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Paraje /Por Jorge Sagastume En este día de férulas frescas de tiernas bocanadas de aire que se esparcen como polen sobre la azul escarcha del cielo es imposible dejar de pensar en el solsticio que encuentro siempre en tu ojos y la ortografía impecable que solo hay en tu cuerpo comenzando por las dos gramaticales pausas que escindidas y perfectas se levantan de tu pecho como ariscos volcanes que me dispongo a escalar con los pies suaves de mi beso.

Y más abajo sobre esos divinos follajes tendidos sobre inmaculadas planicies se encuentran tierras tan fértiles que puedo sembrar la semilla del deseo resarcir la pasión y multiplicarla en hilos de luz y si levanto mi rostro y lo acerco al tuyo veo ese enjambre de ternura que rodea tu boca tu boca tan chiquita y tan grande de sabiduría me llena de esperanzas, de sueños de ciertas ideas locas.

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Y veo ese verso inmarcesible que cubre tu frente ese semblante metafísico que nace en tu mirada y es de una arcilla amorosa que está hecho tu cuerpo sobre la cama de mi insomnio lo veo extendido como un río sobre ese viejo horizonte adivino tu rostro y en el vuelo pertinaz de esa blanca gaviota que rayando el cielo va quedan esparcidas las vocales de tu nombre que el viento las vuelve a juntar y en blancos granos las convierte que el aire poliniza con tu nombre.

Y así el día y la noche se disuelven Sobre tiempos ambiguos, a veces dialécticos que amalgaman mi sueño y yo te sigo esperando bajo esa rayuela de luz que sobre el cielo se hace y la nada no existe en la vanidad de esas noches sin la fragancia de tu recuerdo y la integridad que solo hay en tu nombre

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Y yo te sigo pensando en esta soledad que poco a poco carcome mis huesos y muerde lentamente mi sueño yo quisiera tenerte tan cerquita como un día de tuve hasta que ese cielo manchado y cretino de nubes no siga estorbando mi existencia porque solo así podré en definitiva acercarme al paraje que encuentro en tus ojos cada vez que tu nombre pronuncio bajo ese machote de luna llena que por mi ventana se sabe asomar hasta que las últimas moléculas de la noche me sustraen y me recuerdan que solo es un sueño que yo sueño y que lejos está de ser el sueño que tu sueñas. Mexicanos, diciembre 16 de 2013.

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