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mayo – junio de 2014 Nª 4

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adre, maestra y amiga. Eso significa para nosotros, Salesianos y Salesianas de Don Bosco, la presencia de María Auxiliadora. En ella y su intercesión es donde se gesta la misión de Don Bosco; en ella se descubre y se nutre nuestra misión educativa y pastoral: “Juan, no con golpes sino con mansedumbre y caridad deberás ganarte a estos niños”. La fiesta de María Auxiliadora es sin duda el espacio privilegiado de agradecimiento en la Familia Salesiana. En ella hacemos memoria y afianzamos la misión encomendada y dada a nosotros por Don Bosco. María es el reflejo de la radicalidad cristiana y evangélica que se nos invita desde el Capitulo General 27. Ella es testimonio vivo del amor a Dios; es quien precede nuestro camino en la fe y quien constantemente, desde su testimonio, nos exige una respuesta clara y firme frente a la construcción del Nuevo Reino de Dios:

MARÍA AUXILIADORA

"Hágase en mí según tu palabra." (Lucas 1: 38)

Por ello, desde la misión educativo pastoral ASTE FUERTE que nos acoge, de la cual hacemos parte y además optamos, se hace vital tomar consciencia de esta actitud de obediencia y de fe HUMILDE Y en María madre e hija de Dios. Estamos llamados y llamadas a avivar y despertar en ROBUSTO los jóvenes este universo de fe, para así renovar la mirada del mundo, un mundo que adolece de valores y se sumerge cada día más en la inmediatez y el individualismo. Debemos ser testigos y testimonios de una vida en Jesucristo resucitado, y así celebrar día a día los acontecimientos de la vida, el amor y la justicia.

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¡FELIZ FIESTA DE MARÍA AUXILIADORA!

CONTENIDO Red de Educación Salesiana

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XLVIII Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales

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Educomunicación

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Tres subsidios sobre el Capitulo General 27

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Puntos de Interés

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RED DE EDUCACIÓN SALESIANA — REDES El Encuentro de la Red de Educación Salesiana —REDES — ha ido dando sus frutos. Desde los equipos de trabajo interdisciplinar, integrados por coordinadores y rectores de las diferentes escuelas y centros de formación para el mundo del trabajo de la Inspectoria, se ha ido desarrollando y construyendo el documento base para el proyecto de la Red. El propósito esencial de este trabajo en Red es hacer llegar el proyecto REDES a manos del Inspector y su Consejo, con el fin último de ponerlo en consideración para su evaluación y aprobación, y hacer realidad la propuesta de la Red.

La Red de Educación Salesiana, nace durante el primer Seminario de Formación Salesiana para el Mundo del Trabajo realizado en el año 2009.

EQUIPOS DE TRABAJO Equipo de trabajo a los ajustes estratégicos de la RED, los temas a desarrollar son:

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Objetivo General y específicos (alcances de la RED) Estrategias (Son los grandes marcos que orientan la acción, mediante los cuales se busca cumplir el objetivo estratégico), Intervenciones (Acciones o tareas concretas derivadas de la estrategia para cumplir el objetivo específico), indicadores (Son la unidad de medida para valorar el cumplimiento de las intervenciones, puede ser cualitativa o cuantitativa) Principios Campos de acción

Equipo de trabajo a los ajustes operativos de la RED, los temas a desarrollar son:

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Estructura orgánica de la RED (qué es el nodo, acciones, funciones, intervenciones) Cómo funcionaría la RED Mapa de RED (estructura visual de funcionamiento de la RED) Tema de reflexión de la RED (cómo se organizarían el proceso de trabajo y reflexión, según los nodos locales, regionales y central) Financiación de la RED

Equipo de trabajo a los marcos del Manual de Planes, programas y proyectos de la inspectoría:

Revisión constante y ajustes en el marco del Manual de diseño de PPP

de la Inspectoría

La Red de Educación Salesiana se concibe como un organismo vivo capaz de articular a nuestras comunidades educativas con el fin de brindar un espacio de intercambio de experiencias, conocimientos y la creación de nuevos aprendizajes, siendo éste derivado del compartir y comprender la forma cómo se realizan las acciones educativas en cada uno de nuestros Centros Formativos.

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El pasado primero de julio el Santo Padre Francisco compartió un mensaje claro frente a la XLVII Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales; un mensaje que debe ser acogido desde el espíritu de Don Bosco y desde nuestras prácticas educativo-pastorales.

- Libreria Editrice Vaticana MENSAJE DEL SANTO PADREFRANCISCO PARA LA XLVIII JORNADA MUNDIAL DE LAS COMUNICACIONES SOCIALES Comunicación al servicio de una auténtica cultura del encuentro Queridos hermanos y hermanas:

«(…) no vasta pasar por las calles digitales, es decir estar conectados: es necesario que la conexión vaya acompañada de un verdadero encuentro. No podemos vivir solos, encerrados en nosotros mismos. »

Hoy vivimos en un mundo que se va haciendo cada vez más «pequeño»; por lo tanto, parece que debería ser más fácil estar cerca los unos de los otros. El desarrollo de los transportes y de las tecnologías de la comunicación nos acerca, conectándonos mejor, y la globalización nos hace interdependientes. Sin embargo, en la humanidad aún quedan divisiones, a veces muy marcadas. A nivel global vemos la escandalosa distancia entre el lujo de los más ricos y la miseria de los más pobres. A menudo basta caminar por una ciudad para ver el contraste entre la gente que vive en las aceras y la luz resplandeciente de las tiendas. Nos hemos acostumbrado tanto a ello que ya no nos llama la atención. El mundo sufre numerosas formas de exclusión, marginación y pobreza; así como de conflictos en los que se mezclan causas económicas, políticas, ideológicas y también, desgraciadamente, religiosas.

En este mundo, los medios de comunicación pueden ayudar a que nos sintamos más cercanos los unos de los otros, a que percibamos un renovado sentido de unidad de la familia humana que nos impulse a la solidaridad y al compromiso serio por una vida más digna para todos. Comunicar bien nos ayuda a conocernos mejor entre nosotros, a estar más unidos. Los muros que nos dividen solamente se pueden superar si estamos dispuestos a escuchar y a aprender los unos de los otros. Necesitamos resolver las diferencias mediante formas de diálogo que nos permitan crecer en la comprensión y el respeto. La cultura del encuentro requiere que estemos dispuestos no sólo a dar, sino también a recibir de los otros. Los medios de comunicación pueden ayudarnos en esta tarea, especialmente hoy, cuando las redes de la comunicación humana han alcanzado niveles de desarrollo inauditos. En particular, Internet puede ofrecer mayores posibilidades de encuentro y de solidaridad entre todos; y esto es algo bueno, es un don de Dios. Sin embargo, también existen aspectos problemáticos: la velocidad con la que se suceden las informaciones supera nuestra capacidad de reflexión y de juicio, y no permite una expresión mesurada y correcta de uno mismo. La variedad de las opiniones expresadas puede ser percibida como una riqueza, pero también es posible encerrarse en una esfera hecha de informaciones que sólo correspondan a nuestras expectativas e ideas, o incluso a determinados intereses políticos y económicos. El mundo de la comunicación puede ayudarnos a crecer o, por el contrario, a desorientarnos. El deseo de conexión digital puede terminar por aislarnos de nuestro prójimo, de las personas que tenemos al lado. Sin olvidar que quienes no acceden a estos medios de comunicación social –por tantos motivos–, corren el riesgo de quedar excluidos. Estos límites son reales, pero no justifican un rechazo de los medios de comunicación social; más bien nos recuerdan que la comunicación es, en definitiva, una conquista más humana que tecnológica. Entonces, ¿qué es lo que nos ayuda a crecer en humanidad y en comprensión recíproca en el mundo digital? Por ejemplo, tenemos que recuperar un cierto sentido de lentitud y de calma. Esto requiere tiempo y capacidad de guardar silencio para escuchar. Necesitamos ser pacientes si queremos entender a quien es distinto de nosotros: la persona se expresa con plenitud no cuando se ve simplemente tolerada, sino cuando percibe que es verdaderamente acogida. Si tenemos el genuino deseo de escuchar a los otros, entonces aprenderemos a mirar el mundo con ojos distintos y a apreciar la experiencia humana tal y como se manifiesta en las distintas culturas y tradiciones. Pero también sabremos apreciar mejor los grandes valores inspirados desde el cristianismo, por ejemplo, la visión del hombre como persona, el matrimonio y la familia, la distinción entre la esfera religiosa y la esfera política, los principios de solidaridad y subsidiaridad, entre otros. Entonces, ¿cómo se puede poner la comunicación al servicio de una auténtica cultura del encuentro? Para nosotros, discípulos del Señor, ¿qué significa encontrar una persona según el Evangelio? ¿Es posible, aun a pesar de nuestros límites y pecados, estar verdaderamente cerca los unos de los otros? Estas preguntas se resumen en la que un escriba, es decir un comunicador, le dirigió un día a Jesús: «¿Quién es mi prójimo?» (Lc 10,29). La

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pregunta nos ayuda a entender la comunicación en términos de proximidad. Podríamos traducirla así: ¿cómo se manifiesta la «proximidad» en el uso de los medios de comunicación y en el nuevo ambiente creado por la tecnología digital? Descubro una respuesta en la parábola del buen samaritano, que es también una parábola del comunicador. En efecto, quien comunica se hace prójimo, cercano. El buen samaritano no sólo se acerca, sino que se hace cargo del hombre medio muerto que encuentra al borde del camino. Jesús invierte la perspectiva: no se trata de reconocer al otro como mi semejante, sino de ser capaz de hacerme semejante al otro. Comunicar significa, por tanto, tomar conciencia de que somos humanos, hijos de Dios. Me gusta definir este poder de la comunicación como «proximidad». Cuando la comunicación tiene como objetivo preponderante inducir al consumo o a la manipulación de las personas, nos encontramos ante una agresión violenta como la que sufrió el hombre apaleado por los bandidos y abandonado al borde del camino, como leemos en la parábola. El levita y el sacerdote no ven en él a su prójimo, sino a un extraño de quien es mejor alejarse. En aquel tiempo, lo que les condicionaba eran las leyes de la purificación ritual. Hoy corremos el riesgo de que algunos medios nos condicionen hasta el punto de hacernos ignorar a nuestro prójimo real. No basta pasar por las «calles» digitales, es decir simplemente estar conectados: es necesario que la conexión vaya acompañada de un verdadero encuentro. No podemos vivir solos, encerrados en nosotros mismos. Necesitamos amar y ser amados. Necesitamos ternura. Las estrategias comunicativas no garantizan la belleza, la bondad y la verdad de la comunicación. El mundo de los medios de comunicación no puede ser ajeno de la preocupación por la humanidad, sino que está llamado a expresar también ternura. La red digital puede ser un lugar rico en humanidad: no una red de cables, sino de personas humanas. La neutralidad de los medios de comunicación es aparente: sólo quien comunica poniéndose en juego a sí mismo puede representar un punto de referencia. El compromiso personal es la raíz misma de la fiabilidad de un comunicador. Precisamente por eso el testimonio cristiano, gracias a la red, puede alcanzar las periferias existenciales. Lo repito a menudo: entre una Iglesia accidentada por salir a la calle y una Iglesia enferma de autoreferencialidad, prefiero sin duda la primera. Y las calles del mundo son el lugar donde la gente vive, donde es accesible efectiva y afectivamente. Entre estas calles también se encuentran las digitales, pobladas de humanidad, a menudo herida: hombres y mujeres que buscan una salvación o una esperanza. Gracias también a las redes, el mensaje cristiano puede viajar «hasta los confines de la tierra» (Hch. 1,8). Abrir las puertas de las iglesias significa abrirlas asimismo en el mundo digital, tanto para que la gente entre, en cualquier condición de vida en la que se encuentre, como para que el Evangelio pueda cruzar el umbral del templo y salir al encuentro de todos. Estamos llamados a dar testimonio de una Iglesia que sea la casa de todos. ¿Somos capaces de comunicar este rostro de la Iglesia? La comunicación contribuye a dar forma a la vocación misionera de toda la Iglesia; y las redes sociales son hoy uno de los lugares donde vivir esta vocación redescubriendo la belleza de la fe, la belleza del encuentro con Cristo. También en el contexto de la comunicación sirve una Iglesia que logre llevar calor y encender los corazones. No se ofrece un testimonio cristiano bombardeando mensajes religiosos, sino con la voluntad de donarse a los demás «a través de la disponibilidad para responder pacientemente y con respeto a sus preguntas y sus dudas en el camino de búsqueda de la verdad y del sentido de la existencia humana» (Benedicto XVI, Mensaje para la XLVII Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales, 2013). Pensemos en el episodio de los discípulos de Emaús. Es necesario saber entrar en diálogo con los hombres y las mujeres de hoy para entender sus expectativas, sus dudas, sus esperanzas, y poder ofrecerles el Evangelio, es decir Jesucristo, Dios hecho hombre, muerto y resucitado para liberarnos del pecado y de la muerte. Este desafío requiere profundidad, atención a la vida, sensibilidad espiritual. Dialogar significa estar convencidos de que el otro tiene algo bueno que decir, acoger su punto de vista, sus propuestas. Dialogar no significa renunciar a las propias ideas y tradiciones, sino a la pretensión de que sean únicas y absolutas. Que la imagen del buen samaritano que venda las heridas del hombre apaleado, vertiendo sobre ellas aceite y vino, nos sirva como guía. Que nuestra comunicación sea aceite perfumado para el dolor y vino bueno para la alegría. Que nuestra luminosidad no provenga de trucos o efectos especiales, sino de acercarnos, con amor y con ternura, a quien encontramos herido en el camino. No tengan miedo de hacerse ciudadanos del mundo digital. El interés y la presencia de la Iglesia en el mundo de la comunicación son importantes para dialogar con el hombre de hoy y llevarlo al encuentro con Cristo: una Iglesia que acompaña en el camino sabe ponerse en camino con todos. En este contexto, la revolución de los medios de comunicación y de la información constituye un desafío grande y apasionante que requiere energías renovadas y una imaginación nueva para transmitir a los demás la belleza de Dios. Vaticano, 24 de enero de 2014, fiesta de san Francisco de Sales

FRANCISCO

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Con el firme propósito de hacer realidad los compromisos trazados en el encuentro que se desarrollo en marzo (Encuentro Conjunto de Gobiernos Escolares, Bienestar Escolar y Comunicaciones) y desde la reflexión que se ha ido dando en cada una de las escuelas a partir de las actividades y de los espacios pedagógicos en torno a la Educomunicación, compartiremos desde hoy , artículos y reflexiones entorno a este gran e importante concepto que se ha estado trabajando. Iniciamos con un texto de Alfonso Gutiérrez Martín, profesor en la Escuela de Magisterio de la Universidad de Valladolid; Campus de Segovia. El texto, hace parte del libro Educomunicación: más allá del 2.0, de la Editorial Gedisa el cual fue publicado en el año 2010 (Dicho libro, precisamente, cuenta con una mirada de quince especialistas que abordan el tema de lo Educomunicativo en el mundo digital y de las perspectivas y trayectorias que este concepto ha ido desatando). CREACIÓN MULTIMEDIA Y ALFABETIZACIÓN EN LA ERA DIGITAL Por: Alfonso Gutiérrez Martín La convergencia de informática, telemática y medios de comunicación de masas ha dado lugar a importantes cambios en la transmisión de la información y creación del conocimiento. Con la digitalización y la convergencia de tecnologías multimedia:   

Aumenta el acceso a la información, su velocidad de procesamiento y distribución. Se posibilita la segmentación de audiencias-usuarios, y la creación y emisión de mensajes por parte de éstos. Surgen nuevos lenguajes para comunicarse, nuevas formas de conocer y pensar.

La educación formal no puede permanecer ajena a tan significativos cambios en la creación, gestión, distribución y recepción de la información. Los profesionales de la educación se ven obligados a un replanteamiento constante de las implicaciones educativas que los desarrollos tecnológicos tienen en la sociedad en general, y en los entornos educativos en particular. A diferencia de lo que ocurre en la vida diaria de los escolares, los sistemas educativos siguen centrados casi exclusivamente en el lenguaje verbal. Cuando todavía no se ha extendido suficientemente la alfabetización audiovisual en los planes de estudio de la mayor parte de los países desarrollados y en vías de desarrollo (a pesar de que la televisión es una constante incluso en países subdesarrollados), la forma predominante de estructurar y transmitir la información en el mundo se está ligera pero significativamente modificando hacia lo que podemos llamar el lenguaje multimodal y multimedia en las nuevas redes de comunicación y redes sociales. Un lenguaje multimodal y multicódigo con sus propias características que


sirve de encuentro e integración de otros lenguajes como el verbal y el audiovisual. En los inicios del tercer milenio la forma en que se produce la información y se accede a ella ha pasado de depender casi exclusivamente de la imprenta y el papel (la cultura del libro) a estar más relacionada con bases de datos electrónicas y redes de intercambio y distribución de documentos multimedia. Estos cambios exigen nuevas destrezas técnicas y de interpretación para la creación y el acceso al saber, exigen el conocimiento de nuevos sistemas simbólicos. La integración de texto, sonido e imagen en los documentos multimedia, junto con la interactividad, hacen de este lenguaje algo específico que nos obliga a considerar ya la alfabetización «multimedia», «digital» o «mediática» como una necesidad de hoy y algo imprescindible para un mañana muy próximo. Así parecen entenderlo los expertos del Consejo de Europa que, en las «Conclusiones del Consejo de 27 de noviembre de 2009 sobre la alfabetización mediática en el entorno digital», declaran que «para el fomento de la alfabetización mediática resulta crucial reconocer que la revolución digital ha supuesto ventajas y oportunidades significativas, enriqueciendo las vidas de las personas en términos de facilidad de comunicación, aprendizaje y creación, y que ha transformado la organización de la sociedad y la economía». Asimismo manifiestan que «el sistema educativo, incluidas tanto la enseñanza formal e informal como la no formal, puede desempeñar un importante papel en el impulso y mejora de la alfabetización mediática así como de la creatividad y del potencial de innovación en toda la sociedad y especialmente en los niños y jóvenes, que a su vez pueden desempeñar un papel importante en la transmisión de estos conocimientos a sus familias» (Unión Europea, 2009). La alfabetización mediática o «digital», al contrario que la alfabetización tradicional centrada en la lectoescritura, es también necesaria para los ya «alfabetizados», e incluso para los propios profesores. A muchos maestros les resulta incómodo tener que armonizar su analfabetismo tecnológico con su alto nivel cultural y con la función básica de alfabetizar que la sociedad les asigna. Consideramos la creación multimedia como un buen punto de partida tanto para la alfabetización digital de los alumnos en la enseñanza obligatoria, como para la «realfabetización» del profesorado.


TRES SUBSIDIOS SOBRE EL CAPÍTULO GENERAL 27 (ANS - ROMA)

A partir del 5 de junio, están disponibles en red tres importantes subsidios para la presentación del Capítulo General 27 (CG27), realizada por el Sector para la Comunicación Social, dirigido por el P. Filiberto González, con el fin de facilitar la difusión de temas del CG27 en toda la Congregación. Primero se produjo un video que cuenta con algunos elementos de los contenidos clave desarrollados en el capítulo, que articulan los tres núcleos centrales: Místicos en el Espíritu, Profetas de la Fraternidad, Servidores de los jóvenes. Para idearlo estuvieron el P. Bruno Ferrero, director del Boletín Salesiano italiano, y el P. Gianluigi Pussino, Delegado para la Comunicación Social de la Circunscripción de Italia Central (ICC). Un segundo video muestra los momentos fundamentales de la celebración capitular, que se celebró del 22 de febrero hasta el 12 de abril de 2014: se trata de la crónica capitular que muestra rostros y situaciones en la sucesión de los acontecimientos. Ambos videos fueron producidos por Missioni Don Bosco - Media Centre de Turín. Por último, está disponible un documento powerpoint, elaborado con el aporte del Consejero para América Cono Sur, que presenta la estructura del documento sobre los temas "Testigos de la radicalidad evangélica. Trabajo y templanza". El Regulador del CG27, ahora Vicario del Rector Mayor, el P. Francesco Cereda, agradeciendo al Sector para las Comunicaciones Sociales, dijo que "la presentación de estos subsidios ofrecen la oportunidad de comunicar inmediatamente el clima, el espíritu y el estilo de la celebración capitular. Se abre así la fase de asimilación y traducción operativa de lo que el CG27 indica a toda la congregación. Asumir en el corazón, en la mente y hasta en la memoria lo que fue el Capítulo es una premisa esencial para comenzar un camino que presenta logros y resultados prometedores". Los dos videos están disponibles en varios idiomas en ANSchannel, mientras que el documento de powerpoint, que también está escrito en diferentes idiomas, está disponible en el sitio sdb.org.

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PUNTOS DE INTERÉS ES ESPECIAL PECIAL Con el animo de facilitar nuestro trabajo educativo pastoral compartimos con cada uno y cada una de ustedes algunos enlaces de interés.

Las IUS son instituciones de estudios superiores de inspiración cristiana e identidad salesiana, que se expresa en la búsqueda común por enriquecer la naturaleza, la actividad y el modo de ser universitario.

Es una red de docentes, instituciones y agentes educativos que interactúan de manera colaborativa y proactiva para asumir con mayor idoneidad el reto formativo.

RED VIRTUAL EDUCATIVA

Una comunidad integrada por establecimientos colombianos de educación inicial, educación formal y educación para el trabajo y el desarrollo humano y educadores pertenecientes a los mismos.

Es la Red Social de la Educación Católica; de carácter privado y en la cual participan las escuelas inscritas a la Oficina Internacional de la Educación Católica. Su propósito es facilitar el intercambio y colaboración para divulgar el conocimiento, fomentar la creación de contenidos, aprovechando los entornos digitales y promover las experiencias educativas de las escuelas, adscritas a la Red.

«Aularia, revista digital», es un espacio abierto a todas las posibilidades educativas y comunicativas, que tengan que ver con la educomunicación, desde su vertiente más práctica y lo que ésta entraña necesariamente de reflexión y teoría.

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Servicio Escuelas y Centros Profesionales

Encargado del Servicio: P. Víctor Hugo Bustos Ballesteros

Equipo de Apoyo: Elma Mireya Ardila Duarte. Julián René Mendoza.

Email: educacion@sdbcob.org asistenteeducacion@sdbcob.org

Teléfonos de contacto: 2883412 ext. 148


Boletín N° 4