
2 minute read
Cómo sobreponerse a una ruptura
Aveces el amor no dura para siempre. Aunque al principio de una relación todo sea felicidad, con el tiempo las cosas pueden deteriorarse hasta llegar a romper la pareja.
“Son muchos y variopintos los motivos por los que se puede acabar una relación, pero tras años de práctica clínica veo que los problemas que subyacen en las parejas son bastante comunes. Me atrevería a decir que uno de los más frecuentes tiene que ver con la comunicación”, señala Lucía Feito Crespo, psicóloga especialista en terapia familiar y de pareja del Instituto Psicológico Cláritas. (https:// institutoclaritas.com)
Advertisement
“La comunicación es algo fundamental para que la pareja pueda resolver los diferentes conflictos y desencuentros que se dan en todas las relaciones. Si no cuidamos la comunicación ni somos capaces de desarrollar estrategias que nos ayuden a llegar a acuerdos, entraremos en dinámicas como imponer nuestro criterio, discusiones intensas que nos generan mucho sufrimiento o la indiferencia y pasar de todo. En definitiva, dinámicas que suelen llevar a la separación”, subraya.

La psicóloga indica que, además de la comunicación, otros problemas habituales son los sexuales, los celos, la posesividad, la falta de apoyo emocional, el engaño y la infidelidad y la necesidad de mantener un propio espacio personal al margen de la pareja.

No obstante, independientemente del problema que haya conducido a la ruptura, es importante afrontar esta nueva realidad de manera adecuada. “Una separación es un proceso muy complicado que, si no gestionamos bien, nos puede conducir a años de sufrimiento. Generalmente, este proceso suele conllevar estrés, alteración del sueño, del apetito, sensación de soledad, sentimiento de culpa, aislamiento e, incluso, trastornos de ansiedad o depresión”, expone.
Para poder super la ruptura, Lucía Feito explica que, en primer lugar, hay que ser conscientes de que tenemos que elaborar un duelo. “Esto no se hace de un día para otro. Es un proceso que lleva su tiempo. Debemos aceptar la decisión, adaptarnos a la nueva situación y, poco a poco, ir integrándonos en un nuevo escenario de vida”. La psicóloga afirma que, aunque suene a tópico, el tiempo lo cura todo y este es un proceso en el que hay que permitirse ir despacio, estar vulnerables y aceptar la ayuda de otros para sentirse mejor.
El siguiente paso es identificar y gestionar las emociones que puedan surgir. “Muchas veces nos obligamos a estar bien o no nos permitimos sentir. Huimos de nosotros mismos y esto no nos deja elaborar el duelo. Debemos dejar que aparezcan todas las emociones, algunas agradables y otras desagradables, pero todas forman parte de nosotros y de lo que nos está ocurriendo. Negarlas sólo hará que aparezcan con más intensidad y nos quedemos más tiempo enganchados a este proceso, lo que nos impedirá salir ade- lante”, detalla.
La psicóloga insiste en la necesidad de despedirse de la otra parte. “Hemos decidido tomar caminos diferentes por lo que es importante dejar marchar a la otra persona. Muchas veces veo que mis pacientes se quedan enganchados los unos a los otros mediante el enfado y el conflicto y esto no es sano. Tampoco lo es sentir que necesitamos al otro y que somos incapaces de hacer nuestra vida aparte. A los únicos que necesitamos es a nosotros mismos por lo que, ni desde la idealización ni desde el enfado, debemos quedarnos atados a la otra persona”, expresa.