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VIDA Y SALUD

Revista del Centro San Camilo para la Humanización de la Salud

VIDA Y SALUD

AÑO XIX - No. 109 ENERO - FEBRERO 2021 REVISTA BIMESTRAL

NUEVA NORMALIDAD

REDACCIÓN Y DISTRIBUCIÓN CENTRO SAN CAMILO A. C. Av. Pablo Casals No. 2983 Col. Prados Providencia C.P. 44630 - GUADALAJARA, JAL. TEL: (33) 3640-4090

ENERO - FEBRERO 2021 Año XIX - Número 109

Comisión Calificadora de Publicaciones y Revistas Ilustradas. Certificado de Licitud de Título 12277. Certificado de Licitud de Contenido 8940.

Tanatología PAG. 6 - 7 ... Y entonces, iniciar una vez más

Ética cotidiana PAG. 24 - 25 Problemas bioéticos en la vejez

Centro San Camilo PAG. 28 - 29 Informe 2020

ÍNDICE

EDITORIAL NUEVA NORMALIDAD 1 PUNTO DE VISTA 3 HAY QUE BUSCAR CONTAGIARNOS SOCIEDAD Y SALUD QUINTO CENTENARIO DE LA CAÍDA DE TENOCHTITLÁN 4 TANATOLOGÍA ... Y ENTONCES, INICIAR UNA VEZ MÁS 6 PSICOLOGÍA MIEDO Y TEMERIDAD 8 RINCÓN MÉDICO DALTONISMO 10

REPORTAJE 12

NUEVA NORMALIDAD

CULTURA 20 MARÍA ZAMBRANO: BUSCÓ EN EL CORAZÓN, EN LA BELLEZA Y LA POESÍA, PALABRAS DE LUZ NATURALEZA 22 TEOCINTLE O GRANO DE LOS DIOSES ÉTICA COTIDIANA 24 PROBLEMAS BIOÉTICOS EN LA VEJEZ BUENOS HÁBITOS 26 UNA OPORTUNIDAD DIARIA DE CAMBIAR INFORME 2020 28 CENTRO SAN CAMILO A.C. VOLUNTARIADO 30 EL VOLUNTARIADO, EMBLEMA DE ESPERANZA FUNDACIÓN STELLA VEGA 32 ACOMPAÑAMIENTO ESPIRITUAL: RELACIÓN ENTRE EL BIENESTAR ESPIRITUAL Y EL

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SUFRIMIENTO DEL PACIENTE

ENERO - FEBRERO 2021

Reserva de Título Instituto Nacional del Derecho de Autor 04-2014- 070409520800-102 expedido el 4 de julio de 2014 por el Instituto Nacional del Derecho de Autor Y renovado el 29 Julio 2019 por el Instituto Nacional de derecho de Autor. La mayoría de las imágenes mostradas son tomadas de la página www.pixabay.com y freepik.es sin derechos de autor, y se utilizan con carácter ilustrativo de la información.

Director Responsable: Silvio Marinelli Secretaría: Centro San Camilo A.C. Diseño: Ldg. Jorge Soto García

Colaboradores: Jesús Humberto del Real Sánchez Victoria Molina Luz Elena Navares Moreno Cliserio Rojas Santes Yolanda Zamora Fabiola Navares Moreno Eduardo Casillas González Judith Jiménez López Patricia Medina Segura Teresa Millán Anahí Madrigal Figueroa Omar Olvera Cervantes Mario Martínez Barone José Carlos Bermejo Higuera Marisa Chávez Correa Hortensia Beatriz Amador Ochoa Georgina González García Francisco Quijano L. Paulina González G.

Suscripciones: Tel: (33) 3640-4090, de Lunes a Viernes de 9:30 a 19:00pm sancamilo@prodigy.net.mx La Revista se puede bajar de internet en la página www.camilos.org.mx Revista impresa en IMPRIME Y PUNTO Fermín Riestra 1363, entre Rayón y Penitenciaría Col. Moderna, Guadalajara, Jal. 1.000 ejemplares


Editorial Pbro. Silvio Marinelli

Director del Centro San Camilo A.C.

NUEVA NORMALIDAD

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a primera vez que escuché la expresión “nueva normalidad” quedé perplejo. Estos dos conceptos parecen pelearse entre sí, y su unión – “nueva normalidad” – parece una paradoja.

El concepto de “normalidad”, en efecto, me hace pensar en algo que se repite, que tiene una tradición consolidada detrás, que da seguridad porque ya la hemos ensayado y está bajo control: es normal levantarse, arreglarse, empezar la actividad laboral que se repite según criterios y acciones similares a las que hemos vivido los días y años anteriores; es “normal” encontrarse con las personas, etc. El concepto de “novedad” pone en discusión, altera y modifica la “normalidad”. Lo nuevo es siempre cambio en la rutina, riesgo de modificar lo que ya sabemos hacer y cómo pensar. Reflexionando mejor, me di cuenta de que lo que nos toca vivir con la pandemia del COVID-19 es, efectivamente, una novedad que debe convertirse en normalidad. Muchos aspectos de nuestra vida han cambiado y todo nos hace pensar que muchos cambios se establecerán de manera continuativa en nuestra existencia: una mayor atención a las medidas de distanciamiento, el uso masivo de las redes sociales, una parte del trabajo que migra a teletrabajo, nuevas formas de enseñanza y de aprendizaje, sólo por poner algunos ejemplos. La novedad nos ha desestabilizado, desinstalado, no sólo desde el punto de vista espacial, reduciendo los lugares accesibles, y temporal, obligándonos a invertir mejor el tiempo disponible (para muchos ha aumentado significativamente), sino también en nuestras convicciones, deseos y esperanzas. La pandemia nos confrontó y nos confronta con la realidad; ha hecho derrumbarse mitos ilusorios y certezas falaces y nos recuerda que todo en la vida es don. Hemos adquirido una mayor conciencia de la provisionalidad de los proyectos; pudimos tener la oportunidad de liberarnos de lo inútil; la pandemia nos educó a la paciencia, etc.

esplendor y grandeza y hemos terminado comiendo distracción, encierro y soledad; nos hemos empachado de conexiones y hemos perdido el sabor de la fraternidad. Hemos buscado el resultado rápido y seguro, y nos vemos abrumados por la impaciencia y la ansiedad. Presos de la virtualidad, hemos perdido el gusto y el sabor de la realidad». En la nueva realidad, hay muchas ruinas que reparar: estrés y conflictos familiares, pobreza por la falta de trabajo, fracaso de muchas actividad productivas, jóvenes y niños solos y aislados, presencia difícil y reducida de la Iglesia, exceso de trabajo en los hospitales (con nuestro agradecimiento a estos profesionistas entregados), duelos no resueltos por prácticas funerarias rápidas y sin familiares; contagio de miedo y ansiedad; soledad; ancianos con traumas psicológicos por apoyos no recibidos, ausencias dolorosas, adioses no dichos, duelos no concluidos. «Pasada la crisis sanitaria, la peor reacción sería la de caer aún más en una fiebre consumista y en nuevas formas de autopreservación egoísta. Ojalá que al final ya no estén “los otros”, sino sólo un “nosotros”. ... Ojalá que tanto dolor no sea inútil, que demos un salto hacia una forma nueva de vida y descubramos definitivamente que nos necesitamos y nos debemos los unos a los otros, para que la humanidad renazca con todos los rostros, todas las manos y todas las voces…» (Papa Francisco, Todos hermanos). La verdadera esperanza es que la nueva normalidad no sea demasiado parecida a la forma de vida que teníamos antes.

Ojalá hayamos llegado a ser más responsables, más reflexivos, más humildes y más esenciales. Tal vez hemos podido redescubrir el valor de la naturaleza y del silencio, un nuevo uso del tiempo y del espacio, un tiempo dilatado y un espacio reducido, la importancia de las relaciones. Como afirma Papa Francisco: «Hoy podemos reconocer que nos hemos alimentado con sueños de ENERO - FEBRERO 2021

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Salud Renal Integral Camilo de Lellis A.C.

www.sariac.org

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Horario de atenciรณn por pandemia Lunes, martes, viernes y sรกbado de 9:30 a 15:00 hrs. ENERO - FEBRERO 2021


Ing. Mario Martínez Barone

PUNTO DE VISTA

HAY QUE BUSCAR CONTAGIARNOS

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ste año que está terminando nos ha marcado a todos en nuestras vidas; a muchos porque perdieron un ser querido, a otros porque enfermaron y la pasaron mal, quizá con algunas secuelas, muchos otros por vivir en confinamiento, aislados de sus seres queridos. Se cambió la forma de trabajar, en muchos casos se perdió un patrimonio que se había logrado a través del tiempo con mucho esfuerzo, de igual forma va a permanecer por mucho tiempo la psicosis de contagiarse y, con esto, nuevas prácticas que requieren de un cambio rutina que cuesta trabajo, como el uso del cubre bocas, del gel, lavarse las manos continuamente, la sana distancia y todas estas prácticas que nos recomiendan porque nos pueden proteger más.

El compañero de trabajo que, a pesar de estar cansado, está atento a ayudar, o que simplemente tiene el comentario correcto. El amigo que ve lo bueno en el amigo y que no critica, que entiende, que defiende, y que está siempre disponible. El hermano generoso que comparte con alegría sus cosas, o que simplemente se adapta sin queja a las circunstancias del momento. El esposo que tiene que aguantar con paciencia los cambios de humor y enfados de su mujer debidos en

En fin. Ha sido un año muy complejo, con muchos cambios, con muchas preocupaciones y ahora estamos mucho más alertas, siguiendo las medidas necesarias, la gran mayoría de nosotros para no contagiarnos de este virus. Pero, así como estamos muy atentos, alertas y buscamos los medios para no contagiarnos, debemos igualmente estar atentos para ver, valorar todo lo bueno que tenemos cerca y buscar contagiarnos a toda costa de la forma de vivir de las buenas personas, que en muchos casos vivimos con ellas. Las madres que viven la pesada rutina del día a día, a través de la entrega de su tiempo, siempre siendo las primeras en servir, en trabajar para tener todo listo, limpio, para que todos los integrantes de la familia puedan vivir mejor. Los padres que salen en busca del sustento para sus familias, con su cansancio y preocupaciones que son una carga constante y llegan a casa con una sonrisa, a pesar de las dificultades. Los hijos que están al pendiente de sus padres y agradecen con sus actitudes el haberles dado en primer lugar la vida, el haberlos cuidado, el trasmitirles sus buenas y también malas experiencias, pero entendiendo que siempre sin importar la forma los padres quieren lo mejor para sus hijos.

la mayoría de los casos a cambios físicos o al cansancio acumulado por la rutina y el continuo trabajo que representa la familia. Las esposas que tienen que aguantar en muchas veces el mal humor de los maridos, quizá provocado por tensión económica, por las preocupaciones y todo lo que conlleva el trabajo. Podemos llenar varias páginas con las tareas que todos tenemos que hacer y que representan retos cotidianos; todos tenemos dificultades y todos podemos hacer mejor nuestras cosas. Agradezcamos constantemente lo que tenemos y busquemos contagiarnos de los virus que tienen todas esas buenas personas que están a nuestro alrededor. Si se pudieran transmitir como se tramiten los virus, no cabe duda de que este mundo sería totalmente distinto.

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SOCIEDAD Y SALUD

Dr. Jesús Humberto del Real Sánchez

QUINTO CENTENARIO DE LA CAÍDA DE TENOCHTITLÁN

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l 13 de agosto de 2021 se cumplirán 500 años de la caída de Tenochtitlán, cuando los conquistadores españoles, al mando de Hernán Cortés, derrotaran a los mexicas-aztecas encabezados por Cuauhtémoc, hecho que dio origen al nacimiento de lo que 300 años después se llamaría México, y que en aquellos ayeres recibió el nombre Nueva España. Durante tres siglos los hoy llamados mexicanos fuimos súbditos del Rey de España. A la media noche del 15 de septiembre de 1810, Don Miguel Hidalgo y Costilla en el Pueblo de Dolores, hizo un llamado para iniciar la lucha de independencia, la cual fue reconocida por la corona española el 27 de septiembre de 1821. La revolución mexicana, que inició el 20 de noviembre de 1910, vino terminando a finales de la década de los 20s del siglo XX, siendo Álvaro Obregón, 1920-1924, el primer presidente posrevolucionario que terminó el periodo para el cual fue electo. En 1917, durante el gobierno de Don Venustiano Carranza se aprobó la Constitución que actualmente nos rige. Sin embargo, a pesar de haber transcurrido 500 años de iniciado el mestizaje, mezcla de españoles con los nativos, la mayoría de los mexicanos aún no hemos asimilados ese hecho.

El origen de nuestros ancestros

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Los antiguos pobladores de lo que hoy es México estaban constituidos por numerosos reinos que en su mayoría eran súbditos de los aztecas, asentados en una vasta región geográfica llamada Mesoamérica, un territorio que iba desde el Norte de México e incluía buena parte Centroamérica, excluyendo Panamá. Mesoamérica es la región de donde es originario el maíz, donde la tortilla es la base de ENERO - FEBRERO 2021

la alimentación. El descubrimiento de la agricultura hizo sedentarios a los primeros pobladores de Mesoamérica. El primer grano de maíz, en la mitología mesoamericana, fue descubierto por Quetzalcóatl, la serpiente emplumada, el creador de la humanidad. Quetzalcóatl descubrió el maíz, y su triunfo contrastó vivamente con el fracaso de los demás dioses. Con razón se le adoraba de tal manera en las sociedades mesoamericanas: creador del hombre, de la agricultura y de la sociedad aldeana (Fuentes, C. El Espejo Enterrado, Fondo de la Cultura Económica, México, D. F. 1994) A medida que estos pueblos evolucionaron de la aldea al centro ceremonial, desarrollaron un conjunto de creencias en cuyo centro se encontraba la idea de que el mundo había sido creado, no una, sino varias veces. Estas creencias, desarrolladas por los aztecas en la leyenda de los Cinco Soles, nos dicen que, en el calendario solar, el centro del disco lo ocupa el sol, enmarcado por cuatro direcciones que nos indican las cuatro creaciones previas del mundo. El primer sol fue destruido por un jaguar; el segundo por fuertes vientos; el tercero por intentas lluvias y el cuarto por las aguas del gran diluvio. Actualmente, vivimos bajo el quinto sol, nacido del sacrificio de los dioses y sólo continuará brillando mediante los sacrificios. Quetzalcóatl fue el principio dador de vida de los aztecas, en oposición a Huitzilopochtli, dios de la guerra y de la muerte. Fue tan importante como Prometeo o Ulises para los griegos, o Moisés para la cultura judeo-cristiana. También fue un exiliado, un héroe que se fue y prometió regresar. Cuando los tiempos del destino y la naturaleza coincidieron, el universo indígena se

sacudió hasta sus raíces, y esto es exactamente lo que ocurrió cuando Hernán Cortez desembarcó en México en 1519. Moctezuma, quién era profundamente supersticioso, creyó que la profecía estaba por cumplirse y se rindió sin ofrecer mayor resistencia.

México no asimila el mestizaje En la Ciudad de México hay una plaza donde el moderno edificio de la Secretaría de Relaciones Exteriores y una iglesia colonial del siglo XVI contemplan los restos de las pirámides prehispánicas de Tlatelolco. El gobierno la ha llamado la “Plaza de las Tres Culturas” como símbolo del patrimonio del mestizaje, mezcla de sangre de españoles e indígenas, en México. En el frente de la iglesia hay una placa con las siguientes palabras: “El 13 de agosto de 1521, heroicamente defendido por Cuauhtémoc, cayó Tlatelolco en poder de Hernán Cortés. No hubo triunfo ni derrota. Fue el doloroso nacimiento del pueblo mestizo que es el México de hoy” (Riding, A., Vecinos distantes: Un retrato de los mexicanos. Joaquín Mortiz/Planeta, México, D. F. 1985). Sin embargo, los dolores del parto de la nueva raza mestiza no han terminado aún. A cerca de 500 años de la conquista, no se ha asimilado el triunfo de Cortés ni la derrota de Cuauhtémoc. Hoy en día, el 90% de


Dr. Jesús Humberto del Real Sánchez los mexicanos son mestizos, en términos estrictamente étnicos. Son tanto hijos de Cortés como de Cuauhtémoc, no son españoles ni indígenas, son mestizos; aunque como individuos siguen atrapados en las contradicciones de su ascendencia. Un profundo pasado subconsciente está presente en los mexicanos de hoy. Se trata de un pasado continuo, pero no consistente. En él, los mexicanos deben conciliar el hecho de ser conquistados y conquistadores, de conservar muchas características raciales y rasgos de su personalidad indígena, incluso glorificar sus antecedentes prehispánicos, al mismo tiempo que hablan español y son católicos en su mayoría. También existe un legado español abrumador. Hernán Cortes impuso los valores de una España profundamente religiosa e intelectualmente reprimida (Riding, A., o.c., 1985). Hubo otros países de América Latina conquistados y colonizados por la Península Ibérica, pero los resultados fueron diferentes. Las colonias del Caribe y de las costas del Atlántico, muy poco pobladas, se formaron con emigrantes de Europa y, posteriormente, con esclavos de África. En los países de América Central y los Andes, donde persisten poblaciones indígenas numerosas, los europeos de sangre pura siguen siendo la clase dominante. Sólo México es verdaderamente mestizo. Algunas veces, parece como si los españoles ocuparan los cuerpos de los indígenas y los indígenas conservasen el control de sus mentes y sus sentimientos (Riding, A., o.c., 1985). La mayoría de los mexicanos son francamente ambivalentes en relación con su herencia indígena a pesar de que la gran mayoría es mestiza: unos más españoles que indígenas, otros más indígenas que españoles (Lopez, E. H., México, American Heritage, 1967; 20 (3): 5-10). Algunos mexicanos muestran orgullosos su origen español, otros de su sangre indígena. A pesar del orgullo por su sangre española de algunos, la mayoría de los mexicanos parece identificarse más por la sangre indígena, lo cual se pone de manifiesto cuando observamos en los edificios públicos numerosos murales de Diego Rivera, David Siqueiros y Clemente Orozco alusivos a la sangre india, mientras que la contraparte española es prácticamente inexistente. Lo mismo ocurre con los monumentos a algunos emperadores aztecas en el Paseo de la Reforma en la Ciudad de México, pero no existen los correspondientes dedicados al conquistador Hernán Cortés.

Forjando patrias Mientras que la Independencia de 1821 fue la reivindicación de los españoles criollos frente a los españoles peninsulares, la Guerra de Reforma de 1857 fue la de los mestizos frente a los españoles, la Revolución Mexicana de 1910 a su vez representó un intento por reivindicar a los indios, y digo intento, porque la situación

SOCIEDAD Y SALUD de los indígenas poco cambió. Exceptuando algunos cuantos países latinoamericanos, en la mayoría de ellos no se observan las características inherentes a una nacionalidad definida e integrada, ni hay un concepto de sentimiento unánime de lo que es la Patria. Existen pequeñas patrias y nacionalismos locales (Gamio, M., Forjando patria. Porrúa, México, D. F.1982. El original fue escrito en 1916). ¿Pueden considerase como patrias y naciones, países en los que los dos grandes grupos (europeos e indígenas) que constituyen la población difieran fundamentalmente en todos sus aspectos y se ignoran entre sí? Si observamos países con una nacionalidad bien definida e integrada como: Alemania, Francia y Japón, vemos las siguientes características: lo. unidad étnica en la mayoría de la población, es decir, sus integrantes pertenecen a la misma raza o a grupo étnicos muy cercanos entre sí. 2º. La mayoría posee y usa un idioma en común, sin prejuicio de poder tener otros idiomas o dialectos secundarios, y 3º. Los diversos elementos, clases o grupos sociales muestran manifestaciones culturales del mismo carácter esencial, aunque difieran en algunos aspectos dependiendo de sus condiciones socioeconómicas y grado de desarrollo (Gamio, M., Forjando patria. Porrúa, México, D. F.1982). ¿Ocho o diez millones de individuos de raza, idioma y de cultura o civilización indígena pueden abrigar los mismos ideales y aspiraciones, tender a los mismos fines, rendir culto a la misma patria y tener iguales manifestaciones nacionalistas, que los seis o cuatro millones de seres de origen europeo, que habitan en un mismo territorio, pero que hablan distinto idioma, pertenecen a otra raza y viven y piensan de acuerdo con las enseñanzas de una cultura o civilización que difiere gradualmente de la de aquellos, desde cualquier punto de vista? Creemos que no, y hasta encontraríamos cierta analogía con las existentes en Sudáfrica, país en el que la nacionalidad estuvo siempre representado por la población blanca de origen europeo, quedando los grupos indígenas y de color relegados a la servidumbre (Gamio, M., Forjando patria. Porrúa, México, D. F.1982). La separación de estos dos grandes grupos sociales existió no sólo durante los tiempos de la Conquista y la Época de la Colonia, sino que se hizo más honda en los tiempos contemporáneos, pues la Independencia, hay que decirlo sin reservas, fue hecha por el grupo de origen y tendencias europeas, dejando abandonado a su destino a los indígenas. La historia de México, la de los últimos 500 años, es la historia del enfrentamiento permanente en quienes pretenden encauzar al país en el proyecto de la civilización occidental y quienes resisten arraigados en formas de vida de estirpe mesoamericana. La adopción de este modelo, el occidental, que se crea dentro de la sociedad mexicana, que se organiza según normas, aspiraciones y propósitos de la civilización occidental, que no son compartidos por el resto de la población mexicana. ENERO - FEBRERO 2021

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TANATOLOGÍA EDUCATIVA

Mtro. Omar Olvera Cervantes

... Y, ENTONCES, INICIAR UNA VEZ MÁS

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El vencejo es un ave que pasa la mayor parte de su vida en el aire. Sus largas alas le dificultan volver a alzar el vuelo cuando cae al suelo. El único modo que tiene de volver a volar es dejarse caer desde las alturas.

n el artículo anterior se habló de la necesidad de tener la capacidad de ver cada día como una nueva realidad. Se comentó sobre los migrantes y su paso continuo por distintos espacios geográficos y en situaciones inesperadas, sin control, en una situación de estrés continuado. Haciendo una analogía de nuestra situación actual en la que debatimos sobre la pandemia y los líos políticos, para la mayoría la situación se presenta como la de los migrantes: cada día es una nueva normalidad, con sus propias complicaciones y sorpresas; esto nos exige una postura proactiva. En este sentido, también existe el riesgo de perder esa capacidad de sorprenderse de la realidad, de esa normalidad cotidiana siempre nueva; al conformarnos con lo que podemos ver a través de las pantallas, llena de imágenes repetidas. Nos vamos conformando de una forma u otra con la simulación digital. La baja estima también hace que muchas personas reduzcan su propia valía al límite de lo que pueden comprar, sin ningún tipo de trascendencia, más que la aparente satisfacción de tener cosas que dan algún tipo de estatus o incluso satisfacen a esa subjetividad reducida sólo por el hecho de ser cosas caras… aunque en realidad sean a veces cosas inútiles. El valor profundo de la persona humana ha sido arrancado de su interioridad para ponerlo en las cosas que se pueden comprar. Y en el mundo digital de las redes sociales. Y así hemos llegamos al término del año y al inicio de uno más, en unas muy extrañas circunstancias, con la experiencia de un estrés continuado y posiblemente con pérdidas de distinto orden. Este tiempo ordinariamente ha servido para hacer los balances de la vida durante el año, es un tiempo en el que los distantes se acercan. Era el tiempo de los reencuentros, las reconciliaciones, las festividades familiares con un sentido también espiritual y religioso.

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ENERO - FEBRERO 2021

Por un lado, están todos los estímulos que percibimos en la calle y medios de comunicación y, por otro lado, esa nostalgia que nace de la ausencia, de las expectativas no cumplidas. de todas formas, hemos vivido un duelo o lo estamos viviendo; nos ha tocado un cambio, que además no ha terminado de concretarse. Muchos nos preguntamos sobre el sentido de esta realidad que ahora vivimos. Todo esto que se ha mencionado se vive de maneras muy diferentes, ahora en esta época quizás tengamos más recursos que en épocas pasadas, sin embargo, esto no impide que nos veamos superados por la naturaleza; ya sea con un gran fenómeno, como un terremoto o huracán o un bicho microscópico, que nos señala nuestro lugar como creación. Ante este conjunto de ideas que hemos replanteado nos vemos ante un horizonte muy complejo, diríamos hipercomplejo. Este tiempo se puede mirar de muchas formas, pero básicamente tendríamos por un lado la resignación pasiva, podríamos abandonarnos como una hoja al viento, de manera que no tendríamos la capacidad de replantearnos las noticias, las tendencias, los conflictos, no tendríamos forma de darnos cuenta de ninguna realidad distinta, más que la que se ofrece de forma ambiental, pensaríamos de manera uniforme con todos los que han decidido vivir así. En muchos casos, pensar diferente siempre tiene sus riesgos. Para muchos es mejor


Mtro. Omar Olvera Cervantes conformarse pasivamente ante lo que consideran como inevitable. También existe una forma divergente; muchas tradiciones filosóficas orientales y occidentales nos invitan a sumir la realidad tal cual es. Esto ahora se dificulta porque tendemos a interpretar la realidad desde nuestros prejuicios culturales y subjetivos. Pero el poder asumir la realidad, nos permite ver lo que los prejuicios nos ocultan. Y esa realidad oculta, es muchas veces parte de la solución. El segundo paso aparte de ver la realidad implica el comprenderla, en ese ejercicio, podemos entender el conjunto de eventos y situaciones relacionadas con un acontecimiento. Es una modalidad de pensamiento estratégico, no sólo lo inmediato es importante: el antes, el ahora y los posibles futuros, podrían considerarse para poder comprender el ahora inmediato y para construir soluciones. Ante lo que no podemos controlar, es bueno saber que contamos también con recursos personales, a veces sólo contemplamos nuestras carencias y eso hace que sintamos

que no tenemos salidas. La toma de decisiones significa emprender nuevos

TANATOLOGÍA EDUCATIVA

desafíos, y desarrollar nuevas actitudes… esto no implica cambiar nuestros valores, pero sí interpretarlos de una manera adecuada de forma que sean un recurso más y no un límite. En el CSC, tratamos desde el aspecto educativo de ayudar a distinguir entre sufrimiento evitable y sufrimiento inevitable. Nos damos cuenta de que los recursos personales puestos en marcha ayudan a resolver gran parte de los sufrimientos evitables. Igualmente, ante la enfermedad es importante el autocuidado, podemos gestionar actitudes de cuidado, precisamente para evitar lo que se puede evitar y mantenernos en un estado óptimo de salud. Y además reconocer lo que no podemos evitar y vivir en paz con ello. Ante una realidad que no podemos cambiar, existe la vía de la paciencia (no como algo estático), existe la capacidad de aprender, de formular respuestas emocionales adecuadas, de gestionar relaciones de apoyo. De ninguna manera se habla sólo de soportar la realidad, el sólo soportar la realidad nos conduce al concepto inicial de resignación pasiva; este acto nace de las teologías negativas en las que se asumía al mal como un castigo o una imposición de la sabiduría y volunt ad divinas; al considerarse de este modo, la respuesta humana era catalogada como un reto a la voluntad de dios o un pecado, que implicaría un castigo más severo. Ahora hablamos de la esperanza fundamental como un principio que parte de una

concepción más amable de Dios, como una persona providente, amorosa y cuidadora de la humanidad. La guerra, el hambre, la violencia en todas sus formas no son queridas por Dios, de ninguna manera serían deseadas o justificadas por su nombre; ahora entendemos que esos fenómenos nacen del oscuro corazón humano que, reducido a su expresión más miserable, está dispuesto a causar el mal para favorecer sus beneficios económicos o de poder. La resignación activa implica, como hemos dicho, la aceptación objetiva de la realidad para poder generar estrategias de adaptación; por ejemplo, en el duelo la pérdida nos pone en el camino de la adaptación. Lo adaptativo es aquello que a nivel conceptual, social y práctico la persona ha aprendido, para funcionar en su vida diaria y le permite responder a las circunstancias cambiantes de la vida y a las exigencias del entorno. Nos damos cuenta de que, en realidad, continuamente estamos haciendo procesos mentales y emocionales para organizar todo el conjunto de experiencias que nos conflictúan, para dirigir el sufrimiento cotidiano por las vías de una solución. La personalidad madura logra integrar la propia vulnerabilidad y las sombras; ha aprendido de las experiencias dolorosas y traumáticas y eso le capacita para emplear todo eso como un recurso. Ahora se habla mucho de la resiliencia. En general, es un concepto que puede explicar mejor la capacidad adaptativa y creativa de la persona frente a las situaciones difíciles. Podemos hacer una reingeniería completa, cuando hemos tocado fondo y estamos dispuestos a reiniciar la marcha. Sabemos que nos espera un camino largo, con un horizonte diferente, y ese horizonte lo marca la esperanza. Como el vencejo debe lanzarse al vacío y volar, no puede quedarse en el suelo; su naturaleza le invita a correr el riesgo de iniciar una vez más.

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PSICOLOGÍA Y DESARROLLO HUMANO

Victoria Molina / Psicoterapeuta

MIEDO Y TEMERIDAD

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n vista de que, después de casi un año, seguimos inmersos en un acontecimiento tan desgarrador como es la pandemia de COVID-19, no es posible dejar de observar las serias afectaciones psíquicas que surgen como consecuencia de dicha experiencia. Todos los días tenemos a nuestra disposición un sinnúmero de información relacionada con la pandemia a través de cualquier medio de comunicación; la radio, la televisión, los periódicos, las redes sociales y, sobre todo, internet, que nos mantienen “informados” al minuto. Esto es un gran avance de nuestra época que no existía en tiempos pasados; sin embargo, también puede ser un factor extra para añadir incertidumbre, desconfianza, tristeza, miedo, angustia, etc., a una situación en la que las preguntas son muchas y las respuestas demasiado escasas. Estar procesando constantemente información alarmante puede producir niveles elevados de estrés, además de afectar la capacidad de pensamiento y toma de decisiones. Por supuesto que es normal sentir algo de miedo en estas circunstancias; el miedo a enfermar, el miedo a morir, el miedo a perder a personas cercanas, el miedo por la inseguridad económica… el desasosiego provocado por la incertidumbre puede convertir a personas perfectamente equilibradas en bombas de relojería emocional. La crisis sanitaria está aumentando considerablemente los casos de ansiedad, pero también podemos observar que se incrementa la desconfianza en las instituciones oficiales como la OMS, la desconfianza en los políticos, en los medios de comunicación, etc., lo que complica bastante la situación; si al acecho de un virus le sumamos la desconfianza, el resultado es un miedo triplicado. Citando a Cicerón: “Porque el miedo es la creencia de que un gran mal nos amenaza, y la tristeza es la creencia de que estamos en presencia de un mal tal, que parece correcto angustiarse por él”. En esta cita, podemos advertir que la relación entre la tristeza y el miedo ha sido señalada desde la antigüedad. El miedo es una de las emociones básicas que nos acompañan durante toda la vida; el miedo nos ayuda a detectar las situaciones amenazantes y a actuar en consecuencia. Cuando algún tipo de peligro es percibido o anticipado, el miedo nos prepara para poder reaccionar de manera adecuada, por lo que sus funciones principales serán la adaptación y la supervivencia. Por eso, algo de miedo es natural, ya que estamos viviendo una situación de

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peligro y el miedo nos prepara para tener una conducta adecuada; sin embargo, nos damos cuenta de que el comportamiento generalizado dista mucho de ser el adecuado. Una cita del filósofo Spinoza nos dice: “A la impotencia humana para moderar y controlar las emociones la llamo servidumbre; en efecto, el hombre, sometido a las emociones, no depende de sí mismo, sino del azar, cuyo poder sobre él es tan grande, que a menudo le obliga a que, viendo lo mejor, haga lo peor”. Por lo general ignoramos que, muy frecuentemente, actuamos y pensamos según nuestro estado emocional. Las emociones forman parte de la estructura básica de nuestro ser, determinan nuestro carácter y nuestros razonamientos. Se puede decir que, si bien las emociones juegan con la conciencia, hay varias circunstancias en las que la conciencia puede generar emociones y esto es un factor importante de las posibilidades de cambio. Es fundamental aprender a gestionar las emociones para que no sean ellas las que nos manejen a nosotros, se conviertan en emociones disfuncionales, y caer en lo que Spinoza llamó “servidumbre”. El miedo disfuncional es una emoción que se produce sin que la integridad personal, o la vida, esté en peligro, pero también con una magnitud desproporcionada, si lo está. Presenta una amplia gama de sentimientos, desde un leve malestar hasta resultar insoportable y, de no ser paralizante, provoca reacciones defensivas inmediatas, entre otras: a) Huida irracional; b) Someter o someterse al perseguidor; c) Cumplimiento meticuloso de prevenciones, sugerencias, órdenes, normas, leyes, indicaciones, rituales, supersticiones; d) Su desmentida, que en algunos casos, lleva a la creación de un mundo benevolente y a la ingenuidad; e) Establecimiento de una compañía o la posesión de algún objeto considerado contrafóbico; f) Consumo de drogas psicotrópicas lícitas o ilícitas; g) Agresividad e ironía; y g) Diversas combinaciones de lo anterior.


Victoria Molina / Psicoterapeuta

Es común ver a personas cuya vida parece desenvolverse funcionalmente, pero una indagación más profunda revela que viven en un estado permanente de miedo. Los diversos recursos utilizados para controlar el miedo los hace hiper respetuosos, prudentes, tímidos, vergonzosos; dubitativos, supersticiosos, hiper responsables, sometidos, hiper morales, estrictos cumplidores de las normas y ritos religiosos, etc., y también pueden padecer pesadillas. Sólo en algunos casos se tiene conciencia de que su manera de vivir tiene como objetivo mantener controlado un miedo disfuncional. La negligencia, tedio o descuido en las responsabilidades personales, pueden ser también síntomas que ocultan este tipo de miedo. Cuando el miedo disfuncional es ubicado en el futuro, se sufre por anticipado, se inhiben los proyectos o se predispone al fracaso. Se puede observar, también, que estados de miedo disfuncional causan perturbaciones perceptivas y del control racional de la conducta; impiden prestar la atención adecuada y el registro de informaciones significativas. Cuando se es inconsciente del miedo disfuncional, puede presentarse una triste actitud pesimista. En el otro extremo del miedo, encontramos otro tipo de comportamiento: el temerario, que vemos cada vez más frecuente en esta situación de pandemia que estamos viviendo. A pesar de todas las medidas sanitarias que se han adoptado para evitar la propagación del coronavirus, lo que no se calculó fue la frustración y la mentalidad de las personas; mientras se adoptaban diversas medidas de control, incrementaba la negación, la

PSICOLOGÍA Y DESARROLLO HUMANO

frustración, la desconfianza, hasta provocar el surgimiento de la incredulidad; frases como “no pasa nada”, “de algo nos tenemos que morir” son muestras de que el COVID- 19 dejó de ser amenaza y peligro para una buena parte de la sociedad. Mientras más pasa el tiempo y aumentan los contagios, se le ha ido perdiendo el miedo. Es verdad que el miedo puede llegar a paralizar, pero también puede llevar a tomar acciones equivocadas. Es necesario encontrar un equilibrio que consista en un “punto medio” entre el exceso y el defecto. Frente a la cobardía y la temeridad, hemos de actuar con valentía, como ya nos lo enseñaban nuestros antepasados. Aristóteles identifica la “virtud” con el “hábito” de actuar según el “justo término medio” entre dos actitudes extremas, a las cuales denomina “vicios”. De este modo, decimos que el hombre es virtuoso cuando su voluntad ha adquirido el hábito de actuar rectamente, de acuerdo con un justo término medio que evite tanto el exceso como el defecto. Ahora bien, la actuación de acuerdo con el “justo término medio” o conforme a la “virtud” requiere de un cierto tipo de sabiduría práctica a la que Aristóteles llama “prudencia”. Sin ésta, nuestra conducta se verá abocada irremisiblemente al exceso o al defecto o, lo que es igual, al “vicio”. Entonces, el temerario peca por exceso al no temer lo que debiera; mientras que el cobarde lo hace por defecto, ya que teme lo que no debe. El valiente es quien ha logrado un término medio entre la temeridad y la cobardía. Por ello, son fuertes en la acción y mantienen compostura y tranquilidad ante aquello que se debe temer. Aristóteles tuvo una gran influencia en Tomás de Aquino, quien diferenció dos aspectos del coraje: la acción valiente y el cuidado de la propia vida. La persona valiente mostraba coraje ante la muerte, pero el coraje exigía conocimiento y la persona va-

lerosa no se arriesgaba ciegamente; el conocimiento de los riesgos fijaba los límites del coraje. Para Tomás de Aquino, la persona valerosa estaba en contra de perder la propia vida; no defendía un coraje que no cuidara la propia vida. Necesitamos coraje para superar el miedo que nos hacen sentir las situaciones difíciles y peligrosas. Necesitamos coraje para afrontar las circunstancias temibles. Las personas valerosas, según Tomás de Aquino, tienen las siguientes cualidades para afrontar los sufrimientos, el dolor y la muerte: capacidad de resistencia, confianza, esperanza, nobleza, paciencia, persistencia y objetivos elevados. Para él, el coraje era la fuerza espiritual que eliminaba los impedimentos que amenazaban el logro de objetivos elevados; estaba asociado con la sabiduría, la justicia y la moderación. Para Espinoza, la persona que se sacrificaba ante la muerte no mostraba ningún coraje; mostraba coraje la persona que se quería y quería a los demás, que se mostraba generosa, firme y feliz en su vida. Ubicarse en un término medio no implica ser tibio ante las circunstancias adversas, sino ser equilibrado. La valentía no consiste en no tener miedo; la valentía consiste en tener miedo, pero saber manejarlo, seguir hacia adelante y hacer lo que hay que hacer y eso sólo se puede lograr con conocimiento y responsabilidad. El valiente transita el miedo y lo lleva a una determinación para hacer algo, mientras que el temerario tiene una actitud irresponsable que niega el miedo. Encontrar ese término medio en estos momentos sería muy positivo para todos; desgraciadamente son pocas las personas virtuosas que lo logran y por eso estamos danzando en los extremos del péndulo, con las consecuencias que llevan consigo esas conductas. ENERO - FEBRERO 2021

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Dra. Luz Elena Navares Moreno

RINCÓN MÉDICO

DALTONISMO

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s maravilloso poder percibir todo un mundo de colores y, en éste, la inmensidad de nuestra creación... un amanecer, la lluvia en el pasto, el despertar de una flor, el cielo, el mar, etc. Tanta variedad de colores que parecieran infinitos. Pero existen personas que presentan dificultades para ver algunos colores, percibiéndolos de forma distinta a los demás. Este problema de salud se llama daltonismo.

¿En qué consiste el daltonismo? Nuestros ojos contienen dos tipos de receptores: por un lado, los bastones son especialmente sensibles a la intensidad de la luz, lo que a efectos prácticos nos permite ver en blanco y negro, con toda la gama de grises intermedio. Estos receptores son los que nos permiten ver de noche a pesar de que la intensidad lumínica sea baja. El otro tipo de receptores son los conos, que a su vez están divididos en tres tipos, cada uno especializado en una gama de frecuencias que podemos asociar a los colores rojo, verde y azul y que al ser interpretados por nuestro cerebro dan lugar a las cerca de 8000 tonalidades que una persona media puede percibir. Así, el daltonismo es la incapacidad de ver algunos colores y ocurre por un problema con los pigmentos en ciertas células nerviosas del ojo encargadas de percibir el color. Tanto los conos como los bastones se encuentran en la capa de tejido sensible a la luz que recubre la parte posterior del ojo, llamada la retina.

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Existen tres defectos principales para ver los colores: Los defectos de la vista para ver los colores ROJO y VERDE son los más comunes. Este tipo es más frecuente en los hombres que en las mujeres. Los otros tipos importantes son los defectos de la vista para ver el color AZUL y el AMARIENERO - FEBRERO 2021

LLO, y la ausencia total de poder ver todos los colores.

por igual y se mantiene estable a lo largo de toda la vida.

Los síntomas del daltonismo pueden ser desde leves hasta intensos. Muchas personas tienen síntomas tan leves que no se dan cuenta de que tienen deficiencia de color o de que no ven bien los colores. A veces, los padres notan un problema sólo cuando el niño está aprendiendo los colores.

Salvo en la forma más grave, el daltonismo no afecta la agudeza visual; sólo si acompaña de ambliopía u ojo perezoso (visión deficiente por un ojo en el cual la vista no se desarrolló normalmente durante la infancia); nistagmo (movimientos oculares rápidos involuntarios), sensibilidad a la luz y visión deficiente.

Los síntomas incluyen: dificultad para ver los colores y su brillo de la manera usual; no poder notar la diferencia entre distintos tonos de un mismo color o entre colores similares (esto sucede mayormente entre el rojo y el verde o el azul y el amarillo). Otras personas no pueden distinguir ciertos colores con ningún tipo de luz. La forma más grave de daltonismo, la cual es poco común, ocurre cuando los tres tipos de conos están ausentes, y la persona que lo presenta lo ve todo en distintos tonos de gris. Esto se conoce como acromatopsia. El daltonismo suele afectar ambos ojos

¿Cuáles son las causas del daltonismo? En la gran mayoría de los casos el daltonismo es de origen genético y se transmite a través del cromosoma X. Se calcula que cerca del 8% de hombres padecen esta alteración en mayor o menor medida, mientras que tan sólo un 0.5% de las mujeres la sufren. Esto es debido a que basta con que uno de los cromosomas X no presente la alteración para que ésta no se manifieste. Es importante saber que, en


Dra. Luz Elena Navares Moreno algunos casos, el daltonismo puede adquirirse más tarde en la vida. Un cambio en la manera de ver los colores puede indicar la presencia de un problema más serio. Toda persona que note un cambio en la manera en que

RINCÓN MÉDICO el número o la forma en el dibujo. Es posible que no lo vea en absoluto.

Qué alternativas hay actualmente para los daltónicos Una de las más populares son las gafas en Chroma. Estas gafas tienen un sistema capaz de realzar los colores que el afectado tiene alterados. Lo curioso es que el sistema fue descubierto por casualidad cuando se intentaba crear unas gafas para proteger la vista de los médicos en las operaciones quirúrgicas con láser. La compañía asegura que puede corregir el daltonismo hasta en un 80% de los casos y a juzgar por las reacciones que se han vuelto virales en redes sociales de gente que prueba por primera vez las gafas, el resultado es espectacular.

percibe los colores debe consultar a un oftalmólogo.

¿Quién está en riesgo de contraer daltonismo? La mayoría de los problemas de la visión de color que aparecen más adelante en la vida son resultado de una enfermedad, un traumatismo, los efectos tóxicos de algunos medicamentos, una enfermedad metabólica o una enfermedad vascular. Ciertas enfermedades pueden aumentar el riesgo de tener deficiencia de color adquirida, entre ellas: el glaucoma, la diabetes, la degeneración macular, la enfermedad de Alzheimer, la enfermedad de Parkinson, el alcoholismo crónico, la leucemia y la anemia falciforme.

Hay posibilidad de una cura… Una pareja de la universidad de Washington que lleva años investigando sobre el daltonismo parece haber dado con la clave. El proceso consiste en implantar en la retina unos genes capaces de generar las proteínas encargadas del reconocimiento del color. Lo más novedoso es, además, que no se necesitará cirugía para llevar a cabo este proceso ya que el gen entrará en el ojo a través de un virus adeno-asociado que garantiza la entrada en la célula. Esta investigación sólo se ha realizado en monos y aún no se ha probado en humanos. Quizá tendremos que esperar un poco más para ver resultados. En cuanto a las formas adquiridas de daltonismo, su oftalmólogo puede tratar las formas adquiridas de daltonismo. Para ello deberá tratar la enfermedad subyacente o cambiar el medicamento que lo causó. https://medlineplus.gov/spanish/ency/article/001002.htm https://www.aao.org/salud-ocular/enfermedades/daltonismo https://stimuluspro.com/blog/biotecnologia-para-tratar-el-daltonismo

Ciertos medicamentos también pueden aumentar el riesgo de contraer daltonismo. La hidroxicloroquina (Plaquenil) puede causar daltonismo. Se usa para tratar la artritis reumatoide, entre otras afecciones. Los defectos de la visión de color causados por una enfermedad no se entienden tan bien como los defectos congénitos. El daltonismo debido a una enfermedad específica a menudo afecta cada ojo de manera diferente, y suele empeorar con el tiempo. La pérdida de la visión de color adquirida puede ser el resultado de daño a la retina o al nervio óptico. El oftalmólogo puede hacerle una prueba sencilla para determinar si tiene daltonismo. La prueba consiste en mostrarle un dibujo formado por puntos multicolores. Si no tiene deficiencia de color, podrá ver los números y formas entre los puntos. Si no puede ver los colores, tendrá dificultad para encontrar ENERO - FEBRERO 2021

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LA NUEVA NORMALIDAD

La industria aeroespacial ha permitido que el ser humano salga de la Tierra, y que podamos enviar sondas a los confines del sistema solar. Actualmente, la Estación Espacial Internacional es un centro de investigación situado en la órbita terrestre, que se ha ido expandiendo progresivamente y ha sido visitada por 205 personas de 16 países e incluso ha sido el destino de los primeros turistas espaciales. La ingeniería genética capaz de modificar animales y plantas para lograr que tengan las características deseables para los consumidores y que sean amigables con el medio ambiente. A través de las aplicaciones farmacéuticas se pueden obtener vacunas que utilizan directamente el ADN del patógeno; medicamentos

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El tratamiento del cáncer ha tenido progresos significativos con la ayuda de la cirugía robótica con láser no invasiva, la imagen por resonancia magnética (tomografía), así como con las nuevas terapias con células madre, la inmunoterapia y la terapia hormonal.

La captación de la energía solar con la finalidad de convertirla en energía fotovoltaica (electricidad), utilizada en el transporte y la iluminación de casas, hoteles y empresas, y también como energía concentrada (térmica), para calentar el agua de nuestras casas, para la calefacción en el invierno y para la climatización de albercas.

La fibra óptica que es el material más utilizado para las telecomunicaciones y redes.

Los teléfonos celulares y las computadoras personales son grandes herramientas que condicionan nuestra vida actualmente, ya que a través de ellas y utilizando el internet, se puede acceder de manera inmediata a cualquier tipo de información, localizar sitios a través del GPS, comunicarnos a casi todo el mundo de manera instantánea y utilizarlos como herramientas de trabajo y ocio entre muchas otras aplicaciones.

Todos estos descubrimientos generaron ideales o expectativas muy altas con respecto a los beneficios que obtendríamos los seres humanos y nuestro entorno, lo cual está muy distante de haberse convertido en realidad. Si bien es cierto que han ido cambiando las condiciones de vida de las grandes ciudades y algunas zonas rurales, resulta muy bajo el porcentaje de personas que se han visto beneficiadas. Esta situación ha sido

Dra. Patricia Medina Segura

Los avances extraordinarios en conocimientos científicos y tecnológicos obtenidos durante las últimas décadas del siglo pasado y las primeras de este nuevo milenio, entre ellos:

para tratar el cáncer y algunas enfermedades autoinmunes, y técnicas para diagnosticar enfermedades de origen genético entre otras muchas aplicaciones.

REPORTAJE

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a llegada de la pandemia de Covid19 a comienzos del 2020, se dio en un contexto de descontento social generalizado, debido a las diversas problemáticas económicas, culturales y sociales que prevalecen en la mayor parte de nuestro planeta y que se vienen arrastrando desde hace siglos; la brecha existente entre las personas de escasos recursos (que actualmente representan el mayor porcentaje de seres humanos), contra un número ínfimo de personas que acumulan casi toda la riqueza mundial, situación que ha ido creciendo de manera alarmante en las últimas décadas, generando pobreza, desigualdad e inestabilidad económica y social, todo esto sumado a las severas problemáticas ambientales debidas al calentamiento global propiciado por grandes abusos cometidos contra la naturaleza; deforestación y exceso de emisiones tóxicas a la atmósfera, entre los más significativos.


nuevamente expuesta de manera lamentable, debido a las condiciones impuestas por el orden mundial, a través de la OMS y llamada “Nueva Normalidad”, con la que se trata de evitar la propagación del nuevo virus entre la población (algo que, hasta ahora, no ha dado resultados satisfactorios).

Las consecuencias de esta “Nueva Normalidad”

NUEVA NORMALIDAD

Las medidas de suspensión de la productividad interna de los países han tenido importantes impactos negativos en la industria, el turismo y los servicios basados en el contacto interpersonal, lo que también conlleva a un fuerte aumento en el desempleo afectando mayormente a los estratos más vulnerables. El ingreso al empleo informal va en aumento y la desigualdad de género se hace más pronunciada. La Comisión Económica para América Latina y el Caribe de las Naciones Unidas (CEPAL) proyecta una caída del 9,1% en 2020, lo que representa la peor crisis en cien años y un retroceso de 10 años en el PIB per cápita regional.

El cierre de escuelas afectó a 1,600 millones de niñas y niños en todo el mundo. Un análisis con datos de 20 países concluyó que los cierres de escuelas se encontraban entre las intervenciones no farmacéuticas menos efectivas en la actual pandemia. Para un gran número de alumnos de nuestras economías en desarrollo, el prototipo de escuela virtual o educación a distancia no es una alternativa posible.

Gran parte de los sistemas de salud pueden colapsar debido al exceso de demanda y la pésima situación en la que se encuentra la medicina social, como consecuencia al déficit de inversión en sistemas sanitarios, investigación científica y preparación adecuada de personal. Además de que en las economías más débiles hay gran desigualdad entre quienes pueden pagar los servicios y los que no pueden hacerlo.

Muchos países han cerrado sus fronteras unilateralmente y algunos han prohibido las exportaciones de suministros médicos. La crisis ha agravado las tensiones internacionales.

Relación intergeneracional. La adopción del teletrabajo ha hecho que personas de edad madura sean desplazadas (algunas empresas están liquidando a los mayores de cuarenta y cinco años), o se vean obligadas a integrar nuevos conocimientos, herramientas y habilidades (representando mayor carga de trabajo y estrés), en comparación con sus colegas más jóvenes. Desafortunadamente, los pronósticos para la siguiente generación (llamada generación Z), suponen que le será más complicado encontrar trabajo debido a las condiciones económicas adversas derivadas de la pandemia.

El gran desafío del 2020 y probablemente también de buena parte del 2021 será el de enfrentar y superar una crisis sin precedentes a nivel mundial que es sanitaria, humana y económica al mismo tiempo. Sin embargo, el cambio como reacción a eventos traumáticos es parte de la condición humana. Ahora que la pandemia de COVID-19 ha obligado a imponer medidas de aislamiento a la población, hemos visto y conocido a través de las redes sociales, cómo también en muchos lugares se dan muestras espontáneas de unión, de solidaridad y responsabilidad mutua que van generado una mayor sensibilización respecto a nuestra interconexión e interdependencia a nivel mundial. Ésta ha sido una medida que nos obliga a reevaluar en términos fundamentales nuestros valores y modo de actuar, aumentando el número de personas que se está percatando del valor de la comunidad y las relaciones interpersonales, aunque sean de manera virtual. De hecho, una amplia gama de estudios indica que las redes sociales brindan retroalimentación que satisface las necesidades socioemocionales (apoyo emocional e informativo), y en algunos casos, los beneficios de apoyo que se obtienen de las redes sociales superan a los que se obtienen en el mundo real. Basados en estos estudios y como una medida urgente de apoyo a nuestra comunidad, el Centro San Camilo abrió un grupo virtual en el mes de junio para el acompañamiento del duelo y animados por la buena respuesta obtenida, se abrió otro más en el mes de septiembre; para enero del 2021 se abrirán dos más. El Centro de Escucha, que da atención individual, así como el Centro de Atención Primaria, están prestando apoyo telefónicamente y ya de manera presencial (tomando todas las precauciones que nos indican las autoridades sanitarias), a partir del mes de septiembre, adaptándonos a esta singular “Nueva Normalidad”

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ADAPTARSE A LA NUEVA NORMALIDAD La pandemia de Covid - 19 ha afectado en varias dimensiones. La primera ola de la crisis afectó a la salud física, la segunda a la economía y ahora viene la tercera ola, la relativa a la salud mental, que tiene que ver con el reajuste de todo lo ocurrido. Es importante atender a las consecuencias de estos impactos a nivel emocional.

Algunas consecuencias de la crisis Ansiedad, estrés, insomnio y depresión: en respuesta al confinamiento o sus implicaciones, dificultades del trabajo desde el hogar, limitación de desplazamiento, problemas intrafamiliares.

Dentro de estos nuevos hábitos se aplicarán normas de distanciamiento tanto en el ámbito personal, como en el social y empresarial, la toma de medidas para detección temprana y aislamiento de pacientes afectados. Con estas medidas ya nada será igual, y el estilo de vida será marcado por este acontecimiento. El ser humano necesita que el mundo sea relativamente previsible para sentirse seguro. La incertidumbre nos asusta y genera malestar, para poder enfrentarnos a la nueva normalidad tras el coronavirus necesitamos adaptación.

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Dra. Marisa Chávez

La pandemia estará presente en nuestra sociedad hasta que se encuentre la cura o la humanidad alcance cierto grado de inmunidad colectiva.

Estos duelos presentan otras dificultades respecto a los duelos convencionales: impotencia por no poder acompañar al familiar en la fase final de la enfermedad, imposibilidad de hacer un funeral, aislamiento físico o limitaciones en el contacto del doliente con familiares y amigos tras la pérdida debido al confinamiento.

REPORTAJE

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a nueva normalidad es una forma diferente de dinámica y de vivir en sociedad; implica hacer cambios en el comportamiento que permitan mantener un bajo nivel de contagios, adaptarnos a una serie de medidas de higiene lo que incluye renunciar por lo pronto a costumbres muy arraigadas como saludarnos con besos y abrazos.

Duelo: miles de familias han quedado rotas por la pérdida de un ser querido debido al Covid-19.


es importante poder enraizar con lo que es posible. Cultivar actitudes como: el agradecimiento, la empatía y la colaboración. La crisis nos afecta a todos, potenciar la conciencia social te ayudará a estar más comprometido con tu proyecto de nueva normalidad y a comprender mejor la situación. Priorizar: ¿Qué es lo realmente importante? Hacer un balance de la crisis. ¿En qué me ha ayudado todo esto? ¿Qué aprendizajes puedo extraer?

NUEVA NORMALIDAD

Disfrutar de lo que sí es posible hacer. Síndrome de la cabaña: a medida que fue avanzando el desconfinamiento progresivo, se detectó cada vez en más personas miedo a salir de casa por temor al contagio. Es necesario hacer una apertura progresiva de los límites y crear una nueva forma de adaptación para normalizar el día a día de la persona. Es un síndrome que también se ha detectado antes en personas secuestradas, encarceladas u hospitalizadas durante mucho tiempo. Hipocondria y pensamientos negativos obsesivos. Agravamiento de psicopatología previa. Algunas pistas que posibilitan una nueva forma de vida y ayuden a adaptarse a la nueva realidad: Tomar medidas de seguridad realistas sin negar la realidad ni exagerar. Exponerse gradualmente a lo que produce angustia, esto ayuda a ganar control de la situación. Practicar la flexibilidad: tomar conciencia de que hay muchas formas diferentes de hacer las cosas y de vivir para abrirse a nuevas opciones. Explotar los recursos y capacidades: ¿Cuáles son tus puntos fuertes? ¿Qué te ha ayudado a afrontar los problemas hasta ahora? En un mundo donde las demandas son cambiantes constantemente,

CENTRO DE ESCUCHA POR VÍA TELEFÓNICA El Centro San Camilo A.C. ha organizado este servicio para las personas que quieran encontrar a alguien que las escuche y darles herramientas para dar significado a su existencia

Centro San Camilo A.C. - Guadalajara, Jal. De las 9:00 a las 20:00 de los días laborables

www.camilos.org.mx - Tel. 33-3640-4090 email: secretaria@camilos.org.mx 1. Es un servicio que ayuda a enfrentar situaciones difíciles y problemáticas, respetando de manera absoluta la dignidad y la responsabilidad de la persona ayudada. 2. Se realiza a través de entrevistas telefónicas por personas adecuadamente capacitadas con otras personas que viven momentos de sufrimiento. 3. No es psicoterapia por problemas de psicopatología, ni es una terapia “breve”; las personas que acuden a este servicio no son pacientes o personas con trastornos de personalidad, sino personas que viven un “desajuste”, es decir un momento de crisis por acontecimientos dolorosos (la enfermedad propria o de un ser querido, la muerte de un ser querido) o por problemas relacionales. 4. La metodología que se sigue en este acompañamiento es la de la “Relación de Ayuda” (RdA). 5. El servicio es completamente gratuito y se asegura la privacidad y la confidencialidad. 1.

LA RELACIÓN DE AYUDA Se desarrolla a través de tres etapas.

2.

La Primera favorece el desahogo emocional de la persona ayudada, sin dar consejos, ni opiniones, sin hacer preguntas. La herramienta utilizada será la reformulación empática.

3.

La Segunda etapa favorece una “personalización” de las vivencias problemáticas. A menudo el ayudado atribuye la causa de su sufrimiento a factores externos: una enfermedad, la muerte de un ser querido, el comportamiento inadecuado de los familiares o de los jefes… Se trata de ayudar, a través de algunas herramientas (reformulación personalizada, confrontación, inmediatez), la personalización, es decir la implicación del mismo ayudado en su situación difícil, ayudándole a tomar consciencia de sus carencias que van agudizando su sufrimiento.

4.

La Tercera. Cuando el ayudado se da cuenta (“le cae el veinte”) de que sus conductas o pensamientos deficitarios van complicando su sufrimiento, muy probablemente tendrá el deseo de hacer cambios en sí mismo y renunciará a la expectativa de cambiar a los demás.

5.

Se trata de una metodología en la que el acompañante no presenta un proyecto de temas, u opiniones, o valores – creencias, y no da soluciones. Es el mismo ayudado quien llega a una visión más realista de la situación, descubre los recursos personales y comunitarios a su alcance y desarrolla mayor autonomía. A menudo quien vive un problema toma decisiones sin haberlas bien ponderado. La RdA favorece una toma de consciencia de los factores personales que permite, luego, tomar decisiones y acciones más conscientes y, por ende, más efectivas.

6.

El acompañante tendrá una actitud de consideración positiva del ayudado.

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HABILIDADES COGNITIVAS PARA LA NUEVA REALIDAD

Empezamos a usar cubrebocas como parte de nuestro atuendo cotidiano; el gel antibacterial y las toallitas desinfectantes casi se convirtieron en parte de la canasta básica, surgieron nuevas formas de relacionarnos, nuevas distancias físicas aceptables, las modalidades de escuela, trabajo y socialización entre otros aspectos de la vida se vieron alteradas de manera considerable. Y aquí estamos, varios meses después preguntándonos: ¿cuándo terminará todo esto?, pero debemos saber que para esa pregunta no hay respuesta, porque la pregunta en sí es inadecuada. Debemos comprender que lo que está sucediendo es un proceso y como tal, engloba varios fenómenos que nos mueven a través de fases o etapas cuyo fin es la transformación y el desarrollo. Es indispensable que comprendamos que el mundo ya cambió, que no volverá a ser como lo conocimos y, ante esto, no nos queda más que cambiarnos a nosotros mismos. Y esto no significa que dejemos de ser quienes somos, significa que debemos afrontar la nueva realidad, para lo cual es imprescindible desarrollar habilidades cognitivas que nos ayuden en nuestra forma de percibir el mundo y de conducirnos en él. La cognición (del latín cognoscere, “conocer”) es la capacidad de los seres vivos para procesar información a partir de las percepciones, las sensaciones y las experiencias adquiridas. Hablar de cognición, significa, por lo tanto, hablar de los procesos mentales; en los seres humanos, se lleva a cabo a través del aprendizaje, la atención, la memoria, el pensamiento, la resolución de conflictos y la toma de decisiones; entre otros. El desarrollo cognitivo comienza en la infancia, cuando el niño es capaz de relacionarse con su medio ambiente; asimilando esta nueva realidad a sus estructuras mentales previas para después modificarlas y acomodarlas con la nueva información (Piaget lo

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La cognición es tan importante para el ser humano que algunas ciencias la han considerado como una estrategia de supervivencia a lo largo de la evolución, pues ¿cómo habría sobrevivido la humanidad sin la cognición? La fuerza física de los humanos no hubiese sido suficiente para enfrentarse a las amenazas y a los desafíos del entorno. Ahora, frente a la nueva realidad, no es distinto. Los cambios que están suscitándose en los contextos sociales requieren que las habilidades cognitivas se pongan al servicio de esta transformación, ante lo cual lo principal será la adaptación. Como se mencionó anteriormente, la cognición se basa en los procesos mentales que nos permiten llevar a cabo cualquier tarea y desenvolvernos en el mundo que nos rodea; entre ellas se encuentran la atención, la memoria, el razonamiento, el lenguaje, el aprendizaje, la toma de decisiones, el pensamiento entre muchas otras. Aunque las habilidades cognitivas se presentan de manera simultánea y dependen de otras para poder efectuarse, las siguientes ayudarán especialmente ante esta nueva realidad.

El aprendizaje El aprendizaje se da al adquirir nueva información y ponerla en práctica con una finalidad específica.

Psic. Paulina González

Probablemente, la perspectiva en ese momento fue cuidarnos unas semanas o quizás unos meses pensando que, al salir, todo regresaría a ser como lo conocíamos. Nada más lejano de eso; lo que ocurrió es que el periodo de pandemia se extendió más de lo que considerábamos y la vida cambió.

denominó asimilación y acomodación); esto se dará en todas las etapas de desarrollo de la persona, buscando siempre mantener el equilibrio entre el mundo externo y sus estructuras mentales internas. Mantener este equilibrio le ayudará, dándole continuidad, pero al mismo tiempo le dará la posibilidad de adaptarse adecuadamente a los cambios.

REPORTAJE

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n marzo del 2020 nos metimos en nuestras casas y cerramos las puertas, la intención era protegernos de un nuevo virus que afectaba al mundo entero; era algo desconocido y entonces todo cambió; tuvimos que sobrellevar las circunstancias con los recursos que teníamos.


En esta nueva realidad, debemos obtener algunos conocimientos que antes eran inconcebibles o se consideraban innecesarios, un ejemplo importantísimo es la fuerza que ha cobrado la virtualidad. Gran parte de las actividades que se llevaban a cabo de manera presencial, ahora se efectúan con la modalidad en línea,

“sistema de valores”, “espiritualidad”, es decir nuestra comprensión de la realidad. Los pensamientos siempre están en movimiento; son ideas, recuerdos y creencias que relacionan entre sí. La forma como pensemos esta nueva realidad determinará en gran medida las respuestas que tengamos ante ella, las conductas y acciones que tomemos en el mundo. Podemos tener al día cerca de 60,000 pensamientos y considerando que éstos tienen siempre un matiz de emocionalidad, adquiere gran importancia prestar atención a los mismos para orientarlos como pensamientos saludables, constructivos, creadores y reflexivos. Y en caso de no poder hacerlo de forma espontánea, aprender a cambiarlos positivamente para que nos favorezcan.

para lo cual ha sido necesario familiarizarnos con las nuevas plataformas de comunicación (zoom, meet, hangouts, etc.).

NUEVA NORMALIDAD

Algunas personas, además, han aprovechado la pandemia y el hecho de estar más tiempo en casa para aprender nuevas habilidades como cocinar, tocar algún instrumento, o hasta algún deporte (mucho de esto desde las plataformas virtuales) y entre tanto han fortalecido otras habilidades personales o sociales a las que no habían prestado atención. Como seres humanos no dejamos de aprender; sin embargo, no siempre somos conscientes de lo que aprendemos o de los motivos por los cuales lo hacemos. Actualmente debemos ser responsables de los nuevos conocimientos que estamos adquiriendo, comprendiendo la finalidad que tendrá en nuestra vida actual y futura. Dentro del aprendizaje, existen también otras competencias personales que pueden desarrollarse sin necesidad de una plataforma digital o de una clase formal, tales como la paciencia, la concentración, la determinación, la espiritualidad entre otras, y la nueva realidad demanda de éstas y otras habilidades finas que llenan a la persona de paz y de fuerza interna. En definitiva, tendremos que volver a la nueva realidad con aprendizajes importantes a nivel intra e interpersonales, no podemos atravesar una pandemia y volver siendo los mismos. Valdrá la pena hacer un recuento de los aprendizajes que desarrollamos en ese periodo.

El pensamiento El pensamiento permite integrar toda la información recibida y establecer relaciones entre los datos que la componen. El pensamiento requiere la sucesión ordenada y jerárquica de los conceptos y a partir de eso se construye nuestra “visión del mundo”; nuestra “filosofía”,

El lenguaje El lenguaje describe y crea la realidad que nos rodea al organizar y transmitir la información que tenemos sobre nosotros y sobre el mundo. Con el lenguaje se expresan ideas, pensamientos y sentimientos a través de la palabra. Las palabras tienen un poder inmenso porque afectan directamente al tipo de experiencia que generan. El lenguaje y el pensamiento se influyen especialmente uno al otro y se presentan de manera paralela. Cuando utilizamos ciertas palabras, conectamos directamente con algunas emociones. Una de las maneras de variar nuestro estado de ánimo es la utilización correcta de las palabras. El proceso del lenguaje es aprendido y se puede aprender a cambiar las palabras dañinas, catastróficas y desmotivadoras por palabras optimistas, constructivas y alentadoras. Para identificar esto, será importante analizar el tipo de lenguaje que utilizamos, y si notamos que el lenguaje está orientado hacia lo negativo, cuestionar las palabras, los pensamientos y las emociones asociadas de forma que podamos verificar si eso está acercado a la realidad o es una percepción personal que pudiera estar equivocada. También sirve repetir en voz alta esas palabras “catastróficas” al fin de ponerlas en perspectiva. Algunas actividades podrán ayudar a modificar nuestro lenguaje, pensamiento y emoción; entre ellas está la oración, la meditación, la actividad física, la lectura recreativa, el buen descanso y la buena alimentación. La nueva realidad nos lleva a hablar, pensar y tener conductas más adaptativas, el mundo ha cambiado y por lo tanto nosotros también debemos cambiar y adaptarnos al entorno. Ya lo decía Charles Darwin: “Quienes sobreviven no son los más fuertes, ni los más inteligentes, sino los que mejor se adaptan al cambio”.

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DOMAR LA INCERTIDUMBRE

Cabe traer a este espacio la frase del Charles Darwin, notable naturalista inglés del S. XIX: “No es la especie más fuerte la que sobrevive, ni la más inteligente, sino la que responde mejor al cambio”. Aída Rubio, coordinadora del grupo de psicólogos de TherapyChat, explica que, aunque la incertidumbre siempre es complicada de asumir, son las personas que tienen intolerancia a ésta las que realmente encuentran mu y dif ícil ge s tionarla. “Al igual que hay quienes no saben tolerar emociones con matices negativos, como la tristeza, o el miedo, lo mismo puede pasar con la incertidumbre”, apunta la profesional, que añade que debemos tener en cuenta que esta emoción de la que hablamos es adaptativa, porque nos hace decidir qué herramientas necesitamos para superar una situación que no sabemos cómo va a concluir”. Me parece que una de las mejores recetas de adaptación al cambio es la voluntad del individuo de transformar situaciones de incertidumbre en aprendizaje y conocimiento. Sí, una mente inquieta, con sed de aprendizaje, podrá asimilar situaciones de cambios radicales y sacar fruto de ellas. Se dice fácil, pero ¿qué tanto puedo aprender del hecho de haber

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Quizá haya que bajar a mayor profundidad, al terreno de las motivaciones. ¿Qué es aquello que realmente me motiva? ¿Mis motivaciones son externas, dinero, consumo, éxito profesional, belleza, poder, mi gran influencia en las redes sociales? ¿O son más profundas, vienen del interior, de mi espiritualidad? ¿Me motivan la bondad, la generosidad, la verdad, la solidaridad, la justicia? Si logro discernir qué es aquello que me motiva, por lo menos tendré mayor claridad de cómo voy a vivir en momentos de incertidumbre. Una persona con motivaciones originadas en su interior es como el océano: en la superficie, puede estar sucediendo la peor de las tormentas, un huracán categoría cinco, peligroso, que agita las aguas y destruye todo a su paso. Pero en el fondo del océano, en mi interior, pueden seguir habitando la paz y la esperanza, puede reinar el silencio y la virtud, es el mismo océano, el que tiene superficie y fondo, es una sola vida la que tengo, lo importante será recurrir a mi interior cuando haya nubes de tormenta en mi exterior, lo que me dará confianza en mí mismo y una esperanza centrada, lograble, por más incierto que se presente el entorno en el que estoy. De la motivación interior puedo trasladarme al campo de las convicciones, al terreno de aquellos principios que modelan mi vida, aquellos valores que he heredado generacionalmente, o que he descubierto por experiencias personales. Conocer y vivir mis valores me será de suma utilidad en momentos de incertidumbre, me ayudará a aceptar mejor lo que casi no entiendo y que me afecta de sobremanera (una pandemia, por ejemplo).

Ing. Francisco Quijano L.

¿Qué hace que a algunas personas la incertidumbre les vaya bien y que, a otras, en cambio, pareciera que les derrumba la vida sin remedio alguno?

perdido mi trabajo, sostén económico de mi familia y fuente de crecimiento personal? o ¿qué tanto puedo asimilar y sacar fruto por el fallecimiento de un ser cercano y querido a manos de la pandemia o de cualquier otra enfermedad? ¿Qué tan dispuesto estoy a adaptarme al cambio, y aprender de las situaciones que lo provocaron, cuando no está dentro de mí el controlar dichas situaciones? Son preguntas complejas donde no hay cabida a respuestas ligeras.

REPORTAJE

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n estos tiempos de pandemia, hemos escuchado hasta el cansancio la frase “la nueva normalidad”. Si la tuviéramos que describir con una palabra, esta sería “incertidumbre”; es decir, un entorno en donde no tengo el conocimiento seguro y claro de algo. Durante la pandemia actual, algunos han aprendido a crecer como personas bajo una situación de completa incertidumbre, otros, en cambio, no han logrado “domar la incertidumbre”, gobernar sobre la adaptación al cambio, personas que viven en un inconsolable estado de sorpresa, enojo, frustración y miedo.


Me ayudará a “ceder” mi zona de confort al trabajo solidario por los más afectados, si bien no puedo entregarme de una forma física a dicho trabajo, sí puedo cultivar una solidaridad afectiva con los que estén a mi alcance.

NUEVA NORMALIDAD

Empecemos con los hábitos Ta m b i é n s o n mis valores los que me encaminan a la virtud de los buenos hábitos. Primero, comencemos con el cambio en uno mismo, y para poder conseguirlo, lo más importante es dedicarse tiempo y cambiar los hábitos del día a día. Tenemos que encontrar un nivel mínimo de insatisfacción que nos conduzca al cambio, deberemos establecer una visión y tomar acciones repetitivas, pero ¡cuidado! porque surgirán múltiples resistencias empezando por nosotros mismos, además del entorno que nos rodea. Podemos probar cosas nuevas, de poco significado aparente, pero que, si se transforman en hábito, nos darán templanza y disciplina para afrontar problemas mayores. Trabajemos en los más evidente: subir mi nivel de ejercicio o deporte, mejorar mi alimentación, o evitar ciertos festines, disminuir el consumo de licor, vivir más con un horario, si no lo tengo o lo tengo a medias, vale la pena tener la disciplina del horario; hacer meditación y oración cada día, de preferencia a la misma hora y en el mismo lugar; dar su debido espacio a las redes sociales, procurar no amanecer con ellas y evitar que sea lo último de mi día antes de cerrar los ojos; cocinar algo para los demás, abstenerme del consumismo habitual, subir mi nivel de lectura, tomarme en serio la ecología, trabajar por mi comunidad, ejercer algún voluntariado, aprender algún idioma. Al convertirme en una persona de buenos hábitos estaré provocando que mi mente se ocupe de ellos, en lugar de dar cabida a pensamientos de ocio negativos que pudieran alimentar mi ansiedad ante la incertidumbre. Claro está que la práctica extrema de algunos hábitos me puede convertir en una persona aislada y egoísta. Pensemos en aquél que practica un deporte extremo y que pasa la mayor parte de su tiempo dedicado a eso. En este caso, el hábito se convierte en vicio y deja de ser virtud.

Cuando me gusta controlar Daniel Goleman, psicólogo, periodista y escritor estadounidense, quien adquirió fama mundial con la

publicación de su libro Inteligencia Emocional, afirma que existen seis tipos de personalidades en un líder empresarial: autoritario, democrático, afiliativo, visionario, timonel y coach. De éstos, el autoritario o controlador puede verse gravemente confundido ante la incertidumbre, precisamente por esa tendencia que muchas personas tienen de querer controlar todo. La incertidumbre me arrebata el control, las cosas ya no funcionan como yo las he planeado, como a mí me gusta que funcionen, ya no gobierno como antes a la gente a mi alrededor y, por lo tanto, acabo por perder el poder y la influencia que pudiera tener sobre los demás. Pierdo aquello que me da la fuerza, y no logro adaptarme a los cambios. Lo primero que hay que hacer, si uno detecta esta intolerancia, es tratar de focalizar los esfuerzos en otro lado; saber que tratar de controlar algo que no se puede es gastar energía. Lo que ocurre cuando hacemos esto, es que gastamos una serie de recursos que no tenemos, lo que produce un desgaste en nuestro interior. Es mejor abandonar el control y ceder a una realidad basada en la cooperación.

¿Y el miedo? No podemos terminar esta reflexión sin hablar de un elemento que radica en la naturaleza humana y que siempre está presente en tiempos de incertidumbre: el miedo. Por ahora, diremos que el miedo es algo controlable, algo que puedo domar desde mi mente, una emoción que no puedo evitar, pero sí canalizar adecuadamente, a través de una comprensión objetiva de los peligros que yo asocio al miedo que siento. No hay que sucumbir al miedo, es necesario recurrir a nuestra reserva espiritual y descubrir las bondades de la esperanza. Esperanza no entendida como un igenuo optimismo donde el futuro tendrá que ser mejor que el presente, más bien, esperanza aceptada como un talento espiritual que me brinda la fuerza y la confianza para seguir adelante, cualquiera que sea la dimensión de la adversidad. Para concluir sobre aquello que el hombre necesita para domar la incertidumbre, volvemos a la frase de Darwin, esta vez adaptada a una de las especies mejor conocidas, el homo sapiens: “El más apto no es el más fuerte, ni el más inteligente, sino el que más colabora y se conecta con lo demás y quien mejor se adapta a las nuevas condiciones de vida”. ENERO ENERO -- FEBRERO FEBRERO 2021 2021

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CULTURA

Yolanda Zamora / yolandazamora@hotmail.com

MARÍA ZAMBRANO: BUSCÓ EN EL CORAZÓN, EN LA BELLEZA Y LA POESÍA, PALABRAS DE LUZ el valor fundamental que iluminaría el camino y sería el fundamento activo hacia la propuesta de un mundo mejor y más humano? La respuesta puede ser muy compleja, sin duda; pero también de una sorprendente y diáfana claridad. Demos una mirada al panorama actual en los años más recientes. Parece ser que, en prácticamente todos los discursos, hay una palabra que no puede faltar al hablar de ética. Me refiero a la, sin duda, bellísima palabra: Libertad. Y por supuesto que la Libertad es un valor, un don irrenunciable entregado a cada ser humano, y respetado por Dios mismo para que el hombre opte y elija su vida. Pero vale la pena profundizar un poco en ello.

n días pasados, durante estas fechas decembrinas, a partir de la circunstancia de la pandemia y de la expectativa del nuevo año 2021 me preguntaba: ¿qué podemos esperar del futuro? Y, ¿de qué manera podemos coadyuvar todos a que la esperanza de un mundo más amable, más humano, fructifique en una realidad de paz y amor para todos?

Y, vuelvo a la pregunta, ¿sería la libertad, entonces, “el valor” primario sobre el que se fundaría una ética del bien común que nos llevaría a hacer realidad la esperanza de un mundo mejor y más humano para todos? Es válida la sospecha, sin embargo. Porque, la sola formulación de esta pregunta es polémica y, aceptemos que provoca, ciertamente, al diálogo y, ¡qué bueno que así sea! Cuántas veces damos por hecho, sin mucho reflexionar, premisas y afirmaciones que, finalmente, no resisten un análisis profundo. No se trata de encontrar certezas absolutas e inamovibles. Se trata de generar preguntas y abrirnos al diálogo, respetando la respuesta que cada uno encuentra desde sí mismo, en honesta búsqueda de la verdad.

Sin duda, para contestar esta pregunta es necesario tener muy claro cuál es el valor sobre el que podríamos construir esa esperanza activa, hasta llevarla a la realidad. Ello nos lleva a preguntarnos: ¿cuál sería el a priori, es decir,

Voy a proponer, sobre el tema, que revisemos el pensamiento de María Zambrano (1907-1991) filósofa, intelectual y ensayista española, a quien admiro profundamente por su compromiso con la vida y con la humanidad,

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Yolanda Zamora / yolandazamora@hotmail.com

CULTURA

y cuyo método de la razón poética admiro tanto. Zambrano fue alumna de Ortega y Gasset y de Xavier Zubiri, entre otros maestros y su obra, pródiga y rica en matices, siempre buscó, insaciablemente, la verdadera esencia del ser humano “a partir de la inquebrantable reafirmación de la esperanza”.

ción muy grave. No es que no exista el amor, es que no encuentra lugar para habitar; ello sucede cuando el ser humano no se abre a la experiencia del amor, no dice “sí” y, por ello: “… el amor se ha ido encontrando sin espacio vital donde alentar, como pájaro asfixiado en el vacío de una libertad negativa”.

Esta reflexión de María Zambrano nos habla de cómo es que el hombre de nuestro tiempo suele vivir el lado negativo de la libertad; y cuando el amor se retira, todas las energías quedan vagando por su cuenta, “…una repentina libertad, en verdad pseudo-libertad, que bien pronto se agota”.

Con toda justicia María Zambrano recibió los dos máximos galardones literarios concedidos en España: el Premio Príncipe de Asturias en 1981, y el  Premio Cervantes en 1988. La filósofa padeció y al mismo tiempo bebió del exilio, en sus palabras “un exilio fecundo que me permitió abrir mis alas con toda libertad”. Ella dejó España en 1939, cruzando la frontera junto al poeta Antonio Machado que iba también en las filas de los que huían. Él nunca regresó, ella lo hizo muchos años después, cansada y enferma.

Hermoso el verbo “alentar”: encontrar el aliento para seguir vivo.

La filósofa española no sanciona la libertad, pero la convoca como generada por el amor, herencia divina que es el verdadero germen de toda plenitud: “En un principio era el verbo –cita a Juan- quiere decir el amor, la luz de la vida, el futuro realizándose. Bajo esa luz, la vida humana descubre el espacio infinito de una libertad real, la libertad que el amor otorga…”.

Voy a mi librero, y tomo con emoción un libro bellamente encuadernado en tela color tinto y pasta dura, con letras doradas, en las que se lee: María Zambrano: Dos fragmentos sobre el amor. Abro sus páginas: “Una de las indigencias de nuestros días es la que al amor se refiere. No es que no exista, sino que su existencia no encuentra lugar, acogida en la propia mente y aún en la propia alma de quien es visitado por él. En el ilimitado espacio que en apariencia la mente de hoy abre a toda realidad, el amor tropieza con barreras infinitas”. “El amor tro pieza con barreras infinitas”, dice el texto. ¿Cuáles son esas barreras infinitas? El párrafo anterior nos sitúa ante una situa-

Zambrano sostiene que en la actualidad se le ha concedido a la libertad primacía sobre todo valor, incluso sobre el amor. Sin embargo, sostiene Zambrano, sin amor, la libertad adquiere signo negativo: “… como si al haber hecho de la libertad el a priori de la vida, el amor, que es lo primero, la hubiera abandonado. Y, sin amor, quedará el hombre con una libertad vacía, el hueco de su ser posible”. En el párrafo anterior, María Zambrano ya está afirmando que es el amor el valor fundamental, el valor que engendra la libertad. Sin el amor, la libertad no es sino posibilidad. Esa libertad “vacía” duele…

Afortunadamente, y voy ahora a la síntesis y recuperación de lo compartido en este artículo: … afortunadamente –decía- no se trata de optar, de elegir un valor u otro, de antagonizar estos valores, ¿Amor o Libertad? Evidentemente no es así. Afortunadamente, reitero, son valores que van de la mano, porque la verdadera y genuina libertad sólo existe generada por el Amor, en forma inseparable. Y ahora escribo Amor, con mayúscula, porque de acuerdo con el Obispo de Hipona la libertad sólo es libertad positiva cuando tiende al bien. Si tiende al mal, ese mal finalmente, la esclaviza. La libertad está ligada con la dialéctica hombre-Dios, y el hombre tenderá siempre hacia el sumo Bien: “Dios Amor”. Hasta aquí esta colaboración, que espero con-mueva, es decir, nos mueva, nos motive y provoque el encuentro, el diálogo, la diversidad de ideas, la diferencia, incluso, ¿por qué no? de ideas. Todo abona a la maravillosa oportunidad de encontrarnos en la palabra que “alienta” hacia la esperanza… ENERO - FEBRERO 2021

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NATURALEZA

Biól. Fabiola Gpe. Navares Moreno

TEOCINTLE O GRANO DE LOS DIOSES

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on los primeros mesoamericanos, hace más de 20,000 años, para vivir era necesario ir de un lugar a otro siguiendo a los animales salvajes para poder cazarlos, aquellos primeros pobladores eran nómadas y el recorrer grandes distancias les permitió no sólo recoger frutos, semillas, tubérculos y plantas, sino comprender su ciclo y, por ende, al final lograr cultivarlas, con lo que dejaron de ser nómadas estableciendo así las civilizaciones. Los mesoamericanos eran grandes observadores que conocían la tierra, los diferentes climas, alturas, grados que les daba el sol a las plantas, cantidad de humedad y viento; ellos aprovecharon todos esos conocimientos y los aplicaron al lograr cultivar y mezclar diferentes variedades de plantas. De hecho, fueron ellos quienes poco a poco comenzaron a mejorar y desarrollar alguna cualidad que les agradara en alguna especie como tamaño, sabor, color e incluso resistencia a plagas. Fue tanto su conocimiento, que hoy se sabe que los primeros mesoamericanos primero cultivaron y manipularon otras plantas antes que el maíz, como son el nopal, el maguey, la calabaza, el guaje, el frijol y el chile. Y el tener una planta y abastecerse de ella en las temporadas de siembra, les motivó a cultivarlas en las milpas. Primero empezaron a cultivar el Teocintle hasta lograr domesticarlo (el antecesor del maíz), en las milpas (agroecosistema mesoamericano, consistente en preparar parcelas con cultivos combinados de frijol, calabaza, guajes, chiles, todos al mismo tiempo). También se cree que tal riqueza de variedad tarde o temprano empezó a crecer debido a las más de 80 etnias indígenas que existían de las cuales manipularon el teocintle, cultivándolo, y también de alguna manera a través de intercambios en los mercados y de las conquistas que empezaron a traer diferentes variedades y así, al cultivarlas, comenzaron a crear híbridos del teocintle hasta llegar hoy en día a las diferentes variedades de maíz. Pero ¿cuáles son las principales diferencias entre el Teocintle y el maíz? Éstas son que el primero tiene varios tallos de los que surgen mazorcas muy pequeñitas, con dos hileras de granos envueltos en una estructura muy dura; mientras que el maíz tiene un tallo robusto con una o dos mazorcas y cuyos granos están expuestos en muchas hileras.

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En América se tiene un estimado de 220 razas de maíz de las cuales México tiene alrededor de 64 y, de esas, 59 se cree son nativas y las otras 5 provinieron de Cuba, del Caribe y de Guatemala.

En cuanto a clasificación, por lo general, engloba al maíz en 8 tipos: 1.- Maíz Duro: como su nombre lo dice, se caracteriza por presentar granos duros ricos en almidón. Este tipo de maíz se da en regiones frías y húmedas y es resistente a plagas. Es utilizado en la alimentación tanto humana como


Biól. Fabiola Gpe. Navares Moreno animal, así como en la elaboración de fécula. 2.- Maíz dulce: sus granos son más blandos y posen más humedad y azucares que otros tipos de maíces. Este maíz es más delicado, por lo que no se cultiva en todos los países, y se tiene que consumir en estado inmaduro antes de que los azucares se transformen en almidones. 3.- Maíz Palomero o Reventón: es utilizado únicamente para cocinar palomitas de maíz.

NATURALEZA preparar platillos culinarios, desde tortillas, pinole, atoles. Este tipo de maíz se caracteriza por tener un almidón muy blando, fácil de rasgar con la uña. Es muy sabroso, pero también es muy susceptible a enfermedades de hongos y plagas. 6.- Maíz ceroso: se caracteriza por tener amilopectina en vez de amilosa, lo que le da una consistencia gomosa. La utilizan hoy en día para mezclar diferentes masas y obtener tortillas más duraderas y suaves.

4.- Maíz Dentado: adopta su nombre por la forma de diente que adquiere en su proceso de secado. Se caTambién los consumen ciertos deportistas por su fácil digestión aportándoles la azúcar que necesitan al momento de hacer ejercicio. 7.- Maíz Opaco: es un maíz blando y delicado, con un alto riesgo de adquirir enfermedades, debido al alto contenido de proteína que posee. Este maíz también tiene condiciones de nutricionales más altas que otras variedades. Se cultiva principalmente en Oaxaca, Guerrero, Jalisco

racteriza por concentrar el almidón duro en las puntas y estar compuesto por almidón blando en el resto del grano. Cuando el grano se comienza a secar, el almidón blando en la parte superior del grano produciendo una hendidura que da la apariencia de un diente. De Ahí su nombre. Principalmente, se utiliza para alimentación animal aunque también puede ser de consumo humano como destino secundario a través de la industrialización. 5.- Maíz Harinoso: es uno de los más utilizados para

8.- Maíz Baby: se trata de las pequeñas mazorcas que apenas están creciendo, pero que ya tienen la forma completa. Su color es más claro y son más blanditas pues no terminaron su crecimiento. Son muy utilizadas como aperitivos. Fuente: .1.- biodiversidad.gob.mx/diversidad/alimentos/maices/razas-de-maiz, 2.- Carrillo Trueba, César El origen del maíz naturaleza y cultura en Mesoamérica Ciencias, Núm. 92 - 93, octubre-marzo, 2009, pp. 4-13 Universidad Nacional Autónoma de México. .- 3 Historia y cultura del maíz , https://www.codexvirtual.com/ maiz/index.php/ ENERO - FEBRERO 2021

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ÉTICA COTIDIANA

Eduardo Casillas González / Máster en Bioética

PROBLEMAS BIÓETICOS EN LA VEJEZ

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on de examinar en esta ocasión los problemas éticos que tienen que ver con la tercera edad, a la búsqueda de una solución que provenga de una ética que considere a la persona humana en su integridad, en sus dimensiones metafísica y trascendente. Desde el punto de vista ético, la sociedad llamada occidental es una sociedad que, de alguna manera, provoca el envejecimiento de sus poblaciones. De hecho, la realidad por la cual todo ser humano envejece se circunscribe en el ámbito del ciclo biológico normal (nacimiento/vida/muerte) al cual todos los seres vivos -incluido el ser humano- están sometidos. Ninguna ciencia médica está en grado, actualmente, de evitar el fenómeno del envejecimiento y las estrategias de mejora únicamente pueden retardar el deterioro y duración de la vida, pero no anular el fenómeno que es independiente de la voluntad del individuo. Por el contrario, el envejecimiento de la población, es decir el crecimiento del porcentaje de ancianos respecto al total, es un fenómeno que depende en parte y notablemente de elecciones ético-culturales y la situación vigente sobre todo en los países avanzados, pero también de ingreso medio como México, llama la atención sobre la responsabilidad de todos y cada uno. Se bien es cierto, por una parte, que en dichas sociedades el envejecimiento de sus pueblos puede considerarse un evento no excepcional dada la imposibilidad de un crecimiento demográfico indefinido y uniforme. Por la otra parte, el decrecimiento de la tasa de natalidad contribuye marcadamente al desequilibrio en la relación jóvenes-ancianos. Este fenómeno, que

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depende de las opciones tomadas en materia de procreación y planificación familiar, es típico de los países desarrollados, pero no de aquellas naciones en vías de desarrollo, sobre todo del tercer mundo, que más bien tienden a expandir la propia presencia y a sustituir las fuerzas productivas y laborales a través de la inmigración hacia el Norte rico del planeta. Pienso en la inmigración hindú, paquistaní y bengalí en Italia, por ejemplo. De esta manera, se ha iniciado una fase de regreso de la inmigración que el Occidente desarrollado ha llevado a cabo en los siglos pasados -especialmente en el siglo XX- a partir del descubrimiento del Nuevo Mundo hasta después de la Segunda Guerra Mundial. Y este camino de regreso provoca y seguirá provocando una serie de problemas éticos y culturales, de orden étnico, no inferiores a aquellos provocados y sufridos por los inmigrantes europeos en búsqueda de trabajo o de la conquista de nuevas tierras. Por medio de una especie de

mecanismo de defensa de dudosa moralidad (si no es que de abierta inmoralidad), el mundo desarrollado - y a través de él los poderosos organismos económico-financieros - busca bloquear el crecimiento de los países en vías de desarrollo, sembrando la cultura de la planificación familiar con mecanismos sutiles. Pero es sabido que este camino - además de ser inmoral por los métodos usados, carentes de respeto de la responsabilidad procreativa de la pareja - es también ineficaz y funciona como un boomerang: la limitación incide sobre todo en los países occidentales que deberían, más bien, incrementar la tasa de nacimientos al menos para emparejar la de muertes. Por lo tanto, se deduce que el problema del envejecimiento de las poblaciones llama la atención sobre la responsabilidad ética, social y política: se puede y debe corregir el antinatalismo sistemático. El envejecimiento de los pueblos tiene repercusiones sobre la gestión sociosanitaria de los ancianos.


Eduardo Casillas González / Máster en Bioética La asistencia de los mismos, desde el momento que estos exceden las fuerzas de los jóvenes en el ámbito laboral, no es segura ni está garantizada: las pensiones serán cada vez más bajas, los medicamentos más costosos, los ancianos cada vez más en cantidad y en soledad.

La asistencia al anciano Existe la tendencia de considerar el factor edad como un indicador terapéutico, o bien como criterio discriminatorio para decidir si asistir o no al paciente anciano con determinadas intervenciones que además son costosas. Ahora bien, si el factor edad puede ser de ayuda para valorar las expectativas y el éxito de una terapia en relación con las condiciones del paciente anciano, o bien en un cálculo riesgo-beneficio, particularmente lo último es totalmente cuestionable desde el punto de vista bioético. En este último supuesto se tendería, de hecho, a intervenir solamente a favor de quien una vez reestablecido fuese productivo y útil para la sociedad. Es la aparición del utilitarismo ético en ámbito sanitario que sugiere como criterio prioritario el del cálculo de los resultados en términos de cantidad y productividad de vida, un utilitarismo que se fundamenta, entre otras, en una visión reduccionista y antipersonalista del concepto de calidad de vida, así que ello en vez de favorecer la promoción de quien tiene más necesidad por enfermedad o edad, por ejemplo el anciano, se tiende a sancionarlo: la misma estructura social que se empeña en prolongar la vida, finalmente la acorta: alarga la vida aumentando el número de ancianos al mismo tiempo que los castiga considerándolos parásitos y condenándolos de esta forma, a una muerte social.

ÉTICA COTIDIANA eutanasia social sino al contrario; buscando potenciar y respetar lo que las familias y los mismos ancianos están en condiciones de hacer. Luego entonces, el primer compromiso deberá ser el dirigido a la educación sanitaria y a la prevención de enfermedades profesionales y laborales, del abuso de alcohol y de fármacos: esta educación sanitaria debe ser iniciada desde la juventud, ya que los jóvenes de hoy serán los ancianos del mañana. En segundo lugar, deberán ser cuidadas en modo adecuado las enfermedades del anciano: la geriatría y gerontología se han constituido como disciplina única si bien mantienen su autonomía, toda vez que si bien las enfermedades del anciano tienen elementos típicos, también es cierto que algunas enfermedades son peculiares de la edad anciana; adquiere particular relevancia el problema de los procesos de rehabilitación no idóneos sobre todo por el desempeño de la familia y la presencia cada vez más numerosa de ancianos solos. Finalmente, se deberá favorecer una intervención de rehabilitación aún no desarrollada para los ancianos, pues si bien en casos de enfermedades cardiológicas, respiratorias o neurológicas se ha difundido su uso, no sucede así en numerosos casos patológicos con resultados que en gran medida serían reversibles, permitiendo al anciano el llevar una vida que fuera conservada al máximo en la autosuficiencia y la inserción social.

En cambio, desde un punto de vista personalista, quien tenga en cuenta la persona humana como valor en cuanto tal y, por lo tanto, inviolable en su bien material primario que es la vida, y, posiblemente, su integridad, el anciano no es considerado más como un peso sino como una riqueza para toda la sociedad: todo anciano es una persona rica en toda la dignidad inherente al ser humano y como tal debe tender a ser siempre más persona evitando la auto-marginación. Por otra parte, la comunidad debe favorecer la inserción social y el compromiso creativo y cultural del anciano. A partir de estas reflexiones, podemos apreciar cómo, desde nuestro punto de vista, deberían ser afrontados algunos compromisos sanitarios. La salud, entendida como organización sanitaria y como compromiso de los recursos disponibles, debe mantenerse orientada al criterio de sociabilidad y subsidiariedad según el cual los ancianos deben ser cuidados en base a las propias necesidades sin que sean privados de los mismos por motivos de depreciación respecto a ellos y de furtivo aval de la ENERO - FEBRERO 2021

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BUENOS HÁBITOS

Lic. en Nutrición Judith Jiménez López

UNA OPORTUNIDAD DIARIA DE CAMBIAR todos, de hacer lo mejor. No hay culpa aquí, porque todos venimos de una construcción y otra y otra. Todos hemos sido definidos con una u otra característica, y es complejo hallar una respuesta. Mi intención es que observemos la sutil información que damos como voz de poder a aquellos que creemos están formándose. A veces, pienso que si lo que hacemos es usar nuestro molde y no tanto dar dirección. Escuchemos nuestras voces y miremos los límites reales o imaginarios que dan lugar a lo que creemos nos define. ¿De dónde viene nuestra imagen, buena o mala? ¿Qué nos dice la voz que creemos nuestra? Y si es nuestra, ¿por qué no podemos sólo desecharla cuando no es amable?

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recemos con la voz de aquellos que son importantes para nosotros. Desde pequeños estamos en un mundo de adultos con ideas, costumbres, sueños, con heridas o libertades, etc. Como todos.

Cuán importante es el permiso para dejar las etiquetas por las cuales nos volvemos especialmente distintos y somos definidos o vistos. Parece casi imposible desechar la idea y, es que de alguna manera hemos crecido con la idea de diferenciarnos en algo. Nacionalidad, lengua, comida, estilo de peinado, algo que nos diga, eres tú. De una manera u otra la construcción de un yo, ojalá que sea la definición más flexible y maravillosa.

Pero, si eres blanco ¿no puedes ser azul? Ojalá nos demos permiso para cambiar en cualquier momento de la vida e ir en direcciones nuevas, pensamientos, modos; ojalá exista ese permiso de ser. Les cuento… Estaba mi hija comiendo un tazón de fruta mixta y llegó una madre con sus dos pequeños. El más grande que apenas tendrá cuatro años, corrió a la mesa donde estaba mi hija y dijo: ¡Frutaaaa! Levantó su mano y, cuando estaba por tomar un trozo, la madre dice: Tú no comes fruta. Yo la miré y ella me dijo: A él nunca le ha gustado la fruta. Inmediatamente, el niño retiró la mano. (Este artículo surge gracias a esa pequeña experiencia) No es mi intención sacrificar a una madre que intenta conocer a su hijo, que lo observa y que trata, como

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Bien, vayamos a la experiencia… A temprana edad, los gustos por determinados alimentos cambian. Esto está documentado y forma parte del crecimiento en la primera infancia. De la noche a la mañana, un pequeño que ama el huevo desde bebé de pronto no quiere volver a verlo. Un día algo se ajusta o desajusta y la papaya pasa de rica a el peor enemigo. Eso, por supuesto que nos mete en problemas como madres, quisiéramos que todo fuera simple y casi permanente, sobre todo cuando creemos haber logrado una costumbre favorable; y no sabemos qué cosa origina el cambio o si esto podrá volver a suceder. Bien… sucederá, es un hecho. Lo que me gustaría rescatar es la posibilidad de que, si sucede, está bien. Es decir, que no definamos a un niño por algo tan simple como un cambio de gusto. O tenga que ser como creo que ha sido hasta ahora. Que no nos definamos permanentemente como aquél que no come verduras porque en alguna ocasión se usó como bandera de aquellos que odian parecer conejos, o están en contra de un “tipo” de gente que no me gusta. O por pertenecer, o porque alguien tenía que tomar la voz opuesta. Fue un momento de millones de momentos. Uno


Lic. en Nutrición Judith Jiménez López

BUENOS HÁBITOS

que con frecuencia extendemos, uno que puede marcarnos… ojalá sea para bien. Y estoy hablando de comida, pero las etiquetas con las que luchamos a diario pueden ser diversas. Y comienzan en un ejercicio sutil. Es complejo estar atentos a cada detalle que vivimos. Creo y sé por experiencia que en el ejercicio del día a día muchas cosas pasan casi de manera inconsciente como una repetición de aquello que grabamos en nuestra memoria. Me ha pasado como madre no una, sino muchas veces este y otros detalles. Y como mi propio juez con mi voz interna, muchas más ocasiones. Es decir, nadie amanece con la intención de ser la voz destructiva en la cabeza de otro. Más bien, creo que cada uno hacemos con las herramientas que tenemos lo mejor posible. Luego, entonces, es necesario estar atento, observar y permitir…, ¡permitirnos fallar! Permitirnos estar equivocados, permitir que otros se equivoquen. Cambiar.

flexibilidad mantiene al cerebro con la necesidad de crecer y mejorar su comunicación neurona-neurona. Y esto lo mantiene joven, sano, conectado. Pensemos en qué momento nos hemos dado a la tarea de decir: yo así soy, “no me gusta que me den la contra”. ¿Qué enorme oportunidad nos estamos perdiendo? Y no me refiero a vivir en la eterna disputa, o entrar en discusiones inútiles perpetuas. Me refiero a cuando encuentras la oportunidad de aprender a hacerlo distinto. Quizá sea una de las cualidades más maravillosas en un niño, su habilidad para maravillarse con lo nuevo. Para dar pie a aquello que parece no tener pies ni cabeza. Para romper paradigmas porque los suyos aún no tienen la dureza de los adultos. Porque entran en un mundo que ofrece muchas experiencias distintas. Y no las juzgan.

Leía el otro día un artículo acerca de la necesidad de estar en contacto con personas que piensan y hacen las cosas de forma diferente y cómo influye esto en la salud de nuestro cerebro, ya que se hacen nuevos caminos neuronales. Como la

Usa tus memorias para crecer, para soltar, para comprender las nuevas voces que debes escuchar, las que pueden ser acuñadas por ti. Eso es duro, lo sé. Porque a veces habrá que ser desleal a otros para ser leal a ti. Hay mucho que es rescatable, hay mucho que debe permanecer, hay buenos principios y prácticas que han dado resultados maravillosos.

Habrá que evaluar qué está funcionando y qué no. Puedes y tienes derecho a cambiar de idea, a crecer, a redefinir aquello que parece una ley en tu cabeza. Puedes dejar de fumar la pipa que te daba personalidad y te trajo enfermedad, puedes comenzar a correr a pesar de que siempre pensaste que era algo tonto. Puedes comer distinto y eso no te hace bueno ni malo. Puedes estar bajo el árbol, tirarte en la yerba con todo y tu título de doctorado y conversar con alguien en la calle a pesar del miedo. No hay nada que demostrar. Pero sí mucho en lo profundo que sabes que no estaba ahí antes, lo tomaste del entorno, de las imágenes interesantes para muchos y decidiste que así querías ser visto. O no habías visto con otros ojos lo que ahora sí. Hay una frase que me gusta mucho que dice: “En honor a mis ancestros lo haré distinto, seré feliz para que haya valido la pena”. Es decir, que puedes crecer con determinadas maneras, pero si encontraste en el camino otras que son mejores, te permitas hacerlo en nombre de aquellos que hicieron lo que pudieron en su momento. Tal vez, se trata de decidir.

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CENTRO IN La epidemia de COVID ha trastocado la actividad normal. Sin embargo, ha también favorecido una reflexión más profunda sobre las motivaciones y las actividades que estamos llevando adelante, ayudándonos a verificar y mejorar; nos ha permitido valorar más la presencia física y la relación cara a cara; ha favorecido una espiritualidad más sólida y confiada en Dios. Confiamos que esta experiencia – dura e inédita – deje sus frutos duraderos y no sea sólo un paréntesis que archivar. Este informe nos permitirá dar una mirada general, tomando en cuenta que muchas actividades han sido interrumpidas el 17 de marzo.

*ÁREA DE LA ESPIRITUALIDAD Y LA MOTIVACIÓN AL COMPROMISO Los voluntarios de esta área tienen el cometido de mantener los contactos con los diferentes grupos, equipos y voluntarios y motivarlos a perseverar en el compromiso. Con el inicio de la pandemia redobló sus esfuerzos para realizar su cometido: llamadas telefónicas; boletín En Fraternidad; el programa “Vitaminas camilianas”; semana de San Camilo; Posadas para los diferentes grupos.

*ÁREA DE LA FORMACIÓN

En este año 2020 se impartieron 84 cursos-talleres (presenciales hasta la mitad de marzo y en línea desde entonces) con 2,441 horas de clase; los participantes fueron 2,196. Se dieron charlas y conferencias en línea en diferentes lugares. Los maestros tuvieron un taller de formación en línea cada mes. En los cursos-diplomados de Cuidados Paliativos, Relación de Ayuda, Tanatología Educativa-Duelo, Tanatología Infantil (120 horas cada uno) – con incorporación a la SEJ como “capacitación para el trabajo”- se graduaron 212 personas. Los dos cursos en línea (“Pastoral de la Salud” y “Relación de Ayuda”) no tuvieron muchos inscritos. La SEJ nos dio el visto bueno para dos maestrías: en Relación de Ayuda y en Tanatología Educativa y Acompañamiento en Duelo; empezaremos en el 2021. Otras iniciativas destacadas: 4 semanas de Cursos de Verano en línea; V Congreso sobre el Duelo con 272 asistentes; Jornadas de Cuidados Paliativos (12 sesiones de 2 horas) en colaboración con otras instituciones (130 participantes); presentación del libro “Quién ayuda al prójimo, mejora a sí mismo. Hacia un voluntariado inspirado en Cristo”.

*ÁREA DE VOLUNTARIADO Los tres grupos de voluntariado (Grupo de voluntariado para el Enfermo Crónico y Terminal, Grupo de voluntariado del hospital de Zoquipan y Grupo de Voluntariado Espiritual para Enfermos Renales) suspendieron su actividad en marzo; algunos voluntarios ofrecieron su apoyo con llamadas telefónicas. Dieron un total de 600 horas de servicio en el 2020.

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O SAN CAMILO A.C. NFORME 2020 *ÁREA DE LAS PUBLICACIONES Se continuó la publicación (6 números) de Vida y Salud y hemos llegado a número 108. Se está actualizando la página WEB (www.camilos.org.mx); pueden encontrar videos en YouTube y publicaciones en la página de Facebook. En todas las redes sociales nos puedes encontrar como “Centro San Camilo, A.C.”. Se está alimentando la Biblioteca virtual con nuevos artículos: pueden acceder a ella (www. cscbiblioteca.com). Se publicaron dos libros: una nueva edición de “Habilidades de Relación de Ayuda” y nueva edición de “Oraciones para los que siguen las huellas de San Camilo”.

*ÁREA DE ACOMPAÑAMIENTO EN EL SUFRIMIENTO

Continúa una colaboración muy intensa con la Fundación Stella Vega A.C. y Salud Renal Integral Camilo de Lelis A.C. (con pacientes con insuficiencia renal crónica) y con la Sección Diocesana de Pastoral de la Salud. Estamos reestructurando el Equipo de Promoción y se llamará ÁREA DE PROYECCIÓN EXTERNA – San Camilo Comunicación para difundir una cultura de la vida y la salud en los medios de comunicación y con otras asociaciones, proponer talleres y favorecer la promoción de nuestras actividades y publicaciones.

*COMUNIDAD RELIGIOSA Los religiosos de la Orden seguimos con nuestra vida comunitaria. Los grupos de Familia Camiliana Laica continúan en su compromiso de profundizar en la espiritualidad de San Camilo: son 4 grupos con 30 personas; llevan a cabo sus reuniones periódicas. Los Ministros Extraordinarios de la Sagrada Comunión tuvieron que suspender su actividad en marzo, pero nos mantenemos en contacto. Como Comunidad religiosa y con la ayuda de bienhechores, de Italia en particular, pudimos solventar algunos gastos para apoyar a nuestros hermanos que sufren por la pandemia: casi 1,000 despensas de alimentos, más de 100 sesiones de hemodiálisis, 700 cobijas, apoyo a Salud Renal Integral Camilo de Lelis.

El Centro de Escucha continuó su marcha: los voluntarios ofrecieron 1,201 horas de entrevista (entre presenciales y en línea) con 483 personas. El Centro de Atención Primaria ofrece a cada a persona un camino de tres/cinco sesiones. Se han atendido a 105 personas de forma presencial y en línea por un total de 453 horas de escucha. Se logró terminar la primera tanda de los Grupos de Ayuda (de enero a marzo). Pudimos organizar sólo 2 grupos de Ayuda en Duelo en línea desde el inicio de la pandemia; la mayor parte de las personas que pidieron ayuda, no accedieron a la modalidad en línea: personas atendidas a lo largo del año 133, horas 439 de taller.

*ÁREA LOGÍSTICO-ADMINISTRATIVA Agradecemos la participación de los coordinadores de área. Queremos reconocer la labor de los trabajadores. ENERO - FEBRERO 2021

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VOLUNTARIADO

Psic. Beatriz Hortensia Amador

EL VOLUNTARIO, EMBLEMA DE ESPERANZA

E

l voluntariado es un fenómeno del que se habla desde hace algún tiempo como parte de una colectividad que busca ofrecer apoyo a un sector vulnerable de la sociedad; sin embargo, no sólo efectúa esta labor, sino también hoy en día tiene una ardua tarea, ya que es un símbolo de esperanza ante las vicisitudes que se perciben en la cotidianidad. Dicho de otra manera, el voluntario es indudablemente un distintivo de la época; en palabras de Juan Pablo II constituye un “ejército de paz difundido en todas las partes de la tierra y un signo de esperanza para nuestros tiempos.”

Qué es la esperanza La Esperanza se concibe como un sentimiento o un valor; lo cierto es que puede ser una señal favorable; es aquella sensación de anhelo de que suceda algo positivo en una etapa de la vida, el hecho de tenerla indica a la vez que se tiene certeza. Por otra parte, la Real Academia Española la define de la siguiente manera: “Estado de ánimo que surge cuando se presenta alcanzable lo que se desea”. De tal forma, supone que, para llegar al momento, se necesita tener confianza en la posibilidad de que llegará. Los seres humanos, en diversos instantes de su existencia, necesitan un tipo de motivación o de aliento que en ciertas oportunidades se encuentra en nosotros mismos, y es a través de tener ilusión sobre esa acción determinada o acontecimiento en la que se inicia un camino con el

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fin de lograr los objetivos propuestos. Ante todo, la esperanza es intrínseca, sacude y hace sentirse vivo. Si se pierde, quedas deshecho, sin nada qué decir. En el instante que la pierdes es como si la vida se terminara. Quizás estés entero, pero estás vulnerable. La esperanza, pues, es fuente de entereza y quien se ejercita en medio de las dificultades, siente que se abre hacia una meta estimulante en una espera. Tal vez, la espera es como ese niño alegre que nunca se cansa y siempre está en exploración de cosas nuevas por descubrir y aprender, por lo que constantemente lucha por obtener algo mejor y en ningún instante se incomoda de dar tiempo al tiempo. En pocas palabras, la esperanza es un componente de la existencia de todo ser humano que brinda un sentido en los momentos de sufrimiento e incertidumbre, en la actualidad ésta desempeña un rol primordial, ya que, con los acontecimientos de los últimos meses, las personas se sujetan a ella para salir fortalecidos de todas estas experiencias.

Infundir la esperanza En nuestros días inspirar esperanza es una de las bellas labores que tienen todos los seres humanos a lo largo de su existencia, al iniciar por sí mismo y mediante su propia práctica al motivar a los otros a ser pacientes y confiar en esa espera. Incluso en estos tiempos, cuando existe mucha confusión y angustia ante una realidad incierta. Ahora viene una interrogante ¿cómo infundir la esperanza a los demás? El hecho de promover confianza requiere de tener la voluntad de asistir a las personas en sus momentos de desconcierto e indecisión; es por eso que todos aquellos sujetos que son capaces de entregarse a los demás para ser inspiradores representan un colectivo interesante; así como lo menciona el teólogo Bernard Häring: el mundo pertenece a los que brindan esperanza. Ofrecer a los hombres este mensaje de esperanza e invitar a colaborar con ella. A su vez cada invitación, encuentro, relación de ayuda significativa y diálogo basado en el amor, es símbolo de esperanza; ya que no habrá razón


Psic. Beatriz Hortensia Amador

de esperar mucho del futuro si los signos no se hacen evidentes en el hoy. Hay que decir, también, que en el momento de infundir esperanza la realidad debe ser clara ya que se puede invadir los sentimientos del individuo, al intentar presentar espejismos triviales originadas de deseos poco consistentes. Inducirla es proponer a quien se encuentra en aturdimiento un lugar donde apoyarse y sostenerse; ser el ancla que se conserva estable, y no a la deriva; facilitar la mano que agarre, es decir, ser alguien con quien se puedan compartir los propios miedos e ilusiones; eso es dar esperanza. Así mismo, el que espera alimenta la confianza y, en algún momento, se abandona. Esta entrega no es el resultado de la desesperanza, sino del valor máximo de seguridad y de aceptación de la realidad que se impone. Infundir esperanza posiblemente sea también abrir los brazos para que el otro pueda otorgarse y vaciarse confiadamente en ellos. La acogida es recíproca, especialmente en la vulnerabilidad; hace crecer la cordialidad apaga la soledad, promueve la responsabilidad colaborativa en la búsqueda del bien propio y ajeno. En el fondo, la experiencia del amor es la fuente de la esperanza y su realización.

Los voluntarios, principales promotores Todos en algún momento sentimos el deseo de ayudar a los demás, poder trasformar sus miedos, ser so-

VOLUNTARIADO

Si partimos de esta de expresión se puede apuntar que los voluntarios son agentes de esperanza, es una de sus características naturales, ya que están siempre al servicio generoso e incondicional del que más lo necesita, a través de su altruismo y asistencia continua. Asimismo, frente a la desesperanza que actualmente predomina, se percibe el amor de un sinfín de voluntarios, con la disposición de dar lo mejor de sí a favor del otro, y que se exhibe como cultivo de esperanza, a través de una participación seria y responsable. Cabe destacar que en esta entrega de su labor cotidiana los voluntarios fomentan cualidades que llevan a las personas a una mejor conciliación con su realidad; más aún en la búsqueda de no desconfiar y encontrar la calma mediante la esperanza, a través de la concientización que lleva a esperar con apertura y serenidad. Un primer punto al que los voluntarios invitan es el desarrollo de buenas acciones en beneficio de los más frágiles y en las que la cordialidad esté presente. El segundo, no perder de vista la realidad, además ser intuitivo para detectar más allá de lo perceptible. El tercero, encontrar lo positivo en las diversas circunstancias, inclusive las que te desafían. El cuarto, hacer un agradecimiento por las cosas que posees aunado a la vida; esto te contactara íntimamente con tu esperanza y tu realidad. Y el último punto es cultivar la confianza, al reconocer los límites sanos que implican el auto cuidado personal. Todo esto parece confirmar que las actitudes y comportamientos de las personas no son más que una expresión de anhelo y buena voluntad para que en la humanidad se siga con el impulso de una espera constante, basada en el respeto y la protección, donde prevalezca la unión de corazón; esa fraternidad de esperanza y armonía de los sentimientos en el amor, al tratar de ser caritativos unos con otros. Ciertamente, el heroísmo sigiloso de algunas personas del voluntariado es una escuela de vida, con la clave de la esperanza, para todos nosotros, en definitiva. En cualquier caso, hay que recordar que en la vida jamás será tarde para buscar un mundo mejor y más perdurable, si en la perseverancia se pone esfuerzo y esperanza, o lo que es lo mismo, fortaleza y voluntariado.

lidarios, dar esperanza. En otras palabras, el compromiso del voluntario es transcendental al donarse; ya que es de los principales promotores al brindar confianza y esperanza pese a las dificultades que puedan acontecer.

De José Carlos Bermejo, La espera y la esperanza, y el valor sanante de la esperanza, Humanizar 37.

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Acompañamiento espiritual: relación entre el bienestar espiritual y el sufrimiento del paciente AP J. Refugio Martín Romo

A

pesar del tiempo de pandemia que se alarga, la espera de la vacuna y el ingreso a la nueva normalidad como se le ha denominado a la forma de vivir con las precauciones debidas para dar batalla al Covid-19, hay algunas cosas que no cambian. Los usos y costumbres de cada sociedad que abarca el mundo, los deseos de regresar a un modo de vida que tal vez no era el mejor, pero, era el mundo que se conocía; los problemas que nos acompañan de toda la vida. Pero una de las cosas que no cambian es la necesidad de dar sentido a nuestra vida, de sentirse apegado a un plan superior y dar respuesta a los misterios de la vida. Una de las cosas que ha traído la pandemia es dar vuelta y mirar a la dimensión espiritual, no como algo que rescatar sino como algo que da orden en medio del caos; tanto sufrimiento y muerte ha sensibilizado hasta a los más reacios a aceptar que la dimensión espiritual es importante en la vida de las personas, sea cual sea su pensamiento y el depósito de esa confianza, pues no sólo es una necesidad sino un derecho de todo ser humano, un derecho a creer. Uno de los objetivos del acompañamiento espi-

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ritual es lograr que el acompañado logre profundizar en sí mismo y su dimensión espiritual, entendiendo y confirmando si su percepción de bienestar espiritual es sólida y profunda o se está fugando de su realidad. En la revisión bibliográfica que llevan a cabo Visser et al., (2010) se define el bienestar como la ausencia de distrés, depresión, ansiedad, desesperanza, deseos de acelerar la muerte, ideación suicida, o a la inversa; como la presencia de calidad de vida, bienestar psicológico, salud mental, felicidad, adaptación o funcionamiento social. Esta misma revisión encuentra 27 estudios acerca de la relación entre espiritualidad y bienestar, de los cuales en 23 se halló una relación positiva entre ambos conceptos, entendiéndose que una mayor implicación espiritual se asociaba a más bienestar.

El bienestar espiritual implica el que la persona

perciba que sus necesidades espirituales están cubiertas o que no tiene necesidad de cubrirlas. La literatura sugiere claramente que la cobertura de las necesidades espirituales es un indicador de bienestar espiritual (Barreto et al., 2013). Cabe matizar que, según el recorrido vital y el grado de desarrollo espiritual que cada persona traiga consigo en su etapa final, variará el que conecte o no con sus necesidades espirituales y que manifieste o no el tipo de necesidades que tendrá que cubrir. El sufrimiento es una experiencia inherentemente dinámica que constantemente va cambiando a medida que la enfermedad progresa y la muerte se aproxima (Krikorian y Limonero, 2012). Se entiende que el ser humano sufre cuando acontece algo que percibe como una amenaza importante a su integridad (personal, biográfica y/u orgánica) y, al mismo tiempo, cree que carece de recursos para hacerle frente.

PROMOCIÓN

Song y Hanson (2009) definen el bienestar espiritual como el sentido de armoniosa interconexión entre uno mismo y los demás, o un ser trascendente logrando a través de un proceso de crecimiento integrador que conduce a la realización del fin último y sentido de vida.

Más información en:

“Las necesidades espirituales como elementos en el bienestar del paciente paliativo” de María Rufino Castro; Barcelona; febrero 2015

Las necesidades espirituales clasificadas en los dominios espirituales Interpersonal

Intrapersonal

Transpersonal

Necesidad de ser reconocido como persona

Necesidad de volver a leer su vida

Necesidad de establecer su vida más allá de sí mismo

Necesidad de liberarse de la Necesidad de encontrar culpa, de perdonarse sentido a la existencia y el devenir; la búsqueda de sentido

Necesidad de continuidad, de un más allá

Necesidad de amar y ser amado ENERO - FEBRERO 2021

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DIPLOMADOS EN LÍNEA CON VALIDEZ OFICIAL / 120 HORAS / 30 SESIONES

El número 110

(Marzo - Abril 2021) de la Revista

Vida y Salud será dedicado a

“ Cáncer de mama”

Suscripciones secretaria@camilos.org.mx para enviarse por vía electrónica

El equipo de Redacción de la Revista y el Centro San Camilo A.C., expresan su más sentido agradecimiento a los bienhechores y patrocinadores: Ignacio y Marina Jiménez

INFORMES E INSCRIPCIONES www.camilos.org.mx cursos@camilos.org.mx

Tel: 333640-4090

Tequila San Matías Mónica Gómez Flores Antonio Salles Ramírez Fundación PiSA - Stella Vega, A.C.

¡QUE EL SEÑOR LES PAGUE!

RELIGIOSOS CAMILOS AL SERVICIO DE LOS ENFERMOS Religiosos - Orden de San Camilo Somos religiosos unidos por el ideal de servir a los enfermos y a los que sufren.

Para jóvenes varones, solteros, de 17 a 29 años ¡Quieres descubrir tu vocación? ¡Estás interesado en un acompañamiento vocacional? Religiosos Camilos Guadalajara, Jal. Tel. 33-3640-4090 sancamilo@prodigy.net.mx www.camilos.org.mx

San Camilo nació en Italia en 1550, se convirtió a los 25 años, consagró su vida atendiendo a los enfermos más pobres y desasistidos. Fundó en 1586 la Orden de los Ministros de los Enfermos (Religiosos Camilos). Eligió como distintivo la cruz roja. La intuición de San Camilo fue fundar una “compañía de hombres piadosos y de bien que, no por dinero, sino voluntariamente y por amor a Dios, sirvieran a los enfermos con a que amor y cariño de una madre hacia su hijo único enfermo”. Elaboró las reglas para servir con esmero y toda perfección a los enfermos. Adoptó nuevos medios para mejor servir al enfermo. Creó un modo original de estar frente a Dios, inspirado en el Evangelio de San Mateo: ‘Cuanto hicieron a uno de estos hermanos míos más pequeños, a mí me lo hicieron’.

¿Estás pasando por un momento difícil? ¿No le encuentras gusto a tu vida? ¿Estás pasando por un período de crisis? ¿Te preguntas cómo encajar en la sociedad? El Centro de Escucha proporciona un acompañamiento individual a jóvenes (mayores de edad), de forma presencial (sede del Centro San Camilo A.C.) o en línea.

Este acompañamiento es ofrecido por un grupo de voluntarios, debidamente capacitados en las técnicas del Counselling y es gratuito.

El Centro San Camilo A.C. agradece sus donativos en la cuenta número 0131442279, en cualquier sucursal de Bancomer.

ENERO- FEBRERO 2018

2020 34 ENERO - FEBRERO Se expiden recibos deducibles de impuestos. Tel. (33) 3640-4090 / sancamilo@prodigy.net.mx / http://www.camilos.org.mx

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