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HISTORIA DEL VESTIDO PATRICIA RIEFF ANAWA LT


A mi esposo Richard Anawalt, que me animó con tanto entusiasmo a emprender este apasionante viaje

pág. 1 Botas de mujer, Bután: véase pág. 260. pág. 2 Vestido, Ramala: véase detalle, pág. 59. pág. 3 Faldas ghaghara, Kutch: véase pág. 241. pág. 8 Vestido infantil, Kutch: véase pág. 245. pág. 9 (superior) Túnica bordada en oro, China:   véase pág. 172. pág. 9 (inferior) Adorno mochica para las orejas, Perú:   véase pág. 452.

Título original: The Worldwide History of Dress Diseño y mapas: Ben Cracknell Studios Traducción: Remedios Diéguez Diéguez Revisión técnica de la edición en lengua española: Isabel Jordana Barón Profesora del Departamento de Moda Escuela de la Mujer, Barcelona

Coordinación de la edición en lengua española: Cristina Rodríguez Fischer Primera edición en lengua española 2008 © 2008 Art Blume, S.L. Av. Mare de Déu de Lorda, 20 08034 Barcelona Tel. 93 205 40 00 Fax 93 205 14 41 e-mail: info@blume.net © 2008 Thames and Hudson Limited, Londres © 2007 Patricia Rieff Anawalt I.S.B.N.: 978-84-9801-299-6 Impreso en China Todos los derechos reservados. Queda prohibida la reproducción total o parcial de esta obra, sea por medios mecánicos o electrónicos, sin la debida autorización por escrito del editor. CONSULTE EL CATÁLOGO DE PUBLICACIONES ON LINE WWW.BLUME.NET


HISTORIA Del vestido

P atri c ia Ri e f f An a wa lt


contenido Prefacio 7 Introducción 8

1

o r i e n t e p r ó x i m o 12

El antiguo Oriente Próximo  14   La península Arábiga  42 El Mediterráneo oriental  54   La meseta de Irán  66

2

e u r o p a 78

La Europa prehistórica  80  La Europa clásica 86 La tradición popular europea  100

3

a s i a c e n t r a l 124

Mongolia  126   La Ruta de la seda  138

4

a s i a o r i e n t a l 152

China  154  Corea 180  Japón 194

5

a s i a m e r i d i o n a l 214

La India  216   Los reinos del Himalaya  248


6  

e l s u d e s t e a s i á t i c o 262

Continental  264  Islas 284

  7

o c e a n í a 306

Oceanía  308 

  8

a m é r i c a d e l n o r t e 332

El Ártico  334   La costa noroeste  346   La región de las Woodlands  366 La región de las llanuras  382  El sudoeste 402  Mesoamérica 422

  9

a m é r i c a d e l s u r 440

Los antiguos Andes  442   Los Andes, hoy  464 Amazonia  482  Patagonia 498

1 0

á f r i c a 508

África oriental  510  Sudáfrica 526  África central 540 África occidental  550   Norte de África  566

Notas 580  Bibliografía 589  Glosario 595   Créditos de las fotografías 601  Agradecimientos 604  Índice 605


el med i t e r r á n e o o r i e n t a l

68 Charles Robertson, Llegada de la caravana, Khan Asad Pasha, Damasco, siglo xix. Una lujosa caravana llega a un caravasar en Damasco, la ciudad más antigua del mundo, permanentemente ocupada, y centro comercial del Mediterráneo oriental conocido por sus excelentes productos de artesanía (incluyendo textiles: el damasco, una preciosa tela cuyos dibujos se forman con el propio tejido, toma el nombre de su lugar de origen).

El Mediterráneo oriental, transformado en centro co-

mediato sus largas campañas de conquista. Entre el 634

mercial y cultural que une África, Asia y Europa desde

y el 650 se hicieron con el control del Levante (la actual

la Antigüedad, fue barrido durante más de cuatro mil

Siria, Jordania, Israel, los territorios ocupados y parte

años por conquistas continuadas: desde los asirios hasta

del Líbano), así como de Egipto e Iraq. En torno al año

los romanos, desde los otomanos hasta los británicos y

655, los ejércitos musulmanes celebraron sus victorias

los franceses. Ninguna de esas conquistas, sin embargo,

desde Samarcanda, en el este, hasta Trípoli, en el oeste.

tuvo un efecto tan profundo o duradero como la expansión islámica del siglo vii.

Tras derrotar a los persas sasánidas, los musulmanes no pudieron expandirse hacia Europa oriental debido a

A la muerte del fundador del islam, en el año 632,

una ofensiva bizantina organizada en Anatolia. El Impe-

el profeta Mahoma, los miembros de su nueva fe se en-

rio bizantino surgió en el año 330, cuando el emperador

contraban agrupados en torno a las comunidades-oasis

romano Constantino (el primero de los emperadores en

de La Meca y Medina. Estos primeros musulmanes, ani-

convertirse al cristianismo) trasladó la capital de la mitad

mados por su nuevo credo religioso, comenzaron de in-

oriental del Imperio romano a la vieja colonia griega de


el mediterráneo oriental

Bizancio, situada en la entrada al mar Negro. El emperador rebautizó su nueva capital con el nombre de Constantinopla. El Imperio cristiano-bizantino, centro de la iglesia ortodoxa griega, se convirtió en una opulenta monarquía oriental cuyas posesiones incluían una notable parte del Mediterráneo oriental. El empuje inicial de la conquista árabe llegó a su fin a mediados del siglo viii, en un momento en que los estandartes del islam recorrían tres continentes (desde las fronteras de China hasta los Pirineos, en Europa). Esta geografía sirvió como uno de los primeros grandes corredores de impregnación multicultural. Entre los musulmanes, el deseo de conquistas dio paso a la sed de conocimientos. En el siglo ix, el aprendizaje del árabe se extendió en la corte abasí, que se inspiró en la antigua Grecia y en la India. En una época en que Bagdad, Damasco y Alejandría eran los centros de investigación en matemáticas, química, navegación y medicina (además de recuperar el interés por la antigua literatura clásica), los contemporáneos europeos de la corte de Carlomagno todavía estaban empezando «a garabatear sus nombres».1 De hecho, fueron los descubrimientos de los eruditos islámicos los que pusieron fin a la edad oscura del Medievo en Europa. En el siglo x surgió una nueva fuente de poder en la región euroasiática. Las tribus túrquicas del centro de Asia –jinetes nómadas de las estepas cuyo estilo de vida se basaba en la ganadería, el comercio rudimentario y el saqueo de ciudades– emprendieron una imparable serie de conquistas. En 1453, los otomanos (uno de los grupos túrquicos ya convertido al islam) tomaron Constantino-

siglo xix y principios del xx provocaron los cambios po-

pla y la convirtieron en capital de su imperio.

líticos y geográficos que hoy se conocen. El propio Im-

Los pueblos túrquicos llevaron consigo un nuevo

perio fue abolido debido al nacionalismo y a la división

tipo de indumentaria al Mediterráneo oriental. En lugar

de sus tierras a consecuencia del sistema de protectora-

de la tradicional túnica hasta el tobillo los conquistado-

dos instaurado después de la primera guerra mundial

res llevaban pantalones muy anchos, bombachos, con

(divisiones que dieron lugar a las configuraciones ac-

una prenda superior separada envolviendo el torso (el

tuales). Históricamente, los países del Levante formaron

lado derecho doblado sobre el lado izquierdo). Los ji-

parte de la provincia romana de Siria, cuya extensa par-

netes introdujeron, además, los estribos y las botas (es-

te sur se co­nocía como Siria-Palestina.2 De esa gran re-

pecíficamente, las botas rojas [69]).

gión [mapa 4] procede el traje regional mejor documen-

El Mediterráneo oriental continuó formando par-

tado, de finales del siglo xix y principios del xx. Se trata

te del Imperio otomano durante más de cuatrocientos

de prendas que reflejan los cuatrocientos años de gobier-

años. Los acontecimientos y las tendencias de finales del

no otomano.

69 Retrato del siglo xiii de un príncipe turco sentado y sus sirvientes ataviados con los bombachos y las botas rojas de los jinetes nómadas de la estepa centroasiática. Como el señor no es árabe, el arma que sujeta no es la espada árabe, sino el arco y la flecha turcos, símbolo de poder en los pastos orientales de donde procedían las tribus túrquicas.

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sudáfrica

dinarias piezas con cuentas, por lo general de hasta 1,5 m de largo, cuelgan desde los hombros y arrastran por el suelo; los movimientos que se producen cuando la novia baila recuerdan al de una serpiente. De hecho, la palabra nyoga significa “serpiente”».11 Una vez casados, las

879 Los elaborados collares, brazaletes, bandas para el pecho y delantal de esta joven zulú indican que pertenece al clan Thembu, ubicado en la zona de Tugela Ferry, en el antiguo centro de la provincia de Natal.

mujeres y los hombres llevan pocos abalorios. Entre los ndebele, las prendas ceremoniales con cuentas son casi exclusivas de las mujeres; los hombres utilizan piezas occidentales, excepto en ocasiones muy especiales (como una iniciación, por ejemplo). Una prenda femenina ndebele importante es la manta ceremonial, que en general se lleva acompañada de una abultada pieza en el cuello [876]. Cuando una mujer ndebele se casa, el símbolo inicial de su estado civil es un delantal ceremonial de cinco paneles llamado jocolo [877]. Esa prenda suele confeccionarla la suegra de la novia, mientras que los delantales con cuentas que lucirá una vez casada, los mapoto, se los hace ella misma [878; véase también 845].

INDUMENTARIA DE TRANSICIÓN Los abalorios xhosa, zulúes y ndebele constituyen una maravilla estética, pero resulta interesante considerar qué papel podrían haber desempeñado originalmente los abalorios en las sociedades tradicionales. El africanista Frank Jolles aporta una interesante observación: «En Msinga existen cuatro esquemas cromáticos principales [...] en una región habitada por diferentes clanes [...] la función de esos esquemas cromáticos podría haber consistido originalmente en señalar la pertenencia a un clan del portador. Esta hipótesis se sustenta en el hecho de que al menos dos de los nombres de los esquemas cromáticos derivan de distritos o clanes. Esto explicaría su sorprendente continuidad y la coexistencia de distintos esquemas cromáticos en una forma pura. También explicaría la resistencia a la introducción de colores nuevos descrita por algunos comerciantes».12 Entre los xhosa, los zulúes y los ndebele actuales, las combinaciones de colores y los diseños específicos todavía son característicos de determinadas zonas, e indican 877 (página anterior, superior) Delantal conyugal ndebele de cinco puntas, el jocolo. Largo 54,7 cm; ancho 36 cm.

878 (página anterior, inferior) Delantal conyugal ndebele menos formal, el mapoto. Se trata de una pieza rectangular con flecos anudados y adornados con cuentas que separan los dos paneles rectangulares laterales. Largo 52,2 cm; ancho 47,8 cm.

880 Unos novios xhosa espectaculares con su atuendo de cuentas contemporáneo (década de 1960). El collar negro del joven se confeccionó con cubiertas protectoras de los sistemas de tuberías de las minas de oro de Johannesburgo (a donde los jóvenes acuden a buscar trabajo antes de la circuncisión). Las «gafas» y los brazaletes de plástico son otros indicadores de su «modernidad». La joven lleva un collar-amuleto, o «collar de promesa».

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ISBN 978-84-9801-299-6

9

788498 012996


Historia del vestido