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La fotografía es un accidente en perpetuo movimiento que distorsiona la realidad, traza líneas imaginarias entre el observador del pasado y aquellos que asomarán su ojo solitario a los restos impresos en haluros de plata en un futuro lejano… Man Ray (de una entrevista para la revista Fay, Nueva York, 1960)


edición especial

números seis y siete abril - septiembre 2010 Ec. Gustavo Baroja Narváez Prefecto de Pichincha Dra. Marcela Costales P. Viceprefecta de Pichincha

Consejeros Provinciales Ing. Ramiro Alcocer Presidente de la Junta Parroquial de Rumipamba Consejero Provincial de Pichincha Sr.Virgilio Andrango Alcalde de Pedro Moncayo Consejero Provincial de Pichincha Dr. Augusto Barrera Alcalde del Distrito Metropolitano de Quito Consejero Provincial de Pichincha

Sr. Hilario Morocho Presidente de la Junta Parroquial La Esperanza Consejero Provincial de Pichincha Ing. Alonso Moreno Delegado Permanente del Alcalde del DMQ Consejero Provincial de Pichincha Sr. Raúl Oña Presidente de la Junta Parroquial de Otón Consejero Provincial de Pichincha

Ing. Diego Bonifaz Alcalde de Cayambe Consejero Provincial de Pichincha

Sra. Narcisa Párraga Alcaldesa de Puerto Quito Consejera Provincial de Pichincha

Sr. Marco Calle Alcalde de Los Bancos Consejero Provincial de Pichincha

Sr. Miguel Patiño Presidente de la Junta Parroquial de Mindo Consejero Provincial de Pichincha

Ab. Pacífico Égüez Alcalde de Pedro Vicente Maldonado Consejero Provincial de Pichincha

Sra. Lourdes Quijia Presidenta de la Junta Parroquial de Nayón Consejera Provincial de Pichincha

Sr. Fabián Iza Presidente de la Junta Parroquial de La Merced Consejero Provincial de Pichincha Ing. Héctor Jácome Alcalde de Rumiñahui Consejero Provincial de Pichincha

Sr. Wilson Rodríguez Presidente de la Junta Parroquial de Aloag Consejero Provincial de Pichincha Sr. Edwin Yánez Alcalde de Mejía Consejero Provincial de Pichincha


Portada: fotografía de Miguel Flores, Cantón Pedro Moncayo (fragmento), 2010.

Ec. Gustavo Baroja Narváez Prefecto de Pichincha

Consejo Editorial Manuel Chávez Asesor de la Prefectura

Raúl Pérez Torres Asesor de la Prefectura

Carlos Carcelén Dirección de Comunicación Social

Luis Verdesoto Asesor de la Prefectura

Raúl Naranjo Dirección de Educación y Cultura

Antonio Correa Losada Asesor-Editor General

Colaboradores

Luis Verdesoto Virgilio Hernández María Esther del Campo Carlos Romero Lucía Chiriboga V. Fotografía de Portada e interiores Dirección de Comunicación Social Miguel Flores

María Edith Sánchez Edgar Espinosa Leonor Buri Omar Ospina Klaus Müller Diseño Gráfico Ernesto Proaño Vinueza

Revisión de textos Ivanova Córdova • Revista Imaginaria La Revista de Cultura Imaginaria es una publicación del Gobierno de la Provincia de Pichincha Página WEB: www.pichincha.gov.ec

Correo-e: acorrea@pichincha.gov.ec

Imaginaria es una publicación sin fines de lucro y de distribución gratuita.


CONTENIDO PRESENTACIÓN

página 6 • La cultura como una cinta de Moebius Gustavo Baroja Narváez

PICHINCHA DIALOGA ACUERDO TERRITORIAL Y CÓDIGO ORGÁNICO COOTAD página 10 • La Autonomía en la legislación comparada de Ecuador Luis Verdesoto página 24 • La equidad como eje de la Descentralización Virgilio Hernández página 30 • Preguntas sobre la Descentralización y las Autonomías María Esther del Campo página 38 • El proceso autonómico boliviano en el marco del Estado plurinacional Carlos Romero

DOSSIER

página 46 • Pichincha vista en los siglos XIX y XX Compilación de Lucía Chiriboga V. Taller Visual Corporación Centro de Investigaciones Fotográficas

PREMIO PICHINCHA DE POESÍA 2010 página 64 • Poemas en una jaula de Faraday César Eduardo Carrión página 80• En la penumbra Santiago Vizcaíno página 90 • Código de barras Juan José Rodríguez


PREMIO PICHINCHA DE CUENTO 2010

página 100 • Advertencia del desterrado Patricio Viteri página 106 • Balas perdidas Solange Rodríguez página 112 • La tierra prometida Edwin Alcarás

CULTURA EN MARCHA

página 120 • Alfabetización digital Programa Pichinchanet María Edith Sánchez página 128 • El Instituto Técnico Superior de Pichincha Edgar Espinosa y Leonor Buri

CRÓNICA

página 132 • Érase una vez un bosque atravesado de esculturas Omar Ospina página 138 • Calacalí: La tierra de Carlota Jaramillo Klaus Müller


La cultura como una cinta de Moebius

E

sta es una edición especial de la Revista Imaginaria del Gobierno Provincial de Pichincha donde la cultura, como en una cinta de Moebius, muestra el sutil e indivisible haz y envés de las dinámicas que mueven a la provincia y al país: la búsqueda de instituciones que fortalezcan la equidad junto a las expresiones del arte y la cultura. Desde hace algunos meses, el Ecuador debate sobre un nuevo Código Orgánico de Organización Territorial, Autonomías y Descentralización, conocido como el COOTAD. Dada la importancia del Código y de su repercusión en la vida social y política del país, es indispensable que la indicada Ley Orgánica cuente con el apoyo y la legitimidad social que una norma de esta magnitud requiere para su puesta en vigencia y ejecución. Por esta razón, el Gobierno Provincial de Pichincha buscó la participación de asambleístas, alcaldes, prefectos y políticos de diversas corrientes ideológicas, para debatir este tema —que en forma fundamental— a todos nos atañe. Con este criterio se invitó a un debate público a los actores relevantes de la sociedad civil y a amplios segmentos de la ciudadanía como universidades, directivos de los gobiernos autónomos descentralizados y medios de comunicación, para contribuir en el proceso de aprobación del Código con la sistematización de propuestas surgidas del evento. Un suplemento temático PICHINCHA DIALOGA, preparado por Antonio Correa, recoge las sustanciales propuestas, comentarios y experiencias de los participantes: La Autonomía vista desde la Legislación ecuatoriana, texto escrito por Luis Verdesoto, asesor de la Prefectura. Los avatares y procesos en busca de esta Ley, vividos en la Asamblea Nacional, por Virgilio Hernández. Experiencias sobre el tema en otros países son compartidas, bien desde la academia o la política, por la profesora española María Esther del Campo y por Carlos Romero, Ministro de Autonomías de Bolivia. Así mismo, con el esplendor gráfico característico de la revista, se incluye un dossier de imágenes fotográficas de Pichincha en los siglos XIX y principios del XX, cedido por la artista Lucía Chiriboga, del Taller Visual de la Corporación Centro de Investigaciones Fotográficas de Quito. Y en las ondulaciones de esta cinta, aparece la creatividad de los jóvenes escritores de Pichincha y del país.


El Gobierno Provincial con el convencimiento de que la literatura es la más alta expresión artística y que, en su cultivo y difusión radica una de las claves de la educación para la Democracia, convocó los Premios Pichincha en Poesía y Cuento 2010. La convocatoria fue recibida con entusiasmo. 75 libros de poesía y 33 de cuento con una participación mayoritaria de jóvenes, donde los ganadores en Poesía fueron César Carrión, Santiago Vizcaíno y Juan José Rodríguez. Y en Cuento: Patricio Viteri, Solange Rodríguez y Edwin Alcarás. Y por la calidad de sus trabajos se entregaron menciones a Eduardo Varas, Raúl Serrano y Pasionaria Rodríguez, los cuales se publicarán próximamente en la Colección Cochasquí de Literatura, para que circulen masivamente en forma gratuita entre los maestros y jóvenes de Pichincha. Ante las expectativas generadas por el Concurso —uno de los premios culturales con el más alto estímulo económico en el país— el Gobierno Provincial se compromete en la institucionalización bienal del Premio Pichincha de Poesía y Cuento, para enriquecer y ampliar la creatividad de todas y todos los pichinchanos. Agradezco a María Fernanda Espinosa, Fernando Balseca y Antonio Correa Losada, quienes fueron jurados en Poesía, así como a los escritores, Abdón Ubidia, Raúl Pérez Torres y Eliécer Cárdenas, jurados en Cuento. Es satisfactorio informar que hemos iniciado el programa de Alfabetización Digital con el propósito de acercar la tecnología de la comunicación a los sectores rurales más apartados de la Provincia. Imaginaria, también cuenta los secretos que guardan nuestros pueblos, como Calacalí y nos anticipamos a dar a conocer un proyecto artístico que apoyaremos en Machachi. Creemos firmemente que la Cultura hace viva y enriquece toda actividad y avance de los pueblos.

GUSTAVO BAROJA NARVÁEZ Prefecto del Gobierno de Pichincha


Pichincha dialoga Acuerdo Territorial y Código Orgánico COOTAD Quito, Ecuador, 2010 Coordinación Académica Luis Verdesoto Edición General Antonio Correa Losada Fotografías Dirección de Comunicación Social Miguel Flores


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esde hace algunos meses el Ecuador ha debatido sobre un nuevo Código Orgánico de Organización Territorial, Autonomías y Descentralización (COOTAD), discusión que concitó la participación de asambleístas, alcaldes, prefectos y políticos de diversas corrientes ideológicas. El debate público involucró actores relevantes de la sociedad civil y a amplios segmentos de la ciudadanía. Dada la importancia del Código y de su repercusión en la vida social y política del país, era indispensable que la indicada Ley Orgánica cuente con el apoyo y la legitimidad social que una norma de esta magnitud requiere para su puesta en vigencia y ejecución. Ha sido interés del Gobierno Provincial de Pichincha, asociado con la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales (FLACSO), contribuir con el diálogo público sobre el proyecto del COOTAD preparado por el Ejecutivo y aprobado en segundo debate por la Asamblea Nacional. Para ello el Gobierno Provincial convocó a un diálogo sobre el tema en el cual partiparon organizaciones sociales y de la sociedad civil, universidades, directivos de los gobiernos autónomos descentralizados y medios de comunicación, buscando así contribuir con el proceso de aprobación del Código desde la sistematización de propuestas surgidas del evento. Los textos que se presentan a continuación fueron seleccionados y editados del evento Pichincha Dialoga, Acuerdo Territorial y Código Orgánico COOTAD, que tuvo lugar en el Auditorio de la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales (FLACSO), el martes 11 de mayo de 2010, en Quito.


La autonomía en la legislación comparada de Ecuador Por Luis Verdesoto

Pichincha dialoga Acuerdo Territorial y Código Orgánico COOTAD

Asesor de la Prefectura de Pichincha

La descentralización en la modernidad ecuatoriana

L

a modernización ecuatoriana ha sido cuestionada por sus pobres resultados de inclusión económica y social. A pesar de la promulgación de la Ley de Modernización y la creación del Consejo Nacional de Modernización del Estado, CONAM, el proceso de modernización no dio resultado por la inestabilidad política que vivió el país alrededor de los 90 lo que influyó en la inexistencia de una política de estado consistente. A nivel de los gobiernos seccionales se pretendía fortalecer la autonomía financiera, administrativa y técnica sin embargo dicha estrategia sólo reflejó la alta sensibilidad de los municipios frente a las transferencias del Gobierno Central. Inicialmente, bajo el dominio de las posiciones conservadoras, la reforma del Estado fue sólo privatización; y, luego sólo introducción de instituciones para la apertura. Esto generó una reacción para que se incluyeran reformas al régimen político orientadas hacia la gobernabilidad. Y, ahora, la presión se orienta a introducir instituciones que apoyen a la redistribución económica. La descentralización forma parte de esas agendas de distinta forma. En el Ecuador, el proceso de descentralización ha entregado pocos productos, especialmente de corrección de los desequilibrios territoriales y ha divagado entre diversas propuestas más bien de desmontaje del Estado. Se buscó, sin éxito, nuevos diseños para la descentralización.

En la actualidad el discurso y la práctica política se basan en una comparación territorial dicotómica, que evidencia carencias en la periferia y aprovechamiento del centro. Más aún, se presenta al centro —las ciudades grandes— como responsables de la situación de la periferia, se muestra a la periferia como un conjunto de ausencias, demandas a las que se acude para rearticular el sistema político territorial. El intento más acabado, antes de la Constitución en actual vigencia aprobada en 2008, fue la estrategia que consta en la Constitución de 1998. En aquella Constitución se abrió todo el catálogo de competencias a la solicitud de los gobiernos subnacionales, mediante contratos individuales, de entrega obligatoria habiéndose producido la solicitud. Esta estrategia denominada «una a una» no pudo concretarse, entre otros motivos, por las debilidades institucionales y especialmente de la cultura institucional (ajena a la colaboración entre niveles de gobierno). Varios impulsores de la descentralización intentaron correcciones mediante solicitudes de paquetes de competencias uniformes para cada nivel de gobierno, sin que llegaran a concretarse, con la excepción de algunas atribuciones en turismo y medio ambiente para grupos de municipios. La insatisfacción con la redistribución en general y con la redistribución espacial en particular es leída, ahora, en el contexto del socialismo del siglo XXI, solamente como urgencia para la reconformación del nivel


regiones, provincias, distritos metropolitanos y juntas parroquiales rurales por una supuesta apropiación del excedente. Es decir, se debe evitar la reproducción y profundización del «rentismo» que caracteriza al Estado ecuatoriano.

Desarrollemos una noción básica. La descentralización remite a la reforma del Estado Una nueva reforma institucional en la perspectiva estratégica de una nueva La pobreza desestructura el tejido social y relación entre Estado, sociedad y mercado. Así, deslegitima a las instituciones.2 Más aun, debe buscarse una representación —liderazgo cuando el Estado es disfuncional e ineficiente. de procesos— de los territorios (el componente Algunos quieren un gobierno cada vez más político), incrementarse la participación social fuerte sin importarles la democracia. Otros en los servicios (el componente organizacional)1 pensamos que las deficiencias y relacionarse a la apertura de la democracia sólo se territorial con los mercados «solucionan» con más la (el componente mercantil). democracia y que al vacío Esta ecuación debe expresarse descentralización institucional del país debe en específicas normas que no ha tenido tiempo responderse también con conduzcan a todos los actores democracia territorial. institucionales al ejercicio de para instalarse en competencias (atribuciones y La gobernabilidad debe las estructuras responsabilidades) dentro de conseguirse a través de la administrativas un marco fiscal determinado. estabilidad de las instituciones

de los territorios y de la economía, y la La alternativa para corregir sostenibilidad del crecimiento y en las culturas las distorsiones territoriales y redistribución social y consiste en asignaciones y institucionales de territorial de los beneficios. transferencias condicionadas, los ciudadanos Cada provincia y cada ciudad en que mediante mecanismos del Ecuador deben buscar su financieros y con respeto vinculación con el «proyecto a las dinámicas regionales nacional», ahora, dentro de de las partes, estimule la globalización. En suma, el aprovechamiento de deben buscarse los estímulos oportunidades (buscar mejores condiciones institucionales para que en las regiones, tendientes a la igualdad) y consiga resultados provincias, distritos, municipios y juntas para lograr un mejor funcionamiento del parroquiales rurales prevalezca el desarrollo sistema de la descentralización. humano en el país. La acción financiera —que debe ser automática Actualmente los Estados nacionales se y cuyo diseño, supervisión y evaluación han desdibujado y se han robustecido los debe estar a cargo del Gobierno Nacional— territorios subnacionales.3 Las provincias y también debe evitar —como resultado ciudades del Ecuador tienen nuevas referencias político— un enfrentamiento entre ciudades, internacionales. Ante la crisis del gobierno 11

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nacional. Dentro de esa orientación, el carácter público de los niveles subnacionales se reduce a un «enfrentamiento» de posiciones, antes que de relaciones e instrumentos concretos de solidaridad y subsidiaridad entre territorios y gobiernos.


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central, hay la necesidad de sostener y recuperar la capacidad de «conducción territorial» y política de las regiones, provincias, ciudades y parroquias, como hemos sostenido en la hipótesis que vertebra este artículo. En el Ecuador se resquebrajó el «pacto territorial». Para la reconstitución de sólidos acuerdos territoriales se debe vincular al desarrollo con las instituciones. Con la aprobación de la Constitución del Estado en 2008, el Ecuador entró nuevamente en el camino de la reforma institucional. En materia territorial, los arreglos institucionales deben ser flexibles en el largo plazo, al tiempo que en el corto plazo debe permitirse a las instituciones que se asienten y logren eficacia. En varios temas, la Constitución vigente asumió «tareas» que exceden a las capacidades institucionales y normativas. No obstante, nuevamente es obligación de todos los ciudadanos apoyar a que este proceso culmine con éxito. Como es conocido, la descentralización es transferencia de decisiones desde el centro hacia los espacios y actores subnacionales. Su versión más radical son las «autonomías». El supuesto de la descentralización es la capacidad de los territorios para adoptar decisiones adecuadas y propias orientadas hacia apertura interna y externa. Las regiones, provincias y distritos deben robustecer su capacidad de orientarse, sobre la base de sus conveniencias, hacia todo tipo de intercambio e integración competitiva.4 Entre las condiciones del desarrollo territorial se cuentan un Estado que redefina las relaciones con el mercado desde nuevas alternativas de inversión y gestión mixtas, el logro de externalidades territoriales positivas, el estímulo a los subsistemas productivos y reproductivos, la modernización de la administración pública local y la creación de economías de escala regional, provincial y distrital.

El objetivo actual en la reforma institucional en la legislación secundaria debe ser la redefinición concreta del rol del gobierno nacional y del gobierno territorial en la reconformación del modelo económico y político. La condición de su eficiencia es que reemplace las relaciones conflictivas entre niveles de gobierno por relaciones cooperativas. Las instituciones territoriales requieren de claras y estables reglas de convivencia en el territorio entre todos los gobiernos nacional, regional, provincial, distrital, municipal y parroquial. El desarrollo legal del Régimen Territorial de la Constitución vigente debe mostrarle al país que los actores políticos y los actores territoriales cuentan con una visión integrada del desarrollo de la nación que también es desarrollo territorial. En suma, hay que determinar el rol territorial del gobierno nacional tanto como las formas concretas de contribución de los territorios a la nación. La dimensión territorial más importante del Estado ahora es la transformación y proyección de las regiones, provincias, cantones y distritos. Esto es, se debe reconformar en las regiones, provincias, cantones y distritos formas participativas de producción económica y decisión política, y desarrollar conciencia y valoración de su participación en la nación. Se debe introducir la variable territorial en todos los instrumentos de decisión estatal, para lo cual es preciso contar con capacidades institucionales y económicas para la planificación y prestación de servicios; acuerdos territoriales para la especialización productiva y la competitividad; y participación transparente de capital privado, complementaria con los esfuerzos públicos. En la circunstancia actual se precisa un «acomodo» sin traumas entre niveles de gobierno para definir Políticas Territoriales de Estado; detener la incertidumbre en la transición del desarrollo; y generar «propuestas» territoriales productivas e institucionales, 12


Cant贸n Los Bancos, 2010.


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incluyendo la participación de las provincias y ciudades en los proyectos nacionales. La Constitución hizo un avance sustantivo al determinar competencias exclusivas que permitan atenuar la sobreposición entre niveles de gobierno, precisar funciones, bajar el nivel de intolerancia a la coexistencia de niveles de gobierno y preparar condiciones de rearticulación cooperativa entre organismos. Sin embargo, es necesario desarrollar esa propuesta desde definiciones más precisas que estaban ausentes en las competencias-responsabilidades5. Los niveles subnacionales de gobierno deben disponer de competencias sostenidas en recursos e instrumentos de cooperación pública y privada, nacional e internacional; conocimiento de los subsistemas productivos y reproductivos territoriales; manejo de los instrumentos de coordinación sectorial y territorial; y disponer de las instituciones correspondientes. El nivel intermedio es la mayor debilidad en el proceso actual del Ecuador. Por un lado, las propuestas de conformar regiones chocaron con la vigencia histórica de las provincias, escenarios de surgimiento y crecimiento de élites territoriales. Por otro lado, la indefinición competencial impidió a las provincias jugar un rol de representación regional, que se acentuó con una bajísima capacidad fiscal y de ejecución. Sin embargo, quedó pendiente e insatisfecha la necesidad institucional del nivel intermedio, necesidad de difícil reconocimiento para las municipalidades.6 En términos generales, los gobiernos intermedios deben «gestionar políticamente el cambio estructural en cada ámbito territorial»,7 lograr el acatamiento de los actores provinciales y regionales a la normatividad y políticas públicas y conseguir resultados institucionales mediante la autorregulación de los actores territoriales.

Además, los gobiernos intermedios deben ser los vehículos para estructurar acuerdos entre actores gubernamentales, políticos y sociedad civil, acerca del ajuste competencial de los niveles subnacionales, facilitar la utilización del aparato público, convertirse en agentes de estímulo para la formación de redes, conformar redes de municipalidades que converjan para un propósito específico de desarrollo y propiciar nuevos entramados de organismos públicos y privados del ámbito productivo. La reforma institucional debe estar respaldada por un preciso diagnóstico de potencialidades de los territorios, en el marco de políticas regionales y normativas fiscales, financieras e institucionales. La nueva planificación debe soportarse en la apropiación por parte de los actores de los paquetes de competencias y la autorregulación de los actores en los emprendimientos y en las limitaciones que asuman para optimizar la inversión provincial y la provisión de servicios. La planificación y las instituciones deben superar las evidentes falencias, muchas de las cuales hemos citado en anteriores párrafos. También, antes sostuvimos que las imprecisiones en la definición de competencias transferibles en la descentralización se debe, fundamentalmente, a la indefinición de los objetivos y finalidades de los niveles de gobierno. La asignación de competencias no debe ser voluntarista, siendo éste el reto fundamental del sistema previsto en la nueva Constitución. La organización territorial «autonómica» no puede ser una autorización abierta a cualquier contenido para la gestión, ni la imprecisión en la asignación de competencias. Hay que recordar que la imprecisión en la asignación de competencias imposibilita el ejercicio de la responsabilidad. Un gobierno subnacional se diseña sobre la base de cuatro elementos: el mandato popular, la capacidad legislativa, las bases fiscales y las disponibilidades administrativas. Por esencia, 14


Vacíos de las instituciones territoriales Se ha fetichizado la capacidad de cambio de la descentralización. Con ligereza se suele calificar al proceso de descentralización como un fracaso. Lo cierto es que la descentralización no ha tenido tiempo para instalarse en las estructuras administrativas de los territorios y en las culturas institucionales de los ciudadanos. La crítica «reductiva» de la descentralización que se suele hacer, propone solamente a la «regionalización» como respuesta.8 En el fondo, la pretensión es que el reordenamiento territorial salga en auxilio de la democracia en dificultades, provocando un nuevo orden local-regional y una nueva articulación del poder nacional. Para ello han desempolvado las propuestas de reordenamiento territorial de los años setenta. Los componentes «clásicos» de la descentralización —representación política, capacidad normativa, fiscalidad, estructuras administrativas— son opacados por el insistente discurso de reordenamiento territorial. Los planteamientos de reforma estatal vía reordenamiento territorial parecen reducirse a la redistribución fiscal y la creación de nuevos distritos electorales. Existe el convencimiento de que las fuentes del poder están ligadas a la disposición territorial y que el poder regional se desarticulará mediante el reordenamiento territorial, para lo cual es imprescindible modificar y redefinir a la institucionalidad intermedia, esto es, sustituir a las provincias por las regiones.9

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El debate ecuatoriano sobre descentralización no plantea como sus opciones la polémica «federal versus unitario». Se centra, preferentemente, sobre la significación de la unidad nacional. En este marco, la descentralización se ha cobijado en una definición, en proceso de construcción, de «autonomías». Se expresa en la necesidad de los actores locales y regionales de adoptar crecientes niveles de decisión sobre los procesos económicos y conducir los procesos políticos. La autonomía es una demanda subnacional y se ha convertido en el eje de los gobiernos territoriales. Es una nueva concepción para la construcción de la unidad de la nación. El mayor desafío es modificar la dependencia de los territorios de las transferencias y modificar la omnipresencia de ciertas políticas públicas nacionales. Para proponer instituciones autonómicas debe aclararse, en esta parte y de modo puntual, algunas nociones. Se suele plantear, con cierta ligereza, el «equilibrio de instancias territoriales», lo que supone una «medida común», hasta ahora, entre las municipalidades y las prefecturas. Esto sería posible y necesario, si las competencias fuesen las mismas y solamente se ejercieran en jurisdicciones diferentes. Pero, dado que los gobiernos subnacionales tienen diferentes competencias en función de objetivos y responsabilidades, los recursos deben asignarse necesariamente en función de las competencias que ejecutan. Los costos de las competencias deben prevalecer por sobre una eventual «medida común» o necesidad de «equilibrio». Sin embargo, sí debe dotarse a los niveles de gobierno de «capacidades equilibradas» para la producción de recursos y la corrección de los desequilibrios históricos.10 De un lado, se trata de estimular una competencia justa de iniciativas para conseguir recursos a partir de una base de igual acceso a las oportunidades. De otro, se debe corregir los desequilibrios

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un gobierno subnacional rompe los monopolios del nivel nacional gracias a las capacidades subnacionales que se adquieran. Esta debe ser la esencia de la legislación subnacional que deberán debatir los representantes populares. Y que además está contenida en propuestas tales como el Estatuto Autonómico del Distrito Metropolitano de Quito.


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con que cada territorio llega a la asignación, pero evitando toda forma de desestímulo a la consecución de nuevos recursos y fundamentalmente, de recursos endógenos a la unidad subnacional.

Las prácticas presupuestarias están concebidas de modo tal que se pueda transgredir las normas en contra de regiones y ciudades, sin consecuencias jurídicas, al menos las más evidentes. La discrecionalidad se filtra mediante muchos mecanismos de gestión sean colectivos o individuales de los niveles de gobierno.

Se debe corregir las actuales distorsiones en las transferencias poniendo especial énfasis La discrecionalidad tiene como primer producto en los mecanismos orientados a la equidad territorial. La forma de evitar el «privilegio» a la pereza fiscal. No existen mecanismos de aparente de una instancia evaluación del desempeño del gasto por la ciudadanía, subnacional respecto a otra, es la concreción del por lo que es preferible una transferencia en esos términos, principio de la solidaridad, el cual debe hacerse mediante que un gasto asociado a un los instrumentos de esfuerzo de recaudación. La inversión amparada en la planificación y la corrección los subsidios de las distorsiones de mercado, discrecionalidad política cierra han reemplazado un círculo de ineficiencia y utilizando preferentemente mecanismos financieros. Pero, desfigura a la competencia. a la política a la vez, debe incentivarse pública a las instancias para rebasar La estrategia de la las limitaciones mediante descentralización iniciativas «premiadas» por la comunidad nacional. Las regiones, las provincias y La dinámica del Estado dependiente de la renta petrolera afecta a la descentralización ya que estimula una vocación «rentista», como ya se afirmó, pero además «centralista» de la función pública. En el momento actual de multiplicación de los subsidios, no están orientados a corregir las deficiencias del mercado, sino a cumplir otros propósitos. El manejo político de los subsidios ahora se vincula casi exclusivamente a las áreas de competencia nacional. Son considerados como «derechos» y no como instrumentos de política pública. La multiplicación discrecional de los subsidios puede eliminar la racionalidad de la política pública e incluso llegar a sustituirla. Los subsidios han reemplazado a la política pública.

las ciudades con sus entornos agrarios son las nuevas formas en que reside el Estado y se configura a la nación, de modo complementario a la sola existencia del gobierno nacional, como se presumía antes. Los territorios son sedes de innovativas relaciones productivas, sociales y políticas, que en su diversidad, expresan a la nación y su conformación de cara a la globalidad. Son los nuevos asientos de la democracia, que se condicionan mutuamente y en libertad con el nivel nacional. Esta democracia renovada desde los territorios debe basarse en actores sociales que produzcan y demanden nuevos derechos para vivir con dignidad y en paz. La nueva Constitución del Ecuador debe concretarse legalmente como estímulos de

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Auditorio de la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales (FLACSO), 2010.


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nuevas formas de gestión democrática de los territorios, que incluye innovaciones en la planificación y en la prestación de servicios con corresponsabilidad ciudadana.11 En consecuencia, debe estimular también el diseño institucional autónomo que apunte hacia instituciones territoriales que concreten la cohesión social en los territorios. La cohesión social debe entenderse como las diversas dimensiones que permiten el uso social y productivamente justo del territorio urbano y provincial, que permita el desarrollo de identidades que se apropien del territorio como condición de la democratización. Las ciudades, las provincias y las regiones deben construirse como territorios cada vez más democráticos siendo escenarios de nuevas coaliciones públicas-privadas dentro de una modalidad mixta de gestión pública en todos los niveles de gobierno. Las autoridades deben sustentar su legitimidad en la cercanía administrativa con la gente, para poder liderar los procesos que requieren de sus consensos. Las instituciones deben concebirse como escenarios de concertación. La concertación deberá incrementar la capacidad institucional. A una mayor capacidad institucional, deben corresponder incrementos en las responsabilidades ciudadanas, que también requieren de fortalecimiento institucional de sus organizaciones. La desconcentración de la gestión dentro de las ciudades y las provincias es una prioridad tanto como la redistribución interna de todo tipo de recursos. En todo caso, las interlocutoras finales de las medidas deben ser las organizaciones de la sociedad civil. A su vez, administrar el territorio desde la perspectiva de la equidad es una obligación de las autoridades. Los actores de los territorios —habitantes de las ciudades y campesinos de los entornos, productores, trabajadores y empresarios—

tienen que construir una comunidad de cooperación y comunicación. El progreso no sólo consiste en la inclusión económica sino en las percepciones y conductas que hacen cada día sociedades más democráticas y gobernables. Se debe concretar la interculturalidad en las políticas públicas y desarrollar a la sociedad de la información. Sólo sobre la base a la cohesión social la sociedad ecuatoriana derrotará a la corrupción, condición importante en la lucha contra la pobreza. En suma, el Régimen Territorial de la Constitución deberá concretarse como una estrategia de descentralización que, basada en el derecho autonómico, sea precisa, transparente, gradual, progresiva, participativa y respetuosa de los procesos subnacionales para que, en el marco de un Estado unitario, diverso y solidario, se estimule la cooperación intergubernamental.

La agenda territorial pendiente

Entre otros, tres son los ámbitos básicos del diseño institucional pendiente: objetivos, atribuciones y funciones de los niveles de gobierno; relaciones intergubernamentales subnacionales; y visión global y mecanismos de asignación de competencias. Obviamente, en el contexto se deben afinar los parámetros concretos de la descentralización, especialmente, su definición como un proceso y los alcances que tiene el gobierno y la administración territorial en la reforma y reconstitución del Estado ecuatoriano. En la definición de los procesos, son decisivos los temas relativos a procesos decisionales de gobierno subnacional, asignación de recursos, especialmente, transferencias nacionales y la captación interna a los territorios de recursos económicos y la búsqueda de modelos eficientes de prestación de servicios públicos.

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uso óptimo de las capacidades subnacionales y nacionales, orientándolas hacia un desarrollo equitativo del territorio. Las inequidades territoriales implican que las instituciones estén vertebradas por una firme disposición solidaria entre territorios y al interior de cada territorio. Este afán redistributivo es más complejo que la mera disposición de transferencia de recursos de un territorio a otro mediado por cualquier forma de centralidad gubernamental.

Ciertamente la Constitución aprobada por una mayoría clara de ecuatorianos reúne dos tendencias de difícil La organización territorial conciliación. De un lado, un del Estado ecuatoriano y exacerbado presidencialismo, su reorganización es uno que se manifiesta no sólo en la desconcentración de los componentes de la la conformación y relaciones de superación de la gestión dentro búsqueda entre funciones del Estado, sino de las inequidades sociales, de las ciudades también en claras atribuciones económicas y territoriales. territoriales de control e Debe enfatizarse en que y las provincias ingerencia en la gestión se trata de un propósito es una prioridad subnacional. De otro lado, la de desarrollo limitado el tanto como la asunción del contenido tanto que se puede perseguir jurídico como administrativo con este instrumento. El redistribución de la autonomía, que califica ordenamiento territorial interna de todo la nueva orientación de la permite una racionalidad tipo de recursos descentralización y de la pública y privada mayor organización subnacional. para la utilización de La necesidad de disciplina y recursos, pero, en ningún alineación que está asociada caso sustituye a otras con el presidencialismo acciones de desarrollo de diseñado en la Constitución mayor importancia en la es un desestímulo, ciertamente, al ejercicio búsqueda de redistribución económica. La autonómico cuyo destino final es la política económica, especialmente productiva, construcción nacional a partir de capacidades y la política social tienen en el reordenamiento adecuadamente ejercidas en territorios territorial —como en toda la gestión del específicos. El rol del gobierno nacional para territorio— un canal óptimo para la búsqueda el logro del ejercicio subnacional público de sus objetivos, adecuados a las competencias responsable no debe ser ciertamente punitivo ni de cada unidad subnacional. jerárquico sino colaborativo y estimulador. La descentralización es, en esencia, una Los procesos que deben definir las instituciones nueva organización institucional nacional y de la descentralización son estrategias, subnacional que persigue objetivos como los instrumentos y procedimientos para que mencionados —especialmente la redistribución gobiernos nacionales y subnacionales, los desde la perspectiva territorial— para lo cual mercados y las organizaciones sociales debe organizar el cumplimiento de objetivos encuentren sinergias, que conduzcan hacia el particulares de los territorios. Estos pueden 19

Pichincha dialoga Acuerdo Territorial y Código Orgánico COOTAD

La primera pregunta es si efectivamente el proceso ecuatoriano de descentralización en su fase actual, que subsume tendencias anteriores y asume nuevos contextos de gestión estatal, se trata de una efectiva transferencia de competencias y capacidades; o, en su defecto, incorpora tendencias contradictorias y se destaca como esencialmente incoherente.


Cant贸n Los Bancos, 2010.


conformación de la política pública, así como una garantía de implementación sin discrimen y orientada hacia la búsqueda de la igualdad en el rubro respectivo. La eficiencia y el logro de los objetivos y resultados previstos debe ser asegurada por una medición del desempeño.

Para que la gobernabilidad política y la gobernanza territorial puedan ser aseguradas y robustecidas por el proceso de descentralización, Los territorios del país alojan a diversas es preciso que estimule a la formación de corrientes y prácticas acuerdos institucionales de entendimiento territoriales, que permitan de la democracia. La la intervención de los descentralización, teniendo gobiernos subnacionales. como horizonte al Los acuerdos institucionales la procesamiento de la diversidad territoriales deben facilitar gobernabilidad de manifestaciones territoriales, un funcionamiento política y la debe profundizar en los legítimo, legal y eficiente contenidos universales de la de las instituciones, el gobernanza democracia, y al mismo tiempo acatamiento normativo territorial son que buscar la confluencia y el funcionamiento objetivos de los territorios en un solo democrático de los liderazgos, escenario al que se accede en acompañados, todos ellos centrales igualdad de oportunidades. por formas adecuadas de de la participación ciudadana,12 La gobernabilidad política control social y rendición de descentralización y la gobernanza territorial cuentas. son objetivos centrales de la descentralización. Al margen de los procesos políticos de cada país De un lado, las formaciones concreto, los procesos de sociales territoriales (regionales y locales) descentralización arman un conjunto de forman subsistemas de conflictos y la objetivos permanentes. Este también es el caso conformación histórica de identidades ecuatoriano, en que los correctivos tienen detrás demanda formas particulares de representación. a un conjunto de objetivos permanentes, entre La gobernabilidad perseguida por la los que destacan los siguientes. descentralización supone diseños de subsistemas políticos que procesen pacíficamente las El fortalecimiento institucional de los gobiernos diferencias, al tiempo que garanticen la autónomos descentralizados se debe lograr, delegación ciudadana y la participación social. entre otros instrumentos, a través de procesos de La descentralización anuda, en el límite, a la reforma estatal liderados por el nivel nacional, acción social y al aparato público. de ejecución obligatoria a todas entidades públicas subnacionales. El principal elemento De otro lado, la gobernanza territorial del fortalecimiento institucional consiste en supone un proceso democrático y abierto de 21

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ser la eficiencia en la producción económica de bienes y en la prestación de servicios, que devengue en un valor público para los actores sociales asentados en los territorios, organizados políticamente en subsistemas de decisiones que garanticen y adecuen a la democracia y contribuyan a la acumulación de valores económicos y éticos, que finalmente son de toda la nación.


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conformar un régimen de administración pública autónoma y descentralizada que se comprenda como parte de la administración pública nacional. A su vez, un eficiente desempeño de la administración pública subnacional será el mejor apoyo al desarrollo local y regional y en la prestación de servicios públicos. Una de las variables fundamentales del debilitamiento institucional subnacional consiste en la falta de definición clara de finalidades de los niveles de gobierno, precisión en sus atribuciones, y confusión y sobreposición de competencias. La consecuencia necesaria es la «desresponsabilización»,13 que está íntimamente asociada a la cultura institucional en el Ecuador. A partir de sistemas de responsabilidades poco claros, la consecuencia necesaria ha sido que las relaciones entre niveles de gobierno también eluden las responsabilidades, especialmente administrativas para optimizar el uso de recursos y los mecanismos nacionales y subnacionales de control. Diseñar un régimen de competencias es un objetivo de difícil consecución. Pero de absoluta necesidad y urgencia. A su vez, este régimen debe ser consecuente con el diseño de los procesos contenidos en la descentralización, correspondientes a la estrategia escogida. En todo caso, también es una consecuencia necesaria definir las formas que asuma la progresividad, principio constitucional. En el diseño no cabe sacrificar la fortaleza de uno —el Sistema— o estimular la debilidad de los otros —los Subsistemas. Los Subsistemas

Territoriales, que generalmente corresponden a una organización sectorial del sector público, deben permitir primero y especialmente la continuidad del proyecto nacional que asegura a la comunidad y sus objetivos a través de la aplicación y vigencia de las políticas públicas de Estado en el mediano y largo plazo, adecuando la pertinencia territorial. Para ello, los Sistemas Nacionales y los Subsistemas Territoriales deben ser capaces de evaluar su desempeño, en especial la adecuación al acuerdo político que dio origen a las políticas de Estado y al diseño de los Subsistemas, y su vinculación con la visión estratégica del desarrollo. La forma más concreta de la articulación adecuada y colaborativa entre Sistema y Subsistemas deberá ser tratada por el Sistema Nacional de Competencias, instancia con una dirección colegiada de niveles de gobierno y con un organismo técnico de aplicación de decisiones. El principal componente del diseño constitucional y del subsecuente diseño normativo es la probidad y pertinencia para asumir, con responsabilidad, al proceso de descentralización. El nivel nacional suele escabullirse de la definición precisa de roles y responsabilidades en la descentralización, por lo que generalmente la norma no plantea sus atribuciones y deberes de cara a la descentralización. También los roles y responsabilidades de los niveles subnacionales suelen camuflarse en una mal entendida autonomía subnacional, que se confunde en patente de cualquier acción y gasto público.

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Ver Carrión, Fernando (comp.), Descentralizar: un derrotero a seguir, FLACSO, 2008 y La descentralización en el Ecuador: opciones comparadas, FLACSO, 2007. 1

Ver Hopenhayn, Martín, América Latina: desigual, 2005 y CEPAL-AECI-SEGIB, Cohesión social, inclusión y sentido de pertenencia en América Latina y El Caribe, 2007. 2

Ver: Boisier, Sergio, El difícil arte de hacer región. Las regiones como actores territoriales del nuevo orden internacional. Conceptos, problemas y métodos, 1992 y En búsqueda del esquivo desarrollo regional: entre la caja negra y el desarrollo político, 1995. 3

Ver: Alburquerque, Francisco, Desarrollo económico local y descentralización, Revista 82, CEPAL, 2004. 4

Ver: Verdesoto, Luis, ¿Quién hace qué en el territorio?, CONCOPE, Quito, 2006 y www.luisverdesoto.com 5

En Ecuador ha habido una débil y soterrada discusión acerca del número adecuado de niveles de gobierno, que básicamente oscila entre dos (nacional y municipal) o tres (incluyendo al provincial). La realidad, sin embargo, muestra que se han multiplicado el número de municipios en tal magnitud —de algún modo corresponde a la densidad poblacional— que se impone un nivel intermedio; se han creado muchos niveles de gobierno adicionales —regiones, parroquias rurales—; y se han sumado definiciones como las circunscripciones étnicas asimilables a todos los niveles de gobierno o los regímenes especiales. 6

Ver CEPAL, El desarrollo económico local, Santiago, 2004 y CEPAL-AECI-SEGIB, Cohesión social, inclusión y sentido de pertenencia en América Latina y El Caribe, Santiago, 2007. 7

La regionalización de los territorios debe basarse en sus objetos naturales y socioeconómicos, aplicando el método de la sistematización para dimensiones biofísicas, económicas, político-administrativas, socio-culturales y ambientales, determinando los elementos y estructuras territoriales, la interrelación entre ellos, los procesos que posibilitan su evolución óptima y el desarrollo integral. Es más un instrumento de planificación que la expresión —con la que a veces coincide— de formaciones sociales de referencia territorial que buscan la representación política y administrativa, por ejemplo, en los Distritos Metropolitanos. 8

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Esta tensión, que marcó el debate constituyente, se mantiene en el diseño constitucional. La explícita voluntad del gobierno nacional fue la eliminación de las provincias, mientras que la Asamblea Constituyente, conformada sobre la base de la representación provincial, revirtió esa instrucción mediante una salida de compromiso, esto es, que las provincias se mantienen como unidad subnacional, que el gobierno provincial se modifica en su orientación —se convierte en mediador antes que en representante— y que las regiones se conformarán en un plazo de hasta 8 años, creándose un nuevo nivel de gobierno. Este arreglo que no soluciona la mencionada cuestión del gobierno intermedio, aplaza los conflictos y levanta las aspiraciones de cada nivel para sostenerse o ingresar a la escena institucional. 9

Ver: Verdesoto, Luis, Por qué y para qué descentralizar el Estado ecuatoriano, CORDES, 2000. 10

28 Ver: CONCOPE, Territorios competitivos. Una propuesta para Ecuador, 2005 y Verdesoto, Luis, Control social de la gestión pública, 2000, www.luisverdesoto.com Participación social complementaria a la participación política. 11

Ver: CLAD, Una nueva gestión pública para América Latina, 1998. 12

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Notas:


Experiencias Compartidas

Equidad como eje de la Descentralización Por Virgilio Hernández

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Asambleísta por Alianza País

C

reo que los márgenes de la Asamblea resultan estrechos cuando se discuten leyes de esta magnitud, también el debate es insuficiente. Hemos realizado más de cincuenta eventos con municipios, consejos provinciales, juntas parroquiales, organizaciones de la sociedad civil. Un trabajo importante, más allá de la participación, porque son eventos de tipo académico.

presentado el informe para el segundo debate y estamos preparando el texto para la votación, pero sólo podemos incorporar las observaciones realizadas en el debate parlamentario en el que intervinieron cerca de setenta asambleístas de los ciento veinte y cuatro. También podemos incluir aquellas que formalmente ingresaron por escrito hasta el plazo establecido, es decir, los tres días que duró el debate.

Como se ha dicho, es una Ley que está siendo discutida ya varios meses. Quiero decir, en beneficio de la Comisión actual de la Asamblea, que hemos tenido pocas posibilidades de analizar un proyecto de esta naturaleza. La Comisión de Transición del Legislativo trató el tema en primer debate, yo diría de manera inadecuada, puesto que el Proyecto del Ejecutivo ingresó el 14 de julio, como lo establece el Art. 35.

A partir de los cuestionamientos que se han hecho a uno u otro artículo, hemos procurado mantener el debate abierto porque creemos que hay que buscar que el texto responda de mejor forma a lo que buscamos. Lo que queremos como país, como lo señala el Art. 1: Ecuador es un Estado unitario pero al mismo tiempo plurinacional.

La Comisión preparó el informe hasta el 7 de julio, el 30 de julio, o sea el día final, la Comisión de Transición lo abordó, y el 31 se posesionaba la Asamblea, con lo cual la posibilidad de discutirlo en primer debate fue poco significativa, más aún cuando alcaldes, prefectos y juntas parroquiales ni siquiera se posesionaban. Esto generó dificultades, como la de recoger de la mejor manera el debate —en el primer debate se recogen aportes y luego se va afinando la discusión. Ahora vamos a analizar y discutir las propuestas. Pero tenemos una limitación legal. Hemos

Cuando surge el tema de la descentralización en la política ecuatoriana, se da precisamente en un contexto de debilitamiento de las funciones del Estado. Ahora se propone la recuperación de los roles fundamentales del Estado. Es difícil pensar en la descentralización si no reflexionamos en el papel de redistribución que juega el Estado. Es una idea que está en el marco que establece la Constitución de Montecristi. Un segundo elemento es sobre el modelo a seguir, donde se puedan evaluar los resultados. Pero es más difícil pensar esta nueva propuesta desde la perspectiva estratégica y ver, si se van a cumplir o no los retos de avanzar en el


Cant贸n Rumi帽ahui, 2010.


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proceso descentralizador, como lo plantea la Constitución, que es en síntesis, el modelo que nosotros teníamos en la Constitución del 98. Ecuador podría haber sido el país más descentralizado del mundo, el gobierno central se reservaba cuatro o cinco tareas privativas: de endeudamiento internacional, de mantenimiento de la seguridad interna y externa y sobre política financiera y económica. Todo lo demás era descentralizable. Así mismo, el gobierno central no se podía resistir al proceso —sea porque acepte o sea por el silencio administrativo— este tenía que operar obligatoriamente.

central y así pasar a los gobiernos autónomos con sus respectivos recursos. La diferencia está en que lo que ahora se descentraliza para uno permite descentralizar para todos, de tal forma que cuando se descentraliza un Consejo Provincial lo mismo ocurre para los otros 23, si es un municipio se descentraliza a 121, igual pasa con las parroquias.

Varias veces hemos discutido con Luis Verdesoto sobre el tema de la capacidad institucional para que responda a condiciones concretas de cada uno de los gobiernos autónomos en una relación asimétrica. Creemos que la ventaja que tiene esta Sin embargo, cuando uno propuesta es permitir organizar ve los resultados encuentra una de mejor manera lo que que fueron muy pocos hace el Estado en cada nivel los gobiernos autónomos descentralización de gobierno, en cada nivel que avanzaron en la regulada donde territorial. Así mismo qué hace descentralización. Fueron sólo lo que descentraliza y qué responsabilidad tiene aquellos que tenían mayores ese nivel de gobierno. Esto es capacidades económicas e a uno lo que estamos planteando, institucionales para asumir descentraliza obviamente los procesos la descentralización, que son distintos y diversos, las garantizara el traslado oficial a todos velocidades diferentes y deben de competencias o de recursos. ser regulados por el Consejo Entonces, lo que se generó Nacional de Competencias, fue un caos. Si uno intenta hacer ahora una conformado en su mayoría por los gobiernos matriz de lo que se descentralizó, se encuentra, autónomos centralizados, uno por cada nivel de por ejemplo, que se trataba de competencias en gobierno. agricultura, turismo y ambiente. Este es el esquema fundamental del modelo, Aparentemente se logró mucho en turismo y es decir, una descentralización regulada donde ambiente —seguramente una de las actividades lo que descentraliza a uno descentraliza a más centralizadas—, así como en agricultura. todos. Aquí aparece un discurso político En fin, uno podía ver las distintas áreas en este perverso, porque la capacidad institucional de proceso y se establecía una especie de malla los municipios, por poner un ejemplo, o los en donde se ubicaban las cosas que se podían consejos provinciales o los gobiernos autónomos descentralizar. Ahora el COOTAD propone un no adquieren nuevas competencias porque modelo de descentralización regulado, que no tienen capacidad institucional, y esto se busca establecer competencias señaladas en convierte en un círculo vicioso. No pueden la Constitución, para luego establecer otras, tener mayor capacidad institucional porque adicionales, que se sumen a las del gobierno no dejan de hacer lo que han estado haciendo 26


Si los municipios no se asumen como entes dinamizadores del desarrollo, difícilmente van a poder generar cambios institucionales y, en consecuencia, no recibirán mayores competencias ya que carecen de capacidad institucional, no pueden hacer más allá de lo que han hecho tradicionalmente. Con este modelo se trata de romper el círculo, pero además se busca establecer que las competencias tengan recursos, y estos tienen que ser costeados. Tenemos claro el límite entre lo que es autonomía y lo que es soberanía. Las autonomías políticas, administrativas y financieras tienen sus propias autoridades, sus propios órganos de gobierno y, por lo tanto, su propia capacidad de legislación en los ámbitos de su competencia y circunscripción territorial. No podemos olvidar que sin potestad normativa la autonomía política no existe. En el tema de las competencias el Capítulo 5º de la Constitución establece lo que hace cada nivel de gobierno, lo cual conlleva dificultades ya que aquí son competencias exclusivas del nivel central y luego, de todos los niveles constitucionales. La Constitución dice que no importa que las competencias sean exclusivas y puede admitirse que exista una concurrencia. También, la exclusividad queda relativizada por la propia norma constitucional. Así mismo, la Constitución no establece con claridad cuales son las diferencias entre competencias adicionales y residuales. Lo que hemos hecho es enmarcar dichas competencias constitucionales: 27

Competencias adicionales, que derivan de las diferentes leyes que se constituyen para cada uno de los sectores y que estando en el gobierno central se trasladan a los gobiernos seccionales. Competencias residuales, que no están a veces ni en el marco de la Constitución ni en la Ley, pero que son competencias que pueden ser reasumidas por los gobiernos subnacionales y ser procesadas por el Consejo de Competencias. Por ejemplo, el transporte fluvial, es más lógico que pueda ser descentralizado hacía los gobiernos autónomos a que siga siendo una competencia nacional. Pero el tema no queda aquí, porque existen competencias exclusivas y las concurrentes. Competencias exclusivas, son las que tienen un titular y esa titularidad puede ser concurrentemente gestionada por varios niveles. Para resolver este marco conceptual que plantea la propia norma constitucional, estamos analizando la forma para que los gobiernos autónomos se puedan complementar sin dificultad. Uno de los temas complejos sin resolver es el referente a los recursos. En el país existen 19 leyes y 2 adicionales, sólo 3 de esas leyes son generales. Las otras son específicas y benefician a una región o a una provincia. Nosotros proponemos un modelo de recursos para todos, por lo que tenemos que decidir una sola fórmula para dejar salvadas la Ley 010 y la Ley 047, que tienen que ver con los recursos para la Amazonía y, a su vez, con los de las provincias donde están asentadas las centrales hidroeléctricas. Es un tema complejo, cuando decimos que vamos a buscar construir mayor equidad para de esa manera construir una mayor justicia en el marco territorial del país, nos encontramos que la realidad actual establecida por la Constitución

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históricamente, por lo cual muy difícilmente los municipios pueden consolidarse. Los municipios se enfocan en hacer bordillos, implementar agua potable y alcantarillado, o servicios de saneamiento ambiental.


Cant贸n Pedro Vicente Maldonado, 2010.


Podemos nombrar infinidad de incongruencias y dificultades, por ejemplo, los llamados CTIS. El caso de los pueblos shuar y ashuar, que están en dos provincias (Pastaza y Morona). Pero hay shuar incluso en Sucumbíos y aún así, siendo

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un pueblo, no pueden constituirse en CTIS. Lo mismo podemos decir de los quichuas en innumerables parroquias. Aquí es donde necesitamos establecer una regla de equidad para romper la inequidad que fueron construyendo esas 19 leyes. Pensar en un reparto diferente, equitativo, que permita potenciar los territorios y sus capacidades. El reto es establecer mecanismos adecuados de entrega de recursos que mantengan la idea de construir con equidad.

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nos manda que nadie podrá recibir menos de lo que recibió en el 2008. Además, todas estas leyes se mantuvieron vigentes porque no fueron derogadas. El problema no es sólo que a nadie se le adjudica menos que en el 2008 sino que nadie recibe menos de lo que en las actuales leyes reciben los gobiernos autónomos descentralizados.


Experiencias Compartidas

Preguntas sobre la Descentralización y las Autonomías Por María Esther del Campo

Pichincha dialoga Acuerdo Territorial y Código Orgánico COOTAD

Profesora de la Universidad Complutense de Madrid

L

o más complicado del proceso de descentralización fue ir construyendo instituciones tanto en el ámbito nacional como en el ámbito autonómico. En España definimos a las autonomías como un Estado, que no es un Estado federal aunque lo podamos parecer. Y lo definimos en tres niveles de gobierno: 1. El gobierno nacional 2. Las comunidades autónomas que son los niveles intermedios o regionales 3. Los niveles municipales o gobiernos locales, fundamentalmente municipales En España no teníamos tampoco muchas instituciones del Estado nacional: la propia Constitución planteaba la necesidad por ejemplo de hacer una Ley de Régimen Electoral, que es la Ley de Región General de Elecciones, o la de hacer la Ley del Poder Judicial, es decir, nosotros tuvimos que hacer todo el marco institucional, tanto del Estado nacional como de las comunidades autónomas y de los gobiernos municipales, y eso a la vez, fue un proceso de aprendizaje y de retroalimentación entre los dos niveles de gobierno y de administración, sobre todo entre lo autonómico y lo nacional. Y claro, aprendimos mucho porque efectivamente nos equivocamos muchas veces. Si bien es cierto que la descentralización es también una distribución territorial del poder, pues, en cada nivel de gobierno y de su

administración va a tener unas competencias y una legitimación propias. Y seguramente va a disputar esa competencia y legitimidad a otros niveles de gobierno, incluso al interior de esos mismos niveles institucionales. Por lo tanto, hay que partir que la descentralización significa de alguna forma un tipo de acuerdo y también de algún tipo de competencia. En Ecuador se está hablando fundamentalmente de competencias entre niveles de gobierno y de administración, pero lo que pasó en España fue que no solo compitieron las administraciones públicas, si no que también habíamos avanzado en la elección de las autoridades de los tres niveles —por razones históricas lógicamente— nos encontramos con que en los niveles autonómicos aparecieron partidos políticos que no tenían presencia en el nivel nacional. Y esto cambió y aceleró radicalmente nuestro proceso de descentralización. Es decir, las demandas de estos partidos y la presión que ejercieron en el Estado nacional fueron muy importantes, durante los años ochenta y noventa. Y esto obligó a que los dos avances significativos que tuvimos en la descentralización, vinieran siempre de acuerdos nacionales entre los dos grandes partidos políticos, el Partido Socialista y el Partido Popular, como los acuerdos de 1992. También, de la incapacidad del partido que gana las elecciones para formar un gobierno de mayoría absoluta y en la práctica, se ve obligado a negociar permanentemente con los partidos nacionalistas o autonomistas.


estamos en la tarea de sacar adelante una Ley entre los principales partidos políticos. Por supuesto, el problema fundamental es la relativa capacidad de autonomía del Estado central para poder negociar una Ley de reforma de la educación que los niveles autonómicos van a desarrollar, reglamentar y a ejecutar fundamentalmente.

En el caso español, esto ha sido un elemento fundamental que ha dinamizado el proceso de descentralización, es decir, nos ha envuelto en un average o ventaja descentralizadora, que tiene ¿Para qué queremos la descentralización? que ver con esos periodos en Queremos la descentralización que los partidos no lograban para que los ciudadanos de mayorías absolutas, y que en todo un territorio accedan en ese momento nos planteó igualdad de condiciones —en problemas tan importantes, la la medida de lo posible— a como en la actualidad lo tiene descentralización los derechos y libertades el tema de las competencias, que vienen recogidas en la significa un por ejemplo, la educación (la Constitución. salud puede ser sobre todo reparto educación) y el tema de las La descentralización puede territorial cuencas hidrográficas, que garantizar un incremento de de poder, una es una competencia de los la legitimidad de los gobiernos gobiernos provinciales en distribución que han sido elegidos por los concurrencia con los gobiernos ciudadanos, pero realmente, nueva locales autonómicos de aquí hay que plantearse en del poder descentralización (GAP). serio el tema de la eficacia. En nuestro caso, el tema de la educación aparece en la Constitución de 1978 como una competencia del Estado susceptible de transferirse en un segundo proceso de descentralización. Esto fue lo que sucedió a mediados de los noventas cuando las comunidades autónomas transformaron en sus estatutos de autonomía las competencias en educación y en salud. Es de señalar que son competencias enormes, no sólo por el alto volumen de gasto que generan sino también por lo que significa el traspaso de personal de la administración general del Estado o gobierno central, a las administraciones autonómicas y los niveles intermedios. En todos estos años hemos tenido seis leyes diferentes en temas educativos y ahora mismo 31

Por ejemplo, en Madrid, con casi con 200 municipios, un 40% de la sierra norte son pobres y reclaman a voces que el nivel regional intervenga porque ellos no pueden prestar competencias, no tienen capacidad institucional ni financiera. Aquí, entonces, es donde debemos preguntarnos ¿para qué sirve la descentralización? Y respondernos que sirve no solamente para legitimar aquellas autoridades que han sido elegidas democráticamente, sino esencialmente para mejorar la vida o las condiciones de vida de los ciudadanos. Aunque los principios y valores que iluminen el proceso de descentralización efectivamente puedan ser la equidad, la unidad, la complementariedad, la subsidiaridad, etc.,

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Es decir, la descentralización significa un reparto territorial de poder, una distribución nueva del poder y esta nueva distribución significa muchas veces, un reparto político partidario distinto del que estábamos acostumbrados. O más bien, se institucionaliza el reparto partidista.


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es claro que todos los ciudadanos no somos iguales, es decir, somos diferentes. También, los territorios son desiguales, por lo tanto, la descentralización nos enfrenta con un problema que es el de la asimetría. Habría que pensar, entonces, que el reconocimiento de la asimetría no es para generar desigualdades, y por lo tanto cabe la posibilidad de establecer diferentes vías, diferentes tipos de reparto. Aunque todos seamos iguales, no quita que seamos desiguales, es decir, que existan desigualdades manifiestas, de hecho, de partida. Creo entonces, que podría existir un reparto desigual. Es decir, establecer condiciones que garanticen que esas asimetrías se puedan resolver en el mediano y largo plazo. Cuando evaluamos el caso español ¿cuál ha sido el resultado?, ¿se han reducido o aminorado las desigualdades desde el punto de vista de los ciudadanos? Por ejemplo, algunas comunidades autónomas que eran pobres al inicio de la descentralización, ahora han elevado su nivel de vida pero siguen siendo asimétricas. La simetría, no garantiza la reducción de las asimetrías. Todo lo contrario. Creo que para reducir la desigualdad hay que generar determinado tipo de asimetría. Otra cosa es que políticamente esto se venda muy mal.

Centralismo versus Descentralización Centralismo y descentralización no son incompatibles, es decir, tenemos que ponernos de acuerdo, como en todas partes, sobre lo que hace o debe hacer el Gobierno Nacional y qué hacen o deben hacer las partes. Pero no son dos procesos incompatibles. No es una lucha de todos contra todos o de qué nos llevamos cada uno, sino entender cuál es el objeto de descentralizarnos. Si respondemos para que nuestros ciudadanos vivan mejor, habría que acordar desde este planteamiento los pasos a seguir. Debo reconocer que soy profundamente

«estatista». Me gusta el Estado, a veces es un déficit en nuestra América Latina, sobre todo en los últimos años como lo he visto en mi experiencia de trabajo en Bolivia. Parece que en Ecuador, lo único que importa son las organizaciones, movimientos raciales y los actores sociales. No dudo de la importancia de los actores, pero creo que ese enfrentamiento entre Estado versus sociedad, no existe. Estado y sociedad no son incompatibles, son absolutamente complementarios. De hecho el Estado debería ser una garantía de que los actores sociales se encuentren representados y puedan participar cabalmente en el proceso, y al revés, el Estado precisa de los actores y de las organizaciones sociales para legitimar no sólo las políticas públicas, sino para debatir e impulsar determinado tipo de políticas.

Con las capacidades institucionales y con la creación de instituciones podemos reducir la incertidumbre de manera que las decisiones que tomemos estén delimitadas por unas reglas de juego que generen confianza en los ciudadanos y, también, en los otros niveles de gobierno. Nada peor, por ejemplo, que algunos niveles de gobierno oculten información a otros.

¿Qué tipo de instituciones deberíamos crear? Existen cuatro tipos básicos: 1. Que genere normas, es decir instituciones. 2. Que ejecute decisiones. 3. Que controle las disputas. 4. Que se encargue de establecer los castigos y sanciones. Pienso que Ecuador, desde este punto de vista, más o menos ha resuelto el tema de generar normas. También se ha resuelto el tema de la gestión, no desde cómo se va a gestionar sino quién va a gestionar esa competencia. Creo que no está resuelto el tema de las disputas entre 32


Cant贸n Cayambe, 2010.


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los individuos porque un Consejo Nacional de Autonomía es el que va a tener la competencia jurisdiccional de atender los conflictos, que van a ser muy frecuentes entre los distintos niveles de administración y de gobierno. Esto es preocupante, porque habitualmente los conflictos entre los niveles de gobierno y administración deberían estar en una institución superior que no forme parte de ninguno de los niveles de gobierno en disputa. Entiendo que este Consejo de Autonomía si bien busca ser plural, el Estado va a tener una fuerte centralidad. Y esto es un problema.

¿Para qué sirven las instituciones? Parto de la idea que solamente las instituciones justas pueden producir resultados justos. Es necesario reflexionar sobre el desarrollo institucional que se le va a dar al proceso de descentralización, porque efectivamente, las consecuencias no las van a ver inmediatamente pero sí a mediano y a largo plazo. El proceso de descentralización no sólo debe estar orientado por criterios políticos y técnicos sino, también, sobre el tipo de valores que están recogidos en la Constitución y que, además, guían el proceso de institucionalización. Las instituciones nos plantean un problema y es que habitualmente son inestables, pues están en permanente cambio. Así mismo, hay que reconocer que las instituciones informales también nos van acompañar durante el proceso de desarrollo de la Ley y de la descentralización. Es decir, por muy teóricamente irrelevantes que sean estas instituciones informales, no nos deberíamos dejar engañar, pues el clientelismo no va a desaparecer de la noche a la mañana ni aquí, ni en España.

¿Cómo cambian las instituciones? En este sentido debemos plantearnos que si queremos resolver un problema estructural que afecta a nuestra sociedad, no tenemos que afrontar el problema con terapias de choque gradualistas, que no terminan nunca de resolver los problemas. Necesitamos, entonces, basarnos en principios de justicia social donde efectivamente los actores puedan expresar cuáles son sus intereses, sus oportunidades y los escenarios en los que ellos se plantean la descentralización. No veo problemas en que a veces haya que pensar que el Estado o el gobierno central deban mantener cierto control, más en un contexto de opinión pública, donde se dan muchas decisiones que deben ser re-centralizadas. Por nuestra experiencia histórica, no sólo por la española, sino también por la ecuatoriana, cuando hablamos de centralismo parece que estamos pensando en autoritarismo, sin embargo un Estado central fuerte para asumir determinado tipo de decisiones no tiene porque ser un Estado autoritario. Creo que esta debe ser una reflexión necesaria.

Cooperación y Coordinación El tema de los mecanismos de cooperación y coordinación son vitales. Siempre he dicho que los problemas de la descentralización son tres: Cooperación, Control y sobre todo Coordinación. Al hablar de cooperación y coordinación, aparece en el COOTAD el término articulación, que es muy vulnerable. Es una expresión que efectivamente nos puede indicar una centralización muy fuerte, como también partes desmembradas que funcionan de forma inconexa con respecto al centro. Al referirnos a la cooperación y la coordinación, desde una posición de absoluto pragmatismo, podemos decir que no hay que enmendar nada sino intentar recrear algunos espacios en los que 34


Autonomía y descentralización

La discusión de la autonomía de la descentralización se desarrolla en torno al autogobierno. Es decir, cómo los gobiernos van ganando capacidades y recursos para poder gestionar esas mismas competencias. El aprendizaje español ha sido relevante. Después de plantear un proceso brutal de descentralización —cuando digo brutal me refiero a un mecanismo en el que se han cedido muchísimas competencias—, en algunos ámbitos no se ha podido hacer nada (porque no hay nada), por ejemplo, al la ámbito educativo difícilmente podemos acceder y nos descentralización hemos dado cuenta que el puede problema fundamental no es garantizar un el autogobierno. De hecho las partes ya no reclaman incremento de autogobierno, ahora reclaman la legitimidad cogobierno.

Una vez estaba en Bolivia con un grupo de personas que trabajaba en el ámbito local y tenían que generar mecanismos de control con respecto a las instituciones —hicimos un seminario sobre construcción de autonomías—, después de una hora de debate sobre el tema, finalmente uno dice tenemos los Comités de Vigilancia… y se levanta otro y replica ¡Pero eso es neoliberal!

Bueno, no sé si sean neoliberales o no los Comités de Vigilancia. Es como decir que los convenios son neoliberales. Una cosa es que nosotros utilicemos en cierta manera los convenios o que los hayan utilizado así históricamente. No los desautorizaría por neoliberales, a lo mejor los desautorizaría de los gobiernos por muchas otras cosas. En Esto es muy importante que han sido el caso español, por ejemplo, planearlo desde el principio. no nos han servido de mucho elegidos por No se trata de que las partes porque efectivamente, igual asuman cuotas de poder los ciudadanos que ha pasado en Ecuador, la diferenciadas de las del Estado. mayor parte de los convenios Se trata de implicar a las partes han sido más posiciones en el gobierno del Estado. bilaterales que posiciones Es decir, hasta qué punto de multilaterales. Lo que sucede es que los actores acuerdo podemos introducir a esos mismos con intereses claros, más organizados y mejor gobiernos subnacionales en el aparato del cohesionados, tienen mejores posibilidades Estado. Esto es lo fundamental. de negociar de manera directa con el La difícil tesitura en que nos encontramos gobierno central y con determinado tipo de competencias. Los convenios no fracasan porque está en cómo avanzamos de un problema de muchísimo autogobierno, en el caso español, son neoliberales, sino porque no logramos tener a un sistema de cogobierno. Cómo intentar espacios de coordinación multilateral. que aquellos que han ganado con el proceso de descentralización ya no miren solamente para sí, sino que intenten mirar también por el Estado —que también es de todos—, incluso aquellos territorios que se han beneficiado menos y que, seguramente, desearían seguir 35

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seguramente ha habido acuerdos, consensos y coordinación.


Cant贸n Puerto Quito, 2010.


Mis reflexiones, un tanto pesimistas y a lo mejor desconociendo algunos casos importantes, vienen desde finales de los ochenta, al evaluar el rendimiento de las administraciones autonómicas de España y, la verdad, es que los resultados son muy desiguales, y con esto no hago una crítica del proceso. Creo que el proceso fue necesario y, además, ha sido el resultado de nuestra tesitura histórica. Quizás nosotros, ahora, hemos hecho algunas cosas de otra forma.

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Entonces, como todavía tienen la oportunidad y están en el momento histórico en el que pueden tomar muchas decisiones, los aliento a que sean absolutamente claros y meridianos, a que exploren todas las opciones que tengan, a que visibilicen las opciones contrapuestas, a que no generen consensos ficticios que seguramente están ocultando una competencia territorial que no es manifiesta, pero que está presente en las diferencias y en las desigualdades preexistentes. Por lo tanto, les deseo mucha suerte, de hecho espero pasarme otros veintitantos años trabajando sobre descentralización en los países andinos.

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funcionando dentro de un modelo cohesionado territorialmente.


Experiencias Compartidas

El proceso autonómico boliviano en el marco del Estado plurinacional Carlos Romero

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Ministro de Autonomías del Estado Plurinacional de Bolivia

B

olivia aprobó la nueva Constitución Política del Estado el 25 de enero de 2009 mediante referéndum popular, con el respaldo del 60% de la población. La aprobación de la Nueva CPE no ha sido fácil. El proceso de cambio ha tenido que enfrentar todo tipo de obstáculos, intentos de golpe de estado, boicot en el Congreso Nacional, injerencia de la Embajada de los Estados Unidos y todo tipo de peligros y riesgos. La Asamblea Constituyente fue instalada el 6 de agosto de 2006 por doce meses, y tuvo que ampliarse por seis meses adicionales para aprobar la nueva Constitución. La nueva CPE establece tres modelos: 1. Un modelo político 2. Un modelo económico 3. Un modelo jurídico 4. Un modelo territorial El modelo político implica la construcción de un nuevo sistema político que supera a la democracia representativa. Implica la combinación de aspectos de la democracia representativa (sufragio), participativa y directa (revocatoria de mandato, consultas populares, etc.) y democracia comunitaria.

El modelo jurídico que pasa por el reconocimiento de la justicia ordinaria y moderna, y el reconocimiento de la justicia comunitaria, con sus particularidades en función del pueblo o nación originaria de la que se trate. El modelo económico implica el reconocimiento de la economía estatal, comunitaria y socialcomunitaria. En este tipo de modelo se irá pasando poco a poco a un predomino de las áreas estatales y socio-comunitarias. El modelo territorial significa el impulso a una profunda y radical descentralización por la vía de cuatro tipos de autonomías con igualdad de jerarquía ante la Constitución. Estamos hablando de la autonomía departamental, regional, municipal y territorial indígena originaria campesina. A todos estos modelos cruza transversalmente el carácter plurinacional de Bolivia, es decir, el reconocimiento de la existencia de varias naciones originarias pre-existentes a la invasión europea y a la fundación de la República, pero también el reconocimiento de la existencia de la Nación boliviana. El reconocimiento del carácter plurinacional del Estado boliviano representa, sin lugar a dudas, un paso histórico de gran trascendencia pues optimiza la existencia de naciones originarias preexistentes, en ningún caso etnias excluidas al momento de la fundación de una república.


Si bien la República tiene su raíz en los conceptos liberales, altamente progresistas en la Europa del siglo XIX cuando se intentaba la restauración absolutista, en el caso boliviano su proceso de Constitución ha sido vigorosamente conservador porque no produjo condiciones materiales para asegurar la construcción de sujetos iguales ante la Ley.

Es decir, la República boliviana fue tan colonial que se negó a sí misma la posibilidad de tener condiciones favorables para su reproducción. Con el reconocimiento del carácter plurinacional de la formación social boliviana lo que se hace es constituir un espacio favorable para la reproducción de otras formas de concebir el mundo.

Esto implica, para ser más preciso, constitucionalizar la existencia e impulsar la combinación de formas liberales y comunitarias no sólo en sus visiones y prácticas inherentes, sino abrir la posibilidad de construir un espacio común, una casa común, para mirarnos y modelo aceptarnos como diferentes.

Lo mismo se puede decir de toda «Nuestra América». Se edificó una sociedad excluyente respecto a una mayoría de pueblos indígenas, se estructuraron las clases sociales sobre la base del el color de la piel y la naturaleza del apellido, y la explotación político implica la de los minerales con destino construcción de al mercado entero se allanó al modo de producción un nuevo sistema capitalista, incluyendo los político que supera excedentes generados.

De ahí que en la Constitución aprobada el 25 de enero se encuentre, por ejemplo, el concepto de economía plural, a la democracia como articulador de las De nada sirvió el esfuerzo representativa economías estatales, privadas teórico y práctico de hombres y comunitarias. No se trata de como Simón Bolívar y José retornar al pasado, sino dar Antonio de Sucre. Las ideas un salto de esas economías liberales sólo fueron el armazón «arcaicas», manteniendo aparente con el cual se principios, en el presente y detuvo y tergiversó el proceso futuro, quizá incluso con emancipador, se mantuvo cortes modernizadores, para asegurar una el capitalismo-colonialismo como realidad relación de equilibrio entre el ser humano, la histórico-concreta. naturaleza y la producción. Tan evidentes fueron las formas de la Los mismos pueden ser tanto urbanos como construcción estatal que intelectuales de rurales, pequeñas, medianas o grandes; lo prestigio internacional como René Zavaleta se importante es que se caractericen por ser de han inclinado por considerar a Bolivia como propiedad colectiva (y de posesión individual, una sociedad heterogenia, en la cual otras dependiendo de los casos y apropiación directa formas de organización social de la política, por parte del trabajador del producto de su la economía y la cultura se han mantenido, esfuerzo). producto de la resistencia, al margen del Estado y contra el Estado. 39

Pichincha dialoga Acuerdo Territorial y Código Orgánico COOTAD

Es la construcción de un «espacio común» para todos.


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La incorporación de lo comunitario en la economía no niega la existencia de la propiedad estatal y privada de los medios de producción, pero sí les demanda generar articulaciones hasta ahora no consideradas ni precisadas en sus formas específicas.

intercultural, descentralizado y con autonomías. Bolivia se funda en la pluralidad y el pluralismo político, jurídico, económico, cultural y lingüístico, dentro del proceso integrado del país.»

Idéntico resultado se apreciará en la política. La combinación de la democracia representativa, la democracia directa y la comunitaria, lejos de representar una contradicción más bien le darán vitalidad a la participación social, generarán progresivamente condiciones de igualdad a los sujetos sociales y darán paso a formas de autoorganización y autorepresentación de gran proyección histórica.

El modelo territorial

Esta combinación de formas liberales y comunitarias de la política constituyen un aporte de Bolivia al mundo, y es un paso hacia la construcción de una democracia en la cual, en la medida que se abran espacios de deliberación y generación de consensos, es más un reto para la sociedad civil que para la sociedad política, se irá avanzando hacia una sociedad con menos Estado y con más comunidad. En definitiva, fue positivo haber abandonado el concepto de república, que con un mínimo de honestidad intelectual, nadie podría decir que fue para todos. Ahora tenemos el reto de progresivamente edificar no sólo un Estado plurinacional sino, sobre todo, intercultural, en cuyo espacio común la reafirmación de identidad de los pueblos o ciudadanos, individualmente hablando, no sería negar la existencia de los derechos de otros. Quizá podamos decir, a manera de resumen de esta primera parte, que el Art. 1 de la CPE establece: «Bolivia se constituye en un Estado Unitario Social de Derecho Plurinacional Comunitario, libre, independiente, soberano, democrático,

El modelo territorial se expresa, como se ha señalado líneas arriba, en la puesta en marcha de las Autonomías. La autonomía se define como una modalidad de descentralización en el ámbito político y administrativo del Estado, que permite dotar a las entidades públicas subnacionales de cualidad gobernativa, mediante el establecimiento de su autogobierno, el ejercicio de competencias propias y la administración de los recursos económicos que le sean asignados. Esto implica, a diferencia del Estado Unitario, elección directa de sus autoridades a nivel ejecutivo (Gobernador) y Legislativo (Asamblea). También implica la administración de sus recursos que en algunos casos puede ser atribución exclusiva o en otros compartida con el gobierno nacional. Estas autonomías, como se ha señalado implican: a) autonomía departamental b) autonomía regional c) autonomía municipal d) autonomía indígena originaria campesina Aunque todavía no ha sido aprobada la Ley Marco de las Autonomías, es altamente probable que se provoque una polémica y rico debate en torno a no incorporar criterios de la sociedad moderna a las autonomías territoriales indígenas. 40


Cant贸n Pedro Vicente Maldonado, 2010.


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Esto implica reconocer que la reconstitución de las comunidades —como uno de los elementos centrales del Socialismo Comunitario— pasa por no forzar la creación de figuras e instituciones políticas propias de la modernidad: partidos, sociedad civil y política, justicia ordinaria, etc. Todo lo contrario pasa por concebir a la Comunidad como un espacio-tiempo de organización social en la que lo ejecutivo, deliberativo, administrativo, político, económico y cultural son parte de un todo. Ahora bien, la implantación de las autonomías da lugar a dos niveles de gobierno:

En definitiva, la autonomía representa la posibilidad de acercamiento del ciudadano al Estado, para recoger de mejor manera las demandas y necesidades colectivas y responder del mismo modo a políticas y servicios. Lo que implica la oportunidad de conformar un autogobierno que abra el camino para desarrollar el más amplio pluralismo organizativo de la vida colectiva. La implementación de la autonomía forma parte de la más profunda transformación del actual proceso constituyente que vive Bolivia. Representa un nuevo diseño de Estado y la transición a una estructura organizativa.

1. Un gobierno nacional. 2. Gobiernos subnacionales. El gobierno nacional obviamente tiene competencias exclusivas en: 1. Definición de la política económica y del Plan Nacional de Desarrollo.

Lo que supone una verdadera revolución conceptual, no sólo por la categoría que incorpora en el ordenamiento jurídico y político del país, sino para la nueva construcción conceptual y doctrinal que representa.

3. Definición de la política monetaria, fiscal y cambiaria.

La demanda de «desarrollo» por los pueblos indígenas, como búsqueda de reconocimiento de sus derechos y defensa de los recursos naturales, fueron los hitos más importantes que marcaron el proceso de transformación estatal.

4. Determinación de las políticas en materia de salud y educación, aunque en algunos casos concurrente con los gobiernos subnacionales.

Estos antecedentes del Estado colonial, la necesidad de desarrollar nuevos escenarios de diálogo y discusión, posibilitaran plasmar la promulgación de la nueva Constitución.

2. Relaciones internacionales.

Los gobiernos subnacionales tendrán competencias también exclusivas, pero de igual manera compartidas, concurrentes, etc. Por eso Bolivia vivirá en los próximos meses una dinámica muy fértil con nuevas tensiones y resoluciones, ya que los distintos niveles autonómicos deberán proceder a la redacción de sus estatutos orgánicos, donde en función de la Constitución y sus realidades históricoconcretas-específicas se asumirán materias y competencias.

La implementación de la autonomía indígena originaria materializa el Estado Plurinacional en los distintos niveles territoriales. La coexistencia de la modalidad de la autonomía departamental-municipal permite un rediseño del Nuevo Estado.

Ley Marco de Autonomías En lo relativo al proceso autonómico, uno de los grandes pilares del proceso de cambio, es la 42


de los parámetros establecidos por las políticas nacionales.

Por ello, un título especial de la nueva Ley Marco de Autonomías tiene que ver con la necesaria coordinación entre el nivel central del Estado y las Entidades Territoriales Autónomas.

de competencias entre el nivel central del Estado y las entidades territoriales autónomas.

El gobierno plurinacional y los gobiernos autónomos deben crear los instrumentos transparentes y responsables necesarios par una administración eficiente y eficaz a nivel nacional y subnacional.

La coordinación está ligada con el planteamiento de políticas de planificación conjunta de mediano y largo plazo, prestación El diseño de esta bisagra entre el nivel nacional conjunta de servicios públicos para garantizar y los niveles subnacionales autónomos, deberá una gestión pública de calidad, simplificar necesariamente reflejar un pacto social entre los los procedimientos bolivianos y podrá realizarse al administrativos, promover y margen de la realidad política fortalecer el control interno, concreta en los espacios elaborar mecanismos de departamentales, indígenas y transparencia, disponer de un municipales. La implementación efectivo y permanente acceso a la información. Si bien los aspectos técnicos de la autonomía de esta Ley pueden tener Con este propósito, se concibe abundantes referencias en forma parte de la creación de un Consejo la legislación comparada, la más profunda Nacional de Autonomías, tanto de países con un como la instancia permanente transformación diseño muy similar como coordinación, consulta, España, países federales del actual proceso de deliberación, proposición y como Argentina, Brasil o constituyente concertación entre el gobierno Alemania, o en aquellos con plurinacional y los gobiernos que vive Bolivia niveles de descentralización autónomos. avanzada como Colombia, serán, en nuestro caso, los Al mismo tiempo, se plantea aspectos políticos de esta la necesidad de contar con nueva distribución del poder un organismo de naturaleza los que presenten las mayores técnica que contribuya a coordinar y monitorear dificultades. el proceso de costeo, transferencia y delegación

La coordinación entre el nivel central del Estado y las entidades territoriales autónomas consiste en el apoyo, asistencia y programación conjunta de las políticas subnacionales, dentro 43

El Servicio Estatal de Autonomías será la instancia responsable del desarrollo de propuestas normativas de análisis e informes, y de las condiciones técnicas y de la información para la implementación gradual de la asignación competencial y de la organización territorial del

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Ley Marco de Autonomías, la que tendrá que diseñar los mecanismos de articulación entre los Estatutos aprobados en las Autonomías Departamentales, las Cartas Orgánicas Municipales y los Estatutos de las Autonomías Indígena-Originario-Campesinas, en el marco de la Constitución Política del Estado, además de introducir los mecanismos de constitución, regulación y funcionamiento de las autonomías regionales.


Cant贸n Mej铆a, 2010.


Este servicio sería responsable también de conducir y coordinar el desarrollo del Sistema de Información Territorial y de la elaboración del Informe Anual sobre Autonomías, así como de otros informes técnicos específicos y de coyuntura, sobre el régimen de autonomías. Las atribuciones de este servicio le permitirán, desde coordinar el desarrollo del catálogo competencial territorial establecido en la Constitución, hasta determinar técnicamente la procedencia o no de las demandas de transferencia o delegación de competencias entre los niveles nacional y subnacionales del Estado. Proponer acuerdos intergubernamentales y responder a consultas del Consejo Nacional de Autonomías. Como puede observarse, los desafíos tecnopolíticos de una transición tan compleja pueden ser verdaderamente preocupantes. La complejidad de los nuevos procesos legislativos requeridos para una armonización adecuada entre los distintos niveles de gobierno, se puede mirar desde un ángulo cuantitativo: a partir del 30 de mayo, cuando se instalen los nueve gobiernos departamentales, los 320 gobiernos municipales y las 12 autonomías indígenas. Todos ellos con potestades

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legislativas, reglamentarias y de ejecución sobre materias en las cuales se han definido competencias exclusivas, concurrentes y compartidas. Es posible prever una avalancha de normas que, en un año, pueda exceder en número a todas las leyes acumuladas en el período republicano. Cada una de estas leyes deberá ser contrastada cuidadosamente en la Constitución Política del Estado, los Estatutos Autonómicos, la Ley Marco de Autonomías y otras leyes especiales. A la legalidad le debe seguir una evaluación similar de sostenibilidad financiera y de consistencia técnica en caso de las leyes más trascendentales. Lo propio debe ocurrir con las leyes que aprueben la transferencia de nuevas competencias a los niveles subnacionales, en particular a las autonomías indígenas, en las cuales la evaluación de los costos competencial y la medición de sus capacidades institucionales son factores clave de éxito en la gestión de las mismas. También es preciso comparar la nueva legislación con toda la legislación acumulada en el período republicano y que está todavía vigente, además de realizar una enorme y necesaria depuración de esta última.

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Estado, requeridas por los órganos del Estado con competencias en el tema.


DOSSIER

Pichincha vista en los siglos XIX y XX

La aparición irrepetible de una lejanía Walter Benjamín Es la memoria lo que el historiador convoca, interroga, no exactamente el pasado. Georges Didi-Huberman

¿Q

ué es la fotografía? Metáforas del tiempo en perpetuo movimiento. Un pasado que se nos vuelve presente. Irrupciones de la naturaleza y silencios, fuegos y cenizas. Lejanías y cercanías traspasadas por la emoción.Visión convertida en origen de nuestra memoria colectiva —la fotografía— para fundar un patrimonio cultural. Estas vistas —memorial de retratos, ciudades y paisajes de la provincia de Pichincha— son la obra, del norteamericano Camillus Farrand, trashumante por Los Andes hacia el año de 1862; de Roberto Ponce y R.Valenzuela trabajando a inicios del siglo XX y de José Domingo Laso que descubría en Quito, hacia los años de 1920, la mágica confluencia de los Andes y la cotidianidad urbana. En estas fotografías transitamos, por derroteros insospechados, de la memoria colectiva y la individual de la historia ecuatoriana.


Compilaci贸n: Luc铆a Chiriboga V. Taller Visual Corporaci贸n Centro de Investigaciones Fotogr谩ficas


1 Farrand, Camillus, 1862. Vista de Quito, con El Panecillo al fondo PUBLISHER: E. & H.T. Anthony & Co. Estereoscópica en albúmina © Taller Visual


2 Farrand, Camillus. 1862 Antiguo convento Jesuita. Ahora la hacienda de Lloa, al pie del volcán Pichincha PUBLISHER: E. & H.T. Anthony & Co. Estereoscópica en albúmina © Taller Visual


3 Fotógrafo: L. Gouin., hacia 1860. Mujer Albúmina iluminada © Colección: Augusto Saá Cousin

4 R. Pérez e Hijo, Pintores y Fotógrafos en el Ecuador, hacia 1870. Emilia Maldonado de Pesantez Albúmina iluminada © Colección: Miguel Díaz Cueva


5 Fot贸grafo: Roberto Ponce y B., hacia 1900. Camino carretero a Quito-Hotel en Machachi Vista estereosc贸pica 漏 Taller Visual


6 Fot贸grafo: R. Valenzuela, Quito, hacia 1900. Quito Copia en bromuro de plata 漏 Taller Visual


7 Fotógrafo: no identificado, hacia 1900. Puente sobre el río Machángara-Quito Tarjeta postal © Taller Visual


8 Fotógrafo: no identificado, hacia 1920-1930. Mariana de Jesús, anejo de la parroquia Calderón Copia en bromuro de plata © Colección: Luis Sáenz


9 Fotógrafo: no identificado, hacia 1920-1930. Hacienda «San José», en la parroquia de Yaruquí Copia en bromuro de plata © Colección: Luis Sáenz


10 Fototipia Laso, 28 de febrero de 1906. Camino de Quito a Santo Domingo de los Colorados Tarjeta postal © Colección: Alfonso Rodríguez


11 American Stereoscopic Company., hacia 1910 Camino a Quito Vista estereosc贸pica 漏 Taller Visual


12 Keystone View Company, hacia 1930. Los sombreros de Panamá son tejidos en la frescura de la mañana y atardecer, Tabacundo Vista estereoscópica © Taller Visual


13 Fot贸grafo: no identificado, hacia 1920-1930. Familia Copia en bromuro de plata 漏 Taller Visual


Pichincha un lugar de premios

U

nas pocas palabras únicamente para dar mi testimonio de agradecimiento al compañero Gustavo Baroja, Prefecto del Gobierno de Pichincha, a quien he llegado a conocer en estos años de trabajo junto a él, y me he dado cuenta de esa sensibilidad, sencillez y visión con la que asume su trabajo diario, ese trabajo que seguramente le ha enriquecido porque le ha puesto en contacto diario con las comunidades, con sus problemas, sus carencias y sus dudas, y ha ido desarrollando un humanismo integral para atender al pueblo, ese rasgo cultural que constituye un eje central de cualquier agenda política, más aún si queremos estimular un clima cultural, es decir que la literatura, la música, el teatro, las diversas expresiones de la cultura, penetren en todas las esferas de la vida. Es decir asumiendo que no habrá una revolución ciudadana si no vislumbramos a la par, una revolución cultural. De igual manera que toda lucha de liberación significa un patrimonio del pueblo. Hace unos días el Prefecto de Pichincha entregó un número de casas para gente de escasos recursos, pero esas casas tenían un plus, un rasgo especial. Se las entregaba con una biblioteca llena de libros. Esto quiere decir que estamos ejercitando la comprensión de la transversalidad de la cultura en todos los acontecimientos de la vida. Por algo decía Cortázar: «Un puente es un hombre cruzando el puente». Ahora, también estamos preparando con el escritor Iván Égüez, Director de la Campaña del Libro y la Lectura, un proyecto para presentarle a Gustavo, y consiste en una colección de literatura de escritores ecuatorianos contemporáneos para que no falte en ningún colegio de Pichincha, con sus talleres de lectura tanto para estudiantes como para profesores, y su seguimiento permanente. Muchas veces me he topado en mi cátedra universitaria con estudiantes de ingeniería, economía, medicina, que me han dicho que para su profesión la literatura no les sirve, y mi respuesta ha sido siempre igual. La literatura, el arte, no sirven para nada, a duras penas para sensibilizarnos. Pero habría que ver si es mejor profesional aquel que ha leído a Dostoievsky o a Icaza, que se ha asombrado frente a un cuadro de Picasso o de Kingman, que ha disfrutado de la música de Beethoven o The Beatles, que el profesional, ingeniero o economista, que no lo ha hecho. Es decir, el arte, la cultura, nos sirve

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únicamente para ser más sensibles, más buenos, más comprensivos, más tolerantes. Si queremos un desarrollo económico, un desarrollo material, estamos en la obligación de fomentar y estimular un desarrollo espiritual. En relación a los géneros de cuento y poesía, materia de este Concurso, repito lo que ya he dicho alguna vez, me ha asombrado sobremanera lo que hemos encontrado en este concurso. Ante todo, como dice el señor Prefecto, la juventud de los ganadores, habiendo participado personas de toda edad. Pero una juventud cruzada ya por la literatura. Todos y cada uno de los premiados son jóvenes que tienen su prestigio dentro de las letras. Y creo que ese prestigio está dado especialmente por la manera rigurosa, obsesiva, sin concesiones, audaz y plena, con que han asumido el hecho literario. Los temas en literatura apenas son siete u ocho, el amor, el desamor, la duda, la vida, la muerte, el odio, el deseo, lo terrible es la singularidad con la que acometes el tema. Temas existenciales, cruzados por escogidas lecturas, un bagaje de información universal, un cuidado de la forma, una original actitud de lidiar con la sintáxis. Eso es lo que encontramos en esta nueva camada. Hombres y mujeres frescos, curados del miedo al abismo. Apostando por descubrir nuevas vertientes, dispuestos a pagar con la vida esos atrevimientos de la palabra. Hemos leído la poesía de César Eduardo Carrión, de Santiago Vizcaíno, de Juan José Rodríguez, y siempre ha sido motivo de alegría el saber que la huella de César Dávila ha fructificado. Hemos leído los cuentos de Patricio Viteri, aquel libro anterior y estremecedor «No merecemos estas calles», los microcuentos de Solange Rodríguez, actualmente invitada a la feria de Lima, las narraciones secretas de Edwin Alcarás, periodista reconocido. Y las obras de Eduardo Varas, Raúl Serrano o Pasionaria Rodríguez, y podemos estar seguros ya de que una nueva ola de pensamiento estremecerá el adormilado ambiente literario de nuestro país. Felicitaciones. Raúl Pérez Torres

(Texto leído en el acto de premiación el 29 de julio de 2010)

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Premio Pichincha de PoesĂ­a 2010


César Eduardo Carrión Primer Premio Poemas en una jaula de Faraday César Eduardo Carrión, nació en Quito, Ecuador, en 1976. Estudió Comunicación y Literatura en Quito y Filología Hispánica en Madrid. Fue miembro de la revista de poesía y ensayo País secreto y actualmente es miembro del comité editorial de la revista Ruido blanco. Sus ensayos y trabajos críticos han aparecido en revistas nacionales y extranjeras. Sus poemas constan en antologías ecuatorianas y latinoamericanas. Ha publicado los libros de poesía Limalla babélica (2009, Mención de Honor en el VI Concurso Nacional de poesía «César Dávila Andrade»), Pirografías (2007, finalista del III Premio Internacional de Poesía Joven «La Garúa») y Revés de luz (2006, Mención de Honor en el concurso Jorge Carrera Andrade del Municipio de Quito de 2007). Ha publicado los libros de ensayo Habitada ausencia: Historia y poética en la poesía de Javier Ponce (2008) y La diminuta flecha envenenada: en torno de la poesía hermética de César Dávila Andrade (2007). Editó junto a Fernando Albán el libro de ensayos titulado Fulgor del instante. Aproximación a la poesía de Iván Carvajal (2008).

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Primera psicofonía:

A la calavera de Yorick

Hamlet.—Deja que la vea. (Coge la calavera.) ¡Ah pobre Yorick! Yo le conocí, Horacio; era un hombre de una gracia infinita y de una fantasía portentosa. Mil veces me llevó a cuestas, y ahora, ¡qué horror siento al recordarlo!, a su vista se me revuelve el estómago. Aquí pendían esos labios que yo he besado no sé cuántas veces. ¿Qué se hicieron de tus chanzas, tus piruetas, tus canciones, tus rasgos de buen humor, que hacían prorrumpir en una carcajada a toda la mesa? ¿Nada, ni un solo chiste siquiera para burlarte de tu propia muerte? ¿Qué haces ahí con la boca abierta?… William Shakespeare, Hamlet, Príncipe de Dinamarca, acto V, escena I

1 ¿Sabes cuántas veces aparece la palabra Amén en la Biblia del Rey Jorge? ¿Sabes cuántas de sus setecientas ochenta y tres mil ciento treinta y siete palabras hablan de la muerte y cuántas de ellas nos consuelan con la resurrección? Si es verdad, como dice el Evangelio de Juan, capítulo diecisiete, versículo diecisiete, que Dios y sólo dios autoriza y garantiza la verdad del único Libro Sagrado, ¿por qué nos molestamos en leerlo tantas veces en voz alta y repetirlo cada Domingo, cada Sabbat y cada fecha cercana al Ramadán? Que se ocupe también de la llegada de la luz a las fronteras infrarrojas, que anule, sosegadamente, la mutación de la ceguera en Efecto Doppler. ¿No sería mejor rezumar esas dudas en el silencio de alguna jaculatoria, 65


antes que empaparlas con tres millones quinientas sesenta y seis mil cuatrocientas ochenta y nueve letras de pura especulación religiosa, un poco de esperanza y, sin duda, toneladas de autocomplacencia? ¿Para qué escribimos nuevamente la crónica de la Noche Triste, si fue dichosa, y si Hernán Cortés se quedó de todas maneras con más de una Malintzin y si hemos vuelto a incinerar las carabelas cada vez que hallamos dudas? Para qué, si no es para escribir un Canto General, travestido, que nos nombre, mejor que los legajos borroneados por las manos de un cronista semi-analfabeta. No te digo que no cantes, no silbes, no escupas tu verdad, de todas formas lo harías, porque nuestras convicciones determinan la certeza y el error en igual medida. Apenas te pido que pongas de nuevo tus labios en el lugar donde los dejó mi último beso, sobre tus dientes y maxilares calcinados, casi impertérritos, que levemente me hablan. ¡Anda, Yorick, despierta! Como regresan las bellas durmientes del encanto de la muerte, sin necesidad de conjuros, con palabras que labren el aire con incertidumbre y terror. Recuerda que encargamos la preparación del vino de las consagraciones a un sacerdote, al más inepto de todo el colegio dedicado a proteger las palabras del olvido y el silencio, al idiota de la familia, que no sabe ni siquiera su propio nombre y duda de sí mismo todo el tiempo, y sin embargo inventa motes y apellidos insultantes para todos sus amigos y parientes. Les encargamos la propagación de nuestras sombras, amado Yorick, a los poetas, como si no fuera suficiente encargarles también el peso muerto de sus propios cuerpos. Algo tendremos que hacer, mi querido bufón, para librarnos de la acidia y de su labia, tan mala compañía como el cigarro encendido en la boca del condenado a fusilamiento, y así de redundantes y así de prepotentes y así de inofensivos estos versos, cada vez que nacen, cada vez que habitan, cada vez que a alguien se le ocurre recitar: «¿Sabes cuántas veces aparece la palabra Amén en la Biblia del Rey Jorge? 66


¿Sabes cuántas de sus setecientas ochenta y tres mil ciento treinta y siete palabras hablan de la muerte y cuántas de ellas nos consuelan con la resurrección?» Por supuesto, no lo sabes, porque entonces, no habrías muerto y estarías provocando explosiones de risa en este íntimo auditorio, donde sólo se escuchan bostezos y, muy de vez en cuando, alguno que otro gemido, alguno que otro llanto…

2 Recuerdo que alguna vez, borracho, vomitaste en las faldas del Rey, nuestro padre, como un demonio que paría por la boca a los ángeles exterminadores del Apocalipsis. Recuerdo que aquella vez fue la única que el Rey, nuestro puto padre, no te perdonó por haber nacido necio, por haber nacido tonto, por haber nacido mucho más hermoso que él. Aquella noche de juerga intensa, amado Yorick, fue tu última función en la corte danesa. Al día siguiente tu cuerpo pendía hinchado y sin vida de una almena de la Torre del Desahucio. «¿Sabes cuántas veces aparece la palabra Amén en la Biblia del Rey Jorge? ¿Sabes cuántas de sus setecientas ochenta y tres mil ciento treinta y siete palabras hablan de la muerte y cuántas de ellas nos consuelan con la resurrección?»: Estas letanías, bufón de la infancia fugaz, no son mías, recuerda que tú las pronunciabas como un trabalenguas infinito que nos ponía a todos a dudar de tu aspecto de duende idiota. «Los enanos tenemos la verga más grande que el dueño del circo», decías al vernos así, 67


boquiabiertos, babeando, pensando en esa cifra imposible de la Biblia del inglés enemigo. A pesar de tu estatura, siempre fuiste, tú, el gran Yorick, el payaso, el que amó a su verdugo, como un perro de caza que aprendió a dormir en la cama de su amo y atrofió el olfato. ¿Será que así mismo son los poetas de todos los reinos perdidos, de todos los mares lejanos, menudos pervertidos que enseñan a las vírgenes de las asambleas a reírse de sí mismas y a encontrar entre sus piernas o sus senos la condición degradante de heredar la muerte a quienes más se llega a amar, a quienes más se aparta de dolencias, a los hijos? Porque los hermanos diminutos de los parlamentarios, los poetas, los ilustres inicuos, como tú, como yo, mi difunto mellizo, somos cebo de políticos que dicen que debemos ordenar este mundo y lustrarlo con palabras que discutan de justicia social y morales intachables, que se puedan vender en las calles, como anuncios de humana integridad: «Compre cerveza nacional, apoye a la patria; consuma cigarrillo local, respire nación; lea versos y novelas que reintegren al sirviente y al esclavo a los Estados de confort; oiga, poeta; oiga, pintor, óigame, señor artista de nuestro ilustre país, se lo advierto: Si no talla el rostro del poder o la miseria que produce no le erigiré ningún monumento». Sigamos riendo, lúdico animal de pene enorme, de risa estentórea y temeraria, que nos condenen los que escriben para el vulgo, para el analfabeta que nunca lo leerá; que nos repudien también quienes escriben para el burgués, a quien la poesía le apesta. Sigamos escribiendo, Calavera, para los demás esqueletos de este bello cementerio. ¿Sabes cuántas veces aparece la palabra Amén en la Biblia del Rey Jorge? ¿Sabes cuántas de sus setecientas ochenta y tres mil ciento treinta y siete palabras hablan de la muerte y cuántas de ellas nos consuelan con la resurrección? A mí, ya no me importa cuántas veces gimió el evangelista o fornicaron los predicadores. Mucho menos me importará, de aquí en adelante, cuántos alguaciles de la verdadera, de la absoluta necesidad, me increparán por evadir con mis palabras sus preguntas. Gracias, cuerpo ausente, huesos pelados, carne reseca, postreros nutrientes del gusano, 68


por la libertad de no tener esperanza y por ello no deber al misterio el sentido de mi vida. Sigue asĂ­, tan muerto como ahora, hermano Yorick. MaĂąana vendrĂĄn otros prĂ­ncipes locos a vengar la memoria de su padre infame, liquidado por la Matria puta, por la Ley del Hombre.

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Segunda psicofonía:

Restitución de Narciso

Desde ayer las preguntas se divierten o se cierran al impulso de los frutos polvorosos o de islas donde acampan los tesoros que la rabia esparce, adula o reconviene. Los donceles trabajan en las nueces y el surtidor de frente a su sonido en la llama fabrica sus raíces y su mansión de gritos soterrados. Si se aleja, recta abeja, el espejo destroza el río mudo. Si se hunde, media sirena al fuego, las hilachas que surcan el invierno tejen blanco cuerpo en preguntas de estatua polvorienta. José Lezama Lima, Muerte de Narciso

Introducción mistificante 1 Miro en estas aguas estancadas, putrefactas, cómo navegan las máquinas del tormento: Afilados colmillos penetran la piel más delicada, los párpados se quiebran, se hunden, se disuelven… Mi silueta reflejada en el espejo de las algas, mi destino cifrado en estas sombras subacuáticas…

Me resisto a confesar. En estas pútridas aguas reposa mi voluntad de sanar viejas heridas 70


y ser un ciudadano digno de admiración. Son los picos y mazas de un nuevo poema minando la arcilla de mis sienes blandas: Herramientas consagradas a la especulación y la autocomplacencia. Me resisto a confesar:

Tu rostro sombrío comanda que bebas del agua el veneno más dulce de estas nuevas palabras: Protegidos por duendes borrachos, venerados por putas lascivas, arriba, en las cimas, habitan los sueños. Y son los sicarios y son casi siempre los mismos: Cada vez más mudos, cada vez más sordos, los ciegos que alimentan la memoria van callando…

2 Dijo un sabio cuyo nombre suena igual al golpeteo de las patas de una araña en las paredes de un cuarto vacío: Después de la teoría, viene la calma. Y en este dormitorio devastado por la niebla, ¡centellean abundantes epitafios y teoremas!

Elegimos consolarnos con la sombra que nos brinda la bombilla incandescente 71


del instinto de supervivencia. Ya crujen los huesos como la cal que saneó las habitaciones, como el frío seco de las alacenas antiguas, como el pánico contenido en los socavones donde guardamos el mejor de nuestros vinos.

Dijo otro sabio cuyo nombre suena igual al golpeteo de las patas de una araña en las paredes de otro cuarto vacío: La palabra no es el falo del espíritu:

3 El ingenio se dispersa en las promesas del amor, como los vientos que penetran estas vulvas de palabras, que destilan su toxina a cuenta gotas. Es lo mismo que decir que conocemos absolutamente todo y con torpeza presumir que confesar cuatro verdades de los fueros más internos significa producir un gran poema: ¿Más honesto no sería, por ejemplo, vender fotografías de uno mismo, cuando, siendo torturado, no se acuerda ni siquiera de su nombre?

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Intermezzo (o digresión impertinente) (Diré que tuve que nacer de una familia de migrantes campesinos, descendientes de señores de la tierra, descastados, marginados por sus pobres apellidos, más bien raros, más bien judíos, supuestamente, criollos o mestizos. Y diré que su cultura eran historias de familia, de abolengos vergonzosos, de centenas de nietos miserables, mal casados, con indios, con negros, con cholos de mierda —como se dice en el dialecto de mi etnia—. Y el viaje a la Metrópoli en la punta de la lengua de una abuela y las familias más insignes de la Patria entre las babas de la otra: Caballero descendiente de aborígenes ibéricos, pero semita, tunecino, más bien de rasgos marroquíes, me reconozco —me lo dicen en las calles de Madrid, París o Milán—. Y toda aquella anacronía, como dicen en sus textos otros cultos profesores: Los blasones de familia, los retratos transmitidos de generación en generación, es decir, por vía oral, como el herpes, como el sida o la mentira… 73


—Ya probé la confesión, ahora, sigo en el poema—)

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Desarrollo edificante 1 Por eso digo que aquello que casi todos los hombres y mujeres llaman amor es nada más y nada menos que una immoderata cogitatio, como dijo Andrea Cappellano, tan poco leído por los amantes de su tiempo, de los actuales y venideros. Porque quien cogita sobre estas cosas no está loco, simplemente es un estúpido que no aprendió nada de aquello que la lírica moderna y popular nos enseña en las baladas, boleros, tangos, corridas, pasillos, valses, coplas y el fado, acerca de la pasión, el sexo, la genitalidad y la reproducción animal. Aquel sicólogo medieval (he dicho Andrea Cappellano) entendió que solamente los fantasmas habitan la morada inaprensible del dios Eros, porque sabía que la imagen, ella sola, es el objeto del deseo, y conocía que el amado y la amada (con minúscula y mayúscula), desde que el homo sapiens es doblemente sapiens, se fue para siempre, dejándonos con gemido. 75


2 Y he dicho «Cappellano lo sabía», porque nunca interpretó que nuestro mito del Narciso, como hicieron los modernos, es relato de esta especie: «Un ingenuo adolescente se enamora de sí mismo cuando mira su reflejo sobre el agua y al asir esa figura se desploma sin remedio en el abismo del autoerotismo, donde la libido se retrae nocivamente sobre el ego.» Nada de eso: ¡Que Narciso se enamora de la imagen plena y sola!, que un espectro lo seduce, ya que ignora quién lo tienta desde el fondo putrefacto de las aguas estancadas, donde sólo los espejos de las algas moribundas van tejiendo nuevas tramas fantasmáticas, del relato que entendemos, fácilmente, como amor, porque se realiza solamente en el vacío, insensatez que nada adeuda a los romances posmodernos y tampoco a la cansina canción de la hybris griega, pues no es otra cosa que imaginatio falsa, que es lo mismo que decir bestialitas: Bestialidad, nada más y nada menos, opuesta a la imaginatio vera, contraria a la imaginatio rationalis, que encuentra en el hombre la pauta de todas la cosas, como creyeron los señores y arquitectos de todo Partenón, 76


que pensaron que en las aguas reposadas del silencio convivían Eros y Memoria, Thánatos y Olvido, y entonces se dijeron a sí mismos:

3 Exterminemos a la ninfa Eco, exterminemos a todos sus hijos… Y así ha sido, se lo pueden preguntar a los gitanos, porque no redundaré sobre los hijos de Israel, y a los polacos que sembraron con amor el Esperanto, con la ingenua esperanza de unir a la raza en la lengua neutral, que fueron perseguidos y cremados, pero luego vino el Ido y la abundancia de otras lenguas espurias, verbi gratia, cual Latino sine flexione, la Interlingua, que dice:

«Tote le esseres human nasce libere e equal in dignitate e in derectos. Illes es dotate de ration e de conscientia e debe ager le unes verso le alteres in un spirito de fraternitate»,

que dice lo mismo que otra lingua franca más cercana a mi comarca:

«Tucuy runacuna quishpirihuán huiñán, pactacunahuampes, pay pura, umahuán, ayahuán chay shucuna shina, chaymantami shuclla shina causangacuna…»

Y en esta cita de la cita y en el juego hipertextual ad infinitum, la conciencia de la fragilidad del poema, su topología circunstancial, su realización azarosa y subjetiva 77


en las cavernas diferenciadas de la mente humana (imaginadas por los sicólogos europeos de la Baja Edad Media), cuya existencia quedó confirmada en el Siglo Veintiuno, gracias a la tomografía axial por emisión de positrones.

Finalle, ma non troppo Y si nada jamás empezó con el Cantar de los cantares, con el dolce stil novo o la poesía provenzal… Esto más antiguo que juglares, trovadores y aedas y cuenteros, y es apenas mediación fantasmática y alquímica, fisiológicamente medible en actividad hormonal, en impulsos neuroeléctricos…

¿Ya debemos renunciar a esta imagen del narciso sumergido, remplazarla por sinapsis y endorfinas, que expliquen todo aquello que los hijos de una tardía modernidad insistimos en llamar territorios del Amor?

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Coda (o digresión pertinente) Por tanto: Nulla dies sine linea, nulla dies sine amore, amor la escritura misma, sublimación del homo eroticus, negación del homo lascivus, monólogo civilizatorio, conocido por espíritus humanos anteriores: Dante, Cavalcanti, incluso mucho antes, por los sabios herméticos de los califatos ibéricos, que clasificaron la magia en tres tipos, según cómo se enfrentaran al objeto que debía ser encantado: Fantasmagórica, talismánica y alquímica, a saber, en consecuencia, tantos tipos de pasión correspondientes, de donde se colige que el amor es siempre alquimia: Cuerpo encantado por un cuerpo lejano o ajeno, sujeto dispuesto a la putrefacción, al estancamiento y la refracción sobre la película del agua donde crecen esas algas que atraparon a Narciso, el torpe niño que resguarda nuestros sueños infantiles……

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Santiago Vizcaíno Armijos Segundo Premio En la penumbra Santiago Vizcaíno Armijos, nació en Quito, Ecuador, en 1982. Estudió Comunicación y Literatura en la Pontificia Universidad Católica del Ecuador. Sobrevive gracias a la labor más invisible y embrutecedora, la de corrector de pruebas. También funge como periodista. Textos suyos se han publicado en las revistas Letras del Ecuador, Ruido Blanco, Rocinante, Retrovisor, Zoom, Casa de las Américas (Cuba), Connotation Press (EUA) y Punto de Partida (México). Su primer libro de poesía, Devastación en la tarde, y otro de ensayo, Decir el silencio. Aproximación a la poesía de Alejandra Pizarnik, recibieron sendos premios nacionales en 2008 por parte del Ministerio de Cultura del Ecuador.

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Sala de espera Toma, Dios, esto es para ti. Dante Alighieri

Quien aprisiona mi sangre ha de volver a recuperar su angustia, su odio.

Quien aprisiona mi sangre sabe que se debilita, se coagula, que hemos ensombrecido la catarata de nuestros seres.

Este tintineo perfecto debilita el rictus frente al sonido. Una traílla recupera mi desesperación de su madriguera. Me dejo llevar siento el embate.

Desprecio la palabra ajena que deviene de mi voz.

Ven, dice mi alma, acércate. Ocúpate de la advertencia de la noche. La otra noche, la que se oculta detrás del objeto sagrado. 81


Los bordes del agujero de mi pecho forman una gota. Alguien ha de salir huyendo: esos habitantes que espantan con su orgullo lleno de costras.

Muéstrame cómo se escapa, digo. «Nadie sale de este suburbio a menos que confiese su verdad». Mi verdad es falsa. Mi verdad se desborda de vestigios. Mi verdad aprieta la boca del martillo que ha de caer sobre el cadáver. Mi verdad es abigarrada, cielo raso; una herida poblada de toda la gracia y todos los matices.

En el temblor de la atmósfera hay una nota que merma la sinuosidad de los sentidos./ ¡Vieja castración de la piel! ¿Quién se ocupará de alimentar los aparejos del crepúsculo? ¡Vieja castración de la piel!

Hemos apabullado el temor a lo insurrecto. Se ha disuelto también el espíritu salobre. Queda una dicha que marea el devenir del tacto.

Los animales se echan a mirar esta destrucción que es apenas un asalto y una retirada.

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Quien anuncie toda falsedad se ha de esconder entre las piedras: alacranes, luciérnagas, murciélagos, cansados ciegos tímidos, todo se ensordece ante la relumbre.

«La sinceridad es un pacto», me dice. «Considera que ya nada animará a aquellos miembros cojos».

Por eso he perdido la virilidad, respondo. El rayo que desdibuja la transparencia de la sombra.

¿Hacia adónde volteo, entonces, las dos palmas de mi mano atropellada? Sólo encontraré las vestiduras cuando me acerque sigilosamente a auscultar en mi sepulcro.

Se olvidarán de mí, eso es seguro, pero este parapeto obsceno encrespará su penacho en una chispa.

¿Qué he bebido? ¿Qué he bebido, han dicho? He bebido hasta amartillarme los sesos. He bebido atronadoramente. He bebido solo. 83


He sentido el dolor, la angustia, la culpa, pero no el engaño, la desfachatez, la cordura. He dormido en la acera los domingos y he visto el hambre que se transformaba en celo, en ansiedad, en sed. «Espero beber menos mañana».

He visto también al diablo lamiéndome los pies. Todo lo que he visto anonadaría a cualquier espíritu menor, pero no a ustedes, camaradas, ¡perros!

Soy un objeto, un cristal finísimo, una figura polimorfa que desdobla sus múltiples caras desde el ventanal de su castillo.

Cuando pienso en su lucha vivaz, me embaraza ese gesto de grandeza que los anima.

Nada es más penoso que un hombre combativo, nada más risible que la idea que lo enloquece.

Todo aquello me aflige: el caminar austero de los desdichados sobre una tierra que ya no los soporta, el joven manco que intenta persignar su dolor con su lengua, 84


las sobras que come el vigilante frente al preso, el preso que defeca su libertad junto a la cama, el vientre del hombre al que van a fusilar por alzar una bandera, una guerra indecorosa que nutre el espíritu de una nación. Todo aquello me entristece.

El sufrimiento no tiene ningún fin, es solo sufrimiento. Así en la escritura como en la vida. Estoy en la sala de espera del infierno, mitigado por una enfermedad que marea, ansioso de años viriles; repantigado, además, sobre esta lona miserable y sucia.

Así en la escritura como en la vida.

Quiero aprender de ustedes, ¡oh, crucifijos del deseo! ¡Carcoma de la felicidad! Aprender a solazarme, a escuchar sin inmutarme el ahogo del pez con el regusto del petróleo. Así no quiero morir.

Quiero el enfrentamiento benigno, in pace, con la órbita desalmada del instinto. Una simple comunión entre el trino y el aullido.

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Pero ya vendrán esos conocidos infectos a burlarse a llamarme sordo. Esos que se apacientan en el culo de un marinero. ¡Lagartijas, topos!

Vendrán por mí. Yo los esperaré desde el lugar donde hierve la saliva de los dragones, en el centro mismo de la tierra, y no podrán olvidar este anuncio: la manifestación vencida de la noche. La otra noche.

Se acostumbrarán a dormir con el toldo de la desazón sofocando su deshonra. Agitarán su miembro como una tea muerta. Torcerán sus cuellos hacia ciudades vencidas. Cuando intenten salvar su duda, yo descansaré, iluminado por el canto de la herida.

Así, insufrible pero límpido, apenas salpicado por un acogedor entusiasmo, os hablaré de aquella manifestación de la vergüenza que es la vida.

«Así, me dijo el alma, para sacrificarse habría que eliminar el vínculo». Y ya no quiero mirar. ¡Ah, el horror que se alimenta de aquello que se espera! 86


Cuando lo dijo, ella era grande como el toro alado de Khorsabad, como la ausencia que devora el tiempo tras la muerte. Yo debí sacrificar el último suspiro que quedaba.

Soy una conciencia, pero la conciencia no es una persona, aunque actúe como ella.

Aquí, en esta claustrofobia, en este barro de libros, he entendido que la magia se encuentra más allá de las visiones, que la poesía tiene un músculo como el brazo como la pierna como la lengua pero no como el sexo,

en el lugar incorrecto.

Sólo me anima la contemplación de lo sagrado. No aquello que se esconde en lo místico ni en el cuerpo ni en el encuentro. Aquello que se arrima en el vacío, más allá de la pupila del huracán del torbellino. Desde las alturas escuché la buena nueva de otra vida que se teje más allá de la muerte, pero era una broma, una broma cruel de mi desasosiego.

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E hice todo lo que estuvo a mi alcance por sobrevivir. Traté de desviar el tronco de mi corazón hacia el muelle del frenesí. ¡Ah! Pero todo fue inútil, incluso lo que es inútil, es decir lo que tiene fin. Y compuse una obra como se da a la tarea de tener un hijo, como una mujer: una extensión más humana, violada, segregada, virgen. Y encontré mi feminidad en la carne de los niños.

Me establecí muy lejos de la concurrencia de los hombres; a la antigua, en el promontorio vivo de algún puerto.

Allí decidí que encerraría mi desgracia, tal como se encierra el dolor en las galeras. Obligué a mis rodillas a cocinar sus huesos. Mordí la arena ardiente que palpitaba bajo un sol signado por el secreto.

Luego volví a la sala de espera. Esta llegada superó a mi despedida.

Ya no hay sifilíticos que pierdan la razón, solo tedio, un tedio angustiante que se posa sobre las blancas batas del purgatorio. También hay niños, niños que bostezan y emerge humo de sus bocas.

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Yo quería saber adónde iba toda esa gente con su dolor, con la perversión de su cuerpo inundando el corazón como una leche. Quería saber por qué esa madre había quebrado su voz frente al gordo cuerpo de su hijo en la atmósfera muerta. Pero la ignorancia era una tumba.

Cuando descubrí que el tiempo había provocado esta catástrofe, lloré sobre el espacio que queda entre los dedos, para poder mirar, ahora sí, aquello que me estaba prometido.

Entonces, la voz de mi alma se alzó desde mi llanto, me insufló de una brisa que aturdió a mi cobardía, ocupó el espacio del Otro para observar el dorso de todos los cuerpos;/ y asimilé la razón que teje el aliento de todos los miedos, como quien comprende, sin saberlo, que la vida es esta sala de espera del infierno, que todo lo que había escrito, hasta aquí, había sido provocado por el delirio, un delirio humano, demasiado humano.

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Juan José Rodríguez Santamaría Tercer Premio Código de barras Juan José Rodríguez Santamaría nació en Ambato, Ecuador, en 1979. Estudió Literatura y Periodismo en Quito, e hizo cursos de traducción en Madrid. Ha publicado Los rastros (Quito, 2006), Viaje a la mansedumbre (Barcelona, 2009) y Barrido de campo (Arequipa, 2010). También ha sido incluido en antologías como Poesía de Ecuador (Madrid, 2009), Antología Ecuador-Perú (Lima, 2009), Álbum de arena (Guayaquil, 2008), El Vértigo de los aires. Poesía latinoamericana 1974-1985 (México, 2007). Sus poemas constan en revistas virtuales e impresas como Viento en vela de México, Sol negro de Perú, País secreto de Ecuador y Bigsur de Argentina. También ha publicado varios ensayos sobre poesía ecuatoriana e hispanoamericana; y como traductor el libro Una cosa natural. 29 poetas norteamericanos (Quito, 2009). Actualmente forma parte del comité editorial de la revista de poesía Ruido Blanco. En 2007 obtuvo el III Premio Internacional de poesía joven «La Garúa».

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Ilustraciones para envase

I Sobre el residuo de la tarde, residuos de otro mundo. Tú giras el volante hasta ubicar el vehículo sobre un parqueo: tú giras el volante: presionas el freno junto a una hilera de setos que eslabonan un lienzo modernista. Secuencia. Secuencia de flores, mosaico de flores (precisas) en los setos: sales del auto con un paraguas comprado en wang store: hacia la puerta 8 del monoblock izquierdo. Secuencia: desde el alféizar del pasillo, hay un cielo violeta, violetas que son el cielo donde ahora las antenas establecen un diálogo selecto con las estrellas negras y su fisonomía. No hay parvadas (pudo haber) y caminas por los pasillos del edificio nuevo. 42 puertas en todo el edificio son piedras zen, construyendo un jardín equivocado: cuadro de Escher corregido por el pensamiento. Llegas a tu caja. Secuencia de llegada. Esta secuencia. Abres la puerta. Enciendes los calefactores. Esta secuencia de encendido de los calefactores. Abres la puerta.

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II Tras la pared, eres un bulto miope que no ejercita nunca y caes dormido sobre el sofá más viejo (¿quién lo sabe?). Si tu vida está envasada como un cartón de leche o frasco de bencina, como batalla librada contra el propio cuerpo, no importa arrojarse lejía sobre el rostro o mirar las líneas de la vida en las grietas del techo. Y pensando en dilemas de muchacho ¿El azar, como diamelas dispersadas, es un efecto lateral del supuesto destino? Una silla de color marrón es lo real de este espacio. Una silla donde, con frecuencia, miras la ciudad, solo. Hay ventanas para mirar ventanas. Sí, otras ventanas y, por ejemplo, en la ventana 1, un bombero gordo mira televisión y evita masturbarse, ventana 7, adolescente que golpea su rostro con el puño. Con el puño, se golpea el ojo izquierdo, ese pliego de agua, y el ojo derecho donde el caos, como una bola de billar, avanza, repasa su contorno propio, reposa, gira.

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III Un paisaje de música al oído (ya no hay demasiados escuchas, escasean de manera violenta) es un codo de tubería antigua (por allí viaja la mano de un soldado de plomo, las llaves de un burócrata), un solo de batería punk tocado por alguien desde el piso de abajo (suena un diapasón que estalla lentamente mientras digo estas líneas: el nudillo de Sid quebrado sobre el tímpano de algún cordero). También, habrá que suponer, alianzas de John Cage, innuendos aleatorios, melodía a martillazos para despertar a la bella durmiente: la cojita del 300, Gabriela Maldonado, creo. Así, el sonido es una moneda, la vértebra dorsal de un niño, rompiéndose bajo la alfombra. Quisieras despertar de este sueño extenso. donde eres otro oficinista que duerme con una corona de viejos transistores rodeando la cabeza, aunque debiera vigilar la espalda de su primero sueño. Un petirrojo evita este aire vaciado de vínculos concretos y el espacio resulta una bella zona donde durábamos, donde era posible estar. (¿Hacemos un baile, John Cage Vicious?). Sólo el ruido es bello: dura nada. Sólo el ruido quedará.

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IV Tú abres una cuenta de banco. Sí, el proceso es admitir que eres un objeto suspendido sobre la cuerda floja, pero inmóvil. Cierras, claro, una cuenta de banco para comprar muebles modulares. Una silla, sí, para esta oficina. Para el comedor, una mesa plateada. ¿Aire para el aire? El cerebro es un objeto que desprende pájaros de agua sin objetivo práctico (la práctica es echarlos a volar). No, pliegos tornasol. No. Tú colocas la tarjeta en la ranura: dos, tres, ochenta, setecientas veces. El mismo mensaje y guardas la tarjeta en el bolsillo. Tú escuchas la misma canción ochenta y cinco veces: y otra. Luego escribes: porque me dijeron que «el dinero había acabado con la fábula del hada skinhead que sueña ejércitos y esporas de plomo sobre la luna inmóvil». Luego, escribes, «esto no acabará jamás, ¿cierto?»

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Previas de cromosoma tax free

Dollboy filmado por Giorgio de Chirico

I No moverse de aquí: no demasiado: demasiado cielo. Un globo trepa por la atmósfera. Alguien cierra los ojos. Cielo es inmóvil. Cielo es palabra inmóvil sobre el espacio del ojo. El niño mueve su brazo. Decir tarde (yo digo tarde) es «una cosa» La tarde es una cosa, pero un lienzo, pero un filme azul, incógnito. Así: tarde es una palabra, espacio y un pájaro. El niño mueve su brazo. Un globo sube por la atmósfera. El niño&niña es una palabra inmóvil sobre la plaza del ojo donde mi visión del mundo es una línea levemente inclinada. El niño abre párpados como mirlo antes de emprender la noche. El niño cierra párpados, abre párpados. El niño es una palabra llena de cosas. Globo azul como palabra azul asciende por la atmósfera hueca hacia el lente vertical del ojo. El niño con vestido rojo de palabras rojas —y su mano—, es inmóvil entre carruseles inmóviles, es inmóvil entre personas inmóviles, es inmóvil bajo el cielo inmóvil, su pregunta.

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II Hay objetos de plástico, mundos abandonados sobre un fondo sin nubes. Un automóvil es el júbilo, en el piso, rodeado por soldados de goma. Noche de lo pausado: una lámpara dibuja un juguete que espera. En este dormitorio de pájaros antiguos: sin pensamiento, realidad sí. Realidad con llantas. Alguien sueña aquí un volante encendido. Alguien piensa con su mano: velocidad para disponer la cabeza en suelo deslizable donde se proceda a la aceleración metabólica de la vida: velocidad. Movimiento es filmación feliz si la mano mueve el juguete sobre la calle imaginaria. Movimiento es carrito entre los muros, de pared a pared, rasgando el teorema que señala «aquí está la muerte, aquí está el largo esquema de la muerte». Automóvil, pausado sobre la noche con grullas de papel en el asfalto de madera que evitábamos golpear para no despertarnos al interior de nuestro propio sueño. Automóvil pausado en la balada pop para el mundo encendido en dirección opuesta.

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III Un niño baila en la noche del mundo. (¿para qué baila?) Desde la montaña, el niño obtiene capulíes, casa de dos pisos, habitación, lápiz sobre el papel, rasgando, frotando estrellas. ¿Cómo decirlo? Un campo de estrellas es un dibujo. ¿Cómo decirlo más? Un campo de estrellas es un dibujo donde sepultamos, mamá, a todos los soldados de goma muertos. Un campo de estrellas es un cielo donde todos los muertos son imposibles (o cargan el peso de dibujar —muy a propósito— a los pájaros ciegos). Entonces, un campo de estrellas es un tapiz donde hay árboles caídos junto a un tren inmóvil donde todos los pasajeros dibujan un niño que los mira. ¿Qué niño? Estrellas de plástico regadas en la cobija para que el niño pueda despertar. ¿Qué niño abierto? La estación inicia el día sobre su propia imagen perdida. ¿Cómo decir niño sin decir ojo de niño perdido? Un cielo en donde los pájaros son puntos sobre el ojo. Así, todos se pierden sobre las preguntas. Sobre las preguntas la silla de mamá, sí, la silla de mamá para mirar el mundo y largos trenes por donde toda visión ha de pasar, al extinguirse al volverse de lo que carecemos, ahora.

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Premio Pichincha de Cuento 2010


Patricio Viteri Paredes Primer Premio Advertencia del desterrado Patricio Viteri Paredes naci贸 en Quito, Ecuador, en 1958. Es autor de los libros Subterr谩neos (1987) y No merecemos esas calles (2003). Finalista del Premio de cuento Juan Rulfo (2007).

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Refutación a Hong Mai

E

n el estudio «Pioneros chinos en Ecuador: destierros y oportunidades», Hong Mai ha realizado una labor extraordinaria y profunda para desentrañar los orígenes de nuestra comunidad. Sin embargo, necesariamente debo hacer algunas puntualizaciones sobre mi padre, pues, si bien muchos de los datos sobre él son correctos, hay otros que deben ser esclarecidos. Cito in extenso la parte correspondiente del estudio, para luego hacer mis comentarios: A mediados de 1920 arribó a Guayaquil el Sea Witch, sesenta y un días después de haber partido de Macao. Treinta y siete hombres, famélicos y algunos de ellos enfermos, descendieron del barco; otros habían muerto en la travesía y fueron arrojados al mar. Todos ellos provenían del condado de Zhongshan y muchos eran familiares entre sí. En el puerto los recibió el señor Wong (de quien ya tratamos en el Capítulo III) y los embarcó enseguida en dos lanchas hasta llegar a Quevedo. De forma similar a lo que ocurrió en Perú en el siglo XIX, estos chinos firmaron contratos de ocho años de trabajo en la plantación cacaotera del señor Wong. Las pésimas condiciones de trabajo, el trato como a esclavos, la tristeza y la añoranza de su tierra, provocaron el suicidio de Li Hao y Xue Gu, a menos de dos años de haber llegado al país. Por esa época empezó a destacarse Lu Ban, el reputado orfebre cuya fama llegó a Guayas y El Oro. Años más tarde, en 1950, el señor Lu fundó la empresa Nogardyer. Otro chino que también se destacó fue Pei Xing, de triste recordación.

Hasta aquí llegan los datos en lo referente a mi padre, pues en los párrafos posteriores el señor Hong se centra en otros personajes de ese tiempo. Lo que quiero explicar es que mi padre, Lu Ban, no era un orfebre ni salió de Macao en 1920. En realidad, sólo dos de los cincuenta hombres que salieron de China en ese viaje eran de Zhongshan; el resto era del condado de Xin Hui, que fue asolado durante la Era de los Señores de la Guerra. Recuerdo esto porque mi padre siempre se extrañó de que, precisamente, fueron los dos de Zhongshan quienes se suicidaron un año después de haber llegado a Ecuador, como en un pacto entre hermanos (y posiblemente lo fueron). La guerra que iba devastando la provincia de Guangdong, se había cebado con el condado natal de mi padre. Los Señores de la Guerra se llevaron cosechas, animales, y obligaron a los 101


hombres a sumarse a los ejércitos y a las mujeres a prostituirse. Sólo los que se escondieron en las montañas de la Cordillera del Sur pudieron sobrevivir hasta la fecha de embarque, que había sido pactada por un emisario del señor Wong para el 17 de septiembre de 1918. A pie llegaron a Macao, cargando sus pocas ropas. De allí, un clíper los llevó al puerto filipino de Laoag y de ese viaje mi padre sólo recordaba la brutal tormenta que estuvo a punto de hacerlos naufragar en el Mar de la China Meridional y la tristeza que sintió, ya en el muelle, cuando vio las hermosas velas del buque regresando a China. Cuatro días permanecieron hacinados en un galpón portuario, en espera del Sea Witch, que venía desde Tailandia con un cargamento especial para el señor Wong y, aunque mi padre nunca lo supo, siempre sospechó que se trataba de armas. Por fin zarparon en una madrugada lluviosa. Los metieron en una de las bodegas que tenía el piso cubierto de esteras de junco y apestaba fuertemente a pescado podrido y a carbón. La tripulación estaba compuesta en su mayoría de asiáticos de diversos países; el capitán era un holandés pelirrojo, inmenso y de gestos despectivos; el piloto también era holandés, alto y flaco, con una cicatriz que le bajaba desde la sien izquierda hasta la comisura de los labios. El contramaestre, un japonés al que le decían señor Sato, dividió a los emigrantes en grupos y turnos: cuatro irían a las calderas, dos a la cocina y otros cuatro a limpiar la cubierta y ayudar en cualquier cosa. Todos los hombres harían turnos de cuatro u ocho horas, donde fuera. Veintitrés años tenía mi padre cuando conoció el infierno. La comida consistía en un puñado de arroz cocido, un pedacito de carne salada y un vaso de agua. Lo peor era el turno en las calderas: cuatro horas paleando carbón hacia esa inmensa boca de fuego que alimentaba las máquinas, empapados en sudor, sedientos hasta el alma y perdiendo poco a poco las fuerzas. Los débiles y los viejos fueron sucumbiendo; un rosario de cuerpos echados al mar marcaría la ruta hasta Ecuador. Luego estaban los latigazos que el señor Sato proporcionaba sin razón. En total trece cadáveres fueron lanzados por la borda, incluido un primo hermano de mi padre. Sí, sesenta y un días duró la ordalía donde era preferible la muerte, pero los hombres son infinitos en su necedad y esperanza. Dos tormentas azotaron el buque y tres días pasaron a la deriva, en mitad de la nada, hasta que pudieron arreglar las turbinas. Una mañana de bruma llegaron a Guayaquil y todos los chinos besaron la tierra. No los fue a recibir el señor Wong, sino dos capataces que habían aprendido rudimentos de cantonés con algunos culíes emigrados del Perú. Dos embarcaciones a motor surcaron los ríos Guayas, Babahoyo y Quevedo, hasta dejarlos en el muelle mismo de la hacienda «Dos Hermanos», a la cual el dueño chino no le había cambiado de nombre desde que la compró. En dos galpones de caña guadúa y techos de paja distribuyeron a los hombres. Los catres eran estrechos y bastos, con una esterilla como colchón sobre las duras tablas. La jornada empezaba antes de la salida del sol, con un desayuno de plátano molido, café y galletas. El cacaotal era inmenso y el trabajo interminable. Las siembras, las podas y las cosechas se sucedían una tras 102


otra. De almuerzo les daban una sopa y luego arroz con alguna clase de carne o atún; la cena era un plato de arroz o plátano, y café. Más tarde los chinos cazaban culebras y raposas y las incluían en el menú, pero los nativos hacían ascos a esas comidas. No era malo el señor Wong, en comparación con lo que los chinos venidos del Perú contaban de los amos de allá. Las raciones de comida eran normales, les adelantaba la paga para que comprasen ropa y mosquiteros y en la hacienda había un enfermero de planta que atendía a los que se cortaban con los machetes o las hachas, las picaduras de las culebras, las diarreas y las fiebres que esa selva producía en los hombres. Los pocos ratos de ocio que tenía mi padre, los dedicaba a lavar su ropa, aprender el castellano con un viejo sirviente de la hacienda y, a veces, a tallar con su navaja la madera. Un día en que estaba terminando un hermoso bastón y lijaba con paciencia infinita el puño en forma de cabeza de dragón y la cola escamada que bajaba por la vara, uno de los capataces lo miró asombrado y le pidió que le acompañase donde el patrón. Por ese trabajo y por boca de los demás paisanos de mi padre, el señor Wong se enteró que Lu Ban había sido uno de los más famosos carpinteros de Guangdong, y además tallaba y hacía taracea. Pronto dejó las labores del campo y le pusieron un pequeño taller junto al río. De sus manos salieron todos los bellos muebles que adornaron la casa hacienda. Él mismo subía a la montaña a buscar los mejores árboles de roble, cedro, guayacán y caoba. No se hicieron esperar los pedidos de los amigos del señor Wong para que mi padre les hiciera el mismo moblaje que habían visto en esa mansión. Mi padre pagó con sus obras las deudas mantenidas con el señor Wong y la liberación de su contrato de ocho años, mas siguió en el mismo taller hasta 1921, cuando pudo trasladarse a Quevedo y empezar por su propia cuenta. En este pueblo conoció a mi madre, Isabel García, de 17 años y empleada en una tienda de telas. Nunca quiso contarme cómo la enamoró con su español rudimentario. Un año después se casaron y luego nací yo. Mi madre murió en el parto. Una india de Cotopaxi fue mi nodriza durante los primeros meses. En mi adolescencia mi padre me molestaba diciendo que yo había sacado lo peor de las dos sangres: que como montuvia era una retobada, y como china, taimada; lo único que te salva, me decía, son esos ojazos negros y tu temple, y eso te viene de la leche india. A mediados de la década de los veinte, desde Guayas y El Oro venían los gran cacao a rogarle a mi padre para que diseñara y elaborara el mobiliario de sus casas, pero él sólo aceptaba los pedidos por intuición o por química y, si había algún aleteo turbio en los ojos del cliente, rechazaba humildemente los fajos de billetes que le ponían en la mesa. En las afueras del pueblo se compró una casa de dos pisos, con un patio grande lleno de frutales; contrató a Nieves, una cocinera esmeraldeña, y a don Horacio, un mayordomo de Mocache. Cuatro ayudantes llegó a tener mi padre en su taller. 103


Por esa época nos enteramos de que el señor Wong también había descubierto las artes guerreras de Pei Xing y lo había destinado a otra de sus haciendas —la que tenía cientos de cabezas de ganado— al mando de una partida de hombres armados para que combatieran a los abigeos. Todos los chinos sabían que su compatriota había servido por un tiempo a los Señores de la Guerra en su provincia natal. Un mes después, en costales de yute, Xing le entregó a su patrón las cabezas de seis integrantes de las dos bandas de ladrones de ganado que asolaban la región. Pero a fines de 1927 el pueblo amaneció conmocionado. En la hacienda «Dos Hermanos» encontraron asesinados al señor Wong, su esposa, tres hijas, dos sirvientas, un mayordomo y un guardaespaldas. Con una espada china que su mismo patrón le había regalado, Pei Xing masacró a todos y huyó con el dinero de la caja fuerte. Cuarenta hombres armados lo persiguieron durante tres días. Dicen que el guerrero pudo matar a ocho jinetes antes de morir acribillado cerca de Vinces. Durante unos meses se propagó entre la población una especie de resentimiento o desconfianza hacia los chinos, pero no se produjeron agresiones o altercados. Lu Ban siempre mantuvo un perfil bajo y fue por esos años que se convirtió al cristianismo, pero no cambió su apellido. Las enfermedades del cacao y la depresión mundial arruinaron a casi todos los hacendados de Los Ríos y, por tanto, los trabajos encargados a mi padre se redujeron al mínimo. Resolvió ir a Guayaquil para explorar las posibilidades de establecerse y durante tres semanas me dejó a cargo de Nieves y del padre Miguel, que me venía a ver todos los días. Vendió la casa y el taller, bajamos a Guayaquil donde nos quedamos dos días en un hotel hasta que mi padre terminó unos trámites bancarios, y luego nos embarcamos con nuestros bártulos en un vapor que nos llevó a Puerto Bolívar. Llegamos a Machala al día siguiente; sólo nuestra cocinera Nieves nos acompañaba. Primero nos hospedamos en casa de Li Yi, hasta que mi padre arrendó una casa a dos cuadras de este su nuevo amigo, a quien había conocido en el puerto principal. Pero en Machala mi padre ya no se dedicó a la carpintería, sino que se hizo socio del señor Li en una empresa de harina de pescado que abastecía a la provincia y parte del Guayas. Era horrible el olor que tenía la fábrica, pero les iba bien y con el tiempo papá se compró una linda casa en el centro. Yo tenía una profesora particular y un profesor de piano que iba a casa dos veces por semana. Pero unos cuatro o cinco años después, Li Yi se marchó a Perú con toda su familia y con todo el dinero de la empresa. El fantasma del embargo de la casa y de la miseria rondó varias semanas por nuestro hogar, pero algún préstamo salvó a mi padre de la ruina. Empecinado como era, levantó otra apestosa fábrica en Puerto Bolívar y años después ya exportaba al Perú. Siempre le gustó a mi padre la literatura china y uno de sus libros preferidos

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era La hija del rey dragón, que me leía en traducción simultánea del chino al español cuando yo era niña. En 1954 compró nueva maquinaria, construyó en la zona norte del puerto una inmensa nave de ladrillo, y a fines de ese año inauguró la instalación más moderna del país para la elaboración de harina de pescado. Nogardyer se llamó la nueva empresa. A fines de los años cincuenta se casó con una arribista machaleña, pocos años mayor que yo, a quien no voy a nombrar ni en el día de mi muerte. Pienso a veces que Hong Mai consultó con ella para escribir en su ensayo los datos sobre Lu Ban. Mi padre se había convertido en uno de los pocos chinos que había hecho una fortuna en este país. Sus demás compatriotas vegetaban en las bananeras, poseían cuchitriles para vender baratijas o se habían puesto algún chifa de mala muerte. Me mandó a estudiar a Estados Unidos y a Francia; sin embargo, nunca quiso enseñarme el cantonés ni que aprendiese mandarín. En sus últimos años volvió a dedicarse pacientemente a la taracea. Lu Ban murió en su finca de «El Guabo», el 10 de mayo de 1967, de un infarto cardíaco. Yo, Isabel Lu, fui la heredera universal de Nogardyer y de todas las propiedades en Quito y Guayaquil. La perra machaleña se quedó con dos haciendas. Hong Mai tiene que hacer las correcciones pertinentes.


Solange Rodríguez Pappe Segundo Premio Balas perdidas Solange Rodríguez Pappe nació en Guayaquil, Ecuador, en 1976. Licenciada en Literatura y Comunicación Social en la Universidad Católica de Guayaquil. Ha publicado en sellos independientes tres libros de relatos desde la última década: Tinta sangre (2000), Dracofilia (2005) y El lugar de las apariciones ( 2007). Consta en varias antologías de narrativa hispanoamericana como Cielo de relámpagos de Raúl Brasca y Asamblea portátil de Salvador Luis.

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Tiempo de parejas Para Marcela Holguín

M

e levanto temprano porque he decidido que este día voy a pasar tiempo de parejas. Mi esposo está dormido. En la penumbra, su cabello abundante podría ser el de cualquier muchacho que ha decidido mantenerse lejos del peluquero por unos meses —si entrecierro los párpados y lo contemplo así, de espaldas y tendido, parece mucho más joven—; pero tengo cosas que hacer y no hay como demorarse demasiado en fantasías. Ha sido mi compañero de cama durante los últimos veinte años: el sonido de su respiración me resulta inconfundible. Así que me levanto sin hacer ruido, me restriego los ojos y me dirijo a la cocina. No hay azúcar ni hay filtros para el café, tampoco hay pan fresco. Nadie lo ha comprado. Ese es el precio de ser un matrimonio ocupado, un dúo que vive más dentro de su cabeza que fuera de sí mismos. Pero no importa, porque he reservado parte de la mañana para pasar tiempo de parejas. Me repito eso en la ducha, frotándome el jabón perfumado con alegría, haciendo afirmaciones positivas y hasta cantando… no tengo muchas ganas, pero es importante aparentar ser una mujer feliz. Soy afortunada. Me he casado con un hombre exitoso. No, miento: cuando lo conocí no era un hombre exitoso. Era un hombre corriente con una nariz muy parecida a la de mi padre. Uno se enamora de la gente por las razones más idiotas. Si hubiera vislumbrado algo de la rueda de feria en la que se iba a convertir mi vida por culpa de nuestra trepidante demanda laboral, creo que ambos nos lo hubiéramos pensado dos veces… pero nos amábamos. Pico fruta para el desayuno, frío unos huevos, pongo flores, pero como el hombre exitoso trabaja mucho, duerme hasta tarde. Ya se despertará. No enciendo la luz para evitar importunarlo. Me visto a oscuras dentro del armario, eligiendo con mucho cuidado las prendas que voy a ponerme. Me decido por un vestido lila. Yo sé que el lila es mi color, aunque él no me lo dice. ¿Dónde andaría yo si requiriera de la aprobación de los otros para cada cosa? Detesto los pantalones, la tela se templa entre mis muslos… y así, a la tenue luz del dormitorio, contemplo a una mujer que se aproxima a los cuarenta años y empieza a tener bolsas en lugar de mejillas. Las estiro hacia arriba con la palma de la mano. El maquillaje se corre, me desdibujo un poquito en la parte de las cejas. Ese es otro de los problemas de los hombres exitosos. El éxito es un imán terrible para el resto de mujeres. Me ha exigido congelarme en el tiempo allá por los veinte años y por las ciento veinte libras. Hay quinientas jovencitas sedientas de figuración que nunca recibieron un par de bofetones de sus madres por subirse a los autos de los extraños, jadeantes por revolcarse con los hombres exitosos y pensando que así acelerarán sus procesos de crecimiento. Muchachas de 107


voces realmente bellas que llaman a la casa a preguntar por él y después cuelgan. Y bueno, yo jamás he pesado ciento veinte libras y estoy por sospechar que jamás tuve veinte años. Nunca he lucido joven —quizá ingenua—, pero no joven, no niña. El ser una mujer-niña te facilita encontrar algún buen pastor que se compadezca de tu mirada desvalida. Siempre alguien va a abrir el bote de aceitunas por ti. En mi caso no: sencillamente o lo abro sola o me quedo sin comer aceitunas. El hombre exitoso no tiene tiempo de ayudarme o alentarme: siempre está ocupado en cosas trascendentales o espantando llamadas de las jovencitas. Digamos que las ensaladas que hemos comido juntos, últimamente han estado desabridas. El plan es éste: mientras el hombre exitoso está filmando las secuencias finales de un documental de proyección internacional, yo, la mujer ocupada, realizará varias diligencias bancarias, resolverá pendientes, beberá café con una amiga de la capital que no veo hace tiempo; luego ella se encontrará con su atosigado esposo para pasar con él algo de tiempo de parejas. Entonces hablarán, tomarán unos tragos, y puede que incluso lo convenza de que no vuelva al rodaje hasta mucho más tarde; hasta después de que hayan hecho el amor en una escapada digna de una novela romántica —porque hay que ser versátil—. La rutina nos viene pisando los talones hace rato. Son las nueve y el hombre exitoso no se despierta. Se lo dejo todo escrito en una nota que pego en la cabecera de la cama y le estampo un beso que él espanta de un manotón en la inconsciencia de su sueño. Siempre ha tenido muy mal dormir. Como es normalísimo, todo se complica: el banco abre tarde porque es sábado, los auspiciantes del documental no han depositado los cheques en las cuentas porque se acerca un feriado; los aviones se atrasan y la amiga de la capital no arriba puntual al aeropuerto. Termino tomando un cóctel en un local familiar a las once la mañana, preocupada porque se acerca la hora del almuerzo y porque no he hecho nada de lo planificado. La preocupación me da para dos cócteles más y para masticar un puñado de maníes. Comería algo, pero quiero tener apetito para cuando esté viviendo mi tiempo de parejas: debo lucir saludable y sobre todo despreocupada. Cuando almuerce con el hombre exitoso pediré ensalada, él comentará que si sólo trago yerbas pronto voy a verme desnutrida; pero como los hombres no saben decir piropos, yo asumiré eso como un halago y le daré entre carcajadas estudiadísimas —con movimiento de cabeza incluido— la razón. Ya cerca de la una, con el vuelo de la amiga retrasado y con la mitad de las diligencias aún por realizar, me enfilo a la casa a esperar mi tiempo de parejas. El tráfico es un desfilar de tortugas y la ciudad hierve. Todos los autos quieren pasar por la misma avenida que lleva al centro y suenan pitidos entre voceos de venta de agua e insultos. Un hombre que va en una motocicleta se estaciona junto a mí y empieza a mirarme. Temo por mi bolso que está debajo del asiento, pero parece honesto interés erótico. Mantengo la mirada fija en las placas del auto de adelante mientras él escudriña mi cuerpo. Cuando se cansa de mi desinterés, se marcha. Ya en casa aguardo hasta las dos de la tarde y el hombre exitoso no aparece. Me muero de hambre. La nota que dejé sobre su cabeza está enrollada en el piso del dormitorio, así que la 108


ha leído. Llamo a su celular y no contesta. Le dejo un mensaje agrio y furioso. He cruzado el punto en el que todas las mujeres dejamos de ser las cordiales compañeras entrañables y nos convertimos en las brujas castradoras que deseamos que se haga nuestra voluntad. A los cinco minutos el hombre exitoso me devuelve la llamada para decirme que con el escándalo de la filmación no ha escuchado el timbre del celular, que el documental se ha retrasado y que mejor nos veamos a las seis de la tarde para tomar una botella de vino y pasar —más relajados—, el tiempo de parejas. Yo acepto aún molesta. Me siento frustrada, pero intuyo que, si lo digo, voy a destrozar el precario equilibrio de algo conseguido con mucho esfuerzo. Abro el refrigerador y encuentro los huevos del desayuno aún intactos. Hambrienta los mastico así, cauchosos y fríos. Seguramente el hombre exitoso ha salido atrasado para la locación y apenas si ha tenido tiempo de embutirse el café. Cuando las nauseas se arremolinan en mi garganta, trago un trozo de pan viejo y me doy valor, pensando en mi futuro tiempo de parejas. A las tres llama la conocida de Quito a decirme que ya está en la ciudad. Salgo corriendo a tomar un taxi para cumplir mi promesa de beber un café con ella, en el mismo centro comercial en el que había estado en la mañana. Idéntico embotellamiento; se sospecha que han atropellado a alguien, pero no hay cadáver. Ella se encuentra ansiosa con la nariz perlada de sudor y la cabeza en otro lado. Está sola porque su esposo se halla haciendo negocios y desea quemar la tarde conmigo porque en la noche le han prometido pasar tiempo de parejas. Nos tomamos el café en un sitio carísimo que nos hace sentir alegres de ser mujeres que disponen de cierto poder económico, mientras los demás pasan y nos ven mover nuestras aburridas cucharitas. Obviamente hablamos de hombres, jamás de los esposos, sino de hombres, de los que no podremos jamás tener: de Sean Connery, de George Clonney, de Daniel Craig y de lo guapo que está el hijo mayor de tal compañera de colegio. «Par de mujeres calientes» —dice mi amiga haciendo señas para que el mesero eche a su café un chorrito de licor—. Nos reímos de buena gana y nos consolamos pensando en que esa noche habrá luna en el puerto, y que seguramente ese será un bello paisaje de fondo para nuestro tiempo de parejas. Bastante más tarde de lo previsto llega a recogernos su esposo, quien acaba de alquilar un carro para movilizarse por las calles, según él, sin menos riesgos de accidente. Sin embargo, más se atasca que avanza. ¡Qué trafico imposible el de esta ciudad! ¿Será que todo el mundo quiere ir al mismo lado, a pasar tiempo de parejas? Huyendo del atolladero nos propone tomar un atajo desviándose hacia el Sur; como yo no tengo apuro, estoy de acuerdo. Mi amiga, en cambio, quiere pasar cada minuto de su noche de parejas, completamente a solas. De ser por ella me habría lanzado por la ventana sin contemplaciones. Incómoda, vuelvo a llamar al celular de mi hombre exitoso y no contesta. ¡Para qué demonios tiene celular si ni lo escucha, digo yo! Empiezo a ponerme oscura como un nubarrón. El esposo de mi amiga hace bromas para alegrarnos, no sabe por qué ambas estamos tan calladas de ponto. Enciende la radio: el reloj no marca las horas porque voy a enloquecer. Así pasamos los minutos hasta 109


darnos cuenta que estamos perdidos. Parece mentira que tres adultos cosmopolitas se pierdan en el sur de una ciudad como el puerto, pero pasa. —Esto jamás nos habría sucedido en Barcelona —despotrica él—, los carteles podrán estar en catalán, pero sí que tienen buena señalización. Damos vueltas y vueltas, y no conseguimos salir de la maraña de calles yermas. Como ya ha empezado el feriado, no hay nadie a quién preguntarle; poco a poco vemos caer la noche desde el auto que rueda sin ninguna certeza y que amenaza con quedarse sin gasolina. Con mucha dificultad logramos salir del territorio desconocido y volvemos al embotellamiento habitual de las vías principales, que para esas alturas colapsa y ensordece. Ya he perdido la cuenta de las veces en que he intentado comunicarme con el hombre exitoso. Ha de tener cerca de cien llamadas perdidas. Me angustio porque estoy desperdiciando mi tiempo de parejas. Otra vez junto a nuestro automóvil se parquea el hombre de la mañana y vuelve a mirarme con interés. Este debe ser su sector, y el tipo de vehículo que usa le permite esquivar con facilidad el tráfico. Se quita el casco plateado y sonríe. Es joven, muy joven. Usa el cabello cortado a cepillo y no debe pasar de los veinte años. Tiene todo el tiempo del mundo para jugar a perseguir el auto; éste avanza unos metros —porque no es un hombre exitoso—, quizá sólo un mensajero que se dedica a coquetear con mujeres mayores por diversión, utilizando su encanto y su claxon. —¿Qué diablos hace? —se pregunta el esposo de mi amiga, abriendo de golpe la puerta del conductor… pero ya es demasiado tarde, el hombre de la moto me ha dedicado un guiño y luego se desvanece con destreza entre el laberinto de automóviles. A eso de las diez, todavía la casa luce a oscuras desde afuera. Los amigos que se han ofrecido a irme a dejar se despiden con un gruñido, lo que le da a nuestra relación la certidumbre de los días contados. Supongo que el hombre exitoso debe detestarme ahora porque le reclamo que me dedique atención, pero llego tarde y mal a la cita que he concretado para ambos. Me duele la cintura, me arde el estómago, siento las piernas un poco más pesadas. Subo las escaleras, lentamente, meditando qué diré. Me siento descompuesta: he envejecido diez años. Cuando entro, el hombre exitoso está dormido en el sillón, tendido, con esas piernas infinitas de las que me prendé una vez, laxas y desmadejadas. Se ha bebido la mitad de la botella de vino de nuestro tiempo de parejas, y una música suave lo arrulla desde el estéreo. Suspiro. Estoy frente a lo que será el final del día.

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Me descalzo y avanzo hasta sentarme en el piso, junto a su cabeza, que conserva aún ese cabello revuelto y frondoso —aunque algo encanecido—, en el cual alguna vez me hundí con alegría. Tengo miedo de tocarlo, de hacerme presente, de privarlo del espacio en el que luce tan cómodo. Me enrollo a su lado y cierro los ojos. Mis pensamientos huyen lejos y veloces, mucho más rápido que el hombre de aquella moto. Empiezo a asumir nuestro tiempo de parejas como algo muy parecido a dos soledades individuales que buscarán coincidir a través de los años, pero que serán cada vez más irrevocables.

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Edwin Alcarás Tercer Premio La tierra prometida Edwin Alcarás nació en Quito, Ecuador, en 1981.

Estudió Comunicación Social en la Universidad Central del Ecuador. Ha trabajado como periodista cultural por cerca de un lustro en diario El Comercio. Ahora es Coordinador de Entretenimiento del diario Últimas Noticias. También es columnista de la revista de cine Zoom. Ha sido profesor invitado de Literatura en la Universidad Andina Simón Bolívar. Relatos suyos han aparecido en la revista La Casa, de la Casa de la Cultura Ecuatoriana. Este es su primer libro de cuentos.

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Zombis A «Los más intelectuales» Allá al final del camino, con mi corazón te espero Bolero

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rancisco, hoy tampoco llegaste a la esquina. No encendiste tus cigarros gigantes con ese orgullo tuyo dulce, de hermano. No silbaste a los amigos. No esperaste a nadie. Nadie celebró a risotadas tus chistes sobre maricones. Nadie escuchó que casi coronas —si no hubiera sido porque justo empezó a llover— la vagina más deseada de todo el barrio (y, para vos, ¡de todo el mundo! ¡y sus alrededores!). Nadie soy yo, loco. Nadie es el fantasma que soy yo y que tampoco va a la esquina, bróder. Estas noches vacías de tu presencia son como la virginidad a los 20 años, ñaño: una aberración, una mala película de terror, un absoluto despropósito. ¿Quién iba a decirlo, no? yo escribiéndote cartas sentimentales, como enamorados… puta madre. Pero es que esa esquina no la soporto, loco. El aire que ahora ocupa tu espacio es un insulto personal contra mí. Ese vacío me dice que soy un cabrón, un cobarde cabrón, bróder, y no lo soporto. Te juro que yo también quisiera irme como vos, pero nunca he sabido cómo. Supongo que no tengo fuerzas. Morir no significa morir ¿no, Francisco? ¿Qué chucha significará entonces? Supongo que tenías razón, mi hermano: no tengo huevos para el gesto definitivo. No me da el peso escrotal. O tal vez es al revés. Tal vez te equivocabas. Pero ahora es lo mismo. Ahora no importa nada. Puta que se te extraña, ñaño. Si hasta reprimo las lágrimas cuando pienso que tampoco ahora vas a pararte en esa esquina nuestra de la adolescencia. Esa esquina en la que la gente fue perdiéndolo todo, desde el pudor hasta la vida. Esa esquina que se parecía un poco a nosotros. Con su poco de ferocidad, su poco de incertidumbre, su poco de fracaso. He intentado llenar como sea el vacío de esa esquina. Con letras, con cartitas, con mentiras. ¿Te acuerdas de esa historia que siempre te mentía que estaba escribiendo? Ya la escribí, loco. Con lágrimas, con putas lágrimas, bróder. Una mierda. Hubiera preferido no escribirla nunca. Te lo juro. Qué más da. La memoria es mi enemiga. Es un espejo para monstruos. Cuando te fuiste, el tiempo se encogió como una babosa espolvoreada con sal: con esa desesperación. O como un pene después del sexo: con esa tristeza. La realidad, que ya con vos tenía esas dos dimensiones: la desesperación y la tristeza, después de que te fuiste me consumió. Era el cáncer de tu ausencia, ñaño. Estas cosas, verdaderas pero ridículas, solo se las dicen los enamorados, tienes razón, y ya sé que te vas a burlar. Pero también sé que me las vas a envidiar, aunque nunca lo admitas. Vos luego habrás escuchado esos cuentos de viejas y me habrás dado la razón. También, seguramente, me habrás condenado. Todo eso, loco, tiene sentido. Tiene y no tiene. Todos tenemos nuestro rabo de paja. Es eso. Yo sé, por ejemplo, que cuando vos escogías sufrir, en 113


realidad estabas ratificando el sentido oscuro de tu vida. Escoger como escogías era revolcarte en gasolina y luego prender el fósforo. Yo no te decía nada, Francisco, porque yo también tengo rabo de paja. Y, como dicen, cuando se tiene rabo de paja es mejor no hablar. Pero ya qué. La verdad, la realidad de verdad, te digo, ñaño, es que desde la primera vez que ella se apareció en nuestras vidas, yo sentí que estaba mal. Esa sonrisa resquebrajada que pusiste fue un pájaro de mal agüero. Esa mueca parecía un edificio abandonado, una bombilla a punto de quemarse. Ella no nos miró. Estaba sentada sobre esa fuente seca, como una estatua desconocida o como la virgen maría o como una gárgola. Nosotros le hablamos como a todas las mujeres, como le hablábamos a la realidad. Con temeridad. Con resentimiento. Como queriendo herirla. Pero sin que nadie se diera cuenta. Como huyendo. Con un deseo parecido al temblor. Ella, en cambio, te quedó viendo, Francisco, con comedia, y al mismo tiempo con tragedia. Con unos ojos vacíos que parecían la continuación del aire que meneaba con los dedos, inclinada sobre la fuente vacía. Como si ese vacío hubiese sido el tiempo, y esa fuente una licuadora, y ella una especie de hidra. Todos los que se acercaban a esa pileta salían troceados y compungidos. Y, aunque yo no pintaba nada en ese cuadro, también me licuaba a mí. A no ser que yo también llevase algún papel allí, como representante del absurdo o como un símbolo de la mala suerte de los solitarios, o solo como un cuervo. La noche de ese día soñé con eso. Nunca te lo conté porque nunca pude sacar nada en limpio. Ahora te lo puedo contar. Ahora que me has liberado de tu paciencia, bróder. Ella estaba sentada en el mismo filo de esa fuente, rodeada por un grupo de coristas. Profesaba. Eso decía: yo profeso. Aunque en el sueño no se entendía qué cosa profesaba. Luego se desnudaba y se metía en la fuente que, de pronto, estaba llena de vino. Los seguidores se ponían a agitar el vino con unos grandes palos que parecían remos. En ese momento yo sabía que algo terrible estaba pasando, pero no era capaz de decir qué. Ella repetía que profesaba y todos asentían, incluso yo. Entonces me daba cuenta de que el vino no era vino sino sangre y, no sé por qué, pensaba que era tu sangre, loco. Y, en vez de acercarme para salvarte, me ponía a correr. Corría y corría hasta que llegaba al bosque. Era el bosque de San Juan Bautista, en el que aprendimos a emborracharnos, en el que aprendimos a desear a las vecinas de faldas cortas y calzonarios de ositos, tumbados debajo de las ramas que trizaban el cielo. Yo era un fantasma, o era el viento, o era el último aliento de alguien que se muere y podía ver en el interior del bosque. Era el espíritu tutelar de los enfermos y de los violadores. Era como una oscuridad mojada y una suave indolencia. Entonces escuchaba un grito, un grito hueco, solitario y primitivo, como de alguien que se está muriendo o que está naciendo. Entonces me desperté, transformado por una revelación nueva y extraña que se esfumó cuando me fui al baño primero a fumar y después a vomitar. Vos, más que nadie, sabe la verdad, hermano. Ella nunca preguntó por vos. Luego de tu ausencia, ella se volvió como una cueva, una oscuridad hueca, húmeda, fría y clausurada, tapada con piedras. Ya no salía, al menos no la veíamos salir, y yo estaba alegre. Alegre por vos, loco. Alegre de comprobar que tu ausencia había destruido todo. Solo me habló una vez 114


durante ese tiempo. Estaba yo parado en la esquina masticando tu ausencia, sintiéndome basura, cuando se me acercó y me dijo que estaba escribiendo, que te estaba escribiendo a vos. Lo dijo como otros hubieran dicho que estaban aprendiendo a domar leones. Yo no le creí, por supuesto, porque tenía buen semblante. Y nadie que estuviera escribiendo como ella decía que escribía podía tener buen semblante. Eso fue todo. Eso que yo pensé que era el acto de clausura de algo, en realidad fue un inicio. Fue el inicio del precipicio, si es que los precipicios tuvieran inicios, y si estos pudieran medirse. Lo que yo tengo es una neblina, un espanto, en el lugar donde deberían estar las certezas. Un día pasó que me encontré con ella en el cine después de una película de zombis. Ambos íbamos solos y a ambos nos daba vergüenza que nos gustaran las películas de zombis, o nos avergonzaba ir solos. No lo sé. Conversamos un poco de la vida, de las cartas que te estaba escribiendo. Las cartas que le estaba escribiendo a un muerto. Ese era el tono de la conversación. Y yo le dije que escribir no era como domar leones sino como cazarlos o como intentar cazarlos. Y que maldita la falta que tiene un muerto de que le escriban. No sé por qué le dije eso, supongo que no me creía que lo tuyo había sido solo cosa del azar. Qué sé yo. Algo ridículo en cualquier caso. Y debió de parecer además tan infantil que ella solo me dijo, con una especie de risa, que sí, que sí hacía falta. Yo intenté sonreír con sorna, con bronca, pero me daba cuenta de que solo sonreí con ingenuidad. Me parecía, en la puerta que dividía el cine de la realidad, que ambos éramos como respuestas a preguntas que nadie había hecho, como fantasmas de gente que nunca había existido, fantasmas de otros fantasmas. Me reí. Una pequeña risita idiota. Ella también se río como embobada. Supe entonces con total seguridad que eso pintaba mucho peor de lo que parecía. Por ese tiempo los cines habían asumido con rigor y disciplina su papel de reflejo de la sociedad. O sea de su podredumbre. Hollywood sufría de una dolorosa lucidez. Los cines tenían una nueva de zombis todas las semanas. Y yo me las veía todas, todas sin excepción. Eso nunca se lo dije a nadie, Francisco, ni siquiera a vos. Me parecía que en los zombis se cifraba algún secreto importante de la humanidad. En esos brazos levantados como sonámbulos, en esos ojos huecos y feroces, en ese sadismo gratuito y limpio. En esa muerte incompleta. Era como si siempre nos estuvieran recordando que la vida después de la muerte solo puede ser una miseria peor que esta, que la vida en otros mundos solo puede ser más espeluznante que la vida a secas. Era una muestra muy realista de que todas las cosas solo pueden ir para peor. Y de que debíamos rezar, rezar muy en serio para que no haya nada después del último suspiro. Era como ver el cuadro ese de El Infierno que está pintado en la entrada de la iglesia de La Compañía. Zombis atormentados por los diablos, zombis apretujados, pinchados, aplastados, maniatados, zombis que miraban con envidia a los zombis de los otros cuadros. Sobre todo a esos zombis ingenuos y detestables de El Paraíso, esos zombis vestidos con batas blancas y comiendo nubes en vez de carne humana. Ahora veo, incluso, cierta nobleza pedagógica en esas películas. Una lección amable, un humor un poco degenerado pero que no le hace mal a nadie. 115


Iba todos los fines de semana y, a veces, hasta entre semana, y al salir siempre me la encontraba en los pasillos o en la puerta. Tal vez era ella la que me encontraba a mí. Yo solía quedarme parado viendo los afiches de las próximas pelis, como para asegurarme de que fueran reales. De pronto me volvía y la encontraba mirándome con una fijeza repelente. Como zombi. Como si yo fuera el zombi. Luego nos saludábamos con la mano y ella se acercaba a preguntarme lo que estaba pensando. Yo le decía que no pensaba mucho, que no era lo mío. Le decía cosas distraídas. Ella asentía o se quedaba callada un rato. Luego me preguntaba si iba para la casa. Yo sabía lo que tenía que contestar, Francisco, te lo juro. Pero no era capaz. Por eso regresábamos conversando de películas, de zombis, de la vida en otros planetas, de la justicia divina y de la justicia poética. En realidad era ella la que hablaba, yo más bien iba callado. Ella parecía un surtidor, las palabras le salían como una espuma, como una rabia o como una epilepsia. Parecía una zombi. Yo también lo parecía. No hablábamos de vos Francisco. No lo permití. La muerte nos rondaba. Vos nos rondabas como un mal sueño, como el miedo que divide a la noche en sueño y vigilia. Avanzábamos lento, hundiéndonos en la oscuridad de tu recuerdo, de tu recuerdo del que huíamos como otros huyen del mar. Una vez ella me quiso contar cómo te había conocido y me di cuenta de que nunca supo que yo había estado allí, nunca se enteró de lo que tuve que hacer para que todo, después, tuviera sentido. Nunca comprendió mi papel de catalizador del desastre, de desencadenante, de mecha, de tonto útil del destino. No se lo permití y, como ella insistía en el error, tuve que abandonarla, hermano. Tuve que hacerlo. En la mitad de la noche, en la mitad del camino. Salté de la acera a la calzada para separar las aguas como Moisés separó el cauce del Jordán. Acá los que van a vivir, acá los demás. Yo era de los demás, loco. Y me fui. Pero dio lo mismo. A la siguiente semana estaba allí de nuevo, en su sitio, en ese lugar perverso que el universo le había creado desde antes de que empezaran los tiempos. Desde esa semipenumbra del baño de mujeres a través de la que me veía, parecía que hubiera vivido toda su vida solo para llegar allí esa noche, para estudiarme con esos ojos que parecían vidrios rotos, con esa expresión que parecía una casa embrujada, con esa oscuridad suya parecida a un manicomio. Fue esa beca que te sacaste, ñaño. Esa alegría asediada por fantasmas. Ese deseo convertido en promesa y en duda. Un año siempre es un año, bróder, a menos que intervenga la muerte y entonces un año es para siempre. Pensaste que tenías tiempo y, como todos nosotros, te equivocaste. La juventud era la coartada de la desgracia. Mala cosa, hermano. Cuando me enteré de esa beca, loco, fue lo mismo que si me hubieran dicho que te habían diagnosticado un cáncer. La realidad se trizó y empezó a llenarse de huecos. Andaba como atontado hermano, como si me hubieran asaltado. Temblando, queriendo putear, queriendo estrellarme. Vos te reirás, y con toda razón, ni más faltaba. Pero estar ahí es otra cosa. Me encerré en mi cuarto y empecé a leer novelas policiales, loco. Novelas que no me daba el hígado de terminar. Siempre me quedaba dormido sobre la cama con la ropa puesta. Me despertaba a medianoche para lavarme los dientes y luego ya no me podía dormir de nuevo. 116


Yo sé que ella te convenció. Dicen que queriendo hacer un bien. Yo no lo creo, mi hermano. Entre otras razones porque no creo que ella supiera dividir el bien del mal. Yo me guardé lo que pensaba. Tú lo sabías, o por lo menos lo sospechabas porque nunca me preguntaste nada. Me dejaste ahogarme limpiamente en el silencio. Ese silencio fue la cruz debajo de la que nos enterramos el uno para el otro. Y no me equivocaba, Francisco. Ves, no me equivocaba. Vos habrás pensado que era envidia, o mala voluntad o indolencia. Y era solo espanto, o qué se yo, mi pana. Yo sabía que en esa beca terminaba algo que empezó cuando naciste, algo que te venía de fábrica, esa tristeza, esa fatalidad que nos unió desde un principio. Uno siente lo que tiene adentro y espera que nunca salga. Que no muestre la cara. Que no cumpla nunca su amenaza. Uno siente que ese destino pesa en alguna esquina del corazón, como una tarántula con patas de terciopelo. Con esa espera elegante y matemática, como la muerte. Uno espera, sinceramente, que nunca explote esa burbuja de veneno que le ha crecido por dentro toda la vida. Y cree que será así para siempre hasta que, de golpe, todo se alinea y todo se conecta y todo tiene sentido. Un horrible sentido. Esa beca, esa ausencia tuya, fue el fin de algo que empezó cuando nacimos, fue el inicio de la muerte tal como la conocemos ahora, el inicio del precipicio. Qué iba a saber yo que ese fin no se parecería en nada al que yo me temía. Cómo podía saber que el fin no era solo ausencia sino también muerte. Ella ahora estará tendida sobre sus sábanas, claras e iguales como una noche en vela, con sus ojos abiertos, con sus ojos que parecen dos manicomios, pensando precisamente en esto que te estoy contando. Ella, que aparentemente y, según el mundo, no tuvo que ver en nada, es la única culpable de todo. Fue esa noche en que nos asaltaron, hermano. Fue esa noche en la que sucedió todo, loco. A vos la muerte no te llegó a tocar, pero para el caso viene a ser lo mismo. Yo sé que vos no eres el muerto y que de algún modo eres el vencedor y que, por lo tanto, escribiste la historia como te dio la gana. Yo sé que yo soy el que llena de gritos mudos tus noches, soy yo el que se sienta al pie de tu cama, vestido de pasado, como un sollozo blanco, como un zombi. Yo sé que no tengo voz, que no tengo derecho a tenerla, yo sé que ella tampoco habló luego de que regresaste (aunque creo que ya nunca pudiste regresar, lo que se dice regresar) de la beca. Yo sé que nunca comprendiste mi silencio, hermano. Nunca comprendiste el amor terrible que arrasó con nosotros. No te dio las vísceras para entender este amor de hermanos, este amor a secas, loco. Esta sensación de fracaso. Este fracaso a secas, bróder. Ella merecía lo que le pasó, ñaño. Se lo tenía minuciosamente merecido. No tenía para qué meterse con nosotros. Si nosotros hemos sido nobles con la gente ¿sí o no? Claro pues loco. Hemos sido frescos con el mundo, mi pana. Pero el mundo ¿cómo te devuelve esa nobleza?, con sufrimiento, con mierda. El mundo se reía de nosotros, Francisco. El mundo era ella, esa mierda de gente que te llegó. Cuando uno tiene el rabo de paja no le viene más que tragedia tras tragedia. Esa noche cuando salimos del cine, ñaño, y caminábamos, ella dijo que estaba cansada y que quería sentarse. Yo entendía todo, yo sabía a qué estaba jugando, yo lo sabía todo desde el mismo día en que la vimos meneando el aire de la fuente vacía como si ella fuera una especie de advertencia o un símbolo de peligro o de la muerte. Y no fue solo porque sabía todo eso 117


que decidí seguirle el juego. Es la verdad, ñaño. En el fondo seguí porque quise hundirme en ese destino y porque yo también tengo rabo de paja y porque hundirme siempre ha sido lo mío. Me sumergí en ese cuerpo, bróder. Como un cuchillo en la espalda del hermano, con esa húmeda sorpresa, con esa angustia ensangrentada. Me la tiré con desesperación y con odio. Con odio contra mí mismo, contra ella, contra vos y contra el mundo. Como un zombi comiéndose a otro zombi. Y luego de todo, ñaño, en lugar de agarrarme a correr, o de dejarle unos billetes en el velador, como vos mismo habrías hecho, me puse a caminar otra vez junto a ella. Eso fue lo peor. La luna brillaba sobre el mundo como si se hubiese tratado de otro mundo. Las cosas brillaban y nosotros brillábamos como en ese cuadro de La Compañía. La realidad iba callada, con un silencio despreciativo, y al cruzar por una de las calles de la Universidad se aparecieron dos sombras para insultarnos y robarnos. Nos asaltaron con los dientes. A ella se le atoró en el dedo ese anillo de oro que vos le regalaste y el ladrón se lo metió en la boca para jalárselo. Algo lamentable de ver, ñaño. Era un poco como un documental de caníbales y un poco como pornografía de bajo presupuesto. Y entonces sucedió, mi hermano. El destino se me plantó ahí y por fin me dio la cara. Una cara espantosa y hambrienta, exactamente como me la había imaginado. Con los ojos inyectados y sin dientes. Era nuestro destino, loco, el de ambos, el que siempre habíamos temido, deseándolo en el fondo. Era el mundo que se reía a cada rato de nosotros. El puto mundo al que odiábamos. Me miraba con furia esperando ver si le daba la talla. Esperando a que uno de los dos se fuera contra él y se le enfrentara, le diera la cara como varón, chucha madre. Éramos ambos frente a esa oscuridad absoluta. Yo era ambos cuando me levanté y me fui directo contra ese puto destino que nos había buscado toda la vida. Yo era nuestras dos vidas humilladas mientras caía encima de ese destino maloliente que rodó junto a mí en la vereda para luego levantarse como un diablo, con esos ojos que parecían basureros quemándose, y esa sonrisa mutilada, apuntándome con una pistola negra que parecía más bien una tarántula tiesa. Yo era ambos, mi ñaño, mi bróder, mi consumén. Yo era ambos cuando me lancé de nuevo sobre él y sentía cómo todo mi interior se derrumbaba como una catarata. Uno o dos segundos después escuché la detonación y el grito destemplado de ella. Caí en la vereda con la sangre llenándome la boca. Un bocado caliente y dulce que solté con alivio sobre mi propia ropa. Así me estuve por un buen rato mirando cómo los ladrones se iban con paso despreocupado debajo de un farol de luz amarilla y cómo después de un breve silencio ella se levantaba, me daba la espalda y también se ponía a caminar. Al cabo de un rato yo también me levanté y me puse a caminar en medio de la noche. Pensaba que eso debía ser la muerte, que eso era ser un zombi, y pensaba que no era nada del otro mundo. Caminaba como si caminar significara partir la noche en dos o como si esa noche hubiera sido un medio día en el país de los muertos. Luego, en algún punto de la oscuridad me la volví a encontrar. Me vio sin sorpresa y se puso a caminar a mi lado. Ni siquiera entonces hablamos de vos, loco. Yo sé que esto es mi sacrificio, hermano. Tu odio es 118


mi sacrificio. Tu odio es mi amor. Mi amor a secas, mi fracaso a secas. Cuando finalmente llegamos a la casa, me pareció ver que la esquina, nuestra esquina, temblaba, como si quisiera salirse de su quicio, como si quisiera borrarse a sí misma. Si hubiera sido un perro, se hubiera puesto a aullar. Así fue ñaño. Esta es la historia. Más bien su inicio, el inicio del precipicio. La memoria es la memoria, bróder, y finalmente he sabido escribir esa historia que siempre quise escribir y que siempre te mentía que estaba escribiendo y que mejor hubiera sido no escribirla nunca. Ahora que nada importa, Francisco. Ahora que nada importa.

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Alfabetización digital Programa Pichinchanet Por María Edith Sánchez Subdirectora de Educación Gobierno de la Provincia de Pichincha Fotografías Dirección de Comunicación Social Miguel Flores


La tecnología, un derecho de todos y todas.

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l Gobierno de la Provincia de Pichincha trabaja hace más de diez años en el acceso equitativo a servicios en telecomunicaciones, infraestructura tecnológica y capacitación en el uso de las Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC). Un buen ejemplo de estos esfuerzos, es el Programa Edufuturo el cual dotó a todas las escuelas y colegios, fiscales y fiscomisionales de la Provincia, de computadores e impresoras, conectividad a internet, así como de un software educativo multimedia y una página web que hoy son útiles herramientas de maestros y alumnos en Pichincha. Con el propósito de acercar las tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC) a más personas de escasos recursos, ubicadas en zonas rurales, y para promover el desarrollo social y económico, el Gobierno de la Provincia de Pichincha, lanza el Programa Pichinchanet: «la tecnología, un derecho de todos y todas», el cual será ejecutado del 2010 al 2015 con la meta de reducir la desigualdad en el disfrute de la nuevas herramientas tecnológicas, disminuir la «brecha digital» en 52 parroquias y 3 cabeceras cantonales de la Provincia, entregando servicios de telefonía e internet, centros tecnológicos y capacitación para el uso y apropiación social de las tecnologías. El Programa tiene dos proyectos específicos, la Alfabetización digital y la construcción de Infocentros comunitarios. La alfabetización digital: el A, B, C de las TIC

Busca capacitar a la población entre 15 a 65 años, de zonas rurales y marginales, que no haya tenido ningún acercamiento al uso de Tecnologías de la Información y Comunicación. El propósito general es que todos y todas se comuniquen de forma más fácil, tengan mejores oportunidades laborales y optimicen sus actividades productivas, económicas y sociales a través del uso de la 121

tecnología. Esta capacitación está integrada por dos módulos, el primero busca instruir en el uso del computador y el manejo de las herramientas ofimáticas, el segundo dará las orientaciones necesarias para la navegación en internet y el aprovechamiento de las herramientas libres de comunicación, publicación, comercio y gobierno electrónico, entre otras ventajas que ofrece la red. Para un mayor estímulo a la población, esta capacitación será certificada por el Gobierno de la Provincia de Pichincha, además se pretende promover una actitud emprendedora, mediante la selección de estudiantes que por su buen desempeño académico y liderazgo, podrán postularse como administradore(a)s de los Infocentros Pichinchanet. Infocentros Pichinchanet

El objetivo de Pichinchanet es implantar Infocentros comunitarios sostenibles económicamente, provistos de infraestructura en telecomunicaciones, en las áreas rurales y urbanomarginales de los cantones, para promover el desarrollo comunitario y la productividad de la comunidad a través del acceso democrático a las TIC y el aprovechamiento de sus potencialidades. Los Infocentros comunitarios han demostrado ser una herramienta poderosa para fortalecer la inclusión social implementada alrededor del mundo. La población beneficiaria comprende habitantes de la parroquia que requieran servicios en telecomunicaciones, capacitación, actividades de integración comunitaria y entretenimiento.


Todos por un mismo propósito

Para la ejecución del Proyecto, ha sido necesario buscar actores estratégicos que de manera conjunta, participen y apoyen con gestión y recursos en las diferentes fases de ejecución. Este proyecto es un buen ejemplo de participación interinstitucional. Se prevé que, por una parte, el Gobierno local de la parroquia contribuya con el terreno para la construcción, el Ministerio de Telecomunicaciones y de la Sociedad de la Información provea la infraestructura en conectividad y telefonía, mientras que el Gobierno de la Provincia de Pichincha aportará con la construcción y/o adecuación de los Infocentros, así como la alfabetización digital, la capacitación de administradores, el diseño de planes de emprendimiento, la asesoría y el acompañamiento a los administradores de los Infocentros durante dos años. El Infocentro

Pensando en un espacio apto para la integración y desarrollo comunitario, se han planificado áreas básicas que se hallarán en todos los Infocentros. • Sala de telecomunicaciones Equipada con cabinas telefónicas y computadores con internet dispuestos estratégicamente tanto para el trabajo colaborativo como individual, multifuncionales, entre otros equipos. Esta sala busca brindar servicios en telecomunicaciones, asesoría para el acceso al gobierno electrónico, capacitación presencial y acceso a los Ambientes Virtuales de Aprendizaje, así como al software especializado para población con discapacidades físicas. • Sala de integración y desarrollo de la comunidad y proyecciones Equipada con proyector y pantalla de proyección e inmobiliario que brinde servicios de conferencias,

proyecciones, talleres y, en general, reuniones para la integración y desarrollo de la comunidad. • Ludoteca, entretenimiento infantil Espacio provisto de computadores con internet para el trabajo colaborativo, software infantil, libros electrónicos. Sus servicios especializados son la consulta, lectura, capacitación, entretenimiento, proyecciones de video para niños y madres de familia. • Sala juvenil Equipado con proyector, pantalla de proyección y computadores que permitan la integración y el desarrollo juvenil, así como recursos para el entretenimiento. • Espacio de integración y comercio comunitario Lugar al aire libre apto para la expresión artística y cultural, para la venta y promoción de productos de la comunidad, provista de cafetería. • Cartelera informativa Medio de información, difusión de servicios y productos importantes para la comunidad. Planes de sostenibilidad de Infocentros

Los planes de sostenibilidad de cada Parroquia se irán construyendo sobre un diagnóstico de la comunidad para conocer sus condiciones económicas, modos de producción, necesidades y fortalezas que orienten las líneas de trabajo en los Infoncentros. Para esto, también se establecerá, conjuntamente con la comunidad, el administrador y el Equipo de Educación del Gobierno Provincial, la misión, objetivos, actividades, productos y personas responsables que permitirán la sostenibilidad económica y social de cada Infocentro.

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Durante el 2010 se construirán tres Infocentros comunitarios con recursos del GPP y de concretarse el convenio con el MINTEL, se habilitarán 17 más. Entre el 2011-2013 se construirán los Infocentros en las parroquias restantes.

491 estudiantes, de los cuales 440 han sido promovidos al segundo módulo.

Por otra parte, durante este año, la alfabetización digital beneficiará a 3000 personas en 20 parroquias de la Provincia.

Esta área, como otras de las zonas del Valle de los Chillos, fue asiento de un importante cacicazgo. Se cree que la antigua parroquia fue fundada a la llegada de Píntag a estos territorios, que huía de los ataques de Huayna Cápac. Garcilazo de la Vega hace referencia a este cacique, como uno de los últimos que resistieron el avance de los Incas, antes de la batalla de Yaguarcocha.

La experiencia en la parroquia Píntag

De manera paralela a la implantación de los Infocentros, se adelantarán procesos de alfabetización digital en los que se identificarán posibles líderes comunitarios que hayan logrado desarrollar al máximo sus competencias los tecnológicas durante la capaInfocentros citación, a quienes se les invicomunitarios tará a tomar una capacitación han demostrado especializada que les permitirá ser una optar por el puesto de admiherramienta nistradores del Infocentro copoderosa munitario. para fortalecer

la inclusión

Píntag se caracteriza por sus tierras fértiles para la agricultura y para pastos, cuenta con muchos arroyos. En la parte alta se realizan las actividades ganaderas, la producción de leche y de engorde. Algunas haciendas producen ganado bravo.

Esta capacitación tiene como social propósito implementar una Se contactó con el Presidente metodología que permita a de la Junta Parroquial, Gabriel los administradores de los Noroña, quien colaboró con Infocentros dinamizar, coel acercamiento a los centros ordinar, asegurar la producEducativos de Píntag. La apertividad y el desarrollo social tura brindada por las autoridade la comunidad a través de las TIC, utilizando des parroquiales y educativas ha permitido que la estrategias de socialización, promoción, planea- fase de Alfabetización Digital se implemente de ción, capacitación y evaluación. Los temas de la manera inmediata en la parroquia. capacitación se centrarán en liderazgo, estrategias comunicativas, administración financiera, planes El técnico informático del equipo, Kléber Minda, realizó una evaluación de los laboratorios de de emprendimiento y sostenibilidad. cómputo de los centros educativos y se realizaron Entre mayo a julio del presente año, se ha ajustes y correcciones en las máquinas. orientado el primer módulo «Manejo básico del computador y herramientas ofimáticas» a 25 Los trípticos, afiches y reuniones con padres de grupos, organizados en 8 parroquias: Píntag, La familia nos permitieron llegar a consolidar los Esperanza, El Quinche, Alóag, Mindo, Olmedo, siguientes grupos de trabajo: Tupigachi, Cotogchoa y próximamente, Pacto. En total se ha contado con la asistencia de 124


• Grupo 1, Colegio General «Píntag», 35 inscritos, 7 al 12 de junio del 2010 • Grupo 2, Escuela «Gabriel Noroña», 34 inscritos, 14 al 19 de junio del 2010 • Grupo 3, Escuela «Cristóbal Colón», 37 inscritos, 28 de junio al 2 de julio • Grupo 4, Escuela «Glend Side», 26 inscritos, 5 al 9 de julio del 2010 El primer módulo de 20 horas se realizó de lunes a viernes de 14h00 a 18h00. En el desarrollo de los talleres se pudo evidenciar el miedo que la mayoría de los participantes tenían al teclado y al mouse, sin embargo, al pasar los días fueron acoplándose y desarrollando nuevas habilidades que para ellos significó un triunfo. • Colegio General «Píntag» El 98% de los participantes no habían tenido ningún contacto con el computador, lo que ayudó a un avance equilibrado. Debido al horario se estableció un espacio de 15 minutos a la mitad de la jornada lo que permitió que se organizaran para compartir un refrigerio y estrechar lazos de amistad y compañerismo. Fue una experiencia enriquecedora que permitió rescatar valores humanos como: voluntad, compañerismo, solidaridad, paciencia, amistad, respeto y tolerancia. • Escuela «Gabriel Noroña» El grupo de esta escuelita estuvo conformado por 33 mujeres y 1 hombre con el nivel de educación que se muestra en los cuadros: Nivel de instrucción Total Ciclo Básico 5 Primaria 9 Secundaria 20 Total general 34 125

Ocupación Total Agricultura orgánica 1 Comerciante 2 Costurera 2 Empleada doméstica 1 Modista 1 Peluquera 1 Quehaceres domésticos 24 Vendedora 1 Total general 34 Este grupo asimiló el taller sin mayor dificultad aún sin tener ni una pizarra, solo utilizamos el material de apoyo que se elaboró para los talleres. Una de las experiencias gratificantes, que nos muestra que los participantes están asumiendo este reto con mucha voluntad, es cuando al ingreso del taller llegan personas que nunca utilizaron ni siquiera una máquina de escribir y, al terminar los talleres, ya logran calcular con fórmulas en hojas de cálculo. • Escuela «Cristóbal Colón» El grupo de esta escuelita estuvo conformado por 34 mujeres y 3 hombres con el nivel de educación que se observa en los cuadros: Nivel de instrucción Total Ciclo Básico 4 Primaria 8 Secundaria 19 Superior 6 Total general 37 Ocupación Total Comerciante 2 Conserje 1 Limpieza 1 Profesora 2 Quehaceres domésticos 31 Total general 37 Al igual que los anteriores grupos en este se pudo comprobar que el conjunto de participantes no tenía noción de computación.


En esta escuelita el laboratorio contaba con un proyector que ayudó en el proceso de aprendizaje de los participantes. • Escuela «Glend Side» (Fe y Alegría) El grupo de esta escuelita estuvo conformado por 20 mujeres y 6 hombres inscritos con el nivel de educación y ocupación que se observa en los siguientes cuadros: Nivel de instrucción Total Ciclo Básico 3 Primaria 18 Secundaria 5 Total general 37 Ocupación Total Albañil 1 Jornalera 2 Jornalero 3 Limpieza 1 Quehaceres domésticos 31 Vulcanizador 1 Total general 26

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En este grupo fue evidente el gran compañerismo y la amistad entre todos los participantes. El miedo a utilizar el computador, la dificultad para utilizar el mouse, y las manos duras, acostumbradas a otras labores como el trabajo en casa o como jornaleros, fue desapareciendo durante el transcurso de los días; pero la voluntad de aprender, de dejar por una semana su vida cotidiana y dedicarla a aprender venció todos estos miedos. Al igual que los tres grupos anteriores, todos los participantes concluyeron el taller con mucha felicidad y optimismo, y a la espera del próximo módulo.


El Instituto Técnológico Superior de Pichincha Avance y profesionalización de la función pública

Un grupo de estudiantea ecuatorianos muestran sus diplomas en un Curso internacional en República Dominicana. 2010

Por Edgar Espinosa y Leonor Buri


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l Gobierno de la Provincia de Pichincha, desde el año 2000, dio inicio a la gran empresa de enriquecer la función pública por medio de la formación académica de sus trabajadores y empleados. La necesidad era incuestionable. Todo comenzó cuando un grupo de secretarias de la institución, demandaban ser actualizadas en técnicas modernas para ejercer su trabajo con calidad y eficiencia. Esta necesidad de profesionalización se resolvió de manera preliminar con la creación de un Instituto Superior, concebido en su inicio para satisfacer los requerimientos básicos de la entidad, pero las necesidades y sus expectativas rebasaron la propuesta inicial y hoy, esta pequeña institución creció y se extendió hasta convertirse en el Instituto Tecnológico Superior del Gobierno de la Provincia de Pichincha, según Acuerdo No. 104 del CONESUP. Así, un número considerable de servidores tanto públicos como privados, que se acercaron movidos por el interés, la curiosidad o la novedad, encontraron que la formación y la capacitación era un paso trascendental para obtener un título académico, como reconocimiento a sus esfuerzos y a la superación personal. De esta forma los títulos entregados por el Instituto Tecnológico Superior y avalados por el Consejo Nacional de Universidades y Escuelas Politécnicas —CONESUP— son el testimonio de una aspiración lograda, tanto en el ámbito individual como en el colectivo, al coadyuvar al cumplimiento de las políticas institucionales en beneficio de la provincia y el país. El perfil de los estudiantes y egresados del Instituto, tienen una característica singular: son padres y madres de familia con múltiples actividades laborales y familiares que han retomado sus estudios, luego de 5, 10, 15 ó 20 años y lo han hecho motivados por una evidente actitud de compromiso con las entidades que respaldan esta iniciativa, como los ministerios de Energía 129

y Minas, Obras Públicas y Transporte, Vivienda, Salud, Educación, Defensa, Ambiente, así como el Instituto Ecuatoriano de Seguridad Social, Fuerzas Armadas, Presidencia de la República, Registro Civil, Casa de la Cultura, municipios de Quito, Rumiñahui, Cayambe, Puerto Quito, Los Bancos, Pedro Vicente Maldonado, entre otros. La oferta académica del Instituto se centra en las carreras de tecnólogos y tecnólogas en Asistencia de Gerencia, Administración de Empresas o de Técnico Superior en Deportes, especialidades que han recibido una extraordinaria acogida. Hasta el momento se han graduado como profesionales cerca de 737 trabajadores y empleados, como técnicos superiores. En Secretariado, 180. Deportes, 33. Asistencia de Gerencia, 394. Administración de Empresas, 130. A la fecha cursan estudios 800 alumnos y contamos con 150 pre-inscritos para los nuevos períodos. Modalidad de estudio

Es semi-presencial para facilitar que el estudiante cumpla con su horario normal de trabajo y a su vez, se logre que la teoría y la práctica se entrelacen permanentemente. Los horarios de estudio son de 07h00 a 09h00 de lunes a viernes, mientras que el horario intensivo se desarrolla los días sábados de 08h00 a 17h30. Así mismo, la adopción del sistema modular para cubrir la malla curricular permite una mejor asimilación de los contenidos, gracias a la secuencia con que se imparten los conocimientos. Los docentes del Instituto Tecnológico se encuentran vinculados a la enseñanza superior en universidades y escuelas politécnicas reconocidas de la ciudad de Quito, a quienes continuamente el Instituto ofrece capacitación y actualización.


Otro tema que merece ser resaltado es sobre el exclusivamente a facilitar un servicio de costo de las carreras. En este sentido el Gobierno enseñanza de educación superior que potencie de la Provincia de Pichincha, acorde a sus y conjugue el desarrollo de los estudiantes políticas educativas, asume los costos operativos como seres humanos integrales. Esto es, con la y de planificación por medio del Departamento formación en valores éticos, junto a la creación de Capacitación al apoyar con un equipo de de aptitudes y al estímulo de actitudes que coordinadores, que son responsables de los les permita retribuir con los conocimientos diferentes paralelos del Instituto. También, facilita adquiridos, una excelente prestación de servicio a su administración al asignar los ciudadanos y ciudadanas de a los funcionarios las tareas toda la provincia. de rectoría, administración y Este proyecto de servicio a la secretaría del Instituto. esta pequeña comunidad no beneficia úniinstitución creció En contraparte, la inversión camente a los estudiantes que y se extendió de los alumnos es de 250 dóasisten a sus aulas sino a cenhasta convertirse lares por cada año de estudios. tenares de familias que con la en el Instituto Por ejemplo, la duración de la profesionalización de sus maTecnológico tecnología es de 3 años, por lo dres y/o padres de familia, por Superior del que el aporte de los estudiantes diferentes circunstancias no puGobierno para concluir y graduarse de la dieron acceder oportunamente de la Provincia carrera seleccionada alcanza la a la educación superior. de Pichincha cantidad de 750 dólares, suma La decidida e invalorable que es considerada como un gestión permanente del aporte para el desarrollo de las Prefecto Gustavo Baroja, quien actividades de interaprendizaje. está convencido que la educación es el camino De esta forma, el Instituto Tecnológico Superior para potenciar al individuo e imprime a sus del Consejo Provincial de Pichincha, realiza instituciones un rostro humano y eficiente. una actividad sin fines de lucro, orientada

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Inauguraci贸n de la casa abierta en Puerto Quito. 2010


Érase una vez un bosque atravesado de esculturas

El futuro bosque de esculturas, fotografía de Omar Ospina, 2010.

Por Omar Ospina García


¡Q

ué buenos troncos para tallarlos!, uno de los árboles, e hiciera lo que su talento se dijo a sí mismo el escultor y creatividad le sugiriesen. machacheño Hugo Proaño. Se refería a la fila de troncos de eucalipto, de entre Hugo Proaño es un artista oriundo de la cuatro y cinco metros de altura y al menos ciudad de los Chagras, que hace algunos años setenta centímetros de circunferencia, que se se marchó a Nueva York como uno más de los alineaban a lo largo de media cuadra al frente migrantes ecuatorianos que van a la Capital de la gallera y al lado del coliseo deportivo, del Mundo a rebuscarse la vida y encontrar su destino. Destino que, en en un lote vacío que, hacia su caso personal, ya estaba el norte de la ciudad, daba marcado por el Arte. De a la mole del Rumiñahui. modo que allá en la ciudad Alguna vez todo el lugar era no sería sólo vertical, se vinculó con un un bosque atravesado por él quien tallaría empresario judío, Andrew una quebrada, pero árboles y uno o varios Kold, quien tenía una agua fueron desapareciendo árboles, sino que galería y un taller gráfico y poco a poco a golpes de invitaría a varios de pintura en Manhattam, escultores hacha y motosierra y la y les daba espacio a varios nacionales e deforestación consiguiente. artistas procedentes del internacionales De los últimos diez o doce mundo entero. ¿Trabajo de para que vinieran eucaliptos, sólo quedaban los pintores? Restaurar las a Machachi los troncos desprovistos de por algunos días obras de arte sometidas a ello ramaje, como invitación al en la galería del empresario, hacha que los convirtiera y reproducir algunas de ellas en leña de chimenea… o y otras más de la pinacoteca al escultor para plasmar las del mundo, reproducciones huellas de su creatividad. que comercializaba el Así que a Hugo Proaño se le atravesó la idea de propietario en su galería, pagándoles a los hablar con el Alcalde del cantón Mejía, cuya ejecutores unos honorarios no siempre justos cabeza municipal es Machachi, la ciudad de ni suficientes por su trabajo de creadores, la Fiesta del Chagra, para que le permitiera restauradores o copistas. tallar algunos de esos troncos. Pero mientras pasaban los días a la espera de la cita con el Sin embargo de que esta especie de trabajo a Alcalde, el escultor fue repensando el asunto jornal no era del todo lo personal y creativo y se le ocurrió otra idea. O una locura, según que el artista deseaba, le sirvió para adquirir el se mire, que es la característica que por lo oficio y la habilidad que son necesarios en su común tienen las buenas ideas: no sería sólo trabajo intelectual. Y cuando consideró que él quien tallaría uno o varios árboles, sino era suficiente de copias para llevar a cabo sus que invitaría a varios escultores nacionales e propias ideas, regresó a su Machachi nativo internacionales para que vinieran a Machachi para hacer lo suyo sin otro modelo al frente por algunos días, y cada uno tomara para sí que la naturaleza o su imaginación. 133


Y fue entonces cuando se tropezó con los árboles del predio anexo a la Gallera y vecino de su casa.

Al Prefecto de la Provincia de Pichincha, de la cual es Machachi pujante cantón, le gustó la idea de hacer allí, en ese bello rincón de la Provincia, una especie de Parque Lineal que bordeara la quebrada que va al Sincholagua Otro oficio: guardián de árboles y desembocaba en el Río San Pedro, cuando Con la idea entre ceja y ceja, a Hugo Proaño le lograba tener agua, o sea en la época invernal, salió otra imprevista labor: cuidar los árboles pues en verano su cauce es apenas una herida que había elegido para su loco proyecto, y verde en el paisaje machacheño. Herida que estaban amenazados por quienes querían que tal vez convendría curar sembrándole árboles nuevos en sus convertirlos en leña. Que orillas y poniéndole como no eran pocos de manera guardianes ecológicos unas que el escultor dormía con cuantas esculturas talladas un oído atento y un ojo en los troncos secos que abierto, esperando que hay gentes sobreviven protegidos por sonara el motor o se oyera el que, si pudieran, Proaño. golpe del hacha. Que no fue pavimentarían pocas veces, hasta cuando el vecino Pero al soñado Parque Lineal los depredadores quedaron Cotopaxi, después le esperaban otras angustias de pavimentar convencidos de que los antes de hacerse realidad. el Rumiñahui tales árboles tenían un fiero En el Concejo Cantonal y el Sincholagua cuidador y que, en últimas, no faltó quien tuviera otra la idea de este no era tan loca idea que consideraba genial: ni tan inútil: hacer arte de pavimentar el parque y aquellos árboles parecía, en convertirlo en una especie verdad, más interesante y de parqueadero gigante… creativo que volverlos humo. no importa que no hubiesen, por el sector, automotores La Alcaldía de Machachi le apostó al Proyecto, a pesar de que el presu- suficientes para llenar el enorme espacio. puesto para su ejecución podría exceder los Hay gentes que, si pudieran, pavimentarían recursos del Cantón. Y fue entonces cuando el vecino Cotopaxi, después de pavimentar el artista Proaño le comentó el asunto a su el Rumiñahui y el Sincholagua. Es la amigo Raúl Pérez Torres, Asesor de Cultura mentalidad de quienes sólo conciben el del Consejo Provincial de Pichincha, quien a progreso y el desarrollo en términos de su vez pensó que el tema tenía su interés y lo cemento y construcciones. ¿La naturaleza? Es comentó con Antonio Correa Losada, poeta un estorbo para esas mentes adoquinadas. y editor colombiano residente y ciudadano Pero no contaban con que los artistas suelen en el Ecuador, para llevar el tema al Prefecto tener otra cualidad o característica, aparte Gustavo Baroja. de la creatividad: son tercos, empecinados

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Hugo Proaño en su taller, fotografía de Omar Ospina, 2010.


La gallera, fotografĂ­a de Omar Ospina, 2010.


e incansables cuando de defender sus ideas locas se trata. Así que Hugo Proaño, junto con Ramiro Caiza, lograron, a fuerza de terquedad e insistencia, convencer a los Concejales de que era más bello disfrutar del paisaje machacheño desde un parque verde y florecido, que desde un seco, impersonal y frío parqueadero sin autos. Ahí está, pues, ese espacio verde al norte de Machachi, que mira de frente al Rumiñahui, y espera no solamente los nuevos árboles que bordearán el cauce de la quebrada abierta en su paisaje, sino también el producto de la habilidad y creatividad de un grupo de artistas ecuatorianos e internacionales que, convocados por el empecinado Hugo Proaño, la voluntad de los ediles y el Alcalde de la población, y la apertura de un Prefecto para quien las ideas culturales y artísticas tienen un lugar esencial en medio de los atafagos de la política y de la administración provincial, esperan dejar en ese paradisíaco lugar de la Sierra ecuatoriana la impronta de su genio y de su habilidad.

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No sería mala idea que este sector norte de Machachi fuera adquiriendo un carácter más lúdico, artístico y ecológico para disfrute de los habitantes, adultos, adolescentes y menores de la ciudad del Chagra. Con todo lo importantes que son en términos de costumbres, tradiciones y turismo las Fiestas anuales del Chagra, bien podrían tener otro escenario para las Corridas de Toros de Pueblo, a fin de que el Parque Lineal de los Troncos —nombre sugerido desde estas páginas— se conserve limpio, verde y hermoso para el disfrute de todos, y no se convierta en el lodazal que las corridas de toros de pueblo, con su agregado de corrales, graderíos provisionales, ventas callejeras y heces animales, ocasionan en detrimento de un sector que bien podría exhibir su belleza natural todos los días del año, con apenas una decisión municipal y el apoyo provincial que lo proteja de todos para disfrute de todos: vecinos y visitantes.


Retrato de Carlota Jaramillo, por Carlos S. Ribadeneira. Archivo personal de Pablo Guerrero.

CalacalĂ­: la tierra de Carlota Jaramillo Por Klaus MĂźller


L

a buena tierra de Calacalí despierta bañada por un sol de trigo y sus sementeras de choclos reverdecen en el horizonte. Desde el tanque de agua que queda en la cabecera oriental del pueblo, ya bajan, muy temprano, hombres y mujeres trabajadores. Unos llevan azadones, otros cargan unos costales. Algunas mujeres trabajan en Quito y esperan al filo de la carretera un bus para llegar a la capital.

Herrera y de pronto, suena en Calacalí, ese pasillo inmortal de Carlota, «Sendas distintas»: Qué distintos los dos, tu vida empieza. Y yo voy ya por la mitad del día. Tú ni siquiera vives todavía y yo ya de vivir tengo pereza.

«Aquí la gente es alegre, religiosa y trabajadora», dice Josefina Quintana.

Sin embargo, cual busca la tibieza del sol la planta que enflorar ansía,

Para llegar a Calacalí hay que pasar de largo el redondel de la Mitad del Mundo, seguir por la carretera Calacalí-La Independencia en un recorrido en automóvil de unos 10 minutos, hasta llegar al desvío que conduce a la villa. El camino está en buenas condiciones.

persisto con afán tu compañía, para que des calor a mi tristeza.

Apenas ingresamos al pueblo podemos ver la Casa-Museo de esa mujer que provocó suspiros en los ecuatorianos, la señora de elegante peinado negro y ojos profundos y románticos, la reina del pasillo: Carlota Jaramillo, ¡Sí señor! La cantante nació en un soleado mes de julio, de 1904, en medio de las lomas y dulce abrigo de Calacalí. A la entrada del pueblo sólo queda para recordarla su hogar, una pequeña casa de paredes color rosa, rodeada por una verja verde y unos cipreses centenarios. Frente a la entrada hay dos bancas de madera desde donde se contempla el hermoso jardín y se asiste a la paz del lugar. Usted y su familia puede visitar esta Casa-Museo todos los fines de semana y sumergirse, de nuevo, en los recuerdos, en los pasillos, observar los objetos y muebles antiguos, revivir el recuerdo y legado de esta noble hija de Calacalí, pues se dice que le gustaba pararse a la sombra del capulí del jardín y con los ojos cerrados dejar que su voz de alondra se escuchara profunda y melodiosa. «Ella cantaba dentro de su casa, parecía que estaba enamorada todos los días», asegura Blanca

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Qué cerca y qué lejanos, yo soy el viejo soñador, tú la niña apasionada, que cantando en la luz vas como el ave. Más al mirarte cerca me figuro, que yo soy un castillo abandonado y tú un rosal abierto junto al muro.

Por la Plaza Sucre salta y cacarea un gallo de pelea. Raspa con sus patas amarillas el césped y luego levanta el pico como si quisiera bronca. En el centro de la plaza una pileta se pierde en los años y el tiempo. Atrás de los árboles se divisa el perfil de la iglesia. Cuadras arriba está el cementerio y el tanque de agua. «Esta es tierra de gente sana», dialoga animoso Segundo Gallardo Cumba, quien vive 88 años en Calacalí y con su mirada de ojos negros panea el horizonte y suspira. «Antes solo se veían casas de paja y bareque. Esta tierra tiene nombres distinguidos de gente bondadosa y profesional». Segundo, ahora jubilado, antes funcionario del Municipio, recuerda en su memoria a Joel Muela, campeón de carros y a Heriberto Leiva, atleta. Al parecer, en años pasados, los jóvenes calacaleños,


iban guapos y atléticos, trotando hasta Nanegal, agradecidos del aire limpio que se filtra entre los cerros, y que proviene de las regiones más oscuras y boscosas del subtrópico ecuatoriano, rememora con aire de nostalgia. «Estas tierras son bendecidas. Aquí se da papas, maíz, cebada, trigo, melloco, oca, sambo». Eran, en esos años que parecen confundirse con el blanco y negro de antaño, emblemáticas haciendas cuyos nombres eran símbolo de lucha, de duro trabajo y de ánimo de progreso. Al alba o al crepúsculo, los tractores rugían y labraban la tierra en Rayucuho, Papatena, Tilingón o Huasaya. Hace poco la tragedia hizo despertar entre sustos y lágrimas a los pobladores y fieles: las 14 estaciones del Vía Crusis fueron robadas de la iglesia. Obras en lienzo, cuyo valor patrimonial es incalculable. Hoy solo quedan como testigos la centenaria palmera de la plaza, los árboles de coco y el ciprés, bajo cuya sombra unas palomas aterrizan a dar un paseo.

fuerza. Al ingreso del pueblo, cerca del colegio, se divisa la gallera. Este sitio cobra vida y retoma la tradición los sábados por la noche. Sentado en una banca de piedra, observando a la distancia a sus tres gallos de pelea sobre la hierba, se halla Cristóbal Cumba estudiando atento los movimientos de sus púgiles. «Los gallitos son como futbolistas, hay que estar muy pendiente de su preparación física: dejarlos que caminen por las mañanas, soplarles trago debajo de las alas, darles de comer mucho pescado, balanceado, agüita clara y vitamina C».

provocó suspiros en los ecuatorianos, la señora de elegante peinado negro y ojos profundos y románticos, la reina del pasillo: Carlota Jaramillo

El torero, los gallos y el silencio

La Plaza Sucre, hoy con bellos jardines para el disfrute de los niños, enamorados y familias de Calacalí, antes era una plaza de toros. Todavía corre en el viento que llega de los cerros orientales el nombre mítico de Luis Flores, señor torero del pueblo, cien años atrás, como mínimo. Luis era el muchacho que provocaba suspiros entre las chicas cada vez que se lanzaba de frente contra el toro y su valentía era orgullo para el pueblo. Cuando cae la tarde, Segundo Gallardo sentencia: «Quien confía en pata de gallo es un gran caballo». Y es que los gallos en Calacalí todavía aletean con

Los gallos están listos para pelear desde los ocho meses de edad y su ciclo dura hasta los dos años. Las razas son variadas: vanquivar, española o guaruchos (gallo criollo). Los colores también: carmelito (café con blanco), grillo (blanco salpicado de negro), cenizo o culimbo (sin cola).

«Cuando ya tienen las patas rojas, están listos para pelear. Los gallos en Ecuador son una tradición popular», comenta Miguel Cruz, quien camina con un palito de eucalipto por una callecita estrecha y luego tuerce su andar por un sendero de tierra hasta perderse entre unos pencos. El sol parece caminar sobre la calle Simón Bolívar. Una leve brisa sacude las copas de los árboles. Y un grupo de mujeres camina por la García Moreno. Las casas en Calacalí son bajas, de una sola planta, de teja y adobe. Sus paredes están pintadas con colores cerezas o pasteles y bajo el sol hacen del paisaje un bella acuarela silenciosa, muy silenciosa, porque en Calacalí el silencio es paz, vida, espacio idóneo para alzar la vista y contemplar la belleza de la tierra, y de su gente. 140


Los gallos en CalacalĂ­ todavĂ­a aletean con fuerza, 2010.


Gobierno de la Provincia de Pichincha PĂĄgina WEB: www.pichincha.gov.ec Correo-e: acorrea@pichincha.gov.ec Manuel Larrea N13-45 y Ante Quito, Ecuador Para este nĂşmero se han usado caracteres Garamond creados por Claude Garamond (1490-1561) y Gill Sans de Eric Gill (1882-1940).


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