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Título: Educación, nuevas tecnologías y el movimiento 15M Nombre del autor: Carlos Riádigos Mosquera

Resumen: Las nuevas tecnologías han ido cambiando el mundo en las últimas décadas, pero sólo ha sido el comienzo de una revolución que anticipa cambios realmente importantes a todos los niveles. Pensar que su uso es una mera cuestión tecnológica nos puede llevar a desenfocar asuntos tan capitales como la educación o los movimientos sociales. El movimiento del 15M servirá aquí de ejemplo para ver cómo las nuevas tecnologías están jugando un papel crucial en lo social y educativo. Algunos apuntes Las ya no tan “nuevas” tecnologías han entrado en la historia de la humanidad, en lo que a tiempo histórico se refiere, hace muy poco. La mayor parte de ellas apenas llevan entre nosotras/os medio siglo y ya se han convertido en algo indispensable para una cantidad enorme de realidades sociales. Debido a esta importancia, se han transformado también en uno de los grandes pilares del consumo en el siglo XXI. Siguiendo los postulados de Zygmunt Bauman (2006), y en referencia a la “liquidez” de nuestro mundo, las NNTT tienen la capacidad de cumplir y hacer cumplir una de las características recogidas por Bauman, y es la valoración incontestable que parece que tiene lo nuevo y caduco en nuestro tiempo, frente a las cosas antiguas y perennes. Las NNTT (multimedia, internet, realidad virtual e inteligencia artificial) no son ajenas a esto y pueden contribuir a ello, siendo además un vehículo fantástico para fomentar este modelo vital por la fugacidad de los tiempos, las cosas y las personas. Son recursos muy poderosos y al igual que otros medios de difusión cultural, pueden ser empleados con unos fines o con otros, según sea la intención de la/s persona/s que maneja/n esos mismos medios. Pueden herramientas buenísimas para desarrollar en el alumnado la imaginación, la autonomía, la cooperación, la participación, la interactividad, la capacidad creativa, crítica y la concienciación, y también pueden ser medios para transmitir valores como la competitividad, el individualismo, el darwinismo social, etc. Es una característica básica de las NNTT el penetrar en espacios a los cuales sería imposible llegar sin su tecnología. Su poder globalizador por tanto es altísimo pudiendo convertirse en peligrosas si no se les da un uso correcto. Minorías o grupos de población sin poder pueden ser algunas de sus víctimas, por estar a disposición de la cultura dominadora. A diario vemos en nuestras televisiones numerosas pruebas de esto, como la disonancia que existe a la hora de hablar de unos seres humanos u otros. Bien se podría hacer un estudio cuantitativo (y también cualitativo) de la cantidad de horas, portadas, páginas, etc. dedicadas a acontecimientos parecidos en lugares diferentes con culturas distintas. Dos terremotos ocurridos en el primer mundo (Japón en Marzo y Lorca, España, en Mayo de 2011) con 25000 muertos el primero y 10 en el segundo ocuparon durante días las cabeceras en noticias, periódicos, debates, etc. Siendo tragedias lamentables y de indudable tristeza, es necesario preguntarse si el tratamiento informativo es equitativo para todas las culturas y seres humanos. Sólo un ejemplo de la misma naturaleza nos basta para pensar que no: el tsunami originado en el Pacífico en 2004 y que dejó 250.000 muertes. La diferencia de número de seres humanos que perdieron la vida en unos y otros acontecimientos es abrumadora, pero el seguimiento que se hizo a los sucesos ocurridos en “nuestro” mundo fue mucho mayor. Y es que queda aún un largo camino por recorrer para que la humanidad se sienta en hermandad global, más allá de fronteras y culturas. Y los medios de comunicación contribuyen con estas acciones a este alejamiento entre las personas. Contribuyen a esto también los telediarios mostrando los desastres


de los países “subdesarrollados” (término que se usa bajo parámetros occidentales), recogiendo poco más sobre ellos, o a través de la publicidad para mostrar fundamentalmente las bondades de “nuestros” países. Pero otra vez, ese peligro de esta herramienta puede convertirse en una gran virtud desde puntos de vista democráticos, permitiendo por ej. el acceso a mucho conocimiento alojado en la red o la participación ciudadana en espacios en los que sería imposible hacerlo de no disponer de la tecnología. Es precisamente nuestra tarea como profesorado la de guiar en el proceso de un uso responsable, autónomo y crítico de estas herramientas, como defienden los distintos Decretos de Enseñanzas Mínimas (2006) para las diferentes etapas educativas. Un ejemplo de utilización responsable de las NNTT tecnologías, desde un punto de vista democrático, lo podemos ver en el uso que está haciendo de las mismas el movimiento 15M. Se puede ver cómo a través de las NNTT se están abriendo diferentes vías de participación ciudadana. Además de que muchas de las diversas agrupaciones del movimiento (ciudades, pueblos, barrios...) disponen de su propia página web, foro, grupo en Facebook, Twitter... para intercambiar y debatir, hay una propuesta que está cobrando especial relevancia y que puede ser un paradigma de participación ciudadana en la red como es la creación de un parlamento virtual o la participación a través de referéndums ciudadanos con la red como aliada. Vemos así cómo internet también puede ser empleada, además de para el control, como espacio de lucha, resistencia y participación real de la ciudadanía, mostrando así las dos caras de una misma moneda que son las NNTT. Si bien es cierto que estas posibilidades tecnológicas y de la red están ahí, también lo es que hay determinadas circunstancias que limitan estas bondades. No es mayoría, ni mucho menos, las personas en el planeta que tienen posibilidades y conocimientos para acceder por ej. a internet. El aparataje tecnológico y los conocimientos necesarios para participar en esta nueva vía de comunicación han provocado y provocan la famosa “brecha digital”, la que se produce cuando las personas que no tienen recursos socioeconómicos se quedan “fuera” de todo aquello que está ligado a internet y las NNTT, que cada vez es más. Una buena prueba de esta brecha en nuestra sociedad es el profundo desconocimiento de una parte importante de la ciudadanía sobre el 15M, un movimiento gestado y nutrido en buena medida por internet, por ser un buen canal para la comunicación horizontal y porque además ha sido silenciado y maltratado por los medios de comunicación tradicionales. Esa parte importante de la población que no tiene en internet su medio de comunicación principal no tuvo ni siquiera posibilidad de “conectarse” al movimiento y saber en qué consiste. Por tanto, internet y las NNTT pueden contribuir a crear espacios de libertad, pero también pueden ser mecanismos para acentuar las desigualdades y para controlar a la ciudadanía. Tienen la capacidad de poder hacernos creer que estar “conectado” es tener una perspectiva correcta del mundo (la posesión privada de los medios de comunicación públicos es una muestra). Desde la educación, hemos de incidir en esta ambivalencia con un punto de vista distanciado y autónomo. Es, como siempre, la razón cultivada la que nos guiará hacia el buen camino, y no ningún tipo de atajo tecnológico o de otra naturaleza. En educación, como en otros ámbitos de la vida, nuestras actividades deberían estar guiadas por procesos de toma de decisiones razonados, críticos y éticos. Nuevas tecnologías y sociedad El sistema económico dominante en nuestro mundo, un capitalismo que cada vez se radicaliza más y que deja atrás a marchas forzadas postulados keynesianos sobre bienestar en el primer mundo, y países enteros destruidos en el resto del planeta, es fruto de la combinación de varios factores, entre los que destacan el poder que tienen los mercados financieros junto con el debilitamiento de los estados en cuanto a entes autónomos (no así en relación a permitir y legislar para la desregulación de la actividad mercantil). Ya no es ningún secreto en estos inicios del s. XXI el hecho de que los grandes núcleos de dinero en el mundo, con la banca como claro ejemplo, son el verdadero poder, muy por encima de la clase política y los estados.


Son hoy los medios de comunicación por su enlace con la economía y por su enorme poder (también llamados “Cuarto Poder”) los que parecen asumir funciones antes reservadas para los gobiernos (Marí Sáez, 2002) como conformar identidades colectivas o representar la realidad. Un ejemplo muy claro de lo que sucede a nivel macroscópico en el planeta lo tenemos en nuestro país. Son varios grupos empresariales los que controlan el sector de las comunicaciones y de la información, con Prisa y Zeta como dos de los principales. Entre estos dos grupos controlan muy buena parte de la totalidad de medios de comunicación de masas en el país, entre otras cosas. Representan a nivel económico el bipartidismo que curiosamente se refleja después en las urnas una y otra vez cuando hay elecciones, conformando un laberinto de opinión. Una de las reclamaciones más importantes efectuadas por el movimiento 15M tiene que ver con las libertades ciudadanas y la democracia participativa. En estos puntos se aborda la necesidad de garantizar la libertad de participación real de toda la ciudadanía en todos los asuntos sociales, con el derecho a que no haya injerencias en ella de asuntos privados. En relación a lo antes comentado, se denuncia que la dirección real de la sociedad está detrás de las figuras políticas a través del capital, y que las decisiones más cruciales las están tomando personas que nadie ha elegido democráticamente. Estaríamos así ante el gobierno, siglos después, de una oligarquía impuesta, no elegida, en una democracia formal y no real. Las NNTT de la información entran a formar parte de la vida política de una manera decisiva, incluyendo una espectacularización de la misma, con campañas electorales elaboradas como un anuncio publicitario más, fijándose más en las formas que en el contenido ideológico de lo que se dice. ¿Cómo representan los medios de comunicación la participación en la vida política por parte de la ciudadanía? Con el proceso de invisibilización del movimiento del 15M tenemos un ejemplo claro de cómo es esto. Cuando centenares de miles de personas por todo el mundo están pidiendo cambios en lo político y lo económico, los medios de comunicación o no recogen ninguna información o cuando lo hacen es para denigrar a las personas que están manifestando sus preocupaciones y malestar. Cuando la ciudadanía decide participar políticamente más allá del voto cada cuatro años parece ser castigada por las instituciones (carga policial en Plaza Catalunya el 27 de Mayo) y por los medios de comunicación (uso de términos con intención despectiva como “perro flauta”). En los medios de comunicación de mases se pretende mostrar una homogeneidad en la población ficticia, tanto en informativos como en el resto de emisiones, donde la aparición de personajes que sólo cuentan desgracias o su vida sentimental es una constante que no para de crecer. La “diversidad” de ideas nos la proponen por ej. llevando a debates “políticos” en los medios de masas a dos personas, cada una de uno de los partidos que forman el bipartidismo que domina el país desde la instauración de la democracia. El resto de ciudadanía queda muda, sin posibilidad de expresarse ni de ser. ¿A qué nos referimos cuando hablamos de sociedad? ¿a tres partes del planeta (Europa, Japón y EEUU) o hablamos de todas las tierras y pueblos del mismo? La tendencia del primer mundo a considerar como todo sólo a una parte del planeta provoca que cuestiones como la “brecha digital” queden relegadas a un segundo plano. Cuando hablamos sin cesar a nivel filosófico, político y social de la redistribución de la riqueza no podemos caer en la tentación de desear esto sólo para “nuestras/os hermanas/os” occidentales, y lo mismo sucede con la distribución equitativa de las tecnologías y las posibilidades para que los distintos pueblos del mundo estén conectados a ellas para obtener información, coordinarse, cooperar o divertirse, en definitiva, para mejorar sus vidas. Olvidamos por tanto, cuando hablamos de “aldea global”, que esa aldea tiene vecinas/os de todo tipo de procedencia y condición, y que mirar por el bien de la aldea es mirar por cada una/o de sus vecinas/os en la que debe ser una familia global, mundial. La declaración de los Derechos Humanos y su amplia aceptación a nivel planetario prueban este deseo general. Muchas de las propuestas planteadas por el movimiento 15M van en la dirección de que éste no se puede conformar con un cambio local, que no puede ser sólo un mecanismo para seguir con el


bienestar en el “primer” mundo, tiene que servir para conseguir al fin justicia a nivel global, parando y revertiendo el agudizamiento de las diferencias existentes entre los países pobres y ricos, a través del control de mecanismos como los aranceles, patentes, proteccionismo de los mercados ricos, privatizaciones, expropiación de tierras, etc. Actuar localmente para cambiar globalmente es un lema cada vez más extendido en el movimiento. Vivimos en la sociedad de la información. No hace tanto tiempo, en sociedades artesanales, industriales, etc. la generación de capital era fruto de la elaboración y venta de cosas tangibles y materiales fundamentalmente. En nuestros días esto sigue siendo así en parte ya que cobra mucha importancia la información como capital. La información es un medio muy importante para llegar a lo tangible en una sociedad (la “desarrollada”) dominada por medios de comunicación, ordenadores (internet), NNTT, etc. Quien tiene información tiene mucho ganado, de ahí el tremendo hueco que se abre entre sociedades “subdesarrolladas” (aún artesanales o con suerte industriales) y las sociedades de la información. En nuestra sociedad, la de la información, internet y redes sociales, éstas se están convirtiendo, como ya he señalado, en poderosísimos medios de difusión de la información y de coordinación del pensamiento al aumentar exponencialmente su número de usuarias/os. Como consecuencia de todo esto, y dado que la cultura se alimenta de la información, se produce una fusión entre la cultura-sistema ideológico y el poder económico (Torres Santomé, 2000). Puesto que los que más poder tienen sobre las NNTT o los medios de comunicación son los grupos más aventajados en cuanto a poder económico-político hay una identificación muy peligrosa de la cultura con la propia de los grupos de poder. Es importantísimo que la cultura permanezca ajena e independiente para evitar que sólo se beneficien de ella pocas personas imponiéndola al resto de la población, a través del pensamiento único (Chomsky y Ramonet, 2000), consistente en forjar nuestras mentes de tal manera que adoptemos como la cultura dominante como doctrina necesaria sin la cual no estaremos bien. Las NNTT como es evidente juegan un papel en esto crucial a través de mecanismos tan poderosos como la publicidad o los medios de comunicación. La información se convierte así en una mercancía, que cada día que pasa encarece su valor (EEUU, Europa y Japón, acaparan prácticamente todo el relacionado con el sector de las NNTT y los negocios). Los noticiarios tienen que procurar captar la atención del espectador/a usando cualquier tipo de mecanismo (por ej. la sección de deportes de la cadena Cuatro dura ahora más que el propio telediario. Igual sucede con El País, con casi un tercio de espacio de su tirada digital dedicado a lo mismo) para obtener los mayores beneficios posibles ya que son una empresa privada, en función de la audiencia y lo que cobren en publicidad. Si bien es cierto que los principales canales como pueden ser la televisión, radio y prensa, y que son los más utilizados hoy en día, están en manos de núcleos de poder, también lo es que el medio emergente, internet (y dentro de él las redes sociales) no está igual de controlado y no es una posesión tan evidente, entre otras cosas por su propia naturaleza y estructura. De ahí los intentos por su regulación y coto, a través por ej. de la recientemente aprobada Ley Sinde, o con las significativas palabras de una de las personas más adineradas y poderosas del mundo, Jay Rockefeller, que en 2009 dijo que “internet nunca debió ser inventado”. Pero como dijimos antes, ésta misma plataforma, la red, es la que sirve de vehículo y soporte para promover movimientos alternativos como el 15M. Nuevas tecnologías y educación La educación formal, siempre fiel a lo largo de la historia en el papel tradicional de preparar mano de obra cualificada (Marí Sáez, 2002) a través de la adaptación de sistemas industriales tales como el fordismo, es la que ha configurado la formación cultural fundamental de todas las generaciones hasta la fecha. La estructura de funcionamiento era (y en muchos casos aún es) muy similar a la de las fábricas fordistas, piramidal (dirección, profesorado y alumnado), rígida y


estructurada. A esto contribuyó también de manera decisiva la obligatoriedad de la educación; si bien es cierto que esa obligatoriedad ha beneficiado a millones de personas a la hora de garantizar unos mínimos educativos, también lo es que no hay mejor cantera de mano de obra cualificada para los sistemas de producción que la propia escuela. Es necesario advertir que corremos el peligro de que la educación esté enfocada hacia la prestación de las personas como fuerza de trabajo futura, y no hacia la consecución de fines humanísticos. Pero hoy en día, el mercado está ligado de manera muy importante a las NNTT y a la información: requiere de la educación trabajadoras/es con imaginación, competitivas/os y que sepan resolver situaciones cambiantes en poco tiempo (Jurjo Torres Santomé, 2001). Necesita de esta mano de obra que sea dinámica, y tenga cierta dosis de independencia y creatividad en su trabajo. Es el modelo Toyotista, y es más horizontal y corporativista que el fordista, y aunque sigue habiendo escalones muy pronunciados entre las partes, estos son más difusos. Por lo tanto, a la hora de educar con las NNTT y los medios de comunicación tenemos que tener en cuenta que detrás de ellas hay personas que tienen su propia manera de ver la vida y sus intereses, los cuales en muchas ocasiones no casan con el bien común. Esto quiere decir que no son neutrales y atienden a sus propios fines, por lo que tenemos que ser capaces de ver lo que hay detrás de ellos y adaptarlos a las necesidades educativas propias y públicas. Así, en educación corremos el riesgo de perder por el camino las buenas intenciones teóricas de los sistemas educativos y de muchas/os profesionales de la enseñanza cuando se habla de formar integralmente al alumnado para aspirar a crear ciudadanía autónoma, crítica, solidaria, etc. Las NNTT e internet son una vía para nutrirse de información no reglada, estructurada y dirigista. Nos pueden ofrecer, si las usamos bien, posibilidades abiertas para la formación completa y multidisciplinar desde un punto de vista humanístico. Diferentes propuestas del movimiento 15M proponen ese otro tipo de educación encaminada a cambiar el mundo y centrando en las personas, tomadas como un todo y un fin en sí mismo, el núcleo de sus objetivos. La educación humanística centrada en el alumnado debe ser la vía. En cuanto a la integración curricular de los recursos multimedia y las NNTT, hay que señalar que parece de vital importancia que estas nuevas herramientas, que conforman realidades importantísimas por sí mismas tanto a nivel de conocimiento teórico como experiencial, se traten de una manera seria y ambiciosa por parte de la escuela. No sólo podemos contar con ellos como recursos, sino que debemos tener presente que deberían, por su relevancia en nuestro mundo, de tener contenidos específicos y ser agentes educativos protagonizando un número creciente de actividades de enseñanza-aprendizaje. Hay mucho material que podemos utilizar en nuestras aulas relacionado con las NNTT y las TIC. Como en el material convencional, podemos optar por recursos que sigan modelos más conductistas o constructivistas. La red tiene un despliegue muy importante de utilidades que podemos emplear con fines educativos como foros, webs, recursos creados por el profesorado... Pero hay un recurso que está cobrando especial relevancia y son las redes sociales. Es muy necesario estar alerta e intentar caminar hacia posturas críticas, por el bien de nuestro alumnado y por el bien de las sociedades. Recurro nuevamente al movimiento del 15M para entender cómo estas nuevas maneras de entender la sociedad no pueden estar ya desligadas de las NNTT y de las redes sociales. Son esas redes sociales virtuales las que han permitido que cientos de miles de personas en el mundo se coordinen para crear un movimiento de lucha por la justicia social planetaria. Si tienen este potencial ya demostrado a niveles tan macroscópicos como éste, su correcta utilización en educación puede dar frutos de lo más jugosos. Concluiré señalando algunas ventajas e inconvenientes propios de las NNTT con respecto a la educación. Como señalé durante todo el artículo, y como herramienta que son, pueden ir por un camino u otro dependiendo de la responsabilidad con la que la comunidad educativa aborde su uso y difusión. Algunas de las características que se podrían encuadrar dentro de sus potencialidades positivas son la interactividad que facilitan, su variedad y adaptabilidad o su capacidad motivadora. Además, utilizadas del modo correcto, son una forma magnífica de conocer otras realidades, de


afrontar de modo crítico la información o de potenciar la autonomía. Por el contrario, hay una serie de potencialidades negativas, como puede ser el centrarse en ellas como elemento principal (posibilidad de conductas tecnofílicas o tecnofóbicas), la mala estructuración de la información o la sobreinformación, lo que puede provocar no analizar las realidades con la profundidad necesaria.

BIBLIOGRAFÍA: BAUMAN, Z. (2006). Vida Líquida. Barcelona: Paidós CHOMSKY, N. y RAMONET, I. (2000). Como nos venden la moto. Barcelona: Icaria MARÍ SÁEZ, V. M. (2002). Globalización, nuevas tecnologías y comunicación. Madrid: Ediciones de la Torre TORRES SANTOMÉ, J. (1998). Globalización e interdisciplinariedad: El currículum integrado. Madrid: Morata TORRES SANTOMÉ, J. (2001). Educación en tiempos de neoliberalismo. Madrid: Morata

Educación, nuevas tecnologías y el movimiento 15M  
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Las nuevas tecnologías han ido cambiando el mundo en las últimas décadas, pero sólo ha sido el comienzo de una revolución que anticipa cambi...

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