Renacer Eléctrico Music Magazine. Noviembre 2015

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LA REVISTA DONDE CONFLUYEN TODAS LAS MÚSICAS

´ RENACER ELECTRICO NOVIEMBRE 2015

MUSIC MAGAZINE

DAN BAIRD BURNING DURAN DURAN RODRÍGUEZ PROCOL HARUM W.A.S.P. RYAN BINGHAM FANIA ALL-STARS CABALLERO REYNALDO

JUNKYARD

DESDE HOLLYWOOD CON AGALLAS HÉCTOR BRAGA, LOS VENGADORES, THE CRIERS, LEATHER HEART, STRANGERS, MONÓXIDO CINE CRÍTICO GERMANO, MAN VS. FOOD, GET A LIFE, CASKÄRRABIAS, MISTER JONES



Noviembre de 2015

SUMARIO 04. LA ENTRADA. EL ATAQUE DEL REY LAGARTO, CUATRO ROBOTS Y DECENAS DE EXTRATERRESTRES. 06. CRÍTICAS DE DISCOS. ANTONIO GÓMEZ, CASKÄRRABIAS, MICKY & THE MOTORCARS, KILIMANJAHRO, DR. OLMEDO, MONÓXIDO, TAXUS, TITUS WOLFE, LEATHER HEART, THE HIGH LINE RIDERS, THE PSYCHO SISTERS, ERNESTO LARCHER, TONY FURTADO, DURAN DURAN, LA BROMA NEGRA, MAVERICK, VLACK, INDIVIDUO ZERO, HANK SHIZZOE, JUAN MAYA, MISTER JONES, CABALLERO REYNALDO, THE CRIERS, BURNING, VENGADORES, HÉCTOR BRAGA, BUENAS NOTICIAS, PEACHY JOKE, STRANGERS, CÉSAR POP Y LA ORQUESTA PINHA. 28. ENTREVISTA. CASKÄRRABIAS. 30. CINE MUSICAL. SEARCHING FOR SUGARMAN. 32. CINE. CINE CRÍTICO GERMANO DEL NUEVO MILENIO. 38. LA RETRO SERIE. BÚSCATE LA VIDA. 40. TELEVISIÓN ÁCIDA. CRÓNICAS CARNÍVORAS. 42. ARTÍCULO. MÚSICA LIGERA. 44. REPORTAJE ESPECIAL. PROCOL HARUM (PRIMERA PARTE). 49. DESTRIPANDO EL CANCIONERO. PIANO MAN. 50. CRÓNICAS DE CONCIERTOS. RYAN BINGHAM, VIRGIL AND THE ACCELERATORS, STEVEN MUNAR, ANA BÉJAR, DAN BAIRD AND HOMEMADE SIN, JUNKYARD. 57. CONCURSOS. THE FOXHOLES, MONÓXIDO, LA BROMA NEGRA. 58. REPORTAJE. W.A.S.P. 1981-1992. 62. LIBROS. ESTE LIBRO TE QUIERE, 101 CANCIONES PARA CORTARSE LAS VENAS, CRONOMOTO, DESORDEN PÚBICO, KEVIN AYERS, LA LIBRERÍA MÁS FAMOSA DEL MUNDO. 68. EL DOSSIER DEL INSTRUMENTISTA. ÁLEX GOMEZ. 73. LA FIRMA INVITADA. LUIS G. (CABALLERO REYNALDO). 76. MATRÍCULAS DE HONOR. BUDDY HOLLY, FANIA ALL-STARS.

Dirección: Sergio Guillén Redacción: Andrés Puente, Sergio Guillén, Fat Professor, María Manuela Cortinas y Julio L. Tecglen Fotografía: África Paredes Diseño y maquetación: Sergio Guillén Encargado Facebook: Sergio Guillén / Encargada Twitter: África Paredes Contacto: renacerelectrico@hotmail.com Foto portada: África Paredes RENACER ELÉCTRICO MUSIC MAGAZINE no se hace responsable de ls opiniones vertidas por su colaboradores y anunciantes ni se identifica, necesariamente, con las mismas.

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El ataque del Rey Lagarto, cuatro ro Siendo yo todavía un criajo, con cuatro o cinco años escasos, mi padre me ponía discos que, aunque pocos años después han sido obras fundamentales para mí, en ese momento me daban un pánico terrible... Bueno, más que los elepés completos en sí, me refiero a canciones concretas. Una de ellas era “L’America” de The Doors (L.A. Woman) y otra “Pocket Calculator” de Kra!werk (Computer World). El inicio enrarecido de la de los Doors, con luego un Jim Morrison cantando en tono totalmente grave, me creaba una sensación opresiva tremenda; mientras que la de los Kra!werk, con sus repe""vos sonidos digitales y esa voz robó"ca que decía «I am operator with my pocket calculator», me resultaba excesivamente inquietante para mi aguante de “niño de la infancia”, como dice Elvira Lindo. Otra cosa que me ponía los pelos de punta era el inicio sinfónico de The War Of The Worlds de Jeff Wayne –este 2015 recuperado, precisamente, para la segunda temporada del muy recomendable serial Fargo–; y, por supuesto, el grito de guerra de los extraterrestres en dicha versión musicada (aquel “UUUUUUULAAAAAAAA!”). Sergio Guillén (Director)

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LA ENTRADA

obots y decenas de extraterrestres

Fe de Erratas: En el número de octubre de 2015 de nuestra revista, y debido a un error informático, aparecía sin acreditar el reportaje dedicado a la agrupación Ghost. Dicho reportaje está firmado por el redactor Andrés Puente.


ALCALÁ STREET (Antonio Gómez,Youkali Music) Ya en los años 60 los grupos más relevantes del pop español reivindicaron los clásicos populares adaptándolos a su es!lo propio. Bandas como Los Pekenikes, Los Estudiantes o Los Relámpagos ofrecieron fantás!cas revisiones de canciones o melodías conocidas por cualquier ciudadano medio. Posteriormente, una banda progresiva como Fusioon hizo algo similar en su disco de debut, publicado en 1972. Y es dicho álbum el que me viene inmediatamente a la cabeza cuando escucho este Alcalá Street del almeriense Antonio Gómez. Si bien aquel Fusioon 1 se encuadraba en el rock sinfónico, el guitarrista y arreglista se decanta por el jazz, eléctrico en su mayor parte, para insuflar nuevos bríos a temas tan conocidos como “El Vito”, “Granada” o “La Tarara”, entre muchos otros. En todos ellos se reconoce la melodía original, aun-

que la vuelta de tuerca aplicada por Gómez es tan pronunciada que prác!camente se trata de nuevos temas, y así lo refleja el ar!sta con las variaciones en los #tulos de las composiciones. Así, los tres citados se convierten en “Con El Vito Va”, “Alhambra City” o “Mi Tarara, Sí”. Quizá los más sorprendentes son “Alcalá Street” (adaptación de “Por La Calle De Alcalá”, extraído de Las Leandras) y ese “Choco Frank” que deja prác!camente irreconocible “Paquito El Chocolatero”. Aires de samba, vals o bebop son sólo algunos de los interesantes giros que proponen Antonio Gómez y su banda en este acertado álbum que gustará a quienes gozan con la fusión entre tradición e improvisación. por Andrés Puente

A TU SALUD (Caskärrabias, Rock Estatal Records) El mí!co grupo madrileño de rock urbano Caskärrabias celebra en este 2015 sus veinte años de historia y, para acompañar como es debido este importante acontecimiento, editan un disco (con su DVD correspondiente) en formato acús!co. El concierto tuvo lugar en la sala Revirock de Madrid, el 20 de marzo de este mismo año. Sus dos primeros elepés marcaron sin duda una época en la escena rockera de la capital, por lo que es totalmente lógico que Vamos A Liarla! (1996) y Una Noche Cualquiera (1998) se apoderen de más de la mitad del trabajo. Canciones como “Sr. Caskärrabias”, “¿Cómo Vas?”, “Me Da Igual” o “Madrid” fueron verdaderos himnos del movimiento urbano, y defini!vamente lo siguen siendo a día de hoy. Esta úl!ma canción, dedicada a la ciudad 06

que les vio nacer (introducida aquí con un pequeño fragmento al violín del cho!s “Rosa de Madrid”), ya apareció en formato acús!co en aquel disco de seis canciones !tulado Radio (2000), al igual que “El Viejo Y El Mar” y “Madrugada”, dos temas que también se asoman a A Tu Salud. Caskärrabias, liderados por el carismá!co Kake Lago, suenan hoy más maduros y asentados, tal y como demuestran estas nuevas interpretaciones. Además, en el álbum hay aportaciones como las de Maite Irigoyen al violín, Robértez a la armónica y Felipe Gambín a la percusión que confieren el toque especial que requería la velada. Aldente, el úl!mo disco de estudio de la banda hasta la fecha, recibe también merecida atención en cinco ocasiones. Por el contrario, un álbum como Psicotropía sólo aparece representado


C R ´I T I C A S D E D I S C O S por “La Huida”, mientras que Bastante es completamente ignorado por la banda. Quizá se podía haber pedido algo más de brillantez en el sonido y una mayor separación de los instrumentos, pero por lo general A Tu Salud funciona fantás!camente bien. La gran sorpresa de esta edición es claramente “Layla”, el clásico de Derek And The Dominos que Caskärrabias hacen en castellano, llevando totalmente la canción a su terreno. Fe-

nomenal de veras. De todo el movimiento del rock urbano de la segunda mitad de los 90 surgieron mul!tud de grupos prescindibles, al igual que unas cuantas bandas autén!camente sólidas. Entre estas siempre coloqué a Caskärrabias, y veinte años después siguen sin decepcionarme. por Andrés Puente

ACROSS THE POND - LIVE FROM GERMANY (Micky & The Motorcars, Blue Rose Records) Micky Braun y su hermano Gary, al frente de los Motorcars, publican este disco grabado en vivo entre Heilbronn y Stu"gart en el año 2013. No es de extrañar que esta banda tejana eligiera sendos conciertos realizados sobre escenarios alemanes para plasmar el sonido de su directo en los surcos de un disco pues sus giras han resultado ser todo un éxito de público en los úl!mos años en gran parte de Europa y, especialmente, en el país germano. Para la ocasión Micky & The Motorcars han optado por

seleccionar nueve cortes pertenecientes a los seis discos de estudio que tenían en su haber hasta la fecha y que nunca antes se habían grabado en vivo. Además, incluyen cuatro temas que eran inéditos en su discogra#a cuando se interpretaron en estos conciertos, ya que no aparecerían hasta su siguiente álbum de estudio, Hearts From Above, publicado al año siguiente; se tratan de los cortes “Southbound Street”, “Fall Apart”, “Tonight We Ride” y “Sister Lost Soul”

Micky & The Motorcars

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(esta úl ma es una versión de Alejandro Escovedo, uno de los héroes de la escena musical de Aus n de los hermanos Braun). Para redondear el inédito repertorio en vivo incluido en este disco la banda ha apostado por “Nobody’s Girl”, una canción escrita por Micky junto a su hermano mayor Willy y que a la sazón aparece en un disco de Reckless Kelly –la

agrupación que lidera este úl mo junto a, todavía, un cuarto hermano, Cody–. Texamericana con aires de country rock hecho en familia y ante un público entregado. por Fat Professor

SUPERNOVA (Kilimanjahro, Autoeditado) Con su primer álbum, el octeto Kilimanjahro (radicado en Madrid) causó cierto impacto en la escena reggae nacional. De hecho muchos situaron aquel disco, tulado Upfull Imanjahro, entre lo mejor editado dentro del género en aquel 2013. Ahora ya enen preparado su segundo trabajo de larga duración, este Supernova de cósmica portada. Kilimanjahro es un grupo totalmente anclado en la tradición reggae jamaicana, la representada por bandas como Bob Marley & The Wailers o Culture. Sin embargo, esta clara apuesta por el clasicismo no les impide sonar modernos al mismo empo. La banda demuestra en Supernova un amplio conocimiento y gran respeto por el género, lo cual les faculta para crear canciones efec vas y siempre pegadizas, composiciones en las que se reflejan las temá cas clásicas del reggae, desde la crí ca al capitalismo hasta la unidad entre pueblos, pasando por los asuntos barriales. Tanto

en el aspecto vocal (con el carismá co Pertxa Ashan al frente, alternando entre castellano e inglés muy a menudo, y los sensuales coros de Yoko Oh y Laura Tajuelo) como en la parte instrumental Kilimanjahro demuestran un alto nivel. Una formación perfectamente compenetrada capaz de producir grandes canciones como”Vampaya”, “Children” o “Babylon Vs. Zion”. Hay en Supernova algún que otro arranque electrónico, casi en la línea más pop de Inner Circle o UB40 (“Dinero”, en la cual colabora Sr. Wilson, o “Agradezco”), lo cual confiere una variedad necesaria para afrontar el tramo final del disco, sección que aprovechan para ofrecer al comprador cinco versiones dub de sendas canciones de Supernova. Así las cosas, un álbum plenamente recomendable para los amantes del reggae. por Andrés Puente

UNA MALA TARDE (Dr. Olmedo, Autoeditado) Un juguetón fraseo de piano, un clarinete que le sigue y al que rápidamente se le suman los demás instrumentos –aquí encontraremos contrabajo, hammond, tuba, trombón, vibráfono, acordeón, armónica, marimba, guitarra, batería…–; así es como arranca “Una Mala Tarde”, el tema que abre y da nombre al disco de Dr. Olmedo, el nuevo proyecto del músico mala08

gueño Pepe Olmedo. Genuino sonido callejero de Nueva Orleans, ritmos de blues, folk, rock, honky tonk y hasta influencia de músicas balcánicas es la es mulante propuesta musical que nos ofrece en sus creaciones este nómada musical cur do en mil y una aventuras. Olmedo se estrena aquí cantando sus propias canciones en castellano, canciones que cuentan


C R ´I T I C A S D E D I S C O S

Dr. Olmedo

con elaborados arreglos jazzís cos y con unos textos que hablan de lo humano y lo co!diano pero con el sen!do del humor siempre bien presente (véanse “Esta Misma Tarde”, “La Úl!ma Vez” o “Señor Director”). Entre esos sonidos añejos de la Ciudad Creciente por los que Olmedo muestra tanta querencia podemos encontrarnos bien con un blues arrastrado como “No Sé Nada” o transportamos directamente a Bourbon Street de la mano de un corte como “Me Preguntas”. Olmedo se hace

acompañar en esta nueva aventura por Pedro Calero, Enrique Tejado, Pepín Muñoz y Joaquín Sánchez; todos ellos excelentes y versá!les músicos que han colaborado con el propio Olmedo en infinidad de formaciones y con otros tantos ar!stas de los más variados es!los y que proporcionan el empaque necesario al sonido de Dr. Olmedo. por Fat Professor

CREO EN ROS (Monóxido, Autoeditado) Poco a poco, a base de buenas canciones y estrategias promocionales marcianas, Monóxido se va haciendo un hueco en la escena rockera nacional. Ellos vienen de Aldea de San Miguel (Valladolid), y siguen a lo suyo, que es el rock agropecuario, una potente música de inspiración rural empapada de buen humor. En su nuevo disco, Creo En Ros, vuelven a incidir en varias de sus canciones ya mí!cas, como “Jatobuey”, “Necrofilia” o “Tierra De Pinares”, las cuales incluyen en sendas

versiones cañeras. Temas que, por supuesto, siguen logrando su obje!vo de entretener y sacarte una sonrisa, como también lo consiguen las nuevas incorporaciones al repertorio de la banda. El credo de Monóxido recibe así traslación musical en “Creo En Ros” y “Primo Nuestro”, verdaderas apologías del chándal, el clarete y el embu!do. Como siempre, la ironía y la sá!ra son las normas que sigue el grupo, con lo rancio por bandera y sudando cachondeo. ”Hoy Estoy Sobera09


no”, la canción que da inicio al álbum, puede ser un perfecto resumen de lo que es Creo En Ros. Base de rock duro con letras descacharrantes y muy poca vergüenza. Disco diver!do y pegadizo para oyentes

sin complejos y con ganas de pasar un buen rato. por Andrés Puente

Monóxido y su carnicero de confianza

TAXUS (Taxus, Autoeditado) Taxus no es de esos grupos que al ir a presentar su primer trabajo discográfico llenan su página de Internet oficial de extensas historias relacionadas con el nacimiento del proyecto, de las fases por las que pasó hasta llegar al hoy, de las duras jornadas de esfuerzo echadas en crear y crear canciones. Nada de eso. Únicamente explican el significado de su nombre (el árbol tejo, que viene del la n taxus baccata) y listo; su polí!ca va más de poner sus composiciones sobre la mesa como única y justa jugada de apertura. Y menudo acierto. Pocas historias necesita uno cuando escucha un tema como “El Vuelo”, trufado de un trabajo instrumental minucioso, 10

complejo y vibrante, muy a lo A Perfect Circle de sus días de fama, acompañado por una voz femenina al frente –la de Wanda– para nada agresiva pero perfectamente resolu!va. A par!r de ahí, el resto de estos cinco temas que componen la obra homónima de Taxus man!enen la rotundidad y el ingenio de la pieza de inicio. Es por tanto esta grabación un disco admirablemente producido entre la propia banda y J.M. Liébanes, un lanzamiento cargado de metal trabajado y que incluso juega con !ntes progresivos en sus arreglos. Gran comienzo. por Sergio Guillén


C R ´I T I C A S D E D I S C O S THE END OF THE GOLDEN AGE (The Wynntown Marshals, Blue Rose Records) The Wynntown Marshals regresan para ofrecernos música de esencia Americana hecha con buen gusto desde Edimburgo con The End Of The Golden Age, su quinto trabajo discográfico. El, hasta ahora, cuarteto escocés incorpora para este álbum un nuevo miembro a los teclados redondeando así el sonido del grupo y pasa a conver"rse, ya oficialmente, en quinteto. El caracterís"co sonido jingle jangle de la Rickenbaker de 12 cuerdas –evocadora de sus admirados The Byrds– permanece como una de las señas de iden"dad de esta banda de Alt Country Rock y se deja oír ya desde la inicial “There Was A Time”, el corte que abre un disco de lo más variado donde encontraremos desde medios "empos

acús"cos con el pedal steel creando la atmósfera sonora idónea (“Being Lazy”, “Idaho”), pasando por ritmos algo más rockeros (“Dead Sunflowers”, “Red Clay Hill”) hasta temas donde el protagonismo es cedido a los recién incorporados teclados (“The Girl On The Hill”, “Moby Doll”). The Wynntown Marshals demuestran, una vez más, cómo coger las influencias musicales de formaciones clásicas como Poco o Flying Burrito Brothers y asimilar su sonido transformándolo en personales y pegadizos cortes como “Be$er Than Yesterday” o el que da %tulo y cierra este recomendable disco, “The End Of The Golden Age”. por Fat Professor

HO-HO-KUS N.J. (Titus Wolfe, Blue Rose Records) Puede que lo primero que sorprenda al comprador de este disco de presentación de Titus Wolfe sea que no sólo con"ene dos versiones de piezas compuestas por Willy DeVille, ya que también cuenta entre los miembros de la banda que ha grabado el elepé con tres de los músicos de Mink DeVille, el grupo que Willy lideró de 1974 a 1986. Cómo es esto, seguramente te estarás preguntando; aunque algo rocambolesca, "ene su explicación. Titus, que pasó su infancia en Frankfurt, pronto comenzó a darle a la guitarra y a componer. Terminaría haciéndose fijo de los locales de aquella ciudad hasta que decide dar el salto a Berlín con la intención de componer música para películas y televisión, sin olvidar por ello sus sueños de cantautor. Wolfe consiguió enviar a David J. Keyes, el que fuese uno de los bajistas en la historia de Mink DeVille, su versión del “Heaven Stood S"ll” de Willy.

Este gesto y el resultado del cover llamaron la atención de Keyes, lo que hizo que las piezas de dominó comenzasen a caer en fila precipitando una inesperada a la par que feliz resolución para Titus. David traería para el proyecto a Kenny Margolis y Boris Kinberg (también ex Mink DeVille), incluso pondría sobre aviso al productor Tom Merlynn, que al final ayuda en dichas labores a Keyes y Wolfe. Sus canciones "enen puntos en común con lo escrito por nombres bien conocidos como Willie Nile o el ya citado DeVille, aunque añadiendo pinceladas del Americana que empareja el folk con un country profundo y lento en su devenir. Se arriesga con la papeleta –elegida por él, todo sea dicho– de tener que versionar dos obras monumentales del desaparecido Willy DeVille como son “Heaven Stood S"ll” y “Angels Don’t Lie”, dos maravillas en todas las versiones en que las grabó su creador y que aquí pierden bastante brillo y fuste, 11


para qué negarlo. Sin embargo, el dueto con Joe Lynn Turner para cantar el “Willin’” de Li le Feat sale muchísimo mejor parado, seguramente uno de los momentos más memorables del álbum. En cualquier caso es más lo posi vo que lo no remarcable,

por lo que este disco parece un buen comienzo con el sello Blue Rose Records para Titus Wolfe. por Sergio Guillén

Comeback (Leather Heart, The Fish Factory) Escuchando Comeback uno siente hacer un viaje en el empo, regresando a aquella segunda mitad de los años 70, más en concreto a sus estertores, a aquella mirada fresca que trajo al rock duro la New Wave Of Bri!sh Heavy Metal, al igual que al posterior asentamiento metálico que las nuevas influencias lograron en los primeros días de los 80. Leather Heart es un grupo que se ene muy bien aprendida la lección, un quinteto respetuoso con el género que revive, un metal muy caracterís co y que, aunque enmarcado en una etapa concreta, hoy vuelve a ser reivindicado por no pocos. Estamos ante un álbum bastante llama vo, con un

Leather Heart

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buen trabajo instrumental y aguijonazos en muchas ocasiones bien calculados; el único problema es que no siempre por hacer este po de heavy metal tan puro uno puede dar con los estribillos adecuados. En ocasiones el oyente añora algo más de gancho, alguna parte memorable en piezas que podrían haber brillado con mayor intensidad. Nada malo, en cualquier caso. Es este Comeback un primer paso firme y tras el que debería llegar un siguiente movimiento discográfico algo más pulido, pero con el mismo vitalismo que ya demustran. por Sergio Guillén


C R ´I T I C A S D E D I S C O S BUMPING INTO NOTHING (The High Line Riders, Blue Rose Records) El mundo de la música está cada vez más lleno de historias como la de The High Line Riders. Relatos de reuniones de viejos amigos o de bandas disueltas casi en la noche de los empos que parecen resurgir de la nada. Out of the blue, que diría un yanqui. Y precisamente de Estados Unidos proceden The High Line Riders. En 1997, el guitarrista y cantante Ed Pe ersen publicaba junto a The High Line Riders un disco tulado Somewhere South Of Here enclavado en el llamado movimiento del country alterna vo (alt country, si u lizamos el término empleado por las emisoras de radio del momento). Hoy este es lo se conoce habitualmente con el más genérico apela vo de Americana, y esto es lo que ofrecen The High Line Riders al público actual. Seguramente buscando el efecto de grupo más que el de solista con banda de acompañamiento (en

aquellos empos la formación firmaba como Ed Pe ersen And The High Line Riders), ahora se prescinde del “prefijo” cons tuido por el nombre del líder. Aun así, Pe ersen produce el disco y compone las canciones, así que su sello sigue bien impreso en el sonido de la banda. Bumping Into Nothing nos presenta, por consiguiente, un compacto conjunto de doce temas que, moviéndose entre Bruce Springsteen, Kathleen Edwards y Neil Young, a buen seguro deslumbrarán a cualquier amante del rock americano. Nada que objetar ante un disco grabado en la mismísima Nashville (Tennessee) donde todo suena en su lugar y en su justa medida, con especial gusto por una batería que suena autén ca y potente como pocas. por Andrés Puente

UP ON THE CHAIR, BEATRICE (The Psycho Sisters, Blue Rose Records) Vicki Peterson y Susan Cowsill han compar do tantas cosas juntas en el campo musical y en cuanto a lazos personales se refiere que, aunque en realidad son cuñadas, se subrayan como hermanas en el nombre de este proyecto que lleva ya sus buenos años rodando en la escena musical estadounidense. Aun así, este Up On The Chair, Beatrice es su álbum de debut, un disco que sinceramente se ha hecho esperar demasiado para el contenido final del mismo. Hay que recordar que en los 80 Peterson conoció los días dorados gracias a ser una de las piezas fundamentales del girl group pop The Bangles, mientras que Susan era parte de esa familia musical de armonías vocales conocida como The Cowsills. A principios de los 90 coincidieron en la formación power pop The Con nental Dri"ers y desde entonces sus dos caminos se unieron en

uno, una senda que terminaría convir éndose en estas The Psycho Sisters. En el álbum es Vicki la que encabeza el dueto a la hora de componer, aunque Cowsill coescriba en varias ocasiones; de esta forma el oyente se puede topar con arreglos folk llevados al terreno del pop calmo, ntes de blues por aquí e incluso querencias en posturas musicales a lo de The Bangles por allá (“Never Never Boys” o “Fun To Lie”). De las tres versiones que nos plantean, sin duda “Heather Says” (de Judi Pulver y Waddy Wachte) y “What Do You Want From Me” (escrita por Peter Holsapple, ex de Susan) son las mejor resueltas. El “Cuddly Toy” que Harry Nilsson entregó en los 60 a The Monkees es tan preciosista y memorable en su versión original que poco o nada se puede hacer para darle ese toque que el desaparecido Davy 13


Jones le sabía dar frente al micrófono. Un disco sin duda agradable pero que prome a bastante más, sobre todo sabiendo de la extensa trayecto-

ria de estas cuñadas bajo el mismo manto ar s co. por Sergio Guillén

OFFSIDE (Ernesto Larcher,Youkali Music) Resulta complicado grabar un álbum tan variado como el que nos presenta el contrabajista Ernesto Larcher, músico formado en el Conservatorio Superior de Música de Aragón (CSMA). Aparte de lo aprendido en el período académico, Larcher atesora, a pesar de su juventud, cinco años de experiencia en diversos proyectos de la escena jazz nacional, lo cual a buen seguro le ha habilitado para grabar un disco como solista tan bueno como este Offside. Aquí podemos disfrutar de treinta y cinco minutos de jazz en los que Larcher se asocia con varios de los intérpretes más destacados de la nueva generación. Roberto Nieva, Oskar Lakunza o Marcos Salcines se asoman a este Offside que juega con el blues (“Al Fondo A La Derecha”), el swing (“Spring In Barreiros”) e incluso realiza una muy destacable parada en el “Come Together” de The Beatles. En esta revisión, el contrabajo de Larcher se hibrida

con la gran voz de Aurora García (Aurora & The Betrayers, ex Freedonia) para redondear una de las versiones más originales y rompedoras de este clásico de los Fab Four. Minimalista y experimental al mismo empo, representa un punto de ruptura en un trabajo eminentemente instrumental. “Durazno Sangrando” es la otra versión que se asoma a Offside, un tema de la banda de rock argen na Invisible compuesto originalmente por el músico Luis Alberto Spine!a, entendemos que a modo de homenaje dado el fallecimiento de Spine!a en 2012. También en esta ocasión Larcher se lleva completamente la canción al jazz, con muy buen gusto. Álbum de elevado nivel tanto composi vo como interpreta vo que nunca se deja al oyente por el camino. por Andrés Puente

THE BELL + COPPER AND TIN (Tony Furtado, Blue Rose Records) Tony Furtado es ya todo un veterano en cuanto a publicar álbumes de estudio se refiere. Desde 1992 lleva grabando obras discográficas en las que dar rienda suelta a sus conocimientos sobre el banjo, instrumento con el que se desenvuelve como toda una eminencia –ya de chaval ganó varias veces el Na onal Bluegrass Banjo Championship–. Con cuarenta y ocho años, y sin haber publicado nada nuevo desde 2011 (Golden fue su úl mo elepé), Furtado regresa con un tremendo trabajo, una magnífica grabación doble donde, además de The Bell, disco principal de esta edición, también incluye un jugo14

sísimo bonus CD (Copper And Tin). Tony posee una delicadeza extrema a la hora de afrontar sus tonadas, además de ser cierto que toda la música que recorre las venas de América transita en uno u otro momento por las canciones de este ar sta. Se siente el profundo terruño al igual que la huella dejada en el siglo XIX por los inmigrantes irlandeses que llegaban a las costas norteamericanas. Furtado consigue un resultado muy melódico en la ejecución de sus partes vocales, demostrando su sapiencia a la hora de dotar a uno u otro tema la personalidad idónea que requieren. Trece cancio-


C R ´I T I C A S D E D I S C O S nes que se quedarán atadas a tu corazón melómano, piezas que se ven completadas por ese postre que es el EP Copper And Tin, donde las creaciones instrumentales –mucha atención a la preciosa rendición que nos ofrece del “Amazing Grace”– son la norma, a excepción de la vocal “Peggy O”.

Es este creador e instrumen!sta un talento que con The Bell encandilará tanto a los faná!cos del Americana como a todos los amantes de los sonoros arroyos cél!cos. por Sergio Guillén

PAPER GODS (Duran Duran, Warner Bros. Records) Uno de los grandes reclamos del regreso discográfico de Duran Duran era el hecho de volver a trabajar con Nile Rodgers, uno de los gurús setenteros del maná funky. Pero si alguien iba a tener un peso específico en Paper Gods ese sería Mr. Hudson, el músico, compositor y productor de Birmingham que en los úl!mos !empos ha ofrecido sus recursos crea!vos a nombres como Paloma Faith, Alex Clare, Pixie Lo#, Josh Kumra o Sway, entre otros. Hudson escribe y produce junto a la banda, y eso se nota en el cambio de intenciones que a la postre se halla en la obra. Paper Gods es un álbum en el que pareciese que el cuarteto se fuese asentando pista a pista del CD en lo que al sonido Duran Duran se refiere, o al menos al logro final de redondear un tema pop con la esencia de la banda –aunque para no defraudar a

los “modernos” se actualicen postulados–. Y es que hasta la segunda mitad del elepé, allá por el corte número siete, Simon, Roger, Nick y John parecen componer más mirando a los úl!mos éxitos de Madonna o Kylie Minogue que a sus propias necesidades como aquellos creadores marca tendencias que fueron en su día. Que “Paper Gods”, el tema $tulo del disco y que abre el mismo, se ex!enda hasta los siete minutos se hace incomprensible. Y es que no estamos ante uno de esos maxi singles tan resultones que funcionaban de maravilla en las discotecas de los 80; es esta pieza un ejercicio de alargar por alargar una creación musical que de seguro habría funcionado mucho mejor de lo que lo hace ajustándose a unos minutos acordes con el valor de lo contenidos en ellos. Antes de cruzar el ecuador, tal vez sea “Pressure Off ”, una suerte de

Duran Duran 15


actualización del “Notorious”, lo que mejor concilie a estos músicos con sus patrones base, con su firma dorada –de ahí que sea el sencillo que se presentó de adelanto el ya pasado mes de junio–. Sin embargo, como decía, la cosa cambia a par r de “What Are The Changes?”, pista en la que aparece el crea vo guitarrista John Frusciante (ex Red Hot Chili Peppers) y donde se empieza a ver algo más de luz. Tal vez no puedan compe r con los himnos de su ayer, pero sí hay en los seis temas que cierran Paper Gods una chispa que calienta mucho más que los meros fuegos de ar ficio que parece representar la primera mitad del viaje. Como curiosidad, Frusciante toca en varios de ellos y, aunque no aparece como co-compositor, su mano a

la guitarra hace ganar muchos enteros a canciones como “Bu!erfly Girl” o “The Universe Alone”. Los tres bonus tracks que ofrece Paper Gods no se alejan de lo escuchado en el disco, aunque hay momentos un tanto decepcionantes; y es que contar con el Sex Pistols Steve Jones para hacerle tocar en un tema como “Planet Roaring”, canción sin la menor posibilidad de lucir su toque callejero, sucio y visceral, es casi un pecado. Al menos es este Paper Gods la perfecta excusa para recorrer una vez más el mundo girando en directo, y eso es siempre una buena no cia si viene de Duran Duran. por Sergio Guillén

Álex y Carlos de La Broma Negra

AMIGOS,TEMO QUE YA NO ESTEMOS EN LA TIERRA (La Broma Negra, Gaser Discos) Infalibles. Misteriosos. Crea vos. Inteligentes. Emocionantes. Arriesgados. Todos estos califica vos me vienen a la cabeza cada vez que me echo a los oídos un nuevo disco de La Broma Negra. Parece men ra que aún a día de hoy estos madrileños sean el secreto mejor guardado del pop español. El punto de inflexión en su carrera fue Como Aprendí A Amar A Un Cocinero, sensacional disco publicado en 2008 que supuso el inicio de una de las cadenas de álbu16

mes más impresionantes que se hayan grabado en nuestro país. Desde entonces, aproximadamente cada dos años, nos han presentado una nueva colección de canciones en forma de LP. Temas que se mueven entre el dark pop, el techno pop o el pop gó co. Es di#cil de describir el sonido de La Broma Negra, pero lo que está claro es que han desarrollado un es lo propio. La úl ma etapa de la banda incorpora cada vez


C R ´I T I C A S D E D I S C O S más mo vos y elementos electrónicos, y Amigos, Temo Que Ya No Estemos En La Tierra abunda en este aspecto, presentando tres de las composiciones más complejas y experimentales de su carrera: “Despierta A La Guardia”, “Canción De Cuna” y “Casa De Fieras De El Re ro”. En estos temas se intuye ese gusto por los desarrollos instrumentales que tenía el gran Tino Casal y que seguramente ha pasado desapercibido por el gran público. Pero lo mejor de La Broma Negra es que saben conjugar este po de composiciones con los singles más rompedores, canciones que fuimos conociendo

poco a poco como “Los Cuerpos Celestes”, “Franco Tenía Un Polvo” o “Las Chicas De El Corte Inglés”. Puede que otros llenen estadios, pero ellos se merecen una vez más el aplauso y la admiración de todos los que amamos la música. Están tocados por ese “algo” que solamente enen los grandes ar stas. Algún día se sabrá reconocer la aportación de La Broma Negra al pop de este país, y ojalá no tarde en llegar ese momento. por Andrés Puente

BREAK IT UP (Maverick, The Fish Factory) Hace cosa de un año constaté un hecho curioso: una enda online nacional de música y merchandasing muy conocida y de las pocas que quedan aguantando el chaparrón digital, había sus tuido el epígrafe “Metal” por el de “Heavy”. Así, de un día para otro. Quizá este hecho pueda parecer pueril, pero ene más fondo de lo que parece. Durante un par de décadas el término heavy metal se encontraba proscrito y había sido sus tuido por el de metal a secas. ¿Por qué se habla ahora de heavy metal o heavy rock sin pudor? Quizá la respuesta esté en que en estos años de confusión e indefinición de un es lo musical predominante, el an guo sabor del heavy rock sigue permaneciendo en nuestro paladar. Y este sabor que unos cuantos sabemos apreciar, y que nos incita a negarnos a enjuagar la boca con otros productos, es lo que está permi endo que en el hábitat musical se cree un microclima favorable a sonidos y recetas musicales que revisitan la década de los años 80. Y con acierto. Fuera de nuestras fronteras, bandas como Vanderbuist, Kissin’ Dynamite o Snakeyes van por esos derroteros. En nuestro país no son pocas las bandas que también se han desembarazado de ese ropaje ar ficial de las úl mas décadas. Bandas como Lizzies, Strangers o 7 Almas así lo demuestran. Unas pueden estar más cerca de la NWOBHM y otras serán más afines a la onda hardrockera, pero en su ADN se encuentran los genes de aquellos años en los que los solos de guitarra y las voces poderosas y

melódicas al mismo empo, no estaban mal vistos, más bien al contrario, cons tuían nuestro maná en ese desolador desierto en el que nos tenían sumidos nuestros medios de comunicación, salvo honrosas y siempre agradecidas excepciones. Maverick es una de esas bandas que un amante del rock en general, y del heavy rock en par cular, no debe dejar pasar por alto bajo ningún pretexto. Con la publicación de este EP con cinco temas, incluido un cover de Frank Stallone –atención al respeto y fuerza que han imprimido a ese viejo tema del film Staying Alive–, esta banda madrileña cuyos integrantes provienen de diferentes agrupaciones (Wild, ElDorado, Perfect Smile, Leather Heart, etcétera), que está capitaneada por Javier Endara y que cuenta con Chris an Giardino entre sus filas, ha pulsado la tecla adecuada, esa que va a hacer que te recorra por el cuerpo una descarga emocional, esa misma descarga que sen ste cuando escuchaste por primera vez bandas como Tygers Of Pan Tang, Diamond Head, Demon, Praying Man s o Santers; es decir, cuando degustabas con el mismo entusiasmo la visceralidad rockera de unos y la faceta melódica de otros. Necesitamos urgentemente un disco completo de estos músicos. Necesitamos urgentemente que las bandas sigan queriendo hacer heavy rock del bueno, nuestra espina dorsal lo necesita. por Julio L. Tecglen 17


THERE IS NO DEATH (Vlack, BCore Disc) Vlack es un proyecto personal del guitarrista y cantante Marc Teichenné, componente de bandas como Pudör Crònica, Tesseire y Rippers. Para este álbum de debut, Teichenné se asocia con Narcís Prat, baterista de Moksha. Del bajo se encarga el propio Marc. Es complicado encuadrar There Is No Death en una casilla es!lís!ca clara. Siempre con el protagonismo de las guitarras, el álbum se mueve entre el metalcore, el hardcore o incluso el punk (“Hooked” goza de la influencia de Misfits, por ejemplo), siempre con un poso melancólico ciertamente notable. Los riffs suenan duros y desgarrados, mientras que los punteos surgen hirientes y punzantes, lo cual no extraña si tenemos en cuenta que el disco está dedicado a la memoria de David, hermano de Tei-

chenné fallecido en 2014. El sustrato de la mayoría de los temas es sumamente metálico, aunque aquí se cargan las !ntas más en las partes rítmicas de guitarra que en las solistas, con lo que se crea una sensación de muro de sonido, de ambiente más que de detalle. Aun así, hay algún que otro guiño, seguramente no planeado, al rock instrumental de grupos como Toundra (“Endless Winter”). Si eres de los que buscas intensidad por encima de todo, There Is No Death va a llevar a tus oídos torrentes de fría electricidad sumergida en melancolía. Buen punto de par!da para un proyecto en pleno desarrollo. por Andrés Puente

BIOGRAFÍA DEL CAOS (Individuo Zero, Autoeditado) Erróneamente los hay que creen que grunge y rock alterna!vo son conceptos sinónimos; y es que esto es un sí pero no. La e!queta de grunge debe ser entendida como un contenido existente en el gran saco con!nente que sería esa catalogación tan amplia y extensa que es el rock alterna!vo. Con esto quiero aclarar que por alterna!vo se pueden considerar muchos sonidos y derivaciones que no !enen que ver con Nirvana y compañía. Lo llevamos viendo ante todo en la entrada del nuevo milenio, donde hay gran can!dad de apuestas que no reniegan de lo que trajeron los 90 en el siglo pasado, pero que se sienten capaces y libres para caminar con otras marcas es!lís!cas por bandera que casan con la respuesta alterna!va. Individuo Zero es un quinteto de gran pericia a la hora de trabajar un rock alterna!vo aguerrido, con peso en las instrumentaciones pero también en sus textos. «Me reconcilio con la melodía al sen!r que 18

no eres tan dis!nto de mí cuando te veo sonreír», canta María R. Ciges en la pieza “Individuo Zero”; también comparte con nosotros frases como: «Disparas sin saber dónde va mientras yo me cuelo por la puerta astral» (“Chamán”). Letras todas compuestas por ella y que dan un extra de originalidad y profundidad al resultado obtenido en Biogra"a Del Caos. Es este Individuo Zero un proyecto muy valido, incluso sobresaliente entre tanto sota, caballo y rey de lo mil veces escuchado que algunos de sus contemporáneos nos intentan hacer tragar en el sí o sí. Un conjunto perfectamente organizado y que hace fluir su música con esa seriedad que ofrece el que pretende dejar huella, el que busca el arte tras su mensaje. Cinco ar!stas con la intención de dar orden al caos. por Sergio Guillén


C R ´I T I C A S D E D I S C O S THIS PLACE BELONGS TO THE BIRDS (Hank Shizzoe, Blue Rose Records) El suizo Hank Shizzoe ha creado uno de esos discos que encuentran la grandeza en su aparente sencillez. Siete composiciones originales cuyos textos bien pueden tomarse como poemas –aquí se pueden intuir los estudios universitarios que Shizzoe cursó en literatura inglesa– y tres composiciones ajenas. Canciones breves y concisas todas ellas donde nada sobra y nada falta, como en la poesía donde una palabra de más puede estropear el conjunto aquí una nota o un acorde de más resultarían totalmente innecesarios y hasta podrían ser fatales. This Place Belongs To The Birds encuentra su caracterís!co sonido en la cálida voz de Shizzoe acompañándose, principalmente, de su slide guitar; sin despreciar por ello el piano e instrumentos de sugerentes sonoridades como el buzuki, ukelele, marimbas, mandola o banjo. Ocasionalmente le acompañan en algunas canciones Simon Baumann (batería), Bap!ste Germser (trompa), Michel Poffet (contrabajo) y The Na!onal Parks Orchestra dirigida por Julia Pfeiffer Burns.

Las creaciones de este músico son tan evocadoras como intensas, sugerir más que mostrar parece ser la consigna (“Because It’s There”, “Ballad Of The Warm Bed”, “I Miss The Plains”). El repertorio se completa con “Don’t Know What It Is”, una adaptación de “Weiss Nid Was Es Isch” de Stephan Eicher, y dos versiones: el “I Wanna Be Loved By You” que popularizara Marilyn Monroe –aquí conver!do en un blues– y, para cerrar el álbum, la harrisoniana “End Of The Line” que en su día firmaran los Traveling Wilburys. Para completar el conjunto de esta pequeña obra de arte sonora y visual destacaremos el elegante diseño del disco (obra del propio Shizzoe, basado en ilustraciones de Hector Giacomelli) y la posibilidad de descargarse un exclusivo disco grabado en vivo por The Hank Shizzoe Trio a principios de este mismo año. This Place Belongs To The Birds: toda una experiencia sensi!va. por Fat Professor

Hank Shizzoe

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GARABATEANDO (Juan Maya,Youkali Music) Este músico autodidacta aunque rebosante de talento por los cuatro costados, no en vano pertenece a una familia que se ha dis nguido en múl ples disciplinas ar s cas, destaca desde hace empo como guitarrista, acompañando a figuras reconocidas como Rosario, Antonio Flores, Lolita, Raimundo Amador y, muy especialmente, Estopa. También posee una destacable carrera en solitario desde que publicara su álbum debut Juan Maya (Pep’s Records, 2003), que hasta el momento había sido pieza única de su discogra!a. Juan Maya ha sabido rodearse de músicos de contrastada solvencia y amplia experiencia, además de contar con las colaboraciones estelares de Soledad Morente y Toni Zenet. El contenido del disco va más allá de los convencionalismos del género y ofrece una fusión de es los musicales hábilmente combinada. Aparecen canciones que mezclan el buen humor y la ironía crí ca, como “La Fumaracha” y “Malas No cias”, mientras otras destacan por la fusión del flamenco con el jazz y otras expresiones de la música popular urbana, como “Piensa”, obteniendo un resulta-

do muy funk a la vez que destaca el indisimulable aire flamenco de la voz de Soledad Morente. En “La Rosa” podemos escuchar una interpretación al es lo de las big bands de antaño, sustentada sobre la voz peculiar del crooner Toni Zenet, que acentúa el contraste con la interpretación de Juan en un conjunto vocal atrac vo por su propia rareza. También ofrece su dosis de fusión muy bien resuelta el tema “Solo Son Horas”, fuertemente impregnado por la esencia de los ritmos brasileños. Garabateando es un compendio de ejercicios musicales a los que nadie osaría colgar una sola e queta definitoria. Son más bien pinceladas o, mejor dicho, garabatos sonoros fruto de la crea vidad de un gran ar sta que no necesita ceñirse a ar ficiosidades para expresar sus sen mientos más profundos y sinceros. En un día a día convulso, a veces surge la necesidad de buscar el sosiego del ánimo, y nada mejor que lograrlo a través de la música. Con el disco de Juan Maya podemos alcanzar este alto obje vo o al menos aproximarnos bastante. por María Manuela Cor nas

DESFILE RUIDOSO (Mister Jones, Trilobite Records) El quinteto leridano Mister Jones celebró sus diez años de carrera con la grabación en directo, el pasado 7 de noviembre de 2014, de un concierto muy especial en el Espai Orfeó Lleidatà. El resultado de aquella noche queda plasmado en la edición de un CD con canciones de sus tres discos anteriores –más un par de temas inéditos– y un DVD que, además de las imágenes del concierto, incluye un documental sobre la historia del grupo. Los orígenes de la banda se remontan a 2004, surgiendo como un proyecto per20

sonal del cantante y guitarrista Joan Lozano, que tenía ya una larga trayectoria musical en grupos como Pelotón de Kas go, Rosas Rojas, Los Vicios de Marlene o El Fill del Mestre, entre otros. Progresivamente se ha ido consolidando la formación, que actualmente se completa con Carlos Cerezo (guitarra y coros), Josep M. Lasierra (bajo y coros), Xavier Farré (teclados) y Txesko Bobillo (batería). En la extensa recopilación de éxitos que nos ofrece Mister Jones cabe destacar “Ficción” e “Invisibles”, que aparecían ambas


C R ´I T I C A S D E D I S C O S en el anterior LP, Pensamiento Y Acción, donde se pone especialmente de manifiesto la interpretación muy sen"da que hace Joan Lozano, aunque esta expresión de emociones es denominador común de varios temas del repertorio. Las letras son muy personales, a veces introspec"vas, y siempre acompañadas de una sólida instrumentación. También llama la atención la par"cular versión que realiza en “El Úl"mo Baile” del éxito de Tom Pe#y “Mary Jane’s Last Dance”. Hay que tener en cuenta que el músico estadounidense es uno de los grandes referentes de Joan Lozano. Las referencias musicales "enen gran peso en las composiciones de Mister Jones. En general, encontramos abundancia de sonidos importados del pasado, inspirados por diversos ejemplos de las mas variadas expresiones del rock desarrollado desde los años 80. El documental incluido en los extras del DVD, "tulado De Funambulistas Canallas y Otros Pensamientos y realizado por José Bergés, recopila los recuerdos de Joan como hilo conductor de una narración

salpicada con entrevistas a an"guos compañeros de fa"gas y aderezada con piezas musicales de antaño y de hoy. El rockumental incluye una buena dosis de sen"mientos y profundas reflexiones, aunque la estructura y el ritmo de la narración no favorecen la fluidez en su visionado. El resultado final es un trabajo de una calidad aceptable teniendo en cuenta los limitados medios disponibles, ya que todo ello ha sido posible gracias a una exitosa campaña de micromecenazgo a través de la cual obtuvieron de sus seguidores el soporte económico necesario para materializar la obra. La grabación de este disco ha sido una gran oportunidad para que la banda disfrutase de una emo"va velada rodeada de amigos y con un público entregado. Un acontecimiento emocionante, un regalo material e inmaterial para los propios músicos y para sus seguidores. por María Manuela Cor nas

CLOSE TO THE LOUNGE (Caballero Reynaldo, Hall Of Fame Records) Las olas acuosas me mecen mientras en leves andanadas sónicas se va introduciendo en mi cerebro una instrumentación de cadencia relajada, casi en un sueño, mientras la sugerente voz de Rebeca Ibáñez canta unida al viaje atmosférico el siguiente texto: «Move yourself, you always live your life... never thinking of the future», palabras que son el arranque de “Owner Of A Lonely Heart”, uno de los sencillos que dieron a la agrupación británica Yes la merecida segunda juventud en la década ochentas. Esta versión, que pareciese grabada dentro de la obra La Persistencia de la Memoria de Dalí, pues en ella los tempos se ex"enden en un relajo misterioso, donde los minutos se lucen tendidos al sol, no es otra cosa que el punto de par"da con el que el oyente comienza a desplazarse dentro de este Close To The Lounge, el tercer disco tributo que Caballero Reynaldo ha editado en el año que ahora se cierra bajo el sello Hall Of Fame Records (antes llegaron en este 2015 el homenaje a repertorio de King Crimson y al álbum Overkill de Motörhead),

y el cuarto en cuanto a rendiciones “bo"jeras” –como el propio Luis G. las llama– se refiere (la primera estaba dedicada a Frank Zappa). Una nueva propuesta musical grabada por Caballero Reynaldo y una vez más una sensacional montaña rusa de influencias es"lís"cas para crear un lounge para nada convencional: bossa, techno acelerado en clave disco, acús"ca folk, electro, y así hasta poner patas arriba para bien el cancionero Yes. Cualquiera de las doce composiciones (“Nous Sommes Du Soleil”, “Don’t Go”, “Wonderous Stories”, “We Can Fly”, “Roundabout”...), escogidas todo sea dicho con gran acierto y una muy amplia visión de la carrera de la banda inglesa, "ene sen"do tanto en solitario como formando parte de este exquisito tótum revolútum. Espléndida vianda sónica donde el acto de yantar lo hace nuestro oído en lugar de la mandíbula, dejando como regalo úl"mo una diges"ón mental más que placentera. por Sergio Guillén 21


SEXERCISE (The Criers, Cowbell Business Records) Adrián Costa lo ha vuelto a hacer. Se ha superado, y eso es algo que no es precisamente fácil sabiendo del talento y la capacidad ar s ca que atesora este profesional que inicio su carrera musical a los trece años en San ago de Compostela. Su nuevo proyecto The Criers hace que el rock y el soul estallen en una comunión perfecta dotada de regusto retro y de una factura de matrícula de honor. El que debe ser considerado desde ya como uno de los más destacados discos de 2015, este Sexercise, se nos muestra trufado de momentos impagables, canciones con sustancia y jugo. No hay piezas me-

nores o temas de relleno, es en su totalidad una grabación sublime. Lo mismo te ene bailando con “I’m Yours” como la cadencia instrumental cambia el tempo en “Brocken Watches” y cada nueva estrofa suena a guiño cómplice. Arrebatador y necesario, es Sexercise –que luce un artwork que pareciese sacado de los años dorados de la factoría Hipgnosis– un perfecto ejemplo de trabajo bien hecho, de compendio de canciones que quieres volver a escuchar una y otra vez. por Sergio Guillén

VIVO Y SALVAJE (Burning, Warner Music Spain) «Cuando me subo al escenario ya he cruzado esos cuatro peldaños que separan la realidad de lo mágico o irracional, la escalera al cielo. Ahí arriba no hay posibilidad de analí ca, lo haces, lo tocas, lo cantas y tratas de poner todo lo que enes dentro; luego ellos y ellas te juzgan, nada más, sólo ser uno mismo», reconocía Johnny Cifuentes a nuestro compañero Fat Professor en una entrevista realizada en abril de 2013 para Renacer Eléctrico Music Magazine. Son cuarenta años de historia Burning y es imposible dar con el número exacto de las veces que durante estas cuatro úl mas décadas Johnny se habrá subido a un escenario para hacernos vibrar junto a la banda de rock and roll madrileña por antonomasia. El concierto en el Barclaycard Center –el Palacio de los Deportes de toda la vida, dejémonos de tonterías– es, sin embargo, no solamente la constatación de un hecho, la celebración de un cumpleaños muy especial, también representa un enfoque diferente en cuanto al repertorio clásico del conjunto se refiere. Maykol Slingluff aquella noche vio reforzado 22

su saxo por una sección de viento completa, mientras que Kacho Casal y Carlos Guardado veían ampliarse la familia de la espina dorsal rítmica gracias a la inclusión del percusionista Nico Roca; incluso Johnny cantó secundado por los coros de Sonia Herrero y Mayka Edjole. El resultado en imáganes fue espectacular, consiguiéndose la grabación de un DVD con una calidad de factura que muchos querrían para sí. Uno de los clásicos de Burning reza en su tulo aquello de “Una Noche Sin Ti”, sin embargo, si quisiésemos hacer referencia a lo sucedido aquel 9 de mayo, deberíamos cambiarlo a “Una Noche Entre Amigos”. Y es que no sólo haríamos referencia a todos los allí reunidos para bailar, cantar y aplaudir el repertorio de esta ins tución del rock and roll cantado en castellano; igualmente estaríamos hablando de todos los ar stas invitados que se subieron al escenario para acompañar a la banda: Star Mafia Boy, Rubén Pozo, Alberto Marín, Luz Casal, Álvaro Urquijo, Ramón Arroyo, Bunbury, Josele San ago y Carlos Tarque,


© África Paredes

C R ´I T I C A S D E D I S C O S

Johnny Cifuentes (Burning)


cada uno aportando más o menos al resultado final de la canción que le tocase compar r con Cifuentes y el resto de los Burning –para mi gusto, Star Mafia Boy brilló con luz propia y sobresalió sobre el resto de amigos allí requeridos–. Un show espectacular para una noche especial, con unos Burning ampliados que quedaron llama vos para esa cita puntual, para ese festejo merecido. Sin embargo, no creo estar solo al opinar que el tuétano de las piezas de este inconmensurable conjun-

to no necesita de ar ficios para ser lo que es y ha sido siempre. Por lo tanto, Johnny, Maykol, Carlos, Kacho, Eduardo y Nico brillarán siempre, con o sin músicos de acompañamiento, con o sin coros –que en más de una ocasión mataban la esencia barrial de canciones como la inmortal “Madrid” –, con o sin ar stas invitados, porque ellos son el rock and roll. por Sergio Guillén

EL ARTE DE VIVIR (Vengadores, Autoeditado) Los Vengadores son una banda de aciertos, pero gracias a El Arte De Vivir ahora también tenemos claro que es un conjunto en pos de, si no necesariamente una evolución, sí un ascenso por la escalera de la crea vidad. Y no es que esto se descubra únicamente con este álbum, aunque sí es cierto que si antes tomaban cada escalón de uno en uno, ahora los pasan de tres en tres, sobrados en ingenio y resultados. El Arte De Vivir con ene pop rock en castellano que vale por diez, que ofrece canastas desde la línea de triple y que alimenta las ganas de querer cono-

cer más presente y futuro de este cuarteto. Coque Mar!n canta con mayor convicción que nunca, salivando cada esencia del pasado en esta o aquella estrofa, cada influencia que ha hecho de la música de Vengadores con los años ser lo que es hoy. “Atlán co”, “Baila”, “Extrarradio”, “No Te Puede Importar Menos”, cualquiera puede agarrarse a tu amor pop y conver rse en parte de tu vida. Déjate atrapar por su influjo, que actuará sobre como la luna sobre las mareas. por Sergio Guillén

LA FONDA DE LOLA (Héctor Braga, Etnoson) Héctor Braga es ya incues onablemente uno de los popes de la nueva escena musical asturiana, un defensor de la tradición con el suficiente conocimiento y el arrojo preciso para poner en solfa al que creía que hay concepciones inamovibles en el arte. Conocedor como pocos de La Asturianada pero ferviente admirador de la mezcolanza cultural, de la par cipación común entre diversos proyectos, del con nuar aprendiendo siempre: «Más que necesarios, diría que son indispensables. Es un rito de paso», comentaba a nuestro medio en relación al 24

hecho de que las colaboraciones entre creadores puedan o no ser parte de los pasos necesarios que sirven para formar a un músico. «Cuando compuse la habanera que tula el disco nunca sospeché la popularidad que esta canción tendría entre el público. Una habanera, en lengua asturiana, capaz de llevar los sonidos caracterís cos de mi erra más allá de los clichés habituales. De ir a un público global con un discurso local», habla hoy Braga sobre “La Fonda De Lola”. Y hay que reconocer que desde que salió editada como parte


C R ´I T I C A S D E D I S C O S del Poema Sinfónico Para Banda De Gaitas, Quinteto Instrumental Y Recitador grabado por la Banda de Gaites Noega junto a una muy extendida lista de invitados, la canción ha capturado a un público de lo más dispar que cae rendido ante su cadencia y ante la voz de un Héctor magnífico (que también par"cipó en el concierto de aquel 10 de agosto de 2011 donde se capturó el citado CD). De hecho, la pieza es creación de Braga, y con la llegada de 2015 se ha conver"do en buque insignia como pista de inicio de su nuevo larga duración.

Este vocal y experto mul"instrumen"sta astur ha reunido en La Fonda De Lola unas interpretaciones brillantes, llenas de ma"ces, referencias e influencias, haciendo del álbum todo un viaje por el mundo y el corazón, por las historias que cuentan los de aquí y allá o las que surcan el alma desde la in"midad del recuerdo perdido. Héctor Braga no deja de fascinarnos. por Sergio Guillén

Héctor Braga

LA MANO (Buenas Noticias, The Borderline Music) El trío malagueño Buenas No"cias lleva haciendo rock desde el 2007, aunque hasta 2012 no vería la luz su primer álbum Pecera. Se pueden considerar ya unos veteranos en el panorama musical, habiéndose pateado todo "po de escenarios a lo largo de este "empo. Esta banda presenta un nuevo disco, un EP de cinco temas "tulado gráficamente La Mano. El disco se abre con “Así Revientes, Corazón”, un corte más próximo al pop, aunque con una base rítmica destacable; seguido por “Que No”, un tema con ambiguas influencias del rock ochentero. “Zarza” y “En El Portal” son dos ejemplos de la diversidad de enfoques que puede exis"r dentro de un mismo es"lo, de la cual la banda malagueña ya desde su anterior álbum se vienen postulando como autén"cos maestros. Por su parte, el epílogo “Estas Muy Buena” se destaca como una sólida

muestra del rock más sobrio. Aunque existe una gran variedad de ma"ces, la música de Buenas No"cias se caracteriza por ritmo marcado eficazmente con guitarra y batería, acompañando unas letras bastante ácidas de lirismo discu"ble pero con una irreba"ble carga irónica en algunos versos. En este disco, los malagueños hacen gala de un rock sencillo pero eficaz, sin grandes atavíos. Resulta el producto perfecto para disfrutar de una interpretación del rock a través de una escucha que se hace liviana y asequible para casi todos los públicos. Para los que se queden con ganas de más, el grupo promete seguir ofreciéndonos piezas de su trabajo en nuevas entregas discográficas, sin dejar a un lado su labor sobre los escenarios. por María Manuela Cor!nas 25


NO HEROES (Peachy Joke, Rock CD Records) Los miembros de este grupo tolosano afincado en Barcelona viven un momento dulce en su ya larga carrera. En poco empo se han concentrado varios acontecimientos exitosos, empezando por la publicación de este que es ya su quinto trabajo discográfico. También inician gira por varios países europeos y, como no, su par cipación en la banda sonora de una campaña publicitaria a nivel mundial que ha llevado su música a oídos de mucha gente. En lo que se refiere a No Heroes, los doce temas que conforman el álbum son un compendio extraordinario de las más variadas formas de expresión rockera ejecutadas con un buen equilibrio de destreza e inteligencia. Se puede comprobar que las ideas crea vas se materializan a través del duro trabajo dando un resultado cuya calidad queda patente. El primer corte que da nombre al álbum evoca en un principio el rock glamuroso con ntes punk que acertadamente cul varon ar stas como el gran James Osterberg Jr. Dentro del álbum destacan muy especialmente dos cortes formalmente antagónicos. Por una parte, “Money Ma!ers” –que muchos reconocerán como banda sonora del anun-

cio de Wallapop–, caracterizado por una furiosa ejecución en la que se exprimen al máximo los instrumentos. Por otro lado, la interpretación sen mental y austera realizada en “Lost Desire”. En “Cut The Lights” hacen un ejercicio de rock más clásico, aunque también está presente la pá na de innovación que recubre todo el disco. Además, podemos encontrar dos pequeñas joyas como son “I Know You Will” y el acertado epílogo “Faith No More”. En este trabajo Peachy Joke experimentan una autén ca catarsis dejando a un lado los convencionalismos del rock and roll para dar rienda suelta a la crea vidad, en un loable empeño por encontrar nuevas formas y nuevos caminos en la expresión de ideas y sen mientos a través de la música, lo cual debería ser siempre el obje vo primordial en cualquier forma de expresión del rock. Peachy Joke ofrece un disco digno de permanecer por mucho empo en las discotecas como ejemplo de crea vidad y buen hacer. por María Manuela Cor nas

SURVIVAL (Strangers, The Fish Factory) Emo!ons, el que fue primer disco de este conjunto nacional, prome"a mucho; contenía temas resultones y buenas maneras instrumentales, aunque el oído al terminar recordaba al cerebro que ciertas aristas estaría bien que se puliesen en futuras grabaciones para que con esfuerzo y dedicación suprema la cosa fuese evolucionando, concretándose. Pues bien, no hemos tenido que esperar mucho pues, a escasos dos años de su obra de debut, aquí tenemos Survival, segundo trabajo de estudio de este quinteto y ya obra cumbre. 26

Survival ene todo lo que un disco de adult oriented rock/hard melódico podría desear... y estamos hablando de un segundo disco en una escena melódica, la nacional, que está volviendo a lucir nuevos triunfos crea vos –por desgracia, no económicos o de reconocimiento masivo, como bien se merecería– gracias a bandas respetuosas con el pasado del género. Ya el inicio de “Never Stop”, con la pegada de Abel Ramos tras la batería, secundada a los pocos segundos por la guitarra de Miguel Mar"n y, ante


C R ´I T I C A S D E D I S C O S todo, por el emocionante teclado a lo old school aoriana de Carlos Jiménez, le pone a uno los pelos de punta y empieza a salivar soñando con lo que podría llegar en los siguientes minutos. Pero no hace falta soñar pues “Stand By”, “Burning Within”, “Angel” o “Heroes” son realidades como puños, puños de notable rock melódico. Strangers consiguen

así una entrada por la puerta grande en el sello The Fish Factory, discográfica que tantas alegrías está trayendo a los apasionados del hard rock en todas sus ver"entes. por Sergio Guillén

NOTICIAS DEL NORTE (César Pop Y La Orquesta Pinha, Maldito Records) Hace más de diez años César García Miranda dejó su "erra natal en el Norte −donde estuvo en las filas de grupos como Los Débiles, Claire Beaus o Babylon Chàt en su úl"ma etapa− para instalarse en Madrid y dar un paso más en su carrera ar$s"ca, consolidándose aún más como César Pop de la mano de renombrados colegas. Ahora presenta un No!cias Del Norte, su segundo álbum de estudio, repleto de una fuerte carga sen"mental y aires de nostalgia. Para la ocasión se hace acompañar por la Orquesta Pinha, la formación liderada por Fernando Polaino y donde se integran los reconocidos músicos Pepe López (batería y percusión), Carlos Blázquez (vientos), Álvaro Barco (cuerdas) y Begoña Larrañaga (acordeón). Polaino es una pieza clave en este disco, ya que interviene en la producción y grabación con Granja Beat y Estudio Establo. El sonido aportado por la Orquesta Pinha con su amplia variedad de instrumentos imprime un carisma muy caracterís"co y reconocible a todas las piezas que forman la obra. Contribuye especialmente

al peculiar sonido del repertorio el acertado uso del acordeón, ya sea como un elemento más de acompañamiento o cuando se le otorga un papel más destacado, como en “Milonga Triste” y “Tienes Que Ser Tú”, siendo este úl"mo uno de los temas más bellos y conmovedores del álbum. En contraposición, “Licor de Pinha” es un tema instrumental donde la orquesta toma el protagonismo aportando un aire diferente al conjunto del disco. Aunque ha contado con la colaboración de buenos músicos, y sin embargo amigos, como Rebeca Jiménez, Quique González o Txetxu Altube, el trabajo en su conjunto esta impregnado por el sello personal de César Pop, aderezado en esta ocasión con los destellos peculiares de la Orquesta Pinha. Es un disco para escuchar y reflexionar, para volver al pasado y emocionarse. Un acicate para los sen"mientos: algunas alegrías, muchas tristezas y un rincón para la esperanza. por María Manuela Cor!nas

César Pop Y La Orquesta Pinha

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CASKÄRRABIAS A por 20 años más por Sergio Guillén En 2001, cuando aún estaban con la promoción del EP Radio, precisamente un concierto acús!co, nos entrevistamos con Caskärrabias y, en relación a la razón de grabar aquel álbum, nos contaban lo siguiente: «Cuando en su día estábamos con el primer disco, Vamos A Liarla, hicimos una presentación para la prensa en un garito de Vallecas. Invitamos a los periodistas, vinito, jamoncito... y pusimos algunos temas del disco. Luego nos subimos nosotros al escenario a hacer unos temas en plan acús!co. Con el segundo trabajo pasó algo parecido. Lo estábamos comentando con Mariano Muniesa y él nos dijo que si nos gustaría grabar algunas canciones en acús!co para su programa de televisión. A nosotros nos pareció bien y luego, como el trabajo necesitaría una producción, se lo dijimos a la compañía». Por tanto, lo primero que nos interesa es esa recuperación del acús!co que ya era parte de ellos en el pasado. Al acercarnos a 2015 y con el veinte aniversario del grupo, pensamos en hacer un disco en directo. Dudamos entre hacerlo en eléctrico o en acús co, al final nos decidimos por este formato más ín mo y familiar, y que como bien dices llevamos haciendo desde el principio de la banda. En aquel Radio os centrasteis en Una Noche Cualquiera, el álbum de estudio que estabais

promocionando entonces. Ahora, ¿es este A Tu Salud lo que podría considerarse como un grandes éxitos en directo o habéis !rado de temas que, aunque no fuesen los más conocidos de la banda, tenían mayor peso en vuestro corazón? Realmente en A Tu Salud hemos preparado un set list dando una vuelta por la discogra!a de Caskärrabias, temas importantes en la vida del grupo, por composición, por momentos vividos con ellos, y sí que ha primado más el corazón en la elección. Han pasado veinte años. ¿Cómo los ha vivido el seno de la banda? ¿Cómo se han superado estas dos décadas en una sociedad que parece cada vez dar menos importancia y espacio a la cultura? Pues peleando, rando día a día sin perder la ilusión ni dejar que nos la quiten, disfrutando de lo que haces… En Radio hicisteis una versión del “No Es Extraño” de Burning, ahora ha sido el “Layla” de Derek And The Dominos (compuesta por dos de sus miembros, Clapton y Jim Gordon). ¿Por qué “Layla”? ¿Os fi-


ENTREVISTA jasteis en los arreglos que Eric le preparó para su acús co en la MTV del 92? Nos gusta hacer versiones de temas que nos han acompañado toda la vida, en este caso Layla. Y sí, la inspiración de hacer este tema en el set acús!co de Caskärrabias viene del acús!co de Clapton. Háblame un poco de los invitados a esta fiesta que ha sido el directo que conforma 20 Años... Rock ‘N’ Roll. ¿Qué significan para cada uno de ellos como músicos? Para festejar estos veinte años del grupo quisimos contar con Felipe Gambin y Juan Carlos Patón, batería y guitarra en los tres primeros discos de Caskärrabias. Era algo inevitable que estuviesen en este cumpleaños y queríamos grabar con ellos este sép!mo disco de la banda. Rober “Chobe” lleva !empo colaborando con el grupo y ha sido un gran pilar en la preparación de A Tu Salud. Y Alicia y Robertez queríamos que estuviesen con nosotros en este día tan señalado para la banda, por tantos y tantos años de amistad y colaboraciones. Resume con pocas palabras cada uno de los álbumes de vuestra discogra"a. Vamos A Liarla: Un clásico lleno de ilusión. Una Noche Cualquiera: La madurez en un segundo disco. Radio: Una gran experiencia la de grabar en la radio. Un disco atrevido y diver!do. Psicotropia: Primer disco en formato trío. Intenso y envolvente. Bastante. Gran disco, grandes canciones y grandes colaboraciones. Mucha rabia y pasión, y poca pro-

moción. Aldente: Ac!tud. Las canciones y la forma de sacarlo es esencia pura Caskärrabias. A Tu Salud: Caskärrabias al desnudo. Dime tanto una banda nacional como una de fuera de nuestras fronteras que te llegasen a sorprender en los úl mos años y dame razones de ambas elecciones. Soy muy fan del rock de aquí, me gusta mucho el úl!mo disco de Mala Reputación porque siempre !enen una gran emo!vidad en sus temas. Y de fuera, me gusta Walk Off The Earth por su versa!lidad con los instrumentos. ¿Cómo entrasteis en contacto con Rock Estatal Records? Juan Palacios nos vino a buscar para hacer un disco con el sello y le ofrecimos hacer un directo. La promoción está funcionando bastante bien y es algo que nos ha faltado en otras entregas. ¿Qué recuerdo inolvidable destacarías de estos veinte años y qué momento preferirías que jamás hubiese pasado? Momento inolvidable: la salida de este CDDVD A Tu Salud. Momento que jamás hubiese pasado: los amigos que ya no están con nosotros.

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SEARCHING FOR SUGAR MAN Una historia más grande que la vida por Fat Professor

¿Cómo un músico de Detroit de origen mexicano que grabó un par de discos a principios de los 70 pasando sin pena ni gloria y cayendo en el anonimato se convir ó en las dos décadas siguientes en todo un mito en Sudáfrica sin él saberlo? Esta premisa es el eje central de esta película documental centrada en la fascinante historia de Sixto Díaz Rodríguez, ar s camente conocido como “Rodríguez”. La figura de Rodríguez es bien conocida desde hace décadas por aquellos que están inmersos en el negocio musical pero para el común de los mortales nos era un personaje absolutamente desconocido hasta el momento en que esta película se ha hecho con importantes premios en diferentes fes vales, obteniendo el máximo reconocimiento al otorgársele la estatuilla dorada en la úl ma ceremonia de los Oscar® de Hollywood –¿no se crearon estos premios precisamente para revitalizar ciertas películas y rentabilizar al máximo su inversión?–. En estos empos de Internet e información global seguramente la mayoría de ustedes ya conocerán la conclusión de esta increíble historia pero, por si es usted uno de los pocos que no está al corriente, no vamos aquí a desvelar el desenlace de la película de modo que se pueda sumergir en ella disfrutando de la narración que se nos presenta y dejándose llevar por el tempo que nos marca su director. Si Rodríguez se quemó a lo bonzo sobre el escenario, si se pegó un ro o si a día de 30


CINE MUSICAL hoy vive en Tasmania bajo otra iden dad junto a Elvis poco importa. Si Rodríguez era el nuevo fulanito o si sus composiciones eran mejores que las de menganito es irrelevante. Lo que realmente interesa de esta historia es descubrir cómo, por una serie de increíbles giros del des no, se va entretejiendo una historia demasiado rocambolesca como para ser guionizada de antemano. Sixto Rodríguez fue el sexto hijo de una pareja de inmigrantes mexicanos. Afincado en Detroit (Michigan), trabajaba en el sector de la construcción sobreviviendo como buenamente podía en una ciudad gris y depauperada como lo era –y sigue siendo– la Ciudad del Motor (espléndidamente retratada por Bendjelloul en unas imágenes poé cas y melancólicas a partes iguales). Cuando terminaba su trabajo diario, se quitaba la ropa de faena y el polvo de la cara, se ves a elegantemente, se ponía las gafas oscuras y tocaba sus propias composiciones acompañado de su

guitarra por los bares de la ciudad. A principios de los años 70 tuvo la oportunidad de grabar un par de discos que no consiguen ninguna repercusión y la figura de Rodríguez se desvaneció entre las sombras de los callejones de Detroit. En Estados Unidos nadie llegó a saber nunca de la existencia de Rodríguez. Años después, en la Sudáfrica del Apartheid, empieza a circular clandes namente una copia del primer álbum de Rodríguez de mano en mano y se convierte en un ar sta de culto por la temá ca de sus composiciones, cantando a los más desfavorecidos, a los desheredados y a los marginados. Sus discos son censurados y no se permite su radiación en las ondas. Nace el mito de Rodríguez y la leyenda de su suicidio sobre el escenario de las formas más escalofriantes imaginables –todas ellas a modo de sacrificio público en favor de la libertad de los seres humanos– perdurará durante las siguientes décadas en el país africano. Qué ocurrió entre la grabación de esos dos discos en el Detroit de principios de los 70 y la proliferación de copias pirata de los mismos en la Sudáfrica del Apartheid es lo que tratará de discernir el documental a través de las inves gaciones de dos periodistas sudafricanos dispuestos a saber quién fue Rodríguez, qué fue de él y poniendo en evidencia las prác cas de los direc vos de las discográficas por el camino. Es un hecho habitual que periódicamente salga a la luz una historia asombrosa sobre un músico y se cree a su alrededor una mitomanía. Al fin y al cabo se trata de reeditar viejos discos olvidados, vender millones de copias de la banda sonora de la película de turno o lanzar una amplia gama de objetos de merchandising relacionados con el ar sta en cues ón; pero a veces –y sólo a veces–, te encuentras con una narración tan fascinante como inverosímil que te reconcilia no sabes muy bien con quién o con qué, que te hace sen r mejor y que te muestra que hay historias y personajes (sirviéndome del cliché cinematográfico) más grandes que la vida.

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Cine crItIco germano del nuevo mIlenIo ´ Tres miradas en progresiOn

por Sergio Guillén

Durante casi dos décadas, e iniciando su crecimiento en los ronroneos del decenio de los años 60, el Neuer Deutscher Film (Nuevo Cine Alemán) tomó una forma concreta todavía portando la libertad cual bandera. Esa querencia por el estilo documental y las improvisaciones de unos actores curtidos lo remarcaban como movimiento a seguir. Pero tenía que surgir una casta de cineastas que en el siglo XXI jugasen con cartas de un mazo recién barajado, artistas tras la cámara que tomasen el relevo de Werner Herzog, R.W. Fassbinder o Win Wenders. Los tres siguientes ejemplos resumen el novedoso sentir del Séptimo Arte teutón.

En 2004 se estrena en los cines alemanes Los Edukadores, una oda al sueño rebelde anticapitalista. El trío protagonista, que cree en el pacifismo y en la revolución urbanita por medio de poéticos golpes al sistema, llevó a su director, Hans Weingartner, a encontrarse con que su filme era nominado para la Palma de Oro del Festival de Cine de Cannes de aquel mismo año. Aunque esa mirada crítica a la sociedad germana se había ido alimentando igualmente en la década de los 90 con largometrajes como el esencial Stalingrado (1993). Con un análisis tan certero que pareciese la novela General SS de Sven Hassel, Joseph Vilsmaier retrata la caída del ejercito alemán en las heladas tierras rusas, abandonado por una dictadura nacionalsocialista que obligaba a morir matando. Catorce años después, el Oscar Award a la mejor película de habla no inglesa caería sobre La Vida de los Otros, proyecto escrito y dirigido por Florian Henckel von Donnersmarck en el que se narran los últimos días de la República Democrática Alemana y los métodos implacables de la Stasi, la inquisitiva policía secreta. Entre medias de aquel 93 y nuestro actual 2015, tres películas enmarcadas en este movimiento tudesco dejan huella en el cine europeo. 32


CINE

El Experimento Oliver Hirschbiegel 2001 El doctor neoyorquino Philip George Zimbardo, presidente en 2002 de la Asociación Norteamericana de Psicología, es reconocido en su disciplina como autén co inves gador del comportamiento humano. Su interés por la conocida cual psicología social le ha llevado en varios periodos de su carrera a trabajar con las diferentes influencias que pueden cambiar nuestras conductas. Sin embargo, sin duda es su Experimento de la Cárcel de Stanford el estudio que más nta ha hecho correr. Acusaciones sobre la falta de é ca y moral que incluía dicho proceso recayeron sobre este inves gador que se las ingenió para recrear en 1971 el ambiente de una penitenciaría con la intención de visualizar a un hombre inocente sin endo la tensión de un cau vo o a un hombre de la calle adquiriendo las responsabilidades y el poder de un carcelero. Zimbardo pronto consiguió las respuestas que esperaba, aunque esto degeneró en un descontrol psicológico en el que los par cipantes no conseguían diferenciar realidad de ficción. El Experimento se fundamenta en una no-

vela del germano autor Mario Giordano, que a su vez está basada en los hechos acaecidos en la ya presentada cárcel fic cia. Black Box, !tulo de la historia publicada en 1999, daría pie para que dos años después Oliver Hirschbiegel estrenase este largometraje inquietante. Todo empieza en la trama con un anuncio en el que se buscan voluntarios varones para par cipar en un estudio de conducta. Desde el primer momento, el director del largometraje busca capturar en cortas frases, gestos o comportamientos concretos, las caracterís cas iniciales de cada elegido, sus manías, fobias u otros condicionamientos. Así encontramos a sujetos afables con miedo a la soledad, militares y reporteros infiltrados –algunos de ellos con pánico a los pequeños espacios oscuros y cerrados–, empleados con complejo de inferioridad, macarras, y así hasta conformar un conjunto de personas muy singular. El arranque del experimento en cues ón se inicia como un juego para sus par cipantes, voluntarios que todavía conociendo sus roles asignados de guardianes y presos, no llegan a trazar la línea divisoria entre ambos comportamientos. Las risas y las bromas entre unos y otros priman en las primeras horas. Aun así, una vez llegados al tercer día de reclusión los hechos ya no son tan pacíficos y los sujetos escogidos para el estudio se empiezan a tomar demasiado en serio sus labores. Todo comienza desde el bando de los carceleros, los cua33


CINE les, embebidos de poder, dejan brotar unas iniciales muestras de sadismo puro. Quieren obediencia a cualquier precio y se toman la jus cia por su mano de tal manera que en las siguientes jornadas los presos comienzan a sen rse en un mundo real cuyos límites son tres paredes y una serie de barrotes. Nervios, depresión o locura se desencadenan dentro de los habitáculos en los que se encuentran confinados. Las ansias de los guardianes por conver r ese mando en algo permanente les terminará llevando a rebelarse contra la misma organización que ha organizado el estudio. Junto con La ola (2008), este El Experimento ofrece una dura autocrí ca a las ac tudes totalitaristas y de crueldad extrema desde un país que ha tenido que vivir bajo el yugo dictatorial del nacionalsocialismo. Y aunque parezca que es en la primera en la única que se subraya el estudio de cómo una sociedad puede ser moldeada para conver rse en un rebaño sin pensamiento propio, el filme de Hirschbiegel ene desde sus raíces un nudo que lo ata en paralelo con ciertos procedimientos lle-

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vados a cabo en los campos de concentración. Lo curioso del asunto es que esta idea ya surgió en el planteamiento original del doctor Zimbardo. Incluyendo la descripción de decenas de vejaciones, en uno de los ar!culos oficiales publicados sobre el Experimento de la Cárcel de Stanford se cita lo siguiente: «Las flexiones eran una forma habitual de correc vo #sico impuesto por los guardas para cas gar las infracciones de las normas o las muestras de ac tudes inadecuadas hacia los guardas o la ins tución. Cuando vimos que los guardas hacían hacer flexiones a los reclusos, inicialmente pensamos que era un po de cas go inapropiado para una cárcel –una forma de cas go suave y un poco juvenil–. Sin embargo, más tarde descubrimos que las flexiones se usaban a menudo como forma de cas go en los campos de concentración nazi. Hay que señalar que uno de nuestros guardas incluso se subía de pie sobre la espalda de los reclusos mientras hacían las flexiones u obligaba a otros reclusos a sentarse o subirse de pie sobre la espalda de sus compañeros».


Un Juego de Inteligencia Hans Weingartner 2007 La superación de la simple masa social se hace inconcebible en nuestro empo. Una sumisión total a los cánones preponderantes nos encierra en jaulas que agrupan a las diversas especies. No hay si o para otra cosa que no sea la clonación sistemá ca de hábitos programados con anterioridad. El mensaje de valores boyantes es sólo un disfraz para la vil e inú l copia de cuerpos sin alma, sin verdadera sustancia. Nuestras grandes televisiones son fábricas de monstruos en potencia, fieras que usan su poca inteligencia para “descerebrarse” aún más. La masiva psicología de la unidad se pierde en los pasillos de una razón inexistente, simplemente calcada de alguna insulsa y pésima conducta. Es ese maratón por las calles de los canales, que llevan a sus par cipantes a encontrar su final sólo con la simple desaparición de uno de ellos. Terminando así, como autómatas sin control alguno, cas gados a su indudable ex nción. Sin duda una sociedad resbaladiza, que en mayorías se arropa y teme la disidencia de los pocos. Un miedo a la no

integración en el vacío de la monotonía errónea. Afirmaciones en una postura tan maleable que no dis ngue verdad de ficción, que se miente y muerde la cola a sus elucubraciones. Pasos sobre las arenas de la insensatez que se muestran tan inestables como sus propias ideas. Odio a una minoría impasible ante las arcadas de envidia y rabia contenida; no querer ser pero seguir manteniéndose dentro de la fila. Migajas de sueños esparcidas por un invidente pastor del cerebro. Briznas de esperanza para calles sin suelo en las que arrastrar las cadenas de la igualdad, mientras se porta el ataúd de la inteligencia. Rainer, el personaje protagonista de Un Juego de Inteligencia, pasará de dictador en ese todo vale con olor a estercolero a una reconversión en defensor de la autén ca cultura, esos contenidos que pugnan por salir a flote en océanos cubiertos por absurdos reality shows, silicona, co lleos, prensa de casquería y otros menesteres de similar índole. El sueño de piratear los audímetros para acabar con una realidad falsa e impuesta se transforma en su batalla, y un pequeño grupo de televidentes descontentos pasan a ser esos guerrilleros par culares que en lugar de armas usan su ingenio para vencer a la máquina.

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CINE

LA OLA Dennis Gansel 2008 Eugène Ionesco es, sin lugar a dudas, uno de los escritores más destacados de la década de los cuarenta, cincuenta y sesenta. Él, visionario como pocos, logró mostrar el mundo de lo insólito creando lo que se denominaría como “teatro del absurdo”; un juego que, mientras sorprendía al lector, le ayudaba a sumergirse de una manera totalmente original en el día a día de una sociedad a la que había que estar analizando de forma constante. Su gran talento para transformar lo creíble en ficción y, tras agitar los cerebros, regresar al punto de par da, fue marca de las obras de Ionesco. Este rumano establecido en Francia nos ofrece en Rinoceronte una demoledora crí ca contra la burguesía alemana en los inicios del nazismo. U lizando cual Ka a en La Metamorfosis la metáfora de la transformación del ser, Ionesco deja que ese populacho sin ideas propias, sin personalidad, se conviertan en rinocerontes. Para conseguir la verosimilitud completa, el autor juega con un movimiento verbal ágil, veloz, de diálogos en ocasiones sin todo el sen do que el lector espera, aunque

siempre tocando la fibra y llegando a los puntos clave. Con unos cuantos personajes logra hacer palpable la masa social, la mascarada de clases que al final terminan siendo una para la nueva ideología. Jürgen Vogel –en el papel del profesor liberal Rainer Wenger–, al igual que hiciese Ionesco con sus lectores, plantea un juego a su clase para hacerla entender los regímenes dictatoriales. Pero él no u liza el teatro del absurdo, ya que su técnica se centra en recrear esa necesidad de pertenecer a un grupo que suele devenir de la falta de autoes ma. De igual forma pergeña un microclima de obediencia y sumisión por medio de simples ejercicios y ac vidades que de primeras saltan a la vista como actos inofensivos. Poco a poco la burbuja se hace más y más grande hasta que a Wenger le estalla el experimento frente a sus propios ojos, obteniendo como resultado una tragedia que defini vamente rompe la barrera de la ficción para caer sobre la agria realidad. Un aviso que durante su metraje plantea y responde una inquietante pregunta: ¿Los imperios del terror autocrá co pueden volverse a imponer?

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RIAS O T S I H IO R T U N CE DE UN R PAN PETE Guillén por Sergio

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la retro serie cenas y decenas de guionistas amantes del humor surreal; ya sea en las muertes recurrentes de Kenny en South Park (Chris llegaba a morir once veces en Búscate La Vida) como en diferentes detalles de los capítulos de La Hora Chanante o en las !ras cómicas de Paco Alcázar (El Jueves). Estamos sin duda ante una obra de culto en la que la complicidad entre Fred y Chris Peterson era un punto clave. Fred y Gladys, los padres de Chris Peterson, son una pareja que está más allá de cualquier problema ru!nario –aunque su existencia es pura ru!na–. Su día a día transcurre con sus traseros sentados a la mesa de su inmensa cocina, frente a unas tazas de café, siempre ojeando el periódico vesper!no. Y es que, desde que en 1971 su hijo Chris decidiese meterse a repar!dor de periódicos vecinal en bicicleta para ahorrar los escasos veinte dólares que costaba el submarino por piezas Neptuno 2000, no han sabido afrontar la vida de otra manera... ante todo al descubrir que su vástago sigue pedaleando con los periódicos a cuestas unos veinte años después, es decir, entrado ya en la treintena. Pero hablaba antes de importancia que !ene la relación del hijo con su padre, y es que precisamente Chris Elliot animó a su verdadero padre, el cómico Bob Elliot, para que se enfundase el albornoz de Fred Peterson –sí, esa es otra de las bazas principales del comportamiento de estos padres majaretas y siempre en un estado de calma pasota imperturbable: a cualquier hora del día visten albornoces sobre sus pijamas–. «Tranquilízate, chico, echa el freno de mano. Antes de que te explote el cerebro, escúchame: prohibido hablarles, molestarles y observarles. Si la historia dice algo es que tú !enes tendencia de volver loca a la gente». Este sermón le suelta Fred Peterson a su hijo Chris en uno de los geniales y descacharrantes capítulos del serial Get A Life (Búscate La Vida), una de las mayores obras maestras del humor absurdo que nos ha dado la pequeña pantalla. Un vehículo creado e interpretado por Chris Elliot, punta de lanza de las risas marcianas y adic!vas. Elliot, junto a Adam Resnick y David Mirkin, dieron vida a este espacio y se nota desde los primeros capítulos que eran autén!cos !tanes en cuanto a la labor de guionistas se refiere –no hay que olvidar que tanto Chris como Adam habían salido de esa cantera de talentos que se forja escribiendo para el programa Late Night With David Le!erman–. Puede que Get A Life no sea una de las series más mencionadas de las que se emi!eron en los años 90, sin embargo el poso que dejó ha marcado a de-

Pero el universo peterpanesco de Chris, un hombre-niño que se comporta con la despreocupación y poco juicio de un muchacho de diez años, no se ciñe únicamente a sus padres. También está su amigo del alma Larry, personaje que aunque no se ha quedado anclado en su infancia, ha crecido, se ha casado y !ene trabajo e hijos, envidia cualquier cosa que hace Chris y añora los !empos en los que era libre para compar!r con su camarada de juegos cualquier idea de carácter cenutrio y absurdo. Esto hace que Sharon, la !ránica esposa de Larry, odie a nuestro protagonista y le trate como a un despojo inmundo. La figura paterna tomaría cuerpo de casero en la segunda y úl!ma temporada del serial, cuando finalmente Chris abandona el nido para irse a vivir al garaje del ex policía Gus Borden (interpretado por Brian Doyle-Murray, hermano de Bill Murray). Es, a fin de cuentas, una comedia de situación realmente meritoria pero que llegó en un momento en el que el humor absurdo no estaba en alza en Estados Unidos. Una pena. 39


TELEVISIO ´ N ´A C I D A

CRÓNICAS CARNÍVORAS Mátame con un plato XXXL Adam Richman es el carpanta del siglo XXI encabezando un programa que podría sub tularse “el suicidio gástrico o la muerte del cachalote con piernas”. El nombre del espacio es Man Vs Food o, como se presenta en nuestro país, Crónicas Carnívoras. Este actor y presentador, que en el 74 vino al mundo en Brooklyn cual puro renacuajo de barrio en una familia judía, es el extraño cicerone de un viaje no apto para personas con colon irritable, hernia de hiato, ardores y desórdenes en los intes nos. Desde 2008 asegura que recorre Estados Unidos para descubrir las especialidades más deliciosas, los platos regionales más jugosos, las pitanzas que enorgullecen lo mismo a Georgia como a Las Vegas, a Washington o a Filadelfia. Al menos, eso es lo que él dice. La realidad es bien dis nta. Richman se dedica a engullir y engullir platos tamaño XXXL, de esos que con un único mordisco ya habrían dejado a cualquier persona tumbada en el suelo. Y él no sólo se enfrenta a grandes can dades de comida, a una ingesta interminable, ya que encima los retos que le proponen en cafeterías, tascas, restaurantes o simples chamizos “hamburguesiles” están cargados de picantes, de especias mor"feras, de jalapeños que escuecen con sólo tocarlos. ¿Absurdo? Para Adam no. Todo sea por aparecer en una ridícula lista en la pared del garito en la que se muestran las fotos de los que se comieron el chicharrón de diez toneladas o la pizza con cuerpo de rueda de carromato. Está claro que falta otra igual, aunque en esta ocasión con las instantáneas de las lápidas de aquellos que palmaron a los pocos días de tan estúpida bravata.

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Sin embargo, y así lo recalco, el espacio es adic vo. Y no por saber si a Richman se le abrirán las tripas en directo en plan película de George A. Romero; es el hecho de comprobar que no sólo él busca este exceso, ya que no son pocos los yanquis que se dejan los cuartos en platos de metro y medio a rebosar de condimentos y acompañamientos varios. Desde rednecks hasta muchachitas en la edad del pavo. Uno piensa que le gusta el yantar sin preocuparse demasiado por las can dades hasta que se enfrenta a esto y descubre que los ácidos no se aplacan con Almax en Norteamérica, dos tazones más de chiles con carne parece ser el equivalente a nuestra sal de frutas. La frase estaba mal planteada: lo que “is different” es USA. por Sergio Guillén


A R T ´I C U L O

MÚSICA LIGERA Ain’t no business like show business por Sergio Guillén Tony Lomba, el showman ácido, la mitad de Tony Lomba & Elio dos Santos, es ahora Tony Lomba, el crooner que triunfó en Benidorm en la “etapa suecas”, el astro de la música sexual que regresa tras una travesía por el desierto más larga de lo deseado por su bolsillo. Manuel Manquiña, el actor puntal, el profesional resolu!vo, el intérprete salvapelículas, conocedor de su oficio como si él mismo lo hubiese creado, es ahora Manuel Manquiña, an!guo representante de Lomba, el que fuese amigo de la infancia y que le llenó los bolsillos al irrumpir en el Paraíso benidormiano enamorando corazones y desnudando a toda turista en busca de emociones fuertes. Y es que el portentoso cantante Germán Fandiño (el ar!sta tras el desternillante Lomba) y el carismá!co Manquiña se han unido este año para ofrecer un espectáculo que rinde tributo a la música ligera, pero que igualmente retrata la caída a los infiernos de un cantante que pudo alcanzar el éxito masivo pero que se quedó en la cuneta por su afán de componer... sí, de componer, pero componer llamando a las cosas por su nombre, haciendo de esta manera una suerte de música ligera explícita en imágenes que llaman a los conceptos que se esconden tras las bellas palabras de los baladistas. ¡Al follar! Con mayúsculas y en formato de canción acaramelada pero recia.

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A lo largo del espectáculo Tony buscará la menor ocasión para ofrecer a su público, gota a gota, las piezas de ese cancionero tabú que le llevó al fracaso y que Manquiña no quiere que vuelva a entonar. Y así, entre recuerdos a Perales o al “Bella Idiota” de Marco Mansini (Lomba brilla siempre, pero en este tema más que en ninguno, mejorando sin duda el original), el crooner patrio logra hacer par!cipe al público de su juego y muestra su otra cara en canciones que la audiencia termina cantando con tanto júbilo como las versiones que forman parte de la primera mitad de su show. Como digo, Tony Lomba es un vocalista excepcional y conoce sus registros, adaptándose como un camaleón a cada nuevo reto, haciendo suya cada estrofa; Manuel Manquiña clava al mánager-amigo mil veces puteado por la vida –y en ocasiones por su representado–, aquél que espera ver reverdecer los pastos de su billetera pero que igualmente sigue creyendo en el código de los camaradas. Música Ligera es por tanto uno de los espectáculos más diver!dos que nos trae 2015, unión de teatro y concierto que aterrizó en la madrileña Galileo Galilei una diver!da noche del pasado mes de octubre.



PROCOL HARUM Morir de ´Exito. 1962-1970 (Primera parte) por Andrés Puente

Es 1967 y una banda de nombre extravagante e impronunciable lanza al mundo una canción (primera composición propia del grupo) que se convertiría en el single de ascenso más rápido en las listas de éxitos en toda la historia de Decca Records. Era “A Whiter Shade Of Pale” o, como es conocida por todo hijo de vecino en nuestra tierra, “Con Su Blanca Palidez”. Aquel órgano Hammond de Matthew Fisher y aquella hipnótica voz de Gary Brooker (poniendo melodía a las absurdas frases del letrista Keith Reid) conmocionarían al planeta, convirtiendo “Con Su Blanca Palidez” en uno de los mayores “hits” de la era del “Flower Power” (y en consecuencia en una de las canciones más conocidas de todos los tiempos). De hecho fue número 1 en todo el mundo durante muchas semanas. 44


REPORTAJE ESPECIAL Contrariamente a la creencia popular, el tema no era simplemente un plagio (o una repe ción, más bien) de una cantata de Bach, sino que se inspiraba en al menos dos obras del inmortal compositor: un aria y una cantata (eso sí). Además, el organista Ma hew Fisher añadió su personal contribución a la pieza dándole el golpe de efecto final. Pero, lamentablemente, la canción que llevó a la banda al éxito más inmenso se convir ó a la postre en la cruz más pesada de su par cular calvario. Pero para llegar a entender la génesis de tan magna composición tenemos que retrotraernos a los comienzos del grupo. Unos inicios que hemos de buscar necesariamente en la primera banda seria del compositor/pianista/vocalista Gary Brooker: los Paramounts. Estos chicos nacieron en el año 1962 en la ciudad de Southend-On-Sea (Essex, Inglaterra) de la mano del citado Brooker y de dos de sus compañeros de fa gas en los subsiguientes Procol Harum, Robin Trower (guitarrista) y Chris Copping (bajista), y se dedicaban a la interpretación de versiones (“covers” en el argot) de ar stas americanos de rhythm & blues y soul. Los Paramounts eran descritos en aquella época por los mismísimos The Rolling Stones como su banda favorita de r&b, hecho que llevó a estos úl mos a invitarles a tocar con ellos en varios conciertos a comienzos de los 60. Además, desde 1963 a 1966 se uniría a ellos B.J. Wilson (batería que, posteriormente, tomaría par do en la formación más clásica del grupo). Así transcurrió la historia hasta que en este úl mo año Gary Brooker conoce a Keith Reid, quien sería el letrista del grupo para el resto de sus días. Fue, para entendernos, el equivalente al Peter Sinfield de los extraordinarios King Crimson. En 1967, por lo tanto, nacía Procol Harum como tal, aunque todavía con una formación de transición en la que no par ciparían ni Robin Trower ni B.J. Wilson (siendo sus tuidos en su primer single

“A Whiter Shade Of Pale”/“Lime Street Blues” por Ray Royer y Bobby Harrison respec vamente). ¿Y de dónde salió tan curioso nombre? Bueno, si atendemos a las indicaciones del mismísimo Gary Brooker, el apela vo surgió de manos del manager del grupo en aquel momento, que tenía un amigo con un gato cuyo pedigrí respondía a la alocución la na “Procul Harun” (os lo creáis o no), que en español significa, ni más ni menos, “más allá de estas cosas” o “más allá de lo que vemos”. Pero claro, como la conversación en la que tuvo lugar el hallazgo se produjo por teléfono, el propio Brooker la transcribió como “Procol Harum”... y así quedó para la Historia. Pues bien, en el verano de 1967 se graba el primer LP del grupo tulado, cómo no, como la propia banda. Se registra en directo durante el verano de 1967 en los Olympic Studios de Barnes (Londres) con la producción de Denny Cordell, en un “cuatro pistas” y con sonido monoaural. Asombrosamente, no incluía el hit-single “A Whiter Shade Of Pale” ni el posterior éxito “Homburg” (número 6 en las listas británicas). Craso error. Aunque presentaba un puñado de buenas canciones como “Conquistador” (que tuvo su pequeño momento de gloria en 1971 cuando alcanzó el Top 30 en su versión con la Orquesta Sinfónica de Edmonton), la primi va “Something Following Me”, “A Christmas Camel” o la psicodélica “Kaleidoscope”, no llegó a responder a las expecta vas suscitadas por su primer gran éxito. Su es lo aún no estaba definido del todo (todavía tenía mucho de rhythm & blues), aunque apuntaba buenas maneras y en cierto modo auguraba el nacimiento de la nueva corriente de moda: el rock sinfónico. Ya entre otoño de 1967 y otoño del año siguiente se graba el segundo álbum de la formación, lógicamente mucho más elaborado y desarrollado que Procol Harum. De las numerosas sesiones de graba45


REPORTAJE ESPECIAL ción surge uno de los trabajos más impactantes de finales de los 60: Shine On Brightly. Un disco en el que osan incluir una suite de más de diecisiete minutos de duración !tulada “In Held ‘Twas In I” (originalmente “Magnum Harum”) en la que dan rienda suelta a su imaginación. Diferentes es!los musicales y sensacionales melodías se dan cita en esta magna composición que no fue ni comprendida ni apreciada en su momento. Escuchar para creer. De nuevo los teclados (piano y órgano Hammond) se alzan como protagonistas excelsos del álbum, y quizá la ausencia de riffs de guitarra a la manera clásica rockera fuera mo!vo suficiente para que Shine On Brightly pasara sin pena ni gloria en los charts británicos. Probablemente también el acentuado eclec!cismo del disco tuviera que ver bastante, ya que en 1968 una propuesta así no era muy fácil de digerir (sí, ya sé que también estaban The Beatles con Sgt. Pepper’s y el White Album, pero los de Liverpool estaban ya en otro nivel de realidad). Lo cierto es que Brooker se revelaba de nuevo como un excelente cantante y compositor (“Shine On Brightly” y “Rambling On” son tes!gos de ello), y el resto de la banda (excepto el bajista David Knights , que no destacaba especialmente) no le iba a la zaga (B.J. Wilson está considerado como uno de los mejores baterías del Rock y Ma"hew Fisher con!nuaba dando el toque caracterís!co al grupo con su omnipresente órgano Hammond). Las guitarras quedaban en un papel quizá demasiado secundario para una banda de rock , aunque Trower se ocupaba de dejar su personal impronta en los punteos. 46

Después de tocar en bastantes conciertos como cabezas de cartel en los Estados Unidos (por encima de bandas como los The Byrds, Pink Floyd o Santana) el grupo se embarca (nunca mejor dicho) en la grabación de su tercer álbum !tulado A Salty Dog. En esta ocasión el proceso comenzó en el A & M Studio de Los Angeles (en el que se registraron “Long Gone Geek”, cara-B de “A Salty Dog”, y “Wreck Of The Hesperus”) para culminar en los legendarios Abbey Road Studios de Londres. En febrero de 1969 finalizan unas sesiones en las cuales Ma"hew Fisher par!cipa como voz solista por vez primera en tres temas completos: el ya citado “Wreck Of The Hesperus”, “Pilgrim’s Progress” y “Boredom”, además de tomar parte más ac!va en la composición del álbum. Denny Cordell ya no ejercía de productor, ya que había perdido el interés en el grupo después de Shine On Brightly. Su puesto lo ocupó Fisher, quien contó con la ayuda del productor de los Hollies Ron Richards en el mencionado trío de canciones de unas líneas más arriba. En A Salty Dog ya se puede apreciar el que sería el es!gma el grupo. Y es que su música se encontraba en una suerte de “!erra de nadie” en la que ni sería idolatrado por los mismos que unos pocos meses después adorarían a bandas punteras como King Crimson, Yes o Genesis, ni sería comprendido por los habituales seguidores de la música pop. Simplemente estaban a medio camino entre los dos mundos, y aquello les pasaría factura. Estoy seguro de que Mike Pinder (Moody Blues) tendría bastante de qué hablar con Gary Brooker al respecto. Y para


Cartel de las dos jornadas de noviembre del 67 en el Winterland Ballroom

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REPORTAJE ESPECIAL muestra un botón, ya que el single “A Salty Dog” no pasó del número 44 en los charts británicos. Eran horas bajas para los Harum. Otra buena muestra de que el barco zozobraba seriamente es que para el momento en que A Salty Dog salió a la venta, tanto Ma!hew Fisher como David Knights estaban fuera del grupo. De hecho el mismísimo Keith Reid llegaría a tocar el Hammond durante un breve período en cuatro nuevas canciones del nuevo álbum Home, pero dichos temas fueron descartados por insa"sfactorios. En el puesto de bajista entraba de nuevo Chris Copping (quien ya formara en los Paramounts, pero que debutaba con Procol), quien dejara la banda hacía más de un lustro para dedicarse a sus estudios universitarios. Por lo tanto, en sep"embre de 1969 el grupo ya era un cuarteto que recordaba sobremanera a los incipientes Paramounts, y con ello retornaba a un sonido bastante más rockero. De ello daba cuenta ya la primera canción del álbum, una composición de Trower y Reid en la que la guitarra eléctrica adquiría (quizá por vez primera en Procol) un papel prota-

gonista: “Whisky Train”. El disco fue producido por Chris Thomas (quien tomó parte en la producción del “Helter Skelter” de los mismísimos The Beatles) y mostraba de nuevo el peculiar micro universo del grupo. Pero claro, el órgano Hammond no podía faltar, de lo cual se encargó el bajista Chris Copping en la solemne “The Dead Man’s Dream” (además de en un agridulce “About To Die”), que contrastaba con canciones más fuertes como “S"ll There’ll Be More”. De nuevo un álbum variadito como podéis comprobar. Incluso tuvieron la gran suerte de que el legendario Larry Adler (quien había tocado con Django Reinhardt durante los años 30, entre otros) tocara su armónica en “Your Own Choice”. El broche de oro a un buen disco, trabajo editado en Julio de 1970 en el Reino Unido. Y así terminaba una época para Procol Harum, ya que Home sería el úl"mo álbum que grabarían para EMI / Regal Zonophone y con el que entrarían ya de lleno en la década de los 70. Pero esta parte de la historia ya os la contaré otro día, más adelante. Manténganse a la espera.

Tras una prueba de sonido en el Constitution Hall (Washington DC)


DESTRIPANDO EL CANCIONERO AVISO AL LECTOR: Jack The Lad nos pide una nueva oportunidad, nos suplica que confiemos en él; que sí, que es verdad, que conoce la historia tras el single “Piano Man” de Billy Joel. Según la justificación que nos ha dado en esta ocasión, Jack salió de adolescente con una prima lejana de Billy allá por la segunda mitad de los 70, una prima que vivía en Matalascañas y criaba gamusinos. Estamos convencidos de que nos la ha vuelto a colar, pero...

PIANO MAN (Billy Joel) Es que tiene tela el asunto. Sábado, nueve de la noche, y mientras todos van ya medio mamaos en busca de folleteo, a mí me toca currele... ¡Y encima tocando la pianola en este antro de mala muerte! Si ya lo decía mi madre, que era una santa: «¿Por qué no te dedicas a tocarte el bolo, como tu primo Nicasio, y así dejas de tocarme la moral y los tímpanos». Pero yo no, don erre que erre que era, y venga pianito; nada, que con mi melena espesa sólo me faltaba un instrumento de esos grandes, negros y pesados para ser como mi héroe: Richard Clayderman. Yo también quería grabar discos en los que apareciese mirando al infinito como si no hubiese mañana, yo también quería mojar bragas. Pero mírame ahora, aquí, muerto de asco, con un tipejo que va de ginebra hasta las orejas y que se cree el Rick de Casablanca... ¡No para con el “tócala otra vez, Sam”! ¡Me llamo Billy, masca chapas! A ver si John me trae otro cubata pronto porque estoy por sacar a la impaciente del saco y al chuzo gordinflas pidón le voy a descerrajar dos tiros como dos soles, y así lo dejo como una fuente hiperrealista, ¡no te jode!

por Jack The Lad

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RYAN BINGHAM

Sala But, Madrid, 01/10/2015 El público madrileño que llenaba la sala But hasta la bandera estaba deseoso de poder ver por primera vez sobre los escenarios españoles a Ryan Bingham, el autor –junto a T-Bone Burne – de la galardonada banda sonora del filme Crazy Heart (Corazón rebelde), así como de poder escuchar en directo “The Weary Kind”, la canción que le ha proporcionado una enorme popularidad gracias al altavoz mediá!co que supone el sép!mo arte. La visita de Bingham se enmarcaba dentro de la presentación de su nuevo disco de estudio Fear And Saturday Night, un trabajo para el que se ha encerrado en una caravana en las montañas de California, en soledad y sin teléfono, con el obje!vo de encauzar todas sus experiencias y sen!mientos y volcarlos en su arte; y es que, paradójicamente, mientras Bingham gozaba de un gran éxito profesional, en el plano personal estaba pasando por un periodo especialmente di"cil. Las canciones han resultado ser su mejor terapia. Tocado con un sombrero de ala ancha y la guitarra acús!ca bien sujeta entre las manos, Bingham se hizo acompañar para la ocasión de un cuarteto formado por guitarra eléctrica, bajo, batería y fiddle. La caracterís!ca voz de este oriundo de Hobbs (Nuevo México) –aunque pronto se mudara al oeste de Texas y ahora resida en Los Ángeles– se ha cur!do cantando desde temprana edad en los humeantes ambientes de honky tonk e imprime a su repertorio un poso de gravedad impropio de su juventud. El fiddle, que gozó de gran protagonismo durante toda la velada, nos rememoraba los inicios de Bingham en el mundo del rodeo profesional; y la guitarra solista, el bajo y la batería demostraron que sus canciones no se circunscriben estrictamente al ámbito del Americana, del southern soul o de la mejor tradición de los pioneros del blues de la cual también es deudor, ya que su música es capaz de aproximarse al rock derrochando electricidad y decibelios cuando es preciso. Durante la primera parte del concierto nuevas composiciones como “Top Shelf Drug”, “Island In The Sky” o “Radio” se combinaron con temas de sus trabajos anteriores, destacando la hipnó!ca “My Diamond Is Too Rough”. Durante un breve set acús!co, acompañado únicamente por una segunda guitarra acús!ca y el fiddle, el público pudo corear al unísono el estribillo de un tema como “No50

body Knows My Trouble” antes de volver la banda al completo al escenario bien para narrarnos los viajes en caravana de Bingham con su mujer en la carretera interpretando “Adventures Of You And Me” –sacando a relucir su influencia mariachi y citando a Flaco Jiménez y The Tornadoes– o bien hablándonos de su reciente paternidad en la conmovedora “Broken Heart Ta oos”, un corte a ritmo de vals para el que se valió de la armónica como instrumento de acompañamiento. Los instantes más celebrados de la velada fueron, sin lugar a dudas, cuando la figura de Bingham permaneció en solitario bajo los focos con la sola compañía de su guitarra. Primero interpretó una versión de “La Malagueña” esforzándose al cantar sus versos en español y que, como muy bien se encargó de explicar a la audiencia, resultaba ser una personal adaptación fronteriza que del popular tema tocaba día y noche en Laredo, cuando era sólo un niño y apenas sabía tocar ninguna otra canción con su guitarra. Posteriormente llegó el esperado e ineludible momento que todos aguardaban con ansia desde el inicio de la noche: inmersos en un sepulcral silencio asis!mos a la sobria interpretación de “The Weary Kind” para culminar en una sonora ovación que hizo que el techo casi se viniera abajo sobre nuestras cabezas. La espera bien había merecido la pena. Para los bises Bingham se colgó por vez primera en lo que llevábamos de noche la guitarra eléctrica y, con la banda al completo, terminó un concierto de casi dos horas de duración por todo lo alto dejando bien colmadas todas las expecta!vas de los asistentes y la electricidad flotando en el ambiente. Este excelente ar!sta se reveló, además de como un talentoso compositor, como un músico lleno de magne!smo capaz de atraparte en sus actuaciones en vivo, bien sea acompañándose de su banda eléctrica, bien en formato de trío acús!co o ya con su voz desnuda apenas ves!da con un casi impercep!ble arpegio de guitarra. Ryan Bingham demostró que es mucho más que el autor de la popular canción de una película, Ryan Bingham bien merece el califica!vo de clásico contemporáneo de la música popular norteamericana. por Fat Professor


CRO ´NICAS DE CONCIERTOS

VIRGIL AND THE ACCELERATORS Sala We Rock, Madrid, 01/10/2015 Viendo la nueva actuación de Virgil And The Accelerators en la madrileña sala We Rock y comparándola con su concierto del año pasado en el mismo recinto, uno no puede por más que exclamar: «¡A este grupo me lo han cambiado!». Pero para mejor, hay que aclarar. Aunque aún se pueden pulir algunas aristas, es cierto que estos Accelerators de 2015 se lucen mucho más compactos, más ajustados a la idea primera que de seguro ayudó a conformar el trío. Virgil McMahon parece que poco a poco va atendiendo al hecho de que no necesariamente los solos deben ser la norma de su banda –aunque siguen primando en sus ejecuciones; más reducidos, eso sí–; pero la baza fundamental la veo en la entrada de Joel Wildgoose al bajo, tomando el puesto de Jack Timmis. En sólo dos semanas de ensayos han logrado lo que no habían conseguido los hermanos McMahon con Timmis: ofrecer un resultado perfectamente acabado, una banda en la que el trabajo en equipo ayuda a que se refuerce el sonido y el empaque de cada tema. Joel ene la entrega, el carácter al bajo y la desenvoltura frente al micrófono de un joven Doug Pinnick (King’s X). Sólo

interpretó a la voz una versión del “Rock And Roll” de Led Zeppelin, además de colaborar en el resto de coros del show de aquella noche, pero Wildgoose promete ser una pieza clave en las próximas grabaciones de estudio de la banda. Entre lo tocado aquel jueves pudimos escuchar cosas como “Take Me Higher”, “All Night Long”, “Give It Up” o “Working Man”, todas bastante mejoradas con respecto a lo que ofrecían hace apenas un año. Virgil se soltó en la espiritual “Silver Giver”, una extensísima pieza compuesta en homenaje a todos los héroes de la guitarra de los McMahon –al menos así lo explicaba el propio vocal en el Holmfirth Picturedrome en 2011, según se puede escuchar en el vídeo que hay colgado en Youtube–. “Backstabber”, ya en los bises, pondría el punto y final a esta gran revancha cobrada, no sin antes aparecer Virgil en solitario para marcarse un sen do “Are You Experienced?” de The Jimi Hendrix Experience. De notable alto, sin duda. por Sergio Guillén fotos por África Paredes

Virgil McMahon


Gabriel McMahon

STEVEN MUNAR + ANA BÉJAR Sala Siroco Lounge, Madrid, 02/10/2015 El 22 de marzo del año pasado Steven Munar viajó hasta Madrid para presentar en directo en el bar Fotomatón su álbum de estudio Time Traveller. Aquella noche abrieron su actuación dos propuestas musicales muy diferentes: por un lado estaba Ana Béjar y por el otro el pop de Captain Sunrise. El equipo de Renacer Eléctrico Music Magazine que allí asis!mos para cubrir el concierto de Munar, por culpa de un retraso en nuestro desplazamiento, únicamente pudimos ver la pieza que cerró el minimalista espectáculo de Béjar. Aun así, al poco estábamos reseñando –nuestro Fat Professor, más concretamente– su disco autoeditado Wai!ng junto al proyecto Todo, al igual que nos prome"amos para nuestros adentros que el próximo doblete de Steven y Ana no nos lo perderíamos. Béjar en la sala Siroco capturó en pocos minutos diferentes instantáneas sonoras de su carrera. Ya fuese sola o acompañada por su pareja de camaradas (Salome Sagüillo y Conrado Isasa), ar!stas 52

de gran delicadeza, Ana nos introdujo en su mundo musical profundo, tan misterioso como inquietante o in!mista. Su forma de interpretar es descarnada, casi como de entrar en un trance en algunas ocasiones, ofreciendo una credibilidad a prueba de cualquier !po de duda. Es el suyo un neo folk para iniciados, con arreglos pequeños pero que consiguen dotar a las canciones de un barroquismo sugerente. Y es que no todo el mundo puede hacer una versión tan sobresaliente del “Moonchild” de King Crimson únicamente conformando un trío de ejecutantes con un número limitadísimo de instrumentos. Sorprendente. Steven, por su parte, y secundado por la Gibson Les Paul de Patricia Serrano, volvió a ser el bardo profesional, ese juglar entrañable que canta contando, narrando sus historias casi como si tuviese una charla con sus oyentes. “Golden Lights”, “Beneath The Waves”, “City Of Cats”, “I’m Not The Enemy”, la gran “Rollercoaster Man” o “Ancient Lies” sonaron


CRO ´NICAS DE CONCIERTOS

Steven Munar

totalmente vividas por su intérprete que, aunque nos las ofrecía sólo a dos guitarras, como ya hiciese con su repertorio en el Fotomatón, aquí añadía un plus a la actuación que variaba el resultado. Entonces era Jonny Owens el que doblaba también con acús ca a Munar; sin embargo, ahora Patricia añadía arreglos, detalles y solos con su preciso toque a la eléctrica. Dos es los diferentes el de Owens y Serrano y en ambos casos resultados inmejorables. Al igual que pasase el año pasado, uno de los momentos más memorables llegó al subirse Ana Béjar nuevamente a escena para hacer la voz femenina de “Time Traveller”, mientras que el adiós defini vo llegó con el nuevo single “Berlin”, incluido en el trabajo compilatorio 2000-2015. 15 Years Of Songs. Entre medias de todo esto, el cantante y guitarrista presentó un par de tonadas para su futuro nuevo álbum de estudio, una de ellas con un dulce regusto montypythoniano a lo Eric Idle –como bien apuntó nuestro Fat Professor–. Ahora bien, si los músicos se ganaron unas muy

destacadas calificaciones, no pasaría igual con la sala –o más concretamente con su apartado Siroco Lounge–. ¿A quién en su santos cabales, y que respete la música y a los músicos, se le ocurre poner los aseos de toda la sala al fondo de la pequeña Lounge? ¿Quién programa un concierto en la planta superior y luego sólo ofrece a todos los asistentes a las actuaciones en la segunda planta unos servicios que para u lizarlos les permite meterse en un concierto por el que no han pagado y tener que pasar justo entre el público y el escenario? ¿Cómo se permite que personas que han entrado a esos baños, y que venían del otro concierto, luego se queden en la sala molestando, charlando a voz en cuello y faltando al respeto a los ar stas que pretenden tocar su música? Lo siento en el alma, pero ahí la sala se ganó un muy redondo cero. por Sergio Guillén fotos por África Paredes

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JUNKYARD + DAN BAIRD AND HOMEMADE SIN Sala Arena, Madrid, 09/10/2015 En octubre de 1986 apareció en el mercado el primer elepé del cuarteto Georgia Satellites, disco cuyo mascarón rompehielos no era otro que un single de algo más de tres minutos !tulado “Keep Your Hands To Yourself”. La canción estaba compuesta, como casi la totalidad del trabajo, por el cantante y guitarrista Dan Baird. Dan, junto a Mauro Magellan y los dos Ricks, Price y Richards, aparecía en el videoclip promocional montado en la trasera de un destartalado furgón, cantando al viento aquello de «No huggee, no kissee un!l I get a wedding ring» en puro tono de yodel, luciendo una camiseta gris y unos vaqueros azules. Si no fuera por el hecho de que bien sé que han pasado casi treinta años desde aquellas imágenes –y que ahora Dan luce chistera–, me atrevería a decir que el Baird que se subió al escenario de la sala Arena acababa de bajarse de aquel cacharro con ruedas tras robarle el úl!mo beso a la rubia del vídeo. Tanto en

Junkyard

su indumentaria como en la forma de interpretar los viejos clásicos de la banda que le dio la fama, canciones inolvidables como la citada o “Railroad Steel”, “I Dunno” y “Mon Cheri”, Dan sigue teniendo la chispa de aquél que ha nacido para estar subido en un escenario y darle sen!do a las palabras “concierto de rock and roll”. Esto no quiere decir, por supuesto, que el cantante e instrumen!sta viva únicamente de su pasado de mayor gloria, por lo que el material grabado tanto firmando cual solista como con sus Homemade Sin (“Crooked Smile”, “Li#le Darlin’” o “I Love You Period”) ocupa igualmente una parte esencial del repertorio. Un repertorio ejecutado con emoción, y la soltura de los que se saben al dedillo la lección, por iconos del buen rock como el también ex Georgia Satellites Mauro Magellan, personalísimo baterista, el bajista Micke Nilsson o el guitarrista Warner E. Hodges, luciendo espuelas es sus botas de cowboy, marcándose


CRO ´NICAS DE CONCIERTOS

Dan Baird


repe dos giros de guitarra y sobre sí mismo y dejando fluir una pericia a las seis cuerdas impagable. Junkyard tampoco se quedó atrás y ofreció una actuación a mil por hora. Ellos, que fueron comparados con Guns N’ Roses en sus comienzos por temas como “Hollywood” y por pertenecer al mismo sello discográfico (Geffen Records), tomaron el relevo a Baird y su banda en la noche madrileña con unas hechuras más en consonancia con nombres como The Dictators. Y es que, aunque el single antes citado –que también sonó en la Arena– pudiese des lar escena angelina y sleaze por los cuatro costados, la discogra!a de Junkyard ene tal can dad de adrenalina que hace que los la dos del corazón se disparen al infinito en escasos segundos. “Life Sentence”, “Hot Rod”, “Long Way Home”, “Back On The Streets”, “Blooze”, “Shot In

The Dark”, “Texas” o “Hands Off ”, hasta llegar al tema de cierre de la noche, un monumental “Lost In The City”, sonaron en una precipitación de caída libre por precipicio, a ese conducir a tumba abierta que sólo un quinteto como el que ellos conforman puede conseguir en algo más de una hora. Quince canciones tocadas desde las tripas y cantadas por un David Roach que no paraba de acercarse al filo del escenario, agachando su cabeza para unirla a las del público y así poder bramar en comunión. Y como postre, como único bis tan anfetamínico como el resto del show, el “Nice Boys” de los australianos Rose Ta"oo, con toda la sala en un ronco furor que dio fin a una noche explosiva. por Sergio Guillén fotos por África Paredes

David Roach (Junkyard) entregado a su público

Para ver más imágenes de estos conciertos y de muchos otros cubiertos por nuestra fotógrafa África Paredes, entra en su portal en flickr: https://www.flickr.com/photos/africaparedes/albums


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CONCURSOS GANADORES CONCURSO THE FOXHOLES La respuesta a nuestra pregunta era la siguiente: Jonah Luke Y los tres ganadores que se llevan el úl!mo disco de la banda son: Alejandro Sánchez Lumbreras, Ma!lde Pérez y Gonzálo Mar"nez Correa En estos días nos pondremos en contacto con vosotros para enviaros vuestro premio.

CONCURSO GORRAS MONÓXIDO ¿Quieres una? Pues completa la siguiente frase del tema “Tómate Un Clarete”: “Fúmate una faria...” Entre los acertantes sortearemos 5 de sus gorras oficiales. Para par!cipar en este concurso mándanos un mail a renacerelectrico@hotmail.com con el asunto CONCURSO MONÓXIDO y donde aparezca el resto de la frase que falta.

CONCURSO CD LA BROMA NEGRA Regalamos cinco copias de su nuevo CD. Acierta y entra en el sorteo: ¿Cómo se llama el teclista de La Broma Negra? En el próximo número daremos el nombre de los ganadores. Para par!cipar en este concurso mándanos un mail a renacerelectrico@hotmail.com con el asunto CONCURSO LA BROMA NEGRA y el nombre del músico en cues!ón.

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W.A.S.P. 1981-1992 Las bestias del controvertido circo eléctrico por Sergio Guillén

«Lo primero que me viene a la cabeza es la imagen de Ace y yo siendo niños. ¿Cuál era la probabilidad de que uno de los dos consiguiera llegar hasta aquí? ¿Y los dos? Ha sido extraño». Este comentario de Blackie Lawless resume en pocas palabras el punto de perseverancia, trabajo y suerte que rodeó desde su adolescencia tanto a Ace Frehley como al citado Lawless. Frehley sería aceptado en los 70 como miembro oficial de la banda norteamericana Kiss, mientras que a Steven Edward Duren, más conocido ar s camente como Blackie, se le consideraría desde el 84 el relevo metálico de ese Alice Cooper tan shock rock. Sus espectáculos, más emparentados con la escena por la casquería cinéfila 58

que con los largometrajes de la Hammer, se convir eron en la uña fundida a esa carne que es el cuarteto W.A.S.P. Carne cruda, sangre sobre las tablas, instrumen stas expuestos ante su público como perros de caza que el mismo Lawless sujetaba con sendas cadenas y collares totalmente hermanados con la cultura bondage, aparatosos pies de micro que lo mismo representaban el chasis de una moto como mostraban huesos y calaveras. Lo necesario para montarse una buena juerga de rock and roll y vísceras. Todo comienza en 1978 con un grupo conocido cual Sister, banda a la moda de las corrientes más estrafalarias que terminaría tomando el nom-


REPORTAJE bre de W.A.S.P. cuando Blackie contacta con Randy Piper, guitarrista bastante dado al efec smo. Ambos aprovechan las composiciones que había guardado en los úl mos años el primero para arrancar en el 82 un combo que pudiese cargar con la mala baba de la escena punk, una sexualidad en temá cas que dejase a las hair bands primarias como hermanitas de la caridad y un algo psicó co que les diese aspecto de pos descontrolados. Rik Fox y Tony Richards les siguieron en la mascarada tras estas siglas que ocultaban algo inquietante. Originariamente las mismas son u lizadas para referirse a los White Anglo-Saxon Protestants (Anglosajón Blanco Protestante), aunque ellos prefirieron jugar con el truco de los acrónimos posibles. Las habladurías se dispararon casi desde el comienzo, y cuando el conjunto se estrenó en la fama la cosa se salió del esto para tomar una dimensión inimaginable. Muchos afirmaban que las autén cas palabras que había detrás de W.A.S.P. eran We Are Sexual Perverts, We Are So Perfect y hasta We Are So Powerful (Somos Perver dos Sexuales, Somos Tan Perfectos y Somos Tan Poderosos, respec vamente); lo que estaba claro es que teniendo una madre medio india y un single como “Animal (Fuck Like A Beast)” que clamaba aquello de «tengo fotogra"as de damas desnudas yaciendo en sus camas. [...] Maúllo y gruño pues la caza me vuelve loco. Follo como una bes a», el chulesco Duren no parecía cuadrar con el significado real de las siglas W.A.S.P. Por ello es tan chocante la elección, y al mismo empo tan acertada si lo que se busca es echar leña al fuego desde el primer segundo de vida como estrella en ciernes. La portada de aquel sencillo también era de las de dar de comer aparte: en primer plano aparece una fotogra"a tomada a la altura de los genitales, cuyo modelo lleva unas mallas ajustadas y sobre las mismas una coquilla; dicho protector tes cular está adornado con un dibujo semejante a los que aparecen en la piel de los felinos salvajes, y sobresaliendo del mismo, una afilada sierra radial. El trozo de cuerpo que se puede ver está salpicado de sangre y sobre la coquilla se lee aquello de “fuck like a beast”. Impagable, vamos. Dos años tras salir a la luz el tema de marras, canción que de inmediato puso en su contra a los gerifaltes del PMRC, W.A.S.P. publicaba en el 84 su primer LP homónimo oficial. Capitol Records sabían en el berenjenal en el que se me#an


REPORTAJE fichando a la banda, pero también estaban seguros de que ese cruce de acusaciones y declaraciones que ya era norma crearía una gran expecta va de cara al debut de los chicos. Se convino omi r cualquier posibilidad de usar “Animal (Fuck Like A Beast)” como reclamo dentro del álbum, descartando así su temá ca más porno que sexual; aunque no hay que ser un Séneca para saber a qué se refieren con las palabras que tulan “On Your Knees” cuando en su trepidante tonada se escucha decir «de rodillas es donde deberías estar. Te ofrezco que vengas a probar tu primer pecado mortal. Cabalgando el salvaje viento, la puerta hacia la sumisión se abrirá y tú deberías caer dentro». El guitarrista Chris Holmes grabaría aquel redondo pues había tomado lugar en la banda en 1983, y de igual manera sería parte fundamental del sonido W.A.S.P. en el siguiente The Last Command (1985), disco en el que se estrenaría con la apuesta el baterista Steve Riley. En los siguientes ocho años se produjo un periodo de bonanza para la agrupación como parte de la tormentosa industria. En el 86 y 89 publicaron dos larga duración (si exceptuamos su LP y EP en directo del 87) en los que fueron creciéndose, ante todo en el segundo de ellos, hasta la culminación de su gran obra en clave

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ópera rock llamada The Crimson Idol. Los anteriores Inside The Electric Circus y The Headless Children podrían haber sido meros aperi vos antes de la pitanza del 92 de no ser por la sencilla razón de haber jugado con una evolución constante y medida. Ya eran autén cas superestrellas y se podían permi r cualquier cosa, y esa ocurrencia maravillosa sería ese álbum conceptual sobre un paria emocional que de forma underground intenta conver rse en luminaria del rock más salvaje, llegando a tener que plantearse la baza de moverse por medio de “Chainsaw” Charlie, un despiadado presidente de compañía discográfica. El alzamiento, caída y degeneración de Jonathan, el protagonista de la historia, es una dura crí ca contra el emporio disquero. Sin duda aquel 8 de junio de 1992 se convir ó en un día a recordar en la siguiente década, ya que el talento empezó a esfumarse por entre los dedos de Blackie Lawless. En los siguientes dieciséis años aproximadamente diez grabaciones, entre álbumes de estudio y oportunistas trabajos en directo, se vieron editadas en las endas de música; aun así, el quinteto de gemas que abre la discogra!a de W.A.S.P. supera con la gorra a tanto empo mal aprovechado desde entonces.



ESTE LIBRO TE QUIERE (PewDiePie, Malpaso Ediciones) Si escribes en Google una frase como «quién es PewDiePie», aparte de los picos enlaces a la Wikipedia donde se versan su vida y milagros, puedes toparte con cabeceras de links que exclaman desde la pantalla frases como la siguiente: «PewDiePie, el youtuber que !ene más suscriptores que Rihanna y Jus!n Bieber juntos». Este Libro Te Quiere, firmado por PewDiePie, se promociona con reclamos como «los ilustrados consejos del puto amo de Youtube». Y es que Felix Arvid Ulf Kjellberg, nombre de pila del referido, se ha conver!do en toda una celebridad gracias a Internet. Nacido en 1989, este sueco residente en !erras británicas dejó pronto la carrera de Económicas y Tecnología de Management para hacer del anteriormente citado canal de vídeos su vida. Y así

PewDiePie en su salsa

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comenzó a grabarse mientras jugaba a sus videojuegos favoritos, comentando la par!da mientras lo hacía –algo a lo que no veo la menor gracia o interés, pero que actualmente está más que de moda–. En pocos años saltó a la fama siguiendo esta ru!na y Forbes dijo de él que «no estaría donde está si no fuese tan bueno en lo que hace». El caso es que ahora PewDiePie ha reunido todos sus consejos, ocurrencias y comentarios (por ejemplo: «Si alguna vez te aconseja un pato, recuerda esto: haz oídos sordos porque los patos no hablan. Y si te asalta la duda, seguramente estás drogado») en este libro que será de seguro el deleite de todos sus admirados. por Sergio Guillén


LIBROS

Phil Collins es uno de los elegidos de Berástegui

101 CANCIONES PARA CORTARSE LAS VENAS (Manu Berástegui, T&B) En la actualidad hay un importante número, tanto de publicaciones en papel como de páginas Web, dedicado a realizar listas de lo mejor o más aconsejable que oír si se quiere estar enterado de la historia del pop y el rock: los mil y un discos que hay que llevarse cada noche a la cama, los tropecientos LPs a escuchar antes de es!rar la pata, las obras cumbres de tal o pascual género. En fin, todo con el afán de servir cual recomendación sencilla para buscadores perezosos. Me!endo los brazos en harina hasta los codos, igualmente existen otros estudios o libros asaz detallistas que ya, directamente, van a por el sen!do de canciones concretas, de lo que ocultan en su estructura o lo que se puede hallar en su temá!ca; los portales de Internet Songmeanings.net o Songfacts.com, por ejemplo, al igual que la edición de T&B El Mundo Secreto De las Canciones. Saltando a un escalón relacionado pero diferente, llega 101 Canciones Para Cortarse Las Venas, otra forma de analizar o repasar una pieza musical con letra, una tonada. Manu Berástegui asume este reto con gran talento y una originalidad obligada para que este proyecto no se quede en una apuesta engorrosa. La idea, y por medio de secciones dedicadas a la copla, el bolero, la ranchera, la balada

italiana, la chanson francesa, el blues y el pop-rock, es acercarse a tanta y tanta canción por medio de una mirada fresca, de unos comentarios más sen!mentales, psicológicos o emocionales que meramente musicológicos. En cada ficha, y tras detallar la letra del tema escogido, Manu divide sus textos en cinco partes, siempre las mismas: principios ac!vos, indicaciones, contraindicaciones, correcta administración e informe adicional, convir!éndose así en un médico especialista que, para el corazón y el romance –o, en gran medida, la ruptura del mismo–, receta corcheas. Así, del concepto y la historia tratada en el “Against All Odds” de Phil Collins, Berástegui dirá que están contraindicados para «!pos cerebrales y fríos, !po bróker. Gente con vida propia y ganas de vivirla a tope», mientras que del bolero de Chucho Navarro “Lo Dudo” asegura que para su correcta administración «es conveniente una terapia de apoyo para mantener la calma, el ánimo y la expresión de impasibilidad», al !empo que no recomienda sus estrofas a «casos de priapismo, ninfomanía y otras variaciones de hambre sexual insaciable del amante saliente». Hilarante y tremendamente entretenido. por Sergio Guillén 63


CRONOMOTO (Kurt Vonnegut, Malpaso Ediciones) El “cronomoto” es un terremoto en el empo, un seísmo temporal que altera el orden espacio- empo establecido por las leyes de la sica conocidas hasta la fecha; todo el universo retrocede diez años de un plumazo. Durante toda una década la humanidad se ve obligada a repe r inexorablemente, paso por paso y sin posibilidad de alteración, cada una de sus acciones hasta que llegue el día en el que todo vuelva a la normalidad y se reestablezca el libre albedrío, momento en el que las personas podrán decidir por sí mismas qué hacer o decir, cobrando así de nuevo la libertad para escribir su propio futuro. Éste es el punto de par da del testamento literario que nos legó Kurt Vonnegut. Precisamente durante una década estuvo Vonnegut librando una batalla con esta historia sin alcanzar un resultado sa sfactorio y, finalmente, resolvió coger los mejores pasajes de esa novela “fallida” para, mezclando realidad y ficción, dar forma a este Cronomoto que vio la luz en 1997 y que ahora llega hasta nuestras manos. A través de la figura del viejo escritor de ciencia ficción Kilgore Trout –su álter ego y que aparece en varias de sus obras– su autor u liza la historia como mera excusa para componer un collage de opiniones, máximas, aforismos, pensamientos y recuerdos que van desde el más acá

Kurt Vonnegut

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(lo co diano) hasta el más allá (sea donde fuere); pero Vonnegut no necesita de subterfugios para lanzar sus dardos envenenados y decir verdades como puños, pues él mismo aparece también como un personaje más de su novela. Personas y personajes se funden y confunden en esta obra que es una ficción, pero que también es un ensayo autobiográfico y, más aún, post-biográfico, ¿o acaso sea todo lo contrario? Poco importa. Nos encontramos ante una novela inclasificable de un no menos inclasificable autor que se nos muestra lúcido, inteligente, filosófico, irónico, burlón, cáus co, mordaz, amargo, idealista pero, a la vez, pragmá co… sería absolutamente imposible definirlo en unas pocas líneas; en defini va: diver dísimo. En uno de los capítulos de la novela –recordemos: enviada a la imprenta por su autor en noviembre de 1996– Vonnegut par!a de la premisa de que en el 2010 él mismo seguiría todavía con vida. Las hemerotecas se empeñan en contradecirle, pero, ¿quién puede asegurarnos a ciencia cierta que Kurt Vonnegut no sigue vivito y coleando en 2015? Como diría el mismo Kilgore Trout: «¡Que alguien me pegue un ro mientras soy feliz!». ¡Tilín, lín! por Fat Professor


LIBROS

Pussy Riot

DESORDEN PÚBICO (Pussy Riot, Malpaso Ediciones) Cuarenta segundos pueden marcar la vida de una persona para siempre. Esto es lo que duró la actuación del colec vo ac vista ruso Pussy Riot el 21 de febrero de 2012. En aquella acción llevada a cabo en la Catedral de Cristo Salvador de Moscú, varias jóvenes osaron entonar una “plegaria punk” tulada “Virgen María, Llévate A Pu n” que al mismo empo denunciaba la falta de libertades en Rusia y la estrecha colaboración entre la Iglesia Ortodoxa rusa y Vladimir Pu n en la campaña electoral que conduciría a este úl mo al poder pocos meses más tarde. Tres de las ac vistas, Nadezhda Tolokonnikova (Nadia), Maria Alyokhina (Masha) y Yekaterina Samutsevich (Ka a) pagarían su atrevimiento con diversos periodos de detención en condiciones deplorables y, las dos primeras, con casi dos años de cárcel. Este libro fue publicado en octubre de 2013 en España, y nos acerca mul tud de aspectos sobre el tendencioso proceso judicial que convir ó una falta administra va en un delito penal cas gado con dureza, apelando a un supuesto “odio religioso” por parte de las jóvenes que en realidad nunca exis ó,

como queda demostrado en estas páginas. A lo largo de esta obra podemos ampliar la información ya conocida a nivel mundial debido al revuelo que causó esta no cia en su momento, logrando la adhesión a la causa por su liberación de millones de personas en todo el planeta, incluidas conocidas personalidades como Yoko Ono, Paul McCartney, Bianca Jagger, Ozzy Osbourne o Joan Baez, entre muchos otros. Algunos de ellos aportan textos de apoyo a Pussy Riot en este interesante escrito que recopila, aparte de información general sobre el proceso y el colec vo, los alegatos iniciales y finales de las acusadas y sus abogados, y cartas y poemas de las ac vistas. También aparecen las letras de algunas de sus canciones, incluida la canción de la “discordia”. A día de hoy, Nadia, Masha y Ka a ya están en libertad, aunque siguen manteniendo su posición crí ca contra el gobierno de Pu n, al que consideran poco menos que un dictador. Leyendo este libro nos quedarán claras las razones de esta postura, y entenderemos mejor lo necesarias que siguen siendo acciones de protesta como la suya (recor65


démoslo, acciones no violentas) contra el retroceso en lo que a derechos y libertades civiles se refiere no sólo en Rusia, sino a nivel mundial. Al mismo !empo, nos reafirmaremos en la creencia de que la

música puede cambiar las cosas, aunque sea poco a poco. por Andrés Puente

Kevin Ayers

KEVIN AYERS. ¿POR QUÉ ESTAMOS DURMIENDO? (Alberto Manzano, Editorial Milenio) Kevin Ayers era un dandy del pop, un arquitecto de la canción, vehículo en el que sumergir todas sus ideas, sueños e incluso las crí!cas más ácidas al mundo que le rodeaba. Par él la letra era la carta mientras que la música siempre debía de ser el sobre. Ayers falleció a la edad de 68 años (2013) tras haber vivido una existencia como ar!sta conseguida por pocos, con un talento y un ingenio tan ar"s!co, tan par!cular, de los que no se compran, que a la postre fue lo que le convir!ó en un nombre an!comercial pero de culto. Pasó de The Wilde Flowers, y su pronta transformación en So# Machine, a funcionar bajo su nombre en pos de un desarrollo total de los conceptos crea!vos que le absorbían. Trabajó con una infinidad de músicos, poniéndolos a muchos de ellos en el panorama musical tras compar!r sesiones o con66

ciertos con tan querido y respetado geniecillo dentro de la escena. Es por ello que se debe remarcar la importancia de un estudio en profundidad de las diferentes capas que conformaban la crea!vidad de este hombre, labor que Alberto Manzano realiza con un gusto exquisito. Este periodista musical, traductor y biógrafo de algunos de los más afamados poetas del rock, ha conseguido en Kevin Ayers. ¿Por Qué Estamos Durmiendo? una inmersión total en el mundo de este británico que vino a la vida en 1944. Me encuentro por tanto ante un ensayo muy bien planteado, que enmarca con precisión, cariño y mucha pericia periodís!ca cada una de las etapas en la vida y obra de ese !tán del arte que fue Kevin Ayers. por Sergio Guillén


LIBROS LA LIBRERÍA MÁS FAMOSA DEL MUNDO (Jeremy Mercer, Malpaso Ediciones) ge Whitman, para quedarse a dormir dentro de la enda, compar endo así con él ese transcurrir de una existencia que entre las paredes de Shakespeare And Company cobra un nuevo sen do, haciendo a cada uno de sus habitantes replantearse la forma de vida que habían llevado hasta entonces. Esta novela de Jeremy Mercer es una autén ca labour of love, casi un cuento, tan mágico como real, poblado por unos amantes de la cultura que son capaces de dar un giro a su vida por entrar en el pintoresco micro-universo de Whitman, un personaje irrepe ble, un chamán de los libros. por Sergio Guillén

© Le Traveling Fork

La vida de Jeremy Mercer hasta llegar a conocer a George Whitman podría encajar en una novela de Henning Mankell si no fuese por el simple hecho de que todo lo narrado por Mercer en este libro sucedió de verdad. Su salida –huída– de Canadá parece un relato de novela negra, aunque el autén co misterio desvelado llega al aterrizar Jeremy en París y terminar pasando a ser uno más de la “familia” del Shakespeare And Company, la librería más famosa del mundo. Mercer formaría parte durante un empo de los literatos, escritores, peregrinos culturales o adictos a los libros que a lo largo de los años recibieron el permiso del dueño de la librería, el actualmente desaparecido Geor-

Interior de Shakespeare And Company

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, , ALEX GOMEZ

EL DOSSIER DEL INSTRUMENTISTA

(GUITARRISTA) La Broma Negra está viviendo una emocionante segunda juventud desde su regreso en este nuevo milenio. Ellos, estandartes del dark pop-rock de principios de los 90, han sabido volver con fuerza gracias a discos profundos y cargados de canciones que van mucho más allá de las líneas habitualmente esperadas. Su último álbum, Amigos, Temo Que Ya No Estemos En La Tierra, nos los vuelve a traer ingeniosos, emocionantes y cargados de canciones excepcionales. Así que, qué mejor que entrevistarnos con su guitarrista Álex Gómez para conocer a fondo la historia como músico que esconde.

Vayamos a los inicios, ¿cómo empezaste a tocar la guitarra? ¿Quién o quiénes fueron los culpables que hicieron interesarte por éste y no por otro instrumento? En casa siempre se había escuchado mucha música; a mi madre le apasionaban los boleros, siempre tenía a Moncho en el casete y crecí escuchándole. Soy el mayor de dos hermanos por lo que los primeros discos que verdaderamente me influyeron los escuché en casa de mi primo Chema, que era un autén co faná co de Queen; cada vez que iba a su casa me encantaba escuchar los discos que en ese momento se había comprado. Queen y Meat Loaf fueron las primeras bandas extranjeras que escuché y me atraparon enseguida y de aquí me acuerdo escuchar el Muñeca Hinchable de la Mondragón y los dos primeros discos de Siniestro Total. Recuerdo que al cumplir catorce años Chema me regaló mi primer disco, High Voltage de AC/DC: «con este empiezas tu colección, no dejes de aumentarla», y vaya si le hice caso. Mi segundo disco fue el Rock & Ríos; quemé literalmente ambos discos, no paraba de escucharlos. Luego guardaba la paga de los domingos hasta que tuviera para comprarme el siguiente LP. La enda de discos M.F. de Cuatro Caminos era mi segunda casa, siempre me pasaba un rato al volver del colegio para ver cuál sería la próxima adquisición. Coméntanos tu formación como músico. ¿Cursaste estudios o eres autodidacta? ¿Cuáles dirías que son los ejercicios y las técnicas imprescindibles que todo aspirante a buen guitarrista debería prac!car 68

a diario hasta dominarlas de memoria? Empecé a tocar la guitarra con diecisiete años, en casa no hubo nunca una guitarra por lo que me inicié directamente con la guitarra eléctrica. Por aquella época escuchaba a diario el Disco Cross de Mariano García y una noche entrevistó a una gente que había montado una academia, La Factoría; eran músicos de rock, ídolos, Salvador Dominguez, Eduardo Pinilla, Luis Cruz... joder, Banzai, Ñu, Topo... Esa gente había grabado los discos que yo no paraba de escuchar y fui al día siguiente a apuntarme, tenía la necesidad de conocerles y aprender a tocar el instrumento que tantas veces tocaba sin tenerlo, en mi habitación, con sus canciones a todo volumen. Más tarde, después de un parón donde estuve sin tocar durante bastante empo, me volví a apuntar a otra academia, 21st Century Music, donde conocí a Jaume Plá. Esto ayudó a desarrollarme un poco más y a ver el instrumento y mi manera de tocar desde otra perspec va. Soy bastante malo a la hora de dar consejos o para la docencia. Es imprescindible hacer los primeros ejercicios de apertura de manos, monótonos y aburridos pero ú les; luego lo importante es tocar, sobre tus discos favoritos, sacando riffs, juntarte con amigos para intercambiar conocimientos. La prác ca de las escalas te será muy ú l, aunque para trabajar una y otra vez un ejercicio con la ayuda de un metrónomo debes ser constante y disciplinado y yo no lo soy en absoluto. Imagino que, al principio, intentarías sacarte tus canciones favoritas de los discos que escuchabas,


Š bk/ Noise Rotator


EL DOSSIER DEL INSTRUMENTISTA ¿qué canciones fueron las primeras que aprendiste o aquellas que más dolores de cabeza te trajeron consigo? ¿Alguna que se te resis ó y diste por imposible? Sí, claro. Al principio empiezas a tocar riffs sencillos de tus temas favoritos. Ya sabes “Sa!sfac!on”, “Smoke On The Water”, “Owner Of A Lonely Heart”, “La Grange”. Yo era de sacarme muchos riffs más que de tocar canciones enteras, aunque es muy posi!vo sacar la canción porque eso te da la idea de cómo trabajan los compositores que más te gustan, es un aprendizaje muy ú!l. No tengo muy buen oído por lo que me cuesta sacar las canciones, aunque a base de trabajo al final lo consigues y cada vez es más fácil; pero es verdad que hay gente con esa habilidad innata y enseguida saben por dónde ir. De todos modos si !enes un oído como el mío, no te desesperes ya que a base de trabajar se consigue. Como te digo era más de sacarme riffs, los solos y las canciones no me interesaban demasiado quizá por el trabajo que me llevaban. Recuerdo con especial agrado cuando me saque enterita la versión del “Cum On Feel The Noize” que hacían Quiet Riot, de pe a pa con el solo incluido; Carlos Cavazo me parecía un guitarra magnifico en aquella época, con mucho gusto a la hora de hacer melodías en los solos y yo había conseguido sacarme uno de ellos; luego te das cuenta de que no era para tanto pero aquello me pareció un hito. Por otra parte, había una especie de dogma entre los guitarristas de entonces, por lo menos los que escuchabamos hard rock: se podía decir que ya habías dado el paso hacia el siguiente nivel si conseguias tocar “Into The Arena” de Michael Schenker. Yo nunca fui capaz, ya que aunque logré sacar bastantes pasajes nunca la conseguí tocar entera. Como ya te he dicho no soy suficientemente constante, lo mismo me pasó con “The Loner” de Gary Moore. Nunca llegué al siguiente nivel, qué le vamos a hacer. De todos los es los musicales que has tocado a lo largo de tu carrera, ¿con cuál te has sen do más a gusto, el que se aproxima más a tu forma de entender la guitarra? ¿Tienes alguna grabación predilecta de todas las que has realizado hasta la fecha? Yo vengo del hard rock, por lo que tocando temas de rock estoy más cómodo. Me costaba más darle vida a los temas más pop del grupo, pero es cues!ón de trabajo; ahora disfruto cada tema que hacemos dándole el enfoque necesario, lo que verdadera70

mente hace falta a cada uno. Carlos le da muchas vueltas a cada canción y eso te facilita mucho el trabajo porque si no !ene la guitarra perfecta ya pensada o hecha, sí !ene muy claro cómo !ene que ser y trabajamos en esa dirección. Con el !empo he ido aprendiendo que la guitarra (igual que cualquier otro instrumento, incluida la voz) !ene que estar al servicio de la canción, lo importante son las canciones y sólo en las buenas canciones puede brillar un instrumento en concreto, haciendo mejor aun la canción. Si el tema no vale, ya puedes ser el mejor instrumen!sta del mundo que esa interpretación se quedará en el olvido. En cuanto a nuestras grabaciones, guardo un especial recuerdo de varias de ellas... la primera, por ejemplo, cuando entramos a grabar Livbido en 1991, que era la primera vez que pisaba un estudio para grabar. No había grabado ni siquiera una maqueta que no fuera en directo en el local. Fue muy intenso, grabamos y mezclamos todo el disco en cincuenta horas, fue todo tan rápido que me esforcé en vivir cada momento con la mayor intensidad posible. Siempre que vuelvo a escuchar ese disco veo la ingenuidad que teníamos y cómo nos queríamos comer el mundo; me sigue gustando tanto como la primera vez que lo escuché en mi casa a solas. La grabación de Envenenador De Manzanas también fue muy especial para mí: llevábamos más de diez años sin grabar, un parón que fue muy posi!vo para mi manera de entender y tocar la guitarra, me enfrentaba a una grabación que era un reto para nosotros y en cierto modo el espíritu era un poco el mismo que teníamos al grabar Livbido. Te puedo decir que Déjanos La Luz Encendida para mí es el mejor trabajo de guitarras que hemos hecho, es del que estoy más sa!sfecho a nivel global. A la hora de tocar en directo, ¿te permites improvisar con la guitarra y reinterpretar los temas en vivo –en la medida que el repertorio lo permita– o procuras mantenerte fiel a la versión de estudio? No me gusta improvisar, me gusta ensayar y tener todo bastante atado. Alguna canción ha sufrido variaciones de cómo está grabada a cómo la interpreto en directo, pero no hay nada improvisado; pruebo cosas en los ensayos y si mejoran lo que tenía grabado lo cambio pero no improviso nunca, sólo en casos de extricta necesidad (como si se rompe una cuerda y debo variar algo sobre la marcha o tenemos algún problema). No me gustan las jams, las reuniones improvisadas, no me encuentro cómodo


La Broma Negra


EL DOSSIER DEL INSTRUMENTISTA y lo que tendría que ser una fiesta y un disfrute para mí, es al final un mal rato. Sé que me pierdo una parte importante y quizás la más diver da de tocar la guitarra, pero no puedo evitarlo. En cuanto a la afinación del instrumento, ¿usas habitualmente la estándar? ¿U lizas o has experimentado con las posibilidades que te puedan ofrecer las afinaciones alterna vas? Generalmente no, para el grupo nunca, siempre toco en afinación standard; he jugado alguna vez en casa bajando la sexta a Re, sobre todo para ver cómo funciona algún riff, y he afinado en Sol abierto alguna vez para prac car con el slide, pero no lo he encotrado ú l para lo que yo hago y no ha dejado de ser un juego. Cuando saqué “Kashmir” de Led Zeppelin cambiando la afinación era muchísimo más sencillo y era la única manera de que sonara como Page, tan grueso, evidentemente; pero quitando esas situaciones, no cambio nunca la afinación. Cuando ves tocar a un guitarrista, ¿en qué te sueles fijar primero? ¿Cuál crees que es el punto clave para valorar su faena a las seis cuerdas? Me fijo mucho en el sonido, su empaste con el resto del grupo, eso es lo más importante. Es muy importante también la ac tud a la hora de afrontar el directo y la manera en la que ayuda con su sonido a que el resto del grupo crezca. No me gustan los guitarristas estrellas que sólo pretenden demostrar lo virtuosos que son o el show que pueden dar sin aportar otros elementos. Odio los solos de cualquier po, de guitarra, bajo, batería o cuando el cantante juega a pregunta y respuesta con el público. Prefiero que me ahorren todas esas chorradas y me dejen disfrutar de alguna canción más. ¿Qué guitarristas son para un referente? ¿Qué técnicas o caracterís cas destacarías de ellos que los convierten en unos músicos únicos a tu parecer? Aquí me pones en un aprieto, es di!cil quedarse con unos pocos. El que más me gusta es John Sykes, sin duda; su trabajo con Thin Lizzy y el 1987 de Whitesnake me parecen soberbios, su técnica es increíble, ene un gran vibrato. El Gary Moore de la época heavy me parece fabuloso con su fuerza y su vibrato, el más blues me interesa menos. Los tres primeros discos de Vivian Campbell con Dio son imprescindibles. 72

Neal Schon con su rabia y su fantás co vibrato es de lo mejor. Caso aparte es Michael Schenker, para mí uno de los ar stas más injustamente tratados por la historia del rock, ya que me parece un adelantado a su empo que sirve como referente a generaciones posteriores, con una gran musicalidad y unos riffs verdaderamente devastadores. De los grandes Page y Blackmore, me quedo con el segundo; con los Purple es increíble, pero Rainbow es mi grupo preferido de hard rock. En cuanto a los españoles, Armando de Castro me parece sin duda el mejor. Fuera del rock, Jhonny Marr es el GUITARRISTA por su melodía, su rítmica y porque no da una nota sin que sirva verdaderamente para algo. Jack White también me parece imprescindible. Pepe Risi (guitarrista de Burning) decía en una entrevista que la energía nunca debía ser sus tuida por la técnica, que con los años había ganado en técnica pero que la energía siempre tenía que estar presente, que se notara que era un grupo de rock and roll; en su caso era el rock pero la frase puede ser válida con cualquier otro es lo, ¿estás de acuerdo con esta afirmación? Pues estoy en parte de acuerdo con Pepe, aunque yo más que energía valoro la ac tud. Un guitarrista no necesariamente ene que desbordar energía para llamar mi atención, con que tenga ac tud ya me llega. Es fantás co ver a Angus Young correr de un lado para otro del escenario a toda velocidad, me encanta; pero la ac tud que ene Billy Duffy en el escenario para mí es buenísima también, o la de Tony Iommi permaneciendo casi inmóvil durante todo el concierto. Para terminar, y como curiosidad que a los guitarristas aficionados les gustará conocer, ¿qué juego de cuerdas u lizas habitualmente? ¿Tienes alguna preferencia en cuanto a la púa? ¿Alguna combinación preferida de amplificadores o pedales que definan tu sonido? En cuanto a juegos de cuerdas u lizo 10-52 de DR o Ernie Ball con pua de 1 mm, no soy demasiado maniá co en cuanto a las puas. Llevo diez años usando el mismo combo, un Boneville 50 de Elmwood, un amplificador sueco que funciona de maravilla. ¿Pedales? No llevo mucho, un chorus y un delay de HBE, un tremolo vibrato de Roger Mayer y para este nuevo disco he incorporado un Fuzz de Roger Mayer con el que estoy encantado.


LA FIRMA INVITADA

De adolescente (más o menos entre 1972 y 1978) yo estaba colgado de Jethro Tull, también de Camel, esos dos eran mis totems progs; también escuchaba a King Crimson, ELP y etcéteras, pero a Yes la verdad es que no les sabía meter mano, eran demasiado abstractos, etéreos y complejos para mí. Sí que tuve el Going For The One recién publicado y lo machaqué muchísimo, pero el resto de su discogra a apenas la conocí en su momento. Fue mucho después cuando me enganché a ellos, y parte de culpa la tuvo el asedio al que fue some!do el prog en los años de la revolución punk y especialmente Yes, al que toda la modernez cri!caba con especial ahínco –incluso hoy en día–, eso llamó poderosamente mi atención y descubrí que aparte de las obras maestras (Fraile, Close To The Edge, Topographic, Relayer, Yes Album, Going For The One), su discogra a era un universo alucinante donde si escarbabas sin prejuicios te podías encontrar un abanico es!lís!co soberbio, más allá de que la voz y las maneras tuvieran un sello inconfundible. Su enrevesada y delirante historia hizo rendirme a sus pies hicieran lo que hicieran. Soy defensor a ultranza de su úl!mo trabajo, con eso lo digo todo.

01. Owner Of A Lonely Heart Close To The Lounge, mi singular visión alterada de su discogra a, comienza a pergeñarse (al igual que el dedicado a King Crimson) con un midi de oZcar McCuenca (maravilloso trombonista y arreglista con el que trabajo desde hace años) del “Owner Of A Lonely Heart” en clave so!, en el que adapté hace un par de años la melodía vocal y lo dejé aparcado (junto al “Frame By Frame” y “Talk To The Wind” de los Crimson), hasta que me dio el ataque bo!jero-prog-de-ascensor.

02. Tempus Fugit Mis recursos técnicos como instrumen!sta son muy limitados, pero quería que el disco Drama tuviera su lugar aquí, así que agarré una base electrónica dance de librería y le casqué encima un juego vocal basado en la línea de bajo y la melodía vocal. 03. I’ve Seen All Good People El andamio principal del disco son cuatro temas en los que Paco Tamarit a la guitarra española y Rebeca Ibáñez a las voces dan el cariz bossanovesco al engendro. “Ow73


LA FIRMA INVITADA ner...” es el primero de ellos, éste el segundo. Está grabado en dos proyectos individuales con dis nto tempo, unidos posteriormente. 04. Nous Sommes Du Soleil Segunda frikada tope, nuevamente una base de librería con fraseos melódicos de la parte final del tema original, vein pico minutos resumidos en cuarenta y nueve segundos. 05. Don’t Go A mi de Yes me gustan hasta las cosas que no me gustan, no es el caso de ésta canción en concreto, que me gusta per sé, pero se me en ende. Es un tema muy pop y casi muy comercial del Magnifica"on. El primer boceto se acercaba a algo parecido a Tom Waits; finalmente forma parte del andamio principal con Paco y Rebeca loungeando la cosa. 06. Soon U lizando la versión single del tema que forma parte de uno mucho más extenso de Relayer me salió una especie de transición para moderar el disco, en clave medio electro efervescente con mi voz modificada para que no se aprecie lo mal que pronuncio el inglés. 07. Wonderous Stories Cuarto tema del andamio principal, con Paco y Rebeca marcando el tono lounge, probablemente el más parecido al original de todo el disco. Úl ma intervención de Rebeca a las voces. 08. Close To The Lounge La idea original era hacer un “Close To The Edge” de quince segundos u lizando solo lo de «I get out, I get down» que se repite en el original hasta la extenuación. Al final me enredé y salió un engendro que no ene nada que ver con el original pero que me gusta a rabiar. 09. We Can Fly Como ya he dicho, soy casi más fan de la delirante historia de Yes que de su música. Que la carismá ca voz de Jon Anderson haya sido ninguneada en muchas épocas del grupo me resulta transgresor a tope. Disfruto mucho 74

de los discos sin él, y el Fly From Here especialmente me gusta un montonaco, sobre todo por la producción, suena que te mueres. Extraje la segunda parte de la suite para montarme un sarao medio étnico. Hay una base por ahí debajo de percusiones y flautas que no lleva ni el tono ni el tempo de lo demás, pero daba tan bien el ambiente ta que me lo curré hasta qu hacerlo encajar. Uno de ha mis tracks preferidos del mi disco. di 10. Roundabout 10 Este me llevó mucho Es curro, llevar el original cu a erras disco-music minimizando los entresijos ni de un tema tan complejo y con tantos ma ces fue de órdago. No estoy fu totalmente sa sfecho to con el resultado final, co pero me contento con pe lo bien que me lo pasé haciéndolo y con que de ha algún modo conseguí el al obje vo de destrozar la ob canción. Nuevamente ca mis voces modificadas mi y úl ma intervención de Paco Tamarit a la guitaPa rra española. rr 11. Long Distance Runa11 round ro Este tema proviene de Es una grabación de 2007 un publicada en el álbum pu Tic Tac Toe, junto a MaTi rieta Tamarit y Manoel ri Macía, reconstruido de Ma arriba a abajo recupear rando la guitarra completa original de Manoel, jereteada hasta el infinito en aquella primera versión. 12. Onward Conforme avanzaba la construcción del disco temía que se quedara corto, al final iba sobrado de minutaje, pero en todos los discos suelo intentar meter un algo más hecho a bote pronto y sin contemplaciones cuando el disco ya está prác camente terminado. Base de mandolinas de librería que encajaban perfectamente con la melodía vocal del tema original, armonía a tres voces y a la marcha, salió en diez minutos. por Luis G. (Caballero Reynaldo)



M A T R ´I C U L A S D E H O N O R Es bien conocido por los amantes de la música el goteo incesante de grabaciones inéditas que son publicadas después de la muerte de ciertos ar stas desaparecidos en pleno apogeo crea vo. Jimi Hendrix y, más recientemente, Jeff Buckley han recibido dicho tratamiento por parte de casas discográficas que, ya sea por rendir justo homenaje o movidas por un puro interés crema s co, rescatan joyas más o menos ocultas de la producción de tan ilustres músicos. Sin duda, Buddy Holly fue uno de los más representa vos casos de dicho fenómeno a par r de los años 60. por Andrés Puente

BUDDY HOLLY Remember (Coral, 1971)

Fallecido en accidente aéreo en 1959, Holly cons tuyó eslabón fundamental para comprender el paso del rock and roll de los 50 al pop que reinaría en décadas posteriores. Pudo ser tanto o más grande que Elvis Presley, aunque por desgracia nunca lo sabremos a ciencia cierta. Uno de sus álbumes póstumos más interesantes es este Remember, que reunía en un mismo disco verdaderas joyas editadas en vida por Holly y canciones rematadas por el productor Norman Pe y después de la desaparición del genio. Lo curioso es que en su conjunto el LP resultaba una suerte de tratado del desamor y la melancolía, impar do por un verdadero maestro de la melodía. Así, en Remember se podía disfrutar de canciones clásicas como “Maybe Baby”, “Crying, Wai ng, Ho76

ping”, “Lonesome Tears” o “What To Do” (una obra maestra de menos de dos minutos conocida por muy pocos), agrupadas de manera muy inteligente con temas finalizados de manera magistral y totalmente respetuosa por Norman Pe y y músicos de estudio. En este segundo grupo se incluyen “Reminiscing” –donde la voz de Holly rivaliza en sen miento con el saxo de King Cur s–, “That’s What They Say” o la agridulce balada “Learning The Game”. El LP se redondeaba con la versión con overdubs de “Peggy Sue Got Married”, probablemente superior a la original, y el rockabilly de The Crickets “Real Wild Child”, cantado por el baterista Jerry Allison y con Holly en guitarra y coros.


´ A finales de los 60, en medio de la eclosión contracultural y psicodélica, un movimiento toma el underground neoyorquino para revolucionarlo y conver rse en una disciplina ardiente digna de ser exportada. La salsa, esa “sauce” que le decían los norteamericanos, el camino que va de la bomba al son rozando el jazz e intrincando una fusión de lo caliente. El hermanamiento de cubanos con puertorriqueños, el puente que une el Caribe con África. El abogado Jerry Masucci y el ar sta dominicano Johnny Pacheco potenciaron desde su Fania Records este sonido tan caracterís co, voz de un nuevo entendimiento más flexible de las tradiciones. Desde El Barrio –Spanish Harlem– hasta el reconocimiento popular de la Gran Manzana. La Fania All Stars se juntó como medio de promoción de los ar stas del sello en cues ón, instrumen stas que como Ray Barre"o, Joe Bataan o Willie Colón eran estrellas en ciernes de la disciplina. por Sergio Guillén

FANIA ALL-STARS Live At The Red Garter,Vol. 2 (Fania Records, 1969)

La discográfica lleva cuatro años de despegue cuando se edita la primera parte de sus descargas en el Red Garter Club; esta con nuación cual segundo volumen se envía a las endas en el 69, logrando escasas ventas pero dejando un poso pétreo sobre el que alzarse en la siguiente década. Nos encontramos ante una fiesta entre amigos, una reunión de colegas de profesión que conocen su arte y saben dosificarlo para que todos y cada uno de los par cipantes, tanto sección residente como luminarias o promesas invitadas, tengan su hueco por el que lucirse complementando cada tema a desarrollar. Al arrancarse Barre o con “Son, Cuero Y Boogaloo” descubrimos a un Orestes Vilató que redefine las

querencias del ser mbalero, dotando de un nudo instrumental nervudo en raíces primigenias. Homenajes a Marvin Gaye (“If This World Were Mine”) o a Charlie Palmieri (“Kikapoo Joy Juice”), evoluciones que degeneran en pura jam –como ese “Red Garter Strut” con el que el sello se ve obligado a terminar en fade out, pues la bacanal la na con sabor a calles de Nueva York no tenía pinta de terminar nunca– o un “Richie’s Bag” que invita a “ rar pa’l monte”, danzón y concentrando el jugo de una escena rompedora. Llama ya la atención como la voz de Héctor Lavoe se alza por encima del resto de los invitados desde el coro, un talento que terminaría siendo conocido junto a Willie Colón o ya en fase solista cual “El Rey de la Salsa”. 77


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