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PRIMERA EDICIÓN

Bogotá, Colombia ISSN 2422-0556

Revista dede lala Fundación Catalina MuñózMuñóz Revista Fundación Catalina

CON PASO

FIRME

15 AÑOS

creando sonrisas

CUARTA EDICIÓN

Bogotá, Colombia ISSN 2422-0556

CON PASO

FIRME

15 AÑOS creando sonrisas


FUNDADORES Luz Dary Gómez, Óscar Muñoz, Gohard Giraldo, Yamile Giraldo y varios jóvenes más FOTOGRAFÍA Victor Hugo Villamizar Juan David Oquendo André de la Vega Nicolas Camargo DISEÑO EDITORIAL Catalina Chavez Alejandra Cabra Edwin Sánchez Julián Stiven Rojas

SUMARIO

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-

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Aliados Visibilización Linea de Tiempo 15 AÑOS Proyectos Interacción Difusión


ALIADOS

UN CAMBIO NECESARIO ARTÍCULO: GOHARD GIRALDO CHICA FOTOGRAFÍA: ARCHIVO FCM

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ctualmente vemos un mayor número de empresas en Colombia desarrollando prácticas responsables con sus grupos de interés, con mejores políticas laborales, programas de formación a sus proveedores y brindando productos y servicios que se articulan con los intereses de los clientes y las comunidades. Las contribuciones son más focalizadas, resultado de un mejor conocimiento de sus zonas de influencia y de las necesidades que las poblaciones tienen para desarrollarse. Estos avances han permitido que el modelo de negocio sea más estratégico y consciente de la interrelación y de entender que el éxito se logra si todos los actores en la cadena avanzan en sus objetivos. De igual manera, el conjunto de la sociedad cada vez cuenta con consumidores más conscientes y responsables, que miden el impacto de su consumo, que se preocupan por conocer y por presionar para que las empresas brinden una mejor remuneración a sus empleados, pagos justos a los agricultores y menor impacto ambiental. Asimismo, las comunidades vulnerables hoy en día son vistas como un actor más relevante, con una capacidad adquisitiva que permite desarrollar productos que finalmente generan utilidades a los empresarios y organizaciones no gubernamentales y fundaciones especializadas con valor diferencial como el de conocer las dinámicas sociales, necesidades e intereses de las personas a las cuales representan. Sin embargo el reto en la masificación de estas prácticas y comportamientos responsables de una nueva generación de empresarios y consumidores se ve afectada por algunos mitos que podemos interpretar como una fuerte resistencia al cambio, tales como

el desconocimiento de prácticas e iniciativas que generan impacto y valor compartido para las empresas y las poblaciones vulnerables, la limitación al creer que las zonas de influencia son solamente sus vecinos inmediatos y no la sociedad colombiana que consume sus productos y servicios. También es de considerar como una resistencia al cambio y un mito grave, la vieja idea de creer que la inversión social privada es contraproducente para la rentabilidad de los negocios. De hecho es probable que eso pase si la estrategia de sostenibilidad corporativa no se encuentra alineada con el Core del negocio, o las acciones son simples donaciones aisladas y desarticuladas que al final no le agregan valor a la estrategia. Es aquí donde cobra mayor valor el diálogo entre los líderes empresariales y sus grupos de interés, son estos los escenarios que permiten la generación de nuevos negocios sociales y económicamente rentables, inclusivos y alto de alto impacto. Alternativas como los negocios responsables, negocios inclusivos, negocios base de pirámide, valor compartido, negocios sociales e inversión en comunidades son un punto de encuentro para superar las resistencias y entrar en la nueva forma de gerenciar y liderar las compañías. Por lo tanto, ante estos nuevos escenarios de producción y consumo es necesario que las empresas transiten a la sostenibilidad, superando los miedos al cambio, muchas veces infundados, que pueden impactar de manera positiva en la evolución y crecimiento de sus negocios y del país. Es importante entender que la sostenibilidad debe ser una aliado del crecimiento económico porque garantiza un futuro y una estabilidad, pues al beneficiar al conjunto social necesariamente se benefician los actores económicos, sociales y ambientales.


ALIADOS

TransformaRSE CÓMO HUMANIZAR

ARTÍCULO: MICHELLE MOREAU SANTOS FOTOGRAFÍA: ARCHIVO FCM

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os encontramos en una sociedad industrial avanzada, y eso no es una novedad, se han desarrollado a gran escala las fuerzas productivas, la ciencia ha llegado a un gran nivel de conocimiento y desarrollo tecnológico, que da paso a la sociedad de la sobreproducción. En esta se dan formas de despilfarro y en contraste, diversas formas de pobreza. La capacidad de producción ha sido la mayor que ha tenido la historia de la humanidad, la mayor capacidad de destrucción. El auge de la Responsabilidad social deriva del reconocimiento que finalmente los seres humanos tenemos por nuestro entorno y lo que allí sucede. Colombia es uno de los países latinoamericanos con mayor índice de desigualdad, aproximadamente el 28% de la población colombiana se encuentra en niveles de pobreza multidimensional, es decir, que 13.440.000 personas no se encuentran en condiciones aptas para la vida humana1. Como País, esto nos pone no solo en clara desventaja frente a oportunidades de crecimiento y desarrollo en el panorama internacional, también en una posición en la cual nos vemos constantemente amenazados por el daño y las consecuencias de la falta de cuidado que tenemos sobre nuestro ambiente, el cual incluye personas, espacios rurales y urbanos, animales, recursos naturales, entre otros. Estamos en crisis, siendo atacados a diario por la pobreza, el hambre, la falta de educación, el nulo acceso a servicios básicos, la deforestación, la emisión de gases nocivos que destruyen nuestra capa de ozono, la sobreproducción de materiales no biodegradables, y la contaminación de la industria cárnica; eso por mencionar solo algunas de las problemáticas cuya complejidad nos sobrepasa. ¿Es entonces la Responsabilidad social una opción para dar solución a los males que aquejan nuestra sociedad? No, no es una opción, es un carácter implícito en nuestra naturaleza, es un deber, una obligación, un compromiso social, e idealmente ético y moral que todos los seres humanos tenemos, no solo en nuestro contexto individual, también en el desarrollo de nuestro contexto social o comunitario. El nicho empresarial no es ajeno al deber anteriormente mencionado; es común caer en el error de pensar las empresas, sin importar su tipificación (multinacional,

privada, pública, pymes, etc.), como una entidad superior a las obligaciones colectivas cuando debieran ser vistas como un ciudadano más, que tiene entre otras cosas una responsabilidad mayor dada su capacidad de impacto. Los retos medioambientales, sociales, políticos y económicos a los cuales se enfrenta la humanidad parecen ser cada día más complejos, ante esta situación, la empresa se convierte en un agente esencial que debe responsabilizarse, como cualquier otro sujeto político, de lo que sucede en su entorno, sea o no consecuencia de su accionar. Para lograr enfrentarse de manera exitosa ante estos retos que imponen los procesos de globalización, las empresas deben reestructurar sus centros de negocio y buscar nuevos mercados para explotar y de esta manera retribuir el daño, disminuir el impacto, multiplicar los recursos, dinamizar sus procesos productivos, hacer sostenibles sus inversiones, productos, servicios y resultados; deben modificar su forma de relacionarse con el mundo actual y con los miembros de la sociedad de la que hacen parte y que ha sido vulnerada. Los Nativos digitales (Millennials y Centennials) están preocupados por el mundo, y en esa medida la empresa tiene que acoplarse a esas nuevas dinámicas para ser atractiva en cualquier campo, ya sea en aspectos laborales o de consumo. Una empresa responsable, toma medidas que van en el mismo camino que los consumidores y se preocupa no solo por enriquecerse, sino por construir algo con la comunidad de la cual se está beneficiando, esto garantiza el éxito, en un contexto cuya población es más consciente de su mundo. Según Cecodes2, El Espectador3 y el portal Great Place To Work4, al menos 3 de las 5 empresas más responsables en Colombia están también en la lista de las mejores empresas para trabajar en el país, como es el caso de Grupo Bancolombia, Grupo Nutresa, Bavaria, Alpina y Grupo Sodimac Corona. Podemos decir entonces que el futuro empresarial depende de forma significativa de la aplicación de políticas de Responsabilidad Social Empresarial, teniendo en cuenta que ser responsable no solo es cumplir con una obligación, es también darse la oportunidad como empresa de ser flexible, volviéndose más atractiva en el mercado laboral, generando reconocimiento, recordación, y posicionándose en el mercado por encima de sus competidores directos e indirectos. Invitemos a las empresas colombianas a ResponsabilizaRSE, ConcientizaRSE, y TransformaRSE. [1]DANE (Departamento Administrativo Nacional de Estadística)https://www.dane. gov.co/index.php/estadisticas-por-tema/demografia-y-poblacion [2]CECODES https://www.cecodes.org.co/site/4521-2/ [3] https://www.elespectador.com/economia/las-50-mejores-empresas-para-trabajar-en-colombia-articulo-796507 [4] https://www.greatplacetowork.com.co/es/listas/colombia?view=article&id=508:las-mejores-colombia-2018-mas-de-500&catid=2

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VISIBILIZACIÓN

REALMENTE? ARTÍCULO: LUCERO MUÑOZ GÓMEZ FOTOGRAFÍA: ARCHIVO FCM

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lo largo de estos 15 años la fundación se ha caracterizado por su compromiso constante y serio hacia las comunidades vulnerables alrededor del país. Podemos decir que hemos sido parte de la transformación del país y hemos aportado a la reducción de la pobreza gracias a la articulación con aliados, voluntarios y comunidades. Sin embargo, muchas veces se piensa que este tipo de acciones trae un beneficio hacia un solo público y de una sola vía, en este caso a alguna comunidad de las periferias de Bogotá, algún municipio de difícil acceso o caso similar. Y es

que estamos acostumbrados a ver la pobreza y necesidad de manera tangible y a la mano, por lo que creemos en nuestra capacidad de generar un impacto verdadero hacia el otro. Sin embargo, estos actos de conciencia y empatía hacia el otro con sus necesidades y realidades también generan un impacto hacia nosotros, hacia las empresas, sus colaboradores, donantes, voluntarios, estudiantes. Como directora social de la fundación, he tenido la fortuna de conocer a muchas personas que se han movilizado con nuestra causa, e incluso nos

acompañan dentro de las actividades que realizamos con las comunidades. Hemos sido testigos de la energía, la actitud positiva, la entrega y las lágrimas de felicidad como evidencia de que, como fundación, no sólo hemos impactado a familias y comunidades de escasos recursos, sino que hemos logramos atender a un público que por un día y con muchas ganas quiere cambiar el mundo, por medio de una donación o voluntariado. Según Naciones Unidas, el voluntariado consiste en realizar acciones o parte de su trabajo sin remuneración alguna, a diversas formas de actividad organizadas o no, de bienestar social u otros campos, debido a sus intereses personales y su espíritu cívico. Este tipo de acciones tienen un beneficio interno, que aunque no es muy visible y externo, genera alto impacto dentro de la estructura empática y emocional del ser. De hecho el voluntariado, de acuerdo con la ONU (2001), trae beneficios como su repercusión en la cohesión social, una relevante contribución económica, la satisfacción de los voluntarios al ampliar sus redes y nexos sociales, y el impulso al intercambio de conocimientos y destrezas que amplían sus posibilidades de empleo. Es así que, como organización, hemos podido impactar a más de 16.000 voluntarios que se encuentran en diferentes etapas de la vida, ya sea escolar, universitaria o profesional, a lo largo de estos 15 años.

Definir los beneficios que genera el voluntariado y sus motivaciones para realizarlo según la edad, se han convertido en una tarea difícil para los investigadores. Sin embargo, según Clary y Snyder (1991) se identificaron seis motivos según los cuales las personas se hacen voluntarias y se mantienen en esta tarea, para satisfacer diversas funciones psicológicas: ·Valores (interés por ayudar a otros) ·Conocimiento (gusto por aprender) ·Ajuste Social (necesidad de adaptarse a la norma social subjetiva) ·Mejora del Currículum (beneficios para la carrera profesional) ·Mejora de la Estima (interés en el disfrute de sentimientos positivos) ·Defensa del Yo (necesidad de protegerse y escapar de sentimientos negativos, como por ejemplo, la soledad) En este caso, hemos visto cómo el voluntariado permite en los estudiantes, además de consolidar la identidad del joven, contribuye con una apropiación de otras realidades y una construcción de liderazgo para ayudar al otro, así como le permite asumir responsabilidades para impactar, brindándole la ganancia en experiencia para sus carreras, la evitación de las emociones desagradables y el cumplimiento de las expectativas que son normativas en su ambiente (Black y Kovacs, 1999, Ferrari et al., 1999). Así pues, la capacidad de servir a una comunidad y a una causa social le brinda herramientas al estudiante para su proyecto de vida y desarrollo de habilidades. Esto, también, comprendiendo que es de suma importancia empoderar a las nuevas generaciones en la creación de propuestas y consolidación de un pensamiento crítico sobre la situación de su contexto, para hacerlos conscientes de su responsabilidad como jóvenes líderes capaces de crear el cambio. Por otro lado, cuando hablamos de voluntariado universitario, profesional y corporativo, además de alinearse socialmente con sus empresas o profesiones, esta participación le permite al individuo desarrollar y mejorar la comunicación asertiva, la escucha activa, el trabajo en equipo, la confianza, entre otros. De hecho Aranda (2016), dentro de su estudio realizado sobre la influencia de la edad en la intención de permanencia, conductas de ciudadanía y otros resultados sobre el voluntariado, reporta que existe una relación positiva entre la satisfacción con el trabajo, el compromiso organizacional, el desempeño laboral y una conducta de ciudadanía organizacional. Lo cual está relacionado directamente a su calidad de vida de y por supuesto, a su sentido de pertenencia con la organización reduciendo, las tasas de renuncia.

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VISIBILIZACIÓN Por último, el voluntariado senior, aquel que se enmarca dentro de la edad del adulto mayor, impacta directamente en el sentido de vida y sentido de utilidad en su contexto actual. Este tipo de actividades permite acompañar al individuo hacia un envejecimiento activo y participativo en la sociedad, como bien reseñan Dávila y Díaz-Morales, en el Estudio de voluntariado Senior Marriott (Marriott Senior Living Services, 1991) mostrando que los motivos de los mayores coinciden con los de los voluntarios de menor edad, destacándose el deseo de ayudar a los otros y la identificación organizacional. De hecho, este es uno de los voluntariados más interesantes y nutritivos, por su capacidad de generar conocimiento y compartir experiencias intergeneracionales dentro de la comunidad a impactar y dentro de los mismos voluntarios. Al final, el voluntariado y la creencia de mejorar e impactar se convierten en un factores protectores para las personas, consolidando redes de apoyo y evitando depresión, trastornos alimenticios, fobia social, etc.

Ahora pues, cuando nos volvemos a hacer la pregunta de ¿a quién beneficiamos realmente? Tendremos que pensarla dos veces antes de responder, comprendiendo que se trata de un impacto de doble vía y con doble ganancia. Al ser de esta manera, es importante ser conscientes de nuestras acciones y nuestro alcance, así como el contexto en el que actuamos y las relaciones que creamos con el otro. De esta manera para ser socialmente responsable con nuestras acciones debemos construir y fortalecer un pensamiento resiliente, el cual es una mezcla entre tener un propósito claro sobre lo que queremos hacer para impactar y ser optimista a sobre esto. Sin duda la posibilidad de impactar y de ayudar está ahí al frente de nuestros ojos, pasando la calle o a una llamada de distancia, y son en estos espacios que creamos en la fundación con el apoyo de nuestros aliados, la oportunidad perfecta para seguir creciendo como personas, para además de construirnos a nosotros mismos, de seguir construyendo un país sin pobreza y con oportunidades para todos. Se que es arriesgado pedir que este tipo de acciones se gesten en todos los espacios posibles habidos y por haber, pero mientras que eso sucede, es bonito creer que desde las pequeñas acciones se puede lograr el cambio, y podemos impactar y beneficiar a otros mientras que crecemos nosotros dentro de esta experiencia. Es por esto que he creado una pequeña lista de tips que nos disfrutar, aprender y aportar de la experiencia del voluntariado: 1. Tenga una postura abierta y dispuesta a la situación, al contexto y a las personas que comparten con usted ese día. 2. Reconozca y agradezca las oportunidades que usted ha tenido en la vida y todo lo que ha logrado (ya sea personal o profesionalmente). 3. Sea consciente de que lo que para usted es una actividad de 4 u 8 horas, impactará para siempre en las vidas de la familia o comunidad a intervenir. 4. Disfrute y entregue lo mejor de usted en estas horas de voluntariado y esta experiencia. 5. Por último, creo que es importante que como donante o voluntario usted se agradezca a sí mismo por la oportunidad de brindarse este espacio, de crecer y nutrirse emocional, espiritual y profesionalmente.

[1]Clary, G y Snyder, M. (1991). A Functional Analysis of Altruism and Prosocial Behavior. The Case of Volunteerism. Prosocial Behavior. Review of Personality and Social Psychology, 12, 119-148. [2]Dávila, M. C., y Díaz-Morales, J. (2009). Voluntariado y tercera edad. Anales de [3]Psicología, 25 (2), 375-389. [4]ONU, Asamblea General. (2001). 56° período de sesiones, tema 120 del programa provisional: Desarrollo social, (A/56/288) 14.VIII.01.

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VISIBILIZACIÓN

VOLUNTARIADO ARTÍCULO: PÁGINA WEB FCM FOTOGRAFIAS: ARCHIVO FCM

L

a fuerza del voluntariado de la Fundación Catalina Muñoz es la que soporta la labor social que la Organización desempeña. Cientos de jóvenes han sido y son parte esencial en cada proyecto. Sus historias de vida, tan variadas como especiales, se convierten en ejemplo para muchos y el agradecimiento que sienten por tener la oportunidad de servir, lo reciben de vuelta desde la Fundación, así como de aquellas miles de familias que hoy, gracias a su admirable empeño. David Gómez es uno de ellos. Representa para muchos y aunque él no lo espera, la vitalidad, el servicio y la alegría de ser voluntario. Con tan solo 20 años, estudia Arquitectura y ha sido scout desde muy pequeño. A la Fundación Catalina Muñoz llegó hace 5 años, motivado por su hermana Nasly, quien lo animó unas vacaciones para que hiciera parte del grupo de voluntariado. Ese día comenzó a hacer amigos, pintó paredes, conoció los procesos de construcción y encontró así aquello diferente que muchos jóvenes quieren en su vida. “Acá encontré algo distinto, comparto con personas interesantes y alegres; comencé a hacer amigos siendo productivo. Yo no considero que haga demasiado, no busco reconocimientos, no vengo a construir, vengo a compartir. Que la construcción es el motivo, lo es, pero mi motivación es, vivir, disfrutar de la vida y de las personas, de las

Para mi un lider de cuadrilla es el que motiva y genera cambio”.

familias a las que apoyamos. Todos nos esforzamos, damos todo de nosotros, entonces no creo que alguien merezca más reconocimiento que otro. Problemas hay muchos, necesitamos soluciones y solo una sonrisa o la buena energía, aporta para ello”. A los seis meses de llegar se convirtió en ‘Líder de cuadrilla’ -así se llaman los grupos de construcción-. Pero más que saber cómo se hace una casa, quiere ir más allá, quiere enseñar, apoyar, aportar en la formación personal de sus compañeros y amigos; quiere ‘inyectarles’ buena energía en cada jornada: “Para mí un líder de cuadrilla es el que motiva y genera cambio”. Su meta es ser parte de la Fundación por mucho tiempo, incluso trabajando tiempo completo en ella si se lo permiten. Quiere ser reconocido como un líder positivo y alguien que aportó para que los demás fueran mejores, así como él aprendió de quienes han llegado antes y le han dejado un legado: vivir.

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VISIBILIZACIÓN

LA VIDA A TRAVÉS

ARTISTA ARTÍCULO: PÁOLA FARINA FOTOGRAFÍA: EL PATO ROSADO

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ablar de Catalina Muñoz es hablar de amor. Quienes hemos tenido la fortuna de conocerla coincidimos una sola cosa: Es símbolo del más puro y sincero amor. ¿Y cómo no serlo?, si mediante su vida y el arte ha logrado inspirar a sus allegados, llevándolos a un nivel de conciencia que los hizo replantear su camino. Desde hace 15 años ha sido la fuente de inspiración con la cual la Fundación Catalina Muñoz se ha dedicado a ayudar a familias en todo el país a construir sus sueños. A medida que la fundación fue surgiendo con el esfuerzo y dedicación de sus fundadores, Catalina se convirtió en el centro de todas las decisiones tomadas al interior de la familia Muñoz, ya que mostró el carácter y la voluntad necesarios para superar cualquier adversidad, y los iluminó con la manera en la que ve la vida y los aprendizajes que toma de esta. Cata tiene una condición poco conocida, llamada Síndrome de Silver Russell, con unas características huérfanas ajenas a los conocimientos médicos tradicionales. Esto no le quita la luz a una mujer talentosa, que brilla por sí sola a sus 23 años de edad. Por el contrario, se vuelve un modelo a seguir para todas las personas que por una u otra razón llegan a la fundación, sin importar su procedencia o condición social. De hecho, hablar con Cata es un constante incentivo para hacer un llamado a la acción a todos aquellos con la capacidad de actuar y generar cambios positivos en sus comunidades y el mundo. En simultáneo con el crecimiento de la fundación, muchas personas e instituciones se han sumado al proceso de construir sueños. Todos estos aportes han sido motivación permanente para funcionar de manera estructurada y seguir alcanzando nuevas metas. Si bien es cierto que algunos de estos aliados no conocen a Cata, estos son igualmente conscientes de que ella ha sido fuente de inspiración para cada uno de nuestros proyectos con las comunidades.


VISIBILIZACIÓN

Cata tiene su propia vida y proyectos. Sin embargo la fundación basa sus cimientos en los valores y principios que ella predica como persona, estos incluyen su capacidad de amar, sonreír y abrazar. Valores que nos nutren con habilidades de empatía y comprensión hacia las personas. Es maravilloso explicarle a las personas quien es Cata y cómo cada día cumple sus sueños. Cada día es ella quien nos enseña que las verdaderas limitaciones son las que nos ponemos nosotros mismos, y que nadie puede decidir hasta dónde somos capaces de llegar. Desde que seamos conscientes de nuestras habilidades, podemos llegar tan lejos como lo deseemos. Su familia se ha dedicado a resaltar sus capacidades por encima de las limitaciones que pueda tener. Catalina tiene un proyecto artístico de vida, en el cual realiza obras que conservan una colorimetría definida y una técnica llena de identidad propia.

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Sorprendió a sus seres queridos con sus habilidades, y la autonomía con la cual decide las temáticas de cada pieza. Su exposición “Conectando Mundos” y su arte en general son las herramientas mediante las cuales enseña al resto la manera particular con la que ve al mundo. A Cata no le importa tanto el resultado ni la magnitud de los eventos a los que es invitada a exponer sus obras, sino el impacto que estas generen en los asistentes de estas muestras artísticas. En última instancia, Cata sólo quiere pintar, porque esto es lo que la hace realmente feliz. Ha logrado por medio de sus cuadros llevar su arte a ciudades como Washington, Nueva York, Barcelona e Italia, contagiando su felicidad y alegría en cada evento. Sus núcleo familiar celebra cada día de su vida, ya que la existencia de esta talentosa mujer es un milagro. La meta vivencial de Cata, según su familia, es que siga siendo lo más funcional posible, siempre en el marco de la autonomía y la felicidad. Cata toma como referente e inspiración para su vida a la famosa artista mexicana Frida Kahlo, ya que esta encontró en el arte una manera particular de expresar las adversidades de su vida. Ella considera que la forma correcta de expresar el arte está en eliminar completamente del panorama la negatividad y explotar cada momento de su vida en pro de apreciar la belleza inesperada de las cosas

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TIEMPO

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LINEA DE TIEMPO TIEMPO

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15 AÑOS SONRISAS INFOGRAFÍA: CATALINA CHÁVEZ FOTOGRAFIA: ARCHIVO FCMEZ

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15 AÑOS

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PRESIDENTA

Y MAMÁ DE CATALINA MUÑÓZ

ARTÍCULO: LUZ DARY GÓMEZ FOTOGRAFÍAS: VICTOR HUGO VILLAMIZAR

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oy, en una fecha tan especial en la que conmemoramos los 15 años de la existencia de la fundación Catalina Muñoz, me he permitido echar un vistazo hacia el pasado y he podido concluir que toda labor que se construye con fe, amor, empeño y dedicación siempre rinde sus frutos.

ha traído a la memoria a todos esos miles de voluntarios y aliados que con su trabajo y aportes han ayudado a cambiar la realidad de las familias, es gracias a ustedes, los voluntarios, que hoy hemos logrado impactar de forma positiva al sector golpeado e invisible de la sociedad y es por ello que pido para ustedes un aplauso.

Tengo intacto en mi memoria el día en el que prometí a Dios, en favor de la salud de mi hija, donar algunas casas a familias necesitadas, y hoy esa promesa se materializó en esta hermosa fundación que hasta la fecha ha construido más de 3500 módulos que han impactado de forma positiva al país y a los más necesitados.

En este día tan especial debo resaltar que esta obra jamás hubiese sido posible sin el trabajo de Gohard Giraldo, quien con su entusiasmo y empeño impulsó esta idea y logró que mi intención de donar unas pocas casas se convirtiera en esta importante fundación. Gracias, Gohard, por todo tu trabajo, amistad y cariño, creo fielmente que el cambio que necesita el país, solo puede ser una realidad si más jóvenes trabajan por una transformación social real, y es por eso que exalto tu labor y la formación que has ejercido en cada joven voluntario de la FCM.

Ha sido tal el impacto que la FCM ha causado, que una iniciativa que surgió en Bogotá hoy en día hace presencia en casi 50 municipios, ya que creemos que Colombia es un país de regiones y que donde hayan familias vulnerables, ahí estaremos. Esta mirada hacia el pasado me ha transportado por miles de rostros de familias beneficiarias y también me

Así como a Gohard, debo hacer un reconocimiento especial a mi familia, ya que sin su apoyo, amor y comprensión, mi labor como presidente de la FCM jamás habría sido tan fructífera. Son miles de días de trabajo en favor los más

necesitados, que he sacrificado de la presencia y amor de mis hijos, sin embargo, sé que lo comprenden y que hoy, más que nunca, saben que mi mejor forma de amarles es sirviendo. A Catalina, la inspiradora de este proyecto, solo puedo darle gracias, ya que fue ella quien con su vida no solo transformó mi mundo, sino el de todos los que han sido beneficiados por la fundación. Te amo, hijita, y todos los días pido a Dios que me regale miles de años a tu lado para seguir siendo cómplices y amigas. Dios bendiga tu existencia. Por último, no puedo dejar de resaltar la vida de mi esposo, un hombre bueno y trabajador, que con su determinación e inteligencia, no solo cambió la vida de su familia sino la vida de miles que a través de nuestro trabajo se han visto favorecidos. Te amo y te amaré hasta el último de mis días y pido a Dios que cuando nos encontremos nos podamos fundir en un abrazo eterno.


15 AÑOS

CO-FUNDADOR Y

GOHARD GIRALDO ARTÍCULO: GOHARD GIRALDO CHICA FOTOGRAFÍA: MICHELLE MOREAU SANTOS

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15

años son tan solo la adolescencia de una persona que se está preparando para salir a ofrecerle lo mejor de sí a nuestra sociedad, 15 años para la Fundación Catalina Muñoz son también el resultado de una preparación intensa y sin descanso que nos permite mirar con firmeza el objetivo que nos trazamos hace ya 3 lustros: una Colombia sin pobreza es posible! La madurez de esta organización la podemos ver reflejada en los resultados que con la ayuda de los voluntarios, las empresas y los donantes hemos obtenido. Pasamos de la construcción de un módulo habitacional de 25m2 para una familia, a la intervención integral de barrios, a través de alianzas público privadas, estrategias de Responsabilidad Social Empresarial y mejoras con enfoque de sostenibilidad. Hoy en día ya no llamamos beneficiarios a los protagonistas de nuestras historias, ahora son los participantes que visibilizan y aportan activamente a la solución de necesidades individuales y colectivas, que generan buenas prácticas para replicar en diferentes zonas del país. En cada ciudad y municipio al que llegamos, las intervenciones son planeadas, con profesionales en diferentes áreas y articulado con las autoridades locales, cada acción suma, dejamos capacidad instalada, y contribuimos con la economía local mediante, la contratación de personal y compra de materiales a los proveedores de la zona. Así es que podemos enfrentamos a nuevos retos, como llegar a zonas de difícil acceso, mayor cobertura, nuevas temáticas de intervención social, alinearnos con los objetivos de la Agenda 2030 y generar alianzas para el desarrollo local

y nacional. Comprendiendo los contextos y dinámicas sociales de las comunidades intervenidas y del voluntariado universitario y corporativo que son el articulador clave para llevar a cabo estos procesos. Con esta breve descripción de los avances que la Fundación ha conseguido en estos años, quiero felicitar a todas las personas que han hecho y que hacen parte de esta historia de miles de vidas, pues no somos solamente los que estamos en la oficina o en campo cada semana, son también ustedes, el empresario, el voluntario, el rector de una institución, la señora dueña de su casa, el líder comunitario, Catalina Muñoz, Luz Dary, Clarita, María, en fin todos nos merecemos hoy este reconocimiento. Gracias por su confianza, por su compañía y por seguir creyendo en este sueño de un mejor país para todos!


15 AÑOS

QUE CONVERGEN

EN UN MISMO

SUEÑO ARTÍCULO: LUCERO MUÑOZ GÓMEZ FOTOGRAFÍA: VICTOR HUGO VILLAMIZAR

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eis meses de embarazo, su cuarto hijo, y el diagnóstico no era esperanzador. Los médicos decían que Cata había dejado de crecer y que su peso y medidas no correspondían a un bebé en gestación estándar. Esta primera historia inicia con el nacimiento de un milagro, el proceso para comprender los nuevos retos, adversidades de salud y pronósticos de vida. Los padres de Cata, Luz Dary y Oscar, sin entender qué se venía en camino, decidieron confiar en Dios y esperar. Esta es una historia que se remonta desde los valores tradicionales de una familia paisa con la fe intacta en los designios de Dios, enfocada en el amor y servicio a los demás, por medio de la generosidad y los actos desinteresados hacia su familia y su comunidad. Cata nace un 2 de marzo, desafiando la fragilidad de la vida, pero sostenida en el amor y la esperanza. Son muchos los ires y venires de su historia, pero la controversia empieza a sus siete años de edad. La vida le recordó a la familia Muñoz Gómez lo frágil que es, y que los planes que se hacen, al final no dependen de ellos mismos. Nuevamente los médicos hacían presencia y lo único importante para no olvidar, era que, así como cuando Cata estaba en la barriga de su mamá, no había esperanza. Tenía una complicación severa de salud, la cual aún hoy es difícil de explicar. En ese momento lo único importante de entender y procesar era que su vida estaba siendo comparada con la de una vela, la cual se iría apagando con el paso de los días.


15 AÑOS

La segunda historia empieza con Gohard, un joven universitario de administración de empresas, que junto con sus amigos decide tomar acción para mejorar las condiciones de vida de personas en condición de vulnerabilidad. Su historia empieza en la zona centro de Bogotá, trabajando con mujeres en condición de prostitución y con sus hijos, niños y adolescentes también en condiciones críticas de vida. Este joven identifica que una de las mayores problemáticas y necesidades que tenían estas mujeres, no tenían un lugar digno donde vivir y debían pagar una pieza a diario para vivir con sus hijos. Su sueño era tener una casa y Gohard hace de esos sueños sus sueños. Es aquí cuando nace la idea de construir viviendas y dar solución la mayor necesidad identificada. El desenlace de esta historia se da gracias a la evolución de este sueño que con tiempo y esfuerzo se consolidó en un programa abierto cuyo objetivo era construir soluciones habitacionales a familias que no contaban con una vivienda digna, mediante la unión de compañeros universitarios y amigos.

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La magia ocurre cuando la intención, las ganas y el querer se unen en el momento preciso e indicado. Ese momento perfecto en donde a partir de una acción muy sencilla, Luz Dary se inspira y se apasiona con el sueño de Gohard. Cambiando de canal en canal, el joven voluntario se encontraba en televisión nacional contando su experiencia, mientras que Luz Dary estaba en la habitación de hospital acompañando a su hija. Cata, ya había pasado por varias cirugías en donde se había decidido que la fe, el amor y varios médicos podrían lograr algo más que esperar que la luz de su vida se apagara. Desde el infinito amor hacia su vida y su forma de ser en el mundo, Cata dio vida a una tercera historia: la historia de la gratitud por las oportunidades y bendiciones, brindando algo de éstas a los más desfavorecidos. Fundación Catalina Muñoz surge, Gohard y Luz Dary se ponen en la tarea de aprender y construir métodos que impacten su país y su comunidad. Fue en este punto donde se encontraron dos realidades que se complementaron. Por un lado, unos jóvenes inexpertos y con ganas de cambiar el mundo, y por el otro lado, una familia con deseos de apoyar y apostarle a lo imposible. Empezaron sin el apoyo de empresas o sector públicos. Bastó con que Luz Dary trajera a su familia y a sus amigos para reunir recursos para ayudar a más y más personas.

Esta historia que se lleva escribiendo en estos largos 15 años ha sido testigo de la evolución de los sueños y el deseo por hacer el trabajo cada vez mejor y más grande. Al principio el trabajo inicial era básico, se construían módulos de vivienda en las periferias de Bogotá, pero hoy en día, además de seguir construyendo módulos de vivienda más grandes, la fundación trabaja por el desarrollo comunitario a niveles más profundos y con mayor impacto. Esta historia ha logrado salir de Bogotá, y empezó a escribirse en los lugares mágicos y hermosos que tiene nuestro país. Este sueño ha permitido escribir nuevas historias y ha hecho de la Fundación Catalina Muñoz pionera con el trabajo de responsabilidad social con muchas organizaciones que empiezan a preocuparse, formulándose a sí mismas preguntas que les permitan manifestarse en pro de su comunidad y sus colaboradores. Sin embargo, lo increíble es ver cómo durante este tiempo, tantas historias se han a entrelazado con la fundación, y cómo cada quien llegó en un momento determinado de la historia y empezó a escribir una nueva junto a nosotros. Voluntarios, donantes, amigos y aliados, le apostaron a re-escribir su historia mientras le permitía transformaban la vida de miles de personas y le permitían a la fundación crecer. Al final, muchas de las historias pudieron llegar a su fin, pero hay otras que se siguen viviendo y escribiendo sin un final cercano aún, pero si teniendo un mismo sueño, creer en la magia de la coincidencia, en vivir para escribir una mejor historia basándose en Cata como inspiración de vida, y en la comprensión de que más allá del número de módulos construidos, lo importante ha sido la credibilidad y la confianza que las personas han tenido en estos 15 años que lleva la fundación escribiendo y entrelazando historias que convergen en un mismo sueño.

Se ponen en la tarea de aprender y construir métodos que impacten su país y su comunidad”.

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PROYECTOS

LA DIMENSIÓN

SOCIAL ARTÍCULO: PÁOLA FARINA FOTOGRAFÍA: ARCHIVO FCM

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ientras entrevistaba a diversas familias sobre cómo la fundación ha hecho sus sueños realidad, pude observar que todas tenían un comentario en común. Me explicaban que luego de que entregaran a la fundación la documentación pertinente y el acondicionamiento del terreno en el que colocarían luego su casa, el equipo de trabajo FCM era absolutamente eficiente en el resto del proceso. Ellos dicen: “la demora era nuestra, la fundación hace magia”. Motivo por el cual decidí preguntarle a Gohard, Director de la Fundación, cómo era exactamente el proceso de la magia de la que tanto hablan las familias. Lo primero que se hace es identificar los barrios o las comunidades que cumplan con las características que la fundación busca. Es decir, familias o comunidades que estén en condiciones de vulnerabilidad económica y social. Ubicados en zonas que por lo general se han ido construyendo a través de la informalidad y cuentan con líderes comunitarios activos que generan movimiento social en las localidades. A partir de esto, trabajamos con ellos para identificar las mayores necesidades y las oportunidades de intervención para un impacto positivo. Entonces, el primer paso es identificar la comunidad, luego iniciar el trabajo con los líderes comunitarios y posteriormente viene la parte de plasmar el proyecto o propuesta. Es aquí cuando los diferentes programas de la fundación se empiezan a entrelazar y a complementar entre sí. Por un lado, dentro de la dimensión de habitabilidad e infraestructura se inicia una evaluación técnica: la revisión del espacio, sus condiciones y los requerimientos legales del mismo. En paralelo, la dimensión social empieza a trabajar. La comunicación constante con los aliados locales, el sector público y/o privado, empiezan a realizar aportes para la generación de posibles intervenciones sociales que completen el trabajo del área técnica. Aquí es donde resuena la palabra magia, donde desde una mirada más amplia se generan proyectos

como mejoramiento de espacios comunes, instituciones educativas, construcción de módulos, recuperación de zonas verdes, trabajo ambiental y desarrollo comunitario. La dimensión social y la técnica trabajan juntas para imaginar, crear y plasmar las mejoras en la calidad de vida de las comunidades. Por último, como complemento a estos procesos, dentro de la fundación se trabaja una línea de productividad enfocada en el emprendimiento. Este proceso le permite a las personas adquirir herramientas para generar alternativas de nuevos ingresos para sus familias. No es un proceso de empleabilidad, ni hay alianzas con empresas, sin embargo es una nueva oportunidad para visibilizar la adquisición de habilidades mediante el trabajo y la motivación de las familias. En este proceso, adicionalmente a la capacitación que ofrece, le provee a los emprendedores materiales para sus productos y les ayuda con la comercialización de los mismos.

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INTERACCIÓN

DE LA

CONSTANCIA ARTÍCULO: PÁOLA FARINA FOTOGRAFÍA: JUAN DAVID OQUENDO

A

ntes de que la fundación llegara a las vidas de esta familia, Concepción Vanegas, una mujer de 36 años y actual pareja de Eduin desde hace 13 años, nos cuenta que ellos realmente no pensaban que existiera ninguna posibilidad de tener un hogar propio para su familia y pagaban arriendo, por lo cual constantemente estaban cambiando de de lugar en lugar su hogar. Luego de conocer a la fundación y tener la oportunidad de ser bendecidos con su ayuda, les cambió la vida completamente. Concepción explica que más allá del factor físico de tener un techo, la casa ha traído grandes mejoras en la proyección a futuro de su vida y la de su familia. Ahora que sus hijos Nataly Yurany de 12 años y Oscar Julián de 4 años pueden disfrutar de tener un hogar propio se han dedicado a cuidarlo y hacer de cada espacio un lugar de enriquecimiento familiar.

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El sentido de pertenencia de sus hijos hacia su nuevo hogar los ha llevado a desarrollar nuevas actividades familiares, tales como pintar las habitaciones de sus colores favoritos y ambientarlas a su gusto, actividades que nunca antes habían realizado, debido a que en arriendo las posibilidades son limitadas.

Esta fundación ha logrado que personas atraviesen el mundo para apoyar esta causa”.

Concepción dice: “como padres, siempre queremos lo mejor para nuestros hijos, y cuando se está constantemente cambiando de vivienda, indirectamente se les genera un sentimiento de inestabilidad”. Esta familia también ha trabajado en el equipo de voluntariado de la Fundación, apoyando a otras familias a construir sus sueños. Este es solo uno de sus proyectos, en el voluntariado las personas además de ayudar a construir casas, tambíen puede ayudar a construir huertas o pintar. Les sorprendió mucho el hecho de poder haber visto con la fundación a personas de todas partes del mundo, que hablan diferentes idiomas, todos apoyando en el voluntariado para ayudar a personas que ni siquiera conocían, cuando

no tenían la necesidad de hacer este tipo de trabajos pero ahí estaban, dando todo de sí mismos para hacer el sueño de esta familia realidad. “Esta fundación ha logrado que personas atraviesen el mundo para apoyar esta causa, cuando muchas veces los vecinos de las mismas localidades no se apoyan entre sí”. Es una labor maravillosa la que ha podido vivir esta familia de la mano con la fundación. Hay muchas personas que no tienen las condiciones económicas para tener una casa y tenerla es un sueño hecho realidad. Es una gran ayuda por parte de las empresas que donan a este tipo de proyectos, ya que cambian la vida de millones de personas. La familia Rodríguez invita a las personas a donar y participar en los voluntariados de la fundación, para seguir construyendo sueños.


INTERACCIÓN

DEL CIELO

A LA TIERRA ARTÍCULO: PÁOLA FARINA FOTOGRAFÍA: NICOLAS CAMARGO

H

elberth es un hombre de 30 años que reside en el Barrio Mochuelo. Una tarde un buen amigo suyo, que vivía en el barrio Barranquitos, le contó que finalmente la Fundación Catalina Muñoz volvería al barrio. En ese instante sus ojos se iluminaron, al comprender que finalmente había vuelto la oportunidad que tanto estaba esperando, con la que sacaría a su familia adelante.

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Él ya conocía la fundación, ya que 5 años atrás la había visto en acción en su barrio. Fue en ese entonces cuando decidió comprar el terreno en donde actualmente vive, pero en ese momento no alcanzó a entregar la documentación requerida a la fundación a tiempo. Entonces comenzó a construir un terreno por su cuenta en el cual vivir con su familia. Su casa constaba solamente de un espacio en donde dormían él, su pareja Cindy Paola y su hijo de 8 años Miguel Salvador. Era una pequeña habitación con el suelo sin pavimentar y un pequeño baño. Convivían también en el mismo espacio los conejos, los gatos, el perro y las gallinas. Dentro de la casa había un desnivel inmenso, como si fuera el cráter de un volcán. Esto mantenía permanentemente preocupados a Helbert y Cindy por su hijo. Además, debían correr frecuentemente al hospital, ya que Miguel Salvador se enfermaba por las condiciones del espacio. Cuando se contactaron con la fundación pudieron poner al día sus documentos, entregaron todos los requisitos y a partir de ahí el resto del proceso se realizó en un abrir y cerrar de ojos. La familia cuenta que el cambio fue del cielo a la tierra. Ahora Miguel Salvador tiene su propia habitación y su salud ha mejorado notoriamente. Helbert se siente muy agradecido con la fundación, por ende aprovecha su cargo como presidente de la junta de su barrio para convocar e incentivar a integrantes de la comunidad a apoyar en los proyectos de voluntariado de la fundación. Helbert dice: “aquí nada es político, nada es religioso y a nadie se le vende casas. Solo se busca la calidad de vida de las personas y los resultados hablan por sí solos”.

Invita a todas las personas que estén en capacidad de hacerlo a prestar servicio de voluntariado a la fundación y realizar donaciones. Explica que esta es una causa con la que realmente se está cambiando vidas y se están salvando familias. La Fundación Catalina Muñoz no solo ayuda a las familias a tener un hogar, sino que al mismo tiempo les da metas y propósitos para sus vidas. Pudimos observar que las familias a las que les ha sido entregada su casa, posteriormente se han dedicado a hacer diferentes arreglos estéticos y mejoras a estas. Constantemente están en un proceso de crecimiento para sus hogares, e incluso han comenzado a cultivar sus propias huertas en casa y criar animales de manera organizada. Realmente “Construyen Sueños”. A un amigo suyo, José Pabón, quien tuvo un accidente vehicular con su familia del cual solo él se salvó, quedando incapacitado de por vida, ahora ya tiene su casa prefabricada también. En la zona rural de Ciudad Bolívar incluidas comunas de Usme, se han construido ya alrededor de 30 casas hasta la fecha. En el grupo de voluntariado de la fundación todo el tiempo se están generando nuevas convocatorias para ir a hacer realidad proyectos en toda la región. Otro factor resaltado por Helbert es que la fundación no construye ni patrocina invasiones, todos los proyectos requieren documentación en regla. Patrocinar invasión es promover delincuencia, aquí sólo se incentiva que todo sea de esfuerzo propio. Cuando las cosas se obtienen con esfuerzo propio se valoran y crecen con el tiempo, este es un valor agregado que tiene la fundación. No está entregando algo pasajero, no es un juguete ni un refrigerio. Cuando dan una vivienda, lo que generan es que en el transcurso del tiempo cada vez que vuelvan a hacer una visita al lugar se encuentren con crecimiento y progreso.

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INTERACCIÓN

NUESTRO

PALACIO ARTÍCULO: PÁOLA FARINA FOTOGRAFÍA: ANDRÉ DE LA VEGA

D 36

oña Blanca y su esposo Don Luís pasaron la mayor parte de su vida en el campo. Nacidos en Cundinamarca, donde pasaron su niñez, la pareja decide mudarse al Huila, para pasar su juventud allí. Varios años después deciden mudarse a la ciudad de Bogotá, donde compraron una vieja casita prefabricada, en la cual vivieron durante 10 años. Pero tras la enfermedad de Don Luis, la pareja toma la decisión de volver al Huila. Regresar a vivir al Huila de mayores, sin sus hijos fué algo que marcó sus vidas. 14 Años más tarde, toman la decisión de mudarse por última vez a la ciudad de Bogotá, en donde planearon pasar los próximos años de sus vidas. Vivieron en arriendo durante un año, hasta que un día Don Luis le compró a una señora un lote en el barrio La Flora, Sector Juan Rey de Usme, y en compañía de su hija, fue a comprar una casita prefabricada. Cuando llegaron al lugar, Don Luis se percató de que su presupuesto no era suficiente para comprar la casa, y fue allí cuando la misma señora que le vendió el lote le comentó de una fundación que le ayudaba a las familias a tener un hogar, donando casas prefabricadas. El proceso para obtener la casa fue sencillo, les hicieron la primera visita, analizaron el terreno y les dieron instrucciones de como arreglarlo para poner la placa. 3 meses después, con la ayuda del equipo de voluntariado de la fundación, la pareja estrenó su nuevo hogar. Cada día cuando despiertan en su nuevo hogar, se sienten muy afortunados por esta gran ayuda. Doña Blanca cuenta que a veces su esposo se refiere a la casa como: La Casita, y ella lo corrige, explicandole que no es una casita, que fueron bendecidos con un Palacio.

Los ojos se le llenan de lágrimas al contar que todo lo que llegó a sus vidas luego de la casa ha sido progreso y bendiciones, que la casa fue el punto de partida para la maravillosa vejez que ahora tienen la oportunidad de vivir en ella. No solamente la fundación los ayudó, sino que luego de recibir la casa también recibieron regalos de sus amigos del Huila como el piso y la pintura. Dentro de la misma casa ahora pueden trabajar como satélites en sus máquinas de coser para diferentes empresas, confeccionando chaquetas. Doña Blanca reconoce que hay muchísimas familias aún viviendo en condiciones de necesidad y entiende lo que significa pasar por ello. Motivo por el cual invita a más personas a participar en voluntariados y hacer donaciones, para que más personas puedan comenzar a construir sus sueños de la mano con la fundación. Ella dice: “Realmente tener una casa propia no es riqueza, pero no tenerla si es mucha pobreza”. Para Doña Blanca es muy triste ver familias completas que están viviendo en lugares bonitos, pero que en cualquier momento recibirán un llamado a la puerta del propietario pidiéndoles desocupar el lugar, para que otra vez deban irse a la calle a aventurarse y luchar. Ahora orgullosamente nos abre las puertas de su casa y mientras nos brinda un café dice “este es nuestro hogar y nunca nos lo podrá quitar nadie”.

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INTERACCIÓN

DERECHO

Durante sus 15 años ha trabajado por la garantía del derecho a la vivienda digna”.

A LA VIVIENDA EN ASENTAMIENTOS

INFORMALES ARTÍCULO: NICOLÁS GIRLADO CHICA FOTOGRAFÍAS: ARCHIVO FCM

E

l artículo 51 de la Constitución Política de 1991 establece que los colombianos y las colombianas tenemos derecho a vivienda digna, y según la Corte Constitucional, es un derecho de carácter prestacional, aunque excepcionalmente puede ser fundamental[1], lo que implica que podría exigirse a través de la acción de tutela. La naturaleza prestacional de este derecho significa que requiere un desarrollo legal previo y que puede ser prestado directamente por el Estado o por entidades que se creen para tal fin[2]. Pero en el fondo, lo que esto implica es que el Estado colombiano no cuenta con la capacidad de satisfacer este derecho a todas las personas sin hogar. Justamente en medio de esa fisura institucional es donde la sociedad civil se articula y es capaz de suplir una obligación estatal, como es el caso de la Fundación Catalina Muñoz que durante sus 15 años de existencia ha trabajado por la garantía del derecho a la vivienda digna de las familias más vulnerables de Colombia. La mayoría de las familias beneficiadas con la labor de la Fundación se ubican en asentamientos informales en las periferias de las ciudades y municipios, a donde llegaron huyendo de la violencia, o ante la falta de vivienda asequible para la población pobre de las ciudades, o por su vulnerabilidad económica, la discriminación y marginalización, o por una gobernanza deficiente que favorece la especulación, el despojo y la ocupación[3].

En América Latina más de 104 millones de personas viven en asentamientos informales[4] con serias limitaciones en el acceso a los derechos básicos. En Colombia, la respuesta tradicional del Estado ha sido la expulsión, el abandono, la sanción y la marginalidad. La Fundación Catalina Muñoz conoce que, en muchos casos de asentamientos informales, el Estado solo aparece para sancionar o despojar a las personas de las viviendas que este no les ha garantizado en debida forma. Por lo tanto, es fundamental sumarnos a la visibilización de esta problemática que afecta a millones de personas en nuestro país, buscando promover una fuerte sensibilización al respecto para que se incluya en las políticas públicas, a su vez construidas con participación y consulta de los pobladores de asentamientos informales. Así mismo, es clave posicionar el derecho a la vivienda en asentamientos informales como una situación de vulneración de derechos humanos que debe atenderse antes que perseguirse y sancionarse. Esto debe ser parte de una estrategia integral para resolver el déficit de vivienda en nuestro país, por el que seguiremos trabajando sin descanso.

[1] Corte Constitucional. Sentencia C-444 de 2009, M.P. Jorge Ignacio Pretelt Chaljub. [2] Corte Constitucional. Sentencia T-106 de 2011, M.P. Nilson Pinilla Pinilla. [3] UN-Hábitat (2009, 2011, 2013), The State of the World’s Cities Report. [4] Comisión Interamericana de Derechos Humanos, Informe sobre Audiencias Públicas del 163 Período de Sesiones, Washington. 2017.


DIFUSIÓN

DE LA

POBREZA ARTÍCULO: LUCERO MUÑOZ GÓMEZ FOTOGRAFÍA: ARCHIVO FCM

H

oy en día tenemos que replantear la manera de pensar y abordar la pobreza como la falta de dinero, entendiendo que ésta va más allá de la carencia de ingresos y recursos para garantizar unos medios de vida sostenibles. Esto significa que al comprender la calidad de vida y bienestar del individuo, éstos se componen de diversas áreas que constituyen al individuo y permiten su desarrollo. Así pues, enfocarse en un solo factor, tal como el ingreso, no es suficiente para capturar la verdadera realidad de la pobreza. De esta manera, una persona además de tener carencia económica puede tener al mismo tiempo una mala salud o estar desnutrida, puede carecer de agua limpia o electricidad,

tener un trabajo precario o tener muy poca educación. Precisamente, el concepto de Pobreza Multidimensional nos permite entender que la esta se descompone de 3 dimensiones: salud, educación y calidad de vida. Cada dimensión cuenta con una serie de indicadores que permitirá facilitar el objetivo de luchar contra la pobreza. A partir del 2011, el gobierno colombiano ha utilizado la metodología de pobreza multidimensional para reducir la pobreza, la cual establece objetivos tangibles y productos basados en restricciones presupuestarias y en prioridades (Angulo, Díaz & Pardo, 2011). Este concepto evalúa una mayor diversidad de variables que determinan una pobreza estructural y en donde, al contrastarse con la pobreza monetaria, muchas personas y hogares no serían pobres. En ese sentido, el índice de pobreza multidimensional fue desarrollado en Colombia por el Departamento Nacional de Planeación (2012), en el que se establecieron 5 dimensiones a evaluar:

82%

Familias Nucleares Familias Extensas

De esta manera, es preciso analizar las variables, no asignadas a cada individuo de la familia, sino a toda la unidad familiar comprendiendo que todos están inmersos en las mismas privaciones. Es por esto que en aras de comprender la pobreza, sus dimensiones y oportunidades de erradicación, desde la Fundación Catalina Muñoz se han establecido 6 dimensiones para lograr hacer un análisis más profundo y entender el impacto en la población beneficiada. Dimensiones: 1. Ingreso y empleo: busca entender si la familia tiene ingresos, y si éstos son estables. 2.Salud y medio ambiente: busca comprender la salud de los integrantes de la familia, por medio de indicadores de hábitos de higiene, salud sexual y dental. Así como entender el entorno y ambiente en donde vive la familia. 3.Vivienda e infraestructura: Busca comprender las condiciones actuales de la vivienda y sus espacios, para identificar si éstos permiten un desarrollo de la calidad de vida. 4.Educación y cultura: busca conocer si la familia tiene oportunidades de acceder a la educación, a participar en espacios culturales y que permitan el desarrollo del individuo. 5.Organización y participación: Busca identificar si la familia tiene una participación activa dentro de diferentes comunitarios y gubernamentales. 6.Interioridad y motivación: busca identificar el estado emocional y anímico de las familias.

Los anteriores indicadores deben estar presentes a la hora de evaluar el quehacer de la Fundación Catalina Muñoz, en miras de los programas sociales implementados a lo largo de estos 15 años. El programa “Construyendo Sueños” buscar brindar soluciones habitacionales a familias en condición de vulnerabilidad social y económica con el fin de mejorar la calidad de vida y bienestar de la unidad familiar. Sin embargo, a partir de este punto surge la oportunidad de replantearse este impacto tangible y comprender el hogar como una unidad de análisis. Si bien es cierto que hogar no es equivalente a familia, en la Encuesta de Calidad de Vida de Colombia en 2008, aproximadamente :

De esta manera, a partir del 2019 la Fundación ha orientado sus procesos a entender como el módulo prefabricado es un factor que ayuda a superar la pobreza desde la dimensión vivienda, pero con un reto constante de validar y medir aquellas mejoras que no son tangibles de primera mano. La tarea, entonces, será la de descomponer la pobreza para comprenderla de una manera más asertiva y brindar soluciones más oportunidad y sostenibles. Es así como, desde el funcionamiento de la fundación y sus actividades diarias, buscamos la articulación de diferentes entidades y actores que permitan abordar y mejorar la calidad de vida de las familias en las diferentes áreas.

[1] ANGULO, R., DÍAZ, Y., & PARDO, R. (2011). Índice de Pobreza Multidimensional para Colombia (IPM-Colombia) 1997-2010. In ARCHIVOS DE ECONOMÍA (p. 57). [2]Departamento Nacional de Planeación. (2012). Metodologías Oficiales Y Arreglos Institucionales Para La Medición De La Pobreza En Colombia.

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DIFUSIÓN

NUESTRO IMPACTO POR DANIEL RAMÍREZ ARTÍCULO: DANIEL RAMÍREZ FOTOGRAFÍA: JUAN DAVID OQUENDO

T

ras 15 años de historia, hemos entendido que las condiciones de vivienda e infraestructura de espacios comunes son factores clave para el desarrollo de comunidades vulnerables. Por esto, nuestros proyectos brindan soluciones de hábitat y desarrollo social a través del mejoramiento de instituciones educativas, parques, centros comunitarios, salones comunales, canchas, y el embellecimiento de fachadas.

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Gracias a la confianza de más de 200 empresas de diversos sectores, aproximadamente 15 Alcaldías y gobiernos locales y más de 15 organizaciones internacionales, hemos llegado a 28 departamentos y más 120 ciudades, impactando positivamente la vida de 12,000 personas con la construcción de más de 3,600 módulos prefabricados. Asimismo, gracias a las alianzas con el sector privado, hemos beneficiado 80,000 estudiantes con la mejora de la infraestructura de más de 150 instituciones educativas. De forma similar, más de 10,000 personas se han visto beneficiados de las mejoras de más de 50 espacios públicos en diferentes zonas del país. Por otro lado, a través de nuestras experiencias de voluntariado hemos movilizado más de 50.000 voluntarios que han unido para construir un mejor país. Estamos orgulloso de nuestros resultados y son la evidencia de nuestro compromiso, con la acción integral a favor de las personas, el planeta, la prosperidad y el cumplimiento de la Agenda 2030, en donde trabajamos por el fin de la pobreza (ODS #1), la educación de calidad (ODS #4), el acceso al agua limpia (ODS #6) y saneamiento básico, la promoción de ciudades y comunidades sostenibles (ODS #11), y la vida de ecosistemas terrestres (ODS #15) a través del fomento de alianzas estratégicas (ODS #17). ¡Podemos cambiar el mundo y hacerlo un lugar mejor, está en tus manos hacer la diferencia! Nelson Mandela

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Revista Catalizando  

Nuestros estudiantes de Diseño Gráfico - 4 semestre del Curso Diseño Editorial, participaron con 3 propuestas diferentes de la Revista Catal...

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