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La catástrofe de Sai nt Pi erre ..

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VIAJE A LA MARTf!IICA POR

D. JO.AQUIN PUJALS (SEMPER>

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f~~twr nta del UER.Aid>O B P .A.SO!"J Forfa lef:a,, .f.?. 1902


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MI DED CATORIA --rA Pu~rto Rico que se tdmtijica siempre con. la desgracia, acudiendo el primero al auxz1t'o de l(ls que su(re1z ~ á la famüia espaiiola uno de cuyos perzodi'cos representi .

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en la Martz'nzca, dedico miprz"mer trabajo en que relato los !torrores de la gran Clfltdstrofe del s-iglo XX: de la hecatombe que guarda la g ran

I U1l tba

de SAINT PIERRE •

.JOAQU/N PU.JALS SANT ANA.

( emp r.)


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ADIÓS A PUERTO-RICO A las once de la nocHe del sábado 10 del corriente mes de Mayo se me die. ron instrucciones para e m ba1'9r en el Potomac1 barco de la marina de guerra americana que salía para la Martinica conduciendo víveres, ropas y á 'los re. pres~ntantes de ·la prensa de los· Esta. dos Unidos que deseab~n conocer los detalles de la catástrofe, ó mejor, serie de catástrofes. ocurridas en'Saint-Pierre, capital de dicha isla, con motivo de la · erupción d_el P~1ée. El abogado Mr. · Mott, me presentó al Comandant del ' Arsenal de ·San Juan, qne había de con~ ceder el permiso para mi ~dmisión ' bqrdo y á las once y. m.e dia de la it;tdi. · c.ada noche, acompaffado de los Sres. Caubet, Conde, Gaos y -Alvarez Nava me embarcaba en el citado barco ·de guerra. . . Iban, adem~. como expedicionarios, los seffores Kopel, por el "Ch~cago Re· cord '\ Hayalbarth, por el . " New York


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ld ": Me ·1-e . por ·la "Associated Hallam, fotógrafo; Butler por 1 ·•. ?V rld ": y Luís Véi berg, por el w ork un". 1 Potomac e un remolcador, de clos p l , parejado de goleta 14 mi11as de an r, co tonelaje de desplazamiento y de h ~ rro. Lo manda el capitán Me . rmick y tiene un con tramaestre Mr. H. R. royton . uo ofictal de Infantería d :Marina, y 6 indivi uos de tripula. ción. . A le\ <loce. de ·la n che :¡líamos por 1 boca ,del f orro dP. 3. n Juan. · L n che· era e pléndic.la •. el mar en calma, _el cielo . reno. luciendo milla. res de e trdl~ . emejaote á esos _lu. mino ·o cucubanos que adornan nuestro campo. en la noche sin luna. En la cubierta del Potomac, hacia ._ po. · pa. ibamo Kopel, Par k, Me. Kee y yo, · lo cuale c6n la taciturnidad propia de la raz zajona hab·l aban muy poco. . Ademá , el objeto de nuestro viaje era tti te. bandonábamos la isla tranquila · que quedaba dormida en su. lecho de algas · como la ondina, para ir á otra ·que cubrían nubarrones de fátídica ex. pre ión. ~n- Juan que aba muellemente dor. mida, mientras que el sueño de una muerte terrible, había· sumido en la · . tero~ no he á aint Pien·e·... . y tqdos llev bamos eo el alma el dolor de la H

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gran desf{raci.a · ajena. é ioterrogába. mos en stlencto las brumas del hori. zonte queriencio escudrifiar en él los secretos del <lram3. horripilante cliyo epílogo íbamos, á· ~ohocer. ' . A las d ce y media pa~ábamos frente ~~ •· Parque 'B rinquen ". doncie sabh:. mos que . e bailaba y del qu~ divisá. bamos la-. l u'::e~. eléct ric.":l~. También se veía la líu t:!a <le focos tléctricos que ~e hallan e n la carretera de Santurce y todos los del alumbrado de San Juan: ¿Volveríamos ~ ver rt!'t-la población? A las dos de la mañana mis compa. ñeros bu caron acomodo para gormir. el ~arc:o es pequeño, la expedición ~e nab1a ?r.gamz:vio muy de prisa y no hubo ltempo de preparar alojamiento cómodo. Lt1í · se tendió en el cuadro de popa; M r. Kee, se -fu~ al sal<Sn de co~er, converti.do .en dormitorio y de. p6s1to de equ1pa]es; Kopel hizo lo mismo. Lo~ demás ~ubieron al puente y allí ~e e haron, envueltos en sus .m antas. Yo me ·quedé en popa, <le ié, contemplando á San Juan, que poco á poco se perdía entre las brumas del ho~izonte, á· la ciudad querid'a que ig· noraba cuando volvería á .ver. . A la~ tres de la mañaná sólo divi5laba . un punto en el horizonte: la farol del Morro: á las tres y media. nada más que mar y cielo. la graorleza infiÍlita del firmamento y del océano_, unidu


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todu á la peq~fiez del Potomac que cor· b dpido · y . veloz las grandes olas del oscuro mar. M.e ten di en la cámara. N o dormí; sofié que llegábamos á Martinica, y qu~ e ta rdía cual inmensa pira, enmedio . del horlisono fragor d~l · Pelée en erupción . De perté viendo á Saint Thomas y al grupo de pequeffas islas que le circundan aparecer co~o naciendo del f ndo de las aguas. ilyminadas por el · !'Ol de n~ espl ndido alborear. . A las iete pasibamos frente a la eapi~al de aquella isla;. á las och:o y . medta la per-díamos de VISta. El etelo, ntes muy puro, se oscure~ió; el ma.r !'e enc~esp6 y d~rante medJa hora tUVImos viento duró y .mar gruesa. ·' eónsecuencia de un chubasco que bien pronto dejamo á ~uestra . espalda, des. ·pués de barrernos la cubierta algunas . olas vaco complacit:ntes. A .las nueve almorzamos. Como la mar coótinuara gruesa y ·era difícil estar ep cubierta, los expe. dicion~~os se disgreg,uon yendo unos á acos.t ar e y otros subiendo al puente. .Luís ~e ··puso 4 ~r vistas de partes del barco y yo me fuí á 1~ cámara á es-. .c ribir,_lo que h2cia ~n dtficultad, pues el balanceo era niuy grande. Son las diez .y me.dia. Salgo á cubierta; las olas son enormes pero el cielo esté claro y h~y muy poco viento. t

7 Caminamos m~ de ·trece nudos. Nada en el horizonte. · . A las on<.:e nos coje otro chubasco que refresca mjs el mar. · A las cuatro de la tarde · nos acerca· mos i una peque~ is13, al parecer de origen volcénico,-tnaccesible por el Nor· te y cuya costa, casi cortada 6 pico. no presenta signo de playa ó parte acca~i­ ble. Pasamos como 6 mil metros de U·n a pequetla embarcación, tripulada por dos hoblbres de colqr, con una cor. ta vela latina, nos sale at paso : los tripulantes nos hacen sefias eon una ban· dera francesa. N'ue.C\tro barco se detiene, el capitán les interroga esde el puente por medio de la bocina y ~on­ testan en francés que todos entendimos no sé cómo .... · ¡SAINT PIERRE DESTRUI,DO AYER A LAS OCHO DE LA MAÑANA, EN DOS MINUTOS, NADIE SALVADO! ' Toda la tripul~ción subió á cubierta y todos repjtierQD la terrible fra~e, pues

· por muy preparados que estuvtéra os para ~sta. confirmación de las nottcias · publicadas por el HERAlDO, en San J~an, á nuestra salida, la · impres~ón . . · fuépenosa. ¡ Saint Pierre, una gran población destruida totalmente en dos minutos .; 30,0oo a)mas muertas, no salvado ~adi~, y todo .ocurrido en dos minutos ! ·


9 y Me Y e . . e acue~ t a ri y yo . · m quedo en pr a . cudriñando el bo· rizont.C o la ir ci n MF\rtioica. El pié de la montañ' de una pequ¿. ña i la apa1ece á arlovtnto, cubierto d va re , y pronto que a confundido ) n la Hnea d 1 horizont ~. ( Continúa e] v_jaje con ·ba ;tan te mar y &lguno que otro huba~c<. . Amanece 1 día E E MAv . , Hacía <.:uatro años que el que e. cribe : ta línea despert:1 ba :l e a hora ~l e tam ido de lo~ c~ñoo . dé la escua. ora america·na que boo1 bardeaba á San

Juatt

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¡Que el cielo haya acojido en u seno las almas de nue tros muertos en e e · día de · ~o m bate. como la~ víctimas dé la hor!"ible catástrofe de. 'aint Pierre1 Numerosos re to~ de embarcacione · y mad ra. de edificios, como. marcos de puertas, etc., etc.; ramas de árboles y do · botes pequeño , aleo á nuestro paso llevados por la corriente del mar. A las diez de la mañana llegamo~ á Dominica. Fondeamos como á tres mil . , metros del. muelle. El puerto es muy abierto y a ciudad s·e asemeja mucho ·A Arecibo. .. · · :t~ uestro barco pone bandera amari~ lla y sal~ del muelle un bote á recibir• no . Salimos de puerto infectado y ·no podemos desembarcar..

El Capitán del . puerto' y el médieo confirman las noticias que respecto á Saint Pierre teníamos, aiiadiendo que el pánico es general, pues el Pelée con· tinúa en erupción y amenaza á todas las poblaciones de la isla. cuyos habitantes se encuentrfllÍ aterrados. El ca· ble entre Dominica y Fort-de· France, había quedado roto el día de la eru pción y sólo había comunicación por medio de buqnes de vela y botes que practican servicio periódico ent re las dos islas .. Pocos detalles pudier9n comunicar: solo sabían que San Piét"re no existía. Los corresponsales reciben varios despachos que les entrega un .5-mplea. do del cable. . Todos telegrafiamos. Hay que ha· cerio en inglés. La moneda americana la ·reciben con un descuento de· dos por ciento. . Continuamos seguidamente el viaje: había verdadera ansiedad · de llegar ·á 1dartinica, de comprobar los hechos, de ve.r el espec~áculo · grandi~so, por lo te: . rx1bl~, del Pelée en erUpción ; de vs.r s1 podíamos. salvar á algunos de los oes . . graciados vecinos de la costa. Pronto empezamo~ á distinguir más ·rf?stos de embarcaciones . y de vivlén· das; el mar, cada vez más picado, pa-. recía anunciarnos la proximidad del mónstruo. q ue as$ nos .saludaba . .:

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la once y media de la mañana divi ábamos perfectamente la nubes· que cubrían el Pelée y toda la i. la Martink ·,formando un .g ran contraste su · negrura con el . resto del cielo que la circu.ndaba, diáfano y .s ereno. A 1a3 doce menos cu to, el mar le- ) vantab montaBas de ag que e1 Po-\ to»Z{lc cortaba con rápido dat y .·qu . bardan la cubierta mecién nos come· . á una débil cáscara de nuez: Fr~nte á !losotros la ·escena babia fr' o un ~ i mportante variación, prese ndo u r: cuadró imponente, digno de su autor, el gt H!icedor. y que el. homb re n0 puede Copiar; el cual con~e mpl éba mo · tt>do.c::, ex(;ursionistas y marinería, ag ru pados en la proa del barco que seguí~1 avanzando hécia la isla, es decir, hacia lo desconociuo, porque ya ~o divisába. mos tierra~ ni silueta de montañas·, n. vapor del volc'·n, ni sus llama radas dt fuego; y sólo una nube negra y espes:. que cnb,ría el frente, .hácia donde cam i nllbamos, y que ocultaba á la tierra en toda. su extensión. El mar, de color de ceniza oscuro levantaba olas enormes, y la nube, cad;: ez más densa, se ac;er~ba més ·y m á~ .. · A las doce del dia no se veía cla.ro a .· derredor del barco, sino á in u y poco·. li:.etros de distancia. Comenzó á cae .. ceniza en ·cantidad bastante fl cubrir to do el barco con una capa de más de U L ·

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e uarto de pulgaJa -en el . corto espacio rl e q uince· minut os escaso~~ algunas pié· dras . pequeilas acompañaban )a ceniza. E l momento era ~olemne; - la bocina <le la méquima· sonaba de cuando en cuando; el vapor gemfa bajo la trl'pida. d ónde Jas cald~rac; que marcaban..media marcha~ ]a o éÚ ridad, cada vez mis densa, era aumentada por la mayor cantidad de 'ceniza Que seguia cayendo. Llamaron al '·lunch" y fuimos A al· morzat. El capitán continuó en su puesto, :U frente del barco: el segundo presidió la mesa, y 6 lla nos seqtamos la mayor parte de lo excursionistas, pues los demás, muy pooos, prefirieron queda'r en cubierta. , .J · Hubo que cerrar las ventaniJlas de sotavento porque · • comíamos ceniza " d e ]a que seguía cayendo. ' · Era inútil, temerario, continuar nues· tra marcha por aquel · la~o de la Isla. Al fin cambiamos de rumbo, y a\ la una y cuarto de la tarde se · respirab~ ya mejor y la nube ~e ceniza era menos den~. Lqego nos encontramos en si. tio t;nés cJaro, con Martinica A nu stra i~quierda.

Avanzamos un poco, hallándonos fr_e nte é. frente al volcán; el qu~ . .i. · causa de soplar un fu~rte brisote .del Este, quedaba perfectamente visible en· aquel lado, pues el viento em'pu.


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j b 'la nube de ceniza·á nuestra ipqui r a y quedaba á la e~palda. ¡. gnífic cuadr ! El Pelée, con !'ú · 4 oo y pico piés de altura. se. de ta ·ab.l perfectamente. por su parte orte: y arriba. e11 h cumbre, una espe · columna de ceniza subia al cielo.,! una altura de mÁs de 3000 piés. Él rdo rumor de la erupción se confun. oí con el ruido del mar y con la trepidación Qe Ja méquina de nuestro barco, formando una harmonía extrgña y terrible. · · odas las 'vertientes del monte. Colo. rado· y el· Pelée, en un radio de. más rle . 20 kilómetros, se veían cubiertas de lava ya apagada; los árboles. despro. i to de hojas. señalaban los antiguos bo que y divisi~nes de fincas y haciendas; ·infioid·a d de surtidores de .humo que brotaba de la tü~rra, se levantaban· en di tintos puntos de la costa y vertientes· de la montaña: y- frente á noso. tr exactamente al Este del Pelée, se veía una población con la mayoría de su casas· en pie, blanca por la lava tJUe el. ol hacía · brillar, que cubría todo, ~omo con una capa; y s.i lenciosa como un cementerio : estA bamos á soo metros de la playa. . To:los ·dijeron : ¡ Saint Pie.rre ! Pero no era Saint Pierre. Era Santa Filomena; población como de 3 .000 almas ·; cuy<;>s edificios, CO!llO he dicho antes,

en su mayoría, habfan sido respetados, pues quedaban en pie aunque cubier· tos de lava y ceniza .... ¿ Y. los mo~a­ dore~? ¡Seguramente quemados ó asfixiados todoF ! · El Potomac toc6 repetidas vec~s la bocina. N o ~ab~~ nadie, pues nadie se presentó ni hizo señal algunaContinuamos avanzando en direcci(Sn paralela á la costa. Dos menos cuarto de la tarde.


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muros, y así muchos .más.... El silencio de una tumba inmensa, restos· hacina<1os en la playa, montones de cadé vetes que se ven con los anteojos, en ·los mue· Hes y en la calle l~tatal á los mismós; muchos re~tos ae edificios ardiendo, un olor nauseabundo y penetrante, un:a . atmósfera pesada é irrespirable; treinta mil cuerpos e.n completa escompo. sición,al .aire libre 6 medio enterré:Ldos entre Jos escombros, siete mil edificios desplomados, los restos de .tres grandes vapores ardiendo aun, ~uy cerca de . nosotro~; árboles desprovistos de hojas, de ramas, que asoman sus descat nados · troncos por los paseos de los muelles de la población como otros tantos brazos ~evantados al cielo como suprema que. Ja; NI UN SER VIVIENTE en aquellas pla· y as, ni una sefial de vida en aquellat ho· ~as anteriores, populosa ciudad; un inmenso osado de humanos restos y de grandeza pasada ! . . . . . . ¡No SE SAlVÓ NADIE! ¡ EN • DOS MI-

. SAINT PI ERRE 1 E!=l decir, la hecatombe, Jo ·te rible, lo ·pa.voro!':o, la Herculano y Pompeya de 1 edad moderna: un cuadro impo~ihle 9e pintar, como i'llposible de ele cr1bir fie1tnentt! p0r.que }a razón se oscurece y se olvidan conceptos para pen!'ar e.n Dios....... .. os acercat;nos más; ~e echa el ancla ~cien metros de lo que fueron muelles, y fondeamos. Hay allí cerca un barco mereante. ·con baqdera inglesa; hace / ~eña y .el capitán del nuestro se dirige hlicia aqu.el en un bote. Unas doscientas ca as con Jas · pare. des en pfe.· más de·mil, medio clerrui. el as; el resto. completamente en escoro. bro . pe Ja iglesia, queda su torre c..:uacirada, que se asemeja mucho .IJ Ja c e San Juan; del palacio del Gobcrna. nor, las paredes sin ventanas; otro edificio de dos piso~ conserva· también ~us .

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~UTOS QUED~TODO DESTRUIDO!

Dios no qu~so que lo~ que conte · · platon el espectáculo del Pelée vomitando lava y .fuego, pudieran contarlo á sus_semejantes de la tierra, si eso fuera ·posi'f?le, pues la humana mente v.:tcila y se extravía, como· vacila y se extra· vía la nuestra .11 ver aquel cuadro horrendo, terrible, tan sombrío de colores como de expresión.


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El pitán del.Kenick, que es el barco inglés, que hemos di ho, encontmmos allí, conJerenció coa el de 1 . Potomac y!" según ·este manifestó después á los reporters · .poco 6 oasi ningunos detalles ) pudo aquel dar, pues bada müy po.co \ 'tiempo que había llegado, y sabia, reSpecto de la situación, lo que . nosotros. · A las tr~s menos cinl:o levamos ·anclas y continuámos nuestra rtlta á Fort- : de-France, pará donde conducia provi.ione '1 Putomác y don.de debía recibir , &denes·por cable. · El 'P elée continuaba cubierto de vapores.. y de su cráter lanzaba una espesa nube de ceniza, que aumentaba en cantidad por momentos. A las ;cuatro llegamos á· Fort-deFrance. · · La rada es muy grande .y abierta. En ella había tres barcos de guerra :. . un acorazado dinamarqué<;, un crucero alemán, el Sutltet, francés, y tres fragatas mercantés, también francesas.· A poco de . ~legar nosotros, toma puerto un gran ~rasatlántico francés, qu~ sale · m~y pronto. . . En el muelle hay •n destacamento de infantería de Marina qu~ . guarda una porción: de mercancías y objeto~ de . •· ·mueblaje de casa, dis~minados alli. Una g~n m\fchedumbr.e, en su mayo·ría de color, llena el muelle · y contem· pla nuestra Uega~a.


17 A las 5 de la tarqe saltamós 6 tierra. El capitán del Potomat va á ver al Gobernador, y nosotros· nos dirigimos á ]a fonda. Queda esta frente 6 ]a gran plaza de la.ciudad. como á cien pasos del muelle, ~ ·y es ·Un edificio de Jiiafléra y hierro ca. paz de contener un centenar de personas. Al llegar alJí nos cru~amos con una muchedumbre que, escoltada por un piquete de ·policía y seguida de nume. roso pueblo, iba al palacio del Goberna· dor. Son campesinos que se refugian, en la capital buscando allí la$ segunda· des que no encuentran en las demás poblaciones; en sus semblant~s se ve la huella del terror, y sus. ojos miran azora.. dos á todas partes: pasan de quinientos. "

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19 P.ierre, una masa enorme de¡ agua en e bullición. cieno y cenilas. salió fu-

LA ( SITUACION DE LA ISLA ANTES . DE LLEGAR. NOSOTROS ientras viajhbamos n<>Sotros, ¿qué pasaba en Fort-de-France? He aquí lo que, husmeándolo todo y de labio del Goberpador interino Mr. Lbu erre, ·. del Alcalde, que es casi un nifio por sus' cortos años; y de ·otras au . . . toridades, logré indagar. Hace más de medio siglo que el Monte Pelée. situado como á 12 millas al septentrió~ de S~int Pierre y de 4 428 piés de altura, hallábase tan tranquilo que· daba todo el mundo IX?r ~rías, sus vastaS calderas. En los ulttmos · dias de Abril _p róximo anteri?r con:;lenzó i dar el Pelée señales de Vl~b. Gran· des columnas de ~umo y contínuos to· rrente de ceniza fueron signos pode. rosos de que el Pelée volvía á su actividad. El lunes 5 de Mayo, es de?ir, tres dias antes de la caté.strofe de Samt

riosamente del cráter lanzándose im. petuosa, y todo en revuelta confusión, hacia la factoría de Mr. Guerin situa.da cerca del Qiar. En tnen~ tiempo qu_e se tarda h decirlo se. pultaron á la factoría faa citadas mate· rías, " viéndose aquel magnífico esta blecimiento convertido en un campo de lava ardiente y desolación. Pero esto 'fué, al criterio de todos, ún ligero incidente, sin importanda algu. na y del que no valía IR pen~ hablar. En la matlana del jut.ves. <iia de la Ascencióo, ocurrió la tremenda catás-· trofe. Hallábase muy despierta a atención de la ciudad á coQsecuencia· · de los siniestros y espantosos ruidos que se escuchaban hacia . la . parte de) volcán. Cuando más ·confiaban todos,· en que no haría una de las suyas, reco. ~ró el Pelée toda su actividad, fuerza y energía. A cada momento aumentaban la lluyia y los tox:ren,tes de cieno,. lava y humo. , De pronto. se oyó una explosión h.o· ., rriñle que hizo .volar, hechos diminutas . astillas y fragmentos~ 10$. t~hos y 'c ris· · tales de_la ciudad de· Saint Pierre. Las embarcaciones de alto bordo pequeñe. . c.alado que se encontraban en la babía . sac~dier~n las anclas, esforzáronse eu desprenderse de ellas, lo que logra. ,

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ron al fin, hasta que perdidas y con todo : los obenques hechos giro:-es,. hundie~on los mástiles en el agua, d apareciendo muchas de ~llas. Después, se abrió el Monte Pelée como un inmen 'o cráter; dejó asomar un espe- ) luznante ramo d~ horrible fuego,. cual \ ' i fuera el óougud de una fiesta ~éni· ca, qlle luego, convertido en contenares de miles de llamas, como gigantes y furiosos cohetes, atravesó el espacio ru- : giendo y sembrado por doquiera el espan y la muerte, la desolación y la ·ruina. · · · ..Algunos vecinos de la~ cercanías de 'Saint. Pierre, que lograron salvarse, manifestaron que el Pelée come~zó á ·mostrar el diSC(\ de fuego, que semejaba en ··lejanías del horizoqt~ alg\l así como la lti& de un cigarrillo brillando . en la oscuridad. á. las s. 30 de la mafiana, en cuya hora parecía que continua· ba la noéhe, pues negras nubes rodeaban todo Saint Pierre. Al pie del volcán se encóntraban los villorios de Precheu~ y Santa · Filomena, cuyos .. habitantes huyeron rápidamente presos de la .més grande consternación é consecuencia. d~ los espantosos -ruidos de la montaiia, la profunda oscu.r.idad del . cielo, las columnas de espeso humo y el torrente de cenizas que empezaba á caer. . . . Saint Pierre fué envuelt<> muy pron-

to por la ceniza, que cubrió las calles hasta un cuarto de pulgada. La población aparecía envuelta en la niebla, sin verse el Pelée, que se ·hallaba total· mente cubierto de humo. . La erupción fué bor_~ib1e. El desas.. troso incendio del' 2i d'e Junio de 1890 que convirtió i . F\lrt-de·France en inmenso montón de ardientes cenizas: el ciclón del 18 de Ago.: to de 1891 que echó á. tierra numerosas <'.asas •• : . todo resulta pálido, muy pálido, ante la es pantosa catástrofe ocurrida en Saint Pierre el jueves 8 de May. , día de la Asunción.


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UN O;FICIAL DE U N BARCO . RELATA IJA CATASTR O FE ("

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aquí el sencillo pero ~ensacional relat~ hecho por un te ·tigo ocular del· ho.rrJb~e feúómeno volcánico: el segundo cap1tán ~el buque velero 4'fl.brielle•. A las 8 de la mañana del citado día , iluminaba el so~. tranquilo y brillante cual nunca, la cm dad de Saint Pierre ~onde nadie se daba cuenta de lo qu~ tba ll suceder. Hácia el Norte lanzaba humo el Pelé~; y el viento, impulsando c:I humo hácta el Oeste, oscurecí¿:¡ el firrpamento ~n la expresada dirección. De~~ á;, 5atieron del · Pelée colum · uas ..de humo, elevándose como ·á 2oo ~etros del cráter del volcán. En dicho 1nstan~e se llenó .ele pánico toda la P:Oblac1ón, 9ue cornó hacia la playa haciendo conJeturas diversas. U no~ atri· huían .la ~numbra · d un eciipse· d~ sol 4!lunctado por aquellos días e~ el alma.

na.q ur de Bristol. Para ·~tros, Ía . ~scu-. ridad que reinaba hacía Oeste, se debía:. á una gran cantidad de hollín que la~·~ zaba el Pelée. .. . Serían las 7 cuand?-!anó tierra el ~ vapor Diatna1zt, el que, alejándoSé del muelle, se amarró· á una b<?ya. A las ¡.10 vimos una yola conduc~endo al Go-l bernador de la isla y los mtembros de la eomisión científica. A .las ¡.20 se oyó un espantoso ruido en la montafta, como s1 esta se ro m piese en millares de fragmentos desc.le 1~ ci'!la al p~é. ' Entonces vimos, en medto de una at- . mósfera asfixiante de humo negro é impenetrable. á . la. v~ta, una masa gigantesca, mdescrtpttble, . que caxó ' sobre la llanura con una ¡aptdez vertt..ginosa, tragándose (esta es la palabra),,. desde Santa Filomena á la Pettte·Anse del Carbet y todo Saint Pierre. En el,' mar los palos, mastt'leros, pu~ntes y cam~rotes de los barcos hundiéronse rápidamente en bs agaas i' y lo mismo que }os mástiles,:~e hundieron los buqt;!es, por ·proa los unos, por popa los ~ otros. , Dos barcos .de .vapor, el Korona y el Nortk America, . y tino velero_. lograron, .tras h~roica lucha de . : la tr~~u­ laeión, resistir el choque; la erupcton, no obstante, carbonizó á casi todo~ los marinos, salvándt>Se· algunos, muy po· · cos, milagrosamente. Un hombre de-


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la vida ti una súbita inmersi6n. unca meJor que entonces pudo con~ templar e, con todos sus horrores, aquel mon truoso brasero que s.e extendía de de nta Filomena basta má!' de 3::><> metros del Carbet. devorando Jas ruina· de la ya sepultada población, y cng·lanándose trágicamente con fantÁ ticp fuegos semejantes á luces de . Bengala. Al mismo tiempo, una lluvia furiosa de Java y torrentes de fuego y deco, cayó sobre , la dudad incen. diada y tod s sus alrededores, si1bando y crepitando en el mar de igual modo que los proyectjles de un horroroso fuego de artillerfa. Hácia 13 9 púdo e de~cubrir el volcán .. ·semejante á un viejo trapo, roto en girones. tre cientos metro-s .meno de altura, <.'On la cima deshecha. el cr,ter inmensamente abierto como las fauces de u.n gigante mitol6g1có, Jos flancos llenos de grietas y espantosas he.n didums. ¡ Estaba horrible, horrible, horrible! Cambi6 el fu.rioso viento de la dirección Noroeste, en que soplaba, á la Jeste. udoeste. Arrojaban llamas, al caer en el mar, . la$ cenizas. Continua· ban sin interntpci6n los espantosos ruid.os del Pelée ; los ríos se uesborda. ban arrastrando toda clase de escombros, árboles, rocas, restos de edificios, puertas y ventanas, animales y restos

con

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~· ·informes de jóvenes y anciano~. de hombres, mujeres y niños, asfixiados · ó carbonizados; · Mr. Georges Marie·Sainte, después de sufrir lo que no puede relatarse y encontrarse cara á cara con la muerte muchas ocasiones, pudo ver una pira. gua vacía, á una miJ!a de di~tancia. El intrépido capitén pe a Crabrielle se arrojó al mar con objeto de apoderarse de la piragua y salvar en ella á todos sus compañeros. Tras una lucha tenaz, horrible, que duró media hora, contra las · rugientes olas que se elevaban á grande altura amenazando des. truirlo todo, el furioso viento y las.cenizas que cubrían el mar por to(jas partes, consiguió apoderarse de la chalupa, arrojar de su fondo toda el agua calient~ y lava que contenía y poner en salvo á sus compafieros. . A las tres de la tarde· se fijaron en una columna de humo que se veía en el horizonte:. era el crucero de guerra !:>ucltet. Más tarde fueron recogidos por un bote de aquel barco, el 'CUal se aproximó á Carbet desembarcando una sección de marinos á fin de apreciar la magnitud de ' la catástrofe, ¡Cuadro hotrible el que allí se presenció! Hom- .; bres, mujeres y niffos, lisiados, quemados, aplastados por lo¡S escombros, mostr~rido unos quemaduras .enormes, . otros ~angrientas heridas qué les pro-


~· d ;o ·1 11uvia de grandes piedras. que 1 nz6 el volcán, y todo lo que expira. · ron n· el embar dero, donde se dis pPnf á tomar bates 6 en pleno cam po. 1 emprender furiosa ·y ·p recipitada fuga 1 1 zarpar el !:>uc/" t seguía vomitan- · ·do el v.plcán enormes bloques de Java n ignición, no quedando de la ~ ciuda de . 'nt Pierr~· mas qu·e \IDa mas informe, gigantescrt. de hum ntes ese· mbros y. aislados ó en · grandes montones, cadáveres carbonizados y asfuúado por la· colosal hoguera. El regre o· á Fort-dc- France fué · ex . . traordinariaménte lúgubre. Las quejas de los heridos, los lamentos de ho. rrorosa desesperación de los quemados, .su contorsiones dolorosas, el estertor e Jos moribundos todo formaba una ~orrible escena que Iio se apartará nun- . ca·de la memoria de los pocos hombres que . ~ntre mortales angustiaS la pre· ·. n ,C lam08.

'·-~

LA CATÁSTROF·E DE SAINT PIERRE NO· ADMITE IGUAL Martinica ha sufrido un trernendo eataclismo, único en los anales del m un do por los estragos hecho . La i maginación apenas puede concebir tr~· jediasemejante, que el ser humanO\ cu· rioso por .naturaleza, examina con todo · el respeto que le producen el dolor y la muerte. · Reposaban los volcanes de las Anti· Has menores hace algunos siglos, reposo que ha sido la causa, indudablement e, de }os temblores de tierra que han . 1 . des.t rutdo, en épocas diferentes, á Fortde- France, Point-á.... Pitre, una parte de Santiago de Cuba, y, e~tos últitnos tiempo~; algunas poblaciones d.e la isla Gua. dalu¡w.. De ahl se desprende, pues, que los vapores, el humo y los gases busca. bao~ tiempo ha, una abertura para e~-


1

~9 .

al t ·terior,

~irviemdo

el Moote egn.ridarl de la infortunada 1artinica. Hervía den· t d 1 fonte Peiée iomen os manant"al s de ;:~gua que regaban la parté orte .de 1~ i la. · e sabe que en la regiol'l . voicánic.-:.s de~préndense del sub udo a· deletérec , ácido carbó· · nko y, particularmente, sulfuro~o~. Al j · flamar 'el st1lfuro de . carbono, des. ué. de la erupcioo, prodúce~e en la tmó fera un olor emejatite al que ex. · halan las materi · en deseompo~tición. La pr ep ··a de e te .olor. o;ofoc'ante; lle:pués ·d e 1 erupción Jel Pelée, ha :-:ido e mprob fl . por muchas persona~. Se.· be también que el vapor de sulfu. ·. ro de carbono, en ·el aire. puede infla. man-e pruducieodo 9et9nacione.~. . L~ ga e· • fi iante: é iofiamab]~s. ···acerradQ en gran cantidad dentro del . elét y on el exíguo ·e.~pacio en que es_.· taban conteo id .' adqutriendo por esta razón ~na tensión lD~ensa, que S~ puede calcular e'l muchos <.'entenares de · ~tmó fera , hicieron úbita ·e xplo. ión. rompjendo la cOrteza terre tre ·y cayendo Co{Ilo trom.ba sobre la · infor· tunada int · Pierre. . Prueba elocuente de 'lo que manifes.tamo es el hecho de haber sido encontrados .en la inmediaciones de la población destrnída. muertos que pare~n dormir protundo sueffo, sin haber1

r.

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1 e de v lvula: rle

~ido heridos por los· torrentes de Java

ni quemados por el fuego que arrojó e l volcén. Los fenómenos eléctric.os que, cada día que transcurre, asombran con nuevas y sorprendente~ · manifestaciones ~ á ~a' humanidad, to1J1it on parte muy acuva en la catástrofe de Saint Pie· rre. La considerable acumulación de electricidad. que estaba condensada en la corr.eza terrestre y en la atm6s. fe ra, produjo una corriente formidable que envolvió á todo Saint Piel'l'e. ~ Qué de prodigios de va)or se rea .. lizaron en la capital comerctal de Mar. ti nica el día de Ja catástrofe 1 El Go.. bernador Mr. Mouttet y los sefigres Gerbault, Landes, Léonce, Doze, todos, en ~n_. los. que formaban parte de la comtstón ctentífica, la mafiana del día del desastr-e, cuando todos los habi· tantes de Saint Pierre corrían despa-· . voridos, amedrentados por los rugidas espantosos del Monte Pelée, ' se diri. gían tranquilos, sonrjenqo, animando á su paso é los habitantes, infundién· doles espiritu y valor, bécia el cráter.., d~l volcán para estudiar el fenómeno en 'nterés de 'la ciencia y de t~os los habitantes, por los · que marchaban intrépidos y orgullosos, en busca de la · mue-rte, cuyos brazos miraban extenderse, .p ero sin amedrentarse, impávi. d~ sonrientes, como los cristiarios, al


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o oir rec in r 1 p~ertas del circo para dar pa ~ la terr.i bies fieras. · El má importante núcle~ intelectual de la .Martinica pereció n Saint . Pi~rre pu lt do en los. e oom bros. El célebr · laudiu ariu , orgullo del país, murió co,mo Plioio; y. como aquel; los profe or s del Liceo que es par fan por · todo . par:t~ la . emilla fecunda d~ 1a . ·de .ocia, lo más acaudalado comerciante . lo detentares del te oro público, 1 famosos Lalimg. Ntnet. Plissonn au, Caminad .Y muchos otros! . De tanta decenas de hombres prestigiosos ~o. quedan más que el ~enador Knight y ctnco- profesore del Ltceo. los cual ~n iguieron escapar por hallar· e lejo e ' int ~ierre. . Un con iderabl~ númt!ro de habitan·. tes fueron encontrados con las vísceras quemadas. . . · Atribuyen muc~os la catástrofe de int Pierre · una combinación de ga e . · deletére9 y á_ la elect ricidad. Hallábase obstrui~o el antiguo cráter del Pelée á consecuencia de los múltiPles derrumbes ocurridos en la cima . .A fin de poder salir, formaron los gases un nuevo . cráter en la misma base del' Pelée. Por e.ita abertura vomitó el volé n la masa de \rapores en que se ha~ía · acumulado la cousiderable electrtcidad. Todas estas materias; COI)..d~n~án~ose en forma de nube, cayeron,

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ayupadas por un furioso vendaba], sobre Saint Pierte, envolviéndolo completamente. Esta aglomeración de vapores, próxima á inflamarse, produjo el horroroso incendio, que devoró b1en Pr<?nto las casas, ya casi totalmente dest~tda.c:; pqr el primer fenómeno. ~ . . El jueves por la tétrd r~c~btéronse en la capital trem~ndas nouctas de ]a catástrofe. Circuló el rumor <le que no solamente Saint Pierre había sido sepultado sino también Basse·Pointe, Pr@cheur, Santa Filomena, Morne-Rouge y Carbet. El terror más espa~t.oso reinaba en las calles. Los su ~rvtvten. tes desembarcaron en medio de la más .g rande t::spectación, e~tre una i~mensa muchedumbre de muJeres y ntnos, de hombres trepados en edificios públicos y en las casas particulares . .

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" ·LA SITUACION EN PRECHEUR \ ' ALE ,

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Y ::\ FLEZA

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DEL

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LCALDE

Las olas de fuego :del volcán se m bra~ · · ban la muerte en lo campos vecirioi:; á · ~int Pierre, particu~armente en Prt-chtur, destruyendo bien pronto una parte de la villa, albergue de pescacio~ re y situada cerca del mar. Faltaban los víveres én la población, que ·se ha venido spsteniendo con el socorro oficial. Todo Precheur qui~re huir. El Alcald,e, un ·n egro de 65 años, que es, asimismo, de.cano del Consejo General de )a Colonia, se multiplicaba ·para socorrer lt todos. No abandonó, . sin embargo, á su fámilia, que le siguió mientras alentaba. al pueblo.


33 Ciudadanos-gdt6-si no logramos · salvarnos todos, pereceremos · todos unidos! . Nadie se rcs.i stió á pr.e star su ayuda á la obra de salvamento, entre Jos es. pantusos ruidos del volcán, que rugí;1 siempre; bajo UQa'¡furiosa lluvia de cenizas, constantemente amenazados por u na muerte cierta. . El sacerdote .Mr. Deprez se pu o digna y valiente· mente al lado del Alcalde. A ellos deben su ·vida muchas persorra~. Des• .pué~ del salvamento, empuñaron· la :lzada aquellos dos héroes, aquelJas dos .almas cristianas que debe recordarse perpétuamentc para servir de ejetn plo de nobleza. abnegación y caridad, d7ndo sepultura á 500 cadáveres. · Al tercer día llegó un barco: el Rubt's, conduciendo al Senador Knight. que llevaba muchos víveres para socorrer á los aterrorizados vecinos. .La emoción f~é generaL Todos acceden, probando ·su hidaiguía y valor, cuando Mr. Knight propone que embarguen primero los niños, despué~ las madres, luego los ancianos, .y, por último, los jóvenes. Los hombréS que habían embarcado ya, bajaron acto seguido á tierra, aceptqndo el acuerdo genera t. . Un .rasgo noble. La pobTación entera dijo á Mr. Knight que, según el ase· guró, como habían.de llegar más víver~s


35 al igui nte di , ern más justo socorrer vecino de los demlis villorrios. osotro -clamaron-tenemos ya víve. r p ra un dia. Con eso nos basta; Dios no .ayudar despu~. Al día siguiente llegaron, con Mr: . Knight', el crucero de guerra 5uchct y los v p .res Po :ytr-Quertier, Rubis. J:o· p t y la draga Plto/a4e. El resto de la población, compue to de 4000 á s.ooo hombr , embarcó guardando el 6rden . má ab oluto,, sin con usi6n, sin atro· pello. ' .. . . . El ·cura.y el alcalde t!mbarcaron los · últimos de todos. -Al bote: seílor Alcalde-dijo el oura -Después d~ que usted embarij~e señor cura--expte ·6 aquel dignofuncio. nario. La ley me exige velar por la • . eguridad de todos, y debo ser el · pri. mero en cu.-mplirla. ¡Cuántos funcionarios-pensé yo-se reirán, leyendo estás líneas, de la nobleza del alcalde de Precheur ! ¡Y . quellos 9.'os grandes corazones, que habían r~valizado enamoré hidalguía por sus seJ:nejantes, se est:ecbaron en aquel instante supremo,. mde~­ criptible, tau grande el magistrado eomo el sacerdotet · á lo

'--~

DESPU·ÉS DE LA CÁTASTROFE Desde la noche del dfa 8 comenza· ron á llegar á Fort-de~France miles de atemorizados vecinos de toda la isla. El gobierno utilizó todos los medios de trasporte á fin de atenderlos á todos. El Suchet el Pouyer. Quertt.'er, dos vapores de la compaffia Girard, las chalu· pas, las embarcaciones .de las aduanas, un yate enviado por el · gobierno de Santa J ~u cía, todo fué empleado en el socorro y conducción de los vecinos. Entre los primeros refugiados en 1~ .capital se hallan más de so heridos que ingresaron en el hospital civil. " ·

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6

·37

EN LAS POBLACIONES El día

cont10uaba ·ardiendo Saiot pesa . de lo cual pud ieron los g nda~me · y. el Procu rador de la República .entrar en la población. Se ha n doptad la · ·medidas nece .ar i a~ para hacer desapar cer lo cadávere \ por epultura é iocineració~, tanto e n Sa~ot Pi erre como tod'a la costa del - N ot te. El villorrio Ca e-Pilote se e ocuen tra en la ini ~m.. ituación. Precheur _pa e ió mucho. U o considerable número de vecinos perecieron abra~ ado por las lla mas. U na parte del p'.leblo, re ult6 ile a. · · Noticias de Carbet dicen qu e las pér. elidas niateriale ·o :l de alg una conside. ración Las olas del ·m ar inundaron la Grand' Á nse, llenan<;io las casas, des· truyendo muchas de ellás, arrancando árbQles- y a rraStrando las canoas hasta las fincas de caña. -No hubo mé ~ que un muerto: un solda do de la ·guarniión. 10

· Pi rre,

. l

En Basse-Point fue·ron contínuas las inundaciones. Muchos edificios fueron . arrastrados. LtJs habitantes, procedien-· do cuerdamente, se retiraron á las al· deas próximas. . Sainte-Ma rie $tiff.i~ poco. Las ceni· zas llenar~>n la población. En Morn -de. ·-Esses .fueron conside-. rab.les los e •tragos. u na capa de mao tenaS volcánicas. de muchos milímetros de · esvesor, cubre la tierra. Los árbol es fueron arrancados por el to· rrente de ~ruesas piedras que cayó. Durante se1s horas consécutivas reinó en la villa una completa oscuridad. En Lorrain, Mar-ige>t, Grand' Anse y M~comba fueron las pérdidas muy li· m1tadas. Nubes sombrías cubren cons· tantemeute aquella región, Los' ríos se han desbordado, pero no ha ocutrido ninguna desgracia. En Morne-Rouge fué tan considerable la cantidad de cenizas caidas que ·se derrumbaron los techos de los edificios;


.39

: !jOS PRIMEROS SOCORROS La i l,a Gu~dalupe envió en el c'ruce·ro de guerr Sudut un cargamento de , vív~r . ; s.ooo fr· neos en metálico ce. d 'do.c:: por la colonia, 15000 por Pointá-Pitr v Sooo por el Banco. La isla de Santa Luda envió un · ban."', á dispo ción de las autoridades, y un catg mento de víveres. La Dominica rpatH.ló víveres y 2.500 francos. La Guayan~ francesa ha contribuido ~n 25.o.oo francos y ha organizado una 1mportante suscripción : la Barbada m~n?ó un barco, el So/ent, y víveres; Tnntdad, el Kemzrt, con provisiones· . ~minica. la Vitie de Tanger, con .,id: . Samt Th~as. tflmbién víveres, en el cntcero de guerra danés Walkyrz"en. Uno de los primeros y más importantt!S auxilio que e recibieron fueron lóS de Puerto R·ioo. El Gobernador · interind de la Martinica, el Alcalde el jefe de la ·guarnición; el de :Bombéros ·y muchas y muy distinguidas·personas se acercaron á mi al saber que er~· pue~t?rriquefio, ~ciéndome calurosos y entustasta elogtos del noble compor· tamiento de mi patria. · . .

. ·_r~ E L INFORM E DADO. POR LA COM ISION CIENTIFICA La Comisión Científi~a encargada de estudiar los fenómenos del Pelée·, se reunió en Saint Pierre el día 7 de de Mayo, víspera de la horrible catástrofe, bajo la Presid~ncia del Goqeroa. dor de la isla. He aquí el informe dado por dicha Comisión y aprobado ·unánimemente por todos sus miembros. , . .. 1 °-Que todos los fenómenos ocurridos hasta el presente día no ofrecen nada anormal, siendo péirecidos l\ los que originan los demás volcanes. "" · 2°-Que· haUéndose muy abiertos los · créteres del volcán, fácil es . presumir que la salida de vapores y lava continu ~rá lo ~ismo que hasta ahora, sin determinar temblores de tierra ni pro-· yeceión de rocas eruptivas. 3°-Que las numerosas detonaciones


. ,

~· 41

e hau .oido 6 intérvalo. on produ ~ 1da po.r la é. plo i u de ga. localiza o en el r t r y no por bundimien~ to ocurrid en la mont a ñ~ . 4?- u·e la orriente de lav:l y agua hirviendo ·e han lec 'lizad n 1 U nura que fertiliza el río Blan he. su- ue la po ioión r lativ· de . lo rat re· y de lo vall · que mlfan h da el . mar PEIUHTEN E IR QUE 'Al .T PIERRE

·uBRE

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6 -Que la· agu.a de color negro u e descienden por lo · ríos P re· de B e-Poi"te, PJ '\;he u r eq:. etc., han COil ·er-vado . SU ·temperatura normal, debiendo· u color o ·curo á la enorme canüdad· .de cenizas que arra trae. La Comi ión-conciuh diciendo el informe-seguirá examinando los fenómenos ultenores á' fin de teper·~~ co-- · rri~ote á la población dd re ultado de los estudio que se practiquen. ·. ·

••• A pesar de qúe en este informe se daban, como' e observa, toda clas~ de seguridades .é .los ba~it~ntes de SamtPierre, el volcán, al stgmente día, but; lándose de la i.e ncia de · los hombres, enterraba la capital comercial ~.e la artinica, población que era eas1 tres veces mayor que Puerto Rtc

Y de Jos miembros q~e formaban parte de la citada comisión científica no se salvó nadie, qu.edando sus cuerpos, a3ombra el decirlo, más . destroza. dos que los de las dern ~s víctimas; co· mo si el Monte Pelée, vengativo y reo· coroso, hubiese ·(empleado · todas .sus furia!; en eniquiléi á\ aquellos hombres que, horas antes, li:\bíaa jurado que el volcén era impot~nte, que los fenóme:. nos producidos por é.l no ofrecían narla de particular, que no lanzaría rocas por su cráter, que la montafia no se hundi. ría, que Saint Pierre estaba á cubierto de todo peligro. ¡Y el Monte Pelée, paf~ venganza de las burlas que de él hacían los bom. bres, escogió un solemne día, no de . los más grandes que celebra la cristiandad: la Ascensión del Señor·! '


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•43

.4-Z

. ·_ r~ ACTO FÚNEBRE EN EL TEMPLO A CAZA DE ·NOTICIAS instalamos en a fonda y co~.en· za·nos la tarea de averiguar nouctas. aunq~e tropeza.ndo ensegu~d~ con un gra e inconve.m ente: ¡El tdJOII;la! .... Aqui solose habla el fr ncés: Mt~· ~om· pafieros encuentran al Cóns~l norteamericano de B~rbadas . que vmo .4 Fort de-France con motivo de la n:uert.e del Cónsul norteamericano en Satnt P~erre. Aquel fu~cionari_o les sirve de tntér· prete. . á V amo al cable y nos dicen que cst rotO' por la part~ de Dominica. Hay que telegrafiar por vía ·Europa·. cuesta 14.65 · FRA ·coscada palabra. Todos telegrafiamos: el corresponsai del !vew. York Htr.ald trasm~te .400 palabras; el del J:l~ }ork Su,, 300. El Cónsul les fa~thta oon premu.ra todos los dat9s postbles.

Las campan~s del t mplo católico se oyen repicar. Vamos á él. Es magnífico, de piedra y hierro, capaz de contener más de 20 mil personas. · Una cúpula de hierro .Y azulejos se levanta á mas de 75 metros de ~ltura terminando en una cruz d"! capricho:)OS labores. · · Una gran puerta fren.te ·al Este y dos laterales en el mismo freo te, de estilo Renacimiento. dan acceso á la Iglesia. Las graJas de b entrada son de mármol, así com.o el piso y la mayoría de los altares: es verdaderamente sun c)• . so. Grandes ventanas de vidrios de C?lores que . representan pasaj~s de la vtda de Jesús, dan, durante el día, luz.al te~plo, y más de doscientas lámparas lo tlumman en el momento en que · penetramos en él; siete de la noch·e.


45 El r tab1 'del altar mayor, todo de má m 1. contiene m~goíficas escultu· r . d bro ~e y de mármol. e d el :titar may r. que queda sepa· rad del rest del templo por una valla de hierro. en la que se ven · curiosas y artí. tica labore,. e extienden grandes filas de banco.· de madera. y hierro. f rmando calle . de tinados á los feli. grt que concurren á ]a Iglesia don· de d dta una c,o ncurrencia enorme, · 'e cel br;¡n oficios por las víctimas de 'aint Pierre-. M4 de . 'ez mil ·lrr..a . en su niayorla mujeres.· llenan la naves y galerías . alta del' templo. El aspecto de los concurrente e.~ lúgubre y triste, pues casi todo vi ten de negro y ~n ·los . eqiblantes ·se vislumbra la tr1ste~a de lo grandes ;dolores. Ni el m4s . leve rumot turba el solemne silencio del acto. Sólo se escucha la ca m pana mayor de la torre. con acento Que ·semeja una plegaria. Todos, de rodillas, rezan en itencio; y nosotros, católícos y no católicos, creyentes ó indiferentes,. nos sentimos dom,inados por la solemtndad del , áCtO 'j caemos también de rodi-

e

llas!.- .••

S:1limos de .la)glesia. y en las c::alles, en las casas, en todos los labios, escuchábamos un nombre, al oir el · ·cual temblaba la · atónita multitud: ¡Saint Pier,-e! Y todos vestían de pegro, vuel.

per-.

v? á decir. y todos parecían haber dtdt') un sér amado cuya ausencia eterna habían de sentir doblemente por Ja tret?~nda é intensamente trágica desapartctón. · · - ~


47 del terrífico fenótlleno que · produjo in - · descriptible p ánico en · todo el vecindario, corriendo unos á los muell~s y otros a1 campo, sin saber qué hacer y creven. do llegada la total destrucción de Martinica.

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EXCLAM!\CION D E HORROR TRASMITI DA POR TELÉFONO ' Toda la .i sla· est cruzada por u na vas· tí ima red de líneas tdefónica . gu·n do ~nte de ocu1 rir la terrible catá trofede SaintPierre e encontraban n comunicación .las e taciones .de Fort· cle-France' y aquella ciudad. · · . En la eguncla ( Saint Pierre) el em. pleado r. Fheze hablaba cori el de la primera; eñor Ladion. De pron~o. per. cibió é ·te una exclamación de terror y un¡ tE tUERO-!, que oyó clarame nte y qne le dejó. como puede juzgarse, lleno de ansiedad: · · ~nmec!iatamente quedó interrumpida. 1:1 comunicación, y á. los pocos momentos principió á caer en Fort- deFrance una e pesa lluvia de ce·ni za y piedras, se· oyeron ruidos intensos en dirección al Pelée, el cielo quedó O!)CU recidu y todos conocieron · la presencia

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4

E

SOCORRO· DE LOS SUPERVIVIENTES MERO DE LA

VÍCTIMA

La lluvia de ceniza y piedras aleanzó :\ más de 10 kilómetros al Este y Norte de la población. . El Tvjace, pequefio barco . de vapor qae· h~cía el servido entre Sa.int ~ietre y Fort-de France.-trajo la noticia del suceso que conocieron sus tripulantes del modo que se verá. Dicho vapor alía de .int Pierre á 1as seis. y media de la mañ~na; y ·a quel día, .el '8; retrasó la salida á fin de aguardar 6 rdenes del Gobernador.. Zarpó á las 7 45.,·y n~ había recorrido aun. 10 millas cuando una detonación · espantosa atronó el aire, y, · á pc;co, _empez~ á caer una gran cantidad de ceniza y piedras, viéndose el barco envuelto en una espesa nube de vapores .que oscur~ció todo á· ~u .alreded.o r. Muchas piedras de regular tatnafio causaron daños al buque y á los tripulantes, coosjguiendo escapar t()dos milagrosamente •)e solo averías de alguna consideración t:n la nave..

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·.El 5uc/ut que también había ~alido muy temprano de &li~t Pierre y se enteró de la catástrofe del mismo modo que el Top.aze, viró · de rumbo antes de llegar á Fott -·de -Fran<.:e, y pudo, con grandísimo riesgo, .recoger unas cincuenta. personas.• en su mayo· ría de S.1nta Filomena. que habían po. dido ganar el mar 6 nado y en tabla;; y huir por la costa · ~~ las cercanías de Saint Pier-re. Del ·resto no se salvó nadie. · Continuó este barco bordeando la costa, en la que pudo. salvar también treinta y dos personas má~, que, procedentes de los barcos incendiados, pudieron salir y ser recojidas. !anto esta'{ 1 como los campesinos de Saata Filomen<~ y otros villorrios del litoral, estaban. en su mayor parte, heridos, exten ados de fátiga y llenos de terror. Conduci. dos luego al hospital de Fort-de-France, han · muerto en su ·gran mayorfu. Comprobando datos podemos asegurar que han pe:r:ecido 30;0<?0 perso·nas en la ciudad y 2000 en el campo·; han sido destruidas 8.ooo casas~ las pér ,didas materiales se elevan á $2o,ooo.ooo; y sólo queda!) con vida de los que se hallaba.n en Saint-Pierre, UNAS 20 PER- . ~ SONAS, en su mayoría en el Hospita"l; y éstas, repito, procedentes de los barcos s~rtos en ·el puerto y de los· pueblos de Calvet y Santa Filomena. ·


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HORRIBLE ODISEA . ( DEL U N ICO. SUPER VI VI ENT E •

( Pn~de . asegur.arse que de Saint Pie.

,re solo queda un superviviente, segú n e ha ·comprobado. Es un. criminal. · George Luis, moreno de unos treinta y cinco á cuarenta afJos de edad, natural y V&.!ino de Saint Pierre, marinero y de · malos antecedentes, tuvo el" día 7 de ayou a .Ctlestión con un compafiero. de Cárcel, pues cumplía condena impuesta_por el Tribunal de Saint Pier re, infiriendo. á aquel unas ocho ó diez heridas de gravedad, por cuya cauc;;a dis .puso la autoridad competente el encie · . rro ·del Luis en· el calabozo ó celda de dicha pri i6n,·que era · uria habitación subterránea .de gruesas paredes y coa -un enrejado que daba á la galería de

entrada, al nivel d.e l suelo. · Allí habfa · de esperar su otra condena . El castigo le salvó~ . Destruido ep parte e~ edificio por la horrible catástrofe, sólo quedó entero el calabozo, por encontrarse, como hemos dicho, ~ituado ,bajo tierra y ser de construcción muy fuene. . AJli sufrió el prisionero el más ho7 · rrible de los martirio~, sintiendo prituero Jos sacudimientos de la tierra que temblaba, el horrísono bramar del vol· cén, el tremendo calor que hubo de des. arrollarse en aquellas hora¡; .en que se tuvo efecto el drama, la asfixta que ocasionó el enrarecimiento del aire, la agonía, ep fin, de un tormento in~nal. y luego, que despertó del letargo en que le sumió aquella cat1strofe es· pan tosa~ al encontrarse . por la n~che tapiado, enterrado· en vtda, quedando sus gritos en el vacío, todayía el calor del incendio que se desarrollaba á a]gu. nos metros encima de su cabeza, el hambre, la sed, 1~ torment?s del in· fiet no, en fin_. que no venctero.n esa naturaleza de hierro, que no qUttaro · ~la vida ., ese martir que luego t.uvo la suerte de ser escuchado, el día_dte~, ~n sus postreros ·quejidos. .por el comtst~ nado- del Gobierno que atravesaba ese día "con los marinos de1Suclzet, sobl"e los - e~mbros de la ciudad muerta, y de llevar· al mundo . de los vivos al q~e

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5. oJo por el de ignio ioexcrutable del ltí ·m o pudo alir con vida después d tan horrible martirio. EJ h cbo. qu parece invero ímiJ. es ab olutamente exacto. EJ ac:f salvado , marchó en. eguida Rla campiña de Fort( d -France li contarle á su fami lia cómo ' ~alió con vieJa cte una ciud3d dondt~ · mu. · rieron 3o,ooo per onasqueestaban ,l ibres d~ traba.:;, él,.que estaba atado cou cad~. na en una pn ión subterránea:

LOS REFUGIADOS -- 1 Contin u:m Pegando á esta ciudad ]os <:am pesinos del interior. El a.tcalde. Sr. Víctor de Sevére. joven de 30 afios · y de un cart;cter é i~teligencia á.. toda prueba. atiende a,l socorro de to.dos, disponiendo alojamiento y auxilios. La casa Ayuntamiento (Hotel de Vil/e) ~s un magnífico edificio. .En el hay dos habitaciones 11enas de provisiones con. que :se va socorriendo á los necesitado~ . . · El cuerpo de bomberos y un piqn te · de infantería atienden á este servicio y den guardia .a l ]~cal. Muchos d~ los fu· gitivos llegart enfermos y heridos, y ·pasan al hospital. La mayoría son m u. jeres: Jos liom bres que habían ido al · mercado de Saint Pierre ó á trabajar á los campos cercanos .... no volvieron!

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54 La cátéstrofe alcanzó muchas leguas . alrrededor del Pelée. En ~1 campo queda'ron destruidas infinidad de vi· viendas y, en epas y fuera de ellas, véase muchos muertos. muchos .... ¡ no se. sabe aún á cuantos ascenderé~ ! ) La mayor parte de lós que llegan vte \ nen como alelados. · Poca.q palabras ' pueden decir. pbr la pena infinita de la · ;t.risteza del alma. . Al interrogarles nosotros por ·lo! su-. yos. no saben que responder: ¡todos han· muerto. Pa . os la noche muy tristes, pero sin qejat la ·pluma.

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ORGANIZACION DE SOCORROS El trabajo de rganizar socorros para los refugi~dos ha continuado sin descansar un momento mientras yo he permanecido en Fort-de-Fra~~; . . . Cuan de;> el •:Pouyer-Queruer. capttán Thirson, partió en viaje de salvamento; tuvo que atravesar espesas nubes de ceniza ardiente. á ~esgo de que se quemara ~1 buque. á fin de lle~~ al punto donde le esperaban muchos Infelices escapados de la catástrofe. En otro viaje, el mencionado vapor salvó el domingo 923. personas y. . re· molc6 el Suchet y el Valkyrie, que e~ta. ban varados con 1.soo personas á bordo. El capitán del Pot!-yer QuHiier distri- · buyó entre las víctimas grandeCJ cantidades de bizcocho, leche, vino y queso. La plata amonedada que se encuentra en la Tesorería general de Saint Pierre ·se ha1la aún oculta bajo u capa de lava que mide unos seis metros de espesor. . . . S~ ·a nuncia que ha~ l!t-gado á la t~la Dominica 300 supervtvtentes de Samt ·Pierre, navegando e.n botes.


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RELATO DE UN MORIBUNDO 'El in te ré ~ público se concentra en lo rel d. to· de lo ·. supervivbntes y sobr 1 e fuerzo ~ consagrados al auxi. lio ce lo refugiados. . , Una . m uj er · llamada Laurent. que ~ervía como criada en casa de M~ Ga. bfi el. e~ aint Pierre y que se halla entre lo heridos del h ospital, con t6 ei ·tice o de e e modo : " El dh de la catástrofe .sen ti una de· tvnaci6n muy fuerte. la cual me causó tal im pr t!si6n, que me desmayé. Al volver en mí unas horas d ... pués, me encontré con d cuerpo lleno ele que· maduras y mir;mdo á mi al rededor ví á la per ·ooas de la familia Gabriel que se halla.ban expirantes y murieron peco tlespués. " . La rita. Laur~ot vivió algunas ho. r as en el tospital y falleció siri poder continuar su relatr).


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OTRO RELATO -~rs Una criada 1la~ac1a Clara King, que se encontró en el Rorm·ma y pudo salvarse COt:l dos per. onas más, cuenta en el hospital de Fort·de-France, lo ' sigu iente: "Est!bamos, dice, en el ~amarote, cuando el mayordomo nos dijo: "¡Mi· ren la montaña Pelée!" Subí éil puente; yí una gran masa dt: nubes ne!~ras xtenderse sobre la cima del volcán. El mayordomo me mandó .entrar en ~1 salón gritando :-¡Que .se acerca la masa volcánica! Me precipité á.la cámata del buque. sintiendo mucha sofocación de calor. En aquellos instantes se pren. día fuego en la popa del Rorat"tna. El carpintero Bensun y el primer oficial con ~ruyeron á t9da prisa una balsa, en Ja ~ cual nos arriamos. Al poco rato, ' . " uñ joven herm~no de mi ama falle~ió, . después murió el ama y sólo quedamos la pequeña Margarita, el ·oficial Scot y yo, · que . fuimos trasbordados ~ al vapor · Carona.


VIAJE A SAINT PIERRE ( ¿ UI • 'E

V ~ .\ TIER

?'

El m rte , á lás cuatro de la tarde,. s~ nos die ·que .el Potomac · vá á aJDt Pie. ' rre .y que embarquen los q1.1e deseen fPrt'l r parte de la expedición. . .alíOlos. A las cuatro y media se dt~ a el Pelée. Aun de~ pide lava y ~ntza pe~? en menor. ca~t~da . que ef dta antertor. La bnsa ha barrido la nube de bruma y solamente en la faT. da se ve:: grande columnas de humo que b.rota del suelo y que evidencia que e~ fuego interior no est'á apagado todavta Poco-despué de las cinco da. mos fondo á doscientos metros del muelle. · •¿ Quiénes vaq á tierra ? ~n la ·playa se ven algunos hombre con capacetes blancos: son gendarmes franceses y lo comisionados del Go· l>ierno que llegaron poco antes que·

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rlo~otros y v,¡u i\ enterrar los restos de ro~ muertos, á qúemar]os, á salvar lo po~ible de los ~audales que est~n mezclado!-\ entre las ruinas y ~o derritió. el fuego. Se echa al trar un bote y saltamos los siguientes expedicionarios: el segundo del Potomac Mr. H. R. Broyton. Mr. Kopel, Mr. Me I(ee Mr. Hayal. b:\rth. Mr . Hallam, M~ Butter, Mr, Parke. Mr. Veisbery y el representante · del HERALDO. Toaos llevan magnífi· cas máquinas fotográficas. N os entregan vendajes de algodón.; para la boca y la nariz, los· -cuales contienen ácidos y sustancias desinfectan. tes. Los treinta mil cadáveresfinsepul.tos, al aire libre en su mayoría, dan idea de Jo indispensables que son aquellos preserva ti vos. Destruidos les muelles, tenemos que <.le~embarcar por la playa, donde nos , mojamos hasta la cintura, pues parece que el mar . se resiste á que visitemos <lg ue] dominio exclusivo de la · muerte. En el desembarcadero encontr~mos un· cadáver, restos informes ; á poca distancia, ot'ro~ ... otro, y mil ... . en dis. 1iutas posiciones, en las puertas de las derruidas casas, en las calles, en las .encnicijadas, en las ventanas de algu. DOS edificios. Restos mns ó ménos horribles . • .. revuelto montón de ruinas en que se c'>nfunden ropas y obje ·

¿


ó to~ de. todas das ~. muebles mercan. ía. . . · ·1 l;ulo de 1 s r stos del cadRver (1 t n niñ . un n ce~ér nto. que con t ndría l . .' prenchv 6 reliquias de ~us .

el u o . ; ·trma n e~queleto. ues la marl r. de apareció fundida, pettene den · ~ .. sin ñu da. íi la guarnición que pre t6 su últimú servicio n el terrible (lía i ra.m a ec.1 y ~ rboles desprovi. t0 c.le la. ~u a~. arnncadns algunos de ( cuajo; pi dras enorm~s aplastando .ca. ~:t . ·, re. t0s humano·; montone.~ de l.ava que aúo humea. resto de edifi~ios que 1 fuego contioú ~oca va o do ·y que . • de, )}Om;ln con lúgubre ruido .... Una mujer muerta tiene en su sen0 1 ca er de un niñ al .parecer .r e . • ciPn naddo. : .. Los reporters y fotógrafos toman vi-ta., .de lo puntos más importantes y de la. e. cena m~s horribles. Recojemo~ alg:uno objetos con autorización d 1 ComM ionado francé~ .: e~ndeleros roto . figurac; de tocador. veJadores ro. tos, pafiuelo de ·mujer, ca~ panillas. re. o de armas .... Tomo é tas notas bajo una impre· i6n peno ísima, que hace huir los concepto y que de aliña esta relación que n0 he de p.ulir y que espero publicar in alteración ni adornos. · Dos de los excursionistas enfetmim ·ele Ja impre ion que les produce aquel cuadro.

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· . Uno dc' l ~~franceses que allí estab~n nos· llama la ntenci6n hacia el Peléf!~ que parece a menazar con otra nueva erupció::: y que desde ~u mole de granito paree contemplar su obra: la obra del gig.mte que· enseBa al hombre la peq ueñ z r1e su ficticio poderío, que convierte en humo y cenizas el impulso de nquella. f erza incontras~ table. Prost>guim 0~ en nuestra labor. Se sacan mAs de do~cientas vistas. ·Del temp ,, católico, quedan las pa. redes enter:t~; del palacio de Gobierno, la mayor parre del edificio; del Banco y la Casa Ayuntamiento, los muros exteriores. E o todos hay muqhos cadáve. res, particularmente en la easa Ayuntamiento y en la del Gobierno; en ]as gradas de Ja iglesia, algunos, en SU.J1Ila· yoría, al parecer, mujeres. U na gran casa que fC?rmaba la esqui... na de una calle, ha. quedado completamente h-Undida y con ella el suelo que la sustentaba, á una ·profundidad como de ·seis á ocho metros. ·. Lo que demue~tra que ·hay derrumbes interio· re del terreno. En algunas easas medio <lerruidas, no · es posible ·penetrar. ¡ Qué horri.,. b/1e! . · . Hago gracia .á mis lectores ~e . descri. b1r el espectáculo que allí pudimos pre· . senciar. Parece que la catástrofe ocu ...

·¡.

"


rri6 AJa li ra del de ayu·no. F a milias oter;¡, acen anir¡uilada , en revuelto montón. confundido restos humanos con v1jiJ y mueblajes; enormes y mao-nffi . ~ pejos roto en mil pedazos e n cristale de la g randes _lámparas; · uerpo~ de niffo con cadáveres de homhre.<: y mujc::re .... ¿A qué detallar? .... Nó sabríam·os .· ni dríamos hacerlo. Jamás poclrá .se. para.~ e de nuestra mente aquel horril;>le uadro. . A l:uo sei. , des pué· de recorrer la ma. yor pane de la población, en medio del gran pe1ig · , pues los edificio conti· nútui derru·mb~ndose y e l s~elo _se hunde . pór muchos puntos, abriendo grieta:) en.ormes, regreS.'lmos al e m bar. cadero. · ~ontraste ~ En el m uelle. cerca, muy cerca de dos cadávetes, se encu ntran amontonado<; oro y joya . Pertenecen á M.r. Gro izar j, ~u yo domicilio, ce~ca del mueiJe. está á medio destruir. El Corni ario toma nota; él, que es un joven co~o de 26 años. ha perdido en ~int P terre o CE de fámilia : toda la suya. . Entre los e com.bros de la casa aludida, :\par~cen, en lll~ner!as de oro y plata · medzo .q1:1emadas y ennegrecidas por el fuego, .unos · J.ooo. s uma que se am'on. tona y cuenta para inven tariar. Joyas como brazaletes,· sortijas , relicarios, medio fundidos~ una vajilla de plata

entera y mil objetos de lujo, . en fin, van aumentando el montón que forman los Comisionados del Gobierno. El ruido de la plata y el oro, grato al oido del hombre, omo símbolo y expresión de SU ávar cia, suena allí CO· mo el eco de fúnebre queja! Aparece entre las ruinas de una pequeffa casa un tonel, intacto, de ron, uel que los gendarmes nos obsequiaron bondadosamente CQU algunas botellas, que unen mis com pafferus á los recuer. aos adquiridos. ( . El Sr. Groizard me regala un nflc del que solo qued~ el cañón. Lo d~ al segundo de á bordo. . A las seis y medta regresamos al Pototnac y, enseguida, earpamus pa'.ra Fort-de-~,rance.

Como si todos los elementos se con. jurasen contra los restos. de a9uella .desgraciada población, el mcendw ad. quiere extraordinario desarrollo, so?a va los cimientos sale á !a supexficte y son .muy pron'tó presa de l~s ll~mas; a!gunos edific~os d~ la parte 1zq_U1erda de la ciudad, llamfls que se exu~nden con vertiginosa nipi1ez,. elevando al espacio· grandes columnas de ~umo ! ..•

'• .


ESCEN A LUGúB RE El Cónsul de Italia en Barbada . Sr. Parancini; había mandado ú , aint Pie:rre, .bacía pocos dia~ , á 11na h ija suya, de 14 año de.edad, las ñorita J o efi aa Parancini, la ·cu:11 . . e:: encontraba 'ho pe.. dada en una quinta muy cerca d e la población. . · E l de consolado pad re llegó hoy á Fort-de·France, y, en cuanto obtuvo el permiso correspond iente, marchó á 'ain t Pierre con el :fia de bu car los Iestos de su amada bija. Le acom pañaban dos am igos italia- . nos, y el capitán del Potomac le facilitó varios marineros .. que qui.sieron ir con dicho señor, y el practican te señor N avar.ro. . . De pués de media hora de camino r dos de peli·g rosa pesquisas, pues la qui.nta se balJaba en la zona de más

peligro del Pelée y estaba completamente en ruinas y bajo· una gran capa de lava y y cenizas, pudo encontrar, entre varios cadávere , el de la desgraciada niña, que, al alborear· de risu ña juventud, .eiJ,.cdntró ho~rible muerte, desaparecieñdo en oscura tumba. · or el traje, calzado y prendas hallados entre aquellos restos informes, pu dieron dtscubrir el cadáver de la b ella cuanto infortunada señorita Ya pue. den suponer los lectore:s i9 t'riste y desrrarradora que fué la e éena desa· rro{Jada en aquel in s tante y las lbgrimas vertidas por aquel padre al hallar en tal e's tado a la que fué su hija ido·. latrada. , Religiosámen te guardados en una caja de zin c, fueron trásladados los res· · tos al vapor francés que llevó H los expedicionarios, y conducidos ~ Fort· de-France para llevarlos á B-ubadas, en cuya · isla hau debido recibir ya cristiana sepultur¡¡. En. la fúnebre · comitiva :5gumban .., . también muchos italianos.


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LOS: TRIBUN AI.~ES COMI ENZAN A FU N ~I O­ NAR. EL PILLAJ E Er

INT PIERRE,

El día ca.t orce por la tarde tuvo conocimien el Gobernador de . Fortde-France.y Íás autoridades de 14arin.a de que · una partida de merodeadores había' llegado á Saint·Pierre con objeto de ejercer sus criminales propósito· sin respeto á ~qnella inmensa tu~ba. Salió un bote· del Suclut y . otro ·del gobierno con soldados y gendarmes, y á las cinco de . la tarde de ese d.í a se agrupaba en .el. muell~ de la ciudad un inmenso gentfo para ver uesembarcar á los presos. _ Reforzada Ja guardia en el muelle ·por un piquete. de infantería, pasó á bordo del va¡x>r donde se h~bía llevado á los detenidos, un pelotón de polic~as, al mando de un oficial. · Además, esper~ban en ~1 muelle; el Procu.r ador G~neral de la República,

· Jueces del Tribunal, Alcalde y los representantes de la prensa. . · Los merodeadores .alcanzaban á trein· ta y cinco. Eran veinte ·y siete hom. bres, cuyas edades variaban entre diez y ocho á cincuenta afios; c~nco mucha. chos de 8 á 12 afios, y tres de 14: y tres mujeres, una de 20 afios, otra de 28 y otr~ . de 40. Tres bJ!iqeos, doce negros y vemte y tres mesttzós. Todos traían 'esposas, menos las mu.. jeres; llevaban los grandes soptbreros que élquí us.:;n los campesinos, cetlidos sobre la cara, ocultándola casi por com. pleto. Los machachos y las mujeres lloraban. Al emprt:nder la marcha Ji escolta y los presos, la actitud del pueblo les fué marcadamente hostil. Un clamor g9neral, una espantosa rechina y todos los denuestos del. patud, que aquí se habla p<?r las clases inferiores, ·resonaron de uña manera unúnime. Las mujere8 · del pueblo, que los ~guían fueron. las m6s hostiles, teniendo· los soldados de la escolta que hacer demostración de cargar para contener á la muchedumbre que se estrujaba ~menaZ8dora para ata. car á los presos. . !flégado8 al palacio de justicia, fue. ron tomados los nombres de todos, é . inmediatamente, · conduciclos á la ·car-: cel, á donde les siguió también . el pue.blo. insultándoles y amenazándóles. ·


é9 . 1 dia iguj nte, á 1:\ on e de la tnan . ~8 i uido el Tribunal e pedal u func10n P,ara e to casos, compue . t de un ju - z y un se or, y a istiendo, m acusad r, 1 Procurador de ]a Re· úblic , fu 'r n condenado quince hombr á inc afio. de pd ión, que cumplir n aquí, en Fort-de-:France, y l re to. incl~yenio Ja mujeres. á tres año de la mi ma pena. Los niños fuer na~ uelto p0r ser indu ioo a acomñ r 'á lo l dr ne y tener corta edad, .dL pon~énd e que permanecitr.:ln detenidos mientm aparecí n su familias. E l día quince ocurrió otro tanto. oce mcrode . ores m fueron cogidos ent ocia t . r. la misma . pen.a de cinco ñ s . de pri i6n. Entre ellos_ había un mujer, de aiot Pierre. que fué ab 'ueJta. r manife tar y ju tificar, á juicio del Tribuna], que estaba bus· cando lo. re to de . u maFido. El diez y se( se re'pite el hech·o, y son detenido diez y. nueve hombres, que prendió el· de taca mento de iofan- terfa que pr ta servicio en Saint Pierre. CtJnducido · al $ucket fueron juzgados en el acto, imponiéqdoles. pena mayor que á los anteriores y haciendo el juicio público para escarmiento. Se ]es im. puso ocho afio d·e .- prisión á los doce de mé · edad y seis á los restan tes. Las a'Utoridade .disponen · que per. manezca en Saint P~en·e, desde las cinco

de la ·maffana ·A ias seis de la tarde, un destacamento de pÓlicía y otro de tropa para que recorran el litoral y ·e ~iten los robos. L:t cremación de cadáve.res continúa, pues es materialmente imposible dar aba topara enterrarlos con la premura que el ca ~o requiere ya que de un ,mo. meo to á otro puede desarl ollarse una epfdemia, y, además, ' esfd tfícil hallar trabajadores que S<f presten . á dicho servicio pues l ~s cadávert:s están en completa de composición . Continúan también las excavaciones en los edificios públicos, en el Banco, casa de gobierno, 1 'esorería. Ayunta· miento y oficinas del pueblo, coit objeto de salvar, en lo posible, la docu'm.enta· ción que haya salido ilesa. Hasta ahora .el resultado es poco menos que jnfruc.-' tuáso, pues, apa:te de que los cscom· bros y el estado del suelo, ~n muchas , partes, prese.atan serias dificultades para dicho trabajo, la mayorí.a de los papeles y telas que contenían los ·edificios, han sido consumidos por las . llamas. En aquellos sjgue, interiormente, la conflagración, destruyendo los restos y saliendo á la sup~rficie en cuanto se remueven los escombros. U na sección d·e bomberos de Fort·de· France acude á Saint.Píerre. ·. ·La actitud de las autoridades francesas es digna de todo encomio, pues po-


70 nen todo.lQ posible para reparar, en lo . que dable, los dafios .causados. Se forma un · ventario, por un comisionado peci , de las joyas y objetos que van apereciendo y que será11 entregados á los familiares -de las vfctimas. Se dan facilidades á los que solicitan per· · mtso para buscar los re.c:tos, ·pero aque. Ilos son ltmitados, dado que en su mayor parte, son completamente irifruc-. tu las pesquisas que se hagan en tal sentido por el estado en que se encuen. traó los edificios y los cadáveres. · · El día diez y seis se dicta Ut\a disposi· ción . previ~iendo ·que para ir á Saint Pierre es ecesario' un permiso especial (le l. aut ridades de Forfde·France, y' que los . 'q ue contravinieran esua orden serían jl,lzgados por el tribtlllal eapecial que, según hemos dicho ·anterionnente, funciona en estos casos.

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EN,

· r~

BUSCA DE UN CADÁVER El 19 por la ·m añana recibió instfl:lcciones el capitán del Potomac pua 1r a Saint Pierre con objeto de b115car los restos del Consul norteamericano Mr Prentiss muerto en aquella ciudad el día de 1~ erupción, y conducirlo á Fort de:..France para s.er. ent~rrado ~lU. Dos oficiales del (. tncznnat~. un médtco, el Cónsul norteamerican.o de Barb~da~, y algunos correspon~ales de lo~ pen6dtcos formaron tambtén parte de· la expedición, que desemb~rc6 á las o~~ de la mañana en Saint Pterre, provista de la 'cvmpetente autorización para el indicado objeto. ' · En unión del Potomac se encontraba un b{¡rco· de guerra inglés, de cuya dotación saltaron ~ tierra algunos ?ficiales y marineros, que, con ·el médtco, iban asimismo por los restos del Cónsul inglés;


·~. tab cubierto de vaporeQ · n blina lt! ocultaba, lo qne hací muy difícil apreciar el estado d 1 vol · n en a u Ilo mom nto . De uando n nand , aí n n Ja o ta alguna got de agua m zcladaq de ceoiz y mirában e, ocult_a ndo el cielo. - den nubarrones ue amenazaban ron un cb'a parrón. La . a que ocupaba el Consulado d~· 1 República del ·Norte, . ituada en una de l all ~ má céntrica ' de l,a potHación, fué una de la que m!Js · u. fri roo. En tterr~ están la may r p rte de lo techo y aiCTuoa de la' paredes lat r le . • Por f..>nuna, para ~~ objGto de ·a . expedición, 1 alón princip 1 y el d spacho contiguo á él queqó rela· ivamen.te con ervado. Hecha · la pe qui s nec sarias, y. después de· m á de d o hor de í m· probo tr bajo . pudieron hallar e los · restos de Mr. Prenti , que se encon. traron e!l la ,puert~ . de ·u d~pacbo, confnn:hdo con trozos de muebles y en sta~o de de~ composicíóu 1elativa, pues la cantidad de lava caída allí, :tla conservado aquellos resto8. Ya en dire'c~ión al muelle, y, á punto de , embarcar todGs, el Pelée co. me'n zó á arrojar -bastantes piedras y · lava, .lo que pu. o.~n grave peligro 'á los que se encontraban ·en ~aint Pierre. ta~to á los exp~dicionarios uorteameri.

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~canos como á .los · trabajadores y soldados franceses. Unos y otros, . ante la inminencia del peligro, ~uvieron que arrvjarse al agua, decididos fl ganar los botes, lo que consiguieron á duras penas pues la resaca · era muy fuerte. En tanto, la lluvia de ceniza y piedras arreciaba extraordinax:iamente aumentando las piedras en· q rro\ensión y ponie?d en grave pc:Iigro á las tmbarcacwnes, que estuvieron á · punto de zozobrar. Algunos trabaj dores que se encontraban distantes del muelle al empezar la · erupción, llegaron ú él cuando los botes habían ¡.>artido con dirección á los bJrCvS. Muc~s se tiraron á nado y fuerou í·ecogiuus á tiempo, salvándose milagros:.unente. Retirados los buques á distancia e venientt:, no se pudo ·volver á tierra hasta las dos de la t 3.r1Je. en aue cesó el peligro, . dejando el Pelé'e él\.! arroj:1~ pieil ras -y lava. Recojida la caja que · había quedado en Ja playa y las herra· tl}Íentas de los trabajadure~, hubieron de suspenderse los trabajos aqttel día, regre ::;audo todos á Fort-de·France. U a · .soldado y cin~o trabajadores recibieron her~das á consecuencia del incidente . .eonducidos ·los reSto3 del Cónsul norteameric;mo al Cinct"lmati y e.nce. rrado.s en una caja <le zinc, quedaron allí depositados para recibir luego Fe ·p ltura en Fort-de-France,

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GRAN FUNCION EN LA IGLESIA · El d~a· 17 se celebró un acto solemne · en la igle ia de e ta ciudad en sufragio de las almas de los muertos de Saint Pierre. ~ ' A las nueve · de ]a m.añana 'estaba la Catedral Completamente llena, reuniéo ·dose aUS toda las clases sociales de la · población. · · A las nueve y media comenzó á Ue· gar el elem~nto ; ü:fi..$!ial:= C~nsul~s! al,l-tOridades, ofictales del eJérctto de guar nición y de tos bar~os de g uerra su:tos . en el puerto: es d'ectr, del alemán, d-mamarqués y del Suclut, pnes los norteamericanos dejaron de asistir. El aspecto de la iglesia era impo. . nente. No cabía una persona más. Los brillantisimo5 uniformes de la oficialidád. extranjera .contrastaban con los vestidos negros de la mayor parte de la concurrencia ... A las once terminó la ceremonia..

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ADM I RABLE ACTO DE LOS HA~·IT ANTES DE MARTi NICA Dignos hermanos nuestros son los franceses. Nadie que nohaya presenciado el hecho como yo, pod¡á creer · q ne dos días después de habet. ocurrido la espantosa catástr ~fe, cuando el · terror más grande se apoderaba de todos los espíritus, que temieron la cómpleta destrucción de la isla, cuando no había calma ni tranquilidad para hom.' 'bres y mujere~, acudteron aquéllos, sin faltar uno de los que cumplen .los re . qui~itos fijados por la ley, á de~sitar su voto en las urnas. Las elecciOnes se verificaron entre un silencio de muerte, con el lutp en Íos 's emblantes de los- electores, acudiendo ' los cole- , . gios' padres que en aque}Jos inst~ntes habían recibido la dolorosa y fatal no· t icia de haber perdido todos sus hij que .se encontraban en Saint _ Pie,tre,


~- ·

·A LO

ELECTORES.

!U DA

A p ar de la tristcZ:l profuo a en ue e encuentra Utnido el pais por la catástrofe io precedeo.te del8 de Ma· · jo, debe,mo idar un io tant.e el duel indi:vidu:tl y la·de gracia general; par cuÍn plir mafia na con nue~ tro deber · ·ívic . El soldado herido y todo, sig-ue lu bando: nosotros, debemos, como él, poner la mano sobre 1;¡ sangrienta herida á fin de pagar á las nec~s~da es de la vida pública un doloroso tributo. . e ha fijado la f.echa de las elec.cio· · ne , por un decreto, para el domingo · 11 de Mayo~ y no tienen poder la a~tori­ dades para cambiar la referida fecha. Y pue to que el Ministro no ha dispue to lo contra.rio, las elecciones de. ben celebrarse. Cumplid con vuestros deberes electo· . rales, á pesar de <;:u~ntos procedimientos pongan en práctica los adversario~ .

¡¡ .

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CóQs tanos que .los agentes de los Sres. ) . Duqucsnay y Cle.rc recorren los campos procnrando obtener á toda costa algu- . na ~cnttlj~ á e nsecu~ncia del terror y pántco remantes. hactendo circular ]a versión de que la fecha .de las eleccio. nes ha sido aplazada. ¡Esto no es cierto, ciudadanos! Solo se ha perseguido el fin de imped,i.ros ir á las urnas para asegu-ra ~ la victoria republicana. ' f Venid, pues, q¡añana {1 cumplir con vuestros deberes. Mirad á nuestro valiente Senador KDight, mipd A Percin · y Lagrosilliere! Cruelmente heridos en sus má3 cara~ afecciones, vienen. con el corazó.n destrozado pero alta la frente, á demostrara." que el ciudadano está antes que 1 hombre y qu..e éS necesario que sepa todo aquel que se eucuentta al servicio del país. que hay que dedicarse á él ha 'ta el sacrificio. , Vosotros imit~r~is t:;m noble ejemplo . yendo al esc-rntmto con mo9eración y c:llma, como debe h~cerlo ·. un pueblo que llora la pérdida de innumerables hijos suyos, como debe hacerlo un pueblo al que la adver-sidad : no abate nunca ..... Lá proclama 't ermina elogiando las ,; vih udes cív:~s y apt!_tudes Y- méritos de los candtdatos, senores Percin y Cleme~lt.


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UEVV ERUPCION DEL :PELÉ E. 11 ICO · I DE CRIPTIBLE

A las ·s· en punto de la mafian a sien. to como un lejano trueno y algo así como menuda lluvia que cae en el zinc . oe 1::~. azotea · nuesu~o cuarto de la fonda, 'Me figuro que es lluvia y· me vuelvo del oteo lado, q edéndome dor- . mido : sofié ..que el Pelée hacía otra ~rupción .... A las cinco y cuarto, mi compañero, Mr. Kopel, me U:ama apresuradame~te. Por las persianas del cuarto penetra, mucho polvo y caen algunas piedr~s. • . Llueve ceniza: e tamos bajo el aguaéero del Pelée que es 6 ardiendo .... E~ muy pocos segundos nos vesti· mo y corremos, disparados, 6 la oficina ·del cable, que ha1lamos cerrada. Vol. vemos al mue!le,.'que está cerca de la fonda, · y allí cOntemplamos un espectáculo inolvidable, por .lo imponente.

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·. Una iriménsa nube, color negro, cu· bre el horizonte, por toda la parte del centro de la Isla. Algunos.relámpagos la iluminan 'de cuando en cuando, y con · la nube ' de ceniza caen algunas gotas; la nube adquiere cada vez mayor proporción y el ciUJparrón de ceniza y piedras va en terrible aumento. . El espectáculo qu_~ofrece fa ciudad 1mpone po·r lo trág1co y espantoso: todos corren ~terrorizados; unos al mue. lle, á pedir socarro {1 los' botes de los barcos de guerra que estén surtos en el puerto. Son, entre otros, el Ct"nci· nnatt:, el 'Sterlz'ngt y el Potomac, norte· americanos; ellndefatigable, de guerra inglés¡ el Kaúer, alemán ;tf:!l ~uc!ut, de guerra, francés, y tres frag-atas de vela t2mbién fr4ncesas. Algunas goletas procuran llegáÍ- enseguida á alta mar izando sus veJas. Todos los vapores encienden sus 'Calderas y mucha gente de la población procura ganar los barcos . en los bote~ disponibles. · Aumenta la lluvia de ceniza y piedras, crece el pánic0. y toda la capital acude á la plaza mayor, que está frente ~1 · mue1le. El calor es sofocante; ·tespira con dificultad. El cielo, oscuro cada vez más; muestra un inm~nso nu. barrón que iluminan, ·por intérvalos, vivos relámpagos. ·


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guntáron.le ., este si deseaba €mbarcar duda, me dijo si yo quería ir á bordo. Le contesté afirmativamente. Al ~~presar · esto ~1 oficial,· se negó á · rectbtrme. y Kopel, llevado de ]a irrit:'.biiidad natural, le dijo que yo tenía derecho á refugiarme en t;n barco norteamericano por ser natural de Puerto Ric? .Y haber formado parte de la e.~­ pedtctón del Potqt1ZaG,\Y que él no embarcab3 solc. J Mr. Kopel, demostrando mucho com~ pañerismo, se resistió á embarcar en el Cincznnati. Nos quedamos, pues, en el t?uelle contempla~Jo el cuadro cuyas untes se ennegrectan cada vez más por la f~lta del sol, ~1 q~e ocultaba la gran canudad de matenas ver(idas por el Pelée. Yo no dí importancia, por el momento, al incident<~;: ocurrido con el oficial norteamericano. j Los Corresponsales trasmitieron ua largo telegrama, y luego ví en la CO'pia que me enseñaron, que daban ltmp11os detalles · del hecho. Esto no modifica ni aumenta mis ideas de todos conocidas; referentes á la personalidad del país ante la nueva Metrópoli. Muchas consideraciones nos ·sugiere este inci. d.e ute, pero, re.p ito, ·no le dí importan,; .

y, .en

e r. Continu~mos en 1 muelle Mr. Y o. p 1, el otro compañero repre~entante del } • York JoMr1za/, y yo, vít!ndo e·} d arrollo de aquelbs e cenas que, i podemo afortunadamente, contar no hemos de olvidar nunca. · ' Allí ocurrió un incidente, que mencio. no r haber. e ocupJrlo en él lo Corres· pon ale del•. ra1· York .Szm y del,C/licag() R.!c_tJrd, al t.e legrafiar {¡, dich s perióJicos aquella · mañ na. · E tábamo , como he dicho antes, en e; ~uelle, Mr. Kop 1 y yo. cuando, á la se¡s mcn.os veinte y cinco, llegó un bote del ba.r co de guerra nort ·am~· ricano C.inet'mlati, con un oficial, quien · preguntó por .el Cónsul americano. r. Kopel le ~com pañó á la fonda en que no hospedlibamos, residencia <ie aquél. Yo . me q~edé en el muelle. ucba gente del pueblo intentó ePl. b~rcar len los barcos de g uerra , siendo unos dmitidos· y otros cecl;lazados. Poco después llegaron el oficial, el Cónsul norteamericano y Kopel. Pre#

Qla. j ERA MUY GRANDIOSO EL CUADRO QUE SE DESARROLLABA ANTE MI VISTA PARA DAR IMPORTANCIA APEQUEÑECES! .


..-.¡El ci lo' e. tá in un dado de llama~!_:_ .grit la multi .. ud 11 na de terr r. U na inmens nube, con el frente coloreado de Un rojo ;"lVO por ~a refiexiÓú de la luz lar, · e aproxima. Detrás, acoru· páfia1a un ·manto negro. spat:Itos~­ n:iente n gro. alumbrado ti cada in tante por los ·rclámf¡ago A lo lejo , rug furiosamente .1 Pelée, como leon heri o. La nube corr.e con tan extra·ordin . ri velo iclad que par e que ,v a á caer obre la pobbc1ón con el fin de envolvernos á todos. Grita In muchedumbre aterrorizada': la madre caen de rodilla los niñ lloran, en t oto que, 1 s hombres, con desgarrador la. mento, .piden socorro en los muelles. Hombr •. mujeres y niños, túdos lo sexo , todás 1· ·clases socbles, se con. funden, se abrazan, en indescriptible ntaremagttum. ~ ~s mujeres levil'~tan los braws al c1elo y rezan implorando la gracia, improvisando tristes .pero solemnes plegatias. ·. Esto no impide, sin embargo, que la n~be fatal siga av~nzando con rapidez vertiginosn, cual si fuera un mensajero . anunciador de· la muert~>, qne el mons. truosp volcán 'envia, amenazándonos con ·una catástrofe . idéntica ~ la de · Saint-:Píerre· Todo el mundo..creyó que la muerte er-a inevitable. Pero la nube se deshizo rápfd3mente. como boja de papel que

~· eL. mil

se. romp'e pedazos, dejando j trechos, en la celeste bóveda. lugat:es sombríos, llenos de vapores sulfurosos. . Dt.:spu~s. una lluv'ia de cenizas, acompafiada <!e otra. de piedras. ct·yo volú· men era relatJvamentc grande, cayó sobre todo Fo~t-de.Fra ct:. En aquel momento pud1mos todos respjr.1r. Inútil ~s deci: qlle na gran pute de 1~ ~blactón em1gr6 á los campos. Di. ng1... ronse. un<;>s. además, al extremo . sur de la tsla, y llenaron otros los barcos surtos en el puerto, vapores barcos d~ ~~la y piraguas, fletándolo~ para Marttmca. Los funcionarios, cumpliendo extric. tamfnte con su deber. se ~antuvieron en sus puestos, sin abandonarlos ni si. quiera en los instantes de tnayor peligro. La población, momentos después parece abandonada; solitarias están la~ calles y .desiertos los e::lificio~. A .}as seis menos .cuarto de la mañana principió á sopl_ar bris~ del Norte, la que llevó la centza en otra dirección a el arando un poco la atmósfera que s~ hacía irrespirable por momentos. Un piquete de infantería ocupa el muelle con el ~n de impedir atropellos y aesgracias, que no ocurrieron afort - · ·TJ:,damente en los primeros instantes. pespués sufr~ero~ contusiones,·de poca 1~ portancia, algunas de las personas· que · dese m barca ron,


~· S; l.llen:lr. n agua del mar los ca:de 1 · alcant rilla al de ·cubierto, ue . agu:1n n el muelle, y algún olea. j qu · ~ 1 v q . demue tran que han urri o cil cioa ·en ·Ia tierra, de q~e n die e apercibe, pues t dos están pen. 11 nte del cielo. que si<Yue arrojando piedr:l . alguna de las cuales son c!el atriafio de una pulgada. . 1 6 en. punto de la mañ na cesa · p"lr completo la cai a de· piedras. pero ·.1 tinú una pequeña lluvia de ceniza. e cuando en cu .:m d ·se oye un rumor . ordo con dirección al · Pelée y un re1 mpago cruza la nube que siguen · nmontonada n su direcc'ón. Par ce ·que ei de. ti n se re!'iste :i . que se .po'ng n en salvo los restos de aint Piene~ ·á que se dé ~ las víctim cristi na epultura, á que se recoj'ln la reliquias . hallaqas en todos tos hog- r s. · Fort-de-France cuntinú::l aterrorizado • y el p1nico e inmenso. pue se temen . ·nueva er p:ion q1Je pongan en peligro aquella ciudad. Muchos de Jos habitantes siguen sa. .lienuo par:1 el campo en dirección con· ttaria al Pelée y ·llevando parte de su · hacien<fa á cuestas; so:: en su w.ayorí , gen~e · del puel?lo~ Casi todos lqs ·campesinos de la · parte del Pelée acu. rlen á ~-ta capital. en busca de refugio; Pa'i~n · de tres mil los que se encuen-

tran á estas hóraso, siete de la maffana. en las calles y ante los edificios del Gobierno. El Alcalde. y el Gobernador, a?~iliados por 1~ o~cialidad de la guarmct6n y demás autoridades, disponen que se les dé alojamjento, víveres y medicinas á los que llegan, pues mu. cbos vienen extenua<!Qs por ef cansan~ cio y heridos por lá~ caídas que han sufrido en la precipitación de la marcha. A las siete y media de la maffana interrumpo estas notas para salir á caza de más noticias.

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INCIDENTrE CÓMICO

EN EL T E MPLO Desd que l . fenómeno se dió á co· nocer\Tior6 poderosamente la campana de la igle ·ia de Fort·de-France y mucho de Jos ·· habitantes ne. la capital acudieron allí á. dirigir á Dios fervientes plegarias. ·. . . A las 8 menos· cuarto de ]a mañana, la concunencia era verdaderamente enorm:e. Excedían de ocho mil pe~so· . ·nas las que ocu,pa.ban el .templo. Había allí muchos extranjeros; italianos y ale· manes principalmente. . Después de tan solemne acto la pohción discurre por las calles: el mer. c:1do es á de iertt\ .Muchas familias, en trajes· d~ salir, están · asomadas en l ~s balcones· y la mayoría de los establee¡. mientos están cerrados.

Un joven, inglés, de veinte y cinco atlos y propietario de esta capital, apenas dió principio el fenómeno corrió á la playa, se quitó la ropél(' y se tiró al mar, con dirección al barC'o de guerra ing·lés que estaba surto en el puerto y como á tres mil metros de distancia del muelle. Allí fué · recogiclo y . trasladado ¡,. la capital á las nueve .de la maíhna, pol;.:> menos que en ropas de dormir. · A las ocho y media regre..qa el Cónsul norteamericano á tierra, e.n un te del (:i:ncinna#. El cielo continúa nublado y un viento algo fuerte y cálido levanta la ceni gúe cubre azoteas y árboles. <JÍ ~' En las calles hay media pulgada. de espesor de ·~eniza caída y en todas p~rtes se ve la huella terrorífica del fe nómeno que no sabemos . ; culíndo n17 ·como· se repetir~ .


EN EL 'CINCINNATY A las nueve y media me invitó mi compañero fr. Kope á pasar ü bordo del Cinci1ma ·• á fin de procurar p;l aje para 'mí en el 5terlúzg-. que sale hoy . para P.uerto Rico. El Comandante de aquel barco· nos dice que no puedo ir por haber marchado yo á la Martinica en el· Puto1nac. . . Mr. Kopel contó, uno por uno; á' todos los oficiales con que habló, el incidente de por la mañana respecto á · mi admisión bordo dt:: la lancha de . vapor del C,incimzatz". Pregunta el nombre del oficial y lo . telegrafía al (,hicago Record en un cable. que pone á las once ampliando detalles. ada,. 8e han empefiado en. hacerme import~te. · · . . Verdáderamente ·· que .el ánimo se cQntrista al ver la actitud de aquel ofi;

··


~· . cial que consideró como cosa al que no era de su raza: Y no se · tome en consideración si era amante· ó no de su bandera, ·que en este asunto no se trataba de un sitQple habitan. te de Fort-de 7 France, que podía am. pararse de ·su bandera y de sus autoridades: se trataba de un· puertorriqueiio que, reprfMntando un peri6uico pe una colonia respetable, con autorización de una autoridad competen-te · norteamericana, viajaba en un buque, también norteamericano, que, por orden de su gobierno, asimismo norteamericano, hacía aquel servicio; y tanto por aqu~lla condición como por la de ser representante de un p(der tan respe. tado en los Estados U nidos como la prensa, merecía o~ra suerte de conside-. raciones. Sin embargo, repito, no le d{ tan grande "importancia al hecho, que en sí · puede tenerla grande, por !o que respe·cta á mis paisanos, put:s me preo. cupaba más el estado en· que se encon· traba Fort-de-France, es· decir, sus pobres habitantes. y" ~e todos los que nos encontramos aquí en este día 20 de .Mayo, dé recordación memorable. . · El día coqtinúa oscuro y de ,vez"' en · cuando caen lloviznas. Luego aclara, luce ~1 sol; y el cielo, .en dirección al Pe.lée,. apar!!ce despejado. Van regresando algunos de los fugiti. .

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~· 9t os de· pOr la matiana. . Da pena verl~s, pues:la máyorfa son ~ujerec:; y Jlegan rendtdas de cansancto y destrozadds los trajes; se ma~aron com l estaban en us ca . Muchas vienen con la ropJ. de dormir. E de notar que durante el pánico no hubo un solo robo: la situación t:ra de- ) masiado aterrad?ra para que nadie ¡>en. \ raen desproptar á otro de objetos de· meno valor que la vida, que .nadie te-

nía segura.

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· · ·

El Gobernador ha di.c;puesto que sal. ga~ gend~e~ y poJicía al campo, con obJet~. e mqUJ ri r datos ,y remediar, en le po ¡lj e a]gun:, desgracia bcurrida. ' La lluvia de ceniza y piedras llegó á uno diez kilómetro más allá de Fort· de-Fránce, lo que dá una distancia de 47 kilómetros al radio de acción de ·l as por la erupción del cenizas despedidas · • · Pelée. · · 1 Muchas familias recogidas en la ma. 'ftana por el Suclut, .r egresan· á tierra. Pasau de 2000 personas las recogidcts.Já bordo ñe este barco. El, y las fraga· tas francesas son las únicas embarca. ciones que recibieron fugitivos á -su bo~~ . . · • ~ las d~ · y media ~e la noche llega un.. vaporctto conductendo un · herido gue, milagrosamente, llega con . vida. Es un soldado del destacamento que prestaba servicio en Cal tet, pueblo .

·de la costa, cerca de Saint Pierre. Ya comprenderán los lectores el pánico, el terror de aquellos soldados que, sm humano socorro, pues el vapor que les condujeron no estaba allí en aquellos ins tantes; como pudierou se refugiaron en las casas que que-Jaban en pie en dicho pueblo, y allí pasaron tres horas de agonía, viendo ·qa--er el formidable cha. parrón· de ceniza y piedras que acabó de derribar ·aJgnnas casas: y, muy cerca, el torrente de encendida lava que amenazaba quemarles. · Hubo algunos contusos; el referido soldado recibió heridas en l•>S. br~s y en la cabeza, al caer el echo de la casa donde se encontraba. · Al regresar el destacamento, que to. dos creían desaparecido, un g~tío in. menso acudió al · muelle. LOs heridos · fueron .conducidos ~11 ho~pital. , En el muelle se prepara un .v~por­ cito para recorrer la costa y re~Je.r .los . destacamentos que prestan serVICIO en ella, así como lo~ á campesinos de los pueblos limítrofes, los cuales se supo• n.e que han muerto.


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MAS HORRORES . ·EN SAINT PIE R RE .·

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Por la noche llegan más detalles de lo ocurrido en Saint' Pierre con motivo · de la· erupc 69 d~l día 20. · La can ti dad de la a caída ha sido tal que . se creee que no ~ posibl'e contmuar los· trabajos que se· venían ·ve. rificando allí.. Casi todos los edificios ·e han d-as plomado é ineendiado . y las mercanclas qüe quedaron depositadas en el muelle para· embarcar á Fort.de. France, han sido destruidas. . Por Jo .t empranó de Ía hora en que ocurrió la erupción velcánica rio hubo de,!,gracias personales pues lo~ trabaja. . dores no habían lle~ad? atín á la ciu. dad, y. como es·consiguiente, se negarvn á ir después. . · Es~?a escrito: no ha .de quedar nada, stno polvo y cenizas, de la des· graciada ciudad. ·

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COMO · ~ABAN

ALGUNOS CADÁVERES Dos importantes brigadas, que forman empleados civiles y militares, proceden áquemar los muertos en 8aint Pierre. Cada día, por término medio,. cünsumen las llamas de 250 á 300 _padáveres. He aquí lo que relatan dichas . briga.. das. entre otras cosas no menos ho- · rribles: · A cada mome~to se (}frecen á nues· tra vista espectáculos desgarradores. Aquí• .una mujer arrodillada, con las manos en la cabeza y en actitud de pe.. dir miseri~ordia; m's allá un grupo de cinco personaS que pasaban indudabl - . . /mente ·por la calle cuando les sorprendió la muerte brutal; una de dichas per.. sonas tiene la· cabeza i~clinada ·en seftal de · angustiosa resignación. Junto á una casa, Vése el cadáver- de UD hom..


bre que· ha conservado su aspecto na. toral, pero.al que, apenas se le toca se . .Je d prende 111 piel; en una habitación de la ~lle · de Victor augo está sentado 1;1n hombre en su despacho; una se· onta, P,robablem.e nte hija de él, se apoya en su ·hombro y le rodea el cuello ?On un.o de sus brazos, á la vez que un · Jovenctto, de rodillas 6 los ·piés del que según se cree es el padre. parece pedirle protección. En un balcón está ·un · hombre con Ja mano· puesta en el pecho.· En la playa se encontró ti un aduanero · int. cto, muerto por asfixia y echadó baJo un bote, donde parecía refusdarse. Por donde quiera se ven los mismos cuadros el ·supremo espan~o y horror. Los:grupos· .son nutl:)erosos: al unirse · ante 1~ presencia de la muerte creye. ~n. enCQ~tr~r~e más fuertes, estando JUnto~. pereCiendo todos· en íntima comunión de · almas. Los miembros de una misma f~milia, estrecha~~nte. abra- · zados, parecen, de este modo, aceptar la .m_?ert.e ho~ble con más vigor, en comun~ 1nfundiéndose espíritu con los brazos, la bbca, la mirada, con todo el sér. . · Las brigadas taboran · sin descansar un instante, ·~ obreros, que llevan . un P-3ff~elo ~e les cubre )a boca y la nanz.. tmpregttado en ácido fénico, · echa~ algunas ramas sobre Jos cadá· veres. prendiéndoles fuego con petr6-

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leo. Los cadáveres son quemados en cualquier punto, en la pl~ ó en la ":all~ donde se les encuentra, JUnto~ ó a1sla· dos. . d d Y el mónstruo sigue rug¡en o to avía·laazt\udo sobre Saint Pierre torrentes' de ceniza y lava, y lo mismo sobre Santa Filomena y Precheur;

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LO QU'E DICE , UN GEQLOGO

EFECTOS CURIOSOS ~ c~mas de hierro del hospital de Samt .PieJ;re, toda quedaron torcidas¡ m~ Sin ·e se notaran efectos, de calor.. J.,a. ro~ de las camilS desapareció. _En los alrededores de la ealeta hay muchas caSas intactas, pero ~e halló muertos dentro A sus habitantes como por efecto de-un rayo• .

El profesor Jo~ Milne, · de la isla Dominica, ha tleélarado que él está cierto de qu~ no bubo . ningún temblor de tierra en la Martinica. Según diccp profesor, el desastre fué debido única· mente~ la erupción volcánica, y añade: "Los aparatos que tengo á mi dispo· sición y que registran los menores movimientos de la cor~za terrestre, no han seiialado la menor oaduJación desde el 19 de Abril en qu~· hubo terremotos en Gua(emalá. Es probable que el cráter de la montaña Pelée haya hecho c:xplosión de s\ibito, al modo como lo hacen las calder:a~ de vapor, cuanto la presión es demasiado , fu ene. Puede supon(.rse que las infiltracio· nes de agua lentamente acumulada en las profundidades del sub-suelo, se ha· brén puesto ~n contacto con el fuego., interior, resolviéndose en enormes ntidades de ·vapor y diferentes gases, Yl1 el Monte Pelée ~irvió de respiradero á esa -terrible inflamación de materias 1 subterráneas en estado incandescente. , 1'


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SALIDA DEL . " SOLENT " PARA ~~flÑ T PIERRE

OPINION · DE MR. FLAMM AR I ON M. Carpilo Flam marion. el reputado astrón.o o. es d 1 mismo parecer que M~. ~i e re pecto á las causas de Jas erupciones volcánicas de las Antillas. Cree . que la infiltración del agua produjo úsa enorme evavoracióa . Afi?.· de que el polvo volcánico queda en el aire por mucJ;10s afios y que,es lo ' que produce u'n efecto hermoso duran te la noche.

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Se han recibido nuevas noticias de Saint .P ierre que mis compaíleros tras. miten á N ueva York. El vapor Solent fué mandado al puerto . de la ciudad destruíd~. y regresó sin haber encontrado allí ~ nadie, absolu. . tume ute á nadie. . Varias personas desembarcaron y recorriero11 aquel vasto cementerio. De las casas no · quedan· más que lQs muros, y ,en tal estado de calcin~ción que basta . empu. , jarlos, con la mano para que caigan en forma de polvo ó ceniza. Las calles; están sembradas de cad.veres, podri· dos unos. carbonizados otros. · En una casa -que fué restaurant se ' encontró una mesita de hier.ro ; á sa lado una silla de lo mismo y sobr esta ' un montón de ceniza y el cráneo de la person~ que estaría allí · en el mo- · mento del desastre: En un ángulo de .


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mi :..mo "restaurant'; había una torr illa . d.e platos de porcelana: . uno · de de lo visitauores qui o tomar un plato por curü.sidad, pero al tocarlo .se le de~ hizo n polvo. Se ha registrado e ·lugar. do.nde estuvo una gran joy~ría . .Y solo han encontrado pura cemza. . Son tantas y tan horribles los relato de episodios dol ro fsimos, que no hay t11anera de co~ejarlos; ·las ideas se nfunden y Ia m:tno no puede escribir. . :En la Catedr:ll lo .único que que~ó mtacto fue el Sagrano: una comisión de · cerclotes fué A buscarlo, ó á lo meco A car ef.S3ntísimo para trasportarlo té Fort-de-Frao~e. , .E las ·canes las cenizas ·y carbOnes . cri nlguno lugares, tienen · una profun.clidad de ~eis pies. En donele quiera hay cadáveres en plena des. t:ampo ici6n, cuya hediondez hace que 1 trabaj~do es · de las .cpadrillas se desmayen. Muchos cuerpos están carbonizados é ~inchados y algunos incrus. · tados en las cenizas. Debajo de algunas ruinas hay un . l"olo cadáver. pero en otras inmediatas exi ten partida.S de cien juntos. L)s buscadores,' QlUchas veces, al andar por cncim:.1 de J~s ceniza , pisan lo que pat.ece ser. un trozo de piedra carboo'i;,z do y no es sino el · tronco ·de un desgraciado. · ··

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Soldados armados vigilan á los tra··b ajadores para im pe~irles roben á los cadáveres ó de las ruinas. Los vándalos oontinúan beneficiándose, pero se ha dado · orden de matar á las person ~ que sean encontradas despojando á los cadáveres. Esto, propablemente, hal:"á ct:sar el crimen. Algunos de los muros de las casas, que todavía estab,aó en pie, se derrum. ban al· sólo . tocarlos. Tal ha sido el grado de calor que ·los cilindros de hierro de los molinos de azúcar de Prinlee se fundieron como si hubiesen pasado por un homo. En donde quiera se encuentran pedazos de cadéveres qu~ fueron recogidos por los soldados y.. gendarmes y quemados en una de las plazas. En tierra no es posible obtener l!Jla gota· de agua. La oscuridad causada por las nubes de polvo volcánico qu~ ca:e sobre la población y los ruidos subtetráneos continuos revisten de mayor horror el cuadro. El fuerte y los cuarteles centrales han sido arrasados hasta sus fundaciones, y en su lugar hay capas de carbones ~lientés. :En el desembar. cade.r o algunos escombros indi el .J punto donde existfa la aduana. & halJan centenares de cadáveres en todo género de . actitudes, lo· que · prueba que la gente ~uri6 como he- ·


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un

ri a por . rayo. En ellos no hay un · ·v ti i de ropa; toda ha desaparecido p r d fu · go. En muchos casos el · bdómen e ba abie rto por lo intenso del caloE: Eo . otro , las facciones de lo muértQ oo generalmente de calma . y reposo; pero en otros está pintado el miedo y ~as horribles contracciones de 1 agonfa. Por mucha partes se ve·o pilas · d~ · e Cláveres, Jo que prueba que la muerte .· rprendi6 á las multitudes en mome~¡. to en· que eo vano buscaban escapar del diluvio de fue.go. En un punto se h 116 un grupo de . nueve niños, cuatro de ello nidos en un estrecho abrazo , Los 'taim del Banco dE'! la Martinic · fu'eron hallados intactos y · en ·lH) hay dos millones de francos en metal y otras monedas, el cual cau. dal e ha · remitido ll esta población por ví de :seguridad. . . ·. · El Gobeniador de Martinica y su familla llegarop. í Saint Pier:e para con. currir á la mi a de ocho de la inaffana del día: fatál. Creyéndose que todo peligro .había Ea~ado, se . dispuso la elebrac1ón de o!!clC)s especiales de A& ción de Gradas en la Catedral y demás igl~sias de la . ciudad, las que estaban ll.cnas.de .creyeotes en el momento dé la cattstrofe. . .. Muchos ccmercian tes é industriales de .Fort~de-france, así como algunos.

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funcionarios del orden .civil, qué por mera curiosidad !'e pabían tr&~la,dado· fl Saint Pierre la víspera del . desastre, St! cuentan en el número de las víctimas. La aldea de BoUJ:g, cerc" de Saint Piert:e, tuvo que ~er aban~~patia u cau· sa de la rápida des~ompos1c1ón que. su . fren los cadávere ·y los ammalt:s. En algunos paraj.:.s, el inar se ha ale· jado de la co~ta mas de 30 metros y la playa está cubierta de gran número de cadáveres. un· extranjero, acusado de b~ber robado ]os vasos sagrados en las rumas de una ÍO']esta, fué llev~do fJ Santa Lucía dond~ se le remitió 'á la cárcel. En la actual''idad toda tentativa de salvamento ó de invcstigacióDJ!S prá~-. ticamente inútil, porque la costa. Occtdental de la isla, en una exten~tón de cuatro milJas, es una capa de fuego y t:n el mar el firmamento está negro y todo es humo y cenizas. . Los buques qne pasan it;1forrr.an, que la sabana de fuego cayó sobre ~a1nt Pierre parece consumir todo el p~1s en muchas millas al reqedor, y se ;uzga fuera de dúda que el radio , d~ de · ruc·. cíón ha envuel o á 40,000 vtctlmas por lo menos, porqu.:! se cree qu.e no hubo· tiempopar·a huir cuando el cráter ldc:l _ · volcán reventó. ; . Créese aquí que a1gunos de l~s residentes ell Saint Pierre han debtdo to-

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mar nota 'de las amenazadoras seffales el monte Pelée algunos dias antes de la ca:ás rofe y buscado refugio en el campo; pero, dado que así hubiese sucedido es posible que en .estos lugar.es, causa de~ radio amplísimo del catacJismo, los hayan alcanzado los efectos de 1~ explosión.

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105.

PÁNICO GE;NERAL o

LA ISLA

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DESPUEBLA

Los días 20 y 21 embarcan numerosas familias, pobres en su mayoría, con di· rección á las islas cercanas. y, particular. mente, á Dominica, Sant ~ Luda y Saint Thomas. Las familias pudientes cierran sus casas y se preparan á salir en e vapor · francés que llegará el dia 30 de los co. rrientes. Muchos e~tablec1mien~os pú. blicos suspenden los· negocids, unos por ausentarse sus dueños; y o~ros. · por quiebras á causa de pérdidas sufridas en el desastre de Sain t Pie~re. Hoy, 2 l, ha entrado otro barco de guerra norteamericano: el Dixie. Con este son cuatro los bateos de guerra "de dicha República que se encuen an . aquí. Sus oficiales hacen frecuentes excursione~ á Saint Pierre, donde sa· ~an fotog':'afías· y toman datos de . lo oc~rrido y del estado actual de la isla.


106 1.07

Las provi ione entregadas al Gober.. nodor por lo barco americanos y pro .. · cedent s de otros países, están en su mayot párte almacenadas, pues el re· ·parto e. poco importante á. causa de ·alir m cha gen te de esta ciudad y de que los . campe inos que afluyeron á ella en los primer · s días, salen precipitadamellte para el extremo oriental de la isla. · . La .Jlega<la de los barcos de. guerra e tranjeros, los brillantes umformes de sus oficiales al saltar á tierra, .los muchos americanos, alemanes é ingle· ses que pasean por la pob!ación, sacan:do vistas y comprando obJetos, no excitan la riosidad de la gente pel pueblo; , esto prueba tina vez mas el desaliento que se observa en todos los espíritus. El vulgo cree gue el estado lluvi?so del tiempo es 3tg~o de otra erupct?n volcániC''l .mas hornble que la:s ante no. res, lo que aumenta el pánico·en los ha-bitant s.·

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SIGUE El día

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·a TERROR

por la tarde contemplamos

un espectáculo imposible de olvidar. Es la repetición de lo3 d~ ayer y ante· ayer. 1 :En el muelle de la ~ompañía Tras.

atlántica Francesa, á los que está atracado el vapor versaz'lles 1 se amontona inmensa muchedumbre de todas las clases ·sociales. ~ujeres y ni\}os, an· cianos y jóven~s, blancos y neg_ros, se apiñan para buscar un puesto en las escalas del vapor y procurar subir sus respectivos equipajes. P;isan de tres · mil personas las apiffadas en dichos muelles, contemplando, con envidia sin ducla, á los que marchan l otras 'tierras en busca de la tranquilidad qu aqu.í no encuentran. Muchas mujeres lloran al ab~ndonar su país natal y en las tostadas mejillas de· más de un hombre hemos visto rod!lr una..lágrima.


~· 10

• Iuclias familias pobres ha ti con se.;.. g uido pasaje gratuita de la Compafiía Francesa; y las familias pudientes llevan consigo á su servidumbre. e · upone que·en tres días han salido de Fort-de-France más de dos mil personas, número exhorbitante si se tiene en cuenta que no hay medios ) de trasportes. pues son muy pocos los ( reos que salen .de aquí, y los que .lo hacen van verdaderamente atestados de· fugitivos. . ' . La mayoría de los que salen no pue· . den proveerse de pasaportes ni documenta.c 'ón alguna pues las oficinas en• . rgadls . de . este servicio no pueden ' atender á todos. Se han si m plifieado c:estas .f rmalidades, al extremo de dar una ~imple boleta 6 pase que sirve de pasaporte. Esta tarde ha entrado otro. barco de gnerra frances, que trae ·á · su ·bordo ·al . Almirante Servan. Otro barco de gue· · r1a, el Pototnac, sale para Santa Luda y los repre entantes del Clzicago Record, /vew- York Journal y el HERALDO nos quedamos aquí, según he dicho antes, corriendo·la suerte de ·todos.

109

. ·_r~ SERVI.CIO DE INFORMACION Con el fin de calmar la ansiedad que se nota "!n Fort-de-Fn3nce por saber noticias del estado del volcán y des· ·n:tentir los rumores alarman~es que. ClfCUlan por momentOS entre fos vecinos, se ha dispuesto que un funcionario civil comunique por teléfono y situán. dose lo más cerca posible dei ·volcán noticias de cu~ntos fenómenos puedan observarse ·e n ·él.


liÓ

III

FELICITACIO:NES AL EJÉRCITO ( ¡

LOS

.

L guarnición de Martinica, fran·cesa al fin, e ha 'conducido con pasmosa ; bravura, contr-ibuyendo á salvar á numer .~ personhs. He aquí los q~e mas se · han distingqido: . E~ capitan Evanno, de artillería que salvó.la caja del Banco, ayudado por el · argento Beuf y el soldado Davirl· el tenient: ;Ro.use11, q?e ayudq ·á ente~_rar 250 e ~averes,lo mtsmd que e1 teniente . Lematre; el teniente Teissier que se portó heróicamen.t e el día de la catástrofe, tra ladando los heridos que se encontraban en éarbet· el sargento de artille1 ía Fress, que sal'vó de una muerte . egura li .v~rias familias; y los cabos . , Tnbut y _V a1lhant que. el día siguiente ~e la e panto~a erupc1ón del 8 atrave· · ~ron· sobre los e combros humeantes de "aint Pi ·rre con el fi n de enterarse acercadesi -quedaban habitantes para · ·prestarles ayuda .

MARIN~QS

. ~ o'E:L- "SUCHET"

Han ·riv¿;lizado con las tropas de tie· rra en el cumplimiento de su deber. El cot?-a~dante Le·Bri~: la distinguí .. dad ofictahdad y la dotaéión, en gene. ral, del b,arco. han realizado prodigios de valor en la salvación de los Sl)..pervi- . v"Íentes amenazados por el volcán. En plena erupción de ést~. los mari. nos del Suc/ut, desnfiando las ir~s del mónstruo, se lla·n hecho acreedores al aplauso general, á la g~atitud de sus conciudadanos. El Comandante del barco, Mr. Le .. Bris; es muy conocido en Puerto-Rico. J


nz

RELATO DE UN SUPERVIVIENTE He aquí lo que cuenta un tripulante de un barco que estuvo surto en Saint Pi erre ' que fu ·te tigo de la catá trofé que destruyó á aquella' ciudad: ' El mar se retir6 súbitamente dejando en s~co " todos los vapores r ,•olvi6 de pué furioso y rompió las cadena~ del barco poniéudolo otra vez fl flote, é inmediatamente, como si el aire se hubiera inflamado 6 convérddo en ~á · . fagas de llamas, sobrevino el incendioVeinte tripul"'ntes cayeron ·. muertos: todo ardía; La cubierta, de hierro, se ablandó como cera; Io8 mástiles, de acero, se pusieron al rojo en ün instante, y al caer la lluvia de arena incandescente ·sqbre las grue as t:lblas del buque, las · volvía ·c eniza en un instante, como si cayera una brasa sobre una panela de pólvora, ·


~· IL3 ·Libre el barco por haberle roto el" mar las cadenas que lo ataban á ·las boyas, y salvo el .fegundo maquinista,· hizo ru·m bo á la isla de Santa Lucía. Cuando llegó allí, se encontr-ó al Cn. pitán; un tronco humano, pero vivo aún. El fuego lo abrasó to o; le pulyerizó las piernas le sacó lC?s ojos. le arrancó Ala nariz, las orejas y l~fñanos: quedó, en fin, un trozo de. c·a rne chamuscada que todavía está palpitante en el hospital de · Santa Lucía! En la bodega de· popa se encontró también al Agente de la Comp:diía: en el momento de la catá~trofe estaba en la cubierta hablando con el Capitón, y nadie Slbe cump 11egó al lu· gar dondt,; fué encontradó~ Este infe· · liz, además de quemado, quedó loe~ furioso y fué . preciso amarrarlo_, para llevarlo al hospital. El barco, á pesar de ser de hierro en su mayor parte, está todo torcido, quemado, inservible; ·o ndulada, rizada · la cubierta de. hierro; destruidos los camarotes, blancos ó cenicientes los pedazos de cadenas. .A bordo tienen, en un pa. fiuelo, ·un poco de <;eni~a y una mano carbonizada: esto fué todo lo que quedé ~e un tripulante. .;


JJ

11)

VIAJE A SAN VICENTE .

LA MONEDA La totalidad ·d e la reserva metálica del banoo estabá. en seguridad en la:9 ~as. 4.Los billetes de .este. estable~t­ ' miento oonserYan. todo su valor. Ellós son de curso forzoso~ y lós que los rechacen pueden ser obligados á aceptar!~ por el . gobie~o.

..

,!¡

UN HURACÁN.fv OTRA ERUPCIÓN

A las cinco de la mañana del día 24, se uió' la orden de levar anclas para salir con dirección á Santa Lucía y San Vicente. ~ luna, es.Rténdida y her. mo~a. nos alumbró á la'salida 'de Fort· de France. El cielo, en el horizonte, presentábase cubierto de deos~ nubes. . A las cinco y media, dejábamos á nues· tra izquierda la Martinica; y el Qcéano levantaba á nuestro paso olas verdosas . . Llovió.algo en l.gs tres horas de tra. vesía de Fort · de -France á Santa · Luda, pero el mar no estaba muy ·pe. cado y esta primera parte del viaje S hizo relativamente bien: Al llegar á Santa Lucía, el tiemp,o ·arreció mas; la lluvia fué más pefsis- . ~ tente y la bóveda estrellada cerr6se por completo, .


116

,

~ n anta Lucí , encontramos al Cin · iunat,:. ·euyo comandante pac:-6 á bordo d 1 R tomar. P dimos permiso para ir á tierra : ... o se podb, y, como es con· . ~ig-uiente, no ncontramos la manera de t•·h·g-r: fi;:\r. .1 op •1 se dese~peró y pro· t~ tó, y. d<>~'-'pué de una larga discu i6n on el Comandante del Ci11c.in11atz', pudo con eguir le clej ran dese'mb2rcar aunque con )• condición de queda_:·se allí , ( p es el Potomac saldría · acto seguido. nta Lucía; pues, se quedó Mr. ' En Kopel. dejando el equipaje· á bordo goorúba, e i el Potomac volvería á a4uella i ·]a p~e:-: era lo mas probable : que , aliera de ~an Viceote cvn rumbo :~. For: e-France. Mr, Kopel, como es !6gico. tendría que buscar pasaje en utro barco á fi n di.! volver á San Juan ..... _A .h ·doce y media salimos pé! ra San J<.:ente. Alguno que otro chubasco no. COO'ÍÓ al travé.::, pero la cosa no pasó á m ypr hasta las 4qs de. la tarde n que el a~ua arreció y el mar fué · . tom~ndo ~al cariz. - A las .d os y cuar· to, el egu ndo de á bordo, .Mr. Brayton, fué mandádo á buscar por el capitán. Pú ~ 1 traje de agua y subió al cuar. to de ruta. No podía.mos permanecer en cubiert~ porque las grandes olas que . enían dt:t SE. la barrían. Los gol pes . de mar eran tremendos y ú las tres de u tarde el ti~mpo tenía el cari'z de u n huracán de~atado .. #

1 lj. ·

Las olas eraq enormes; el barco. á pesar ele sus catorc_e piés de calado é ir · cargado hasta la línea . de flotación, se movía de una manera espantosa. En la habitación donde nos encontrábamos el representante del Herald y. yo, no se podía estar en pié. ~ vasos y jarros y, en general, toda la cristalería de la ala· cena, rodaron por el suelo y tu..vimos que ~garrarno~ la mesa fija para no caer. A las tres y media, el cielo estaba completamente cerrado; el agua que caía errt tan e pesa que no se vt!Ía claro . á 6o ·metro~: los balances eran terrible~; algunos objetos de la cubierta del bar• co rodaron y uno de l9s hombres de la tripu 'ación fué arrebat ado desde la proa á Ja puerta del departamento de las máquinas sin qtte por q¡ilagso cayera · en el mar; los tripulantes no reían, y yo, · por mi parte, no tenía muchas ganas de ·ello. · ' Empezó á tronar. A poco rato eran espantosos Jos truen9s. De toda la extensión del horizonte salían contín uos relámpagos y son ahan las detoL.acion~s de lvs truenos, que en el mar suenan d~ un inodo .mucho m1s desagradable · que ·en tierra. En ta to, el viento .y el mar bramaban horriblemente, de manera que, á pesar de estar en Mayo, que no es época de temp(>ra· ies, corríamos uno, y _bastante fúerté.


118

De pr n to, suena el timbre de la m~quiQ;a.- y esta se para, quedando el b reo á merced de las -furibundas olas y 1 vi rito. ·Qué ha pa~ado ? ~u ·que, hallándo<;e tan espantosamtnte o curo el fit mamento, y est~,ndo nosotros m u y cerC.l de la .isla d~ San V icen te. es decir. en la zona peligrosa ) del volCán, el Capit3n del PotMilllC cree ~ conveniente detener el barco en lo que aclara· un pDL'O y podemos seguir la ruta con mayor seguridad. · . · E digno de. verse el cuadro que á nue tr v1sta contemplamos. El Putomac. dé\ndo tu m bo.i en todos· entid · ea la cresta de ol~s formicla· ,be·, earcce un punto en la inmensiuad .del mar. El cielo, arrojando ver. dad e ríos . de agua, no presenta un ". lo punto claro; y sólo de cuando en c·lando u'z;t reliampago cruza l.a bruma ~n caprictio:s ' dibujos, y,. á · poco, el t bleteo del trueno, se une al ruido de las agu~ al. caer y de lCi:S olas al choc. r upas con qtras y con el Potoma-c. Son· las cinco de la tarde y debemos tar muy cerca de la isla. Efectivamente, á uue · tra izquierda y por la proa de! Potomac, St" nota ·que la nube que cubre tl . horizonte . es más dens~. Bl .r~to del cielo se aclara un poco y el barco vuelv~. á emprenderla marcha. M~jora un ~co el mar y se levanta

~-

119 .

. Ja cortin.a .de nubes en dirección al N. · E. A.p arece la cost~. pero una · costa esc~upada y fo~mada de pequefi~ mon· tfculos de terreno, · en su may0na cor· tados á pico sobr~ el mar, pero cubiertos de vegetactón. Rasgando las nubes aparéce de pronto una e~pecie de vapor•. planquecino, sem,eJap~e á la nebltna de nuestras montaí!as. Se oye un ~ordo rumor distinto al del trueno, al .del viento y al mar: allá, cerca de la costa, á espaldas del Potomac, se ve perfectamente, á una distancia de unos 8oo metros, correr sobre el mar ~lgo que no son las olas, algo que uene otro color más subi<!o y que levanta un vapor blanquísimo á su paso .... Es lava, es el volcáa de San Vicente qu~ lleva al mar el contenido de . sus entrafias en momentos que el Pótomac, después de un temporal que no ha p.:tsado todavía, puec.le verlo con toda su terrorífica manifestación. Continuamos la marcha á toda máquina has~ salir del cí~culo peligroso de la formtdable eru pctón del volcán ; y bordeando muy cerca de la costa, ~emos ápreciar los detalles de ague. . lla a pesar del tiempo infernal que te~emos ·y de la lluvia que arrecia otra vez al extremo de formar ·una verc.la. dera cortina de agua que nos oculta en pa.r te.


IZO

A la · ei entramos en el ·puerto,. · don e hay una m rejada tremenda. F ondeaino , y, á poco llega el coman.dantc del oan.: de guerra iuglés bz· dcfatiga:ble ú hacer la vL ita de ordenan za al com ndante del Putomac. El tiempo coPtinúa huracanado, no cesa de llover y no se puede ir á tierra. in embargo, yo creo qne el c.orre ·pon al del Heratd halló modo de hacerlo .: .. ! Man.:m a dirá aquel colo o de·la pr~n· sa' que el Potoma,· corrió un temporal, y que el vo1cán de . an Vicente f-e halla en erupción, con toJos los detalles que la f nta "'a del co:-respon al a~ada .... y en t oto Mr. Kopel rabiará en Santa · Lucía y yo .... estoy muy á gusto en el' barco, sin aber ct:ando volveremos á an Juan; muy bien tratado eso .si, y <;órriendo todos los riesgos de esta bue· na gente, y san poder, que es .lo que siento, trasmitir noticias pe!' cable: no se puede sal~r y en un barco de guerra no se discute jamás. · La Soufriere, el volcán de San Vicente, está todavía en erupción, de tal modo que su destructiva lava puede percibirse á 10 millas de distancia. A las detonaciones siguen columnas de humo que se e~evan á algunas millas en el aire. Del cráter salen también inmensas bolas de fuego que iluminan siniestraI;uente el ~rmame uto. Toda la parte

) (


~· Norte de la isla .es una masa de llamas · viajeras, y es impo4ible acercarse por mar ni por tierra al · distrito incendiado. No es posible . el cálculo de la destrucción de vidas y propiedades. Kiogstown, la capital de San Viceute, está en salvo todavía, aun,que la lluvia de cenizas y pieJ.i as es cootfnua sobre la JX?.blaci6o. ' ~f volcán .permanece invJSible. , . .


122

~or que) se ~gota removieodo una tierra

á

VUELTA . A MARTINICA ESFUERZ

DE LA

AUTORIDAD~

. PARA LEVA¡ TAR EL E PÍRl~U

,

1:

PÚBLICO.

En ·capital_ de la Martinica sig_ue la .situación en igual estado, 6 .qutzi peor, . que anteriormente. . Las autoridades y la gente tlustrada, en general, pr~cura'? ~ toda costa levantar el·: espíntu pubhco, Sl;l·~amentE a batido. Para que la cohózcan los lec. . . tores, transcribo parte de una alocu. ci6n dirigiaa al pueblo. Hela 'aquí: "Ante este. cataclismo que sobre. puja en horror á todo lo q~e se. pueda imaginar 1 ante tantas· víctimas tnocen· es que d~ermen á. esta hora en la ac. tit~d de )a angust1a J>?Strera, ¿debemos creer en fin en la fatahdad? ¿ Debemos dudar del porvenir, y como ~~ labra•

10gra~a .deJarnos apoderar de la''deses· · peractdn? •· Pues :bie~, ~o! E~to no se dirá.· Si, al día sJgutente del Jncendio de J89o hemos ~a pido poner nuestra ener~a la altura de t~n c!'ll~) catáStrof~. st no no~ hemos ago.b1ado bajo Ja tormenta cu~o~o el huracán arrasó t.~as nu~tr~ mJeses. n6 es e~~ le& hora en 'que debeJ mos ~udar. de nuestras facultades en el trabaJo y ele nuestra. vitalidad . j Elevad los corazones ! Excitamos ' todos nuestros conciuda. danQs. ~ teuer de ahora en adelante un · solo cutd~do, un l'.O!o 'ileseo en 'el ~ra· z6n: reedtñcar 6 Satnt-Pierre y reparar · e~ espantoso desa8tre que acaba qe he· nrnos. . . · Sin duda. hay cosas irreparables: el Repr~s~ntante .d e Francia. Mr. M.outtet, Vlcttma de su abnegación, y $U 4i¡.· na compafiera, sepultados bajo" loe escombro~: tan~ . existencias sili mafta- l na, tant~ panentes, tantos a~igos, tan· tos desdtch~dos compatriotas que re'po. san allá abaJo y cuyas muertes ponen en duelo ' Maninica entera . . Inclin~mosnos·ante tantos" infortunios . lDmerectdQs; pero inclinémonos, i ·Se puede, pa~a levantarnos más fuertes ante el_peh~ro y para tomar en nuestra. angustia mtsm.a más fuerza; más ener· . gía y ~ás valor~"


.

.

(

· FAMILIA DESGRACIADA · No bay en t9do Martinica~ ~~ quizi en el · ,undo entero. una famtha más ' infortun·ada que la de Mr. I ..aurette~ .se componía rle 70 per~onas ·Y ~n la catfl trofe de Saint-Pierre perecteron 7; no quedan m~s · que un hombre y ·do ' ni~.

·~7

LA CO.MISIÓN DEL G9JtiERNO LLEGA A F9RT-D.E-FRANC~ A bordo del crucero de guerra d' Assas, que estuvo recientemente en Puer. to Rico, llegó á Fort-~e-France la ('o misión de socorros 'e h·viada por el Ministerio de las Colonias. Entre otras connotadas p&rsonalida~ · des del g0bierno de París, llegan: Mr. Bloch, inspector de Hacienda; ,Mr. La· baithe. Sécretario particular del Minis. troj y Mr. Alfassa, comisario eJe Colonias- Todos se hospedaron en el Pala. cio del gobierno. · Los tres referidos sefiores entregaron poco después .al Tesorero de la Martinica. la suma de soo.ooo francos enviada por el gobierno de Par . · . Según ha manifestado Mr. Blocb, er Ministro d~ las Colonias, Mr. Decrais, Uegará en. breve á· la- isla.


12

: BARCOS A PIQUE En. estos momentos, la numerosa multitud que, á cada i~stante, . se en cuentra en el muelle de la capital, . muéstrase agobiada por la angustia y el dolor. · ¿Qué cual es la causa? .... Las mqchas noticias · que se han recibido de · diversos puntos anunciando que han pe re ·do ahogadas conocidas personalidades~ · _ Es tal el terror que continúa dominando en la isla, que, apena~ sale un bote, fletado por cuatro 6 cinco emigrantes, lo iQ.vaden 25 6 JO, debido á lo cual ·zozobra la em·barcación al pri· mer impulso del oleaje. Según. las últimas noticias recibidas, en las costas de María Galante y Guadalupe, han naufragado tres embarcaciones, Jua?Z Bautista, Ada CeciNa y Confianza, que llevaban emigrados de la Martinica. En aquellas costas fueron recogidos ·siete cadáve·r es envueltos en las ceni. zas, entre los que figuraban· una mujer y tres niños agarrados á ella. ·


EL MONTE PEIJÉ·E ABRE UN NU.rtO CRÁTER Después de las tristes noticias que comunico anteriormente, nos traen otras más terribles y fatales, algunos campesinos que llegan aterr rjzados é la capital. Afirman todos ellos que el Monte Pelée ha abierto un nuevo cráter en el nacimiento del rio La Falaz"sse, á dos kilómetros de A jox:n pa Bouillon~ La Falaise Cvt;lduce una gran cantidad de agua hirvienpo. También la.s aguas de los rios Capote y' Basse·Pointe se encuentran en ebullición y despiden humo por todas partes.


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R-E LATO.DE UN TESTIGO. DE LA ERUPCION DE SAINT PIER~E ( Se han recibido cartas en' esta oiudad respecto de las manifestac.ione~ hechas . allí p ~r Mr. -~lbert, proptetano d~ la pla~ ción Lazaran~~· s.ttuada á una milla al norte de Samt P1erre. Dicho señor relata la catástrofe en la siguiente forma, de que doy cu~nt~. de. bido á hacer dicho señor aprectactones rar'lS acerca de tan horrible suceso : "En ·el Monte Pelée-m.anifiesta-~e habían'notado, antes ·efe la· catástrofe. numerosos síntomas de agitaci6n,l.o su· ficiente para que toda persona av1sada pudiése prevenirse. Mas nosotros, que considerábamos todo el volcán como inofensivo,-·creíamos que todo se reduciría á una ligera erupción de llamas y vapor. ·En esto llegó el 8 del mes, .IX'· co antes de las ocho·, cuando sobrevmo el d'esastre.

~-

1_3 1 :

Yo me encontraba entonces en los campos'de plantación, cuando sentí que · !a tierra tem biaba bajo mis piés; pero de un ~odo distinto á las sacudidas que suelen notarse·en los terremotos. Pen. ~é algo, así. como _q ue se libr:tba un com~ b~v· horrible en las entratlas de ]a tie.

rra."

Dice M. Albert que le. parecía ver siete puntos lut!!~no.~ en la falda del volcán. unos momentos antes de que . estallara 1~ etapción! . Afiade.qne ndo se produjo el esta· · llido, sinuó un~ terrible aspiración de aire. que paree{~ arrastrar! á. viva ,· fuerza en dirección' Ja montaiia. No ·· se oyó ruido seco aJgutlo parecido á las detonaciones de arm defuego; pero sí unos bramidos saraos" que daban ' horror. El cree que la explosión q ha cau. sado tan numerosos daños, apen&s duró medio minuto. Durante dics minutos ·se acumul~ron en la atmósfera grandes nubes espes3$ de humo·salfuroso, de polvo y de fragmentos de rocas, que producían una oscuridad completa. Cuando me repuse de aquel terrible susto, corrí á mi casa, donde hallé á mi famiHa presa de un pánico horroro&o. En el acto [u{ con ellos á la orill del mar, y nos embarcamos en un vaporci. to que no~ llevó sanos y salvos d Fort de France ·


1

2

IJJ .. Estoy cie.rtó., dice . de que no vomita. b lla,Das el volcán en su primera exlo ión: 6lo arroj ba un · humo muy esp <;>, un gas mefítico. una esl?e~ie de grisú qne había causado la asfix1amme· diata de todo Jos hahitantes de Saint Pierre ~ ante que las mat~rias infiam~­ das al venir de pués pud1eran destrUir completamente la ciudad. E u.los momentos en que el vaporcito nos alejaba de · la cqsta, ·pudimos ver como el Pelée se agitaba y se extreme- ) cía en convulsiones espantosas. ( Se diría que se habían· abierto·nuevos .. · cráteres en la cima yen la falda del vol. cán, y torrentes de Java desce~dí{ln .en todas direccione . Yo pude prtsenc1ar, l1 destrucción completa de mis fincas. .

. 1

EL MANICOMIO DE SAINT ~I.ER.RE FUÉ DESTROZADO POR ~0;>) DEMENTES ·Se sabe que tan pronto como empezó la h<;>rrorosa erupción del Monte Pelée · ocurrió UB motín en el manicomio de aquella ciudad. · Los locos, que se (ieron cuenta, en los primeros instantes, del peligro, rom· pieron las rejas de hierro de Ips ven~. . nas y las puertas, destrozaron todos los muebles que encontraron á su paso y se echaron fuera del edificio, a>rriendo 'POr las calles y .hozando furiosos gritos, hasta que les sorprendió la muerte.


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13)

EFECTO EXTRANO CADAVERES CONSU~IDOS (

Es curioso hacer constar que.á pesar del gran número de moe~os q?e hubQ entre los pobladores de Samt Pierre, se · encu ntren pócos cadáveres. El caso es de ido i que los barrios más populosos de la ciudad han quedado.soterra. uos bajo una espesa capa de cenizas que · debe de haber consumido ente· ramente las víctimas.

El curso .del torrente de Java que se derramó sobre \la ciudad de Sain t Pi erre quedó seiialado de una manera muy extrafta:. · · En la proximidad de Ja costa donde los ~uques se hallan anclados, fueron barndos por un torbe1lino ardiente de gas volcánico que arrancó y rompió cuanto. había en lo bosques; más a pe- . n~ deJó seftales de su paso tras de sí; mtentras que el fuerte, el centro y los alrededores de Saint Pier-re se hallan cubiertos bajo un montón de cenizas que han consumido cuanta tienen de· bajo. '


~~respo~s:1les

REGRESO AL ' POTOMAC" El23 por 1~ noc~e me qicen del Pot'o mac que es. convemente r~torn_.: · á bordo ya que el barco parte manana o~ mm.bo á sa·n Vicente y e~ muy p~oba· bletqne de állí marcte á San Juan. El . segundo Mr. Brayto'n, que ha s~do con· . migo un correcto caballero · sJempre. me dice qne ellos todoc:;, tant.o el capltán co.m o los demás de la tripulación, tie. nen ·mucho gusto en que yo permanez. ca á l:?orgo durante el tietn.po qu~ esté aquf el barco para ir juntos á San Juan· ó donde yo qu.iera. .. Pido mi cuenta en la fonda y regreso en unión de Mr. Kopel al Potomac. · ¡La cuenta 1 En Fort-de-France la cuenta de la fonda Bedia es curiosa : por un. café, pésimo, con leche, cua~do la hay y un pln, amargo, utentayctnco cmtavos. · · 4

. .137

. de los grandes periódicos de Jos Estados Unidos, no se quejan de la excursión que han hecho para trasmitir noticias de la catástrofe. Hay Corresponsal que en och·o días ha · .recibido $ 5 ooo p1ra sus gast()6). partí· culares. Es exacto·: ·he visto la orden telegrá .. fica dirigida al B~nco. Y dijo Banco. Un edificio de un piso, de unos ocho metros de frente por 12 de ,artp,,kustodiado por 20 soldados fr~nceses y en . el que se entra por una· sola puerta que no tiene un metro de ancho. Detrás de un enrejado de madera sin rintar, en una mesa ordinaria de madt!· ra sin barniz. de Cllatro patas, y ante una carpeta de pap~l, escribe un señor como de tteinta y Cocho año._ . Preguntamos en español p r el Di. rector, y dice que u o com pr nd ; lueg¡cr. Jo mismo en inglés, é idéntica re .. _. puesta. Después nos señala el piso alto. Subimos por una el'calera de madera y nos encon:ramos en uh salón, dijo mal, et:. · u~ cuarto de cinco metros por euatro, sin pintar, apun talado el techo por vatios cuartones; y ante una mesa de madera, aquí la pintura es posa de lujo, .aparect:: el sefior director .que, 'eso sí, tiene el as P. cto dé un correcto caballero y habla inglés y espaffo1.

.,


13 .

T

1 es el Banco Colon ial de Fort-de. France que, la terdad, parece mejor un éuarto de memoriali ta, y malo. que un eStablecimiento importante. Esto in ~uda pt)r que Ja situ~ci6n ~ct~al no permite disponer de meJor edlficto. La oficina de correos ofre<.:e poco me· no ingr~t a.c;t)ecto: la corre~ponde!lcia, por los suelos; tre e m pl ea1o~ que m f? ~ sa para despachar tiene n : y, -~ lo meJ o ~, ruedan )as cartas ·por el p1 o; .· uno~ cuarenta cajon es que pare~en ~os de una alacena en C:Jsa pobre, om pm ta~;y mil y mil paquetes de carta~.para Satpt Pierre, amontonadas en un nnc6n, dan idea :de ].a administ¡·aci6n de cor reos de e ciudad. . uándo hay corr~o par~ P uerto·Rico?- reguntoyoá un empleado que hamu ca algo esp1fiui.-No- sé, e~ la re p~esta. . Sali.mos d~ correos y vat;nos al Hospt· tal militar. · Situado á un cuarto de hora de la ca. pital, en la parte Oeste, y . en lo alto ..ie una empinada colina. se compone d'e siete edificios de piedra y hterr() un~dos en.tre si por una gal ~rí~ . So.a casas de un piso, de s6tan•>s bten _ventt·lados y. en regular estado de li~ pte~a . En la sala de her:idos de Samt . Pterre hay treinta·y dos camas co.n otros. tan. ~os enfermos, en su mayoría muJer~s, campesinos de- pueblos cercanos á s~wt

.-¿

~· Pie rre; algunos presentan contusiones y heridas terribl~. Les asisten Hermanas de la ·Caridad, las santaq mujeres que, donde quiera que el dolor posa su planta~ acuden ellas cvn su mano carifiosa á alhiar el de los que suf1en. . Dos médicos y un :1yudante llenan las funciones del servicio. Hay en la actualidad nnos ciento veinte .en~rmos. Aumenta el es. taclo de ~uidado de los que aHí sufren el temotr á las eru pe rones del Pelée, pues la fantasía popular, en esta ocasión, agitada por los hechos consuma· dos, presenta el peligro s'empre laten te, y es doloroso el estado de ánimo de aquellos infelices ~ue,. al escapar con vida de la catástrofe (del dia 8, han de t·e cordar con terror la tragedia espantosa que les reticme hoy en !lecho del dolor. Después de visitar detenidamente la referida sala de · los heridos' de Saint Pierre. abandonamos el edificio llenos de tristeza y pesar. ·


· ~· Inquirimos la verdad del hecho y ·se . nos afirmó lo mismo. Al lado dd Pelée en uno de los picos de_ la montaña y unos 300 metros del crAter principal, se ha formado otro nuevo que da señales de ¡;>ro~ta erupción, lo que, como es eoo~1gut:11te, aume.n ta la g ravedad de la sttuactó·... pues da á conocer que los elemernos volcánicos acumulados-en las e~trañas de a9t¡e~los montes, no han te· ntdo el sufictente desahogo y pronto v al ve rún á efec~uar otra erupción · de · de más 6 menos Importancia, pero que, seg uramente, engendrará más peligros . y ~carrearli más pér id as. Vivir a í no es vivir. Es riigna, pues, de la m ayo r compasjón, esta gente, q ue no es posible terlga un momento de tran q utliciad en esta ituación. Au 11 cuando. h asta ahora. en Fort- de·France h an caido sólo piedras de media pul_: g ada y la cantidad de ceniza no es sufi. cientc p.u a producir asfixia, naaie sabe Jo que podrá ocurrir en lo sucesivo. aparte de que no es naqa grato ver llo~ v.e r piedr~s y cenizas procedentes de un ctelo cu bu~rto de horrordsa oscuridad y sin tene! cóm? ni á donde huir, pue~ e l suelo qembla y ~n el mar no hay barcos pall'a tanta gente. ~ · . Hoy dormimos Kopel y yo en el P.otomac pues mañana sale este buque . para San :Vicente y, quizá, · luego para. Puerto R1co.

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. OTRO VOLCAN Con el arribo ·á e te puerto, de cuya noticia di uenta ya, del crucero "D' ~ . as," son tres los que hay en Foit-deF rance de la marina de guerra francesa:• dos acorazados .y u u crucero. Coincide 1 He 'a da de e tos bu~os con la salida d~ los de ~~uerra norteamericanos Dzxie y · Ci'ncinnati. · La población de Fort-de- F rance parece que se reanima: algo á la vista de e a tres moles de guerra que traen los colore de la bandera d~ ) a .patria. En una entrevista que celebró el día rle hoy, 23. el Almirante francé~, Mr. ervan, con el Gobernador, le mantfestó haber comprobado ayer .t arde, al fon'"' dear u barco cerca de Saint Pierre, la existencia dé otro nuevo 'c ráter en relativa erupción al lado del Pelée. Esta . , noticia, qu~ circuló rápidamente de unos á otros labios, aumentó de una manera ·constderabl~ la zozobra existente en la población . .


~· EL ÉXO DO Au!Denta •. d~ un modo espantoso, cada dia que transcurre. Centenares de embarcaciones de pequeño calado, como goletas y piraguas,-zirpan diaria· mente· con destino á todas las islas ) próximas, llevando emigrantes, .muje- \ ' re y hombres, .b hncos y negros, anciano . jóvenes y hasta ni~os recien'nacidos, formando un conjunto que en· tri tece el ánímo é invita á meditar e11¡ lo poco establé de las co~as del mundo. No 4hay pará que affadir que hasta en magní!!cos vapores entrados e~ este puerto, han salido miles y miles de emigrantes, á la ventura, siguiendo la ruta de los citados buques; sin más · equipaje, muchos de ellos. que la ropa que hao;lleyado encima é i~portándo1es lo mismo que el bateo se dirija ~ Trinidad como á .Guayana, á Colombia como á Guadal u pe, á Europa co~o á Afri.ca. El trasatlántico Salvador salió el 20 para Guadalupe conduciendo 6oo .personas; el Versatlles. el 22 para Trinidad, , conduciendo alrededor de soo; el Vil/e · de Tanger, el mismo día, llevando á .Cayena 105 personas; y c,tras tantas para la República de Colo m b~.

EPÍLOGO · · r~-LA CATÁSTROFE Y SUS CONSECUENCIAS

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Aún, repito, no se ha comprobado ]a . verdadera causa de la erupción del Monte Pelée y La Soufri re, pero se atl'i buye, por lo general, 8 filtraciones de agua al través de las cavernas profun. das de aquellos mónstruos, do_nde se de. · sarrolla un c~lor m tenso; y el vapor de agua .p~oductdo, . como cualquier otra sustancia muy. d~Jatable al calor, pro. duce una expansión podero-;a. que re· mueve ~a costra de la tierra. formando ond~lac10nes ocasionadas por la resistencia de las capas telúrieas. . Pero sea de eJlo Jo que se 'quiera, lo cterto es que l.os hombres anda bao ya terueros.os é inqui~tos, pues los te blo.res de tierra sentidos en el Cáucaso la catástrofe de Kianghiri en .el Asia ~e . ~or, y los · terremotos de México y Gua~ temala, todo ello ocurti.do este mismo

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afi ..bien marca<.l . . igno.s eran ·rl ]as horr r ·a ca~ú . tr fe. que habí ~·tn de u der e. p co · db d . pués, n Marti· nica y an Vic nte. · · é\da s .• in embarg-o, omp1rable á e ta do lÍltirna . ¡ _ '.lé grande , qué terribl han ido!. ... Tod los ·borr r s ·p, uní ron p~ra pro ucir m ~ ~ an<Yusti:l y · ~p1nt0 en los co1azone . Ma.' de treinta mi persa. na qu . en el supremo inHant en quq levantan lo. braz<1: al ci Jo,. eu acció6 de gracias al T<Jdopoderos , por ·creer que ~e han librado de tud:1s 1· s furias del infierno. reunidas en ' el Gl raz6n (¿corazón di ji m s. y no le tiene?), 6 m~ ­ jor, en ]as entrañas del mcín .. truo; ]:.>; ciudad con. mida t talment · por ·una e p ote a lluvia d e· fuego, sepn 1tad· bajo Jo torrentes de lava que .la nie:-on • ·todo, convirtiéndolo en p Jv.¡ miser.1ble: en la ciudad, ·eres y edificios, monu· ment.o y joyas de v:1lor jnestímable; en lo .c ampo , r ses, {trbo.lt- y fruto:; barcos· y lwmbres con!"t1t:iiclos po'r l:ts llama ?rimeramente y de, pués se¡ ultado en el nnr; ~ pa:-~to ·o rugidos que .el volcán lanzaba compla<:iénJo e eri la tremenda labor: úbit JS explosio· nes que, cual fugaces pe:o horribles meteoros, coronaban de tiempo en tiempo a cima del Pelée; Rrriba, negras nube , iluminada á intérvalos por. grandes relámpagos; . abajo, nie


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bias de humo,· espantosa oscuridad en las horas del centro del día, y fuertes sacudimientos de la tierra, ca.n sada ya de soportar al terrible mónstruo. que, por ]a cima, envuelta en pegras tocas, no cesaba un momento de lanzar la muerte y la destrucción·!

••• La isla se~ rruinado en gran parte y no tardará mucho sin que la población se 'encuentre reducida, grandemente reducida, pues temen cuantos la habitan otros nuevos y espautosos ca--. tadismos. Pasa de 1¡o.ooo habitantes la pobla· ción de Martinica. ?8aiot Pierre · com. .. taba con 30.ooo m<uradores; Fort.de. France, tiene mÁs de 1 2.ooo. La po. blación de aint Pierre se de-scomponíá en la siguiente forma: de 16.ooo negros indígenas, 10.000 criollos y 4,ooo blan. cos. Había allí c·u atro estable.cimiento~ de crédito: el Banco de la Martioica, el Trasatlántico, el ~ ' Credit Foncier Colonial " y el ''Colo~ ial B::m k " de Londres. · La extensión de la isla es de gS,8oo hectáreas, de las que existen 45 ,oo culti. vadas, y' de é~tas, de 20 á 25,000 ae 'ca.ñ a de azúcar. El cacao cuenta con 1 ¡oo hectáreas y el café con soo. H3y 2o fábricas de azúcar, numero.

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· de ron, 15 destilerías de . tafia etc., etc'. En 1.901 export6 la isla 65.745 bect61itros de aguardiente; 74.479, en 1900; y 3 35 en .1899 En 1901 export6 33.046 toneladas de azt1car; el afio anterior al que· e cita, 3 .101; y el anteprecedente, 32.756. Hay dos ríos navegables: . el Piloti el alée. · · . · Es seguro q11e la catástrofe de Saín t Pierre llevará gran miseria á la impor· tan te pobl.ación de Burdeos, · Francia, la cual estaba en relaci6n continua e· n aquella infortunada ciudad. Calct11asé en · ás de s.óoo.ooo ,d e francos el valor anual .de las exportaciones de Burdeo~ . á la Martinica.

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R~GRESO

A

PÚERTO- RICO

A la una de la tarde del día 26, al regresar del Dixie el capitán del Pot01Nic, me dijo que salíamps enseguida pan. San Juan. \.. Partimos á la una y cuarto de la tarde• A las siete y cuarto de la;noehe, con un tiempo malísimo, llegamos á Santa Luda. Se mand6 un bote d tierra con el segundo Mr. · Broyton; este llevaba instruccioneS de traer á Mr. Kopel. Re· gresó el bote 4 las ocho: no vino Kopel. A las d 'ez lle¡ábamos frente á Fort· de·France. A las onoe'y IJ:ledia teníamos frente al .Pel~ y pudimos contemplar, por ú.ltima vez, el espectáculo del '*' volcán en erupci6n. La montaiia cubierta de humo, '(la noche estaba muy clara} y de vez en cuando · subía á lo alto un globo 4e ft.Je. · go queiluminabafug~mente la bruma.


P0cos pudimos ver la e·rupci6n, pues la mayor parte de los viajeros dormían, Cóntinuamos durante una hora frente a la Isla. A las 3. de la maffana desaparecía en el horizont~ la silueta de la desgraciada región. . . la doce del dí veinte y ocho fon· deamo en el puerto de an ] uan, después de diez y ocho díaS de impresion~e que no olvidaremos, á buen seguro, 1 que tuvimos la suerte· de comp<>ner 1. expedición, que, representando á' la prensa coad1:1jo el Potomac'á l3:s ~slas de B rl.::>vento. . ¡Paz eterna á los desgraciados que en la ciudad. de los muertos hallaron in m 'nsa tumba!

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ACTITUD DE PUERTO-RICO, ANT~ LA ~ATÁSTROFE DE MARTINICA. ·· (~_

Siendo esta pequeña Antilla la más cercana á la castigada Martióica, com~ pre~dió desde el primer momento el augus to papel que estaba llamad~ a dese m peffar e u presencia 9e la horripilante catástrofe oc~rrida al.Jí. Y no oyeado más que las pulsaciónes dolo. rosas de su corazón' magnánimo, s.in . farar mientes en su ab1tidá Situación. e 'J)4SO de pié sobre la gran idea de ~bcorter á las víctimas supervivientes,' Ja primera, y todas sus clases· sociales llevaron sq. óbolo á la colecta caritativa, á la obra enternecedora. El doilar, el centavo, Ja donación¡ el sacrificio acaso ·de un día de sustento de parte de los pobres, todo se dió en ara santa qel precepto cristiano. ¡Oh, qué ran. de y her~osa es la caridad! ¡Cómo se baña el alma en resplandores ~elestia­ les cuando n.os es dado ejercerla, en toda ~u fecunda v-irtualidad!


ISO

.P~lsa<los por un .mismo resorte echá- ·

ron se á las canes puertor riqueffos, fran. ce. y espaíioles. dando ·así los ·espa· Hole.. y puertorriqtieflos 6 los an~ustia. dos franceses C')DStancia espléndida de que no eran ánimas solas en el dolor, ni ·lo habían de ser en el auxilio y el ufragio: unqs somos por el orí~n latino. unos somos. e~ -las teadencJas propulsoras de la v~rtigi~osa vida rn9derna. y unos, sere~os stempre en l~s d.o1ore y en ~as alegrías! · .· . Todo.~ se pusieron A la .sublime altura del deqer cumplido gustosámente. Empero na<:lie pudo disputar á los di~­ ní ·imos ~eñores Nettemeut y ~uts ~ · ia, C6nsn~ y Ct;Lncille~ de la noble Franci.l · el derecho de pnmacía; y era . de verl~s. infatigables y ansiosos, mal. tiplicéndose por ciento, yendo de aquí para allá y más allá, moviéndose todo el día para su~?ven.ir á los d~gracia­ dos sijbdito. de su llustte. patria, dan. do ratón de cuánto· pueden y cuánto' valen las energías del 4olor, aunadas par~ el bien! · Este caballero .Mr. ·N ettement, diplomático.·exquisito, de. u~ talen.to ama· ble y de vastos conoctmtentos, honra largam-ente á la tierra de H ugo y Lamartille; en el puesto que hoy ~esem• ·pefta, COIIlO ya la enaltecie~a en varios destinos por él ocupadas bnUantemente

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Su oompañero. el Canciller Mr. Lec· cia, merece loas de todos los que nos sentimos orguUasos ·de nuestra Taza, de nuestro común; ilustrado, ingénuo, pur~, honorable, que pon~ en ~itio de glonas el pabellón francés. Y todos los hijos de la gran nación, moradores en distintos pueblos de . la Isla.~ tienen ganado buen. ~ncepto en el pueblo borinqueffo; ¡x(r la t:ficacia de sus labores dirigi~as á engrosar el aeerbo de socorros para la Martinica. Todos su. pieron ser individuos de bien, todos fueron caballeros ilel deber, todos fue-· ron, porque ~ sienten sello, verdaderos franceses. Grande se ha mí(!lifestado Puerto Rico, que no podía desmentir las salu~ab]es. enseñanzas arraigadas con s9- . hda ratgum bre en la prt:cio a isla por los que la sacaron de entre las espumas onqulantes del pasado y la hicieron apta á .conquistarse vida y lauros en el porvenir. ' De ese corazón ensangrentado de aquellas Yíctimas dolientes; identi.ficéndose con las extraílas amarguras y el dolor ajeno, de ese modo se ha hecho la m~s grande hoy, por la celeridad en acudir á prestar socorros im .... ·portantes, la que fué hecha por naturaleza un~ de las menores en extensión. . Nuestra sincera · enhorabuena para todos!


~· DIGNO PROCE DER ARE DE LA REP 'BLI 'A .FRA

E A:

· E to fundonarios son altamen te acredores al mayor elogib, á . un voto de gracia de Ja gra~ ~?ación. que cpn tanto celo como patnottsmq suven, por us entusias as gestiones y provecho es tt a ~jo realizados ~ fin :~e alleg-ar r~­ curso entre lo nobles htJOS d~ F i anct.:<, . que con te taron como un olo hombre y ·con gc:merocidad sin límites al llamamiento qt~e se les· h iciera de most:ando su inextinguible amor á .la pat na, su uoblelia y virtudes cívicas, para· oco•.• rrer á ·lo supervivientes de Ja in fortu· . nada isla de Martinica. ·.· El r. Cónsul de Francia Mr. N ette· · ment no hizo má3 que indicar á los se. ñores Ageptes Consulares de su .~ac!ón la Conveniencia de .iniciar la suscnpctón mencionada, para que dichos señores e excedieran en el cumplimiento d e su · deber honrando altamente á la Gran RepúbUca latina que les confirie ra tan honrosos cargos. '

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He ·a quí b re1aci6n de Jos referidos setlores · Agentes Consulares. cuyos nombres debieran ser conservados como ejemplo de funcionarios dig·nos y de grandes patriotas. Aguadilla.-Dr. Don Tom1s Revira. Arecibo.-Don J. B. C<\rrión. Barros.-Don Jo~é Roj~ Cortés. Guayama.-:-*'.,r Ernesto Gerod . Hamacau.-:~lr. P. Sandoz. Mayagüez.-Mr. A. Tt:illard. Ponce...:.....Mr. D. Felici. Salinas.- Mr. J. M. Lota. Utuado.-Don A·1lgel Figqeroa. Vieques.-- M:r. Ch. Le Brun.

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Nuestro compafierl ei Sr. Pt:jals dará fin á su folleto acerca de la catáf:trofe de la Martinica con hermosas páginas: · la relación de hermosus actos dt! cari · dad realizados en Puerto Rico. Allí se <.lará cuenta de la se.$ión cele. brada por la C1mara de Comercio Fran. cesa en que distinguidos patriotas de la Gran Reptíblica m~:straron hasta donde puede lleg;¡r la nobleza del corazón; de las repnic;mes celebradas. con tal fin, en la Cámara de Delegados y en .la Fortaleza, de las Juntas de a_x.i. .lio, del generoso proceJer. del Ca~mo Espafiol y de b Compañta Martmer. Casado, de la suspensión de todos les festejvs anunciados en.J a isla, etc. etc.


1)

. r:;s

Central quedó constit-uido en Ef~é la ¡;;;;(a siguiente: .

I.~:A

CARIDAD

DE PQERTO- RICO

( · La horrible catJstrofe que ha ·:tsoJa·rlo á Martinica y otras i Jas _ d~ Barlo· vento, pro<Jujo en e. ta isl:.l una terda· dera impresión de dolor y un g1 an s ~­ timJ ntr. de simpatía hacia las víctimas de ·quena b'ecatompe. · .Las manifestaciones de todas las cJa .. e ociales de Puerto -Rico para acudtr · en auxilio de los superviviente~. fue· ron encausadas por nuestro goberna· dor, · quien convocó inmediata~eote á vrrio ·. caballeros par;¡ ~na .rt.ullló? que .· tuvo ef cto en la Man5ión EJecutiva el día 12 de Mayo, y en ~éi cual qued6 nombrado un Comité central de ·oco. rros para los habitantes de aqueHas . isla •• Tambié'n tel graftó el Gobernado·r á los alcaldes de los pueblos de la isl~, encargándoles la fo.rmació~ de Comltés locales con el nusmo obJeto. ·

J

Pr~sidente h<;>oorario, el Gobernador Civil ; _Presidente efectivo, Manuel Pa. niagua Pre~idente de la Cámara de Comercio. Y como Vocales: el Secre. t:trio iJe la isla, el Fiscal General, Anr1 rés Cro~ac: . .~ateo Luch~tti. Carlos M. Soler, ]. H. M;¡c Leary, Vicente An. tonetti, Juan Guzrnán Benítt!z, Coronel Bucbanan. Juan Heraández L6pez, Ed· win L. Arnolr1,~aouel Egózcue. Herminio Díai Navarro, Manuel Lomba Presiden,te del C::tsiao Español y · Ma· nuel Fernáodez Juncos Se~retario de · 1a Cámara de Comercio. . $e nombraron comisiones· p~ra Ja re. colecció~. de fondos, prensa, compra cle provts1ones, transporté.S etc. Al siguiente dia ~lebró su primera scsióA este Comité. y después de ·algunas manifestacJones del Pre ·idente,. el · Coronel Buchanan manifestó que ha. ~íá recibid•> instrucciones ~el Depar. tarr.ento de la Gu~rra para 'remitir á Martinica todas las provisiones-y tr~jes . que tuviese sobr&ates en almácea, que por consiguiente, ponía á disposición ele la Junta, los siguientes efectos: 2r,ooo hbras harina 6 galletas, 3,ooo li. bras arroz, 3.0oo libras habichuelas, 2,200 libras bacalao, s.ooo Jibra tocineta, s.ooo libras azúcar, 2,ooo Jibra~ café, soo libras sal, 1,ooo_potes lccht:


156 od.e n ada. 10~ frasadas, 3,200 chaque. , ta . · "' .o~ pantaiones, 1 r.ooo camisas, 1.0oo pares calzoncil1o , 1.200 sombrer 5o o p:tres calcetines y 2,000 pares zapat ~. El ' cretario Hartzell hizo presente qu el Comandante de ~arina ~e habí_a inf · rmado que tenía mstrucc10nes de ~·u Departame'nto para despachar el vap r carbone'r o •· Sti~rlio~," tan. ¡:>ron. to fu e nece ario conduc1r auxth~ ~ ~1aninica. y en ~ consecuencia, die~'> buque e~· tarí:'l lj!-ttO para hacerse á 1é;l mar al día sfgu tente, con los efectos que hubie e listos. El r. Egózcue manifestó ,que · e~ Ayuntamiento de San Juan hab1a acor. dad la noche anterior cc,ntribuir ·con 500 al fo.n do de ocbrro . y desqe luego po~ía dicha suma á disposición del ·Pr id en te : así como 300 y tantos pé ·o que habían. reunido los emplea. do: de la fábrica •· La Internacional.'' El Sr. Harlam propuso.·que se . com. pra e 'e n seguida efectos por valor de · 2 .000 y se remitiesen pox· el "Sticr. Jing ", en nnióri de los indicados por el Cor n e.I Buchanan . .El r. Soler ofreció en nombre del Banco E pafio} anticipar Jos fondos que fue en necesarios ·para la compra de Jos efecto De~pués de disctitidas ·va.r ias Propo.

~ici~;,.,

acuerdos:

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l5i tomaron los . sigulenús

1. Aumentar el personal de la Comi•. sión de hacienrla encargada de la reco. 1ecci6n, para que esta fuese Jo más r~pida posible. 2 . Invertir iame(liatamente $ 2.ooo en provisiones, $·400 en ropa de mujer y nifio. 20) en medie~ nas. 3· A provecltttr lé1 ~a Ji~ a del " Stier. J Hog" para remitir dichos efectos, en t.tnión de los donados por el D~parta. mento de la Guerra. 4 . Comisionar al Sr. Egózcue para Ja compra de las provisiones; al Sr. Hern '- ndez L6pez para ]a de 1.1 ropa. y :d Dr. Ricardo Hernindez, la prescrip. eión de 1as medicin~. s. Aceptar. si tuese nece~ario, el· ()frecimiento del Sr. Soler sobre anticipo fle fondos para . la comp , de dichos efectos. . 6. Depositaren el Banco Rspafiol el p·r oducto de ~a suscripción á di.sposición del . presidente del Comité, quien ren. dir.i la cuenta de ingresos y gastos, archiváodose después las cuentas en el Departamento de Carid1d. ;. Suspender la sesión hasta las 4 de la tCKde par.:1 ejecutar los acu~rdos an teriorcs, y tomar los q~e fu en pro. ceden tes. · 8. E;Dca~gar al Sr. Maggee, allí pre.

...


15 ente . e C<llid de rep) r ter, la redac. ción. de 1:-t. minutas. · R anudad h se ión á di cha hora, el Pre ·dente comunicó al Comité que la su. crip, ión iniciada· tres h~ras ante~, a ceodí yA á 2.535, no hab tendo tem·. do tiempo Ja comí ione · de recorrer m ~.!': •que u na parte de Ja c iudad. . El r. Hartze.ll manifestó que vanos Al aldes de la i la habbn · telegrafiado tener.y recogido cerca de $800. ) El · r. Egózcue manifesté que ya\ estaban al co tado del \·apor "Stierling" . J sacos de arroz. so oe h a rina, 25 de h ichuelas, 25 de café, 10 ' ba(riles de tomno, 5 terzone mant ca y 10 terzq. Dt!S de bacalao, con un valor de 2 ,00 38 · y una caja con. las m edicina prescritas oor l Dr. Hernáodez con un valor de 191·50~ . . . · El Sr. Heroáudez L6 pez expresó que ]as · eñoras a quiene había encargada la adqt,¡i tción de los t rajes etc., habían comprado toda la ro pa h ech.a, de mujer y niños,· qoe había en · la ' plaza, y .~1 remanente ha ·ta 400 ha bía sido lovenido en medias, zapatos y sombreros, enviámdose todo al vapor. · El Présidente m anifestó que habían ofre~do u servicios para ir á ~arti. n ica con la ex.ped ición, el Rev. Van Bureo, el· Dr. Do val y el cabo de policía . , Lavergue,. este úl timo en c<mcepto de .~n·térprete; p·e ro que . no hab~endo aco·

so

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~·.

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modo ~ bordo,' se les había indicado entenderse con el Capitán del vapor para la realización de sus deseos. El dia 15 cdebró ·su segunua.sC!sión ·el Comité:

EJ Presidente participó que el ··Stier· ling" había salido para Martinica la noche del 13. · condllciendo Jos efectos del Gobierno y del Comite. Que la suscripc1~ de Ja ciudad ascendía ya á $3 315098. dt! los cuales :-;e habían pagado.Jos tdectos remitidos quefiando un remanente de $¡oo, y como e Go .. bierno había rtcib1do ya de a1guno~ , alcaldes proximamente $ co. podía h: .., cerse una segunda f x p ~ dición de $rsoo. Que el repn:sentante de Ja ...Standarrl Oil Company ,. aca6aba de entregarle $4..987- so, para ser invertidos en pro~ visiones que debían remitirse inme. diatamente. . El Sr. Hartzell manifestó ~ue el Go- · bernador había recibido por c:al:>lt! $3500 del. N ew York Herald, para ip·,:enir en provisiones, que habían tle emb~rcar~e aquelJa misma noche en e] vapor .. Luc- ' kembach," fletado por dicho periódico, y si este buql;le tenía cabida para 11e- · var má.s, depería.n embarcarse por él l~s que se comprasen con el n'a t.ivo · de la "Standard ÜJl Company," deján . dose lo que pudiera com.prar el Cotni· . té, para· ouo buque


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16o

la

Hicieron u o de palabra otros se· flore· ,·a ordándose : . . . 0 1. • u el Sr. Eo-6zcue tuvie."e H.... ta en Janchas para e m b:1rcar en e 1 "Lu ckem bach," que se ;~guardab:l por la nc::che. prov,i ion e~ por valor rle $3500 reme a · po.r el H era!d al GúbL:rua. rlor. y· otro ca gameot por valor de 5. oo, rem <::a de la ·· tandard Oil Company." . 0 2. Que si el vapor "Luckembacll.' · no tenía ca bid a para todo. q u.e se e m· · barca n plimero 1as provi .i ones com. prada por c~enta del Herald. y el hueco sobrante e aplicase á las adquirida~ c.:un el donativo de la " tandard Oil Com ny" basta la .cantidad '1Ue pudiese 11evar el barco, guiudándo e el r~sto para remitir el 19 por vapor · Julia.'.' anunciado para Martinica. 0 3. Que el Sr. Eg6zcue pusiera en el mue!le lanchas, guardianes de la carga, a~i como tamb~ép tu.viese con· tratado un número de e tivadores pua no demorar la salida del "Luckt!m bacb," i es que se deseabi salir inmediatamente. 4·n Que lc;>s gastos ocasionados con ese motivo fuesen pagados por el Comité en la can idad que no alcanzasen á cubrir 'las remesas del Hera!d y la .. Standard." · El Comité celebró su tercera sesión el 21.


.J.6I

-El · Presidente P~niagua dió cuenta ue que -habiendo fracasado e] viaje del vapor "Julia" é M~rtinica, había be. · cbo venir á, este puerto al vapor frac. · cés "St. Domingue," el CU<ll llevó el · día anteriOr para Fort .de FraocP., to· dos Jos efectos qejados por el .. Luckemb3ch," más los comprados poste. riormente, al módico flete de .$5 tone· lada. , ·~ Que el .montacte total de Ja ~uscrip­ ción ascendía á $·r I,ooo, y e! importe de Jos efectos remitidos por el Comité en los vapores •· Stierling" y "St. Do· mingue" montaba á $w.8oo, habiendo, por tanto, un remanente de $2oo que sería aumentado cop aJgun<is su~cri . cion~s anunciadas y é l productn de una función dramática ofrecida por la Com · pañía Martícez Casado. Que el Gobernador había recibido varias remesas del herald para su in. versión en provisiocf::s por 'u e va 1or total de $6.135-77, las cuales hatí2n sido remittdas por ·lo~ vapores .. Luc. kembach" y •· St. Domicgue," en unión de las del Comité, lo que daba un total de $ 17,ooo, remitidos desde Puerto Rico en aux ilio de los necesitadJs e:J. )as islas ázotadas. , 'Leyq parte de la c:u ta que dirigió al Consul de los Estados U nidos en Fort de · France, consignándole ~1 car. gamento por '' St. ~omingue" y or.


162

den~n'd0~e remitir u~a parte á San

Vi-

ent . .finalmente suplicó al Comi té que nombra un auditor. que fi~cal i za~e 1 ~ uenta , pue uniendo á . u cargo d ~ Pre idente, el de tesor ro, de ea ba que dicb cuenta . fue en' xamioadHs notes de · u pre~entaci6n e n la esió n sig uien. te pa·ra u oportu na apropaci6n por el omité. · Fueron de iguad s auditores para) 1 exámen de la cuenta los .stfiore. \ · Luchetti y A n t-onetti. · A in8tancias del Presidebte, el r. Harlam, re<;:ien llegado de Marti nic~. hizo una interesan te y detall ada reJa . . ci6n de u viaje á Fort-de- F aa nc~ y ain Pierre, por la q~e el e<:omit é qu_edó enterado de todos Jos sucesos ocul'rtdos allí, y dió las gracias al S r.· H arlam por.su relato.

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~· COMITÉ CENTRAL PARA LA~ V!CTIMAS DE MARTINXCA Y SAN . VICENTE SuscRIPCION

ARA LLEVAr... INMEDIATo

AUXIÜ Á LAS VÍCTIMA DE MARTI. NICA, SAN VICENTE Y DEMÁS 'I LAs DE B AR LOYENTO.

Ayuntamiento de San Juan .. $ Empl~ado~. de ''La InternaClona] . ...... 4-..' • • • • • • • • Banco Español de l='to Rico. Banco Territorial y Agrícola . . . . . . . . . . . . . . . . . . De Ford y Co., . . . . . . . . . . . . . . American Colonial Bank.. ... Oasino Español de Pto Rico : . Andrés Crosas .. . . . . ... . ... ; F. G. I. Vaymouth · .... . . . . . . Finlay Brotbers · y Vaymnuth Trading Có. . . . . . J. T. Silvá Bamking & Comercial Co. . . . . . . . . . . . . ohrinos Je Ezquiaga ...... . * J. Ochoa Hermano. . . . . . . . . . . Villar y Co ..... . ...... .· . . . .

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üll nb ff. l .rber ....... . Fritze Luod C0 ..• •. ...... ley mitb & Co.,. ..... ~ .. Port Ric u American Tobacc;ci ·Compaoy ........... . ucr de López Villamil y Có . .................. . i ente Co............ .

A. ' n Ju:on Ligbt Tran it Com. ,fatc'J Luchetti ............ . Pi erré (;¡u ti. ........... .. .. . ictor H usté ............... . Vi ente Aotooetti .......... . .. tw York Porto Rico Steam·. . bip Company ......... . Centr de Detallistas ..... • . . J .·. Logia .Palafox del G. O. E pañol , .............. . The raded & Fligh School. .1 uli~ . M:1tieozo ............. . Z l~u ndo·y Mier ...... .' ... . &ntisteban Chavarri y Co ... · uere ._ de R. Mayol y Co ... . Dr. D n José E. al daña ..... . Gov. Wi1liam H. Hunt. ..... . Attorn~y J. H. Harla~n ... : ... . . Harlam .............. . ~lrs. o.b le .... .. ...... __ . ... . Mr. hurcbw~ld .... . ... : . . . MendizÁbal y Co .......... .. Hel?láiz y 9<> .............. . ).lauricio Guerra .. , ....... __ Fidel G illermety ......... . Sucres. de Orcasitas ........ .

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Jua' · arzot .. : ............. . bperario de Ja fábrica de Don · Pe 'Bolívar .......... . Sucres. de S. Heroaiz ..... : .. . Secretario Cbas Hartzell .... . Frank Techter ............. . St Johm; B::ipti~te . Lodje N" 12. A : T. y A. M . ....... . Balasqtaide y ÜJ ..........•.. Sucres. de Tones e Hijos y Riveto V e(.) ......... . . . Sobrino de Izquierdo y Co ... . Elías Wolf. .............. . Sucres. d'e M Lomba y Co .. . Ferná~dez Gaurán y Co ..... . Lucas A. Scott .·............ . José Portilla ............... . ~átim-er y Feruández ....... . J. GJico y co ·............... . Lu1ña Hermanos . . ......... . F. Foot y Herma~o ......... . Castrillón y Ocho'a .......•.. Angel Suárez .............. . Sucres. de M. Romén y Oo •.. Sociedad Anónima Luz Eléctrica .................. . H. B. O t~rbóudt ........... . Felipe Casalduc .......... : .. Vidal Hermanos . .. ......... . Farmacia Colón .... ·........ . La Mallorquina ... : ........ . Rubert He1 manos .......... . Corporación de Prácticos .... . De SJll y Ramíree ..... .. ....c . ·

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B.>rínquen Cbanter N ° 1 'R.'. A ... M .... ; ........ .; ... . regono Andrades Captain Yates Stierling ... . : Fe~ando _. Salicr up .. \Venceslao Bosch . The Oberliog Congregatio~~i Church, Humc,¡cao .•

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F ernández y e• . , . . . . . · · · · · Juan C. O'Farril .. · · · · · · · · · · Al)gel Oitiz Peña .... · · · · · · · · Ramón García Serna .... · · : · Mi1lán Santistéban ..... ...-: . .. . Domingo Cerra .. . . ........ .

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Toé .Garbea.;. ·... .. . ·.• . • so li'rancisco ate U. . . . . . . • . ... so ica·nor a reía ... .. . .. .. : . : . so Jo e a López y ca: .. ...... . so V icen te a reía .......... . .. . so Franci co Giralt . ......... . ,. so . in io ·GiJe t r3 ........... . 25 Lo~ e m ple~dc de la Aduana : A. R. ruzeu . .. . .... ... ~ .... . IO Fred W. Maitin ......... . . . . H. . M a thewson . . . . . .... ; .. ~~ B. H. Sisson ........ .. . .... ~ S n M. Cooke ......... ·..... . 2 P. del Valle ..... . .......... . 2 eo M. Center · .......... .. . . 1; • , ~alvador Brau ............ . . . 1 · onrado Daniel on ... ...... . ·¡ F . . Berty ... . . .. :.... .. ... .. 1 G_-L. Elkins .. ... ..... . ...... · J. R . Torres .... . . . .. .. ..... . Octaviano J. Herrera ....... . lan.uel A. Da u bón . . . . . .... . José Texidor Macias . . .. : ... . Fred H. Homas . . .. ·.; ... ~ .. . José. Blanco .............. .. . . so Cario ·Gorbeá .......... ·..... . so José Rodríguez~Arias ...... . Sú joc:.é Lanuza . . . . • . . ........ . so José Calderón . .......... . .. . so l>ablo Rodríguez. ·.......... . so Rafael · Carrión ............. . 25 Ricardo· Vergara ... . . .. ..... . 25 Inocencio de Armas .. ... . . .. . 25 Ramón Llom par t. .... . ..... . 25

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•..•••. ' . . • 25 José López Pefia........ . ... • 25 Jesús Mendez............... 25 fosé G. G6mez........ .. .... 25 Francisco del Valle . . ........ · .. 25 Domingo' Anglada...... ... . . . 2·5 Franci~co Soto. . ........ . . . . . 25 Manuel Ruíz •..•......... · • • 25 FranCisco Pérez . .... ·.. . . . . . . 25 José C. Nuñez..... . .. . . . . . . . . 25 Lucas Blanco...... ... . ...... 20 Tne Stand~rd Oil Company .. 4.987. so R. Logia Estrella de Oriente. . · Humacao.... .. . . .. .. .. 14 O be r 1 i n Congregational Churcb, Humacao. zo. donativo . . ............ ·. · · · 5 Roque Paniagua ........ · · · · 5 1 . ·. Santiago Gonzál«f~ · · · · · · · · · · · Juan Ortiz·. . . . . . . . . . . . . . . . . . I Martín Aparicio .•.... ' j '.... . ! Jo~ é N ag ... ·.......... :..... I Recibido del Secretano Hartzel: Alcalde de Mayagüez ... :. . . . . $578 · 39 de· Ponce . . . . . . . , .. ; 410 · · de Bayam6n.. . . . . . . 235 28 de Manatí . . . . . . . . . . 200 •• Alcalde y Cónsul francés de Aguadilla . : .. . .. . .. . .. 152 64 Alcalde de AreGlbo . . . . . . . . . 1 15 88 ' de Yauco ....... . ..... if> 30 ~1 90 . de Cayey .. .. . . .. ~. . d e Caguas .. . .. . . .. . 78 16 . de C_oamo . : . .. ... •• 64 S


")· so .. At lde de Carolina .. so .. Comité de Afia5co ...... .... . Comité de ·Aioonito.' .. ·.... . 41 80 Alcalde ·de Vega J;3aja : . .... . 31 .. glesia Baptista de ~io-piedras 28 .. Alcalde de Toa BaJa ........ . 27 .. de Aguada.. .- ....... . 22 39 ' Humacao .. ·............... . 2~ .. Iglesia Baptista d~. ~o.~<;e ... . 1~ .. Alcalde de Toa baja .........· IS .. de Rincón ......... . 10 Vega baja ..-........ , . 7 53 Quebradillas, G. C. Levering. . 5 ... Escuela Mac Kinley......... . ' tu 25 .edro Comas, Administrador · 2 •• . Correos Santa Isabel. . . . · Recibido de· Mr. A.' H. Mabb: W. S. Marr ........ .' ... : . .. . $ 10 · · Nicolás Oyan.g uren ... ·: ..... 10 R. A. Macfie. . . . . . . . . . . . . . . . 10 S;-S. Lee .......... ..: . . . . . . 5 A: H. Mabb .... • .·.. : .·...... ·. 5 F. O. Creed ................ · S 4 friends ........... ., . . . . . . . . S E .. Woods........... .. . . . .. . 5 C. C. Nairn .... :.. .. • . . .. . .. 5 - Wilfred Huggins............ 5 Lee H. Vendig............... S R. ·A. Bailey .... ·. . . . . . . . . . . . 2 H: E. Field. ·. ............ ;... 2 H. H.Cloy ... _............ :.. 2 J. ·E~ · Denton................ 2 L. Fraser ........... .-...... 2 H. B. Gillees.. . . .. .. . .. .. . . . . 2

A.- A. Engli~h.. .. . .. .. . . . .. . Remitido por ~1 Alcalde de San Lorenzo ......... .'.. Remitido por Cándido Sellés, de una escuela en San Lorenzo.... . .. .. . .. .. Resp. Logia · " Regeneración " de San Juan, ·P. R... . . . Com pa~ dramática "Martínez Casado,"~ beneficio.

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81 37

11 ,202

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La catástrofe de Saint Pierre; viaje a la Martinica (1902)  

[Por D. Joaquín Pujals]. P.R.; Imprenta del Heraldo Espanol, 1902.

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