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GRAVITACIÓN

galileo edición 08


GRAVITACIÓN • revista.galileo.edu

GUATEMALA, ESTÁ EN Y SE UNE A PAÍSES DE PRIMER NIVEL EN EDUCACIÓN Ahora Universidad Galileo es miembro de edX, convirtiéndose en la primera casa de estudios superiores en Latinoamérica en lograrlo, con lo que se une a las mejores universidades del mundo como Harvard, Caltech, Chicago University, Berkeley, MIT, entre otras, para ofrecer cursos en línea de alta calidad.

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n el tiempo de la Grecia Antigua era un privilegio escuchar de lejos a los grandes pensadores como Sócrates, Aristóteles o Plutarco. Sólo aquellos que pertenecían a las clases sociales dominantes tenían ese honor. Cualquier ciudadano ni siquiera podía soñar con escuchar las profundas reflexiones de estos hombres ilustres, mucho menos tener contacto con sus enseñanzas. Ese fenómeno prevalece con algunas variantes en los tiempos modernos de la humanidad. Sin embargo, la tecnología acorta cualquier distancia y facilita el acceso al conocimiento de los grandes pensadores y conocedores de nuestra época. Una de las entidades en el mundo que cumple con esa función es edX, organización fundada por Harvard University y el Massachusetts Institute of Technology (MIT), con la misión de incrementar el acceso global a la educación de calidad, conectando estudiantes con las mejores universidades del mundo. Edx es un destino de aprendizaje en línea y proveedor de cursos abiertos en línea MOOC (por sus siglas en inglés massive open online course), que ofrece cursos de alta calidad de las mejores universidades e instituciones de todo el mundo a cualquier persona. Cinco de las diez mejores universidades del mundo, según el Ranking Académico de las Universidades del Mundo al 2015, son miembros de edX, entre ellas Harvard, Caltech, Chicago, Berkeley y MIT. Estas prestigiosas casas de estudios superiores garantizan la calidad académica de los contenidos que se imparten, y ha provocado que cinco

millones de estudiantes hayan tomado algún curso en línea y adquirido conocimientos de profesores de las mejores universidades del mundo. EdX ha tenido más de 1,700 profesores de 85 universidades, que han impartido más de 650 cursos. Se han extendido más de 500 mil certificados de cursos aprobados por todo el mundo. “Estamos utilizando metodologías y pedagogías innovadoras, transformando la educación a través de la tecnología y la investigación científica. Para nosotros es muy importante escuchar a los estudiantes y profesores de todo el mundo acerca de los efectos transformadores de edX. Ahora también queremos escuchar historias en Latinoamérica, ya que para nosotros es parte muy importante del mundo”, dice Anant Agarwal CEO de edX y profesor de MIT. Asimismo, agrega que han registrado “más de 600 mil estudiantes en edX de América Latina. Por lo tanto, nos hemos asociado con las principales instituciones en América Latina para aumentar significativamente nuestro alcance y el impacto en la región. Hoy nos complace dar la bienvenida a Universidad Galileo”. La oferta amplia de cursos se basa en la gran diversidad de áreas de conocimiento de todas las exclusivas universidades que participan en este esfuerzo global, ya que se abarcan áreas como arquitectura, ciencias de la computación, economía y medicina, entre otras. Los temas que se desarrollan varían desde astrofísica, liderazgo, desarrollo de apps, diseño de estrategias, biología, por citar algunos. ENERO 2016_

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El Doctor Eduardo Suger Rector de Universidad Galileo, se suma a edX e impartirá el curso de Cálculo Diferencial, y de esta forma las personas podrán aprender de un profesor destacado a nivel internacional en matemática y física con más de 40 años de experiencia. El Dr. Suger es graduado como físico-matemático en el Instituto Tecnológico Federal de Zúrich, Suiza, la casa de estudios del genio universal Albert Einstein. Además, es pionero en Guatemala al fundar la primera Facultad de Ingeniería en Sistemas, Informática y Ciencias de la Computación en 1977, que en el año 2000 se convertiría en Universidad Galileo. Además también se suman otros dos profesores con gran trayectoria para ofrecer curos de calidad. Entre ellos el Dr. Iván Echeverría, decano

DIRECTORIO Rector Dr. Eduardo Suger Cofiño Vicerrectora Dra. Mayra Roldán de Ramírez Vicerrector Administrativo Lic. Jean Paul Suger Producción, redacción, edición, fotografía, diseño y creatividad Pancho & Co. Y Comité Editorial de Universidad Galileo Esta es una publicación de Universidad Galileo de Guatemala www.galileo.edu

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de la Facultad de Ciencia, Tecnología e Industria con experiencia en asesoría de más 90 empresas internacionales de diversas industrias, quien impartirá el curso de Diseño de Estrategias Exitosas y Acciones Incontenibles y el Ing. Adrián Catalán acreditado como 1 de los 56 “Google Developers Expert” en Android a nivel mundial quien dará el curso de Desarrollo de Aplicaciones Profesionales para Android. “Ser miembros de edX es para Universidad Galileo la gran oportunidad de colocar el nombre de Guatemala en alto, pues nos unimos a un grupo conformado de universidades selectas, de alto reconocimiento y de prestigio en todo el


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mundo. Nuestro objetivo es brindar a todos los ciudadanos contenidos de un mismo nivel académico y que, además, se puedan cursar desde cualquier país. Hemos aceptado este reto, con plena conciencia de que exigirá cada vez más de nuestros esfuerzos académicos para alcanzar la excelencia. Estamos dispuestos a lograrlo, ya que contamos con la tecnología, la experiencia y docentes de calidad mundial”, dijo Dr. Eduardo Suger Cofiño, Rector de la Universidad Galileo. Por si fuera poco, la Universidad cuenta con investigaciones de primer nivel en MOOC’s, con más de 50 publicaciones científicas internacionales, en las ediciones más prestigiosas y exigentes del mundo. Además, se ha creado el primer modelo de clasificación de estudiantes MOOC, que

originó la primera plataforma tecnológica para actividades de aprendizaje con herramientas de la nube. Hoy la educación se ha democratizado y está disponible para personas que buscan crecer y prosperar. Es por ello que Universidad Galileo aportará cursos de profesores destacados de la institución y disponibles para todo el mundo. Para mayor información visita www.galileo.edu/edx, donde encontrarás información adicional, material exclusivo y podrás regístrate de forma gratuita al curso de tu interés. Guatemala se convierte en punta de lanza para el resto de Latinoamérica en rozarse con la élite mundial del conocimiento. Y apenas estamos comenzando.

El Dr. Rocael Hernández, Director de Departamento GES y principal promotor de este logro en Guatemala, explica que “ser miembros de edX, fue gracias a nuestra trayectoria como Universidad y liderazgo en dirección y producción de e-Learning en Latinoamérica. Contamos con amplia experiencia en tecnologías de la educación, pues por ejemplo en el año 2013 se creó la primera plataforma MOOC de Latinoamérica (telescopio.galileo.edu), logrando impartir más de 10 MOOC’s alrededor de veinte países, con asistencia de más de 70 mil estudiantes.”. ENERO 2016_ 04/05


CONTRA LUZ

“HAY QUE APOYARSE SOBRE HOMBROS DE GIGANTES” Tiene una voz fuerte y segura. Su hablar es fluido y es capaz de conversar con propiedad, tanto de física y matemática, como de filosofía, literatura, psicología o política, con anécdotas y referencias bibliográficas. Todo de memoria. Se trata del Dr. Eduardo Suger Cofiño, quien es una biblioteca ambulante, un Google humano. No concibe la educación alejada del desarrollo social, sino más bien como un detonante del mismo. En 1977 marcó historia en Guatemala, al fundar la Facultad de Ingeniería en Sistemas, Informática y Ciencias de la Computación (FISICC), adscrita a la Universidad Francisco Marroquín, la que en el año 2000 se convirtió en la Universidad Galileo. galileo edición 08


CONTRALUZ • revista.galileo.edu

¿POR QUÉ INICIAR EN UN CAMPO TAN ÁRIDO, COMO LA EDUCACIÓN EN INFORMÁTICA, CUANDO LAS COMPUTADORAS ERAN APARATOS EXTRAÑOS Y APENAS HABÍAN INGRESADO LAS PRIMERAS IBM AL PAÍS? Acababa de regresar de Suiza, donde terminé mi carrera como Físico-Matemático en el Instituto Tecnológico Federal de Zúrich, Suiza ETH, universidad en la que también estudió y se graduó Albert Einstein y luego obtuve el grado de Doctor, Ph.D. en la Universidad de Austin, Texas, en Física-Matemática… PERDONE LA INTERRUPCIÓN: ¿ES UNA COINCIDENCIA QUE USTED ESTUDIARA EN EL MISMO LUGAR QUE LO HIZO EINSTEIN? No, no es coincidencia. Desde adolescente yo me tracé como meta estudiar allí, pues quería ser como él, como ese gran revolucionario de las ciencias, así que hice todo lo que pude para lograr mi sueño. ¿FUE UNA TAREA FÁCIL? No. ¿Y CÓMO LO LOGRÓ? Desde muy joven he tenido facilidad para las matemáticas, así que esa era mi manera de socializar con mis compañeros del Colegio la Preparatoria, además me generaba fondos. Con regularidad terminaba impartiendo clases a mis amigos o ayudando a los profesores en las aulas. Cuando llegué a Suiza, para lo que me ayudó uno de mis abuelos, me di cuenta de que el ingreso al ETH no iba ser nada fácil. Mi doble nacionalidad, ya que mi padre era suizo, me permitía hacer los exámenes de admisión, pero eran muy rigurosos. ¿CUÁL ERA EL NIVEL EDUCATIVO QUE LLEVABA DE GUATEMALA? La base de aprendizaje que llevaba de aquí no me servía de mucho. Recuerde que estamos hablando de una de las mejores escuelas del mundo en física y matemática. Sin embargo, un profesor se fijó en mí, gracias a mi perseverancia. Me ayudaba en su tiempo libre, pero era muy estricto. Estaba muy frustrado, pues no entendía ninguno de los problemas que me pedía resolver. Además, todo era en alemán, idioma que yo no manejaba técnicamente.

¿CÓMO LOGRÓ SER ADMITIDO? Este profesor que me tomó como su aprendiz me hablaba fuerte, casi a gritos y me insistía en que tenía que pensar, frente a los problemas que él me escribía en el pizarrón. “Tienen solución, piensa, piensa”, me decía. Luego de muchas sesiones de trabajo, en las cuales no resolvía nada, de repente comencé a solucionar problemas y a encontrar respuestas. Fue como inusitado, como un sueño. Me sometí a las pruebas respectivas y las aprobé. ¿CÓMO SE SINTIÓ? Feliz, muy feliz, ya que me había costado tanto alcanzar mi objetivo. En ese entonces en la ETH era raro ver a un latinoamericano y menos a un guatemalteco, así que también era extraño. Sin embargo, al poco tiempo se volvió a repetir la misma historia de la secundaria, comencé a apoyar a mis compañeros de clases. DOCTOR, LE PIDO QUE VOLVAMOS A LA PREGUNTA INICIAL: ¿POR QUÉ DECIDE INICIAR UNA FACULTAD UNIVERSITARIA DE INFORMÁTICA, CUANDO ERA UN ÁREA QUE NO TENÍA INJERENCIA EN EL DESARROLLO DE LA VIDA NACIONAL? Mire, el siglo XX es el período de mayor producción del género humano, en el área del conocimiento profundo de la naturaleza, ya que se lograron avances sin precedentes en biología, física, química y naturalmente en el lenguaje que permitía descubrir algunos secretos muy bien guardados por la naturaleza. ¿A QUÉ LENGUAJE SE REFIERE? Al lenguaje universal, al de la matemática. Vea su importancia, que gracias a ella al finalizar la Segunda Guerra Mundial surgieron las computadoras y los cohetes, que permitirían no sólo la investigación del espacio, sino la puesta en órbita de satélites que transformarían de forma radical la vida en el planeta. Fue lo que más adelante permitió la formación de un mundo globalizado y con sistemas de comunicación masivos.

¿NO LE DIERON GANAS DE REGRESAR A GUATEMALA? Claro que sí. Estaba muy solo, no conocía prácticamente a nadie y era la época de invierno. El frío era tremendo. ¿POR QUÉ NO REGRESÓ? Porque tenía que demostrarme que podía. Había soñado con ingresar a esta escuela y ser como Einstein; estaba cerca y no debía claudicar. ENERO 2016_ 06/07


GRAVITACIÓN ¿EN QUÉ AÑO OCURRIÓ ESO? Corría el año 1977 y nos convertimos en pioneros en Guatemala en la preparación intensiva en Tecnología Informática de profesionales con formación integral, con lo que promovimos el desarrollo y modernización en varios sectores de banca, comercio e industria del país. DOCTOR, CON LA ALTA FORMACIÓN ACADÉMICA QUE YA TENÍA, IMAGINO QUE TUVO OFERTAS PARA TRABAJAR FUERA DE GUATEMALA. ¿CIERTO? Sí, así es. Le comento que en el área de docencia, trabajé en los institutos superiores Minerva y Freundenberg de Zúrich, Suiza. Posteriormente laboré como investigador en el área de Física-Matemática, en el Centro de Investigaciones de IBM, en Ruschlikon, también en Zúrich, Suiza. Asimismo, en el Instituto de Física Molecular de Austin, Texas y en la Escuela de Graduados, ambos en Austin Texas, en el área de Física-Matemática. ¿CÓMO INICIÓ EL FUNCIONAMIENTO DE FISICC? Era catedrático de la Universidad Francisco Marroquín y me acerqué al Rector, el Dr. Manuel Ayau, para compartirle mi idea de formar la Facultad. Me ofrecio el apoyo institucional del nombre de la Universidad Francisco Marroquín, pero debía obtener los fondos para concretar mi proyecto y hacerlo auto sostenible. ¿Y QUÉ HIZO USTED? Conseguí un préstamo de 50 mil dólares y detecté un lugar para iniciar las clases, cerca del Campo Marte, en la zona 5. Recuerdo que mis primeros muebles eran de madera de Totonicapán. Eran pocos alumnos, así que tenía que promocionar a la facultad. ANTERIORMENTE USTED MENCIONÓ QUE FISICC APOYÓ EL CRECIMIENTO DEL COMERCIO, LA BANCA Y LA INDUSTRIA. ¿A QUÉ SE REFERÍA? Nos acercamos a los bancos a ofrecer clases para sus trabajadores. Al principio hubo reticencia, ya que los banqueros pensaban que iba a afectar el horario de salida de sus colaboradores. Sin embargo, les expliqué que no tenían que desplazarse, que podíamos trasladar a los catedráticos al lugar de trabajo. Así facilitamos los procesos para todos y se generaba mayor identificación de sus empleados con las compañías. ¿ACEPTARON? Como eran sistemas diferentes de educación superior, también me di a la tarea de crear programas que apoyaron la gestión bancaria y crear carreras afines, así todos salían beneficiados. Ese proceso lo replicamos con el Ejército de Guatemala, por ejemplo y otras entidades más. Hoy por hoy, en la Universidad tenemos alianzas estratégicas con diversas corporaciones privadas e instituciones del Estado. Es decir, no esperamos que llegaran los alumnos, sino facilitamos su acercamiento al conocimiento. ¿POR QUÉ LLAMÓ GALILEO A SU PROYECTO? Galileo Galilei fue un revolucionario en su tiempo, en el que el geocentrismo era un dogma. Para esa época, se creía que el universo fue creado para el hombre y que todo giraba en torno galileo edición 08

a él. Galileo enunció que no era así, que el Universo giraba en torno a sí mismo, sin necesidad del hombre. Es decir, la tierra gira, la tierra se mueve. De ahí su famosa frase “mouve”. Sin embargo, no fue comprendida su teoría y hasta lo confinaron a pasar el resto de su vida en cautiverio. Cientos de años más tarde, el mundo reconoció que Galileo tenía razón. ¿CUÁL DIRÍA QUE ES LA FÓRMULA PARA TENER VISIÓN Y VER MÁS ALLÁ DE LO OBVIO, TAL COMO USTED LO HIZO AL FUNDAR UNIVERSIDAD GALILEO? Bernardo de Chartres, filósofo del siglo XII, decía que podemos ver más allá, más lejos, pero que somos como enanos a los hombros de gigantes. Para alcanzar nuestros objetivos, agregaba, no será suficiente la natural agudeza de nuestra vista ni la altura de nuestro cuerpo, sino que seremos levantados por la gran altura de gigantes. Es decir, tenemos que apoyarnos en hombros de gigantes. El conocimiento es un gran gigante, así como la ciencia y sus revolucionarios. LUEGO DE 38 AÑOS, ¿HACIA DÓNDE SE DIRIGE EL APORTE DE UNIVERSIDAD GALILEO, ADEMÁS DE DOTAR DE PROFESIONALES CON EXCELENCIA AL PAÍS? A dar aportes al mundo, al conocimiento, por ejemplo a través de la Escuela Doctoral, que tiene estrictos procesos internacionales, validados por los más importantes círculos científicos europeos. Otro claro ejemplo de ello, es la invención del brazo mecánico, creado por Alí Lemus y un grupo de estudiantes, que permitirá tener prótesis con el precio más bajo del mundo para aquellos que han perdido parte de su brazo. Estamos en la fase de trascender, de crear soluciones para problemas universales.


SPLENDORE

EMPRENDEDOR

LA BRILLANTE HISTORIA DE JULIO CÉSAR LIMA. ENERO 2016_ 08/09


SPLENDORE

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ulio César Lima es Ingeniero Industrial, egresado de Universidad Galileo, que en sólo cuatro años ha convertido a su empresa, Marlin Steel Corporation, en una de las pioneras en Guatemala y en Centroamérica en aplicar la tecnología de punta en la transformación del acero. La firma asesora, diseña, produce y construye puentes, torres de telefonía, torres de transmisión eléctrica, edificios, centros comerciales y estructuras para cualquier tipo de desarrollo. Lima, además, construyó el puente más largo de Centroamérica sin apoyos intermedios en Ocotepeque, Honduras. Todo un logro de ingeniería en la región. Su visión para posicionarse en el mercado comienza desde que escoge un inusual nombre para una empresa que trabaja con acero, ya que usa el de un pez. “El Marlin es un titán en el mar. No sólo es bello, sino también es fuerte y aplica en todo momento estrategias que le permiten ser un líder acuático. Es muy difícil atraparlo y aquellos que logran hacerlo, afirman que es como acariciar el Santo Grial del mundo de la pesca”, dice.

“El Marlin es un ser supremo de las aguas azules, que nada seguro en las profundidades, utilizando como punta de lanza su poderoso pico frontal. En él encontré una inspiración de cómo debiera ser nuestra corporación: fuerte, segura, confiable a los clientes, ávida de alcanzar nuevas metas. Es así como desarrollamos la compañía: Marlin Steel Corporation”, agrega EL INICIO DE UN GRAN SUEÑO Luego de egresar de Universidad Galileo como Ingeniero Industrial, obtuvo una postgrado en Master Oficial en Dirección de Empresas y Sistemas de Producción en esta misma casa de estudios y posteriormente concluyó otra en Dirección de Empresas y Sistemas de producción avalada por los gobiernos de Italia y España. Al regresar a Guatemala se involucró en varios de los negocios de su familia, pero su mayor interés estaba en el del acero. Su padre fundó en 1987 Multigroup, la compañía más grande en la importación de acero en la región y para Lima hubiera sido más fácil hacer carrera en esta empresa, sin embargo “Deseaba hacer cosas nuevas. Desarrollar nuevos sistemas gerenciales, de producción, de diseño en la transformación del acero. Mi visión era una compañía nueva, por lo que decidí iniciar un camino alterno, para lo que conté con el apoyo de mi padre y sus sabios consejos”, refiere.

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1. Proyecto Pacayas, puente para el canal de agua

2. Torres de transmisión eléctrica 3. Diseño en 3D y posterior ejecución


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“Marlin Steel Corporation compite con los mejores del mundo en precio, eficiencia y calidad. Ha diseñado y ejecutado diversos proyectos de gran envergadura en el Caribe, Centro y Sudamérica, donde aplica estrictos procesos internacionales de calidad con tecnología de punta en la transformación con exactitud del acero en puentes, torres y estructuras de cualquier tipo”, concluye el Ingeniero Lima, brillante egresado de la Universidad Galileo. ¿QUÉ HACER PRIMERO? Desde sus años en las aulas de Universidad Galileo, Lima sabía que un elemento diferenciador para alcanzar su sueño, sería la aplicación de la tecnología, eje transversal en todos sus estudios. “Viajé por varias partes del mundo para encontrar lo que buscaba. Fui a diversas empresas en Estados Unidos, pero sus procesos aún no me convencían del todo. Cuando visité algunos países en Europa encontré la solución que estaba buscando, entre un programa noruego llamado Tekla, con el que elaboramos un desarrollo de las estructuras en 3D, otro programa francés que gestiona toda la producción en fábrica y la maquinaria de control numérico que es Italiana.”, explica este Ingeniero Industrial que apenas tiene treinta y tres años. Con este programa desarrolla el diseño estructural en 3D, luego se hace un montaje en digital y cada parte lleva distintos colores en la estructura y en sus uniones. De esta forma se pueden hacer los ajustes necesarios antes de fabricar las piezas y el programa genera los planos de montaje con una codificación lógica. “Tome en cuenta que una torre de transmisión eléctrica, que es uno de los productos que fabricamos, tiene por lo menos dos mil piezas y todas deben casar exactamente. Todos los pernos (tornillos) deben ser los adecuados y las partes deben estar completas y a medida. Con este sistema garantizo la

exactitud, ya que evito a toda costa el error humano”, dice. Es como una especie de juego de Lego, por supuesto con medidas descomunales, ya que todas las piezas juntas forman parte de grandes obras, como las 400 torres que exportó a Costa Rica y en donde no participó en el montaje final. La aplicación de la tecnología no solo permite eficiencia y calidad en los tiempos de entrega, sino también en la compra de materiales. Con el gestor de la Producción se calcula la cantidad de perfiles que necesita cada proyecto, ya sean vigas, angulares, tubería, placas etc., además, asigna a una bodega virtual, que tiene en su contraparte física la cantidad de material sobrante. De esta forma, cuando se inicia otro proyecto a la vez, el mismo sistema genera los alertivos respectos de los materiales existentes y que no se necesitan comprar. Con este sistema, Lima se ha convertido en el único en América Latina que puede diseñar y producir puentes tipo Bailey, actividad que en Guatemala aún causa asombro. “Asimismo, he realizado alianzas con una compañía que tiene más de 125 años en el diseño de puentes y con otra empresa colombiana de ingeniería que diseña subestaciones eléctricas y torres de alta tensión. En el caso de los edificios, con empresas que han construido en Dubai”, expresa. Lima inició su empresa con el diseño y producción de torres, pero

4. Ingeniero Julio Cesar Lima

como la génesis de su giro de negocio fue el desarrollo de un sistema exacto para diseñar, producir, fabricar y asesorar en la puesta en marcha de todo tipo de trabajo en acero, “la demanda creció y nos hemos convertido una compañía que atiende diversos mercados. En Marlin Steel Corporation tenemos tres subdivisiones: Marlin Towers, Marlin Structure y Marlin Bridges”, explica ENERO 2016_

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DELLA CASA

VIRTUOSAS

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on bromistas, a pesar de que pasan largas horas frente a la computadora. Gustan de la soledad, pero inician una plática con la facilidad de un click. Uno es más tímido que el otro. Ambos odian el protocolo y los arquetipos de comportamiento social. Uno se llama Adrián Catalán, el perseverante, y el otro Alí Lemus, el aventurero. Adrián tiene un lenguaje fluido y muy asertivo. Escucha como nadie y se define perseverante. “Cuando era niño no pronunciaba la letra “r” y cuenta mi mamá que me encontró varias veces haciendo ejercicios de pronunciación para superar ese problema, sin que nadie me lo pidiera”, expresa. galileo edición 08

Con una Ingeniería en Sistemas de la Universidad Galileo y tres Maestrías, así como haber sido nombrado como GDE en Android (Geogle Developer Expert), designación conferida tan sólo a siete latinoamericanos y a 105 personas en todo el mundo, es fácil deducir que Adrián era alumno destacado desde pequeño. No es así. De hecho, en su hogar no consideraban seguir apoyándolo para continuar en la Universidad, pues sus resultados eran bastante malos, así que su destino era aprender el oficio de hojalatero de su padre, quien también es un radioaficionado empedernido.


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“Estudié en un colegio pequeño en la zona 7 y luego me fui al Liceo Guatemala. Francamente mis notas no eran muy buenas y me costaban mucho las matemáticas. De hecho la perdí varias veces”, dice. Cuando era adolescente hizo un viaje a Estados Unidos y allí tuvo contacto con un tío que trabajaba en el tema de las computadoras. “Fue amor a primera vista”, dice. “Encontré en esos extraños aparatos mi pasión de vida, pues me di cuenta que era una actividad en la cual podía concentrarme y pasar largas horas con desafíos a cada momento”, acota. La vestimenta de Adrián parece haberlo congelado en los años de secundaria, invariablemente usa playeras y pantalones de lona. En su andar por la Universidad se confunde como un alumno más. Tiene un sonrisa tímida, pero franca. Justamente en su ingreso a Universidad Galileo le correspondió recibir una clase de programación con un profesor nada convencional: Alí Lemus, el aventurero, y es aquí en donde ocurre una conexión no programada, que no proviene de ninguna aplicación, ni software humano. ¿Quién era ese catedrático? Si pudiéramos encontrar un simil de algún personaje famoso, diríamos que es la propia encarnación de Patch Adam´s, aquel estudiante virtuoso norteamericano de medicina que renunciaba a la medicina convencional para curar a sus pacientes con sonrisas. Alí es un creador nato. Detrás de la primera persona que hizo un curso a distancia en Latinoamérica, por encima de países más desarrollados como Brasil y México; detrás del creador de la prótesis de mano que se activa con voz más barata del mundo, se asoma un alma inquieta que puede pasar horas y horas frente a un proyecto hasta que lo termina. “A veces me cuento chistes y me divierto riéndome de lo gracioso que soy. En una ocasión, una persona me observo haciéndolo y me dio pena, pero no podía parar de reír”, dice con desenfado este Ingeniero, quien posee una Maestria en Informática Aplicada en la Universidad de Tohoku, Japón. Alí también desarrolló un juego denominado Cerebrix, que ayuda a mejorar los niveles de aprendizaje de niños, incluyendo aquellos que jamás han tenido acceso a una computadora. “La mayor satisfacción es que

nuestros proyectos sirvan a las personas, a la gente, que subsanen falencias que nos aquejan”, dice este Ingeniero de hablar sin descanso. Igual que Adrián viste playeras, zapatos cómodos y los eternos pantalones de lona. Precisamente cuando el mundo ya estaba hecho, surge el universo virtual. En el primero descubrimos lo que ya existe, pero en el segundo se tiene ingerencia con la magia de la creación. En este selecto grupo se encuentran ambos y Universidad Galileo se convirtió en la plataforma para que se encontraran. Cuando Alí era maestro de la FISSIC ganó una beca para ir estudiar a Japón y Adrián se quedó a cargo de las cátedras del becario. “A mí me encanta aventurar. Hacer cosas nuevas. Cuando presenté mi candidatura para ir a Japón, lo hice porque ya conocía algo de Estados Unidos y de Canadá. Allá el reto era mayor, pues tenía que aprender, por ejemplo su idioma, del cual no sabía nada”, dice. De niño, Alí fue a vivir a Canadá y luego a Estados Unidos, ya que sus padres recibieron asilo político, dada las condiciones de inseguridad que produjo el conflicto armado en los años 80 y 90. Cuando Alí retorna a Guatemala, había olvidado el español, lo cual unido a su natural inquietud, provocó que desfilara por catorce colegios, antes de concluir su escuela secundaria. Su talento era natural, pero poco entendido por el sistema y por sus maestros. En una ocasión, dice, en una clase de Física Fundamental mentalmente solucionaba los problemas que planteaba el maestro en un examen, pero sin el procedimiento que le exigían. La deducción del profesor es que el pequeño Alí estaba copiando de otro compañero, así que le hicieron el mismo examen de manera oral, mismo que solventó con todas las respuestas correctas. ”Me dijeron que de todas maneras había perdido la prueba, ya que no usaba el mismo procedimiento del maestro. Todas mis respuestas estaban correctas. No lo podía creer y menos entender”, recuerda con gracia. Alejandro Puskin el célebre poeta ruso, tenía problemas similares, apenas podía retener las instrucciones de clases en la primaria, y se distraía con facilidad escribiendo poemas de gran talante, aunque siempre fue reprendido por sus maestros. Adrían y Alí hasta tienen casi

la misma estatura, como un metro con sesenta y cinco centímetros. Parecen como clones de genialidad. Su conexión de vida virtual la han trasladado a la real, aunque para ambos fue inesperada la designación de personaje del año en 2014 por el diario Siglo XXI, en el caso de Alí, y ser reconocido como GDE en Android (Geogle Developer Expert) por Google, en el caso de Adrián .

“El reconocimiento sólo nos sirve para que llevemos a cabo nuestros proyectos y recibir apoyo con más facilidad”, dice Alí, mientras que Adrián refiere que en los cursos virtuales que imparte han provocado que se acerquen a él personas durante sus viajes y lo reconozcan como la persona que les cambió la vida, gracias al reconocimiento obtenido. “Muchos se toman fotos con nosotros”, concuerdan ambos entre risas. Estas celebridades han trascendido fronteras, pues incluso fueron conocidos en los círculos virtuales del mundo, antes que en nuestro país. Ambos viajan constantemente impartiendo charlas, tutorías y asistiendo a convenciones y seminarios con lo más notable del mundo cibernético. Al final de día estos creadores del mundo virtual terminan haciendo cosas mundanas, como cualquier hijo de vecino. A Adrián le encantar ver fútbol y a Alí pasear con su pequeño hijo de tres años. Son de carne y hueso, pero con neuronas más allá de lo natural, las cuales se anidan en el universo cibernético. ENERO 2016_

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REALISMO VIRTUAL “Me cuesta recordar la edad de mis ocho hermanos, ya que en mi casa nunca celebramos el cumpleaños de nadie”, dice divertido Marcos Andrés Antil, quien fuera designado por Prensa Libre como el personaje del año pasado. Este galardón lo obtiene gracias a su increíble historia: un niño de etinia Kanjobal, originario de Huehuetenango, que ahora, adulto, brinda servicios de software a grandes empresas de todo el mundo con su empresa Yumak, que significa “florecer” en idioma kanjobal, Para lograr su objetivo, ha encontrado en Universidad Galileo una cantera de talentos en la Facultad de Ingeniería en Sistemas. Marcos Andrés es originario de la recóndita aldea Nancultac, Santa Eulalia, Huehuetenango; allá en donde se yerguen los “azules altos montes”, como dice el poeta Juan Diéguez Olaverri. Este hombre Kanjobal tiene una historia de novela épica, al mejor estilo del realismo mágico. Y “esos azules altos montes” pudieron convertirse en el suelo materno que le brindara una existencia no tan buena, como muchos de los niños indígenas que viven en la pobreza y pobreza extrema de Guatemala. Marcos Andrés era muy enfermizo, producto de la natural desnutrición que afecta a miles de niños como él, socavados por sus paupérrimas condiciones de vida. Sólo un milagro lo podría salvar de su natural ciclo de vida, que se antojaba muy corto, pero un acto heroico de su madre comenzó a revertirlo. “Mi mamá vendió toda su ropa típica para pagarle a un curandero y así poder salvar mi vida. Nosotros no teníamos acceso a un médico y yo me enfermaba de todo”, enfatiza. “Mi casa era de adobe, no había luz y teníamos muy pocas oportunidades para superarnos. Nos tuvimos que trasladar a Santa Eulalia, la cabecera municipal para comenzar a aprender el español y así poder asistir a la escuela”, recuerda. Para ese entonces aún no existía en Guatemala la educación estatal bilingüe con pertinencia cultural, por lo que la lengua materna era un valladar para tener acceso a los estudios primarios. Sus padres viajaron ilegales a Estados Unidos, como producto del conflicto armado de Guatemala, galileo edición 08

y cuando Marcos Andrés tenía unos trece años emprende solo el viaje a ese monstruo de mil cabezas. Es decir, Marcos Andrés engrosa el ejército de la niñez no acompañada que buscaba un mejor futuro en el Norte. ”A los trece años me fui a los Angeles, California, y estaba muy sorprendido por esa ciudad. Los edificios eran tan altos que me daban miedo”, agrega. El contacto más cercano con una urbe de este adolescente había sido cuando su padre lo llevó a la ciudad capital de Guatemala, a conocer el zoológico y las pocas ocasiones que había visitada la cabecera municipal, Huehuetenango. Por tal razón, los Angeles era un mundo desconocido, ya que el universo de Marcos Andrés todos los días pintaba sus ojos de verde y azul, reflejo de las montañas y los cielos que hasta el momento lo acompañaban en todos sus amaneceres. “La vida en los Angeles tampoco fue fácil. Yo sólo sabía decir tres palabras en inglés que había oído: ok, trank you y i´m sorry. Así que tuve que comenzar aprender el idioma”, subraya. Los Angeles era un mundo desconocido, ya que el universo de Marcos Andrés todos los días pintaba sus ojos de verde y azul, reflejo de las montañas y los cielos que hasta el momento lo habían acompañado en todos sus amaneceres. Es de piel morena y manos gruesas, es afable y capaz de irrumpir con una sonrisa a cada momento de su plática. “Al terminar la universidad comencé a trabajar en una empresa suiza que desarrollaba software, pero luego de tres años me di cuenta que mis posibilidades de ascender eran muy lentas, así que decidí fundar mi empresa en el año 2003 en Estados Unidos. Le llamé Yumak, una palabra kanjobal que significa florecer”, enfatiza. Su empresa creció rápidamente y le surgió la inquietud de continuar dando servicio a sus clientes que, cada vez eran más, pero con una off shore allende de Estados Unidos. “A pesar que me dijeron que debería hacerlo en la India, que era un país que me ofrecía mejores condiciones para mi empresa, yo tenía la ilusión de establecer parte de mis operaciones en Guatemala. Así que ignoré lo que me recomendaban mis asesores y dejé que ganara mi corazón por mi país”, dice. “Algunos de mis clientes me pidieron

conocer las oficinas en Guatemala y me dio mucho orgullo mostrarles los 1,100 metros cuadrados con los que contamos, en un edificio que no tiene nada que envidiarle a los de otros países. Uno de ellos fue Nissan, uno de los fabricantes de automóviles más grande del mundo”, agrega. No sólo se trataba de instalaciones físicas, sino también del elemento humano que le diera soporte a su operación que atiende a clientes de Europa, Asia y Estados Unidos.

“Fue así como inicié una relación muy estrecha con Universidad Galileo, ya que sus Ingenieros en Sistemas me ofrecían todas las calidades técnicas para ofrecer soluciones a la cartera de empresas que atiendo”, enfatiza. “Ha sido una experiencia muy enriquecedora, ya que confío en los egresados de Universidad Galileo, quienes no sólo obtienen un título, sino que también están actualizados en las últimas tecnologías de punta que emergen de las tendencias globales en tecnología”, agrega. Marcos Andrés también tiene oficinas en México y en Colombia, para atender al creciente mercado latinoamericano, entre otros. “Yo comencé atendiendo a los mercados de Estados Unidos, Europa y Asia, y ahora lo hago con el de América Latina, lo cual me ha funcionado, ya que estoy acostumbrado a desarrollador productos con empresas muy exigentes y detallistas”, dice. Lejos quedaron aquellos tiempos en los que Marcos Andrés estuvo al borde de la muerte por la difícil situación de pobreza en la que vivía en su pequeña aldea de Nancultac. En ese entonces tan sólo las montañas de la Sierra de los Cuchumatanes sabían del potencial de uno de sus hijos, ahora el mundo también comparte a este constructor de estrellas en el universo de la tecnología.


BAJO LA LUPA

EL AGUA

El humo inunda el ambiente. El bus de servicio colectivo de la ruta que cubre de la zona 5 al centro de la ciudad expele gran cantidad de emisi贸n de gases, mientras los investigadores de Universidad Galileo miden con la mayor exactitud posible ese n煤mero m谩gico que nunca se ha sabido. Es decir, la cantidad exacta de gases contaminantes emitidos por los autobuses, en este caso de la cooperativa La Uni贸n. ENERO 2016_

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BAJO LA LUPA

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ara quienes no han abordado un bus del servicio público, se trata de automotores colectivos que hacen tremendo ruido al pasar por cualquier parte, que expelen humo por doquier y que en una de las puertas tienen a un adolescente apodado “brocha”, un pregonero pues, cuya labor es apoyar la del piloto y para ello lanza gritos con gran volumen que anuncian los principales puntos del recorrido, con el fin de atraer a más público para que aborde este medio de transporte. Los investigadores de esta casa de estudios superiores, específicamente del Instituto de Recursos Energéticos (IRE), hacen su trabajo con sol abrasador, con humo por todos lados e invariablemente terminan sus labores de campo como todo mecánico; inundados de polvo, grasa y suciedad. “Es muy importante pasar de las labores de escritorio a la práctica real, de lo contrario no seremos profesionales completos. Así que esta tarea, aunque llena de dificultades, enriquece nuestra profesión, además, es muy satisfactorio esforzarnos por amor a la ciencia y a Guatemala”, dice Luis Rodríguez, a quien tan sólo le falta terminar dos cursos para graduarse de Ingeniero de Sistemas Energéticos y ya forma parte de la Unidad de Investigación y Proyectos. Luis, junto al Lic. Cristian Guzmán, Subdirector del Instituto de Recursos Energéticos, iniciaron este proyecto, que consiste en incorporar a transportes de alto recorrido, tanto pesados como colectivos, una celda de hidrógeno, que permitirá disminuir la emisión de gases y el consumo de diésel, por el componente de hidrógeno y oxígeno inyectado al motor. Este proyecto fue el ganador dentro de más de 90 proyectos presentados por toda América Latina ante la Organización de Estados Americanos (OEA), aunque la tarea no fue fácil. “Hicimos varias veces el mismo proyecto, con documentos de más de cien páginas cada vez, y lo llevamos a varios concursos. Cada vez que lo rechazaron, que fueron varias, le hacíamos modificaciones y buscábamos otra instancia para que lo consideraran con las mejoras, o bien lo adaptábamos a los términos de referencia de la institución internacional que convocaba”, dice Cristian. Finalmente, Luis y Cristian logran que la OEA los declare ganadores y así obtener el financiamiento que les permitirá ejecutar, lo que hasta el momento era tan sólo un sueño. Demostrar que el agua puede ser un combustible, a través de maximizar sus componentes básicos, hidrógeno y oxígeno, e introducirlos en un automotor. Ahora bien, los sujetos del experimento no necesariamente están en óptimas condiciones, ya que los buses apenas cuentan con los servicios básicos de mantenimiento. “Nos ha tocado casi revivir estas unidades, ya que han requerido de mejoras importantes en sus motores para que las celdas de hidrógeno instaladas cumplan su función”, agrega Luis. Producto de la primera fase del proyecto, que es la de mediciones, ahora se cuenta con datos valiosos a los que nunca antes el país había tenido acceso. Por ejemplo, la cantidad exacta de kilómetros recorridos por un bus, con detalle de la ruta, así como el promedio de consumo de diésel y la emisión de gases promedio. Esta información es vital para el abordaje de un problema al que Guatemala se ha afrontado por décadas: las falencias del transporte público, galileo edición 08

que usa diariamente un poco más de un millón de personas, sólo en la ciudad capital, según datos de la Municipalidad respectiva. En la fase de análisis, a cada unidad se le incrustó un sistema de GPS para monitorear la ruta y el funcionamiento del motor a distancia. De esta manera se garantizan los datos arrojados. Luego de esa primera etapa se comenzó la instalación de las celdas de hidrógeno en ocho unidades de los buses rojos, un pick-up del Ministerio de Medio Ambiente y dos más en una unidad de transporte pesado de una productora de arena. La tercera etapa consistirá en hacer las mediciones respectivas, para demostrar que se puede reducir la emisión de gases y el uso de diésel, por lo menos en un 20 por ciento. Mientras este esfuerzo del IRE se venía fraguando desde abril de 2014 y ya comenzó a ejecutarse, en junio de 2015 los países más desarrollados del planeta hacían una declaración histórica, precisamente de este mismo tema. “Los líderes del G7 hicieron algo sin precedentes: reconocieron que, para mantener el calentamiento global por debajo del límite de 2 ºC, las economías del mundo deben terminar con su dependencia de los combustibles fósiles (petróleo). La reunión del G7 en Schloss Elmau, Alpes Bávaros, Alemania, marcó un avance importante en la política para el cambio climático. Las siete economías de mayores ingresos del mundo (Estados Unidos, Japón, Alemania, Reino Unido, Francia, Italia y Canadá), tomaron la decisión revolucionaria de descarbonizar sus economías durante este siglo”, indica un despacho del diario El Tiempo, de Colombia.


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“Por primera vez en la historia, las principales economías ricas han llegado a un acuerdo sobre la necesidad de poner fin a su dependencia de los combustibles fósiles. La canciller alemana, Angela Merkel; el presidente estadounidense, Barack Obama, y los otros líderes del G7 estuvieron a la altura de las circunstancias y merecen una fuerte aprobación global”, agrega el citado diario. Para el 2050 la dependencia de los combustibles fósiles debería llegar hasta 70% menos que la del 2010 y, en 85 años, debería desaparecer el uso de estos combustibles. El aporte del Instituto de Recursos Energéticos con este proyecto no podría estar más atinado, especialmente por la progresividad de reducir, paso a paso, la emisión de gases de los actuales combustibles, hasta sustituirlos totalmente. En este caso, por un recurso renovable, el agua, como una posibilidad franca y demostrada en este plan piloto. Los miembros titulares del poderoso G-7 probablemente no saben del esfuerzo de Luis y Cristian, aquí en Guatemala. Sin embargo, la madre Tierra sabe hasta el último detalle. Y esa es la mejor garantía del éxito que seguro le espera al proyecto. El planeta sonríe.

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LEY DE MOVIMIENTO

ATLETA DE ACERO

CON ALAS DE MARIPOSA

Como un reconocimiento a los logros deportivos de la guatemalteca Ana Sofía Gómez, la gimnasta más importante de Latinoamérica, la Universidad Galileo le ha conferido una beca de estudios para que curse la Licenciatura en Deportes.

Mis primos dicen que van a inaugurar una venta de granizadas y que mis manos servirán para raspar el hielo”, dicen en broma Ana Sofía Gómez, la primera gimnasta chapina declarada “De clase mundial” por la Federación Internacional de ese deporte. Gómez se refiere así a las palmas de sus manos, que el tocarlas son verdaderas lijas, como las que usan los carpinteros para eliminar las imperfecciones de la madera. No es para menos, ya que evidencian las largas horas de entrenamiento en una las disciplinas olímpicas más importantes y competitivas del mundo. Justamente en ese deporte en el que Nadia Comaneci, la pequeña rumana, asombró al mundo en los Juegos Olímpicos de Montreal, Canadá, en 1976 al obtener siete veces la calificación perfecta, el 10. Para alcanzar estos niveles de atletas olímpicos, en el caso de Ana Sofía, ha tenido que sacrificar algo de su femineidad, es decir tener unas manos tersas, puesto que las incontables repeticiones a su rutina a lo largo de doce años de sacrificio y disciplina han generado

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un cayo en sus manos a simple vista. También han logrado una coraza de arrojo y empuje que no se ve, pero cuando ella conversa es evidente que emerge de su alma. Esta aguerrida guatemalteca proviene de la zona 1 de la ciudad capital, cerca del cuartel Matamoros, su familia es de clase media baja, por lo que sus aspiraciones formativas escolares sólo podían reducirse a la educación pública. Su primaria la cursó en la Aplicación de Belén, una escuela que sirve para que las maestras que se gradúan del Instituto Belén realicen sus prácticas. Cuando Ana Sofía pisó por primera vez su centro de estudios, a los siete años, los maestros se dieron cuenta de que era muy inquieta, es decir, hiperactiva. Su madre, Adela Guzmán, siguió el consejo de su tía Marina de que practicara gimnasia para encauzar de manera positiva toda la energía de la pequeña Ana Sofía. “La gimnasia me gustó desde el principio, ya que me cansaba mucho y así comencé a calmarme, pues era muy molestona”, dice esta jovencita de apenas diecinueve años y de hablar fluido.


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“Nosotros no teníamos carro, así que mi mamá y yo, nos trasladábamos en camioneta, incluso en los días de invierno, cuando hacía mucho frío y nos mojábamos. Por eso y muchas cosas más, mi madre es todo para mí, ella ha estado siempre conmigo”, dice la campeona que no para de mover las manos al hablar. Gómez recuerda que cuando cumplió doce años, y ya era parte de la selección de gimnasia, recibió sus primeros pagos como atleta profesional, con lo cual comenzó a ayudar en la economía de su hogar. Asimismo, viajó en avión por primera vez, pero lo hizo sola, ya que su familia no contaba con los recursos para que su madre o su hermana la acompañaran, ambas influencias decisivas en la formación de la gimnasta. No fue sino hasta que se realizaron los pasados Juegos Olímpicos en Londres, Inglaterra en 2012 que una marca patrocinó el encuentro familiar en una competencia internacional, en la cual alcanzó el puesto veinticuatro de noventiséis competidoras de todo el mundo. “Estaba muy emocionada, ya que por primera vez me iban a ver en vivo en una competencia mi mamá y mi hermana, a quienes les debo tanto en mi vida”, asegura, mientras sus ojos se llenan de alegría y su rostro se ilumina. La gimnasia no sólo ha influido en su cuerpo y en su espíritu, sino también se ha convertido en una forma de vida, para tomar decisiones importantes como dedicarle tiempo al amor, lo cual sería normal a su corta edad. Más allá de haber ganado la primera medalla de oro para Guatemala en Juegos Panamericanos, Ana Sofía es una jovencita de diecinueve años. “La gimnasia me ha dado todo en mi vida y en este momento estoy enfocada en también ser la primera gimnasta de Guatemala en ir a dos justas olímpicas”, dice. Además, refiere, comenzará a estudiar Licenciatura en Deportes y Desarrollo Humano en Universidad Galileo con una beca, pero ello implica que debe obtener excelentes notas en sus clases. A Ana Sofía le encanta bailar, es alegre, jovial y sabe que es un ejemplo para la juventud de Guatemala, ya que es reconocida por muchos cuando camina por las calles. “La vida es como la gimnasia, si uno se esfuerza y enfoca tendrá buenos resultados”, dice la atleta, quien supo afrontar con esa entereza y arrojo la separación de sus padres cuando tenía ocho años. Mientras fluye la conversación, una niña, Icarit de León, pide que le firme unas vendas, ya que es admiradora

y también practica gimnasia. Ana Sofía accede y cual celebridad se toma el tiempo para conocer a la pequeña, pide su nombre y le da el autógrafo. La pequeña tiene los ojos desorbitados y ni siquiera puede hablar, apenas pide con ademanes que le tomen una foto. Hacen faltan unos pocos minutos para las cuatro de la tarde y se acercan sus entrenadores, los rumanos Elena y Nicolás Boboc. Ana Sofía debe comenzar a entrenar en su segunda sesión del día, la primera fue en la mañana, de siete a diez, y comienza la del horario vespertino, de cuatro de la tarde a siete de la noche. Así se construye una campeona de alma y espíritu. Es momento de continuar forjando a una guatemalteca de acero que, a diferencia del rígido metal, no para de dibujar trazos de fantasía con su cuerpo, tal como las mariposas, pero no cualquiera, éste es un lugar reservado para las monarcas, para la realeza, como Ana Sofía Gómez.

ALZA EL VUELO Antes de Ana Sofía Gómez, Luisa Fernanda Portocarrero ya había obtenido una medalla de bronce en viga de equilibrio en los Juegos Panamericanos de La Habana, Cuba, en 1991, así como alcanzado el puesto dieciocho de todo evento en los Juegos Olímpicos de Barcelona en 1992. También María Inés Flores, quien se entrenó durante cinco años en Canadá, había competido en las justas olímpicas de Seúl, Corea, en 1988. Ana Sofía ha escrito su propia historia, superando con creces los antecedentes de estas dos brillantes deportistas, pues se convirtió en la primera ganadora de medalla de oro panamericana en gimnasia en Guadalajara, México 2012, precisamente en la viga de equilibrio, una de las especialidades más difíciles de este deporte. Además, alcanzó la presea de plata en todo evento en esta misma justa deportiva. Por si fuera poco en los Juegos Centroamericanos San José 2013 obtuvo cuatro medallas de oro (suelo, salto del potro, todo evento y viga de equilibrio) y una de plata en barras asimétricas. 1. Ana Sofía Gómez

“Imagínese si tengo tiempo para pensar en novio. De lunes a sábado entreno seis horas diarias, cuido mi dieta, debo dormir bien, estudiar y entrenar. Es suficiente para cubrir cada momento de mi vida. Ya llegará el tiempo para eso”, agrega. ENERO 2016_

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COMPÁS

UN PROFESOR QUE ABRE

DEL CIELO U

na de las pintoras surrealistas más connotadas de la historia de América Latina es, sin duda alguna, la mexicana Frida Kahlo. En la flor de su juventud y de su madurez como artista, prodigiosa al fin, sufrió un grave accidente automovilístico que la dejó postrada en cama por mucho tiempo, a raíz de las graves lesiones sufridas en sus piernas. Justamente en ese trágico episodio de su vida afirma: “Pies ¿para qué os quiero, si tengo alas pa’ volar?”. Frida Kahlo sufrió daños físicos, pero su alma y su corazón reafirmaron su convicción de vivir y de luchar sin descanso para alcanzar el pleno goce de su felicidad. Ese principio vital para el funcionamiento armónico de la humanidad es el que el profesor José Carlos aplica todos los días en los 1,200 alumnos en la escuela de San Lucas Sacatepéquez. galileo edición 08

Su voz es clara, pareciera la de un locutor o comunicador. Viste camisa blanca y un pantalón oscuro, y jamás deja de enseñar, de explicar; es clara su vocación magisterial. “Mi papá impartió clases en esta misma escuela y aprendí con el ejemplo su constante preocupación por planificar, innovar y ejecutar sus planes educativos con los niños”, dice sin pausas. Usando su ingenio como autogestor, José Carlos organizó a sus alumnos para captar fondos, para lo que recolectaron material de reciclaje que luego vendían, así como la venta de alimentos en los recreos escolares. “De los 1,200 alumnos con que contaba, más de 1,000 no tenían relación alguna con la tecnología para efectos educativos o de navegación. Es por ello que la necesidad era tan grande, como nuestras ganas de autogestionar los recursos para iniciar el

laboratorio y la clase de computación que no existía en la escuela”, expresa. Luego de mucho trabajo y un apoyo total de los padres de familia, la dirección del establecimiento, la coordinación técnica administrativa, y también de acudir a entidades nacionales e internacionales, José Carlos formó el laboratorio, pero debía iniciar con elementos básicos como la manipulación del mouse, ya que sus educandos prácticamente eran analfabetas tecnológicos. Los retos apenas comenzaban, ya que no sólo se dio a la tarea de generar un pensum de estudios, a raíz de la carencia de éste en el Currículum Nacional Base (guía de contenidos del Ministerio de Educación) para el nivel primario, sino también a generar las normas de convivencia entre sus alumnos. “El reglamento lo hicimos coparticipativo con los niños, para garantizar su cumplimiento”, subraya.


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ejecución no sólo incidió en la mejora de la calidad de vida y del aprendizaje de los niños con discapacidad, sino que el resto de población estudiantil comenzó a mejorar sus notas en todas las materias. Este proyecto le ha valido al profesor José Carlos, que conjuntamente con un equipo de trabajo multidisciplinario escolar conformado por el Director, maestros y alumnos, hacerse acreedor del Primer Lugar a Nivel Nacional del Concurso de Periódicos escolares con el tema:

José Carlos no sabía que su reto mayor iba a entrar precisamente por la puerta de su laboratorio, ubicado en el segundo nivel. Míriam, una niña de siete años, asistió a su primera clase de computación, pero a diferencia del resto, no emitía palabra alguna. Esta circunstancia llamó la atención del profesor que indagó con el resto de sus alumnos el porqué de esta situación. “Es que es sorda, me dijeron; me di cuenta que en toda su vida no había podido comunicarse con su entorno, ya que no conocía el lenguaje de señas, por ejemplo”, dice con nostalgia este profesor de 28 años y quien este año cierra su carrera como Licenciado en Educación de Informática y Ciencias de la Computación, en la sede de la Facultad de Educación de Zaragoza, Chimaltenango, luego de haberse graduado como Profesor de Enseñanza Media en Informática y Ciencias de la Computación. José Carlos trabajó en conjunto con el maestro de grado de Míriam, el profesor Nill Reynoso, con quien desarrollaron sistemas académicos, tanto en las clases regulares como en la clase de computación, a efecto de apoyar el proceso educativo de esta niña que ignoraba cómo hablar con la sociedad que le rodeaba. “Comencé a investigar y a preguntar cómo era el lenguaje de señas y diseñé un software con esa información. Al cabo del tiempo no sólo Míriam aprendió a comunicarse utilizando el software diseñado y diversas aplicaciones para dispositivos móviles, sino que gran cantidad de niños y niñas de la escuela lo aprendieron. Era común ver en el recreo a los niños aplicarlo, lo que me dio mucha alegría”, enfatiza. Luego de Míriam, también acudieron otros niños con necesidades educativas especiales asociadas y no asociadas a discapacidad, como autismo, discapacidad auditiva, intelectual y física. Como sastre virtual, José Carlos desarrolló un software individual para cada uno de ellos, tomando en cuenta el entorno en el que vivían, con lo que era más fácil familiarizar los contenidos educativos. “Hice una relación de los sonidos y de las figuras del campo, como los pájaros, las vacas y los pinos con figuras geométricas, así como las letras y las sumas y restas”, acota. Luego de mucha observación y de mediciones constantes, los niños con discapacidad comenzaron a mostrar resultados, ya que con la ayuda de la tecnología podían realizar actividades y resolver problemas en las áreas de matemática y lenguaje, que era imposible hacer tan sólo con la ayuda de lápiz y cuadernos, así como del pizarrón convencional de yeso y almohadilla. “Comencé a investigar y documentarme más sobre el tema de inclusión educativa y encontré en la web valiosas herramientas para continuar con mi labor”, dice. Este acucioso trabajo de investigación, planificación, innovación y

“Inclusión de Niños con Necesidades Educativas Especiales en la Escuela Moderna”, con el que los infantes publicaron su medio de comunicación en el periódico escolar “El Chispazo”, patrocinado por Nuestro Diario, el diario de mayor circulación en Guatemala. Así también el proyecto “Tecnología-Innovación e Inclusión Educativa” se convirtió en finalista a nivel nacional del concurso “Buenas prácticas de inclusión educativa”, que promueve el Ministerio de Educación y otras entidades. Tres días antes de que se realizara esta entrevista, recibió la notificación oficial que fue seleccionado para recibir el premio “Maestro 100 Puntos” por el Consejo de Empresarios por la Educación, dadas las calidades que saltan a la vista. José Carlos no se detiene. Este año impartió clases en la Escuela República de Centroamérica, en las mañanas, por las tardes en el Instituto Normal para Señoritas Olimpia Leal en Antigua Guatemala y los sábados terminó sus estudios de Licenciatura. Sus planes no tienen fin, ya que sabe que le corresponde facilitar la apertura de las puertas del cielo tecnológico a cientos de niños y jóvenes que se encuentran en la búsqueda incesante de la felicidad, tal como lo afirmó Helen Keller: “Pon tu cara al sol y ya no verás las sombras”. José Carlos ha usado la tecnología para probar que los niños tienen un corazón indomable, pues aunque algunos tienen dificultades para hablar o aprender, tienen mucho que expresar y existen formas de ayudarles a integrase a la sociedad.

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PÉNDULO

IN DO MA BLE C

asi todo su cuerpo está inerte. Sin embargo, le sobra alma, corazón y espíritu. Hace ocho años, Jorge Andrés Chamier Montes era un joven de diecisiete años, quien gustaba manejar motocicletas de alta velocidad. Una tarde cualquiera salió con una acompañante en su máquina de dos ruedas, sin imaginarse el cambio que ese día tendría su vida. Decidió no usar casco, ya que haría un recorrido corto, pero una pequeña basura lo cegó por un instante. Estos segundos bastaron para que se estrellara de frente contra un poste y quedara gravemente herido. Cayó con la cara hacia el asfalto caliente y, aún consciente, trató de moverse para evitarlo. No pudo hacerlo. Estaba parapléjico, pero él aún no lo sabía. Su acompañante resultó herida, pero se pudo recuperar, mientras que Jorge Andrés fue

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trasladado de emergencia a un centro hospitalario, mientras parecía que el mundo conspiraba en su contra. No fue inmovilizado y tampoco le colocaron un collarín, sino que lo trasladaron sentado en la dura camilla de una ambulancia, a pesar del evidente daño en sus cervicales. Durante la semana siguiente, estuvo una semana en coma e ingresó al quirófano tres veces consecutivas. La suerte estaba echada, era imposible que Jorge Andrés superar esa etapa. Sin embargo, ocurrió algo inesperado: sobrevivió, a pesar de todos los pronósticos en su contra. “No pude hablar durante cinco meses, ya que tenía una traqueotomía. Es decir, que no respiraba por la nariz, sino por un tubo que estaba en mi garganta. Mi mamá aprendió a leerme los labios para entender lo que decía”, recuerda Jorge. Tiene una mirada apacible y habla con una cautivadora tranquilidad. Se encuentra sentado en una silla de ruedas abatible, que le permite cambiar de posición rápidamente. Su madre, Teresa, es la extensión de su cuerpo. A cada momento le acomoda el cuello, las manos o cualquier parte del cuerpo que necesita. Han desarrollado tal grado de comunicación que incluso se adelanta a sus deseos. Jorge y Teresa se han fundido en un solo ser, acto que solo el amor incondicional puede edificar. Claro que para lograrlo necesita ladrillos de ternura de la más alta calidad. “Mi vecinos y amigos me recibieron muy bien y luego me invitaron a ir al cine. Con el apoyo de todos lo hice y entonces me di cuenta que sería capaz de lograr cualquier cosa que me propusiera”, indica con una seguridad inexplicable. Su inquietud y el acompañamiento de su madre lo motivaron a terminar la secundaria y a cursar el bachillerato por madurez, en el cual se graduó como el abanderado de la promoción.

Aquellas fuerzas que confabularon en su contra, ahora hacían lo contrario. “No sé cómo la Asociación de personas con discapacidad supo de mi historia, y comencé a dar charlas motivacionales y de prevención de accidentes a jóvenes de colegios. Nunca en mi vida había hecho eso. Al principio estaba nervioso, pero luego me percaté de que tenía facilidad de palabra y que el accidente que sufrí podía prevenir que ocurrieran otros, especialmente en los jóvenes”, acota. Las charlas le permitieron conocer a la directora de un colegio, quien le pidió su papelería y lo motivó a seguir estudiando en la Universidad. Jorge Andrés aceptó el reto y comenzó a buscar la más idónea para él.

“Universidad Galileo tiene la accesibilidad de rampas y también la carrera que más se acerca a lo que me gusta. Antes tenía muchas habilidades mecánicas, así que cursar Ingeniería en Mecatrónica era la mejor opción para mí, además que obtuve una beca”, subraya.

1. Con su mamá María Teresa Montes

2. Jorge Andrés en clase

El camino no ha sido fácil, puesto que esta carrera demanda muchas clases de ciencias exactas, como matemática y física. Su madre, toma notas, escribe en la computadora y Jorge Andrés se somete a exámenes orales para aprobar sus cursos. “Me costó mucho, pero ya aprobé el primer año de la carrera. Cuando la termine pienso estudiar una maestría y luego buscar un trabajo”, dice enfático. Jorge Andrés no conoce barreras. Su cuerpo continúa inerte, pero su alma está más viva que nunca y encarna el realismo mágico de la escritora chilena Isabel Allende, quien reflexionó en alguna ocasión sobre la vida humana y dijo: “Memoria selectiva para recordar lo bueno, prudencia lógica para no arruinar el presente, y optimismo desafiante para encarar el futuro”. Jorge Andrés no es una oración bonita. Es una veta de inspiración para la humanidad. ENERO 2016_

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Profile for Universidad Galileo

Año 2 / Edición Especial / Enero 2016  

Revista Galileo Año 2 / No. 7 / Enero 2016

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