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EDITORIAL En todos los patios de colegio es habitual presumir, discutir y pelear por quién tiene los mejores padres del mundo. Muchos de esos niños, por lo general, esgrimen furiosos profesiones y posesiones exageradas. La cima del debate se alcanza cuando el más repelente concluye con el mítico: pues mi padre, pues mi padre... es... es policía... Luego, pasan los años y para muchos de esos niños los padres pasan de super héroes a super nadas. Yo, por el contrario, reto a cualquier niño de cualquier patio a tan apasionado debate... mis padres no son policías, mis padres son... mis padres son... la hostia. Mis padres jamás me hablaron de dios, me hablaron de los hombres, respetaron y compartieron mis sueños combatiendo y ahuyentando cualquier tipo de fantasmas. Me enseñaron a reconocer las mentiras y a señalar sin miedo al mentiroso, a respetar al diferente y a diferenciar al codicioso. Son buenos pero no ingenuos, tienen clase pero no son clasistas, aconsejan pero no imponen y son tan respetuosos como respetados. Nunca juzgaron a mis amigos, novias o amantes, por eso nunca admití que otros padres me juzgaran. Vivir y crecer bajo su paraguas resulta realmente sencillo,

su confianza me ha permitido alcanzar y saborear situaciones, experiencias y lugares para algunos inaccesibles; siempre me han protegido y cuidado, pero jamás mimado. Este privilegio, en ocasiones, me hacía sentir un poco culpable, me resultaba difícil digerir que todas las familias no fueran iguales. Recuerdo subir a casas de amigos donde lo único que veía de sus padres era la silueta frente al televisor y el silbido solitario de una olla a presión. Familias de color gris, pequeñas dictaduras de coñac, ronquido y sofá, hogares autoritarios con olor a pensión. Casas decoradas con souverirs, fotografías de boda y calendarios. Casas donde se salía de ellas sin despedidas. Hay privilegiados que se otorgan el mérito de ser “lo que son” y presumir de lo lejos que han llegado en la vida, pero muchos de ellos tienen para mí el mismo mérito que cuando cagaban su cuna de oro siendo bebés. Para muchos otros el escenario de la infancia les tenía preparado otro guión. Mis padres, afortunadamente, jamás han sido policías.

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SUMARIO

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reportaje

OCEAN2012 Varias décadas de pesca intensiva en aguas europeas han conducido al drástico declive de las poblaciones de peces que antes eran abundantes.

MI ISLA >

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Vergüenza y orgullo · 18

De pronto, descubres que está dentro de ti como un huésped odioso y desagradable...

Localización de diferentes actividades en la conservación y cuidado del medio ambiente

ARTÍCULO >

Pacho Lasso · 12

Alegranza · 20

Espacio para la muestra de obra realizada por los alumnos y alumnas de la escuela

l principio, la navegación se realizaba a bordo de embarcaciones muy básicas y rudimentarias...

ABC SUB >

FICHA >

Francis & Mario · 13

Cachalote · 22

Cuando el verano comenzaba a despertar en nuestra vida, en el hemisferio sur...

Suele flotar inmóvil en la superficie formando a veces agrupaciones de varios individuos

MENSAJE PARA... >

N CAPTURA >

Luis Miguel Coloma · 16

ÍAna Serna · 23

Tal vez porque vivo en una isla, porque me he acostumbrado a concebir el territorio como...

"Es a la sirena a quien buscan los pescadores. La culpan de su mutilación...

KDD >

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FOTO DENUNCIA >

Alex Solar · 10

2NU2 >

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MAR DE FONDO >

Colecctivo de artistas· 17

Iñigo Castanedo · 24

Grupo de artistas, en la búsqueda de un constante estimulo lleno de emociones

Una mañana fresca y despejada, Serena salió de su casa y se sentó en el banco que había en la calle...

MAR Y ARTE · MAR Y ARTE · MAR Y ARTE · MAR Y ARTE · MAR Y ARTE · MAR Y ARTE · MAR Y ARTE · MAR Y ARTE · MAR Y ARTE · MAR Y ARTE · MAR Y ARTE · MAR Y ARTE ·

PINTURA > Tomás Aguilar . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 28 FOTOGRAFÍA > Cintia Villavicencio . . . . . . . . . . . . . . . . . 29 FOTOGRAFÍA > Gerson Díaz . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 30

MAR Y ARTE · 23 Espacio de intercambio artístico donde el punto de referencia para el desarrollo creativo se genera en torno al mar.

FOTOGRAFÍA > Carlos Chico . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 31 PINTURA > Roberto Perdomo . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 32 FOTOGRAFÍA > Jose M.Glez del Corral . . . . . . . . . . . . 33 PINTURA > Paco Pérz . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 34


OCEAN 2012 Transformando las pesquerías europeas VARIAS DÉCADAS DE PESCA INTENSIVA EN AGUAS EUROPEAS HAN CONDUCIDO AL DRÁSTICO DECLIVE DE LAS POBLACIONES DE PECES QUE ANTES ERAN ABUNDANTES. En la actualidad, el 63% de las poblaciones de peces atlánticas sufren sobrepesca, el 82% de las mediterráneas y cuatro de cada seis poblaciones para las que existen dictámenes científicos en el Mar Báltico, con más del 20% de las poblaciones explotadas por encima de los límites biológicos de seguridad, lo que pone en peligro su propio futuro. La Política Pesquera Común (PPC) de la Unión Europea no ha sido capaz de impedir la sobrepesca. De hecho, más de 25 años de interés económico a corto plazo y de conveniencia política han sumido a las pesquerías europeas en una profunda crisis. La continua sobrepesca ha mermado la productividad de las pesquerías, lo que se ha traducido en una pérdida gradual de empleos, así como de poder adquisitivo. Se pes-

can menos peces y más pequeños, y encontrarlos requiere cada vez más esfuerzo. A menudo, esto significa que se acaba capturando otras especies que a veces son incluso más vulnerables. OCEAN2012 Es una alianza de organizaciones cuyo objetivo es transformar la política europea sobre pesquerías para detener la sobrepesca, acabar con las prácticas pesqueras destructivas y garantizar un uso justo y equitativo de los recursos pesqueros. Fue creada y sigue siendo coordinada por el Pew Environment Group (Grupo Pew de Medio Ambiente), la sección ambiental de Pew Charitable Trusts, una organización no gubernamental que se dedica a combatir la sobrepesca en los océanos del mundo. El Grupo directivo de OCEAN2012 está integrado por la Coalición por Acuerdos Pesqueros Equitativos (CAPE), Ecologistas en Acción, The Fisheries Secretariat, nef (new economics foundation), Pew Environment Group y Seas at Risk.

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PROBLEMAS PROFUNDOS Las especies y los hábitats vulnerables de aguas profundas son objeto de algunas de las prácticas pesqueras más destructivas aún en uso por parte de las flotas de la UE. El arrastre de fondo de aguas profundas causa un daño medioambiental considerable y no ofrece ningún rendimiento económico positivo. Este tipo de actividades pesqueras está fuertemente subvencionado por los contribuyentes de la UE. Ahora las autoridades de la Unión Europea tienen una oportunidad de detener este desperdicio económico, medioambiental y social. Los costes de la pesca de aguas profundas en aguas de la UE son desproporcionados en comparación con su importancia comercial, puesto que corresponde solamente al 1,5 % del total de capturas en el Atlántico nordeste. Además, los datos de la UE indican que la pesca de arrastre se encuentra en las posiciones de cola en términos de número de puestos de trabajo soportados por tonelada de pescado. Otros métodos pesqueros, como por ejemplo el palangre, podrían soportar hasta seis veces más puestos de trabajo y no son tan dañinos para el medio ambiente y los ecosistemas. Estos tipos de técnicas y artes, en lugar de enriquecer a las empresas de combustibles y a los operadores, distribuyen una parte relativamente mayor de los beneficios de la actividad pesquera entre la gente. El arrastre de fondo de aguas profundas es una práctica costosa

para la economía, la sociedad y el medio ambiente. En la Unión Europea no sólo permitimos este tipo de actividades, sino que además las subvencionamos. Este mes de diciembre, una votación en sesión plenaria del Parlamento Europeo ofrecerá la oportunidad de aprobar la eliminación progresiva de los métodos pesqueros más destructivos para que el contribuyente europeo ya no tenga que subvencionar durante más tiempo estas actividades tan onerosas desde el punto de vista social, económico y medioambiental. EL DAÑO BAJO LA SUPERFICIE Las aguas profundas son el hábitat más grande y menos explorado del planeta. Existe un amplio y concluyente corpus de pruebas que demuestra que los ecosistemas de aguas profundas contienen un alto grado de biodiversidad valiosa y a la vez vulnerable y que el arrastre de fondo provoca efectos negativos significativos sobre dichos ecosistemas. Más de 300 científicos de todo el mundo, preocupados por el impacto que tiene esta práctica pesquera sobre los ecosistemas de profundidad, han firmado una declaración de apoyo a la propuesta de eliminación progresiva del arrastre de fondo de aguas profundas. Los importantes costes que esta práctica supone no solo están asociados a la pérdida de puestos de trabajo, sino también a los daños causados al lecho marino.

dAtos pesqUeros, LA reALidAd de LA sobrepescA 1. El bacalao del Mar del Norte alcanza la edad reproductora entorno los cuatroaños de edad. La edad media de los bacalaos capturados en el Mar del Norte es de 1,6 años, con un peso inferior a 1 Kg. Las estimaciones científicas sugieren que el 93% del bacalao del Mar del Norte es capturado antes de que pueda reproducirse.

2. El atún rojo del Atlántico, uno de los mayores y más rápidos depredadores marinos, se encuentra en peligro de extinción comercial a causa de la sobrepesca. 3. En 2010, se estimó en un 48% el grado de dependencia de la UE de las importaciones de productos de la pesca.

4. El Mar del Norte ha sido una de los caladeros más ricos del mundo: en 1995 producía el 5% del total de desembarques de pescado del mundo. Sin embargo, desde entonces el nivel de capturas ha descendido de 3,5 milones

de toneladas al año a menos de 1,5 millones de toneladas en 2007.


Estos daños se producen de múltiples formas, como por ejemplo: · La reducción de la capacidad de los ecosistemas de aguas profundas para albergar especies comerciales en el futuro; · El declive en los servicios que proporciona el ecosistema, como por ejemplo el ciclo de los nutrientes y la absorción de residuos; ·La pérdida de biodiversidad y de material genético potencialmente útil para los seres humanos. Si fuera posible incluir en el cálculo todos estos costes, la estimación del nivel de pérdidas para la sociedad sería significativamente superior. El Parlamento Europeo tiene en estos momentos la oportunidad de reducir los costes de su política pesquera. La limitación de la pesca de arrastre de aguas profundas no sólo beneficiará a los vulnerables ecosistemas de profundidad, sino que también redundará en beneficio de la economía, la sociedad y el medio ambiente de Europa. CANARIAS Y EL ARRASTRE Y ENMALLE DE FONDO Desde el año 2005, gracias a un reglamento europeo (Reglamento No 1568/2005), las artes pesqueras de arrastre y enmalle de fondo están prohibidas en las aguas que rodean Canarias, Azores y Madeira ya que sus fondos son susceptibles al impacto que estas artes ejercen sobre ellas.

La propuesta de reglamento que se está negociando en la actualidad en el Parlamento Europeo complementaría la regulación actual que protege las aguas de Canarias de las artes más destructivas para los ecosistemas de aguas profundas ya que cubriría áreas que en la actualidad no están siendo debidamente protegidas. Hablamos, por ejemplo, de áreas muy ricas en biodiversidad como es el Banco de la Concepción que se encuentra a unos 71km al NE de Lanzarotey va desde los 170 metros a los más de 2.500 metros de profundidad. Se conoce que en el Banco de la Concepción los barcos arrastreros de Galicia y Portugal que faenan mayoritariamente en Mauritania también arrastran en esta zona tan rica en biodiversidad y a la vez tan vulnerable al impacto de la pesca – y que está, irónicamente, a tan sólo unos kilómetros de aguas que ya están protegidas de la destrucción que supone el arrastre en las aguas profundas. Esta actividad no regulada en el Banco de la Concepción tiene un impacto directo en las aguas Canarias y en su biodiversidad. Por tanto, es necesario que se adopten medidas de conservación iguales a las ya existentes en Canarias para que la pesca de arrastre de fondo no se permita en aquellas zonas donde se dan o pueden darse ecosistemas marinos vulnerables y para que las aguas de Canarias no sufran impactos innecesarios en sus aguas y en su vida marina.

5. Se estima que la flota de la UE tiene capacidad para pescar de dos a tres veces el nivel sostenible de pescado. 6. Algunas especies son extremadamente vulnerables a la sobrepesca, especialmente las que tienen un crecimiento lento y una maduración

tardía, lo que incluye a la mayoría de las especies de aguas profundas, entre ellas tiburones y rayas. Casi un tercio de las especies de tiburón analizadas en aguas europeas están clasificadas como en Peligro por la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN).


Montaje: Nicolás Melián

mi

isla Alex Solar

“Un ángel del Señor descendía de vez en cuando al estanque y agitaba el agua; y el que primero descendía al estanque después del movimiento del agua, quedaba curado de cualquier enfermedad que tuviera”. (Juan, 5: 4)

UN REFUGIO EN EL INFIERNO De pronto, descubres que está dentro de ti como un huésped odioso y desagradable, casi como si hubieras dejado entrar a un asesino al cuarto de invitados. La primera mirada hacia tus entrañas, con los ojos de la asustada imaginación, te trae algo así como un vahído, un vacilante y desmayado paso en el borde de un abismo jamás entrevisto siquiera. Te palpas la piel, intentas consultar tus vísceras, aprietas la memoria del cuerpo para comprender el cómo, el cuándo y el por qué. ¿Se habrá instalado ya definitivamente? ¿Será posible expulsarla, como se lanza a un moscardón o a un pájaro desorientado que entra en la habitación? Lo siguiente será confesarlo, a la persona, familiar o pareja, que tienes más cerca. Como si no tuviera excesiva importancia para ti, aunque te delata el temblor en el tono de la voz cuando intentas explicar que has visto, has tocado, te ha parecido, en fin, esa presencia que adviertes y que no quieres ni confesar que has notado, sigue allí, donde no quieres que esté ni un segundo más. Las respuestas del otro no van a sacarte de tu supuesto error, ni van a confirmarte lo que temes. Por lo tanto, echarás detrás de ti los argumentos como si fueran las tapas de un pesado cubrecama enredado en tus piernas y te levantarás para andar en busca de respuestas hacia cualquier brujo o sabio, aunque sospechas que a lo mejor 10

también se quedará hierático y hermético, como un muro de los lamentos. Puede que no te diga nada, que te haga esperar lo indecible y lo insoportable a la espera de pruebas y más pruebas. Y entenderás que estás buscando certezas en el peor de los oráculos. Porque tu dolencia eres tú mismo y tus límites. Y aquí estás, rumiando tu desasosiego, masticando el placebo de la consolación en cada caso que conoces, en cada artículo o libro que lees. A ese famoso escritor una situación como esta le dio “los libros y la noche”. A tal otro, la dudosa gloria de una fama póstuma sin haber vendido un solo lienzo en vida. La galería de tantos enfermos gloriosos y valerosos es más larga y frondosa que los vericuetos del Louvre, el Museo Británico y el del Prado juntos. Pero tú no quieres, ni puedes, ser un Borges ni un Van Gogh. Ni un Pessoa, capaz de transmutar su tedio y desasosiego en páginas tristes y dulces como un fado al atardecer en Lisboa. Sólo quieres ser como antes, regresar a ese momento en que algo se jodió, y no puedes hacer como en tu ordenador, cuando agotado el antibiótico salvador de Norton o Panda, haces click en “restaurar el sistema” en la fecha fatídica. Finalmente, lo aceptas, como un toro alanceado. Y en esa rendición está implícito tu miedo a la vida. Porque de ella siempre se puede encontrar refugio, hasta en el Infierno.


Yolanda Torres Moreno Francisca Benasco 12

“Sin título” – Bajo Cubierta sobre azulejo – 15x15cm – Grado Superior de Cerámica Artística

“Canaílla” – Colgante por Microfusión en centrifugado de ZAMAK – Grado Medio de Moldeado y Fundición


ABCSUB

FOTO: FRANCIS PÉREZ www.uwatercolors.com TEXTO: MARIO M. RELAÑO http://hisaetuvalu.wix.com/mariomrelano

SILENCIO Y COLOR No sé qué me sorprendió más, si el silencio o el color. Ambos parecían ir de la mano en el poco tiempo que permanecí sumergido en aquellas frías aguas del Atlántico de las que tanto me habían hablado. Mi primera inmersión no duró más de veinte minutos, los cuales pasaron entre la incredulidad por lo que estaba viendo y el sentir que era un sueño, que todo terminaría en cuanto despertara y abriese los ojos. Existe un verdadero mundo de silencio, ese del que tanto hablaban todos, el que he ido buscando siempre y que creía que no existía. Sí, hay silencio bajo el mar. Si habitáramos en los fondos marinos nos daríamos cuenta de la saludable terapia de vivir sin ruido. Añade además color en grandes dosis y sus infinitas tonalidades invitándote a abrir bien los ojos: bienvenido al paraíso. Me sumergí a unos treinta metros de profundidad acompañado del respeto al mar, la excitación por lo incierto y la expectativa por lo desconocido. Enseguida me escoltaron diferentes animales de muchas formas y colores. A muy poca profundidad divisé un pequeño banco de doncellas. Estos pequeños peces de coloración muy viva giraron al sentirme para enterrarse en la arena. Las rojas catalufas, las medusas amarillentas y transparentes y otra gran variedad de peces desconocidos para mí me acompañaban en el descenso. Una pareja de tortugas bobas parecía saludarme con la mano aunque quizás yo era ignorado y lo único que hacían era mover sus patas al nadar. Lo corales, gorgonias y alcionarios formaban un hermoso jardín marino, jardín complaciente, sin sombras, cargado de un esplendor festivo que teñía el agua de tonalidades imposibles. Las gorgonias rojas, amarillas y naranjas tapizaban las verticales paredes del fondo marino. Miles de pequeños peces nadaban próximos a las cuevas que quedaban ocultas por los alcionarios que con sus danzas sin descanso, bailando y girando, abrían sus brazos bajo esa cúpula de cristal que es el mar. En los pináculos, algunos pececillos se internaban en los bosques de corales buscando su alimento.

En el momento del ascenso, de mi despedida del silencio, pienso que sería estúpido llorar más agua de la que me rodea. Al ascender, el mar despliega ante mis ojos una variedad extraordinaria de azules y verdes. El color del fondo se va difuminando, se oscurece y termina desapareciendo ante la llegada de la luz de la superficie. Temo el inevitable ruido. Avanzo a la realidad.

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Mensaje para

una botella Luis Miguel Coloma

TERRITORIOS INVEROSÍMILES Tal vez porque vivo en una isla, porque me he acostumbrado a concebir el territorio como una realidad limitada, en mis sueños despiertos hasta la tierra se me queda pequeña. En mi imaginación hay mar pero no orillas. No caben las barreras porque es un territorio conceptualmente libre. Infinito. Tanto, que sólo puede transitarse en un estado de absorta consciencia, que no es ni estar dormido, ni estar despierto, sino algo a medio camino. Una dimensión diferente del ser que resulta imprescindible para poder transitar por estos no–lugares, infinitos en su extensión pero efímeros en su forma. Porque vivo en una isla, decía, añoro horizontes lejanos. Envidio ingenuamente la extensión de las nubes. Esas que oscurecen el sol durante todo un día y te nublan la sonrisa. En esos momentos me gustaría estar en un avión y mirarlas desde arriba, desde una minúscula ventanilla, mientras disfruto del azul intenso del cielo. Es como estar sobre la rebanada de arriba del sándwich. Una sonrisa ligeramente idiota se dibuja en tu cara porque, aunque te sientes ganador, sabes que eres la hormiga que no permite al elefante ver la película en el cine. Qué espectáculo tan impresionante ver las nubes desde arriba… Es un océano paralelo. Un territorio alucinante que en pocos minutos pasa de espeso continente a lago en deshielo. Te ves corriendo por un gigantesco glaciar con afiladas y colosales aristas. Amenazantes hachas de hielo intangible por todas partes, que llegan hasta donde se pierde la vista y allí siguen. Luego esta superficie hostil se convierte en una suave llanura de arena. Y digo “luego” en lugar de varios kilómetros después, porque la distancia en las nubes se mide en tiempo. En minutos, en segundos… qué más da. Es un tiempo irreal y elástico como el que rige los sueños. Porque es el tiempo y

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no el espacio lo que las hace cambiar. Y porque sólo así se puede transitar por ellas sin que se te pase la vida, que sí es finita. De repente se abre un abismo a tus pies, como que te encuentras ante una impresionante cordillera de insuperables paredes verticales que te hacen sentir insignificante. Blancas como nieve virgen del Himalaya. Grises como roca de los Alpes. Más arriba, líneas blancas y caprichosas como las que forman las olitas en la arena de la orilla del mar. Al frente, amenazante, una masa redondeada que avanza devorando como tormenta de arena en el desierto, pero que poco después se enternece con el sol rojizo del atardecer y se disfraza de dulce, esponjoso y rosado algodón de azúcar. El avión empieza a bajar y cruzo este espacio onírico con la satisfacción del que ha contemplado la belleza y la tranquilidad de que esta experiencia alucinante no se acaba con el aterrizaje. Ahora sé dónde está ese espacio y también que puedo acceder a él cuando quiera. Sé que unos pocos segundos bastan para viajar durante horas por este territorio irreal y fantástico. Si quieres, puedes venir. Pero sólo si sabes volar…


...fotografia & salitre Lanzarote se ha convertido en un placer para este grupo de artistas, que con la fotografía buscan un constante estimulo lleno de emociones. Sus “kedadas” son puro reflejo artístico de cómo cada componente se expresa a través de nuestros paisajes y gentes, generando así un amplio escaparate de la isla que sin duda no pasa desapercibido en la red.

Sestayo http://tosega.wordpress.com

Sánchez www.flickr.com/photos/ory2/

www.flickr.com/groups/kdd_lanzarote

www.facebook.com/KddLanzaroteFotografia 17


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.. VERgUENZA residuos y objetos lanzados al mar

FotograFĂ­a: tEo LUCaS

y


y

ORGULLO

campaña de limpieza de Órzola y playa de Las Malvas, llevada a cabo por seNderisMo LANZArote.


“La Isla de Alegranza” Homenaje a los torreros

Cazadores de pardelas en los años 50. Fotografía realizada y cedida por Javier Reyes Acuña

l principio, la navegación se realizaba a bordo de embarcaciones muy básicas y rudimentarias, siempre a vista de costa y a la luz del día. A medida que se iba alejando de las costas conocidas, el mareante empezó a dibujar el relieve de las que se iba encontrando y sus detalles más característicos (árboles, promontorios, enseñas, playas). Pero estas marcas naturales empezaron a resultar insuficientes para reconocer con cierta garantía la costa. De esta forma se empezaron a levantar montones de priedas, a modo de pequeñas torres, añadiendo en cada una de ellas unas determinadas marcas o señales que permitían más o menos su identificación Toda esta información que el mareante iba dibujando y registrando la utilizaba para iniciar el viaje de regreso al puerto de origen. Estamos hablando ya del periplo. En los periplos se hacía constar también la dirección del viento, las corrientes, sondas de profundidades y tipos de fondos, etc. Solo cuando el hombre aprendió a orientarse y guiarse por las estrellas empezó a navegar de noche. Fue entonces cuando se empezaron a utilizar los primitivos faros que no eran más que hogueras que se encendían en la costa, en lugares más o menos peligrosos. A partir de este momento, se hizo todo lo posible para mantener fuegos permanentes para ayudar a la navegación nocturna y ha habido siempre un esfuerzo constante para tratar de mejorar el poder de estos faros primitivos, de modo que pudieran ser vistos desde grandes distancias de la costa.

A

A. Pallarés con sus hijos en Alegranza en los años cincuenta

L a editorial Ediciones Remotas presenta en diciembre el libro “La isla de Alegranza”, escrito por Agustín Pallarés, investigador muy vinculado con el mundo de los faros marítimos, la cultura lanzaroteña y el islote de Alegranza. Nieto e hijo de torreros, el padre de Agustín Pallarés fue destinado en 1937 al faro de Alegranza tras sufrir represalias durante la Guerra Civil y la familia apenas salió de ese islote hasta su traslado en 1944. Algunos años después, convertido ya en Técnico de Señales Marítimas, Agustín Pallarés volvió a Alegranza para ejercer también la profesión de farista de Alegranza desde 1956 a 1991. Desde los años sesenta, Pallarés comenzó a desarrollar una amplia labor de investigador y divulgador de la cultura lanzaroteña, especializándose en temas de prehistoria, historia y toponimia. Ha publicado cientos de artículos en la prensa regional y ha participado en numerosos congresos y encuentros académicos. “La isla de Alegranza” es el primer libro de autoría única que se edita de Agustín Pallarés (Fuerteventura, 1928). La obra comenta múltiples aspectos de la naturaleza y la geografía de este islote (toponimia, fauna, flora, etc.), de manera que el texto ayuda a descubrir uno de los territorios más aislados y desconocidos de Canarias. Además, gran parte del libro está dedicado a profundizar en detalles de la vida de los profesionales que atendieron el Faro de Punta Delgada desde mediados del siglo XIX. Así la obra se convierte en un instrumento de conocimiento y de homenaje de los legendarios torreros. Mario Ferrer

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Cachalote

ESPECIES MARINAS DE CANARIAS

Enorme cabeza cuadrangular

Puede presentar manchas blancas en la parte de la boca y en el vientre, con la piel muy rugosa

Giba baja en lugar de aleta dorsal, con protuberancias entre la giba y la aleta caudal

Aletas pectorales cortas

Color pardopúrpura uniforme o gris oscuro

Muesca bien marcada en el centro y bordes posteriores rectos

Aleta caudal con lóbulos anchos y triangulares

bioLogíA y ecoLogíA Suele flotar inmóvil en la superficie formando a veces agrupaciones de varios individuos. En general, realiza largas migraciones: en verano, hacia latitudes altas y, en invierno, hacia latitudes bajas (zonas tropicales y subtropicales). En Canarias se observan, de forma permanente, tanto individuos aislados como grupos numerosos en ocasiones de más de treinta individuos. Aunque puede encontrarse en todas las islas, parece ser más frecuente en el noreste de Gran Canaria y en el canal situado entre esta isla y Tenerife (Anaga), en Sardina del Norte (Gran Canaria) y en el sur de Fuerteventura. Se alimenta de peces y de grandes cefalópodos como el calamar gigante, realizando inmersiones profundas que pueden superar los 2.000 metros y durar más de dos horas.

FUeNte: “Guía visual de Especies Marinas de Canarias” OCEANOGRÁFICA DIvuLGACIóN, EDuCACIóN y CIENCIA.

www.oceanografica.com

cUriosidAdes Es el mayor de los cetáceos con dientes (odontocetos) y, precisamente, tiene los dientes más grandes del reino animal, con un 1 kilo de peso y 20 centímetros de longitud. Cuando está sumergido puede emitir un chasquido que suena como unas castañuelas, señales estas que utilizan para detectar presas y comunicarse. Posee, en la cabeza, el cerebro más grande del planeta, además de un “órgano del espermaceti”, que está lleno de una sustancia oleaginosa que le sirve para regular su flotabilidad. Genera una sustancia en el intestino conocida como “ámbar gris”, de enorme valor por sus propiedades curativas y aromáticas.

protección en canarias: Vulnerable Amenazas: Artes de pesca no selectivas peligrosidad: Ninguna 22

Longitud máx.: 20m peso máx.: 50.000 Kg.


La sirena

Foto y texto: Ana serna

“Es a la sirena a quien buscan los pescadores”. La culpan de su mutilación para arrebatarle el tridente, pero las gaviotas, testigos mudos de la locura, saben que fue el mismo mar quien le segó el brazo en una noche de furia. Lo decían nuestros ancestros: “un día u otro, el mar te arrebatará lo que es suyo”. Pensó ingenuo el mar que, una vez desposeído y mutilado, la sirena lo despreciaría y volvería a él, pero se equivocó. En absoluto le interesaban ni su poder, ni su riqueza, ni siquiera su condición de

Dios. Fueron otros los atributos que la sedujeron. Al principio fueron sólo los juegos de palabras llenos de complicidad, más tarde las miradas y finalmente la puerta que une al cuerpo con el alma se abrió. No se trataba de lo que él fuera, sino en lo que ella se convertía cuando estaba con él. La diosa, que tanto tiempo llevaba dormida, despertaba llevándola más allá de los límites. Ahora sabía que no era inmortal, que nunca llegaría a ser humana, pero tenía la certeza de estar viva.

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iñigo castanedo

icastanedo@telefonica.net

Mar

D E

F O N D O

Una mañana fresca y despejada, Serena salió de su casa y se sentó en el banco que había en la calle, pegado a su puerta. Miró a lo lejos y se encontró con la vista del mar, que, entre tejados, la miraba con sus ojos indefinidos y azules. Entonces sintió un cosquilleo que le subió por las piernas, pasó por su tronco y le trepó hasta el mismísimo pecho, cajita en la que guardaba los estremecimientos y pasiones. El mar le llamaba. Y se fue. Serena navegó por los siete mares, encontró sirenas y monópodos, crió dragones y conoció otras tierras, con hombres apuestos, mujeres hermosas y todo tipo de riquezas y pobrezas. Pero no volvió a sentir aquel cosquilleo. Hasta que un día se apoyó en la borda de su barco y justo delante de sus ojos se formó la imagen de la puerta de su casa y el banco en el que solía sentarse. Entonces sintió un cosquilleo que le subió por las piernas, pasó por su tronco y le trepó hasta el mismísimo pecho, cajita en la que guardaba los estremecimientos y pasiones. Y navegó hacia su casa. Cuando llegó, entró, luego salió por la puerta y se sentó en su banco. Y nada. No había cosquilleo. Miró hacia el mar. Y un cosquilleo le subió por las piernas, pasó por su tronco y le trepó hasta el mismísimo pecho, cajita en la que guardaba los estremecimientos y pasiones. “Y ahora, ¿qué hago?” “¡¡Ah!!”, pensó. “Ya sé”. Entonces recogió su banco, cogió la puerta de su casa y el trozo de muro que la rodeaba, y lo subió todo a bordo. Y de nuevo se hizo a la mar. Pero no volvió a sentir aquel cosquilleo. Se sentó en el banco. Y nada. Miró hacia el mar, y nada. Salió por la puerta, se volvió a sentar en el banco, volvió a mirar hacia el mar. Y nada. Entonces delante de sus ojos se formó la imagen de su casa. Y Serena puso rumbo a su casa. Cuando llegó, entró esperando sentir el cosquilleo. Y nada.

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Salió fuera y se sentó en la acera. Y cuando miró hacia el mar, un cosquilleo le subió por las piernas, pasó por su tronco y le trepó hasta el mismísimo pecho, cajita en la que guardaba los estremecimientos y pasiones. “Y ahora, ¿qué hago?” “¡¡Ah!!”, pensó. “Ya sé”. Y entonces cogió su casa, y la subió a su barco. Y se hizo a la mar. Pero no volvió a sentir aquel cosquilleo. Entró en la casa, salió por la puerta, se sentó en el banco, miró hacia el mar, y lo hizo todo varias veces, pero no volvió a sentir el cosquilleo. Entonces, delante de sus ojos se formó la imagen de su calle. “Y ahora, ¿qué hago?”. Serena puso rumbo a su calle, y al llegar se dio un paseo por ella, pero no sintió el cosquilleo. Miró hacia su barco y en ese momento un cosquilleo le subió por las piernas, pasó por su tronco y le trepó hasta el mismísimo pecho, cajita en la que guardaba los estremecimientos y pasiones. “Y ahora, ¿qué hago?” “¡¡Ah!!”, pensó. “Ya sé”. Entonces cogió su barco, con su banco, y su portal, y su casa y los colocó a todos en su calle. Miró, pero no volvió a sentir aquel cosquilleo. Miró hacia el mar, y entonces un cosquilleo le subió por las piernas, pasó por su tronco y le trepó hasta el mismísimo pecho, cajita en la que guardaba los estremecimientos y pasiones. “Y ahora, ¿qué hago?” “Ya no lo sé”. Y se hizo a la mar, y volvió a casa, y se volvió a ir, y finalmente se dio cuenta de que el cosquilleo surgía sólo cuando le faltaba algo. Y que mientras lo buscaba, no lo echaba de menos. Y que cuando lo encontraba, empezaba a echarlo en falta. Y que quien tiene todo, no puede querer nada. Y, al darse cuenta, el cosquilleo acompañó a Serena para siempre. Pero no todo el rato.


mareas diciembre

enero

Febrero


TOMÁS AGUILAR

“SIN_TÍTULO” Del fragmento reconstruyo el día, de una racha de sal la estalactita.

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CINTIA VILLAVICENCIO

“EL_MAR” Ebrio de trementina y largos besos, estival, el velero de las rosas dirijo, torcido hacia la muerte del delgado día, cimentado en el sólido frenesí marino. Pálido y amarrado a mi agua devorante cruzo en el agrio olor del clima descubierto, aún vestido de gris y sonidos amargos, y una cimera triste de abandonada espuma. Voy, duro de pasiones, montado en mi ola única, lunar, solar, ardiente y frío, repentino, dormido en la garganta de las afortunadas islas blancas y dulces como caderas frescas.

Fragmento de "Poema 9" Pablo Neruda

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GERSON DÍAZ

“SEA_HUNTERS” Cuando un gran tsunami hizo desaparecer las islas de Batán y Lapan, dos pequeñas embarcaciones Kebako Puka y Bui Puka pusieron a salvo a sus habitantes, que navegaron por el archipiélago de Alor al este de Indonesia, en busca de un nuevo hogar. Hasta que ya casi vencidos por el hambre y el agotamiento fueron rescatados por una gran ballena azul que los guió hasta una bahía, plagada de cetáceos y otros animales marinos. Actualmente esa bahía recibe el nombre de Lamalera, y es el último pueblo tradicional de cazadores de ballenas del planeta. Hoy en día, nada ha cambiado, aún puede verse al Kebako Puka en la playa esperando a salir y aún continúan en una lucha por conservar una identidad y una cultura única en el mundo.

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CARLOS CHICO

“RESISTENCIA”

La naturaleza mineral resiste desnuda a descubierto y sin abrigo. Su identidad carente de lo superfluo palpita. Solo el ser cambiante se apropia del reflejo. Alcanza la unidad.

¡Soy el que aún no ha llegado! Grita. Cuando la duplicidad consciente se adapta a su elemento. Tú llegaste desde la negación de la existencia del tiempo. Permanecer más allá de lo real es el prodigio de la luz. Ana Carrasco

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ROBERTO PERDOMO

“MARINA_ESCONDIDA” Entre el suelo y la mar, está el buen darja (prana)

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JOSÉ MARÍA DEL CORRAL

“INTEGRACIÓN” Una de las “tensiones” de esta fotografía nace de la relación entre la horizontalidad de la tierra, el horizonte, el mar y el cielo, y la verticalidad de la imagen humana. Esa relación, ese cruce de lo horizontal y lo vertical dibujan finalmente la emblemática “T”, símbolo unificador del mundo. Finalmente, lo que José María del Corral nos acaba ofreciendo en esta imagen es su visión del hombre en la unidad mundo. Melchor López

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PACO PÉREZ

“LA_MAR” El capitán no es el capitán, el capitán es la mar.

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Dise単o: www.fernandobarbarin.com

Revista NU2 · Nº31  

Revista en donde el protagonista absoluto es el mar con contenidos sobre arte, cultura y medio ambiente .

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