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SUPLEMENTO CULTURAL

No. 88 - 18 DE FEBRERO DE 2013 - AÑO 2

DIR. JÁNEA ESTRADA LAZARÍN

Fotografía: Miguel Bracho

La exposición “Semillas de Vida, mujeres rurales en México” exhibe el lugar que ocupa la mujer mexicana en el ciclo alimentario nacional y la muestra –gracias al sensible trabajo fotográfico de Miguel Bracho (México, 1955)– en su relación cotidiana con la alimentación y la salud de su familia. Las imágenes de Miguel Bracho retratan a estas mujeres en su transitar diario como hijas, madres, esposas y abuelas, piezas centrales en las familias rurales mexicanas. En suma, se dedica este espacio a las mujeres rurales, pilares fundamentales en el sistema ali[Foto-galería en páginas centrales] mentario mexicano.


18 DE FEBRERO DE 2013 / AÑO 2

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El pasado viernes 15 de febrero, un meteorito cayó sobre territorio ruso ocasionando múltiples daños materiales y más de mil personas heridas entre las que se encontraban por lo menos 200 niños; Cheliábinsk, una ciudad industrial situada a unos 1.500 kilómetros al este de Moscú fue la ciudad en la que cayó. No pude dejar de relacionar este acontecimiento con lo que pasó en la novela La Guerra de los mundos, de H.G. Wells, escrita en 1898 y en la que un supuesto meteorito cae a la tierra, en Horsell, una población inglesa. Los vecinos de la zona se acercan al lugar en que cayó y se percatan de que es un gran cilindro del que posteriormente saldrán sus ocupantes: marcianos que tienen como objetivo acabar con la humanidad. Mientras veía el video que un aficionado subió a Internet, imaginé que algo similar debió haber ocurrido en la novela, en la que los marcianos atacan a la Inglaterra del siglo XIX. La novela nos conmina a reflexionar sobre las contradicciones en las que el ser humano cae en tiempos de guerra. Wells externa su preocupación por el destino de la humanidad, que destruye su propio entorno, abate especies completas de animales y borra del mapa razas humanas a las que considera culturalmente inferiores o diferentes. En La Guerra de los Mundos, el ruido de los marcianos dentro del hoyo en el que estaba el cilindro, no cesaba; esos ruidos, la poca información y la presencia de los soldados llenan de tensión el inicio de la historia: en el momento en que los cañonazos empiezan, el protagonista sabía que lo que estaba pasando era grave, tenía la certeza de que un nuevo ataque había iniciado, conocía el poder destructor del Rayo Ardiente, el que un día antes había carbonizado la pradera y a los curiosos que se acercaron al sitio. Wells escoge a Marte como el planeta invasor y recordamos entonces la referencia mitológica de Marte, dios romano de la guerra, de ahí la importancia que sean habitantes de este planeta y no otro los que invaden a la Tierra. Además, hay una serie de símbolos, como la utilización de tecnología no conocida por los humanos, como el Rayo Ardiente, o los trípodes gigantes que arrasaban con todo a su paso; asimismo la descripción que se hace de los combates, y el énfasis puesto en los detalles de la destrucción: bosques, casas y cuerpos calcinados; recrea esos escenarios de manera muy real, incluso hace que nos imaginemos ahí percibiendo los olores de la gente muerta: “¡Y qué olor, cielo santo…! ¡Qué olor a carne asada!”.

La Guerra de los Mundos retrataba muy bien el miedo de los habitantes de Estados Unidos por ser invadidos; recordemos que en Europa se vivía un ambiente prebélico y la amenaza representada por los comunistas aumentaba. Así, los habitantes del planeta “rojo” habían llegado a invadir a la Tierra, mientras que los comunistas -“rojos”-, podrían invadir también Norteamérica y el mundo entero. Los marcianos actuaban de manera fría, calculadora –igual que los rusos, que se caracterizaban por su frialdad-; la tecnología que utilizaban para destruir era aterradora, lo que nos remite también a los métodos tecnológicos y de inteligencia que los rusos utilizaban para combatir al enemigo. El rojo, como el marciano, representa además el temor a lo desconocido, a lo diferente. Wells estaba fuertemente influenciado por los conceptos de evolución en boga en Inglaterra a finales del siglo XIX. La idea de la supervivencia del más fuerte, y una visión pesimista sobre la evolución última de la humanidad llevaron a Wells a describir a los marcianos como seres que habían evolucionado de tal manera que su cerebro, por ser el órgano que más utilizaban estaba muy desarrollado, considerándolo la “parte más importante de sus estructura”. No tenían aparato digestivo, pues se alimentaban de la sangre de otros seres vivos; por lo que no tenían estómago, ni páncreas, ni hígado, no los necesitaban, pues la sangre-alimento se la “inyectaban en sus propias venas”, la sangre aparece como fluido vital y ellos como una especie de vampiros extraterrestres. Como no realizan actividades digestivas, tampoco experimentan cansancio, ni letargo; tampoco tenían olfato, ni emociones; es decir, habían terminado por desaparecer todas aquellas cosas que no les eran útiles o que les representaban problemas. Hasta este punto habían evolucionado los marcianos, incluso se plantea la idea de que tal vez provinieran de seres parecidos a nosotros y eran producto de los cambios experimentados con el tiempo, en su lucha por la supervivencia; si esto fuera cierto, entonces de acuerdo a las ideas de Darwin, iríamos fortaleciendo los órganos que más utilizamos: el cerebro y las manos, y terminaríamos siendo iguales que ellos en un futuro. No le cuento el final, esperando que tenga la oportunidad de leer la novela. Mientras esto escribo, más meteoritos han caído a la tierra en Cuba y en California. Que disfrute su lectura. Jánea Estrada Lazarín lagualdra@hotmail.com

El Hombre perseguidor y perseguido, esencia de nuestro ser [Reflexiones sobre “El hombre”, de Juan Rulfo] por Bea Carmina

Metafísica del error por Nelson Guzmán Robledo

MEDI(T)ACIONES CIENTÍFICO-FILOSÓFICAS III Orígenes: La continua discontinuidad en la relación práctica científico-filosófica; del hombre, su mundo y la naturaleza por Armando Haro M.

Semillas de vida, mujeres rurales en México (Foto-galería de Miguel Bracho)

Castillo de sal si puedes por Andrea Sampedro Cómo responder evaluaciones estandarizadas I por Eduardo Campech Miranda

Desayuno en Tiffany’s, mon ku por Lluna Llecha y Carlos Belmonte Diario de Mateo por Mateo Estrada Gaviria

En busca de la palabra perfecta Sobre Javier Acosta y el Libro del Abandono por Citlaly Aguilar Sánchez

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La Lengua por Pilar Alba Sólo un mordisco… por Reyna Edith Escalante Oliván Poema del que ni tú ni yo sabemos nada por Roberto Galaviz

Carmen Lira Saade / Dir. General Raymundo Cárdenas Vargas / Dir. La Jornada de Zacatecas direccion.zac@infodem.com.mx

Jánea Estrada Lazarín / Dir. La Gualdra lagualdra@hotmail.com Sandra Andrade Trinidad / Diseño

La Gualdra es una coproducción de Ediciones Culturales y La Jornada Zacatecas. Publicación semanal, distribuída e impresa por Información para la Democracia S.A. de C.V. Prohibida la reproducción total o parcial del contenido de esta publicación, por cualquier medio sin permiso de los editores.

12 Juan Carlos Villegas / Ilustraciones jvampiro71@hotmail.com


18 de febrero DE 2013

El Hombre perseguidor y perseguido, esencia de nuestro ser [Reflexiones sobre “El hombre”, de Juan Rulfo] Por Bea Carmina Rulfo, en este cuento nos propone un presupuesto básico de la condición humana: el ser perseguidor, el sentirse perseguido es inmanente al hombre; forma parte de la esencia de su Ser. Como cubo de Rubik hecho de fragmentos; rompecabezas de tiempos presentes y recuerdos, de ahora eres éste pero también aquél; el perseguidor es en este hoy perseguido, el perseguido hace rato pero ahora perseguidor; el cuento de Rulfo, como mapa de remiendos de un país florido y espinudo, como lo llamara Neruda, es extendido frente a nuestros ojos alisando arrugas, recorriendo almas, voluntades, miedos, sentimientos y miserias del hombre: honor, venganza, cobardía, culpa, humillación, aunada a un machete verdugo que cobra sangre inocente, sangre confiada a un presente cuyo futuro será cercenado en una cama; piedra de sacrificio. Corderos pascuales, pero sin balido, a causa de un machete mellado, el del asesino inmisericorde, pero muy educado, muy cristiano en su petición de perdón; un José Alcancía de diezmos y primicias, de hipócritas cristianos que con golpes de pecho: por mi culpa, por mi culpa, por mi santísima culpa, deciden la fechoría que harán a continuación. Sí, la humillación y la cobardía calan no sólo en lloriqueos y temblorinas, también en sigilosos pasos nocturnos, descargas de frustración e ira masticadas, ensalivadas y contenidas un mes atrás, pensadas y repensadas, cara a la pared; ojos insomnes que dan vueltas y más vueltas sobre un mismo eje convertido en obsesión de horas y semanas, de días que pasan hasta contar treinta y entonces revientan sin más, sin tomar en cuenta lo que se pudo averiguar -No estaba en casa porque fui a enterrar a mi hijo que nació muerto- pero que ganado por el ansia ennegrecida por una idea sobre sí misma, falta de sueño, el ahora cazador, no sabe, no quiso saber ni siquiera si el culpable se encontraba en casa. Todos somos culpables, todos perseguidores, todos perseguidos, aunque unos más que otros, los que animales de pezuña, caminan por la vida como cerdos, como hienas con alma viperina, matando a desprotegidos, comiendo carne enferma, y tra-

gando ajolotes y se meten al río y manotean y tiran el machete y succionan ubres como bebés, pero mordiendo y lastimando pues son adultos, esos mismos no tienen perdón de Dios, son animales inmundos. Ya Jehovah lo dijo a Moisés y Aarón en el antiguo testamento, principio bíblico: Los animales de pezuña que no rumian son animales inmundos. Ésos, sí, los José Alcancía, los de lágrima fácil y corazón tembleque; los de espíritu enflaquecido por el temblor a morir, sin siquiera dar batalla al calosfrío; carne de gallina, han sido paridos en vereda corta ya de por sí estrecha, que se va estrechando cada vez más hasta terminar como embudo, difícil de transitar y más difícil de pasar a través de ese ojo de camello pero no imposible si vencemos al miedo, pero el miedo es canijo y nubla nuestro entendimiento y saca brillo a nuestra humillación, y abre oídos a las posibles habladurías de unos ojos que nos han visto lloriquear y suplicar en lugar de hermanarnos defendiendo a ojos vista, a golpe de sol y machete, a todas luces dispuestos a matar de frente o morir con dignidad. Es que esos espíritus han sido paridos de cera blandengue que ante la más débil flama se vuelven líquidos en lugar de pabilo y fuego, liquidando así la posible catarsis diurna que se encoje apagando sus luces de prisa para dar paso a la noche; la noche sin estrellas, de negros presagios, negra noche nocturna, de ojos legañosos, de horas remolino que marean de tanto pensar y dar vueltas como ratones en círculos, remolineando sobre un plato el manjar de la venganza anteriormente suculento, más ahora frío alimento reseco, con regusto a podrido; cómplice equiparable a un mátalas callando y esconde la piedra y tira el machete y córrele porque vienen detrás de ti alcanzándote la nuca, y voltea y da la cara, pero no y ya te alcanzan y ya te cogen y ya te atrapan, y pelea y da la cara y rifa tu vida, que algo vale, pero no, ¿qué, no vale? Y fiel a la pobreza de espíritu los miras meterse bajo tu piel, y ni pío dices, y se internan y desovan y agusanan tu juicio y tu desgana hasta apoderarse de la médula de tus pensamientos. Infectan tu sangre, corroen tus huesos, que cada vez más

roídos, más canijos se vuelven calaca; y una vez calaca, sus dientes de hambre adelgazan tus huesos. Así, igualitos a los que más adelante terminarás royendo, huesos de animal enfermo y muerto, como muertos dejaste a esos inocentes, culpables sólo por el parentesco y la convivencia con el testigo de tu cobardía y su desnuda mirada; espejo fiel de tu corazón de miedo. La vida como embudo que al que se arrastra raspa y le desprende un tufillo a guácala; así cobarde y cobarde se hermanan. Acortan mares, acortan tiempos, acortan razas. Uno, en la resequedad, cómplice del campo mexicano. Otro, en Escocia, en noche de puñales. Uno, al que los perros no ladran, el otro al que los

guardias no reclaman. Uno blandiendo un cuchillo regicida, otro un machete, uno sobre el cuerpo real, el del machete rematando una familia multiplicada en funeral. Uno, José Alcancía, otro, Macbeth thane de Cawdor. Ambos, oidores de voces acusadoras venidas de quién sabe de qué rincón del yo: ¡No dormirás más! ¡Macbeth ha asesinado el sueño! ¡El inocente sueño! Pero éste recobrará su valor y terminará luchando de frente. El otro, el José Alcancía que huye perseguido por sí mismo y por el otro y por el de más allá llámese licenciado o ley o justicia y legalidad, no lucha, no se arma, sólo huye hasta que, animal acorralado, será pellejo al sol; y tal como vivió, morirá: bocabajo y bocabajeado.


LA GUALDRA NO. 88

Metafísica del error

Filosofía

Por Nelson Guzmán Robledo ¿Qué hemos dado? Hermano, la sangre agita mi corazón es la terrible osadía de un instante de flaqueza que todo un periodo de prudencia jamás puede revocar. T. S. Eliot

Sólo hemos existido en los momentos en que las tribulaciones que sembramos a nuestro alrededor logran tocarnos por fin a nosotros mismos. Mientras sólo somos causa de sufrimiento en los demás, podemos siempre encontrar la justificación, en cuanto éste nos afecta, se tambalea la columna de nuestra irrealidad: la arrogancia del yo. Cuando el dolor que es consecuente a nuestros actos nos golpea frontalmente, entonces estamos en condiciones de experimentar y vislumbrar el demonio que nos habita y atisbar entonces el error que nos impide ya simular frente a nosotros mismos. Y es que nuestra existencia declara los signos de su impostura cada vez que remitimos nuestros actos a la imagen que se proyecta sobre los demás y de la que deriva aquélla que formamos de nosotros mismos. Somos buenos ciudadanos mientras hacemos del cálculo y la prudencia el timonel de nuestra conducta, cuando estamos distanciados de nosotros mismos. Desde que el yo absorbió el espacio del alma, la vida se ha comprometido con el simulacro de lo social, con la fanfarronada de lo público. Sólo un ser vacío puede exigir la plenitud en el reconocimiento que los otros le prodigan. El sujeto es aquello que no desea ser. Que no confina su existencia a la modesta condición de lo real, sino que ante todo le preocupa ingresar a la mascarada de lo social. Pero cuando lo que nace de ellos nos excede por una suerte de inspiración devastadora, en que la negligencia o la crueldad acampan en nuestro espíritu, se abren las fisuras por las que entrevemos nuestro trasfondo, la transparencia de nuestro rostro sin máscara. Abandonar al vigía que desde la almena custodia la muralla de nuestra prudencia, embriagarlo a fin de abrir las puertas que separan el recinto de nuestra conciencia del resto de las cosas, sin duda nos conduce a la postre a errar por el laberinto de nuestra existencia. Ceder a la tentación de

estupidez es lo único que nos devuelve a la indolencia del mundo, que nos arrastra a la vorágine de su juego y que al permitir despojarnos de nosotros mismos, nos restituye el valor precario del viento. No podríamos comprender la lucidez de La Ética demostrada según el orden geométrico de Spinoza si desconociéramos la afición de su autor por contemplar con morbo infantil los combates de arañas que le deleitaba provocar. Sin esa noticia que ha llegado hasta nosotros, no tendríamos nada con qué contrastar el carácter ejemplar e intachable de su vida; sólo por ella sabemos que tenía una. Un universo neutral carece de brillo. Podemos respetar a quien lleva su vida en orden y concierto, pero difícilmente se le podrá admirar. Por esa razón encuentro más fascinante las tribulaciones de uno solo que arrastra sus harapos en las calles frías que en la suma de los santos o estadistas. Su vida careció de sentido y por ello mismo tuvo una. Forzar al tiempo a dibujar un semblante cómodo es lo que nuestros empeños hacen cumplir. En el andamiaje perfecto, cada vez que por debilidad o necedad fracturamos la arquitectura de nuestra personalidad y la sometemos al riesgo del derrumbe, dejamos que la gravedad de la vida exprese sus leyes. Cuando justo ahí, en el punto de demolición logramos asestar el golpe que nos destruye, podemos contemplar el espectáculo de la vida no restringida a las minucias de la araña o del castor que nuestro instinto sigue. Sin embargo, sólo porque la vida misma nos toma por asalto es que logramos despojarnos de la vanidad del yo. Por ello mismo nada más ocioso que procurarse el destino de la desdicha. El error de los románticos estriba en hacer de la fatalidad un proyecto, un cálculo de lo inconmensurable. Es al azar al que deben dejarse las prerrogativas de la desdicha. Procurar la admiración por un destino aciago o simular nuestra locura es fruslería de poetas y bohemios.

William Blake, El anciano de los días (detalle)

Alcanzar la cima de la desdicha sin haberla buscado; retar por estupidez y no por arrogancia las insinuaciones del demonio, sólo eso que eclosiona en el instante, sin justificación ni significado, es lo que nos da licencia para contemplar al universo como algo mayor a un pretexto de nuestras aspiraciones. Sólo en la pira pudo Creso comprender las palabras de Solón, pues

hasta entonces sintió que nadie, ni el emperador Lidio, se encuentra a salvo de los caprichos del tiempo. Así, la vida que dejamos tras nosotros se nutre de los errores que florecieron en ella; que mataron al burócrata atareado en la gestión de nuestros méritos, para dar vida a la crisálida de una existencia sin sentido.


18 de febrero DE 2013

MEDI(T)ACIONES CIENTÍFICO-FILOSÓFICAS III Orígenes: La continua discontinuidad en la relación práctica científico-filosófica; del hombre, su mundo y la naturaleza Para poder acceder a esta problemática que plantea todo pensamiento científico o filosófico, como hemos estado viendo, se requiere comprender que tanto uno como otro se copertenecen, originaria y vitalmente, puesto que surgen de un mismo preguntar por la naturaleza de las cosas y los fenómenos. De esta manera tanto al científico se le plantean problemas ya sea ontológicos, hermenéuticos y fenomenológicos, como al filósofo problemas físicos, geométricos y matemáticos. Para demostrar esto no debemos dejar de reconocer que los grandes avances dados en ciencia y filosofía durante la modernidad fueron realizados por pensadores que no olvidaban ambas partes del pensar: Spinoza al elaborar geométricamente su ética, Descartes al plantear la nueva geometría analítica a la par que el problema de la subjetividad, o Leibniz al desarrollar el cálculo diferencial a la vez que su monadología. De manera que esta nueva forma de pensamiento, el moderno, resarce el desafortunado abismo que se había dado originariamente entre el pensamiento de los físicos naturalistas y la filosofía griega clásica, y que la Escolástica abismará aún más, sin que se pierda del todo la relación, aunque usando la numerología con fines meramente teológicos, como resulta ser el caso de los neoplatónicos como Plotino. Pero lo sorprendente es el hecho de que en la actualidad, como denuncia Mandelbrot, los matemáticos se alejen tanto de la filosofía que olviden los orígenes filosóficos de su matemática, lo cual, evidentemente, es igualmente aplicado a físicos y científicos en general, llegando incluso al desprecio de ella. Y paralelamente al hecho de que los filósofos se olviden de los orígenes físicomatemáticos de su pensamiento, lo cual también es aplicado a una gran mayoría de filósofos y humanistas. Claramente en algunos momentos entre el siglo XIX y el siglo XX sucedieron hechos que separaron nue-

Ciencia y filosofía

Por Armando Haro M.

Los matemáticos de hoy no leen a Leibniz ni a Kant, pero sí lo hacían los estudiantes de 1900. Benoît Mandelbrot

M.C. Escher, El sueño

vamente ambos aspectos del pensar. Por parte de los filósofos se acusa al positivismo científico de esta nueva y quizá más profunda separación, y a la sobre especialización que se efectúo en las ciencias; y también, por parte de los científicos, se acusa al trascen-

1 B. Mandelbrot: Geometría fractal de la naturaleza. Matemas, Barcelona, 1997, pág. 53.

dentalismo a priorístico que influyó profundamente en la filosofía de este periodo, así como a la fenomenología husserliana y la hermenéutica continental de Gadamer. Pero habría que preguntarnos más acá por las razones prácticas

por las que sucedió dicha separación, obviando esta compartida respuesta, puesto que las razones prácticas del nuevo positivismo científico y su sobre especialización tuvieron consecuencias en la vida cotidiana. Y aquí es donde entran en escena primeramente la industrialización europea y americana, y posteriormente la tecnificación de todo el orbe, de manera tal que el dominio de la naturaleza tanto terrestre como humana mediante su industrialización dio lugar a la pérdida de la relación entre el hombre y la naturaleza, y entre el hombre y su propia naturaleza, emergiendo un abismo que, como ya denunciara Nietzsche, es el del horizonte de la nihilidad negativa, del mero contramovimiento reaccionario y el avance del desierto de la ignorancia. Finalmente dicha industrialización devino en una más profunda tecnificación de la vida, a tal punto que nos resulta imposible pensar actualmente en la vida cotidiana sin la ayuda y el confort que nos proporcionan los aparatos electrodomésticos y los energéticos que los alimentan, así como de los medios de comunicación global, haciendo no solamente que se profundice la separación hombre-naturaleza, con su doble significado, sino que, simplemente, ya no sea posible siquiera pensarla, cuando el rescate de dicha relación dependería de un cambio profundo y fundamental en esta manera de vivir, de dejar se consumir energéticos que destruyen la naturaleza terrestre y de utilizar medios virtualizantes de comunicación que ahondan en la pérdida de la naturaleza humana y la interrelación entre los hombres. Y que para el caso de este ensayo se da entre los hombres de ciencia y los humanistas, los cuales, parafraseando a Gauss, cuando han visto su edificio acabado no son capaces de ver ningún rastro de sus andamios “como excusa para descuidar los móviles que se esconden tras su propio trabajo y tras la historia de su campo”.1


LA GUALDRA NO. 88

Semillas de vida,

Artes visuales

mujeres rurales en México (Foto-galería de Miguel Bracho) La campaña CRECE de Oxfam México tiene como tema central la seguridad alimentaria en el mundo y busca generar cambios a partir del apoyo a la agricultura de pequeña y mediana escala, así como la promoción de acuerdos globales respecto al cambio climático y de medidas para aminorar los impactos de la volatilidad de los precios en los alimentos en el mundo. El papel de las mujeres rurales en este tema es vital, ya que son ellas las responsables de proveer el alimento a la familia. Ellas cultivan, pescan, recolectan, almacenan, procesan y cocinan, amamantan y transmiten los hábitos alimenticios y de higiene. A nivel mundial, según el Worldwatch Institute, las mujeres rurales son responsables de la mitad de la producción alimentaria del mundo y producen 60-80 por ciento del alimento en la mayoría de los países en desarrollo.1 Sin embargo, son excluidas sistemáticamente en la toma de decisiones y tienen menos acceso a la tierra y al agua, a las nuevas tecnologías, la formación agrícola, el crédito, los mercados y el capital social. La realidad es que ellas realizan innumerables labores productivas, adaptativas y como agentes de cambio. En México, esta situación se refleja en el hecho de que tan solo una cuarta parte de la tierra ejidal estaba en manos de mujeres para el año 2007.2 Adicionalmente, el apoyo gubernamental para las mujeres está concentrado en programas asistencialistas de transferencia directa para la alimentación y no para el fomento económico y el fortalecimiento de capacidades de las mujeres; aunado a ello, el acceso a tecnologías, capacitación y créditos bancarios por parte de las mujeres productoras es escaso. Según datos del Procampo, para el 2009, sólo 13 por ciento de los contratos a nivel nacional fue para las mujeres y 87 por ciento para los hombres. En cuestión de recursos económicos asignados, lo destinado a los productores varones es mayor 3.7 veces que el asignado a productoras.3 De igual forma, el poco acceso a créditos se debe a una gama de factores diversos que van desde ciertas restricciones legales (como la necesidad de un signatario de sexo masculino); carencia de bienes a nombre propio (ejemplo un título de tierra); carencia de información sobre disponibilidad de créditos; y carencia de servicios de escala pequeña tales como esquemas del microcrédito. Finalmente, en muchos núcleos agrarios del país ellas tienen limitado acceso a espacios de participación y decisión tales como asambleas ejidales. En México, los ejidos con una mujer como comisariada ejidal constituyen sólo el 2.4 por ciento (798) del total de ejidos y comunidades del país. Oxfam México, en conmemoración de las mujeres rurales de nuestro país, ilustra su situación y motiva a la reflexión y a la acción frente al reto de la seguridad alimentaria mundial. Actualmente, en el mundo una de cada siete personas pasa hambre, a pesar de que se producen alimentos suficientes para que esto no ocurra. En México, se calcula que 22.5 millones de personas estuvieron en situación de pobreza alimentaria en 2010. La exposición “Semillas de Vida, mujeres rurales en México” exhibe el lugar que ocupa la mujer mexicana en el ciclo alimentario nacional y la muestra –gracias al sensible trabajo fotográfico de Miguel Bracho (México, 1955)– en su relación cotidiana con la alimentación y la salud de su familia. Las imágenes de Miguel Bracho retratan a estas mujeres en su transitar diario como hijas, madres, esposas y abuelas, piezas centrales en las familias rurales mexicanas. En suma, se dedica este espacio a las mujeres rurales, pilares fundamentales en el sistema alimentario mexicano. OXFAM MÉXICO. Es una agencia de cooperación internacional y ayuda humanitaria que trabaja en más de 90 países para lograr un cambio sostenible. Creemos en el derecho a vivir sin pobreza y nos unimos a otros agentes de la sociedad para lograrlo. Creemos en el poder de la gente y trabajamos para generar cambios sustantivos en la sociedad. Nuestro objetivo es mejorar las condiciones y medios de vida de las personas más vulnerables, a través de organizaciones locales e influyendo en quienes tienen el poder de decisión.

1 Danielle Nierenberg y Seyyada A. Burney, Investing in Women Farmers, Worldwatch Institute, 2012. 2 Según datos del Programa de Certificación de Derechos Ejidales y Titulación de Solares Urbanos (PROCEDE). 3 Disponible en: http://www.aserca.gob.mx/artman/uploads/Anexo_II_2011_ marzo.pdf www.oxfammexico.org www.facebook.com/oxfammx


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Artes visuales Miguel Bracho Nació 1955 en Morelia Michoacán. Estudió Diseño Gráfico en la Universidad Iberoamericana, y durante ese tiempo la fotografía tomó un lugar predominante hasta convertirse en la actividad que ha desarrollado hasta la fecha. En los inicios de los 80’s fue parte del Archivo Etnográfico Audiovisual del Instituto Nacional Indigenista, donde colaboró en proyectos documentales que marcaron su futuro como fotógrafo profesional. Desde entonces ha sido parte de proyectos editoriales y personales muy ligados al indigenismo, a las tradiciones y al México más desposeído. En el área editorial ha participado en los siguientes libros: Mercados Indios, (1982) Instituto Nacional Indigenista y el Fondo Nacional Para Actividades Sociales; 15 Años del Instituto Nacional para la Educación de los Adultos, (1996) INEA; 25 años de la Asociación de Radiodifusores del Valle de México, (1998) Asociación de Radiodifusores del Valle de México; México desde sus “Microrregiones”, (2004) Secretaría de Desarrollo Social; Una Nueva Relación con los Pueblos Indígenas, (2006) Comisión Nacional para el Desarrollo de los Pueblos Indígenas; y 60 Años de Memoria Visual con los Pueblos Indígenas, (2007) Comisión Nacional para el Desarrollo de los Pueblos Indígenas.


LA GUALDRA NO. 88

Por Andrea Sampedro Fue Antoine de Saint-Exupéry quien dijo que conocer a alguien no era memorizar su nómina y su oficio sino saber si amaba los geranios… Raquel Lanseros

La mayoría de las veces cuando pensamos en el pueblo azteca, nos centramos en verlo como un pueblo guerrero, y cuando pensamos en poesía náhuatl de inmediato pensamos en Nezahualcóyotl, uno de los poetas más conocidos; él solía hablar sobre el compañerismo entre el pueblo, un fragmento de su poema más conocido (sí, el que aparece en los billetes de cien pesos) termina diciendo “pero más amo a mi hermano: el hombre”. En estos poemas aztecas sobre la amistad (los xochicuícatl) también se habla de conocer a nuestras amistades, de lo importante que fue el hecho de coincidir con ellas en este tiempo y en este espacio: “Solamente aquí en la tierra /nos hacemos amigos; / sólo por breve tiempo / nos conocemos mutuamente; / solamente estamos aquí /como prestados unos a otros. / Que ahora se alegren / nuestros corazones en la tierra...” Mencionaban también la tristeza de perder a los amigos, dado el hecho de que éste es el único lugar donde por suerte coincidimos: “No hago más que buscar, / no hago más que recordar a nuestros amigos. / ¿Vendrán otra vez aquí?, / ¿han de volver a vivir? / ¡Una sola vez nos perdemos, / una sola vez estamos en la tierra!” A lo largo del tiempo mucha gente ha hablado sobre la amistad, Francesco Allberoni (sociólogo italiano) en su libro La amistad nos menciona que la diferencia entre el amor pasional y el amor como amistad es que uno necesita conocer a sus amigos, a la persona que amas puedes no conocerla y puede no importarte, puedes hacer de lado sus defectos, pero la amistad necesita cierta altura moral, saber quién esa persona, conocer lo que le gusta y lo que no le gusta. Creo que los mexicas sabían eso, sin necesidad de tanto aspaviento e investigación, ellos comprendían lo que era la verdadera amistad. Tal vez eso quedó como parte de nuestra cultura, que siempre ha ensalzado a la amistad, ya sea en películas de la Época de Oro del cine mexicano o en el bar donde encontrabas a un amigo, en cierto momento, en el que sabían que mientras los dos existieran sobre la tierra estarían ahí el uno para el otro.1 Concluyo con lo que, en El libro de los abrazos, Eduardo Galeano escribe, “Celebración de la amistad”:

Cómo responder evaluaciones estandarizadas I Por Eduardo Campech Miranda La aplicación de exámenes estandarizados para evaluar el desempeño tanto de docentes, como de alumnos en nuestro país, ha venido tomando cada vez más auge desde hace algunos años. Los resultados que arrojan estas pruebas, someten a consideración el sistema educativo mexicano, y el constante cuestionamiento a las prácticas docentes. Si bien es cierto que ENLACE y PISA ofrecen la posibilidad de tomar una fotografía del aprovechamiento académico, también cierto es que se busca una homogeneización de los conocimientos a partir de contextos distintos. A título personal veo estas pruebas como una evaluación del sentido común, la habilidad de buscar información y rescate de los conocimientos previos. Trataré de explicarme en pocas líneas. El sentido común, el menos común de los sentidos nos brinda la posibilidad de saber que una noticia contiene información distinta (por contenido, por redacción y por caducidad) a la que contiene un texto literario, o una receta de cocina. El sentido común indica que si quiero enseñar a hacer algo, es más fácil dando el ejemplo. El sentido común me dice que si no practico lo que deseo enseñar, debo ser mago, o prestidigitador o un farsante. Si desde la escuela, y el hogar, se enseña a distinguir los diferentes tipos de textos, el sentido común se fortalece con conocimientos, que a la postre se volverán previos. La habilidad de localizar información en un texto (continuo, para el caso de PISA), estará desarrollándose si sabemos identificar las palabras clave de la pregunta. Ejemplificaré: cuando una pregunta es alusiva a siglas, el sentido común me indica que, debo buscar las siglas en el texto; si se refiere a cifras, porcentajes, fechas, cantidades, el sentido común me dice que las siglas y las cifras

“En los suburbios de La Habana, llaman al amigo mi tierra o mi sangre. En Caracas, el amigo es mi pana o mi llave: pana, por panadería, la fuente del buen pan para las hambres del alma y llave por... -Llave, por llave -me dice Mario Benedetti. Y me cuenta que cuando vivía en Buenos Aires, en los tiempos del terror, él llevaba cinco llaves ajenas en su llavero: cinco llaves, de cinco casas, de cinco amigos: las llaves que lo salvaron”. 1 El texto sobre los Xochicuícatl existe ya desde finales del 2011, fue un trabajo para la escuela. Partes del texto original fueron suprimidas y otras un poco cambiadas para que se adaptaran a la situación actual. Pablo Picasso, Dos amigos

sobresalen del texto por su tamaño y forma. Hay palabras como los nombres propios, o alguna referencia a ellos. El conocer que los nombres propios inician con mayúscula, nos permitirá localizar la información de una manera rápida. También hay palabras concretas que nos brindan información, de ahí derivaremos nuestra búsqueda. Cabe aclarar que esta estrategia es aplicable a las preguntas textuales o literales. Finalmente, están los conocimientos previos. Paulo Freire, el eminente pedagogo carioca, afirmaba que “la lectura del mundo precede siempre a la lectura de la palabra”. Cuando Julio Cortázar inventa, y escribe, el glíglico, pone a prueba el conocimiento gramatical del castellano y el conocimiento del mundo del lector. Traigo dos ejemplos: “La inmiscusión terrupta” la entenderemos en la medida que tengamos la referencia de un pleito entre señoras, y el capítulo 68 de Rayuela (más complejo, por cierto) también requiere de otorgarle un sentido a palabra como “amalaba”, “noema”, “ambonio”. El sentido viene dado por la experiencia de vida y las circunstancias; estas últimas definirán la importancia y peso en el texto del significado mismo de la palabra o del contexto en que se inserta la misma. Sirva como cierre de esta primera parte, un texto de Ana María Shua: “¡Arriad el foque!, ordena el capitán. ¡Arriad el foque!, repite el segundo. ¡Orzad a estribor!, grita el capitán. ¡Orzad a estribor!, repite el segundo. ¡Cuidado con el bauprés!, grita el capitán. ¡El bauprés!, repite el segundo. ¡Abatid el palo de mesana!, grita el capitán. ¡El palo de mesana!, repite el segundo. Entretanto, la tormenta arrecia y los marineros corremos de un lado a otro de la cubierta, desconcertados. Si no encontramos pronto un diccionario, nos vamos a pique sin remedio”.


18 de febrero DE 2013

Por Mateo Estrada Gaviria

Desayuno en tiffany´s, mon ku Por Lluna Llecha y Carlos Belmonte

¿Para cuándo son las bicicletas? En Occidente, Wadjda (Waad Mohammed), 12 años, sería una niña como las demás. Viste vaqueros y camiseta, lleva zapatillas violeta, se pinta las uñas de los pies de azul, escucha música rock, juega a los videojuegos de su padre –casi siempre ausente– y desea profundamente tener una bicicleta para poder competir con su amigo y vecino Abdallah (Abdullrahman Al Gohani). Pero Wadjda no vive en Occidente, vive en las afueras de Riad, capital de Arabia Saudita, en un ámbito modesto y conservador en el que las mujeres tienen muchas obligaciones y pocos derechos; muchas prohibiciones y pocas libertades: prohibición de salir a la calle con la cara descubierta, de reír en público, de hablar alto en presencia de los hombres, de conducir un coche..., prohibición de montar en bicicleta, ya que atenta contra la virtud y es un privilegio más reservado a los varones. Wadjda no es una niña como las demás. Es rebelde, espontánea, alegre, optimista, astuta, lúcida, de espíritu libre, incapaz de seguir las normas estrictas que le dictan y que son propias de su rango y de su género y con un objetivo muy claro que nada ni nadie –ya sea su madre (Reem Abdullah) o la directora del colegio (Ahd Kamel)– pueden cambiar: ganar dinero para comprarse la bicicleta de sus sueños que ha visto en una tienda de juguetes cerca de su casa. Para ello confecciona pulseras y graba casetes con canciones de amor que vende entre sus compañeras. Para ello, también se inscribe en un

concurso organizado por el colegio –que consiste en aprender de memoria y salmodiar unos capítulos del Corán– cuyo primer premio es una importante dotación económica con la que Wadjda podría comprarse la bicicleta... Poco a poco reúne una pequeña fortuna y su sueño parece estar al alcance de su mano al quedar finalista del concurso de la escuela. Pero cuando Wadjda declara emocionada en qué va a invertir el dinero del premio, la directora del centro, escandalizada, no duda en quitárselo públicamente para donarlo a la causa palestina. Es Wadjda, película rodada por una mujer –la directora comprometida Haifaa Al-Mansour– y primer largometraje (97 minutos) realizado en Arabia Saudita, donde no hay salas de cine y el séptimo arte es casi inexistente. Convincente interpretación de los actores principales, entre los que cabe resaltar a la joven protagonista. La película, presentada en el Festival de Venecia en septiembre de 2012, denuncia con ironía los tabús, la poligamia, el fundamentalismo religioso, el peso de las tradiciones, el papel insignificante de la mujer, que no aparece ni en los árboles genealógicos y se la obliga a contraer matrimonio cuando es todavía una niña. La cinta fue aclamada en diferentes festivales y se llevó el Premio a la mejor película árabe en Dubaï y el Premio de la crítica internacional en Venecia. Buenas razones para verla.

Viernes, febrero 15 [10:09. La televisión trasmite La era del hielo 3]. La estúpida calentura provocó que esté encerrado en un hotel de la Ciudad de México. El miércoles, Castrillón 132 me invitó para venir. El viaje era de inmediato. El objetivo es recoger unos libros del acervo. Él los sacó, de la biblioteca familiar, hace un par de años. Prometió costear el traslado y un par de cervezas. Acepté. Venimos en su auto. No bebimos en la carretera. Comimos-cenamos al llegar al hotel. La habitación es amplia. Dos camas. Comimos en el cuarto. Él pidió una ensalada y tres cervezas. Reguló la temperatura en “verano”. Se bañó antes de cenar. No se desnudó delante de mí. Ayer, dijo: “Voy por los libros. Te veo en la noche para ir por unas cervezas”. Es evidente: no estoy incluido en su agenda. Hasta donde sé, vivió aquí durante sus estudios de maestría. Compartió el piso con “su mujer”. Se separaron hace dos años. Ella se quedó con todo. Hace días platicaron sobre los libros. Fui a las librerías de Quevedo. Compré siete libros (*). Antonio llegó después de las nueve. Venía con “un par de copas encima”. Fuimos a cenar a un restaurante argentino. Bebimos una de tinto, dos cervezas y dos tequilas cada uno. Él decidió los platillos. Él pagó. Junto al hotel [El Greco] está un antrillo de “la corona”. Entramos a las doce. Salimos a la tres. Llegamos a la habitación ebrios. Escuché acerca de sus aventuras, del fuerte vínculo con sus padres, del por qué se queda al frente de la biblioteca y de “los programas filantrópicos” de los Castrillón. También supe de su relación con Elena. Conviví, como hace mucho no ocurría, con un heterosexual en cuya mentalidad no hay “un otra forma de vivir.” Casi no hablé. No trajo los libros. Hoy se fue a las once. Volvió a ordenar: “Te veo en la noche, para ir por unos tequilas”. Fui a Plaza Universidad. Allí comí, tomé café, leí, compré ropa… flirteé con una saltarina. En fb miré la convocatoria para un certamen de ensayo sobre la familia. Un rubro es “La familia en el siglo XXI”. Creo que medio mundo no afrontará con seriedad la cuestión: el concurso lo convoca una diputada de Acción, de Localía. Diez cincuenta y tres pm. No llega. Saldré quitar el enojo, obviamente generado por mi eterna actitud de ofrecida...


LA GUALDRA NO. 88

age n da cult ur al VIERNES 22 Todos al Centro Histórico Tardes de Salón Kiosco del Parque Sierra de Álica 18:00 horas Coordina: Casa Municipal de Cultura de Zacatecas

JUEVES 21 y 28 Tradicional Concierto Banda Sinfónica del Estado Dir. Salvador García y Ortega Casa Municipal de Cultura de Zacatecas Entrada libre / 19:00 horas

VIERNES y SÁBADOS Leyendas de Zacatecas Frente a Catedral / 20:00 horas

MUSEOS Y GALERÍAS

SÁBADO 23 Sábados en la Cultura Danza, teatro música Escalinatas del Antiguo Templo de San Agustín y Plazuela Miguel Auza 18:00 horas Restauración Virtual del Antiguo Templo de San Agustín 20:00 horas DOMINGOS 24 Tradicional Concierto Orquesta Típica de Zacatecas Dir. Florentino Raygoza Casa Municipal de Cultura de Zacatecas Entrada libre / 18:00 horas Lectura de Poesía Grupo Letra y Vida Casa Municipal de Cultura de Zacatecas Entrada libre / 19:00 horas Coordina: Casa Municipal de Cultura de Zacatecas MIÉRCOLES 20 y 27 Todos al Centro Histórico Miércoles de Danzón Plazuela Miguel Auza 18:00 horas

FEBRERO 2013 MUSEOGRABADO Exposición y venta de obra gráfica: Francisco Toledo, Vicente Rojo, Manuel Felguérez, Alberto Castro Leñero. Museo de Arte Abstracto “Manuel Felguérez” De lunes a sábado de 10h00 a 17h00 Tel: 492.103.04.07 www.museograbado.com

FOTOTECA DE ZACATECAS PEDRO VALTIERRA Zacatecas con Plata y Sílice Exposición individual: Carlos Segura Pérez Permanencia: 7 de abril

MUNO Exhibición y venta de obra gráfica: Bem Dierckx, Marcelo Balzaretti, Plinio Ávila, Ernesto Morales, Adam Leech.Objetos de diseñadores mexicanos. Tacuba 128, centro histórico De lunes a sábado de 12h00 a 21h00 horas.Tel. 492.126.56.32 www.muno.com.mx

ANTIGUO TEMPLO DE SAN AGUSTIN Bioartesanía Colección del Museo de Arte Popular Permanencia: 15 de marzo Admisión: $30.00 MUSEO DE ARTE ABSTRACTO MANUEL FELGUÉREZ Oaxaca. Con un pie en la Abstracción Colectiva Sala Temporal I Abstracción de Aguascalientes Colectiva Sala Temporal II MUSEO FRANCISCO GOITIA Pintura Abstracta Diario del Exilio Obra del Mtro. Salvador Castro de la Rosa Permanencia: 17 de marzo MUSEO ZACATECANO Carpeta Conmemorativa de Grabados de los 13 sitios de Zacatecas, ubicados en la ruta del Camino Real de Tierra Adentro, declarados Patrimonio Mundial, en la Categoría de Itinerario Cultural

PROGRAMA FEBRERO 2013, CINETECA ZACATECAS. La Cineteca Zacatecas está ubicada en calle Dr. Hierro #303, centro histórico de Zacatecas. La proyección de las películas se realiza de manera gratuita, con fines culturales y educativos. Excepto cine concierto del 8 de febrero $15.00 Directores de la 54 Muestra Internacional de Cine Jueves 21, 18:00 Hrs. TODO ES CUESTIÓN DE AMAR (It´s all about love) Dir. Thomas Vinterberg Dinamarca/ 2003/ 103 min. Jueves 21, 20:00 Hrs. EL CLUB DEL SUICIDIO Dir. Shion Sono comprar Japón/ 2002/ 99 min. MATINÉ Domingo 24, 12:00 Hrs. EL INCREÍBLE CASTILLO VAGABUNDO Dir. Hayao Miyazaki Japón/ 2004/ 116 min. Miércoles de Cine Francés en coordinación con Alianza Francesa de Zacatecas Miércoles 20, 18:00 Hrs. EL AMOR VIAJA EN PRIMERA CLASE (JET LAG) Dir. Daniéle Thompson Francia/ 2002/ 82 min.

Ciclo de Amor y Amistad Jueves 21, 18:00 Hrs. FANDO Y LIS Dir. Alejandro Jodorowsky México/ 1968/ 93 min. Viernes 22, 18:00 Hrs. PIDE AL TIEMPO QUE VUELVA Dir. Jeannot Szwarc EUA/ 1980/ 104 min. Viernes 22, 20:00 Hrs. CLOSER Dir. Mike Nichols EUA/ 2004/ 98 min. Sábado 23, 18:00 Hrs. DIARIO DE UNA PASIÓN (The notebook) Dir. Nick Cassavetes EUA/ 2004/ 124 min. Sábado 23, 20:00 Hrs. NO AMARÁS Dir. Krzysztof Kieslowski Polonia/ 1988/ 87 min. Domingo 24, 18:00 Hrs. EL PACIENTE INGLÉS Dir. Anthony Minghella Reino Unido/ 1996/ 162 min.

4º. Aniversario de Cineteca Zacatecas Martes 26, 20:00 Hrs. Inauguración de exposición individual CORTE Y QUEDA Imágenes del cine nacional. Exposición de la artista Ana Acevedo conformada por 25 obras con técnica de heliograbado y acrílico. Personajes y escenas inolvidables de algunas décadas del cine mexicano. Lugar: Vestíbulo de la Cineteca Zacatecas Martes 26, 20:30 Hrs. Presentación del grupo MIL900, Rock progresivo instrumental. Lugar: Vestíbulo de la Cineteca Zacatecas Miércoles 27, 18:00 Hrs. Inauguración del ciclo Homenaje a Everardo González, cineasta mexicano LA CANCIÓN DEL PULQUE Dir. Everardo González México/ 2003/ 60 min. Documental

Miércoles 27, 19:30 Hrs. LOS LADRONES VIEJOS (Las leyendas del Artegio) Dir. Everardo González México/ 2007/ 97 min. Documental Presencia del director y Mario Morones al piano. Sala Mauricio Magdaleno Jueves 28, 18:00 Hrs. EL CIELO ABIERTO Dir. Everardo González México/ 2011/ 100 min. Documental Jueves 28, 20:00 Hrs. CINE CONCIERTO Mario Morones al Piano EL TREN FANTASMA Dir. Gabriel García Moreno México/ 1927/ 76 min. Sala Mauricio Magdaleno Viernes 1º de marzo, 18:00 y 20:00 Hrs. CUATES DE AUSTRALIA Dir. Everardo González México/ 2011/ 90 min. Documental Los habitantes de “Cuates de Australia” enfrentan cada año a la muerte, evadiendo la sequía que los asecha. Mientras la comunidad se ve obligada a realizar un éxodo, el ejido queda

abandonado y poco a poco los animales del desierto se apoderan del lugar. Ellos esperaran las primeras gotas de lluvia para retornar. Presencia del director. Brindis. Sala Mauricio Magdaleno MUNICIPIOS Ciclo de cine Prepa 3 En Fresnillo, Zacatecas. Lugar: Auditorio del edificio nuevo, plantel 3 de la UAZ. Coordina: Cineclub Los tres chiflados y Cineteca Zacatecas ENTRADA LIBRE. FUNCIONES 11:30 Y 17:00 Hrs. Jueves 21 SON DE MAR Dir. Bigas Luna España/ 2001/ 99 min. Jueves 28 ESE OSCURO OBJETO DEL DESEO Dir. Luis Buñuel España/ 1977/ 103 min.


18 DE FEBRERO DE 2013

En busca de la palabra perfecta Sobre Javier Acosta y el Libro del Abandono Por Citlaly Aguilar Sánchez*

Sólo el hombre justo sabe que no lo es. Sólo el injusto es inocente. Sólo la belleza no sabe que lo es. Cada cosa en el mundo sabe su canción, sólo mi voz busca la suya. (p. 41) Es decir, el hombre sólo es realmente consciente de lo que no es, mas para ser lo que se es, es necesario no saberlo hasta encontrarlo. Si la voz del poeta busca su canción, entonces no sabe qué voz es, no se sabe poeta, por lo tanto, la canción será quien lo nombre como tal o no. En el Libro del abandono, el sujeto poético se desapega de sí mismo para encontrar la poesía, es decir, la revelación divina, ésa que le dará la posibilidad de ser poeta o no serlo… Y quizá sin saberlo, lo es. En otras palabras, la insipidez permite a Acosta hacer explícito el abandono, porque de esa forma se despoja del lenguaje ostentoso, se depura hasta donde le es posible para quedar desnudo en poemas como canciones que aspiran, como una oración, a invocar al lenguaje divino. De igual forma, el éxtasis neoplatónico permite develar al poeta ante Dios, el Señor o aquel ser supremo que ha de dictar las palabras precisas que luego han de manar en forma de poesía. * cit.bird.bird@gmail.com

Conquistadores

Libros

Javier Acosta es un poeta complejo. Leer su obra completa implica varios giros de tradiciones estéticas y filosóficas. En el Libro del abandono (2010), ganador del Premio de Poesía Aguascalientes 2010, se pueden leer varios elementos que refieren, de alguna manera a una de las estéticas más incomprensibles para el mundo occidental: la china, la cual, según François Jullien tiene como eje principal la insipidez. Jullien explica que “la insipidez experimentada en las cosas corresponde a la capacidad de desapego interior” (Jullien, 1998, p. 34). De igual forma, el Libro del abandono expresa el abandono del poeta, no en el sentido romántico de soledad, sino en uno más filosófico, el desapego con el mundo material; en un sentido neoplatónico, el poeta aspira al éxtasis y una vez ahí, cuestiona a su propia alma, lucha contra ella, para que victoriosa, el alma, se libre del cuerpo. Sin embargo, tanto la insipidez como el neoplatonismo son sólo el vehículo sobre el que, en el entendido platónico, se irgue la poiesis: el poeta en busca de la palabra perfecta. En el siguiente poema queda manifiesto de la siguiente forma: “Rogué toda la noche por no olvidar el par de versos; recuerdo la plegaria, mi Señor, no tu poema” (p. 29). La poesía viene de la palabra divina y el poeta es sólo el instrumento para darla a conocer, sin embargo, no siempre llega el mensaje al receptor de forma óptima. Así, el poeta tiene el sino fatal de estar en una constante lucha por no perder esa revelación, o bien, por recordarla siempre. El poeta se mantiene en busca de la epifanía, de la armonía suprema, del lenguaje preciso y así lo acepta en el siguiente poema:


LA GUALDRA 88 / 18 DE FEBRERO DE 2013

La Lengua Por Pilar Alba

Río de palabras

La lengua me fue creciendo, grande, descarada, descomunal… al punto de invadir todo mi rostro, todo mi cuerpo; hasta que yo ya no era más que lengua roja, carnosa, suelta y desbocada. Todo el que me miraba no veía más que lengua, no podía ser de otro modo. Ella había tomado perfecto dominio de mi persona. Por más perfumes, lociones o aguas de colonia que me pusiera, mi olor siempre era el mismo: a lengua, a saliva reseca, a palabras aglomeradas, saliendo sin ton ni son, sin control alguno, salpicando, humedeciendo todo lo que me rodeaba. Sí, sólo fui eso, lengua, por mucho tiempo sin poder ser otra cosa, sin tener otro sentido que el de ir soltando frases aquí, allá, a diestra y siniestra; algunas veces halagadoras, lisonjeras, pero la mayoría de las veces hirientes, calumnias, mentiras, blasfemias… de más está decirlo, que por un tiempo ser sólo lengua fue para mí bastante ventajo-

so, conseguí colocarme bien en el mundo de los negocios, la política; convertida en ella, pude conquistar espacios que muy pocos soñarían con llegar a tener; pero también me transformó en un ser solo, aislado, temeroso, receloso, y muy, muy desconfiado; pues al ser sólo lengua no podía a la vez ser oído. Y no sabía qué decían otras pequeñas lenguas de mí, si hablaban a mis espaldas, si se reían, si estaban ya preparándome la daga de la traición. Y entonces era cuando ya no podía controlarme. Hablaba, hablaba y hablaba, sin importar lo que dijera, sin reparar en la frase que mucho antes de ser sólo una lengua, alguien me dijo un día: Ten cuidado, porque también la lengua mata, la lengua es asesina. Y en efecto, qué razón tenía, qué revelación, cuando pude recordarla… fue cuando me decidí a tomar las tijeras… el reguero de sangre por el piso me hizo recobrar la cordura… no podría arriesgarme, no volvería jamás a ser lengua.

Sólo un mordisco Por Reyna Edith Escalante Oliván Como cualquier mortal creo tener poder de convencimiento y hoy cuando por segunda vez me piden ayudar a que Nando deje de hacer berrinche y se una al resto del grupo, no lo pienso dos veces y me vuelvo a sentar frente a él como si nada; Nando me mira de reojo para decir: ¡vete!, yo respondo: ¡vete tú!, y él sonríe. Permanecemos en silencio unos segundos. Sin embargo, hoy nuestra escena tiene más oídos, pues estamos al lado de un aula llena de maestras visitantes, así que debo apurar la estrategia. Le repito sus opciones: ir al salón por su propio pie o en mis brazos y al instante busca tomarme bajo las rodillas para asirme con sus dientes. Últimamente busca morderme, sobre todo las piernas yo le sigo el juego evitándolo y pidiendo ayuda de los demás chicos para que lo atrapen. Pero hoy, la presión de mantener la calma y no dar mala impresión me ha hecho tomarlo por las piernas y cargarlo hasta su aula y claro que en el trayecto ha

seguido el intento de prensarme con sus mandíbulas. Con esfuerzo llegamos hasta donde su maestra y al bajarlo se mantiene en el suelo intentando conseguir su cometido, esta vez le he permitido morderme, en un principio se moderó, poco a poco siento cómo va aumentando su fuerza, entonces le pido que me suelte y al hacerlo le menciono que me ha lastimado, acto seguido atiende a su maestra y se incorpora al grupo. El mordisco no fue algo mágico, ayudó a calmar la tensión de Nando, sin embargo me avergüenza aceptar que dejé que pasara, porque parece tonto permitir tal agresión, que para mí no es más que una mancha púrpura en la piel y para Nando es el desahogo a una emoción desconocida, una pequeña fuga de energía acumulada por situaciones que no puede y no sabe manejar, es sólo un niño. Sus actos no requieren justificaciones, sino soluciones.

Poema del que ni tú ni yo sabemos nada Por Roberto Galaviz

[Leerse mientras se escucha: John Frusciante / Dying song]

MÍRAME Sé que hay algo en mí que no encaja algo en mí que se agrieta adivíname tú y yo sabemos quiénes no somos tú y yo sabemos los que ya fuimos mírame soy lo que no fui una palapa de playa en un contenedor de basura en lo que queda de la isla de Creta mírame soy un descreído el labial violeta que hace mucho no encuentras soy la última ceniza de la erupción que cubrió Pompeya soy tu nombre invertido y multiplicado por la octava potencia del cero soy una variante en el código civil y mercantil de la ciudad que pisas -pero no vivesmírame soy el punto penal del Estadio Azteca un lunes por la madrugada ¿puedes imaginar algo más solitario?

Rene Magritte, Miradas distantes


La gualdra No.88