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Boedo - Ciudad Autónoma de Buenos Aires Año XII - Nº 135 - Octubre de 2013 Distribución gratuita (ISSN 1851-7846) - Declarado “de interés cultural” por la Legislatura de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires

Centeya gris

Banquitos solidarios

En otras páginas

A 103 años del nacimiento de Julián Nicolás Olivari / cuando con dos monedas me compré “Versos de una...”, / que le editó Zamora a César Tiempo / desdeboedo@yahoo.com.ar Un Boedo con una literatura de fábrica y de tango de gustaciones ácidas. l primer llanto de los muchos del [...] Enumero una ordenación de espibe Amleto se derramó en los piquinas contra el cielo, / desando lonjas sos de tierra de la humilde vivienda de calles con memorias, / me instalo de Borgotaro, en Parma, Italia, un 15 en patios familiares, íntimos, / procuro de octubre de hace 103 años. Aún una sucesión de horas, / me detengo usaba pañales cuando la persecuta poen una desangrada tarde, / de antiguas lítica a su padre lo trajo a la Argentina imágenes me renuevo, / reconstruyo ala bordo del “Conte Rosso”. bas, / fijo noches habitadas de árboles Mi madre aguantiñó la mishiadura/ en silencio, / de retazos de lunas camini una sola palabra/ siempre chanta/ el nadoras, / de almacenes brumosos codolor le había puesto una dulzura/ en mo puertos / y un viento sin donde me los ojos tan claros de ternura/ me daba pone entre las manos / la voz gemidopena verla siempre en yanta. ra / de una guitarra goteándome un El conventiyo, un toque al colegio tiempo / de ochavas y de hembras. / Luppi, algún seguro cruce con Manzi Entonces me nace el compadre de en los recreos y una “juvenilia busca” adentro / y bato esta sed que me crece desbordada de musas reas y acodada de carne / pa' ver si se enteran que yo en boliches mistongos y tangueros. amarguras abrevadas en orígenes inexsoy de Boedo. Tiempo después, de la pesca del re- tirpables y discepolianas frustraciones El escepticismo bohemio lo desebusque brotaría el talento. Fue chiflar- y rebeldías… quilibra –hoy come faisán…, mañale la melodía a José Canet, aunque no Yo lo trepé a Boedo / viniendo desde na, las plumas– “en un mundo, pibe, tan sencillo como decirlo, para que el fondo de Chiclana / y era muchacho donde para caminar hay que pisar al Amleto Vergiatti tuviera documento / el Boedo legendario el de La Balear y otro". recién impreso: Me llamo Julián El Aeroplano / el de Eufemio Pizarro y Centeya/ por más datos soy cantor/ na- “la chancha” / muerto de bala en la De aquel “Recuerdo de la enfermecí en la vieja Pompeya/ tuve un amor ancha vereda de la puerta del Biarritz / ría de Jaime” de 1941, firmado como con Mireya/ me llamo Julián Centeya/ y mi junada de asombro entreveró a Enrique Alvarado, se vuelca a entrasu seguro servidor. Gorki con Barletta / a Mario Mariani Vinieron épocas de esplendores y con Gustavo Riccio, a Chejov con (Finaliza en pág. 9) Por

Mario Bellocchio

Se trata de pequeñas instituciones que otorgan microcréditos a emprendimientos que impulsan, en el barrio, fuentes de trabajo, nuevas o ya existentes. La idea original de instalar banquitos comunitarios en la Parroquia Santa Cruz del barrio San Cristóbal, fue propuesta por la Familia Pasionista, es decir, los sacerdotes y laicos de esa orden religiosa, que detectan la necesidad de promover las fuentes de trabajo barriales. Las pequeñas entidades bancarias, donde los principales protagonistas del proyecto son los prestatarios, se constituyen a semejanza del Banco Grameen, del Nobel de la Paz Muhammad Yunnus. Los banquitos pertenecen a los propios prestatarios. Y la idea ya funciona en agrupaciones puestas en marcha por entidades solidarias. Para mayor información: ipei re@gmail.com - valeriafernan dezsaavedra@gmail.com•

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CYNTHIA OTTAVIANO EN COMUNARTE

La prensa y la ley

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l pasado viernes 28 de septiembre una importante cantidad de vecinos concurrió al local de “La Cámpora-ComunArte” –ubicado en la Avenida San Juan 4052– invitados por la entidad a la charla-debate sobre “El público y los medios masivos y barriales”. Los responsables de conducir el encuentro fueron Cynthia Ottaviano, Defensora del Público de Servicios de Comunicación Audiovisual, y el director del periódico “Desde Boedo”, Mario Bellocchio. Raúl Sánchez, juntista de la Comu-na 5 por el FpV, dio comienzo a la reunión con breves palabras de bienvenida. Lo secundó con su presencia su compañera de Junta Laura Corvalán (FpV). Abriendo la exposición Mario se refirió a la importancia de la prensa ba-

Aleida

La hija del “Che” en la Argentina. Por Silvia Valerga (Pág. 9).

con el GCABA. “En la Red de Medios Barriales, de la que Desde Boedo forma parte, señalamos: tenemos algo en común que nos hace distintos, nuestros lectores son también nuestros vecinos” –acotó Bellocchio, para finalizar con una observación– “La ley se llama Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual, no Ley de Medios, como pretenden hacernos creer los grandes pulpos de la información atribuyéndole a los gráficos una inclusión que no tienen. El propósito –para victimizarse– es difundir la idea de que la ley cercena las libertades o afecta a la prensa escrita que, por lo contrario, está excluida de esta norma.” A continuación Cynthia Ottaviano presentó las tareas de la Defensoría del Público de Servicios de Comunicación Audiovisual, “el lugar que la Ley 26.522 destinó para que los oyentes y televidentes puedan presentar sus consultas, reclamos y denuncias” –señaló recalcando los derechos pú-

rrial, su historial próximo, con las luchas que culminaron con la ordenanza –y luego ley– que otorgó la esencial pauta publicitaria a los medios vecinales porteños y la indirecta influencia de la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual y –señalaba– “su falta de vigencia total que otorga un predominio de la información a los medios masivos”. Formuló una clara referencia a la proximidad y conocimiento de la problemática del entorno que pueden ostentar los medios ve(Finaliza en pág. 9) cinales con respecto a los masivos y puso como ejemplo el pormenorizado análisis, investigación y archivo que “Desde Boedo” realiza sobre la ¿Sobrevive el antiguo transporte Plaza Mariano Boedo desde las luchas por la conquista de la Estación Vail has- obrero o murió antes que el tranvía, ta los actuales diferendos judiciales su vieja competencia? Un “invento” que no fue tal y Boedo barrio “carrocero”. Suplemento especial páginas 5 a 8

85 años de colectivo

Roberto Vega

Un dramaturgo inusual. Por María Virginia Ameztoy (Pág. 4).

Ver, leer y escuchar. Crítica literaria, en pág 2. La plaza viva. Editorial, en pág 2. Tango que se queda (Poema). Roberto Jorge Santoro. Pág. 2. Los cafés de La Boca. Callejea historia Diego Ruiz. Pág. 3. Obras completas. Mónica López Ocón. Pág. 3. Monumento a las víctimas de la fiebre amarilla. Por Miguel Ruffo. Pág. 4. Guía de actividades culturales barriales, en pág. 10. Filipiscopio: “Genialidad”. Por Mario Filipini. Pág. 11. La Difusora Popular de Gualeguay. Por Edgardo Lois (Pág. 12).

LOS DOMINGOS AGUADOS DE BOEDO

Lo que no fue

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or segunda vez en lo que va del año el tiempo no acompañó. De nada valió el convenio firmado con San Pedro con Papa argentino y todo. El Cabildo abierto reunido en el Margot soportando la jornda que “amaneció fría y lluviosa” decidió, paraguas en mano, que el horno no estaba para bollos ni el día para festivales. Y afrontando la responsabilidad, las pérdidas por costos no recuperables que no nos subvenciona nadie, se decidió suspender y convocar a reunión para reorganizar lo que se pueda en un pleno de instituciones, en un

ámbito con menos agua y bronca de la que teníamos esa mañana por el infortunio atmosférico que este año nos persigue. Como dicen en España ¡Ajo y agua!. Pensándolo mejor: ¡Ajo!, que agua ya tuvimos bastante. Otra cosa fue la semana –larga– desde el 13 al 22, en las instituciones con exitosas presentaciones. Y el cierre infantil el domingo 22 en la Plaza en la que, a pesar del frío, la concurrencia fue numerosa y entusiasta. (Ver álbumes fotográficos en : http://www.facebook.com/periodic o.desdeboedo ).•


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Nº 135 - Octubre de 2013

Ver, leer, escuchar... Periódico mensual independiente de distribución gratuita Director propietario: Mario Horacio Bellocchio Secretaría de redacción: Rubén Derlis Edgardo Lois Directora sociocultural: Lic. María Virginia Ameztoy Colaboran en este número: Oscar Agosti Germán Cáceres Rubén Derlis Mario Filipini Mariana Kruk Mónica López Ocón Silvia Rodríguez Paz Miguel Ruffo Fernando Sánchez Zinny Enrique Sureda Silvia Valerga Colaboradores permanentes: Pablo Bellocchio Edgardo Lois Diego Ruiz Diagramación y restauración fotográfica: Mario Bellocchio Gracias por su aporte a: José D. Ciliberto Salvador Dabrescia

EDITORIAL

Crítica literaria, teatral y discográfica de producciones que no cuentan con el gran circuito de difusión

NI UN ESPEJO Francisca Mauas

Editorial Textos Intrusos, Buenos Aires, 2013. Mauas es actriz, dramaturga y directora. Este es su primer libro de poemas, en el cual plantea un juego variopinto al lector que indiscutiblemente se enganchará en la partida, sabiéndose perdido y a la vez ganador entre sus versos. El amor, la soledad, los cuestionamientos existenciales, la conexión y desconexión con el otro se presentan en sus poemas como una constante que no da tregua, la cadencia y honestidad de sus poemas hacen que la lectura de este libro no sea sólo fluida, sino también compulsiva. “Me pregunté/ si era mi cuerpo, mi alma/ o mi dinero/ lo que quería/ Más tarde/me dijo/entre besos/soy tu aliado/Y tampoco entendí./Dormí con demasiados enemigos,/pensé/Y seguimos besándonos.” (Aliado) “Ni un Espejo” es uno de esos poemarios que uno no puede dejar de leer y a los que uno sabe, volverá una y otra vez porque, y acá discrepo con la autora, “Ni un espejo” funciona como un espejo claro y contundente para todos aquellos que hayan sido atravesados por la vida y se arrimen a sus páginas (M.K.).

laridad de la poesía de Graciela Aráoz reside en la fuerza de su mirada. Espacio sin concesiones donde transita una rara intensidad; esa, que no se ahorra desolladura alguna”. Pero, tal vez, la mejor descripción que se puede hacer de este espléndido poemario es resaltar la belleza de sus imágenes, que lo recorren en su totalidad (“Lee el gozne de los labios/ cuando se cierran cuando se abren para atravesar el secreto/ del silencio.”) (G.C.)

LEXICO COMENTADO DEL PERIODISMO Fernando Sánchez Zinny Acad.Nac.de Periodismo Bs. As., 2013.

La Plaza viva

Oponiéndose al frío, a las nubes y a la inexplicada ausencia de último momento de la Orquesta Juvenil del Sur, se realizó el cierre de la Semana organizado por el Ecomuseo Participativo Barrial dependiente de la Asociación Todos por la Plaza. Ante una importante cantidad de público, mayoritariamente infantil, se desplegaron las deliciosas “Libertablas” con su obra “David y Goliat”; pudo recorrerse la muestra sobre la historia de la plaza y los chicos disfrutaron de los talleres de dibujo y pintura y el infaltable “Picnic de Lectura” de “El Gato Escaldado”. Hubo, sin embargo, 36 chicos ausentes por ignotos designios de último momento que no fueron explicados debidamente por la Dirección General de Promoción Cultural de la Subsecretaría de Patrimonio Cultural del GCABA. En efecto: la Orquesta Juvenil del Sur no pudo estar y nuestro amigo Adrián Placenti tuvo la gentileza, junto a la cantante Estela Bonnet de cubrir la ausencia con su profesionalidad habitual.

despliegue repentino cabe preguntarse ¿Perdurará en el tiempo o será por octubre nada más? Bienvenida la inquietud, de todos modos. Por el lado del Ecomuseo de la Asociación Todos por la Plaza anuncian una movida fuerte para el sábado 19 vinculada al despliegue primaveral de las artes. En momentos de entrar en prensa esta edición ya sólo cabe la alternativa de disfrutarla desde las 11 de la mañana del sábado 19 de octubre.•

Esta obra del poeta, ensayista, periodista, investigador, y buceador de la porteñidad Fernando Sánchez Zinny, causa un doble asombro: por un lado, el paciente trabajo que demandó al autor recabar la información, pues se recogen aquí voces que son o A su vez, parece haberse despertado fueron de uso particular en cierto diario y no en las autoridades comunales un súen todos; y por el otro, la simplicidad (que bito deseo de tomar partido en el mono es sinónimo de desidia o “facilonguería”) vimiento cultural del lugar. Ante tanto Publicación inscripta: para definir las entradas in situ con claridad RPI (DNDA) Nº 5112217 Hecho el depósito que marca la Ley 11.723 y precisión, y evitar remisiones –cuando no Publicación inscripta en el RUP hay necesidad real de ellas– y a las que esRegistro Unico de Proveedores del GCABA te tipo de obra de consulta suelen ser probajo el Nº 20043063074-Int. 7225. clive. Este Léxico Comentado del PeriodisPublicación inscripta en el Reg. de Medios MONOTRIBUTRISTAS - GANANCIAS mo viene a llenar un lugar vacante en los dicVecinales de Comunicación Social de la EMPRESAS - INGRESOS BRUTOS EL PROTEGIDO cionarios sobre temas específicos, y en Ciudad Autónoma de Bs. As.(Ley N° 2587) MINIMA PRESUNTA - IVA ISSN 1851-7846 nuestro país, hasta donde yo sé al menos, DEL CIERVO creo que es el primero. A aquellos hurgadoEste periódico forma parte de la Graciela Aráoz Red de Cultura de Boedo, res insatisfechos que buscan errores más la Red de Medios Barriales y DyPRA (Diarios y que celebrar aciertos, me apresuro a decirPeriódicos Regionales Argentinos) Ediciones Último Reino les que es posible que falte alguna entrada, E-mail: desdeboedo@gmail.com porque en una tarea de estas característiBuenos Aires, 2012. CONTADOR PÚBLICO UBA cas, máxime cuando la lleva a cabo una soTel. Cel.: (15) 5981-8369 Redacción: Somellera 833 (1437) CABA La poeta se pregunta: “¿Qué es la nada?/ la persona, es imposible cubrir todos los Página Web Quizás la huida exacta/ donde convergen la flancos. Pero es peccata minuta; para enTel.: 4932-1073 / 4916-6083 www.periodicodesdeboedo.com.ar sombra y su fuga.” Así da cuenta de una mendar, hacer agregados y mejorar lo hasta aquí realizado, siempre existe una segunda Blog archivo del periódico preocupación metafísica sobre el sentido de www.desdeboedo.blogspot.com edición. Lo cierto que este libro era necesala vida y el misterio de la muerte. “Esas ramas altas”; son las mismas cues- da, el tema de las luchas de los pueblos DESDE BOEDO aparece mensualmente Su poesía es contenida y tersa, muy perso- rio,y aquí está. (R.D) tiones; el hombre que escribe es el mismo, Guaycurú es visto por el autor a la luz de la desde noviembre de 2001 nal y de exquisita sensibilidad. Y se introdula sensibilidad no se altera pero el poeta, ca- actualidad, en un movimiento dialéctico a ESAS RAMAS ce en el amor y en el erotismo para zambupartir de la asunción de Evo Morales en da vez, entona con voz más afinada. ALTAS Los conceptos vertidos en los trabajos llirse en un mar de interrogantes, donde lo 2006 como primer presidente indígena de firmados son de exclusiva responsabilidad de sus sensual emerge poderoso y enigmático: Lo identitario, omnipresente en la temática Jorge Isaías autores, y no necesariamente compartidos por la América. El autor, en clave histórica y antrodel autor, adquiere en algunos poemas, una ”Me dijo amante/ y la palabra se deshizo en Dirección del periódico. pológica, elabora un excelente análisis, atedimensión filosófica. El ser, la duda, la inla piel, / resbala intensa en la trama invisible, La publicación de los trabajos de colaboradores rrador por momentos, pero fiel a la realidad quietud por llegar a los orígenes conmueve espontáneos queda a criterio de la Secretaría de / imprecisa/ del secreto.” Edit. Ciudad Gótica, de los sucesos. redacción, y no se mantiene correspondencia en una suerte de interrogantes autoGraciela Aráoz (Villa Mercedes, San Luis) es Rosario, Santa Fe, 2013 acerca de ellos. referenciales: Nunca sabré quién fui... o No Ubertalli se refiere a los geno-etnocidios llela actual presidenta de la SEA, fue galardoLa reproducción total o parcial del material de esta sabrán nunca quién soy... Es la expresión de vados a cabo a de fines del siglo XIX y prinHace años y hace libros Jorge Isaías me llenada en España (Primer Premio Tiflos de publicación sólo está sujeta a la concreta mención una subjetividad adulta y responsablemen- cipios del XX, entre 1884 y 1911, a las maga –ya no desde Rosario sino desde ese Made la fuente, salvo aquel que indique expresamente Poesía, Primer Premio de Poesía “Vicente sacres de los originarios Guaycurúes, un que requiere otra(s) condición(es). Alexandre” y el Segundo Premio “Carmen condo o esa Santa María que es Los Quir- te poética. conjunto de pueblos de origen pámpidoConde”), y varios de sus poemas fueron tra- quinchos– a puro cielo y otoño pueblerino. La memoria de la madre no sólo se sitúa en Periódico impreso en la Agencia Periodística Cid ducidos al japonés, alemán, portugués, fran- Desde aquel paisaje porta algunos cuises, la dedicatoria del volumen. En los poemas patagónico, una familia lingüística y cultural Avenida de Mayo 666 / CABA lejanos amores, esquinas desgastadas, al- LI y LII, elegíacos, la acaricia, la pasea ves- compuesta por seis etnias diferentes: los cés y turco. Tirada de esta edición: 5000 ejemplares tida de claro, la rodea de furiosos amarillos, Abipones, los Mbayaes, los Pataguaes, los Como comenta Luisa Futoransky en la con- gunos muertos, muchos sueños… tratapa de El protegido del ciervo “La singu- Ahora la edición de Ciudad Gótica se llama de brotes minúsculos y verdes y se coloca Mocovíes, los Quom, nombre actual de los él en un ayer de niño y en la adultez de es- Tobas, y los Pilagaes. De estos grupos accritor. La poesía es capaz de redimir, solo tualmente sobreviven los Mocovíes, los ella, aun en total despojo retórico: Esa mu- Quom y los Pilagaes, habitantes en la región Bandoneón EL TANGO QUE SE QUEDA jer / que de una mano/ llevaba a un niño/ del Gran Chaco, Formosa, Salta, Jujuy y con arranque diferente Roberto Jorge Santoro que es el hombre/ que hoy escribe/ estas pa- Misiones. Sometidos a la esclavitud, perseguidos y asesinados por personeros locales quetango labras/ a su madre muerta. del gran imperio saqueador, Gran Bretaña, El resto es puro impresionismo, poesía de la organizaron varias embestidas –una de que ahora estás con otra gente luz y del color, del temblor de alas, del ins- ellas para reconquistar San Javier, en 1905 bandoneón tante que transcurre aun cuando ocurrió ha- en el Chaco santafecino– pero todas fueron ¿qué querés relojear ce mucho. Como la delgada/ tela de cebo- brutalmente reprimidas, los indígenas –muojear lla/ sobre el charco/ así mi memoria/ adhie- jeres y niños incluidos– asesinados y sus care/ al recuerdo del pueblo/ tan antiguo/ co- ciques, degollados. Las invasiones a las tiesi tu boca respira con ciudad mo fue. La poesía de Isaías resulta siempre rras de los originarios, sus poseedores natudemente? –feliz e inexorablemente– inaugural. (S.R.P.) rales, respondían a la necesidad de explotaatascado ción del incipiente capitalismo local, depencon Antigua gente GUAYCURÚ* diente por cierto del centro del sistema, y que no sabe TIERRA REBELDE para exterminar a las poblaciones indígenas que no quiere que te fuiste Jorge Luis Ubertalli y, fundamentalmente, a su bagaje cultural, su forma de sociedad, su independencia sin que ya estás en cualquier lado tutela ni patrones, ideas intolerables para que ya nunca por Corrientes MeVeJu Editorial. Pcia. los imperios. (M. V. A.) ni tan solo por el bajo Bs. As. julio de 2013. (*)Tres sublevaciones indígenas. ahora estás con los que vienen. La primera edición de este libro data de Secretaría de Derechos Humanos de la 1987. En la segunda, corregida y aumenta- Pcia. de Bs. As.

Eduardo Tiesso


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Nº 135 - Octubre de 2013

Callejeando historia Por

Diego Ruiz

mandinga.ruiz@gmail.com

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ndaba el cronista, en su último callejeo, recorriendo los cafés de San Cristóbal en los que floreció el tango en la primera década del siglo XX y comentaba que, simultáneamente, se había formado otro polo en La Boca alrededor del cruce de Suárez y Necochea. El sufrido lector que frecuenta esta columna recordará que en 2010 el cronista ya anduvo glosando la vida de este último barrio en los días del Centenario, pero para aquellos que han tenido la suerte de no conocerla pero que han caído en las garras de este pasquín, se hace necesario un pequeño racconto: El Riachuelo fue el puerto natural de Buenos Aires desde los tiempos fundacionales, cuando los indios tenían la mala costumbre de pretender, vuelta a vuelta, almorzarse a algún conquistador. Pero su época de oro comenzó a partir de 1857, cuando se empezó a dragar sistemáticamente, y especialmente en los años en que el ingeniero Luis Huergo dirigió las “Obras del Riachuelo”, ampliando la Vuelta de Rocha hasta sus orillas actuales. Entre 1880 y la inauguración del Puerto Nuevo La Boca fue el “barrio marinero” de Buenos Aires, con un movimiento anual de miles de barcos mercantes y de pasajeros, poblado de astilleros, carpinterías y almacenes navales y, lo más importante, de gente de mar y río que allí se afincó. Al comenzar el siglo XX era uno de los barrios más dinámicos y pujantes de la ciudad, con un movimiento comercial, bancario, cultural y social que, unido a su homogénea demografía –una abrumadora mayoría de italianos, mayoritariamente ligures– le daban una identidad única. Pero precisamente por su condición portuaria era frecuentado por personas de paso: marineros que permanecían ociosos mientras sus naves cargaban y descargaban o simplemente hombres solos que buscaban diversión o compañía femenina. Como decía el cronista en aquellos artículos, Buenos Aires registraba una gran desproporción entre ambos sexos debido a la inmigración. Los hombres solían viajar solos a probar fortuna hasta que más o menos se establecían y podían llamar a su familia, lo que favoreció el auge de la prostitución en la ciudad y sus alrededores, tanto en lenocinios declarados como, más discreta o encubiertamente, en otros lugares de esparcimiento como los cafés-concert y los cabarets. Así pues no puede extrañarnos que ya por 1878 haya memoria del “bailetín del Palomar”, conocido también como “el baile de Tancredi” que abría sus puertas en la esquina sudeste de Suárez y Necochea, donde lo sucedió el café El Molino. Cuenta el historiador Jorge Bossio en Los cafés de Bue-

Los cafés de La Boca de Bardi fue el violín, que luego cambió por el piano); tras un paso por un boliche de San Telmo, su barrio natal, Espósito volvió a La Marina en 1912 con Alcides Palavecino en violín y “el negro” Harold Phillips en el piano. Con respecto a Bernstein, al que no hay que confundir con su hermano Luis, el autor de El abrojito y de Don Goyo, refiere Juan Silbido que fue uno de los primeros músicos en tocar con partitura, en una época de orejeros, y cita una anécdota recordada por Carlos de la Púa: en cierta ocasión se trabó una calurosa polémica, en un grupo de músicos, sobre qué orquesta habían escuchado la noche anterior, si la de Bernstein o la de Spósito; Ernesto Ponzio, que escuchaba la discusión, falló con autoridad “Si los cosos tocaban con el papelito al frente, era la del Alemán; si se mandaban el repertorio al aire libre, era la del Tano”. Allá por el Centenario Bardi volvió a La Marina, ya al frente del piano, en un cuarteto que lideraba el bandoneonista Graciano De Leone (el de Tierra negra y El pille-

te) y completaban “el francés” Julio Doutry en violín e Ignacio Fuster en ¡violoncello! Frente a La Marina, según Bossio, se alzaban el Café Edén –llamado también Café de la Turca–, donde actuaban los hermanos Vicente y Domingo Greco con Ricardo Gaudencio (el de El chupete) y el Café de Teodoro, donde habría actuado un joven Roberto Firpo. Es conocida la anécdota de que fue en un cafetín de La Boca donde, por un quítame de allí esas pajas, Firpo fue marcado con un feite en la cara por su violinista, “el Rengo” Ernesto Zambonini. Éste, que era de muy malas pulgas y peor bebida, no contento con el tajo se fue a su casa y escribió un tango, Recuerdos de Zambonini, al que Firpo contestó, con bastante sentido del humor y argumentando que había sido a traición, con otro: Mal pegador. Por Necochea, por su parte, se alzaba el Café Concert de Benito Priano en el número 1224, mientras a su frente, en el 1221, estaba el Café Royal, más conocido por Café del Griego, donde debutó en 1908 Francisco

Canaro aunque, en realidad, su primera actuación había sido en el pueblo de Ranchos, como parte de la gira obligada por pueblos del interior que hacían los músicos noveles en esos tiempos. En el Royal actuaba en un trío integrado por Samuel Castriota (Lita, o sea Mi noche triste) al piano y Vicente Loduca en bandoneón. Por allí se apareció una noche de 1909 un muchachito de Barracas, de sólo 17 años, que llamó la atención de la concurrencia por su pinta de cajetilla: pantalón bombilla de fantasía, traje a cuadritos de ribetes claros, sombrero requintado y guantes con los anillos puestos por encima. También portaba una jaula, como aún se llama al estuche del bandoneón y, al finalizar la actuación del trío, los músicos se acercaron a su mesa a conversar. Palabra va, palabra viene, alguien mencionó que el pibe había compuesto un tango, por lo que fue invitado a pelar el instrumento e interpretarlo; era Una noche de garufa y el éxito fue instantáneo entre la concurrencia, que lo obligó a repetirlo varias veces. Pronto el autor y su tango ocuparían su propio lugar –¡y qué lugar!– en los cafés con orquesta, pero ése... será otro callejeo.•

Obras completas

nos Aires: Reportaje a la nostalgia (Buedrían ser de madera de sándalo con pensan de tanta completud (valga el nos Aires, Plus Ultra, 1995) que “...El Por incrustaciones de nácar– en las que neologismo) inaccesible. Claro que en ingreso al salón era gratuito, pero el Mónica López Ocón guardo el mundo cuidadosamente la vida todo tiene su precio –dice la derecho al baile era cobrado a razón monicalopezocon@gmail.com plegado por sus líneas punteadas y or- gente con sentido común– y, en este de cinco centavos la pieza, cobranza caso, el precio es la vida misma. Las denado por orden alfabético. que ejecutaba el propio Tancredi, as obras completas de Borges son Esta es la exigua lista de mis universos obras completas son siempre póstuacompañado de un ostentoso trabuuna de las pocas cosas completas completos. Casi todo lo demás es frag- mas. Las de los escritores vivos son neco, por si el bailarín se volvía remiso en el pago”. Bossio, siguiendo los di- que logré reunir en la vida. A esto de- mentario y disperso. La vida se me pre- cesariamente incompletas. Como sus chos de Juan de Dios Filiberto a bo agregar la colección de la enciclo- senta a diario como un incompren- autores, están envenenadas de tiemAntonio J. Bucich –el historiador por pedia Lo sé todo que tuve de chica y sible montoncito de astillas que me ha- po y, por lo tanto, sometidas a los caantonomasia del barrio– comenta que me hizo experimentar temprana- cen sospechar la existencia de un todo prichos del devenir: enmiendas, taque José Tancredi era un toscano pro- mente el orgullo ingenuo que da cual- al que no tengo acceso. No creo ser chaduras, agregados, arrepentimientos, ediciones perdidas, erratas..., toveniente de Ensenada que luego le quier tipo de posesión, así sea, como una excepción. compró a su padre una propiedad en decía Cortázar, la posesión momentá- Una de las afirmaciones más fre- do caos y dispersión. Olavarría 287, adonde trasladó el bai- nea del asiento de la ventanilla. No co- cuentes de la gente que ha alcanzado Es la muerte la que las arranca de la longo, versión que sería coherente nocí la dicha de tener la totalidad de esa resignación oficinesca que es el sen- noria del tiempo y las deja a un costacon otra que asegura que el padre de los libros amarillos de la colección tido común es que no se puede tener do del camino, inmunes a todo acaeFiliberto fue largos años “regente” de Robin Hood. Tampoco disfruté de la todo y que, en consecuencia, la pre- cer. Y es entonces cuando, muriéndodicho establecimiento. Acotemos que propiedad de El Tesoro de la Juven- tensión de totalidad es el más impro- nos de risa en la cara de Heráclito, podon Filiberti, que así era el apellido ori- tud, cuyo título, antiguo desde su naci- bable de todos los anhelos. Y es cierto. demos bañarnos dos veces en el misginal, era conocido por el alias de miento, me hizo pensar siempre en ni- Sin embargo, qué curioso, lo más mo río, encontrar una y otra vez la Figurita –según algunos historiadores– ñas sin malos pensamientos cautivas importante de nuestra vida está cifra- misma historia, la misma palabra, en por su habilidad en el baile, y por en figuritas con brillantina y en niños do en aquello que nos falta. ¿Qué son la página 240 de las Obras Completas Mascarilla o Mascarita –según otros–, ejemplares que guardaban dinero en los deseos sino el impulso ciego que, de Borges. Nuestra modesta vocación que el cronista supone debido a mar- la alcancía soñando con futuros col- contra toda lógica, nos lanza a la bús- de emperadores se ve así satisfecha. cas de viruela, tal como medio siglo mados de felicidades perfectas de li- queda desesperada de un tomo ago- Tenemos un mundo inmóvil a nuestado, inhallable? Inhallable aun cuan- tros pies, un imperio portátil que nos antes fue llamado el gobernador de bro de lectura. Santa Fe, Juan Pablo López, por dicha La vida me compensó –tardíamen- do lo hallemos porque en aquello hace sentir el poderoso Kublai Khan te, es cierto– con los treinta y dos lujo- que encontremos no podremos reco- de un reino de papel . razón. Pero, como vemos, “lo de Tancredi” sos tomos de la Enciclopedia Británi- nocer nunca la totalidad y el fulgor de Ahí está, a nuestra merced, el sufrino era específicamente un café, sino ca. Están encuadernados en cuero ne- lo deseado. La felicidad, es decir, la miento de Proust encuadernado, su un salón de baile en el que segura- gro con letras y filetes dorados y tie- traducción de la totalidad a la lengua asma apretada entre las páginas como mente se expendían bebidas. Al filo nen un señorial aire inglés con algo de de los gestos cotidianos, es un incuna- si la estuviéramos disecando para indel cambio de siglo le sucedieron, en vetusto. Merecerían una amplia es- ble. Es, por lo tanto, algo que no pue- cluirla en un herbario. Su taza de té, esa esquina de Suárez y Necochea, tancia del siglo XIX con cuadros de de volver a mecerse en la cuna sen- perpetuamente apoyada sobre las líverdaderos cafés con número musical marco dorado con escenas de caza, cillamente porque no puede volver a neas finales del primer capítulo con la como el Café La Marina de Suárez porcelana de Hunting con paisajes nacer. Ha nacido de una vez y para inmovilidad de porcelana de una na275, donde actuaba en 1907 “el ale- azules, pesados cortinados de tercio- siempre. Es una pieza única y su ca- turaleza muerta, todavía está preñada mán” Arturo Bernstein con un trío im- pelo y vidrios emplomados capaces rácter único la vuelve inaccesible y le- de su infancia y dispuesta a volver a provisado. En 1908 le sucedió el le- de resolver un complicado ejercicio jana. Siempre será un libro de una bi- parir la misma historia cuando a nosogendario “tano” Genaro Espósito a- de geometría poética: repartir la deso- blioteca ajena, remota. Y aun cuando tros se nos antoje. En la disposición de compañado por “el tuerto” José Ca- lación del día en rectángulos idénti- nos lleguen sus palabras, lo harán a tra- las hebras húmedas depositadas en el marano en guitarra y Agustín Bardi en cos. Estos treinta y dos volúmenes son vés de baratas ediciones de bolsillo. violín (sí señor, el primer instrumento treinta y dos cajas exquisitas –bien po- Sólo las obras completas nos com(Finaliza en pág. 9)

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CHIANTI


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Nº 135 - Octubre de 2013

ROBERTO VEGA Y EL TEATRO PARA NIÑOS

Monumento a las

“Hay que construir alas”

Por

María Virginia Ameztoy mvameztoy@yahoo.com.ar

Desde hace treinta años, tantos como los que vive a metros de San Juan y Boedo, Roberto Vega promueve una inusual herramienta docente: el juego teatral. Lo lúdico, el placer de la interacción maestro-alumno es, quizá, la única “rigidez” de su propuesta educativa en permanente expansión. Para quien desconozca su trayectoria, afrontar la sola lectura de su currícula, abruma. Aunque un mínimo vuelo rasante sobre su tarea resulta imprescindible para afrontar el diálogo: Roberto Vega, Premio Konex 1991 (Teatro Infantil) nació el 10/11/1943. Educador, director y autor teatral. Es autor de El Teatro en la Educación; El Teatro en la Comunidad; Escuela, teatro y construcción del conocimiento; El Juego Teatral, aporte a la transformación educativa: Pequeño Explorador; Comunicación e Intercambio del saber y Teatro y derechos de niños y jóvenes. Dirigió más de 40 espectáculos teatrales. Fue socio fundador de la Asociación de Críticos e Investigadores Teatrales (1983), de la Asociación Argentina de Literatura para la Infancia (1987) y Secretario General de la Asociación de Directores Teatrales (1975-76). Desde 1975 es profesor de Teatro en la Asociación Argentina de Actores. En el IX Festival de Espectáculos Infantiles recibió premios al Mejor Director, Mejor Espectáculo por su obra El Niño Sol. Recibió el Premio Talía por la dirección de Espantapájaros de Oliverio Girondo. En 1980 recibió el Premio Molière y en 2006 el Premio Teatro del Por Mundo por su trayectoria teatral.

Víctimas de la fiebre amarilla

Miguel Ruffo

Oliverio Girondo y, sin tocar nada del María Virginia Ameztoy ¿Cómo es el comienzo de tu activi- texto del autor, la hice junto a un equidad teatral? ¿Qué nace primero: el ac- po valioso, (Graciela Galán, Saulo Benavente…) con diversas propuestor, el autor, el director…? tas, distintas, gustos estéticos distintos, Roberto Vega Empecé haciendo teatro en el ba- variantes sobre el eje tejido por rrio –sería muy cómico si lo cuento, Oliverio… pero puede ser largo– ; teníamos un MVA equipo en Floresta, a comienzos de ¿Te recibiste en el Conservatorio? los sesenta, que se llamaba “El Trueno RV entre las hojas” por la película de Perdón…, me adelanté en el relato. Isabel Sarli. En la calle Bahía Blanca ha- En quinto año del secundario, como bía una escuela de adultos. Iban chi- era muy buen alumno y para no cacas a estudiar ahí que nosotros pre- garme la vida en mi dedicación al teatendíamos levantar y no nos daban tro, los profesores del Comercial de la bola. Entonces nos metimos en la es- calle Pedro Lozano, en Devoto, me cuela como alumnos. En mecanogra- pusieron todos siete para que me exifía había pocas máquinas y éramos miera. Mi padre quería que fuera conmuchos. Nunca llegábamos a escribir tador, por eso el colegio. Creo que de y teníamos mucho tiempo para acer- ahí nace mi vocación docente porque pienso que este asunto de la educacarnos y sociabilizar. En un momento preparan una obra ción tiene que ver con entusiasmarte de teatro y la chica que me gustaba a con algo, asociar e inventar. No quemí se mete en el reparto y detrás yo darte con estructuras fijas, inamovihaciendo el protagónico… La segun- bles. Mi vida fue construir conocida obra ya la escribí y dirigí, basándo- mientos por accidente, sin planificame en los radioteatros que escuchaba ción rígida: no tengo ningún título acami abuela. Porque teatro en escena démico. Ya en primer año del Conno había visto nunca. Después de esa servatorio –tenía veintiún años– me primera experiencia me metí en fui con dos compañeras a la UniHumanidades donde conocí a una versidad de Neuquén a dirigir teatro chica de familia judía, yo era el “goy”; –un mes nos fuimos porque en el era una piba excelente, muy inteli- Conservatorio no te permitían trabagente, era poetisa…, y yo tenía mu- jar– hicimos Ionesco, nada menos… chas trabas para verla. Yo laburaba, es- MVA tudiaba de noche… Y de repente ella En definitiva: a aquello de ¿qué fue se anota en el Conservatorio. Pensé: primero: el autor, el director o el accinco horas en el Conservatorio, no la tor? puede responderse que tienen veo más… Y me anoté en el Conser- un nacimiento casi simultáneo… RV vatorio. Claro: yo diría que se estaba gestanMVA Al final tiene razón Dolina: todo lo do el realizador: escribía para interque hacen los hombres es para con- pretar y para dirigir. En el intervalo de las vacaciones me quistar minas… (risas) fui para el norte, conocí al rector de la RV Cuando damos el examen ¿qué Universidad de Tucumán. Cuando la ocurre?: ella queda afuera y yo entro. caída de Illia, yo estaba en el tren en Puesto en eso comencé a estudiar. Santiago del Estero, tenía un mes de Conocí a Marina, que después fue mi contrato. Había empezado a preparar mujer y con la que hicimos mucho El amante de Pinter dirigiendo a Agusteatro y viajamos juntos por muchos tín Alezzo y a Elena Tritek, yo, ¡a los 22 años!: ¡Aprendí un montón! lugares. Siempre hice las cosas por intuición. MVA Por intuición tomé Espantapájaros de Claro porque ellos estaban en ese

momento en el teatro La Máscara ¿no? RV Ese de Paseo Colón… MVA Que estaban Flora Steimberg, Lito Cruz… RV Claro…, conocí a todo ese grupo. Y mis propuestas fantasiosas –siempre fui de mucha imaginación– les cayeron bien. MVA Era la época en que surgía acá el teatro de investigación distinto al convencional… RV Se estaba incorporando el naturalismo para que el actor fuera creíble –era todo “tú” y escuela española– y por otro lado estaba el teatro del absurdo que ya se estaba metiendo… Bueno, aquello de Tucumán: llegan los militares –asume Onganía– y sacan a la gente que me contrata: alcancé a hacer algunas presentaciones y me echaron de la provincia. Entre los que fueron a ver una de esas pocas funciones estaba el primo del Che, Raúl Guevara, quien me cobijó en su casa, que estaba camino a Salta. Ahí me dediqué a hacer teatro gratis para toda la gente: primero en la Alianza Francesa, todos mezclados: los shushetas con los pobres. Los militares me hacen echar de la Alianza y me voy a la Sirio-Libanesa con Quiroga. Un día me detuvieron por mi atuendo y mi barba, y me dejaron salir por el conocimiento entre policías del lugar y del teatro. Cuando regreso, ya dejo el Conservatorio y conformo el grupo Duendes. Hicimos la primera obra Sin Rótulo en Teatrón. Cuando comienza el Teatro del Centro, estreno en 1968 El niño sol, que después gana el Festival de Teatro Infantil de Necochea, en el año 70 –me otorgan cinco premios y tres a Enrique Pinti–. Uno de ellos era el premio al “Mejor escritor didáctico”, que se lo dan a alguien

miguelruffo@hotmail.com

U

demia decayó: se producían menos de 100 muertes diarias que, a mediados de mes, declinaron a 20. Gradualmente tanto los habitantes como la salud volvieron a la ciudad.” (2). Si bien se desconocía que el agente transmisor era un mosquito, la crítica a las condiciones de salubridad pública que presentaba la ciudad, no estaban del todo desacertadas, ya que las aguas pútridas y los desechos urbanos, contribuían a crear una condición propicia para la proliferación de estos mosquitos. El pintor uruguayo Juan Manuel Blanes con su óleo “Episodio de la Fiebre Amarilla en Buenos Aires”, contribuyó a inmortalizar en el arte esta lamentable epidemia. Buenos Aires, es su espacio público, cuenta con un monumento que recuerda a las víctimas de esa enfermedad. “El monumento está en la gran plaza Ameghino, en Parque Patricios, a metros de la avenida Caseros y frente a la vieja cárcel. Y no es una casualidad. Porque en ese parque, hoy con mucho verde, quedó sepultada parte de una historia trágica: la brutal epidemia de fiebre amarilla que mató a más de 14.000 habitantes de ese Buenos Aires. (...) En esa obra hecha en mármol (se le adjudica al escultor Juan Ferrari) se sintetiza algo de lo que significó aquella tragedia. Por ejemplo, en uno de sus laterales, tallada sobre el mármol, hay una representación de la imagen que Juan Manuel Blanes pintó en un óleo y tituló “Episodio de la Fiebre Amarilla”. En aquella escena dramática se ve a unos médicos entrando a una habitación donde hay una mujer muerta y su bebe llorando junto al cadáver. También hay listados con los nombres de sacerdotes, farmacéuticos, asistentes de la Comisión de Higiene y médicos que murieron contagiados mientras auxiliaban a las víctimas. Entre ellos está Francisco Javier Muñiz, el médico cuyo nombre lleva el Hospital de Infectología que hoy funciona sobre la calle Uspallata, frente al parque. Una frase grabada sobre el monumento rinde homenaje a aquellos héroes: 'El sacrificio del hombre por la Humanidad es un deber y una virtud que los pueblos cultos estiman y agradecen.'” (3) Si sacrificarse en bien de la sociedad es una virtud, si es la suprema forma del servicio de un individuo a la sociedad de la que forma parte, entonces aquellos que murieron prestando auxilios medicinales a los aquejados por la fiebre amarilla merecen el permanente recuerdo de los ciudadanos.

no de los más graves problemas a los que tuvo que hacer frente Buenos Aires desde el momento de su fundación hasta bien entrado el siglo XIX, fue el de las epidemias de diverso tipo: viruela, sarampión, cólera; a todas ellas se las denominaba “contagio”, para hacer referencia a la difusión que adquirían estas enfermedades con su secuela de muertes. La ciudad se encontraba prácticamente indefensa –no se conocían las causas de estas enfermedades– y toda la ayuda que podía recibir era la de las fuerzas divinas y sobrenaturales, a las que se rogaba y pedía por el fin de la enfermedad por medio de misas y procesiones. En 1871 Buenos Aires sufrió una terrible epidemia de fiebre amarilla. Su saldo fue de casi 14.000 muertos (el doble –como señala James Scobie– del total normal de fallecimientos anuales de la ciudad) (1). Por entonces no se conocía la causa de la enfermedad. La mayor parte de las víctimas se registraron en los meses del verano de 1871. Si uno presta atención a las fuentes periodísticas de la época se encontrará que las opiniones que se tenían en cuanto a la causa de la epidemia, se relacionaba directamente con la higiene urbana. Los conventillos como ámbitos de hacinamiento, los residuos de los saladeros que se arrojaban al Riachuelo, el sistema insalubre de eliminación de los desechos humanos, las aguas pútridas, eran señaladas como las causas de esa enfermedad que día a día se cobraba nuevas víctimas, sin que se pudiese doblegar su difusión. “A principios de marzo, más de 100 personas morían diariamente de fiebre amarilla y en abril las autoridades municipales tu- NOTAS: vieron que habilitar un cementerio de (1) SCOBIE, James; “Buenos Aires del Centro emergencia en la sección noroeste de a los Barrios. 1870-1910”, Solar/Hachette, la ciudad, en la Chacarita. El pánico se Bs. As., 1977, p. 159. apoderó de la población. Todos los (2) SCOBIE, James; Ob. Cit., pp. 158-159. que podían abandonaban la ciudad y (3) PARISE, Eduardo; “Una epidemia, un monumento” en “Clarín”, 12 de noviembre el transporte ferroviario gratuito aprede 2012, p. 39.• suró el éxodo. (...) Luego, con el retor(A pág. 11) no del tiempo más frío, en mayo, la epi-


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“SEMOS” LOS COLECTIVEROS QUE CUMPLIMOS NUESTRO DEBER* Por Carlos Achával

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uele decirse que el colectivo fue un invento argentino, fruto del ingenio de un grupo de taxistas desesperados por la crisis. En realidad, aquella idea puesta en práctica el 24 de septiembre de 1928 tuvo antecedentes 14 años antes en Los Angeles, donde otra crisis hizo surgir el “jitney”. Pero a diferencia de lo ocurrido en los Estados Unidos, los primitivos taxis-colectivos de Buenos Aires evolucionaron hacia un vehículo que se diferenció del ómnibus y del microómnibus, que tuvo una fisonomía característica y un modo de explotación particular. Ese fue el verdadero colectivo a secas, carrozado sobre chasis de camión, con sus tradicionales filetes y todo su folclore urbano. Y a esa auténtica creación porteña contribuyeron, quizá en mayor medida que sus propietarios, los carroceros de las décadas de los treinta y cuarenta. Hoy, que el colectivo es recuerdo, es hora de rectificar su historia. Mito, leyenda o dogma. En alguna de esas categorías hemos dado por ciertas cosas que, un poco en serio, un poco en broma, hacen a la esencia de esto tan desdibujado en nuestros tiempos, esto de sentirse de aquí y no de otra parte. No sé si son discutibles las partidas de nacimiento de algunas muestras del ingenio criollo. No puedo defender a capa y espada la argentinidad del dulce de leche, ni de la birome. Lo que sí puedo decir es que otro orgullo nuestro, el colectivo, no fue un invento argentino... (si puede hablarse de invento) (1) En esta búsqueda constante que es la historia, se hace necesario abandonar momentáneamente la exploración del pasado para ubicamos frente a frente con los porteños de 1995 (1'). Y digo que hace falta porque de esa manera podríamos llegar a una definición del colectivo. Sin embargo, a poco de preguntarlo con el aire de un turista que desconoce la ciudad, nos encontramos, ¡oh, sorpresa!, con que la desorientación de los nativos es mayor, mucho mayor que la ignorancia del visitante que supuestamente somos. He aquí un ejemplo de los tantos diálogos que entablamos: –¿Qué es un colectivo? –Y... un vehículo de transporte de pasajeros... –¿Como ese auto amarillo y negro que se ve allá? –No. Eso es un taxi. La mirada en guardia ante la posible cargada nos obliga a hacer una aclaración: –Los argentinos que conocí en España me hablaron de los colectivos, pero nunca los vi. ¿Andan por la calle o por una vía? –No, mire... Ese que va ahí, ese 152, eso es un colectivo. –La expresión satisfecha no le dura mucho al hombre. –¿Eso? ¿Y por qué les llamáis "colectivos" a los autobuses? –Nadie sabe explicar nada más allá de esto. Algunos ensayan otras clasificaciones como microómnibus, ómnibus o micra, pero no saben especificar a qué diferencia obedece cada término. Y por cierto, a esta altura de los cambios sufridos por el tradicional colectivo, yo tampoco puedo definirlo y describirlo sin entrar en aclaraciones. Las definiciones no contemplan ciertos matices muy importantes que marcan la evolución de este vehículo y que surgen a poco que se pase revista a ese desarrollo. Consideremos, entonces, los hechos que se producen a partir del 24 de septiembre de 1928, que es la fecha tomada para hablar de

85 años de Colectivo

SUP L DE EMENTO

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asientos, que mediante un adecuado estiramiento recibir de 9 a 10 ¿Sobrevive el antiguo transporte obrero o murió antes que el tranvía, su vieja competencia? ¿Qué viajeros, comopodían lo prueban las fotos en quedó de los “doble faeton” primitivos? Un “invento” que no fue tal y Boedo barrio “carrocero”. las que se ve uno de estos doble faeton siete asientos que ha sido alargado (...) con todas sus plazas ocupadas. (Hagamos un paréntesis y convengamos en que esta solución tiene mucho de criolla y uno se siente tentado de pregonar que estamos ante un típico invento argentino. En esa tentación cayeron todos los periodistas que difundieron durante años esa sentencia. Ya veremos cuándo, dónde y quiénes se nos adelantaron…) Las cosas han sido diseñadas para una función, y si se las exige responden hasta cierto límite. La tolerancia no es infinita, menos si en ese abuso debe fundamentarse un servicio a cumplirse todo el día, por calles que no eran precisamente un billar. Veamos en qué y por qué fallaban estos autotomóviles, que eran el sinónimo de la robustez. Hacia fines de la década de los veinte, los autos todavía se fabricaban con ruedas de rayos de madera. Y aclaremos, de paso, que la madera no era lala aparición del colectivo. Fue un lu- El colectivo fue un vehículo muy sin- algunos taxistas encararan la modifi- pacho sino roble, la más dura que se nes, y ciertos cronistas consignan que gular, exclusivo de Buenos Aires y sus cación de sus vehículos. ¿Cuáles eran encontraba en el Hemisferio Norte era lluvioso. Dicen que la idea surgió suburbios. Pero no fue “inventado” co- las posibilidades técnicas que tenían a (5). Sólo los coches sport o de lujo emde un grupo de taxistas en la parada mo tal. Quiero decir que nadie lo pen- su disposición? pezaban a traer ruedas con rayos de de Lacarra y Rivadavia. Han llegado só con esa forma, ni con esa cantidad Aclaremos que la gran mayoría de alambre. Aproximadamente en hasta nosotros los nombres de 8 o 10 de asientos, ni con determinados deta- los taxis de Buenos Aires eran mode- 1926, algunas marcas ofrecieron una de estos pioneros, y los herederos de lles adoptados por los propietarios pa- los de bastante lujo de marcas cotiza- línea o la totalilad de su producción algunos de ellos se preocupan por rei- ra una mejor explotación, o por una das. Había pocos coches modestos. con ruedas de disco, todas de chapa, vindicar para cada uno de sus respec- mera inquietud estética. Recordemos que en 1928 la marca pero no fueron del agrado de los tivos padres el honor de haber sido el En un principio, el colectivo no te- más popular era Chevrolet, pero no clientes. No obstante, esta variante primero en largarse a hacer el servicio. nía ni siquiera una forma propia. Ni había muchos destinados al servicio obedecía a un fenómeno que se haPero haya sido Juan o haya sido su nombre existía. Ni el taxi que le dio de automóviles de alquiler, porque se bía producido en Estados Unidos, soPedro, el objetivo de mi trabajo no origen tenía una fisonomía que lo dis- trataba de vehículos comparativa- bre el cual volveremos. fue establecer la verdad sobre este as- tinguiera de un automóvil particular. mente pequeños frente a los Buick, Las ruedas con rayos de madera no pecto, si bien reconozco su importan- En nuestro país casi nunca hubo autos Nash o Studebaker, más numerosos resistieron el tremendo esfuerzo. Se cia. (2) diseñados especialmente para taxis, en la actividad comercial debido a su aflojaban los rayos y el ajuste requería Como más adelante esta historia ha- como en Inglaterra (3) o en Estados amplitud, que permitían llevar más pa- tiempo (lucro cesante) y dinero. Por brá de complicarse, designaremos esta Unidos . sajeros y, por lo tanto, posibilitaban la otra parte, los plásticos tampoco resisparte “etapa 1” o “pionera”, a fin de El taxi-colectivo de la etapa pionera opción por compartir un viaje y pro- tían, y también se resentían rápidasimplificar su posterior identificación. era colectivo a las hora pico. El resto rratear el costo. mente las carrocerías “tipo bañadera” Este período se extiende entre el 24 de del día, el propietario tenía derecho a Entre estos coches había bastantes de los doble faeton, que de por sí septiembre de 1928 y el momento en usarlo como taxi. Luego, a medida que venían de fábrica con traspuntines eran bastante frágiles, con su armazón que aparece la primera modificación vi- que se fue generalizando en las líneas (también llamados “transportines”). de madera y las jambas siempre exsible, cuya fecha exacta se desconoce. el criterio de no permitir esas deser- Eran dos asientos paralelos, plegables, puestas a los portazos de los pasajeros Esa modificación hace al tamaño y co- ciones temporarias, los dueños fueron que permitían ubicar una hilera de via- que continuamente subían y bajaban. modidad de los coches, y al período archivando los relojes taxímetros (4). jeros entre el asiento delantero y el tra- ¿Cuál era la solución? Tal vez la haya que inaugura lo denominaremos “eta- El cartel frontal, tablero o letrero, se sero. Cuando no se usaban, quedaban propuesto algún carrocero, tal vez alpa 2” o “de los autos alargados”. ponía y se sacaba por medio de un disimulados en la parte de atrás del res- guien se inspiró al verlo en otro lado... Luego viene la “etapa 3” o “de los pri- par de mariposas. paldo del asiento delantero. Lo concreto es que los propietarios remeros camiones carrozados, con cha- La necesidad de cargar más pasaje- Los que obtenían mayores ganan- pararon en los chasis de camión sin casis a la vista”. Finalmente la “etapa 4” o ros para hacer más redituable la acti- cias eran los propietarios de coches bina que desde hacía tiempo apare“de los colectivos con 11 asientos”. vidad fue el primer impulso para que originalmente más grandes, de siete cían en los catálogos que estaban a disposición del público en los salones de los representantes de las firmas más afamadas. En esos catálogos (que deberían haber visto los que, uno tras otro, hablaron de “inventos criollos”) aparecían vehículos carrozados especialmente para transporte de pasajeros sobre chasis de camión. Los había con carrocerías provistas por la fábrica –caso de Fargo, por ejemplo– y también por empresas particulares de Estados Unidos, como hizo Chevrolet, que pocos años después sería la marca más popular entre los colectiveros (6). En esta época –estamos hablando La placa colocada al cumplirse los 50 años en el lugar donde, dicen, todo comenzó: Rivadavia y Lacarra/Carrasco; los primitivos doble faeton con transportines; parada del 19 bajo el arbolado de Chacarita y un colectivo 12, a comienzos de los 40 rodeado por sus choferes en un descanso. de 1930 /1932–, algunos propietarios que querían renovar sus unidades, y al mismo tiempo aumentar las ganancias, consideraron la posibilidad de pasarse al rubro camiones. Como automovilistas que eran, no les agradaba la idea de sentarse horas y horas al volante de un vehículo más duro, pero la posibilidad de ahorrar en las adaptaciones, debe haber sido un punto a favor de la innovación. Otro condicionamiento surgió de la crisis de Wall Street en 1929, que provocó una depresión que Estados Unidos pudo superar años después. Esta depresión llevó al cierre de nume-


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Nº 135 - Octubre de 2013 Una carrocera, “El Indio”, estaba donde hoy se ubica el C. C. J. Centeya. Un ensayo en épocas de escasez de gomas durante la guerra (1941). Un interno de la línea 3, c. 1935. Al pie, tres postales colectiveras típicas de distintas épocas de Boedo: a la izquierda, Boedo e Independencia a comienzo de los años 30; en el centro Independencia y Castro Barros y un típico colectivo Chevrolet de los 40; y San Juan y Boedo por los 70 con el “Sol di Nápoli” asomando..

rosas fábricas automotrices chicas y del colectivo se dieron en forma gene- estos vehículos, digamos que eran ca- nes siguientes no aportarían novedad rabrisas, donde se mencionaban los medianas, y a la cancelación de mo- ral. Quiero decir con esto que algu- si como tranvías, y que en las colisio- alguna como sistema de transporte pú- puntos terminales y la tarifa. delos onerosos por parte de las que nos carroceros se animaron a dar un nes solían proyectarse contra una casa blico, ya que, como vimos, cada eta- El público apoyó la idea, y pronto se quedaron. En consecuencia, a partir salto más grande, sin producir peque- y demolían el frente, a punto tal que pa se caracteriza por presentar un popularizó el nombre de estos rodavehículo que es modificación del que dos: se los bautizó “jitney”, que en el de 1930 llegaron menos automóviles ñas modificaciones, como hicieron debía recurrirse al apuntalamiento. lujosos a Buenos Aires, y los que se im- otros. Avanzaron directamente, y pre- El colectivo, en cambio, con sus 11 correspondía a la etapa anterior. slang equivale a nuestra casi olvidada portaron fueron sobre seguro, es de- sentaron coches más audaces en su di- asientos (9), tenía los tapizados de cue- Cabría hablar, entonces, de “creacio- chirola (12). A fines de julio de 1914, es decir a cir, con el comprador ya ubicado. seño y en la incorporación de innova- ro con combinación de colores, re- nes”, en mayor o menor grado. Pocos representantes se arriesgaban a ciones. Recordemos, como decíamos produciendo los motivos que por fue- Los vehículos que dan inicio al auge apenas un mes desde el estreno, hatraer muchos autos caros, que luego antes, que la evolución del colectivo, ra estaban en los filetes. Entre las cua- del colectivo en Buenos Aires eran bía solamente en Los Ángeles unos podrían quedar en sus salones sin en- en lo que hace a su fisonomía, refleja lidades no figuraban la amplitud ni la simples taxis con un cartel, y en los pri- 800 jitneys, y ya había surgido en casi contrar interesados. no sólo las necesidades del servicio si- comodidad, pero sí la rapidez y la agi- meros tiempos, a partir del 24 de sep- todas las grandes ciudades norteametiembre de 1928, se los explotaba co- ricanas. Para ese entonces la Pacific Por empezar, los camiones tenían no también las inquietudes estéticas lidad. ruedas más sólidas y algunas marcas –el filete, por ejemplo– de pro- Además, para la época de la que ha- mo taxis o como taxis-colectivos, se- Electric denunciaba una pérdida de 600 dólares diarios por culpa de los jitcomo International ya ofrecían ruedas pietarios o carroceros. Agreguemos blamos, los colectiveros ya habían des- gún la hora del día. “artilleras” con rayos tan gruesos co- ahora que también debían ajustarse a pertado la simpatía de la población Por si caben dudas, esa fecha es la neys. Empezaba a insinuarse una demo los de madera, pero de acero. las reglamentaciones. Que si bien en –algo inconcebible en 1995–, y eran que se toma oficialmente en nuestro clinación en el dominio absoluto que Además, los camiones de una tonela- los comienzos brillaron por su ausen- frecuentes las manifestaciones barria- país como el nacimiento del colecti- los tranvías habían ejercido en las les en cines y sociedades de fomento vo, y en consecuencia las cámaras em- grandes ciudades norteamericanas. da y media –los más “blandos” den- cia, hacia fines de tro de la reciedumbre del surtido– ha- 1932 ponían coto a la improvisa- con el objetivo de defender a tal o presarias la conmemoran adecuada- Los flamantes ómnibus automotores (los hubo de tracción a sangre, como bían sido diseñados para soportar un ción, la creatividad y también a las am- cual línea –o a todas en conjunto fren- mente. trato rudo. Como no eran muy gran- biciones de quienes, si no hubiera te al avance del poder constituido, Si hablamos de “invento argentino”, se sabe) apenas hacían sentir una cosdes, no tenían ruedas dobles (“dua- existido ese freno burocrático, ha- siempre obediente por ese entonces a debemos entender que no hubo ante- quilla a esas grandes compañías, cules”) atrás, evitando otro gasto a la ho- brían hecho crecer sus vehículos hasta secundar los intereses de las podero- cedentes en ninguna parte del mun- yos funcionarios se preocupaban más bien por el aumento de los costos opera de reponer neumáticos. Los camio- convertirlos en ómnibus (que es lo sas empresas tranviarias, entre las que do. Y esto no es cierto. nes ya habían dejado atrás su época que finalmente ocurrió, como puede figuraba a la cabeza la Anglo Recordemos la situación que vivían rativos, que eran cada vez más altos. Argentina, en su tiempo la compañía nuestros pioneros. Atravesaban una Debían mantener cientos de coches y más primitiva, con llantas de goma verse hoy en las calles). privada más grande del mundo. crisis, preanuncio de la que sobreven- renovar la flota. Talleres de carpinmaciza, y si bien su andar no era el de una limusina, uno podía acostum- EL COLECTIVO, CREACIÓN Este detallado análisis de modifica- dría al año siguiente con la caída de la tería, de electricidad, de metalurgia y ciones técnicas y/o estéticas hace per- bolsa neoyorquina. Los escasos viaje- de tapizado. Atención de las usinas, PORTEÑA brarse a manejarlos. der de vista el conjunto. Tomemos dis- ros apenas si alcanzaban para cubrir control de la línea aérea. reposición Claro que subsistían algunos inconvenientes, pero poco a poco fueron La ordenanza número 4478, dicta- tancia y repasemos la evolución del los costos, y si bien la nafta era barata de rieles y ruedas, tornería, personal en comparación con los precios ac- de conducción y guardas, mecánicos solucionados. Si por un lado los elásti- da el 26 de diciembre de 1932, mar- colectivo. cos de los automóviles se vencían y ca el corsé dentro del cual el colectivo Etapa 1 (“pionera”): es la de los ta- tuales, aquellos automóviles eran im- y técnicos en general, además del debían ser reforzados, los de los ca- tendría que crecer y mantenerse (7). xis-colectivos, confundibles con un ta- pulsados por motores muy grandes, mantenimiento de los galpones y los miones eran tan duros que se les de- Del choque entre el interés de los co- xi cualquiera salvo por el letrero remo- de 8 cilindros en línea en muchos ca- edificios de administración. En todo bían retirar hojas para suavizar la mar- lectiveros y el de las empresas damni- vible. Período aproximado: 1928- sos, con cilindradas que superaban eso se iba buena parte de las fabulolos 4.000 cc. sas recaudaciones que obtenían esas cha. Obviamente, era más económi- ficadas –tranviarias y de ómnibus–, 1930. co quitar que mandar fabricar y colo- que habían presionado hasta conse- Etapa 2 (“de los autos alargados”): Otro detalle sobre el que quiero de- empresas. car. Así que éste fue otro punto a fa- guir la ordenanza, surgiría un vehículo modificaciones irreversibles que refle- tenerme: cuando se lanzaron como ta- Paralelamente, el público veía cada vor del paso a los camiones. En cuan- que, él sí, sería exclusivo de Buenos jan la intención de quemar las naves y xis-colectivos, lo hicieron con recorri- vez más cerca el sueño del automóvil to a las carrocerías, algunos episodios Aires. Este vehículo ya no tenía nada abandonar definitivamente el taxíme- do fijo, con tarifa fija a cobrar “por ca- propio, y el ejemplo de Henry Ford (la comuna rechazó ciertos adefesios) de auto, aunque cada vez era más tro. Son los autos-colectivos. Período beza” (descartando el prorrateo, ya que quiso ponerlo al alcance de toque no todos los clientes hacían el mis- dos, se extendía entre los demás fahicieron que los propietarios de autos “colectivo”. Quiero decir con esto aproximado: 1929-1932. colectivos optasen por encargar el ca- que se había convertido en algo in- Etapa 3 (“de los primeros camiones mo trayecto) y encimaron el servicio bricantes que se esforzaban por ofrerrozado a los más idóneos. Y los más confundible. Carrozado sobre chasis carrozados, con chasis a la vista”): mar- con el de las líneas de tranvías, com- cer coches económicos. Esto trajo idóneos estaban en las fábricas de ca- de camión, los carroceros se preocu- can el máximo de expansión que per- pitiendo abiertamente con ellas y afec- una verdadera explosión en lo que hace a la densidad del tránsito. Las empaban por mantener las reminiscen- mite la nueva ordenanza. Los denomi- tándolas en sus ganancias. rrocerías de ómnibus. Debemos acotar aquí que las em- cias del automóvil. Las ventanillas, por namos “protocolectivos”. Período apro- Y más aún: esas empresas, enorme- presas automotrices veían en el tranmente más poderosas, alzaron su voz vía un freno para su negocio, y empepresas de ómnibus –hasta ese mo- ejemplo, eran de contornos redon- ximado: 1930-1933. mento principales clientes de los ca- deados y los vidrios se abrían girando Etapa 4 (“de los colectivos de 11 y exigieron sanciones o, al menos, re- zaron las campañas tendientes a prerroceros– ya se sentían damnificadas una manivela que los embutía hacia asientos”): una pollera, que baja desde glamentaciones que resguardaran sus sentarlo como un medio obsoleto la línea del piso del vehículo hasta po- intereses. Estas son las circunstancias que obstaculizaba al norteamericano por la competencia de los colective- abajo. que quería movilizarse en su propio ros, porque las líneas del nuevo servi- Estamos ubicados entre los años co más abajo del eje, permite disimu- que hacen al supuesto invento. auto (13). Las grandes productoras de cio se extendían por toda la ciudad y 1932 y 1935. Comparemos estos lar el chasis de camión. Se generalizan automóviles no pararon allí. Cuando les restaban pasajeros. Existía ya una vehículos de no más de 5.30 metros las puertas plegadizas y, ajustándose a LA FIEBRE DEL JITNEY aparecieron los jitneys apoyaron velaguerra entre ambos bandos, y no re- con los ómnibus con los cuales de- la reglamentación, es mayor la altura sulta difícil deducir que los carroceros bían competir (8). Estos tenían líneas total del rodado. El letrero frontal se in- En realidad, la idea había surgido 14 damente la iniciativa, y como quien se habrán sentido presionados por los más rectas, con aristas, con una pla- corpora (hacia 1937) definitivamente a años antes. Fue en Estados Unidos, no quiere la cosa terminaron por ofre“omnibuseros” para que no tomaran taforma trasera para el ascenso –igual la carrocería. Todo el conjunto adopta más concretamente en Los Ángeles. cer vehículos con mayor capacidad, los pedidos de los colectiveros. Tal vez que los tranvías– y aberturas también una fisonomía característica, in- Diversos estudiosos de la historia de aptos para el nuevo servicio. Por suen algunos casos no hayan existido rectas, con un mecanismo sencillo, ca- confundible. Al cabo de una evolu- los tranvías norteamericanos cuentan puesto, sabían del poder de los tranpresiones, y haya sido la prudencia lo si primitivo, que consistía en tirar de ción, ha aparecido el colectivo. que a principios de julio de 1914 viarios. Por eso no publicitaron deque generó la probable actitud reti- una lengüeta de cuero, de tal forma Período aproximado: 1934-1943 (10). (uno da la fecha exacta: el 1º de julio) sembozadamente esos vehículos cocente que provocó el fenómeno inme- que la ventanilla caía sin posibilidad Hemos enumerado cuatro tipos de un grupo de desocupados (11) se lan- mo ideales para explotar como jitdiato: muchos artesanos que trabaja- de graduar su descenso (o abierta o ce- vehículos, que aparecen sucesiva- zó a cubrir un servicio con tarifa y re- neys. Buscaron otros argumentos tales ban en las carroceras emigraron, se rrada). Los asientos eran de cuero o mente como modificaciones incesan- corrido fijos, a lo largo de algunas lí- como atender las necesidades de los neas de la Pacific Electric, la empresa granjeros con familias numerosas. asociaron entre sí e instalaron nuevas rattan, y cada vehículo estaba atendi- tes de la versión precedente. fábricas que atendieron a los colecti- do por un conductor y un guarda. Sus Volvamos ahora al planteo inicial: ¿a tranviaria más poderosa de la región. Poco antes del comienzo de la veros. Al respecto es de notar que, sal- posibilidades de maniobra eran muy qué nos referimos cuando hablamos Periódicamente los conductores de Primera Guerra Mundial se produjo vo Gerónimo Gnecco, casi ningún ca- reducidas, dados su tamaño y su pe- de “invento argentino”? Obviamente, los tranvías informaban sobre el ac- una depresión económica. Eso fue lo al primer vehículo, ya que constituye cionar de estos vehículos, que osten- que preparó la primera competencia rrocero porteño de ómnibus carrozó so. colectivos en aquella época. Y tam- Para dar una idea de la magnitud de la novedad, mientras que las versio- taban un letrero en el frente, en el pa- seria por parte del automóvil con respecto al tranvía. En Los Ángeles, copoco hubo carroceros de colectivos mo dijimos, “motoristas” sin trabajo que hayan hecho ómnibus. El motivo empezaron a requerir pasajeros por de tal división hay que buscarlo, segucinco centavos de dólar. Lo hacían junramente, en la batalla que ya se había to a las vías del tranvía. declarado, y que iba a hacer eclosión El crecimiento del jitney fue muy ráuna década después con la expropiapido. Tan solo un año después de su ción de los colectivos particulares padebut en Los Ángeles, se estimaba ra formar la Corporación. Pero eso ya que en todas las grandes urbes de es otra historia... Estados Unidos operaban entre 6.000 No todos los pasos o estadios que y 10.000 jitneys. Durante un tiempo pueden observarse en la evolución


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Chevrolet modelo 32 de la línea 5 a mediados de la década del 30. Audaz diseño de un coche de la línea 38 (de La Boca a Flores pasando por Boedo) carrozado por Gerónimo Gnecco. Interior de un colectivo de 11 asientos modelo 1940. Al pie de página, parada de “jitneys” en Seattle (EEUU) esperando tomar servicio

representaron una seria amenaza para las ganancias de las empresas tranviarias. Operando únicamente cuando había demanda, los propietarios de los jitneys no hacían esfuerzos para proveer un servicio con horario a lo largo de todo el día. Ese horario, en cambio, sí se les exigía a las compañías tranviarias. El ejemplo de lo que ocurrió en Los Ángeles es bien demostrativo de lo que sucedió en el resto de los Estados Unidos. A raíz de la pérdida diaria de 600 dólares, que ya mencionamos, la empresa se vio obligada a cancelar un ambicioso programa de reconstrucción de unidades y tuvo que despedir a un centenar de hombres de sus talleres. En 1915 las pérdidas totalizaron un estimado de medio millón de dólares. La Pacific Electric canceló todas las prolongaciones de vías. Las compañías tranviarias lucharon contra los jitneys lo mejor que pudieron. La empresa que explotaba el servicio en Richmond estableció su propia flota de jitneys, en un esfuerzo por desplazar a sus rivales de las calles. El público pareció disgustado ante esta estratagema, y los jitneys tuertos nunca fueron populares (se los llamó así porque la empresa, en su afán por diferenciarlos de los otros, les había quitado uno de los faroles). La compañía tranviaria de San Diego directamente suspendió sus servicios en varias líneas golpeadas por la competencia de los jitneys. La empresa East Massachusetts anunció “guerra hasta el fin” contra la competencia ilegal del jitneyy amenazó con abandonar el servicio en las ciudades en las que se permitiera una actividad indiscriminada del jitney. A diferencia de lo que ocurriría 15 o 20 años después en Buenos Aires (donde las empresas se pusieron de acuerdo para ensayar métodos más brutales, como la expropiación y la vía armada), la actitud más frecuente entre las firmas del riel urbano fue llevar a cabo una vigorosa campaña para que los jitneys obedecieran alguna legislación o regulación. Después de 1915 la moda comenzó a declinar. El mejoramiento de las condiciones laborales en otras actividades –ya superada la crisis, y a caballo de las ganancias que el país empezaba a obtener abasteciendo a las naciones en guerra– hizo que muchos propietarios de jitneys consideraran que obtenían pocas ganancias. No obstante, durante cierto tiempo pareció que siempre había alguno dispuesto a entrar en el negocio apenas otro lo dejaba. Pero lo más importante del cambio en el panorama inicial fue que los organismos fiscalizadores empezaron a coincidir con las empresas de tranvías, que sostenían que permitir la competencia no regulada que debilitaba al transporte masivo urbano redundaría a largo plazo en un perjuicio para el público. Tan pronto como se obligó a los jitneys a obtener licencias, depositar ga-

en 1917; un Ford A con su cartel de servicio en Alberta (Portland, EEUU) 1930. Y, finalmente, un jitney neoyorquino colectando clientes alrededor de 1915.

rantías y mantener cierto ritmo regular móviles pusieron su granito de arena Era uno de los nombres más populade servicios, la mayoría de ellos desa- para animar a los taxistas pioneros de res entre los taxistas. En general, se trapareció de las calles. A mediados de Buenos Aires a ensayar un transporte taba de coches grandes, confortables. 1916 la situación había cambiado bas- colectivo con sus unidades, cabría pre- Todos los modelos se caracterizaban tante, a punto tal de tomarse alenta- guntarse si el ejemplo del jitney tras- por la evolución técnica. Mister Flint dora para los funcionarios tranviarios. cendió las fronteras norteamericanas (ignoro su nombre de pila) era gerenUno de ellos, Thomas Conway jr., sen- y prendió en alguna otra región del te de la agencia de la Avenida de mundo. En Honolulú la actividad de Mayo. A poco de la aparición de tatenció: “La plaga está pasando”. No obstante, alrededor de 1921 se los jitneys no sucumbió al control regu- xis-colectivos en Buenos Aires, fue enmantenían activos en Estados Unidos latorio hasta 1940, menos de un año trevistado por un periodista de entre 2.000 Y 3.000 jitneys. Esta de- antes de que los mismos tranvías desa- Crítica. Reproduzco un pasaje de esa clinación coincide con el incremento parecieran de las calles. nota. de la campaña de las automotrices en Y ya que estamos por el Pacífico, lle- “Desde hace un año que este profavor de vehículos más grandes, pro- guemos hasta Filipinas, donde actual- yecto venía debatiéndose entre promocionados, como dijéramos, con mente hay unos vehículos recargados pietarios de automóviles. Aquí (en la otros objetivos aparentes. La declina- de filetes, similares a los jeep Ika lar- agencia) se conversó muchas veces ción que para los tranviarios era posi- gos carrozados, que llevan pasajeros y de ese proyecto, pero jamás se llegó a tiva, para Ford, General Motors y que son conocidos con el sugerente nada concreto debido a que las opiotras fábricas era un negocio que se nombre de jeepney. niones estaban sumamente dividicerraba a poco de haberse insinuado En algunas ocasiones, cuenta un his- das”, dice el entrevistado. las ganancias. Algo así como una fiesta toriador de los tranvías norteamerica- Al preguntársele sobre antecedenque terminaba justo cuando empeza- nos, el servicio de jitney se usaba co- tes del tema, particularmente en ba a ponerse interesante. Esta expe- mo arma contra las compañías tran- Estados Unidos, respondió Mr. Flint: riencia es la que tendrían en cuenta viarias durante las huelgas. En una de “Que yo sepa nunca. Eso sí, oí decir las productoras de autos, a fin de ellas, en 1916, en Wilkes Barre, que en el Brasil, después de una crisis, transmitir instrucciones a sus repre- Pensilvania, los huelguistas de una em- los chauffeurs iniciaron un mosentantes en otros países. Por ejem- presa de tranvías organizaron un boi- vimiento análogo al que se ha producot mediante un servicio de jitneys en cido hoy aquí, pero no conozco detaplo, la lejana República Argentina. El optimismo de Mr. Conway se jus- abierta competencia con el riel. lles de ese suceso”. tificaba a medias, ya que los jitneys se Otro caso: en 1920, en Denver, Luego el periodista lo consultó soresistían a desaparecer. Sin embargo, Colorado, se produjo un grave con- bre la forma en que surgió el “servipese al entusiasmo de sus propieta- flicto laboral en una compañía tran- cio” en Buenos Aires, y contestó: “Se rios, iban rumbo al ocaso, aunque no viaria. Sus directivos trataron de man- produjo debido a ésto: en Boedo y dejaban de presentar batalla. ¿Cómo tener el servicio con los “carneros” San Juan, así como en Constitución, es esto? Muy sencillo: desaparecían (¿en este caso habría que decirlo en in- todos los domingos se estacionaban a como automóviles para crecer y con- glés?) y rompehuelgas contratados. El la espera de gente que iba al vertirse en pequeños ómnibus. De es- sindicato replicó con un servicio gra- Hipódromo una larga fila de ómnibus ta forma seguían adelantándose a los tuito de jitneys a cargo de huelguistas de turismo, que mediante la tarifa de remotos porteños, que habrían de se- con auto propio. En lo que hace a los un peso conducían a los viajeros hasta guir esa evolución una década más tar- jitneys, su auge llevó al desarrollo de el Hipódromo, es decir, mucho más de, aunque con algunas variantes tan ómnibus mejor diseñados. A comien- barato que el precio marcado por el importantes que derivarían, como de- zos de la década de los veinte, algu- taxímetro. El domingo pasado (esto cíamos antes, en un vehículo atípico, nas compañías tranviarias probaron tí- es, el 23 de septiembre de 1928) los intermedio entre el automóvil y el óm- midamente el ómnibus en líneas mar- chauffeurs cansados de soportar la ginales de poco movimiento. Ya en competencia, comenzaron a gritar: nibus pequeño. 1928 diversas firmas tranviarias tenían " ¡ A 4 0 c e n t a v o s h a s t a e l Pero sigamos al jitney. En Norfolk, sobre la costa atlántica, en servicio 370 ómnibus, y apenas Hipódromo!". Había ómnibus comuna de las ciudades más alejadas de dos años después las empresas del riel pletos ya. Pues en contados minutos su cuna, Los Ángeles, los jitneys se me- adquirieron 1.200 nuevos ómnibus, éstos se vaciaron de gente. Todo el tamorfosearon en busjitneys, curioso haciendo que estos vehículos triplica- mundo se dirigía a los automóviles”. espécimen que, a juzgar por su deno- ran su kilometraje anual. Otros 1.800 El que hablaba no era un cualquieminación y su aspecto, bien pudo ser ómnibus fueron comprados en 1925, ra, un caballero de industria que pasauna versión local de nuestro colecti- y el tráfico anual de ómnibus duplicó ba por la calle y que, en retribución vo, aunque con un look más cuadra- al del año anterior. Alrededor de de alguna atención especial en los trádo, acorde con los primitivos ómni- 1932 se encontraban en servicio apro- mites de radicación, recibió la reprebus norteamericanos, de estilo euro- ximadamente 15.000 ómnibus, que sentación de esa marca. Suponemos, peo. En la citada Norfolk llegaron a re- transportaban anualmente más de por algunos indicios, que tenía asiduo presentar el 25 % del transporte urba- 1.000 millones de pasajeros. Pero el contacto personal con la casa matriz. no masivo. Luego fueron retirados de que había abierto el camino era, sin Porque aquí hace falta aclarar que servicio. ¿A qué se debió esa desapa- duda, el jitney, ese invento gringo... Studebaker era la marca más antigua rición? Muy probablemente a que el del mundo. ¿Cómo es esto, si no estusiguiente paso en sus modificaciones OH, MR. FLINT! vo ligada ni a Daimler, ni a Benz, ni a los habría convertido lisa y llanamente Ford ni a ninguno de los pioneros? en ómnibus. Y allí estaban las grandes Studebaker era una de las tantas Sencillamente porque venían fabrimarcas de automóviles de origen nor- cando carros desde 1858. Los hermaempresas para proveerlos. Si sospechamos que los represen- teamericano que habían instalado sus nos Studebaker tenían ya un tallercito tantes de las grandes marcas de auto- negocios en la República Argentina. de reparación de carros, con herrería

y carpintería. Cuando se descubrió oro en California, en 1848. Uno de ellos, el mayor, se fue a probar suerte y la encontró. Cuando volvió, compró su parte en el taller a cada uno de sus hermanos menos a uno, que no quiso desprenderse del negocio. Juntos comenzaron la fabricación de carros. Se preocuparon por mejorar constantemente la calidad y robustez de los vehículos, aunque no descuidaron un factor importante que incidía en el tiempo de los viajes y en la clase de tiro que había que buscar: los carros Studebaker eran fuertes, pero también lo suficientemente livianos como para ser tirados por caballos comunes. Aquí se veía la mano del mayor de los hermanos, que se preocupaba por quienes, como había hecho él, se lanzaban hacia el oeste. Como sabemos por innumerables escenas de películas, esos peregrinos –al estilo de la familia Ingalls– soñaban con su propia casita en la pradera, pero para lograrlo debían viajar no solo con todo lo necesario para instalarse sino también con las armas suficientes para defenderse de indios y bandidos que acechaban en la travesía. Recordemos, entonces, que aquellas rondas de carretas (de cuatro ruedas, no como las criollas) que se formaban al anochecer en tomo del fuego, para defender el círculo del ataque de los sioux, estaban muy ligadas a la historia del automóvil, que por entonces eran una fantasía digna de Julio Veme. Studebaker fue, en consecuencia, el mayor proveedor de carruajes del ejército del norte en la Guerra de Secesión. La firma empezó a producir automóviles a principios de siglo, aproximadamente por 1903, y encaró la fabricación de camiones en 1919. Recién en 1921 dejó de fabricar carros. De allí que esté tan justificada su insignia, una rueda de madera. Mr. Flint no solo no ignoraba todo esto sino que resulta muy difícil imaginar que desconocía la existencia de los jitneys. Máxime que no fueron exclusivos de una ciudad, como luego sucedería con el colectivo porteño, sino que habían proliferado en todo el territorio. Su crecimiento había sido fulminante, como que en 1915 había entre 6.000 y 10.000, como dijimos. Comparemos estas cifras con las de nuestra capital, donde a fines de 1937 la cantidad de colectivos era de poco más de 3.000. Entonces, cuando a Mr. Flint se le pregunta si había antecedentes de taxis-colectivos en Estados Unidos y él responde: “no, que yo sepa...”, permítaseme dudar… Lo que pasa es que, según el propio Mr. Flint, en su local de ventas habían estado reuniéndose varios taxistas cambiando ideas y conversando en torno del proyecto de probar suerte con un servicio colectivo. Esas charlas bien pudieron haber surgido en otra parte, pero si eran relativamente frecuentes en ese salón era porque había algo o alguien que había prendido la chispa. Bien pudieron haber sido los catálogos, que presentaban no solo los modelos más ele-


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Dos colectivos y el interior de uno de ellos carrozados en Vaccaro Hnos. unas de las familias carroceras de Boedo; del pasaje Pereyra a Garay 4144 (1910-1979). Al pie de página: el interno 3 –años 40– de la línea 59 y fracciones de una muestra sobre el colectivo que exponen espejos retrovisores y máquinas de expendio de boletos

gantes sino también los chasis aptos timonio dejado por uno de los pione- años transcurridos entre los hechos y vez sí, hacen a la esencia de ese para usos comerciales livianos, como ros. Me parece muy conveniente, por- su evocación–, seguramente alguno vehículo típico de Buenos Aires que furgones para florerías o camionetas que sus palabras fueron publicadas en habría saltado extrañado ante esa alu- fue el colectivo. Orillemos ese capítulo y asomémonos a él solo para dejar rurales aptas para que los viajeros que el número 2 de El Auto Colectivo, el sión a un antecedente en Brasil. visitaban los establecimientos de cam- órgano de la Federación de Líneas de Es fácil deducir que todos ellos cono- sentado que consideramos al colectipo pudieran ser transladados desde la Autos Colectivos. Ese periódico empe- cían estos pormenores. Y cuidado. vo una auténtica creación porteña, no estación hasta la estancia. Y aun antes zó a editarse en 1933, solo cinco años que no estamos hablando de cual- un invento, ni tampoco de alcance nade ese paso había otro, muy aconse- después de la aparición del sistema quier grupo de colectiveros. Estos son cional como para llamarlo argentino. jable para los tímidos o para los que en las calles porteñas (destaquemos los directivos de la primera línea que Es porteño, bien local, aunque desno querían convertirse en blanco de que la revista sigue apareciendo; ac- hubo en Buenos Aires. Pero hay más. pués se haya popularizado en el intelas sanciones municipales al exhibirse tualmente es el órgano de la Cámara Supongamos, por un instante, que rior. con aparatos indisimulablemente Empresaria del Autotransporte de Fernández tenía un carácter terrible, y Tiene ciertos elementos que, sumaconstruidos para llevar pasajeros en Pasajeros). que sus compañeros vivían aterrori- dos paulatinamente, uno a uno, por cantidad. Ese paso era el alargue del Esos escasos cinco años permiten zados por sus puños de hierro, pero la necesidades de la explotación o por chasis, que muchas marcas ya traían deducir que la mayoría de los pione- mentira no habría podido subsistir mu- imposición de las ordenanzas, depreparado ofreciendo lo que hoy se ros vivía, que seguían ligados a la acti- cho más allá de la publicación de ese sembocaron en ese vehículo y no en llamaría un kit. vidad y, dadas las jornadas de lucha número de El Auto Colectivo, ya que otro. El colectivo que surgió hacia ¿Por qué este relato se demoró en que se libraban, que serían muy po- cualquier testigo y / o partícipe de los 1934 había dejado muy atrás al auStudebaker? En primer lugar porque cos los que se mantuvieran ignorantes hechos del 24 de septiembre del 28 to-colectivo, al taxi-colectivo y al anteahí están las palabras de Mr. Flint. de lo que dijera ese pionero que va- habría alzado su voz. Y el periódico le pasado de ambos, el jitney. Y como ésPero hay un segundo motivo: mos a citar. habría dado cabida, ya que se habría te, terminaría desapareciendo para Studebaker era, efectivamente, la mar- La crónica fue titulada “La línea 1 tratado de un intento justo de poner convertirse en ómnibus, aunque esa ca de uno de los primeros taxis cuyos de Rivadavia sintetiza la evolución del las cosas en su lugar, reconociendo a evolución le haya insumido décadas. propietarios recurrieron al alargue. autocolectivo”, y dice así: un grupo de argentinos la iniciativa Ahora podemos definir lo que prePertenecía a la línea 1, la primera que “Nos trasladamos a Mataderos con que marcaba así un hito mundial. guntábamos al comienzo de esta nocumplió servicio de taxi-colectivo, la la halagüeña perspectiva de ver a vie- Pero no. Nadie dijo nada. ta. Un colectivo es, entonces, un que rompió el fuego aquel 24 de sep- jos compañeros y amigos y con la gra- Poco a poco fueron apareciendo his- vehículo de transporte público deritiembre del 28. Con la prolongación, ta misión de reunir datos para la rese- toriadores que no tenían mucho de vado del automóvil, carrozado espela capota de lona quedó corta y la ña sintética de la evolución de la línea profesionales, a juzgar por el error cialmente sobre chasis de camión reemplazaron por una imitación de fundadora del servicio de autos colec- que sembraron y luego repitieron. adaptado, más chico que un ómnitivos en la Capital. Ya prevenidos, los Podrá decirse que los jitneys no tenían bus, y con elementos característicos chapa. Los pasajeros que iban contra los la- compañeros nos esperaban en la se- horario, que no prestaban un servicio que lo diferencian de un microterales en el último asiento carecerían cretaría y allí encontramos al activo se- regular sino que aparecían con cierta ómnibus. Esos aditamentos son los code visibilidad si no fuera por la venta- cretario Francisco Dufour, al tesorero, actitud oportunista. Según cómo se lores, la ornamentación, los filetes, el nilla-fija que se le hizo a la capota me- compañero Navas, a Cristóbal mire, los que encaran un nuevo nego- modo de explotación, la disposición tálica. Esta ventanilla está bordeada Becerra, Fente y, desde luego, tratán- cio son oportunistas o gentes lúcidas e de las puertas, la ubicación de los papor un filete grueso (“silueta”) de color dose de hacer historia de la línea, al es- imaginativas. Podrá decirse también samanos y hasta el retrato de Carlos claro (crema o blanco) que resaltaba timado compañero Sandalio que los jitneys no tenían boletos ni bo- Gardel. Eso es un colectivo. Lo demás sobre el fondo de la símil capota, que Fernández, a quien cabe la satisfac- leteras, elementos tan ligados a la his- son Inventos… era negra. La separación entre ese ción de ser el primer chauffeur en ha- toria del colectivo. Aclaremos que los blanco (o crema) y el negro llevaba un berse lanzado a la calle con los carteli- colectivos porteños tampoco las te- El texto de “El colectivo ¿Un invento argentino?” de Carlos Achával se publicó por prifilete fino. Este es el primer indicio de tos, el 24 de septiembre de 1928”. nían, y que se cobraba al bajar. mera vez en el Nº 338 de la revista filete de colectivo que se conserva en Después de un subtítulo (“Antece- Recién en 1943 los colectivos empe- “Todo es Historia” en septiembre de 1995. Se foto. Y digo filete de colectivo porque dentes”), la nota sigue así: “Toma la zarían a adoptar las boleteras que estu- reproduce en “Desde Boedo” sólo con fines es muy distinto del filete divulgado palabra, claro está, Fernández: Dos vieron en uso hasta hace muy poco. de divulgación acompañado por material fotohoy en los salones plásticos. El de co- compañeros que volvían de Europa, Por otra parte, estas boleteras existían gráfico AGN y del archivo de este periódico. lectivo deriva de los filetes que traían de paso por el Brasil, pudieron ver el desde hacía mucho, y eran empleaoriginalmente los automóviles, y no es servicio de autos colectivos que allí se das por las líneas de ómnibus, y antes Notas figurativo, salvo cuatro excepciones presta; impresionados por lo que tu- que éstos, por las empresas de tran- 1. Según el Diccionario de la Real Academia en su época de mayor esplendor: tré- vieron oportunidad de observar, cuan- vías. (edición 1972), inventar es “hallar o descubrir, bol de cuatro hojas, corazón, rosa de do llegaron a Buenos Aires hablaron Hasta ahora los datos y citas giraron a fuerza de ingenio y meditación, o por mero acaso, una cosa nueva no conocida”. Según la los vientos y flor de lis (la herradura, la con entusiasmo del asunto”. en torno de dos antecedentes de Enciclopedia Salvat (edición 1995), es “descugorra de jockey, la galera, los guantes, Aquí vale la pena detenerse. nuestros taxis-colectivos. Existieron los brir o hallar una cosa no conocida antes”. el bastón, los naipes y los caballos vi- Obsérvese que Sandalio Fernández jitneys norteamericanos, desde 1914, 2. Al respecto, vale un ejemplo: en el nieron después). está hablando en presencia de sus y también ciertos autos-colectivos bra- Archivo General de la Nación hay una foto, Podríamos ir cerrando este panora- compañeros. Luego, a lo largo de la sileños, citados por uno de los pione- procedente del archivo de un diario ya desaparecido, en la que se ve un primitivo automa porque ya le hemos dedicado su nota, alguno de ellos intervendría pa- ros porteños, y de los cuales no tengo colectivo. Al dorso puede leerse el epígrafe buen espacio al jitney. Y también a ra ampliar una información. Quiere fotografías, al menos por ahora. con que fue publicado. Dice que es el coche Mr. Flint y sus épicos Studebaker. Pero decir que si Fernández se hubiera Adentrarnos mucho en este territo- de Antonio Gutiérrez, tomado el día del viaje apartado de la verdad, alguno de sus rio nos llevaría a otro tema tan exten- Inaugural (24-9-1928), pero en la patente se me queda algo por agregar. lee claramente el año: 1931. Esto es un detalle colegas se habría mostrado extraña- so como el tratado, si no más. Es el re- de la forma descuidada en que se ha tratado el ANTECEDENTES EN BRASIL do. O, en el poco probable caso de lativo a la evolución posterior del co- tema, en general, y no implica sostener que que no hubiesen sido partícipes de lo lectivo, a los diseños de carrocerías y a Antonio Gutiérrez no figuró entre los pioneros. Quiero volver la mirada sobre el tes- relatado –pese a los escasos cinco un sinnúmero de detalles que, esta Sí participó, pero tres años antes de haberse tomado esa foto. 3. Actualmente (1995) hay en Buenos Aires por lo menos 12 taxis típicos de Londres. Fueron radiados en Inglaterra y los importó un particular. En las mismas condiciones han llegado por lo menos 6 ómnibus de dos pisos, del mismo origen, marca Leyland, de los años 1960/1961, aproximadamente. 4. El estatuto de la línea Inicial, adoptado en asamblea del 17 de octubre de 1932, marca el fin del doble uso en su artículo 23: “Todo coche que trabaje de 'fantasma' o taxímetro, será dado de baja hasta la próxima asamblea”. 5. En la Argentina, en cambio, los carroceros tenían a disposición maderas más duras. Usaban lapacho para las partes más expuestas a las inclemencias, como largueros y travesaños del chasis (.palomas.) y vlraró para las estructuras de las carrocerías. 6. El chasis que se consideró ideal fue, para quienes optaron por el Chevrolet, el de 333 centímetros de distancia entre ejes, con capacidad para una tonelada y media de carga, holgada resistencia para transportar 11 pasajeros sentados más el conductor, a un peso prome-

dio de 80 kilos por persona. 7. El artículo 5 de esta ordenanza dice: “Los vehículos que se utilicen en las líneas autorizadas deberán ser de tipo aprobado por el Departamento Ejecutivo, con una capacidad máxima de diez (10) pasajeros, excluido el conductor, ajustándose sus medidas externas a: 5,30 metros de largo, excluidos los paragolpes, 2 metros de ancho y 2,50 de alto, como máximo”. Y el inciso f) del artículo 13 establece: “La infracción a lo dispuesto en el articulo 5 -capacidad de pasajeros- será penada con multa de cinco pesos moneda nacional ($5 m/n.) aplicada al conductor del vehículo en el momento de ser comprobada la infracción.. 8. Los más chicos eran de 17 asientos, y los más grandes, de 36. La longitud superaba los 9 metros. La mayoría carecía de frenos en las ruedas delanteras, y los que actuaban sobre las traseras no eran hidráulicos ni de aire, sino a varilla. 9. Eran 11 asientos en la práctica, aunque lo autorizado fueran 10. 10. Con la revolución de 1943 cesa la persecución a los colectiveros y se permiten vehículos un poco más grandes. Pasan a tener 13/ 14 asientos, y 16 desde 1946. 11. Son automovilistas particulares. La fiebre del automóvil propio volcó a muchos a ensayar el negocio del jitney, que no requería ningún compromiso. La ganancia que obtenían les permitía amortizar un coche nuevo en sólo tres meses. Algo similar a lo que fue en un comienzo el remise actual en Buenos Aires: una solución fugaz para los desocupados. 12. Jitney se le decía a la moneda de níquel de 3 centavos de dólar o de 5 centavos (las interpretaciones no coinciden). 13. Los mismos “argumentos que se usaron en la década de los sesenta para sacar los tranvías de Buenos Aires, reimplantados veinte años después con el vergonzante nombre de premetro”. Detrás de esto estaban las empresas automotrices tradicionales y las nuevas, en expansión desde 1957. Agradecemos especialmente la desinteresada colaboración del señor Antonio Restano, de la Asociación Amigos del Tranvía y de Coleclub Amigos del Colectivo (201-7111) como entidad sin fines de lucro dedicada a la investigación histórica y la preservación de elementos del transporte público de la ciudad de Buenos Aires. Y en particular a su jefe del Departamento de Investigaciones Históricas, señor Sergio Ruiz Díaz.

(*) CANDONGA DE LOS COLECTIVEROS (Les Luthiers) Semos los colectiveros, que cumplimos nuestro deber. / No se puede yo lo siento / ni bajarse ni subir / con el coche en movimiento / no me gusta transigir. / Salvo cuando son ancianos / los que quieren descender / que se larguen si son sanos / no me pienso detener ./ Semos los colectiveros, que cumplimos nuestro deber ./ Plata, chica, no me queda / cuando tengo que cobrar / o me pagan con monedas / o se bajan, que embromar ./ Eso si ante la afrenta / de pagarme con diez mil / en monedas de cincuenta / doy el vuelto muy gentil. / Semos los coletiveros, que cumplimos nuestro deber ./ Corro siempre, nunca aflojo / con coraje y con valor / si el semáforo esta en rojo / acelero sin temor ./ Pero no me olvido el freno / yendo a gran velocidad / con el colectivo lleno / que porrazos de verdad. / Semos los colectiveros, que cumplimos nuestro deber ./ Cuando llueve, a la vereda / me aproximo servicial, / salpicando con la rueda / al que espera ¡soy genial! / Si el asfalto esta mojado / paro lejos del cordón, / nunca falta el apurado / que se ligue el tropezón. / Semos los colectiveros, que cumplimos nuestro deber.•


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o para la salud de las personas y la integridad de niñ@s y adolescentes”. “La ley considera que los medios de ñables letras de tangos con importan- comunicación son de interés público, tes músicos como Enrique Delfino, que la información es un derecho, no Enrique Francini, Lucio Demare y un negocio, y que las trabajadoras y traHugo del Carril. Incursiona en radio bajadores de la radio y la televisión tiecon “En una esquina cualquiera” (Ra- nen responsabilidad social”. –finaldio Colonia) y “Desde una esquina mente concluyó su pormenorizada sin tiempo” para Radio Argentina. charla para pasar a las consultas de los Pero su ganapán más notable nace de numerosos presentes. El público se inla prensa escrita con artículos en teresó por variadas y abundantes inCrítica, Noticias Gráficas y El Mundo, quietudes con temas dominantes coy las revistas Sábado y Prohibido. Sin mo los horarios de protección, la chaduda lo mejor de su inspiración aflora bacanería y la difamación con fines poen “La musa del barro”, en 1969, que líticos. Cynthia aprovechó para señaCesar Tiempo prologa elogiosamente. lar que la Defensoría no tiene poder Y culmina con “El vaciadero” (1971), de policía y trabaja por medio del diásu única novela, inspirada en el pue- logo y la aproximación de las partes, blo de la quema y su lacerante vida re- método con el cual ha logrado un alto volviendo basura. “Para escribir hay porcentaje de soluciones efectivas a que vivirla; si no, nos acunamos en el los conflictos y a los pedidos de cocamelo literario” –sostiene. Por rrecciones en los medios de difusión. Había llegado la época de la refle- El encuentro que resultó ameno y Silvia Valerga xión y el disfrute de la inestable siem- valioso finalizó con un cálido brindis silvale51@hotmail.com bra. Pero la carrocería estaba muy ba- donde la Defensora distribuyó matequeteada y no respondió… rial e información sobre las formas de n centenar de personas, entre Encanutado en la última pilcha/ ne- contacto con la entidad.• ellos médicos y deportistas argao a todo/ piantado de mí/ En la pin- http://www.defensadelpublico.go gentinos que estudiaron en Cuba, se chada que da el atorro/ como de na- b.ar/es/secciones/quienessomos#st lanzaron hacia la meseta patagónica da/ puesto en el forro/ de un jonca e'pi- hash.eVJpcMar.dpuf con el principal objetivo de realizar no me iré de aquí/ Linda sbrufatta la 0800 - 999 – 3333. un relevamiento puerta a puerta ende mi vida/ me puso chanta “mamá” tre los pobladores de Gan Gan y alremiseria/ si todo ha sido una piojería/ dedores, en Chubut, pertenecientes a no se dio una, siempre en la vía/ pa mi (Viene de pág. 3) la comunidad originaria de la etnia cincharla fue cosa seria./ Sobre mi llaObras completas mapuche, para detectar a personas ga pasé la lengua/ cuando la chanta se tomó el piro/ y en la mentira de otra fondo puede leerse, sin necesidad de con problemas visuales y analfabetissalvada/ me jugué el todo, quedé sin conocer el arte de la teomancia, su pa- mo. nada/ si es de milagro creé, que respi- sado que vuelve a hacerse presente Esta iniciativa contó con el apadriro./ No tuve un llanto que me llorara/ y bajo el recorrido pendular de nues- namiento y el trabajo concreto de la no habrá un llanto cuando finisca/ "so- tros ojos. Está escrito en el extraño al- médica Aleida Guevara, que bajo el lari y rosi"/ voy de zarpada/ y cuando fabeto de aromas de la casa de lema “sembrando solidaridad” viajó a se haga, no habrá mancada/ que otro Combray compuesto por los signos nuestro país y se puso al frente de un “ejército de batas blancas” para resolbaraje para esa brisca./ Algún gomía del recuerdo. de esos que quedan/ rante y polenta Ahí está también, en dos gruesos to- ver los problemas concretos de la pocomo Barquina/ batirá el justo de la mos, el dolor total de Vallejo, a quien blación más vulnerable, en el marco pulpeta/ y acaso cuente que fui un los heraldos negros de la muerte lo al- de los programa Operación Milagro poeta/ dueño del mundo que da la es- canzaron un jueves en París con agua- y Yo sí Puedo, que llevan adelante en quina/ y que no tuve más berretines/ cero y nos lo dejaron amortajado en varios países del mundo, entre ellos la que los comunes/ que fui sencillo/ he- encuadernación rústica con su colec- Argentina. De acuerdo con las estadísticas, en cho a ternura, solo en la yeca/ con hori- ción completa de laceraciones. zontes que me dio el feca/ sin otra co- Comenzamos en la infancia colec- nuestro país se cuentan 50 mil persosa que un cuore e'grillo./ No quiero na- cionando figuritas, soldados de plo- nas con ceguera prevenible y el 40 % da/ no se escapelen/ paz de lamentos/ mo, muñecas, y hoy nos complace- son mayores de 60 años. En el sistema si me voy, piola./ En el finirla está la sal- mos en coleccionar llagas ajenas con de salud de Argentina, el 85% de las vada/ se va conmigo mi alma cansada/ verdadero empeño de filatelistas. Es cirugías se realizan en el sector privaque tranquiliza creer, aunque no sea do y un oftalmólogo opera a 18 paque hace diez siglos no quiere lolas. Definitivamente instalado en el an- cierto, que finalmente hay algo que cientes por año, mientras que en el dén de la estación desencanto no pu- podemos poseer entero, incluida la fi- Centro Oftalmológico Doctor Ernesto do, sin embargo, evitar trascender gurita difícil que no pudimos hallar en Guevara, de Córdoba, los especialistas promedian 24 cirugías semanales, con su escepticismo y su estampa de la niñez. porteño dispuesto a batirse a cuchillo La realidad es un rompecabezas en sumando 3600 desde su fundación con la miseria aunque más no sea pa- el que siempre faltan piezas o hay pie- en 2009. En Gan Gan los equipos de profera decirle: ¡aquí estoy, no creas que zas que no encajan, una sucesión de imposibles, una inacabada colección sionales, un médico y un alfabetizame engrupiste! Habré de inventarme una puteada de desalientos. La muerte, fiel a su gra- dor, también atendieron a los habiesdrújula/ para arrojarla contra la vi- mática funesta, nos amenaza con el tantes de Telsen y Gastre que se acerdriera del mundo/ y contársela des- punto final que dejará arbitrariamente caron al hospital y algunos partieron pués a Cendrás y a Rimbaud/ que tan incompleta la oración de nuestra vida hacia Chacay Oeste y Lagunita mierdamente vivieron como yo. / y nos recuerda que no somos más que Salada. Todos pusieron en práctica el Claro que habré de inventarme una dispersión, que del polvo venimos y al modelo de medicina cubana que conputeada esdrújula/ porque yo me he polvo volveremos. Sólo Quevedo nos siste en la prevención mediante el desentendido de un Dios/ que permi- salva de la disolución desde su com- acercamiento del médico al pueblo. tió que César Vallejo se muriera de pletud de papel biblia. Nuestro empe- La misma Aleida Guevara conformó hambre/ la tarde de un día gris que cinamiento filatélico trascenderá la un equipo, controló la presión artecontabilizaba sus piojos. / Habré de in- muerte para alentarnos a completar lo rial, los niveles de glucosa en sangre y ventarme una puteada esdrújula." / que iniciamos. Seremos polvo, sí, pero lesiones oculares. Los hallazgos patopolvo enamorado.• lógicos de cataratas y pterigiun fueron Ud. dese por invitado. Se lo merece. derivados al hospital donde revisaron Mónica López Ocón a los pacientes con el instrumental esJulián Centeya se fue “en tranvía hasnoviembre de 2002 ta Corrientes y Jorge Newbery” en 1974, un 26 de julio. Igual que Evita. Igual que Arlt.•

Centella gris

U

(Viene de tapa)

La prensa y la ley blicos y la defensa de los mismos por parte de la Defensoría– “Estamos trabajando para que a lo largo y ancho de la Argentina, de manera simple y gratuita (tengas derecho) a que en la radio y la televisión no se promuevan o se inciten tratos discriminatorios, a que no se menoscabe la dignidad humana, a que no haya violencia simbólica contra las mujeres ni comportamientos perjudiciales para el ambiente

Aleida La hija del Che estuvo en el país Como médica cubana encabezó una misión humanitaria y nos deja de regalo una clínica oftalmológica. pecializado, que fue llevado especial- mólogos, siendo que la salud es un demente desde Córdoba, para el defi- recho de los pueblos. Ustedes sabrán nitivo diagnóstico y su posterior tras- lo que tienen que exigir a sus represenlado de los casos quirúrgicos a la ciu- tantes. En Cuba, nuestros diputados dad de Córdoba. son elegidos por el pueblo, se deben a En Trelew nosotros y su medio de vida es por su Finalizadas las jornadas de Gan trabajo independiente del cargo para Gan, del 20 al 22 de septiembre, el que fueron elegidos, mientras que Aleida Guevara dio una conferencia aquí ganan 30 mil pesos y no trabajan ante una multitud que la aclamó en en lo suyo, por eso se van alejando del la Universidad Nacional de la pueblo”. Patagonia, en Trelew, donde hizo un Cuando desde el público le prellamado para aprender a pensar en co- guntaron cómo hacemos para cammunidad, por los objetivos comunes, biar la realidad, la hija del Che resdejando el egoísmo. “Ustedes, que pondió: “Tenemos un gran problema han podido resistir las dictaduras. Un con los medios de comunicación que pueblo que pudo dar tantos hijos va- están al servicio de los grandes intereliosos, este pueblo puede y lo ha de- ses económicos y actúan como papamostrado”. gallos de la CNN. A los mapuches de “Los estudiantes extranjeros beca- Chile que no fueron conquistados por dos en Cuba son formados con una vi- los españoles, ahora les venden sus tiesión humanista y con el compromiso rras por internet. Pero el Che decía: de regresar y servir a su comunidad. A la juventud que no sea capaz de crear algunos se los traga el sistema –dijo- es una anomalía”. Entonces Aleida inspero la mayoría, por suerte, responde tó a los jóvenes que la escuchaban con el servicio solidario”. Aleida seña- con atención: “No coman en Mc ló con asombro “cómo es que el Donald's, no beban Coca Cola, acom(A pág. 12) Hospital de Gan Gan no tiene oftal-

Salud y educación para todo el mundo

La ELAM (Escuela Latinoamericana de Medicina, de La Habana) fue inaugurada en el año 2000, con el objetivo de aportar a la formación de médicos de diversos países de América Latina y el mundo. La matrícula de la escuela es becada en su totalidad, apuntando estas becas a jóvenes de bajos recursos, que de otro modo no hubiesen podido costear sus estudios. Desde su fundación se han graduado más de 10.000 médicos, de los cuales cerca de 800 son argentinos. En el caso de Patagonia, la mayoría de las becas apuntaron a jóvenes de comunidades mapuche-tehuelches que regresan para trabajar en zonas rurales. En Chubut se encuentran trabajando más de 50 médicos recibidos en Cuba. “Operación Milagro” es el programa internacional de salud visual puesto en marcha a principios de 2005 por las Repúblicas de Cuba y Venezuela , con el objetivo de aportar a la superación de la ceguera evitable en el mundo, que según la OMS representa el 80% de los casos de ceguera. En nuestro país el programa, que es llevado adelante por la fundación “Un Mundo Mejor Es Posible” (UMMEP), ha logrado devolverles la visión a más de 35.500 argentinos de bajos recursos, a partir de operaciones absolutamente gratuitas desde 2006 a esta parte. Y a partir de 2009, cuando se abrió el Centro Oftalmológico Dr. Ernesto Guevara, en Córdoba, se operaron a la fecha cerca de 3.600 pacientes. “Yo sí Puedo” es el programa cubano que aplica un método pedagógico, reconocido por la UNESCO, que enseña a leer y a escribir. Los expertos asesoran a quienes se desempeñan como coordinadores directos de los facilitadores. Estos voluntarios en red, mediante un televisor, un aparato de video o de DVD y cuadernillos que se distribuyen a cada participante, son los encargados de facilitar los primeros pasos de la alfabetización con su aporte de tres horas semanales, durante cuatro meses. En el caso de las poblaciones indígenas, los facilitadores traducen cada palabra, son bilingües, porque los participantes no conocen el castellano, causa principal del fracaso en la escuela primaria. Las primeras provincias que implementaron el método fueron La Rioja, Salta y Jujuy, donde ya declararon algunos territorios libres de analfabetismo. Mediante acuerdos con los gobiernos provinciales y municipios, desde 2003 a la fecha se cuentan 24.243 graduados en condiciones de pasar al sistema educativo formal. (S.V.)

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Nº 135 - Octubre de 2013 Vení a conocer los sucesos que marcaron nuestra historia. Sábados, domingos y ... Comedor de los años '50

Mesa de publicaciones

“Desde Boedo” y “Baires Popular” Sábados de 11 a 13.30 en la esquina de Boedo y San Ignacio Periódico Desde Boedo, Ediciones BP, Papeles de Boedo y otras publicaciones y ediciones barriales. Venta de material fotográfico (Boedo antiguo) restaurado por Mario Bellocchio.

Muestras de arte

en “Los Notables” Bares Margot, Hnos. Cao, El Federal y La Poesía. En el Café Margot, muestra fotográfica “Lo cotidiano (se vuelve trágico)” de Vatto Fuhrmann (Inaugura el martes 15 a las 18.45 en Boedo y San Ignacio). Muestra de pinturas de Martha Da Costa en el Café “Hnos Cao”, , (Independencia y Matheu). Y en Café “El Federal” pinturas de Víctor Fernández.

Espacio de teatro BOEDO XXI

Boedo 853. Reservas: 4 957-1400 boedoxxi@gmail.com - Sala climatizada

Museo de la Ciudad (sede)

La agrupación intenta revivir con nuevas propuestas la mística del Grupo Boedo, sus novelistas y poetas; la de los pintores, escultores y grabadores que constituyeron los “Artistas del Pueblo”; la del teatro, la Peña Pacha Camac y la Universidad Popular, movimientos que dieron forma a la primera experiencia colectiva de arte social en nuestro país. www.bairespop.blogspot.com / bairesp@gmail.com

El Museo de Esculturas Luis Perlotti te propone una variedad de visitas guiadas durante todo el año ¡Hay para todos los gustos! Vení a a descubrir el patrimonio... Jardín de Esculturas del Museo Sívori

Museo de Artes Plásticas E. Sívori

Hasta el 31 de Diciembre de 2013 El museo de Artes Plásticas Eduardo Sívori te Museo Monte de Piedad invita a conocer su Jardín de Esculturas. El (Boedo 870, 2º piso por escalera) mismo cuenta con quince esculturas que Tel.: 4 931-8204/ 4 931-1605; Fax: 4 932- fueron seleccionadas especialmente 4680,E-mail: museo@bancociudad.com.ar Visitas guiadas al Museo Sívori HORARIOS DE VISITA AL MUSEO: Lunes, miércoles y viernes de 10 a 17. Martes y Museo de Artes Plásticas E.Sívori Hasta el 31 de Diciembre de 2013 jueves 10 a 20. VISITAS GRUPALES: El Museo de Artes Plásticas Eduardo Sívori te concertarlas telefónicamente. invita a sus visitas guiadas. Años de abrir y cerrar Entrada general $10. Miércoles gratis. Museo de la Ciudad (sede) Visitas guiadas al Teatro Colón Hasta el 31 de Diciembre de 2013 Teatro Colón Muestra de puertas de la ciudad. De lunes a viernes de 10.30 a 17.30h. Sábados, domingos y Hasta el 31 de Diciembre de 2013 El Teatro Colón de la ciudad de Buenos Aires es feriados de 10 a 20 h. considerado uno de los mejores teatros del Visitas guiadas al Museo Luis Perlotti mundo y reconocido por su acústica y por el Museo de Esculturas Luis Perlotti valor artístico de su construcción. Hasta el 31 de Diciembre de 2013 Exposiciones Permanentes

Museo de Arte Popul. J. Hernández

Hasta el 31 de Diciembre de 2013 El Museo de la Ciudad de Buenos Aires te invita a conocer su comedor de los años `50. Defensa 219, 2º piso. Visitas guiadas

Museo de Esculturas L. Perlotti

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Hasta el 31 de Diciembre de 2013 Se exhiben piezas pertenecientes al patrimonio cultural del Museo en tres de las salas: salón de Museo de la Ciudad (sede) los Maestros Artesanos, salón de los Plateros y Hasta el 31 de Diciembre de 2013 salón del arte textil ... El Museo de la Ciudad de Buenos Aires te invita Exposición Permanente a conocer su comedor de los años `50. Museo de Arte Español E. Larreta Defensa 219, 2º piso. Hasta el 31 de Diciembre de 2013 Museo de la Ciudad (sede) El Museo de Arte Español Enrique Larreta te Hasta el 31 de Diciembre de 2013 invita a conocer su patrimonio, que cuenta con El Museo de la Ciudad te invita a recorrer sus tallas policromadas y retablos, bargueños, obras, sus colecciones y toda la magia de la tapices, alfombras, braseros historia de Buenos Aires. Exposiciones Permanentes Visitas guiadas al Museo MAMBA

Museo de la Ciudad (sede)

Hasta el 31 de Diciembre de 2013 Te invitamos a visitar las exposiciones permanentes del Museo de la Ciudad. Vení a conocer su colección de muñecas, su sala de artefactos musicales y múltiples espacios.

Museo Hist. de Bs. As. C. Saavedra

Hasta el 31 de Diciembre de 2013 El Museo Histórico de Buenos Aires Cornelio Saavedra te invita a recorrer su patrimonio.

Museo de Arte Moderno de Bs As

Hasta el 31 de Diciembre de 2013 Visitas guiadas al Museo de Arte Moderno de Buenos Aires (MAMBA). Entrada general: $5. Martes gratis.

VIERNES 21.30 HS “UNA LECCION TANGUERA” De Jesús Berenguer Dirección: Roberto Franco SABADO 21 HS “LOS MEJORES (La hora de la verdad)” Libro y dirección: Rubén de La Torre DOMINGO 20 HS “HOMBRES AL SOL” Libro y dirección: Carlos Cazila

Biblioteca pública “Lubrano Zas”

(Junta de Estudios Históricos del Barrio de Boedo) Lunes, miércoles y jueves de 17 a 19

TALLERES DE TEATRO 2013 Niños, adolescentes y adultos Abierta la inscripción: Informes y reservas: 4 957-1400

PAN Y ARTE - Resto-bar cultural Boedo 878/80. Reservas: 4 957-6702 panyarte878@hotmail.com RASTROS Y RESTOS Román Maltz - Diego Cirulli pinturas y dibujos del martes 10 de septiembre al 10 de noviembre Curaduría: Lucas Marín

Museo de la Ciudad (sede)

Hasta el 31 de Diciembre de 2013 El Museo de la Ciudad presenta la exposición permanente del Arte del Fileteado Porteño en el Bar del Museo, con piezas de su colección.

Plaza Dorrego

1o. de Enero al 31 de Diciembre La Feria de San Pedro Telmo reúne a más de 250 puestos de venta de antigüedades y cosas viejas. Domingos de 10 a 17 h. en la Plaza Dorrego. Visitas al Museo Casa Carlos Gardel

Museo Casa Carlos Gardel

1 de Enero al 31 de Diciembre Continúan las visitas guiadas al Museo Casa Carlos Gardel. Vení a conocer la casa en la que vivieran el Zorzal y su madre, una casa con historias de tango. Antigüedades & Arte

Plaza Dorrego, Plazta. S. Francisco

1 de Enero al 31 de Diciembre Feria de San Pedro Telmo en Plaza Dorrego. Ferias de las Artes I y II en Plazoleta San Francisco. Entrada libre y gratuita.

LOS NOTABLES

No sólo es un programa de radio. Es la buena excusa para compartir un café con artistas SABADOS de 18 a 20 AM 770 – RADIO COOPERATIVA

Idea y conducción: LEONARDO BUSQUET Confluencia musical OVIDIO OTTAVIANO El último sábado de cada mes, salimos al aire desde nuestros “Notables”: Café Margot, La Poesía, El Federal y el Bar de Cao

PAN Y ARTE TEATRO...

Boedo 878/80. Reservas: 4 957-6922 Info: www.panyarte.com.ar

Medea y Teseo Viernes 20:30 / Dir.: Fabiana Rey, Germinal Marín El amarre Viernes 22:30 / Dir. Eva Rodríguez Trabajos de poeta / Informe para una academia Sábados 5 y 12 / 20:30 hs En Voz alta Sábados 19 y 26 / 20:30 hs / dir.: Julian Howard Hombre Sábados 5 y 12/ 22:30. De Fabián Forte La Caja Cerrada Domingos 17:00 - Espectáculo infantil Guardavidas Domingos 20 y 27 / 19:00 . De Román Podolsky. Intemperie Ciclo de cultura japonesa. Domingos 6 y 13 / 19 hs ANFITEATRO Juan Martín Díaz (Folklore). Sábado 19 /22:00 hs

Almacén Cultural EL DESGUACE

México 3694 (esq. Colombres)Tel. 3 966 8740 eldesguaceteatro@gmail.com ESTRENO: “La Matrioska” Una obra dentro de otra - Viernes 25 a las 21 CICLO DE TEATRO IBEROAMERICANO VIERNES 11 A LAS 21 Teatro “Nueva Era” LECHUGA VERDE (Venezuela) VIERNES 18 A LAS 21 - Compañía Patricio Pardo ETICA, TATOOS Y SALDOS (España)

La Comisión de Asociados Sucursal 041 lo invita Temporada 2013

Banco Credicoop SABADOS 5 y 12 a las 21 GRUPO “DELIRANTES URBANOS”

PEQUEÑOS DELIRIOS COTIDIANOS POR 4 DE ADELA SORRENTINO

SABADOS 19 y 26 a las 21 EL ABANICO DE LADY WINDERMERE de Oscar Wilde (VERSION LIBRE) Responsable de Programación y Recepción : Raquel Martin Responsable Area Artística Institucional: Hernán Lorenzo

www.fmboedo.com.ar


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Hay que construir alas como yo que no sabía lo que quería decir la palabra didáctica. Ya en Buenos Aires, en el Colonial nos ve Gallo y nos lleva para el teatro Liceo. En ese año 70 tengo cinco obras en cartel, las cinco premiadas: entre ellas El pollo pelado en el Colonial, la que ya mencioné El niño sol (ocho años en cartel) y Hagamos el amor no hagamos la guerra en La Botica del Ángel. En el setenta y pico puse en escena El espantapájaros de Girondo, que obtiene el premio de la crítica. De 1970 a 1980 dirigí el teatro Shá (Sociedad Hebraica Argentina). Un lugar donde pude hacer muchas obras en muy buenas condiciones económicas, con una excelente corriente de público. Sólo llegar al teatro y encontrarte con dos cuadras de cola… MVA ¿Qué pasó en la época de la dictadura? RV Bueno, ahí vinieron los problemas y antes, desde la “Triple A”, años en que yo estaba de profesor en el Nacional Buenos Aires, cargo que tuve que dejar. En cuanto a la cartelera tuve que poner obras en sustitución de otras que me habían prohibido. Mientras tanto con El Espantapájaros conozco el mundo de los poetas que solían poblar las fiestas de Norah Lange: Olga Orozco, Paco Urondo, Vicente Zito Lema, a Pablo Neruda, cuando vino a verla… Sale mi primera publicación en el año 81, El teatro en la educación. La Editorial Plus Ultra hizo 21 ediciones de ese título. Y ya llevo 14 libros publicados.

MVA dad y tu visión del teatro infantil ac¿Ese tipo de experiencias como la tual. del Nacional Buenos Aires con la ma- RV teria Teatro se reeditó en otros lados? En la transición se destaca la coneRV xión con la Teología de la Liberación, Aisladamente, más en la parte pri- la conexión con los equipos de Paulo vada que en la pública. En el Na- Freire, todo un contacto con Latinocional Buenos Aires incorporé la mate- américa. Capacitándome en las comuria en el año 90 en instancias educati- nidades para la tecnología llamada vas complementarias, y aún subsiste “del juego teatral”. Comienzo a trabapero no como materia sino sólo en un jar con la autoestima y la autonomía cuatrimestre de quinto año. En la pro- del ser humano en la comunidad. vincia de Buenos Aires la materia es MVA curricular, no en todas las escuelas; pe- ¿Y tu trabajo hoy? ro tiene que haber cargos y capacita- RV ción, no alcanza con que esté apro- Hasta el año pasado –durante casi bada su incorporación, hecho que se diez años– estuve trabajando, por inprodujo siendo yo asesor del Minis- termedio del Ministerio de Justicia y terio de Educación en el año 95. Derechos Humanos, en un programa MVA de participación juvenil en la Villa 31, Los quiebres institucionales signa- en Ciudad Oculta, con los jóvenes de ron a la cultura y a la educación per- Lugano, con la Escuela Paraguaya de manentemente. ¿Qué te prohibieron, la calle Agrelo. Trabajamos lo que tenqué creaste cuando la democracia no dría que trabajar la escuela sobre los estuvo vigente? saberes y los sentires propios que toRV dos tenemos a cualquier edad. La “Triple A” me prohibe Pequeño Crecemos en autoestima y en autoexplorador, que habla sobre la liber- nomía cuando exponemos nuestros tad. Después recuerdo mi adaptación saberes y escuchamos los del otro. Lo para teatro de la obra de Elsa Bor- contrario es dependencia, es cumplir nemann Un elefante ocupa mucho es- con el diseño curricular, simulando: sipacio. Prohiben al libro, a la obra y fi- mula el docente, simula el alumno y nalmente a mí. Es el comienzo de la pasás los ciclos educativos para cumdictadura y quedo aislado de mi mun- plir con el plan curricular. Hay que do de comunicación con graves pro- cumplir con el ser humano y con el blemas económicos y anímicos. En el grupo, con sus necesidades, sus afec80 hago mi última puesta en el Sha: tos. Y construir conocimiento con disLos cuentos de la aldea donde se adap- frute, con el placer que nunca tiene ta todo un gimnasio como aldea. que estar ausente en nuestras vidas. Creo que ése fue el último trabajo de Hay que construir alas. Volar, enseñar Saulo Benavente. En septiembre del a volar…• 82 intentan secuestrarme en mi casa. Nos echan del Museo Larreta. Todo Entrevista de María Virginia Ameztoy. Boedo, 17 de septiembre de 2013 ese tipo de cosas. MVA Contame tu transición a la actuali-

Filipiscopio

“Genialidad”

Por

Mario Filipini

correo@mariofilipini.com.ar


12 Por

Edgardo Lois

elois_ar@yahoo.com.ar

Nº 135 - Octubre de 2013

La Difusora Popular de Gualeguay

M

ientras me alejaba físicamente de mis barrios: Boedo y San Cristóbal, sabía que en mi nuevo barrio de Gualeguay, Entre Ríos, me iba a encontrar con historias jugosas. Si la suerte me seguía acompañando de igual manera que en la gran ciudad, la nueva memoria haría las señales necesarias para intentar el registro escrito. Y el destino así lo quiso, porque tuve la maravillosa oportunidad de conocer a varias personas, entre ellas a Aron Jajan. En nuestras charlas comenzaron a surgir pistas de variados recuerdos. En la memoria los hechos y muchas veces había amigos parados se encadenan, a veces por pertenecer en la puerta. a una misma sintonía, otras porque Aron Jajan se propone seguir con la simplemente se tensó el hilo maravi- descripción de la calle de las difusolloso del recuerdo, y es entonces cuan- ras, pero antes recuerda el inicio de la do arroyos impensados pueden vol- Difusora Popular: El 1º de enero de ver al río. Jajan nombró a la Difusora 1939 empezaron las audiciones de enPopular. Quien recuerda va camino a sayo: la música era de discos de pasta. los 89 años, tiene una memoria envi- Se evaluó el alcance de los parlantes y diable, la voz clara, y lo impulsa una otros detalles. El 8 de enero se produfelicidad propia de los hombres que ce la inauguración oficial. Difusora Popular había obtenido una ordenanhan vivido a gusto. Señaló la época. Los aparatos de ra- za municipal que la habilitaba a poner dio eran costosos (se compraban en los parlantes. La Municipalidad con cuotas), y había pocos entre los veci- esa ordenanza exigía la difusión del nos. Junto a la radio de esos años hu- Boletín Municipal, y además el munibo una presencia con historia: Existió cipio designaba una persona para revien Gualeguay el sistema de la difusora, sar y autorizar la programación. En ese que funcionaba a través de parlantes lugar fue designado el profesor Miguel metálicos repartidos en la ciudad. Se Lesca, y yo, que atendía el programa pasaba música, información y publici- de la mañana y a veces el de la tarde, dad. A la calle Sarmiento, entre Maipú iba el día anterior con un cuaderno y Belgrano, la vereda del oeste, la lla- donde se detallaba el programa musimo la cuadra de las difusoras. Más o cal del día siguiente, el horario del inmenos a la mitad de cuadra existía, a formativo, etc. Concurrió a la inauguprincipios de la década del 30, la ración José Surraco, que era el intenPropaladora Sarmiento de Enrique dente de Gualeguay, porque el titular, Sturzenegger, uno de los primeros pilo- Luis Carbone había renunciado; Cartos civiles que hubo en Gualeguay. los Germano, su hermano Rodolfo; el Tenía cuatro o cinco parlantes en la zo- médico Atilio Daneri, concejal; Oscar na del viejo empedrado. En la esquina Henderson que tenía farmacia y que de Sarmiento y Maipú nació el 1º de fe- tuvo muchos programas publicitarios; brero de 1935 el diario “El Día”, que Roberto Marcó, mi compañero 'speaapoyaba a la UCR, y cuyo primer di- ker' como se decía antes; y quien pasarector fue el doctor Miguel Aguirre- ba los noticieros que era Humberto zabala. “El Día” colocó una torre de Alarcón Muñiz. doce metros de altura para poner una Jajan termina con la descripción de sirena, al estilo de lo que fue la del dia- la calle: Germano, que tenía una casa rio La Prensa en Buenos Aires, que so- de venta de artefactos para el hogar, naba en acontecimientos extraordina- donde después se armarían y venderios. Después se agregaron cuatro par- rían, en cuotas, las primeras radios, lantes en la torre y el diario también compró, a la vuelta, sobre Maipú, la fue difusora. Fue ahí donde yo di, sien- vereda norte, una casa que al frente tedo muy jovencito, mis primeros pasos nía vidriera para los artículos de venta, como locutor. El diario le compró a espacio para el taller, un patio grande Carlos Germano un equipo para pasar y al fondo otra edificación donde se música y noticias. De la esquina del ubicó la Difusora. Ese estudio ya tenía diario, diez o quince metros sobre paredes de telgopor, no sé si ya se llaSarmiento, hacia el norte, había un za- maba así. Esa Difusora se incendió, yo guán, entrando a la izquierda, había ya no estaba. Se perdió una discoteca una pieza y desde ahí operaba la difu- maravillosa de discos de pasta. La sora. Se estableció una especie de so- Difusora Popular volvió entonces a la ciedad entre Carlos Germano y el dia- calle Sarmiento, enfrente de donde se rio. Cuando termina dicha sociedad, desarrolló toda esta historia. Ahí termiGermano instala la Difusora Popular nó su existencia, cuando el adveniuna media cuadra más sobre la misma miento de la radio en la propia ciuvereda. Alquila un local, la sala de dad, en 1973. Por esto llamo a la cuatransmisión era una carpa de terciope- dra de esa manera. Estuve en la lo negro para tener una mayor acústi- Difusora hasta 1945. ca. Pero nosotros transmitíamos con la Arón Jajan es un amante de la músipuerta abierta a la calle, no había mo- ca: La Difusora tenía una discoteca tos, pasaba un auto de vez en cuando, muy hermosa que se fue formando

con música española. Había zarzuelas, en esa época muy de moda: “La verbena de la paloma”, “La gran vía”, “Luisa Fernanda”, “La rosa del azafrán”. También muchos cantantes solistas españoles. Fue famoso Miguel Fleta, sobre todo cuando cantaba la jota “Te quiero” de “El huésped sevillano”, que es hermosa. Yo quisiera volver a encontrar alguna grabación. Grabaciones de Emilio Sagi-Barba, de la mujer: Luisa Vela. En esa época vinieron a la Argentina las principales figuras de la música clásica: Arturo Toscanini, Leopoldo Stocowsky, violinistas como Jascha Heifetz y Yehudi Menuhin, Arthur Rubinstein en el piano, y hubo un Instituto Argentino de Cultura Musical que grabó muchas de las obras, como por ejemplo las nueve sinfonías de Beethoven, que algunas fueron tocadas por Stocowsky, Toscanini. Había una soprano maravillosa Lily Pons, yo no la vi, pero me contaron que era una persona de físico pequeño, y la calidad de su voz cubría el escenario del Colón. La Difusora pasaba toda esa música y la gente escuchaba, se paraba debajo de esos parlantes. Los domingos a la mañana se daban los conciertos dominicales, yo era el que los pasaba, era interesante porque había comentarios sobre la orquesta que ejecutaba, sobre los distintos movimientos de la sinfonía, información que escribía Carlos Germano, y las consultas que él hacía en libros era por las fechas, lo demás lo hacía al correr de la máquina, sabía mucho. Por el micrófono de la Difusora desfilaron artistas muy conocidos y famosos: Pepe Iglesias “El zorro”, la cancionista Amanda Ledesma, el recitador Domingo Rémoli, que vino acompañado de Abel Fleury, célebre guitarrista que después acompañó al recitador Fernando Ochoa, y que también formó el conjunto “Las 20 guitarras gauchas”. Cuando se presentó en el cine Variedades la orquesta típica dirigida por Roberto Zerrillo, se la invitó a que tocara en el patio de la Difusora. Jajan dice que tuvieron que usar un cable más largo para acercar el micrófono. La Difusora Popular tenía cuatro parlantes en la Plaza Constitución, había en la calle Maipú, en la Plaza San Martín, y en muchos lugares de la calle San Antonio. Los jueves por la noche, en verano, se conectaban los parlantes de la plaza Constitución, y uno de los pocos médicos que había en

Hacer memoria significa tratar de Gualeguay daba una conferencia. Se transmitía por más que estuvie- salvar vivencias. Jajan confesó que no ran cayendo piedras; cuando llovía, a puede detener el almanaque, pero sí menos que un vecino abriera la celo- puede sentirse más joven contando sía, nadie los escuchaba. Cuenta Jajan historias.• de uno de esos días: Jorge Núñez era pianista. El Gallego, así le decíamos, iba siempre. Un día de tormenta está- FOTOGRAFIAS: La Difusora Popular en 1940. De izquierda bamos los dos solos. Le digo: Tocate al- a derecha: Humberto Alarcón Muñiz, Roberto go en el piano, anuncio la obra, digo Marcó y Aron Jajan. Se observa el aparato que es un solo de piano. Lo desafío: transmisor, y de fondo, la carpa de terciopelo ¿Te animás a tocar la Rapsodia negro que protegía la acústica del local. de la Difusora Popular (Museo Juan Húngara Nº 2 de Listz? Dijo que sí. El B. Parlante Ambrosetti). Gallego hizo lo que quiso con el piano, y ese momento quedó sólo para nosotros. La Difusora era parte de los actos pa- (Viene de pág. 9) trios. A ella concurrían el jefe del regiAleida miento 3 de Caballería, el intendente, el jefe de policía y el párroco. Se pasa- pañen a los trabajadores cuando son ba el himno, se decían unas palabras, despedidos y a los mapuches cuando y después el grupo de notables iba a las trasnacionales les quitan sus tiela gala en el Teatro Italia. La Difusora rras”. tenía presencia en la sociedad, era El lugar de la Memoria una institución. El memorioso da un jugoso detalle La hija del mítico guerrillero Ernesto técnico de aquellos días: La corriente Che Guevara visitó el Centro Cultural eléctrica en Gualeguay era continua, de la Memoria, donde funcionaba el no alternada. La continua tenía el in- Aeropuerto de Trelew cuando el 15 conveniente de la oscilación del volta- de agosto de 1972 se produjo el inije, entonces nosotros hacíamos lo si- cio de una fuga masiva de presos políguiente con los discos de pasta de 78 ticos, diecinueve depusieron las arrevoluciones por minuto. Antes de em- mas pero una semana después, el 22 pezar la programación, colocábamos de agosto, fueron fusilados en la Base un papelito entre el plato y el disco. Aeronaval Almirante Zar, de esa ciuDábamos marcha y contábamos las ve- dad. Aleida Guevara conocía la histoces que el papelito pegaba en el dedo ria y al recorrer el lugar se detuvo frendurante un minuto, si daba 78, bien, si te a cada fotografía y preguntó por la daba menos, movíamos la palanquita participación de cada uno de los guepara darle un poco más de velocidad, rrilleros que lograron escapar, los que fueron asesinados y los que sobreviy si era 80, la bajábamos. Jajan destacó una actividad más de vieron. En ese momento Aleida recorla Difusora: Hubo un ciclo que se lla- dó que cuando tenía 11 años, “un grumó “Ensayos”, una especie de certa- po de argentinos que habían escapamen para los artistas locales, donde do de la cárcel en avión llegaron a iban cantores de Gualeguay, algunas, Cuba y allá pidieron conocer a los hipocas, cancionistas; me acuerdo de jos del Che. No recuerdo sus rostros, Amalia Campodónico. Se nombró un ni cuántos eran pero nos contaron jurado integrado por figuras calificadísi- que otros compañeros no pudieron llemas: Fidel Díaz, profesor de música de gar y que los habían fusilado, salvánla Escuela Normal, un profesor de músi- dose solo una chica y dos varones. ca que había llegado a la ciudad, Ahora veo que son ellos –dijo mientras Landazábal, que daba clases a domici- observaba las fotografías-“. También lio, y el pianista Serra. A los participan- recordó que cuando se despedían les tes se les daba algún reconocimiento, dijeron que ellos volvían a la pero la finalidad era mostrar los valores Argentina y les preguntaron qué les que tenía Gualeguay. Si bien vivíamos gustaría que mandaran de regalo, a lo de la publicidad, Difusora Popular fue que los niños contestaron: chicles. un medio de difusión cultural que para Tiempo después llegó una caja llena de chicles para los hijos del Che. esa época fue muy importante. Mientras charlábamos en su casa, Jajan decía que así como él quiso en- En la Casa Rosada terarse en su momento de cómo ha- Aleida Guevara visitó la Casa de bía sido el ayer, hoy también puede Gobierno y en el Salón de los Prócehaber jóvenes con ganas de saber có- res Latinoamericanos se detuvo emomo fue la Gualeguay del pasado. cionada frente al cuadro de su padre. Habló con cariño de la Difusora, un Junto a la presidenta de las Misiones sistema de difusión que hoy bien se Cubanas en la Argentina, Claudia podría tomar como una ficción litera- Camba, recorrieron las dependencias ria. Hablamos mientras que en mu- acompañadas por el asesor de la chos lugares, adentro y afuera de las Secretaría General de la Presidencia, personas, la velocidad se lleva puesta doctor Carlos López, a quien le entrela vida. Fue un encuentro para hacer garon una carta dirigida a la Presidenta Cristina Fernández de Kirchner, memoria por la memoria. Jajan recordó: Un día apareció en que se encontraba en Bariloche, para Gualeguay, no me acuerdo cómo se informarle de la existencia del Centro llamaba, olvidé su nombre hace tanto, Oftalmológico creado y sostenido por un español, un cantante, que andaba Cuba desde 2009 y que a partir de fin linyereando. Lo llevamos a la Difusora de año quedará sin recursos, soliciy cantó la jota “Te quiero”. Fue una de- tándole al Estado argentino que lo soslicia. Nunca más supe de él. tenga para beneficio del pueblo.•

135 oct 2013 cid  
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