Casanare (5,4 t/ha) con un crecimiento del 7,5 %.
Producción nacional mismo periodo de 2015. El departa mento con mayor variación fue Meta con (39,5 %) al cosechar 18.632 ha más que en el mismo periodo del año 2015.
El departamento con mayor rendimiento promedio en el año 2016 fue Huila con (7,5 toneladas /hectáreas); seguido de Tolima (7,2 t/ha) y Valle del Cauca (7,1 t/ ha).
El
Huila se ha convertido en potencia cafetera nacional y ahora el arroz busca seguirle los pasos, según indican las cifras del 4° Censo Nacional Arroce ro de 2016.
Así las cosas, el departamento con ma yor rendimiento promedio en 2016 fue Huila con 7,5 toneladas por hectárea; seguido de Tolima con 7,2 toneladas / hectárea y Valle del Cauca con 7,1 tone ladas/hectárea.
En el caso del área sembrada de arroz mecanizado, el total nacional creció 14,0 por ciento durante el segundo semestre de 2016, es decir, 178.155 hectáreas, frente al mismo periodo de 2015. El departamento con mayor cre cimiento fue Huila que registró un 44,3 por ciento con 6.063 hectáreas más con relación al mismo periodo del 2015.
Área sembrada
Para el 2016, la mayor área sembra da, la registraron los departamentos de Casanare con una participación del 27,6 % (157.428 ha), seguida por el departamento del Tolima con una participación del 18,2 % (103.856 ha) y el departamento del Meta con una participación del 13,6 % (77.335 ha).
En cuanto al área cosechada, los departamentos con las mayores áreas cosechadas fueron Casanare, Tolima
y Meta con 156.220 ha, 97.540 ha y 78.278 ha respectivamente.
En el año 2016 se perdieron en total 16.056 ha, los departamentos más afec tados fueron Sucre (7.004 ha), Bolívar (4.431 ha) y Cesar (1.061 ha). Dentro de las causas de las pérdidas de área sembrada se destacó la falta de maqui naria para cosechar (Combinadas).
El departamento que registró la mayor producción en Paddy verde durante este periodo fue Casanare con una participación del 28,6 % (849.007 toneladas), le siguen los departamentos del Tolima con una participación del 23,5 % (697.799 toneladas), Meta con una participación del 13,8 % (409.235 toneladas) y Huila con una participa ción del 8,7 % (258. 517 toneladas).
En cuanto al rendimiento durante el año 2016, el departamento con mayor rendimiento promedio lo registró Hui la (7,5 t/ha); seguido por Tolima (7,2 t/ ha) y Valle del Cauca (7,1 t/ha).
Huila
El área sembrada de arroz mecanizado en el total nacional durante el segun do semestre de 2016, creció 14,0 % (178.155 ha), frente al mismo periodo de 2015. El departamento con mayor crecimiento fue Huila (44,3 %) con 6.063 ha más con relación al mismo
periodo del 2015.
El área cosechada durante el mismo periodo de análisis, creció 34,2 % (397.259 ha), frente al mismo periodo de 2015. El departa mento con mayor variación fue Meta con (39,5 %) al cosechar 18.632 ha más que en el mismo periodo del año 2015.
La producción nacional de arroz meca nizado en el segundo semestre creció 41,6 % respecto al segundo semestre de 2015 con 648.576 toneladas más.
Por su parte, el mayor rendimiento se registró en el departamento del Huila (7,8 t/ha), con un crecimiento del 12,5 % con respecto al segundo semestre de 2015; seguido por Tolima (7,4 t/ ha) con un crecimiento del 7,6 % y
En 2016 se sembraron 570.802 hec táreas de arroz. El departamento que más área sembró fue Casanare con 27,6 %. En 2015 se sembraron 462.117 hectáreas y también Casanare registró la mayor participación con el 27,9 % del total nacional.
En 2016 el área cosechada fue 525.957 hectáreas. El departamento de Casa nare registró la mayor participación con el 29,7 %. En 2015 Casanare registra una participación del 28,8 % de las 428.189 hectáreas cosechadas.
A su vez, de las 2.971.975 toneladas de Paddy verde producidas en al año 2016, el departamento con mayor participación fue Casanare con 28,6 %. Con relación al año 2015, de las
2.339.042 toneladas de Paddy verde, Tolima se destacó como el departa mento con mayor producción, con una participación del 29,5 % del total nacional.
El rendi miento promedio a nivel nacional en el año
más con relación al mismo periodo del 2015.
2016 fue 5,7 toneladas/ hectárea y en el 2015 fue de 5,3 t/ha. Crecimiento
Comparado con el 3° Censo Nacional
en 2007 Colombia cultivaba arroz mecanizado en 20 departamentos, en 2016 se registran cultivos en los departamentos de Cho có, Vichada y Nariño para un total de 23 departamentos.
Los departamentos de Huila y Tolima presentan los mayores rendimientos a nivel histórico para el segundo semestre.
la y Resto Departamentos1). El área sembrada se presenta a nivel nacional, departamental, por zonas arroceras, según mes de siembra y por sistema de producción del cultivo. El rendimiento se presenta a nivel departamental y por sistema de producción.
paddy verde. Esto significó un aumen to de 3,8% con respecto al volumen reportado en el segundo semestre de 2018, que fue de 1.904.819 toneladas (Cuadro 1).
De
esta forma y según la encuesta Nacional de Arroz Mecanizado (ENAM), el rendimiento obtenido de arroz paddy verde en los principales departamentos arroceros aumentó, en Huila 5.1%, Tolima 2,9% y Resto Departamentos 2,2%, frente al segundo semestre de 2018. Sin embargo, para el caso del Huila en el segundo semes tre de 2019 comparado con el mismo periodo de 2018, se registraron caídas de -0,6% en el área sembrada, de -8,5% en el área cosechada y finalmente una baja en la producción de -3,8%.
El documento revela también que en 5.5% crecieron las áreas cosechadas y 11,7% las sembradas de arroz mecani zado a nivel nacional.
El Huila se convirtió en el primer departamento a nivel nacional que presenta los mayores rendimientos del cereal a nivel histórico. Durante el segundo semestre de 2019, el rendi
miento obtenido de arroz paddy verde en los principales departamentos arro ceros aumentó, en Huila 5.1%, Tolima 2,9% y Resto Departamentos 2,2%, frente al segundo semestre de 2018. Así lo revela la Encuesta Nacional de Arroz Mecanizado (ENAM).
El Departamento Administrativo Nacional de Estadística (DANE) y la Federación Nacional de Arroceros (Fedearroz) - Fondo Nacional del Arroz (FNA) realizaron, como parte del convenio entre las dos entidades, la Encuesta Nacional de Arroz Mecaniza do (ENAM), habla sobre importantes cifras en áreas cosechadas y sembradas de arroz mecanizado a nivel nacional.
Sobre el particular, las estimaciones de área cosechada y producción se pre sentan a nivel nacional y a nivel de los principales departamentos productores de arroz (Meta, Casanare, Tolima, Hui
Sin embargo, para el caso del Huila para el segundo semestre de 2019 com parado con el mismo periodo de 2018 se registra Sin embargo, para el caso del Huila para el segundo semestre de 2019 comparado con el mismo periodo de 2018 se registraron caídas de -0,6% en el área sembrada, de -8,5% en el
área cosechada y finalmente una baja en la producción de -3,8% para similar periodo.
Las cifras Indica el documento que en el segundo semestre de 2019 el área total nacional sembrada en arroz mecanizado fue 186.703 hectáreas. Esto corresponde a 19.557 hectáreas más que el área sembrada en el segundo semestre de 2018 (167.146 hectáreas), indicando una variación positiva de 11,7%. El área cosechada de arroz mecanizado aumentó 5,5% a nivel nacional, pasan do de 333.377 hectáreas en el segundo semestre de 2018, a 351.838 hectáreas en el segundo semestre de 2019.
Los principales departamentos arro ceros que presentaron un aumento de áreas cosechadas en el segundo se
mestre de 2019 fueron Meta, con una variación positiva de 16,1%, Casanare 7,6% y Resto Departamentos2 11,9%.
El Cuadro 1 muestra la comparación de los principales resultados para el segundo semestre de 2018 y 2019.
Los principales departamentos arro ceros que presentaron un aumento de áreas cosechadas en el segundo se mestre de 2019 fueron Meta, con una variación positiva de 16,1%, Casanare 7,6% y Resto Departamentos2 11,9%.
El Cuadro 1 muestra la comparación de los principales resultados para el segundo semestre de 2018 y 2019.
La producción nacional de arroz me canizado3 en el segundo semestre de 2019 fue 1.976.250 toneladas de arroz
En el segundo semestre de 2019, el rendimiento obtenido de arroz paddy verde en los principales departamen tos arroceros aumentó, en Huila 5.1%, Tolima 2,9% y Resto Departamentos 2,2%, frente al segundo semestre de 2018. Para el mismo periodo de 2019, el rendimiento en los departamentos de Casanare y Meta decreció 3,7% y 0,3%, respectivamente frente al pri mer semestre de 2018 (Cuadro 1).
Para los departamentos de Tolima y Huila se registró una variación negativa de la producción respecto a los mismos periodos de 11,9% y 3,8% respectiva mente.
El área perdida de arroz mecanizado a nivel nacional en el segundo semestre de 2019 fue 1.013 hectáreas. De estas, 953 hectáreas ocurrieron en la zona Llanos y 60 hectáreas se perdieron en la zona Bajo Cauca debido a inundaciones (Cuadro 2). La pérdida de área total nacional se incrementó en 612 hectáreas frente a la ocurrida en segundo semestre de 2018 (401 hectáreas perdidas).
La estimación del área total cosechada para el nivel nacional en el segundo semestre de 2019 (351.838 hectáreas) corresponde al resultado del área sembrada en el primer semestre de 2019 (352.850 hectáreas) menos el área perdida (1.013 hectáreas) del segundo semestre de 2019 (Cuadro 3).
Por departamentos
En el segundo semestre de 2019, el total nacional en área sembrada de arroz me canizado aumentó 11,7% con respecto al mismo periodo en 2018. Las siembras de arroz se localizaron en Resto Depar tamentos con 78.550 hectáreas (42,1%), Tolima con 49.879 hectáreas (26,7%), Meta con 20.635 hectáreas (11,1%), Casanare con 19.685 hectáreas (10,5%) y Huila con 17.955 hectáreas (9,6%).
Los departamentos con las contribucio nes positivas a la variación nacional del área sembrada en el segundo semestre de 2019 fueron Resto Departamentos con 7,2 puntos porcentuales (p.p.), Meta con 3,8 p.p. y Casanare con 1,5 p.p. Los departamentos de Tolima y Huila poseen contribuciones negativas a la variación nacional con 0,8 p.p. y 0,1 p.p. respectivamente.
Un aumento de 5,5% fue la variación del total nacional en áreas cosechadas de arroz mecanizado en el segundo semestre de 2019, frente a los resultados obtenidos en el mismo periodo de 2018. Las principales variaciones en los depar tamentos arroceros son Meta (16,1%), Tolima (-14,4%) y Resto Departamentos (11,9%); a estos le siguen Huila (-8,5%) y Casanare (7.6%). Las contribuciones departamentales a la variación del
total nacional son: Meta 2,5 p.p., Casanare 3,0 p.p., Tolima -2,4 p.p., Huila -0,4 p.p. y Resto Departamentos 2,9 p.p.
En el segundo semestre de 2019, el área cosechada en el departamento de Casa nare obtuvo una participación de 39,6% sobre el total nacional (139.397 hectá reas cosechadas de arroz mecanizado).
A este le sigue Resto Departamentos 25,6%, Meta 17,1%, Tolima 13,4% y Huila 4,2%.
Los departamentos con una contribución positiva a la variación de la producción nacional de arroz mecanizado entre los segundos semestres 2018-2019 fueron Resto Departamentos con 2,9 p.p., Meta con 2,3 p.p. y Casanare con 1,4 p.p. Este aporte al crecimiento de la producción se explica principalmente por el aumento de áreas cosechadas obtenidas en el segundo semestre de 2019 en estos departamentos. Los departamentos arroceros de Tolima y Huila tuvieron una contribución negativa a la va riación nacional de la producción de arroz mecanizado en el segundo semestre de 2019 de 2,6 p.p. y 0,2 p.p. respectivamente (Cuadro 6). Rendimiento de arroz mecanizado
En el segundo semestre de 2019, los depar tamentos con los mayores rendimientos de arroz mecanizado fueron Huila (7,8 t/ha) y Tolima (7,7 t/ha) con una variación de 5,1% y 2,9% respectivamente, frente al segundo semestre de 2018. El rendimiento por hectárea (t/ha) de los departamentos de Meta y Casanare fue de 5,3 t/ha en ambos casos. En el segundo semestre de 2019 el departamento de Casanare re gistró una reducción del rendimiento de 3,7% frente al segundo semestre de 2018.
A su vez, en el departamento de Meta se presentó una disminución del rendimiento en 0,3%. Resto Departamentos obtuvo un rendimiento de 4,9 t/ha en el segundo semes tre de 2019, cuando para el mismo periodo de 2018 había registrado 4,8 t/ha. Esto significa un aumento de 2,2% en su variación anual.
Los departamentos de Huila y Tolima presentan los mayores rendimientos a nivel histórico para el segundo semestre. Por otro lado, los departamentos de Meta, Casanare y Resto Departamentos presentan valores por debajo de los 6,5 t/ ha a nivel de su serie histórica en segundo semestre (2000-2019).
En 2019 el total nacional para el área sembrada de arroz meca nizado fue 539.553 hectáreas, con un aumento de 38.629 hectáreas frente al área sembrada en 2018 (500.924 ha) mostrando una varia ción anual de 7,7%.
Áreas sembradas según categorías
Para el segundo semestre de 2019, la mayor variación del área sembrada en
arroz mecanizado, frente al mismo periodo de 2018, se registró en la zona Costa Norte (30,9%), seguida por la zona de Llanos (27,6%), Bajo Cauca (22,7%), San tanderes (8,9%) y zona Centro (-2,6%).
El mayor aportante a la contribución en la variación nacional del área sembrada, en el segundo semestre de 2019 con respecto al mismo periodo en 2018, fue la zona Llanos con 5,6 p.p. Le siguen la zona Bajo Cauca con 4,4 p.p., Costa Norte con 1,8 p.p., Santanderes con 1,0 p.p. y la zona Centro con -1,1 p.p.
La mayor contribución a la variación nacional en el área sembrada del segundo semestre de 2019 (11,7%) frente al mismo periodo de 2018 se da en las zonas arroceras con preponderancia a sistemas de producción secano (zona Llanos y Bajo Cauca) debido a un incremento del área sembrada como resultado de un buen momento de los precios del arroz en 2019.
en arroz mecanizado, según zonas arroceras para los segundos semestres en hectáreas y distribución porcentual, respectivamente. Se aprecia el incre mento de las áreas sembradas en el segundo semestre de 2019, así como una mayor participación de la zona Centro (37,7%) y Llanos (23,3%).
Área sembrada de arroz mecanizado según mes de siembra
En 2019 el total nacional para el área sembrada de arroz mecanizado fue 539.553 hectáreas, con un au mento de 38.629 hectáreas frente al área sembrada en 2018 (500.924 ha) mostrando una variación anual de 7,7%.
Áreas sembradas según categorías
Para el segundo semestre de 2019, la mayor variación del área sembrada en arroz mecanizado, frente al mismo periodo de 2018, se registró en la zona Costa Norte (30,9%), seguida por la zona de Llanos (27,6%), Bajo Cauca (22,7%), Santanderes (8,9%) y zona Centro (-2,6%).
El mayor aportante a la contribución en la variación nacional del área sembrada, en el segundo semestre de 2019 con respecto al mismo periodo en 2018, fue la zona Llanos con 5,6 p.p. Le siguen la zona Bajo Cauca con 4,4 p.p., Costa Norte con 1,8 p.p., Santanderes con 1,0 p.p. y la zona Centro con -1,1 p.p.
La mayor contribución a la variación nacional en el área sembrada del segundo semestre de 2019 (11,7%) frente al mismo periodo de 2018 se da en las zonas arroceras con preponderancia a sistemas de producción secano (zona Llanos y Bajo Cauca) debido a un incremento del área sembrada como resultado de un buen momento de los precios del arroz en 2019.
En el segundo semestre de 2019, las siembras de arroz mecanizado ocuparon 186.703 hectáreas (ha) del territorio nacional. La participación por zona arrocera se distribuye así: zona Centro 37,7% (70.453 ha), zona Llanos 23,3% (43.422 ha), zona Bajo Cauca 21,3% (39.777 ha), zona Santande res 10,9% (20.299 ha) y la zona arrocera Costa Norte 6,8% (12.752 ha).
En los Gráficos 5 y 6 se presentan las series históricas de área sembrada
Según el comportamiento observado en la última década para segundo semestre, las mayores extensiones de tierra sembradas en arroz mecanizado según mes, se alcanzan en septiembre y octubre, una menor proporción se obtiene en los meses de julio y diciem bre.
Los meses que reportaron la mayor área sembrada en el segundo semestre de 2019 fueron: septiembre con 54.814 ha (29,4% de participación), octubre con 41.039 ha (22,0%), noviembre con 28.613 ha (15.3%) y agosto con 26.584 ha (14,2%).
Las áreas sembradas entre los meses de agosto y noviembre corresponden al 80,9% (151.051 hectáreas) del total nacional sembrado durante el segundo semestre de 2019 (186.703 hectáreas).
Área sembrada en arroz mecanizado según sistemas de producción
En el segundo semestre de 2019, el 72,0% del área sembrada de arroz me canizado se estableció bajo el sistema de riego (134.448 hectáreas), mientras que el área cultivada bajo el sistema de secano correspondiente al 28,0% (52.255 hectáreas) del área total na cional cultivada. Contribuyendo con 8,9 p.p. a la variación nacional (11,7%) frente al segundo semestre de 2018.
El porcentaje de área sembrada en arroz secano en segundo semestre de 2019 fue el máximo histórico del periodo 2000 –2019.
*Este artículo fue originalmente pu blicado en la edición 159 de la revista
DONJUAN. Para ver la publicación original, haga click aquí.
Antonio Serrano solo debía seguir la misma rutina: llenar los furgones de lechuga, máximo a las seis de la tarde, para que todos estuvieran parqueados a las 10 de la noche en Corabastos, la miniciudad agrícola de 420.000 me tros cuadrados con 57 bodegas y 5.600 puestos, donde se compran y venden las cosechas que provienen de todo el país para abastecer de alimentos a Bo gotá. Entonces comenzaría a hacer lo que más le gusta: negociar sus horta lizas que, según calculaba, podría con vertir en cuarenta millones de pesos.
Es una noche de principios de junio de
2020. Por estos días, entrar a la central de abastos, la más grande del país y la segunda de América Latina, implica enfrentarse a un caos mayor al de antes. Los camiones forman una fila intermi nable por la carrera 80 para esperar a que docenas de hombrecitos con apa riencia de astronautas, armados con fumigadoras como las que se utilizan para purgar los cultivos, rocíen líquido desinfectante, uno a uno, en cada vehí culo que van a cruzar las puertas de la ciudadela.
Mientras tanto, otras personas, con la misma apariencia espacial, abren las puertas de los furgones para verificar que ninguno lleve más de dos ocupantes; uno de ellos apunta hacia los conductores y sus acompa ñantes con una pistolita blanca –un termómetro infrarrojo– que dibuja un punto rojo en la frente y verifi ca que nadie tenga una temperatura corporal mayor a los 38 grados. Es la nueva normalidad.
Una vez adentro, cuando ataca el frío de la madru gada bogotana, nadie intenta calentarse las manos con el aliento, como sucedía antes de la pande mia. No hay forma: todos, desde el due ño de la bode ga con sus bolsillos rebosantes de billetes de cincuenta mil pe sos hasta el cotero que se echa al hombro bultos de 50
kilos de lechuga para descargar los ca miones, deben usar un tapabocas que se roba el aliento.
Desde el 23 de abril, cuando se detec taron los primeros positivos para coro navirus en la plaza de mercado, que solían visitar 250.000 personas cada día, comenzó a jugarse una partida de póker para frenar el contagio sin
poner en riesgo el abastecimien to de comida. Entre las cartas que lanzó la alcaldía estuvo re ducir el aforo al 35 por ciento –luego lo hizo al 50–, permitir la entrada solo a mayoristas, cerrar algunas bodegas y reducir su opera ción a la mitad y probar con todos los picos: “pico y cédula”, “pico y gé nero” y hasta “pico y puesto”. Todo había funcionado de una manera relativamente normal.En Colombia, hay pocos platos más universales que el arroz con huevo, un volcán con paredes granuladas y un cráter amarillo, casi anaranjado. El plato no discrimina ni al cocinero ama teur de fin de semana ni al chef de restaurante, que sabe que en esa re ceta están todos los nutrientes que necesita alguien para pasar el día. Hay quien se lo come con cuidado, en orden, para probar por partes el huevo, el arroz y la pega; otros or
El arroz con huevo es un plato insignia, con o sin pandemia.
Nelson Roa lo sabe. Lleva cuatro dé cadas cultivando arroz en Casanare, y apenas se presenta hace una aclaración: “Yo soy Roa, pero de los agricultores, no de los de la marca grande”. Según la Or ganización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), el arroz es el alimento básico para la mi tad de la población del planeta.
En Colombia, según Fedearroz, el área cultivada alcanza tres veces el tamaño de Bogotá y cada colombiano consu me aproximadamente 42 kilos de arroz al año. Y en medio de la pandemia, el testimonio de Roa da esperanza: en su región no ha habido heladas, sequías ni lluvias intensas que le inundaran el cultivo. Tampoco, hasta ahora, ha tenido problemas para vender.
El arroz es uno de los pocos pro ductos agrícolas que los propios cultivadores compran en la tienda.
Roa explica que el agricultor es dueño del cereal hasta que entre ga los bultos en el molino: ahí comienza un proceso com plejo que exige una gran inver sión industrial. El precio del arroz es muy inestable y, de acuerdo con Roa, las grandes marcas son las que tienen ma yor control para
ingre sos se vayan al suelo: “El arroz es uno de los productos claves en demanda, pero los precios se caen wwsin explicación. Ese es el ejerci cio de la gran industria, siempre que empieza la cosecha los precios son de ruina”.
Del otro lado de la receta, Juan Felipe Montoya, el presidente de Huevos Ki kes –una empresa santandereana que produce la “huevonada” de cuatro mi llones y medio de huevos al día–, me explica con tranquilidad que, aunque la pandemia trajo cambios, no han dejado de entregar ni una unidad menos que cuando este coronavirus no existía.
Y aunque hasta ahora el precio se ha mantenido alto, Roa teme que a media dos de año, sus
En parte, porque esas medidas de bio seguridad, que para muchos sectores fueron nuevas, son el día a día de su in dustria: usar mascarillas y guantes, des ocupar los bolsillos, pasar los objetos por cámaras de desinfección ultravio leta y asperjar cada camión que entra a las plantas de producción con des
“Este es un tiempo duro pa’l campo”, me dice. “Pero los años bisiestos siempre son así. O es el invierno o es el verano; uno ya sabe lo que le espera”.
Por: Julián Ríos Monroy
infectante, hacen parte de un protocolo creado mucho antes de la covid-19. Lo que sí cambió, me explica, fue la distribución en las más de 50.000 tien das y supermercados donde se venden estos huevos y a donde llega cada co lombiano, que en promedio se come 303 cascarudos al año. Montoya explica que siguen operando el mismo número de furgones y camionetas repartidoras, pero que los transportadores tienen que usar tapabocas, restringir las conversa ciones con los vendedores y desinfec tarse antes y después de entregar cada pedido.Todo, en últimas, se vuelve más lento.
Aunque pareciera que el arroz y el hue vo, juntos o separados, fueran la excep ción en medio de la pandemia, el plato no puede escapar del mal presagio de los años bisiestos del que habló Rafael Urueta desde El Salado.
La primera semana de marzo, justo cuando Colombia confirmaba el pri mer caso de covid-19, el dólar comenzó a subir de precio de manera acelerada. El 24 de marzo, cuando había 72 casos en el país y se emitía el decreto que les ordenaba a todos los colombianos que darse en sus casas, alcanzó casi 4.200 pesos, el precio más elevado de su his toria.
Montoya dice que el 98 por ciento de los insumos para la alimentación de las gallinas es importado, entonces el aumento del dólar, que ya se traduce en un aumento de los costos de pro ducción, podría terminar subiendo el precio del huevo en los supermercados.
Dice que con la pandemia y el cierre de bodegas en Corabastos ha visto cómo se devuelven hasta 47 camiones en un solo día. Y aunque sabe que para la mayoría de campesinos llenar los formularios en sus computadores o celulares va a ser un reto, le parece peor que se siga per diendo la comida o que sus ganancias queden en manos de intermediarios.
El ministro Zea tiene otra carta que, espera, lo ayude a ganar la partida de
la crisis en la ruralidad: los campe sinos que utilicen El Campo a un Clic y tengan la factura de la venta y del flete de los productos que ven dieron, recibirán un subsidio del 50 por ciento en el transporte de sus productos.
–Pero los campesinos suelen hacer, sobre todo, tratos de palabra en las plazas de mercado y en las fincas –le digo al ministro–. ¿Pedirles factura no sería desconocer cómo funciona el mercado en el campo?
–Casualmente, uno de los an helos que se tienen históricamente en el sector agropecuario es buscar la for malización de los productores del cam po –contesta Zea–. Lo que tenemos es que propender por buscar esa forma lización. Es inconcebible que en todos estos años la informalidad en el campo sea mayor al 80 por ciento. Adicio
tarme cómo iba el encierro en Bogotá. Como oía en las noticias que la ciudad era la que tenía más casos de covid-19, la charla siempre empezaba por ahí, pero luego me compartía sus verdade ras preocupaciones: que no caía una gota de agua del cielo y que las papas que tenía sembradas a pocos metros
de su casa no iban a engrosar. Allá, en una vereda enterrada a media hora del casco urbano, no se sentía el pánico del coronavirus.
Si existiera una balanza para medir si los campesinos tienen, en este momento, más miedo al contagio de covid-19 o pre ocupación por el clima de los próximos meses, se inclinaría, probablemente, hacia la segunda opción.
A Rafael Urueta, en El Salado, lo que más le preocupa del virus es que por la cuarentena no puede salir a jornalear a los cultivos de sus vecinos. A Antonio Serrano, en Madrid, que sus repollos no consigan comprador y corran la misma suerte que las lechugas. En Pasto, Jesús Jojoa no deja de pen sar en que el precio de la papa le alcance para recuperar algo de lo que perdió en la helada. En Casanare, Nelson Roa teme que los insumos sigan subiendo y bajen los precios del arroz, hasta caer en una crisis como la que vivió el sector entre 2017 y 2018. A Teresa Flórez, en Tierralta, le angustia que por la imposibilidad de cultivar se acabe el alimento en su región. A Diego Pedraza, en Aquitania, que le sigan restringiendo la en trada a las plazas de mercado y tenga que botar la inversión de tres meses en el cul tivo de cebolla.
Y mis abuelos, sospecho, no se percataron de que el virus dejó de expandirse por las veredas. Pero me llamaron para celebrar el mismo día en que empezaron las lluvias.
“Y el problema fue que cuando volvieron los peajes, nos siguie ron pagando lo mismo, no le subieron, entonces quedamos en desventaja”.
En Almería las empresas están empezando a desarrollar su identidad visual corporativa, pero aún les queda por recorrer un largo camino hasta conseguir una imagen global que pueda competir en el mercado.
ria de Don Quijote de la Mancha y los molinos de viento; el paisaje de la zona, la costa, sierra y zonas de cultivo de la uva, los parrales, la faena y los cortijos; animales como cisnes, perros, palomas, caballos, gallos, canarios o abejas; los medios de transporte y motivos religiosos como iglesias, ermitas, vírgenes o cruces.
Incluso algunas etiquetas comienzan a incluir en sus diseños Certificados de Garantía. Estos eran sellos que garantizaban la calidad del producto y eran pe gados en distintas partes del barril o la caja de uvas, e incluso se introducían en los barriles sobre el serrín.
Alo
largo de la historia agrícola de Almería, provincia situada en el sur de España, la pla nificación y diseño en sus cuatro ámbitos espacial, industrial, de envases y gráfico, ha sido fundamen tal para su desarrollo industrial y comercial. Como comenta Enric Satué2: “Una parte significativa de la sociedad y sus instituciones ha empezado a confiar en la solvencia del diseño, que se comienza a pre sentar ante los empresarios más reacios como un servicio brillante, eficaz y competitivo, al que hay que incluir en toda política comercial que se plan tea seriamente la mejora de la producción”.
En El Ejido (principal municipio dedicado a esta actividad en la provincia), el diseño espacial se está llevando a cabo en los estudios medioambientales, planificación y distribución del entorno del inver nadero. Se propone el sembrado de árboles en tor no a éste y una mejor distribución de la zona in vernada, intentando que no se invadan caminos ni ramblas. Por otro lado, la construcción de inverna deros, de naves industriales, o balsas son ejemplos de la importancia del diseño arquitectónico en la zona.
Por su parte, el diseño gráfico, actividad creativa que nos permite comunicar visualmente a través de formas, palabras e imágenes impresas sobre papel u otros soportes, está presente en El Ejido en distintos medios como son: la publicidad (vallas publicitarias, anun cios en prensa y páginas web), los sellos o etiquetas, marcas comerciales, diseño de revistas especializadas, aspecto gráfico del envase e identidad visual corporativa.
El diseño de identidad de las empresas agrícolas en la provincia de Almería pre tende transmitir unos signos específicos y reconocibles con los que se simboliza la empresa, y es desarrollado desde tres puntos de vista: la marca, la identidad visual corporativa y la imagen global de empresa.
Las empresas del poniente almeriense deben parte de su éxito al diseño. El princi pal objetivo del diseño gráfico consiste en construir marcas e identidades corpora tivas fuertes que permitan una comunicación coherente de la marca. Antiguamente los consumidores distinguían fácilmente las marcas locales de las internacionales, hoy las cosas están cambiando por la globalización. El vender un mismo producto en varios países y el desplazamiento de los procesos de producción, allí donde los costes son menores, obliga a las empresas a plantearse nuevos esquemas empre
sariales. Para los productos almerienses la denominación de origen aporta con notaciones positivas, pues de este modo las marcas son conocidas en otros paí ses, permitiendo conquistar nuevos mercados.
Los productos de Almería son produc tos hortofrutícolas de consumo en fres co que tienen una duración limitada, esto quiere decir que su venta ha de ser inmediata, lo normal es que las gran des empresas compren la mercancía y la distribuyan, bien en supermercados propios o a otros compradores mino ristas.
¿Y por qué esta gran variedad de marcas
para un mismo producto? Es cierto que no todos los calabacines, todos los tomates o todos los pimientos son iguales, pero las marcas de éstos ayudan a las empresas a destacar la calidad y cualidad de sus productos permitiéndoles diferenciarse de la competencia, pues en Almería hay más de 200 empresas destinadas a la comercialización de productos hor tofrutícolas.
La variedad de diseños es enorme, siendo el motivo más repetido el ra cimo de uvas, acompañado de otras frutas como el limón y la naranja; o por la figura femenina, del toro, el torero y el flamenco; la figura litera
Es importante señalar cómo debido a las exigencias comer ciales, impuestas principalmente por los mercados alemán, francés, inglés y americano, comienzan a incluirse en las etiquetas aspectos como los números de Registro Oficial de Exportadores, la calidad de la uva, el pueblo de origen, el peso neto y el país de producción.
Con el tiempo las marcas metálicas, las plantillas y los cro mos, fueron sustituidos por los sellos de caucho con los que se estampaba la marca del producto, directamente sobre el envase, barril o caja.
En el Museo de Terque se muestran algunos catálogos de su basta, como el de la casa Gustav Bey, de Hamburgo, de 1925, en el que aparecen diferenciadas las marcas que utilizaban cromos como La Gitana o Adalberto Ruiz. a la que añaden la palabra Etiquette y en otro Catálogo de Southampton (Gran Bretaña), de 1927, también aparecen algunas marcas con el añadido de Paper Label.
Las primeras marcas registradas de la uva de Almería son Calvache’s Brand presentada por el exportador Alfredo Ro dríguez Calvache, en 1903, y La Parra solicitada por los ex portadores malagueños Taillefer & Trigueros, en 1906.
A finales de los años sesenta y principios de los setenta, la caja o plateaux, conocida tal como suena la pronunciación de plato en francés, sustituyó a los barriles como envase de la uva de Almería. Las cajas de 5 y 10 kg. resultaban un envase más económico, tenían menos gastos de enfaenado, evitaban el gasto de serrín, era más rápido empaquetar que embarrilar y la uva se mandaba con una mejor presentación.
Con la desaparición del barril como envase desaparecen los cromos, dando paso a una nueva gama de papeles impresos litografiados, de seda o celofán (menos utili zado pues no dejaba transpirar y recalentaban la uva) como son los tapes, camisas y puntillas.
Además, el nuevo envase de la uva generó nuevos sistemas de empaquetado y pre sentación de las marcas comerciales, aunque los exportadores se limitaron a tras ladar los antiguos diseños de sus marcas a las camisas que empapelan la caja antes de introducir los racimos de uvas, a las puntillas que la decoraban, a los nuevos cromos para los testeros y a los tapes o cubres que cubrían la caja. De estos últimos se hicieron varios modelos. Podían ser de papel o cartón para darles mayor con sistencia, con solapas para graparlas a los testeros de las cajas y otros con ventanas
troqueladas, con o sin malla de plástico, que permitían la ventila ción y mejoraban la presentación del producto permitiendo verlo.
Con el tiempo las marcas metá licas, las plantillas y los cromos, fueron sustituidos por los sellos de caucho con los que se estampaba la marca del producto, directamente sobre el envase, barril o caja.
La imagen global constituye un paso más en la definición de la comunicación de la identidad corporativa de una empresa. Está generada por el conjunto de mensajes que la empresa emite de ella misma, y abarca la identi dad visual corporativa, el diseño arquitectónico y ambiental, el di seño de productos, la señalética, el grafismo de información, editorial y publicitario. Todos los elemen tos visuales, gráficos, tridimensionales y audiovisuales coordi nados, configuran un sistema que integral las aplicaciones coordi nadas de la identidad visual y un conjunto de intangibles corpo rativos que conforman un sistema integrado, para consegir una imagen global de la empresa, siendo ésta el efecto óptimo de todas las acciones comunica tivas de la empresa.
En Almería las empre sas están empezando a desarrollar su identi dad visual corporativa, pero aún les queda por recorrer un largo ca mino hasta conseguir una imagen global que pueda competir en el mercado.
El desarrollo de una buena imagen global
abarcaría distintos campos de actuación desde el diseño de la marca, de la identi dad visual corporativa hasta el diseño del envase y la etiqueta, incluso el diseño de la propia empresa, los factores intangibles y la conducta hacia el cliente. Y como no, el diseño de estrategias integradas, o planes de actuación para la publicidad y promoción de los productos hortofrutícolas, asistencia a ferias y muestras relacionadas con el sector.
Las empresas de Almería están comenzando a entender la im portancia del diseño para la comercialización de sus productos, pero el aspecto funcional del diseño de comunicación no se está desarrollando como debería. El propio diseño de infor mación, como señalética y la esquemática son muy escasos, y apenas se tiene conciencia y mucho menos se desarrollan factores ligados a la coducta, a implementar el aspecto emocional, la confianza de un servicio de calidad al cliente, etc. Tan sólo algunas empresas obligadas por la nueva nor mativa, en cuanto a Riesgos Laborales, Seguridad y Calidad en la finca, comienzan a dar los primeros pasos. No obs tante, existe una conciencia de aumentar la calidad gracias al control de plagas y de la calidad natural del producto, mediante procedimientos también naturales, como muestra la creación y el servicio que aporta la empresa Agrobío.
El diseño es para las empresas agrícolas una herramienta funda
mental en su actividad productiva y comercial. El diseño gráfico, aplicado al diseño de marcas de producto, etiquetado, o al diseño del propio envase, aportan valor a los productos hortofru tícolas diferenciándolos en el mercado.
Las etiquetas utilizadas en los barriles y cajas de uvas (cromos) son una in fluencia a veces presente aún en la gráfica de las empresas agrícolas de la zona.
La identidad visual corporativa tiene su origen en la marca y nace a principios del siglo XX con el indus trialismo, iniciada como sabemos en 1908 por AEG, al mismo tiempo que evolucionan los servicios, los cambios socioeconómicos y el desarrollo de los nuevos medios de comunicación. La identidad visual corporativa es la imagen de la empresa en su totalidad y queda reflejada en los programas de identidad. Es un conjunto de signos visuales cuyo objetivo es distinguir, reconocer y recordar una empresa siendo el reflejo e imagen de ella misma.
Actualmente las empresas utilizan sus marcas como signos de identidad y diferenciación empresarial. Al igual que ocurrió en España, la identidad visual corporativa en el poniente almeriense se desarrolló a partir de la marca de los productos que se comercializaban. La marca y las aplicaciones de ésta sobre diversos soportes son el núcleo de todo el programa de identidad visual corporativa. En algunos programas diseñados para em presas de la zona se diseña desde la línea del envase, etiquetas, folletos, catálogos, almanaques, material de merchandising y
señalización para los puntos de venta, hasta las campañas de publicidad gráfica y televisiva. Se trata de hacer un trabajo coherente y exhaustivo que configure la personalidad corpora tiva de la empresa. En este punto se encuentran empresas como Agropo niente, Canalex, Agromurgi, Agrobío o Zeta Zens, entre otras.
En los ejemplos mostrados de las empresas de Canalex y Agrobío observamos cómo la identidad visual corporativa se convierte en un signo cargado de significado, que las identi fica convirtiéndose en la imagen que la empresa da a sus clientes y que perdura en el tiempo. Pero la gran mayoría de las empresas agrícolas del poniente almeriense no han desarrollado una imagen de empresa fuerte que las dis tinga del resto.
Los ejemplos mostrados abarcan la identidad visual corporativa en prensa, anuncios publicitarios en revistas especializadas y periódicos; en envases, pues el embalaje es un vehículo que re presenta la dentidad; en vallas publici tarias; en Internet y páginas web; en la papelería de empresa, tarjetas, facturas, sobres, cartas, carpeta.
Imagen Global
La imagen global constituye un paso más en la definición de la comunica ción de la identidad corporativa de una empresa. Está generada por el conjunto de mensajes que la empresa emite de ella misma, y abarca la identidad visual corporativa, el diseño arquitectónico y ambiental, el diseño de productos, la señalética, el grafismo de informa ción, editorial y publicitario. Todos los elementos visuales, gráficos, tridimen sionales y audiovisuales coordinados, configuran un sistema que integral las aplicaciones coordinadas de la identi dad visual y un conjunto de intangibles corporativos que conforman un sis tema integrado, para consegir una ima gen global de la empresa, siendo ésta el efecto óptimo de todas las acciones comunicativas de la empresa.
En Almería las empresas están empezando a desarrollar su identidad visual corporativa, pero aún les queda por recorrer un largo camino hasta conseguir una imagen global que pueda competir en el mercado. El desarrollo de una buena imagen global abarcaría distintos campos de actuación desde el diseño de la marca, de la identidad visual corporativa hasta el diseño del envase y la etiqueta, incluso el diseño de la propia empresa, los factores intangibles y la conducta hacia el cliente. Y como no, el diseño de estrategias integradas, o planes de actuación para la publicidad y promoción de los productos horto frutícolas, asistencia a ferias y muestras relacionadas con el sector.
Conclusiones
Las empresas de Almería están comenzando a entender la importancia del diseño para la comercialización de sus productos, pero el aspecto funcional del diseño de comunicación no se está desarrollando como debería. El propio diseño de información, como señalética y la esquemática son muy escasos, y apenas se tiene conciencia y mucho menos se desarrollan factores ligados a
la coducta, a implementar el aspecto emocional, la confianza de un servicio de calidad al cliente, etc. Tan sólo al gunas empresas obligadas por la nueva normativa, en cuanto a Riesgos Labo rales, Seguridad y Calidad en la finca, comienzan a dar los primeros pasos. No obstante, existe una conciencia de aumentar la calidad gracias al control de plagas y de la calidad natural del producto, mediante procedimientos también naturales, como muestra la creación y el servicio que aporta la empresa Agrobío.
Hacer llegar un mensaje estratégico al público objetivo debe ser una prioridad para cualquier empresa agropecuaria, y es en este punto, donde entra a tener valor el concepto de campaña publicitaria.
Todo responsable de marketing, gerente o emprendedor debe hacer frente, por norma general, a la pre gunta, ¿cómo voy a promocionar mi producto agrícola?, Una respuesta co mún, es guiarse por una de la 4 P´S del marketing tradicional, la publicidad.
Una “P” que, a simple vista, parece sencilla y fácil de aplicar. Pero, lamen to, decirte que es un “Gran Error”, porque ya sea, por desconocimiento o falta de información o por no contar con un profesional de agromarketing, es posible que nunca llegues al cumplir el 100% de tu objetivo.
Ten presente, que hacer una campaña publicitaria no consiste solamente en crear anuncios publicitarios y darles circulación. Los mejores resultados se logran en base a una correcta planifica ción y organización desde el principio.
¿Qué es una Campaña Publicitaria de un Producto Agrícola?
Existe una definición de campaña publicitaria que engloba y describe de forma precisa que es una campaña publicitaria de un producto agrícola: Para que la acción de marketing sea considerada una campaña de publi cidad es imprescindible que exista
cohesión entre las piezas. Es decir, que presenten el mismo mensaje o idea, los mismos estilos, tono y colores, y otros aspectos clave similares. Como suelo mencionar, tener coherencia y con gruencia en la comunicación. Todos son necesarios para la consecución de los objetivos de tu empresa agropecuaria.
Cada campaña publicitaria debe abarcar un concepto determinado, así tam bién, un tema específico. Pasándolo en limpio, fija un mensaje que deseas hacer llegar a tu audiencia objetiva y se coherente.
¿Para qué sirve una campaña publicitaria en el Agro?
Las campañas son planificadas y diseña das en forma estratégica para impactar y quedarse en la mente de tu audiencia objetiva para resolver algún problema o dar respuesta a una necesidad. Como todo proceso de comunicación, la pu blicidad tiene su propio lenguaje como sus formas de expresiónNo se trata de
informar a un usuario o un público objetivo, sino de convencerle, de entrar en su mente y formar parte activa de su vida promoviendo o creando una de terminada necesidad que termine en la compra del producto agrícola o servicio agropecuario.
Una campaña de publicitaria en
el agro se realiza en función de los objetivos que podemos o queremos conseguir o satisfacer. La aplicación y uso de las campañas de publicidad se llevan adelante en base a tres tipos de fines básicos, como son:
Para aquellos que YA nos compran o consumen con el objetivo de que nos compren o consuman más. Para lo que NO nos compran o con sumen, nos empiecen a comprar o consumir.
Para los que les compran o consumen los productos o servicios de la COM PETENCIA, que empiecen a comprar o consumir los de tu empresa agrope cuaria.
Elementos de una Campaña Publicita ria de Productos o Insumos Agrícolas Todas las campañas publicitarias constan de ciertos elementos que debes tener en cuenta para que tu mensaje estratégico impacte de manera correcta. Ten bien presente, que no se obtienen los mismos resultados si la creación de una campaña publicitaria la realizan algunos comerciales de tu empresa agropecuaria que un consul tor especializado en agromarketing.
Hay algún común a toda campaña de publicidad, y es la elaboración del briefing, como punto de partida.
Descripción del producto agrícola o servicio agropecuario
Como es lógico, para hacer una cam paña de publicidad es clave entender a nivel técnico y comercial el producto agrícola y sus características como conocer al detalle los beneficios y ventajas comerciales que este puede aportar al mercado. Como también, el historial de ventas, si lo hubiera.
Objetivos vinculados al conocimiento (cognitivos)
Su enfoque principal es el de dar a conocer un producto agrícola, servicio agropecuario o marca agrícola. Este tipo de objetivos busca crear o modificar el conocimien
to que tiene tu target sobre tu empresa agropecuaria.
Ejemplos de objetivos vinculados al conocimiento
Generar un recuerdo (notoriedad). Comunicar las características del pro ducto, servicio o marca.
Informar de ventajas y beneficios. Difundir su uso y aplicaciones. Informar sobre condiciones de la compra.
Informar de promociones de ventas, ofertas y eventos.
Objetivos relacionados con las actitudes (afectivos)
Aquí la intención es cambiar la forma en que se percibe tu producto o insumo agrícola. Tratar de generar una modificación de los sentimientos, emociones y preferencias de tu público objetivo respecto a tu empresa o a un producto determinado.
Ejemplos de Objetivos relacionados con las actitudes
Fortificar o desarrollar motivaciones. Eliminar o reducir limitantes
Construir, reforzar o modificar la ima gen de tu producto, servicio agrope cuario o marca agrícola. Generar una preferencia.
Objetivos vinculados al comporta miento (conductuales)
Generar y producir una reacción conductual, esto es lo que se busca
con este tipo de objetivo. Que tu target realice algún tipo de comportamiento en relación con tu empresa agrope cuaria, producto agrícola o servicio agropecuario.
Ejemplos de objetivos vinculados al comportamiento.
Estimular a la prueba o compra de un producto, servicio o marca. Cambiar hábitos o costumbres de tus clientes.
Crear un comportamiento de compra o consumo.
Animar la concurrencia al punto de venta.
Incentivar que se hable bien de tu producto.
Definición del público objetivo ¿Tienes segmentado tu público obje tivo? ¿Puedes decir que lo conoces al detalle?
Si realmente no tienes claro tu pú blico objetivo, es muy difícil que tus mensajes llegan a buen puerto. Ten por seguro, a que target te vas a dirigir y cuáles son las variables que debes poner en valor para lograr el mayor impacto posible. Hago referencia a variables tales como: edad, sexo, nivel de ingresos, clase social, estudios, comportamiento de compra, preferencias, hobbies, etc.
Determinación del ámbito geográfico ¿Vas a actuar local, provincial, nacional o internacional? Cada ámbito geo gráfico va a determinar la manera y el enfoque de la campaña de publicidad. Determina la dimensión y alcance de esta.
Diseño del mensaje
Me suelo encontrar en mis consulto rías que la mayoría de las empresas agropecuarias, se saltan los primeros 4 pasos y comienzan por hacer una campaña publicitaria desde el diseño del mensaje y no antes.
¿Tú eres de esos?
Si sigues estos pasos, ya habrás avanza
Su enfoque principal es el de dar a conocer un producto agrícola, servicio agropecuario o marca agrícola.
do en el diseño de la estrategia. Ahora toca ver, cómo puedes diferenciar tu producto. Para ello, debes analizar principalmente tres secciones.
El contenido del mensaje La estructura del mensaje El formato del mensaje Plan de medios
Ahora es el momento de poner todas las propuestas y presupuestos de los medios de comunicación en la mesa para elegir de manera estratégica aquellos con los que vas a contar para comunicar tu mensaje.
Presupuesto y Recursos
Este elemento es sensible y es donde comienzan las presiones, excusas, negaciones y siempre se pone en duda ¿Gastar o Invertir? Muchas veces, lo primero que escucho es NO.
No a salir de la zona de confort. No a gastar en agromarketing. No a posicionar tú marca. No, no quiero saber nada con agro marketing.
De nada te va a servir crear un plan de medios de comunicación online y offli ne, si no cuentas con los recursos hu manos necesarios y capacitados como el poder financiero para avanzar.
Sin visibilidad, atas las posibilidades de darte a conocer. Marcas y limitas el desti no de tu empresa agropecuaria.
Medición de la campaña publicitaria
Momento de estudiar y analizar los resultados de la campaña publici taria en función de los objetivos propuestos. Aquí podrás darle más importancia y valor a la correcta definición de los objetivos de un anuncio o campaña.
Porque por medio de ellos, debes definir una serie de KPIs en marketing que te servirán de guía y referencia para evaluar los resultados. Pero veamos ejemplo, así puedes asimilar la infor mación de una manera práctica.
Ejemplos KPIs en marketing según los objetivos publicitarios en términos de conocimiento
Impresiones
Alcance
Notoriedad de marca Recuerdo del anuncio Ejemplos KPIs en marketing según los objetivos publicitarios en términos de actitud
Actitud hacia la marca, producto, servicio o anuncio Análisis de la intención de compra Ejemplos KPIs en marketing según los objetivos publicitarios en términos de comportamiento
Ventas del insumo agrícola, producto o servicio
El Agromarketing en Colombia está esperando que abran la tranquera. Internet ha cambiado de manera permanente el comportamiento y la rutina en la vida de los agricultores. Ha logrado hacer que la forma de comuni carse e informarse sobre lo que pasa en el campo, sea rápida y sencilla. Esto ha motivado a que el tiempo que los agri cultores le dedican a esta herramienta sea cada vez mayor.
La adopción de estrategias digitales por parte de las empresas agroindus triales colombianas está transitando un camino con muchos zigzag, donde las marcas agropecuarias no encuentran el rumbo correcto. Es el momento de repensar estrategias.
Según el Ministerio de Tecnologías de la Información y las Comunicaciones de Colombia (Mintic), el 59% de los co
el sector del agro en Colombia se está insertando en la era digital
lombianos utiliza las redes sociales diez o más veces por día, siendo chatear, la principal actividad que realizan los usuarios cuando están conectados.
Los agricultores colombianos tienen como preferencia el uso de Facebook, Linkedin y Twitter. Como dato relevan te, existen en el país más de 10 millones de conexiones a internet de banda.
El aumento del uso de los teléfonos inteligentes en 2015 está cercano a los 16 millones y es uno de los principales responsables del crecimiento del uso de las redes sociales.
“Internet ha cambiado la forma de hacer Agronegocios”
Las empresas del agro deben permitir al agromarketing digital formar parte de las estrategias publicitarias. Ser un pilar de la comunicación actual en esta era online.
Como pasa en muchos otros países del mundo, las redes sociales están tomando más importancia como canal de comunicación que la web oficial de empresa.
Es notorio que en los últimos años, Colom-
bia ha tenido un crecimiento exponencial en lo que hace a la cantidad de usuarios que están dados de altas en las redes sociales.
Una paradoja del nuevo milenio
Entrados ya en el s. XXI vivimos una revolución científica y tecnológica.
Productos, procesos y servicios incorporan cada día las innovaciones más avan zadas. Pero la ciencia y la tecnología no consiguen formar parte de la cultura de nuestros ciudadanos.
El término “las dos culturas”, acuñado por Percy C. Snow (1) para describir la separación entre la cultura literaria y la científica refleja una patente realidad.
Aunque el propio Snow vislumbrase más tarde el despertar de una “tercera cultu ra” integradora, ello sólo añade una nota de optimismo al tradicional divorcio que padecen sociedades como la nuestra, en las que el término “cultura” se identifica exclusivamente con los saberes humanísticos, la literatura o el arte, y el calificativo de “intelectual” se reserva a quienes los crean, critican o consumen.
Consecuencias de un largo divorcio
Esta arraigada discriminación his tórica, que niega a los conocimien tos científicos su valor cultural, acarrea graves consecuencias. Así, por ejemplo, nadie puede pretender que una sociedad alejada cultural mente de la ciencia y la tecnología apueste decididamente por la in vestigación. Tampoco será fácil que sus empresarios, tan ajenos muchas veces al entorno científico-técnico, sepan incorporar con rapidez aque llas tecnologías emergentes que podrían hacerles más competitivos. En todo caso, preferirán comprar las a desarrollarlas en sus propias industrias, a pesar del elevado coste que ello supone. Por su parte, los ciudadanos no presionarán a sus representantes parlamentarios para que desarrollen leyes que favorezcan la I+D+i, ni los agentes sociales reclamarán de los gobier nos una mayor atención a estas materias.
Ya hace años, el llamado “Manifiesto de El Escorial sobre la ciencia españo la”, advertía de que “El problema de la ciencia en España debe ser considera do como una cuestión de Estado. Tam bién como un grave problema cultural, ya que ni la opinión pública ni muchos dirigentes políticos o económicos son conscientes de esta raíz de muchos de nuestros males”.
¿Analfabetos del Siglo XXI?
Carecer de una base en ciencia y tecnología, nos convierte en los nuevos “analfabetos funcionales” del siglo XXI. Y ello, no sólo por ser ciudadanos poco preparados para entender las innova ciones de los productos que consumi mos, sino también porque esta nueva sociedad necesitará de personas con criterio para decidir sobre investiga ciones que generan graves y novedosos interrogantes éticos sobre los que se hace necesario tomar partido.
No es ciencia ficción. Un ejemplo es
el referéndum llevado a cabo en 1993 en Suiza, que tuvo como objeto decidir sobre “la protección de la vida y del medio ambiente contra las manipulacio nes genéticas” o continuar con las investigaciones científicas derivadas de la biología molecular y genética.
Consultas como ésta sólo tienen sentido con ciudadanos bien informados sobre las materias objeto de decisión y tras promoverse debates nacionales en los que científicos, tecnólogos y pensadores expongan los pros y contras para que los votantes puedan formarse un criterio responsable.
En definitiva, el problema de limitar la noción de cultura para identificarla exclusivamente con los conocimientos de carácter humanístico, literario o ar tístico desemboca en un tipo de población que ignora lo que los científicos se traen entre manos mientras se generan suspicacias hacia los posibles resulta dos de su tarea investigadora. Se crea también en la sociedad una incapacidad para interpretar, desde la ideología, las profundas transformaciones sociales que produce la tecnociencia. Como decía George Steiner, no sin ironía, “la crisis empezó con Galileo: él dijo que la naturaleza habla matemáticas. Así que los que no entienden matemáticas no pueden entender el futuro de la humani dad. Debemos tender un puente que una esos dos lenguajes”. (3).
Algo sobre raíces y culpables
Cuando buscamos las raíces de estos males, solemos señalar acertadamente y en primer lugar a los planes de enseñanza, por ser inadecuados para formar a los estudiantes en una cultura integradora más acorde con el mundo en el que han de vivir. Pero los responsables del diseño de estos planes son víctimas, a su vez, de este desenfoque cultural por lo que siempre solicitan una mayor protección para los estudios de carácter humanístico a los que consideran en peligro de extinción. Poco cabe pues esperar de este camino. Es más, hay mo
tivos para pensar, aunque resulte paradójico, que la cultura huma nística también está acorralada en nuestros días.
Otra causa de nuestra situación es la falta de una decidida estrategia nacional, con fondos ligados a los Planes de I+D+i, cuyo objetivo sea difundir al gran público los resultados de dichos Planes. Si bien es cierto que existe un Progra ma gestionado a través de Fecyt (Fundación Española de Ciencia y Tecnología) también lo es que su dotación resulta insuficiente para el número y calidad de las solicitudes que se presentan anualmente a las convocatorias.
Y, desde luego, también solemos poner en la diana de nuestras críti cas a los medios de comunicación a los que acusamos, y no sin razón, de no prestar suficiente atención al entorno científico. Huelga decir que, para los mass media, la ciencia no es materia que produzca beneficios en forma de publicidad, ni da votos, ni otorga poder político. Por ello, los medios impresos disponen de los mismo espacios que hace años cuando la información científica que les llega ahora, procedente de todo el mundo, ha crecido de manera exponencial. Sí se puede culpar a los medios que sigan llenado sus páginas y programas de información política o de chismorreo cuando las encuestas manifiesten la saturación que, la menos la políti ca, produce en los lectores. Es decir, “cuando se quiere, se puede”. Centros de investigación y Revolución Cultural
Necesitamos, pues, poner en marcha una verdadera revolución encaminada a integrar la tecnociencia en la cultura del ciudadano corriente.
Pero los cambios culturales son lentos y necesitan de alguien que los lidere.
En nuestro caso este liderazgo sólo puede ser asumido por los centros de
ciencia y de tecnología, con el impulso de los propios científicos y tecnólogos.
La razón es muy sencilla: sólo pueden compartir aquellos que tienen.
Es hora, además, de que el mundo de la ciencia asuma su cuota de responsabilidad en esta situación que tanto lamentamos, de la que nos quejamos continuamente y que a nadie favorece. Deberíamos reconocer que parte del problema se debe a que durante siglos ha existido una postura elitista de los científicos hacia la sociedad, tal vez debido a la dificultad objetiva que ofrece la divulgación científica. El hecho es que no ha existido en los investigadores un interés decidido en extender sus co nocimientos al gran público y tampoco han sentido la necesi dad ética de hacerlo. Por el contrario, sí ha prevalecido un cierto desprecio corporativo hacia aquellos escasos colegas investigado res que divulgaban.
De hecho, el entorno académico, por ejem plo, lejos de desarro llar un sistema para premiar al divulga dor, le ha penalizado negándole cualquier tipo de reconoci miento curricular.
Afortunadamente, ya se percibe en la orilla de la ciencia un clima de cambio que favorece el abandono de esta postura para apostar decidida mente por transmitir los conocimientos al gran público. Difundir la ciencia ya no puede percibirse, desde los centros de ciencia y tecnología, como un lujo altruis ta sino, más bien, como una necesidad y una inversión muy rentable si queremos encontrar el apoyo decidido de nuestra sociedad.
Preguntado el conocido paleontólogo de Atapuerca, Juan Luis Arsuaga, por el valor de la divulgación, decía: “sobre la divulgación científica, tengo muy claro que hay un señor que en este momento está faenando en el Gran Sol y que me
está pagando mi sueldo. Y otro señor que está subido a un andamio que también me está pagando mi sueldo y mis investigaciones. El que yo piense que estoy investigando para disfrutar yo, me parece directamente inmoral”. Nadie debería tener la desfachatez de decir, y eso lo he oído, “la investigación tiene que estar guiada por la curiosi dad del investigador”.
¿Y usted pretende que un señor que está faenando en el Gran Sol le pague a usted su sueldo para que usted se de dique a investigar lo que le apetezca y que no dé cuentas a nadie? Eso me pa rece directamente una desfachatez, una inmoralidad social, impresentable. (4) En resumen, la investigación científica (centros e investigadores) contraen con la sociedad un compromiso múltiple. Por una parte, el de hacer ciencia de la mejor calidad. Por otra, trasvasar co nocimientos en un lenguaje asequible que ayuden a elevar el nivel cultural de los ciudadanos para así participar de sus conocimientos y, al mismo tiempo, poder valorar lo que hacen los científi cos. Y, desde luego, transmitir, siempre que sea posible, conocimientos útiles y capacidades tecnológicas aptos para mejorar la productividad y competiti vidad de las empresas.
Dicho esto, tanto el trasvase cultural como el de capacidades a las empresas no es igual para unas ciencias que para otras. Y la responsabilidad de hacerlo, o no, tampoco es la misma. El trasvase de conocimientos, por ejemplo,
La agronomía es la ciencia y la agri cultura su aplicación. Pocas aplicacio nes tan visibles como ésta cuyo fruto termina en los mercados. La comuni cación debe aprovechar esta cercanía a la gente. Lástima que la mayoría de las veces aparezcan en los medios asocia dos a problemas como los incrementos en los precios o las noticias inquietan tes que a veces los rodean. El binomio agronomía-agricultura ofrece por consiguiente, para la comunicación, la doble vertiente de una lucha por aumentar el conocimiento orientado y,
Publicidad en Facebook ADS efectivos
Es el sistema publicitario de Facebook, con el cual podrá promocionar su Página de Facebook para Empresas, Tienda Online, Evento o Aplicación y pagar solamente por los clics recibidos.
de otra, por saber aplicar estos conoci mientos y responder así a los dramá ticos retos sociales que se extienden a todo el planeta.
Por ello, a lo largo de los siglos, la agri cultura está marcada por revoluciones técnicas en las tareas del trabajo de la tierra, los riegos, la manera de sembrar y cosechar, las semillas, los fertilizantes y abonos, etc. Es obvio que no siempre las innovaciones son fácilmente absor bidas por un sector como el agrícola donde la sabiduría popular tiene tanto de ancestral y arraigada tradición. Por ello, sin una adecuada divulgación pre via muchas de las tentativas innovado ras tienden a fracasar. Esto llega a ser especialmente llamativo en las agri culturas de algunas zonas tropicales, hecho que se suma a otras dificultades en esas latitudes nada fáciles de
La primera, ya insinuada pero espe cialmente importante, es que éste es un campo en el que la investigación científica y tecnológica despiertan con frecuencia desconfianza en el público. En efecto, los descubrimientos abren ventanas a determinadas técnicas y experimentos que generan razona bles dudas éticas y temores sobre la posibilidad de ser utilizados de manera perversa. Palabras como clonación o alimentos transgénicos no dejan indi ferentes a los ciudadanos que, aunque ignoren el exacto alcance de los mis mos, temen por sus consecuencias.
La segunda, es que la investigación agronómica participa, de cara a su divulgación, de los mismos problemas que otras ramas de la investigación. Y es que comunicar hoy en día es competir de una manera feroz con la tormenta de mensajes que inundan nuestra vida cotidiana. Además, las diferentes ramas de la ciencia compiten entre sí por los medios económicos que siempre son limitados.
A la hora de diseñar los contenidos de nuestra comunicación, debemos identificar nuestros puntos fuertes, las bazas que tenemos en la mano.
Por ejemplo, la agronomía es una de las ciencias con un carácter interdisciplinar más notable. En ella se cruzan campos tan diversos como las matemáticas y la informática aplicadas, la microbiología y biología vegetal, las cuestiones relativas al medio y el desarrollo rural, pasando por la genética, la fisiología, la caracteri zación y elaboración de productos agrícolas o todo lo relativo a la sanidad de la alimentación humana. Es por consiguiente, una ciencia enormemente rica que, además, se orienta a una tarea tan noble como lograr los mejores cultivos, la producción de alimentos, la elaboración de biocarbu rantes, etc.
Por último, los avances en agronomía tienen nada menos que en la agricultura (tan próxima a todos los consumidores) su gran campo de aplicación. Todo ello supone un gancho suficientemente potente del que colgar nuestros mensajes al ser la agricultura un sector productivo fundamental de cara a ese espanto que contemplamos impotentes todos los días de niños muriendo de hambre y sabiendo que sólo la investigación y la generosidad de las potencias en su apli cación práctica podrá solucionar el tremendo ese drama de los países pobres. “¿Es útil la cien cia?” se pregunta fre cuentemente el hombre de la calle. En nuestra comunicación debemos ligar cada avance, cada logro, con sus repercu siones positivas en la lucha por resolver estos problemas.
Pero, ¿y los medios para comunicar?
La comunicación es tarea de profesionales. Periodistas que se especializan en estas materias o científicos que renuncian a la investigación y buscan una salida tras aprender las técnicas de la comunicación. El año 2007 fue declarado Año de la ciencia en España. Quizás la iniciativa más interesante puesta en marcha por el entonces Ministerio de Educación y Ciencia (MEC) para ese año fue la de impul sar la creación de Unidades de Cultura Científica (UCCs) en las Universidades,
Centros Públicos de Investigación, Fundaciones, etc. La tarea de estas Unidades: acercar la investigación de centros y científicos a la sociedad.
A pesar de la importancia de los descubrimientos que seamos capaces de con seguir, mejor no esperar a que los medios de comunicación dediquen grandes espacios a nuestra información. Seguirán en lo suyo (política, grandes problemas internacionales y nacionales, sucesos, cultura tradicional, deportes, economía ligada a las empresas de otros sectores, chismorreo, etc.) que puedan crear afición por la agricultura, en las que escolares y profesores puedan participar.
Como la WEB “no viaja”, siempre podremos crear boletines digitales cuyos contenidos hagamos llegar a colectivos interesados (también a los medios de comunicación).
Y cuando tengamos un centro de investigación, abramos sus puertas al público periódicamente para permitir que la gente conozca de manera directa lo que hacemos porque así entenderán mejor nues tro mensajes y la importancia de lo que hacemos.
ello, necesitamos investigar y también lograr una fuente de energía limpia e inagotable. Si tenemos energía, tam bién tendremos agua. Y, en relación a la fuente de energía, ya estamos en ello. Es tan complicado y tan sencillo como reproducir aquí, en la Tierra, y de manera controlada, lo que ocurre en el seno una estrella: los átomos de Hidrógeno se fusionan para producir Helio y, en este proceso, una pequeña masa se transforma en energía.
Con esta energía, con el profundo conocimiento del suelo y de los avan ces en agronomía, podremos hacer milagros.
Conclusión
La investigación científica y tec nológica es uno de los caminos (aunque no el único) para aliviar e, incluso, erradicar muchos de los graves problemas que sufre la Humanidad. Y uno de ellos, quizás el más inmediato y primario, sea la carencia de alimentos. Hace tiempo que la sabiduría popular no basta para mejorar los cultivos. Necesita mos invertir, y mucho, en investiga ción agronómica.
Hay millones de personas que pa san (y mueren de) hambre. Desde luego que poco podemos hacer sin la voluntad decidida de las naciones poderosas.
Pero necesitan también de nuestra investigación como de otros logros como, por ejemplo, de vacunas eficaces. Sensibilizar a la población sobre la importancia de la investigación relativa a estas materias es tarea nuestra. Nuestros mensajes no de bemos dejarlos exclusivamente en manos de los medios de comunicación. Nece sitamos explicar a la sociedad que es posible producir alimentos para todos. Para
Para los agricultores, las TICTecnologías de la Información y la Comunicación - forman parte de su vida cotidiana. En efecto, en cada momento de la jornada, utilizan estas tecnologías, ya sea en la agricultura de precisión, el Internet, el seguimiento de los mer cados en línea... En la agricultura, hemos entrado en la época de la comunicación entre máquinas y de la inteligencia embarcada.
A pesar de la brecha digital que per
siste entre las zonas urbanas y rurales, los productores agrícolas están a la vanguardia de los avances tecnológicos. Siembra, gestión del rebaño, presión de los neumáticos, sistema de autoguiado con GPS RTK sobre maquinaria agrícola como tractores, fertilización, sala de ordeño, estabulación...en cada lugar de una explotación agrícola, encontramos tecnologías digitales. Al final, la agricultura se puede considerar como uno de los sectores más avanzados en términos de tecno logías digitales.
Además, de la misma manera que el agua, las semillas y los abonos, la informa ción es un componente fundamental en la agricultura y las TIC desempeñan un papel importante al facilitar el aceso a la información.
Mejorar el manejo de la tierra
Existen dos TIC de mayor importancia para manejar la tierra : los SIG y los siste mas de TD.
Los SIG - Sistemas de Información Geográfica - permiten recopilar muchas informaciones que proceden de diferentes fuentes, en una representación espacial única, lo que resulta más fácil para llegar a un consenso sobre el planeamiento del teritorio.
En cuanto a los sistemas de TD - Teledetección, son herramientas muy importantes para asegurar el se guimiento de los recursos terrestres (por ejemplo la vegetación, los cuerpos de agua...), parti cularmente cuando una sola institución se encarga de la supervisión de un gran te ritorio. La recuperación de datos sobre el terreno es una operación costosa y que consume mucho tiempo. Sin embargo, los sistemas SIG y TD no pueden reemplazar completa mente las observaciones locales, o sea sobre el terreno. Hace falta encontrar un equilibrio entre la supervisión remota e in-situ y no resulta fácil. Desarrollar prácticas agrícolas más “verdes”
En numerosos paises en desa rrollo, son los agricultores los quedeterminan las cantidades de abonos a utilizar. Los estudios y las experienciassobre el terre no subrayan que a menudo, los agricultores no utilizan los bue nosproductos, debido a una falta de conocimiento adaptado.
En Agroindustrial Solutions, ofrecemos soluciones llave en mano a las necesidades y problemas a los que se enfrentan las empresas del sector agroindustrial en lo referente al apartado técnico y productivo, a través de servicios de consultoría, ingeniería y gestión de proyectos.