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Ketzalcalli CONTENIDO / CONTENTS Entre la pesca y el turismo: Experiencias en “La Costa Maya” de Quintana Roo –El caso de Xcalak, una aldea de pescadores del caribe mexicano– Silvia Nélida Sansores Pérez Julio Cesar Robertos Jiménez 3 Quintana Roo: turismo y cambios en su mapa político Yuri H. Balam Ramos 29 Estado, política y conservación de la biodiversidad en una entidad turistica: Quintana Roo, México Leonardo H. Rioja Peregrina Jazmín Benítez López Rafael I. Romero Mayo 39 Lógica de subsistencia económica de producción indígena maya en la Península de Yucatán: la importancia de la actividad apícola Francisco J. Güemez Ricalde 59 K’UHUL IXIK, K’UHUL AJAW La Personificación del género entre los mayas Eduardo Manuel Puga Salazar Alexander W. Voss 71 El complejo de Juan del Monte. Mitos sobre el guardián de la tierra María Madrazo Miranda 87 Los procesos rituales en la práctica de la medicina casera de la provincia de La Pampa (Argentina) Facundo Arteaga 103 Editorial / Impressum 121 2|2009

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ENTRE LA PESCA Y EL TURISMO: EXPERIENCIAS EN “LA COSTA MAYA” DE QUINTANA ROO –EL CASO DE XCALAK, UNA ALDEA DE PESCADORES DEL CARIBE MEXICANO–

Silvia Nélida Sansores Pérez Julio Cesar Robertos Jiménez Universidad de Quintana Roo, Chetumal

[Ketzalcalli 2|2009: 3–27]

Resumen: El desarrollo turístico es el principal motor del desarrollo económico en el joven estado mexicano de Quintana Roo. Se trata de turismo de playa, de aventura, y recientemente del turismo llamado cultural de tipo arqueológico y étnico. El “emplazamiento” de los polos de desarrollo turístico, desde las más altas esferas políticas y corporativas, inicia por identificar los espacios geográficos con potencial comercial para la industria y termina por desplazar y ocupar territorios y patrimonios históricos de poblaciones nativas. Este escrito describe y analiza la experiencia de una de estas comunidades de la costa maya ante la embestida del turismo masivo, y también testimonia el surgimiento de alternativas locales para conservar el patrimonio comunitario y participar del beneficio económico. Pablaras clave: Turismo, prestadores de servicios turísticos pesca, área natural protegida marina, sociedades cooperativas, gobernanza,

PRESENTACIÓN El presente artículo se compone de tres partes. La primera, y más larga, describe la situación imperante en la comunidad de Xcalak y el choque de la actividad pesquera tradicional y la nueva empresa turística en los mismos espacios marinos. La segunda hace un breve recuento del turismo en la región y su influencia en las estrategias generadas en la comunidad de estudio. La tercera reflexiona sobre las posibilidades del concepto de gobernanza para lidiar con la interpretación de estas realidades complejas.

XCALAK EN

SU ENCRUCIJADA

Xcalak (ver Mapa 1) se encuentra en una encrucijada de su historia. Por cerca de 50 años ha dependido por entero de la pesca de caracol y la langosta para sobrevivir, y sin embargo, a partir de los últimos 10 esta economía se ha mantenido en buena parte en el segmento ilegal y la clandestinidad, debido principalmente a la veda permanente y al establecimiento de una cuota que es insuficiente para satisfacer las necesidades de las familias de

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la comunidad. Sumado a ello la llegada inminente del turismo y la implementación de dos ANPM´s (Área Natural Protegida Marina) han agudizado las prácticas clandestinas, pues los costos socioeconómicos de fomentar ambos procesos se mantienen sólo de una reforzada explotación clandestina del recurso marino. La encrucijada consiste así, en que la captura clandestina puede estar llevando a la ruina del ecosistema marino y a la economía del marisco antes de que las ANPM´s funcionen debidamente y antes que la actividad turística sea una opción real de vida para la población. La construcción de los escenarios futuros en los imaginarios comunitarios está directamente asolando el modo de vida actual de los xcalakeños, sin que haya garantías de que dichos proyectos tendrán en el corto o mediano plazo los frutos esperados. La dinámica económica de la comunidad atrapada entre el cambio y la continuidad está al filo de la navaja y los elementos a considerar para el éxito de los propósitos locales de articularse exitosamente al turismo sustentable son con mucho contradictorios. En este contexto el objetivo de este artículo se centra en explorar la naturaleza de los elementos necesarios para que la comunidad pueda lograr la transición de la monoeconomía pesquera a la alternativa turística sin destruir sus recursos del mar. Como este proceso involucra además de los propios pescadores a muchos otros actores sociales, que son orquestados por el estado mexicano, se cree conveniente poner en uso la categoría teórica de gobernanza. Precisamente porque permite generar explicaciones sobre la construcción de políticas públicas para el manejo de los recursos naturales en procesos donde intervienen muy diferentes segmentos del entramado social: la sociedad civil, el sector público, la iniciativa privada, etcétera. De igual manera se trata de entender un proceso dirigido de desarrollo basado en la actividad turística que se impulsa desde los más altos círculos del poder mexicano y los intersticios donde los actores locales pueden encontrar espacios de participación verdadera, tendientes al llamado desarrollo sustentable de los pueblos y los ecosistemas. Se considera en este planteamiento que el desarrollo económico no forzosamente tiene por qué entrar en contradicción indisoluble con la protección y la preservación de los recursos que sustentan las actividades de dicho desarrollo, de lo contrario el único camino potencialmente pensable sería el suicidio social.

LA COMUNIDAD Y EL TURISMO Entrando en materia del turismo tenemos que decir que la comunidad de estudio se encuentra en una segunda encrucijada: se debate entre el turismo de masas que lo invade y el propósito de impulsar un modelo de turismo local basado en el ideal del desarrollo sustentable. Por un lado se pretende desarrollar el turismo de bajo impacto y sin embargo, las condiciones en que este arranca han escapado al control de los actores comunitarios, dado que la infraestructura para recibir a los “ecoturistas” es patrimonio de personas ajenas a la comunidad y establecidas en las cercanías del poblado, en su mayoría extranjeros, quienes promocionan, captan y reciben turistas en sus instalaciones sin involucrar de forma significativa a los nativos. Estos extranjeros al ser avecindados tienen también derechos sobre los recursos del mar. Conviene hacer notar que la mayoría de las transacciones turísticas de este tipo se producen desde la red internet, lo cual ahora mismo es un obstáculo para que la comunidad local pueda tener acceso a tal mercado y a sus “beneficios directos”.

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En la actividad de buceo que se anuncia como ecoturística en Xcalak los pobladores tienen poca injerencia porque los turistas no permanecen en la comunidad sino en los ecohoteles de los alrededores1. Por lo que la oferta laboral que tiene la comunidad es realmente muy escasa, situación que sólo cambia en las temporadas altas del turismo (diciembre, enero, febrero y marzo), cuando la mano de obra xcalakeña se vuelve necesaria. Sin embargo, la temporada turística alta se empalma con el periodo de captura de uno de los ciclos del caracol y con el de la langosta, debido a ello los pescadores se dedican alternadamente a capturar marisco o a llevar y traer a turistas de Xcalak a Cayo Ambergris –mejor conocido como San Pedro–, a Banco Chinchorro, Majahual, la Aguada, el Canal de Zaragoza, o cualquier sitio que el turista desee, siempre y cuando esté en las cercanías de la comunidad. Este es un problema porque ambas actividades se montan en la agenda económica de la comunidad pesquera. Además, entre los ciclos de ambas actividades económicas queda un vacío de tiempo que no se emplea con fines productivos sino de preparación, y que incluye los meses de abril, mayo y junio y en los cuales los pescadores no perciben ingresos y dependen de ahorros de meses anteriores o de la pesca ilegal para sobrevivir2. En estos meses se incrementa la actividad clandestina. Por otro lado, si hablamos del turismo de masas es acertado mencionar que este modelo es el que más se asemeja a lo que sucede en Xcalak. Conviene decir que este tipo de turismo llega diariamente a la zona por medio de grandes cruceros que descargan contingentes de bañistas que abarrotan las playas de Majahual y hacen uso de todo tipo de servicios recreativos disponibles. Esta modalidad turística está controlada por un magnate del turismo en Quintana Roo, el Ingeniero de origen israelí, Isaac Hamui, quien es propietario del puerto de altura y concesionario federal para la explotación turística de la zona. Desde hacía algunos años, previendo la llegada del turismo de masas3, el Banco Chinchorro4 había quedado bajo una figura de protección por iniciativa de los habitantes de Xcalak5. La decisión se tomó cuando en los hechos los habitantes de Xcalak fueron testigos de la concesión federal que se hizo de prácticamente la mitad de los territorios que por costumbre correspondían al poblado vecino de Majahual al empresario Hamui6 quedando aquellos prácticamente marginados del Plan de desarrollo del Área. Así, cuando el Muelle de Cruceros empezó a recibir turistas en el año 2000, el concesionario pretendió incluir a los pescadores de las comunidades Majahual e Xcalak en el más importante de los tours acuáticos que ofertaba el muelle de cruceros; el buceo en arrecife de toda esa zona costera7. Por supuesto que a los pescadores se les pretendía incluir como trabajadores y no como socios en dicho tour, esto es, un sueldo mínimo de ley y las propinas recibidas en cada viaje como ingreso principal de la actividad (uno o dos tours diarios por cada equipo de guías–pescadores), en tanto que la ganancia por la venta del tour al crucero quedaba en manos de la Administración del Puerto. Por su parte los pescadores pedían que las ganancias se dividieran en tanto que ellos eran los prestadores reales del servicio. Al final ninguna parte cedió y los últimos quedaron fuera de la jugada8. Para solventar esta situación de exclusión, ya desde las mismas fechas de inicio de operaciones del puerto los pescadores se empezaron a organizar para dos cosas: en primera para el establecimiento de otras dos figuras de protección al ambiente marino; la Reserva Marina en el Banco Chinchorro y un Parque Nacional llamado “Arrecifes de Xcalak”, que justificasen el manejo y administración de los recursos de la zona por parte de la comunidad local. En segunda para conformar una cooperativa de prestadores de servicios turísticos con miembros de la comunidad y derechos exclusivos de trabajo en el área, ambos

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proyectos con el objetivo principal de poder negociar con el empresario Hamui su participación en el desarrollo turístico. LAS ANPM´S Y EL TURISMO Este tipo de iniciativas para la organización local obedece a la necesidad por parte de los pescadores de garantizar su acceso al sistema de la economía turística que está empezando a reconfigurar las actividades económicas de la costa suroriental de Quintana Roo. La posibilidad de las ANPM´s. Puesto que Xcalak es el último asentamiento en la latitud sur de este largo brazo de costa, y precisamente por esta característica geográfica, los habitantes de la comunidad han tenido una ventaja clara que otros grupos de pescadores de la zona no tuvieron en suerte; pudieron observar pacientemente, desde su sitio privilegiado y seguro de observación, la manera en que el fueMapa 1: Quinanta Roo go llego inesperadamente a los aparejos de las comunidades vecinas. Pudieron ver en el espejo de otros las consecuencias indeseadas que el turismo traería consigo, y tuvieron tiempo de reflexionar sobre ello. Vieron con ojos atentos como el turismo del norte fue engullendo pueblo sureño tras pueblo y desintegrando las comunidades locales. Xcalak es una de las tres comunidades más grandes y más antiguas de esta zona marítima en la historia moderna de la región, incluso algunos afirman que fue la primera capital del Territorio Federal de Quintana Roo a inicios de 1900 y que esta población tuvo sus orígenes en 1890 (López 1997: 4). Las otras dos son Majahual en México y San Pedro, antes México hoy Cayo Ambergris Belice, y han sido desde siempre comunidades hermanas que aún comparten Fuente: <www.mexico4travellers.com/guias/quintana_roo/ más que relaciones históricas mapa.jpg> y <www.mexicolindoyquerido.com.mx/mexico/ y comerciales, sino también images/stories/ESPECIALES/MAPAS/quintanaroo.jpg> lazos de amistad y parentesco entre los grupos domésticos.

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Hoy las tres comunidades pesqueras enfrentan la conversión de su geografía en un gigantesco polo turístico de playa. Xcalak ha sido testigo en primera fila de cómo la vecina comunidad norteña de Majahual perdió el control de su entorno geográfico y se fue diluyendo y supeditando a los intereses de los nuevos habitantes que han traído el turismo y que se han apropiado de lo que antes fue patrimonio de las familias locales. Por otro lado, también han visto la manera más exitosa en que la comunidad de San Pedro ha hecho frente a la llegada del turismo masivo, y como los grupos locales de pescadores aún conservan parte de sus derechos sobre el patrimonio de la costa, lo que garantizó su inclusión forzada al proyecto turístico. La comunidad de Xcalak aprendió bien la lección: la participación local en la economía turística pasa por conservar o generar derechos sobre el patrimonio de lo que constituye la oferta turística; la playa, el arrecife, la costa y el territorio. Las cooperativas pesqueras en que estaban organizados no garantizan nada de esto, son asociaciones laborales con reconocimiento oficial para la explotación de las especies marinas pero sin ningún tipo de derecho sobre el espacio marino o la geografía que de igual forma ambiciona la industria turística; las cooperativas son corporaciones que en términos objetivos benefician más a los caciques que a las familias locales, es decir, se trata de estructuras encubiertas de explotación del trabajo. Un punto que apareció claro en el horizonte colectivo de la comunidad pesquera fue que la manera más segura de lograr derechos sobre el patrimonio, tal vez la más práctica en las actuales condiciones estructurales de México, era el establecimiento de una ANPM. Para así erigirse, en segundo momento, como salvaguardas y administradores de la misma. No es clara la forma en que esta idea llegó a la comunidad local y sus grupos pero al parecer la presencia de extranjeros con ideas ambientalistas y la influencia de científicos e investigadores que pronosticaron para la nueva Costa Maya9 una debacle ecológica similar a la ocurrida en la costa oriental norte, en el denominado Corredor Turístico Riviera Maya10, influyeron para concebir la empresa colectiva comunitaria de lograr la aprobación federal de una ANPM (Área Natural Protegida Marina) para el área marina tradicional de Xcalak. En síntesis, el establecimiento de un ANPM en Xcalak parece resultado de la convergencia de tres fuerzas sociales completamente disímbolas, pero cuyos intereses podían sintetizarse para la cooperación; y que de hecho lo más probable es que haya sido así: Los pescadores buscaban la manera de conservar sus patrimonios tradicionales y o ganar derechos legales sobre los recursos costeros y marinos, los ambientalistas evitar que se reprodujeran los errores del norte arrasado y los científicos poner a prueba sus proyectos experimentales del manejo racional de los recursos costeros en una zona bajo riesgo inminente. De hecho el acta oficial de fundación de la Reserva dice textualmente: "Que la Secretaría de Medio Ambiente, Recursos Naturales y Pesca, en coordinación con el Gobierno del Estado de Quintana Roo y con la participación de instituciones conservacionistas11 y científicas, realizaron estudios y evaluaciones en los que se demostró que se requiere conservar el ambiente natural del Banco Chinchorro, a fin de asegurar el equilibrio y la continuidad de sus procesos ecológicos, salvaguardar la diversidad genética de las especies existentes, planear y administrar íntegramente el cuidado y uso de los recursos naturales de la región, asegurar el aprovechamiento sustentable de los recursos y proporcionar un campo propicio para la realización de actividades educativas y recreativas, de investigación científica y del estudio del ecosistema y su equilibrio, a efecto de armonizar y dinamizar su desarrollo. por

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lo tanto se declara como Área Natural Protegida con el carácter de Reserva de la Biosfera" (SEMARNAT 2003: 634–37). Como veremos, un discurso asociado a la ANPM que resulta altamente atractivo para los pescadores locales es su participación obligada, según las disposiciones legales, en todo aquello que resulte necesario para planear y administrar los recursos naturales de la región, que es en sí su medio ambiente nativo. Este discurso se asocia con un derecho patrimonialista fundado en reglamentos del Gobierno Federal que rigen las áreas protegidas en México. Para el caso particular del Banco Chinchorro la noción se puede encontrar en los siguientes artículos citados del libro sobre Áreas Naturales Protegidas de México con Decretos Federales (2003); en donde el artículo tercero de la Reserva del Banco Chinchorro, que se refiere al programa de manejo del área y quienes participarán en el, en su Fracción I dice que en el Plan de Manejo deben incluirse o contenerse los siguientes: las características físicas, biológicas, económicas, sociales y culturales de la Reserva de la Biosfera en el contexto nacional, regional y local; asimismo, en su Fracción X habla sobre la previsión de las acciones y lineamientos de coordinación, así como las normatividades a las que sujetaran las actividades del turismo, pesca y otras autorizadas, a fin que exista congruencia con los objetivos del ENP (Espacio Natural Protegido)12. El artículo cuarto refiere a la participación de los diferentes actores sociales en la administración del ENP, que en su Fracción VIII habla sobre las formas y esquemas de concertación con la comunidad, los grupos sociales, los conservacionistas y los científicos y académicos; de igual forma en su artículo quinto habla de la administración, conservación, desarrollo y salvaguarda de la Reserva y los convenios de concertación entre los sectores sociales, que se refuerzan en la Fracción II donde se enumeran las prioridades u objetivos de la reserva, siendo su segunda prioridad propiciar el desarrollo sustentable de la comunidad (la primera prioridad que corresponde con la Fracción I es asegurar la protección de los ecosistemas del área) y la participación de los habitantes en el aprovechamiento racional y sostenible de los recursos. Finalmente mencionaremos que el artículo sexto recalca la obligación por parte de los propietarios, posesionarios, usufructuarios, permisionarios y concesionarios que incidan en la superficie de la Reserva estar obligados a la conservación del Área y a respetar las dos fracciones importantes del artículo quinto. (SEMARNAT 2003: 633–637). Como puede verse el establecimiento de un ENPM (Espacio Natural Protegido Marino) convierte por decreto a las comunidades locales en sujetos prioritarios del desarrollo regional. Sin un espacio natural protegido las comunidades locales tienden a atomizarse y a diluirse en los propósitos de la industria turística, como ocurrió en Majahual. Por el contrario, el establecimiento de un ENP posibilita la organización de la comunidad local y su transformación en un actor colectivo que se vuelve interlocutor con otros actores sociales que promueven el desarrollo en diversas formas. En síntesis, el ENPM es un recurso legal que apuntala la participación de las comunidades y culturas locales en los procesos de desarrollo de sus propias regiones. Es uno de los caminos que se puede seguir desde la perspectiva local para no quedar fuera del tren del desarrollo. Sin embargo, como luego se verá, no todo es tan sencillo como parece y no todos los propósitos explícitos de las ENPM llegan a cumplirse según la norma, por el contrario, la norma se enfrenta paradójicamente a la tradición local para aplicarse cabalmente. Es en este contexto que tal grupo de actores heterogéneos antecitados, donde el componente numérico más importante es el de los pescadores locales, fue el impulsor de la iniciativa que finalmente tomó forma bajo el nombre de Reserva de la Biosfera del Banco Chinchorro. Esto no es un hecho extraño, Callum y Hawkins (2000) mencionan que la

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mayoría de las personas responsables de establecimientos de reservas marinas no son científicos sino pescadores que buscan respuestas a sus necesidades ante el enfrentamiento con el mundo global. En otras palabras, los efectos magnificados del desarrollo económico a escala global sobre la ecología hacen que la pérdida de sustento de los pescadores sea grave, al grado “que las reservas ya no constituyen una opción, se han convertido en una necesidad” (Callum & Hawkins 2000: 6). Esta pérdida de sustento no sólo adquiere la connotación de la disminución de los recursos marinos, sino también la pérdida social de los derechos comunitarios sobre el mar y las zonas de costa; frente ambas perspectivas las ANPM’s significan una importante opción, puesto que como se vio, tratan de proteger tanto el medio ecológico como la comunidad social y su cultura. En pocas palabras se habla de desarrollo sustentable que involucra lo social y lo natural en un propósito de preservación presente y futura de los espacios naturales y las culturas que albergan. Así, en el mundo, los pescadores de oponerse a las ANPM’s han pasado a ser sus promotores y defensores. Sin embargo, el propósito de las ANPM’s en muchos casos termina por ser más un discurso que una realidad, como veremos a continuación. Por ejemplo, en Quintana Roo el Presidente de la Cámara de Diputados del Estado, Efraín Villanueva Arcos, mencionó que: "(..) a pesar de que Quintana Roo cuenta con una gran cantidad de recursos naturales de incomparable belleza y diversas áreas protegidas, no existe referencia alguna en el seno de su máximo ordenamiento jurídico, como lo es La Constitución Política, al reconocimiento del derecho de todos los quintanarroenses a disfrutar de un medio ambiente en condiciones adecuadas para su desarrollo y bienestar, así como el deber de preservarlo para el beneficio de las generaciones presentes y futuras; ni tampoco la obligación del Estado de orientar sus políticas públicas de desarrollo respetuosas del medio ambiente" (Diario de Quintana Roo, 6 de junio, 2007). Teóricos como Callum y Hawkins han mencionado que los fracasos de las ANPM’s por preservar el recurso marino se atribuyen a modelos inadecuados de manejo13, sin embargo, a pesar de la aparición de modelos cada vez más complejos se sigue fracasando, lo cual se debe a que las especies que habitan los mares, por un lado, y los actores sociales que las aprovechan, por el otro, son impredecibles, por tanto la estrategia proteccionista es imperfecta (Callum & Hawkins 2000: 7). Conviene aquí decir que la complicación en el manejo también deviene por la existencia de agendas ocultas en los actores sociales y que buscan soluciones a problemáticas del orden social más que proteger el ambiente. Tal es el caso de Xcalak, como se verá en los párrafos siguientes.

EL OFICIO DE PESCADOR "Aquí somos pescadores de los buenos, puro cabrón que sabe bucear; y no vas a ver redes de ningún tipo: aquí o es arpón o gancho, no hay otra": Willy, 16 años (García 2005). Los hombres de la comunidad son los únicos que se dedican a esta actividad, y empiezan a ejercerla a partir de los 14–16 años, edad en la que terminan la educación secundaria (el grado escolar más alto en toda esa zona). Las principales especies que comercian son la Langosta y el Caracol Rosado, fauna marina que está permanentemente en veda, no

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sólo para asegurar la reproducción de las especies sino principalmente por la sobre explotación generada por la actividad turística en el Estado. El tiempo de veda se levanta 3 ó 4 veces por año y por lo general no coinciden los tiempos de veda del caracol y la langosta. La manera de pescar de estos pobladores es bastante peculiar. No utilizan redes ni cañas de pesca, simplemente un arpón y piqueta: una varilla de hierro o de madera de aproximadamente un metro, amarrada a un anzuelo o si es de metal, doblada de tal manera que agarre dicha forma, un visor, snorkel y patas de rana, y algunos de ellos un cuchillo de dimensiones medianas. Para capturar ambas especies deben bucear a pulmón profundidades que oscilan entre 2 y 12 metros aproximadamente, para trabajar se agrupan en equipos de 3 a 5 pescadores en una sola lancha. La captura de peces se realiza de la misma forma, pero generalmente utilizando arpón. Para la pesca no hay veda, por lo general la ocasión hace el momento: el ver pasar un pez de considerable tamaño, o si es necesario completar la alimentación doméstica. No hay artes de redes en la comunidad.

LA

CRISIS DE LA PESQUERÍA

Conviene comentar que el sur de Quintana Roo ha sido tradicionalmente el principal productor y abastecedor de caracol y langosta en la península de Yucatán, y que en la actualidad es la principal actividad económica de Xcalak14, misma que sólo se practica en un único sitio de captura; Banco Chinchorro, que es explotado por tres cooperativas compuestas heterogéneamente en su mayoría por miembros de tres comunidades; Majahual, Xcalak y Chetumal.

Tab. 1: Producción de Caracol en México. Captura en Yucatán (1979–1986) 500

Yucatán Norte Q. Roo 400

Captura de Pulpa Semi–Limpia (t)

Centro Q. Roo Sur Q. Roo 300

200

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0 72

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80

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y por zona de pesca en Quintana Roo (1972–1999)

Las cooperativas tienen los siguientes nombres: “Andrés Quintana Roo”, “Banco Chinchorro” y “Langosteros del Caribe”. Ya desde 1972 esta captura era la actividad principal y el caracol superaba oficialmente las 75 toneladas anuales de pulpa limpia y que repre-

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sentaba el 100% de la captura de toda la península. Para 1975 la captura del Banco Chinchorro ya rozaba las 300 toneladas anuales siendo que el total del área era de 350 toneladas. La primera alerta para la pesquería llegó en 1980, año en que desciende drásticamente la captura y tan sólo se logran 10 toneladas a pesar de todo el esfuerzo de la industria pesquera. Desde entonces la actividad nunca se recuperó a los niveles anteriores siendo la máxima anual de la década de casi 110 toneladas en 1985. Para 1989 se da otra crisis de producción que raya en menos de 12 toneladas, ante la cual el gobierno federal decide proteger las pesquerías con una veda permanente a partir de 1990. Dejando 4 temporadas breves de captura al año de menos de 15 días cada una y fijando la cuota para banco chinchorro en 50 toneladas para todas las cooperativas. Sin embargo, después de algunos estudios la cuota federal baja de nuevo en 1999 a 42 toneladas, o sea el 9.27% con respecto al máximo histórico. Conviene decir que a partir de 1990 el registro anual de las capturas se presenta de forma oficial como la cuota establecida y la diferencia no se contabiliza dado que es de carácter clandestino, como puede verse en el siguiente gráfico (Caracol del Caribe, Instituto Nacional de la Pesca).

PROBLEMÁTICA AMBIENTAL EN LA PESCA La sobreexplotación intensiva del recurso del mar trajo como consecuencia una baja en las condiciones de vida para las familias de los pescadores. Este estresamiento tiene dos salidas económicas, ambas de alto riesgo para la comunidad. Una daña directamente la ecología y la otra la estructura del tejido social; pero además hay otro factor que complica la tensa situación: La adicción que la población masculina tiene a la cocaína, la cual se ha difundido y arraigado principalmente por dos factores: el turismo y las dádivas del mar.

LA ADICCIÓN DE LOS PESCADORES Tratemos en primera instancia este segundo punto. En el argot local se entiende por dádivas aquellos objetos obtenidos a través de playear, y por esto la acción de salir a la orilla del mar, sea en lancha o a pie, en busca de bienes, legales e ilegales, para beneficio personal o doméstico. Los bienes que recalan a la playa o flotan cerca de ella pueden ser objetos de diversa índole: desde ropa, zapatos, plásticos, laterías, madera industrializada, etcétera, que produce el denso tráfico comercial del corredor estadounidense en su paso desde su costa oriental a Sudamérica u occidental hacia Europa por el canal de Panamá. Sin embargo, la principal dádiva procede de otra fuente y es ilegal: las pacas de cocaína o de marihuana que flotan en el mar debido al tráfico de drogas de los diferentes cárteles centro y suramericanos que usan el mismo corredor en su camino a Estados Unidos. El salir a playear pudiera constituir una actividad económica más de la población masculina. Por su parte las mujeres, adolescentes y niños también suelen recorrer las playas en busca de objetos que al llegar a la orilla todavía se encuentren en buen estado, pero rehuyen entrar en contacto con las llamadas pacas. El tener acceso a paquetes de cocaína, perdidos en esta lejana zona del país, es una gran oportunidad de los pescadores para salir momentáneamente de su desventajosa situación económica. El dinero que se obtiene de esta actividad se emplea principalmente en: 1. Cerveza 2. Gastos en prostitución femenina en Chetumal, o bien en la Riviera Maya, en la ciudad de México o/y otras ciudades grandes en el país15

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3. Consumo de cocaína y en menor medida marihuana (aunque la cocaína suele tomarse de las mismas pacas, por eso queda al final de la lista) O bien: 1. Mejorar el nivel de vida de su Unidad Doméstica (UD) 2. Realizar unas vacaciones con la familia a cualquier lugar 3. Adquirir lo necesario para ser un "Pescador" y no un ayudante de pescador; como puede ser una lancha con motor fuera de borda, bodega, planta de energía eléctrica, neveras, camioneta y/o furgoneta y/o auto, bidones para gasolina, más de un equipo de pesca (snorkel, cuchillos para diferentes usos, visor, patas de rana, arpón, limas, martillo para caracol, segueta, inclusive tanque de oxigeno para bucear) (García 2005:86) Aunque pudiera parecerlo, esta práctica ilícita no es un tráfico organizado. Los pescadores tampoco son siempre los mismos, pues localmente no hay cárteles ni redes establecidas vinculadas al narcotráfico nacional–internacional, y por lo mismo, las pacas que los pescadores recogen son los restos o perdidas de la mercancía que cruza el mar y cae durante el viaje, o aquella que es arrojada al agua por los traficantes cuando se ven "cazados" por la fuerza antidrogas (mexicana y estadounidense) y que posteriormente no logran recuperar dichos cárteles, ya que algunos paquetes se pierden en el mar y recalan en la costa. Esta práctica ilícita ha empezado a descomponer el tejido social en el sentido de que ha dividido a la población en dos bandos, aquéllos que practican el playeo y aquellos que no lo hacen y que ven con malos ojos que miembros de su comunidad se articulen clandestina e indirectamente a las redes del narcotráfico. Esto como puede entenderse ha creado conflictos al interior de los mismos grupos domésticos y ha enfrentado padres e hijos y hermanos con hermanos construyendo una grave tensión social, al punto de que incluso ha habido al menos dos asesinatos asociados a este asunto, amén de otras ejecuciones relacionadas con sicarios de la mafia en la zona. La posición de estos inexpertos traficantes es más complicada que aquella de la misma mafia porque ellos tienen que evadir tanto a la mafia como a las autoridades para conseguir sus propósitos. De igual manera hay un número de pescadores en el CERESO16 de Chetumal aprehendidos por posesión de drogas, lo que significa que familias Xcalakeñas están quedando así en la indefensión social y económicamente arrasadas sin el principal sustento. Como es fácil comprender al contrario de la ANPM que genera ciertas fuerzas centrípetas el "playeo" de estupefacientes como actividad económica genera fuerzas contrarias de desintegración social que se oponen a una fácil organización comunitaria para el manejo razonado y sustentable de los recursos del medio. Por otra parte, este proceso tiene un influjo directo muy importante sobre el estresamiento del recurso pesquero, la adicción que ha generado en los pescadores tiene un costo que termina por absorberse en la pesca clandestina. El segundo de los factores que sirve de válvula al stress introducido por la reducción de las cuotas establecidas de pesca es la captura clandestina que a su vez se ve intensifica por efectos del consumo local de cocaína. Para satisfacer las adicciones (principalmente cocaína y cerveza y en menor medida marihuana) o llevar un poco más de dinero a la casa, cuando las dádivas del mar se han agotado o si no se tuvieron, los hombres recurren a la captura y comercialización17 clandestina del caracol y la langosta dado que los ingresos por concepto del turismo aún no son significativos ni confiables.

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LAS COOPERATIVAS Y LAS ANPM´S Todo lo anterior en complicidad con las cooperativas18 que aunque en el discurso persiguen la pesca ilegal sucede son sus propios miembros quienes la practican en la más total impunidad. Ante la constante demanda turística de las especies marinas muchos pescadores acostumbran ir a pescar de manera oculta en los tiempos de veda. La población, las autoridades y los directivos de las cooperativas saben quienes son los autores de dichas prácticas clandestinas pero guardan silencio para no perjudicar a sus conocidos, familiares o amigos, aún cuando no aprueben del todo este tipo de prácticas. En este sentido, si bien la comunidad pesquera de Xcalak (léase cooperativas) es artífice de la ANPM de chinchorro, también es una constante fuerza que sabotea sus objetivos ecológicos, lo cual nos lleva a reflexionar junto con Callum y Hawkins (Callum & Hawkins 2000: 41) que los pescadores apoyan las reservas con intereses que no son propiamente proteccionistas, o que éstos intereses se topan con las condiciones adversas de vida de los pueblos del tercer mundo donde se fuerza a la pesca como única actividad económica a extremos de alta explotación del recurso. Los pescadores son así los más interesados en establecer las ANPM´s pero igual los menos en administrarlas para la conservación. La cosa puede reducirse a la problemática entre el desarrollo social y la conservación del ambiente, en particular cuando la sobreexplotación de un recurso se ve como la única vía de solución de los problemas sociales. Sin embargo, el turismo sustentable como actividad económica emergente en la comunidad de Xcalak puede atenuar este efecto al proporcionar otra opción significativa para solventar las carencias sociales y el déficit de la Fuente: López 1997 pesca legal. Pese a ello no debemos olvidar que todas las actividades humanas impactan el medio, por tanto es factible que las actividades turísticas propicien otro tipo de estresamiento al ambiente, por dar un ejemplo; se sabe que el turismo de playa impacta en directo sobre la vida de los arrecifes. Es difícil estimar si el ecosistema se afecta más por una sola actividad intensiva o por la combinación menos demandante de varias de ellas. Existe empero evidencia de que el turismo es capaz de arrasar ecosistemas completos. De hecho, si somos observadores nos percataremos de que la verdadera explotación a gran escala de la langosta y el caracol en esta zona se inicia precisamente entre 1979 (caracol) y 1982 (langosta) años de consolidación del polo turístico de Cancún y por lo tanto del incremento de la demanda de estos mariscos. La demanda interna de la zona hasta antes de esos años no rebasaba las 50 toneladas anuales. En este contexto las cooperativas no tienen la capacidad ni la organización para cambiar las problemáticas que aquejan a la comunidad de Xcalak.

CREACIÓN DE LA RESERVA DE LA BIOSFERA DEL BANCO CHINCHORRO La población de Xcalak preocupada por la situación de perdida del control de los recursos marinos en las comunidades vecinas, debido la llegada del turismo, había buscado una ma-

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nera de preservar su estilo de vida y también una solución aceptable de inserción a la nueva actividad dominante en la región. La respuesta potencial a las nuevas demandas de su entorno podría llegar a través de instaurar una ANPM gestionada por la propia comunidad. Para ello en su momento se inició un movimiento local para la creación de dos ANPM’s. La comunidad pesquera entendió que de esta forma podía amortiguar de alguna manera el impacto de la invasión turística que el Estado había venido promoviendo a través de sus políticas de desarrollo económico. El camino era quedar como depositarios, usufructuarios y salvaguardas del patrimonio ecológico de su espacio de vida. La propuesta inicial fue la creación de la Reserva de la Biosfera del Banco Chinchorro (RBBCH) y el ParMapa 2: Zonificación Secundaria del que Nacional Arrecifes de Xcalak. La Parque Nacional Arrecifes de Xcalak primera se aprobó en un término relativamente breve y para la segunda hubo de esperar hasta fines de 2006. La RBBCH tiene notable riqueza ecológica: una extensión de 144, 360 has., que forma parte del segundo sistema arrecifal más grande del mundo, gran biodiversidad marina de especies raras o en peligro de extinción que hay que proteger (por ejemplo los manatíes, ciertas flores marinas amenazadas seriamente por las actividades turísticas, etcétera). Pero además tiene características que resultan atractivas para la industria turística y que están en pugna entre los empresarios de la industria y los pobladores locales. En primer lugar, en la zona de Majahual–Xcalak es donde más se aproxima la costa a la cadena arrecifal, en su punto más estrecho la distancia es menor a los 100 metros, lo cual significa que un tipo de actividad turística de alto riesgo puede ser aquí practicada por casi cualquier Fuente: López 1997 persona, situación que es altamente redituable para la empresa turística, dado que no se lleva la gente al arrecife sino el arrecife a la gente. En segundo punto tenemos un sitio histórico marino de muy particular interés; una formación de tipo atolón donde en el transcurso de los siglos se han suscitado gran cantidad de naufragios y aún se conservan a muy poca profundidad los restos de las naves siniestradas. Este atolón es un espectáculo inusual y también lugar ideal para practicar el buceo arqueológico.

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Ahora bien, no obstante la temprana movilización de la comunidad para conservar su espacio socioecológico y su patrimonio, la iniciativa no ha dado resultados positivos sobre la ecología. Por el contrario, hay evidencias que dejan entrever que los pobladores de Xcalak se han convertido en parte activa del más amplio deterioro ambiental que se está gestando en esta región marina. Dos son los principales asuntos que se alcanzan a ver como críticos. El primero es la contradicción entre el imaginario geosimbólico19 de la comunidad asociado al medio ambiente, por una parte, y el nuevo imaginario que se impone bajo la forma del ordenamiento territorial de las ANPM's por la otra. Es decir, el nuevo uso del espacio que se asigna por zonas y que no corresponde a las zonas tradicionales de las actividades socioeconómicas comunitarias. Esto significa que la tradición de captura encuentra un obstáculo en las disposiciones del cuidado del espacio natural y genera fricciones entre los propósitos de la comunidad y los medios para llegar a ellos. El resultado es que se sigue capturando en las áreas que han sido prohibidas. En Xcalak esta situación se presentó cuando se disminuyó en un porcentaje importante los territorios de pesca en los arrecifes de coral, en los cuales precisamente la experiencia comunitaria registraba los mejores lugares de pesca y donde los pescadores siguieron pescando a pesar de la prohibición. Mapa 3: Distribución de las zonas Esta tendencia se complicó de pesca de caracol en Quintana Roo con un segundo asunto: las perspectivas locales de la participación en el desarrollo turístico atrajeron el interés de foráneos por participar de dichos procesos, en concreto personas de Chetumal, Carrillo Puerto y otra poblaciones de tierra adentro que paulatinamente adquirieron propiedades y/o viviendas abandonadas en el núcleo de Xcalak y con ello el derecho de pertenecer a las cooperativas pesqueras y a la explotación de los recursos. Este fenómeno fue de tal magnitud que terminó por reconformar una cooperativa fantasma de la comunidad que estaba prácticamente vacía y que se nutrió principalmente por nuevos pobladores, los cuales en A = Zona Norte B = Zona Centro C = Zona Sur muchos de los casos no eran pescadores sino que contrataban pescadores locales para realizar las tareas marinas propias de la cooperativa y así tener acceso al recurso que por avecindamiento habían obtenido. Una segunda cooperativa también recibió este impacto pero en menor magnitud. Se tiene entonces con esto una doble condición adversa para la protección de las pesquerías, por un lado se redujeron las zonas de pesca y por el otro se incrementó el núme-

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ro de afiliados al sistema de las cooperativas. El efecto inmediato fue que el volumen del recurso por pescador se contrajo al mismo tiempo que era difícil reunirlo en las nuevas zonas asignadas para ello. Es importante mencionar que la corrupción20 en la reconstitución de las dos cooperativas tuvo un papel determinante en el cambio de las condiciones de vida de los pescadores. El aumento de los socios disminuyó la cuota de mariscos por pescador, lo cual adelgazó los presupuestos domésticos y la capacidad de compra de los pescadores para satisfacer los hábitos negativos de su identidad masculina. En consecuencia se sobrecargó el recurso marino con el aumento de la captura ilegal, como paradoja por la creación de las zonas naturales protegidas. Desde este punto de vista se puede afirmar que las ANPM's han tenido efectos inmediatos contrarios a los fines de su instauración dado que el turismo no ha traído aún beneficios a la comunidad pero sus efectos sociales y ecológicos ya están haciéndose patentes. Los representantes de las ANPM’s en la comunidad saben que se práctica este “tipo de pesca” de manera constante a lo largo del año y creemos que conocen a más de uno de los infractores. Sin embargo, parece ser que guardan silencio, sea por no tener problemas con la comunidad, o porque la gestión se hace en dos niveles, estatal y federal y no hay comunicación entre ellas o tal vez para no perder su trabajo en la institución21.

EL

TURISMO, INDUSTRIA GLOBAL Y POTENCIA LOCAL

Haremos un breve recuento de la dinámica del turismo en México y en el Estado de Quintana Roo, donde hablaremos de las variables externas y de cambios en las estructuras de las sociedades comunitarias tradicionales; en segundo punto trataremos la gestión de las ANP’s y el papel de los diferentes actores sociales en el uso y conservación de la naturaleza protegida.

TURISMO, VARIABLES EXTERNAS Y CAMBIOS EN LAS ESTRUCTURAS DE LAS SOCIEDADES COMUNITARIAS TRADICIONALES

La actividad turística en México, o mejor dicho, la industria turística mexicana tiene sus orígenes en Acapulco, a partir de la segunda mitad del siglo pasado, específicamente cuando se decide filmar en esta bahía la película americana de Tarzán. Es a partir de ese momento que se decide consolidar la infraestructura turística de Acapulco y se crea en el gobierno una institución que promueva el sector turismo (Marti, 1991). Sin embargo, toda esta organización giraba entorno a Acapulco ya que eran los mismos empresarios los encargados de gestionar dicho departamento. Cuando en los años sesenta el gobierno mexicano decide buscar un paliativo al desarrollo estabilizador, y su correspondiente milagro mexicano, se da a la tarea de investigar qué actividades eran las generadoras de divisas por excelencia. Se forma un comité responsable de idear alternativas viables y se "descubre" que el turismo se erigía en el mundo como una de las industrias más nobles del mercado: una buena fuente de divisas, generadora de empleos, reactivadora de zonas sociales deprimidas, la que a su vez permitía mayor control en espacios con fronteras problemáticas, en fin, toda una ganga porque el turismo de mayor demanda era el que incluía el sol, la playa, el mar y Estados Unidos había perdido su principal destino vacacional en el Caribe: la isla de Cuba. En este contexto general, en la década de los 70 debuta Cancún, costa norte de la provincia, como destino turístico de 5 estrellas (Sansores, 2005: 41).

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Ante la importancia que toma Cancún para la actividad turística mundial, en México se crean nuevas instituciones para el desarrollo turístico, dejando para siempre a Acapulco como objeto de atención institucional, de hecho, a partir de los 80 se empieza a promover los diferentes destinos turísticos nacionales con atractivos de playa. Desde entonces Quintana Roo ha apostado la mayoría de sus recursos, naturales y culturales, a la actividad turística, la cual ve como varita mágica para dar solución a los problemas que agobian a todos: empresarios, gobierno y pobladores locales. Por lo tanto, mantener bien posicionado el destino Quintana Roo en el mercado es una tarea oficial constante. Desde la década de los 90 se ideó e inició el proyecto Corredor Turístico Xcalak–Punta Herrero, para no “desperdiciar” las costas del sur del Estado. No obstante, en vez de superar los errores cometidos en el norte, el gobierno insiste en dejar en manos de los empresarios el “cuidado” y desarrollo de esta zona, sin darle importancia real a las problemáticas ecológicas que se generan en los destinos turísticos, mucho menos a los impactos en las comunidades locales donde el turismo ya una realidad y se constituye como una de las expresiones más claras del proceso de globalización en nuestro espacio. Como sucede en otras partes del mundo, el turismo en el caribe mexicano ha generado opiniones encontradas en función de los efectos que ha producido desde los años 70. Por un lado tenemos el fuerte de las opiniones positivas, esto es, los beneficios del turismo, sostenidas por el gobierno que alude siempre a la generación de empleos, divisas y al desarrollo social y urbano; los grandes consorcios comerciales nacionales y trasnacionales, también los empresarios turísticos nacionales y extranjeros presumen de traer empleo y una mejor calidad de vida a la gente que se vincula a la actividad turística. En el medio tenemos algunos grupos de trabajadores que en definitiva coinciden con la posición de los grupos dominantes, pero que a la vez no pueden ignorar que el precio que han pagado por contar con un empleo que les haya mejorado su calidad de vida ha sido muy alto pues viene acompañado de una pérdida de valores culturales y su consiguiente enajenación, disminución de la calidad del paisaje natural, incremento del vandalismo, la prostitución y la drogadicción. En el otro extremo encontramos a los grupos sociales organizados (ambientalistas, globalifóbicos, etc.) así como algunos académicos expertos en esta temática, quienes llaman la atención sobre la vulnerabilidad económica (por la dependencia directa de la actividad turística), la degradación ambiental y la erosión social que se desprende de esta industria, como productos marginales del turismo. Para entender y analizar la complejidad del impacto del turista en los espacios visitados algunos investigadores plantean tres posibles modelos de producción de servicios turísticos, en los cuales, de entrada, se da por hecho el saldo ambiental negativo que esta actividad conlleva. Para Hiernaux–Nicolas y Brohman (Cordero s.f.) el primero de ellos es el modelo segregado, el segundo modelo de integración relativa, y el tercero es llamado turismo integrado o social. En la estructuración de estos modelos se toma en cuenta el origen de la creación del espacio como destino turístico, el tipo de turista que recibe, las relaciones que se generan con las comunidades locales, los beneficios que reciben las mismas, los actores locales implicados, el modelo de planificación y la dimensión socioterritorial. En pocas palabras el modelo sirve para ver el grado de interacción entre el Mercado, el Estado y la comunidad al momento de la creación del lugar como destino turístico y su proceso de consolidación como tal. Sin embargo, estos modelos en la realidad tienden a im-

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bricarse ya que muchas veces un destino turístico tiene características de uno y otro modelo. Si analizamos el turismo que en Quintana Roo se ha generado, definitivamente hablaríamos del primer modelo, de hecho Cancún es ejemplo por excelencia de aquel, ya que es el modelo que implica mayor grado de erosión en los tres niveles contemplados (ambiental, social, económico). El modelo deviene desde el mismo Estado, porque es este quien determina el grado de injerencia de la iniciativa privada y el tipo de inserción de las poblaciones locales, dando a la primera la pauta a seguir. Como bien sabemos el mercado es altamente insensible a elementos ajenos a su propia dinámica. Tenemos entonces que el modelo segregado atrae a turistas de clase alta y media de países económicamente desarrollados y a la clase alta nacional. Las relaciones con las comunidades locales no existe y por consiguiente los actores locales tampoco. Procede de una planificación estatal y también de iniciativas privadas trasnacionales en la globalización. El modelo de planificación es rígido y segregado. A la dimensión socioterritorial que se da en estos destinos se les conoce como un no lugar. Las principales críticas a este modelo son la segregación social, la anulación de la identidad local y por supuesto el deterioro ambiental. Los beneficios locales reproducen la inequidad. El tercer modelo es de interés en Quintana Roo. Llamado integrado, atrae tanto a la clase media y alta nacional y extranjera de países económicamente desarrollados y, a diferencia de los anteriores, los países en vías de desarrollo tienen una presencia notoria en estos destinos turísticos. En este modelo integrado se busca la relación con las comunidades locales, las cuales obviamente son muy variadas. Por lo tanto los actores locales pueden ser unidades domésticas, organizaciones comunitarias, municipios, ONG´s, etcétera. Su origen tiene que ver con la masificación de destinos turísticos y el desarrollo de una cultura turística, sin embargo, aunque hay una cobertura social más amplia, sigue siendo limitada pues los principales beneficiarios son las élites locales (estatales, municipales) y, como es de esperarse, el impacto ambiental negativo es evidente. Los beneficios que genera este turismo son las alternativas de generación de ingresos y la hipotética tendencia a una mayor equidad social, así como una mayor participación y comunicación de las autoridades con la comunidad en las decisiones relativas al turismo y su espacio de vida y, aunque esta podemos calificarla de precaria, constituye un importante avance que no se da en los otros modelos. Aquí es donde podemos ubicar a nuestra comunidad de estudio. Como vimos, Xcalak ha incursionado en el turismo debido a las últimas modas de la cultura turística, en donde el turista promedio ya no se conforma con sol y playa, busca también actividades de recreación en contacto directo con la naturaleza o la cultura local, de ahí que sus principales atractivos sean la visita a los arrecifes, el buceo para ver los naufragios, la zona de anidación de las aves, o las zonas arqueológicas, etc. A pesar de preocuparse de disfrutar de la naturaleza y la cultura, el turismo no se ocupa de reducir el impacto que pueda tener en el entorno que visita, lo mismo ocurre con los ofertarios de las diferentes actividades turísticas, de hecho, como vimos en los primeros apartados, la misma comunidad local para obtener ingresos extras recurre a actividades clandestinas que afectan directamente su ecosistema, ni que decir de los extranjeros y elites locales que tienen sus pequeños negocios “ecoturísticos”, los cuales, por ejemplo, utilizan todavía motores que derraman aceite en el mar mientras funcionan. En la costa sur el gobierno ha pretendido aumentar las alternativas de la población local en la obtención de recursos económicos, pero como siempre, el proyecto en la realidad es bastante

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flojo dado que se sigue dando preferencia por encima de las comunidades a las elites empresariales, quienes muchas veces tienen alta ingerencia política, por favores que ofrecen a la clase política local. Un ejemplo es el caso del ingeniero Hamui y toda la polémica que se generó al momento de la concesión del Puerto Costa Maya en el sexenio político anterior.

GOBERNANZA. LA

GESTIÓN DE LAS ANP'S Y EL PAPEL DE LOS DIFERENTES ACTORES SOCIALES EN EL USO Y CONSERVACIÓN DE LA NATURALEZA PROTEGIDA

La gobernanza es un concepto que dista mucho de tener un significado univoco consensuado entre quienes lo usan, ya que la tradición de su uso viene más de la actividad práctica que de un proceso dirigido de investigación social. Su acepción más rebuscada involucra casi un análisis factorial en un contexto teórico de redes, sin embargo, su propósito es de suyo más simple, trata de explicar la mayor participación de agentes no gubernamentales en el diseño e implementación de políticas públicas para la administración de bienes comunes, que es uno de los cambios significativos que se vienen produciendo en las formas modernas de gobernar bajo el modelo neoliberal global. La gobernanza entonces es una manera de abordar emergentes realidades prácticas en la vida administrativa de los pueblos que sufren cambios estructurales bajo el nuevo sistema económico mundial. Los poderes públicos se han visto seriamente cuestionados en los ámbitos modernos de toma de decisiones, sobre todo porque no se corresponden a las formas autoritarias conque hoy son construidos los planes sociales de desarrollo nacional. Cada vez más los esquemas democráticos tradicionales de gobernar están siendo mal vistos por ciertos segmentos de la sociedad que los toman como un obstáculo para lograr niveles más altos del desarrollo económico. La manera de entender el gobierno nacional, regional y local está cambiando en la misma medida que el concepto y las atribuciones del Estado Nacional se redefine en el nuevo orden planetario. El estado nación como protector de intereses colectivos comunes se redimensiona en un contexto donde cada vez tiene mayor peso la noción del interés particular. Así, los aparatos de la función pública se adelgazan en la medida que el estado nacional pierde atributos que antes se consideraban como legítimos, el interés económico gana terrero sobre el interés social y parece que la regulación social es el único destino seguro del aparato de gobierno. El welfare state es una especie en vías de extinción. Los espacios administrativos que la función pública consideraba de interés común y fuera de la esfera del lucro están desapareciendo; la provisión de educación, salud, justicia, vivienda, comunicación, etcétera, así como el control de los llamados sectores estratégicos (energéticos, alimenticios, comunicaciones, militares entre otros más) está dejando de ser atribución del estado y pasa a desarrollarse bajo esquemas donde rigen estrictas reglas del mercado, las leyes del capital están penetrando así espacios donde antes campeaban leyes sociales lo cual significa que las regulaciones societales sustentadas en el concepto de la democracia están en franca retirada. Esta situación de retroceso del estado nación de espacios que antes le eran exclusivos abre la puerta de la toma de decisiones sobre el uso de recursos colectivos a la participación de actores sociales que antes no participaban de forma directa o cuyos roles eran limitados o distintos. La manera en que se relaciona la iniciativa privada, la sociedad civil, los organismos no gubernamentales y el estado nación para determinar políticas públicas

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o para gestionar el uso de zonas geográficas ha sufrido un giro de varios grados y debe ser explicado. En la mesa de las decisiones el peso específico de cada uno de estos actores sociales ha cambiado y con ello su capacidad de dirigir los destinos de la sociedad en su conjunto. Al parecer la crisis del estado intervencionista tiene como primera consecuencia la privatización y la desregulación que se da, paradójicamente, por medio de la expansión de los sistemas jurídico– legales. Éste es, en resumen, el contexto generalmente aceptado en el mundo académico en el que se supone que surge la gobernanza como nueva práctica de gobierno. Ahora bien, hay diferentes corrientes de pensamiento que explican la gobernanza con énfasis distintos pero todos basados en el peso que se le concede a alguno de los principales actores sociales involucrados, es decir, la variación deviene sobre que actor se considera protagónico de los nuevos procesos de gobierno. Existe otra posición distinta que niega la continuidad de la dirección jerárquica y supone que esta nueva forma de organización se comporta con la topología de una red, es decir, sin protagonistas centrales, pero en realidad son pocas las evidencias que hablan en este sentido y muchas las criticas que ha recibido, por ello la dejaremos de lado. El asunto delicado es que una de las principales características de las redes es que no son jerárquicas en tanto que el proceso de gobierno sí lo es. (Cerillo 2005: 24) Hay posiciones aún más extremas que ubican la gobernanza como una nueva forma de gobernar, un nuevo sistema que va más allá de las jerarquías políticas o las estructuras del mercado introduciendo un reequilibrio en ambas, sin embargo, no se precisa exactamente en que consiste la diferencia estructural o funcional de tal cambio y su definición es más bien una exclusión; abarca todo aquello que no es el gobierno estatal occidental clásico, aquello que no se contiene en sus márgenes, pero sin decir, con precisión de que se trata. Ahora bien, de la literatura del tema se puede deducir que el concepto no designa con claridad un segmento concreto de la realidad que se estudia y remite más bien a múltiples fenómenos y situaciones así como actores, se entiende que habla entonces de un proceso en donde los tres principales segmentos sociales susceptibles de gobernar se reacomodan en función de las consecuencias políticas del neoliberalismo; el estado, la sociedad civil y la iniciativa privada, cada uno con diversos niveles de organización y propósitos, en este sentido la gobernanza se ha entendido como: “(….) el conjunto de normas, principios y valores que pautan la interacción entre actores que intervienen en el desarrollo de una determinada política pública, puede ser entendida como una institución, es decir, como el conjunto de reglas del juego o constricciones convencionalmente construidas para enmarcar la interacción humana en una sociedad determinada y que pautan la interacción de los individuos y las organizaciones.” (Cerillo 2005: 14). Y sin embargo, hay aquí una duda, ¿no son precisamente estas interacciones novedosas que surgen en el nuevo contexto global las que se quieren explicar? ¿Es la gobernanza un emergente proceso para establecer consenso entre actores sociales en un contexto donde las normas existentes han dejado de ser eficientes (gobernar sin gobierno) o es un conjunto de normas ya consensuadas que determina el comportamiento que dichos actores deben asumir para recuperar el equilibrio? porque ambas posiciones sino totalmente contradictorias son incompatibles; si la gobernanza es la regla ¿cómo es que la regla permite explicar que surge la gobernanza? Desde este punto de vista resulta difícil tratar de entender algunas de las concepciones teóricas que asume el vocablo.

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La acepción de red, por su parte, puede verse más como un discurso legitimador que como una explicación académica. Sobre todo porque tiende a ocultar en la práctica el centro de poder desde donde se toman finalmente las decisiones y porque además no permite establecer la importancia real de cada nodo–actor en el proceso. Por lo contrario, la crítica a las redes de antidemocráticas no tiene sustento en la teoría de redes puesto que el concepto de legitimidad democrática no tiene ningún sentido en ese mundo. Veamos el ejemplo de la autora Mayntz citada por Cerillo; esta autora sostiene que existe un hueco entre democracia y gobernanza debido a que en el contexto de redes, que la gobernanza implica, los actores privados no gozan de legitimidad democrática y que su participación horizontal no es sinónimo de democracia. En palabras más simples, tales actores no fueron electos en un proceso político para representar a alguien en la red; representan sus propios intereses privados, por tanto la legitimidad es deficiente dado que la soberanía del pueblo no prima sobre sus comportamientos que son por ello antidemocráticos, por lo otro lado, todos los otros actores de la red representan a un segmento definido de la sociedad. A primera vista la idea resulta atractiva pero no es compatible con el concepto de redes; En la red la legitimidad democrática no existe porque las decisiones se pueden tomar en tiempo real con todos los ciudadanos involucrados, así que no es necesario relegar esta capacidad de voto en uno de ellos o en un grupo reducido. La topología de red no necesita legitimaciones porque existe en tiempo real; todos los nodos (actores sociales) están interconectados simultáneamente. Por ejemplo, en la red internet se intercambia sonido (voz humana sobre todo), video y otro tipo de material electromagnético sin impedimentos de tiempo, porque existe un tiempo real global. De hecho, la propiedad más poderosa de la red es que permite reunir a todos los nodos simultáneamente sin interferencias de tiempo –espacio. Los campos políticos no cumplen esta condición propiamente, por ello se introducen los conceptos de legitimidad o representatividad que son del todo contradictorios en un contexto de redes, en sentido estricto el concepto de redes no es adecuado para análisis de toma de decisiones políticas. Es un concepto teórico de la informática que se traslado a la física. Hay, sin embargo, otra interpretación al hecho de que la gobernanza y la democracia se consideren incompatibles y es una posición que procede del análisis político. Desde un punto de vista clásico la gobernanza es una forma de evadir la democracia en la toma de las decisiones, dado que los actores privados no tienen estructuras de legitimación de la soberanía popular. Por esta causa puede parecer que la gobernanza, según se experimenta actualmente, introduce en la administración por el bien común (fundamento de la democracia) elementos de la iniciativa privada que corresponden a lógicas del mercado. En otras palabras, es una forma socialmente justificada (más no legítima, y al parecer es eso lo que denuncia Mayntz en su trabajo) de introducir criterios económicos particulares en la toma de decisiones públicas. Si el peso de la gobernanza recayera en cierto momento en los actores privados, entonces tendríamos el dominio directo (sin las mediaciones históricas anteriores) de la Iniciativa Privada sobre el Interés Público. Desde este enfoque la gobernanza puede verse como una forma de gobierno ad oc al sistema económico neoliberal, el cual por cierto debilita al Estado para forzarlo a aceptar la participación de otros actores en los procesos de gobierno. La gobernanza desde este enfoque sería una solución no democrática en el ejercicio de la administración de los recursos sociales, otro efecto que puede dibujarse es que ésta forma de gobernanza remarca las categorías de lo diferente y lo heterogéneo sobre aquellas

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de la igualdad y lo homogéneo, al conceder diferentes pesos específicos a los actores individuales y colectivos, por ello al revés de romper el sistema del control jerárquico lo refuerza, solo que lo deposita en un actor diferente de aquel que lo ha detentado siempre. Al contrario de lo que se afirma este tipo de gobernanza lleva al extremo el sistema de control jerárquico pues antepone el interés de unos cuantos al interés de muchos. Cabría decir, que el mercado entró por la puerta trasera a la democracia liberal, por el camino de la gobernanza. Una forma política elegante de decirlo queda encerrada en una afirmación de Cerrillo “la representación juega un papel autónomo” (Cerrillo, 2005,18), algunos se representan a sí mismos como actores que negocian con otros actores que representan grupos sociales y otro tipo de colectivos; la representación aquí deja de ser relativa. Al final este enfoque supone que la gobernanza y la democracia pueden ser complementarias en el propósito de gobernar los pueblos, pero se debe buscar el camino de democratizar la gobernanza. Ahora bien, en términos históricos la relación entre red y política tiene claros visos topológicos, y una interpretación harto contraria de lo que hoy denota la moderna teoría de las redes surgida de la informática y aplicada a casi todas las ciencias actuales. La primera red física verdadera, con propiedades de tiempo real, y que configuró el mundo de las relaciones políticas locales, regionales, nacionales e internacionales fue el telégrafo. Antes de las comunicaciones modernas no existía un auténtico poder centralizado. Las provincias literalmente hacían lo que querían a pesar de la presencia de la fuerza militar o de las legaciones de la ciudad dominante. “Hoy nos parece natural, por establecida, la concepción descentralizada del poder, la articulación de las organizaciones humanas (estados, empresas, asociaciones…) en niveles jerárquicos correspondientes a espacios territoriales. Nos parece natural la estructura de representación social y política que de ahí deriva y nos parece natural que se produzca por progresivas fases de centralización (local, regional, nacional, internacional, global…) de decisiones que en cada nivel se producen sobre un universo igual de temas. Esto no era así antes del telégrafo, ni siquiera en las organizaciones políticas más “avanzadas” surgidas de la revolución francesa, la concepción descentralizada era tan pura, el universo de temas era diferente en cada nivel (cuando había varios) y la tendencia era a una réplica del sistema de postas del Antiguo Régimen, el famoso centralismo jacobino”. (De Ugarte 2005). Como puede verse todo el sistema político occidental está basado en la organización territorial y las representaciones de esos espacios, dichos espacios estuvieron aislados y relativamente autónomos hasta que no existió la comunicación en tiempo real que las unifico, en otras palabras, tanto el centralismo nacional moderno como el descentralismo internacional posmoderno deben su existencia a las redes de comunicaciones; y el neoliberalismo y la democracia de última cuna son productos complejos de la red de redes, la Internet. En este segundo sentido los campos políticos pueden explicarse desde el punto de vista de las redes pero no pueden en sentido estricto considerarse redes. Son sólo otro factor que puede fluir en las redes y se influye por las propiedades de estas pero no significa esto que se vuelvan redes en sí; como son la economía, el derecho, la tecnología etcétera. “Tras toda arquitectura informacional se esconde una estructura de poder” (De Ugarte, 2005). En este contexto general de la gobernanza se pueden establecer tres niveles que resultan de utilidad para tratar de entender el caso particular de los pescadores de Xcalak.

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Primero, la gobernanza como reflexión no es un cuerpo teórico consolidado sino un cúmulo de interpretaciones, en casos contradictorio, y en donde es muy difícil escoger una perspectiva univoca suficiente capaz de explicar toda una experiencia concreta. Segundo, la gobernanza como fenómeno se entiende en esencia como practicas políticas que surgen en las nuevas condiciones de existencia del Estado Nacional, y que pueden abordarse con las ideas heurísticas que se tienen y con la realización de trabajo de campo cualitativo de calidad. Tercero, existen ciertos reglamentos que se establecen sobre la marcha de la práctica local de la gobernanza que permiten ir dibujando las características de las nuevas relaciones entre los actores sociales que participan en los procesos de gobierno y que para el caso de Xcalak están a la mano. Como se puede notar en la siguiente cita: “(...) la Comunidad decidió formar un Comité Comunitario para la Protección y Manejo de los Recursos Costeros de Xcalak, con el objetivo de tener un foro donde se diseñen y se propongan acciones de manejo con el fin de promover la conservación de los recursos naturales y el desarrollo de la región. Este Comité fue creado el 17 de septiembre de 1996, integrado por los principales sectores de la población: el sector pesquero representado por el presidente de la Cooperativa, el sector turístico representado por un prestador de servicios y la población representada por el Delegado. El Comité Comunitario con esta estructura y con los objetivos que se planteó ha realizado reuniones periódicas en la Comunidad, donde definen inquietudes para el manejo de los recursos naturales y se proponen soluciones, que se han presentado en diferentes reuniones a las autoridades correspondientes. La primera reunión en donde se involucró a las autoridades fue el 8 de marzo de 1997, donde se presentaron y entregaron los estudios que fundamentan la propuesta del Área Natural Protegida Marina "Arrecifes de Xcalak". Para iniciar el proceso de consenso y consulta, el Comité organizó otra reunión el 20 de junio de 1997 con autoridades estatales, para mostrar los avances de manejo que se proponen en el aspecto pesquero para la zona de Xcalak, estas acciones propuestas fueron discutidas con anterioridad en reuniones que se realizaron con los diferentes sectores de la Comunidad" (López 1997, 14–17). Con estos y otros elementos podemos analizar, a través de la gobernanza, el juego de intereses políticos, económicos y sociales que estresan un medio ambiente y social determinado, sobre todo ahora que es necesario realizar un recuento del camino andado a lo largo de estos 12 años, cuando la comunidad más remota de esta zona fue alcanzada por la moda global del turismo. La búsqueda de soluciones locales a estos problemas globales: turismo y contaminación, sociedad y participación, compromiso social, ambiental y económico son motivo necesario de estudio para entender la manera diversa en que las comunidades locales enfrentan los desafíos del mundo posmoderno. Es necesaria una agenda de trabajo en este sentido.

NOTAS 1. Otro de los servicios que prestan al turista es la pesca deportiva estilo fly-fisher y Currican. 2. Un ejemplo de esta realidad que se vive en las costas del sur del Quintana Roo lo podemos en-

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contrar en las notas del Diario de Yucatán, rotativo que publicó a mediados del mes de mayo de 2007 que la policía municipal había perseguido durante la noche una camioneta que traía un cargamento ilegal de 600 Kg. de Caracol Rosado (empacado en pequeñas bolsas negras para una mejor venta al menudeo), los tripulantes de origen majahualeño, al verse acorralados se dieron a la fuga abandonando el vehículo en una casa particular de la ciudad de Chetumal. Si tenemos en cuenta que un kilogramo de caracol equivale a $110 mexicanos (10 dólares aproximadamente) podemos darnos cuenta de lo atractivo que resulta para los pescadores correr estos riesgos e igual nos da pie para asomarnos a la magnitud del problema de la clandestinidad en la captura de dichas especies. La madurez sexual del Strombus gigas se presenta a los 3 años de edad o alrededor de los 20 cm de longitud total, y se caracteriza por el desarrollo del abanico de su concha. Tiene una longevidad de 7 años, talla máxima de 29 cm de longitud total de la concha y peso máximo total (con concha) de 5.5 Kg, el cual rinde 400 gr. de pulpa semi-limpia, que es lo que se aprovecha en el mercado clandestino (Diario De Peso “Traficaban mariscos”; referencia completa al final) 3. Ya evidente por los trabajos del puerto de altura y la construcción del complejo turístico de Majahual. 4. Importante y principal nudo de recursos costeros comunitarios ubicado mar dentro frente a las costas de Majahual-Xcalak. 5. El trámite dio inicio en 1994 y se concreto en 1996. 6. Algunos de los trabajadores de Majahual le llaman a este poblado Majamuy, porque todo lo que se está construyendo en la comunidad pertenece y/o beneficia el emporio que se ha levantado el sr. Hamui, ya que prácticamente es el dueño del puerto en Majahual y constructor de toda la ciudadela en el nuevo Majahual. 7. Los pescadores de ambas comunidades son excelentes buzos. 8. El Ing. Hamui prefirió contratar a agencias turísticas de Cozumel y Cancún, donde la frecuencia del turismo está cediendo ante el auge de Playa del Carmen y Tulum, y que estos trajeran a sus propios guías, quienes obviamente no son gente ligada a esta porción del mar, pero que sí hablan inglés y tienen experiencia en el sector turismo. 9. La “Costa Maya” es hasta ahora la principal infraestructura para recepcionar turismo de masas, y a la vez da nombre al muelle de altura “Puerto Costa Maya”. Éste fue abierto al turismo de cruceros en el año 2000, y se encuentra ubicado en las orillas del poblado de Majahual, prácticamente a la mitad de lo que se denomina el nuevo Corredor Turístico Punta Herrero-Xcalak, en lo que ahora han dado en llamar El diamante del Sur, esto es, toda la costa sur del Estado que por décadas había sido “olvidada” por el sector público y privado, pero que ahora ante la sobreexplotación de las costas del norte se está propugnando un crecimiento “diferente” en discurso, pero similar en hechos al del Corredor Turístico del Norte. Xcalak pueblo cobra importancia en este corredor por ser uno de los sitios con las más grandes riquezas marinas y culturales de la zona. 10. Este Corredor (que comprende toda la costa norte y también las islas de Cozumel, Contoy e Isla Mujeres) inicia en Cancún y termina en Tulúm, poblado que a su vez da inicio a la Zona Maya del Estado, la cual es el corazón étnico de Quintana Roo. 11. Los pescadores locales de hecho se anexan al discurso del conservacionismo y no hacen evidente hacia afuera que su participación en esos procesos tiene el primado interés de una empresa patrimonialista. Para los pescadores el mar es un patrimonio más bien simbólico sobre el que no tienen ningún dominio material/legal y desde luego que formar parte de los proyectos conservacionistas los incluye en los propósitos elementales en los nuevos manejos de los recursos del mar; los transforma en sujetos protagónicos del desarrollo regional.

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12. El concepto de ANPM es de uso académico, el objeto teórico que delimita aparece en las diferentes legislaciones nacionales con distintos nombres, en este caso como Espacio Natural Protegido (ENP). 13. Los modelos involucran desde aspectos legales hasta asuntos de carácter meramente técnicos. 14. Antes la principal actividad económica era la copra, pero el huracán Janet y después el amarillamiento letal terminaron, a fines de los 50 con esta actividad, como puede verse en la siguiente cita: "El 27 de septiembre de 1955 el ciclón Janet acabó materialmente con el poblado de Xcalak, con vientos de más de 200 Km por hora, afectó seriamente la infraestructura de la población y terminó con las grandes plantaciones de palma de coco, muriendo la mayoría de sus habitantes y quedando no más de 100 personas vivas, maltrechas y heridas. En ese tiempo el lugar fue declarado "zona de desastre" y las autoridades comunicaron a los sobrevivientes que tenían que abandonarlo. Algunos emigraron a Chetumal, Cozumel o Valladolid, quedando pocas familias para reconstruir el lugar” (López 1997: 3). 15. Estudios en la comunidad dan fe de que varios de los pescadores al “bajar” a Chetumal, Cancún, Cozumel, o algún otro lugar “cercano” cierran el bar, cantina o burdel, para uso exclusivo de los pescadores, lo que supone un gran derroche de dinero. 16. Centro de Readaptación Social, mejor conocido como La cárcel. 17. Una vez obtenida una cantidad de mariscos que no llame mucho la atención, salen de la comunidad para poder comerciarla. Dependiendo del monto de la venta es el número de días que tardaran en regresar a la comunidad, algunas veces con un poco de dinero o alimento para la UD, y en el peor de los casos sólo con el dinero para pagar su pasaje de regreso a Xcalak. Cabe mencionar que consumir cocaína y pagar sexo es en algunos pescadores una práctica esporádica y en otros una constante, si bien unos pocos se mantienen al margen. El consumo de la cerveza es por lo general en toda la comunidad masculina una constate y se costea con el dinero que la cooperativa local pesquera les paga cuando se levanta la veda del caracol y langosta. 18. Los pescadores de esta región están agrupados en tres cooperativas pesqueras creadas en diferentes años, las más antiguas en 1959, y la última hace 6 años. Las cooperativas, ordenadas según su antigüedad, tienen los siguientes nombres: “Andrés Quintana Roo”, “Banco Chinchorro” y “Langosteros del Caribe”. En su mayoría estas agrupaciones están compuestas de manera heterogénea por miembros de tres comunidades; Majahual, Xcalak y Chetumal, cabe mencionar que estos últimos, los de Chetumal, no desempeñan el oficio, por lo general son dueños de restaurantes, gente de dinero y políticos locales que compraron los “derechos” a ser miembros de las cooperativas; ser miembro significa, además de pagar una cuota de inscripción, ser pescador y participar de las actividades-juntas de la cooperativa y como afiliados tienen que cubrir sus cuotas de captura para no perder su membresía; es por ello que a los pescadores locales les pagan para que les cubran su cuota de pesca en los periodos que se levanta la veda. 19. Para Gilberto Jiménez por siglos el agua y la tierra, elementos constitutivos del territorio han sido medios de subsistencia, fuente de recursos, paisaje, belleza natural, entorno ecológico privilegiado, pero igual objeto de apego afectivo, como lugar de inscripción de un pasado histórico y de una memoria colectiva que se activa en presencia de determinado lugar o entorno. Este significado social que se asocia a particularidades de la geografía es lo que se designa como un geosímbolo (Landazuri & López 2007) Por ejemplo, entre los pescadores de Xcalak se conocen zonas marinas específicas que se asocian con la disposición de ciertos recursos, de ahí que ciertas aguas representan presupuestos económicos, otras riesgos de naufragio, otras lugares de recreación, etc. Es decir, en la mente de los pescadores el medio natural que los rodea contiene símbolos sociales cuya función es socializar la naturaleza en arreglo de la vida comunitaria.

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20. La corrupción consiste en que muchos de los nuevos miembros de las cooperativas no viven en la comunidad y reclaman derechos por tener propiedades en ella, las cooperativas supuestamente deben constituirse de pescadores de la comunidad pero en este caso se han sumado personas que por diversos intereses ajenos a ella explotan los recursos pesqueros. Es decir la corrupción consiste en reconocerle derecho a personas extrañas y desinteresadas en la vida de la comunidad. 21. Las evidencias de la pesca clandestina, sobre todo en la captura de Caracol, son bastante obvias y abundantes en algunas partes específicas del Banco Chinchorro y, sin embargo, no se ha hecho nada drástico para frenar esta práctica… quizás porque los negocios derivados del turismo están detrás de todo esto.

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QUINTANA ROO: TURISMO Y CAMBIOS EN SU MAPA POLÍTICO Yuri H. Balam Ramos Universidad de Quintana Roo, Chetumal [Ketzalcalli 2|2009: 29–37]

Resumen: Pocas son las actividades económicas que generan cambios en la recomposición política del mapa de una entidad federativa. Al respecto, este es el caso del estado de Quintana Roo, México, que en menos de 40 años ha pasado de ser un Territorio Federal a un Estado Libre y Soberano y cuya economía, basada originalmente en la explotación forestal, hoy vive prácticamente del denominado turismo de masas, y que en el año de 2007 rompió su propio récord de visitantes al recibir a más de 7 millones de turistas.Sin embargo, el turismo no sólo ha sido un factor de cambio, sino que también ha contribuído a un desigual desarrollo económico en esta joven entidad, que se divide en tres grandes regiones: la zona norte, desarrollada y cosmopolita área donde se hallan los grandes complejos hoteleros; la central, marginada de los cambios y ajena a la derrama económica; y la sur, donde se halla la capital, Chetumal, antiguo centro de importantes actividades forestales y comerciales, y que vive básicamente de la burocracia estatal y federal, además del sector servicios.Ante estas circunstancias, el territorio de los siete municipios con los que inicialmente fue creado el Estado de Quintana Roo en el año de 1974 ha sufrido cambios debido a la alta tasa de migración y a la constante inversión en el sector del turismo, lo que ha propiciado un vertiginoso desarrollo que ha sido especialmente extremo en lo que es la Riviera Maya, antes corredor Cancún-Tulum, motivando el crecimiento más alto de Latinoamérica. Pablaras clave: Turismo, desarrollo, crecimiento económico

ANTECEDENTES La costa oriental de la Península de Yucatán estuvo poblada densamente durante el período prehispánico. Los antecedentes mas remotos ubican la existencias de asentamientos humanos al menos desde el período preclásico maya, hacia el 300 d. c. aunque el auge de la zona se identifica en el período postclásico, cuando por el comercio se consolidaron varios puertos de entre los que sobresalen Playa del Carmen, Xcaret, Paamul, Xaac,Yalkú, Akumal, Xelhá, Tancah, Tulum y Muyil (Vargas 1997: 23). Tulum, data del período postclásico maya, entre el 900 y el 1500 d. c. (Morley 1983:105). Durante la época colonial perteneció a la encomienda de Zama, siendo muy pobre su población (Vargas 1997: 125). No hay mayores reportes de la zona hasta que

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John L. Stephens describe hacia 1842 las ruinas, dándolas a conocer en Europa (Stephens 1992:322-343). Respecto a la repartición de tierras efectuada por el gobierno federal mexicano, el ejido de Tulum fue entregado a los campesinos de este lugar el 19 de noviembre de 1938 (Juárez s/f.).

LOS

INICIOS DEL TURISMO

El turismo en la costa oriental empezó a ser explotado debido a la existencia de las ruinas mayas de Tulum, a donde salían expediciones desde Cozumel y desde Akumal. En 1937 se construyó una pista con el fin de recibir aeroplanos para visitar las ruinas mayas y un pequeño hotel situado a un kilómetro de la muralla sur (Goñi 1999: 164). Hacia mediados de los cuarentas ya había en las ruinas un muelle para botes y un campamento para los arqueólogos (Heyden 1967: 237, citada por Juárez 1996: 149). Hacia la segunda mitad del siglo XX el turismo llegaba desde la Isla de Cozumel a Tulum y en la década de los sesenta la zona arqueológica ya había sido visitada por políticos, artistas, empresarios y profesionistas del centro del país (González 1970: 96). En 1971 se organizaba desde la playa de Akumal a unos 30 kms. al norte, una visita diaria a las ruinas. La carretera que aún no estaba pavimentada se había terminado de construir desde el año de 1967, conectando los diferentes puntos costeros que hoy albergan las ciudades de apoyo y los desarrollos turísticos. Con la llegada de turismo a la zona también llegaron los primeros migrantes de otras partes del país. Antes de la apertura de las carreteras, la población vivía de una producción agrícola de autoconsumo que se complementaba con la cría de aves y puercos de traspatio, lo que coincidió con la decadencia total de la producción chiclera, el empobrecimiento de las zonas de cultivo y la escasez de las especies de caza. En la década de los setentas, a la par de la construcción del Proyecto Cancún, se inició un irrefrenable proceso de inmigración en la otrora despoblada zona norte. A mediados de la década de los ochenta se inició en la zona costera al sur de Cancún un irrefrenable proceso de desarrollo turístico: la llegada de miles de turistas y de migrantes en busca de trabajo hizo crecer la densidad de la población en proporciones exorbitantes, lo que hizo que Playa del Carmen se transformara en la ciudad con el más alto crecimiento de Latinoamérica. Lo que originalmente fue el “corredor Cancún-Tulum” se convirtió en la “Riviera Maya”. Entonces se empezaron a construir grandes complejos hoteleros que pronto alcanzaron una ocupación de turistas de más del 80% en cada período vacacional. La siguiente tabla muestra la evolución poblacional de Tulum de 1921 a 1995, como ejemplo del crecimiento en la costa oriental de la Península de Yucatán: Año 1921 1930 1940 1950 1960 1970 1980 1990 1995

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Ubicación Cozumel, Q. Roo. Cozumel, Q. Roo. Cozumel, Q. Roo. Cozumel, Q. Roo. Cozumel, Q. Roo. Cozumel, Q. Roo. Cozumel, Q. Roo. Cozumel, Q. Roo. Solidaridad, Q. Roo.

Categoría Montería-chiclera Montería Ranchería Ranchería Ranchería Ranchería

Hombres 175 6 8 24 49 -291 1095 1884

Mujeres 29 8 7 21 43 -249 1016 1719

Total 204 14 15 45 92 220 540 2111 3603


Los datos del censo del año 2000 (INEGI 2000) para Tulum son los siguientes: Población total Población masculina Población femenina

6733 3511 3222

El crecimiento de casi 100% de la población de Tulum de 1995 al año 2000 al pasar de 3603 a 6733 en tan solo 5 años fue el inicio de una serie de cambios hacia su transformación. El turismo se reveló como un elemento sustancial de cambio en el mapa político de este Estado.

LA

CREACIÓN DEL MUNICIPIO DE

SOLIDARIDAD

El 25 de junio de 1993, por iniciativa del gobernador Mario Villanueva Madrid, se envió al Congreso del Estado el Decreto para crear el octavo municipio, que se llamaría Solidaridad. Mapa 1: Municipios del Estado de Quintana Roo, con la creación del municipio de Solidaridad, en el año de 1993

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Este municipio tomó su nombre del programa federal de ayuda a zonas marginadas que tuvo un gran éxito durante la presidencia del Lic. Carlos Salinas de Gortari, que gobernó México de 1988 a 1994. Se ubica en la zona continental que formaba parte del municipio de Cozumel, con excepción de 1,119.42 hectáreas donde se ubica Calizas Industrializadas del Carmen CALICA, empresa extractora de minerales no metálicos y 90 hectáreas donde se halla el parque temático de Xel-Há, colindante con la zona arqueológica del mismo nombre. El argumento para la creación del que sería el octavo municipio quintanarroense y el 2,388 del país, con cabecera en Playa del Carmen, que había sido originalmente, desde 1920, un campamento chiclero, es que esta ciudad fue la que creció más en el estado entre 1990 y 1992 con una taza anual del 52,3%, la más alta no sólo de México sino también de América Latina, además de que el vertiginoso crecimiento de hoteles y lugares de recreo en el entonces Corredor Cancún-Tulum hacía difícil la atención de la burocracia municipal a la explosiva actividad turística desde la Isla de Cozumel. La VII Legislatura aprobó dicho Decreto un mes después, el 27 de julio del mismo año, y su publicación apareció en el Diario Oficial del Estado al día siguiente (Enciclopedia de Quintana Roo;1998: 249-250).

LA

CREACIÓN DEL

MUNICIPIO DE

QUINTANA ROO

El crecimiento en la población de Tulum se debe a la migración por el auge del turismo. En esta pequeña comunidad se puede observar a gente que migra de prácticamente todo el país e incluso extranjeros, principalmente de origen norteamericano, italiano, y argentino. Los datos del año 2005 (INEGI 2005) ya nos permiten ver un drástico aumento en la población, que fué de más del 100% respecto a la cifra que se reportó apenas cinco años antes, en el censo del año 2000: Total del número de habitantes Hombres Mujeres Población infantil-joven Población de 18 a 59 años Adultos mayores PEA PEA en servicios y turismo PEA en sector pesquero y agropecuario

14 790 7 575 7 215 8 323 (56.3%) 6 200 (41.9%) 267 (1.87%) 6 873 (46%) 90% 10%

En la siguiente tabla, se puede apreciar la diferencia en el número de visitantes a las zonas arqueológicas de Quintana Roo respecto a Tulum en el año de 2004 (INAH 2004): Zona Arqueológica El Rey San Gervasio Xel-Há Tulum Cobá Chacchoben

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Visitantes 19,675 98,576 1,675 1,065,666 187,519 50,336

Zona Arqueológica Muyil Oxtankah Kohunlich Dzibanché Kinichná

Visitantes 5,881 9,758 30,718 7,415 1,000


Respecto a la zona arqueológica de Tulum, el crecimiento de los útimos años es el siguiente (INAH; 2007): Año 2004 2005 2006

Zona arqueológica 1,065,666 1,141,971 932,573

El turismo de masas ha tenido un desarrollo constante en la Riviera Maya, que se puede apreciar en el siguiente cuadro que contiene los datos de diez años de información sobre este destino turístico1: Año 1995 1996 1997 1998 1999 2000 2001 2002 2003 2004 2005 20062

Cuartos 1,470 3,597 4,918 10,095 12,697 15,297 18,731 21,014 22,624 23,512 26,489 27,600

Afluencia ----390,588 434,635 595,050 801,521 1,215,727 1,504,032 1,793,864 1,980,264 2,418,623 2,641,572 2,798,607

Ocupación ----75.3% 76.2% 77.4% 73.3% 82.1% 73.2% 72.1% 77.0% 86.4% 81.6% 81.6%

Del total de las habitaciones arriba mencionadas, 1 200 corresponden a Tulum, pues están en la franja costera ubicada entre la zona arqueológica y la entrada a la Reserva de la Biósfera de Sian Ka’an3, a lo que habría de sumarse unos 150 cuartos de hotel que se hallan en el centro del pueblo de Tulum. En el mes de septiembre del año 2004, ya habían 1,235 habitaciones en un total de 53 hoteles3. Como he mencionado, el turismo ha tenido consecuencias directas en la recomposición del mapa político y geográfico de este estado. El 25 de junio de 1993, por iniciativa del gobernador Mario Villanueva Madrid, se envió al Congreso del Estado el Decreto para crear el octavo municipio, que se llamaría Solidaridad. Se creó en la mayor parte de la zona continental del Municipio de Cozumel y tiene como cabecera municipal a Playa del Carmen. Desde ese momento, Tulum perteneció al Municipio de Solidaridad. Tulum pasó de la categoría de Delegación Municipal a la de Alcaldía en el año de 2002. Otro cambio político reciente motivado por el crecimiento poblacional gracias a la dinámica del turismo masivo es la decisión de haber declarado a Tulum con la categoría de ciudad, lo cual se hizo el el jueves 27 de julio de 2006 en la 13ª. sesión del cabildo de Solidaridad. Pero no sólo se buscó elevar de categoría al pueblo de Tulum, sino que la jurisdicción que abarcaba la alcaldía que tiene su sede en esta comunidad se propuso convertirla en el noveno municipio de Quintana Roo y tendría como cabecera municipal a la recién declarada ciudad de Tulum.

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Mapa 2: Municipio de Tulum (Fue creado en un área que correspondió al de Solidaridad)

Desde el año de 2005, el día 24 de mayo, el Diputado Gastón Alegre López, presentó ante el Congreso del Estado de Quintana Roo la Iniciativa de Decreto por medio de cual se crearía el nuevo Municipio de Tulum. El 25 de mayo de 2005, esta iniciativa se turnó a las Comisiones de Asuntos Municipales y de Estudios de administración pública para su análisis y dictamen. Con fecha 27 de junio de 2006, la Gran Comisión del Congreso del Estado, firmó un Convenio de colaboración con la Universidad de Quintana Roo, que tuvo por objeto la realización del estudio denominado: ¨Generación de datos cartográficos y estadísticos y realización de análisis geoespaciales para la producción de información de soporte para el proceso de creación de municipios del Estado de Quintana Roo¨4. El 30 de mayo de 2006, en reunión de trabajo en la sala de comisiones “Constituyentes del 74” del Congreso del Estado, se dio inicio formal a los trabajos técnicos legislativos con el fin de determinar a través del estudio anteriormente mencionado la factibilidad de que en su momento se Decrete la creación de un nuevo Municipio para el estado

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de Quintana Roo, cuyo nombre según la Iniciativa en estudio, se llamará Municipio Libre y Autónomo de Tulum5. El marco jurídico sobre el que descansa la propuesta de creación del noveno municipio se refiere al Artículo 129 de la Constitución Política del Estado de Q. Roo y al Articulo 13 de la Ley de los Municipios del Estado de Q. Roo. El día 13 de marzo de 2008 la XI Legislatura del Estado aprobó por unanimidad el dictamen de minuta del proyecto de decreto por el que se crea el municipio de Tulum con cabecera en la ciudad del mismo nombre, con una superficie de 2,040.94 kms2, dejando al municipio de Solidaridad una extensión de 2,278.84, es decir, casi la mitad de su territorio original. Su cabildo entrará en funciones el 10 de abril de 2009 y estaría conformado por un presidente, un síndico, seis regidores de mayoría relativa y tres de representación proporcional; para su elección se inició un proceso electoral el primero de octubre de 2008 que concluirá el primer domingo de febrero de 2009. La instalación de este ayuntamiento se hará en ceremonia pública y solemne el 10 de abril de 2009 y concluirá el 9 de abril de 20116. Mientras esto sucedía, se determinó que un Consejo Municipal Provisional se hiciera cargo del nuevo municipio. El decreto final fue aprobado por la Legislatura del Estado el día 6 de mayo de 2008, una vez que el proyecto de decreto fue aprobado por los cabildos de la mayoría de los municipios del Estado, teniendo los votos en contra de los cabildos de Cozumel y de Felipe Carrillo Puerto.

A

MANERA DE CONCLUSIÓN

El irrefrenable desarrollo de la llamada industria sin chimeneas ha generado en el norte de Quintana Roo un turismo masivo que no conoce límites. Del Proyecto Cancún, que en sus inicios en 1974 preveía la construcción de una ciudad turística integralmente planeada con una población de 30 000 habitantes, se ha pasado a una ciudad de más de 800 000 personas en apenas 34 años. El éxito comercial y la rápida recuperación de las inversiones en hotelería y en las empresas asociadas a esta actividad han motivado procesos de crecimiento superiores a la media nacional e internacional. Este crecimiento ha ido desplazándose al sur de la zona hotelera original de Cancún hacia lo que originalmente era el corredor Cancún-Tulum y que ahora se le conoce como la Riviera Maya. Al final de esta gran zona turística, al sur, se halla el lugar donde originalmente se estableció el pueblo maya de Tulum, hoy convertido en ciudad. Es también el lugar donde empieza el centro de Quintana Roo, también conocido como la “zona maya” y que no tiene ni por asomo el grado de desarrollo económico de los nuevos asentamientos turísticos habitados por migrantes que han llegado masivamente a la zona en los últimos 20 años. Este desarrollo irrefrenable que ha motivado la falta de servicios básicos a la población recién llegada, aunada a la poca población existente nativa, ha sido la causa de los nuevos cambios en la conformación política de los municipios quintanarroenses. Como en otros casos, se ha comprobado que el turismo puede ser un importante factor de desarrollo, pero que también es un generador de graves impactos ambientales y de problemas sociales. Está en las autoridades de los nuevos municipios mencionados, el lograr el equilibrio entre un turismo depredador y un tipo de turismo de impactos mínimos pero que a la vez genere una derrama económica suficiente para el desarrollo social.

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NOTAS 1.

2. 3. 4.

5.

“El crecimiento de la Riviera Maya. Diez años de información estadística del destino”. Que Quintana Roo se Entere. Sección D, Playa del Carmen, Cancún, Q. Roo, lunes 26 de junio de 2006, p. 2. Datos hasta el mes de junio de 2006. Fideicomiso para la promoción turística de la Riviera Maya. Diario de Yucatán. Sección local, Mérida, Yuc., viernes 24 de agosto de 2007, p. 13. Comisión de Asuntos Municipales. XI Legislatura del Estado Libre y Soberano de Quintana Roo. Proceso Legislativo. Iniciativa de Creación del Municipio de Tulum. Comisión de Asuntos Municipales. XI Legislatura del Estado Libre y Soberano de Quintana Roo. Proceso Legislativo. Iniciativa de Creación del Municipio de Tulum.

6. <http://www.chetumail.com/?c=120&a=2006 >.

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ESTADO, POLÍTICA Y CONSERVACIÓN DE LA BIODIVERSIDAD EN UNA ENTIDAD TURÍSTICA: QUINTANA ROO, MÉXICO Leonardo H. Rioja Peregrina Jazmín Benítez López Rafael I. Romero Mayo Universidad de Quintana Roo, Chetumal

[Ketzalcalli 2|2009: 39–57]

Resumen: Análisis de la conservación de la biodiversidad en el Estado de Quintana Roo, para lo cual se hace una definición de los conceptos del Estado-Nación, la política y la biodiversidad. En el caso mexicano se hace especial énfasis a partir de la década de 1970, para posteriormente tratar específicamente el caso de esta entidad. Como parte del caso mexicano, se describe la política ambientalista del país. Posteriormente se contrasta el crecimiento turístico y su impacto directo en la biodiversidad local. Pablaras clave: Biodiversidad, turismo, política ambiental

El presente trabajo tiene como objetivo analizar algunos rasgos del Estado Mexicano, en términos del conjunto de medidas políticas asumidas por sus diferentes gobiernos, desde la década de los setentas del siglo XX hasta la fecha, así como las premisas básicas en la conservación de la biodiversidad en el estado de Quintana Roo, México. En este sentido, la investigación se ha dividido en cinco apartados, cuya idea central se basa en algunas las características sociopolíticas y económicas relacionadas con el problema de la conservación de la biodiversidad. En consecuencia, se precisa plantear algunas preguntas que permiten orientar la discusión y análisis aquí realizados para tratar de explicar y comprender el origen, contexto y tendencias referentes a la conservación de la biodiversidad como un problema de naturaleza sociopolítica y económica. ¿Cuáles son las principales influencias externas que motivan la conservación de la biodiversidad en México, en función de las capacidades políticas y sociales internas establecidas para ello desde los años ochentas del siglo XX hasta la actualidad? ¿Existen dos lógicas contradictorias basadas en una razón de Estado y una razón de mercado, marcadas por una transformación que lleva a la amenaza y agotamiento de la biodiversidad en Quintana Roo por efectos del turismo? ¿De qué manera, el estado de Quintana Roo se encuentra contemplado en la geopolítica de la biodiversidad como un punto estratégico por cuanto a la explotación y protección de los recursos naturales se trata? Para aproximarnos a dar una respuesta a tales preguntas, resulta indispensable definir algunos términos y conceptos, con el fin de establecer cada uno de los puntos concernientes a la dialéctica general del fenómeno Estado, política y biodiversidad.

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REFERENTES

CONCEPTUALES:

ESTADO,

POLÍTICA Y BIODIVERSIDAD

En primera instancia, el concepto de Estado–Nación tiene diversas acepciones, entre las cuales consideramos útil rescatar la que establece que éste es producto de un proceso histórico–social a partir del desarrollo y consolidación del sistema capitalista, conformado por elementos jurídicos, políticos e ideológicos que permiten regular las relaciones, tensiones y contradicciones de una determinada sociedad en una delimitación territorial específica, en la que ejerce su soberanía a través de la creación y modificación de instituciones públicas y privadas mediante la aplicación de los medios que considere convenientes, – monopolio del uso de la fuerza– para garantizar el cumplimiento de los intereses del grupo y/o clase en el poder (Kaplan 1989). En este sentido, el Estado Nacional Mexicano es producto de un proceso histórico– social, cuya inserción al sistema capitalista se generó de manera dependiente, –por razones económicas de carácter financiero, científico–tecnológicas y políticas, dada la capacidad del ejercicio hegemónico de los países centrales– así como por las características internas derivadas de su herencia colonial, conformación sociocultural y posición geopolítica. De tal suerte, que el tipo de relaciones que ha mantenido con otras naciones le ha llevado a enfrentar contradicciones internas y externas sustantivas en diferentes momentos históricos. Desde el punto de vista ideológico, político y jurídico éste cuenta con una estructura republicana como forma de gobierno, que plantea a su vez una división de poderes que han tendido hacia la centralización del poder mediante un sistema de partidos políticos, influenciados éstos últimos por intereses de instituciones públicas y privadas que permiten la reproducción del sistema socio–económico en su conjunto, y que en la actualidad se ha considerado la variable ambiental como un elemento de la política pública (Kaplan 2002). De aquí que, para definir el carácter que asume el Estado Mexicano y su particular evolución a partir de los años setentas, es preciso delinear algunas de las condiciones sociales, económicas y políticas a las que se enfrentó para paliar las contradicciones endógenas y exógenas que le permitieran garantizar su supervivencia. Entre una las presiones internas y externas que éste tuvo enfrentar, se encuentra el imperativo de atender los problemas económicos, lo que constituye un referente fundamental para tratar de explicar las razones de la política y los lineamientos que se han seguido desde entonces, orientados en primer término a la captación de divisas a costa del deterioro ambiental, en especifico de la biodiversidad, lo que ha sido llevado a cabo por diferentes gobiernos en las escalas nacional, regional y local. Para hablar de la biodiversidad, resulta pertinente hacer dos consideraciones: Una de carácter científico, propio de las ciencias naturales y, otra que posee un carácter sociopolítico desde la perspectiva de las ciencias sociales. La primera se refiere a múltiples expresiones que la naturaleza viva asume como producto de un proceso evolutivo que ha permitido el surgimiento y transformación de nuevas especies, mediante complejas relaciones de los elementos bióticos y abióticos que constituyen el ecosistema global. Es decir, que la biodiversidad, adquiere características únicas e irrepetibles en entornos naturales determinados por las particularidades ecológicas de los mismos, su variabilidad en el tiempo, así como una fragilidad significativa respecto a la presión que ejercen el crecimiento de los grupos humanos en su hábitat (Nuñez, González–Gaudiano & Barahona 2003). La segunda consiste en el análisis acerca de la valoración social y política que ha adquirido la biodiversidad por parte de los movimientos sociales de corte ambientalista, traducida en un asunto de la política ambiental que el Estado–Nacional asume como propia. Es a

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partir de la actividad y activismo de diferentes organizaciones internacionales, gubernamentales y no gubernamentales que se pone en la palestra de la discusión, el valor intrínseco de la diversidad biológica a partir de una serie de consideraciones que hiciere el biólogo Nicolás Vavilov, quien comenzó por hacer notar la diversidad de las plantas cultivables para la alimentación humana lo que se amplió para la investigación y descubrimiento de nuevas variedades y especies a lo largo y ancho del planeta (Vavilov 1992). Su pretensión supone la creación de instituciones públicas, sociales y privadas encargadas de la conservación y cuidado de ciertos espacios ecológicos, tales como parques naturales, reservas naturales y áreas protegidas, mediante la legislación realizada para ello: “Las capacidades para valorar, estudiar y sistematizar la observación y evaluación de la biodiversidad, necesita ser reforzada a nivel nacional e internacional. La acción nacional efectiva y la cooperación internacional son requeridas para la protección in situ de los ecosistemas, para la conservación ex situ de los recursos biológicos y genéticos que permita la mejoría de las funciones del ecosistema. En este contexto, es particularmente importante que los estados cuenten con soberanía sobre el derecho a explotar sus propios recursos biológicos de acuerdo a sus políticas ambientales, así como la responsabilidad de conservar su propia biodiversidad" (UNCED 1992: 86). De tal manera, la política ambiental puede definirse como el conjunto de objetivos, decisiones y acciones del Estado a través de diferentes instituciones públicas y privadas encaminadas a la explotación y/o protección de los recursos naturales bióticos y abióticos de los ecosistemas bajo la jurisdicción territorial y soberanía política de acuerdo a la definición del interés nacional.

RASGOS

DEL

ESTADO MEXICANO

A PARTIR DE LOS AÑOS SETENTAS

Resulta prácticamente imposible abordar el tema de la conservación de la biodiversidad en Quintana Roo, sin antes realizar un análisis de los antecedentes y la forma en que se fueron gestando una serie cambios en la arena internacional a partir de la segunda mitad de la década de los sesenta del siglo XX y sus subsecuentes repercusiones en la política interna de México en su conjunto. A nivel general, estas transformaciones se derivan del resquebrajamiento del orden económico bipolar surgido después de la Segunda Guerra Mundial, que se manifestó mediante el surgimiento de nuevos polos de poder económico, debido a la recuperación económica de los países de Europa Occidental y Japón, seguido del desarrollo de China. Sin embargo, este denominado Nuevo Orden Mundial, caracterizado por algunos como Multipolar, lo fue exclusivamente desde una perspectiva económica y política, pero no así desde el punto de vista militar o estratégico –nuclear, que continuó siendo predominantemente bipolar por lo menos hasta el derrumbe de la Unión Soviética de principios de los años noventa. (Véase Benítez 2007; 81–93). A raíz de la aparición de estos centros de poder económico, las estrategias políticas de las grandes potencias se redefinieron para hacer frente a una competencia más abierta por la hegemonía económica a nivel mundial. Para la década de los setentas, ante la certeza de que el comunismo no habría de extenderse más y que tampoco se daría el estallido de la revolución social generalizada en América Latina y el Caribe, el gobierno estadounidense encabezado por Richard Nixon, replanteó su Relación especial con los países del hemisferio, particularmente frente a los países latinoamericanos, condicionando la ayuda económica que hasta entonces se otorgaba

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por medio de la Alianza por el Progreso, diseñada en tiempos de John F. Kennedy para contrarrestar la influencia de la Unión Soviética en el Continente Americano. En este tenor, se decidió cambiar los programas de asistencia para los países de la región, por lo que “(…) la ayuda económica quedó sujeta, cada vez en mayor medida al escrutinio de tipo técnico. Lo que ahora contaba para calificar como recipiendario de ayuda no era la cooperación política, sino la calidad de las medidas de cada país en materia de política económica" (Ojeda 2001: 217). Respecto a México, el factor más importante que vino evidenciar el término de la relación especial con Estados Unidos fue la negativa de éste ante la solicitud que realizaron en 1971 los gobiernos de México y Canadá para conseguir una excepción al pago del 10 por ciento ad valorem impuesta por el Departamento del Tesoro, que en adelante habría de imponerse a las importaciones en general, hecho que fue una medida del gobierno estadounidense frente a los efectos de la denominada Crisis del Dólar generada por el resquebrajamiento del sistema monetario Bretton Woods en ese mismo año. Ante esto, el gobierno mexicano tuvo que reencauzar el grueso de sus estrategias en materia económica, puesto que la nueva política de desarrollo promovida por el entonces presidente Luís Echeverría Álvarez, se basaba principalmente en la captación de divisas desde el exterior, por medio del fomento a las exportaciones; atrayendo la inversión extranjera en algunos sectores estratégicos para el desarrollo industrial; generando ambiciosos proyectos para captar divisas por medio del turismo y, especialmente incrementando la deuda pública externa del país para apuntalar los esfuerzos en la generación de tecnología para el desarrollo compartido, que grosso modo pretendía conseguir lo siguiente: a) crecimiento con distribución del ingreso; b) reforzamiento de las finanzas públicas y del sector paraestatal; c) reorganización de las transacciones internacionales y reducción de la deuda externa; d) modernización del sector agrícola y aumento del empleo; y (sic), e) racionalización del desarrollo industrial (Gallo & Sandoval 2005: 192). A partir de entonces, se habla del surgimiento de una política económica exterior de México, cuya principal estrategia recayó en la diversificación de las relaciones económicas internacionales como una importante vía para contrarrestar el deterioro económico y, particularmente el deterioro en el conjunto de las cuentas públicas, particularmente de la balanza comercial, de la que más del 80 por ciento reflejaba operaciones con Estados Unidos. Durante el periodo de 1970 a 1976, el gobierno mexicano echó a andar un pesado aparato burocrático que habría de encargarse de cada una de las nuevas tareas emprendidas desde la administración pública. Es así como tuvo lugar la creación del Consejo Mexicano de Comercio Exterior, llamado posteriormente Banco Nacional de Comercio Exterior (BANCOMEX); el Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (CONACyT), el Fondo Nacional de Fomento al Turismo (FONATUR), creado en 1974 a partir de la fusión del INFRATUR y FOGATUR; el Instituto Mexicano del Café (INMECAFE); el Instituto Nacional de Fomento a la Vivienda de los Trabajadores (INFONAVIT), entre otros no menos importantes. Para dar inicio a esta serie de proyectos encaminados al desarrollo económico, hubo que readecuar la política interna para facilitar el ingreso y ejercicio del capital transnacional, convirtiendo al Estado en el facilitador de un entorno de seguridad y certidumbre para la inversión, tanto nacional como extranjera. El entorno internacional y las condiciones económicas internas ocasionaron que los países menos desarrollados incrementaran su dependencia respecto del gran capital internacional. La suspensión de la ayuda que otrora asignaran, tanto el gobierno estadounidense como los organismos internacionales, aunado a las nuevas tendencias y presiones económi-

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cas mundiales, encaminadas hacia el libre mercado y a la competencia por la inversión extranjera, propia de los países pobres, fueron el parteaguas para que sus gobiernos adoptasen la idea de que había que generar un ambiente propicio para que las empresas se interesaran en invertir en su territorio, a cualquier costo. En este sentido, el gobierno mexicano diseñó un copioso programa de estímulos a la inversión productiva, particularmente la industrial, aunque también agrícola, en donde se incluía, apoyo financiero y técnico, acompañado de una serie de prerrogativas fiscales y de diversa índole para impulsar sectores estratégicos. Por su parte, el gobierno estadounidense sostenía que la inversión privada extranjera puede hacer una contribución singular al desarrollo, pero cada nación debe decir por sí misma la relación apropiada entre la inversión nacional y extranjera. Los inversionistas privados deben actuar en forma compatible con las aspiraciones legítimas y criterios de los países recipiendarios. A su vez, debe reconocerse que un clima favorable para la inversión requiere condiciones de consistencia y estabilidad; nuevas fórmulas no pueden ser aplicadas retroactivamente a empresas ya establecidas sin perjuicio de dañar, en muchos casos, futuros prospectos. Estas nuevas recetas neoliberales impulsadas desde el exterior lograron permear el conjunto de las políticas internas del gobierno mexicano durante el periodo en cuestión. A manera de ejemplo, cabe mencionar, que en este rediseño de la política económica en su conjunto, la actividad turística cobró un nuevo matiz, considerándosele como un sector estratégico para el desarrollo compartido. Por ende, se dio continuidad al Plan Integral de Desarrollo Turístico que había sido diseñado en 1968, decretado por el entonces presidente Gustavo Díaz Ordaz, entre cuyos objetivos destacan los siguientes: a) Ampliar y mejorar la infraestructura de los centros turísticos en operación hasta esta fecha; b) Promover y realizar obras de infraestructura en nuevos centros turísticos con el propósito, entre otros, de obtener mayor ingreso en el país, mismas que permitieran compensar en el corto y mediano plazos, los desequilibrios en la balanza de cuenta corriente (Fernández de Lara 2007: 68). En esta línea, se dio inicio a la construcción de diversos megaproyectos para la captación del turismo a gran escala, particularmente internacional en distintos puntos del territorio nacional. En el Pacífico Mexicano iniciaron los trabajos para la construcción de los complejos turísticos de Los cabos, Ixtapa Zihuatanejo y Bahías de Huatulco, bajo el esquema de Centros Turísticos Integralmente Planificados (CTIPs). Al mismo tiempo, el Gobierno Federal consideró al Caribe Mexicano como una zona estratégica para la captación del turismo internacional, debido a diversas razones, entre las que destacan: La calidad del entorno y la abundancia de recursos naturales, particularmente del agua; la baja densidad demográfica en la zona, acompañado de un régimen en la tenencia de la tierra que podía favorecer el ingreso del gran capital; la presencia de mano de obra en zonas aledañas que podría adecuarse al turismo; la lejanía respecto del centro del país; la ausencia de la actividad en la isla de Cuba, pero el surgimiento y auge de otros enclaves turísticos en algunas islas del Caribe, particularmente en Jamaica, las Bahamas y Puerto Rico. Es así como en 1971 se anunció el proyecto que daría cuerpo al CTIP en la isla de Cancún y sus zonas aledañas, impulsado por el FONATUR y Banco de México, el cual inició operaciones en 1974, año en que también se decretó la soberanía política del estado de Quintana Roo. Pese a la serie de programas diseñados desde el Ejecutivo, la crisis económica se manifestó en septiembre de 1976 cuando el tipo de cambio, que había estado fijo nominalmen-

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te desde 1954, fue devaluado en un 59%. Sin alternativas posibles, sin reservas internacionales, con una inflación de 22%, una deuda externa por 29.5 mil millones de dólares y relaciones más bien tirantes con el sector privado (Cárdenas, 1996, 104), el gobierno saliente tuvo que solicitar apoyo al Fondo Monetario Internacional (FMI), con quien suscribió la primer Carta de Intención en 1976, a la que siguió otra en 1982, en la que se establecía una serie de medidas de tipo neoliberal que habría de adoptar el gobierno entrante, particularmente para favorecer el ingreso de el capital transnacional en sectores anteriormente protegidos, con lo que inició un proceso acelerado de explotación irracional de los recursos naturales. Durante las décadas subsecuentes, particularmente los años ochentas y noventas, gran parte de la política interna desarrollada por el gobierno mexicano fue reactiva y dependiente respecto de las políticas adoptadas a nivel internacional. Es en 1972, cuando en la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Medio Ambiente Humano, llevada a cabo en Estocolmo, Suecia, es creado el Programa de las Naciones Unidas para el Ambiente (UNEP), que permitió dar entrada a una serie de convenios internacionales cuya agenda se fue ampliando y tenía como objetivo la protección del entorno natural en diferentes frentes. De esta manera, el impulso de los agentes externos permite el debate de los problemas ambientales que llevó a la reunión que encabezara G. Harlem Brundtland, a instancia de la Comisión Mundial para el Medio Ambiente y el Desarrollo, quien en 1987 publicara el informe denominado Nuestro Futuro Común, también conocido como el Informe Brundtland. En dicho documento se resaltan problemas, se indican cifras, se plantean posturas y se ofrecen recomendaciones orientadas a atenuar los efectos adversos de las actividades humanas en su relación con el ambiente. De ahí, surge precisamente la idea del desarrollo sustentable, como uno de los elementos, para reformar el mercado y sacar provecho económico de los ecosistemas mediante su incorporación a la producción a través de proyectos de diversa índole que se ajusten al supuesto paradigma. Esta es en sí una visión utilitarista, que tiene una marcada diferencia respecto de la conservacionista, encaminada a la preservación ambiental per se. En este plano, el ideal de la sustentabilidad es garantizar la satisfacción de las necesidades presentes y futuras de los diversos grupos que habitan el planeta en una relación menos desequilibrada con el entorno natural, tal y como se señala en el Informe Brundtland: "El desarrollo sustentable es el desarrollo que satisface las necesidades del presente sin comprometer la capacidad de que las futuras generaciones puedan satisfacer sus propias necesidades" (CMMAD 1987). El creciente grado de devastación y depredación del entorno natural, son solo algunos indicios de los efectos producto del avance del desarrollo y progreso contemporáneo. Sin duda, los ritmos cada vez más acelerados han llevado a las sociedades contemporáneas a vivir en condiciones ambientales que dan cuenta de una severa crisis en la capacidad para su reproducción material, donde la desigualdad, los desequilibrios y las asimetrías en los niveles y calidad de vida responden a estructuras sociales, políticas y económicas altamente diferenciadas y crecientemente opuestas, lo que nos pone a la altura de un debate de carácter internacional necesario, pero limitado en cuanto a las posibilidades de modificación e impacto de las bases estructurales sobre las cuales se asienta el actual modelo de desarrollo sustentable. Un conjunto de fuerzas sociales a escala internacional, aunado al conocimiento sobre el creciente deterioro ambiental se conjugaron para la creación de planes programas y proyectos de denominaciones ambientalistas. La síntesis de los principales lineamientos

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que los países deberán seguir en materia de conservación de los recursos naturales, caracterizados actualmente bajo el rubro de biodiversidad lo podemos encontrar en el Convenio sobre la diversidad Biológica, emanado de Agenda 21.

ENTORNO

DE LA POLÍTICA AMBIENTAL DE

MÉXICO

La relación estado–sociedad–medio ambiente en México, pasa por el tamiz de la política interna y exterior de México en el orden público y privado. Ésta se expresa como el conjunto de acciones adoptadas por determinadas instituciones públicas y sujetos sociales, que no necesariamente coinciden con la preservación y cuidado del medio ambiente y de la diversidad biológica localizada en regiones y ecosistemas dentro del territorio nacional, dado que las características de sus actividades económicas, sociales o políticas que persiguen están en relación con intereses nacionales e internacionales diferenciados. Es decir, que para comprender los esfuerzos que se han realizado en México, en materia ambiental respecto a la biodiversidad, es importante considerar el peso de los factores internos y externos de naturaleza política y económica que han influido para orientar algunos de los esfuerzos gubernamentales para atender tales problemas. Uno de los principales factores externos, proviene fundamentalmente de diversos sectores de la sociedad civil y círculos académicos en diferentes latitudes del mundo que dieron origen al movimiento ambientalista de alcance internacional que cobró un auge inusitado a partir de los ochentas del siglo XX. Desde esta perspectiva, algunos de los sujetos internacionales más destacados en el campo de la problemática ambiental se agrupan y articulan en torno a las organizaciones internacionales de carácter intergubernamental de alcance mundial, como la Organización de las Naciones Unidas (ONU) mediante la participación de sus organismos especializados, entre los que estacan: La Organización Mundial de la Salud (OMS), la Organización Mundial de la Alimentación (FAO), la Organización Mundial para la Educación la Ciencia y la Cultura (UNESCO). De igual forma, se han formulado una serie de programas y documentos emanados de diversas comisiones, entre los que destacan: El Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), el Programa de las Naciones Unidas para el Ambiente (PNUMA), la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Medio Ambiente (CNUMAD), la Comisión sobre el Desarrollo Sostenible (CDS) que llevaron a la Convención sobre Diversidad Biológica, Agenda 21, Capítulo 15. Cabe mencionar, que estos elementos han dado la pauta para conformar, tanto el Convenio sobre la Diversidad Biológica, como el Protocolo de Cartagena. Respecto a México, la valoración social de la protección de los recursos naturales se ha dado por dos factores fundamentales: a) Las acciones de orden internacional, que han tenido influencia en la toma de decisiones políticas del gobierno mexicano y, b) la participación de diversas fuerzas sociales como parte de la sociedad civil en este propósito. Ambos elementos han influido en el establecimiento de instancias federales, como la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (SEMARNAT), la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (PROFEPA) y, la propia Comisión Nacional de Biodiversidad (CONABIO). Estas instancias han tenido respectivas homologaciones y/o influencia en los ámbitos estatales y municipales, lo que ha llevado a la instauración de esquemas de atención a los problemas ambientales de corte burocrático administrativo, así como a prácticas fuera de la norma ante el imperativo del crecimiento económico en zonas ricas en diversidad biológica.

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Esta consideración se traduce en la creación y ejecución de un andamiaje jurídico, político y administrativo para hacer operativos los ejes de acción, que en términos prácticos encuentran una serie de obstáculos para su aplicación. Es en este cruce de objetivos, donde la articulación de los intereses sociales se da en dos planos, mismos que pueden ser diferenciados en: a) razones de Estado y, b) razones de mercado. Las primeras son entendidas como los esfuerzos gubernamentales, mientras que las segundas se refieren a la lógica de expansión de las actividades económicas. Ambas, consideramos que entran en una contradicción fundamental, en términos de la preservación de la biodiversidad1. Uno de los mayores problemas de la política ambiental en México respecto a la conservación de la biodiversidad es la frecuente lucha de intereses de los actores económicos frente a la aplicación y el cumplimiento de las normas ambientales por parte de las instancias gubernamentales. En el plano ideológico, se considera que uno de los elementos que podrá resolver este complejo problema es la implantación del desarrollo ambientalmente sustentable, al que hemos hecho mención. Sin embargo, como actividad práctica y concreta, resulta difícil de evaluarse, debido a la diversidad de factores que intervienen para su definición y ejecución. Bajo esta denominación ha proliferado un discurso político aunado a algunas medidas que no han logrado atenuar los efectos negativos de las actividades humanas y prácticas productivas que amenazan, vulneran o deterioran la riqueza de la diversidad biológica. El catálogo respectivo cubre un espectro amplio de animales, microorganismos, plantas e inclusive células, tejidos y órganos humanos. En este caso, la biodiversidad puede entenderse como la expresión de múltiples organismos vivientes con cualidades diferenciadas, exclusivas, multiformes y que corresponden a condiciones ecológicas particulares y cuya información genética reporta cualidades diferenciadas. "Es un hecho que la información genética de los vegetales o germoplasma se haya concentrada en diversas regiones geográficas del mundo a las que el biólogo ruso Vavilov denominó Centros de Diversidad Genética y que estos se concentran, preponderantemente, en los territorios de países subdesarrollados, por lo que una situación ‘fortuita’ se convierte en política.” (Martínez y Aboites 1991). Es decir, se presenta un conjunto de contradicciones económico–políticas por efecto de la lógica neoliberal ante el debilitamiento del Estado para intervenir en asuntos estratégicos, como lo es el cuidado y la conservación de la biodiversidad. Este rasgo suele ser común en las diferentes regiones del país y que para el caso de la protección de la biodiversidad en el estado de Quintana Roo cobra una relevancia sin precedentes, debido en primera instancia al acelerado crecimiento de la actividad turística, impulsado por el Estado Mexicano, que promueve la inversión extranjera en el sector, a costa del deterioro y destrucción de hábitats de importancia estratégica.

CRECIMIENTO

TURÍSTICO VS BIODIVERSIDAD EN

QUINTANA ROO.

El enclave turístico en Quintana Roo es producto del agotamiento del modelo de economía agrícola, forestal y pecuaria impulsada desde la época de Lázaro Cárdenas, como parte de la expansión de la frontera agrícola. El proceso de migración inducida para poblar amplias franjas ejidales en el sureste mexicano colindante con las franjas fronterizas, tanto marítima como terrestre que el país comparte con Centroamérica y el Caribe, permitió generar las condiciones para la inversión y crecimiento económicos. Este hecho fue seguido por la creación del enclave turístico en el norte del estado desde los años setenta del siglo

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XX hasta la fecha. Cabe destacar, que la tercerización de la actividad económica en Quintana Roo, basada en el turismo de masas, logró implantarse a costa de la deforestación y contaminación ambiental provocada por el aumento de la macha urbana y el asentamiento de hoteles en zonas frágiles desde el punto de vista ambiental. A más de treinta años de haberse constituido como entidad federativa, podemos referirnos hoy a Quintana Roo como un estado en donde el turismo constituye actualmente la principal actividad económica, generada a partir del gran proyecto que dio inicio a la creación de Cancún, lo que hace plantear una división regional del territorio en norte y sur respecto a los niveles de crecimiento económico. No obstante, el acelerado proceso de urbanización generado a partir del enclave turístico en la franja costera principalmente, ha hecho que la afectación a los recursos naturales se vea constantemente en aumento. Las marcadas asimetrías socioeconómicas entre de las zonas de Quintana Roo: el norte desarrollado, el centro marginado y el sur subdesarrollado, se deben a los efectos del modelo de desarrollo nacional aplicado desde los setentas del siglo XX. Por consiguiente, la configuración de Quintana Roo asume características muy específicas al respecto a las políticas nacionales y locales para integrarse a las fuerzas económicas del orden interno e internacional. Se reconoce que el modelo de desarrollo instrumentado, –el turismo masivo de sol y playa– es una actividad que ha transformado una importante franja costera de la entidad. En términos ambientales, dicha franja es la más frágil, a partir de cambios de ocupación espacial, generación de grandes obras de infraestructura, expansión y multiplicación de las manchas urbanas asociadas a importantes áreas con población que vive en la marginación, entre otros. La riqueza generada por la actividad turística en Quintana Roo no muestra una distribución equitativa en toda la geografía regional y mucho menos ha contribuido al desarrollo integral de sus regiones (norte, centro y sur). Así pues, en primer lugar encontramos que los niveles más altos del poder adquisitivo de la población están en los municipios de Benito Juárez, Solidaridad, Cozumel e Isla Mujeres de alto impacto turístico en el corredor costero norte. En segundo lugar, en el centro del estado se encuentran los municipios Felipe Carrillo Puerto, José María Morelos y Lázaro Cárdenas de raíces mayas, eminentemente rurales y expulsores de fuerza de trabajo hacia los enclaves turísticos, debido a que tienen los niveles más bajos de poder adquisitivo de la población en su conjunto. En tercer lugar, en el municipio sureño de Othón P. Blanco se ubica la capital de la entidad y los poderes, así como una importante actividad burocrática y, hasta cierto punto, comercial (Romero 2007) Respecto al modelo turístico, en éste se basa la política económica del estado desde finales de los años ochentas del siglo pasado, aunque se ha cuestionado el éxito aparente de Cancún como centro integral y como motor de la economía regional, y del modelo desconcentrador conocido como la Riviera Maya. Empero, no es tanto el beneficio económico que han generado estas dos zonas turísticas lo que se pondría en tela de juicio, sino su viabilidad social y ambiental. Los impactos negativos en lo social y en lo ambiental, que en tan corto tiempo de vida de Cancún y de ciudades como Playa del Carmen se han generado, están a la vista. Aunado a lo anterior, el éxito del propio modelo creado por el FONATUR, para el caso de Cancún, ha comenzado a evidenciar la visión de planeación de corto alcance ante el éxito mismo que el modelo desencadenó en sus dos primeras décadas.

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Situándonos más en la experiencia y las enseñanzas que ha dejado Cancún como destino turístico internacional y como Centro Integralmente Planeado, no ha reflejado el impulso esperado hacia a otros sectores de la economía y regiones del estado. Por el contrario, se ha concentrado en un espacio turístico–demográfico–urbano que refleja desajustes en la contribución al PIB estatal y nacional, en el ingreso per cápita, la inversión, el desarrollo de infraestructura, y el crecimiento poblacional que resulta en considerables problemas socio–ambientales de la entidad. Por ejemplo, la disponibilidad de cuartos de hotel en los sitios turísticos más importantes del estado, destaca que la zona norte, específicamente Cancún, la Riviera Maya y Cozumel, concentra el 91.43% del total de cuartos de hotel en el estado. Es evidente que la sobredensidad en un espacio geográfico pequeño, si consideramos que dicha carga sólo se da a lo largo de la costa, está afectando severamente al entorno natural y generando problemas sociales de diversa índole. Se han reducido, modificado o destruido los ecosistemas mientras que la sobrecarga poblacional ha generado conflictos de tenencia de la tierra –invasiones, especulación, quemas de áreas verdes, despojo– escasez de servicios, de falta de empleo, proliferación de actividades delictivas, así como disputas entre partidos políticos organizaciones sociales y grupos de poder tradicionalmente consolidados (Romero, 2007). Cuadro 1: Comparativo de Infraestructura Hotelera Quintana Roo 1998 y 2007, por destino turístico

Fuente. Romero 2008

CRECIMIENTO

DE LA DENSIDAD HOTELERA EN

QUINTANA ROO

Con base en lo anterior, y pese al éxito económico, la región turística más importante del Caribe Mexicano es hoy día un ejemplo de contradicciones, antagonismos económicos, ambientales y sociales. En el caso específico de Cancún, pese a ser el primer y más famo-

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so Centro Integralmente Planeado de México, este destino turístico enfrenta problemas semejantes a la mayoría de los demás centros turísticos del país. Al contrastar el actual desarrollo urbano del Plan Maestro, desde el punto de vista político, se evidencia lo siguiente (Fernández de Lara 2007: 71): 1. La concepción del desarrollo urbano del Plan Maestro de Cancún es sumamente rígida y corta de visión estratégica. 2. En el Plan Maestro, el desarrollo regional y la diversificación económica no contempló el surgimiento de otros centros urbanos. 3. No existen en ambos casos mecanismos de atención a las demandas sociales provocadas por el crecimiento urbano, particularmente porque no se considera para Cancún la coordinación entre las autoridades federales, estatales y municipales para la aplicación de políticas públicas. 4. No se han aplicado puntualmente ni el Plan Maestro, ni los otros planes de desarrollo urbano. 5. Al otorgarle a FONATUR la administración de la zona turística, el Plan Maestro permitió la escasez de recursos financieros para las autoridades municipales. Así, Cancún se ha convertido en el principal motor de la economía de Quintana Roo y uno de los principales centros generadores de divisas, aunque también es evidente que no ha cumplido cabalmente con los objetivos que justificaron su creación, tales como impulsar un verdadero desarrollo para la región y diversificar la economía nacional (Fernández de Lara 2007: 71). Por ello, la desintegración regional entre las tres zonas en las que se ha clasificado la fisonomía territorial de Quintana Roo, es uno de los principales atributos del modelo Cancún. Al respecto, Romero (2005) refiere que el corredor turístico del norte del estado funciona entonces como un polo de crecimiento, pero también convierte a dicha zona en una región polarizante debido a las asimetrías generadas paralelamente desde el norte con respecto a las zonas centro (maya) y sur del estado Un ejemplo, es el de la carretera estatal principal que une al norte con el sur del estado, en su trayecto de Chetumal a Cancún, la cual nos permite transitar por tres paisajes de realidades antagónicas: a) la tranquilidad de la zona sur y su economía basada en el aparato burocrático y la actividad comercial; b) la zona maya y la lucha constante entre dos mundos, el mundo de las tradiciones y costumbres ancestrales y el mundo “moderno”; y, c) la realidad o ilusión del corredor Cancún–Tulum, con una autopista e instalaciones de primer mundo creadas en función del turismo y no de los habitantes del lugar (Fernández de Lara 2007: 73). El contraste de alta especialización económica, sustentada en el turismo, ha impedido la diversificación de otras actividades productivas, por lo que existe una réplica actualizada de economía de enclave en Quintana Roo (Benítez 2007). Es decir, que del enclave forestal de Quintana Roo como Territorio Federal a principios del siglo XX, se pasó abruptamente al turismo masificado en los años setenta y de ahí, la tendencia actual del incremento de la explotación turística y de los recursos naturales en la entidad. Desde el punto de vista de la política pública, el turismo un sector de rápido crecimiento; de generación de empleos; de mayor captación de divisas; de impacto en el desarrollo regional, siendo una de las alternativas de mayor viabilidad en relación con otras regiones del país. No obstante, la realidad indica que existen una serie de situaciones problemáticas asociadas a dicha actividad dentro de las que destacan: urbanización acelerada en zonas costeras periféricas, escasos impulsos a la economía regional, baja calidad y segu-

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ridad del empleo creado, formación de asentamientos marginados, así como la degeneración de los ecosistemas costeros (Brenner 2007: 18). La magnitud de la problemática generada por el turismo va más allá, –cuando de cuestiones ambientales se trata– por lo que resulta conveniente destacar algunos de sus efectos en términos de: 1. Alteración de los procesos costeros por cambios en la morfología litoral e implantación de elementos extraños al medio como construcciones de gran escala, rellenos, radas para marinas, espigones, diques, encallamiento de embarcaciones en los arrecifes, entre otros. 2. Modificación sustancial de los ecosistemas debido a la introducción exógena de flora y fauna, que han provocado la sustitución de especies nativas. 3. Deforestación de amplias zonas de la franja costera para dar cabida a los “desarrollos turísticos”, y como consecuencia de la urbanización, de manera muy puntual en los humedales y manglares. 4. Degradación de los recursos naturales por actividades de pesca, deportes acuáticos, tránsito de embarcaciones, evidenciada en la destrucción de importantes franjas de zonas coralinas. 5. Contaminación de lagunas y mantos freáticos debido a problemas de manejo eficiente de las aguas residuales, sobre todo en la zona turística. 6. f) Pérdida de dunas debido a la construcción de infraestructura turística sobre dicho ecosistema lo que deja totalmente expuesta la franja costera ante embates ciclónicos. 7. Acelerada erosión costera y pérdida de playas. 8. Depredación de especies marinas y terrestres. 9. Imagen urbana internacionalizada, carente de contenido cultural y no integrada al entorno (Romero 2005: 39). Por consiguiente, a casi 40 años de su creación, Cancún aloja más de medio millón de personas, casi la mitad de la población del Estado de Quintana Roo; tiene una oferta hotelera cercana a los 30,000 cuartos de hotel, recibe a un promedio de 3 millones de turistas al año, manteniendo porcentajes medios de ocupación de un 70 % anual y contribuye de manera significativa al PIB global estatal y al PIB nacional por turismo de manera que Quintana Roo, en total, capta aproximadamente el 30% de divisas que ingresan al país por concepto de turismo. Sin embargo, y a pesar de que la captación de divisas por turismo ha descendido en los últimos años, es indudable que, a la par del éxito económico que Canc��n representa, han surgido problemas ambientales, urbanos y sociales que requieren atenderse para continuar con una actividad turística sostenida y, por ende, con el sostenimiento de la economía local y regional, reflejada de manera paralela en con impactos macroeconómicos favorables para el país. En ese sentido, y aunque ya se ha señalado con anterioridad, es pertinente recordar que los diversos impactos negativos que han cuestionado el modelo integralmente planeado de Cancún tienen su origen raíz en 5 aspectos o factores desencadenadores de los problemas que han surgido en este polo turístico en los últimos años. La combinación del crecimiento demográfico explosivo y el rezago en la dotación de infraestructura y servicios, que sumados a otros factores, han generado desde los años 80 del siglo pasado, una infinidad de asentamientos humanos irregulares y cinturones de pobreza que se reflejan en un crecimiento exponencial, irregular y desordenado de la ciudad. Al mismo tiempo, existen

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insuficientes de áreas verdes; una marcada afectación del paisaje; problemas de vialidad; contaminación del suelo, subsuelo y acuífero, entre otros. Cancún es una ciudad que en su corta historia ha contado con una serie de instrumentos de planeación suficientes como para presentar un panorama diferente al que está viviendo. No en vano diversos estudios sobre esta ciudad han mencionado de manera reiterada que Cancún ha sido la primera ciudad y el primer centro turístico del país planeado desde su creación. Sin embargo, el deterioro social y de su infraestructura urbana ponen en entredicho, no a los instrumentos de planeación que se han generado, sino a la eficiencia, honestidad y cumplimiento del marco administrativo–jurídico–político de quienes se han encargado de aplicar dichos instrumentos y de tomar las decisiones respecto a los destinos de este centro turístico. Es decir, que el acelerado crecimiento de Cancún, debido a su éxito como centro turístico, ha traído como consecuencia un crecimiento urbano sin desarrollo humano. Este crecimiento ha rebasado visiblemente los límites de crecimiento establecidos en los Planes de Desarrollo Urbano, dando origen al conflicto invasión–regularización–urbanización, que ha generado serios problemas que van desde la transformación del patrón de asentamientos humanos planeado, hasta el rezago y la falta de calidad en la prestación de los servicios públicos. La ineficiente, y en ocasiones ausente, dotación de los servicios básicos y de equipamiento, ha originado un evidente rezago de infraestructura. Asimismo, los asentamientos irregulares han originado, entre otras cosas, una red desarticulada de vialidades, la existencia de regiones sin pavimentar, severos conflictos de tenencia de la tierra, desarticulación social, entre otros muchos problemas. Es contradictorio entonces que en tan corto tiempo, Cancún se haya convertido en el más importante destino turístico de México y, junto con la Riviera Maya, en el más trascendente de la Cuenca del Caribe, pero, sin lugar a dudas en un modelo basado en la improvisación, la ineficiencia en materia de políticas públicas y los intereses del capital privado por encima del interés social y ambiental (Romero 2007).

QUINTANA ROO

EN LA GEOPOLÍTICA DE LA BIODIVERSIDAD.

El estado Quintana Roo, se convierte en un elemento estratégico en la conformación de la nueva geopolítica mundial, que incorpora a la diversidad biológica como una variable es su definición y ejecución por parte de las grandes potencias del Siglo XXI. Cuando parcial o totalmente, la diversidad genética comenzó a ser negociable, se modificó la estructura del poder económico y político de los países industrializados y el papel de las sociedades que habitan en los países subdesarrollados. Los primeros pudieron apropiarse gratuitamente del germoplasma que les ha parecido adecuado, con el fin de satisfacer los intereses económicos de sus empresas agroalimentarias y farmacéuticas; mientras los segundos continúan marginados en términos de la distribución de los beneficios que sus contribuciones aportan al conocimiento y protección de biodiversidad (Hobbelink 1992). En este tenor, la entrada en vigor del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) en 19942; la instauración del Plan Puebla Panamá (PPP) en el 2002 y su relanzamiento en el 2007; así como el diseño y operación del Corredor Biológico Mesoamericano (CMB) desde 1996 y su puesta en marcha en el 2000, –estos dos últimos en el marco de Concertación de Tuxtla– se van complementando en el ámbito de la explotación y aprovechamiento de los recursos naturales, en relación con un conjunto de iniciativas internacio-

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nales, nacionales y locales clave para el funcionamiento del modelo económico adoptado por México desde los setentas del siglo XX. En primer lugar, la instrumentación el PPP, sugiere que éste “(…) forma parte de un programa integral que combina el intervencionismo político, económico y militar, pero se presenta como un plan de pacificación, desarrollo y creación de empleos. Es una manifestación genuina del capitalismo contemporáneo. Forma parte de un proyecto geoestratégico continental de Estados Unidos, en el que participan sectores del capital financiero, consorcios multinacionales y las oligarquías de los países del área mexicano–centroamericana (…) su autoría intelectual (…) está en Washington (…)” (Fasio, 2001). El PPP, surge como una propuesta de integración regional adoptada por un grupo de la clase política mexicana a fines del último sexenio y cuya continuación recae en el actual régimen de corte conservador. Las fuerzas económicas y políticas del contexto internacional han sido favorables a una concepción referente al manejo y explotación de la biodiversidad muy útil en el discurso político del Estado mexicano. De hecho, en dicho plan se reconoce la gran riqueza biológica de la región, siendo una de las de mayor diversidad genética en el mundo. En tal sentido, el documento del PPP se refirió a siguiente: 1. Recursos naturales abundantes en la región, con extraordinaria biodiversidad (Corredor Biológico Mesoamericano), con posibilidad de prestar servicios ambientales globales vinculados al 'efecto invernadero'. 2. Tradición cultural y tecnológica común (incluyendo la formación de centroamericanos en universidades mexicanas). 3. Multiculturalismo y riqueza de usos y costumbres tradicionales de las etnias, para enriquecer la creatividad regional (Presidencia de la República 2002). Sin embargo, el grado de deterioro de los recursos naturales en la región sureste y en particular en el estado de Quintana Roo, por efectos del turismo y actividades socioeconómicas asociadas, permite deducir que la comprensión de las características del subdesarrollo “(…) es el efecto de la pérdida del potencial productivo de una nación, debido a un proceso de explotación y expoliación que rompe los mecanismos ecológicos y culturales de los cuales depende la productividad (...) de sus fuerzas productivas y la regeneración de sus recursos naturales.” (Leff 1994: 156). En consecuencia, la implantación del PPP, queda reducida a una concepción de intercambio y flujo de personas y mercancías en una simple relación costo–beneficio a partir de un cálculo cimentado en la lógica neoliberal. Esta última ha demostrado tener efectos negativos, no solamente para las poblaciones locales, particularmente las indígenas y campesinas, sino la pérdida de espacios donde se encuentran ecosistemas ricos en biodiversidad. Lo anterior, nos permite dilucidar el interés de entidades económicas y políticas, locales, nacionales y transnacionales, desde el punto de vista de los costos y riesgos que implica la introducción y instauración de proyectos como el PPP, así como sus implicaciones en términos de la participación de clases y grupos sociales y los conflictos político–social– ambientales generados de las contradicciones intrínsecas del proceso socio histórico del capitalismo en el que actualmente se insertan3. De esta manera, la administración del PPP ha sido descentralizada, por lo que se encuentra difuminada en las aplicaciones presupuestales de los gobiernos de la región, en diferentes escalas de la administración pública, y mediante el otorgamiento de concesiones a los agentes privados para el desarrollo de infraestructura y obra pública de los estados y los municipios.

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En segundo lugar, la idea de los corredores biológicos en que se basa el CBM, se refiere a un conjunto de iniciativas que pretenden hacer una conexión entre núcleos o áreas naturales ricas en biodiversidad, en las cuales se encuentran los ecosistemas frágiles, a través de puentes biológicos. Bajo esta premisa, se plantea el CBM como una alternativa de mayor alcance geo–ecológico, toda vez en términos naturales, las regiones naturales están integradas más allá de las fronteras nacionales. Sin embargo, la consideración ecológica con respecto a la dinámica que existe entre los ecosistemas, está condicionada en el actual contexto por la variable política y social de los grupos que habitan en torno a dichas áreas, que ha llevado a su fragmentación y desarticulación de los ciclos naturales, así como por organismos políticos y financieros internacionales. En consecuencia, los corredores biológicos se convierten en un elemento interesante y políticamente estratégicos, dado que con ellos se pretende integrar zonas naturales para tener un mayor control sobre ellas y hacer frente a las presiones del crecimiento poblacional. En México, los lineamientos y criterios para ello han sido formalizados por parte de la CONABIO en el 2000 a partir de los trabajos que previamente realizó la entonces Secretaría del Medio Ambiente Recursos Naturales y Pesca, hoy SEMARNAT. De esta manera, el término corredor biológico se incorpora al discurso de la política ambiental que adopta el Estado Mexicano cuando se refiere a una franja de vegetación para darle uso y continuidad, evitando, de ser posible, la afectación del hábitat natural debido a las actividades humanas. Es decir que se deberá "(…) crear un espacio para la libre circulación de animales y semillas a fin de conectar áreas valiosas desde el punto de vista de la biodiversidad, que de no ser así, tarde o temprano desaparecerían" (Movimiento Mundial por los Bosques, 2001). Sin embargo, el sentido de este enunciado se enfrenta a la agudización de los procesos de degradación y reducción de las áreas naturales, mediante el saqueo selectivo de dichos recursos, al crecimiento poblacional y aumento de la actividad turística. Al respecto, el realce a dicha idea entra en el escenario de la política exterior centro– norteamericana para llevar a cabo la firma del “Proyecto Corredor Biológico Mesoamericano” por parte de los representantes de los gobiernos de México, Honduras, Guatemala, Belice, El Salvador, Costa Rica y Guatemala y Panamá, auspiciados por el Banco Mundial y la participación de otras instancias como el PNUD, la Comisión Centroamericana de Ambiente y Desarrollo, entro otras. En tal sentido y, para tratar de resarcir y evitar mayores daños al entorno natural, se parte del supuesto que es necesaria una mayor fluidez a los pasos naturales de las especies que se encuentran en la cima de las cadenas tróficas, como lo son los grandes felinos, de ahí el nombre de "Paso Pantera"; actualmente se le conoce como el corredor biológico Calakmul–Sian Ka´an que comprende una franja de reservas de la biosfera entre los estados de Campeche y Quintana Roo como parte del CBM. Desde el punto de vista gubernamental, en el caso de Quintana Roo, la responsabilidad operativa recae en la Secretaría de Desarrollo Agropecuario e Indígena a través del Consejo Consultivo Estatal. Empero, la definición y puesta en marcha del CBM, se refiere a una extensión más amplia que comprende aproximadamente 102 millones de hectáreas donde habitan 64 millones de habitantes aproximadamente de los cuales “(...) casi la mitad vive en el campo, alrededor del 40% trabaja en la agricultura y 18% es indígena, cifra que para el caso de la región de México llega a 39%. No obstante, la más destacable y compartida seña de identidad es que más del 60% de los mesoamericanos son pobres, miserables en medio de una alucinante riqueza biológica: 1797 especies de mamíferos; 4153 de

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aves; 1882 de reptiles; 994 de anfibios; 1,132 de peces; 75 mil 861 de plantas, e incontables microorganismos (...)” (Bartra 2001). Con tales características, es explicable porque el CBM se convierte en un instrumento idóneo para la administración ambiental del PPP, debido a que responde a la política ambiental impulsada y dirigida por el Banco Mundial, bajo el supuesto del desarrollo sustentable (Rioja 1999). Desde el punto de vista técnico, en el contenido del CBM encontramos algunas denominaciones de menor escala útiles para analizar el complejo entramado que implica la protección ambiental. Estas son reservas naturales y/o áreas naturales protegidas, las cuales se pueden desagregar en clasificaciones como: reserva natural estricta/reserva científica; parque nacional; monumento natural; reserva natural dirigida/santuario de la vida silvestre; paisajes protegidos terrestres y marinos; reserva de recursos, reserva antropológica/ área biótica natura; área de usos múltiples/área de recursos bajo manejo, sitio de patrimonio mundial y reserva de la biosfera. En Quintana Roo se encuentran 17 denominaciones especiales asociadas a las anteriormente señaladas “(…) de las cuales, 11 tienen decreto de protección federal y seis cuentan con decreto de protección estatal. En total, un millón 288 mil hectáreas [aproximadamente], que representan 25 por ciento de territorio estatal, están bajo protección por la riqueza biológica que contienen" (Teorema Ambiental 2009). Estas son: La Reserva Especial de la Biósfera Isla Contoy; el Área de Protección de Flora y Fauna de Yum Balam; el Parque Marino Nacional Costa Occidental Isla Mujeres; Punta Cancún y Punta Nizuc, El Parque Marino Nacional de Puerto Morelos; el Parque Urbano Kabah; el Parque Marino Nacional Arrecifes de Cozumel; el Parque Natural Chankanaab; la Zona Sujeta a Conservación Ecológica Laguna Colombia; el Parque Nacional de Tulum; la Reserva de La Biosfera Sian Ka' An; el Área de Protección de Flora y Fauna Uaymil; la Unidad de Evaluación y Monitoreo San Felipe Bacalar; la zona sujeta a Conservación Ecológica Santuario del Manatí Bahía de Chetumal; así como la Reserva de la Biósfera Banco Chinchorro. Por lo tanto, las características de la política ambiental del CBM y el PPP en la estrategia sobre el control de los recursos naturales a escala local pasa por lineamientos de políticas públicas tales como: 1. Definición de áreas naturales. 2. Formación de corredores biológicos. 3. Elaboración y seguimiento de planes de ordenamiento territorial. 4. Levantamiento de inventarios de flora, fauna y restos fósiles por parte de instituciones de investigación. 5. Gestión del manejo de los recursos naturales con las comunidades. 6. Desarrollo de patentes mediante biotecnologías para la explotación de la biodiversidad. 7. Gestión para la obtención del financiamiento asignado para tal efecto. 8. Apoyo a organizaciones no gubernamentales y grupos sociales ambientalistas. Bajo esta lógica, la instauración del CBM resulta consecuente con el reacomodo del mapa geopolítico de principios del XXI. La localización de los recursos bióticos en áreas específicas resulta estratégica para los países centrales, las instituciones internacionales de financiamiento (BM y FMI) y las compañías biotecnológicas transnacionales. “Actualmente la bioprospección se basa en la promoción de nueve corredores biológicos ubicados en los 12 grandes centros mundiales de biodiversidad” (Betancourt 2002). Para poder acceder

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de manera cada vez más ventajosa a dichos recursos, se han implantado, en el ámbito de políticas nacionales e internacionales, una serie de mecanismos que faciliten la instrumentación del CBM, el cual se ha encontrado con obstáculos significativos por el componente socioeconómico y cultural de las poblaciones que habitan esta amplia región del planeta. Finalmente, la delimitación territorial del estado de Quintana Roo, se encuentra en el cruce de los dos iniciativas antes mencionadas por ser parte de una de las regiones de mayor diversidad biológica, considerándose por lo tanto, como elemento clave para el impulso de políticas ambientales que puedan tener incidencia en la valoración social y económica de esta ventaja comparativa, no sólo en términos de usos de los recursos, sino de su manejo, control y protección. Los modelos, estilos, prácticas políticas y económicas llevadas a cabo en México y sus diversas entidades han resultado en una mayor vulnerabilidad en perjuicio de las áreas naturales a pesar de la intervención gubernamental. La primacía de la racionalidad económica basada en la razón de mercado suelen sobreponerse al interés en la conservación de la biodiversidad con fines no comerciales. En este punto, la participación de las fuerzas sociales que propugnan por una reorientación y diversificación de las alternativas de desarrollo humano a escala mundial y de largo plazo, adquiere mayor relevancia en la política del Estado. El actual contexto internacional de escasez alimentaria, sobreexplotación del petróleo, calentamiento global, guerras y conflictos regionales de diversa índole, nos puede orillar a dejar de lado la importancia de los recursos naturales como elemento estratégico para la supervivencia de nuestra sociedad. Por consiguiente, en las escalas local y mundial, la biodiversidad requiere de una valoración social y ambiental profunda que sea capaz de cuestionar de fondo el paradigma neoliberal, a reserva de continuar con la depredación del entorno natural y el consustancial agotamiento de la biodiversidad de esta región del país y del planeta en su conjunto.

NOTAS 1. La biodiversidad se ha revelado como un enorme banco de recursos genéticos que son la materia prima de los grandes consorcios de las industrias farmacéuticas y de alimentos, cuyo valor económico supera ya el de los consorcios petroleros (Leff 2005: 264). 2. Sólo se hace referencia a este tratado dado su alcance en la política económica de México, por lo que no se profundiza al respecto. 3. Hasta ahora, el plan ha financiado proyectos por 4 mil 500 millones de dólares. En el caso de México, se destinaron 16 mil millones para 2 mil kilómetros de carreteras, pero con el programa actual se busca duplicar esa cifra para 2008. El nuevo proyecto se abocará a los programas prioritarios y que involucren toda la región. El Atlas Mesoamericano busca determinar cuáles son las zonas de riesgo, para lo que ya trabajan los responsables de Protección Civil del sur–sureste de México (Román, 2007).

REFERENCIAS Bartra, Armando 2001 “Mesoamérica.com: detrás del PPP”. La Jornada, suplemento Masiosare, 17/06/2001.

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LÓGICA DE SUBSISTENCIA ECONÓMICA DE PRODUCCIÓN INDÍGENA MAYA EN LA PENÍNSULA DE YUCATÁN –IMPORTANCIA DE LA ACTIVIDAD APÍCOLA– Francisco J. Güemez Ricalde Universidad de Quintana Roo, Chetumal

[Ketzalcalli 2|2009: 59–69]

Resumen: La lógica de mercados globalizados resulta una gran amenaza para la subsistencia de pequeñas unidades económicas de producción, más aquellas de tipo familiar asociadas a la cultura indígena. Para los mayas de la Península de Yucatán su estrategia de sobrevivencia económica se ve amenazada por el gran desarrollo económico paralelo de actividades generadoras de divisas como el turismo que atrae al recurso de producción más valioso con que cuentan estas pequeñas unidades de producción basadas en la apicultura como su principal fuente generadora de un cierto ingreso en el año. Es posible afirmar que estas unidades familiares de producción apenas sobreviven gracias al subsidio que reciben a través de apoyos a la producción. Pablaras clave: Subsidio, eficiencia económica, unidad de producción, indígenas mayas, estrategia de sobrevivencia

INTRODUCCIÓN La región sureste de México y concretamente la península de Yucatán, es por tradición una región importante productora de miel a nivel mundial, ya que el 97% de su producción se destina al mercado internacional (Cajero 1999). De acuerdo con el centro de información agropecuaria de la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca (CIAP– SAGARPA 2003), poco más de 16,000 apicultores escasamente organizados y con poca comunicación entre ellos, se encuentran dispersos en los tres estados que conforman esta región: Yucatán, Campeche y Quintana Roo. Los apicultores mayas de la península de Yucatán han sufrido consecuencias importantes en la actividad apícola, y por ende, en los beneficios económicos que logran obtener según Villanueva G. y Collí Ucán (1996); Jiménez (1998); Echazarreta–González (1999); Güemes Ricalde y Pat (2001); Güemes Ricalde y Villanueva G. (2002), Estos autores citan problemas relacionados con la aparición de la abeja africana (Apis mellífera), con la detección del ácaro Varroa destructor, efectos climáticos (huracanes y sequías), además de los problemas de mercado como precios bajos, intermediarismo y falta de condiciones para producir de acuerdo a las nuevas normas y exigencias de calidad que actualmente exige el mercado internacional. 2|2009

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Tratando de entender la lógica de operación de la incorporación de esta actividad a la estrategia de sobrevivencia de los indígenas mayas, Sands (1984), explica que la apicultura de la península de Yucatán responde a una lógica diferente a la de economía de mercado ya que no se practica para obtener grandes beneficios económicos. Echazarreta (1999); Villanueva y Collí (1996), coinciden en señalar que la apicultura es una actividad complementaria con otras de subsistencia como la agricultura, animales de traspatio y la forestería.

METODOLOGÍA Aplicando la teoría económica marginal en combinación con métodos estadísticos y administrativos nos llevan a entender desde la lógica de mercados abiertos la situación real de 16,000 pequeñas empresas familiares apícolas en condiciones de ganancia, pérdidas o cierre, lo anterior en contraposición de una lógica de reproducción familiar con una cultura heredada desde los mayas. Esta investigación es resultado de cuatro años de trabajo de muestreo en los tres estados de la península de Yucatán, que correspondieron al proyecto financiado por el Conacyt: “Cultura ecológica de producción y consumo de miel en la P. de Yucatán” La información presentada en este trabajo de investigación es el resultado de una encuesta aplicada en el año 2002 a una muestra representativa de 538 apicultores de la península de Yucatán, distribuidos aleatoriamente en 47 localidades de los tres estados: Yucatán, Campeche y Quintana Roo considerando condiciones homogéneas entre apicultores con base a lo citado en resultados previos de investigación (Sands 1984; Villanueva G. & Collí Ucan 1996; Jiménez 1998; Echazarreta–González 1999; Güemes Ricalde y Pat Fernández, 2001, Güemes Ricalde & Villanueva G. 2002). La encuesta se estructuró en tres secciones: a) características generales de la producción apícola; b) costos fijos y variables detallados y, c) por mes, el origen botánico probable del que extraen el néctar las abejas. El esquema empleado para la obtención de la información de costos se retomó de la organización de pequeños apicultores unidos de América Latina (PAUAL) y Fair Trade Labelling Organizations International (FLO) planteados por Munguía (2000). También se retomó los resúmenes del manual para el cálculo del costo de miel en Yucatán planteado por Echazarreta (2002). El esquema de costos incluye mano de obra, insumos, depreciaciones y el costo de transporte para la comercialización ó venta de la miel en el centro de acopio sin incluir los costos implícitos ni los de operación de los centros de acopio ya que estos no son pagados por el apicultor1.Para el caso de la producción de miel orgánica hemos estimado un factor de actualización de 70% por encima de los costos totales relacionados con la producción de miel convencional.. Este porcentaje incluye, además de la certificación y los implícitos, los costos de producción explícitos que se requieren en mayor cantidad para producir miel orgánica. Realizadas y superadas las pruebas estadísticas de significancia: pruebas "t"s para el valor de los parámetros, prueba "F" para todo el modelo en su conjunto y pruebas de homoscedasticidad, colinealidad y estadístico de prueba Durbin Watson para detectar autocorrelación (Tabla 1); los resultados de la regresión por el método de CMO para la función de Coste Variable Total nos permiten demostrar que los resultados obtenidos en la investigación son válidos y extrapolables al total de la población de los apicultores de la península de Yucatán, objeto de este estudio.

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Tabla 1: Resultados del modelo de regresión para la curva de CVT por el método de CMO estimación curvilínea Dependent variable CVT DF Regression 3 Residuals 510 F=

Method.. CUBIC Sum of Squares 9209829045.2 6925011374.1 226.08929

Listwise Deletion of Missing Data Multiple R R Square Adjusted R Square Standard Error Durbin–Watson Error típ. de la Estimación

Analysis of Variance: Mean Square 3069943015.1 13578453.7 Signif F = 0.0000

0.75552 0.57080 0.56828 3684.89534 1.709 3684.89534

–––––––––––––––––––– Variables in the Equation ––––––––––––––––––––––––––––––––– Variable B SE B Beta T PROD2002 4.624763 0.297526 2.185632 15.544 PROD2002** –.000423 4.4374E–05 –3.632739 –9.529 PROD2002**3 1.18126773E–08 1.4358E–09 2.230841 (Constant) 3461.875558 300.023351 11.539

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Fig. 1: Curva de Costo Variable Total en la producción apícola de la Península de Yucatán

50000

40000

Pesos $

Se demuestra que la función de CVT de la Función de Regresión Muestral (FRM) obtenida de la muestra (Fig.1), es válida estadísticamente para estimar la Función de Regresión Poblacional (FRP), es decir, es posible predecir el 57 por ciento de las veces el promedio de los CVT del total de la población estudiada, con un nivel de confianza del 95% y precisión de ±.05. Si bien el R2 = 0.5780. Casos tipificados por los niveles de producción altos registrados durante la encuesta, se decidió no eliminarlos de la muestra aunque se perdiera ajuste en el modelo lo cual no limita para fines de predicción de la FRP los resultados obtenidos en nuestra FRM.

Sig T 0.0000 0.0000

30000

20000 Observada R² = 0.5708 10000 Cúbico 0 -10000

R² = 1.0000 10000 0

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Producción en kg

Fuente: Elaborada con base a datos de investigación

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RESULTADOS El número promedio de colmenas por apicultor es de 28, sin embargo, el 40% de los apicultores tienen entre 2 y 15 colmenas, otro 31% alcanza en promedio entre 15 y 28 colmenas y un 16.5 % reúne entre 28 y 40 colmenas. Sólo el 12.5% restante alcanza más de 40 colmenas.

Peso s $

ANÁLISIS DE COSTOS E INGRESOS DE LA APICULTURA EN LA PENÍNSULA DE YUCATÁN De los ingresos totales más del 50% no recibió arriba de $10,526 anuales. En sentido inverso se observan casos tipificados en los tres estados donde se registran apicultores que sobrepasan los $40,000 anuales. La media de costos totales invertidos por apicultor en la península de Yucatán es de $14,453.2 pesos. El estado de Yucatán presenta las cifras promedio más altas que ascienden a $19,597 sin embargo también en este estado se encuentran los rangos más amplios de desviación con respecto a la media de $14,035.6, le sigue en orden total de costos el estado de Quintana Roo con $14,566.7 y un rango de desviación de $6,464, en último sitio Campeche registra un promedio de $8,681 y rango de desviación medio de $6,520. En el año 2002, los costos totales de producción apenas fueron cubiertos por quiénes con 35 colmenas trabajaron eficientemente, otros apenas lograron los beneficios después de las 50 colmenas, esto último puede interpretarse en términos de los rendimientos promedio como resultado de buenas prácticas de manejo y eficiencia en la producción. La Fig. 2 describe dos distintos niveles de precios para el productor apícola de la península de YucaFig. 2: Diferencia de beneficios obtenidos tán y los beneficios que se generan por el apicultor entre precios de 2002 y 2003 en ambos casos, en el 2002 el preen la Península de Yucatán cio de $11.5/kg de miel no empieza a generar los suficientes re200000 cursos económicos por encima de los costos totales invertidos hasta alcanzar las 35 colmenas en el me100000 jor de los casos, mientras que al precio registrado en el 2003 de 0 $22.5/kg el apicultor hubiera obbe neficio a $11. 5/kg tenido beneficios a partir de las 11 a 15 colmenas manteniendo similabe neficio a $22. 5/kg −100000 3 6 17 17 24 10 14 20 40 50 res los costos de producción del 12 10 11 90 12 30 30 25 80 120 2002. N o. d e colmenas Al precio de $11.5/kg de miel pagado en el año 2002, la mayoría Fuente: Elaborada con base a datos de investigación de los apicultores por debajo de un nivel aproximado de producción igual o mayor a los 2,500 kilogramos de miel obtuvieron pérdidas, lo que recibieron por kilogramo de miel fue insuficiente para cubrir los costos fijos y variables de producción. Aproximadamente el 87.5% de los apicultores reportó pérdidas ya que produjeron ese año menos de 1,200 kilogramos de miel, dado el número de colmenas que poseen.

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En el 2003 al precio promedio pagado de $22.5/kg de miel, quiénes no sufrieron daños en sus colmenas después del huracán, registraron beneficios con un nivel de producción menor al del 2002 ya que con aproximadamente poco más de mil kilogramos de miel producida alcanzaron a obtener lo suficiente para pagar sus costes unitarios y obtener ganancias (Fig. 2). La Fig. 3 muestra la situación de pérdidas o ganancias para el caso de la producción de miel ecológica en la península de Yucatán. En el 2002 se registraron pérdidas por debajo de los 8,400 kilogramos de miel producida ante el Fig. 3 Situación de pérdida o ganancia bajo precio que se pagó en la apicultura ecológica de la Península de Yucatán ese año de $14.5/kg ya que los costos de producción fueron hasta un 300 70% más altos que en el caso de la miel convencional. Sin embargo, 200 quiénes en el 2003 permanecieron en la procosto u nita rio /kg 100 ducción de miel orgá$50. -/ kg nica recibieron $50/kg 0 $14. 5/ kg lo cual garantizó bene64 324 42 5 510 70 0 8 40 1 050 140 0 1 680 35 00 ficios a los apicultores 150 30 0 440 56 0 900 100 0 1 200 130 0 25 20 8400 que obtuvieron aproxiPr od ucción en kg madamente un mínimo de 560 kilogramos de Fuente: Encuesta 2002, Chliaan Kabo´ob, SSS (2002) y producción. Ecological Maya Products, S.A. de C.V (2003)

CURVA DE COSTO VARIABLE TOTAL EN LA APICULTURA DE LA PENÍNSULA DE YUCATÁN POR EL MÉTODO DE CMO Con los resultados de la regresión se obtuvo la función de Coste Variable Total: CVT = 4.624763 Q – 0.000423 Q2 + 0.000000011 Q3 A partir de esta ecuación se obtuvo la curva de costo marginal (Cmg) derivando con respecto a Q: Cmg = 4.624763 – 0.0000000846 Q + 0.000000033 Q2 Igualando la anterior ecuación de Cmg con respecto al ingreso marginal (img) = precio al apicultor promedio en el 2002: Cmg = 4.624763 – 0.0000000846 Q + 0.000000033 Q2 = 11.5

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Despejando e igualando a cero: 6.875237– 0.000846 Q + 0.000000033 Q2 = 0 Para obtener el valor extremo de “Q” óptima se emplea:

Este valor extremo de (Q) corresponde al punto en el cual se intersectan la curva de costo marginal y costo variable medio. Este punto representa el punto de equilibrio o nivel “óptimo de producción” para el apicultor promedio de la península de Yucatán. Representa el costo unitario más bajo de producción. Más allá de este punto el incremento de producción redundará en un incremento mayor en los costos que en los ingresos que se generen. Producir por debajo de este nivel representaría dejar pasar la oportunidad de obtener mayor ingreso total en relación con el costo total de producción. La existencia de pérdidas o ganancias dependerá de la relación entre el precio unitario pagado al productor y el costo unitario de producción: *Para generar este nivel de producción se estima que dadas las condiciones técnicas de la producción y con una productividad media de 33 kg por colmena se requerirán en promedio 777 colmenas. Para obtener el mínimo de producción es necesario obtener la función de Coste Variable Medio (CVM), la cual se obtiene de dividir la función de CVT entre el nivel de producción de la siguiente manera:

Este punto representa el punto mínimo de la curva de coste variable medio, 583 colmenas produciendo en promedio 33 kg/año es el nivel de producción necesario para obtener al menos los costos variables invertidos en la producción en términos de máxima eficiencia. Para obtener el precio en este punto que garantiza recuperar al menos el CVM por unidad de producción se sustituye el valor obtenido de Q mínimo = 19,227 de la siguiente manera: CVM = 4.624763 – 0.000423 (19227) + 0.000000011 (19227)2 CVM = precio mínimo para producir = 0.5583

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Este precio sería suficiente para recuperar los costos variables por unidad de producción en términos de máxima eficiencia. Igualmente aplicando la misma fórmula calculamos el precio de máxima eficiencia dado el nivel tecnológico en el 2002, para una producción de 1,200 kg de miel en aproximadamente 36 colmenas, bastaría obtener un precio de $4.13 para alcanzar a pagar los costos variables para producir un kilogramo de miel. Igualmente para quien posea alrededor de 15 colmenas con un nivel de producción de 495 kg –rango medio de producción de más del 87.5% de los apicultores de la península de Yucatán– deberá reducir sus costos variables al nivel de $4.62/kg de miel producida, este es el nivel de precio mínimo en el punto de equilibrio que garantiza recuperar los costos variables por unidad, es decir el que les permitiría permanecer en el mercado. Al sustituir los resultados de la regresión para cada nivel de producción registrado en la encuesta, se observa que los apicultores de la península de Yucatán operan en condiciones de ineficiencia económica que les provocan que las pérdidas sean mayores y/o los ingresos netos se reduzcan, esto porque los niveles de producción y la productividad media de los costos variables, fundamentalmente, mano de obra son muy bajos (Fig. 4). Fig. 4: Niveles de eficiencia de costos en la producción apícola de la península de Yucatán 2002 50 45

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40 35 30 25 20 15 10

CVM de eficiencia

5 0

CVM 1

53 27

105 157 209 261 313 365 417 469 79

131 183 235 287 339 391 443 495

Número de apicultores

Fuente: Encuesta y cálculo con datos de la regresión

DISCUSIÓN Como lo señala Rejón et al. (2002), la apicultura de la península de Yucatán, como las demás actividades económicas, está cada vez más influenciada por la apertura de los mercados. Es evidente que esta apertura obliga a los productores a competir en un mercado internacional donde la oferta mundial muestra una tendencia creciente con consecuencias sobre los precios, mientras que los países consumidores fijan mayores restricciones no arancelarias a sus mercados con el objetivo de proteger a su gran número de apicultores, particularmente en la Unión Europea.

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En sentido opuesto al avance mundial del libre mercado encontramos una apicultura de carácter familiar y social descrita en 1986 por Labougle & Zozaya (1986). Esta actividad se realiza a pequeña escala por la mayoría de los 16,000 apicultores de origen maya de la región, y cumple una función de ahorro donde se invierte sabiendo se tendrá un ingreso monetario en cierta época del año, ya que no obtienen la producción suficiente para generar ingresos económicos. Este ingreso mayormente se destina al pago de deudas y al gasto en la familia principalmente para vestido, alimentos, educación y salud. Dos quintas partes servirán para el pago de depreciación del equipo apícola, aunque cabe señalar que esto puede ser el resultado de la baja en la actividad apícola desde 1996, cuando los precios castigaron fuertemente a los apicultores. Como lo señalan Villanueva G. y Collí Ucán (1996); Echazarreta–González y Quezada– Euán (1997); Echazarreta González (1999;) y, Güemes Ricalde y Villanueva G. (2002), sin duda la apicultura de la península de Yucatán se ha visto afectada. La pérdida de activos y la descapitalización de los apicultores para la recuperación son una constante observada durante la encuesta, se expresaban los apicultores al decir que el apoyo federal y estatal es cada vez menos en favor de la apicultura, o bien éstos, si es que existen, se retrasan considerablemente, mientras que los huracanes mermaron seriamente sus colmenas. Esta situación, ante todo, está obligando a las familias a reorganizar su forma de reproducción económica y la forma de ver a la apicultura. Lo anterior muestra el carácter social de esta actividad en la península de Yucatán, basada en la disponibilidad inmediata de su mayor y valioso recurso que le permite aún sobrevivir, la mano de obra familiar, pocas veces contabilizada para el cálculo de sus costos de producción. El empleo de la mano de obra familiar para ellos no representa un costo sino que responde a su lógica de sobrevivencia, el apicultor no está solo en la producción, cuenta en promedio con tres familiares más que le apoyan o ante la falta de los mismos busca el apoyo de otros apicultores ante la falta de un capital para la contratación de más mano de obra la cual también es necesaria en cierto períodos de la producción, fundamentalmente la cosecha. Por ello se calcula que 80,000 personas más se vinculan con la actividad apícola durante el año. La concepción más de fondo de ahorro que de generación de ingresos, son quizás las razones fundamentales que explican la permanencia en la actividad de un gran número de apicultores, a pesar de registrar pérdidas, lo cual gira en sentido opuesto a la forma de ver al productor desde la lógica de mercado, que a través de la Teoría de los Precios o de los Mercados busca eficientar al máximo el empleo de la mano de obra elevando su productividad media con el objetivo de reducir costos e incrementar las ganancias (Samuelson & Nordhaus 2002). No coincidimos con (Parra 2002) en señalar que exista falta de "empresarialidad" o capacidad de gestión, ya que empresario es todo aquel que emprende una actividad y que requiere para ello una cierta capacidad de gestión, ya sea para obtener apoyos o para la comercialización, lo que no existe, ni debe de existir, es una racionalidad de mercado para producir todo lo que se pueda producir pensando solo en las ganancias. Sin abandonar su modo de producción, el apicultor debe conocer y entender como funciona el mercado, sus tendencias y estructuras para eficientar sus procesos y su manejo, para evitar el no cumplimiento de las normas y también para conocer las preferencias de los consumidores en los distintos mercados, para que dé mayor valor agregado al producto y esto le genere mayores beneficios económicos.

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Coincidimos en los cálculos efectuados por MABEVI (2002) sobre los beneficios que podría lograr para un apicultor que trabajara con eficiencia 30 colmenas, pero diferimos en la estructura y contabilidad de costos, particularmente los costos de depreciación (costos fijos) y de la mano de obra (costos variables). Diferimos completamente con Parra (2002) en considerar a la mano de obra como un insumo de suma fija, este concepto es variable ya que depende del nivel de producción. Tampoco coincidimos en que el “prorrateo de costos fijos” entre las variables a medida que se incrementa la producción es la única solución para incrementar los ingresos, lo anterior sino se controla, incrementaría sustancialmente la oferta rompiendo con el esquema actual o racional de producción de los apicultores de origen maya. La diferencia de precio entre "miel convencional" y "miel orgánica" (ecológica) está dada en términos de los criterios de exigencia del mercado en cuanto a calidad y las condiciones de producción entre una y otra. La miel orgánica exige producir con mayor calidad para obtener la certificación en el mercado mundial, sin embargo, los costos se incrementan sustancialmente por lo que es necesario lograr incrementos en la productividad y en el número de las colmenas por apicultor a fin de que esta sea una opción viable económicamente.

CONCLUSIONES El empleo del método estadístico, aunque sobre una muestra de la población total, nos permite afirmar científicamente que los resultados presentados en este documento son representativos para el total de la península de Yucatán a diferencia de otros trabajos, que sin intentar restarles validez se centran en microregiones, organizaciones o estudios de casos (Parra 2002 y Mayo 2002). Se observa que más del 80% de los apicultores están por debajo de la media de ingresos de $20,000 anuales, lo cual se relaciona con los altos costos y los bajos niveles de producción y productividad. Poco más del 87.5% de los apicultores posee menos de 40 colmenas, lo peor es que el 40% posee únicamente entre 2 y 15, estas cifras muestran que, de acuerdo al precio de mercado promedio vigente de $11.5 en el 2002, el número de colmenas que registraron los apicultores durante la encuesta fue insuficiente para generar beneficios económicos a los apicultores. Desde la lógica de la teoría económica de mercado, la situación de cierre o permanencia en la producción de miel convencional para el año 2002 mostró que los apicultores que no produjeron poco más de 1,200 kilogramos en el año no alcanzaron a recuperar lo que invirtieron al menos en sus costes variables, es decir gastaron más de lo que obtuvieron al vender, esto implicaría decidir si mantenerse en espera de mejores precios o retirarse definitivamente del mercado. Lamentablemente sabemos que aunque los precios fueron altos en el 2003, el efecto del huracán Isidoro a finales del 2002 fue devastador para la apicultura de la península de Yucatán, ya que no únicamente se registraron pérdidas sobre el inventario físico del equipo sino que por el efecto posterior sobre la floración la cosecha fue baja en promedio para el 2003. En este momento la preocupación del apicultor se centra en cómo recuperar sus activos a más de un año del huracán Isidoro. La miel ecológica incrementó los costos hasta un 70%. Además de la diversificación y la agregación de valor a la producción, el simple hecho de incrementar la eficiencia de manejo y con ello la productividad de las colmenas brin-

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daría mejores condiciones para obtener beneficios y, el problema de la ineficiencia en el manejo de las colmenas, que como se ha demostrado en las gráficas, es un problema generalizado en la península. Los subsidios mantienen en el mercado a poco más del 40% de los apicultores.Mientras el precio de miel esté en los $50 pesos promedio actuales los apicultores podrán obtener algún beneficio a pesar de su nivel de producción. La aplicación del libre mercado a la apicultura traerá fuertes efectos sobre la producción social apícola de México, y no exclusivamente a la península de Yucatán. Con esto no se intenta decir que los apicultores no deben eficientar la producción, elevar la productividad o ser considerados por el mercado, al contrario se busca que el mercado ponga en consideración la racionalidad misma de los apicultores como una herramienta, que más que para controlar o frenar la producción mundial sea empleada o cumpla con el objetivo de la sustentabilidad, hoy día tan cuestionada.

NOTA 1. Los llamados costos implícitos incluyen el valor de renta de los recursos empleados en la producción así como el costo por el uso del capital, y el costo de oportunidad cuando hay que emplear los recursos para producir necesariamente implica dejar de lado otra actividad, total o parcialmente (Martínez 1999).

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K’UHUL IXIK, K’UHUL AJAW LA PERSONIFICACION DEL GÉNERO ENTRE LOS MAYAS* Eduardo Manuel Puga Salazar Alexander W. Voss Universidad de Quintana Roo, Chetumal

[Ketzalcalli 2|2009: 71–86]

Resumen: En el presente trabajo se estudia la personalización de género entre los mayas del Clásico a partir del análisis de textos jeroglíficos. Partiendo de lineamientos teóricos de la arqueología post procesual se trata de entender el modo en que los roles femeninos y masculinos fueron percibidos por la sociedad maya prehispánica entendiéndolos como factores ligados a entidades sociales, políticas y culturales inherentes a la sociedad bajo estudio. La aplicación de la epigrafía en conjunción con la iconografíaiconología sobre el arte maya, han sido de gran importancia para obtener una aproximación a la concepción que los mayas tuvieron acerca del género. El presente documento constituye una muestra como a través del análisis de jeroglíficos y representaciones gráficas podemos observar como hombres y mujeres se apropian de los códigos de genero para plasmar los roles respectivos que asumen según cada caso en su sociedad. Pablaras clave: Género, personificación, maya, epigrafía, iconografía

INTRODUCCIÓN A lo largo de la última década, las investigaciones enfocadas en discutir el rol de género en el pasado han cobrado gran importancia dentro del campo arqueológico. Esta nueva línea de investigación se origina con el surgimiento de las ideas feministas dentro de las investigaciones científicas; dichas ideas, influyen con cierto retraso sobre el campo arqueológico debido a las limitaciones metodológicas de la arqueología misma para hacer visible el género dentro del registro material. Por lo tanto las ideas feministas solo se hacen presentes en la arqueología cuando es creado el campo de la arqueología post procesual en donde quedaron insertas las investigaciones referentes al género (Pallares 2006: 62). Este enfoque de investigación, ha propuesto una construcción histórica de lo masculino y de lo femenino de manera justa y objetiva, tratando de precisar el modo en que dichos roles fueron percibidos por las sociedades pretéritas entendiéndolos, no como factores ligados a una naturaleza biológica, sino como entidades sociales, políticas y culturales inherentes a la sociedad misma (Briseño 2003: 146; Joyce 2000). El surgimiento de este tipo de trabajos, permitió la observación de numerosas inadecuaciones de interpretación arqueológica, por lo que en fechas recientes los investigadores e investigadoras se han dado a la tarea de replantear las teorías ya existentes y a la vez formular nuevas cuestiones

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referentes a la concepción de los géneros en el pasado. Con todo lo anterior se intenta rescatar a las mujeres de la antigüedad de esa visión accidentalizada en que las sociedades modernas las etiquetaron por muchos años, considerando que estas solo se desempeñaron en papeles débiles, pasivos y secundarios (Falcó 2003). Guiándose en los lineamientos teóricos de la arqueología post procesual, las investigaciones arqueológicas de género centraron su atención en aquellos elementos materiales y simbólicos que influyeron en la relación hombre/mujer, el modo en que sus roles interactuaron entre si y como esta interacción se expresa, se negocia y afecta a sus propias sociedades (Sorensen 1997; Hernández 2002). En el área maya, este tipo de trabajos han constituido interesantes puntos de discusión acerca de los roles de genero en la sociedad maya, sobre todo dentro una importante matriz de poder como lo fueron las cortes reales de los ajawlelob1 o reinos mayas del Clásico (McAnany & Plank 2001). La aplicación de la técnica epigráfica en conjunción con los estudios iconográficos sobre el arte maya, han sido de gran importancia para poder complementar el dato arqueológico y obtener así una aproximación más completa de la concepción que los mayas tuvieron acerca del género. Al respecto, nuestra visión accidentalizada y en cierta medida los estudios fundamentados en la analogía etnográfica y etnohistórica han sido los factores que provocaron la creencia de que las conductas sociales actualmente observadas en los individuos mayas, fueron practicadas de igual manera en el pasado (Hill 1998; Briseño 2003). No obstante, los recientes descubrimientos arqueológicos y los avances en materia epigráfica están evidenciando que en la construcción del poder real de los mayas, intervinieron historias personalizadas de hombres y mujeres, así como la ejecución de roles especiales en el ámbito político y ritual por parte de los integrantes de la élite (McAnany & Plank 2001). El presente documento constituye solo una muestra de cómo a través de la aplicación de la técnica epigráfica se han comenzado a rastrear los modos de representación y por ende la concepción de los géneros en el arte maya, y para este caso en particular, el modo en que la línea divisoria entre lo masculino y lo femenino era transgredida por los integrantes de los estratos mas encumbrados de la élite a través de las llamadas “personificaciones”.

CONSIDERACIONES

SOBRE LOS LAKAMTUNOB MAYAS

Bajo los escombros de palacios, templos y pirámides, yacen enterrados cientos de monumentos hechos en piedra que los mayas elaboraron siglos atrás. Los arqueólogos han denominado a estos monumentos como “Estelas” y los mayas en su tiempo les llamaron lakamtunob (literalmente: piedras grandes) expresión atestiguada en las propias inscripciones haciendo referencia a dichos monumentos (Martin & Grube 2001). Ya desde el siglo XIX, los lakamtunob habían causado el interés y despertado la fascinación de los primeros exploradores y viajeros del viejo mundo, quienes atraídos por la aventura y el encuentro con una de las culturas mas fascinantes de México, se dedicaron en aquel entonces a recorrer la extensa península de Yucatán y Guatemala, regiones que hace mas de quince siglos conocieron la presencia de la milenaria civilización maya (García & Juárez 1990; Gonzáles 2001). Los ajawlelob constituyeron un escenario gigantesco cuya planeación estaba pensada justamente para realzar la grandiosidad, fuerza, sacralidad y poder sumo de las élites dominantes. Los elementos claves que reafirmaban este poder fueron precisamente los la-

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kamtunob, erigidos en lugares estratégicos de construcciones y plazas con la intención de despertar el respeto y veneración del pueblo (Rivera 2001). En dichas representaciones no se escatimaron símbolos ni atributos, pues las personas a las que se representó en ellos, eran los k’uhul ajawob (divinos señores), quienes a través del lakamtun manifestaban ante la gente su majestad y legitimidad, pero también el parentesco con los antepasados divinos y por ende su propio derecho dinástico (Rivera 2001: 14). El objetivo de la erección de un lakamtun cada determinado periodo de tiempo, de acuerdo a Rivera, consistía en “(...) dotar a la familia real de instrumentos mágicos con los cuales podían reforzar sus vínculos con el mundo intangible de lo sobrenatural, ya que la estela era una suerte de árbol fundacional en el que se fundía el monarca a través de la imagen para sostener el mundo, dar benéfica sombra a su pueblo, gobernar el cosmos en todas sus direcciones (...), todo ello reflejado en el inmenso gnomon de piedra” (Rivera 2001: 27). En el lakamtun quedaban manifestados las cuatro funciones consustanciales al poder de los k’uhul ajawob, estas eran: (a) la soberanía para la toma de decisiones y resolución de conflictos, (b) la fuerza en el ejercicio de las armas y la guerra, (c) la función productora traducida en fecundidad y abundancia, pero sobre todo (d) su función primordial como pivote cósmico sobre el que bascula el universo mismo (Rivera 2001).

LOS

GLIFOS QUE IDENTIFICAN A HOMBRES Y MUJERES

Exploradores y viajeros como Alexander von Humbolt, Constantine Rafinesque, John Lloyd Stephens y Frederick Catherwood por mencionar algunos, son quienes dan a conocer al mundo por vez primera la belleza de las ciudades y monumentos de los mayas a través de sus escritos e imágenes publicados en sus diarios de viaje y reportes. Las primeras observaciones de los personajes en los lakamtunob llevaron a los primeros exploradores y viajeros a pensar que dichas representaciones eran las imágenes de dioses adorados por los mayas en su tiempo; no obstante, con el desciframiento de las inscripciones jeroglíficas se comenzó a vislumbrar un panorama mas claro acerca de dichas representaciones, pues es entonces cuando se comienza ha hablar de reyes y sacerdotes representados en los lakamtunob ejecutando rituales religiosos relacionados con los astros y las deidades según los días determinados en el calendario (Stuart 1975). Después de un lento proceso de avance y retroceso en el estudio de las inscripciones mayas, hoy podemos saber que además de cómputos calendáricos y eventos astronómicos, los textos también mencionan los nombres de templos, ciudades, espacios sagrados, cuerpos de agua y entidades sobrehumanas; pero sobre todo, mencionan los nombres propios y acciones de los k’uhul ajawob e ixikob (divinos señores y señoras) incluyendo también a los personajes de la élite cercanos a la familia real convirtiendo así los registros epigráficos en verdaderas historias de vida (Coe & Van Stone 2001). Fig. 1: “Glifo emFloyd Loundsbury (1973) dio un paso significativo al respecto, al blema” proponer por primera vez la lectura aj po para los glifos que identifiDibujo tomado de can a los hombres en las inscripciones jeroglíficas mayas. Los avanMartin & Grube ces en el estudio de la gramática maya, señalaron que esta palabra 2000: 17 es una de las variantes del glifo ajaw (señor/gobernante). Posterior-

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mente Henrich Berlin (1958) descubrió los llamados “Glifos Emblema” que hacían referencia a los ajawob regentes de determinados lugares (Martín & Grube 2001) (Fig. 1). Por otra parte Herbert Spinden (1913) es el primero en advertir la presencia de la figura femenina en el arte maya y en base a estas observaciones elabora su tesis doctoral centrándose en las imágenes del arte monumental de Yaxchilan (Pa Chan) (Ardren 2002:6). De manera paulatina la década de los sesentas trae grandes revoluciones en la ciencia a raíz del movimiento feminista antes mencionado y por ende en la arqueología, quien además entre sus militantes empieza a contar ya con figuras femeninas como la rusa Tatiana Proskouriakoff. Esta investigadora es la primera en hacer mención al género femenino atestiguado en las inscripciones de los lakamtunob del sitio de Piedras Negras (Yokib). Proskouriakoff (1961) logra entonces descifrar el glifo que hacía referencia a las mujeres, proponiendo la lectura ix o ixik en lengua cholana y na en maya yucateco para dicho glifo, cuya traducción textual en ambos casos, sería “mujer, señora” o “madre” (Proskouriakoff 1961; Calvin 2004: 38; Coe & Van Stone 2001; Kettunen & Helmke 2004: 75; Wagner 2003) (Fig. 2). Este glifo permitió descubrir que las imágenes que los primeros exploradores consideraron como sacerdotes con largas túnicas, en realidad fueron de mujeres que acompañaban a sus esposos en determinadas actividades (Proskouriakof 1961; Cash 1998; Ardren 2002; Grube 2001; Hernández 2002).

a.

b.

c.

d.

Fig 2: Glifos para “mujer” y/o “madre”: a) /IXIK/ o /NA/; b) /IXIK-ki/ basado en YAX Dnt. 56, I2; c) /i-IXIK/, CHN Akab Dzib Dnt. 1a, G2; d) /K’UHUL-IXIK-i-xi/, BPK Sculptured Stone 4, G2 Dibujos: a) y b) Eduardo Puga; c) y d) Alexander Voss

Otro de los grandes avances en el ámbito de la epigrafía y de la vida social de la mujer maya, fue el descubrimiento realizado también por Loundsbury en la década de los sesentas. Este investigador sugiere una relación marital entre los personajes de los lakamtunob, expresada a través de un glífo consistente en dos “bandas cruzadas” cuyo signo central se encuentra sufijado por la sílaba na y prefijado por la sílaba ya para indicar el pronombre posesivo (Fig. 3). La trascripción del glifo es ya-AT-na o ya-ta-na, cuya transliteración en ambos casos deriva en y-atan que se interpreta como “su esposa” o “la esposa de” (Loundsbury 1973). Gracias a estas figuras pioneras de la epigrafía maya actualFig. 3: El glifo para mente los investigadores pueden diferenciar a los hombres y a “esposa”: /ya-AT-na/ las mujeres a través de las inscripciones jeroglíficas y, de este o /ya-ta-na/, NAR modo, comenzar a reevaluar las representaciones del arte maya, St.23, F2 permitiendo el avance de las investigaciones hasta llegar al punto Dibujo tomado de Graen que hoy podemos discutir la concepción de género entre los ham & von Euw 1975: 60 mayas precolombinos.

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ICONOGRAFÍA

DE LAS MUJERES Y LOS HOMBRES EN EL ARTE MAYA

La tradición representativa de los mayas rara vez mostraba el cuerpo desnudo de las personas; esto, sólo se ha podido observar en algunas vasijas pintadas, los códices y en pinturas murales de grutas en las que fueron representados hombres y mujeres adultos sin prenda alguna, permitiendo un fácil reconocimiento del sexo de las personas, mas no así el género bajo el cual actúan. Ejemplo de esto podría ser el polémico dibujo 17 de Naj Tunich también conocido como “El Abrazo Homosexual”, sobre el que se han hecho varias interpretaciones entre las que destaca que se trata de un hombre y una mujer, o bien se ha señalado que se trata de un hombre anciano abrazando a otro joven quien personifica a una mujer (ver Gamboa & Quiñónez 2007). A excepción de algunos casos, los lakamtunob por lo general describen rostros de perfil, sin expresión alguna y sobre todo con rasgos físicos muy similares entre unos y otros, cada uno buscando resaltar algo que pueda hacer reconocible a los personajes representados, ya sea la forma del perfil, la forma de la nariz, los ojos y la boca, por lo que en un principio a través de ellos resultaba difícil el sexado de los personajes representados en los lakamtunob (Joyce 2000). Esta problemática se ha podido solucionar gracias a los estudios iconográficos de la indumentaria de los personajes y sobre todo por los glifos asociados a ellos. Las imágenes hasta ahora documentadas muestran un patrón regularmente similar para las imágenes masculinas. La indumentaria por lo general consiste en un cinturón de tela llamado ex en las fuentes históricas, que en ocasiones era sustituido por un sartal de cuentas Fig. 4: Representación de señores tubulares de jade u otro tipo de piedra preciomayas, PAL Tablero del Palacio sa; las piernas, por lo general son representadas en su mayoría al descubierto a excepción Dibujo tomado de Schele 1980: 52, Fig. 10 de ciertas imágenes en que los individuos utilizan faldas a media pierna o hasta los tobillos que, de entrada, rompe con el estereotipo referente al uso de faldas como una prenda exclusiva de las mujeres. Una capa o pectoral igualmente confeccionado en tela o cuentas de jade aparece cubriendo la parte superior del torso, aunque existen ejemplos en los que el personaje lleva el torso desnudo ornado únicamente por un sencillo collar de cuentas, parafernalia muy recurrente en las representaciones de contextos palaciegos (Fig. 4). En la mayoría de los casos, del cinturón pende una banda que cubre el área genital, que en ocasiones estaba profusamente decorada con elaborados diseños que según Joyce (2000), buscaba resaltar el área genital del hombre. Linda Schele (1980) observa que en otros casos, los motivos con que se ornamentaba la banda eran similares a las del llamado “Árbol Sagrado” representado en la lapida de K’inich Janab Pakal de Palenque, por lo que dichas representaciones podrían indicar que el hombre mismo era representado como árbol cósmico y en especial sus órganos sexuales como engendradores de vida. Pulseras, collares, ajorcas, sandalias, tobilleras y pectorales con efigies de personajes complementaban las prendas de los ajawob, a la vez que sobre sus cabezas portaban complicados tocados que en ocasiones eran tan altos, que nos hace pensar en el difícil trabajo realizado por los portadores de dichas prendas para lograr sostenerlos con facilidad. Por lo

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general a los hombres se les observa en sus ceremonias de entronización, en ritos de autosangrado, en escenas palaciegas rodeados de sus cortesanos, realizando visitas reales para atestiguar otras entronizaciones, en escenas de combate cuerpo a cuerpo, capturando prisioneros o vestidos como aj pitzil para el Juego de Pelota. En contraparte el arte monumental muestra a las mujeres con el cuerpo cubierto casi en su totalidad. Los ropajes solo permiten observar las manos, rostros y los pies. Estas prendas llamadas h(u)ipiles en documentos coloniales son muy recurrentes en el arte maya y varían desde sencillos diseños completamente en blanco, hasta telas brocadas en complicados diseños geométricos resultantes de la labor intensiva de transformación de la materia natural en material cultural. En las vasijas estilo códice, se observan ejemplares bordados en un patrón de red y encajes tan delicado semejando una especie de transparencia que deja entrever los senos y la silueta del cuerpo femenino (Fig. 5). En ocasiones se deja ver un enredo que sobresale por debajo del h(u)ipil. Complicados peinados y/o tocados, brazaletes, orejeras sandalias, collares y pectorales elaborados en cuenFig. 5: Representación de una señora maya, vasija K2573 tas de jade compleDibujo: Alexander Voss mentan también la indumentaria de las mujeres. En base a la identificación de los glifos y las prendas, fue establecida la diferencia entre lo masculino y lo femenino en el arte maya, cánones que durante décadas han sido considerados satisfactorios en el estudio e interpretación en el arte maya; no obstante, existen casos que rompen con esta norma algunos de los cuales trataremos en adelante

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PERSONIFICACIÓN EN EL ARTE MAYA

En el corpus del arte maya, se cuenta con ejemplares que muestran representaciones de personajes enmascarados o con ciertos atributos diagnósticos de tipo sobrehumano, ya sean plasmados en el cuerpo o la indumentaria con la intención de hacerlos parecer seres divinos o personajes míticos. Entre los casos mas destacados se encuentra el de los músicos de la corte real del K´uhul Ajaw Chan Muwaan de Bonampak quienes portan mascaras para representar animales marinos. Así mismo, el lakamtun 11 de Pa Chan (Estela 11 de Yaxchilan) muestra a Itzam Balam de Pa Chan quien preside una escena en la que son presentados tres prisioneros ante el k’uhul ajaw antes mencionado, quien a su vez porta una mascara del dios Chaak como una especie de apropia-

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Fig. 6: El señor de Yaxchilan, Itzam Balam, con un disfraz del dios Chaak, YAX estela 11, reverso Dibujo: John Montgomery


ción en su persona de los atributos sobrehumanos de dicha deidad (Fig. 6). Estas representaciones han sido consideradas como “personificaciones” dentro del arte maya. Otros ejemplos podrían ser las imágenes de los escribas en las vasijas estilo códice y las esculturas en piedra donde se les representa con orejas de venado y en ocasiones con rasgos simiescos para personificar a los dioses escribas Jun Batz’ y Jun Chuwen. La personificación según Stone (1991), es el acto en el cual los oficiantes se apropian de ciertos atributos simbólicos y características sobrehumanas, animales y/o humanas. Es muy probable que este tipo de apropiación de atributos o mejor dicho de personificación, haya sido utilizada como una estrategia adaptativa del estatus social, que en ocasiones constituía una herramienta útil en la consolidación del poder político del k’uhul ajaw (Stone 1991). Del mismo modo en que se observan a los ajawob personificando a las deidades, se han encontrado casos en que estas personificaciones transgreden las líneas que según nuestros cánones, diferencian a lo masculino de lo femenino (Stone 1991); dichos casos, constituyen un claro ejemplo que demuestran que muchas de las interpretaciones arqueológicas referentes al género son erróneas, pues según los registros escritos y las representaciones iconográficas muestran que la manera en que los mayas concebían las relaciones de género era muy distinta a las de las sociedades modernas. La pregunta en este punto seria ¿Existen casos de personificación femenina registrados en el arte maya? Existe un caso celebre de personificación epigráfica registrado en uno de los paneles glificos de Palenque (Bak), en el que el k’uhul ajaw Kan Balam, se autodenomina como “la nodriza de los dioses” (u-juntan) (véase Voss 2007: 52–53); otros ejemplos de personificación podrían ser también los entierros de élite registrados por Haviland (1997) en Tikal (Mutul), donde las osamentas de los individuos fueron identificados por los bioarqueologos como masculinos y entre las ofrendas asociadas a ellos se encontraban varios metates, símbolos de la preparación de alimentos asociados a las labores entendidas actualmente como exclusivamente femeninas. Estos casos constituyen una apropiación de las labores femeninas por parte de los hombres, arrojando importantes datos que nos señalan que las élites manipularon las relaciones de género según su conveniencia (Hernández 2002). El registro histórico hasta ahora conocido se refiere a las mujeres como acompañantes, madres de los bah ch’okob (herederos al trono), y-atan (esposa) del ajaw e invocadora de los ancestros, iconográficamente se les observa en la preparación de alimentos y crianza de los hijos. A través de los glifos se ha podido saber que ciertas mujeres detentaron importantes puestos políticos en su condición de educadoras y encargadas de los bah ch´okob, en dichos casos figuran el de la Ixik Wak Chan Ajaw de Naranjo (Maxam), quien fue una k’uhul ixik ajaw (señora gobernante divina) en nombre de su hijo K’ak’ Tiliw Chan Chaak K’uhul Ajaw Maxam, y por supuesto el caso de la Ixik Zak K’uk’ de Palenque (Bak) quien también fungió como k’uhul ixik ajaw para el entonces bah ch’ok (heredero al trono) K’inich Janab Pakal. Otros casos podrían ser el de las señoras Ixik K’abal Xok de Yaxchilan (Pa Chan) y la Ixik Uh Chan Tzuk? (Señora Ik Craneo), también llamada “Señora Estrella Vespertina” por Schele (1980), cuyas relevancias políticas dependieron, en el primer caso, por su filiación a un linaje local de gran importancia y en el caso de la segunda mujer por el haber provisto a la casa real de Yaxchilan de un heredero al trono (Martín & Grube 2001). Hasta ahora se ha documentado un solo caso en el que las inscripciones hablan de una mujer cuyo gobierno fue sustentado en todo su derecho, este caso es el de la Ixik Yol Ik’nal quien fue nombrada en las inscripciones con el alto cargo de k’uhul ixik ajaw

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(señora gobernante divina) de Palenque. A excepción de las mujeres de Yaxchilan (Pa Chan), la mayoría de las representaciones de las señoras antes mencionadas coinciden con un tipo de indumentaria especifica que describe una falda y una capa, ambas elaboradas en cuentas de jade formando un patrón de red. Este tipo de indumentaria ha sido atribuida a la personificación de las mujeres como diosa de la luna, ya que dicha indumentaria es similar a la que porta la diosa en las imágenes de vasijas pintadas (Fig. 7).

a.

b.

Fig. 7: Representaciones de mujeres: a) la diosa de la luna-maíz, vasija en el Museo de Historia Natural, Nueva York; b) una señora maya con capa y falda de jade, PAL Tablero del Palacio Dibujos: a) tomado de Taube 1992: Fig. 31e; b) tomado de Schele 1980: 52, Fig. 10

Pese a todo lo anterior, nuevamente el avance en las investigaciones epigráficas e iconográficas han demostrado que dicha indumentaria, lejos de solo representar a una deidad, representa en sí, el origen del cosmos mismo expresado en el nacimiento de la deidad conocida en un principio como Hun Yenal o Dios del Maíz (Bassie-Sweet 2002; Stuart 2005). El plato K1892 también conocido como el “Plato de la Resurrección” (Fig. 8), muestra una representación de la deidad del maíz en el momento en que emerge de una abertura en la tierra representada por el caparazón de una tortuga; el caparazón, muestra los diseños de red representados en las faldas y capas de las k’uhul ixikob, así como de algunos k´uhul ajawob en el arte maya. Igualmente, la parafernalia de la deidad es muy similar a las observadas en este mismo tipo de representaciones en el arte monumental. Un ejemplo iconográficamente similar es el que analizaremos a continuación.

Fig. 8: El “Plato de la Resurrección”, plato K1892 Dibujo tomado de Schele & Mathews 1998: 145, Fig. 4.15

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Fig. 9: El lakamtun de Yomop Dibujo: Eduardo Puga

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IXIK OK AYIN EN EL LAKAMTUN DE YOMOP

El monumento conocido como “La estela Yomop” es el fragmento de un lakamtun en buen estado de conservación perteneciente a una colección privada; mide 178 cm de alto por 82 cm de ancho y 8.2 cm de espesor (Fig. 9). El lakamtun se encuentra esculpido en bajorrelieve, obra de dos escultores. Los textos asociados a la imagen mencionan lo siguiente: Cláusula 1 a) /[Olla invertida]– – IXIK–K’UHUL/B1/IXIK–OK–ki/B2/AYIN/B3/IXIK/A4/ AJAW–po–mo–yo/B4 b) [Olla invertida] ixik k’uhul B1 ixik ok B2 ayin B3 ixik A4 yomop ajaw B4 c) [¿Epíteto femenino?] señora divina, señora pie cai-mán, señora yomop gobernante d) La [¿título femenino?] divina señora, señora Pie de Cai-mán, señora gobernante de Yomop. Cláusula 2 a) /yu–xu–lu u/C1/IV–AJAWTz/C2/a–III–te–K’UH/C3/ya–a–na–bi–li/C4/IV– K’ATUN/C5/IXIK–AJAW/C6/IXIK–OK–ki/C7/AYIN/D7/IXIK–ba–ka– ba/D6 b) y–uxul C1 4 Ajaw C2 A[j]–Ux–te–K´uh C3 y–a[j]–nab–il C4 4 K’atun C5 Ixik Ajaw C6 Ixik Ok C7 Ayin D7 Ixik Bakab D6 c) Su grabado, 4 Ajaw Aj Ux–te–K’uh, el pintor de, 4 k’atun, señora gobernante, seño-ra Pie Caimán, señora bakab d) Este es el grabado de 4 Ajaw el de Ux–te–K’uh, el pintor de la señora gobernante de cuatro k’atunes, señora Pie de Caimán, señora bakab. Cláusula 3 a) /yu–xu–lu/F1 /a–ALAY–¿ya?/F2 /i–¿?/F3 /¿?–¿no?/F4 /ya–a–na–bi–li/ F5 /a–yu–lu/F6 /K’INICH–chi/F7 /K’ATUN/F8 /a–K’UH–na/E9 /ITZ´AT –ti/F9 b) y–uxul F1 alay F2 I¿? F3 ¿? F4 y–a[j]–nab–il F5 a[j]–yul F6 K’inich F7 K’atun F8 a[j]–k’u[hul]–[ju]n E9 itz´at F9 c) Su grabado/tallado, este es, [Nombre: I...], [Nombre: enano], el pintor de, el bruñidor, K’inich, K’atun, el del tocado (¿de guerra?), el sabio d) Este es el grabado/tallado de [Nombres: I... enano], el pintor del bruñidor K’inich K’atun, el del tocado (¿de guerra?), el sabio. La cláusula 1 (columnas A y B), aunque de menor tamaño, es la de mayor importancia entre los jeroglíficos asociados a la imagen, pues, en ellos se mencionan el nombre y los cargos del personaje representado en el lakamtun. Como puede observarse en la traducción, se trata de una mujer noble originaria del sitio de Yomop; probablemente, se trate de un sitio de las tierras bajas occidentales, tal vez ubicado entre Tortugero y Toniná (Teufel 2001). El primer glifo que integra la cláusula nominal, es el glifo conocido como “vasija invertida” cuya lectura aún se encuentra en debate, no obstante son perfectamente reconocibles los glifos ixik y k’uhul, que de entrada nos harían referencia al título “¿? señora divina”.

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Según la inscripción esta mujer jugó un papel relevante en la historia de Yomop, ya que ostenta el titulo ixik Yomop ajaw, lo que nos hace pensar en primera instancia que probablemente se trató de la esposa de un k’uhul ajaw que gobernó en Yomop alrededor del año 700 d. C. (Teufel 2001); no obstante la cláusula 2 podría indicar una versión diferente a esta primera impresión como veremos más adelante. El nombre de la ixik ajaw es presentado en los bloques B2 y B3 de la cláusula 1 y su lectura es ixik Ok Ayin (señora Pie de Caiman) (Teufel 2001). La cláusula 2 (columnas C y D) menciona de nueva cuenta el nombre de la ixik ajaw pero ahora incluyendo el titulo ixik bakab (señora bakab), título que aparece en otras representaciones de mujeres en calidad de atanob (esposas) locales o extranjeras quienes retienen los títulos de sus lugares de origen; por lo tanto, no se puede descartar la idea de que esta k’uhul ixik ajaw haya sido una consorte extranjera proveniente del sitio de Yomop quien viajó para contraer nupcias a un ajawlel del que no podemos saber nada debido a que el lakamtun fue desplazado de su lugar original para terminar en una colección privada (Martín & Grube 2001; Pérez 2007). Este monumento representa un caso especial al igual que los mencionados para Maxam (Naranjo) y Bak (Palenque). El término bakab merece en este contexto un análisis más detallado. Éste título ha sido leído como “primero/cabeza de la tierra” en varias ocasiones e interpretado como un título militar (Calvin 2004: 39; Kettunen & Helmke 2004: 71) atribuyéndole una función socio-política a sus portadores dentro del ajawlel; una función que también se hace notar en los registros coloniales donde bakab (escrito bacab) significa “representante” o “juglar”. Pero el título de bakab permite también resaltar la importancia de los k’uhul ajawob que llevan este título en el ámbito ceremonial. En los documentos coloniales del norte de la península de Yucatán se relaciona la palabra bakab en el contexto ceremonial y/o mitológico con entidades vinculadas a la lluvia y los portadores de las cuatro esquinas del mundo; Landa menciona los cuatro bakabob que también llevan en sus nombres los apelativos Pauahtun y Chaak (escrito Chac) y Thompson (1986: 336) traduce bakab como “rociador de agua” basándose al parecer en la glosa baacal, “derramarse algún licor de la vasija (...)”. Esto es congruente con los registros en los códices mayas posclásicos donde los dioses Chaak (Dios B) y Chak Chel (Diosa O) hacen agua o vierten este líquido de recipientes. En este sentido un bakab o una ixik bakab eran los portadores del cielo y los dispensadores de la lluvia, líquido existencial para la agricultura peninsular; el título marca su rol cosmogónico. El fino trabajo presentado en la estela, es obra de dos artistas, la cláusula nominal del primero no se ha podio identificar debido a que el glifo nominal se encuentra destruido y el segundo pertenece a un glifo de difícil traducción pues lo único que se ha podido saber con respecto a él, es que se asocia a los enanos; el segundo es nombrado 4 Ajaw y se trata de un artista proveniente de Ux-te-K’uh, sitio mencionado en las inscripciones de Bak (Palenque), lo que de cierto modo corrobora la idea de que Yomop pudo situarse en las tierras bajas occidentales.

AMBITO

DIVINO: LA MITOLOGIA MAYA CLASICA

La naturaleza de las personificaciones de género en el arte maya pudo haberse fundamentado según la cosmovisión y la concepción de los seres divinos entre los mayas precolombinos. El Popol Vuh menciona que en el principio de los tiempos los “seres creadores” actuaron como entidades que compartían ambos géneros en un mismo ser, de ahí que en-

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contremos en el texto alusiones a un ser primordial denominado “Padre y Madre” o “Señor y Señora”; no obstante, si nos remontamos a la mitología maya clásica, nos encontraremos con casos como el del polémico Dios del Maíz, cuya actuación en la cosmovisión maya es de tipo ambivalente. Autores como Bassie-Sweet (2002) han mencionado que se trata de una entidad divina que comparte en si misma los roles masculino y femenino utilizándolos según sea el contexto de su representaciones. Se ha mencionado que el aspecto femenino de Hun Yenal como también es llamado, se trata de la deidad lunar señalada por Schelhas como la Diosa I, por mencionar algunos ejemplos (Taube 1992: 64). La puesta en marcha de nuevos proyectos arqueológicos en el antiguo ajawlel de Bak han sacado a la luz nuevas inscripciones como las del Templo XIX de Palenque que han puesto de manifiesto una nueva perspectiva de la mitología maya y de los actores involucrados en el levantamiento del cielo, la construcción del cosmos maya y del origen de los llamados “Dioses de la Tríada” (Stuart 2005). Los textos mencionan a una deidad que epigrafistas como Lounsbury (1976: 218) y Schele llamaron “Señora Matusalén”, “Señora Bestia de la Nariz Curva”, “Señora Bestiecilla” o simplemente “Ancestra Mitológica”. Esta deidad ha sido considerada como femenina, Fig. 10: El nombre de ¿? Nal Ixim? madre creadora del cosmos y de los dioses de Muwan Mat, PAL Tablero del Templo la tríada. En fechas recientes el epigrafista del Sol, C12–D13 David Stuart ha señalado que es más preciso Dibujo tomado de Greene 1991: lámina 95 denominarle “Progenitor de la Triada” y su nombre se lee en las inscripciones como ¿? Nal Ixim? Muwan Mat (Fig. 10). Según Stuart (2005), ésta es una deidad claramente masculina que guarda muchos aspectos similares a los de la deidad del maíz, incluso menciona que se trata de este mismo dios y por consenso entre epigrafistas el nombre Hun Yenal se ha sustituido por el de ¿? Nal Ixim? Muwan Mat (comunicación personal de Erik Velásquez García 2007). Si bien en anteriores ocasiones se ha mencionado que esta deidad era la primera madre que engendro a los dioses GI, GII y GIII, dicha confusión proviene de la similitud entre el glifo con el que inicia la partícula nominal de esta deidad, pues se trata del glifo Nal y no del glifo Ixik con el que guarda una gran similitud; no obstante, al observar ambos glifos surgen diferencias notorias tales como que en el glifo Nal muestra elementos en la frente y mejillas que se asocian al joven dios del maíz del Clásico, mientras que el glifo ixik muestras hebras de cabello en la frente y en las mejillas (Fig. 11). La masculinidad de la divinidad se ve tama. b. c. bién reflejada en el título o Glifo EmbleFig. 11: Comparación de glifos: a) dios del maíz, ma con el cual es nombrado, dicho glifo PAL Templo de las Inscripciones, tapa de sarcóse lee como k’uhul Matawil ajaw con el fago, 15; b) parte del nombre de ¿? Naal Ixim? que se otorga a este ser los atributos de Muwaan Mat, PAL Tablero del Templo del Sol, alto gobernante y fundador de la línea D12; c) glifo para mujer dinástica que se apropia de la labor reproductiva femenina para crear a los dioDibujos: a) tomado de Greene 1983: lámina 98; b) ses de la tríada. tomado de Greene 1991: lámina 95; c) Eduardo Puga

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Para concluir, existen ejemplos también atestiguados en el Códice de Dresde, en el que se observa a la deidad Itzamna (Dios D) con senos, lo mismo que el dios Cimi (Dios A), ejemplos fehacientes que indican que en el ámbito divino no existe una línea divisoria entre lo masculino y lo femenino personificando de este modo las labores del género opuesto (Fig. 12).

CONSIDERACIONES

FINALES

Los estudios epigráficos e icFig. 12: El registro C de la página 9 del Códice de Dresde nográficos han representado un gran paso en la búsqueda Dibujo: Alexander Voss de las diferencias de genero en el registro material, hoy podemos saber que en los textos mayas no solo se cuenta la historia de los k’uhul ajawob, sino también de sus contrapartes femeninas complementarias, que en su desempeño como esposas y madres en determinados momentos y circunstancias, representaron piezas claves en la continuidad de las líneas dinásticas aportando nuevos herederos al trono para las casas reales y en ocasiones llegando a ostentar sobre si mismas la tarea que implicada dirigir un ajawlel en su propio derecho. Remitiéndonos a la mitología maya y al plano de las divinidades podremos entender la justificación de los casos de protagonismo femenino como los registrados en Maxam (Naranjo), Bak (Palenque), Pa Chan (Yaxchilan), Mutul (Tikal) o Yomop, pues, estas mujeres bajo el auspicio de las deidades lograron justificar sus gobiernos dentro del régimen patrilineal de las sociedades mayas actuando como hombres honorarios hecho que se manifiesta en los títulos y la parafernalia con que son registradas en los lakamtunob, por tanto si las deidades actuaban de forma ambivalente como hemos visto, los integrantes de los estratos más encumbrados de la élite maya pudieron replicar dichas actitudes justificadas por su supuesto vinculo con lo divino. Por lo tanto las representaciones de los k’uhul ajawob y las k’uhul ixikob en el arte monumental seria un fuerte indicador de que en el ámbito del poder político, hombres y mujeres fueron representados con igualdad de poder y derechos. Si el poder del hombre radicó en su concepción como un pilar en cuyo entorno giraba el universo, el poder de la mujer posiblemente radico en la gran carga simbólica que tenia para los mayas la fertilidad y su labor reproductiva, ya que es de entenderse que la concepción de la mujer como “alguien que da vida” pudo haber servido como justificante para los casos de mujeres que tuvieron importancia política, pues de cierta manera en los lakamtuunob ellas fueron representadas dando vida a los gobiernos de sus hijos y encargándose de los rituales en beneficio de los mismos ya sea entregándoles los emblemas dignos de su cargo o personificando a la deidad del maíz en su advocación del Dios Progenitor.

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Estas personificaciones fueron también reflejadas en las inscripciones, pues como hemos visto existen casos atestiguados en los que los escribas registraron los apelativos masculino y femenino en un solo glifo asociado a las mujeres, tal es el caso del cargo de k’uhul ixik ajaw y en ocasiones todavía mas extremas se sustituyeron los apelativos femeninos por los que denotan el genero masculino. Por todo lo anterior, los epigrafistas están considerando que también existió una personificación marcada epigraficamente; estas anomalías en las inscripciones afectan la lectura sin duda alguna, pero también ofrecen una clara muestra de que por un lado, estos casos distinguen el género y posición de los individuos y al mismo tiempo la atribución de roles, cualidades o circunstancias especiales, atendiendo las cuestiones políticas según los deseos de las k’uhul ixikob y los k’uhul ajawob deseos manifestados a través de sus personificaciones del genero en los lakamtunob.

NOTAS * El presente artículo es la versión escrita de la ponencia del mismo nombre que fue presentada por Eduardo M. Puga Salazar el 15 de noviembre de 2007 durante el XVII Encuentro Internacional de los Investigadores de la Cultura Maya en Campeche, Campeche. Los autores agradecen a los organizadores y patrocinadores del encuentro por la amable invitación de poder participar en este importante evento académico sobre la cultura maya y presentar la ponencia de este trabajo. 1. En el presente trabajo empleamos la transcripción plana para los jeroglíficos y la transliteración lata (Kettunen & Helmke 2004: 15, 58–61) pero excluyendo cualquier tipo de reconstrucción de las vocales como se han sugerido (Houston, Stuart & Robertson 1998; Lacadena & Wichmann 2004) ya que la forma adecuada de la reconstrucción de los rasgos secundarios de duración y tono vocálico debe de considerarse hasta la fecha una discusión con resultados inconclusos (Kaufman 2003: 29–34; Voss 2008: 63–64).

REFERENCIAS Ardren, Tracy 2002 Ancient Maya Woman, Walnut Creek, CA: Altamira. Bassie-Sweet, Karen 2002 Corn Deities and the Male/Female Principle. En: Gustafson, L. & A. Treveylan (eds.), Ancient Maya Gender. Identity and Relations. Wesport, London: Bergin & Garvey. Briseño, María Elena 2003 “Reseña de ‘Gender and Power in Prehispanic Mesoamerica’ de Rosemary A. Joyce”, Anales del Instituto de Investigaciones Estéticas, Vol. XXV (82): 146– 153. Calvin, Inga E. (compl.) Guía de Estudios de Jeroglíficos Maya, FAMSI, <http://www.famsi.org/spanish/ 2004 mayawriting/calvin/index.html> (consultado: 15 de septiembre de 2007). Cash, Cristin Loren 1998 Blood Woman, Blood Queen: An Exploration of Gender Politic and The Maya.

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EL COMPLEJO DE JUAN DEL MONTE. MITOS SOBRE EL GUARDIÁN DE LA TIERRA María Madrazo Miranda Universidad Autónoma del Estado de México, Toluca [Ketzalcalli 2|2009: 87–101]

Resumen: El estudio de un conjunto de relatos en torno a Juan del Monte, un personaje mítico que asume el papel de guardián o numen de la tierra o la naturaleza en Xico, Veracruz, pero que también se encuentra presente en otros puntos del país, muestra la red de significados de los textos con el sistema de creencias y prácticas rituales vinculadas a una comprensión sagrada de la naturaleza. Se establece aquí que el núcleo semántico en los diversos relatos son las relaciones simbólicas de reciprocidad entre el numen y el hombre. los actores sociales para acceder a las vivencias y experiencias del sujeto. Pablaras clave: Mito, tradición oral, cosmovisión

Debemos hacer lo que los dioses hicieron al principio. [...] Así hicieron los dioses, así hacen los hombres [...] no sólo los rituales tienen su modelo mítico, sino que cualquier acción humana adquiere su eficacia en la medida en que repite exactamente una acción llevada a cabo en el comienzo de los tiempos por un dios, un héroe o un antepasado. Mircea Eliade

INTRODUCCIÓN El planteamiento fundamental de este trabajo consiste en analizar un conjunto de relatos en torno a Juan del Monte, un personaje que se halla registrado en la tradición oral de diferentes lugares de México. En concreto se pretende establecer a forma en que se constituye como un complejo narrativo de carácter mítico que preserva las prácticas y creencias que rigen las formas de relación del hombre con la naturaleza. En efecto, dichos relatos muestran una serie de prácticas culturales que tienen que ver con la condición de guardián o numen de la tierra o la naturaleza de Juan del Monte. Antes pasar a estudiar este personaje hago una breve referencia anotación acerca del concepto de mito. Escogí a Mircea Eliade para quien es una expresión narrativa asociada a creencias –fundamentalmente de carácter religioso–, explicaciones mágicas del entorno, del origen y de las costumbres y, además, se relaciona de una u otra manera con diversas actividades domésticas, agrícolas, rituales, festivas, instructivas, etc. Más aún proporciona "modelos a la conducta humana y confieren por eso mismo significación y valor a la existencia" (Eliade 1992: 8).

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Mas los relatos míticos, considerados a partir su carácter de “experiencias vividas”, no sólo son narraciones; también construyen una red de significados que conforman una parte muy relevante de la cosmovisión de un grupo. En este sentido el mito es una historia que confiere objetividad y sentido a ciertas creencias y prácticas. Eliade (1992: 13–25) recuerda que el mito es una historia sagrada que narra los actos de lo seres sobrenaturales, particularmente sus actos fundacionales (orígenes, creación) y por tanto es una ‘historia verdadera’, pues la existencia del mundo lo prueba. Así por el mismo hecho de ser un relato de las gestas de los seres sobrenaturales y la manifestación de sus poderes sagrados, el mito se convierte en modelo ejemplar de todas las actividades humanas significativas. Además, continúa Eliade, el mito tiene el carácter de conocimiento del mundo pues “al conocer el mito, se conoce el origen de las cosas y, por consiguiente, se llega a dominarlas y manipularlas a voluntad; no se trata de un conocimiento ‘exterior’, ‘abstracto’, sino de un conocimiento que se ‘vive’ ritualmente, [...]” ; finalmente el rumano anota que el mito es una vivencia que se recrea, “que de una manera o de otra, se ´vive´ el mito, en el sentido de que está dominado por la potencia sagrada, que exalta los acontecimientos que se rememoran y se reactualizan.”

EL

CICLO DE JUAN DEL MONTE: EL MITO BASE Y SUS VERSIONES

El corpus de relatos míticos de Juan del Monte se integra por cinco relatos grabados en Xico1, Veracruz y otros cuatro relatos, también pertenecientes a la tradición oral de los Estados de Veracruz y Puebla, previamente publicados, pero sólo aludo a uno recopilado en Hueycuatitla, que tendrá el carácter de mito base, los tres restantes fueron recopilados en San Andrés Tlalnehuayocan, en Papantla y en San Miguel Tzinacapan, Puebla (v. bibliografía), pertenecientes a la tradición náhuatl y totonaca. Se procedió a fijar una cadena completa de episodios que sirvió como base ordenadora del análisis y las secuencias de esta cadena se entienden como un esquema de acción narrativa que se desarrolla discursivamente en forma de oración de petición. Este complejo permite conocer cómo se establece la red de significados de los textos con el sistema de creencias y prácticas rituales vinculadas a una comprensión sagrada de la naturaleza. Es importante señalar que en el proceso de estudio del sentido de los relatos resultó indispensable la atención al contexto extralingüístico de las narraciones en la medida en que los relatos expresan creencias e inciden en la conducta de las personas como lo explica Marco Urdapilleta (2000: 53): “la cuestión del contexto lleva al asunto de la referencia involucra situaciones extralingüísticas, objetos, praxis humana, acontecimientos físicos, etc.” Como es sabido, la multiplicidad de versiones es una de las características del mito, y es el resultado de la constante repetición y circulación del mismo. Por tanto, sólo puede comprenderse el significado del mito a través del conocimiento y la confrontación de sus variantes como lo afirma Lévi Strauss (1977: 197) quien señala que cada mito se construye “por el conjunto de todas sus versiones.” Esto quiere decir que no existe un significado particular y permanente del mito; por el contrario, como se verá adelante, la relación de los relatos reitera el sentido original del mito como una cadena de eslabones que recupera el pasado para vivir, permanecer y explicar el acontecer desde el presente. Por consiguiente el relato mítico es una expresión de la cultura contemporánea de un grupo social, pero esta asunción de lo actual no implica una negación de la memoria y la identidad grupal fincada en ella.

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Así, no se contempla el mito como un objeto antiguo o como un relato extraído de su contexto y registrado bajo el código de la escritura, sino como un mito vivo que recrea en diferentes instancias de la vida práctica de la comunidad. Es en esta constante reiteración donde se produce la reelaboración y transformación del relato mítico. Por supuesto el cambio de las circunstancias sociales modifica el sentido del mito y hasta puede hacerlo desaparecer pues ya no cumple función alguna en la vida práctica. Juan del Monte es un personaje mítico porque está investido de una condición sobrenatural pues los xiqueños lo describen como “un espíritu que no se puede ver, sólo se le escucha en la noche cuando está hachando.” Su morada es el bosque y es el guardián y dueño de la tierra y de todo lo que hay en ella, por eso se le habla y se le “pide permiso” mediante oraciones para sembrar, cortar o extraer algún producto del bosque. Las buenas cosechas y la fertilidad del suelo, en donde crecen los árboles, las plantas, los cultivos, las flores, los animales, de alguna u otra forma dependen de él. Los cerros, las montañas, los volcanes, las cuevas y los ríos forman parte también de su dominio. Aunque por tratarse de un ser sobrenatural resguarda celosamente su morada y expresa su voluntad favoreciendo o causando algún infortunio entre los hombres que se acercan. Así, por ejemplo, los cazadores pueden ser castigados por Juan del Monte si dejan animales heridos o cuando no los recogen (esto es cuando hacen sufrir innecesariamente o cuando desperdician el alimento que se les concedió) y los campesinos, para evitar que los animales silvestres dañen sus cultivos, le piden ayuda, e incluso los mayordomos de las fiestas patronales necesitan de su permiso para encontrar las flores o plantas más hermosas, para confeccionar los diversos adornos de la fiesta de Santa María Magdalena. Ahora, para establecer el complejo se utilizan las categorías de “mito base” o “mito de referencia” y de “variantes.” El mito base alude al relato que funda el eje semántico o principio de significación del complejo; de él parten los primeros significados del mito que posteriormente se irán reelaborando y transformando al paso de las voces y el tiempo. El mito base asigna el sentido a la cadena de relatos míticos que se articulan a su alrededor, no sólo a nivel inmanente, sino también en relación con el entorno, por tanto se trata de un significado esencial que se transforma en cada una de sus variantes. Así el mito de referencia es importante en cuanto fundamenta el significado general del ciclo y sólo puede ser reconocido dentro de un grupo de relatos míticos porque en él se reconocen los mitologemas que se definen como “las unidades constitutivas del mito son frases u oraciones mínimas que, por su posición en el contexto, describen una relación importante entre los diversos aspectos, incidentes y personajes del relato” (Paz, 1992:28). Por otra parte, las versiones indican que el mito base se transmite de una generación a otra y que se adapta a diferentes contextos, aunque las voces cambien. Para el complejo de Juan del Monte se considera como mito base un texto de la tradición oral náhuatl, recopilado por Luis Reyes en 1967 en Huycuatitla, Veracruz, traducido al español, con el título “Oración a la tierra antes de sembrar el maíz (Reyes 1990: 60). Discusivamente tiene la forma de oración en la que se pide el favor de la deidad "superficie terrestre" con el propósito de obtener una buena cosecha de maíz y al mismo tiempo se agradece el florecimiento la vida en la tierra. Al numen se le concibe como ser dual: "eres madre, eres padre" y aparece asociado al dios cristiano y a algunos santos, así como a otras divinidades nahuas como los cerros. Desde la cosmovisión náhuatl de la madre tierra se reconstruyen o resignifican los mitemas y significados del complejo Esta oración expresa un acontecimiento mítico perteneciente al pasado que se conserva en la actualidad como testimonio de la población nahua de la zona. Se estructura con

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frases de carácter vocativo como peticiones, solicitudes y agradecimientos dirigidos a la divinidad representada por un conjunto de seres sagrados de raigambre puramente indígena como por imágenes católicas, y todas en conjunto representan la naturaleza. Hay una jerarquía múltiple en este panteón sincrético. En primer lugar está Dios "Nuestro Señor Dios/ de allá del cielo", y los santos (San Antonio, San José, San Juan, San Jorge, San Isidro, San Martín) junto con "los santos del cielo", y junto con ellos se encuentran los "santos cerros" y, en la tierra, el dios "madre superficie terrestre–padre superficie terrestre". Para tener una idea de esta oración que es muy extensa, sólo se recobran algunos fragmentos que muestran cómo se construye el significado divino de la naturaleza que toma cuerpo a través de personajes sobrenaturales con los que se puede comunicar el hombre para hacer producir a la tierra. Con el cultivo Flor Siete, no te aflijas con él te adornarán, no sueltes, te pondrán camisa, no arrojes te pondrán falda, al padre cultivo Flor Siete; te pondrán chaqueta, a la madre cultivo Flor Siete, te pondrán calzón, al niño Flor Siete, te pondrán kichkemitl, a la niña Flor Siete, te cambiarán ropaje. al padre Maíz Siete, a ti donde te encuentres, a la madre Maíz Siete, Gran padre, al padre cultivo Flor Siete, tú que eres gran madre a la madre cultivo Flor siete, no te entristezcas […] (Reyes 1990: 61) Al tratarse de un texto de carácter perlocutivo orientado a la súplica y la persuasión, se encuentran en él frases que al estar dirigidas a las entidades sobrenaturales las nombran lo cual es ya una forma de hacerlas presentes. El discurso está dirigido a la deidad de forma directa y alude a su omnipresencia, como lo muestran los siguientes fragmentos: Tú, superficie terrestre eres padre; superficie terrestre, eres madre. con un copal divino con una fiesta divina,

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aquí te hablaré, te llamaré aquí te daré un copal divino, una luz divina (Reyes 1990: 65). A toda invocación corresponde una ofrenda. El ofrecimiento y la petición, son la otra parte importante de la oración. Dar y recibir son las acciones que subyacen a las frases y metáforas de la oración. Los hombres, sujetos a la gracia divina, solicitan al dueño de la tierra que haga brotar el cultivo, principalmente el de maíz y otros alimentos; a cambio le ofrecen copal, flores, comida y una fiesta el día que van a sembrar. Aquí, ante ti, ahora en esta hora, gran superficie terrestre ahora en este día, con un copal divino, Señor san Juan con una luz divina, que le dio vida, con una buena agua de Flor Siete que lo hizo brotar mirarás allá donde lo custodia verás en la gran laguna con lo que pagaremos: donde el cultivo con siete veces cien mil pesos, está echando raíces […] incluyendo a todos los santos cerros, en donde lo coloquen incluyendo a todos los santos del cielo, allí el cultivo establecerá sus límites nuestro padre, primero a nuestra madre […] (Reyes 1990: 61–62). Pero no sólo se pide por el nacimiento de las semillas, sino también por conservar su crecimiento y la cosecha que aseguran el alimento. Que el cultivo no se pierda, tú, Padre superficie terrestre, no se acabe, Madre superficie terrestre, no se pudra, no encuentre sal en el suelo. Con perfección lo harás brotar,

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lo harás florecer, lo harás completarse, lo multiplicarás, lo inseminarás tú lo colocarás, tú lo mirarás, tú lo atenderás, que ni las hormigas, ni los ratones, ni los conejos, ni las telarañas, ni los pájaros, ni los comedores, lo reciban. Lo limpiarás en los días de la cuenta del mes, en la cuenta del año (Reyes 1990: 62–63). La oración muestra el sistema de reciprocidad entre los hombres y las deidades, pero también expresa la concepción de los antiguos mexicanos con respecto a las divinidades, vistas como seres humanizados con quienes se podían comunicar e intercambiar sentimientos y promesas. No te entristezcas aunque te hayan desvestido, aunque te hayan desnudado, aunque te hayan quitado tu ropaje, pues con este padre cultivo Flor Siete con esta madre cultivo Flor Siete con él te cambiarán de ropaje (Reyes 1990: 64). El cultivo Flor Siete, es el maíz, un obsequio de los dioses del cielo, para los dioses de la tierra y para los hombres, la "superficie terrestre" “vestirá” los dones, más que el creador, es el vehículo de lo creado y su acción es la de compartir sus frutos. Primero dios para ponerlo en tu cabeza, todos los santos cerros, en la palma de tus manos, los santos del cielo, en la planta de tus pies, todos ellos se acercarán […] levantarán en tu cuello este cultivo Flor Siete en tu espalda para ponerlo en tu espalda, en tu lomo,

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para ponerlo en tus huesos, en tu columna vertebral, en tus piernas (Reyes 1990: 62) En el mito base (M1) están delimitados los mitologemas que fundan el sentido del ciclo: 1. La presencia de una divinidad que figura como dueña de la naturaleza, proveedora y protectora de la vida. 2. La tematización de relaciones de reciprocidad –o intercambio– entre el hombre y los dioses a través de la palabra pues el ritual y la ofrenda tienen el propósito de conservar el equilibrio en las relaciones del hombre con las plantas y los animales. 3. El acto de agradecimiento del humano al numen. En cuanto a las variantes del mito base, su contenido se estructura de forma similar a éste, pero se modifican aspectos discursivos como la forma narrativa, el estilo, las imágenes, el léxico, asimismo algunos referentes se transforman, mas la estructura semántica profunda expresa en términos de los mitologemas referidos, permanecen. Así, como dice Olavarría (1989: 36), “La aplicación de este concepto [transformación] en un grupo de mitos considera que el problema no reside en encontrar por inducción unas generalizaciones que sean verdad respecto de sus elementos, sino en considerar cada uno un 'transforma' del otro, es decir, una variante en la que al cambio de elementos acompaña una preservación de las relaciones.” O dicho con otras palabras, es perfectamente válido sostener que los textos que aparecen como variantes reelaboran del M1 por medio de mecanismos discursivos como el de sustitución, aumentación, disminución, pérdida u omisión de elementos, permuta en los diversos niveles narrativos del relato. O bien, una variante puede ser una versión derivada o incompleta, que sólo se ocupe de una parte del M1. O bien una versión más amplia de carácter explicativo, o una síntesis o bien una mezcla que conjunta elementos míticos de otra procedencia. Existen, pues, casos en los que el mito se convierte o bien da lugar en otro tipo de texto como un cuento, leyenda, memorata, o incluso novela, etc. Esto depende del contexto y de las voces que lo recrean en cada situación así como de la función y sentido que le impriman sus transmisores. El texto mítico es pues un tipo discursivo flexible y por ello mismo adaptable a las circunstancias en que la tradición oral lo coloca; los narradores se apropian de él y lo reproducen, y en muchos casos lo modifican de manera sensible, según su experiencia y también considerando la situación comunicativa de la transmisión. En este sentido puede aseverarse que las variantes no son repeticiones íntegras del relato M1, sino que, como dirá Eliade, son una forma que actualiza el sentido primordial del mito. Un primer elemento que se transforma del M1 es la representación del personaje o deidad mítica, pues pasa de ser una entidad en la que, a una sola imagen que recibe el nombre cristiano de Juan, acompañado de un complemento adnominal que es "monte", Así Juan del Monte es ahora el dueño que representa la "superficie terrestre," el dios de tierra de la oración (M1). ¿Por qué se adoptó el nombre de Juan del Monte? No es una pregunta sencilla de responder. Y la respuesta tiene un matiz especulativo innegable. Por una parte se explica como la cristianización del conjunto de deidades indígenas que giran en torno a la naturale-

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za, poseedoras del don de la vida. De donde se plantea una posible asociación de Juan del Monte, que es el dueño de todo lo que crece sobre la tierra y habita en el bosque, y que jamás sale de su territorio, con la imagen de San Juan Bautista, imagen que, según Rebeca Noriega (1987: 28), corresponde a la imagen del santo que la Iglesia católica ha optado por difundir desde los inicios de la evangelización americana. En esta imagen el santo aparece como un ermitaño que muestra que vive en los bosques y se cubre con harapos y pieles de animales. Es pues la imagen de un salvaje (cfr. Bartra 1990: 21–34) pero un salvaje que no sólo vivía de acuerdo con la ley natural, sino que había sido tocado a profundidad por la piedad cristiana. Evidentemente, como lo dejan ver las ars praedicandi, los religiosos no podían dejar de lado este ícono para su prédica ejemplar dirigida no sólo a los grupos indígenas nómadas o seminómadas, sino que se internaban a los grandes espacios poco habitados. El sincretismo religioso era una necesidad apostólica, aunque después haya sido comprendido como resabios del poder de Satanás. Pero además es muy importante subrayar el otro costado del a imagen de San Juan, su cercanía con el agua, pues el Santo aparece con las aguas del río Jordán cerca de las rodillas y con la concha rociadota que contiene el agua bautismal. En Xico el mito de Juan del Monte concierne a la creencia en un personaje sagrado con el cual amplios sectores de la población se relacionan a través de la oración, las peticiones y las ofrendas, la reciprocidad (el intercambio) es la base de esta relación. Además su imagen se hace presente tanto en las actividades cotidianas, como el cultivo, la recolección de leña, de frutas, de miel, el pastoreo y la caza de animales silvestres como conejos; así como en las principales celebraciones religiosas pues en los preparativos de las ofrendas y ornamentos de la semana santa, la fiesta de San Miguel, de la fiesta patronal del día 22 de julio en honor a la imagen de Santa María Magdalena y de otros barrios, Juan del Monte permite que los hombres obtengan raíces, troncos, plantas, hojas, bejucos y flores para confeccionar adornos, arcos, portadas, coronas, nichos, etc. que son entregadas a las imágenes en cada fiesta. Por otra parte, en el Diccionario mítico–mágico de Veracruz (Espejo 1994: 144) se observan actividades diversas de su función de guardián protector de la naturaleza: “Juan del monte es una visión mítica que protege plantas y animales. Hay varias maneras en que se hace presente; una invisible: sólo se escuchan ruidos que señalan que cuida los árboles, está podando las ramas secas, quitando la corteza vieja, ahuyentando las plagas, etc. También se presenta como un hombre gigante que asusta y persigue a los leñadores que talan indiscriminadamente los bosques, así como aparece en forma de un hombre con hacha que corta la cabeza a todos aquellos que profanan cuevas o roban objetos considerados reliquias sagradas.” Ahora, los mitos M2, M3, M4, M5 y M6 se observaban como variantes del M1 porque conservan la forma discursiva de petición u oración o rezo así como elementos estructurales de carácter semántico. Suelen ser recitadas o dichos en voz alta al pie de un árbol por los xiqueños para pedir permiso a Juan del Monte para aprovechar los productos del bosque. El M2 y el M3 siguen desarrollando estrictamente el motivo de hacer una oración con el fin de proteger sus milpas, tal como en el M1. En cambio en los mitos M4, M5 y M6 se advierte una apertura en las peticiones de la comunidad a Juan del Monte; aquí le rezan para extraer frutos del bosque: un tronco, flores o hierbas, animal cazado, etc. ya sea para un uso cotidiano o para una celebración, individual o colectiva.

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El M2 "Juan del Monte" – contado por Luis Suárez– es una variante del M1; conserva el tema y el carácter preformativo de aquél pues es solicitud de permiso a los númenes antes de sembrar el maíz. Las partes más importantes del relato son: 1 el personaje divino o deidad de la tierra; 2 el acto de pedir y ofrendar a este dios y 3 recibir y agradecer los dones; como se vio también aparecen en el M1, pero no de manera idéntica. La deidad dual de la tierra del M1 no es la misma; en el M2 aparece una divinidad que lleva un nombre cristiano, sin embargo, todavía no pierde su carácter dual; Juan del Monte y Juana son ahora las entidades que conceden permiso y ayuda para la siembra. A "Juan del Monte se le reza por el permiso de algo que se va a hacer" y a "Juana, que es la que se queda en la casa y lía los animales" se le reza para evitar que los animales silvestres se coman las semillas. Hay que notar que en la concepción indígena se considera a la "superficie terrestre" (M1), la tierra y en general a la naturaleza como entidades sacras; el territorio mismo aparece figurado como el cuerpo de la divinidad, por tanto puede decirse que la tierra le pertenece a la deidad así como lo que allí nace y crece. Es el mundo que posee el " Señor de la Tierra, que es quien gobierna y cuida los animales silvestres; o a los dueños de los cerros, o a los dueños de los manantiales, lugares peligrosos por el poder de los dioses que permanentemente los habitan y en los que los hombres deben actuar con especial cuidado" (López Austin 1992: 188). De ahí que sea muy importante la petición de permiso y evitar actuar deliberadamente con la naturaleza. La costumbre de comunicarse con la tierra es muy antigua, como lo observa el precitado autor (1992: 262) pues “los registros de los primeros tiempos coloniales hablan del permiso que debía pedirse a la tierra antes de abrirla para la siembra; la quema; de la quema de copal al brotar la planta; de las ofrendas al tiempo de la desyerba; del respeto a la planta de maíz [...] en fin del trato personal con el que el labrador operaba sobre lo visible y lo invisible.” Se advierte que la persistencia de este orden o relación vinculante entre el hombre y la naturaleza sacralizada no desaparece en el M2. Juan del Monte es un espíritu omnipresente que desempeña el papel del "Señor de la Tierra", dueño y guardián de cuanto hay en el campo, en Xico como en otros lugares del estado de Veracruz. La percepción moral de esta entidad es positiva y se le califica como “bueno” y “generoso”, capaz de escuchar y condescender por las preces de los oradores, quienes saben que la omisión de los actos propicios del intercambio –la petición (“pedimento”) y la ofrenda tiene como consecuencia que no se habrá de recibir beneficio alguno de Juan del Monte. En escasas ocasiones se menciona el castigo, sin embargo se sabe que Juan del Monte puede ejercer actos que agravien a los seres humanos; por eso se teme molestarlo. En efecto, más adelante se verá que algunos relatos lo describen mediante conductas que dejan ver de soslayo su condición inflexible. El segundo componente del M2 y que lo identifica con M1 es el asunto de la ofrenda, se entrega al mismo tiempo en ambos mitos: antes de sembrar, en un sitio similar: cerca de la tierra sembrada y comprende tanto el elemento verbal como una serie de objetos relacionados con la ceremonia de entrega. En el M2, don Luis describe brevemente como le enseñaron el rito, particularmente qué es lo que se le obsequia a Juan del Monte: “te compras un cuarto de aguardiente, te compras unos cigarros, te compras unos puritos y allá, al pie de adonde vas a sembrar, que veas una cuevita, así

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que veas que no entre el animal, y allí lo pones en la cuevita o al pie de un árbol.” El narrador dice que no creía en Juan del Monte y Juana, sin embargo, en una ocasión hizo los ritos propiciatorios adecuados y concluyó que eran efectivos y que el “dueño de la tierra” está ahí todavía y debe tenérsele en consideración: “la siembra a como sembré nació todo, nació todo, nació no me arranco nada el animal. Todo se dio, no hubo elote que se hubiera comido el animal. Y claramente los dos años que sembré en esa parte, en ese parte no me arrancó nada y por eso lo creí. Lo creí, y lo recé y si es verdad, fue lo que me dijo.” Así el relato autentifica la historia mítica: "Esto es una historia que se sabe y sale de verdad," apunta y al mismo tiempo testifica don Luis. El M2, igual que el M1, delimita como situación principal para hacer el pedimento la necesidad del uso de la tierra para el cultivo de maíz u otro cultivo secundario. "Los hombres tienen que invadir el monte para destinar su suelo a la agricultura. Esta apropiación que transforma la naturaleza del suelo se logra por medio de un ritual propiciatorio dirigido a la Madre Tierra y a ella se paga también por la tierra recibida" (López Austin 1992: 188). El M3 es un relato breve, pero muy significativo; se recopiló en Xico Viejo, una ranchería ubicada en una zona accidentada y boscosa, alejada del bullicio y con caseríos dispersos y ocultos entre la neblina y el verdor. El anciano don Dionisio narra que sus suegros le contaron algunos relatos acerca de Juan del Monte. Destaca que ellos no le hablaban a Juan, sino que le gritaban para que en cualquier parte que se encontrara oyera: "¡vamos a sembrar, nos cuidas nuestra tierra, que no vengan los animales!". Entonces, prosigue don Dionisio, junto a la milpa "le dejaban puros y le regaban aguardiente en cruz", en señal de ofrenda signada por la bendición cristiana. Pero en el M3 el mayor peso es del voto de la cosecha, como se observa en estas palabras de don Dionisio: “Una vez que se recogía todo el maíz y se ponía en la troje, mataban unos totoles, les trozaban el pescuezo y lo tiraban a la troje, el cuerpo del animal lo echaban a la tierra para que regara su sangre. Luego preparaban mole y celebraban una gran comida, entonces le gritaban a Juan del Monte: "¡te damos las gracias Juan!" y le servían su plato de comida y su vaso de aguardiente, ahí junto a la milpa.” Aquí la actitud de ofrecer se convierte en un modo de compartir, similar al del M1, los hombres y los dioses de la tierra se asemejan y comparten sus bienes: el maíz, los animales, la comida y el aguardiente. La celebración, el ofrecimiento de sangre, comida y tabaco remite al lector a las fiestas descritas por Sahagún, "en este día componían la imagen [del dios] y ofrecíanle perfumes y flores y comida, y sacrificaba codornices delante de ella, arracándoles la cabeza" (Sahagún 1989: 100). El M4 es una versión de los mitos anteriores que reitera el sentido del intercambio con Juan del Monte, pero presenta algunas particularidades. El relato fue contado por don Arcadio Yovás, de aproximadamente cincuenta años de edad habitante de Xico y dedicado

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fundamentalmente al comercio. Don Arcadio se dirige a Juan del Monte en la forma que popularmente se dirigen los fieles a los santos católicos, llamándolo San Juanito. Para él esta entidad mítica es un “espíritu que no se puede ver y que es el dueño del monte.” A él, continúa Arcadio Yovas, "no más se le va a pedir, por ejemplo aquí está el árbol, aquí viene uno y se hinca y le pide encarecidamente por lo que va uno. [...] uno va con devoción y le concede a uno." Ésta es una petición que definitivamente hay que verla como una oración: “Señor San Juanito, mi adorado señor, concédeme por lo que yo vengo, te vengo a pedir este favor muy grande, quiero que me concedas encontrar mi florecita, la más bonita que me des, aquí están tus cigarritos, aquí están tus puritos, aquí está tu trago.” En esta versión el mito se refiere a un nuevo contexto, la situación en que se enmarca es parte de la fiesta. En la fiesta patronal de Xico, así como en las celebraciones de los santos de cada barrio es costumbre reunir a un grupo de hombres, se pueden llamar artesanos, que confeccionan el "Arco floral"2 para santa María Magdalena (la ofrenda más importante del pueblo a su patrona), cuyos materiales de confección –diversas flores, bejuco, y unas plantas parásitas conocidas como “tenchos, troncos, ramas, etc.– se recogen en el campo, y para extraerlos es preciso pedir permiso antes a Juan del Monte. El elemento decorativo más importante es la llamada “flor de cuchara” o “flor chimal” que no es una flor, sino la base satinada, consistente y muy durable de color blanco de las hojas de unas cactáceas semejantes al henequén, pero más pequeñas que los lugareños obtienen en el malpaís, una región pedregosa de origen volcánico situada en la vertiente occidental del Cofre de Perote, justo en el municipio de Perote. La búsqueda de esta hoja tiene el carácter de procesión y tan sólo participan hombres y algunos asumen su participación como manda. Al llegar al lugar elegido y antes de buscar las plantas y cortarlas, se reza y pide permiso a Juan del Monte junto a un árbol a cuyo pie se deposita la ofrenda –cigarros, puros y aguardiente– y al mismo tiempo se le convida de los alimentos que comparten los cortadores. Así, dice don Arcadio Yovas: "Aunque se vea por ahí amarillear, que no hay nada, pero como ya lleva usted permiso del mero del monte, entonces ya se va usted y ya allí rápido encuentra ¡mira que chula cabeza [se refiere a la planta] que está aquí! y ya ven otras bien blancas." El M5 es muy parecido al anterior; describe y muestra quién es Juan del Monte y cuándo y cómo se dirigen a él. El relato es de don Francisco Mapel, un hombre mayor que goza del reconocimiento de varios xiqueños por su amplia y lúcida memoria, así como por su capacidad para transmitir las tradiciones además de hablar en “mexicano.” Don Francisco (Chico) es también un hombre muy experimentado en todos los aspectos relativos al arco floral (diseño emblemático, corte de la flor, organización de los mayordomos y participantes, los rituales), etc. El no sólo narra puntualmente el tema de Juan del Monte –“Juanito” como a veces lo llama–, sino que testifica que lo ha escuchado en el cerro, “Juan del Monte es el que cuida, sí, cuida todo, a la hora que vayas lo oyes.

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Si estás en la noche allí en el monte lo oyes que está hachando, está hachando, no lo ve uno nada, nada, ahí no se ve. [...] Yo solito me quedaba en el monte... y oía yo abajo que talaban, que estaban hachando, ya cuando oyes ya cayó la rama y sí, ese es Juan del Monte.” Don Chico es una de esas personas encargadas de transmitir la tradición, y al explicarla a los jóvenes insiste en el respeto que se le debe a Juan del Monte. Refiere, por ejemplo, que para tomar algo que crece de la tierra se necesita el consentimiento de Juanito, “como ora en Semana Santa que van a traer el olivo [no es el olivo, sino otra especie], van a traer ramas pal Calvario, también igual le hablan a San Juan pa que entonces encuentren derechitas las ramas. Y si no le hablan entonces encuentran las ramas chuecas.” En el M5 Juan del Monte sin perder su carácter numinoso, se ve inserto en la vida cotidiana y es tratado cariñosamente y al mismo tiempo con respeto; da entonces la impresión de que se convive con él: “Vamos a tomar un traguito contigo Juanito. Vamos a gustar una tortilla contigo Juanito, te vamos a convidar. Compermiso Juanito, vamos a tu jardín a buscar la flor. Compermiso Juanito,¿nos enseñas la florecita que vamos a cortar?” El análisis del mito de Juan del Monte permite constatar que se trata de una creencia arraigada en Xico y que su circulación y reproducción está ligada tanto a actos cotidianos como al cultivo de la tierra o la cacería así como a momentos festivos de índole religioso como la Semana Santa, la fiesta patronal y otras de menor importancia. En el relato el M6, muy parecido al M5, don Faustino Vázquez narra sucintamente la forma en que debe llevarse a cabo la petición a Juan del Monte pues "para cualquier cosa del monte se le pide permiso", una petición que como las anteriores se observan prácticas religiosas cristianas: “Como a cualquier amigo hay que platicarle, invitarle ahí un traguito de aguardiente y su cruz; hay que platicarle, invitarlo y también allí su puro, también en cruz. Ya de allí, tiene que rezar allí tres Padres nuestros, tres Aves Marías, tres Glorias, ya de allí ya se para, y este... también se echa su copita usted, aunque sea poquito, pero también pidiendo permiso, salud a Dios.” Don Faustino recuerda entonces que antes se llevaba agua bendita para la ofrenda y señala el carácter de la ofrenda como una forma de bendición apuntada en el M1.

CONCLUSIONES El estudio de los distintos relatos mostró los elementos fundamentales de la continuidad entre las versiones de los relatos míticos: el reconocimiento de una deidad de la tierra y la interrelación del hombre con ésta mediante el intercambio y la reciprocidad. También se

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advirtió que el protagonista donador, es decir el dios dual que era Padre – Madre Tierra se transforma en un ser sobrenatural antropomorfo. Con respecto a la ofrenda es preciso notar que los objetos no son idénticos en todas las versiones, pero mantienen su carácter simbólico: el tabaco parece sustituir el aromático copal y el acto compartir alimentos y bebidas significa un acto de intercambio en términos de reciprocidad con el numen. En lo que atañe al proceso de transformación en primer lugar se vio que el relato base se simplifica notablemente en las versiones; en parte es un resultado propio de la transmisión oral y sobre todo de la diferencia del contexto en el sentido amplio. Y aunque hay cambios perceptibles el sentido mítico no se trastoca. El proceso de transformación en la tradición oral consiste en la adaptación de los relatos al entorno con el fin de seguir siendo coherentes con la visión del mundo vigente. Por ejemplo se advierte cómo la solemnidad de la oración se ha tornado en una convivencia cotidiana y afectuosa con el Dueño de los ámbitos de la naturaleza. Además, a través de la observación de los relatos míticos se pudo observar que el contexto sociocultural es indispensable para que un mito no desaparezca. No sólo son la materia verbal, tienen, por fuerza, un sentido pragmático, son actos de una u otra manera pues la palabra tiene la fuerza perlocutiva de la petición en el marco de una práctica ritual. Además, visto desde otro ángulo, la memoria estructura los contenidos míticos y la práctica y actualiza en la experiencia esos contenidos. Así para aquellos que la tierra es de importancia esencial, su morada, su fuente de trabajo, su alimento y su riqueza, el mito de Juan del Monte no constituye sólo un relato sino una honda vivencia colectiva que los identifica como grupo. Por eso lo importante de las diferentes versiones que se han encontrado no radica solamente en el simple texto, donde se ha señalado un esquema de continuidad y transformación, sino también en el trasfondo vivencial que le da sentido. La variedad de versiones también depende de la variedad de narradores, de cómo cada individuo asimila, expresa y se relaciona con Juan del Monte. Pero la comprensión del complejo revela un significado que tiene que ver con la organización de la vida según el orden de la naturaleza. Ya que el vínculo con la tierra es muy estrecho en sociedades con una cultura agrícola dominante como es el caso de Xico en donde una buena parte de sus pobladores se ocupan en trabajos temporales como el corte y recolección del café, el barbecho, el desmonte de terrenos, la cría de ganado, la producción de madera, etc. Y, por último, se pudo advertir que las versiones son los eslabones de una red o cadena que entre sí se complementan y enriquecen el significado del mito. Sólo por el análisis del conjunto de textos hizo posible reconstruir el complejo de Juan del Monte. Expreso un enorme y cariñoso agradecimiento a los xiqueños por su amistad,

su hospitalidad y sobre todo por sus palabras.

NOTAS 1. Xico es la cabecera del municipio veracruzano del mismo nombre. Cuenta con una superficie de 176 km2 y está ubicado en las faldas del Cofre de Perote (4.200 msnm). Posee una gran diversidad geográfica y climatológica y en la parte alta (sobre los 3000 msnm) dominan el bosque de pinos, las barrancas profundas y los grandes macizos de roca. La población es escasa porque hay

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una tendencia a migrar a la cabecera municipal o a las ciudades aledañas. Entre 2.500 y 1.500 msnm el paisaje agreste se transforma hasta dar lugar a las colinas. El clima es ya templado– húmedo y apropiado para la cría de reses. En las arboledas, cada vez más escasas, predomina el liquidámbar, el ilite y el encino. El descenso del terreno concluye hacia el extremo suroeste del municipio (900 msnm). El clima es ya subtropical–húmedo y el principal cultivo es el café. También hay una relativa importancia del plátano, naranja y caña de azúcar. Es en esta franja climática donde se localiza la cabecera municipal con más de 60% de la población total del municipio. Odille Hoffman (1992, 1993). 2. Madrazo y Urdapilleta (2008: 12–19) señalan que el arco mide cerca de 15 metros de altura por 8 de ancho y enmarca la entrada principal de la parroquia. “Consiste en un entretejido de flores y ramas de bejuco sostenido sobre un armazón de madera de pino que muestra una imagen emblemática referente a diversos aspectos de la religión y que se renueva anualmente.”

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LOS PROCESOS RITUALES EN LA PRÁCTICA DE LA MEDICINA CASERA DE LA PROVINCIA DE LA PAMPA (ARGENTINA) Facundo Arteaga Centro de Etnología Americana y Argentina– Instituto Nacional del Arte, Buenos Aires [Ketzalcalli 2|2009: 103–119]

Resumen: Sobre la base de materiales originales el autor describe y analiza los procesos rituales en la práctica de la medicina casera en la provincia de La Pampa (Argentina), así como las distintas formas de aprendizaje y adquisición de saberes terapéuticos que convierten a legos en una opción terapéutica recurrente. En una segunda etapa, se exploran y analizan el conjunto de actividades que los legos realizan en relación con el diagnóstico y la cura. El presente trabajo es un aborde fenomenológico, que hace hincapié en la perspectiva de los actores sociales para acceder a las vivencias y experiencias del sujeto. Pablaras clave: Medicina tradicional, medicina casera, Legos, La Pampa (Argentina)

INTRODUCCIÓN La sistematización de medicinas propuesta por Kleinman (1980) ha sido una de las de mayor impacto, como se advierte en la literatura antropológica. Este autor entiende la atención de la salud como un sistema cultural local compuesto por tres partes que se superponen: el sector profesional (biomedicina y psicoterapias), el popular (auto–tratamiento, vale decir la práctica de legos) y el folk (las medicinas tradicionales, que obviamente varían de región a región, de sociedad en sociedad). En este sentido, son tradicionales, por ejemplo, el shamanismo navajo en Estados Unidos, la medicina ayurvédica en la India, la acupuntura en China y el curanderismo en nuestra área de estudio. A la vez, su propuesta llamó la atención sobre la falta de investigaciones en el área de la medicina doméstica o auto–tratamiento1 en la que se resuelven numerosos episodios de enfermedad y que constituye la primera elección terapéutica para la mayoría de los individuos en todas las sociedades. En los Estados Unidos, por ejemplo, se estima que entre el 70% y el 90% de los casos se manejan dentro de este ámbito (Kleinman 1978) y, coincidiendo con el autor, debemos notar que este sector es el menos examinado y el más pobremente entendido si se lo compara con los otros sectores que involucra la oferta de salud. La práctica de legos refiere a varios niveles de creencias y actividades, incluyendo el individuo –en el sentido literal de auto–atención–, la familia, las redes sociales y la comunidad. Obviamente, se trata de una medicina sin especialistas y es, sin embargo, la esfera en que las vivencias inmediatas de malestar, de salud y de enfermedad se conceptúan inicialmente. A la vez, es el sector

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en que habitualmente comienzan las actividades en relación con el cuidado de la salud, en las oportunidades en que las dolencias persisten y los individuos deben buscar nuevas opciones terapéuticas. Por otra parte, el campo de auto–tratamiento ha sido objeto de algunas especificaciones, así Press (1980) notó la existencia de por los menos dos tipos de prácticas de legos, aquel que deriva de la biomedicina y las psicoterapias y aquel que deriva de las medicinas tradicionales que concretamente son parte de la atención de la salud en una región o sociedad determinada. Posteriormente, Idoyaga Molina (2005) enfatizó que todo tipo de medicina genera sus propias formas de auto–tratamiento: la biomedicina se asocia a la automedicación con fármacos de laboratorio sin que medie la intervención de un profesional; las medicinas tradicionales, en el caso que nos ocupa remiten a la esfera que referiremos como medicina doméstica y que responde al mismo paradigma de atención de la salud que el curanderismo; las medicinas alternativas como el yoga, la acupuntura, entre muchas otras –que se expandieron en nuestro país especialmente en las últimas décadas– generan a su vez cada una sus propias formas de auto–atención, tales como ejercicios de respiración, técnicas de relajación, de control mental, etcétera que los individuos realizan en forma independiente después de haberlas aprendido a través de cursos con especialistas. La autora distingue estas últimas de las tradicionales puesto que se trata de ofertas de salud con soporte en diferentes paradigmas y están destinadas a diferentes tipos de usuarios. En efecto, mientras el curanderismo es sobre todo una práctica rural las alternativas son citadinas y de altos costos. En este trabajo, tomaremos la conceptuación de medicina tradicional que nos brinda Idoyaga Molina (2002) quien partiendo de la noción de tradicional, plantea que se trata de una categoría hueca que debe llenarse según las sociedades que se analicen, en lo que hace a la Argentina, la autora reconoce el curanderismo –de raigambre hispana y europea – y los shamanismos propios de las sociedades indígenas. Asociado al curanderismo, en cuanto comparten el mismo paradigma de salud y enfermedad, se ha generado una forma de auto–tratamiento tradicional, habitualmente denotado en la literatura antropológica como medicina casera o medicina doméstica. En la provincia de La Pampa actualmente los tratamientos que involucran prácticas y saberes tradicionales son el curanderismo y el autotratamiento o medicina casera. Los conceptos en que se fundan, los remedios que utilizan, las terapias que reconocen y las enfermedades vernáculas que se identifican en el país, sintetizan2 saberes populares, con saberes de elite, en su mayoría con raigambre en la medicina humoral y la biomedicina de siglos XVIII y XIX y con terapéuticas rituales y concepciones de la salud principalmente de origen católico o refiguradas en términos de tales creencias religiosas. Especialmente en el noroeste Argentino, la síntesis en cuestión recoge algún elemento indígena (Idoyaga Molina, 1999). En lo relativo a la Argentina, básicamente se trata de creencias y prácticas traídas por los europeos desde la época de la conquista y más tarde por los inmigrantes, principalmente italianos y españoles, pero también de otros países europeos y del Medio Oriente. Respecto de la Provincia de La Pampa es necesario mencionar que recién fue poblada a fines del siglo XIX y a principios del siglo XX por inmigrantes principalmente vascos, españoles, italianos, alemanes y sirio–libaneses, a quienes el gobierno argentino les cedió predios en tierras fiscales, que inicialmente se conocieron como colonias. En pocas palabras, en la provincia de La Pampa, como en el resto del país, la medicina casera o autotratamiento ocupa un lugar de real importancia dentro de las ofertas del sistema médico que está en funcionamiento.3

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El enfoque metodológico propuesto pretende desarrollar una etnografía que dé cuenta de las vivencias y de los significados que los actores sociales refieren en relación con las prácticas de auto–tratamiento, en el marco de los procesos de selección y combinación de medicinas, que suelen implicar las dolencias crónicas o las llamadas por Laplantine (1999) nuevas enfermedades. El presente trabajo se enmarca en las corrientes fenomenológicas, que en el trabajo de campo suponen la suspensión o puesta entre paréntesis de saberes teóricos y tradicionales, así como de disposiciones pragmáticas y afectivas a fin de captar el fenómeno cultural en toda su complejidad, esto es: el conjunto de asociaciones que intersubjetivamente comparten los miembros de una sociedad (Merleau Ponty 1945). El investigador debe reducir lo que Schütz denominó el mundo del sentido común (1972), para acceder a las experiencias del sujeto, sin dotarlas previamente de significación. Estas experiencias constituyen el núcleo central del análisis, que apunta a develar las estructuras de significación, en cuanto esencias de sentidos universales que explican y permiten comprender las vivencias particulares y los fenómenos concretos en su historicidad, aunque los trasciendan. Así, por ejemplo la terapéutica ritual o cura religiosa realizada por los legos en nuestra área de estudio implica la manipulación del poder del que están investidos los santos y vírgenes del catolicismo, si la cura religiosa se practicara en un contexto musulmán se procedería a la lectura del Corán, manipulándose el carácter sagrado de la palabra, si consideramos otras terapéuticas rituales ejecutadas por legos se manipularían otros poderes de acuerdo a las representaciones o cosmovisiones de las distintas sociedades, sin embargo, siempre comprobaríamos que la cura ritual implica la manipulación de algún poder, en este sentido la capacidad de interacción entre el hombre y lo sagrado es la esencia universal de sentido que da cuenta del uso de ensalmos por los legos, de la lectura del Corán o del hecho que fuere. La unidad de análisis fue la población rural de los departamentos Capital, Toay, Utracán, Limay Mahuida, Lihuel Calel, Maracó y Chapaleufú de la provincia de La Pampa. Se trata de la población autodenominada criolla, que está asentada en la zona desde hace tres o cuatro generaciones, que por sus niveles de ingresos pueden definirse como sectores socioeconómicos medios y bajos. Trabajamos con informantes calificados, considerando como tales a: a legos practicantes de la medicina casera, enfermos, familiares de enfermos, conocedores de recetas tradicionales, curanderos y aquellos que en las comunidades nos señalaron como expertos en el tema. Se recogieron prevalentemente los caminos terapéuticos de enfermos concretos. Al enfocar las prácticas de los legos, consideramos distintos tipos de especialistas –hueseros conocedores de ensalmos, de remedios tradicionales y parteras– así como a quienes carecen de conocimiento específico. En el caso de los legos que poseen un conocimiento especializado tuvimos en cuenta los procesos de aprendizaje y el tipo de actividad que incluye su oferta. Asimismo, en todos los casos recabamos las nociones relativas a la enfermedad, sus teorías etiológicas, las manifestaciones, los sistemas diagnósticos y terapéuticos. Finalmente, para detectar el lugar que ocupa la medicina casera en el sistema de atención de salud recogimos itinerarios terapéuticos, a los que entendemos como los recorridos concretos en búsqueda de salud que hacen los enfermos y afligidos por distintas medicinas y diversos practicantes de una misma medicina (Idoyaga Molina 1999). El enfoque de estos itinerarios ofrece ventajas en virtud de que al hablar de sus experiencias de enfermedad, los informantes brindan información –sin preguntas inductivas ni límites temáticos– sobre las manifestaciones del mal, la corporización –embodiment– (Csordas 1994), las emociones y vivencias, las teorías etiológicas, las redes sociales puestas en movimiento, las tensiones

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sociales generadas en la comunidad –por ejemplo ante una acusación de brujería–, las medicinas frecuentadas, el papel de los curadores, los métodos diagnósticos utilizados y los diversos diagnósticos recibidos, las prácticas terapéuticas, refiriendo desde medicaciones hasta sensaciones y experiencias de la cura ritual, la calidad de las terapias, los motivos de selección y rechazo de las diferentes opciones médicas y de especialistas particulares, entre otros aspectos. A fin de recoger material de interés, se realizó observación y/o observación participante durante procedimientos diagnósticos, prácticas terapéuticas y rituales. Las entrevistas fueron recabadas magnetofónicamente. Cada informante fue entrevistado recurrentemente, volviendo sobre los temas tratados para captar las significaciones y comportamientos referidos en toda su amplitud, su campo semántico y los sistemas valorativos en que se inscriben. De acuerdo a los requerimientos concernientes al campo del manejo ético de la información, les hicimos saber a cada uno de nuestros informantes acerca del carácter y los motivos de nuestra investigación, indagando si deseaban aparecer como informantes con sus nombres y recibir copias de los trabajos que resultaren publicados o si preferían ser mantenidos en el anonimato. También se comunicaron las características y el objetivo de esta investigación a cada uno de los entrevistados.

PRAXIS

DE LA

MEDICINA CASERA

Esta medicina, al igual que el curanderismo, implica un conjunto de saberes y conocimientos terapéuticos y rituales que hacen de la medicina casera la opción más común al iniciarse el tratamiento de cualquier afección. Dentro de la medicina doméstica podemos distinguir: 1. Auto–atención: esta incluye el consumo de fármacos de laboratorio y recetas tradicionales de la medicina casera que van desde infusiones, hasta aplicación de parches, cataplasmas, pasando por baños de asiento. Prácticas que puede ejecutar el enfermo individualmente o con la ayuda de familiares. 2. La práctica de los legos conocedores de terapéuticas particulares: se trata de personas adultas, cuyo saber específico en el tratamiento de la salud es reconocido por los miembros de su comunidad, quienes recurren a ellos para que los auxilien en el tratamiento de problemas particulares. Los conocimientos que poseen les permiten tratar un número limitado de desequilibrios o enfermedades y recetar remedios, generalmente preparados tradicionales, hechos a base de productos vegetales en su mayoría, aunque pueden incluir elementos minerales y animales. Usualmente, no cobran por sus servicios pero si el usuario lo decide, en contraprestación al servicio recibido contribuye espontáneamente. Además funciona un sistema de reciprocidades indirectas por el cual los miembros de una comunidad rural participan en la atención de la salud de acuerdo a sus saberes, con plena conciencia de que recibirán la ayuda necesaria por parte de otros miembros cuando ellos lo necesiten, como notó Idoyaga Molina (1999) en la región de Cuyo (Argentina). Este es un sistema de reciprocidades indirectas en términos de Mauss (1972) y pone en un movimiento continuo a las redes sociales de solidaridad dentro de la comunidad. De esta manera una mujer preocupada por la dolencia de su hijo consulta a quien conoce el en-

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salmo para tratar las anginas, a la vez ella misma podría ser especialista en el tratamiento de la dislocación de huesos y oportunamente satisfacer a quien requiera de sus servicios, que seguramente será un tercero sin parentesco ni relación con la sanadora que tratara las anginas de su hijo, vale decir, alguien a quien no la obliga un comportamiento de reciprocidad directa. En pocas palabras, más allá del curandero o especialista, la medicina tradicional incluye los conocimientos familiares elementales y las prácticas semi–especializadas de aquellos que son reconocidos como capaces de curar ciertos males. La diversidad de tratamientos refleja la posesión desigual de conocimientos entre los individuos. Es posible observar la disparidad de los curadores que son reconocidos como tales por el grupo; entre estos pueden observarse ciertas variaciones que obedecen principalmente al hecho de que existen muchos individuos capaces de curar afecciones menores –aquellas que, salvo una epidemia virulenta, son las más frecuentes– entre los cuales el saber no se distribuye de modo jerárquico; son ellos los legos. Mientras unos saben algunas cosas otros saben otras, frente a los especialistas o curanderos, también conocidos como médicos de campo, capaces de tratar cualquier dolencia e incluso capaces de realizar otras actividades tales como daño, manejo de los fenómenos atmosféricos, favorecer el desarrollo de sembradíos o del ganado, entre otras. Otras razones, más contingentes, explican también las diferencias entre las preferencias de los distintos individuos, como el hábito de recurrir a alguien porque vive cerca, la confianza que se tiene en determinada persona y que no se le otorga a otro, la mala fama de un tercero, la recomendación de familiares, vecinos y amigos respecto de cierto individuo, entre otras muchas posibilidades. En virtud del conocimiento de la medicina tradicional, que podríamos denominar criolla, aludiendo al auto–denominativo con que se identifica la población, se pueden distinguir los siguientes niveles: 1. La práctica de legos limitada a la auto–atención en el sentido literal, que en el caso de los niños incluye la medicación por parte de los familiares. Este nivel representa los conocimientos menos especializados, que comparten todos los criollos adultos. 2. Legos, con un mayor nivel de conocimiento, que les permite atender eficazmente un número limitado de afecciones, a través de fórmulas de palabras o ensalmos, la utilización de ventosas, parches, infusiones vegetales, entre otras técnicas terapéuticas. Los que llevan adelante este tipo de práctica no tienen una denominación distintiva, se los conoce simplemente por sus nombres personales o por aquellas habilidades terapéuticas que los distinguen, tales como "la señora que cura las anginas", "José, el huesero", y así sucesivamente. Los que consultan a estos legos semi–especialistas buscan no sólo un tratamiento sino también compartir un primer diagnóstico y tratamiento o discutir acerca de futuras decisiones en el camino a seguir cuando la terapéutica recomendada no ha surtido efecto. 3. Los curanderos o especialistas tradicionales son reconocidos socialmente como sanadores, incluso más allá de su propia comunidad. Se trata de individuos capaces de curar cualquier tipo de dolencia y de realizar otras actividades tales como propiciar la ganadería, la agricultura, o las lluvias; son personajes ambivalentes que también pueden realizar daños. Se trata de individuos que casi sin excepción se consagran exclusivamente en el arte de curar y suelen cobrar –salvo raras excepciones– por sus servicios.

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Entre los dos primeros grupos se encuentran los practicantes del autotratamiento o medicina casera, mientras que en el tercer grupo se ubican los practicantes del curanderismo. En el caso de La Pampa, los conocimientos de la población rural así como los de los legos semi–especialistas y de los terapeutas tradicionales sintetizan saberes populares con antiguas ideas reformuladas y re–significadas de la medicina humoral europea, que fueron oportunamente saberes de elite, al igual que una terapia ritual con soporte básicamente en las creencias del catolicismo. Los saberes populares se advierten en concepciones sobre la enfermedad, sus orígenes y manifestaciones, en las denominaciones de variados taxa vernáculos –mal de ojo, pata de cabra, culebrilla, empacho– nociones y prácticas relativas a la iniciación y el accionar de los curanderos, entre otros aspectos. Entre los antiguos saberes médicos figuran el uso de las ventosas, emplastos, parches, baños de asiento, cataplasmas y numerosas recetas en su mayoría preparadas con vegetales, así como nociones que conectan la salud y el bienestar de los seres vivos con los cuerpos celestes, en especial la luna. La influencia de la liturgia católica que inicialmente fuera de elite y que devino en conocimientos y prácticas folklóricas se deja ver en concepciones sobre el ámbito de lo demoníaco, la brujería y el tratamiento de las enfermedades por medio de ensalmos. La atención por parte de legos es un hecho común no sólo en áreas rurales sino también en las ciudades, debido, por un lado, a la migración del campo a las urbes, situación que se verifica sistemáticamente durante los últimos 50 años y, por otro a que conocedores de ensalmos y de otras encías terapéuticas hubo desde siempre asentados en las ciudades, donde el ámbito barrial se convierte en el área de mayor influencia. En nuestro trabajo de campo comprobamos que la mayoría de los legos “semi– especialistas” eran mujeres en un número significativo. Los hombres suelen poseer conocimientos útiles limitados al tratamiento de animales, como la cura de mancaduras o rengueras, parásitos o lombrices en el cuajo, gusaneras, etcétera.4 "Yo no sé curar, lo que sí sé es curar de palabra los animales, por el rastro no más, si lo veo mejor, pero si lo veo no importa lo puedo enlazar en el campo y si está agusanado lo curo igual. Me enseñó un viejito domador que trabajaba en la estancia de Ardohain" (José, trabajador rural). "Y los animalitos con una cerdita le haces una armada así, con una cerdita de la cola, le haces una armadita y por dentro del agujerito que le haces lo miras al animal y vas diciendo las palabras, cuando terminas lo cerras, cerras el pelo y lo tiras atrás tuyo al pelito" (Paulino, lego). "Yo he curado, el que me enseñó me dijo que iba a curar cualquier animal agusanado, pero yo he curado además un toro al que se le salió el cuerno peleando y se agusanó, fue el Dr. Lastra y no lo curó, porque le tenía miedo y estaba repleto de gusanos. Y yo le dije: "Mire si quiere yo sé curar algunos de palabra, si quiere le hago." "Y hágale Cacha por favor" –me dijo–. Y bueno ahí se curó. Después me acuerdo que me regaló un hijo del toro" (Cacha, lega). Los textos dejan ver las diferencias de actividad terapéutica asociadas al género; mientras el tratamiento de las personas corresponde a las mujeres, la atención de animales queda en el ámbito masculino, mostrando que el cuidado de la salud en el interior del hogar

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corresponde a las mujeres. Más aún, ante un episodio de enfermedad de cualquier integrante de la familia, la mujer es la principal encargada de acompañar y/o guiar al enfermo en su camino terapéutico, fuere el caso de visitar un especialista de la medicina tradicional o de la biomedicina. En los fragmentos transcriptos de los relatos recabados se ve como se diferencia la posición que ocupa la veterinaria casera en el tratamiento de los animales en relación con los niveles sociales de la población. En efecto, mientras que entre los sectores populares la cura tradicional es la primera opción terapéutica, entre los más altos –que coinciden con los de mayor instrucción– la consulta al veterinario cobra relevancia desplazando a la práctica de los legos, convirtiéndose en uno los medios a que se recurre cuando no se ha encontrado la solución buscada. Los legos, además de conocimientos sobre la preparación de remedios, poseen saberes acerca de las técnicas terapéutico–rituales de raigambre católica conocida como cura por ensalmos, las cuales originalmente eran prácticas de elite y avaladas por las jerarquías eclesiásticas (Idoyaga Molina 2001; Idoyaga Molina & Sacristán 2008). Con el paso del tiempo devinieron en prácticas folklóricas, las que en muchos casos se usan en combinación con otras técnicas diagnóstico–terapéuticas, que por el contrario eran ya consideradas “supersticiones” en la baja edad media, como por ejemplo la medida, usando el antebrazo como unidad de cuenta. Los procedimientos con agua y aceite o con huevos, muy comunes antiguamente para tratar el mal de ojo (Idoyaga Molina 2006). Cualquiera de las técnicas citadas implica la manipulación de poder en términos de sagrado. Sin embargo, nos concentraremos en los ensalmos, pues se trata de un procedimiento ampliamente difundido entre los legos. Las frases que constituyen los ensalmos particulares hacen alusiones a acciones de personajes míticos del cristianismo como Dios padre, Jesús, el Espíritu Santo, variadas vírgenes y santos, como profundizaremos más adelante. La preparación de remedios incluye principalmente vegetales y, en menor medida, elementos animales y minerales. Los contenidos de la preparación varían de acuerdo al mal que se esté tratando. Es común la recomendación de tés con fines digestivos, la aplicación de ungüentos de grasa animal, preferentemente de chancho o piche5 para dolores musculares y como cicatrizantes. Consideramos el término remedio en un sentido amplio, como superador del significado fármaco–botánico de la expresión “plantas medicinales”. De esta manera un vegetal con características terapéuticas no es comparable a un medicamento, pudiendo existir plantas que no cuentan con registro de principios activos y que, sin embargo, son parte del conocimiento colectivo sobre propiedades curativas (Martínez & Planchuelo 2003). Este tipo de conocimiento referido a recetas o remedios es absolutamente generalizado como ya lo notara Idoyaga Molina (2005) en otras zonas del país. En la cotidianeidad, frente a un padecimiento se recurre a estos saberes inmediatamente. Dentro de los legos existen especialistas en tratar ciertas enfermedades o dolencias con éxito, así la comunidad logra tener un amplio espectro de ocasionales curadores para el tratamientos de diferentes padecimientos (Idoyaga Molina 2002). Entre las especialidades figuran: − −

Especialistas en zafaduras y huesos dislocados. Especialistas en el tratamiento de quemaduras.

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Especialistas en el tratamiento de males particulares a través de remedios, de algunas técnicas específicas y/o de ensalmos. Los últimos son lo que podríamos denominar especialistas estándares ya que este tipo de los saberes nuclea a la mayoría de los legos. Entre las enfermedades que tratan se destacan las siguientes: − Empacho (También denominado asiento en otros países de América Latina y España). − Dolor de muelas − Verrugas − Mal de ojo u ojeo (También denominado herida de ojo, aojamiento y ojo de envidia en otros países de América Latina y España) − Culebrilla − Parásitos − Nervios − Bronquitis − Sarampión − Pata de cabra − Anginas Además existen los especialistas en el tratamiento de animales, entre quienes se verifican especialistas en función del conocimiento de ciertos procedimientos concretos como relocalización de órganos, tratamiento de quebraduras o esguinces, entre otros. −

APRENDIZAJE En lo que respecta al proceso de aprendizaje de los legos, se puede notar en mucho de los relatos recogidos que la trasmisión es generacional, la enseñanza de las abuelas a las nietas es altamente frecuente, aunque no es este un factor determinante, como sí lo son la condición de ser creyente en la fe católica y en la eficacia de las técnicas terapéuticas que se aprenderán. El lego suele aprender diferentes procedimientos y la preparación de remedios para el tratamiento de los diferentes taxa vernáculos de enfermedad. Entre los primeros, por mucho, el más generalizado es la cura ritual a través de los ensalmos, que se usan para las más variadas dolencias, obviamente las fórmulas que se enuncian varían en función de los males padecidos. Por otra parte, son especialmente difundidas ciertas técnicas específicas como la de la medida y la “tirar el cuerito” principalmente destinadas a curar el empacho, aludiendo a problemas digestivos. "Yo aprendí a curar algunas cosas como el ojeo y a medir, me enseñó la mamá de una amiga, porque como la hija no creía y la mujer se llevaba bien conmigo me enseñó a mí. Me llaman amigos porque tienen conocidos, otros amigos, para que los mida y fíjate que no necesito que estén presentes, sino que directamente me dicen el nombre y yo los mido, bueno necesito a alguien como que me haga de esa persona que estoy midiendo" (Pilar, lega). "Yo aprendí a curar de un viejito leonero6 que ya estaba enfermo, al que yo siempre lo iba a visitar. Lo conocí en el hotel y una vez me dijo Cachita:

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"Te voy a pedir una cosa, te voy a pedir un favor." "Sí, si puedo, –respondo – y me dice: "No quieres aprender a curar los gusanos y otras cositas así, son tonteras capaz que no crees nada no vas a creer, pero si queres yo te enseño para que no se pierda (la tradición), yo me muero y eso me lo llevo yo, que quede en alguien, porque yo le hice el bien a mucha gente y me gustaría que se siga". Y bueno lo que yo pueda aprender aprendo y me lo escribió todo" (Cacha, lega). Sobre el funcionamiento de las técnicas mencionadas nos explayaremos en el acápite siguiente, por el momento nos limitamos a comentar las circunstancias del aprendizaje, de las que los textos presentados son elocuentes ejemplos. Si bien lo más común es que la enseñanza se dé en el contexto de la familia, situaciones particulares pero a la vez repetidas, orientan a que los saberes se trasmitan a personas cercanas con las que se comparten experiencias, tiempo y con las que se tiene afinidad, tal como sucede cuando los hijos no están interesados en este tipo de prácticas o el lego–terapeuta carece de vínculos familiares primarios, ya sea porque los familiares se han ausentado y/o migrado, o bien si el sanador siente que se acerca la hora de su muerte y, consecuentemente, se siente compelido a dejar su legado. El conocimiento sobre la preparación de remedios –infusiones, cataplasmas, bálsamos, pomadas, etcétera– no es objeto de observancias de ningún tipo, a diferencia de lo que sucede en la trasmisión de la cura de palabra la cual es secreta ya que en caso de divulgación fuera de su contexto adecuado, los ensalmos perderían su eficacia. De los vegetales se pueden utilizar –dependiendo de la receta y la planta– la hoja, el tallo, la flor o la raíz. Se pueden hervir y tomar en infusión o prepararlos en ungüentos y pomadas para el tratamiento de dolores musculares y óseos, quemaduras e infecciones, también se los usa como cicatrizantes y humectantes. Para friegas y masajes las recetas suelen incorporar vegetales mezclados con grasas animales o cenizas.

TERAPIA Entre la terapéutica utilizada por los especialistas o curanderos es común la invocación y el pedido a diferentes deidades a las cuales se les solicita su intervención para llevar adelante terapias, adivinaciones u otras actividades, que se desempeñan como auxiliares del profesional. Estos últimos suelen ser santos, vírgenes, almas de curanderos, sacerdotes sanadores o parientes del sanador ya muertos. En cambio, en el ámbito de la medicina casera, la cura de palabra es la forma ritual más frecuente, conocida también como cura por secreto y llamada ensalmos en la tradición española y de elites. Es una técnica recurrente practicada tanto por curanderos como por legos (Idoyaga Molina 2001), al igual que en otras zonas del país. Entre los diferentes males que se tratan con fórmulas figuran: quemaduras, empacho, problemas musculares, hernias, anginas, dolor y ardor de estómago, dolor de muelas, verrugas, hemorroides, el mal de ojo, culebrilla, entre muchos otros. "Y el dolor de muelas, pobrecitos, vienen desesperados cayéndose las babas, y este, se les cura, lo único que esa muela se cae, de a pedazos o entera y también la curo con palabras, palabras y le hago una crucecita así del lado que les duele, y se cae la muela, no enseguida pero al tiempo se empieza a caer de a pedazos o así entera (.)" (Ana Carmen, lega).

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Las fórmulas para curar son secretas y se transmiten solamente en ciertos días especiales, como Nochebuena, la víspera de San Juan o del viernes santo. No obstante, en nuestra labor de campo notamos que los actores se permiten ciertas licencias dependiendo del curandero y del contexto, especialmente los tiempos calificados para la trasmisión pueden ser ignorados cuando el depositario del saber siente que está próximo a morir y que debe legar sus conocimientos. Las fórmulas deben ser memorizadas por el aprendiz y sólo podrá usarlas en el momento de la terapia. Habitualmente, la cura de palabra o ensalmo se repite durante tres días seguidos. Antes de comenzar con el ensalmo, el sanador suele persignarse y santiguar al paciente, posteriormente se dicen las palabras mentalmente o en voz baja. Las oraciones invocan a la Santísima Trinidad, a las figuras del catolicismo, tales como la virgen y diversos santos. “Curo las verrugas, también con palabras y con granitos de Sal, pones un trapito y agarras un granito de sal y le pones en la verruguita, la tocas así, cuando le pones así decís JESÚS, JOSÉ Y MARÍA para vos, en cada verruguita, siempre hay que tratar que te quede impar y si no tienes un número impar de verrugas buscas un granito, algún defecto de la piel y también lo tratas. Bueno, después lo agarras, lo envuelves, lo haces un nudo y se lo das a la persona, y le dices: "Bueno, ahora no mires para atrás desde que te vayas de acá hasta llegar a tu casa no mires para atrás y este cosito (los residuos que quedaron de la cura) lo tiras para atrás, así en cualquier terreno, en cualquier parte y cuando lo tiras en vez de decir Jesús, José y María decís: María, José y Jesús, al revés cuando la tira". Cuando entra a la casa, entra y vuelve a decir lo mismo y después, mientras que no llegue a la casa no tiene que mirar atrás, si va a la casa de un amigo o a hacer un mandado no tiene que mirar para atrás, o sea, salga de ahí y no mire para atrás, nada más" (Cacha, lega). La eficacia de la cura radica en que manipula el poder de las deidades mencionadas, a veces a través de la repetición de un arquetipo, como en el caso de la enunciación de palabras y la ejecución de acciones realizadas por Cristo, según narran los evangelios. Otras veces se invocan a santos que padecieron el mal que se trata de curar y nuevamente la eficacia de la fórmula radica en traer al presente el poder de las figuras mencionadas y de las acciones emuladas. En el caso transcripto el poder terapéutico de esta sencilla fórmula deviene de los personajes mencionados: Jesús, José y María. Por otra parte, la cura ritual implica otras acciones cuyo significado terapéutico también puede hallarse en las creencias del catolicismo, tal como sucede con la sal, cuyo valor simbólico es claramente expresado en la ceremonia del bautismo, en la que se la asocia a la posibilidad de anular el pecado original, que entre otros aspectos trajo el sufrimiento de todo tipo de dolencias. Más precisamente en las concepciones cristianas las teorías etiológicas de la enfermedad refieren a los pecados cometidos y a la situación de ruptura de la comunidad entre el sujeto y la deidad; la enfermedad es equiparada al pecado. En este sentido, la sal posee la capacidad de restaurar la salud, así como de borrar las huellas del pecado en quien se ha bautizado. La cantidad de verrugas a tratar obviamente está dada por la condición del doliente, sin embargo, la necesidad de que el número sea impar nos remite a antiguas tradiciones

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hoy vigentes en el catolicismo popular. En efecto, las acciones terapéutico rituales antiguamente aceptadas por las elites debían repetirse tres veces, conmemorando en cada una de las ocasiones a cada una de las figuras de la Santísima Trinidad. Con los cambios teológicos los significados originales fueron refigurándose hasta perderse, convirtiendo al tres en número por excelencia poderoso, explicación que suelen dar los actores para fundamentar la triple reiteración de múltiples acciones terapéutico–rituales. Este poder del tres potencia a la vez el poder de los números impares, condición necesaria tal como se advierte en el tratamiento de las verrugas, que son siempre impares aunque deba sumarse una verruga metafórica definida por cualquier imperfección dérmica. El no mirar para atrás, lugar en que queda atrapado el mal, tiene por arquetipo el episodio del antiguo testamento que narra la metamorfosis de la mujer de Lot en estatua de sal como castigo divino por haber transgredido la advertencia del Señor de no mirar hacia atrás. Finalmente, nos queda reflexionar sobre la inversión de los signos y símbolos y su horizonte de significados. En la tradición demonológica católica, la inversión en la ejecución de la señal de a cruz, así como la inversión en el recitado de los rezos y otras acciones denotan a los seres y a las prácticas demoníacas (Caro Baroja 1961), pero este no es, sin duda, el significado de las técnicas terapéuticas que nos ocupan. Este último parece responder al cambio radical, incluso ontológico que connota de por sí la inversión; el orden adecuado de las palabras que se utilizan para sanar es invertido una vez que se ha producido la cura, para garantizarla. Salud y enfermedad representan estados opuestos del ser, así como son opuestos inconciliables el ámbito de lo divino y el de lo demoníaco, oposición ontológica que es expresada simbólicamente a través de la inversión de los significantes que constituyen las palabras. "La finada mamita me enseñó a decir las palabras y curar el empacho, los parásitos y los animales también todo de palabra no más" (Eulogia, lega). "A mí me enseñó una viejita que la iba a ver siempre, me enseñó las palabras y me dio la cinta, me dijo que me tenía que persignar y también a la otra persona y de ahí tomaba las medidas y decía las palabras" (Analía, lega). De acuerdo con los textos vistos, otra técnica en la que se pone en movimiento todo un juego simbólico ritual de las figuras del catolicismo es “la medida”. Dicha técnica es utilizada frecuentemente ya que es altamente efectiva para el tratamiento de diversos males. Para concretar la curación el especialista toma una cinta o algún elemento similar7 desde un extremo, el paciente toma el otro y lo coloca sobre su cuerpo en el lugar que el sanador le indica. Este varía según el órgano que se presume enfermo, por ejemplo ante malestares estomacales el extremo de la cinta se ubica en la boca del estómago, para malestares hepáticos a la altura del hígado y así sucesivamente en lo que hace al aparato digestivo. Para diagnosticar los nervios, el lugar de ubicación de la cinta suele ser el medio de la frente o el costado izquierdo del cuerpo, algunos centímetros por debajo de la clavícula. Así, la medida puede utilizarse con cualquier parte del cuerpo de la cual se quiera saber su estado. Una vez señalado el lugar, el paciente debe apoyar la punta de la cinta, inmediatamente el especialista a partir de la toma del doliente sosteniendo la cinta, toma tres medidas en dirección del enfermo, apoyando la mano extendida y midiendo el antebrazo hasta

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el codo sobre la cinta. Una vez finalizada esta etapa el especialista se persigna y, mientras recita las fórmulas pertinentes, avanza apoyando el codo, luego el antebrazo y después la mano sobre la cinta, así hasta llegar al paciente. Si la mano o el antebrazo alcanzan el cuerpo del doliente se verifica la existencia de la disfunción que se estaba considerando. Este ritual se repite hasta que la medida se corrige. Al finalizar, persigna al doliente tres veces en el lugar en que se ubica el mal. Diversos autores, refieren la utilización de esta práctica en el Noroeste Argentino, en el Nordeste y en Cuyo, (Bianchetti 1996; Disderi 2001; Idoyaga Molina 1997, 2001, 2002; Palma 1978; Pérez de Nucci 1989). La técnica de la medida no es sólo un procedimiento terapéutico sino que también es diagnóstico, además de que posibilita la verificación de la eficacia del tratamiento. La tirada del cuerito que mencionamos más arriba consiste en separar, a la altura de las vértebras lumbares, la piel en forma de pellizco jalando hacia arriba y haciéndola emitir un sonido como si se desprendiera. La idea es que el procedimiento en cuestión permite que las paredes del estómago se despeguen y se restaure el equilibrio. Esta forma no es la más usada porque desde la perspectiva de los usuarios resulta innecesariamente dolorosa, ante la opción igualmente eficaz de la medida. Algunas terapeutas recitan palabras inaudibles durante la praxis terapéutica. Además existen otras técnicas menos celebradas o difundidas que las que hemos señalado, tales como contar las verrugas, dejar la ropa al sereno una noche de luna porque ésta puede ser dañada o bien ser depositaria de los huevos de la culebrilla,8 entre otras. Esta costumbre que deja ver la influencia de la medicina humoral, especialmente en lo que hace a la influencia de los astros en las personas y, en general, en todos los seres vivos. "Y las muelas las curo de palabra, tenes que decir casi lo mismo que se dice para el gusano (gusanera de los animales), nada más que tenes que decir, este chico está agusanado de queresa, tiene 9 gusanos, los 9 gusanos mato 1 me quedan 8, mato 1 y me quedan 7 y así hasta el final, cuando te queda 1, 1 solo, decís éste se lo mando a la Virgen y a todos los Santos, y rezas el Ave María, te persignas también, después tenes que rezar el Padre Nuestro y siempre en los siglos de los siglos Amén. Bueno, eso es para la muelita, tenes que decir el lado si es izquierdo o derecho si es arriba o abajo, si sabe decir cuál es la muela, que la diga, porque por ahí con el dolor no se sabe si es muela o qué" (Marta, lega). En la terapia revelan claramente su tradición humoral, los baños de asiento, el empleo de ventosas, cataplasmas, parches y emplastos, así como numerosos remedios preparados mayoritariamente con vegetales, aunque también se suelen emplear elementos animales y minerales, tales como la grasa de los boídeos, de jabalíes (traídos de Europa con la intención de que se reprodujeran en forma salvaje), de aves de corral, de animales domésticos y la piedra bezoar de los camélidos, mientras que entre los elementos minerales es especialmente popular la barra de azufre y oros elementos adquiribles en farmacias, que se corresponden con los medicamentos de las antiguas boticas. Entre los vegetales con distintos fines se usan: la zampa, la jarilla, la jarilla hembra, el zolupe, el molle blanco, la sombra de toro, mimi o pica–pica, la bira bira, la malva rubia, el abrojo vizcachero, palo santo, el tomillo hembra, el alfilerillo, la carqueja, la ruda, el romero, el durazno, la hierba buena, cuyas formas de administración son básicamente similares a las descriptas por Mariño Ferro (1986) en relación con la medicina tradicional es-

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pañola y por otros autores en los que hace a otras zonas de nuestro país (Garcia 1984; Idoyaga Molina 1997, 1999; Jiménez de Puparelli 1984; Sturzenegger 1994). La concepción sobre la eficacia curativa de los remedios ha sido refigurada y poco queda de las viejas explicaciones humorales y menos aun refieren criterios actuales como el de principios activos, de algún modo el poder curativo que se adjudica a los elementos en cuestión oscila entre una concepción más o menos natural de la capacidad terapéutica y una visión del poder en términos de sagrado. Asimismo, principios de origen humoral se advierten en las concepciones que hacen hincapié en la influencia de los astros, en especial de la luna, en los procesos de enfermedad, la identificación de los momentos críticos y de los días oportunos para ejercer la terapia. Finalmente, vale la pena mencionar algunos criterios que vienen del saber hipocrático y que se han mantenido vigentes hasta el presente, tales como el mayor riesgo y las menores defensas de los niños (antiguamente expresado como debilidad) respecto de los adultos ante el padecimiento de diversos males y la toma del pulso como método cuasi– diagnóstico. Entre los métodos diagnósticos y terapéuticos de raigambre popular figuran: la medida, el uso de agua y aceite y de huevos, comunes en el tratamiento del mal de ojo que ya fueron identificados como saberes populares en la España del siglo XV (Aragón, 1425), cuando el mal de ojo era reconocido como un morbo por la medicina oficial (Aragón, 1425), así como el conteo de las verrugas o de las muelas, el uso del rocío matinal, la tirada del cuerito, entre otras prácticas y conceptos.

CONCLUSIONES La medicina casera refiere un conjunto de saberes y prácticas que hacen de esta una opción terapéutica preferencial. Esta medicina incluye al menos dos niveles de complejidad creciente, a saber: el autotratamiento que implica el consumo de fármacos de laboratorio, la utilización de recetas tradicionales y otras prácticas realizadas por el individuo sin que medie intervención de ningún tipo de especialista ni red social alguna. Un segundo nivel se advierte en los legos que suelen actuar y son reconocidos por sus conocimientos. Son generalmente personas adultas de la comunidad cuyos saberes específicos les permiten tratar un número limitado de desequilibrios, tras haber tenido un proceso de aprendizaje que ocurre en el ambiente familiar en el cual los conocimientos son legados de generación en generación. En el caso de La Pampa, los conocimientos de estos sanadores legos tradicionales sintetizan saberes populares con antiguas ideas reformuladas y re–significadas de la medicina humoral europea y con rituales católicos de índole curativos, que antiguamente fueron prácticas aceptadas por las elites y que con el correr del tiempo se convirtieron en reservorio de los sectores populares. Las técnicas terapéutico–rituales que utilizan manipulan poder, en términos de sagrado, trayendo al presente las acciones de personajes míticos o seres sagrados del cristianismo. En este sentido, debemos dejar en claro que los legos manipulan el poder de las deidades y sus acciones a través del ritual que trae al aquí y al ahora la sacralidad de los hechos y de los seres involucrados. Vale decir, los legos no son portadores de poder en sí mismos, mientras que sí lo son los curanderos o especialistas tradicionales en virtud de que éstos han superado un proceso de iniciación que los convierte en individuos de un estatus especial, capaces de realizar acciones que están vedadas al común de las gentes, en algún modo son seres–otros, diferentes.

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Los saberes populares y las tradiciones humorales se advierten en las denominaciones, descripciones de cuadros, sistemas diagnósticos y prácticas terapéuticas de diversas enfermedades, como el empacho, la culebrilla, la brujería o malhecho, la envidia, las anginas y el mal de ojo, entre otras dolencias.

NOTAS 1. Nos inclinamos por el uso de los términos medicina “casera o doméstica” y no el de “popular” – como Kleinman– porque en español es un concepto equívoco que se presta a confusión, ya que muchos autores se refieren a la medicina tradicional como popular incluyendo los shamanismos y los curanderismos y no a la practicada por los legos. Así mismo, entre los actores sociales de nuestra área de estudio se la reconoce con estas denominaciones. 2. Tomamos el concepto de síntesis cultural propuesto por Turner (1988) para dar cuenta de la dinámica de cambio, de suma de saberes provenientes de diversas tradiciones, considerando las estructuras de pensamiento que se ponen en juego para incorporar nuevas realidades. 3. Tomamos la definición de sistema como una entidad formada por partes organizadas que interactúan entre sí de manera que las propiedades del conjunto no pueden deducirse por completo de las propiedades de las partes. Los sistemas reales intercambian con su entorno distintas cualidades, información, etc. Este concepto se aplica también a sistemas humanos o sociales, como una sociedad entera, la administración de un estado, un ejército o una empresa o a un sistema como por ejemplo el lenguaje en cuya aparición y evolución participan la biología y la cultura. Sin embargo, no podemos dejar de considerar la advertencia de Kleinman (1980) respecto a que la noción de sistema médico es conceptual, es un constructo teórico y, por ende, sólo es considerado por el investigador. 4. Las técnicas curativas en los hombres están, como lo adelantáramos, en su gran mayoría limitadas al tratamiento de animales domésticos, sin embargo no difieren en cuanto al tipo de procedimientos realizados con las terapias apropiadas para las personas, ya que se usan ensalmos y remedios caseros preparados por los actores sociales. Las dolencias que más preocupan y que son más frecuentes entre los animales, en el caso de los caballos son las mancaduras y las rengueras, que suelen originarse en golpes, torceduras de los miembros, introducciones de espinas o de piedras en los vasos. Especialmente en los equinos y, en menor medida, en bovinos y ovinos son comunes las lombrices en el cuajo, las que producen grandes dolores hepáticos y conducen a una pérdida de peso abrupta, así como al padecimiento de gusaneras, que se advierte en la existencia de parásitos en una herida o en la zona donde las moscas depositan sus huevos, conocida como queresa, dando origen a la dolencia referida, que en algunos casos puede producir hasta la muerte del animal. Los parásitos suelen atacar también a perros y gatos. 5. Piche: Esta especie, Zaedius pichiy, es un tipo de animal común en la provincia de La Pampa (Argentina), donde habita comúnmente en los ambientes secos y arenosos. El escudo de la cabeza y el caparazón del cuerpo son marrones oscuros, entremezclando amarillo o blanco en las puntas laterales, mientras que el escudo de la cola es también amarillento. El escudo escapular y el pélvico están unidos al cuerpo en la base de las costillas y las puntas de las costillas terminan en unas especies de uñas o garfios muy duros. Sus orejas son muy pequeñas y su peso promedio es de casi 1kg, con una altura de alrededor de los 12 cm. 6. Dícese de las personas que se dedican a casar pumas (Puma concolor).

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7. En el trabajo de campo que se llevó a cabo para esta investigación, pudimos observar a diferentes curanderos y legos en el momento de la medida, para esta utilizaban una cinta, un hilo, un centímetro y hasta un cable. 8. La culebrilla es un taxón que desde la perspectiva de los actores encuentra diferentes etiologías, puede ser el resultado de factores exógenos diversos, tales como el roce de la piel con un reptil minúsculo que recibe el nombre de culebrilla o la introducción en la dermis de los pequeños huevos de una mariposa. Se manifiesta a través de una erupción localizada y agrupada que puede aparecer en cualquier parte del cuerpo. Son vesículas del tamaño de la cabeza de un alfiler cuya forma se asemeja a la apariencia de una culebrilla. De acuerdo a los actores sociales dicha erupción se extiende en sentido ecuatorial hasta formar un círculo, de cerrarse este último el doliente muere indefectiblemente.

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EDITORIAL

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CONTRIBUYENTE

Ketzalcalli es una publicación con un enfoque amplio y multidisciplinario cuyo propósito es dar a conocer de manera expedita los resultados de las más recientes investigaciones. Dedicado a las humanidades, la publicación traerá una amplia gama de temas de los campos de antropología, arqueología, epigrafía, historia, lingüística, sociología, filosofía y áreas afines. La revista aparecerá dos veces al año, además de un suplemento especial dedicado a un tema específico. Aunque, como su nombre lo indica, el enfoque principal es en las Américas, también se incluirán áreas históricamente relacionadas. Los artículos serán en español e inglés. NORMAS EDITORIALES PARA COLABORADORES Los autores deberán enviar su manuscrito en formato electrónico RTF con copia en formato DOC. En caso de existir algún impedimento para su envío electrónico, se aceptará una copia impresa de la colaboración acompañada de una copia del artículo en CD. Al enviarlo por CD ponga la portada del artículo, el resumen (100 palabras como máximo), hasta cinco palabras claves, el texto, las notas, las referencias, las tablas y las listas de las figuras en un archivo; y las figuras e imágenes en un archivo separado. Las figuras, fotos e imágenes en general pueden mandarse impresas, como diapositivas o archivos TIF con resolución de 300 dpi o más. Se debe incluir la siguiente información en la etiqueta del CD: 1) nombre del archivo, 2) programa del procesador que fue utilizado y el número de la versión y 3) el sistema operativo.

SOBRE LA ESTRUCTURA DEL DOCUMENTO Ketzalcalli tiene las siguientes pautas de acuerdo con la Guía de Estilo de la AA: Los manuscritos han de estar en Arial (10 pts) a 1½ espacio, incluyendo las referencias, notas y citas. El texto (incluyendo todas las figuras, tablas, referencias y notas) no han de sobrepasar las 15,000 palabras o bien 35 cuartillas. En ningún caso se devolverán a los autores los trabajos recibidos. Al presentar los artículos se ha de incluir lo siguiente: (A) En la primera página se deberá señalar: El título del trabajo (Arial 14 pts), nombre/s de autor/es, e institución (es) a la que pertenecen (Arial 10 pts) (B) Resumen (Arial 10 pts). Extensión máxima de 100 palabras terminando con una lista en corchetes de tres a cinco palabras o frases clave. (C) Texto: El cuerpo del texto ha de estar en Arial 10 pts con subtítulos en Arial 12 pts. (D) Citas (Arial 10 pts). Citas directas que sobrepasan cuatro líneas del manuscrito deben separarse del texto y acomodarse al centro con tres espacios de los márgenes de izquierda y de derecha, sin comillas y a un espacio. La cita deberá ponerse entre paréntesis al final del texto citado, si es que no se ha hecho la mención en el texto del manuscrito. Cada cita o frase lo suficientemente específica para necesitar una referencia requiere de una mención con autor, año y en el caso de citas, el número de la/s página/s, (E) Notas a pie de página y agradecimientos (Arial 8 pts). Todas las notas a pie de página deben restringirse a material que no puede incluirse convenientemente en el texto. Las notas han de numerarse consecutivamente a través del texto con números sobrescritos. No se aceptarán colaboraciones con notas al final del texto. (F) Las referencias citadas han de seguir el estilo siguiente (Arial 10 pts). Kremer, H. Jürgen 2004 "El dintel del <KOKOM> de Chich'en Itza". Ketzalcalli 1/2004: 17–33.

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Ayres, Glenn & Bárbara Pfeiler 1997 Los verbos mayas. La conjugación en el maya yucateco moderno. Mérida: Universi– dad Autónoma de Yucatán. Galán Cabilla, José Luis 1988 Madrid y los cementerios en el siglo XVIII: el fracaso de una reforma. En: Equipo Madrid, Carlos III. Madrid y la Ilustración. Madrid, Siglo XXI de España Editores, 255–295

Libro de Chilam Balam de Chan Cah s.f. Manuscrito en la Biblioteca del Museo Nacional de Antropología e Historia, México. Wagner, Elisabeth 1995 Personennamen und relationale Glyphen in den Inschriften von Chichén Itzá, Yucatán, México. Unpublished MA Thesis., Fachbereich Altertumswissenschaften, Freie Universität Berlin. Rincón Mautner, Carlos n.d. "The Cave of Creation: on the Trail of Quetzalcoatl in the Mixteca". Paper presented 10th Texas Symposium, The Maya Meetings at Texas, Austin, University of Texas. (1994).

Cuadernos de Tekax y Nah Véase Grupo Dzibil, 1981; Gubler & Bolles, 2000. Bolles, David 2003 Dzudz–Dzulumuy. In: Combined Dictionary–Concordance of the Yucatecan Mayan Language. Report submitted to FAMSI. FAMSI. URL: http://www.famsi.org/reports 96072/dz/dzudz_ dzulumuy. htm (G) Tablas (cada una debe estar en una página separada; Arial 10 pts). Todo el material tabular debe estar separado del texto, en una serie de “tablas” numeradas consecutivamente con numerales arábicos. Cada tabla debe imprimirse en una página separada e identificarse con un título descriptivo corto centrado como encabezamiento de la tabla. (H) Figuras y encabezamientos: Todo el material ilustrativo (dibujos, gráficas, mapas, diagramas y fotos) deben incluirse en una sola serie numerada de "figuras" con título y referencia (Arial 10 pts).

RESPONSABILIDADES DEL AUTOR Los autores son responsables del contenido de sus artículos, de la precisión de las citas y su atribución correcta de los derechos legales referente a la publicación de cualquier material presentado. La presentación de manuscritos ha de ser en forma adecuada para su publicación. Un manuscrito presentado a Ketzalcalli para su publicación no debe estar bajo la consideración de ninguna otra revista en ese momento, o haber sido publicado en otra parte, ya sea parcial o enteramente.

EVALUACIÓN Los manuscritos serán evaluados por el Consejo Editorial y/o árbitros nombrados ex profeso. Los autores pueden sugerir potenciales evaluadores para su trabajo; sin embargo, dichas sugerencias son posibilidades que no limitan u obligan a los editores a hacerlas efectivas.

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EDITORIAL

AND INFORMATIONS FOR

CONTRIBUTORS

Ketzalcalli is a journal with a broad and multidisciplinary approach aimed at publishing the most recent research in a timely fashion. Dedicated to the humanities, it will bring a mix of subjects from the fields of anthropology, archaeology, epigraphy, history, linguistics, sociology, philosophy and related fields. The journal will appear semiannually with an additional supplement to be dedicated to a specific theme. While, as its name implies, the principal focus will be on the Americas, from its ancient past to the present, it will also include historically related areas. In keeping with its geographical focus, articles will be in English and Spanish.

SUBMISSION PROCESS The preferred means of manuscript submission is electronic, via email attachment in DOC—format with copy in PDF—format. If it is not possible to send a paper electronically, one hard copy of a manuscript on paper may be submitted and one copy of the final version of the article on CD. For submissions on CD, place the cover page, abstract, text, notes, references, tables, and a list of figures in one file; figures and photographs should be in a separate file. Figures or photographs should be submitted as hard copy, slides, or TIF files with resolution of 300 or greater. Include the following information on the CD label: 1) the name of file, 2) the word processing program and the number of the version used, and 3) the operating system.

SECTIONS OF THE MANUSCRIPT Ketzalcalli has the following guidelines according to AA Style Guide: Manuscripts should be Arial font (10 pts), 1½ spaced, including references, notes, and quotations. The text (including all figures, tables, references, and notes) should not exceed 15,000 words or 35 pages. Hard copies and disks will not be returned to authors. Submissions will include the following: (A) Title page: title (Arial 14 pts), name(s) of author(s), affiliation(s) (Arial 10 pts); (B) Abstract (Arial 10 pts): max. 100 words ending with a bracketed list of three to five key words or phrases; (C) Text: body of the text (Arial 10 pts) with subtitles (Arial 12 pts); (D) Block quotes (Arial 10 pts): Direct quotations exceeding four manuscript lines of typing should be set off from the text by indenting three spaces from the left and right margins and omitting quotation marks, should be single spaced. Parenthesis should enclose the citation of source, at the end of the quotation, if it has not already been given in the text of the manuscript. Each quotation or statement specific enough to need a reference requires a citation with author, year, and, in the case of quotations, page number. (E) Footnotes and acknowledgments (Arial 8 pts): All footnotes are restricted to material that cannot be conveniently included in the text. Notes are numbered consecutively throughout the text by superscript numbers. Do not use the automatic endnote function available in some word processing software. (F) References cited in the following style (Arial 10 pts): Kremer, H. Jürgen 2004 “El dintel del <KOKOM> de Chich’en Itza”. Ketzalcalli 1/2004: 17–33. Ayres, Glenn & Bárbara Pfeiler 1997 Los verbos mayas. La conjugación en el maya yucateco moderno. Mérida: Universidad Autónoma de Yucatán.

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Galán Cabilla, José Luis 1988 Madrid y los cementerios en el siglo XVIII: el fracaso de una reforma. In: Equipo Madrid, Carlos III. Madrid y la Ilustración. Madrid, Siglo XXI de España Editores, 255–295

Libro de Chilam Balam de Chan Cah s.f. Manuscrito en la Biblioteca del Museo Nacional de Antropología e Historia, Mexico. Wagner, Elisabeth 1995 Personennamen und relationale Glyphen in den Inschriften von Chichén Itzá, Yucatán, Mexico. Unpublished MA Thesis., Fachbereich Altertumswissenschaften, Freie Universität Berlin. Rincón Mautner, Carlos n.d. "The Cave of Creation: on the Trail of Quetzalcoatl in the Mixteca". Paper presented 10th Texas Symposium, The Maya Meetings at Texas, Austin, University of Texas. (1994).

Cuadernos de Tekax y Nah Véase Grupo Dzibil, 1981; Gubler & Bolles, 2000. Bolles, David 2003 Dzudz–Dzulumuy. In: Combined Dictionary–Concordance of the Yucatecan Mayan Language. Report submitted to FAMSI. FAMSI. URL: http://www.famsi.org/reports 96072/dz/dzudz_dzulumuy. htm (G) Tables (each on a separate page; Arial 10 pts): All tabular material should be separate from the text, in a series of "tables" numbered consecutively with arabic numerals. Each table should be printed on a separate page and identified by a short descriptive title centered at the top of the table. (H) Figures and figure captions: All illustrative material (drawings, charts, maps, diagrams, and photographs) should be included in a single numbered series of "figures" with a title and reference (Arial 10 pts).

AUTHOR´S RESPONSIBILITIES Authors are responsible for the content of their articles, for the accuracy of quotations and their correct attribution, for the legal rights to publish any material submitted, and for submitting their manuscripts in proper form for publication. A manuscript submitted to Ketzalcalli must not be under consideration by any other journal at the same time or have been published elsewhere, either in part or in its entirety.

EVALUATION Manuscripts are generally evaluated by the Editorial Board and/or by referees. Authors are invited to suggest potential reviewers; however, the editors will not be bound by these suggestions.

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IMPRESSUM EDITORES/EDITORS: Andreas Koechert (Universidad de Quintana Roo, Chetumal), Barbara Blaha Pfeiler (Universidad Nacional Autónoma de México, Mérida), Ruth Gubler (University of California, Los Angeles), Alexander Voss (Universidad de Quintana Roo, Chetumal) COMITE EDITORIAL/EDITORIAL BOARD: Grace L. Bascopé (Maya Research Program, Fort Worth), M. Jill Brody (State University of Louisiana, Baton Rouge), Alfredo Barrera Rubio (Instituto Nacional de Arqueologia e Historia, Mérida), John F. Chuchiak (Southwest Missouri State University, Springfield), Karen Dakin (Universidad Nacional Autónoma de México, D.F.), Marie Gaida (Museum of Ethnography, Berlin), Galina Ershova (Universidad Nacional Estatal de Humanidades de Rusia, Moscú), Mercedes de la Garza (Universidad Nacional Autónoma de México, D.F.), Ingolf Goritz (University of Hamburg, Hamburg), Claudine Hartau (University of Hamburg, Hamburg), Alfredo López Austin (Universidad Nacional Autónoma de México, D.F.), Enrique Martín Briceño (Instituto de Cultura del Estado de Yucatán, Mérida), Lorenzo Ochoa (Universidad Nacional Autónoma de México, D.F., †), Clifton Pye (University of Kansas, Lawrence), Edgar Santiago Pacheco (Universidad Autónoma de Yucatán, Mérida), Peter Schmidt (Instituto Nacional de Arqueologia e Historia, Mérida), Ortwin Smailus (University of Hamburg, Hamburg) INSTITUCIÓN/INSTITUTION: Cuerpo Académico “Estudios Antropológicos del Circumcaribe” – División de Ciencias Sociales, Económicas Administrativas – Universidad de Quintana Roo, Chetumal, México; Institute of Mesoaericanistics, University of Hamburg, Hamburg, Germany; Patrimonio Peninsular. A.C., Mérida, México INDIZACIÓN/INDIZATION: LATININDEX y/and CLASE: www.latindex.unam.mx WEB: www.ketzalcalli.com WEB–Director: Alfredo Meza Artmann DIRECCIÓN/ADDRESS: Barbara Blaha Pfeiler, CEPHCIS-UNAM, Ex-Sanatorio Rendón Peniche, Calle 43 s/n, entre 44 y 46, Col. Industrial, C.P. 97150, Mérida, México CONTACTO/CONTACT: www.ketzalcalli.com; voss(at)uqroo.mx; bpfeiler(at)prodigy.net.mx; rgubler(at) prodigy.net.mx PRECIO/COST: Volumen (dos números)/Volume (two issues): EUR 19,00; supplemento/supplement: variable. Los gastos de envío son adicionales/there will be an additional shipping charge. ORDEN/ORDER: www.ketzalcalli.com or FAX: (+52) 983 832 9656 con Orden de Pedido/with Order Form AÑO DE IMPRESIÓN/YEAR OF PRINT: Diciembre/December 2009 EDITORIAL/PUBLISHER: Kommission Verlag für Ethnologie, Hannover, Germany PRODUCCIÓN/PRODUCTION: Germany/Mexico PORTADA/COVER: Alexander Voss CORRECIÓN DE PRUEBAS/REVISION: Yuri Balam Ramos ISSN: 1860-5710 © by A. Koechert, Hannover Alle Rechte vorbehalten, insbesondere die des Nachdrucks, der tontechnischen Wiedergabe und der Übersetzung. Ohne schriftliche Zustimmung ist es – auch für den Eigengebrauch – nicht gestattet, dieses Werk oder Teile daraus in einem photomechanischen, digitalen oder sonstigen Reproduktionsverfahren oder unter Verwendung anderer Systeme zu verarbeiten, zu vervielfältigen und zu verbreiten.

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