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No.2

abril-mayo

2012

ORGANO INFORMATIVO Y CULTURAL DE LA ESCUELA NACIONAL DE ANTROPOLOGÍA E HISTORIA


Nuevamente, tenemos la fortuna de contar con el acervo fotográfico de la enah, para ilustrar la portada, así como el reportaje especial que te preparamos. Contamos con diversas colaboraciones de elementos de nuestra comunidad. En este ejemplar, Israel Michaca hace una interesante analogía entre dos disciplinas aparentemente diferentes. De la misma forma, no podíamos dejar pasar desapercibido el cumpleaños de “Don Goyo”, ni los partidos de futbol. Asimismo, podrás enterarte de las actividades que ofrece la Biblioteca Bonfil Batalla, además de las conferencias y novedades editoriales.

Índice

Editorial

La Escuela Nacional de Antropología e Historia (enah), siempre se ha distinguido por su participación en las causas sociales. Dada la importancia de lo que está sucediendo actualmente en Wirikuta, decidimos dedicar este ejemplar a exponer la problemática que sufre el pueblo wixárika.

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Paralelismos de reconstrucción: de la etnohistoria a la restauración

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El cumpleaños del Popocatépetl

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Especial Wirikuta

10 ¿Qué es el proyecto minero

“Caballo blanco”? (Cómic)

12 Novedades editoriales 13 ¿El fin de los tiempos? 14 Cartelera 16 Futbol en la enah. Torneo Tlacuache 2012

Esperamos que disfrutes del ejemplar que tienes en tus manos. El equipo de Boletín enah

Fotografía de portada:

“El músico”, Madeline Humm de Mollet concurso: “Tres aspectos de la vida popular” cortesía: acervos audiovisuales enah.

Directorio

2 ESCUELA NACIONAL DE ANTROPOLOGÍA E HISTORIA DIRECCIÓN

Dr. José Luis Vera Cortés SUBDIRECCIÓN DE EXTENSIÓN ACADÉMICA

Mtra. Marcela Montellano Arteaga DEPARTAMENTO DE PUBLICACIONES

Etnlga. Margarita Warnholtz Locht COORDINACIÓN BOLETÍN ENAH

Lic. Ilya Tatiana Jiménez Medina COLABORADORES

Silvia Córdova Ruiz Osvaldo Mendoza Bahena Rodrigo Hernández Sandoval DISEÑO GRÁFICO

Dayana Itzel Bucio Ortega Gustavo Jiménez Salinas IMPRESIÓN

Antonio García Garay


“Paralelismos de reconstrucción: de la etnohistoria a la restauración”

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Por Israel Michaca

l comprender la teoría que se discute en la ENAH comenzamos a mirar la vida social de una manera científica y como un proceso articulado de funcionamiento. De esta forma, aunque nuestras actividades laborales no estén ligadas directamente con la antropología o la historia, nunca abandonamos nuestros enfoques disciplinarios, ni nuestra visión del individuo como sujeto de estudio. Trabajar como restaurador para el Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura (INBAL) es parte de una experiencia que vinculo a mi actual formación como etnohistoriador. La restauración artística y la conservación son otra forma de acercarse al pasado, es ver al arte como testigo de un periodo. Integrar los elementos que al paso del tiempo quedan ocultos en las pinturas, textiles o murales, entre otros; me permite indagar sobre el contexto y las técnicas de elaboración del momento en que se realizó la obra. La etnohistoria hace uso de archivos, vestigios arqueológicos, la etnografía y otras fuentes, para describir ciertos procesos histórico-sociales. La restauración usa los análisis de laboratorio, pastas, pinceles, acuarelas, luces infrarrojas y pigmentos, entre otros, para rescatar parte de un pasaje histórico. Ambos trabajos se apoyan en vestigios tangibles para recobrar un contexto. La limpieza de una obra es como indagar en las fuentes, ésta debe hacerse con sumo cuidado, tratando de develar cada uno de los colores que forman parte de la imagen que de algún modo fue tallada, grabada, pintada o estampada en un soporte. La reintegración cromática es el equivalente a la paleografía, el restaurador debe descifrar las líneas y las tonalidades que hacen falta para que el espectador pueda lograr una lectura visual completa. El etnohistoriador debe saber el tipo de letra y las abreviaturas localizadas en el documento, mientras que el restaurador lo hará con el material agregado y los colores que deberá mezclar para rellenar los espacios en blanco.

Alguna vez mi compañera y maestra Micaela González Catalán, me sugirió dialogar con la obra artística mientras la restauraba, ésta me diría de lo que adolecía; curiosamente, lo mismo sucede con la historia y la antropología. En ambos sentidos, la imaginación se desborda. Como restaurador hay que darse la idea de la conformación original de la pieza a rescatar, los materiales que la constituyen influyen mucho en el tratamiento; no es lo mismo un guaje decorado de la región chiapaneca que tiene como soporte una fibra natural, que un árbol de la vida en barro modelado de la región de Metepec. Son técnicas muy distintas; una lija definirá en cada caso los detalles y las texturas que exige la pieza artística, asimismo, la integración de colores y los acabados serán con base en cada contexto. La tarea de restaurador no ha sido fácil, sin embargo, es fascinante aprender una actividad que al principio transmite temor por el hecho de pensar que un error en la intervención conlleva una pérdida del contexto original de la obra. Como ocurre en las ciencias sociales, es imposible llevar todo a la perfección ya que la cantidad de pastas, herramientas, sustancias y colores dan una amplia gama de posibilidades para la reconstrucción de un objeto, pero no todas tendrán el mismo éxito. Tanto en la etnohistoria como en la restauración se trata de edificar un nuevo contexto, ya no será el que era originalmente, cada restaurador dejará una huella del trabajo que ha realizado como un vestigio más en el trascurrir de la historia de esa pieza, y como el etnohistoriador, se hace de un estilo para realizar su trabajo. Ambos detallan, pulen y transforman la visión de quienes se acercan a admirar su labor, ya sea en una galería de arte, o bien presentando una publicación. Cualquiera que sea la tendencia en ambas ocupaciones se reconstruye la historia, se fortalece a un pasado y se rescata la identidad individual y colectiva.

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El cumpleaños del Popocatépetl Por Édgar Anaya Rodríguez

A gran altura se celebra el cumpleaños del Popocatépetl y a gran profundidad se entierran las raíces de este rito

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ada faltó el pasado 12 de marzo en la fiesta anual del santo de Gregorio Chino Popocatépetl, celebrada según la tradición mexicana: hubo comida, música y regalos, se le cantaron Las Mañanitas y hasta se le echaron porras y cuetes. ¿Cuántos años cumplió el festejado? 734,259 (muy aproximadamente, por supuesto, según la edad geológica calculada). Al ver al cumpleañero contento los organizadores del festejo quedaron complacidos, incluyendo al principal de ellos, el tiempero don Antonio. La pesada caminata a las alturas, todos los gastos y el tiempo invertido en los preparativos y durante todo el día, valieron la pena. La celebración del cumpleaños del Popocatépetl es uno de los antiquísimos ritos de fertilidad en los volcanes nevados. Los trabajadores del tiempo Ya en el siglo XVI Sahagún hablaba de los ritos de fertilidad que practicaban los “hechiceros estorbadores de granizo”, quienes con plegarias y movimientos corporales y de sus bastones mágicos alejaban --y alejan-- el granizo y atraían --aún atraen-- la lluvia a los cultivos. Vientos y nubes son sometidos hoy por los conjuros de los conocedores del tiempo, los tiemperos o graniceros, hombres, y también mujeres, de los pueblos cercanos al volcán, a quienes la gente les llega a pagar para que alejen granizo o acuda la lluvia; por ello también se llaman a sí mismos trabajadores del tiempo. Este don lo han recibido no por herencia de sus antepasados asentados por siglos en los pies de Gregorio: el cargo llega, en algún momento de la vida, de uno de dos caminos, del cielo o de la palabra. Tiempero es, inevitablemente, quien sobrevive a la descarga de un rayo o quien, aún más explícitamente, es nombrado por el propio Gregorio Popocatépetl personificado, ese viejo que tantos dicen haber visto en el campo y pueblos aledaños al volcán. “Cuando yo era niño --platica don Antonio Analco, tiempero de Xalitzintla, Puebla, la locali-

Foto: Édgar Anaya

dad más cercana al cráter del volcán--, cuando era boyero, un día vi a un señor en el campo... entonces le pregunté: Tú quién eres, no te conozco. Yo soy Gregorio Chino Popocatépetl --dice--, y tú vas a trabajar conmigo. Ahí, al cerro que humea, ahí vas a ir... Tú vas a andar conmigo. Cuando tú me visites serás recibido siempre --me dijo. Es claro para los hombres de estos pueblos que Gregorio Popocatépetl es tanto volcánnaturaleza como hombre-divinidad. A su vez como montaña es agua que escurre de los manantiales y cae de las nubes circundantes, ceniza fertilizante y paisaje imponente; como humano, es el viejo por muchos conocido que aparece y desparece súbitamente, el que solicita comida y obsequios pero sólo los acepta si los depositan en los puntos sagrados de las alturas del volcán. “Claro que lo he visto... varias veces” --comenta al ser interrogada doña Anselma Hernández, suegra de don Antonio, quien con alrededor de 70 años, descalza y sin más abrigo que un suéter sube cada año a más de 4 000 m a la cueva sagrada del volcán. “Tengo años de subir y bajar sobre de él (de Gregorio)... Dicen quesque nos va a tapar este hombre, pero qué nos va a hacer el viejito”. Un volcán pintado de “azul Tláloc” ¿Cuál es la magia que atrae al hombre hacia volcanes como el Popocatépetl? En parte su cima, que es al mismo tiempo fondo y profundidad, donde hielo y fuego se unen; montaña viva e impredecible, dormida y muda, o despierta y rugiente. Cumbre que genera agua y, con ella, bendita fertilidad. Deidad de las montañas, de las aguas, de la fertilidad, Tláloc se asoció directamente con el Popocatépetl, que es montaña, que provee de agua, que propicia la fertilidad. El dominico Diego Durán escribió en el siglo XVI que “a este cerro (Popocatépetl) reverenciaban los indios antiguamente por el más principal cerro de todos los cerros, especialmente quienes vivían alrededor de él... le hacían muy ordinarios y continuos sacrificios y ofrendas...” Por la misma época Saha-


gún escribió que sobre él ofrecían sacrificios a los dioses del agua y que lo representaban modelado con pasta de amaranto. Varios adoratorios prehispánicos se han encontrado en el Popocatépetl así como vasos con el rostro de Tláloc en un panteón dedicado a la deidad. También pinturas rupestres de esa época y con el mismo tema. Desde hace siglos, los ciclos agrícolas se enciman con los ciclos rituales en el volcán, como la ceniza se encima a la nieve. Actualmente es en marzo cuando los campesinos de la región hacen llegar sus ofrendas al “cerro que humea”, a través de los tiemperos, para pedir la lluvia del año. Aún más, las fiestas prehispánicas en honor de las deidades de la lluvia se realizaban entre el 2 de febrero y el 22 de abril de nuestro calendario, periodo ritual que coincide hoy con el de los tiemperos de Puebla, ya que el 2 de febrero se bendice la semilla y el 12 de marzo --cumpleaños del Popocatépetl-- se realiza la ceremonia preparatoria o anticipatoria a la petición formal de la lluvia, la que ocurre el 2 de mayo. Junto con el tiempo, el lugar es la otra dimensión del rito al volcán: el crestón rocoso de unos 45 m de largo como por 15 de alto conocido como el Ombligo. Situado en el flanco oriente de la montaña, a 2 000 m. del cráter y a 4 300 m. de altitud, como única formación de piedra que rompe la gris monotonía de los llanos de ceniza, es por sí misma, en lo físico, un lugar mágico. Punto de encuentro entre el mundo del hombre con el inframundo y el plano celestial, este probable adoratorio prehispánico es casi un monumento al sincretismo donde se reúnen por algunas horas los verdes frutos del agua con las tres cruces de madera que allí permanecen; las imágenes religiosas del catolicismo con los espíritus de los cerros y los volcanes. “El Ombligo es --dice Julio Glockner en su libro Los volcanes sagrados--, un centro del mundo, espacio sagrado en el que se entabla relación con las deidades y con los antepasados”. Entre la boca y el ombligo 12 de marzo en el calendario, día de san Gregorio Magno; 7:00 de la mañana en el reloj, hora de la partida del tiempero a su compromiso. Para la vista, el destino está cerca; para los pies, lejos; para la objetividad del metro, a 12 kilómetros. El paisaje esta mañana es sublime: el gran coloso vestido de blanco, de la cabeza a los pies, por la suma de lluvia nocturna más frío, igual a nieve. Todo es subida, pura subida, siempre subida. En el camino van quedando atrás el bos-

que de las faldas y los pastizales amarillos arriba de él; el paso es cada vez más lento y el peso de los comales, leña, cazuela, frutas y botellas es mayor. Ya rasguñando las nubes, el Ombligo es cada vez más visible y el oxígeno, cada vez más raro; un paso al frente se convierte en dos hacia atrás en la renegrida ceniza que rodea al peñón sagrado. El viento cortante como navaja de hielo no desanima ni a las niñas del tiempero que, con sólo su vestido y un suetercito, también suben al cielo por unas horas en la espalda de Gregorio. Al frente del grupo de familiares y vecinos de su pueblo llega al Ombligo don Antonio, líder espiritual de la comunidad quien, después de quitar del área ritual los restos de objetos de la última ceremonia, se dirige al volcán con rezos entre murmullos, como los de un hijo que humildemente saluda al padre. Tras cubrir con flores rojas las tres cruces de madera que allí se encuentran, va colocando sobre un mantel de colores, con toda ceremonia, cada una de las frutas y verduras que se ofrendan a la montaña; los panes y tortillas; las botellas de tequila, de brandy y cerveza; el cirio y las veladoras. Entre los aromas prehispánicos del copal, el tiempero levanta la cazuela con guisado y levanta sus plegarias para ofrecerlas al volcán (en ocasiones se ofrenda también la sangre de un guajolote). Al final, los regalos, los objetos que Gregorio Chino solicita al tiempero cada año para que se los lleve. (En años anteriores esta lista ha incluido un acordeón, un traje de guerrero azteca y un traje “de licenciado” --como lo llaman ellos--. En una ceremonia similar del cumpleaños de Rosita Iztaccíhuatl, el 30 de agosto, le ofrendan a la volcana ropa interior femenina, aretes y zapatos). Las prendas de vestir suelen colocarlas don Antonio y sus ayudantes sobre las cruces; los otros regalos, entre la comida, sobre el mantel que cubre a la negra ceniza. En esta ocasión el guisado fue una salsa de chile guajillo con pescado seco, uno de los asistentes presentó al volcán un arreglo grande de las verduras cultivadas --el hombre devolviendo ritualmente a la naturaleza lo

Foto: Édgar Anaya

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que toma de ella-- y el presente principal fue una gargantilla de oro, brillante, como Gregorio se la había solicitado en sueños al tiempero Antonio. La solemnidad y los murmullos terminan para dar paso a la manifestación colectiva de alegría mezclada con cariño que inicia con el canto de Las Mañanitas (con músicos acompañando o a capella, según el presupuesto). Ofrecida ya a la deidad volcán su abundante comida, el tiempero y su gente pueden repartir la suya junto a una fogata y entre nubes que llegan y pasan en este techo de México. Después, don Antonio Analco dirige la “danza ritual de los listones” o “Danza de las cintas”. Al son de su armónica los mayordomos y mujeres del pueblo van entrelazando los listones de colores, símbolo del arco iris, sobre un mástil de madera del que cuelgan, llamado varilla. Bajo el sol vespertino y frío de las alturas se canta entonces la despedida a la Montaña de Cristo, casi un himno al sincretismo: “Adiós, cerro primoroso/ nos vamos a caminar/ sólo Dios sabe cuándo/ te volveremos a visitar. Adiós, adiós, ya nos vamos/ honrado sea Jesucristo/ a ti nos encomendamos/ adiós, Montaña de Cristo”. Al terminar los rezos de despedida, rúbrica de la ceremonia, don Antonio se dirigió a todos: “!Gracias señores!”, y comenzó el largo regreso. Doña Inés, su esposa, fue la última en dejar el Ombligo. Antes de hacerlo se despidió de la montaña sagrada: se hincó, inclinó la cabeza; de su boca salieron suaves pero profundas palabras, y de sus ojos, lágrimas tan brillantes como el cercano hielo de la cumbre, pero cálidas. Instantes después, entre nubes, comenzó su descenso hacia la Tierra.

Foto: Édgar Anaya

Wirikuta: La lucha por el territorio sagrado Por Tatiana Jiménez, Silvia Córdova y Osvaldo Mendoza

Kauyumari el venadito sol, Tatewari nuestro abuelo fuego y Tawewiekame nuestro padre sol, allá en Wirikuta, tomaron el peyote de su propio corazón. (…) Habían visto algunos de sus atributos revelados por ingestión del sagrado peyote que pone de manifiesto su corazón y sus pensamientos… Una mañana don Pedro de Haro, despertó angustiado tras un terrible sueño: Wirikuta “ya no estaba completa”. El territorio sagrado estaba invadido por gente extraña, las ofrendas habían sido saqueadas y el jícuri (peyote) simplemente había desaparecido. Corría el año 2006, cuando tras la terrible visión, don Pedro de Haro, maraakame (cantador o sacerdote) de la comunidad de San Sebastián Teponahuaxtlán, en el estado de Jalisco, reunió a diversas autoridades wixárikas para encomendarles una investigación de lo que estaba aconteciendo en el desierto, cuenta Muwieri Temai, conocido con el nombre occidental de Santos de la Cruz Carrillo, autoridad de la comunidad Wixárika de Bancos de San Hipólito, Durango. Así, esta comunidad indígena comenzó a enterarse de que su principal centro espiritual, al que han peregrinado “desde la creación del mundo y del universo”, estaba en peligro. Al principio fueron las empresas jitomateras las que estaban acaparando y desmontado el territorio, actualmente la amenaza más fuerte proviene de 22 concesiones mineras otorgadas por el gobierno federal a la compañía canadiense First Majestic Silver Corporation. El representante indígena, indicó que poco ha importado que desde hace 11 años los territorios sagrados de los wixárika fueron declarados por el gobierno “Áreas Naturales Protegidas”, además de ser consideras por la UNESCO como parte de la Red Mundial de Lugares Sagrados Naturales. Tampoco se ha respetado el acuerdo de “Hauxa Manaka”, firmado en 2008 por el presidente Felipe Calderón; mismo que firmó vestido con el atuendo ceremonial, y con el que se comprometió a proteger y fortalecer la continuidad histórica de los lugares sagrados y las rutas de peregrinación de la citada cultura.


Los wixáricas, también llamados wixatari o vaniuki, (conocidos por los occidentales como huicholes), habitan el oeste central de México en la Sierra Madre Occidental, principalmente en los estados de Jalisco, Nayarit, así como partes de Durango y Zacatecas. Cada una de estas comunidades asentadas en los mencionados estados de la República salen año con año desde sus cerca de 60 centros ceremoniales, para realizar una peregrinación a Wirikuta, territorio de más de 140,000 hectáreas de extensión, que se encuentra en los municipios de Villa de Ramos, Charcas, Santo Domingo, Villa de la Paz, Villa de Guadalupe, Matehuala y Real de Catorce, en el Estado de San Luis Potosí, México. Durante el ciclo de conferencias en defensa por Wirikuta, realizadas en el auditorio Román Piña Chan, de la Escuela Nacional de Antropología e Historia (ENAH), el pasado 15 de marzo de 2012, Muwieri Temai expresó la importancia de este centro sagrado, no sólo para los wixáricas, sino para la humanidad.

“Nosotros los wixárika dependemos de Wirikuta, así como el espacio sagrado depende de nosotros. Sin embargo, para todos los seres humanos los lugares sagrados son las raíces que sostienen al mundo y por lo tanto son la vida; representan el legado que nos han dejado los ancestros. En el caso de los wixárika, los maraakames son quienes siguen transmitiendo a través de sus cantos nuestras tradiciones, entre ellas que en Wirikuta está la matriz de la vida”, afirmó el representante wixatari. Durante las Jornadas por Wirikuta, el ingeniero José Luis Valdés y Alejandro Villamar en representación de la Red Mexicana de Afectados por la Minería (REMA), además de Alejandra Straffon representante de la Asamblea Nacional de Afectados Ambientales, expusieron las consecuencias que conlleva un proyecto minero a cielo abierto como el que pretenden llevar a cabo las compañías First Majestic Silver y Revolution Resourses Corp. Los especialistas coincidieron en que la minería a cielo abierto genera consecuencias catastróficas al medio ambiente, ya que supone el agotamiento de recursos naturales. La pérdida del territorio es la más inmediata pues, “se remueve la capa superficial de la tierra, es decir, se hace un agujero para llegar a los yacimientos de minerales. Estos cráteres artificiales llegan a medir hasta más de 150 hectáreas y 500 metros de profundidad, lo que significa la devastación total e irreversible del área. La extensión que se ha concedido a mineras es más grande que los estados de Sonora y Chihuahua juntos y equivale a un cuarto del total del territorio mexicano” subrayó Villamar. Añadió que la flora y fauna Foto: Madeline Humm de Mollet resultan gravemente dañadas.

Además de la destrucción de su hábitat, las áreas adyacentes se van deteriorando debido a la exposición de sustancias tóxicas. El cianuro es una de estas, se utilizan para la minería a cielo abierto, con esta se obtiene una mejor extracción de oro de la tierra removida. Así pues, los gases tóxicos que se despiden quedan expuestos a la intemperie sin control alguno, sin embargo no son los únicos, también están los residuos del mercurio y dióxido de azufre. Los representantes de REMA expusieron el papel que juega el agua en este tipo de proyectos, tanto como herramienta de trabajo como uno de los primordiales recursos afectados. “La cantidad de agua que se necesita para el trabajo minero en un día, equivale a la que una familia utiliza en siete años” indicó el ingeniero. Incluso el inadecuado manejo de las aguas residuales de la mina pueden llegar a ríos o a las aguas subterráneas contaminándolas. Muwieri Temai, agregó que actualmente el pueblo wixárica no sólo sufre la amenaza de la empresa canadiense, también de diversos embates a causa de un sistema de gobierno “que parecería nos quiere exterminar”, aseguró. Recordó que a partir de 1992, fecha en la que se firmó el Tratado de Libre Comercio (TLC), la cultura mencionada sufrió un fuerte golpe, generado por las reformas del gobierno al Artículo 27 constitucional. Dicha modificación a la ley expone que la nación puede en todo momento imponer la propiedad privada o concesiones que dicte el interés de la nación para la explotación de recursos naturales, sean minerales, metales, maderas, entre otros. Asimismo, impacta en la propiedad de la tierra, con lo cual se han perdido las ru-

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La religión wixárika

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El universo simbólico de los wixárikas comprende cinco lugares sagrados, ahí habitan sus deidades principales: Wirikuta, donde se encuentra el Cerro Quemado, el cual representa el lugar de la vida del amanecer o Reunari; aquí -cuentan sus mitoses donde por primera vez salió el sol. Como contraparte está Haramara (lugar de la diosa del mar), que es el otro extremo de su universo simbólico; geográficamente se ubica en el actual puerto de San Blas en la costa de Nayarit, este lugar representa la puerta hacia el inframundo, la morada de los muertos. El Norte es denominado Haxa Manaka, se ubica en el “Cerro Gordo”, en el estado de Durango; los huicholes lo conciben como el “joven de la madera flotante”. Al sur, en la Isla de los Alacranes del Lago Chapala, Jalisco, habita Xapawiyemeta, mientras que en este mismo estado, se ubica el centro de este cosmos: Teakata, en Santa Catarina. Estos puntos se representan en una jícara, explicó el Doctor Jesús Jáuregui, investigador adscrito al INAH. Siguiendo el discurso mítico de José Sánchez -artista huichol que realizó el mural del sistema de transporte colectivo de Guadalajara- enunciado por José Jáuregui, los antepasados de los wixárikas concentraron sus fuerzas cuando decidieron desaparecer en las entrañas de la tierra. Esto ocurrió en el inframundo, en el mundo primordial. Asimismo, fue en la laguna de Chapala, “donde los antepasados se subieron a un cerro elevado y formaron una laguna a sus pies, entonces la lagu-

tas del camino a Wirikuta. Por otra parte, también menciona que las concesiones sólo pueden otorgarse a corporaciones nacionales. “A partir del Programa de Certificación de Derechos Ejidales y Titulación de Solares Urbanos (Procede), los ejidos y las diversas comunidades empezaron a circular y remarcar su terreno, por lo tanto, el camino que recorríamos se perdió. Ahora transitamos por los caminos federales. Nuestro consejo de ancianos recuerda el tiempo en que salían desde los centros ceremoniales hasta Wirikuta, eran 15 días para llegar y 15 de regreso. El recorrido implica ayunar y caminar más de 500 kilómetros”, afirmó Muwieri Temai. Al respecto, Alejandro Villamar apuntó que el pueblo wixárika, además de enfrentarse a conflictos por los derechos de la utilización de la tierra, se ve involucrado en problemas de otra índole, pues no todos los pueblos de la Sierra de Catorce y el Altiplano de San Luis Potosí están en contra del proyecto minero, puesto que se les ha prometido un impulso laboral y económico. Sin embargo, el especialista aseguró que se pueden obtener mayores ingresos del turismo y menos lastimeros que de una mina. Desde su trinchera, también un comité de indígenas , encabezado por Braulio Muñoz Hernández, presidente de la Fundación Defensa HuixariKa Cultural A.C., Angélica Sandoval Jiménez, gobernadora tradicional del Cerro de los Tigres y Braulio Muñoz Cayetano, presidente de la organización grupal de artesanos Niwetsika SPR, han emprendido acciones para la defensa del centro sagrado. Durante 15 días, contando con escasos medios económicos, debido a las sequías que sufrieron en sus comunidades, localizadas en Nayarit, los indígenas se dieron a la tarea de buscar apoyo en la ciudad de México. “Le pedimos con mucho respeto al gobierno federal, que nos respete. Venimos a pedir el apoyo de

nuestros hermanos de la ciudad de México, queremos que comprendan que para nosotros lo que está sucediendo es igual a que a ustedes les tiraran La Villa”, dijo en entrevista con el Boletín ENAH, la gobernadora tradicional Angélica Sandoval. Asimismo, en representación de sus comunidades, pidieron mediante un documento, la intervención de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), para el conflicto de Wirikuta, además de la resolución de problemas como el hambre en sus localidades y mayores facilidades de educación para sus hijos.

Foto: Guillermo Aldana


Minería a cielo abierto: Métodos de explotación y principales efectos ambientales Extracción en la plataforma continental

Extracción marina de profundidad

Ruido producido por equipos generadores de energía, trabajos de extracción, tratamiento y transporte; gases de escape

Ruido; gases de escape

Ruido; gases de escape

Aguas superficiales

Alteración del ciclo de nutrientes (posible eutrofización); contaminación con aguas residuales; contaminación causada por una intensificación de la erosión

Desnitrificación; contaminación del cauce receptor con grandes cantidades de aguas residuales lodosas y/o con aguas residuales contaminadas

Enturbiamiento; incremento de la demanda de oxígeno; contaminación con aguas residuales

Enturbiamiento; incremento de la demanda de oxígeno; contaminación con aguas residuales

Aguas subterráneas

Descenso del nivel freático; deterioro de la calidad de las aguas subterráneas

Alteración del balance hídrico y de la calidad de las aguas subterráneas Erosión en la zona de explotación

Suelo

Erosión en la zona de explotación; disminución del rendimiento, desecación, hundimiento del suelo, peligro de empantanamiento tras el restablecimiento del nivel freático, erosión

Modificación del suelo marino y reducción de nutrientes en el mismo

Reducción de nutrientes en el suelo marino

Flora

Destrucción de la flora en el área de explotación; destrucción parcial/alteración de la flora en el área circundante debido a cambios del nivel freático

Destrucción de la flora en el área de explotación

Desplazamiento de la fauna

Desplazamiento de la fauna

Destrucción de organismos marinos inmóviles (corales)

Destrucción de organismos marinos inmóviles (corales)

Conflictos relacionados con el uso del suelo; establecimiento o desarrollo de asentamientos a raíz de las actividades mineras, destrucción de zonas de recreación

Conflictos relacionados con el uso del suelo; conflictos sociales en períodos de auge, establecimiento o desarrollo de asentamientos debido a las actividades mineras

Deterioro de la pesca (destrucción de zonas de desove)

Deterioro de la pesca (destrucción de zonas de desove)

Extracción en seco

Extracción en húmedo

Devastación de superficies; alteración de la morfología; peligro de derrumbes en frentes de arranque; destrucción de bienes culturales

Aire

Ruido y vibraciones en general, ruido y vibraciones de detonaciones; formación de polvo por tráfico y erosión; humos (incl. humos de escombreras autoinflamadas); vapores de voladura, gases nocivos

Devastación de superficies, modificación de la morfología y del curso de los ríos; formación de grandes escombreras

Superficie terrestre

Fauna

Población

Edificaciones

Otros

Daños causados por el agua tras restablecer el nivel freático Posible modificación del microclima

Fuente : www.estrucplan.com.ar

Modificación del microclima; proliferación de agentes patógenos y vectores en aguas estáticas

Modificación de la morfología del suelo marino; erosión costera

na se tornó en sangre y se precipito un diluvio que duró cinco años; mientras en el inframundo estaba inundado, los antepasados se perdieron debajo de la tierra, después emergieron a la superficie del mundo nuevo, el nuestro, el de en medio; en la tierra santa de Wirikuta”, explicó el especialista. Para los wixárikas, Kauyumari es el más poderoso espíritu ancestral, porque reúne en su alma la de todos los antepasados unidos, es él quien los nutre y sostiene con la fuerza de sus espíritus aliados; Tatewuari es el abuelo el fuego, quién sostiene la vida, Paritsika es el amanecer, y Tawewiekame es el padre sol. Kauyumari, Tatewuari, y Tawewiekame y Paritsika se tornaron en cuatro serpientes, cada uno de estos dioses se transformó en una vena de agua, que abrió un camino hacia la superficie de la tierra. Después de cinco años, los espíritus divinos convertidos en serpientes escarbaron canales en la roca con sus lenguas, entonces, emergieron en la tierra santa de Wirikuta simbolizada por cinco biznagas de peyote, cactus sagrado. En cada peregrinación a Wirikuta los huicholes reproducen las acciones que hicieron previamente sus dioses. Actualmente se continúan representando tres procesiones religiosas, en donde este territorio sagrado ocupa un lugar central: la peregrinación mítica de los dioses, la pe-

regrinación ritual de los adultos, y la peregrinación simbólica e imaginaria de los niños que se efectúa en la fiesta de los primeros frutos, puntualizó Jáuregui.

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1 Estimados lectores, les compartimos una historieta sobre la minería a cielo abierto, misma que hicieron favor de enviarnos por correo electrónico. Se puede reproducir, copiar, publicar, etc.


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Un bocadillo sobre escribir… “Quienes cumplen las normas son los escritores ansiosos e inexpertos. Los escritores rebeldes y sin información las incumplen. Los artistas son los maestros de la forma.” Querido lector: ¿dónde te encuentras tú? De Robert McKee, (2011) El Guión, España. ALBAminus.


Novedadeses editorial

Departamento de Publicaciones

12 Hoy se cumplen 70 años de la fundación de la enah. Fue la primera escuela de antropología de América Latina, y pocos años espués cumplió su cometido: servir de guía a las escuelas que se crearon posteriormente en otros países del cotinente. El año de su fundación, 1938, fue tembién el año de la expropiación petrolera, en el cual el nacionalismo del momento buscaba la reafirmación de la conciencia nacional mediante la profundización en la historia de la nación. Se daba comienzo asimismo a un estudio más sistemático de las sociedades indígenas y su trasfondo. Los primeros decenios de la enah significaron, respecto del llamado problema indígena, el establecimiento de una corriente científica que rebatía la política de desaparición del indio por medio de su integración imperiosa a la vida social y cultural de la nación, con peligro de extirpar de los mecanismos vitales de su organización sociocultural.

El presente volumen es una aportación a la antropología de la comida, una especialidad novedosa en México. Los autores exploran de qué manera la comida figura en la creación y reproducción cultural frente a las estructuras de poder y los cambios inducidos por ellas. Este libro colectivo utiliza la etnografía como base para documentar el impacto de la modernización en México a partir de la comida. Se enfoca en dos vertientes: 1) sus múltiples y complejos usos rituales en zonas indígenas y los “pueblos originarios”; 2) las prácticas alimentarias en zonas populares urbanas.


2012

¿El fin de los tiempos?

La biblioteca de la ENAH presenta 800 obras pertenecientes al acervo de sus diferentes colecciones Por Teresa Menchelli

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iversas especulaciones, interpretaciones y angustias se intensificarán conforme se acerque el inminente 21 de diciembre de 2012, fecha que se relaciona, -según algunas interpretaciones socio-culturales sin rigor científico-, con la época correspondiente al calendario maya que marca el “final de los tiempos”. Lejos de menospreciar estas creencias sociales, comparables a otros fenómenos históricos como el milenarismo, -que tuvo lugar en las vísperas del año 1000 d.C.-; se pretenden abordar bajo la perspectiva científica de reconocidos autores, el planteamiento del futuro de la humanidad en este planeta, como civilización y como especie. Con esta temática general, la biblioteca “Guillermo Bonfil Batalla” de la ENAH, presentará aproximadamente 800 obras pertenecientes al acervo de sus diferentes colecciones, así como del catálogo de la videoteca del departamento de medios audiovisuales (documentales, videoclips y películas). Los ejes teóricos de la exposición, son los postulados del premio Pulitzer, Jared Diamond en su obra Colapso. ¿Por qué unas sociedades perduran y otras desaparecen? y de la compilación de diversos autores intitulada El fin de los tiempos. La primera parte de esta serie de exhibiciones (de marzo a mayo), se centra en la Decadencia de culturas y civilizaciones, tanto antiguas como contemporáneas, por lo que se presentan obras de antropología cultural, arqueología de civilizaciones antiguas y análisis históricos sobre el devenir de culturas afectadas por crisis sociales, culturales, económicas y ecológicas. La segunda parte, denominada Transiciones histórico-culturales (de junio a agosto), agrupará obras relacionadas a perio-

dos de transición y evolución biológica, social y tecnológica de coyunturas históricas que culminaron en la desaparición de una civilización o cultura, o en el establecimiento de un nuevo orden socio-cultural para asegurar su sobrevivencia. Y la tercera y última parte (de septiembre a noviembre) exhibirá títulos relacionados con el resurgir, renacimiento, evolución o sobrevivencia de culturas que lograron trascender y superar las problemáticas que las condenaban a la extinción. También será una muestra de esperanza y de solución para los científicos sociales, en la necesidad imperiosa de desarrollar proyectos que promuevan un estilo de vida más armonioso con el medio ambiente y de desarrollo sustentable, razón por la que la ecología deberá ser el eje rector de culturas y civilizaciones futuras. Finalmente citamos a un gran autor clásico de la antropología, Marvin Harris, quien resume el objetivo general de la exposición, de manera elocuente, en el primer párrafo del prefacio de su obra Nuestra Especie: “¿Les interesa tanto como a mí saber cómo, cuándo y dónde surgió por primera vez la vida humana, cómo eran las primeras sociedades y los primeros lenguajes humanos, por qué han evolucionado las culturas por vías diferentes pero a menudo notablemente convergentes, por qué aparecieron las distinciones de rango y por qué las pequeñas bandas y aldeas dieron paso a jefaturas y éstas a poderosos Estados e imperios? ¿Sienten la misma curiosidad que yo por saber qué aspectos de la condición humana están inscritos en nuestros genes y cuáles forman parte de nuestra herencia cultural, en qué medida son inevitables los celos, la guerra, la pobreza y el sexismo, y qué esperanzas de sobrevivir tiene nuestra especie? En tal caso, sigan leyendo”.

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MAYO

Cartelera

Foro: “El cine desde la Etnohistoria” 2 de mayo de 2012 10:00 a 21:00 hrs. Auditorio Javier Romero Mayores informes: Carlos Salvador B. Correo electrónico: kazbam@gmail.com Imagen documental y etnoficción en la región de los volcanes Iztaccíhuatl y Popocatépetl 4 de mayo de 2012 9:00 a 21:00 hrs. Auditorio Román Piña Chan Mayores informes: Margarita Loera Correo electrónico: magaloera@yahoo.com.mx Seminario de Antropología de la Montaña Del 7 al 11de mayo de 2012 9:00 a 21:00 hrs. Auditorio Román Piña Chan (9 y 10 de mayo) Auditorio Javier Romero (11 de mayo) Mayores informes: A.F. Ricardo Cabrera Correo electrónico: ticominido@yahoo.com

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Relación mente-cultura visiones interdisciplinarias 9 de mayo de 2012 9:00 a 21:00 hrs. Auditorio Javier Romero Molina Mayores informes: Rosa Isela Ojeda Correo electrónico: monkeyproject@hotmail. com 5to Encuentro Atlético a campo traviesa 1600 mts. 12 mayo de 2012 8:00 a.m. Bosque de Tlalpan Inscripciones e informes en el Área de Actividades Deportivas, ENAH Mayores informes: Norma Hernández Correo electrónico: negrazara@yahoo.com.mx Seminario: Las culturas jurídicas y la construcción política de los estados liberales Del 14 al 18 mayo de 2012 17:00 a 21:00 hrs. Auditorio Javier Romero (15 de mayo), Sala de consejos (14 y 18 de mayo) y Sala de Usos Múltiples (17 de mayo) Mayores informes en el Posgrado de Historia-Etnohistoria, con la Dra. Hilda Iparraguirre.

Debate teórico y reflexiones 16 mayo de 2012 10:00 a 14:00 hrs. Sala de Consejos “Margarita Nolasco” Mayores informes en el Posgrado de Historia-Etnohistoria, con la Dra. Hilda Iparraguirre. Primer festival de lenguas y culturas en resistencia: nación mazateca Del 21 al 25 mayo de 2012 9:00 a 21:00 hrs. Auditorio Román Piña Chan (21al 24mayo) Auditorio Javier Romero (25 de mayo) Sala de Consejos; Margarita Nolasco (23 de mayo) Mayores informes: Licenciatura de Antropología Social III Congreso de Arqueología Social Ameroibérica 24 mayo de 2012 9:00 a 13:00 hrs. Sala de Usos Múltiples Mayores informes: Patricia Ledesma Correo electrónico: coordinacionarqueologiaenah@yahoo.com Semana de los Proyectos de Investigación Formativa (PIF) 28 mayo de 2012 9:00 a 21:00 hrs. Auditorio Javier Romero Mayores informes: Alberto Vallejo Reyno Correo electrónico: inv.formativa.enah@ gmail.com *Los eventos pueden cancelarse o modificarse.


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Futbol en la ENAH

Torneo Tlacuache 2012 “Los novios de tu hermana” de la licenciatura en Historia y “Real Bañiles” de Arqueología, junto a 14 equipos de futbol más (no menos importantes), se disputan el reñido primer lugar del Torneo Tlacuache 2012. Los 16 equipos inscritos, divididos en cuatro grupos, con cuatro equipos cada uno, iniciaron la contienda a partir del 19 de abril. De cada grupo se seleccionará a los dos equipos con mayor puntaje para pasar a cuartos de final. El último partido de la primera ronda se jugará el 25 de mayo del presente año. Cabe señalar que la encargada de dichos torneos es la coordinación de Actividades Deportivas de la ENAH, cuyos responsables son la arqueóloga Norma Hernández Zarza y Aurelio González Vázquez, quienes han dirigido desde el año 2010 el proyecto denominado “Actividades deportivas y culturales”. Gracias a este proyecto, se han contratado cuatro profesores para las tareas de Futbol, Box, Básquet y Voleibol, además de la adquisición de equipo o material para las actividades deportivas. Entre las actividades, resalta la organización de los “Torneos Tlacuache”, en los que destaca el de futbol, por ser el que registra la mayor cantidad de estudiantes de las siete licenciaturas. Aunque durante el “Torneo Ráfaga Tlacuache”, realizado el año pasado, el campeón fue un equipo proveniente de la facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la UNAM, actualmente el equipo denominado “Consejo Tlacuache” es bicampeón y actual triunfador de la copa Mayahuel, realizada el pasado mes de marzo en la ENAH. Este equipo se ubica en el grupo “D”, del actual torneo y para muchos promete ser tricampeón.

Por Osvaldo Mendoza

Boletín ENAH invita a participar a los alumnos de las siete disciplinas que se imparten en la escuela (Antropología Física, Antropología Social, Arqueología, Etnología, Etnohistoria, Historia y Lingüística). Envía tus diarios de campo, reseñas, entrevistas, dibujos, poemas, cuentos, anuncios, etc. al correo:

boletín.enah@gmail.com

Periférico Sur y Zapote, s/n col. Isidro Fabela, Del. Tlalpan, C.P. 14030, México, D.F.

Boletín ENAH Abril - Mayo 2012  

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