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PONTIFICIA UNIVERSIDAD CATร“LICA DEL ECUADOR CENTRO CULTURAL

Segundo E. Moreno Yรกnez Compilador

QUITO, EDIPUCE 2011 1


Dr. Manuel Corrales Pascual, S.J. Rector Pontificia Universidad Católica del Ecuador Ing. Pablo Iturralde Vicerrector Lcdo. José Nevado de la Torre, S.J. Director del Centro Cultural PUCE Gaby Costa Ullauri Coordinadora del Centro Cultural PUCE Dr. Segundo E. Moreno Yánez Compilador Mtr. Jesús Aguinaga Zumárraga Director del Centro de Publicaciones Cristoph Hirtz Fotografía Freddy Coello Diseño Artes Gráficas Silva Impresión Portada Retrato de Humboldt, de Oswaldo Viteri Óleo sobre lienzo, 70 x 80, 2011 - Colección particular

Derecho de Autor N° 036251 Centro Cultural PUCE ISBN: 978-9978-77-178-5 Quito, Ecuador, 2011 2


Agradecimientos

Embajada de la República Federal de Alemania en el Ecuador Comisión Alexander von Humboldt de la Academia de Ciencias de Berlín y Brandenburgo (Alemania) Fundación Alexander von Humboldt (Alemania) Archivo Nacional de Historia, Madrid (España) Biblioteca de Autores Ecuatorianos -Aurelio Espinosa PólitMuseo Jacinto Jijón y Caamaño - PUCE

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PUCE

HOMENAJE AL BICENTENARIO

… la idea de la Colonia misma es una idea inmoral …

Alexander von Humboldt: Condena fundamental del sistema colonial. (Texto escrito en Guayaquil entre el 14 de enero y el 17 de febrero de 1803. En Alexander von Humboldt. Diarios de Viaje en la Audiencia de Quito. Quito, Occidental Exploration and Production Company, 2005, pp. 290-292).

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Índice 11

Palabras introductorias Humboldt y la Emancipación de Hispanoamérica Manuel Corrales Pascual S.J. Rector de la PUCE

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Humboldt y la Emancipación de Hispanoamérica Segundo E. Moreno Yánez

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Nuevas ideas y capciosos principios Condena del colonialismo Anatema al “colonialismo interno” BIBLIOGRAFÍA

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Humboldt y la Emancipación de México Ulrike Leitner

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1. La estancia de Humboldt en México 2. La obra escrita 3. La Situación en México y los contactos de Humboldt 4. La crítica de Humboldt al Colonialismo 5. La postura de Humboldt en el proceso del movimiento de la independencia 6. Una perspectiva fracasada BIBLIOGRAFIA

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Alexander von Humboldt y la Independencia de Venezuela José Ángel Rodríguez

59 64 69 73

Visiones de un territorio Las fábulas de París, Roma y Nápoles El observador burlado A modo de conclusiones

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75 Alexander von Humboldt y Francisco Jose de Caldas:

americanismo y eurocentrismo en el Nuevo Reino de Granada Mauricio Nieto

77 Introducción Humboldt y Caldas 79 La Geografía de las Plantas y el Semanario del Nuevo Reyno de Granada 84 Conocimiento, redes y comunicación 87 Americanismo y eurocentrismo en la obra de Humboldt 92 BIBLIOGRAFÍA 93 ILUSTRACIONES 95 Alexander von Humboldt y su repercusión

en la Independencia del Perú Teodoro Hampe Martínez

97 100 103 106 110 113

Perfil biográfico antes de su llegada al Perú Su visión crítica de la sociedad limeña Sobre la correspondencia de Humboldt Dos naturalistas: Humboldt y Rivero BIBLIOGRAFÍA CITADA Anexo: Carta de Alexander von Humboldt a don José Ignacio Checa, gobernador de Jaén de Bracamoros

115 El círculo quiteño de Humboldt y Bonpland:

origen, actividades y destino a partir de 1802 Christiana Borchart de Moreno

117 1. Una presencia casi olvidada 122 2. Los integrantes del “círculo quiteño” 2.1. Observaciones generales 124 2.2. El anfitrión y su familia 146 2.3. Los jóvenes

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153 2.4. Científicos y profesores universitarios 171 2.5. Clérigos 2.5.1. El alto clero 181 2.5.2. Curas párrocos 184 2.6. Funcionarios públicos 2.6.1. Peninsulares 199 2.6.2. Criollos 212 2.6.3. El cacique Sepla y Oro 213 3. Múltiples contactos y lejanos recuerdos 217 4. ANEXO 224 5. FUENTES 241 6. BIBLIOGRAFÍA 251 Humboldt y la Emancipación Hispanoamericana Exposición Gaby Costa Coordinadora 253 Presentación 255 Emancipación Hispanomericana 282 SIMPOSIO

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Palabras introductorias

Humboldt y la Emancipaci贸n de Hispanoam茅rica Manuel Corrales Pascual S.J. Rector de la PUCE

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El bicentenario de la emancipación hispanoamericana es, sin duda, un acontecimiento que tenemos que celebrar, y celebrar jubilosamente. El Estado, las diversas instituciones y asociaciones, y cada uno de los ciudadanos, han de participar en tal celebración. Y cada una de esas instituciones, asociaciones, y cada uno de nosotros, ha de hacerlo según su propia entidad y función en la comunidad total. Por supuesto que la Universidad también ha de celebrar este jubiloso acontecimiento. Y ha de hacerlo -al igual que las otras instituciones y asociaciones de ciudadanos- de acuerdo con su propia entidad y función. Al inaugurar este simposio sobre Alexander von Humboldt y la Emancipación Hispanoamericana, me pregunto cómo ha de celebrar la Universidad un acontecimiento histórico tan importante. Permítanme esbozar brevemente mi personal respuesta. No se trata de la respuesta del historiador -que no lo soy-, sino la de del ciudadano que pertenece a la “Universitas”; pero, además, que desempeña en ella funciones de gran responsabilidad: una de tales funciones consiste en animar a la comunidad universitaria a contribuir -como dice nuestro Estatuto- “de un modo riguroso y crítico ... a la tutela y desarrollo de la dignidad humana y de la herencia cultural, mediante la investigación, la docencia y los diversos servicios ofrecidos a las comunidades locales, nacionales e internacionales”.1 Justamente esto es lo que define a la Universidad y lo que determina su modo de hacer las cosas, su modo de celebrar los grandes acontecimientos. A lo largo de treinta años, ALEXANDER VON HUMBOLDT va escribiendo y publicando sus acuciosas observaciones y reflexiones acerca de lo que ve, lee y oye en estas tierras nuestras. Libros “de andar y ver”, atlas, tratados de geografía, etc., constituyen un corpus total de treinta volúmenes. Esta ingente tarea no la hace en solitario: la realiza con otros investigadores y viajeros, entre los que destaca su colega y amigo, el médico y naturalista francés Aimé Bonpland. Merece también nuestra atención su obra titulada significativamente Cosmos, con la que trata de compartir con curiosos lectores y con otros científicos su entusiasmo y rigor intelectual y sus convicciones sobre la investigación científica. Y, tal como lo anuncia el título, en los cinco volúmenes que componen esta obra trata de recopilar y exponer todos los conocimientos que en su época había acerca de los fenómenos de la tierra y del cielo. Quiero decir: geográficos y astronómicos... Estatuto de la PUCE, ART. 4, a). Y constitución apostólica Ex corde Ecclesiæ sobre las universidades católicas (1990), n.˚ 12.

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Esta Universidad quiere celebrar el Bicentenario de nuestra Independencia con varios actos propios de su naturaleza y función. Uno de ellos es este simposio dedicado al sabio alemán que tan bien y tan hondamente conocía nuestras tierras y nuestros pueblos. La naturaleza y función primera y principal de la Universidad es la búsqueda de la verdad; lo propio de la vida universitaria es la ardiente búsqueda de la verdad y su transmisión desinteresada a los jóvenes estudiantes y a todos aquellos que aprenden a razonar con rigor, para obrar con rectitud y para servir mejor a la sociedad.2 Por eso nuestra Universidad, como cualquier universidad católica, se distingue por su libre búsqueda de toda la verdad acerca de la naturaleza, del hombre y de Dios.3 Una búsqueda que no está subordinada ni condicionada por intereses particulares de ningún género.4 Ahora bien, lo que celebramos ahora los latinoamericanos es un acontecimiento histórico. Y resulta que la búsqueda de la verdad en el campo de la Historia tiene sus peculiaridades, sus métodos y... también sus dificultades. La llamada por los filósofos tradicionales “certeza histórica” tiene en este caso un valor incalculable; pero -insisto- su búsqueda y hallazgo no son fáciles. La base de la certeza histórica son -como todos nosotros sabemos- los testimonios; es decir, documentos escritos relativos a los hechos históricos de que se trata; o también monumentos de diverso tipo, dejados a la posteridad por comunidades humanas. Dar con la autenticidad de tales testimonios y calibrar la credibilidad de los testigos: he ahí el gran desafío del historiador. Por eso un experto en esta ciencia, el profesor francés Charles Samaran, pudo decir que “la historia es una ciencia difícil, condenada a conseguir -solo por caminos tortuosos- una verdad siempre relativa”.5 Si el componente ético -la honradez acrisolada- es fundamental en cualquier área del saber, en cualquier campo de la investigación científica, particular relieve tiene en la investigación histórica. La honradez y el coraje moral son cualidades esenciales e imprescindibles del historiador: sin ellas, no hay historiador que merezca tal titulo. El mismo Samaran, en una especie de decálogo en el que resume las cualidades exigidas al historiador, nos advierte: “La honradez implica el sentido critico: el historiador debe estar atento sin cesar a los riesgos que le amenazan, entre los cuales el más insidioso es el anacronismo. Debe, en particular, estar siempre a punto para “resistir a sus propios prejuicios, a los de sus lectores, y, en fin, a las ilusiones a las que los contemporáneos mismos se han consagrado” (Michelet).6 2 Cfr. Ex corde Ecclesiæ, n.˚ 2, §1.3 Cfr. Ex corde Ecclesiæ, n.˚ 4. 4 Cfr. Ex corde Ecclesiæ, n.˚ 7, §2. 5 CHARLES SMARAN, en el Prefacio de L´Histoire et ses mèthodes, Paris, Gallimard, 1961, reimpresión 1973, p. vii (“Encyclopédie de la Pléiade”). 6 Id., Ibíd., p. xiii.

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El fruto del esforzado trabajo de los historiadores no son solamente sus aportes a la construcción sistemática y armónica de la Historia -de las Historias- de los pueblos, sino sobre todo el enriquecimiento paulatino de los elementos de la cultura de esos pueblos, entendida como “todo aquello con lo que la persona humana afina y desarrolla sus innumerables cualidades espirituales y corporales; procura someter el mismo orbe terrestre con su conocimiento y trabajo; hace más humana la vida social... mediante el progreso de las costumbres e instituciones; finalmente, a través del tiempo expresa, comunica y conserva en sus obras grandes experiencias espirituales y aspiraciones para que sirvan de provecho a muchos, e incluso a todo el género humano”.7 La cultura se manifiesta y se transmite en monumentos de múltiple naturaleza, y se condensa en lugares comunes que los miembros de una comunidad acuñan como estereotipos densos de contenido y significación. Estos lugares comunes, o tópicos, adquieren carta de ciudadanía en las comunidades humanas. Pero es preciso saber discernir: hay lugares comunes cimentados en la verdad, y lugares comunes producidos por la fantasía o por ciertas reacciones viscerales ante determinados acontecimientos, o incluso productos de determinadas ideologías. El lugar común cimentado en la verdad se constituye en patrimonio cultural transmitido de generación en generación y enriquecido por el aporte de cada una de las generaciones que se suceden en una comunidad. El lugar común generado por la fantasía, o por reacciones viscerales, o por posicionamientos ideológicos, genera en los pueblos y en las comunidades un afincamiento en el error, cuando no en la mentira, y no hace ningún favor ni a la cultura ni a la identidad propia de esos pueblos y comunidades. Quiero explicitar mi aprecio por la presencia de todos aquellos colegas que van a contribuir al éxito de este encuentro científico. En primer lugar, al Doctor Segundo Moreno Yánez, su organizador; al Doctor Jorge Moreno Egas, Director de nuestra Escuela de Historia en la Facultad de Ciencias Humanas, al Doctor Carlos Landázuri Camacho, Profesor de Historia en nuestra Universidad, y a la Doctora Christiana Borchart de Moreno, investigadora. Agradezco también al Señor Director de la Biblioteca Ecuatoriana Aurelio Espinosa Pólit, y Director de este Centro Cultural, el Lcdo. José Nevado de la Torre S.J., por habernos facilitado preciosos tesoros de arte que ustedes podrán contemplar en la exposición que se realiza paralelamente a este simposio. A la Lcda. Gaby Costa Ullauri, Coordinadora de este mismo Centro, responsable de la mencionada exposición, y al Grupo de Teatro de nuestra Universidad.

7 CONCILIO VATICANO II, Constitución pastoral Gaudium et spes, sobre la Iglesia en el mundo actual, n.˚ 53, §2.

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Pero merecen especial aprecio y gratitud de mi parte, los colegas especialistas que han tenido la generosidad de aceptar nuestra invitación y participarán en este simposio enriqueciéndolo con sus científicos aportes: la Dra. Ulrike Leitner, de la Comisión Alexander von Humboldt de la Academia de Ciencias de Berlín y Brandenburgo (Alemania), el Doctor José Ángel Rodríguez, de la Universidad Central de Venezuela; el Doctor Mauricio Nieto, de la Universidad de los Andes en Colombia, y el Doctor Teodoro Hampe, de la Pontificia Universidad Católica del Perú. A todos ellos mi agradecimiento, y el deseo de que pasen con nosotros una grata estadía.

Y a todos ustedes muchas gracias.

Quito, 17 de agosto del 2009

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Humboldt y la Emancipaci贸n Hispanoamericana Exposici贸n

Gaby Costa Ullauri Coordinadora

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Chimborazo y Carguairazo (Carihuairazo): En: A. von Humboldt : Atlas der kleineren Schriften. Stuttgart und Tübingen, 1853. Fondo Jijón y Caamaño, Biblioteca Banco Central del Ecuador, Quito.

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Humboldt y la Emancipación Hispanoamericana· Exposición

Presentación ¿Cómo era el Ecuador –o la Real Audiencia de Quito– que Alexander von Humboldt conoció? ¿Cómo eran su paisaje, sus ciudades y pueblos, sus gentes? El mismo Humboldt y otros ilustres viajeros nos ofrecen en sus dibujos testimonio de lo que aquí vieron y sintieron. Pero también los artistas y artesanos de nuestra tierra, y de aquellos tiempos, nos regalan su propia visión en los paisajes y retratos, en el mobiliario y objetos decorativos de los hogares que habitaron nuestros antecesores. La Pontificia Universidad Católica del Ecuador celebra el Bicentenario del Primer Grito de la Independencia con un Simposio dedicado al sabio alemán Alexander von Humboldt y su relación con la Emancipación de nuestra América. Y en el contexto de este encuentro científico, desea compartir con nosotros y con cuantos visitantes lo deseen, una exposición dedicada a reflejar el ambiente (o los ambientes) que Humboldt vivió durante su estadía entre nosotros. Podemos volver a disfrutar cuarenta y cuatro obras del pintor Rafael Moncayo, conservadas en la Biblioteca Ecuatoriana Aurelio Espinosa Pólit. También nos podremos deleitar con varias reproducciones de los dibujos que el mismo Humboldt hizo de nuestros paisajes. Para que podamos establecer el contraste, nos ofrece la exposición dos visiones de la Cordillera o Ruta de los Volcanes: una del siglo XVIII y otra contemporánea. Nos ayudará a un goce más pleno de esta muestra plástica su ambientación: se la ha contextualizado en un espacio con el mobiliario de la época, con varias obras del Museo Jacinto Jijón y Caamaño de esta Universidad y con material impreso, relativo a las investigaciones de Humboldt y conservado en nuestra biblioteca universitaria. Se completa esta exposición con varias reproducciones de personajes ecuatorianos y americanos relacionados con Humboldt y comprometidos con los movimientos de emancipación. Celebramos, pues, esta efemérides patria del 10 de agosto de 1809, y evocamos la figura de Alexander von Humboldt, al más castizo estilo universitario.

Quito, 10 de agosto del 2009 Manuel Corrales Pascual S.J. Rector de la PUCE 253


“A. von Humboldt trabajando en la botánica” 1806, óleo sobre lienzo. Staatliche Museen zu Berlin, Nationalgalerie, Berlin.

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Humboldt y la Emancipación Hispanoamericana· Exposición

Emancipación Hispanomericana Las conmemoraciones cívicas son la ocasión para interpretar la historia como un “modelo ejemplar”. A través de ellas se buscan ejemplos de virtud y patriotismo, por lo demás inalcanzables. Los próceres y la época se convierten en paradigmas fundacionales y se busca en ellos valorar la existencia del Estado nacional y, al mismo tiempo, proporcionar modelos a la conducta ciudadana. No obstante, ningún pueblo nace con el paradigma de heroicidad; ningún hombre o mujer abandonan el seno materno con cualidades innatas de “prócer”. Entender y aceptar que “solo se hace camino al andar” debe ser una de las primeras normas de la sana crítica histórica. No es posible, por lo tanto, exigir a quienes lideraron los sucesos del 10 de Agosto de 1809, que poseyeran una clara evidencia de los planes futuros. No se debe olvidar que la institución de una “Junta Suprema” fue una verdadera primicia en las colonias hispanoamericanas y, únicamente, los sucesos posteriores al 10 de Agosto pudieron clarificar y aun radicalizar las propuestas iniciales. Quito puso las semillas de la emancipación americana y las irrigó, el 2 de Agosto de 1810, con su sangre, gesta que le valió el nombre de “Luz de América”. Al conocer estos trágicos sucesos Humboldt se lamentó que “ya han perecido en Quito, víctimas de su consagración a la patria, los más virtuosos e ilustres ciudadanos”. En torno a la idea de “libertad”, considerada como “derecho natural del ser humano”, se consolidó una ideología política centralizada en la “democracia” frente al régimen monárquico de la metrópoli. Ya desde la traducción al castellano de la “Declaración de los Derechos del Hombre y del Ciudadano”, efectuada por Antonio Nariño, en 1794, sus máximas de “Libertad, Igualdad y Fraternidad” se convirtieron en bandera de la Independencia. También para el “Segundo Descubridor de América”, Alexander von Humboldt, estas máximas inmortales fueron los criterios para discernir y juzgar la realidad social de Hispanoamérica. Su “Humanismo Ilustrado” le inspiró que el progreso se alcanza más con reformas que con rupturas revolucionarias. En 1830, sin embargo, al conocer la ascensión al trono de Francia de un nuevo rey, escribió: “La nación siempre ha sido engañada y lo será otra vez. También entonces castigará de nuevo el fraude y la mentira, pues para el efecto ella es fuerte y está suficientemente madura”. Su moderado optimismo le llevó a decir: “Vendrá el tiempo en que la Humanidad será libre, pero todavía nosotros estamos lejos de ello”. Estas son la enseñanzas del Bicentenario. Segundo E. Moreno Yánez

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En la Corte de España, Humboldt recibió del rey Carlos IV una concesión indispensable para un viaje de investigación por tierras hispanoamericanas: un permiso por escrito que le abría las puertas para investigar libremente esas colonias sin interferencia alguna. “Nunca había sido acordado a un viajero permiso más lato; nunca un extranjero había sido honrado con mayor confianza de parte del gobierno español”, escribió.

Pasaporte de Humboldt y Bompland (Con el sello del Rey Carlos IV de España, 1799, tinta sobre papel, Colección Banco Central del Ecuador, Quito). Autorizada la reproducción.

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El viaje de Humboldt a Hispanoamérica no tuvo sólo consecuencias desde el punto de vista científico, sino también en lo que se refiere a aspectos políticos. Basta recordar sus ensayos sobre el virreinato de Nueva España y sobre la esclavitud en la isla de Cuba, además de su condena a todo tipo de colonialismo. No admira, por lo tanto, que Simón Bolívar, ya en 1820, llamara a Humboldt el “Verdadero descubridor del Nuevo Mundo”, y que el Presidente de la República de México Benito Juárez, concediera a Humboldt en 1859, el título de “Benemérito de la Patria”. Con seguridad, durante su estadía en el territorio de la entonces Audiencia de Quito (siete meses en 1802 y el primer mes de 1803), Humboldt estableció contactos con quienes posteriormente estarían involucrados en el Primer Grito de la Independencia. No

Cotopaxi. En: A. von Humboldt, Atlas der kleineren Schriften. Stuttgart und Tübingen, 1853. Fondo Jijón y Caamaño, Biblioteca Banco Central del Ecuador, Quito.

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Humboldt y la Emancipación Hispanoamericana· Exposición

tenemos referencias directas, pero el científico prusiano, con seguridad, habrá conversado con sus amigos quiteños sobre temas relativos a la Ilustración, sobre la independencia de las ex colonias inglesas en Norte América, particularmente, acerca de los eventos y nuevas propuestas políticas de la Revolución Francesa. Es importante resaltar la estrecha relación de Juan Pío Montúfar con Eugenio de Santa Cruz y Espejo, nuestro precursor de la Independencia. En años posteriores a las luchas independentistas, Humboldt fue considerado en Europa como el principal especialista sobre Hispanoamérica y, como tal, promovió viajes de científicos europeos a nuestro continente y, especialmente a la República del Ecuador. Humboldt puede ser considerado como el gran ideólogo de la conformación del Ecuador como país: pasos previos para la constitución de una nación.

A.von Humboldt, Geographie der Pflazen in den tropen-Ländern (Geografía de las plantas en el trópico). Grabado en cobre iluminado, por Louis Bouquet según el dibujo de Lorenz Adolf Schönberger y Pierre Jean François Turpin, basado en un boceto de A. von Humboldt. Fondo Jijón y Caamaño, Biblioteca Banco Central del Ecuador, Quito.

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Humboldt y la Emancipación Hispanoamericana· Exposición

“Cuando Humboltd y Bonpland arribaron a Quito, el 6 de enero de 1802, encontraron a un anfitrión ilustrado (el Marqués de Selva Alegre), que había estudiado en los principales centros académicos de Quito y cuyas amplias experiencias adquiridas en sus viajes y actividades productivas y políticas debieron haber hecho de él un interlocutor interesante. En su casa se habrán reunido gran parte de las personas que los dos viajeros conocieron en Quito, y quienes les acompañaron en sus expediciones. A diferencia de las vacuas tertulias de Lima, “la felicidad pública del Reyno” debe hacer sido un tema frecuente en las conversaciones con los miembros de la disuelta Sociedad de Amigos del País, como por ejemplo Juan Larrea – “el hombre más sabio, el más amable que hemos encontrado en América” – José Xavier de Ascásubi y José Aguirre; con el canónigo y profesor de historia Francisco Calixto Miranda, dueño de la hacienda Chántag en Puembo; con el jurista y profesor universitario Luis Quijano y con los bibliotecarios y dueños de bibliotecas privadas José Fernández Salvador y José Pérez.

“Marqués de Selva Alegre”. Colección del Ministerio de Relaciones Exteriores

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Este último se graduó de doctor en teología durante la permanencia de Humboldt y es idéntico a “Don Pérez”, quien invitó a los viajeros a un desayuno en Uyumbicho antes de que partieran hacia el sur. José Pérez había sido, además compañero de estudios de Carlos Montúfar y Vicente Aguirre en 1800. Casi todas las personas mencionadas por Humboldt participaron activamente, a partir de 1809, en los movimientos por la Independencia americana, aseveración que no solo es válida para los hombres sino también para Marica “la Reina” Larraín, quien trató de reunirse con Humboldt y Carlos Montúfar a comienzos de 1803, en Riobamba. María de Ontaneda Larraín, como era su nombre completo, y su hermana Josefa vivían en la casa contigua a la que, en 1801, había comprado Pedro Montúfar, y habrán participado en las fiestas que, especialmente en la época de carnaval, transformaban a Quito en una ciudad donde “no se respiraba más que voluptuosidad y lujo.

“Marqués de Selva Alegre con sus hijos”. Colección privada Autorizada la reproducción.

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Humboldt y la Emancipaci贸n Hispanoamericana路 Exposici贸n

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Humboldt y la Emancipación Hispanoamericana· Exposición

En sus diarios y cartas, Alexander Von Humboldt menciona con gratitud y respeto a Juan Pío Montúfar, segundo Marqués de Selva Alegre, “celoso por el progreso de las ciencias, patriota entusiasta y generoso” quien había ofrecido su casa “con todas las comodidades que uno podría desear en París o Londres” y a sus hijos: Carlos, “joven oficial lleno de amabilidad y con esta facilidad de aprender todo lo que distingue al verdadero talento”, y Xavier, “un hombre joven muy dulce, muy amable, aunque de menos energía que Carlos” Los tres miembros de la familia que le había recibido con “una generosidad incomparable”, seguramente no fueron los únicos que Humboldt conoció. El primer contacto pudo haberse establecido con Joaquín, el menor de los cuatro hijos del primer Marqués de Selva Alegre, funcionario español que, desde 1753 hasta su repentina muerte en 1761, había sido Presidente de la Audiencia de Quito…” Christiana Borchart de Moreno

“Marquesa de Selva Alegre con sus hijos”. Colección privada Autorizada la reproducción.

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“…Carlos Montúfar y Larrea, el hijo de 21 años del Marqués de Selva Alegre, y que el joven se convirtió en el tercer miembro constante de la expedición de Quito a París. Posteriormente Carlos iría a Madrid, donde sirvió en el ejército español. Cuando se inició la guerra de independencia, regresó a Quito con la orden de luchar contra los rebeldes. No obstante, allí se unió a los revolucionarios y nombró presidente a su padre en la Junta constituida por él en 1811. En octubre del mismo año, la Junta declaró la independencia de España. Junto con Simón Bolívar, Montúfar entró triunfalmente a Bogotá en diciembre de 1814. Más tarde fue capturado y fusilado en Buga, en 1816, el mismo año en que también Francisco José de Caldas fue ejecutado por los españoles. Las ciencias naturales y la política no podían separarse, y menos en un país que estaba viviendo la revolución. Los principales científicos de Latinoamérica estaban a favor del movimiento de independencia, entre ellos Humboldt, quien, sin embargo, para ese entonces seguía y comentaba la lucha armada desde la seguridad de París” Frank Holl

“Coronel Carlos Montúfar y Larrea”. Colección privada Autorizada la reproducción.

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Toda esta acumulación de ideas que alimentaron el pensamiento del sabio lo llevaron a proponer una concepción estética del mundo andino y a creer en la necesidad de llegar a una pintura cósmica capaz de expresar el múltiple mensaje que nacía de la contemplación de la Cordillera americana. Filoteo Samaniego

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Humboldt y la Emancipación Hispanoamericana· Exposición

“Los Chillos” Emilio Moncayo, 1940, Colección de la Biblioteca Aurelio Espinosa Pólit

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Humboldt y la Emancipación Hispanoamericana· Exposición

“Antisana” Emilio Moncayo, 1940, Colección de la Biblioteca Aurelio Espinosa Pólit

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Humboldt y la Emancipación Hispanoamericana· Exposición

Si bien para la geografía de las plantas el Quindío fue decisivo, para la sistemática vegetal, las excursiones en el macizo volcánico de Ecuador fueron extraordinarias. Las faldas del Antisana, el Chimborazo, el Tungurahua, el Cayamburú, el Cotopaxi y el Pichincha aportaron valiosas colecciones botánicas. Santiago Díaz Piedrahita

“Pichincha”, “Tungurahua”, “Piedra Chilintosa” Emilio Moncayo, 1940, Colección de la Biblioteca Aurelio Espinosa Pólit

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“Chimborazo” Emilio Moncayo, 1940, Colección de la Biblioteca Aurelio Espinosa Pólit

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Humboldt y la Emancipación Hispanoamericana· Exposición

“El espíritu ilustrado de Humboldt estuvo preparado para valorar el libre desarrollo de las culturas indígenas y, por lo mismo, para condenar implacablemente no sólo la dominación española sino toda forma de colonialismo, Antes de abandonar definitivamente Andinoamérica, y durante su breve estadía en Guayaquil, en los albores de 1803, el sabio prusiano juzgó que ningún ser humano ilustrado podría soportar una larga estadía en las colonias europeas. Este malestar procede, según Humboldt, “de que la misma idea de la colonia es una idea inmoral, esa idea de un país que está obligado a entregar a otro los tributos, de un país en el cual no se puede alcanzar sino un cierto grado de prosperidad, en el que la industria, la ilustración no deben progresar sino hasta una meta determinada”. Segundo E. Moreno Yánez

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Arriba: Vista de la Base medida en el llano de Yaruquí, desde Caraburu hasta Oyambaro, bajo un arco que comprende 180 grados desde el horizonte, dibujada desde lo alto de la caída de agua del batán de Yaruquí. J. M. de la Condamine, Journal du Voyages fait par Ordre du Roi a L´Equateur. Servant D´Introducction Historique, 1751. Colección de la Biblioteca Aurelio Espinosa Pólit Abajo: Vista desde Yaruquí en la misma perspectiva del grabado de la Condamine. Fotografía: Cristoph Hirtz

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Humboldt y la Emancipaci贸n Hispanoamericana路 Exposici贸n

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SIMPOSIO LUNES 17 DE AGOSTO 10H00 Discurso inaugural, Dr. Manuel Corrales Pascual, SJ. 11H00 Humboldt y la Emancipación de Hispanoamérica:Dr. Segundo E. Moreno Yánez (PUCE, Quito) 12H00 Humboldt y la Emancipación de México: Dra. Ulrike Leitner (Alexander-von- Humboldt – Forschungsstelle BBWA. Berlín) 19H00 Inauguración de la exposición, a cargo del Dr. Jorge Moreno Egas (PUCE, Quito) MARTES 18 DE AGOSTO 09H30 Humboldt, Bolívar y la Emancipación de Venezuela: Dr. José Angel Rodríguez (Universidad Central de Venezuela, Caracas) 11H00 Humboldt, Caldas y la Emancipación de Colombia:Dr. Mauricio Nieto (Universidad de los Andes, Bogotá) 12H00 Humboldt y Vicente Rocafuerte: Dr. Carlos Landázuri (PUCE-Quito) MIÉRCOLES 19 DE AGOSTO 09H30 Humboldt y los patriotas quiteños: Dra. Chirstiana Borchart de Moreno 11H00 Alexander von Humboldt y su repercusión en el proceso de la Independencia del Perú: Dr. Teodoro Hampe (Pontificia Universidad Católicadel Perú, Lima) 12H00 Conversatorio con el público 19H00 Representación teatral “Las víctimas de Sámano”, (Primeros movimientos independentistas en Quito) Grupo de Teatro PUCE 282


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Humboldt y la Emancipación de Hispanoamérica  

Fragmento del libro "Humboldt y la Emancipación de Hispanoamérica" publicado por la Pontificia Universidad Católica del Ecuador

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