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HUERTOS EN BALAS DE PAJA Un método innovador para cultivar hortalizas en cualquier lugar, más rápido y sin malas hierbas

Joel Karsten


DEDICADO A

La abuelaJosephine


El huerto de la abuela Josephine Si hubiéramos impreso tarjetas de visita para mi abuela Josephine, en la de mi abuela habría puesto «horticultora profesional», porque nadie en el condado sabía tanto como ella sobre huertos. Cuando se enteró de que, una vez finalizado el bachillerato, mi intención era asistir a la Universidad de Minnesota para graduarme en horticultura, afirmó: «Puedo enseñar a este chico todo lo que necesitará para cultivar un huerto sin necesidad de salir de la granja ni de que pague para ello una matrícula». De hecho, fue una de las mejores profesoras de horticultura que tuve nunca. Había comenzado a plantar su propio huerto a los 16 años, y practicó la horticultura hasta el final de su vida, los 93 años. Trabajó en su parcela hasta que no se pudo agachar más. Como ella decía: «Agacharse es fácil, el problema es volverse a levantar». Llegó un momento en el que necesitaba a su hijo, mi padre, para hacer el trabajo difícil, y, al final, yo asumí el papel de ayudante diario. Adoraba la idea de la horticultura tanto como el huerto en sí mismo. Se pasaba los inviernos soñando y planificando las tareas de primavera, para lo que leía todos los catálogos de semillas de cabo a rabo y hacía sus pedidos. Practicaba la horticultura a su manera, y no siempre seguía las convenciones. Quién sabe, quizá fue ella la auténtica inspiradora de la técnica de la horticultura en balas de paja. De hecho, ella me motivó a que probara cosas distintas basadas en una idea premonitoria con la que nadie contaba y que realmente llegaría a funcionar. Aunque ya nos había dejado cuando creamos el huerto en balas de paja, a menudo me pregunto qué diría sobre todas las personas que se detienen en la granja a cualquier hora, durante el verano, solo para echar un vistazo al huerto y ver cómo se practica la horticultura en balas de paja. No sé si este hecho le habría molestado o, por el contrario, le habría hecho de verdad feliz. Solo me entristece la idea de no haber podido enseñarle lo fácil que es desarrollar la horticultura a mi manera. Eso le habría encantado. «Trabaja del modo más inteligente, no del más difícil», afirmaba, y era algo en lo que ella creía: sus jardines daban fe de ello. «No mires las malas hierbas y concéntrate en las flores» era otro de sus dichos, lo que se aplica bien en horticultura, y, además, tampoco es un mal consejo para otros aspectos de la vida.


Título original: Straw Bale Gardens Edición: Mark Johanson Diseño: Cindy Samargia Laun Pauline Molinari Karl Laun Fotograİa: Tracy Walsh Ilustración: Pam Powell Traducción: Maite Rodríguez Fischer Revisión de la edición en lengua española: Xavier Bellido Ojeda Especialista en jardinería/horƟcultura

Coordinación de la edición en lengua española: CrisƟna Rodríguez Fischer Primera edición en lengua española 2014 © 2014 Naturart, S.A. Editado por BLUME Av. Mare de Déu de Lorda, 20 08034 Barcelona Tel. 93 205 40 00 Fax 93 205 14 41 e-mail: info@blume.net © 2013 Cool Springs Press, Minneapolis © 2013 del texto Joel Karsten ISBN: 978-84-15317-87-6 Impreso en China Todos los derechos reservados. Queda prohibida la reproducción total o parcial de esta obra, sea por medios mecánicos o electrónicos, sin la debida autorización por escrito del editor. WWW.BLUME.NET Este libro se ha impreso sobre papel manufacturado con materia prima procedente de bosques de gesƟón responsable. En la producción de nuestros libros procuramos, con el máximo empeño, cumplir con los requisitos medioambientales que promueven la conservación y el uso responsable de los bosques, en especial de los bosques primarios. Asimismo, en nuestra preocupación por el planeta, intentamos emplear al máximo materiales reciclados, y solicitamos a nuestros proveedores que usen materiales de manufactura cuya fabricación esté libre de cloro elemental (ECF) o de metales pesados, entre otros.

Créditos de imágenes adicionales: Contech Enterprises: página 94 iStock: páginas 103, 106, 127 (izquierda) Paul Markert: página 27 Philadelphia Inquirer: página 26 Shutterstock: páginas 18, 19, 20 (superior), 21 (derecha), 22, 92, 93, 106, 116, 126, 127, 131, 134, 138 Lynn Steiner: páginas 99 (inferior), 121 (derecha), 123, 123, 125, 129 (ambas), 130 (ambas), 134 (izquierda), 135


Contenido

INTRODUCCIÓN

മമ6

PAJA

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PLANIFICAR EL HUERTO DE BALAS DE PAJA

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ACONDICIONAR LAS BALAS

മ58

PLANTAR SEMILLAS Y PLANTITAS

മ68

INVERNADERO DE BALAS DE PAJA

മ80

EL CUIDADO DE UN HUERTO DE BALAS DE PAJA

മ88

LA ÉPOCA DE LA COSECHA

100

LO QUE QUEDA ES ORO

108

PREGUNTAS FRECUENTES

114

PERFIL DE LOS CULTIVOS

120

RECURSOS

140

ÍNDICE

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6


Introducción LA HORTICULTURA EN BALAS de paja puede parecer una idea muy extraña al principio. Cuando la gente oye hablar de este tipo de cultivo por primera vez, casi siempre plantea la misma pregunta: ¿De verdad la planta crece en la bala? Parece que estamos tan acostumbrados a la idea de que las plantas solo crecen en tierra que nos cuesta convencernos de que existe una horticultura menos sucia. Pero la respuesta es sí. Se planta el huerto directamente en las balas de paja; se aporta agua, fertilizante y sol (no necesariamente en ese orden), y el huerto acaba produciendo un estallido de hermosas y nutritivas cosechas. Sin arar, sin cultivar, sin desherbar. En serio, funciona.Y está en auge. El total de las personas que han asistido a mis seminarios sobre el cultivo en balas de paja, que han marcado el «me gusta» en mi página de Facebook y han comprado mis libros sobre este tema desde mi página web se acerca a los cien mil.Y estos solo son los horticultores en balas de paja que yo conozco. Si le interesa la horticultura, sabrá que, hoy en día, los dos tipos de horticultura más populares son el cultivo de hortalizas (como el movimiento de huertos urbanos) y el que se practica en recipientes. La horticultura en balas de paja combina ambas modalidades al cultivar verduras (sí, también puede plantar flores) en un recipiente que podría decirse que es el mejor de la naturaleza: la bala de paja. De hecho, las balas de paja no son solo el recipiente, sino también el medio de cultivo. Conforme la paja de dentro de la bala se va descomponiendo, proporciona nutrientes a la planta durante toda la temporada de crecimiento. Después, en otoño, se deposita lo que queda de la bala en el montón del compost y en primavera se comienza con una bala nueva. El ciclo de la bala de paja se completa. Al final, su despensa estará llena de alimentos buenísimos cultivados en casa.

Página anterior: Como la bala de paja genera calor cuando se descompone la paja, la siembra puede adelantarse: la cosecha de tomates maduros se avanza unas cuantas semanas a la de los restantes horƟcultores de la ciudad.

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Un poco de historia

El autor en sus inicios como granjero, mientras trabaja duro y sueña con nuevas maneras de hacer las cosas.

La horticultura en balas de paja comenzó casi por casualidad. Como cualquier chico que se ha criado en una granja sabe, las balas de paja están por todas partes –en especial, si se tiene ganado–. La paja se utiliza para encamar a la mayoría de los animales (véase el siguiente capítulo, «Paja»). Es un material muy valioso y el trabajo que requiere ocupa una gran parte del verano de un chico en la granja. Apilar balas de paja en un remolque, amontonarlas y después seguir agrupándolas constituyen tareas aparentemente interminables. Estas empiezan en el momento en que un chico es lo bastante grande para levantar una bala de paja y lo suficientemente listo como para amontonarla de manera segura a fin de evitar un desastre. De hecho, un rito de iniciación en la vida de un granjero es el momento en que se le encomienda que las apile solo. Si consigue llevarlas al granero sin romperlas, se acercará cada vez más a la posibilidad de ser un granjero de provecho. Una vez que la paja está seca, embalada y apilada, debe almacenarse en seco con rapidez. Las balas húmedas no son útiles para encamar porque nunca se secarán del todo. Así, cuando una única bala se caía del montón durante el transporte y se mojaba con la lluvia, no tenía sentido hacer nada con ella, más que dejarla fuera. Tras unas cuantas semanas, las balas adquirían un color gris y aparecían unos cuantos brotes de las semillas de cardo que arrastraba el viento. Los cardos florecían y formaban una de las plantas más altas y sanas de la granja. Tras muchos años de observar este fenómeno, surgió la inspiración, y la semilla original de la horticultura en balas de paja comenzó a arraigar en mi mente.

Un dormitorio no es lugar para un huerto Abandonar la granja para comenzar mis cuatro años en la Universidad de Minnesota supuso grandes beneficios para mí. No tenía que alimentar a los animales ni encargarme de las tareas en la granja, como cortar y apilar leña o cuidar el huerto. Pero después de cuatro años de vivir en apartamentos de estudiantes, empecé a echarlo todo de menos. Aunque trabajaba en mi propio negocio de paisajismo para los profesores, la experiencia no me llenaba y me faltaba un jardín de hortalizas. Añoraba los productos frescos de la parcela de mi abuela, donde había crecido. Así que cuando me compré mi primera casa y descubrí que el terreno era de arcilla densa y relleno de construcción, me quedé totalmente desilusionado. Como disponía de poco dinero para invertir en el suelo, desistí del cultivo de un huerto. Pero entonces recordé esas balas de paja con los enormes cardos que eran más altas que yo, y decidí hacer unos cuantos experimentos.

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Comienza con algo pequeño y crece Presenté mi nueva idea sobre el uso de balas de paja en descomposición como sustrato para el cultivo de hortalizas a varios de mis antiguos profesores. No se quedaron nada impresionados. Así que llamé a mi padre para que me animara. Le pregunté si creía que valía la pena llevar a cabo mi idea, y simplemente afirmó: «Pues vamos a probarlo. ¿Qué daño nos hará?». El fin de semana siguiente conduje hasta la granja familiar. Mi padre había sacado toda una pila de hermosas balas de paja. Quería comenzar con algo pequeño, quizá con un par de balas, pero insistió en que no podría aprender mucho con un par de ellas. En cambio, declaró, deberíamos hacer pruebas utilizando muchos métodos distintos. Así que colocamos unas cincuenta balas y comenzamos a plantar.

Un pequeño huerto de balas de paja para el ser humano; un paso gigante para la horƟcultura ¡Y funcionó! Las plantas que brotaron de las balas se desarrollaron igual que los viejos cardos. Aprendimos muchísimo sobre la horticultura en balas de paja durante ese primer año, y aún aprendimos más, mucho más, en los años que siguieron. En el proceso iba tomando notas, y en total me hice con unas veinticinco páginas con detalles sobre cómo plantar un huerto en balas de paja (sobre todo para que a mi padre le fuera más fácil cuando tuviera que explicar el proceso a las personas que habían comenzado a acudir a su granja para ver en qué consistía ese cultivo sobre el que habían oído hablar). Desde entonces no han dejado de plantearnos preguntas, y mi libreta sobre la horticultura en balas de paja ha ido engordando. Este libro, Huertos en balas de paja, recoge mi experiencia, durante años, para «perfeccionar» el método e incluye todo el conocimiento que he acumulado sobre este tipo de horticultura desde que descubrí que funcionaba.Y ha funcionado mejor de lo que esperábamos. Me es imposible contar el número de personas que me han dicho a lo largo de los años que esperan duplicar o triplicar el número de balas para el año siguiente debido al éxito del primer año. Algunos han asistido a mi seminario por segunda vez para traerme fotografías y mostrar con orgullo sus resultados. Resulta muy reconfortante el hecho de que tantas personas tengan éxito con la horticultura en balas de paja y que consigan cultivar sus propios alimentos y disfrutar de los productos frescos, todo ello sin el trabajo que solían invertir en sus antiguos huertos de tierra. No creo que sea muy conveniente que quien quiera probar la horticultura en balas de paja comience con una fila de cincuenta balas. Probablemente sea mejor empezar a pequeña escala e ir creciendo a medida que tenga claro cuánta producción puede manipular. Porque si sigue las instrucciones relativamente sencillas de este libro, puedo asegurarle que tendrá éxito. Pero deberá estar preparado para contestar algunas de las preguntas de sus vecinos –que le plantearán muchas.

Mi hermana Laura y la abuela Josephine cuidan las gallinas en la granja familiar. Sí, lo que se ve en primera Įla en el suelo es auténƟca paja de Minnesota.

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Balas de paja: el recipiente perfecto de la naturaleza para plantar InformaciĂłn sobre dĂłnde encontrar balas de paja en el interior del libro

HUERTOS EN BALAS DE PAJA • • • •

Obtenga un alto rendimiento No es necesario desherbar No requieren tierra Alargue la temporada de crecimiento en semanas • Pueden ser convencionales o cien por cien orgånicos: usted elige • Pueden instalarse en cualquier lugar, incluso en balcones o accesos

El autor, conferenciante y pionero de la horticultura en balas de paja, Joel Karsten, es originario de Minnesota, Estados Unidos, donde cultiva cacahuetes y boniatos en balas de paja normales.

  



ISBN 978-84-15317-87-6

Preservamos el medio ambiente • Reciclamos y reutilizamos. • Usamos papel de bosques gestionados de manera responsable.

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788415 317876


Huertos en balas de paja  

Un método innovador para cultivar hortalizas en cualquier lugar, más rápido y sin malas hierbas

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