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Hastalos ConďŹ nes de la

Tierra ColaboraciĂłn misionera internacional

Carta del

Superior Geral Hermanos Maristas 2 de enero de

2013


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Carta del Superior Geral


Queridos maristas de Champagnat, En esta fecha en que recordamos el 196 aniversario de la fundación del Instituto marista, os envío esta carta, a propósito de la misión marista en el contexto del mundo globalizado de hoy. Frecuentemente, en los encuentros que tanto los miembros del Consejo general como yo mismo vamos teniendo en distintas partes del Instituto con hermanos y laicos/as, se nos pregunta por el “Programa Ad gentes”, deseosos de tener información de su estado actual, así como de las previsiones de futuro. Este tema va a ocupar buena parte de la carta: se trata de un programa que despertó muchas expectativas, y que ha contado con un enorme apoyo en todas partes; por eso es de justicia que demos una información detallada.

Recibiréis la fuerza del Espíritu Santo que descenderá sobre vosotros y os capacitará para que deis testimonio de mí en Jerusalén, en toda Judea, en Samaría y hasta los confines de la tierra. act 1,8

Por otra parte, el actual Consejo general ha querido situar ese programa en un contexto más amplio que el continente asiático, y por ello voy a tratar de explicar cuál es la función del nuevo Secretariado CMI (Colaboración Misionera Internacional) y en qué puede ayudar al Instituto. Finalmente, será una oportunidad para hacer una invitación a continuar ensanchando nuestro corazón hasta las dimensiones del mundo, y a comprometernos, de alguna manera, a que nuestro querido Instituto, cercano ya el bicentenario de su fundación, sea cada día más plenamente internacional e intercultural. 3


1. La Llamada de Asia En octubre de 2004, el H. Seán Sammon envió a todo el Instituto la carta de convocatoria de la VII Conferencia general, anunciando que ésta iba a tener lugar en Sri Lanka, durante el mes de septiembre de 2005. Era la primera vez que una reunión de esas características se convocaba en Asia, y la elección tuvo sus buenas razones de fondo. El H. Seán y su Consejo querían proponer un ambicioso proyecto de crecimiento en Asia, y pensaron que, para una mejor comprensión, era muy importante un conocimiento cercano de la realidad. Por ello, los participantes en esa Conferencia general (Superior general y su Consejo, Provinciales y Superiores de Distrito), fueron invitados a que, en pequeños grupos y como actividad previa a la Conferencia, visitaran alguna de las presencias maristas en el continente asiático.

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Tanto esas visitas como la presencia en Sri Lanka durante cuatro semanas, ayudaron a que se entendiera mejor la propuesta, que fue apoyada masivamente durante la Conferencia general.

los iniCios del Programa “amag” (asia misión ad gentes)

El H. Seán dejó entender en la Carta de convocatoria de la Conferencia general algunas de las razones que estaban detrás de esa audaz aventura:

En primer lugar, hemos sido un Instituto internacional durante más de un siglo, pero no siempre hemos actuado como tal. Segundo, proclamamos la importancia de la misión ad gentes y, sin embargo, este aspecto fundamental de nuestra vida se ha ido descuidando progresivamente en los últimos años. Son obvias las consecuencias de esta situación: ha habido una mengua en el espíritu misionero que siempre ha caracterizado a nuestro Instituto. Tercero, aunque hemos hablado y escrito sobre estos temas casi desde el final del Vaticano II, la sencillez de vida y la llamada a servir a las personas que son pobres continúa necesitando nuestra atención… En su mensaje al Instituto de 1993, los capitulares escribían lo siguiente: El Capítulo pide al Instituto que se comprometa prioritariamente con los más pobres.

El 2 de enero de 2006 marca el inicio del programa AMAG, con una carta del H. Seán, personalizada para cada hermano del Instituto, en la que explica por qué se eligió Asia: 5


Varias razones nos llevan a proponer Asia como objetivo de esta iniciativa misionera. La primera de todas nos viene de las Constituciones, que nos dicen que los países no evangelizados y las Iglesias jóvenes gozan de la preferencia del Instituto (C.90). Después, el Papa Juan Pablo II lanzó también este reto en los años anteriores a su muerte: “Así como en el primer milenio la Cruz fue plantada en el suelo de Europa, y en el segundo fue en América y en África, recemos para que en el tercer milenio haya una gran cosecha de fe en el vasto y vitalista continente de Asia” (Ecclesia in Asia, nº 1)

En tercer lugar, Asia es la casa de los dos tercios de la población mundial aproximadamente, y nosotros en cambio tenemos en ese continente menos de 200 hermanos, de los 4.200 que somos. La ONU también identifica a Asia como la región más pobre del mundo en los segmentos de juventud. Hay muchos jóvenes allí; casi el 50% de la población de Asia del Sur está por debajo de los 24 años. De ellos, la mitad sobreviven con menos de dos dólares USA al día.

En esa misma carta expone con detalle qué se espera:

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En lo más hondo del nuevo proyecto de misión ad gentes está este sueño: enviar 150 hermanos – quizá más -, a lo largo de los próximos cuatro años, a nuevos campos pastorales en países de Asia y en Provincias que aunque se han reestructurado aún no han alcanzado los niveles de vitalidad y viabilidad requeridos para asegurar su futuro.


Podemos calificar de extraordinaria la respuesta dada por los hermanos a la carta del H. Seán. 186 hermanos contestaron diciendo que les gustaría tomar parte, de una forma u otra, en el programa de Misión Ad Gentes. Algunos manifestaban su disponibilidad de manera inmediata; otros daban su nombre, pero decían que no podían incorporarse dada la responsabilidad que tenían en ese momento; otros, en fin, indicaban que por su edad ya “sólo” podían rezar, ¡como si eso fuera poco!

186 hermanos contestaron diciendo que les gustaría tomar parte en el programa de Misión Ad Gentes

La puesta en marcha del programa supuso un notable esfuerzo, tanto organizativo como de movilización de recursos de todo tipo. El empuje y la coordinación por parte del H. Luis G. Sobrado fueron fundamentales para la buena marcha de AMAG.

evoluCión de amag

En Davao (Filipinas) se organizaron un total de 7 sesiones de discernimiento y formación para candidatos a incorporarse al programa desde 2006 hasta 2010, con un total de 81 participantes (de los cuales, 5 laicas y 1 laico, en la sesión de 2010). En estos dos últimos años la formación se ha preparado de acuerdo a las necesidades concretas de las personas que se iban a incorporar al programa, un total de 3 hermanos y 4 laicos/as. El número total de participantes en los procesos de discernimiento y formación ha sido, por tanto, de 88 personas. De éstas, unas se incorporaron a AMAG, otras fueron dirigidas a presencias maristas en otros continentes, y algunas

7 sesiones de discernimiento

81 participantes 5 laicas 1 laico

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45 hermanos 5 laicos 6 países del continente asiático

decidieron regresar a sus países de origen, sea durante el proceso de discernimiento, sea después de un tiempo en las comunidades que los recibieron. Hoy AMAG cuenta con 45 hermanos y 5 laicos/as, presentes en 6 países del continente asiático. En algunos de esos países tenemos candidatos en formación, e incluso alguno ya en el noviciado.

Cuando miramos el camino recorrido, reconocemos muchos valores, entre los cuales destaco los siguientes: • Claro estilo de presencia marista: discreta, cercana a la gente, sencilla, respetuosa del contexto; • Compromiso con los niños y jóvenes más pobres, con presencia allí donde otros no están; • Gran esfuerzo para arraigarse en los diferentes países: lengua, cultura, costumbres, etc.; • Estilo de vida sencillo, en armonía con el entorno social; • Búsqueda de una espiritualidad inserta en el contexto asiático; • Esfuerzo por construir comunidad en la diversidad; • Primeros candidatos maristas en varios países; • Algunas comunidades con laicos/as maristas; • Pasos iniciales dados por alguna comunidad para empezar a ser auto-suficiente.

A lo largo de estos cinco años en los que hemos sentido muy visiblemente la presencia y la bendición del Señor, no han faltado pruebas y sufrimientos de diverso tipo y origen. Reconocemos también, con la

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perspectiva que nos da hoy una cierta distancia temporal, que cometimos algunos errores de método o de proceso, de los que queremos aprender para el futuro. Estos primeros años, a los que podríamos calificar como “período de constitución”, han sido verdaderamente especiales para AMAG, llenos de entusiasmo y energía, pero también con todas las dudas y vacilaciones propias de quien se halla en búsqueda. Creo que todos podemos felicitarnos por la inyección de vitalidad que el programa ha supuesto para el Instituto, así como por los logros ya alcanzados. Como es fácil imaginar, todo el camino recorrido se ha podido hacer gracias a la disponibilidad de las personas, pero también gracias a la generosidad de quienes han compartido recursos económicos, provenientes en su mayoría de solidaridad interna del Instituto. En nombre propio y en el de los hermanos del Consejo general, quiero expresar mi agradecimiento y admiración por todas las personas que, de una manera u otra, han estado y están comprometidas en este programa tan importante del Instituto. Tanto yo como los hermanos del Consejo creemos profundamente en su validez y, por ello, queremos asegurar su continuidad y consolidación, como pidió el último Capítulo general.

Creo que todos podemos felicitarnos por la inyección de vitalidad que el programa ha supuesto para el Instituto, así como por los logros ya alcanzados.

Criterios Para nueva PresenCias maristas en asia • Posibilidades de evangelización por medio de proyectos educativos. • trabajar con los niños y los jóvenes materialmente pobres. • ir allí donde otros no pueden o no quieren ir. estaremos allí hasta que ya no seamos necesarios. • deberíamos ayudar a la iglesia local a emprender algo que puedan continuar. • estar juntos en comunidad y en el apostolado. • algo económicamente sostenible dentro de un período de tiempo (2009)

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Hacia la consolidación del programa

Pasados los momentos iniciales, creemos que ahora se abre una segunda etapa para el AMAG, un “período de consolidación”. Por ello, además de continuar manteniendo los avances ya logrados, pensamos que debemos dar prioridad a los siguientes aspectos:

• Potenciar la vida comunitaria, prestando una atención especial a la interculturalidad; • Impulsar la vida espiritual de cada miembro de AMAG, especialmente mediante una mayor cercanía a las grandes espiritualidades del continente asiático; • Favorecer la calidad de la pastoral de vocaciones y de la formación inicial; • Promover procesos de discernimiento como un camino hacia una visión común tanto en la misión, como en su implementación concreta; • Suscitar las nuevas relaciones entre hermanos y laicos pedida por el XXI Capítulo general y ayudar a reforzar el liderazgo del laicado local; • Apoyar la sustentabilidad de AMAG (finanzas, personal, inculturación, etc.)

De 6 a 8 hermanos y de 4 a 6 laicos/as, hasta el próximo Capítulo general (2017)

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Contamos con los miembros actuales de AMAG para este período de consolidación, pero vamos a continuar necesitando nuevas incorporaciones en los próximos años. Probablemente, de 6 a 8 hermanos y de 4 a 6 laicos/as, hasta el próximo Capítulo general (2017). Recientemente hemos iniciado colaboraciones con AMAG de corta duración (tres meses), a través de un buen número de voluntarios/as, con la finalidad de apoyar a proyectos que requerían ese tipo de asistencia.


2. Colaboración Misionera Internacional (CMI) Así de claro se expresaron los miembros de nuestro último Capítulo general, haciéndose eco de aquellas magníficas palabras de nuestro fundador: “Todas las diócesis del mundo entran en nuestras miras”. Creo que uno de los avances indiscutibles entre nosotros, en parte gracias a la reestructuración de unidades administrativas, ha sido el de una mayor conciencia de la internacionalidad del Instituto. Ciertamente es algo que va entrando poco a poco “en nuestras mentes y corazones”, como pidió el Capítulo. Pero probablemente tendremos que poner los medios para seguir dando pasos significativos en este campo.

“Como hermanos y laicos maristas que vivimos en el mundo globalizado de hoy, estamos llamados a tener un horizonte internacional en nuestras mentes y corazones.”

reCordemos algunas de las ProPuestas de aCCión del XXi CaPÍtulo general: • Formar comunidades internacionales e interprovinciales, abiertas a los hermanos y laicos maristas, para atender a nuevos campos de misión de frontera. • dar un mayor impulso a la misión ad gentes en asia, y extenderla a otras áreas donde el discernimiento nos haga ver que hay necesidad. • organizar un servicio de voluntariado marista en apoyo de nuestra misión, cuyos miembros se ofrezcan a trabajar en nuestros campos de apostolado que lo necesiten, y estén dispuestos a movilizarse en situaciones de emergencia.

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Con la finalidad de dar respuesta institucional a estos desafíos planteados por nuestro Capítulo, el Consejo general decidió crear un nuevo Secretariado en la Administración general, llamado “Colaboración Misionera Internacional” (CMI), el cual está tratando de promover una conciencia misionera que supere los límites geográficos de nuestros países y unidades administrativas, así como facilitar la movilidad de personas al servicio de la misión. El Director del Secretariado, el H. Chris Wills, que asumió ese servicio el pasado mes de enero de 2012, está tratando de configurar poco a poco el Secretariado, el cual, en sintonía con el “Plan de animación y gobierno de la Administración general”, tendrá las siguientes características:

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• un enfoque de gestión cooperativa, en espíritu de diálogo fraterno, tanto con las unidades administrativas, como con los otros cuatro secretariados y el Consejo general, de acuerdo con sistemas de mejores prácticas profesionales; • la comprensión de que nuestro compromiso internacional es una estrategia institucional en respuesta a la llamada del Capítulo general; • la valoración de acuerdos de colaboración con organismos maristas u otros, que están trabajando ya en la colaboración misionera internacional; • el reconocimiento de los roles, derechos y responsabilidades de todos los implicados en los diferentes niveles: personal, unidades administrativas, instituto, así como la disponibilidad para colaborar con formación y acompañamiento; • el fomento de una cultura de misión internacional en todos los programas de formación marista y la promoción de experiencias internacionales en la formación inicial de los hermanos; • la colaboración en el acompañamiento de laicos y hermanos maristas que se ofrezcan como voluntarios para la misión internacional.

Este Secretariado incluye el programa AMAG, pero no se limita a él. Sabemos que hay muchas otras regiones del mundo cuya situación reclama una atención especial y por ello merecen apoyo internacional. Nuestra idea es que este Secretariado pueda acompañar a los diferentes tipos de colaboración misionera que hasta ahora se están dando entre nosotros, ya sea bajo la dependencia de la Administración general, o bien facilitando acuerdos entre provincias.

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3. Hacia un Voluntariado Marista Internacional Con el impulso dado por el XX Capítulo general, estoy seguro de que esa nueva mentalidad, que podemos ofrecer en nuestras sociedades como una globalización alternativa a la meramente económica, no hará más que continuar creciendo.

La reestructuración de unidades administrativas del Instituto, iniciada después del XVIII Capítulo general, ha supuesto un inicio de cambio de mentalidad entre nosotros, en el sentido de hacerla más universal. El lanzamiento del programa AMAG creo que hizo avanzar de manera importante esa apertura, al promover la movilidad de un continente a otro y con el nacimiento de comunidades muy internacionales e interculturales. Hoy, las fronteras de nuestros países y provincias se empiezan a ver más como lugares de encuentro que como puestos de control. Con el impulso dado por el XX Capítulo general, estoy seguro de que esa nueva mentalidad, que podemos ofrecer en nuestras sociedades como una globalización alternativa a la meramente económica, no hará más que continuar creciendo. La movilidad de personas de un país a otro es algo que ha existido siempre en la tradición de nuestro Instituto. Pero hoy adquiere una nueva dimensión, dadas las facilidades de comunicación y el aumento del número de personas que pueden y quieren participar. Por eso se hacía necesaria una coordinación central, en este caso CMI, que facilite construir redes de colaboración que, de otra manera, sería imposible establecer.

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En estas redes de colaboración identificamos a distintos agentes, de los que vamos a hablar a continuación. En primer lugar, conscientes de que siempre habrá un cierto número de hermanos y laicos/as maristas que se ofrezcan para una misión más allá de las fronteras de su propio país, hablaremos de voluntarios maristas para identificarlos. Esas personas sólo podrán llevar a cabo su ofrecimiento si contamos con un número suficiente de lugares que los puedan acoger: son las que llamaremos comunidades maristas de acogida acogida. Como puentes entre voluntarios y comunidades de acogida, se necesitará la colaboración de algunas personas clave, de entre las cuales destaca el Coordinador Provincial de voluntarios (CPv) (CPv).

Esas personas sólo podrán llevar a cabo su ofrecimiento si contamos con un número

suficiente de lugares

que los puedan acoger

voluntarios maristas

Los voluntarios maristas son hermanos y laicos/as maristas que ofrecen libre y voluntariamente su presencia y su servicio en alguno de los ochenta países del mundo en los que el Instituto marista desarrolla su misión. Pueden ser enviados y reCiBidos en misión BaJo distintas designaCiones: • Como un hermano misionero: un religioso con votos enviado por sus superiores para una presencia continua en un lugar. • Como un misionero laico: término tradicional que indica una presencia continua en un lugar. • Como voluntario: un laico o hermano marista que es enviado por un período de tiempo determinado y con una misión específi ca. • Como una persona que realiza periodo de residencia o una pasantía: normalmente es un joven que con esto gana una experiencia personal contribuyendo al mismo tiempo a la misión.

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Nos referiremos a todos ellos, de modo general, como voluntario marista para una mayor claridad. Cuando sea necesario se harán distinciones entre las distintas designaciones.

¿CÓMO SE REALIZA LA INSCRIPCIÓN DE UN VOLUNTARIO MARISTA? La inscripción internacional de un candidato es realizada por la persona designada por la comunidad provincial de origen y conocida como Coordinador Provincial de Voluntarios (CPV). Los posibles voluntarios maristas deben ponerse en contacto con esa persona, quien facilitará los adecuados formularios de inscripción.

¿QUIÉN ENVÍA AL VOLUNTARIO MARISTA? El Superior de la Provincia, Distrito o Sector Marista de origen del voluntario o el Superior General de los Hermanos Maristas.

¿QUIÉN RECIBE AL VOLUNTARIO MARISTA? El Superior de la Provincia, Distrito o Sector Marista de la misión de acogida o el Superior General de los Hermanos Maristas.

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Comunidades maristas de aCogida

Las comunidades maristas de acogida pueden ser:

• apostolados de los hermanos maristas con una comunidad marista asociada a los mismos • apostolados diocesanos en relación con una comunidad marista • ong locales en relación con una comunidad marista. • apostolados inter-congregacionales en relación con una comunidad marista • todos estos son apostolados maristas con jóvenes y están ubicados en 80 países.

La comunidad marista de acogida es responsable de la invitación a un voluntario marista, y asume el acompañamiento del voluntario cuando él o ella se comprometen en el apostolado o en un servicio pastoral.

las comunidades maristas de acogida son responsables de: • guiar • ofrecer orientación • acompañar • ofrecer una experiencia de vida comunitaria

¿CÓMO SE REALIZA LA INSCRIPCIÓN DE UNA COMUNIDAD MARISTA DE ACOGIDA? Las comunidades maristas de acogida se inscriben a través del Provincial o del Coordinador Provincial de Voluntarios.

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Proceso para la inscripción de voluntarios maristas y de comunidades de acogida

La identificación e inscripción de posibles voluntarios maristas y de comunidades maristas de acogida se hace a través de la persona que ejerce como Coordinador Provincial de Voluntarios (CPV) de la respectiva provincia o distrito. Este es un elemento esencial, ya que las unidades administrativas desempeñan un rol importantísimo en todo el proceso. Los Hermanos Maristas pueden también indicar su ofrecimiento al Superior general o al Vicario general, si así lo desean. CMI facilitará los aspectos técnicos del proceso, una vez que el Superior general y el Provincial se han comunicado. Para facilitar la coordinación, se ha creado una base de datos en nuestro sitio web, accesible sólo a las personas que tienen los permisos adecuados. He aquí, en resumen, cómo sería un proceso de inscripción: • Ir a www.champagnat.org/vol • Allí encontraremos tres enlaces: 1. Voluntarios maristas, que deben dirigirse a su CPV 2. Comunidades maristas de acogida, que también deben dirigirse a su CPV 3. Área reservada para los CPV • Tanto los voluntarios como las comunidades, recibirán una hoja de inscripción de su CPV • Esa hoja debe llenarse en diálogo con los CPV; no todos los datos son necesarios al inicio. • El CPV inscribirá la disponibilidad de voluntarios o comunidades en la base de datos internacional. • Corresponderá a CMI: 1. supervisar las inscripciones 2. dar una respuesta, a través del CPV, al voluntario o a la comunidad de acogida 3. sugerir conexiones entre voluntarios y comunidades. • Cuando una comunidad marista de acogida acepta a un voluntario, es la misma comunidad quien invita a través del CPV.

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Start at the website www.champagnat. org/vol

STEP 1

Three links

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STEP 5

Contact your PVC

STEP 6

PVC RGISTERS details of Marist Volunteers or Marist Host Community

Cml will respond via your PVC

PVC Reserved area

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Marist Host Communities

registration

information

Contact your PVC

c

with

STEP 4

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Marist Volunteers

STEP 6

STEP 3

Link a

Cml will respond via your PVC

STEP 2

b

CMI monitors REGISTRATIONS responds to them through the PVC to the volunteer or host community, suggests connections between Volunteers and Host Communities

A la luz de esto, os podéis preguntar qué es lo que yo pido de vosotros. Lo primero, vuestra oración en favor de este proyecto y de los que se van a comprometer en él. Pedid las bendiciones de Dios, os lo ruego. Si no arde la pasión por Jesús y su Buena Noticia en medio de esto que emprendemos, poco haremos por la extensión del Reino de Dios. Lo segundo que os pido es que reflexionéis en clima de oración sobre lo que Dios quiere de vosotros en este momento de vuestra vida. ¿Sientes que Dios te llama para que des entre seis a nueve años en entrega a la misión en Asia? Este período de servicio vendría aparte de los seis meses de discernimiento del curso de Filipinas o del tiempo requerido para el aprendizaje de la lengua, si es necesario, o cualquier otra preparación anterior al comienzo de la labor misionera. Se abre ante nosotros un gran interrogante: ¿Somos capaces de lanzar nuestro propio 1903 con resultados que sean tan sorprendentes dentro de un siglo como lo fueron cuando aquellos hermanos se esparcieron por el mundo hace cien años? 19


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