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La Panera Periódico mensual de Arte y Cultura

I

enero 2014

46 Distribución gratuita

Marina Abramović la Callas de la performance

La ópera se adueña del secreto de la montaña

Lou Reed

Museo Galliera de París

Azzedine Alaïa el cirujano plástico de la moda

PALAIS GALLIERA, MUSÉE DE LA MODE de LA VILLE DE PARIS © Pierre Antoine

y su Gran Novela Americana


La Panera 6

Artes Visuales

8

¿Qué clase de vida espera el artista para su trabajo?

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Cultura de Vida

Banksy crea puentes culturales a través de las redes sociales

Entretención, un reto a la creatividad de las nuevas generaciones

Cine Lipsett, el cineasta que cautivó a George Lucas 16 Cómic El arte extraño, torcido y seductor de Daniel Clowes 18 Música Rodrigo Aros combina canto de aves, flautas y el viento 22 Diseño Chile, sede de la única Bienal de Tipografía Latinoamericana 24 Ópera «Rusalka», la ondina de Antonín Dvorák regresa al MET 28 Tendencia Kiko Amat y la generación que cree poder cambiar todo 38

40

28 Metropolitan Opera House / ©ken howard

44

Columna de Miguel Laborde

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Columna de Edison Otero

Kenneth White y su osadía de querer “fundar un mundo”

En la web, la indignación se propaga como un virus

Agendas Nacional e internacional 47

lapanera@galeriapready.cl

Presidenta Patricia Ready Kattan Directora General Susana Ponce de León González Directora de la sección Artes Visuales Patricia Ready Kattan Editora Jefa Susana Ponce de León González Coordinadora Periodística Pilar Entrala Vergara Dirección de arte Rosario Briones Rojas Diseño Rosario Briones Rojas Asistentes de diseño Simoné Malacchini y Bernardita Espinoza Colaboradores Carolina Andonie - Carolina Abell - Jessica Atal - Sandra Accatino Rosario Briones - Pedro Donoso - Evelyn Erlij - Pilar Entrala - César Gabler - Violeta Güiraldes María Teresa Herreros - Victoria Jiménez - Miguel Laborde - Pamela Marfil - Catalina Mena Andrés Nazarala - Edison Otero - Paola Pino - Juan Carlos Ramírez - Benjamín Rosado Juan José Santos - David Vera-Meiggs - Rafael Valle - Antonio Voland Corporación Cultural Arte+ Espoz 3125, Vitacura, Santiago de Chile. Fono +(562) 2953-6210 Representante Legal Rodrigo Palacios Fitz-Henry Imprenta Gráfica Andes Servicios Informativos Agence France-Presse (AFP)

LA PANERA se distribuye en todo Chile y, con el Patrocinio de la Dirección de Asuntos Culturales del Ministerio de Relaciones Exteriores (Dirac), se hace presente en varios puntos del extranjero (embajadas, agregadurías culturales, consulados y otros). A través de la empresa HBbooks llega a las bibliotecas de las universidades de Harvard, Stanford, Texas (Austin), Minnesota y Toronto, y del Ibero-Amerikanisches Institut (Berlín). Además, la Biblioteca Kandinsky del Centro Pompidou de París la ha incorporado a su catálogo oficial. Y también está disponible en las bibliotecas de la National Gallery de Londres, de los museos Tamayo de México, ThyssenBornemisza y Reina Sofía de Madrid, y de la Internationella Biblioteket de Estocolmo. Premio Nacional de Revistas MAGs 2013, categoría Mejor Reportaje de arte, entretenimiento, gastronomía, tiempo libre, espectáculos; y Premio Nacional de Revistas MAGs 2012, categoría Mejor Reportaje de turismo, viajes y fomento a la cultura chilena, otorgados por la Asociación Nacional de la Prensa. 20 mil ejemplares de distribución gratuita. Vea la versión digital de La Panera en www.galeriapready.cl www.lapanera.miracultura.cl dirac.minrel.gov.cl Contacto para auspicios y suscripciones: Roxana Varas Mora rvaras@lapanera.cl

Certificado PEFC

www.pefc.org

Ocio y Tiempo libre, juntos pero no revueltos

42 Destinos Los lugares que inspiraron a la legendaria Jane Austen

Periódico mensual de arte y cultura editado por la corporación cultural arte+

Este papel proviene de bosques manejados en forma sustentable y fuentes controladas

Gestión Cultural

Proyecto acogido a la ley de donaciones culturales Nº18.985

Las opiniones vertidas en esta edición son de exclusiva responsabilidad de quien las emite.


Karma Films

Artes Visuales

Cumplió los 67 años convertida en una superestrella y en un mito viviente del arte contemporáneo. Sus fanáticos se multiplican, las celebridades quieren trabajar con ella y gracias al micromecenazgo o crowdfunding logró financiar un instituto que lleva su nombre. ¿Por qué todo el mundo está hablando de la “abuela de la performance”? Por Evelyn Erlij

Desde París

E

n 1963, en una calle de Saigón, un monje budista vietnamita se sentó sobre una almohada en la posición de loto. Un compañero lo roció con gasolina, él mismo encendió un fósforo y lo lanzó contra su ropa. Thich Quang Duc, quien quería protestar contra el régimen de Diem, pasó varios minutos impasible, mientras el fuego consumía su piel y su carne. La calma que transmitía su cuerpo en llamas era aterradora. El dolor parecía no existir. Pero lo que pasó a la historia como la “protesta silen-

4 I La Panera

Marina Abramović

la artista inmaterial ciosa” más impactante que se recuerde, tuvo una repercusión impensada en algunos artistas que se enfrentaron a la imagen. El cuerpo podía entenderse como un dispositivo político, pero también como un objeto a controlar, como un canalizador de la mente y como un inquisidor de los límites humanos. El cuerpo era lienzo, trazo y obra de arte. Marina Abramović (Belgrado, 1946) nunca olvidó esa escena de “devoción por una causa”, según declaró hace tres años a «The New Yorker». Casi una década antes que ella, Joseph Beuys, Yoko Ono y otros artistas del movimiento Fluxus habían empezado a experimentar el arte a través de la corpora-

lidad, pero ninguno persistió tanto en la disciplina de la performance como ella. Hoy, en una época en que arte y espectáculo se unen en un matrimonio oficiado por los medios, Abramović es una superestrella: el público la venera, las celebridades la desean y la prensa le dedica páginas enteras. La cima de su popularidad la alcanzó luego del estreno de «The artist is present», una performance que realizó en 2010 en el MoMA de Nueva York, con motivo de una retrospectiva que el museo le dedicó. Esa vez permaneció 736 horas inmóvil en una silla mientras los espectadores se sentaban frente a ella a contemplarla. Abramović se convirtió en una


diosa, en un gurú, en un ídolo: había quienes decían que su mirada revelaba verdades sobre ellos mismos, que sus ojos eran un reflejo del alma; y había otros que lloraban, que se inquietaban, que sonreían. Miles de personas durante dos meses hicieron fila para verla, entre ellos, Lou Reed, Björk, Lady Gaga y Sharon Stone. El efecto-Abramović era el resultado de una conexión emocional inexplicable que fue registrada en el documental «Marina Abramović: The artist is present» (9,5€ en Amazon.es), de Matthew Akers, del cual un extracto -su emotivo reencuentro con Ulay, su pareja artística y sentimental durante doce años- se convirtió en viral de internet. El rapero Jay-Z y Lady Gaga trabajaron con ella, y su colecta de fondos online para crear el Instituto Marina Abramović (MAI) sobrepasó la meta propuesta. ¿A qué se debe tanta devoción por una artista que practica un arte tan poco difundido?

Karma Films

Javier del Real / Teatro Real de madrid

En 2011, Marina Abramović quiso adelantarse a su muerte y asistir a su propio funeral. El director, artista visual y dramaturgo Robert Wilson fue el encargado de montar la obra bajo el nombre de «The life and death of Marina Abramović», una fusión entre el arte de la performance y el teatro experimental protagonizada por ella, Willem Dafoe y el cantante Antony Hegarty. La historia era su autobiografía: la travesía de una hija de militantes titistas en la Yugoslavia comunista que, aprovechando la dureza y la autodisciplina aprendidas en su hogar, lucha hasta triunfar en la elite del arte mundial. «The life and death of Marina Abramovic», dirigida por Robert Wilson. La crítica aplaudió el trabajo y alabó su originalidad, pero frente a otras incursiones de la artista, sobre todo en el mundo de la cultura popular, no ha tenido piedad. El año pasado, el famoso rapero Jay-Z la invitó a participar en la grabación de su performance «Picasso baby», en la que improvisó durante seis horas para promocionar su último disco. Poco después, en plena camparidícula y masoquista ña para reunir fondos para la construcción del MAI en Hudson, Estados Unidos, Lady En los días en que Abramović comenzó a Gaga protagonizó un video junto a ella en explorar el mundo de la acción artística, la el que practica ejercicios físicos y mentales performance estaba lejos del respeto y de la conocidos como el «Método Abramović». aceptación que tiene hoy. En los años 70, to“Mi objetivo es llamar la atención de los davía era una forma menospreciada: “Ridícumás jóvenes, expandir nuestra audiencia”, la, enferma, exhibicionista y masoquista”, en Escena del documental «The artist is present». se defiende la artista ante las acusaciones sus propias palabras, un acto desesperado de de sobreexposición gente que quería llamar la atención. Cansa- el que te lleva a extremos inimaginables, es mediática de estar La cima de su popularidad da de las críticas, quiso dar una lección con la mente”, explica la artista en un video en desperfilándose al lado la alcanzó en 2010, luego un acto en el que exploró la relación entre el el que recuerda «Rhythm 0». La autoagresión de las celebridades, de del estreno de «The artist creador y el público, un tema que cruza toda y el dolor corporal extremo fueron sus temas crear estrategias pusu obra. En 1973, en una galería de arte, puso predilectos desde un comienzo, al punto de blicitarias o de traiis present», en el MUSEO DE 72 objetos sobre una mesa, entre quedar a veces inconsciente o en cionar los principios ARTE MODERNO de Nueva ellos, rosas, uvas, perfume, vino, tiestado de catatonia. Junto al artista por los que luchó en jeras, clavos, cuchillos y una pistola alemán Ulay, hicieron performances sus inicios: un arte inYork, con motivo de una cargada. La instrucción de «Rhythm en las que se daban cachetadas sin material que se vive en retrospectiva DEDICADA A 0» era simple: “Soy un objeto, puede piedad o en las que corrían desnuun tiempo y un espahacer lo que quiera conmigo y seré dos para hacer chocar sus cuerpos o cio presente y efímero, RESALTAR SU OBRA. la responsable durante seis horas”. estrellarlos contra un muro. que no es predecible Al comienzo, la gente se entretuvo ni repetible. Algunos La CALLAS DE LA performance tocándola, dándole besos y jugando puristas le critican hacer de la performancon ella. Pero luego –al igual que en «Marina ce algo enseñable y maquetado, es decir, un Incluso el quiebre de la pareja fue «Cut piece», la famosa performan- Abramovic: producto de la industria cultural. Esto, por una acción de arte: ambos se situace que Yoko Ono hizo en 1965– el The artist is haber vuelto a montar viejas actuaciones present» ron en dos extremos contrarios de la público empezó a destrozar su ropa durante la retrospectiva del MoMA y por Matthew Akers Muralla China, caminaron durante para desnudarla. Le cortaron el querer formar nuevos artistas-performistas meses para encontrarse en la mitad, cuello y tomaron su sangre, le cla- Karma Films en su instituto. se despidieron y no volvieron a vervaron un cuchillo entre las piernas 9,5€ en Amazon.es Hoy, Abramović atrae al público más allá se. El dramatismo y la intensidad y le llenaron el cuerpo de heridas, del morbo y sin importar si torture o no su aplastante de sus trabajos la han hecuyas cicatrices aún conserva. Todo cuerpo y su alma en nombre del arte. En una se acabó cuando alguien tomó la pistola y la cho ganarse el apodo de la “María Callas de época de vacíos espirituales y carencia de apuntó en la cabeza. Una vez terminado el la performance”, también porque, a pesar de utopías, la creadora serbia ha sabido hablaracto, recuerda Abramović, la gente escapó su fortaleza, persiste como una figura trágile al público con palabras mesiánicas: “Mi porque nadie fue capaz de enfrentarse a ella ca, a veces inmortal y otras veces demasiado motivación es hacer algo heroico, legendario como persona y ya no como un objeto. “No humana. De ahí nace la fascinación de un púy transformativo para elevar los espíritus de me interesa morir, me interesa ver cuán lejos blico que no sólo observa, sino que es cueslos espectadores y darles fuerza. Si yo puedo se puede llevar la energía del cuerpo humano, tionado, interpelado, estremecido y sacudido cruzar el umbral del dolor para abrazar la vida cuán ilimitada es esa energía. No es el cuerpo hasta las entrañas. al otro lado, ellos también pueden”. “Para ser una buena performer hay que odiar el teatro”, Marina Abramović.

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«Exit Through The Gift Shop» (2010).

Por Victoria Jiménez

L

Poster oficial de «Exit Through The Gift Shop», la primera película de Banksy, nominada al Oscar en 2010.

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os orígenes del “boom de Banksy” se remontan al inicio de los 90, cuando un joven de 18 años, armado de una plantilla y aerosol, comenzó a rociar imágenes ilegales en muros del espacio público de Bristol. Paradojalmente, lo que comenzó como una práctica ilegal y disidente, se ha legitimado tanto, que algunas municipalidades o dueños de la pared intervenida han empezado a proteger las creaciones, muchas de las cuales han sido vendidas por sumas millonarias a coleccionistas y celebridades del espectáculo, como Christina Aguilera, Angelina Jolie y Brad Pitt. Algunas de las críticas que se le han hecho en distintos medios son que es “mercancía para hipsters” y que su trabajo es obvio, popular y basado en copias. Sin embargo, es innegable que ha llamado a un público más amplio que el que generalmente seguía estas propuestas de vocación urbana. Si bien su verdadera identidad era un misterio conocido sólo por unos pocos, hace algunas semanas una serie de evidencias fotográficas y biográficas sugieren de manera bastante convincente que Banksy sería Robin Gunningham, un hombre de 39 años, oriundo de Bristol y que fue educado en un colegio cuya mensualidad asciende a la suma de 9.240 libras al año. Hasta ahora, la pista más concreta ha sido una fotografía tomada en Jamaica hace cuatro años de un hombre en cuclillas, con un bolso negro con latas de spray a sus pies. Eso,

LOS ROSTROS DE

BANKSY Hace un tiempo que su identidad dejó de ser un misterio, y hace muchísimo más tiempo que este artista trascendió las fronteras disciplinares del stencil. Ya no basta con pensar en él como autor de “arte mural”, pues ha generado impacto en el cine, en la escultura y en la pintura sobre lienzo. Mientras muchos se esfuerzan por figurar, este artista ha llamado la atención haciendo precisamente lo contrario.

En 2004 se tomó esta fotografía en Jamaica a quien supuestamente es Banksy. El registro fue realizado por Peter Rickards.

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Artes Visuales


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y algunos testimonios clave, como el del pe- dencia y “generación de verdad”. Sin ir más riodista Simon Hattestone, que logró entre- lejos, «Exit Through de Gift Shop», su más vistarlo cara a cara en 2003 y que, tras ver la exitosa incursión como cineasta, resulta una foto, afirmó que efectivamente es él. parodia del consumo de arte actual, que lleva Los archivos revelan que Gunningham a la fama de forma absurda a ciertos persovivió con el artista Lucas Egan, quien más najes gracias a la propaganda y a las modas. tarde, coincidentemente, expuso junto a Este documental fue descrito por «The New Banksy. Egan inicialmente negó conocer a York Times» como el mejor trabajo de BankGunningham, pero luesy: “Un trampantojo: go admitió haber vivido Una película que parece sus intervenciones con él. un documental, pero se han sido vendidas Alrededor del 2000, infiere una estafa monucomenzaron a aparemental”. Por algo el filme a coleccionistas cer obras de Banksy en fue preseleccionado para y celebridades del la zona de Hackney, en un Oscar en la categoría Londres. Quienes han de Documentales 2010. espectáculo, como seguido la pista de Robin Tras el éxito, Banksy Christina Aguilera, Gunningham, saben que emitió una declaración se trasladó ese mismo escrita para el periódico Angelina Jolie y Brad Pitt. año a un departamento «Village Voice», alusiva ubicado en Hackney. En a sus multifacéticas inese momento, Gunningham vivía con Jamie quietudes: “He estado aprendiendo a hacer Eastman, quien trabajó para un sello disco- grandes esculturas de arcilla, en parte porque gráfico que ha utilizado -coincidentemen- es un reto, y en parte porque -después de un te- ilustraciones de Banksy. año sentado en un estudio de edición- queFinalmente, el publicista de Banksy no ría hacer algo de pie”. Esto cristalizó en su ha confirmado ni negado si Banksy y Robin reciente residencia de Nueva York en octubre, Gunningham son la misma persona. donde se hizo presente con propuestas interdisciplinarias de alto revuelo mediático. MULTIMEDIAL Y MULTIMILLONARIO Es claro entonces por qué, en Nueva York y Londres, Banksy es un artista que define ruTodos estos rumores han incrementado la tas de tours, y tiene a la gente recorriendo las fama del artista, y se ha pensado que podrían ciudades y buscando sus obras antes que las ser montajes. Si así fuese, se agradece el modo blanqueen, o que otros grafiteros rivales las en que Banksy nos lleva a reflexionar acerca intervengan. En Estados Unidos se ha obserde los medios de comunicación, su trascen- vado con más frecuencia este fenómeno, pues

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«Cabina telefónica vandalizada», es otra apuesta escultórica, donde el artista inclinó en casi 90 grados una cabina de teléfono, atravesada por una picota, mientras sangra pintura roja. Fue comprada en 605.000 dólares por Marcos Getty, nieto del multimillonario J. Paul Getty.

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Durante junio de 2007, con motivo del Festival de música de Glastonbury, el muralista intervino el “Espacio Sagrado” de centenares de hippies, con una réplica de Stonehenge, aunque reemplazando las monumentales piedras del original, por baños químicos reciclados.

Este grafiti en stencil formó parte de la exhibición «Better Out Than in’» (Mejor fuera que dentro), realizada en Nueva York, en octubre del 2013.

muchos de sus colegas de Nueva York (cuna del grafiti), consideran que la subversión de este inglés ha disminuido a medida que los precios de sus piezas suben, haciendo ridículo que siga vinculándose a la subcultura disidente de la cual emergió. Por cierto, Banksy no buscó que la propia gente llegase a trozar muros para trasladar sus obras de arte público a las subastas y galerías de elite, donde se venden en cientos de miles de dólares. Más aún, el propio Banksy ha señalado: “No tienes que ir a la universidad, o acostarte con alguien poderoso, todo lo que necesitas ahora es un par de ideas y una conexión de banda ancha. Esta es la primera vez que el mundo esencialmente burgués del arte ha pertenecido a la gente. Tenemos que hacer que eso valga”. Refugiado detrás de esta identidad enigmática, Banksy controla sin cesar su propia narrativa desde las redes sociales. Precisamente esos puentes culturales, sean quizás uno de sus grandes méritos, logrando que el imaginario urbano de unos pocos, se proyecte en un ámbito social más amplio y, para envidia de muchos, cada vez más rentable.

“Muchos monumentos son un poco basura, pero esto es realmente un montón de mierda”, Banksy.

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AFP PHOTO / WWW.LOSTART.DE / STAATSANWALTSCHAFT AUGSBURG / MELDER

Artes Visuales

Arte encerrado Fundación Jumex, México. Son 7.000 metros cuadrados de superficie, levantados por el afamado arquitecto británico David Chipperfield, con lo más brillante de la escena contemporánea.

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Por Pedro Donoso

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n su columna «Vivir entre arte», publicada en la revista digital «Exit Express», la siempre perspicaz Rosa Olivares traza una comparación entre la apertura de la nueva sede de la colección Jumex en Ciudad de México el pasado 19 de noviembre y el reciente caso de Cornelius Gurlitt (81), acosado por la policía alemana por convivencia ilícita con más de mil quinientas pinturas de grandes maestros, obtenidas en forma supuestamente dolosa por su padre en los saqueos realizados durante el régimen nazi.

La comparación es fascinante: mientras la glamorosa edificación inaugurada por la Fundación Jumex (7.000 metros cuadrados de superficie levantados por el afamado arquitecto británico David Chipperfield) mostraba lo más brillante del arte contemporáneo, el asocial y huraño Cornelius vivía aislado en Múnich y escondía sus fabulosos cuadros en un discreto departamento de 100 metros cuadrados. Para hacerse una idea, la colección de nuestro Museo de Bellas Artes está compuesta por 3.000 piezas y su superficie llega a los 6.000 metros. Imaginar a Gurlitt en su piso lleva, por lo tanto, a pen-

«Arab riding on horseback», «Joseph and his brothers», «Two Men», «Lioness», de Eugène Delacroix; «Puttos (Cherubs) in disguise», de Antoine Watteau; «Farmwoman (countrywoman) harvesting hay», de Camille Pissarro; «Portrait of a lady», de Paul Gaugin; «Angler», de Paul Cézanne; «Knight in sickbed», de Jean-Auguste-Dominique Ingres; «Torero», de Eugène Delacroix; «Woman», de Edgar Degas; «Female Portrait» y «Portrait of a Lady», de Jean-Auguste-Dominique Ingres; «Landscape with cattle and herdswoman», de Jean-Baptiste-Camille Corot.

sar en una víctima del mal de Diógenes que vive hacinado en un lugar oscuro donde se acumulan los Picassos y los Matisses... ¡hasta dentro de los closets! El origen de esta colección oculta se remonta a julio de 1937, cuando las autoridades nazis, enfrascadas en su política de depuración, organizan una exposición de “arte degenerado” –Entartete Kunst– en Múnich. No para admirar la serie de modernas creaciones, sino para degradarlas. Durante la inauguración, los miembros del alto mando nacional socialista se pasean por las salas soltando risotadas y comentarios despectivos. La imagen sorprende, no tanto por el conocido aborrecimiento de lo no-ario impuesto por el Reich, como por la alta consideración que le otorgan a las artes visuales. ¿Qué gobierno las incluiría en una campaña política de desprestigio de ese calado? El propio Adolf Hitler, artista fallido, sabía claramente la relevancia que puede tener la manifestación artística en la vida de una sociedad: perseguir un tipo de expresión es oponerse a una concepción de mundo. Como bien señala Jonathan Jones, el columnista de «The Guardian»: “Mucha gente cree que el arte no tiene


AFP / The Art Archive / National Archives Washington DC

Un soldado estadounidense custodia la gran cantidad de pinturas y obras de arte que en 1945 fue descubierto por las tropas aliadas en una iglesia de Ellingen, Alemania. Ésta es una parte ínfima de la inmensa colección de tesoros artísticos robados por los nazis durante la ocupación.

influencia en el mundo. Hitler sabía que sí la tenía. La vieja visión de que el dictador odiaba el Modernismo es demasiado simplista. A Hitler le fascinaba odiar. Y aquello que te fascina odiar es algo que quieres guardar en alguna parte”.

No está del todo claro cómo las “odiadas” obras pasaron a manos de Hildebrand Gurlitt, padre de Cornelius. Lo que sí es posible entender es que en la Alemania nazi, al haber sido declaradas parte de una conspiración montada por “comunistas bolcheviques y marchantes judíos”, todas estas piezas corrían un alto riesgo de terminar en la hoguera. “Él vivía para el arte y luchó por él”, explica Cornelius, refiriéndose a su padre, en su única entrevista, concedida a «Der Spiegel». De algún modo, la operación recuerda sospechosamente a los recientes rescates de mujeres secuestradas por años en una casa de los suburbios de apariencia normal. La diferencia, claro, es que Cornelius siempre vivió rodeado de estos cuadros y jamás cometió un secuestro. Como mucho, se le podría acusar

AFP

ARTE Y EXISTENCIA

«Litzlberg am Attersee», considerado por los expertos como el mejor paisaje realizado por Gustav Klimt, fue subastado en US$40 millones por Sothesby´s a fines de 2011. Esta pintura también había sido sustraída por los nazis tras la anexión alemana de Austria en 1938 y no fue devuelta hasta la primavera de 2011 a George Jorisch, nieto de la mujer que había sido su dueña.

de no pagar los correspondientes impuestos y tasas. Ahora bien, su mayor delito parece haber sido acaparar para sí esas obras, no compartirlas con otros. Y a continuación habría que preguntarse qué clase de relación humana implica el arte, qué forma de vida espera el artista para su trabajo: ¿que sea visto o apreciado?, ¿que sea vendido y codiciado?

¿Cuál es la debida exposición y apreciación de una obra? Como sea, en febrero de 2012, la policía entró al piso de Gurlitt con una orden expresa y guantes blancos y se llevó todas las piezas. Ahora los oficiales tienen que resolver a quién podrían pertenecer hoy esas creaciones de Picasso, Matisse, Renoir, Paul Klee, Emil Nolde, Franz Marc, Otto Dix y Oskar Kokoschka, entre otros. La discordancia asoma en toda su magnitud cuando –como sugiere Rosa Olivares– miramos el caso de la nueva colección Jumex en México: Damien Hirst, Jeff Koons o Andy Warhol prístinamente desplegados en salas albas como una epifanía de resplandor metalizado. Lo más contemporáneo del arte en el ambiente perfecto. ¿Qué forma de apreciación exigen esas creaciones dispuestas como joyas finas en un escaparate inmaculado? “Creo que cuando uno ve una obra de arte, su manera de mirar el mundo cambia y que si todos nos abriéramos a esa experiencia, las cosas serían distintas”, declaraba Patrick Charpenel, subdirector de la Fundación Jumex, en la inauguración. Seguramente, nadie podría rebatir algo así. Desde hace más de un siglo, el anhelo del arte no pasa por imitar el mundo, sino por cambiarlo. Sin embargo, más allá de la diferencia patente entre la factura de las obras de Gurlitt y Jumex, del contraste entre los tradicionales óleos y las instalaciones con animales muertos, más allá de la evolución de las prácticas artísticas contemporáneas, resuena la pregunta por la vida de una obra, por la forma de ser incorporada a nuestra existencia, por el espacio que debe ocupar en el mundo.

“El arte es sobre todo un estado del alma”, Marc Chagall (1887-1985), pintor francés de origen bielorruso, y uno de los más importantes del Surrealismo.

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Artes Visuales

Por Carolina Abell Soffia

C

arolina, ¿cuál es el sentido de esta obra? “Trabajo con lo efímero en el espacio público, lo que desaparece…”

–Intervalo entendido como espacio entre un tiempo y otro, ¿cómo se apoya en el bordado? “En este caso, el bordado es lo contrario a lo que desaparece. Es una manera de registrar lentamente una imagen para hacerme después parte del lugar, del momento. Uso los vestidos para hacerme parte del espacio”. Bordar con hilos es un quehacer en extinción. Hacerlo con lanas, una tarea de larga data que perdura asociada al mundo femenino. En Chile, el oficioso hacer pertenece al mundo de señoras cultas y artesanas. Y, en el caso de los tres vestidos bordados (sólo por el frente), constituye el complemento matriz a la esterilla fina que da vida a ropajes inútiles, porque –aunque cubran el cuerpo por unos instantes– nadie podría andar sin taparse por atrás. Son disfraces de trozos reales. Copias primorosas, casi pictóricas. Puntos de colores, cuyas puntadas reconstruyen fragmentos de edificaciones paradigmáticas, o bien, construcciones, inalcanzables y aún ajenas para el mundo creador chileno. –La fotos expuestas y, en concreto, la del Museo de Arte Contemporáneo de Santiago (después del 27F), viste un pedazo de realidad pasada, pero bordada ayer para ser vista hoy, ¿es suficiente para crear el intervalo temporal? “El bordado es un gesto momentáneo, pero eterno. En él se cruzan dos tiempos: la acción de bordar y lo que queda. Con el vestido me hago parte del lugar. Él, en sí mismo, también es un relato”. 10 I La Panera

Metáforas del Tiempo

La obra «Intervalo» (2013), que Carolina Ruff montó en la Galería Patricia Ready, quiere detener el tiempo, considerar la memoria y el cuerpo para hacerse parte de algunos sitios del arte. Exhibe, hasta el 25 de enero, tres vestidos bordados a mano y tres fotos que muestran su propuesta visual.


Con estos productos en el presente, Carolina Ruff (1973) se incorpora a la actualidad. Se integra instantáneamente a ella para acercarse a realidades ajenas. Situaciones que, en definitiva, expresan –más allá de su voluntad creadora– niveles de frustración o violencia, negación y deseo. Y, tal como lo hizo antes, estéticas ropas que cubren un cuerpo modélico, el suyo. La obra, enfatiza, es “autorreferente”. Sin embargo, también lleva al espectador a confrontar situaciones matizadas por lo global y lo único; lo personal y lo social; lo público y lo privado. Dualidades que, al mismo tiempo, son utilizadas para ocultar y revelar la existencia. La reproducción realista de contextos distantes e inalcanzables, en el caso de los dos museos extranjeros MoMA (Museo de Arte Moderno de Nueva York) y Fridericianum (de Kassel), parece personalizada por el acto de mimetismo o de posesión espacial de la autora. Sin embargo, con la réplica de una acción tan femenina y cotidiana (vestir y desvestirse con ropas), Ruff cubre su cuerpo, sin tapar cabeza ni extremidades. Registra el resultado del intervalo. Y el proceso real de la acción corporal pasa inadvertido. Es verdadero, pero queda en su memoria, o se recrea en el imaginario colectivo. Con ese vestigio mínimo –una fotografía de registro–, la artista ¿desaparece para integrarse, empatizar o rechazar la verdad de su mundo y, por extensión, del nuestro? Quiere todo y nada. Sin embargo, desde una inocencia culpable, también expone, más allá de la apariencia artística, lo que hay detrás del movimiento corporal casi automático e ingenuo de disfrazarse o travestirse. Un sano juego se puede contrastar con diálogos de sexualidad y guerra, considerando que en la actualidad el intervalo es también ese ‘espacio de tiempo en que los que han perdido el juicio hablan cuerdamente’ ”. –¿Es suficiente para una acción corporal un registro azaroso y limitado? “En el pasado abordé grandes extensiones que fui documentando. Ese registro capturaba un momento. Ahora, hago lo opuesto”. –La acción corporal es crucial para usted, entonces, ¿no le parece incompleto el registro? “Me parece adecuado”. –¿Quién tomó las fotos? “Las hizo otra persona… mi marido”. –¿Por qué externaliza los bordados? “No los puedo hacer. Los hizo una bordadora que demoró cinco meses en cada uno. El punto es chico y también la esterilla, porque ambos permiten más realidad. Nunca fui muy manual. Las cosas no me resultaban como quería. Por eso, siempre he trabajado a partir de lo que encuentro”.

–Aquí, ¿cuál es la obra experimental? “Todo. La obra es todo. Marcel Duchamp (1887-1968) usó cosas industriales y las recontextualizó. Hago lo mismo”. –Él estaba criticando un sistema artístico y económico-político. Además, quería subvertir el orden establecido. Antes también lo hizo Pablo Picasso (1881-1973) y, después, muchos más cambiaron el sentido de sus acciones: Claes Oldenburg (1929) y Robert Rauschenberg (1925-2008), aunque nunca olvidaron el objeto. Usted tampoco, pero, al concentrar su interés en una acción que pasa desapercibida, ¿lo niega? “No. No quiero negar el objeto ni la manualidad. No hay que ser ejecutor necesariamente. Soy artista visual porque transmito una idea visual. Sería ideal que bordara, pero no lo hago. Busco los medios necesarios para decir lo que quiero decir. La idea es que una obra provoque preguntas y la mayor cantidad de lecturas, pero a mí me interesa como tema la desaparición del cuerpo. En cuanto a la capacidad contenedora, el vestido es el gran contenedor, porque en su trama encierra parte de la institución del arte: el museo. Ahí se produce una relación simbiótica, ya que el museo contiene a la obra y el artista es un puente entre ambos”. “La reiteración de la obra de Carolina Ruff acuna musicalmente en el intervalo el mensaje esencial como respuesta al carácter efímero de la materia, que se origina en el universo, propensa a desaparecer” (Ricardo Loebell, teórico del ar te que escribe un excelente ensayo en el catálogo de la muestra en Galería Patricia Ready).

–Su confección es perfecta, ¿los cosió? “La costurera hace el vestido, yo me lo pongo. En verdad –dice, esbozando una dulce sonrisa–, ¡como que no hago nada!”. –Escogió maniquíes de costura para un montaje actual, ¿por qué? “Me calzó bien. Podría haber elegido otras opciones de montaje, pero esta es la que me pareció. El objeto es necesario, pero no me gusta que vean mi obra sólo como objeto. Trabajo con la misma libertad con que funcionaban, desde el Land Art, Robert Smithson (1938-1973) y Richard Long (1945)”. –¿Qué toma de esos artistas? “Sus obras más experimentales”.

“Las mejores ideas vienen como chistes. Haz tus pensamientos tan divertidos como puedas”, David Ogilvy

Talento y buenas ideas son fundamentales para la creación. Ambas competencias apoyan la concreción del lenguaje. Una sintaxis que Carolina Ruff intenta manejar con más soltura que precaución, ya que se alimenta también de un fuerte e inusitado ingrediente visceral que, aún siendo invisible, es parte de ella. Un factor que, a momentos, se descontrola del cauce del contenido. O, en otras palabras, que provoca una distorsión. Un ruido que hace más ambivalente la idea del trabajo. En este tema, Ruff es clara. Quiere “recuperar el tiempo real a través del tiempo detenido (bordado)”, porque, a su entender, es “una manera de frenar la vorágine que nos impone el funcionamiento del mundo” y, sin duda, del entorno propio. “La imagen cosida no se va a ir”, recalca. Al contrario, retiene el paso de las horas. Esos mismos minutos que ya se han ido. En suma, concluyo: la obra es metáfora de lo temporal. ¿Crítica o llamado de atención? Tal vez, una manera de manifestar añoranzas o metas. Todo y nada. “Cada persona”, enfatiza Carolina, parafraseando a Umberto Eco, “puede interpretarla como quiera. Lo que interesa es que se entienda la idea… Aunque, en verdad, me molesta cuando la obra sólo se transforma en un objeto. Aprecio las distintas lecturas, porque la enriquecen, pero hay distancia entre los elementos que la componen. También existe una relación metafórica entre ellos, pero no son objetos ni están aislados. Hay un tejido, una trama invisible, porque siempre, en la realidad, las cosas se juegan o se tejen en varios niveles”. (1911-1999), publicista británico.

La Panera I 11


Exposiciones destacadas [ Por CATALINA MENA ]

Livia Marin y Carolina Ruff FALTAS E INTERVALO (Galería Patricia Ready. Espoz 3125, Vitacura. Teléfono: 2953-6210). Hasta el 24 de enero.

D

os mujeres llegan a la Galería Patricia Ready: Livia Marin, con su exhibición «Faltas» y Carolina Ruff, con su muestra «Intervalo». La ocupación de las salas y el diálogo entre ambos montajes resulta muy coherente, lo cual no es fácil de conseguir, debido a la exigencia de abordar un espacio caracterizado por sus grandes dimensiones. Pero, además, las artistas comparten una serie de elementos conceptuales. Ambas provienen de una formación escultórica, pero su obra es una expansión de este género: más que “fabricar” piezas, ellas intervienen, reinterpretan y reelaboran objetos y espacios físicos pre-existentes, alternando la percepción habitual de éstos. La relación dicotómica entre presencia y ausencia, recuperación y pérdida, objetividad e ilusión atraviesa, de distintas maneras, los procesos productivos de estas dos artistas. Livia Marin realiza instalaciones a partir de objetos de consumo corriente, que han sido dados de baja y que ella somete a diversas intervenciones (los fragmenta, los desfigura, los recubre, etc) hasta despojarlos de sus rasgos familiares y hacerlos aparecer como piezas extrañas, ambiguas e irreconocibles. De esta manera, cuestiona nuestros hábitos de percepción. Su gesto produce un desplazamiento desde el objeto corriente hacia el objeto de arte, retomando el principio básico del ready made de Duchamp, en el sentido de una operación que resignifica el objeto banal sumándole un “aura” estética, por el solo movimiento de inscripción cultural en la categoría de arte. Pero aquí, el gesto no se limita al traslado, sino que implica una manipulación directa sobre la estructura formal de la pieza. “Al apropiarme de elementos que circulan en el mercado masivo intento ofrecer una reflexión sobre cómo particularizamos nuestra relación con ellos”, explica. La artista exhibe 116 fotografías pequeñas, donde se ven tazas de loza quebradas, cuyo trozo faltante es “parchado” por una trama de hilo de oro. En el centro de la sala, Marin monta su serie más reciente, «Soft Toys», desplegándola en tres instalaciones donde dispone peluches viejos recolectados y recubiertos en pan de oro.

La muestra incluye también un montaje realizado con 16 objetos de cerámica negra que camuflan vasos de plástico desechables. En el muro exterior del pasillo de entrada, Marin exhibe también un registro de una intervención realizada sobre arquitectura en ruinas, a través de cuatro cuadros hechos con látex y residuos de construcciones derruidos. Si bien, lo más impactante y novedoso de su trabajo son los peluches recubiertos en oro, el montaje de las fotografías pequeñas captura la agudeza perceptiva, quizás por el contraste entre su mirada crítica (quiebre y decadencia de un objeto asociado a la memoria doméstica) y la motricidad fina de la ejecución. Por su parte, Carolina Ruff realiza un desplazamiento desde el motivo arquitectónico hacia la confección del vestuario, introduciendo esta vez una performatividad discreta, al incorporar su propio cuerpo (arquitectura anatómica) como significante que cuestiona una estructura constructiva caracterizada, además, por una fuerte carga simbólica. La artista exhibe, utilizando maniquíes como soporte, tres vestidos bordados con lana que reproducen un

fragmento de fachada de un edificio. Las construcciones escogidas están, a su vez, fuertemente investidas por el canon artístico sacralizador: se trata de los frontis correspondientes al Museo de Arte Contemporáneo de Santiago, Museum of Modern Art en Nueva York y Museum Fridericianum en Kassel. En el montaje, cada traje está acompañado de una fotografía, en la cual ella viste el mismo atuendo ubicándose frente a la fachada cuyo fragmento reproduce el bordado, de manera de “completar” ese pedazo a través del motivo visual representado sobre la pieza vestimentaria. De esta forma, su cuerpo queda incluido y mimetizado completamente con la fachada, desapareciendo en una operación de camuflaje y reparación que produce un efecto inmediato de ilusión óptica en el espectador. La obra Ruff no sólo interviene la apariencia arquitectónica, sino que también realiza una operación desacralizante, donde la institución consagratoria del arte se traspasa a un elemento asociado al uso cotidiano y a las necesidades básicas, como es el vestuario. Al igual que la obra de Livia Marin, su procedimiento afecta al cuestionamiento sobre las lógicas de traspaso y reinterpretación y, al mismo tiempo, sobre lo que podríamos llamar los tránsitos entre la “baja” y la “alta cultura”. Pero, a diferencia de Marin, Ruff realiza una especie de ready made invertido, en el cual la percepción de una estructura artística se revierte hacia el lenguaje de los objetos corrientes. “Me interesan las preguntas que se podrían generar entre esa distancia; la distancia entre institución del arte y obra, entre lo que es y no es, entre simulacro y realidad, entre historia y ficción, entre lo que desaparece y lo que aparece”, explica.


[ Por césar gabler ]

Pablo Serra «EL GRAN ESCAPE»

blemática. El pintor estadounidense, con sus diversas operaciones para segmentar y ampliar a escala monumental el rostro de sus amigos, sintetiza el sustrato técnico que hay detrás de estas obras. Mónica Bengoa, Rosario Perriello, Paula Dittborn, Rodrigo Zamora son algunos de los artistas que de una manera u otra –sin estar bajo el influjo directo de Close– recuerdan su operativa: tomar una foto y reinterpretarla con técnica y materiales distintos. La idea es efectiva. La gente disfruta de la sorpresa en una lógica del espectáculo que pone al arte muy cerca de Art Attack. Esta operación está en la base de cuatro de las cinco obras que forman parte de la muestra: «Landscape Paisaje Chileno» es una reproducción de la carátula de la película «Cartagena Vice», del comediante Ernesto Belloni. La imagen es un objeto compuesto por cientos de lápices, cuyas puntas han sido pintadas al óleo. A la distancia, como en un ejercicio de pixelación, se puede ver con claridad la imagen: retrato perfecto de lo “huachaca”. Belloni, un comparsa y una vedette en

un descapotable contra el paisaje de Cartagena. Con papel cuadriculado repite la operación con la portada de «Las Últimas Noticias», y en la reproducción a escala monumental del caballo de Tristar Pictures hace un ejercicio reductivo valiéndose de puntos y fondo negro. En los últimos ejemplos citados, la estrategia es la misma: reproducir con materiales y técnicas particulares un referente fotográfico. En la que probablemente no sea la obra “más bonita” de la muestra, «DVD.RIP», es donde circula la mayor cantidad de ideas y sugerencias.Tal vez mi fatiga frente al sistema que describí me hace ver con interés cada vez mayor aquellas producciones que exceden el control intelectual e icónico. Frente al desafío de crear 280 carátulas de DVD, Serra echó mano a todos sus recursos. Desde aplicados dibujos a lápiz hasta recortes y plumones, pasando incluso por la auto cita al incluir reproducciones de sus propias pinturas, como lo hace en «The Dark Knight». La colección recuerda el desorden y la efervescencia de Mike Kelley o Martin Kippenberger y goza del mismo espíritu dadá, donde la contención teórica es permanentemente desbordada por las propias imágenes que como conjunto aluden al titular la piratería como un acto delictual. Algo de ese espectro se filtra en las imágenes, hay un uso callejero y antiacadémico de los materiales, muy alejado de la programación mecánica del resto de la muestra.

una perspectiva elevada. Pero extraña, en alguien que cultivó por tanto tiempo la naturaleza muerta, que no ampliara el repertorio de elementos. Su estética era de lo bello, entendido como la sensual representación de cosas casi siempre agradables y que –ojalá– no remitan a ninguna contingencia. Sólo vemos filtrarse un edificio moderno, trazado apenas y poco más. Pintó en el siglo XX cosas del siglo XIX y cosas “eternas”. El pintor parecía depositar su confianza en la pincelada y a veces en la materia. Con una mezcla de pasión y de rutina. En ocasiones carga el pincel para resaltar las luces, y en otras, casi por el puro placer de observar una densa y voluminosa capa de óleo. En todos los casos prima una concepción expresiva y virtuosa del acto pictórico, como si una buena pintura residiera en una suma de gestos veloces. Esgrima plástico aplicado al Impresionismo tardío y no a la abstracción gestual, que podría haber sido su terreno natural. Una sorpresa de esta retrospectiva son las abstracciones. Se trata de unas composiciones de tamaño mediano de claro origen paisajístico. Composición I y II se titulan y aparecen como variaciones –más libres en el color y la forma– de unas figuras junto a la playa. Al igual que un conjunto de monocopias, se trata de obras que no podríamos considerar como abstractas y sí como abs-

traídas, es decir, como síntesis de un motivo figurativo. Finalmente, ¿qué tipo de artista fue Pedraza? Si tomamos la retrospectiva como una muestra concluyente, podríamos decir que fue un extemporáneo, un pintor que no consideró relevante sumarse a los cambios del arte y prefirió seguir a su propia sensibilidad. Hasta ahí nada que reprochar. Personalmente, sin embargo, me resulta difícil aceptar su pintura y, más aún, entenderlo como un artista significativo. Como pintor, su repertorio formal me parece limitado, comparado con otros chilenos de su generación (Sergio Montecinos, Israel Roa o Fernando Morales Jordán), la técnica de Pedraza resulta muchas veces rutinaria. Y en ciertas composiciones, suele agotar, por repetición, sus propios recursos. Puesto a elegir una obra que ofrezca originalidad y, sobre todo, una toma de posición, me quedo con «Jarrón Isabelino». Es un trabajo en que el autor parece afirmar con seguridad su gusto de anticuario. El jarrón ofrece un ramo de flores exuberantes y su brillo está sugerido con una pincelada excesiva que desborda la mera percepción retiniana para ofrecer una experiencia táctil. Pintura hecha fruto. En una imagen como esa hay una suerte de adoración libidinosa por esos lujos de antaño. Pero como discurso frente al arte, frente a la pintura y frente al mundo, es un lujo menor.

(Sala CCU, Vitacura 2680. Teléfono: 2427-3097). Hasta el 31 de enero.

A

Pablo Serra (Santiago, 1983) se le conoce por sus óleos, que reproducen personajes de plasticina hechos por un niño. De factura impecable y atractivo ilusionismo, en ellos se juegan principios que finalmente no son muy distintos de los que vemos en esta muestra. El artista aparece al final de una cadena de acciones que supone la existencia de un modelo, la figura de plasticina; un mediador, el niño que la modela, y finalmente el artista, como reproductor de todo eso. Una negación del concepto “creativo” del artista. En «El Gran Escape» (título de una película y de un disco de Blur), Serra problematiza la que quizás es la base de su estrategia: la piratería. La muestra se estructura a partir del incendio de la Cárcel de San Miguel. Sin centrarse en el drama, lo que hace es tomar un titular de «Las Últimas Noticias»: “Tragedia en la Cárcel Joven Murió por Vender Películas Piratas”. La portada, reproducida sobre una matriz de papel cuadriculado, recuerda hábilmente la técnica del offset y de paso convierte la tragedia en un guiño autorreferente, el propio artista como un pirata visual. Funciona y bien, pero también evidencia una fórmula que en los últimos años se ha hecho demasiado frecuente en el arte local. Lichtenstein, Warhol, Polke, Morley o Close son artistas que crean sistemas pictóricos diseñados para devolver de manera objetiva la información fotográfica. Son estrategias anti expresionistas y como tales, destinadas a velar la presencia del autor, figura cuestionada, cuando no negada, en la teoría contemporánea. La obra de Chuck Close es em-

Retrospectiva «PEDRAZA INÉDITO» Casa Museo Santa Rosa de Apoquindo (Padre Hurtado 1195. Teléfono: 2243-1031). Hasta el 26 de enero.

E

sta retrospectiva reúne un conjunto de obras de un pintor cuya especialidad fueron las flores, las frutas y los paisajes. Raro. Un poco a la manera impresionista. Más raro aún.Y Premio Nacional de Arte en 1979. En esos años, algo normal. Carlos Pedraza (1913-2000) fue contemporáneo de los expresionistas abstractos y también de Roberto Matta. Vivió, y seguramente padeció, el siglo XX. Sin embargo, sus preocupaciones artísticas no fueron muy distintas de las de un Juan Francisco González. Es decir, cómo traducir la experiencia sensible a través de la pintura. Dentro de este ámbito tampoco parece haber sido particularmente obsesivo ni profundo. Ni como Giorgio Morandi pintando botellas durante la II Guerra Mundial, ni como el viejo Pablo Burchard aferrado a temas nimios; ni como Adolfo Couve, su discípulo, anclado a una Cartagena decadente. Todos artistas que también operaron fuera de la contemporaneidad artística, pero obsesionados con algunos problemas plásticos que dejan entrever un porfiado rechazo a lo contemporáneo, que evidencian una postura. Lejos de la obsesión, la obra de Pedraza parece anclada a la costumbre. Como artista, resultaría hoy un pintor de domingo: paisajes, marinas, bodegones; temas que desde la composición interpretó de manera convencional. Salvo en algunas obras, en las que plasma los elementos desde


El Arte de Mirar

Perseo

Benvenuto Cellini

Loggia dei Lanzi, Piazza della Signoria, Florencia, 1545-1554. A pesar de su fragilidad, el arte suele ser más duradero que los gobiernos que lo patrocinan. Si esta constatación ha causado buena parte de la iconoclastia contemporánea, Cosme I de Medici encontró en ella, en cambio, la forma de neutralizar los significados de las esculturas de la plaza de la Signoria de Florencia. Esta es la historia del «Perseo», de Benvenuto Cellini, y de cómo una discusión política puede transformarse en una competencia artística. POR SANDRA ACCATINO

14 I La Panera

Vista del «David», el «Hércules» y el «Perseo», desde la logia de la Plaza de la Signoria.

afp

E

s d i f í c i l pa r a q u i e n v i s i ta

la Piazza della Signoria detenerse a admirar las esculturas que hace más de cuatro siglos se encuentran en ella. El flujo de turistas regula hoy los tiempos y los lugares de la observación. En el siglo XVI, en cambio, la mirada de los florentinos que se reunían en ella era tan afilada como sus críticas. Así lo deja entrever el escritor Vincenzo Borghini (1515-1580), quien advertía a un amigo sobre el “buen ojo y mala lengua” de sus conciudadanos. Enclavadas en el centro de Florencia, estas esculturas son vestigios de los cambios políticos de la ciudad y, al mismo tiempo, figuras ejemplares de la violenta muerte que esperaba a los detractores de sus gobiernos. Cuando los Médici fueron expulsados en 1494 y se instauró la República, la «Judith decapitando a Holofernes», de Donatello (13861466), fue tomada desde su palacio y colocada frente a la puerta principal del antiguo edificio. Diez años más tarde, el inmenso «David» de mármol de Miguel Ángel (1475-1564), realizado para la Catedral, ocupó el lugar en el que aún hoy encontramos su copia y desplazó a la Judith al interior de la logia ubicada a un costado de la plaza. Ambos personajes bíblicos simbolizaron, para los florentinos, la libertad alcanzada por la ciudad tras la expulsión de los Médici y la fuerza de la joven República. Cuando los Médici volvieron al poder, ambas esculturas recordaban a la ciudad la perdida libertad republicana y las nuevas obras que instalaron en la plaza –como el «Hércules venciendo a Caco», de Baccio Bandinelli (1493-1560)– fueron interpretadas como imágenes de su arrogante dominación. Por esta razón, al ascender Cosme I de Médici (1519-1574) al poder, quiso volver irrelevante el

Donatello, «Judith y Holofernes», 1455-60, bronce, 236 cm, Palazzo Vecchio, Florencia.

sentido político que poseían la plaza y sus estatuas a través de un sutil juego estético. Encargó entonces la escultura del «Perseo» a Benvenuto Cellini (1500-1571) y la instaló bajo la logia, muy cerca de la Judith y justo frente a Hércules y a David. El tema elegido, Perseo sosteniendo la cabeza decapitada de Medusa, emulaba y superaba en Benvenuto Cellini, «Perseo», 1545-54, prodigio las decapitaciones que hicieron célebres a Judith y David. Celebrada por detractores 3.20 metros, y partidarios de los Médici, el «Perseo» fue visto bronce, Loggia dei Lanzi, Florencia. como un refinado ejercicio de reflexión e imitación de la vecina escultura de Donatello, también ella de bronce. La lejana frialdad de la Judith y la forma en que la vida parece aún no haber abandonado del todo el cuerpo de Holofernes, reaparecen en el Perseo y en la Gorgona, mientras que la impresionante cantidad de detalles

en las serpientes que conforman su cabello, la sangre que fluye desde su cuello y su cabeza, las dificultades que imponía el vaciado en bronce, volvieron aún más explícita la maestría técnica y artística de su ejecución. Vistas desde el interior de la logia, las imponentes esculturas de mármol de Miguel Ángel y Bandinelli parecen mirar al «Perseo». Un juego todavía más sutil entre las esculturas de la plaza fue apreciado por los agudos florentinos. En Italia, durante el siglo XVI, el mito de Medusa, que poseía la cualidad de convertir en piedra a quien la mirara, sirvió a los poetas para alabar a las esculturas que por su belleza parecían absorber la vida de sus espectadores, convirtiéndolos en pétreas estatuas. Cuando la obra de Cellini fue colocada en la logia, los poetas que la ensalzaron advirtieron que tanto el «Hércules» como el «David» parecían dirigir sus miradas hacia el «Perseo» que, mostrándoles la cabeza de la Gorgona, los había, con su artificio y belleza, convertido primero en espectadores y luego, en inmóviles piedras. Sandra Accatino es académica del departamento de Arte de la Universidad Alberto Hurtado. Ha publicado diversos capítulos de libros, artículos y ensayos sobre pintura europea, arte de la memoria, coleccionismo y artistas chilenos contemporáneos.


Cultura de Vida

Entretenciones de ayer y de hoy

Un desafío para

padres y abuelos Por Violeta Güiraldes

carmen cardemil

L

a transformación de Andrés después de unos meses en el jardín infantil fue increíble. A los dos años, pasaba la mayor parte de su tiempo conectado, imitando a los adultos que lo rodeaban, mirando televisión o accionando los celulares. Hoy lo he visto jugar con un caballito de madera, observar una a una las páginas de sus libros de cuentos, escuchar embelesado a quienes le narran historias, hacer figuras de barro con balde y palas, o disfrutar tirando un camioncito amarrado a un cordel. Y aunque sigue usando muy bien las nuevas tecnologías, ahora las comparte con otras actividades necesarias para su desarrollo integral, interactuando con sus amigos dentro y fuera de casa. ¿A qué se debe este cambio tan notable? Sin duda, al tiempo que le han dedicado personas mayores que le enseñan otras formas de divertirse. Formas que le permiten descubrir y desarrollar lo más preciado de su ser: la capacidad de crear. No hay niño que no quede maravillado al darse cuenta que puede dibujar, actuar, esculpir, tocar un instrumento, componer una canción o inventar historias y entretener con ellas a otras personas. ¿Qué pasaría, entonces, si en vez de reclamar lúdicas visitas por Internet a grandes museos por la adicción de niños y jóvenes al consumis- del mundo, juegos virtuales o buenos programo y a la tecnología, los ayudáramos a conocer mas de televisión. cómo se divertían sus padres y abuelos? No se Las vacaciones en familia son una excelente trata de caer en la tentaoportunidad para entreción del “todo tiempo pagar este legado. Hay más la sociedad chilena sado fue mejor”, sino sólo tiempo para iniciar actiparece haber perdido su de proporcionarles otras vidades comunes que se capacidad de entretenerse opciones. La experiencia prolonguen durante el año puede ir desde enseñarles o, simplemente, para abrir en forma activa, creativa y juegos de mesa que, de puertas a mundos que las económica. Poco a poco, paso, ejerciten su mente actuales generaciones no (como campeonatos de siempre conocen. se está reemplazando conocimientos, de escrituSi ofrecemos a nuestros ra, “bachillerato”, mími- todo aquello que requiere hijos, nietos, sobrinos alca…) hasta organizarles ternativas centradas en algún esfuerzo de guitarreos, “festivales” de su creatividad e interepensamiento o de acción. teatro, diálogos sobre lo ses, pueden darse cuenta que les interese (sagas de que son tan entretenidas cine, historietas gráficas, famosos personajes del como las que actualmente cultivan, pero sin fútbol, del grafiti, cómic, etc.). ser alienantes ni peligrosas para su bienestar También, llevarlos a espectáculos teatrales y físico y psicológico Con un poco de paciende música que los hagan gozar de expresiones cia e inventiva, podemos alcanzar el milagro de buen nivel para que la calidad artística sea que logran las educadoras en el jardín infantil un requisito que incorporen espontáneamen- de Andrés: orientar a niños y jóvenes hacia te. Todo debe ser lo más natural posible, sin una entretención más sustanciosa y entregar alejarlos de su mundo actual. Puede comple- algo de paz a una sociedad que protesta, entre mentarse con actividades en pantalla, como otras cosas, por el sobreendeudamiento.

La realidad actual De acuerdo a estudios realizados por diversos organismos nacionales e internacionales, comprar y ver televisión encabezan las preferencias de entretención de los chilenos. Al parecer, da lo mismo qué se ve en la pantalla chica, porque si bien son muchos los que reclaman en privado por la baja calidad de los programas de los canales abiertos, es frecuente que mantengan encendido su televisor para sentirse acompañados. En los últimos años, la sociedad chilena parece haber perdido su capacidad de entretenerse en forma activa, creativa y económica. Poco a poco, se está reemplazando todo aquello que requiere algún esfuerzo de pensamiento o de acción por actividades que poco aportan a la calidad de vida y conducen a gastos innecesarios. Por ejemplo, en las visitas al mall, más allá si se necesita o no lo que se adquiere, se ha instalado la idea de que comprarse algo es una forma de premiarse: porque “yo me lo merezco”. Por otro lado, las nuevas generaciones normalmente se juntan con sus pares fuera de las casas, lo que es más caro y no siempre más entretenido, ya que este tipo de reuniones suelen dificultar la posibilidad de interacción entre los que asisten al (des)encuentro. Y las fiestas infantiles se hacen en un local arrendado o se lleva a casa animadores de cumpleaños. Así, los niños, que antes lo pasaban tan bien jugando a lo que querían, hoy deben seguir un programa. A veces los animadores son creativos, pero otras repiten sus rutinas y los pequeños reclaman porque no pueden interrumpir esa entretención impuesta para hacer algo más atractivo para ellos.

“Mi hijo me ha preguntado hoy en el cine si los actores que mueren en las películas cobran más”, @ramonaranguena, tuitero.

La Panera I 15


Cine

Arthur Lipsett El misterioso

cineasta que marcó a George Lucas

Por Andrés Nazarala R.

C

uando George Lucas (1944) debutó con la sorprendente «THX 1138» (1971), centrada en una sociedad distópica (apocalíptica) controlada por androides, referentes literarios como Ray Bradbury, George Orwell o Philip K. Dick salieron a la luz de forma instantánea. En términos visuales, la película adoptaba los códigos tradicionales de la ciencia ficción. Pero había en el montaje –en la relación entre imagen y sonido– un homenaje tácito a un artista insospechado, cuya carrera se desarrollaba muy lejos de los territorios de Lucas: el cineasta experimental Arhur Lipsett (Montreal, 1936-1986). El director de «Star Wars» habría visto una y otra vez su cortometraje «21-87» (1964) en una sala dedicada al cine avant-garde de San Francisco. Y se habría enamorado de su propuesta abstracta; un collage que, como un ejercicio inconsciente, estaba hecho de imágenes expresionistas -a veces pegadas de forma azarosa-, potenciadas por una pista sonora en la que se mezclan los ruidos de máquina con archivos de audio, extractos de discursos políticos y pinceladas de blues y música sacra. “Lo que más intrigó a Lucas fue la manipulación subversiva de imágenes y sonido de Lipsett, como cuando una toma de adolescentes bailando es acompañada del ruido de una respiración agitada que puede ser la de alguien muriendo o teniendo un orgasmo. Los sonidos no siguen las imágenes ni las ignoran, sino que se frotan contra ellas. Incluso sin argumento ni desarrollo de personajes, la película evoca sensaciones ricamente matiza16 I La Panera

Hay guiños a su obra tanto en «THX 1138» como en «Star Wars». Admirado también por Kubrick, pasó su vida entrando y saliendo de psiquiátricos hasta que se suicidó a los 49 años. Un maestro del montaje que esquivó la fama y los reconocimientos.

das, del dolor a una tenaz forma de esperanza- todo en menos de 10 minutos”, escribió Steve Silberman en la revista «Wired». Lo cierto es que Lucas se obsesionó con «21-87», a tal punto que no podía dejar de verla. “Tuvo un efecto fuerte en mí. Era el tipo de cosas que yo quería hacer. Estuve extremadamente influenciado por esa película”, reconoció en el documental «Remembering Arthur» (2006), centrado en la vida y obra de Lipsett. Como consecuencia, hizo que en muchas escenas de «THX 1138» no haya concordancia entre sonido e imagen. “Ocasionalmente se conectan de una manera literal, pero también hay largos segmentos en que ambos se separan, lo que lleva a la audiencia a tratar de pensar en la conexión”, confesó el sonidista Walter Much. Aunque siguió un camino distinto, George Lucas -quien también admiraba a otros cineastas experimentales como Norman McLaren y Claude Jutra- nunca dejó de homenajear a la película que lo marcó. En «THX 1138», el personaje de Robert Duvall se entera de que su pareja fue asesinada en la fecha 21/87. Y en «Star Wars», la princesa Leia está prisionera en la celda 2187. No es todo. En uno de los diálogos que se escuchan en el corto de Lipsett, Warren S. McCulloch (1898-1969), uno de los pioneros en el desarrollo de la inteligencia artificial, se refiere a “la Fuerza”. Lucas no tuvo problemas en asegurar que había sacado el concepto de ahí. EL RECOLECTOR DE DESECHOS

Mientras George Lucas tomaba inspiración de la obra de Arthur Lipsett, y se preparaba


Imágenes del cortometraje «21/87».

«Hors-d’oeuvre».

para conquistar al mundo con la saga de «Star Wars», el artista trabajaba como montajista asalariado en la National Film Board de Canadá. Ahí realizaba animaciones promocionales por encargo. Y, en los tiempos libres, aprovechaba de armar sus obras con material desechado por documentalistas (recogía muchas cintas de la basura), el que montaba meticulosamente sobre collages sonoros. Así realizó sus primeros trabajos cinematográficos: «Hors-d’oeuvre» (1960) y «Very nice, very nice» (1961), que le significó una nominación al Oscar. Un filme de siete minutos de duración, compuesto de fotografías de edificios, accidentes automovilísticos, mensajes publicitarios, primeros planos, imágenes didácticas del cuerpo humano y la apocalíptica toma del estallido de la bomba atómica. Stanley Kubrick (1928-1999) -otro cineasta riguroso y obsesivo a la hora de editar– quedó impresionado con la cinta. Y le pidió al misterioso Lipsett que se hiciera cargo del tráiler de «Doctor Insólito». El canadiense rechazó la oferta, lo que no impidió que el video promocional se estrenara al poco tiempo… adoptando su mismo estilo de montaje rápido y desfases entre imagen y sonido. El cineasta experimental siguió realizando sus personales cortometrajes de espalda a la gran industria. «The Puzzle of Pain» (1965), filmado en blanco y negro, no es más que el doctor Ronald Melzack explicando, con pizarrón y todo, lo que él considera como “uno de los problemas más fascinantes de la psicología: la naturaleza del dolor”. Algo parecido ocurre con el también didáctico «Perceptual learning» (1965) o «Fear

«N-Zone».

and horror» (1965), en el que otro doctor propone que las emociones provienen directamente de la inteligencia. La “fase médica” de Lipsett (obsesivamente centrada en el cerebro y en las emociones) es seguida por un trabajo que se fue poniendo cada vez más críptico e intrigante. «A trip down memory lane» (1965) fue concebida como material para una “cápsula del tiempo” y en él se mezclan magistralmente archivos fílmicos de varias épocas, jugando siempre con un collage sonoro que asegura ciertas ironías. «Fluxes» (1969), en tanto, utiliza imágenes del juicio del nazi Adolf Eichmann, pero el track sonoro pertenece a una película de ciencia ficción clase B. Por último, está «N-Zone» (1970), para muchos la película más ambiciosa y personal de Lipsett; una suerte de crónica de su depresión, construida con found footage y grabaciones realizadas por el mismo director en contextos de sociabilidad. Meditativa y desencantada, la cinta ofrece espacios de silencio y el montaje menos dinámico de su carrera. Como señala la Canadian Film Encyclopedia, «N-Zone» podría considerarse como “el exorcismo personal de Lipsett frente a los males de la sociedad occidental”. En suma, los trabajos de Arthur Lipsett adquieren una dimensión mayor. Parecieran ser parte de una misma obra; una mirada irónica y sarcástica al consumismo, a los mass media, a la irrupción de la tecnología, de la ciencia y, sobre todo, una reflexión de cómo caben nuestras emociones dentro de la maquinaria de la vida moderna.

Arthur Lipsett en acción. EL MISTERIO LIPSETT

Poco se sabe de la vida de Arthur Lipsett más allá de sus películas. Que vio morir a su madre a los 10 años, que sufría de trastorno bipolar, que pasó un buen tiempo de su vida en psiquiátricos y que se suicidó en 1986, dos semanas antes de cumplir medio siglo. El corto animado «Lipsett Diaries» (rota frecuentemente en el canal I-Sat) imagina un diario de vida del director, quien recuerda su niñez, repasa su infelicidad y habla de sus últimos días en un manicomio (es narrado por el prestigioso director canadiense Xavier Dolan). El documental «Remembering Arthur», por su parte, trata de abordar su vida y obra, contando con la ayuda de quienes lo conocieron. Como la cineasta Lois Siegel, quien escribió sobre él en la revista «Cinema Canada» pocos días después de su muerte. “Él amaba las cosas simples. El maní cubierto con chocolate, la película ‘Vacaciones’ y su propia salsa de espaguetis”, lo recordó Siegel, sin omitir detalles excéntricos de sus últimos años de vida. Como cuando sacó todos los electrodomésticos que había en su departamento y se puso a hablar con ellos. O cuando tomó un taxi desde Toronto a Montreal, pagando una cifra estratosférica. “Para mucha gente, él será siempre un enigma”, agrega Siegel. “Él era único. Su idiosincrasia creó mitos, y estos mitos son tan fuertes que permanecerán en el tiempo. Como cuentos de hadas”.

“Las grandes naciones han actuado siempre como gánsteres y las pequeñas, como prostitutas”, Stanley Kubrick (1928-1999), cineasta estadounidense.

La Panera I 17


Cómic

Una ilustración que presenta al protagonista y los personajes de la serie «Como Un Guante de Seda Forjado en Hierro».

Daniel Clowes

o el reverso de la estética efectista El historietista estadounidense revitalizó el mundo de la novela gráfica apelando a un pesimismo cómico o cósmico. Entre junio y octubre de 2013, el Museo de Arte Contemporáneo de Chicago lo consagró culturalmente con una intensa retrospectiva.

18 I La Panera

Por César Gabler

E

l cómic norteamericano tiene muchas caras: una infanto juvenil con los superhéroes de la DC y la Marvel repletando las estanterías, y, en la vereda del frente, la mirada crítica (a la sociedad y a la propia narrativa gráfica) de la escena independiente. Daniel Clowes (Chicago, 1961) es parte de esta última, y figura además en ese selecto grupo de creadores que publica bajo el sello Fantagraphics. Sus historias y personajes poco tienen que ver con musculosos de capa, antifaz y calzas de lycra. Clowes es heredero del universo que el historietista, ilustrador y músico estadounidense Robert Crumb (1943) se atrevió a retratar desde los 60: un mundo cruel poblado por tipos reales, frustrados y grotescos.

Como Harvey Pekar (1939-2010) y su «American Splendor», en los cómics de Clowes habitan personajes que son, o se sienten, perdedores. Desempleados, anormales, viciosos, pululan en sus viñetas a la espera de cambiar su suerte. Para mal, casi siempre. Lo peor o lo inesperado es la fórmula de Clowes. Pesimismo cómico o cósmico según la ocasión. El autor de «Ghost World» ofrece un mundo cercano, pero no le faltan interés ni misterio. Lo suyo es un realismo que funciona como los espejos de feria: nos entrega un reflejo deforme de la sociedad. Huye metódicamente del simple naturalismo y desemboca en el absurdo, pero el resultado está muy lejos de la fantasía desbocada. Conviene insistir en ese punto. Clowes es, en muchos sentidos, un autor realista, como lo fue en la pintura norteamericana Edward Hopper (1882-1967) o actualmente Eric Fischl (1948). Quien haya leído a Clowes sabrá de su obsesión con las sectas, con los pueblos secundarios, con los secretos de familia, con los feos o con las fijaciones sexuales. La reunión parece extraña, pero está lejos de ser invención pura. Clowes simplemente amplifíca los delirios que cierta sociedad estadounidense cultiva con esmero en las escuelas y en el hogar. La violencia armada, el fundamentalismo religioso, el racismo latente no son en las páginas del historietista superiores a cualquier entrega de CNN; sólo son más interesantes y envueltas en un cuidado formato gráfico. EL DIBUJANTE, EL NARRADOR

El dibujo de Daniel Clowes parece una reunión de contrarios. En un polo, su precisa habilidad descriptiva; del otro, una enorme economía de medios. Su arte es el reverso


UN VIAJE EN PICADA

P

or caprichos del traductor de la novela gráfica «Like A Velvet Glove Cast In Iron», el guante que en inglés es de terciopelo en la versión en castellano queda de seda. Una lástima, porque rompe un nexo evidente entre esta obra de Clowes y la película «Terciopelo Azul», de David Lynch. No parece casual, este título es uno de los más cercanos a la estética del cineasta estadounidense. El extenso reparto de esta road movie gráfica incluye una chica mutante, su bella y decadente madre, un psicópata a sueldo, una pareja de abusivos policías de carretera y un sinfín de secundarios bizarros. Ah, también una secta femenina (liderada por un Charles Manson 2.0) que ha predicho la extinción del sexo masculino y va en serio. Logra tomarse la Casa Blanca con Bill Clinton incluido (la serie es de los noventa). Desde las primeras páginas, la historia parece seguir la lógica de un sueño, una pesadilla extensa en que el protagonista deambula hasta su hundimiento definitivo. Clay, así se llama este héroe sin carácter, entra a un cine. Se sorprende con «Como un guante…», una extraña y torcida película. Obsesionado con lo que acaba de ver, intenta averiguar quiénes están detrás de la cinta. Ha quedado enganchado con la historia y su protagonista, en quien reconoce a un antiguo amor perdido. De ahí en adelante se inicia un viaje en picada. No es necesario decir que todo sale mal y que en cada capítulo, Clay se pierde más y más en una trama en que el fin del mundo y la revelación de un secreto oscuro parecen muy próximos. Pese a su final abierto, o tal vez por lo mismo, la historia logra convencer por la angustiosa y grotesca sensación que nos acompaña mientras seguimos al protagonista. Un tipo sin personalidad, moldeable (Clay es arcilla en inglés), que se deja arrastrar sin mucha conciencia hasta su propio fin. La fuerza del deseo, una obsesión que se parece al amor, es su perdición.

de la estética efectista que prima en el cómic norteamericano. Si las páginas de los comic books parecen replicar el volumen del cine 3D, Clowes ni se entera. El color sólo ha aparecido en sus álbumes más recientes, antes se limitaba a un expresivo y riguroso trabajo de blanco y negro y medias tintas. La excepción eran sus atractivas portadas y afiches. En esas piezas hacía gala de una paleta tributaria del pop o del Modernismo de los cincuenta. Mientras decenas de dibujantes de la industria o creadores experimentales coinciden en extremar la diagramación de la página, Clowes Retrospectivas y atención prefiere la tradidel mundo del arte han cional división en acompañado a Clowes en los últimos años. En portada viñetas paralelas. El resultado final de «ArtNews» las chicas de es parco y algo rí«Ghost World». gido. Tiene el empaque y precisión de un storyboard. El mundo de Clowes, tan anodino como extraordinario, encuentra su perfecto acomodo en una gráfica que lo presenta con exquisita contención. Anestesiado. Estetizado. Un enfoque clínico, donde la descripción verista evita alardes expresivos o decorativos. Su particular clasicismo nos ofrece hechos sangrientos o eróticos, dosificando la plástica y la emoción hasta un nivel perturbador. Es en ese punto donde la obra de Clowes encuentra su lugar inconfundible dentro del panorama actual.

El característico estilo de Clowes como portadista: retratos,colores planos y una fascinación por imágenes retro y bizarras. Clowes simplemente amplifíca los delirios que cierta sociedad estadounidense cultiva con esmero en las escuelas y en el hogar.

Un consagrado Nacido en Chicago, Daniel Clowes estudia arte en el prestigioso Pratt Institute, de Brooklyn, donde se gradúa con una licenciatura en Bellas Artes en 1984. De allí pasa al mundo de los cómics, publicando en la revista «Love & Rockets». Decidido a tener el total control de su obra, crea «Eightball» (Bola Ocho). Su éxito con este comic book y las numerosas historias salidas de allí («David Boring», «Como un guante», «Ghost World»…) lo convierten en una pequeña celebridad independiente. De ahí, encargos para la industria del cine y de la música, y su paso a las ligas mayores con el guión de «Ghost World» (por el que tuvo una nominación al Oscar), la exitosa película de Terry Zwigoff. Entonces se muda de Nueva York a California, y mantiene una carrera como autor de cómics y novelas gráficas junto a su rol de guionista cinematográfico. En 2013 obtuvo la consagración cultural definitiva: la extensa retrospectiva «Modern Cartoonist: The Art of Daniel Clowes» (Historietista moderno: el arte de Daniel Clowes), organizada por el Museo de Arte Contemporáneo de Chicago entre junio y octubre, que abarcó desde 1989 hasta hoy, e incluyó dibujos y planchas originales de historietas, cómics e ilustraciones, así como los ejemplares de las primeras ediciones de las obras impresas, además de un monográfico a todo color publicado por Abrams Comic. Larga vida a Clowes.

UNIVERSO INCONFUNDIBLE

«D

avid Boring» podría ser una historia de iniciación a la manera de Clowes. David, un chico provinciano, se instala en la ciudad junto a Dot, su amiga lesbiana. Comparten sus impresiones de las chicas, el gusto por el cine y el cuaderno de recortes de Boring. Una colección de estampitas fetichistas. Y es que a sus 20 años, el muchacho ha definido un particular ideal de belleza. Quiere escribir un guión de cine y reencontrarse con su padre, un oscuro dibujante de cómics negado por la madre. Dramas familiares. Como en muchas historias de este narrador, los personajes y su conciencia se mueven al ritmo de acontecimientos violentos e inesperados. Ni largos diálogos ni tediosas sesiones introspectivas. A Boring (que en inglés significa aburrido) la vida no le da tiempo de aburrirse y pronto se ve mezclado en un triángulo amoroso con crimen de por medio y guerra biológica a la vista. Su obsesión por Wanda, encarnación de su ideal femenino, no eclipsa el misterio del papá ausente y las sospechosas muertes en el Muelle Hulligan, refugio de la familia de Boring. Clowes levanta una historia en la que se cruzan lo policial, el drama psicológico y, como no, sectas y obsesión erótica. Un autor de universo inconfundible.

“Sin libertad de pensamiento, la libertad de expresión no sirve de nada”, José Luis Sampedro (1917-2013), escritor, humanista y economista español.

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Música

Lou Reed dice

A

la revista «Rolling Stone» en 1987: “Siempre pensé que si lo consideras todo como un libro, ahí tienes tu Gran Novela Americana. Cada disco es un capítulo… Están todos por orden cronológico. Si lo tomas de manera completa, y lo escuchas por orden, aparecerá mi Gran Novela Americana”. Para muchos, la discografía de Reed no es otra cosa sino una montaña rusa. En sus inicios, interesado por el sadomasoquismo, el conflicto sexual, la heroína o la muerte, incorporó en los temas de un grupo de rock asuntos nunca antes expuestos. Trascendió gracias al apoyo de Andy Warhol, quien le dio el siguiente consejo: “Cualquier cosa que hagas no la limpies. Déjala tal y como la hiciste. No dejes que cambien nada, no dejes que cambien las letras”. Tras la Velvet, vino su metamorfosis glam con «Transformer» (1972). Luego, la oscura ópera suicida de Berlín (1073). Después, el chiste ruidoso de Metal Machine Music (1975)... aunque tiene razón en que, si nos alejamos de la envoltura musical y nos centramos en sus letras (que es lo que intenta torpemente hacer este artículo) veremos una coherencia. Efectivamente, el estilo es unitario, y la temática evoluciona con claridad. Lou habla de lo marginal, para adentrarse en problemas domésticos, y finalizar con lo espiritual.

Lou Reed dice

“T

odo lo que quise era escribir canciones que alguien como yo me pudiera relatar”. Lo que está afirmando es que quería escribir sencillo, directo. Y su gran maestro, el poeta que le iluminó en la elaboración de un lenguaje esencial, fue Delmore Schwartz. “Delmore cambió mi vida”, comentó Lou Reed en una conversación pública con Anthony DeCurtis (2006). “Me enseñó el lenguaje más simple imaginable”. Casi siempre lo hace citando el relato corto de Schwartz «En los sueños empiezan las responsabilidades». Pero no era su único referente: “Quería poner a Burroughs en una canción, o a Gingsberg, Hubert Selby, Delmore. Es una idea que asusta, porque son gigantes, y yo soy un tipo pequeño”. Un tipo pequeño que comenzó experimentando con la combinación entre sonidos y letras, con aciertos y fracasos, desde que empezara a principios de los años 60 trabajando en su idolatrada Nueva York como escritor de canciones para Pickwick Records, arriesgara hasta niveles nunca antes conocidos con The Velvet Undeground, convertido en uno más de los pintorescos personajes que poblaban la Factory de Andy Warhol (como por ejemplo, la vanguardista canción «Mistery Murder», en la que se puede escuchar -si tuviéramos un equipo estéreo- una historia en el lado derecho y otra totalmente distinta, y a la vez, en el izquierdo), y finalizó intentando continuar ese riesgo lírico con sus últimas creaciones junto con Metallica.

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LOU REED SAYS Si algo decía Lou Reed era que quería ser considerado como un escritor. Más allá de sus logros pioneros frente a The Velvet Underground (el grupo de rock más influyente de la historia), o de una carrera como músico en solitario de más de cuarenta años. Por Juan José Santos M.

S

iempre fue ambicioso, algunos dirían pretencioso. Sobre todo, los que no lo considerarán jamás como un novelista, o como a alguien que pueda ser tenido en cuenta dentro del campo de la literatura. Proveniente del mundo del rock, del cuero, de las drogas, de la ambigüedad sexual, de la electricidad (electroshocks+guitarras eléctricas), sus aportes al mundo de la música son incuestionables. Pero como literato, pocos salen a su defensa. Y es, junto con Bob Dylan (quien sonó en las quinielas como último Premio Nobel de literatura, pero, como Lou, se encontró con más detractores que seguidores en el mundo de la escritura), el mejor escritor de canciones. Nacido en Brooklyn, Nueva York, el 2 de marzo de 1942, Lou Reed falleció el 27 de octubre de 2013. Un domingo por la mañana. Como su canción «Sunday Morning».


Lou Reed dice

L

isa says, Stephanie says, Caroline says, Candy says... chicas malogradas, deprimidas, malévolas, y que cuentan a través de la voz del ventrículo Reed pequeñas historias de amor y de odio. El músico inventa fábulas posmodernas. Se introduce en la piel de otras personas y, en un esfuerzo tautológico, en la suya propia. Una manera de narrar poco corriente en el mundo del rock, con alguna que otra salvedad, como el citado Bob Dylan o David Bowie. Puede que esto parezca poco auténtico, pero acerca de la presunta “impersonalidad”, Lou Reed sostiene que lo importante, la esencia, refleja la verdad. “Yo nunca mentiría”, dice (conversación con Anthony DeCurtis, 2006). Incluso cuando en sus conciertos fingía que se estaba inyectando heroína “en directo”. Era mentira. Pero la esencia era verdad.

Lou Reed dice

E

n su afán por ser considerado como literato, publicó las letras de sus canciones en una edición de lujo («Lou Reed. Atraviesa el fuego», Ed. Mondadori, 2000). Ha colaborado en óperas junto a Robert Wilson. Desde que conoció a su última mujer, la también artista Laurie Anderson, ha acudido a citas de Spoken Word, es decir, lecturas performáticas de poemas, como el recital «Words and Music» del año 2002. Y ha re-escrito clásicos. Con toda la carga narcisista que ello implica. En 2003 publicó «The Raven», un disco doble homenaje a Edgar Allan Poe. Un ejercicio complicado del que no sale bien parado, ya que en lugar de conseguir traducir la oscuridad de Poe, infantiliza su obra, y trata en forma forzada de comparar dos de sus grandes canciones («The Bed» y «Perfect Day») con el legado del escritor de Boston.

Lou Reed dice “Todo es cuesta abajo después del primer beso” («Modern Dance», publicada en el álbum «Ecstasy», 2000). Lanza frases en sus canciones que son como dardos, como flechas, como el pinchazo de una aguja en tu vena basílica. Desde la amargura, lo abyecto, logra que a uno le entren ganas de gritar y de quemar la vida. De sentir pasión. ¿No es Increíble? “Soy un hombre de Nueva York, parpadea y ya no estoy/ un hombre de Nueva York, parpadea y ya no estoy” (NYC Man, 2003).

Lou Reed dice

“T Lou Reed en la famosa librería parisina «Le thé des écrivains», firma autógrafos durante el lanzamiento de su libro «Rhymes/ Rimes», noviembre de 2012. Foto: Latinstock / Jacob Khrist

engo problemas de lectura, me cuesta leer un párrafo entero. Y no tengo una buena técnica de escritura” (conversación con Anthony DeCurtis, 2006). Quizás por ello su escritura resulta perfecta para, más que ser leída, ser escuchada, en versos libres, sugerentes, pero no compactos. “No entiendo muchas de las cosas que digo en las letras”. A veces son frases sueltas, potentes, contradictorias, que caen en cascada, rodeadas de guitarras y golpes de batería, para generar una sensación, un estímulo. Nadie como él ha escrito y ha descrito, en la trilogía de discos «New York» (1989), «Magic and loss» (1992) y «Set the twilight reeling» (1995), la grandeza y la decadencia de Nueva York. Sus últimos años no fueron los más prolijos. Aunque se dedicó a la fotografía, la meditación y el tai chi. E incluso la crítica musical: lo último que escribió fue sobre el último disco de Kayne West, para ensalzarlo de forma tajante. El rapero es uno de los pocos autores que actualmente se preocupan por las letras de las canciones, tal y como hacía Reed. Es una lástima que el ejemplo de este rockero animal no haya cundido tanto como sería necesario. Hoy es difícil escuchar a algún músico que se tome tan en serio las letras.

“La ciencia no nos ha enseñado aún si la locura es o no lo más sublime de la inteligencia”, Edgar Allan Poe (1809-1949), escritor estadounidense.

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Música

Donde hay viento hay aves «Raco» “Raco es un viento cálido que baja desde la montaña al valle. Lleva en su interior las melodías de las alturas, los cantos de esa montaña, de la vertiente, la cascada y las aves. A su paso las va dejando sembradas en la tierra”, escribe Rodrigo Aros Gho en las anotaciones del disco «La voz del viento Raco» (2012), el primero de estos trabajos de investigación y creación. Se realizó en 2010, y el ecosistema escogido por el músico fue el Parque Nacional La Campana, muy cerca de Olmué. “Descubrimos muchos pájaros, que aparecieron a lo largo de un día completo de grabación”, agrega Aros. Acompañando sus flautas, allí desfila el canto del chercán, del picaflor, del cachudito, de la turca, la viudita, el pitío, el chincol, el churrín, “y sobre todo destacó mucho el búho tucúquere, que cantó junto a la flauta nativa americana en el atardecer”. «Pwelche» Un año después de esa primera sesión, Aros Gho se internó junto a su equipo de investigación –con el ingeniero de grabación Juan Pablo Quezada (alias Prahba) y la ornitóloga Dafne Gho– en el Parque Oncol, un bosque de canelo y tineo ubicado entre Valdivia y Niebla. “La selva valdiviana es un ambiente natural impresionante. Además de aves y viento, hay mucha lluvia, que también acompaña la música de las flautas”. A diversas horas del día, Aros Gho pudo captar el trino del hued hued, del choroy, del chucao, el carpinterito, el rayadito, el zorzal “y hasta de un abejorro, que en un momento se acercó al micrófono y con el zumbido de sus alas hizo la nota fundamental que yo estaba tocando en el quenacho. Titulamos ‘Abejorro om’ a esa improvisación”. El disco que registra estos hallazgos se llama «Pwelche» (2013).

En busca de una sinfonía de Música y ornitología

pájaros

Impulsado por los vientos Raco y Pwelche, Rodrigo Aros Gho presenta los resultados de una investigación creativa y científica, donde combina sus flautas del Altiplano, Norteamérica, India y Japón, con la captura del canto de infinidad de aves chilenas en sus ecosistemas: chercán, cachudito, viudita, pitío, chincol, churrín, hued hued, chucao, carpinterito, rayadito, zorzal y mucho más. Por Antonio Voland

F

ue un concierto de improvisación libre e inspirada, o composición en tiempo real, como le llaman. Se realizó en la Sala Anahuac del Parque Metropolitano en diciembre ante unas sesenta personas y estuvo a cargo del multivientista Rodrigo Aros Gho. Pero no se trató de una sesión regular de música en vivo, sino de la combinación del sonido de sus flautas y del canto de aves. “Funcionó tal como lo planeamos. Pusimos micrófonos en los alrededores para captar a los

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pájaros del bosque en el cerro San Cristóbal, que amplificamos hacia el interior de la sala. Los zorzales, los chincoles y los fio fíos fueron los principales, cada uno con sus gritos territoriales y sus cantos de apareamiento, que son los más vistosos en esta época”, comenta Rodrigo Aros Gho, tras la última muestra al público de un experimento musical y científico que viene desarrollando hace tres años. Se trata de un proyecto de creación sonora basada en atmósferas e investigación científica. Una labor conceptual que ya se ha traducido en dos ediciones del sello Mundovivo: «La voz del viento Raco» y «Pwelche», su más re-

ciente trabajo. En ambos se alternan el trino de una extensa lista de aves chilenas y los aerófonos que Aros Gho escoge para acompañarlos: quenacho andino, flauta nativa de las tribus de Norteamérica, shakuhachi japonés y bansuri hindú. “Uno se margina de la realidad de donde proviene, porque se hace conciencia total del lugar en que está. Hay un vínculo con la naturaleza y con las aves. No es cualquier lugar. Allí, cuando estás tocando las flautas, tratas de convertirte en un pájaro. La flauta canta y la idea es que se transmita ese embrujo del músico que toca con los pájaros. Ellos son los artistas invitados”, dice Aros Gho. VIAJES INFINITOS

Con una trayectoria que lo vincula primero a la guitarra latinoamericana, los tambores africanos, el sitar de la India y diversas flautas, Rodrigo Aros Gho ha sido también músico en proyectos como Detucunaatutum-


Caras y carátulas ba y Vena Raíz, donde compartió con la cantautora y guitarrista Natalia Contesse. Hoy también integra el grupo chileno-mexicano Hoppo, con el cantante Rubén Albarrán, de Café Tacuba, donde se presenta con el nombre de Wewetl, y con el que actualmente vive en un viaje casi sin descanso. “Conozco América Latina, pero nunca viajé a la India, por ejemplo, y eso que tengo un sitar fabricado por Nitai Chandra Nathun, un luthier de Varanasi muy conocido. Mis viajes han sido a través de lecturas y conversaciones, y también por salvajismo personal. Hay harto de eso. Por ejemplo, el sitar lo toco con una técnica incorrecta, más cercana a la guitarra. Nunca estudié ragas, ni música clásica de la India. Se ha dado así, intuitivamente”, dice. Se trata de un proyecto de creación sonora basada en atmósferas e investigación científica. Una labor conceptual que ya se ha traducido en

[ por Antonio Voland ]

Cristián Gallardo Gallo a la pelea

Aniceto Donde esté tu almohada

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C

l unísono de saxo alto y bajo eléctrico se escucha nítido en ese riff salvaje de «Machine gun», una canción de Jimi Hendrix de 1970, que el trío de Cristián Gallardo toma prestado por un momento. Así lo ubica en «Jimi», la composición que cierra el nuevo disco de este sobresaliente saxofonista. Dos publicaciones entre 2011 y 2012, y un cuarteto ajustado a la medida del jazz que estuvo explorando durante ese período, no han sido en absoluto impedimentos para que Gallardo, músico siempre atento a una mirada nueva, incluyera una experiencia más a su historial. El disco se llama «Cuok cuok», la onomatopéyica expresión de un cacareo. Es sonido puro vertido en un relato distinto, que encuentra en la repetición rítmica o melódica una especie de trance semioculto. En el nuevo conjunto de Gallardo se desarma el patrón del cuarteto regular (saxofón, piano, contrabajo y batería) y se reúne un elenco alternativo con el bajista Gonzalo Gómez y el baterista Hugo Manuschevich. Con ellos, Gallardo va en busca de un punto de encuentro entre el hard bop y el blues rock, representado por John Coltrane y Jimi Hendrix, en pasajes como «Jota», «Montaña rusa», «Cuok cuok», además de las sorprendentes superposiciones de clarinetes, flautas y saxofones de «Vientos».

on esporádicas presentaciones en Santiago, este cuarteto de rock, pop y fusión sigue siendo una incógnita para el capitalino, salvo para el que goza de un oído muy educado y que siempre es escaso. En cambio, en Valparaíso, Aniceto ha marcado protagonismo desde una música de gran factura técnica, textos surrealistas y una fuerte influencia literaria. Su nombre, responde al del errante Aniceto Hevia, de la novela «Hijo de ladrón» (1951), de Manuel Rojas. “Rocas fuertes sobre un trampolín / donde esté tu almohada, ahí me quiero ir”, repite en distintos momentos «Sobre un trampolín», la canción que da título a este debut. Es un disco plagado de paisajes surrealistas y de inquietudes existencialistas como ésta, centrado en la personalidad de la voz de Marcelle Orellana, pero sobre todo en el discurso armónico que guía el guitarrista Iván Toledo. Salvo en el paréntesis acústico de «Agua», la música se electrifica en distintas intensidades. Y las canciones de corte spinettianas parecen cubrir el tramo completo que se extiende desde «Bajo Belgrano» a «Los socios del desierto». Así, Aniceto siempre estará mejor en el terreno de la propuesta sónica de «Parafina» o de «Sobre un trampolín» que en la rítmica regular de «Huella digital» o de «Huevo cósmico».

dos ediciones del sello Mundovivo: «La Miguel Villafruela y otros solistas Lenguajes y timbres

voz del viento Raco» y «Pwelche».

—¿Esa intuición te lleva a una música improvisada? “Se da una música de espíritu zen. Música que trabaja la relajación, que sirve para meditar. Es de libre improvisación, pero está muy elaborada. Cada vez que llegamos a un bosque a grabar a los pájaros, nos preparamos mucho para que en un solo día captemos los sonidos y acompañemos los cantos. Son paisajes sonoros donde están las flautas, las aves, el sonido del bosque y el sonido de los vientos, el Raco y el Pwelche”. —Son dos vientos, ¿hay más vientos en Chile? “Hay siete, hay trece, hay muchos, como el Waira, del Norte Grande. Claro que hay menos pájaros en ese desierto altiplánico, pero los hay. A veces prefiero que haya menos pájaros para que se reconozcan. Trato de dialogar con ellos, con preguntas y respuestas. No sé si me responden a mí, pero lo vinculante es la música que se da. Atahualpa Yupanqui decía que el viento guardaba las melodías y que los músicos podían ir a buscarlas donde el viento las dejara tiradas”. —¿Vendrá un tercer disco? ¿dónde pensarías grabarlo? “Este proyecto seguirá. Es una colección que puede crecer mucho más. He pensado en hacer próximas grabaciones en Santiago. Tendría que ser a las cinco de la mañana, más o menos, para encontrar el canto limpio. Uno cree que no hay pájaros en la ciudad, pero no es así. Yo vivo en calle Seminario. A veces saco la oreja por la ventana y escucho una sinfonía de mirlos, tordos y zorzales. Está lleno. Donde hay viento, hay pájaros”.

E

l cubano Miguel Villafruela no sólo instaló las cátedras de saxofón clásico en las universidades de Chile y Católica. Se ha encargado de estrenar y grabar cuantiosas obras para ese instrumento, desde la pionera «Jazz window» (1930), de Pablo Garrido, hasta «Transición» (2007), de Diego Aburto; o «TTK» (2008), 81 micro piezas de electrónica mixta de José Miguel Candela. «Verticidades» no es un trabajo monográfico en cuanto a autores, ni solístico en cuanto a intérpretes. Pero vuelve a ser protagonista en la ejecución y en el abordaje de los lenguajes musicales. Desde la influencia jazzística de «Septiembre» (2002, Eduardo Cáceres) y la internación en el campo electrónico de «Verticidades» (2003, Andrés Ferrari), hasta lo aleatorio de «Cuatro manchas sonoras» (2002, Fernando García), la propuesta rítmica de «Divertimento Op. 123» (2002, Hernán Ramírez) y el uso del timbre en «WXY» (2002, Aliosha Solovera). Villafruela no se lleva todos los créditos: aquí integra un cuarteto dinámico y expresivo con Wilson Padilla (flauta), Celso López (cello) y Manuel Jiménez (arpa). Son tres de los más importantes solistas de cámara, quienes, junto a los autores de estas partituras, permiten apreciar una instantánea de la música actual en Chile.

Deplasticoverde Las palabras adecuadas

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n «De sangre», estrenada en disco en 2010, ella cantaba “...yo quiero, quiero que me mientas”. Tres años después, Carolina Espinoza troca los papeles con su interlocutor y lo admite: “Te dije una mentira de un porte universal”. Casi todas las canciones de esta sagaz autora y cantante pop que desde 2008 usa el pseudónimo Deplasticoverde, se desplazan en el campo de los vínculos. Hay un mensaje destinado a otro, o destinado a sí mismo pero en función de alguien más. Y «Mentira universal» se parece entonces al epílogo de una vida de historias inconclusas. Siempre conducido por un amplio tejido de cuerdas de guitarras, en solitario o calibrado a una banda de sonido equilibrado, es otro ejemplo de lo valiosa que resulta la pequeña historia cuando está bien escrita y bien contada. Carolina está muy cerca de llegar hasta esa altura. Tiene un manejo natural de las melodías construidas con delicadeza («Adivinanzas», «Té», «De nada») o del uso de la repetición eficaz de la música pop («Viernes santos»). En «Mentira universal», escribe “desesperada en mi realidad de no encontrar las palabras adecuadas / correctas o incorrectas, daba lo mismo, la cosa era encontrarlas”. Pero las palabras adecuadas siempre están por ahí, detrás de cualquiera de las estrofas.

Nombres propios Elvira Savi (1920-2013)

A

sí como la historia le adjudica a Margot Loyola el valioso rescate de tonadas, cuecas y muchas variantes más de canciones folclóricas de autores anónimos, existe otra mujer a la que bien le vale un reconocimiento así de determinante. Elvira Aurelia Savi Federicci es la principal responsable del estreno de un abundante cuerpo de obras para piano de compositores nacionales. Pocos sabían cuánto y cómo había trabajado ella en una dimensión de anonimato, pero esa evidencia suele hacerse visible a través de la nota fúnebre en algún diario. En 2010, Elvira Savi había sufrido un accidente vascular encefálico. Su cuerpo no soportó mucho tiempo más y en noviembre pasado falleció, a los 93 años. Fue el fin de una historia que comenzó en 1925, con la pequeña pianista ofreciendo en Santiago su primer concierto. Según las crónicas, ella interpretó con inusitada destreza la “Sonatina en Fa mayor”, de Beethoven. Entre 1989 y 1992, convertida ya en maestra de largo historial, realizó inéditas investigaciones sobre repertorio chileno, que luego se convirtieron en restrospectivas de conciertos y grabaciones de unas 60 obras para piano y otras 90 para piano y canto, de autores como Carlos Botto, Carlos Riesco, Federico Heinlein, Domingo Santa Cruz, Alfonso Leng o Juan Amenábar. “Tengo que aprender a volar entre tanta gente de pie”, Luis Alberto Spinetta (1950-2012), músico argentino.

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Diseño

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El arte de

hacer letras Para muchos no da lo mismo Times New Roman que Helvética, tampoco Arial, ni Calibri. Porque se lee mejor, porque es más bonito o, simplemente, por un tema de gustos. Diseñar letras es un arte de larga data que se remonta a los copistas de la Edad Media y que hoy vive un verdadero boom en nuestro continente. Tan así que este año, Chile será sede de la Sexta Bienal de Tipografía Latinoamericana, que recoge lo más destacado de la creación en esta parte del mundo.

Eso, hasta que en 1450, el orfebre, impresor y grabador alemán Johannes Gutenberg (1398-1468) inventó la imprenta, marcando un hito que redefiniría la historia del conocimiento, inaugurando de paso la tipografía como arte. Lo que en principio era un set de tipos móviles en metal que imprimían, se expandió como la pólvora: se calcula que 15 años después de su invención había unos 15 millones de libros en Europa; y 50 años más tarde, más de mil imprentas. Entonces se trataba de un mundo de artesanos que operó por siglos hasta la aparición de la fotocomposición, un sistema de corta vida que desapareció con la llegada de los computadores. Fue ahí cuando el asunto de las letras se masificó. UN PROCESO INDIVIDUAL

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Por Paola Pino A.

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n un mundo tan globalizado, donde es inconcebible que alguien no maneje el computador, la tipografía se ha vuelto un chiche que permite dar carácter a textos y presentaciones, pero también otorgar identidad a quienes la usan. El punto es que aunque el archivo de tipografías contenido en los computadores parezca excesivo, no es más que una ínfima muestra de las miles de tipografías que circulan por el mundo. Una variedad que responde a necesidades aparentemente tan simples como hacer legible un texto, o a otras más complejas, como dar vida a una marca. Los primeros antecedentes de la tipografía se remontan a los copistas del siglo XV que dedicaban su vida a copiar libros religiosos.

La gran pregunta es por qué una letra es distinta a otra, ¿Pura estética? ¿O hay algo de teoría? Rodrigo López, tipógrafo y coordinador regional de la Bienal Tipos Latinos, explica que detrás de cada estilo hay un poco de todo: “Por un lado, está la tipografía funcional que está diseñada para ser leída y ojalá no se note porque su objetivo es ser invisible. Su gran valor es que permite leer por horas sin cansar al lector. Pero también están las otras tipografías, esas que tienen sabores y olores y que, por ejemplo, sirven para ponerle nombre a un restorán italiano porque te hablan de pasta”. En la época moderna, el desarrollo de la tipografía estuvo ligado a los carteles, mientras que la Revolución Industrial trajo consigo la primera publicidad, por lo que fue necesario cambiar los tipos de metal por grandes letras de madera que permitían la impresión a gran escala. Pero definitivamente fueron las


tecnologías digitales las que marcaron el sur- tos, mientras que en el francés, el acento cirgimiento de la tipografía en Latinoamérica: cunflejo. De cuán universal sea una tipografía “Antes había cartelismo y pendolismo, que dependerán sus potencialidades de uso e ines básicamente pintar letras, un oficio primo ternacionalización. hermano de la tipografía. Dedicarse a pintar EL MERCADO DE LAS MAYÚSCULAS letras tiene mucho de ella, pero hacer una tipografía es en esencia armar un sistema”, seEn los años 60, los diseñadores modernisñala Rodrigo López. Y agrega: “Uno diseña la relación que se da entre las formas, el espacio, tas afirmaban que bastaban siete tipografías los contrastes, son sutilezas. Dibujar una le- para hacer el trabajo de una vida. Y la vertra es muy diferente a pensarla en la palabra, dad es que para la época no dejaban de tener en el lugar donde habita. La tipografía apa- razón, pero hoy, cuando vivimos inmersos en rece cuando las palabras se unen y se forma un mundo inmediatista y visual, pareciera que cada proyecto requiere su un espacio común, pero propia tipografía, lo que luego aparece el blanco, ¿Pura estética O hay algo ha dado paso no sólo a se separan y empieza a más? detrás de cada estilo una efervescencia acadéfuncionar el texto”. mica, sino también a un Como toda acción de letra hay un poco mercado activo. creativa, diseñar una tide todo. algunas son Luego de uno, dos o pografía es un proceso tres años que puede lleindividual. Generalmenfuncionales, diseñadas gar a tomar crear una tite, se comienza con una cierta cantidad de letras. para ser leídas. otras tienen pografía, el nuevo diseño ingresa a un mundo que Rodrigo López: “Siemsabores y olores. se rige por la lógica de pre parto con la ‘a’, porlas licencias. Es decir, al que es la primera del alfabeto y porque creo que le da personalidad al comprar una tipografía lo que se hace es obsistema. Sigo con la ‘n’, porque aporta mucho tener el permiso para usarla en un determinadel ADN de las otras letras, ya que permi- do equipo por un tiempo fijo. Como en todo te, con algunas correcciones menores, sacar negocio, hay lugar para las free fonts como otras, como la ‘h’, la ‘m’, la ‘r’ y así. Lo mismo dafont.com, donde todo es gratis, pero no sucede con la ‘p’, de ella puedes inferir la ‘q’, hay una curatoría ni una selección asociada. la ‘b’, y la ‘d’. Así vas armando un set de ca- El siguiente paso son lugares como myfonts. racteres que deben funcionar siempre juntos”. com, algo así como un supermercado de las Y eso porque, aún cuando existen tipogra- letras; y, por, último los sitios boutiques como fías experimentales, el único pie forzado que typography.com, donde Jonathan Hoefler y tienen los tipógrafos es que sus creaciones Tobias Frere-Jones ofrecen elegancia y excludeben poder leerse. A eso se suman ciertas sividad. Eso, por nombrar sólo algunos de los consideraciones idiomáticas, por ejemplo, en cientos que conviven en la red. Ahora, por qué uno podría querer comprar el castellano hay que incluir la ‘ñ’ y los acen-

una tipografía. Un buen ejemplo es el ámbito institucional: por primera vez, y luego de evaluar aspectos económicos como el costo de instalar licencias en cada computador institucional a lo largo de todo Chile y de asumir la necesidad de una identidad, el Gobierno encargó una tipografía original. El responsable de GobCL es Rodrigo Ramírez, uno de los tipógrafos más destacados y con mayor trayectoria en el país. Un sistema que el mismo Gobierno define como “una tipografía eficiente y de buen rendimiento en cuanto a la calidad de caracteres por línea, muy legible y fácil de aplicar en múltiples formatos”. También hay otros desafíos tan cotidianos como crear las letras con que se escriben los nombres de los jugadores de fútbol en sus camisetas, los que deben ser visibles en movimiento y a distancia; y otros más románticos, como crear una tipografía para escribir décimas y poesía. “De repente basta una idea, o un sonido para querer interpretarlo a través de las formas. El mismo lenguaje, sus inflexiones y sonidos, te hacen reflexionar. Muchas veces son cosas muy sutiles, gratuitas las que le dan un soporte teórico a los proyectos”, concluye López.

TIPOS LATINOS La Bienal de Tipografía Latinoamericana nació del genio de Rubén Fontana, un argentino que, además de ser considerado un maestro por sus colegas, se ha dado el trabajo de crear espacios comunes para los tipógrafos de nuestro continente. Primero, con su revista «tipoGráfica» y luego, con «Letras Latinas» (2002), una gran muestra que reunió el trabajo de decenas de tipógrafos latinoamericanos, transformándose en el antecedente directo de la actual Bienal. En su sexta versión, la Bienal congregará la creación de 13 países y se espera recibir unos 500 trabajos, de los cuales se seleccionarán 70, que serán parte de una exposición que itinerará por el mundo. Los trabajos se reciben antes del sábado 20 de febrero de 2014. El hito más importante de este encuentro será la jura que se realizará en Valparaíso, entre el 10 y el 13 de marzo, que es el momento en el que se seleccionan los proyectos participantes. La Latina es la única bienal de tipografías en el mundo, y además de la muestra considera workshops, visitas guiadas, charlas e invitados internacionales. Más información en www.tiposlatinos.com

“¿No estás tú también un poco sucio de letras y un poco sucio de ciudad?”, Juan Ortíz (1896-1978), poeta argentino.

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Moda

Azzedine Alaïa

© Patrick Demarchelier

escultor del cuerpo

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El Palacio Galliera –el Museo de la Moda de París– celebra su reapertura en sus renovados salones con una muestra que reúne 70 modelos del genial diseñador y que podrá ser visitada hasta el 26 de enero de 2014. Además, el diálogo entre arte y moda continúa en la Sala Matisse del Museo de Arte Moderno parisino, donde las obras de ambos creadores se complementan. ALAÏA, robe bustier, couture A/H 2003. Bustier de cuero moldeado y falda en tafetán. Archivos personales de Monsieur Alaïa.


si está bella se sentirá bien… Sus ropas deben ser parte de ella, sentirlas sobre su cuerpo… Prefiero la gente que resalta a la mujer y no su vestimenta.

Fotos: Gentileza Museo Galliera

os creadores más originales y que más han influenciado la historia de la moda son aquellos que han comprendido el cuerpo, su tridimencionalidad, su movimiento y su relación con la ropa. Algunos han basado su trabajo en el espacio extra entre el cuerpo y la prenda, como el español Cristóbal Balenciaga y los japoneses Issey Miyake y Yohji Yamamoto. En la obra de Azzedine Alaïa (Túnez, 1940), este espacio prácticamente desaparece y la indumentaria se transforma en una segunda piel. En ambos casos, cuando los diseñadores proponen su particular visión del cuerpo, los límites entre arte y moda se confunden y el resultado es escultórico y atemporal. En el caso de Alaïa, se trata de piezas únicas, confeccionadas a medida. Es uno de los pocos diseñadores que realiza personalmente todo el proceso de producción de un atuendo, desde la moldería a la creación de los volúmenes y la confección. La simplicidad de sus prendas esconde la sofisticación

Su cara, su cuerpo, sus manos. Las prendas que viste tienen que poner en valor sus cualidades, entonces harán que sea hermosa”.

de su corte, que realza el cuerpo como una escultura. En su obra nada es superfluo, cada costura, cada cierre y cada tela (el cuero, la lycra y el jersey son algunos de sus favoritos) son válidos sólo si tienen un valor estructural. Al igual que Madame Grès, el modisto tunecino tiene la capacidad de transformar cualquier tejido en algo lujoso, incluso la mezclilla, que considera un material contemporáneo. Si “la moda es lo que pasa de moda”, según Coco Chanel, en las obras del costurero el tiempo se detiene. Prefiere las prendas que perduran a aquellas que se extinguen en cada temporada. “Podría decir que mis creaciones son atemporales, están hechas para durar. Después de mi llegada a París a fines de los años 50, pienso que no he respondido a otras demandas o a otros imperativos más que a los de las mujeres que me han rodeado y que continúan haciéndolo”. No se rige por el calendario impuesto por la moda, sino que presenta sus colecciones una vez que las considera listas. Este retraso aparente, permite que, al final del día, Azzedine Alaïa sea el primero en todo.

Alaïa

Hasta el 26 de enero de 2014. Palacio Galliera, Museo de la Moda de París. www.palaisgalliera. paris.fr La exposición continúa en la Sala Matisse del Museo de Arte Moderno de París. www.mam.paris.fr

©Pierre Antoine

por Rosario Briones R.

L

©Pierre Antoine

©Pierre Antoine

“Una mujer es como una actriz: siempre en escena.

©Pierre Antoine

Vista del Salón cuadrado: prendas legendarias. Al centro, el traje color cobre, con capucha, usado por Grace Jones en 1986. Al final de la galería se distinque el vestido rojo que lució la cantante Rihanna en la entrega de los premios Grammy 2013.

Sala Matisse del Museo de Arte Moderno.

“Yo creo la vestimenta, ellas hacen la moda…”, Azzedine Alaïa (1940). Entre sus musas están la actriz Arletty, la escritora Louise de Vilmorin y la top Naomi Campbell.

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Ken Howard

Ópera

Hoy, la intérprete ideal de esta heroína es Renée Fleming. Su capacidad para sufrir hermosamente, le ha permitido repetidos triunfos en este difícil rol.

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Por Vera-Meiggs

Fotos: Metropolitan Opera House

L

a idea de las aguas asociada al principio femenino es muy universal, por lo que no debiera resultar extraño que las sirenas estén presentes en todas las culturas y que la lucha de Ulises por resistirse a su canto sea tan arquetípica como el deseo sexual que allí subyace. La dualidad entre lo líquido y lo sólido, la voluptuosa sensación de sumergirse en el agua y emerger limpio, la oscuridad de las profundidades, la humedad germinante, la sed y la inundación, forman parte sustantiva de la mayoría de los ritos religiosos. La creencia de que las aguas atrapan a los hombres y los devoran tiene mucho de proyección de deseos eróticos y de terrores ídem. Chile, país de lagos, alberga leyendas de sur a norte en el que malignas entidades femeninas ahogan hombres jóvenes y vigorosos que se bañan en pozas, lagunas, esteros y ríos. No somos muy originales en eso. La Pincoya chilota tiene parentela en todas las costas tempestuosas y recortadas del mundo. Por algo será. En los ríos y otras aguas interiores reinan las ondinas, cuya principal característica es su larga cabellera envolvente y

Rusalka

la ondina que nos trae el MET La ópera del checo Antonín Dvorák que no se ve a menudo por estos lados, con una intérprete como no hay dos. El 8 de febrero, el Teatro Nescafé de las Artes transmitirá la producción de la Metropolitan Opera House de Nueva York, con la clásica dirección escénica de Otto Schenk, protagonizada por la soprano Renée Fleming y bajo la batuta de Yannick Nézet-Séguin.


Marty Sohl

La popularidad de «Rusalka» (según Operabase, ocupa el número 41 entre las óperas más representadas en la actualidad) debe mucho a su música envolvente y melancólica, en la que destaca la célebre «Canción a la Luna», que canta la protagonista para pedir al astro que la convierta en un ser humano que pueda ser amado por El Príncipe. Este himno llegó a publicarse antes del estreno de la obra y sigue siendo un “caballito de batalla” de las sopranos más famosas. La intérprete ideal de la actualiLa mezzosopradad es Renée Fleming, quien la no Dolora Zajick viene cantando hace un par de (Jezibaba), décadas, incluso lo ha hecho en junto a Renée Praga. Una de las dificultades Fleming. evidentes que presenta el rol es el idioma, lo que en parte ha impediEl tenor polaco do su mayor difusión. Pero la esPiotr Beczala tudiosa soprano estadounidense (El Príncipe). enfrentó el desafío aprovechando ser descendiente de checos, lo que unido a su voz aterciopelada y a su temperamento romántico, es decir, a su capacidad para sufrir hermosamente, le han permitido tener repetidos triunfos en este difícil rol. La versión de la Metropolitan Opera House de Nueva York que se verá en el Teatro Nescafé de las Artes, el sábado 8 de febrero, tendrá la dirección musical del director canadiense francés Yannick Nézet-Séguin y la tradicional puesta en escena del régisseur austríaco Otto Schenk. Acompañan a Fleming un dúo estupendo: la gran mezzosoprano (también estadounidense) Dolora Zajick (Jezibaba) y el tenor polaco Piotr Beczala (El Príncipe). Como para sumergirse en este lago encantado.

su voz sugestiva; casi siempre son malignas, porque se las supone almas en pena o vírgenes abandonadas por sus novios. El prestigio de estas creencias, fuertemente enraizadas en la sicología, encontró incluso apoyos científicos. El famoso alquimista y médico suizo Paracelso (1493-1541) creía completamente en la existencia de las ondinas como derivación de las nereidas que reinaban en el mar y que dirigían el principio del elemento agua y su constante movimiento. A ellas se contraponía el poder de los duendes y elfos que gobiernan la tierra. Hacia el siglo XIX, el folclore y la mitología se refugiaron en los poetas ante el avance despiadado del positivismo científico. Aleksandr Pushkin y Nicolái Gógol les dieron categoría literaria con el nombre eslavo de rusalka. Aleksander Dargomyzhski, motivado por el cuento de Gógol, sería el primero en dedicarles una ópera, y Rimski-Kórsakoff haría una nueva versión: «Noche de mayo». E.T.A. Hoffman y Albert Lortzing se inspiraron para sus óperas en la ondina de Frédéric de la Motte-Fouqué, el escritor que parece haber inaugurado la fortuna literaria del tema a comienzos del siglo XIX. El danés Hans Christian Andersen le daría fama mundial a su «Sirenita», que hoy es el

monumento emblema de Copenhague. De ahí viene la inspiración para la ópera más famosa sobre el mismo tema: «Rusalka», de Antonín Dvořák (1841-1904). LA ÓPERA CHECA

Bohemia era parte prestigiosa del imperio austro-húngaro y así fue por más de tres siglos. Antes era un reino independiente y con idioma propio, el que sería aplastado por la imposición del alemán. Todo se mantendría más o menos tranquilo hasta que Napoleón y sus infinitos conflictos ayudaron a despertar la conciencia nacional de los checos, la que se expresó primero en la música y en la recuperación del idioma nacional. ¿Qué mejor que la ópera para unir ambos elementos? Praga siempre había sido una ciudad de gran tradición musical, ahí se estrenaron dos de las óperas de Mozart, por lo que el género no era un desconocido. En 1826 debutó «Dráteník», de Frantisek Skroup, la primera ópera en checo, pero el idioma oficial seguía siendo el alemán. Fue necesaria la revolución liberal de 1848, que llevaría al trono a Francisco José I, para que se pudiera abolir la esclavitud, lo que permitió que los inmigrantes campesinos que llegaron a Praga comenzaran a imponer el checo como idioma. De ahí sur-

Ken Howard

Como para sumergirse

gió la empresa de construir un teatro nacional para el idioma, que se opusiera al teatro imperial, cuyo repertorio era siempre alemán. La realización del nuevo escenario fue posible gracias a subscripciones de los ciudadanos, es decir, a una verdadera campaña patria. Durante el período de construcción del coliseo se estrenó la que sería oficialmente la ópera definitiva de la nación checa, «Los brandenburgueses en Bohemia», de Bedřich Smetana (1824-1884), que sería el padre del movimiento y que confirmaría su importancia con el siguiente estreno, la popular «La novia vendida». Y en 1883, fue «Libuse», otra ópera suya, la que inauguraría definitivamente el Teatro Nacional (después de la reconstrucción del primer edificio, destruido por un incendio). Al año siguiente, Smetana falleció, pero para entonces el movimiento nacionalista ya estaba asentado. El cetro de la fama musical pasó a Antonín Dvořák, cuya popularidad excedía los límites nacionales y había llegado hasta EE.UU. donde compondría la célebre partitura de su Sinfonía del Nuevo Mundo. Repleto de honores internacionales, sin embargo, Dvorak tenía encima la sombra de Smetana, cuyas óperas gozaban de una tremenda popularidad, mientras que los intentos de Dvořák nunca hicieron mella sobre esa fama. Así sería hasta que apareció «Rusalka» al final de su vida. LIBERTAD EFÍMERA

Checoslovaquia se constituyó como país independiente después del desastroso final de la Primera Guerra, que desmembró completamente el Imperio, dejando a Austria reducida a una quinta parte de su antiguo territorio. El período para el nuevo país sería exaltante en lo político y en lo creativo. Leoš Janáček (1854-1928) sería el nuevo gran compositor nacional y Bohuslav Martinů lo seguiría. Pero las ambiciones de Adolf Hitler comprometerían la integridad territorial del país y la Segunda Guerra traería como consecuencia la invasión nazi y luego la soviética, que impuso 41 años de dictadura comunista, al final de los cuales el país se dividiría en la República Checa y en Eslovaquia. Curiosamente, estas tensiones pudieron leerse completas en el argumento de «Rusalka». La bella ninfa del lago (soprano) está enamorada de un príncipe (tenor) al que no puede acceder por ser ella un ser acuático y él un humano. Jezibaba, una bruja (mezzosoprano), le propone un trato: convertirla en humana a cambio de su voz. Rusalka accede y así conoce finalmente a su príncipe, quien, si bien se enamora de ella, no puede entender el silencio de la muchacha. Los cortesanos proponen al príncipe que se case con una princesa y Rusalka no sabe cómo impedir el matrimonio, mientras Jezibaba amenaza con una maldición si es traicionada. Finalmente, los amantes, con su libertad hipotecada por fuerzas superiores, no podrán traicionar su naturaleza y permanecerán divididos.

“Un consejo señor, no se acerque nunca al lago... Sobre todo, tápese los oídos si oye cantar la voz bajo el agua... la voz de la sirena”, Gastón Leroux (1868-1927), escritor francés.

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Ópera

El secreto de la montaña se traslada a la ópera El compositor Charles Wuorinen y la escritora Annie Proulx viajaron a las montañas del Big Horn de Wyoming, para preparar la versión lírica de «Brokeback Mountain», que se estrena a fin de mes en el Teatro Real de Madrid. Ambos enfatizan que lo que caracteriza a los protagonistas del relato “no es su homosexualidad, sino su condición de personas a las que la sociedad les impone el castigo de la soledad”. Por Benjamín G. Rosado

Desde Madrid

H

ay en «Brokeback Mountain» un capítulo cero, anterior al filme, que transcurre en un bar de Wyoming una tarde imprecisa de 1997. Allí había llegado, como empujada por el destino, Annie Proulx (Connecticut, 1935), que apoyada sobre la barra se entretenía observando a los lugareños que iban llenando el local. “De pronto, llamó mi atención un sesentón, sentado justo a mi lado, al que esa misma mañana había visto pastoreando al ganado desde su caballo”. Se le hacía raro a la ganadora de un Pulitzer (1993) por «The Shipping News» que aquel estadounidense tan arquetípico (“rudo pero apuesto”, recordaría más tarde) dirigiera su mirada hacia un grupo de vaqueros que jugaba al billar en vez de a las mujeres de su alrededor. “Puede que simplemente estuviera siguiendo la partida, pero lo cierto es que había algo raro en su expresión que me hizo ver más allá de las apariencias”. Así, sin más, surgieron en su imaginación Ennis Del Mar y Jack Twist, dos cowboys condenados a ocultar su amor entre las montañas de la América más reaccionaria. Mucho antes de que la película llegara a

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recaudar 50 millones de dólares (sólo en las taquillas de EE.UU.) y de que triunfara en los Oscar (ganando tres de los ocho a los fue nominada: mejor director, guión adaptado y música original), «Brokeback Mountain» apareció en las páginas del «New Yorker». Poco después se publicaría una versión más larga en «Close Range: Wyoming Stories», un recopilatorio de cuentos de la propia Proulx. Y en 2005, el director taiwanés Ang Lee compró los derechos a la editorial y fichó a los actores Heath Ledger y Jake Gyllenhaal para una adaptación al cine que caería como un jarro de agua fría sobre el sector estadounidense más puritano. Hasta George Bush, a la sazón Presidente, pasó un mal trago en una rueda de prensa, donde, coincidiendo con el polémico estreno, se le preguntó por sus días de juventud en un rancho de Texas. Todos los esfuerzos de la escritora y del director por advertir a los medios de comunicación del verdadero trasfondo de la película fueron en vano: “En las entrevistas que concedí en aquellos días insistí en que lo que caracteriza a Ennis y a Jack por encima de todo no es su homosexualidad, sino su condición de personas a las que la sociedad les impone el castigo de la soledad”. Sus declaraciones tampoco impidieron que la cinta sirviera de

pancarta a los activistas en defensa de los derechos de los homosexuales. Así se entiende la expectación que ha despertado el estreno mundial de la versión operística de «Brokeback Mountain», que tendrá lugar el martes 28 de enero, en el Teatro Real de Madrid. ESENCIA DE LA NARRACIÓN

La primera vez que Charles Wuorinen (Nueva York, 1938) leyó la historia de amor de los vaqueros y amantes no pudo evitar escuchar las primeras notas en su cabeza: “Los acontecimientos que en ella se suceden, en medio de un fenomenal paisaje de montañas, piden urgentemente una ópera”, concede el músico, autor de más de 260 partituras. “Así que, casi sin poder controlarme, a medida que leía el relato empecé a componerla mentalmente, mucho antes de contar con los medios necesarios para llevarla a cabo”. El azar hizo el resto. A finales de 2007, Gerard Mortier (Ghent, 1943) visitaba Manhattan, ultimando las condiciones de su contrato con la New York City Opera. “Leyó unas declaraciones mías en el ‘New York Times’, en las que hablaba de mi intención de adaptar la historia, y esa misma tarde me llamó”, cuenta Wuorinen. Unas semanas después, la institución neoyor-


El tenor estadounidense Tom Randle y el bajo-barítono canadiense Daniel Okulitch encarnarán a Jack y Ennis, respectivamente. «Brokeback “Mi música se apoyó en todo momento sobre Mountain» el texto”, sostiene el músico, pianista y direcDel 28 de enero al tor. “Hay, por supuesto, una determinada lí11 de febrero de nea de canto, pero las dificultades que habrán 2014. de enfrentar los cantantes no están tanto en la Elenco: Tom Randle partitura como sobre el escenario. De ahí que, (tenor), Daniel durante las audiciones, Annie y yo buscáraOkulitch (bajomos por encima de todo cantantes-actores”. barítono). Wuorinen no ha recurrido a la caracterizaDirección musical: ción por leitmotivs, pero hay una serie de paTitus Engel. trones musicales asociados a la personalidad Régisseur: Ivo van de cada personaje. Así, Ennis proyecta un Do Hove. sostenido, mientras que Jack remite a un Si Lugar: Teatro Real natural. “Pensé que era una forma sencilla de de Madrid. reflejar la dominación sexual del primero sobre el segundo, ya que el Do está por encima del Si. Y de aludir, de paso, a la idea de la muerte, representada tradicionalmente en el Do natural y que en este caso se cuela entre ambos, sugiriendo la presencia de una peligrosa montaña”. Nada que objetar a la banda sonora de Gustavo Santaolalla, “aunque nada tienen que ver una cosa y la otra…”. La relación de Proulx con la ópera viene de lejos: “No me puedo considerar una experta, si tenemos en cuenta que he vivido la mayor parte de mi vida en “por desgracia, en wyoming zonas rurales. Pero he pasado muchas horas aún se cultiva una al volante…”. Por las masculinidad retrógrada y inhóspitas carreteras del oeste americano, homófoba. Por ello, desde a través de las crudas la publicación del relato, llanuras que encierran las montañas del Big soy persona non grata”, Horn, la cordillera de cuenta la novelista. Owl Creek, las Colinas Negras y la Sierra Madre, la escritora ha escuchado a John Cage, Oliver Messiaen, Arvo Pärt, Henri Dutilleux, Zbigniew Preisner… También por los altavoces de su destartalado jeep entró en contacto por primera vez con la música de Wuorinen. “Me emocionaron las maravillosas melodías de ‘Fenton Songs’ ”. «Brokeback Mountain» supone el regreso de Wuorinen a la ópera después de su primera experiencia con «Harún y el mar de las historias», adaptación de la novela de Salman Rushdie. “No puedo comparar las dos experiencias, ya que ‘Harún’, a pesar de la seriedad de los temas que trata, era una obra fundamentalmente cómica. En esta ocasión se trata de una tragedia contemporánea. Todos mis esfuerzos se han centrado en el desarrollo musical y psicológico de Ennis, un perso-

Teatro Real de Madrid / Fotógrafo: Javier del REal©

versión operística

quina anunció una drástica reducción de su presupuesto para la temporada 2009/2010, provocando que el gestor belga fichara in extremis por el Teatro Real. Llegó a Madrid de rebote pero envuelto en los laureles de sus años al frente del Teatro de La Moneda de Bruselas, la Trienal del Ruhr, la Ópera de París y, sobre todo, del Festival de Salzburgo. “Nunca perdimos el contacto, y tan pronto se instaló en su despacho de Madrid se puso manos a la obra con el proyecto”. Annie Proulx se entusiasmó con la idea de elaborar un libreto: “He leído algunas informaciones erróneas en la prensa y me gustaría desmentir mi presunta disconformidad con la película. No he tratado de vengarme de los malignos productores de Hollywood ni de reivindicar la fuerza del relato original”. El nuevo texto enfatiza la incapacidad de uno de los protagonistas para reconocer su trágico fracaso. “El libreto es más oscuro, menos sentimental y sencillamente mejor que el guión de la cinta”, interviene Wuorinen. “Es preciso, conciso, concentrado. No hay una palabra de más, pero tampoco de menos”. Aunque despeja algunas interrogantes del filme. “Por más que trato, no concibo un final feliz para la historia, y eso ha irritado a mucha gente”, se lamenta Annie. “No entienden las últi-

mas palabras de Ennis frente a los recuerdos de su amado. ‘Jack –dice–, te lo juro...’ ¿Qué le jura, qué insinúa? Pues bien, los puntos suspensivos con los que acaba el filme quedarán aclarados con el aria final de la ópera…”. Para el también ganador de un Pulitzer (de Música, en 1970), el género lírico es el medio de expresión natural de la tragedia: “En ella se concentra la esencia de la narración y la sensibilidad del espectador está puesta en el mundo interior de los personajes. Por cierto, el cine tiene mucho que aportar, pero creo que en este caso está muy limitado a la hora de transmitir la desolación de los protagonistas y la hostilidad del paisaje, que funciona en todo momento como telón de fondo. Sólo a través de la ópera se puede llegar a producir esa violenta descarga de emociones que pide la historia”. Tanto es así, que Mortier no ha dudado en comparar esta versión de «Brokeback Mountain» con el amor imposible y de dimensiones cósmicas de «Tristán e Isolda», de Richard Wagner. “Sin duda el formato operístico favorece la tensión emocional de la historia”, asegura la escritora. “Esa combinación de drama, música y actores en contacto directo con el público ayuda a entender mejor el conflicto interior de los protagonistas”.

“Quien no sabe poblar su soledad, tampoco sabe estar solo entre una atareada multitud”, Charles Baudelaire (1821-1867), poeta francés.

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Ópera

naje muy complejo. Hay en la partitura una evolución cuidadosamente calibrada, que va de la incapacidad para expresar ciertos sentimientos –lo que afecta de forma determinante a la manera de cantar– hasta la toma de conciencia cuando ya es demasiado tarde. Como apuntaba antes Annie, la ópera va un paso más allá que la película. Aunque el final seguirá siendo igual de trágico…”. EL PODER DEL ENTORNO

aviso

Conscientes del poder que ejerce el paisaje sobre la historia, la escritora y el compositor pasaron una semana en el refugio para artistas de la Ucross Foundation de Wyoming. Condujeron al norte de Sheridan y más tarde hacia el oeste por la Ruta 14 hasta llegar a Ranchester y finalmente a las montañas del Big Horn, en busca de la imaginaria Brokeback Mountain. “Nunca olvidaré una tarde nublada que, de pronto, dio paso a una tormenta eléctrica, con toda su violencia quijotesca. Creo que por eso la música es como una fuerza mortal que te mantiene en peligro todo el tiempo”, recuerda Proulx. “Ha sido un auténtico privilegio colaborar con ella”, añade Wuorinen. “Es una mujer sensible, trabajadora y muy eficaz. Ha escuchado todas mis sugerencias y se ha1 adaptado sin13:19 problemas a las la panadera.pdf 24-12-13

particularidades de un proyecto colaborativo. Ya en nuestro primer viaje a las montañas del Big Horn me quedó muy claro que era una persona con sentido del drama”. Ennis y Jack se conocieron en 1963. Han pasado 50 años de su primer encuentro en las montañas y poco parece haber cambiado fuera de ese terreno vedado. “Por desgracia, en Wyoming aún se cultiva una masculinidad retrógrada y homófoba”, afirma Proulx. “Por ello, desde la publicación del relato, soy persona non grata por esas tierras. Pero también, la confidente de algunos vaqueros, que

Conscientes del poder que ejerce el paisaje sobre la historia, la escritora y el compositor pasaron una semana en el refugio para artistas de la Ucross Foundation de Wyoming.

me han escrito contándome sus experiencias personales tras reconocerse en la película”. Tanto el libreto como la partitura funcionan como un mapa de las emociones y un antídoto contra el determinismo geográfico. “Resulta evidente, sobre todo después de leer esta historia, que el lugar donde vivimos configura nuestro carácter. A estos dos vaqueros el ambiente social les oprime y buscan una salida en la naturaleza”. Poco se sabe de la puesta en escena del régisseur belga Ivo van Hove (1958), salvo que no habrá concesiones a la estética de Hollywood y que primará la espiritualidad de la experiencia musical por encima de la banalización del espectáculo como producto. Quienes conocen a Mortier saben que siempre ha defendido el carácter político del teatro heredado de Grecia. No en la idea trasnochada del panfleto, sino más bien como espacio para el pensamiento crítico. Porque para el gestor belga, sustituido recientemente en la dirección artística del Teatro Real debido a una grave enfermedad, la ópera tiene como objeto rellenar los espacios en blanco de la sociedad. Con esa intención ha llamado al maestro Titus Engel (Zurich, 1975), quien guiará a la Sinfónica de Madrid y al coro titular del Teatro Real a lo largo de ocho funciones hasta el 7 de febrero.


brújula literaria

[ por carolina andonie dracos ]

El amor en tiempos de reunificación

«A

lgún día nos lo contaremos todo» es la primera novela de la alemana Daniela Krien (1975). Publicada originalmente en 2011, obtuvo el prestigioso Junger Literaturpreis y fue finalista del Leser Buchpreis, el premio de los lectores alemanes, a lo que se sumó su traducción en 14 idiomas y el aplauso de la crítica internacional. La novela abre en el verano de 1990, un año después de la caída del Muro de Berlín. María, su protagonista y narradora, tiene 16 años y ve con desconcierto cómo se desvanece todo lo que conocía hasta entonces. Ha dejado a su madre y se ha ido a vivir con su novio, Johannes, de 18, y su familia, en una granja cerca de la frontera que hasta entonces dividía Oriente y Occidente. La granja, rodeada de bosques y praderas, es la más grande del sector, junto a la de Henner, un cuarentón por el que María empieza a sentir algo más que simple camaradería. La protagonista no está hecha para el duro trabajo en el campo, por lo que se escabulle cada vez que puede a leer la novela que la acompañará durante todo el relato: «Los hermanos Karamázov», de Fiódor Dostoyevski, a la que Freud definió como “la más magnífica novela jamás escrita”, fascinado por su temática edípica y parricida. Poco a poco, María se va transformando en un integrante aceptado y valorado por la familia de Johannes:

Frieda, la abuela; Siegfried, el padre; Marianne, la madre, perfección el sentir de los ex integrantes de la RDA y Lukas, el hermano menor. La acogida tiene un solo cuando, como forasteros, descubren la comida abunpunto de choque: Alfred, antiguo mozo de la familia y dante y la opulencia de la otra Alemania, en definitiva, posible padre de uno de los hijos de Frieda. Es él quien todo aquello que les estaba prohibido antes de que el comienza a detectar los primeros signos del país se reunificara. amor entre la joven y Henner, solitario y enigMaría es un extranjera en cada ámbito de mático, ajeno a cualquier progreso que venga su vida hasta que encuentra a Henner, quien de la mano de la reunificación. la ha acogido “como la ostra al grano de areEs interesante cómo la autora estructuna, me ha incorporado a ella e integrado a su ra una historia romántica donde el lector organismo vetusto”. inicialmente sólo podría ver el abuso a un Henner también es lector y comparte menor. Y es que un simple roce despierta con María su amor por la última novela de en María y en Henner un deseo irrefrenable, Dostoyevski; a él le gusta que ella prefiera una pasión casi atávica, cuya intensidad los a Grúshenka en vez de Katrina, porque eso arrastra a una situación insostenible en una «Algún día nos es lo que quiere él, “el corazón, no el orgulo contaremos pequeña comunidad rural marcada por dé- todo» llo”. Pero dejemos hasta ahí la trama y sus cadas de intimidación. sorpresas. Daniela Krien Con la tareas de la granja y sus visitas a Salamandra, 2013 «Algún día nos lo contaremos todo» es Henner, María deja de ir al colegio, mientras una propuesta que va de menos a más, hasta 192 páginas su novio, a punto de egresar, descubre su afitransformarse en un relato entrañable, don$12.800 ción por la fotografía. “Cada foto es una pede la tragedia redime y estremece por parqueña muerte”, dice la protagonista cuando tes iguales. Una novela que hay que leer, una Johannes comienza a verla como su musa, mientras se apuesta sobre el amor y el fin de la RDA, donde cobran olvida de ella como novia. un especial sentido las palabras de Alexéi, el menor de María, ex integrante de la Juventud Libre Alemana, los Karamázov: “Resucitaremos sin falta y nos veremos la organización juvenil oficial de la RDA, vive la nueva y nos contaremos unos a otros todo lo que nos haya realidad con cierta sospecha. La autora describe a la sucedido. Todo”.

Simonetti y la ruina moral de los herederos

P

ablo Simonetti (1961) ha logrado un fenómeno muy particular y poco visto en las letras nacionales: sacar la literatura homosexual del gueto en que hasta ahora se encontraba confiscada, transformándola en un éxito de ventas y a escala internacional. Desde «Santa Lucía», su cuento emblemático, ganador del Concurso «Paula» e incluido en «Vidas vulnerables», su opera prima, cada entrega de este ingeniero civil lidera el ránking nacional nada más salir a librerías. Por lo mismo, su casa editorial, la trasnacional Alfaguara, extendió su mercado a Latinoamérica y a España, con una fuerte campaña publicitaria, que incluyó, incluso, gigantografías con su imagen. Trato premium para un autor que a pocos días de lanzar ésta, su cuarta novela, agotó en el mercado local la primera tirada de 10 mil ejemplares, por lo que se debieron imprimir otros 10 mil en la misma semana, superando entre los más vendidos al best seller afgano-estadounidense Khaled Hosseini con «Y las montañas hablaron». Desplazar en el ránking al autor de «Cometas en el cielo» da una idea de la potencia del autor. Sin embargo, más allá de las ventas, «La soberbia juventud» atrapa al lector gracias al excelente manejo que tiene Simonetti del género sentimental. De ahí que su público –heterogéneo, transversal– encuentre en sus tramas los conflictos universales que se dan en cualquier persona que establece un vínculo amoroso: hay ilusión, alegrías, desengaños, celos y traiciones. Esto no significa que el tema de la homosexualidad (por cuyos derechos el autor ha encabezado una causa social a través de la fundación Iguales) quede desdibujado. Muy por el

contrario, ya que la novela se aboca a Felipe Selden, un como el edificio El Barco frente al Santa Lucía, La Deapuesto y carismático arquitecto de familia Opus Dei, hesa o Zapallar. que a sus 27 años vuelve a Chile con un magíster en “Cuando lo conocí, la actitud de Selden se distinguía Diseño Urbano de la Universidad de Illinois y con sus de la mímica insustancial, como si se preparara para ganas de hacer pública su orientación sexual. una vida de mayor trascendencia”, asegura Tomás, que Personaje seductor que hace pensar por primera comienza a descreer del protagonista cuando éste vez en la vejez al narrador de la historia, Tomás Ver- decide “unirse al sumo sacerdote de esa religión de gara, que ya cruzó la línea de los 50 y que, la liviandad”, Pumarino, también cincuentón, salvo por su descripción física, deja en claro que encarna la codicia de una clase para la que nos encontramos frente a la obra más cual nunca nada es suficiente y que hace de la autobiográfica de Simonetti. fiesta en curso su “liturgia principal”. La novela arranca de manera magistral: Tomás sabe de hombres y sus posibles ti“Cada uno tiene sus tratos con la edad”. Así pografías, como “el que busca ser original por lo asegura Tomás, exitoso escritor homométodo, el rebelde, el macho de maqueta, el sexual que conoce a la perfección las menupayaso, el buen amigo, el expedito, el fiestero, dencias de la clase alta chilena más tradicional. el aplicado, el seductor, el esteta, el mitómano, En ese contexto trabaja el meollo de la histo- «La soberbia el adicto y el snob”. Lo dice desde la experia, la ruina moral de los herederos, de hecho, juventud» riencia, y sin excluirse de sus miserias, ya que en algún momento Tomás pensó ponerle «El Pablo Simonetti él hacía de su vida “una empresa tan infame heredero apesadumbrado» a la novela que Alfaguara como la de cualquiera”. escribe y que leemos a través de su narración. 329 paginas Partiendo de la premisa que “los sentiSelden enamora a su paso a todo el que $14.900 mientos apasionados aguzan la mirada solo conoce, como Camilo, abogado y amigo bre un punto en particular, pero nublan las de Tomás, que sucumbe ante su belleza y lo circunstancias que lo rodean”, «La soberbia apaña en todo el proceso legal que implica la abultada juventud» es una historia de amor universal, que cruza herencia que le deja su tía abuela, la reina social de San- códigos particulares, como la pérdida de la inocencia, la tiago, que considera, entre otras cosas, “imprescindible inminencia de la ancianidad y la cristalización de la vaadornar su perfil público con ‘un aire literario’ ”. nidad, además del despertar homosexual y los pecados Para los más entendidos en el circuito ABC1 es im- propios de una clase adinerada. Una novela que se lee posible no establecer asociaciones entre la fauna que con agrado y fluidez, dejando en evidencia una escritudescribe Simonetti y conocidos personajes de la vida ra que a cada entrega se solidifica, pule y engrandece. real, a lo que se suma la mirada estética de locaciones Cien por ciento recomendable. La Panera I 33


Literatura

La novela se toma los

videojuegos

El universo literario se ha transformado en un gran aliado para el entretenimiento. A sus adaptaciones en el cine, la televisión o los cómics, ahora se suma una plataforma acorde a los tiempos: el ocio electrónico. Por Carolina Andonie Dracos

E

l año pasado, cuando murió el escritor Tom Clancy, las redes sociales no tardaron en manifestar su tributo. Lo interesante del gesto fueron los deudos, que iban por partes iguales entre amantes de la literatura y de los videojuegos. Es que el best seller de política ficción ha logrado situar sus creaciones en las mejores posiciones del entretenimiento, donde caben y cohabitan el libro, la película y las consolas. Placer y ocio sin distinción de formatos. Pensemos en novelas como «La caza del octubre rojo» o «Juego de patriotas» (de la saga de Jack Ryan), que fueron éxito de taquilla; o «Deuda de honor», en la que un avión se estrella contra 34 I La Panera

la Casa Blanca (antes de que se produjesen los atentados del 11 S). Ahí, el autor estadounidense deja de manifiesto su impresionante dominio en temas militares, los mismos que han dado frutos en juegos tan conocidos como Endwar, el simulador de aviones de combate H.A.W.X.; Splinter Cell, protagonizado por el agente Sam Fisher, o Rainbow Six, en que el jugador dirige un comando internacional de operaciones especiales. Para quienes no han tocado una consola en su vida, incluso, para aquellos que no pretenden hacerlo, pero les encantaría sacar un provecho literario a la afición de sus hijos videogamers, aquí una guía básica para adentrarse en un universo que se propaga exponencialmente a la velocidad de su mercado.

1. PRIMERO FUE LA PELÍCULA

Integran esta categoría juegos que surgieron a propósito del éxito de sus adaptaciones al cine, por lo que los personajes lucen tal cual como en el filme. Así ocurre con «Harry Potter», o con «El Padrino», donde predomina la estética de Francis F. Coppola antes que la de Mario Puzzo.


2. DIRECTO DE LOS CLÁSICOS

Ya desde los comienzos del videojuego en los 80, con mucho texto y poca imagen, se encontraban aventuras gráficas basadas en obras como «La isla del tesoro», de Robert Louis Stevenson; «El Quijote», de Miguel de Cervantes, y «Orgullo y Prejuicio», de Jane Austen. En esta línea, un antes y un después lo marca «La Abadía del Crimen», basado en «El nombre de la rosa», de Umberto Eco, donde se da un paso adelante en lo complejo de la trama.

[ Retweet] 1. @FCEMexico: Argentina y Julio Cortázar protagonizarán la FIL 2014 http://bit.ly/IM1dpU 

 2. @ViceMexico: ¿Qué opinan los asistentes? Buscamos la verdad, ¿@SashaGrey tuvo más éxito que Vargas Llosa en la #FIL? http://bit.ly/18Jx7Qn 3. @QueLeer: 
“Aunque la gente no lea, la FIL es necesaria”: Ana Clavel http://ow.ly/rzvxe 



3. DEMIURGOS DE MITOLOGÍA

4. @PSUREDAV: La FIL en cifras: Visitantes: 750.987, durante 9 días; escritores: 656 de 28 países.

Existen escritores que, al haber creado un universo de tal riqueza y profundidad, se han convertido en habituales de las adaptaciones inspiradas en sus obras, como J.J. Tolkien, cuya saga «El señor de los anillos» ha dado para juegos de plataforma, de estrategia épica y MMORPG (Massively Multiplayer Online Role-Playing Game). H.P. Lovecraft es otro que se debe mencionar en esta categoría, partiendo con el elogiado «Alone in the Dark», inspirado en la estética del escritor de «Los mitos de Cthulu»; «Prisoner of Ice», que sigue de cerca a «En las montañas de la locura», y «Call of Cthulhu: Dark Corners of the Earth», tan terrorífica como su versión literaria. Completa el cuadro Arthur Conan Doyle, cuyo «Sherlock Holmes» tiene una lista apabullante; Bram Stoker y «Drácula», con su larga serie de juegos de Castlevania, y Dante Alighieri y «La Divina Comedia», entre cuyas versiones destaca «Dante´s Inferno».

5. @uvejota: “Sobre el Foro de Libro Electrónico en la FIL Guadalajara”. http://feedly.com/k/18hjur4 6. @Milenio: #FILiasMILENIO Xavier Velasco, un rockstar de la FIL http://mile.io/1eXPlMz 

 7. @emeequis: Maitena recibe en la #FIL de Guadalajara el homenaje La Catrina por su labor como caricaturista http://ht.ly/ryt9z 8. @rossanamora: #Actualidad Las banderas palestinas aparecen en el pabellón de Israel en la FIL http:// bit.ly/1ko8PuR

4. SOBRE EL OFICIO LITERARIO

Para los profesionales de la escritura o para quienes aspiran a serlo está «The Novelist», que, como lo define Kent Hudson, su autor, es un juego sobre prioridades. En este drama existencial, un escritor lleva a su esposa e hijo a un lugar remoto para poder centrarse en su obra maestra, pero no sabe que un fantasma merodea la casa. El jugador es quien controla al espectro, y su objetivo es ayudar al escritor a terminar su novela mientras tiene más contacto con su familia.

5.

MÁS CONOCIDO QUE SU AUTOR

Le ocurrió al polaco Andrzej Sapkowski y a su saga del brujo Geralt de Rivia, que incluye dos libros de relatos cortos y cinco novelas, que han sido adaptados al cine, a la televisión, al cómic y al juego de ordenador «The Witcher», a cargo del estudio polaco CD Projekt RED, que lo convirtió en un referente en el género. Otro ejemplo es «Metro 2033», basado en la novela homónima del escritor ruso Dmitri Glukhovsky. El autor traslada al participante a un Moscú post-apocalíptico, donde se enfrenta al terror y a la supervivencia en las oscuras líneas del subterráneo. La buena acogida de la crítica y del público se tradujo en la secuela «Metro 2034», que vuelve a contar con Glukhovsky como guionista. Además, produjo una nueva vuelta de tuerca: que la película surgiera a partir de su éxito en las consolas, de ahí que Metro-Goldwyn Mayer se hiciera con los derechos para una versión para la pantalla grande.

9. @PrisaEdicionesC: La cantidad es “esencial” para la calidad de una novela, asegura Vargas Llosa en la @ FILGuadalajara http://ow.ly/rpXmK 10. @CNNMex: Los clásicos de la literatura son muy mexicanos en la FIL, ¿ya escuchaste el corrido de Caperucita Roja? 11. @CirculolecRoma: Fernando Vallejo critica a la religión en la FIL Guadalajara: El escritor ofrece una charla a jóvenes en la Fe... http://bit.ly/1eXKgnU 
 12. @alfredomdoza: Lamentable lo que Fernando Vallejo ha dicho hoy en la FIL de Guadalajara. ¿En verdad necesitaba decirlo o solo fue para llamar la atención? 13. @PauliRetamales:
@dan_hidalgo, @ToroPablo1 y @MarceloLeonart en ecos de la calle #FIL Guadalajara: Genios! pic.twitter.com/HWcZQ7oYyR 14. @dan_hidalgo: Seguimos en la FIL Guadalajara, en el stand Chile, Canciones Punk a precio módico #Tapatías

 15. @canal22: La vida y obra del escritor Amos Oz en entrevista con @pepegordon “Especial FIL” Hoy, 11 pm @FILGuadalajara pic.twitter.com/x5LrExWErR 16. @moleskinelit: La sensatez de Yves Bonnefoy - 90 años tiene el premio FIL Guadalajara, el poeta francés Yves Bonnefoy... http://tmblr.co/ZWOLLy10Dmyhc 17. @jdquesada: David Grossman en la FIL: “No es tolerable invadir a diario la vida de los palestinos” http://ow.ly/rloCX

“El juego es la única pasión que puede competir con el amor ”, Alfred de Musset (1810-1857), escritor francés.

La Panera I 35


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Literatura

Preparándose para su actuación en Broadway, AUDREY HEPBURN escucha los consejos de COLETTE, la autora de «GIGI». Por Jessica Atal K.

S

on cuatro volúmenes y en ellos encontramos escritoras, artistas, bailarinas, damas de la aristocracia europea, reinas o campesinas captadas en sus labores cotidianas y domésticas, o modelos que han posado con toda su belleza y sensualidad para artistas como Louis Anquetin, quien en 1889 pintó a su «Mujer peinándose»; o Natan I. Altman, que en 1914 inmortalizó a la poeta rusa Anna Akhmatova, una mujer que fue objeto de verdadero culto en San Petersburgo, pues encarnaba el ideal de mujer moderna. En formato de tapa dura, los primeros tres libros de esta colección de Editorial Maeva nos introducen a las más diversas facetas de la mujer occidental, tanto en sus asuntos íntimos como en sus logros y en las constantes luchas que ha debido sortear para llegar a posicionarse casi a la par en igualdades con el hombre, ya por entero independiente y dueña de sus sueños y de su vida. Pero no siempre fue así. Como advierten los textos que acompañan las pinturas, durante la historia de Occidente, la situación de las mujeres fue –unas más, otras menos– de inevitable sometimiento a labores maternales y domésticas. LA PELIGROSA ACTIVIDAD DE LA ESCRITURA

Comencemos revisando «Las mujeres que escriben también son peligrosas», que plantea aquella condición de riesgo que muchas escritoras aceptaron en sus vidas para así, con astucia e ingenio, abrirse camino en el mundo literario. A partir de precursoras como la mística Hildegard von Bingen (1098-1179) y Christine de Pizan (1365-hacia 1430) 36 I La Panera

Anna Akhmatova, por Natan I. Altman.

Las mil y una dimensiones

de la mujer Una colección de libros entretenida para el verano. Una selección que nos invita, en primer lugar, a admirar la maestría de cientos de obras de arte que retratan, en su mayoría, mujeres en lugares, escenarios y momentos diferentes de la Historia. Una colección que también nos invita a reflexionar sobre el universo femenino, desde el ideal de belleza, hasta la evolución de sus roles en la sociedad occidental.

«Las mujeres que escriben también son peligrosas» Stefan Bollman Maeva Ediciones Madrid, 2007 147 páginas

–quien llega a crear su propio taller de escritura–, repasamos la vida de las cuatro grandes novelistas inglesas del siglo XIX, pues ellas marcan el ingreso oficial de la mujer en la literatura: George Eliot, Jane Austen y las hermanas Brontë. Luego recorremos una galería de escritoras europeas y americanas de los últimos doscientos cincuenta años. Faltan muchas, por supuesto. Chile está representado sólo por Isabel Allende. De todos modos, este volumen tiene el mérito de detenerse en biografías de mujeres tan diversas como Bozena Nemcová, la “primera checa moderna”; la sueca Astrid Lindgren, o Karen Blixen, autora de «Out of Africa», quienes, sin embargo, tienen en común la valentía de luchar por su vocación, liberándose de normas estrictas y asfixiantes. Es impresionante, en todo caso, comparar el bajo número de mujeres escritoras que existe

en relación a hombres escritores. Y esto, qué duda cabe, se repite en todas las artes. Por cierto que las mujeres han cambiado muchísimo desde aquellas primeras figuras defensoras del feminismo y sus derechos, o desde quienes, por ejemplo, se vieron forzadas a escribir bajo un seudónimo masculino, como el famoso caso de George Sand. No es casual, por otra parte, que ninguna de las cuatro novelistas inglesas mencionadas no tuvieran hijos. Podemos deducir que lograron destacar en el mundo literario porque disponían de todo el tiempo para ellas. Ni labores del hogar ni de madre en las que distraerse. Obviamente, lo mismo se puede decir de Sor Juana Inés de la Cruz o de Santa Teresa, casadas con Dios. Ya en el siglo XX, logran conciliar maternidad y escritura; y algunas, totalmente alejadas del instinto maternal, sólo se concentran en su libertad de creación, en la concreción del famo-


so “cuarto propio” que defendió Virginia Woolf. La revolucionaria Colette, por ejemplo, fue venerada por Simone de Beauvoir en 1948: “Muy bella en su juventud, bailó en el musichall, se acostó con gran cantidad de hombres, escribió novelas pornográficas y más tarde sus buenas novelas. Amaba la naturaleza, las flores, los animales y el amor, pero adoraba también las mejores sofisticaciones de la vida”. Ya entonces la mujer era atrevida y vanguardista. Pensemos en Anaïs Nin, quien gozaba, aunque de un modo más intelectual, de ese mismo espíritu ávido de experiencias mundanas. El sentir la vida en la piel. Las luces de Nueva York y el jazz negro, la pasión por el ambiente bohemio y la actividad frenética de la Gran Manzana que cautivaron a la amante de Henry Miller.

afp

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Edward Hopper (1882-1967), «New York Interior».

Simone de Beauvoir.

«Las mujeres que no pierden el hilo» Thomas Blisniewski Maeva Ediciones Madrid, 2009 151 páginas

Juliette Récamier, retratada por François Gérard.

HILOS, DE LANA O DE LINO

Si bien el primer volumen retrata a una mujer transgresora, «Las mujeres que no pierden el hilo», el segundo, la inmortaliza en una labor que ha realizado sin interrupción a través de la Historia. A pesar de existir excepciones, la costura se relaciona exclusivamente con lo femenino. Y aquí se rescatan desde los hilos divinos de Eva, María y Santa Isabel hasta los interiores neoyorquinos del fantástico Edward Hopper, donde observamos, como intrusos con el propio atrevimiento del artista, esa inocencia persuasiva de una joven que cose su vestido de espaldas frente al espacio completamente abierto a cualquier observador. Podemos asimismo admirar, entre tantas otras obras, la desnuda habitación donde trabaja una humilde joven encajera retratada por Caspar Netscher (1664), al grandioso Rubens en «Las parcas hilando el destino de la reina» (1622-1625), a «Las hilanderas», de Velázquez

(hacia 1657) y, cómo no, la hermosísima Penélope que “tejía su gran tela en las horas del día y volvía a destejerla de noche a la luz de las hachas”, como relata Homero en su «Odisea». BELLAS Y ADMIRADAS «Mujeres admiradas, mujeres bellas» Karin Sagner Maeva Ediciones Madrid, 2011 151 páginas

En una sociedad regida por el sexo masculino, los hombres eran los artistas y las mujeres, musas, posaban para ellos. En «Mujeres admiradas, mujeres bellas» se revisa el ideal estético a través de los siglos y observamos la concepción de la corporalidad, por ejemplo, en provocativas escenas de baños y desnudos: la deliciosa cotidianeidad de Gustave Courbet en «Las olas», la picardía de LouisFrançois Charon, o la sensualidad de «Mujer poniéndose las medias», de James Brereton, entre tantas otras, demuestran justamente la atracción que la belleza femenina ejerce sobre

el sexo opuesto, ya sea situándola en un contexto mitológico, religioso, social o político. Concordando con David Hume en que la belleza reside en el ojo del espectador, este libro no pretende definir este concepto, sino reflejar cómo las propias mujeres han sabido explotar su belleza a través de la vestimenta o del desnudo, sus peinados y maquillajes. Observemos, por ejemplo, las exageradas pelucas de las cortesanas francesas (ahí está el retrato de la íntima amiga de María Antonieta pintado en 1776 por Antoine-François Callet) en contraposición a la sencillez y gracia de Juliette Récamier, retratada por François Gérard; o las cabezas “a lo garçon” de Jeanne Mammen de comienzos de la década del 20. O detengámonos en aquellos recargados vestidos que utilizaban “encaje veneciano” para enmarcar el rostro de las damas de la aristocracia europea del siglo XVIII en contraste con la desnudez provocativa de la obra de Mel Ramos, el ídolo del Pop Art, inspirada en el sex symbol que es Marilyn Monroe. Sin duda, este libro es un culto al esplendor de la mujer en todas sus formas. Lúdico y sugerente, un placer «Y además saben para los sentidos. pintar» El libro que más se disDonald Friedman tancia de los otros tres en Maeva Ediciones temática es «Y además saben Madrid, 2008 pintar», pues aquí se aborda a más de cien artistas (en su 263 páginas mayoría hombres), no sólo creadores de la palabra, sino también de la imagen pictórica. Desde William Blake, Victor Hugo, Edgar Allan Poe y Fedor Dostoievski hasta Marcel Proust, Franz Kafka y Jean Cocteau, recorremos la obra pictórica de escritores clásicos, románticos, prerrafaelistas, simbolistas, modernistas, dadaístas, surrealistas y beats, entre otras tendencias. Esta obra de Donald Friedman es de largo aliento y si bien no se incluyen las 400 o más del original, nos da una interesante visión del punto de encuentro entre dos modos de enfrentarse al papel. Como dijo simpáticamente Herman Hesse, en la pintura “no te quedan los dedos negros, como después de escribir, sino azules y rojos”. Y qué más importante para un escritor, así como para un pintor, como señalaba Joseph Conrad, antes que hacer que oigas o que sientas, “hacer que veas”. Y, más que nada, estos son libros para ver. Para ver arte en todas sus dimensiones, aunque con el lente enfocado específicamente en la mujer. Por eso, ahora dudo de la manera en que comencé este artículo, sugiriendo que sean estos libros para tener sobre la mesa. Está bien. Puede ser así, siempre y cuando no sean las mujeres las que se quieran tener como objetos sobre ella.

“Dale a una mujer el calzado apropiado y conquistará el mundo”, Bette Midler (1945), actriz y humorista estadounidense.

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Tendencia

Kiko Amat

La voz de una generación Tenía un blog sobre cultura punk al mismo tiempo que publicaba novelas en Anagrama o lo mandaban a entrevistar a Miguel Bosé. «Eres el mejor, Cienfuegos», su último libro, es la historia de la crisis de los 40 con el movimiento del 11-M de fondo, y de una generación que sigue creyendo que se puede cambiar todo, incluso a uno mismo. Por J.C. Ramírez Figueroa

S

i te interesan ciertas bandas, escritores o referentes culturales, es muy posible que Kiko Amat (Bacerlona, 1971) ya haya escrito sobre ellos. Desde el imprescindible Jim Dodge, el garage o The Pastels hasta las guerrillas urbanas en los sesenta o el movimiendo mod-punk, ahí están sus centenares de textos en «La Vanguardia», «El País» o «Rockdelux» para comprobarlo. O mejor aún, sus apasionados –y muy bien documentados– artículos incluídos en su web Bendito Atraso o sus colaboraciones con el fanzine «La Escuela Moderna». Pero no sólo eso: Amat también es un narrador que conecta esos universos contraculturales con uno que no alcanzó a ser un mod dispuesto a escaparse en una Lambretta por alguna carretera prometedora. En novelas como la iniciática «El día que me vaya no se lo diré a nadie» (2003) o «Eres el mejor, Cienfuegos» (2012), recién llegada a Chile, y pasando por el ensayo musical «Mil violines» (2011), este chico catalán no se parece en nada al escritor hispano que nos han vendido las librerías. En lugar de tensar los límites del lenguaje o de reconstruir algún capítulo olvidado de la Guerra Civil, Kiko primero te cuenta una historia simple y con un conflicto central. Luego, te hace reír o te guiña el ojo con una cita a la cultura pop. Y, finalmente, una vez conectado, puedes experimentar estas historias que hablan de tu propia existencia. Historias pobla38 I La Panera

«Eres el mejor, Cienfuegos» Kiko Amat Editorial Anagrama 288 páginas


das de hombres comunes pero insatisfechos, capaces de cualquier cosa por escapar del lugar que la vida les ha dado. Formado en la cultura del fanzine y del “hazlo tú mismo”, Amat vivió en Londres y con esa experiencia –dura pero enriquecedora– se animó a escribir un diario de ficción que conectaba con sus escritos de infancia. Dice que luego de su debut literario “se abrieron algunas portezuelas para entrar en prensa mayoritaria. Jamás hubiese pasado de fanzines a periódicos mainstream entonces, aunque creo que ahora eso es mucho más plausible que antes”. Y agrega: “Nunca he planificado nada parecido a una carrera. Sencillamente tomaba decisiones que no me impidiesen dormir por las noches, cosa que indudablemente hubiese sucedido si llego a loar a alguien que me repugnaba, colaborar con alguna marca o aparecer en algún libro editado apresuradamente para aprovechar el tirón espectral y caduco de una serie de autores posmodernos que me daban putas náuseas. En el mundo de donde vengo el atributo más alto –por ufano y bobo que suene– de alguien era el ‘no estar en venta’. Sigo aplicando eso a todo lo que hago”. DECONSTRUYENDO A CIENFUEGOS

En «Eres el mejor, Cienfuegos», un periodista de tendencias que deja la treintena y asume el lento camino hacia el fracaso, recuerda una vez que escuchó, mientras caminaba con Eloísa, su novia, a un grupo de amigos celebrando un cumpleaños. Muy felices, ellos hacían cantar al homenajeado. Algo le pasa a Cienfuegos con todo esto y dice: “No soy el tipo de persona al que la gente quiere de ese modo”. Simple. Contundente. Real. Y la novela se dispara, intentando resolver este problema. –¿Esa escena sucedió tal cual? “La escena me sucedió a mí mismito, en circunstancias parecidas. La narrativa me sirvió para contarlo sin ahorrar duricias y para escabullirme del recato y de la vergüenzota que

[ ARMA DE DOBLE FILO ]

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l libro de Amat viene acompañado de ilustraciones de Sergi Puyol que ayudan a completar la imagen del personaje: un tipo con algo de sobrepeso, barba y una camisa a cuadros, que carga con un hijo, una separación y tiene su trabajo pendiendo de un hilo. Sobre usar dibujos para una novela, Amat dice que “es un arma de doble filo” pero que el texto “las necesitaba”. “El Cienfuegos de Puyol aún luce bastante digno. Yo lo visualizaba mucho peor, más echado a perder y –desde luego- con chándal. Pero imagino que la exquisita sensibilidad pop de Sergi le impidió pintar a una piltrafa repugnante, y le salió un poco ‘oso’ indie. Es broma, Sergi”, bromea Amat. http://sergipuyol.com/

suelen acompañar a este tipo de confesiones patéticas… La novela surge del deseo de explicar cómo un hombre se transforma en alguien peor, y del deseo de ese hombre por ser limpiado y regresar a su yo puro, inocente y benigno. Quería narrar la caída de un hombre adulto y la posibilidad de indulto de ese hombre. Todo lo demás vino a remolque de eso. Para mí, Cienfuegos va estrictamente de eso. Como decían los tabloides antiguos: ‘¡Me sucedió a mí!’ ”. –La rebelión ciudadana es un ruido de fondo que termina atrapando a Cienfuegos. ¿Se trata de una novela sobre el despertar político modelo 2011-2013? “Es así, pero como paisaje-metáfora que ayuda a subrayar la caída de Cienfuegos. O la convierte en maximalismo no gratuito. Si lo quieres leer así, la caída de Cienfuegos es un símbolo de la caída general por las mismas razones: corruptelas, vagancia, lameculismo, amiguismo, pérdida de alma, anemia moral... Pero en todo caso, para mí, en cuanto a autor, la caída crucial del libro es la personal. Cienfuegos podría haber existido sin el paisaje del 15M, pero jamás habría escrito una novela sobre el 15M que no tuviese a Cienfuegos por ahí cagándola. Por otra parte, me cae gorda la policía. Así, en general”. –Hay un humor interesante, que no hace gala de las desgracias de Cienfuegos. “El humor es la única forma (o la más útil) de hablar de dolor y tragedia y de la condición humana sin caer en el melodrama barato o en los clichés. He aprendido este sencillo axioma de los maestros (Keith Waterhouse, Nelson Algren, John Fante, David Nobbs, Evelyn Waugh...) y lo pongo en práctica lo mejor que puedo. Mis libros son tristes y divertidos al mismo tiempo. Esa ha sido mi intención desde siempre. Humor que habla de la desdicha. Humor melancólico”. –El personaje asume a veces un lirismo estremecedor. Como cuando asocia su preadolescencia como un “Lugar Seguro” al que se debería volver, o cuando justifica la descabellada idea de conseguirle una “E” gigante a Eloísa… “Los alter egos del autor (y eso es lo que son muchos de mis personajes) sirven para llegar al tipo de confesionalidad y VERDAD que no sería capaz de alcanzar sin escudarme como una gallinita detrás de otro nombre y físico. Así, muchas de las confesiones, tonos y acciones de Cienfuegos son inevitablemente los míos. Mi imaginación es del tipo práctico para crear trama y situaciones, pero soy incapaz de describir emociones y sentimientos y pecados (lujuria, egoísmo, envidia, autocompasión, mezquindad...) que no haya sufrido yo en mis

[ QUINTA NOVELA ]

E

n estos momentos, Amat prepara su quinta novela: “Pensar es un faenón. Quiero pensar más antes de empezar («Cienfuegos» estaba menos pensada desde un principio, y por ello me costó el triple)”. Además, codirige el festival Primera Persona (ya en su tercera edición), colabora con el In-Edit y escribe para cinco o seis publicaciones distintas, además de su web. “Leo de dos a tres horas al día (¡con niños!), y el resto lo empleo en escribir, segregar saliva, ver amigos, tomar cerveza en bodegas, ver el concierto ocasional y pasar mucho rato con mis hijos”. http://www.benditoatraso.com Sus libros están disponibles por Editorial Anagrama

temblorosas carnes. En ese sentido, me entristecían y conmovían las traiciones y bajezas de Cienfuegos porque eran las mías propias. Dicho esto, las exageré un poco, pues esa es mi prerrogativa como narrador, y luego le añadí unas cuantas ajenas. No soy tan basura como él. Pero un poco sí”. –La novela reproduce también el proceso de enamoramiento. “Una cosa es el amor y otra es estar enamorado. Esto último no es más que una serie de factores y desajustes pasajeros que pueden explicarse mediante lujuria, vanidad, caprichos, atracción física, quizás también atracción intelectual, y un largo etcétera. Factores que, no lo dudo, pueden esconder la semilla del ‘amor verdadero’ entre los desequilibrios habituales. Pero querer a alguien durante 20, 40 años es otro cantar. Las dos sensaciones son maravillosas, pero la difícil es la del amor longevo. Es una sensación menos mentirosa que la del flechazo, menos anclada en banalidades físicas y más afianzadas en el cariño real. Puedes enamorarte de un puto imbécil sin agallas ni espíritu ni ná, pero no puedes querer a alguien así. Lo de querer es una cosa muy gorda. Eso me interesa más que el shock puramente químico del enamoramiento fugaz, aunque por supuesto recuerdo sus explosiones e insomnios, y era también algo sensacional de experimentar. Una buena razón para estar vivo, cuando eres joven”.

“Una generación que no soporta el aburrimiento será una generación de escaso valor”, Bertrand Russell (1872-1970), filósofo, escritor y matemático irlandés.

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Gestión Cultural

Ocio y Tiempo Libre ¿Padres de todos los vicios? Por Pilar Entrala V.

S

i el “Ocio es la madre de todos los vicios”… ¿será el Tiempo Libre el padre? Aunque no muy capciosa, la pregunta complementa ese dicho tan popular que todos conocemos, y que cada día parece tener menos adeptos, en especial en el campo de la Animación Sociocultural. “Aprender a disfrutar con las caricias, con la risa, con las miradas de agradecimiento, con la charla y el debate, con los paseos a la caída de la tarde, con lo que no se puede tasar ni nadie cobra al otro”, según escribe el novelista español Fernando Savater (1947), es una tentadora invitación a desdibujar la “mala fama” que tienen hoy el goce de la recreación y la distracción. Ese “bien” necesario, pero a la vez tan escaso en la atareada agenda diaria de este tecnológico e individualista siglo XXI, en que todos, incluyendo los niños, estamos sometidos a los efectos del estrés y al apremio de la competencia por llegar los primeros, aunque ya no se tenga bien claro en qué o para qué. Para los psicólogos, el tiempo libre y saber ocuparlo en actividades que nos ayuden a formarnos como personas, tiene un carácter preventivo de algunos de los tantos males que afectan a nuestra sociedad: la depresión, el sedentarismo, la soledad, el aislamiento, el alcoholismo, la drogadicción. Si hay una labor vinculada positivamente al buen desarrollo del Ocio y del Tiempo Libre como un complemento indivisible pero a la vez distinto en nuestras vidas, ésa es la que cumple la Animación Sociocultural en el terreno de la gestión. HASTA EL AMANECER

Hace casi dos décadas, esta especie de “fórmula mágica” da resultados a través del programa vespertino «Abierto hasta el Amanecer», destinado a personas entre 13 y 35 años, en el Ayuntamiento de Gijón, España, 40 I La Panera

Ambos conceptos van juntos pero no revueltos en la Animación Sociocultural, como mil y una maneras de pararse frente al mundo e insertar a los jóvenes en la vida real.

para colaborar en la inclusión social y la mejor calidad de vida de los habitantes de esa localidad (cultura.gijon.es). “Tan sólo había un puñado de jóvenes emprendedores en un barrio de una ciudad profundamente participativa que quería divertirse, pero no tenía los medios adecuados. Había necesidad de crear nuevos empleos, de aprovechar y rentabilizar los equipamientos públicos, de abrir ventanas para la práctica deportiva y el desarrollo cultural, de vivir el ocio y el tiempo libre de una manera diferente, activa, sin la tutela y las condicionantes del mundo de los mayores y los corsés administrativos”, se lee en el «Manual del Animador». Un texto que navega por la red, y cuyas 190 páginas demuestran haber sabido inyectar toda la buena energía de la cultura y del buen ánimo de la creatividad para insertar a la población más vulnerable de esa zona asturiana en la vida laboral, “luego de que la Minería, la Siderurgia y la Industria Naval dejaran, a partir de 1996, un panorama desolador para los jóvenes que, a su vez, veían frustradas sus aspiraciones tras haber dedicado largo tiempo a estudiar una carrera profesional”. A partir de ahí, se tomaron los barrios el hip-hop, el uso del skate, la música electrónica, las actividades de otras culturas (gastronomía, instrumentos musicales, el cine y el audiovisual), los conciertos en directo de grupos musicales. Una avalancha artísticocultural que empezó a impactar positivamente en el desarrollo local. “EL FUTURO YA NO ES TAN OSCURO”

Si se trata de comparar y enfocar la mirada hacia programas innovadores, en Chile cabe destacar los 20 años de labor de Balmaceda 1215. “Un modelo único de docencia, basado en la diversidad, la libertad de expresión y la calidad” (www.balmacedartejoven.cl), cuyo programa incluye actividades de extensión gratuitas en diferentes disciplinas. “Para


acceder a los talleres artístico culturales, los postulantes deben audicionar, lo que ya es un factor diferenciador. Con este proceso se busca a los más comprometidos, no precisamente a los más talentosos. Quedan los que realmente tienen esas ganas, esa inquietud de desarrollarse y descubrirse en algún ámbito artístico. El proceso de aprendizaje también es particular, porque se realiza desde los participantes, considerando su visión del mundo y cómo desean mostrarla a través de la disciplina que eligieron como herramienta de expresión”, comenta Felipe Mella, director ejecutivo de Balmaceda Arte Joven. –¿Dónde está la magia asociada a la animación sociocultural? “El arte es una herramienta fundamental para el desarrollo de las personas, y la animación es un canal esencial. Lo mágico está relacionado con los resultados, con las nuevas miradas de la realidad. Sobre todo en contextos de pobreza, donde los jóvenes en muchas ocasiones sienten no tener oportunidades, que sus vidas no tienen sentido, que la realidad que los rodea es la única y no existe forma de cambiarla. El trabajo de los animadores llega con iniciativas concretas, les da una alternativa. Es así como se produce lo inesperado, ‘lo mágico’, el cambio que les muestra que el futuro ya no es tan oscuro. Los participantes recuperan su autoestima, mejoran la convivencia, y descubren que tienen un talento que es exclusivo de ellos. En definitiva, se dan cuenta de que tienen una herramienta para dar una vuelta a su destino”.

Contar con esa capacidad de adaptarse a los cambios, de modificar la realidad. Tener esa capacidad de observar el entorno, de estar atento a las demandas de la comunidad, atento a las carencias, a lo que está sucediendo, para entregar conocimiento, para generar vuelcos relevantes”. –El proyecto en Gijón parece una regla a seguir, ¿aquí lo mejor aún está por comenzar? “En parte, lo mejor ya está pasando. Las iniciativas que realiza Balmaceda nos han permitido convertirlo en un referente. Además de los talleres, muchas de nuestras acciones ya están consolidadas, como el Concurso Universitario Arte Joven, el Encuentro de Danza; la Fiesta Urbana de las Artes, en Los Lagos; o el Festival de Bandas Balmarock, en Concepción. Sabemos que siempre podemos hacerlo mejor, y estamos en eso. Para este 2014, esperamos responder a una necesidad de distintos sectores del país, expandiéndonos a más regiones. Queremos continuar nuestra labor de semillero artístico, otorgando nuevas oportunidades a los talentos que aún no descubren su potencial, y que están ansiosos de una alternativa diferente”.

Balmaceda En 20 años, más de 1 millón de jóvenes ha tenido acceso gratuito a la Danza, la Literatura, la Música, las Artes Visuales y al Teatro, a través de Balmaceda Arte Joven, una Corporación de derecho privado y sin fines de lucro, cuyo director ejecutivo es el gestor Felipe Mella.

–¿Impactan las actividades de Balmaceda en la creación de empleos? “Nuestro modelo de gestión aporta al mercado laboral mediante la contratación de distintos artistas-profesores en cada

temporada, generando una marcada rotación de especialistas. Somos una importante fuente de trabajo para al menos 180 artistasprofesores que anualmente se desempeñan en nuestras sedes en Antofagasta, Valparaíso, Santiago, Bío Bío y Los Lagos”. –¿Tu visión respecto al Ocio y al Tiempo Libre? “Cómo no destacar la innegable importancia del ocio en la creación artística. Desde ahí han surgido notables creaciones en el arte, en la música, en todas las disciplinas. Esos espacios permiten que las personas busquen y gocen de otros elementos, como el disfrute de las expresiones artísticas, asistir al teatro, ver una exposición, leer un buen libro. Acciones que, en definitiva, aportan al desarrollo como personas. Nuestros programas son parte de esa instancia de tiempo libre que permite que los jóvenes accedan (en muchos casos) por primera vez a espectáculos y sean parte de un proceso creativo. Dado el carácter motivacional de los talleres, éstos despiertan la vocación, contribuyendo a formar públicos sensibles al fenómeno artístico. La mayoría de los que han pasado por Balmaceda son actualmente consumidores de cultura”.

alfredo cáceres

–Ser animador es una manera de pararse frente al mundo, ¿con qué asocias esa imagen? “Más que con una imagen, la relaciono con un concepto: LA TRANSFORMACIÓN.

–Como gestor, ¿qué importancia le atribuyes a estos conceptos? “El acceso al ocio y al tiempo libre debería consagrarse como un nuevo derecho en la Carta Fundamental de las Naciones Unidas. Vivimos en una sociedad exigente y demandante, donde todo es inmediato. Estas exigencias han cambiado nuestros comportamientos, las formas de pensar y de convivir. El tiempo libre parece un LUJO, cuando debería ser un DERECHO”.

“Los ratos de ocio son la mejor de todas las adquisiciones”, Sócrates (469-399 a. de C.), filósofo griego.

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Destinos

Jane Austen Nuevamente en su hogar

Por María Teresa Herreros A.

Desde Londres

L

a celebración del bicentenario de la publicación de las grandes novelas de Jane Austen –«Orgullo y Prejuicio» (1813), «Mansfield Park» (1814), «Emma» (1815)– inspira un homenaje que le rendirá la elegante Decorative Antiques & Textiles Fair, la feria de antigüedades más importante de Londres. Es realmente notable la forma como se planificó y se ejecutará, a fines de enero, una recreación de dos espacios interiores, de diferentes ambientes sociales de la época Regency (1811-1820) como los que fueron familiares a Jane Austen (1775-1817) cuando escribía sus obras. La curatoría de esta exposición estuvo a cargo de Helen Linfield, de Wakelin & Linfield, principales expertos británicos en mobiliarios de los siglos XVIII y XIX. Como una muestra de la diversidad de estilos presentes en la mayoría de los hogares de entonces, la exhibición comprende también piezas desde el periodo Estuardo tardío (que va de 1660 a 1714) hasta 1817, año de la muerte de Jane. Se la ha llamado «Miss Austen en su hogar: De Mansfield Park a Chawton», en alusión al título de esa novela y al lugar donde vivía la autora al momento de escribirla. Se estudió cuidadosamente la decoración de su propia casa, un cottage en el pueblo de Chawtown, Hampshire, que debió haber sido amoblado con sencillez y en estilo más bien campesino. Por otra parte, se recrea la decoración de las hermosas propiedades de su hermano Edward, que ella visitaba habitualmente. Ahí, en el escenario de un salón formal de principios del siglo XIX, se eligieron piezas de los diferentes estilos que se podían encontrar en una casa acomodada de la campiña: un elegante estante para libros estilo Georgian, sillas Gainsborough, un tapete Aubusson, junto a un escritorio y a un sofá confortable. Para la 42 I La Panera

1. Alfarería inglesa siglo XVIII tardío y principios siglo XIX. 2. Stand de amoblado estilo Regency. Decorative Antiques & Textile Fair. 3. Silla Windsor del valle del Támesis, c1790.


Una genial autodidacta

J

1. Papel mural Royal Crescent c1775, Hamilton Weston. 2. Pintura sobre seda, siglo XVIII. 3. Sillas de biblioteca Gainsborough, c1745.

decoración de los muros, la Feria de Antigüedades y Textiles eligió a Hamilton Weston Wallpapers & Designs, especialistas en papeles murales históricos, quienes produjeron un diseño circa 1780, titulado Royal Crescent, en tonos verde, gris y blanco. El motivo de delicadas flores colgantes fue tomado de la decoración de un vestíbulo del edificio de ese nombre, el más importante de la ciudad de Bath, donde Jane Austen vivió algunos años. Es imitación directa de un diseño de época de Robert Adam, el prominente arquitecto y diseñador escocés de fines del siglo XVIII. La recreación del cottage de Chawton es más simple, con menos elementos, donde se destaca una mesa de roble con secciones plegables en el espacio del comedor, con sillas Windsor y de respaldo tipo escalera; también un pedestal donde Austen solía escribir. En las paredes se muestran típicas siluetas y grabados del período Georgian tardío, acuarelas que deben haber sido pintadas por “las señoras de la casa” y bosquejos con motivos náuticos, tema que interesaba a dos de los hermanos de Jane. Se completa la escena con delicadas alfarerías inglesas de uso cotidiano. En Hamilton Weston tam-

bién se encargaron de preparar el papel mural para este cottage. Para este efecto se basaron en el descubrimiento de uno encontrado en una casa del centro de Londres bajo el papel que estaba a la vista y con el que se habría cubierto el original. Su diseño fue re-dibujado por el historiador de arquitectura Robert Weston a partir de pequeños y muy frágiles fragmentos que se lograron salvar. Éste se llama ahora «Dashwood», como el nombre de la familia en «Sentido y Sensibilidad». Usando bloques de madera será estampado para el foyer de la Feria con detalles en blanco y negro para las flores, sobre fondo gris. El gris fue muy usado en los papeles de esas épocas porque servía para disimular la suciedad que producían el humo de las velas y de las chimeneas. Las influencias del estilo Regency se mantienen en los amoblados contemporáneos; los diseños de papeles murales aterciopelados, tan de moda en ese período, así como los de estilo gótico inspirados en Walpole’s Strawberry Hill –una de las más elegantes y excéntricas mansiones góticas inglesas– se pueden encontrar actualmente en exclusivas tiendas de decoración.

ane Austen nació la noche del 16 de diciembre de 1775 en Steventon, y falleció la madrugada del 18 de julio de 1817 en Winchester. Era la séptima de los ocho hijos del clérigo George Austen y su esposa Cassandra, la segunda y menor de las mujeres y la gran compañera de su hermana, también llamada Cassandra. De vida sin grandes recursos, de educación autodidacta, de cambios de residencia, de fracasados intentos de matrimonio, Jane pudo finalmente, a los 34 años, encontrar el tiempo y la tranquilidad para concentrarse en sus escritos. Su hermano Edward había ofrecido a ella, su madre y su hermana, una casita en el poblado de Chawton, denominada Chawton Cottage, donde Jane no quería que nadie más fuera de su familia más cercana se enterase de lo que hacía. En 1811, «Sentido y sensibilidad» apareció publicada sin que se identificase a su autora, que simplemente se denominó «Una dama», y que encantó a los lectores. A ese primer éxito siguió el de «Orgullo y prejuicio», publicada a finales de enero de 1813 por la autora de «Sentido y Sensibilidad». El furor comenzó, la gente tenía curiosidad por saber quién era la misteriosa novelista. Jane Austen siguió trabajando sin parar los siguientes años, su talento estaba en auge y así en Chawton completó dos nuevas novelas: «Mansfield Park» en 1814 y «Emma» en 1815. (Sus novelas «Persuasión» y «La abadía de Northanger» aparecerían publicadas póstumamente bajo su nombre). En 1816, la escritora comenzó a cansarse con facilidad, hasta que llegó un momento en que ni siquiera podía sostener la pluma. Se cree que probablemente padecía la Enfermedad de Addison (trastorno poco frecuente de las glándulas suprarrenales). A fin de tener un médico cerca, ella y Cassandra se mudaron temporalmente a Winchester. Tras una larga y estoica agonía, Jane Austen falleció cuando apenas contaba con 41 años. Su funeral se realizó en la Catedral de Winchester y está sepultada en la nave derecha de esa iglesia, cerca de la pila de bautismo.

Este homenaje a Jane Austen está inmerso en la importante Decorative Antiques & Textiles Fair que se realizará en el invierno inglés en Battersea Park. Este año concurren 140 dealers del Reino Unido y del resto de Europa a mostrar y ofrecer sus mejores piezas, que datan del siglo XVII hasta el siglo XXI. El alto nivel de esta Feria se demuestra una vez más en su decisión de rendir un homenaje como este, cuidando cada uno de los más refinados detalles y habiéndolos encargado a grandes expertos del Reino Unido. Es un testimonio más del profundo respeto de la sociedad británica por sus valores culturales. Se espera, como siempre, la visita de los numerosos interesados en conocer y en adquirir las piezas únicas que exhibe la Feria. Pero esta vez aumentados por los admiradores y devotos de su escritora favorita, cuyas obras se siguen reeditando y leyendo en todo el mundo, años y siglos después de su publicación.

“Siempre es incomprensible para un hombre que una mujer rechace una oferta de matrimonio”, Jane Austen.

Tapiz Aubusson, diseño siglo XVIII.

La Panera I 43


Fundación El Observatorio

Crearás un mundo Nos resulta insatisfactorio el estado del arte, como si faltara algo trascendental. Hay un paraíso perdido atrás en el tiempo –siempre lo hubo-, pero el que estábamos a punto de alcanzar parece haberse alejado. Lo que no es tan malo. A medida que aumentan los indignados se hace posible que las sociedades se enfrenten a preguntas más sólidas: ¿Qué futuro deseamos, hacia dónde queremos ir?... Por Miguel Laborde W h i t e

( 1 9 3 6 ) ,

White inaugura su texto de despedida con una cita del filósofo Kostas Axelos. “¿No hay lugar ya y momento propicio para una vida poética activa y meditativa?” Este texto se llama «Géopoétique & Politique» y fue publicado por «L‘ Atelier du Héron», Bruxelles, 2013. Inesperado como siempre, White comienza por defender a Adam Smith (1723-1790), popularmente conocido como “el padre del capitalismo”. Su coterráneo –también escocés– tiene mala fama, dice, porque la gente lee “La riqueza de las naciones” como si fuera su apología; cuando lo que hace Smith es advertir de qué se trata el fenómeno. Le intriga esa energía en aumento, el mecanismo del libre mercado, las consecuencias del liberal “dejar hacer”, atónito ante la “avidez rapaz” que descubre tras todo ello. En el planeta veía surgir una nueva fuerza de la naturaleza, pero ahora, como Frankenstein, creada por el hombre. Anuncia que su energía puede tener consecuencias desastrosas en los planos ético, intelectual y moral; tan poderosa es que podía causar “un empobrecimiento de la energía moral, una reducción del espacio mental, una sociedad donde la educación sería cada vez más descuidada, es decir, menospreciada, donde los productos del espíritu, de existir todavía, serían vendidos en el mercado como calcetines”. En ese entorno cultural, proliferarían las posiciones básicas, simplistas, extremistas y fanáticas, de todo tipo. La versión fast food de la cultura… En defensa de su compatriota escocés, recomienda leer su «Teoría de los sentimientos morales», profética. ¿Qué hacer? ¿Rasgar vestiduras? Eso también sería simplista y fanático. Lo que plantea White, siguiendo a Smith, es una transformación evolucionaria. Como tantas veces se ha dicho: es mejor hacer reformas en paz 44 I La Panera

Kenneth White, escritor y fundador del movimiento Geopoético. Sus textos están escritos en francés e inglés.

antes que lleguen las sangrientas revoluciones. Lo que no es fácil por el empobrecimiento del humanismo, el que en su origen renacentista, comenta White, buscó dar la autonomía a “una manera de pensar por fuera del contexto religioso teológico”, pero que ya en el siglo XIX daría señales de fatiga hasta terminar dibujando un mundo oscuro, escéptico, corrompido y sin luz: “Si la cultura, en el sentido fuerte de la palabra, está ausente, si la educación hace falta, es que el Estado, cada vez más socializado (sea de derecha o de izquierda), no tiene ninguna idea de lo que es una cultura”… Sueña con una terapia personal y práctica, y con un ser humano viajero, curioso, interesado, buscador, capaz de cambiar de paisajes y de sabores, de asomarse incluso a mundos no descubiertos, uno que aprenda a vivir sobriamente, para no perder el planeta. ¿Será posible? White manifiesta no estar optimista, pero sí cultivar un “pesimismo activo”, una forma intelectual y más sobria que la esperanza, anglosajona y no latina, diríamos nosotros. No se arrepiente de haber emigrado a Francia siendo joven, luego de publicar en Londres sus primeros libros, tras sentir que en el mundo anglosajón ya no hay espacio más que para una literatura de marketing y de best sellers o, como se lo dijo su editor abiertamente, para libros que ya no eran parte de la literatura… sino de la industria de la recreación. En Francia encontró más “energía intelectual”, pequeñas editoras combativas, un mundo de libros variados y muchos lectores. Pero, lamenta, también Francia derivó. Si un editor

galo le dijo al llegar que él trabajaba el sistema de 80 y 20 (80% de producción mediocre para financiar un 20% de verdadera literatura), en el presente ya no ve que exista ese territorio abierto y libre, mientras, considera, a medida que pasa el tiempo, los políticos son menos cultos y la educación estatal y los medios de comunicación siguen perdiendo estatura: “La noción de desarrollo espiritual (la paidea griega) desaparece más de la educación”… Pero, reconoce y agradece, en Francia pudo publicar sus libros, una larga lista, lo que difícilmente habría logrado en Inglaterra, así como la posibilidad de participar en grupos, seminarios alternativos, todo un rico mundo “de resistencia” que existe fuera de la cultura oficial; y ahí descubrió el espacio para fundar en 1989 el Instituto Internacional de Geopoética, “que tiene por objetivo la refundación de la cultura, remontándose a la base misma de toda cultura, a saber: la relación entre el ser humano y la Tierra sobre la cual él intenta vivir”. Va a continuar trabajando, White, “abierto a posibilidades de existencia inimaginables, abierto a un universo que no esté estricta y exclusivamente concentrado en lo humano”. Después de todo ¿Qué intentó hacer este poeta escocés en París?... Él mismo lo ha dicho, siguiendo a los poetas, “fundar un mundo”. Algo que le pareció necesario al tomar conciencia de que este mundo de aquí y ahora, el sociológico, el socio-económico-político, “deja de lado una gran parte de nuestro ser”.

Latinstock / Sophie Bassouls

K

e n n e t h

el fundador del Instituto Internacional de Geopoética, considerado en algunos círculos como el mejor poeta vivo en lengua inglesa, ha decidido abandonar París –donde por décadas lideró un departamento de literatura contemporánea– para retirarse a un remoto roquerío en una costa de aguas frías, de esas junto a los cuales creció en su Escocia natal. Su despedida 2013 no tiene aires de fiesta. Siente que ha luchado contra un enemigo demasiado poderoso, uno que ha transformado a Europa en un mosaico de ciudades, granjas industrializadas, cuidados parques nacionales y autopistas, ya sin espacio para darse, como en la canción de Lou Reed, “un paseo por el lado salvaje”. ¿Cómo no recordar a la visionaria Mary Shelley, cuando, casi adolescente, describió a Frankenstein, adivinando el rostro del monstruo mucho antes de que apareciera?


Lo había escrito Hölderlin en el «Hyperion»: “Lo que tú buscas, es un mundo”; a lo que Rimbaud agregó: “No estamos en el mundo”… Había que crear otro, propio, como lo advirtieron los libros sagrados de la India hace miles de años, recuerda Kenneth White: “El que deja el mundo sin haber encontrado su propio mundo, no ha vivido plenamente”. White se preguntó qué era un mundo y encontró un hecho extraordinario, iluminador. La palabra mundus se define así: “Al fundarse una ciudad, cada futuro ciudadano lanzaba un poco de tierra de su país de origen a un hoyo. Ese hueco, sellado, que era el mundo, era considerado el centro de la ciudad. Para recordar el origen de la ciudad, su fundación, se abría tres veces al año”. Esa hermosa fiesta pagana, llamada Mundus patet (“el mundo se abre”), derivará, degenerada, en festividades asociadas a la comunicación entre los vivos y los muertos y, finalmente, en la peor de sus parodias: Halloween. Reconoce White, buscando ejemplos geopoéticos concretos, su fuerte presencia en América. William Robertson denigra lo ibérico en su «Historia de América» (1777), ante lo cual la monarquía española funda el Archivo General de Indias en Sevilla (1785) y encarga la resKenneth White considera que puesta al historiador Juan Baua medida que pasa el tiempo, tista Muñoz. Comenta White que RobertLos políticos son menos son ignoraba la inmensa canticultos y la educación estatal dad de material cartográfico, etnográfico y lingüístico hispánico y los medios de comunicación que muchas veces alcanza valor siguen perdiendo estatura: geopoético: “…en los Problemas y secretos maravillosos de “La noción de desarrollo las Indias de Juan de Cárdenas, espiritual (la paidea griega) en el Mapa Corográfico de la Nueva Andalucía (es decir, Vedesaparece cada vez más de nezuela) de Luis de Surville, o la las aulas”… Gramática en la lengua general del Nuevo Regno”… Esa condición latinoamericana abierta al cosmos también la observa en América del Norte, desde que el centenar de pasajeros –o peregrinos– del Mayflower, luego de 65 días de navegación, llega en medio de una tempestad el 11 de noviembre de 1620 (en un viaje que inaugura a Estados Unidos) a unas dunas desoladas. Habían sufrido un largo y accidentado viaje, perdido la esperanza, pero no su cosmovisión trascendente. Uno de ellos, moribundo, escribe en una carta, refiriéndose a su compañero también enfermo: “No sé cuál de los dos servirá primero de alimento a los peces. Pero esperamos una resurrección gloriosa”. Termina Kenneth White, en Estados Unidos, citando al escritor, poeta y filósofo Henry D.Thoreau: “Hay que respirar de tal manera que la ola de cada inspiración se quiebre sobre nuestras playas más lejanas”… Buena suerte le deseamos al fundador del Instituto Mundial de Geopóetica, ahora en lo alto de un roquerío donde se estrellan las mismas olas que, en su infancia, lo hicieron pensar el universo y tener la osadía de querer “fundar un mundo”. Miguel Laborde es Director Cultural de la Fundación El Observatorio (Centro de Estudios Geopoéticos de Chile), director de la Revista Universitaria de la UC, profesor de Urbanismo (Ciudades y Territorios de Chile) en Arquitectura de la UDP, miembro del directorio de la Fundación Imagen de Chile, miembro honorario del Colegio de Arquitectos y de la Sociedad Chilena de Historia y Geografía, y autor de varios libros. La Panera I 45


Tecnología

Autonomía y libertad en la red Por Edison Otero

D

ebiéramos considerar las

denuncias de Julian Assange (programador, periodista, fundador de WikiLeaks) y Edward Snowden (especialista en computación) como un verdadero hito en la defensa de la libertad de información. Por eso mismo, no habría que ceder a la terminología nacionalista y patriótica de los gobiernos puestos al descubierto por sus respectivas denuncias. El concepto de traición a la patria al que han recurrido debe estar entre los argumentos más anacrónicos que se pueda usar. Por de pronto, significa que no se comprende el sentido mismo de Internet. Sobre esto, vale la pena tener a mano la singular y aguda historia de esta plataforma de comunicación tal como la cuenta el sociólogo español Manuel Castells. Su hipótesis: Internet es el fruto de la convergencia virtuosa de instituciones gubernamentales, los espacios de pensamiento libre de grandes universidades y centros de investigación. La mayoría de los actores estaba comprometida con los valores del pensamiento independiente, con la cooperación y la importancia de compartir conocimientos. El espíritu que inspiró y dio forma a Internet generó un espacio abierto, descentralizado e interactivo. Los protocolos se diseminaron libremente y obedecieron al principio del libre acceso. Así, pues, la transparencia estuvo entre los principios básicos de esta notable aventura tecnológica, científica, intelectual y comunitaria. A la vuelta de un par de décadas –o incluso menos–, la mixtura de Internet, las redes sociales y la telefonía móvil,

han creado un nuevo escenario comunicacional que puso fin a la era hegemónica de los medios de comunicación tradicionales, verticales y unidireccionales. Castells habla de una nueva forma de comunicación: la auto-comunicación masiva. Sus rasgos saltan a la vista: se trata de redes horizontales de comunicación interactiva. Conectan lo global y lo local en tiempo elegido, ocurre tanto sincrónica como asincrónicamente, funciona de acuerdo al formato de muchos-a-muchos. Por otra parte, el contenido es autogenerado por los usuarios, quienes dirigen la emisión en la dirección deseada. Del mismo modo, la recepción es auto-decidida, porque nadie está en condiciones de imponer contenidos a nadie. Pero, además, se trata de una comunicación multimodal, porque permite reformatear casi cualquier contenido. Siendo un sistema variado, flexible y abierto, llega a todos los flujos de la vida social, alcanzando a una audiencia que se ha vuelto prácticamente global. Este nuevo estilo de comunicación explica desde los reporteros ciudadanos hasta las denuncias de los maltratos policiales en cualquier parte del mundo. El poder se vuelve translúcido y sus procedimientos no logran permanecer secretos por mucho tiempo. La escandalera por las denuncias de Assange y Snowden expresan la impotencia de los gobiernos más poderosos del mundo por controlar toda la información. De hecho, pueden. Pero no que se sepa cuándo, dónde, cómo y a quiénes. De manera que estos jóvenes internautas no son un par de hackers desquiciados sino los más recientes luchadores por la libertad de expresión, de información y de opinión. Porque,

además de los espacios públicos, estas libertades se juegan también en los espacios virtuales. Las rabietas del poder apuntan en la dirección correcta. Las plataformas en las que surfean Assange y Snowden son las mismas de las blogueras que convocaron a las manifestaciones callejeras en Egipto, en Túnez, o en Wall Street; de los tuiteros que se congregan en las plazas públicas a pedir la renuncia de los gobernantes, de los habitantes de facebook que generan redes de organización y movilización, de las adolescentes de Pakistán y Arabia Saudita que reivindican el derecho a la educación, de las mujeres que protestan por las calles de India, de los ciudadanos que se movilizan en Ucrania, Grecia o España. En la www la indignación se propaga como un virus. Los gobiernos que presionan para que las redes sociales dejen de funcionar se parecen tanto a la inquisición romana, con sus índices de contenidos y medios prohibidos. Para felicidad de los ciudadanos del mundo, los Erasmos y los Galileos se han multiplicado por miles y cientos de miles y no hay tribunales, ni restricciones ni super vigilancias orwellianas que puedan impedirlo. Esta es la conclusión: Internet y las redes no son simplemente plataformas tecnológicas: son modos de vivir y de reinventar la política, de redescubrir la fuerza moral de la declaración universal de los derechos humanos.

Edison Otero Bello es Licenciado en Filosofía y profesor titular por la Universidad de Chile. Se ha especializado en las áreas de la epistemología, el desarrollo del pensamiento crítico y la teoría de la comunicación.


Agenda Santiago / enero Teatro Universidad de Chile

Teatro Nescafé de las Artes

Providencia 043, Metro Baquedano - Teléfonos: 2978 24 80 - 2978 24 81 ceacuchile.com

CONCIERTO ANIVERSARIO

Manuel Montt 032, Providencia - Teléfono: 2236 3333 www.teatro-nescafe-delasartes.cl - www.ticketmaster.cl

10 y 11 de enero, a las 19:40 horas. Entradas: desde $4.000, estudiantes desde $2.000.

La Orquesta Sinfónica celebra su aniversario número 73 con un programa que incluye «Una Noche en el Monte Calvo», de Modest Mussorgsky; Adagio para cuerdas, de Samuel Barber; Obertura Carnaval Op. 92, de Antonín Dvorak; y las suites 1 y 2 de «Romeo y Julieta», de Serguei Prokofiev. Dirige: Josep Vicent. FESTIVAL DE MÚSICA 17 de enero, a las 19:40 horas. Entradas: desde $4.000, estudiantes desde $2.000.

La Orquesta Sinfónica estará a cargo del Concierto de Clausura del Festival de Música Contemporánea, organizado por el Departamento de Música de la Facultad de Artes de la Universidad de Chile. Bajo la batuta del director español Josep Vicent, el programa contempla «Fundición de Acero», de Alexander Mosolov; el estreno de «Volveremos a las Montañas», de Gabriel Brncic; «Supernova», de Andrés Maupoint; y «Sinfonía», del compositor italiano Luciano Berio. Esta última, con la participación de la Camerata Vocal de la U. de Chile.

CANTATA 24 y 25 de enero, a las 19:40 horas. Entradas: desde $4.000, estudiantes desde $2.000.

El Coro Sinfónico dirigido por Juan Pablo Villarroel, y la Orquesta Sinfónica, a cargo de Josep Vicent, presentan la cantata «Alexander Nevsky», de Serguei Prokofiev, con la mezzosoprano chilena Evelyn Ramírez. Además, el público podrá disfrutar con el «Capricho Español», del ruso Nicolai RimskyKorsakov; y del Concierto para piano y orquesta N º 2, de Sergéi Rachmaninoff, con el solista José Contreras.

Rocas de Santo Domingo

«100% TRICICLE» 22 al 25 de enero. Miércoles y jueves, 20:00 horas; viernes y sábado, 21:00 horas. Entradas: $10.000 a $40.000.

La compañía catalana Clownic presenta una selección con lo mejor de sus nueve rutinas, creadas desde 1979 a la fecha, y reconocidas por su picardía y su buen humor. Conformado por Eduard Méndez, Xevi Casals y Gerard Domenech, el elenco protagoniza 90 minutos de entretención a partir de una serie de sketches sin diálogo, donde predomina la magia del humor gestual.

Teatro Municipal de Santiago

Colegio People Help People (Avenida del Litoral 299).

www.municipal.cl

celebración EXPOARTE

GIRA NACIONAL Durante enero, el Ballet de Santiago presentará en regiones «Zorba, el griego», con coreografía de Lorca Massine y música compuesta en 1964 por Mikis Theodorakis para la famosa película homónima, que resalta los valores del amor, de la amistad y del goce de la vida. El elenco actuará en Salamanca (miércoles 15), Illapel (jueves16), Los Vilos (viernes 17), Coquimbo (19) y La Serena (lunes 20). Asimismo, la temporada de verano contempla la tradicional Gira Elite, con «West Side Story», de Leonard Bernstein, en concierto, a cargo de un ensamble con músicos de la Orquesta Filarmónica, dirigido por Sebastián Errázuriz y con Claudia Pereira (soprano), Claudia Godoy (mezzo), Pedro Espinoza (tenor) y Patricio Sabaté (barítono). El conjunto visitará Los Ángeles (24 de enero), Concepción (25 de enero), Reñaca (30 de enero), Algarrobo (31 de enero), Santo Domingo (1 de febrero), y Zapallar (8 de febrero). www.municipal.cl

Hasta el 9 de febrero. Inauguración: 25 de enero, a las 19:00 horas. Entrada liberada.

La Agrupación Cultural Rocas de Santo Domingo celebra los 25 años de ExpoArte, con un ciclo de exposiciones y encuentros abiertos a público. En un total de 14 salas, expondrán 85 creadores. A la retrospectiva de Mario Toral y la charla presidida por este artista visual en torno al “arte mural como un espectáculo sin límites, y para todos”, se suman las obras de Francisca Cerda, Paula Baraona, María Soledad Leiva, Carolina Gasic, Lourdes Naveillán, Oscar Barra, Giancarlo Bertini, Tere Ortúzar, Olivia Allamand y Julita Luco, entre otros. El programa aniversario contempla la realización de talleres artesanales locales, organizados con la ayuda de entidades como Manos de Santo Domingo y Taller Abate Molina. Por su parte, la Sala de Arte Down continuará con su labor de difusión de obras de niños y jóvenes con capacidades diferentes, y anuncia la publicación de un libro con fotografías de cada cuadro junto a la reseña de los invitados a participar. El evento contará con el Patrocinio de la Embajada de la República de Indonesia. La inauguración se realizará en el colegio People Help People, el sábado 25 de enero, a las 19:00 horas.

Universidad Andrés Bello Centro de eventos Patrimonio Casona de Las Condes, Universidad Andrés Bello. (Las Condes altura 13.350).

CONGRESO SOBRE EDUCACIÓN ESPECIAL 27 y 28 de marzo, 09:00 a 18:30 horas.

Un congreso enfocado hacia la integración comunitaria, a la inserción laboral, así como al mejoramiento de la calidad de vida de estudiantes y personas adultas con déficit y/o capacidades diferentes, se realizará los días 27 y 28 de marzo, bajo el lema «Transición de Vida Activa en Educación Especial». La cita internacional cuenta, entre otros, con el apoyo del Ministerio de Educación, y está dirigida a directivos, docentes, asistentes y estudiantes de la carrera de Educación Diferencial, cuya misión es apoyar sectores específicos carentes de oportunidades para acceder, participar, interactuar y desempeñar roles socialmente valorados y en igualdad de condiciones. “Queremos asumir esta convocatoria, acogiendo y potenciando el desarrollo de las personas con discapacidad y que están expuestas a situación de vulnerabilidad y exclusión social. Buscamos construir espacios desde un enfoque comunitario, para permitir su vinculación, participación e integración con pleno respeto de sus derechos, y lograr así una transición exitosa hacia la vida activa, plena y segura”, explica María Paz Abalos, presidenta de la Fundación Red Apoyos, a cargo de la puesta en marcha del evento. Para mayor información sobre la inscripción, auspiciadores y expositores invitados, visite el sitio www.redapoyos.cl, o escribir al mail contacto@redapoyos.cl

MAC-Valdivia Los Laureles s/n Isla Teja- Valdivia. Teléfono: 273-55 770 www.macvaldivia.cl - www.germantagle.com

«entre la ruina y la euforia» Hasta el 28 de marzo. Entradas: $1.500 adultos , $800 estudiantes y tercera edad. Estudiantes UAch y niños, entrada liberada.

Germán Tagle (1976) exhibe sus obras en el Museo de Artes Visuales de Valdivia. El talentoso artista que residió en Nueva York, y cuya trayectoria incluye su participación en prestigiosas ferias internacionales, como ArtMiami 2010 (donde representó a la Galería Patricia Ready), emplea la técnica del acrílico sobre tela, “para plasmar los paisajes que se le ha encomendado perpetuar”. La Panera I 47


Agenda internacional / enero Agenda

MUSEO PÉREZ Miami Hasta el 16 de marzo www. Pamm.org

derecho y amontonado

E

n el segundo piso del recién inaugurado Museo Pérez de Miami (PAMM), los visitantes pueden apreciar una imponente instalación de Ai Weiwei (1957). Llaman la atención las 38 toneladas de barras de acero, colocadas en una oxidada extensión sobre el suelo, rescatadas de los escombros de edificios derribados por el terremoto de Sichuan, ocurrido en 2008. Apiladas en hileras como si fueran placas tectónicas en movimiento, éstas conforman la obra «Straight» (derecho), en homenaje a unos 5.000 niños muertos durante la catástrofe, y cuyo número real habría sido encubierto por el gobierno chino, según revela Weiwei. A esta performance se suma un memorial con los nombres y las edades de los estudiantes fallecidos. Por su parte, «Stacked» (amontonado), consiste en una torre de 760 bicicletas soldadas entre sí y en la que cientos de rayos de ruedas se despliegan a lo largo del pasillo semejando un gran toldo protector. Asimismo, en la galería principal se han instalado 80 fotografías en blanco y negro, tomadas por el artista disidente entre 1980 y 1993, durante sus viajes a Nueva York. Entonces registró los disturbios de la época en el Tompkins Square Park de East Village, en repudio a la guerra con Irán. El museo abre sus puertas en el marco de lo que será Art Basel 2014, que anualmente convoca a cientos de coleccionistas y visitantes a nivel mundial. Es una construcción de 185,800 m², a cargo del prestigioso grupo de arquitectos Herzog & de Meuron, con una vista privilegiada sobre la bahía de Miami. Para su apertura, los curadores escogieron una muestra que sintetiza la presencia de los artistas modernos de América Latina en esa ciudad. Se suman a la propuesta, autores contemporáneos estadounidenses y algunas estrellas internacionales actuales, como el propio Weiwei, cuyas instalaciones, pinturas, fotos y videos ocupan varias salas con un mensaje claro en torno a la fragilidad de la belleza, y la necesidad de protegerla y preservarla. ARTE PÚBLICO Tres instalaciones para resaltar la unión entre el hombre, la escultura y la naturaleza, presenta el italiano Giuseppe Penone (1947) en Nueva York. Se trata de una obra creada in-situ por este promotor del Arte Povera, para que los cientos de visitantes y turistas que transitan diariamente por el Madison Square Park la disfruten libremente. La propuesta «Ideas de Piedra» consiste en el diseño de imponentes árboles hechos en bronce, de unos diez metros de altura cada uno. Aquí, el MADISON SQUARE PARK artista aborda y pone en jaque los conceptos de Nueva York peso, equilibrio y escala. En una fusión entre lo Hasta el 9 de febrero artificial y lo orgánico, su trabajo resume el conwww.madison squarepark.org traste entre dos fuerzas: la fuerza de gravedad y el peso de la vida. De este modo, las piedras de río seleccionadas para estas intervenciones parecen literalmente flotar en medio de las ramas de los árboles. “Están suspendidas, separadas del suelo por una estructura que no es de tierra ni tampoco de aire. Son piedras que se debaten entre la fuerza de gravedad y la fuerza de la atracción de la luz”, explica el creador residente en Francia, y con talleres permanentes en Turín y París. 48 I La Panera

GALERÍA SERPENTINE Londres Hasta el 9 de febrero www.serpentinegalleries.org

GALERÍA KOW Berlín Hasta el 13 de febrero www.kow-berlin.info

MITOS Y LEYENDAS La obra del egipcio Wael Shawky (1971), en la Galería Serpentine de Londres, gira en torno a los mitos y leyendas del sudoeste asiático. La prensa especializada lo define como un storyteller (cuenta cuentos) de la historia del mundo árabe en todos sus ámbitos, desde la alta política hasta lo cotidiano y lo doméstico. El artista visual toma como referencia el libro «Las Cruzadas vistas por los árabes», del escritor libanés Amin Maalouf y, más concretamente, se centra en el episodio en que el Papa Urbano II de la Iglesia Católica (1088-1099) le exige a los árabes la devolución de la ciudad de Jerusalén. Reconocido por su video «The Horror Show File», que culmina con la toma de la Ciudad Santa por parte de los Cruzados, esta vez el artista exhibe las dos versiones de su producción audiovisual «Cabaret Crusades». Estas son «The Horror Show File» (2010), y «The Path to Cairo» (2012), y su objetivo es demostrar que no existe una sola interpretación sobre los hechos históricos en torno a las Cruzadas en el Medio Oriente. En ambas cintas los protagonistas son marionetas que entregan un argumento profundamente dramático para contrastar los valores del teatro imaginario occidental con el musulmán. Los títeres han sido diseñados en cerámica, por ser un material de gran importancia en la tradición escultórica árabe. La trama está mayormente interpretado por coros de pescadores de perlas y por cantantes chiíes inspirados en piezas basadas en la tradici��n poética de los imanes o guías espirituales, a cargo de la oración colectiva en el Islam. La exposición incluye el estreno de su filme «Al Araba, Al Madfuna II» (2013), basado en las parábolas del novelista egipcio Mohamed Mustagab, con la actuación de niños con voz adulta y vestidos como hombres mayores. COMBINACIÓN PERFECTA El alemán Franz Erhard Walther (1939) forma parte del grupo que transformó radicalmente la escena del arte durante la década de los sesenta, junto a Joseph Beuys, Anselm Kiefer, Sigmar Polke y Gerhard Richter. Su propuesta incluye un trabajo en serie con materiales blandos y tejidos (muselina, algodón, terciopelo, espuma), así como papeles y cartones, para que el visitante pueda tomar y manipular las piezas, e incluso adoptar ciertas posturas a partir de determinadas instrucciones indicadas por el artista en cada uno de sus trabajos. En un principio, Walther pensó en diseños en los que sólo las manos fueran necesarias, pero con el tiempo le ha sugerido a sus seguidores hacer uso de todo el cuerpo. En los últimos años ha creado un nuevo conjunto de obras que él llama Körperformen (las formas del cuerpo), hechas con material de espuma y con telas de colores. “La escultura no necesita el ojo”, escribió en una especie de “nota al pie de página” en sus bocetos diseñados entre 1966 y 1969. Su trabajo está dirigido no sólo a la mirada, sino a los sentidos y a las capacidades del cuerpo. En la Galería KOW de Berlín sorprenden su manera de concebir los objetos. Sobresalen los contornos a medida, volúmenes robustos y colores claros. Sus esculturas son una combinación perfecta entre la arquitectura, el objeto y el ser humano.


MUSEO JUDÍO Nueva York Hasta el 2 de febrero www.thejewishmuseum.org

MUSEO DE ARTE MODERNO Nueva York Hasta el 10 de marzo www.moma.org

MUSEO RUSO San Petersburgo Hasta el 3 de febrero www.rusmuseum.ru

EL MUNDO DE CHAGALL Amor, Guerra y Exilio son los temas de la muestra destinada a resaltar la obra del pintor Marc Chagall (1887-1985), en el Museo Judío de Nueva York. Con fotografías inéditas, extractos de sus cuadernillos y bocetos, las piezas que se exhiben por primera vez en Estados Unidos datan de 1930 hasta 1948, y reúnen las imágenes en torno al surgimiento del Fascismo hasta la Segunda Guerra Mundial. Como muchos judíos de Europa oriental que huyeron a Francia, el mundo de Chagall se vio amenazado por el Nazismo. En 1941, gracias a una invitación de Alfred Barr, entonces director del Museo de Arte Moderno de Nueva York, se exilió en esa ciudad junto a su familia. Durante la guerra, el tema de la violencia caracterizó su trabajo. La imagen más recurrente en ese período fue la de Jesús y la Crucifixión, como símbolo común para todas las víctimas de la persecución y del sufrimiento en los campos de concentración. Luego de la repentina muerte de su esposa Bella, y su nueva relación sentimental con Virginia Haggard McNeil, con quien se mudó a la localidad de High Falls, sus cuadros fueron más luminosos y marcaron el inicio de una etapa llena de colores intensos y de figuras levitando. Son 31 pinturas y 22 obras sobre papel, así como cartas y reveladores poemas. ÁBRETE SÉSAMO El Museo de Arte Moderno de Nueva York (MoMA) reúne por primera vez los trabajos de los últimos cuarenta años de Isa Genzken (1948) en la muestra «Lost is a relative notion» . Discípula y esposa del connotado Gerhard Richter (1932), ya era hora de rendirle homenaje por separado a esta creadora conceptual alemana. La retrospectiva incluye más de 150 piezas, entre esculturas, ensamblajes, pinturas, fotografías, collages, dibujos, películas y esculturas públicas. Los últimos diez años han sido particularmente productivos para Genzken, quien, en un nuevo lenguaje a partir de la utilización de objetos y collages, ha creado varias series que han redefinido la idea del ensamblaje en el arte del siglo XXI. En 1982 se presentó por primera vez en la dOCUMENTA de Kassel. Sin embargo, Genzken dio el gran salto en 2007, cuando representó al pabellón alemán en la Bienal de Venecia. En 2009, el Museo Ludwig de Colonia exhibió una gran exposición de su obra con el título «Ábrete Sésamo». CUADRADO NEGRO «Kazimir Malevich (1878-1935). Antes y después del cuadrado», en el Museo Ruso de San Petersburgo, incluye un total de 100 piezas de este famoso vanguardista ucraniano, cuyos trabajos no fueron expuestos a público sino a partir de 1976. El momento más creativo de Kazimir Malevich se sitúa entre los años 1915 y 1925, período en que instala un nuevo lenguaje plástico, rompiendo con el orden establecido y dándole un valor agregado a las formas y a los colores. En 1915 pintó su hasta hoy célebre «Cuadrado negro sobre fondo blanco», cuya influencia en el arte occidental abarca hasta el Minimalismo. El artista se dedicó fundamentalmente a la investigación y a la enseñanza, sin por ello abandonar su obra plástica, la cual estuvo centrada en el diseño tridimensional. En 1927, ya objeto de sospechas políticas, se instaló en Berlín donde expuso y tomó contacto con los miembros de la Bauhaus. Sus formas quedan fuera de toda descripción naturalista.

CENTRO GEORGES POMPIDOU París «Frida y yo», hasta el 17 de marzo «El Surrealismo y el objeto», hasta el 3 de marzo www.centrepompidou.fr

frida y el surrealismo

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a exposición-taller «Frida y yo», dirigida a acercar a niños de entre cinco y diez años al universo de la artista mexicana en el Centro Georges Pompidou de París, sigue teniendo éxito entre los mini visitantes. La muestra interactiva está diseñada a partir de una serie de dispositivos de juegos a través de los cuales los más pequeños realizan un recorrido libre y poético por la vida y obra de Frida Kahlo (1907-1954). El punto de partida de la exhibición son los autorretratos de la autora, a partir de los cuales los asistentes pueden reflexionar sobre las nociones de identidad, cultura, percepción y auto representación en la obra de esta creadora. Es una invitación a reinterpretar bajo una mirada contemporánea las fuentes de inspiración de Frida. Entre ellos, su país, su naturaleza, su entorno cotidiano, la cultura popular de raíces indígenas y la herencia precolombina. Paralelamente, el programa incluye actividades lúdicas y pedagógicas, como el decorado de artesanías guerrerenses, conciertos y muestras gastronómicas. Después de su paso por Francia, la muestra será trasladada al puerto mexicano de Acapulco, para formar parte de la inauguración del Centro Cultural Casa de los Vientos, donde su marido, el reconocido Diego Rivera (1886-1957) realizó las últimas obras y vivió sus últimos momentos. A pesar de los intentos por encasillar su pintura dentro de la tendencia surrealista, la creadora siempre lo negó, explicando que sus cuadros no eran el retrato de sus sueños, sino del dolor y las dificultades de su propia vida. Coincidencia o no, la historia del Surrealismo también se presenta en el Pompidou, hasta el 3 de marzo. Ahí están los trabajos de André Breton, Louis Aragon, Paul Éluard, Pierre Unik, Benjamin Péret, entre otros. Son 200 obras seleccionadas bajo la mirada del curador Didier Ottinger, con la hipótesis de que las esculturas surrealistas nacieron como una forma de “cosificar los sueños”. El recorrido se inicia con una de las obras fundamentales de los comienzos de este movimiento vanguardista: la «Bola suspendida» (1930-1931), de Alberto Giacometti, que captó la atención de Breton y de Salvador Dalí por su forma más cercana a un juguete para niños que a una escultura tradicional. Junto con mostrar obras emblemáticas del movimiento, como «La Poupée», de Hans Bellmer; o «Porte-bouteilles», de Marcel Duchamp, en el recinto parisino han sido desplegadas diversas pantallas translúcidas, donde se proyectan fotografías de exposiciones surrealistas y escenas de la película «Grandeur nature» («Tamaño natural»), del realizador español Luis García Berlanga. La Panera I 49


[ notascul | por pamela marfil ]

>el selfie de jean van eyck

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n selfie es, en pocas palabras, un autorretrato fotográfico individual o grupal realizado por una cámara convencional o un aparato móvil. El más tradicional es aquel en que podemos ver el brazo que sostiene el dispositivo, pero también es muy popular el que se obtiene fotografiando el reflejo en un espejo. Su uso se ha popularizado en las redes sociales, por lo que también aplica la regla 34 de Internet, aquella que dice que "si existe, entonces se hará pornografía de ello”. Fundamentales para un viajero solitario, imprescindible para capturar el momento de gloria de un fan o para compartir un momento especial, se podría concluir que el principal objetivo de un selfie es probar que “yo estuve ahí”. Pero una vez más, una tendencia tan actual tiene antiquísimos antecedentes. Basta recordar la firma de autor de una de las obras más sobresalientes de fines de la Edad Media. «El Matrimonio Arnolfini» (1434), del pintor flamenco Jan van Eyck, no sólo nos sorprende por la minuciosidad del artista para representar la escena, sino además por su imagen reflejada en el espejo y su intrigante firma, “Johannes de Eyck fuit hic 1434” (Jan van Eyck estuvo aquí en 1434).

>CAFÉ LITERARIO

M

ás “literal” imposible. Si quiere conocer el trabajo del ilustrador italiano Gianluca Biscalchin, especialista en comidas, visite www.gianlucabiscalchin.it

>auto-retrato testimonial

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na conmovedora serie de autorretratos es la que produjo William Utermohlen (1933-2007), pintor americano que se radicó en Londres. Desde que se enteró en 1995 que tenía la enfermedad de Alzheimer, emprendió el ambicioso desafío de realizar una serie de pinturas que documentaran los drásticos cambios que la enfermedad provocaba en sus capacidades, ya fuera por las crecientes limitaciones motoras o por las perceptuales. El resultado impacta y provoca una fuerte sensación de empatía, al mismo tiempo que se aprecia el haber generado un valioso registro artístico, médico y personal de un hombre y su lucha contra la enfermedad.

1967

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La Panera, número 46