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Publicación de la Coordinadora Paz para la Mujer Agosto 2018 • Edición 16

ENTRETEJIENDO CAMINOS:

ESPERANZA HACIA LA RECUPERACIÓN DE UNA AGRESIÓN SEXUAL

REFLEXIÓN: EXPERIENCIA COMO INTERCESORA EN AGRESIÓN SEXUAL

GRUPOS DE APOYO: ESTRATEGIAS DE SANACIÓN

INTEGRANTE INVITADA: CENTRO SALUD JUSTICIA DE PUERTO RICO


EDITORIAL

La presente edición de Voz de Voces, revista semestral de Coordinadora Paz para las Mujeres, está dedicada a aspectos necesarios para la recuperación de las sobrevivientes de violencia sexual. La violencia sexual es un término abarcador que no se limita a una agresión sexual, sino que comprende cualquier acto de índole sexual que sea contra nuestra voluntad o sin nuestro consentimiento. El impacto de una agresión sexual puede dejar huellas tan profundas que duren toda una vida. Es posible que, por ser nuestra sexualidad uno de los aspectos más cercanos a lo más íntimo de nuestro ser, haber sido agredida de esta forma socava nuestro cuerpo, nuestra forma de vernos, sentirnos, relacionarnos, nuestra dignidad, nuestra sexualidad y espiritualidad, y afecta además a nuestras familias y seres queridos. Recuperar nuestra salud sexual después de una agresión sexual es igual de importante. En el escrito Recuperando la Salud Sexual Después de la Agresión, Karen Vázquez Chéverez nos invita a reflexionar sobre la recuperación de nuestra sexualidad. Incorpora la definición de salud sexual que ofrece la ONU, la cual implica la ausencia de temores, sentimientos de vergüenza, culpa, factores que inhiben la respuesta sexual y que obstruyen las relaciones sexuales e interpersonales. Expone la importancia de recuperar nuestra salud sexual y cómo puede ser necesario trabajarlo a nivel sicológico o con una terapeuta sexual que nos ayude a liberarnos de esos estancamientos y a rescatar nuestra sexualidad de una forma saludable y armónica. Como sobrevivientes de agresión sexual necesitamos ser escuchadas, validadas, y necesitamos que nos crean. Ese es un buen comienzo en nuestro proceso de recuperación. Tenemos derecho a sanar, y en ese caminar es crucial sentirnos acompañadas y seguras. El apoyo emocional, tanto a nivel individual como grupal, es crucial en el proceso de recuperación. Se destaca en esta edición el artículo de Coraly León Morales: Grupos 2 / Coordinadora Paz para la Mujer

de Apoyo: Estrategias de Sanación. Al ser un instrumento para romper el aislamiento, en los grupos de apoyo nos sentimos apoyadas y provoca un sentido de pertenencia. Al conectar, nos vamos fortaleciendo junto a otras personas, quienes también tuvieron una experiencia parecida y en ese proceso se levanta un sentido de empoderamiento y transformación liberadora. Los grupos son espacios idóneos para trabajar con las emociones, sobre todo con la vergüenza, la culpa, el sentido de impotencia y la rabia. A través de las narrativas de otras sobrevivientes se evidencia de forma clara las dinámicas de poder y control y cómo estas se manifiestan en las violencias de género, particularmente en el abuso sexual. Por otro lado, las secuelas de la violencia sexual son abarcadoras y complejas, por lo que, como sobrevivientes y en especial a menores, debemos procurar servicios que nos permitan un ofrecimiento de servicios integrados y coordinados. En el artículo Importancia del Trabajo Transdiciplinario en la Violencia Sexual, su Diferencia y Necesidad de Desarrollo en Prestación de Servicios, la doctora Gilda Rodríguez nos explica cómo estos servicios podrían evitar contar la historia

una y otra vez y permite a profesionales de las distintas disciplinas potenciar su ofrecimiento al trabajar en equipo para el bienestar de la persona sobreviviente. Es evidente que enfrentamos un gran reto en cuanto a la reflexión de cómo seguir desarrollando modelos amplios, que respondan a las necesidades de nosotras -las personas sobrevivientes de una agresión sexual o cualquier otra manifestación de violencia sexualen los procesos de recuperación. Modelos creativos, liberadores, holísticos, sensibles culturalmente, que atiendan las diversas particularidades de las personas sobrevivientes como discapacidad, o las personas con múltiples traumas, de tercera edad, inmigrantes, trangénero, entre otras. L@s invito a que, mientras lean nuestra revista, continúen comprometiéndose aún más con ir entretejiendo caminos que faciliten los procesos de recuperación de quienes hemos sido víctimas-sobrevivientes de una agresión sexual, porque ¡sanar es uno de nuestros mayores derechos y sí es posible! DRA. IRIS BETH RODRÍGUEZ QUIÑONES Facilitadora Comité Coordinador CPM


16ta. edicion Voz de Voces Agosto 2018

CONTENIDO

Edición Invitada Dr. Iris Beth Rodríguez

Recuperando la Salud Sexual Después de la Agresión

La Importancia del Trabajo Transdiciplinario en la Violencia Sexual, su Diferencia y Necesidad de Desarrollo en Prestación de Servicios

EDITORIAL 8-9 4-5 EDITORIAL

RIAL Edición Edda I. López Iris V. Prado Sevilla

6-7

Coordinadora de Publicación: Iris V. Prado Sevilla Arte Gráfico: Elite Series Group Inc.

Coordinadora Paz para la Mujer, Inc. Coalición Puertorriqueña contra la Violencia Doméstica y la Agresión Sexual PO BOX 193008 SAN JUAN, PUERTO RICO Teléfono: 787-281-579 Fax: 787-767-6843 info@pazparalamujer.org www.pazparalamujer.org

NOTA: La letra x es utilizada en la publicación como inclusivo del femenino y masculino de las palabras. Por ejemplo, en vez de niños y niñas, escribiremos niñxs.

Este proyecto ha sido subvencionado por la propuesta número VAWA 2017 MU-AX 0018 USDOJ- VAWA, ofrecida por la oficina de Violencia en Contra de las Mujeres del Departamento de Justicia Federal de los Estados Unidos. Las opiniones, hallazgos, conclusiones y recomendaciones expresadas en esta publicación/programa/exhibición son la de lo/as autora/es y no necesariamente reflejan la visiones del Departamento de Justicia Federal y el de la Oficina de Violencia en Contra de las Mujeres.

Grupos de Apoyo: Estrategias de Sanación

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Reflexión: Experiencia como Intercesora en Agresión Sexual

ED

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Integrante Invitada: Centro Salud Justicia de Puerto Rico

12-14

Un cuento y tres poemas humor poético por Miriam Damaris

EDITORIAL 14 EDITORIAL ¿Quiénes Somos?

Coordinadora Paz para la Mujer / 3


KAREN VÁZQUEZ CHÉVEREZ Psicóloga, Educadora y Terapeuta Sexual Vivimos en una sociedad donde la agresión sexual, al igual que otros tipos de violencia, están normalizadas. Cuando hablamos de normalización de la violencia nos referimos a actividades, acciones, conductas y actitudes que por ser cotidianas no se identifican como violentas, pero lo son. En cuanto a la agresión sexual sabemos que trae como consecuencia alteraciones e impactos en tres aspectos fundamentales de la persona afectada. Estos son: a nivel físico, emocional y sexual. El impacto de estas experiencias traumáticas puede ser atendido de tal forma que podamos contribuir con la prevención de la revictimización, así como con su recuperación. Para tales fines iniciamos presentando algunas áreas afectadas a raíz de este tipo de violencia. IMPACTO EN SU SALUD FÍSICA: ●● Lesiones anales o vaginales ●● Contagio con alguna infección de transmisión sexual ●● Embarazo no deseado ●● Pérdida de control de esfínteres ●● Alteración del patrón de sueño (pesadillas, insomnio) ●● Problemas de alimentación: obesidad, bulimia, anorexia) IMPACTO EN LA SALUD EMOCIONAL ●● Ansiedad y depresión

RECUPERANDO LA SALUD SEXUAL

DESPUÉS DE LA AGRESIÓN tas sexuales no apropiadas para su edad. ●● Conducta masturbatoria de forma compulsiva. Se hace la aclaración que la conducta masturbatoria no es considerada una conducta sexual desviada. Sin embargo, cuando esta se observa de manera compulsiva, alterando la calidad de vida de la persona, así como sus relaciones interpersonales, su cotidianidad y su ejecutoria laboral podrían confrontar un problema.

●● Uso de sustancias

●● Ver la agresión sexual igual a una relación sexual. Entiéndase, ver la agresión sexual como una experiencia sexual.

●● Dificultad para socializar

●● Conducta exhibicionista

●● Automutilación

●● Conducta hipersexual

●● Ideas e intentos suicidas

●● Problemas de identidad

●● Desorden de estrés post traumático

●● Excesiva curiosidad sexual

●● Sentimientos de culpa y vergüenza

●● Disfunciones sexuales

●● Bajo rendimiento académico

●● Pobre imagen de sí ●● Miedo ●● Irritabilidad y agresividad IMPACTO DE LA SALUD SEXUAL ●● Cuando la víctima es menor, distorsiona su sexualidad por la exposición a conduc4 / Coordinadora Paz para la Mujer

Cuando hablamos de disfunciones sexuales nos referimos a una serie de dificultades o indicadores asociados al mal funcionamiento sexual. En el caso de la mujer que ha sido víctima de agresión sexual podemos observar como consecuencias del trauma uno o varios de los siguientes trastornos sexuales:

1. TRASTORNO DE EXCITACIÓN Asociada a la incapacidad persistente o recurrente, para obtener o mantener la respuesta de lubricación, hasta la terminación del acto sexual. 2. DESORDEN DE INTERÉS SEXUAL: Este puede venir acompañado de los siguientes indicadores: ●● Interés ausente o reducido en la actividad sexual. ●● Fantasías, pensamientos sexuales o eróticos ausentes o reducidos. ●● Inicio reducido o ausente de la actividad sexual. ●● No se está receptiva a los intentos de la pareja por iniciarla el encuentro sexual. ●● Ausencia de placer sexual. 3. VAGINISMO Se refiere a la contracción espasmódica de los músculos que rodean el primer tercio vaginal, justo cuando se va a proceder al coito. Estos espasmos son de carácter involuntario del esfínter de la vagina y se producen siempre que se intenta la introducción del pene o un objeto por la vagina. En ocasiones puede impedir o dificultar la evaluación ginecológica. Y


puede afectar la estima de la mujer y su erotismo. 4. ANORGASMIA Es cuando a pesar de una adecuada excitación hay ausencia, notable disminución de la intensidad o retraso del orgasmo. 5. AVERSIÓN SEXUAL Se refiere a la evitación de todos o prácticamente todos los contactos sexuales genitales con una pareja. Además se puede observar la misma reacción de evitación ante contactos afectuosos que son interpretados como una petición para la intimidad sexual. ¿SE PUEDE RECUPERAR TU SALUD SEXUAL DESPUÉS DE LA EXPERIENCIA TRAUMÁTICA? Sí, es posible. Se puede ofrecer apoyo profesional para ayudar a quien a sufrido el trauma a superarlo y trabajar a favor de su salud sexual. En este esfuerzo les dejamos con 5 recomendaciones básicas. Se hace constar que estas recomendaciones no son una fórmula universal para tales fines, pues está muy claro que cada historia traumática es única. Sin embargo, los siguientes pasos que se presentan a pueden servir como herramientas de arranque para la recuperación sobre su cuerpo y sus sexualidades. Iniciemos aclarando a que nos referimos con salud sexual. Tal y como lo establece la Organización de las Naciones Unidas, salud sexual no es exclusivamente la prevención de infecciones de transmisión sexual. Se refiere además a “La ausencia de temores, sentimientos de vergüenza, culpa, de creencias infundadas y de otros factores psicológicos que inhiben la respuesta sexual humana y que obstruyen las relaciones sexuales e interpersonales”. La agresión sexual actúa en contra de la autonomía. Entiéndase, contra la capacidad de la persona afectada y su derecho a establecer sus propias normas y a regirse por ellas a la hora de tomar decisiones. Es el poder que se tiene para sentir, pensar y tomar decisiones concernientes a su cuerpo y su sexualidad.

Por tanto, el primer paso para el proceso de recuperación de su salud sexual es entender que agresión sexual y relaciones sexuales no es lo mismo. En la agresión sexual otra persona, puede ser conocida o no, impone su decisión y somete a la víctima a su control. La agresión sexual actúa en contra del derecho de la víctima a elegir sobre su cuerpo, sensaciones y placeres. Mientras, en las relaciones sexuales se decide con quién, cómo, dónde, para qué y cuándo se va a dejar fluir el placer sexual y el erotismo. Si en la infancia, adolescencia, adultez o vejez se fue sometida a actos sexuales (orales, vaginales, anales o corporales sin su consentimiento), no es correcto decir que se tuvo relaciones sexuales. Fue un acto de agresión donde una persona violentó el cuerpo y la dignidad de la víctima mediante prácticas sexuales para su disfrute personal. No nos referimos al disfrute sexual y orgásmico, sino al que experimenta la persona agresora al someter y controlar a otra que no consiente dicho acto. En las relaciones sexuales media el consentimiento. Se da permiso para la intimidad sexual. Entiéndase, se elige, prevalece el respeto, genera bienestar, se va tras la búsqueda del placer mutuo y nadie se reconoce un poder sobre la otra parte; ni tan siquiera la pareja. El segundo paso es buscar ayuda médica para atender las secuelas de la agresión. Si fue reciente, el profesional médico podrá atender embarazos productos de la agresión; así como traumas físicos, laceraciones genitales e infecciones de transmisión sexual. Si el trauma ocurrió hace mucho tiempo, pero también trajo consecuencias como daños a tu sistema reproductor interno o externo, infecciones de transmisión sexual como el VIH, Herpes genital, Hepatitis o cualquiera otra, un profesional de la salud podrá ofrecer la orientación correspondiente para clarificar mitos de cómo llevar una vida sexual activa, previniendo riesgos de reinfección, así como la importancia de brindar los cuidados médicos necesarios. El tercer paso recomendado es: buscar ayuda psicológica. El propósito de ésta es contar con un sistema de apoyo profesional que ayude a racionalizar el evento. Recor-

demos: en ningún caso de agresión sexual la víctima es culpable, independiente de la edad que se tuviera al momento del trauma. Sin embargo, la persona agresora u otras que tengan normalizada la agresión sexual, pueden hacerle creer que fue un acto provocado. A nivel psicológico se podrá trabajar de manera estructurada con las consecuencias emocionales presentadas anteriormente. El siguiente paso es buscar terapia sexual. Nos referimos a un proceso mediante el cual se establece un plan estructurado o semiestructurado de tratamiento. Dicho plan puede tener como propósito promover la reconexión con su erotismo, viendo esto como beneficioso para su bienestar en general y su calidad de vida. Si la agresión sexual trajo como consecuencias alguna de las disfunciones sexuales previamente identificadas, la/el profesional de ayuda podrá, mediante diferentes técnicas trabajar con la reestructuración cognitiva así como llevar a la persona afectada paso a paso a afrontar sus temores relacionados con su cuerpo. Podrá, además, recomendar ejercicios sensoriales a solas y en pareja, fomentar el pensamiento erótico, viendo el placer como algo bueno, hasta que la persona esté preparada para explorar con su autoerotismo y luego el erotismo en pareja. En fin, se pretende que la víctima recupere su autonomía sobre su cuerpo y sus sexualidades con el propósito de promover la sexualidad centrada en el placer y bienestar. Por último, necesitamos entender cuál es la función del cerebro en la agresión sexual. Es el cerebro el que dirige la agresión, no los genitales. La agresión sexual es un delito que se planifica en la cabeza de quien la ejecuta, y utiliza con frecuencia los genitales para hacer daño. Es por esto que el cerebro juega un papel importantísimo durante el proceso de recuperación de la salud sexual post trauma. Parte de su función es quitarle el poder a la persona agresora sobre tu sexualidad, mediante el alcance de la autonomía sexual. En esto, la educación sexual, puede hacer una gran contribución.

Sobre la autora: Karen Vazquez es Psicóloga, Educadora y Terapeuta Sexual Certificada. Cuenta con práctica privada en San Juan, Puerto Rico donde brinda servicios psicológicos y de terapia sexual a nivel individual y en pareja. Por nueve años consecutivos ha fungido como Psicóloga del Sistema Universitario Ana G. Méndez, Recintos de Cupey y Bayamón. Ha sido conferenciante para Coordinadora Paz para la Mujer, la Universidad Metropolitana, Universidad del Este, Universidad de Puerto Rico, Universidad Interamericana, Coca Cola Comp., Oficina del Procurador de las Personas con Impedimentos, Departamento de Educación, APNI, Consejo Estatal sobre Deficiencias en el Desarrollo y Programa Respiro de Puerto Rico, MAVI. Colabora con varias revistas y periódicos locales y por ocho años ha sido colaboradora de la emisora radial La X. Promueve la salud sexual en todos los foros y el placer como algo natural y necesario en la vida de todo ser humano. Fiel creyente de las relaciones libre de violencia. Autora del libro “El Vestido Roto” y coautora del libro “El Despertar del Deseo”. Coordinadora del Comité para la Promoción de la Salud Sexual de la Asociación de Psicología de Puerto Rico.

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DRA. GILDA RODRÍGUEZ En Puerto Rico se han realizado esfuerzos para mantener y establecer políticas públicas relacionadas a la prestación de servicios a víctimas de violencia sexual, incluyendo adultos(as), adolescentes y niños(as). En el caso de las víctimas que reciben servicios en facilidades del Departamento de Salud, el protocolo es establecido por el Centro de Ayuda a Víctimas de Violación (CAVV) ydata del año 2006. A su vez, para diciembre del 2013 se aprobó la Ley #158, conocida como “Ley Habilitadora de los Centros de Servicios Integrados a Menores Víctimas de Abuso Sexual”, que tiene como objetivo establecer la política pública en la prestación de servicios a niños (as) y adolescentes en Puerto Rico. En el caso de la Ley 158-2013, en el Artículo 5 hace alusión a que los servicios deben ser multidisciplinarios e integrados, mientras que el protocolo del CAVV hace mención a servicios interdisciplinarios e interagenciales. Un área de consenso respecto a la prestación de servicios en casos en los que se sospecha o ha ocurrido violencia sexual, es que los mismos deben ser ofrecidos por profesionales de varias disciplinas, considerando la complejidad del posible impacto y secuela de dichas experiencias. La definición ofrecida por la Asociación Americana de Psicología (APA, por sus siglas en inglés) trata los términos enfoque interdisciplinario y enfoque multidisciplinario con la misma definición: [...]” forma de abordar las cuestiones psicológicas, médicas u otros temas científicos en que individuos de diferentes disciplinas o profesiones colaboran para obtener un comprensión más minuciosa y detallada de la naturaleza de las cuestiones y, en consecuencia, para desarrollar respuestas más completas” [...] (APA, 2010). A pesar de la definición propuesta previamente, ordinariamente el enfoque multidisciplinario y el enfoque interdisciplinario no se tratan como sinónimos. Para efectos de este artículo se desea realizar una breve mención, ya que es uno de los aspectos fundamentales que se estará desarrollando. Ambos términos suponen la participación de diversas disciplinas profesionales, pero la forma en la que cada uno aporta es distinta. Para el enfoque interdisciplinario, cada disciplina aportará su experiencia y conocimiento de manera independiente, mientras que en el multidisciplinario cada una aporta su experiencia, pero de forma que se entrelaza con la de otras dis6 / Coordinadora Paz para la Mujer

LA IMPORTANCIA DEL TRABAJO

TRANSDICIPLINARIO EN LA VIOLENCIA SEXUAL, SU DIFERENCIA Y NECESIDAD DE DESARROLLO EN PRESTACIÓN DE SERVICIOS ciplinas. Por tanto, la coordinación entre los profesionales en el enfoque interdisciplinario es más informativa, mientras que en el multidisciplinario interviene de forma conjunta más allá de lo informativo. No obstante, en ambos enfoques se asume la transdiciplinaridad en la intervención. En efectos prácticos y de beneficio para todos(as) a quienes se dirigen los servicios, el enfoque multidisciplinario supone a los profesionales el reto de trabajar con objetivos precisos y en común, de forma tal que ninguna de las disciplinas resulte más importante o sobresaliente que otra. Más allá, las disciplinas profesionales se potencian, empoderan y complementan unas a las otras, teniendo como objetivo el bienestar y calidad de vida de la persona que se atiende. Esto resulta importante, reconociendo la complejidad de las situaciones de violencia sexual, las cuales abarcan e impactan dimensiones individuales y sistémicas de la persona.

A nivel individual podemos identificar impacto a nivel fisiológico, conductual, afectivo e interpersonal; a su vez, se impacta el sistema familiar y, en cierto grado, los ambientes sociales donde se desempeña la persona. Por tanto, abordar esta realidad requiere de un enfoque abarcador a través del cual se tenga una perspectiva no reduccionista. ALGUNAS DE LAS REALIDADES Y RETOS DE LOS SERVICIOS QUE SE OFRECEN Según la organización ONU Mujeres (2014), la mayoría de los gobiernos ofrecen servicios de salud y asistencia básica a sus ciudadanos. No obstante, señala como parte de los problemas que el personal que presta los mismos carece de destrezas y conocimientos especializados en el tema de violencia sexual, lo que es fundamental para viabilizar servicios adecuados y de apoyo para las víctimas. A su vez, se identifica la


escasez de recursos, una calidad insuficiente y problemas para la accesibilidad de los mismos como parte de las dificultades en el funcionamiento general de estos servicios. . En esta misma línea, Wessells (2009) identificó lo que denominó “Potenciales prácticas humanitarias perjudiciales pertinentes a la programación de servicios para la violencia sexual”. Dicho listado abarcó las siguientes prácticas y condiciones: pobre coordinación; discriminación; demasiada o poca atención a los problemas severos; recursos de apoyo minados; servicios que aumentan la vulnerabilidad, revictimizan o estigmatizan; énfasis en la patología y en deficiencias; medicalización de los problemas complejos; cuestionamiento agresivo (entrevistas); fragmentación de los sistemas y servicios; y pobre calidad de la terapia, con poco entrenamiento o supervisión. Muchos de los retos antes mencionados forman parte de la realidad en la prestación de servicios de nuestro país. Esto, a pesar de que en las leyes o protocolos que pretenden proponer y estructurar los mismos, se consideran -al menos a nivel teórico-, variables para atender la mayoría de estos aspectos. Por ejemplo, se aduce a modelos multidisciplinarios o interdisciplinarios, se conceptúa el problema de la violencia sexual desde un marco complejo, a la vez que se enfatiza en el adiestramiento y capacitación del personal

que participa en los diversos niveles de la prestación de servicios, entre otros. No obstante, en términos reales, ¿de quién o quiénes depende llevar lo teórico al nivel práctico? Una posible respuesta es que, aunque bien cada agencia y personal administrativo tiene un grado de responsabilidad sobre el particular, esto depende en gran porciento de cada profesional en cada nivel de intervención. La transdisciplinaridad como respuesta de bienestar para los(as) que servimos Aunque pueden ser muchos los retos y realidades que enfrentamos a la hora de prestar servicios, se puede agrupar los mismos en fragmentación, revictimización y especialidad. Independientemente de la profesión, nivel de intervención y modelo teórico del trauma que se utilice para conceptuar los mismos, la ejecución de un enfoque transdisciplinario podría ser la respuesta para atender lo antes señalado. Sin embargo, para esto es importante reconocer que ejecutarlo depende del compromiso y convicción del propio profesional o facilitador del servicio. Un enfoque multidisciplinario permite que la persona y su experiencia de trauma, en este caso violencia sexual, se consideren en un marco abarcador en el que la intervención entrelezada de diversas profesiones viabilizará reconocer el impacto en cada área, tanto a nivel individual como sistémico. A su vez, supondrá un mejor balance entre las deficiencias y enfoque en la patología, versus las fortalezas y enfoque en aspectos de prevención. El que las diversas profesiones trabajen de forma integrada atiende el aspecto de la fragmentación de los servicios, que definitivamente es más complejo que la ubicación de los mismos en un espacio común. Si bien es cierto que bajo este enfoque las disciplinas profesionales se nutren una a la otra, en un sentido bidireccional, también nutren los servicios que prestamos con la especialidad de cada una. Para este aspecto es relevante que se desarrolle un ambiente de confianza en la labor y ejecución entre los profesionales y facilitadores que intervienen. Finalmente, el enfoque multidisciplinario permite formular recomendaciones en un marco de respeto a los otros profesionales de cada disciplina que intervienen buscando el bienestar de la persona que recibe servicios. A su vez, se consideran las destrezas especializadas y fortalezas de cada profesional de forma coordinada, para planificar la prestación de servicios. Por tanto, esto permite que la persona se beneficie de las fortalezas de cada

profesional o facilitador, en un servicio que de alguna forma es fiscalizado por un equipo de profesionales, lo que atiende en alguna medida el problema de cuidado de calidad. REFERENCIAS: APA. (2010). Diccionario conciso de psicología. México, D.F.: Editorial El Manual Moderno. Centro de Ayuda a Víctimas de Violación. (2006). Protocolo de Intervención con Víctimas/ Sobreviviente de Agresión Sexual en Facilidades de Salud. Recuperado de: www. salud.gov.pr Courtois, C. A. & Ford, J.D. (2013). Treatment of complex trauma: A sequenced, relationship-based approach. New York: The Guilford Press. Ley 158. (2013). Ley Habilitadora de los Centros de Servicios Integrados a Menores Víctimas de Abuso Sexual (CIMVAS). Estado Libre Asociado de Puerto Rico ONUMujeres (2014). Servicios esenciales para mujeres y niñas víctimas de violencia. Recuperado de: www.podemosleon.info/ wpcontent/uploads/2015/11/201511 Wessels, M. (2009). Do no harm: toward contextually appropriate psychosocial support in international emergencies. American Psychologist, 2009, 64(8), 842–854. World Health Organization (WHO), United Nations Population Fund (UNFPA), United Nations Children’s Fund (UNICEF) & United Nations Action Against Sexual Violence in Conflict (UNAction). (2011). Summary of the report from a meeting on Responding to the psychosocial and mental health needs of sexual violence survivors in conflict- affected settings. Recuperado de: www.unicef.org/ protection/files/Summary_EN_.pdf Sobre la autora: Gilda F. Rodríguez Díaz, Psy.D .es egresada del Programa Doctoral en Psicología Clínica de la Universidad de Carlos Albizu, Recinto de San Juan. Durante sus años de estudios graduados recibió adiestramiento y realizó parte du su práctica clínica en el Programa de Abuso Sexual de la Universidad Carlos Albizu (PAS), en el cual colaboró por 3 años. Del año 2008 a 2009 realizó su internado doctoral en el Programa de Apoyo a Víctimas de Abuso Sexual (PAF) de la Clínica de Salud Mental de la Comunidad. Desde el 2010 a 2014 laboró como psicológica clínica del PAF ofreciendo servicios a menores víctimas de abuso sexual referidos por el Departamento de la Familia.. Desde el 2014 al presente es la Facilitadora en la Modalidad de Psicoterapia del Programa PAF. Asimismo, es supervisora de internado doctoral en psicología clínica del PAF. Gilda ha realizado diversas presentaciones a nivel nacional e internacional.

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CORALY LEÓN MORALES Coordinadora PROYECTO CONSTRUYENDO EQUIDAD ENTRE GÉNEROS La violencia sexual causa un gran impacto emocional en las personas que la viven. Muchas veces las personas sobrevivientes se sienten aisladas, invisibilizadas y revictimizadas. No siempre se cuenta con el apoyo familiar o de amistades y esto hace que la identificación de recursos de apoyo se vea limitada. Los grupos de apoyo permiten a sobrevivientes conocer y relacionarse con personas que han vivido situaciones similares a las que ellas/os han vivido y esto permite romper con ese aislamiento. Esta estrategia no es nueva: en Puerto Rico organizaciones como el Proyecto de Apoyo a Mujeres SIEMPREVIVAS y muchas otras que llevan décadas utilizándola para trabajar con sobrevivientes de violencia sexual, acecho y violencia en relaciones de pareja. Generalmente los grupos de apoyo son compuestos por ocho a doce personas. A las/ os candidatas/os a participar se les orienta sobre las implicaciones del grupo, sus objetivos, temas a trabajar, entre otros. Los grupos de apoyo siempre tienen una situación central o tema que se trabaja. Es importante que las personas que participarán estén al tanto de que el grupo se reunirá para abordar aspectos de su experiencia como sobreviviente de

violencia sexual. La participación en estos espacios es voluntaria y se debe respetar la decisión de las personas sobre si integrarse o dejar de participar en ese espacio. La autonomía de nuestras/os participantes es fundamental para su proceso de sanación. Los grupos cuentan con reglas que son desarrolladas entre las personas integrantes para salvaguardar la participación, la retroalimentación y la confidencialidad de lo que se comparte. Algunas reglas comunes son: no juzgar, no utilizar palabras hirientes, no contestar llamadas dentro del espacio donde se conduce el grupo para salvaguardar la confidencialidad, lo que se dice en el espacio se queda en el espacio, entre otras. Estas reglas pueden modificarse, pero funcionan como un compromiso entre todas las personas que participan. Se recomienda que los grupos funcionen de manera horizontal para que las personas que participan sientan que el grupo es un espacio de ellas/os. Esto fomenta que las personas vayan ganando control y estabilidad en sus procesos. Es por esto que quienes facilitan no controlan o dirigen. Las facilitadoras, como muy bien dice la palabra, facilitan los procesos de sanación y empoderamiento, pero son las personas participantes quienes sanan y se empoderan. En este aspecto se tiende a reproducir errores comunes, como por ejemplo, poner barreras físicas entre quien facilita y las personas que participan o que la persona que facilite no se

integre al grupo adecuadamente. Esto puede limitar el engranaje del grupo y su buen funcionamiento. Los grupos pueden ser tan diversos y creativos como las personas que los diseñan y facilitan, así que una facilitación sensible y empática es fundamental. Para poder desarrollar los mismos de manera efectiva necesitamos una base teórica y creatividad para aplicarlas a los procesos grupales (Corey, 2005). En el proceso de diseño es importante establecer objetivos claros. Se recomienda que los grupos sean cofacilitados para poder trabajar adecuadamente situaciones que surjan en el espacio. Algunas ventajas de la cofacilitación son: participantes se benefician de la retroalimentación de dos facilitadora/es; facilitadoras/es se pueden complementar; pueden servir de modelos, pueden darse retroalimentación entre ellas/os y, si una persona falta, el grupo puede seguir, entre otras (Corey, 2005). Es necesario además, incorporar la perspectiva de género en el diseño de un grupo de apoyo. No debemos trabajar la violencia de género sin perspectiva de género o nos tomamos el riesgo de reproducir violencias y estereotipos que dificultarán la integración, participación y crecimiento del grupo y que terminarán siendo actitudes revictimizantes. Para quienes participan en grupos de apoyo, reconocerse entre otras, ver los procesos de sanación de otras personas y entender que si unas están fortaleciéndose, otras también

Grupos de Apoyo: 8 / Coordinadora Paz para la Mujer


Los grupos pueden ser tan diversos y creativos como las personas que los diseñan y facilitan, así que una facilitación sensible y empática es fundamental. pueden, es una experiencia alentadora. Según Barrón (citado en Palacín (2003): “La pertenencia a estos grupos [de apoyo] proporciona nuevos lazos y relaciones sociales a sus miembros, de modo que se sustituyen los recursos naturales o compensan sus deficiencias en provisiones psicosociales mediante la interacción con personas que tienen problemas, carencias y/o experiencias comunes.”. Los grupos permiten que las personas cumplan con la mayoría de sus necesidades. La utilización de grupos tiende a ser más efectiva que la terapia individual. Los grupos permiten que se brinde modelaje entre quienes participan, debido a que las/ os participantes pueden aprender a manejar diversas situaciones observando cómo lo manejan otras personas en el grupo (Corey, 2005). Los grupos permiten esos espacios de reflexión colectiva y de introspección, y esto fomenta que todas las personas que participan, incluyendo quienes facilitan, crezcan y se fortalezcan. Esto tiene un impacto positivo en la autoestima y en el autoconcepto de quienes participan. Como defensoras de derechos estamos

siempre en búsqueda de aportar a mejorar la calidad de vida de nuestras/os participantes y en tiempos de crisis esa tarea se vuelve una más difícil debido a la escasez de recursos y a que los servicios para sobrevivientes de violencia de género no se ven como prioridad. Nuestra situación actual trae retos a la sobrevivencia de nuestros proyectos y organizaciones. Los grupos de apoyo no son solo una herramienta eficaz para trabajar con situaciones de violencia sexual, sino, que también son una estrategia económica y accesible que nos permite dar un servicio efectivo ante las limitaciones que enfrentamos por la escasez de recursos que estamos viviendo. La experiencia en grupo permite que quienes participan politicen sus vivencias. He visto cómo participantes se organizan para acompañar a otras a al tribunal, organizan actividades de concienciación, comparten sus testimonios en público con el objetivo de educar, coordinan marchas y vigilias y deciden tomar cursos para ser intercesora legales, trabajadoras sociales, entre otras iniciativas. El grupo les permite cambiar la narrativa de sus historias de vida e identificar

sus fortalezas. Muchas veces, estas experiencias trascienden los objetivos iniciales identificados para comenzar un grupo. REFERENCIAS: Corey, G. (2005). Theory and Practice of Group Counseling (6th ed.). California: Wadsworth Press. (Caps. 1 y 2) Palacín Lois, M. (2003). Estrategias de Apoyo Psicosocial: Grupos de Apoyo y Grupos de Ayuda Mutua. Asociación Catalana de les Neurofibromatosis. Recuperado de http://webcache.googleusercontent.com/search?q=cache:http://www.acnefi.org/revista/n 00720.htm&num=1&strip=1&vwsrc=0 Sobre la autora: La autora es egresada de bachillerato en Ciencias Sociales Generales de la Universidad de Puerto Rico en Mayagüez y se encuentra culminando su maestría en Trabajo Social en la Universidad de Puerto Rico, Recinto de Río Piedras. Trabajó en el Programa de Prevención de Violencia hacia las Mujeres (PPVM), coordinando el componente de estudiantes y además fue voluntaria del Proyecto de apoyo a mujeres SIEMPREVIVAS, donde facilitó grupos de apoyo y dio servicios de acompañamiento dirigidos a sobrevivientes de violencia de género. Como parte de sus estudios graduados, culminó su práctica en el Centro de Ayudas a Víctimas de Violación y aprobó la tesis titulada “Feminismo, Sindicalismo y Poder: Participación de las mujeres en el movimiento sindical del sector público en Puerto Rico desde 1998 hasta el 2015”. Actualmente coordina el Proyecto Construyendo Equidad entre Géneros en la Universidad de Puerto Rico en Carolina.

Estrategias de Sanación Coordinadora Paz para la Mujer / 9


POR: ANGELA CRUZ ¿Intercesora en agresión sexual? Va más allá de acompañar, más allá de referir o buscar ayudas, se basa en honrar a una persona que viene a ti en un grito de auxilio o en un silencio aterrador, a veces sin poder explicar cómo llegó a buscar los servicios. Los roles de la intercesora, aunque pudieran ser variados, comienzan con creer, escuchar y reconocer a la persona que llega en un momento vulnerable, un momento en que se atentó en contra de su humanidad, su autonomía, su cuerpo, su vida... Es medular reconocer la valentía de la persona al contar la situación, de romper el silencio ante un evento de agresión sexual, y buscar ayuda. Como intercesora es importante crear un espacio seguro y de confianza siendo fuente de apoyo. En mi experiencia, es poder estar en el camino que decida emprender la persona para afrontar, manejar o simplemente sobrevivir ante tal evento. Es devolverle la humanidad, confianza y su autonomía. Escuchar y creer es fundamental, sobre todo entender cuál es la necesidad de la persona. El servicio avanza al ritmo de la persona, respetando su llanto, su silencio, su angustia, su inercia, su proceso. Claro, ser también intercesora va acompañado de interceder. Para esto, es importante contar con aliadxs: fiscales, agentes de delitos sexuales, organizaciones que provean servicios, profesionales especializados(as), entre otras. Esto permite, de cierta manera, ser ese primer ente en gestionar los servicios y disminuir la probabilidad de revictimización. Los esfuerzos que se realizan para proveer un servicio de calidad van acompañados de retos, y creo que uno de los más grandes es que, aunque exista un remedio legal, ninguna pena cambiará o borrará el trauma de la experiencia de la persona que lo vive. En Puerto Rico existen organizaciones que brindan servicios a las personas que son víctimas de agresión sexual, desde la atención y prevención; es importante conocerlas e identificarlas. Como parte de la sociedad puertorriqueña podemos trabajar para la erradicación de la agresión sexual, desde cualquier foro, con la prevención y educación. 10 / Coordinadora Paz para la Mujer

REFLEXIONANDO:

EXPERIENCIA COMO INTERCESORA EN AGRESIÓN SEXUAL En Puerto Rico existen organizaciones que brindan servicios a las personas que son víctimas de agresión sexual, desde la atención y prevención; es importante conocerlas e identificarlas.


SECCIÓN INTEGRANTE INVITADA:

CENTRO SALUD JUSTICIA El Centro Salud Justicia de Puerto Rico es una organización sin fines de lucro que provee servicios forenses comprensivos a sobrevivientes de violencia sexual. Desde 2015 provee servicios en las facilidades de la Escuela de Medicina San Juan Bautista mediante un equipo de trabajo interdisciplinario. Este equipo está compuesto por profesionales de la medicina, enfermería, psicología clínica y social, trabajo social y epidemiología quienes proveen un servicio transdisciplinario. Esto implica que el personal es experto en su área al tiempo que reconoce las necesidades de las otras disciplinas y trabaja armoniosamente en el mejor beneficio de las personas sobrevivientes a quienes dan servicios. La mayor parte del personal cuenta con más de diez años de experiencia trabajando con sobrevivientes de violencia de género. Trabajamos en favor de la salud y la justicia de las personas sobrevivientes. Este enfoque incluye:

●● Recopilar evidencia

DESDE LA SALUD

●● Entrevista forense

●● Proveer atención a las necesidades biopsicosociales de las víctimas sobrevivientes: primarias, secundarias

●● Peritaje en tribunales

●● Estabilizar y detener el progreso del trauma

●● Terapias individual: niñas, niños, adolescentes y personas adultas

●● Promover la recuperación y dar seguimiento en favor del bienestar de la persona sobreviviente

●● Terapia de grupo

DESDE LA JUSTICIA ●● Documentar el historial forense y los hallazgos físicos

●● Interpretar hallazgos ●● Presentar peritaje en el Tribunal PROYECTO DESAFÍO El Proyecto Desafío busca fortalecer a sobrevivientes para enfrentar el proceso en corte, brindándoles estrategias para el manejo de emociones y orientación sobre el proceso. Es el primer proyecto que cuenta con un tribunal simulado para ayudarles a entender los procesos judiciales, exponiéndoles a este ambiente previo a su testimonio. Esta es una forma de desafiar el silencio del cual se alimenta la violencia sexual al tiempo que manejan los niveles de ansiedad que esta experiencia suele producir. Servicios: EVALUACIÓN SOCIAL FORENSE ●● Evaluación psico-social de sospecha de abuso sexual

PSICOLÓGICOS

●● Fortalecimiento ante procesos judiciales TRABAJO SOCIAL ●● Entrevistas psicosociales ●● Intercesoría en las agencias

●● Acompañamiento al tribunal MÉDICO FORENSE ●● Evaluación a niñas, jóvenes y adultas ●● Atención a necesidades de salud ●● Prevención y tratamiento a secuelas del trauma ●● Recolección de evidencia para esclarecer caso ●● Peritaje en tribunales EDUCACIÓN ●● Identificación de necesidades de sobrevivientes y su red de apoyo ●● Adiestramiento a profesionales ●● Materiales educativos ●● Proyecto de Observación en Cortes EPIDEMIOLOGIA ●● Análisis estadístico de datos ●● Evaluación de servicios ●● Investigación sobre problemas de salud asociados a la violencia ●● Desarrollo de protocolos y procedimientos El Centro Salud Justicia ofrece servicios a víctimas-sobreviviente de violencia sexual tanto niñas, niños, adolescentes y personas adultas. Los servicios forenses comprensivos incluyen evaluación psicosocial de sospecha de abuso sexual, entrevista forense, evaluación médico-forense, terapia individual y grupal, fortalecimiento ante procesos en tribunales y servicios educativos. En colaboración con las agencias y organizaciones se realizan discusiones interdisciplinarias de casos y se ofrece asesoría especializada en Tribunales. Para recibir los servicios del Centro no necesita un referido, solo necesitará solicitar una cita. Escuela de Medicina San Juan Bautista Centro Salud Justicia de Puerto Rico PO BOX 4968 CAGUAS, PR 00726 Teléfonos: (787) 743-3038 Ext. 3210 E-mail: centrosaludjusticia@sanjuanbautista.edu Puerto Rico Health Justice Center Centro Salud – Justicia. Twitter: @PRHealthJustice

Coordinadora Paz para la Mujer / 11


Un cuento y tres poemas: humor poético por Miriam Damaris

A VECES LAS POETAS SE CASAN Y SE DIVORCIAN... “Yo solo fui un poema más en su vida”, le dijo mi exmarido al juez en la misma corte donde habíamos jurado la llama eterna. Pero no era así: él no era un poema más. Era un gran poema, un poemazo: el poema. Hmm, creo que tenía razón, a medias, a escondidas, a tientas, pero con la misma certeza de la razón. ¿Y, qué es la razón? Cómo si hubiese una definición absoluta. La tenía. Tenía razón y yo tenía la poesía, y así se dividieron los bienes. Él se quedó con toda la razón y yo con la poesía. Así lo sugirió el juez. ¡Qué juez tan sensato! Cuando me enamoré de mi ex me volqué entera. Me nacían palabras nuevas, de esas que todos conocemos, pero que cuando me nacían eran nuevas. Veía palabras habitando en su cuello, retozando en su torso, caminaban por sus labios y las besaba para atraparlas y no olvidarlas, pero mi mente se desconectaba Sobre la autora: Miriam Damaris (Lala)- (Puerto Rico) - Psicóloga, activista, feminista y escritora, ganó el Festival Literario de la Universidad Interamericana de Puerto Rico (Poesía 2009). Sus textos han sido publicados en importantes medios en Puerto Rico y Houston. Actualmente publica en el periódico de Houston “La Información”. Colaboradora del Festival Grito de Mujer, Capítulos 1 y 2 de Houston. Es la creadora de la Organización MUTA- donde trabaja la mente y las energías a través del arte y la literatura. Es co-autora de “Fuego del Aire” Houston, 2015 Participó en las Antologías Outrage (Estados Unidos, 2015) y, además, participó en la Antología de Nueva Narrativa y Poesía Hispanoamericana del Siglo XXI (2015, España).

12 / Coordinadora Paz para la Mujer

de mi boca y lo volvía a besar y a besar; las palabras abundaban en su piel, en sus labios. Ahí comenzaron los conflictos. Intensa, me llamaba, cada vez que veía una palabra y la quería amarrar a mi boca, a mis manos, a mis muslos y caderas. Nunca las escribía: solo me alimentaba de palabras y palabras. Las cosía, las escondía, las hilvanaba, pero escribirlas, jamás. Me daba miedo que se vieran las unas a las otras recostadas en un papel y dejaran de brotar de su piel. Me llené de palabras: bonitas, sigilosas, vulgares, extravagantes, tiernas, pudorosas, sensuales, todas palabras, estaban dentro de mí, a veces se movian por mis axilas, se deslizaban a mis manos y estas me temblaban. Un día la palabra “calor” se escondió en mis dedos y, apresurada, humedecí mis dedos con mi lengua. Grave error. Allí había

más palabras: te, éxtasis, llegué, tengo, amor, produces, me, ahora, necesito. Todas esas palabras comenzaron a escurrirse por mis dedos y, mientras más me humedecía, los dedos se mezclaban en mi boca. . te, éxtasis, llegué, tengo, amor, produces, me, ahora, necesito, calor. Por eso, cuando el policía me detuvo para inquirir porqué me había pasado el semáforo en rojo y preguntarme en tono autoritario: -Señora, ¿Usted puede sacarse los dedos de la boca y explicarme lo que está sucediendo? Le dije: - Amor tengo calor Me produces éxtasis Te necesito ahora Por eso, señor juez, esto ha llegado al final, porque en el reporte policíaco, mi esposo ha leído las palabras que habitaban en sus labios.


Escribo sobre mariposas Arrastrándose en garitas turísticas Transformándose en negras taínas Que lavan sus apellidos En donde Pilato enjuagó sus culpas. Todas ellas, Vírgenes prostitutas con los ojos enhebrados de verdad, hermosas mojigatas, aplastadas por el silencio colectivo asfixiadas con la colonial saliva.

Escribo sobre mariposas Que arden, muerden, arañan, Se vuelven magma Y renacen quebrantando un capullo de costillas. Escribo sobre mariposas que rescatan soñolientos coquíes a viva voz, agachaditos, a ritmo de bomba y plena libertad.

Todas ellas, orugas en pleno vuelo Con la sangre pesada de bilí Marineras alojadas en Isla Nena Con el estiércol y el cáncer Forrados de prácticas militares. Sobre mariposas Que deshojan herejes en hogueras De un capitalino mármol Cuando su poesía yanqui vomita promesas.

NO TE SEDUJE...

MARIPOSAS CARIBEÑAS

No te seduje/ Fue mi negra cabellera que ahoga tu lamento borincano, los gitanos ojos que evocan sombras y gritos de Lares Y de otros lares, de muslos y algunas costillas extraviadas. No te seduje/ Fue la letra que vacila en la pelvis de El Yunque y medita en el espacio y en el intervalo de un pasaporte perdido, Que se adueña del tiempo Y lo entreteje para crear una historia que solo tú has creado. No, no te seduje, te has seducido tú mismo porque ahí entre el café de la mañana y el coquí somnoliento me encuentro yo. Coordinadora Paz para la Mujer / 13


CENIZAS Te devuelvo mi sonrisa sumisa tu lengua descalza Te devuelvo todo, lo que nunca tuve. El sol congelado en mi cintura, las putas mariposas hechas polvo tus labios conquistadores de mi piel colonizada la fogata de una tarde que nunca ocurrió la mañana exiliada sin aspiraciones. Y desbordados de prejuicios 21 alacenas desnudas Un desayuno a las 6 de la tarde, el murmullo del fuego en tu reloj. Incinero el recuerdo colgado en la tibia sala de tu presente ausencia y 3 almohadones sin rastros de esperma, perfectamente colocados en la caderas del Viejo San Juan donde el Caribe despidió al calor y lo encendió en tu mirada. Te devuelvo las cenizas; junto con una carta del Tío Sam.

14 / Coordinadora Paz para la Mujer


¿QUIÉNES SOMOS? Coordinadora Paz para las Mujeres, Inc. (CPM) es una Coalición integrada por alrededor de treinta y cinco (35) organizaciones y miembros individuales que reconocen y defienden los derechos de las mujeres y desarrollan servicios, investigaciones y trabajos en torno al tema de la violencia que afecta a las mujeres por razón de género. ACTUALMENTE INTEGRAN LA COALICIÓN: ●● Albergues para sobrevivientes de violencia doméstica y sus hijas e hijos ●● Centros de servicios no residenciales para víctimas de violencia doméstica y agresión sexual ●● Organizaciones feministas, feministas en su carácter individual y activistas de derechos humanos ●● Universidades ●● Organizaciones gubernamentales que respaldan la filosofía de CPM NUESTRA MISIÓN Fortalecer la equidad de género y los derechos humanos en coordinación con integrantes y la comunidad. VISIÓN Una nación libre de violencias COORDINADORA PAZ PARA LAS MUJERES PROVEE: ●● Educación a la comunidad ●● Asistencia técnica a organizaciones ●● Apoyo a través de referidos para sobrevivientes de violencia de género y agresión sexual. ●● Servicios educativos enfocados en poblaciones sub atendidas ●● Servicios de apoyo en política pública ●● Colaboraciones interagenciales ●● Campañas educativas ●● Periódico Voz de Voces, Programa Radial Paz para Ti ●● Videos y materiales educativos INTEGRANTES COORDINADORA PAZ PARA LA MUJER, INC. ALBERGUES ●● Casa de la Bondad (Humacao): (787) 8527265 (787) 852-2087 ●● Casa Protegida Julia de Burgos (San Juan):

(939) 265-6853 (787) 548-5290 ●● Casa Protegida para Mujeres y Niños, CAPROMUNI (Arecibo): (787) 880-2272 ●● Casa Protegida para Mujeres y Niños, CAPROMUNI 2 (Mayagüez) (787) 831-2272 ●● Hogar Nueva Mujer (Cayey): (787) 2636473, (787) 263-8980 ●● Hogar Ruth (Vega Alta): (787) 883-1805, (787) 883- 1884, (787) 792-6596, (787) 360-3319 24 horas ●● La Casa de Todos (Juncos): (787) 7345511, (787) 734-3132 CENTROS DE SERVICIOS ●● Asociación Cristiana Femenina de Puerto Rico, YWCA: (San Juan): (787) 724-1037 ●● Casa Juana Colon Apoyo y Orientación a la Mujer, Inc. (Comerio): ●● Casa Julia de Burgos (Ponce):(787) 2844303 ●● Casa Pensamiento Mujer del Centro, (Aibonito): (787) 735-6698 ●● Centro Comunitario LGBTT De Puerto Rico (San Juan): (787) 294-9850 ●● Centro de la Mujer Dominicana (San Juan): (787) 772-9251 ●● Iniciativa Comunitaria (San Juan) (787) 787-250-8629 x 501-503 ●● Oficina para la Promoción y el Desarrollo Humano, OPDH (Arecibo): (787) 817-6951 ●● Mujeres de Islas (Culebra): (787) 4133436, mujeresdeislas@gmail.com ●● Pro familias (San Juan): (787) 765- 7373, (787) 766-0000 ●● Proyecto Criando para la Paz (San Juan):787-765-7899 787-765-7895 ●● Taller Salud (Loíza): (787) 876-3440 (787) 256-7568 ●● Puerto Rico Health Justice, (Centro Salud y Justicia), Escuela de Medicina San Juan Bautista (Caguas): ( 787) 743-3038 Ext. 3210 CENTROS DE SERVICIOS GOBIERNO VIOLENCIA DOMESTICA Y AGRESIÓN SEXUAL ●● Centro de Ayuda a Víctimas de Violación, CAVV, Línea de emergencia: (787) 7652285 ●● ODIM -Oficina para el Desarrollo Integral de las Mujeres (San Juan): (787) 480-6831 (787) 480-6832

●● RAMA-Programa Asuntos de Mujer, Gobierno Municipal Autónomo de Carolina: (787) 701-2395 ORGANIZACIONES ●● Alianza de Puerto Rico contra la Trata Humana (San Juan): (787) 528-1550 ●● Amnistía Internacional, Sección de Puerto Rico, Comité de Género (San Juan): 787763-8318 ●● Feministas en Marcha (San Juan): (787) 753-6430 ●● Organización Puertorriqueña de la Mujer Trabajadora (San Juan) (787) 374-8348 UNIVERSIDADES ●● Pro Bono VIVID, Facultad de Derecho, Universidad de Puerto Rico en San Juan: probonovivid@gmail.com ●● Programa Prevención de Violencia hacia las Mujeres UPR (Humacao): (787) 8500000 x9629 ●● Proyecto Apoyo a Mujeres Sobrevivientes de Violencia Doméstica: Siempre Vivas, UPR (Mayagüez) Prof. Luisa Seijo:(787) 390-3378, Nancy Toro Carlo (787) 5380632 ●● Proyecto Construyendo Equidad de Géneros, UPR- Carolina: (787) 257-0000 ext. 4799, 4709 ●● Proyecto de Estudios de las Mujeres Pro – Mujeres, UPR Cayey (787) 738- 2161 ext 2490,2091 ●● Centro Mujer y Salud, Recinto de Ciencias Médicas, Universidad de Puerto Rico, Teléfonos: 787-758-2525, Ext. 1368, 2284 ●● Universidad Carlos Albizu, Programa de Violencia Doméstica, Clínica de Salud Mental de la Comunidad; Dr. Edwin Cáceres: 787-993-3885, 787-725-6500 ext. 1566, ecaceres@albizu.edu ●● Pontificia Universidad Católica de Puerto Rico, Recinto de Arecibo, Centro de Servicios Psicológicos Nueva Vida Dra. Doraliz Ortiz Reyes: 787-881-1212 ext. 6103, 6106, 6072, dortiz@pucpr.edu, nuevavida@pucpr.edu ●● Recinto de Ciencias Médicas, Instituto de Deficiencias en el Desarrollo, Carol Salas: 787-758-2525 (Ext. 1485, 2254), 787-7544377, carol.salas@upr.edu Te invitamos a que conocer más de nuestra organización a través de: ●● Web: www.pazparalamujer.org ●● Facebook: Paz Mujer ●● You Tube: pazmujer’s channel ●● Twitter: @pazparalamujer

Coordinadora Paz para la Mujer / 15


Coordinadora Paz para la Mujer, Inc. Coalición Puertorriqueña contra la Violencia Doméstica y Agresión Sexual Web: www.pazparalamujer.org Facebook: Paz Mujer YouTube: pazmujer channel Twitter: @ pazparalamujer

Este proyecto ha sido subvencionado por la propuesta número VAWA 2017 MU-AX 0018 USDOJ- VAWA, ofrecida por la oficina de Violencia en Contra de las Mujeres del Departamento de Justicia Federal de los Estados Unidos. Las opiniones, hallazgos, conclusiones y recomendaciones expresadas en esta publicación/programa/exhibición son la de lo/as autora/es y no necesariamente reflejan la visiones del Departamento de Justicia Federal y el de la Oficina de Violencia en Contra de las Mujeres.

Entretejiendo caminos: Esperanza hacia la recuperación de una Agresión Sexual  

Voz de Voces Edicion 16,

Entretejiendo caminos: Esperanza hacia la recuperación de una Agresión Sexual  

Voz de Voces Edicion 16,

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