El derecho a conocer Exilio, deportación y holocausto
UD 15
Aproximación al Holocausto
Si esto es un hombre… Presentación del tema para el profesorado La derrota del nazismo puso al descubierto el horror del sistema concentracionario nazi: campos ideados para la degradación de la condición humana hasta las cotas más inimaginables; lugares perfectamente planificados para la explotación del trabajo esclavo, la humillación, la tortura y la aniquilación de personas; fábricas diseñadas con exhaustiva precisión burocrática y científica para el exterminio y la reducción a cenizas de millones de seres humanos. La humanidad había caído a su condición más baja. El exterminio racista era una forma de maldad desconocida hasta entonces. «Escribir poesía después de Auschwitz es un acto de barbarie», decía el filósofo juedeoalemán Theodor Adorno avisando de que el infierno ya había tenido lugar y nada se podía rescatar. ¿Cómo pudo suceder? ¿Qué mentalidad perversa pudo hacer posible algo así? ¿Ha servido para algo el sacrificio de tantos millones de seres humanos? ¿Es posible que eso vuelva a suceder? Estas y otras muchas preguntas se han hecho desde entonces desde la filosofía, las ciencias sociales, las artes, la religión o la política, intentando comprender lo inconcebible.