Tómatelo con calma Por Jesús Benítez Los impertinentes, no respetan la intimidad, ni lo privado; fijan su objetivo y asedian sin pudor a quien pueda ayudarles a conseguirlo. Son como una plaga apocalíptica. La comparación que más se ajusta a ellos, tiene su referente en un asalto a mano armada que no puede denunciarse, o en el origen de aquellos que padecen manías persecutorias, son la causa más extendida de ataques de ansiedad, el reflejo exacto, claro y meridiano de terrorismo psicológico, casi como un cáncer indetectable, de largo recorrido. Están por todas partes y te persiguen sin piedad, a cualquier hora, poniendo a gala los recursos más insospechados para molestar a conciencia. La impertinencia, mata con cuentagotas, de forma aséptica, sin dejar huellas. www.jesusbenitez.com
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