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Guatemala, 15 de diciembre 2013

¿Cómo vamos?

“Guatemala, el pasado que no pasa”, Edelberto Torres-Rivas – “Por qué no salimos de pobres”, Marcel Arévalo -“Las mujeres: entre avances y retrocesos”, Ana Silvia Monzón – “La ilusión de la sostenibilidad ambiental para el 2015”, Sergio Dionisio – “El panorama de la salud frente al desarrollo”, José Miranda – “El derecho a la educación: Un reto para las autoridades educativas”, Aimée Rodríguez

Cuarta Época

No.1

diálogo


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Retomando el diálogo

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stimada lectora, estimado lector: diálogo está de vuelta. Con este ejemplar, la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales (FLACSO)–Sede Académica Guatemala se enorgullece de iniciar la cuarta época de esta publicación que, como en el pasado, se propone difundir, entre un público amplio, conocimientos sobre la realidad social y constituir un espacio de debate y reflexión en torno a temas centrales para Guatemala y la región centroamericana. Fiel a su origen, el diálogo se ofrece también como un canal de divulgación de las investigaciones y el quehacer académico de FLACSO. La cuarte época de este suplemento conserva la calidad y pertinencia, características en las épocas ante-

riores, al tiempo que presenta un diseño más atractivo y ágil. Con sus secciones de análisis de coyuntura, contribuciones cortas, novedades editoriales, reseñas, FLACSO en la academia y agenda académica, diálogo se propone ofrecer un panorama de una variedad de temas y actividades relativas a la investigación social en Guatemala. Este número inaugural está dedicado al tema del desarrollo. Lo encabeza la reflexión de Edelberto Torres-Rivas sobre la compleja relación entre desarrollo y política. Por su parte, las contribuciones sobre educación, pobreza, medio ambiente, género y salud, que aquí se reúnen, toman como punto de partida los objetivos del milenio, sin limitarse a ellos, y presentan un amplio pano-

rama de los logros alcanzados en estas materias, así como los importantes desafíos que aún enfrenta la consecución de estas metas. Esperamos que la lectura de las páginas que siguen le resulte estimulante. Para todas y todos quienes hemos colaborado en la producción de este número ha sido un verdadero placer retomar el diálogo. Beatriz Zepeda Directora

Guatemala, el pasado que no pasa

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l temperamento chapín multiplica su capacidad de quejas y de cierto disfrute al comprobar todos los días las muchas y extremas disfuncionalidades de su vida personal y de su medio social. Para salir adelante, alguien nos mal aconsejó tener la paciencia de Job que soportó todos los males que Lucifer pudo imaginar. El estoicismo y la imperturbabilidad del santo bíblico vencieron por su capacidad de soportar sin queja; los guatemaltecos no debemos esperar.

Edelberto Torres-Rivas edelberto.torres@undp.org

Ahora estamos anclados en un período que unos deprecian como estancamiento y otros como incierta estabilidad, porque la dinámica del crecimiento para obtener desarrollo requiere, por lo menos, un promedio de 6% anual durante el transcurso de una generación (15 años). Dicho porcentaje es el doble de la tasa actual de crecimiento poblacional. Como viene sucediendo en otras partes, la fuerza del modelo neoliberal determina que la economía controle la vida política, que equivale a señalar por qué hoy día se desacredita el juego político, y no hay programas, solo ideologías débiles, semejantes entre sí. También estamos paralizados en la vida política, sin la dinámica suficiente en los escenarios de la legalidad democrática; hemos convertido las elecciones en una competencia entre fuerzas de una derecha desideologizada, que no alcanza a modular de forma sostenida a los partidos políticos.

El desencanto con la democracia electoral es solo un dato de muchos déficit de un inmenso cuaderno de quejas. Nuestro régimen democrático no nació en cuna liberal. No, la ruta, fue una transición política pactada por iniciativa de generales contrainsurgentes con la vieja generación de empresarios anticomunistas que no soportan el salario mínimo, ni el impuesto sobre la renta. Los militares convocaron a la democracia electoral y fueron garantes del sufragio limpio. Esta transición inter pares, no fue un ultraje al destino, sino un desvarío que de todas maneras situó a la sociedad guatemalteca en el camino democrático. De hecho, por esa ruta seguimos. Con la Constitución postconflicto (1985) se establecieron instituciones democráticas, normas y compromisos de participación ciudadana, novedades que en el seno de la larga matriz autoritaria de 150 años de vigencia, ya era una ganancia neta para la sociedad. Fue una apertura que viabilizó un cambio de calidad en la sociedad civil potencialmente


fortalecida por la participación de las comunidades indígenas. El Estado civil, electoral y legítimo de 1986 solo marcó, empero, el inicio de un recorrido desconocido y difícil que ya lleva 27 años. ¿Estamos en la madurez joven de un Estado capaz de dirigir con la legitimidad suficiente la modernización en la época de la globalización? Para entender bien los escenarios actuales hay que empezar el análisis desde la política, los políticos, y los ámbitos de la dominación. La opción epistemológica es ésta: el diagnóstico y la curación deben plantearse desde los dominios de la política y del Estado. Hoy día (2013) el Estado guatemalteco aparece con graves falencias que lo señalan como un Estado débil, una economía de mercado que revela la persistencia preindustrial de un modelo que reproduce po-

de los guatemaltecos. Radican aquí las mayores limitaciones del Estado democrático y de las fuerzas sociales que lo vienen dirigiendo. El fracaso evidente del combate a la pobreza genera una responsabilidad histórica magnificada desde 1986, en que ha habido siete gobiernos de derecha, incapaces de aprovechar el clima nacional e internacional, para reducir, como en otros países de América Latina los altos niveles de miseria. No es el Estado débil, sino los intereses de clase, fuertes, los que dan cuenta del balance de la pobreza persistente. Se habla de un Estado débil como la negación de un Estado fuerte. De las diversas significaciones que definen esa díada, es débil un Estado que pierde autoridad para satisfacer las funciones de orden, integración,

promoción, seguridad y justicia. ¿Por qué no se ha fortalecido el eficaz cumplimiento de estas tareas habiendo un poder democrático? La primera respuesta es que el Estado no pudo fortalecerse por la persistencia de las prácticas contrainsurgentes y por la negativa de los militares a compartir el poder hasta 1996, cuando se firma la paz. El servil acatamiento de las fórmulas neoliberales (Consenso de Washington) impidió que se fortaleciera el Estado. Esa segunda razón se completó cuando entre 1996-2000 el gobierno de Álvaro Arzú privatizó funciones educativas, de salud, de políticas rurales y se deshizo de activos económicos productivos. Hoy día, existen nuevos escenarios de la crisis estatal: el Estado ha perdido el control monopólico de la violencia legítima y la seguridad privatizada protege a los ricos, pero no evita que mueran mensualmente un promedio de treinta personas pobres. En 27 años han fracasado cinco proyectos de reforma fiscal y el país mantiene alrededor del 9% de la carga tributaria. Se trata de un Estado endeudado por falta de autoridad, que no puede aplicar políticas sociales que favorezcan a los pobres. Un Estado democrático es fuerte cuando mantiene relaciones de cooperación e independencia entre los tres poderes y asegura que los mismos funcionen eficazmente. El poder legislativo exhibe cada vez más el derrumbe del sistema de partidos políticos y de la moral pública amenazada por la fábula del diputado y su sobre de manila para poder votar. Los ejemplos cotidianos de la pérdida de autoridad pública generalizada han convertido hoy día al Estado democrático guatemalteco, en un Estado débil. Los ejemplos que contiene este diálogo en aspectos que interesan a toda la sociedad, hablan suficientemente: gritan una verdad que nos hacen pensar que vivimos en una sociedad con un pasado que no pasa.

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brezas y desigualdades. El Estado está colonizado desde hace tiempo por una burguesía rentista que no acumula capital, sino lo atesora y no invierte. Y lo peor, con dificultades para resolver el viejo problema campesino de la falta de tierra, junto al nuevo, el problema nacional que plantea la población indígena. El fortalecimiento de la economía y la democracia requiere, primero que nada¸ asegurar el fin de la discriminación étnica y de las exclusiones raciales. Pero el desafío mayor es la pobreza de múltiples rostros, que afecta a casi 70%


4 ¿Por qué no salimos de pobres?

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Marcel Arévalo marevalo@flacso.edu.gt

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l producto interno bruto (PIB) de Guatemala es el más alto de Centroamérica: en 2012 alcanzó 50,8 millardos de dólares, lo que equivale al 35% del PIB centroamericano. El PIB per cápita es de 3,368.49 dólares anuales (Banco Mundial). El país ocupa los primeros lugares latinoamericanos en producción de caña de azúcar, de café gourmet, en tasa de aeronaves por habitante y es el segundo mayor receptor de remesas después de México (4,782 millones de dólares en 2012. Banco Interamericano de Desarrollo). Sin embargo, al contrastar estas cifras globales y generales con otros indicadores, se va dibujando un país con dos geografías. A partir de la definición restrictiva de las líneas de pobreza, la ENCOVI 2011, estimó que 40.38% de la población vive con Q 9,030.93 de gasto

en alimentos per cápita al año (pobreza no extrema) y 13.33% con Q 4,380.00 (pobreza extrema). En 12 de los 22 departamentos más de 60% de la población vive en condiciones de pobreza. Cuando se observan los índices de población joven, étnica, rural, subempleada (la población subocupada urbana es de 49.5% y rural de 55.4% en un país donde la informalidad ha crecido de 65% a 83% de la PEA entre 1998 y 2010. (INE), así como de población femenina en jefaturas de hogar y en niñez, se corrobora que estos segmentos pertenecen mayoritariamente a la población pobre del país. En contraste, hay una porción reducida de población que obtiene la mayor parte del PIB y que concentra la riqueza producida. Según datos sobre desigualdad “Guatemala está entre los países más desiguales” de América Latina y el Caribe, que a su vez es la región más desigual del mundo (Informe Regional sobre Desarrollo Humano 2010). Aunque la desigualdad es histórica y consustancial al modelo de desarrollo exclu-

yente imperante, su persistencia y agudización se constituye en uno de los principales valladares al desarrollo humano y al bienestar de la mayoría de la población guatemalteca. En el Informe Nacional de Desarrollo Humano Guatemala 2005 se marca la involución de la equidad entre 1989 y 2004, cuando se apunta que el estrato más alto, si bien creció en números absolutos (de 368 mil a 380 mil) decreció porcentualmente (1.1%) respecto del total de la población del país, en tanto el estrato más bajo creció absoluta (de 8 millones 623 mil a 11 millones 888 mil) y porcentualmente (5%). La reducción de la pobreza extrema para 2015 (según las metas del milenio: de 18% a 9%) se muestra inalcanzable ante el panorama de inequidades económicas y sociales. Las pobrezas se revisten con altas tasas de desnutrición crónica infantil, una persistente impunidad y una democracia deteriorada por el mercantilismo electoral y ante redes de corrupción y criminalidad que debilitan su institucionalidad.

indígenas y rurales están en desventaja. El relativo avance en los niveles de escolaridad no está transformando la situación de las mujeres en el ámbito económico; si bien ellas se han incorporado, cada vez más, al empleo remunerado, sea por un ejercicio de autonomía, por paliar las crisis que afectan los ingresos familiares,

o por ser jefas de hogar, las condiciones para su inserción laboral son precarias; persiste la brecha salarial por género y no están cubiertas por la seguridad social, ya que un gran porcentaje (69%) trabaja en la informalidad. Como contrapunto, hay iniciativas importantes como lo demuestra el número de emprendimientos y

Las mujeres: entre avances y retrocesos

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Ana Silvia Monzón anas.monzon@gmail.com

n las últimas tres décadas, las mujeres en Guatemala han transitado por diversos procesos que van desde una mejora relativa en algunos indicadores de su situación, hasta el empeoramiento de su condición por la exclusión económica y los altos niveles de violencia que cotidianamente les afectan. Es un panorama de luces y sombras, ya que por ejemplo, ha aumentado el acceso de las mujeres a la educación: para el 2010, alcanzó un 0.93 (relación niñas/niños) en la primaria, la paridad en el nivel diversificado y un poco más de la mitad a nivel universitario; sin embargo, al incorporar las perspectivas étnica y rural, se evidencia que las jóvenes


ria: las mujeres han logrado, a partir de una movilización y organización sin precedentes, que se marcó en los años noventa, su reconocimiento como ciudadanas, leyes que garantizan sus derechos, políticas públicas e instituciones específicas. Sin embargo, en la actual coyuntura, la respuesta estatal a sus demandas se ha debilitado, como lo muestra el bajo perfil de tres de las entidades públicas a favor de las mujeres: la Defensoría de la Mujer Indígena, la Secretaría Presidencial de la Mujer, y la Coordinadora Nacional para la

Prevención de la Violencia Intrafamiliar y contra las mujeres. Y es en este último aspecto en el que se marca un mayor retroceso: el creciente número de muertes violentas de mujeres, jóvenes y niñas, de casos de abuso sexual, violaciones y trata de personas; una muestra de la persistente misoginia que impide a las mujeres ejercer plenamente sus derechos.

La ilusión de la sostenibilidad ambiental para el 2015 Sergio Dionisio Dionisio sdionisio@flacso.edu.gt

deliberada incapacidad para hacerlos cumplir, as señales alarmantes lo que permite mantener de deterioro ambienlos privilegios de un retal, los altos índices de ducido grupo económico pobreza y desnutrición y, a la vez, genera cony la conflictividad social geflictividad social. nerada por la marginación Esta situación exige de la mayoría de la poblael fortalecimiento de la ción en el acceso, aproveinstitucionalidad pública chamiento, usos y beneficios vinculada con la gestión de la explotación de bienes ambiental mediante la naturales, las desigualdades asignación de recursos étnicas y de género constisuficientes y el desarrotuyen el contexto en el que llo de políticas efectivas se pretende cumplir con los para atender la histórica Objetivos de Desarrollo del tilización de los suelos, clave para desigualdad en el acceMilenio, relacionados con la soste- la seguridad alimentaria, deterioro so a los recursos naturales. Cabe nibilidad del medio ambiente para el de las zonas marino costeras, expreguntarse si en este contexto la 2015. tracción descontrolada de bienes del sostenibilidad ambiental es una Las dos últimas entregas del Perfil subsuelo, y generación de desechos mera ilusión, pues, ¿acaso es viable Ambiental (IARNA-URL, 2009, 2012) sólidos, líquidos industriales y doalcanzar los Objetivos de Desarrollo evidencian que la explotación de los mésticos que contaminan el agua y del Milenio en el marco del actual recursos naturales y el ambiente, co- el suelo, así como en un aumento en modelo económico? rresponde a un modelo económico las emisiones que provocan el efecextractivista impuesto por las élites to invernadero, situaciones, todas, Referencia bibliográfica económicas, que si bien ha permitido que incrementan los riesgos de deun relativo crecimiento, favoreciendo sastres y agudizan la vulnerabilidad IARNA-URL (Instituto de Agricultura, a algunos sectores, no ha logrado social frente a éstos. Recursos Naturales y Ambiente de la contrarrestar los altos índices de poAl revisar los avances en el cumpli- Universidad Rafael Landívar). (2012). breza, desnutrición, precariedad so- miento de los Objetivos del Milenio, Perfil l Ambiental de Guatemala 2010cial y contaminación ambiental. tales como la formulación de políti- 2012. Vulnerabilidad local y creciente En Guatemala se extrae un pro- cas públicas y legislación en materia construcción de riesgo. Guatemala: Aumedio de nueve toneladas de bienes medioambiental y el incremento en tor. naturales por hectárea por año, cifra el acceso al agua, es evidente que que casi triplica la media mundial de persiste una gestión estatal coyun3.6 (ref). Esto se traduce en una de- tural de los problemas ambientales, forestación creciente a un ritmo de caracterizada por la negociación de 132 mil hectáreas por año, sobreu- marcos regulatorios blandos y una

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cooperativas lideradas por mujeres, ya que ellas, según el INACOP, constituyen el 42.4% del total de personas registradas en cooperativas. Por otro lado, es un avance que, para las elecciones 2011, el padrón electoral registrara 51% de mujeres. Sin embargo, el porcentaje de candidatas fue de sólo 15.4% y el de mujeres elegidas al Congreso no rebasó el 12%, evidencia de la escasa representación de las mujeres en espacios de toma de decisión política. En el contexto normativo e institucional, la perspectiva es contradicto-


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to institucional hacia la usuaria y la comadrona, especialmente en regiones con predominancia indígena (Alta Verapaz, Quiché, área Ixil y Huehuetenango), y el conflicto irresuelto entre el personal de salud y las comadronas. En lo relacionado con el VIH/ José Miranda VIH Avanzado, la enfermedad es jose.miranda@flacso.edu.gt predominantemente masculina (índice de masculinidad de 1.64). La a consecución de los Objetivos magnitud y gravedad de la situación 4, 5, y 6 de Desarrollo del Mile- es un desafío, dada la insuficiencia nio se vislumbra difícil, debido de las acciones de prevención (la a la persistencia de causas es- educación sanitaria y los controles tructurales históricas, al paradigma epidemiológicos) y los alcances de hegemónico neoliberal que sustenta las medidas curativas (acceso limilas políticas públicas, y a los límites tado a antiretrovirales y antibióticos de las capacidades institucionales. contra enfermedades oportunistas). De ahí que la mortalidad materno- El número de casos de VIH y VIH infantil siga teniendo un rostro rural, Avanzado en adolescentes entre indígena, de bajos ingresos y nivel diez y catorce años es menor al 1%, educativo, y de atención no institucio- se incre­menta a partir de los quince nal, pese a los avances de cobertura años de edad (5.77%), permanece de la atención primaria prenatal –de alto en personas entre los 20 y 39 alrededor del 42% hasta un 62%– años (entre 12.73% y 16.90%) y luerealizados por el Ministerio de Salud. go decrece sustancialmente a partir La reducción de la mortalidad ma- de los sesenta años de edad (4.43%). terna a 55 por 100 mil nacidos vivos La gravedad de la transmisión entre será difícil de lograr no solo por las quince y veinticuatro años de edad razones antes mencionadas, sino (18.55%) es su manifestación siete u también por el incumplimiento de de- ocho años más tarde. Los departarechos, políticas públicas restrictivas mentos con mayores porcentajes de e insuficiente diálogo social. A ello casos se ubican a lo largo del correse agrega la pervivencia del maltra- dor Atlántico-Pacífico (Izabal, Zaca-

El panorama de la salud frente al desarrollo

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pa, Guatemala, Escuintla, Suchitepéquez, Retalhuleu y San Marcos), una ruta de flujo migratorio, narcoactividad, turismo, zonas de puertos, comercio y comercio sexual. En cuanto a la reducción de la mortalidad en menores de cinco años a 37x mil nacidos vivos para el año 2015, el Estado guatemalteco augura alcanzarla. Sin embargo, es imprescindible superar limitaciones históricas y de lenta progresividad vinculadas a las condiciones y modos de vida de la población: la alimentación y sus condicionantes, la calidad de los cuidados institucionales, las condiciones familiares de habitabilidad, y la salubridad del entorno. El cumplimiento de los compromisos nacionales con los ODM para 2015 exige políticas públicas que eliminen la diferenciación de la exclusión social –en términos de edad, sexo, identificación étnica, estado civil y lugar de residencia–, y mejoren la cohesión social.


derecho a la educación son significativos, pues si bien el sistema educativo está recibiendo a los niños/as y jóvenes en sus aulas, el nivel de aprendizaje es bajo, como lo demuestran las cifras de estudiantes reprobados en las evaluaciones en primaria y diversificado. Según Digeduca para el año 2010, en primaria, solamente el 30.1% de los estudiantes aprobó lectura y el 45.6% matemática; mientras que en el ciclo diversificado, solamente 24.5% aprobó lectura y un 7.3% matemática (Digeduca, 2012). El bajo desempeño de los estudiantes en las pruebas estandarizadas que aplica el Mineduc, no se debe vincular solo a la capacidad de los estudiantes, sino al resultado de la sinergia entre su pobre capital cultural (Bourdieu, 2005) y las deficiencias del sistema educativo nacional, aspecto que refleja las desigualdades sociales del país, pues son los estudiantes con menores recursos económicos, con padres que no han tenido la oportunidad de estudiar, mayoritariamente indígenas, quienes presentan un desempeño más pobre, sin que el sistema de educación pública haya podido intervenir para corregir estos patrones y con ello mejorar las perspectivas de la población más vulnerable.

El derecho a la educación: Un reto para las autoridades educativas Aimée Rodríguez arodriguez@flacso.edu.gt

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n la última década, en Guatemala han existido avances innegables en materia educativa, tales como ampliación en la cobertura universal a nivel primario, mayor acceso de las niñas, formación de docentes en servicio, entre otras. Sin embargo, aún persisten grandes retos para garantizar el derecho a la educación, el cual debe abordarse no solo desde la cobertura educativa, sino también desde la pertinencia cultural de los aprendizajes y la calidad educativa. La cobertura en el nivel primario en el año 2012 fue de 89.1%, cifra alta que, no obstante, representa una disminución de 9.2%, con respecto al año 2009. En preprimaria fue de 44.9% y en los ciclos básico y diversificado de 43.2 y 24.2 % respectivamente (Mineduc, 2012). Por su parte, la pertinencia cultural se mantiene como uno de los más grandes retos del sistema educativo nacional, para garantizar la asistencia, permanencia y aprendizaje de los estudiantes. En el 2011, en el nivel medio, del total de estudiantes del ciclo básico, 24.96% fueron indígenas y 75.03% ladinos. En el ciclo diversificado las cifras fueron 15.98% y 84.01% respectivamente (Mineduc, 2011), porcentajes bajos para un país con un 40% de población indígena (INE, 2002). Al analizar los aprendizajes que se adquieren en la escuela, se evidencia que los retos para alcanzar la realización del

Entre los grandes retos destaca el mejoramiento de los aprendizajes, lo que implica un compromiso con la entrega y elaboración de materiales educativos correpondientes a la realidad sociocultural, el mejoramiento de la infraestructura escolar, el refuerzo del papel de directoras, directores y autoridades departamentales, así como el mejoramiento de la formación inicial docente y en servicio, además de las capacitaciones en el currículo nacional base, el monitoreo y acompañamiento de las prácticas pedagógicas en el aula y la estimulación en la utilización de metodologías innovadoras. Referencia bibliográfica Bourdieu, Pierre (2005). Capital cultural, escuela y espacio social. Buenos Aires, Argentina: Siglo Veintiuno Editores.


FLACSO EN LA ACADEMIA

AGENDA ACADÉMICA

Graduación 2013 El pasado viernes 29 de noviembre se llevó a cabo en el Auditorio René Poitevin de FLACSO la ceremonia de graduación de las y los estudiantes de los posgrados de esta Facultad. Con el acompañamiento musical del grupo coral Capilla del Valle de la Asunción, se entregaron diplomas y reconocimientos a once graduadas y graduados de la Especialización en Derechos Humanos e Investigación Archivística, dos de la Maestría en Desarrollo Rural Sostenible y doce de la Maestría en Ciencias Sociales; así como a seis doctores en ciencias sociales, graduados en el marco del Programa Centroamericano de Posgrado. FLACSO felicita a sus graduadas y graduados por este importante logro y les desea mucho éxito en su futuro profesional.

Situación de la población migrante y perspectivas de las políticas de atención en su origen, destino y repatriación Encuentro regional realizado en la sede de FLACSO-Guatemala el 10 de diciembre de 2013. El acto de apertura estuvo a cargo de Beatriz Zepeda, directora de FLACSO y de Tonatiuh Guillén, presidente de El Colegio de la Frontera Norte, COLEF, México, instituciones organizadoras de esta actividad. Participaron como ponentes Tania Camila Rosa, directora general de Derechos Humanos de la Cancillería de El Salvador; Rita Claverie, viceministra de Relaciones Exteriores Vicente Roca, Interventor de la Dirección General de Migración de Guatemala; Ivonne Bonilla Medina, directora general de asuntos consulares y políticas migratorias de Relaciones Exteriores de Honduras; Carlos Tirado, Embajador de México en Guatemala y Eduardo Rojo Oropeza, director de Relaciones Internacionales e Interinstitucionales, de la Unidad de Política Migratoria de la Secretaría de Gobernación de México. También expusieron Elisabel Enríquez, secretaria ejecutiva de MENAMIG; Úrsula Roldán y Ruth Piedrasanta de la Universidad Rafael Landívar; Marie-Laure Coubès, de El COLEF; Anneliza Tobar y Vicente Quino de FLACSO. Los ponentes coincidieron en resaltar el rezago en la atención a los migrantes como un grave problema del desarrollo y el grave déficit en la capacidad de reinserción sustentable de la creciente cantidad de migrantes deportados, no obstante el valioso influjo de divisas por concepto de remesas que este sector genera y que constituye un alto porcentaje del PIB en estos cuatro países.

NOVEDADES en Librería de Ciencias Sociales

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Esta obra estudia los usos y significados que Iximche’, la prehispánica ciudad de los kaqchikeles, cobró en la construcción del nacionalismo guatemalteco. Su activación patrimonial como testigo material de la Guatemala indígenacolonial, vierte un sentido preterista a las formas simbólicas fundacionales que le han dado forma en el pasado como en el presente. Q 170.00 La discapacidad es tan antigua como las formas de opresión a las que se han visto sujetos diversos grupos humanos. Al revisar la historia de la atención a las condiciones de incapacidad, lo que se comprueba es una constante histórica de discriminación y exclusión social. Q 210.00

Treinta dos investigadores(as), cinco tomos y treinta y un trabajos integran la Colección “Guatemala: Historia reciente, 19541996”, en la que se presenta una visión amplia y variada de lo sucedido en el país durante la segunda parte del siglo XX. Colección completa Q 600.00

Publicación bimestral de FLACSO-Guatemala Directora: Dra. Beatriz Zepeda Consejo editorial: MSc. Marcel Arévalo • Lic. Hugo Leonel de León • Dra. Ana Silvia Monzón • MSc.Luis Raúl Salvadó PBX (502) 2414 7444 - flacsoguate.edu.gt - http:www.flacso.edu.gt Fotografías: Luis Alejandro de León- Simona Yagenova - Shutterstock Se autoriza su reproducción total o parcial siempre y cuando se cite la fuente

Diálogo No. 1 Cuarta época ¿Cómo vamos?  

Publicación Bimensual de FLACSO-Guatemala

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