Después de la caída… Por Jesús Benítez La imperfección nos define. Somos una incógnita viviente que no quiere respuestas, un problema que evita soluciones. Por mucho que lo ignoremos, o miremos para otro lado, gran parte de nuestros dramas e incertidumbres pueden tener salida desde la autoestima y la voluntad, afrontando las desgracias como retos, convocando amor propio y entorno afectivo. No sirve de nada lamentarse por las desdichas, si no hemos puesto alma, corazón y sangre para intentar superarlas. No. www.jesusbenitez.com
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