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El Tiempo Pacto sobre la Mesa de #ReformaPolíticaYA - número 3

Foto: http://bit.ly/U7Gdhd Mucho se especuló al respecto del Pacto por México. Hay muchas opiniones so‐ bre cómo surgió. A algunos en Sociedad Civil nos gusta pensar que esa agenda se derivó de los asuntos por los que hemos luchado desde hace años y que fueron expuestos ante el entonces candidato a la Presidencia, Enrique Peña Nieto. D e s d e e l pr i n c ipi o, a l g u n o s l o aplaudieron pensando que garantizaría la discusión y aprobación de reformas de

suma relevancia para el país, y que lleva‐ ban muchos años sin discutirse; lo que ha representado mucho tiempo de retra‐ so. Otros lo reprobaron o simplemente pensaron que no iba a funcionar. Final‐ mente, otros nos vimos escépticos, sin emitir un juicio específico al respecto sino hasta que se fueran desarrollando las cosas. A más de medio año de especulación y viendo los resultados del Pacto, pode‐

mos ver que el balance es de un Poder Ejecutivo fortalecido y un poder Legisla‐ tivo sumamente debilitado y acotado. Todos sabemos que los legisladores siguen la línea de las cúpulas del partido al que pertenecen, pero con la existencia del Pacto por México, EPN garantizó la discusión y aprobación de los temas de mayor relevancia y urgencia, pero por otro lado se adelantó a que, llegado el momento, la Secretaría de Gobernación

tuviera siempre una propuesta muy concreta para cada tema. El gran logro de EPN fue haber compro‐ metiendo a los dirigentes de los partidos a firmar un Pacto con una agenda y propuestas muy bien definidas y que los mismos dirigentes quienes se sientan comprometidos a cumplir y marquen línea a sus legisladores. Una cosa es que el Poder Ejecutivo


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El Tiempo de #ReformaPolíticaYA

cumpla con su facultad de enviar prop‐ uestas de reformas y otra muy diferente que sea quien esté marcando la pauta del rumbo a seguir en cada uno de los temas. Cierto es que lo anterior no ocurre en todos los casos, pero en la gran mayoría sí. Yo me pregunto si los legisladores se dan cuenta de que están siendo manipulados, y en este caso, si se sienten contentos y satisfechos con el trabajo para el que los ciudadanos los elegimos. Triste y preocupante es que sean pocos quienes se den cuenta de que no es cues‐ tión de cantidad de leyes aprobadas, sino la calidad de ellas y el impacto positivo que tendría para todos. En general, el Pacto por México está cumpliendo con su objetivo: forzando al Poder Legislativo para que temas como la Reforma Energética, Fiscal y Educati‐ va se discutan y aprueben; aún cuando los logros de las reformas sean mínimos o dudosos y nos dejen a muchos insatis‐ fechos, frustrados y preocupados. El tiempo nos dirá si las reformas aprobadas y sus respectivas reglamenta‐ ciones han sido suficientes para cambiar la situación actual y traigan beneficios reales a largo plazo para todo el país.

Alejandra Navarro Rueda @NAsteroide

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Pacto: transformación o simulación Las “carreteritas” y los “puentecitos” ya no venden ni legitiman, parece que dijo el gobierno. Entonces, durante la larga transición entre Felipe Calderón Hino‐ josa y Enrique Peña Nieto, se reunieron las fuerzas políticas (los partidos, para ser claros) y convinieron un Pacto por México. Se fusilaron mucho del trabajo que reali‐ zó la sociedad civil organizada, hicieron brainstorming y redactaron un bonito documento de 90 y pico compromisos.

“Reformas estructurales, profundas, de transformación”, dijeron al anunciarlo en diciembre de 2012. El discurso salió a la perfección, si tomamos en cuenta que somos un pueblo poco educado en los menesteres legislativos y de gobernanza. De esa “carta a los Santos Reyes” se ha avanzado algo. En menos de un año ya hubo reforma en educación y en teleco‐ municaciones. Muchos titulares posi‐ tivos, muchas porras de sectores que ni en sueños podrían haber legitimado al

PRI en otros tiempos. Muchas palmadas en la espalda. Pero cero transformación. Ahora sabemos que, para que las refor‐ mas realmente transformen a este atora‐ do país, es necesario que se conviertan en “leyes”. Y que esas leyes funcionen. Que no se hagan al “ahí se va”. Hasta el momento, ninguna de esas reformas, y las otras 12 que se aprobaron durante el sexenio anterior, se han “regulado”. Es decir: vamos para un año y del pacto, de la transformación y del consenso no se

ha visto nada. Esta semana, se instalaron mesas para discutir la legislación de la Reforma Po‐ lítica. ¡Después que venció el plazo de un año para legislarla! Lamentablemente, eso no fue lo más triste: después de varias iniciativas que senadores y diputa‐ dos habían impulsado a partir del traba‐ jo de la ciudadanía, “alguien” decidió que el dictamen a discutir vendría de otro lado. El trabajo realizado por aca‐ démicos, sociedad y legisladores se ten‐


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dría que cuadrar con “ese” documento. Incluso los mismos legisladores que de‐ fienden a capa y espada el pacto se sor‐ prendieron. Sobra decir que este “dicta‐ men” no garantizaba para nada el acceso a más ciudadanos a sus derechos político - electorales. Al contrario: restringía las candidaturas independientes, limitaba la consulta popular y hacía inaccesible la promoción de iniciativas de ley desde la ciudadanía. La participación ciudadana se limitaría a cúpulas… algo así como pasa ahorita. Se llama SIMULACIÓN. Se llama RETROCESO y eso es INADMISIBLE. En una sola semana, con el Pacto por México como justificación, se han puesto nuestros derechos político - electorales a subasta. El escenario empeora, porque no se trata únicamente de la Reforma Política: sin la menor vergüenza, esta se‐ mana hemos sido testigos de cómo pre‐ tenden negociar su reforma energética a cambio de la educación, de la democra‐ cia y de la transparencia de este país. Sin oposición, con todo el cinismo y a costa de nuestro futuro y nuestros intereses. Como ciudadana, y como parte del Colectivo #ReformaPolíticaYA, rechazo cualquier intento de cooptar la democra‐ cia a través del Pacto por México, de ne‐ gociación forzada que nos impida el pleno ejercicio de nuestros derechos; sean políticos, de acceso a la educación o de información. Un Pacto no está por encima de la Constitución.

Ireri Herrera @ireriherrera

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Madrazos El 13 de agosto, los dirigentes del PRI, PAN y PRD, así como legisladores y rep‐ resentantes del Gobierno de la República instalaron 7 mesas de trabajo para nego‐ ciar una reforma político-electoral en el marco del Pacto por México. Una de el‐ las, la mesa 1 , tiene como objetivo lo‐ grar la legislación secundaria de la refor‐ ma constitucional en materia política de 2012 (candidaturas independientes, ini‐ ciativa ciudadana, consulta popular e iniciativa preferente). Sus integrantes son: Representante del gobierno: Felipe Solís Acero; PAN: Diputado José Gonzá‐ lez Morfín y la senadora Laura Rojas; PRI: Diputado Héctor Gutiérrez de la Garza y el senador José Encarnación Al‐ faro Cázares; PRD: Diputada Amalia García Medina y la senadora Angélica de la Peña Gómez. Solicité formalmente a los integrantes de la mesa 1 participar, observar y trans‐ parentar el proceso que están llevando a cabo. Envié una carta a sus correos elec‐ trónicos, les envié un tuit como grupo y varios a cada uno de ellos con un vínculo a la carta solicitud. Ninguno ha respon‐ dido. Su trabajo debe ser público, el pro‐ ceso de diálogo y cómo deciden tiene que ser transparente, al no responder lo único que confirman son las sospechas sobre cómo toman acuerdos que nos afectan a todos. Sus acuerdos se negocia‐ rán por debajo de la mesa.

Lo que trabaje esta mesa necesariamente deberá pasar a las comisiones dictami‐ nadoras de las cámaras, quienes tuvieron un año para lograr esta legislación se‐ cundaria y todavía lo lo hacen. 70% de los Senadores en las comisiones dictami‐ nadoras del Senado se declaran a favor de sesionar, los otros seis restantes to‐ davía no responden a pesar de que les hemos tuiteado hasta el cansancio, face‐ bookeado, llamado por teléfono, visitado en sus oficinas, entregado una excitativa ciudadana y enviado un memorándum – generado por David Domínguez y publi‐ cado en este número. Lo más seguro es que los honorables Senadores reafirmen su honorable condición de levantadedos. ¿Cuántos autos debemos quemar para que los legisladores respondan? ¿cuántos zócalos debemos considerar zona de camping? ¿cuánto debemos estrangular la ciudad? ¿durante cuántos días debe‐ mos cerrar San Lázaro y el Senado? Que los legisladores solo respondan a madra‐ zos hace evidente que la reforma política no puede terminar hasta que existan vías, herramientas y posibilidades para lograr que los representantes verdadera‐ mente representen a los que deben rep‐ resentar sin necesidad de quemar sus au‐ tos. Tristemente paradójica es la propuesta del ingeniero Cuauhtémoc Cárdenas so‐

bre la reforma energética, sabe que es casi seguro que el Pacto Por México opere y que su iniciativa no sea tomada en cuenta, así que adelanta que entonces se lleve a cabo una Consulta Popular en las elecciones federales del 2015… aunque todavía esta figura de participa‐ ción no esté reglamentada. Habrá quienes decidan seguir agarrán‐ dose a madrazos para lograr lo que quieren y si les funciona ¿por qué debe‐ rían intentar otra forma de solución? Además de las figuras de participación que ya se mencionan, considero que el reto está en distinguir, reflexionar indi‐ vidualmente y crear colectivamente los componentes que requiere la democracia mexicana para que nuestros represen‐ tantes sean eso, representantes, no levan‐ tadedos opacos. Gabriel Gaytán-Ariza @gaytanariza

> Si te interesa escribir un artículo para El Tiempo de #ReformaPolíticaYA, por favor envía un correo a @reformapolit‐ icaya@gmail.com.


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Autor: David Domínguez

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Número 3 - Pacto sobre la mesa

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