Tesis: La importancia de la pragmática en la teoría de los actos de habla, María Isabel Usma Agudelo. Universidad de Caldas, 2008. pp. 68. Todos, de alguna manera u otra, hemos constatado el hecho de que nuestra educación a medida que pasa el tiempo, en vez de mejorar, empeora. Cuando debemos “progresar” es que echamos para atrás. La educación colombiana es un desastre, y en especial la educación pública, que es la fábrica de la mediocridad y el hogar de la pereza. Claro, uno de los factores responsables de esta situación es la famosa prioridad de la cantidad, por encima de la calidad. Entre más estudiantes estén matriculados mucho mejor, y entre más se gradúen, pues: ¡Eureka! ¡He ahí un gran sistema! Mayor cobertura + incremento de profesionales = excelente sistema educativo. Pero esto es sólo una tontería, que pretende cuantificar lo incuantificable, como lo es la buena educación. El único criterio honesto para evaluar la calidad de la educación es el que tiene como referente la calidad de vida de una comunidad. Y de esta forma, suena a perogrullada decir que el sistema educativo colombiano es un desastre. Sin embargo, tal y como se puede notar en nuestra universidad, la mayoría de los que se encuentran en el mundo de la educación no dejan de creer y actuar de acuerdo a la máxima de la cantidad. La forma en que yo he podido constatar esto de nuevo ha sido con la tesis que he leído para reseñar. Alguna vez leí una tesis acerca del mismo tema, he intenté hacer una reseña sobre ella, pero al final lo descarté porque no se me ocurría nada qué decir sobre semejante producto de un par de horas en internet y otro par en el diccionario Ferrater Mora. Así es que me doy cuenta que los estudiantes de la U. de Caldas tenemos un espíritu de superación muy fuerte, pues esta tesis, comparada con aquélla de la que hablo, es mucho peor: media hora de Google más un cuarto de hora en la enciclopedia Encarta. Nadie nos detiene; cada vez vamos con toda. Y no es un chiste, si se mira la bibliografía allí aparecen las respectivas referencias a Google y a Encarta, de una manera tal que la argumentación de la tesis se hace demasiado persuasiva no más que por la autoridad de esas fuentes (v.g. p 13). En fin, ¿qué decir?... ¿Pruebas? Pongamos una. Así es como empieza (lo escribo tal cual está en la tesis): Revista Cazamoscas - Año 3 - No. 3-4 - Periodicidad: semestral - Enero-Junio, 2009 - Pp. 203-206