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Esta publicación fue realizada para la exposición “ El principio del fin” de Fabrizio Arrieta, exhibida en Sala 1 del Museo de Arte y Diseño Contemporáneo, San José, Costa Rica. 13 de setiembre - 03 de noviembre de 2012. Dirección MADC: Fiorella Resenterra. Curaduría y conceptualización del catálogo: María José Chavarría. Presentación MADC: Fiorella Resenterra. Autores de los textos: María José Chavarría y Ernesto Calvo.

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Índice

Imagen / texto / imagen Fiorella Resenterra 5 Desde el principio del fin María José Chavarría 6 Obras y referencias 8 El Principio del Fin –o quizás el Final del Comienzo: ciertas apropiaciones y paradojas de la imagen Ernesto Calvo 34 Traducciones 39 Curriculum vitae 47 Créditos 48

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Vista parcial de sala I Vista parcial de sala I 5Partial view from Gallery I


Imagen / texto / imagen “Quizás insisto en hacer visibles cosas que me parecen significativas y que, en nuestra precipitación actual, no podemos percibir, olvidamos y hacemos desaparecer”. Anri Sala, Albania, 1974 Art Now. Volum 2. Taschen

La muestra “El principio del fin” del artista costarricense Fabrizio Arrieta no es la presentación de una nueva serie y está muy lejos de ser una retrospectiva. Esta exhibición es una minuciosa selección de obras de la producción de Arrieta de los últimos dos años; un conjunto de obras que profundiza en los intereses del artista y en sus búsquedas más recientes. Antes del siglo XVIII, el coleccionismo y las exhibiciones circulaban en ámbitos privados, reservados solamente para algunos pocos privilegiados; posteriormente los museos aparecen y las colecciones abren sus puertas al público. Estos espacios eran dominados por la saturación de objetos y piezas de arte, los montajes museográficos se caracterizaban por una rígida simetría y, en la mayoría de los casos, por la ausencia de un rigor discursivo curatorial. Para estos museos las exhibiciones eran su tarea principal, las mismas no eran utilizadas como medio de comunicación o intermediación, sino como estructuras para la proyección institucional; la conservación estaba enfocada al objeto y por encima del visitante, quien cumplía solamente con la función de espectador y no como sujeto que aprende, interpreta e interactúa. La puesta en escena conceptualizada por María José Chavarría, curadora jefe del MADC y por el propio artista en la exhibición “El principio del fin”, intencionalmente, se aleja del espacio de la galería moderna, del muy venerado y cuestionado “cubo blanco”, y retoma las museografías que remiten a esos salones del siglo XVIII. Mantiene la simetría, evidencia la acumulación y abarrota la pared; hasta la composición de las mismas pinturas remite a los retratos oficiales de familias nobles; sin embargo, aquí se decodifica al visitante en su relación con el

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Museo, le otorga una primacía sobre los objetos y es el responsable de su propia experiencia, no los objetos. Este podría ser uno de los cambios más importantes que han vivido los museos; la visita ya no supone un monólogo de las obras alejadas del público, sino una aproximación gradual a un diálogo abierto entre la obra y el espectador, el visitante asume un rol como protagonista. Precisamente, esto es lo que evidencia Arrieta en su propuesta, un intercambio en el/los protagonista(s). El artista presenta pinturas con figuras bloqueadas a propósito, proceso meticulosamente calculado, siluetas que intrigan al visitante; pero al mismo tiempo le da las herramientas para re-construir una historia. Se vuelve la mirada hacia el otro, un tercero; estudia el espacio donde trabaja el artista pero anula la obra; construye a través de pequeños procesos, estudia la cultura visual contemporánea desde un lenguaje tradicional, la pintura. Este es otro proceso que Arrieta invierte: captura imágenes digitales de editoriales de moda a través de internet, las de-construye y las pinta; asimismo, estas también son impresas, pero en publicaciones masivas por las grandes editoriales. Revisa libros de arte, interviene algunas páginas; pero solo aquellas que comentan lo que le interesa, una de las piezas dice: “Quizás insisto en hacer visibles cosas que me parecen significativas y que, en nuestra precipitación actual, no podemos percibir, olvidamos y hacemos desaparecer”, tal vez Arrieta insiste, más bien en invisibilizar las cosas que le importan. Fiorella Resenterra Directora MADC San José, octubre 2012

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Desde el principio del fin

La exhibición se plantea como un espacio para observar y revisar, una parte de la producción de Fabrizio Arrieta. A partir de un conjunto de obras y del establecimiento de un diálogo, se hace posible establecer líneas de investigación y evidenciar procesos. Partiendo del concepto de representación, el artista propone una aproximación a la construcción y deconstrucción de imágenes, que rebasan el fin último de la aprensión. El acercamiento a la apropiación y reinterpretación de elementos de la cultura visual, es trasladado a distintas connotaciones a partir del uso de los grandes formatos y de técnicas artísticas de tradición. La recuperación de imágenes, de lo impreso y de lo fotográfico, para ser llevado a nuevos lenguajes, hace que los procesos de reinterpretación, manipulación y producción, generen capas que se traslapan y ocultan. Capas que se (des)componen en procesos de resignificación del material inicial. En esta línea es necesario mencionar obras como Blanco sin título, La bienvenida o Silencio #2, entre otras, en donde la configuración o reconfiguración de lo representado, permite múltiples acercamientos a la información. La anulación como estrategia fundamental dentro del trabajo del artista, permite repensar la función de la pintura y de la imagen en sí. La sugerencia u omisión de información, permiten entablar un diálogo con el espectador, en donde la libertad de lecturas hacer posible una interacción mayor. En este sentido, obras como Episodio #1, Episodio #2 y Episodio #3, hacen énfasis en

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los recursos tipográficos y textuales que además, complementan el manejo de la imagen y la negación que de esta se plantea. La reconstrucción a partir de fragmentos de información, la multiplicación y reconfiguración de unidades, surge a partir de estos procesos de transformación y retención. El seccionar y recomponer, ya sea a nivel bidimensional como tridimensional, permiten dar nuevos significados a elementos tanto ajenos como a aquellos que conllevan una carga personal. Una serie como Principios no personalidades, recupera espacios íntimos, estudios de artistas, en donde el reconocimiento a partir de la imagenobra, que da vedado. La imagen, dentro de la imagen misma, que sería la identificación inicial, hace reflexionar en la necesidad y aprensión a partir de lo visual. La presencia de lo gráfico, como un elemento importante dentro de una concepción del diseño, permite enfrentarse a obras con composiciones cercanas a una diagramación. La intervención digital y la meticulosidad en la manipulación de la imagen, le permite a esta ser llevada a múltiples escenarios y soportes a partir de un interés narrativo. En esta misma línea obras como Entre tú y yo no existen secretos, recurre al material impreso como base para la intervención. Permite el diálogo artista-artista a partir de la apropiación y del vínculo generado entre el texto y la imagen. Por otro lado, indagaciones sobre la concepción objeto-obra, a partir de sus medios de difusión, recepción y producción, son tratadas desde


distintas aristas. Aspectos como la exhibición, aprendizaje y legitimación de lo artístico, resultan inquietudes abarcadas desde la propuesta de Arrieta. En este sentido una obra como Mal de época, refuerza la importancia de la imagen y su identificación, como recurso fundamental para la Historia del Arte y su conocimiento. Cabe aquí resaltar de igual manera, obras como el collage s/t, en relación al recurso museográfico utilizado para el montaje las pinturas, en donde la percepción por parte del espectador del supuesto “valor” que una obra pueda tener, es repensada por el mismo artista con respecto a la accesibilidad de estas. Desde otra arista es relevante mencionar, dentro de la exhibición misma, la inclusión de una serie de elementos autorreferenciales del artista. Fotografías, apuntes, objetos, intentos fallidos… capas de información de momentos distintos y circunstancias variadas. Todos estos, recursos de una especie de collage que conforma la producción, la reflexión y el asumir el arte como un compromiso. El principio del fin, supone un acercamiento al cuestionamiento sobre la creación, y resemantización de imágenes. Entabla interrogantes sobre los supuestos planteados desde el Arte, sobre el fin último del objeto artístico y de manera constante, sobre la representación de la representación misma. María José Chavarría Curadora MADC Noviembre 2012

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16. 14.

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Objetos referenciales del artista:

Referential objects of the artist:

1. Tubos de empaque para rollos de lienzo. 2. Lista de Principios Espirituales ampliada y enmarcada. 3. Fotografía del stand de la Feria de Arte de Buenos Aires del 2010, tomada después de la feria. 4. Pintura sobre lienzo “terminada” y pintada de negro. 5. Fotografía de intento fallido de tener piscina en el jardín. 6. Fotografía de intento fallido de tener parqueo techado en el jardín. 7. Fotografía de estudio improvisado al aire libre. 8. Fotografía de soportes de mesa de trabajo. 9. Fotografía de recortes de lienzos. 10. Fotografía de la primera exposición colectiva en la que el artista participó en el MADC en el 2005. 11. Fotografías instantáneas del estudio actual del artista, 2012. 12. Detalles de objetos del taller (camisa, publicación del New Museum, diploma de participación). 13. Rodapie del primer estudio del artista, 2002. 14. Fotografía de la habitación del artista. 15. Pizarra improvisada sobre una clase de arte y filosofía (apropiación). 16. Fotografía de collage realizado a partir del estudio de un artista desconocido. 17. Primer caballete del artista, reconstruido en el 2012.

1. Packing tubes for canvas rolls. 2. List of Spiritual Principles enlarged and framed. 3. Photography of the Art Fair booth of Buenos Aires in 2010, taken after the show. 4. Painting on canvas, “finished” and painted in black. 5. Photography of an unsuccessful attempt to have a swimming pool in the garden. 6. Photography of an unsuccessful attempt to have a roofed parking in the garden. 7. Photography of a makeshift outdoor studio. 8. Photography of the working table supports. 9. Photography of canvases trimmings. 10. Photography of the first group exhibition in which the artist participated in the MADC in 2005. 11. Snapshots of the current study of the artist, 2012. 12. Details of the workshop objects (shirt, publication of the New Museum, certificate of participation). 13. Baseboard of the first artist’s studio, 2002. 14. Photography of the artist’s bedroom. 15. Makeshift whiteboard about an art and philosophy class (appropriation). 16. Photography of the collage made on the studio of an unknown artist. 17. First artist’s easel, rebuilt in 2012.

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Sin tĂ­tulo, collage (enmarcado y cinta adhesiva en el suelo), 25 x 27 cm, 2011.

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Principios no personalidades, pol铆ptico (贸leo e impresi贸n sobre tela), 27 x 488.5 cm, 2011.

Es importante resaltar que en este conjunto, los estudios presentados de izquierda a derecha corresponden a los siguientes artistas: Pablo Picasso, Lucian Freud, Francis Bacon, Gustav Klimt, Fabrizio Arrieta, Matthias Weischer, Yue Minjun, Jean-Michel Basquiat. It is important to point out that in this set, the studios presented from left to right correspond to the following artists: Pablo Picasso, Lucian Freud, Francis Bacon, Gustav Klimt, Fabrizio Arrieta, Matthias Weischer, Yue Minjun, and Jean-Michel Basquiat.

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Estudio del artista Artist’s Studio


Vista parcial de sala I

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La Bienvenida, acrĂ­lica sobre tela, 245 x 200 cm, 2012.

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S/T, acrílica sobre tela, 220 x 285 cm, 2012.

Blanco sin título, acrílica sobre tela, 164 x 264 cm, 2010, Colección Alemán-Healy.

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Silencio # 1, acr铆lica sobre tela, 150 x 300 cm, dos partes, 2011, colecci贸n privada.

Colecci贸n del artista, acr铆lica sobre tela, 160 x 320 cm, 2012.

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Silencio# 2, acr铆lica sobre tela, 200 x 290 cm, dos partes, 2012, colecci贸n privada.

Chanel# 0, acr铆lica sobre tela, 183 x 280 cm, 2011, colecci贸n privada.

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Francis M., acrílica sobre tela, 175 x 140 cm, 2010.

Julio 1961, acrílica sobre tela, 150.5 x 209 cm, 2011.

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S/T, acrílica sobre tela, 181 x 135 cm, 2011.


Masterpiece-Vandalized, acr铆lica sobre tela, 220 x 162 cm, 2010, Colecci贸n Klaus Steinmetz.

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1961, acrĂ­lica sobre tela, 220 x 150 cm, 2012.

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Lara, acrílica sobre tela, 176 x 140 cm, 2010, Colección Thomas Tupper.

Es con tu cuerpo con el que tiemblo, acrílica sobre tela, 199 x 244.5 cm, 2012.

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Episodio #2, óleo y acrílica sobre tela, 195,5 x 128 cm, 2012.

“y recuerda... que aquí existió un mundo donde prevaleció el sufrimiento y la injusticia, pero donde conocimos el amor y donde fuimos capaces de imaginar la felicidad.” “And remember ... here there was a world where suffering and injustice prevailed, but where we knew love and were able to imagine happiness.”

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Episodio #1, óleo y acrílica sobre tela, 195,5 x 128 cm, 2012.

Episodio #3, óleo y acrílica sobre tela. 195,5 x 128 cm, 2012.

“Hellen lo sabía pero le fue imposible confesarlo, lo supe y entonces ya no pude contenerme, el sol se ocultó aquella noche y nunca más brilló...” “Hellen knew, but could not confess it, I knew then I could not hold myself back, the sun went down that night and never shone again ...”

“El temor se apoderó de sus ojos, nunca la verdada fue más clara ni tan dura.” “Fear took over your eyes, the truth has never been clearer or harder.”

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Entre tú y yo no existen secretos, 36 páginas de libro retabladas e intervenidas, 25 x 19 cm, 2012. Art Now. vol. 2. Editorial Taschen.

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Como antecedente de esta obra, se puede mencionar “La historia sin fin”, obra efectuada para la residencia artística de producción entre artistas de centroamerica y Brasil que se llamó CaBra. Fue una iniciativa de Espira la Espora de Nicaragua en colaboración con CEIA (Centro de Experimentação e Informação de Arte) y la Galería Vermelho en  Sao Paulo, Brasil, en el año 2011. As background to this work, we can mention “The Neverending Story”, a work made for the artistic production residency among artists from Central America and Brazil, called CaBra (Goat). It was an initiative of Espira la Espora from Nicaragua in collaboration with CEIA (Center of Experimentation and Information in Art) and the gallery Vermelho in Sao Paulo, Brazil, in 2011.


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Texto de Matthias Weischer, Alemania 1973.


Mal de época, video en loop. 10’ min, 2012.

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La creación del hombre, video proyectado en loop, 1’32” min, 2011.

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Imagen-texto, pintura sobre página de libro, 25 x 19 cm, 2012. Texto del artista Anri Sala, Albania 1974. Art Now. vol. 2. Editorial Taschen. “ I insist on making visible things that seem significant to me and which, in the haste of our daily lives, we ignore, forget, and make disappear “ (Text of the artist Anri Sala, Albania 1974).

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Vista parcial de Sala I Partial view from Gallery I


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El Principio del Fin – o quizás el Final del Comienzo: ciertas apropiaciones y paradojas de la imagen “Quizá insisto en hacer visibles cosas que me parecen significativas y que, en nuestra precipitación actual, no podemos percibir, olvidamos y hacemos desaparecer” Tal vez resulte extraño comenzar este texto con una cita sobre el fenómeno de lo “visible”, de un artista relativamente joven de Albania - Anri Sala- y no de algunos de los investigadores más importantes que han analizado (de Jean Baudrillard y John Berger, a Tom Mitchell o José Luis Brea; de George Didi Huberman, Jonathan Crary y Martin Jay, a Mieke Bal, Rosalind Krauss o Susan Buck Morss) este complejo tema en el panorama actual de la “civilización de la imagen”. La razón de esta cita es porque expone, a partir de una anónima y discreta aunque contundente apropiación, algunas de las interrogantes más importantes que han marcado las inquietudes artísticas de Fabrizio Arrieta en los últimos años (como él mismo afirma en una conversación que sostuvimos recientemente). Por eso, más que una temprana exposición “antológica”, lo que al parecer ha intentado Arrieta con esta muestra de la Sala 1 del MADC, es una suerte de retrospectiva parcial, fragmentaria, pero sobre auto-reflexiva y cuestionadora de su propia práctica artística. Así, desde título mismo de la exposición –El principio del fin- con ciertas reminiscencias que pudieran considerarse “bíblicas” e incluso “apocalípticas”, pero que más bien aluden al carácter cíclico pero a la vez impreciso de la memoria, Arrieta intenta revisar no solo el ejercicio de la pintura que ejerce desde hace algunos años, sino también sus propias dudas en torno al sistema artístico donde se desenvuelve, tanto en sus contornos “externos” -instituciones, galerías, mercado-, como en aquellos más introspectivos dentro de su propia obra.

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Ejercer la “pintura” como lenguaje visual que se pregunta hoy sobre sus propios mecanismos de transformación, sus posibles sentidos, direcciones y difusas fronteras, acerca de sus potencialidades y limitaciones -luego de tantas “muertes” de lo pictórico decretadas desde el siglo XIX y hasta la actualidad- es una manera arriesgada de imponerse búsquedas nada fáciles. Fabrizio Arrieta ha asumido de una manera hábil y muy inteligente la complejidad de este reto, jugando a medio camino entre las aun vigentes condiciones auráticas -comerciales, coleccionables, legitimadoras de estatus- del ejercicio pictórico, pero a la vez subvirtiendo de una manera ambigua muchos de los requerimientos y “tics” que se espera de un pintor y sus gestos profesionales. Esto lo ha hecho desde la apropiación continua de imágenes de internet y su manipulación digital o manual, hasta pintar en base a proyecciones y realizar amplios encubrimientos a través de grandes manchas de color. En ese sentido, las estrategias de Arrieta para ejercitar la pintura, y a la vez cuestionarla, seguramente pudieran parecerle “profanas” o incluso “fraudulentas”, sobre todo a aquellos pintores puros y duros, que siguen defienden a este lenguaje visual como una suerte de sublime inspiración y dominio casi divino de la techne. Ama et fac quod vis (ama y haz lo que quieras) Tal vez por eso una de las estrategias a las que ha recurrido Fabrizio Arrieta en muchas de sus propuestas, es a la apropiación y luego posproducción de imágenes en muy diversas variantes: desde la cita textual para expresar algunas de sus inquietudes en tanto artista -como la de Anri Sala- hasta buena parte de los conjuntos de piezas que interactúan en El principio del fin. No


es casual, entonces, que la exposición comience su recorrido no por la explicitación y alarde del pleno “dominio” de esa técnica y sus resultados palpables -de manufactura, estéticos, comercialessino más bien por una recreación evocativa y un tanto anárquica -como los recuerdos mismos- de la memoria del artista: desde lo más personal e íntimo hasta lo profesional. Esas rememoraciones implicaron poner en escena, al inicio de la muestra misma, algunas de esas persistentes interrogantes acerca del devenir de las inquietudes de Arrieta como pintor, y en general como artista: desde sus enseñanzas y experiencias profesionales autodidactas, pero también de los vacios e incertidumbres que la configuran y rodean. Quizás por eso, la apropiación de una pequeña carta dibujada con un texto de su hermano, augurándole un “futuro promisorio” como pintor, constituye de alguna forma un gesto metafórico de esa memoria que conecta, de manera equivoca, el presente con un futuro incierto. Como parte de ese acercamiento a las interrogantes que como artista se hace Arrieta -con todos sus bemoles- un punto focal es ese primer conjunto de piezas que funciona como una especie de instalación in situ, es una pintura negra cuyo nombre es -precisamente- el mismo de la exposición, y que en un primer momento evoca a un Kasimir Malevich, Ad Reinhart o Robert Ryman, pero que a diferencia de estos artistas no entiende el resultado de la obra como una suerte de “grado cero” de la pintura, en un sentido formalista o esteticista, sino más bien como un “resultado accidental” al que lo llevó uno de sus ejercicios de apropiación y posproducción; y que -no obstante- transparenta tras el incólume negro, las capas o superficies de representaciones encubiertas del mismo.

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En este caso, el encubridor negro pareciera dialogar con la pequeña cita -también sobre negroque el artista sitúa como otro de los pequeños “puntos focales” de su muestra; pero igualmente, con otros momentos de la exposición, donde lo que no se percibe o no se ve, lo que se oculta o encubre, pone en evidencia justo aquello que se desea de forma latente, o que se intenta buscar tras esa “mancha” anuladora. Quizás por eso, Fabrizio Arrieta ha manifestado que lejos de la idea de consolidar un “estilo”, visual o temático, la pretensión de esta exposición es más bien la de realizar un zigzagueante o nada lineal recorrido por algunas de esas interrogantes fundamentales que lo condicionan hoy como artista, sin pretender con ello agotarlas con respuestas únicas ni contundentes. Esa pretensión, en cualquier caso se hace evidente si rastreamos el devenir de su formación y los resultados de esas inquietudes en diversos conjuntos de obras anteriores, donde la “maduración” de temas ha implicado -muchas veces- un paralelo alejamiento o abandono de esas temáticas antes abordadas, aunque sin perder de vista una cierta continuidad en sus búsquedas quizás más importantes: la reflexión en torno a la pintura y sus múltiples condicionantes actuales, con la inmersión en ella de los medios digitales y virtuales, los vínculos con otros lenguajes -sobre todo la fotografía-, la relación con lo publicitario y la moda, la interacción de lo textual y lo visual, de lo instintivo y reflexivo, de lo intuitivo y aprendido, entre otras inquietudes.

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“Se trata más que nada de posibilidades, no de soluciones” No es casual tampoco que, como parte de esa interacción de piezas en la muestra, se incluya un conjunto de fotografías de estudios de artistas y sus lienzos -principio no personalidades- como representación de ciertos vacios y entropía (fragmentos de espacios de trabajo, lienzos sin comenzar, suciedad, desorden) en contrapunto al mundo fashion, hiperestilizado, supremamente “bello” de la moda que aborda Arrieta en muchos de sus cuadros y que se venden en galerías comerciales para coleccionistas privados, donde ese deseo latente de “belleza” es una condición permanente, aunque siempre inconclusa; donde los lazos entre arte y banalidad, glamour y poder económico, adquisición y dinero, resultan fronteras cuando menos confusas. Por otro lado, pudiera percibirse esta apropiación de “estudios” de artistas-fotógrafos reconocidos, como un diálogo implícito con algunos de los referentes más directos en la formación de Arrieta, o que han abordado este tema de las interrelaciones entre lo pictórico, lo fotográfico y la auto-representación de esos espacios donde se “crea”: desde un Basquiat a un Gerhard Richter o Sigmar Polke, de John Baldesari a Jeff Wall y John Hilliard, por citar solo algunos. Estas apropiaciones de espacios y autores se relacionan, a su vez, con otro conjunto de piezas en la exposición de Arrieta, donde los vínculos que se priorizan son la interacción entre imagen y texto, tanto en las propuestas intervenidas con citas de artistas -Entre tú y yo no existen secretosprovenientes de un libro sobre arte contemporáneo de la Taschen, o el video Mal de época, así como en las tres pinturas -Epísodios 1-2-3- donde el artista desplaza esas reflexiones hacia una interacción no solo entre lo visual y lo textual, sino

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de la figuración a la abstracción, concibiendo esas manchas encubridoras de la representación en contrapunto a ragmentarios textos de evocación poética, propios o apropiados. Ese carácter incompleto se podría relacionar -además- con la propia formación de Arrieta, pero también con el efecto de in-comunicación que transmiten sus obras ante el espectador, donde parte de esas pinturas de imágenes apropiadas, están intervenidas con manchas de color en ese mismo proceso: signo de lo que se evidencia pero paralelamente se esconde, de la existencia -o carencia- de información mutua como una estrategia de generación de nuevos significados entre artista y espectador: sin un comienzo y sin un fin... Así, en ese recorrido de 36 pequeñas piezas apropiadas e intervenidas, con un contrapunto permanente entre citas-textos del libro Art Now de la Taschen, Arrieta intenta un sugestivo diálogo, tanto con las afirmaciones de esos otros artistas que selecciona, como con el espectador mismo, desde algunas de sus propias interrogantes: qué significa ser “artista” o cuáles son las implicaciones de “pintar” hoy; cómo se establece la comunicación con el “espectador”; qué tipo de vínculos se establecen con las instituciones artísticas; o cuáles son, en última instancia, los “alcances” del arte mismo. De tal manera, palabras que se repiten en frases breves –“interpretar, conocimiento, signo, objeto, autoría, aura, representación, espacio, institución, placer”- nos inducen a dialogar con ese ejercicio mismo de apropiación-recreaciónposproducción que nos propone Arrieta. Todo ello nos lleva, inevitablemente, al conjunto de piezas que constituyen el “núcleo duro” del posicionamiento actual del artista en el mercado del arte; un tema problemático -arte y mercado, pintura y fetiche, dinero y poder- que Arrieta cuestiona sutilmente en la muestra. Así, la decisión museográfica de situar sus más reconocidas


piezas individuales en una especie de “políptico” o exhibición conjunta en una gran pared del museo -tipo salón siglo XVIII-XIX- que las hace interactuar entre ellas, pero que a la vez les escamotea la individualidad tan propio de la pintura, impidiéndole al espectador verlas y “disfrutarlas” como piezas que emanan significados únicos, auráticos, considero es uno de los riesgos más logrados de Arrieta en esta exposición. Por otro lado, los temas que abordan esas obras y sus títulos mismos, a partir de nombres incompletos, banales o numerados -al estilo de Channel#0, Silencio#1, Boceto, Master piece Vandalized- se vincula directamente a ese mundo de la moda y de la publicidad, de la belleza ideal o estereotipada, de la gestualidad, los espacios y cuerpos manidos e irreales, pero que siempre se topa con ese encubrimiento que no devela del todo sus contenidos, y que el artista asume con una ironía -encubierta- y una burla -solapada- hacia ese mismo mundo que adquiere con su poder económico algo que, sin embargo, tal vez nunca tendrá: eso que se oculta tras la mancha irregular, que se nos torna invisible no solo como significado, sino inclusive como “imagen del deseo” que la materialidad y la misma del cuadro no resuelve. “Estoy al borde de un abismo, pero la vista desde aquí es excepcional” En contrapunto al carácter imponente de esas grandes piezas, otra muy pequeña propuesta, casi invisible también en la enorme sala 1 del MADC, creo que resulta fundamental en esta exposición: es ese pequeño collage -Sin Título- a medio camino entre lo manual y lo digital, lo informal y lo oculto, hecho a partir de una copia escaneada y retocada, pero enmarcada en un ostentoso marco dorado. En esta pieza considero que Arrieta, de cierta manera sintetiza ese cuestionamiento a las

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difusas fronteras entre pintura y fotografía, original y copia, apropiaciones y manipulaciones, aura y mercado, manualidades y tecnología, encubrimiento y descubrimiento, que propone a lo largo de la muestra. Esa diminuta pieza siento que dialoga -ademástanto con la cita de Anri Sala expuesta al inicio, y con ese pequeño dibujo infantil del hermano de Arrieta, donde le augura un “gran futuro” como artista: triángulo de pequeñas obras -especies de “agujeros negros”- que encubren más que descubrir, que velan más que evidenciar, las paradojas de esta muestra. Tal vez por eso, la idea de situar un espejo casi a final de la exposición, para generar un “juego especular” con respecto al espacio y un punto de inflexión en la exposición misma, junto al metafórico video La creación del hombre, funcionan aquí como un simbólico contrapunto a esas contradicciones que propone Arrieta en El principio del fin. En este video, a modo de juego chinesco, una mano intenta atrapar a su propia sombra; imposibilidad que es acompañada de vacuas risas, como en un show televisivo. Y aquí la elipsis -y la ironía- no podrían ser más certeras, pero críptica y poética a la vez (según interpreto, claro): como un nuevo Platón en su “caverna”, el arte contemporáneo intenta atrapar la etérea re-presentación de sí mismo, pero no recibe como recompensa más que unas risas fantasmales...La creación del hombre, esa que estamparon nuestros antepasados al dejar sus marcas rituales y prácticas a la vez sobre las cavernas, se nos devuelven -hoy- pero a través de etéreas, fantasmales, aunque tecnológicas, imágenes risueñas. Ernesto Calvo San José, setiembre 2012

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Vista parcial de la Sala I, detalle con espejo Partial view from Gallery I, detail with mirror


Image / text / image “Maybe, I insist on making visible things that seem significant to me and which, in the haste of our daily lives, we ignore, forget, and make disappear”. Anri Sala, Albania, 1974 Art Now. Volume 2. Taschen

The exhibition “The beginning of the end” of the Costa Rican artist Fabrizio Arrieta is not the presentation of a new series and is far from being a retrospective. This exhibition is a careful selection of works of Arrieta´s production of the last two years, a group of works that explores the artist’s interests and his most recent searches.

museums have experienced; the visit is not a monologue of works detached from the public, but a gradual approach to an open dialogue between the work and the viewer; the visitor assumes his role as protagonist. Precisely, this is what Arrieta evidences in his proposal, an exchange in the protagonist(s).

Before the eighteenth century, collections and exhibitions circulated at private level, reserved only for a few privileged; then museums made their appearance and collections opened their doors to the public. These spaces were dominated by cluttered objects and artwork, museographic assemblies characterized by a rigid symmetry and, in most cases, the absence of a rigorous curatorial discourse. For these museums, exhibits were their main task, which were not used as a means of communication or mediation but as structures for institutional projection; conservation was focused on the object and above the visitor, whose role was only that of a viewer rather than a learning individual who interprets and interacts.

The artist presents paintings with figures blocked on purpose, a meticulously calculated process, silhouettes that intrigue the visitor but provide in turn the tools to re-construct a story. The attention is turned to the other, a third party; the space where the artist works is studied, but the work is annulled, building through small processes and studying the contemporary visual culture from a traditional language, painting. This is another process inverted by Arrieta: he captures digital images of fashion editorials over the Internet, de-constructs, and paints them; and then, these are printed but in mass publications by large publishers.

The staging conceptualized by Maria Jose Chavarria, MADC chief curator, and the artist himself in the exhibition “The beginning of the end” intentionally leaves the modern gallery space, the deeply revered and questioned “white cube” and takes the museographies that refer to the halls of the eighteenth century. It maintains the symmetry, evidences accumulation, and crams the wall; even the composition of these paintings refer to the official portraits of noble families. Here, the visitor is decoded in his relationship with the museum, he is given primacy over objects and is responsible for his own experience, not the objects. This could be one of the most important changes that

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He checks out art books and modifies some pages, but only those that refer to something of his interest; one of the pieces says: “ Maybe, I insist on making visible things that seem significant to me and which, in the haste of our daily lives, we ignore, forget, and make disappear, “Arrieta perhaps insists on making invisible things that do matter to him.

Fiorella Resenterra MADC Director San Jose, October 2012


From The beginning of the end

The exhibition is conceived as a space to observe and review part of the production of Fabrizio Arrieta. From a set of works and the establishment of a dialogue, it becomes possible to establish lines of research and evidence processes. Based on the concept of representation, the artist proposes an approach to the construction and deconstruction of images that go beyond the ultimate goal of apprehension. The approach to the appropriation and reinterpretation of elements of visual culture is transferred to different connotations through the use of large traditional artistic formats and techniques. The recovery of images, from printed and photographic resources, taken to a new artistic language, makes the process of reinterpretation, manipulation, and production generate layers that overlap and hide, layers which de(compose) the initial material through a unique redefinition process.

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on the typographic and textual resources that complement in turn the handling of the image and the negation proposed on the same. The reconstruction from fragments of information, the propagation and reconfiguration of units, emerges from these processes of transformation and retention. The sectioning and rebuilding, at two or three-dimensional level, give a new meaning to the elements employed, both those which are unknown to us as well as those which carry a personal burden. A series like Principios no personalidades (Principles not personalities), recovers intimate spaces, artists´ studios, where recognition from the image-work is prohibited. The image, within the image itself, which would be the initial identification and makes us reflect on the need and apprehension from the visual.

In this line, it is worth mentioning works such as Blanco sin título (White with no title), La bienvenida (The welcome) or Silencio #2 (Silence # 2), among others, where the configuration or reconfiguration of what is being represented allows multiple approaches to the information.

The presence of the graphic, as an important element within a design concept, allows encountering works with compositions close to a layout. The digital intervention and the meticulous manipulation of the image makes possible to take it to multiple scenarios and supports from a narrative interest.

Cancellation as a key strategy within the artist’s work enables us to rethink the role of painting and image per se. The suggestion or omission of information allows establishing a dialogue with the viewer, where freedom of readings makes possible a greater interaction.

In this same line, in works like Entre tú y yo no existen secretos (Between you and I, there are no secrets anymore), he resorts to printed material as a basis for intervention and allows the artist-artist dialogue from the appropriation and link arising between the text and image.

In this sense, works like Episodio #1 (Episode # 1), Episodio #2 (Episode # 2) and Episodio #3 (Episode # 3), make emphasis

On the other hand, investigations on the objectwork conception based on their diffusion, reception, and production means, are treated


from different angles. Aspects such as exhibition, learning, and legitimation of the artistic are concerns intrinsic to Arrieta´s proposal. In this sense, a work like Mal de época (Evil of our times), reinforces the importance, identification, and knowledge of the image as a critical resource for the History of the Art. We must refer to works like the collage s/t, specifically to the museographic resource used for the paintings montage, where the spectator’s perception of the alleged “value” that a given work may have is rethought by the artist himself with respect to the accessibility of the same. From another perspective, it is relevant to point out the inclusion, within this same exhibition, of a number of self-referential elements of the artist, such as pictures, notes, objects, failed attempts… information from different moments and varied circumstances, all of them resources from a sort of collage that make up the production as a whole, but also the reflection and the assumption of the art as a commitment per se. The beginning of the end, his work suggests an approach to the question about creation and resemantization of images. It raises questions about the assumptions proposed by the Art, about the ultimate goal of the artistic object and, steadily, about the representation of representation itself. María José Chavarría MADC Curator San José, november 2012

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The Beginning of the End -or perhaps the End of the Beginning: some appropriations and paradoxes of the image “Maybe, I insist on making visible things that seem significant to me and which, in the haste of our daily lives, we ignore, forget, and make disappear. “ Perhaps it is unusual to start this text with a quote on the phenomenon of the “visible”, of a relatively young artist from Albania - Anri Sala, and not of some of the leading researchers, such as Jean Baudrillard and John Berger, Tom Mitchell and José Luis Brea, George Didi Huberman, Jonathan Crary and Martin Jay, Mieke Bal, Rosalind Krauss and Susan Buck Morss, who have analyzed this complex issue in the current scenario of the “civilization of the image”. The reason to mention this quote is because it exposes, through an anonymous and discreet but strong appropriation, some of the most important questions that have marked, within recent years, the artistic concerns of Fabrizio Arrieta (as he said in a conversation we held recently). That is why, more than an early “anthological” exhibition, what Arrieta has apparently tried to expose in this sample of Room 1 of the MADC is a sort of partial and fragmentary, though over self-reflective and questioning retrospective of his own artistic practice. Thus, from the title of the exhibition – El principio del fin – (The beginning of the end), with some reminiscences that could be considered “biblical” and even “apocalyptic” that refer to the cyclical yet vague nature of memory, Arrieta pretends to review not only his own painting, but his doubts about the art system in which he has been immersed, regarding some “external” aspects, such as institutions, galleries, and market, as well as others that are more introspective, within his own work.

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Exercising the “painting” as a visual language that wonders about its own transformation mechanisms, possible meanings, directions and vague boundaries, about its potential and limitations -after so many “deaths” of the pictorial enacted since the nineteenth century to the present- is a risky way to engage in searches that are not easy at all. Fabrizio Arrieta has taken, in a very smart and clever way, the complexity of this challenge, playing halfway between the still current auratic-commercial, collectible, and status-legitimizing conditions of the painting exercise, while ambiguously subverting many of the requirements, “tics”, and gestures that are expected of a professional painter. This has been done from the continuous appropriation of Internet images and digital or manual manipulation, to painting based on projections and making extensive cover-ups through large patches of color. In that sense, Arrieta´s strategies for exercising the painting, while questioning the same, certainly could seem “profane” or “fraudulent” especially to those pure and strict painters who continue to defend this visual language as a sort of sublime inspiration and almost divine domain of the techne. Ama et fac quod vis (love and do what you want) Maybe, that is why one of the strategies used by Fabrizio Arrieta in many of his proposals is the appropriation and then post-production of images in very different forms: from the textual quotation to express some of his concerns as an artist -as those of Anri Sala- to a good part of the sets of pieces that interact in El principio del fin (The beginning of the end). It is no coincidence, then, that the exhibition begins not through the explanation and manifestation of the “full mastering” of the


technique and its tangible results –manufacture, aesthetic, and commercial- but through an evocative and somewhat anarchic recreation -as memories themselves- of the artist’s memory: from the most personal and intimate to the professional. These flashbacks involved staging, at the beginning of the sample, some of those persistent questions about Arrieta’s concerns as a painter, and in general as an artist: including his teaching and self-taught professional experiences, and also the gaps and uncertainties that shape and encloses the same. Possibly, this is why the appropriation of a small letter with a drawing and a text written by his brother, predicting a “promising future” as a painter for him, is somehow a metaphorical gesture of that memory that connects, in an ambiguous way, the present with an uncertain future. As part of this approach to the questions that Arrieta makes as an artist -with all their drawbacks-, a focal point is that first set of pieces that work as a kind of an installation in situ, a black paint whose name is –precisely- the same as the exhibition’s, and that initially evokes a Kasimir Malevich, an Ad Reinhart, and a Robert Ryman but, unlike these artists, does not understand the result of the work as a kind of “ground zero” of painting, in a formalistic or esthetician sense, but rather as an “accidental result” to which he was led by one of the appropriation and post production exercises and which reveals, however, through the unscathed black, the layers or surfaces of covert representations of the same. In this case, the concealing black seems to dialogue with the small quote –on black alsothat the artist places as another of the small “focal points” of his sample, but also with other

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moments of the exhibition, where what is not seen or perceived, what is hidden or concealed, reveals just what you want in a latent form, or what you try to look behind that nullifying “stain”. Maybe, that is why Fabrizio Arrieta said that far from the idea of ​​consolidating a visual or thematic “style”, the aim of this exhibition is to make a zigzagging or no linear tour through some of these fundamental questions that currently condition him as an artist, without pretending to exhaust them with unique and compelling answers. That pretension, in any case, is evident if we trace the evolution of his background and the results of those concerns in various sets of previous works, where the “maturing” of topics has often implied a parallel removal or abandonment of such topics before addressing them, without losing sight of some continuity in his perhaps most important searches: reflection around the paint and its multiple current conditions, with the immersion in it of digital and virtual media, links to other languages -specially photography- the relationship with the advertising and fashion, the interaction of textual and visual, of the instinctual and reflective, and the intuitive and learned, among other concerns. “This is nothing more than possibilities, not solutions” It is no coincidence either the inclusion as part of said interaction of pieces in the sample, of a set of photographs of artists’ studios and their canvas –principle not personalities, as a representation of certain gaps and entropy (workspaces fragments, canvas that have not been used, dirt, disorder) in counterpoint to the chic, hiperestylized, and

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supremely “beautiful” world of fashion addressed by Arrieta in many of his paintings and sold in commercial galleries to private collectors, where that latent desire for “beauty” is a permanent condition, yet always unfinished, where the links between art and banality, glamour and economic power, acquisition and money, are rather less confusing boundaries. On the other hand, this appropriation of “studios” of recognized artist-photographers could be perceived as an implicit dialogue with some of the most direct references in Arrieta´s background, or that have addressed the issue of the interrelationship between the pictorial, the photographic and the self-representation of these “creative” spaces, from Basquiat to Gerhard Richter or Sigmar Polke, from John Baldesari to Jeff Wall and John Hilliard, to name just a few. These appropriations of spaces and authors are related, in turn, with another set of pieces in the exhibition of Arrieta, where the prioritized links are the interaction between image and text, both in the proposals intervened with quotes from artistsBetween you and I, there are no secrets anymore from a book on contemporary art of Taschen, or the video Mal de época (Evil of our times), as in the three paintings -Episodios 1-2-3 (Episodes 1-2-3) - where the artist moves these reflections towards an interaction not only between the visual and the textual, but from figuration to abstraction, conceiving these concealing spots of the representation in counterpoint to his own or appropriated fragmentary texts of poetic evocation. That incompleteness could be related in addition to the actual background of Arrieta, but also to the un-communication effect that conveys his works

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to the viewer, where some of those paintings of appropriated images are intervened with color spots in this same process: a sign of what the existence -or lack- of mutual information shows and hides at the same time, as a strategy for generating new meanings between the artist and the viewer: no beginning and no end ... Thus, in this tour of 36 small appropriated and intervened pieces with a permanent counterpoint between quotes and texts of the book Art Now by Taschen, Arrieta tries a suggestive dialogue both with the statements of those selected artists, as with the viewer himself, from some of his own questions: what does it mean to be an “artist”, what are the implications of “painting” today, how is the communication achieved with the “spectator”, what kind of links are established with art institutions, or what is, ultimately, the “scope” of art itself. In this way, words that are repeated in short sentences “interpreting, knowledge, sign, object, authorship, aura, representation, space, institution, pleasure” - lead us to dialogue with the very exercise of appropriation-recreation-post production proposed by Arrieta. All this inevitably takes us to all the parts that constitute the “hard core” of the current positioning of the artist within the art market, a problematic issue – art and market, painting and fetish, money and power- that Arrieta subtly questions in the sample. Thus, the museographic decision of placing his most recognized individual pieces in a kind of “polyptych” or joint exhibition on a large wall of the museum – a XVIII-XIX century-like room- that makes them interact with each other but that simultaneously obscures the individuality of the paint, preventing the viewer from seeing and “enjoying” them as pieces that emanate unique


and auratic meanings, is, in my opinion, one of the most successful risks that Arrieta has assumed in this exhibition. Moreover, the topics addressing such works and their titles, inspired on incomplete, banal, or numbered names – like Channel # 0, Silencio # 1, Boceto, Master-piece Vandalized - are directly related to that world of fashion and advertising, ideal or stereotypical beauty, gestures, spaces, and trite and unrealistic bodies, that always runs into such cover-up that does not reveal the entire contents and that the artist assumes with a covert irony and a sly mockery towards that same world he acquires with his economic power, which, however, he may never have: that which is hidden behind the irregular stain and becomes invisible to us not only as meaning, but as an “image of desire” that the materiality and the picture itself are not able to resolve. “I’m on the edge of an abyss, but the view from here is outstanding” In contrast with the impressiveness of these great pieces, another very small proposal, almost invisible in the huge room 1 of the MADC, is essential in this exhibition: that small collage – Sin Título (Untitled)- halfway between the manual and the digital, the informal and the hidden, made from a scanned and retouched copy framed in an ostentatious golden frame. In this piece, I consider that Arrieta somehow synthesizes the questioning of the vague boundaries between painting and photography, original and copy, appropriation and manipulation, aura and market, crafts and

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technology, concealment and discovery, proposed along the sample. I feel that this tiny piece dialogues both with the quote of Anri Sala mentioned at the beginning, as well as with the little drawing made by Arrieta’s brother, where he predicts a “great future” as an artist for him: a triangle of small works –some sort of “black holes “- that cover more than discover and oversee more than show, the paradoxes of this sample. Maybe, that is why the idea of placing ​​ a mirror almost at the end of the exhibition to create a “mirror game” with respect to space and a turning point in the exhibition itself, next to the metaphorical video La creación del hombre (The creation of man), works here as a symbolic counterpoint to these contradictions proposed by Arrieta in El principio del fin (The beginning of the end). In this video, as a chinoiserie game, a hand tries to catch its own shadow; impossibility accompanied by hollow laughter, as in a television show. And here the ellipsis –and irony- could not be more accurate but cryptic and poetic at the same time (as I see it, of course): like a new Plato in his “cave”, the contemporary art tries to capture the ethereal representation of itself, but it is rewarded with just a few ghostly laughter ... La creación del hombre (The creation of man), that which was stamped by our ancestors by leaving their ritual marks and practices on the caves, comes back to us -nowthrough ethereal, ghostly, although technological, smiling images.

Ernesto Calvo San José, September 2012

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Sin t铆tulo, apropiaci贸n (carta y sobre), 50 x 35 cm (enmarcados), 1994-2012.

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Curriculum vitae

Fabrizio Arrieta

San José, Costa Rica, 1982.

Exposiciones individuales 2012

2010 2009 2008 2007

-El principio del fin, Museo de Arte y Diseño Contemporáneo, San José, Costa Rica. -Apología de la imagen, Galería DiabloRosso Ciudad de Panamá, Panamá.

2010

2009

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2006

-El placer de lo inesperado, Galería DiabloRosso Ciudad de Panamá, Panamá. -Volvo, Galería Alternativa, San José, Costa Rica. -1+, Galería DiabloRosso, Ciudad de Panamá, Panamá. -Sabotaje, Centro Nacional de la Cultura, CENAC, San José, Costa Rica.

Exposiciones Colectivas (selección) 2011

2008

-A friend of a devil is a friend of mine, Galería DiabloRosso, Panamá. -Arcos Dorados, Pintura latinoamericana, ArteBA XX Edición, Buenos Aires, Argentina. -The Pleasure’s All Mine, Galería Lu Magnuns, Nueva York, Estados Unidos. -CaBra, Galería Vermelho, Sao Paulo, Brasil. -Circa Lab, Feria internacional de arte de Puerto Rico, Galería DiabloRosso, Puerto Rico. -Artist from the planet, Galería Ara, EscaldesEngordany, Principado de Andorra. -VALOARTE 2010, Centro de las artes y la tecnología La Aduana, Costa Rica. -Introducciones 2010, Fundación TEOR/éTica, Costa Rica. -Zona MACO, México Arte Contemporáneo, Galería DiabloRosso. Ciudad de México. -El Proyecto Incompleto, Centro de Formación de la Cooperación Española, Ciudad de Guatemala, Guatemala. -La Forma Equivalente, Exposición itinerante por Centroámerica, Espira/La Espora. -ARTBO, Feria internacional de arte de Bogotá, Galería ArteConsult, Bogotá, Colombia.

2005

-PECA. Pintura Emergente Centroamericana, Exposición itinerante por Centroamérica. -La persistencia de la pintura, Galería Alternativa San José, Costa Rica. -2da Muestra Centroamericana de Arte Emergente, Museo de Arte y Diseño Contemporáneo, San José, Costa Rica. -Artistas centroamericanos en la colección del MADC, Museo de Arte y Diseño Contemporáneo, San José, Costa Rica. BIENARTE 2005, Museo de Arte y Diseño Contemporáneo, San José, Costa Rica.

Residencias -CaBra, Centro America- Brasil,OctubreNoviembre, Sao Paulo, Brasil, 2011. -Segundo Art Camp, Ordino, Comisión Nacional Andorrana para la UNESCO, En el marco del Año Internacional del acercamiento de las Culturas. Principado de Andorra. Julio 2010. -Espira/ La Espora, Artistas centroamericanos, Nicaragua: Setiembre 2007, Diciembre 2008, Noviembre 2009.

Reconocimientos

-Premio Único Vlll Edición, Valoarte 2010, Exposición Iberoamericana, Costa Rica. -Seleccionado por Costa Rica, Concurso Arcos Dorados de pintura Latinoamericana. Curadora: Tamara Díaz Bringas, ArteBA. 2011.

Publicaciones Ustedes-Nosotros. Artistas jóvenes iberoamericanos. Autora: Luisa Fuentes Guaza. Editor: Index Book Madrid, 2011.

Colecciones públicas Museo de Arte y Diseño Contemporáneo, Costa Rica.


Equipo MADC 2012: Dirección: Fiorella Resenterra | Administración: Danny Rojas | Curadora jefe: María José Chavarría | Asistente de dirección y coordinación de actividades: Valeria Rodríguez | Coordinador comunicación y diseño web: Marco Guevara | Diseño gráfico y fotografía: Adriana Artavia | Área educativa: Antonieta Sibaja | Contabilidad: Lilliana Conejo | Jefe de custodios, montaje y registro de colección: Fabricio Meza | Recepción y secretaría de dirección: Nuria Chavarría | Encargado de taller: Jhonny Paniagua | Custodios y montaje: Sandra Lezcano, Luis Diego Fallas, Wilberth Segura, Arturo González, Alexander Fernández | Servicios Generales: Fernando Calderón.

Junta Administrativa MADC 2012: Presidenta: Sra. Lorna Chacón | Vicepresidente: Sr. Emilio Ramos | Secretaria: Sra. Karina Salguero | Vocal 1: Sr. Esteban Calvo | Vocal 2: Sr. Jurgen Ureña. Junta Fundación Pro MADC 2012: Presidenta: Sra. Cynthia Monge | Secretaria: Sra. Luisana París | Tesorera: Gisela Salazar | Vocal 1: Sra. Karina Salguero | Vocal 2: Sr. Jurgen Ureña.

Créditos de esta publicación: Curaduría y conceptualización del catálogo: María José Chavarría | Texto de

presentación: Fiorella Resenterra | Textos: María José Chavarría, Ernesto Calvo | Diseño gráfico: Adriana Artavia | Fotografía: Fabrizio Arrieta: 10, 11, 13 (inferior), 16 a la 25, 26-27 (imágenes de obras parte inferior), 29 (inferior), 30, 31, 38 y 46, Adriana Artavia: 4, 12-13, 26-27 y 41, Lingie Granados: portada, 7, 8-9, 14-15, 27 (B/N) y 28 (inferior), Carla Saborío: 10, 28-29 y 32-33 | Traducción: Ana Ligia Echeverría Alfaro.

Agradecimientos del artista: “A todas las personas que hicieron posible esta exhibición, a todo el equipo de trabajo del MADC, familia y amigos”.

MUSEO DE ARTE Y DISEÑO CONTEMPORÁNEO. Ministerio de Cultura y Juventud. Ubicado en el Centro Nacional de Cultura. Avenida 3, calles 11 y 15, San José, Costa Rica. info@madc.cr | www.madc.cr | Teléfonos (506) 22579370, (506) 22223489. Fax (506) 22578702, TODOS LOS DERECHOS RESERVADOS MADC 2012. 49


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El principio del fin. Fabrizio Arrieta  

Catálogo de la exposición "El principio del fin" del artista costarricense Fabrizio Arrieta, en la Sala 1 del Museo de Arte y Diseño Contemp...

El principio del fin. Fabrizio Arrieta  

Catálogo de la exposición "El principio del fin" del artista costarricense Fabrizio Arrieta, en la Sala 1 del Museo de Arte y Diseño Contemp...

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