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nauguración de \i

I

Casa del Capítulo de Puerto Rico de

Cruz Roja Americana Domingo, Agosto 18, 1935.

Inauguration oF thc

Chapter House, American Red Cross, •t

Puerto Rico Chapter-

Sunday,

August 18, 1935.

/


i

Board of Directora of tbe Chapter

La Junta de Directores del CapĂ­tulo


ORGANIZACION DEL CAPITULO (CHAPTER OEGAN"IZATION)

JUNTA DE DIRECTORES (BOARD OF DIRECTORS) Juiiz Pablo Burga

Prc^sidcntc.

Dr. R. López Sicardó Lic. Emilio M. Vassallo Víctor Braeggeu

Viccpnsidunli'. Vicepresidente. Presidente, Comiic de Hacienda.

Patria M. Córdova DAvila—Presidenta, Comité de Campaña. Manuel V. Domenpx.ti

Tesorero.

Dr. a. FernúS Isern Presidente, Comité dt Emergencia y Salvavida. Natalia S. Guzmán Benítez—Pjv.si(7í>ní«, Comité de Higiene del Hogar. Isabel L. Horton

Presidenta, Comité de Voluntarios.

Joaquina R. Madera

Presidenta, Comité Servicio del Hogar.

Dr. José Padín

Presidente de la Cruz Poja Juvenil.

Etienne Totti

Prcside7i1e, Comité de Desastres.

Provi V. DE Del Valle

Secretaria.

Carmen O. Aponte

Rakaela F. Gómez

Dr. Jaime Bagué .Iokg;; Bird Arias

Frederick Krug Antonio Luchetti

Dorothy D. Bourne CORONKi. Otis R. Colé

Inés L. Marín Lady S. Sanz

Coronel Lits E. Esteves

Clemencia F. Tr.wieso

Juan R. Garzot

Comandante Joitn A. "Wn-soN

Capitán Antonio R. Silva

Adíninislrador.

* El Comité Ejecutivo lo forniau los Presidentes <le las varias secciones.


PRESIDENTES DE LOS COMITES LOCALES (CHAIRMEN OF BRANCH COMMITTEES) .

Juan P. Bouillerce.

.

^

^

Manuel Ruiz González.

A|uadmá"_"

Rosendo Quesada.

Aguas Buenas

Zaragoza.

Aibonito

Becerra.

Añasco Arecibo

Uimncl A. Guzmán. ^amón Vergne.

^i.j,oyo

Rosa García.

Bareeloneta

Juan T. Puig.

Barranquitas Bayamón Cabo Rojo

Antonio Vázquez. J. Becerra. E. C. Aviles. Cruz Muñoz Cruz.

Camuv Carolina Cataño

A. Casey. Agustín Cabrera. Rosita C. de Pedrogo. Agnolio Castillo. Juan Montes.

Severo Rosario. Manuel Delgado.

Coam^I^^-ir^I-III-

Segundo Bernier.

Comerío Coroza] Culebra

Asunción. Mariano Sobrino. J^ollciano.

Dorado

Fajardo Ploñda.]! Guánica

López.

Buenaventura Ruiz.

Guavama GiiaVnabo

C. J. Rodríguez Cario. Delgado Ortiz. Dávila Ferrer.

Gurabo Hatillo

Justino de León. Gonzalo Navas.

Hormigueros

José Menéndez.

líuniacao

J"fi" López Martínez.

Isabela

Antonio Ouzmán.

Jayuya

Guillermo Hernández.

Juana Díaz juiicoa Laiaa Ljjj.gg

Lr. Miguel A. Zapata. Ceferino Fernández. Emilio C. Figueroa. Dr. Ramón H. Seneriz.

Laa Marías Las Piedras

Mario S. Toro. Juan C. Velázquez.

Loíza

Andrés Flores López (interino),

4


IXArcU'KAC'lOX ni'J la (íasa de la cruz roja

Luquillo

5

Alejo Figueroa.

Manatí

-

Maricao

Justino Crespo.

Angel Oliver.

Maunabo

Octavio García.

Mayagücz

Inés L. ele Marín.

Moc.a

Valentín Acevedo.

Morovis

Arturo Guerrero.

Naguabo

-Juan E. Garzot.

Naranjitc)

Fortunato Morales.

Oroeovis

Rafael .T. Rodríguez (interino).

Patillas

Peñuelas

Francisco Picón.

-

Cesárea Tí. de Loyola.

Pouce

Ledo. F. Manuel Toro.

Quebradillas Rincón

Manuel Lamela. Alfredo Raffucci.

Río Grande

Ignacio Rivera.

Río Piedras

Germán Rieckelioff.

Sabana Grande Salinas San Germán

Dr. Enrique Lassise. José Vélez (interino). Ramón Lagarde.

San .luán San Sebastián

Ledo. Manuel RabeU.

Santa Isabel

Julia Rivera de Luna.

San

Lorenzo

Nicolás Casas.

Toa Alta

Dr. Rafael Rivera.

Toa Baja Trujillo Alto

Basilio Milán. Andrés Valcárcel.

Utuado

Dr. P. H. Hernández.

Vega Alta

Celestino López.

Vega Baja Vieques

Dr. .T. M. Armaiz. Juan Bermúdez.

Villalba Yabueoa Yauco

Man-Santana. L .o Toro Pérez. Carlos Becerra.


RAMA JUVENIL (JUNIOR RED CROSS)

COMITE CENTRAL (SOHOOL COMMITTEE) Presidente

Dr. José Padín

Vice-PreMdente

Pedro A. Cebollero

Tesorero

Manuel V. Domenech

Secretario

JULIO V. Llompart

Miembro Ex-Oficio

IIoN. Pablo Berga

Focales

Carmen Gómez Tejera ISOLINA DEL TORO

Dr. J. Rodríguez Pastor Dr. Jaime Bagué Teodoro Aguilar Verner E. Taylob


CRUZ ROJA JUVEKIL (JTJNIOR RED OROSS)

PRESIDENTES COMITES LOCALES (CHAIRMEN OF BRANCH COMMITTEES)

Adjuntas

José E. Rodríguez Gelpí.

Aguada

,F. Toro Quiñones.

Aguaililla

Luis Maldonado.

Aguas Buenas

-Adolfo D. Collazo.

Aibonito Añasco

Luis Cordero Martínez. A. Nieto Silva.

Arccibo

Carmen Rita Martín.

Arroyo Barceloneta

_Jovita Monatou. -

Ana S. de Martínez.

Barranquitas

Angela Font Jiménez.

Bayamón

Isabel Dueño.

Cabo Rojo

Angel R. Feliberty.

Caguas

Rosa C. Benítez.

Camuy

Soldoina Domenech.

Carolina

Isaac Santiago.

Cataño

Jesusa Merino.

Cayey Ceiba

Gaspar Cruz. Escolástico López.

Cidra Cíales

Francisco Cruz. Vicente Meléndez.

Coaino

Luis Torres.

Comerlo

Lutgarda Asunción.

Corozal

Fermín O' Neill.

Culebra

-Jesús Ma. Ortiz.

Dorado

Ricardo Arroyo.

Fajardo

Ramón Sandín.

Florida Guánica

Bartolomé Cotto Reyes. María J. López Ortiz.

Guayaina

Gumersindo Cordero.

GuayaniUa

Luis Rodríguez.

Guaynabo

Rafael Piacentini.

Guraljo

-Julio González Quiñones.

Hatillo

-Gonzalo R. Navas.

Hormigueros

Clara Pérez Murphy.

Humacao

C. Rivera Ufret

Isabela

Dionisio Pérez.

.laynya

Fidencia Plá.

.luana Díaz

Lorenzo Guareh.

Juncos

Angel Suro Cortés.


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INAUGTJEACION DE LA CASA DE LA CEUZ ROJA

Lajas

Josefina Irizarry (Sra.j

Lares

María S. de Almodóvur.

Las Marías

Miguel A. Ramírez.

Las Piedras

Candelario Peña.

Loíza

Carmen D. Muldonado.

Luquillo

Isidro A. Sánchez.

Manatí

Pablo García Vuldediós.

Maricao

Amelia Coronado.

Maunabo

Providencia Janer.

Mayagüez

Isidoro García.

Moca

Juan San Antonio, Jr.

Morovis

.Ernesto Miranda.

Naguabo

Naranjito

;

Lino Feliciano.

'

:.i.

Angelina Figueroa.

Oroeovis Patillas

A.na Rosa Rodríguez. Paulino Rodríguez.

Peñuelas

Rafael Irizarry.

Ponce

A.na V. de Pou.

Quebradillos

Carlota Coca.

Río Grande

Concepción P. de Alfaro.

Río Piedras

Ceeil E. Stevens.

Rincón

Tomasita M. de García de Qucvedo.

Sabana Grande

Consuelo Sanabria.

Salinas

Palmira Márquez.

San Germán San Juan San Lorenzo

Mario F. Milán. José N. Purcell. Severo Torrens.

San Sebastián

Helga Franco.

Santa Isabel

Pedro M. Alomar.

Toa Alta

Miguel Nieves Arce.

Toa Baja

Francisco Canales.

Trujillo Alto

Medardo Carazo.

Utuado Vega Alta

Manuel Hernández. Palmira Cabrera.

Vega Baja

^Wenceslao Sotomayor.

Vieque.s Villalba Yabucoa

Adrienne S. de Laugier. Rafael E. Cruz. María Zalduondo.

Yauco

Elena Piazza.


PROGRAMA DE LA CEREMONIA DE INAUGURACION Selección Mnsieal

.Banda de la Administración de Auxilio de Emergencia.

Entrega del Edificio

Sr. Robert B. AVatson, Represen tante de la Administración Fe

deral de Auxilio de Emergencia.

Discurso de Aceptación

Hon. Pablo Berga. Presidente del Capítulo.

"Oro .y Plata", Vals dedicado a Banda de la Administración de la Cruz Roja en el 1906 por Auxilio de Emergencia. Frantz Lehar.

Discurso

(ieu. Blanton Winsiiij). Gobernador de Puerto Rico.

Entrega de los trofeos a los Co mités Locales triunfantes en la

Campaña de Socios del 1935.

Gen. Blanton Winsliip. Gobernador

de Puerto Rico.

Develación de la Placa tUmme- Sra. Gloria I. de Silva, morativa.

Izado de la bandei-a nacional

Gobernador Winship.

Izado de la bandera de la insti

tución

Juez Berga.

La Borinquen Himno Nacional.


ENTREGA DEL EDIFICIO ALOCUCION DEL SK. EOEERT B. WATSON,

Representante de la Administración Federal de Auxilio de Emergencia.

Señor. Presidente, Honorable Gobernador "Winsitir, Capitán Silva, Y Señor Bourne.

Amigos:

Xos hemos reunido para presenciar la terminación de una obra que ha de jufíar un papel de importancia en el desenvolvimiento futuro del bienestar social entre la gente de Puerto Rico. Esta

empresa benéfica es la resultante del esfuerzo común de entida des que—directa e indirectamente—lian estado en contacto con la vida de casi todo el mundo en esta isla: el Capíeulo de Puerto Rico de la Cruz Roja Americana y la Administración de Auxilio de Emer gencia de Pnerlo Rico.

Lo más natural era que estas dos instituciones de bienestar social se unieran con este propósito. Ambas tienen una herencia común.

Sus organizaciones madres surgieron como secuela de las tragedias y sufrimientos que azotan a la humanidad. Las dos se han dedicado a aliviar las consecuencias hijas de la miseria y el dolor. Cada una

de por sí, es un monumento levantado al "Espíritu de Conquista" que ha caracterizado al hombre en su evolución larga, trabajosa y freqiientemente—dolorosa, desde las épocas primitivas hasta su es tado actual de civilización. La una es un recuerdo perenne, dedi cado al ideal de humanizar, hasta donde sea posible, los sufrimientos inherentes a la guerra y a los desastres. La otra es un tributo per manente al ideal de que los paros forzosos ipie puedan ocurrir a con secuencia de cambios que afecten la economía nacional, deben mi rarse como cuestión gubernamental y no dejar su resolución a la po lítica del íaissez faire.

Estos ideales así sustentados son jalones del progreso humano.

Como tales, la posteridad les señalará sitio de honor al lado del grupo selecto de principios sociales que nacieron con la "Magna Carta", y que luego resurgieron en las palabras inmortales de la Declaratnde])endencia Americana:

Ratificamos (pie estas verdades

son evidentes, (pie todos los hombres son iguales; que fueron dotaLas fotagnifías «iiie adornan esto íolloto nos (inr.iii obsequiadas por la Fotografia Colorado. II


The Red Cross Bullding on Ponce de León Avenue

Edificio de la Cruz Roja ea la Avenida Ponce de León


ÍNAUGURACION DE LA CASA DE LA CRUZ ROJA

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dos por el Creador con ciertos derechos inalienables; que entre estos

figuran el derecho a la vida, a la libertad y al goce de la felicidad". Lo que estamos realizando es cosa baladí. Este edificio ya ha sido dedicado: los sacrificios de las generaciones idas son sus cimien tos; las esperanzas y los ideales de la humanidad, refuerzan sus pa

redes ; y el Espíritu de Cristiandad Universal le ha consagrado, dán dole un dosel por techo. ¿ Sería esperar demasiado el que esta ce remonia de dedicación se traspasase reverentemente a todas las gen tes de Puerto Rico? Indudablemente que el eco de la misma reper

cutirá eternamente en los corazones de las generaciones por venir. Al hablar, por un instante, a nombre de la Administración Pederal de Auxilio de Emergencia, debemos declarar que la construcción y terminación de esta obra nos produce especial delectación. La misma es un ejemplo tangible del tipo de trabajo apadrinado por la Administración Federal de Auxilio de Emergencia desde su comienzo. El Presidente Franklin D. Roosevelt y el señor Harry L. Hopkins, Administrador Federal de Auxilio de Emergencia, recomendaron

desde un principio que toda ayuda debería suministrarse salvaguar dando las iniciativas, el espíritu de hicha, la moralidad y los lazos de familia de los beneficiados. Con esa mira, .siempre se le dió éní'a-sis a la necesidad imperiosa

de proveer trabajo. Inmediatamente se inició un programa a base de dicha orientación. Por medio del mismo, el receptor de la dádiva

puede devolverla con el fruto de su esfuerzo, el cual, si las circuns tancias lo permiten, corre parejas con el oficio que conoce. Además, al llevar adelante esta idea, la Administración Federal de Auxilio de Emergencia, promulgó el reglamenio siguiente: las

obras tienen que sor de carácter público o semi-público; de utilidad para toda la comunidad y, más o menos permanente, siendo requi

sito indispensable, el que los dineros para materiales salgan de otros fondos, ya que los de emergencia deben dedicarse al pago de jornales exclusivamente.

Este editicio ha llenado todos estos requisitos.

El Capítulo de Puerto Rico de la Cruz Roja Americana tiene 18 años de establecido. Por lo tanto, no lia llegado a su "mayoría de edad". Durante ese período ha demostrado—fuera de toda duda—

que puede llenar el cometido para el cual se le organizó. Desde cui dar por las familias de los que participaron en la gran guerra—tanto antes como después del Armisticio—su radio de acción se ha ido en sanchando a pesar de la estrechez de sus fondos.

En la actualidad


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INAUGURACION DE LA CASA DE LA CRUZ ROJA

tiene comités en cada municipio. A través de arabas ramas—la Ju

venil y la Adulta—, el año pasado logró la cooperación de 1500 indi viduos, además de su cuerpo oficial de empleados. Abriguemos la esperanza de que disponiendo de esta espléndida casa para sus ofi cinas centrales, le será más hacedero el prestar mayores servicios. Y ahora, caballero, declaro que representa para raí un gran pri vilegio y un honor grande, entregar a usted, Señor Presidente del

Capítulo de Puerto Rico de la Cruz Roja Americana, en nombre de

la Administración Federal de Auxilio de Emergencia y de la Admi nistración de Auxilio de Emergencia de Puerto Rico, las llaves de este precioso edificio. Y al poner en vuestras manos estos símbolos

de propiedad y fideicomiso, permítaseme que felicite al Capítulo y que le desee muchos años de felicidad y de éxitos al servicio del Pue blo de Puerto Rico.


RESEÑA HISTORICA DEL TRABAJO DE LA CRUZ ROJA EN PUERTO RICO

DISCURSO DEL PRESIDENTE DEL CAPITULO, JUEZ PABLO BERGA

Al i}?ual que se liacía en tiempos ya pasados y conforme sigue liaciéndose aún en nuestros propios tiempos, por la casi imposibilidad de efect\iar la entrega material, el Sr. Robert B. Watson. Representante Regional de la Administración Federal de Auxilio de Emergencia, nos entrega simbólicamente, por medio de las llaves y de bellas frases en el idioma de 81iakespeare. este hermoso edificio que, como todos sabéis, ha sido diseñado y construido expresamente para que cons

tituya de manera definitiva y permanente, el hogar legítimo de esta noble institución que tan bien conocéis, que tanto ha liecho y que tanto espera hacer por la liumanidad doliente.

Como Presidente de la Cruz Roja Americana, Capítulo de Puerto Rico, acepto con inmenso júbilo, Sr. Watson, y con profundo rego cijo la entrega (lue se nos hace y tócame dar, no sólo en mi propio

nombre, sino también en nombre de la directiva en general del Ca pítulo. las más efusivas gracias a la Administración de Auxilio de

Emergencia por la eficiente cooperación prestádanos al contribuir con la mano de obra de este edificio a la realización de nuestro más do

rado sueño, de nuestro máximo anhelo desde que fué organizada la institución en la forma en (¡ue está constituida actualmente bajo los auspicios de la Cruz Roja Nacional Americana.

¡Qué el Cielo nos permita seguir adelante en este nuevo edificio, aún con mayores y más pingües resultados para la comunidad en que vivimos, la fructífera labor que venimos realizando desde liace años!

Del Presidente de la Cruz Roja Nacional Americana. Almirante Grayson, es el siguiente cable: "Augusf 16th, 1935.

"Berga, Ameross.

"Warmest coiigratulations attainmeuts long cherished hope for Chapter House and very best wishes continuation fruitful serviee. Grayson."

Agradecemos mucho esta felicitación de nuestro amado Presidente.

En la visita que como excursionista tuve el placer de efectuar re cientemente a las dos Antillas mayores, cúpome el privilegio de llevar 15


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INAUGURACION DE LA CASA DE LA CRUZ ROJA

mensajes de salutación y afecto para la Sociedad Nacional Cubana de la Cruz Roja y para la Cruz Roja Dominicana. Para no incurrir

en egolatría os diré simple y escuetamente que en ambos países fui recibido con los brazos abiertos y colmado de las mayores atenciones. Se me trató como a un verdadero hermano y se me demostró con obras y no con palabras, lo que siempre se ha dicho, que estas tres islas aunque separadas geográficamente y aunque forman tres países distintos, continúan y continuarán estrechamente vinculadas por su

historia, por sus costumbres, por su idioma y por el deseo mutuo que a todas asiste de vivir por siempre y para siempre como hijas de una misma madre, y compartiendo las unas con las otras los momentos

de alegría y de dolor que el destino les depara. Vaya, pues, a las repúblicas hermanas, mi público reconocimiento por las inmerecidas distinciones de que fui objeto como portavoz de este Capítulo de la Cruz Roja. El Capítulo de Puerto Rico de la Cruz Roja Americana al cele brar hoy la inauguración de su hogar propio, se complace en dar la

bienvenida a todos los que le han honrado con su presencia al acto, interesados como están en la gran obra de bien que realizamos. Y a esto respecto, y a manera de recordatorio de la labor rendida, pa rece oportuno que hagamos una reseña histórica de la Cruz Roja en

Puerto Rico en sus dos etapas, o sea, durante Jas soberanías Espa ñola y Americana.

Cruz Roja Española

La institución de la Cruz Roja, fundada en Ginebra, Suiza, en 1863,—apunta el historiador Dr. Cayetano Coll y Tosté en su inte resante Bol'etín Histórico—vino desde Madrid a Puerto Rico en 1893,

a raíz de la segunda guerra de Cuba. El Teniente General, Marqués

de Polavieja, presidente de la Cruz Roja Española,—manifiesta el Capitán don Angel Rivero Méndez en su valioso libro "Crónicas de la Guerra Hispanoamericana en Puerto Rico",—nombró comisionado o delegado general de la misma en Puerto Rico al noble y bonda

doso asturiano don Manuel Fernández Juncos, quien recibió la más amplia autorización para organizaría y designar a todos los oficiales,

facultativos y subalternos. Quedó fundada por él en 28 de julio de 1893.

El Dr. C. Coll y Tosté, ostentaba un título de socio activo nu

merario, diploma que le liabía sido enviado desde Madrid por el ge neral don Jesús Pando, presidente de la Comisión Ejecutiva Espa ñola, en 4 de junio de 1893.


INAUGURACION DE LA CASA DE LA CRUZ ROJA

Condecoraciones de la Cruz Roja Española conferidas a la Sra. Aybar de Acuña y a Don Manuel Fernández Juncos que pertenecen a nuestra colección histórica.

Badges of the Spanish Eed Cross bestowed upon Mrs, Aybar de Acuña and Mr. Manuel Fernández Juncos aud now part of our historical collection.

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INAUGURACION DE LA CASA DE LA CRUíí ROJA

Eii el Aieneo Puertorriqueño, lunes 80 de julio do 1898. se reunió la junta organizadora de la Cruz Roja. El Sr. Fernández Juncos, (lue la presidía, anunció que estaba en orden la elección de la Comi sión Provincial deñnitiva, con arreglo a los estatutos generales y al reglamento de la sección española de dicha Asociación Internacional. Recomendó que se eligiese para los principales cargos a personas

cuyos caracteres y antecedentes armonizasen bien con el espíritu de la Cruz Roja, es decir, que fuesen neutrales en las luchas políticas o

por lo menos tolerantes, caritativos, eficaces en la realización de sus propósitos y de inteligencia, que inspirasen confianza a todos y me reciesen las simpatías de la sociedad en general. Se procedió enton ces a la votación, resultando electos para tan digna representación los siguientes asociados: presidente, don Manuel Muñoz Barrios; Vice-presidentes, don José Rivera Quiñones, don Manuel S. Cuevas, don Esteban Saldaña, don Darío Laguna, don Manuel Torres y don Andrés Crosas; consultores médicos, Dr. Francisco del Valle Atiles,

y Dr. Juan Hernández Salgado; consultores letrados, don Francisco P. Acuña y don l\Iamiel F. Rossy; consultores económicos, don Ra fael Roméu Aguayo y don Santiago Colón; inspector, Dr. Cayetano Coll y Tosté; director de almacén, Dr. Pedro del Valle Atiles; te

sorero, don Fidel Guillermety; contador, don Luis Sánchez IMorales; secretario, don Manuel del Valle Atiles; y vicesecretarios, don José Gordils y don Francisco Asenjo.

La ilustre dama doña Dolores Aybar de Acuña, fué nombrada pre sidenta de la Sección de Damas.

La Cruz Roja estaba organizada en España i)ara socorro a llori dos en campaña, calamidades, y siniestros públicos. Puerto Rico entre tanto,—según párrafos de una carta de don Manuel Fernán dez Juncos, de fecha 10 de mayo de 1898—estaba tranquilo, no obs tante las disidencias y accidentes de la lucha i^olítica, y la Ci'uz Roja ejercía sus beneficios en las epidemias, los terremotos y ciclones, y en todas las calamidades públicas que clamaron por auxilios a la necesidad y el dolor. Cuando en cada correo de España pasaban tropas hacia Cuba, para morir en aqnella isla,—apunta Fernández Juncos,—tanto por la acción de las balas enemigas, como por la in fluencia morbosa del clima y de las epidemias tropicales, la Sección de Damas de la (T'uz Roja, y muy especialmente su presidenta, se di

rigía personalmente a bordo con cargamentos de roj)a interioi' y de abrigo y medicinas j)ara sei- repartidos entre aquellos valerosos y sufridos soldados.

Al estallar la Guerra Hispanoamericana la Cruz Roja en Puerto


INAUGUEACION DE LA CASA DE LA CRUZ ROJA

19

Rico estaba organizada bajo la presidencia del Dr. Praiieisco del

Valle Atiles y de los v¡eei)resitlentes doctores J. Esteban Saldada, C. Col] y Tosté y J. Francisco Díaz. Fernández Juncos continuaba siendo el delegado de la Asamblea Suprema. Distinguidos hombres de valer, atíliados a la institución, actuaban como médicos, abogados

consultores, inspectores, practicantes, camilleros y auxiliares. Nues tro vicepresidente Dr. López Sicardó era auxiliar sanitario. No es po

sible ahora mencionarlos a todos. Don Angel los hace figurar en sus crónicas para ejemplo de las generaciones venideras. Fué un ser vicio excepcional el ])restad(> en aciuella guerra, especialmente du rante el bombardeo de la Capital por los barcos de la marina de los Estados Cuidos al mando del Almirante Sampson, el 12 de mayo de 1898. Cu acto de heroísmo, que siempre se recordará, fué el del Dr. José C'elso Barbosa, ciuien bajo una lluvia de balas cruzó la bahía en bote para venir a la capital a cumplir con su deber como médico de la Cruz Roja Española,

El mismo Marqués de Polavieja, bajo cuyos auspicios se organizó en Puerto Rico la Cruz Roja Provincial, declaró disuelta, la institu

ción desde Madrid con fecha 20 de septiembre de 1898, según cartas dirigidas a la Sra. Aybar de Acuña y a los Sres. Fernández Juncos

y del Valle Atile.s. y que firmaron dicho Marqués de Polavieja y el Secretario General de la Cruz Roja Española. Sr. Juan P. Criado y Domínguez.

Las cartas estaban todas concebidas en iguales términos v en ellas

decía el Marques: "íSiendo ya, ])or desgracia, un hecho innegable el abandono de la soberanía esj)añoIa en ese jírecioso y rico florón de la (.'Orona de Casiilla. engarzado en ella por el esfuerzo de atrevidos

navegantes, a quienes guiara el nobilísimo deseo de (pie la fe de Cristo y las ventajas inmensas de la civilización brillasen en ambos

heniisfei-ios. cumplo con el triste deber de significar a V. E. que la importante rejn-esentaeion (|ue bajo su dirección, acertadísima, ha te nido en esa isla la Cruz Roja Española, (pieda disuelta desde el mo mento en (pie se verifique el einbaripie total de nuestros soldados. Breve, pero glorio-iísima, por todos conceptos, ha sido la historia de

nuestro beiu'tleo instituto en Puerto Rico: sus hechos deben quedar, periietuamente, consignados en nuestros anales para estímulo y ejem plo en el porvenir; por eso me permito rogar a V. E.. con'eu(íarecimiento singularísimo, redacten y jniblitpien una memoria deta

llada, que ha de constituir, seguramente, un título de honor para todos envidiable". El Marqués de Polavieja extendió además ca

riñoso saludo de despedida a los consocios borincanos v pidió asi-


20

INAUGURACIOX ÜK LA GASA Dl-J LA GRUZ RO.)A

mismo a la Sra. Aybar de Acana y a los Sres Feruáncles. .Juncos y del Valle Atiles, que conservasen, como preciado recuerdo, los títu los V diplomas (lue les habían sido expedidos y las recompensas, o sea

las placas de la. orden, que por su liidal-o jiroceder s<' les habían otorfjado antes de la -uerra liispanoamerieana. Las condecoraciones o placas de la orden otoi-adas a la Sra.

Aybar de Acuña y a don ilanuel Fernández Juncos, jn-eciadas y riquísimas preseas, nos han sido suministradas por familiares de tan

distins-uiclas personalidades y sabremos conservarlas para siempre en sitio preferente de este edificio.

La bandera de la Cruz Roja Provincial que ondeaba durante el bombardeo en el hospital militar al cuidado del ejército espiñol, y

que allí <(ued6. fué recooida por el Dr. José Lugo Vinas, medico mili tar del ejército de los Estados I'nidos, y des])ués de la muerte de este sabio galeno puertorriiiueño, su distinguida esposa, la Sra. Grace W. de Lugo Viñas, factor importante de la actual organización de la Cruz Roja, la donó al Oapífnio y la conservamos también como re liquia hi.stóriea.

La (h'uz Roja Esiiañola tiene en la antigua madre patria acogedoi albergue, tanto en la humilde choza del laliriego. como en el inarinóreo palacio de los poderosos. Cuando en la mañana del día 1.) de abril de RUI, en <iue la ex-reina Victoria Eugenia de Esi>ana, al hacer un alto en su jornada de Jladrid al Escorial, se despedía de su legia comitiva para tomar el expreso (|ue la habría de conducir al o.stracismo. co]i el dolor reñejado en su rostro, y no obstante la tribula ción de su espíritu por la caítla de su reinado y la péidida de su Irono. rogó a sus fieles vasallos, a través de la dmiuesa de la Victoria, ¡(lue le cuidaran su Cruz Roja! ¡ Rendito ejemplo de mujer, y de suprema consagración al bienestar social, el que dió a la historia de la humanidad esa bondado.sa reina destronada, (pie ante el inminente

naufragio de los suyos y la ruina de .su propia corona, no olvidó a los humildes, y tuvo para ellos un recuerdo y un elevado íirnposito. demostrando en tran(;e tan doloroso una misericordia sin límites para

los acosados por el hambre, la miseria y la desesperación, con quienes ella cambió, muchas vec^es. frases de aliento y de esperanzas! Cunz Ro.ia A.mekk ana

■'Una de las uaturale.s consecuencias de la incorporación de i'uerto Rico como un territorio de los Estados Unidos y de la entrada de

e.sta Nación en la Guerra Europea del lado de la libertad y de la


21

]XA\'(UIHA('10X DK LA LASA LL LA ('lU'Z KO.IA

luiiiiiiniílad"— t-l inji-eiiiero don Ariiiro líodríji'ue/. Aguayo on el •'idln-.. (le l'uevío Kico^ (Libro Azul)—"fué el estableeimiento en Puerto líieo de una seeeióu de la Cruz Roja Amerieana. eonoeula

por El Caiutulo de Puerto líieo". La Cruz Roja ha sido siempre una iieresidad de la guerra, nieeiiiueve años pasaron desde la Gue rra llispanoaiiK'rieaua sin servirlo de la Cruz Roja en Puerto y uotaino; gran.lemente su falta ¡nira el huracán de San Ciríaco, en

ISÍlí).

Ei jueves di de mayo de 15)17. se celebro en la Biblioteca Cainegie una gran asamblea, a la (pie asistieron disiiiignidas persona

lidades. para (¡rganizar el Capírulo de Puerto Rico de la (baiz Roja Americana, Fué el iniciador el Sr. llenry \V. Dooley. (piien había recibido (uiconiienda de Waslnngton con diciin objeto. Fundado el (Capítulo, se eligió, por el término de un ano. el siguiente (omite Ej(n-uíivo: i'residente. llenry \V. Dooley: vicejiresidente. Emilio del Toro: secretaria, ÍMarian S. Wolf; tesorero. Ciiaries F. Ilill; V dii'ectores: Charles Ilartzell. duan Hernández López, dulian

.

Blanco. 11. i... Cochran. duan 1>. Iliiyke, Mrs. Frederick C. llolmes. Mi-s. i\Ianu<d V. Donienech. Í\lr.s. dosé Lugo Viñas. i\Irs. ilanuel Ro dríguez Serra. IjUÍs Sánchez .Morales, M. O. Sewell. Mrs. dose S. Belaval. Mrs. d. R. F. Savage. duan de Guzmán Benítez, dosé E. Benedicto. Mrs. II. i\I. llutchison, i\Irs. W. A. Glines. Dr. W. A\.

King y Martín Travieso. B. i\Iari-ero Ríos, hoy subsecretario del Tribunal Suiu-emo, auxiliaba en los trabajos de la secretaría, inmediatanumte se celebró una campaña para la ad(piisici(m de socios y donativos. con excelentes resultados. Bellas y aristocráticas señori tas ayudaron a la misma, entre ellas, Diana Yager, hija del entonces Gobernadoi- Arlliur Yager. y Carmen Hernández Csera, Baita Finlay,

.Magdalena Luchetti. Provi Prrutia, llilda Fauo. y María Amelia Pasarell. Estas tres i'iltimas aún siguen íntimamente relacionadas con la institución. El Caj^ítulo dió un gran mitin en el Teatro Mu

nicipal. pronunciando discursos el Gobernador Yager y los Sres. del Toiat. Tra\'ieso. Haidzell y Dooley. (pnen presidió el acto.

Fué en

tonces (pie <d Gobernador Yager, refiriéndose al regimiento de Puerto Rico dijo su céUdire frase: "Xo sabemos dcmde ese regimiento tenga (pie ir. |)ero sí sabemos (pie doipiiera les llame el deber, los bravos l)ij((s de nuestra isla irán, ann cuando sea a las mismas garras de la mnei'te".

En el edificio Grdóñez, damas distinguidas se reunían dia-

riameuie, por turnos, para coser ropa de hospitales y vendajes, en fa\'or de las víctimas de la guerra. Se confeccionó pasta de guayaba (U gran cantidad (más de 20.()()() libras) con destino a los hospitales


22

INAI'GUIÍACION j)E LA CASA DE LA CJiUZ ROJA

de la República Francesa. También, por donación de los coseciieros y fabricantes de tabaco, el Capítulo envió 1,500,000 cajas de cigarri llos a los soldados del ejército en Francia. Se prestó ayuda a la Co misión de Alimentos, para ganar también la guerra con municiones de boca, y .se dió cooperación en los empréstitos de la Libertad y de la Victoria.

En mayo í). 1918, se celel)ró la primera reunión de la .Junta Di rectiva, electa en junta general el día 6 de diclio mes y año, y so nombró presidente al 8r. (Miarles Ilartzell. vicepresidente a don Emilio del Toro, y secretario a don Julián W. Blanco. El 8r. Dooley siguió como vocal. Entonces el Capítulo tenía sus oficinas ejecutivas en el cuarto Mo. 312 del Edificio Federal, pero la junta general y la primera reunión antes referidas, fueron celebradas en la Biblioteca Carnegie. En junio 3, 1918 el Sr. lí. Tj. IMoore, en su carácter de Colector de Aduanas y custodio del edificio Federal, siguiendo ins trucciones recibidas por cable desde Washington, pidió a la Junta que desoeiipara el local por nece.sitarse ¡lara oti'os usos. Desde mayo 13 a julio 8, 1918. las reuniones de la directiva tuvieron lugar en

el Casino de Puerto Rico, por cortesía de su i-*residente don Juan

Hernández López. (|uien era a su vez uno de los directores del Ca pítulo. Luego el Sr. Hermán L. Cochran, que también era miem bro de la Junta, ofreció un local en el edificio del American Colonial

Bank, y allí se celebraron las sesiones desde julio 15 a Jioviembre 18, 1918. Xo podía la Cruz Roja vivir una vida aleatoria, sin casa, sin su centro de actividades ])i'oj)in, sin tener un liogar suyo, y entonces acordó la construcciÓTi de un edificio, y nombró un comité al efecto, compuesto de los Sres. F. B. llalcii. Waldemar E. Lee, Antolín Ne-

ciiodoma. .Miguel Ferrer, Ramón Cai'bia. Earl K. Burton y Antonio

Caiibet. El ingeniero Ilatcli preparó unos planos. El edificio había de hacerse por suscripción y .se obtuvo, según un informe del secre tario don .Julián W. Blanco, la suma de $10.775 con destino al mismo, pero luego iiubo nece.sidad de llevarla a fondos generales. ^Mientras tanto el ('a[)ítulo tomó en arrendamiento una casa propie dad de la tirina (íonzález Padín (^o. Inc., frente a la Plaza Baldorioty de Castro, e instaló sus oficinas y dependencias, celebrando allí su primera reunión la Junta Directiva en 25 de noviendire tle 1918. Se

pagaba un canon mensual de $3í)0, pero se subarrendó la mayor parte del edificio por $350 a la Sra. Helen W. Courtais; de manera que había un beneficio de $50 cada mes. La .Junta se reunía regularmente el lunes de cada semana, unas

veces presidida por el Sr. ilai-tzell y otras por el Si-, del Toro.

Pna


TNArCxURACION DE LA CASA DE LA CRUZ ROJA

23

lectura de las actas nos demuestra los importantes asuntos que se

trataban y con (lué puntualidad asistían sus miembros a las sesiones. Además de los auxilios relacionados con la guerra, y actividades en el C'ampamento "Las Casas", donde ingresaron ló.OOO puertorrique ños. la Junta se confrontó con los desastres causados por el terremoto

del 11 de octubre de 1918, que ocasionó serios daños en el oeste de la Tsla, con la ei)Ídemia de influenza, el hundimiento del vayor Ca rolina ])or los alemanes, un incendio en el barrio Santo Domingo, de Arecibo. y otro incendio en el teatro Yagiiez, de IMayagüez. donde hubo muchos muertos y heridos, prestando en todos los casos los auxi lios inmediatos necesarios. Se organizó entonces el departamento del Servicio del Hogar, j^ara la ayuda de los padres, esposas e hijos de los llamados al servicio militar, invirtiéndose en ello más de $150,000 que donó la Cruz Roja Nacional, y benetieiájidose no menos de 20,0()0 personas, principalmente niños mujeres. Y se contri buyó con grandes .sumas para la "Cruz Roja" de Inglaterra, Fran cia. Italia. Bélgica y Serbia, cuyas naciones sufrían entonces gran des (juebrantos acarreados por las crueldades de la guerra.

Charles llartzell fué reelecto iiresidente en la jtinta general ordi naria de 10 de julio de 1919, y siguió en el cargo iiasta la reunión anual celebrada el 23 de julio de 1920, en la cual don Emilio del Toro fué exaltado a la in-esideucia del (Aipítulo, ((uedando el señor llartzell como vicej^residente. Ese año se organizó un servicio de enfermeras, bajo la dirección de Kathleen D'Ollier, y continuando el programa

de paz se socorrió a las familias de los soldados, licenciados ya y sin trabajo, y la junta atendió además, por mediación de su departa mento de bienestar social, a los damnificados por incendios que ocu

rrieron en San Lorenzo y Puerta de Tierra, especialmente en este úl timo poiflado de San Juan donde el daño fué considerable, y se con frontó asimismo con el ¡íroblema difícil en (jue se hallaban los puerlorriqueños en Nueva York, a consecuencia de la falta de empleo. Colaboró en el estudio del problema de la tuberculosis. Al (]uedar tlesocupada la parte de la casa que estaba subarren dada, no pudiendo el Capítulo sufragar el gasto del pago de ahpiiler,

y debido a las gestiones del |)residento Sr. Toro cerca del Gobernador Vager y de la Junta de Síndicos de la Biblioteca Carnegie. se nos cedió bondadosamente el local «pie ocupamos hasta ayer en el segundo piso de dicho <'dificio. Don Emilio cesó como presidente en julio 20. 1921. al ser elegido en junta anual el Sr. Juan 1>. Iluyke. El presidente saliente hizo un informe detallado de las actividades del Ca])ítul(í. y se reíirió especialmente al traslado de las oficinas, mani festando (pie la ocupación era sólo tenii)oT'al. poiMpie la biblioteca


24

INAl'OrRACIOX DE DA CASA DE LA ÍU?U5i ROJA

ru^eesitaba el sitio i)ara aiiipliai* sii radio de acción y ei nuevo comité debía conseguir otro local apropiado pai-a las oficinas. E! traslado nada, costó al Capítulo, de])ido a la intervención del Comisionado del Interior Si-. (Tuillermo E.steves y del Coronel Jarvis. del Ejército de los Estados 1'nidos, y la junta celebró allí su )>rimera reunión en 19 de febrero de 1921.

Don Arturo liodi-íp-uez Aguayo sustituyó como presidente al Sr. líuyke, en la elección celebrada en julio 17 de 1922. y desempeñó <>1 cai'íro por reelección liasta julio 16, 1924, cuando fué nombrado pre sidente don iíanuel ilendía. Para enton(;es el (pie os liabla era Pre sidente del Comité Local de Ilumacao \' miembro e.\-olicio de la di

rectiva del Capítulo. La junta prestó ayuda a los damnificados de un fuejío en Santnrce y celebró una cam|)aria de recolección de fon dos para el .)ain'»n. con motivo de los terremotos de Yokoliama. ({ue

produjo como ;lí20.()()0. En el año 1922. y este es un dato impoidante en la iiisioria del Capítulo, (\ste fué invitado a tomai- parte en la (kinvención Xacional de la Cruz Poja en Wasliiní>'ton y el Si-, del

Toro fué nombi-ado delepido por Puerto Pico, presidiendo (d jrrupo jianamericano de la Convención y pronunciando un disciu-so en la sesión nocturna de la conferencia de enfermeras.

Don Slanuel Mendía, ocupó el cai-jto durante cuatro años ctonsecutivos. lia.sta junio 29, 1928. i)or reidección en las juntas generales celebradas en julio Iñ, 1926 y 19 de junio de 1927. Durante ese intervalo ocurrieron incendios en Aivcibo, Añasco. Hatillo, (fabo

Pojo. Payamón y Comej-ío, revistiendo el accidente en este uhimo imeblo pro]K)i-ciones de catástrofe; y hubo inundaciones en Juncos. Ai'royo, Ctnado y (íurabo, socoi-riéndose a las \-íctimas con dinero, rojia. y tandiién habitación ; se envió ropa y dinero a bis Islas Vu'ííenes. cjue sufrieron los esti-ajíos de un violento huracán; se envió dinero también, haciéndose una colecta, a! fondo de socorro de las víctimas de la inundación del Pío I\Iississi|)])i, en aiiuel Esiado; y se prestó ayuda en los i)ueblos de Yauco, Lajas. Arroyo. Ajíuadilla, Arecibo. San Hermán, Vega Baja, Iloinnigueros. Cuánica. Adjuntas, Aibonito, ("aguas y Hatillo, a los damnificados de la tormenta del 29 de julio de 1926. distribuyéndose enti'e otras sumas, la de •!)'},000 re cibida (le la oficina central en Washington. En esos anos se organi zaron grupos de estudiantes ipie lomai-on cursos de higiene del iiogai- y (fuidado de enfermos, y se tenía en ])royeeto la instalación de una escuela pai'a enfermeras. En 1928 la junta recibió $7,;)00 de una reclaniaídón ipie tenía pendiente con la ("omisión Vi.Kta de Reclamaciones, en relación con Alemania, y había el pi'opósito de ii.sarlos en la construcción del edificio, ])oi*(pie la biblioteca ai>remiaba


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Facsímile oí documents iasued ty the Spanish Red Cross now on exhibit in oiir Assembly Hall.

Facsímile de documentos extendidos por la Cruz Koja Española que lioy se exhiben en nuestro Salón de Acto:

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LA CRUZ ROJA

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26

ÍNAUGURACTON DE LA CASA DE LA CRUZ ROJA

la entrega del loeal ; pero el 18 de septiembre de 1928 tuvimos la

visita del espantoso hui-acán de ÍSan Felipe que, a su paso trágico, hizo estragos en nuestra Isla, y. como era natural, había entonces

algo mucho más imi)nrtante que atender que la construcción del edi ficio.

Don Jorge Bird Arias sustituyó como presidente, en la elección

anual de 29 de junio de 1928, a don ^Manuel ilendía. Como N'icejiresidentes fueron nombrados don Enrique González Beltrán y don Andrés Gandía. Cuando San Felipe estaban ausentes de San Juan los Sres. Bird y González Beltrán y se hizo cargo de la situación el

Sr. Gandía.

Inmediaíainente después del desastre se reunió la junta y tomó los acuerdos conducentes, pidiéndose ayuda material a "Wash ington. En caja sólo había $8,181.88, y se asignai'on pequeñas sumas a los Comités Locales "para arroz y hal)icliuelas solamente, porque no había para más,—cito palabras del Hr. Emilio M. "Vasa

llo. vocal entonces de la junta.—y mientras se recibía la ayuda de Washington". Esta no se dejó esj)era?'. El Presidente Coolidge hizo uji llamamiento al pueblo americano, jjos Sres. Ileni-y il. Baker y I\r. C. Keckord llegaron el 18 de '••ej)íiemb?'e de 1928, en el destró yer Gilmer, y más tar<le vinieron James L. Fie.ser, Vicepresidente Xacioíial, Eruesi J. Swift. T. -I. ifeCarty y oti-os auxiliares. Tam

bién llegaron el General II. A. Dium y el Comandante C. S. liidley. La ayuda (|ue se ¡¡restó fué ijunensa : se gastaron .$8,196.881.11 en au xilio y rehabilitación de la isla: 191.009 personas reeibicj'on ropas, gastándose $168,966.89; 640,()()() personas fueron alimentadas, em

pleándose $520.041.09; 115,000 cuei'das de cafetales se limpiartui y se suministró semillas, invirtiéndose $698.878.88; el i>resupuesto do

los materiales de construcción para los hogares, comprados aquéllos ^"11 ihierto Rico, fué de $1.888.122.42. construyéndose o repai'ándose 88,000 hogares, imjjosible enti'ar en más detalles. Estimo (pie debo hacer mención, no obstante, por sii eficiente cooperación, del (k)mité de Snpei'visión y Auxilio, <pip presidía el Sr. del Toro y del cual for maban parte además el Coronel George W. Ilelms, don Jorge Bird Arias, don Cecilio Moran, y el (pie os iiabla inmereeidainenie. y enyn comité, ¡¡or medio de la junta de recaudación, (pie presidía don Luis Sánchez iMorales recolectó j)ara la Cruz Roja, $184..>56.14. La labor realizada fué enoj-me. Todo el mundo eoopei-ó. .\adie negó sil generoso óliolo.

En 18 de marzo de 1929 la junta aprobó nue\'a reglamentación El seerelario ejeciiri\J), cuyo cargo iiabía sido desempeñado ¡¡rimei'o por los Sres. Rnowlton -Alixer II. S. lloiisc, y luego poi- la Srta. Beatriz lais^alle. fué siistiuiído por un administrupara su gobierno.


TXArOURACTOX HK LA CASA DK LA CRUZ ROJA

27

flor, nombrándose a T. J. :MeCarty. y al Capitán Antonio R. Silva como administrador a\ixiliar. Entonces comenzó sus servicios con

la Crnz Roja este dinámico y activo funcionario e incansable traba jador social. El Sr. iVlcCarty falleció repentinamente allá para el 9 de junio de 1929 y se nombró entonces para sustituirle en propie dad al Capitán Silva, sefi'uramente convencidos todos de <iue este pres

tigioso puertorriqueño y distinguido profesional estuvo arrebatado por nobilísimos imimlsos vocacionales para el servicio entusiástico y eficaz de la Crnz Roja.

En la reunión anual celebratla el 10 de junio de 1929, el Dr. A. Pernós Isern, que era miembro de la directiva, fué elevado a la pre sidencia del Capítulo. Entonces se reorganizaron los comités de ser vicio del liogar. de desastres, de primera ayuda y salvamento, y de servicio voluntario o información pública. El Departamento del Ser vicio del Hogar, (jue es muy importante en la organización de nues tro Capítulo, fué dirigido en un principio por la Srta. Beatriz Lassalle. luego por la Sra. Joaquina R. i\Iaclera, y al presente por la Srta. Irma Ramírez Bravo. Si la familia (pie reipiiere nuestra ayuda no tiene ningún ingreso o el que recibe es insuficiente, se lo protege

con alimentos, ropa o pago de casa; se le da atención a los proble mas de salud, refiriéndose estos casos a los hospitales o clínicas; se busca empleo a los hombros y mujeres físicamente capacitados; se brinda ayuda espiritual y moral, haciendo cpie cada pei'sona cumpla debidamente con sus deberes sociales, dando especial atención a los

casos de niños luiérfanos, abandonados o incapacitados, lo mismo que a los ancianos desvalidos; se instruye a las familias cómo pre

venir las enfermedades y a conservar la salud, el orden y limpieza en el hogar, sohre la buena nutrición y de la inversión de los ingresos

en forma inteligente; se inspecciona la labor escolar de los niños y se lucha porque se adapten mejor al ambiente de la escuela ; se trata de conseguir compensaciones, pensiones, hospitalización y otros ser vicios a los veteranos y soldados, lo mismo que a los obreros lesiona dos; y se hacen investigaciones y servicios especiales ])or coi-respon-

dencia, solicitando ayuda de agencias sociales y negociados del go bierno de los Estados [luidos y otros ])aíses. Toda esta labor tiene

por objeto jirimordial el mejoramiento de las condiciones físicas, mo rales, sociales, y económicas de nuestro jiueblo, enseñándole en algu nos casos a hacer buen uso de los i-ecursos (pie en su beneficio le

ofrece la comunidad y en otros a adaptarse mejor al medio ambiente en que viven, basándonos siem])re en el princiiúo fundamental de que ellos son en todas ocasiones los resiionsabics del cumjilimiento de sus deberes ante el hogar y ante la sociedad.

En otras palabras, el


2S

INAUGURACION DE LA CASA DE LA CRUZ ROJA

departamento es realmente nna a«ene¡a social, con programa de caj'idad orp;anizada. A virtud di' la Ley Xo. aprobada el 26 de julio de 15)29. por el entonces gobernador Horace i\I. Towner. presentada en el Senado de Puerto Pico ]n;r los senadores iMainiel A. García iMéndez y Enri que González i\lena. y sostenida en la Cámara por el representante don Enrique Landrón. lioy fallecido, El Pueblo de i^uerto Pico vendió a la Cruz Hoja Americana por el precio de $1. o en otras palabras, ge nerosamente le donó, el solar {|ue ocui)anios en la Avenida Ponce de León. com[)U(-sto de ó(>.'L2ó metros cuadi'ados, con la obligación nues1ra de coii'-truir un edificio, de costo no menor de ^Iñ.OdO. dentro de

un término de 5 años, ])ara la instalación de las oficinas y deiiendencias necesarias pai'a el trabajo en Puerto Pico de la insiitución. La escritura de venia fué fii-niada en agosto 9 de 192Í), ante el notario

Ledo. J. i\í. Calderón, por don Guillermo Esteves, Comisionado del Interior y el Dr. A. Pernós ísern. Presidente del Ca2;)ítulo. Entonces se pidió al Departamento del Interior que ]irei)arase los i)lano.s, y comenzó do nuevo el Capítulo a realizar esfuerzos para arbitrar fon dos bastantes a los fines de llevar a efecto cuanto antes la prediciia edificación.

En marzo 16. 1980 ocuri-ió un incendio en Fajardo, destruyéndose 14 ca«as y dañándo^:e oti'as.

La Cruz Poja contribuyó para las víc

timas de (lidio incendio.

El Dr. A. Fernós Isern fué reelegido presidente en la Asamblea Anual celebrada el 27 de junio de 19:10. y el que os habla eni ró en-

íonc(-s nuevamente a formar ¡larte de la Junta Directiva del Capí tulo.

El Dr. Pernós asi'^tió ese año a la Conveiiifióii X'acional en

Wa'-liington.

f^anto Domingo, la república hermana, sufrió los estragos de un luiracán el 6 de spj)íiembi-e de 19:50. El Cajiítulo de Puerto Pico de la Ci'uz Poja iVmericana, en reunión conjunta con el Gobernador Tlieodore Pooseveh y los miembros de su gabinete, acordó acudir en ayuda de las víctimas, e inmediatamente se comenzó una cam|)ana de

recaudación de fondos.

El Pi-esidente del Cai)ítulo Dr. Pernos, y el Administrador Capitán Silva, se trasladaron en avión a Santo Domingo j)ai-a prestar a\'nda ])er.sonal. Alrededor de Hi60,0()0, inclu.vetido medicinas, alimento-; y vestidos, se enviaron pai-a las víctimas. El pueblo dominicano. |)or conducto de '■u Pi'esideine General Triijillo. en carta (|ue dirigiera al Pi-esidente del Capítulo, agradeció nuestra ayuda. Nos cupo el honor' de ser los {U-imei-os en acudir al llamamiento.


INAl'GURACTON DE LA CASA DE LA CRUZ ROJA

29

El Capítulo celebró su asamblea anual reji'lanientaria el 24 de julio de 1941. Después de esta asamblea, los compañeros de la direc tiva me liieieiMin el iumor de tlesiiiiiarme presidente en la reunión del 22 de octubre de 1941 Entiendo tpie el earjro de presidente del Capítulo de Puerto Rico de la Cruz Roja Americana exi^'e tal fervor por el bien, recpiiere tanta abnegada diligencia, que aún faltándome quizá esas virtudes, no tuve fuerzas ])ara negarme. En las sucesivas juntas generales celebradas en agosto 12, 1942, agosto S, 1944, agosto 10, 1944 y agosto 14, 194.0, fui reelegido pai*a tan digna represen tación.

En septiembre •'), 1941 una inundación del i'ío Portugués ocurrió en Ponce. Acudimos en ayuda, asistiendo a los damniftcados (pie perdieron sus hogares—si así podían llamarse los 90 casuchos y ran chos que había a las márgenes del río—con alimento, ropa y habita ción. Finalmente, ayudados por las autoridades municipales de Ponce, así como por el Gobierno Insular, se construyeron 86 casitas, con un valor de $85 cada una, cuyas llaves fueron entregadas por mí pei-sonalmente a los interesados, en Ponce el 26 de junio de 1942.

En fecha posterior, el 10 de septiembre de 1931, un hura

cán pasó a alguna distancia de Culebra, derribó 10 casas y dañó otras 10, afectando 95 familias y allí prontamente acudimos con ali mentos y ropa. Pn terrible accidente de autonuívil ocurrió en la carretera de (tomerío en la noche del 40 de agosto de 19-12, donde 23

per.sonas perdieron sus vidas y 48 fueron seriamente lesionadas, y la Cruz Roja, como siempre, prestó ayuda inmediata, y después hospi talizó a los lesionados. Y nos visitó entonces, en la noche del 26 al

27 de septiembre de 1942, el huracán conocido con el nombre de San Ciprián. Todavía está latente la ayuda ipie prestó la Cruz Roja en ese desastre, donde se perdieron 257 vidas y resultaron 4,820 heridos. Es motivo de orgullo que nuestra institución funcionara rápida y etí-

cientemente, mejor organizada por la experiencia adquirida en el hu racán de 1928. Hasta decir que se le suministró alimentos a .)4,514 familias y roiia a 20,886; materiales de construcción a 8,175 perso nas; y asistencia médica y de enfermeras a 5,112 personas, estable ciéndose cinco hospitales de emergencia. También se ayudó en la reconstrucción de los hogares y en el pago de ahpiiler de casas. En ese huracán de 1942, la Comisión de Auxilio y Rehabilitación, que presidía el Dr. -losé Padín, y del cual formaban parte además los

Sres. Emilio del Toro, Col. George L. Byroade, Frederick Krug y el que os habla, recolectó $70,234.84, más $40,000 que se reciliieron del fondo (le emergencia del golherno insular. De Washington se nos i-emitió $100.000; más 1,055,948 libras de harina cjue se confeccionó


HO

INAT'GITRACTOX DE LA CASA UE LA CRUZ ROJA

en pan: más 100,000 trajes y 616,654 yardas de tela, haciéndose

41,991 prendas de vestir, repartiéndose todo rápidamente entre los

necesitados. 20,886 familias, o aproximadamente 114,873 personas, recibieron ropa. Y finalmente $86,859.84 se invirtieron en la compra de 1,921,339 pies de madera, de 7,208 quintales de hierro galvani zado (zinc) para techar, y de 165,100 libras de clavos, beneficiándose 8,175 familias. Fué motivo de orgullo para nosotros que la institu ción en Washington, no obstante haber enviado a los Sres. M. K. Reckord, Dr. De Kleine, George Smitli y C. Wade Dowing, dejó en nuestras manos todo el trabajo y la consiguiente responsabilidad. El

entonces Gobernador James K. Beverley, presidente Jionorario del

Capítulo, reconoció nuestra labor y cooperó grandemente con la ins titución.

Luego, en 3 de marzo de 1933, el río Yagiiez, en Mayagüez, tuvo una gran avenida, causando pérdida de vidas y propiedades. La

Cruz Roja en cumplimiento de su deber, también acudió y todas las familias necesitadas recibieron alguna clase de protección. Al implantarse en Puerto Rico la Administración de Auxilio de

Emergencia, fué la Cruz Roja Ja primera en someter, en 19 de sep tiembre de 1933, un plan para aliviar el desempleo entre las mujeres,

dándoles trabajo de costura; y al efecto suministramos 308,000 yar das de tela enviada de la oficina central y además suplimos hilo, bo tones y ribetes, confeccionándose 14,901 docenas de piezas de vestir para hombres, mujeres y niños, 1,200 canastillos para niños, y 2,220 coi/s pagando su labor la Administración de Auxilio de Emergencia.

Se emplearoji en este progi'ama de trabajo 2,620 mujeres, y 168,000 personas aj)roximadaraente recibieron el beneficio de la ropa. Y he mos cooperado con la Administración de Auxilio de Emergencia en

todo aquello relacionado con nuestro servicio, liabiendo intervenido en

el traslado de las casas de la barriada San Ciprián, pagando alquiler de habitaciones a los necesitados mientras se terminó la formación de la nueva barriada en el sitio Tras Talleres. En la tarde de enero 5, 1934, hubo un incendio en Ponce, destru

yéndose 31 casas y deteriorándose 8 con un total de 71 familias afectadas, y allí también estuvimos. Y, finalmente, recordad el in cendio de la parada 21, de Santurce, ocurrido en Ja madrugada del 24 de marzo de 1935, donde un gran número de casas de gente pobre fueron derstruídas ])ür las llamas, y la Cruz Roja prestó ayuda de emergencia, pagando alquiler de casas a los que quedaron siii hogar, y cooperó además con la Administración de Auxilio de Emergencia, que también intervino prestando auxilio de ro^ía y alimentos.

Esta es, a grandes rasgos, la labor en aqttellos desastres de mayor


INAUGURACION DE LA CASA DE LA CRUZ ROJA

31

importancia, porque no os i)osible abarcarlos todos oii esto trabajo, quo ha realizado la Cruz Koja mediante el Comité Ejecutivo y los Comi tés Locales.

Estos últimos, constituidos en cada pueblo de nuestra

isla, han realizado desde la fundación de cada uno, una acción com pletamente i)aralela a la del primero, de tal manera (pie todo elogio sería pálido, habida cuenta de su eñeaeia, laboriosidad y entusiasmo de todos sus miembros en el desarrollo de sus difíciles y patrióticas funciones.

El gobierno insular, los municipios, el ejército, la marina, la guardia nacional, el magisterio, la prensa y el país en general han coadyuvado también de manera elocuente, y justo es que igualmente consignemos nuestro profundo agradecimiemo iiacia ellos. Son en verdad tantas y tantas las entidades que han cooi)erado con nosotros, que sería imj)osible det allar la labor de cada una, a no ser incurriendo en omisiones y liaciendo demasiado extenso este discurso.

Con respecto a los recursos cpie hemos arbitrado, parece oportuno decir (pie todo lo ipie recolectamos en las campañas anuales de so cios, y (ionativos recibidos, se ha quedado en Puerto Rico; porque la parte projiorcional (|ue hemos enviado a Wasiiington nos ha sido de vuelta desde 1928, además de los grandes beneficios que de allá he mos recibido. Xo hubiéramos podido, jtor la crisis económica que atravesamos, afrontar la situación sin aipiella ayuda material, sobre

todo en los grandes de.sastres de 1928 y 1982. Damos nuestras más cumplidas gracias al Comité Central de Washington por su genero

sidad y alto espíritu de cooperación, en todo tiempo, con nuestro Ca pítulo. ¡Somos, puede decirse, el Capítulo predilecto, ])ues cuando en 7 de julio de lí)84. el Presidente de los Estados Pnidos y tam bién de la Cruz Roja Xacional. Pranklin D. Roosevelt, visito nuestra

Isla, preguntado por el Dr. .José Padín si jiodía hacer entrega per

sonal de los emblemas y trofeos de la campaña de socios de 1934 a los Comités Locales (pie se los habían merecido, rápidamente con testó: "0/ roursr. I ain ddighied fo do it". "Desde luego, compla cido lo liaré", e hizo entrega de los honrosos premios, rompiendo así

el precedente establecido, ya (pie con anterioridad ningún Presidente lo había hecho. El Capítulo declaró en esa ocasión huésped de honor al Presidente Roosevelt y le hizo entrega por mi conducto de una resolución bellamente caligrafiada.

Decíamos antes que en 26 de julio de 1929, El Pueblo de Puerto Rico nos cedió el solar jiara edificar en cinco años, y que en caso contrario revertiría el terreno al donante. El término debía vencer, por lauto, el 26 de julio de 1934. Pero la Asamblea Legislativa de

Puerto Rico, por la Resolución Conjunta No. 10, que fué presentada


by tho ü. S. Fleet ajid ía iiow part of our hlstorical collection.

Flag oí the Spaiiish Red Cross that waved over the Mililary Hospital duriiig tho shelUng of the city of San Juan

Juan por la flota americana y que hoy forma parte de nuestra colección histórica.

Bandera de la Cruz Roja Española que flotó sobre el Hospital Militar durante el bombardeo de San

o:


INAIIGUJJACION DK LA CASA LE LA CRUZ ROJA

33

por el Presidente de la Cámara Miguel A. Orarcía Méndez, y apro

bada por el Go])eriiador Blanton Winship en 21 de abril de 1934, reconoeiendo los servicios j)restados por la Cruz Roja y la imposibili dad en (jue i'staba la institución debido a los huracanes y demás ca

lamidades ocurridos durante ese intervalo, de llevar a efecto la re ferida ediñcación. prorrogó el término por cinco años más, o sea hasta julio 26, 1939. Entonce.s, siendo la Cruz Roja como es, una agencia

del gobierno federal y la única institución de socorro organizada en Puerto Rico, y estando la Administración de Auxilio de Emergencia de Puerto Rico, como resultado de la política del Nuevo Trato del

Presidente Pranklin 1). Roosevelt, en plena actividad y en el desa rrollo de innumerables mejoras públicas, a ella acudimos. James R.

Bournc y William A. Font, administrador y administrador auxiliar, respectivamente, acogiertni nuestra petición con marcadas pruebas de simi)atía, ofreciendo ayudarnos con la mano de obra. Josepb O'Kelly, competente arípiitecto, diseñó el edificio. El Departamento

del Interior, por sus arquitectos Rafael Carmoega y Gonzalo Fernós, preparó los plano.s. El e.stimado fué de $18,039.96, o sea $6,694.9ff de materiales y $11.;)75 de la mano de obra. Acudimos una vez más

al Comité ('entral de Washington en solicitud de los materiales y nuestra i)etición no se hizo esperar, donándonos la suma de $9,385 de su partieii)ación en la campaña de 1934. En Puerto Rico recibimos otras donaciones por la suma de $425 de los señores dorge Bird Arias,

Arturo Lloverás, Mario Mercado. Fernando Calimano y Gerónimo Valleeillo, más las tejas del país que están colocadas en el techo que nos cedió el Ijcdo. Jaime Sifre, Jr.

El edificio tiene un valor de al

rededor de $25,000.

Parece oportuno consignar que la directora, Sra. Patria M. de

Córdova Dávila, en su viaje el año pasado a Washington, cuando nos representó en la Convención Nacional, trabajó cerca del extinto pre

sidente flohn Barton Payne y demás oficiales nacionales en pro de la construcción del edificio. Este, nuestro .sueño dorado, es hoy una realidad.

Es una construcción sobria, sólida, y sencilla. Nada superfino. Hemos i-elegado la belleza por la solidez, aunque no deja de tener su aire magnífico ar({uiteetural y su gracia en el adorno de terracota en la puerta de entrada, con sus dos cruces rojas y la ventana de cris tales que da a la escalera. Hay cierta humildad bien entonada como natural fisonomía del carácter de la institución. El edificio hace

honor a la Administración de Auxilio de Emergencia de Puerto Rico, que lo construyó bajo la competente dirección del ingeniero don Car los González y de su auxiliar don Luis Ferrer.


INAUGURACION DE LA CASA DE LA CRUZ ROJA

Los colaboradores de la presidencia, los demás miembros de la Junta Directiva, también han cooperado grandemente y demostrado inusitado interés en la realización de esta obra, como consta de las

actas; y justo es que les expresemos nuestro profundo agradeci miento. En la placa conmemorativa que perpetuará la obra, colo cada en el vestíbulo de entrada, se hallan sus nomlires, y ellos son: Dr. R. López Sicardó, Lic. Emilio M. Vassallo, vicepresidentes; Ma nuel V. Domenech, tesorero; Providencia U. del Valle, secretana; Dr. José Padín, presidente de la Cruz Roja Juvenil; Joaquina R. Ma dera, Isabel L. Horton. Clemencia P. Travieso, Víctor Braegger, Dr. A. Fernós Isern, Natalia S. Cuzmán Benítez, Patria M. Córdova Dávila, Prederick Krug, Coronel Otis R. Colé, Dorothy D. Bourne, Comandante Jolin A. AVilson, Rafaela P. Gómez, Jorge Bird Arias, Etienne Totti, Carmen O. Aponte, Coronel Luis R. Es teres, Inés L. i^Iarín, Lady S. Sanz, Antonio Luchetti, Juan R. Garzot, y Dr. Jaime Bagué, mieinlmos del capítulo y Capitán Antonio R. Silva administrador.

Tanto el Capitán Silva, como el <iue os habla, a diario visitába mos la obra. Es de justicia decir que nuestro administrador tomó

gran empeño en que el costo de la mi.sma fuera lo más reducido po sible, interviniendo personalmente en la adquisición de los materia les y en la supervisión de los más mínimos detalles. Y fué, además, para mí motivo de gran satisfacción y alegría, ver a los obreros que en ella trabajaron haciéndolo sin pérdida de tiempo, muchas veces a deshora, como si de la construcción de su propio hogar se tratara. Y así es, en verdad; porque ésta es la casa de todos y para todos.

Las puertas y ventanas, exteriores e interiores, son de caoba de Santo Domingo, y fueron suministradas por la Administración de Auxilio de Emergencia de Puerto Rico, con excepción de la caoba centenaria de que está construida la puerta principal. Con elM te chó su casa, entre los años 1503 a 1510, el Gobernador b re;\ Nicolás de Ovando, fundador do varias ciudades de la Española y el mismo que mandó a Ponco de León a conquistar nuestra querida y bella isla, y nos fué gentilmente donada por el General Rafael L. Trujillo Molina, Presidente de la República Dominicana. El obsequio nos llenó de orgullo y satisfacción, y como dijéramos en nuestra carta

de mayo 14 de 1935, dirigida al ilustre cónsul general Ledo. Federico Llaverías, repetimos que "al igual que Frey Nicolás de Ovando tejió sueños de conquista bajo osa histórica caoba, nosotros tejeremos con

quistas en la misión noble que tiene la institución de la Cruz Roja de conservar a Puerto Rico para el bien, contribuyendo a la felicidad


INAUOU RACION DE LA CASA DE LA CRUZ ROJA

35

de los hombres, a la armonía en las familias y a la paz entre los pueblos''. Cruz Roja Juvenil

En septiembre 15 de 1917, durante la guerra mundial, Woodrow Wilson, como Presidente de los Estados Unidos y Presidente de la Cruz Roja Americana, lanzó una proclama invitando a los niños de

las escuelas a enlistarse al servicio de la Cruz Roja Juvenil, brin dándoles así la oportunidad de servir a su país y a las demás comu

nidades del orbe, con altos y religiosos ideales. Fué el organizador de esta sección importante de la Cruz Roja de Puerto RRo el en tonces Comisionado de Instrucción Ur. Paúl G. Miller, quien fué su primer presidente, siendo luego nombrado don Francisco Vizcarrondo, y al presente lo es el Dr. José Padín.

La Cruz Roja Juvenil celebró su primera campaña de socios del 6 al 10 de mayo de 1917, o sea con anterioridad a la proclama pre sidencial, t; ingresaron 68,013 alumnos de las escuelas, ascendiendo a $21,501.20 el total recandado por concepto de cuotas. Su concurso

en la lucha mundial consistió, entre otras cosas, con la ayuda del profesorado insular—apunta el expresidente Vizcarrondo—en la con

fección de vendajes para los comliatientes y de ropa destinada a os niños de Europa; en la venta de sellos de guerra y bonos de los diferentes empréstitos; en la propaganda para estimular la pro ducción de frutos del país; y en general en todos los trabajos que pusieron a prucl)a el amor patrio y la lealtad do los habitantes de

esta tierra. La suma recolectada en la primera campaña do socios

fue mvertida totalmente en la compra de tres ambulancias que fueron destinadas a prestar servicios en los campos de guerra de Europa, dedicándose un poco más tarde una considerable suma a la dotación

desuna sala en un hospital de sangre. Y se fabricaron por los ninos de las escuelas de artes y oficios 500 sillones de extensión con estino a los soldados puertorriqueños que recibían instrucción mi litar en el campamento "Las Casas".

Después de firmada la paz, en vista del desamparo en que que daron infinidad de niños huérfanos por la acción de la guerra, la Cruz Roja Juvenil de Puerto Rico tuvo a su cargo la protección y educacion de un número de estos huérfanos en las escuelas de Francia. La Cruz Roja Juvenil inició en Puerto Rico la inspección médicoescolar, de la cual más tarde se hizo cargo el Departamento de Sa nidad, dando origen a la organización de las unidades o centros de salud publica; organizó las clínicas dentales escolares, sosteniendo


S6

INAUGUHACION DE LA CASA DE LA CHUZ KO-IA

aetualniente uii número de ellas; coopera estrechamente en todos

aquellos proyectos que benefician la niñez, tales como en los hosares infantiles y comedores escolares; crea becas en las escuelas y co

legios de la isla, para los alumnos aprovechados que carecen de me dios de fortuna, siendo hoy orgullo do la institución el número de

jóvenes graduados que se han distinguido en la comunidad: coad yuva en las diferentes actividades cívicas, tales como el emlícllecimiento de los alrededores de las casas escuelas y hogares de los niños,

y facilita alimentos, ropa, medicinas y servicios médicos a los alum nos pol)res. Actualmente están funcionando dos proyectos de gran provecho para la comunidad donde han sido establecidos, siendo uno tendiente a combatir la pérdida, de la vista en los niños, y el otro la clínica dental ambulante en las escuelas.

En los grandes desastres, la Cruz Roja Juvenil es siempre ayuda poderosa, y además coopera en los liomenajcs a la vejez, en el día de las madres, y para las navidades, llevando regalos y ñores a los ancianos, a los padres, y a los compañeros desheredados de la fortuna. Los miembros de los clubs de las escuelas superiores que se reúnen en convención anualmente, adoptan importantes acuerdos. Y a los

delegados a la Convención Nacional <le Washington regularmente se les hace el honor de nombrarlos vicepresidentes de la misma y se les

designa para depositar la ofrenda floral sobre la t\imba del inmortal padre de la patria, Jorge Washington. De la manera más suseinta posilrle liemos ido reseñando el desa rrollo cronológico, la actividad creciente, el empeño cada vez más en

tusiástico y fervoroso, de mantener con nuestros recursos las labo riosas posibilidades que en la vida insular se han ofrecido para el Capítulo de Puerto Rico de la Cruz Roja Americana. Desdíí su iniciación fué una gran promesa de las obras que ha felizmente rea lizado hasta el presente. Lo que no sabéis es ¡ Cuánta ludia sorda,

honda, secreta; cuántas vicisitudes, y acaso, cuánta indiferencia y 4'.scepticisnio desdeñoso hubo de dominar ])ara conscguii la enorme suma de voluntades vigorosas y decididas que ahora han ayudado a coronar la obra de que en ella y con ella jiuede enorgullecerse Puerto Rico! El dolor, la angustia universa!, llamó a sus puertas; los me nesterosos de todas las latitudes, el alma enferma de los desgracdados

en las grandes crisis que la sociedad lia sufrido, en nuostio Capí tulo encontró siempre al centinela alerta, cumpliendo sus excelsos de beres piadosos, asistiendo al hermano en los hombres de todos los pueblos, de todas las razas y de todos los iiemisferíos. ^ si no lia hecho más, y si ha sido poco y sin trascendencia lo realizado, lu»


INAtTGURACION BK LA CASA DE LA CRUZ ROJA

37

perdemos la fe de que en lo porvenir, con el aliento que recibe de nuestra sociedad y del continente, llenará más cumplidamente sus

hermosísimos fines, y bajo sus l^anderas de misericordia y de ])iedad humanas agrupará, para consolar y mitigarles sufrimientos, a cuan tos lo hayan menester. Y así estará en la esencia de sus más i>reclaros fundamentos.

En este acto se entregó al Hon. Emilio del Toro, expresideiite del Cai)ítulo, un vistoso mazo o mallete hecho con caoba centenaria de la casa de Frey Nicolás de Ovando, obsequio de la Directiva del

Capítulo. Y el Sr. del Toro, emocionadainente agradecido, aceptó el obsequio, dando las más cumplidas gracias, y expresando además que lo utilizaría en la presidencia del Tribunal Supremo.


DISCURSO DE SU EXCELENCIA EL GOBERNADOR DE

PUERTO RICO, GENERAL PLANTON WINSHIP

Juez Berga, Daaias y Caballeros: Considero muy adecuado el que se haya eleg'ido este solar tan

pintoresco para levantar el edificio de la Cruz Roja y creo muy oportuno el que Mr. Bournc y sus luoartenientes de la Administra

ción de Auxilio de Emero-encia, hayan contriliuído al éxito del pro yecto, ya que existe marcada similitud entre ambas instituciones.

La

Cruz Roja con sus escasos recursos ha ido siempre hasta el límite, para mitigar los efectos de las calamidades que se han cebado sobre nuestra isla. La Administración de Auxilio de Emergencia de Puerto

Rico, provista de cantidades mayores por parte del Gobierno Federal, ha estado aliviando las necesidades causadas por la depresión más grande que se conoce en nuc.stra historia y al mismo tiempo, ha hecho planes para la rehabilitación pei-manente de nuestro pueblo. Por eso me ha parecido muy lógico el que la Administración de Auxilio de

Emergencia do Puerto Rico se .sumase a la Cruz Roja en su empeño de adquirir un hogar para la organización .sol)re CTiyos hombros Iiabrá de descansar el trabajo racional de caridad. Lo hecho por la Cruz Roja ha sido excepcional. Su presencia y actividad siempre se han sentido inmediatamente después de los desastres .sufridos por nue.stro país. Al prestarle su auxilio, también le ha sabido impi'imir valor para afrontar desgracias sul}siguientes. Ella ha levantado la moral

del pueblo que es tan necesaria, para .su reconstrucción. Desprovista de toda ostentación y dentro del más puro idealismo,

la Cruz Roja en esta Isla ha realizado con creces, lo que de ella se espora. Todos sus planes tienen una meta. Como el buen soldado,

la Cruz Roja siempre llega a ella. Puede que muchos do iiosotros nos hayamos olvidado que después del huracán do 1928 la Cruz Roja construyó rápidamente 35,000 casas, y compuso millares de otras, habiendo, posterior al ciclón de 1932, reparado de cinco a seis mil mas. Considero al Capitán Rilva y a sus cooperadores como una gran palanca para resolver las necesidades do la conumidad; i^orque cuando llega el momento, saben meter el hombro con el éxito ya proverbial en la Ci-uz Roja. Por lo tanto, resulta de muy l)uen tono el que esta gran organización, no sólo tenga su casa, sino (pu' la misma sea un edificio bello que al i)ar (pie sirva a nianera de nio-


tNAraiIRACION DE LA CASA DE LA CRUZ ROJA

39

numento recordatorio por lo ya hecho, quede también, como una promesa im])eroeedera de lo que ha de hacer cuando se invoque su cooperación.

So<?uramciite que no podríamos encontrar un sitio más poético para su u])icación. Con su frente al mar, brinda a nuestra vista toda la gallardía y belleza propia de nuestras costas; mienti-as que a su respaldo se levanta una serie de fortificaciones que superan en ta

maño y detalles interesantes, a cualesquiera otras de este hemisferio. Las mismas son evocadoras de la historia y de la tradición. Mirando a través de estos ventanales, tal como lo hago por sobre las cabezas de mi auditorio, contemplo las colinas al fondo do los valles salpi cados de villorios; colinas cuya belleza sobrepasa a las do otras que he contemplado en tierras extrañas. Las mismas, cortando la lla nura, van poco a poco, de meseta en meseta, hasta llegar al pie de la cordillera, donde los macizos montañosos se levantan abruptamente

a grandes alturas. Siempre verdes, intensamente verdes. Los cre púsculos, inimitables en estas latitudes, dejan una sensación de com placencia tal, que estimulan la imaginación en grado superlativo. A mí me hacen rememorar a Suiza cuyos valles, colinas y montañas he visitado frecuentemente lleno de la mayor delectación.

Es natural que invoquemos a Suiza en esto día, ya que fué cuna de la Cruz Roja. Me place el recuerdo no sólo desde el punto de vista pintoresco, sino que también por el carácter de su gente, por el esfuerzo grande y victorioso que han hecho para aliviar los su frimientos de la humanidad, por sus principios gubernamentales de libertad e independencia y por su decidido propósito de mantener a

toda costa su neutralidad. En su capital, ante el monumento iraponente que han erigido a la memoria de los que luciiaron con de nuedo para atajar al avance de Napoleón y su ejército cuando éste iba a atacar a Italia, yo rae he detenido a contemplarlo fervorosa y reverentemente. LTstedes recordarán que en el 1799 Nai)oleón, sin el consentimiento del golñerno y en contra de la voluntad del pueldo, atravesó la Suiza, provocando así un gran sacrificio de sangre por parte de la misma. Suiza, heroica; pero inútilmente, trató de evi tarlo. En ese instante ella tomó la firme resolución de (pie haría uso de todos los medios a su alcance i)ava no consentir (pie se le

usui'pase la idea y el propósito de su gente de evitar las invasiones. Desde aquel momento histórico, en territoilo suizo, a pesar de estar rodeado de naciones belicosas, no se ha oído el silbido de una sola bala enemiga.


4.0

INAUGUKAUION Dli LA (;ASA DE LA CRUZ ROJA

Durante la Guerra Mundial, para facilitar los moviniieiitos de sus

tropas, tanto Alemania como Francia, hubieran hecho grandes sacri ficios en vidas y hacienda para lograr traspasar las fronteras suizas.

La diminuta Suiza, sin embargo, ha entrenado a todos sus hombres hábiles para que cuando lo exijan las circunstancias empuñen las armas y corran prestos a la defensa de la patria. Como consecuen cia, ninguna de las grandes ijotencias se ha atrevido a provocar la ira de un pueblo pequeño numéricamente; pero fuerte. Son ])ocas las personas que se dan cuenta de que Suiza no sólo lia concurrido con la idea que encarna la Cruz Roja, sino que se ha ocupado de sostenerla a través de todas las conferencias y convenciones que se

han celebrado desde que se inició la organización, aportando también su ayuda pecuniaria en forma tal, que su contribución, ]ier cájiita, a ese fin, sobrepasa a la del resto del mundo. No es ])osible hablar de la Cruz Roja sin detenerse a expresar admiración profunda pol la nación pequeña que hizo tamaña donación ideológica a la hu manidad.

Yo he tenido el gran placer de haber conocido al Juez Payne quien por luengos años dirigió admirablemente esta institución. En el número de mis íntimos amigos también cuento al actual titular de tan destacada posición. Mientras la Cruz Roja Amei-icana esté re presentada por hombres del temple de esos dos, podrá contar con la cooperación decidida de todos los ciudadanos de los Estados Unidos y ganarse la admiración del mundo. En esta ocasión, yo felicito a

los representantes de la Cruz Roja, deseándoles toda clase de éxitos en sus propósitos.


"^'â&#x2013;¼7


PROGRAM

Musical Selection

Puerto Rico Emergency Relief Administration Band.

Presentation of the Keys

Mr. Robert B. Watson, Hepresenting Federal Emergency Relief Administration.

Oration:

Historieal Sketch of the Work Hon. Pablo Berga. Cliairman of of the Red Cross in Pueido the Ciiapter. Rico.

"Gold and Silver", Waltz de- Puerto Rico Emergency Relief Addicated to the Red Ci'oss in 1906 bj- Prantz Lehar.

Speeeh

ministration Band.

Gen. Blanton Winsliip, Governor of Puerto Rico.

Presentation of t r o )) Ă?i i e s to Gen. l^lanton Winship. Governor of Branch Committees Winners

i^nerto Rico,

in tlie i\rembprshi|) Drive of 1985.

Uiiveiling of the Memorial Tablet--Mr.s. Gloria I. de Silva. Hoisting of the National and Governor Winship.

Associatiou Colors

Judge Berga. La Borinquen National Anthem.


PRESENTATION OF THE KEYS SPEECH BY MR. ROBERT B. WATSON",

Federal Emergency Relief Administration.

Mr. Chairman, Gov. Winship, Capt. Silva, Mr. Bourne, Friends: We are met hcrc on this occasion to bear witness to the sueeessfnl

complction of a project whieh is destined to play a role of ever iii-

crcaslng importanee to the volfare of the people of Puerto Rico. This bencfiecnt eiitorprisc is the result of the joint eíforts of the organizations wliieh havc—both directly and indirectly—tonchcd the Uves of nearly everyonc oii this Island: tlie Puerto Riean Chapter

of the American Red Cross and the Puerto Rican Emergene.v Relief Administration.

It scems entirely fitting that these two social welfarc organizations should have bcen thus united. For they havc a common hcritage.

Their parents were eonecivcd and "wcre born amid human tragedy and suífering. And both were dedieatcd to the relief of human distress and misery. Each is a consuminate testimonial to that ''Spirit of the Pioneer" which has ever ])een a trait of the human race in

its long, wearisomc, and,—oftentimcs—painful evolution from a state

of savagery to a state of eivilization. The one is a permanent me morial to the ideal that eonditions surrounding warfare and other

catastrophes slioukl no longer be brutal or barbarie but remain forever humane. The other is a lasting tribute lo the ideal that the relief of unemployment due to the eollapse of eeonomie machinery

should no longer lie troated wlth laisses-fairc policios, but is and should ever remain a sacred obligation of novernment.

These two ideas are important landmarks in human progress.

As

such, posterity will give them seats of honor with that little select groui) of social ideáis which carne to Ufe in the IMagna Charta, and later carne to fiower in those deathless words of the American Declam-

tion : "We hold these truths to be .self-evidont, that all men are

created equal; that they ari- eiulowed by their Creator with certain inalii'nable i-ights; that among tiiese are Ufe, liberty and the pursuit of ha])pincss."

What we do here to-day has little significance. This building has

already bci-n dedicated; the sacrifices of generations are its very Tin- illuslriiiiotis (if lilis i)!iini>lil('t íiri' liy (Mnirti'sy iif Cnloniclo Sliidio.


Mrs, Silva unveillng the memorial tablet.

La seĂąora de Silva develando la placa conmemorativa.

/

4^


INArOURATlOX OF TIIJO RFD CROSS CHAPTFK HÜUSK

45

j'üundation stones; tho hopes and idoals oí* hvimaiiity veint'orce its

walls; and tlie Christian Si)irit Xinivorsal has blcssed it with a caiiopy. Is it too much to hopo that this dodication may roverently he transfevrod to all tlie people of Puerto Rico? The final liencdiction oí* this eeremony will be sounded forevei- in the hoarts of ^enerations yet unbovn.

Speakinfí for a luomont on behalf of the Federal Emergeney Kelief Administration:—tlie eonstruction and eompletion of this particular

project givcs peculiar satisfaction. For it is an oxcellent example of that type of project whieh the FERA has sought to proniote from the very inception of its ])rogram.

President Franklin D. Uoosevelt and Mr. Harry L. líopkins, the Federal Einergency llelief Administrator. early recognized that relief should be so administered that morale, initiative, family rclation-

ships and work skills would be maintained rather than destroyed. To this end, ever-inereasing emphasis was placed on the neeessity of work. A systom of Work Projects was inaugurated wliereby a client receiving relief would return soniething by way oí tlie fruit. of his own labor, and this Ial)or would \w, as far as possiblo, in aeeord with his prcvious skill or trade. In further carrying out this

work relief policy the FERA established strict regulations governing Work Projects: they should be publie or senii-public in character: they should be definitely useful to the entire eommunity; and they should be more or less permanent. And even more fundamental, it has been a cardinal principie that any eommunity sponsoring or

requesting a project should furnish whenever possible the cost of materials, leaving the relief funds to bear tlio cost of labor. This building has met all these acid tests.

The Puerto Rican Chapter of the American Red Cross is only IS

ycars oíd. It has not, therefore, ^'come of age". But in the space of these few ycars it has demonstrated—boyond iicradventure of (ioubt that it can rcnder the sei'viee for whieh it was organized. From the caro of the families of men who participated in the late World War—both before and after the Armistice—its program has

eonstantly expaiided in the face of inadequato funds. It now has branches in every municipality. Through its Junioi' and Sénior activitics it last year enlisted the volunteer services of over 1,500 individuáis in addition to its regular paid staff. With this siilendid new edifice for its hcadquartcrs let us hopo that the ( hapter will be able to rcnder evcii greater servicc.

And now, Sir, it is my great honor and privilege on behalf of


46

INAUGURATIÜN OF THE RED CR0S8 CHAPTER HOUSE

the Federal Emergeney Relief Administration and thc Puerto Riean Emergency Relief Administration to transfer the keys of this beau-

tifnl building to yon as Chairman of the Board of Directors of the

Puerto Rican Chapter of the American Red Cross. In bestowing these symbols of o-ivnership and trust may I congratúlate the Chapter and wish for it many happy and successfiü years of service to the people of Puerto Rico.


HISTORICAL SKETCH OF THE WOEK OF THE RED CROSS IN PUERTO RICO

ORATION BY JUDGE PABLO BERGA, CHAIRMAN OF THE OHAPTER.

Followiiig an aiieient custom whicli still prevails in our days, Mr. Robert B. Watson. Regional Representative of the Federal Emergency Relief Adniinistration, is turiiing over to us, witli an appro-

priate .speech in the laugiiage of Shakespeare, the symbolie keys of this building, "whieli as yon all know, has beeii designed and eon-

strueted expressly for the permaueut and definite honie of this noble institution, with which all of you are very well acquainted and which has done and will ahvays do a great deal for sufferiug hiimanity. As (Jhairman of the Puerto Rico Chapter of the Ameriean Red

Cross 1 do aceept -with great pleasure, Mr. Watson, and with profound satisfactiou, these keys, and not only in my nanie; but also in the nanie of the Board of Birectors of the Chapter, I wish to express

our sineerest tlianks to the Emergency Relief Administration for the

efEicient eooperation tendered us, eontributing with the necessaiy funds to eover the labor cost of the building which represents our

fondest dream, siiice this institution was organized, as it is today, as a part of the Ameriean National Red Cross.

May Heaven allow us to follow in this new honie, mth greater energy and more fructiferous results for our comniunity, the strenous labor that we have been realizing for so many years! From the Chairman of the Ameriean National Red Cross, Admiral

Grayson. we have received the following cablegram: "Augiost 16, 1935. ''Bekga

'' Ameross

"Warmest congratulations attainments long eherished hope for Chapter House and very best wishes continuation fruitful service. Grayson."

AVe do appreciate very niuch the congratulations of our beloved National Chairman.

During the pleasure trip that I undertook recently to the two Greater Antilles, it was my privilege to be the bearer of a message of good will from this Chapter to the Cuban National Red Cross 47


48

INAUGURATION OF THE RED CROSS CHAPTER HOUSE

and also to the Dominican Red Cross. In order to avoid tlie personal

equation I "will say tliat in both countries T was reeeived witli open arms and was overwhelmed wítli their hospitality. I was treated

like a brother and was given proof, witli deeds, not witli words, of what has always been said that tliese tliree islands are still I^oimd

and will continué to be, to their historical baekgroimd by their cus-

toms, their language and their mutual desire of always being tied to their ti-aditions, willing to share with eacli other their pleasures and inoments of sorrow. I take this occasion to send to these sister

countries. our greetings and my personal acknowledgment for the

kind reeeption tendered to me as a representative of this Ohai)ter of the Anieriean Red Cross.

The Puerto Rican Chapter of the Ameriean Red Cross celebratíng today the inauguration of its house, has the great jdeasure of welcoming all of the persons tliat have honored us with their preseuce, proving once more, their interest in the work of this organkation. In this respect, it seems fitting that we .stop for a wliile to review

the work of the Red Cro.ss in the island of Puerto Rico during its two periods; that ís. nnder the Spanish regime and after the Ameri ean occupation. Spanish Red Cross

According to the historian Dr. Cayetano Coll y Tosté, the institution of the Red Cross whieh was founded in Geneva, Switzerland. in 1863. carne to Puerto Rico from Madrid. 8pain, in 1893, just at

the beginning of tlie Second Cuban Revolution. Captain Don Angel Rivero Méndez, in bis valuable book "Chronicles of the Spanish Ameriean War in Puerto Rico", state.s that Lieutenant General

Marquis of Pola Vieja, President of the Spanish Red Cross, appointed the eminent and illustrioiis citizen don Manuel Fernández Juncos to organize a Chapter in the island with ful! powers to designate all the officers, physicians and other subordinate personnel. Tlie institntion was founded by him on Jnly 28th, 1893. Dr. C. Coll y Tosté Was an active raember of the institution and

his appointment was signed in Madrid on June 4, 1893 by General Don Jesús Pando who was President of the Bxecutive Coininittee of the Spanish Red Cross. The committee appointed for the organization of the Red Cross in this island mef in the Atheneum Puerto rriqueño on Mondar. July 30, 1893. Mr. Fernández Juncos, from the chair, announeed that according to the rules and regulations of the Spanish División of this International Association. the election of a Provincial Committee was in order. TTe also reconimended that


INAUGURATION OF THE líEU CROtíS OHAPTIOR HOUSI-:

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in tile selection ol tlie iier.sons for tlie important positious, it was pio])er tü see that tlieir eliaractev and activities liarmonized witb,

the spirií of the Ked Ci-oss; tliat is, tliat tliey shoiüd be more or

le.ss jiassive in polities. ebaritable, effieieut. active, and tbat they shonld coniniand the eonfidence and respect of tlie conimiinity. A vote was taken and the foilowiiio' inembers were elected: President

Don iManuel Muñoz Parióos; Vice-presidents, Don José Rivera Qui ñones. Don .Manuel 8. Cuevas. Don Esteban 8aldaña. Don Darío Laguna. Don .Manuel Torres and Don Andrés Crossas; Consultiu* Pbysieians. Dr. Francisco del Valle Afiles and Dr. Juan Hernández Salgado; Consulting Attorneys, Don Francisco P. Acuña and Don

Manuel F. Rossy; Consiilting Economists, Don Rafael Roineu y .Vguayo and Don Santiago Colón; Inspector. Dr. Cayetano Coll y Teste; Wareliouse director, Dr. Pedro del Valle Afiles; Treasurer, Don Fidel Cuillei-inety; Auditor, Don Luis Sánchez Morales; Secretary. Don ¡Manuel del Valle Afiles; and Vice-secretaries, Don José

(íoi-dils and Don Francisco Asenjo. Mrs. Dolores Aybar de Acuña, a lady of |n-ominence. was appointed President of the Ladies' Auxiliary of the Association.

In Spain the Red Cross was organized for the lielp of the wouuded in battle, and for relief in public calamitics and disasters. Puerto Rico at tlie time—according to a jiai-agraph froin a letter of Mr.

hei-nández Juncos of ¡May 10. 1808—was perfeetly quiet in spite of Míe political unrest. and the Red Cross was always ready to help in cases of epidemics, earthqiiakes. hurricanes. and all other public calamities that retpiired its action. Mr. Fernández Juncos states

that every time that a steamer calletl to our port 011 its way to (Alba, loaded with soldiers to íight the revolntion and also to be eximsed to the climate and to the ravage of tropical diseases, the

ladies' división of the Red Cross. and speeially its President. went on board tlie ships with armfuls of underwear and medicines, to be delivered to those valient and enduring soldiers". When the Spanish-American war broke, the Red Cross in Puerto

Rico was organized under the presidency of Dr. Franeiseo del Valle Atiles, with Esteban Saldaña, Dr. C. Coll y Tosté, and Mr. J. Praucisco Díaz as vice-presidents. Mr. Fernández Juncos continued to hold bis commissionersliiji as Delégate of the Supreme Bxecutive

Committee. Quite a number of distiuguished men who belonged to the association were acting as physicians. consulting lawyers, inspectors. male nurses, stretcher bearers and other auxiliaries Our present vice-chairman Dr. R. López 8icardó was an assistant in the

Medical Oorps. Tt is impossible for ns to mention all of their ñames


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INAUGURATION OF TKE RED CROSS OlIAl^TIOR llOUSK

Don Aiifíel Iniw jolted them down iii liis book as an exaiiiple for

fnture generations. This was aii exeejAional pieee of wartiine woi-k, s|)eeially so. diiring the shelling ot" this eity. on ]May 12tli, 18f)8, by a squadron of hattiesliiiis of the Uníted Htates Navy. iiiider tlie eommand of Kear-Admiral Sampson. A heroie deed that will ahvays be reineiutiered AVas that of Di'. José Celso Barbosa, Avho under heavy ftre. crossed the hay in an opon boat, in order lo reiiort hiniself to

eoinply with bis duties as a physieian of tlie .Spaiiisli Red Cross. On September 2Uíli. 1808, froiii Madrid, the Maniuis of Pola Vieja, under whose auspices Avas organized tlie Provincial Red Cross of Puerto Rico, according to letters addressed to Sra. Aybar de Acuña an<l to IMessrs. Fernández Juncos and Del Valle Afiles, disbanded the organization. These letters Avere signed by tlie IMaríjuis of Pola Vieja and the «ecretary General of the Sjianish Red Cross, iSr. Juan P. Criado y Domínguez.

All of the letters Avere of the same tenor and the Mai-ípiis said: "Because unfortunately the continuance of tiie «iianish sovereignty over that precious and rich gem ot the (b'OAvn of ('astille. Avblch Avas added to it by the efiorts of groat sailors who wei-e guided by the

noble object that the Christian Faitii and the great advantages of civilization should expand in both liemispheres, it is my sorrowful duty to iiiform Your Kxcellency that the A'ory iniportant commission

bestoAved upon yon in tiiat island by the Spanish Red ( ross. avíII be seA'ered immediately after the last of our soldiei's leaA'es the island. Brief. but glorious. by all means, has been the history of our Institution in Puerto Rico.

The work accomplished, oiight to remain

engraved in our annals to serve as an example and stimulus in the future, and becanse of that, 1 pray to Your Exeellency, with earnest, that yon prejiare and publish a detailed report that Avill constitute aii honor to all concerned." The Marquis of Pola Vieja extended a

hearty farcAvell to all niembers of the Chapter and al the same time asked Mrs. Acuña and IMessrs. Fernández Juncos and Dr. del Valle

Afiles to keep, as priceless mementoes, the diplomas, tifies and jjlaques of the Institution that had been bestoAved upon them, prior to the

Spanish-Americaii Avar, for their gallant Avork in behalf of the Assoeiation. Those i)laques and brooches granted to IMrs. Acuña and Mr. Fernández Juncos, together with other original doeuments. IniA'e been donated by their families to the Red Cross and they Avill be

j)ermane]itly exhibited in this roum. AVe Avill also keep in exhibit as a historical relie, the íiag of the ProA'incial Red Cro.ss that Avaved over the Spanish Alilitary Hospital

duriii"- the shelling by the Piiited States fíeet. This flag Avas left

J


IXAUGUJÍATTOX OF THF RED CIÍOSS CHAPTER IlOXISE

51

in tltc preinises aiul Dr. José Lugo Vifuts, a Portorican Medical Offtcer of the Lnited States Ariny, kept it. After his death it was turned over to us by liis beloved wife. Mrs. Grace AY. de Lugo Viñas, who Avas very active iu the organi'zation of the present Chapter of the Aiueriean lied Cross.

Tlie Si)auisli Hed Cross lias the syuijiliaties of all eoncerued in the oíd ^lother Couutry Avhere a frieudly hand is ahvays extended by rich aud poor. VJien iu the early daA\M of April 15th, 1931, ex-Queeu \ ictoria Eugenia ot Spaiu stopped iu her jouruey froin IMadrid to El Escorial to say farewell to her royal entourage, and to board the train that was to take her to ostracism; although deeply moved by all the momeiitous eircumstaiices of the events of the day, she still liad the iiecessary presence of niind to ask her loyal subjects, through the Duchess de la Victoria. "To take care of iiiy Red Cross"! It was certaiuly a great exaiiiple of Avomanhood and suprenie eonsecration to social weli'are. thé oiie given to huniauity by this kind Queen. wiio amidts the iiumiuent doAvnfall of her Iciii and the destriic-

tiou of her own crowii, did uot forget the ])oor and suffering and liad foT theni a good word aud a liigli ]nirpose. Aaiekicax Red Cross

"One of the natural conseipieuces of the incorporatioii of Puerto

Rico as,au integ'ral jiart of the LTnited States of América and the eiitry of that Xaíiou into the AVorld contlict 011 the side of liberty

and liumanity—so says eiigiueer Mr. Arturo Rodríguez Aguayo in tlie Pook of Puerto Rico—was the establishnieut in Puerto Rico of a branch of the American Red Cro.ss. to be kuown as the Puerto

liieo, Chapter." The Red Cross has always been a iiecessity of Avar. ihierto Rico, since the S])auish-Ainerican Avar, Avas for iiineteen years Avitliout the sei-AÚces of the iustitutioii and they Avere greatly inissed during the liurricane of 1899. On Thnrsday. May 31st, 1917, a gen eral assembly Avas lieid iu the Caruegie Library to Avliich pi'omiueut ])ersous of the island attended Avith the purpose of orgauiziug the Puerto Rico Cliapter of the American Red Cross. The initiative Avas

taken by !Mr. JIenr\- ^Y. Dooley, avIio liad been commissioiied by the

National authorities to do so. Immediately after tlie founding of the Chapter, the folloAving ExecutiA'o Committee Avas elected to serve

for one year; Chairman, Ilenry AV. Dooley; A^ice-chairman, Emilio

del Toro; Secretary, Miriam S. AAMlf; Treasurer. Charles F. Hill; and Directors, Charles Ilartzell, Juan Hernández López, Julián AV.

Blanco, II. L. Cochran, Juan R. Huyke, AIrs. Frederiek C. Ilolmes,


•52

INAUGITKATIOX OF THE RFI) CKOSS CHAPTER JIOUSI-:

Mrs. Alaniiel V. Domenecli, ^Irs. José Ln<<o Viñas, AIrs. Alamiel Ro-

di'íguez Serra, Luis Sánchez Morales, ]M. O. Sewell. IMrs. José S. Belaval, Mrs. J. R. P. Savage, Juan de (Juzmáii Beiiítez, José B. Benedicto. Mrs. 11. M. Ilutcliison. Mr.s. V. A. üliiies, Dr. W, "W.

King and Martín Travieso. i\Ir. B. ilari-ero Ríos, who today is assistaiit secretary of tlie Siii>reme Coui't assisted in the secretarial work. A niembersliip cainpaign Avas imniediately launclied witli splendid results. Miss Diana Yager. daughter of (jíoveriioj- Yager, Miss Hernández Usei-a, Miss Baita Pinlay. i\Iiss ^Magdalena Lucchetti. Mi.ss Provi ürrutia, .Miss Ililda Paño, and iMiss .María .\inelia Pas-

sarell, were a fe\é oí" the beautitiil and distinguislied yonng ladies of the CíUiiinittee that cooi)erated in tlie cainpaign. Tlie last tiiree mentioned are still intiinately related wiíh the work of the Institution. Tile Chapter held a niass meeting in the i\Iun¡ci])al Theater

in whic'h sjieeches were delivered by Governor Yager and Messrs. del Toro, Travieso, Ilartzell and Dooley Avho presided. It was on that oeeasion tliat Governor Yager, eomnienting on the Puerto Rico regi-

nient said his fainou.s words: ""We don't know where tliat regimeut wdll have to go; but we are positivo that wherever diity will cali it, the brave soldiers of this island will go even if it is to sure death."

The ladies of the coimnunity, ju.st as of oíd, rallied to the help of the American Red Gross and daily stopped at Ordoñez Huilding to help in the sewing of clothing and the [ireiniration of surgical material for the benefit of the victims of the war. One of the undertnkings was to prepare a great ()uuntity—over 2ü,000 jioniid.s—of guava preserve, which Avas shipjAed to the hospitals of the Prendí Republie. Also. hecause of donations of the groAvers and manufacturers of to

báceo. the Chapter sent 1,000,000 packages of eigarettes to the soldiers in Prance. It also cooperated with the Pood Commission m its

various campaigns of food con.serA'ation, and did yeoinaii's w(wk in .selling liberty and victory boiids.

í)n may 6th. 1918, an annual meeting was held, and on the 9th, the Board of Directors elected in said annual meeting, met and elected Mr. Charles Ilartzell as (Miairmaii, Don Emilio del Toro Vice-Chair-

inan, Don Julián AV. Blanco as Secretary. Mr. Dooley remained as a member of the Board. At that time the Chapter's offices were in room 312 of the Pederal Bnilding; but the Annual Assembly and the first meeting referred to above, A\'ere held in tile Carnegie Library. On June 3rd, 1918, Mr. 11. L. Moore, Oolleetor of Customs in charge of the Pederal Building following instructions cabled to him from

Wa.shington, asked the Board to vacate the jjremises as they were needed for official purposes. Prom May 13th, np to Jul.v 8th, 1918.


IXArGXn?ATTON' OV TllK RHD CROSS CHAPTKR HOUSE

DS

the íiu-etinjis of tlie ]->oard "were lieid iii liie "Casino de Puerto Rico" by courtesy of its President. I\[r. Juan Hernández Lóiiez, ayIio at the sanie time was one of the Direetors of the Ohapter. Afterwards, Mr. 11. L. Cociiran. who was also a meniber of our Board, tendered the

use of an office in the ^Vinerican Colonial Bank Building-, and it was

tbere tliat tlie meetings were held from July lóth to Noveniber ISth, 1918: Of course. this iinsteady condltion of the office coiild not be accejited as a pernianent jiolicy and the Cliapter deeided to consti'uct

a bnilding. a])i)0Ínting'—witli tliat purpose in view—a committee made np of Alessrs. F. B. llatcli. AValdemar E. Lee. Antolín Nechodoma. ]\liguel Ferrer. Ramón Carbia. Earl K. Burton and Antonio Caiibet. Architecl llatch jirepared a set of iilans. The idea was to ])ay l'or it out of a public subscrii^tion and in aceordance with a report of ^Mr. Julián AV. Blanco, then Secretary of the Board, the sum of $10,775 was coilected for the purpose; but afterwards it was found necessary to traiisfer tliat sum to general funds. In the mean-

time, tlie Cliaiiter rented a house owned by González Padín and Company. Inc., facing Baldorioty de Castro Square. wliere the Board inet for the first time on November 25th. 1918, and wliere all the offices and seetions of the Association n-^ere definitely established for the time being. The inontlily rent for the building amounted to $:10{); Imt the major parí of it was sub-leased to Mrs. Ilelen AV. Courtais for $350. therefore produeing.a benefit of $50 jier inonth. The Board used to meet regularly on Monday of each week, soinetimes

l)resided by Mr. Ilartzell and others by Alr. del Toro. A perusal of the minutes of the nieetings will ])ut- forth tlieir importance and will show the subjects dealt with. Aside from the war-work and other activities in Camp Las Casas, where 15,000 Puerto-Ricans were iinder arms. that Board faced and helped in the disaster brought about by the earthquake of October the llth, 1918, that caused se-

rions damages throughout the western jiart of the island; in the epidemic of influenza ; in tlie sinking of the S. S. Carolina by a Germán submarine; in an umisual big fíre in Arecibo. and in

the very sorrowful fire that destroyed the Yagüez Theater in the city of Mayagüez, where many pei-sons died and quite a number were woiinded.

At that time, the Homo Service Deiiartment for the re-

lief of the families of tho.se wlio luid been called to arms was estab

lished, and in its activities more than $150,000 donated by the National Red Cro.ss were sj^ent, benefitting not less than 20,000 per-

sous, prineipally Avomen and children. Because of the great suft'ering endured during the war by England, France, Italy, Belgium and

Serbia, that Board contributed snbstantially to subscriptions made


54:

INAUGURATIOX OF THF RED CROSS CHAPTER HOPSE

for the branelies of the Tnternational Red Cross operating- in the above mentioned comitries.

Charles Ilartzell was re-elected Cliairnian of tlie Boai'd at its

meeting- of Jiily 16th, 1919. and stayed in that position np to the anniial meeting of Jiily 2:lrd, 1920, when Don Emilio del Toro was elected to the chairmanship and lie remained as Vice-ehaii'man. Tliat same year the Nnrsing Service "was established nnder the diree-

tion of Katlileen D'Ollier and tlie program of work was placed en a peaee footing.

Jlany of the families of ex-soldiers who did not find

work, were helped. and besides, tlirougli tiie ílome Service Department, the Association extended its cooperation to tlie victinis of the big fires of San Lorenzo and Puerta de Tierra and also to the Puertorican residents of Ne\\-' York City who lacked employment. Another

Ítem of work was its contribution to the study of the problem of Tuberculosis.

"When the part of the hou.se that had been sub-leased was turnad ovar to the Chapter and it was found tiiat the Red Cross eould not foot the bilí for rent, through tlie eft'orts of its Cliairman :\rr. Del

Toro, near Governor lagar and tlie Board of Trustees of tlie Car-

negie Library, we were allowed to occupy the section in the second story of the building wliere our offices have been locatcd nj) to yesterday. Don Emilio eeased as Cliairman in July 20th. 1921, and Mr. Juan B. Ilnyke was elected to that office. Tn liis very detailed report of the activities of the Chapter. where Mr. Del Toro mentioned the question of the nioving of the offices to the ne\\' location at the

Librain, he makes it very clear that sucli permission was only temporary; because the Libraiy needed the rooins ínr the develoi)ment of new aetivities and, therefore. iie requested the new Board

of Directors to make the utmost in obtaiiiing the proper offices for the Institution. The moving of the furniture did not eost a cent to the Chapter due to the fact tliat Comniissioner of tlie Interior. Jlr. Guillermo E.steves and Gol. Jarvis of tiie XT. S. Army cnoperated in so doing. The Board met there for tlie first time on Febriiary

19th. 1921. Mr. Arturo Rodríguez Aguayo succeeded i\rr. Ilnyke as Ghairman in the meeting held on July ITth. 1922, and hy virtue of liis re-election. continued in the chaii-inanship until July líith. 1924. wJien :\rr. :\rannel iMendía was elected. At tliat time the speaker Mas X haiiman of tlie l)ranch (onimittee of llumaeao and e.x-officio

member of the Board of Directors. Tlie Board found it necessary to help the victims of a big fire in Santurce aml it also helped a cainpaign for obtaining funds for the victims of the Vokoiiama

(Japan) earth(|uake Mdiich jiroduced a total of if20.00(). fn the year


INAT^OrUATIOX OF TIDí R13D CROSS CHAPTER IIOTTSE

55

CRUZ ROJA AMERICANA CAPITULO. DE PUERTO RICO A.D. 193 5 CL SOLAR EN QUE ESTA GOBIERNO INSULAR

LOS SENADORES

ENCLAVADO

ESTE

A VIRTUD DE LEYES

MANUEL A. OARCIA

CEDIDO

POR El

DE 1929 Y 1934. SIENDO SUS

EDIFICIO

FUE

AUTORES

MENDEZ Y ENRIQUE

GONZALEZ MENA. Y EL

PRESIDENTE DE LA CAMARA MIGUEL A. GARCIA MENDEZ. DURANTE DE LOS GOBERNADORES

HORACE

M. TOWNER Y GEN. BLANTON

LOS

MANDATOS

WINSHIP.

LA CRUZ ROJA NACIONAL AMERICANA. DURANTE LA PRESIDENCIA DE JOHN 8ART0N PAYNE, CONTRIBUYO CON LOS MATERIALES DE CONSTRUCCION. LA

LA ADMINISTRACION DE AUXILIO DE EMERGENCIA DE PUERTO RICO. BAJO DIRECCION DE JAMES R. BOURNE Y EL CAPN. WILLIAM A. FONT. LLEVO A

CABO

LA MANO DE

LA

CAOBA

OBRA. INGENIERO CONSTRUCTOR: CARLOS GONZALEZ.-

CENTENARIA

OC QUE ESTA

CONSTRUIDA

LA PUERTA PRINCIPAL Y

QUE PROCEDE DE LA CASA DEL GOBERNADOR FRCY NICOLAS DE OVANDO (A.D 1SI0) FUE DONADA

POR EL GEN. RAFAEL LEONIDAS

REPUBLICA

HICIERON

ASIMISMO VALIOSAS DONACiOlviS.

LLUVERAS. MARIO MERCADO.

LA DIVISION PREPARO

AUTOR

TRUJILLO

M., PR E Si DE N TE

OE LA

DOMINICANA.

FERNANDO

OE EDIFICIOS PUBLICOS DEL

EL PROYECTO

JORGE BIRD

CALIMANO

Y LOS PLANOS.

Y

JAIME

ARIAS. ARTURO SIFRE

HIJO.

DEPARTAMENTO DEL INTERIOR

ARQUITECTO: RAFAEL

DEL PROYECTO: JOSEPH J. O'KELLY-

PLANOS

CARMOEGA.

GONZALO FERNOS-

JUNTA DIRECTIVA DEL CAPITULO LIC. PABLO

BER6A .

PRESIDENTE

DR. R. LOPEZ

DO

SICARDD

o

'

VICE-PRCEIDEHTE' ..7^»:.'^- "

CHH V. OOMENCC

PROVIDENCIA V-DEL VAUt':

TESORERO

SECRETARIA

OR PRES

JOSE

PAOIN

DE LA CROE ROJA JUVENIL

CARMEN 0. APRONTE'

ISABEL L. HORTON

FREDCRICK KRUG CCRL. OTIS R. COLE '

CLEMENCIA

DqHOTHY 0.,BOURNE

INES L. m^a'riN.,.'' .

JOAQUINA

R. HADEXA . F. TRAViíSO..

VICTOR Bfi Al OGLR;,•' con-ote: JOHN A.WJLSON DR. A.FERNOS ERNOS ISE6M l-SClTli . 'Ra r A t LA 'r .GOMEZ. GUZMAN BÉNiníNATALIA .GUZMAN BÉniTEÍ .'jvHGE-.ne^rRD'.-ARl'AS';, ,

M, COROÍ^A.'WYlLji,,/rj;-i-li,'í.N'E. tdfTl .♦*. . .' •'

.

LIC. EMILIO M. VAScVltÓ^'

VICE - PRESIDENTE

MANUEL

^

.

CORL: luis R. tSTEVES<^-

Laoy^s-'vsa'nZ:',.;;';'.;. ■

'

A NT-Q.N 10, ••LüCCHE-T:Ti

J.ü> N^,^R;a G.Á R;2 0T^(^ ::UR«7j;A|ME'>/B^^

'■'A.N^tb-NIO' R, SILVA' i.' «p«Hi8TR"aOÓH' .

Placa Conmemorativa colocada en el Vestíbulo de la Casa Memorial Tablct Placed lii the Vestibiile of the Houso

.


56

INAUGÜRATTOX OF THK RED C'ROSS CIIAPTER IlOUSE

1922, and this is a very important date in tlie liistory of our Cliapter, the same was iiivited to take ])art in tlie Xational Convention of the Ameriean Red Cross in Washinjiton and I\Ir. del Toro, liavino' been appointed delen-ate fov Puerto Rico, presided tlie Pan-American"

group of the Convention. liaving ]iad the distinction of being asked to deliver a speech at tlie night nieeting of the Nurses Conference. Mr. Manuel IMendía vas Cliairnian of tlie Board for four cousecutive years, uiitil June 2!)th, 1928, beeanse lie vas re-eleeted in

the meetings of Jnly 15th. 1926. and June 18th, 1927. During that period "wV liad tires in Arecibo, Afiaseo, Hatillo. Cabo Rojo. Bayainon and Coinerío. the last mentioned reaching the proportions of

a publie calamity. There vere also floods in Júneos, Arroyo, Utuado, and Gurabo. and it vas found neeessary to iielj) the vietinis vith money, clotliing and slielter. Tlie Board also sent money and cloth-

ing to tile ^ irg'in Islands vhieh suffered the ravages of a very violent hurrieane. A public colleetion vas held for the benefit of the vietinis

of the I^lississippi Plood and aid vas extended in the towns of Yauco, Lajas, Arroyo, Aguadilla, Arecibo, San Germán, Vega Baja, Hor migueros. Guánica, Adjuntas. Aibonito, Caguas and Hatillo to the victima of the storm of July 28rd. 1926, distributing. among other sums of money, that of $5,000 received from Head(|uarters in "Wash ington. During those years. groups vei-e forraed to take courses in Ilome Hvgiene aiid Care of tlie Sick. and the establishment of a school for nurses vas the ciierished hojie of al!. In 1928 tlie Board reeeived $7.500. the result of a claim tliat vas tinally decided in our

avoi b\ tlie Allied i\[ixed Claim Commission. and it v^is the par póse to use these funds in tlie eonstruetioii of a building. beeanse

the Library vas constantly re(|uesting us to vaeate their roonis. leu. on Sejitember l.lth, 1928, the big hurrieane knovn as San

e ipf de\dstated our i.sland and, as a conseíjuence. there vere other

things, besides the consti-iiction of a building. tiiat dentanded ininiediate and prompt help. attention and eooiieration. :\rr. dorge Bird Arias vas elected Chairman in the anmial lueeting of June 29th, 1928. to suceeed Mr. .Alanuel .Mendía. Me.ssrs.

Enri(|ue González Beltrán and Andrés Gandía, wei-e apiiointed Viceehairmen. áVhen the San Felipe hurrieane struek the islaiid. .Messrs, Bird and González Beltrán vere away from San -luán and (iandía took eharge. Inimediately afíer the hurrieane. the Boai-d met and decided to take actlon. and also reipiested íielp from X'ati(mal Head(|uarters. At the time the funds amoiinted to $8.181.:};í. and small siinis wei'e allotted to the Braneh Conimittees "for rice and

beans oidy. beeanse tíiere is no money foi- auytliing else—I am ((uot-


INAUGURATION OF THE RED CEOSS CHAPTER HOUSE

57;-

ing Mr. Emilio Vassallo. theii a member of the Board—aud ■\vliile \vo "wait for help írom "Wasliingtoii". The help "was quiek in getting liere. I^resident Coolidge issiied a eall to the Ameriean people. Mr. llenry Baker aml 1\I. K. Iveekord arrived oii September 18th. 1928, <Hi board the 1'. S. Destróyer Oilmer aiid later on James L. Fieser, National Vice-C'hairman. Eriiest J. íáAvift, T. J. McCarty and other assistants arrived too.

AIso General II. A. Drura aud j\Iajor C. S.

Ridley got liere. The relief rendered was magnifieeiit: $3,196,831.11 were sjaoit in the relief and rehabilitatioii of the victims; 191,000 persons reeelved elothing in which $163,878.89 "were spent; 640,000 ¡lersons were fed at a eost of $525,041.09; 115,000 acres of coffee land were cleaiied and coífee seedlings were distributed at a eost of $693,878.33; while the total cosí of construction material bought here for the building and repairing of 38,000 liouses amouuted to $1,383,122.42. Time keep.s us from giving yon more details on the

siibjeet. Nevertheless, 1 must mention the effieient cooperation of the Insular Execntive Committee of Supervisión and Kelief presided by Mr. Del Toro and which was formed by Col. George "W". Helms, Mr. George l^ird Arias, l\Ir. Cecilio Moran and myself. Throngh its Finalice Committee, presided by IMr. Luis Sánchez Morales, it was able to collect $134,556.14. The work done was enormous. Everybody cooperated and everybody contributed. On Mareh 18th, 1929. the Board approved a new set of governing rules.' The Execntive Secretary, a position which liad been held

at first by Messrs. Knowlton IMixer and II. S. House and later by Miss Beatriz Lassalle was substituted for that of a IManager.

Mr.

T. J. jMcCarty was aiipointed as sueh and Capt. Antonio R. Silva beeame Assistant Manager. It was then that this effieient and active official and untiring social worker entered the service of the Red Cross. Around June 9th. 1929, Mr. IMcCarty jiassed aiVay suddenly

and then Capt. Silva was appointed IManager, undoubtedly; because all concerned were convinced that this distinguished Puertorican was cari'ied away by the noblest vocational impulses for the enthusiastic and effieient service of the Red Cross.

In the annual ineeting held on June 10, 1929, Dr. A. Fernós Isern who was a member of the Board of Directors, was elected President of the Chapter. Then the conimittees of Ilome Service, Disaster. First Aid and Life Saviiig, Volunteer Service, and Publie-

ity, were reorganized. The Ilome Service Department which. from the stand iioint of view of this Chapter, is very imporíant, was organized under the leadorship of ]\Iiss Beatriz Lassalle, who was siu-ceeded by Mrs. Joaípuna R. IMadera and is at present in charge


5S

INAUGUEATION OF THE RED CEOSS CIIAPTER. HOIJSR

of Bliss Irma Ramírez Bravo.

If tlie family tliat requests our aid

dees not have au iiicome, or the ene it receives is insufficient, we render help in the í'orm of food, clotliing or the paymeiit of liouse rent; health problems are referred to hospitals and clinies: employment is obtained for the men and women physically fitted, stress is laid lipón, so that eacli person ivill comply witii his duties and therefore speeial attention is given to orphan children; and tlie aged and maimed are never forgotten.

These fainilies are instructod

in the prevention of diseases, in Horae Ilygiene and on the intelUgent use of their incomes; the work of their eliildren and their

better adaptability to the sehool environment i.s very carefully supervised; the obtaining of pensions. eompensations and liospitalization as ivell as otlier services, are rendered to veterans, soldiers and injured workmen. Tlie Ilomc Service Department has made it a

point to keep in eontact witli similar agencies of social ivork througlioiit the United States and other conntries. oii belialf of the fainilies

under its eare. Al! of these activities have as jirlme object the fostering of tlie pliysical, moral, social and economic condition of oiir

people, and it endeavoiirs to point. to theni the ¡iropei* use of the advantage.s offered by the eommuiiity in their behalf. and in other instances, to better adapt tiiemselves to tlio environment in whleh

the.\ live, ahvays basing tlie work on the fundamental prinei])le, that in e\er.\ case, tliey are responsible befoi-e their fellow human beings, !-or tlie fulfillnient of their duties to tlieir homes and to society in general. In otlier words, the Department is a social ageiu-y with a systematic program of organized cliarity worlí.

By virtue of Law No.

approved the 26th of .July, l!)2í), by the

then f«overnor llorace il. Towner. wiiicli iVas introdueed into the

Henate of I uerto Rico by Senaíors ilanuel A. (tarcía iléndez and

Enrupie González .Aleña, and piloted tliru tlie Ilouse by Representatm AIi. Enri(]ue Landrón, now gone over the (íreat Divide, the I eoj)l( of I uerto Rico soid to the Aniei'ican Red Ci'oss, for the nomiiitd price of one dnllar. that is. gímeroiisly donated, the site whieh it now oecu])ies on Ronce de León Aveiuie, of aii area of r)(i;í.25

sq. ni., nndei* tiie condition, that the ('ha|)ter was to ereet a building, witimi the ne.xt five years. at a eost not !ess than 5.000. for tJie juoper housing ot the offices and otliei" hranches of tile orgímization. The deed was signed on Angnst !)th. 1¡)2!Í. bei'ore Xotary Rublic -1. AI. ( alderon by Don Giiilleriiio Esteves. Coiiiinissioner of tlie

Iníerioi- on belialf of the Goveriiment aiid Dr. A. Kerin'.s Isern, Ghairman of tlie Ghaiitei'. Then the Gliapter reqiiested tluí De partment of the Interior to prepai-e plans for tliis building and


INAUGURATION OF THE RED CROSS CHAPTER HOUSE

59

started agaiii to make efforts to obtaiii the iiecessary fuiids to carry on the project.

On jMareli Kítli, 1930, a fire at Fajardo destroyed 14 lioiises

dainaging otlievs. Tlie Red Cross eoiitributed for tlie victims o£ tliat calainity.

Dr. A. Fernós [serii was re-eleeted Cliairinan iii tlie animal

meeting Iield the 27tli of June, 1930, and the speaker rene^ved his connections Avith the organization beeoming a niember of the Board of Directors of the Chapter. That year Dr. Fernós attended the National Conventioii in ^yashington as our delegate.

Santo Domingo, the neighboring island and sister Repnblic, Avas devastated by a hurrieane on September 3rd. 1930. The Puerto

Rieo Cliapter of the Ameriean Red Cross. in a joint meetiug with Covernor Theodore Roosevelt and the niembers of his eabinet, deeided to aid tlie victims of that horrible disaster and immediately started a drive for the raising of funds. The Cliairinan of the Chapter, Dr. A. Fernós Tsern and the iManager, Capt. Silva, took an airplane

with the inirpose of aiding in tlie organization of relief. Around

$00,000 including medicines, food and clothing vere sent over for the relief of the victims. The Doniinican Repnblic, throngh its President General Triijillo, in a letter addressed to the Chairman of the

Chapter, gratefnlly acknowledged the ])art \ve took in its honr of grief. It was onr privilege to be the first to arrive at tlie scene of the disaster.

The Chapter held its annual meeting on Jnly 24th. lí)31. Afterwards. in the meeting held on October 22nd. 1931. the other fellow members of the líoai-d of Dii-ectors bestov-ed upon me the lionor of the chairmanslii!). 1 take it for granted that the position of Chair man of the Puerto Rico Chapter of the Ameriean Red Cross demands sucit devotion and self denial that. aíthough lacking such virtnes, 1 could not very well refuse tlie cali. Successively, 1 have been reeleeted for the same position in the meetings held on August 12th,

1932. August 8tlt. 1933. August lOth. 1934. and August 13th. 193ó. On Seidemher óth. 1931. (piite a dood oceurred in the veeinity of Ih)nce. IVe extended relief to those who liad lost their hornos by

giving them food, clothing and sheltor. Finally, in cooperation uith the Idnniciital antliorities of Ponce and the Insular Government, 86 small houses. at a cost of $8ó each. were built to supplant the small shacks Ihat had been destroyed by the forcé of the water. It was

my ju'ivilege to iiersonally deliver the keys of these houses to their respective owners. on tiie 26th of June, 1932.


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i:s^AUGURATIOX OJ-' THIO RED CROSR CIIAPTER HOUSE

A lew days after the Ponce ñood, oii ¡áejjteniber lOtli,

to

be exact, a luirrieaiie jiasscd elose to Culebra, wbore It destroyed ten houses and daniao-ed anotlier ten. AII of the vietims. aroimd í)5 fainilies, were promptly aided with focd and clotliinji-. ()n tUe ni-ht of Oetober SOtlp 1982, 23 per,sons lost tlieii- live.s and 38 were

serionsly injured, in an automobile aceident on tlie Coinerío road, and as it is custoniary, the Red Cross was instantly on tlie si>ot to see wliat it eould do, after^Vards conimitting- tlie victiins in hospitals. Tlien, another huri-ieane. on tlie nifilit of Sejiteniber 2()íli. 1932, passed over tlie island. The aid rendered by tlie Red C'ross in that

disaster in wliieh 2ñ7 live.s were lost and 4,820 ]íer.son.s were injured, is still too recent to be forootten. ít is our pride that durin«í this raajor disaster our Cliapter, due to the exi)erience aecpiired iu the hurrieane of 1928, was able to organize relief in a very raind and effieient way. Xot less tJian families were provided witli focd and 20,886 witli clothiug; building material was ]trovided to 8,175 per.sons, and medical help and nursing to 5,112 patients in the five

eniergeney ho.spitals tliat were established. In the huiTieane of 1932,

the Committee of Relief and Eeliabilitation presided by Dr. José

1 adin and formed by i\Ir. Emilio del Toro, Col. G'eorge L. Byroade, / i' $40,000 whieh were reeeived in.vself,from was able to collect í1í7(},234!84, besides the Insular Emergency Fund. J^ rom lieadfiuarters we reeeived $100,000. besides 1,005,938 pounds ot tiour that were turned. into bread, in addition to 100.000 garinents

and 616,654 yards of elotli whieh were eonverted into 41,991 garments, tliese liaving been rapidly distributed among the vietims. Around 20,886 families. approximately 114,873 ])er.sons, reeeived the

ene t of that elothing. Finally $86,859.84 were si)ent in the pure lase ot 1,921,339 .sq. ft. of lumber, of 7,208 qq. of galvanized iron 01 loo ng and of 165,100 Ibs. of nails, benefítting 8,175 families. is a mattei of jnide for us that althougli Ileadquarters sent down

Messrs. M. K. Reekord, Dr. De Kleine, George C. Smith and C. Wayde owning, all of tlie relief work was entirely left in our hands and eonsequeiitly, the responsibility for the same. Mr. -James R. Bever1 uerto Rico at the time and ITonorary Chainnan ot the Cliapter, took notice of our work dnring the disaster and eooperated extensively with us.

On aiareh 3rd, 1933, the Yagüez River in Mayagüez, due to exeeedingly liea^'y raiiis, overfíoWed, causing lieavy loss to life and property. Tlie Red Cross, in the fulfillment of its saered duty, went to the helji of the vietims.

When tlie Emergency Relief Administration was started in Puerto


INAUGURATION OF THE RED CROSS CHAPTER HOUSK

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Rico, the Anieriean Red Cross was tlie first ene to siibiiüt, cu September inth, 1938, a plan to alleviate uneinployment among tlie woinen. To tliat eft'eet, we furnished 308,000 yds. of cloth wliicli liad been seiit froiu Ileadquarters aiid "we snpplied tlie thread, buttons, and bias, necessary for the iiianut'acture of 14,901 dozens of garnieníK for nien. woinon and cliildren; 1,200 layettes and 2,220 coys (hammock erips) for ivliieli labor, the Eniergency Relief Adiniiiistration footed the bilí. Tn this work 2,020 women found em-

ploynient and approxiniately 168.000 persons were benefítted wlieii the garinent.s were distribiited. We have always cooperated with the Eniergency Relief Administration in all those niatter.s connected with the woi'k of the Chajiter and in that respect, we helped in the trausfer of the honses of the ward known as San Cipriáii, bj- pro-

viding hoiise-rent to its re.sidents, wliile new ([iiarters were erected for theni in the place known as "Tras Talleres". ()n the afternoon

of Janiiary 5th. 1934, a fire destroyed 31 liouses and damaged 8 more in the city of Ponce and then we provided relief for 71 families. Einally, allow me to remind yon of the big fire on Stop 21st., in Santnrce. that took place in the early dawn of Mareh 24th. 1935, in which a great numlier of lioiises belonging to the poorer elasses were destroyed. Tliis Chapter furnished the necessary eniergency

relief. paying rent to those wlio lost their liouses and besides, coope rated with the Eniergency Relief Administration which helped in the furnishing of clothing and food.

This, broadly speaking, is the work accomplished in the major dlsasters in which the Red Cross through its Executive and Branch Committees. has taken a liand. The latter, organized in eaeh town of the island. have, since their incept-ion, conducted a work parallel

to the former, to such an extent and in such an efficient way, that all praise, no matter liow high, will never show the efficacy, energy and enthusiasin of tlie ladies and gentlemen wlio make up these committees.

The In.sular (Toveriiment, the Jlunicipal authorities, the Army,

the Navy, tlie National Guard, the teachers, the press and the public in general have done more than their share, in coming to onr aid, and it is more than jiist, that we express onr deep appreciation to them. The truth of the matter is, that so many organizations have cooperated with us, that it would be impossible to make a detailed description of the work of each one; because we are afraid of omission.s and of lengthening this speech.

With regard to all the funds that have been raised, it seems fitting to state that the sum obtained from annual membership drive^,


62

INAVGURATIOX OF THE RED CEOSS CHAPTER HOUSE

as well as froin clonatious, liave beeii speiit in Puerto Rieo; beeause siiice tlie year 1928, the portion that riglitfully goes to Head-

(piarters. }ias ahvays been retiirned to us, together with otlier timely aid. It would llave been impossible for this Chapter, due to the eeononiie eonditions prevailings in the island, to face the situation that lias arisen, specially after the two big disasters of 1928 and 1932. We take this opportunity to exiiress oiir deepest appreeia-

tion to tJie Central Coinmittee in "Washington for the generosity extended to us, and for the high spirit of cooperation that has prevailed in it, towards our Chapter. We are, it can be said ^vitllout

pxaggeration on our part, the pet Chapter. When oii July 7th, 1934. the President of tlie United States and of the Anierican Red

(h'o.ss, Pranklin D. Roosevelt, visited our island, on being approached by Dr. José Padín to ask him to deliver to the branch coniinTttees

the trophies that liad been won by theiu in the menibershi[) drive of 1934, he rapidly ansyered: ''Of course, I aiii deliglited to do it". The President. performed the task and by .so doing broke a precedent. On tliat ocassion tlie Chapter declared l'rcsident Roose

velt it.s guest of honor, ¡nid through me, delivered to him, a resolution to that eífeet.

We stated in a formei- paragrapli tliat on July 2(ith, 1929, the People of Puerto Rieo donatcd tliis lot to the Red Cros.s. with the

proviso tliat íí building was to be erected within the next fivo years. Therefore, the term would have expired on July 2(íth, 1934*; but tile Legislative A.s.sembly of Puerto Rico, b;\" virtiie of its Joint Reso-

lution No. 10, introdueed by tlie Speaker of the Ilouse. Ur. Wignel A. García Uéndez, and apj)i'oved by Governor Plantón Wiiiship on April 21st, 1934, acknowledging once more the services rendered by this institiition. and being aware of it.s ini]iossibiIit\' of erecting a building after passing througli the severe hurricaiie.s and other ealamities heievith described, decided to extend the term for five more years tliat is, until July 26tli, 1939. Then, considering that the

Red Cro.ss is a quasi-governmental agency and the only welfare or~ . ganization in Puerto Rieo, we did not hesitate to ask the aid of the Emergeiiey Relief Administration of Puerto Rico which as a result of tlie policy of New Dea! originated with President Pranklin D. Roosevelt, wa.s fo.sterÍng the developmeiit of a nuniber of xmblie improvements. Jame.s R. líourne and William A. Pont, Administrator and Assistant Administrator, resioeetiveG', sympathized with our request and promised to cooperate by paying for the labor.

Josejih O'KelIy, a successful architect, designed the building, The Department of the Interior, through its architects Rafael Carmoega


IXAUGURATIOX ÜF TILE RED CROSS CHAPTEB HOUSE

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and Ctoiizalü Feriiós prei^arecT the plans. It was estiiiiatecT that tlie total cost of tlic Iniilding- -woiild be $18,539.96; tliat is, $6,694.96 for

buildiiijí niaterials and $11.575 for labor. Once more, we called on tbe (-entral Coinmiítee in AVasliington askiiig for mouey to pay foi*

tlie building material. Our requeat was graiited and tlie sum of $9,385 whieli was its sliare in the membershii) drive for 1934 was retnrned to us. In Puerto Kico we received donations to the amount

of $425 from iMessrs. Jorge Bird Arias, Arturo Lluberas, Mario Mei-

eadu, Fernando t'alimano and Gerónimo Yalleeillo. Tlie nativo tiles that decórate the roof Avere in-esented by Mr. Jaime 8ifre Jr. The building represents a valué ol around $25,000. It seems more than fítting to state that iMrs. Patria Córdova

Dávila, a member of our Board of Direetors. Avho attended last year's annual Conveiition as our representativo, A'isited the late Judge Barton Payne, Cliairman of the National Red Cross at the time,

and among other offieial inatters si)oke on behalf of the eonstrnetion of the building.

The building is a solid, jilain, reinforced concrete construction.

Ko emphasis was laid on decoration. Beauty was substituted for solidity; althougii there is a eertain atmosphere of magnificence and elia'rm given to it by the ornamentatinn of the mam door and the stained glass window on tlie stair landing. In general, the sim-

plieity of the faeade harmoiiizes with the spirit of the association it houses

The building is a eredit to the Puerto Rican Emergency

Relief Adniinistration whieii built it nnder the supervisión of Bngineer Carlos González and his assistant Mr. Luis Ferrer. The Chairman also found in his most iiumediate cooi)erators, the other members of the Board of Direetors, a deeided interest in the

eompletion of the building and it is a great pleasure to express to

them our profound gratitude. In the memorial tablet iJaced in the vestibule, yon avÜI bnd their ñames listed as follows: Dr. R. López Sicardó. ^L"Mr. Emilio M. Vassallo. Alr Manuel V. Domenech. • Mrs Provi C. del Valle. Dr 'josé Padín. Mr. Etienne Totti. ]\Irs. Joa(iUÍna R. IMadera. IMrs. Benjamín llorton. Mrs. Clemencia P. Tiavieso. Mr. Víctor Braegger.

Krug.

Col. Otis R. Colé. Dorothy D. Lourne. ^la.j. -Tohn A. AVilson. Rafaela F. Gómez. '^orge Bird Anas. Bi*. Jaime Bague. i\Irs, (armen O. Aponte. Col. Luis R. Esteyes. i^li'S. Inés L. Marín.

Dr. A. Fernós Isern. IVIrs. Natalia Guzmán Benítez.

Mrs. Angel A. Sauz Mr. Antonio Lucehetti.

JIi-s. Patria Córdova Dávila

Mr. Juan R. Garzo!.


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INAUGURATION OP THE RED CROSS CHAPTER HOUSE

Capt. yilva anci myselt' visitecl tlie place daüy. L ninst do justice to oiir ilaiiag-er and state tlie fact. that lie took pains to see tiiat tiie eost of tlie Iniildiiio; should be as small as possible, and tiiat he

persoiially supervised the acqiiisition of inatei-ials and of evei-y small detall of adniinistration.

Lt "\vas a jíreat jirivileji'e for me to notice

that the ivorkei-s wlio erected the same, ti-ied hard to do their ntmost; as if they were working in tlie eonstnietion of theii* own honses. And so it is; because this is the home of all and for all.

Tlie doors and windows, both outside and inside, are iiiade of mahogany, liroii-vht froin Santo Dominico and fnrnished l)y the i'uerto Riean Enier^ency Relief Administration. Exceptlon is iiiade of the maho}iany iisod in the coiistrnction of tile inain entrance doov. "With that particular mahogany, way baek in 15();l to 1510. Governoi-

Prey Nicolás de Ovando, fonnder of varions cities in tiie Ilispaniola (today Santo Domingo) and the very one that ordered Don Juan

Ponce de León to conquer and settie our deai- and beautiful island, roofed liis honse. The same is a generous donation of General Rafael

Leónidas Trujillo Molina, President of the Dominican Hepiibiic, to the Puerto Rico Chapter of the Anierican Red Cro.ss, This present filis US witli pride and satisfaction and we will fpiote iiere what we stated to Ledo. Federico Llaverías, Cónsul General of Santo Domiinvo m our letter of May 14th, 19.35: 'CJust as Prey Nicolás de Ovando

devised dreams of future eonquests under that historie mahogany, we will endeavonr, following the noble mission of the Society of the Red (,ross, to keep Puerto Rico dedicated to tlio public weal, promoting bappiness among men, and develojiing social relations and fostering peaee and good-will amongst nations". JuNiOH Rkd Cross

Ou September 15th, 1917, during the World War, Woodrow Wiison, President of the Uníted States and of the American Red Cross, issued a jiroclamation, inviting the sehool cliildreii of the natiou to

enlist in the service of the Júnior Red Cross, therefore, giving them an opportunity to serve their coiiníry and other nations of the world. The organizer of this important división of the American Red Cross in Puerto Rico was Dr. Paúl G. Miller, at the time Commi.ssioner of Education. IJe, naturally, became its first Chairmau. Dr. Miller was succeeded by Mr. Francisco Vizcarrondo. f'ommissioner of Education, Dr. José Padín is its present Chairman. The Júnior Red Ci'oss held its first membership drive from the fith fo the lOth of May 1917, that is, prior to the I^residential Pro-


Governor Winahlp ta olstlng the colors

El Gobernador Winship izando la bandera nacional

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INAUGUBATION or THE RED CROSS CHAPTEH HOU8E

clamation. As a resull of this campaign 68,013 seliool cliildren be-

camc members and a total of $21.501.25 was collected. According t^ the report of ex-eliairman Vizcarrondo. tlie Jnnior Red Cross cooperated iii the World "Wai-, togetlier with the piiblie sehool teaehers. ¡n the preparation of haiulages for the coinhatants. in tlie iiiamifaetiire of clothing for tlie Eiiropean cliildreii. in tlio sale of "war stamps and of bonds of the dilTerent loans. in tlie propaganda fostering the production of native food stuffs and in al) that other warwork wliieh put to trial tlie sineerity and loyalty of the Anieriean

eitizens of this islaiid. The nioney eollected during tlie first niembej'shi]) campaign was totally spent in tlie pureliase oi' tliree ambulances whieh were assigned tu duty on tlie war-ridden ñelds of Europe. Later on, a considerable amonnt of jiioney was donated for the establishment of a ward in a fieid Jiospital. Aiso the ehildren, in the manual training classes. constructed ñOO easy eliair.s whieli were donated to the Portorrican soldiers who were iiiider military training in Canip Las Casas.

After the signing of the peace, in view of the desoíate couditiou

in which thousands of orplianed children were found, the Júnior Red loss took charge of tlie care and education of a iiumber of thein in tiie scliools of FrHncG.

The Júnior Red Gro.ss was the ñrst to establish in Puerto Rico a department of .schooI hygiene. which afterwards was transferred to the epartment of Health and from which originated the present Ilealth

-nits. It also organized the dental sehool clinics and at the present

ime sustains a nuniber of thein. It cooperates in all those projects

lat may be of benefit to childhood, such as seliooI Innclies and day niuseiie.s. A number of .seholarships for deserving meinbei-s of the uniois m one of the features of its program, and it can point witli

pnce o a number nf graduates who owe their career to the society anci who have distinguished themselves in the community. The . umors eooperate in different eivie activities such as tlie orimmonta-

lon ot the sehool sorroundings, and besides, provides food, clothing, medical services and medicines to their poorer fellow classmates. At

piesíiit. t\\o \eiv important projects of far reaeliing conseiinences

to tile community are under way. one is a Sight «aving Canipaion and the other aii Ambulatoiy Dental Clinic.

In times of disaster, the Júnior Red Cross is always a greal help. Resides, it cooperates in the celebraíion of the líomage to the Aged. i\fothers' Day, Christmas, and so fortli, pi-oviding i)reseuts and ñowers for tlie aged, for the parents and for destitute fellow members. The members of the High Sehool Council who hold an


TNAUGUEATION OF THE RED CROSS CHAPTER HOUSE

67

iiniiufil nieetin«i' adopt vei-y important resolutions. Tlieir delegates

lo tlie Anmuil .Júnior Red Cross Conventiou in Washington have liad the distinetion ot* having been appointed \'iee-ehairman of the same, and tliey have always been given the privilege of tlie placing of the wreatb on the tomb of the Pather of the Nation, George Wasliingtoii. ín the bi'iefest way possible 1 have made a review of the chrono-

logieal develo])moiit and tlie inereasing activities of the organization. It lias ahvays been onr objective to paj' \vitli our own means, the opportunities of work that in an earnest endeavour to solve the social jiroblems of the islaiid, have been confronted by the Puerto Rico Chapter of tlie Ameriean Red Cross. Up to the present time, each and everyone of its proniises have been fulfilled. What you don't know is the amount of energy and .strive that it all represents; the vicissitudes, the indifferenee and skei^tieisni that had to be overeóme,

in order to obtain the enornious amount of vd!! power that had to

be inai'slialled in acliieving a goal, of which the Chapter can be proud and "witli it tlie whole ¡sland of Puerto Rico.

Bvery time that uni

versal pain. ealamity oi- disaster knoeks at our doors; whenever the neoded of all latitudes, and the sick in body and soul of all the great disasters suíí'ered by liumanity have needed aid, they have found in our Cliapter a ready liand. which coraplyiug with its duty,

has lielped its brothers of all i-aces. of all ereeds and of all nations. If the work accomplislied has been small in quantity and deprived of results. we are not loosing our faith in the future. Because of

the encouragement which emanates from our owu community and froni the Ilome Office, we hope to fulfill those great aims, and under its flags of cooperation and good will, wc hope to cluster everyone,

to carry consolation and aid to sutfering liumanity. And in so doing, we will uphold its rnost precious principies. Dui-iiig tho ciTemony, Hon. Emilio di'l Toro, a former chair.niau o£ the Chapter, waB prcsented by the Board of Díroctors with a beautiful ranllet made of oíd mahogany, from the house of Frey .Nicolás de Ovando. Chief Justice del Toro, deeply touched, accepted the

present, thunking the Board and stating that it Was his intention to use it in the bench of the Supremo Court.


SPEECH OF HIS EXCELLENCY THE GOVERNOR OF PUERTO RICO GENERAL BLANTON WINSHIP

JuDGE Berga, Ladies and Gentlemen :

I regard it as raost fitting tiiat this liandsomf Imildiiig t'or llic Red Cross shoiüd Imve been placed hore on tbis well si-lcctccl ;uid attractive site, with the aid of Mr. Bournc and bis licnlciinnls of

tlie Puerto Rican Emergency Reliof Administration, as tlic pnrijoses of the two organizations are in many respects similar. The Red

Cross with its limited resources has always dono its utmost lo iniligato the cffects of disasters that havo ravaged our I.sland. Tlie Puerto

Rican Emergency Relief Administration, supplied with larger re sources by the Federal Government, has been relieving tiie destitution

caused by the worst deprossion in our hi.story and ])lanning for the permanent rehabilitatíon of our pooplc. It is tluis eniinejitly fitliimthat the Puerto Rican Emergency Relief Administration sliould come

to the help oí the Red Cro.ss in providing this permanent home for the organization that will direct relief aetivities in the future, The work of the Red Cross has been of exceptional (piality. Its aetion

has always speedily followed the disasters to which our people have iecn subjccted. It has given them relief and encouragement to ])ut up a strong flght against recurring aceidents. It has built up theiimorale, essential for rehabüitation.

Unostentatiously, Imt most eífeetively, tiie Red Cro.ss lias devoted

itself with high spi,rit to the accomjilisliment on this Tsland of whal

tiat oiganization is expected to do. Its pnrposes are always ohjeelive. e good soldiers, the Red Cross always takes its objectives. .Many ot US may have forgotten that afler the hunácaue oí' U)2S the Red ^loss lapidly eonstructed 35,000 houses and reconditioned tlumsands

ot others, and that after the hurricane of 1932 it repaired five or six thousand more. I consider Captain Silva and his assoeiates a great aid to the nceds of this eommunity for when it has l)t>come necessary to act quickly and eft'eetively they have put their slioulders

to the wheel with traditional Red Cross success. It is, thereforc, appropriate that this great organization should have here nut onlv

a home for the seat of its aetivities but a beautiful building such as this as a memorial of what they have done and a lasting promise of what they will do when their assistance is invoked. 68


IKATIGIIRATION OF THE RED OROSS CHAPTER HOTJSE

69

Wliat lovelier si)ot could wo. find for its home than tliis, its froiii apon thc sea, witli all tlie beauty aiid tho grandcar tliat tlie coast

liiie here aftbrds to the oye, ])acked as it is by a suecessioii of forlifi-

oations tliat surpass any iii tho Westorn World in oxtent aiid intoresting' dolail. Thoy aro memorials to history and traditiou. Throiigh the roar wiiidow throufih whieh I am now looking over the heads of my audionee I seo bilis across the iiitorvening plaiiis spotted with villagos; hills surpassing the boauties of many that I have seen la difforont parís of t]\o world.

Indoiiting the eoastal plaiii, they go

hy oasy stops froiii ono platean to aiiother antil they reach the foot of tho higli mountains whore thoy broak abruptly to still greater iioights.

They aro ahvays groen, beautifully groen. The sunsets

tia.sh ii])()ii US at fhis jioint of vantage here in a beauty well ealeiilated to exoite oiie's iniagiiiation to the nth degree. To me they bring

baok happy momories of Switzerland, whose valleys and hills and mountains I have often traveled with thc greatest delight. Switzerland eomos to one's mind today beeaiiso it was tho oradle of the Red (Jross Movomenl.

I love to think of Switzerland also

fi'om the viewpoint of its beauty, tho eharacter of its people, the

groat and suceossful effort that they have madc to alleviato the sufforings of maiikind; thoir principios of free and independont govorninont, and thoir sti-ong dotermination to maintain their neutrality. T llave stood with adiniration and roverence before the splendid monu-

ment in its capital that was erectod there to eoinniomorate the heroie actions of thoso wiio gavo their livos at the time of the advance of Napoleón and iiis army through that territory during the attack on Italy. Yon will rememhor that in 1799 Napoleón erossed Switzer land against the will of its government and its people, and at the sacrifico of their hlood. Switzerland bravoly but inoffoctively triod to arrest tho advance. Then and thero Switzerland madc u]) its

mind that through all the means at its command, tho spirit and luirpose of its people, it would nover he invaded again and since that dato, althüugh it has stood ])raetically in the track of the warring nations of the world. not a singlo hostilo sliot has lieon fired on Swiss soil sinee that historie date.

Tn the gi-eat Woi-ld "War both Ctormany and Franco would have sacrificed many Uves and groat fortune to have been ablo to pass the liarriers of little Switzerland in tho operations of their armies.

Switzerland, howovi'r. has trained every able-hodied man to fight as a soldier whonever it bccomcs nocossary for the defenso of thoir

eountry and nono of tho great nations darcd to bring upon their


70

INAUGUEATION OF THE T?ED CROSS CHAPTER HOUSE

heads the wrath of tlie people of that numerically small but strong- * nation. Few people realize tliat Switzerlaiid not oniy contributed the idea of the Red Cross but carried it through all the conferenees

and conventions that have been held upoii the siibject since its coneeption and has contributed per capita moro in a financia! way thau any other country. The splendid activities, therefore, of tho Red Cross cannot be visualized without exi)ressing the dcepcst appreciation to that little country for its tremendous conlribution to mankind. It has been my great pleasure to have known Jiidgc; Payne, who for so many years so outstandingly headcd tliis organizatioii and the present occupant of that high office has been ono of my closest fricnds

for many years. As long as the Ameriean Red Cross is represcnted by men of the high character of those two, it will invoke the aid of all citizens of the United States and challenge the admiration of the people of the world. I congratĂşlate yon, representativos of tlie Red

Cross, upon this ocassion, and wish you all god-speed in the accompliehment of your high purposes. O-O-O


Profile for La Colección Puertorriqueña

Inauguración de la Casa Capítulo de Puerto Rico de la Cruz Roja Americana (1935)  

Domingo 18 de agosto de 1935.

Inauguración de la Casa Capítulo de Puerto Rico de la Cruz Roja Americana (1935)  

Domingo 18 de agosto de 1935.