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LA REVISTA DONDE CONFLUYEN TODAS LAS MÚSICAS

´ RENACER ELECTRICO DICIEMBRE 2016

MUSIC MAGAZINE

FM TAIFA BRUNO MARS GLENN HUGHES PRETTY MAIDS DOBLE ESFERA

GRAHAM BONNET ESPECIAL: RESEÑA NUEVO CD, ENTREVISTA, CRÓNICA CONCIERTO Y FOTOS EN DIRECTO SATIN, SONATA ARCTICA, CELIA VERGARA, ROMEO’S DAUGHTER, CONTRABANDA FERNANDO TATO, EPICA, TYKETTO, CABALLERO REYNALDO, NICK LOWE, MYSTERIKA


GANADORES CONCURSO THE FOXHOLES La respuesta a la pregunta de nuestro concurso del mes pasado no era otra que: África Paredes Y los tres ganadores son: Marcelo Candia María Padilla Alfonso Pereda ¡Felicidades! En los próximos días contactaremos con vosotros para concretar la dirección a la que mandaros vuestro premio.

CONCURSO ALCATRAZZ Como este mes dedicamos un completo especial a la figura de Graham Bonnet, en nuestro nuevo concurso el regalo es, ni más ni menos, la edición con portada alternativa que publicó Metal Mind Productions del elepé Disturbing The Peace de la banda de Bonnet Alcatrazz. Y nuestra pregunta es la siguiente: ¿Qué canción o canciones de ese disco ha regrabado la Graham Bonnet Band en el CD extra de su nuevo álbum The Book?

Mándanos la respuesta a renacerelectrico@hotmail.com poniendo en el asunto CONCURSO ALCATRAZZ.


Diciembre de 2016

SUMARIO 04. CRÍTICAS DE DISCOS. KEE MARCELLO, TAIFA, FM, JUAN ANTONIO SÁNCHEZ, GRAHAM BONNET, DOBLE ESFERA, FERNANDO TATO, SONATA ARCTICA, BRUNO MARS, THE LIMERICK, PRETTY MAIDS, EPICA, ROTH BROCK PROJECT, CONTRABANDA, CELIA VERGARA, SECRET SPHERE, TYKETTO, CABALLERO REYNALDO, GLENN HUGHES.

27. ARTÍCULOS. SATIN, NICK LOWE & LOS STRAITJACKETS.

30. ENTREVISTA. GRAHAM BONNET.

34. CRÓNICAS DE CONCIERTOS. GRAHAM BONNET, DOBLE ESFERA, MYSTERIKA, FM, ROMEO’S DAUGHTER.

48. ENTREVISTA. FM.

50. LIBROS. FOTOGRAFIANDO A LOS MONSTRUOS, UN DOS TRES, RESPONDA OTRA VEZ, LA CARA OCULTA DE LA LUNA.

Dirección: Sergio Guillén Redacción: Andrés Puente, Sergio Guillén, Fat Professor, María Manuela Cortinas y Julio L. Tecglen Fotografía: África Paredes Diseño y maquetación: Sergio Guillén Encargado Facebook: Sergio Guillén / Encargada Twitter: África Paredes Contacto: renacerelectrico@hotmail.com Foto portada: África Paredes RENACER ELÉCTRICO MUSIC MAGAZINE no se hace responsable de ls opiniones vertidas por su colaboradores y anunciantes ni se identifica, necesariamente, con las mismas.

www.renacerelectricomusicmag.com renacer.electrico

@renacerelectric


SCALING UP (Kee Marcello, Frontiers Records)

©Darren Griffiths

Aviso a navegantes. Los que piensen que en este Scaling Up de Kee Marcello van a hallar una con!nuación a su disco Melon Demon Divine, firmado como el proyecto K2, se llevarán una morrocotuda sorpresa. El deje melódico se man!ene, pero Marcello regresa a lo que le dio la fama internacional: el hard melódico y elegante que grabase junto a Europe. Por otra parte, es verdad que, todavía siendo así, y de hecho recuperando material de descarte de las sesiones del elepé Prisoners In Paradise, Kee graba canciones en las que lo melódico del rock se permite la compañía de bases rítmicas funk o hasta de arreglos de guitarra con un retrogusto blues. Hay algo de frescura del hoy, pero lejos totalmente –y desde aquí se lo agradezco– del

Kee Marcello (centro) y su banda 4

modern-day AOR. “On The Radio”, “Wild Child”, “Scandinavia” o “Don’t Miss You Much” dejan al oyente con la sensación de estar ante un disco realmente trabajado, siempre en pos de unos arreglos melódicos que vibren al encontrarse con las guitarras de Marcello... Y digo guitarras, pero podría hablar de teclados o mismamente de su voz, pues de todo ello se encarga el sueco –la batería corre a cargo de Darby Todd y del bajo se ocupa Ken Sandin–, demostrando una pericia sobresaliente en dichas lides. El entretenimiento está asegurado. por Sergio Guillén


C R ´I T I C A S D E D I S C O S

Taifa

EMBRUJO (Taifa, Rock Estatal Records) Lejos de las aburridas y vulgares propuestas de muchos de los autoproclamados adalides del llamado “Nuevo Flamenco” podemos encontrar todavía arstas que se esfuerzan por ofrecer una connuación sólida al legado que dejaron los grandes nombres del rock andaluz de los 70. Entre ellos, el trío mallorquín Taifa, que ahora presenta en sociedad su nuevo álbum, el cuarto en su ya longeva trayectoria. Quizá el referente principal de Embrujo lo encontramos en Medina Azahara por aquello del interés en fusionar el rock duro con la música andalusí, aunque Taifa va un poco más allá e incluye unos maces metálico-progresivos que hacen de este LP una obra muy rica en lo que a creavidad se refiere. Si bien el sonido heavy marca la pauta (“El Dueño Del Tiempo”, “Tetuán”, “Rumbo Incierto”), una escucha más atenta revela detalles que nos retrotraen a formaciones claves del eslo madre como Triana o Alameda. Esto por no hablar de las letras o los propios "tulos de los temas, que son en sí mismos

un evidente homenaje a aquellas gloriosas bandas y a una manera de entender la música ciertamente peculiar. El oyente iniciado sabrá desentrañar sin mayores problemas los posibles orígenes de "tulos como “Libre Para Soñar”, “Crepúsculo De Rocío” o “Caravana De La Vida”. Las colaboraciones presentes en Embrujo, lejos de ser meras excusas para figurar en los créditos del álbum o en la consabida nota promocional, están perfectamente integradas en el sonido del grupo y realmente enriquecen el cuerpo del disco. Todo ello acerca a Taifa a los dominios de bandas como Orphaned Land, que tanto están haciendo por la aproximación de diferentes culturas. Creo que el mejor cumplido que puedo pronunciar sobre Embrujo es que Medina Azahara lo van a tener complicado para comper a este nivel con su inminente nuevo LP. por Andrés Puente

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INDISCREET 30 (FM, Frontiers Records) En 1984 se fundaba la agrupación londinense de rock melódico FM, el conjunto que contaría en sus filas con un cantante que con los años sería reconocido como la voz del AOR británico: Steve Overland. En aquel quinteto se dieron cita cinco instrumen"stas que consiguieron alzar el adult oriented rock facturado en las Islas a un nuevo nivel de calidad y precisión. Steve y su hermano Chris, el bajista Merv Goldsworthy, el baterista Pete Jupp y el teclista Phil Manchester (acreditado desde el primer álbum como Didge Digital), conformaban una de esas bandas a prueba de bombas, capaces de entregar a su audiencia conciertos memorables cargados de canciones que perfectamente funcionaban como single, eligieses la que eligieses. Al menos así pasaba con su primer elepé de estudio, Indiscreet, un disco que salió a la venta en 1986 bajo el sello Portrait. Han transcurrido varias décadas y un buen número de discos destacables –el úl"mo, el muy recomendable Heroes And Villains–, y ahora, cuando se cumplen treinta años del lanzamiento de aquel Indiscreet, FM no solamente se embarca en una gira en la que interpretar aquel disco en su totalidad, ya que también entregan a Fron"ers Records una regrabación del citado debut. Una regrabación que, aunque los retrata en un estado admirable como

FM 6

instrumen"stas –el teclista Jem Davis lleva con el grupo desde el 93, mientras que el guitarrista Jim Kirkpatrick hace lo propio desde 2008, mostrándose ambos en perfecta sintonía con los tres miembros de la formación original que aún man"enen vivo el fuego–, poco o nada posee de valor cual novedad. Tal vez tenga que ver más con temas de derechos de explotación de las canciones que en ese vinilo se contenían, pues con el paso de los años han sido reeditadas en CD por sellos como BGO Records o Rock Candy. Lo que sí llamará la atención de los coleccionistas o comple"stas son los bonus tracks que ofrece este Indiscreet 30, ya que además de un nuevo tema (“Running On Empty”), la versión acús"ca de “That Girl” o la regrabación de “Let Love Be The Leader”, se incluyen otras cuatro piezas extra que al menos dan algo de sen"do a esta regrabación. Tal vez fuese más lógico haber esperado un poco para capturar este tour en CD, así al menos se saldría de la mera recreación de aquel trabajo discográfico; aunque, a fin de cuentas, eso ya lo hicieron con su DVD Indiscreet 25 Live. por Sergio Guillén


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Juan Antonio Sánchez

REFLEJOS DEL AGUA (Juan Antonio Sánchez,Youkali Music) Camarón en La Leyenda Del Tiempo, Alameda a lo largo de toda su trayectoria o los Dolores de Pedro Ruy-Blas han sido varios de los ar!stas que más han contribuido a la apertura del flamenco hacia otros territorios, a la fusión de esta disciplina con otros es!los musicales. Como de aquellos polvos vienen estos lodos, hoy podemos rastrear la influencia de aquellos nombres en ar!stas del siglo XXI como el pianista Juan Antonio Sánchez, quien en estos días ofrece al respetable su álbum de debut como solista. Sánchez, cordobés de pro, ha recabado la par!cipación de varios de los nombres más destacables de la escena de su !erra para dar forma a un LP que, a través de numerosos palos del flamenco, proporciona una más que destacable visión de conjunto de la vibración de este es!lo en el presente milenio. La bulería, la farruca, los tanguillos o la taranta son objeto de una renovación en la que el jazz desempeña un papel preponderante. La forma de tocar de Sánchez, que podría definir, si se me permite el atrevimiento, como una suerte de 8

intersección entre las piezas de piano de Isaac Albéniz y las composiciones para guitarra de Federico Moreno Torroba, hace gala de una fluidez pasmosa y un sen!do de la melodía realmente fantás!co. Esto permite a Reflejos Del Agua funcionar como un trabajo vibrante y, aunque siempre anclado a la tradición, siempre dispuesto a lanzar a los oídos y el alma del melómano un quiebro que le atrape sin remedio. Si bien la mayor parte del álbum es instrumental, varios de los temas son cantados. Aun así, el cante más parece proveer un toque de color a la obra que ejercer un rol principal. De hecho, la canción “Por Ti Seré” y la rumba “Dime Tú” no me parecen precisamente lo más interesante del trabajo. La próxima vez que alguien les intente colar algún disco de esos que suenan tanto en las emisoras generalistas como la octava maravilla del pop aflamencado, contraataquen sacando a relucir Reflejos Del Agua y asunto terminado. por Andrés Puente


C R ´I T I C A S D E D I S C O S THE BOOK (Graham Bonnet Band, Frontiers Records) Ya lo advera el propio Bonnet en su concierto en Madrid: el nuevo elepé The Book encantará a los que les gusta Alcatrazz, Rainbow o MSG. Una vez escuchado, creo que tampoco hay que pasarse, ya que aquellas cotas están demasiado altas como para que parezca sencillo mantenerse en la línea. Sin embargo, que nadie se confunda, The Book es un señor disco de hard and heavy con temas de gran pegada y gancho. No es todo oro, por supuesto, pero está más que claro que con Jimmy Waldo, Conrado Pesinato y Mark Zonder en teclados, guitarra y batería, respec!vamente, es di"cil que salga algo por debajo del notable. Además, y según los créditos, todos han echado una mano a la hora de escribir la totalidad del álbum. “Into The Night” y “Rider” no desentonan en el repertorio de directo en este 2016, pero es que tampoco lo harían “Earth’s Child (I Am Your Son)”, “Dead Man Walking” o la misma “The Book” que !tula el lanzamiento. Ahora bien, a mi entender el segundo CD que incluye The Book, el que lleva por tulo Re-Recorded Classics, no viene a cuento. Ya de por sí, regrabar

las canciones que te dieron la fama con uno u otro grupo, canciones cuyos elepés siguen a la venta del público, me parece algo absurdo. Sobre todo cuando en su mayoría ni siquiera ayudaste a componerlas; es decir, que no es por un tema de propiedad, royal!es y demás. Si a eso le sumamos el estado vocal de Graham, que en algunas de estas revisiones da directamente vergüenza ajena –todavía me sigo !rando de los pelos con cara de entre sorpresa e incomprensión al escuchar la nueva versión que hace de “Stand In Line”, donde su trabajo vocal, comparado con el que ofreció en la original, es como para llevarlo a juicio–. En fin, tal vez sea que quería añadir un “greatest hits” con el grueso de lo que interpreta en su actual gira –no es el setlist tema a tema, pero un ochenta por ciento de lo contenido en Re-Recorded Classics sí que aparece en sus espectáculos actuales–. Yo, por lo menos, me quedo con el nuevo The Book y hago oídos sordos al CD extra. por Sergio Guillén

Graham Bonnet Band

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Doble Esfera

ROCK DURO DEL S. XXI (Doble Esfera, Santo Grial Producciones) Con el paso de los años, Eladio Ruipérez y Antonio Elzaurdia han demostrado ser ese tándem indestrucble que jamás se rendirá en su afán de demostrar el respeto que sienten por el rock más musculoso, llámalo rock duro, hard and heavy o heavy rock. Desde los empos de La Brigada se manenen unidos, y con esta apuesta llamada Doble Esfera, banda que ya ene marca reconocible en su sonido, han conseguido en los úlmos años estructurar una música llena de influencias y poblada de momentos memorables. Eladio y Antonio, además, han encontrado en el baterista Willy Medina y en el bajista Pedro Mar"nez la base rítmica creava que requería una jugada de esta magnitud y riesgo. Ellos dos completan el 10

trabajo de Ruipérez y Elzaurdia con unos desarrollos técnicos pero para nada autocomplacientes. Aquí se busca la labor de virtuoso, pero también un resultado que llegue al corazón del oyente; “Rock Duro Del S. XXI”, “Rebelión”, “Cara A Cara”, “El Profeta Del Vacio” y “Sangre Y Sudor” así lo consiguen, redondeando un EP tremendamente valioso. Cuatro músicos que no te decepcionarán si eres de los que estás a la caza de nuevos horizontes, pero agradeces mantener un pie en esos basamentos reconocibles que te hacen más sencillo el viaje. Y, de esta manera, la Doble Esfera sigue su ascenso. por Sergio Guillén


C R ´I T I C A S D E D I S C O S AÚN MÁS ANIMAL EN MÍ (Fernando Tato, Granja Beat) forma madura como músico, mostrando una gran coherencia en la defensa de un proyecto en el que, tópicos aparte, ha dejado parte de su alma. Como no podía ser de otra forma, el propio Tato se ocupa también del diseño del disco, desarrollando su otra faceta de ar!sta gráfico. Destaca por su contenido audiovisual que permite descubrir al ar!sta gallego en la esencia de su personal modo de concebir e interpretar la música, con documentos que ayudan a entender una buena parte de lo que se esconde tras las letras. Más allá de ser un elemento promocional, esta publicación resulta casi imprescindible para descubrir la magnitud completa de lo que había en aquel críp!co y personalísimo El Animal En Mí; aunque Fernando Tato sigue reservándose algunas dosis de misterio, en lo que parece ya su seña de iden!dad musical. por María Manuela Cornas

©Sue Rainbow

Desde que publicara su primer trabajo discográfico, El Animal En Mí (Granja Beat, 2015), ha ido bregando en su faceta de músico a la vez que proseguía su exitosa carrera como actor. Su intenso y apasionado trabajo en las actuaciones en directo y en toda la ac!vidad que conlleva el dar a conocer un nuevo trabajo ar"s!co, se ha visto plasmado en esta edición especial del disco, que incluye un DVD con temas nuevos en directo, demos, videoclips y un documental. Además de ser una nueva e interesante oportunidad de descubrir al Fernando Tato músico para quienes no llegaron a conocer El Animal En Mí, el nuevo producto, con todo su contenido extra, ayuda al oyente a imbuirse en las atmósferas ín!mas creadas por el músico, que van mucho más allá de las convencionales canciones de amor y desamor y sus empalagosas reminiscencias. Vemos y escuchamos a un Fernando Tato que se manifiesta de

Fernando Tato

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SERGIO GUILLÉN BARRANTES EL A T N VE RE A LA ICIEMB ED D oks 0 1 EN .com/bo ktiva

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HIEL EN CUERDAS DE GUITARRA ¿Qué ocurre cuando todo lo que te rodea se desvanece a tu alrededor? ¿Qué sucede cuando todas tus certezas se tornan en menras y traiciones? Un joven coleccionista lleno de ideales, un músico con problemas de autoesma, un misterioso mentor, una vieja cinta de casete olvidada en un cajón y un secreto familiar. Marcelo Gándara buscará desentrañar la verdad para escribir el que ha de ser el

libro de su vida en una lucha donde la dignidad y la honesdad se enfrentarán a las ambiciones y los intereses. Un camino en el que aflorará el senmiento de pérdida y en el que cuanto más fuertemente aprietas el puño para tratar de retener desesperadamente lo que crees poseer, más rápidamente desaparece, como se escapa la arena de entre los dedos de la mano.


C R ´I T I C A S D E D I S C O S THE NINTH HOUR (Sonata Arctica, Nuclear Blast) Recuerdo Reckoning Night, el cuarto disco de los finlandeses Sonata Arc"ca, como un verdadero punto de inflexión en su carrera. Con aquel álbum se estrenaban en Nuclear Blast, una de las discográficas más importantes en el mundo del heavy metal, lo que les iba a permi"r ingresar en las grandes ligas del género. Curiosamente, dicho LP marcaría una etapa de expansión y apertura allende las fronteras del power metal que les confirmaría como una de las bandas más interesantes de la escena europea. Doce años y cuatro discos de estudio después, nos enfrentamos a unos Sonata Arc"ca en los que únicamente persisten dos de los miembros originales: el baterista Tommy Por"mo y el vocalista y factótum Tony Kakko. Me congratula comprobar que en The Ninth Hour sobreviven el buen gusto y el talante posi"vo que desprendía aquel Reckoning Night. Su música sigue decantándose por la variedad y se sustenta en la habilidad por crear melodías que penetran con facilidad en el alma del oyente. Como de casta le viene al galgo, aquí todavía podemos encontrar grandes temas de power metal como

“Fairytale” o “Rise A Night”, bien construidos y mejor resueltos por el actual quinteto. En cierto modo, se puede admirar en las canciones que forman parte del CD esa querencia por las melodías sencillas y directas tan $pica de grupos del norte de Europa como ABBA, Roxe%e o Ace Of Base, sólo que aquí pasadas por el tamiz del heavy metal o el hard rock. Tan sólo hay que escuchar con atención la balada “Candle Lawns” o la seudo-cél"ca “We Are What We Are” para percatarse de que estos "pos saben. En el úl"mo tramo del disco "ran de ambición y se lanzan a la piscina del metal progresivo en “White Pearl, Black Oceans - Part II” y sí, la piscina "ene agua, así que llegan sin problemas a la línea de meta y aún les queda impulso suficiente para resolver con brillantez “On The Faultline (Closure To An Animal)”, un bonito tema con efluvios de Queen. Confirmado: el metal "ene cuerda para rato y así lo rubrican discos tan fantás"cos como The Ninth Hour. por Andrés Puente

Sonata Arctica

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24K MAGIC (Bruno Mars, Atlantic) Si el programa concurso Un, Dos, Tres volviese a la televisión, si Mayra Gómez Kemp retomase aquel mí!co puesto de presentadora, si yo me encontrase sentado en uno de los asientos de los concursantes y si la cues!ón planteada por la cubana me preguntase –por cinco cén!mos de euro– por las bandas fundadas en el nuevo milenio que mejor han actualizado el funk de finales de los 70 y, ante todo, de la etapa ochentas, el primer nombre que saldría de mi boca, sí o sí, no sería otro que el de Chromeo. Este dueto canadiense comenzó a pegar el es!rón ya desde su segundo elepé, Fancy Footwork (2007), y por medio de Business Casual y White Women se han llevado de calle el puesto indiscu!ble de triunfadores en un funk que !ene mucho de revival ochentero pero también de fresco electro. Y saco a este tándem de músicos a colación pues Bruno Mars ha aterrizado con su 24K Magic para pegar un golpe de !món a su carrera en cuanto a corrientes musicales se refiere, llevándosela así hacia un funk que también rememora lo retro, pero que tal vez es algo más orgánico que el de Chro-

Bruno Mars 14

meo. Algo se olía con singles como “Treasure” de su segundo álbum de estudio; aunque seguramente fuese su exitosa colaboración con Mark Ronson, que dio como resultado la canción mil y una veces emi!da en todo !po de emisoras “Uptown Funk”, la que ha puesto a Mars en el camino que ha llevado finalmente a este nuevo lanzamiento. No hay que ser un Séneca para saber que el funk vuelve a pegar fuerte, y para ello se sirve de las mixturas que sean precisas. Bruno, que las caza al vuelo, ha coescrito con una respetable lista de colaboradores –entre los que destaca el nombre del talentoso ar!sta Babyface–, nueve canciones que redondean un elepé de treinta y tres minutos, volviendo así también en el !empo a la duración de este !po de grabaciones en los 80. A Bruno Mars le sale bien –pero que muy bien– esta jugada y así “24K Magic”, “Chunky”, “Perm” o “Straight Up And Down”, se convierten en piezas que te siguen a lo largo del día repiqueteando en tu cabeza. por Sergio Guillén


C R ´I T I C A S D E D I S C O S

The Limerick

GO THE LIMERICK GO (The Limerick, Rock Estatal Records) La banda alicanna presenta su segundo LP tras su debut con aquel Meaningful Stories Of Meaningless Slls (Maldito Digital, 2012), que vio la luz en plena efervescencia del éxito mediáco de la banda. Han pasado los años, el éxito se ha reposado y el trabajo sigue. Con cambios externos e internos, aunque el núcleo de la banda sigue formado por el cantante David Amo y el bajista Guillermo Sanz, connúan apostando por un rock duro, marcadamente escorado hacia el punk, obteniendo un sonido muy heterogéneo que combina influencias netamente anglosajonas con otras más vinculadas a la historia del rock nacional. El álbum recoge trece temas, todos ellos cantados en ingles. Todos los cortes siguen una línea bastante uniforme en lo que se refiere al sonido, lo que parece indicar un asentamiento eslísco. Logran marcar una huella musical muy personal, di#cil de comparar globalmente con el trabajo de cualquier

otro arsta, aunque puntualmente quedan claras sus influencias, repedamente declaradas. Entre todos los cortes del disco resulta di#cil destacar alguno. Tal vez “The Beauty Of Lies” y “Last-Minute Call”, marcan una secuencia de especial intensidad en la escucha del disco. Merece la pena mencionar también la inclusión de versiones regrabadas de dos temas incluidos en su anterior trabajo: “A Chance To Give Up” y “Let Me Be”, que no varían significavamente respecto a los originales, pero que se integran perfectamente en la línea sonora de este nuevo álbum. The Limerick demuestran que con el paso del empo no decae su energía rockera; al contrario, se asientan en un sonido cada vez más potente, a la vez que maduro y bien elaborado. Esperemos que sigan muchos años más dando leña –o, como a ellos les gusta decir, Leño–. por María Manuela Cornas 15


C R ´I T I C A S D E D I S C O S KINGMAKER (Pretty Maids, Frontiers Records) Si la dirección de esta revista me encarga que hable del úlmo trabajo de Prey Maids, es porque sabe que esta banda siempre ha sido muy especial para mí. Aclaremos las cosas entonces: no habrá imparcialidad en mis palabras –ni falta que hace–. Si algo caracteriza a Prey Maids es que nunca han jugado al despiste. La voz de Ronnie Atkins y las guitarras de Ken Hammer han acompañado más momentos de mi vida que otras bandas con más renombre; forman parte de mi dieta musical desde que descubrí aquel lejano Red, Hot & Heavy. Soy consciente de que a estas alturas intentar descubrir algo nuevo en Prey Maids es tarea di!cil, pero quién lo pretende cuando volvemos a encontrarnos con la caracterísca voz plena de pasión de Atkins y los riffs capaces de llenar cualquier espacio de Hammer. Ambos son los Mick Jagger y Keith Richards del hard and heavy. En este álbum no nos vamos a despegar demasiado de lo ofrecido en las úlmas entregas de la banda, es decir, de Motherland y de los cuatro temas inéditos de su recopilatorio Louder Than Ever. O lo que es lo mismo, la alternancia de piezas de puro heavy, sin perder el

norte melódico, con esos otros cargados de melodía, sin perder un ápice de dureza. La voz de Atkins siempre ha salido ganadora en ambas batallas, de tal modo que si uno no es conocedor de la banda, pudiera pensar que se trata de dos vocalistas diferentes. Desde lagazos de rabioso heavy rock hasta delicadas piezas cargadas de melodía, Prey Maids van a ir desgranando un disco que te servirá tanto para agitar la cabeza, según la edad te lo permita, como para mantener en dicha cabeza melodías que se adhieren como lapas en una roca –cuando no ponerte en modo erno con tu pareja–. No, Prey Maids no están de vuelta, ellos han estado ahí siempre; y si aún no has valorado a esta banda como se merece, te recomiendo que les des una nueva escucha y que acudas a algunos de sus conciertos, pues en ellos podrás descubrir a una de las agrupaciones más luchadoras y longevas de este género. Que no te confundan sus arrugas, pues manenen sus músculos intactos. por Julio L. Tecglen

Pretty Maids

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THE HOLOGRAPHIC PRINCIPLE (Epica, Nuclear Blast) Lo de fusionar el heavy metal con la música clásica dejó de ser hace ya mucho !empo una novedad. Sin embargo, todavía en nuestros días sigue habiendo grupos que prac!can este credo hasta sus úl!mas consecuencias. Entre ellos, una de las formaciones más celebradas es Epica, sexteto holandés que ofrece ahora al universo su sép!mo álbum de estudio. La banda con!núa ondeando la bandera del metal sinfónico en este trabajo y ponen sobre la mesa suficientes argumentos como para postularse una vez más como puntales del género. The Holographic Principle es la creación de un grupo profesional, maduro y con unos principios y fundamentos grabados en piedra. Aparte de combinar su potente metal con emo!vos arreglos y pasajes de inspiración clásica (e incluso étnica, véase “Dancing In A Hurricane”), Epica !ene uno de sus principales valores en el juego que se establece entre las voces melódicas de Simone Simons y las desgarradas de Mark Jansen, aplicando ese esque-

Epica 18

ma de “bella y bes!a” que quizá se puede ver como sobreexplotado a estas alturas de la vida. Sea como fuere, no por manida debemos descartar esta fórmula, porque Epica la hacen trabajar a las mil maravillas en The Holographic Principle. Posiblemente se excedan a la hora de encadenar temas largos, lo cual puede llegar a abrumar al oyente (“Universal Death Squad”, “Divide And Conquer”, “Beyond The Matrix” y “Once Upon A Nightmare” suman unos vein!ocho minutos), pero por lo general el disco se escucha con interés y fluye sin demasiados contra!empos. Death melódico, metal gó!co, ínfulas progresivas y arreglos clásicos confluyen en esa encrucijada que es Epica y, por extensión, The Holographic Principle. No sé si conseguirán nuevos seguidores, pero lo que tengo muy claro es que cau!varán a su parroquia de fans con este destacable álbum. por Andrés Puente


C R ´I T I C A S D E D I S C O S

Roth Brock Project

ROTH BROCK PROJECT (Roth Brock Project, Frontiers Records) Pese a que el nombre de este proyecto pudiera hacernos creer que estamos ante una nueva mezcla de músicos surgida de la badora de Froners Records, en realidad John Roth y Terry Brock ya se conocen desde hace años, cuando ambos se encontraron en aquel disco de Giant llamado Promise Land. Haber pasado por bandas como Strangeways, Giant, Winger, Starship o incluso de refilón por Kansas, como en el caso de Terry Brock, nos sugiere que de la combinación de estos dos músicos no puede salir algo mediocre. Y afortunadamente esto no sucede. Con una producción impecable, el disco puede que nos traiga por momentos recuerdos de alguna de las bandas por las que han pasado estos dos experimentados y solventes músicos, especialmente en algunos ritmos marca Winger y, sobre todo, por la todopoderosa voz de Brock. Pero en este caso

podemos constatar que las guitarras juegan un papel fundamental, y eso ya lo percibiremos desde la inicial “Young Gun”, que marca la garra con la que quieren atrapar al oyente. Estribillos como los de “Young Again” no se encuentran hoy en día tan fácilmente –lo que pagarían los seguidores de Bon Jovi para que el de New Jersey se acercase un par de cenmetros a algo parecido–. Y aunque con temas como “Distant Voices” o “Never Givin’ Up” nos acercamos a terrenos más aorianos próximos a Strangeways, la compenetración entre certeros y hardrockeros riffs y la excelsa voz de Brock nos devuelven a la pretensión que ha servido de movación a estos músicos: aunar eléctrica energía con melodía, sin perderse en complejos arreglos. por Julio L. Tecglen 19


RETROPHONIC (Contrabanda, Rock Estatal Records) El cuarteto madrileño Contrabanda va ya por su tercer disco. Después del prometedor Trece (2010) y su consolidación musical con Despertar (2013), vuelven a la carga y a los escenarios con este Retrophonic, con el que quieren demostrar inequívocamente su madurez como banda. Han contado con la producción de Carlos Escobedo (Sôber), que ha dejado una huella caracterís!ca en algunos temas, y Alberto Seara, que ya había producido su anterior LP. Desde la imagen de su portada, diseñada por Álvaro P-FF, al es!lo inicial del primer corte, “Maldición”, se iden!fica este álbum con el sonido del rock americano. Pero, siguiendo la escucha, también podemos dis!nguir diversos ma!ces que nos introducen en un rock abierto y ecuménico –a veces me recuerda bastante al rock emergente de los países iberoamericanos–, desde la inspiración ba-

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ladís!ca de “Se Marchó” a la potencia de “Miedo” o la sonoridad extrema de “Mil Men!ras”. Incluso nos transporta por momentos a los primeros !empos del grunge y el metal alterna!vo norteamericano, que podemos intuir en cortes como “Muero Entre Tus Ojos” o “Mal Actor”. Aunque parte de unas líneas es!lís!cas muy concretas, en conjunto no es un disco tan vinculado a un es!lo, como parecería indicar su presentación. La banda madrileña ha creado un trabajo en base a un amplio espectro de recursos formales, menos dirigido a los amantes del rock americano “puro”, pero que puede ser bien acogido por una vasta mayoría de aficionados al rock en todas sus ver!entes. por María Manuela Cornas


C R ´I T I C A S D E D I S C O S

Celia Vergara

TIME TO PLAY (Celia Vergara,Youkali Music) La cantante Celia Vergara ene tras de sí una larga carrera trabajando detrás de conocidos músicos, tanto en directo como en estudio, y muchos trabajos en segundo plano en ámbitos de la música vinculados al cine, el teatro y la televisión. Con este disco sale de las sombras de su labor musical codiana y toma protagonismo a través un proyecto personal en el que interpreta temas compuestos principalmente por ella misma. Time To Play es un disco ambiguo ya desde su !tulo, con un ámbito semánco entre el juego y la interpretación. Los ocho temas que conene el CD destacan por unas letras ‒todas ellas en inglés‒ llenas de poesía y, probablemente, de más de una vivencia personal. Todo se desarrolla en un ambiente instrumental netamente jazzís!co, pero con una interpretación vocal más cercana al pop, que

se adapta mejor a las cualidades de nuestra protagonista. En cortes como “Like A Worm”, “If He Is Just Fine” o la senda versión del “Lilac Wine” de James Shelton, podemos comprobar las cualidades de la voz de Celia. Es destacable la producción musical llevada a cabo por Miguel Ángel Collado, que efectúa un trabajo discreto en aras a mantener la impronta personal de la autora e intérprete. En Time To Play Celia Vergara desarrolla un repertorio cuidado y muy personal, que prescinde de estereopos eslíscos y desarrolla una expresión sencilla y muy asequible para cualquiera al que guste un po de música en el que predomina la expresión sobre las formas. por María Manuela Cornas

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ONE NIGHT IN TOKYO (Secret Sphere, Frontiers Records) Sólo conociendo la peculiaridad de Japón dentro del contexto musical mundial se puede entender la publicación de un trabajo como One Night In Tokyo. Grupos que en el resto del planeta no significan prác"camente nada o son “uno más entre tantos”, allí son reverenciados como verdaderos ídolos. Me temo que éste es el caso de Secret Sphere, sexteto italiano con una abultada discogra#a desde 1999 y del que, sinceramente, apenas conocía su existencia de oídas. La presente publicación, calificada de “edición de lujo”, consta de un DVD y dos CD’s con prác"camente el mismo contenido en lo que a temas se refiere. Es decir, que los discos cons"tuyen ni más ni menos que la versión en audio de un concierto ofrecido por la banda en la capital nipona en el que se repasaba lo mejor de su trayectoria. La actuación se ofrece en una sala pequeña, lo cual provoca unos cuantos inconvenientes en la grabación, y es que se u"lizan pocos puntos de vista y los planos son muy cercanos a los músicos (un par de cámaras se sitúan, directamente, entre el público de las primeras filas), además de que la imagen no es todo

Secret Sphere 22

lo ní"da que debería, lo cual da a veces un aspecto rela"vamente amateur. Esto que veo como un aspecto nega"vo quizá otro lo califique de posi"vo por la familiaridad que provoca, ya que puede dar la sensación a quien lo ve de estar entre la propia audiencia del concierto (entregadísima, por cierto). En lo que a la música se refiere, Secret Sphere dan forma a un power metal sinfónico que, sin estar mal, tampoco creo que sea gran cosa. El sexteto hace gala de un sonido un tanto anacrónico que supongo hará las delicias de sus seguidores pero que personalmente noto como superado hace ya bastantes años. Eso sí, la calidad del sonido y la interpretación son sobresalientes. A modo de bonus track, el segundo disco se cierra con una nueva versión en estudio de su clásico “Lie To Me”, con el cantante Michele Luppi formando dueto con la ex vocalista de Nightwish Ane$e Olzon. Así concluye, por consiguiente, un producto creado para fans de la formación italiana. por Andrés Puente


©Marty Moffatt

C R ´I T I C A S D E D V D S

Tyketto

REACH (Tyketto, Frontiers Records) Recuerdas cuando las portadas de los discos, su artwork o diseño, sus ilustraciones o las fotogra!as que las encabezaban, hacían jus"cia a la obra musical que guardaban en su interior. ¿Sí? Pues este no es el caso, por desgracia. ¿Cómo un disco tan excepcional puede tener en su carátula un trabajo de diseño tan horrendo? Anda que, Stan-W Decker, te has lucido, majo. Y no estoy hablando de más o menos dinero a inver"r en una portada, hablo del talento del ar"sta. Pero olvidemos este pa"nazo para centrarnos en lo que de verdad importa, la nueva música de Tyke#o. Desde 2012 que no nos llegaban no"cias de estudio de esta agrupación que "ene a Danny Vaughn cual capitoste resolu"vo. Dig In Deep era hasta el momento el úl"mo disco del conjunto, aunque tras aquella publicación dieron en los siguientes años muestras de mantenerse en buena forma gracias

a su paso por el Hard Rock Hell AOR Fes"val y el Monsters Of Rock Cruise. Ahora con Reach consiguen acercarse al nivel que mostraban en sus primeros días. Con la incorporación del bajista de Thunder, Chris Childs, para llevar a buen puerto el logro de este elepé, Tyke#o pone sobre el tablero una jugada ganadora que mezcla el AOR a medio "empo o de balada (“Le$ng Go”) y el hard melódico (“Reach”) con otro más directo y crudo (“Kick Like A Mule”), de pinceladas guitarreras y de pie encima de la mesa, acentuado con una mirada socarrona del que sabe que "ene el mojo de su parte. Incluso hay hermanamientos con el sonido Thunder en “I Need It Now”. En fin, que aquí no falta de nada, y todo lo contenido es de primera. por Sergio Guillén 23


RINGOMANÍA (Caballero Reynaldo, Hall Of Fame Records) Luis G. y Rebeca Ibáñez, bajo el anfaz de Caballero Reynaldo, se sacan un nuevo álbum de versiones, un nuevo trabajo de homenaje a un grupo, en este caso a uno de sus miembros; pues, aunque todas las canciones se basan, como bien indican los créditos, en el cancionero de The Beatles, realmente lo que aquí se conene es un certero tributo a Ringo Starr. Por medio de revisiones reynaldas de composiciones como “Boys”, “Yellow Submarine”, “Octopus’s Garden” o “With A Lile Help From My Friends”, este disco nos introduce todavía más profundamente en los manejos musicales de este proyecto, en el universo que se ha creado Luis G. y al que siempre es fiel, hasta que se demuestre lo

Caballero Reynaldo 24

contrario. Arreglos diverdos, imaginavos, pero al mismo empo de un conocimiento interior de cada pieza tributada que logra que en su nueva versión se sienta como si se enfundase un abrigo hecho a medida desde el principio de los empos. Otra entrega de este Caballero Reynaldo de personalísima firma, que a algunos puede descolocar, pero que desde hace empo nos ene a muchos con los ojos como platos y las orejas tamaño Dumbo a la espera de cada nueva referencia. Fantáscas locuras de un músico ilimitado en ingenio. por Sergio Guillén


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RESONATE (Glenn Hughes, Frontiers Records) Cualquiera que escuchase Play Me Out, el disco de Glenn Hughes en solitario tras su salida de Deep Purple, inmediatamente se percataba del traspié que el cantante y bajista pega en relación a sus elepés con la agrupación de Ritchie Blackmore, Jon Lord e Ian Paice. Incluso aquel vinilo estaba lejos del nivel entregado tocando junto a Trapeze. Él, el hombre que había logrado meter el bajo funk en la casa Purple, erraba en aquel 1977 al publicar un álbum tan insípido, un quiero y no puedo. Y saco esto a colación pues es algo que al excepcional músico citado le ha sucedido en diferentes ocasiones a lo largo de su vida; aunque igualmente es cierto que, cuando te pasas grabando un disco un mes sí y otro también, como en ocasiones parece el caso de Hughes –si sumamos sus trabajos de solista con las mil y una colaboraciones que !ene en el haber–, uno no siempre puede estar al cien por cien en cuanto

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a las dotes de composición se refiere –como instrumen!sta o vocal siempre se desenvuelve sin bajar del sobresaliente, todo sea dicho–. A lo largo de su carrera ha ocurrido en diversas ocasiones que Glenn, en una especie de incomprensible mutación, pasaba de temporadas de excelencia a épocas en las que las canciones calco sin mayor sustancia eran el plato del día de sus elepés. Si nos fijamos en el nuevo siglo, esto ha sucedido en la transición de CDs como Building The Machine, Songs In The Key Of Rock o Soul Mover a esa obra más obvia y falta de brillo !tulada First Underground Nuclear Kitchen. Tal vez la equivocación estuvo en delegar como coautor en el guitarrista Luis Carlos Maldonado en aquella ocasión, en lugar de seguir confiando en J.J. Marsh, el hasta entonces su émulo de Blackmore y mano derecha del bajista. Tan es así que en Music For The Divine, el que fue el úl!mo redondo de Marsh como primer guitarrista de Glenn –ya que en el siguiente, el citado F.U.N.K., J.J. únicamente aparece en un par de cameos a las seis cuerdas–, ya se sen#a que aunque aún reinaba la luz, el bajón de lo monótono estaba por llegar. En Resonate ya no hay huella de Maldonado, ni $sica ni en las influencias como cocompositor. Ahora es Soren Andersen el que se trabaja las seis cuerdas, aunque en lo que a escritura de temas se refiere, en este caso Glenn Hughes se ha ocupado de la totalidad de los mismos. Tenemos aquí un CD de rock rotundo, menos funk rock y más consonante con las líneas de bajo arrastradas y de apisonadora del stoner, esas bases rítmicas que te hacen mas!car polvo de lo crudo de su proceder. Eso no quiere decir que el Hughes funky no tenga su espacio (“Steady”), pero es más como parte de un compendio de piezas que como un todo único que trufase el grueso del álbum. Un disco por tanto interesante, con ideas que le abren nuevas puertas a Glenn y al que sólo le veo un gran pecado: ¿cómo se puede dejar una gloria como “Long Time Gone” cual pieza de cierre? por Sergio Guillén


A R T ´I C U L O

atin En 2014, el pequeño el sello discográfico Verum Music ponía a la venta el disco compacto homónimo del noruego San, el primer álbum del arsta en contener material propio. Años atrás había publicado un elepé de tributo a los norteamericanos Kiss, tulado A Million To One - The Kiss Covers, que alcanzó cierta notoriedad en su país y que a la postre le hizo formar parte de la obra compilatoria Gods Of Thunder - A Norwegian Tribute To Kiss. Y es que si dos bandas han marcado a este músico y cantante nacido en las postrimerías de los años 70, esas han sido Bon Jovi y los citados Kiss. El propio San asegura que si comenzó a tocar la guitarra eléctrica fue gracias a lo que Ace Frehley, guitarrista de Kiss, representó para él en su infancia. Y es que hablo de un talento temprano, de alguien que arrancó a tocar la guitarra con apenas nueve años, apareciendo en la televisión ya con once. Sin embargo, si el disco que le presenta como one-man band –algo que ya había hecho en su CD de versiones– tuviese que mostrar alguna referencia de Kiss,

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sería más del Paul Stanley solista del 78 que del Spaceman Frehley. De hecho, lo contenido en Sa!n ene pinceladas de los primeros Bon Jovi e incluso aires de los Houston. Delicioso scandiAOR gracias a la mirada certera de su autor a la hora de dar con el resorte que haga saltar las perfectas canciones single; y es que “Fire The Shot”, “I Want Us” o “I’ve Been Crazy”, por citar tres de diez composiciones la mar de efecvas, rompen una y mil lanzas por el revivalismo de aquel rock melódico ochentas que se quedaba pegado a tu cerebro durante semanas. por Sergio Guillén 27


NICK LOWE

Nick Lowe no es una persona corriente. Por mucho que él insista en pintarse como tal, no conozco a mucha gente que pueda escribir canciones en las que se contengan frases de la profundidad de: «¿Es el amor una promesa atada con un cordón de celofán o un mero regalo muerto?», «Guarda tus lágrimas, las necesitarás pues de seguro pronto te van a herir si no te percatas de un simple hecho en la vida: La gente cambia» o «Amo el sonido de los cristales rotos, especialmente cuando estoy solo. Necesito los sonidos de destrucción cuando no hay nada nuevo». Por lo tanto, no puedo por más que catalogar a Lowe de un po especial, de un alma sensible que tanto nos hace bailar, diverrnos con un pop lleno de vida, como nos acerca a una deliciosa inmidad de recatado cuarto de estar, como el que habla de tú a tú con su admirado confidente.

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A R T ´I C U L O

& LOS STRAITJACKETS

Nicholas Drain “Nick” Love, uno de los arfices de la fusión entre el power pop más emocionante y el pub rock en la conocida cual etapa new wave de finales de los 70 e inicios de los 80, llega a Madrid el 13 de diciembre para hacer un repaso a más de treinta años de carrera firmando cual Nick Lowe. La sala Joy Eslava será la elegida para tan destacable evento, una cita con canciones como “Cruel To Be Kind”, “Halfway To Paradise”, “Half A Boy And Half A Man” o “She’s Got Soul”. El hombre que ha inspirado a ar!stas como Alex Turner (Arc!c Monkeys) y al cual The New York Times escogió como uno de los mejores cantantes-compositores de su generación, sigue en ac!vo, frente a un micrófono desgranando canciones inolvidables que en directo, como todo lo bueno, cobran un sen!do mayor, más especial. Y no viene solo, ya que si su anterior actuación en dicha sala fue en acús!co, ahora se hace acompañar de esos !tanes enmascarados que son Los Straitjackets, para así ofrecer un completo show eléctrico. Es, a fin de cuentas, una cita obligada. por Sergio Guillén foto por África Paredes

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«El concierto con Rainbow en Donington 1980 fue la mejor noche de toda mi vida» Si atendemos únicamente a lo que es nuevo material de estudio grabado bajo su nombre, y obviamos recopilatorios, directos u otras recuperaciones de material perdido, tendríamos que remontarnos a 1999 y a aquel The Day I Went Mad para hacer referencia al que fue su úlmo LP. Posiblemente por ello, y aunque ha colaborado con un buen número de bandas y arstas en estos años, este nuevo The Book tenga tanto valor para los que disfrutamos de la obra de Bonnet. The Book es el álbum en el que por fin podemos escuchar tus nuevos temas de estudio, al empo que presenta un repaso a tu carrera. ¿Qué te llevó a esta idea? ¿El segundo elepé es para poner sobre aviso a tus seguidores de las canciones que podrán escuchar en la gira que estás haciendo este año, y que me imagino se extenderá a 2017? Bueno, simplemente es eso: por un lado, once nuevos temas, y por el otro, un regreso al sonido de mis días en Rainbow, Michael Schenker Group o Alcatrazz; aunque para la ocasión, hemos regrabado todos esos clásicos. Otra de las novedades es que en este disco te presentas como un grupo cerrado, como la Graham Bonnet Band. ¿Qué me puedes contar de esta formación que actualmente te acompaña? La primera en llegar fue Beth-Ami Heavenstone, la 30

bajista, y con ella decidí formar mi nueva banda. Ella me recomendó al guitarrista Conrado Pesinato, para terminar de completar el conjunto con el baterista Mark Zonder y mi viejo amigo Jimmy Waldo, teclista que estuvo conmigo en Alcatrazz y en el proyecto Blackthorne. La verdad es que hacía mucho empo que no se te veía con una banda estable. Me viene bien a la hora de componer, la verdad, al igual que para dar conciertos y en cualquiera de los demás aspectos relacionados con lo que significa ser un músico profesional. Es la mejor manera de construir algo orgánico; a fin de cuentas, es ésta la forma en la que las bandas suelen funcionar... El modo en el que se terminan grabando grandes álbumes. Hablabas antes de que en las regrabaciones que aparecen en el segundo disco compacto de The


E ´NTREVISTA

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ENTREVISTA Book, el comprador puede toparse, como es lógico por otra parte, con éxitos de tu estancia en Rainbow. Recordando aquella etapa de tu vida, ¿sientes en la actualidad remordimientos por aquel fugaz paso por la banda de Ritchie Blackmore? Sí, ciertamente, podría haberme quedado más empo. De los conciertos que diste con Rainbow, siempre se suele rememorar como uno de los más destacados el que ofrecisteis en el fes!val de Donington de 1980. ¿Algún recuerdo que te venga a la memoria de tan subrayado show? Pues que posiblemente fue la mejor noche de toda mi vida. Y hablando de Blackmore, ¿qué crees que le ha hecho volver a la escena rock? Sólo Ritchie lo sabe con seguridad... ¿tal vez el dinero? Estar de gira es ahora más duro que nunca, sobre todo si quieres vivir de ello. Además, está el hecho de que los seguidores quieren rememorar el sonido clásico y ese eslo por el que el arsta en cuesón se hizo conocido. ¿Qué parte de toda tu carrera profesional dirías que representa mejor al Graham Bonnet músico? Pues mira, si soy totalmente honesto, diría que mis días como miembro del dueto The Marbles, el conjunto que comencé con mi primo Trevor. Volviendo una vez más a otro de los grupos de los que regrabáis temas en el disco extra de The Book, me refiero en este caso a Alcatrazz. Has funcionado en algunas actuaciones en el nuevo milenio bajo este nombre, pero... ¿en qué estado se encuentra actualmente la banda? No existen unos Alcatrazz a empo completo, pero de vez en cuando hacemos algunos conciertos de reunión con Gary y Jimmy en lugares como Texas. Aun así, la cosa se plantea más como una extensión del set que ofrece la Graham Bonnet Band que como un concierto de Alcatrazz de principio a fin. Otra de las grandes no!cias que nos ha llegado ha sido la tu encuentro con Michael Schenker en directo. ¿Cómo surgió todo el tema de volver a com-

par!r escenario con la leyenda alemana de las seis cuerdas? Fue genial volver a trabajar nuevamente con Michael. Somos amigos otra vez, que a fin de cuentas es lo más importante del asunto. Y para terminar, me gustaría preguntarte por las “lost tapes” que han visto recientemente la luz. ¿Cuáles de todas? Hay mucho movimiento ahora. Por un lado, está la edición del segundo elepé de Blackthorne, aquel trabajo perdido desde 1994 y que estaba ideado para seguir la estela de The Afterlife. Por otra parte, tenemos las reediciones de los discos de Alcatrazz y de mi trabajo solista tras mi paso por Rainbow. También está el alumbramiento del álbum perdido de 1974, al igual que el lanzamiento del proyecto en colaboración con Dario Mollo. Aunque me imagino que te refieres a los temas no editados hasta ahora que pertenecen a las sesiones en Australia de allá por los 80, junto con otras tomas ya recogidas en Los Ángeles en 1987. por Sergio Guillén 33


Graham Bonnet


CRO ´NICAS DE CONCIERTOS

GRAHAM BONNET BAND + MAVERICK Sala Changó, Madrid, 03/11/2016 Lo que son las cosas. En menos de un mes hemos tenido actuando en la madrileña sala Changó a dos de los vocalistas de referencia de la historia del rock, dos cantantes ambos que precisamente militaron en Rainbow, la suprema formación liderada por Ritchie Blackmore que en estos días está viviendo un revival para disfrute económico de su fundador –que no de los ex componentes de alguna de las diversas filas que se alinearon en las diferentes décadas de ac"vidad, pues no ha contado con ninguno de ellos–. Y si hablé en nuestro anterior número del pa"naje –¡pa"nazo!– que se pegó Joe Lynn Turner en su actuación del mes de octubre, no estando a la altura de su leyenda en lo vocal y ofreciendo un compendio de canciones absurdo en relación a su extensa carrera en todo "po de proyectos y bandas, Graham Bonnet llevó unos grados más allá el termostato en eso de ponernos a todos la cara roja: al público, al descubrir que las cuerdas vocales y diafragma del británico no están ya para demasiados trotes en directo; y a él, en cada esfuerzo que hacía por subir a las notas más altas intentando engañarse, sin darse cuenta de que precisamente su repertorio de temas es realmente exigente en cuanto a agudos se refiere. Los nacionales Maverick le abrieron la noche por medio de una actuación algo deslavazada. Con apenas un año de vida, y aún presentando su EP Break It Up!, al grupo le queda por recorrer algo más de camino –llámalo más actuaciones o más ensayos– para mostrar la compenetración que se espera de una banda correctamente engrasada. Además, del dicho –el disco– al hecho –el directo– hay un trecho, y vaya si se notó. El ex Wild Javier Endara, ahora bajista de Maverick, es la autén"ca punta de lanza del quinteto, demostrando la mayor profesionalidad y la soltura necesaria para ofrecer un acto fluido y con"nuado –en ocasiones parece que en vez de complementarse, el tándem de guitarristas se diese paso de una manera demasiado mecánica, con poca naturalidad... además, totalmente desentendidos el uno del otro, cada cual en su rincón–. En cualquier caso, es esta propuesta un combo con buenas canciones, por lo que seguramente con el "empo y poniendo empeño consigan pulir las citadas aristas.

Terminada la algo más de media hora que estuvieron tocando los teloneros, llegaba el turno para la Graham Bonnet Band. El vocalista de sesenta y ocho años, natural de Lincolnshire, aterriza en esta ocasión en nuestro país para presentar el que es su nuevo trabajo discográfico, The Book, un doble álbum en el que tanto presenta nuevo material como regraba clásicos de su discogra%a, ya sea en sus días de solista como cantando para Rainbow, Michael Schenker Group, Alcatrazz o Impelli&eri. Para este tándem de CDs, Bonnet ha contado, como es lógico, con la que se suponía debía ser la alineación que nos ofrecería el espectáculo de hard and heavy de aquella noche. Sin embargo, no fue así. Por un lado, y aunque Jimmy Waldo, reconocido teclista de –precisamente– Alcatrazz, aparece como miembro fijo en los créditos del disco, al menos en uno de los dos redondos, no aparece en escena. De hecho, y sabiendo el peso que los teclados "enen en gran parte de los éxitos que interpretará Graham esa noche, el grupo se presenta en esta gira prescindiendo de teclista y "rando de pregrabaciones; unas pregrabaciones, todo sea dicho, que no pararon de fallar a lo largo del directo en diferentes comienzos de canciones –en una de esas paradas Bonnet puso rodilla en "erra y le pidió matrimonio a su bajista–. De hecho, tal fue la cosa que, ya en la recta final, cuando sonaba “Since You’ve Been Gone” y quedaban pocas composiciones para terminar la noche, en la pantalla de la sala, en la que hasta el momento habían brillado las nuevas letras del logo"po del grupo, la imagen se cambió por una del crómlech de Stonehenge – seguramente como un homenaje a los sucesivos momentos Spinal Tap que estaban ofreciendo las partes grabadas–. Bonnet tardó unos minutos en darse cuenta, pero al verlo se le escapó una carcajada sincera compar"da con Conrado. Por otra parte, el grupo debió buscar un sus"tuto para el baterista Mark Zonder, que por lo visto está de baja en estos días; el reemplazo cubrió el puesto sin destacar, con alguna pifia aquí o allí. Aunque sabiendo que era él la persona encargada igualmente de disparar las pregrabaciones de teclado que no paraban de ir a su ritmo, seguramente sea jus"ficable la pérdida de concentración. 35


Graham Bonnet


CRO ´NICAS DE CONCIERTOS Al menos se le veía lo suficientemente profesional, no como a Beth-Ami Heavenstone, cuya labor cual bajista deja mucho que desear. No puedes contratar a un músico tan pésimo para hacer unos temas con tanta miga. Lo que sucede es que el bombo de la batería tapaba mucho el sonido general de la base rítmica de la línea de bajo; pero al tenerla a pocos cenmetros, como era el caso de los situados en las primeras filas del lateral derecho de la sala, uno se podía percatar perfectamente de las triquiñuelas con respecto a lo grabado por los bajistas originales: Beth-Ami no marca bien las notas en muchas canciones, en otras reduce las partes más complicadas de bajo a fraseos simplistas para poder llegar a tocarlas y hasta los segmentos connuados a una sola nota en los cortes acelerados los divide a la mitad para no cansarse. Menos mal que al menos sobre la tarima estaba Conrado Pesinato, un guitarrista la mar de resuelto –no es fácil tener que cumplir ante un grandes éxitos formado por canciones que en su momento compusieron héroes del másl como Ritchie Blackmore, Yngwie

Malmsteen o Michael Schenker, y él lo consigue–, un verdadero profesional y diría que hasta líder del grupo, pues era Conrado el que avisaba a Graham si una canción se cambiaba por otra para tocarla más adelante o si ya había llegado el momento de dejar el escenario para poder dar pie a los bises. Incluso cuando uno de los técnicos de sonido estuvo dando los úlmos retoques a la afinación del bajo de Heavenstone –la batería y la guitarra se las revisaron los propios intérpretes, mientras Beth-Ami estaba en el camerino–, Pesinato fue el que dio el visto bueno final al estado en el que se encontraba aquel bajo. Centrándonos en el trabajo del Graham Bonnet actual sobre los escenarios, ya es sabida su irregularidad en estas lides. Eso no quita para reconocer que Bonnet, una de las voces más personales del hard and heavy, y uno de mis vocales predilectos, hace todos los esfuerzos posibles para llegar a casi la totalidad de las notas más altas de cada composición. El problema es que ahora mismo, en directo, no es capaz; bueno, y no solamente en los

Conrado Pesinato y Graham


Graham pide matrimonio a Beth-Ami


CRO ´NICAS DE CONCIERTOS

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Conrado y Graham

úlmos años, basta con meterse en Youtube y recuperar su actuación en Japón junto a Alcatrazz a mediados de la década de los 80. Ya entonces para “God Blessed Video”, por ejemplo, llevaba la banda pregrabaciones de la voz de Bonnet con la intención de dar mayor sustancia a la subida en los coros y evitar el esfuerzo del cantante –o eso, o se añadió para la edición final del vídeo, intentando con ello tapar los errores en los estribillos–. A día de hoy, la voz de Graham sólo se ve aderezada de los coros de sus músicos–más en concreto, de Beth-Ami y de Conrado–, como debe de ser; sin embargo, ni toda el agua del mundo con la que se refrescó la garganta a cada poco le ayudó a no quedarse a medio camino en sus ascensos. Bebía agua y en las siguientes dos estrofas parecía rejuvenecido, hasta que forzaba y todo se iba al traste por momentos. Y así una y otra vez. Tal vez “Suffer Me”, del primer vinilo de Alcatrazz, fue la que le quedó más emova, donde realmente logró controlar cada tesitura para ganarse un notable alto. En cuanto a la totalidad del setlist, no se le puede poner la menor de las pegas. Esta vez no han 40

podido entrar canciones de su paso por Impellieri, pero las dos piezas nuevas que incluye el show, “Into The Night” y “The Rider”, no desentonaron para nada entre el resto del repertorio; de hecho, el público las aplaudió con ganas. Y hablaba del repertorio, y menudo repertorio con mayúsculas: empezando con “Eyes Of The World” y terminando de la mano de “Lost In Hollywood”, interpretando por el camino “All Night Long”, “S.O.S”, “God Blessed Video”, “Night Games”, “Dancer”, “Jet To Jet”, “Since You’ve Been Gone”, “Assault Aack” y así hasta hacerse un total de dieciséis canciones. En definiva, si Graham hubiese estado en un buen estado de forma en cuanto a las cuerdas vocales se refiere, y si su banda contase con otro u otra bajista –que de seguro hay decenas y decenas realmente experimentados que darían una mano por militar junto a esta leyenda–, podríamos estar hablando ahora de uno de los conciertos más impresionantes de este 2016. Por desgracia, no fue el caso. por Sergio Guillén fotos por África Paredes


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DOBLE ESFERA + MYSTERIKA Sala Silikona, Madrid, 05/11/2016 Los murcianos Doble Esfera son unos luchadores natos, músicos que respetan el hard and heavy y que lo tratan de tú a tú, siempre sin limitaciones. Conocen bien el terreno en que se mueven y eso ofrece un plus de credibilidad cuando los ves encima de un escenario. Nada de impostura, sólo cuatro !pos haciendo música desde el corazón e intentando llevar las letras del rock duro unos pasos más allá. Mysterika, la banda que abría el concierto del 5 de noviembre en la madrileña Silikona, !ene, a su manera, algo de Doble Esfera, por lo que casan bien en una sesión doble como la citada. Y no digo que este grupo esté en la misma línea es!lís!ca que Doble Esfera, pero sí que es verdad que desde su metal progresivo se abren sin excusas ni vergüenzas a otras influencias que no hacen más que agrandar su sonido. Desde Ciudad Real, Víctor López y los suyos presentaron en directo aquella

lluviosa noche su nuevo larga duración, que lleva por #tulo SOS. Sus interpretaciones virtuosas gustaron y el grupo demostró tener acólitos en Madrid dispuestos a jalear cada tema del repertorio. Fieles seguidores que también posee Doble Esfera, parroquianos de su forma de enteder el heavy rock que corearon cada estribillo y se acercaron a primera línea de escenario para cantar a pocos cen#metros de la cara de Eladio Ruipérez, vocalista del conjunto. Los de Murcia andan igualmente de estreno, pues Rock Duro Del S. XXI es su úl!mo EP, aunque con un setlist tan completo como el suyo, apenas se notó; es decir, Eladio, Antonio, Willy y Pedro dan igual importancia a todos sus lanzamientos, por lo que en sus directos te chocas contra un demoledor setlist de quince canciones, incluyendo un par de versiones (“Noche De Rock And Roll” de Barricada y “Con Botas Sucias” de Barón Rojo) que acaban por redondear lo que es una cita musical

Doble Esfera


Antonio Elzaurdia


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Eladio Ruipérez

“Willy” Medina


perfecta. Como ya avisan en los créditos de su nuevo EP, aunque en estudio sean cuatro, esta Doble Esfera se agranda en directo por medio de la inclusión de Ana Gil, vocalista que secunda a Eladio desde los coros. Con todo lo dicho, con la capacidad cual frontman de Eladio, la versalidad a la guitarra de

Antonio y esa espina dorsal rítmica tremendamente acva de Willy y Pedro, es normal que sus conciertos les queden impecables, como así sucedió en la sala Silikona. por Sergio Guillén fotos por África Paredes

FM + ROMEO’S DAUGHTER Sala Changó, Madrid, 12/11/2016 Así de primeras, y con el reclamo de la interpretación completa por parte de FM de su elepé de debut Indiscreet, el cual cumple su treinta aniversario este 2016, pareciese que esta cita de noviembre con el rock melódico británico únicamente nos fuese a ofrecer tan magnífica nocia. Nada de eso, pues el regreso de FM a Madrid, un año después de su actuación en la sala Cats, nos los devuelve con una de esas sorpresas con las que algunos llevábamos empo soñando: la aparición en un escenario de nuestro país del grupo Romeo’s Daughter. Un doblete de conjuntos ingleses de AOR, cada uno con su eslo e influencias, que demostrarían por

Steve Overland y Merv Goldsworthy (FM)

medio de sus actuaciones la razón por la que merecen seguir en acvo por muchos años. Leigh Ma#y, esposa de Merv Goldsworthy, bajista de FM, grabó en 1988 junto a sus Romeo’s Daughter –trío entonces completado por Craig Joiner y Anthony Mitman– uno de los discos que más concomitancias ofrecía con las ediciones de los Def Leppard de aquella época. Todo tenía su razón de ser. El álbum, tulado como el grupo, no sólo estaba producido por Robert John “Mu# ” Lange en tándem con John Parr, ya que Lange directamente me$a mano junto a la banda en la composición de siete de las diez canciones que contendría el ele-


CRO ´NICAS DE CONCIERTOS

Jim Kirkpatrick (FM)


Leigh Matty (Romeo’s Daughter)


CRO ´NICAS DE CONCIERTOS

Pete Jupp (FM)

pé. Y precisamente fue aquel vinilo, seguramente el más exitoso de la carrera de Romeo’s Daughter, el que ocupó la mitad del repertorio de directo de aquella noche: “Heaven In The Backseat” abriría la actuación, apareciendo “Inside Out”, “I Cry Myself To Sleep At Night” y “Wild Child” en la recta final de un concierto en el que el conjunto se mostró rejuvenecido, con esa Leigh que conserva una preciosa voz para el rock melódico. Pero el desde 1993 cuarteto, actualmente sin Anthony Mitman, no vive únicamente de su pasado; así que ese Spin de 2015 de igual forma halló sus bazas por medio de “Touch” o “Radio”. Y aunque es cierto que en nuestro país no son tan conocidos por la hinchada aoriana como FM, la verdad es que gustaron a propios y extraños. El quinteto FM, por su parte, y como bien prome!a el nombre de esta gira, dio a su repertorio una nueva vuelta en relación a lo tocado y cantado el año pasado, para así hacer si"o a la totalidad del tracklist de su vinilo de 1986 Indiscreet. No lo interpretaron en el orden en el que se listaban las canciones en el citado álbum, al igual que fueron entremezclando piezas de Indiscreet con material variado, sobre todo de su segundo Tough It Out. Ese elepé de 1989 quedó cual siguiente ganador en la actuación de los londinenses, ya que tanto “Bad

Luck”, el propio “Tough It Out”, “Burning My Heart Down” o “Someday (You’ll Come Running)”, fueron parte de la actuación de aquella noche en la sala Changó. El show es"loso y de máxima calidad que siguen poniendo en pie sobre los escenarios estos autén"cos "tanes del AOR británico comenzó por medio de “Digging Up The Dirt”, posiblemente uno de los temas clave del que por el momento es su úl"mo álbum con material nuevo grabado en estudio: Heroes And Villains. “Life Is A Highway” es la otra escogida de este CD que tan buena acogida recibió por parte de crí"ca y público. Tanto Steve como Merv, Pete, Jem y Jim se mostraron en todo momento alegres sobre la tarima, bromeando entre ellos y haciendo llegar su música a la audiencia allí reunida de una manera cercana, sin pomposidades, pero con total fidelidad a las piezas originales. Incluso recuperaron “Let Love Be The Leader”, ahora bonus track rescatado para su regrabación de Indiscreet –aunque ya apareció "empo atrás en alguna reedición–; al igual que permi"eron a Overland lucirse ante el micrófono en esa espectacular y emo"va “Story Of My Life”. Ni el más picajoso podría poner la menor pega a lo que FM nos entregó desde el corazón esa noche en Madrid. por Sergio Guillén / fotos por África Paredes 47


«Con el grunge, el rock melódico se convirtió en algo pasado de moda» Unos días antes de su concierto en Madrid, nos entrevistamos con el baterista Pete Jupp, uno de los miembros fundadores de FM, para hablar tanto de la actualidad como del pasado del quinteto británico.

Antes de nada, me gustaría hablar de las diferencias que puede encontrar el oyente entre vuestro Indiscreet original y este nuevo Indiscreet 30. ¿Es únicamente una regrabación o habéis intentado introducir nuevos arreglos a los temas? Indiscreet 30 suena como la banda suena en la actualidad. Fuimos a las sesiones de grabación con la 48

mente abierta y con intención de extender algunas canciones, pero a fin de cuentas nos hemos mantenido bastante fieles al elepé original. Nuestros seguidores parecen muy contentos con el resultado. Indiscreet 30, aparte de la regrabación de vuestro álbum de debut, ofrece un buen puñado de bonus tracks.


E ´NTREVISTA Hemos intentado subir el valor del producto. Creo que “Love And Hate” sólo había sido editada en la versión en vinilo de Heroes And Villains; por otra parte, “Running On Empty” es un tema absolutamente nuevo. Para estos extras nos tuvimos que sentar a rebuscar entre nuestras caras B, rarezas, etcétera. Seguís en una espléndida forma como banda de rock melódico. ¿Cómo ves el género ahora en relación a los años dorados del mismo? Según lo veo, la gente es más abierta de mente en lo que a la música se refiere. No sé bien si será por el hecho de que Spo"fy, Youtube y demás ofrecen un sencillo acceso a la música. A mí siempre me excitaba que Led Zeppelin o Bad Company sacasen nuevo elepé, por lo que ahorraba lo necesario para comprarlo tan pronto como lo pusiesen a la venta; pero en los días que corren, los jóvenes "enen la posibilidad de escuchar cualquier canción que deseen en el momento que prefieran. Digamos que no "enen un interés concreto por una u otra banda, más bien por canciones vistas como algo individual; es decir, que les puede gustar una canción de Journey y una de Rihanna. Yo era más estrecho de miras. Volvamos atrás en el !empo, cuando Chris, Steve y tú formabais parte de la banda Wildlife. ¿Qué recuerdos te quedan de aquel periodo? Como Wildlife grabamos Burning en los estertores de los años 70, contando en la producción con Rupert Hine. Bob Skeat tocaba el bajo y Mark Booty se ocupaba de los teclados. Nos lo editó Chrysalis Records. Ahora me viene a la cabeza una corta reseña en la revista Time Out sobre aquel disco: «Bueno, creo que podemos dejarlos fuera». Obviamente, aquel periodista no era un fan. Como baterista de Samson llegaste a hacer dos giras, ¿no es así? ¿Qué me puedes contar de aquella experiencia? Me encantó pasar aquel "empo en Samson. Grabé con ellos dos elepés de estudio, Before The Storm y Don’t Get Mad Get Even, más otro de directo, Thank You And Goodnight. Llegamos a girar con gente como Gary Moore, Whitesnake, Blackfoot o Accept. Paul Samson era un "po asombroso, muy diver"do; Nicky Moore y Chris Aylmer eran también grandes compañeros. Nicky se man"ene como un roble. A

Paul y a Chris les echo muchísimo de menos. Como baterista, ¿qué instrumen!stas te han influenciado en tu forma de tocar o te marcaron en tu aprendizaje? Buddy Rich, John Bonham, Simon Kirke e Ian Paice. Cuatro grandes que fueron mi influencia en los comienzos e hicieron que me interesase por la batería, aunque no considero que me encuentre en su liga. No soy digno. Más tarde, según avanzaba en mi carrera, Jeff Porcaro me voló la cabeza con su gusto y su sen"miento. Una vez más, ni siquiera me acerco a su grandeza. Me parece muy interesante ese trabajo de colaboración entre FM y Desmond Child. ¿Cómo llegó a producirse aquel encuentro? Steve y Chris fueron los que realmente trabajaron con Desmond, así que sería mejor preguntarles a ellos. Escribieron “Bad Luck” y “Burning My Heart Down”. Volaron hasta Estados Unidos para trabajar con él. Steve decía que pudo aprender mucho de Child. Todo aquello lo organizó nuestra agencia de publicidad de entonces. Cuando comienza la década de los 90, la cosa se pone complicada para el rock y el hard melódico. ¿Cuánto os llegó a afectar aquello? Mucho, pues nos terminó llevando a la separación. Con el fenómeno del grunge pasando por encima de todo, el rock melódico se convir"ó en algo pasado de moda. Era imposible trabajar en nuestra música, así que aquella fue nuestra decisión. Regresando a 2016, ¿cómo ves la escena musical británica? A nosotros nos va bien, nos salen conciertos y con"nuamos ampliando nuestra base de seguidores. ¿Y en cuanto al futuro de FM? En cuanto terminemos con nuestros úl"mos conciertos, regresaremos a casa para con"nuar trabajando en nuestro próximo elepé. por Sergio Guillén

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FOTOGRAFIANDO A LOS MONSTRUOS

(Guillem Medina, Diábolo Ediciones) A lo largo del pasado siglo y del presente, y gracias a la literatura y los medios audiovisuales, los aficionados a disfrutar pasando miedo hemos ido atesorando un par!cular panteón de personajes y arque!pos que el fotógrafo y escritor barcelonés Guillem Medina se encarga de desgranar para nosotros en el presente libro. Así, la obra se sub!tula Un recorrido en imágenes por las criaturas del terror, aclaración más que per!nente para resumir este trabajo. Por consiguiente, el factor visual es el principal atrac!vo del volumen. Las fotogra"as creadas por Medina son potentes, muy elaboradas y de una gran calidad, por lo que es un gusto verlas y revisarlas al !empo que uno se concentra en el monstruo en cues!ón gracias a los textos que acompañan a cada uno de ellos. Estos párrafos son rela!vamente concisos y tampoco es que aporten gran cosa a lo ya sabido y resabido por el buen degustador y coleccionista de cine de terror, pero se en!enden necesarios para contextualizar la obra y explicar el origen y desarrollo en el !empo de cada criatura. Sin embargo, personalmente no

Algunas de las obras fotográficas de Guillem 50

comprendo afirmaciones un tanto gratuitas como las que vierte el autor en ocasiones, llamando “comicastros” a Chevy Chase o Leslie Nielsen o “mago italiano del terror casposo” a Dario Argento, refiriéndose a Abbo y Costello como “comicachos” o calificando de “execrable comedia” a El viaje alucinante de Bill y Ted. Me temo que a veces Medina se deja llevar por la tentación de juzgar el pasado con ojos de 2016, o al menos es la sensación que me genera leer opiniones de ese calibre. De otro modo, no comprendo tanto vitriolo en forma de palabras. Fotografiando A Los Monstruos es, al fin y al cabo, un curioso estudio y paseo por el género de terror que se hace entretenido de leer y de mirar, pero que no alcanza en ningún caso la excelencia literaria. De cualquier modo, y como en!endo que este aspecto no es el principal en este volumen, concederé a este libro el valor que !ene, que en lo puramente visual es considerable. por Andrés Puente


LIBROS

Kiko y sus azafatas

UN, DOS,TRES, RESPONDA OTRA VEZ

(Miguel Herrero, Diábolo Ediciones) Miguel Herrero se puede quedar tranquilo, pues ha escrito la auténca Biblia sobre el programa concurso televisivo Un, Dos, Tres. Este invesgador del pasado televisivo, como le describe su biogra!a, se ha medo de tal manera en ese micro universo que Chicho Ibáñez Serrador creó para la pequeña pantalla, que dudo mucho que exista algún seguidor del espacio, en cualquiera de sus temporadas, o algún amante de la memorabilia retro, que pueda echar a faltar un mínimo detalle en esta obra. En aproximadamente trescientas páginas, Herrero analiza una por una todas las ediciones del programa. Comienza, como debe ser, tratando la chispa que en cada ocasión movó uno u otro reencuentro de los telespectadores con el mundo de Chicho, clave concurso. A parr de ahí, el autor di-

vide cada temporada en diferentes segmentos que lo mismo hablan de la dinámica del programa y sus reglas, los diversos presentadores y presentadoras –Kiko era mucho Kiko, cierto, pero Mayra siempre será para todos los de mi generación la presentadora por antonomasia del Un, Dos, Tres–, las azafatas, los cómicos e invitados, e incluso los grupos musicales que por allí pasaron a promocionar sus úlmos singles. Un libro en el que curiosear durante horas rememorando momentos mícos de nuestra televisión. Un regalo indicado para todos los que se les pone voz de Ruperta en cuanto pasa por su cabeza la memorable sintonía de este inolvidable concurso. por Sergio Guillén 51


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LIBROS

Detalle de la portada del LP Deceptive Bends (10CC)

LA CARA OCULTA DE LA LUNA

(Xavier Valiño, Editorial Milenio) Puede que lo que más choque al lector una vez abra La Cara Oculta De La Luna. Las 50 Portadas Esenciales Del Rock sea que junto a Elvis, Led Zeppelin, los Stones o Alice Cooper, también se listen álbumes de The Chemical Brothers, Jay-Z o Björk. De igual manera, los habrá que no estén de acuerdo con la selección en cuanto a “portadas esenciales” se refiere. Pero creo que esto se queda en mera anécdota si se compara con el fabuloso trabajo realizado por Xavier Valiño. Se debe entender que, como pasa en muchos casos con la palabra pop, aquí rock pretende englobar un cajón de sastre más grande de lo que uno se podría imaginar siguiendo a pies jun"llas las connotaciones que posee esa misma palabra. Por otra parte, si el asunto consis"ese en centrarse de manera literal en “portadas esenciales”, qué habría quedado... ¿Un monográfico sobre Hipgnosis? A fin de cuentas, aquel equipo crea"vo hizo tan memorables y recordadas portadas como para escribir diez libros de estudio sobre su trabajo.

No, Valiño ha sabido ir más allá, haciendo un viaje de varias décadas por discos cuyas portadas se convierten en esenciales gracias no solamente al arte que con"enen, sino también a la historia, la primera idea o la elaboración que esconde cada una de ellas. Como es norma en Xavier, su trabajo es digno de un cirujano y analiza perfectamente documentado todos los entresijos del artwork de elepés como Disraeli Gears (Cream), Aoxomoxoa (Grateful Dead), Honey (Ohio Players), Thick As A Brick (Jethro Tull), Breakfast In America (Supertramp), y así hasta llegar a ese número cincuenta que se destaca en la portada. Nuevamente, Xavier Valiño nos entrega una magnífica obra de estudio, un libro cargado de curiosidades y detalles que de seguro sorprenderán hasta al lector más coleccionista y melómano. Un verdadero acierto como compra. por Sergio Guillén

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