SOLIDIFY - Fortalecimiento de las estrategias de reducción de daños a nivel local

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European Forum for Urban Security

SOLIDIFY Fortalecimiento de las estrategias de reducciĂłn de daĂąos a nivel local el papel de los centros de consumo supervisado de drogas


Fortalecimiento de las estrategias de reducción de daños a nivel local - el papel de los centros de consumo supervisado de drogas

>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>> Publicado por el Foro Europeo para la Seguridad Urbana (Efus), este documento es el resultado del proyecto SOLIDIFY (Supervised Drug Consumption Facilities to Instill Harm Reduction and Social Cohesion at Local Levels [Centros de consumo supervisado de drogas para fomentar la reducción de los daños y la cohesión social a nivel local]), llevado a cabo entre 2018 y 2020. Ha sido redactado por Moritz Konradi (Director del Programa) y Carla Napolano (Directora Adjunta) con la ayuda de Pauline Lesch (pasante), y producido bajo la supervisión de Elizabeth Johnston (Directora Ejecutiva) con contribuciones de los asociados del proyecto. La tercera parte fue redactada por Matej Koesir.

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Su uso y reproducción están exentos de derechos de autor siempre y cuando no sea con fines comerciales y se reconozca la fuente. Revisión: David Wile / Nickolas Woods Traducción: Mariana Cristellys Relectura: Federico Bietti Diseño: Marie Aumont Impresión: Technicom, Boulogne-Billancourt Impreso en: Marzo 2020 ISBN: 9-782-9131-8183-0 Depósito legal: Marzo 2020 Foro Europeo para la Seguridad Urbana 10 rue des Montiboeufs 75020 París - France Tel: + 33 (0)1 40 64 49 00 contact@efus.eu - www.efus.eu

Esta publicación ha sido financiada por el Programa Justicia - Apoyo a iniciativas en el campo de la política antidroga de la Unión Europea. Representa únicamente las opiniones del autor y es de su exclusiva responsabilidad. La Comisión Europea no acepta ninguna responsabilidad por el uso que pueda hacerse de la información que contiene.

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Fortalecimiento de las estrategias de reducción de daños a nivel local - el papel de los centros de consumo supervisado de drogas

Agradecimientos

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Un agradecimiento especial al Observatorio Europeo de las Drogas y las Toxicomanías (OEDT), en particular a Alexis Goosdeel y Dagmar Hedrich, por su apoyo continuo a SOLIDIFY y por haber copatrocinado su último evento.

Ciudad de La Haya (Henri van der Heijden, Rombout Alkema, Nazli Tuzer, Sander Jongenburger), Ciudad de Lisboa (Paulo Santos, Manuel Grillo, Ricardo Fuertes, Adriana Curado, Monica Diniz, Joaquim Gordicho, Nuno Veludo), Ciudad de Lieja (Willy Demeyer, Gregor Stangherlin, Juan Cortes Leclou, Cécile Magoga, Manon Reynders, Dominique Delhauteur, Catherine Schlitz), Instituto de Investigación y Desarrollo / Utrip (Matej Košir, Borut Bah, Vladka Tonica), Brussels Prevention & Security (Frédéric Foubert, Christine Rouffin, Laurent Maisse, Bruno Valkeneers), Ciudad de Augsburgo (Dirk Wurm, Janina Hentschel, Carina Huber, Diana Schubert), Ciudad de Essen (Christian Kromberg, Ludger Klink, Frank Langer, Matthias Blackert), Asociación para el Bienestar y el Desarrollo / ABD (Noelia Girona, Josep Guardiola), Ciudad de Mannheim (Ulrike Freundlieb, Christian Specht, Kathrin Heinrich, Hans-Georg Schuhmacher, Klaus Eberle), Agencia de Salud Pública de Barcelona (Carme Borrell, Oleguer Pares, Gabriela Barbaglia), Ciudad de París (Anne Souyris, Colombe Brossel, Stephane Bribard, Carmen Bach, Elisabeth Avril), Ciudad de Estrasburgo (Alexandre Feltz, Jean-Marc Pennetier, Danièle Bader, Cécilia Jagou).

Por último, queremos agradecer a la Comisión Europea por su apoyo financiero, sin el cual este proyecto y esta publicación no habrían sido posibles.

Expertos asociados y ONG asociadas

Socios del proyecto

Correlation Network (Cedric Charvet, Katrin Schiffer, Jason Farrell), Universidad de Ciencias Aplicadas de Frankfurt (Heino Stöver, Maike O'Reilly).

El proyecto SOLIDIFY se llevó a cabo con el compromiso y la participación de los socios y de los expertos asociados que contribuyeron a sus diferentes componentes y a la redacción de esta guía. Quisiéramos agradecerles por su generosidad al compartir sus conocimientos, experiencia y pericia, y de este modo apoyar el éxito del proyecto. También quisiéramos agradecer a todos aquellos que contribuyeron a los numerosos eventos, auditorías, visitas de estudio, reuniones y debates organizados en el marco del proyecto. Su incansable labor para reducir los daños relacionados con el consumo de drogas y mejorar los servicios de apoyo a los afectados es un verdadero activo social y una fuente de inspiración.

El proyecto SOLIDIFY surgió gracias al interés de los responsables políticos de las ciudades asociadas por tener en cuenta los centros de consumo supervisado de drogas en sus políticas locales de seguridad, salud y cohesión social. Expresamos nuestro agradecimiento a los representantes electos locales interesados, a sus equipos, a las asociaciones locales y a todos los socios territoriales.

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Las acciones concretas no habrían sido posibles sin el entusiasmo de las personas que se comprometieron a llevar a cabo este proyecto a nivel de cada ciudad, a saber:

Otros colaboradores Marie Jauffret-Roustide (IMSERM), André Lemaître (Universidad de Lieja).

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Índice >>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>> Prólogo............................................................................p. 8 Introducción.................................................................p. 11 Parte 1: Los centros de consumo supervisado de drogas en el contexto de la política europea antidroga - la perspectiva de la seguridad urbana...........................................................................p. 20

Parte 2: Establecimiento y funcionamiento de los centros de consumo supervisado de drogas en los municipios europeos Ejemplos de prácticas..................................................p. 32

Parte 3: Evaluación de la seguridad y los aspectos y efectos relacionados con la salud de los centros de consumo supervisado de drogas...........................p. 72

Parte 4: Argumentos y recomendaciones para las autoridades locales................................................p. 91

Conclusiones.............................................................. p. 115 Guía de recursos........................................................ p. 118 6

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Prólogo

>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>> El consumo de drogas y sus posibles efectos perjudiciales para la salud pública, la seguridad urbana y la cohesión social son temas claves para las ciudades de toda Europa: la presencia continua del consumo de opioides con altos riesgos para la salud, como la transmisión de virus por vía sanguínea; un mercado creciente de cocaína; una producción y un comercio importantes de drogas sintéticas; y debates políticos controvertidos sobre el cannabis y su uso terapéutico son solo algunos de los acontecimientos actuales a los que se enfrentan los encargados de la formulación de políticas y los profesionales a nivel europeo. En el plano local, otras cuestiones como la concentración de grupos vulnerables y las conductas adictivas en el espacio público en las zonas urbanas pobres, las repercusiones de los avances tecnológicos en el tráfico local de drogas o los conflictos y la polarización en torno a los fenómenos locales alimentados por el estigma, el miedo y la polarización marcan un momento decisivo de nuestra historia. Desde su fundación en 1987, el Efus ha proporcionado a los funcionarios electos locales y a los profesionales de los departamentos municipales de seguridad y salud un foro para debatir las políticas sobre drogas como una preocupación clave de la seguridad urbana con sus homólogos de toda Europa. Ante el consumo de productos ilegales y lícitos que entrañan riesgos importantes, especialmente para los jóvenes y los niños, las autoridades locales ven cómo evolucionan los mercados de drogas y se enfrentan a nuevos retos en materia de represión y lucha contra el tráfico. Las autoridades locales también reconocen cada vez más la necesidad de identificar estrategias que vayan más allá de la reducción de la oferta y se centren en el lado de la demanda. Existen muchas formas de reducir los daños relacionados con las drogas y las autoridades locales se encuentran bien posicionadas para elaborar estrategias polifacéticas que les permitan hacer frente a los riesgos y a los retos que el consumo de drogas plantea para la cohesión social y la seguridad urbana. Las políticas de drogas deben ser pragmáticas y

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procurar reducir el daño que el consumo de drogas causa a la salud, el bienestar social y la seguridad de las personas, las comunidades y la sociedad. Deben diseñarse teniendo en cuenta las necesidades sobre el terreno, en cada ciudad o región específica, y deben ser capaces de adaptarse a contextos normativos en rápida evolución y a la fenomenología extremadamente volátil de las cuestiones relacionadas con las drogas. Para muchas ciudades de nuestra red, los centros de consumo supervisado de drogas han demostrado ser herramientas eficaces para mejorar la salud pública y la seguridad a nivel local. Ayudan a prevenir las muertes relacionadas con las drogas, reducen los riesgos que conducen a la transmisión de virus por vía sanguínea como el VIH y la hepatitis C, y disminuyen las perturbaciones del espacio público. Constituyen un medio eficaz para llegar a las poblaciones altamente marginadas y mantenerse en contacto con ellas, apoyando su acceso a la atención y al tratamiento de la drogadicción. No fomentan el consumo de drogas, sino que contribuyen positivamente a la vida, tanto de los usuarios como de los demás habitantes de nuestras ciudades, desempeñando así un papel clave en el complejo tejido de una estrategia local integral de reducción de daños. Sin embargo, los centros de consumo supervisado de drogas no son fáciles de establecer y gestionar: en muchos países, la legislación nacional sobre drogas prohíbe o complica considerablemente la apertura y la gestión de tales instalaciones. Muchos municipios han luchado por encontrar sitios adecuados para estos centros y han enfrentado oposición y reacciones NIMBY ("no en mi patio trasero" por sus siglas en inglés) contra su establecimiento por parte de las comunidades locales de vecinos o comerciantes. Los servicios profesionales de reducción de daños son rentables a largo plazo, pero a corto plazo pueden parecer costosos e intensivos en inversiones en un momento en que los recursos son escasos para las autoridades locales y regionales. Las autoridades locales tienen que desempeñar un papel fundamental en el apoyo a los centros de consumo supervisado de drogas y en la garantía de su gestión eficaz y su aceptación en la comunidad local. Trabajando conjuntamente con la sociedad civil, las organizaciones e iniciativas de consumidores de drogas, las instituciones de investigación, los gobiernos y los organismos nacionales y europeos, se pueden crear

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sinergias que fortalezcan sus esfuerzos y aumenten su impacto. Se necesita mucha investigación y conocimiento para comprender las necesidades específicas de cada comunidad local, y encontrar el modelo y la configuración más adecuada para un centro local de consumo supervisado de drogas. Por último, un aspecto clave es la capacidad de presentar un argumento convincente a favor de estos servicios para asegurar la comprensión y la aceptación entre los habitantes de nuestras ciudades. A través del proyecto SOLIDIFY, el Efus y sus socios han asumido estos retos, poniendo de relieve el hecho de que las autoridades locales están especialmente bien situadas para coordinar y dirigir la coproducción de las políticas. La experiencia de los centros de consumo supervisado de drogas debe ser continuada y evaluada a fin de garantizar su éxito y sostenibilidad. Las ciudades que albergan tales instalaciones deben apoyar a las organizaciones que las gestionan, y deben contar con el respaldo de los responsables políticos a nivel nacional e internacional, ya que mejores servicios de reducción de daños sobre el terreno son de interés común. Quisiera agradecer a los socios y a los numerosos partidarios del proyecto SOLIDIFY por su importante labor. Se requiere valor y compromiso para participar en este proceso de intercambio de experiencias, adquirir conocimientos, identificar lagunas que es preciso colmar y analizar los éxitos y dificultades del pasado, a fin de allanar el camino para la acción futura. La presente publicación es un reflejo de esos esfuerzos comunes y una invitación a las ciudades de toda Europa a que se sumen a un esfuerzo colectivo en materia de drogas para elaborar políticas locales aún más equilibradas, eficaces y amplias que estén a la altura de las exigencias de los más necesitados. Elizabeth Johnston Directora Ejecutiva del Efus

Introducción >>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>> SOLIDIFY en el contexto de la participación del Efus en la política en materia de drogas El proyecto SOLIDIFY se concibió en 2016 y se propuso a la Comisión Europea para su cofinanciación en respuesta a la subvención de acción del Programa Justicia titulada "Apoyo a iniciativas en el campo de la política antidroga". La propuesta fue aprobada para su financiación en mayo de 2017 y el proyecto comenzó en enero de 2018. SOLIDIFY refleja el compromiso a largo plazo del Efus en el ámbito de la política antidroga, que se expresa en una serie de iniciativas, proyectos y publicaciones sobre el tema. Estas actividades tienen su origen en un posicionamiento sobre la política en materia de drogas que se ha ido desarrollando a lo largo de varios años: El consumo de sustancias psicoactivas es un fenómeno en los espacios públicos de nuestras ciudades que amenaza la salud y la estabilidad social. Estas sustancias pueden ser legales (alcohol, tabaco) o ilegales. Los problemas que plantean para las ciudades incluyen delitos como el tráfico de drogas y el vandalismo, la inseguridad vial, enfermedades (es decir, la adicción, el VIH y el SIDA, la hepatitis) y la reducción de la cohesión social. Los consumidores de drogas suelen sufrir estigmatización, prejuicios, discriminación y violencia, por lo que se ven marginados de la sociedad, lo que puede intensificar su consumo y los riesgos y daños conexos. El Efus ha expuesto su posición en varias publicaciones, como el Manifiesto de Zaragoza1 y la Resolución de Viena2. El Efus defiende la importancia de la ciudad y las autoridades locales como socios clave 1. Efus, Seguridad, Democracia y Ciudades, el Manifiesto de Zaragoza, 2006. 2. Efus 2011, resolución sobre Democracias, Ciudades y Drogas, aprobada en la conferencia final del proyecto Democracias, Ciudades y Drogas el 25 de febrero de 2011 en Viena.

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para intervenir en este asunto. Su estrategia consiste, por una parte, en reunir a las partes interesadas locales para aunar esfuerzos a fin de prevenir el uso indebido de drogas y, por otra, en promover el intercambio de experiencias y buenas prácticas entre las ciudades europeas. El Efus considera que toda estrategia debe basarse en el análisis de hechos y evidencias científicas, y no en la ideología. Se hace hincapié en la importancia de satisfacer las necesidades de la población local, así como de los propios consumidores de drogas. Las políticas locales deben formar parte de los marcos nacionales e internacionales, mientras se adaptan a cada lugar específico. Deberían reforzarse las asociaciones y la cooperación entre las autoridades, las comunidades y los consumidores de drogas. Además, los países y las regiones deben elaborar reglamentos y mecanismos de financiación que favorezcan la cooperación intersectorial local, y el presupuesto público destinado a las políticas sobre las drogas debe equilibrarse entre la reducción de la oferta, la demanda y los daños. El Efus afirma que las políticas represivas contra los consumidores de drogas resultan inadecuadas ya que acentúan la estigmatización que socava sus derechos civiles (derechos humanos, incluido el derecho a la salud, la educación, el respeto, etc.). Para dar vida a estas posiciones, el Efus ha dirigido varios proyectos de cooperación europea en este campo temático, entre los que se encuentran los proyectos de Democracia, Ciudades y Drogas (DC&D) de 2005 a 2011. Estos proyectos, que forman asociaciones sólidas compuestas por municipios y regiones, así como por instituciones de investigación y organizaciones de la sociedad civil de toda Europa, apoyaron a las ciudades europeas en el desarrollo y la aplicación de políticas en materia de drogas basadas en asociaciones locales y con la participación de todos los actores pertinentes. Promovieron un enfoque coordinado, participativo, selectivo y, por lo tanto, eficaz en función de los recursos, y ofrecieron instrumentos específicos, buenas prácticas de probada eficacia y conocimientos especializados y asesoramiento de primera mano a las autoridades locales que participan en la lucha contra las drogas. Se centraron especialmente en la creación y el fomento de asociaciones locales multiinstitucionales, formadas por autoridades locales, servicios de salud, servicios de justicia penal y

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organismos encargados de hacer cumplir la ley, comunidades locales, incluidas las minorías visibles, organizaciones de la sociedad civil e iniciativas vecinales, y consumidores de drogas. Después de los proyectos de DC&D, el proyecto Safer Drinking Scenes fue dirigido por el Efus y su rama francesa FFSU de 2011 a 2013. Centrado en el abuso de alcohol entre los jóvenes en los espacios públicos, este proyecto reunió a un consorcio de ciudades y a un comité de expertos para poner en común los conocimientos y las mejores prácticas, y fomentar el intercambio de información, ideas y experiencias a través de una serie de visitas a las ciudades. Produjo un conjunto de instrumentos que contenían medidas de prevención para compartir, un sitio web multilingüe y una publicación3 en la que se presentaban iniciativas europeas sobre espacios públicos más seguros y prácticas de consumo responsable de alcohol, así como recomendaciones para prevenir su consumo en exceso adaptadas a las autoridades locales y regionales. Además de coordinar los proyectos de toda la UE, el Efus ha sido un miembro activo del Foro Europeo de la Sociedad Civil sobre Drogas (CSFD) desde su creación. El CSFD es un grupo de expertos de la Comisión Europea que se creó en 2007 sobre la base del Libro Verde de la Comisión sobre el papel de la sociedad civil en la política antidroga de la UE. Su objetivo es ofrecer una amplia plataforma para un diálogo estructurado entre la Comisión y la sociedad civil europea en apoyo de la formulación y aplicación de la política antidroga mediante el asesoramiento práctico. El CSFD es coherente con la Estrategia de la UE en materia de lucha contra la droga 2013-2020 y el nuevo Plan de acción en materia de lucha contra la droga 2017-2020, que requieren la participación e implicación activa y significativa de las organizaciones de la sociedad civil (OSC) en el desarrollo y la aplicación de las políticas antidroga a nivel nacional, de la UE e internacional. Sus miembros comprenden 45 organizaciones no gubernamentales de toda Europa y representan diversos ámbitos de la política en materia de drogas y diversas posturas dentro de esos ámbitos.

3. Efus, Safer Drinking Scenes. Alcohol, City and Nightlife, 2013.

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Un enfoque temático en la reducción de daños y el establecimiento de centros de consumo supervisado de drogas4 como medida específica Durante este largo enfoque temático sobre las políticas locales en materia de drogas, la reducción de la demanda de drogas y, en particular, las estrategias de reducción de daños se han identificado como enfoques particularmente prometedores y eficaces a nivel local. La mayor inversión en medidas de reducción de los daños se sustenta en un conjunto de convicciones que el Efus ha desarrollado, en particular en su manifiesto actualizado periódicamente, así como en publicaciones de actualidad:

 Los miembros del Efus consideran que el consumo de drogas forma parte de la realidad social de nuestras ciudades, y que esta realidad no está destinada a desvanecerse en el corto plazo: "El consumo de sustancias psicoactivas (lícitas e ilícitas) forma parte de las costumbres de nuestra sociedad y que conviene supervisar este consumo para evitar abusos nefastos por el bien de las personas y de la cohesión social".5 A la luz de esta realidad, las políticas locales en materia de droga no deberían centrarse demasiado en la represión o incluso participar en una "guerra contra las drogas", sino que deberían adoptar un enfoque equilibrado basado en evidencias científicas: "Basar cualquier actuación, no en la ideología y la moral; sino en la realidad del consumo de drogas en nuestros territorios y el análisis de los hechos, especialmente en los resultados de la evaluación científica dirigida por la Comisión Europea. Buscar el equilibrio entre la atención, la prevención, la integración, la reducción de riesgos y la prevención del tráfico de drogas".6

 Si bien la reducción de la demanda de drogas y la reducción del daño son enfoques bien establecidos que están firmemente arraigados en las evidencias científicas, los miembros del Efus destacan el hecho

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4. En esta publicación, utilizamos el término "centros de consumo supervisado de drogas supervisado" para referirnos a los establecimientos que proporcionan a los consumidores de drogas un espacio para el consumo seguro de drogas ilícitas en un ambiente estéril. También pueden utilizarse términos alternativos como "salas de consumo de drogas" o "sitios de prevención de sobredosis". Elegimos el término "centros de consumo supervisado de drogas " porque parecía ser la forma más apropiada y abarcadora de describir los establecimientos cubiertos por el proyecto SOLIDIFY. 5. Efus, Seguridad, Democracia y Ciudades: el Manifiesto de Aubervilliers y Saint-Denis, 2012, p. 34. 6. ibid.

de que es necesario mejorar la disponibilidad y la calidad de esos servicios a nivel local: "[Se debe fortalecer] la cooperación a nivel local, tanto con las instituciones como con la sociedad civil, en particular con asociaciones de consumidores y mecanismos especializados para mejorar el establecimiento de programas de reducción de riesgos y facilitar el acceso a estos. Los programas de reducción de riesgos para los consumidores de drogas [deben generalizarse] y [ser] sostenibles. [...] Aspira[mos] a alcanzar las normas mínimas de calidad para las intervenciones de reducción de la demanda de drogas, en línea con las recomendaciones del Observatorio Europeo de las Drogas y las Toxicomanías e invertir en evaluación".7

 Además, los miembros del Efus han identificado claramente a los centros de consumo supervisado de drogas como medidas prometedoras y eficaces en la demanda de drogas y la reducción del daño, y están pidiendo que se siga experimentando con esos establecimientos y se los refuercen les refuerce en el marco de las estrategias locales en materia de drogas: "Se continúe con la puesta a prueba y evaluación de las salas de consumo supervisadas con vistas a garantizar su éxito y sostenibilidad. Las ciudades que cuenten con este tipo de sistema deben acompañar a las estructuras de apoyo en el encuentro y la consulta con todos los socios, incluidos los residentes y comerciantes. La aceptación de todos estos actores locales asegurará la tranquilidad pública y facilitará la colaboración de los residentes locales para evaluar los impactos en el territorio."8 Representadas por su comité ejecutivo, las autoridades locales y regionales europeas que forman parte del Efus destacan estos efectos positivos y exigen que se adapten los marcos de política nacional cuando sea necesario para que los municipios puedan seguir estableciendo centros de consumo supervisado de drogas en condiciones favorables: "Numerosas autoridades locales, miembros del Efus y otros, observan que los centros de consumo supervisado de drogas han demostrado ser herramientas eficaces para mejorar la salud pública y la seguridad a nivel local. [...] Las legislaciones nacionales deben adaptarse, cuando sea necesario, para permitir a los 7. Efus, Seguridad, Democracia y Ciudades: Coproducir Políticas de Seguridad Urbana. Manifiesto adoptado en 2017 con motivo de la Conferencia internacional del Foro Europeo para la Seguridad Urbana, coorganizado con el Ayuntamiento de Barcelona y el Gobierno de Cataluña, 2017, p. 24. 8. idem, p. 25.

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gobiernos locales diseñar la estrategia que se adapte a las necesidades y condiciones de su territorio e incluir todos los instrumentos disponibles basados en pruebas."9

beneficiaran de las recomendaciones y críticas de sus pares y que se fortalecieran las asociaciones y coaliciones a nivel local, entre las autoridades locales y las organizaciones de la sociedad civil.

Con el fin de fomentar estas convicciones y obtener mayores conocimientos, el Efus diseñó y desarrolló el proyecto SOLIDIFY, que reunió a un grupo de municipios y regiones especialmente comprometidos con el tema en el marco de un proyecto de cooperación europea de dos años de duración sobre el establecimiento y la gestión de los centros de consumo supervisado de drogas a nivel local.

Se diseñó una base metodológica compartida para promover el análisis y la contextualización de las circunstancias locales específicas. Lo cual permitió presentar experiencias variadas y facilitó la evaluación de las salas de consumo de drogas y sus impactos en los territorios en los que ya están establecidas (cuestiones de seguridad y delincuencia en la proximidad del lugar, sensación de inseguridad, mejora de la limpieza, diálogo y aceptación del proyecto por parte de los residentes, comerciantes, autoridades públicas, etc.). Los instrumentos metodológicos fueron compilados por las ciudades antes de cada visita y luego completados con observaciones de campo de sus pares y expertos durante su tiempo en el terreno.

SOLIDIFY - el proyecto y su metodología Concretamente, SOLIDIFY tenía por objeto equipar mejor a las ciudades que disponen de salas de consumo de drogas, o que preveían abrirlas, para ayudarlas a apoyar y facilitar la instalación de estructuras que ofrezcan este esquema en un territorio determinado, y evaluar los impactos de las instalaciones en términos de reducción de desórdenes públicos localizados. El proyecto realizó un análisis cruzado colectivo del proceso de instalación y evaluación de una sala de consumo de drogas y, de ese modo, dotó a las autoridades locales de los medios necesarios para promover la creación de centros sanitarios que ofrezcan esos servicios. En el marco de este proceso, se identificaron indicadores para evaluar los impactos a corto, mediano y largo plazo en el territorio y se reunieron en una herramienta de evaluación que se incluye y comparte como parte de esta guía (véase la parte 3). Además, el proyecto permitió compartir prácticas entre un primer grupo de ciudades asociadas experimentadas que ya habían ensayado y puesto en marcha centros para el consumo de drogas y un segundo grupo de ciudades asociadas que estaban considerando y/o en pleno proceso de instalación de este tipo de plan durante el tiempo en que el proyecto SOLIDIFY estuvo activo. Esto facilitó que todos los socios se 9. Comité ejecutivo del Efus, Resolución sobre una política local en materia de drogas basada en los principios de la reducción de daños y la no discriminación, y en consonancia con la estrategia de la UE en materia de lucha contra la droga, 2018.

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Todos los asociados en el proyecto realizaron visitas de estudio y auditorías entre mayo de 2018 y junio de 2019. Las visitas de estudio movilizaron a todo el consorcio y brindaron una oportunidad para que todos los asociados conocieran la estrategia del municipio respectivo, se reunieran con profesionales y visitaran las instalaciones existentes. Las auditorías las realizaron el municipio anfitrión y el grupo de expertos de SOLIDIFY y sirvieron para evaluar las necesidades locales, con la colaboración de numerosos encargados de la toma de decisiones y partes interesadas locales.

 Las auditorías se realizaron en Lieja (15/16 de mayo de 2018), Bruselas (17/18 de mayo de 2018), Augsburgo (10/11 de diciembre de 2018), Mannheim (12/13 de diciembre de 2018), Lisboa (14/15 de febrero de 2019) y Liubliana (18/19 de abril de 2019).

 Las visitas de estudio tuvieron lugar en Barcelona (21/22 de junio de 2018), La Haya (18/19 de octubre de 2018), Essen (14/15 de enero de 2019), Estrasburgo (3/4 de abril de 2019), París (17/18 de junio de 2019). Cada una de estas actividades del proyecto se documentó y los informes se compartieron con todos los asociados a través de la plataforma del proyecto en la zona de miembros "Efus Network".

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Una guía para apoyar a las autoridades locales y regionales de toda Europa

Parte 3 : Evaluación de la seguridad y los aspectos y efectos relacionados con la salud de los centros de consumo supervisado de drogas

Esta guía trata esencialmente de compartir los resultados del proyecto de cooperación de dos años de duración con un público más amplio. Si bien ha sido imposible sintetizar todos los resultados de los intercambios y actividades del proyecto en esta guía, los autores han tratado de reunir elementos cruciales de conocimiento e información para proporcionar una orientación práctica a los profesionales locales en los departamentos de salud y seguridad y en otras organizaciones.

Esta sección ofrece ideas clave del trabajo que SOLIDIFY ha llevado a cabo en la evaluación de los aspectos relacionados con la seguridad y la salud de los centros de consumo supervisado de drogas. Dirigido por el socio de investigación UTRIP, este componente del proyecto organizó un proceso de trabajo común para identificar los indicadores y elementos clave para un cuestionario de evaluación y realizó una encuesta de prueba con los municipios representados en el proyecto. En esta sección también se presenta el instrumento de evaluación del proyecto, las enseñanzas extraídas del proceso de trabajo común, así como las conclusiones de la encuesta de prueba.

La guía está organizada en 4 partes: Parte 1 : Los centros de consumo supervisado de drogas en el contexto de la política europea antidroga - la perspectiva de la seguridad urbana Esta parte ofrece una introducción a los centros de consumo supervisado de drogas y el estado de la investigación sobre el tema. Proporciona una breve visión general de la Estrategia de la UE en materia de lucha contra la droga, el concepto de reducción de daños y la historia y los componentes de los centros de consumo supervisado de drogas. Se centra en la perspectiva de la seguridad urbana en las estrategias de reducción de daños y los centros de consumo supervisado de drogas, y se pregunta: ¿por qué es importante esta perspectiva y qué beneficio comporta una mejor comprensión de los aspectos relacionados con la seguridad de dichas políticas? ¿Qué lagunas existen en la investigación y la formulación de políticas y cómo las ha abordado el proyecto SOLIDIFY? Parte 2 : Establecimiento y funcionamiento de los centros de consumo supervisado de drogas en los municipios europeos - Ejemplos de prácticas

Parte 4 : Argumentos y recomendaciones para las autoridades locales En esta sección se recogen recomendaciones de actualidad para el establecimiento y funcionamiento de los centros de consumo supervisado de drogas, centrándose en la forma en que las autoridades locales pueden apoyar el proceso y crear una red interinstitucional de partes interesadas que brinden su respaldo a nivel local. Reflejando la complejidad de esos procesos, incluye una serie de subsecciones que van desde la importancia de una cuidadosa evaluación de las necesidades hasta la elaboración de estrategias de comunicación o el establecimiento de mecanismos de cooperación, incluso con los organismos encargados de hacer cumplir la ley. En la sección de conclusiones se resumen las conclusiones y en la guía de recursos se presentan documentos y publicaciones clave para acceder otros materiales informativos.

En esta sección se recogen los conocimientos y la experiencia adquiridos en las auditorías y visitas de estudio realizadas en el marco de SOLIDIFY. Sintetiza la información clave de la extensa documentación de las actividades que fueron preparadas por el Efus y los socios y que está disponibles a través de la plataforma del proyecto en la Efus Network. A través de este caleidoscopio de prácticas y experiencias europeas, queda claro que cada municipio tiene su propio camino hacia el establecimiento de un centro de consumo supervisado de drogas, y que el diseño de tales medidas de acuerdo con las necesidades y recursos del territorio y sus habitantes es de vital importancia.

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Aspectos fundamentales de la política europea antidroga

Parte 1

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Los centros de consumo supervisado de drogas en el contexto de la política europea antidroga la perspectiva de la seguridad urbana

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>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>> Marco El enfoque de la Unión Europea para elaborar una política antidrogas sostenible se expone en dos documentos fundamentales: la Estrategia de la Unión Europea en materia de lucha contra la droga para 20132020 y el Plan de acción para 2017-2020, que se basa en el anterior plan cuatrienal (2013-2016). Las prioridades claves identificadas en la estrategia (no vinculante) y los principios de "un enfoque integrado, equilibrado y basado en pruebas"10 orientan la elaboración de muchas políticas nacionales en materia de drogas y el desarrollo de tareas y proyectos por parte de otros organismos de la UE. La Estrategia de la Unión Europea en materia de lucha contra la droga se basa en dos grandes ámbitos de actuación (reducción de la demanda de drogas y reducción de la oferta de drogas) y en tres temas transversales: coordinación, cooperación internacional e investigación, información, vigilancia y evaluación. Reducción de la demanda de droga: "El objetivo de reducción de la demanda de droga se persigue mediante una serie de medidas de igual importancia y que se refuerzan mutuamente, en particular la prevención (ambiental, universal, selectiva e indicada), la detección e intervención tempranas, la reducción de los riesgos y perjuicios, el tratamiento, la rehabilitación y la reinserción social y el restablecimiento."11 Las prioridades identificadas por la UE van desde la mejora de la disponibilidad y accesibilidad de las medidas de reducción de la demanda de drogas, en particular los programas de prevención (19.1 y 19.2), pasando por el desarrollo de esas medidas en los centros penitenciarios

10. Observatorio Europeo de las Drogas y las Toxicomanías, Perspectives on drugs: The EU drugs strategy: a model for common action, 2019. 11. Estrategia de la UE en materia de lucha contra la droga (2013–20)

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(19.6), hasta la ampliación de los modelos de atención integrada que incluyen, entre otras cosas, aspectos relacionados con la salud mental y la reinserción social (19.6). Reducción de la oferta de drogas: "El objetivo de la reducción de la oferta de droga se persigue mediante la prevención y la disuasión y desarticulación de la delincuencia relacionada con la droga, en particular la delincuencia organizada, a través de la cooperación judicial y policial, la prohibición, la incautación de los bienes de procedencia delictiva, la investigación y la gestión de las fronteras.»12

tegias de reducción de daños es el reconocimiento de que no todas las personas que consumen drogas podrán o estarán dispuestas a dejar de hacerlo. Por consiguiente, es importante ofrecer servicios de bajo umbral a fin de reducir al mínimo los perjuicios. Las respuestas incluyen tanto a los servicios de salud como a los servicios sociales, como se indica en la siguiente lista no exhaustiva:

 Centros de información centrados en los servicios existentes y en el consumo seguro de drogas

 Lugares de encuentro tolerantes al alcohol para personas que consumen drogas Órganos de apoyo y principios rectores El Observatorio Europeo de las Drogas y las Toxicomanías (OEDT), en colaboración con la Agencia de la Unión Europea para la Cooperación Policial (Europol), reúne datos sobre las drogas en los países europeos y elabora informes europeos anuales sobre las drogas y otras publicaciones para garantizar que la política de la UE en materia de drogas siga basándose en pruebas. El Foro de la Sociedad Civil sobre las Drogas, órgano consultivo creado y presidido por la Comisión Europea, está integrado por 45 miembros que trabajan activamente en la esfera de la política antidroga. La labor del Foro refuerza la participación de la sociedad civil y las ONG en la elaboración y aplicación de la política antidroga de la UE. El Foro presiona, entre otras cosas, para que se aumenten las intervenciones de reducción de daños.

Reducción de daños

>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>> El OEDT define la reducción del daño como "las intervenciones, programas y políticas que procuran reducir los daños sanitarios, sociales y económicos del consumo de drogas para las personas, las comunidades y las sociedades."13 Un aspecto fundamental de las estra12. ibid. p.5. 13. Observatorio Europeo de las Drogas y las Toxicomanías, página Harm reduction topics, 2020.

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 Programas de intercambio de jeringuillas y pruebas de drogas Salas de consumo supervisado de drogas o alcohol  Capacitación para la prevención de sobredosis y suministro de naloxona para llevar a domicilio

Viviendas y refugios de bajo umbral Sistemas de derivación a otros servicios sociales y de salud Talleres de reinserción social y profesional Apoyo psicológico para los consumidores y sus familias La gama de servicios de reducción de daños es amplia y, como ha señalado Harm Reduction International (HRI), se centra en el cambio positivo, sin juzgar ni discriminar a las personas que consumen drogas.14 HRI sugiere varios principios de reducción de daños que se relacionan con la protección de los derechos humanos, un enfoque basado en la evidencia, la colaboración con los consumidores de drogas y el rechazo del lenguaje estigmatizante.15 Los objetivos de la reducción del daño se basan en la creencia de que los profesionales deben "encontrarse con las personas allí donde están" y garantizar que tengan acceso a los servicios sanitarios y sociales mediante el suministro de ofertas no discriminatorias. La reducción de daños ha estado en la agenda de la UE desde principios de la década de 2000. La Comisión de las Comunidades Europeas incluyó la prevención y reducción de los daños relacionados con las 14. Harm Reduction International, What is harm reduction?, 2020. 15. idem.

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drogas como un objetivo de salud en 2007. La reducción del daño es parte integral de una de las líneas de la política de disminución de la demanda de drogas de la actual Estrategia europea en materia de lucha contra la droga. En un examen de la Estrategia, el OEDT señala que la reducción del daño se menciona cinco veces en el documento estratégico actual, en lugar de una sola mención en la estrategia anterior.16 El creciente énfasis en la reducción del daño va de la mano del objetivo de aumentar la participación de la sociedad civil en múltiples niveles de formulación de políticas y de adopción de decisiones.

Centros de consumo supervisado de drogas El centro de consumo supervisado de drogas es una manifestación del enfoque de reducción de daños. Estas instalaciones proporcionan a los consumidores de drogas un espacio para el consumo seguro de drogas ilícitas en un ambiente estéril. La idea subyacente es facilitar el acceso a la atención sanitaria y social a los consumidores de drogas más vulnerables, una población que a menudo está fuera del alcance de los centros de ayuda a las drogas que se centran en la prevención o el tratamiento. Esta es una de las razones por las que se puede negar el acceso a los consumidores de drogas ocasionales o a las personas que las prueban por primera vez.17 Cada centro tiene sus propios criterios de selección que, por lo general, incluyen un límite de edad, el suministro de información sobre las condiciones de vida, la historia, la frecuencia y el método de consumo de drogas, la droga de elección y la situación psicomédica.

desórdenes que generan. Esta doble estrategia de prestar atención sanitaria a las poblaciones marginadas y de contribuir al orden público y a las cuestiones de seguridad urbana ha guiado la puesta en marcha de este tipo de estos centros en un número creciente de ciudades europeas. En los años ochenta y noventa, muchos países europeos se enfrentaron a las consecuencias de una epidemia de heroína que desencadenó la aparición de escenas de consumo de drogas en la vía pública en las que un gran número de usuarios se congregaban en parques u otros espacios públicos. Si bien algunos países consideraron que la puesta en marcha de los centros de consumo supervisado de drogas era una respuesta adecuada a este problema, otros rechazaron las recomendaciones de seguir el ejemplo, aludiendo a la falta de pruebas y los enigmas jurídicos. La cobertura negativa de la prensa a menudo amplificó la renuencia de las ciudades a establecer instalaciones de consumo. Sin embargo, en los últimos años, el número de países y ciudades que han implementado programas de este tipo ha aumentado sustancialmente en Europa, Australia y el Canadá, y actualmente hay más de 100 centros de consumo supervisado de drogas en todo el mundo.

El primer centro de consumo supervisado de drogas abrió en Berna (Suiza) en 1986 y desde entonces muchas ciudades europeas, canadienses y australianas han puesto en marcha sus propias instalaciones de consumo. Una de las razones del éxito de estos centros radica en que ofrecen una situación en la que todas las partes interesadas del municipio salen ganando: por una parte, proporcionan servicios de atención sanitaria eficaces a los consumidores de drogas, en particular en lo que respecta a la disminución de las muertes relacionadas con la droga y las emergencias por sobredosis, y por otra parte contribuyen sustancialmente a la gestión de los espacios públicos de consumo de drogas y los

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16. EMCDDA, The EU drugs strategy: a model for common action, 2019. 17. Pardo, Caulkins y Kilmer, Assessing the Evidence on Supervised Drug Consumption Sites, Rand Health Care et Rand Social and Economic Wellbeing, Diciembre de 2018.

Fuente: EMCDDA 18 18. Este mapa data de noviembre de 2019 y, por lo tanto, incluye los centros de consumo supervisado de drogas abiertos en Lieja en 2018 y en Lisboa en 2019. Sin embargo, no incluye todavía el centro abierto en Karlsruhe en diciembre de 2019.

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Componentes y objetivos de los centros de consumo supervisado de drogas19 En el informe de 2004 sobre las salas de consumo de drogas del OEDT se esbozan los componentes, la aplicación y los objetivos de resultados de un centro de consumo supervisado de drogas. Este modelo teórico funciona en un marco de salud pública y orden público y tiene por objeto aumentar no solo las tasas de supervivencia sino también la reintegración social. Si bien no se menciona específicamente el aspecto de la seguridad urbana, es una noción que está tácitamente presente en todo el modelo, en particular en su énfasis en la reducción de las perturbaciones al orden público. El primer componente es la evaluación y la admisión de los consumidores de drogas. El personal del centro de consumo supervisado de drogas debe determinar los criterios de acceso y elegibilidad, elaborar un conjunto de normas y garantizar el suministro de información sobre la prevención de riesgos, así como el equipo en condiciones de higiene. Los centros pueden obtener información importante sobre las drogas consumidas y al mismo tiempo determinar las necesidades individuales. Estas instalaciones se centran en la admisión de poblaciones de difícil acceso y tienen como objetivo identificar y remitir a los clientes que necesitan atención médica. El segundo componente es el área de consumo supervisado, cuya aplicación tiene los siguientes objetivos: garantizar un consumo higiénico y de bajo riesgo; supervisar el consumo y garantizar el cumplimiento de las normas; proporcionar asesoramiento individualizado sobre el uso seguro; proporcionar atención de emergencia en caso de sobredosis; proporcionar un espacio protegido de la vista del público; y evitar el merodeo en las proximidades de la sala. Este último objetivo solo puede lograrse si los organismos encargados de hacer cumplir la ley cooperan con los centros de consumo supervisado de drogas. El tercer componente esboza los objetivos de los demás servicios que ofrecen estos centros. Pueden vigilar los efectos del consumo de drogas entre los clientes que han abandonado la zona de consumo; proporcio19. Como se esboza en un modelo desarrollado por Dagmar Hedrich/OEDT en European report on drug consumption rooms, 2004, p.14. Cabe señalar que se trata de un modelo lógico.

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nar atención médica primaria, bebidas, alimentos, ropa y duchas, e intervenciones en caso de crisis; ofrecer programas de intercambio de jeringuillas e instrumentos desechables; y prestar otros servicios, como refugio, gestión de casos, asesoramiento y tratamiento. Tanto la puesta en marcha de la sala de consumo como de las demás áreas de servicio tienen por objeto reducir los riesgos inmediatos relacionados con el consumo de drogas, la morbilidad y la mortalidad; estabilizar y promover la salud de los clientes; y reducir los desórdenes públicos. El cuarto componente de un centro de consumo de drogas es su sistema de derivación. Se refiere al suministro de información sobre las opciones de tratamiento, motivando a los clientes a buscar otros tratamientos y remitiéndolos a otros servicios. El objetivo del servicio de derivación es profundizar el conocimiento de los clientes sobre las opciones de tratamiento y aumentar las posibilidades de que sean aceptadas.

Modelos de centros para el consumo de drogas No hay un modelo único para todos los centros de consumo supervisado de drogas. Las ciudades que han puesto en marcha uno o más de esos establecimientos los han adaptado para responder a las necesidades locales, es decir, el número de clientes potenciales, las particularidades del sistema local de atención de la salud, las especificidades locales del consumo público de drogas, las preocupaciones en materia de infraestructura, etc. Si bien no hay dos establecimientos de este tipo que sean iguales y existe una gran variedad de prácticas en este campo, se pueden distinguir los siguientes modelos generales:

El modelo independiente/especializado: Los centros de consumo supervisado de drogas considerados independientes o especializados suelen limitar su oferta a una estrecha gama de servicios directamente relacionados con el consumo supervisado, es decir, proporcionar un espacio seguro y limpio para inyectar y/o fumar. Si bien este tipo de centros podría encontrar menos oposición local debido a su tamaño reducido y a su único propósito, sus horas de servicio son limitadas y no hay posibilidad de que los usuarios se beneficien del apoyo médico o de la gestión de casos.

El modelo integrado: Este modelo se caracteriza por la amplia gama de servicios de apoyo que ofrece bajo un mismo techo. Además

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de proporcionar un espacio seguro para el consumo de drogas, el modelo integrado ofrece servicios adicionales relacionados con la supervivencia, como el suministro de alimentos, ropa y duchas; el intercambio de jeringuillas y diversas formas de programas de asesoramiento y actividades. Puede estar situado en un edificio hospitalario y funcionar como parte de un hospital u otra institución de atención sanitaria, o en estrecha cooperación con ellos.

 El modelo móvil: El modelo móvil, típicamente un vehículo tipo caravana, ofrece un despliegue flexible y peripatético del servicio, es decir, va allí donde se encuentran los consumidores. Si bien la movilidad de este dispositivo es una gran ventaja, y permite al personal llegar a los usuarios más vulnerables en zonas remotas, su inconveniente es que solo se puede ayudar a un número muy reducido de personas debido a la limitación de espacio en el interior del vehículo.

 El modelo fijo: El modelo fijo ofrece servicios de consumo supervisado de drogas en un edificio especialmente adaptado. Se ofrecen puntos de consumo seguros y supervisados en habitaciones individuales o áreas comunes dedicadas. Si bien no es un centro de consumo supervisado de drogas como tal, hay un espacio adicional de consumo de drogas que se conoce como el modelo de refugio. Esto incluye instalaciones de alojamiento para los usuarios que viven en un lugar donde se les permite consumir (inyectarse o fumar) drogas ilícitas en partes de la instalación, ya sea en sus habitaciones privadas o en un área común dedicada a ello. Estas instalaciones suelen tener límites de edad y los usuarios que se encuentran allí pueden seguir consumiendo drogas en un entorno no supervisado. Por otra parte, se trata de un enfoque integrado que ofrece a los consumidores la posibilidad de conectarse con otros servicios y compartir sus experiencias con otros residentes. La mayoría de estos servicios -excepto el modelo móvil, debido a la falta de espacio- comparten una organización del espacio común: una sala de recepción donde los usuarios se registran y pueden tener una primera conversación con un miembro del personal; la sala de consumo propiamente dicha, que proporciona equipo estéril; y un área de descanso. Algunos centros también cuentan con espacios donde se ofrecen otros servicios sanitarios o sociales, como el asesoramiento.

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El papel de las autoridades locales y regionales en la elaboración de las políticas europeas en materia de drogas

>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>> La Estrategia de la Unión Europea en materia de lucha contra la droga influye en la elaboración y aplicación de muchas políticas nacionales antidroga y, como tal, también en las de las autoridades locales. Estas últimas suelen estar guiadas y/o restringidas por las políticas nacionales. A veces las autoridades locales miran más allá de las directrices nacionales y utilizan las políticas internacionales o transnacionales como puntos de referencia. Como principal órgano ejecutor de las políticas en materia de drogas -ya sean locales, regionales, nacionales o internacionales- las autoridades locales ejercen un poder considerable sobre la forma en la cual éstas se aplican en el terreno. A nivel local, las partes interesadas cuentan con experiencia práctica y pueden acumular una pericia significativa. El cambio que representa aumentar el énfasis puesto en las estrategias de reducción de daños se beneficia de este aporte de los actores locales. Las partes interesadas a escala local también tienen la capacidad de crear estrategias de comunicación legítimas que se adapten para responder a las dudas y críticas que se suelen expresar. Las autoridades locales están en una posición favorable para coordinar a los diversos actores y aprovechar sus conocimientos especializados como recursos destinados a la creación de políticas de reducción de la demanda de drogas que se ajusten a las necesidades de su ciudad. También oficiar de interlocutores a nivel transnacional, intercambiando y cooperando con otras ciudades que participan en actividades de reducción de daños. La aplicación de las estrategias de reducción de daños, en particular los centros de consumo supervisado de drogas, se beneficia enormemente del respaldo de las autoridades locales. Ese apoyo puede adoptar un carácter político y dotar de legitimidad a iniciativas de alcance nacional e internacional. También puede adoptar la forma de apoyo logístico y de coordinación mediante la creación y gestión de una red participativa abierta a todos los interesados locales, incluidos los consumidores de drogas.

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En última instancia, el apoyo a las estrategias de reducción del daño debe provenir de múltiples niveles: del nivel nacional e internacional en forma de cambios legislativos, y del nivel local en términos de estrategias de apoyo a la implementación y marcos políticamente favorables para la cooperación horizontal y vertical de las partes interesadas que propicien la innovación y la experimentación en la esfera de la reducción del daño.

rizar la mediación sobre la confrontación o la judicialización".20 Si bien los problemas de drogas plantean un gran riesgo para la seguridad urbana, las respuestas que encontramos para hacer frente a esos desafíos, incluidas las estrategias de reducción de daños y los centros de consumo supervisado de drogas, ofrecen grandes posibilidades para el desarrollo de estrategias de seguridad innovadoras:

 Permiten reducir el uso de drogas en público, especialmente la

Los centros de consumo supervisado de drogas como herramienta para fomentar la seguridad urbana y la cohesión social a nivel local

>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>> Si bien numerosos estudios han demostrado los beneficios de los centros de consumo supervisado de drogas para la salud pública, los informes sobre los efectos de dichos centros en el orden público y la seguridad urbana no han sido todavía tan claros ni concluyentes. Por ello, el proyecto SOLIDIFY se centró en esos aspectos y se esforzó por aclarar los efectos positivos para la seguridad urbana y la cohesión social, y la forma en que pueden ser fomentados por las autoridades locales y regionales, y las redes de partes interesadas que colaboran a nivel local. Los municipios y las regiones han defendido durante mucho tiempo un enfoque equilibrado y participativo de la seguridad urbana, basado en los principios del respeto de los derechos fundamentales, la cohesión social y la coproducción: "Las ciudades deben apoyar un enfoque holístico, lo que supone adaptar las instituciones, incluidas la policía y la justicia, y capacitar a las partes interesadas para que puedan realizar este tipo de coproducción de la seguridad urbana. Esto significa, en particular, adaptar los métodos de trabajo a fin de fomentar el intercambio de información y los esfuerzos por reforzar la transparencia y la rendición de cuentas. Tal enfoque también debe prio-

inyección, y las perturbaciones en los barrios con escenas visibles de consumo de drogas.

 Son un medio de prevenir el tráfico de drogas y otras formas de delincuencia e incivilidad asociadas a los lugares públicos de consumo de drogas.

 Pueden mejorar la sensación de seguridad de los residentes de los barrios afectados, ya que pueden ver que las autoridades locales están encontrando respuestas a problemas de drogas apremiantes.

 Constituyen una oportunidad para fomentar la coproducción a nivel local, es decir, la creación de asociaciones locales para apoyar el establecimiento y la buena gestión de los centros de consumo supervisado de drogas e implicar a una amplia gama de partes interesadas y aumentar su participación en la política de seguridad local y la apropiación de la misma.

 Permiten incluir a los consumidores de drogas como contribuyentes activos a la política de seguridad local, fomentando así su sentimiento de pertenencia a la sociedad y la confianza en las instituciones de gobierno local. En las secciones siguientes se desarrolla este nexo, presentando la forma en que los municipios europeos están poniendo en práctica actualmente los centros de consumo supervisado de drogas y las medidas de reducción de daños conexas como respuesta a los desafíos de la seguridad urbana, una estrategia y un instrumento para mejorar la evaluación de esas medidas y sus repercusiones, y un conjunto de argumentos y recomendaciones para su ulterior establecimiento. 20. Efus, Seguridad, Democracia y Ciudades. Coproducir Políticas de Seguridad Urbana. Manifiesto adoptado en 2017 con motivo de la Conferencia internacional del Foro Europeo para la Seguridad Urbana, coorganizado con el Ayuntamiento de Barcelona y el Gobierno de Cataluña, 2017

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Parte 2

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Establecimiento y funcionamiento de los centros de consumo supervisado de drogas en los municipios europeosEjemplos de prácticas

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En el presente capítulo se examinan las experiencias reunidas por las ciudades asociadas al proyecto a lo largo de las fases de auditoría local e implementación. Un primer grupo de ciudades -Barcelona, La Haya, Essen, Estrasburgo y París- ya habían puesto en marcha instalaciones para el consumo de drogas, mientras que un segundo grupo de ciudades -Lieja, Lisboa, Mannheim, Bruselas, Augsburgo y Liubliana- estaban considerando o comenzando a diseñar y activar los centros de consumo supervisado de drogas. Lieja y Lisboa abrieron los primeros centros de este tipo en Bélgica y Portugal en el curso del proyecto SOLIDIFY. La diversidad de las ciudades permitió tanto la evaluación comparativa de contextos y estrategias como el intercambio de recomendaciones y experiencias entre pares.

Barcelona: Una red de salas de consumo de drogas en toda la ciudad en el marco de los servicios médicos

>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>> Socios principales: La Agencia de Salud Pública de Barcelona con la ayuda financiera del Ayuntamiento de Barcelona y el Gobierno Regional de Cataluña. Los centros de consumo supervisado de drogas están gestionados por ONGs y entidades sociales y financiados mediante licitaciones públicas cada cuatro años. Tres de los centros están gestionados por hospitales públicos. Calendario: El primer centro se abrió en 2004 y desde esa fecha se han creado siete más en toda la ciudad. El centro más reciente abrió sus puertas en 2017. Grupo objetivo: Los consumidores de drogas y, en particular, los consumidores sin hogar, con un posible enfoque futuro en los consumidores de sexo femenino. Sitio web: https://www.aspb.cat/arees/drogodependencies/centresdatencio-seguiment-barcelona/

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Antecedentes - Cuatro décadas de estrategias de reducción de daños en un marco político de apoyo

Estrategia y actividades - Múltiples salas de consumo de drogas y cooperación local eficiente

Barcelona ha estado a la vanguardia de los centros de consumo supervisado de drogas desde que se enfrentó a una epidemia de heroína en los años ochenta que se apoderó de un gran número de espacios públicos. En ese mismo decenio se abrieron tres centros especializados en el tratamiento de las adicciones y a lo largo de los años se han puesto en práctica nuevas estrategias de reducción, entre ellas programas de intercambio de jeringuillas, centros de consumo supervisado de drogas y naloxona para llevar a domicilio. La apertura de múltiples salas de consumo en toda la ciudad aumentó la accesibilidad de los servicios de reducción de daños y riesgos a un público más amplio.

Barcelona cuenta con 15 centros de toxicomanía, ocho de los cuales ofrecen servicios de reducción de daños y tratamiento. Estos ocho centros ofrecen instalaciones para el consumo supervisado de drogas inyectables con una a cinco cabinas respectivamente, y uno de ellos cuenta con una sala de consumo adicional para el uso de drogas inhalables. La ciudad dispone también de un centro de consumo móvil.

La estrategia de Barcelona en materia de drogas se guía por el Plan de acción sobre drogas de la ciudad. La primera versión se remonta a 1988 y cada cuatro años el Ayuntamiento la actualiza y aprueba. La Agencia de Salud Pública de Barcelona es el principal organismo encargado de la implementación del plan.

Objetivos - Preparar el terreno para la prestación de una atención integral En el último Plan de acción sobre drogas (2017-2020) se identifican cuatro principios rectores. Están vinculados a los objetivos más amplios de ofrecer asistencia a la primera oportunidad y proporcionar una atención continua y sin fisuras a los consumidores de drogas, que van desde los servicios de bajo umbral hasta la integración en la sociedad y la fuerza de trabajo:

 Eliminación del estigma asociado a la adicción  Reducción de la morbilidad y la mortalidad asociadas al consumo de sustancias psicoactivas

 Prevención de situaciones de exclusión social en personas que consumen drogas y su entorno

 Evitar la violación e incumplimiento de la legislación vigente.

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El funcionamiento eficiente de los centros de consumo supervisado de drogas en Barcelona se basa en fuertes asociaciones entre los diferentes actores locales y municipales. El Plan de acción sobre drogas de Barcelona está dirigido por el Ayuntamiento y se elabora en cooperación con sus diferentes departamentos (servicios de salud, seguridad y limpieza), ONGs (¿) y asociaciones de vecinos. Los centros de toxicomanía forman parte de la red de salud y, como tales, poseen fuertes vínculos con los servicios sociales. El distrito histórico de Barcelona, que sufre un alto índice de tráfico de drogas y de personas sin hogar, reúne en encuentros mensuales, por ejemplo, a funcionarios del distrito, representantes de los centros de drogadicción, funcionarios de seguridad y técnicos de los servicios sociales. Estas reuniones, que tienen lugar semanalmente durante el período de verano, permiten a las partes interesadas debatir situaciones e intervenciones conjuntas.

Resultados y desafíos - Mejoras considerables en la reducción de riesgos y la innovación continua En total, los centros de consumo supervisado de drogas de la ciudad reciben alrededor de 40 000 visitas anuales. Desde la apertura de la primera sala de consumo en 2004, los diferentes indicadores de la ciudad sobre el consumo de drogas y los desórdenes públicos han señalado importantes cambios: el número de agujas recogidas en los espacios públicos ha disminuido de una media mensual de 13 000 agujas en 2004 a menos de 2 000 en 2017. El número de muertes por sobredosis ha pasado de 160 en 1992 a 54 en 2016. El número de infecciones por VIH ha disminuido y el número de demandas de tratamiento de la adicción a los opiáceos se ha mantenido estable desde 2014, estancándose en alrededor de 700 por año.

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Siguen existiendo dos problemas: la falta de viviendas para las personas sin hogar que son consumidores activos de drogas y el aumento de los "narcopisos" desde 2015. Este último genera una serie de desafíos relacionados con la seguridad, como la violencia relacionada con el tráfico de drogas y la inseguridad de los barrios.

mediante múltiples fuentes, entre ellas los fondos públicos de la ciudad de Essen y el Estado de Renania del Norte-Westfalia, el seguro médico y las prestaciones de pensiones, y los ingresos procedentes de las actividades de capacitación.

Siguientes pasos - Un enfoque especial en las personas sin hogar y los aspectos de género

Grupo objetivo: Los consumidores de drogas en el centro de la ciudad.

En cuanto a los sin techo, el Ayuntamiento de Barcelona tiene previsto construir un refugio para las personas que son consumidores activos, pero aún no ha fijado una fecha para el inicio de la construcción. Con el fin de abordar el problema de los "narcopisos", Barcelona ha asignado un presupuesto para intervenciones conjuntas que incluyen a profesionales de la salud, oficiales de seguridad, técnicos de servicios sociales y agentes de limpieza. Un equipo de la comunidad se encarga de ejecutar las intervenciones, vinculando a los consumidores de drogas con los servicios de reducción de daños y estableciendo contacto con los residentes. Otros proyectos futuros se orientan hacia las mujeres que consumen drogas y a los clientes de "chemsex" o a las personas que consumen sustancias psicoactivas para mejorar sus experiencias sexuales. Barcelona también apoya la elaboración de indicadores comunes en toda Europa para comparar experiencias y mejorar la calidad de las estrategias de reducción de daños y riesgos existentes.

Essen: Un sitio de consumo para confinar un lugar público de consumo de drogas

>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>> Socios principales: Ciudad de Essen. La coordinación y la aplicación están garantizadas por la Oficina de Asuntos Sociales y Vivienda del Consejo Municipal. Los servicios de atención son prestados por Suchthilfe direkt Essen, un proveedor de asistencia local, y se financian

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Calendario: Apertura del centro de consumo supervisado de drogas en 2001.

Sitio web: https://www.essen.de/rathaus/organisationseinheiten/ organisationseinheit_1188889.de.html https://www.suchthilfe-direkt.de/

Antecedentes - Responder a un espacio público en deterioro En los años noventa, la ciudad de Essen fue testigo del desarrollo de una zona pública de consumo de drogas en los alrededores de la estación central de trenes que estaba saturada de consumidores, personas sin hogar, alcohólicos y trabajadores sexuales. El consumo de drogas ocurría en la vía pública, los baños públicos, las entradas de los edificios y otros lugares del centro de la ciudad. Se generaba un mayor riesgo de lesiones y sobredosis, y aumentaba la propagación del VIH y la hepatitis. Los delitos relacionados con las drogas aumentaron, en particular las lesiones personales, los robos y la prostitución. Paralelamente a las penurias soportadas por los consumidores de drogas, la población en general sufrió la degradación del espacio público y se registró un creciente descontento público.

Objetivos - Combinar la reducción del consumo público con el aumento de la prestación de servicios La política en materia de drogas de la ciudad se basa en el reconocimiento de la adicción a las drogas como una enfermedad. Para reducir el escenario de consumo de drogas de manera sostenible, la disolución del consumo en el espacio público debe ir de la mano de la creación de servicios de prestación de cuidados eficiente. Otros objetivos clave son la prevención de las consecuencias secundarias, como los delitos rela-

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cionados con las drogas, la estabilidad social y la creación de perspectivas de vida para los consumidores de drogas. Los intereses del público en general y la minimización de su carga son igualmente importantes.

Estrategias y actividades - Objetivos comunes y cooperación sostenida entre las partes interesadas Rápidamente se hizo evidente que la estrategia precisaba integrar componentes preventivos, represivos y de atención para mantener su éxito. Teniendo esto en cuenta, la ciudad consultó no solo a los organismos de aplicación de la ley, sino también a los proveedores de asistencia sanitaria, los servicios de tránsito y los agentes económicos. Juntos identificaron múltiples objetivos comunes:

de las iniciativas de trabajo en la calle durante las semanas siguientes obligaron a reubicar a los consumidores de drogas en el centro de ayuda. La apertura del centro de consumo supervisado de drogas desempeñó un papel importante en la reducción del consumo público de drogas. Las disposiciones de atención adicional incluían cuatro clínicas ambulatorias de sustitución, un refugio de emergencia para consumidores de drogas y la creación de un centro de acogida de bajo umbral. La cooperación entre las distintas partes interesadas -las oficinas municipales de bienestar social, orden público y salud, la policía municipal y federal, la fiscalía y los proveedores de asistencia sanitaria- se garantiza mediante acuerdos contractuales y se mantiene mediante reuniones y consejos periódicos.

 Una reducción significativa y sostenible del consumo de drogas en la vía pública alrededor de la estación central de trenes

 Prevención de la creación de nuevos espacios públicos de consumo de drogas en otras ubicaciones

 Aumento de la sensación subjetiva de seguridad para los viajeros y transeúntes

 Disminución de la criminalidad en el centro de la ciudad  Expansión y/o creación de ofertas de atención eficiente para los consumidores de drogas. Se establecieron múltiples medidas para lograr estos objetivos. Como primer paso, el Consejo Municipal aseguró el consenso político al aprobar una resolución. El apoyo político, la elaboración de objetivos comunes y la cooperación entre las partes interesadas fue fundamental para la aplicación de la estrategia. Durante la fase de preparación del proyecto, una amplia estrategia mediática de comunicación mantuvo informada a la población. El siguiente paso consistió en informar a los consumidores de drogas acerca de los objetivos y las próximas medidas, en particular el cese de los puntos de servicio existentes en la estación central, y la creación y ampliación de la prestación de servicios en el centro de ayuda para los consumidores de drogas de la ciudad. Las intervenciones policiales selectivas y el aumento

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Resultados - Una diversa gama de servicios de atención en un mismo centro La creación del centro de consumo supervisado de drogas tuvo un impacto importante en el área que rodea la estación central de trenes al acabar con el consumo en el espacio público. El centro de ayuda ofrece una amplia gama de servicios de atención, que incluyen un refugio de emergencia, una sala de consumo de drogas, un centro de acogida, sustitución y servicios de consulta y remisión. El número de muertes relacionadas con las drogas se ha reducido considerablemente y hay menos quejas del público. Paralelamente a la puesta en marcha de la sala de consumo, la ciudad también fomenta la creación de redes de diversas instituciones. Esta cooperación asegura que no se cree ningún lugar público nuevo de consumo de drogas y garantiza una reacción rápida y adecuada a los problemas que vayan surgiendo.

Siguientes pasos - Estar al tanto de las tendencias emergentes La ciudad de Essen sigue adaptando sus políticas sobre las drogas a las necesidades cambiantes de los usuarios de este tipo de sustancias. Se seguirán de cerca las cambiantes tendencias demográficas y el aumento

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de la esperanza de vida de los consumidores de drogas, teniendo en cuenta al mismo tiempo las necesidades de la población de refugiados de la ciudad. Otro punto de interés será el monitoreo a de las sustancias emergentes y los cambios en las dinámicas del tráfico.

La Haya: Ir más allá de las salas de consumo con refugios y "la vivienda primero"

>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>> Socios principales: El Ayuntamiento de La Haya y el servicio de salud pública son los principales asociados en lo que respecta a la dirección de las políticas, la coordinación y la financiación. Varias instituciones privadas de atención social y de salud mental contribuyen a la oferta de vivienda, mientras que el servicio Housing First (la vivienda primero) lo prestan tres organizaciones de vivienda social (Vestia, Staedion y Haag Wonen). La policía se encarga del orden público. Calendario: Un centro de consumo supervisado de drogas abrió en La Haya en 2006 y cerró en 2011, ya que gran parte de su clientela estaba cubierta por refugios con componentes de atención a la adicción. Grupo objetivo: La población sin hogar y los consumidores de drogas. Sitio web: https://www.denhaag.nl/en.htm

Antecedentes - Cambiar la política de drogas hacia un enfoque de "la vivienda primero". Dos de los 37 centros de consumo supervisado de drogas de los Países Bajos están situados en La Haya, y aunque en un principio su establecimiento fue resistido, ahora cuentan con la aceptación social. Con el tiempo, el número de clientes disminuyó y La Haya comenzó a cambiar su política de reducción de daños hacia un enfoque en la vivienda como punto de partida para el cuidado de la adicción.

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La base de este cambio de política fue un plan nacional lanzado en 2006. Este plan contiene una estrategia a largo plazo para combatir la falta de vivienda a nivel nacional y local. Este plan nacional se aplicó a nivel local a través del documento de política The Hague Shelter (El refugio de La Haya). La política cambió hacia un enfoque de "la vivienda primero" que implica ayudar a las personas sin hogar a mudarse a una vivienda lo más rápido posible, como punto de partida para la prestación de servicios adecuados. Varios proyectos piloto muestran que este enfoque tiene efectos positivos en la atención a la adicción. Los nuevos problemas de seguridad relacionados con el gran número de personas que viven en la calle dieron un impulso adicional al plan.

Objetivos - Rehabilitación e integración social a través de la vivienda El principal objetivo de este cambio de política es la rehabilitación y la reintegración de las personas sin hogar mediante la ayuda para su traslado a una vivienda. Se considera que éste es el punto de partida para la prestación de servicios de seguimiento adecuados, como la atención sanitaria, la atención de las adicciones y la estabilidad de los ingresos.

Estrategia y actividades - Ayuda individualizada y un enfoque de cooperación El plan de acción de La Haya se basa en dos pilares fundamentales: un enfoque centrado en el usuario y una cooperación fluida entre todas las partes interesadas. El enfoque centrado en el cliente permite que cada persona sin hogar reciba un plan personal que incluya servicios como la atención sanitaria, ayuda a la vivienda, los ingresos, el trabajo, etc. El primer paso es una admisión en el Centro de Coordinación Central, que administran conjuntamente los servicios de bienestar y de salud. Una vez que la persona reúne las condiciones para recibir un plan personal de atención social, se designa a un gestor de clientes para que elabore el plan y supervise su ejecución.

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A cada cliente registrado en el Centro de Coordinación Central se le otorga un pase que le da derecho a utilizar el refugio nocturno, el mínimo ofrecido a cada cliente. El pase tiene una validez de dos meses, durante los cuales se hacen esfuerzos por trasladar a las personas a una instalación de alojamiento. Este tipo de alojamiento también puede consistir en la hospitalización en una clínica para el cuidado de la adicción. En este caso, la atención a la adicción tiene un carácter más bien obligatorio. Además, La Haya dispone de varias instituciones que ofrecen atención residencial 24 horas al día 7 días a la semana ("alojamiento de paso"). Ofrecen apoyo efectivo, cuidado y ocupaciones diarias. El objetivo es que, al cabo de uno o dos años, las personas puedan trasladarse a instalaciones de alojamiento más independientes (+ de 200 plazas). El programa Housing First ofrece una opción de alojamiento más independiente. Esta cooperación entre el Ayuntamiento y las organizaciones de vivienda social ofrece atención médica profesional ambulatoria y atención financiera. Si esta trayectoria tiene éxito, la vivienda puede ser ocupada por la persona (200 casas). Gracias a experiencias pasadas fallidas, se sabe que siempre habrá un grupo de personas personas consumidoras de drogas con pocas perspectivas de una trayectoria de atención y reintegración exitosa. Para este grupo en particular, existen más instalaciones permanentes de vida asistida que ofrecen apoyo paso a paso para mejorar su situación (+ 148 plazas).

Resultados y desafíos - Instalaciones de pequeña escala para fomentar su aceptación Los principales desafíos eran crear suficientes instalaciones de vivienda y evitar que los usuarios restantes de los centros de consumo supervisado de drogas volvieran a las calles y causaran desorden. Gracias a una importante inversión en la creación de un número adecuado de instalaciones se evitó que esto ocurriera. Las instalaciones que alojan a un mayor número de consumidores de drogas se enfrentaron a la resistencia de los barrios circundantes. La estrecha cooperación con la policía y un enfoque muy abierto de las instalaciones hacia los residentes locales mejoró la situación. La opinión predominante es que las instalaciones de pequeña escala son las que más favorecen la aceptación social.

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Siguientes pasos - Aprender de otras ciudades y realizar intercambios A fin de elaborar la forma más eficaz y aceptada de reducir los problemas relacionados con las drogas, los encargados de formular políticas deben tener en cuenta factores sociopolíticos como la opinión pública, la evolución del consumo de drogas en espacios públicos y el clima político imperante. La Haya se interesa por la forma en que otras ciudades hacen frente a estos desafíos durante el establecimiento de los centros de consumo supervisado de drogas, pero también con respecto a otros problemas relacionados con las drogas. A este respecto, el proyecto SOLIDIFY ha aportado interesantes conocimientos, ya que la comparación de las experiencias, a medida que se van desarrollando, facilita la elaboración de políticas en materia de drogas más eficaces a largo plazo.

Estrasburgo: Una sala de consumo como parte de una estrategia integrada de reducción de daños

>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>> Socios principales: Cofinanciado por la ciudad de Estrasburgo, el Hospital Universitario de Estrasburgo, la agencia regional de salud y el "Eurodistrito" franco-alemán. Dirigido y operado por Ithaque, una asociación especializada en la prevención y reducción de daños en el campo de las adicciones. Calendario: Apertura de un centro de consumo supervisado de drogas llamado ARGOS en 2016 y apertura de un espacio de refugio en la misma instalación en 2020. Grupo objetivo: Las personas más vulnerables que consumen drogas. Sitio web: http://www.ithaque-asso.fr/ http://www.ithaque-asso.fr/reduction-des-risques/scmr-argos https://www.strasbourg.eu/

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Fortalecimiento de las estrategias de reducción de daños a nivel local - el papel de los centros de consumo supervisado de drogas

Antecedentes - Un marco favorable para el segundo centro de consumo supervisado de drogas de Francia

Estrategia y actividades - Creación de nuevas sinergias entre los cuidados sanitarios y la asistencia social

Estrasburgo se ha dedicado a una política de reducción de daños desde los años noventa y desde entonces ha apoyado múltiples iniciativas, entre ellas la "Mission SIDA – Toxicomanie" de Médicos del Mundo en 1993, la creación de un centro de información y pruebas de VIH en 1994, y la puesta en marcha de la primera máquina automática de intercambio de jeringuillas en 1996. En 2012, Estrasburgo comenzó a trabajar en la creación de un centro de consumo supervisado de drogas, y ARGOS fue finalmente inaugurado cuatro años después, en 2016. Es una de las dos únicas instalaciones de este tipo que existen en Francia.

El centro está ubicado en un edificio no utilizado del Hospital Universitario de Estrasburgo y está compuesto por el equipo pluridisciplinario de Ithaque. El centro está organizado en cuatro espacios diferentes: una sala de recepción, una sala de consumo, un área de descanso y un espacio de apoyo y escucha. También ofrece un programa de intercambio de jeringuillas y pruebas de detección. Los propios usuarios se encargan de mantener el espacio seguro y de limpiar las jeringuillas usadas.

Mientras que en Estrasburgo no se observaba ningún lugar público específico para el consumo de drogas, los usuarios de este tipo de sustancias más vulnerables de la ciudad las consumían en viviendas ocupadas o en baños públicos. La gran mayoría de esta población no disponía de ningún contacto con las estructuras socio-médicas. ARGOS se abrió en un contexto relativamente libre de conflictos, especialmente por su ubicación en el Hospital Universitario de Estrasburgo, que se encuentra bastante alejado de las zonas residenciales. El 90% de los miembros del consejo municipal votaron a favor de la sala de consumo, lo que permitió que el debate público se desarrollara en un ambiente sereno.

El centro está gestionado por Ithaque y cuenta con el apoyo del Ayuntamiento de Estrasburgo y la agencia regional de salud. En la esfera de la reducción de los daños, la ciudad colabora con la Association de Lutte contre la Toxicomanie, el centro regional de información sobre las drogas y las toxicomanías (CIRDD), Les Amis de la santé du Bas-Rhin, AIDES, SOS Hépatites y la Association Pénélope. La ciudad trabaja en estrecha colaboración con los servicios estatales, el departamento de justicia, la agencia regional de salud y el Hospital Universitario de Estrasburgo. El observatorio de la seguridad pública, puesto en marcha por la ciudad, se encarga de estudiar los impactos del centro en la tranquilidad pública. La ciudad ha elaborado una estrategia de comunicación e información para mantener a los habitantes y residentes informados con regularidad.

Objetivos - Ampliar la oferta actual El objetivo principal del centro de consumo supervisado de drogas es llegar a los consumidores más vulnerables, facilitarles el acceso a la atención sanitaria y garantizar así sus derechos fundamentales. En 2020, la sala de consumo se complementará con la apertura de un espacio de acogida en la primera planta del establecimiento que atenderá las necesidades de los usuarios más precarios que necesitan sistemas de atención adaptados. El objetivo es garantizar una respuesta integral a los problemas de salud de los usuarios que no pueden ser alojados en otros centros sociales de la ciudad. Esto restringirá las interrupciones constantes en el proceso de búsqueda de atención de las personas y también les ofrecerá apoyo social.

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Resultados y desafíos A finales de 2019, tres años después de la apertura del centro, 899 personas habían sido acogidas por ARGOS y 667 habían utilizado el espacio de consumo. El centro cuenta entre 60 y 80 visitas diarias. El usuario medio tiene 38 años y el 23,1% de ellos son mujeres. Desde la apertura de la sala, hay ahora un 43% más de pruebas, un 16% más de vacunaciones y un mayor acceso a los derechos (+57%) entre los usuarios.

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Fortalecimiento de las estrategias de reducción de daños a nivel local - el papel de los centros de consumo supervisado de drogas

El programa de intercambio de jeringuillas permite a los usuarios tener acceso a una gran cantidad de material de prevención y reducción de daños, como jeringas, kits, septoboxs, stericups, sterifilters, preservativos y mucho más. Gracias a que el centro se encuentra dentro del perímetro del hospital, se han creado vínculos útiles entre el personal de Ithaque y los servicios del hospital, consolidando así aún más el acceso a una atención de salud eficaz.

Siguientes pasos El espacio de refugio de emergencia, cuya apertura está prevista para el año 2020, está financiado por la ciudad, la agencia regional de salud y el Hospital Universitario de Estrasburgo. El espacio tendrá una superficie de 300 metros cuadrados y permitirá la provisión de camas de emergencia y refugio temporal, y más tarde la posible implantación de un espacio de vivienda con talleres de reinserción. La participación en el proyecto SOLIDIFY permitió a la ciudad de Estrasburgo compartir la experiencia y los conocimientos técnicos con varias ciudades miembros. Actualmente se está estudiando la posibilidad de celebrar una conferencia sobre salas de consumo supervisado de drogas, que se prevé celebrar en el Consejo Europeo de Estrasburgo en 2021.

París: Un único centro de consumo supervisado de drogas experimental para la mayor metrópoli de Francia

>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>> Socios principales: El centro de consumo supervisado de drogas está financiado por Assurance Maladie, con el apoyo de la ciudad de París, y administrado por Gaia, una asociación que trabaja en la esfera de la reducción de riesgos y daños desde 2006.

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Calendario: Apertura de la sala de consumo supervisado de drogas en 2016 e introducción de un nuevo plan de consumo de crack en 2018. Grupo objetivo: Los consumidores de drogas de la parte noreste de la ciudad y la afluencia de usuarios que visitan el centro por la proximidad de un importante centro de transporte (la estación de trenes Gare du Nord). Sitio web: https://gaia-paris.fr/salle-de-consommation-a-moindrerisque/ https://www.paris.fr/pages/lutte-contre-le-crack-un-plan-d-actions2019-2021-6843

Antecedentes - La primera sala de consumo supervisado de drogas de París Con aproximadamente 7 000 consumidores de droga que utilizan en el espacio público, el departamento de Ile de France es una de las regiones de Francia más afectadas por el consumo de drogas. La ubicación de múltiples nodos de transporte importantes en París hace que la capital sea un destino atractivo para los consumidores de otros países. La ciudad de París apoya desde hace mucho tiempo las estrategias de reducción de riesgos. En el marco de la iniciativa general Mission Métropolitaine de Prévention des Conduites à Risques, la ciudad apoya múltiples proyectos, financia innovaciones y coordina a las partes interesadas en colaboración con el Estado, la prefectura y la agencia regional de salud (ARS). En los últimos años, en la parte noreste de la ciudad se ha registrado un aumento considerable del consumo y el tráfico de drogas. La apertura del primer centro de consumo supervisado de drogas en 2016 fue precedida por un largo proceso político y técnico que comenzó en 2009. La sala está abierta toda la semana y es una respuesta al consumo de opiáceos que tiene lugar en los alrededores de la estación de tren. La ciudad, el Estado y la ARS se han unido en una estructura de dirección para apoyar a Gaia, la asociación responsable de la gestión del centro.

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Objetivos - Combinar la salud y el orden público Los objetivos de reducción de riesgos de París incluyen componentes de salud y orden público. El primer componente consta de las siguientes metas:

 A corto plazo: proporcionar un entorno que cumpla con las normas higiénicas fundamentales y ofrezca un riesgo mínimo de consumo de drogas

 A mediano plazo: reducir la mortalidad y la morbilidad en la población objetivo

 A largo plazo: estabilizar a los consumidores de drogas y promover un servicio de salud adecuado para ellos. En términos de orden público, las metas son:

zonas de descanso para los consumidores de crack; la creación de unidades de alojamiento especializadas; y la cooperación con las asociaciones que trabajan en el ámbito de la reducción de riesgos. Tanto el centro de consumo supervisado de drogas como los nuevos proyectos esbozados en el plan de 2018 requieren una colaboración activa con los socios estatales, municipales y cívicos. Los trabajos están dirigidos por la ARS, el Ayuntamiento, el distrito correspondiente, la MILDECA, la prefectura, el sector judicial y las asociaciones implicadas en los distintos proyectos. El centro está gestionado por Gaia y sus socios se reúnen en diversos comités: el comité directivo parisino se reúne una vez al año, el comité de seguimiento se reúne cada dos meses y el comité de proximidad (barrio) reúne las asociaciones de vecinos cada tres o cuatro meses.

 Reducir el consumo público de drogas y los problemas conexos  Contener la criminalidad en y alrededor de los espacios de consumo  Mejorar la vida de los residentes del vecindario y fomentar la aceptación y la diversidad social.

Estrategia y actividades - Ir más allá del centro de consumo supervisado de drogas con un nuevo plan integral La apertura del centro de consumo supervisado de drogas en la Gare du Nord en 2016 complementó una oferta sociomédica más amplia que comprende 18 centros de atención, apoyo y prevención (Centre de soins, d'accompagnement et de prévention en addictologie - CSAPA) y nueve centros de reducción de riesgos (Centre d'accueil et d'accompagnement à la réduction des risques pour usager de drogues - CAARUD). En 2018, la prefectura de París e Ile de France introdujo un plan para abordar el problema del consumo de crack. El plan cuenta con el apoyo de la ciudad de París, la ARS y la Misión Interministerial de Lucha contra las Drogas y las Toxicomanías (MILDECA), y abarca una treintena de iniciativas diferentes en el ámbito de la reducción de riesgos. Entre ellas figuran, la puesta en marcha y la ampliación de los servicios sociomédicos destinados a los usuarios de la calle y la creación de

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Resultados y desafíos - el impacto positivo de un centro de consumo supervisado de drogas Desde su apertura, el centro ha registrado 1 352 usuarios y recibe alrededor de 300 visitantes cada día. La instalación también ofrece varios test de drogas, consultas y tratamientos para la hepatitis C y un curso de capacitación para la prevención de sobredosis con la distribución de naloxona. El consumo de drogas en los espacios públicos y los aparcamientos ha disminuido considerablemente, así como la cantidad de material de inyección que se encuentra en la calle. La ciudad identificó una serie de lecciones aprendidas de la implementación del centro y siguen orientando la elaboración de nuevas iniciativas:

 La importancia del apoyo y el compromiso político e institucional para mantener la flexibilidad ante un problema en constante evolución

 La necesaria movilización de diversos actores de los sectores sociomédico, sanitario, de seguridad y de saneamiento

 La subestimación inicial de los recursos necesarios condujo a una serie de ajustes y situaciones de crisis

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 El impacto que la apertura del centro tuvo en las estructuras de los socios

 La apertura del centro presupone una respuesta integral e implica la inversión de todos los socios en la reducción de riesgos y de las partes interesadas del sector social y público.

Gr upo ob je t iv o: Los consumidores de drogas y alcohol, así como el público en general que frecuenta la Plaza Helmut Haller. Sitio web: https://www.augsburg.de/umwelt-soziales/soziales/helmuthaller-platz

Antecedentes - Transformar la percepción pública Siguientes pasos - Implementación de una estrategia regional de reducción de riesgos La ciudad de París espera abrir más centros de consumo supervisado de drogas en la ciudad. El principal desafío pendiente es la elaboración de una estrategia regional de reducción de riesgos que vaya más allá de París para incluir también los suburbios. También es necesario elaborar una estrategia de apoyo integral que incluya intervenciones iniciales, atención somática y psiquiátrica, vivienda y reinserción social y profesional. Sigue siendo fundamental fomentar la aceptación pública y superar las controversias alimentadas por el temor y las representaciones negativas de las estructuras de reducción de daños.

Augsburgo: Un espacio de consumo de alcohol supervisado como medio para mitigar el uso conflictivo del espacio público

>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>> Socios principales : La ciudad de Augsburgo es el principal socio del proyecto y recibe ayuda financiera del Gobierno de Suabia. El mantenimiento de beTreff está a cargo de la Asociación Católica de Servicios Sociales (SKM) y de la Asociación Suaba de apoyo a la droga (Drogenhilfe Schwaben) Calendario: En 2018 se inició una fase piloto de dos años, que se prorrogó en 2019 para asegurar la continuación del proyecto hasta 2022.

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La Plaza Helmut Haller ha sido durante mucho tiempo un punto de encuentro para los consumidores de drogas y alcohol. Un ataque con cuchillo en 2015 consolidó la percepción de inseguridad y llevó a que los ciudadanos evitaran la plaza. La ciudad de Augsburgo decidió hacer frente a estos desafíos mediante la aplicación de un plan de regeneración integral que tiene por objeto diversificar los usos de la plaza y hacerla más atractiva para el público en general. El componente social de este plan incluye la creación de un espacio de apoyo para los consumidores de drogas y alcohol: el espacio de consumo de alcohol supervisado beTreff.21

Objetivos - Un espacio público acogedor y el apoyo necesario para los consumidores de alcohol y drogas Los objetivos del plan de regeneración más amplio enfatizan en la transformación de la Plaza Helmut Haller como un espacio público acogedor y accesible. La diversificación de usos, incluyendo la organización de eventos culturales y deportivos, conduce a un eventual alejamiento de la percepción negativa de la plaza. La apertura de un espacio de apoyo a los consumidores de drogas y alcohol va acompañada de la reducción de grandes grupos de usuarios de estas sustancias en la esfera pública. Permite contar con un espacio en el que se puede ofrecer asesoramiento a algunos de los individuos más vulnerables, para ayudarles a mejorar su situación.

21. beTreff no permite el consumo de drogas ilícitas, lo que se ajusta a la legislación bávara sobre drogas.

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Estrategia y actividades - Aceptación y cooperación La implementación de beTreff se inscribe en la estrategia más amplia del plan de regeneración, que incluye múltiples componentes:

 Aspecto social: La creación de beTreff y la organización de eventos culturales y deportivos.

 Construcción y diseño: Consideraciones de desarrollo espacial para crear un espacio más acogedor.

 Orden y seguridad: Cooperación y coordinación con las fuerzas del orden y otros agentes de seguridad pertinentes.

 Gestión del lugar: Mantenimiento y limpieza del espacio público mediante un modelo de gestión eficiente.

 Establecimiento de redes: Cooperación entre la ciudad, las partes interesadas locales, los expertos, los usuarios, los habitantes y los ciudadanos. Con el fin de crear un marco propicio para la sensibilización y la aceptación por parte de la población, la ciudad organizó un debate público en torno a la implementación de beTreff, que reunió a múltiples partes interesadas: la policía local, los actores sociales, las escuelas, la parroquia y los habitantes.

Resultados y desafíos - Un enfoque integral de la reducción de riesgos Una media de 90 personas al día usa beTreff, un número mayor que el previsto inicialmente por la ciudad. Ha disminuido considerablemente la presencia de consumidores de drogas y alcohol en el espacio público durante las horas de apertura de la sala de consumo. Se alcanzó así el objetivo de reducir temporalmente el número de grandes grupos de consumidores en la plaza Helmut Haller. La gran demanda de servicios de apoyo ha hecho que la sala de consumo amplíe su oferta. Si bien sigue ofreciendo diversas formas de consulta, beTreff también coopera con múltiples unidades especializadas. La sala de consumo puede ahora derivar a sus clientes a otros grupos de apoyo y ofrecerles una ayuda más especializada y adaptada a las necesidades de cada individuo.

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Siguientes pasos - Hacia la revisión de las políticas de drogas en materia de drogas en la ciudad Un año después de su inauguración, la ciudad de Augsburgo presentó la primera evaluación del espacio de consumo supervisado de alcohol. El plan de regeneración más amplio de la plaza Helmut Halle entró en una nueva fase en el verano de 2019. Bajo el nombre de BauKulturCamp, la ciudad comenzó un amplio proceso de participación en forma de una obra de construcción participativa. Tanto la evaluación de la sala de consumo como la evolución del proyecto de construcción participativa influirán en las futuras políticas de la ciudad en materia de salud y seguridad pública. La ciudad también está considerando la posibilidad de extender el horario de apertura de la sala de consumo y tiene previsto seguir apoyando proyectos localizados y reforzando las redes de coordinación a fin de integrar un enfoque global en una política sobre drogas actualizada y de alcance municipal.

Lieja: Tomando la iniciativa hacia la primera sala de consumo de drogas de Bélgica

>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>> Socios principales: La ciudad de Lieja, financiada por su plan de cohesión social 2014-2019 y el Relais Social du Pays de Liège, una asociación de servicios sociales. Calendario: Apertura del centro de consumo supervisado de drogas en septiembre de 2018. Grupo objetivo: Las personas que consumen drogas en el espacio público. Sitio web: https://www.liege.be/fr/actualites/une-salle-de-consommationa-moindre-risque-ouvre-a-liege

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Antecedentes - Un contexto propicio para la primera sala de consumo supervisado del país A pesar de dos decenios de labor de reducción de riesgos, la ciudad de Lieja se enfrenta a múltiples problemas relacionados con las drogas: la prevalencia de la hepatitis, la mala situación social de los consumidores de drogas, el policonsumo, el desorden público y las sobredosis mortales. En 2007, el proyecto TADAM (Traitement Assisté par Diacétylmorphine) estimó que el número de consumidores de heroína se situaba entre 1 600 y 2 100, de los cuales unos 300 consumían en la calle. En 2017, 450 usuarios intercambiaron 140 000 jeringuillas en el centro de intercambio de la ciudad. El centro se inauguró en 1994-95 y fue el primero de su tipo en Bélgica. El proyecto piloto TADAM, que funcionó desde enero de 2011 a diciembre de 2013, fue la primera iniciativa de tratamiento de la heroína con asistencia en el país. En 2013, el alcalde de Lieja presentó dos propuestas de ley encaminadas a modificar una ley restrictiva de 1921 sobre las drogas a fin de permitir los tratamientos de heroína asistidos y proporcionar un marco jurídico para los centros de consumo supervisado de drogas. A pesar de los resultados positivos del proyecto, el marco jurídico federal no evolucionó y TADAM no se renovó. El marco jurídico, tal como se esboza en la ley de 1921 mencionada anteriormente, no permite la creación de un centro de consumo supervisado de drogas. Lieja pudo sortear este estancamiento jurídico gracias al apoyo político del alcalde de la ciudad, a una moción del Parlamento valón y a la aprobación de las autoridades judiciales. La sala de consumo Saf'ti abrió el 5 de septiembre de 2018.

Objetivos - Limitar los desórdenes públicos mediante la diversificación de los servicios de salud y de atención La División de Socorro Agudo del Plan de Prevención de la ciudad es la encargada de elaborar el marco de intervención que está anclado en el Plan Estratégico de Seguridad y Prevención del Ministerio del Interior para 2018-2019. El objetivo general se refiere a la prevención, detección y limitación del desorden público vinculado al consumo de drogas. Cinco objetivos estratégicos lo complementan: la disminución de las

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conductas de riesgo, el plan de acción sobre las circunstancias y el entorno delictivo, la promoción de un enfoque integral, la disminución de los efectos negativos vinculados a la victimización y la resocialización de los consumidores de drogas. Los seis objetivos clave del centro de consumo supervisado de drogas son:

 Llegar a los consumidores de drogas más vulnerables  Proporcionar un ambiente seguro y saludable  Reducir la morbilidad y la mortalidad  Estabilizar y mejorar la salud de los usuarios  Reducir el consumo de drogas en público  Prevenir la delincuencia.

Estrategia y actividades - Un enfoque especial en las asociaciones y la cooperación La estrategia de la ciudad está anclada en múltiples documentos y asociaciones:

 El plan municipal de prevención de la inseguridad urbana y de cohesión social garantiza la cooperación entre los operadores locales y define la financiación de las iniciativas y las acciones de prevención en colaboración con la red de adicciones de la ciudad RéLiA (Réseau Liégeois des Assuétudes).

 La estructura intercomunal de atención especializada de Lieja (ISoSL) se encarga de apoyar a los consumidores de drogas "pesadas" y de prestar servicios de bajo umbral.

 ALFA, un centro de servicios de salud mental que ofrece servicios a los usuarios y sus familias, se ocupa de informar a los consumidores de drogas, en particular a los que se inyectan, sobre los riesgos sanitarios. También ofrece consultas introductorias y orienta a los usuarios hacia servicios asociados como hospitales o centros especializados en adicciones.

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 Cap-fly, una organización que apoya a los usuarios encarcelados en particular, y a las familias de los consumidores de drogas en general, ofrece apoyo social en forma de planes de reinserción, mantenimiento de los vínculos sociales y familiares e integración de las familias en el seguimiento terapéutico de los pacientes.

 El Relais Social du Pays de Liège coordina las actividades de los educadores de calle y trabaja con una iniciativa de Housing First (vivienda primero) que apoya a 25 personas. Otros socios de la ciudad son el Centro de Acción Pública Social de Lieja (CPAS), la policía y TADAM. La colaboración entre estos interlocutores se define mediante planes de acción, convenios de asociación, reuniones periódicas de consulta y el apoyo financiero de las autoridades federales, regionales y municipales.

Resultados - Un primer centro de consumo supervisado de drogas exitoso Superando su objetivo inicial de acoger a 300 de los consumidores de drogas más marginados, Saf'ti cuenta hoy con 350 usuarios. En los primeros seis meses, la sala de consumo recibió 6 292 visitas, con un promedio de 40 al día.

Lisboa: Un enfoque dirigido por la comunidad en un contexto de política nacional progresista

>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>> Socios principales: Operado por el Grupo de Ativistas em Tratamentos (GAT), Médicos del Mundo, y financiado por el Ayuntamiento de Lisboa (CML). El CML, la SICAD (agencia nacional de drogas), las ARSLVT (autoridades sanitarias regionales) y el EMCCDA crearon un grupo de trabajo para supervisar la aplicación de los centros de consumo supervisado de drogas en la ciudad. Las comunidades locales, los distritos y Consumidores Associados Sobrevivem Organizados (CASO), una asociación de personas que consumen drogas, también forman parte del debate Calendario: Apertura de la primera instalación móvil de consumo de drogas en abril de 2019. Apertura de dos instalaciones fijas previstas para 2020. El centro móvil opera dentro de un marco piloto de "1 año+1 año". Grupo objetivo: Los consumidores de drogas más marginados. Sitio web: https://www.lisboa.pt/

Siguientes pasos - Contar con un marco jurídico sólido El grupo de trabajo de Lieja sobre salud mental y tranquilidad pública, creado en 2017, identifica seis puntos de acción: el mantenimiento de un grupo técnico que siga a los consumidores más problemáticos del espacio público, la creación de un centro de día socio-sanitario, el refuerzo de las instalaciones de albergue, el establecimiento de un procedimiento de gestión de casos, la puesta en marcha de instalaciones de descanso a corto plazo y la búsqueda de medios financieros alternativos. El plan para extender el horario de apertura de la sala de consumo y crear una estructura integrada de bajo umbral va de la mano con la esperanza de legalizar el centro de consumo supervisado de drogas y el proyecto TADAM.

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https://www.gatportugal.org/servicos/programa-de-consumo-vigiadomovel_16 https://www.medicosdomundo.pt/projecto/programa-de-consumovigiado

Antecedentes - Complementar una oferta de reducción de daños existente con un centro móvil de consumo supervisado de drogas La revisión de 1999 de la Estrategia Nacional sobre Drogas de Portugal allanó el camino para un enfoque menos represivo de la cuestión del consumo de drogas que puso de relieve la importancia de la preven-

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ción, el tratamiento, la reducción del daño y la integración para abordar el problema. Esto se complementó con la despenalización del consumo de drogas y la posesión de pequeñas cantidades en 2001. En la legislación de 2001 se esbozan diferentes formas de servicios de reducción de daños, como refugios, actividades de divulgación, programas de intercambio de agujas y jeringas, unidades de metadona y centros móviles de consumo supervisado de drogas. En un informe de 2015 realizado por las autoridades sanitarias regionales, se destaca aún más la importancia de estos últimos. En 2018, la ciudad de Lisboa incluyó en su programa de gobierno local para 2018-2021 la puesta en marcha de un centro móvil y dos instalaciones fijas de consumo. La ciudad ya alberga múltiples instalaciones y servicios de reducción de daños, como unidades móviles de metadona de bajo umbral, programas de intercambio de agujas y jeringas, equipos urbanos, prueba de drogas y remisiones a servicios sanitarios y sociales. Aunque la oferta de reducción de daños ya estaba relativamente avanzada, todavía no había espacios para el consumo seguro, una laguna que podría corregirse mediante el establecimiento de los centros de consumo supervisado de drogas. El primer centro móvil de Portugal se inauguró en abril de 2019 y tiene su sede en dos lugares diferentes de la ciudad. Está gestionado por el GAT y Médicos del Mundo y su equipo está formado por un trabajador social, un psicólogo, un enfermero, un médico y dos trabajadores inter pares.

Objetivos - Ampliar el acceso a los servicios de atención El centro móvil de consumo supervisado de drogas complementa las instalaciones de reducción de daños existentes ofreciendo un espacio seguro para el consumo de drogas. La primera instalación móvil de consumo del país encaja con una estrategia nacional de drogas guiada por los principios del humanismo y el pragmatismo.

Estrategia y actividades - Comprender el territorio e involucrar a la población objetivo La estrategia para la implementación del centro se componía de múltiples etapas. De septiembre de 2017 a enero de 2018, cuatro organizaciones no gubernamentales realizaron una evaluación de las necesidades de la comunidad. Ello incluyó el trazado de mapas de los territorios de las drogas, consultas con los consumidores de drogas y otras partes interesadas, la creación de asociaciones locales, la creación de capacidades y actividades de formación. El trazado de mapas de los territorios incorporó la definición de instrumentos metodológicos y de recolección de datos, la identificación de zonas de intervención y una encuesta entre los consumidores de drogas que reunió información sobre las características socioeconómicas, las pautas de consumo y la aceptabilidad del proyecto. Las encuestas fueron dirigidas por trabajadores inter pares (ex consumidores de drogas o consumidores actuales) que estuvieron en contacto con miembros de la comunidad durante todo el trabajo de campo. Las ONGs elaboraron tres informes finales sobre sus conclusiones y los presentaron en abril de 2018. La ciudad implementó una estrategia de comunicación que se centró en la información relativa al número de clientes potenciales, sus necesidades sanitarias y sociales, y el impacto en la comunidad. Este período estuvo seguido de una reducción de la atención de los medios de comunicación y finalmente condujo a la firma de un acuerdo de colaboración entre el Ayuntamiento, la agencia nacional de drogas y las autoridades sanitarias regionales en noviembre de 2018. Los preparativos concretos para la apertura del centro móvil de consumo supervisado de drogas comenzaron en diciembre de 2018 e incluyeron, entre otras cosas, la capacitación del personal, la definición de procedimientos y la elaboración del plan de vigilancia y evaluación.

La apertura del centro estuvo precedida de una auditoría sobre las necesidades locales que tenía por objeto reunir datos sobre el panorama de consumo de drogas de la ciudad y comprender las peculiaridades de la situación.

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Resultados - Alta demanda del centro móvil de consumo supervisado de drogas La encuesta realizada en 2017/2018 ofreció una visión clave sobre las características de los posibles usuarios del centro móvil, sus pautas de consumo y la aceptabilidad del proyecto: existe un alto nivel de predisposición a utilizar el centro de forma cotidiana o regular. Muchos de los participantes sufren de marginación social y una situación de vivienda inestable. Sus patrones de consumo no seguros engendran altos niveles de hepatitis y VIH, así como un acceso limitado a los servicios de salud. Los resultados previstos por el centro móvil incluyen mejoras considerables en la salud -es decir, la provisión de un entorno de inyección higiénico y una reducción de la morbilidad y la mortalidad- así como un proceso de derivación más fluido a otros servicios sanitarios y sociales. La ciudad de Lisboa ha identificado una serie de factores clave para la implementación satisfactoria del centro móvil de consumo supervisado de drogas: la importancia del consenso y el apoyo políticos, la eficacia de la participación y la elaboración de proyectos lideradas por pares, y el carácter central del apoyo local, tanto político como social.

Siguientes pasos Es importante tener en cuenta las cambiantes tendencias demográficas de los consumidores de drogas y de sus patrones de consumo, especialmente el envejecimiento de la población. La implementación de estructuras fijas implica desafíos adicionales relacionados con las especificidades de las comunidades locales y las realidades locales. Los desafíos que acompañan la creación de respuestas nuevas e innovadoras pueden mitigarse con el apoyo internacional y proyectos como SOLIDIFY.

Mannheim: Un marco jurídico cambiante para una estrategia de reducción de riesgos en expansión

>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>> Socios principales: A través de su departamento de salud, la ciudad de Mannheim apoya financieramente a los cuatro centros de asesoramiento en materia de adicción que coordinan los servicios de asistencia sobre drogas. Calendario: Apertura de una sala de día tolerante al alcohol en 2020. Grupo objetivo: Población de consumidores de drogas a la que no llegan los servicios existentes. Sitio web: https://www.mannheim.de/de/stadt-gestalten/verwaltung/aemter-fachbereiche-eigenbetriebe/ jugendamt-und-gesundheitsamt-0 https://www.mannheim.de/de/stadt-gestalten/verwaltung/ aemter-fachbereiche-eigenbetriebe/sicherheit-und-ordnung https://drogenverein-mannheim.de/ueberuns/team.html

Antecedentes - Hacia una nueva forma de reducción de riesgos Desde los años noventa, Mannheim ha venido aplicando una política de drogas equilibrada -que incluye componentes sanitarios, sociopolíticos y reglamentarios- para hacer frente al desafío de los desórdenes públicos vinculados al consumo de drogas. La estrategia de la ciudad incluye una serie de servicios de bajo umbral: un centro de acogida, ofertas de trabajo de calle, un servicio de recogida y servicios de sustitución. Estas medidas curativas van acompañadas de intervenciones reglamentarias. En los últimos años, la ciudad de Mannheim se ha enfrentado al reto del consumo de drogas en el espacio público. La situación se ve agravada por la creciente presencia de consumidores de alcohol y de

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personas sin hogar. El comportamiento de este grupo vulnerable engendra un creciente temor subjetivo a la delincuencia en la población en general. El problema es más notable en el centro de la ciudad y sus alrededores. Para contrarrestar este desarrollo, Mannheim ha aprobado la creación de una sala de día tolerante al alcohol, que abrirá sus puertas en 2020. En 2019, la aprobación de un decreto legislativo en Baden-Wuerttemberg marcó el camino para la creación de un centro de consumo supervisado de drogas. Esta posibilidad está siendo explorada actualmente en una auditoría a cargo de las autoridades municipales y policiales pertinentes.

Objetivos - Aprender de las ciudades asociadas a SOLIDIFY La creación de la sala diurna tolerante al alcohol se guía por el doble objetivo de disminuir la presencia de los consumidores de alcohol y drogas en los espacios públicos y aliviar el temor subjetivo del público en general a la criminalidad, por un lado, y de mejorar la vida de los grupos más marginados de consumidores de droga, por otro. Las autoridades públicas y la población de la ciudad tienen grandes expectativas y esperanzas puestas en la apertura de la sala de día tolerante al alcohol. La información y la inspiración de otras ciudades asociadas al proyecto SOLIDIFY han influido en la concepción de la estructura.

Estrategia y actividades - Una política en materia de drogas basada en la represión y los servicios de asistencia La política de drogas de Mannheim se caracteriza por un marco de represión y ayuda. Para reducir el consumo de drogas y alcohol en el espacio público, la administración de la ciudad trabaja con el centro de asistencia a las adicciones, los centros de salud y las fuerzas del orden. En cuanto a los servicios de asistencia a las adicciones, la ciudad coopera con la Caritasverband Mannheim e.V (usuarios de alcohol) y la Drogenverein Mannheim e.V. (usuarios de drogas). Entre los principales componentes de las medidas figuran la asistencia

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a cuidados, las intervenciones reglamentarias, las ofertas de espacios alternativos, el trabajo en la calle y la divulgación. El establecimiento de un centro de día ha sido un paso importante hacia la creación de espacios alternativos, pero sus políticas de no consumo de alcohol excluyen a un gran número de posibles usuarios. La ciudad ofrece servicios de asistencia a la adicción y medidas reglamentarias. Los primeros incluyen los siguientes elementos:

 Un centro de acogida de bajo umbral  Una gran oferta de servicios de trabajo en calle. Este enfoque de divulgación permite a los trabajadores de calle llegar a personas que tal vez no visiten los servicios de asistencia fijos o móviles existentes.

 En el marco del proyecto Pick Up, los antiguos consumidores que ahora reciben tratamiento de sustitución se encargan de limpiar los utensilios que emplean los consumidores de drogas y que se han dejado en el espacio público.

 Mannheim tiene un total de 700 espacios de sustitución. En lo que respecta a las intervenciones reglamentarias, Mannheim lleva a cabo las siguientes medidas:

 La policía y el servicio especial de seguridad municipal (BOD) aumentan su presencia en las zonas afectadas, controlan los grupos objetivo y expulsan a los consumidores de drogas cuando el marco jurídico lo permite.

 En noviembre de 2018, se instalaron cámaras de vídeo en varios puntos conflictivos del centro de la ciudad, pero aún no está claro si esta medida ha tenido algún efecto.

Resultados y desafíos - Mejorar una estrategia de comunicación deficiente La ejecución de la decisión del consejo municipal de crear una sala diurna tolerante al alcohol resultó complicada debido a las difíciles posiciones estratégicas de los partidos políticos locales que, en cierta medida, eran contrarias a las recomendaciones de los expertos locales.

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Fortalecimiento de las estrategias de reducción de daños a nivel local - el papel de los centros de consumo supervisado de drogas

La principal cuestión era la ubicación de la instalación. Sobre la base de las dificultades encontradas durante este proceso, es probable que la posible creación de un centro de consumo supervisado de drogas se enfrente a retos similares. Las mejores prácticas compiladas por el proyecto SOLIDIFY pueden contrarrestar estas dificultades. Actualmente, la ciudad está esperando los primeros resultados de la evaluación de la sala diurna tolerante al alcohol, obtenidos durante los primeros seis meses desde su apertura, y espera registrar resultados positivos similares al éxito experimentado en Augsburgo.

primera sala se pondrá en marcha en el territorio de la Ciudad de Bruselas a finales de 2020. Grupo objetivo: La población general de consumidores de drogas y, en particular, los que actualmente no tienen acceso a los servicios existentes. Sitio web: www.bps-bpv.brussels http://fr.transitasbl.be/

Antecedentes - El deseo de ampliar los servicios existentes Siguientes pasos - Consolidar la tolerancia Un aspecto fundamental de la regulación del consumo de drogas, la reducción al mínimo de los desórdenes en los alrededores de las instalaciones y la prestación de servicios a los consumidores de drogas es la comunicación de escenarios problemáticos y soluciones alternativas. La herramienta de evaluación desarrollada por SOLIDIFY debe incluir un enfoque de comunicación específico en el marco de la política urbana y la sociedad para antagonizar el síndrome NIMBY ("no en mi patio trasero"). Es particularmente importante consolidar la comprensión fundamental de que la población afectada no se compone de criminales sino de personas con una condición médica.

Bruselas: Hacia un centro de servicios integrados para consumidores de drogas

>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>> Socios principales: Región de Bruselas Capital, Asociación de Transit Calendario: Entre los 19 municipios de la Región de Bruselas-Capital, 3 han incluido un punto específico sobre "salas de consumo supervisado de drogas" en su acuerdo político mayoritario de 2019-2024. La

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La Región de Bruselas Capital se enfrenta a las múltiples consecuencias del consumo individual y colectivo de drogas. Los diferentes tipos de consumo de drogas se producen de forma paralela y los productos son tan diversos como los métodos de consumo. Los usuarios más vulnerables se encuentran en los espacios públicos y las pautas de exclusión social son preocupantes. En 2018, se calcula que hubo entre 3 394 y 5 430 de usuarios de opiáceos en la región de Bruselas, 2 234 personas se beneficiaron de un tratamiento de sustitución, y se distribuyeron 150 045 jeringuillas y 5 137 kits de crack. La estrategia de reducción de daños de la región ofrece múltiples servicios a los consumidores de drogas y ha desarrollado una serie de formatos de intervención, que incluyen la divulgación, la ayuda ambulatoria, residencial y especializada, y los servicios de cuidados posteriores. Estas iniciativas existentes son de carácter público y privado y están dirigidas por diversas autoridades locales, comunales, regionales o federales. No obstante, un gran número de consumidores de drogas, en particular los que se inyectan, no reciben asistencia de estos servicios, lo cual hace que la implementación de las salas de consumo supervisado de drogas sea tan importante. La creación de dichas salas se enfrenta a dificultades de estancamiento jurídico: una ley federal de 1921 prohíbe cualquier iniciativa que facilite el consumo de drogas. Los ministros federales del último gobierno (2014-2019) han declarado que no iniciarán ni apoyarán ninguna modificación legal que pueda allanar el camino para la instalación de una sala de consumo.

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Fortalecimiento de las estrategias de reducción de daños a nivel local - el papel de los centros de consumo supervisado de drogas

Objetivos - Aprovechar las asociaciones existentes para sortear las complicaciones jurídicas El principal objetivo de la Región de Bruselas Capital es disminuir los efectos negativos del consumo de drogas en todas las personas, tanto en el público en general como en los consumidores. Quieren facilitar la prestación de servicios para los consumidores más vulnerables, los que actualmente no pueden buscar o recibir la ayuda que necesitan. Esto incluye la combinación de servicios psicológicos, médicos y sociales para mejorar la seguridad cotidiana y el estilo de vida de los consumidores de drogas. Los profesionales de la salud hacen hincapié en la importancia de las salas de consumo supervisado de drogas para lograr este objetivo. Las reflexiones actuales deben incluir además el tema de las nuevas sustancias psicoactivas, el riesgo de una crisis de opiáceos y el aumento del consumo de alcohol.

Estrategia y actividades - Consolidar las iniciativas existentes y aprender de otras ciudades En consonancia con el objetivo de establecer una estrategia integral de reducción de daños y riesgos, es importante incorporar las iniciativas existentes en el diseño de los futuros proyectos. Algunas de las esferas de interés actuales son:

 Prevención: Desarrollar acciones relacionadas con las cuestiones emergentes; seguir promoviendo las políticas de salud.  Reducción de daños: Llegar a públicos específicos y a diferentes espacios vitales; reforzar las estrategias existentes; desarrollar nuevos proyectos con especial atención a los centros de consumo supervisado de drogas, mejorar el acceso a la naloxona y la introducción de test de orientación basados en la comunidad y de pruebas de detección de la hepatitis C.

 Estrategias de bajo umbral: Ofrecer tratamientos innovadores; facilitar el acceso a la vivienda; ampliar la accesibilidad a las estructuras existentes.

 Servicios de atención: Mantener los servicios existentes; ampliar los servicios de sustitución; poner en marcha servicios de pruebas de drogas.

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 Prisión: Consideración de los servicios de atención en la prisión.  Inserción social: Aplicación de un programa de rehabilitación socioprofesional. Para realizar este objetivo, la Región de Bruselas-Capital destaca la importancia de aprovechar las relaciones de trabajo existentes entre los actores regionales, comunales y privados: el Plan Global de Sécurité et de Prévention Régional reafirma y consolida este enfoque intersectorial. El intercambio de mejores prácticas basadas en pruebas con ciudades que se enfrentan a retos similares y que ya han aplicado planes de acción es una estrategia importante para la consolidación de las iniciativas existentes y la elaboración de nuevos proyectos. Se podría prestar especial atención a los proyectos participativos y a la asistencia entre pares.

Retos pendientes y posibles soluciones El principal desafío sigue siendo el marco jurídico restrictivo a nivel federal. La brecha entre los conocimientos sobre el terreno y las decisiones políticas sigue siendo amplia. Una posible solución a las restricciones federales está vinculada a la capacidad de los municipios de afirmar que las salas de consumo supervisado de drogas son componentes necesarios de su estrategia de salud pública. Esto les da la posibilidad de eludir la jurisdicción federal y poner en práctica las salas en su territorio. Cualquiera que sea el proceso de implementación, la colaboración con los municipios implicados y la aplicación de la ley sigue siendo un componente clave.

Siguientes pasos Es importante destacar el marco político favorable creado por el Plan global de Sécurité et de Prévention y el nuevo marco jurídico aprobado por el Parlamento francófono de Bruselas: la puesta en marcha de StériBornes (máquinas automáticas de intercambio de jeringuillas) y la creación de los centros de consumo supervisado de drogas. No obstante, sigue siendo fundamental ejercer presión para que se modifique el marco jurídico a nivel federal a fin de poder alcanzar estos objetivos de salud pública. También es importante reducir al mínimo la responsabilidad de las salas de consumo supervisado de drogas y su personal.

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Fortalecimiento de las estrategias de reducción de daños a nivel local - el papel de los centros de consumo supervisado de drogas

Existe interés en crear un centro integrado de bajo umbral cerca de un espacio público de consumo de drogas para facilitar la accesibilidad a los servicios de atención.

Liubliana: La sociedad civil presiona por una política local de reducción de daños

>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>> Socios principales: Financiado por el Ministerio de Salud, operado por la ONG de reducción de daños Stigma y apoyado por una red de asociaciones en el campo de la reducción de la demanda de drogas. Calendario: La segunda fase de un proyecto piloto de reducción de daños -la apertura prevista de un centro de consumo supervisado de drogas en 2015/2016- no se materializó. Grupo objetivo: Personas que consumen drogas en Liubliana Sitio web: www.drustvo-stigma.si

Antecedentes - Persistente labor de defensa y una lenta reforma jurídica Liubliana tiene varios espacios abiertos de consumo de drogas en unas diez zonas críticas en el centro de la ciudad. Algunos de estos espacios están cerca de los centros de tratamiento de sustitución y de los centros de acogida existentes. El sitio más grande se encuentra en la calle Metelkova, antigua ubicación de algunos cuarteles militares abandonados que fueron derribados en 2016 y obligaron a los consumidores de drogas a salir a la calle. La ciudad cuenta con varios programas de rehabilitación social, servicios de asesoramiento para los usuarios y sus familias, programas de intercambio de jeringuillas e iniciativas de divulgación.

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En Liubliana hay tres centros diarios para los consumidores de drogas, pero los esfuerzos por abrir una sala de consumo no se han materializado hasta la fecha. La primera iniciativa se remonta a los años noventa y la ONG Stigma comenzó a adoptar medidas para mejorar el marco jurídico restrictivo a principios del decenio de 2000. Si bien una solicitud presentada en 2004 ante la Oficina Gubernamental de Drogas no dio lugar a un cambio en la situación jurídica, una enmienda de 2012 del derecho penal -también iniciada por Stigma (y apoyada por una red de asociaciones)- introdujo un cambio: el Código Penal estipulaba que, si bien la provisión de un espacio para el consumo de drogas sigue considerándose un delito penal, la provisión de un programa de tratamiento o un lugar controlado para el consumo de drogas es lícita si la persona sigue un programa de tratamiento de la adicción o del consumo controlado de drogas que esté legalmente aprobado y se lleve a cabo dentro del servicio de salud pública o bajo su control. Este documento allanó el camino para el primer centro de consumo supervisado de drogas del país en Liubliana. El proyecto piloto se inició en 2015, era operado por Stigma y financiado por el Ministerio de Salud por un período de 18 meses. Lamentablemente, el proyecto tropezó con una serie de obstáculos burocráticos en su segunda fase y la sala de consumo nunca llegó a abrirse. Si bien la ciudad de Liubliana apoya y cofinancia una serie de programas sociales y sanitarios para los consumidores de drogas, se considera que la actividad de un centro de consumo supervisado de drogas entra en la esfera de la salud pública y en la jurisdicción del Ministerio de Salud.

Objetivos - Una respuesta al consumo público de drogas El proyecto piloto del centro de consumo supervisado de drogas de Liubliana estaba previsto que funcionara en dos fases. En una primera fase, antes de la apertura del centro, Stigma estudió las necesidades y las pautas de consumo de los usuarios actuales del centro de acogida y de los usuarios potenciales de la sala de consumo. La labor de investigación sobre los usuarios potenciales del centro llevada a cabo por Stigma reveló que los consumidores de drogas utilizan diferentes espacios públicos: baños públicos, coches, parques, garajes y paradas de autobús.

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La segunda fase del proyecto iba a ser la preparación de una herramienta de evaluación a los seis meses de la apertura del centro, para monitorear los cambios en el comportamiento de los usuarios de drogas.

Un posible aumento de los consumidores de drogas Una creciente aceptación del uso de las drogas  Un aumento de las infracciones de orden público en y alrededor de la ubicación del centro

Estrategia y actividades - Planes y asociaciones en una etapa avanzada Stigma había planeado integrar el centro de consumo supervisado de drogas en su actual centro de acogida y había previsto entre 50 y 60 visitantes al día. La ONG había previsto contratar a un empleado médico a tiempo completo, a la vez que consolidaba el apoyo de una red de asociaciones e instituciones. El Centro Médico Universitario de Liubliana y su Unidad de Emergencia y el Centro de Toxicología y Farmacología Clínica habían aceptado formar parte del proyecto.

Resultados y desafíos - Alto nivel de aceptación, pero obstáculos insuperables La apertura del centro de consumo supervisado de drogas encontró una serie de obstáculos que finalmente impidieron la realización del proyecto piloto. El primer problema estaba relacionado con la imposibilidad de dar con una ubicación para el centro. No se pudo firmar ningún contrato de alquiler de una instalación adecuada con propietarios privados o públicos.

 Un aumento de las actividades policiales en la ubicación del centro y sus alrededores. Al mismo tiempo, Stigma cree que hay una aceptación general del programa del centro de consumo supervisado de drogas, que se manifiesta en el apoyo de los expertos en tratamiento de drogas, las ONGs que trabajan en el campo y los habitantes que viven en barrios donde hay lugares públicos de consumo de drogas.

Siguientes pasos - Labor de promoción constante y una asociación creciente El establecimiento de un centro móvil o fijo de consumo supervisado de drogas sigue siendo el principal objetivo de todas las partes interesadas. La auditoría del proyecto SOLIDIFY realizada en Liubliana, que incluyó reuniones con los encargados de la formulación de políticas y la sociedad civil, así como una conferencia pública organizada conjuntamente con la Facultad de Trabajo Social de la Universidad de Liubliana, confirmó el continuo interés en el proyecto, el apoyo ministerial y los conocimientos especializados de las principales organizaciones no gubernamentales.

Cuando por fin Stigma encontró un lugar, se enfrentaron a complicaciones burocráticas. El Ministerio de Salud, que debía financiar el proyecto, solicitó que el proyecto fuera evaluado por su Comité Nacional de Ética Médica interno. La decisión del Comité declaró que, aunque no se oponía a la apertura del centro, le preocupaba el hecho de que los medicamentos que se iban a utilizar allí se obtuvieran ilegalmente y sin control de calidad. Una segunda complicación surgió con la imposibilidad de encontrar una institución de supervisión, condición necesaria establecida en el Código Penal. Stigma registró una serie de temores relacionados con el proyecto piloto para la creación del centro de consumo supervisado de drogas:

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Parte 3 >>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>

Evaluación de la seguridad y los aspectos y efectos relacionados con la salud de los centros de consumo supervisado de drogas >>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>

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El objetivo general de este proyecto es equipar mejor a las ciudades que tienen salas de consumo de drogas, tanto para ayudarlas a acompañar y facilitar la instalación de las estructuras que ofrece este programa en un territorio determinado, como para evaluar los impactos de las salas en términos de reducción de perturbaciones localizadas. En consonancia con este objetivo, el proyecto llevó a cabo un proceso de trabajo común con el fin de desarrollar un marco metodológico para facilitar un análisis cruzado de los 11 sitios del proyecto (Augsburgo, Barcelona, Bruselas, Essen, La Haya, Lieja, Lisboa, Liubliana, Mannheim, París y Estrasburgo). Este proceso incluyó la elaboración de un marco de evaluación y los instrumentos correspondientes, en particular dos cuestionarios de autoevaluación en línea con un sistema de retroinformación automática. Este último reúne indicadores que permiten evaluar los efectos de un centro de consumo supervisado en un municipio en lo que respecta a la seguridad, la sensación de inseguridad, la limpieza, los desórdenes, la cohesión social, la relación costo-beneficio y otros temas pertinentes. Además de los indicadores relativos a la seguridad pública, el marco y los instrumentos de evaluación también abarcan cuestiones de salud pública, un tema importante para las ciudades en lo que se refiere a los centros de consumo supervisado de drogas. Se han elaborado instrumentos de evaluación específicos para los municipios que ya cuentan con un centro de consumo supervisado de drogas y los que tienen previsto establecerlo en el futuro. Ambos instrumentos se han desarrollado sobre la base de pruebas científicas existentes que muestran claramente la eficacia y otros beneficios de esas instalaciones y sus repercusiones positivas tanto en la seguridad como en la salud públicas. Los instrumentos también se basan en las normas mínimas de calidad existentes (por ejemplo, las EQUS y las conclusiones del Consejo).

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¿Qué dicen las pruebas existentes sobre los centros de consumo supervisado de drogas?

>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>> Cada vez más se han establecido centros de consumo supervisado de drogas para responder a las preocupaciones de seguridad y salud pública asociadas al uso de sustancias ilícitas y a las escenas de consumo de drogas en la vía pública. Además, también sirven para promover prácticas más seguras de inyección e inhalación de drogas, mejorar los comportamientos relacionados con la salud de las personas que se inyectan o inhalan drogas y facilitar el acceso de los usuarios a más servicios sanitarios y sociales.22 Los centros de consumo supervisado de drogas se han asociado con mejoras en la seguridad pública mediante la reducción de las perturbaciones públicas asociadas al uso de drogas ilícitas, como las personas que se inyectan o inhalan drogas en el espacio público, las jeringuillas desechadas en la vía pública o la basura relacionada con la inyección o inhalación de drogas. Las pruebas existentes no muestran ningún cambio (por ejemplo, un aumento) en los delitos relacionados con las drogas, como el tráfico de drogas, los robos o incidentes de hurto, o la posesión ilegal de drogas en la zona de los centros, lo que suele ser motivo de gran preocupación para las comunidades y los vecindarios cuando se examina el posible establecimiento de un centro de consumo supervisado de drogas en sus zonas.23 Además, hay pruebas consistentes que demuestran que estos centros reducen los comportamientos peligros de consumo de drogas, incluidos los comportamientos de riesgo de inyección como el compartir e intercambiar jeringuillas, y los daños relacionados con la sobredosis.24 Los centros también facilitan

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22. Chloé Potier et al., Supervised injection services: what has been demonstrated? A systematic literature review, in: Drug and Alcohol Dependence 145: 48-68, 2014. 23. Mary Clare Kennedy, Mohammad Karamouzian y Thomas Kerr, Public Health and Public Order Outcomes Associated with Supervised Drug Consumption Facilities: a Systematic Review, in: Current HIV/AIDS Reports, September 2017. 24. ibid. y Georgina MacArthur et al., Interventions to prevent HIV and Hepatitis C in people who inject drugs: A review of reviews to assess evidence of effectiveness, in: International Journal of Drug Policy 25: 34-52, 2014.

el acceso y la utilización de los servicios de atención sanitaria, por ejemplo, los servicios de tratamiento de la adicción, entre los consumidores de drogas; llegan a los usuarios de drogas inyectables o por inhalación más marginados y problemáticos; proporcionan refugio de los lugares públicos de consumo de drogas en la calle; permiten una inyección/tratamiento más seguro mediante la remodelación de los contextos sociales y ambientales; y median el acceso a los recursos y los servicios de atención sanitaria25. Otros estudios y exámenes pertinentes también demuestran una reducción de las muertes a causa de sobredosis, la interrupción de la inyección, la reducción de infecciones como el VIH, la hepatitis C y la infección de tejidos blandos, y una disminución de la delincuencia y los desórdenes del vecindario, etc.26 También se ha demostrado que los centros de consumo supervisado de drogas son rentables desde el punto de vista económico.

Normas mínimas de calidad relativas a los centros de consumo supervisado de drogas

>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>> Normas mínimas de calidad en la reducción de la demanda de droga en la UE (EQUS) En el Plan de acción en materia de lucha contra la droga (2009-2012) se pidió que la Comisión Europea propusiera un consenso de la UE sobre normas mínimas de calidad en el ámbito de la reducción de la demanda de drogas. El Instituto de Investigación sobre Salud Pública y Adicciones (ISGF) de la Universidad de Zúrich (Suiza) publicó el informe final en diciembre de 2011.27 La documentación incluye una lista de estándares de calidad propuestos para las áreas de prevención, tratamiento y rehabilitación, y reducción de daños. La lista de EQUS se divide en estándares estructurales, de proceso y de resultados. En lo

25. Ryan McNeil y Will Small, 'Safer Environment Interventions': A qualitative synthesis of the experiences and perceptions of people who inject drugs, in: Soc Sci Med, 106: 151-8, 2014. 26. Sharon Larson et al., Supervised Consumption Facilities – Review of the Evidence, 2017. 27. Ambros Uchtenhagen y Michael Schaub, Minimum Quality Standards in Drug Demand Reduction EQUS, 2011.

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Fortalecimiento de las estrategias de reducción de daños a nivel local - el papel de los centros de consumo supervisado de drogas

que respecta a los centros de consumo supervisado de drogas, solo las normas de reducción de daños son pertinentes.

 Capacitación continua del personal: el personal se mantiene al día de

Las normas estructurales de las intervenciones de reducción de daños incluyen los siguientes componentes:

 Las consultas con los vecinos y la comunidad son importantes para

 Accesibilidad, como la ubicación y los horarios de apertura: los

Las normas de resultados de las intervenciones de reducción de daños a nivel de sistema incluyen:

servicios tienen que adaptarse a las necesidades de sus usuarios y los costos nunca deben ser una barrera para un servicio;

 Calificación del personal: el personal tiene que estar cualificado y las cualificaciones tienen que ser transparentes;

los nuevos conocimientos pertinentes en su esfera de actividad; evitar perturbaciones públicas y conflictos con los residentes.

 Reducción de los comportamientos de riesgo: reducción de las inyecciones inseguras, el consumo de drogas no seguras y las relaciones sexuales sin protección;

 Límites de edad: los servicios tienen que ser apropiados para la edad y

 La creación de un sólido sistema de remisiones: los servicios deben

el personal tiene que estar capacitado para satisfacer las necesidades de los personas consumidoras de drogas usuarios según su edad; no debe haber límites de edad en los servicios de reducción de daños.

estar preparados para remitir a los clientes a otros servicios sanitarios/sociales/de tratamiento/legales si es necesario y se acuerda hacerlo;

Las normas del proceso de las intervenciones de reducción del daño incluyen:

 Los centros de consumo supervisado de drogas deben realizar perió-

 Evaluación del comportamiento de riesgo del usuario;

 Estos centros deben permitir que un asesor externo independiente

 Evaluación completa de las necesidades y establecimiento de prioridades;

dicamente una evaluación interna de sus actividades y resultados; realice con regularidad una evaluación de sus actividades y resultados.

 Evaluación del estado de salud del usuario;  Consentimiento informado: los usuarios deben recibir información sobre las opciones de servicio disponibles y estar de acuerdo con el régimen o plan propuesto antes de iniciar una intervención. Las intervenciones deben basarse en una información transparente sobre todas las ofertas de un servicio;

 Confidencialidad de los datos de los usuario: los registros de los usuario son de acceso exclusivo del personal que participa en la intervención o el régimen de un usuario;

 Planificación individualizada: los planes de intervención, si procede, se adaptan a las necesidades de cada usuario;

 Cooperación periódica con otros organismos: cuando un servicio no está equipado para atender todas las necesidades de un usuario determinado, se dispone de otro servicio apropiado para su remisión;

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Conclusiones del Consejo sobre la aplicación del Plan de acción de la UE en materia de lucha contra la droga 2013-2016 en lo que respecta a las normas mínimas de calidad en la reducción de la demanda de droga en la Unión Europea, 2015. En septiembre de 2015, el Consejo de la Unión Europea aprobó un documento de política sobre normas mínimas de calidad en la reducción de la demanda de drogas (basado en las EQUS como consenso de la UE sobre normas mínimas de calidad). Incluye 16 normas en diferentes áreas de trabajo (prevención, reducción de riesgos y daños, y tratamiento, reintegración y rehabilitación social). En lo que respecta a los centros de consumo supervisado de drogas, solo son pertinentes las normas de reducción de riesgos y daños:

 Las medidas de reducción de riesgos y daños, incluidas, entre otras,

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las relativas a las enfermedades infecciosas y las muertes relacionadas con las drogas, son realistas en sus objetivos, son ampliamente accesibles y se adaptan a las necesidades de las poblaciones objetivo;

 Se ofrecen intervenciones adecuadas, información y remisión en función de las características y necesidades de los usuarios de los servicios, independientemente de su situación en materia de tratamiento;

 Las intervenciones están al alcance de todos los que las necesitan, incluso en situaciones y entornos de mayor riesgo;

 Las intervenciones se basan en las pruebas científicas y la experiencia disponibles y corren a cargo de personal cualificado y/o capacitado (incluidos los voluntarios) que participan en el desarrollo profesional continuo. Desde la aprobación de las conclusiones del Consejo, el Foro de la Sociedad Civil sobre Drogas de la UE (CSFD) y su grupo de trabajo sobre normas mínimas de calidad han iniciado muchos debates sobre la futura evaluación y aplicación de esas normas. Las normas se definen y describen de manera muy general, por lo que existe un desafío en lo que respecta a la supervisión y evaluación de su aplicación en la práctica. En los últimos dos años, el CSFD ha desarrollado un complejo instrumento de evaluación (incluido un estudio de viabilidad) que permitirá a las organizaciones de la sociedad civil (OSC) vigilar y evaluar la aplicación de las normas mínimas de calidad en sus propios países y organizaciones. Las 16 normas iniciales se han desglosado desde entonces en 52 subnormas, 82 preguntas y 255 indicadores de evaluación. El estudio de viabilidad, que forma parte de la herramienta de evaluación, incluye 54 preguntas adicionales y 186 indicadores de viabilidad, por lo que en total son 441 indicadores. El instrumento se ha desarrollado (técnicamente) de manera que permite a los países, las regiones, las comunidades locales y otras instituciones en el ámbito de la reducción de la demanda de drogas adaptarlo para sus propios fines de vigilancia y evaluación, y también permite la adaptación y el desarrollo ulterior para vigilar y evaluar algunos otros contextos y entornos (incluidos los marcos estratégicos de desarrollo). El instrumento de evaluación del

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CSFD ha estado plenamente disponible y accesible desde el otoño de 2019, por lo que estas normas se han excluido del marco y los instrumentos de evaluación de SOLIDIFY para evitar la duplicación. Sin embargo, la metodología y el sistema de retroalimentación automática, incluidas las clasificaciones del sistema de semáforo desarrolladas para el instrumento de evaluación del CSFD, se adoptaron para SOLIDIFY.

Herramientas de evaluación (listas de verificación) desarrolladas especialmente para los centros de consumo supervisado de drogas

>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>> El marco de evaluación de SOLIDIFY (cuadro 3.1) se elaboró sobre la base de los conocimientos científicos y las normas EQUS antes mencionados y estableció una base de referencia para la elaboración ulterior de dos listas de verificación independientes: una para los municipios con centros de consumo supervisado de drogas y otra para los municipios sin tales centros. En la primavera de 2019, se llevó a cabo una evaluación piloto del cumplimiento de determinadas normas de calidad en el ámbito de los centros de consumo supervisado de drogas en todas las ciudades asociadas a SOLIDIFY, las que cuentan con dichos centros (Barcelona, Essen, La Haya, París y Estrasburgo) y las que no (Augsburgo, Bruselas, Lieja, Lisboa, Liubliana y Mannheim). El propósito de la evaluación era examinar la realidad del cumplimiento de determinadas normas de calidad relativas a los centros tanto en las comunidades locales en las cuales esas estructuras se encuentran en funcionamiento como en las comunidades que tienen la intención de crearlas en el futuro. La evaluación también tenía por objeto desarrollar, mantener y mejorar los centros de consumo, así como otros servicios relacionados directa o indirectamente.

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Fortalecimiento de las estrategias de reducción de daños a nivel local - el papel de los centros de consumo supervisado de drogas

Se puede acceder a ambas herramientas de evaluación (listas de verificación en línea) a través de la página web de proyecto SOLIDIFY. Los resultados de la evaluación piloto en las ciudades participantes mostraron muy claramente que la mayoría de las normas se aplicaban mucho mejor en las ciudades en que ya existían centros de consumo supervisado de drogas, especialmente en lo que respecta a la seguridad y la protección. Ambos grupos de ciudades disponían de buena información sobre la seguridad (por ejemplo, sobre los delitos relacionados con las drogas y de otro tipo), pero al mismo tiempo bregaban por proporcionar información pertinente sobre la percepción de la seguridad (por ejemplo, el tráfico y la venta de drogas y otros delitos relacionados con las drogas, los robos y hurtos relacionados con las drogas, la posesión de drogas), la limpieza (por ejemplo, las jeringuillas desechadas en los espacios públicos y los desechos relacionados con las inyecciones o la inhalación, escenas de consumo de drogas en la calle) y las perturbaciones a nivel local. Esto es especialmente importante para elaborar estrategias y medidas de comunicación y promoción adecuadas dirigidas a las partes interesadas locales y a los barrios afectados. Además, las ciudades con centros de consumo supervisado de drogas ya existentes habían establecido un contacto mejor y más regular con los habitantes (por ejemplo, contacto cara a cara, jornadas de puertas abiertas y líneas telefónicas), lo cual contribuiría de manera significativa al desarrollo y mantenimiento del apoyo local a los diferentes servicios de reducción de riesgos y daños (como los propios centros) en los barrios afectados. En cuanto a las normas en el ámbito de la salud pública, ambos grupos de ciudades arrojaron resultados positivos o prometedores, especialmente en lo que respecta a la disponibilidad de información o datos sobre la inyección, la inhalación y otros comportamientos de riesgo (por ejemplo, el intercambio de jeringuillas y equipo de inhalación, los casos de emergencia, las muertes por sobredosis, las infecciones, las relaciones sexuales sin protección, etc.) y sobre el acceso y la utilización de los servicios de atención de la salud y de reducción de riesgos y daños, como los programas de agujas y jeringuillas, la labor de divulgación con los consumidores de drogas, el tratamiento de sustitución de opioides, etc. Esto indica claramente que los municipios con redes

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relativamente bien establecidas de servicios de reducción de riesgos y daños se encuentran en una buena posición al planificar la apertura de los centros de consumo supervisado de drogas como complemento de los servicios existentes. Ambos grupos de ciudades informaron de que tenían dificultades para llegar a los usuarios más marginados que se inyectan o inhalan, como los menores de edad, las poblaciones de refugiados o las mujeres embarazadas, lo que demuestra la necesidad de seguir invirtiendo en servicios de divulgación. Ambos grupos de ciudades están obteniendo buenos resultados en lo que respecta a la prestación de intervenciones que ofrezcan un refugio como alternativa al consumo de drogas en la calle (que no sean centros de consumo supervisado de drogas). En cuanto a las normas relacionadas con la política o la legislación, los resultados apuntan a que las ciudades que cuentan con centros de consumo supervisado no tienen un marco jurídico y político que sea significativamente más favorable para el establecimiento de estos servicios (excepto en determinadas ciudades, como Bruselas y Lieja en Bélgica, por ejemplo). Esto indica que, más que el respectivo marco político y jurídico, lo que desempeña un papel fundamental en la mayoría de las ciudades es el nivel de aceptación entre los encargados de la formulación de políticas y la adopción de decisiones, los líderes de opinión, los representantes de los barrios afectados y los medios de comunicación locales. En ambos grupos de ciudades, el nivel de aceptación de los centros entre los agentes de policía y los trabajadores sanitarios y sociales es significativamente alto. Por último, en lo que respecta a algunas otras normas que solo son pertinentes para las ciudades con centros de consumo en funcionamiento, los resultados indican una situación saludable, especialmente en relación con la accesibilidad de los centros, las aptitudes del personal, el procedimiento de evaluación (en relación con las características y condiciones particulares de los servicios) y el consentimiento informado como procedimiento habitual. Las ciudades donde ya hay centros instalados deberían considerar únicamente la cuestión de los límites de edad (por ejemplo, algunas estructuras no están disponibles para los menores de edad) y el aumento de la inversión en las evaluaciones de los resultados de los servicios prestados.

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Fortalecimiento de las estrategias de reducción de daños a nivel local - el papel de los centros de consumo supervisado de drogas

Área de política

El siguiente instrumento de evaluación* está organizado en tres áreas de política diferentes: Seguridad pública, salud pública y legislación. En una sección adicional se examinan las normas mínimas de calidad de la UE. Cada campo político se divide en categorías (por ejemplo, limpieza para seguridad pública) que están compuestas por múltiples elementos de evaluación (por ejemplo, número de jeringuillas desechadas incorrectamente para limpieza). Estos elementos se miden con la ayuda de indicadores que se adaptan a las ciudades con y sin centros de consumo supervisado de drogas.

Seguridad pública (indicadores originales de SOLIDIFY)

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Categoría

Elementos de evaluación y referencias

Indicadores para ciudades sin centros de consumo supervisado de drogas

Indicadores para ciudades con centros de consumo supervisado de drogas

Seguridad

Impacto en la delincuencia y los desórdenes del vecindario (Larson et al, 2017); no hay cambios en los delitos relacionados con las drogas (tráfico de drogas, robos o incidentes de hurto, posesión de drogas) dentro del área del centro de consumo supervisado de drogas (Kennedy et al, 2017)

Estadísticas de la policía y la justicia (análisis de la situación a nivel local)

Estadísticas de la policía y la justicia (análisis de la situación a nivel local; antes y después de la prueba)

Sensación de inseguridad

Impacto en la delincuencia y los desórdenes del vecindario (Larson et al, 2017); no hay cambios en los delitos relacionados con las drogas (tráfico de drogas, robos o incidentes de hurto, posesión de drogas) dentro del área del centro de consumo supervisado de drogas (Kennedy et al, 2017)

Percepción de la seguridad (pruebas previas), posible influencia de factores externos (no relacionados con la delincuencia vinculada con las drogas), contacto directo regular con la población local por parte de las autoridades y los servicios de reducción de daños (por ejemplo, jornadas de puertas abiertas, línea telefónica, etc.)

Percepción de la seguridad (pruebas previas y posteriores), posible influencia de factores externos (no relacionados con la delincuencia vinculada con las drogas), contacto directo regular con la población local por parte de las autoridades y los servicios de reducción de daños (incluidos los centros de consumo supervisado de drogas), por ejemplo, jornadas de puertas abiertas, línea telefónica, etc.

Limpieza

Impacto sobre los desórdenes públicos asociados al consumo de drogas ilícitas (personas que se inyectan drogas en público, jeringuillas desechadas en espacios públicos y basura relacionada con las inyecciones) (Kennedy et al, 2017)

Percepción de la limpieza entre las partes interesadas, los ciudadanos, los proveedores de servicios, etc.

Datos sobre las jeringuillas recogidas e intercambiadas y la basura relacionada con las inyecciones

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Fortalecimiento de las estrategias de reducción de daños a nivel local - el papel de los centros de consumo supervisado de drogas

Perturbaciones

Seguridad pública (indicadores originales de SOLIDIFY)

Cohesión social

Costobeneficio

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Impacto en la delincuencia y los desórdenes del vecindario (Larson et al, 2017)

Percepciones de perturbaciones en las comunidades y barrios locales, estadísticas de la policía y la justicia (análisis de la situación a nivel local, como informes policiales, denuncias, etc.)

Percepciones de perturbaciones en las comunidades y barrios locales, estadísticas de la policía y la justicia (análisis de la situación a nivel local, como informes policiales, denuncias, etc.)

Impacto potencial en la reducción de los daños del consumo de drogas para las personas, las familias y las comunidades, y la sociedad y la seguridad pública. En el documento se sugiere la reducción de los daños como un enfoque alternativo (por ejemplo, mejorar el tratamiento y los resultados en materia de drogas, puede aplicarse también a los centros de consumo supervisado de drogas) (Pelan, 2015); medir y validar la cohesión social: un enfoque ascendente (Acket et al., 2011)

Indicadores de medición (datos) para las autoridades locales (Bernard, 1999): inserción/ exclusión, legitimidad/ ilegitimidad, reconocimiento/ rechazo, igualdad/ desigualdad, participación/ pasividad y afiliación/ aislamiento en relación con la situación del consumo de drogas a nivel local

Indicadores de medición (datos) para las autoridades locales (Bernard, 1999): inserción/ exclusión, legitimidad/ ilegitimidad, reconocimiento/ rechazo, igualdad/ desigualdad, participación/ pasividad y afiliación/ aislamiento en relación con los centros de consumo vigilado de drogas existentes y la situación del consumo de drogas a nivel local

Reducción de los costos de las fuerzas del orden, los servicios sociales y de salud, los seguros médicos, las autoridades locales (por ejemplo, el vandalismo), etc.

DDatos sobre los costos de las fuerzas del orden, los servicios sociales y de salud, los seguros médicos, el vandalismo, etc.

Datos sobre los costos de las fuerzas del orden, los servicios sociales y de salud, los seguros médicos, el vandalismo, etc.

Salud pública (literatura científica)

Comportamientos de riesgo al inyectarse o inhalarse

Reducción de los comportamientos de riesgo (compartir jeringuillas, intercambio de jeringuillas y prácticas más seguras) (Kennedy et al., 2017, MacArthur et al., 2014 y Potier et al., 2014); reducción de las muertes por sobredosis, cese de las inyecciones, reducción de las infecciones (incluido el VIH, la hepatitis C y la infección de los tejidos de piel blanda) (Larson et al., 2017)

Datos sobre el uso compartido de jeringuillas, intercambio de jeringuillas y prácticas inseguras, casos de emergencia, muertes por sobredosis, usuarios de drogas inyectables/de inhalación, infecciones, etc.

Datos sobre el uso compartido de jeringuillas, intercambio de jeringuillas y prácticas más seguras, casos de emergencia (por ejemplo, en torno a los centros de consumo supervisado de drogas), muertes por sobredosis, usuarios de drogas inyectables/de inhalación, infecciones, etc.

Acceso y utilización de los servicios de atención de la salud

Facilitar el acceso y la utilización de los servicios de atención de la salud, tanto de los servicios para las adicciones como de otros servicios sanitarios o sociales (Kennedy et al., 2017); mediar en el acceso a los recursos y a los servicios de atención de la salud (McNeil et al., 2014)

Accesibilidad y utilización de los servicios de atención de la salud y de reducción de daños distintos de los centros de consumo supervisado de drogas (por ejemplo, centros de acogida, programas de intercambio de agujas, actividades de divulgación, etc.)

Accesibilidad y utilización de los servicios de atención de la salud, los centros de consumo supervisado de drogas (por ejemplo, enfoque integrado o autónomo) y otros servicios de reducción de daños (por ejemplo, centros de acogida, programas de intercambio de agujas, trabajo de divulgación, etc.)

Análisis de la situación de los usuarios marginados y problemáticos de drogas inyectables

Análisis de la situación de los usuarios marginados y problemáticos de drogas inyectables/ inhalables (por ejemplo, las posibles mejoras debidas a la existencia de los centros de consumo supervisado de drogas)

Acceso a los usuarios más marginados y problemáticos que recurren a las inyecciones y la inhalación (relacionado también con la seguridad)

Llegar a los usuarios de inyecciones más marginados y problemáticos (Potier et al., 2014)

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Fortalecimiento de las estrategias de reducción de daños a nivel local - el papel de los centros de consumo supervisado de drogas

Extensión de los lugares públicos de consumo de drogas (relacionado también con la seguridad)

Datos sobre lugares públicos de consumo de drogas e intervenciones para ofrecer refugio (distintas de las salas de consumo, por ejemplo, refugios para personas sin hogar)

Datos sobre lugares públicos de consumo de drogas e intervenciones para ofrecer refugio (incluidas las salas de consumo)

Permitir una inyección más segura mediante la remodelación de los contextos sociales y ambientales (McNeil et al., 2014)

Análisis del contexto social y ambiental en relación con el consumo de drogas, las drogas inyectables/ inhalables, etc.

Análisis del contexto social y ambiental en relación con el consumo de drogas, las drogas inyectables/ inhalables, etc. (por ejemplo, las posibles mejoras debidas a la existencia de los centros de consumo supervisado de drogas)

Corresponsales jurídicos del OEDT (ELDD)

Análisis de la regulación (por ejemplo, la legislación que permite/no permite los centros de consumo supervisado de drogas, en qué medida están permitidos, las condiciones/ criterios que deben cumplir)

Análisis de la regulación (por ejemplo, la legislación que permite/no permite los centros de consumo supervisado de drogas, en qué medida están permitidos, las condiciones/ criterios que deben cumplir)

Análisis de las partes interesadas locales realizado por los asociados locales

Análisis de las partes interesadas (por ejemplo, ¿quiénes son los líderes de opinión y las principales partes interesadas de la comunidad local?)

Análisis de las partes interesadas (por ejemplo, ¿quiénes son los líderes de opinión y las principales partes interesadas de la comunidad local?)

Proporcionar refugio de las escenas de drogas en la calle (McNeil et al., 2014)

Salud pública (literatura científica)

(Re) configurar los contextos sociales y ambientales

Marco jurídico

Política/ legislación

Marco político

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Política/ legislación

EQUS: Normas estructurales de las intervenciones

Evaluación de la aceptación entre los políticos, las autoridades locales, los barrios, la policía, los servicios sociales y de salud, el fenómeno NIMBY, etc.

Evaluación de la aceptación entre los políticos, las autoridades locales, los barrios, la policía, los servicios sociales y de salud, el fenómeno NIMBY, etc.

Nivel de aceptación

Encuestas, sondeos de opinión pública, grupos de discusión, etc.

Accesibilidad

Estudio sobre el desarrollo de un marco de la UE para normas mínimas de calidad y puntos de referencia en la reducción de la demanda de drogas (normas EQUS)

Datos sobre la ubicación y los horarios de apertura: los servicios tienen que adaptarse a las necesidades de sus clientes; los costos nunca deben ser una barrera para un servicio

Calificación del personal

Estudio sobre el desarrollo de un marco de la UE para normas mínimas de calidad y puntos de referencia en la reducción de la demanda de drogas (normas EQUS)

Datos sobre la calificación (mínima): el personal debe estar cualificado y las calificaciones del personal deben ser transparentes, por ejemplo, entre los compañeros capacitados que participan en el servicio, dos tienen un diploma en trabajo social y dos tienen un diploma en enfermería

Límites de edad

Estudio sobre el desarrollo de un marco de la UE para normas mínimas de calidad y puntos de referencia en la reducción de la demanda de drogas (normas EQUS)

No se aplica.

Los servicios tienen que ser apropiados para la edad y el personal tiene que estar capacitado para satisfacer las necesidades de los clientes según su edad; no debe haber límites de edad en los servicios de reducción de daños.

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Fortalecimiento de las estrategias de reducción de daños a nivel local - el papel de los centros de consumo supervisado de drogas

Procedimientos de evaluación

EQUS: Normas del proceso de las intervenciones

Estudio sobre el desarrollo de un marco de la UE para normas mínimas de calidad y puntos de referencia en la reducción de la demanda de drogas (normas EQUS)

No se aplica.

Consentimiento informado

Confidencialidad de los datos del usuario

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Evaluación del comportamiento de riesgo (se evalúa el comportamiento de riesgo del cliente/ paciente); evaluación completa de las necesidades y establecimiento de prioridades (por ejemplo, consumo de drogas por vía intravenosa y reducción de las jeringuillas usadas en los espacios públicos, etc.); estado del cliente/ paciente (se evalúa el estado de salud del cliente/paciente)

Estudio sobre el desarrollo de un marco de la UE para normas mínimas de calidad y puntos de referencia en la reducción de la demanda de drogas (normas EQUS)

Estudio sobre el desarrollo de un marco de la UE para normas mínimas de calidad y puntos de referencia en la reducción de la demanda de drogas (normas EQUS)

Los clientes/ pacientes deben recibir información sobre las opciones de servicio disponibles y estar de acuerdo con el régimen o plan propuesto antes de iniciar una intervención; las intervenciones no deben basarse en un consentimiento informado escrito sino en una información transparente sobre todas las ofertas de un servicio

Los registros de los clientes/pacientes son confidenciales y solo son accesibles para el personal que participa en la intervención o el régimen de un cliente/paciente.

Evaluación interna

Estudio sobre el desarrollo de un marco de la UE para normas mínimas de calidad y puntos de referencia en la reducción de la demanda de drogas (normas EQUS)

EQUS: Normas de resultados a nivel de sistema

Evaluación de los servicios mediante la evaluación interna periódica de las actividades y los resultados

No se aplica.

Evaluación externa

Estudio sobre el desarrollo de un marco de la UE para normas mínimas de calidad y puntos de referencia en la reducción de la demanda de drogas (normas EQUS)

Evaluación de los servicios mediante la evaluación externa periódica de las actividades y los resultados por un evaluador independiente**.

*Esta herramienta fue presentada, discutida y probada por los socios del proyecto en varios momentos a lo largo de la duración del proyecto SOLIDIFY. El consorcio desea que se entienda como una propuesta, que puede ser reelaborada, adaptada y mejorada en el futuro. **Las evaluaciones externas a menudo no son factibles debido a la falta de financiación.

Referencias Sylvain Acket et al., Measuring and validating social cohesion: a bottom-up approach, in: CEPS Instead Working Paper No. 2011-08, 2011. Consejo de la Unión Europea, Conclusiones del Consejo sobre la aplicación del Plan de acción de la UE en materia de lucha contra la droga 2013-2016 en lo que respecta a las normas mínimas de calidad en la reducción de la demanda de droga en la Unión Europea, 2015.

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Fortalecimiento de las estrategias de reducción de daños a nivel local - el papel de los centros de consumo supervisado de drogas

Mary Clare Kennedy, Mohammad Karamouzian y Thomas Kerr, Public Health and Public Order Outcomes Associated with Supervised Drug Consumption Facilities: a Systematic Review, Current HIV/AIDS Reports, September 2017. Sharon Larson et al., Supervised Consumption Facilities – Review of the Evidence, 2017. Georgina MacArthur et al., Interventions to prevent HIV and Hepatitis C in people who inject drugs: A review of reviews to assess evidence of effectiveness, in: International Journal of Drug Policy 25: 34-52, 2014. Ryan McNeil y Will Small, 'Safer Environment Interventions': A qualitative synthesis of the experiences and perceptions of people who inject drugs, in: Soc Sci Med, 106: 151-8, 2014. Michelle Pelan, Re-visioning Drug Use: A Shift Away From Criminal Justice and Abstinence-based Approaches, in: Social Work and Society International Online Journal, 13(2), 2015. Chloé Potier et al., Supervised injection services: What has been demonstrated? A systematic literature review, in: Drug and Alcohol Dependence, 145: 48-68, 2014. Ambros Uchtenhagen y Michael Schaub, Minimum Quality Standards in Drug Demand Reduction EQUS, 2011.

Parte 4 >>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>

Argumentos y recomendaciones para las autoridades locales >>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>

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Fortalecimiento de las estrategias de reducción de daños a nivel local - el papel de los centros de consumo supervisado de drogas

La ciudad como facilitadora, coordinadora y promotora de los centros de consumo supervisado de drogas

>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>> En esta parte se reúnen las recomendaciones pertinentes sobre el establecimiento y funcionamiento de los centros de consumo supervisado de drogas, prestando especial atención a la forma en que las autoridades locales pueden dirigir el proceso y crear una red de apoyo multiinstitucional a nivel local. Las autoridades locales y regionales son partes interesadas clave en la prestación de servicios relacionados con la seguridad urbana y la salud pública. En cuanto nivel de gobierno más próximo a los ciudadanos y residentes, las administraciones municipales y regionales se enfrentan a grandes expectativas en relación con la prestación de servicios que son fundamentales para la vida cotidiana en nuestras ciudades. Es práctica común que tanto el gobierno nacional como los municipales compartan la responsabilidad de las políticas en materia de drogas, salud y seguridad comunitaria. El Estado puede ser responsable de hacer frente a los traficantes de drogas, mientras que los funcionarios elegidos en el plano local pueden encargarse de las cuestiones cotidianas relacionadas con la seguridad de la comunidad. La prevención y la reducción del daño suelen ser competencia de los municipios, mientras que el tratamiento y/o la aplicación de la ley suelen delegarse en el nacional. Las siguientes recomendaciones han surgido de los numerosos eventos, intercambios y debates que se organizaron durante el proyecto SOLIDIFY. Estos eventos fueron organizados por los socios del proyecto, pero también incluyeron una gama mucho más amplia de partes interesadas que aportaron sus perspectivas y conocimientos: alcaldes, organizaciones de la sociedad civil local, instituciones gubernamentales de ámbito local, regional y nacional, instituciones de investigación públicas y privadas, organizaciones comunitarias de

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consumidores de drogas, organismos de la UE, hospitales y otros proveedores de atención sanitaria, organismos encargados de hacer cumplir la ley y periodistas. Si bien abarca un amplio abanico de aspectos que son pertinentes para el establecimiento de estos servicios e instalaciones, la siguiente lista de recomendaciones no es exhaustiva. Como tampoco todas las recomendaciones serán igualmente adecuadas para todos los contextos locales y regionales: las realidades del consumo público de drogas y las normas jurídicas y administrativas que constituyen el marco de las políticas locales en la materia en general y de la reducción del daño en particular son tan múltiples que será necesario adaptar y revisar con frecuencia las presentes recomendaciones. No obstante, al reunir las experiencias de las ciudades que participaron a lo largo del ciclo de vida del proyecto, son varios los temas y problemáticas que han surgido de manera recurrente. Algunos están vinculados a la importancia de la coordinación; tanto horizontal, entre los sectores profesionales y las partes interesadas públicas, privadas y cívicas; como vertical, entre los múltiples niveles de gobierno. Otros están relacionados con cuestiones recurrentes como la evolución de las tendencias demográficas, el paso a nuevas sustancias o una mayor atención a las estrategias integradas que incluyen la cuestión de la falta de vivienda entre los consumidores de drogas más vulnerables. Estos aspectos se reflejan y tratan en las siguientes recomendaciones, en particular en la importancia que se da a las asociaciones entre múltiples organismos, la relevancia de las evaluaciones de las necesidades locales para elaborar estrategias que respondan a las nuevas tendencias locales y la cooperación con las estrategias de aplicación de la ley a fin de integrar los aspectos de salud pública y seguridad urbana. El Efus espera con interés que estas recomendaciones sean discutidas y adaptadas, y que se entablen debates con las autoridades y todas las demás partes interesadas que estén dispuestas a seguir desarrollando políticas locales en materia de drogas y respuestas equilibradas al consumo público de drogas en nuestras ciudades, incluidos los centros de consumo supervisado de drogas.

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Fortalecimiento de las estrategias de reducción de daños a nivel local - el papel de los centros de consumo supervisado de drogas

Compromiso y liderazgo político

>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>> En Europa, las funciones y responsabilidades de los funcionarios locales electos difieren considerablemente de un país a otro. Aunque no sean responsables de la política local en materia de drogas o de los servicios de drogas, los funcionarios electos se encargan de la seguridad de la comunidad y del bienestar de las personas a las que representan. Problemas como el tráfico de drogas, la violencia, la delincuencia, la marginación y la exclusión social, las enfermedades infecciosas, el comportamiento de riesgo de los jóvenes y la desintegración familiar amenazan las relaciones sociales en la vida cotidiana de las personas. Los funcionarios electos tienen que buscar formas de mejorar la calidad de vida, promover la seguridad y proteger la salud y el bienestar de los habitantes de la comunidad.28 Las redes locales de servicios y ofertas de apoyo funcionales, eficaces y suficientemente financiadas para los afectados por el consumo de drogas y las adicciones son fundamentales para fomentar la seguridad de la comunidad y la cohesión social. Para que sean eficaces, esos planes tienen que ser específicos para cada contexto local. Es imperativo que los funcionarios electos participen porque están en estrecho contacto con el público y comprenden las cuestiones locales, el funcionamiento de los servicios y las relaciones entre los distintos organismos. Por estas razones, están bien posicionados para evaluar la calidad de los servicios que se ofrecen. A fin de garantizar que esos servicios puedan funcionar en las mejores condiciones y sean comprendidos y aceptados por el público, el respaldo de los funcionarios locales electos es un factor importante. En particular:

28. Véase Usage de drogues, services de première ligne et politiques locales - Guide pour les élus locaux, 2008, p. 13 y ss. para un debate más general sobre el papel de los funcionarios electos locales con respecto a la política en materia de drogas. Las recomendaciones que aquí se presentan con respecto a los servicios de reducción de daños y los centros de consumo supervisado de drogas están en consonancia con estas proposiciones más generales.

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 Los funcionarios locales electos conocen de primera mano a las partes interesadas de la comunidad y sus redes y son quienes están mejor situados para dirigir y coordinar las estrategias multiinstitucionales en cada territorio.

 Las políticas en materia de drogas y la reducción de daños requieren un enfoque interdisciplinario y la participación de profesionales de diferentes departamentos de las administraciones locales, a saber, salud, seguridad, asuntos sociales, vivienda/urbanismo, vida nocturna, orden público/tranquilidad y otros. Los alcaldes y sus adjuntos encargados de las diferentes cuestiones están en una posición ideal para comprender las interrelaciones entre estos temas y para identificar los objetivos comunes, las formas de cooperación y las sinergias.

 Para crear aceptación y comprensión de los centros de consumo supervisado de drogas y otros servicios de reducción de daños, es fundamental que los funcionarios electos realicen una comunicación positiva. Dicha comunicación debería proporcionar información transparente y poner de relieve la cooperación de múltiples partes interesadas establecida en torno a los centros. Es fundamental que la comunicación evite una mayor estigmatización de los consumidores de drogas y haga hincapié en los valores humanistas y el respeto de los derechos fundamentales.

Cooperación con los niveles regional y nacional de gobierno

>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>> Si bien el consumo de drogas en el espacio público y los temores, tensiones y conflictos que se desarrollan en torno a él son cuestiones fundamentalmente locales y conciernen a las comunidades y gobiernos locales, la jurisdicción suele estar dividida entre los niveles de gobierno local, regional y nacional.

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Fortalecimiento de las estrategias de reducción de daños a nivel local - el papel de los centros de consumo supervisado de drogas

En lo que respecta a los problemas y conflictos relacionados con el consumo de drogas en público, las ciudades y los centros urbanos suelen ser los más afectados. Cuando los residentes exigen respuestas y mejoras en la situación local, a menudo se dirigen a las administraciones locales o a los funcionarios electos. Si bien suelen estar en la primera línea de las respuestas a los problemas locales de drogas, los municipios no tienen libertad para diseñar las respuestas como crean conveniente, sino que tienen que navegar por los marcos jurídicos determinados a nivel nacional o regional. En lo que respecta a los centros de consumo supervisado de drogas, esos marcos jurídicos pueden plantear limitaciones considerables y hacer que establecer tales centros en muchos países y regiones de Europa resulte imposible.

 Dado que es en el plano local donde los problemas de drogas suelen manifestarse e incidir en la vida de los residentes, se deben tener en cuenta las perspectivas de los municipios para la planificación de la política en materia de drogas a nivel regional y nacional. Cuando la legislación sea de competencia regional o nacional, los legisladores deben asegurarse de incluir la perspectiva local en sus consideraciones. Los marcos jurídicos que regulan el funcionamiento de los centros de consumo supervisado de drogas son un tema en el que dicha cooperación puede ser particularmente productiva.

 La participación de los organismos encargados de hacer cumplir la ley, y la cooperación con estos, se ha identificado como un activo fundamental para la integración local y la aceptación de los centros de consumo supervisado de drogas en varios momentos del proyecto. La aplicación de la ley es, en su mayor parte, competencia del gobierno regional y/o nacional, y los códigos penales y de policía que regulan sus modalidades de funcionamiento están igualmente legislados a esos niveles. El vector policial es, pues, una cuestión crucial para una cooperación significativa entre los niveles de gobierno local, regional y nacional.

Fomento de una asociación multiinstitucional

>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>> Los centros de consumo supervisado de drogas deben ser implementados sobre una base de consenso a nivel municipal. Solo una comprensión común del problema de la droga, las necesidades sanitarias y sociales de los consumidores y las exigencias de los residentes en materia de orden y funcionamiento municipal pueden conducir a soluciones comúnmente identificadas. Un enfoque multiinstitucional puede ayudar a reunir toda la información y los conocimientos especializados disponibles y a compartir ampliamente las ideas. Además, ayuda a formular respuestas selectivas y eficaces que incorporen los diferentes conocimientos especializados, enfoques y perspectivas del problema, y permite una rápida coordinación de las diferentes funciones que desempeñan los grupos que participan en la política local en materia de drogas. Si se tiene la voluntad política para establecer un centro de consumo supervisado de drogas, todos estos datos pueden agruparse y presentarse a las partes interesadas a fin de lograr una base sólida para el proceso de implementación. Se requiere una estrecha cooperación entre el nivel municipal administrativo, la policía, los proveedores de servicios de salud, las ONGs, los residentes y los consumidores de drogas para fundamentar el proceso de aplicación con conocimientos especializados y una larga experiencia. Es preciso identificar a personas clave de la administración municipal, la policía y las ONGs a fin de contar con un grupo central que apoye y ponga en marcha el centro de consumo supervisado de drogas. El entendimiento común y el consenso son los resultados de un proceso de participación en el que intervienen los grupos objetivo y las principales partes interesadas, y pueden lograrse por diversos medios organizativos y políticos.

 Un grupo de trabajo permanente (compuesto por personas de la administración local sanitaria y social, la policía, el departamento de

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Fortalecimiento de las estrategias de reducción de daños a nivel local - el papel de los centros de consumo supervisado de drogas

la fiscalía, las ONGs que trabajan sobre el terreno, los vecinos, los consumidores de drogas, etc.) debería tomar la iniciativa en la implementación de centro. La transparencia puede lograrse mediante la publicación de las actas y los resultados de las reuniones. El grupo de trabajo que tome la iniciativa también debería continuar su labor durante la primera fase de implementación a fin de apoyar a los ciudadanos, la policía, el ministerio público, los servicios de drogas y los consumidores.

 Un ejemplo concreto de cómo organizar la cooperación entre múltiples partes interesadas en torno a los centros de consumo supervisado de drogas y promover su aceptación son los llamados Comités Consultivos Comunitarios (CCC), que están compuestos por vecinos, consumidores de drogas, partes interesadas clave, propietarios de tiendas, etc. en los barrios que rodean a los centros. En estos CCC, los problemas cotidianos y las soluciones pueden debatirse de manera transparente y participativa.

 Cualquiera que sea la forma concreta que adopte la asociación multiinstitucional, y ésta puede diferir de un municipio a otro, la confianza será una cuestión importante. Deberían adoptarse medidas concretas para crear relaciones de confianza entre las distintas partes interesadas, por ejemplo, definiendo normas comunes para la cooperación y proporcionando espacio suficiente para debatir sobre los temores o preocupaciones a medida que éstos surjan.

objetivos y propósitos claros en lo que respecta a la salud pública, el orden, la seguridad y la tranquilidad, su funcionamiento puede parecer a veces en conflicto con la forma en que la policía hace cumplir las leyes pertinentes en materia de drogas. Por ejemplo, si los organismos encargados de hacer cumplir la ley realizan un gran número de operaciones de detención y registro en las cercanías de esos establecimientos, es probable que ello disuada a los usuarios de drogas ilícitas de utilizarlos y pueda crear tensiones con la comunidad local. También pueden surgir otras preguntas específicas: ¿cómo manejar los delitos penales cometidos dentro de los centros de consumo supervisado de drogas? ¿Cómo proceder en el caso de que una persona buscada por la policía asista a un centro de consumo y la policía sepa de su presencia en el establecimiento? Ante tales preguntas, debe haber un consenso básico de que tanto los centros de consumo supervisado de drogas como la policía siguen objetivos legítimos y legales, que deben sopesarse adecuadamente. Además, a fin de garantizar que ambos actores puedan realizar su labor, es necesario que haya un entendimiento mutuo entre las diferentes partes interesadas y que se identifiquen acuerdos y procedimientos concretos. A fin de asegurar que las acciones policiales sean coherentes con las metas y objetivos de los centros de consumo y congruentes tanto con las preocupaciones del gobierno como con las de una comunidad razonable, el Efus formula las siguientes sugerencias:

 Se pueden identificar cinco contribuciones clave a esas relaciones de

Cooperación, comunicación y coordinación con los organismos encargados de hacer cumplir la ley

>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>> La cooperación entre las salas de consumo supervisado de drogas y los organismos encargados de hacer cumplir la ley merece una atención especial. Si bien las salas de consumo supervisado de drogas tienen

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cooperación: 1. Colaboración y diálogos en una fase temprana; 2. Jefes de policía que presten apoyo; 3. Oficiales de enlace de la policía dedicados; 4. Acuerdos de límites negociados; y 5. Contacto regular cara a cara.29

 Deberían organizarse mesas redondas locales que reúnan a representantes de los centros de consumo supervisado de drogas y otros 29. Para más información sobre este tema, véase Watson et al., Creating and sustaining cooperative relationships between supervised injection services and police: A qualitative interview study of international stakeholders, , Int. Journal of Drug Policy 61 (2018), 1–6 y Denham, Greg & LEAHN Consultation participants, Guidelines for police working with Drug Consumption Rooms. Guidelines for police working with Drug Consumption Rooms. Law Enforcement & HIV Network (LEAHN), 2019.

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Fortalecimiento de las estrategias de reducción de daños a nivel local - el papel de los centros de consumo supervisado de drogas

servicios de reducción de daños, la policía y la fiscalía pública y los departamentos locales de salud y seguridad. Estas mesas redondas deberían reunirse regularmente para discutir cuestiones relacionadas con la seguridad, el orden público, las perturbaciones y la sensación de seguridad en torno a los centros de consumo supervisado de drogas, así como la forma de reaccionar e intervenir en caso de problemas.30

 Es preciso elaborar protocolos claros y procedimientos operativos estándar para comunicar las funciones y los límites de cada organización involucrada.31

 Muchas partes interesadas sobre el terreno, incluidos los agentes de policía, informan de la falta de capacitación oficial de la policía en materia de reducción de daños. A fin de lograr un entendimiento mutuo, las sesiones de capacitación que cuentan con el apoyo y la participación tanto de los operadores de los centros de consumo supervisado de drogas, como de las fuerzas de policía ayudan a superar la falta de información y los posibles prejuicios mutuos.

 El objetivo es que las fuerzas policiales, los consumidores de drogas y el personal de los servicios de drogas trabajen juntos en colaboración y no unos contra otros. La inversión de un esfuerzo continuo en las relaciones entre los encargados de la gestión de los centros de consumo supervisado de drogas, los organismos responsables de hacer cumplir la ley y otras partes interesadas con el fin de aumentar la comprensión común de las necesidades locales, ofrece un gran valor sostenible para la salud pública y la seguridad urbana.

 Las sesiones conjuntas de formación con representantes de la policía, el departamento de la fiscalía y las ONGs que trabajan en el ámbito de los servicios de bajo umbral y/o los centros de consumo supervisado de drogas son una actividad importante para aprender los unos de los otros. Por lo general, las fuerzas policiales y los trabajadores sociales y sanitarios no están familiarizados con las tareas y los métodos de trabajo de los demás. Las cuestiones relacio-

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30. Como ejemplo de una mesa redonda de este tipo, véase la ficha práctica de la ciudad de Essen en la parte 2 de esta publicación. 31. Un ejemplo de acuerdo local entre una sala de consumo de drogas y la policía es el acuerdo existente en Berna (Suiza) entre el centro de contacto y acogida (Anlaufstelle) y el comando de la policía (EG Krokos). El acuerdo se entrega a todos los agentes de policía para que se familiaricen con las intervenciones básicas y los códigos de conducta. Estos acuerdos deben entenderse como documentos vivos; es decir, podrán actualizarse a la luz de nuevos acontecimientos, etc.

nadas con las drogas no forman parte necesariamente de la capacitación de las fuerzas policiales ni de los trabajadores sociales y sanitarios. Las sesiones de capacitación comunes fomentan las relaciones entre los profesionales y les permiten aprender de los enfoques y los entornos jurídicos de los demás. Además, también pueden ayudar a superar los prejuicios. Las sesiones de capacitación en el lugar de trabajo serían una estrategia adicional para ambos grupos.

El papel de los consumidores de drogas y sus organizaciones

>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>> Los consumidores de drogas tienen conocimientos valiosos sobre la reducción de daños y sus experiencias deben tenerse en cuenta al concebir el establecimiento de un centro de consumo supervisado. Deben ser incluidas en las consideraciones que tienen lugar antes de la apertura de un centro, ya que su aporte permitirá que el servicio responda a necesidades reales. Una vez que un establecimiento de reducción de daños esté en funcionamiento, los usuarios pueden seguir realizando aportes importantes si la administración les permite asumir un papel activo. Por ejemplo, pueden contribuir a hacer frente a los desórdenes públicos en torno a los centros u otros servicios de reducción de daños participando en las medidas de involucramiento del vecindario. El involucramiento de los usuarios debería basarse en un conjunto de principios comunes que deberían incluir: su participación en cualquier oferta de reducción de daños que se establezca, en consonancia con la noción de "nada sobre nosotros sin nosotros"32; una perspectiva orientada a los recursos que permita a todos los implicados contribuir con las aptitudes de que disponen y adquirir otras nuevas; un enfoque de empoderamiento que fomente la auto32. Este lema pone de relieve la idea de que los destinatarios de una medida de política pública deben participar en su elaboración y se debe garantizar su colaboración activa en las fases de concepción, implementación y evaluación. Se atribuye a Judi Chamberlin, una activista de derechos humanos estadounidense y figura fundadora de los movimientos de supervivientes psiquiátricos y del "orgullo loco".

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Fortalecimiento de las estrategias de reducción de daños a nivel local - el papel de los centros de consumo supervisado de drogas

estima y la autoeficacia; el objetivo de convertir la vulnerabilidad en fortaleza; el reconocimiento de que no solo los profesionales, sino también los propios consumidores de drogas tienen conocimientos valiosos sobre la reducción de daños; el reconocimiento general de que son ciudadanos como todos los demás y merecen respeto y dignidad. En particular, al gestionar la participación de los usuarios en los servicios de reducción de daños, puede ser pertinente tener en cuenta los siguientes aspectos:

 Es importante ofrecer cursos de capacitación y talleres de empoderamiento para los consumidores de drogas, a fin de que aprendan a utilizar sus conocimientos al servicio de los demás.

 El involucramiento profesional de los consumidores de drogas debe estar reguladopor un contrato de trabajo claro, en el que se definan un estatuto, obligaciones y derechos. Debe evitarse la sobreexplotación, la creación de subestatutos o de empleos precarios.

 Los diferentes niveles de participación (servicios puntuales y espontáneos, tareas planificadas y recurrentes, etc.) requieren diferentes tipos de supervisión, especialmente supervisión administrativa. Estas necesidades deben ser tomadas en consideración y el equipo de supervisión debe estar listo para lidiar con ellas.

 La participación de los consumidores de drogas plantea una serie de riesgos para ellos mismos; por ejemplo, un riesgo de consecuencias negativas entre los propios usuarios, como la priorización y el conflicto ("buenos" frente a "malos"), o puede dar lugar a un conflicto de identidad ("no es un usuario, pero tampoco es un profesional"). Es preciso tener en cuenta estos riesgos y mitigarlos.

Evaluaciones de las necesidades locales

>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>> La política en materia de drogas y la reducción de daños son cuestiones complejas. A fin de mejorar los conocimientos sobre la política en

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materia de drogas y la reducción del daño y proporcionar una base de pruebas para la elaboración de medidas eficaces, es indispensable realizar evaluaciones exhaustivas de las necesidades a nivel local.33 La puesta en marcha de una sala de consumo de drogas es un proceso largo que requiere una preparación minuciosa y la participación de personas clave, partes interesadas y organizaciones que trabajan con consumidores de drogas. Deben tenerse en cuenta las barreras jurídicas y las preocupaciones éticas, políticas y locales. El Efus recomienda que las autoridades locales y regionales:

 Realicen auditorías o estudios de seguridad locales sobre el tema de la política antidroga, recurriendo a metodologías adecuadas y contando con el apoyo de expertos. En función de los recursos financieros, un estudio de viabilidad a nivel local, realizado por un instituto de investigación o una universidad independientes, podría ayudar a aclarar la necesidad de un centro de consumo supervisado de drogas y proporcionar indicaciones sobre cómo poner en práctica dicha sala.34 También hay ejemplos de grupos de trabajo independientes a nivel nacional que examinan detalladamente si se deben introducir los centros de consumo.35

 Organicen sesiones de capacitación con los profesionales de la seguridad local sobre cómo auditar y monitorear eficazmente las iniciativas de política en materia de drogas en su zona. En tales sesiones de capacitación deberían participar todos los grupos de profesionales que intervienen en las actividades y, de ser posible, deberían organizarse en cooperación con las instituciones de investigación locales. Esto puede ayudar a fortalecer las asociaciones entre los municipios y los investigadores de la zona.

33. Para una visión general sobre cómo pueden organizarse esas evaluaciones a nivel local, así como información sobre muchos instrumentos prácticos que pueden apoyar tales procesos, véase Stangherlin, Gregor, Produire un diagnostic partagé du territoire. À la recherche de la cohésion sociale, 2018; Efus, Métodos y herramientas para un enfoque estratégico de la seguridad urbana, 2016; and Efus, seguridad. Síntesis 34. Un ejemplo reciente de ese estudio de viabilidad es el estudio belga conocido como DRUGROOM (Vander Laenen, F. et al.), Feasibility study on drug consumption rooms in Belgium, 2018) que evaluó las necesidades y los recursos en cinco municipios belgas (Gante, Amberes, Bruselas, Lieja y Charleroi). 35. Ese mismo grupo ha realizado una evaluación de las necesidades del Reino Unido, por ejemplo; véase The Report of the Independent Working Group on Drug Consumption Rooms, 2006.

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 Reúnan una amplia gama de datos empíricos que puedan ayudar a proporcionar pruebas para apoyar la implementación de un centro de consumo supervisado de drogas. Los debates sobre las salas de consumo pueden adquirir un carácter emocional y disponer de datos sólidos puede ayudar a fundamentar el debate en hechos. Se recomienda que una amplia gama de interesados locales participe en la generación y el análisis de esos datos a fin de aumentar la participación y la identificación con la evaluación resultante.36

Elegir el lugar más adecuado

>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>> Encontrar un lugar apropiado para un centro de consumo supervisado de drogas no es una tarea sencilla y plantea una serie de retos a las autoridades locales y a los proveedores de servicios debido a los numerosos aspectos que deben tenerse en cuenta37: ¿dónde ubicar el establecimiento para llegar a al grupo objetivo de consumidores de drogas vulnerables? ¿Qué vecindario es probable que acepte una instalación? ¿Qué necesidades arquitectónicas hay que tener en cuenta? ¿Qué edificios son adecuados? ¿Están disponibles y en qué condiciones? ¿Es deseable y factible la proximidad a otras instalaciones como estaciones de tren u hospitales? Muchos municipios han considerado estas cuestiones y han encontrado diferentes soluciones que van desde lugares remotos hasta

36. También pueden generar datos, por ejemplo, los servicios de toxicología (número de reanimaciones después de una sobredosis, número de agujas/jeringuillas intercambiadas o encontradas en determinados lugares de consumo de drogas, número de abscesos tratados, etc.); la policía (número de muertes relacionadas con la droga, incidentes de sobredosis, etc.); las ambulancias de emergencia (número de tratamientos de emergencia relacionados con la droga, etc.); los habitantes (experiencias y percepciones del consumo de drogas en público); y los consumidores de drogas (uso de los servicios existentes y experiencias con ellos, y necesidades de ofertas complementarias). Aunque a veces son de carácter anecdótico, esos informes y percepciones pueden contribuir a facilitar el debate sobre la necesidad, o incluso la urgencia, de establecer un centro de consumo supervisado de drogas. 37. Para reflexiones productivas sobre esta cuestión, véase Le Naour, Gwenola/Chloé Hamant/ Nadine Chamard-Coquaz, Faire accepter les lieux de réduction des risques. Un enjeu quotidien, 2014

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lugares muy céntricos, pasando por una dispersión de los centros en toda su área municipal. En algunos casos, los debates políticos sobre la ubicación de esos servicios han retrasado considerablemente su apertura. Para llegar a una decisión sobre la ubicación de esto establecimientos, deben tenerse en cuenta los siguientes aspectos:

 Los centros de consumo supervisado de drogas están diseñados para llegar a los consumidores de drogas marginados y deben estar ubicados cerca o en el centro de lugares públicos donde se consumen drogas o que son problemáticos. La puesta en marcha de una zona de consumo en una área remota requeriría servicios de transporte (por ejemplo: Frankfurt/Alemania). En el caso de los centros móviles, las rutas y los horarios de apertura deberían organizarse para llegar a un máximo de consumidores de drogas marginados.

 Uno de los objetivos de un centro de consumo supervisado de drogas es reducir el desorden público y la selección del sitio debe, a su vez, reflejarlo. Si bien la proximidad a una estación de ferrocarril o a un centro de alojamiento puede ser un factor de protección, la cercanía a centros de cuidado de niños puede ser un factor de riesgo de insatisfacción.

 La selección de un sitio debe ser el resultado de un consenso entre todas las partes interesadas locales (consumidores de drogas, autoridades sanitarias, encargados de la formulación de políticas locales, la policía y las ONGs encargadas de la atención a las adicciones). Los vecinos también deberían participar en el proceso de toma de decisiones.

 Ofrecer un acceso seguro a los consumidores implica evitar los lugares demasiado aislados, pero deben estar suficientemente abiertos para considerar la organización del área circundante.

 Debe tenerse en cuenta la evolución de las características socioeconómicas del barrio anfitrión. Los temores de que un barrio pueda considerarse que se "rebaja" socialmente por albergar un proyecto de implementación de un centro de consumo supervisado de drogas deben ser abordados con el público. Se deben tomar las medidas adecuadas para evitar dicha degradación.

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Fortalecimiento de las estrategias de reducción de daños a nivel local - el papel de los centros de consumo supervisado de drogas

Elegir el modelo adecuado para cada ciudad

>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>> No existe un modelo único para todos los centros de consumo supervisado de drogas. Las ciudades que han puesto en marcha uno o más de esos establecimientos los han adaptado para responder a sus propias necesidades, es decir, el número de clientes potenciales, las características concretas del sistema local de atención de la salud, las especificidades locales del consumo público de drogas, las preocupaciones en materia de infraestructura, etc. No hay dos establecimientos de este tipo que sean exactamente iguales y existe una gran variedad de prácticas en este campo. Se pueden distinguir al menos cuatro tipos generales de centros de consumo supervisado de drogas: el modelo independiente/especializado, el modelo integrado, el modelo móvil y el modelo fijo (véanse las descripciones de éstos en la parte 1). Cuando las ciudades deciden establecer un centro, deben evaluar detenidamente las necesidades y los recursos locales y elegir un modelo que mejor se ajuste a la situación local. A fin de diseñar el mejor centro, las siguientes consideraciones pueden resultar útiles:

 En el caso de la creación/implementación de un centro de consumo supervisado de drogas las partes interesadas locales pertinentes deberían participar en la elección del modelo.

 Las políticas internas, el funcionamiento y las normas de gestión son responsabilidad de la organización encargada del establecimiento/implementación del centro de consumo de acuerdo con el modelo elegido.

 Los modelos existentes de centros de consumo supervisado de drogas pueden proporcionar ejemplos de viabilidad y aplicación.

 Los diferentes modelos existentes* (instalación integrada/especializada/móvil/refugio con sala de consumo) presentan ventajas e inconvenientes y la elección de uno u otro modelo debe hacerse conociendo las fortalezas y debilidades de cada uno de ellos.

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 Cada modelo debe adaptarse a las necesidades de los consumidores de drogas de cada ciudad, en línea con el programa de planificación urbana de la ciudad.

 Los modelos deben elegirse de acuerdo con las necesidades de la ciudad en materia de atención de la adicción, teniendo en cuenta al mismo tiempo la posibilidad de facilitar el acceso a una multitud de servicios de atención sanitaria.

Comunicación estratégica

>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>> Las salas de consumo supervisado de drogas, así como otros servicios de reducción de daños, han sido en muchos casos objeto de animados debates en las comunidades locales. Los grupos de residentes, las administraciones y departamentos municipales, las empresas locales o los grupos de interés pueden tener opiniones divergentes sobre los beneficios y los riesgos de esos servicios. Éstas pueden estar vinculadas a diferentes opiniones políticas o ideológicas sobre la política en materia de drogas, a opiniones contradictorias sobre la vida comunitaria local y la cohabitación, o a visiones divergentes sobre el desarrollo de las zonas urbanas y el espacio público. A fin de apoyar esos debates y gestionar los posibles conflictos, los municipios deben aplicar estrategias de comunicación activas relacionadas con los centros de consumo supervisado de drogas y otros servicios de reducción de daños para explicar sus acciones e intenciones y evitar la difusión de información errónea. En particular:

 Se recomienda llevar a cabo una estrategia de relaciones públicas antes y durante el establecimiento/implementación de un centro de consumo supervisado de drogas. Una estrategia de relaciones públicas eficiente puede tener un equipo/persona/servicio dedicado para cada centro o ciudad a fin de responder a todas las preguntas relacionadas con el establecimiento/implementación de una instalación y sus servicios. No todos los funcionarios públicos tienen la

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capacidad de responder a las preguntas del público en general y de la prensa, por lo que se recomienda un equipo profesional (capacitado) de relaciones públicas.

 La transparencia es esencial y recomendable. La transparencia implica que los visitantes y el público deben tener acceso a las publicaciones, información y descripciones de los servicios del centro en la(s) plataforma(s) web de la instalación o en el(los) informe(s) anual(es) y/u otros comunicados de prensa relevantes.

 En un esfuerzo por garantizar la transparencia, se pueden hacer recomendaciones a las salas de consumo de drogas para que trabajen en pro de una "política de puertas abiertas", una estrategia de comunicación que fomente la apertura y la transparencia en las relaciones con las partes interesadas. Como el término implica, se anima a los vecinos a pasar por el centro cuando sientan la necesidad de reunirse y hacer preguntas, discutir sugerencias y abordar problemas o preocupaciones con el equipo directivo del establecimiento. Una política de puertas abiertas está típicamente destinada a fomentar un ambiente de colaboración, alto rendimiento y respeto mutuo entre un centro de consumo supervisado de drogas y sus vecinos.

 Es preciso realizar una labor educativa para evitar el uso de términos como "salas de inyección" por parte de la prensa. En el discurso de los centros, es fundamental enfatizar los valores humanísticos con el respeto a la dignidad humana y los derechos humanos. Por lo tanto, hay que prestar especial atención a una elección de vocabulario comedida y meditada, para que incluso nosotros mismos no caigamos en la trampa de las representaciones erróneas. Se debe utilizar un vocabulario con el objetivo de deconstruir las representaciones discriminatorias y combatir la estigmatización con todos los interesados.

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Participación y aceptación del vecindario

>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>> En el caso de la creación/implementación de un centro de consumo supervisado de drogas, se deben desarrollar estrategias de contacto y participación de los vecinos. El involucramiento concreto en el vecindario y la comunicación con sus residentes puede mejorar la aceptación pública del centro de consumo supervisado de drogas en su entorno inmediato, un factor de apoyo para su funcionamiento exitoso. Muchos de los centros existentes y otros centros de reducción de daños han desarrollado esas estrategias de participación del vecindario y pueden proporcionar ejemplos de buenas prácticas y viabilidad. Tales estrategias deben ser consultadas y consideradas por los municipios que deseen establecer nuevos servicios. Resulta de suma importancia mantener la transparencia del proceso de implementación para evitar malentendidos y desconfianza entre las personas que viven y trabajan en las cercanías de un centro de consumo. La selección del lugar debe debatirse abiertamente y sus ventajas y desventajas deben ponerse al alcance de todos. La policía, los residentes locales, los propietarios de tiendas y otros actores pertinentes deberían participar en el proceso de aplicación lo antes posible y recibir información sobre el establecimiento y las necesidades sanitarias de los consumidores de drogas. Se pueden recomendar las siguientes medidas específicas:

 Los centros de consumo supervisado de drogas deben buscar activamente la participación de la comunidad para mantener la seguridad y la higiene y limitar las perturbaciones públicas en la zona circundante. Unas medidas simples que aborden la seguridad, la higiene y el desorden público pueden tener resonancia en la comunidad y los resultados deben conducir a una mejor aceptación del establecimiento/implementación de un centro de consumo.

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 La creación de una comisión de vecindad en las inmediaciones del establecimiento. La función de esa comisión es aumentar y asegurar la participación efectiva de los residentes en todos los asuntos relacionados con el centro. Por lo general, esas comisiones están integradas por miembros del personal del centro de consumo supervisado de drogas, encargados de la formulación de políticas (ciudad), autoridades locales de salud y seguridad, residentes y empresas locales, agentes de policía (policía municipal o agentes de policía de la comunidad).

 Otras medidas de participación del vecindario destinadas a una mayor aceptación del centro podrían ser: vigilancia regular de las calles y controles del vecindario (patrullaje de las calles alrededor del establecimiento y catalogación de las posibles medidas que deben adoptarse para limitar las perturbaciones públicas); limpieza/ barrido regular de las calles (limpieza de las calles alrededor del centro/recogida de accesorios para el consumo de drogas y alcohol); flujo regular de información entre el centro y el vecindario local (reuniones y distribución de folletos, volantes y boletines informativos para informar sobre el programa, el desarrollo y las actividades de la sala de consumo); transparencia, políticas de puertas abiertas y colaboración con la vida local del vecindario (política de puertas abiertas/club social del vecindario/actividades de grupos específicos no especialmente dedicadas a los visitantes del centro/línea telefónica de quejas del vecindario, etc.).

 Una vez que se establezca el centro de consumo supervisado de drogas, las jornadas de puertas abiertas y un número de teléfono de emergencia (por ejemplo: Essen/Alemania) pueden ayudar a mantener informada a la población y reducir las ansiedades. Los temores deben tomarse en serio, independientemente de su origen o de lo peculiar que puedan parecer. Las agujas, las jeringuillas y otros accesorios para el uso de drogas tienen que ser recogidas en todo momento en los alrededores del centro. Los accesorios para el consumo de drogas que se encuentra alrededor de los lugares de servicio en el ámbito de las drogas o de los centros de consumo supervisado es la causa más frecuente de molestias y fastidio.

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Monitoreo de los desórdenes y la limpieza en los alrededores de un centro de consumo supervisado de drogas

>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>> Los desórdenes y la contaminación de la basura en las proximidades de los centros de consumo supervisado de drogas son algunas de las razones más comunes de los conflictos relacionados con dichos establecimientos. En muchos de los municipios que han abierto instalaciones de consumo en los centros urbanos, las iniciativas privadas que denuncian la degradación del espacio público han utilizado el problema de la basura para argumentar a favor del cierre de los establecimientos o su desplazamiento a zonas más remotas. Independientemente de que esos argumentos reflejen un problema real o no, deben ser tomados en serio. Para responder a esas críticas, es de suma importancia poder demostrar que las ONGs que dirigen los centros de consumo supervisado de drogas y las administraciones sanitarias locales asumen su responsabilidad y reflejan las preocupaciones y los temores que pueden expresar las iniciativas de los vecinos, los políticos, la policía u otros grupos afectados. Una respuesta proactiva a esas críticas debería incluir el seguimiento de las perturbaciones y la contaminación de la basura. Las recomendaciones específicas son las siguientes:

 Se deben establecer mecanismos de monitoreo que den seguimiento al número de agujas y jeringuillas y otros instrumentos para el consumo de drogas recolectados, la gestión de grupos que se encuentran fuera del local y que esperan para entrar en el centro, y el número de llamadas de emergencia de los vecinos.38 38. En Essen (Alemania), la ONG Suchthilfe direct (ayuda directa a la adicción) elaboró un modelo que incluye la limpieza diaria de los alrededores de una sala de consumo supervisado y una línea telefónica de emergencia que se presta al vecindario local para que la ONG recoja y responda a las quejas. Así, los vecinos saben que pueden llamar a personas capacitadas para que vayan a recoger inmediatamente agujas o jeringuillas u otros accesorios para el consumo de drogas. Véase también la ficha práctica de la parte 2.

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 El grupo de trabajo permanente (véase más arriba) debe elaborar y publicar un informe de monitoreo, que debe publicarse y presentarse al público/vecinos una vez al año. Dicho informe es un buen instrumento de supervisión y una oportunidad para mejorar continuamente el servicio. También ofrece la oportunidad de organizar un evento en el que se presente el informe al público interesado, y de mantener intercambios con quienes deseen estar informados.

 Los folletos pueden ser un instrumento útil para comunicar información sobre las medidas de vigilancia adoptadas y mostrar las actividades que el personal o los de los centros están llevando a cabo para fomentar la limpieza y la tranquilidad en el vecindario. Además, pueden contener información general sobre el consumo público de drogas, sobre los efectos positivos que los centros tienen en los riesgos que el consumo en la esfera pública plantea tanto para los usuarios como para el público en general, y sobre la forma en que los servicios de reducción de daños contribuyen a mitigarlos.

 Hacer participar a los consumidores de drogas en estas medidas de monitoreo, ya que esta forma de participación puede ofrecer oportunidades de encuentros positivos con los vecinos que pueden ayudar a reducir el estigma y fomentar una interacción constructiva.

Seguimiento y evaluación

>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>> La supervisión y evaluación profesionales son fundamentales para que la prestación de servicios de reducción de daños y los centros de consumo respondan a las necesidades a nivel local. Como se ha descrito anteriormente, es indispensable una evaluación y un diagnóstico sólidos de las necesidades para comprender las necesidades y los recursos locales, así como un apoyo científico de los servicios existentes que supervise y evalúe los efectos del servicio. En la tercera parte de esta guía se informa sobre la elaboración del instrumento de evaluación del proyecto SOLIDIFY, así como sobre las

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evaluaciones realizadas en las ciudades del proyecto. Incluye la herramienta de evaluación propiamente dicha y los enlaces en versión PDF a las listas de verificación en línea, todo lo cual puede servir de apoyo a las autoridades locales y las ONGs en sus esfuerzos por evaluar el funcionamiento de los centros en su área municipal, y el Efus espera que puedan ser de utilidad para los profesionales locales que buscan diseñar procesos de evaluación en colaboración o para autoevaluarse. De este proceso se han deducido las siguientes recomendaciones:

 Las evaluaciones deben incluir parámetros que apoyen la comprensión de los impactos de los centros de consumo supervisado de drogas en la salud pública, así como en la seguridad urbana y la cohesión social.

 Si bien las actividades de seguimiento y evaluación deben respetar las normas científicas, también deben adaptarse a las necesidades y recursos que las autoridades locales y los proveedores de servicios de salud pueden atribuir a esas tareas. En particular, deben diseñarse de manera que permitan al personal de primera línea concentrarse en su labor operacional y al mismo tiempo cumplir con las obligaciones de monitoreo.

 Las evaluaciones de los servicios y proyectos existentes en la esfera de la reducción de daños deben realizarse con regularidad y de forma rutinaria sobre la base de los nuevos conocimientos y pruebas. Los resultados de esas evaluaciones deberían ponerse a disposición del público.

 Los gobiernos nacionales, las autoridades regionales y locales y las propias organizaciones no gubernamentales deben invertir más recursos para educar y capacitar a su personal sobre la manera de supervisar y evaluar los programas e intervenciones de reducción de daños, incluidos los centros de consumo supervisado de drogas, a fin de mejorar la cultura de evaluación en Europa.

 Las evaluaciones deberían incluir un examen con las normas de calidad pertinentes, en particular las normas EQUS y las conclusiones del Consejo sobre la aplicación del Plan de acción de la UE en materia de lucha contra la droga 2013-2016 en lo que respecta a las normas mínimas de calidad en la reducción de la demanda de droga

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en la Unión Europea. Deben identificar los posibles obstáculos a la incorporación de esas normas y evaluar la posible necesidad de impartir capacitación al personal y los voluntarios que trabajan en las instalaciones.

Conclusiones >>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>> El proyecto SOLIDIFY se diseñó y desarrolló como continuación de la labor y el compromiso de larga data del Efus de fomentar políticas en materia de drogas equilibradas y basadas en los derechos humanos. Con SOLIDIFY, el Efus y los socios del proyecto involucrados decidieron centrarse en la reducción de daños como un ángulo clave, y más específicamente en los centros de consumo supervisado de drogas como una medida y respuesta concreta a los problemas de drogas locales. En las diferentes partes que componen esta guía se exponen los principales desafíos relacionados con el establecimiento de los centros de consumo a nivel local y se señalan las formas de superarlos. Se explica el contexto político europeo pertinente, se proporciona información sobre los objetivos y los centros de consumo supervisado de drogas como instrumento clave para las estrategias locales integrales de reducción de daños y se esbozan sus impactos en la seguridad urbana y la cohesión social (parte 1). Reúne 11 hojas de práctica que ofrecen una visión directa de las experiencias de los municipios asociados a SOLIDIFY en lo que respecta a la creación y el funcionamiento de los centros de consumo supervisado de drogas (parte 2). Proporciona un instrumento analítico práctico que tiene por objeto ayudar a las ciudades a evaluar sus necesidades en relación con un centro de consumo supervisado de drogas local, así como los recursos de los cuales disponen a tal efecto (parte 3). Por último, elabora recomendaciones para que los municipios tengan éxito en sus esfuerzos por establecer dichos centros a nivel local (parte 4). Estas secciones reúnen el conocimiento y las lecciones extraídas durante el proyecto SOLIDIFY, que se desarrolló entre enero de 2018 y marzo de 2020. La experiencia de este proyecto de cooperación europea nos lleva a las siguientes conclusiones y perspectivas: En primer lugar, SOLIDIFY ha demostrado que los municipios desempeñan un papel fundamental en la aplicación de las políticas en materia

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de drogas, la reducción de daños y los servicios de los centros de consumo supervisado de drogas en toda Europa. La evolución en este ámbito político desde los años ochenta muestra que las autoridades locales y regionales han estado en la primera línea de la política en materia de drogas, identificando las necesidades y diseñando y aplicando respuestas innovadoras. Pero, en particular en lo que respecta a la reducción de daños y la prestación de servicios específicos y basados en pruebas como los centros de consumo supervisado de drogas, a menudo lo han hecho en marcos legislativos y políticos desfavorables. De hecho, los contextos políticos nacionales y europeos han obstaculizado a menudo su labor y en algunos casos siguen planteando importantes barreras. Las partes interesadas a nivel local exigen, por tanto, que los gobiernos nacionales y las organizaciones supranacionales adapten las legislaciones y políticas cuando sea necesario para que sean más propicias a la reducción de los daños y a los centros de consumo supervisado de drogas, teniendo en cuenta los importantes y bien probados efectos positivos que esas medidas tienen para la seguridad urbana, la cohesión social y la salud pública. En segundo lugar, el proyecto ha puesto de relieve la gran necesidad y demanda de medidas de creación de capacidad que puedan permitir una mayor integración de la salud pública y la seguridad urbana. Para el funcionamiento y el apoyo satisfactorios de los centros de consumo supervisado de drogas y las políticas de reducción de daños en general a nivel local, se requieren las contribuciones de una amplia gama de profesionales: funcionarios electos locales, profesionales de la seguridad y agentes del orden, médicos, enfermeros y otros profesionales de la salud, trabajadores sociales, investigadores de la salud pública, las ciencias sociales, la criminología y la adicción, organizadores de la sociedad civil, empresarios, vecinos y muchos otros tienen un importante papel que desempeñar. Se debe buscar y fomentar activamente la colaboración satisfactoria de estas tan diversas partes interesadas. La creación de una asociación multiinstitucional a nivel local genera oportunidades para comunicar, comprender las diferentes perspectivas y puntos de vista y aprender unos de otros. Las mesas redondas, los comités de barrio, las sesiones de capacitación interprofesional y los cursos prácticos pueden ser buenas medidas para impulsar esa cooperación y pueden contribuir a crear una cultura profesional común de reducción de daños.

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En tercer lugar, la transferencia de conocimientos y el apoyo entre pares a nivel europeo son fundamentales para seguir impulsando el esfuerzo de las autoridades locales. Las autoridades locales y regionales europeas han determinado que es necesario fortalecer el diálogo y la transferencia de conocimientos entre pares, pero también con las instituciones de investigación y las instituciones pertinentes a nivel nacional y europeo. Los responsables de la formulación de políticas a nivel europeo y nacional entienden que las ciudades y regiones son actores clave en la política antidroga, que sin su estrecha cooperación la aplicación y realización de los marcos europeos de políticas en materia de drogas resultaría incompleta. Los proyectos y redes iniciados por las ciudades, así como sus redes sobre políticas de drogas y temas afines, como SOLIDIFY y muchos otros39, muestran la necesidad y la eficacia de la creación de redes e intercambios entre múltiples partes interesadas en relación con los marcos europeos e internacionales. Muchos municipios participan en varias iniciativas y redes de ciudades que son pertinentes para la política en materia de drogas y la reducción de daños en los planos europeo e internacional. Es preciso asegurar que tales iniciativas comuniquen entre sí y se apoyen mutuamente en su labor, compartiendo conocimientos y aprovechando las sinergias cuando sea posible. Por último, este proyecto ha demostrado la importancia de combinar los aspectos de salud pública y seguridad urbana en las estrategias de reducción de daños. Abordar los casos de perturbaciones al orden público y las percepciones de inseguridad relacionadas con el consumo público de drogas va de la mano de la ayuda a los consumidores de drogas más vulnerables, proporcionándoles un entorno seguro, higiénico y supervisado para el consumo. A fin de elaborar y mantener una estrategia integrada de reducción del daño, es necesario fortalecer la capacidad local fomentando la cooperación multiinstitucional y una fuerte coordinación y comunicación entre los proveedores de servicios sanitarios y sociales, por un lado, y los organismos de cumplimiento de la ley, por otro.

39. Como los proyectos Democracia, Ciudades y Drogas, European Cities on Drug Policies (Ciudades europeas sobre políticas en materia de drogas), el grupo de trabajo de EuroCities sobre abuso de sustancias, Fast Track Cities Initiative (Iniciativa de respuesta rápida en las ciudades), European Cities against Drugs (Ciudades europeas contra las drogas), etc.

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Guía de recursos >>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>

ción de procesos eficientes de liderazgo y coordinación. La guía proporciona información sobre la puesta en práctica de las evaluaciones de las necesidades locales y la posterior elaboración de estrategias adaptadas a ellas. Un último capítulo se centra en la evaluación de las iniciativas locales.

La respuesta de la UE en materia de drogas Comisión Europea, Dirección General de Migración y Asuntos de Interior

Co-operation and Community Consensus – The Multi-Agency Approach to Effective Local Drug Policies

La Estrategia de la Unión Europea en materia de lucha contra la droga para el período 2013-2020 y el Plan de acción 2017-2020, que se basa en el anterior plan cuatrienal (2013-2016), esbozan el enfoque de la Unión Europea para desarrollar una política sostenible en materia de drogas. Las prioridades claves identificadas en la estrategia (no vinculante) orientan la elaboración de numerosas políticas nacionales en materia de drogas y el desarrollo de tareas y proyectos por parte de otros organismos de la UE. La Estrategia de la UE en materia de lucha contra la droga se basa en dos líneas de política principales (reducción de la demanda de drogas y reducción de la oferta de drogas) y en tres temas transversales: coordinación, cooperación internacional e información, investigación, vigilancia y evaluación. La reducción de daños es uno de los componentes de la disminución de la demanda y se ha puesto cada vez más de relieve en la respuesta de la UE a la cuestión de las drogas.

European Cities on Drug Policy/Susanne Schardt, 2001 Este informe sobre la cooperación interinstitucional en la esfera de las políticas locales en materia de drogas se basa en la convicción de que las ciudades deberían beneficiarse de los conocimientos y experiencias de las demás a fin de crear nuevas estrategias. Se examinan los componentes del enfoque multiinstitucional y la forma en que se puede evaluar la eficiencia del trabajo común de los organismos que participan en el proceso. Se esbozan varios indicadores de políticas locales eficaces en materia de drogas y se detallan los aspectos prácticos del enfoque examinando cuatro estudios de casos en Plymouth, Frankfurt, Bristol y Halle.

Produire un diagnostic partagé du territoire. À la recherche de la cohésion sociale Gregor Stangherlin, 2018

Drug use, front line services and local policies. Guidelines for elected officials at the local level European Cities on Drug Policy/Susanne Schardt, 2001 El énfasis de esta guía para funcionarios electos se centra en la reducción de daños y en un enfoque integrado que combina la salud pública y las políticas de seguridad urbana y de protección. La publicación promueve las asociaciones y las iniciativas locales experimentales y negociadas. En ella se recopila información sobre la función y la pertinencia de los funcionarios electos locales, la importancia de la creación de asociaciones, la identificación de las partes interesadas y la aplica-

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En esta publicación se examinan los componentes de una evaluación local pertinente para la creación de nuevas iniciativas que respondan a las necesidades identificadas, así como las medidas necesarias para producirla. En la publicación se hace especial hincapié en la elaboración de evaluaciones coproducidas por las partes interesadas que participarán en proyectos de innovación social. El enfoque temático de la publicación se centra en la cohesión social, definida en el primer capítulo. En el segundo capítulo se examina el marco más adecuado para la coproducción de un proceso de evaluación local, y en el tercero y último capítulo se profundiza en las diferentes etapas de la evaluación.

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Métodos y herramientas para un enfoque estratégico de la seguridad urbana Foro Europeo para la Seguridad Urbana, 2016 Esta guía tiene por objeto ayudar a los encargados de la formulación de políticas y a los profesionales locales a evaluar y actualizar sus políticas de seguridad utilizando información y datos fiables. Promueve el papel central que desempeñan las auditorías territoriales de seguridad en el enfoque estratégico de la seguridad urbana. Esta guía se basa en el entendimiento de que las estrategias de seguridad urbana solo pueden ser eficaces si las acciones se basan en evidencias científicas y se ajustan a las necesidades y prioridades locales. En la primera parte se explica la importancia del enfoque estratégico de la seguridad urbana y por qué una auditoría de seguridad local es fundamental para ello. Se explica cómo gestionar y sostener este esfuerzo y cuáles son algunos de los desafíos actuales antes de exponer con más detalle los diversos métodos y herramientas de aplicación.

Guidance on Local Safety Audits. A Compendium of International Practice Foro Europeo para la Seguridad Urbana, 2007 Esta guía explora la práctica de las auditorías locales de seguridad con gran detalle. Se divide en tres partes principales que recopilan información sobre (1) el proceso de auditoría de seguridad general, (2) temas específicos para los equipos de auditoría, y (3) fuentes, técnicas y herramientas. En la primera parte se examina el contexto más amplio de las auditorías de seguridad y cómo prepararse para ellas, las cuatro etapas de la aplicación de la auditoría y por qué es importante el enfoque participativo. En la segunda parte se explica cómo los equipos pueden poner en práctica las auditorías sobre la base de cuestiones temáticas específicas, y en la tercera parte se esboza el proceso de recopilación y utilización de diversos tipos de información y datos.

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Faire accepter les lieux de réduction des risques. Un enjeu quotidien Gwenola Le Naour, Chloé Hamant y Nadine Chamard-Coquaz, 2014 Este estudio examina el estado actual de las estrategias de reducción de daños, en particular los espacios destinados a esta práctica y la manera de aumentar su aceptación. Las acciones de reducción de daños suelen encontrar resistencia local, en particular cuando adoptan la forma de espacios físicos como salas de día tolerantes al alcohol, salas de consumo supervisado de drogas o centros de alojamiento temporal. En el informe se propone un examen de la bibliografía sobre el tema, se revelan los resultados de las consultas con los establecimientos de reducción de daños en Francia y se formulan recomendaciones sobre la manera de aumentar la aceptación de estos últimos.

Salas de consumo supervisado de droga: una visión general de los servicios prestados y los datos disponibles Observatorio Europeo de las Drogas y las Toxicomanías, 2018 Este informe elaborado por el OEDT ofrece un útil panorama general de las salas de consumo de drogas en Europa, su historia y evolución, incluida una lista de los países que cuentan con una o más salas, sus principales características y las investigaciones existentes sobre su eficacia. En el informe se destaca el papel de las instalaciones en la prestación de servicios de bajo umbral y en la identificación de nuevas tendencias en las pautas de consumo de drogas.

Changing the Narrative Health in Justice Action Lab, Northeastern University School of Law Changing the Narrative es una plataforma de periodistas, investigadores y activistas que buscan deconstruir narrativas negativas y perjudiciales sobre los consumidores de drogas y la adicción. Proporcionan información sobre temas como la reducción de daños o los centros de consumo supervisado e identifican el lenguaje y las imágenes estigma-

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tizantes que distorsionan la representación del tema. Ofrecen ejemplos de narrativas estigmatizantes, sugerencias sobre cómo mejorarlas y una guía de estilo con una lista de recomendaciones.

Secucities Drugs: Pilot Training Programme on the Prevention and Treatment of Drug Dependence – For Elected Officials and Local Leaders of Small and Medium Towns Foro Europeo para la Seguridad Urbana, 2001

Manifiesto: Seguridad, Democracia y Ciudades: Coproducir Políticas de Seguridad Urbana Foro Europeo para la Seguridad Urbana, 2018 El manifiesto Seguridad, Democracia y Ciudades: Ciudades: Coproducir Políticas de Seguridad Urbana fue adoptado al final de la conferencia homónima organizada por el Foro Europeo para la Seguridad Urbana (Efus), el Ayuntamiento de Barcelona y el Gobierno de Cataluña del 15 al 17 de noviembre de 2017, en Barcelona. En él se establecen los principios políticos de la labor del Efus y se formulan recomendaciones sobre 12 temas clave de la política de seguridad urbana, incluida la política local en materia de drogas y adicciones.

Safer Drinking Scenes. Alcohol, City and Nightlife Foro Europeo para la Seguridad Urbana, 2013 Por la noche, el espacio público se convierte a veces en un punto de encuentro para los jóvenes que (a menudo) consumen cantidades excesivas de alcohol. Las autoridades locales se enfrentan a una serie de preguntas: ¿cómo conciliar los diferentes usos de la ciudad por la noche? ¿Cómo gestionar y prevenir los impactos sanitarios, personales y materiales? ¿Y cómo organizar las respuestas y a las partes interesadas? El objetivo de esta publicación es examinar las cuestiones en juego, poner de relieve ciertas prácticas y presentar recomendaciones estratégicas que pueden ser de utilidad para las autoridades locales.

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Esta publicación, destinada a los funcionarios electos locales y a las partes interesadas, tiene por objeto servir de guía de capacitación en materia de prevención de drogas, a partir de la experiencia de una serie de municipios europeos. Se realizó en el marco del proyecto SecuCities Drugs, apoyado por la Comisión Europea, cuyo objetivo era "iniciar una red de pequeñas y medianas ciudades europeas que trabajen juntas para capacitar a los funcionarios electos locales y a los interesados en la prevención y el tratamiento de la adicción".

Resolución sobre una política local en materia de drogas basada en los principios de la reducción de daños y la no discriminación, y en consonancia con la estrategia de la UE en materia de lucha contra la droga Foro Europeo para la Seguridad Urbana, 2018 En este texto, el Efus aboga por los centros de consumo supervisado de drogas, "que ya han arrojado resultados prometedores en varios países europeos". Estos planes se basan en una estrategia de reducción de los daños, como propugna el Efus, que también promueve políticas basadas en un enfoque equilibrado entre la prevención, la represión y la cohesión social, y en "una sólida cooperación entre los niveles de gobierno local, regional, nacional e internacional, así como entre los organismos encargados de hacer cumplir la ley y la sociedad civil". Este enfoque debería "tratar de reducir la demanda y la oferta de drogas y, al mismo tiempo, disminuir el daño que el tráfico y el consumo causan a nuestras sociedades." La resolución fue adoptada por el comité ejecutivo del Efus en su reunión de Amiens en noviembre de 2018.

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Fortalecimiento de las estrategias de reducción de daños a nivel local - el papel de los centros de consumo supervisado de drogas

Resolución sobre Democracia, Ciudades y Drogas Foro Europeo para la Seguridad Urbana, 2011 Formulada y aprobada en la conferencia de clausura del proyecto Democracia, Ciudades y Drogas en Viena, esta resolución formula el enfoque equilibrado del Efus respecto de las políticas locales en materia de drogas y define ocho principios. Entre otros, pide que las medidas represivas se orienten más claramente hacia el tráfico internacional de drogas, que la vigilancia terapéutica sea una alternativa eficaz a la criminalización y que se desarrollen medidas preventivas y terapéuticas específicas orientadas hacia las mujeres y otros grupos vulnerables.

Feasibility study on drug consumption rooms in Belgium. A study commissioned by the Belgian Science Policy Office (DRUGROOM Report) Freya Vander Laenen, Pablo Nicaise, Tom Decorte, Jessica De Maeyer, Brice De Ruyver, Pierre Smith, Laurens van Puyenbroeck, Louis Favril, 2018 El objetivo de este estudio de viabilidad era identificar las condiciones legales previas, el diseño y las consideraciones operacionales que permitirían establecer los centros de consumo supervisado de drogas como parte de las estrategias locales de reducción de daños en cinco ciudades belgas: Gante, Amberes, Bruselas, Charleroi y Lieja. En él se ofrece un panorama actualizado de la eficacia, los modelos y los obstáculos de las salas de consumo de drogas en todo el mundo, con especial atención a las de los cuatro países vecinos de Bélgica, se realiza un análisis a fondo del marco jurídico en el que podría funcionar una sala de consumo de drogas en Bélgica y un estudio de viabilidad con las partes interesadas locales y los consumidores de drogas de cada una de las cinco ciudades. Se formulan 18 recomendaciones adaptadas específicamente al contexto belga en relación con las condiciones previas esenciales (incluidas las opciones jurídicas), las principales consideraciones al poner en práctica este servicio, el proceso de implementación y la vigilancia y evaluación.

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SOLIDIFY Fortalecimiento de las estrategias de reducción de daños a nivel local el papel de los centros de consumo supervisado de drogas La mayoría de las ciudades europeas se enfrentan al consumo y tráfico de drogas en los espacios públicos. Los centros de consumo supervisado de drogas pueden ser un instrumento para reducir el consumo de estas sustancias en espacios abiertos, reducir sus daños y las adicciones en las comunidades locales y mitigar los problemas conexos de seguridad urbana. Pero, ¿cómo deberían establecerse y funcionar estos centros a fin de que se asegure su aceptación por parte de los residentes locales y atiendan las necesidades de sus usuarios? Esta publicación examina los centros de consumo supervisado de drogas como una forma de fomentar la seguridad pública y la cohesión social en Europa. Ofrece una visión general de los enfoques de los municipios europeos para la implementación de estos centros con miras a reforzar sus estrategias locales de reducción de daños y seguridad urbana, reúne ejemplos de prácticas, proporciona una herramienta de evaluación para supervisar los impactos relacionados con la seguridad y la integración local de dichos servicios, y proporciona a los profesionales y a los responsables políticos argumentos y recomendaciones para su establecimiento a nivel local.

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