Revista Fraternidad Vol. 18

Page 1

Historias
Fraternidad, una revista para el clero de la arquidiócesis de Bogotá - 1 Parroquias Un nuevo templo se construye 20 Nuestros Hermanos Mayores Joaquín Castro Gutiérrez, “El Mono” 22
de vida Jaime García Cuéllar, sdb. 14 Jubileos sacerdotales 2020 16 Conversaciones La Oficina de Buen Trato, pionera en crear esta cultura en Colombia 10 Leyendo al pastor 3 Perfiles Alirio y Oikos. Dos caras de una moneda ecológica 32 Seab Treinta y cinco años de la carrera de Trabajo Social en Unimonserrate 36

Año difícil, pero año de gracia

Tal vez ya nadie quiera escuchar o leer nada más acerca de lo que ha sido el año 2020, lo que ha hecho sufrir a la humanidad, las lecciones aprendidas, los errores cometidos, las desigualdades que afloraron con fuerza inédita, la incertidumbre que todo lo ha tocado.

Sin embargo, siempre cabe una mirada desde la fe y especialmente cuando estamos en el contexto de la Navidad. Esta fiesta cristiana tiene un mensaje muy sencillo, pero el más potente que se le puede dar a los hombres y mujeres de todos los tiempos: Dios es el Dios con nosotros. Dios, en Cristo, ha compartido la condición humana y la suerte de todo el género humano. También en estos tiempos tan difíciles e inciertos. Precisamente Juan, el Bautista, hizo su anuncio en el desierto, como queriendo dar a entender que la presencia de Dios es especialmente fuerte cuando los hombres atraviesan áridos desiertos, como el actual de pandemia, cuarentena, enfermedad, muerte, pobreza, hambre.

Cada sacerdote de la arquidiócesis de Bogotá puede dar testimonio de que el año 2020 ha sido, sin la menor duda, un desierto en muchos sentidos. No tenemos memoria reciente que nos cuente de templos vacíos por meses enteros como suce dió este año. No conocíamos amaneceres ni anocheceres con la misión sacerdotal truncada por la física imposibilidad de convocar a las comunidades o de visitar a los enfermos o de emprender misiones nuevas. Tampoco habíamos celebrado la pas cua definitiva de hermanos sacerdotes como Juan Miguel Huertas, Alvaro Fandiño, Hernando Barón y otros en circunstancias tan diferentes, con tan poca gente y sin el calor del reconocimiento del presbiterio y de sus feligreses de siempre. Pocas veces una estrechez económica se había sentido con tanta fuerza en las parroquias de la arquidiócesis de Bogotá. Nunca, como en este año que ahora termina, los pobres habían tocado tantas veces las puertas de las casas curales en busca de alimentos. En fin, si alguien quería saber cómo era un desierto existencial, desde el 18 de marzo de 2020, pudo experimentarlo en forma contundente.

Pero el desierto, en términos bíblicos, es tránsito de esencialidad y de purifica ción. Su travesía la rige la respuesta de Jesús al tentador: “No solo de pan vive el hombre, sino de toda palabra que sale de la boca de Dios”. Y en ese sentido la Iglesia que peregrina en Bogotá se esforzó vivamente por hacer del desierto un tiempo de gracia. Y la gracia sobreabundó. Dios regaló a la arquidiócesis de Bogotá un nuevo pastor, Luis José Rueda Aparicio, quien sin demoras se puso a la tarea de cuidar la viña del Señor. La caridad con los pobres tuvo un ejercicio sin precedentes en todos los niveles eclesiales en Bogotá y se pudo demostrar que, en este campo, la Iglesia católica, y en concreto la que está en Bogotá, no tiene la menor duda sobre su deber con los más pobres y necesitados. Como tampoco tienen dudas los sacerdotes que sirven en Bogotá –diocesanos y religiosos- de que su misión es todavía más impor tante cuando el pueblo de Dios atraviesa un desierto. Y, como lo señaló varias veces el Primado, ninguno abandonó su rebaño, en un signo elocuente de amor a Dios y a las personas. De estas y otras muchas maneras, la Iglesia arquidiocesana de Bogotá, ha hecho del desierto un tiempo de gracias y bendición.

Y tiempo de aprendizaje. No se podía atravesar el desierto cargando pesos in útiles o llevando el agua en odres viejos. Esta Iglesia ha aprendido que puede dejar de lado innumerables cargas y bienes que no son esenciales a su misión y que por momento la distraen de su tarea primordial de anunciar el Evangelio y acompañar a las personas. Y descubrió, definitivamente, que Dios mismo le ha ofrecido hoy in finidad de posibilidades para anunciar su Palabra a todas las gentes, especialmente a través del mundo digital y toda una serie de nuevas formas de comunicación. Y se reencontró con el silencio interior y con el tiempo amplio de oración y contempla ción y también de lectura pausada de la Palabra de Dios. Esta Iglesia que camina en Bogotá pudo darse cuenta que Dios la ha bendecido desde siempre con infinidad de dones y que está llamada en todo momento a ser generosa sirviéndolo a Él y a las personas y nunca a replegarse por miedo o desconfianza.

Definitivamente hubo gracia abundante en este año y eso alegra el corazón de todos, especialmente de los sacerdotes del Señor. Desde Fraternidad, una revista para el clero de la arquidiócesis de Bogotá, nos alegramos de poder dejar plasmado este testimonio de la obra del buen Dios en esta ciudad y sus municipios cercanos. Y, también, de la labor firme, discreta, alegre, solidaria, llena de fe, esperanza y ca ridad que, tanto obispos como sacerdotes y diáconos, han realizado en el año 2020, para unos, año de pandemia, para los hijos de Dios –y en verdad lo somos– año de gracias y purificación.

Editorial
2 - Fraternidad - Diciembre de 2020

Experiencias desde la Iglesia católica en la atención a migrantes

El conversatorio fue presentado por Olga Monroy, secretaria del Centro de Dimensión Social de Evange lización de la arquidiócesis de Bogotá. Monseñor Jai me Mancera, vicario episcopal del Centro Dimensión Social de la Evangelización, fue quien dio apertura a la jornada: “Es un gusto empezar a reunirnos, a en contrarnos en esta mañana de jueves y en esta semana dentro de las Semanas Sociales de la arquidiócesis de Bogotá dedicada al tema de los migrantes, de los re fugiados, de los desplazados con Cristo en el corazón. Cuidemos la vida de nuestros hermanos migrantes, desplazados y refugiados”, es el lema que nos acom paña en esta semana y durante este tiempo en el que hemos querido trabajar, para que en la arquidiócesis de Bogotá a todos los bautizados renovemos nuestro compromiso con una caridad eficiente, con una cari dad que se hace vida en el cuidado de la vida, la aten ción a aquellos que sufren que pasan más necesidades en nuestra ciudad”.

Thomas Ordóñez, antropólogo y docente de la Uni versidad del Rosario, y Hugo Ramírez, sociólogo, rea lizaron una contextualización de la movilidad huma na en la actualidad.

El padre Wilfran Oyola, director del FAMIG, y la hermana Eunivia Da Silva, secretaria ejecutiva del FA MIG, presentaron la atención social a los migrantes en el contexto de la pandemia en la arquidiócesis de Bogotá y la dificultad de cómo restablecer las priori dades de atención en el contexto del COVID, identifi cando frentes de atención estratégicos.

En el contexto de la Semana de los Migrantes y Refugiados, se realizó el foro virtual La atención social de la migración en el contexto de la pande mia, con el objetivo de mostrar el rol de la Iglesia católica en la atención humanitaria a la población migrante en tiempo de pandemia

Continuaron las religiosas María Victoria Tenjo y Julia Beatriz Bedoya de la Comunidad Hermanas Adoratrices, “Explotación Sexual y Trata”, allí relata ron como los migrantes son quienes más están vul nerables y expuestos a explotación sexual y trata de personas, sobre todo por la inestabilidad laboral y lo expuestos que están en la pandemia.

Por último, el padre Mauricio García Durán, di rector nacional del servicio Jesuita a Refugiados en Colombia, indicó los retos y articulaciones en la pres tación del servicio a los migrantes. En su exposición recalcó pensar a los migrantes venezolanos como mi grantes forzados y no como migrantes exclusivamen te económicos y las implicaciones del reconocimien to de esa categoría.

Este foro fue organizado en el contexto de la Sema na de los migrantes y refugiados, por Semillero de Migraciones y Fronteras de la Universidad del Ro sario, la arquidiócesis de Bogotá y la Fundación de Atención al Migrante. Fue transmitido en las redes sociales de la Arquidiócesis y en YouTube y Facebook, en el que se conectaron unas 5.000 personas

Fraternidad, una revista para el clero de la arquidiócesis de Bogotá - 3

Notas arquidiocesanas

Leyendo al pastor

Del arzobispo de Bogotá

El señor arzobispo Rueda ha encontrado en la figura de Las Cartas Pastorales un inmejorable vehículo de comunicación con sus sacerdotes y fieles.

Fraternidad comparte tres de sus últimas epístolas:

tiempo nos impulsa a una forma de vida con sabor a Evan gelio. Todos hermanos, viviendo con obras y sin ruido la fraternidad sacerdotal. Los convoco a mantener la cerca nía entre hermanos, al apoyo mutuo, los invito a la genero sidad solidaria, al trabajo en equipo, a la alegre austeridad en el manejo de los recursos, a la responsabilidad y al cul tivo de la creatividad misionera en tiempos de particular exigencia. Debemos tomar conciencia realista y a la vez es peranzada de que el año 2021 será igualmente desafiante. Propongo que sea un año para fortalecer las comunidades sacerdotales, la unidad misionera en los arciprestazgos, la formación de todos los servidores de la evangelización, co menzando por nosotros mismos, con una espiritualidad de gozoso discipulado y comunión. Los exhorto: Intensifi quemos los encuentros sacerdotales de oración.

Tiempo para el servicio de los sacerdotes como profetas de esperanza

– Mateo 15, 29 - 37

Arquidiócesis de Bogotá Encuentro sacerdotal

- 1 diciembre 2020

Gratitud y reconocimiento a cada sacerdote

- Filipenses 1, 3 - 11

Hago un reconocimiento de la misión de la Iglesia Arqui diocesana en la ciudad y sus municipios, valoro la actitud de Ustedes mis hermanos sacerdotes, por el testimonio, la fidelidad, la presencia, el celo apostólico y la creatividad desplegada en la cura pastoral de nuestras comunidades, con la cercanía y acompañamiento que los sacerdotes han vivido en el seno de sus comunidades, con espíritu de pas tores y con sentido de solidaridad en este año difícil. Me refiero a cada uno de Ustedes: Los obispos, vicarios episco pales, formadores de los seminarios, arciprestes, párrocos, vicarios parroquiales, adscritos, eméritos y cada uno de los servicios a nivel vicarial y arquidiocesano. Con todos me he podido encontrar en este primer recorrido. Por favor intensifiquemos la oración personal

Tiempo para fortalecer la cercanía entre sacerdotes

– Juan 15, 12 - 17

Este tiempo es llamada y ocasión para hacer efectiva la fraternidad sacerdotal por medio de gestos y acciones con cretos de solidaridad entre nosotros. Cuidarnos a nosotros mismos es fundamental para cuidar a los hermanos. Este

Tiempo para consolar al Pueblo por medio de formas de presencia y comunicación cercanas con los fieles. Estamos llamados a vivir una actitud de cercanía prudente con los fieles, sin olvidar que el virus está presente y nos debemos cuidar, pero a la vez sin alejarnos entre nosotros, tampoco alejarnos de las personas de nuestras comunidades parro quiales. Los invito a ser verdaderos profetas de esperanza en este adviento y navidad, capaces de hacer ver la obra de Dios en los acontecimientos particulares que estamos vi viendo. Los invito a continuar en una lectura creyente de la realidad para que como pastores podamos iluminar la vida de nuestras comunidades. Reconozcamos que es mucho lo que podemos hacer y proponer en actitud evangelizadora en este momento. No tengamos miedo a ser profetas. Es muy importante cuidar nuestra salud, nuestra vocación y seguir practicando la caridad pastoral en medio de este tiempo tan adverso. Por ejemplo, es indispensable que ayudemos a los fieles con el sacramento de la reconcilia ción, con horario y protocolos. Es un tiempo propicio para acompañar todos los procesos de la dimensión social de la evangelización, los pobres en medio de su sufrimiento nos miran con esperanza, no podemos ser indiferentes, somos pobres entre los pobres, con la riqueza del Evan gelio. El papa Francisco, comenzando el Adviento nos dio dos claves: Vigilancia de la oración para vencer el sueño de la mediocridad, y la vigilancia de la caridad para vencer el sueño de la indiferencia. Intensifiquemos la oración con nuestras comunidades: Vigilias, retiros virtuales, jornadas y otras propuestas usando la virtualidad.

Con mi fraterna oración y bendición, +Luis José Rueda Aparicio

4 - Fraternidad - Diciembre de 2020

Un llamado a la amistad social

Encontrar una amistad sincera es mucho más que en contrar un tesoro, porque la amistad es una motivación fuerte para trabajar, la amistad verdadera nos ayuda a su perar las frustraciones, la amistad nos da sabiduría y logra adelantar el gozo del futuro anhelado. Hoy en Bogotá y en Colombia, en los barrios y en las veredas, tenemos aún la posibilidad de crear relaciones sociales fundamentadas en la amistad.

Amistad social y verdad: La verdad está a la base de la amistad. Podemos pensar distinto, pero somos amigos si somos sinceros, la amistad misma nos impulsa a buscar la verdad, y cuando la encontramos descubrimos que la verdad está distribuida en la conciencia de todos, en pe queñas porciones que se necesitan y complementan. La verdad nos libera de esclavitudes como la difamación, la mentira, la hipocresía.

Amistad social y diálogo: La palabra sincera requiere del silencio respetuoso para escuchar al otro, y entre palabra y silencio se llega al encuentro, así el diálogo da origen a la amistad social. Cuando los supuestos enemigos se atreven a dialogar, encuentran puntos de confluencia que desco nocían entre ellos. Los medios de comunicación y las redes sociales nos deben ayudar a construir la amistad social. El diálogo nos libera del autoritarismo y de pretender las so luciones a los conflictos por vía armada.

Amistad social y perdón: La amistad crece cuando aceptamos que somos imperfectos y aprendemos a pedir perdón. Crece la amistad si ante la decisión o acción erró nea aparece el perdón, no la condena a priori. El perdón evita la destrucción del que se equivoca, más bien lo acoge, lo corrige, lo levanta y lo renueva. El perdón nos libera de la venganza, de la ira y del resentimiento.

Amistad social y humildad: Quien se hace servidor de las demás personas, entrega lo mejor que tiene buscando el bien común. Las personas no somos más porque nos alaben, ni menos porque nos critiquen, somos lo que somos. Necesitamos líderes humildes, el que quiera ser un auténtico líder, que se ponga de buena gana al servicio de todos. La actitud de servicio nos hace humildes y la hu mildad nos libera de la arrogancia, de la altanería y de la vanidad.

Amistad social y confianza: La confianza en las relaciones personales y sociales es indispensable para lograr la armo nía y vivir la amistad social. Recuperar la confianza entre las personas, nos permite avanzar hasta recuperar la con fianza social, y en las instituciones. Esto requiere humani zar las instituciones, para que se pongan decididamente al

servicio de las personas. La confianza nos libera de sentir nos perseguidos unos por otros, de percibirnos desprote gidos o subyugados por las instituciones.

Amistad social y austeridad: La austeridad nos permite descubrir en lo pequeño las grandes maravillas de la vida, la austeridad nutre en nosotros la actitud de la gratitud, además nos enseña a ver el mundo como la casa común, nos motiva a ser solidarios en el uso de lo que tenemos y a la correcta utilización de los bienes que están al servicio de todos. La austeridad nos libera del desperdicio de los bienes, de la acumulación injusta de las riquezas y de la tentación de apropiarnos indebidamente de los bienes pú blicos o privados.

Amistad social y espiritualidad: La espiritualidad es la di mensión de la persona que tiene su núcleo más profundo en la consciencia. La espiritualidad propicia el encuentro consigo mismo, con los otros y con el amor, es decir con Dios. Sin espiritualidad la amistad social no tiene fun damento sólido, porque la espiritualidad le confiere a la amistad social la calidad y el carácter trascendente propio de la dignidad humana. La espiritualidad se nutre con la oración, con la Palabra de Dios, con los Sacramentos, con el discernimiento y se ejercita en la relación respetuosa con todas las personas. La espiritualidad nos lleva a darle el genuino valor a la persona misma, y a los acontecimien tos de la vida.

Todos los colombianos, hombres y mujeres, estamos lla mados a luchar sin desfallecer para vencer la enemistad social, no podemos ser indiferentes, busquemos juntos las causas estructurales profundas de nuestros conflictos so ciales, y contribuyamos para encontrar soluciones sin vio lencia, sin homicidios, sin odio. La vida, la reconciliación y la paz reclaman hoy nuestro aporte, con actitudes reales de trabajo por la amistad social, este es el escenario propicio y el camino hacia la convivencia pacífica en Bogotá y en todas las regiones de Colombia.

La Palabra de Dios nos fortalece en la esperanza y nos pone en camino como servidores de la amistad social:

“Bendigan a los que los persiguen, bendigan y no mal digan nunca. Alégrense con los que están alegres y lloren con los que lloran. Vivan en armonía unos con otros. No busquen grandezas, pónganse a la altura de los más humildes. No se tengan por sabios. A nadie devuelvan mal por mal, procuren hacer el bien delante de todos los hombres. En cuanto dependa de ustedes, tengan paz con todos”. (Rm 12, 14 – 18)

+Luis José Rueda Aparicio Arzobispo de Bogotá 14 de septiembre de 2020

Fraternidad, una revista para el clero de la arquidiócesis de Bogotá - 5

Leyendo al pastor

La mejor política

El quinto capítulo de la Carta Encíclica Fratelli tutti, se abre con un párrafo que resume y anticipa el propósito del papa Francisco, en esta sección de su Encíclica; en este párrafo se encuentra un condensado de lo que va a desa rrollar a lo largo del capítulo, y allí también se encuentra el título escogido para el quinto capítulo. Veámoslo:

“Para hacer posible el desarrollo de una comunidad mundial, capaz de realizar la fraternidad a partir de pueblos y naciones que vivan la amistad social, hace falta la mejor política puesta al servicio del verdadero bien común. En cambio, desgraciadamente, la política hoy con frecuencia suele asumir formas que dificultan la marcha hacia un mundo distinto”. (154)

Podemos ver aquí en germen una dinámica interna del capítulo en tres momentos: La realidad de la actual polí tica, la iluminación de la sana política, las acciones pro puestas.

Primero: La realidad de la actual política

En la actualidad se constata la realidad negativa, “des graciadamente”, de unas formas de política que en vez de facilitar “dificultan”, porque esconden “el desprecio de los débiles”. Este primer momento lo encontramos desarro llado en los numerales 155 – 169, con un título: Populismos y liberalismos. Aquí podemos anexar también, el tema ti tulado: El poder internacional, que está en los numerales 170 – 175.

El Papa denuncia que se ha construido la polarización entre populista o no populista, y la manera como este estilo de divisiones pretende encajonar a las personas y a las or ganizaciones sociales. Sabemos que toda polarización hace daño ya que genera rivalidades peligrosas, polémicas esté riles, además produce excesos que injustamente exaltan o desacreditan a personas y organizaciones.

“El desprecio de los débiles” es el gran vacío de fondo en las tendencias con formas populistas porque los utilizan demagógicamente para conseguir sus fines, y en aquellas con formas neoliberales individualistas, porque los ponen al servicio de los poderosos intereses económicos. Mire mos unas claves para avanzar:

El pueblo: Estamos llamados a trabajar por la identidad común de pueblo, como categoría abierta, hecha de lazos sociales y culturales, un pueblo vivo, capaz de nuevas sín tesis incorporando al diferente, caminando hacia el bien común, con liderazgos populares capaces de interpretar el sentir común y de ponerse al servicio del pueblo.

El trabajo: Es necesario promover la existencia digna del pueblo por medio del trabajo, como una dimensión irre nunciable de la vida social que establece relaciones sanas y permite la producción comunitaria en orden al desarrollo humano integral. Para lograr la implementación de estas dos claves, se requiere un verdadero cambio en los corazo nes humanos, una verdadera conversión de vida.

Segundo: La iluminación de la sana política

El papa Francisco pasa luego a proponernos “La mejor política”, aquella política que está puesta al servicio del bien común, de la fraternidad y de la amistad social. Este segundo momento, parte con un interrogante: ¿Puede haber un camino eficaz hacia la fraternidad universal y la paz social sin una buena política? La respuesta la encon tramos desarrollada en los numerales 176 – 185, con un título: Una caridad social y política. Allí encontramos pro puestas iluminadoras:

La política sana: Necesitamos una política que asuma un proyecto común de humanidad presente y futura, que no se someta a la economía, que piense en el bien común a largo plazo, “una economía integrada en un proyecto po lítico, social, cultural y popular que busque el bien común”. (No. 179)

El amor político: Cuando reconocemos a cada ser humano como un hermano o una hermana, desarrollamos el sentido social y superamos toda forma de individua lismo, entonces nace el amor político: “La caridad social nos hace amar el bien común y nos lleva a buscar efectiva mente el bien de todas las personas, consideradas no sólo individualmente, sino también en la dimensión social que las une”. (No. 182)

El amor efectivo: El amor social es efectivo, capaz de construir un mundo nuevo, este amor social para que sea eficaz necesita la luz de la verdad, caritas in veritate, solo así logra superar la emotividad privada y el relativismo: “Porque cuando está en juego el bien de los demás no bastan las buenas intenciones, sino lograr efectivamente lo que ellos y sus naciones necesitan para realizarse”. (No. 185)

Tercero: Las acciones propuestas

Podemos luego abordar la tercera parte del quinto capí tulo, en la cual el papa Francisco nos lleva a profundizar el amor “imperado”, entendido como aquellos actos de cari dad que impulsan a crear instituciones más sanas, regula ciones más justas, estructuras más solidarias. Esta temática está desarrollada en dos apartados, el primero titulado: La

6 - Fraternidad - Diciembre de 2020

actividad del amor político, lo encontramos en los numera les 186 – 192; el segundo con el título: Más fecundidad que éxitos, es la sección que va del número 193 hasta el 197. De allí podemos tomar para nuestra vida personal y comuni taria las siguientes propuestas:

1. “Sólo con una mirada cuyo horizonte esté transformado por la caridad, que le lleva a percibir la dignidad del otro, los pobres son descubiertos y valorados en su inmensa dignidad, respetados en su estilo propio y en su cultura, y por lo tanto verdaderamente integrados en la sociedad. Esta mirada es el núcleo del verdadero espíritu de la polí tica”. (No. 187)

2. “Por eso la política mundial no puede dejar de colocar entre sus objetivos principales e imperiosos el de acabar eficazmente con el hambre. Porque «cuando la especu lación financiera condiciona el precio de los alimentos tratándolos como a cualquier mercancía, millones de personas sufren y mueren de hambre. Por otra parte, se desechan toneladas de alimentos. Esto constituye un verdadero escándalo. El hambre es criminal, la alimen tación es un derecho inalienable”. (No. 189)

3. “Mientras en la sociedad actual proliferan los fanatismos, las lógicas cerradas y la fragmentación social y cultural, un buen político da el primer paso para que resuenen las distintas voces”.

4. En la actividad política hay que recordar que «más allá de toda apariencia, cada uno es inmensamente sagrado y merece nuestro cariño y nuestra entrega. Por ello, si logro ayudar a una sola persona a vivir mejor, eso ya justifica la entrega de mi vida. Es lindo ser pueblo fiel de Dios. ¡Y alcanzamos plenitud cuando rompemos las paredes y el corazón se nos llena de rostros y de nombres!» (No. 195)

Y concluyo esta aproximación al quinto capítulo, invi tando a que nos acerquemos y dialoguemos con los líderes políticos, como seres humanos, como hermanos con una vocación especial, porque ellos necesitan de la Iglesia y de manera especial, de quienes tenemos la misión de pasto rear, las luces, los caminos y los medios que los lleven a vivir una sólida y coherente espiritualidad política al servi cio del bien común.

“También en la política hay lugar para amar con ternura. «¿Qué es la ternura? Es el amor que se hace cercano y con creto”. (No. 194)

+Luis José Rueda Aparicio Arzobispo de Bogotá

Fundación San Antonio, testimonio para el país

Al cumplirse 126 años de la Fundación San Antonio, desde la cual, a través de la educación y el programa REDES se busca ayudar de manera integral a la pobla ción vulnerable de la capital del país, el arzobispo de Bogotá, monseñor Luis José Rueda, visitó el edificio histórico de la Fundación donde se encuentra la sede del Gimnasio Monseñor Manuel María Camargo.

La Fundación San Antonio, una de las más antiguas de la arquidiócesis de Bogotá, a lo largo de estos años ha logrado, gracias a su compromiso evangelizador, en contrar siempre la forma para mantener en pie la labor de monseñor Manuel María Camargo, su fundador: acoger a los niños, niñas y adolescentes más necesita dos de la ciudad.

“Este es un testimonio que me ofrecen ustedes, es un testimonio a la ciudad, a Colombia; es un testimonio de nuestra Iglesia”, afirmó el Arzobispo.

El Arzobispo, luego de la bienvenida que le dieron los padres de familia, los estudiantes y maestros, rea lizó un recorrido por las instalaciones del colegio; fue una oportunidad para conocer los programas sociales que realiza la Fundación; de igual forma, para que co nociera y bendijera el colegio, las oficinas de pastoral, la emisora de radio, recién fundada; la oficina de comuni caciones, y la capilla de la Epifanía.

Durante el evento se realizó una exposición sobre la historia de la Fundación, que recorrió los 126 años, su compromiso de llevar un mensaje de evangelización desde una visión cristiana con amor por el conocimien to, el cuidado de la tierra, la construcción de paz y la justicia social.

“Ahora tengo la responsabilidad de orar por ustedes, de promover y acompañar esta labor, pero, además, de anunciar con gozo esta obra de nuestra Iglesia”.

“Yo me convierto en vocero y anunciador gozoso de esta obra y de su amor misericordioso en la Arqui diócesis de Bogotá”, agregó monseñor Luis José Rueda Aparicio, durante su intervención.

Notas arquidiocesanas

Fraternidad, una revista para el clero de la arquidiócesis de Bogotá - 7

Arte y cultura

Encuentros…

De la mano de Dios

Tierra de Gracia se ha propuesto por tarea evangelizadora la creación, producción y distribución de Encuentros, una serie de total actualidad.

Tierra de Gracia nace de la mano de dos hombres de Dios, con sed de Dios: el padre Édgar Rivera, párroco en San Agustín de Hipona, y Camilo Arana, productor de cine y televisión. Claro, con mucha gente creyente y comprometida a su alrededor, como el actor Juan Pablo Obregón y la co municadora Daniela Bonilla.

El pasado 24 de septiembre fue el lanzamiento del primer episodio. Encuentros se desarrolla totalmente dentro de esta pandemia, en su tema, su problemática, también en la pro ducción, la cual se ha hecho con to dos los protocolos de bioseguridsad, lo que ha sido causa de dificultad, pero también de infinita creatividad y gracia.

Camilo Arana, dedicado ciento por ciento a esta Fundación, es el director y productor de la serie, aunque aclara, todos han hecho de todo, por la nece sidad, las restricciones, por la época y la falta de plata. Camilo cuenta que la serie está estructurada en cuatro ca pítulos temáticos, dejando que en el último concluya una historia y se en ganche una nueva. La primera cuenta una historia de total actualidad: a un empresario próspero se le derrumba

el mundo en medio de la pandemia. Los problemas de pareja, las diversas violencias, el desamor y la angustia salen a escena. ¿Cómo sobrevivir sin la fe, sin el amor… sin Dios?

Juan Pablo Obregón es un reco nocido actor de televisión, su pinta de galán y su talento han sido la llave para abrir las puertas de este compe tido medio. Obregón está seguro de la necesidad de evangelizar “a tiempo y a destiempo” desde su oficio. Por eso ha estado a la cabeza de este proyec to, no sólo como actor, sino también en la coordinación de los actores, ta rea nada fácil. Sin embargo, quienes han aceptado participar de esta serie lo han hecho desde el amor y el con vencimiento, sin temor a ser señala dos por su fe, como el protagonista de la primera entrega, Jorge López, recordado por Tiempo final, Las San

El padre Édgar Rivera dejó los có digos por seguir el sacerdocio. Luego de una exitosa carrera como aboga do decidió que su tesoro estaba en otro servicio, el de la vida, pero des de el sacerdocio. Hoy es párroco en el sector de Ciudad Bolívar, al sur de Bogotá. Una parroquia con templo tan pequeño como grande es la co munidad. Desde allí empezó a crear Tierra de Gracia como director es piritual. Ahora puede presentar esta obra que inicia con pie derecho.

El arzobispo de Bogotá, monseñor Luis José Rueda ha avalado esta tarea evangelizadora, pues es muy cons ciente de la necesidad de la presencia de los mensajes de la Iglesia en los medios de comunicación.

tísimas y El General Naranjo, entre muchas.
8 - Fraternidad - Diciembre de 2020

Francisco de Asís, mil voces y mil veces

La Fundación Música en los Templos, organismo arquidiocesano dedicado a la cultura en sus múl tiples expresiones, no deja de sorprender. Ahora lo hace con bellísimos ensambles.

La Fundación Música en los Templos surge en 1996 como un sueño de crear propuestas artís ticas, con metodologías exitosas que logren in tegrar al ser humano en un espacio fraterno, a través de perspectiva pedagógica y comunitaria, directamente relacionadas con el canto coral en la ciudad.

Luego, el padre Alfonso Rincón González (QEPD) crea la iniciativa Mil Coros para el Milenio, inicia tiva que llevó a feliz término en el año 2000.

La Fundación Música en los Templos está ligada a la propuesta educativa de la universidad arquidiocesana, Fundación Universitaria Unimonserrate.

II Festival de Música Santa Cecilia

Ahora, Valeria Contreras, con la inspiración de ese proyecto, ha publicado muchos videos de maravillo sa calidad musical. El primero el Ave Verum Corpus de Mozart, interpretado por maestros de reconocida trayectoria y acompañados por el Cuarteto de Cuerdas Victoria. Otro, como botón de muestra, de las voces do radas,elAveMaríadeFranklin,conarreglosdelmaestro A. Zuleta.

Santa Cecilia es la patrona de los músicos, su fiesta se celebra el 22 de noviembre, día de la premiación final del festival.

¡Para ti es mi música, Señor! Ese es el lema del II Festival de Música Santa Cecilia, liderado por el padre Mauricio Cuéllar y el canal Cristovisión. El padre Mauricio Cuéllar es párroco en San ta Cecilia, al sur de Bogotá, en el barrio Venecia.

Esta parroquia está llena de historia, pues fue la escogida por el papa Pablo VI en su visita a Bo gotá, para el encuentro con las familias, en 1968. La parroquia tiene un muy cuidado museo de esa visita.

Esta segunda versión tiene en el canal Cristovi sión un importante aliado, que ha permitido una singular organización, pues todos los participan tes se presentaron en este canal para ser vistos, apreciados y votados por los cristovidentes.

El Festival contempló dos categorías: Bandas y Ministerios de Música. Un jurado compuesto por liturgistas, teólogos, músicos y cantantes hizo un primer filtro y los televidentes votaron y escogie ron finalistas, que recibieron los premios del jura do, al final de las presentaciones en la parroquia Santa Cecilia. Y los ganadores fueron, en la mo dalidad de banda, Dos para Dios y, como ministe rio musical, Coroteo

Fraternidad, una revista para el clero de la arquidiócesis de Bogotá - 9

La Oficina de Buen Trato, pionera en crear esta cultura en Colombia

Padre Rafael De Brigard (PRDB): Es grato volver a estar con ustedes, lectores de Fraternidad, en este mo mento de información de nuestra Iglesia diocesana, una Iglesia con mucha vitalidad, con muchas per sonas, con muchas propuestas; una Iglesia viva, afortunadamente.

Tenemos como invitado especial a monseñor Luis Manuel Alí Herrera, responsable de la Oficina de Buen Trato.

Quisiera comenzar esta conver sación refrescando el concepto de Buen Trato, ¿qué se entiende por buen trato en las circunstancias ac tuales?

Monseñor Luis Manuel Alí (MLMA): Buen Trato es toda una cultura. Es decir, es no solamente hacer unas actividades, realizar unas propues tas, sino también ponerse la camiseta para reconocer que en nuestra Igle sia estamos haciendo todo lo posible para que sea un lugar seguro, no sólo para los niños, niñas y adolescentes, sino para todas aquellas personas que llegan a las parroquias, a los institutos y a cada uno de los ambientes eclesia les y reconoce que allí va a recibir una atención adecuada, se le va a respetar su dignidad, pero también esas per

sonas deben tomar conciencia de que en ese espacio en donde están van a ser tratados como hijos de Dios en toda su dignidad y con toda la res ponsabilidad que nosotros tenemos.

Entonces, cuando hablamos de Cultura de Buen Trato, hablamos es de todo un ambiente y de toda una experiencia que nosotros, como Igle sia, nos comprometemos a realizar con todas aquellas personas, el santo pueblo fiel de Dios, que reconocen que somos un hogar seguro.

(PRDB): Tengo entendido que ya han extendido esta Cultura del Buen Trato con ocasión de la pandemia, esta cuarentena, al ámbito familiar. Parece que estamos atravesando también una situación difícil en las familias y desde la Iglesia hay un mensaje para que esta cultura tam bién llegue a las familias.

(MLMA): Sí, en estos meses que llevamos de pandemia nos hemos dado cuenta que ha aumentado el maltrato infantil y la violencia intra familiar contra los ancianos y ancia nas, y por eso extendimos esa Cultura del Buen Trato y la proponemos para las familias, para ese contexto intrafa miliar en el cual todos los miembros deben comprometerse y responsabi lizarse por el buen trato de cada uno

de ellos, no solamente por las per sonas vulnerables sino también por nuestros ancianos y ancianas, niños y adolescentes y la relación de pareja.

(PRDB): En el trabajo que han hecho de extender esta cultura ¿qué nivel de personas y de instituciones han podido tocar?

(MLMA): En estos dos años de la Oficina de Buen Trato hemos rea lizado los siguientes proyectos. En primer lugar, la formación de ges tores por medio de cursos. Fíjate una cosa muy interesante, es que noso tros comenzamos hace 2 años los cursos virtuales y esto ha sido una de las propuestas más interesantes. En estos últimos seis meses, desde que iniciamos, hemos comenzado a trabajar para la formación de los gestores del buen trato en cada una de las parroquias, de los colegios, de las instituciones, de los movimientos laicales y también en las comunida des religiosas, de vida consagrada. Ese es el primer proyecto, formar estos gestores.

Segundo, hemos llegado a todas las instituciones de la arquidiócesis de Bogotá que trabajan con niños, niñas y adolescentes, a los colegios, a las 19 fundaciones que tenemos no sotros en la arquidiócesis de Bogotá,

CONVERSACIONES
10 - Fraternidad - Diciembre de 2020

a las 297 parroquias que conforman nuestra familia arquidiocesana, pero nos hemos centrado específicamente en todas aquellas personas que tienen trabajo directo con los menores de edad. Ese es el primer proyecto; el segundo proyecto es una sensibili zación que hemos realizado a cada una de las familias por medio de pro gramas y de igual manera también la sensibilización con los niños, las niñas y adolescentes; hemos realizado una campaña de Clown, de payasos, hemos ido a algunas parroquias y les hemos presentado todo esto que es la Cultura del Buen Trato.

(PRDB): En una cultura como la nuestra, colombiana, qué tanta re cepción a habido a estas propuestas, qué tan permeable es la cultura co lombiana a estas nuevas propuestas, porque en todo caso son un cambio cultural que hay que hacer en pro fundidad.

(MLMA): Nos hemos vuelto cada vez más sensibles, como sociedad, ante estas problemáticas; pero, sin duda alguna, uno de los impactos que más tiene esta cultura es la ne gación de las familias y de las perso nas directamente involucradas en las instituciones. Mejor dicho, lo que se dice cuando nosotros hacemos estos cursos, en la mayoría de las personas es: “Uy sí, cosa tan complicada esa problemática, pero a nosotros aquí no nos pasa absolutamente nada. Realmente es un problema grave para la sociedad, pero en mi familia no está pasando. Aquí en esta institu ción católica, en este colegio, no está pasando”. Pero las cifras hablan por sí solas: el 85 % de las situaciones de maltrato infantil y abuso infantil su ceden precisamente en el contexto fa miliar y está involucrada una persona que está directamente relacionada, de manera emocional, con estos meno res de edad. Entonces la respuesta es ciertamente nuestra cultura, no diría

colombiana, sino latinoamericana; es muy resistente a estos temas cuando se tiene que tocar realmente la rea lidad de cada uno de nosotros, pero cada vez más se está abriendo esa sensibilidad y esta toma de concien cia de que realmente es un problema social.

(PRDB): ¿En el trabajo que usted ha hecho aquí en la Arquidiócesis, los foros en que se ha participado, ha identificado alguna causa de esta problemática para decir ahí está la raíz?

(MLMA): El problema es que no es solamente una causa sino que es multicausal. Yo siempre utilizo la imagen de los gajos… eso es como un gajo de uva. Son multicausales, una cantidad de causas que uno tiene que ir mirando, porque no so lamente son los aspectos emociona les, las causas organizacionales y las vulnerabilidades psicológicas, sino que todo está ahí como un gajo de uvas y por eso es tan complejo. Esta situación y la razón por la que noso tros estamos haciendo un esfuerzo con esta Cultura del Buen Trato, es porque uno de los puntos fundamen tales es la prevención. Lo importante es generar todos unos protocolos de prevención que nos ayuden precisa mente a confrontar todas las causas que encontramos: las causas situa cionales, la familia, las instituciones, las causas organizacionales, que están en esos ambientes; pero también en la cultura y las vulnerabilidades psi cológicas, como esas situaciones que estamos viviendo en la pandemia, y que han generado ambientes muy co rrosivos y muy complejos dentro de las instituciones familiares.

(PRDB): ¿La Arquidiócesis, desde su oficina, ha podido acompañar y ase sorar o prestar alguna ayuda a otras diócesis en Colombia? ¿Ha podido extender esta Cultura del Buen Trato?

(MLMA): Sí, especialmente con nuestro curso virtual de Entornos Protec tores y específicamente a través de al gunas asesorías que nos han pedido hemos podido acompañar a varias diócesis y arquidiócesis de Colombia y también de Latinoamérica.

La Oficina consta en este mo mento de una trabajadora social que es la responsable propiamente de la Oficina, la doctora Andrea Milena Arévalo, y una psicóloga, la doctora Diana Marcela Suárez. El director, que es monseñor Jaime Mancera, y yo, que soy el encargado de todo este trabajo y de todos estos proyectos.

Nos han invitado, por ejemplo a la provincia eclesiástica de Cali, tam bién en Villavicencio a dar algunas charlas; algunas diócesis del país como la diócesis de Caldas, la de San Gil y muchas más y también en Lati noamérica.

(PRDB): Monseñor, ya para finalizar y agradeciéndole todas estas noticias del Buen Trato, un mensaje para que esta cultura se siga trabajando en es tas campañas y no cansarnos antes de tiempo.

(MLMA): El papa Francisco ha insistido mucho en la sinodalidad. No hay tema en que estemos más involucrados, nosotros como Iglesia, y como Iglesia sinodal, que este de la Cultura del Buen Trato. Aquí no existe jerarquía; aquí lo importante es que el Papa se haya puesto la cami seta. Lo importante es que absoluta mente todos, el Papa, los obispos, los sacerdotes, las religiosas, los padres de familia, los profesores nos ponga mos la camiseta.

La invitación precisamente es esa: que tomemos conciencia que esto no es un tema solamente de algunos, no solamente de las jerarquías sino de todos y aquí es importante que todos nos comprometamos como Iglesia.

Fraternidad, una revista para el clero de la arquidiócesis de Bogotá - 11

Conversaciones

En imágenes

Visita del papa Pablo VI, hoy Santo, a Bogotá, agosto de 1968. Entrada al Templete

12 - Fraternidad - Diciembre de 2020

Karl Barth nos había advertido del momento en que los argumentos culturales serían insuficientes o contrarios para esta decisión de fe y cómo la Revelación habría de tomar el relevo decisivo de la configuración eclesial.

Serena Perplejidad

Los párrocos de la ciudad preparamos los templos para su reapertura con un alto sentido de responsabilidad, a pesar de los exiguos recursos. Tomamos todas las medidas y nos preguntamos por los riesgos de las aglomeraciones, la co municación y el cumplimiento de las nuevas normas, los distanciamientos y un largo etcétera. Pero los fieles volvie ron en una proporción muy escasa.

Y no se trataba solo de un tema de aforo. Las noticias no generaron prevención sino pánico y muchos nos ven aho ra como un lugar seguro de contagio. Otro prejuicio que soportar. La asistencia a las celebraciones se hizo muy pe queña y, al principio, el panorama seguía siendo desolador. ¿Qué pasaba con la gente y su antes proclamado fervor reli gioso? ¿Qué había quedado de la estima que nos manifesta ban antes? Nos veíamos ante el silencio y la ausencia. Nos comenzábamos a sentir superfluos (y no faltaba quien nos consideraba nocivos).

Pero la mirada comenzó a dirigirse a ese pequeño resto que seguía viniendo con una notable piedad y fervor. Y allí surgió lo interesante. Esa pequeña comunidad era una oportunidad preciosa de renacimiento de la evangeliza ción. Sin el peso de la masa voluble, surgían rostros de cristianos para quienes la fe y su celebración era una activi dad esencial. La eucaristía semanal no entraba en la simple categoría de reuniones sociales, sino que configuraba un hito de sentido indispensable para dar forma a la vida tam bién en situaciones difíciles y exigentes.

Esa pequeña comunidad de fieles incondicionales que, incluso a pesar de su edad, se acerca al templo es un ver dadero signo de los tiempos. Con ellos hemos podido cele brar los sacramentos en un ambiente de renovada piedad y descubrir otras formas de cercanía y comunión. Cristianos hasta ahora un tanto taciturnos han cobrado nombre y se han hecho partícipes de la refacción de la comunidad y de las nuevas maneras de transmitir el Evangelio. El árbol re nace después de la borrasca y la sequía.

Queda la tarea de los que no han vuelto. Y de aquellos que siguen dependiendo de los medios virtuales. Una ta rea de anuncio, para despertar el anhelo de Dios y despe jar las selectivas paranoias que este tiempo nos ha creado. Es el desafío de conquistar para la búsqueda espiritual en una circunstancia histórica que parece habernos borrado del mapa. Una oportunidad de ejercer la humildad. En palabras del recordado Andrés Vela s.j., será el momento propicio para pasar de una fe sociológica envuelta en la costumbre y las expectativas gregarias hacia una decisión de fe más madura y personal, nacida de una opción sólida por el Señor en todas las vicisitudes de la vida.

También el teólogo Karl Barth nos había advertido del mo mento en que los argumentos culturales serían insuficientes o contrarios para esta decisión de fe y cómo la Revelación habría de tomar el relevo decisivo de la configuración ecle sial. La fuerza del Evangelio tiene que mostrarse soberana no solo sobre la conciencia personal sino sobre los eventos del mundo. No corresponde a la dignidad de la Iglesia vivir rezagada. La práctica celebrativa de la fe hace parte del tes timonio irrenunciable del creyente y no es simplemente una ocupación aleatoria u ocasional. En todo momento, la Euca ristía hace a la Iglesia y al creyente individual y su presencia material y su voz son un elemento nuclear de su confessio fidei

Quiera Dios que nuestras asambleas vuelvan a ser nume rosas y festivas, en unas condiciones de salud y bienestar. Mientras tanto, no renunciemos a cuidar con denuedo este pequeño rebaño que pide nuestra guía y consuelo en épocas oscuras y paradójicas. Cuidemos que la liturgia en este bello tiempo de Adviento y Navidad nos devuelva el sentido de la esperanza, de la serenidad en medio de las turbaciones y de la fe inamovible en el Señor que, débil y pequeño en el pesebre, es también Juez glorioso de vivos y muertos.

Fraternidad, una revista para el clero de la arquidiócesis de Bogotá - 13

Martín Gil ■ Presbítero ■ Párroco en Santa Gema Galgani

Historias de vida

Predicar con el ejemplo en las periferias

Las noches del barrio La Estre lla, en Ciudad Bolívar, son frías y ventosas, nadie niega sus diversos peligros, pero el padre Jaime Gar cía se sentaba en cualquier andén para oír, más que hablar, con los jóvenes que quisieran parar un rato. Muchos de ellos sin traba jo, ni formación ni esperanzas. Algunos fugitivos, otros llegaban de hacer alguna “vuelta”… todos fueron amados, respetados y con ducidos a Jesucristo por ese hom bre amable, entregado, divertido y convencido del legado de Don Bosco.

El padre García nació en Bogo tá el 16 de diciembre de 1930. Al morir, el pasado 9 de julio, había cumplido 71 años de salesiano y 61 años de sacerdote.

Desde 1993 el padre Jaime se dedicó de tiempo completo a la fundación del Centro de Capaci tación y Promoción Popular Juan Bosco Obrero, obra salesiana ubi cada en la Localidad de Ciudad Bolívar.

Cuenta uno de sus “contertulios de andén” que era cristiano, hijo de pastor y con una malentendida fe, pues odiaba cualquier cosa que se le pareciera a católico; “alguna vez, después de unas botellas y al saber que el man del andén era cura me le fui de frente… pero no pude hacerle nada, solo empe zamos a hablar y al cabo de unos meses había dejado el alcohol, las malas mañas, estaba en Juan Bos co Obrero y ahora soy cura, sí. Cura y ojalá algún día como él”.

El padre Jaime creyó profunda mente en la libertad de la persona humana y en su dignidad. Creyó en el protagonismo de los jóvenes para la transformación de la rea lidad. De hecho, es evidente que el contexto social del entorno de la Obra Juan Bosco Obrero, con el paso de los años cambió y hoy se percibe un mejoramiento sig nificativo en la calidad de vida.

Ciertamente luchó porque se ca pacitaran y pudieran involucrarse con calidad en el mundo del tra bajo, pero sobre todo les infundió esperanza, este tipo de esperanza cristiana que hace que las per sonas no se cansen de luchar, de

Queridísimos amigos, ustedes me han honrado con su generoso aprecio. De ello doy gracias a Dios. Esa actitud cristiana siempre me ha fortalecido.
14 - Fraternidad - Diciembre de 2020

buscar nuevas alternativas, de ser creativos y con iniciativas para ir siempre hacia delante. Murió a los 90 años, feliz de haber vivido para Dios y para los jóvenes más pobres, como lo hizo Don Bosco.

En medio de las calles de Ciu dad Bolívar, allí donde las condi ciones de vida de niños, niñas y jóvenes enfrentan grandes obs táculos, surgió la imagen del sa cerdote Jaime García Cuéllar con su mano tendida y su palabra cer cana que reconfortaban hasta al más triste y desorientado.

Jaime era amigo personal del padre Javier de Nicoló, con quien compartió el esfuerzo por recu perar a la niñez desamparada de los años 70 bogotanos: Los “ga mines” de la época.

“El Centro JBO no deja a los jóvenes a mitad de camino. Una primera tarea consiste en acoger los, recibirlos, motivarlos, acom pañarlos y orientarlos para que obtengan con competencia su tí tulo técnico laboral. Un segundo empeño está orientado a ayudar los para que se especialicen como tecnólogos y a que se inserten en el mundo laboral”, afirmaba el pa dre Jaime en una de sus muchas entrevistas.

El valor central de la educación del padre Jaime García fue el va lor de la vida, del que decía tie ne tres expresiones: el respeto, la solidaridad y la responsabilidad.

El Concejo de Bogotá lo re conoció en 2019 con la primera Orden Civil al Mérito Javier de Nicoló.

“Los jóvenes buscan ser com prendidos, educados y acom pañados en su proceso de cre cimiento cultural, laboral y profesional. Nosotros les brinda mos eso a quienes históricamen te han sido ignorados: los más pobres de Bogotá”, explicó en aquella sesión del cabildo bogo tano. En las décadas de los años 70 y 80, el padre Javier de Nico ló, con el padre García, inició un trabajo por la niñez desampara da que dio el origen al Instituto Distrital para la Protección de la Niñez, y a la Fundación Servicio Juvenil Bosconia.

Posteriormente, García le dio vida al centro de capacitación y promoción popular Juan Bosco Obrero, que actualmente atien de a más de 3.000 niños, niñas y jóvenes en condición de vulnera bilidad en la localidad de Ciudad Bolívar. Allí, el padre García, que sirvió siempre en las periferias,

Cenizarios

La parroquia Cristo Rey dispone de una bella cripta con cenizarios para la venta.

Mayor información en el despacho parroquial: Transversal 18 No. 96-90

Teléfono: 2579144

formó obreros calificados, chefs, artistas callejeros, profesionales diversos e incluso sacerdotes.

Al terminar la Eucaristía de la Virgen de Chiquinquirá, Jaime García Cuéllar sdb., partió de este mundo, víctima del Covid 19. Su último texto, escrito desde la clínica, habla de la riqueza de su vida: “Queridísimos amigos, us tedes me han honrado con su ge neroso aprecio. De ello doy gra cias a Dios. Esa actitud cristiana siempre me ha fortalecido. El in forme médico recibido en la ma ñana de hoy dice que estoy con tagiado. No me siento frustrado, ni angustiado. Me siento feliz de haber comprendido el carisma de Don Bosco, y por ello he tratado de vivir y de servir siempre entre los más pobres. Para todos mis queridos estudiantes y exalum nos, colaboradores docentes y demás y para los queridos ami gos, un fraterno abrazo”.

Nos dejó materialmente, pero su obra y su paso por este mun do serán recordos para siempre, como la de un ser humano que ayudó a miles de jóvenes bogo tanos en su camino por salir de las calles y reconquistar sus dere chos, para gozar de una vida ple na llena de amor.

Fraternidad, una revista para el clero de la arquidiócesis de Bogotá - 15

Jubileos sacerdotales

Monseñor Daniel Ferreira y sus dos parro quias. Privilegiado, así se siente monseñor Daniel Ferreira. Ha sido un hombre feliz en su largo ministerio. Celebra 60 años de vida sacerdotal.

Monseñor Daniel fue ordenado presbítero en 1960 por mon señor Luis Concha. Viene de una familia de trece hermanos, cuatro de ellos sacerdotes.

Desde su ordenación hasta su cuasi retiro, pues sigue activo y trabajando, como que está adscrito a la parroquia de Santa Inés de Guymaral, ha tenido tres cargos: formador en el pre seminario, párroco en San Ambrosio y en San Juan de Ávila.

San Ambrosio, sin lugar a dudas, fue su primer y gran amor. Era un cura muy joven y su experiencia pastoral se limitaba a haber sido formador en el Preseminario. Además allá estuvo por treinta años. Casó, bautizó y despidió a por lo menos dos generaciones de fieles.

Los años en San Ambrosio le permitieron crear una verda dera comunidad parroquial. Llegó a un garaje a celebrar, con muy pocas personas, y dejó una gran comunidad y un templo maravilloso, salir le costó lágrimas, aún lo cuenta con un dejo de dolor, era su vida. Allí aprendió a ser arquitecto, diseñador, economista, administrador, capataz de obra y para gracia de la historia, artista plástico, pues elaboró los vitrales de sus templo.

Pero en San Juan de Ávila hizo lo propio: acrecentó la comu nidad como el siervo fiel de los talentos. En San Juan “sólo estuve 17 años”, ya era un presbítero con experiencia, y tuvo

que sortear más de un problema. Remodeló, por necesidad, parte del templo y construyó una verdadera casa cural, además fue pionero en la digitalización de datos, cualquier partida se encontraba y entregaba en minutos.

Nunca ha dejado su trabajo en el Tribunal, aunque ahora lo hace para la diócesis de Zipaquirá, como defensor del vín culo, después de ayudar a organizar el Tribunal Eclesiástico de esa jurisdicción. En 1978 se recibió como doctor en Dere cho y Ciencias Políticas en la Universidad Santo Tomás, de Bogotá y en 1981 terminó los estudios en Derecho Canónico en la Universidad Javeriana.

En su retiro vive con su hermano, monseñor Gustavo, los otros ya fallecieron. Hijo de don Carlos Ferreira y doña Blanca Sampedro, habla de su familia como una gran bendición, pues sus padres supieron encaminarlo a encontrar su voca ción. Para monseñor Daniel ser sacerdote ha sido una gran bendición en su vida, pues le ha permitido servir en muchos frentes y de diversas formas a sus hermanos en la fe, a él se han acercado no solamente a buscar consejo espiritual, sino también compañía, amistad y diversas formas de ayuda.

Escribió un libro, testimonio de su vida pastoral, Mis dos pa rroquias, que ha sido como su testamento, y motivación para muchos sacerdotes jóvenes. Cuando monseñor Mauricio Rueda Beltz lo leyó manifestó su deseo de que fuera un texto vocacional.

Monseñor Daniel dice que su mensaje y testimonio se resu men en pocas palabras: “He sido un hombre feliz”.

60 años
2020 16 - Fraternidad - Diciembre de 2020

años

El hombre de los brazos abiertos. Monseñor Álvaro Vidales nació en Ibagué el 30 de noviembre de 1946. Pronto llegó a Bogotá de la mano de su señora madre, doña Ana María Bedoya.

“Mi madre Ana María fue muy respetuosa de mi decisión. A ella le debo cuanto logré hacer en la vida. Con su trabajo y amor abnegado me educó y acompañó mi formación sacer dotal. Fue una mujer pobre y sencilla, vivió el Evangelio con serenidad y perseverancia. Fuimos inseparables; de las ocho parroquias a donde fui enviado, me acompañó y colaboró en seis de ellas. Dios la llamó a su Casa antes de mi llegada a la Catedral y a Santa María Goretti”.

Monseñor Vidales ha tenido un recorrido pastoral que abarca casi todas las posibilidades de un sacerdote: capellán, vicario parroquial, párroco, arcipreste, miembro en varias funda

ciones, miembro del consejo presbiteral y un largo etcétera. Pero es importante enfatizar que fue director ejecutivo y re presentante legal de la Fundación de Atención al Migrante, FAMIG, durante siete años, en una de las más complicadas épocas. También que fue párroco en la Catedral Primada, de legado arzobispal para la Catedral y fue nombrado canónigo. Actualmente es tesorero del capítulo de la Catedral, encar gado del culto de Nuestra Señora del Carmen y de Nuestra Señora del Topo, patrona del cabildo de la Catedral.

“Mi ordenación presbiteral tuvo lugar en la Capilla del Semi nario Mayor, el sábado 28 de noviembre de 1970, a las diez de la mañana. Fue mi voluntad recibir el sacerdocio en dicha capilla como un testimonio de amor por el Seminario, pues veníamos de años muy difíciles e inestables, consecuencia de la manera como se acogieron los documentos emanados por el Concilio Vaticano II. Unos los encontraron de avanzada, otros aun tímidos en las reformas propuestas”.

Monseñor Álvaro es un hombre amable y tranquilo. Siem pre dispuesto a atender a sus feligreses, es un “cura de brazos abiertos”, y quien lo busca lo primero que encuentra es una amplia sonrisa, después una abundante gracia y amabilidad.

Durante esta pandemia no dejó a sus fieles y fue de los pio neros en entrar en el mundo digital transmitiendo las euca ristías y las exequias. También un video diario de reflexión y acompañamiento llamado Palabras de vida. A su parroquia actual, Santa María Goretti, acuden familias diariamente por asistencia y ya tiene una red de la que recibe ayuda para más de cincuenta mercados mensuales.

Tal vez de su patria chica heredó el amor por la música y siempre generoso, deleita con su bella voz cantando, espe cialmente, aires tradicionales.

“Dios me ha concedido ejercer el ministerio con alegría y dis ponibilidad. He gozado de buena salud y entusiasmo para avanzar en la misión confiada por la Iglesia. Estoy conven cido que a lo largo de todos estos años, se ha cumplido en mí la promesa del Señor en los diversos relatos bíblicos vocacio nales: ‘No temas, Yo estoy contigo’. Esa presencia del Señor ha sido para mí luz y fuerza”.

Fraternidad, una revista para el clero de la arquidiócesis de Bogotá - 17

50
J ubileos sacerdotales 2020

Tiene fama de ser un sacerdote alegre, con gran sentido del humor y fiel a su vocación y de esta forma celebrará próxi mamente sus bodas de oro sacerdotales. “Mi consigna de sa cerdote es la fidelidad y la alegría, a pesar de las dificultades de la vida”.

El padre Raúl nació el 21 de abril de 1940, en Campohermoso, Boyacá. Se siente feliz de haber escuchado el llamado de Dios para servirle en su vocación sacerdotal. Fue ordenado por monseñor Augusto Trujillo Arango, el 12 de diciembre de 1970. Incardinado en Bogotá mediante Decreto 986 del 22 de septiembre de 1983.

A sus 80 años de vida, no se arrepiente de nada y, ni por un minuto, de haber sido sacerdote. “Le echo la culpa de la fide lidad que me caracteriza, del amor que le tengo a la Iglesia, desde pequeño soñaba con ser sacerdote y en la predicación me siento realizado; la confesión, por ejemplo, para mí, es como una catequesis”.

"Me identifico como sacerdote diocesano con corazón sale siano"

El padre Vaca domina varios idiomas: inglés, francés y alemán. Cursó sus estudios de primaria en Tunja, Boyacá, en la Escuela Normal de Varones. Secundaria en el Colegio Santo Tomás de Aquino. Filosofía en el Seminario Mayor de Barranquilla y adelantó estudios de Teología en el Instituto Teológico Salesiano, en Bogotá.

Ahora como sacerdote emérito, tiene más tiempo para su pa satiempo preferido y lo que también ama en la vida, la lec tura, a la que dedica mínimo dos horas al día. Ayuda además, por estos tiempos de la pandemia generada por el COVID-19, en la parroquia de Las Nieves, en Tunja.

En sus cargos eclesiásticos en la arquidiócesis de Bogotá fue párroco en más de 10 parroquias, arcipreste, miembro de la comisión de retiros espirituales del clero, miembro del con sejo presbiteral, vicario y vicario cooperador en Nuestra Señora de Lourdes, donde fue ordenado.

“A la arquidiócesis de Bogotá la quiero mucho, es la Iglesia concreta donde trabajé toda mi vida, es algo que hice con gusto, con cariño, me sentí feliz y dichoso en todas las parro quias donde estuve”.

25 años

Le doy gracias a Dios por el llamado que me ha hecho. Así lo afirma el padre Juan Francisco Gutiérrez, quien cumple 25 años de ordenación presbiteral. El padre Juan Francisco Gutiérrez nació en la ciudad de Cali hace 55 años. De familia católica, es el único hombre de cuatro hermanos. Su vocación nace gracias al gran ejemplo que tuvo de su párroco, cuando era apenas un niño. Realizó sus estudios de Filosofía y Teología en el Seminario Mayor de Bogotá, y fue ordenado presbítero en la Catedral Primada de Bogotá el 2 de diciembre de 1995, por monseñor Pedro Ru biano Sáenz.

A lo largo de sus 25 años de labor pastoral, ha servido como: vicario parroquial en La Santa Cruz (1995); vicario parroquial en San Buenaventura (1996); capellán Colegio San Mateo (1997); párroco Ad Tempus en Santa Amelia (1998); cape llán Club Campestre El Rancho (1999); párroco en San José Cafasso (2002); capellán Colegio La Presentación (2002); párroco en Nuestra Señora de la Sabiduría (2008); vicario parroquial en San Pedro - Usme (2012).

Actualmente se encuentra como párroco en San Calixto Ca ravario y capellán del colegio de la Salle – Calle 170 desde el 2014. Después de estos 25 años de servicio pastoral el padre Gutiérrez se siente feliz y sobre todo agradecido con Dios: “Me siento muy alegre y agradecido con Dios por este lla mado, que me permite trabajar y compartir en nuestra igle sia. Es un tiempo de gracia para seguir renovando cada día mi sacerdocio, mi servicio a la Iglesia”.

Fidelitas et letitia. El padre Raúl Guillermo Vaca Díaz cumple 50 años de sacerdocio al servicio de la Iglesia arqui diocesana
50 añosJubileos sacerdotales 2020 18 - Fraternidad - Diciembre de 2020

Gratitud a la Iglesia por toda la confianza que me ha tenido. Estas son palabras del padre Alejan dro Olivera, actual párroco en San Gregorio Magno y quien cumple 25 años de ordenación presbiteral.

Proviene de una familia católica practicante y tiene 7 her manos. Estudió Filosofía y Teología en el Seminario Mayor de Bogotá. El motivo de su vocación fue seguir los pasos del padre Fernando Rueda Williamson, con quien compartió cerca de cinco años. Fue ordenado presbítero en la Catedral Primada de Bogotá el 2 de diciembre de 1995, por monseñor Pedro Rubiano Sáenz.

Además, estudió licenciatura en Teología en la Pontificia Universidad Javeriana (1997), especialización en Educación y Orientación Familiar en la Universidad de la Sabana (1998), Licenciatura en Teología del Matrimonio y Familia en la Uni versidad Lateranense en Roma (2005) y tiene un doctorado en Teología del Matrimonio y Familia en el Instituto Juan Pablo II en Roma (2007).

Por estos 25 años de trabajo pastoral, el padre Olivera se siente muy agradecido con Dios y la Iglesia: “Estoy muy agradecido porque he recibido mucho de nuestro Padre celestial, gratitud con la Iglesia por toda la confianza que me ha tenido, gratitud con los obispos, con mis hermanos sacerdotes que es la expe riencia más significativa que puedo compartir, el sentir cerca un presbiterio que lo acompaña en todos los momentos sean buenos o malos”.

Notas Arquidiocesanas Semana Vocacional 2020

La arquidiócesis de Bogotá y su Pastoral vocacio nal, organizaron la Semana Vocacional, entre el 18 y el 25 de octubre.

Con el lema “Buscadores del Sentido de la Vida en Cristo”, la Arquidiócesis de Bogotá invitó a niños, jóvenes y a las familias a participar de la Sema na Vocacional, que tuvo como principal objetivo promover el sentido de la vida en Cristo desde la promoción de la vida sacerdotal y religiosa.

El padre César Carrillo, animador vocacional de la arquidiócesis de Bogotá, afirmó que el even to quería “Favorecer y promover espacios para ahondar en la pregunta del sentido de la vida y fundamentalmente, reconocer el camino de la vocación sacerdotal y religiosa, respuestas a es tos interrogantes que tenemos en el corazón de la persona, del adolescente, del joven, del niño”.

Durante toda la semana hubo diferentes activi dades, todas de virtuales y transmitidas por las redes sociales de la Arquidiócesis. Sobresalie ron los testimonios diarios de los ocho vicarios episcopales territoriales arquidiocesanos, com partieron sus experiencias vocacionales en las diferentes etapas de su vida pastoral. Así mismo, conversatorios, oraciones, horas santas, un taller con niños y un concierto Vocacional con varios sacerdotes de la Arquidiócesis.

El cierre de esta Semana Vocacional, fue el do mingo 25 de octubre con una eucaristía a medio día y un diálogo a cargo de monseñor Luis Ma nuel Ali Herrera, obispo auxiliar de Bogotá.

25 años Fraternidad, una revista para el clero de la arquidiócesis de Bogotá - 19

Parroquias

Un nuevo templo se construye

Falta mucho, no estamos ni al 30 % de lo que quisiéramos tener, pero sabemos que Dios es fiel, que es un deseo de Él para toda la comunidad, por eso necesitamos que mucha gente se sume, nos ayude y continuar con esta grandiosa obra de Dios

Después de más de 20 años la comunidad parroquial de Santa María de Pentecos tés podrá tener un nuevo templo.

Hace un año que el padre Fabi Said Castro fue nombrado como adminis trador parroquial de Santa María de Pentecostés, parroquia perteneciente a la Vicaría Episcopal Territorial de Santa Isabel de Hungría, ubicada en el sector de Arborizadora Alta de Ciudad Bolívar.

Desde su llegada ha trabajado incan sablemente por el bienestar de toda su comunidad parroquial y uno de sus proyectos es dejar un templo digno la comunidad.

Hace más de 20 años fue construido un templo con tablas, latas y tejas. Con el paso de los años esta estructura se convirtió en una trampa mortal debido a la debilidad de sus materiales. Estaba casi por caerse. Por esta razón, el padre Fabi se propuso conseguir los recursos para construir un templo para la ce lebración de la Eucaristía y demás sa cramentos.

Con la colaboración de su comunidad, de donantes y de algunas actividades que ha realizado, se consiguieron los fondos para la primera fase de la construcción. En este momento ya cuenta con la es tructura de la cubierta en hierro, el pa dre Fabi espera para diciembre, tener el templo funcionando: “Todavía falta un gran esfuerzo, nuestro deseo es que de acá a diciembre podamos tener el tem plo totalmente cubierto, empañetado, con sus tejas, puertas y ventanales, aun que el piso no lo tengamos, pero ya poder celebrar nuevamente dentro del templo”.

La comunidad se encuentra muy con tenta y entusiasmada con la obra, fue ron muchos años de espera y por fin ven una respuesta a todas sus oraciones: “Durante muchos años la comunidad expresó el deseo de tener un templo nuevo. Muchos decían me voy a morir y no voy a poder ver el nuevo templo, y hoy, gracias a la misericordia y gene rosidad de Dios, que va poniendo án geles para continuar con esta obra, ya casi está listo”.

Lo primero que hizo el padre Fabi al llegar a la parroquia fue construir un pórtico de la Virgen María, para encomendarle el bienestar de la comunidad, la inspiración y consecución de recursos para la construcción de la Iglesia.

Aún faltan bastantes recursos para poder terminar la obra, por eso el padre Castro extiende una invitación a todas las personas que puedan realizar una donación acercarse o comunicarse con la parroquia:

Dirección: Transversal 36 # 69J - 80 Sur

Correo: pmariadepentecostes@arquibogota.org.co Teléfono: 6758559

20 - Fraternidad - Diciembre de 2020

La Arquidiócesis organizó el “Rosario Misionero Internacional Laical” por el fin de la pandemia

La arquidiócesis de Bogotá lanzó una invitación a los fieles para par ticipar del “Rosario Misionero In ternacional Laical”, iniciativa que congregó a personas de los cinco continentes para rezar por el fin de la pandemia y la misión de la Igle sia Católica en el mundo.

La Oficina de Comunicaciones de la Arquidiócesis de Bogotá señaló que, como parte de las actividades de evangelización de octubre, mes de las misiones, se rezó el Santo Rosario cada sábado del mes por intenciones particulares.

Debido a las restricciones impues tas por el Covid-19, la Arquidió cesis decidió dedicar el rezo del último sábado del mes, el 31 de oc tubre, por el fin de la pandemia y también, por la misión de la Iglesia Católica en el mundo.

Para este último sábado, la OAC contactó a personas y grupos de laicos católicos y jóvenes de todo el mundo, para que en representa ción de cada uno de los cinco conti nentes se presentara su comunidad rezando una casa del rosario en su idioma original: inglés, francés, ta galo, turkwana y castellano.

Los participantes

Desde Sídney (Australia / Ocea nía) una familia con seis hijos, que pertenece a la Comunidad Del Em manuel, moderó el rezo del primer misterio en inglés; desde África, par ticiparon dos jóvenes profesionales misioneras de Turkana (Kenia), que perseveran en la Comunidad Misio nera San Pablo Apóstol.

En Europa, dos misioneras en Francia que pertenecen a la Comu nidad del Emmanuel y a la parroquia

de la Santísima Trinidad de París, ofrecieron su oración para que au mente el número de misioneros que propaguen la fe en medio de la “des cristianización y el abandono de la fe católica”.

Representando a Asia, miembros de la Comunidad Orante Filipina ora ron por el fin de la persecución con tra cristianos y el aumento de con versiones.

En América, la fundación pro-vi da “Creo” dirigió el último misterio, ofrecido a la Virgen de Guadalupe para pedir su intercesión en el logro de una sociedad más justa y equitati va en la región.

El Rosario fue animado en lo musical por los cantautores católicos Ángel Balanzó y Lala Violetta.

La transmisión se hizo desde la pa rroquia Cristo Rey (Bogotá) y por el canal de You Tube de la arquidiócesis de Bogotá.

Fraternidad, una revista para el clero de la arquidiócesis de Bogotá - 21
Notas arquidiocesanas
Joaquín Castro Gutiérrez, “El Mono” Yo he sido feliz, un cura inmensamente feliz 22 - Fraternidad - Diciembre de 2020 Nuestros Hermanos Mayores

Acaba de cumplir 96 años y celebró 70 de su ordenación presbiteral, Joaquín Castro Gutiérrez, “El Mono”, sigue feliz y sonriente.

Dueño de un maravilloso y muy reconocido sentido del humor, por demás cachaquísimo, el padre Castro recibió en su apartamento a Fraternidad y, con su privilegiada y perfecta memoria, se paseó por la historia arquidiocesana de los últimos 80 años, desde que entró a los 14 al Seminario.

El padre Joaquín empezó por rememorar su familia, compuesta por sus padres, don Alfonso Castro Vargas y doña Inés Gutiérrez, más sus tres hermanos. Familia tradicional bogotana, que vivía en La Candelaria y que estaba emparentada con jerarcas de la Iglesia, razón por la cual siempre se sintió cercano y partícipe de la vida eclesial. Y por eso, cuando entró al seminario fue un paso muy natural.

Gran conversador no dejó de contar su paso como actor de teatro, cuando, a los diez años, con su hermana cantó la romanza de las

sombrillas de la zarzuela Luisa Fernanda, en un atiborrado teatro Colón con público “selecto”, pues estaban el presidente Alfonso López Pumarejo y Carlos Gardel, quien luego fue a felicitarlo al camerino y le auguró una exitosa carrera.

Sobreviviente de enfermedades que fueron mortales en su época, reconoció haber pasado también por su etapa de “maquetas”, por supuesto, muerto de la risa.

Fue ordenado presbítero por el primer cardenal, Crisanto Luque, el 3 de diciembre de 1950.

Habla con un amor profundo de su arquidiócesis, la que reconoce como magnífica, importante y que ha dejado para la historia grandes hombres de Dios, desde presbíteros hasta cardenales. Como en “su época” era tan extensa territorialmente tuvo la oportunidad de recorrer muchas parroquias desde Girardot hasta Zipaquirá. Una de sus grandes experiencias fue ser párroco en San Pedro de Usme, tal vez la parroquia más extensa de la Arquidiócesis, con “todo y páramo”.

De sus épocas de párroco, pasó en 1969 a ser Director Nacional de Caritas; en sus viajes conoció, en Essen, Alemania, una forma de ayuda y soporte para los padres que venían de diócesis lejanas a prestar sus servicios en la Conferencia Episcopal. Así que, cuando lo nombraron nuevamente párroco, en Santa Clara de Asís –su gran devoción con san Franciscoconstruyó un edificio con 20 apartaestudios para que allí pudieran vivir sin afugias los padres de otras diócesis. El edificio se llama San Damián.

En el año 2000, asumió la parroquia Beato Mariano de Jesús Eusse, en un sector muy acomodado de Bogotá, y aunque no dejó templo, dejó una comunidad a la que le celebró diariamente hasta que empezó la pandemia. Serísimo en sus análisis, habla con propiedad de la historia, de la pastoral, de los curas, de su calidad, de su dedicación… de los ocho arzobispos con los cuales ha compartido la pastoral y el trabajo.

Sin lugar a dudas, un verdadero ejemplo de fidelidad sacerdotal.

Fraternidad, una revista para el clero de la arquidiócesis de Bogotá - 23

Notas arquidiocesanas

Los laicos tienen una misión muy grande, construir tejidos de amistad social

Este fue centro del mensaje de monseñor Luis José Rueda en el VI encuentro general del Consejo de Laicos de la Arquidiócesis de Bogotá (CLAB). Las redes sociales de la arquidiócesis de Bogotá, transmitieron el encuentro. La jornada tuvo momentos musicales, de reflexión, de diálogo con los invitados especiales y de oración. Diana Suárez, secretaria del Centro de Comunión, y Fabio Camacho, presidente del CLAB, fueron los presentadores oficiales del encuentro.

Los invitados que hicieron parte del VI encuentro fueron monse ñor Jorge Acevedo, coordinador arquidiocesano de la Vida Laical; monseñor Luis Manuel Alí, obis po auxiliar de la Arquidiócesis y Vicario Episcopal del Centro de Comunión y Participación; mon señor Luis José Rueda, arzobis po de Bogotá y primado de Co lombia, y Wylberdit León, quien hace parte de la junta directiva del CLAB y representante del movi miento Juan XXIII.

Intervenciones

Monseñor Luis Manuel Alí agradeció a todas las personas que se conectaron al encuentro: “Agradezco a todos ustedes que en este momento participan de este encuentro, porque es el signo que los movimientos laicales, las asociaciones de fieles, todos uste des que se reúnen en cada uno de sus espacios de evangelización y también en sus comunidades pa rroquiales, le han dicho ese sí sin cero, auténtico y como siempre tan dispuesto a hacer la voluntad del Señor y a construir su Reino”

Y por supuesto resaltó la labor de quienes hacen parte del CLAB: “El liderazgo de nuestro querido monseñor Jorge Acevedo y de Fabio Camacho, de todos los que hacen parte del equipo de direc ción del CLAB, siempre nos han motivado por su entusiasmo, por su pasión por Cristo Jesús y por el anuncio del Reino”.

Por su parte, monseñor Jorge Acevedo hizo una breve descrip ción de la Coordinación Arquidiocesana de la Vida Laical des de que nació hasta la actualidad y las tres tareas fundamentales que tienen, “La primera de la Coordi nación es que estuviera relacio nada con todo lo referente con el acompañamiento y articulación con el laico organizado en movi mientos y asociaciones laicales. La segunda tarea es lo referente a la promoción del compromi so laical en el mundo secular y la tercera tarea es la articulación de las iniciativas laicales con los demás organismos de la vida ar quidiocesana y de la Iglesia co lombiana y universal”.

Fabio Camacho, presidente del CLAB, puntualizó sobre el qué es el Consejo de Laicos de la Arqui diócesis de Bogotá, cuándo fue creado, la labor que realiza y la importancia de monseñor Jorge Acevedo: “Recibimos con alegría el nombramiento de monseñor Jorge Acevedo con su acompaña miento el CLAB se ha venido re organizando precisamente en la realidad de la Vicaría de Evange lización y del Plan de Evangeliza ción, hemos actualizado nuestros estatutos, contamos con unos es tatutos aprobados en la Arqui diócesis y hemos asumido una di mensión mucho más misionera y de mayor participación en la vida de la Arquidiócesis”.

Nuestro arzobispo, monseñor Luis José Rueda, en su interven ción quiso profundizar en la carta “Un llamado a la amistad social”, escrita por él y en la que hace sie te afirmaciones sobre la amistad y su importancia:

Amistad social y verdad

Amistad social y diálogo

Amistad social y perdón

Amistad social y humildad

24 - Fraternidad - Diciembre de 2020

Amistad social y confianza

Amistad social y austeridad

Amistad social y espiritualidad

Y para terminar, invitó a todos a construir esa amistad social: “Hermanos, ustedes y yo esta mos llamados a aportarle a Bo gotá con todas sus localidades, con esta gran multitud de hom bres y mujeres a Colombia y a la humanidad un trabajo perma nente, gozoso, convencido por la amistad social. Gracias Consejo de Laicos de la Arquidiócesis de Bogotá, gracias monseñor Luis Manuel, monseñor Pedro Ma nuel, muchísimas gracias monse ñor Jorge, gracias a todos ustedes los que están conectados, gracias hombres y mujeres misioneros del Reino donde quiera que va yan gracias y acepten ese llamado a construir amistad social”.

Para terminar el encuentro hubo una sesión de preguntas, mode rada por Wylberdit León, quien compartió al Señor Arzobispo to das las inquietudes que surgieron de las comunidades, asociaciones y movimientos laicales y poste riormente el momento musical con el grupo Marcela y Jaime.

Cerca de 8.000 personas se co nectaron al VI Encuentro Gene ral Virtual del Consejo de Laicos de la Arquidiócesis de Bogotá (CLAB).

Todos somos responsables del cuidado de la Casa Común

De manera virtual se realizó el V encuentro de la Red Eclesial Provincia del Cuidado del Agua y del Río Bogotá.

Participaron delegados de las ocho diócesis que conforman la pro vincia eclesiástica, arquidiócesis de Bogotá, diócesis de Fontibón, diócesis de Engativá, diócesis de Soacha, diócesis de Zipaquirá, dió cesis Facatativá, diócesis Girardot y el Obispado Castrense. Además de personas interesadas en el cuidado del agua y la Casa Común.

El principal objetivo del encuentro fue fortalecer el compromiso y trabajo de los animadores parroquiales como custodios de la creación y en especial del agua. Desde hace cinco años se ha trabajado en con formar una gran red eclesial para el cuidado de la Casa Común, del agua y en especial del río Bogotá.

El arzobispo de Bogotá, monseñor Luis José Rueda Aparicio, salu dó a todos los participantes de este encuentro: “Quiero decirles que el trabajo con el tema del agua tiene que ver con nuestro bautismo, hemos sido bautizados con agua y es un signo de vida, los que hemos sido tocados espiritualmente sumergidos en el agua de la trinidad del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo, estamos llamados a ser misione ros del agua, hombres y mujeres. Los felicito a ustedes, participantes en este quinto encuentro y les agradezco que tomando este tema lo puedan divulgar, lo puedan poner al servicio de una conciencia co mún de católicos y de no católicos que ven en el agua algo que nos une y que nos da vida en Cristo Jesús”.

Posteriormente, la ingeniera Mónica López explicó el ciclo hidroló gico, sus realidades y actuales retos. En la segunda parte del encuen tro se presentaron las experiencias exitosas de tres Ecoparroquias: San Marcelino Champagnat, padre Luis Alfonso Canedo; Santa María del Camino, padre Amadeo Ballester; Santa María del Cedro, Lina Sedano. Ellos explicaron todas las diferentes acciones parroquiales que han desarrollado enfocadas al cuidado de la Casa Común y sobre todo el cuidado del agua.

Para terminar, monseñor Jaime Mancera, Vicario episcopal de la Dimensión Social de la Evangelización, explicó la importancia de las Ecoparroquias y el compromiso que tienen todas las parroquias y los animadores de evangelización en torno al cuidado de la Casa Común.

Fueron más de 120 personas que se conectaron vía Zoom al V en cuentro de la R ed E clesial Provincia del Cuidado del Agua y del Río Bogotá, el cual es organizado por el Centro de Dimensión Social de la Evangelización de la arquidiócesis de Bogotá.

arquidiocesanas

Fraternidad, una revista para el clero de la arquidiócesis de Bogotá - 25
Notas
26 -

El arzobispo de Bogotá lidera evento cultural internacional

Monseñor Luis José Rueda Aparicio, junto al cardenal Car los Osoro, arzobispo de Madrid, lanzó el primer concurso de Cuentos Laudato si’ ‘Soñemos Nuestra Casa Común’, un evento surgido en Bogotá. Los arzobispos estuvieron de acuerdo en que esta iniciativa está en la línea creativa de la Espiritualidad Integral, propuesta por el papa Francisco, al servicio de la Ecología Integral.

alto nivel de lluvias: “¿Qué signi fica? Que los pobres que están en esa región, no tienen ese derecho. El papa Francisco ha manifesta do, cómo el clima y el agua son derechos de los pobres y de toda la humanidad”.

Notas arquidiocesanas

Las bases y reglas del concurso se encuentran a disposición de todos en la webwww.cuentoslaudatosi.org.

Mayor información al correo comite@cuentoslaudatosi.org

Monseñor Rueda Aparicio enfa tizó en que “Colombia es un país biodiverso muy, muy rico, los po bres, los indígenas, los afros, los campesinos, que tienen una re lación permanente con la tierra, con la ruralidad, aman, cuidan, protegen, la Casa Común… los indígenas del Cauca, los misak, a cuidar la tierra. Tiene escuelas que están integradas en las veradas, en los resguardos. Allí, los niños aprenden la cultura, aprenden a leer y a escribir el español, relacio nándose con la naturaleza”.

“En el lanzamiento de este con curso de Cuentos iberoamericano, ‘Soñemos Nuestra Casa Común’, soñarla es pensar en la posibilidad que hay más de un ser humano bueno, que es capaz de asombrar se y de comprometerse, soñando la Casa Común, la casa de todos”, sostuvo el Arzobizpo, mientras re cordaba las palabras del Papa en lo referente a que “la espiritualidad nos lleva a cuatro relaciones bási cas: a la relación con Dios, a la re lación con los hermanos, a la rela ción con la Creación y a la relación con nosotros mismos. Esas cuatro relaciones fundamentan una ‘Es piritualidad Integral’, que a su vez fundamenta una ‘Ecología Integral’.

En su intervención puso el acen to en la importancia del cuidado de la Casa Común, como un cuidado en beneficio de los más pobres. Por eso recordó la palabra de Francis co en su visita a Bolivia: “El ser humano necesita las tres ‘T’: Techo, Tierra, Trabajo. Y cuando esas tres ‘T’ están al alcance de cada uno de nosotros, podemos decir que tenemos las herramientas para relacionarnos, en estas cuatro re laciones, y para vivir nuestra ver dadera espiritualidad y nuestra verdadera dignidad como seres humanos”

Recordó las dificultades de agua potable en el Chocó, a pesar del

Finalmente invitó a todos a ha cerse partícipes de este evento originado en la arquidiócesis de Bogotá para todo el mundo: “Este concurso de cuentos va a llegar a las escuelas de los campesinos, a las escuelas de los indígenas, pero también a las organizaciones sociales, porque es un concurso por edades, que nos va a permi tir crecer en la conciencia de lo que significa para nosotros estar interconectados: las etnias, las re giones, los ríos, la tierra, el aire y todo lo que existe, para que haya un clima integral, un clima donde la economía, la relación social, la espiritualidad y esa relación con el medio ambiente nos lleve a tener una Casa Común, bella, para que se la podamos presentar a las fu turas generaciones”.

Fraternidad, una revista para el clero de la arquidiócesis de Bogotá - 27

Un gran logro digital para nuestra Arquidiócesis

La arquidiócesis de Bogotá estrena sitio Web, un gran medio para evangelizar

La Oficina Arquidioces ana de Comunicaciones -OAC-Bogotá, como proyecto de mejoramiento de los canales de comunicación en la arquidiócesis de Bogotá en su ambiente digital, se propuso en este 2020 modernizar el sitio Web www.arquibogota.org.co, teniendo como objetivo facilitar a los usuarios el acceso a la información de mayor interés en nuestra comunidad diocesana y posicionar los contenidos en navegadores de búsqueda y por supuesto promo ver toda nuestra misión evangelizadora en el sexto continente.

Toda esta modernidad estructurada bajo el lenguaje de programación Dru pal, que es un sistema de gestión de contenidos o CMS libre, modular, multipro pósito y configurable que permite publicar artículos, imágenes, archivos y que también ofrece la posibilidad de otros servicios con un diseño más moderno, una interfaz más sencilla, con cualidades que mejoran su usabilidad y nave gabilidad, adaptación a dispositivos móviles y compatibilidad en redes sociales.

Año tras año abriendo camino en la web

Durante estos últimos años la OAC ha asumido el reto de mejorar este fren te de evangelización en nuestra comunidad arquidiocesana, logrando así tener en el mes de octubre de 2020, de acuerdo al análisis de información de Google Analytics, más de 81.000 usuarios/mes que visitan el dominio arquibogota.org.co,

www.arquibogota.org.co
28 - Fraternidad - Diciembre de 2020

con más de 123.000 sesiones activadas, 287.000 páginas visitadas y con una duración de lectura de 2 minutos.

Demográficamente nuestro sitio web ha sido visitado por usuarios per manentes de países como Colombia, Estados Unidos, México, España, Argen tina, Perú, Canadá, Ecuador, Venezuela y Chile, entre otros. A nivel local, los lugares con mayor número de visitas son Bogotá, Medellín, Barranquilla, Cali, Villavicencio, Chía, Ibagué, Soacha. La edad de nuestros usuarios está entre 25 a 34 años, siendo las mujeres las más fieles al sitio web con un 64,6 % y los hombres con un 35.4 % .

El navegador más usado es Google Chrome, el sistema operativo con mayor frecuencia es Android y luego Windows, los canales principales de acceso al sitio son navegadores de búsqueda con un 73,2 %, por redes sociales con un 8.8 %, y de manera directa un 17,4 % .

Un gran esfuerzo, con sabor a trabajo de equipo

La modernización del sitio Web de la arquidiócesis de Bogotá fue posible por el aval del señor cardenal Rubén Salazar Gómez en el año 2019, liderado por la Oficina Arquidiocesana de Comunicaciones en alianza con la empresa Conectiva y Grupo SEED, todo un equipo interdisciplinar donde se puso en marcha el nuevo sitio Web a disposición de la comunidad arquidiocesana en tiempos de pandemia.

En medio del proceso fue fundamental pensar como usuarios, actuar y priorizar lo que el mundo de hoy solicita para el mejoramiento de la comuni cación en la Web, se escuchó a las personas expertas de nuestra diócesis como fuente de ideas y de cambios significativos para lograr la mayor organización de la información y mejoramiento del diseño.

Los grandes estudios de análisis de información y comportamiento de los usuarios en nuestro sitio Web, fueron el faro para la construcción de este gran y oportuno resultado donde encontraremos en el Home de nuestra arquidió cesis toda la información de la estructura eclesial diocesana, eventos, noticias, destacados, acceso a los centros de evangelización, Santo y Evangelio del día, la sección Yo Quiero, centro de información, Boletín virtual, noticiero Nuevo Rumbo, los directorios, entre otros.

Tenemos un gran reto

El sitio Web de la arquidiócesis de Bogotá, equipado con una excelente es tructura y mejoramiento en su diseño, pone en marcha toda la información actual y la historia digital de más de 6 años en la Web al servicio de los usua rios, son más de 240 páginas en su interior entre Vicarías, organizaciones, ins tituciones, fundaciones, centros, coordinaciones, parroquias, colegios, entre otras, que tendrán que trabajar día tras día para actualizar la información y promover la evangelización y la acción de la Iglesia católica de Bogotá en el ambiente digital.

Como dice el papa Francisco * “Abrir las puertas de las iglesias significa abrirlas asimismo en el mundo digital, tanto para que la gente entre, en cual quier condición de vida en la que se encuentre, como para que el Evangelio pueda cruzar el umbral del templo y salir al encuentro de todos”. Estamos seguros que con este cambio en la Web en nuestra arquidiócesis de Bogotá lograremos encontrarnos, comunicarnos de mejor manera y mostrar nues tras obras al mundo con gran impacto e interés.

*Mensaje para la Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales de 2014

Abrir las puertas de las iglesias significa abrirlas asimismo en el mundo digital
Fraternidad, una revista para el clero de la arquidiócesis de Bogotá - 29

Eficacia sacramental y responsabilidad personal

La desinstalación que produce la crisis sanitaria por la que nos ha tocado pasar viene teniendo alcance universal en el sentido que afecta prácticamente la totalidad de las actividades humanas. Poco a poco nos hemos venido aco modando a otra forma de organizar la vida y, en el fondo, quizá a plantear un nuevo sentido a labores que veníamos realizando como rutinas diarias. Posiblemente también un cierto ‘espíritu conservador’ nos cause vértigo al cuestionar realidades que nadie antes ha cuestionado porque en ellas tenemos cimentada nuestra identidad.

El encuentro personal con los feligreses y la congregación para la celebración litúrgica son los aspectos de nuestro quehacer pastoral que más se han visto ‘recogidos’ en estos días, pues las sospechas de fuentes de contagios en las reuniones han condicionado considerablemente la manera como veníamos realizando nuestra misión de fortalecer y celebrar la fe. de discernimiento es manifestación de la acción del Espíritu que, según las promesas de Jesús, «nos dirá lo que está por venir» y en consecuencia esas mediaciones han entrado a formar parte de la Revelación. Así, por ejemplo, los movi mientos filosóficos, culturales y políticos que extrañaron a Occidente de la cristiandad impulsaron la crisis doctrinal que se expresó a través de las tesis de los protestantes del si glo XVI. Esta crisis llevó a la Iglesia a profundizar y precisar el concepto de justificación y con base en ello a reconocer la eficacia de los signos sacramentales que negaron los re formadores. En este contexto controversial se insistió tanto en la eficacia objetiva de los sacramentos que se explicó que la gracia se confiere por la acción que realiza el ministro ac tuando en fidelidad al ritual que garantiza la validez. Al fiel se le asumió como un receptor obsecuente. De este modo y en la necesidad de precisar la diferencia con los protestan tes, la recepción de sacramentos vino a ser entre nosotros el elemento definidor de la pertenencia al catolicismo. En el contexto polémico el concilio de Trento llegó a afirmar que sin la recepción de los sacramentos (al menos en voto) no hay salvación.

El encuentro personal con los feligreses y la congregación para la celebración litúrgica son los aspectos de nuestro que hacer pastoral que más se han visto ‘recogidos’ en estos días, pues las sospechas de fuentes de contagios en las reuniones han condicionado considerablemente la manera como ve níamos realizando nuestra misión de fortalecer y celebrar la fe. Los presbíteros hemos hecho alianza con las redes socia les en el afán de estar cerca de los que acompañamos y de convocarlos a la asamblea. No hay lugar a dudas que esta alianza ha ampliado nuestra ‘audiencia’ al tiempo que vuelve a llevarnos delante del tema de lo ‘real’, ahora contrastado con lo virtual. Sin embargo, el vértigo ante lo nuevo nos mo vió a insistir en la liberación de los espacios sagrados para reunir la asamblea que visibiliza a la Iglesia y así realizar las acciones sacramentales.

Cada generación de cristianos ha tenido que resolver cri sis sobrevinientes, ora de la manera como las mismas per sonas que forman la comunidad viven su fe, ora de las crisis inducidas por transformaciones del entorno histórico en donde la fidelidad a la misión de Cristo nos impele encarnar el Evangelio.

Desde el rechazo a san Pablo en las sinagogas de la diás pora, pasando por los intentos judaizantes a los que reprende la carta a los Gálatas, los discípulos de Cristo venimos pro fundizando en la revelación precisamente por las respuestas a los cuestionamientos que surgieron de las crisis que nos desalojan de un paradigma vigente y que terminan marcan do un nuevo ritmo. Para responder en fidelidad, la Iglesia ha estado atenta para acoger aquellas mediaciones históricas en las que se trasmite la revelación y se vive la fe; esta labor

La manera de aproximarnos a la sagrada Escritura a partir de los métodos exegéticos que irrumpieron a finales del siglo XIX nos trajo una nueva forma de entender la Revelación y tras de ello la comprensión de la salvación más que como una recompensa para los buenos, como la realización del proyecto de Dios en nuestra historia. Este nuevo contexto aúpa el carácter profético de la liturgia en general y de la celebración de los sacramentos en particular. El Vaticano II quiso llamar la atención sobre la participación del fiel en el proceso de santificación y para ello ha buscado un equili brio entre eficacia sacramental y significación establecien do unas celebraciones más transparentes en donde no se necesiten moniciones para entender el sentido de la gracia manifestándose de forma visible en la historia de los cris tianos. Respondimos con las catequesis de preparación a los sacramentos, pero estas terminaron por ser asumidas como requisitos para acceder a los mismos.

La actual crisis nos está conduciendo al nacimiento de una nueva humanidad y de una nueva identidad de los cristianos en el mundo. Este mundo nuevo ha comenzado a manifes tarse en el espíritu conciliar y ahora tenemos la oportunidad de discernir lo que está por venir

Tadeo Albarracín ■ Presbítero ■ Doctor en Liturgia
30 - Fraternidad - Diciembre de 2020

El pasado sábado 24 de octubre se celebraron los 15 años de la llegada del retiro de Emaús a la arquidióce sis de Bogotá.

Con una amplia programación que incluyó eucaristías, Rosario, coroni lla, conversatorios, testimonios y mú sica en vivo, la arquidiócesis de Bo gotá celebró los 15 años del retiro de Emaús. La eucaristía inicial fue presi dida por monseñor Pedro Salamanca, Obispo Auxiliar de la arquidiócesis de Bogotá, quien, en su homilía, re saltó la presencia de los caminantes de Emaús en las periferias. “Qué in teresante constatar que muchos ca minantes de Emaús están haciendo presencia en diferentes ámbitos de la vida social y de manera especial en aquello que el papa Francisco llama las periferias de nuestro mundo, allí han llegado por ejemplo a las cárce les, al mundo de la prostitución, al mundo de la enfermedad, del dolor físico y allí con la gracia del Señor, fortalecidos por los sacramentos y el espíritu de Dios, han logrado, poco a poco, discretamente, como son siem pre las transformaciones que aconte cen gracias al reino de Dios, transfor mar muchos de estos ambientes”.

Recordemos que los retiros de Emaús se fundaron en 1978 en la arquidiócesis de Miami. Mirna Ga llagher, directora de educación re ligiosa de la parroquia de St. Louis, con un equipo de mujeres y bajo la supervisión del obispo de la diócesis y el párroco, el padre David G. Rus sell, iniciaron esta experiencia que se ha extendido a un número impor tante de países de habla hispana. En la arquidiócesis de Bogotá iniciaron en el año 2006 con el retiro de hom bres y en 2007 con mujeres, en las parroquias Santa Amelia y San Tar cisio. La parroquia Santa Bárbara de Usaquén llevó a cabo su primer retiro

Emaús celebró sus 15 años en la arquidiócesis de Bogotá

en 2008. Los retiros pueden definirse como un encuentro personal con el Señor que pretende una renovación espiritual, basada en la lectura del Evangelio de San Lucas 24, 13-35 y en las experiencias y testimonios de carácter kerigmático que ayudan a develar la realidad del amor de Dios en la vida de los caminantes.

El retiro tiene carácter parroquial; por ello, quienes los realizan son lai cos vinculados a una parroquia y los destinatarios de la invitación a cami nar en el retiro son miembros de la misma comunidad, de manera que el fruto del retiro se proyecte hacia la renovación de las comunidades pa rroquiales.

La eucaristía de cierre fue presidida por monseñor Luis José Rueda, arzobispo de Bogotá y Primado de Colombia. En su homilía destacó el amor y el interés de Jesús por la vida de todos: “Jesús se interesa por la vida de cada uno de nosotros, porque Él en el camino de Emaús se nos acerca y a través de Emaús, como experiencia de retiro parroquial, se le ha acercado al corazón, a la historia y al alma de muchos que pueden dar testimonio y decir allí me encontré con mi vida cristiana más profundamente”.

Durante la transmisión, y en las eucaristías, la música fue un elemento fundamental, a cargo de los Cantantes Católicos Unidos, Juan Pablo Quintero, Héctor Posada, Lala Violetta y Ángel Balanzó.

Toda la jornada fue transmitida por Cristovisión y las redes sociales de la Arquidiócesis tanto YouTubecomo Facebook,llegando a los hogares de miles de personas.

Fraternidad, una revista para el clero de la arquidiócesis de Bogotá - 31

Notas arquidiocesanas

Alirio y Oikos

Dos caras de una moneda ecológica

Para comprender la posición de la Iglesia Católica Romana respec to a la crisis ambiental, se recurre a una ubicación conceptual y con textual del término ecología con el fin de precisar los rasgos específi cos del abordaje que, desde la fe, se hace de la cuestión ecológica. Pos teriormente, se analizan aspectos característicos del Magisterio Ca tólico y se propone un balance de las críticas y desafíos que la evan gelización, a partir del cuidado de la Creación, requiere en un esce nario como el colombiano, en el que la minería, el cambio climáti co y la pérdida de biodiversidad se constituyen en signos de los tiem pos que interpelan las opciones vi tales de los discípulos misioneros del Evangelio de Jesucristo.

Alto, flaco y desgarbado, cual Qui jote, con este comparte el amor por los imposibles y la terquedad para lograrlos.

Alirio Cáceres Aguirre llegó a Bo gotá en una canastica, pero no de cigüeña; lo trajeron sus padres des de Guayaquil, acabado de nacer y lo registraron como bogotano. Se ha portado como tal.

Hace ya una buena cantidad de años se enamoró de la Madre Tierra y se dedicó a estudiar algo que era como de hippies, ecología. Pero su natural seriedad para el estudio (Me dalla Andrés Bello; Ingeniero Quí mico de la Universidad de América; máxima calificación como Especia lista en Educación, Universidad Coo perativa de Colombia; Summa Cum Laude, Pontificia Universidad Jave riana y Maestría en Teología Ecoteo

logía) demostró que no sólo era algo muy serio sino que se trataba de una verdadera vocación: cuidar la Casa Común no iba a ser tarea fácil.

Alirio es diácono permanente de la arquidiócesis de Bogotá y entre sus encargos pastorales está ser Anima dor Arquidiocesano de la Pastoral Ecológica y está adscrito en la parro quia Santa María del Camino.

Muy joven, hacia el año 90, se vin culó a la Obra Kolping y se encontró con el amor, representado en Andrea, odontóloga, mujer sensible, sencilla y fuerte, como sacada de las páginas de la Biblia. Con ella formó un hogar cristiano que tiene tres hijitos: Daniel Esteban, David Felipe y Laura María.

Futbolista retirado por diversas lesiones, conserva el corazón al rojo vivo, palpitando por su Santafecito lindo.

Perfiles 32 - Fraternidad - Diciembre de 2020

Encontrarse con Alirio es encon trarse con una enorme y sincera son risa que saluda con ‘un paz y buen vi vir’. Lo de paz es más bien conocido, pero lo de buen vivir ya lo pone a uno en sintonía ecológica:

“La ecología integral es un con cepto poderoso que liga las diversas relaciones del ser humano y le propo ne el camino de cuidado como ruta de reconciliación. La parábola del Buen Samaritano es un excelente re ferente también, para comprender de qué se trata. Los verbos que describen la acción de aquel buen hombre que se compadeció de quien estaba mo ribundo a la vera del camino, aplican perfectamente tanto para atender a la Hermana Madre Tierra que está siendo violentada (LS 1) como a los seres humanos que están siendo des

cartados por una economía que mata y unas políticas excluyentes y discri minatorias”.

El diácono Cáceres, además, es investigador en ecoteología, coor dinador de la Mesa Ecoteológica Interreligiosa, miembro de la Red Iglesias y Minería, asesor del CE LAM en temas mineros y extracti vistas, animador Arquidiocesano para el Cuidado de la Creación y consultor de proyectos ambientales, pedagógicos y pastorales, entre otras muchas cosas.

Su parroquia acaba de recibir un galardón internacional: El Listón azul ecológico, reconocimiento a un proceso de estudio sobre comporta mientos, compromisos, procesos y resultados que se trabajaron durante un poco más de un año y se vieron

recompensados. Reducir la huella de carbono, que son los gases de efecto invernadero que calientan la atmós fera y han generado toda la emer gencia climática, es la meta de todo católico responsable de la Casa Co mún, el planeta Tierra.

“Queremos que las ideas plan teadas en la Encíclica Laudato Sí’ y las propuestas de la Guía de Ecopa rroquias del Movimiento Católico Mundial por el Clima, sean lleva das a cabo de una forma técnica, de modo que las parroquias, semina rios, conventos, casas de retiro, co legios, universidades, obras sociales, sean ‘aulas ambientales’ en las que se pongan en práctica el manejo de agua y energía, la gestión integral de residuos sólidos, las medidas de mitigación al cambio climático, la ecoeficiencia energética, soberanía alimentaria, integradas a la concien tización personal y comunitaria para consolidar una cultura ambiental institucional”.

Bueno, ¿y de Oikos qué?

Oikos, que es un mimo, es la voz cantante de la ecoteología. Él puede decir lo que quienes dialogan no. Es un personaje que utiliza la pantomi ma blanca para dar un mensaje de responsabilidad en el cuidado de la Creación a partir de una espirituali dad que pasa por el cuerpo y sus len guajes. Oikos muestra escenas con la técnica del teatro-danza y plasma una estrategia ecopedagógica que conecta arte, ecología y mística.

Oikos y Alirio recibieron el reco nocimiento ecológico más impor tante: la condecoración Augusto Án gel Maya, reconocimiento al aporte en Educación Ambiental desde el ecumenismo, diálogo interreligioso, intercultural e interespiritual a tra vés de la MESETI (Mesa Ecoteológi ca Interreligiosa de Bogotá D.C.).

Fraternidad, una revista para el clero de la arquidiócesis de Bogotá - 33

Desde la Cancillería

Al reverendo padre fray Wilfredo Tá mara Puerto, O.F.M., en Nuestra Se ñora de los Ángeles – La Porciúncula, Vicaría Episcopal Territorial de Cristo Sacerdote.

Nombramientos

A través del comunicado No. 037/2020, el Señor Canciller ha informado sobre diferentes decretos del señor arzobispo, Luis José Rueda Aparicio:

Párrocos:

Al reverendo padre Louiseau Samedy, O.M.I., en Madre del Divino Amor, Vi caría Episcopal Territorial de San José.

Al señor Presbítero Nelson Ernesto Antolínez Pinto, en Nuestra Señora del Rosario – La Calera, Vicaría Episcopal Territorial de Cristo Sacerdote.

Al señor Presbítero Fabio de Jesús Se púlveda Cardona, en La Asunción de Nuestra Señora, Vicaría Episcopal Te rritorial de Cristo Sacerdote.

Al reverendo padre Delio Ruiz, S.C.J., en Jesucristo Puerta de la Fe, Vicaría Episcopal Territorial de San Pablo.

Al reverendo padre José Ángel Carrillo Gómez, C.J.M., en Jesús y María, Vica ría Episcopal Territorial Santa Isabel de Hungría.

Administradores

Parroquiales:

Al señor presbítero Miguel Ángel Le guizamón Velásquez, en El Buen Pas tor, Vicaría Episcopal Territorial Santa Isabel de Hungría.

Al señor presbítero Paulo Andrés Gon zález Londoño, en San Marcos Evan gelista, Vicaría Episcopal Territorial Santa Isabel de Hungría.

Al señor presbítero Yovany Alberto Lo pera Balvín, en Santa María de la Li bertad, Vicaría Episcopal Territorial de la Inmaculada Concepción.

Al señor presbítero Over Rafael Tovar Galindo, en María, Estrella de la Evan gelización, Vicaría Episcopal Territo rial de San Pablo.

Al señor presbítero Eliécer Montañez Grimaldos, en Santa María Madre de Jesús, Vicaría Episcopal Territorial de San Pablo.

Al señor presbítero Julio Hernando Castillo Guerrero, en San Josemaría Escrivá de Balaguer, Vicaría Episcopal Territorial Santa Isabel de Hungría.

Al señor presbítero Carlos Mario Sán chez Mejía, en Nuestra Señora del Carmen – Las Cruces, Vicaría Episco pal Territorial del Espíritu Santo.

Al señor presbítero Luis Francisco Ro dríguez Rosas, en San León Magno, Vi caría Episcopal Territorial de San Pa blo.

Al reverendo padre José Ángel Carrillo Gómez, C.J.M., en La Ascensión del Se ñor, Vicaría Episcopal Territorial San ta Isabel de Hungría.

Vicarios Parroquiales:

Al reverendo padre Heider Arman do Osso Farfán, en Nuestra Señora de Guadalupe, Vicaría Episcopal Territo rial de Cristo Sacerdote.

Al reverendo padre Jean Dieulhomme Duverseau, O.M.I., en Jesucristo, Luz del Mundo, Vicaría Episcopal Territo rial del Espíritu Santo.

Al reverendo padre Luis Javier Rosales Camarillo, en Nuestra Señora de las Aguas, Vicaría Episcopal Territorial de La Inmaculada Concepción.

Al señor presbítero Michael Wolfe, en La Resurrección, Vicaría Episcopal Te rritorial de San Pablo.

Al reverendo padre Rafael Freire No brega, S.C.J., en Jesucristo Puerta de la Fe, Vicaría Episcopal Territorial de San Pablo.

Otros Cargos:

Al señor presbítero Ancízar Martínez Blandón, capellán en la Clínica del Country, Vicaría Episcopal Territorial de Cristo Sacerdote.

Al señor presbítero Nelson Humberto Torres González, capellán en Los Co bos Medical Center, Vicaría Episcopal Territorial Padre Misericordioso.

Al señor presbítero Eliécer Montañez Grimaldos, capellán en el Estableci miento Penitenciario y Carcelario de Bogotá.

Al señor presbítero Over Rafael Tovar Galindo, capellán en la Cárcel La Pico ta de Bogotá.

Al señor presbítero Hernán Javier Her nández Ruiz, Notario Auxiliar de la Vi caría Episcopal Territorial del Espíritu Santo.

Al reverendo padre Luis Eduardo Pé rez Villegas, M.I., capellán en el Hospi tal Universitario San Ignacio, Vicaría Episcopal Territorial de la Inmaculada Concepción.

Al señor presbítero Angelino Sanjua nés Flórez, capellán Conciliario de la Fundación Colegio Celia Duque Jara millo – Nuevo Gimnasio.

Al diácono transitorio Daniel Fernan do Almanza Romero, adscrito en San Josemaría Escrivá de Balaguer, Vica ría Episcopal Territorial Santa Isabel de Hungría.

Al reverendo padre José Miguel Lugo, M.I., capellán en la Clínica Palermo, Vicaría Episcopal Territorial de Cristo Sacerdote.

Al reverendo padre Rogereve Pausa nos Ubanan, S.C.J., adscrito en Jesu cristo Puerta de la Fe, Vicaría Episco pal Territorial de San Pablo.

Al reverendo padre Fransiskus Xave rius Joko Susilo, S.C.J., adscrito en Je sucristo Puerta de la Fe, Vicaría Epis copal Territorial de San Pablo.

34 - Fraternidad - Diciembre de 2020

Diáconos

Permanentes:

Al diácono permanente Luis Eduar do Ruiz Vega, adscrito en San Juan de Ávila, Vicaría Episcopal Territorial Pa dre Misericordioso.

Al diácono permanente Fernando Ro dríguez López, adscrito en San Ata nasio, Vicaría Episcopal Territorial de San Pablo.

Al diácono permanente Javier Ciodaro Pereira, adscrito en Santa María de la Libertad, Vicaría Episcopal Territorial de La Inmaculada Concepción.

Licencias Pastorales:

Al señor presbítero Luis Alfonso Mo yano Alvarado, por tres (03) meses.

Licencias:

Conceder la debida licencia por dos (2) años renovables para que, en la Capilla de la entidad ABC – PRODEIN, ubicada en la Carrera 20 No. 39B – 15, Vicaría Episcopal Territorial de La Inmacula da Concepción, se mantenga la Reser va del Santísimo Sacramento. Sin em bargo, en esta capilla no habrá culto público sino privado.

Renovar la debida licencia por un (1) año para que en la Capilla de la Ha cienda Común y Silvestre ubicada en la Calle 247 No. 8 – 14 Sector Torca, ju risdicción de la Parroquia San Luis de Tolosa, se celebre el sacramento del matrimonio exclusivamente para el culto católico.

Conceder la debida licencia por cin co (5) años renovables para que, en la Capilla Nuestra Señora de la Esperan za del Conjunto Residencial Plenitud, ubicada en la Avenida Calle 127 No. 15 – 36, Vicaría Episcopal Territorial Pa dre Misericordioso, se permita la cele bración de la eucaristía, sacramentos y demás acciones que aseguren el cui dado pastoral y se mantenga la Reser va del Santísimo Sacramento.

Bogotá, 01 de -diciembre de 2020.

¿Y ahora qué? La vida postpandemia

Notas arquidiocesanas

La Iglesia que peregrina en Bogotá se ha puesto en la tarea de buscar respues tas concretas a preguntas recurrentes.

En un conversatorio con participación de los obispos de la arquidiócesis de Bogotá, los fieles compartieron las dudas y miedos que esta pandemia, que aun que no ha terminado, plantea sobre el futuro de la sociedad.

Cómo serán la educación, la economía, la vida comercial y social, la misma vida espiritual. No podemos esperar sino cambios. Y como dice el Papa, saldre mos mejores o peores, pero nunca iguales.

Monseñor Luis Manuel Alí, Obispo Auxiliar de Bogotá, quien también es psi cólogo, habló de las etapas por las que se ha pasado en esta pandemia, empe zando por la negación, luego otras como la adaptación, hasta la incertidumbre sobre lo venidero.

Monseñor Pedro Salamanca, también Obispo Auxiliar de esta ciudad, enfa tizó en la necesidad de continuar con la evangelización, pues es la esencia de la Iglesia, Dios ha puesto un ritmo para no quedarse quietos.

Monseñor Jaime Mancera compartió una anécdota de una ministra de la comunión, quien por la imposibilidad de entrar a las casas de los enfermos, rezaba desde la reja, desde afuera, y compartía ese momento con los más nece sitados de oración y compañía. Finalmente se refirió a la actitud profética del papa Benedicto XVI cuando hablaba del continente digital como medio de co municación permanente y medio por excelencia para mediar las relaciones en el momento actual, aunque en su momento se hubiera pensado que pertenecía a la ciencia ficción.

El señor arzobispo Rueda se refirió a la importancia y trascendencia de las dos encíclicas de Francisco sobre la responsabilidad de cada uno en el cuidado de la realidad ecológica y sobre la amistad social, mensajes que no son solo para quien profese la religión católica sino para la humanidad de buena voluntad.

Fraternidad, una revista para el clero de la arquidiócesis de Bogotá - 35

Sistema Educativo de la A rquidiócesis de Bogotá

35 años de la carrera de Trabajo Social en Unimonserrate

El programa de Trabajo Social en la Fundación Universitaria Unimonserrate cumple 35 años formando profesionales para el cambio hacia una sociedad más justa y cristiana.

Los profesionales egresados de la Unimonserrate se distinguen por su proyecto de vida centrado en el compromiso con lo social y el cambio de las situaciones que atentan contra la dignidad humana y el desarrollo equitativo y justo de las sociedades.

El Trabajo Social en Unimonserrate ha tenido tradicionalmente reco nocimiento y una gran trayectoria en formación humanista, siendo fun damentales los temas de formación en familia, de crecimiento del indivi duo y ha brindado apoyo, oportunidades y facilidades para que jóvenes de estratos 1,2 y 3 puedan acceder a la educación superior, en esta Alma Mater.

En Unimonserrate se forman profesionales que analizan, reflexionan e investigan las realidades sociales para promover el desarrollo humano y social, a fin de contribuir en procesos de transformación social con perso nas, familias, grupos y comunidades en diversos contextos.

Plan de estudios

Es así como el plan de estudios se desarrolla en grandes campos que se asumen desde lo social y profesional. Formación en temas de familia y de sarrollo del individuo. Fundamenta ción en ciencias sociales, el sentido del trabajo social y estudios en inves tigación que da los fundamentos para conocer la realidad.

Los egresados de esta carrera tienen un perfil profesional especial que les permite desempeñarse en diversos campos de acción como la investiga ción de realidades, diseños, planea ción y ejecución de políticas públicas, construcción de espacios comunita rios, formación humana y fortaleci miento de las familias, además, rea lizar investigaciones de la realidad social que permitan formular proce sos de acción profesional contextua lizados. Liderar, gestionar y atender procesos de desarrollo y bienestar humano en los ámbitos comunitarios

y organizacionales. Participar en la formulación, gestión y evaluación de las políticas sociales y de desarrollo humano, formuladas en los sectores público y privado.

Asimismo están en capacidad de promover y liderar procesos de participación, concertación y conci liación, orientados a la formación política de ciudadanos y a la cons trucción de espacios comunitarios de sana convivencia. La Universidad Unimonserrate ofrece este programa en dos sedes diferentes: El Campus, en Bogotá, en el barrio Jota Vargas -Sede Social-, jornadas diurna y nocturna, y en el municipio de Mos

Clara María Talero García, es la directora del programa de Trabajo Social, especialista en Gerencia y Gestión Social de la Universidad del Rosario y Magíster en Educación de la Universidad Santo Tomás.

quera, en el barrio El Trébol, jornada nocturna.

“El Trabajo Social es totalmente ne cesario y pertinente, en especial por las realidades que vive nuestro país, en el marco de la implementación de los acuerdos de paz, con todos los procesos de reconciliación y repa ración. Las situaciones de crisis que nos deja esta pandemia, las situacio nes de pobreza y de exclusión social, de vulneración de derechos que vive nuestro país, requieren de profesio nales que estén en la capacidad de investigar estas realidades y poder ac tuar sobre ellas para transformarlas”: Clara María Talero García.

36 - Fraternidad - Diciembre de 2020
Issuu converts static files into: digital portfolios, online yearbooks, online catalogs, digital photo albums and more. Sign up and create your flipbook.