Boletín #13 - Academia Nacional de Ciencias de Bolivia - Departamental Santa Cruz

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AÑO 3 No. 13 Septiembre de 2013

CONTENIDO 1. Las siete acciones para el desarrollo 2. Prólogo al libro del Prof. Francisco García Gutiérrez 3. Documentación y exploración de la sección central del Peabirú Chiquitano

Las siete acciones para el desarrollo Al escribir un documento técnico sobre Innovación, hace pocos días, surgió en mi mente la idea de analizar las acciones que intervienen y definen el desarrollo. En este contexto, encontré que hay tres acciones Fundamentales (Creatividad, Investigación y Emprendimiento) y cuatro acciones Especificas y Complementarias (Ciencia que es aporte al conocimiento, Tecnología que es aplicación del conocimiento, Innovación que es generalización de la tecnología y Productividad que es eficiencia en la producción). Esto me lleva a definir las características de cada una de estas acciones. Inicio este análisis partiendo de las fundamentales, la primera de ellas, la Creatividad llamada pensamiento original, imaginación constructiva o pensamiento divergente, ese sentido de liderazgo y de creatividad que emerge en los niños, directamente relacionado con el afecto, la aprobación, y la comprensión en la relación padres-hijos que luego es acompañada por la pasión propia del adulto, esa fuente de generación de nuevas ideas o conceptos, o de nuevas asociaciones entre ideas y conceptos conocidos, ese acercamiento entre lo que es y lo que podría ser, que habitualmente produce soluciones originales que en palabras de Steve Jobs, el fundador de Apple, se define como:

ACADEMIA NACIONAL DE CIENCIAS DE BOLIVIA DEPARTAMENTAL SANTA CRUZ (ANCB-SC) INFORMACIÓN GENERAL: CONSEJO EDITORIAL: Acad. Francisco García G. Acad. Victor Hugo Limpias O. Acad. Gastón Mejía B. Acad. Alcides Parejas M. Acad. Carmen Rosa Serrano N. Acad. Mario Suárez R. EDICIÓN: Diseño gráfico: Yoshimi Iwanaga Edición Financiada por la Fundación Universidad Privada de Santa Cruz de la Sierra - UPSA DIRECCIÓN ANCB-SC: Fundación Universidad Privada de Santa Cruz de la Sierra - UPSA Av. Paraguá y 4to. Anillo Telf.: (591-3) 346 4000 int. 285 Fax: (591-3) 347 5408 gastonmejia@upsa.edu.bo franciscogarcia@cotas.com.bo

“La creatividad simplemente consiste en conectar las cosas. Cuando le preguntas a personas creativas cómo hicieron algo, se sienten un poco culpables porque en realidad no crearon nada, simplemente vieron algo. Les fue obvio después de un tiempo. Eso es porque fueron capaces de conectar las experiencias que habían tenido y las sintetizaron de formas nuevas.” Pero la creatividad queda en eso, un pensamiento original, sino va acompañada luego de la intención de generar e incrementar los conocimientos sobre el tema de nuestro interés, mediante un procedimiento sistemático, reflexivo, y crítico que conforma lo que llamamos una investigación que nos permita interpretar los fenómenos y sus relaciones con esa realidad puntual que es esencia de lo que buscamos, método que se adquiere, básicamente, en el proceso educacional. Este conjunto de actividades de índole intelectual y experimental que conforman el proceso denominado investigación, como decía alguien, esa pasión por la verdad, en especial, ese paso previo de estructurar la búsqueda del conocimiento al que llamamos método científico, fuera de ser un proceso sistemático (hay un plan para lograr información que una vez internalizada y descrita, permita modificar los antes logrados o generar nuevos conocimientos), está organizado (el Plan exige una metodología que vincule información y aplicación de

la misma) y es objetivo (sus resultados son comparables a otros logrados sobre el tema de interés y repetibles). Sin embargo, debemos reconocer que cualquier realidad presenta problemas y la identificación y construcción de los mismos es igual o hasta más importante que la propia solución. Esto nos lleva al concepto de Emprendimiento, esa exigencia de tener un buen nivel de iniciativa ante las oportunidades que se presentan en el mercado o en su caso, la de lograr una actitud que se sustente en el conocimiento emergente de la investigación, una aptitud que posibilite identificar problemas, encontrar soluciones apropiadas y tener la capacidad de transferir estas soluciones a otros contextos, y una visión de ponerse metas, de sacar partido a herramientas conceptuales y tecnológicas de que disponemos y tener la persistencia requerida para sortear dificultades una y otra vez, hasta obtener resultados deseables. En el mundo contemporáneo, esto depende crecientemente de lograr un alto nivel de educación y de realizar investigaciones en las aéreas de las ciencias y de la tecnología. Paso ahora las Complementarias.

cuatro

acciones

Específicas

y

Se denomina Ciencia a ese conjunto de técnicas y métodos que se utilizan para alcanzar el conocimiento, esa información adquirida mediante la experiencia o la introspección y que puede ser organizada sobre una estructura de hechos objetivos accesibles a distintos observadores. La función central de la ciencia, por tanto, según algunos autores, es descubrir la verdad, aunque no sea visible o vaya contra el “sentido común”:, es describir y categorizar los fenómenos, es explicarlos en base a leyes o principios lo más simples posibles y es predecirlos (no siempre es posible) mediante el proceso científico, es decir, observar (identificar el problema), describir, inducir (colegir el principio general), explicar (los resultados), experimentar (comprobar la idea inicial), demostrar(su validez) y comparar (constrastar los resultados con la realidad). Esto exige de recursos humanos, instrumentales y financieros y se da fundamentalmente en países con un alto grado de desarrollo. En contraste con la ciencia que busca comprender la realidad, la Tecnología es la aplicación práctica del conocimiento generado por la ciencia y se propone transformarla. La Tecnología abarca por tanto el proceso de creación así como sus resultados. Más aun, la tecnología no sólo tiene finalidades diferentes que las de la ciencia, también tiene métodos propios distintos del método científico, aunque la experimentación es común a ambas. TESAPE ARANDU

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Desarrollar una tecnología de avanzada, no es algo simple, exige de infraestructura, entorno legal y recursos tanto humanos como financieros.

otros procesos, y el grado de que se aprovechan los recursos utilizados es denominada como Productividad.

La transformación de los resultados de la investigación, aplicando nuevas ideas, productos, conceptos, servicios y prácticas a una determinada cuestión, actividad o negocio con la intención de ser útiles para el incremento de la productividad se conoce como Innovación.

La productividad va en relación con los estándares de producción. Si se mejoran estos estándares, entonces hay un ahorro de recursos que se reflejan en el aumento de la utilidad. El aumento de la productividad, por tanto, es consecuencia del uso de nuevas tecnologías, de la mejora de la gestión y de la calificación profesional del capital humano, de la mecanización e industrialización de los procesos, de la implantación de tecnologías de la información y la comunicación y de la aplicación de sistemas integrales de calidad, seguridad, salud y medio ambiente.

Las innovaciones más radicales y revolucionarias suelen provenir de la investigación mientras que las más incrementales suelen emerger de la práctica, pero existen excepciones a cualquiera de estas dos tendencias. En ambos casos, la innovación surge sobre todo en los deslindes entre sistemas y culturas, o bien en el diálogo entre actores diferentes. Sin embargo, en generar y lograr esta transformación, según Marquis, “el reconocimiento de la demanda es un factor más frecuente en innovación que el reconocimiento del potencial técnico”. En este contexto, la innovación muestra una relación con lo nuevo, no solamente en el horizonte temporal sino en la novedad (singularidad de productos), en el cambio (nuevos procesos) y en las ventajas (nuevas formas de administrar la interacción con el público al que se orientan).

Esto conduce a reconocer que los tres factores fundamentales y los cuatro específicos antes descritos son necesarios para lograr un desarrollo sostenido y para mejorar el nivel de vida de la sociedad, ya que la creatividad genera ideas, la investigación analiza la factibilidad de dichas ideas y el emprendimiento las hace compatibles con la realidad, todo ello recibiendo el aporte del conocimiento, de la aplicación del mismo, de la generalización de sus resultados y del logro de eficiencia en la produccion, hechos que promueven e incentivan a su vez, cada vez más, el nivel de educación, la inversión, un mayor empleo y el crecimiento de la economía.

La evaluación de la capacidad de un sistema para elaborar los nuevos productos que son requeridos , sean emergentes de la innovación o de

Acad. Gastón Mejía Brown Presidente ANCB-SC

Prólogo al libro del Prof. Francisco García Gutiérrez PRÓLOGO Este libro, de mi amigo el Doctor Francisco García Gutiérrez, no lo debía de prologar yo. Me explicaré: conocí al hoy profesor Francisco García, cuando vino a España, a Valencia, para realizar sus estudios de posgrado a nivel Doctoral. Paco es un entusiasta de la hidráulica fluvial, de los ríos en su estado natural, como todavía lo son en América, en su Bolivia natal. LA MECÁNICA DE FLUIDOS La Mecánica de Fluidos es una rama de la Física en la que, a pesar de su clasicismo que deriva de la mecánica newtoniana y de la teoría de Cauchy de los medios continuos, no está todo dicho. En sus planteamientos, a causa del papel central que juega la energía cinética, esa famosa “velocidad al cuadrado”, aparece un comportamiento intrínsecamente no lineal que obliga a que las soluciones de los problemas dependan del valor absoluto de las magnitudes. Y a su vez, esto hace que se tengan que manejar simultáneamente muchos tipos de fuerzas, las cuales no todas resultan en cada caso relevantes. 02

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Este problema de la enseñanza de la Mecánica de Fluidos está muy bien tratado en el libro. La notable experiencia en el laboratorio de Hidráulica de la Universitat Politécnica de Valencia del profesor Francisco García, se nota en todo el texto. Este es uno de los valores de este libro, el contraste continuo de los desarrollos con la observación y medición de la realidad. Se presta una extraordinaria atención a cuestiones tales como los aparatos y métodos de medición de flujo, las clasificaciones de éste y cómo influyen en las hipótesis básicas del análisis. Aquí se muestra claramente la influencia de su maestro, Juan Francisco Fernández Bono. Temas como la resistencia al flujo, o al avance, con todos sus efectos, los orificios y vertederos con o sin sumersión, etc. son testigos del modo de hacer de las personas que se han formado y aman los laboratorios de hidráulica. Por amistad con el profesor García Gutiérrez y en memoria de nuestro amigo y compañero, el profesor Fernández Bono, les quiero presentar pues, “Mecánica de Fluidos”.

Valencia, España, 8 de agosto de 2012 Juan B. Marco Segura Catedrático de Ingeniería Hidráulica Universitat Politècnica de València


Documentación y exploración de la sección central del Peabirú Chiquitano ANTECEDENTES A mediados de la década pasada, debido a un accidente que puede considerarse típico de cualquier investigación, se llegó a conocer la existencia de mapas precolombinos en el centro del continente. El primero de estos mapas que se descifró es el SC-0791, que se encuentra entre los municipios de Samaipata y Mairana (Departamento de Santa Cruz). Es una pintura rupestre que se ubica en el fondo de un alero o caverna, en medio de una montaña. Dicho mapa precolombino no representa la zona circundante, sino una extensa región de la Civilización Hidráulica del norte que abarca desde el Beni central, en la región de Los Lagos o región Cayubaba, hasta el límite con Brasil en la provincia Itenez que es territorio de Baures, según las investigaciones de David Antelo Justiniano. Posterior al hallazgo antes nombrado y basados en la documentación hecha por la SIARB, se analizó el arte rupestre de la zona para confirmar o descartar la existencia de otros mapas precolombinos. Cuando se realizó dicho análisis, se debió concluir que la inmensa mayoría de petroglifos y pinturas rupestres allí representados, no tenían ninguna relación con el hallazgo anterior, salvo unos cuantos, que tiempo después se los pudo relacionar con geografías concretas. En aquella época, dentro del equipo de investigación se debatía sobre el significado de algunos extraños elementos que aparecían en los mapas, como ser las figuras zoomorfas con colas tripartitas, las pisadas de Ñandú, las pisadas de otros animales y las representaciones de pisadas humanas. Muchos de los elementos antes nombrados cobraron sentido cuando se los analizó como parte de las rutas precolombinas, que en el occidente es conocido como “Qhapaq Ñan2” o el “Camino del Inca”, mientras que en las tierras bajas lleva el nombre de “Peabirú”3. Pai Sumé o Santo Tomás En tierras bajas, es conocido que la existencia de las rutas precolombinas está ligada a un personaje civilizatorio de origen mítico que responde al nombre de “Pai Sumé, Pai Tumé” y que los jesuitas transformaron en “Santo Tomé o Santo Tomás”. Dicho personaje mítico, que sería el constructor del Camino o Peabirú, es representado en el “arte rupestre” con el símbolo del pie. Un pie humano que se puede ver muchas veces pintado o grabado en el arte rupestre que queda en las inmediaciones del actual corredor bioceánico o “Peabirú Chiquitano”, como lo nombró el Investigador Oscar Tonelli. Tema de Investigación Se sabía que en la geografía del Peabirú Chiquitano existen una serie de elementos qué, además de corresponderse perfectamente con los mapas precolombinos, generan una serie de preguntas que pueden ayudar a entender mejor la mitología y el pensamiento de los pueblos antiguos, una mitología y un conocimiento que en su mayor parte ya se ha perdido. Uno de los elementos extraños de la geografía y que casualmente coincidía con el propio Peabirú y los mapas antes nombrados, son las pisadas gigantes cuyo origen era desconocido antes de

realizarse la presente investigación en el terreno. En este caso no se trataba de pisadas grabadas en las rocas que describieron los jesuitas, sino de inmensos geoglifos de centenas de metros de largo que tienen la forma de un pie humano y qué, como es casi obvio, hasta hace pocos años atrás, su existencia era tan desconocida como la de los mapas precolombinos, ya que no se tenía fácil acceso ni al arte rupestre ni a las imágenes satelitales. JUSTIFICACIÓN TÉCNICA Y FINANCIERA El efecto del desconocimiento es similar a la inexistencia. Si las autoridades y la población en general desconocen la existencia de mapas precolombinos de miles de años de antigüedad en la zona, es imposible que movilicen turismo, y para ser puntuales en el área geográfica de estudio, se puede suponer que los aventureros, seguirán subiendo por su cuenta al mirador de Santiago de Chiquitos para ver el valle de Tucabaca, el Peabirú de la zona, los mapas precolombinos y quizás “los elefantes” pintados en las rocas de San Luis. En las condiciones actuales, el potencial del que se describe en la investigación no puede cuantificarse, ya sea para la zona del Peabirú Chiquitano, la sabana de los Antis, los Valles mesotérmicos o el Altiplano Boliviano, dado que el conocimiento de “las rarezas” que se tiene, es fragmentario entre los propios investigadores y lo peor de todo, es que se trata de un patrimonio cultural frágil, que puede perderse rápidamente si no es protegido por las autoridades que correspondan. Determinar origen de los Geoglifos de Santiago de Chiquitos Uno de los resultados que se esperaba obtener del proyecto, era determinar en el terreno si las Pisadas Gigantes de Santiago tienen un origen antrópico o simplemente se trataba de una formación natural. El día 12 de marzo del 2012, el equipo de investigación llegó a Santiago de Chiquitos con personal de la Alcaldía de Roboré5. Antes del medio día el equipo llegó al lugar georeferenciado que corresponde a las pisadas. En el sitio se pudo observar escasa vegetación, comparada con la vegetación circundante y a primera vista no se ve que se trate de obra humana. Una vez en el sitio resultó claro que no era necesario obtener imágenes aéreas de la manera en la que se planteó originalmente en el proyecto, ya que las “pisadas” no se encuentran en terreno plano, sino inclinado y pueden ser vistas y fotografiadas desde un par de miradores. En los sitios se pudo observar vestigios de un incendio que había quemado una pequeña casa en el lugar de la pisada más pequeña y los mismos rastros de fuego se encontraron en la pisada más lejana. Averiguando con la gente de la zona, se supo que entre los años 2006 y 2007 había ocurrido un incendio en ese lugar, lo que quiere decir que las pisadas sí son obra humana, cosa que no se puede decir de la caprichosa forma que tomaron y que debe ser atribuida al azar. Posteriormente se analiza el tema de las pisadas de Santiago desde un punto de vista pragmático y que puede ser de utilidad para el municipio. TESAPE ARANDU

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RUTAS GEOREFERENCIADAS Se indican las coordenadas de cada uno de los sitios con una breve descripción. Pinturas Rupestres – Zona Sanjuanama En la zona de San Juanama se encuentran tres lugares con pinturas rupestres (pinturas de Motacú) ubicadas a 11 kilómetros al Noroeste de Santiago, donde se sabe de la existencia de fósiles del silúrico (trilobites) y a poca distancia de un monte donde se pueden observar águilas Arpías, lo que sumado a la topografía del terreno representa un gran potencial turístico. Todas estas pinturas se encuentran en la zona de Santiago de Chiquitos y por ende, bajo la responsabilidad del municipio de Roboré. Motacú 1: 18°17’32,60”S, 59°40’1,12”O Motacú 2: 18°17’31,80”S, 59°40’0,21”O Motacú 3: 18°17’32,52”S, 59°39’55,45”O

El sitio se encuentra naturalmente protegido por la distancia, y en las condiciones actuales no podría ser considerado como lugar turístico, ya que pinturas más grandes existen en un gran número y se encuentran accesibles. Tres Hermanos 1: 18°23’53,74”S, 59°27’16,66”O Pinturas Rupestres – Zona cercana a Yororobá Una serie de pinturas, cercanas unas de otras, son las ubicadas en la zona de Yororobá, cercana a las anteriores, las de Tres Hermanos. Estas pinturas se encuentran a pocos cientos de metros al norte del camino. La más distante y las más cercanas se podría decir que se encuentran casi al lado. Yororobá 1-1: 18°25’40,40”S, 59°28’47,72”O Yororobá 1-2: 18°25’39,71”S, 59°28’47,74”O Yororobá 2: 18°25’31,42”S, 59°28’43,29”O Yororobá 3:18°25’32,92”S, 59°28’45,65”O Yororobá 4: 18°25’42,94”S, 59°28’43,27”O

Geoglifos – Pisadas de Santiago Ninguna de las pisadas tiene un origen antrópico intencional sino que fueron creadas por el fuego en el mismo periodo en que se publicaba el libro del Peabirú Chiquitano de Tonelli y en paralelo se descifraban los primeros mapas precolombinos en el Proyecto Yesusa’iri, sin que exista relación alguna entre ambas investigaciones. El que se trate de un accidente no quiere decir que las pisadas gigantes no tengan importancia alguna, sino que pueden ser asociadas directamente al símbolo de Pai Zumé, o Santo Tomás, que según las crónicas de los jesuitas sería el personaje civilizador que habría creado el Peabirú. Pisada 1: 18°19’6,16”S, 59°34’46,31”O Pisada 2: 18°18’58,10”S, 59°34’51,98”O Región de Yororobá

Posibles fósiles de estrellas de mar – Zona Noroeste de Roboré A 4,2 kilómetros de la plaza de Roboré, rumbo al Noroeste y pasando el Aeropuerto, a unos 140 metros al Noreste del camino, existen lo que parecieran ser fósiles de estrellas de mar. Estrellas: 18°18’36,76”S, 59°47’6,37”O Pintura y Petroglifo – Zona de Tres Hermanos Yororobá El sitio denominado como Tres Hermanos 1, es una pequeña pintura rupestre y petroglifo, que se encuentra en una montaña antes de entrar al valle de Tucabaca. Más allá del sitio existen otros dos lugares con arte rupestre, a los cuales no se llegó debido a la distancia. Por el momento el sitio no requiere de protección por lo inaccesible del terreno pero en caso de crearse alguna comunidad cercana en el valle o entre las montañas la ubicación se la ofrece líneas abajo. 04

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Petroglifos – Zona Otuquis El Carmen En la zona de Otuquis, perteneciente al municipio de El Carmen Rivero Torres se visitó una propiedad privada, en la que se llegó a un par de petroglifos con un simbolismo similar al que se encuentra en la zona del Mutún. Otuquis 1: 18°58’34,50”S, 58°24’8,70”O Otuquis 2: 18°58’17,73”S, 58°23’32,68”O Asentamiento de Quimome La distancia en la cual se encuentran esparcidos los restos cerámicos es de más de 320 metros y se tomaron varios puntos a ambos lados de la carretera. Punto 1: 17°42’27,93”S, 61°12’8,25”O Punto 2: 17°42’22,24”S, 61°11’59,15”O


se entregan no son tan válidas si se analizan los datos del mismo periodo, pero que se dieron en el hemisferio opuesto. En aquella época, los glaciares se extendían en el Norte pero cuando se dio la extinción de la fauna, Sudamérica fue el lugar más impactado, mientras que en Oceanía, que se encuentra a similar latitud las extinciones fueron mucho menores y en el África casi no existieron y conservó su megafauna. De esta manera, analizando el arte rupestre de la zona en busca de una megafauna extinta, por accidente, se llegó a la representación que había hecho la SIARB del sitio SC-079, según su nomenclatura y que es conocido con el nombre de Sincho del Gallo.

Zona de Otuquis - El Carmen

Cerámica en sitio usado como material de préstamo En una de las paradas que se hizo para investigar la zona, en uno de los lugares que se utilizaron como zona de material de préstamo para la construcción de la carretera, por accidente se encontraron restos cerámicos similares a los del asentamiento de Quimome. Cerámica: 17°41’10,19”S, 61°16’25,73”O

En dicha pintura rupestre se encontraba graficado el sitio de la Civilización Hidráulica que se estaba analizando desde otro punto de vista y se puede considerar que fue la llave que abrió la puerta de posteriores descubrimientos. Símbolo de asentamiento poblacional La primera figura del arte rupestre que se contrastó con las actuales imágenes satelitales es la que aparece líneas abajo y corresponde con el sitio que se analizaba en el centro de la Civilización Hidráulica de los Antis.

INTERPRETACIÓN PROVISIONAL DE LOS MAPAS Y LA SEÑALÉTICA PRECOLOMBINA Introducción A mediados de la década pasada, mientras se analizaban las imágenes satelitales de lo que parecía un gran asentamiento poblacional en el territorio central de la Civilización Hidráulica de los Antis, en paralelo se estaba analizando el arte rupestre del continente, con la esperanza de encontrar grabados o pinturas en las cuales se haya representado la megafauna extinta en el borde del Pleistoceno – Holoceno. La búsqueda en el arte rupestre sólo tenía sentido bajo el supuesto de que el humano había coexistido con dicha megafauna por miles de años y hubiese presenciado la gran extinción de fauna ocurrida al final de la era glacial. La investigación estaba centrada en Sudamérica debido a que la mayor devastación no habría ocurrido en Norteamérica, como comúnmente se piensa, puesto que los datos indican que en similar periodo Norteamérica perdió 73% de su megafauna con 33 géneros, mientras que en Sudamérica la extinción fue del 80% del total de la fauna, con 46 géneros. La pregunta que se hacen los investigadores es por qué existe tanta diferencia entre las extinciones que se dieron en Norteamérica y las extinciones menores que se dieron en Europa y Asia, que están en similares latitudes. La pregunta y sus posteriores respuestas tienen sentido si se piensa que el primer mundo se encuentra principalmente en el hemisferio norte, pero las explicaciones que

En la figura se observa, a mano izquierda, la imagen satelital de lo que en aquel momento se estaba analizando como la antigua capital. La figura del centro es una reconstrucción de la figura que se observa en el sitio SC-079, cuya fotografía puede observarse a mano derecha. La pintura de Sincho de Gallo se encuentra a unos 10 kilómetros al Noroeste del Fuerte de Samipata, justo en el borde de los municipios de Mairana y Samaipata. Para confirmar el simbolismo que se observa en las figuras de la caverna, además del análisis de datos y medidas que se había hecho previamente del lugar geográfico representado, se optó por realizar una serie de prospecciones, dos terrestres y una aérea, de manera que se pueda confirmar el origen antrópico del sitio, como ya indicaban las medidas y análisis previos. Las prospecciones dieron como resultado lo que se había sospechado con las imágenes satelitales de baja resolución y es que el sitio geográfico es indudablemente de factura humana y se TESAPE ARANDU

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Similares asentamientos poblacionales de los indígenas se encuentran en las descripciones de la conquista cruceña y pueden leerse en las crónicas de Alvar Núñez Cabeza de Vaca y Ulrico Schmidl.

encuentra en una zona conocida con el nombre de Los Tiestos, al sur del lago que actualmente lleva el nombre de Yajchaja, pero que el siglo pasado era conocido con el nombre de Rogaguado. Para confirmar nuevamente que el símbolo circular indica la presencia de un asentamiento humano, se tiene la figura de las dos islas circulares que se observan en la anterior serie de imágenes. La isla de la derecha es el lugar donde el padre jesuita, Antonio Garriga, realizó la fundación de San Carlos, que actualmente es un rancherío que sigue manteniendo su nombre. En dicho lugar existen evidencias de asentamientos precolombinos, lo mismo que en su isla gemela del poniente. Esto se confirmó en una prospección hecha el año 2008 y datos adicionales son nombrados por la Arqueóloga del museo de El Cusco, Vera Tyuleneva, en su libro del 2010, “Cuatro viajes a la Amazonia Boliviana”. Para confirmar nuevamente que el simbolismo de los anillos circulares concéntricos representa pueblos antiguos, se tiene la descripción que hace el jesuita Eder de los asentamientos que encontró en Moxos. “Esta supuesta acción defensiva, similar a la de los fosos construidos alrededor de las ciudades amuralladas de la Edad Media en Europa, constituye una interpretación dudosa. Los fosos de las lomas de Moxos están conectados invariablemente a una red de canales que desembocan en los ríos. Los cursos de agua eran las vías de comunicación naturales de los mojeños, conocidos por su destreza en el manejo de las canoas, para el que se entrenaban desde edad temprana. El foso facilitaba, pues, la comunicación por vía fluvial posibilitando el transporte de personas y sobre todo, de mercancías5”. “En la zona de los Montes de San Pablo, al sudeste de Moxos, existen numerosas lomas parecidas a esta y a la Loma Rica, todas ellas de gran tamaño y rodeadas de un foso similar, siempre conectado a la red fluvial. Tenemos testimonios de lomas con dos fosos y Eder habla de una con tres fosos concéntricos”.

Por otro lado, hace décadas que los investigadores se vienen analizando los extraños geoglifos de formas geométricas que se encontraron en el territorio del Acre brasilero, después que se tumbase parte de la selva Amazónica para dar paso a la ganadería y agricultura. Dichos geoglifos no son exclusivos de la zona del Ácre, sino que en investigaciones hechas localmente se ha determinado que existen en mucho mayor número en el Beni e incluso se han encontrado en lugares desmontados de Pando.

La forma de los geoglifos coincide nuevamente con las descripciones coloniales, además de coincidir en cuanto a forma con los mapas precolombinos. En excavaciones realizadas en este tipo de geoglifos se ha encontrado cerámica, sobre todo en el Beni, donde un gran número de lomas tiene la forma circular que además cuenta con un foso perimetral y en su interior, sin necesidad de excavar se encuentran bastantes restos cerámicos. EL BEBEDERO

El memes urbanístico que consiste en construir los pueblos o ciudades de manera circular, no es exclusivo de la sabana Moxeña, sino que se trata de un modelo urbanístico bastante extendido en América, y dicho sea de paso, nada tiene que ver con la configuración de anillos y radiales que tiene la actual ciudad de Santa Cruz de la Sierra, donde el Plan Techint está basado en un modelo francés. Si se tiene una configuración circular que ha llegado a estar densamente poblada, la solución que se tiene para soportar los nuevos habitantes sería crear un nuevo asentamiento o crear un anillo adicional que rodee al anterior, como se puede observar en Moxos, de esta manera no será necesario duplicar los canales y conexiones como las hidrovías y campos de cultivo.

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Las descripciones que se hacen de los asentamientos en varias crónicas coloniales es de un lugar circular con foso y palizada. Aunque en el caso de Moxos la palizada se transforma en un muro tupido de bibosi o higuerón. Dicho memes urbanístico aún sigue vigente en asentamientos indígenas modernos y aún se sigue ubicando “el templo” en el centro de la plaza central como se describe en las distintas crónicas coloniales.

sobre todo en las inmediaciones del Peabirú. Pese a que se ha determinado la relación con petroglifos y pinturas rupestres, no se puede afirmar que todos los demás representen asentamientos. Para poder afirmarlo se debe analizar cada una de las representaciones contrastándolas con las imágenes satelitales de una extensa geografía. Si no se encuentra coincidencia, sólo se puede nombrar las similitudes que existen en cuanto a la simbología. El problema que se tiene a la hora de contrastar las imágenes es que en los mapas precolombinos ya analizados, el lugar que representan puede estar ubicado en la misma zona de la pintura o petroglifo, o a cientos a hasta miles de kilómetros de distancia, lo que agrega un considerable grado de dificultad a la hora de realizar el análisis.

Quienes mejor describieron el bebedero, en la región de Moxos, fueron los jesuitas, ya que se trataba del lugar sagrado donde se adoraban los ídolos y se llevaban a cabo sus ritos sagrados. Era el lugar sagrado para los indígenas y es posible que haya sido graficado en los mapas precolombinos.

SÍMBOLOS DEL AGUA Uno de los últimos elementos que se descifró en los mapas precolombinos fueron las figuras lagartiformes con colas tripartitas o alguna otra forma extraña.

Cuando se contrastan las imágenes que existen en los petroglifos y pinturas rupestres con las actuales imágenes satelitales, se obtiene la coincidencia de las imágenes que se mostró anteriormente. De hecho, los dos fragmentos de pinturas rupestres, el de La Gruta del Indio y el de María Chica, además del fragmento del petroglifo de El Cerro se corresponden con la imagen satelital que se muestra en la serie. La relación que se indica anteriormente, no se debe únicamente a la presencia de círculos concéntricos en el arte rupestre, sino al análisis de decenas y hasta centenas de figuras que en un mismo mapa coinciden en ubicación y forma con aquello que se observa en las imágenes satelitales.

Dado que todas las figuras coincidían en cuanto a ubicación y forma con aquellas que se podían ver en la geografía, era lógico pensar que podría tratarse del símbolo de algún elemento geográfico. Siguiendo esta línea de pensamiento, es conocido en el oriente de Bolívia que el “Jichi” es un ser mitológico en forma de serpiente o en forma lagartiforme que está asociado con el agua. Cuando se pregunta a las personas ¿qué ocurre cuando se muere el Jichi?, la respuesta típica es que se seca la laguna.

Círculos concéntricos con un punto en su centro se encuentran graficados de manera profusa en el arte rupestre de América y

Pensando en esta tradición, con obvias raíces indígenas, cuando se compararon las figuras lagartiformes con la geografía coincidieron justamente con cuerpos de agua como ríos y lagos.

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De hecho la palabra Jichi, según Rierter en su libro En Búsqueda de la Loma Santa, tiene un origen Chiquitano y hay de cuatro tipos; uno de ellos es el Jichi del agua o Jichish Tuúrsh. Lo que se analizó es que si el Jichi, o el símbolo del agua, en los mapas tenía la cola tripartita, lo que indicaba es la presencia de afluentes. Si la figura era más bien “gorda”, por decirlo de alguna manera, se trataría de un lago, mientras que si la figura es “delgada” se trataría de un río. Si la cabeza de la figura apunta al norte el río correrá hacia el norte, si se dirige hacia el naciente el río correrá hacia el Este y así sucesivamente.

LAGUNA CONCEPCIÓN Y SEGUNDA REPRESENTACIÓN DEL AGUA La forma de representar el agua que se tiene en los mapas precolombinos no siempre se corresponde con la figura del “Jichi”, como se denominó anteriormente al símbolo lagartiforme, sino que puede ser representado con el símbolo de líneas en zigzag como se puede ver en la comparación que se hace entre las tres imágenes anteriores.

Si la figura lagartiforme tiene una forma extraña en el cuerpo o en la cola, este mismo curso seguirá el río o canal.

La de la izquierda es un fragmento del petroglifo de El Cerro, ubicado en la zona de Laguna Concepción, mientras que las dos imágenes de la izquierda corresponden a “La Gruta del Indio” ubicada a unos 200 kilómetros al sur de Mendoza - Argentina. En la imagen de la izquierda se tiene un fragmento del petroglifo de El Cerro donde se muestran los ríos que se ven en la imagen satelital de la derecha.

En ambas representaciones, se pueden observar las “flechas”, los círculos concéntricos y la forma del reloj de arena, que se corresponde con la forma original que tenía Laguna Concepción.

El río de la izquierda se corresponde con el Yapacaní, el de la derecha es el río Grande o Guapay, mientras que los que se ven en el centro es el río Piraí y los ríos como el Cuchi, Güendá y Moreno, que se unen al Piraí a la altura de Portachuelo y Montero, de una forma similar a la que se observa en el petroglifo de El Cerro.

El símbolo que en los mapas precolombinos se corresponde con el agua no sólo se lo encuentra en el arte rupestre local, sino que se lo puede observar en todo el continente, e incluso al otro lado del Atlántico, en las Canarias, Mali y en territorios Amazigh, lo que de ninguna manera quiere decir que se trate de mapas, pese a que en algunos casos el mismo símbolo se utiliza como representación del agua como en el caso del símbolo zodiacal de piscis7.

A finales del año 2010 se hicieron prospecciones en la zona y consultando a los lugareños se pudo saber que la laguna Concepción, unos años atrás, se estaba secando debido a que las aguas que la alimentan habían sido desviadas para hacer plantaciones de arroz. En la época que la laguna se secaba se vieron unos canales transversales, que la gente de la comunidad de El Cerro atribuyó al Jichi que dejaba la laguna. Dejando la mitología de lado, lo que se observa en la representación de Laguna Concepción que se tienen en el petroglifo de El Cerro justamente son las marcas del supuesto Jichi, que fueron grabadas en la roca hace siglos y no cuando a un vecino de la zona se le ocurrió desviar las aguas para plantar arroz.

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Cuando se analizan las pinturas y petroglifos conjuntamente la geografía que muestran las imágenes satelitales, lo que se puede observar es que al sur de laguna Concepción, cruzando las serranías, se entra a los bañados de Izozog y el río Quimome, que son formados por las aguas del Parapetí que corre de sur a Norte desde las estribaciones de la Cordillera Real. Primero se insume para formar los bañados y luego aflora nuevamente en la zona de Quimome.

tiene que ver con la geografía sino con preconceptos o memes a los cuales se asocia una forma de manera que encaje en algo conocido.

Cuando se compara la geografía conocida con la representación del Petroglifo de El Cerro y la pintura de La Gruta del Indio, en el primer caso se ven figuras lagartiformes, mientras que en el segundo caso se ve la forma de zigzag. SÍMBOLO DE MONTAÑAS El símbolo que representa las montañas, al igual que en el caso del que representa al agua no es constante pero comúnmente, se lo observa representado siguiendo más o menos los bordes de las montañas de la forma que se observa en las imágenes.

La aclaración que se hace en cuanto a las caprichosas formas que puede tomar la geografía, y que es representada en el arte rupestre, obliga a pensar en las decenas de miles de páginas que se han escrito en boletines, libros y otros documentos que tratan sobre a la interpretación del arte rupestre, no sólo de América sino de otros continentes. Varias interpretaciones giran alrededor de vulvas, símbolos fálicos, extraños ritos chamánicos y se podría decir que más se asemejarían a interpretaciones de las manchas del test de Rorschach8 que principalmente habla de lo que trae dentro la persona que interpreta, en vez de decirnos algo sobre la figura interpretada. En otras palabras, si no se está consciente del tema es probable que se pase por alto la objetividad exigida por las ciencias naturales y formales cayendo en el campo de la interpretología, que de hecho nada tiene que ver con la ciencia, sino con las pseudociencias. SÍMBOLOS DE GEOGLIFOS En la sabana central de Moxos existe una serie de geoglifos gigantes formados por camellones y canales en las inmediaciones de lo que hasta el momento se considera como la capital de la Civilización Hidráulica de los Antis8. La imagen de la izquierda se ubica en la zona del Pantanal Boliviano, mientras que las imágenes de la derecha corresponden a las pinturas de María chica ubicadas al naciente de la localidad de El Cerro, en dirección a Quimome, que es una zona rica en este tipo de arte rupestre. En las tres imágenes anteriores también se representa el mismo símbolo de montañas, pero esta vez lo que se observa es la parte sur del precámbrico chiquitano. Como es natural suponer, la forma del símbolo montaña dependerá de la forma que tomen las montañas y puede ser como una especie de letra e incluso un tenedor. Este tema de los nombres obviamente que nada TESAPE ARANDU

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Dichos geoglifos podrían representar figuras zoomorfas y antropomorfas, pero hasta antes de encontrarse relación con los mapas precolombinos eran considerados como accidentes fortuitos que formaban figuras al azar que sólo serían vistas por aquellas personas que deseen verlas, de la misma forma en que se buscan formas conocidas en las nubes.

Todos los geoglifos que se observan en el centro de la sabana moxeña no se los puede considerar como simples adornos o una forma de adoración a los Dioses celestiales, sino que tienen un fin bastante pragmático, como es la alimentación.

Al analizarse los mapas precolombinos, contrastándolos con la geografía, en la misma zona de geoglifos antes descrita se encontraron coincidencias como la de la figura que la SIARB denominó como una máscara, y se debe decir que no es la única figura que coincide.

SÍMBOLOS DE DEFLECTORES

Lo que se observa en la imagen satelital de la mano izquierda al igual que las representaciones de la mano derecha indiscutiblemente es de factura humana. En la imagen de Google Earth definiendo el contorno del sur lo que se observa es un curso de agua canalizado con terraplenes, mientras que en las zonas más claras lo que se observa es una zona de camellones, que también son de factura humana.

Como dato adicional no está de más tocar el tema de los Geoglifos de Nazca, ya que son los más famosos del continente y quizás del planeta. Lo interesante a este respecto es que cuando se le pregunta a la población de Nazca sobre el origen de sus geoglifos, ellos indican que quienes les enseñaron a fabricarlos fueron unos viracochas llegados de los Antis. Irónicamente, en el corazón mismo de la Civilización Hidráulica de los Antis, en el territorio del personaje canoso y de barba descrito por los jesuitas con el título de Paitití, existen geoglifos colosales que además están graficados en mapas precolombinos ubicados a cientos de kilómetros de distancia, en la zona montañosa de Samaipata.

Algo que se debe saber de antemano sobre la llanura moxeña, donde se encuentran las más grandes obras hidráulicas de la Civilización nombrada reiteradamente, es que se trata de una sabana de origen aluvial que tiene una pendiente extremadamente baja que se inclina en dirección al río Madera, antiguamente conocido por los indígenas como Mamoré10. Por cada kilómetro que se avanza de sur a norte, en promedio se bajan 9 centímetros. Este es el motivo por el cual existen tantos yomomos en el Beni y por el mismo motivo se entiende por qué la inundación puede durar medio año o más.

El geoglifo previamente descrito mide más de cinco kilómetros de largo y el canal antes descrito es parte de las hidrovías que conectaban la capital con la sabana; en este caso se trata de una de las conexiones que la isla de anillos concéntrico aún tiene con el Mamoré.

En la misma zona de los geoglifos y coincidiendo en cuanto a ubicación relativa y forma con el mapa precolombino SC-079 existen otras figuras de dimensiones colosales que debieran ser analizadas, no como simples geoglifos sino como parte de un sistema hidráulico de dimensiones colosales. Lo que hasta el momento se sabe es que las antiguas “ciudades” por nombrarlas de alguna manera, estaban conectadas por canales a los campos de cultivo, lagunas artificiales, diques y ríos, conformando una red vial y productiva que modificó un medio ambiente hostil y poco productivo, en otro capaz de soportar una población de al menos diez millones9 de almas. 010

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Pensando en las condiciones geográficas antes nombradas, cualquier observador atento estará forzado a cuestionar un hecho que se confirma mil veces al analizar los canales y ríos que atraviesan la llanura y es que en gran número de ellos, su curso varía en 90°. Quien no esté enterado de la existencia de la Civilización Hidráulica y quien no conozca el terreno quizás lo pase por alto, pero dejará de parecerle extraño cuando compruebe que se trata de obras humanas donde los antiguos pueblos han creado deflectores dirigiendo las aguas a su conveniencia. En las pinturas rupestres contrastadas con las imágenes satelitales se ven muchas de estas líneas y figuras que forman ángulos de 90° y que se corresponden con los deflectores antes nombrados. Se trata de una Civilización que en vez de quejarse anualmente de la inundación, construyó obras de ingeniería monumentales con el fin de domesticar las aguas, de esta manera la inundación periódica, al igual que el desborde anual del Nilo dejaría de ser


una maldición para convertirse en una necesidad que mantendría funcionando el sistema, de manera que se renueve su producción al bajar las aguas taroperas11. Al igual que en todas las interpretaciones anteriores, sobre todo si se piensa en el símbolo de las montañas, la presencia de figuras que forman 90°, no necesariamente indica la presencia de canales y deflectores. Las figuras de la composición no se debieran analizar de manera aislada sino en su conjunto. El presente documento no pretende ser una receta de cocina, sino una guía provisional y en expansión que ayude a los investigadores en el análisis de la pequeña fracción del arte rupestre que coincide con la geografía. Basados en los análisis de representaciones y geografías que en muchos casos se encuentran separados a miles de kilómetros de distancia, pero que mantienen una misma simbología que parece tener el mismo significado.

Cuando llegaron los primeros jesuitas a la zona y preguntaron a los nativos quién había construido el camino, ellos les dijeron que su constructor fue Pai Zumé o Pai Tumé, que los religiosos transformaron luego en Santo Tomé. Uno de los Jesuitas que participó en la empresa que remonta el río Paraguay en el año 1633, afirma que a mitad de camino observaron en la cresta de las rocas ciertas huellas de hombre, que dicen los naturales que son del apóstol Santo Tomé, o sea Pai Zumé12. Años atrás se realizó el mismo recorrido indicado anteriormente en la zona de Laguna Concepción con la Arqueóloga Erica Pia de manera de documentar los sitios, que se encuentran bastante cercanos unos de otros, y en gran cantidad, como también se observa en la zona de Roboré.

SÍMBOLO DEL PEABIRÚ – LAS RUTAS PRECOLOMBINAS Cuando se leen los trabajos de varias décadas atrás, realizados por distintos investigadores, dentro de las interpretaciones aparece la descripción de las pisadas de Piyo o Ñandú. En muchos casos estas pisadas son descritas junto a las pisadas humanas y pisadas de tigre, cuando se describen los petroglifos del Mutún y gran parte del arte rupestre que se conoce en las cercanías del actual corredor bioceánico. Según el investigador Oscar Tonelli, en su obra, el Peabirú Chiquitano, la ruta que siguió el conquistador no fue otra que el Peabirú, que era el camino de ida y vuelta que atravesaba Sudamérica de océano a océano. De hecho, no se trata de un solo camino sino una extensa red vial con muchos ramales y uno de ellos es en el que actualmente se construye el corredor bioceánico. El mismo Tonelli se refería al arte rupestre de la zona de la siguiente manera: “Las primeras investigaciones fueron frutos de casi casuales hallazgos realizados por Riester quien los publica en 1981, a ellos ahora hay que agregarle los descubrimientos que viene realizando la arqueóloga italiana Gabriela Erica Pia, investigadora que ha investigado y dibujado alrededor de un centenar de grabados y pinturas prehistóricas en su gran mayoría ubicada entre Laguna Concepción y las Serranías de San José, Santiago y Mutún, es decir, en el espacio geográfico que tengo señalado”.

En las imágenes anteriores se muestra la imagen satelital de Laguna Concepción, mientras que a mano derecha se tiene un fragmento de la reconstrucción hecha por el Sr. Renán Cordero, de la SIARB. El mismo petroglifo décadas atrás ya había sido documentado por Erica Pia, como indicaba Tonelli. En ambas imágenes se muestra Laguna Concepción y en la dirección Sudeste se puede observar algo similar a una figura zoomorfa, en color más claro y que está ubicada entre dos brazos de la serranía de Chiquitos. Más al Sudeste se observa el símbolo de “la pisada del Piyo” o el símbolo del Peabirú, indicando el paso de la serranía por el río Quimome, donde indudablemente hubo un asentamiento precolombino aún visible, donde la actual carretera le pasó por encima y se puede observar un trecho de cerca de 400 metros de fragmentos cerámicos.

Más adelante indica, “La existencia del corredor está marcada por diferentes y frecuentes yacimientos arqueológicos, pero principalmente por una serie de petroglifos cuya data se estima entre 6.500 años y 10.000 años”. Peabirú es una palabra compuesta del idioma guaraní, que traducida al español significa, “Por aquí pasa el camino de ida y vuelta, aunque otros interpretan que significa camino marcado”.

Cuando se analizaron los símbolos de las flechas, (el símbolo del Peabirú), se observó que éstas se dirigían en muchos casos hacia los círculos concéntricos y coincidían con los pasos que existen TESAPE ARANDU

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entre las montañas, como en el caso de Quimome que se indicó anteriormente. Este es el motivo por el cual en la década pasada se comenzaron a analizar los mapas precolombinos como parte de las antiguas rutas sin que exista relación alguna con trabajos como los de Riester, Tonelli o Erica Pia. Se debe pensar que la construcción de caminos, ya sean antiguos o modernos, siempre tienen un fin práctico que es el de conectar poblaciones y lugares de interés. Nadie en su sano juicio construirá un camino dirigido a ninguna parte y esto justamente es lo que se puede observar en el Peabirú. El camino comunicaba poblaciones y sus restos materiales se encuentran en todo el trayecto del corredor bioceánico, asociado los mapas precolombinos que pudieron actuar como señales de referencia que se supone que debieron ser útiles para sus caminantes. Cuando se ubica cada una de las figuras de los mapas precolombinos en la posición correspondiente que tendrían en las imágenes satelitales, lo que se observa es que forman una ruta paralela que corre al norte de la actual carretera, del otro lado del valle de Tucabaca y se une con el anterior en la zona de Laguna Concepción. Es probable que esta segunda ruta haya sido la que siguieron los conquistadores como Alvar Núñez Cabeza de Vaca, y que también está descrita en los relatos de Ribera y Ulrico Schmidl. En la representación de “La Gruta del Indio – Mendoza” como en el petroglifo de “El Cerro” los símbolos interpretados como Peabirú, indicarían que existieron muchos ramales que atravesaron las Serranías de Chiquitos, por el valle de Tucabaca rumbo al norte, atravesando a su vez el precámbrico chiquitano con rumbo a Baures y a la zona de Los Lagos, en Yacuma.

4. Alfredo Hoyos, Medio Ambiente. Alfredo Silva, Aldo y Floker (Guía turístico de Santiago de Chiquitos) 5. Libro “Moxos: Una Limnocultura” p. 73 6. El símbolo de piscis tiene la misma forma y significado que el símbolo del agua utilizado en los mapas precolombinos. Se debe aclarar que el símbolo de los dos peces no es el original del zodiaco, sino que el símbolo más antiguo representaba otro animal acuático. 7. http://es.wikipedia.org/wiki/Test_de_Rorschach 8. Propuesta realizada desde el año 2007 en el Proyecto Yesusa’iri. 9. Se estima que existen 3.000.000 Ha de campos de cultivo y los estudios han demostrado que una hectárea de maíz abonada con tarope rinde 5,8 Ton/Ha. Con una sola producción anual y sin considerar las otras fuentes de alimentación se puede suponer que la producción holgadamente podría alimentar más de 10.000.000 de habitantes. Si el lector saca los datos por cuenta propia sabiendo que se pueden obtener dos cosechas anuales y determina el consumo diario percapita quizás concluya que se trataba de una población bastante obesa. Pero debe considerar que parte de la producción se destinaba a la fabricación de chicha y es probable que hayan alimentado a animales. 10. Quienes rebautizaron el río fueron los portugeses, ya que según el nombre indígena, el Mamoré mantendría el nombre al menos hasta desembocar en el Amazonas. 11. Referido a las aguas que necesita el tarope para poder crecer. El tarope sería el elemento que volvería fértil un terreno, que de hecho es muy ácido y poco apto para cualquier tipo de producción agrícola. 12. Información extraída del libro “El Peabirú Chiquitano” Oscar Tonelli – Editorial El País 2007.

BIBLIOGRAFÍA • “A saga de Aleixo Garcia – Descobridor de Imperio Inca”Rosana Bond, Editorial Coedita. • Boletines anuales de SIARB. • “Cuatro Viajes a la Amazonia Boliviana” Vera Tyuleneva - 2010 • “El Peabirú Chiquitano”, Oscar Tonelli, editorial El País, año 2007. • “Historia do Caminho de Peabiru – Descobertas e segredos da rota indígena que ligava a Atlantico ao Pacifico” – Rosana Bond, Editorial Aimberë, año 2009. • “Peabirus – Os Caminhos dos Indios o sua Importancia para Identidade Nacional” – Maria Belträo, 1er Edición, Editorial Econame, año 2011. • “Tierra de Musus”, David Antelo, ISBN 978-99954-2-143-4, 2011. REFERENCIAS 1. Según la nomenclatura utilizada por la SIARB (Sociedad de Investigación del Arte Rupestre de Bolivia). 2. Nombre que significa “Camino del Medio” en lengua Quechua. 3. Nombre que significa “Camino Marcado” según las investigaciones de Oscar Tonelli. 012

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David Antelo Justiniano Diego Belfort Burton Mario Suárez Riglos Resumen del Trabajo de Investigación realizado en el año 2012 en el marco del programa UPSA - ANCB-SC.