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José Alfonso Pérez Martínez

BAJO EL YUGO DEL TIEMPO -Reflexiones, aforismos y poemas-

Cartagena, 2014

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José Alfonso Pérez Martínez, 2014 Del prólogo: Alfredo Rodríguez, 2014

Bajo el yugo del tiempo por José Alfonso Pérez Martínez se distribuye bajo una Licencia Creative Commons Atribución-NoComercial-SinDerivar 4.0 Internacional.

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Pr贸logo

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Con el poeta cartagenero, José Alfonso Pérez Martínez, me une no sólo el amor desmedido por la poesía, por la literatura en general, sino también y sobre todo, la fascinación y la entrega por la persona y la obra de su paisano el poeta José María Alvarez, nuestro común maestro de maestros. Unidos pues por la misma pasión, en una misma forma de ver el mundo, fue a través de ello como nos conocimos, entramos en contacto. Una de las cosas que más me ha llamado la atención siempre en José Alfonso Pérez es esa valentía suya perenne a la hora de enfrentarse al mundo; ese saber arriesgar, jugárselo todo a una carta. Algo que sin duda se trasluce en su obra y, más concretamente, en los textos que conforman este libro, Bajo el yugo del tiempo. Es revelador el sustrato poético de estos textos, de esa otra visión del mundo que siempre se da en los poetas. Porque José Alfonso es poeta y ser poeta es una de las mejores cosas que se pueden ser en el mundo. En un mundo en el que a los poetas se les ningunea, él siente como nadie la necesidad de escribir, ese impulso íntimo. Si la poesía posee un valor ético es el de mejorar nuestra calidad como personas. Eso está claro: crear belleza significa hacernos mejores. Él lo sabe, seguro. Esos pensamientos bellos hay que escribirlos, porque si no se olvidan, y son irrecuperables. José Alfonso sobrelleva como puede el cumplimiento de su vocación órfica —una vida entregada a la búsqueda de la palabra verdadera. Siente como nadie esa luz de la rebelión —de la que hablaba André Breton— cuyas vías serían, sin duda, la poesía, la libertad y el amor. Para él la escritura no es un trabajo, al contrario, lo que más trabajo le cuesta es contenerse. Por eso escribe. La libertad absoluta para decir lo que se piensa en cada momento, sin miedo a nada ni a nadie; eso es lo que se nos ofrece aquí. Cortar amarras con el mundo (cortando los hilos que me unen a esta barbarie, decía en aquel viejo verso de Museo de cera su maestro Álvarez). El apasionamiento, el fuego de las Letras, el amor sincero y sin tapujos por la cultura, la gran Cultura, rebelde de este mundo. Una delicia de textos encontramos, un caleidoscopio de imágenes, pensamientos y reflexiones históricas, filosóficas, sociales, políticas, culturales, incluso morales, emotivas y emocionantes, luminosas, humanas. La doctrina atea y culta, el impulso hacia adelante contra el gris pensamiento uniforme, huyendo a toda costa de lo políticamente correcto, para abrazar con emoción la libertad de pensamiento más pura y sencilla. Hasta el anticlericalismo y antieclesiastismo se nos revela. Puede leerse en ellos no obstante que el fundamento último de todo reside en la tradición cultural; y cómo la poesía, la cima de todas las artes, nace felizmente cuando la economía florece de la mano de un buen gobernante, un buen príncipe, amante de la Cultura, libre de la superchería eclesiástica y el oscurantismo ideológico. Solo ante el mundo, si es preciso, feliz y ufano, contradiciendo en lo que sea posible, si se da el caso, incluso a los maestros. Es la valentía vital llevada hasta el final, sin apocamientos. La sabiduría, la seguridad en la palabra del hombre que se sabe en posesión de la Cultura. Al hilo de lecturas sosegadas —Séneca, Marco Aurelio, Montaigne...—, muchas veces batallando contra la moral impuesta, reflexiones sencillas, de sentido común, se van desgranando una a una, reflexiones poéticas también, hilando muy fino, bien terminadas, rematadas con resolución, dejándonos en la boca un regusto sereno, sabio, delicado. La difícil simplitud o la sencillez desnuda. La franqueza, la llaneza, ese sentido llano, simple y preciso de la vida, sin ataduras a nada ni a nadie. José Alfonso Pérez nos hace apreciar y entender la dificultad muchas veces de ver las cosas con sentido común. Verdades como gritos al viento.

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Y el amor a la Libertad por encima de todo. El pensamiento libre volando muy alto. Preguntas en el aire sin respuesta. El amor sin fin a la Cultura y al Lenguaje —y ya sabemos que la poesía pertenece a la matriz de todo lenguaje—, nuestra hermosa y prestigiosa Lengua castellana a la que algunos parecen querer renunciar. Nuestra patria. El deseo perenne en la concordia civil y universal, ese anhelo lejano de la concordia entre los hombres. La Cultura como defensa desesperada del hombre contra el mundo. El diente afilado del hombre —ese colmillo que él no escatima mostrar— para poner las cosas en su sitio, cuando es preciso recuperar el orden perdido de las cosas. Un libro como este existe por sí mismo, con independencia de lo que haya querido hacer su autor o de lo que opinen los lectores de él. Participa de ese modo de existir que se basta por sí mismo. Su destino se ha cumplido. La escritura sana, la escritura salva, como dice Antonio Colinas. Sobre todo, para quien escribe. Eso hace José Alfonso Pérez con estos textos, quitárselos de encima, espantárselos para sobrevivir. Esa escritura sincera y auténtica supone para él una gran purificación. Y siempre se desvela en ella una jugosa influencia de lecturas clásicas, muy bien asumidas. La experiencia que supone vivir necesariamente la vida a través de la Literatura; llegar en la vida, a través de la lectura de buenas obras, a lo que tenemos que ser o debemos de ser. Leer es elegir, escoger bien —los lectores deben ser, en realidad, electores—, y eso lo sabe muy bien nuestro autor. En él la experiencia de vivir y la experiencia de leer y escribir van entrañablemente fundidas. El libro termina con dos joyas, dos poemas puros, desmedidos, —la poesía tiene que ser desmedida o no será nada o bien poca cosa— en los que el autor se retrata a sí mismo bajo la máscara de sendos personajes. La Cultura, la presencia de nombres propios, que late en este libro, no es una cultura gratuita o decorativa, sino que responde a una significación vital. Los pensamientos y reflexiones que lo componen son palabra viva, suma expresión de libertad. Fruto de la experiencia, pero de una experiencia metamorfoseada por su amor al Lenguaje, a la palabra inspirada; son vida, pedazos de vida. Siendo plenamente consciente de que no se han de ignorar nunca nuestras raíces, porque sin raíces no hay humanismo. Como bien nos dice en esos hermosos versos: es bello morir / defendiendo a Britania de los bárbaros.

Alfredo Rodríguez Pamplona, Agosto de 2014

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Reflexiones y aforismos

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Las religiones suelen condenar al infierno a los ateos. Pero es un motivo de orgullo el ser condenado al infierno por todos los fanรกticos religiosos del mundo. 30-XII-2013

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Quien lee a SĂŠneca llena de oro cada hora. 2-I-2014

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Bertrand Russell dedica la mitad de su Historia de la filosofía a once siglos, la Edad Antigua, desde Tales de Mileto (siglo VI aC) al siglo V dC. Los siguientes quince siglos, del V al XX, ocupan la segunda mitad de la obra. Los mil años de la Edad Media, del siglo V al Renacimiento, no ocupan ni un tercio de esa segunda mitad de la obra, apenas unas 120 páginas (de mi edición, que tiene casi 900 páginas). Siglos largos, pero pobrísimos en filosofía, en cultura. Siglos largos que se cuentan rápido, porque hay poco que contar, pocas mentes destacables. Se filosofa poco entre los ataques de los vikingos o de los árabes, o entre el hambre y la peste. Se filosofa poco cuando la mente está invadida por el miedo a una iglesia más poderosa que los reyes, una iglesia que castiga con el infierno el pensamiento no ortodoxo, y que lo castiga también aquí, en la tierra. 2-I- 2014

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La necesidad no convoca realidades. «Hay algo después de la muerte porque quiero seguir, de alguna forma». El que tú quieras o necesites algo no lo va a hacer real. Ese mundo existe o no independientemente de nuestra voluntad. Para mí, sin pruebas de su existencia, no existe. 15-1-2014

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No es verdadera la heterodoxia que no tiene un pie en la tradici贸n. 23-I-2014

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STUPOR MUNDI Así, «estupor o asombro del mundo» llamaron a Federico II Hohenstaufen, Emperador del Sacro Imperio, Rey de Sicilia, de Chipre y de Jerusalén. Fue el más grande monarca del siglo XIII y uno de los más grandes de toda la Historia. En una época en que los reyes sólo solían hablar y escribir (algunos, ni esto último) en su idioma nativo, él podía hacerlo en media docena de idiomas. Convenció a los musulmanes para que le entregaran, sin lucha, la ciudad de Jerusalén. Bertrand Russell nos habla en su Historia de la filosofía de cómo Federico II alumbró su siglo, de su código legal, de cómo fundaba universidades, acuñaba monedas de oro, defendía el comercio libre, escuchaba a los representantes de las ciudades. En la corte italiana de Federico, nos dice Russell, se inició la poesía de dicha nación. Este emperador estaba libre, se nos dice, de las supersticiones de su tiempo. Las fuerzas papales, representantes siempre de la oscuridad y de la represión del pensamiento libre, le llamaron Anticristo. Por suerte para la iglesia los sucesores de Federico II no tuvieron su cultura ni su valor. Runciman nos cuenta al principio de Las vísperas sicilianas la gran alegría del Papa Inocencio IV al conocer la muerte de su gran enemigo. Runciman nos dice que Federico «despreciaba a los tontos y se burlaba de la beatería sentenciosa». Fue el gran enemigo de la teocracia papal y, por ello, un héroe. 29-I-2014

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Hay que enfrentar a la gente con las contradicciones que se derivan de sus convicciones. 3-II-2014

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Ninguna de las dos Espa単as va a conquistarme hasta el punto de justificar lo injustificable. 4-II-2014

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EN DONDE INTENTA FORMULAR UNA LEY MORAL Los actos humanos, moralmente considerados, son mรกs improbables cuanto mรกs atroces son. Es mรกs probable que Mia Farrow sea una manipuladora vengativa que el que Woody Allen fuera un abusador de su propia hija. 10-II-2014

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Si tienes ganas de ir a un lugar, a un evento, y no vas porque sabes que va a estar allĂ­ cierta persona, le estĂĄs concediendo a esa persona poder sobre ti. 11-II-2014

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Se habla mucho de la crisis económica, pero poco de la cultural, que se ha agravado por ésta pero cuyas causas vienen de mucho antes. Es un problema de mentalidad: el español, tradicionalmente, ha sido poco amante de los libros o del arte (hablo del Gran Arte, aclaro, no de los folclorismos o de la «fiesta» de los toros). Si a esto se suma la crisis y la extensión de la idea de «cultura gratis para todos» tenemos un panorama en el que pocos, muy pocos, creadores pueden vivir de crear. Un país de 47 millones de habitantes en donde un libro con una edición de 5 mil ejemplares es una gran edición, ¿qué más se puede decir? Abunda la incultura y no parece importar. Mientras gane el Madrid, o el Barça... 28-II-2014

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«Al final he acabado por ver todo bajo especie literaria» -José Mª Álvarez, en De la influencia de la literatura en el carácter o recuerdo de una lectura de “A tale of two cities”, poema de su libro El botín del mundo-

Se puede no amar a alguien y, a la vez, amar su compañía. 4-III-2014

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No siempre el que resiste gana, pero el que pierde tras resistir logra otro tipo de victoria. 4-III-2014

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Leer a CĂŠsar Vallejo de noche, en el jardĂ­n de tu mĂĄs querida amiga, junto a ella, es una forma de la felicidad. 4-III-2014

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La viĂąeta de siete metros de Joe Sacco que representa la batalla del Somme es la tabula peutingeriana del siglo mĂĄs violento, el XX. Es el mapa de la barbarie. 7-III-2014

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Decía María Zambrano «decir la verdad es imposible, o es nefanda o es inefable». Yo digo: hay dos tipos de expresiones, las que se refieren a hechos y las que se refieren a ideas. Cuando uno dice «ese hombre ha matado a otro», eso puede ser una verdad absoluta o no serlo, porque se refiere a un hecho que ha sucedido o no. En este tipo de expresiones (lo siento, señora Zambrano) sí es posible la verdad. En las expresiones de ideas, por el contrario, la verdad no es que sea imposible, es que suele ser relativa. 9-III-2014

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Otra expresión de Zambrano que es discutible: «La filosofía moderna no ha pretendido reformar la vida. Por el contrario, quiso transformar la verdad». Ha habido filósofos modernos moralistas, que han intentado reformar la vida o por lo menos, con sus ideas, contribuir a mejorarla (a mejorarla según lo que ellos consideraban mejor). El ejemplo más patente que me viene a la cabeza es Friedrich Nietzsche. Otra: Ayn Rand. 9-III-2014

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La religi贸n de mis padres proscribi贸 actos que son efectivamente proscribibles: robar o asesinar, por ejemplo. Pero tambi茅n otros que no tienen nada de malo o sobre los que nuestra voluntad no tiene poder. Tenemos derecho a blasfemar o a fornicar, y nadie, ni yo mismo, puede impedir que siga deseando a la mujer de mi pr贸jimo. 10-III-2014

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Entre ser bueno y ser malo la diferencia es la empatĂ­a: si te pones en el lugar de la gente puedes ser bueno con ellos, o justo, lo que viene a ser lo mismo. 11-III-2014

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No exijas para ti derechos que no estarĂ­as dispuesto a conceder a otros. 28-III-2014

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Decía Zlata Filipovic, la autora de El diario de Zlata, una especie de Ana Frank moderna (aunque Zlata acabó mejor que Ana, por suerte) que la política emponzoña la vida. Hay que concienciarse que la gente que tiene ideas diferentes a las nuestras, en política, las tienen porque piensan, realmente, que esas ideas son lo que más conviene a la sociedad, al país. Aunque no estemos de acuerdo con ellos hay que reconocerles esa buena fe. Y discutir con ellos lo mínimo sobre eso, porque es verdad: la política emponzoña la vida. Que cada uno piense, opine (respetando los derechos humanos, claro está) y vote como quiera, y que eso se respete. 7-IV-2014

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La poesĂ­a es aparentemente infinita y ciertamente plural. Infinita en apariencia porque no parece acabarse, y plural por la multitud de estilos, de voces, que acoge. Sin embargo, toda esa aparente infinitud e indudable pluralidad se engendran a partir de un nĂşmero limitado de temas. Es como la inabarcable multitud de los seres y objetos que pueblan el universo, compuestos todos por el limitado nĂşmero de elementos de la tabla periĂłdica. 9-IV-2014

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Alessandro Baricco nos dice en su ensayo Los bárbaros que Walter Benjamin escribió sobre Mickey Mouse. ¿Por qué un pensador de su talla se paró a pensar sobre algo en apariencia tan pueril? Las grandes mentes son así: para ellos no hay nada insignificante ni anecdótico, sino que todo es signo o símbolo, expresión de muchas cosas. 7-V-2014

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Sin fe en el lenguaje, en su poder salvĂ­fico y regenerador, nadie deberĂ­a ponerse a escribir. 23-V-2014

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Si parece demagogia es demagogia, hasta que se demuestre lo contrario. 27-V-2014

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La libertad no es una bandera, es LA bandera. 27-V-2014

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¿Hasta dónde llega lo que decimos ser? ¿Lo somos de veras? 30-V-2014

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Paz. Justicia. Libertad. Ética. Fe en el lenguaje. Amor a España. 31-V-2014

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Una cosa que quisiera es que mantuviéramos, todos, la civilidad, que evitáramos calificarnos de «dinosaurios», «fachas», «rojos» o lo que sea. Todos somos ciudadanos y españoles y todos debemos creer que el otro tiene las ideas que tiene porque cree, de buena fe, que son lo mejor para el país. No hagamos de las ideas políticas, sean estas cuales sean, combustible de discordias civiles. Tal vez sea demasiado pedir esta educación en un país como España. 4-VI-2014

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En Tristia (libro V, elegía I) Ovidio le contesta a alguien que le pregunta por qué le remite sus obras: vobiscum cupiam quolibet esse modo (o sea, «porque deseo estar con vosotros de algún modo»). Con esta cita de Ovidio abrió Guillermo Carnero en 1967 su primer libro, Dibujo de la muerte. Ovidio quería decir lo mismo que Luis Cernuda cuando escribe «estas líneas escribo,/ únicamente por estar contigo», versos que están perennemente en la cabecera de mi blog. Se explican solos. 4-VI-2014

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Sobre la proclamación real: en esta ocasión, y a diferencia de 1975, no habrá misa, ni expresiones de tipo religioso en el acto del Congreso, como aquel «si así lo hicierais Dios os lo premie, si no, que os lo demande», que le dijeron a Juan Carlos I en las Cortes franquistas. Se avanza, pese a todo, se avanza. 7-VI-2014

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Escribir o decir cosas s贸lo para que la gente se indigne o se escandalice es de ni帽os o de cretinos. 14-VI-2014

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El pensamiento subversivo puede ser interesante. El problema es cuando s贸lo hay subversi贸n y nada, o muy poco, de pensamiento. 14-VI-2014

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Hay algo mejor que un paĂ­s sin censura: ver cĂłmo las inteligencias sortean la censura en un paĂ­s donde impera. 23-VI-2014

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Escribe Montaigne: «no intento explicar las cosas, sino expresarme con franqueza». Tal es también mi intención. 23-VI-2014

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Muchos, al pensar diferente, le llaman ÂŤno pensarÂť (comprobado en el ajedrez, y en la vida). 24-VI-2014

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Muchas veces el pueblo soberano elige mal, elige para su da単o, lo hemos visto y lo seguimos viendo. 27-VI-2014

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Confiar en cualquiera es tan estĂşpido como no confiar en nadie. 28-VI-2014

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Cuando Gracián en su Arte de la prudencia escribe «hay ocupaciones extrañas que son polillas del tiempo precioso» nos damos cuenta que no sólo hoy, en la época de facebook y del whatsapp, ha habido entretenimientos estúpidos que han apartado al hombre de otras más relevantes tareas. 1-VII-2014

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El nacionalismo no es mรกs que patriotismo perverso, un tipo de patriotismo envenenado con xenofobia. 16-VII-2014

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Poemas

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EN LA SEDE DE LA BELLEZA «Combate de Camlann, en el que perecieron Arturo y Mordred, y hubo una plaga en Britania e Hibernia» -Annales Cambriae-

Me ciño la capa púrpura y cuelgo de mi cinto la espada Caliburn. Le digo a mis hombres que tal vez moriremos, mas que es bello morir defendiendo a Britania de los bárbaros. Y es cierto, aunque la sede de la belleza sea un valle de cráneos aplastados, un panorama de amigos y desconocidos muertos que observas mientras pierdes sangre y vida. Camelot es ya un sueño de concordia que se esfuma, muero tal vez para nada en Camlann. 17-IV-2014

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CARAVAGGIO

Gladiando, toda la vida luchando contra tu ira, y toda tu vida en huida, tras perder -hiriendo y heridola partida. Perdiendo amigos, protectores, honores. Fosca la tez, ladrador, solo. Mordedor también, con el diente -afilado siemprede la espada. Perdiendo en arrebatos lo que por tu arte ganas. Pintor de la tiniebla que la luz quiebra, y en donde lo más tirado -chaperos, putas, dolidos viejosson ángeles, vírgenes, santos. 25-VI-2014

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JOSÉ ALFONSO PÉREZ MARTÍNEZ nació en Cartagena en 1976. Es bachiller de Humanidades y Ciencias Sociales y (casi) licenciado en Historia. Ha publicado libros y plaquettes de poesía y reflexiones, así como cuentos y cartas, en ediciones en papel y (sobre todo) en internet. También ha traducido al poeta Oscar Wilde, o al historiador John Richard Green. Textos suyos aparecen en revistas como El coloquio de los perros, Ágora (papeles de arte gramático), Groenlandia o en la gaceta mexicana Río Arriba. Su blog: Por estar contigo (http://porestarcontigo.blogspot.com).

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Bajo el yugo del tiempo