Comunicarnos Nº 155 Julio/Agosto 2016

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Declarada de Interés Social por la Legislatura - Cdad. Bs. As.

Trabajar por

la inclusión Jesús nos enseña a incluir siempre, no cerrar las puertas ni el corazón a nadie.

REVISTA BIMESTRAL

AÑO 16 - Nº 155 - JULIO/AGOSTO 2016 - COSTO $20


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Editorial

Sumario .1.

Incluir: siguiendo los pasos de Jesús

.2.

El jubileo de la misericordia nos invita a soñar en una Parroquia en clave preventiva…

.5.

“La Casita”, el rostro de la familia.

.9.

El desafío actual: Salud para todos.

. 11 .

El poder transformador del circo.

. 17 .

Algunas reflexiones sobre el trabajo de inclusión en la Iglesia.

. 20 .

Transpirar la camiseta: el partido de los barrios.

. 23 .

Inclusión educativa y calidad académica: un colegio de la UBA que se hace puente.

. 25 .

Una escuela, una puerta que se abre, un muro que se cae.

. 26 .

Con clima de hogar: la Casita de María.

. 28.

¿Qué puedo hacer yo? María signo de esperanza.

INCLUIR:

siguiendo los pasos de Jesús “La entrega, la verdadera entrega surge del amor a hombres y mujeres, niños y ancianos, pueblos y comunidades… rostros y nombres que llenan el corazón. De esas semillas de esperanza sembradas pacientemente en las periferias olvidadas del planeta, de esos brotes de ternura que luchan por subsistir en la oscuridad de la exclusión, crecerán árboles grandes, surgirán bosques tupidos de esperanza para oxigenar este mundo.” Palabras de Francisco - II encuentro de Movimientos Populares – Bolivia, Julio2015 Son numerosas las imágenes de Jesús acercándose al excluido, al despreciado, al que está aislado. Y luego de acercarse, de extender su mano, de dialogar, Jesús transforma la realidad, no sólo porque el ciego ve, el leproso es sanado, el mudo habla, el publicano es llamado, sino porque también sana la marginación a la cual eran empujados. Pueden ver el mundo, pueden comunicarse, pueden participar, pueden ser comunidad. Jesús hace como el Padre que lo ha enviado para salvarnos, como dice el Papa Francisco: “nos busca para incluirnos, para ser una familia”. Con la claridad a la cual ya nos tiene acostumbrados, Francisco nos dice “Hay dos caminos en la vida: el camino de la exclusión de las personas de nuestra comunidad y el camino de la inclusión. El primero puede ser pequeño, pero es la raíz de todas las guerras: todas las calamidades, todas las guerras, comienzan con una exclusión. Se excluye de la comunidad internacional, pero también de las familias, entre amigos, cuántas peleas… Y el camino que nos hace ver Jesús y que nos enseña Jesús es otro, es lo contrario: incluir”. Homilía en Santa Marta, 5 de nov de 2015. En el encuentro con los movimientos populares en Bolivia, el Papa, luego de señalar que las exclusiones e injusticias son muchas y también son

muchas las formas de enfrentarlas, nos invitaba a descubrir el hilo invisible que une a cada una y a buena parte de las exclusiones e injusticias: “Me pregunto si somos capaces de reconocer que estas realidades destructoras responden a un sistema que se ha hecho global. ¿Reconocemos que este sistema ha impuesto la lógica de las ganancias a cualquier costo sin pensar en la exclusión social o la destrucción de la naturaleza?” Y lo repite una y otra vez, el problema es “un sistema que quitó a la persona del centro para colocar al dios dinero, un sistema económico que excluye, excluye siempre, excluye a los niños, ancianos, jóvenes sin trabajo y que crea la cultura del descarte en la que vivimos”. Con la mirada puesta en ese modo de ser Iglesia, que elige ser cercanía, amistad, oración y trabajo, la opción profética, propia de los seguidores de Jesús, comienza en las obras. Hablamos de la exclusión poniendo nuestra mirada en aquellos que trabajan por la inclusión. En el mes del Bicentenario de la independencia, nuestra edición de “Comunicarnos” quiere hacerse eco de esos brotes de esperanza, de ternura y de inclusión social. Queremos ser espejo de alguno de esos trabajos silenciosos, pequeños, humildes, pero luminosos como la estrella de Belén. Del arte circense que trasciende las telas y los malabares, de la escuela que se ensucia en el barro y conoce cada rostro, del deporte que siembra identidad y pertenencia, del centro de día que se hace hogar, de la salud que incluye, del centro barrial que se hace familia, de la parroquia que se hace barrio, de la acción que se hace reflexión y oración. En síntesis, de la Iglesia que se hace Reino Dios, para hacer del barrio, de la pequeña cotidianeidad, un pedazo de cielo. Padre Adrián Bennardis

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Padre Gustavo Oscar Carrara Parroquia Santa María Madre del Pueblo Villa 1-11-14 - Bajo Flores

El jubileo de la misericordia nos INVITA a soñar en una Parroquia

en clave preventiva… La pastoral de drogadependencia que nos ocupa es una pastoral que está llamada a ser reflejo del Dios Misericordioso, que vendrá a enjugar toda lágrima (cf. Ap. 21,4). Hace unos días el Papa Francisco decía: “Cuántas lágrimas se derraman a cada momento en el mundo, cada una distinta de las otras, y juntas forman como un océano de desolación, que implora piedad, compasión, consuelo. Las más amargas son las provocadas por la maldad humana…” 1 En esta pastoral decimos, por ejemplo, que el consumo de paco ha hecho explotar la marginalidad en las periferias urbanas, que nos ha enrostrado la exclusión en la que viven tantos niños, adolescentes y jóvenes. Y acto seguido nos es necesaria la humilde confesión de que esto no debería haber pasado, de que en un sentido se ha llegado tarde. No conviene apurarse a deslindar responsabilidades. Es necesaria, como Iglesia, la instancia de ‘acusarnos a nosotros mismos’ por haber descuidado gravemente en la práctica pastoral la vía de la misericordia. ¿No podría haberse evitado tanto sufrimiento, tantas lágrimas? La tarea de prevención hay que concebirla entonces como una acción de misericordia. En un sentido, tal vez la mayor obra de misericordia, porque busca llegar antes, busca primerear.

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La parroquia es la Iglesia entre las casas, el barrio es la parroquia En orden de poner a la parroquia en clave preventiva, es importante volver a descubrirla como la Iglesia entre las casas y volver a decirnos: el barrio es la parroquia. Y es así que cuando caminamos nuestro barrio, estamos conociendo distintas facetas

de nuestra parroquia. Y como no hay miradas neutras elegimos mirar el territorio con la mirada de la fe. Una fe que sea capaz de misericordia, ya que si no se encarna en acciones concretas de misericordia, termina en ideología. Necesitamos reconocer el barrio —y por lo tanto, todos los espacios donde se desarrolla la vida de los vecinos y vecinas— desde una mirada contemplativa.2 Y así observaremos cómo muchas veces se representa en el territorio

la parábola del trigo y la cizaña. No es tiempo de ansiedades, pero sí de convicciones claras y de tenacidad. 3

Animarse a correr las fronteras pastorales… La pastoral es, ante todo, un modo de pararse frente a la realidad, y ésta nos está pidiendo más Misericordia. La Misericordia preventiva –si es posible hablar en estos términos- es Misericor-


dia en camino, “una Misericordia que cada día busca el modo de dar un paso adelante, un pasito más allá, avanzando sobre las tierras de nadie, en las que reinaba la indiferencia y la violencia.”4 Y evidentemente, estas tierras de nadie están en nuestras Parroquias, y hacia ellas hay que correr nuestras fronteras pastorales con creatividad y audacia. La Misericordia preventiva tiene que tener por consiguiente un claro despliegue territorial. Y frente a una iniciativa en este sentido, aguantarnos la pregunta: ¿Eso que estás haciendo, es pertinente? ¿Es algo realmente pastoral? ¿Qué beneficio pastoral trae? Un ejemplo, la creación de un club barrial a partir de la Parroquia. La Misericordia preventiva que corre las fronteras pastorales, tiene como inspiración para pensar y ensayar nuevos caminos, la parábola de la oveja perdida y acechada por los peligros más diversos.

Prevención es brindar oportunidades reales… Al reconocer el barrio-parroquia, y al asomarnos a esos problemas provocados por la maldad humana, podemos quedarnos atrapados por una de las más fuertes tentaciones, la desesperanza. Y que se instale entre nosotros ese mal espíritu quejumbroso que nos susurra acá nada se puede hacer. Frente a esta tentación hay redoblar la apuesta: si una comunidad se organiza en torno al principio de la misericordia hay lugar para la esperanza. Hay que salir de la queja amarga con acciones concretas, solo ellas nos dan la real dimensión de los problemas y a su vez nos dan mayor legitimidad a la hora de pedir la

intervención necesaria de otros actores como por ejemplo el Estado. Un ejemplo puede ser la creación de un espacio educativo.

Prevención es facilitar los liderazgos positivos… Cada uno de los que estamos aquí hoy de una u otra manera somos pastores de grandes rebaños “con el sueño misionero de llegar a todos” 5, porque Dios no quiere que ninguno de sus hijos se pierda. Ahora bien, es propio del que conduce pastoralmente, formar los cuadros pastorales del mismo pueblo, para animar y fortalecer el anuncio del evangelio de la misericordia en medio del pueblo. Por consiguiente hay que dedicarle tiempo a descubrir potencialidades en los agentes pastorales. Y no pueden descubrirse potencialidades entre

nuestros adolescentes y jóvenes, sin confiar en ellos y sin darles responsabilidades. Sería conveniente tener como horizonte la formación de liderazgos positivos en cada sector de nuestra parroquia. Podría ir generándose por ejemplo la creación de un movimiento infantil-juvenil que desarrolle liderazgos centrados en el servicio. Que se constituya en una invitación a descubrir que “las alegrías más intensas de la vida brotan cuando se puede provocar la felicidad de los demás, en un anticipo del cielo”.6 Tal vez sea conveniente considerar aquí la distinción entre “conducción pastoral estratégica” y “conducción pastoral táctica”. A la primera le corresponde la mirada global, las decisiones y acciones de fondo –acompañados por otros sacerdotes y por el consejo pastoral-; a la segunda le corresponde la mirada

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ños. En todo caso tenemos que cambiar la tentación de controlar todo, por la acción de cuidar a los que cuidan la fragilidad de nuestro pueblo.

sobre temas particulares, las decisiones y acciones que colaboren en este caso a llevar adelante la estrategia pastoral fijada. A muchos agentes pastorales les corresponde entonces este segundo tipo de conducción. Por otro lado, no hay que dejar de tener presente que muchos de estos agentes pastorales llevan adelante una familia o tienen responsabilidades de conducción en su ámbito laboral. No los tratemos entonces como ni-

Prevención es generar espacios sanos y dichosos que den identidad y pertenencia… En nuestro reconocer el barrio-parroquia muchas veces nos encontramos con los pibes de la esquina. Esa esquina les da identidad, pertenencia. Pero muchas veces el mundo adulto que se acerca no les trae buenas propuestas. Es importante visualizar que sería necesario generar “programas” para abordar a estas chicas y chicos que están muchas horas, todos los

días de la semana allí. Pero esto nos hace pensar que es necesaria la creación de espacios sanos y dichosos que den identidad y pertenencia. En determinados contextos es importante visualizar que no alcanza solo con una propuesta para el fin de semana. Es necesario iniciar procesos de acompañamiento que se den a

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lo largo de la semana y que se sostengan en el tiempo. Es necesario de alguna manera institucionalizarlos, sobre todo en contextos donde el narcotráfico es una “institución” que todos los días y a toda hora pone el riesgo la vida de nuestros chicos y chicas.

Prevención es frente a la orfandad de vínculos: la Iglesia como familia… Cuando por ejemplo nos encontramos con un chico que consume paco. No nos encontramos solamente con alguien que consume una sustancia, nos encontramos también con un sobrante de un sistema que excluye 7. Chicos y chicas sin estudios terminados, sin trabajo, con enfermedades que parecían que ya no existían más, en la calle. Pero si miramos más en profundidad nos encontramos con chicos y chicas huérfanos de amor. Por eso, prevención es que la Iglesia en medio de las casas se constituya como familia grande que hace lugar, que abre puertas, que tiende puentes, que se transforma en familia extendida que se ocupa de sus miembros más frágiles. Iglesia, familia que se expresa a través de la Misericordia preventiva.

NOTAS 1 - Papa Francisco. Vigilia de oración para enjugar las lágrimas. 3 de mayo de 2016. 2- Cfr. EG Nº 71 3 - Cfr. EG Nº223 4 - Homilía Jueves Santo 2016. Misa Crismal. 5 - EG Nº 31. 6 - AL Nº 129. 7 - Cfr. EG Nº 53-58.


Entrevista al Equipo del Hogar Madre Teresa en la villa 31.

“La Casita”,

el rostro de la familia

Como todos los días, muchos automóviles pasan a gran velocidad por la autopista Illia, rodeada por la Villa 31, son reflejo de la velocidad de una sociedad que vive vertiginosamente y no permite que te detengas a mirar. Sin embargo en ese barrio, entre medio de esas casitas, cuyo frente da a la autopista, hay una que tiene un cartel con un rostro que es sinónimo de misericordia, donde se lee: “Hogar de Cristo Madre Teresa”. Pocas son las miradas que se detienen en esa “casita” de la villa, como pocas son las miradas que se detienen en los chicos y chicas, en los más pequeños de nuestro pueblo, que, expulsados, terminan en situación de calle y consumo. Pero siempre hay una mirada que se detiene y hace la diferencia. Y de eso se trata. Nos encontramos con el padre Willy, párroco de Cristo Obrero en la villa 31, que nos detalla: “Madre Teresa sería como un brazo del Hogar de Cristo para los más chicos, porque veíamos que la problemática del consumo y el vivir en la calle

no estaba sólo en los mayores, sino que también estaba en los pibes; estamos viendo chicos muy chicos, ya desde 10, 11 años en esta situación, entonces, ya hace un tiempo, se empezó a trabajar, primero en la calle, y luego la idea fue crear un espacio que fuera propio ellos y empezar a acompañarlos en este camino en el que obviamente trabajamos por la inclusión. Se armó el equipo, en prin-

cipio sobre todo dedicado a hacer las recorridas e ir a buscar a los chicos; y después se empezó a organizar una mínima estructura en la casa… Así nació”. Cuando la realidad se hace tan compleja, siempre hay un equipo detrás. Paula, la coordinadora; Ayelén, quien se encarga del área social; Carlos, que es catequista; Nicolás es psicólogo; Lucy y Zuny se encargan de la promoción de la salud y cuidado personal; Víctor, acompañante terapéutico; y Pope está en el área de recreación y deportes. En nuestra charla, conocí a varios de ellos que trabajan junto al Padre Willy. Entre todos me contaron un poco más en qué consiste el Centro Hogar Madre Teresa.

Acompañar la vida, una mirada integral Carlos: Cotidianamente hacemos la recorrida por el barrio, los buscamos donde estén, y por medio de una chocolatada, de un alfajor, los conocemos, mantenemos un vínculo y los invitamos a Madre Teresa. Tenemos una mirada integral del chico, en su totalidad, que es mucho más que abordar la problemática del consumo. El Hogar de Cristo Madre Teresa no es un comedor, no es un lugar

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sólo de talleres. Es acompañar a los chicos en forma integral. En temas de salud, educación, las relaciones entre ellos mismos. Abarca toda la persona. Ayelén: Lo integral también tiene que ver con trabajar con el resto de los actores que forman parte de la red de estos chicos… si es que tuviesen una red… también ahí hay un debate. ¿Qué tipo de red sostiene a estos pibes? ¿Con quién contamos para trabajar la situación particular de cada uno de estos chicos y chicas? Y eso también invita a pensar de qué manera uno podría pedir mayor presencia de otros actores en territorio, a veces en la prácticas diarias nos damos cuenta de que somos el único actor que tiene esta visión de integralidad. P. Willy: La clave es que no se pone foco en el consumo sino en acompañar la vida de la persona como viene y tratar de ayudarla a ordenarse, lo que es más difícil en los más pequeños. ¿Por qué es más difícil? Carlos: Es más complejo, el chico cree poderlo todo, se bancan más cosas, no hay un límite. Nicolás: lo que vemos es que a lo mejor los adultos en algún

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momento de su vida generan una demanda, debido a muchos años de vivir en la calle, se cansan de tener frío, de pasar hambre. Pero un nene en la calle tiene más acceso a recursos que un adulto, come más fácil, consigue más plata… y al chico le cuesta más generar una demanda; tienen una relación con los adultos mucho más agresiva, rebelarse contra el adulto es parte de la adolescencia, y si a eso le sumás un consumo de pasta base muy compulsivo y situaciones de extrema violencia es más complicado. Ayelén: Tal vez lo complejo es lo enigmático de cómo manifiestan lo que quieren y poder ir transformando las manifestaciones de los chicos en palabras. Paula: A veces lo difícil es esperar, tenés que aprender a esperarlos. Están recién empezando el camino de ser descubiertos. Nosotros mismos nos asombramos de la cantidad de chiquitos que están en situación de calle, en consumo y sin sus familias. Nuestros objetivos son: BUSCARLOS Y ESTAR. Y creo que eso empieza a sanar esta niñez ultrajada que ellos tienen. Y lo que dice Ayelén, también, cuando empiezan a sentir que son mirados de forma

diferente, ahí sí necesitamos la red y los organismos; pero antes está ese primer tiempo de ser mirados y que te dejen tocarlos. Lucy: Ser tratado como una persona. Ellos están en un proceso de crecimiento y en la calle viven de todo. Ellos saben que estamos, que Madre Teresa está ahí, y es una esperanza que ellos tienen, porque vienen, no con continuidad pero vienen. A veces los buscamos, a veces aparecen solos, pero ya saben que alguien está ahí. Ayelén: Y ser tratados como personas implica correrse de esa mirada de miedo, hacia la mirada de “te alojo, tomate la leche caliente”, y es un acto de mucha justicia.

La Casita: Ese brazo que abraza Carlos: Ellos se refieren al Hogar usando un término en diminutivo. La “Casita”, eso tiene toda una lectura. Implica un lugar pequeño, pero donde me bancan, me esperan. Cuando están durmiendo, donde sea, y los llamás por el nombre, que es importante, después de mirarnos asustados, nos dicen: “Ah, son ustedes, los de la Casita Madre Teresa”.


Cada vida es una historia sagrada. Ayelén: A mí me marcó mucho la historia de la primera chica que conocí cuando entré al barrio, a los once años estaba en situación de calle, con una historia vinculada al consumo y la venta. Una persona muy cerrada en los vínculos, muy lejana, que no demostraba cariño a nadie. Ella tuvo una neumonía y pasó un mes en el hospital y todo el equipo estuvo a su disposición, todos los días tenía visita, le habíamos llevado una compu para que se entretenga, todo esto como estrategia para aprovechar ese tiempo en que ella estaba en otro contexto, y cuando salió de ahí, fue a un hogar, donde estuvo dos semanas como mucho, y después volvió a la calle. Y la habíamos visto irse tan bien al hogar, y había sido uno de los primeros seguimientos tan fuerte con alguien; y verla en el mismo lugar fue muy triste, un bajón. Después, como equipo, vimos que al menos cuando necesitó una familia se sintió acompañada, que Madre Teresa estuvo, conoció un hogar y sintió lo que era ser querida en una institución y aunque volvió al mismo lugar Madre Teresa siguió acompañándola. Ahora está en provincia viviendo con su mamá, con una historia muy triste detrás también y se comunica con nosotros vía Facebook y nos dice “gracias por estar cuando los necesité, son como una familia para mí, perdón por no haber aprovechado la Casita”. Con ella me di cuenta de que la entrega completa en el trabajo no es señal de que la historia va a cambiar. Y ahí viene también el asumir la

Lucy: En un hogar entra todo, lo físico, lo psicológico, lo espiritual, es lo que estamos buscando con ellos. Tratamos de unir todo para que ellos puedan entender que son personas y tienen todos los derechos de vivir como cualquier otra persona en el mundo. P. Willy: Quizás de alguna manera pequeñas cosas que son de familia, como sentarse todos juntos a la mesa o la bendición

realidad del pibe. Y va a ser una realidad que en muchas cosas va a seguir igual, pero ella pudo construir parte de su vida con nosotros. Y en esto, Madre Teresa como equipo y como proyecto tiene una responsabilidad muy grande. Paula: Es aprender profundamente a respetar su dignidad, porque a veces uno decide por los chicos: “Vas a ir a este hogar, a esta escuela”; y respetar sus dignidades es aceptar sus decisiones, que a veces no son las que vos querés para ellos genuinamente y con amor. Pero en última instancia podés acompañarlos, estar listo para el abrazo cuando lo necesiten. Nicolás: Nos pasó que se acercó a la Casita un chico que nunca había venido. Uno de los que vienen a Madre Teresa lo levantó y lo trajo con nosotros, y vino porque le dolía mucho la panza, lo llevamos al hospital. Se había peleado en la calle con otro más grande y tenía el bazo roto. Lo operaron, tenía como dos litros de sangre en la panza… y esa intervención en la que el equipo y el hospital respondieron rápido le salvó la vida, si no ese chico hubiera muerto.

antes de comer, los ayuda a reconciliarse con la imagen de familia que tienen. ¿Los chicos son del barrio? P. Willy: No, generalmente son chicos de provincia que llegan con el tren a capital, y se fueron metiendo en el barrio por el consumo y porque los van corriendo de la calle. En el barrio pueden encontrar un lugar para comer o alguna ayuda. En este

barrio empezó a aparecer esta realidad y pensamos que hay que atenderla, somos los primeros que estamos experimentando esta nueva modalidad. Paula: Este año ya vinieron cuarenta y dos a la Casita, un promedio por día cuatro o cinco chicos, hay días que vienen once, hay días que viene uno, cuántos van a venir mañana, no sabemos. Cada uno va haciendo su

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camino, a lo mejor vienen ocho días seguidos y después no vienen por un mes y después vuelven. Creo que hay una referencia pero les cuesta mucho la continuidad, hacerte cotidiano; y así como hay chicos que vienen todas las semanas, algunos aparecen con la urgencia: un corte, un dolor de muelas o salen de una institución penal y necesitan un abrazo… Es artesanal, cada chico, cada cosa, cada uno su tiempo. Carlos: También hay otra población de chicos que han pasado por Madre Teresa y han logrado volver a sus hogares, a veces queda algún contacto. Nicolás: La idea es trabajar para cortar con el circuito de calle, pero en la práctica los chicos no demandan ni siquiera lugar para dormir, no les gustan los paradores del CGBA, no se sienten cómodos, no se referencian ahí. Ayer mismo, que hacía mucho frío, no quisieron ir por más que insistimos. Y la tarea se ve obturada cuando no lográs cortar la situación de calle del chico. Donde un día puede venir bien pero al otro día por el consumo pueden venir muy mal. ¿Cómo sigue Madre Teresa, cuál es el desafío a futuro? P. Willy: Nosotros tratamos de abordar toda la vida pero es muy difícil si los chicos no empiezan a salir de la calle; por eso tenemos el proyecto de agrandar el espacio, y que algunos se puedan quedar a dormir; como lo vamos a hacer todavía no sabemos, pero esa es la demanda y nos damos cuenta que hace falta un paso más para poder lograr todo lo otro por lo que todos los días se lucha. Teniéndolos más cerca, tal

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vez se facilite un poco más. Ya es un paso si los chicos empiezan a acostumbrarse a dormir en un lugar distinto a la calle, sin despertarse con la incertidumbre de que los van a correr, lastimar o robar lo que tienen. Es estar un poquito más cobijados. Ayelén: Y ahora está surgiendo que chicos que tienen casa y viven en el barrio se están acercando a Madre Teresa, son chicos que no están escolarizados, que vienen con un pasado muy ligado al consumo y están más tiempo en la calle que en la casa, pero contra todas nuestras predicciones, “encajan”. Tal vez habría que pensar que con ellos no sirve la recorrida con la chocolatada y galletitas de desayuno, sino que debemos pensar otras estrategias. ¿Quieren agregar algo más? Carlos: A veces notamos en los chicos que ellos mismos repelen el hecho de ser queridos, cuando están tan bien no lo pueden creer y se mandan una macana para volver a su realidad, en la que todo está mal. Pero la apuesta continúa y aunque humanamente uno se cansa, hay algo más que susten-

ta y soporta, y cuando te sentís sostenido por algo mayor a vos, la carga es más ligera. P. Willy: En el fondo es el amor lo que mueve, que soporta y sigue intentando encontrar la forma en que el otro se sienta querido. Acá hay otra modalidad de buscar la manera de resolver esos conflictos, y los chicos se empiezan a dar cuenta de eso… Ellos saben que estamos, y aunque vuelvan con la familia somos un eslabón, y ante la dificultad, el pibe va a volver y decir “acompáñenme en ésta”. Esto es algo muy importante, porque normalmente los dispositivos pensados para ellos son más expulsivos o termina la intervención y después nada. Ellos saben que pueden volver y nosotros vamos a tratar de ayudarlos. Y hay cosas, como diría la Madre Teresa, que no se sanan con dinero ni con bienes materiales sino con amor, con presencia. Por eso la mística de la familia, lo que contaba Ayelén de esta nena, “ustedes son mi familia, se que están, que cuento con ustedes”. Es un logro que no tiene precio.


Entrevista al Dr. Jorge Collia Decano de La Facultad de Ciencias de la Salud de la Universidad de Morón Presidente de la Sociedad Argentina de Atención Primaria de Salud.

El desafío actual: Salud para todos

Conversamos con el Dr. Collia sobre los distintos factores sociales que vulneran el derecho a la salud de los sectores más postergados de la sociedad. ¿Qué factores se relacionan con la salud? Entendiendo que la salud se interpreta como el bienestar físico-psíquico y social de las personas, el mantenimiento del estado de salud de los individuos está directamente relacionado con lo que hoy se

de las enfermedades a través de la atención médica, la instalación de hospitales, provisión de medicamentos, etc., en desmedro de acciones concretas en promoción, prevención y educación para la salud, que sumados al mejoramiento de los determinantes sociales de la salud, producen en el tiempo, que una mayor cantidad de personas se mantengan en estado de bienestar.

denominan “Determinantes Sociales de la Salud”, que son los factores económicos, educativos, medioambientales, culturales y sociales; por lo cual, la falta de trabajo, una educación deficiente, falta de agua potable, cloacas, medio ambiente contaminado, vivienda inadecuada o su falta, etc., modifican las condiciones de vida, elevando el riesgo de enfermarse a las personas. En general, los sistemas de salud actuales se ocupan con mayor énfasis del tratamiento

¿Cómo influye esta situación fundamentalmente en los niños y adolescentes? Es el segmento más vulnerable debido al bombardeo de información que reciben a diario en temas relacionados con la alimentación (mejor dicho la mala alimentación), los hábitos como, por ejemplo, pasar mucho tiempo frente a la computadora o televisor, fomentando una vida sedentaria, la publicidad de bebidas alcohólicas, etc. También influye la falta

de información por parte de la escuela en la promoción y educación para la salud, el déficit en el fomento de hábitos saludables, como la dieta balanceada, ejercicio físico, hábitos sanitarios como lavado de manos, cepillado de dientes etc. Predisponen a nuestros niños y adolescentes a sufrir por ejemplo las llamadas epidemias silenciosas como la obesidad, diabetes, etc. Situación que se agrava en los niños que sufren el flagelo de la pobreza, donde todos los determinantes sociales juegan en contra de su salud. Cumplir con el calendario de vacunación, es fundamental, la vacuna es una de las armas más importantes en la prevención de las enfermedades. Todo lo antes mencionado debe tener un fuerte impulso, el Estado es el responsable de la implementación de políticas socio-sanitarias que se ocupen de todos estos temas, focalizándose sobre todo en los sectores más vulnerables, que son los chicos pobres. Un párrafo aparte es la lucha contra el alcoholismo y la drogadicción entre nuestros jóvenes, flagelo actual por el que la primer causa de muerte entre los jóvenes de 15 a 30 años son la violencia y los accidentes de tránsito. ¿Qué función debe el Estado cumplir en el tema salud? El Estado tiene el deber y la responsabilidad de que la salud

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sea universal, equitativa y humanitaria para toda la población. En el tema de salud, la salud pública sirve de herramienta de transformación social, a través de la formulación y diseño de políticas sanitarias, que de forma integral incluya la prevención y asistencia de la enfermedad, la promoción y la rehabilitación de la salud, es lo que se denomina la Estrategia de la Atención Primaria, instrumento fundamental para dar respuesta a las necesidades de la población. Hay que llevar la salud cerca de la gente, dar prioridad a la instalación de centros de salud en los barrios, donde el equipo de salud no sólo conozca al paciente individualmente sino que se involucre en la realidad social del mismo, trabajar en conjunto con las entidades barriales, escuelas, clubes, iglesias, ONGs. Debemos socializar la vida, tomar al paciente como un ser humano integral, no sólo desde lo biológico sino vinculándolo con su entorno social y cultural respetando su idiosincrasia y creencias. ¿Que reflexión final nos puede aportar? La salud no sólo es de incumbencia de un sector, sino que influye y atraviesa los distintos sectores de la sociedad; educación, economía, trabajo,

medio ambiente, cultura, infraestructura. Cuando existe una desarmonía entre estos sectores se presenta la situación de injusticia social, y ésta afecta a la población más susceptible,

El Estado tiene el deber y la responsabilidad de que la salud sea universal, equitativa y humanitaria para toda la población. que son los pobres y dentro de estos especialmente a los niños y ancianos. Trabajar sobre los determinantes sociales de la salud y específicamente sobre los valores de universalidad, equidad, solidaridad y accesibilidad a la salud, lograremos cumplir con el concepto de Justicia Social. Los integrantes de los equipos de salud trabajamos cons-

Familia - Adicciones - Parejas - Crisis Vitales Orientación del Desarrollo Personal

dtantucci@hotmail.com

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tantemente con personas que sufren, por lo cual debemos ser compasivos y benevolentes y estar a su servicio sin tener en cuenta su condición social o creencia.

Tel. 2057-6738 Cel.15-61332412

Servir a los demás es nuestro deber, y creo que podemos atesorar como milagro el hecho de haber contribuido a mejorar en una pequeña proporción la calidad de vida de nuestro prójimo.


Entrevista a Natalia Lazzaro Trabajadora social y artista de circo Circo Social del Sur.

El poder

transformador del

Cae la tarde de un típico día de otoño. En el Centro Educativo Isauro Aranciba, en San Telmo, después del horario escolar, funcionan los talleres de Circo Social del Sur. La cita es con Natalia Lazzaro, quien forma parte de esta organización desde hace varios años. Esperamos, mientras nos convidan mate y vemos a los chicos en plena actividad en los talleres. Natalia se hace un ratito para contarnos la experiencia del Circo Social, una modalidad de trabajo que articula las disciplinas artísticas del circo con la contención y la promoción de adolescentes y jóvenes, vinculándolo a la falta de oportunidades. “El circo social se puede trabajar con cualquier población vulnerable desarro-

CIRCO

llando líneas de trabajo con diferentes situaciones. Nosotros seguimos eligiendo la adolescencia y la juventud para trabajar, pero se puede abordar con distintas situaciones de discriminación y marginalidad con mujeres, personas mayores, niños, gente que está privada de la libertad, migrantes...”

¿Qué es Circo Social del Sur? Somos una asociación civil dedicada al arte del circo como estrategia de transformación y desarrollo social y personal. Se fundó en el 2002 con un grupo de artistas y gente vinculada al trabajo social que estaban desarrollando talleres de circo para niños y adolescentes en algunos barrios desfavorecidos de la Capital. El trabajo había empezado unos años antes, a mediados de los ‘90 en Florencio Varela y en la villa 31 de Retiro. Lo fundaron Mariana Rúfolo y Pablo Holgado. Si bien hay un montón de formas de intervenir en lo social mediante el arte, nosotros elegimos las artes circenses. Hay otros lugares en el mundo donde existen otras experiencias muy concretas de circo social. Y estamos vinculados también con el Cirque du Soleil, ya que poseen un área de acción social que sirve un poco de articuladora entre experiencias de circo social de distintos lugares. ¿En que barrios están? Desde el 2007 estamos trabajando principalmente en sedes que están fuera de los barrios,

porque no es lo mismo para un joven ir a una actividad que hay dentro de su barrio que ir afuera. Asi surgen otras posibilidades de intercambio; los chicos vienen y se encuentran con otros; y hay que enseñarles cosas muy sencillas que se pueden trabajar dentro y fuera de la clase: a recorrer lugares, a tomarse un colectivo, a elegir otro colegio, a golpear las puertas de un centro de salud, a pararse mejor frente a un docente o a cualquier persona que los pare en la calle… Y si bien es verdad que no todos los chicos tienen la posibilidad de salir del barrio, cuando la tienen trascienden muchas fronteras y el cambio se ve en ellos semana a semana. Necesitan ese empujón. Actualmente funcionan 20 talleres con 350 adolescentes y jóvenes provenientes de distintos barrios. ¿Qué es lo que más les atrae? El circo es super amplio y atractivo, porque tiene un nivel de desafío importante. Las técnicas aéreas son llamativas: el trapecio, el aro, la tela, y está bueno que lo intenten, no todos las eligen pero son muy seductoras. Y hacer malabares requiere un nivel de concentración y de perseverancia importante. En general trabajamos con todos de la misma manera, observando el nivel de conciencia corporal que tiene cada uno y

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”La práctica circense desarrolla naturalmente habilidades socioemocionales que son necesarias para el mundo laboral de hoy.”

avanzando de a poquito, teniendo en cuenta el progreso en cada disciplina, para que siempre se lleven la sensación de haber avanzado un poco. Por eso los talleres son anuales, con un compromiso de sostener la actividad. Y este último tiempo estamos explorando cómo se puede vincular el proyecto de vida y laboral a partir de este tipo de actividades, por eso priorizamos el trabajo con adolescentes y jóvenes. En la vida todo requiere esfuerzo, y éste es un aprendizaje que después se puede aplicar a otras situaciones. ¿Y cómo laburan eso desde el circo? El último proyecto que armamos lo hicimos conjuntamente con experiencias de Circo Social de Chile y Perú, y está enfocado a desarrollar las habilidades blandas, lo que llamamos competencias para la vida: autoestima,

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perseverancia, empatía, creatividad, trabajo en equipo, liderazgo, compromiso y comunicación. Confiamos en que el circo puede acompañar esa búsqueda desde el desarrollo de habilidades personales, creando el puente necesario entre los jóvenes y el cambiante mundo del empleo y el emprendimiento. Es significativa la cantidad de puestos de trabajos que no están integrados a la economía formal, incluso en épocas de auge económico, y son los jóvenes, y específicamente los que tienen menos recursos los que más vivencian la falta de trabajo y la informalidad del mismo. Transformar esta realidad dolorosa requiere de acciones innovadoras para achicar la brecha entre la oferta y la demanda laboral juvenil. Desde Circo Social del Sur lo primero que empezamos a desarrollar fue la formación de formadores y la formación artística en un nivel más avanzado para la

preparación de quienes querían continuar de manera más profesional, como artistas o como docentes; pero nos encontramos que a una parte de los chicos que se enfrentan con la necesidad de buscar trabajo y asumir otras responsabilidades esto no les interesaba como propuesta. Entonces hay que descubrir cuál es el perfil de cada uno, así como lo tienen que descubrir en una clase de circo, si quieren hacer malabares o trapecio, si quieren estar con otro o prefieren hacer una disciplina solos, en este caso se trata de analizar qué quieren hacer, trabajar en un oficio o seguir estudiando, trabajar en una empresa o tener un microemprendimiento; y poder desplegar su talento y trazar un camino afín a sus posibilidades e intereses genuinos. Tenemos una metodología de trabajo inspirada en la educación popular, donde el proceso de enseñanza y aprendizaje se produce en el encuentro entre el educador y los chicos, entre lo que unos y otros tienen para decir. Cada uno desde su particularidad tiene la posibilidad de crear, jugar y aprender a través de la vivencia, que es la más efectiva forma de modificar las conductas. No es una clase teórica de cómo relacionarte en equipo, confiar en vos mismo o en el otro, sino que lo vivenciás al hacer una pirámide humana. En definitiva es que ellos descubran y tengan las herramientas para ir por lo que quieren, perseguir sus objetivos… sus ideas, sus sueños…


Recomendamos Películas

Construir una nueva imagen El documental “Pibe chorro”, ya desde su nombre provocador, busca interpelar las construcciones que nos atraviesan como sociedad. El cine, como todo arte, es una experiencia estética y el acercamiento a la verdad se logra con una poética que cada film aborda particularmente. En su propuesta de collage donde conviven diferentes soportes de filmación: imagen fílmica en 16mm, video HD, mini DV y grabaciones de celular; donde habita la poesía, el dibujo y entrevistas callejeras en las que el foco no está en los rostros sino en el contexto; permiten al espectador acceder a una verdad mucho más profunda y compleja que la que los medios de comunicación hegemónicos nos muestran a diario. Según la directora el proyecto surgió de la violencia que generaba en ella la liviandad con que la sociedad aborda este tema, “si robó tiene que pagar” y la estigmatización a la que se

La película habla del concepto pibe chorro, no de los chicos que comenten delitos. condena a los jóvenes pobres. Y frente a esto la pregunta “¿qué podemos hacer con todo esto? El equipo de trabajo fue interdisciplinario, donde participaron junto a quienes se dedican específicamente al cine, personas con conocimientos de la temática; lo que permitió conceptualizar algunas cuestiones de la niñez y poder enmarcarlo en leyes de protección vigentes que todavía no abordan de la mejor manera la conflictividad que atraviesan los chicos. Varias son las cosas que se discuten acerca de la niñez, la adolescencia y los pibes en conflicto con la ley. Necesariamente nos tenemos que plantear otra sociedad para que esta desigualdad y esta criminalización de la

pobreza, termine. La película busca interpelar estas prácticas de estigmatización, y apelar a otra conciencia y construcción. Y creo que también nos lleva a preguntarnos ¿Qué estamos haciendo con los pibes? Mostrar cruelmente la realidad para que haya algún clic en la cabeza después de verla. Atacar la pasividad y generar reflexión y crítica. Necesitamos preguntarnos a nosotros mismos: ¿Cómo transformamos esto?

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IN CLU SIร N SOCIAL Es imprescindible que los pueblos construyan una alternativa humana a la globalizaciรณn excluyente.

Ustedes son sembradores del cambio. Palabras de Francisco II Encuentro de Movimientos Populares Bolivia, Julio 2015


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Padre Carlos “Charly” Olivero Coordinador de los Centro Barrial San Alberto Hurtado y Niños de Belén (Hogar de Cristo) de Villa 21 y Zavaleta.

Algunas reflexiones sobre el trabajo de

¿A Usted también le pasó? ¡Y sí, igual que a mí! A quién no se le inflama el corazón leyendo esos discursos encendidos del Papa o contemplando sus gestos proféticos que iluminan de un modo tan nuevo y, a la vez, tan de siempre la realidad. De su mano, volvemos a recordar que la vida cristiana conlleva un compromiso social insoslayable. Lo dijo apenas asumió, no le interesa una Iglesia rica que ayude a los pobres, ni que dé de su riqueza lo que le sobra para paliar la necesidad... ¡No! “Quiero una Iglesia pobre para los pobres” -sentenció. Y nosotros, los que creemos que el representante de Cristo en la Tierra nos debe marcar el camino, nos preguntamos cómo vivir su propuesta, la propuesta de nuestro Señor, para la Iglesia de hoy.

INCLUSIÓN en la

Iglesia

A continuación les ofrezco algunas de las respuestas que fuimos encontrando en el Hogar de Cristo. Ustedes saben que el Hogar no es un lugar sino una comunidad, un pueblo que se hace familia en diversos ambientes marginales de nuestro país. Sepan disculparme, las cosas que vamos entendiendo no tienen el orden sistemático de la teoría. Llegan desde la experiencia, un poquito acá y otro poco allá, sin ser demasiado lineal, como es el aprendizaje que va respondiendo al ritmo de la pregunta. Aún así, intento ordenar un poco el pensamiento para ofrecerles algunos trazos gruesos de lo encontrado. Me valgo para el propósito de los cuatro principios que el Papa Francisco propone en la Evangelii Gaudium para la construcción del bien común y la paz social (EG 217-237).

El tiempo es superior al espacio El samaritano de la parábola ejemplifica el deber religioso de socorrer al hombre caído. Como vemos, se detuvo a vendar sus heridas, compartió con él el aceite y el vino, la montura, su propio tiempo y el dinero para pagar la posada. Seguramente el hombre estaba apurado, y debió posponer sus planes propios. Sin celular no habría tenido cómo avisar que no llegaba, y

es probable que alguno se ofendiera por la demora. Sin embargo, hizo lo que debía hacer, eso está claro. ¿Pero hasta cuándo debía quedarse en la posada? ¿Hasta cuándo seguir posponiendo sus propias actividades familiares y laborales? ¿Cuánto dinero debía dejarle y cuánto debía guardar para su propio viaje? Si, como sabemos, nuestro compromiso social es una respuesta religiosa, entonces no podemos resolver estas preguntas al margen de nuestra relación con Dios. Todos los que de un modo u otro nos comprometemos desde la fe en el trabajo social nos llenamos de preguntas similares. Hay que comprometerse; pero conocer la medida y la forma de nuestra acción, eso es otro cantar. Es necesario discernir. San Alberto Hurtado señala que no debemos ir más rápido ni más lento que Dios, porque nuestras obras son suyas, y en esa sujeción a su tiempo se juega nuestra fidelidad.1 Priorizar el tiempo es apostar al proceso. El espacio es la imagen de lo realizado, el deseo de plenitud consumado. El proceso, en cambio, es el recuerdo de que para llegar todavía debemos caminar, que no se alcanza la meta con solo desearla. ¡Pero con qué facilidad nos olvidamos del tiempo y qué difícil es transmitir

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esto! Cuando una mamá llega a nuestros centros pidiendo ayuda para su hijo que se complicó con la droga, es muy común que venga buscando una solución mágica: “Padre intérnemelo”, como si con solo internarse al pibe le alcanzara para salir adelante. La solución no está a la vuelta de la esquina, no hay una intervención salvadora que resuelva los problemas complejos. La solución no es un sistema, ni una terapia, ni una espiritualidad, aunque todo eso pueda ayudar. Para instalarnos en el tiempo y aceptar los procesos debemos desarrollar una actitud fundamental, un rostro del amor que es el acompañamiento paciente.

La unidad prevalece sobre el conflicto El conflicto se encuentra casi en la definición de la marginalidad, porque brota como un emergente de la complejidad. Por eso estamos convencidos que cuando una comunidad intenta responder a los desafíos que Dios le propone, debe saber de antemano que el conflicto es parte del camino. “Hijo, si te decides a servir al Señor, prepara tu alma para la prueba.” Eclo. 2, 1. A nadie le gustan los conflictos, y nuestras comunidades no están exentas de ese rechazo. Queremos las cosas en orden, no nos gusta la violencia, ni que no roben el celular, ni que desestruc-

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turen nuestros tiempos, ni que nuestros espacios sagrados estén sucios. Abrir nuestras comunidades a la marginalidad trae esas dificultades y otras. Tal vez porque nos ve titubeantes, el Papa Francisco nos propone entrar en el conflicto sin ignorarlo, aunque nos advierte que no debemos quedarnos entrampados en él. Entrando en el conflicto descubrimos que si no lo atravesamos no hay salida, que muchas veces el momento más doloroso se puede volver una oportunidad privilegiada para reflexionar, cambiar actitudes o corregir el rumbo. La calle, la cárcel, el hospital, una pelea, una herida, una pérdida se pueden convertir así en la ocasión de un nuevo amanecer. Pero para eso hace falta acompañamiento. Acompañar es entrar de la mano del otro en el conflicto. No hace falta tener la solución al problema, hace falta acompañar con amor, no sacarle el cuerpo a la cruz.2 Acompañar de ese modo no se hace de cualquier manera, enseña siempre Jean Vanier. La imagen de Moisés descalzándose para acercarse a la zarza es bien sugerente. Debemos descalzarnos nosotros también, no podemos entrar en el dolor del otro desde la fortaleza de nuestra ciencia o la posición que alcanzamos. Debemos despojarnos de nuestras expectativas, abandonar nuestras “dignidades”. Un verdadero encuentro nos conecta con

nuestra pobreza y fragilidad. En ese lugar nos sabemos hermanos, unidos desde nuestra pequeñez con el otro que sufre. La solidaridad verdadera es saber que somos profundamente iguales, profundamente hermanos, responsables los unos de los otros.

La realidad es más importante que la idea Para los que trabajamos en las trincheras de la marginalidad cualquier teoría nos resulta insuficiente, porque las ciencias siempre aportan desde su propia lente y la realidad se manifiesta más compleja, multifocal. Se propone la interdisciplina y la transdisciplina, pero a menudo ese encuentro de saberes termina arrojando diagnósticos y propuestas enrarecidos. Tenemos entonces la tentación de refugiarnos en nuestras prácticas, que se legitiman en los aciertos que vamos alcanzando. No nos sentimos cómodos con algunos teoricismos universitarios, pero eso no significa que debamos renunciar a la ciencia. El pragmatismo tampoco es para nosotros una señal saludable. En medio de esa tensión surge un camino posible: contrastar constante y comunitariamente la realidad, la teoría y las prácticas. Nos encontramos entonces que las distintas ciencias, corrientes y escuelas presentan elementos teóricos de la época en que nacieron, y que a veces son contradictorios. Nos preguntamos entonces cómo armonizar todos esos pensamientos, cómo armar un rom-


pecabezas único con tantos fragmentos de la explicación, cómo alcanzar una síntesis que no sea solamente la sumatoria de los distintos saberes, y por supuesto, que no entre en contradicción con la experiencia directa que tenemos de la realidad.3 Sin lugar a dudas, el encuentro se va a dar para nosotros en nuestra propia mirada del ser

El todo es mayor que la parte

El día que empezó el Hogar de Cristo, el entonces Card. Bergoglio nos dijo: “Hay que recibir la vida como viene”. Recibir todas las vidas como vienen era aceptar la diversidad, no poner filtros ni excluir a nadie. Recibir toda la vida como viene, era la vida íntegra. Por eso nuestro abordaje va Recibir todas las vidas como vienen era aceptar la de la persona al tema. Cuando me acerco a diversidad, no poner filtros ni excluir a nadie. Lourdes, con sus 14 humano y del mundo, nuestra años, que vive en la calle donantropología cristiana es la ma- de sufre todo tipo de violencias, triz que puede integrar todos consume pegamento, no va a la esos elementos fragmentados. escuela ni ve a su familia -vaya Ese ejercicio de contempla- uno a saber porqué-, yo no pueción en la acción, de reflexión en do decir que el tema de mi intela praxis es para nosotros muy rés es la adicción al pegamento. importante, sobre todo cuando A mí lo que me importa es Loures comunitario, porque la siste- des, toda ella: dónde va a vivir, matización del proyecto lo hace con quién, cómo va a volver a la sustentable en el tiempo. Cuan- escuela, qué pasó con su familia, do todos sabemos porqué hace- si la tiene o si tiene sentido busmos las cosas, cómo las hacemos, carla, cómo hacer para que deje y sabiendo eso, participamos en la calle, cómo vamos a festejar las decisiones, entonces nuestras sus 15 años y muchas otras coinstituciones ya no dependen de sas que para ella son importanuna sola persona. El cura puede tes, y también cómo hacer para cambiar de parroquia o la psicó- que supere su adicción al pegaloga de trabajo, pero el proyecto mento. Miramos como familia, estará sólido porque el conoci- íntegra e inespecíficamente a la miento está donde debe estar persona. para seguir adelante. La fragmentación epistemo-

lógica que señalábamos en las ciencias y la fragmentación administrativa de nuestros gobiernos invierten el orden y llegan del tema a la persona, generando una respuesta asistencial fragmentada. Alcanza con mirar el organigrama de la administración gubernamental para entenderlo. Los ministerios tienen secretarías, que a su vez se dividen en subsecretarias, direcciones, áreas, programas específicos con presupuestos específicos para el tema específico que deben resolver. Aun cuando muchos trabajadores del Estado son muy comprometidos e intentan salvar la fragmentación con su esfuerzo, el problema es estructural. Es por eso que comprendemos que nuestras acciones no reemplazan a las del Estado, sino que las complementan. Quien mira íntegramente no puede tener todas las respuestas, debe salir a buscarlas, trabajar en red. Y quien mira de modo específico no puede acompañar todos esos recorridos. Las respuestas de la Iglesia no están tan enfocadas a resolver un problema puntual como a crear comunidad, a hacer familia, porque en la familia se aloja la persona, se estructura y reestructura la personalidad, y se responde a la necesidad más importante que tenemos las personas, para la cual nunca vamos a encontrar un ministerio: la necesidad de amar y ser amados.

NOTAS 1 - San Alberto Hurtado. (2012). UN FUEGO QUE ENCIENDE OTROS FUEGOS, palabras escogidas de San Alberto Hurtado. Santiago de Chile: Ctro de Estudios San Alberto Hurtado Pontificia Univ. Católica de Chile. 2- “Los verdaderos problemas no se resuelven con pensamiento y acción, sino que se resuelven con contemplación y padecimiento. Jesucristo no rehuye a la cruz, la atraviesa, la redime. Redención no es otra cosa que sufrir con amor.” Pablo D’Ors. (2014). El arte de la meditación: la aventura del silencio interior. 21/06/2016, de Dominicos de España Sitio web: https://www.youtube.com/ watch?v=BY5JqRJv5Wk 3 - Cfr. Francisco Leocata. (2010). FILOSOFÍA Y CIENCIAS HUMANAS, para un nuevo diálogo interdisciplinario. Buenos Aires: EDUCA

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Entrevista al Padre Damián Reynoso Club Atlético Virgen del Carmen – Ciudad Oculta.

Transpirar la camiseta: el partido de los barrios Damián para conocer el Club parroquial de Nuestra Señora del Carmen, en la villa 15. Muy temprano por la mañana fuimos para allá, para el barrio de Mataderos, para la Oculta. Pero resultó mucho más que un club. A través del club, el padre Damian nos

Jesús entró en Jericó y atravesó la cuidad. Allí vivía un hombre llamado Zaqueo, jefe de recaudadores de impuestos y muy rico, intentaba ver quién era Jesús, pero a causa del gentío, no lo conseguía, porque era de baja estatura. Se adelantó de una carrera y se subió a un árbol para poder verlo, pues iba a pasar por allí. Cuando Jesús llegó al sitio, alzó la vista y le dijo: «Zaqueo, baja pronto, porque hoy tengo que hospedarme en tu casa». (Lc 19, 1-5) Habíamos escuchado hablar de la movida de los clubes en las villas de nuestra ciudad, y queríamos saber de qué se trataba. Por eso nos conectamos con el padre

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abrió el corazón del barrio y su gente. Hablamos de los proyectos y las realizaciones, de los sueños y las luchas. De la apuesta fuerte que está haciendo la parroquia, la Iglesia, a través del club con los pibes y pibas del barrio desde que son chiquitos. Con profunda alegría nos dice que ahora cuentan con una secretaría que funciona cuatro veces a la semana por la tarde para inscripciones. “Tenemos 482 socios, vienen, se anotan, se llevan la camiseta, los padres se acercan a preguntar, y detrás de

cada nene hay una familia. Y en un barrio donde parecería que el gobierno y las instituciones van llegando más tarde, el club tiene una presencia constante, de continuidad y estabilidad. Piensen que acá hace 50 años que la Iglesia está presente y acompañó el crecimiento del barrio, y hoy acompaña la vida de la gente”. Y así, entre camisetas, buzos, redes, pelotas para todos los deportes y trofeos, va surgiendo la charla. ¿Cómo describirías al Club? P. Damián: El único objetivo del club, o el principal, es netamente preventivo, son actividades que apuntan a lo inclusivo y a la prevención que es donde hacemos foco, no a lo deportivo como último fin o a lo cultural en sí. Simplemente creemos que el deporte y la cultura, junto con la educación, son los mejores talleres preventivos para enfrentar la vida de un modo más digno. Vida que acá en estos barrios está bastante amenazada por la violencia, por las drogas, por la ausencia del Estado; entonces esa vida hay que protegerla desde los más chiquitos, por eso tenemos un jardín de infantes y la idea es que empiecen a participar de actividades extraescolares


en el club a los 4 o 5 años. El club tiene actividades en cuatro grandes áreas, deporte, cultura, educación y social, y se organiza en distintas sedes, que son las canchas comunitarias dentro del barrio, más la parroquia donde funciona la parte cultural y social. La parte educativa funciona también en distintas sedes. ¿Esta idea del club parroquial está en algún otro barrio? P. Damián: Si, actualmente hay en tres barrios, Club Atlético Madre del Pueblo, en la Villa 1.11.14 de Bajo Flores, Club Atlético Virgen Inmaculada en el Ba-

rrio Ramón Carrillo y nosotros; el club Padre Mugica en la villa 31 de Retiro se está formando, al igual que en la villa 20. En los barrios en general ya funcionan un montón de actividades, pero no bajo el paraguas del club. ¿Cómo viven los chicos pertenecer al club? P. Damián: Es hermoso, porque ves que van a la escuela con el buzo, con la remera, y todo el barrio se va tiñendo de a poquito del verde, color de la virgen y del club; y eso es impresionante. Se sienten parte de algo. Se los ficha, se hace un carnet a cada

uno; y ahora estamos tratando de conseguir algún beneficio en el barrio por ser socio. Por ejemplo, ahora a cada nene que trae la fotocopia de su boletín se le va a entregar la cartuchera con el escudo del club, ese tipo de cosas. Porque también nos interesa que estudien, saber cómo les va o que todos los chicos tengan su camiseta. Nunca hicimos publicidad ni volanteamos, pero se va contagiando, al ver los entrenamientos y, sobre todo, al ver que es algo estable. El día que hay entrenamiento se entrena siempre, salvo cuando llueve obviamente las

Con el corazón en el barrio Llegó cuando todavía era diácono, hace tres años; se ordenó como sacerdote en 2013 ya viviendo allí. En el barrio se mueve como pez en el agua. Tal vez sea porque nació y creció cerquita de la Oculta, en Piedrabuena, y si bien fue a la escuela pública, caminó de la mano del oratorio de don Orione, pero sin lugar a dudas, hoy su corazón está en el barrio. La característica principal acá es la vida y no la muerte, muchos te preguntan ¿Padre, ahí hay mucha droga? ¿Hay mucha delincuencia? Hay, pero no más que en otros barrios de la ciudad. La mirada del que no conoce es siempre desde lo negativo. Y por el contrario, lo principal es la vida en todas sus formas, vida que hay que acompañar y cuidar porque está en constante riesgo, por falta de posibilidades, de accesos, porque la gente no puede decir que vive en una villa porque no lo toman en un trabajo, porque las colegios están

desbordados y dentro del barrio no hay escuelas públicas aunque estamos en una de las comunas con mayor población infantil. Los barrios con estas características crecieron mucho y las instituciones fuertes que acompañan la vida de la gente, iglesias, escuelas, hospitales, no estuvieron a la altura del crecimiento masivo de las villas en los últimos 20 años. ¿Y hoy siguen creciendo? P. Damián: Sí, porque el trabajo está en la ciudad y no siempre hay conciencia del aporte de la gente de los barrios a la ciudad: quien construye la ciudad, quien la limpia, quien cuida a los hijos y limpia las casas de los que tienen un poquito más es la gente de estos barrios. No son meramente receptores pasivos de subsidios o programas, como a veces se los ve desde la falta de conocimiento. Esta gente, todos los días pone el cuerpo en la ciudad de forma mucho más silenciosa y menos reconocida. Muchos personas que trabajan en los oficios más desagradables viven acá, como se da en otras grandes ciudades de Latinoamérica.

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actividades al aire libre, pero estamos, en verano, en invierno, en vacaciones, es algo que permanece en el barrio, siempre está. ¿En el barrio hay muchos chicos? P. Damián: El 40% de la población de acá es menor de 18 años, es un dato para mirar y estar atentos. Desde el club tratamos de que sigan enganchados, tenemos actividades juveniles, tanto de deporte como de cultura, pero también tratamos de acompañar el crecimiento desde la escuela, visitamos las escuelas secundarias de alrededor. La realidad es que hay una deserción grande, en primero y segundo año, 4 de cada 10 chicos dejan la escuela. ¿Dejan por trabajar? P. Damián: A veces sí, a veces

no. Las escuelas secundarias de alrededor son muy buenas, pero lo principal no es el contenido de la asignatura, sino descubrir qué es lo que motiva a los pibes, qué buscan. Acá en el barrio, por ejemplo, una de las características de los jóvenes es la música, les apasiona cantar, bailar, entonces si se abre un taller de murga, de canto, el pibe quiere ir a la escuela, no por matemática sino por eso. En todas las actividades culturales y deportivas se super enganchan, donde sea que se den. Estamos en relación con los directores y ellos tienen mucha capacidad para trabajar en estos barrios.

Escuelita Categoría 2002 a 2009

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Aparte de la secretaría, Damián nos llevó a conocer el Jardín de Infantes, el salón que usan para distintas actividades del club, la pequeña “canchita” que están armado arriba de la secretaría para que los chicos del jardín tengan un espacio amplio de juego. “El espacio es muy importante porque en las casas no tienen lugar”, nos cuenta. Pasamos por la cocina donde el aroma te invitaba a quedarte y terminamos la recorrida, cortita, pero intensa y con la promesa de volver, para conocer las canchitas, las otras sedes del club… Y es así nomás, cuando uno viene y conoce el barrio, te cambia la mirada.


Entrevista a Miguel Marzullo y Alberto Palacios Directivos de la Escuela Técnica de Villa Lugano..

Inclusión educativa y CALIDAD ACADÉMICA: un colegio de la UBA que se hace puente

Desde 2015, la Universidad de Buenos Aires (UBA) cuenta con la Escuela Técnica de Villa Lugano, iniciativa que conjuga la inclusión educativa de los sectores más postergados con la calidad académica.

¿Cómo surge esta propuesta de secundario? Durante el año 2014 aparece un proyecto en el Ministerio de Educación, donde se combinan la necesidad de crear escuelas técnicas dentro del ámbito de las universidades nacionales, y que en las mismas se exploren experiencias de inclusión educativa fundamentalmente y las nuevas líneas de la educación secundaria. La UBA ya tenía intenciones de abrir una escuela técnica desde hacía muchos años atrás, entonces acuerda con el Ministerio y se crea esta escuela en el seno de Villa Lugano privilegiando como destinatarios a la población escolar egresada de las escuelas primarias del mismo barrio. ¿En qué se diferencia de otras escuelas medias? En relación a la inclusión educativa no hay examen de ingreso, es por sorteo, y se garantiza que por lo menos la mitad de los chicos que van a sorteo sean procedentes de escuelas primarias de

Villa Lugano, por lo que la población escolar es heterogénea. Con mucho esfuerzo, durante todo el 2015 logramos que los 70 chicos que ingresaron en primer año estuvieran nuevamente en la escuela, así que hemos tenido deserción cero. ¿Cómo abordan el tema de la retención? Desde distintos lugares: Es una escuela técnica de jornada completa y la Universidad de Bs. As. tiene a su cargo el desayuno y el almuerzo de los estudiantes. La otra decisión se refiere al régimen académico, diferente al de las escuelas jurisdiccionales, porque cuando nuestros alumnos aprueban una materia, no la vuelven a recursar nunca más. No hay repitencia en el sentido de repetir materias. Treinta chicos pasaron de primero a segundo aprobando todo, después tenemos un grupo de chicos que no aprobaron algunas materias. Con ellos se articuló la deuda que tienen de primer año con la materia correlativa de segundo, y el profe-

sor de segundo de esa materia, se hace cargo de la deuda y establece un ciclo lectivo más extendido para cumplir con su deuda de primero y toda la materia de segundo, para que el año siguiente estén al día para poder pasar a tercero, donde empieza el ciclo superior de la carrera. Es el plazo que nos establecimos dentro de la escuela para que en primero y segundo años aprendan su oficio de ser estudiantes de secundario y que en tercero ya trabajen con autonomía. ¿Hay chicos a los que les cuesta más? Sí, tenemos otro grupo de alumnos que aprobaron muy pocas materias de primer año y no vienen aprobando las de segundo. Estos chicos se mantienen en primer año y les estamos permitiendo cursar la/s materias de segundo año, que son correlativas de aquellas que ya aprobaron en primero. También tenemos contemplado dentro de la estructura curricular, un espacio de acompañamiento, que es de apoyo escolar para los chicos que lo necesitan, y para los demás es un lugar donde desarro-

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reales, incluso que puedan hacerlas sin la necesidad de salir de la escuela.

llan proyectos que les dan piedra libre a sus potencialidades. El espacio es para todos con distintas estrategias. Y otros chicos tienen dificultades que trascienden las cuestiones pedagógicas, ahí tenemos el “itinerario pedagógico personalizado”, donde ajustamos con más libertad los contenidos y los tiempos a las posibilidades de cada uno. El año pasado hemos instrumentado cuatro o cinco de esta modalidad y nos costó mucho trabajo que llegaran a fin de año y que aprobaran algunas materias. Con cada uno de estos chicos estamos viendo cómo va a seguir su trayectoria. ¿Y en relación a los docentes? Cambiamos dos aspectos en relación a los profesores. El primero es planificar en base a un diagnóstico -aunque conozcan la teoría, la práctica es novedosa-, y el segundo aspecto es que planifiquen para distintos grupos dentro del aula. Se pretende superar la concepción de pararse y dar la clase homogénea para todos. Otra innovación es que estamos reemplazando el viejo rol del preceptor por el del profesor coordinador, es un profesor que da alguna materia y también acompaña a los alumnos de primero y segundo años dentro de la escuela realizando un trabajo de tutoría. Ellos son los que hacen el seguimiento primario del alumno, los que nos traen las

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primeras alertas y tratan de encontrar el hilo conductor de su dificultad. Por eso es importante que quienes cumplan este rol sean un par de los docentes. Y así como se acompaña a los alumnos, hay un acompañamiento al personal docente por parte del equipo de asesoramiento pedagógico, que trabaja muy fuerte cerca de ellos. Periódicamente discutimos las estrategias y éstas son puestas a prueba, contrastadas por el cuerpo docente, lo que establece una comunidad muy importante, favoreciendo todo el trabajo interdisciplinar. ¿Y en cuánto a las materias de taller que son propias de la escuela técnica? Acá se estudian dos carreras: Tecnología de la Información y la Comunicación y Mecatrónica, además estamos impulsando el desarrollo de una plataforma informática educativa para que, tanto alumnos como profesores, trabajen en ambientes tecnológicos. Como institución, estamos saliendo del viejo esquema de la escuela industrial, donde por un lado había clases teóricas y, por otro lado, los talleres, llevándolas a una sola, que es el aula taller, donde un mismo docente enseña la disciplina en su conjunto. Tenemos previsto que en los últimos años tengan prácticas profesionalizantes con empresas

¿Cómo es la respuesta de los chicos y de las familias? Buena, en la medida de sus posibilidades. Vemos papás y mamás muy esforzados y sacrificados, muy atrás de sus hijos y, lamentablemente, también hay casos donde casi se nota un abandono. Viendo algunas realidades familiares y los lugares donde viven es milagroso que sigan viniendo, es una apuesta que ellos mismos hacen. Hay muchas familias que apuestan a esto, y los chicos no están cartoneando, porque apuestan a la educación y a su futuro. Todavía ven a la educación como una herramienta de movilidad social ascendente. También pensamos en una escuela abierta a la comunidad y vamos a poner en marcha varios proyectos en relación a eso. Uno consiste en invitar a los papás, mamás y hermanos mayores a completar su escuela primaria aquí, dentro de la escuela, que aprendan oficios y profesiones para que puedan calificar e ingresar al circuito formal. Y en el edificio nuevo, estamos construyendo un gimnasio, con canchas profesionales para que puedan circular las ligas y la federación, y para que, a través del deporte, haya mucho flujo de comunidad dentro de la escuela. Hay familias y chicos que vienen con una vulneración de derechos histórica y nuestro compromiso, desde la escuela, es cambiar eso. La gran diferencia con otras escuelas es que cada alumno tiene su propia trayectoria escolar y su recorrido. Nuestra meta es que todos los chicos puedan continuar en la escuela, y que aprendan, es una tarea que estamos construyendo sobre la marcha.


Comisión de Niñez y Adolescencia en Riesgo

Una escuela, una puerta

que se abre, un muro que se cae

El 25 de mayo, el barrio Ramón Carrillo se vistió de fiesta, celebró la Revolución de Mayo, los 25 años del barrio y la inauguración oficial del Instituto Virgen Inmaculada. También fue fiesta para la iglesia y estuvieron presentes el Cardenal Mario Poli, el Padre Gustavo Carrara de la Villa 1 11 14, y por supuesto, el padre Pedro Bayá Casal, párroco de Virgen Inmaculada. Virgen Inmaculada diez años atrás era apenas una capilla pero creció junto con el barrio acompañando el caminar del pueblo de Dios, no sólo del Ramón Carrillo sino de los barrios vecinos Fátima, Los Pinos, La Esperanza, La veredita, Los Piletones y Las Palomas. La experiencia de este colegio fundado en marzo del año 2015, donde asisten hoy 60 chicos y chicas,

ésemos “Si todos fu te exactamen mos podría iguales no a”. hacer nad Ezequ

iel, 13 años.

forma parte de una pastoral, que también encontramos en la villa 1-11-14 con el colegio Madre del Pueblo, en la villa 21 con el colegio Virgen Milagros de Caacupé y en la Oculta con el Jardín de Infantes Virgen del Carmen. El rector del Instituto Mariano Bindi propuso a los presentes pensar juntos sobre las idea de héroe, de revolución, de Patria, de barrio y de escuela. “Los hombres de mayo ¿eran héroes? Creo que sí. La revolución se construía con hombres y mujeres imperfectos, con sueños, con ideales, y su heroísmo se expande en la construcción colectiva”, expresa como primeras ideas. Luego continúa: “Revolución es cambiar totalmente las estructuras, modificar los esquemas de las fuerzas productivas; que aquellos que siempre estuvieron marginados participen del poder. (…) Y esos héroes de mayo, que no habían sido considerados comienzan a participar. Estos héroes colectivos

“Ser diferente es tener tus propias opinio nes, porque no todos pensa mos igual”. Milagros 15 añ

os.

que pensaron en el conjunto, en la Patria grande”. “Esos destinos que aquellos héroes colectivos revolucionan son quizás los que hoy nos permiten estar acá inaugurando la construcción de una escuela. “Una escuela es un hecho revolucionario”, afirma Mariano. Hoy en día es poner fin al maltra-

“Una educación se vuelve inclusiva porque todos tienen un lugar, también inclusiva humanamente. El pacto educativo se ha roto por el fenómeno de la exclusión. Nosotros encontramos los mejores, los más selectos, sea porque son los más inteligentes, los que tienen más dinero para pagar la mejor escuela y dejamos de lado a los otros”. Francisco Congreso Mundial Educar hoy y mañana. Nov. 2015 to de nuestros jóvenes; se maltrata a nuestros jóvenes con el abuso, con la droga, con la prostitución, se los maltrata cuando se les niega la palabra y poder pensar críticamente. Y hoy la palabra la tienen nuestros jóvenes, en esta tarea educativa estamos poniendo fin al maltrato para que nuestros jóvenes tengan un pensamiento emancipador. (…) Si ese edificio que con tanta generosidad y esfuerzo se está construyendo no estuviera, ¿seguiría edificándose la tarea educativa? Por supuesto que sí. (… ) Porque están los chicos, están los profes, está el alma edificada; y hoy esos sueños, esas almas, esas historias tienen por donde correr y transitar sus historias. Esta escuela, este barrio, esta Patria tienen un destino; un destino de emancipación, de lucha, de encuentro, un destino en definitiva de palabras de Vida”. Finamente entre torta frita y chocolatada los vecinos de Soldati no podían disimular el orgullo y la certeza de que los niños y jóvenes del barrio tendrán más opciones.

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Entrevista a Claudia Picoli Coordinadora de La Casita de María – Obra de Don Bosco.

Con clima de hogar LA CASITA DE MARÍA En el barrio de la Boca, sobre la calle Brandsen, a metros de La Bombonera, se encuentra La Casita de María, que nació hace ya siete años, el día que unos hermanitos golpearon la puerta de las monjas para pedir que les dieran algo, ellas los recibieron, los hicieron pasar, compartieron un ratito… y al día siguiente volvieron… y esa puerta quedó siempre abierta para recibirlos, a ellos y a los que vinieron luego.

¿Cómo definirías a la Casita de María? Nuestra aspiración es que sea un hogar, que los chicos encuentren acá lo que cualquier chico encuentra en su casa cuando sale del colegio. Tomar la leche, hacer los deberes, bañarse, charlar, jugar un rato. Estos chicos están todo el día en la calle y cuando llegan a la casa nadie les pregunta “¿cómo te fue en el colegio?” Entonces aunque el tiempo que compartimos es muy corto, el clima es ese.

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¿Cuál es la realidad de los chicos que vienen? La mayoría vienen de familias múltiples, con padres ausentes y muchos hermanos, y hay padres o hermanos mayores que están presos. Las situaciones de violencia atraviesan su vida. Casi todos tienen un familiar cercano, padre, tío, abuelo, hermano muerto en un acto de violencia. Son chicos que están muy solos, y cuando

no están acá o en la escuela, están en la calle. No tienen una persona que los acompañe, nadie que los espere. ¿Qué edades tienen? Tenemos veinte chicos inscriptos pero nunca vienen todos. Estamos enfocados a chicos de 7 a 10, 11 años. Viene un nene de cinco, pero viene poco, y los más grandes, si bien les planteamos que hagan un cierre, la realidad es que siguen viniendo aunque sea a tomar la merien-

da, porque para ellos ésta es su casa… ¿Cómo es un día en la Casita? Llegan a las cinco, después del cole y juegan libremente durante la primera media hora, después hacen la tarea junto con un educador y organizamos el tema del baño, se bañan día por medio por una cuestión de infraestructura. Siempre tratamos de que haya alguna propuesta nueva, hay una voluntaria con la que hacen manualidades, mañana

por ejemplo van a hacer títeres. Los miércoles es día de juegos, pero reglados, preparados por los educadores; los lunes cocinamos, hacemos las tortas cuando hay cumples. Y los jueves vamos a un club social que nos invita acá cerquita. En el club siempre nos convidan la merienda, que es la parte que más le gusta, porque son meriendas especiales. Merendamos a las seis y media


Lo esencial

y a las siete ya se van, menos una familia por día que se queda a ordenar un poco y lavar las cosas de la merienda. ¿Y en estos años, qué hechos o cosas significativas recordarías? Tuvimos positivos y negativos. Recuerdo a un chico que está por cumplir 17 años que era muy agresivo, hasta miedo le tenían, rompía todo, venía de una familia muy violenta, muchos hermanos y a uno lo mataron delante de él. Y ahora está en el secundario, es cadete de bomberos y cada vez que puede pasa a saludar, y cuando tuvo un problema legal vino a consultarnos. Somos una referencia fuerte y muy positiva en su vida. Fue el primero de su familia que terminó la primaria. Y uno ve que valió la pena. Después tuvimos un grupo de 14 hermanitos, donde acompañamos una denuncia y se los

El año pasado tuvimos un cambio importante, se fue la coordinadora y los tres educadores y nuestra preocupación era cómo les decíamos a los chicos que cambiábamos todos. Y cuando los reunimos les preguntamos “¿qué es lo que no puede faltar en la casita?” Y lo primero que dijeron es “nosotros”. Con lo cual ellos tenían muy claro que éste es su lugar y ellos son los protagonistas.

consideró caso de trata, se tomaron medidas especiales y a los seis menores se los sacó de la casa. Un momento duro. Las tres mayores se escaparon del hogar donde estaban y volvieron a su casa. Los tres más chicos siguen en el hogar, donde mantenemos relación con ellos y con las personas a cargo. Y vimos cómo ellos pudieron cambiar su historia y, después de mucho tiempo, contar lo que les pasaba. ¿Cuál es la apuesta a futuro? Este año nos estamos adaptando. Con los nuevos educadores formamos un lindo equipo y trabajamos muy cómodos juntos. Es complejo porque la casa es chica. Y la propuesta también es poder abrirlo a más chicos, de hecho este año tuvimos ingresos de nuevos chicos

y estamos tratando de tener algunos más. Un aspecto que nos limita es el espacio, tenemos sólo esta habitación y los baños donde se bañan, podemos usar el patio para jugar y el gimnasio, pero nuestro espacio es sólo este, entonces no nos podemos ampliar; así que la idea es ver cómo conseguimos un espacio, ahora necesitamos una cocina porque no tenemos, usamos la cocina de las hermanas y a veces se complica. No sé como sigue nuestro deseo es crecer, en espacio, en que vengan más chicos, poder atender más necesidades; tener más propuestas y voluntarios que den talleres, porque tampoco queremos que sea un depósito, hacer todos los días lo mismo, sino poder ofrecerles siempre algo más que haga la diferencia.

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Reflexiones

Staff

¿Qué puedo hacer yo?

“La globalización de la Esperanza, que nace de los Pueblos y crece entre los pobres, debe sustituir esta globalización de la exclusión y la indiferencia”. Francisco

“¿Qué puedo hacer yo, cartonero, catadora, pepenador, recicladora frente a tantos problemas si apenas gano para comer? ¿Qué puedo hacer yo artesano, vendedor ambulante, transportista, trabajador excluido si ni siquiera tengo derechos laborales? ¿Qué puedo hacer yo, campesina, indígena, pescador que apenas puedo resistir el avasallamiento de las grandes corporaciones? ¿Qué puedo hacer yo desde mi villa, mi chabola, mi población, mi rancherío cuando soy diariamente discriminado y marginado? ¿Qué puede hacer ese estudiante, ese joven, ese militante, ese misionero que patea las barriadas y los parajes con el corazón lleno de sueños pero casi sin ninguna solución para mis problemas? ¡Mucho! Pueden hacer mucho. Ustedes, los más humildes, los explotados, los pobres y excluidos, pueden y hacen mucho. Me atrevo a decirles que el futuro de la humanidad está, en gran medida, en sus manos, en su capacidad de organizarse y promover alternativas creativas, en la búsqueda cotidiana de «las tres T» (Trabajo, Techo, Tierra) y también, en su participación protagónica en 28

los grandes procesos de cambio, nacionales, regionales y mundiales. ¡No se achiquen!” Discurso del Papa en el Encuentro con los movimientos populares en Bolivia - 9 de Julio de 2015.

María es signo de esperanza

. director . Adrián Pablo Bennardis . secretaria de redacción . Florencia Laje . colaboradores . Marisa Echarte Julio Bello Elena Giorgi Virginia Oliveira Liliana Bertoli . agradecemos la colaboración de . Gustavo Carrara Jorge Collia Charly Olivero Equipo Hogar Madre Teresa Natalia Lazzaro Damián Reynoso Miguel Marzullo Alberto Palacios Claudia Picoli . propietario . Arzobispado de Bs. As. Venezuela 4145 - Capital Tel: 4982-4611 cadenya@pastoralfamiliar.org.ar www.pastoralfamiliar.org.ar En caso de reproducción total o parcial de las notas que aparecen en esta revista, citar la fuente. Registro de la propiedad Intelectual N° 5164821 Queda hecho el depósito que dicta la ley N°11.723. . diseño gráfico . Florencia Laje

“Tengamos siempre en el corazón a la Virgen María, una humilde muchacha de un pequeño pueblo perdido en la periferia de un gran imperio, una madre sin techo que supo transformar una cueva de animales en la casa de Jesús con unos pañales y una montaña de ternura. María es signo de esperanza para los pueblos que sufren dolores de parto hasta que brote la justicia” Discurso del Papa en el encuentro con los movimientos populares en Bolivia - 9 de Julio de 2015.

. corrección . Ricardo Rubio . impresión . Gráfica Pittelli Chivilcoy Provincia de Bs. As.

La editorial Santa María colabora con la distribución de la revista Comunicarnos en el interior del país.




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