Issuu on Google+

Publicacion = El Espectador, Sección = , Color = , Fecha = 05/01/2014, Hora = 11:23:51 a.m., Página= 25, Usuario = wbotia

/ 25 EL ESPECTADOR / DOMINGO 5 DE ENERO DE 2 01 4 ~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~

Programación del día:

Sobre los conciertos gratuitos

» Concierto con sentido social: Hogar San Pedro (10:00 a.m.) » Segunda función concierto inaugural: Teatro Adolfo Mejía (11:00 a.m.), ‘Pulcinella’. » Serie de música del Nuevo Mundo: Centro de Convenciones Cartagena de Indias (7:00 p.m.), dúo Assad de Brasil. Convento Cerro de La Popa (7:00 p.m.), ‘La historia de un soldado’. » ‘West Side Story’: Plaza San Pedro (10:00 p.m.).

Aprenda la lección y entérese de cómo reclamar sus boletas para asistir a los cuatro conciertos gratuitos que presentará el Festival en la plaza San Pedro: Domingo 5 de enero, 10:00 p.m. Martes 7 de enero, 10:00 p.m. Jueves 9 de enero, 10:00 p.m.

Sábado 11 de enero, 10:00 p.m. Un día antes de cada concierto reclame las boletas en las taquillas de Primera Fila en Cartagena ubicadas en las salas de Cine Colombia en Paseo de la Castellana, Caribe Plaza, Teatro Adolfo Mejía y en el Centro de Convenciones Cartagena de Indias.

El Violín, pieza artística deJim Amaral y símbolo del Festival Internacional de Música de Cartagena.

2 ElPentagrama ~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~

¶ La orquesta invitada este año al Festival trabaja sin jefes, un esquema que revoluciona lo musical y hasta lo empresarial.

La Orquesta de Cámara Orpheus

¿Y dónde está el director? JUAN CARLOS GARAY * ESPECIAL PARA ‘EL PENTAGRAMA’

En su habitual recuento de la apertura de temporada musical del Carnegie Hall, el diario The New York Times titulaba hace un par de meses “La democracia es instrumental”. El periodista llegaba a esa conclusión luego de apreciar un concierto completo en el que la Orquesta Orpheus interpretó obras de Brahms, Beethoven y una curiosa colección de variaciones para piano y orquesta escritas por el músico de jazz Brad Mehldau. Lo que lo llevó a titular así, sin embargo, no fue la variedad del repertorio sino el

haber notado (todavía con sorpresa, a pesar de que Orpheus fue fundada en los años 70) que la orquesta carece de director. O, para ser más exactos, cualquiera puede ser el jefe. Yo recuerdo haberlos visto en Washington a finales de los 90 interpretando unas sinfonías de Mozart. Y, a sabiendas de que no aparecería jamás el maestro que se para al frente con la batuta en la mano, traté de descifrar cómo diablos hacen para mantenerse ensamblados. Lo que noté, o al menos así me pareció, fue un juego constante de miradas que iban y venían de las distintas secciones: de los violines a los chelos, de los vientos a los contrabajos, siempre atentos a un gesto mínimo, que por lo gene-

ral consistía en agachar un poco la cabeza para señalar el momento exacto de cada entrada. Es, en otras proporciones, lo mismo que sucede cuando toca en vivo un grupo de cámara. En un cuarteto de cuerdas, por ejemplo, no hay un líder evidente, pero casi siempre es el primer violín el que marca las entradas. De hecho, sabemos que las primeras orquestas, las que se conformaron durante el barroco, tampoco tenían un director por fuera del ensamble. Más bien era uno de sus integrantes, por lo general el clavecinista, el que determinaba los puntos de inflexión de la música. Con el paso de los años, el concepto de orquesta fue creciendo en número de integrantes y la fi-

gura del director se hizo necesaria. Para 1687, en Francia existía un personaje que se paraba frente a la orquesta, si bien sus métodos eran muy distintos a los de ahora. Lo sabemos porque es uno de los retratos del compositor Jean-Baptiste Lully: en lugar de batuta, Lully tenía una pesada barra de hierro con la que golpeaba el suelo, marcando el compás. ¿Tiene sentido, entonces, volver a un esquema instrumental de hace más de tres siglos? En Orpheus todas las decisiones se toman luego de extensas discusiones y votaciones, así que si llegan a la conclusión de que se requiere un director, procederán a contratarlo. No parece ser, sin embargo, un panorama real. El esquema de trabajo

de Orpheus, en cambio, ha trascendido lo musical para convertirse en objeto de análisis empresarial. Existe un libro de Harvey Shifter llamado Leadership Ensamble, que estudia el caso de esta orquesta para proponer un modelo de management basado en el liderazgo compartido y rotativo. Pero, más allá de lo corporativo, que no deja de ser interesante, está un principio musical que nos pone a reflexionar. En el prólogo de aquel libro, Shifter escribe: “La gran música no brota de la batuta de un director. Fluye de los corazones, las mentes y el alma musical de los intérpretes que brindan al auditorio la visión de un compositor”. * Escritor y periodista musical.


Publicacion = El Espectador, Sección = , Color = , Fecha = 05/01/2014, Hora = 11:24:25 a.m., Página= 26, Usuario = wbotia

26/ EL ESPECTADOR / DOMINGO 5 DE ENERO DE 2 01 4 ~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~

A puro golpe rítmico Gonzalo Grau, Raphael Senguinier, Guillermo Andrés Ospina y Rodny Theran son los cuatro percusionistas que llegan al Festival para hacer parte de dos de las fábulas más reconocidas en la música: El carnaval de los animales y West Side Story. Dato curioso: en 2010, Raphael

Senguinier conoció a Katia y Marielle Labèque, quienes lo invitaron unos años después a participar en su reconocida banda B for Bang. También participó en la grabación de la versión para piano y percusiones de West Side Story, de Leonard Bernstein, con las hermanas Labèque y Gonzalo Grau.

ElPentagrama Gonzalo Grau.

Raphael Senguinier.

Guillermo A. Ospina.

Rodny Theran.

~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~ ‘El carnaval de los animales’, de Camille Saint-Saëns

La fantasía zoológica ¶ La creación del autor, director de orquesta y pianista francés recuerda la tradición de los bestiarios medievales. SARA MALAGÓN LLANO

saramalagonllano@gmail.com

El 6 de mayo de 1846 el joven Camille Saint-Saëns, de once años, dio un concierto en el que interpretó algunas piezas de Händel, Bach y otros autores, el Concierto en do menor de Beethoven y el Concierto de piano Nº 15, KV 450 de Mozart, con una cadencia final inventada por él. Después de los aplausos, Saint-Saëns ofreció tocar de memoria cualquiera de las 32 sonatas para piano de Beethoven. En los periódicos de casi toda Europa y alguno de Estados Unidos se publicaron reseñas sobre el exitoso concierto. El niño prodigio de oído absoluto, que aprendió a leer y a escribir a los tres años y compuso su primera pieza a los cinco, fue considerado un nuevo Mozart. Su extensa obra, con la que se aproximó a casi todos los géneros musicales, es ecléctica y a veces de una perfección excesiva. De ahí que a Saint-Saëns se le considere un compositor demasiado académico. Sin embargo, El carnaval de los animales, que al mismo Saint-Saëns le parecía una obra juguetona y poco seria, se convirtió en una de sus composiciones más famosas. Después de una desastrosa gira de conciertos por Alemania en 1885 y 1886, Saint-Saëns permaneció por un tiempo en Austria. Allí escribió El carnaval, compuesta para dos pianos, dos violines, una viola, un chelo, un contrabajo, una flauta, un piccolo, un clarinete, una armónica de cristal y un xilófono, aunque a veces se interpreta con toda la sección de cuerdas de una orquesta. El 9 de febrero de 1886, tres días después de haberla compuesto, les escribió a sus editores para confesarles que en vez de de-

dicarse a su Tercera Sinfonía había estado ocupándose de otra obra, El carnaval (“... c’est si amusant!“, dice en la carta). Sin embargo, la “fantasía zoológica”, como algunos la llaman, se presentó sólo un par de veces en conciertos privados antes de 1922, pues Saint-Saëns quería que se conociera y se publicara póstumamente ya que podría afectar su imagen de “compositor serio”. Después de su muerte, en diciembre de

1921, Durand hizo pública la obra. El carnaval se compone de catorce movimientos y cada uno representa a uno o varios personajes, en su mayoría animales. Se trata de una obra descriptiva: Saint-Saëns se vale de un aspecto de cada uno de los animales o personajes que aparecen —el sonido que producen o la velocidad a la que se mueven— para caracterizarlos y representarlos en piezas de corta duración.

Se dice que los movimientos que corresponden a los animales son satíricos, porque aluden a otras obras musicales que terminan siendo parodiadas allí: en Tortugas, las cuerdas interpretan una versión lenta de El galope infernal de la operetta Orfeo en los infiernos de Offenbach, y en El elefante el tema parte de dos piezas, una de Mendelssohn y otra de Berlioz, compuestas para ser interpretadas por instrumentos soprano, como flautas y violines. Luego aparecen los canguros y un acuario, cuyo movimiento se considera el más rico musicalmente: intervienen los dos pianos, las cuerdas, los instrumentos de viento y la armónica, evocando el ambiente tranquilo y el lento desplazamiento de los animales en un acuario. En Los personajes de largas orejas, los violines imitan el rebuzno de los burros. Más adelante, en otro movimiento, un piano imita el canto de un cucú, y después un chelo y los dos pianos, la elegancia de un cisne. Entre los animales aparecen también los fósiles y los pianistas, ambas figuras simbólicas: los fósiles son los profesores retrógrados, los pianistas son los principiantes. La fantasía zoológica de Saint-Saëns recuerda la tradición de los bestiarios medievales, en los que se describía a todos los animales. El carnaval es interesante por su particular orquestación y porque ridiculiza el sistema musical del momento. Otra vez, como en las fábulas, los animales tienen una voz, y con ella nos critican y nos enseñan cosas a los humanos. La obra es un llamado a desafiar el canon establecido: es necesario superar los fósiles e ir más allá de las retrógradas maneras en que los pianistas principiantes aprenden a tocar, de la canonización e idolatría que ronda ciertas obras musicales y de lo que dicen los críticos, cuyas palabras son para Saint-Saëns como el rebuzno de un burro. * Enero 5, 10:00 p.m. Plaza San Pedro.


Publicacion = El Espectador, Sección = , Color = , Fecha = 05/01/2014, Hora = 11:25:34 a.m., Página= 31, Usuario = wbotia

~

/ 31 EL ESPECTADOR / DOMINGO 5 DE ENERO DE 2 01 4 ~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~

Hoy, transmisión de ‘West Side Story’

El festival en las redes Luis Manuel Ballestas Alarcón Espero que estén nuevamente en enero… de lo mejor que ha llegado al Festival.

Diosa Pagana Marisa Si hay algo democrático y nada clasista es el Festival de Cartagena. Infórmate Germán Torres, los mejores intérpretes del mundo, en conciertos gratis en las plazas más bellas de La Heroica.

Rebeca Pustorino Excelente propuesta para que nuestra juventud asista a estos eventos tan maravillosos… llenos de tanta cultura…

Ángela Becerra Los felicito. Espectacular como siempre…

Esta noche usted no se puede perder el concierto denominado ‘West Side Story’, en su versión para dos pianos y percusión, que se realizará en la Plaza San Pedro a partir de las 10:00 p.m.

En caso de que no pueda asistir al evento masivo y de carácter gratuito, usted tiene la posibilidad de seguirlo en detalle gracias a las transmisiones en vivo y en su retransmisión en diferido por tres canales distintos.

Señal Colombia pasará la totalidad del concierto en vivo (10:00 p.m.), al igual que la Señal Internacional de Nuestra Tele, mientras que NTN 24 se encargará de transmitirlo en diferido a las 12:00 p.m.

ElPentagrama ~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~ Sergio y Odair Assad

Tradición de familia

El dúo Assad lleva más de 30 años mostrando la versatilidad de la guitarra.

EL PENTAGRAMA Periódico oficial del Cartagena Festival Internacional de Música.

¶ Estos hermanos brasileños han demostrado su habilidad para llevar casi cualquier pieza al lenguaje de la guitarra, sin importar su estilo, período o cultura. DANIEL SALGAR ANTOLÍNEZ

dsalgar@elespectador.com @Danielsalgar1

El dúo Assad, referente de la guitarra universal, trae al Cartagena Festival Internacional de Música obras de Astor Piazzolla, Baden Powell y Heitor Villa-Lobos, entre otras. “Teníamos música en la casa todo el tiempo a través de nuestros padres. Nuestros hijos estuvieron expuestos a ese mismo ambiente. La música es un regalo. Si naces con ella, debes perseguirla”. Así hablaba Sergio Assad en una entrevista con la revista Modern Guitar Ensemble sobre la historia del dúo que tiene con su hermano Odair. En efecto, ambos nacieron en la música y para ella. Jorge, su padre, tocaba la mandolina. Su madre, Angelina, cantaba. Una de sus maestras fue Monina Tavora, discípula de Andrés Segovia. Los hermanos, formados con la tradición de la guitarra clásica europea, tocan juntos desde su niñez un repertorio demasiado extenso y diverso: transcripciones de obras barrocas, adaptaciones de jazz, folclor gitano, tango, música brasileña... A finales de los años 60 los Assad tenían claro que querían dedicar su vida al estudio de la música, pero no veían muchas oportunidades para hacerlo en Brasil. Salieron del país en 1979 para participar en una competencia de jóvenes artistas en Bratislava, y a partir de allí se abrieron campo en la escena internacional. En noviembre de 1983, después de un concierto en París, en un encuentro privado con Astor Piazzolla, los Assad interpretaron algunas obras del compositor argentino que habían adaptado para guitarra. Al final, el bandoneonista prometió escribir música para ellos. Sergio Assad dijo, en una en-

PRESIDENTA: Julia Salvi. DIRECTOR GENERAL: Antonio Miscenà. DIRECTORA EJECUTIVA DEL FESTIVAL: Mónica Alzate Sierra. SOCIO FUNDADOR: RCN, Ennovva y Postobón. SOCIOS: Cine Colombia y El Espectador.

trevista con Chicagoano, que ese encuentro fue el más importante de sus vidas, “porque determinó mucho de lo que pasaría más tarde en nuestra carrera. Varios meses después, en enero del 84, estábamos en Río de Janeiro y recibíamos las escrituras de la música para Tango Suite. Desde ahí nuestras vidas cambiaron. Se nos abrieron muchas posibilidades”. Con su interpretación de las obras de Piazzolla le han dado la vuelta al mundo y con el disco Sergio y Odair Assad tocan Piazzolla ganaron un Grammy Latino en 2001. Pero no sólo el compositor argentino quiso escribir para ellos; también lo han hecho artistas como Radames Gnattali, Nikita Koshkin, Roland Dyens y Jorge Morel, entre otros. La cercanía con Piazzolla llevaría a los Assad a tocar con el célebre violonchelista chino-francés Yo-Yo Ma. Por eso, además de Soul of the Tango grabaron juntos el álbum Obrigado Brasil en 2004. En 2009, los hermanos fueron de nuevo invitados por Yo-Yo Ma a participar en el disco Canciones de la alegría y de la paz, el cual quedó de primero en las listas de música clásica y de mainstream de Billboard. En más de 30 años de carrera, los Assad han llevado la versatilidad de su instrumento a nuevos límites. Han demostrado su habilidad para llevar casi cualquier pieza al lenguaje de la guitarra, sin importar su estilo, período o cultura. En sus giras, el dúo sorprende por la diversidad de su repertorio, así como por la precisión, naturalidad y expresividad de su ensamble. Para no dejar duda de que por sus manos corre una tradición fa-

miliar, en 2004 los hermanos organizaron una gira que presentaba piezas tradicionales de la música brasileña, con su padre en la mandolina y su madre en la voz. Siete años después ya eran cinco miembros de la familia en el escenario: Sergio y Odair tocaron junto a su hermana menor, Badi, que ahora es guitarrista clásica, pianista y compositora. También estuvieron Clarice, la hija de Sergio, que ya es una conocida compositora y ha escrito música para el dúo, y Carolina, la hija de Odair, en la voz. En familia hicieron una gira por Catar, Suecia, Alemania, Holanda y Bélgica. Por separado, los Assad también son exitosos. Sergio ha escrito obras para el repertorio del dúo, tanto para recitales como para conciertos con orquestas de música sinfónica. Por sus composiciones para el Cuarteto de Guitarras de Los Ángeles y la Sinfónica de Delaware y para el Dúo de Guitarras de Pekín ha sido nominado a dos Grammy Latinos en la categoría Mejor Composición de Música Clásica. Actualmente vive en San Francisco y hace parte de la facultad del conservatorio de la ciudad. Odair presentó hace poco su primera gira como solista en Estados Unidos, con conciertos en Nueva York y Montreal. Ahora reside en Bruselas y enseña en la Escuela Superior de Artes. Ambos, sin embargo, son nómadas de la música. Aterrizan en Cartagena para tocar, entre otras, piezas de Piazzolla, Heitor Villa-Lobos y Radames Gnatalli.

Dúo Assad. Enero 5, 7:00 p.m., Centro de Convenciones. Enero 8, Capilla Sofitel.

››

Por separado, los Assad también son exitosos. Sergio ha escrito obras para el dúo mientras que Odair presentó hace poco su primera gira como solista en Estados Unidos.

DIRECTORA DE EL PENTAGRAMA: Paula Ojeda. EDITOR GENERAL: Juan Carlos Piedrahíta. COLABORADORES EL PENTAGRAMA: Juan Carlos Garay, Sara Malagón Llano, Daniel Salgar, Ándres Páramo, Alexánder Klein y Álvaro Tinjacá. DISEÑO Y DIAGRAMACIÓN: Julio César Carrero Ladino - El Espectador

http://www.cartagenamusicfestival.com

© Comunican S.A. 2014. Todos los derechos reservados. Calle 103 N°69B-43. Fax: 4237641. Apartado 3441. Bogotá, Colombia.


Publicacion = El Espectador, Sección = , Color = , Fecha = 05/01/2014, Hora = 11:26:09 a.m., Página= 32, Usuario = wbotia

32/ EL ESPECTADOR / DOMINGO 5 DE ENERO DE 2 01 4 ~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~ UN AÑO POR $312.000

SUSCRÍBASE AL DIARIO

Artist Jim Amaral Artista: Obra: “La oreja pasiva” Obra La camise camiseta está plasmada con el diseño creado po por Jim Amaral, un violín donde el artista pre presenta la aparición de mujeres enigmátic enigmáticas, protagonistas de su mundo, envueltas en notas musicales que se funden en el placer place del gusto estético y el gusto erótico, el elementos que se convierten en el símbolo d del Cartagena VIII Festival Internacio Internacional de Música.

Y RECIBA LA CAMISETA CONMEMORATIVA DEL Llame ya: En Cartagena 655 0071 y en el resto del país a la línea nacional gratuita 01 8000 510903. * Válido para renovaciones o nuevas suscripciones, para la República de Colombia, en las ciudades capitales y los municipios que forman parte de la red de distribución n de Comunican S.A. Para Bogotá y para el resto del país la entrega se realizará en los 20 días hábiles después de registrada la compra. Promoción válida del 4 al 20 de enero de 2014. 50 unidades idades disponibles.

ElPentagrama

Ómar Porras en el Cartagena Festival Internacional de Música: Enero 5, 7:00 p.m. ‘Historia de un soldado’. Cerro de la Popa; Enero 7, 7:00 p.m. ‘Pedro y el lobo’. Teatro Adolfo Mejía. Boletería: www.primerafila.com

~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~

¶ El director de teatro será el encargado de pararse al lado de una orquesta y otorgar al espectador la imagen completa: la línea que demarca los colores vivos de un cuadro.

Ómar Porras

La música y la acción ANDRÉS PÁRAMO IZQUIERDO

aparamo@elespectador.com @paramoandres

Pongamos por caso un instrumento. Cualquiera. Una flauta, un oboe, un clarinete, un fagot, un corno francés. Cada uno estará en escena llenando el espacio vacío, tratando de representar a un animal salvaje, a un ser humano que vive en lo profundo del campo. Alto en la orquesta está el director: su batuta guiará la cadencia de la música, la forma en la que ésta dará contundencia a las imágenes de una historia particular sobre animales salvajes o seres humanos que viven en lo profundo del campo. O los dos. Pongamos por caso un cuento. Cualquiera. Pedro y el lobo, la composición sinfónica del ruso Sergéi Prokófiev. Allí se sabe de un joven que, por hacer caso omiso de las órdenes de su abuelo, juega en el jardín de su casa y se mete en problemas con los animales casi humanos que hasta allá llegan a curiosear. El lobo, antagonista clásico de los cuentos infantiles, es quien le dará el cauce a una historia

corta que terminará en final feliz gracias a la generosidad sin límites del niño. El lobo puede ser un conjunto de trompas. Ahí está todo. Pero entonces: ¿Quién cuenta el cuento? ¿Quién llena el espacio vacío que los instrumentos animalizados no alcanzan? ¿Cómo darle forma mental a una bestia hecha flauta, oboe o clarinete, esos que, además, necesitan ser inicio, nudo y desenlace? ¿Cómo el espectador entiende ese mensaje cifrado en pentagramas? Pongamos por caso un narrador. Cualquiera. Ómar Porras. Un colombiano que hace años llevó a los salones europeos de danza y teatro toda la fuerza escénica suramericana. Fue allí donde logró fusionar, finalmente, unas muy variadas técnicas de actuación. El resultado fue —es— solo uno: él. Son las obras que representa encima de las tablas y a las que les saca, con los dientes y nada más, el espíritu mismo: el absurdo de Ubu Rey, el cinismo de La visita de la vieja dama, el mito de Don Quijote, lo colombiano en Bolívar: fragmentos de un sueño; pero más, porque la aproximación a la música que hoy hace (y de la que podemos ser testigos en Cartagena) no solo se dio a través de la narración de composiciones sinfónicas, sino también por medio de

óperas enteras: ahí están en su repertorio El barbero de Sevilla, de Paisiello, La flauta mágica, de Mozart. En fin. Es en el Teatro Malandro (también un centro de formación e investigación), fundado en Ginebra, Suiza, hace 23 años, donde da rienda suelta a las técnicas que aprendió con los años: el cuerpo del actor, el movimiento segmentado en el escenario, las máscaras y su significado, la sincronía con la música, la coreografía de los seres que allí habitan por momentos. La energía. Es eso, sobre todo: la energía. Ómar Porras será el narrador de dos historias sinfónicas en el Cartagena Festival Internacional de Música 2014. Él será el encargado de pararse al lado de una orquesta y otorgar al espectador la imagen completa: la línea que demarca los colores vivos de un cuadro y que les da sentido a las cosas. A los entornos. A las figuras. Primero será la tentación: la codicia del ser humano, quien siempre será capaz de venderle su alma al diablo, con todo lo que esto implica. Luego será la amplitud del alma: el niño que perdona a quien quiso hacerle daño. Todo a través de la acción de la música. Nada más. Nada menos, tampoco. / Cortesía


Pentagrama diciembre 5