común señalizar los límites de los pueblos con piedras hincadas en el suelo en las que se grababan una o varias cruces. A estas piedras se les llamaba güegas. Las cruces que existen en este despoblado probablemente, a pesar de lo que diga la tradición oral, son obra del amojonamiento de 1797. 117


Una de las cruces que se conservan supuestamente hechas por las abuelas supervivientes de la peste

Materiales

Abundante cerámica medieval clara con desgrasantes cerámicos y minerales. Un fragmento de cerámica gris y varios de granito. 4.6.3. BENTAYUELO Etimología

De la voz medieval venta 'hospedería' + sufijo diminutivo -olo. Acceso y situación

Carretera que de Sabiriánigo se interna en el valle del Basa. Pasado Yebra, el primer desvío que encontramos a la izquierda nos lleva a Sobás. Es preciso dejar el coche e ir a coger, al noreste del pueblo, el camino que antiguamente lo unía con Fiscal. Los primeros metros coinciden con el PR-6, pero cuando este gira a la derecha para seguir hacia Fanlillo nosotros debemos seguir en dirección norte. Todo el camino se encuentra en general bastante bien marcado, aunque algunos tramos han sido borrados por el trazado de pistas. Ya algo altos, una vez pasado un tramo en el que el camino ha sido 118


convertido en pista y en una zona donde el valle se ensancha y no hay vegetación arbórea, hay que abandonar la senda y coger una ladera cubierta de aliagas hasta encontrar una gran paridera en ruinas. Coordenadas UTM 30T YN 268 091, alt. 1440 m snm. Descripción

Situado en un pequeño espolón que domina todo el valle por el que hemos subido y resguardado al norte por los conglomerados calizos del macizo de Santa Orosia, el despoblado se encuentra totalmente arrasado. Sus terrenos fueron cultivados por los habitantes de Sobás hasta la mecanización de las labores agrícolas. Únicamente cabe mencionar un muro construido con grandes piedras en la ladera que da vista al sur y que podría corresponder a un lienzo de muralla (sin confirmar). La paridera que se conserva en el centro del espolón no presenta ningún rasgo significativo141.

Estado actual del yacimiento visto desde el norte

141 El despoblado enlaza visualmente con un islote cónico situado cerca de San Julián de Basa llamado O Castillón, en el que la tradición oral ha conservado memoria de la existencia de "una torre d'os moros" (coordenadas UTM 30T YN 251 065, alt. 943 m). En este punto encontramos abundante cerámica medieval y clavos de cabeza plana.

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Historia Nota importante: Los documentos abajo recopilados pertenecen al Cartulario de San Juan de la Peña. El topónimo "Bentayuelo" aparece referido también a otro pueblo desaparecido situado, según Durán Gudiol, en la zona de Bailo142 , por lo que algunos o la totalidad de los documentos podrían pertenecer a este último despoblado. Los mencionamos por el hecho de que Bentayuelo del Basa está relativamente próximo al priorato de Bailarán (*), que sí que fue propiedad del cenobio pinatense. En el ario 1065, se cita en el Cartulario de San Juan de la Peña a Galindo Garcianes de "Ventaiuelo". En 1179, la iglesia, villa, primicias y oblaciones de Bentayuelo formaban parte de los bienes de San Juan de la Peña, confirmados por bula "Iustis petentium" del papa Alejandro III. Su iglesia pertenecía, según los estatutos del abad Ferrando de Rada, al abadiato de San Juan de la Peña en 1210. Nuevamente, en 1246 la iglesia y derechos de Bentaiuelo figuran como propiedad del clavero del cenobio pinatense. El 26 de marzo de 1391, figura la pardina de Bentayuelo como propiedad de este mismo oficio. El hecho de que se le dé categoría de pardina nos hace suponer un declive de su población a partir del siglo xiv. Briz también lo menciona en el siglo xvii como propiedad de San Juan. Su emplazamiento, los materiales que han ido apareciendo e incluso su topónimo nos hacen pensar en un lugar de paso entre el valle de Basa y la ribera de Fiscal frecuentado desde épocas muy remotas (véase el apartado de materiales). Etnología En la actualidad, los campos donde se conservan los restos del despoblado se llaman Santolaria y toda la ladera norte, donde es orográficamente imposible la construcción de un pueblo, se conoce como A Pardina Bentayuelo, por lo que pensamos que el topónimo medieval se corresponde con las coordenadas que indicamos y no con las actuales. Entre los de Sobás, existe la creencia de que en Santolaria "hubo algo", aunque dudan de la existencia de un pueblo por no haber visto nunca restos 142 Antonio DURÁN GUDIOL, "Geografía medieval de los obispados de Jaca y Huesca", art. cit., p. 95. 120


constructivos. La creencia viene avalada por el hecho de haber aparecido diversos materiales cuando se labraban los campos. Respecto al gran muro situado al sur del despoblado, creen que se trata de un redil en el que se encerraba al ganado para evitar ataques de lobos (Regino Villacampa, Sobás, 1997). Materiales Se conserva una pequeña piedra de molino manual de aproximadamente 50 cm de diámetro, rota por la mitad. Se encuentra en un margen de separación de campos. A lo largo de los siglos han ido apareciendo, según los de Sobás, monedas, hierros, etc. Han llegado hasta nosotros un posible exvoto, varias monedas y algunos fragmentos metálicos encontrados mientras se labraban las tierras y que se conservan en una casa particular de este pueblo. El supuesto exvoto es una figurita de plomo que presenta relieve por una de sus caras y que posee inequívocos atributos femeninos (los pechos están muy marcados). Se acompaña de una lanza y quizá un escudo. Habría que fecharlo en la Alta Edad Media143. Las monedas, de origen romano, son: - Un as acuñado en Osca del emperador Tiberio, fechable en el siglo I d. de C. - Un follis de Constantino I el Grande fechable entre los años 330 y 333 d. de C. - Un follis del emperador Constancio II fechable en torno al 350 d. de C. - Dos piezas mas inidentificables por su mala conservación. Una de ellas podría pertenecer también a la época de Tiberio. Un pequeño cuchillo de sílex de 5 cm de largo. Tres hachas pulimentadas de excelente factura que se conservan

143 Conversación mantenida en mayo de 1997 con el arqueólogo Jesús A. Pérez Casas. Algunos investigadores han querido ver en esta pequeña escultura una representación de santa Orosia, aunque los atributos que la acompañan (lanza y escudo) y la ausencia de símbolos cristianos nos hacen pensar en algún tipo de diosa desconocida y asociada a un culto residual anterior al cristianismo (véase la nota 25).

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1

El supuesto exvoto de plomo encontrado en el despoblado de Santolaria mientras se realizaban labores agrícolas y otros materiales aparecidos. Dibujos de Merche Pérez

en una casa particular y que no se recuerda el sitio exacto donde aparecieron144. Otro de estos instrumentos fue hallado por Ricardo Mur en el mismo camino que da acceso al despoblado. Del mismo da noticia en su último trabajo publicado145. 4.6.4. NOBALLA Otros nombres

Noualla, Nobalga. Etimología

Del latín NOVALIS 'nuevas tierras cultivadas'. Acceso y situación

Carretera comarcal que de Sabiñánigo se adentra en el valle del Basa, 144 Aunque no hemos sido capaces de hallar restos que nos indiquen la existencia de un poblamiento prehistórico, el terreno parece propicio para ello ya que abundan los abrigos rocosos al norte del yacimiento. 145 Ricardo MUR SAURA, "Con o palo y o ropón". Cuatro estampas inéditas sobre el culto a santa Orosia, Jaca, 1995, p. 109.

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en dirección a Yebra. Cruzada la variante de Sabiriánigo y pasado el cementerio municipal, aparece un primer desvío a la derecha que no debemos coger. El segundo desvío, a 1 km y 200 m del cruce de la variante, desciende tras pasar por unas naves ganaderas junto al cauce del Basa, entre casetas y huertos. Se debe cruzar el río por donde más cómodo parezca (no hay puente) y coger una pista que asciende hacia los campos que se ven enfrente, al otro lado del río. Dejamos un primer campo a nuestra derecha y en el siguiente, rodeadas por la pista, se encuentran las ruinas del despoblado146. Coordenadas UTM 30T YN 184 084, alt. 800 m snm. Descripción Como de otros tantos, de lo que debió de ser el importante poblado medieval de Noballa no quedan sino grandes amontonamientos de piedras totalmente envueltas en vegetación y rodeadas de campos de cultivo. La dificultad de quitar los enormes pedregales después de la desaparición del pueblo permite que todavía se conserven, aunque muchas de sus piedras han servido para la construcción de paretazos y casetas. Historia Son varios los documentos del Cartulario de Fanlo147 que mencionan este pueblo. Por el primero de ellos, fechado en diciembre de 1055, sabemos el nombre de dos de sus habitantes: Sancho Gallones y Tibillito (doc. 32). En enero de 1072, Sancho Ramírez, rey de Aragón, vende al abad Blasco de San Genaro (*) una porqueriza en Noballa "et pono eam in Dei servitio et sancti Salvatoris et santi Ianuarii et Sancti Vicentii ingenua sine nullo cisso malo quod serviat ibi per secula cuneta" (doc. 59). En 1076, Sancho de Noballa actúa de testigo, junto con varias personas, en la cesión de unas posesiones en Sarvisé y Oto por parte de una mujer llamada Oria (doc. 68). El último documento que conocemos, fechado entre 1191 y 1204, es casi una descripción del pueblo. En él, el abad Berenguer de 146 En fechas recientes, la empresa PRAMES ha señalizado un "Sendero arquitectónico" que, partiendo del Museo de Artes de Serrablo, nos lleva a Allué. Este sendero pasa a pocos metros del despoblado. 147 Ángel CANELLAS, Colección diplomática de San Andrés de Fanto (958-1270), cit.

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iís;r1s

f2I Montearagón cede unas posesiones del cenobio sitas en Noballa a un tal Bernardo y su esposa María. El documento dice así: "(...) unas casas nuestras que tenemos en la villa de Noballa que están entre nuestra era y la era de Zoria y cuatro campos y un huerto. El primer campo está en término de Uichello y otro campo esta junto a Santa María (,la advocación de la iglesia?), otro campo esta junto a unos Ceruellones (¿ciruelos o acerolos?)148 el cuarto campo esta junto a un corral y un huerto que está junto a una fuente (...)" (doc. 136). Durante los siglos xiv-xvi su iglesia era anexa a la de Allué149. Asso150 lo cita como uno de los despoblados del distrito de Jaca, situándolo cerca del Puente de Sabiñánigo. Etnología

Existe una actual pardina de Noballa pocos kilómetros río arriba, enfrente del desvío de Osán, y que es propiedad de casa López de esta población. En ella se conserva una borda fechada en 1871 de dos plantas, la de abajo se destinó a pesebre y la de arriba a vivienda. Los habitantes de Sardas y de Osán sitúan allí la existencia de un pueblo que desapareció tras una epidemia de cólera del que se salvaron dos abuelas. Estas fueron a Sardas mendigando asilo. Allí les dijeron que se fueran a Osán, a casa López, por ser la más rica del contorno, donde las acogerían. Por eso, la pardina de Noballa y todo el monte circundante quedaron en propiedad de esta familia (Feliciano Villacampa, Osán, e Isidro Pueyo, Sardas, 1998). En un rastreo exhaustivo por la pardina y los campos adyacentes no se encontró el más mínimo rastro de poblamiento anterior, por lo que pensamos que el Noballa mencionado en los documentos medievales no se encontraba en su actual ubicación sino donde hemos hallado los restos anteriormente descritos. Estos campos en la actualidad se llaman San Quílez. Materiales

Entre el río y las ruinas del poblado, en la orilla izquierda de la pista, 148 El ciruelo (Prunus domestica L.) y el acerolo (Sorbus domestica L.) son llamados respectivamente en la comarca zirgüellero y zerollera. 149 Antonio DURÁN GUDIOL, "Geografía medieval de los obispados de Jaca y Huesca", art. cit., p. 89. 150 Ignacio DE Asso, Historia de la economía política de Aragón, cit., p. 183.

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encontramos un contrapeso de prensa, de arenisca del país, de 70 cm de diámetro y 40 cm de grosor, que presenta dos escotaduras de 8 x 3 cm y un agujero en el centro de 15 cm de diámetro y 8 de profundidad. Los de Sardas lo llamaban "a esmoladera Tejedor" por ser allí donde s'esmolaban (se afilaban) las hachas cuando se iba a cortar madera a los bosques cercanos. A finales del siglo pasado o principios del actual (no existe constancia de la fecha concreta ni de qué pasó con el hallazgo), los de casa Valero de Sardas sacaron al labrar los campos una lámpara "como as que había en as iglesias", con una cadena y de un material que podría ser cobre o bronce. En los campos que rodean las ruinas aparecen grandes cantidades de cerámica clara, escorias de fragua y un pequeño cilindro perforado, de 0,7 cm de largo por 0,7 cm de diámetro, que por sus dimensiones podría haber sido una cuenta de collar. En estos mismos campos había una partida de terreno en la que el cereal sembrado crecía mucho más que en el resto. Esto era debido, según los habitantes de Sardas, a que en ese sitio había estado el cementerio del pueblo y "todavía quedaba sustancia".

4.7. GALLIGUERA 4.7.1. ARACASTIELLO Otros nombres Aracastelli (1139), Aracastello (1182), Camparés (siglo xx). Etimología Del latín CASIELLUM + ARA 'castillo de Ara o castillo junto al pueblo de Ara'. Acceso y situación Carretera N-330. Entrando en el Hostal de Ipiés, sale desvío señalizado a la derecha que nos llevará a Javierrelatre o a Ara y Abena. A la altura del núcleo de Baranguá Nuevo, debe cogerse un desvío a la derecha que, tras cruzar la vía del ferrocarril por un paso a nivel, nos llevará al piedemonte de Oroel, donde se asientan Ara, Abena y Binué. Antes de llegar a estos pueblos y pocos metros después de pasar el desvío señalizado que nos llevaría a Ibort 125


veremos a orillas de la carretera la actual pardina de Camparés. Llegados a ella, es preciso dirigirse al norte de las construcciones, donde encontraremos una gran explanada, antigua explotación de gas natural. Al nordeste de la explanada, veremos un promontorio en el que destaca en la cima un pequeño caxico. Búsquese el mejor camino entre las aliagas. En la punta se encuentran las ruinas del despoblado151. Coordenadas UTM 30T YN 105 076, alt. 920 m snm. Descripción

En la punta de un promontorio, desde el que se dominan las extensas llanuras de Ara y Abena, encontramos restos de lo que parece ser un gran muro de al menos 12 m de largo. Dispersas por la punta y por las laderas aparecen gran cantidad de piedras formando amontonamientos más o menos voluminosos. Historia

En 1051, en un documento del Cartulario de Fanlo152 por el cual íñigo de Ipiés y familia permutan con el abad Banzo unas propiedades, figuran como testigos firmantes de dicho acuerdo Sancho Garcianes de Aracastiello y Aznar Garcianes, su hermano (doc. 27). En 1139, Dodón, obispo de Huesca, dona a Lope Galinz de Bolás la villa de Alboret —"que iacebat deserta simul cum suo castello"— para que la poblara. Fueron testigo de la cesión, entre otros, Michaelis de Astaun (*), Enneco Sanz de Gabín y Petri de Aracastelli153. En 1182, en un testamento otorgado por doña Oria de Estallo, esta dona a la limosna oscense, entre otras propiedades, "totam illam meam

151 Una vez llegados aquí merece la pena acercarse a la población de Ara e ir a su cementerio, donde, adosada al mismo, se conserva la ermita de la Virgen de Gloria. En ese punto estaba ubicado el monasterio cisterciense de Santa María de Gloria fundado por el noble bearnés Augerio de Olorón el 7 de noviembre de 1242. Parte del muro norte y este del cementerio aprovechan los del antiguo monasterio y en el interior de la ermita se conserva un sepulcro, en el que la tradición oral asegura que yace el primer monje del cenobio (para ver el interior de la ermita debemos pedir la llave en el pueblo). 152 Ángel CANELLAS, Colección diplomática de San Andrés de Rudo (958-1270), cit. 153 Antonio DURÁN GUDIOL, Colección diplomática de la catedral de Huesca, cit., doc. 152, p. 174.

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hereditatem quam ego habeo vel habere debeo in Aracastello et in suis terminis"154. Fue uno de los pueblos que en 1187 hicieron voto a san Indalecio155. Su iglesia era anexa a la de Ibort durante los siglos xN-xvi156. Materiales Cerámica medieval clara en las inmediaciones del promontorio. Gran cantidad de piedras calcinadas. En la cercana pardina de Camparés, reaprovechada en el muro de un edificio, encontramos una gran piedra de molino. La pardina no presenta ningún rasgo destacable. Mencionaremos únicamente el dintel de la puerta de acceso, fechado en 1850, en el que podemos ver dos hexafolias y una esvástica ovífila incisas.

Piedra de molino, en el basamento de un pajar de la cercana pardina de Camparés

154 155

Ibidem, doc. 363, p. 359. Ricardo MUR SAURA, Geografia medieval del voto a san Indalecio, cit., p. 38.

156 Antonio DURAN GUDIOL, "Geografia medieval de los obispados de Jaca y Huesca", art. cit., p. 88.

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4.7.2. ARASILLA Otros nombres Arasiella (1035-70), ¿Larresiella? (1086), ¿Arrasella? (1270), Arasiellya (1405), Arassiella, Arassella, Arasella, Ariasiallya, Laraselle. Etimología De una raíz prerromana ARA, que significa 'piedra' o bien 'corriente de agua' + sufijo diminutivo, o bien del vascón ARRA (ARRI) 'piedra'. Acceso y situación Carretera N-330. Puntos kilométricos 617-616. Nada más cruzar el canal sale una pista a la izquierda que en dirección este nos llevará, entre una vegetación esteparia y campos de cultivo, a la pardina de Arasilla. Hay que mantenerse siempre en la pista principal, dejando a los lados desvíos que nos llevan a campos, hasta encontrar otra pista a la izquierda que sale a la altura de un enebro arborescente con un cartel, "Coto deportivo de caza", que nos conducirá, en dirección norte y sin desvíos, a la pardina. Coordenadas UTM 30T YN 172 018, alt. 880 m snm. Pardina de Arasilla. Descripción Situada en un pequeño promontorio, desde el que se domina un magnífico paisaje, la pardina Arasilla consta de dos grandes edificaciones con otras construcciones auxiliares anexas sin ningún rasgo digno de mención157. Al oeste de las casas encontramos una magnífica iglesia románica, actualmente en ruina total y lamentablemente expoliada. Presenta nave rectangular con ábside semicircular en el que se abría una ventana de derrame interior. Todo el perímetro del ábside estaba recorrido por un ajedrezado que ha desaparecido. El tejado, presumiblemente a dos aguas, debía de descansar en la zona absidal en canetes decorados de los que se han podido rescatar dos entre las ruinas, actualmente conservados en el Museo de Artes de 157 Como curiosidad, mencionaremos unos grafitti hechos por milicianos durante la guerra civil española en piedras de la pared de la casa, en los que se pueden ver hoces y martillos y diversas siglas (UGT, CNT, UHP).

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Serrablo. Solo queda 1 m de muro, pues el resto de la fábrica fue desmantelado durante la guerra civil para usar los sillares como parapetos y posteriormente por expoliadores. Al oeste de la iglesia, en un pequeño espolón que domina todo el llano de Ipiés y buena parte del curso medio del Gallego, quedan restos de lo que parece ser una torre defensiva de planta octogonal. Posee un diámetro de aproximadamente 5 m, con dos entradas paralelas orientadas al este. En la actualidad, solo quedan restos fragmentados del arranque de los muros, de una altura entre 50 cm y 1,50 cm158. Historia

Como lugar cercano al cenobio de Fanlo, son varios los documentos de su Cartulario159 en los que se menciona este pueblo. En una compra realizada por el abad Banzo en Grasa, entre los años 1035 y 1070, actuó como testigo López Iñigones de "Arasiella" (doc. 56). En uno fechado en 1064, Galindo Iñigones y su mujer, Urraca, conceden varias fincas sitas en Masilla al monasterio de Fanlo (doc. 37). En otro, datado en 1086, el abad Jimeno compra en Masilla dos mallolos180 en dos campos llamados Padules y Capanniella a Íñigo Banzones por diez cahíces de trigo y veinte sueldos. A este mismo compra también una viña por el precio de seis cahíces de trigo y cinco dineros. Para sellar este trato fueron invitados a una aliala (lifara o comida conmemorativa), entre otros, todos los habitantes de Masilla. Se consumieron doce panes, dos quesos y tres galletas181 de vino.

158 No es la primera torre de estas características que localizamos en la comarca; durante la realización de este trabajo hemos encontrado restos de dos más en la zona de Ipiés-Abenilla y otra en el valle del Basa. De todas formas, la ubicación de estas torres altomedievales es otro de los trabajos pendientes dentro del inmenso patrimonio arqueológico de la comarca serrablesa. 159 Ángel CANELLAS, Colección diplomática de San Andrés de Fanlo (958-1270), cit. 160 El término mallolo es usado por algunos medievalistas para identificar una voz medieval que significaría "viña recién plantada", mientras otros se inclinan por identificarla con el arbusto Crataegus monogyna L. Personalmente, nos inclinamos por la primera acepción. 161 Las galletas mencionadas en muchos documentos medievales eran medidas de capacidad que se usaban principalmente para el vino. Desconocemos su equivalencia exacta, aunque no debía de ser mayor de 2 ó 3 litros. 129


En el mismo documento se hace mención de la compra de una viga de Tillare (¿tilo?)162 a Atón Bita de Arasilla (doc. 82). En un documento fechado

en 1150 relativo a un acuerdo entre García Jimenones de Grostán y Fortún de Montearagón se menciona a García Sanz de Masilla (doc. 117). En el último documento de este Cartulario, fechado en 1270, se menciona una casa de Arrasella (doc. 172). Tras la conquista de Huesca por Pedro I en 1096, muchos debieron de ser los montañeses que abandonaron sus tierras y bajaron al llano en busca de mejores tierras y medios de vida. De Masilla conocemos el nombre de Juan de Masilla y su esposa, Guillerma, residentes en 1197 en Almuniente163. Por último mencionaremos que su iglesia pagó, junto con la de Ipiés, diez sueldos destinados a obras en la catedral de Huesca164. Su población nunca debió de pasar de los cuatro fuegos registrados en el siglo XV(165. Materiales

Pequeños fragmentos de cerámica medieval en los alrededores de la iglesia. En los campos cercanos a las casas, cerámica de diversas épocas, alguna típicamente medieval con desgrasantes cerámicos. Dos canetes, presumiblemente de la iglesia; uno de ellos presenta una esfera cubierta con una especie de pico y el otro dos esferas talladas166.

162 Resulta extraño encontrar mención de un árbol como el tilo (Tilia platyphyllos Scopoli) en Arasilla. Esta especie está fuertemente condicionada por el clima, se encuentra siempre en zonas con bastante humedad ambiental y edáfica (zonas de influencia atlántica y fondos de barranco con una fuerte inversión térmica). Desde luego, no es el caso del terreno que nos ocupa. 163 Antonio DURÁN GUDIOL y Domingo J. BUESA CONDE, Guía monumental y artística de Serrablo, Madrid, MEC, 1978, p. 140. 164 Antonio DURÁN GUDIOL, "Viajes por Serrablo...", art. cit., p. 68. 165 Antonio Uffigro ARTETA, Los pueblos y los despoblados, cit., vol. I, voz "Arasilla". 166 Las esferas como motivos ornamentales y simbólicos se repiten por todo el románico. La esfera se asocia con el universo y con la serpiente, ya que según una leyenda medieval el universo se materializa y se representa como el ovum anguinum o huevo de serpiente (Olivier BEIGBEDER, Léxico de los símbolos, Madrid, Encuentro, 1989, p. 378). 130


15

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1.3

Planta de la iglesia de Arasilla. Dibujo de JosĂŠ A. Gracia

Iglesia de Arasilla. En la actualidad, el ajedrezado que la rodeaba ha desaparecido 131


4.7.3. BAILÍN Otros nombres Baiulini (1035), Baiolini (1036 ó 1057) Baiolin (1202), Baylín (1898), Balulini, Barbalini. Etimología De la raíz preindoeuropea BAIL, cuyo significado desconocemos, pero que está extendida por todo el Pirineo: Pardina Bail, Bailo... Acceso y situación Carretera N-330, dirección Huesca. Puntos kilométricos 623-622. Pasado el antiguo túnel de Bailín y el barranco de Huértalo, en una curva a la izquierda de la carretera sale un mínimo desvío que nos dejará inmediatamente en un campo. Bordeando ese campo por el norte enseguida veremos las ruinas de la pardina. Coordenadas UTM 30T YN 162 073, alt. 800 m snm. Pardina de Bailín. Descripción La pardina de Bailín se encuentra totalmente arruinada y engullida por la vegetación. Únicamente una gran casa de planta cuadrada se adivina —por poco tiempo— entre las zarzas y los espinos. Historia La primera mención histórica de Bailín la encontramos en el Cartulario de Fanlo167. Según un documento fechado entre 1036 y 1057 (doc. 33), García Fortuñones de Bailín cede al monasterio fanlés cuanto compró un tal Fortún Garcés en Centenero (*). Fueron testigos de esta cesión todos los vecinos de Baiolini, todos los de Centenero (*) y los de Larbesa (*). Un segundo documento del Cartulario, datado entre el 1035 y el 1070, nos dice que Lope Oriol concede al abad Banzo de Fanlo un mallolo en Bailín en la tierra llamada Fonte de Spuanna para "redención de mi alma" (doc. 52). En 1202, Galin Petriz de Baiolin figura como testigo de la renuncia de 167 Ángel CANELAS, Colección diplomática de San Andrés de Fanlo (958-1270), cit. 132


Pedro de Alcalá de una propiedad suya a favor de García de Gúdal, obispo de Huescal68. Su iglesia era anexa a la de Larbesuela (¿Larbesa?)* durante el siglo XVI169. Materiales

Cerámica de diversas épocas, algunas típicamente medievales. Aparece en la pista que da acceso a la actual pardina e incluso en un gran campo situado al norte de las construcciones. 4.7.4. SAN BERTOLOMÉ Etimología Hagiotopónimo. Véase el apartado 4.2.1. Acceso y situación

Carretera N-330, desvío señalizado a Caldearenas y Javierrelatre. Dejamos atrás el desvío a Navasa y el primer pueblo que encontramos a la derecha, con desvío señalizado, es Orna. Hay que dejar el coche en el pueblo y cruzarlo hasta el final —dirección norte—. A la altura de un depósito de agua la pista gira a la izquierda y desciende bruscamente entre campos. Se cruza un barranco por un vado de cemento y algunos metros más adelante una curva muy cerrada a la derecha nos dejará en un gran campo junto a unos chopos muy característicos. Cruzamos el campo en dirección noroeste para dirigirnos a una pequeña punta cubierta de árboles que se adivina en primer plano. Rodeándola por su base norte cogeremos una pista, convertida en sendero, que se interna en un bosque de pinos de repoblación. Como referencia debemos dejar a nuestra derecha una ladera pedregosa y casi desprovista de vegetación. El sendero se mantiene siempre en la orilla derecha orográfica del barranco hasta un punto en el que lo cruza. Justo enfrente arranca una pequeña loma en dirección oeste, cójase el cordal y en el punto 168 Antonio DURÁN GUDIOL, Colección diplomática de la catedral de Huesca, cit., doc. 609, p. 581.

169 Antonio DURÁN GUDIOL, "Geografia medieval de los obispados de Jaca y Huesca", art. cit., p. 91. 133


más alto se encontrarán los pedregales. No es fácil, la vegetación dificulta enormemente la orientación y no deja ver el relieve del terreno. Coordenadas UTM 30T YN 099 048, alt. 820 m snm. Descripción En una pequeña loma pedregosa, con una finalidad claramente defensiva, se ubicó la población, de la que no quedan más que grandes pedregales cubiertos de vegetación. No se adivinan restos de paredes, solo montones informes de piedras, algunos muy voluminosos. Historia Despoblado totalmente indocumentado. No conocemos su historia, al menos con ese nombre. No figura en la lista de pueblos que hicieron voto a san Indalecio en 1187, a pesar de que todos los pueblos situados a su alrededor lo hicieran, por lo que deducimos que la población pudo desaparecer antes del siglo MI.

Etnología Existe la tradición de que el pueblo fue destruido en una guerra al hacer arder todo el terreno que lo rodeaba. El fuego se encendió en el tozal de Santa Cruz, al sur de la población. Esta historia viene avalada por el hecho de que aparece gran cantidad de piedras enrojecidas por acción del fuego (José Latrás, Orna, 1998). Cuentan también los habitantes de Orna de la existencia de una ermita dedicada a san Bartolomé, desaparecida a mediados del siglo pasado170. Materiales Contrapeso de prensa de dimensiones y características similares a los encontrados en otros despoblados. Gran cantidad de cerámica medieval clara con desgrasantes cerámicos. Algunos fragmentos de granito y mucha piedra calcinada. 170 Vicente Awk OríN, Entre Guara y Collarada. Orna de Gallego, pueblo serrablés, Zaragoza, ed. del autor, 2000, p. 111.

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4.7.5. BESCASIELLA Otros nombres Bescasella (1191), Bescasialla (1338), Bescasiellya (1405), Biscasillas (siglo )0(). Etimología Del latín VESCAE lugar frondoso'. diminutivo -iella. Acceso y situación Mismo acceso que a San Bertolomé (*) hasta el depósito de agua. Cogemos la pista que sigue recta en dirección norte y que a los pocos metros se hace intransitable para vehículos. Pasaremos un pequeño collado en medio de dos laderas pedregosas y en poco más de quince minutos veremos las ruinas de la pardina de Biscasillas. Antes de llegar a ellas, a la izquierda del gran prado situado delante, en un pequeño promontorio cubierto de pinos al que accederemos tras cruzar un alambre de espino, se encuentran las ruinas del despoblado. Coordenadas UTM 30T YN 102 044, alt. 780 m snm. Pardina de Viscasillas. Descripción Los pedregales se sitúan en lo alto del cerro y se derraman en dirección oeste por la ladera que da al barranco. En general son poco voluminosos y se encuentran cubiertos de una espesa vegetación. Historia Bescasiella fue uno de los pueblos que en 1187 hicieron solemne voto a san Indalecio171. En 1191, los hermanos Sancho de Lerés, Pedro de Oz, Berengario y Magdalena acuerdan dar al primero "illam hereditatem de Bescasella cum 171

Ricardo Mua SAURA, Geografia medieval del voto a san Indalecio, cit., p. 43.

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Benue (...) sicut pertinuit ad domna Ciresa nostra avia et ad patrem nostrum domnum Petrum de Bosa et ad domna Tota mater nostra"172. El 25 de junio de 1338, su parroquia fue visitada por los recaudadores para la construcción de la catedral de Huesca. Tenía categoría de rectoría y era su rector Martín Cardial. Nuevamente fue visitada el 31 de agosto de 1405 por recaudadores y pagó cinco sueldos para obras de la seo oscense173. En el siglo XVI, su iglesia seguía teniendo la categoría de rectoría174. Etnología También en este lugar sobrevivieron dos abuelas que mendigaron asilo en Orna a cambio de las tierras de su antiguo pueblo. Como en tantos otros lugares, no fueron acogidas pese a que incluso buscaron la mediación de dos frailes venidos ex profeso de Jaca. Los frailes, "canos de reñir", marcharon nuevamente a Jaca llevándose a las dos abuelas supervivientes, que ingresaron como monjas en el convento de las benedictinas175. Por último, el cerro donde se encuentran las ruinas recibe el delatador nombre de O Billar (José Latrás, Orna, 1998). Materiales Cerámica común con desgrasantes cerámicos. 4.7.6. BUSA Etimología Del latín Buxu 'boj' o antropónimo latino BUSA. Acceso y situación Carretera N-330, variante de Sabiñánigo, desvío señalizado a la dere172 Antonio DURÁN GUDIOL, Colección diplomática de la catedral de Huesca, cit., doc. 462, p. 448. 173 Antonio DURÁN GUDIOL, "Viajes por Serrablo...", art. cit., pp. 63 y 66. 174 Antonio DURÁN GuDI0L, "Geografia medieval de los obispados de Jaca y Huesca", art. cit., p. 89. 175 Esta leyenda, con ligeras variantes, la recoge también Vicente ARA GIN, Entre Guara y Collarada, cit., p. 113. 136


cha e inmediatamente después a la izquierda como "Ruta de Serrablo". Dejamos atrás el pueblo de Lárrede y, con la carretera convertida en pista, llegamos en poco menos de 2 km a la ermita de San Juan de Busa, que encontramos a la derecha. Coordenadas UTM 30T YN 208 163, alt. 810 m snm Ermita de San Juan de Busa. Descripción

La iglesia de San Juan de Busa quizá sea el ejemplar más intacto de cuantos componen el conjunto de iglesias de Serrablo. Se encontraba en estado de ruina hasta que fue restaurada por Amigos de Serrablo en la década de los 70. La iglesia consta de nave rectangular, cubierta con techumbre de madera a dos aguas, y ábside semicircular que no llegó a cubrirse con bóveda de horno. Parece que los constructores tenían intención de cubrir toda la nave con bóveda de cañón y para ello, en las dos paredes laterales, construyeron dos pares de columnas adosadas de doble fuste, más otro par de un solo fuste. Por motivos que desconocemos no se llegó a construir. La puerta de entrada está enmarcada en alfiz y presenta dos arcos de medio punto más otro de falsa herradura. En el primer arco encontramos el único elemento de ornamentación esculpido en este grupo de iglesias: un rudimentario filete ondulante que recuerda a las palmetas que se repiten en todo el románico jaqués, aunque para su interpretación ha habido teorías para todos los gustos176. En el muro oeste encontramos una magnífica ventana ajimezada formada por tres arcos de herradura y enmarcada en alfiz exteriormente. 176 Alberto SERRANO DOLADER, en su libro Historias fantásticas del Viejo Aragón (Zaragoza, Mira, 1994, p. 90), se hace eco de una teoría de Esteban Lorente según la cual las "palmetas" serían una representación de los epiciclos del planeta Júpiter, mientras que Cayetano ENRÍQUEZ DE SALAMANCA en su libro Rutas románicas de la provincia de Huesca (Madrid, ed. del autor, 1993, p. 71) asegura que se trata de una inscripción en caracteres cúficos en la que se puede leer "la ilaha illa Allah", esto es, "no hay otro dios que Dios", síntesis del credo musulmán. 137


La ornamentaciรณn exterior del รกbside se corresponde con la habitual en este grupo de iglesias: cinco arcuaciones ciegas y friso de baquetones. Del poblado que debiรณ de existir en los alrededores de la iglesia no queda absolutamente nada.

Planta de la iglesia de San Juan de Busa. Dibujo de Julio Gavin 138


Ermita de San Juan de Busa, uno de los ejemplares más representativos del románico del Gallego

Historia

Mucho se ha escrito de la existencia de la iglesia de Busa en un despoblado. Algunos consideran que en un primitivo planteamiento de repoblación se pensó en la creación de un pueblo, del que solo se construyó la iglesia. Otros pensaron que una riada del barranco de Busa, que pasa por el norte del edificio, devastó el poblado en época indeterminada. Personalmente, merced a los restos que aparecen en los alrededores, nos inclinamos a pensar en la existencia de un pueblo que desapareció, como tantos otros, sin dejar el más mínimo rastro documental y sin una causa aparente. Etnología

El 24 de junio acudían los habitantes de Lárrede, Oliván, Casbas y Susín a la ermita de San Juan. La romería, interrumpida tras la guerra civil, fue recuperada después de la restauración de la iglesia en 1977. En la actua139


lidad se celebra el domingo más próximo a San Juan y acuden a ella los habitantes de Lárrede y Oliván. Tras la celebración de la misa se reparte la "caridad" (Félix Gil, Lárrede, 1993). Materiales Gran cantidad de cerámica medieval clara en el campo situado al norte de la ermita. Restos humanos y de animales. Encontramos también un fragmento de terra sigillata. 4.7.7. CENTENERO Otros nombres Centeneru, Centenero. Etimología Topónimo descriptivo de vegetación CENTENO + sufijo abundancia) -ero: lugar productor de centeno'. Acceso y situación Carretera N-330. Puntos kilométricos 620-619. Encontramos un corto desvío a la izquierda que, por una pista normalmente cerrada por una cadena, nos lleva a la pardina de Centenero. Los edificios son muy visibles desde la carretera. Coordenadas UTM 30T YN 147 046. ah. 760 m snm. Pardina Centenero. Descripción La actual pardina de Centenero se nos presenta como un gran edificio de expansión horizontal con un pequeño corral delante. Está construida en varias veces y el único rasgo destacable es una bonita ventana con un triángulo inciso imitando los arcos conopiales. Al norte del edificio, ruinas de lo que parece ser un horno exento y al norte de este, entre pequeños micos, escombros que podrían identificarse con los restos del poblado. 140


r21

La pardina Centenero, en la actualidad

Historia Según el Cartulario de Fardo (doc. 20)177, en 1036, Banzo, abad del monasterio, compra a doña Emeteria de Ibort e hijos sus posesiones en Centenero: "(...) Quantum ibi habuit illa domna Emeteria in terris et vineis, pascuis et equis, pratis vel domibus (...)". Actúa como testigo, entre otros, "Garsias abbas de Centenero"178. Otro documento, fechado entre 1036 y 1057, donde se menciona este poblado se encuentra consignado en el apartado dedicado a Bailín (*) (doc. 33). Entre 1072 y 1086, el abad Jimeno de Fanlo concede a censo varias fincas sitas en Centenero y otros lugares a varios censalistas (doc. 79).

En 1134, el rey Ramiro II concede la villa de Centenero a su alférez Pedro López (doc. 111). Probablemente es este mismo Pedro López, natural Ángel CANELLAS, Colección diplomática de San Andrés de Fanlo (958-1270), cit. No tenemos conocimiento, ni oral ni documental, de la existencia de una abadía en este despoblado, por lo que el término abbas habría que entenderlo como rector. 177 178

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de Arto, el que concede al monasterio de Fanlo dos excusados que poseía en Centenero (doc. 120). El último documento, fechado en septiembre de 1205 (doc. 138), se menciona en el apartado dedicado a Larbesa (*). Materiales En el campo situado al este de las edificaciones aparecen algunos fragmentos de cerámica medieval con desgrasantes minerales.

4.7.8. CIVITATELLA Otros nombres Civitatella (1036), Civilatela, Civitatelga (1125). Etimología Del latín civrrAs 'ciudad' + sufijo diminutivo -ella: 'ciudad pequeña'. Acceso y situación

Pista que de Senegüé nos lleva a Lárrede por el "puente Las Pilas". Pasado el pueblo y la morrena sobre la que se asienta, la pista inicia un suave descenso entre campos de labor en dirección al Gállego. Nos encontraremos con una pista a nuestra derecha que coincide con el trazado de la antigua cabañera que desde la Bal de Tena llevaba a los ganados a los lugares de invernada del somontano. Déjese allí el coche. El campo que tenemos enfrente, entre nosotros y el río, presenta una suave colina que cae hacia el río. Allí se situaba el pueblo. Coordenadas UTM 30T YN 191 137, alt. 780 m snm. Descripción

Despoblado totalmente arrasado. Sus tierras fueron usadas desde tiempos inmemoriales para el cultivo. Toda la loma estaba dividida en campos hasta que se realizó la concentración parcelaria y se unieron todos en uno solo. Nuevamente es la tradición oral y los pocos materiales que aparecen los que nos testimonian su existencia. 142


ffi

Campos de Cicatella. Antaño pueblo, hoy campos de cultivo

Historia En 1036, Ramiro I, en el documento de donación del monasterio de San Salvador de Sorripas (*) a San Juan de la Peña, enumera entre las propiedades del primero "(...) et illam ecclesiam scilicet Sanctum Iulianum de Civitatella, cum decimis et primiciis, remota omni occasione regali vel episcopali"179.

En un documento conservado en el Archivo Histórico Nacional se conserva un privilegio del rey Alfonso I, fechado en 1125, por el que concede a Guielmo, el molinero de Senegüé, los molinos que este mismo personaje había construido "in Civitatelga iuxta Senebue"180. 179 Antonio UBIETO ARIEIA,

Cartulario de San Juan de la Peña, cit., vol. II, doc. 70.

180 Antonio DURÁN GUDIOL, "El priorato serrablés del monasterio de San Juan de la Peña", Serrablo, 40 (1981), pp. 6-16, y Del arte y la historia medievales en Serrablo, Sabiñánigo, Amigos de Serrablo, 1996, p. 81.

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La iglesia de San Julián de Civilatella es citada por J. Briz como propiedad del monasterio de San Juan de la Peña181. Etnología Entre los habitantes del cercano pueblo de Senegüé existe conocimiento de la existencia de un pueblo llamado Cicatella. Es más, muchos de ellos aseguran que este es el origen de su pueblo. Así al parecer lo relataba un cura que hubo en Senegüé y que tras mirar "papeles viejos" comunicó a los habitantes que su pueblo tuvo origen en el despoblado que nos ocupa (Santiago Borderas, Senegüé, 1995). Materiales Cerámica medieval muy fragmentada. Varios trozos de hierro y abundante cacafierro (escorias de fragua). 4.7.9. GRONOSTUÉ Otros nombres Gronestue, Grunestue (1134). Etimología Antropónimo + sufijo prerromano que indica posesión o pertenencia, -uÉ. Acceso y situación Carretera N-330, Hostal de Ipiés y desvío señalizado a la izquierda que lleva al pueblo de Ipiés. Se cruza el pueblo y por debajo de la iglesia sale una pista señalizada con las marcas del PR-8 "Senderos de Serrablo". La pista avanza entre campos de cultivo y, tras cruzar un barranco, lleva a la actual pardina de Fanlo. Seguimos ascendiendo por ella hasta llegar a un punto llano donde hay un cruce de pistas. Estamos en lo que los habitantes de Ipiés conocen como "campos de Monostué". Doscientos metros más arriba (dirección este), la pista gira suavemente a la derecha. A nuestra izquierda destaca un gran caxico situado en la divisoria de aguas del barranco de Fanlo con

181 Ana Isabel LAPEÑA PAÚL, El monasterio de San Juan..., cit., p. 142.

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el arroyo de Fanlo. Entre la pista y el mico se encuentran las ruinas del antiguo poblado de Gronostué. Coordenadas UTM 30T YN 180 039, alt. 989 m snm. Descripción Las ruinas del poblado se encuentran diseminadas en un amplio radio. Todas ellas están tomadas por una espesa vegetación de caxicos y bojes que hace muy dificil andar entre los grandes amontonamientos de piedras que lo forman. Algunas de ellas fueron usadas para la construcción de pequeñas casetas y trincheras durante la guerra civil. Historia Nuevamente es el desaparecido Cartulario de San Andrés de Fanlo182 el que arroja luz sobre la historia de este despoblado en cinco documentos fechados entre los años 1035 al 1235: - Entre los años 1035 al 1070, Aznar de Aguaslimpias compra una viña a "Garcia Sanciones de Gronestue" por seis sueldos, junto a otra propiedad del monasterio de Fanlo por la que paga un buey (doc. 51). - En diciembre de 1134 Ramiro II concede al monasterio de San Andrés de Fanlo la villa de Gronostué: "(...) Adhuc autem dono et concedo domino Deo et sancti Andree de Fanlo villam que decitur Grunestue cum omnibus suis terminis et suis pertinenciis et cum omni censu (...)" (doc. 110). - En otro documento del Cartulario, fechado hacia 1150, se menciona a García Sanz de Gronostué (doc. 117). - En 1235, Fernando, abad de Montearagón, reconoce la propiedad de varias heredades sitas en Larbesa (*) a Gil de Gronostué (doc. 161). - Por último, ese mismo año, Gil de Gronostué, su esposa, Toda, y su hijo Marcos donan una finca sita en el vecino pueblo de Larbesa (*) (doc. 162). Etnología Ninguno de los habitantes de Ipiés encuestados recuerda la existencia de un poblamiento; sin embargo, el topónimo se conserva, aunque alterado, 182 Ángel CANELLAS, Colección diplomática de San Andrés de Fanlo (958-1270), cit.

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en los campos que se cultivaban a pocos metros de donde se hallan las minas (campos de Monostué). Materiales Se conserva un contrapeso de prensa de dimensiones y materiales similares al que se describe en el cercano despoblado de Larbesa. A pocos metros de las ruinas, en el terreno removido para hacer la pista, aparece gran cantidad de cerámica clara con desgrasantes cerámicos. En el despoblado, abundan las piedras calcinadas.

4.7.10. HUÉRTALO Otros nombres Ortulo (1055), Ortolo (1076), Ortal (1191). Etimología Del latín HORTU 'huerto' + sufijo diminutivo átono -alu. Acceso y situación Carretera N-330. Puntos kilométricos 624-623. Nada más pasar el antiguo túnel de Bailín, sale un desvío a la izquierda señalizado como "Vertedero comarcal controlado". Hay que subir un par de kilómetros por una carretera asfaltada y dejar el vehículo en la puerta del basurero. Existe la posibilidad, desde el puesto de la Cruz Roja de Sabiñánigo, de cruzar la variante y al lado de un cartel que señaliza "Río Basa" coger un sendero que nos dejará en una gran explanada ganada al bosque. Bájese por la pista que sube de la carretera y, antes de llegar a esta, cójase a la izquierda un precioso y corto sendero que nos llevará por encima del túnel a las puertas del vertedero. Una vez aquí, por cualquiera de las dos opciones, hay que coger una de las sendas que bordean las instalaciones por el norte o por el sur hasta llegar a un inmenso desmonte situado al este del vertedero. Allí se localizaba el poblado. Coordenadas UTM 30T YN 168 074, alt. 830 m snm. 146


Descripción

Despoblado arrasado hasta los cimientos. En 1995 se sacaron enormes cantidades de tierra de la zona para cubrir los residuos industriales del vertedero. Es inútil buscar cualquier resto. El desmonte tiene una profundidad de casi 2 m183. Historia Nuevamente es el Cartulario de Fanlo el que arroja luz sobre el acontecer cotidiano de este pueblo. El primer documento (dosc. 32), fechado en 1055, explica el cambio realizado por Jimeno Garcés y doña Lopa de una viña sita en Huértalo. A cambio Lopa entrega cinco fincas sitas en Sardas. Hacia 1075 Jimeno Iñigones de Huértalo devuelve un mallolo al monasterio de San Genaro (*) (doc. 65). En 1076, Lope Garcés de Huértalo actúa como testigo de la entrega a San Genaro (*) de las posesiones que tenía doña Oria en Oto y Sarvisé (doc. 68). En 1191, Sancho de Huértalo e hijos conceden a Montearagón y al monasterio fanlés varias heredades (doc. 133). El último documento del Cartulario de Fanlo, fechado en 1230, nos menciona a Martín de Huértalo y a su esposa, Clavigera, como beneficiarios de un palacio y tierras sitas en esa misma población, concedidas por el rector de Montearagón Fernando (doc. 158). Asso184 lo menciona con el nombre de Huertolillo y lo sitúa "cerca del Puente de Sabiñánigo". Etnología La zona donde debió de estar el pueblo de Huértalo era llamada, por los habitantes de Sabiñánigo pueblo, El Billar. No puede caber duda sobre el emplazamiento. También aquí sobrevivieron dos abuelas de una peste que fueron recogidas, una por los habitantes de Sabiñánigo pueblo y otra por los habitantes 183 Aunque no merece la pena ir a buscar el despoblado, el valle de Huértalo es un precioso afluente del Gallego desconocido para mucha gente a pesar de que se halla muy cerca de Sabiriánigo. Es interesante adentrarse en sus caxicares en una excursión de media jornada descrita en la Guía turística de Serrablo, Zaragoza, PRAMES, 1999, p. 54. 184 Ignacio DE Asso, Historia de la economía política de Aragón, cit., p. 182.

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de El Puente. Por eso, dicen, todas las casas de estos dos pueblos poseen algún campo en el valle. Además, el monte es comunal entre estos dos lugares y repartido a partes iguales. Otras versiones de la misma historia aseguran que en el valle de Huértalo había dos pueblos, uno el mencionado Billar y otro que se llamaba Malaz185. Desaparecieron los dos por una peste y las dos abuelas que sobrevivieron eran una de cada pueblo (José María López, Sabiñánigo pueblo, 1994). Materiales Antes de la roturación a la que se sometieron los terrenos de Huértalo, Billar era el nombre de un campo donde aparecían abundantes restos humanos. En los márgenes se conservaban "paretazos y espedregales". 4.7.11. IPE Etimología Del protovasco ls 'agua'. Se conserva el topónimo del pueblo para designar a un pequeño valle afluente del Gállego. Toda la zona se conoce como Ipe o barranco de Ipe. Acceso y situación Carretera N-330. Desvío señalizado a Lárrede y a la ruta de Serrablo. Dejamos a la izquierda el desvío a Latas y a la derecha los de Satué y Javierre del Obispo, siguiendo dirección Lárrede. Antes de llegar a este pueblo, en la primera curva cerrada a la izquierda, cuando la carretera empieza a descender, aparece una pista a la derecha en el punto conocido como "A Cruz de Larrede". Debemos seguirla sin pérdida, dirección este-noreste, hasta llegar a un punto donde aparecen campos de cultivo abandonados. Pocos metros más adelante, la pista se interna en un magnífico bosque de hayas. Al norte de los campos aparecen los restos del pueblo. Coordenadas UTM 30T YN 219 144, alt. 1060 m snm. 185 Efectivamente, en el campo Malaz y en sus alrededores aparecen inequívocas señales de ocupación: aparecen abundantes piedras calcinadas y muchos restos humanos. El campo en cuestión está situado en la divisoria de aguas del barranco de Huértalo y del arroyo de Fanlo, en la orilla izquierda orográfica del primero y a considerable altitud con respecto al fondo del valle.

148


22I Descripción

Diseminados en un amplio radio, siguiendo la línea de la ladera, aparecen pequeños amontonamientos de piedras individualizados. Resultan poco voluminosos comparativamente con otros despoblados. Muchas de las piedras fueron usadas para la construcción de casetas en los alrededores. Historia

En 1315, un tal Jimeno Sánchez dona a San Juan de la Peña sus bienes en Senegüé y Sorripas, entre los que se encontraban "(...) unas casas que son dou dien Mediavilla que afruantam duna part con cellero de fallos de Andreu d'Ipe (...)"186. En 1317, el monasterio de San Juan de la Peña da a Sancho de Orós una casa en Senegüé y numerosos terrenos, entre los que se encontraba "alium campum a Manlaniella et affrontat cum via de Aorin et cum campo Dominici de Ip"187. En ese mismo documento, se le entrega otro campo que limita con otro de Andreu de Ip. En 1374, en un documento por el que se resuelven problemas de lindes existentes entre los lugares de Cillas y Cortillas, se menciona un campo propiedad de "García d'Ipe"188. El 20 de diciembre de 1397 Martín el Humano cede la villa de Ipe al consistorio jaqués según un documento, copia de 1446, que se conserva en el archivo municipal de esta ciudad189. En 1471, el consistorio jaqués atreuda la pardina de Ipe a los vecinos de Lárrede para que hicieran aprovechamiento de leñas, pastos, caza... durante diez años. Entre las obligaciones contraídas por estos vecinos, aparte de pagar, para la festividad de San Miguel, veinte sueldos jaqueses anuales, tres cahíces y medio de trigo y otros tres y medio de cebada, estaba 186

Ana Isabel

LAPEÑA,

Selección de documentos del monasterio de San Juan de la Peña (1195-

1410), cit., doc. 35, p. 83. 187

Ibidem, doc. 69, p. 150.

Tomás NAVARRO TOMÁS, Documentos lingüísticos del Alto Aragón, cit., doc. 128, p. 187. Antonio Usigro ARTETA, Los pueblos y los despoblados, cit., vol. II. Actualmente, tras la reorganización del archivo jaqués, no lo hemos podido localizar. 188

189

149


la de "mantener la iglesia de la dicha pardina en pie y mejorarla y no empeorarla"19°. Madoz191 le da categoría de pardina en 1845-1850, dependiente de Javierre del Obispo. Etnología Existe la tradición de que en Ipe había un pueblo de dos casas. Tras la muerte de todos sus habitantes sobrevivieron dos ancianas, una de cada casa, que pidieron asilo en Javierre del Obispo. Al negarles asilo recurrieron a Sabiñánigo pueblo, donde las acogieron, por lo que todas las tierras pasaron a ser propiedad de este. Posteriormente los de Javierre y Satué reclamaron las tierras de Ipe y los de Sabiñánigo se las vendieron. Existe el topónimo fuente A Ilesia donde estaba el pueblo y en una caseta construida con piedra de las antiguas casas se conserva, en una de sus esquinas, una piedra trabajada que los habitantes de los núcleos del contorno suponen es la pila bautismal de la antigua iglesia de Ipe (sin confirmar) (Francisco Escolano, Javierre del Obispo, 1993).

Materiales En la zona de terreno que ha cortado la pista, relativamente alejada de los espedregales, aparecen pequeños fragmentos de cerámica clara y piedras calcinadas. 4.7.12. LARBESA Otros nombres ¿Larbesuela?, Larvase (1064), Larbessa (1270). Etimología De una voz medieval que significa 'cauce de un río'. Igual que Arbisa (*). O del latín ARVUM 'prado'.

190

Domingo BUESA CONDE, "Una compra en el Serrablo de 1471", Serrablo, 44 (junio de 1982), p. 10.

191 Pascual MAnoz, Diccionario geográfico-estadístico-histórico..., 1845-1850, cit., p. 246. 150


ñfl

Acceso y situación

Carretera N-330. Puntos kilométricos 619-618. Desvío a la izquierda por pista de tierra, intransitable para vehículos en algunos puntos, que tras cruzar el canal sube por la orilla izquierda orográfica del arroyo de Fanlo. Se cruza bajo una línea de alta tensión y, ya algo altos, en un punto en que la pista deja de ascender y empieza a llanear, aparece una gran lenera (ladera pedregosa, sin suelo y con muy poca vegetación) muy característica en la otra orilla de barranco. En este punto se debe dejar la pista y, sin camino, se sube a la derecha por una ladera cubierta de una espesísima vegetación que hace muy penoso el avance. Una vez llegados a la divisoria de aguas, se sigue en dirección este y tras varias subidas y bajadas en medio de caxicos, seneras y pinos de repoblación se llega a un punto elevado cubierto de bosque donde se encuentran las ruinas del poblado. Hay que prever ropa gruesa, botas y reserva de agua. Coordenadas UTM 30T YN 163 043, alt. 930 m snm. Tozal de las Cañas. Descripción

El poblamiento, por los restos que se conservan, estaba formado por dos núcleos situados en dos promontorios gemelos, separados por una zona llana de aproximadamente 150 m de largo, en la que la ausencia de cerámica nos hace suponer que serían campos de cultivo. En el promontorio oeste aparecen gran cantidad de piedras (algunas todavía forman restos de paredes), varias piedras trabajadas e hincadas en el suelo y un precioso contrapeso de prensa magníficamente conservado. En el promontorio este se observan amontonamientos de piedras menos voluminosos que en el anterior. Historia

Evidentemente, los numerosos documentos que aluden a Larbesa en el Cartulario de Fanlo192 no se refieren al topónimo homónimo situado en las

192 Ángel CANELLAS,

Colección diplomática de San Andrés de Fanlo (958-1270), cit.

151


proximidades de Jaca, como erróneamente se había creído, sino al despoblado que nos ocupa, situado a muy poca distancia de donde estuvo el monasterio. Son ocho los documentos, fechados entre el año 958 y el 1270, que nos hablan del devenir cotidiano de este poblamiento: Hacia el 958, Fortún, presbítero, concede varias heredades sitas en Larbesa al monasterio de San Salvador y San Andrés de Fanlo (doc. 2). Entre el año 1036 y 1057, García Fortuñones de Bailín cede a San Andrés de Fanlo cuanto compró Fortún Garcés en Centenero (*), siendo testigos de la cesión "totos illos vicinos de Baiolini, et totos illos bezinos de Centenero, et totos illos de Larbesa, et senior Lope Date et suos germanos, in presentia de dompno Banzo abbate et omni congregatione de Fanlo" (doc. 33). En febrero de 1064, Banzo, abad de Fanlo, compra casas en Jaca; actúa como testigo, entre otros, Lope Velázquez de Larvase (doc. 36). En 1179, el obispo Berenguer de Lérida concede a censo unas propiedades en Larbesa a García de Lastiesas y a su esposa, Petra (doc. 126). En septiembre de 1205, Fernando, abad de Montearagón, concede a Pedro Sanfelipe de Larbesa y a su esposa, Martina, las posesiones de Fanlo en Centenero (*), salvo un molino, por dos generaciones, pagando en censo la mitad del producto de viñedo y ganado más el abono de diezmos y primicias (doc. 138). En 1234, Domingo Claviger y su esposa Jordana conceden varias heredades sitas en Larbesa a los monasterios de Fanlo, San Victorián y Montearagón (doc. 160). Dos documentos fechables en 1235 referentes a unas heredades de Gil de Gronostué (*) en Larbesa se consignan en el apartado dedicado a este último despoblado (docs. 161 y 162). Por último, en un documento del 1 de abril de 1270 se nombra a Adam de Larbessa (doc. 170). La iglesia de San Felipe de Larbesa —"iuxta Fanlum monasterium"— fue donada a San Juan de la Peña por el obispo García, que a su vez la había recibido del rey Ramiro 1193. 193 Antonio Usigro ARTETA, Cartulario de San Juan de la Peña, cit., vol. II, doc. 109; Ana Isabel LAPEÑA PAÚL, El monasterio de San Juan..., cit., pp. 136 y 141, y M. GARCÍA BLANCO, "Contribución a la toponimia aragonesa medieval", Actas de la I Reunión de Toponimia Pirenaica, Zaragoza, IEP, 1949, voz "Larbessa".

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La pardina de Arbesa formaba parte de los montes de Fanlo, según se desprende de la amojonación del término de Sabiñánigo en 1797194. Un último documento, fechado en 1188, nos dice que el rey Alfonso II entregaba el castillo de Atarés con sus posesiones al monasterio de Santa Cruz de la Serós, entre las que se encontraba "Sarasa, Larbesa, Arrasella (...)"195. Etnología Existe constancia entre los habitantes de Ipiés de la existencia de un pueblo "grande" que desapareció por motivos desconocidos. El topónimo se ha conservado. Todos los terrenos donde aparecen las ruinas se llaman Larbesa y a la ladera norte se la conoce como Paco la Remesa.

Materiales Un contrapeso de prensa, de arenisca del país, de 70 cm de diámetro y 40 cm de grosor, que presenta dos escotaduras de 8 x 3 cm y un agujero en el centro de 15 cm de diámetro y 8 de profundidad. Varios fragmentos de cerámica clara con desgrasantes cerámicos y de cuarzo. 4.7.13. OBETO

Otros nombres Ubieto (siglo xx). Etimología Topónimo de origen desconocido + sufijo abundancial -eto. Acceso y situación Carretera N-330, desvío señalizado a Caldearenas, Javierrelatre, etc. Dejados a la derecha el paso a nivel y el desvío a Navasa, la carretera sigue dejando a la derecha desvíos a numerosos pueblos (Orna, Latre, Latrás...). Se llega a un 194 Domingo BUESA CONDE, "La amojonación del término de Sabiñánigo en 1797", art. cit. 195 Antonio UBIETO ARiurA, Cartulario de Santa Cruz de la Serós, cit., doc. 44. Aunque creo que se trata de la pardina situada a mediodía de Jaca, señalo este documento porque este autor piensa que se refiere a "Larbesa, despoblado cerca de Fanlo, en término de Jabarrella, part. Jaca". 153


desvío donde la carretera sigue en dirección Javierrelatre. Pasado este desvío, 2,2 km en dirección a este pueblo y metros después de cruzar el barranco Areñas sale pista a la derecha, sin señalizar, que nos llevará al pueblo de Sieso. Debemos cruzar el pueblo y seguir por la pista en dirección a Artaso. Antes de llegar, en un collado, sale una pista a la derecha intransitable para vehículos. Hay que seguirla un buen trecho, siempre en suave subida y dirección este, hasta llegar a un pequeño collado en que empieza a bajar decididamente. Continuando por ella, pocos metros más adelante, en una curva a la izquierda, se introduce en el valle del barranco Casanova. La abandonamos y vamos a buscar un sendero que parte a la derecha (este) hasta dar con la ermita. No es fácil pues el edificio, pese a sus dimensiones, no se ve hasta que no llegamos a él. Hay que fijarse en un gran roble que destaca en el cerro. Allí es a donde debemos dirigirnos. Coordenadas UTM 30T YN 055 045, alt. 1020 m snm. Ermita de la Virgen de Ubieto. Descripción

Situada en un cerro, divisoria de aguas de dos barrancos, con una clara fmalidad defensiva, pues desde él se domina un inmenso y desierto territorio, encontramos la ermita original de la Virgen de Ubieto. El dintel de la puerta se halla fechado en 1739. Presenta planta cuadrada, de aproximadamente 12 x 5 m y orientada al este. En su interior, completamente arruinados, todavía se adivinan dos arcos fajones y el ábside. Toda la nave se encontraba cubierta originalmente con tejado a dos vertientes formado por un entramado de ramas, igual que los yerberos o bordas. Anexos a la iglesia, hallamos dos edificios, posiblemente casas de romeros. La iluminación interior del templo se conseguía con ventanas a modo de ojos de buey. En 1889, la iglesia tenía un coro y un retablo de vivos colores en cuyo centro se ubicaba la talla de la Virgen. En los laterales había dos cuadros pintados al óleo que representaban, el de la derecha a san Sebastián martirizado y el de la izquierda a la Virgen del Pilar196. 196

154

Rafael LEANTE, Culto de María en la diócesis de Jaca, Lérida, 1889, p. 390.


t!ki U. SE Del despoblado que debió de existir en sus proximidades no hemos encontrado nada. El terreno fue totalmente roturado y repoblado con pinos hace décadas. Únicamente en un cerro situado más al sur de la ermita parecen conservarse algunos amontonamientos de piedras (coordenadas UTM para este punto: 30T YN 057 043, alt. 1020 m snm).

Planta de la ermita de Ubieto. Dibujo de Julio Gavín

Ermita de Ubieto. Junto al roble sagrado 155


Historia

El pueblo que se encontraba en el actual emplazamiento de la ermita realizó, en 1187, solemne voto a san Indalecio, junto con 238 más del obispado de Jaca197. Asso198 lo sitúa "a medio día del monte Uruel". Etnología

A la antigua ermita de la Virgen de Ubieto concurrían el lunes de Pascua los habitantes de Artaso, Sieso, Latrás y Orna. Leante199 nos detalla que la misa era oficiada por el párroco de Sieso y a la romería concurrían los alcaldes de estos cuatro pueblos, acompañados por al menos dos habitantes. Entraban al templo en procesión con las cruces parroquiales y tras la ceremonia se repartía la caridad. Este mismo autor nos indica que, colgados del altar y rodeando a la talla de la Virgen, se veían abundantes exvotos dejados por los fieles. Virgen de Ubieto, Actualmente es custoLa leña del inmenso roble que se diada entre los pueblos de Orna y Latrás encuentra al ado de la iglesia se subasDibujo de Julio Gavín taba cada veinte o veinticinco años y con el dinero que se recaudaba se mantenían el templo y la cofradía200. Ricardo MUR SAURA, Geografia medieval del voto a san Indalecio, cit., p. 54. Ignacio DE Asso, Historia de la economía política de Aragón, cit., p. 183. 199 Rafael LEANTE, Culto de María en la diócesis de Jaca, cit., p. 389. 200 Los árboles en general y los robles o caxicos en particular son elementos casi indisolubles de muchísimas ermitas en todo el Pirineo. Junto con las fuentes y las rocas o las cuevas forman lo que se ha dado en llamar la "trilogía hierofánica", puntos en los que la superposición de cultos es un hecho patente. Estos tres elementos co-participaban, junto con el templo, del culto a un determinado santo titular, que, con toda seguridad vino a sustituir ritos dedicados a deidades anteriores. 197

198

156


En la actualidad, tras la ruina de la ermita, la talla de la Virgen se custodia en casas particulares de Latrás y Orna. Los habitantes de estos dos pueblos van en romería el domingo de Pascua a una nueva ermita construida cerca de la carretera (coordenadas UTM 30T YN 108 019, alt. 690 m snm). Por último, mencionaremos que el apellido Ubieto lo poseen numerosas personas de la comarca. Materiales

Talla en madera de la Virgen sedente y coronada, de 67 cm de altura. El niño, en actitud de bendecir, se sienta en su rodilla izquierda. En la mano derecha tiene un ramo de flores. Está policromada y la debemos fechar en el siglo XII. Un fragmento de cerámica medieval, muy tosca. De color pardo-grisáceo y con gran cantidad de desgrasantes. Todavía conserva huellas de haber estado expuesta al fuego.

157


4.8. BAL DE GUARGA2O 1 4.8.1. BUESA Otros nombres Buessa (1405), Buesce. Etimología Del antropónimo latino BUSIA. Acceso y situación Carretera comarcal A-1632 que de Lanave lleva a Boltaña. Aproximadamente a 3 km del cruce aparece a nuestra izquierda el desvío señalizado a Ordovés (1 km) y Abenilla (8 km). Pasado el desvío a Ordovés seguimos la pista que nos lleva a Abenilla y que tras 2 km atraviesa la pardina Buesa. Coordenadas UTM 30T YM 194 991, alt. 940 m snm. Pardina de Buesa. Descripción La actual pardina Buesa se sitúa en un promontorio que domina un amplio territorio recorrido por el río Guarga. En la actualidad, se conservan dos grandes edificios en ruinas, uno de ellos es un pajar de planta cuadrada y dos pisos y el otro un enorme edificio que estaba destinado a vivienda de los propietarios o arrendadores.

201 Mientras que en las otras subcomarcas reseñadas en este trabajo el rastreo hemos intentado que fuera exhaustivo, en la Guarguera la labor ha sido muy problemática. Probablemente existan varios despoblados ilocalizados y que ní siquiera vengan reseñados. Esto es debido a dos causas principales, de las que la primera y más importante es la falta de informantes, pues las personas que sabían de la existencia de los poblamientos han muerto en los últimos años o tienen una edad que no permite ir con ellos al punto en cuestión y las generaciones siguientes desconocen en gran medida el legado de sus abuelos y, si saben algo, es información fragmentada que no nos aclara nada. De otros lugares ni siquiera eso, nos ha resultado imposible encontrar antiguos habitantes de varios pueblos (Secorún, Sandiás, Bescós...). El segundo problema es la vegetación. Si hay una zona absolutamente salvaje en el Pirineo sin duda es la Guarguera. La explotación secular de sus recursos con pastoreos, incendios y talas durante siglos ha propiciado que, al abandonarse estas actividades, la naturaleza reclamara lo que le pertenecía y cerrara las heridas de los montes con una vegetación espesísima que hace verdaderamente penoso, y algunas veces casi imposible, el avance.

158


La vivienda presenta planta en expansión horizontal, con un gran corral delante. Es de construcción relativamente moderna o fue profundamente remodelada en épocas recientes a juzgar por los dinteles de las ventanas de hormigón y otros elementos constructivos modernos (teja roja). En la fachada sur se conserva una curiosa placa que hace mención de la compra de los edificios y terrenos por parte de casa López de Osán en 1902.

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Placa conmemorativa en la fachada de la pardina de Buesa

Historia

La primera mención de Buesa aparece en el Cartulario de Fanlo202, donde, en un documento de 1064, el abad Banzo de Fanlo permuta un huerto en el río de Ipiés a Blasco Dat, vecino de este lugar, quien cede a cambio unas casas en Buesa con la condición de que, tras la muerte de Blasco, el huerto y las casas vuelvan a ser propiedad del monasterio (doc. 38). Este mismo año todos los vecinos de Buesa fueron testigos de una compra del abad de Fanlo en Vilás (*) (doc. 39). Otro documento del 202 Ángel CANELLAS, Colección diplomática de San Andrés de Fanlo (958-1270), cit.

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Cartulario, fechado el 4 de diciembre de 1097, relativo a la cesión del lugar de Ipiés por Pedro I a Jimeno, abad de Montearagón, cita como testigo de la cesión al "senior Garcia Iñigones de Buesa merino en Montearagón" (doc. 90). El 22 de octubre de 1405 su parroquia, que era sufragánea de Castiel Lores (Castiello de Guarga), fue visitada por un representante del cabildo de la catedral de Huesca con objeto de recaudar fondos para las obras en la seo oscense. Se pagaron cinco sueldos jaqueses203. Etnología El apellido Buesa todavía se conserva en numerosas personas de la comarca. 4.8.2. CALDERAS Etimología Del latín CALVUS 'pelado, liso' + sufijo de lugar -era. Acceso y situación Desconocemos su ubicación exacta. Probablemente se trate del despoblado conocido por los antiguos habitantes de Artosilla como "San Felices". Tras un rastreo exhaustivo y muy penoso, debido a la vegetación existente en los montes de Artosilla y Sandiás, no hemos sabido dar con el punto concreto donde se encontraba. El IGE 29-10 (210) Yebra de Basa recoge en la zona el topónimo "Las Cayeras". Puede tratarse tanto del despoblado como de una zona donde se hacía carbón vegeta1204. Historia Un único documento del Cartulario de Fanto205 menciona a este pue203 Antonio DURÁN GUDIOL, "Viajes por Serrablo...", art. cit., p. 68. 204 El término cabera es usado en la comarca para designar una gran hoguera. Por otra parte, existe la posibilidad de que el Calveras que Ángel Canellas menciona en el cartulario de Fanlo estuviera ubicado en el valle de Tena (véase el apartado 5.8 de este trabajo) y no donde este historiador lo sitúa, entre Artosilla y Sandiás. San Felices, a su vez, podría tratarse de un poblamiento indocumentado. 205 Ángel CANELLAS, Colección diplomática de San Andrés de Fanlo (958-1270), cit., doc. 148. 160


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blo. Se trata de una concesión a censo de unos bienes del monasterio de Fanlo en Calveras a un tal Juan Ferrero y su esposa, Cristina. Asso206 sitúa el pueblo desaparecido de San Felices entre Artosilla y Sandiás, ribera de Guarga. 4.8.3. CASTELLAR Etimología Del latín CASTELLUM 'castillo, fortificación'. Acceso y situación

Carretera comarcal A-1632 que de Lanave lleva a Boltaña a través del valle del río Guarga. Una vez pasado el núcleo de Laguarta, entre los puntos kilométricos 33 y 34, sale una pista a nuestra izquierda. En suave ascenso, pasa al lado de una zona de extracción de áridos y llega a cruzar un pequeño barranco. A partir de aquí, inicia un fuerte ascenso y se halla en peores condiciones. Pocos metros después de cruzar el barranco, a nuestra derecha, veremos que parte una pista -ahora convertida en senda- que nos llevará a un pequeño collado. A nuestra derecha (sur) se encuentra el puntón de Castellar y enfrente (este), en una pequeña vaguada, los restos del poblado. Coordenadas UTM para la fortificación: 30T YM 432 996, alt. 1400 m snm. Coordenadas UTM para el despoblado: 30T YM 432 994, alt. 1360 m snm. Descripción En una punta explanada artificialmente y desde la que se domina un impresionante paisaje encontramos grandes amontonamientos de piedras que pudieron haber correspondido a un edificio de carácter defensivo, aunque los pedregales que se observan no delimitan estructuras concretas. Al este del cerro, en una pequeña vaguada, se conservan grandes amontonamientos de piedras y algunos muros de las antiguas edificaciones. Tanto la cima del otero como la zona donde se asentaba el poblado están 206 Ignacio DE Asso, Historia de la economía política de Aragón, cit., p. 183. 161


cubiertas de una espesa vegetación herbácea que hace difícil hacerse una idea de las estructuras que se mantienen. El cementerio, de sepulturas de laja y situado al noreste del pueblo, fue destruido al construir la pista. Algunos informantes aseguraban que los enterramientos los componían dos losas formando un triángulo, hecho muy infrecuente en la comarca pero del que han aparecido ejemplos en otras comarcas próximas (véase en el capítulo 3 de este libro el apartado dedicado a las necrópolis).

Vista del tozal de Castellar desde el sureste

Historia En uno de los tres documentos que hacen mención del cambio, realizado por el rey Pedro II y San Juan de la Peña, del monasterio de San Juan de Matidero por el de Santa María de Iguácel, se alude, entre otras muchas propiedades pertenecientes al primer cenobio, a la "(...) villam nostram Sancti Ihoannis de Castro. Ista omnia do et concedo, sicut dictum est, cum omni integritate, conssuetudinibus et fuero suo, ab erbis montis usque ad aguas 162


orna

fontis, et notandum quod in hac donatione continentur ecclesie predictarum villarum cum omni iure suo. Statuo etiam ut monasterium Sancti Ihoannis habeat et possideat illa omnia in perpetuum"207. Etnología

Como en tantos otros despoblados, en el Castellar también existía un gran tesoro escondido. En concreto se trataba de una campana "puesta boca arriba" y llena de oro. Estaba enterrada debajo de una gabardera (rosal silvestre). Varios fueron los vecinos de Matidero y de Laguarta que en este siglo se empeñaron en descubrir este tesoro sin conseguirlo. También se conserva la leyenda de dos abuelas, únicas supervivientes de una epidemia, que fueron recogidas en la cercana pardina de San Juan, por lo que todos sus terrenos pasaron a engrosar su hacienda. Por último mencionaremos que, según los habitantes de Torrolluala del Obico, lo que hubo en la cima del Castellar era un molino de viento208. Materiales Cerámica medieval clara y algunos fragmentos de cerámica gris.

En la punta del Castellar, grandes fragmentos de tosca perfectamente trabajados. 4.8.4. CERCELES Etimología Del latín QUERCUS 'roble o encina' + sufijo diminutivo -olus.

207 Ana Isabel LAPEÑA, Selección de documentos del monasterio de San Juan de la Peña (11951410), cit., doc. 39, p. 96: "Nuestra villa (llamada) San Juan de Castro. La do(no) y concedo toda, a sí lo ordeno, con toda su integridad, su costumbre y sus leyes, desde las hierbas de los montes hasta las aguas de las fuentes, y por tanto en esta donación se contiene la iglesia de la villa mencionada con todos sus derechos. Ordeno tambien que el monasterio de San Juan la tenga y la posea toda, a perpetuidad". Actualmente, el nombre del pueblo sería San Juan de Castro. Al no encontrar ninguno llamado así dentro de la órbita de influencia del monasterio, es muy probable que se trate del despoblado que nos ocupa.

208 Adolfo CASTÁN SARASA, Arquitectura militar y religiosa del Sobrarbe y Serrablo meridional (siglos xi-xiH), Huesca, IEA, 1988, p. 229. 163


Acceso y situación

Carretera N-330. Puntos kilométricos 612-611. Existe una pequeña entrada a los campos donde podemos dejar el vehículo. El despoblado se encontraba entre la cota superior del campo y se derramaba en dirección sureste. Coordenadas UTM 30T YM 158 977, alt. 800 m snm. Descripción

Despoblado totalmente arrasado hace pocos años, cuando se roturó el terreno para sacar el campo que existe en la actualidad. Únicamente al sur, entre el campo y la carretera, quedan amontonamientos de piedras y pequeños lienzos de paredes rodeados de un espeso caxicar. Historia

No conocemos ninguna mención a lo largo de la historia de este pueblo, al menos con este nombre, a pesar de que se encontraba dentro del área de influencia del monasterio de San Andrés de Fanlo y de poblaciones aparentemente menos importantes se conservan abundantes menciones. La importancia del pueblo nos viene dada por la tradición oral, que asegura que los pedregales ocupaban una amplia superficie de terreno y las ruinas de su iglesia, "como la que había en Lanave", es decir, románica, se conservaban en relativo buen estado hasta la roturación de los terrenos hace pocas décadas. Únicamente diremos que aproximadamente 1 km más abajo existió un mesón de apoyo para las cabañas que bajaban a tierra baja llamado "mesón de Cerceles". Sus ruinas desaparecieron al hacer la carretera actual, que une Sabiñánigo con Huesca. Probablemente sea a este mesón al que se refiere Madoz cuando le da siete habitantes en 1845-1850209. Etnología En general pervive el recuerdo, entre los habitantes de los alrededores, de la existencia de un pueblo llamado Cerceles que desapareció "por alguna 209 Pascual MADOZ, Diccionario geográfico-estadístico-histórico..., 1845-1850, cit., voz "Cerceles".

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peste". No se han conservado leyendas relacionadas con el despoblado (Antonio Pañart, Lanave, 1992). Materiales

Aparece gran cantidad de cerámica medieval. Los fragmentos, al roturarse el campo hace pocos años, son de gran tamaño y en general bien conservados. Hallamos también otra cerámica gris, totalmente diferente a la anterior, mucho más tosca y aparentemente realizada sin torno (el grosor es irregular y presenta abundantes digitaciones), con decoración a base de incisiones realizadas con algún objeto punzante y que no concretan ningún diseño preciso. Parece tratarse de una cerámica fechable en la Edad del Bronce"). Como curiosidad mencionaremos un fragmento de bivalvo, de

Diversos materiales encontrados en el despoblado de Cerceles. Dcha., una aguja; izda., una punta de flecha Ambas piezas son de bronce y se hallan depositadas en el Museo de Artes de Serrablo. Dibujos de Merche Pérez

210 Conversación mantenida con el arqueólogo Jesús A. Pérez Casas en mayo de 1997.

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indudable procedencia marina, cuyo borde ondulado coincide perfectamente con el diseño de uno de los fragmentos de cerámica. Aparecen también abundantes restos humanos y de animales (bóvidos, ovinos y equinos principalmente) diseminados por el campo. En 1986 apareció un sueldo jaqués que se conserva en una casa particular de Lanave. Hemos encontrado asimismo una punta de flecha, una pequeña aguja y un anillo, todas ellas piezas de bronce. Gran cantidad de piedras calcinadas y sillares trabajados que todavía conservan restos de encalado. Al otro lado de la carretera, semienterrado, existe un gran contrapeso de prensa de dimensiones y forma similares a los de los encontrados en otros yacimientos (véase Larbesa). En sus alrededores hemos hallado también cerámica y algunos clavos de hierro de cabeza redonda. La piedra se encuentra partida porque pasó sobre ella una excavadora que realizaba las obras de la carretera. 4.8.5. ESTAÚN Otros nombres Astaun (1139), Astarón (1139), Astagún (1191), Astahun (1338), Staun, Astaon. Etimología Topónimo desconocido + sufijo céltico -DUNUM 'fortaleza'. Acceso y situación Carretera N-330. Puntos kilométricos 612-611. Desvío a la derecha para coger la vieja carretera de Monrepós, ahora clausurada. Tras aproximadamente 1 km aparece un mojón marcando el km 40. Déjese el coche en un pequeño ensanche. Justo enfrente del indicador, dificil de encontrar y de seguir en algunos puntos, aparece una pequeña senda que nos lleva a la pardina de Estaún. Como referencia, hay que ir hacia unas colmenas que veremos a nuestra izquierda, por donde, cerca de ellas, pasa la senda. Coordenadas UTM 30T YM 141 968, alt. 987 m snm. Paridera de Estaún. 166


ffi 121 Descripción

Situada en un promontorio que domina un impresionante paisaje (desde el Bisaurín hasta Cotiella, toda la ribera del Guarga y del Gállego), aparece la pardina de Estaún. Se conserva un gran edificio que debió de hacer funciones de vivienda y una gran cuadra adosada. Al noroeste de las construcciones se observan grandes amontonamientos de piedras. Al sureste, paredes que delimitan una necrópolis de lajas. Al norte de las actuales construcciones, en un promontorio, se aprecian restos de lo que debió de ser un edificio defensivo, probablemente una torre de planta redonda. Existen tres pozos o silos para guardar grano en las inmediaciones de la vivienda; dos de ellos se encuentran cegados y uno, situado a escasos 5 m de la vivienda, está en perfecto estado. Se trata de un agujero con forma de tinaja con una boca que se abre a ras de suelo de aproximadamente 0,5 m de diámetro y que se ensancha hasta alcanzar un diámetro en el centro de 2 m. La profundidad es de 2,5 m aproximadamente. No hay indicios que permitan datarlos. Han aparecido en la mitad meridional de la comarca más pozos como este; en concreto, uno en Ipiés, ocho en Baranguá y tres en las proximidades de Ibort211. Historia

Hacia el año 1039 un documento perteneciente al Cartulario de San Andrés de Fanlo212 hacía mención de Íñigo Cardiel, señor de Astarón, como comprador de unas fincas en Ordovés que luego vendió a dicho monasterio (doc. 22). En el siguiente (doc. 23), fechado en 1045 y referente a una concesión al monasterio de Fanlo, se menciona a Galindo de Astaún, presbítero que actuó como testigo. En 1139, Sancho Fortuñones y Fortún Jiménez venden a Guillermo Mozárabe y a su esposa, Eulalia, una heredad; figura como testigo de la 211 Una descripción de estos silos y su posible datación los podemos encontrar en el artículo de Salvador LÓPEZ ARRUEBO "Las hoyas del tesoro", Serrablo, 64 (1987). 212 Ángel CANELLAS, Colección diplomática de San Andrés de Fanlo (958-1270), cit. 167


Pardina de Estaún. Al fondo, promontorio donde se asentó una torre defensiva.

venta, entre otros, "Michel de Astaun"213. En un documento del archivo de la catedral oscense fechado en 1153, referente a la compra de un campo en Huesca, figura como testigo "Petro Arcez de Astaun, germano de Eximino Garcez et Ezo Arnal de Bergua"214. En 1158, figura como testigo de una donación "Xemeno de Barbos et Astaun"215. En 1173, se menciona a "Xemen Garcez de Astaun et suos germanos" como propietarios de una viña216. En 1191, se nombra a María de Estaún, viuda de Pedro López de Valterra217. 213 Antonio DURÁN GUDIOL, Colección diplomática de la catedral de Huesca, cit., doc. 150, p. 172. Probablemente esta misma persona es la que figura como testigo en otros documentos referentes a ventas o donaciones del archivo de la catedral de Huesca, fechados entre 1139 y 1144 (docs. 151, 152 y 162). 214 Ibidem, doc. 206, p. 222. La mujer y los hijos de esta misma persona figuran como propietarios de un campo en Huesca en 1189 (doc. 444). 215 Ibidem, doc. 229, p. 239. 216 Ibidem, doc. 293, p. 293. Esta misma persona figura como propietario de unas casas en 1208 (doc. 700). 217 Ibídem, doc. 459, p. 447. Tanto esta persona como las reseñadas en los documentos anteriores probablemente son naturales o descendientes de Estaún que, tras la conquista de Huesca en 1096, se afincaron en la ciudad en busca de mejores medios de vida y de tierras más fértiles y productivas. 168


El 24 de junio de 1338, su parroquia fue visitada por Exemén Pérez de Hueso, procurador de los "obreros de la obra de Jhesu Nazareno de la Siet de Huesca", con objeto de recaudar fondos para la construcción de la catedral de Huesca. Era rector Pedro Astahún. El 30 de agosto de 1405 fue visitado por gentes de Huesca para recaudar impuestos destinados a obras en la catedral de Huesca. En su "cuaderno de campo", que luego transcribirían al Liuro de fábrica que se conserva en el archivo catedralicio, apuntaron: "Locus destructus, quia nullus ibi habitat" (lugar destruido, en el que no queda ningún habitante). Ignoramos las causas por las que en el siglo XV este poblado permanecía arruinado y en qué años volvió a habitarse218. Durante los siglos su iglesia tenía el título eclesiástico de rectoría219. Etnología

También, según la tradición oral, hubo un pueblo en Estaún del que, tras la muerte de todos sus habitantes, quedaron dos abuelas. Fueron recogidas, una en casa Carlos de Lanave y otra en casa Pablo de Ipiés, por lo que en la actualidad los terrenos de la pardina pertenecen a estas dos casas. A finales de siglo pasado y principios del actual la pardina estuvo arrendada a una familia, de la que se cuenta como anécdota el hecho de que el padre de familia era un extraordinario fumador, hasta tal punto de que, aunque "no teneban ni o más preziso, mandaba as filias con os pocos güegos que sacaban ta o mesón de Fanlo a cambiar-los por tabaco" (Antonio Pañart, Lanave, 1992).

El apellido Estaún se conserva en numerosas personas de la comarca y de la vecina Jacetania. Materiales En un campo situado al noreste del poblado aparecen grandes canti218 Antonio DURÁN GUDIOL, "Viajes por Serrablo...", art. cit., pp. 62 y 66. 219 Antonio DURÁN GUDIOL, "Geografía medieval de los obispados de Jaca y Huesca", art. cit., p. 91.

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dades de cerámica medieval, comunes a muchos despoblados de la mitad meridional de la comarca. Existe un sillar con un canalito en el centro y otro, labrado, que presenta rombos en tres de sus cuatro caras, con medidas aproximadas de 0,50 x 0,15 x 0,10 m. 4.8.6. FRAGEN Etimología Del latín FRAXINUS 'fresno'. Acceso y situación Carretera que de Lanave lleva a Boltaña por la Bal de Guarga. Veinte kilómetros después del cruce, pasado el molino de Escartín, aparece un desvío señalizado a la izquierda que nos lleva a Gillué. Tras atravesar el pueblo, la pista cruza el barranco de Fablo y por su orilla derecha orográfica nos lleva cerca de Fablo. Déjese el vehículo en un campo cercano a una caseta de reciente construcción, pues a partir de aquí la pista resulta impracticable. Hay que subir al pueblo ubicado en un pequeño espolón rocoso y buscar en el lado noroeste un monolito de piedra que en tiempos sustentaba un crucero. Justo enfrente del monolito, en dirección norte, sale un camino en descenso, al principio cogido por la vegetación pero fácil de seguir después, que tras cruzar un barranco por un lugar expuesto y una fuente con abrevadero nos lleva en poco más de media hora y por bellísimos parajes a la ermita de la Virgen de Fragen. Coordenadas UTM 30T YN 332 039, alt. 1210 m snm. Ermita de Fragen. Descripción La ermita de la Virgen de Fragen se encuentra en un precioso paraje ubicado en las estribaciones meridionales del macizo de Canciás. Presenta planta rectangular, fechable entre los siglos xvii y xvm, y ábside semicircular originalmente cubierto con bóveda de horno. Solo es original un corto lienzo en el lado norte; el resto del ábside se construyó siguiendo el basamento 170


anterior, uniendo los antiguos sillares con arcilla. Carecía de estudio y planimetría hasta su publicación por Adolfo Castán220. En los alrededores observamos grandes cantidades de piedras, usadas para delimitar campos. Al este de la ermita, en una pequeña bajante del terreno, encontramos lo que parece ser una necrópolis de lajas hincadas.

Ermita de Fragen. En primer plano, restos de otras construcciones

Historia Despoblado totalmente indocumentado. No conocemos ninguna mención histórica relativa a él, al menos con ese nombre. Únicamente Madoz221, en 1845-1850, nos indica que la ermita de Fragen se encontraba "en bastante mal estado". 22o Adolfo CASTÁN SARASA, Arquitectura militar y religiosa, cit., p. 177. 221 Pascual MADOZ, Diccionario geográfico-estadístico-histórico..., 1845-1850, cit., p. 177.

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Etnología

No existe constancia entre los habitantes de Fablo de que en el lugar hubiera existido un poblamiento. A la ermita concurrían los vecinos de Fablo el día 13 de octubre (segundo día de la fiesta mayor del pueblo). Se hacía misa, oficiada por el párroco de Laguarta, y se repartía la caridad. Esta romería se siguió realizando hasta el abandono del pueblo, a pesar de que a finales de la guerra civil el retablo y la talla de la Virgen fueron destruidos. Los jóvenes del pueblo realizaban una carrera para llegar a una caseta situada cerca de la ermita. Ganaba el que, para exasperación del dueño, llegaba primero y se encaramaba al tejado para ponerse a horcajadas en la cumbrera (Pilar Grasa, Fablo, 1996). Materiales

Al lado de la iglesia encontramos lo que parece ser un tosco capitel, sin decoración. Cerámica de distintas épocas y pequeños fragmentos de escoria de fragua.

Planta de la iglesia de Fragen. Dibujo de Julio Gavín

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4.8.7. LARRUÉ Etimología Antropónimo (Larus) más sufijo -uÉ, que indica posesión, o del vascuence LARRE 'prado' + sufijo -uÉ. Acceso y situación

Carretera N-330. Puntos kilométricos 606-605. Debemos dejar el coche en una pequeña explanada en la orilla izquierda de la carretera, según se sube al Monrepós, al lado de un enebro arborescente muy característico. Cogeremos una pista que desciende hacia Belarra y la abandonaremos a los pocos metros para dirigirnos a la derecha buscando el mejor paso entre las aliagas (no hay camino). En pocos minutos se llega al despoblado. Coordenadas UTM 30T YM 174 942, alt. 1020 m snm. Descripción

En un pequeño promontorio orientado al norte, desde el que se domina buena parte del curso bajo del Guarga, aparece una gran paridera con corral adosado, los restos de la ermita de San José, con un espacio delante conocido por los habitantes de Belarra como "o cementerio de San José" y dos grandes amontonamientos de piedras individualizados. La ermita presenta planta cuadrada con orientación este-oeste, pequeño vano con derrame exterior orientado al sur y puerta de acceso con arco de medio punto que se conserva en un corral de la vecina población de Belarra. El edificio actual podría estar fechado en el siglo XVIII. Historia La población de Larrué figura como propiedad del monasterio de San Juan de la Peña en el siglo X11222 . Según los estatutos del abad pinatense Ferrando de Rada, la villa de Larrué pertenecía a uno de los prioratos (sin concretar) de San Juan en 1210223. 222 Ana Isabel LAPEÑA PAÚL, El monasterio de San Juan..., cit., p. 127. Agustín UBIETO ARTETA, por su parte, identifica la población de Larrué con el actual Larués, en la zona de Bailo (Toponimia aragonesa medieval, Valencia, Anúbar, 1976, p. 119). 223 Ana Isabel LAPEÑA PAÚL, El monasterio de San Juan..., cit., p. 267. 173


Sabemos que en 1338 una población llamada "Laués" pagó junto con otra llamada "Darguás" (?) cinco sueldos para la construcción de la catedral de Huesca224. Por el itinerario seguido por los recaudadores, la primera población podría corresponderse con el despoblado225. En 1408, en una relación de los vasallos de San Juan de la Peña realizada por los diputados de la Capitanía de Jaca y sus montañas, encontramos que en Larrué había una casa habitada226. En 1418, la villa de Larrué contribuía con "duos solidos" a las cenas reales227. Efectivamente, lo que los habitantes de Belarra han conocido como San José se corresponde con la población que debió de llamarse Larrué. El libro de reglas de la romería de San José de Larrué de Belarra apareció en una falsa del pueblo vecino y arroja luz sobre los últimos estertores de vida de este poblamiento. El libro, estudiado profundamente por Enrique Satué228, versa sobre las reglas que debían seguir los cofrades de dicha romería, así como sobre las cuentas de la hermandad desde el año 1751 hasta su desaparición en 1808. Probablemente la romería data de antes del siglo XVIII, como lo demuestra el texto de la primera página del libro, en la que se lee textualmente: "Teniendo presente la antigua devoción, que los Vecinos de Belarra y algunas Casas principales del Circuito han tenido de Concurrir el día de la Festividad del Patriarca Sn. Jph, Esposo de la Reyna de los Angeles María S.S. Sra. Nuestra a su Yglesia, y Casa de Sn. Juan de Larrué, Sierra de Belarra, el año pues de 1750 se juntaron los Vecinos de Belarra, los dos de Escusaguat y por su Casa Urvez Xavierre de Atos, y en atención que se ha echo Casa nueba decente, y que con toda eficacia la devoción de algunos procuran, y solicitan medios para, que esten decentes las othas Yglesia, y Casa,

224

Antonio DURÁN GUDIOL, "Viajes por Serrablo...", art. cit., p. 68.

225

Podría tratarse también de la población de Alavés.

Ana Isabel LAPEÑA, Selección de documentos del monasterio de San Juan de la Peña (11951410), cit., doc. 198, p. 387. 226

227

Ibídem, doc. 147, p. 308.

228 Enrique SATUÉ OLIVAR, Religiosidad popular y romerías en el Pirineo, Huesca, IEA-DPH, 1991, pp. 120-122.

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Convinieron todos de Comun Consentimiento Sin discrepar ninguno que para permanencia de esta Hermandad tan antigua, se establecieran Reglas atentas a lo esencial de lo practicado en ella (...)". A continuación se enumeran 16 reglas que deben seguir los miembros de la cofradía y las cuentas de ingresos y gastos desde 1751 hasta 1808. Al menos durante fmales del siglo xviii y principios del xix los terrenos pertenecían al conde de Atarés; fueron arrendados a los vecinos de Belarra, como atestiguan los numerosos pagos que percibía y que justificaba mediante recibos. Varios de ellos figuran en nuestro poder229.

Primera página del libro de cuentas de la cofradía de San José de Larrué

229 "Herrecivido de Antonio Artero vecino de Belarra la cantidad de quarenta libras Jaquesas, dos libras, ocho sueldos qe les abona al sr. Conde deAtarés anualmente por la contribución y arriendo de la Pardina de San Juan de Larrué vencidas en Treinta de noviembre del presente ario, Y para que conste Doy el presente en Jaca, a Vente y ocho de Diciembre de mil settecientos ochenta y ocho. Antonio Chui y Arcada". "El abajo firmado como apoderado de Exmo Sr. Conde de Atarés y Albarreal, he recibido de los vecinos de Belarra, Nuevecientos noventa de vellon a cuenta del arriendo de la Pardina de San José de la Rue, propia de S. E. que empezó a correr el dia de San Andres del ario ultimo. Jacca 22 de Junio de 1830. Em este recibo se allan abonadas todas las contribuciones de mil ocho cientos vente y nueve. Pascual Prazón".

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II. CE Etnología Todos los habitantes sabían que en San José había existido un pueblo que desapareció tras una peste y del que sobrevivieron dos abuelas que bajaron a Belarra a pedir asilo. Las recogieron en casa Navarro, por lo que las tierras pasaron a ser propiedad de esta casa. El resto de los vecinos de Belarra —siempre según la tradición oral— no estuvieron de acuerdo con tal adquisición, hasta el punto de "esperarlos en as esquinas con palos" o incluso "apedregarlos" hasta que repartieron las tierras con el resto del pueblo. También se decía que al empezar a cultivar las tierras los nuevos propietarios aparecieron gran cantidad de sepulturas, una de ellas antropomorfa, tapada con una gran losa, en cuyo interior cada vez que llovía salía "sangre". Existía además la leyenda de un gran tesoro escondido entre las minas del poblado que varios vecinos se empeñaron en encontrar a principios de este siglo sin éxito (Mariano Navarro, Belarra, 1987). Cuentan además que mientras las tierras de Larrué pertenecieron al conde de Atarés, este, cada vez que se casaba una mujer huérfana de Belarra, le otorgaba una cantidad (las que más cobraban eran las huérfanas de padre y madre, seguidas por las de madre, y por último las que menos

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Planta de la ermita de San José de Larrué. Dibujo de Julio Gavín

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3


cobraban eran las huérfanas de padre)230 (Ascensión López y Regino Berdún, Belarra, 1999).

Materiales Varios fragmentos de cerámica clara típicamente medieval. En la pared sur de la paridera existe una piedra reaprovechada, de forma prismática, cuyas dimensiones son de 20 x 20 x 90 cm, con un agujero en una de sus caras cuadradas. 4.8.8. LUXUÉS Otros nombres Lusce (992), Castillón de San Lucas (siglo Xx). Etimología Antropónimo + sufijo prerromano que indica posesión, -uÉ. Acceso y situación Carretera que se interna en la Bal de Guarga. Primer desvío a la izquierda señalizado a Ordovés y Abenilla. Llegados a la primera población, nos encaminaremos a un campo situado al norte de la única casa habitada del pueblo. Debemos cruzarlo en dirección noroeste, vadear el exiguo barranco y por una ladera pedregosa subir hacia un grupo de cuatro robles muy visibles situados en un pequeño promontorio. En muy pocos minutos estaremos en el despoblado. Coordenadas UTM 30T YM 182 988, alt. 880 m snm. Descripción Situado en una exigua superficie allanada y cerca de un espolón desde el que se domina buena parte del curso del Guarga, del pequeño poblado de Luxués no queda superficialmente nada. Algunas piedras diseminadas por los alrededores parecen estar trabajadas. En el centro del terreno hallamos 230 Estos pagos se realizaron hasta el siglo actual. La última persona que cobró fue Cecilia Escartín, de casa Fabián, cuando se casó en Santa Cilia de Jaca, entre 1945 y 1950.

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una curiosa construcción circular de épocas recientes y que no parece corresponder a ningún fin concreto. Historia

En el ario 992, Sancho Garcés II y la reina Urraca conceden al monasterio de Santa Cruz de la Serós diversos pueblos y bienes, entre los que se encontraban "Sanctum Andream de Lusce, et Sanctum Severum in ripa Galleco"231. La iglesia de Luxués en el siglo xlv era anexa a la de Ordovés232. Etnología

Los actuales habitantes de Ordovés no recuerdan la existencia de un núcleo de población tan cercano a su pueblo; sin embargo, en una encuesta etnológica realizada por Amigos de Serrablo el ario 1985 se menciona el Castillón de San Luque en el apartado dedicado a "Poblaciones desaparecidas en el término del pueblo encuestado". Materiales

Abundantes fragmentos de cerámica medieval con desgrasantes minerales, entre ellos el de mayor grosor recogido en la comarca (15 mm). 4.8.9. PERULA Otros nombres

¿Sancta María de Peralta? Etimología

Del latín PETRA 'piedra' + sufijo diminutivo -ula: 'piedra pequeria'233. 231 Antonio DBIETO ARTETA, Cartulario de Santa Cruz de la Serós, cit., doc. 1. Sanctum Severum, por su parte, podría ser una interpretación errónea del nombre del monasterio de San Salvador, San Genaro y San Vicente del Gallego, cuya primera cita fiable es de 1065 (véase el apartado 5.8). 232 Antonio DURÁN GUDIOL, "Geografía medieval de los obispados de Jaca y Huesca", art. cit., p. 92. 233 Rafael LEANTE (Culto de María en la diócesis de Jaca, cit., p. 449) nos habla de una etimología curiosa: para él, Perula vendría del término botánico usado para designar a los botones florales que protegen a las demás partes de la flor antes de que se abran; se aplicaría a la Virgen María por ser el manto o la cubierta que protege a los cristianos. 178


1..

Acceso y situación Carretera de la Guarguera, desvío señalizado a Aineto. Metros antes de llegar al pueblo sale pista a la derecha, recientemente acondicionada, que nos lleva a la pardina de Santa María de Perula. Antes de llegar, a nuestra derecha, aparece una gran explanada pedregosa y desprovista de vegetación muy característica. Dejamos el vehículo aquí y debemos dirigirnos a la izquierda en línea recta hacia un promontorio cubierto de pinos. No existe camino. En la punta del promontorio, ligeramente derramados hacia el oeste, se encuentran los pedregales del despoblado y un corral. Muy dificil de encontrar. Coordenadas UTM 30T YM 293 973, alt. 940 m snm. Descripción

Dos pedregales individualizados y un corral conforman el despoblado. Historia

Durante el siglo XIII su iglesia tenía título eclesiástico de rectoría234. En 1450, Juan Escudero vendió la mitad del término de Perula a Fernando Sánchez. Entre 1782 y 1792, se reedificó el templo de Santa María, que se hallaba derruido, por don Ramón Escartín, canónigo de la catedral de Jaca y hermano de Pedro Escartín, propietario de la pardina235. Asso236 lo menciona como uno de los despoblados de distrito de Jaca y Madoz237 le da categoría de pardina, dependiente de Aineto. Etnología Según los habitantes del contorno, en Perula vivían dos familias. A falta de fuentes, bebían el agua de lluvia que recogían en unos canales que llevaban a un aljibe. Esta agua ocasionó que se propagara una enfermedad que mató en poco tiempo a todos sus habitantes menos a dos. "Morían de rodillas y rezando", remarcaban. De estos dos supervivientes, uno mar-

234 Antonio DURÁN GUDIOL, "Geografia medieval de los obispados de Jaca y Huesca", art. cit., p. 92. 235 236 237

Rafael LEANTE, Culto de María en la diócesis de Jaca, cit., p. 499. Ignacio DE Asso, Historia de la economía política de Aragón, cit., p. 183. Pascual MADoz, Diccionario geográfico-estadístico-histórico..., 1845-1850, cit., p. 46.

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it chó a Aineto y el otro a la actual Santa María de Perula, donde murieron (Francisco Claver, Grasa, 1992). A la ermita de Santa María concurrían en romería los de Aineto el lunes de Pascua y los de Aineto, Solanilla y Molino Escartín el 8 de septiembre (Natividad de la Virgen). Leante238 añade a los concurrentes, en el siglo pasado, a los de Secorún, Cerésola, Lasaosa y Fenillosa y nos dice que, tras la misa, se repartía la caridad. También apunta este autor la tradición que decía que la Virgen de Perula se había aparecido a un joven pastor y que este la habría llevado en su alforja hasta la iglesia donde se le rendía culto. Materiales La espesa vegetación hace imposible hallar algún vestigio de bienes muebles. En la iglesia de Santa María se conservaba hasta fechas recientes, en que fue cedida en depósito al Museo de Artes de Serrablo, una preciosa pila bautismal. Leante nuevamente239 nos dice que la talla que se conservaba en la parroquia era de reciente factura y que de la antigua solo se había conservado la memoria de que era pequeña y tallada en madera.

238 239

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Pila de agua bendita de la iglesia de Perilla en su actual ubicación (Museo de Artes de Serrablo)

Rafael LEANTE, Culto de María en la diócesis de Jaca, cit., p. 499. Ibídem, cit., p. 450.


4.8.10. PORTIELLA Otros nombres ¿Portilillo? (1065), Portiello. Etimología Del latín PORTA 'puerta' + sufijo diminutivo. Se refiere a su ubicación, en un collado, divisoria de aguas. Acceso y situación Tres posibilidades, enumeradas por orden de distancia: - Desde Castiello de Guarga (véase el acceso a Vilás), cójase el GR-16 en dirección norte y sígase hasta llegar a una gran paridera situada a la izquierda de la pista. - Desde Yebra de Basa. Hay que bajar al sur, cruzar el río Basa y subir por el barranco de San Antón. Todo el recorrido está marcado con las señales del GR-16, que trepa en dirección sur, entre un magnífico bosque, hasta llegar a un cruce de pistas. Debemos coger la de la izquierda, que, en descenso, nos llevará a la paridera y luego a Castiello. - Y la más larga pero la más atractiva. Desde Ipiés, cogeremos la pista marcada como PR-8 y la seguiremos, por paisajes de vegetación cambiante, hasta el cruce de pistas antes mencionado. Si nos decidimos por esta opción podemos ver en un solo día (largo) el lugar donde estaba el monasterio de Fanlo (*), Gronostué (*), el pozo nevero de Fanlo y la pardina de San Juste, documentada desde 1404. Hay que seguir, sin dejar las marcas, hasta llegar al cruce de pistas, coger el GR-16 hacia el sur y bajar a la paridera. Coordenadas UTM 30T YN 225 997, alt. 1010 m snm. Descripción

Desconocemos la ubicación exacta. La única pista que tenemos de su existencia es un tímpano de la portada de una iglesia, que fue reaprovechado para hacer la pared de la paridera. Este tímpano, actualmente, se halla custodiado en una casa particular de Castiello. 181


Historia Dos son los documentos del Cartulario de Fanlo240 que aluden al pueblo de Portiella. Aunque tengo dudas sobre si se refieren al poblamiento que describimos en este apartado, los apunto por desconocer la existencia de otra población homónima situada en las cercanías de los lugares que mencionan dichos documentos. En el documento 25, fechado entre 1038 y 1049, el abad de Fanlo y los de Abellada conciertan el pago de diezmos de estos últimos "devante totos vicinos de Portiella et de Bentué et de Avellana". Si alguien rompiera el pacto, se le imponía la pena de pagar a los de Portiella, Bentué y Abellada un metro de vino, un carnero y una hornada de pan. Existe otro documento, fechado entre 1035 y 1070, referente a la entrega de unas tierras en Grasa por parte de doña Sancha de Biescas e hijos. Fue testigo del acto, entre otros, García López de Portiella.

Etnología Hasta el éxodo rural de mediados de siglo el despoblado era conocido como Santo Tornil. Según los informantes, estaba en una loma y las casas en la punta. Modernamente existía una "tiña" y una caseta. Se comentaba que en una pared de las ruinas habían encontrado dinero. Esta creencia venía avalada por el rápido enriquecimiento de una casa del cercano pueblo de Sandiás, de la que salió un hombre a casarse al pueblo de Cerésola. Este hombre proclamó a todo el mundo que, pese a haber sido él uno de los que encontró el tesoro, no recibió dote alguna. Materiales

Cerámica medieval con desgrasantes cerámicos en la pista de acceso. En cuanto al posible tímpano, se trata de una piedra en la que se ven tallados un círculo central sin ningún otro relieve, dos rosetas a los lados y un sogueado que lo rodea.

240 Ángel CANELLAS,

182

Colección diplomática de San Andrés de Fanlo (958-1270), cit.


ññ

Tímpano inacabado y reaprovechado en las cercanías del despoblado de Santo Tornil

4.8.11. URBÁN Etimología Del antropónimo latino URBANUS. Acceso y situación

Carretera A-1604 que por la Bal de Guarga lleva a Boltaña. Una vez pasado el molino Escartín, desvío señalizado a la izquierda a Gillué. Llegados al pueblo, se nos ofrecen dos opciones: - La primera es seguir la pista en dirección a Fablo y, una vez cruzado el barranco Laquiás, coger una pista a la derecha, impracticable para coches, que nos subirá en fuerte pendiente hasta una pilona de alta tensión, donde termina. Una vez allí debemos intentar, sin camino y por lugares bastante expuestos, llegar a la cota 1396. Cuando la alcancemos, después de una subida extenuante y peligrosa, cogeremos el cordal que hace de divisoria de aguas con el barranco del bosque de Casbas y en dirección este lo seguiremos hasta encontrar la ermita. Es preciso poner mucha atención. La 183


loma está totalmente invadida por la vegetación, que hace muy dificil andar y aun propiamente orientarse. La ermita se encuentra tan escondida que podemos pasar al lado sin verla. - La segunda opción es dirigirse al este de Gillué, a un gran depósito de agua a cielo abierto en las afueras del pueblo. Desde él, seguiremos la canalización de agua que abastece al pueblo hasta la orilla de un barranco. Una vez llegados allí, hay que buscar el inicio de un camino, totalmente cogido por la vegetación y que en algunos sitios ha desaparecido por las talas de madera y por la erosión, que nos llevará a los campos situados debajo de la ermita, donde se encontraba el despoblado. Cualquiera de las dos opciones son muy problemáticas y no recomendables, a no ser que se esté muy habituado a andar por el monte. Debemos prever ropa gruesa, botas, agua, brújula y mapa. Coordenadas UTM 30T YN 342 017, alt. 1400 m snm. Ermita de Urbán. Descripción Situado en uno de los lugares más recónditos y salvajes de La Guarguera, del antiguo núcleo de Urbán solo se conserva la ermita dedicada

Ermita de Urbán, engullida por la vegetación

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a Nuestra Señora, literalmente colgada en un afloramiento rocoso al norte del despoblado. Presenta planta cuadrada orientada oeste-este, de aproximadamente 10 x 4 m, con puerta adintelada que se abre al sur. En la fachada meridional también se abren dos vanos, uno de arco de medio punto con jambas de tosca y otro cuadrado donde en tiempos hubo una campana. Estuvo cubierta con tejado a dos aguas y el ábside —plano— originalmente se cubrió con bóveda de cañón de piedra tosca. Al norte, tallados en la roca, se conservan dos pozos cuadrados unidos con un canalito de unas dimensiones aproximadas de 1 x 1 x 0,70 m. Probablemente se trate de aljibes para recoger agua de lluvia. Al lado, dos grandes amontonamientos de piedras. En los campos situados a meridión de la ermita aparecen grandes amontonamientos de piedra que fueron modificados para hacerlos servir como divisoria de campos y una gran caseta que todavía conserva el tejado. Historia Asso241 lo menciona como uno de los pueblos desaparecidos en el distrito de Jaca. Etnología

Dos curiosas leyendas gravitan en torno al despoblado. Las dos fueron recogidas por Enrique Satué242, La primera de ellas nos dice, como en tantas otras ocasiones, que Urbán desapareció borrado por una peste. Sobrevivieron dos abuelas, que hicieron testamento ante un cura, dejando las tierras del pueblo desaparecido al lugar de Cañardo. Pero el cura dejó olvidado en su misal el testamento y, por orden del obispo, bajó a residir a Gillué. Fue este hecho lo que motivó que los vecinos de este pueblo se apropiaran del testamento y lo cambiaran a su favor, por lo que las tierras de Urbán pertenecen a Gillué y no al pueblo a favor del que testaron las dos mujeres. La segunda leyenda nos dice que, cuando estaba vivo Urbán, hubo una boda en la ermita a la que concurrieron los novios, los invitados y exacta241 242

Ignacio DE Asso, Historia de la economía política de Aragón, cit., p. 183. Enrique SAroÉ OLIVÁN, El Pirineo contado, cit., pp. 90-91. 185


t21 mente dieciocho mulos blancos243 Otras versiones dicen que los mulos formarían parte del séquito de uno de los novios. Hasta el éxodo rural de este siglo, a la Virgen de Urbán concurrían los habitantes de Gillué, Cañardo, Fablo y Laguarta el día 1 de mayo. Materiales Dos fragmentos de cerámica medieval gris con desgrasantes minerales. Grandes espedregales y abundancia de piedras calcinadas. Los antiguos habitantes de Gillué hablaban de la existencia de una "pila de bautizar", empotrada en una de las paredes de los campos, que no hemos podido localizar.

Planta de la ermita de Urbán. Dibujo de Julio Gavín

243 Resulta curiosa la simbología que esta leyenda encierra. El número 18 está formado por dos números simples, 1 + 8. Si atendemos a la simbología de ambos, tenemos respectivamente que 1 es la alegoría de la unidad, el centro, la potencia suprema y el origen de los demás números (y por ende de las cosas), mientras que el 8 simbolizó durante la Edad Media la regeneración y la vuelta a la vida por el bautismo (recuérdese la simbología de las pilas bautismales, mito que también encontramos en este despoblado). El mulo o caballo, por su parte, es para Mircea Eliade un animal funerario y símbolo del movimiento cíclico de la vida, mientras que el blanco lo es de la vida, la luz y el renacimiento.

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4.8.12. VILÁS Etimología Del latín VILLA, de donde provienen Villares > Villars > Villas > Vilas. Acceso y situación

Población muy problemática en cuanto a su ubicación. El cartulario de Fanlo la sitúa entre Abenilla y Castiello. Tras encuestar en los dos pueblos nos inclinamos a situarla en un grupo de campos que en la actualidad se llaman San Bilián. Para ello nos fundamos en varias cuestiones, aunque en una inspección superficial no hayamos encontrado materiales que arrojen luz fiable al respecto: - La evidente homofonía entre Vilás y Bilián, aparte de que san Bilián no es un santo que figure en el santora1244. - Se conserva el topónimo Barranco Vilás para definir el barranco más próximo a los campos. - Orográficamente es el único sitio propicio para asentar un núcleo de población. - Es el único lugar donde la tradición oral ha conservado constancia de un pueblo que desapareció hace muchos años "por alguna guerra o una peste". Así pues, para llegar a los campos debemos coger el desvío señalizado a Castiello de Guarga. Una vez en el pueblo, una pista desciende por detrás de la única casa habitada y al lado de unas naves agrícolas. Cruza el barranco de Castiello y sube por una ladera cubierta de caxicos hasta un gran campo situado en un promontorio llano. Estamos en los campos de San Bilián. Coordenadas UTM 30T YM 211 995, alt. 1060 m snm. Las Viñas. Descripción No hemos encontrado resto alguno de poblamiento. El campo, antaño dividido en multitud de pequeñas parcelas, ha sido unido en uno solo muy grande que es trabajado por los habitantes de Castiello. No es el primer caso en que el terreno no arroja rastro alguno de poblamiento. En algunos que

244

De tratarse de un hagiotopónimo, podría ser una corrupción de SANCTUS ENDLIANUS o de San Minan. 187


hemos visitado, situados como este en campos de cultivo, las labores agrícolas remueven y sacan a la luz el nivel donde aparecen los materiales y al año siguiente lo entierran. Historia

En un documento del monasterio de Fan1o245 anterior a 1035, el abad Sancho compra a Ceta, sus hijas y su hijo, Lope Iñigones, una tierra en Vilás por doce cahíces de trigo y ocho "galletas" de mosto (doc. 5). En otro documento, anterior también a 1035, el abad de Fanlo vuelve a comprar otra tierra a la misma mujer y sus hijos e hijas, que estaba "(...) super illa via qui vadit ad illo ponte et subtus illa via qui vadit per illa serra de sancti Antonii in ipsu; et dicen ad illa terra prenominata Illo Otum (...)" (encima del camino que va al puente y debajo del camino que va por la sierra de San Antonio, y llaman a esa tierra Otum) (doc. 6). Dos documentos más hacen mención de la venta de Lope Iñigones de Vilás a Fanlo de una viña y varias fincas (docs. 7-8). En 1036, Bradilo concede a Fanlo su heredad en Vilás, más otras propiedades, salvo el campo de la Corona, que entrega a su sobrino (doc. 21). Banzo, abad de Fanlo, compra a Íñigo Dacón un campo en Vilás y un mulo por cien sueldos, treinta cahíces de trigo y diez sueldos de cazmi. Son testigos de la compra todos los habitantes de Vilás, de Abenilla y de Buesa (*). Durante el abadiazgo de Jimeno Vita en el monasterio de Fanlo, Loarre y Siresa (1071-1118) las propiedades del priorato de San Andrés se incrementaron notablemente con compras y cesiones de tierras en la villa de Vilás. Así, hacia 1083, Sancho de Vilás otorga en testamento bienes suyos a Fanlo (doc. 74). Antes de 1094, compran a doña Infante tierras en Vilás (doc. 89). Entre 1094 y 1118, doña Toda de Vilás vende a Fanlo una faja de tierra y varias fmcas. Esta misma mujer entrega al monasterio de Fanlo lo que debía dar al priorato Toda de Oriol (?) (doc. 98). Nuevamente Toda de Vilás concede, entre

245 Ángel CANELLAS, Colección diplomática de San Andrés de Fanlo (958-1270), cit. 188


1098 y 1118, un campo a la limosnería de Fanlo (doc. 99). Por último, Fortún, abad de Montearagón, concede a censo varias propiedades situadas en Santa María de Vilás a Galín Jimenones. Etnología Entre los habitantes de Abenilla y Castiello existe constancia de un poblado que "s'amortó" hace muchos años. "Ni os abuelos se acuerdan de ver nada allí, aunque sí que decían que hubo un pueblo" (Honorio Ramón, Castiello de Guarga, 1995). Materiales Varios fragmentos de cerámica que no se corresponden con la localizada en otros despoblados próximos.

4.9. BAL DEL RÍO REMATRIZ 4.9.1. ANGÜÉ Otros nombres Bue (1100-1187). No debe confundirse con el situado en el valle del Aurín. Etimología Antropónimo. Acceso y situación Carretera N-330, desvío en el Hostal de Ipiés que lleva a Caldearenas y Javierrelatre. Pasado este último pueblo, hay que seguir la carretera que lleva a La Peña y Riglos durante 1 km aproximadamente. La primera pista que parte a nuestra derecha nos lleva tras 2 ó 3 km a las ruinas del pueblo. Los pedregales se ven en la orilla derecha de la pista derramados en un gran marguinazo. Coordenadas UTM 30T YM/YN 025 000, alt. 840 m snm. Cerro de Petralla. 189


Aspecto del despoblado de Angüé. Grandes pedregales rodeados por campos

Descripción

Encontramos grandes amontonamientos de piedras individualizados separados entre sí por campos de labor. Historia

En el año 1100 se documenta la cesión, por parte de Pedro I al monasterio de Santa Cruz de la Serós, de "Bue et Rompesakos et Osia"246. Un pueblo llamado Bue realizó el solemne voto a san Indalecio. Posteriormente debió de desaparecer en torno al siglo XIII, puesto que no se halla en la lista de pueblos que pagaron primicias destinadas a la catedral de Huesca. Etnología

Entre los habitantes de los pueblos cercanos existe la tradición de que Angüé desapareció tras una guerra o un gran incendio. Se basan en el hecho 246 Antonio UBIETO ARTETA, Cartulario de Santa Cruz de la Serás, cit., doc. 20.

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de que en los pedregales que formaban las casas aparecen muchas piedras enrojecidas por la acción del fuego (Marcial Lasaosa, Javierrelatre, 1996). Materiales Cerámica típica medieval con desgrasantes cerámicos. Algunos fragmentos de sigillata. En una casa particular de Javierrelatre existen dos grandes piedras trabajadas bajadas del despoblado y usadas en la actualidad como peldaños de escalera.

4.9.2. ASCANY Etimología De la raíz prerromana ASKA/ESKA 'población' o del antropónimo latino SCANIUS.

Acceso y situación Carretera N-330, desvío señalizado a Caldearenas y Javierrelatre Se llega a un desvío donde la carretera sigue en dirección Javierrelatre. Al otro lado del Gallego se ve Caldearenas. Dejaremos atrás este pueblo y el de Sanvicente y seguiremos por la carretera hasta la población de Serué. Pasado el pueblo, en dirección a Escusaguá, la carretera cruza el barranco que riega el valle e inicia una fuerte subida. A 2,8 km desde la última población, es preciso fijarse en un afloramiento rocoso que baja a la derecha de la carretera y subir por él rectos, en dirección sur, hasta encontrar en la punta de un espolón, que desciende desde Escusaguá, una paridera en ruinas. Al este y al oeste de la construcción se encontraba el pueblo. Coordenadas UTM 30T YM 140 939, alt. 960 m snm. Descripción Despoblado arrasado. Durante siglos, los terrenos donde se asentaba el pueblo fueron trabajados por los habitantes de Serué. Todo el terreno está organizado en pequeñas fajas siguiendo las lineas de nivel y no aparece el más mínimo resto identificable. En la paridera, aparte de numerosas piedras calcinadas, no vemos ningún vestigio digno de mención. Obsérvese con qué habilidad se aprovechó un saliente rocoso para usar menos piedras y dotar de más capacidad al edificio. 191


Historia Su iglesia tenía el título eclesiástico de rectoría en el siglo x1v247. Etnología Los terrenos donde estaba el pueblo se llaman en la actualidad San Román, porque, según los habitantes de Serué, en la punta existió una ermita dedicada a este santo. Incluso, como en otros despoblados, la pila bautismal de la supuesta ermita estaba empotrada en una de las paredes de la paridera. Además una de las fajas situadas al norte de la construcción se llama A Faxa Predicadera (Pablo Ferrer, Serué, 1998). Materiales Piedras calcinadas, un solo fragmento de cerámica medieval con desgrasantes de cuarzo. 4.9.3. GRUSUET / SAN TÚRBEZ Etimología Del antropónimo latino GROSUS + sufijo prerromano que indica posesión, -UÉ. San Túrbez, hagiotopónimo, corrupción de San Úrbez (véase el apartado 5.5). Acceso y situación Mismo acceso que Ascany (*) hasta la población de Serué. Hay que pasarla 1 km hasta una estación vallada de servicio para el gaseoducto situada a la izquierda de la carretera. Pocos metros más adelante, tras cruzar un pequeño barranco, cogeremos una pista que en muy poco tiempo nos dejará en un campo. A la derecha del mismo (este) encontraremos los pedregales, muy dispersos. Coordenadas UTM 30T YM 126 948, alt. 960 m snm.

247

192

Antonio DURAN GUDIOL, "Geografía medieval de los obispados de Jaca y Huesca", art. cit., p. 91.


Descripción

Desparramados al este del campo, en un radio muy amplio, encontramos grandes amontonamientos de piedras individualizados. En la punta de un pequeño promontorio emboscado situado al sur de los pedregales, debió de existir algún tipo de construcción, aunque los restos que se conservan no nos permiten determinar el tipo. Historia

La desconocemos. No aparece con ninguno de los dos topónimos en los diversos documentos consultados. Debió de desaparecer mucho antes del siglo xiv. Etnología

La punta del promontorio se llama en la actualidad San Túrbez, porque según los informantes hubo una ermita dedicada a ese santo inexistente. Las parideras situadas al noreste de los pedregales se llaman "as parideras de Grusuet", mientras que el campo por el que hemos accedido al despoblado se llama "campo o Billar" (Pablo Ferrer, Serué, 1998). Cualquiera de los dos primeros topónimos puede pertenecer al pueblo desaparecido, mientras que el último es un indicio claro de antiguas construcciones. Materiales Abundantes fragmentos de cerámica clara y, en menor proporción, cerámica gris. Varios fragmentos de granito, uno de ellos muy pulido por una de sus superficies, lo que delata su uso como piedra de molino.

4.9.4. LIGÜÉ Otros nombres Liue (siglo XIV), Lihue (1338 y 1405), Live. Etimología Antropónimo + el sufijo prerromano que indica posesión, -uÉ. 193


2. 1 Acceso y situación

Mismo acceso que Ascany (*). Pasado Caldearenas y pocos metros antes de llegar a Aquilué sale una pista a la derecha que nos lleva a la Virgen de los Ríos. Nuevamente, a la altura de una borda hundida sale una pista a la derecha en dirección oeste. Debemos seguirla durante un buen rato hasta que surge a nuestra izquierda otra pista en un ángulo muy cerrado. La cogemos, ya que la que seguimos hasta ahora muere en un campo enfrente nuestro. Rodearemos un campo, lo cruzaremos por el oeste y bajaremos a vadear un pequeño barranco. La pista asciende unos pocos metros hasta llegar a otro campo, al oeste del cual se encontraba el pueblo. Coordenadas UTM 30T YM 051 957, alt. 700 m snm. Ligüé. Descripción

En la zona donde se asentaba el pueblo aparecen grandes amontonamientos de piedras individualizados. En algunos de ellos, todavía se conservan lienzos de paredes de hasta 2 m de altura y de considerable longitud.

LigCté, restos de un edificio en el que todavía se aprecia la disposición de las piedras en la pared

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Separado por un campo en el que se observan grandes cantidades de cerámica medieval y, en menor proporción, sigillata, encontramos al norte, en un mínimo promontorio que domina la extensa hondonada donde se asienta Caldearenas, lo que parecen ser los restos de un edificio defensivo de planta cuadrada. Partiendo de él, una gran pared seguramente de construcción posterior recorre todo el cerro en dirección este-oeste. Si la seguimos hacia oriente, veremos un camino delimitado por grandes paredes y que en su día se estajó, seguramente para la construcción de casetas ganaderas. Si la seguimos hacia poniente, donde termina encontraremos restos de una vía empedrada de posible origen romano y usada como cabañera. Se trata de uno de los despoblados en mejor estado de conservación de todos los estudiados. Historia

El 24 de junio de 1338 fue visitada por los enviados de la catedral de Huesca, siendo rector don Miguel y testigos "Domingo de Lihue y don Pedro Malacastro". El 29 de agosto de 1405 fue nuevamente visitada su parroquia, donde se pagaron doce sueldos para las obras de la catedra1248. En el siglo XIV, poseía el título eclesiástico de rectoría249. Etnología En general, existe un recuerdo en los habitantes de la comarca de la existencia de un pueblo que como tantos otros s'amortó por causas desconocidas. En Javierrelatre, todavía recuerdan, al menos así lo guarda la tradición oral, que los habitantes de Ligüé bajaban a este pueblo a comprar el pan. Otra leyenda relacionada con el pueblo nos habla de que en las inmediaciones del poblado había un gran caxico a principios de este siglo. El dueño de los terrenos no lo cortó, por su gran tamaño, y lo vendió a otra persona para que lo cortara y aprovechara su madera. Esta echó la gran zoca al fuego y con gran sorpresa vio cómo salía un chorro de oro fundido: todo el tronco estaba hueco y en su interior había escondido un gran tesoro. 248 Antonio DURÁN GUD1OL, "Viajes por Serrablo...", art. cit., pp. 62 y 65. 249 Antonio DURÁN GUDIOL, "Geografía medieval de los obispados de Jaca y Huesca", art. cit., p. 92.

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911A

Al. L21 Por último, se conserva el recuerdo de un túnel que llevaba a una gran cueva situada debajo del pueblo y que varias personas, recientemente fallecidas, habían recorrido en su juventud (Antonio Martinez, Aquilué, 1995). Materiales Gran cantidad de cerámica medieval y varios fragmentos de terra sigillata tardorromana. Algunos fragmentos de escoria de fragua y abundantes piedras calcinadas.

4.9.5. LINASTRUÉ Etimología Antropónimo latino + sufijo prerromano de posesión -u¿. Acceso y situación Mismo acceso que a Ligüé (*) hasta el desvío de la Virgen de los Ríos. Pasaremos Aquilué y llegaremos a San Vicente. Hay que dejar el coche en el mismo pueblo. Bajaremos hacia el sur cruzando un gran campo teniendo como referencia dos grandes chopos secos y un sauce que existen en el ángulo suroeste. Desde ellos, en la misma dirección que llevamos, veremos más abajo una caseta a la que llegaremos tras cruzar un pequeño barranco y otro grupo de campos. Una vez alcanzada la construcción, más al sur se adivina una gran pared. Nos dirigiremos hacia ella y enseguida llegaremos a los pedregales. Coordenadas UTM 30T YM 092 943, alt. 750 m snm. Descripción Los espedregales —algunos muy voluminosos— se hallan divididos por un campo en el que aparece gran cantidad de cerámica. En la parte más baja, una pista ha partido varios de los montones de piedras. Grandes paredes de división de campos parecen estar construidas con piedras de los amontonamientos. Historia No hemos encontrado mención alguna del pueblo en los diversos documentos consultados. Sin embargo, en la segunda visita que realizaron los enviados de la catedral de Huesca para recaudar fondos, en el año 1405, se

196


menciona la población de Armistué, entre Aquilué y "San Vicentii vallis Diaquilue". Dada la cercanía de estos dos últimos pueblos no nos parece posible que existieran cuatro núcleos de población en una superficie de apenas 6 km2, por lo que debe de tratarse de la población de Linastrué250. En esta ocasión se recaudaron siete sueldos jaqueses251. Etnología

Los terrenos de la población, a pesar de encontrarse muy cerca de San Vicente, pertenecen a Aquilué. Esto es debido, según los habitantes de este pueblo, a que cuando desapareció el pueblo quedaron dos abuelas, que fueron a Aquilué a pedir asilo. Allí fueron recogidas, por lo que se repartió una hectárea de terreno a cada casa de Aquilué (Antonio Martínez, Aquilué, 1995). Materiales

Gran cantidad de fragmentos de cerámica medieval clara y en menor proporción cerámica gris, relativamente escasa en la comarca. 4.9.6. LORES Otros nombres Lories, Loresse (992). Etimología Antropónimo latino LORIUS.

Acceso y situación

Mismo acceso que a Obeto (*). Pasado el desvío, seguiremos hasta Javierrelatre; lo cruzaremos y continuaremos por la carretera hasta llegar a un cruce señalizado: "San Juan de la Peña 19, Jaca 25". Siguiendo esa carretera, en dirección norte, llegaremos a la población jacetana de Bernués. Entraremos en el pueblo y a la altura de la iglesia cogeremos una pista a la 250 Probablemente, el actual topónimo se refiera a una zona donde se cultivó lino. En aragonés,

linars son terrenos dedicados a la producción de lino. Se correspondería con el castellano linares. La contracción entre linars y Armistué, pudo haber dado origen al topónimo actual, Linastrué. 251 Antonio DURÁN Gima, "Viajes por Serrablo...", art. cit., p. 66. 197


izquierda que se bifurca enseguida. Tomando el ramal de la izquierda, en descenso, va a cruzar el incipiente barranco Río Moro y entre campos de cultivo primero y pinares después nos lleva a la pardina Lorés. Hay que mantenerse siempre en la pista más rodada e ignorar desvíos a derecha e izquierda que nos llevan a campos y casetas. Coordenadas UTM 30T YN 009 043, alt. 880 m snm. Pardina de Lorés. Descripción

La actual pardina Lorés se nos presenta como dos grandes casas en ruinas rodeadas de otros edificios auxiliares. Una de ellas tiene todavía en pie una bonita chimenea troncocónica. La otra conserva en su puerta un precioso crismón y las jambas de la puerta de una iglesia románica. Sin duda se trata del reaprovechamiento de parte de la portada y del tímpano de la antigua parroquial desaparecida. Historia

El 26 de marzo de 992, Sancho Garcés "Abarca" y su esposa, la castellana Urraca, ceden varias villas al monasterio de Santa Cruz de la Serós, entre las que se encontraban "Rompesakos, et Osia et Loresse"252. En 1065, se cita un trujal situado en la villa de "Loresse"253. En 1187, el pueblo de Lorés hizo solemne voto a san Indalecio254. El 16 de agosto de 1097, el rey Pedro I da al monasterio de Santa Cruz de la Serós la población de Lorés, que había pertenecido a la condesa doña Sancha255. El 20 de enero del ario 1200, Estefanía, abadesa de Santa Cruz de la Seros, cede a María de Asnamuerta y a su hijo Domingo las casas y la heredad de Lorés, excepto la iglesia, a cambio, entre otras condiciones, de que tri252 Antonio Usisro ARTETA, Cartulario de San Juan de la Peña, cit., vol. I, doc. 28, y Cartulario de Santa Cruz de la Serós, cit., doc. 1. 253

Antonio UBIETO ARIUIA, Los pueblos y los despoblados, cit., vol. II, voz "Lorés".

254

Ricardo MUR SAURA, Geografia medieval del voto a san Indalecio, cit., p. 52.

Antonio Uul-ro ARTETA, Los pueblos y los despoblados, cit., vol. II, voz "Lorés". Debe de tratarse de la confirmación de la pertenencia del pueblo a este monasterio, ya que Lorés, según el Cartulario de San Juan de la Peña (cit.), pertenecía a Santa Cruz desde el año 992. Este documento aparece también en el Cartulario de Santa Cruz de la Serós, cit., doc. 17. 255

198


butaran a Santa Cruz de la Serós "VI arrobos minors tritici et VI arrobos minors avena in mense augusti. Testigo de esta cesión fueron, entre otros, Garcia, abbati de Lores (...)et de villa de Lores, don Ennecho, fratre de illo abbati de Lores, et don Gil de Lores"256. Su iglesia, durante el siglo XIV, poseía la categoría de rectoría257. El 1 de septiembre de 1405, su parroquia fue visitada por recaudadores de Huesca, encontrándose el rector viviendo en Jaca258. Por último, recordaremos que Mur259 menciona la existencia de "un conocido monasterio medieval" sin entrar en detalles ni citar fuentes. Materiales

Merece la pena detenerse en la descripción del crismón, que se encuentra aprovechado como cabecero de puerta en una de las casas, por tratarse de un ejemplar poco común. Se trata de un crismón de ocho radios. En la mitad superior se concentran las letras latinas P y S y la griega alfa (falta la omega). Todas se encuentran dispuestas de una manera totalmente atípica. En el centro y quizá como recuerdo del primitivo simbolismo del crismón podemos ver la representación de un Sol (véase la nota 109). Probablemente tras la ruina de la iglesia del pueblo, de la que no queda el mínimo vestigio, el tímpano y las jambas de la entrada fueron reaprovechadas para construir la puerta en la que actualmente los podemos contemplar260. En la pista de acceso aparecieron algunos fragmentos de cerámica medieval con desgrasantes cerámicos.

256 Antonio Unisro ARTETA, Cartulario de Santa Cruz de la Serós, cit., doc. 56. 257 Antonio DURÁN GUDIOL, "Geografia medieval de los obispados de Jaca y Huesca", art. cit., p. 92. 258 Antonio DURÁN GUDIOL, "Viajes por Serrablo...", art. cit., p. 66. 259 Ricardo MUR SAURA, En torno a la Virgen de la Cueva, Jaca, Hermandad de la Virgen de la Cueva - DGA, 1992. 260 Desde aquí hacemos un llamamiento a las personas que pudieran tener competencias en el tema para que tanto el tímpano como las jambas fueran trasladados a un lugar más seguro. El continuo expolio al que se ven sometidos este tipo de materiales nos hace pensar que no tardará mucho tiempo en desaparecer. La rareza de la pieza y su fácil traslado bien merecen el esfuerzo.

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Crismón de Lorés. Obsérvese la curiosa disposición de las letras. Dibujo de Merche Pérez

4.9.7. MEDIANETA Otros nombres Meianeta (989), Medianetu (1020-1035), Medianeto (1090), Medianellos. Etimología

Antropónimo latino MEDIUS + sufijo diminutivo aragonés -eta o bien de la voz medieval mediana + diminutivo: 'pueblo perteneciente a dos dueños'. Acceso y situación Carretera N-330. Desvío señalizado a Javierrelatre. Pasado el pueblo se sigue en dirección a La Peña y Riglos. Tras pocos kilómetros encontramos una pronunciada bajada que nos lleva a cruzar el barranco Río Moro. Metros más adelante, a la derecha y tras atravesar un pequeño campo situado al lado de la carretera, encontramos las ruinas. Coordenadas UTM 30T XN 998 007, alt. 740 m snm. Descripción Rodeadas de campos de labor, las ruinas de Medianeta son unas de las mejores conservadas de la comarca, junto con las de Aspirilla y Ligüé. Los 200


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111

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amontonamientos de piedras de las casas todavía conservan lienzos de paredes y su iglesia, situada en un pequeño promontorio al norte de las edificaciones, aún mantiene parte de su ábside y es fácilmente reconocible su planta, al igual que la necrópolis adosada al norte y noroeste. No sería difícil reconstruir de forma aproximada la estructura del pueblo. Historia En el año 989, Sancho Garcés II dona varios lugares a San Juan de la Peña, entre los que se encontraba "Sancti Petri de Meianeta"261. Entre los años 1020 a 1035, un tal "Domno Daco de Medianetu" actuó como testigo en la cesión de la villa de Bernués a San Juan de la Peña por parte de una mujer llamada Endregoto262. En 1187, fue uno de los 238 pueblos que realizaron voto a san Indalecio263. Su iglesia, en el siglo xiv, ostentaba el título eclesiástico de rectoría264. El 24 de junio de 1338 su parroquia fue visitada para recaudar fondos destinados a la catedral de Huesca, siendo "Present el rector. Testes ut supra" (presente el rector, testigos los de arriba, refiriéndose a los que habían sido testigos en Javierrelatre). Nuevamente, el 28 de agosto de 1405 su parroquia fue visitada por representantes de la seo oscense, que recaudaron cinco sueldos265. Etnología En general, es conocida por todos los habitantes de Javierrelatre la existencia de un pueblo que debió de desaparecer "por alguna peste". Un contrapeso de prensa situado cerca del despoblado era usado, según los habitantes de Javierrelatre, por "os moros" para realizar sacrificios humanos. En ella, ataban a los cristianos prisioneros por las muñecas en las muescas transversales y, tras degollarlos, la sangre era recogida en el orificio central (Marcial Lasaosa, Javierrelatre, 1996). 261

Antonio Usisro ARTETA, Cartulario de San Juan de la Peña, cit., vol. I, doc. 26.

262

Ibídem, vol. I, doc. 64.

263 264

Ricardo MUR SAURA, Geografia medieval del voto a san Indalecio, cit., p. 52. Antonio DURÁN GUDIOL, "Geografia medieval de los obispados de Jaca y Huesca", art. cit., p. 94.

265

Antonio DURÁN GUDIOL, "Viajes por Serrablo...", art. cit., pp. 62 y 65. 201


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221,

Otro habitante de Javierrelatre nos daba más detalles de la forma de matar a los prisioneros por parte de "os moros". Según él, en las escotaduras verticales colocaban dos maderos que servían para poner un travesaño horizontal. En este travesaño eran atados los prisioneros cabeza abajo y en esta posición eran degollados para recoger su sangre en el agujero central (Jesús Pérez Aragüés, Javierrelatre, 2000). Materiales

Grandes cantidades de cerámica medieval y varios fragmentos de terra sigillata. Algún fragmento informe de hierro y abundantes escorias de fragua. En la iglesia todavía son reconocibles el ábside, algún fragmento de columna y la basa de una de ellas266. En los alrededores debe de existir un contrapeso de prensa similar a los encontrados en otros despoblados y que no hemos sabido localizar.

Iglesia de Medianeta en la actualidad 266 Durante los últimos años la iglesia de Medianeta ha sufrido un intenso expolio. Los habitantes de Javierrelatre recuerdan que hace una década se veía todo el muro sur, con puerta incluida, y el ábside mucho más completo de lo que está en la actualidad. Mas información sobre aspectos técnicos de la construcción la encontramos en los artículos de Javier REY, "El despoblado medieval de Medianeta", lzarbe, 9, y de Ricardo MUR, "Medianeta, un despoblado de Sodoruel", Jacetania, 182, y Serrablo, 110.

202


5

O NASTERI OS

A geografía monástica de Serrablo durante la Edad Media es uno de los aspectos más apasionantes de la historia de la comarca. Escondidos en fondos de barrancos, pacos o puntas de montes, jugaron un papel importantísimo en el nacimiento y consolidación del incipiente reino aragonés. Desde ellos, auténticas avanzadillas repobladoras, se cristianizaban territorios cuyos habitantes, seguramente, tendrían un fuerte componente pagano en sus cultos religiosos; se administraban las tierras, propiciando la implantación de diversos cultivos; se administraban las rentas de las poblaciones y servían de puntos desde los que se irradiaba a las poblaciones cercanas la cultura y el arte. Estos monasterios, fundados esencialmente entre los siglos ix y x, funcionaron durante un tiempo de forma independiente, incrementando sus posesiones de forma espectacular mediante donaciones, permutas o compras de tierras y ganados en los lugares cercanos. Al concluir la misión para la que fueron construidos, desaparecen como entes religiosos autónomos, pasando a ser en su mayor parte prioratos dependientes de monasterios más grandes y más alejados (San Juan de la Peña y Montearagón principalmente), luego decanías rurales; más tarde han llegado hasta nosotros convertidos en ermitas o amontonamientos de piedras en manos de particulares tras las desamortizaciones decimonónicas. 203


Durante la realización de este trabajo hemos tenido la suerte de que se encontrara y se excavara, en las cercanías de Gavín, la iglesia del monasterio de San Pelay, en un estado de conservación extraordinario. Seguramente esta excavación, realizada por miembros de Amigos de Serrablo y luego por técnicos de la Diputación General de Aragón, arrojará luz sobre la estructura arquitectónica de los cenobios serrableses y, con suerte, de los modos de vida de estos primeros pobladores cristianos de la comarca. Por otro lado, este descubrimiento echa por tierra las teorías acerca de que los primitivos monasterios serían un conjunto de chozas donde vivían los monjes y rendían culto en una iglesia que sería una construcción algo mayor. Lo que aparece en San Pelay es un edificio perfectamente estudiado y realizado por alguien que, de confirmarse su datación, sería un "adelantado" a su tiempo en cuestiones arquitectónicas. Así pues, tras un minucioso trabajo de campo, de archivos y de bibliotecas, son quince267 a falta de alguna sorpresa, los monasterios que rigieron la vida religiosa y administrativa de Serrablo durante la Alta y Baja Edad Media. A estos habría que añadir el monasterio de San Úrbez de Nocito, cuya iglesia se ha conservado, con numerosas reformas, hasta nuestros días; el de San Pedro de Rava268 que, aunque enclavado en la vecina Sobrarbe, tuvo una 267 No debe extrañarnos el número de monasterios que se concentraban en un espacio relativamente pequeño. Tratemos de imaginar cómo sería la comarca mil arios atrás. Inmensos bosques cubrirían todo el territorio. Las aldeas estarían situadas o bien en claros de estos bosques, que se roturarían para cultivar, o bien en sitios elevados, donde eran fácilmente defendibles. La única vía de penetración medianamente apta sería el cauce del Gállego y la depresión media, por donde iban las viejas vías romanas que desde Huesca se dirigían a los baños de Panticosa y a la Galia por el Portalet (según todos los indicios vías secundarias, sin la importancia de la que conducía a territorio jacetano desde Caesaraugusta, siguiendo el curso del allego al principio, para luego cruzar la sierra de La Peña y bifurcarse al sur de Jaca, accediendo a la Galia por el puerto del Palo o por el del Somport). Con este estado del terreno la comunicación entre valles sería mínima, por lo que los monasterios se encargaban de cristianizar y administrar los diferentes valles naturales, separados entre sí por accidentes geográficos. Para más información, consúltese el artículo de Ricardo DEL ARCO "Fundaciones monásticas en el Pirineo aragonés", Príncipe de Viana, 48-49 (1952), pp. 263-338. 268 Llamado también San Pedro de Castillón, el monasterio estaba situado a orillas del río Ara, debajo del pueblo de Ayerbe de Broto (coordenadas UTM 30T YN 351 140, alt. 800 m snm). Se puede acceder al mismo desde Oto o desde Fiscal. Más información sobre su acceso y descripción nos la da José María DE FERRER en su artículo "En torno al monasterio de Raya", Serrablo, 95 (1995), p. 15. Pascual MADOZ (Diccionario geográfico-estadístico-histórico..., 1845-1850, ed. facs., Zaragoza, PRAMES, 1997, tomo "Huesca", p. 85, voz "Ayerve de Broto") nos cuenta que junto al camino que unía Zaragoza

204


notable influencia en la zona oriental de Serrablo, y los problemáticos y supuestos cenobios de San Ginés de Aquilué y San Chil de Biescas269.

5.1. SAN JUAN DE ARGUISAL270 Otros nombres Sancti lohannis de Argissal (1093), Sancto Iohanne de Agrissal (1202). Etimología Hagiotopónimo. Véase el apartado 4.2.3. Arguisal, de la raíz prerromana ARG brillante, plateado, grisáceo'. Acceso y situación Lo desconocemos. Los habitantes de Arguisal y Escuer no recuerdan la existencia de un monasterio en las cercanías de su pueblo y no se conserva ningún topónimo que recuerde a san Juan. Los únicos hagiotopónimos con Jaca a la altura de Ayerbe de Broto "se ven aún en estado de firmeza las paredes del que fue convento de templarios [1, bajo la advocación de San Pedro de Raba", y que "hasta hace cinco años [es decir, 18401 conservaba intactas las paredes de la iglesia, pero en aquella época un vecino de este lugar, seducido por un francés que se llamaba adivino, a quien fue a consultar, habiéndole anunciado que en aquel parage había dinero escondido, demolió una grande parte, sin que nadie opusiera el menor obstáculo". 269 Una única mención documental hemos encontrado del monasterio de San Ginés (Ricardo DEL ARCO, "Fundaciones monásticas en el Pirineo aragonés", art. cit., p. 306). En este artículo se menciona que en 1079 un moro llamado Abdela, por amor de Cristo, entregó el castillo de Pueyo, que él mismo defendía, al rey Ramiro I, quien cambió su nombre por el de Sancho y lo favoreció mucho. Después de muerto el monarca, Sancho cayó enfermo. Abandonado por sus amigos, fueron sus primos hermanos Galindo y Juan quienes lo atendieron en su monasterio de San Ginés de Aquilué y lo enviaron a Castilla. Por esto, los hace herederos de sus posesiones en El Pueyo, que le dio Ramiro I, especificando que serían suyas cuando las recobrasen los cristianos (se supone que el castillo habría vuelto a caer en manos musulmanas). Mencionaremos, en relación con este monasterio, que realizando recientemente una recogida de toponimia en el valle del Rematriz sus habitantes nos hablaron de la existencia de los restos de un antiguo "convento" en la partida llamada Faxafiguera, en la vertiente norte de la sierra de Presín. (sin localizar ni confirmar). Por último, del supuesto monasterio de San Chil de Biescas lo único que tenemos es la tradición oral conservada en Biescas según la cual existió un monasterio del que todavía quedan restos al norte de la población. Hasta ahora no hemos encontrado ningún documento que lo mencione. 270 Aunque numerosos autores aseguran que San Juan era un monasterio situado en Arguisal, después de consultar sus trabajos y otros documentos tenemos serias dudas al respecto. En ninguno de ellos se habla de monasterio, abadía o priorato, simplemente se menciona "la iglesia de San Juan de Arguisal". 205


ffi .221 que hemos encontrado son el tozalón de San Martín, al norte de la población, y los campos llamados de Santa María, San Julián y San Miguel, este último al lado de la iglesia del pueblo. La única pista que podríamos seguir es el hecho de que se recuerde que casa Piquero de Arguisal, en un principio, no estuvo dentro del casco urbano sino en medio del monte, al lado de un campo llamado San Cobat, donde aparecían sepulturas de losa (coordenadas UTM 30T YN 181 175). En la actualidad no quedan más que algunas casetas que no nos permiten asegurar que en ese punto haya habido construcciones de más empaque. Historia Según un documento del Cartulario de Fanlo271 , el rey Sancho Ramírez y su hijo Pedro ceden al monasterio de Montearagón el de San Genaro (*) y la iglesia de San Juan de Arguisal, "con tierras, viñas, huertos, molinos, selvas, pastos y todos sus apéndices presentes y futuros" (doc. 88). En otro documento, esta vez perteneciente al archivo de la catedral oscense, fechado en marzo de 1202 y referente a la división de los bienes de la catedral de Jaca en mensa episcopal y mensa capitular, se menciona una viña y un campo situados en "Sancto lohanne de Agrissal"272.

5.2. SANTA MARÍA DE ARRASUL Etimología Hagiotopónimo. Santa María fue la esposa de José y madre de Jesucristo. La Virgen María es uno de los santos más venerados en todo el Pirineo. Arrasul, de la raíz euskara ARRE 'piedra' o bien del latín RASA 'llano alto y despejado de un monte'. 271 Ángel CANELLAS, Colección diplomática de San Andrés de Fanlo (958-1270), Zaragoza, IFC, 1964. 272 Antonio DURAN GUDIOL, Colección diplomática de la catedral de Huesca, Zaragoza, Escuela de Estudios Medievales - Instituto de Estudios Pirenaicos ("Fuentes para la Historia del Pirineo", V y VI), 1965, doc. 595, p. 568. 206


Ar5

Acceso y situación El mismo acceso que se describe para Ataguás (*). Diez metros después de la gran curva cerrada a la izquierda se adivinan, a la derecha, las ruinas del monasterio, rodeadas de fresnos y arces. Coordenadas UTM 30T YN 138 192, alt. 1110 m snm. Descripción Los restos de lo que debió de ser la iglesia de Santa María de Arrasul se encuentran parcialmente enterrados, pero en un estado de conservación muy aceptable. Se adivina perfectamente la planta, rodeada de escombros, en cuya pared norte se construyó una pequeña caseta. Se trata de una pequeña iglesia de planta trapezoidal, con unas dimensiones interiores aproximadas de 7 x 4,70 m al este y 5,20 al oeste. El ábside, diferenciado con respecto a la nave, presenta orientación canónica y dimensiones interiores de 3,10 x 1,80 m. Está construida mezclando grandes sillares con sillarejo aparejado a soga y unido con cal hidráulica. El acceso a la nave se realizaba por el lado de poniente. Al este de la iglesia se pueden ver varios amontonamientos de piedras muy voluminosos.

Santa María de Arrasul, estado actual 207


Historia En 1105, en presencia del abad Sancho de San Juan de la Peña, del prior Jimeno y de los monjes del cenobio pinatense, Lupa, hija del "senior Semeno Saniones de Sabinanego", donó a esta abadía el "monasterium quod vocateur Sancta Maria de Arrasul", en el cual residiría ella bajo la obediencia del abad de San Juan. Como ocurre con Ballarán (*), existe otra versión según la cual, en 1116 ó 1119, el monasterio de Arrasul fue donado a San Juan de la Peña por los esposos Fortuño y Urraca, "en sufragio de sus almas y de las de sus padres (o parientes) que vivieron y construyeron el lugar", con la condición de compartir con el abad pinatense, durante la vida de los donantes, el dominio del monasterio. Ana Isabel Lapeña considera que la primera donación no se hizo efectiva y, a la muerte de doña Lupa, el matrimonio arriba mencionado reconoció la propiedad del cenobio pinatense sobre Arrasul y todas sus dependencias273. El 11 de julio de 1391, el villar e iglesia de Santa María de Arrasul figuraba integrado en el priorato de Cercito (*), dependiendo a su vez de San Juan de la Peña274. El monasterio aparece también como propiedad de San Juan de la Peña en siglos anteriores al xvii, según Briz275.

Etnología. En general existe constancia entre los vecinos de todo el valle de Acumuer de la existencia de una pardina y una ermita dedicada a Santa María. Al labrar las tierras que rodean a la iglesia aparecían sepulturas y restos humanos. Otras versiones aseguran que los vestigios que quedan del antiguo monasterio fueron una "torre d'os moros". No nos resistimos a transcribir íntegra una conversación mantenida con el último de los habitantes de Acumuer y que resume en buena medida Ana Isabel LAPEÑA PAÚL, El monasterio de San Juan de la Peña en la Edad Media (desde sus orí1410) , Zaragoza, CAI, 1989, p. 327. hsta genes 273

274

Ibídem, p. 326,

275

Ibídem, p. 142.

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la mentalidad de los montañeses en torno a estos viejos cenobios. En ella nos contaba que Allí n'Arrasul hubo una ermita d'os moros. Os moros, ya lo sabrás tú, ¿verdá?, estubieron aquí ochocientos años y feban ermitas porque, no sé qué raza de moros eran, pero hacían ermitas, porque eran cristianos. Además, enterraban os muertos al redol d'as ermitas en sepolturas de losa, como as que salieron aquí n'Acumuer (...) Pues allí n'Arrasul, aprovechando as paredes d'a ermita, hicimos os de Casa un casetón porque teníamos un campo allí. ¡No fallarán Luis paredes, no!, pues no las feban poco bien... Si vas, ya lo verás. Todo piedra picada, pero bien hecha. Aún m'acuerdo que mi difunto padre decía que allí teneba que haber bel tesoro, pero, ¡bien!, no saquemos nunca cosa, solo güesarros cada vez que labrabamos... (Pedro Bordetas, Acumuer, 1993).

Otros habitantes de Acumuer aseguran que, en el solar donde se encuentran los restos del monasterio, existió simplemente una ermita dedicada a la Virgen y que la población más cercana a esta estaba en una zona de monte que ellos denominaban A Torraza, donde había grandes amontonamientos de piedras (Ricardo Piedrafita, Acumuer, 1999). Por último diremos que actualmente la pardina es conocida por los habitantes del valle como Santa María Periqué. Materiales No hemos encontrado rastro alguno de bienes muebles. La pista tiene un talud de casi 3 m a la altura del monasterio, en el que no aparece ni el más mínimo fragmento de cerámica. Hasta hace varias décadas se conservaba en una casa particular de Acumuer lo que debió de ser una talla románica procedente del monasterio. Según los informantes —aunque los datos son confusos— se trataba de una Virgen sentada con el Niño en brazos (típica del románico) y, lo que es más curioso, era una Virgen negra276 Los propietarios la vendieron por 50.000 pesetas a un anticuario. De Acumuer se cree que fue a parar a Fiscal y de allí a Francia, donde se le pierde la pista. 276 Las vírgenes negras están íntimamente relacionadas con la cristianización de cultos anteriores. En concreto, los antropólogos creen que estas tallas trataban de representar el culto a la Madre Tierra y a la fertilidad. En numerosas poblaciones de toda la península se repiten las imágenes que representan vírgenes negras y que la tradición oral asegura que se aparecían a pastores dentro de árboles o cuevas. Por otra parte, algunos restauradores de arte aseguran que nunca han existido vírgenes negras en origen, aunque el color oscuro de su cara y sus manos es debido a la oxidación de las numerosas capas de barniz que se les han ido aplicando a lo largo de los siglos.

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Reconstrucción hipotética de la iglesia de Auctsul. Dibujo de José María Estables

5.3. SAN CRISTÓBAL DE AURÍN Etimología

Hagiotopónimo. Cristóbal era de estatura gigantesca y pagano. Buscó, para servirle, al señor más poderoso de la Tierra. Primero fue un rey, luego el diablo y finalmente Cristo. Se le impuso como penitencia ayudar a cruzar a los viajeros por un río muy caudaloso, por eso se le representa atravesando un río con un niño a cuestas. Sufrió tormento y murió decapitado. Aurin, del antropónimo latino AURINUS o del latín AURUM 'oro'277. 277 Desde luego, no podemos esperar que el Aurin sea un río aurífero. Geológicamente es imposible, ya que su curso solo atraviesa materiales sedimentarios. Si el origen del topónimo fuera AURUM, habría que identificar su raíz con algún hecho diferente al hallazgo de oro como mineral en sus proximidades.

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Acceso y situación

Carretera que de Sabiñánigo lleva a Larrés, bien por el pueblo de Cartirana o por la variante de la N-330. Metros antes de llegar al pueblo, sale una pista a la derecha que se dirige al río Aurín y que se bifurca a los pocos metros hacia el pueblo por debajo del cementerio. Déjese el vehículo a la altura de un cartel de señalización de senderos y súbase una ladera que tenemos a nuestra derecha (dirección sur). El campo que encontramos en el alto es el de San Cristóbal. Coordenadas UTM 30T YN 152 153, alt. 916 m snm. Historia

En 1179 y 1245 el monasterio de San Cristóbal de Aurín figura como propiedad de San Juan de la Peña, según Ana I. Lapeña. Esta misma autora lo cita como iglesia y monasterio pertenecientes a San Juan de la Peña, siguiendo las indicaciones de Briz278. El monasterio de San Cristóforo de Aurín figura como un monasterio y villa perteneciente al cenobio pinatense, según los documentos de confirmación de bienes del rey Sancho Ramírez279. Una última noticia documental nos la da el padre Martón, que escribe: "huyo en nuestros Montes Pyrineos, guando a España dominaron los Moros muchos Monasterios de Monges y Monjas. (...) ya aora todos derruidos, apenas de algunos subsisten las Iglesias, echas Tugurios, ó Heremitorios Templos. Reparo que no pocos estavan a corta distancia del Santuario de Santa Elena, y todos dentro la Diocesi de Jaca (...) Eran los mas proximos: el de San Pelayo de Gabin (*), San Martín de Cercito (*), oy Priorato de San Juan de la Peña; Santa María de Arasal; Nuestra Señora de Iguacel; San Urbez de Gallego (*); junto a Senegue el del Lugar de Sorripas; S. Christoval de Aurin, y San Salvador de Serué (*)"280. 278

Ana Isabel LAPEÑA PAÚL, El monasterio de San Juan de la Peña en la Edad Media (desde sus orí-

genes hasta 1410), cit., p. 141. 279 Ibídem, p. 143.

280 León B. BENITO MARTÓN, Sumaria investigación de las plausibles antigüedades del célebre Santuario de Santa Elena Emperatriz, y su Fuente Gloriosa, en Aragón, y sus montes Pyrineos, ed. facs., Zaragoza, Ateneo de Zaragoza - Heraldo de Aragón, 1983, p. 32.

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ik

Etnología Los vecinos de Larrés no recuerdan la existencia de un monasterio tan cercano a su pueblo pero circulaba la leyenda entre la población de que en este campo había un gran tesoro enterrado y fueron varios los vecinos que en este siglo intentaron encontrarlo sin éxito. Para ellos, en el campo de San Cristóbal existió "un cementerio d'os moros", porque apareció gran cantidad de sepulturas de losa al labrar el campo. Muchas de estas fueron utilizadas hace pocos años para empedrar las calles de Larrés. Cuentan una historia macabro jocosa según la cual el dueño del campo, cuando lo labraba y la reja del arado tropezaba con una losa de cubierta de una sepultura, oía una voz que preguntaba "¿Quién llama a mi casa?" (Graciano Aguada, Larrés, 1998). Materiales

Cerámica de diversas épocas, alguna típicamente medieval. Algún fragmento de granito, escorias de fragua y abundantes restos humanos. Obras recientes (noviembre de 1999) han sacado a la luz una necrópolis de lajas. Varias tumbas se encuentran destruidas, mientras que las situadas a mayor profundidad han aparecido intactas. 5.4. SANTA MARÍA DE BALLARÁN Otros nombres

Baliaran, Ballerani. Etimología

Hagiotopónimo. Véase el apartado 5.2. Bailarán, del latín VALLEM 'valle' y del vasco ARAN 'valle' ('valle valle'). Acceso y situación

Carretera que de Sabiriánigo lleva a Yebra de Basa internándose en la Bal de Basa. Pasado este pueblo y los desvíos a Sobás y San Julián, aparece a nuestra izquierda el desvío a Fanlillo y el bar El Pirata. Déjese el coche en este punto. A nuestra derecha parte una pista que, después de cruzar el río 212


Basa, pasa por debajo de una tubería y sube (al principio muy fuerte) hasta ganar unos campos. Sígase por la pista sin desvíos, primero en dirección este y luego en dirección sur hasta que se interna en el bosque por la orilla izquierda orográfica del barranco de Ballarán. Algo más adelante, la pista gira a la derecha junto a un afloramiento rocoso y algunos metros después aparece un claro en el bosque. A nuestra derecha y completamente engullidas por la vegetación se encuentran las ruinas de la ermita de la Virgen de Bailarán. Coordenadas UTM 30T YN 255 047, alt. 1040 m snm. Ermita de la Virgen de Bailarán. Descripción

Lo que ha llegado hasta nosotros del monasterio de Ballarán son las ruinas de una pequeña ermita datada en el siglo XVII. Consta de planta cuadrada con ábside acusado que originalmente estuvo cubierto con bóveda de cañón de piedra tosca. Conserva, como es común a los templos construidos en este siglo, la orientación este. En el paramento sur presenta la puerta de acceso y una pequeña ventana abocinada.

Planta de la iglesia de Bailarán. Dibujo de Julio Gavín 213


Rafael Leante nos da en 1889281 unas medidas del templo de 10 m x 4 m. El altar tenía un retablo con una imagen de la Virgen pintada sobre tabla, en un cuadro de 1,60 m por 1,20 m en el que se representa a María rodeada por los apóstoles. Existía también una talla de la Virgen con el Niño en su brazo izquierdo de 80 cm de alta. El edificio fue destruido en la pasada guerra civil al ser aserrados los maderos del tejado por milicianos para usarlos como leña. Historia282 Existen dos versiones de una misma historia estudiada por el insigne don Antonio Durán Gudiol. Ambas están recogidas en dos documentos fechados en 1036. Según la primera de ellas, el rey Sancho Garcés concedió la iglesia de Bailarán y la vecina villa de San Julián a Ato Garcés y a su esposa, Blasquita, y estos, junto con su hijo Galindo Atón y sus nietos, las donaron a San Juan de la Peña. Aunque en el documento se emplea el término "iglesia", Durán Gudiol cree que se trataría de un monasterio porque menciona el documento que los vecinos de Orús y San Julián tenían derecho a pastos en la zona pero les estaba prohibido cortar árboles si no era en nombre del "prior de Bailarán". La segunda versión asegura que Ato Garcés y su esposa, Blasquita, construyeron Santa María de Ballarán. Al morir el esposo y ver la propagación de la regla benedictina por estas montañas, decidió "dejar todo y seguir a Cristo", pidiendo al abad Blasco de San Juan que poblara de monjes Santa María, pero este, "temeroso de la reacción de su familia, no la atendió hasta pasado mucho tiempo, rendido por las repetidas súplicas de Blasquita. Y pobló de monjes Santa María. Momento en que ella y sus cinco nietos dieron Ballarán al monasterio de San Juan". El abad Blasco puso como condición el que se redactara un documento consintiendo tal donación por parte de los familiares de Blasquita, ella misma y de sus nietos, entre los que figura uno Rafael LEANTE, Culto de María en la diócesis de Jaca, Lérida, 1889, p. 344. Del arte 282 Antonio DunÁr GUDIOL, "El priorato serrablés del monasterio de San Juan de la Peña", 80. y 78-79 pp. 1996, Serrablo, de Amigos Sabiñánigo, y la historia medievales en Serrablo, 281

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L2i con el título de abad (probablemente del mismo Ballarán). Entre las posesiones que se cedían se encontraban todas las del monasterio, entregadas tiempo atrás por los difuntos que en él estaban enterrados. En estos dos documentos se afirma que los límites de Bailarán son "(...) de Castellione quomodo vadit sierra sierra usque ad Sarratolito, sicut agua vertit in intro, et de Sarratolito usque a la penna de Capud de la Trucha, et de Capud de la trucha usque a la Moliella, et de la Moliella usque a collata de Portiello, et de collata de Portiello quomodo exit a la Cuta, et de la Cuta quomodo exiit ad Sanctum Pelagium, et de Sanctum Pelagium quomodo descendit ad illum gradum qui decitur Ballaran"283. En una carpeta conservada en el Archivo Histórico Nacional se hallan unos documentos sin data, aunque considerados del siglo XII, en los que se confirman los límites de Ballarán por los nietos de Blasquita: los hijos de Galindo Atón, Ato Galíndez y Galindo Galíndez, y los de su otro hijo —Lope Atón—, II-ligo López y Fortuño López. En 1165, según el cartulario del cenobio pinatense, se consagró la iglesia de Santa María de Bailarán. ¿Se construyó otra iglesia reemplazando a la anterior? Con motivo de esta consagración, Albira de Azlor dona a San Juan una viña entre Lorbés y San Fructuso (?) y sus hijos Miguel de Ersún y Sancho de Ersún concedían a Bailarán una casa en Ersún (¿Isún?) y la casa del herrero de Billobas. El 16 de mayo de 1215, Miguel de Ersún, nieto de Miguel de Ersún y de Taresa, confirma la donación hecha por su padre. 283 Antonio UniKro ARTETA, Cartulario de San Juan de la Peña, Valencia, Anúbar, 1962-1963, vol. II, doc. 68: "(...) de forma que de Castillón [cerro testigo que se encuentra en las cercanías de San Julián de Basa; véase el apartado 4.6.3, dedicado a Bentayuelo] va por el vértice de la sierra hasta Sarratolito [probablemente corresponda al actual topónimo Punta ralla Bergua], tal como el agua vierte hacia el interior, y de Sarratolito hasta la peña de Cabeza de la Trucha [actualmente se le llama A Truca) y de Cabeza de la Trucha hasta la Moliniella y de la Moliniella hasta la collada de Portiello [topónimo que se conserva con la misma denominación, tradicional paso desde la Bal de Basa a La Guarguera] y de la collada de Portiello, tal como sale a la Cuta, y de la Cuta a San Pelayo [¿podría tratarse de la actual cota llamada Propelera?], y de San Pelayo desciende a ese paso que se llama Ballarán". Es decir, los términos del monasterio de Bailarán se ceñían al pequeño valle lateral afluente del Basa donde se encuentran las ruinas de la actual ermita.

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El priorato de Bailarán era propiedad de San Juan de la Peña según los estatutos del abad Fernando de Rada en 1210284. En 1245 el monasterio de Bailarán seguía siendo propiedad de San Juan de la Peña por acuerdo con el obispo de Huesca Vidal de Canellas285. El 26 de marzo de 1391 la iglesia de Santa María de Bailarán figura como propiedad del comunalero de San Juan de la Peña, quien la cede a Rodrigo de San Clemente junto con medio palacio y media iglesia de San Julián, por lo que debía pagar anualmente dos cahíces de trigo286. Briz, a su vez, lo cita como monasterio propiedad de San Juan en siglos anteriores a su abadiado287. Asso288 lo menciona como uno de los despoblados situados en el distrito de Jaca y Madoz289, por su parte, nos dice que se trata de una pardina con ermita dedicada a Nuestra Señora y situada dentro de la jurisdicción del lugar de San Julián de Basa. Etnología

A la ermita de Nuestra Señora de Bailarán acudían los vecinos de San Julián y una casa (casa Arilla) de Yebra el día 15 de agosto. Probablemente estos vecinos fueron los que en el siglo pasado, tras las desamortizaciones, compraran los terrenos del viejo priorato al monasterio de San Juan de la Peña (Antonio Fontán, San Julián de Basa, 1997).

Una sugestiva teoría lanzada por el sacerdote escolapio Ricardo Mur en su libro dedicado a santa Orosia sugiere que el monasterio de Bailarán, junto con la ermita de San Benito Erata, San Salvador de Leyre, San Juan de la Peña y San Benito de Orante (todos ellos encomiendas benedictinas o ermitas dedicadas a san Benito), formaría parte de una estrategia de cristianización de estas tierras por parte de los monjes benedictinos encargados de cris284 Ana Isabel LAPEÑA PAÚL, El monasterio de San Juan de la Peña en la Edad Media (desde sus orígenes hasta 1410), cit., p. 267. 285 Ibídem, p. 141.

286 Ibídem, p. 411. 287 Ibidem, p. 141. 288 Ignacio DE Asso, Historia de la economía política de Aragón, Zaragoza, 1798. Reed. facs., Zaragoza, Guara, 1983, p. 182. 289 Pascual MADOZ, Diccionario geográfico-estadístico-histórico..., 1845-1850, cit., voz "Bailarán".

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tianizar estas tierras a partir de la reforma monástica emprendida en 1023 por Sancho III el Mayor. Así, si se unen los dos orientales y los dos occidentales en forma de "X" la ermita de Orante aparece en la intersección de los palos. No solo eso: el día del solsticio de invierno el sol sale por Ballarán y se esconde por San Juan y el día del solsticio de verano el sol sale por San Benito de Erata y se pone por San Salvador. Parece, pues, que la ermita de Orante es la cristianización de un observatorio astronómico-solar probablemente de origen celta y el resto de los santuarios son cristianizaciones de puntos ya sagrados con anterioridad290. Rafael Leante291 nos cuenta que el cuerpo de san Indalecio reposó por tres días en Ballarán cuando era trasladado desde Almería a San Juan de la

El "fenómeno" de Orante, según Ricardo Mur

290 Ricardo MUR SAURA,

"Con o palo y o ropón". Cuatro estampas inéditas sobre el culto a santa

Orosia, Jaca, 1995, p. 83. 291 Rafael LEANTE,

Culto de María en la diócesis de Jaca, cit., p. 344. 217


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Peña. Desde allí, los religiosos que lo portaban dieron aviso de su llegada al abad Sancho y al rey Sancho Ramírez. Existe también la leyenda de que nada menos que el Santo Grial recaló en Bailarán cuando era subido, por el obispo Gadisclo, desde la ciudad de Huesca hasta San Juan de la Peña para ponerlo a salvo de la amenaza musulmana. Materiales En el terreno removido al hacer la pista han aparecido varios fragmentos de cerámica medieval con desgrasantes cerámicos. Hasta la década de los 40, en que una tormenta la hizo desaparecer, se conservaba al lado del barranco una piedra de molino.

5.5. SAN ÚRBEZ DE BASARÁN

Etimología Hagiotopónimo. San Úrbez fue un santo de origen galo que, tras servir de pastor en diversos lugares de Ballibió y La Guarguera, murió en el año 802 donde, con posterioridad, se levantaría el monasterio que lleva su nombre, cercano a Nocito. Su cuerpo permaneció incorrupto y fue motivo de veneraciones hasta que en 1936 sus restos fueron quemados por milicianos republicanos292. Basarán, del vascuence BASO `bosque' y ARAN `valle' (Valle boscoso'). Acceso y situación El mismo acceso que a Niablas (*) hasta el cruce de pistas conocido como A Cruz de Basarán. Hay que bajar al pueblo y cruzarlo longitudinalmente hasta las eras finales. A nuestra izquierda veremos dos eras con sus 292 Entre los numerosos milagros que se le atribuyen a este santo destaca uno por el cual amansó y expulsó una feroz osa que tenía aterrorizados a los habitantes de la sierra de Guara. O, dicho de otra manera, san Úrbez, representante del cristianismo emergente, expulsa al animal mitológico por excelencia, al representante del inframundo, y los cultos anteriores al cristianismo. Otros investigadores, por su parte, atribuyen el nombre del santo a la voz de origen vascón UR 'agua' y BELTZ 'negra'.

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tua respectivas bordas y un gran chopo aislado (el único de ese tamaño en el pueblo). Debemos dirigirnos hacia él (dirección noroeste) e intentar encontrar el camino que unía Basarán con Otal. Los primeros metros están cogidos por la vegetación, pero después se convierte en un precioso y bien marcado sendero que cruza el hayedo situado al norte de la población. El camino, en descenso, nos llevará a salvar un barranco donde hay un edificio en ruinas. Es la fuente de San Úrbez. Pocos metros más adelante, aparece un desvío. El de nuestra derecha nos llevaría a Otal tras atravesar la pardina de Niablas (*) y el de la izquierda nos deja en los campos de San Úrbez, donde desaparece definitivamente. Búsquese en el centro de los campos un gran espedregal. Allí, presumiblemente, se encontraba el monasterio293. Coordenadas UTM 30T YN 291 147, alt. 1340 m snm. Descripción En medio de pequeños campos atenazados, encontramos un gigantesco pedregal siguiendo la curva de nivel y con una orientación este-oeste. Aunque sorprende el tamaño, no hallamos restos constructivos que nos

Campos de Sandúrbez. En primer plano, ruinas del monasterio.

293 Desde las eras donde se coge el camino es muy visible el amontonamiento de piedras. Hay que fijarse bien para dirigirnos al mismo en caso de perder la senda.

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Iglesia de Basarán antes de su traslado a Formigal. Ábside central.

Fotografia de Luis Fernández, 1972

permitan asegurar su correspondencia con el antiguo cenobio. El lugar fue usado durante siglos como "escombrera" donde se arrojaban las piedras que salían en los campos circundantes. Historia Un solo documento, fechado en el año 1050, certifica el carácter monástico de Basarán. En él, Ramiro I concede al obispo García, de la diócesis de Sasau-Aragón, "In Beserano (...) monasterium Sancti Urbizi cum sua hereditate", que dependía de la abadía de San Pedro de Rava294. 294 Antonio DURÁN GUDIOL, El monasterio de San Pedro de Siresa, Zaragoza, DGA, 1989, p. 128. Este investigador hace alusión en este trabajo a otro documento, fechado en 1044, que atribuye también a la historia de este cenobio. Personalmente sentimos disentir de la opinión del ilustre medievalista, pues creemos que el documento en cuestión es atribuible al monasterio de San Úrbez de la Garganta (véase el apartado 5.9). El documento íntegro lo encontraremos en Antonio DURÁN GUDIOL, Colección diplomática de la catedral de Huesca, cit., doc. 17, p. 34.

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Etnología Nadie en Basarán conocía la existencia de un monasterio dedicado a san Úrbez en las inmediaciones de su pueblo. No aparecían restos humanos al labrar las tierras cercanas; sin embargo, cuando se tenía que construir alguna obra con "buena piedra", se iban a buscar estas "ta o espedregal de San Úrbez, porque salían ya picadas". Algunas jambas y dinteles de puertas que todavía se ven en el pueblo las trajeron de allí. Curiosamente sí que se decía que en la iglesia de Basarán, hoy trasladada y reconstruida en Formigal, había "reyes, condes y muchos monjes y curas" enterrados Materiales En el pedregal y sus inmediaciones aparecen gran cantidad de piedras calcinadas y grandes fragmentos de tosca.

5.6. SAN MARTÍN DE CERCITO

Otros nombres Circiti, Cercitu (1039), Cerciio, Zirzitu, Zerzito, CiTit (1085), Sercito (1090), Cecito (1276)295. Etimología Hagiotopónimo. San Martín era un legionario romano de origen húngaro. Se convirtió al cristianismo y llegó a ser obispo. Murió hacia el año 395. El episodio más conocido de su vida y por el que se le representa es la partición de su capa para tapar a un mendigo. La tradición lo ha asociado al inframundo, por lo que se le suele venerar en ermitas rupestres. Su festividad se celebra el 11 de noviembre296. 295 Existió otra villa llamada Cercito en la Jacetania que también aparece frecuentemente mencionada en la documentación pinatense. Ricardo MUR SAURA (Geografia medieval del voto a san Indalecio, Jaca, 1991, p. 46) la localiza en la actual pardina de Cercito, en término de Bailo. 296 San Martín es uno de los santos más venerados en todo el Pirineo. Se le relaciona con el mito del oso porque, como él, comparte el mundo subterráneo (de hecho, en muchas partes del Pirineo los habitantes se refieren a este animal con el sobrenombre de Martín). Ambos son los guardianes de las almas de los muertos. Por eso su festividad se celebra en noviembre, mes tradicionalmente asignado a los difuntos.

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Cercito, del latín QUERCUM + el sufijo abundancial abundan los robles o encinas'.

-ETUM,

lugar donde

Acceso y situación Para llegar a los restos de este importante monasterio se nos ofrecen tres posibilidades, enumeradas por orden de dificultad: La más cómoda pero más larga consiste en dejar el coche en Acumuer e ir a buscar, junto a la fuente, una calle en la que veremos marcas blanquirrojas del GR-15. Siguiéndola en dirección noreste enseguida se convierte en un sendero de herradura que nos llevará hasta una caseta situada en una zona de campos abandonados. Desde allí debemos coger una pista que discurre por encima de los campos y seguirla en dirección sureste hasta un collado, divisoria de aguas entre la Bal de Acumuer y el barranco de Aso. Hay que dejar la pista aquí y andar varios metros por la cresta hasta llegar a la punta Lucars (1766 m), vértice geodésico con una magnífica panorámica. Desde allí, es preciso bajar directamente hacia el oeste, sin camino y sorteando erizones y pinos, hasta pasar por un gran pilar de piedra (muga entre los montes de Acumuer y Asún). A partir de aquí encontraremos un pequeño sendero que seguiremos en la misma dirección hasta llegar a una zona más llana y cubierta de pinos en la que destaca en el centro un inmenso pedregal. Estamos en las ruinas del monasterio (1 h y 45 minutos, aproximadamente). La segunda posibilidad es dejar el coche en el desvío de la fuente vieja de Acumuer, que veremos pocos metros antes de llegar al pueblo a la derecha, al lado de un cartel de senderos. Desde la pista hay que fijarse, al otro lado del barranco, que un bosquete de caxicos forma un triángulo cuyo vértice es la punta donde se encuentran las ruinas. Crúcese el barranco y cójase el lado derecho del "triángulo". Hay que subir rectos, sin camino y por donde más cómodo nos parezca. La vegetación molesta pero es posible llegar. La tercera y menos recomendable consiste en coger al lado de la fuente vieja de Acumuer un sendero que parte en dirección suroeste. Al principio está muy bien marcado pero poco a poco se va difuminando. Pasa por la cabecera de un pequeño barranco, en un terreno sumamente expuesto y muy suelto, en el que un resbalón nos provocaría un accidente de graves conse222


cuencias, y desemboca en una zona de campos llanos conocidos como As Biñas. Allí se inicia una penosa subida, en dirección este, trepando por viejas paredes, por encima de los erizones y sorteando los pinos hasta encontrar las ruinas en una superficie donde la pendiente disminuye ostensiblemente. Coordenadas UTM 30T YN 138 225, alt. 1505 m snm. Tradicionalmente, se ha ubicado el monasterio en una zona de monte situada al norte de Acumuer, junto al río Aurín. Allí hallamos el campo San Martín, A Cruz de San Martín, Os Huertos de San Martín, A Lurte San Martín y O Barranco San Martín. Cercito, por su parte, no es conocido. Creemos que esta zona se denomina así por su pertenencia al cenobio pero no es allí donde debemos ubicar el histórico monasterio. Descripción

Lo que con toda probabilidad son las ruinas del viejo priorato pinatense se nos presentan como tres grandes montículos individualizados separados entre sí por pequeñas zonas llanas. El situado más al este, que creemos correspondería a la iglesia, es el más voluminoso. Afloran pequeñas alinea-

San Martín de Cercito. Restos de paredes 223


ara

ciones de muros y está compuesto únicamente por piedra suelta proveniente de escombros. Esto, el volumen y la ausencia total de vegetación arbórea en todo el montículo297 nos hacen suponer que se debe de encontrar en un estado de conservación excelente. Otro de los pedregales, orientado también este-oeste, se encuentra al noroeste del otro. El volumen de piedras acumuladas es también muy importante. El último de todos ellos lo encontramos al oeste, ya en la zona donde termina la zona llana, y se encuentra situado perpendicularmente a los otros dos. Historia El Cartulario de Cercito, que luego pasó a formar parte del de San Juan de la Peña, ha sido profundamente estudiado por Ana I. Lapeña298 y por Antonio Durán299, tanto en su época independiente como en su etapa como priorato dependiente de San Juan de la Peña. Su historia, relativamente corta pero densa, es imposible de consignar en un trabajo de estas características, por lo que nos vamos a limitar a reseñar los hechos más significativos de la vida del cenobio. Remitimos al lector interesado a la extraordinaria obra de estos autores. Uno de los primeros documentos del cartulario hace mención a una fundación de tintes legendarios. En él se nos dice: "Un día el conde Galindo [Galindo II, hijo de Aznar II e kliga de Pamplona], que dominaba Atarés y Senegüé, salió de caza con sus barones. Persiguiendo un jabalí que había logrado levantar, llegaron al lugar donde hoy está el atrio de la iglesia de San Martín. Al acercarse descubrieron una iglesuca escondida por la maleza. Y, luego que la vieron, el conde y sus barones desenfundaron sus espadas y limpiaron el lugar hasta conseguir entrar en la iglesia, dentro de la cual oraron. 297 La vegetación que lo cubre está compuesta fundamentalmente por bojes (Buxus sempemirens), erizones (Echinospartum horridum) y algunos enebros (Junniperus communis). Los pinos que rodean todo el montículo no han tenido ocasión de prosperar debido, seguramente, a la falta de suelo vegetal y a la abundancia de piedra suelta muy permeable. 298 Ana Isabel LAPEÑA PAÚL, El monasterio de San Juan de la Peña en la Edad Media (desde sus orígenes hasta 1410), cit., p. 325. 299 Antonio DURÁN GUDIOL, Arte altoaragonés de los siglos x y xt, Sabiñánigo, CAZAR, 1973, p. 16. 224


Después de la oración, descubrieron una lápida en la que estaba escrito: "Esta es la casa de Santa Columba y de San Martín y de San Juan y de San Pedro". Complació al conde el lugar y mandó edificar en él un monasterio, en el que dispuso vivieran hermanos con el fin de servir a Dios de día y de noche". Sigue a continuación lo que para Antonio Durán Gudiol es la parte histórica del relato: "Había cerca de la pequeña iglesia descubierta una villa llamada Cercito, defendida por dos castillos, uno en Sancta Cruce de Eresun y otro conocido con el nombre de Kastello Panificu (...)300. Salieron de estas fortalezas los hombres que las guardaban y entablaron batalla, en el curso de la cual se ocasionó tal mortandad que la sangre corrió como el agua. Y el conde Galindo ofreció a San Martín la villa de Acumuer, cuyos moradores habían de ser para siempre siervos suyos. Esta oblación fue después confirmada por el rey don García y la reina doña Urraca Mayor, los cuales mandaron que todo se cumpliera como había dispuesto el conde Galindo". En este mismo documento se nos dice que "Sancti Martini de Zirzitu, quod est situm in ripa de agua, sicut ab antiquis conperimus"301 (a orillas de un río [?], según nos dijeron los antiguos). También del siglo IX es un documento en el que se nos cuenta que el presbítero Ellebonus, uno de los primeros pobladores de la población de Eresun, tenía problemas oculares, por lo que se dirigió al abad de San Martín solicitando su acogida en la enfermería del monasterio. Allí vivió el resto de 300 La problemática población de Eresun o Sancta Cruce de Eresun, según la crónica fundacional de Cercito, ha sido identificada por numerosos autores con el actual topónimo Santa Cruz, al sur de Borrés (coordenadas UTM 30T YN 129 149, alt. 911 m snm), aunque Ángel CANELLAS (Colección diplomática de San Andrés de Fanlo [958-12701, cit., p. 155) y diversos filólogos (Jesús VÁzQuEz, Toponimia de las comarcas de Tierra de Biescas y Sobrepuerto [Huesca], publicación en microficha, Huesca, IEA, 1992; Antonio UsInu ARTETA, Toponimia aragonesa medieval, Valencia, Anúbar, 1976) lo identifican con Isún —hoy Isún de Basa—, donde en la actualidad se conserva el topónimo Cruzeta. Cerca de este punto afloran sepulturas de laja de un cementerio de "os tiempos d'a peste". Por otra parte, debería valorarse también la posibilidad de que Eresun se refiera a la cercana población de Asún. El Kastello Panificu, por su parte, ha sido identificado por diversos autores con el actual topónimo Castillón Pellicán, ubicado al norte de Borrés, en la divisoria de aguas del Aurín con la Bal Ancha (coordenadas UTM 30T YN 127 172, alt. 1310 m snm). Aunque el topónimo es sugerente, superficialmente no queda el más mínimo resto que nos permita asegurar dicha ubicación. 301 Antonio UBIEIU ARTETA, Cartulario de San Juan de la Peña, cit., vol. I, doc. 9. 225


121 sus años y, agradecido, cedió a San Martín un tercio del término de su pueblo302. En el ario 920 el conde Galindo señala los límites del monasterio: "De illos terminos de Sancti Martini quos debet tenere. in primis, quomodo fuerunt terminati, veniamus ad Iungentes, id est ad illum ribulum qui currit subtus Eresum, ibi coniungunt se montes, ideo nomen abet Iungentes; de Iungentes usque ad Fagulum terminaberunt, de Fagulu usque ad Buscu, de Busculu usque ad Lukis, de Lukis ad Pueiu Tabanusu, de Pueiu Tabanusu usque ad Mirapedes, de Mirapedes usque ad Poiu Mennusu, de Poiu Mannesu usque ad Beliana, dehinc ad Ellezou de Buesce, dehinc ad Frabucatu, dehinc ad Erbiginusu, deinde usque ad Sarracinatu. / Veniamus retro ad Iungentes: de Iungentes ad Spongola, de Spongola ad Literi, de Literi ad Piperi, de Piperi ad Crepos, de Crepos ad Pueiu Cornilgero, de Pueiu Cornilgero ad Arripa Frecta, de Arripa Frecta ad Postalelgus, de Postalelgus ad Kastellum Mangones, de Kastellum Mangones ad Ozorbito, dehinc ad Abece maiore, dehinc ad Tabuliellas, dehinc ad Cuellu de Larede, dehinc per illas lenas usque ad Somala, de Somala usque ad Sarracinatu, quantum agua bertit de una serra usque ad alia serra totum posuit ille comes domnus Galindo in Sancti Martini, et postea confirmaverunt reges qui post eum fuerunt"303. Del mismo ario en que se detallan sus límites (920) sabemos el nombre de tres de los monjes que lo habitaban: fray Galindo, fray Céntulo y fray Fortuño304.

302 Ibídem, doc. 10. 303 Ibídem, doc. 11. Resulta bastante extraño que, al contrario de lo que ocurre con otras delimitaciones de monasterios (San Salvador de Sorripas, Bailarán...), donde la toponimia medieval se puede rastrear todavía hoy sin demasiadas dificultades, la mayor parte de los topónimos que aparecen mencionados en este documento nos son desconocidos. Únicamente cuatro de ellos podrían coincidir con alguno actual, teniendo únicamente en cuenta su homofonía, sin entrar en consideraciones sobre su etimología: Spongola podría corresponder al actual pueblo de Espuéndolas, en la Canal Ancha, Lárede ' rede, Somala con la actual Peña Somola (2680 m) que cierra el valle de ha sido identificado con Lar Acumuer por el norte y Lukis podría ser el actual Cerro Lucas (1766 m) situado en la divisoria de aguas del Aurín y el barranco de Aso, aunque Lucas, no cabe duda, deriva del aragonés lucars 'pueblos'. 304 Antonio DURÁN GuDI0L, Arte altoaragonés de los siglos x y cit., p. 16.

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ffi 1:21 Durante el reinado de Sancho el Mayor, este rey entrega a Cercito la tercera parte de la villa de Orcantué (*)305. En 1039, tras su etapa autónoma, el monasterio de Cercito pasa a ser propiedad de San Juan de la Peña, donado por el rey Ramiro I a cambio del lugar de Bailo. En este documento se detalla que el "(...) monasterium qui dicitur Sancti Martini de Cercitu, qui est situs iux-(ta) portum contra partes Ga11ie306, cum edificiis cunctis atque familiis, tenis, pratis, pascuis, padulibus, montibus, estibis, aquis, villis, id est Aqumueri, Agurini, Sancti Vicenti de Arres, cum aquis et padulibus, istas tres cum omni integritate, et de fila villa que dicitur Orzantue medietate". En 1072, Banzo, después de haber sido abad del monasterio de San Andrés de Fanlo (*), lo fue de Cercito. El motivo: su negativa a aceptar el cambio de rito impuesto por el rey Sancho Ramírez tras su vasallaje con la santa sede. Banzo, tras ser destituido por el rey de su abadía, se refugió en San Juan de la Peña y el entonces abad del cenobio pinatense —Aquilino— le concedió la abadía de Cercito, donde murió seguramente en el ario 1083. A partir de esta fecha figura como abad Íñigo Jimenones. Durante los últimos arios de Banzo y los primeros de Íñigo se documenta la presencia en San Martín de tres lusitanos que, habiendo huido de tierra de sarracenos, se refugiaron en dicho monasterio trabajando como yugueros. Sus nombres eran Juan, García y Giari. A estas personas, residentes en Larrés, se les dieron tierras en Borrés, viñas en Larrés, un huerto en Aurín y un terreno para que se construyeran una casa. A cambio, debían tributar anualmente a Cercito un cahíz de trigo,

305 Ana Isabel LAPEÑA PAÚL, El monasterio de San Juan de la Peña en la Edad Media (desde sus orígenes hasta 1410), cit., p. 34. 306 Antonio Usigro ARTETA, Cartulario de San Juan de la Peña, cit., vol. II, doc. 74: "Monasterio llamado San Martín de Cercito que está situado junto al puerto que va a las Galias" (?). La única explicación que se nos ocurre para esta descripción está en el hecho de haber aparecido monedas romanas e ibéricas en la parte alta del valle del Aurín, lo que nos hace suponer que fue un lugar de paso, hasta ahora desconocido, desde tiempos inmemoriales. De todas formas, la orografía solo permite el paso al valle de Tena (y por tanto a las Galias) por un punto que actualmente es conocido como Canal del Pan. Por esta canal -situada a 2150 m- solo se puede pasar andando, sin animales, y aun así únicamente durante los meses estivales. 227


1+1

uno de ordio307, un nietro de vino, treinta panes y un carnero engordado308. En los inicios del abadiado de íñigo, se documenta el atreudamiento de unas tierras en Borrés, Larrés y Aurín por parte del prior del monasterio309. En 1106, el abad de San Juan de la Peña concede a García y Sancho Aznar una propiedad en Acumuer a cambio de que pagaran anualmente cuatro carneros al priorato de Cercito310. Según bula del papa Alejandro III el monasterio de San Martín pertenecía a San Juan de la Peña311. Según la concordia del obispo Vidal de Cardias de Huesca, en 1245 el monasterio de San Martín seguía siendo propiedad de San Juan312. En 1276, con motivo de la elección de Juan como abad de San Juan de la Peña, ratifican dicha designación todos los monjes y varios priores de monasterios anexionados, entre los que se encontraba "Petrus, prior Sancti Martini de Cecito"313. En 1391, San Juan de la Peña atreuda a Pedro Diosa y a su mujer, María de Acín, durante quince años, la casa, la iglesia de San Martín y su molino. El matrimonio se comprometía a mantener la iglesia y el molino y a pagar siete rovos de trigo y siete de centeno al prior y los diezmos al limosnero. Además, debían abonar 55 sueldos al prior por el aprovechamiento de la cabaña ganadera de San Martín314. A partir del siglo XIII empieza a alternarse en la documentación la 307 En el Pirineo se llama ordio a la cebada (Hordeum migare L.), habiéndose conservado su nombre latino. Curiosamente el centeno (Secale cereale L.) se conoce, en algunos sitios, como cebada. 308 Antonio Unieren AR rtiA, "Inmigración de lusitanos al Altoaragón", Serrablo (1986), 60-61-62. 309 Ana Isabel LAPEÑA PAÚL, "Aportación al conocimiento de las fuentes históricas medievales para la comarca de Serrablo", Serrablo, 100 (1996), pp. 15 y ss. 310 Ibidem.

311 Ana Isabel LAPEÑA PAÚL, El monasterio de San Juan de la Peña en la Edad Media (desde sus orígenes hasta 1410), cit., p. 141. 312 Ibidem, p. 141. 313 Ana Isabel LAPEÑA, Selección de documentos del monasterio de San Juan de la Peña (11951410), cit., doc. 131, p. 277. 314 Ana Isabel LAPEÑA PAÚL, "Aportación al conocimiento de las fuentes históricas medievales para

la comarca de Serrablo", art. cit. 228


ffi

denominación de San Martín de Cercito con la de San Martín de Acumuer, usándose ambas indistintamente al principio y consolidándose la última a mediados de este siglo. Como mera hipótesis, se puede pensar que a partir del siglo XIII el monasterio ubicado en las cercanías de una villa llamada Cercito pasó a situarse en las cercanías de Acumuer315. En una visita pastoral efectuada a Acumuer en 1499 por fray Guillermo Sena, obispo auxiliar de Huesca-Jaca, se menciona la "heremita Sancti Martini" como la ermita principal de las varias que había en su término. Probablemente esta ermita sea lo que quedaba en esa época del antiguo monasterio316. Pedro Villacampa, en su noticiario, nos dice que en 1508 "san Martín de Acumuer fue monasterio en el tpo de suso antiguo"317 Rafael Leante318 escribe en 1889 que "En el término de Acumuer existió también el Monasterio de benedictinos, conocido con el nombre de San Martín de Cercito, del que solo restan los vestigios", y que la propia villa de Acumuer "fue fundada hacia el año 830 por D. Galindo (...) para cortar las luchas de los pueblos de Asún y Cercito sobre derechos al monasterio de San Martín". Etnología

Cuentan los antiguos habitantes de Acumuer que en la punta Lucas "hubo flaires de San Juan de la Peña" y que estos tenían muchos animales. Una mañana los soltaron para que fueran a pastar y, barruntando una gran nevada, estos "s'en fueron hasta tierra baja. Hasta en Ayerbe cuentan que les amanecieron vacas". A raíz de esto, los monjes que habitaban ese lugar decidieron bajar a Acumuer, donde las condiciones de vida eran mejores (Antonio Puértolas, Acumuer, 2000). 315 Ana Isabel LAPEÑA PAÚL, El monasterio de San Juan de la Peña en la Edad Media (desde sus orígenes hasta 1410), cit., p. 326. Esta autora apunta que no era un hecho infrecuente el traslado de las comunidades monásticas a zonas más propicias o a las cercanías de poblaciones de mayor entidad por diversos motivos. El propio San Juan de la Peña, tras el incendio acaecido en 1675, se trasladó al monasterio construido en el llano de San Indalecio. 316 Antonio DURÁN GUDIOL,

Arte altoaragonés de los siglos x y xir, cit., p. 106.

317 Noticiario de Pedro Villacampa en la

Revista de Huesca.

318 Rafael LEANTE, Culto de María en la diócesis de Jaca, cit., p. 336.

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Esta pequeña leyenda probablemente tenga su origen en la explicación del traslado de la comunidad monástica, probablemente entre (males del siglo xii y principios del XIII, de la ubicación propuesta a Acumuer. Para algunos habitantes de la villa, sin embargo, las ruinas que quedan en la punta Lucas son restos de "una torre d'os moros" (Luis Gracia, Acumuer, 2000). 5.7. SAN ANDRÉS DE FANLO Otros nombres Fanilo, Fanilu, Fanillo, Fanllo, Fanno, Fallo, Fallense. Etimología Hagiotopónimo. El nombre completo es monasterio de San Salvador y San Andrés de Fanlo, aunque se conoce generalmente por la segunda advocación. San Andrés fue apóstol de Jesucristo, obró muchos milagros (entre ellos numerosas resurrecciones) y convirtió al cristianismo a muchas personas. Una de ellas fue la esposa del procónsul de Acaya. Este procónsul, de nombre Egeas, sometió por esto a san Andrés a un interrogatorio para después crucificarlo cabeza abajo en una cruz puesta al revés. Fanlo, del latín FANUM `templo' + diminutivo. Acceso y situación Carretera N-330. Llegados al Hostal de Ipiés, tómese el desvío señalizado a la izquierda que nos lleva al pueblo de Ipiés. Pasada la aldea, una pista recientemente acondicionada pasa por debajo de la iglesia319 y entre campos de cultivo al principio y pinos y caxicos después cruza el barranco de Fanlo y nos lleva sin pérdida a la actual pardina de Fanlo. Todo el recorrido está señalizado con las marcas del PR-8. Coordenadas UTM 30T YN 173 032, alt. 860 m snm. Pardina Fanlo. 319 Merece la pena acercarse a la iglesia de Ipiés. La edificación, del siglo xvii y reconstruida tras la última contienda civil, guarda entre sus muros pequeños detalles de arquitectura románica: numerosos sillares presentan marcas de cantero y todavía se conservan pequeñas molduras de ajedrezado jaqués. 230


Descripción

La actual pardina de Fanlo se nos presenta como un gran edificio de expansión horizontal, rodeado de una serie de edificios auxiliares. La casa, a la que se le conoce como "casa nueva", tiene la primera planta abovedada y se adivinan multitud de sillares reaprovechados en sus paredes, así como múltiples reformas a lo largo de los siglos. Al oeste de la construcción persiste un gran muro construido con sillares unidos con cal hidráulica y que con toda seguridad pertenece a un edificio anterior. En ese muro aparece una puerta adintelada que en la actualidad se encuentra tapiada. Al sur, junto al barranco, vemos el arranque de lo que parece ser un puente o un azud, aunque los vecinos de Ipiés no recuerdan haber visto nunca un molino a orillas del barranco. Por último, al este de las edificaciones, en un pequeño espolón colgado sobre el barranco, aparecieron abundantes restos humanos sacados a la luz por las repoblaciones forestales.

La pardina de Fanlo en la actualidad 231


Historia Es imposible, en un libro de estas características, relatar la historia completa del cenobio. La extensa colección documental que se conservó hasta 1936, estudiada, como ya se ha dicho, por Ángel Canellas, nos obligaría a transcribir su trabajo íntegro. Por tanto, nos vamos a limitar a relatar lo más sobresaliente de la vida del que sin duda fue el gran centro eclesiástico y administrativo de Serrablo y remito al lector interesado a la obra de este autor. Probablemente es en el siglo x cuando se funda el monasterio. El primer documento del cartulario data aproximadamente del año 958. A comienzos del siglo xi figura como abad de Fanlo un tal Sancho, aunque los doce documentos que hacen mención a este personaje no lo nombran expresamente como tal abad. En 1035, figura como abad Banzo. Hasta su destitución en 1070, este personaje acrecentó sobremanera el dominio del monasterio, a la vez que cooperó en la empresa militar del rey Sancho Ramírez con la construcción de una torre en Alquézar "para ensanchamiento de cristianos y mal de moros". Banzo asiste al concilio de Jaca en 1063, firmando las actas como "abba coenobii sancti Andree apostoli". En 1070 el rey Sancho Ramírez, tras viajar tiempo atrás a Roma, se hace vasallo del papa Alejandro II e instaura en su reino la liturgia romana. Banzo, seguramente, es reacio a sustituir la liturgia toledana o mozárabe (la que hasta entonces se practicaba en todo el territorio) por la romana. Como consecuencia de esto es destituido de su cargo al mando del monasterio de Fanlo y se refugia en el de San Juan de la Peña y después en el de San Martín de Cercito (*), donde seguramente murió, en torno al año 1082. A partir de 1071 y hasta el 18 de abril de 1118 figura como abad Jimeno Vita. En 1083, Jimeno Vita aparece también como abad de Loarre, por lo que se deduce que el monasterio de Fanlo dependía de aquel. En 1093 San Andrés de Fanlo, junto con Loarre y el monasterio de Siresa, pasan a depender, por decisión del rey Sancho Ramírez, de la abadía de Montearagón, donde habían de residir los abades, por lo que al monasterio de San Andrés se le asigna la categoría de priorato y es confiado a una 232


ñn

serie de priores320. Es en este año cuando se incorpora a Montearagón la abadía de San Salvador, Genaro y Vicente, conocida generalmente como San Genaro del Gállego (*), y probablemente por razones de proximidad geográfica pasa a depender del priorato de Fanlo. En torno al 1094 Jimeno Vita figura como prepósito de Montearagón y abad de Fanlo, Loarre y Siresa y se encarga la regencia de San Andrés a un prior llamado Galindo Jimenones. Durante esta época, probablemente con motivo de la incorporación de Fanlo a Montearagón, se hizo un inventario de bienes del monasterio en el que se reseñan códices de su biblioteca, joyas de la iglesia, ropas de altar, ropas litúrgicas, ropas del dormitorio canonical, enseres de cocina, herramientas de diversos oficios y datos sobre la cabaña ganadera del monasterio. Tras la muerte de Jimeno Vita en 1118 el priorato de San Andrés es encomendado al abad Fortuño de Montearagón hasta su muerte, el 22 de septiembre de 1169. Durante su abadiazgo, sabemos el nombre de dos priores de San Andrés: Artal (año 1130) y García (año 1134). En 1166, el patrimonio del priorato de Fanlo se desglosa en dos mensas: la del abad de Montearagón, al que se adjudica en el reparto el cenobio de Fanlo, y la mensa de los monjes, a los que corresponde San Genaro del Gállego. En 1170 entra a ser abad de Montearagón Berenguer Raimúndez, que además llegó a ser obispo de Lérida y arzobispo de Narbona. El 10 de junio de 1338, su iglesia fue visitada por los enviados del rey con objeto de recaudar fondos para la construcción de la catedral de Huesca. Tenía categoría de rectoría y fueron testigos Pedro Espín y Pedro Fanlo321. 320 Antonio DURAN GUDIOL, Colección diplomática de la catedral de Huesca, cit., doc. 55, p. 75: "Preter hanc donationem concedimus etiam eidem ecclesie Ihesu Nazareni monasterium Sancti Andree de Fanlo cum omnibus appendiciis suis decaniis vilhs mansis placiis posessionibus cum omnibus hominibus mischinis suis et posteritate illorum cum tenis vineis pratis silvis garricis arboribus fructiferis vel infructiferis molendinis aquis cum exitibus et regressibus earum vie ductibus et reductibus earum tam urbanum quam rusticum montuosum sive declivium quicquid dici vel nominan humano ore potest omnia et in omnibus sicut unquam tenuimus vel tenere debuimus per qualescumque voces sine ulla reservatione cum universis que nunc habet vel in futurum habiturum est". 321 Antonio DURÁN GUDIOL, "Viajes por Serrablo...", art. cit., p. 61.

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En 1566 seguía perteneciendo a Montearagón hasta que, por bula de 18 de junio de 1571, pasó a ser propiedad de San Pedro el Viejo de Huesca. Por otra parte Briz lo nombra como propiedad del monasterio de San Juan de la Peña, aunque consideramos que el monasterio fanlés nunca figuró en la nómina de propiedades del cenobio pinatense322. Por ultimo, mencionaremos que Madoz323 nos indica que, en 1845-1850, era una sola casa habitada, con cuatro vecinos de catastro. Etnología Francisca Sanvicente, nacida en 1915 y familia de los últimos arrendatarios de la pardina de Fanlo, recuerda haber oído siempre que la pardina había pertenecido a "os monjes". Se decía que tenían muchas viñas y muchas cabras. Hasta la década de los 70, en que el entonces ICONA comenzó a repoblar los montes que rodeaban la pardina. Hubo un edificio al que llamaban O Castillo y a otro A Cárcel, que fueron derribados por estar en ruinas. La pequeña capilla adosada a la casa poseía pinturas murales, entre las que se recuerda que había pintado un ángel y "vírgenes". Al este de las edificaciones y en pleno monte existe un impresionante pozo nevero324 del que se decía que era usado por los monjes del monasterio para guardar nieve con la que conservaban los alimentos. 322 Ana Isabel LWEÑA PAÚL, El monasterio de San Juan de la Peña en la Edad Media (desde sus orígenes hasta 1410), cit., p. 142. 323 Pascual IVIADoz, Diccionario geográfico-estadístico-histórico..., 1845-1850, cit., voz "Fanlo de

Jaca". 324 Coordenadas UTM 30T YN 191 037, alt. 1040 m snm. Aunque podría tratarse de una construcción contemporánea al monasterio, la primera cita fiable del uso de la nieve recogida en este pozo para refrescar alimentos la encontramos en 1635, en el libro de cuentas de la cofradía de la Virgen Blanca, cofradía que se celebró entre 1602 y 1733, seis arios en Laguarta, ocho en Escusaguá (donde existe otro pozo similar), nueve en Cerésola, siete en Sandias, cinco en Abenilla y cuatro en el palacio de Fanlo (Enrique SATUÉ OLIVÁN, Religiosidad popular y romerías en el Pirineo, Huesca, IEA-DPH, 1991, p. 131). Por otra parte, el uso de la nieve para refrescar alimentos o incluso como cura para algunas enfermedades se generaliza en todo el tercio central de la provincia en el siglo xv (Albert PA1NAUD y Pedro Ansa, "El comercio de la nieve en Huesca durante los siglos xv a xix", Bolskan, 11 11994], pp. 173191). Por último, diremos que en el Cartulario de Fanlo no encontramos mención alguna del uso de nieve ni de la utilización de estos pozos. 234


Por último mencionaremos que, cuando se repoblaban los montes circundantes, en el lugar donde se creía que estaba el cementerio del monasterio derribaron un gran roble centenario y, mezcladas con las raíces, aparecieron dos calaveras, según los informantes, "de curas" (José María Ara, Ipiés, 1993). Materiales

La posterior ocupación de los terrenos hace que no hayamos encontrado cerámica u otros materiales que nos pudieran servir para datar con fiabilidad el yacimiento. Hasta hace una década había un sillar reaprovechado, que podría haber pertenecido al monasterio, en una paridera cercana a la casa y cuya desaparición hay que lamentar. Afortunadamente, queda una fotografía en la magnífica obra de Antonio Durán Arte altoaragonés de los siglos x y X1325. Se trataba de una curiosa cruz incisa formada por ángulos inscritos dentro de un círculo. En el vado del barranco que hay que cruzar para llegar a la pardina se conservaba una piedra de molino colocada en los arios 70 para facilitar el paso de vehículos. Esta piedra fue recuperada por miembros del Museo de Artes de Serrablo y actualmente se puede observar en la sección de arquitectura de dicho museo. Se conserva también en este un pequeño capitel sin decoración que fue rescatado de entre las ruinas hace pocos años por un habitante de Ipiés. Por último mencionaremos como curiosidad la existencia de olivos en las cercanías de los edificios. Se trata de los únicos olivos que crecen de forma espontánea en la comarca. ¿Sería mucho suponer que esos olivos son contemporáneos al monasterio? Recordaremos solamente que el olivo es un árbol que puede llegar a vivir hasta mil años.

325 Antonio DURÁN GUDIOL, Arte altoaragonés de los siglos x y X1, cit., p. 82.

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5.8. SAN GENARO DE GÁLLEGO Etimología Hagiotopónimo. El nombre completo era monasterio de San Salvador, San Genaro y San Vicente, aunque en la mayor parte de los documentos se le menciona como San Genaro de allego. San Genaro, también llamado Januario, fue obispo de Benevento (Italia). Al poco de ocupar la silla episcopal, fue hecho preso por los paganos y degollado. Es el patrono de Nápoles, donde se conserva su supuesta sangre, que en algunas ocasiones se licua. Su festividad se celebra el 19 de septiembre. Acceso y situación

Lamentablemente, desconocemos la situación exacta de este cenobio. Diversos autores lo localizan cerca de la desembocadura del río Basa en el allego, seguramente siguiendo las indicaciones del Cartulario de Fanlo326 en su documento 88. En él, el rey Sancho Ramírez y su hijo Pedro dan al monasterio de Montearagón el de San Genaro y la iglesia de San Juan de Arguisal y se detalla que el "monasterio Sancti Ianuarii quod est situm super ripam fluminis quod dicitur Gallito", es decir, sobre las ripas u orillas escarpadas del río llamado Gállego. Cerca del Basa, en el único punto donde el allego presenta o, mejor, presentaba orillas escarpadas era entre el antiguo túnel de Bailín y El Puente Sardas, lugar donde el río se encajona para cruzar la sierra de San Pedro. Terrenos que han sufrido una intensa acción humana con construcciones de edificios, carreteras, etc. Probablemente, dado el estado actual de los terrenos, sea imposible localizar la ubicación exacta de este monasterio327.

326 Ángel CANELLAS, Colección diplomática de San Andrés de Fanlo (958-1270), cit., p p. 107. Esta misma descripción de su ubicación la encontramos en el doc. 55 de la Colección diplomática de la cate-

dral de Huesca. 327 Nos permitimos aquí lanzar una teoría que pudiera parecer atrevida pero que consideramos podría tener cierto interés. En las cercanías de Sardas existe una villa romana de la que se tiene noticia desde el ario 1981, cuando se descubrió una lápida de mármol de origen romano. Esta villa en la actualidad está sujeta a un irremediable expolio por parte de excavadores clandestinos y en un proceso de deterioro irreversible. Pues bien, el punto donde se ubica la villa se conoce como corona San Salvador (la primera advocación del monasterio) y está situada encima de una gran tipa bajo la cual circula el río Gallego. Desde luego, solo una excavación arqueológica arrojaría más luz sobre esta supo-

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Historia El monasterio de San Genaro funcionó de forma independiente desde, al menos, el año 1065 (primera mención documental) hasta el 5 de mayo de 1093, fecha en que es donado por el rey Sancho Ramírez y su hijo Pedro a la abadía de Montearagón. Este mismo año, el monasterio de Fanlo (*) pasa a subordinarse también a Montearagón y San Genaro, probablemente por razones de proximidad geográfica, pasa a depender del entonces priorato fanlés, por lo que toda su documentación entró a formar parte del cartulario de este último. De su etapa independiente son ocho los documentos que conocemos: - Hacia 1065 García López, señor de Ortoliello (¿Huértalo?*), entrega un documento al monasterio de San Genaro (doc. 45). - Hacia 1075, Jimeno Iñigones de Huértalo (*) restituye un ¿majuelo? al monasterio (doc. 65). - En 1076, Oria entrega a San Genaro sus posesiones en Oto y Sarvisé, siendo abad del cenobio don Blasco (doc. 68). - Hacia 1076-1093 se elabora la nómina de mesquinos (siervos o campesinos que "pertenecían" a nobles o instituciones eclesiásticas) que poseía el monasterio. En ella se menciona a gentes de Pampilona (¿Pamplona?), Sengariz, Erro (morro?), Lecaon, Salinas y Auinpano (doc. 83). - En la misma fecha se elabora una nómina de fincas que poseía el monasterio en Sarvisé (doc. 84) y dos documentos nombran a los mezquinos que poseía en este mismo lugar (docs. 85 y 86). - Antes de 1093, se elabora una lista de los pagos que recibía el monasterio de las gentes que habitaban Lárrede (doc. 87). - A partir del 5 de mayo de 1093, el monasterio de San Genaro pasa a ser priorato de Montearagón con "todas sus decanías, villas, mansiones, palacios, posesiones, con todos sus mezquinos y los posteriores a ellos (...)

sición, aunque rastreos superficiales han dado numerosos materiales de origen romano y en menor medida medievales (cerámica común y una llave que se encuentra depositada en el Museo de Artes de Serrablo). Coordenadas UTM 30T YN 179 102, alt. 814 m snm. 237


tierras, viñas, prados, pastos, bosques, árboles fructíferos e infructíferos, molinos (...)" (doc. 88). - Hacia 1191-1204, el abad Berenguer de Montearagón concede a Bernardo y María varias fincas en Noballa (*) y también "concedimus uobis confirmamus quod in termino nostro Sancti Ianuarii (...)" (doc. 136). - Por último, en febrero de 1237, Fernando, rector de Montearagón, concede a censo una heredad en Calveras328 del valle de Tena a Pedro de Orós y a su esposa. Entre las condiciones se encuentra el que, para la festividad de San Miguel, den al monasterio de San Genaro un cahíz de centeno de medida jaquesa (doc. 163). Etnología Ningún habitante de los pueblos cercanos donde se supone estuvo este monasterio recuerda su existencia.

5.9. SAN ÚRBEZ DE LA GARGANTA Etimología Hagiotopónimo. Llamado San Úrbez de Gállego en las noticias más antiguas y de la Garganta a partir de principios del siglo XIV329. San Úrbez, véase el apartado 5.5. Garganta 'barranco angosto'. Añadiremos que en el documento n.° 85 del Cartulario de San Juan de la Peña se menciona como san Miguel Arcángel y san Úrbez confesor. En la actualidad el campo donde se ubicó se llama de San Miguel y San Úrbez. 328 Calveras es un despoblado situado entre Piedrafita y Tramacastilla de Tena, en la cuenca del río Gorgol. Se conserva la leyenda de dos abuelas que, tras pedir asilo en Saqués, fueron recogidas en Piedrafita. Anecdóticamente, en el verano de 1997 uno de los autores escuchó una conversación entre vecinos de Tramacastilla a raíz de la hipotética implantación de una minicentral en el río Gorgol y en terrenos del antiguo Calveras. Tras una acalorada discusión uno de ellos dijo textualmente: "Ojalá tras dos biellas ubiesen plegau t'aquí y no ta Piedrafita", lo que demuestra la plena vigencia de estas antiguas leyendas. 329 Antonio DURÁN GUDIOL, "El priorato serrablés del monasterio de San Juan de la Peña", Del arte y la historia medievales en Serrablo, cit., p. 75.

238


211 Acceso y situación

Carretera asfaltada que, desde la variante de Sabiñánigo, lleva a Lárrede siguiendo la Ruta de Serrablo (señalizada). Pasamos el desvío a Latas y Satué y entraremos en Javierre del Obispo. Dejamos el coche en el pueblo. Por el lado sur de la iglesia sale una pista en dirección este. La seguimos hasta el cementerio del pueblo, donde se bifurca. Cogeremos el desvío de la izquierda (poco marcado), que en pocos minutos y entre margas nos lleva a un campo dividido por un marguinazo herboso. En la entrada del campo se ve un pequeño acueducto por el que pasa la acequia que suministra agua al pueblo. Crúcese el campo, el marguinazo y la acequia y el siguiente campo que encontramos es el de San Miguel y San Úrbez. Es el penúltimo campo de la orilla derecha orográfica del barranco antes de entrar en el bosque. Coordenadas UTM 30T YN 209 128, alt. 900 m snm. Descripción Monasterio arrasado en su totalidad, no queda absolutamente nada en superficie. Lo único que parece atestiguar antiguas edificaciones es una alineación de piedras que aflora entre el campo de San Miguel y el siguiente. En el paso entre los campos aparece lo que creemos es un muro. En los márgenes del campo, eso sí, aparecen multitud de piedras perfectamente trabajadas y que han ido saliendo a medida que se laboraba el campo. Historia Para Durán Gudiol, el monasterio de San Úrbez del Gállego o de la Garganta fue fundado por monjes provenientes del cenobio homónimo, situado en las cercanías de Nocito, en la segunda mitad del siglo x. Hacia el año 1030, el monasterio de "Sancti Urbici de Gallico cum sua villa de Sotue" fue unido por el rey Sancho el Mayor de Navarra a la abadía de San Juan de Ruesta330. En 1044, un tal don Liedra se había entregado unos años antes "ad onore Sancti Micaelis arcangeli et ad Sancti Urbici confesori", al que donó casas y fin330 Antonio Ueisto ARTETA, Cartulario de San Juan de la Peña, cit., vol. I, doc. 52. 239


cas en Cortillas, Satué, Orbane331, Gillué y Casbas de Jaca. Años después, su hermana confirmó las donaciones, contra las cuales, o parte de ellas, se levantó Aznar de Osán, pleiteando contra el abad de Ruesta. El conflicto se resolvió a favor del monasterio, en Serué, en presencia del rey Ramiro 1332. En 1179, San Úrbez del Gállego es propiedad, junto con la iglesia de Satué, de San Juan de la Peña, según lo confirma la bula de Alejandro III. Esta propiedad es confirmada nuevamente en 1245, según el acuerdo del obispo oscense Vidal de Canellas333. En el año 1185, el abad Dodón de San Juan de la Peña dona a Fortuño de Gavín unos solares en Casbas para que construya una casa que tributaría, además de diezmos, seis arrobas de trigo y seis de ordio (cebada) al prior de San Úrbez llamado Arnaldo. En 1209, el monasterio de San Úrbez debía pagar al comunalero de San Juan de la Peña 25 sueldos334. A partir del siglo XIII el monasterio es convertido en decanía y arrendado a laicos, según se desprende de un documento fechado en diciembre de 1230 en el que el abad Fernando empeña por 300 áureos, 20 sueldos y 30 cahíces de trigo a Alamazón de Orna y su esposa, Ozenda, el monasterio de San Úrbez y las villas de Senegüé, Javierre, Betés, Acumuer, Orzendué (*) y Aurín. En 1309, el abad Pedro cede la decanía -"ecclesiam et domum nostram Sancti Urbici de la Garganta"- a los esposos Blasco de San Úrbez y Sancha a condición de que mantuvieran las casas y la iglesia y tributaran anualmente (para la festividad de "Sancti Egidii menssis septembris") a San Juan tres cahíces de trigo y los diezmos de la producción. Al menos desde este año (1309) y hasta 1355 figura como propiedad del oficio de la cámara de San Juan de la Peña. En 1317, San Juan de la Peña da a Sancho de Orós una casa y una gran cantidad de propiedades en Senegüé, entre las que se encontraba "unam vineam (...) in vallato Gaverderos et affrontat cum vinea Sancti Urbicii". 331

Puede tratarse del actual pueblo de Osán o del despoblado de Urbán (*).

Antonio UBIETO ARTETA, Cartulario de San Juan de la Peña, cit., vol. II, doc. 85. 333 Ana Isabel LAPEÑA PAÚL, El monasterio de San Juan de la Peña en la Edad Media (desde sus orígenes hasta 1410), cit., p. 141. 332

334

240

Ibidem, p. 411.


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ffi 121 El 6 de diciembre de 1329, San Juan atreuda a Romea de Lográn la honor de Senegüé "cum villa de Subrripis et cum ecclesiis Sancti Urbicii de Gallecco et Sancti Pelagii de Gavino (*)". En 1351 se menciona en otro documento de San Juan de la Peña otra viña perteneciente a San Úrbez. El 4 de octubre de 1355, la iglesia y su heredad es atreudada a Martín López de Arapul, debiendo este mantenerla y pagar tres cahíces de trigo al oficio pinatense335. Nuevamente, en 1391 la honor de Senegüé es atreudada. Esta vez los arrendatarios son Dominga Jiménez y su hijo Pedro, recibiendo entre otras propiedades las iglesias de San Úrbez del Gállego y San Pelay de Gavín (*). En 1404, al detallar las posesiones de un palacio de Sorripas propiedad de San Juan de la Peña, se nombra entre otras una viña "en el termino de Senebue afruantat abadia clamada de Sant Turbez"336, Etnología

Actualmente el campo donde se asentaba el viejo priorato se llama, según los habitantes de Javierre del Obispo, "pardina de San Miguel y San Úrbez" por haber existido una ermita dedicada a San Miguel, aunque no se acuerdan de verla en pie ni los más ancianos del lugar (Francisco Oliván, Javierre del Obispo, 1995). Materiales

Cerámica de diferentes épocas. Varios sillares repartidos por los márgenes del campo.

335 Ana Isabel LAPEÑA, Selección de documentos del monasterio de San Juan de la Peña (11951410), cit., docs. 65, 66, 69, 73, 84, 86, 93, 125, 130 y 186. 336 Ana Isabel LAPEÑA PAÚL, El monasterio de San Juan de la Peña en la Edad Media (desde sus orígenes hasta 1410), cit., p. 321.

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'L*1

ilt 121 5.10. SAN PELAY DE GAVÍN

Etimología Hagiotopónimo. También llamado Pelagio o Pelayo. San Pelagio fue obispo de Irla Flavia, el actual Padrón, en Galicia. Se cree que está sepultado, junto con nueve santos más, en el monasterio de San Esteban. Su festividad se celebra el 26 de enero. Nombre también de dos papas que ejercieron su pontificado entre el 556-561 (Pelagio I) y 579-590 (Pelagio II). Acceso y situación

Carretera N-240, que desde Biescas sube a Gavín y sigue en dirección a Broto y Ordesa. Poco antes de la población de Gavín sale una pista en descenso que, tras cruzar el río Sía, nos lleva a Barbenuta y Espierre. 400 metros después de cruzar el río, junto a un cartel que indica "Espierre-Barbenuta", sale una pista a la izquierda con las marcas PR-dirección Yésero. Debemos seguir esta pista hasta llegar a una zona con campos y pastizales ganados al bosque. En una curva a la izquierda, 1,7 km desde el desvío, parte una pista a la derecha que se corta a los 500 metros. Cruzando el campo que tenemos a nuestra derecha, entre este y el terraplén encontramos las ruinas. Coordenadas UTM 30T YN 213 215, alt. 1000 m snm. San Peláez. Descripción

Durante siglos, los restos del antiguo monasterio de San Pelay de Gavín, fueron un inmenso amontonamiento de piedras sobre las que crecía una espesa vegetación. En agosto de 1997, el serrablés Federico Díez inicia, por su cuenta, las excavaciones. Primeramente apareció el ábside, perfectamente conservado, de una iglesia de reducidas dimensiones, posteriormente, apareció una magnífica puerta de herradura, de excelente factura, que comunica con un espacio abovedado y una escalera de caracol. Las excavaciones, dada la importancia del descubrimiento, son tuteladas por la Asociación Amigos de Serrablo y posteriormente, tras la visita del director general de Cultura de la DGA, son paralizadas por miembros de este departamento a falta de los preceptivos estudios e informes arqueológicos. 242


El conjunto sacado a la luz hasta la fecha, por su descubridor, por otros miembros de Amigos de Serrablo, y finalmente por arqueólogos de la DGA, consta de tres iglesias adosadas. La situada al sur, presenta una nave rectangular de 5 metros de largo por 2,35 de ancho, terminada en ábside semicircular en el que se abre una ventana abocinada. Toda la nave estuvo en origen abovedada, marcando el arranque de esta un modillón. La bóveda, de cañón corrido, estaba sustentada por un arco fajón que descansaba sobre columnas triples formadas por elementos semicirculares. Esta nave, se comunica con el resto de las construcciones a través de una puerta de falsa herradura en la que las jambas han sido sustituidas por columnas triples. La puerta, orientada al norte, da acceso a un pasillo cubierto con bóveda de cañón que se divide en dos. El de la izquierda, y por una escalera de caracol abovedada igualmente, da acceso a una gran construcción cuadrada, sin elementos decorativos, que comunica con el exterior. El de la derecha, en ángulo de 90.°, da paso a las dos iglesias superiores. De la central, de unas dimensiones mayores que la inferior y la situada al norte, solo se conservan los arranques de los muros. Debió tener una decoración similar a la iglesia situada al sur, aunque se constatan reformas, sobre todo al oeste, donde se abrió una puerta, y en la zona del ábside, donde se empleó abundantemente la tosca para construir dos pequeñas capillas separadas por el ara del altar. Por último, la tercera nave excavada, es de dimensiones todavía mas reducidas que la situada al sur. Está al mismo nivel que la central, posee igualmente ábside semicircular y se accedía a ella por el mismo pasillo que a la iglesia mayor. Mientras que en la iglesia inferior no aparece suelo enlosado (en la base de las columnas aparece una especie de hormigón formado por argamasa y pequeños cantos rodados, las dos iglesias superiores están enlosadas, con dos escalones que dan acceso al presbiterio. Adosados al sur y norte del conjunto, aparecen también restos de muros muy deteriorados, que delimitan pequeñas estancias y de las que, hasta ahora, no podemos saber a que estaban dedicadas. Exteriormente, el conjunto presenta una gran austeridad, solo dos vanos, orientados al sur y este daban luz al conjunto, el ya men243


donado del ábside y otro que iluminaba el pasillo de comunicación entre naves. La decoración absidal es la típica del románico lombardo, por lo que habrá que clasificar cronológicamente el conjunto en el siglo XI. Este es el estado actual del yacimiento, pero una visita a los alrededores nos hace suponer la existencia de muchas mas construcciones (hay arranques de muros a unos 60 m en línea recta del ábside), necrópolis y una misteriosa escalera que se hundía en la ladera y que varios de los informantes, de edad avanzada, aseguran existe fuera de las construcciones y de la zona excavada. Dado el interés del yacimiento, no dudamos que se acometerán mas campañas arqueológicas que, a buen seguro, nos depararán gratas sorpresas y contribuirá a arrojar luz sobre uno de los aspectos históricos más apasionantes y desconocidos de la comarca. Historia337

En 1061 ó 1079 el monje tfligo, hijo del senior de Biescas, cede por razones que desconocemos, junto con siete laicos afincados en Labaguarre338, Villacampa, Gavín, Bergua y Asín, el monasterio de San Pelay a San Juan de la Peña (según Durán Gudiol el monasterio en esta fecha estaba ya abandonado por los monjes y estas personas se habían apoderado de él; según Lapeña, podía tratarse de los constructores o los dueños). En el siglo XI el antiguo monasterio de San Pelay es convertido en decanía (granja con iglesia) dependiente de San Juan de la Peña, siendo decano de la misma el monje íñigo Sánchez o Sanz, hijo, según Durán, del senior de Biescas Sancho Aznárez. En el año 1101, el abad pinatense Sancho traspasó al decano y a San Pelay unas heredades que la limosnería de San Juan de la Peña poseía en Lárrede y Busa. En 1111, nuevamente el abad Sancho confía a la hermana 337 Antonio DURÁN GUDIOL, "El priorato serrablés del monasterio de San Juan de la Peña", Del arte

y la historia medievales en Serrablo, cit., pp. 73-74 y 75, y Ana Isabel LAPEÑA PAÚL, El monasterio de San Juan de la Peña en la Edad Media (desde sus orígenes hasta 1410), cit., pp. 322-323 y 324. 338 Labaguarre es un despoblado situado entre los actuales pueblos de Fragen y Torla. 244


Reconstrucción hipotética de la iglesia del monasterio de San Pelay. Dibujo de José María Estables


del decano íffigo —Toda— la decanía de San Pelay para que la poseyera igual que su hermano junto con la casa en Lárrede, los excusados de Banastón y el cuarto de la iglesia de esta localidad. Tras su muerte, debía reintegrarlo a San Juan de la Peña. En el primer tercio del siglo XIII, el abad írligo de San Juan de la Peña entrega a García de Sasal el monasterio de San Pelay, con la condición de que sostuviera económicamente la decanía y las iglesias de San Pedro de Hoz, y la de Santa Engracia (*), en el valle de Tena (adscritas a este monasterio), a cambio de pagar 25 sueldos a San Juan y reedificar las casas de San Pelay. En 1236 Jimeno Romeo devuelve a la cámara de San Juan de la Peña el monasterio de San Pelay, que estaba "iuxta villam de Gavín" (junto a la villa de Gavín), reservándose los derechos sobre unas viñas en Oliván que pasarán a pertenecer, tras su muerte, al monasterio pinatense. En 1246, el monasterio de San Pelayo debía pagar al comunalero de San Juan de la Peña 25 sueldos339. En noviembre de 1306 el abad pinatense Pedro dona a Jordán de Gavín y a su esposa "la iglesia y casa de San Pelay de Gavín con su heredad" a cambio de que "hicieran cantar misa en ella". En 1306 también se entregaban a treudo tres campos pertenecientes al antiguo monasterio y en 1308 era la iglesia y su casa lo que se "arrendaba". En el folio 88 del Libro Gótico Pinatense se nombra parte del patrimonio de San Pelay, concretamente el perteneciente a Pedro Spayna de Biescas. En él se indica que poseía dos muelas de hacer harina y "cuatro mazos pro pannos de lana gualzire" (batanes), un molino cercano al puente de Biescas, una tierra en esta misma villa, otra tierra en Podiumrotundum340 sobre el camino, otra más abajo del camino, otra en la sierra de Astés341, cuatro tie339 Ana Isabel LAPEÑA PAÚL, El monasterio de San Juan de la Peña en la Edad Media (desde sus orígenes hasta 1410), cit., p. 411. 340 Topónimo situado en la vertiente meridional de la sierra de Tendeñera, en el actual puerto de Gavín. 341 Cerro muy visible desde Biescas que todavía conserva su topónimo medieval (coordenadas UTM 30T YN 215 232, alt. 1302 m snm). 246


rras en Orós Bajo, dos en Orós Alto, en Lanuschella (?), en el Sía, una viña en Oliván, otra en Biescas y otra en Gavín342. En 1236, 1308 y 1342 la iglesia de San Pelayo, sus villas y palacios pertenecían a la cámara de San Juan de la Peña343. El 1 de noviembre de 1308 Jordán de Gavín, su esposa, Toda, y un hijo de ambos reciben la iglesia de San Pelay con su heredad, por lo que deben abonar seis rayos de trigo y atender la iglesia344. En 1329, 1337 y 1338 aparece integrado en la honor de Senegüé, en la que se incluían, junto a la iglesia de San Úrbez (*), la villa de Sorripas y todas las villas, palacios, campos, propiedades y derechos345. En 1342, la iglesia es cedida por separado a treudo a Domingo de Gavín, quien se comprometía a mantenerla. A finales del siglo xiv (1391), el priorato de San Pelay de Gavín volvía a pertenecer a la honor de Senegüé y esta a su vez al oficio de la cámara, que lo atreuda a Dominga Jiménez y a su hijo Pedro346. En agosto de 1997, Federico Díez, de Sabiñánigo, en compañía de su familia, inicia las excavaciones en el cenobio. El 15 de octubre, una excavadora cedida por el Ayuntamiento de Biescas saca a la luz el ábside de la iglesia pequeña y el arranque del ábside de la grande. Cuatro días después, el monasterio de San Pelay sale de su anonimato de siglos y es dado a conocer por el Diario del Alto Aragón (p. 57).

342 Estas mismas posesiones se mencionan en un documento fechado hacia 1320 por el que se atreudan a Guillermo Arnal de Oliván, su madre y otros familiares por parte de San Juan de la Peña. Ana Isabel LAPEÑA, Selección de documentos del monasterio de San Juan de la Peña (1195-1410), cit., doc. 70, p. 153. 343 Ana Isabel LAPEÑA PAÚL, El monasterio de San Juan de la Peña en la Edad Media (desde sus orí-

genes hasta 1410), cit., p. 416.

344 Ana Isabel LAPEÑA PAÚL, "Aportación al conocimiento de las fuentes históricas medievales para la comarca de Serrablo", art. cit. 345 En 1329, por ejemplo, la honor de Senegüé es atreudada a Romea de Lográn, debiendo pagar este cuatrocientos cincuenta sueldos jaqueses al monasterio de San Juan. 346 Ana Isabel LAPEÑA, Selección de documentos del monasterio de San Juan de la Peña (1195-

1410), cit., doc. 93, p. 190.

247


Etnología

Dada la activien los desarrollada dad últimos meses en el cenobio, han sido muchos los vecinos de Gavín que se han acercado a las obras y nos han ido dando pequeñas leyendas relacionadas con el enclave. En general era conocida por todos la existencia de un monasterio en el que vivían monjes "herejes". Tras la desaparición del edificio, quedó el pedregal y un agujero por el que tiraban piedras, "que iban a parar al Sía", y los más ancianos recuerdan cómo, por otro agujero, entraPasillo y escalera de acceso a la cripta ban a una sala abovedada. A los niños se les prohibía acercarse al lugar porque, según decían, salía el demonio por un agujero o se les amenazaba con que "iba a venir el demonio de San Pelay". Esta leyenda quizá tenga su explicación en el hecho de aparecer durante las excavaciones el esqueleto de un adolescente en las escaleras de caracol que dan acceso a la iglesia pequeña (Joaquín Lafuente, Gavín, 1994). Por último mencionaremos una curiosa creencia que contaban en Barbenuta, según la cual "O Bulto o Fornaz" (un posible túmulo situado en la cúspide del monte donde se ubica el monasterio) estaba comu248


nicado con el monasterio de San Pelay a través de un túnel que atravesaba todo el monte347 (José Ángel Gracia, Barbenuta, 1998). Materiales Dos pequeños fragmentos de cerámica, uno típico de los poblamientos cristianos medievales y otro de posible origen musulmán. Además de esto apareció, fuera de la zona excavada, una punta de lanza de hierro. No nos debe extrañar la ausencia de bienes muebles si pensamos que, como demuestran los documentos, al menos desde el siglo xl el edificio fue pasando de mano en mano hasta su ruina total.

5.11. SAN PEDRO DE LASIESO Etimología Uno de los doce apóstoles de Jesús y el primer papa de la Iglesia. Al nombrarle cabeza de la Iglesia, Jesús le cambió su nombre original, Simón bar Yona, por el de Pedro. Sufrió martirio en Roma en tiempos de Nerón (54-68 d. de C.). Se le suele representar con dos grandes llaves que abren las puertas del Cielo y su festividad se conmemora el 29 de junio. Acceso y situación Carretera N-330. Llegados al Hostal de Ipiés y después de pasar el desvío a Caldearenas, el siguiente desvío que encontramos a la derecha nos llevará a Lasieso (señalizado). Hay que ignorar el primer desvío para entrar en el pueblo y seguir la carretera asfaltada que rodea el núcleo de población por

347 Coordenadas UTM 30T YN 231 209, alt. 1482 m snm. Esta creencia, que seguramente se ha mantenido arraigada en la mentalidad popular desde que el monasterio tenía vida, trata de unir elementos paganos (túmulos y dólmenes fueron objeto de culto por civilizaciones anteriores al cristianismo) con edificios que, cuando se construyeron, entre sus principales misiones se encontraba la de cristianizar territorios cuyos habitantes practicaban lo que se ha dado en llamar "cultos paganos". Por otra parte, además de la creencia mencionada, O Bulto o Fornaz se halla envuelto en otras leyendas. A simple vista, se trata de un enorme amontonamiento de tierra y piedras (aproximadamente calculamos 6 m de diámetro y 3 de altura) en el que aparece un agujero (¿podría tratarse del acceso a la cámara?) por el que, según la tradición oral, "salía o demonio" y, si alguien se atrevía a acercarse y tiraba una piedra, esta "salía en California" (sic).

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el oeste. Dejando el coche a la altura de un chalet de ladrillo blanco a la izquierda de la carretera, justo enfrente, al oeste, veremos una elevación, plana en su parte superior. Allí es a donde debemos dirigirnos. Para ello cogeremos una pista que parte enfrente del chalet, cruzando el canal. Tras andar por ella 150 m, para evitar una gran roca extraplomada situada a nuestra derecha, dejaremos la pista para subir, aprovechando sendas de ganado, a nuestra derecha hasta la cima del tozal. Coordenadas UTM 30T YN 107 004, alt. 802 m snm. Descripción Promontorio explanado artificialmente desde el que se divisa un magnifico paisaje. Las dos vertientes y la cima se ordenan en pequeñas parcelas siguiendo las curvas de nivel. Superficialmente, salvo algún montón aislado de piedras, nada parece indicar que allí existió algún tipo de construcción. Historia

Monasterio fundado, probablemente en 1070, por el conde Sancho Ramírez348. En enero de 1083 existía en el monasterio una congregación de clérigos, al frente de la cual estaba el abad Sancho. En 1098, el papa Urbano II confía al obispo Pedro de Jaca-Huesca el monasterio de San Pedro, convirtiéndolo en priorato dependiente de las canónicas catedralicias oscense y jacetana y cuyo canónigo era nombrado por el obispo, habiendo de pertenecer este a una de las dos canónicas. En 1118 figura como prior de Lasieso Pedro de Majones, arcediano de la catedral de Huesca y que llegó a ser obispo de Zaragoza. Por fin, en el año 1202, García de Gúdal, obispo de Jaca-Huesca, reparte los patrimonios de las dos catedrales entre el obispo y los cabildos, formando dos lotes en cada obispado. El monasterio de Lasieso pasó entonces a ser propiedad del obispo jacetano y sus rentas y fincas administradas 348 No debe confundirse con el rey Sancho Ramírez. El conde Sancho Ramírez (1040-1105) fue

hijo natural e ilegítimo del rey Ramiro I y de Amuña, hija del senior iñigo López de Bergua y afmcada en Barbenuta. Casó con Beatriz, con la que tuvo tres hijos: García, Beatriz y Talesa. Uno de sus nietos, Pedro de Atarés, fue pretendiente al trono de Aragón tras la muerte sin sucesión de Alfonso I el Batallador. 250


por un delegado episcopal. Hasta 1247, momento en que lo suprime el obispo Vidal de Canellas, en la catedral de Jaca existía el cargo honorífico de "prior de Lasieso". Durán Gudio1349 apunta la posibilidad de que el monasterio de Lasieso fuera fundado por el conde Sancho en sustitución del monasterio de Santa María de Latre (*), aunque este autor cree, erróneamente, que el monasterio de Santa María (*) podría haber estado situado en el mismo solar en el que se construyó el de San Pedro. Etnología Es sabido por todos los habitantes de Lasieso que existía "un convento" en el tozal de Santa Cruz. Según los informantes, salían muchas piedras trabajadas cuando se laboraban las tierras, que se echaban a rodar ladera abajo. Algunas todavía las podemos ver hoy en día. También aparecían restos humanos (Josefina Aquilué, Lasieso, 1999).

Iglesia de San Pedro de Lasieso. Al fondo, el cerro donde se asentaba el monasterio

349 Antonio

DURAN GUDIOL,

El monasterio de San Pedro de Siresa, cit.

251


Materiales En las laderas de acceso encontramos muchos fragmentos de cerámica medieval, muy tosca, con desgrasantes minerales. Muchos trozos de granito. Uno de ellos, por su forma y pulimentación, podría haber sido un molino de mano naviforme. Gran cantidad de piedras calcinadas.

5.12. SANTA MARÍA DE LATRE Etimología Hagiotopónimo. Véase el apartado 5.2. Latre, del latín LATEREM ladrillo'. Acceso y situación Carretera N-330. Llegados al Hostal de Ipiés, sale un desvío señalizado a la derecha, hacia Caldearenas y Javierrelatre. Déjense atrás los desvíos a Navasa, Orna y Latrás, hasta llegar al pueblo de Latre. Hay que rodearlo por el norte y seguir por la carretera en dirección a Caldearenas, cogiendo un segundo desvío a la izquierda que, por pista de tierra, nos llevará al canal. Lo cruzamos por un puente de cemento y atravesamos el gran campo que tenemos enfrente, en dirección a la vía del tren y al río Gállego, que veremos al sur. La franja de tierra entre el río y la vía del ferrocarril es el campo de Santa María. Podemos acceder a él también desde el mismo pueblo de Latre bajando directamente al sur, entre campos de cultivo y cruzando el canal por el puente mencionado. Coordenadas UTM 30T YM 074 981, alt. 660 m snm. Descripción Nuevamente es la tradición oral la que nos permite localizar este antiguo priorato. Superficialmente no queda absolutamente nada. En el talud de la vía del tren, de más de 2 m de altura, no se adivina ni el más mínimo resto constructivo. Historia El monasterio de Santa María de Latre debió de ser uno de los prime252


ros cenobios existentes en Serrablo, según se desprende de uno de los trabajos del ilustre medievalista Antonio Durán Gudio1350. La primera mención que encontramos data de mediados del siglo cuando en el testamento del rey Ramiro I este dona a García, obispo de Aragón, el monasterio de Sasave con todas sus pertenencias, entre las que se encontraban la villa de Estallo con su heredad y el monasterio de Santa María de Latre351. En esta época debía de ser una abadía autónoma cuyo ámbito de influencia se extendía a la comarca del Sodoruel, hasta la reforma benedictina llevada a cabo por el rey Sancho Ramírez en 1071. A partir de 1077, como consecuencia de la creación del obispado de Jaca, este rey emprende otra reforma siguiendo la regla de San Agustín. Esta nueva modificación tiene, entre otras consecuencias, la creación de nuevas demarcaciones territoriales eclesiásticas, entre las que se menciona la existencia del entonces priorato de Latre durante los siglos xi-xli y del arcedianato de Sodoruel en el siglo XIII; ambas demarcaciones tenían como cabecera el monasterio de Santa María de Latre. En 1203, el papa Inocencio III confirma la posesión del priorato de Santa María con la villa de Estallo, junto con sus posesiones, a la iglesia de Huesca352. En 1205, con motivo de la donación por parte del obispo oscense García de un huerto a su clavario, firma como testigo de la donación, entre otros, "Poncius canonicus Iaccensis prior Sancte Marie de Latras"353. En 1215 se realizó una carta de paz entre los hombres de Jaca y los de Aísa, Esposa y Sinués, ya que entre ellos se producían frecuentes homicidios y pillajes. La carta fue firmada en Jaca, junto al muro y el olmo del cementerio mayor, en presencia, entre otros, de Bartolomé, prior de Santa María de Latre354. 350 Antonio DURÁN GUDIOL, "Geografía medieval de los obispados de Jaca y Huesca", Argensola, 45-

46 (1962), pp. 1-103. 351 Javier REY LANASPA,

"Sobre un monasterio medieval en Latre", Izarbe, 3.

352 Antonio DURÁN GuDI0L, Colección diplomática de la catedral de Huesca, cit.,

doc. 633, p. 602.

353 Ibidem, doc. 660, p. 635.

354 Javier REY LANASPA, "Sobre un monasterio medieval en Latre", art. cit.

253


A partir del siglo XIII desaparecen como circunscripciones eclesiásticas, dentro del obispado de Jaca, los prioratos de Lerda (al oeste de la provincia), Sasabe (al norte de Jaca) y Santa María de Latre355. Etnología La tradición oral en los pueblos de Latre y Estallo nos habla de la existencia de un "convento" dedicado a Santa María y de cómo, hace muchos años, aparecieron sepulturas de losa al labrar el campo con tractores después de haberlo hecho siempre con arado (Angela Betés, Latre, 1996).

5.13. SAN JUAN DE MATIDERO Etimología

Hagiotopónimo. Véase el apartado 4.2.3. Acceso y situación

El mismo acceso que a Castellar (*). En el punto kilométrico 33 veremos a nuestra derecha, a un centenar de metros de la carretera, las ruinas de la pardina de San Juan de Matidero o San Juan de Castellar, en medio de grandes prados. Es aquí donde suponemos estuvo el antiguo monasterio. Coordenadas UTM 30T YM 422 988, alt. 1190 m snm. Casa de San Juan. Descripción

La pardina de San Juan se sitúa en una extensa explanada rodeada de prados. En la actualidad, en total ruina, quedan los restos de un gran edificio y de una paridera de ganado. La casa, aparentemente remodelada en multitud de ocasiones (cabeceros de cemento, teja árabe), no presenta ningún rasgo significativo. Al este de los edificios, gran pozo de 2 m de diámetro recubierto interiormente por mampostería seca. Probablemente, por la altura a la que se encuentra, se trate de un pozo nevero. 355 Antonio DURÁN GuDI0L, "Geografía medieval de los obispados de Jaca y Huesca", art. cit., pp. 7, 10, 13 y 17.

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La pardina de San Juan en la actualidad

Historia

Del monasterio de San Juan de Matidero, aunque de fundación imprecisa, tenemos noticias documentales desde el siglo x. Posiblemente fue en vida del conde Aureolo o de su sucesor, Aznar I, cuando se produjo su construcción, es decir, en el siglo DC Según la crónica de San Juan de la Peña el conde Fortuño, nieto ilegítimo de Galindo II (aquel que según esta misma crónica conquistara el valle de Acumuer y fundara el monasterio de Cercito), visitó el monasterio de San Juan de Matidero hacia el 940356. En el verano del año 1006, el caudillo musulmán Abd al-Malik (hijo de Almanzor, al que los cristianos consideraban uno de los jinetes precursores del apocalipsis que se habría de producir en el ario 1000) inicia una des356 La transcripción de este documento la encontramos en Domingo BUESA CONDE, El Alto Aragón. Historia de una convivencia, Huesca, Diario del Alto Aragón, 1993, p. 71.

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tructiva razzia por tierras de Sobrarbe, ocupa su capital y la villa de Buil y llega hasta el monasterio de San Juan, que queda totalmente destruido. Es el 27 de diciembre de 1203 cuando el monasterio de San Juan de Matidero entra a formar parte del dominio de San Juan de la Peña al cambiar Pedro II dicho monasterio, con las villas de Bibán, Alastrué, Binueste y Matidero, con sus selvas357 y palacios, por el monasterio de Santa María de Iguácel, hasta entonces propiedad del cenobio pinatense358. El 29 de mayo de 1245, según la concordia entre la comunidad pinatense y el obispo oscense Vidal de Canellas, San Juan de Matidero, con sus pertenencias de Binueste, Biván, los palacios, la villa de Matidero y de Alastrué, formaban parte de la jurisdicción episcopal y derechos de San Juan de la Peña359. En 1246, 1290 y 1329, pertenecía, junto con sus villas y palacios, al oficio de la cámara de San Juan de la Peña. En 1329, el priorato de Matidero es atreudado a Juan Oliva y a sus hijos, contrayendo estos últimos diversas obligaciones con San Juan de la Peña. En 1406, la honor de Matidero es atreudada a Fortún de Villacampa, a su mujer, María Buil, a un hijo de ambos y a un nieto. A continuación se detallan las posesiones de dicha honor, entre las que se encontraban la "yglesia de Sant Johan de Matirero (...) el lugar de Matirero, Bivan, Binuest e Alastruey e con palaciis dicto monasterio pertinentibus (...) palatium de Exellue (...) palacium de Secoroncum tota sua hereditate e con el molino, el palacio de Lahuarta (...) el palacio de Sant Petrillyo (...) el palacio de la val de Siest"360.

357 En los documentos medievales se aplica el término selba, todavía vivo en la lengua aragonesa, para designar a los bosques (recuérdese, por ejemplo, la Selba d'Oza, en Echo). 358 Ana Isabel LAPEÑA, Selección de documentos del monasterio de San Juan de la Peña (11951410), cit., docs. 38, 39 y 40, pp. 94, 95 y 96. Este documento de permuta presenta tres redacciones diferentes. En la segunda de ellas, además de las posesiones mencionadas, se añaden las villas de Laguarta y de Cañardo, estando mucho más detallados los límites. En la tercera, además de estos dos lugares, se incorporan varias iglesias y palacios más, a la vez que se indican diversas penas para los que pastaran o cortaran leñas sin permiso: "Et siquis tallaverit in dicta silva in ligno viridi sine licentia tenentis dictum monasterium peytet LXa solidos". 359 Ibídem, doc. 186, p. 368, 360 Ibídem, doc. 118, p. 226.

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Asso361 nombra la pardina de San Juan como uno de los despoblados situados dentro del distrito de Jaca y la sitúa entre Matidero y Vinués (?).

5.14. SAN SALVADOR DE SERUÉ Etimología

Hagiotopónimo. San Salvador es un término cristológico. No existe como tal santo, refiriéndose a Jesucristo como Salvador del mundo. Acceso y situación

Carretera N-330, que de Sabiñánigo lleva a Huesca. Desvío señalizado a Caldearenas y Javierrelatre. Llegados a esta primera población, la carretera se desvía a Aquilué, San Vicente y Serué. En este último pueblo hay que dejar el coche, al lado de la iglesia. En su lado este parte una pista en dirección norte que podemos seguir en vehículo durante 1 km. A partir de allí, se hace intransitable. La seguimos en la misma dirección hasta cruzar un pequeño campo. La pista continúa al otro lado, convertida casi en un sendero completamente cogido por la maleza. Siguiendo el trazado principal y tras una larga y dura subida (no hay agua en todo el recorrido) llegamos a la cumbre de la loma que hace de divisoria de aguas entre el río Guarga y la Bal del Rematriz. Debemos tomar dirección este hasta encontrar una valla de alambre que recorre todo el cordal. Una vez en ella, bajando, sin dejar la alambrada, hacia la vertiente norte, a pocos metros encontraremos el pedregal. Otra posibilidad, menos dura pero más larga, es coger la antigua carretera del Monrepós y, 400 m antes de llegar al pueblo abandonado de Escusaguá, dejar el coche y buscar a nuestra derecha un sendero señalizado por un hito. Al principio está muy bien marcado, empedrado en algunos puntos, pero luego se va difuminando. Hay que mantenerse siempre en la senda más transitada por los animales. Debemos seguir más o menos la punta del cerro, desviándonos en alguna ocasión a la vertiente sur o norte. 361 Ignacio DE Asso, Historia de la economía política de Aragón, cit., p. 183.

257


Tras una hora de marcha aproximadamente cruzaremos la cicatriz que deja el gasoducto. Un poco más adelante veremos la alambrada, que seguiremos, primero en dirección oeste y luego norte, hasta dar con las ruinas. Coordenadas UTM 30T YM 125 962, alt. 960 m snm. Descripción

Los restos del monasterio de San Salvador se conservan en bastante buen estado, aunque rodeados de vegetación, lo que dificulta un poco su localización. Se distinguen todavía dos edificios, uno con orientación este-oeste, que correspondería a la iglesia, con acceso desde el sur y ábside plano, y otro adosado, formando una "L" con el anterior y aparentemente sin entrada desde el exterior. En este edificio, además, hay una doble pared en el lado este; parecen ser restos de una puerta. Se conservan paredes, con piedras trabajadas a maza y colocadas a cara vista, de hasta 1,50 m de altura.

Planta del monasterio de San Salvador de Senté Dibujo de Merche Pérez 258


Historia

Monasterio del que carecemos por completo de información histórica, si no es un documento publicado por Isabel Lapeña, que lo recoge a su vez de Briz, en el que se dice que el monasterio de San Salvador de Serué pertenecía en época indeterminada a San Juan de la Peria362. Nuevamente según un documento falso fechado en 1090 y que esta autora data a finales del siglo XII o siglo mil, aparece el monasterio entre las posesiones del cenobio pinatense confirmadas supuestamente por el rey Sancho Ramírez363. Don Antonio Durán Gudiol no lo recoge como uno de los monasterios pertenecientes a San Juan de la Peña en Serrablo en ninguno de sus trabajos.

San Salvador de Serué, antiguos muros 362 Ana Isabel LAPEÑA PAÚL, El monasterio de San Juan de la Peña en la Edad Media (desde sus orígenes hasta 1410), cit., p. 142.

363 Ibídem, p. 143.

259


Etnología Según los habitantes de Serué, en lo alto del tozal de San Salvador existió una ermita a la que concurrían, en tiempo inmemorial, los habitantes de este pueblo y los de Layés, al estar situada en la güega (linde) de estos dos pueblos. Era siempre el párroco de Serué el encargado de celebrar el oficio religioso (Pablo Ferrer, Senté, 1997). Materiales Parte de una jamba de puerta con dos agujeros, probablemente para colocar cerrojos.

5.15. SAN SALVADOR DE SORRIPAS Etimología

Hagiotopónimo. Véase el apartado 5.13. Sorripas, del latín SUB 'bajo' y RIPAM 'ladera escarpada'. Acceso y situación Carretera que de Sabiñánigo lleva a Biescas. A 5 km y a la altura de Senegüé, desvío señalizado a la izquierda, a Sorripas. Hay que dejar el coche en el pueblo e iniciar un ascenso sin camino a un tozal muy conspicuo que baja del pico Güe, situado en la vertical de la fábrica Bieffe Medital. En la misma punta se encontraba el monasterio. Coordenadas UTM 30T YN 176 151, alt. 920 m snm. Descripción En la punta de la loma, aparentemente explanada de forma artificial, se encuentran pequeños retazos de paredes formadas por sillares bien trabajados unidos con cal hidráulica, que podían haber correspondido al monasterio y que fueron utilizadas posteriormente como caseta para guardar ganado. 260


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Historia364

En 1036, en un documento falso del Cartulario de San Juan de la Peña, el rey Ramiro I cede el monasterio de San Salvador de Sorripas al cenobio pinatense "con toda su heredad, con todo su término y con todos los diezmos y primicias". A continuación enumera los límites de las tierras pertenecientes al priorato: "Et est terminum eius de villa in suso usque ad monasterium, cum illa valle que decitur Pardinella, cremo y pupulato, de sena ad serram; et una casa in Surripas, cum omni sua hereditate; et illam ecclesiam scilicet Sanctum Iulianum de Civitatella, cum decimis et primiciis,remota omni occasione regali vel episcopali. / Et est termibus eius de sena in suso usque ad Gallecum; et de Mnanella in intro, et de vallato Moron usque ad Gallecum; et de fondon de illa padul, sicut vadit ad Puio Gallero usque ad aquam; et de illa pana de illo avellanar in intro usque ad Gallecum"365. El monasterio de San Salvador de Sorripas es mencionado en el Cartulario de San Juan de la Peña como propiedad de este cenobio en las posesiones confirmadas supuestamente por Sancho Ramírez en 1090, aunque diversos autores creen que en realidad son de fecha posterior (finales del siglo XII o siglo En la concordia del obispo Vidal de Canellas (1245), el monasterio de

364 La información histórica sobre el monasterio nos ha sido facilitada gentilmente por José Garcés, vicepresidente de Amigos de Serrablo y uno de los primeros investigadores que dieron con la localización del cenobio (véase la revista Serrablo, 27, marzo de 1978). 365 Antonio Uffisro ARTETA, Cartulario de San Juan de la Peña, cit., vol. II, doc. 70 (1036): "(...) Y es término suyo la villa situada encima hasta el monasterio con el valle llamado Pardinella [actualmente, el topónimo es Pardiniallas y está situado al oeste de donde estuvo el monasterio], yermo y poblado, de sierra a sierra; y una casa en Sorripas, con toda su heredad; y aquella iglesia llamada San Julián de Civitatella (*), con décimas y primicias, que desde siempre se pagan al rey o al obispo. Y es término de la sierra de abajo hasta el Gállego; y de Malanella [actualmente el topónimo corresponde a Canarella, al este de Senegüé] hacia dentro, y de vallato Morón [posiblemente se corresponda con la actual partida de Matamoros] hasta el Gállego y del fondo de la Paúl [partida situada al norte de la morrena de Senegüé] hasta el Puio de Gallero [actual Puigallego, resalte morrénico situado al lado del puente Las Pilas] hasta el agua; y de la peña del avellanar hacia dentro hasta el Gállego (...)". 366 Ana Isabel LAPEÑA PAÚL, El monasterio de San Juan de la Peña en la Edad Media (desde sus orígenes hasta 1410), cit., p. 143.

261


San Salvador de Serué seguía perteneciendo en esa época al cenobio pinatense367, aunque no figura en la bula de Alejandro III (1179). Copia de la carta de donación de Ramiro I, fechada en 1574, se conserva en el primer libro del archivo parroquial de Senegüé. En ella, además de transcribir íntegro el texto original, se nos dice que "El Señor Rei de Aragón D. Ramiro en la era año 1025 dio al monasterio de San Juan de la Peña, entre otros lugares, el de Senebue con peitas, calonias, [borroso], y todos dreytos reales con ombres y mugeres, yglesias, decimas y primicias"368. En 1737, según un documento de la iglesia parroquial de Senegüé, "La casa de Vicente Biota de Sorripas tiene un campo llamado Santa cruz que confronta con la ermita de Santa Cruz, o monasterio que fue de las monjas de Santa Lucía [de Zaragoza] y términos del lugar y de este no paga Décima por tradición muy antigua". Esta casa de Sorripas ostenta todavía hoy la propiedad de las tierras donde se asentaba el monasterio. Etnología

Llamado por los naturales de Sorripas convento de Santa Cruz, por creerse que lo habitaron monjas. Hasta la guerra civil, en el tozal había una cruz metálica clavada, quizá como recuerdo de la sacralización del lugar. Al laborar las tierras por parte de casa Biota de Sorripas, dueños del terreno sobre el que se asentó, aparecían tumbas de losa. Se cree que la cruz parroquial y "la paz", que se guardan actualmente en la iglesia de Senegüé, bajaron de allí (se decía: "Paz y Cruz, de Santa Cruz"), así como dos cadieras talladas que estaban en la iglesia de Sorripas hasta que en la pasada guerra civil fueron destruidas. Se decía que en las inmediaciones había escondido un "botico lleno de duros". Existe constancia de que apareció a principios de siglo una moneda de oro y en la década de los setenta una de cobre o bronce (Miguel Pardo, Sorripas, 1996).

367 Ibidem, p. 141. 368 Archivo Parroquial de Senegüé, cuaderno 1.°. Nótese que el documento original, copiado del cartulario pinatense, está fechado en 1036 y no en 1025, como asegura este documento. 262


En las cercanías se encuentra el topónimo Fuente d'as Monjas, por creerse que era de allí de donde se abastecían de agua los habitantes del monasterio, y el llamado Tozal d'os Muertos, lugar donde aparecían restos humanos. Coordenadas UTM 30T YN 173 152, alt. 1001 m snm. Materiales Pequeños fragmentos de cerámica medieval con desgrasantes cerámicos. Varias monedas que se conservan en casa Biota de Sorripas (sin confirmar). La cruz procesional que se conserva en la iglesia de Senegüé está fechada en el siglo xvii, concretamente en 1642, y fue realizada por el orfebre jaqués Pedro Panano, por lo que no creemos posible que pudiera haber pertenecido al monasterio.

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CONCLUSIONES

NA vez llegados al final del estudio, y siempre como sugerencia para quien pueda tener competencias en la materia, nos atrevemos a apuntar una serie de trabajos que deberían acometerse a la mayor brevedad: 1.Esta es la primera obra de la que tenemos constancia en la que se abordan los yacimientos arqueológicos desde un punto de vista histórico y etnológico y de forma global, sin centrarse en un yacimiento concreto. Desde aquí sugerimos que este mismo estudio, modificado y adaptado, sea realizado en el resto de las comarcas oscenses, con lo que tendríamos una idea global del inmenso patrimonio arqueológico —y el etnológico a él asociado— de la provincia. Como ya se ha mencionado, este trabajo no se podría haber realizado sin la colaboración de muchas personas, de edad muy avanzada, que nos han aportado datos valiosísimos referentes a la ubicación y las leyendas relacionadas con los yacimientos. Así pues, este sería el primer trabajo a realizar antes de la desaparición de esas personas. 2. En Serrablo tenemos una joya dentro de los yacimientos arqueológicos comarcales. El monasterio de San Pelay ha empezado a mostrar parte de sus, hasta ahora, ocultos encantos. Las Administraciones y Ayuntamientos implicados deberían seguir con el plan de excavaciones emprendido en 1999 hasta sacar a la luz la totalidad del yacimiento (recordaremos que únicamente han aparecido la iglesia y la necrópolis, faltan por descubrir todos los edificios auxiliares y el poblado que seguramente los rodearía). 265


3. Que sepamos, no se ha excavado en la provincia de Huesca ningún pueblo medieval. El despoblado de Aspirilla se conserva intacto desde su desaparición. Además, la iglesia original del pueblo, un precioso inmueble del siglo X, se halla todavía en pie, aunque no por mucho tiempo. Esto, su fácil acceso y, sobre todo, la buena disposición de los actuales dueños de los terrenos hacen aconsejable iniciar una campaña de excavaciones sistemáticas y de consolidación del templo que, seguro, daría frutos más que interesantes para conocer la estructuración urbanística de un pueblo altomedieval. Desde luego, la importancia que tuvo esta época en la formación de lo que hoy conocemos como Aragón bien merece el esfuerzo de sacar a la luz sus más escondidas raíces históricas. Otro de los yacimientos susceptibles de excavación, sobre todo si tenemos en cuenta la zona donde se asienta, es el despoblado de Santa Engracia, en término municipal de Biescas. Situado en las inmediaciones de la ermita de Santa Elena y junto a un monumento megalítico, es una zona muy accesible y sobre todo ampliamente visitada por el turismo. Debería valorarse la posibilidad de su excavación como complemento a la amplia oferta patrimonial que ofertan este municipio y el valle de Tena. 4. Por último diremos que, aun abarcando una dilatada época histórica, quedan todavía zonas oscuras en la historia y la arqueología de la comarca y en general de todo el Pirineo; desconocemos muchas facetas de la vida prehistórica, prerromana e incluso romana de los valles pirenaicos y la experiencia nos ha demostrado que es cuestión, simple y llanamente, de coger la mochila y lanzarse al monte a mirar sabiendo lo que se quiere encontrar. Desde aquí animamos a cualquier persona a la que le guste andar por el monte a que salga mirando con otros ojos. Cualquier cueva, abrigo, colina, cerro, pista forestal o campo puede esconder —o mostrar, según se mire— un hallazgo que contribuya a acrecentar, más si cabe, el ya inmenso patrimonio arqueológico provincia1369. 369 Por supuesto, no hace falta decir que cualquier hallazgo, por pequeño que sea, debe ser puesto inmediatamente en conocimiento del Departamento de Cultura de la Diputación General de Aragón. Si esto no resultara posible, debemos dar parte al SEPRONA (Servicio de Protección de la Naturaleza), al puesto de la Guardia Civil más próximo o al Ayuntamiento en cuyo término haya sido realizado dicho hallazgo. La ley es clara al respecto y omitir información, expoliar o destruir (intencionadamente o no) un yacimiento arqueológico es castigado con severas multas e incluso con penas de cárcel. 266


INFORMANTES

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AN sido muchas las personas que hemos entrevistado para la realización de este trabajo. Sin ellas y su extraordinario conocimiento del terreno no hubiera sido posible que este libro viera la luz y probablemente se hubiera perdido una parte importantísima de la historia de la comarca. Muchos de ellos nos acompañaron hasta donde se encontraban los poblados o los monasterios; otros soportaron con paciencia nuestra tendencia innata a perdernos por el monte, a meternos por "sendas de jabalines" y a que volviéramos a preguntarles una y otra vez, tras varios intentos infructuosos, por el despoblado en cuestión. Como curiosidad, mencionaremos por ejemplo que hasta localizar Vilás —con dudas— tuvimos que hacer siete viajes a La Guarguera y preguntar a gentes de Abenilla, Ordovés, Castiello, Lanave e Ipiés. En la lista que se ofrece a continuación creemos que no olvidamos a nadie, pero si así fuera vayan nuestras disculpas por adelantado y nuestra más profunda gratitud. ACUMUER: Amelia Gil, Basilio Miranda, Antonio Gracia, Luis Gracia, Ricardo Piedrafita Casasús, Sara Piedrafita Gil, Antonio Puértolas. AINIELLE: Enrique Satué Oliván. AQUILUÉ: Antonio Martínez Ferrer. ARA: Javier Gracia. ARGUISAL: Martín Gil, Sixto Pardo. Aso DE SOBREMONTE: Antonio Oliván Orús. 267


ASÚN: José Gil Aínsa. BARBENUTA: José Ángel Gracia. BASARÁN: Miguel Pardo Sanromán. BELARRA: Victorina Navarro, Mariano Navarro, Regino Berdún, Ascensión López. BERBUSA: José Laliena Casbas, Joaquina Azón Pardo. BERGUA: María Teresa Satué. BETÉS: Ramón Acín. BIESCAS: Máximo Palacios, Ramón Fañanás, Teodoro Fanlo, Miguel Á. Gavín. BORRÉS: Laureano Vizcarra, Generosa Rabal. CALDEARENAS: Maribel Rey Lanaspa. CASTIELLO DE GUARGA: Honorio Ramón Calvo. CILLAS: Victoria Luis Sampietro. ESCARTÍN: José María Satué. ESPUÉNDOLAS: Áurea Campo. FABLO: Pilar Grasa Borruel. GAVÍN: Joaquín Lafuente. GRASA: Francisco Claver IPiÉs: José María Ara, Francisca Sanvicente. ISÍN: Ángel Navarro Piedrafita. ISÚN DE BASA: Hilarlo López Lardiés. JAVIERRE DEL OBISPO: Francisco Oliván Zamora, Francisco Escolano Gil. JAVIERRELATRE: Marcial Lasaosa, Jesús Pérez Aragüés. LAGUARTA: Pedro Sanagustín Lapena. LANAVE: Antonio Pañart. LÁRREDE: Félix Gil. LARRÉS: Graciano Aguarta, Laureano Casasús. LASIESO: Josefina Aquilué. LATRE: Ángela Betés. ORDOVES: José Manuel Grasa. ORNA: Ma José Latrás, José Latrás. 268


OSÁN: Feliciano Villacampa, Valentín Artero, Pablo González, José Azón, Jesús Villacampa. Oral: Antonio Sampietro, Manuel Aínsa. SABIÑÁNIGO: Javier Arnal, Clemente Barajas, Federico Díez. SABIÑÁNIGO PUEBLO: José María López. SAN JULIÁN DE BASA: Antonio Fontán. SARDAS: Isidro Pueyo Calvo. SASA: Andrés López. SENEGÜÉ: Santiago Borderas, José Garcés Romeo. SERUÉ: Pablo Ferrer. SOBÁS: Regino Villacampa. SORRIPAS: Miguel Pardo Garcés, Miguel Pardo Casaus.

269


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APÉNDICES

1. TOPONIMIA En este apartado intentamos en la medida de lo posible conocer la etimología tanto de los pueblos vivos actualmente (entendiéndose como tales los que tenían algún habitante empadronado en la década de los 90) y los deshabitados, como complemento al apartado correspondiente en los despoblados tratados. Este tema podría arrojar luz sobre el origen de muchos de los pueblos de la comarca, tanto existentes como desaparecidos. Para ello hemos tomado como referencia todos los trabajos sobre toponimia que hemos encontrado centrados en la zona pirenaica. Para algunos topónimos los étimos que proponen los investigadores resultan coincidentes, mientras que en otros las opiniones son divergentes. Al tratarse de un tema meramente especulativo, todas las interpretaciones tienen en principio la misma validez. Se apuntan, al lado de cada étimo, las iniciales del investigador que lo propuso370.

370 Ch. V. es Chesús VÁZQUEZ, "Onomástica de Biescas en protocolos del siglo xv. Documentos",

Alazet, 10 (1998); "Para un corpus de toponimia tensina, III. Registros documentales de los años 14841499", AFA, LIV-LV (1998), y Toponimia de las comarcas de Tierra de Biescas y Sobrepuerto (Huesca), Huesca, lEA, 1992 (publicación en microfichas). M. B. es Manuel BENITO MOLINER, Pueblos del Alto Aragón: el origen de sus nombres, inédito, A, P. es Antonio PLA CID, Topónimos de interés para el estudio de la celtización en la vertiente meridional del Pirineo central, inédito. R. M. es Ricardo MUR SAURA, Geografia medieval del voto a san Indalecio, Jaca, Impr. Raro, 1991; En torno a la Virgen de la Cueva, Jaca, Hermandad de la Virgen de la Cueva - DGA, 1992; "Con o palo y o ropón". Cuatro estampas inéditas sobre el culto a santa Orosia, Jaca, Imprenta Raro, 1995, y "Medianeta, un despoblado de Sodoruel", Jacetania, 182. 271


Podemos apreciar un importante predominio de topónimos vascuences, entendiendo como tales topónimos prerromanos no indoeuropeos emparentados con el euskera actual que, partiendo de un tronco común, tienen claras diferencias con el idioma que hoy se habla. Por lo que se refiere a cuestiones étnicas, nunca debe identificarse vascón o vascuence con el actual vasco371. Estos topónimos podrían derivar de un poblamiento existente ya en el Neolítico por parte de gentes que se englobarían en lo que se ha dado en llamar "cultura pirenaica" o de repoblaciones posteriores de contingentes navarros durante la Alta Edad Media. Otro tipo de topónimos abundantes son los de origen prerromano indoeuropeo. Estaríamos ante topónimos originados por las sucesivas oleadas migratorias de pueblos centroeuropeos hace 4000-3000 años. Se trataría de lo que globalmente se ha denominado "pueblos celtas". Otro grupo muy numeroso es el de los topónimos emparentados con el latín, de lo que deducimos que o bien la presencia romana en estas tierras fue mucho más importante de lo que en un principio se había pensado o que son herederos de la única lengua "oficial" que existía durante la Edad Media. Por último, hay un grupo de topónimos de origen desconocido, no incluibles en ninguno de los grupos anteriores. PUEBLOS VIVOS AbenilIct / Abeniella. Del antropónimo latino AVENUS, más el diminutivo -ELLA (Ch. V.). Del latín AVENA (avena) (M. B.). Acumuer. De origen incierto, probablemente prerromano (Ch. V.). Del latín AQUA-MUERA (`agua salada') (M. B.). Aineto. Del vascuence AGIN 'tejo', más el sufijo abundancial -ETO (Ch. V). Del vascuence AIN 'colina' (M. B.). Del vascuence AIN 'colina' y de NETO 'dios del panteón íbero': 'colina del dios Neto' (A. P.).

371 Es comúnmente aceptada por numerosos investigadores la existencia de un pueblo prerromano pirenaico autóctono que ocuparía ambas vertientes, desde las actuales comunidades de Navarra a Cataluña, y que hablaría un idioma parecido al actual vasco. Una de las tribus que lo formarían, en el caso del territorio que nos ocupa, serian los iacetanos en el sur y los aquitanos en el norte.

272


Aquilué. Del antropónimo latino AGILO + sufijo de pertenencia -uÉ 'pueblo perteneciente a Agfio' (M. B.). `Los de las águilas' (A. P.). Arguisal. Del indoeuropeo ARGI 'claro' (Ch. V.). De la voz prerromana ARA 'valle o corriente de agua', más un diminutivo (M. B.). Arto. Del aragonés arto 'espino', voz de origen prerromana (Ch. V, M. B.).

Artosilla / Artosiella. Del aragonés adosa lugar de espinos', más el sufijo diminutivo -ella (Ch. V, M. B.). Aso de Sobremonte / Aso de Sobremón. Del antropónimo latino Asus o del vascuence ASUN 'ortiga'. (Ch. V.). Del vascuence BASO 'bosque' (M. B.). Aurín. Topónimo de origen incierto, tal vez prerromano no indoeuropeo (Ch. V.). Antropónimo latino, Aurinus' (M. B.). Bara. De la voz prerromana ARA `montaña, altar, altura' (M. B.). De BAR-A la montaña' (A. P.). Del antropónimo vARA (Ch. V.). Barbenuta. Del latín VALLEM MINUTAM 'valle pequeño' (Ch. V., M. B.). Belarra. Del vascuence BELAR `hierba, prado' (Ch. V.). 'Villa, villorrio' (M. B.). De BEL-ARRE `lugar perteneciente a la tribu de los Belos o al dios Belenos' (A. P.). Del antropónimo vARA (Ch. V.). Betés. Del antropónimo latino sirios o bien virus + sufijo -ENSIS (Ch. V., M. B.). Biescas. Del latín VESCAE lugar frondoso' (Ch. V.). De una raíz prelatina ASKA/OSCA 'población' (M. B.). De BI-ESCAS `dos barrancos' (A. P.). Caldearenas. Del latín CAMPU 'campo' y arenas: 'campo de arena' (Ch. V.). Cartirana. Del antropónimo latino CARTIUS (Ch. V.). Castillo de Guarga / Castiello de Guarga. Del latín CASIELLUM, diminutivo de CASTRUM 'castillo, campamento, fortificación' (Ch. V., M. B.) + sufijo diminutivo. Cerésola / Ziresola. Del latín vulgar CERESIA 'cerezo', más el sufijo átono -au (Ch. V., M. B.). De CEREOLA 'luz que se encendía en cruces de caminos' (A. P.). Escuer. Del vascuence, con el radical ESCU y el apelativo ERRI 'pueblo' (Ch. V.). Lugar por donde discurre o escurre el agua de lluvia (M. B.). 273


Espierre. Probable topónimo compuesto de origen vascuence donde el segundo elemento correspondería a ERRI 'pueblo' (Ch. V.). lugar para vigilar' (A. P.). Estallo. Del latín STABULUM 'establo' (M. B., A. P.). Del indoeuropeo STALLOM `especie de corral' (Ch. V.). Fanlillo / Fandiello. Del latín FANUM 'templo', más el sufijo diminutivo -ELLU (Ch. V., M. B.). Gavín / Gabín. Probablemente del antropónimo latino GABINUS (Ch. V.). De GAV-AIN 'encima del río' (A. P.). Gésera. Topónimo de origen desconocido (Ch. V.). Del latín GYPSUM 'yeso' (M. B.). Gillué. Probablemente del antropónimo latino GILLUS o GILLO (Ch. V., M. B.). De GILL 'altivo, orgulloso' + sufijo de posesión -uÉ (A. P.). Grasa. Del vascuence GARA 'elevación', más el sufijo abundancial -TZA (Ch. V.). Ibort. Topónimo de origen indoeuropeo, del sustantivo Del vascuence IBAR 'valle' (M. B.).

EBUROS

'tejo' (Ch. V.).

Ipiés. Del antropónimo IPPA, más el sufijo prerromano -ESSU (Ch. V.). Del antropónimo ivius o de la raíz IB 'agua, fuente' (M. B.). Isún. Topónimo de origen desconocido, quizá indoeuropeo (Ch. V.). Antropónimo (M. B.). Javierre del Obispo / Chabierre l'Obispo. Del protovasco EXE 'casa' y BERRI 'nuevo' (Ch. V., M. B.). Javierrelatre / Chabierrelatre. Del protovasco EXE 'casa' y BERRI 'nuevo' + AD LATRE 'casa nueva al lado de Latre'. Laguarta. 'La huerta' (M. B.). 'Puesto de vigilancia' (A. P.). Lanave / Lanabe. Del latín NAVEM 'nave, embarcación' (Ch. V.). De la voz indoeuropea LANDA 'espacio de tierra no cultivado' (M. B.). Lárrede. Del vascuence LARRE 'prado, pastizal' (Ch. V., M. B.). Lames. Del vascuence

LARRE

'prado, pastizal' (Ch. V., M. B.).

Lasieso. Topónimo de origen desconocido (Ch. V.). Del latín miento humano, población' (M. B.). 274

SESSUS

'asenta-


Latas. Topónimo de origen desconocido (Ch. V.). Antropónimo latino LASTUS (M. B.). Latrás. Del latín LATEREM 'ladrillo' (Ch. V.). Antropónimo latino LATERICIUS (M. B.). Latre. 'La torre' (M. B.). De LAT-TRI los tres días' (A. P.). Nocito / Nozito. Del latín NUCEM 'nuez', más el sufijo abundancial V., M. B.).

-ETUM

(Ch.

Oliván / Olibán. Antropónimo (Ch. V.). Antropónimo latino (M. B.). Ordovés / Ordobés. Del vascuence °Roo 'llano' (Ch. V.). Orna. Probablemente del latín tahona (M. B.).

URNA

'urna sepulcral' (Ch. V.). Del aragonés

Orós Alto y Orós Bajo. Probablemente del antropónimo latino OROSIUS AUROSIUS (Ch. V.). Antropónimo latino (M. B.). Del vascón UR-OFZ 'agua fría'. Orús. Probablemente emparentado con el topónimo anterior (Ch. V., M. B.). Del vascuence UR-OTZ 'agua fría' (A. P.). Osán. Probablemente tenga su origen en un antropónimo latino terminado en -ANUS (Ch. V.). Antropónimo latino, 'Occius' (M. B.). Pardenilla / Pardiniella. Del latín PARIETINA 'edificio ruinoso' + sufijo diminutiVO -IELLA. Rapún. Probablemente de origen prerromano indoeuropeo (Ch. V.). Antropónimo latino RAPA (M. B.). Sabiñánigo / Samianigo. Procede del antropónimo latino SABINIANICU (Ch. V.). Antropónimo latino SABINIUS, con sufijo celtificado (M. B.).

San Esteban / San Isteban. Hagiotopónimo. San Julián / San Chulián. Hagiotopónimo. San Vicente / San Bizén. Hagiotopónimo.

Sardas. Topónimo de origen desconocido (Ch. V.). Del aragonés sarda 'colina yerma rodeada de campos cultivados' (M. B.). Satué. Probablemente tenga su origen en un antropónimo prerromano más el sufijo -uÉ (Ch. V.). Antropónimo latino MITO (M. B.). De SAOUT-UÉ de las vacas' (A. P.). 275


Senegüé. Probablemente del antropónimo galo SENEVUS más el sufijo -uÉ (Ch. V.). Antropónimo (M. B.). 'Lugar perteneciente a los senones' (A. P.). Serué. Antropónimo latino SERUS + sufijo que indica posesión -uÉ. Sobás. Probablemente de origen prerromano (Ch. V.). Antropónimo latino SUPERIUS (M. B.). Sorripas. Del latín SUB 'bajo' y RIPAM 'orilla de río, ribera', de donde procede el apelativo aragonés ripa 'escarpe, ladera' (Ch. V., M. B.). Yebra. Del celta EBUROS 'tejo', de donde procedería EBORA 'ciudad de los eburones' (Ch. V., A. P.). Del latín EREMUS 'yermo' (M. B.). Yésero. Topónimo de origen desconocido (Ch. V.). Del latín GYPSUM 'yeso' (M. B.). De YE-ERIO 'debajo del erio' (A. P.). Yosa. Probablemente del vascuence JAUS, JAUSI 'caer, bajar', de donde derivaría 'pendiente, cresta' (Ch. V.). Íd. a Yésero (M. B.). 'Debajo del camino' (A. P.). PUEBLOS ABANDONADOS

Abellada. Del latín (M. B.).

AVELLANA

'avellana' (Ch. V.). Del aragonés a billa 'la villa'

Ainielle. Del vascuence AGIN 'tejo', más el sufijo diminutivo -ELLU (Ch. V.). Del vascuence AIN 'colina, lugar elevado' + sufijo VILLA (M. B.). Alavés / Alabés. Del vascuence LABE 'horno' o del latín LABEM 'desprendimiento' (Ch. V.). Allué. Del antropónimo latino ALLUS, más el sufijo prerromano -01 'perteneciente a' (M. B.). De HILE-UÉ 'los otros', refiriéndose a otro pueblo u otra tribu (A. P.). Arruaba. Del latín RUBEUS 'rojo', en alusión al color del terreno que rodea al pueblo. Asún. Del vascuence ASUN 'ortiga' (Ch. V.). Antropónimo latino (M. B.). Azpe. Del vascuence AITZ-PE 'bajo la peña' (Ch. V., M. B.). Basarán. Del vascuence BASO 'bosque' y ARAN 'valle' (Ch. V., A. P.). De (M. B.). 276

BILLAR


nt! Berbusa / Berbusa. Topónimo de origen incierto, tal vez emparentado con el celta BERG 'montaña' (Ch. V). Del vascuence BERHO 'bosque' y BUSA 'boj' (M. B.). Bescós. Del antropónimo latino viscos (Ch. V., M. B.). De BI-ESCOS `dos barrancos' (A. P.). De la raíz euskara BIZKA 'elevación, colina' (R. M.). Cañardo. Del latín CANNEA 'caña' más el sufijo germánico -HART, de matiz despectivo (Ch. V., M. B.). De CAIRN-ARDO 'gran túmulo o pedregal' (A. P.). Casbas. Topónimo de origen desconocido. Cillas / Ziellas. Del latín CELLA 'granero, almacén' o bien 'santuario' (Ch. V., M. B., A. P.). Cortinas / Cortiellas. Del latín vulgar CORS, CORTIS 'recinto, corral', más el sufijo diminutivo -ICULA (Ch. V., M. B.). Escartín. De ESCA-ARTIN 'espino del barranco' (A. P.). Espín. Topónimo de origen desconocido, probablemente prerromano (Ch. V.). Descriptivo de vegetación, 'espinos' (M. B.). De ESP/AIN 'encima de la atalaya' (A. P.). Fabio. Del latín FAGUM 'haya" (Ch. V., M. B.). lugar donde habría un punto sagrado señalado con una piedra, -for (A. P.). Fenillosa. Del latín FENUCULU 'hinojo', diminutivo de FENUM 'heno', más el sufijo abundancial -OSA (Ch. V.). Del aragonés fenal 'prado' (M. B.). Ibirque. De origen desconocido, pobablemente prerromano (Ch. V.). Del vascuence IBAR 'valle' (M. B.). Isín. Topónimo de origen desconocido (Ch. V.). Antropónimo latino iccius (M. B.). Jabarrella / Chabarrella. Topónimo probablemente prerromano (Ch. V.). Del vascuence ETXA BERRI 'casa nueva' + diminutivo (M. B.). Lasaosa. Del vascuence LATs 'arroyo' (Ch. V.). Del latín LAUSA 'losa' (M. B.). Layés. Probablemente tenga su origen en un antropónimo latino (Ch. V.). Antropónimo (M. B.). Lerés. Probablemente tenga su origen en el antropónimo latino LERIUS + sufijo -ENSE (Ch. V.). Antropónimo LIRIUS (M. B.). 277


Matidero. De la raíz preindoeuropea MATFA 'selva o bosque' (M. B.). De MATHIRERIO 'pacto de la madre' o bien de MATA-ERIO 'pacto de las tumbas' (A. P.). Del latín MATERIARIU lugar de bosques' (Ch. V.). Otal. Del celta OTO 'altura' (M. B.). De OTO 'lechuza', indica punto de vigilancia (A. P.). Sandias. Probablemente de origen prerromano (Ch. V.). Antropónimo latino SANTUS (M. B.). San Román. Hagiotopónimo.

Secorún. Del antropónimo celta seco, más la terminación DUNUM 'fortaleza' (Ch. V.). Antropónimo latino SECURUS (M. B.). De SEGO-RUN 'camino de la victoria' (A. P.). Solanilla / Solaniella. Del latín SOLANUS lugar donde da el sol', más el diminutivo -ILLA (Ch. V., M. B.). Susín. Del antropónimo latino SUSSINUS (Ch. V.). Del latín soso 'alto' (M. B.). Used. Topónimo de origen desconocido (Ch. V.). Antropónimo latino uLcius/uslus (M. B.). Villacampa / Billacampa. Del latín VILLA 'casa de campo' y CAMPU 'llanura' (Ch. V., M. B.). Villobas / Billobas. Topónimo de origen desconocido (Ch. V.). De VILLA (M. B.). Yéspola. Probablemente de origen prerromano (Ch. V.).

2. ALGUNAS CATÁSTROFES NATURALES, GUERRAS O ACONTECIMIENTOS HISTÓRICOS COMO POSIBLES CAUSAS DE DESPOBLAMIENTOS (DESDE FINALES DEL SIGLO X HASTA FINALES DEL XIX) 999 -›- Primera incursión de Almanzor en territorios cristianos. 1000 -> Nueva razzia de Almanzor en el Aragón cristiano. 1006 -)- Incursiones del general Abd al-Malik, hijo de Almanzor. 1096 >- Conquista de Huesca por Pedro I. 278


taa 1304 -> Saqueo de la villa de Acumuer por parte de Sancho Jiménez de Bailo y otros372. 1348 -> Epidemia de peste negra procedente de Europa. 1361 -> Nueva epidemia de peste en Aragón. 1371 -> Epidemia de peste. 1398 -> Terremoto que, entre otras cosas, destruyó la iglesia de Luna373. 1507 -> "Anio 1507 se pensó perder Espania toda de peste, e no la obido mas"374. 1532 -> "Anio 1532 fizo tierra tremol de JACCA, que pensaron caería toda"375. 1556 -> "El 1 de marzo bino 1 corneta de la parte de África (...) dicese que significa muerte de reyes grandes seniores, por donde aparece dicho anio murieron de mal modorro no conozido mucha gente y en jaca mas de C casaleros"376. 1562 -> "El mismo año se casaron Antonio Oliván i Ana Mra Xime (...) Murieron de hambre (...) y peste en el año 1562"377. 1630 -> Epidemia de peste milanesa procedente del mediodía francés. 1647-1654 -> Epidemia de peste bubónica. 1656 -> Rebrote de peste. 1669 -> "Plaga" que motivó el voto de Isún y Sardas a santa Orosia. 1680 -> Sequía y peste asolan la villa de Yebra. 1685 -> Plaga de langosta que sume durante cuatro años en la miseria la mitad meridional de la comarca.

372 Domingo BUESA CONDE, "Notas sobre el valle de Acumuer". 373 Ana Isabel LAPEÑA PAÚL, El

Serrablo, 24, p. 17.

monasterio de San Juan de la Peña en la Edad Medía (desde sus orí-

genes hasta 1410), Zaragoza, CAI, 1989, p. 223. 374 Noticiario de Pedro Villacampa en la 375

Ibídem, p. 193.

376

Ibídem, p. 199.

Revista de Huesca, ed. facs. cit., p. 187.

377 Cadiera tallada que se conserva en casa Oliván de Javierre del Obispo.

279


1687 -> "Iesus Maria Joseph 1694 Año 1687 fue la plaga de la langosta en la tierra llana y en estas montañas Don Geronimo Villacampa MZDLF"378. 1750-1760 -> Viruela y fiebre amarilla provocan gran mortandad. 1777 -> La peste de Levante asola el campo de Jaca. 1808-1813 -> Guerra de la Independencia. 1855 -> Epidemia de cólera asiático. 1884-1885 -> Rebrote de cólera.

3. DESPOBLADOS ILOCALIZADOS, DOCUMENTADOS O RECOGIDOS EN LA TRADICIÓN ORAL 3.1. BASA, BASSA Su iglesia era rectoría en el siglo XIII379. En 1361, la iglesia de Santo Ángel de Basa y otras pertenencias de San Juan de la Peña fueron permutadas con el convento de San Victorián por las iglesias de Santa Tecla y San Martín de Banastón380. En 1403, se documenta la cesión por parte de San Juan de la Peña de la iglesia de Santo Ángel de Basa con todos sus derechos y términos a María Sánchez de Villacampa y a su yerno, Pedro Bergua, vecinos ambos de Yebra de Basa. Se comprometían a mantener la iglesia y a pagar al comunalero de San Juan 30 sueldos de dineros jaqueses381. Probablemente haya que buscarlo en el valle homónimo. En la divisoria de aguas del Basa con el Guarga, cerca de Fablo, la tradición oral nos 378 Dintel de ventana en el palacio de los Villacampa en Laguarta. 379 Antonio DURÁN GUDIOL, "Geografía medieval de los obispados de Jaca y Huesca", Argensola, 4546 (1962), p. 87. 380 Ana Isabel LAPEÑA, Selección de documentos del monasterio de San Juan de la Peña (11951410), cit., doc. 42, p. 100. 381 Ana Isabel LAPEÑA PAÚL, "Aportación al conocimiento de las fuentes históricas medievales para la comarca de Serrablo", Serrablo, 100 (1996). 280


r.

121 habla de un pueblo al que llamaban San Chuan (sin localizar ni confirmar) (Pilar Grasa, Fablo, 1995). 3.2. BERGUATIALLA Población que los informantes sitúan al lado del camino que unía Bergua con Sasa, ya en el límite con Sobrarbe. También en este pueblo, tras desaparecer por una peste, sobrevivieron dos abuelas que fueron recogidas en casa Aguau de Bergua. Por eso esta casa tenía una finca muy grande en esa zona de monte (María Teresa Satué, Bergua, 1997). 3.3. CALAMAZO Población que habría que localizar, según la tradición oral recogida en Otal, a la izquierda del camino que une esta población con la de Escartín, concretamente encima "d'o sarrato d'a Calma" y entre "o barranco Cantibarranco y o barranco Fulco Estrecho". La imposibilidad de acceder a la zona en cuestión con los informantes y la orografía hacen muy difícil la localización exacta de un despoblado, del que no se tiene constancia en ningún otro pueblo de las cercanías (Escartín, Basarán...). Los informantes aseguran que persisten grandes espedregales y alguna pared (Antonio Sampietro, Otal, 1998). Satué382 recoge el topónimo para referirse a una cota situada al oeste de Escartín (coordenadas UTM 30T YN 298 171, alt. 1584 m snm). 3.4. CASBAS La tradición oral nos habla de un pueblo llamado Casbas, al norte de Gillué y del despoblado de Urbán (*). Estaba en un alto y se recuerda haber visto la pila de bautizar de la antigua iglesia incrustada en la pared de un campo cercano. Quedaban dos casetas con dos corrales muy grandes. Se conserva el topónimo Barranco del Bosque de Casbas (IGE 30'I 1211] Boltaña). La zona es absolutamente agreste y casi imposible de rastrear.

382 José W SATUÉ SANROMÁN, Semblanzas de Escartín, Huesca, IEA, 1997, pp. 12, 22 y 163. 281


3.5. CASTILLÓN Situado al sur de Lasaosa, el topónimo persiste y está recogido en el IGE 29-10 (210) Yebra de Basa, aunque ninguno de los actuales propietarios de este pueblo nos ha sabido dar razón del sitio exacto. Se conservaba la leyenda de las dos abuelas que vivían en unos abrigos rocosos y cuya manutención quedaba a cargo de todas las casas de Lasaosa, menos casa Juan. Tras su muerte, los terrenos de este pueblo se repartieron entre todas las casas, excepto la que no había querido colaborar en su sustento383. 3.6. FATÁS Su iglesia pagó, junto con la de Javierre del Obispo, 25 sueldos para obras en la catedral de Huesca en 1405384. 3.7. FENÉS No se trata del Fenés de Sobrepuerto sino de un poblado que, según la tradición oral recogida en Biescas, se encontraba en el valle del Barranco del Puerto. De ser verdad, se situaba entre dos traconeras385, en un terreno muy abrupto y donde es imposible encontrar el más mínimo resto constructivo. Actualmente hallamos campos, que se cultivaron hasta la guerra civil, completamente cubiertos de vegetación. Nos contaron de la existencia de una piedra hincada, que fue derribada, debajo de la cual salieron "puntas de fle-

383 Adolfo CASTÁN SARASA, Estudio monográfico de Lasaosa (Huesca), Huesca, Grupo Scout San Viator, inédito, p. 24. Este investigador menciona, además de Castillón, los siguientes lugares en los que se evidencian restos de poblamiento: Caseta del Villar, al norte de la población; Villar Javierre, al norte de la población (dos abuelas supervivientes de una peste fueron mantenidas por Lasaosa y Solanilla), y San Ginés y Santa Eumenia, al sur de la población, en plena sierra de Bail. 384 Antonio DURÁN GUDI0L, "Viajes por Serrablo...", art. cit., p. 68 (podría tratarse del mismo Javierre, ya que el actual Javierre del Obispo se documenta también como Xauierrelatas, o incluso del actual pueblo de Latas). 385 En la zona se llama traconeras a algunas cuevas que, en determinadas circunstancias meteorológicas o hidrogeológicas, se comportan como surgencias intermitentes y muy violentas. Estas, en concreto, fueron exploradas en la década de los 70 por el Instituto de Estudios Espeleológicos de Sabadell (LEES), dando como resultado dos cavidades independientes, que drenan parte del sector sureste de la sierra de Partacua, con un desarrollo de 492,5 m (Traconera 1) y 412,5 m (Traconera 2) y un desnivel de -66,9 m (Ti) y -96,4 (T2) respectivamente. 282


cha de piedra", y de un cementerio de lajas en el que afloraban huesos humanos (coordenadas UTM 30T YN 186 269, alt. 1200 m) (Máximo Palacios, Biescas, 1995). Otra posibilidad, mucho más atractiva, es la de que en las cercanías se ubicara el hospital medieval de San Martín de Closura, dependiente del de Santa Cristina de Somport y situado en las cercanías de Santa Elena. Cerca del topónimo Fenés encontramos los campos de San Martín y A Ripa Closura. 3.8. HOSTÉS386 Lugar que se situaba cercano al actual pueblo de Ibort. Los habitantes de esta población hablaban de la existencia de tres pueblos desaparecidos en su término, llamados O Billar, O Binaron y O Mesón. Probablemente sea alguno de estos tres. El entorno se encuentra totalmente arrasado, tanto por las repoblaciones forestales como por la roturación de campos. Hostés, junto con los vecinos de Ibort y Rapún, fue uno de los pueblos que hicieron voto a san Indalecio387. Aparecieron tumbas de laja y abundantes restos humanos mientras se trabajaban las tierras y posteriormente al labrar el terreno para las repoblaciones forestales. 3.9. LARTE Su iglesia fue rectoría durante los siglos XIII y x[v388.

386 En documentos medievales aparece también un Ostés, dentro del área de influencia del antiguo priorato de Cillas (en las cercanías de la actual pardina de Cillas, situada en la Foz de Biniés), y un Ustés en las cercanías de Larués. No debemos confundirlo con ninguno de ellos. 387 Ricardo MUR SAURA, Geografia medieval del voto a san Indalecio, cit., p. 49. Quien esto escribe, al realizar el rastreo para intentar localizar el pueblo, encontró en una zona de tierra removida un hacha pulimentada magníficamente trabajada.

388 Antonio DURÁN GUDIOL, "Geografia medieval de los obispados de Jaca y Huesca", art. cit., p. 89. 283


3.10. LASIELLA Su iglesia era rectoría en el siglo XIV389. Leante le da categoría de Pardina y lo sitúa en el valle de Abena390. 3.11. SANTA MARINA Situado cerca del pueblo de Sasa. Los informantes aseguran que todavía quedan vestigios de paredes. Cantaban una pequeña copla relacionada con este yacimiento: "A San Bartolomé de Cillas, l'han cerrau una puerta, porque s'ha ido a festejar a Santa Marina de Sasa" (Andrés López, Sasa, 1997). 3.12. TRILLO Pueblo desaparecido que Asso391 sitúa entre Aineto y Securum, al norte de Guara. 3.13. VIANA Despoblado mencionado por Asso392 y situado, según este autor, "entre Vinueste y Aspes", al norte de Guara. El IGE 30-10 (211) recoge el topónimo Ereta de Viaña al oeste de Binueste. La zona es absolutamente salvaje; la falta de habitantes que nos indiquen y la vegetación hacen casi imposible su localización.

389 390

Ibídem, p. 89. Rafael LEANTE, Culto de María en la diócesis de Jaca, Lérida, 1889, p. 317.

391 Ignacio DE Asso, Historia de la economía política de Aragón, Zaragoza, 1798. Reed. facs., Zaragoza, Guara, 1983, p. 183. 392

284

Ibídem, p. 183.


Este libro se presentĂł el dĂ­a 15 de diciembre de 2000, en las Beiladas anuales que, en dicho mes, se realizan en el Museo Ă ngel Orensanz y Artes de Serrablo


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AYUNTAMIENTO DE SABIÑÁNIGO

INSTITUTO DE ESTUDIOS ALTOARAGONESES

MUSEO «ÁNGEL ORENSANZ Y ARTES DE SERRARLO»

788481 27 041

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Geografía medieval de Serrablo  

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