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REVISTA AMBIENTAL

Vol. 14, Núm. 1 2016

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Carta del director Cuando en Puerto Rico hablamos de atracciones naturales de calidad, es necesario reservar un lugar especial para La Parguera. Todavía recuerdo la primera vez que visité este lugar en la década del 60 pues quedé tan impresionado por el ambiente de comunidad marina y pesquera, que no he podido borrar ese momento de mi memoria. Aquella escena parecía sacada de una película de Hollywood, habían lechones en la orilla del agua, pescadores vendiendo su pescado en la calle y muelles, vendedores ambulantes, actividad económica, los manglares, una estación de gasolina en el muelle, los islotes y cayos, las embarcaciones pesqueras y para colmo, encontré a un compañero de clases que llevó a pasear a mi familia en una yola de su abuelo, que era pescador. Aunque han pasado mas de 50 años desde esa primera visita, todavía La Parguera conserva ese encanto que el que la visita, jamás olvida los paisajes espectaculares y el ambiente marino y bullanguero. La Parguera es un antiguo poblado de marineros y pescadores que fue conquistado por las industrias de la recreación marina y el turismo en la década del 50 y declarado Reserva Natural por el Departamento de Recursos Naturales y Ambientales en la década del 70. A pesar del exceso de cemento, el desparrame urbano, la falta de planificación en su desarrollo y un presupuesto inadecuado para el manejo de usuarios de la Reserva Natural, La Parguera aún conserva su encanto. Este encanto es resultado de los diversos ecosistemas que componen esta atracción natural y el ambiente de comunidad costera tradicional con una cultura de vida aventurera y relajada. La Parguera ofrece a residentes y visitantes arrecifes de coral, pesquerías, praderas de yerbas marinas, manglares, vida marina, montes, islotes, vistas espectaculares y una caterva de oportunidades económicas y recreativas que todavía no han sido desarrolladas a cabalidad. No se me ha olvidado su atracción natural por excelencia, la Bahía Fosforescente de la Parguera, una de las pocas en el mundo que es responsable del mucho del impacto económico de este sector. En esta edición de la revista Marejada, queremos resaltar algunos de los esfuerzos para entender y educar a los usuarios de esta atracción natural 2

y de esta manera contribuir a la conservación de La Parguera. Esperamos que el gobierno de Puerto Rico reconozca el valor económico y ecológico de La Reserva Natural de La Parguera y le asigne un presupuesto adecuado para manejar los múltiples usos y usuarios que impactan de una manera u otra la calidad del recurso. El reto de todo manejador de reservas naturales es encontrar una fuente de financiamiento para manejar a los usuarios del recurso y de esta manera, conservar el valor ecológico y económico de la atracción natural. En La Parguera existe una fuente de financiamiento que no se considera como tal pues a muchas personas les resulta repugnante el que algunas personas hayan establecido segundas casas (casas de veraneo) en la zona marítimo terrestre—privatizando un bien de dominio público que pertenece a todos los puertorriqueños—y no se dan cuenta que esta puede ser la fuente de financiamiento para el manejo de la Reserva Natural. Es sabido por toda la comunidad de La Parguera que se han vendido casetas en más de $400,000, siendo conservadores. Si utilizamos este valor como referencia o comparable, podemos establecer un canon de arrendamiento a cada caseta de $1,000 mensuales y obligamos los fondos exclusivamente para el manejo de la Reserva Natural de La Parguera. Los fondos derivados de este arrendamiento estarán cerca de $100,000 mensuales que deben ser obligados para el manejo de los usuarios de la reserva natural, comprar equipo (ej. lanchas, jet skis, vehículos 4x4), contratar empleados y velar por la salud del ecosistema. Claro está antes de proponer este ejercicio de cobro por la utilización de un bien de dominio público que pertenece a todas y todos los puertorriqueños y generaciones futuras, hay que tener unas consideraciones para las personas que son residentes bona fide y los que operan negocios directamente relacionados al mar. Otras fuentes de financiamiento lo son: la marina, los hoteles, las embarcaciones ancladas en los canales o amarradas a las casas. Lo ideal sería crear un fideicomiso con responsabilidad para co-manejar el presupuesto con el DRNA. Vivir en la Parguera es un privilegio, contribuir a la conservación de esta atracción natural “priceless.” Ruperto Chaparro Serrano, MA


Marejada es publicada por la Oficina de Comunicaciones del Programa de Colegio Sea Grant de la Universidad de Puerto Rico bajo la subvención Núm. NA14OAR4170068 del Departamento de Comercio de Estados Unidos y la Administración Nacional Oceanográfica y Atmosférica (NOAA). ISSN 1947-1424 Ruperto Chaparro Serrano, Director del Programa Sea Grant Tania del Mar López Marrero, Directora asociada del Programa Sea Grant Cristina D. Olán Martínez, Coordinadora de comunicaciones/Directora editorial Delmis del C. Alicea Segarra, Asistente de comunicaciones/Especialista en educación Clarisabeth K. López Rodríguez, Especialista en información Oliver Bencosme Palmer, Ilustrador científico/Diagramador/Artista gráfico Raúl Omar Ortiz Arroyo, “Pichón Duarte,” Fotógrafo/Videógrafo/Jefe de Impresos

Foto: Pichón Duarte

Las opiniones y los puntos de vista expresados en esta revista no necesariamente reflejan los de la Universidad de Puerto Rico o los del Programa Sea Grant. La mención de marcas de productos no debe ser interpretada como un endoso a las mismas.

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Visión Mucha gente piensa que el espacio sideral, el universo, es nuestra frontera final de la exploración y del conocimiento. Sin embargo, los océanos todavía son una región desconocida y nuestros mares, los que nos quedan a unos pasos de nuestras casas, aguardan por nuestros esfuerzos en investigación, para conocerlos a profundidad, mantener su valor ecológico y salvaguardarlos para que las generaciones futuras puedan beneficiarse de las oportunidades económicas y recreativas que estos ofrecen. Tal vez, lo irónico es que muchos conocen sobre el planeta Tierra o sobre nuestro sistema solar, pero conocen muy poco sobre los ecosistemas marinos y costeros y su extraordinaria biodiversidad, su fuerza y su energía física, así como su papel en la climatología. Como ciudadanos, debemos entender bien esa inmensa parte de esta biosfera que está formada por las aguas de los océanos.

Marejada surge como un medio de comunicación enfocado en educar a los hispanoparlantes acerca de la importancia de proteger nuestros mares y océanos de los complejos procesos climáticos y antropogénicos que los amenazan.

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Marejada es una revista ambiental comprometida con la conservación y el desarrollo sustentable de nuestros recursos y atracciones marinas y costeras. Nuestro interés es educar al público general y llevarle información científica de una manera sencilla y fácil de entender. Para nosotros, uno de los puntos clave, en el marco de las investigaciones científicas aplicadas, es poder desarrollar proyectos dirigidos a solucionar problemas actuales que afectan los recursos marinos y costeros que nos rodean, al tiempo que facilitamos los resultados de estas investigaciones a los manejadores y los usuarios de estos recursos. Estos resultados deben ser publicados y puestos al alcance de la mayor cantidad de personas. Esta revista ambiental constituye ese espacio accesible para que los investigadores, los científicos, los usuarios de los recursos, los educadores, los manejadores y los especialistas publiquen artículos cónsonos a nuestra visión, al tiempo que el lector disfruta en este proceso del saber. Marejada: una manera de acercarte más a la costa.


REVISTA AMBIENTAL

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La bioluminiscencia en la Bahía Fosforescente, La Parguera: Mito vs. realidad Iniciativa para reducir la contaminación lumínica en La Parguera

Cambio en el paisaje de La Parguera entre 1930 y 2010: El caso de las estructuras construidas y los manglares

24 Un recorrido por La Parguera 38 43 24

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Puerto Rico Brilla Para la Naturaleza Un experimento a repetir para controlar la contaminación lumínica

Publican estudio sobre la Reserva Natural de La Parguera Efra Figueroa: Buceo y cámara en mano

Foto: Oliver Bencosme Palmer

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Foto: Oliver Bencosme Palmer

La bioluminiscencia en la Bahía Fosforescente, La Parguera: Mito vs. realidad

La doctora Brenda Soler muestra imágenes de los dinoflagelados vistos a través del FlowCAM.

Por: Brenda María Soler Figueroa, PhD

En Puerto Rico somos privilegiados ya que contamos con uno de los ecosistemas marinos más impresionantes y fascinantes en el mundo: las bahías y lagunas bioluminiscentes. Por bioluminiscencia se entiende la emisión de luz por organismos vivos. Esta se puede observar en una gran variedad de organismos como por ejemplo, insectos, hongos, bacterias, peces, medusas, estrellas de mar y calamares, por mencionar algunos. Sin embargo, la mayor diversidad de organismos bioluminiscentes se encuentra en los océanos. La bioluminiscencia en estos organismos, además de proveerles la capacidad de iluminación en las profundidades oceánicas donde no llega la luz del sol, les sirve como mecanismo de defensa, depredación y/o reproducción. 6

El despliegue de luz en los sistemas bioluminiscentes de Puerto Rico es ocasionado principalmente por la acumulación de altas concentraciones del dinoflagelado bioluminiscente Pyrodinium bahamense. La bioluminiscencia en estos organismos microscópicos ocurre a través de una reacción química en donde una molécula conocida como luciferina es oxidada, en presencia de la enzima luciferasa y oxígeno, lo que resulta en la emisión de luz azul. En la mayoría de los dinoflagelados esta reacción es controlada por un ritmo circadiano endógeno, una especie de reloj biológico que da lugar a que la bioluminiscencia suceda únicamente durante la noche. Sin embargo, para que se produzca este fenómeno, el agua en donde se encuentran los organismos debe ser


estimulada mecánicamente; es decir, para que ocurra la reacción y la bioluminiscencia pueda ser apreciada debe existir un movimiento externo al dinoflagelado. Este movimiento puede ser generado por diversas fuentes o acciones tales como: el oleaje producido por el viento o por las embarcaciones, las gotas de lluvia cuando caen en el agua, el choque con rocas, las personas cuando agitan sus manos en el agua o cuando reman mientras van en kayak, o el paso de peces nadando, por mencionar algunos ejemplos. Entre los sistemas bioluminiscentes más importantes en Puerto Rico se encuentran Puerto Mosquito en Vieques, la Laguna Grande en Fajardo y la Bahía Fosforescente en La Parguera, Lajas. Estos ecosistemas marinos además de representar un atractivo turístico y por ende una fuente económica para nuestro país, juegan un papel importante para las pesquerías y como hábitat de especies protegidas como los manatíes y los delfines. Sin embargo, y a pesar de su importancia, los sistemas bioluminiscentes han sido poco estudiados si los comparamos con ecosistemas como los arrecifes de coral. Esto ha resultado en una desinformación referente al estado actual de estos sistemas y en la creencia de que la bioluminiscencia en algunos, como por ejemplo en la Bahía Fosforescente, ha mermado e incluso desaparecido. Esta suposición ha traspasado las barreras geográficas del archipiélago puertorriqueño. Por ejemplo, la revista Oceanography publicó que la entrada de esta bahía había sido ensanchada, lo que resultó

en la desaparición de todos los dinoflagelados bioluminiscentes (Dybas, C.L., 2011. Ripple marks—The story behind the story. Oceanography 24, 8–1). Sin embargo, esta información es incorrecta pues la entrada a la bahía nunca ha sido alterada de la manera en que la revista lo presenta. Estudios previos sí han reportado fluctuaciones en las poblaciones de P. bahamense de la Bahía Fosforescente y disminuciones intermitentes en su bioluminiscencia. A su vez, estas variaciones han sido frecuentemente relacionadas a la presencia de altas concentraciones de otro dinoflagelado no bioluminiscente conocido como Ceratium furca. Las fluctuaciones en las poblaciones de dinoflagelados en esta bahía han alertado a la comunidad científica sobre la necesidad de hacer estudios con miras a entender los mecanismos subyacentes que dan lugar a los cambios en las poblaciones de estos organismos y los posibles efectos en los niveles de bioluminiscencia (http:// seagrantpr.org/caribbean/sessions/academia-focuson-conservation). Recientemente, el Programa Sea Grant de la Universidad de Puerto Rico en Mayagüez subvencionó el proyecto Deciphering Bahía Fosforescente: New approches towards the Understanding of this Unique Ecosystem en el cual se investigaron las razones por las cuales se dan las fluctuaciones en las poblaciones de P. bahamense y C. furca de la Bahía Fosforescente. Este estudio abarcador incluyó muestreos diurnos durante 31 días consecutivos, tanto en

Foto: Geology.com

Algunos de los sistemas bioluminiscentes de Puerto Rico

En el mapa, se muestra la ubicación de algunos de los sistemas bioluminiscentes en Puerto Rico. Estos son: 1) Laguna Torrecillas/ Piñones, 2) Laguna Grande, Fajardo, 3) Puerto Mosquito, Vieques, 4) Bahía Fosforescente, Lajas, 5) Monsio José, Lajas y 6) Laguna Joyuda, Cabo Rojo. 7


Foto: Googleearth.com

Vista satelital de la Bahía Fosforescente en La Parguera, Lajas.

época de lluvia como en época de sequía, con el objetivo principal de evaluar cómo varían las poblaciones de estos organismos durante eventos climáticos extremos. Se determinaron además las posibles relaciones entre los dinoflagelados estudiados y diversos factores ambientales tales como: salinidad, temperatura, oxígeno disuelto, concentración de nutrientes, materia orgánica disuelta, turbidez y precipitación. En el estudio, también se integraron monitoreos nocturnos, dos veces por semana, y se realizaron las primeras medidas de bioluminiscencia en la bahía, luego de más de 50 años de las medidas llevadas a cabo por Clarke y Breslau en 1960. Finalmente, la investigación contó con un importante componente de educación. A través de este componente, se ofrecieron charlas y talleres a estudiantes de escuelas y universidades, maestros, grupos y líderes comunitarios, operadores turísticos, agencias gubernamentales y empresas privadas. Entre los hallazgos más sobresalientes del estudio se encuentra la presencia de una 8

estacionalidad consistente en la composición de los dinoflagelados de la Bahía Fosforescente. Cuando hablamos de estacionalidad consistente, nos referimos a que durante todos los muestreos realizados (diurnos y nocturnos), tanto en época de lluvia como en época de sequía, se observó siempre el mismo patrón. Este patrón demostró que durante la época de lluvia, P. bahamense fue el dinoflagelado más abundante, mientras que C. furca dominó en la época de sequía. Las altas concentraciones de P. bahamense durante la época de lluvia estuvieron relacionadas a los aportes de nutrientes al sistema y a la entrada de otros materiales terrestres. Al ser un organismo fotosintético (véase el glosario para definición de fotosíntesis), P. bahamense depende de la luz solar y de estos nutrientes para sobrevivir. Entre los nutrientes que necesita, sobresalen el nitrógeno y el fósforo, los cuales son nutrientes inorgánicos necesarios para el crecimiento y desarrollo de P. bahamense. Igualmente, importantes para P. bahamense son los micronutrientes terrestres como


Pyrodinium bahamense Densidad celular de Pyrodinium bahamense y Ceratium furca durante la época de sequía. Las barras representan el error estándar (n=186).

Ceratium furca

por ejemplo el selenio y otros nutrientes orgánicos, los cuales contribuyen a la proliferación (“bloom”) de este dinoflagelado. Tanto los nutrientes inorgánicos y orgánicos como los micronutrientes terrestres abundan durante la época de lluvia ya que son transportados por las aguas de escorrentía que finalmente llegan a la bahía. Es por tal razón que, en abundancia de lluvia también habrá abundancia de nutrientes y, por consiguiente, habrá una mayor cantidad de P. bahamense.

organismos plantónicos (organismos microscópicos que están a la deriva en la columna de agua) y continuar su crecimiento y desarrollo.

Las variaciones estacionales en la composición de dinoflagelados también se reflejaron en los niveles de bioluminiscencia de la bahía. En general, los niveles más altos se registraron durante la época de lluvia y estuvieron relacionados con las altas concentraciones de P. bahamense. Por otro lado, las reducciones drásticas durante la época de sequía No obstante, C. furca funciona de manera contraria. en las poblaciones de este organismo, resultaron La concentración de C. furca es mayor durante la en niveles de bioluminiscencia dos veces menores época de sequía. A diferencia de P. bahamense, a los registrados durante la época de lluvia. Se C. furca es un organismo mixotrófico, en otras encontró además durante la época de sequía, palabras es un organismo fotosintético capaz de una mayor concentración de otro dinoflagelado cambiar de estrategia de alimentación cuando no bioluminiscente, conocido como Protoperidinium hay nutrientes en el agua. En ausencia de nutrientes spp., el cual posiblemente contribuyó en la en el agua, C. furca puede alimentarse de otros bioluminiscencia observada para esta época. Estos 9

Tablas: Brenda María Soler Figueroa en el Laboratorio de Microscopía Electrónica de la UNAM.

Imágenes: Brenda María Soler Figueroa en el Laboratorio de Microscopía Electrónica de la UNAM.

Densidad celular de Pyrodinium bahamense y Ceratium furca durante la época de lluvia. Las barras representan el error estándar (n=186).


Los resultados de cada uno de los estudios realizados en esta investigación demostraron que los patrones de precipitación y las condiciones ambientales resultantes, como por ejemplo las variaciones en las concentraciones de nutrientes, en Brenda Soler junto a Héctor Martínez, Carolina Aragonés y Luis Rodríguez, quienes fueron parte de su equipo de trabajo durante los muestreos. conjunto con las diferentes estrategias de adquisición de nutrientes por parte de los Agradecimientos organismos, son el factor principal que controla la alternancia en las poblaciones de P. bahamense Brenda M. Soler Figueroa desea agradecer al y C. furca de la Bahía Fosforescente. Estos Programa Sea Grant de la Universidad de Puerto hallazgos ponen de manifiesto que los sistemas Rico en Mayagüez por la financiación de este bioluminiscentes son altamente sensitivos al proyecto (R–101–1–12) y a la EcoEléctrica, L.P. cambio climático y apuntan a la necesidad de por la donación de los instrumentos utilizados hacer monitoreos continuos para entender de qué durante la investigación (FlowCAM y UBAT). Su manera los cambios en los factores ambientales agradecimiento va además a todas las personas modulan a las poblaciones de dichos organismos. que ayudaron en la investigación, el BioBay Se debe promover además el uso sustentable de los Team: Dr. Ernesto Otero, Héctor Martínez, Belitza sistemas bioluminiscentes y establecer prácticas Brocco, Rosamar Ayala, María Cardona, Dr. Juan de manejo adecuadas para proteger y conservar G. González, Damaris Negrón, Christina Wade, estos ecosistemas altamente vulnerables y únicos. Luis Rodríguez, Mariel Cruz, Carolina Aragonés, Particularmente, se recomienda que se coloquen Rosa Linda González, Fabián Chaparro y Juan O. boyas de anclaje para las embarcaciones y que los González. Gracias además a Lalo y a Negrito por sistemas bioluminiscentes se declaren como zonas toda su ayuda con las embarcaciones utilizadas de no oleaje, es decir, que la velocidad máxima durante los muestreos. de navegación sea de 5 millas por hora. Esto contribuye a reducir el movimiento de sedimentos Glosario en la columna de agua y, por ende, disminuir la turbidez que puede afectar el proceso de fotosíntesis de los dinoflagelados bioluminiscentes, dinoflagelado – Organismo unicelular, que puede o no ser fotosintético, y que posee flagelos que le específicamente, Pyrodinium bahamense. De igual ayudan a moverse en la columna de agua. manera, deben tomarse medidas para reducir la 1 contaminación lumínica en los lugares cercanos enzima – Proteína que ayuda a agilizar una a los sistemas bioluminiscentes. Así, se puede reacción química. apreciar mucho mejor este fenómeno único en el mundo. fotosíntesis – Proceso mediante el cual los 1 Para conocer más sobre contaminación lumínica puede leer organismos autótrofos (organismos que elaboran su la revista Marejada Vol. 4 Núm. 1 del año 2009. La misma propio alimento) utilizan la luz del sol, dióxido de está disponible en http://seagrantpr.org/v2/communicationscarbono y agua para producir su propio alimento. and-publications/marejada-magazine/.

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Foto: Voluntarios del proyecto

resultados demuestran que a pesar de que la bioluminiscencia de la Bahía Fosforescente varía, esta no ha desaparecido y por lo tanto, la bahía aún mantiene condiciones favorables para la acumulación de altas concentraciones de dinoflagelados bioluminiscentes.


Iniciativa para reducir la contaminación lumínica en La Parguera Por Yasmín Detrés Cardona, PhD

desarrollo económico de la región. No obstante, este desarrollo también ha sido responsable del incremento en las luminarias públicas y privadas exteriores que ocasionan un problema de contaminación lumínica. La luz artificial es responsable del aumento en la brillantez atmosférica que compite con la luz generada por los dinoflagelados, afectando así la apreciación de la bioluminiscencia por el ser humano. Además, la iluminación exterior nocturna mal orientada tiene numerosos efectos comprobados sobre la fauna y flora nocturna y en la salud humana.

Foto: Oliver Bencosme

La Bahía Bioluminiscente en La Parguera es uno de los pocos lugares en el mundo que cuenta con todas las características necesarias para que ocurra la bioluminiscencia permanentemente. Cada año, la Reserva Natural de La Parguera (RNLP) recibe miles de turistas que disfrutan el excepcional fenómeno de la bioluminiscencia. El aumento en la actividad turística y el desarrollo urbano que ha ocurrido en las últimas décadas en La Parguera y en pueblos aledaños—incluyendo Lajas, Guánica, Yauco, Sabana Grande y San Germán—, ha contribuido positivamente al

En lugares poco desarrollados en Puerto Rico, como en la Isla de Mona, el efecto de la contaminación lumínica es menos aparente por lo que se pueden apreciar claramente las estrellas en el cielo. 11


Diagrama: http://www.lightpollutionmap.info/

Figura 1. Área de 5 millas alrededor de la Bahía Bioluminiscente comprendida en la Zona de Iluminación Especial La Parguera.

Actualmente, existen mecanismos legales para manejar el problema que representa la contaminación lumínica en Puerto Rico. Estos son: la Ley número 218 del 9 de agosto de 2008, según enmendada y el Reglamento número 8493 del 27 de junio de 2014 de la Junta de Calidad Ambiental (JCA) para el Control y la Prevención de la Contaminación Lumínica1. Con el fin de proteger la Bahía Bioluminiscente de esta luz artificial, el Reglamento de la JCA considera La Parguera como una Zona de Iluminación Especial y delimita esta área como todo lo comprendido en un radio de 5 millas alrededor de la Bahía (Figura 1). 1

Puede encontrar detalles de la Ley 218 en la página de Lex Juris, en el siguiente enlace http://www.lexjuris.com/lexlex/ Leyes2008/lexl2008218.htm. También, puede conocer más acerca del Reglamento 8493 en la página electrónica de la Junta de Calidad Ambiental, bajo la sección de Leyes y Reglamentos: http://www.jca.pr.gov/.

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El Departamento de Ciencias Marinas (DCM) de la Universidad de Puerto Rico en Mayagüez colabora activamente con la JCA y con el Comité Asesor de Contaminación Lumínica2 en los esfuerzos dirigidos a reducir y mitigar este problema en esta zona de iluminación especial. La JCA está encaminando la implementación de un Plan de Intervención y Orientación de Cumplimiento para la Zona de Iluminación Especial de La Parguera en Lajas, iniciativa que incluye elementos de educación, investigación y fiscalización para asegurar el cumplimiento con el reglamento. En La Parguera, se están implementando diversas iniciativas para determinar el estado actual de la contaminación 2

Véase artículo Puerto Rico Brilla Para La Naturaleza: Un experimento a repetir para controlar la contaminación lumínica, publicado en este mismo número. Allí se detallan las entidades que componen el Comité Asesor de Contaminación Lumínica.


lumínica en la zona y crear conciencia de las oportunidades para reducir el impacto adverso que esta tiene sobre la bioluminiscencia, la salud humana y la apreciación de los cielos nocturnos. Entre estas iniciativas, se encuentra la medición de la iluminación en las zonas de iluminación especial. Medir la iluminación a través del tiempo permitirá observar los cambios en contaminación lumínica y determinar las acciones a tomar para reducir este tipo de contaminación. Siguiendo el exitoso modelo desarrollado e implantado por el proyecto Puerto Rico Brilla Para la Naturaleza para el control de contaminación lumínica en Laguna Grande, Fajardo, en la RNLP se están llevando a cabo varios esfuerzos y estrategias para educar al público, crear conciencia y mitigar el impacto adverso que tiene el exceso de luz artificial. Educación a la comunidad Se ha iniciado un plan de seminarios y charlas con énfasis en los efectos que tiene el exceso de luz artificial y las alternativas para su mitigación, la importancia de la Bahía Bioluminiscente para el turismo en La Parguera, las disposiciones de la Ley 218 del 2008 y del Reglamento de Contaminación Lumínica vigente. Estos seminarios y charlas tienen, además, el propósito de presentar las iniciativas comunitarias y de investigación que se están efectuando en esta Zona de Iluminación Especial. La reunión inicial se llevó a cabo en junio del 2016 con la colaboración del DCM, la JCA, Para La Naturaleza (Fideicomiso de Conservación de Puerto Rico), la Compañía de Turismo, el Instituto Internacional de Dasonomía Tropical del Servicio Forestal de Estados Unidos y el Consejo Asesor en Contaminación Lumínica. Además de las presentaciones que han hecho los colaboradores, se distribuyó material educativo desarrollado por las diversas agencias y organizaciones que son parte de este esfuerzo. Encuesta de opinión pública Personal de la División de Contaminación Lumínica de la JCA, con el apoyo de los distintos colaboradores, iniciaron una encuesta para documentar el nivel de conocimiento y la opinión de los residentes y visitantes sobre las prácticas y uso de iluminación exterior en su propiedad

y comunidad en el área de La Parguera. Los primeros encuestados fueron los asistentes al Seminario de junio 2016, y la misma podrá ser completada a través de un enlace cibernético que la JCA estará compartiendo con residentes y visitantes a medida que el proyecto continúe su desarrollo. El resultado de esta encuesta ayudará en la revisión e implementación del plan para la zona. Medidas de la brillantez atmosférica en La Parguera Actualmente, se están tomando mediciones para determinar los niveles de contaminación lumínica nocturna en RNLP. Utilizando fotómetros (instrumentos para medir intensidad lumínica) diseñados para medir el resplandor del cielo nocturno (skyglow), la JCA, el Departamento de Recursos Naturales y Ambientales (DRNA) y sus colaboradores, están encaminando la adquisición de datos de los niveles de iluminación en varias estaciones a través de la zona de La Parguera. Como parte de este esfuerzo, el Departamento de Ciencias Marinas de la UPRM, ha instalado una de estas estaciones en la Isla de Magueyes para adquirir datos continuos de luminosidad atmosférica. Los instrumentos recogen y almacenan los datos mediante un protocolo estándar utilizado internacionalmente que asegura la uniformidad en la toma de medidas de niveles de iluminación. Con esta información, podemos evaluar el estado actual de la brillantez atmosférica en la Zona de Iluminación Especial de La Parguera y la interacción entre los cambios de brillantez del cielo con las diferentes fases de la luna y condiciones atmosféricas. Los resultados de estas evaluaciones ayudarán a determinar la efectividad de las acciones dirigidas a reducir la contaminación producida por la luz artificial exterior en la zona. Como parte de una colaboración con el Terrestrial Information System Laboratory de NASA Goddard Space Flight Center, la evaluación de la brillantez de los cielos nocturnos también integra imágenes de un instrumento conocido como Visible Infrared Imaging Radiometer Suite (VIIRS) a bordo del satélite NASA-NOAA Suomi National Polarorbiting Partnership (NPP). Este instrumento puede detectar la luz nocturna (luminancia) desde 13


VIIRS - 2014

Figura: Olga Ramos

San Germán

Sabana Grande

Lajas

Bahía Bioluminiscente

Yauco

Guánica

ZONA ILUMINACION ESPECIAL LA PARGUERA

Diagrama: Oliver Bencosme

Figura 2. Brillantez nocturna en el área sur oeste de Puerto Rico. Esta luminancia es la emitida artificialmente por las actividades humanas y estructuras en la zona y percibida por el instrumento VIIRS (a bordo del satélite NASA-NOAA Suomi NPP). Los colores anaranjado y rojo representan los valores más altos de luminosidad. El círculo rojo delimita la Zona de Iluminación Especial La Parguera. Figura generada por Olga Ramos (USDA Forest Service IITF) con datos de VIIRS 2014 facilitados por el Earth Observation Group, NOAA National Geophysical Data Center (http://ngdc.noaa. gov/eog/viirs/download_monthly.html).

Figura 3. Las luminarias inapropiadas dispersan la luz sin enfocarla a los lugares donde se necesita iluminación. La luz que se escapa reduce la visibilidad de las estrellas y el disfrute de los cielos nocturnos. Esta iluminación inapropiada puede ser perjudicial para los animales y los seres humanos.

la Tierra con muy alta precisión, permitiendo así identificar lugares de alto uso de iluminación exterior y aquellos donde se preserva la oscuridad natural. Las mediciones de luminancia en la zona de la Parguera (Figura 2) serán de utilidad, además, para validar la información obtenida por este satélite. La JCA espera incorporar esta información como parte de los indicadores medioambientales de sostenibilidad para el tema de contaminación lumínica en el Informe del Estado del Ambiente anual. Inventario de luminarias públicas y privadas Utilizando las guías establecidas en Puerto Rico Brilla Para La Naturaleza para la evaluación de luminarias en el sector Las Croabas de Fajardo, y como parte del Plan de Intervención y Orientación de Cumplimiento para Zona de Iluminación Especial de la Parguera en Lajas, personal del DCM de la UPRM está realizando un inventario inicial de todas las luminarias en calles y carreteras bajo la jurisdicción de la Autoridad de Energía Eléctrica (AEE), así como en áreas residenciales, zonas comerciales, estacionamientos, áreas recreativas y otras áreas públicas en la Zona Especial La Parguera. La ayuda de voluntarios y grupos interesados en mitigar el efecto de la luz artificial ha sido clave para realizar este inventario que se ha enfocado en las áreas más cercanas a la Bahía Bioluminiscente, desde el poblado de La Parguera hasta algunos sectores de Guánica. Para contribuir a la reducción de contaminación lumínica, la AEE revisó sus especificaciones de luminarias desde 1997 y estableció como norma que utilizará las luminarias que se conocen como Full Cut Off (Figura 3). Esto permite la focalización de la luz hacia el suelo reduciendo la dispersión de la misma hacia la atmósfera. Este inventario nos ha permitido identificar las luminarias exteriores que deberán modificarse o sustituirse, tanto por la AEE como por otros usuarios, con el propósito de reducir el efecto de la luz artificial sobre la Bahía Bioluminiscente. En vías de reducir la contaminación lumínica

Figura 4. La iluminación apropiada enfoca la luz hacia el suelo en las áreas comunes o donde hay tránsito peatonal o vehicular. Al minimizar la luz hacia el cielo, podemos disfrutar de la observación de los cielos nocturnos. 14

Existe una tendencia marcada a pensar que la seguridad pública y el disfrute de actividades en horas de la noche dependen del exceso de luz artificial. Muchas veces se desvirtúa el


Foto: Oliver Bencosme

Vista desde la Isla de Mona hacia la Isla de Puerto Rico. Las emisiones excesivas de luz artificial pueden difiicultar la visibilidad de las estrellas además de producir efectos nocivos en los organismos vivos.

propósito y lo que se consigue es saturar un área con luz innecesaria hacia los cielos oscuros que resulta en un gasto excesivo de energía y en la interferencia con los procesos ecológicos y la apreciación de bellezas naturales como lo son el fenómeno de la bioluminiscencia y los cielos estrellados. Las medidas que tomemos hoy para mitigar el impacto del exceso de luz artificial en la Zona de Iluminación Especial La Parguera redundarán en un ahorro de energía para los usuarios de iluminación exterior, asegurará que recuperemos la visibilidad los cielos estrellados que hemos perdido y que llegue la penumbra necesaria en nuestro principal atractivo turístico que son las bahías bioluminscentes. Otro de los beneficios importantes de mejorar la eficiencia en

la iluminación exterior y reducir la contaminación lumínica y es la reducción en el consumo energético y la correspondiente reducción en la generación de gases de invernadero; los cuales amplifican el calentamiento global. La focalización de luminarias hacia el suelo, la eliminación de luces innecesarias, la sustitución por luces con niveles de alumbrado más bajo y conservadores, entre otras alternativas, han probado ser efectivas en otras zonas de iluminación especial dentro y fuera de Puerto Rico. Para más información, puede visitar las páginas web de la JCA en www. JCA.gobierno.pr, Para La Naturaleza http:// www.paralanaturaleza.org/puerto-rico-brillanaturalmente y el Laboratorio de Oceanografía Bio-Óptica (DCM) en http://bio-optics.uprm.edu/. 15


Foto: Tom Lehman

Cambio en el paisaje de La Parguera entre 1930 y 2010: El caso de las estructuras construidas y los manglares Por Tania del Mar López Marrero, PhD

Introducción Si pudiéramos remontarnos a la primera mitad del siglo 20, veríamos que el paisaje de La Parguera, como muchos otros paisajes en Puerto Rico, era muy distinto al que vemos hoy día. En 1930, por ejemplo, ese paisaje estaba constituido por coberturas de terreno tales como pastizales, arbustos y una línea de mangle a lo largo de la 16

costa. El área construida se limitaba mayormente a unas cuantas estructuras que constituían el poblado de dicha área. Hoy día, ese paisaje está dominado por muchas más construcciones, áreas de bosque y arbustos, y mangles que han crecido en los islotes y cayos circundantes.


Al hablar de los ecosistemas costeros y marinos de La Parguera—incluyendo arrecifes de coral, bahías bioluminiscentes, hierbas marinas—se alude, en muchas ocasiones, a dos categorías de coberturas de terreno: los mangles y las áreas construidas. Los mangles en zonas costeras son sistemas que sirven de transición entre el mar y la tierra. Estos proveen diferentes beneficios, por ejemplo: son habitáculo y refugio para diferentes especies, son fuente de materia orgánica e inorgánica, mantienen la calidad del agua al funcionar como “filtros” de sedimentos, nutrientes y contaminantes que puedan provenir de la tierra, apoyan el funcionamiento de otros ecosistemas marinos, protegen a la costa contra la erosión y las marejadas ocasionadas por tormentas y huracanes, son áreas de recreación, y aportan al bienestar humano y económico de la población.

A pesar del reconocimiento de los mangles y las áreas construidas en el funcionamiento de los ecosistemas costeros y marinos de La Parguera, no existe un análisis que cuantifique cómo han cambiado esas dos categorías de cobertura de terreno a través del tiempo. Este artículo lleva a cabo y presenta dicho análisis. Específicamente se presentan datos sobre el cambio en las estructuras construidas y las áreas de mangle en La Parguera y sus áreas circundantes para diferentes años entre el 1930 y el 2010 (Figura 1).

Ver por ejemplo, Detrés (2016), Krausse (1994), SolerFigueroa (2016), Valdés-Pizzini y Schärer-Umpierre (2014). 2 Ver por ejemplo, Brusi (2008 y 2009). 3 Para más información sobre la Zona Marítimo Terrestre, puede referirse a la Cartilla de la Zona Martímo Terrestre (2004). 1

Figuras y gráficas:´Tania del Mar López Marrero

Las áreas construidas, por otro lado, han sido identificadas como un impulsor de cambio de los ecosistemas costeros y marinos, y se han relacionado al detrimento de la integridad y funcionamiento de esos ecosistemas y de los servicios ecológicos que proveen. En La Parguera, por ejemplo, las áreas construidas— tanto aquellas en la tierra, en la línea de costa, como en el agua—y los usos asociados a estas se han relacionado a: descargas de aguas usadas y sanitarias, sedimentación y turbidez del agua, alteración de la cobertura de mangle,

alteración de los balances de nutrientes y materia orgánica necesarios para el funcionamiento de sistemas marinos, aumento de escorrentía urbana, aumento y acumulación de desperdicios sólidos, contaminación lumínica, entre otros.1 El aumento de áreas construidas no solamente se ha relacionado a impactos en los ecosistemas costeros y marinos, sino que también ha suscitado problemas sociales y conflictos entre diversos sectores y grupos de personas.2 La construcción de estructuras en la Zona Marítimo Terrestre3 representa, por ejemplo, uno de estos conflictos.

Figura 1. Área de estudio. 17


Figura 3. Ejemplo de delineación de estructuras y áreas de mangle.

Desarrollo de datos y mapas Para llevar a cabo el análisis, se interpretaron fotografías aéreas de los años 1930, 1951, 1971, 1994 y 2010 (Figura 2). Se utilizó un Sistema de Información Geográfica (SIG), 4 para la creación de capas de información geográfica de las estructuras construidas y de las áreas de mangle para cada año de estudio. Las categoría de estructuras construidas incluye casas (en la tierra, en la línea de costa y en el agua), apartamentos, hoteles, y negocios; además de la infraestructura de acceso al mar que incluyen rampas de botes, muelles y marinas (Figura 3). La infraestructura de acceso al mar fue incluida como parte del análisis por los efectos que pueden tener en los ecosistemas marinos y costeros; no solamente por su presencia como tal, sino también por los efectos que pueden tener los usos asociados a esas estructuras en dichos ecosistemas (por ejemplo, fuga de combustible, daños de anclaje y degradación de praderas de hierbas marinas y arrecifes de coral por parte de las embarcaciones). A partir de estas capas de SIG, se determinó el número de estructuras y el área de cobertura de mangle para cada año; además de los cambios entre periodos de años consecutivos. Los datos geográficos, tanto las fotografías aéreas como las capas de información geográfica, constituyeron la base para generar los mapas que se presentan en el artículo. Figura 2. Mosaico de fotografías aéreas para los diferentes años de estudio. 18

4

Se utilizó el programa ArcMap 10.3.1 (Environmental Systems Research Institute).


Foto: Oliver Bencosme

Gráfica 1. Número de estructuras a través del tiempo.

Gráfica 2. Porcentaje de cambio en estructuras durante periodos consecutivos.

Cambio en estructuras construidas y área de mangle

Figura 4. Distribución de estructuras en el área de estudio.

El número de estructuras aumentó de unas 130 en el año 1930 a cerca de 1,850 en el 2010 (Gráfica 1). El porcentaje de aumento fue mayor durante el periodo de 1950 al 1970, cuando se reportó un aumento de 182% (Gráfica 2). Durante el periodo de 1970 a 1994 también se reportó un porcentaje alto; 129%. En 1930 las estructuras construidas se limitaban principalmente al poblado, y a unas cuantas estructuras alrededor de las salinas (Figura 4). En años subsiguientes, las estructuras nuevas fueron surgiendo en los alrededores de las concentraciones de estructuras originales. Para el 1994, sin embargo, se comienza a ver el surgimiento de nuevos grupos de estructuras hacia el oeste del poblado de La Parguera. 19


Gráfica 3. Cambio en el número de estructuras y de infraestructura de acceso al mar a través del tiempo.

En términos de las estructuras en la línea de costa, estas también aumentaron durante el periodo de estudio; de aproximadamente 10 estructuras en 1930 a cerca de 140 en el 2010 (Gráfica 3, Figura 5). El número mayor de estructuras en la línea de costa, incluyendo las estructuras de acceso al mar, se reportó para el año 1994; unas 150 estructuras en total. Al comparar el número de estructuras con la infraestructura de acceso al mar se encontró que el máximo de número de estructuras ocurrió en el año 1994 y luego disminuyó en el 2010 (de 136 a 111, respectivamente). En el caso de la infraestructura de acceso al mar, sin embargo, el número de estas estructuras mostró un aumento durante el periodo de estudio (de 7 en el 1930 a 25 en el 2010). Comparado con los cambios reportados para las estructuras construidas, el área de mangle, en términos generales, ha mantenido una cobertura similar (Figura 6). Entre 1930 y 2010 el área de mangle aumentó en un 13%; de un área de aproximadamente 74 hectáreas en 1930 a 84 hectáreas en el 2010. La franja de mangle a lo largo de la línea de costa y en los alrededores de Isla Mattei se ha mantenido; aunque en unos años cubriendo un tanto más extensión que en otros. El aumento en el área de mangle se ha dado en los cayos e islotes; el mangle en la “isla grande”, de hecho, ha tendido a disminuir (Gráfica 4). En los cayos e islotes, el área de mangle aumentó de unas 14 hectáreas en 1930 a cerca de 25 hectáreas en el 2010, lo que representa un 83% de aumento. En la isla grande, el mangle disminuyó; aunque la disminución fue de unas dos hectáreas, de aproximadamente 60 hectáreas en el 1930 a 58 hectáreas en el 2010 (2% de disminución). Actualmente, es evidente la existencia de mangles y estructuras en el área cercana al poblado (Figura 20

Figura 5. Distribución de estructuras (en negro) y de infraestructuras de acceso al mar (en rojo) en la línea de costa en las cercanías del poblado de La Parguera.

7). Las estructuras que se identificaron en el 2010 ocupan parte de la línea de costa que en el pasado era mangle. Conclusión El paisaje de La Parguera ha sido y seguirá siendo uno dinámico. Como cualquier sistema socioecológico; La Parguera—sus componentes del ambiente físico-ambiental y humano—es un sistema complejo, cambiante y adaptable. Los procesos naturales y los inducidos por el ser humano en relación a estos cambios, al igual que los efectos de estos cambios tanto en el sistema


Figura 6. Distribución de mangle en el área de estudio.

Gráfica 4. Cambio en el área de mangle a través del tiempo

Figura 7. Distribución y relación entre estructuras y mangle en la linea de costa en las cercanías del poblado de La Parguera.

ecológico como en el social, son complejos; esto queda pendiente para un futuro escrito. A partir de los hallazgos presentados en este artículo, y dado el alto aumento en áreas construidas, se hace necesario el desarrollo de prácticas de manejo que integren el paisaje construido, la acción humana y los recursos costeros y marinos del área. El fin de esas prácticas debe ser compatible con la conservación y uso sabio del ecosistema marino y costero de La Parguera y que permitan, además, el disfrute y acceso de esos recursos a todas las personas. 21


Agradecimientos Agradezco a Antonio González Toro por su asistencia con el procesamiento de fotografías aéreas e imágenes utilizadas para llevar a cabo el análisis y despliegue de mapas y por sus

comentarios al escrito. También agradezco a Ruperto Chaparro Serrano y a Cristina Olán Martínez por la revisión del artículo y los comentarios provistos.

Definición de términos y conceptos

1

áreas construidas - áreas cubiertas por superficies impermeables tales como hormigón y cemento. Estas incluyen áreas construidas de alta densidad (como pueblos y centros urbanos) y de baja densidad (como áreas rurales y de parcelas). cobertura de terrenos - la clasificación de suelo conforme la vegetación o el material que cubre la mayor parte de la superficie. impulsores de cambio - los factores humanos o naturales que provocan cambios en un ecosistema y sus beneficios, sea de manera directa o indirecta. servicios ecológicos - los beneficios que las funciones de los ecosistemas brindan a las personas y otros organismos. Estos servicios se han clasificado en cuatro grupos de beneficios: 1

servicios de suministro, servicios de regulación, servicios socioculturales y servicios de base. Sistema de Información Geográfica - sistema compuesto de hardware (soporte físico), software (soporte lógico, programados) y datos geográficos diseñados para capturar, almacenar y desplegar información geográficamente referenciada. Incluye también las personas que manejan y analizan dicha información geográfica. sistema socio-ecológico - sistema integrado, complejo y adaptativo en el cual los seres humanos son parte de la naturaleza y donde los distintos componentes del ambiente físico y social–incluyendo, por ejemplo factores culturales, políticos, sociales, económicos, tecnológicos y ecológicos–interactúan entre sí.

Las definiciones de servicios ecológicos e impulsores de cambio son a partir de Millennium Ecosystem Assessment (2003) y McNeely et al. (2009); la de sistema socio-ecológico es a partir de Berkes y Folke (1998).

22


Referencias consultadas Brusi, R. 2009. La costa y la construcción ilegal. Revista Marejada 4(1): 19-21. Brusi, R. 2008. Deluxe Squatting: The Case of La Parguera’s Casetas. Centro Journal XX (2): 71-91. Detrés, Y. 2016. Iniciativa para reducir la contaminación lumínica en La Parguera. Revista Marejada 14(1): 11-15. Berkes F. and C. Folke, eds. 1998. Linking Social and Ecological Systems: Management Practices and Social Mechanisms for Building Resilience. Cambridge, UK: Cambridge Univ. Press. Krausse, G.H. 1994. La Parguera Puerto Rico: Balancing Tourism, Conservation and Resource Management. Artículo presentado en el Congreso “1994 World Congress on Tourism for the Environment”, San Juan, Puerto Rico. Lugo, A., Ramos, A., Mercado, A., La Luz, D., Cintrón, G., Márquez, L., Chaparro, R., Fernández, J., Peisch, S. & Rivera, J. 2004. Cartilla de la Zona Marítimo-Terrestre (UPRSG-B-200). Programa Sea Grant de la Universidad de Puerto Rico y el Servicio Forestal de los Estados Unidos de América. Millennium Ecosystem Assessment. 2003. Ecosystem and human well-being: a framework for assessment. Washington, DC: Island Press. 245 p. McNeely, J.A.; Mittermeier, R.A.; Brooks, T.M.; Boltz, F. y Ash, N. 2009. The wealth of nature: ecosystem services, biodiversity, and human well-being. Arlington, VA: ILCP. 367 p. Soler-Figueroa, B.M. 2016. La bioluminiscencia en la Bahía Fosforescente, La Parguera: Mito vs. realidad. Revista Marejada 14(1): 6-10.

Foto: Oliver Bencosme

Valdés-Pizzini, M. and M. Schärer-Umpierre. 2014. People, Habitats, Species, and Governance: An Assessment of the Social-Ecological System of La Parguera, Puerto Rico. Interdisciplinary Center for Coastal Studies, University of Puerto Rico, Mayagüez, Puerto Rico.

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Un recorrido por La Parguera

Foto: Oliver Bencosme

Por Delmis del C. Alicea Segarra, EdD Colaboradores: Lillian Ramírez Durand y Héctor M. Martínez Rivera

La Reserva Natural de La Parguera se ha convertido en uno de los lugares más visitados de Puerto Rico. En este se puede encontrar una diversidad de recursos marinos y costeros que permiten el disfrute de quienes lo visitan. Allí hay gran cantidad de manglares, arrecifes de coral, praderas de hierbas marinas, islotes, bahías bioluminiscentes, entre otros importantes recursos. También, se observan organismos que aprovechan la riqueza natural de la zona para refugiarse y alimentarse. Entre estos se encuentran algunas aves, peces, mamíferos marinos, tortugas y varias especies de interés pesquero. Todo esto convierte esta área en un atractivo natural único. Por eso, muchas personas viajan anualmente a La Parguera para bucear, hacer recorridos en kayak, practicar buceo a pulmón (“snorkeling”) o simplemente pasear en bote con su familia. Precisamente, los residentes y otras personas se benefician de la actividad económica de esta región que se basa en la pesca comercial y en negocios tales como restaurantes, hoteles, tiendas de artesanías y de alquileres de equipo para llevar a cabo deportes acuáticos. Todo este desarrollo turístico y comercial ocasiona, sin embargo, una presión ecológica evidente. El anclar los botes en las praderas de 24

Tiempo: Esta actividad durará varios periodos de clase. El maestro lo determinará de acuerdo al tema que se está estudiando y a las necesidades de los estudiantes. Nivel: El maestro adaptará la actividad al nivel académico de sus estudiantes.

hierbas marinas o en los corales, pasar las hélices de los botes muy cerca de estos ecosistemas, pararse sobre ellos y tirar basura, entre otros comportamientos inadecuados, ponen en peligro la supervivencia de los ecosistemas que habitan en este lugar. Por esta razón, es imperativo crear conciencia sobre la importancia de utilizar sustentablemente nuestros recursos. Durante años, La Parguera ha sido y sigue siendo escenario de múltiples investigaciones científicas y de actividades educativas que tienen el propósito de dar a conocer las características de los ecosistemas de esta reserva natural y la necesidad de conservarlos y usarlos sabiamente. En esta actividad, tendrás la oportunidad de hacer un recorrido por este hermoso recurso para conocer su historia, su evolución a través de los años, sus atractivos naturales, el impacto humano y la necesidad de protegerlo para que permanezca indeleble para futuras generaciones.


Objetivos: • • • • • • • • • • • • • •

Localizar en un mapa de Puerto Rico el área de La Parguera. Identificar los cayos e islas que se encuentran en las costas de La Parguera. Recopilar información sobre la historia de La Parguera. Describir cómo era la actividad económica de La Parguera durante el siglo 19 y principios del 20. Desarrollar un foto ensayo de la evolución y desarrollo de La Parguera a través de los años. Explicar lo que es la bioluminiscencia. Señalar en un mapa la o las bahías bioluminiscentes que hay en La Parguera. Identificar el organismo que produce la bioluminiscencia con su nombre común y científico. Explicar el proceso que permite que el organismo emita luz. Mencionar los factores que determinan la presencia y permanencia de estos organismos en las bahías. Reconocer la importancia que tiene las bahías bioluminiscentes. Identificar los factores o los comportamientos que amenazan estos ecosistemas. Plantear soluciones efectivas para conservar las bahías bioluminiscentes. Comparar fotos aéreas del área de La Parguera para determinar cómo ha cambiado este lugar a través del tiempo. • Calcular el área de bosque mangle, de desarrollo y áreas de reposo en La Parguera durante los años 1936, 2004 y 2009. • Calcular el porciento de cambio de las áreas de bosque mangle, de desarrollo y áreas de reposo en La Parguera durante los mismos años. • Construir una gráfica que demuestre los cambios ocurridos en esta área a través del tiempo. 25


I. Historia de La Parguera Lee cuidadosamente el artículo El sistema socio-ecológico de La Parguera que se encuentra en esta edición de la Revista Marejada. Luego, busca información sobre La Parguera en la Internet y en cualquier otro medio que tengas accesible. Cuando hayas leído todo lo que encontraste, contesta las siguientes preguntas. Escribe tus respuestas en el espacio provisto.

Foto: Cuaderno para proyectos Estudios Sociales - Puerto Rico (1983)

1. ¿Dónde se encuentra La Parguera? Observa cuidadosamente el mapa de Puerto Rico que se muestra a continuación y localiza el área de La Parguera. Describe cuál es su extensión y señala en el mapa los pueblos donde se encuentra.

Descripción de la ubicación de La Parguera: ______________________________________________ __________________________________________________________________________________ __________________________________________________________________________________ __________________________________________________________________________________ __________________________________________________________________________________ __________________________________________________________________________________ 2. Describe en qué se basaba la actividad económica en La Parguera durante: a. el siglo 19

b. principios del siglo 20

26


3. ¿Qué ocurrió en el año 1950 que cambió la actividad económica que se llevaba a cabo en La Parguera hasta entonces?

Foto: Google.com

4. Observa cuidadosamente la siguiente fotografía aérea de La Parguera e identifica los cayos e islotes que se encuentran cerca de esta comunidad. Escribe el nombre de cada uno de ellos sobre el mapa. Puedes buscar en la Internet información sobre este particular.

5. Busca fotografías históricas de La Parguera que muestren la evolución que ha tenido esta comunidad a través de los años (se pueden encontrar en la Internet, en el Municipio o en alguna otra fuente que tengas accesible). Luego, desarrolla un foto-ensayo y colócalo en un tríptico (cartón que se utiliza en la feria científica) para que puedas exhibirlo en la biblioteca, salón de clases o en el lobby (recibidor) de tu escuela. Esta actividad se puede realizar en grupos de 3 o 4 personas. Utiliza tu creatividad e imaginación al máximo. Foto-ensayo – es una colección de fotografías que se organizan de forma secuencial para contar una historia. Debe tener de 5 a 15 fotografías con una explicación breve, clara y concisa. Puedes observar un ejemplo en este número de la Revista Marejada.

27


Tríptico – es un cartón que tiene tres (3) lados, dos de ellos se doblan hacia adentro. Este suele utilizarse para exponer trabajos científicos. Véase los siguientes ejemplos.

Nota: Otra manera para exhibir el foto-ensayo puede ser de forma digital. Puedes crear una secuencia de imágenes en PowerPoint o en algún programa de diseño que tengas accesible y luego colocarla en el blog de la escuela o en Facebook para que las personas aprendan sobre La Parguera y le den like y/o la compartan. II. Bahía bioluminiscente Lee cuidadosamente los artículos La bioluminiscencia en la Bahía Fosforescente, La Parguera: Mito vs Realidad, Puerto Rico brilla para la naturaleza: Un experimento a repetir para controlar la contaminación lumínica e Iniciativa para reducir la contaminación lumínica en La Parguera que se encuentran en esta edición de la Revista Marejada. Luego, contesta las siguientes preguntas. Escribe tus respuestas en el espacio provisto para este propósito. 1. ¿Qué es la bioluminiscencia? __________________________________________________________________________________ __________________________________________________________________________________ __________________________________________________________________________________ __________________________________________________________________________________ __________________________________________________________________________________ __________________________________________________________________________________ __________________________________________________________________________________ __________________________________________________________________________________ __________________________________________________________________________________ 28


Foto: Google.com

¿Cuántas bahías bioluminiscentes tiene La Parguera? Observa el mapa que se encuentra a continuación e identifica la o las bahías bioluminiscentes que se encuentran en este lugar. Coloca una X sobre ella o ellas (si es que existen varias en la zona) y escribe su nombre.

Imágen: Brenda María Soler Figueroa en el Laboratorio de Microscopía Electrónica de la UNAM.

2. La siguiente foto muestra el organismo que produce la bioluminiscencia. Escribe en el espacio provisto, al lado de la imagen, su nombre científico y el nombre del grupo al que pertenece. Luego, explica el proceso que permite que este organismo emita luz. Nombre del grupo al que pertenece: ____________________________________ _________________________________________________________________ Nombre científico: _________________________________________________ _________________________________________________________________ Proceso que le permite emitir luz: _____________________________________ _________________________________________________________________ 3. ¿Qué factores determinan la presencia de los organismos bioluminiscentes en las bahías?

4. Existen muy pocas bahías bioluminiscentes en el mundo. Puerto Rico posee algunas de ellas. ¿Por qué es importante conservarlas?

29


5. Observa cuidadosamente cada foto que se muestra a continuación y determina cuál de ellas contiene algún comportamiento que representa una amenaza para los organismos que viven en las bahías bioluminiscentes. Selecciona la fotografía colocando una X sobre el cuadro que se encuentra en la imagen y provee un ejemplo de una amenaza asociada a cada comportamiento en el espacio correspondiente. Comportamiento: nadar en la bahía ___________________________________________________ ___________________________________________________ ___________________________________________________ ___________________________________________________ ___________________________________________________ ___________________________________________________ Comportamiento: pasear en bote por la bahía ___________________________________________________ ___________________________________________________ ___________________________________________________ ___________________________________________________ ___________________________________________________ ___________________________________________________ Comportamiento: aumento en el tráfico de botes en áreas de la bahía ___________________________________________________ ___________________________________________________ ___________________________________________________ ___________________________________________________ ___________________________________________________ ___________________________________________________ Comportamiento: bucear ___________________________________________________ ___________________________________________________ ___________________________________________________ ___________________________________________________ ___________________________________________________ ___________________________________________________ Comportamiento: tirar basura ___________________________________________________ ___________________________________________________ ___________________________________________________ ___________________________________________________ ___________________________________________________ ___________________________________________________ Comportamiento: hacer recorridos en kayak ___________________________________________________ ___________________________________________________ ___________________________________________________ ___________________________________________________ ___________________________________________________ ___________________________________________________ 30


6. ¿Por qué el brillo de algunas bahías bioluminiscentes no se puede percibir? Muchas personas han expresado que el brillo de algunas bahías bioluminiscentes, incluyendo las de La Parguera, ya no se percibe como antes. Existen varios factores que podrían provocar esta situación. El uso excesivo de la iluminación es uno de los problemas que se destacan en la actualidad. El desarrollo constante y la instalación de luces y focos de forma inadecuada, ocasiona que animales tales como las tortugas marinas se desorienten, que el cielo nocturno no se pueda apreciar efectivamente y que el brillo de organismos bioluminiscentes no se pueda observar adecuadamente. Este fenómeno se conoce como contaminación lumínica. A continuación, realizarás una actividad en la que podrás notar el efecto de este tipo de contaminación. Esta actividad se puede realizar de forma individual o en grupos de 3 o 4 personas. Debes seleccionar una de las siguientes actividades: Actividad #1 Materiales: 1. Pintura acrílica fosforescente Glow in the dark neutral 2. Pinceles 3. Envase de cristal o de plástico pequeño con tapa (puede ser de comida para bebé o cualquier otro envase que se tenga disponible) 4. Papel de periódico, de estraza o envase para pintura Procedimiento: 1. Coloca sobre las hojas de papel de periódico o en el envase un poquito de pintura fosforescente. 2. Toma el envase de cristal o de plástico pequeño (limpio) y abre la tapa. 3. Impregna el pincel en la pintura fosforescente (que se encuentra en el papel de periódico o en el papel de estraza). 4. Dibuja puntos o cualquier diseño en el fondo y en las paredes del envase de cristal o de plástico. 5. Tapa el envase. 6. Coloca el envase de cristal al sol para que se seque. 7. Luego de que se seque, coloca el envase en un lugar oscuro, apaga la luz y observa lo que ocurre.

1

4

7

31


Actividad #2 Materiales: 1. Pintura acrílica fosforescente neutral 2. Pinceles 3. Caja de zapatos de cartón con tapa 4. Papel de construcción negro 5. Papel de periódico o recipiente para pintura 6. Dibujo de dinoflagelados 7. Tape transparente 8. Pega o tape transparente doble cara 9. Tijera y navaja (necesita ayuda de un adulto) 10. Tubo de cartón Procedimiento: 1. Imprime los organismos dinoflagelados incluidos en esta actividad. 2. Forra la caja de cartón y la tapa con el papel de construcción negro. 3. Coloca sobre las hojas de papel de periódico o en el envase un poquito de pintura fosforescente. 4. Impregna el pincel en la pintura fosforescente. 5. Pinta los organismos dinoflagelados y colócalos al sol para que se sequen. 6. Corta los organismos ya pintados. 7. Haz un hueco circular en un extremo de la caja utilizando un tubo de cartón. 8. Introduce el tubo de cartón por el hueco, córtalo y pégalo de manera que sirva de ojo visor. 9. Pega los dinoflagelados (con pega o tape transparente doble cara) dentro de la caja. 10. Tapa la caja y observa los organismos por el hueco. 11. Abre la caja y observa nuevamente los organismos. 1

6

32

2

3

7

5

8


9

9

Al terminar de hacer esta (s) actividad (es), discute con tu maestro y tus compañeros lo que ocurre con el brillo de la pintura. Luego, compara este efecto con los organismos bioluminiscentes. Para guiar la discusión, utiliza las siguientes preguntas:

10

10

1. ¿Qué ocurre con el brillo de la pintura (que colocaste en el frasco y en la caja) cuando la luz está encendida o la caja está abierta? 2. ¿Qué ocurre con el brillo de la pintura cuando la luz está apagada o la caja está cerrada? 3. Compara tus respuestas con los organismos bioluminiscentes: a. Luego de observar lo que ocurrió con el brillo de la pintura cuando hay luz y cuando no hay luz, ¿qué tú crees que pasaría con el brillo de la Bahía Bioluminiscente cuando hay mucha luz alrededor de ella? b. ¿Qué tú crees que pasaría con el brillo de la Bahía Bioluminiscente si no existiera tanta luz alrededor de ella? Explica tu respuesta basado en el concepto de contaminación lumínica. 8. Ya has explicado lo que es la bioluminiscencia, has identificado el organismo qué la produce y la o las bahías bioluminiscentes que posee La Parguera. Además, explicaste la importancia de conservar este ecosistema y lograste identificar distintos comportamientos y acciones que amenazan la supervivencia de los organismos que causan la bioluminiscencia. Ahora nos corresponde proponer o plantear alternativas viables para salvaguardar este hermoso recurso natural. Escribe en el siguiente cuadro tus recomendaciones para ayudar a conservarlo y protegerlo. Recomendaciones para conservar las bahías bioluminiscentes 1. 2. 3. 4. 5. 6.

_______________________________________________________________________________ _______________________________________________________________________________ _______________________________________________________________________________ _______________________________________________________________________________ _______________________________________________________________________________ _______________________________________________________________________________ 33


III. La Parguera a través del tiempo Lee el artículo Cambio del paisaje de La Parguera entre 1930 y 2010: El caso de las estructuras construidas y los manglares que se encuentra en este número de la Revista Marejada. Luego, observa cuidadosamente cada fotografía. Estas corresponden a los años 1936, 2004 y 2009 y las utilizarás para determinar cómo ha cambiado La Parguera a través del tiempo. Identifica las áreas que tienen mangle, las que están desarrolladas (viviendas, hoteles, carreteras, etc.) o las que están en reposo (áreas limpias, taladas, terrenos expuestos). En la siguiente fotografía aérea, puedes ver un ejemplo de cada categoría mencionada (área de mangle, área desarrollada y área en reposo).

Área de mangle

Área desarrollada

Área en reposo

Calcula el área aproximada que cubre cada una de las categorías en las imágenes. Escribe en los espacios debajo de cada imagen la información requerida. El área la puedes calcular contando los cuadros que se encuentran sobre la imagen. Cada uno es equivalente a 5 metros2. Si un cuadro contiene más de una de las categorías antes mencionadas, se hace un aproximado del área de cobertura de cada una. Por ejemplo, si en un cuadro tiene la mitad de área de mangle y una pequeña porción de área desarrollada, se puede hacer la siguiente aproximación: 50% mangle y 25% área desarrollada. Si hay más área desarrollada que de mangle podría ser lo siguiente 90% de desarrollo y 10% de mangle. A continuación, puedes observar un ejemplo.

50% área desarrollada = 5 m2 x 50% = 2.5 m2 50% área en reposo = 5 m2 x 50% = 2.5 m2 Nota: Recuerda que para calcular el área en cada categoría debes cambiar el porciento a decimal y luego multiplicar por 5 m2. Ejemplo: 5m2 x 0.5 = 2.5 m2

34


Notas: 1. Puedes utilizar lápices o marcadores de colores de punta fina para trazar y diferenciar los bordes de los cuadros que contienen las diferentes categorías. 2. Recuerda que los manglares están cerca de la costa y que los espacios de agua no se cuentan. 3. Los cálculos que realizarán serán aproximaciones del área de cobertura de cada clasificación. Siempre habrá cierto porciento de error, lo importante es que reconozcan cómo ha cambiado el ecosistema del manglar, las áreas desarrolladas y las áreas en reposo. La Parguera, Lajas 1936

Área de manglar en m2

Área en desarrollo en m2

Área en reposo en m2

___________________

_____________________

____________________

35


La Parguera, Lajas 2004 A B C D E F G H I 1

2

3

4

5

6

7

8

9 10

11 12

13 14

15 16

17 18

Área de manglar en m2

Área en desarrollo en m2

Área en reposo en m2

___________________

_____________________

____________________

19 20

La Parguera, Lajas 2009 A B C D E F G H I

36

1

2

3

4

5

6

7

8

9

10

11 12 13

14

15 16

17 18

Área de manglar en m2

Área en desarrollo en m2

Área en reposo en m2

___________________

_____________________

____________________

19 20


Organiza tus datos en la siguiente tabla y calcula el porciento de cambio para cada año y para cada categoría. Luego grafica, utilizando la información sobre el área en m2, la extensión territorial de cada una de las categorías. Para esto, utilizarás una gráfica de barras. Área de manglar

Año 1936

% cambio

Área desarrollada

0

% cambio

Área en reposo

% cambio

0

0

2004 2009

*Nota: Para calcular porciento de cambio utilizarás la siguiente ecuación:

A2 – A1

Donde:

* 100 = Porciento de cambio en el área

A1

• A2 - es el valor del área que corresponde al año más reciente que estés comparando. Por ejemplo, si estás comparando 1936 con 2004, A2 será el valor de 2004. • A1 – es el valor del área que corresponde al año más antiguo que estés comparando. Por ejemplo, si estás comparando 1936 con 2004, A1 será el valor de 1936. • Dependiendo del signo del resultado sabrás si aumentó o disminuyó el área entre los años comparados. Si este es negativo, significa que disminuyó, si es positivo es que aumentó. Construye una gráfica de barras para comparar los cambios en área de las tres categorías trabajadas (manglar, terreno desarrollado y terreno en reposo) durante los tres años. Utiliza el cálculo del área para hacer esta gráfica. Recuerda incluir en ésta todas sus partes (título, identificación del eje de X, identificación del eje de Y, escala del eje de X, escala del eje de Y y leyenda). Lee cuidadosamente y contesta las siguientes preguntas claramente. 1. ¿Cuál fue el intervalo de tiempo en el que el porciento de cambio para el manglar fue mayor? ¿Aumentó o disminuyó el área? 2. ¿Cuál fue el intervalo de tiempo en el que el porciento de cambio para el área en desarrollo fue mayor? ¿Aumentó o disminuyó el área? 3. ¿Cuál fue el intervalo de tiempo en el que el porciento de cambio para el área en reposo fue mayor? ¿Aumentó o disminuyó el área? 4. Según tu perspectiva, ¿cuáles serán las razones por las que ese cambio se produjo en cada una de las categorías (área de mangle, área desarrollada y área en reposo)? ¿Se deberá a impactos naturales, antropogénicos (causados por el ser humano) o a ambos? Menciona algunos de estos impactos en cada área. 5. ¿Qué medidas de conservación recomendarías para proteger y restaurar el manglar, ecosistema tan valioso para nuestras costas? 37


Puerto Rico Brilla Para la Naturaleza Fotos provistas por Para la Naturaleza

Un experimento a repetir para controlar la contaminación lumínica

Vista de la Laguna Grande y el pueblo de Fajardo. Desde el 2006 hasta el presente, Puerto Rico Brilla Para La Naturaleza ha promovido la disminución de la contaminación lumínica en esta área.

Por Elizabeth Padilla Rodríguez, MA

El recurso a proteger Existen solamente un puñado de lugares en el mundo entero donde se puede apreciar el fenómeno de la bioluminiscencia durante todo el año. Tres de ellos están en Puerto Rico: la Bahía Bioluminiscente de Lajas, Bahía Mosquito en Vieques y Laguna Grande en Fajardo. La rareza de estos recursos, así como el deleite sensorial que provee este fenómeno natural, han convertido estos lugares en importantes focos de oportunidades económicas. En Fajardo, Laguna Grande está rodeada por los terrenos de la Reserva Natural Cabezas de San Juan, protegida por nuestra organización sin fines de lucro, Para la Naturaleza. A través de los años, el desarrollo en los alrededores de la reserva—en especial en el sector de Las Croabas—ha incluido la construcción de hoteles, espacios para botes 38

y trailers, restaurantes, viviendas y negocios de todo tipo dirigidos al turismo interno y externo, así como al disfrute de la laguna. El problema a manejar Al igual que en La Parguera, esta actividad económica nos beneficia a todos y aporta a nuestro desarrollo económico. Pero a la vez, el crecimiento ha provocado un aumento en la iluminación artificial de la noche, lo que llamamos contaminación lumínica. Al aumentar la claridad sobre el agua, la contaminación lumínica no deja apreciar la bioluminiscencia, lo que pone en riesgo el uso de este importante recurso y por ende, toda la actividad económica que se genera a su alrededor. Además de malgastar dinero y afectar la bioluminiscencia, la contaminación lumínica


interrumpe los ciclos naturales de la vida silvestre, interfiriendo con el anidamiento de tortugas marinas y afectando negativamente el reloj biológico de los humanos. El inicio del experimento Por todas estas razones, desde Para la Naturaleza nos dimos a la tarea de crear e implementar una iniciativa para reducir la contaminación lumínica en Cabezas de San Juan, tanto en su laguna bioluminiscente, como en sus alrededores. Empezamos a trabajar la iniciativa Puerto Rico Brilla Para la Naturaleza en el 2006, estableciendo primero un Comité Asesor de Contaminación Lumínica que reúne expertos de organizaciones como el Departamento de Recursos Naturales y Ambientales (DRNA), el Servicio Federal de Pesca y Vida Silvestre (USFWS), el Instituto Internacional de Dasonomía Tropical (IITF), la Universidad de Puerto Rico (UPR), la Compañía de Parques Nacionales (CPN) y la Autoridad de Energía Eléctrica (AEE), entre otras. A estas, se fueron uniendo organizaciones como el Programa Sea Grant de Puerto Rico, la Sociedad Astronómica de Puerto Rico, el Fideicomiso de Conservación e Historia de Vieques y conocedores del tema como el arquitecto Fernando Abruña, fundador del Capítulo de Puerto Rico del US Green Building Council. La iniciativa Lo primero que hicimos junto al comité asesor fue dirigir los esfuerzos de concientización y definición del problema de contaminación lumínica a cuatro áreas específicas: sus efectos sobre la salud humana, los efectos económicos del consumo energético, sus efectos ecológicos y sus efectos astronómicos. Después, definimos nuestra área de trabajo, comprendida por unas 630 cuerdas de terrenos alrededor de la Reserva Natural Cabezas de San Juan, en su mayoría en el sector de Las Croabas. Inmediatamente, procedimos a levantar un inventario de todas y cada una de las lámparas y luminarias en el área, y las dividimos en seis zonas de trabajo: el balneario público Seven Seas, el

Reunión del Consejo Asesor de Contaminación Lumínica.

Hotel El Conquistador, las áreas residenciales, la casa de verano del Gobernador, las vías de tránsito de Las Croabas, el área recreativa y el antiguo parque de pelota. Inventario y primer cambio de luminarias Encontramos que en todas estas áreas abundaba el uso de lámparas y luminarias que producían mucha contaminación lumínica, por lo que nos preguntamos, ¿en verdad son estas necesarias? Para cada luminaria que encontramos que era necesaria, pasamos a determinar hacia dónde iba dirigida la luz que producía, ¿hacia el cielo, hacia los lados, hacia el piso? Después, evaluamos el consumo energético de cada luminaria y nos preguntamos, ¿es el más eficiente para lo que hace falta iluminar? Contestar todas estas preguntas para cada lámpara, foco y luminaria en cada área de trabajo nos permitió recomendar el cambio a la iluminación más apropiada según la necesidad. El inventario arrojó un total de 427 luminarias, de las cuales 224 estaban localizadas en las carreteras de Las Croabas. De estas, 120 fueron cambiadas del tipo drop lens o NEMA head, a luminarias tipo full cutoff. La AEE asumió las tareas de esta parte de la iniciativa y en un periodo de dos semanas ya se habían realizado todos los cambios recomendados. Con esto nada más, redujimos en un 20% la contaminación lumínica y empezamos así a recuperar la oscuridad natural del área.

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Foto: Ruperto Chaparro Serrano Diagrama provisto por Para la Naturaleza

Cambios de luminarias adicionales Una contribución del USFWS a la Compañía de Parques Nacionales permitió cambiar de luminarias tipo floodlight y cobrahead” a luminarias tipo turtle bollard tanto en la playa como en el área de acampar del balneario público Seven Seas. Con esto, logramos reducir en un 15% adicional la contaminación lumínica. Junto a otros cambios adicionales llegamos a reducir en un 50% la contaminación lumínica, recuperando así la oscuridad de las noches en 40

Cabezas de San Juan. Entre estos, estuvieron la sustitución de iluminarias en la parte norte del Hotel El Conquistador y el cambio de uso del parque de pelota cercano y numerosas acciones tomadas por los residentes de Las Croabas en sus residencias y propiedades. Acción de la comunidad La integración de la acción comunitaria ha sido vital y se ha dado poco a poco. Con el fin de promoverla, ofrecimos recorridos especiales y casas abiertas en los predios de la reserva natural,


Puerto Rico Brilla Para la Naturaleza es una iniciativa que incluye también componentes educativos. Estos permiten a los participantes identificar fuentes de contaminación lumínica para adoptar mejores prácticas de iluminación. La iniciativa también contempla el apoyo a medidas reglamentarias y de política pública que ayuden a reducir la contaminación lumínica. Resultados finales Con la suma de estas y otras acciones, después de ocho años trabajando logramos reducir la contaminación lumínica en la Reserva Natural Cabezas de San Juan en aproximadamente de un 50% a un 60%. El 80% de la luminaria inventariada originalmente fue sustituida por la apropiada. Gracias a esta iniciativa, le dimos un respiro a la naturaleza de los cielos oscuros en Laguna Grande, permitiendo otra vez la contemplación y el estudio de su bioluminiscencia y de la astronomía en el lugar, que ahora vuelve a ser un refugio nocturno para la vida silvestre y un espacio saludable para las actividades del ser humano y la economía que estas promueven.

Actualmente ofrecemos tours tanto de aspectos educativos de Puerto Rico Brilla Para la Naturaleza, como de monitoreo continuo de la contaminación lumínica en la reserva, para lo que incorporamos el uso de un Sky Quality Meter (SQM). También estamos a la disposición de asistir a cualquier comunidad u organización interesada en reducir la contaminación lumínica en otras áreas de Puerto Rico, lo que ahora nos trae a Lajas. El turno de La Parguera La Bahía Bioluminiscente de La Parguera ha sido por décadas un recurso crucial para la economía local y un tesoro turístico para Puerto Rico y el mundo entero. Sin embargo, el crecimiento de actividades humanas y los desarrollos alrededor del área han llegado a comprometer el futuro de su bioluminiscencia. Por eso queremos aportarle a Lajas todo lo que aprendimos con nuestra iniciativa en Las Cabezas de San Juan. Trabajando colectivamente junto a la comunidad de La Parguera, lograremos conservar este importantísimo recurso, facilitando el disfrute de la bioluminiscencia al reducir la contaminación lumínica en el área. Lo hemos hecho antes y estamos seguros de que juntos lo volveremos a lograr.

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Foto: Oliver Bencosme

completamente libres de costo. En estos eventos los vecinos de nuestra comunidad pudieron identificar y reconocer el valor de los cielos oscuros, tomando acción para adoptar practicas adecuadas de iluminación y así reducir o evitar completamente la contaminación lumínica.


Luminarias no recomendadas a. Drop-lens o Cobrahead. Son nombradas así porque su fuente de luz surge de una pantalla semicurva (como en forma de “gota”) o como la “cabeza de una cobra” Utiliza sodio a alta presión como fuente de iluminación. b. NEMA Head. Fuente de iluminación de vapor de mercurio, de sodio o de aleación metálica que emite luz artificial en ángulos mayores a los 90 grados.

Luminarias recomendadas c. Full cutoff. Son luminarias que no emiten luz hacia arriba o en ángulos mayores a 90 grados; es decir, no emiten luz sobre el horizonte en relación al emisor de luz (bombilla). d. Turtle cutoff. Son luminarias aprobadas para ser usadas en playas de anidamiento de tortugas marinas (Wildlife Approved Light Bulb). Son también luminarias tipo full cut off. e. Floodlight. Luz artificial de uso común en parques para juegos al aire libre (ej. parque de pelota). Su luz blanca brillante puede ser de halogenuros metálicos o de vapor de sodio. Las luminarias aprobadas pueden tener uno o más logos como estos:

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d.

d.

e.

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Foto: Michelle Schärer Umpierre

Publican estudio sobre la Reserva Natural de La Parguera Por Emmanuel García Berríos

Los autores examinan estos factores a la luz de sus interacciones y de un enfoque que se conoce como el sistema socio-ecológico, en otras palabras, un sistema que estudia las dinámicas entre los seres humanos y el medio ambiente. Este enfoque toma en cuenta los productos de las actividades humanas (ej. construcción, producción de alimentos, contaminación) y establece vínculos entre estas y los demás elementos del ecosistema, como por ejemplo, los organismos. De esta forma, se pueden delinear causas y efectos y establecer posibles modos de acción dirigidos a la conservación y al uso sustentable de los recursos.

People, Habitats, Species, and Governance: An Assessment of the Social Ecological System of La Parguera, Puerto Rico

Recientemente, los doctores Manuel Valdés Pizzini y Michelle Schärer Umpierre publicaron el trabajo La gente, los hábitats, las especies y la gobernanza: Una evaluación del sistema socioecológico de La Parguera, Puerto Rico. El mismo es un informe que presenta un análisis sobre los aspectos sociales, económicos, ecológicos, científicos y de política pública de La Parguera.

People, Habitats, Species, and Governance: An Assessment of the Social-Ecological System of La Parguera, Puerto Rico Manuel Valdés Pizzini Michelle Schärer Umpierre

ISBN: 978-1-881719-57-1 UPRSG-BB-240

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En su trabajo, Valdés y Schärer, seleccionaron un modelo de estudio que permite la elaboración y la estructuración del sistema socio-ecológico, a base de 5 puntos fundamentales; estos son: factores determinantes, presiones, estado, impactos y respuestas. Basándose en este modelo, exploran el legado humano, la historia, los cambios sociales y la ecología de La Parguera. Mediante un análisis de la investigación científica sobre esta Reserva y del estudio de los usos y las acciones de manejo que se han implantado previamente, presentan un panorama de La Parguera y recomiendan acciones a seguir. Este estudio posee gran importancia en un área que ha experimentado el impacto humano por largo tiempo. La Parguera consta de un ecosistema costero localizado en el suroeste de la isla de Puerto Rico. Ocupa toda la costa del pueblo de Lajas y partes de Cabo Rojo y Guánica. Esta zona cuenta con una variedad de ecosistemas entre los que figuran: bosques secos, humedales, bahías bioluminiscentes, praderas de hierbas marinas, arrecifes de coral y una de las mayores extensiones de bosques de mangle de Puerto Rico. Muchos han sido los cambios que han ocurrido en La Parguera a través del tiempo. En el siglo 19, era una sociedad de pobre actividad económica, mayormente basada en la poda de manglares para la manufactura de carbón y la producción de sal. Con la entrada del siglo 20, proliferó la industria de la caña de azúcar, lo cual causó un incremento en el número de trabajadores que se establecieron en áreas adyacentes a La Parguera, incentivados por el trabajo provisto por las plantas procesadoras. Fue así como la población local estableció su subsistencia mediante el trabajo en pequeñas parcelas agrícolas, la producción de sal y azúcar, la cría de animales y la pesca. 44

No fue hasta 1950 cuando, en un esfuerzo impulsado por el gobierno de Puerto Rico, comenzó la promoción de La Parguera como un atractivo turístico. Mediante la exaltación de la belleza de los alrededores y las particularidades ecológicas como la bioluminiscencia de las bahías, se estableció un influjo tanto de visitantes recreacionales como de nuevos pobladores. Además, reformas agrarias removieron a los trabajadores de clase baja de las costas, reubicándolos junto a sus familias en comunidades conocidas como parcelas. Fue entonces cuando familias acomodadas reclamaron el área costera como espacio de ocio, construyendo viviendas, coloquialmente conocidas como casetas, en los márgenes de las zonas de mangle. Las casetas han sido foco de debate y controversia por los pasados sesenta años, en gran parte por sus implicaciones en aspectos relacionados al manejo y a la conservación del ecosistema. A pesar de múltiples propuestas realizadas con el fin de remover las viviendas costeras, los habitantes de las casetas y casas flotantes han logrado mantener su estancia mediante la acción legal organizada y apelaciones en los tribunales a través de varias décadas. Con el aumento en la cantidad de visitantes, proliferaron una variedad de usos recreacionales ligados al ecosistema costero. Estos incluyen paseos en lancha y kayak, buceo, pesca recreacional, excursiones a los manglares y bahías bioluminiscentes, entre otros. El establecimiento de La Parguera como centro recreacional ha sido un elemento clave en el desarrollo económico y social de la zona; no obstante, la presión ecológica que esto impone no ha pasado desapercibida. Dado que actualmente no se han habilitado rampas para botes en la costa de Lajas, las embarcaciones privadas utilizan zonas circundantes a los manglares y salinas


A pesar de ser conocida como centro recreacional y de pesca, La Parguera también ha servido como centro de investigación científica para numerosas entidades que se han dedicado al estudio de diversos temas, entre ellos: el impacto de contaminantes en las aguas, la reproducción y enfermedades de los corales y la biodiversidad de los arrecifes. Gracias a los esfuerzos de entidades gubernamentales y el Laboratorio Marino localizado en la Isla Magueyes, adscrito al Departamento de Ciencias Marinas de la Universidad de Puerto Rico - Recinto de Mayagüez, el conocimiento sobre los ecosistemas marinos ha incrementado grandemente en las pasadas décadas. El factor humano en el sistema socio-ecológico se torna aún más evidente al analizar los impactos directos sobre el ecosistema. Una de las áreas que ha sufrido parte de las consecuencias más notables han sido las praderas de hierbas marinas, hábitat crucial para procesos ecológicos, para la pesca y para la conectividad de La Parguera. Las praderas de hierbas marinas, dada su prevalencia en zonas poco profundas, son particularmente vulnerables a daños causados por los propulsores de las embarcaciones, encallamientos, anclajes y actividades humanas en general. Por otra parte, la sobrepesca probablemente ha influido en la modificación del ecosistema marino a través de los años; no obstante, la falta de regulación

y monitoreo han hecho de este un problema persistente y de difícil cuantificación. La escasez de datos relacionados a las prácticas pesqueras ha obstaculizado establecer vínculos definitivos entre la sobrepesca y el deterioro de ecosistema. Ante este panorama y para lograr un manejo eficaz de La Parguera y garantizar su sustentabilidad, el estudio de Valdés y Schärer incita a la implementación de ciertas regulaciones y cursos de acción basados en los hallazgos y conclusiones del estudio realizado. A continuación, los resumimos: 1. Evaluar sistemáticamente y monitorear las especies y los hábitats para tener una línea de base y su referencia espacial. 2. Medir el impacto humano en los ecosistemas, con mayor precisión. 3. Estudiar y analizar detalladamente los actores e interesados (stakeholders). 4. Delinear patrones y procesos costeros oceanográficos. 5. Desarrollar un plan de investigación científica (oceanográfica, socio-económica) para el futuro. 6. Hacer una valoración económica de La Parguera. 7. Presentar un modelo cuantitativo de ecosistema que incluya a los humanos y que sea capaz de establecer con precisión las interacciones entre los puntos fundamentales del sistema socioecológico: factores determinantes, presiones, estado, impactos y respuestas. Al enmarcar el desarrollo y la transformación de La Parguera en un contexto que involucra los hábitats, las especies, la presencia humana, el sistema acuático y las condiciones climáticas, 45

Foto: Michelle Schärer Umpierre

como rampas improvisadas, afectando la integridad de estas zonas. Asimismo, numerosos botes suelen congregarse en las praderas de hierbas marinas poco profundas y, debido a la escasez de boyas de amarre, el suelo marino es propenso a sufrir el impacto de anclajes y de hélices, así como la resuspensión de sedimentos.


es evidente la interconexión y complejidad del sistema socio-ecológico, así como la interacción entre sus componentes. Pese a que los cambios en La Parguera han sido estudiados a través de los años, es imperativa la identificación de lagunas en el conocimiento científico, de manera que sea posible la implementación de cursos de acción y de manejo informados y efectivos. Un factor clave en la conservación de cualquier ecosistema es la participación del sector público, tarea que solo será posible mediante una campaña informativa y de carácter unificador entre investigadores, residentes, usuarios y manejadores de recursos. La integración del factor humano no puede ser pasada por alto en el estudio de la evolución de nuestros sistemas

costeros, ya que al ser uno de los principales agentes de cambio, nuestra presencia está íntimamente ligada al futuro y al desarrollo del ecosistema. La transformación de La Parguera ha sido moldeada por actores humanos y, conociendo de primera mano la correlación entre la sociedad y el ecosistema, es nuestra responsabilidad tomar los pasos necesarios para procurar la conservación y el uso sustentable de La Parguera. Puede acceder la publicación completa en el portal electrónico del Programa Sea Grant de Puerto Rico. El enlace directo a la publicación es http:// seagrantpr.org/wp-content/uploads/2014/11/La_ Parguera.pdf.

Glosario 1. antropogénico – Producido o modificado por la actividad humana. 2. biodiversidad – La variabilidad entre organismos vivos y los ecosistemas a los cuales pertenecen, proveniente de todas las fuentes, incluyendo ecosistemas terrestres y acuáticos. 3. boyas de amarre – Sistema de boyas fijadas al suelo marino cuyo propósito es habilitar un soporte para el amarre de embarcaciones. Las boyas de amarre son para uso público y previenen la necesidad de anclaje, reduciendo así el impacto sobre los recursos marinos. 4. conectividad – Característica que describe la conexión entre ecosistemas adyacentes en un territorio fragmentado. La conectividad se refleja en el funcionamiento interconectado entre los ecosistemas, donde ocurre un intercambio continuo de recursos entre ellos, el cual que es vital para la salud y funcionamiento de los ecosistemas individuales y en colectivo.

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5. gobernanza – Conjunto de interacciones entre sectores públicos y privados en la toma de decisiones concernientes a temas de índole social. Es un proceso inclusivo que incorpora las políticas de manejo de recursos, así como la ciencia y conocimiento de las producen. 6. lecho marino – Es la superficie de la capa terrestre que cubre el fondo del mar. Tanto su composición como la fauna o flora que en él prolifere, es específico a cada hábitat o región. 7. resuspensión de sedimentos – Proceso en el cual partículas y materiales que yacen en el lecho marino son agitados por el flujo de corrientes cercanas al fondo. La re-suspensión puede ser causada por factores naturales como el oleaje o actividades humanas como es el caso de los propulsores de las embarcaciones. La suspensión de sedimentos conlleva un aumento en la turbidez del agua. 8. sistema socio-ecológico – Los componentes físicos, biológicos y nobiológicos del medio ambiente, las relaciones entre las especies y el medio en donde viven.


Referencias Departamento de Recursos Naturales y Ambientales de Puerto Rico. (2011). Programa de Boyas de Amarre Ecológicas. Recuperado de http://drna.pr.gov/historico/oficinas/ arn/recursosvivientes/negociado-de-pesca-y-vida-silvestre/division-de-recursosmarinos-1/proyectos-de-agua-salada/evaluacion-del-dano-sobre-los-corales-y-laspraderas-de-hierbas-marinas-debido-a-los-anclajes-de-embarcaciones recreativas / publicaciones/folleto_boya_amarre.pdf NOAA, La Región del Caribe Estadounidense. (2004). Humedales y Peces: Una Conexión Vital. Schärer, M. (comunicación personal, 28 de marzo de 2016). Valdés, M. (comunicación personal, 28 de marzo de 2016).

Foto: Oliver Bencosme Palmer

Valdés-Pizzini, M. and M Schärer-Umpierre. 2014. People, Habitats, Species, and Governance: An Assesment of the Socio-Ecological System of la La Parguera, Puerto Rico. Interdisciplinary Center for Coastal Studies, University of Puerto Rico, Mayagüez, Puerto Rico.

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Foto: Efra Figueroa

La imagen de fondo fue tomada en los arrecifes de La Parguera. El buzo es Rainer Herzog, colega de Efra Figueroa que laborรณ como dive master en Parguera Divers. 48


Foto: Oliver Bencosme Palmer

Efra Figueroa: Buceo y cámara en mano Por: Cristina D. Olán Martínez

Al hablar de buceo y cámara subacuática en Puerto Rico, hay un nombre que no puede faltar: Efra Figueroa. Su persona evoca los tiempos en que chicos y chicas, cautivados por las imágenes de Jacques Cousteau, soñaban con algún día visitar el fascinante mundo submarino. “Desde niño fui muy sensible a la naturaleza. Me gustaba comer de los árboles. Donde yo me crié eran predios agrícolas. Nos pasábamos en el Poli (hoy, Universidad Interamericana) buscando mangós, pomarrosas, gallitos… Ese era el playground de to’s los nenes de San Germán. Nos tirábamos en yagua por las cuestas del Poli,” relató Efra de sus días en la niñez.

Ruperto Chaparro y Efra Figueroa

Ese niño de la Ciudad de Las Lomas fue el que, en una clase en el Colegio San José con el señor Rubén Álvarez, quedó prendado de la fotografía. De ese momento en adelante, nada lo pudo separar de su pasión y medio de trabajo. En la adolescencia, a la fotografía se le sumó el buceo, actividad en la que cuenta con una trayectoria de más de 40 años. Sus mentores fueron Walter F. Hendrix, quien fue director de buceo del Departamento de Ciencias Marinas (DCM) en la UPR-Mayagüez, y su hijo Walter “Butch” Hendrix. Tan temprano como a los 18 años, Efra comenzó su carrera profesional en el buceo y a ofrecer clases. Su disciplina, producto en parte de la práctica de deportes tales como el tenis y las artes marciales durante sus años de escuela, ha sido clave en el éxito profesional. Fue asistente del instructor de buceo científico en el DCM y dueño de Parguera Divers, concesionario de buceo que, durante 20 años, le permitió mostrar la riqueza de nuestros mares tanto a locales como a turistas. El buceo es una actividad que lo ha acompañado prácticamente toda su vida y el medio que le permitió ser pionero en la fotografía y el video subacuático. “La fotografía y el buceo me convierten en el vehículo de la gente que no tiene acceso fácil al mar,” expresó Efra, quien también posee un bachillerato en Zoología y Agronomía de la UPRMayagüez y sirvió en las Fuerzas Navales de los Estados Unidos de América.

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Foto: Pedro Padilla

En la foto se aprecia el Efra’s Wall, nombrado así por el propio Efra Figueroa. Efra’s Wall era uno de los lugares favoritos de los clientes de Parguera Divers. Está localizado en La Parguera, a una profundidad entre los 55 a 60 pies. Es un pared vertical caracterizada por sus acantilados y trincheras, sus jardines de gorgonios y sus corales negros.

Efra se hizo fotógrafo en una época que carecía de cámaras digitales, celulares y redes sociales. En tiempos previos a la era digital, sus imágenes eran fruto de un privilegio obtenido gracias al trabajo y a su conocimiento. Son fotografías y videos que documentan los lugares que antes pocos podían visitar y que, de poder ir, su belleza solamente se podía guardar en la memoria de los espectadores. En el Programa Sea Grant, Efra ha sido un gran amigo y colaborador. Sus imágenes están en los videos del Programa y un sinfín de publicaciones. También ha adiestrado a miembros del personal de la sección de Comunicaciones en las áreas de video y fotografía. Su experiencia y sus conocimientos han sido vitales en el desarrollo de nuevas generaciones que realizan trabajos similares. “Desde que yo regresé de Texas A&M, cuando culminé la maestría, y comencé a trabajar como especialista de recreación marina para Sea Grant, volví a conectarme con Efra pues él era dueño y 50

corría el negocio Parguera Divers que era una de las mejores concesiones de buceo en Puerto Rico. Una vez hice contacto con Efra, empezamos a colaborar. Trabajamos en varios esfuerzos para mejorar el mercadeo de Puerto Rico como destino turístico para el buceo y mejorar los servicios ofrecido por los concesionarios de buceo. Esto lo hicimos por medio de talleres, charlas y simposios. Servimos de asesores en los esfuerzos de la Compañía de Turismo en temas de buceo y proveíamos información y fotos,” explicó Ruperto Chaparro Serrano, director del Programa Sea Grant en Puerto Rico. Para la década de 1990, el Programa Sea Grant estableció un acuerdo con GeoAmbiente del Caribe, compañía puertorriqueña de producción televisiva enfocada en comunicar el mensaje de conservación y aprecio por nuestros recursos naturales. Mediante este acuerdo, el PSGUPR le proveía un camarógrafo para facilitar la grabación de material subacuático. Fue entonces cuando los lazos entre el PSGUPR, GeoAmbiente y Efra


Figueroa se estrecharon aún más. GeoAmbiente del Caribe, como producción que transmite un mensaje cónsono con la misión de Sea Grant, ha sido una de las mayores plataformas en las que Efra ha mostrado su trabajo. Sus imágenes resaltan la riqueza y la diversidad de la naturaleza caribeña. “La filmación subacuática y la cámara de detalles le dieron a GeoAmbiente otra dimensión, aún con el presupuesto limitado del programa, que nos llevó a participar en importantes festivales internacionales. Nuestro primer episodio de Geoambiente, Desecheo: de campo de tiro a reserva, quedó finalista en el Festival de Goiás en Brasil y el segundo, Los Ríos: un ecosistema olvidado, quedó finalista en el Festival du Riu en Barcelona. En ambos episodios, el desempeño de excelencia de Efra complementó el del resto del equipo de trabajo. Sentarnos “de tú a tú” con National Geographic y BBC en BristolUK fue en parte, gracias a su trabajo,” expresó María Falcón, productora de GeoAmbiente del Caribe. En un mundo de constante cambio, la labor de Efra, así como la de todos los amantes de la fotografía, nos ofrece las diversas caras de la naturaleza y de la interacción del ser humano con esta. Las imágenes evidencian los problemas ambientales, regalan belleza, invitan a explorar y legitiman la necesidad de conservar nuestros recursos. Algo con lo que Efra concuerda plenamente.

Foto: Efra Figueroa

“Quiero que mis fotos y vídeos sean un legado de información para generaciones futuras,” puntualizó Efra Figueroa.

En la foto aparece Guillermo Estevez, colega de Efra Figueroa, mientras tomaba una foto subacuática. 51


Conoce a nuestro equipo de trabajo:

Yarleen Briselle Irizarry Rivera Por Cristina D. Olán Martínez, MA

Foto: Oliver Bencosme Palmer

Yarleen B. Irizarry Rivera comenzó a trabajar en el Programa Sea Grant de la Universidad de Puerto Rico (PSGUPR) en su primer semestre en la UPRMayagüez, en el año 2008. En aquel momento, cursaba un bachillerato en Ciencias Sociales General y el doctor Manuel Valdés Pizzini la entrevistó para realizar labores estaban vinculadas a la base de datos del Caribbean Research Assessment (CRA). Con el pasar de los años, su trabajo se fue diversificando y ha desempeñado tareas variadas en todas las áreas del Programa. Ha fungido como asistente en la sección de Impresos y ha trabajado en la coordinación y logística de actividades. Actualmente, se desempeña como asistente en el área de Comunicaciones y ofrece apoyo en asuntos administrativos y en los viajes de campo. Aunque le gusta todo el conjunto esfuerzos que se realizan en Sea Grant, su componentes favoritos son los de Educación y Comunicaciones. “Me interesa mucho el área de Educación y Comunicaciones ya que en esta he tenido la oportunidad de colaborar en los viajes de campo y de esta forma trabajar con niños, que es algo que me gusta mucho,” explicó al tiempo en que reconoce que lo que más le gusta de Sea Grant es “el propósito que tiene el Programa en educar a los ciudadanos en cuanto a la conservación de los recursos marinos y costeros” y entiende “que uno de los pilares más importantes de Sea Grant es estos momentos es el área de Educación”. Actualmente, estudia Derecho (Juris Doctor) en la Universidad Católica en Ponce y aspira a graduarse, pasar su reválida y empezar su práctica como licenciada. En su tiempo libre, le agrada leer, ir a la playa—le encantan los arrecifes de coral—e ir a distintos eventos deportivos especialmente a los juegos de baloncesto de los Indios de Mayagüez. Como a muchos en Sea Grant, la naturaleza la llama de distintas formas.

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“La naturaleza es vida, ahí se encuentra todo lo que los seres humanos necesitamos para sobrevivir. Cuando entramos en contacto con ella, es un disuasivo para cualquier problema que tengamos. De modo que es vital el que continuemos concientizando a las personas para que conserven nuestro medio ambiente y de esta forma mantengamos en óptimas condiciones nuestro más preciado hogar,” puntualizó Yarleen acerca de su visión del medio ambiente. Yarleen se siente agradecida por su experiencia de trabajo en el Programa. El PSGUPR también le agradece su labor, compromiso y amistad. “Quiero agradecer a Sea Grant y a su personal por tantos años de confianza hacia mi persona y espero de alguna forma poder seguir colaborando con el Programa, aún luego de terminar mi carrera de Derecho,” expresó.


Ruperto Chaparro Serrano ruperto.chaparro@upr.edu

Delmis del C. Alicea Segarra, EdD delmis.alicea@upr.edu

Nació en San Juan, Puerto Rico pero creció en el oeste de la Isla. Posee una Maestría en Recreación al Aire Libre y Desarrollo de Recursos Naturales de la Universidad Texas A&M y cuenta con una vasta experiencia en servicios de extensión marina. Se ha distinguido por su trabajo en los campos de la recreación marina, la seguridad acuática, el desarrollo costero sustentable y la conservación de los recursos marinos y costeros. Desde la década de 1980, labora en el Programa Sea Grant de la Universidad de Puerto Rico, entidad de la cual es director. Ha ocupado varias posiciones de asesoría en organizaciones tales como la Junta Interagencial de Playas de Puerto Rico, el Programa de Investigación Subacuática de la NOAA, la Compañía de Parques Nacionales y el Programa Bandera Azul. Como parte de su esfuerzo por llevar a cabo actividades de educación y extensión efectivas, Chaparro desarrolló sus destrezas fotográficas con el propósito de utilizarlas como un recurso didáctico y poder mostrar los impactos ambientales antropogénicos. A través de su lente, ha capturado imágenes de aves marinas, mamíferos marinos y otras formas de vida silvestre marina y costera. Sus fotos han sido utilizadas en las publicaciones del Programa Sea Grant y en otros productos y actividades educativas del Programa. “No me considero un fotógrafo pero reconozco que la suerte ha estado de mi lado en varias ocasiones y esas veces he estado en el lugar correcto y con la cámara en mano. Ha sido, para mí, un honor haber tenido la suficiente suerte de tener algunas de mis fotos publicadas.”

Posee un Bachillerato en Ciencias Físicas de la Universidad de Puerto Rico en Mayagüez (UPRM), una Maestría en Enseñanza de Ciencias de la Universidad Interamericana de Puerto Rico en San Germán (UIPRSG) y un Doctorado en Educación con Especialidad en Currículo y Enseñanza de la UIPR-SG. Ha fungido como instructora en la UIPR-SG en el Departamento de Educación y Educación Física y como catedrática auxiliar en la División de Educación Continua y Estudios Profesionales de la UPRM. En la UIPR-SG, a nivel graduado, ha enseñado los cursos de: Historia y filosofía de las ciencias, Ecología para maestros, Las ciencias y su enseñanza a nivel elemental y Física 1 para maestros. En la UPRM, ha enseñado los cursos de: Uso de la microcomputadora en el salón de clases, Fundamentos filosóficos de la educación y Práctica docente en la enseñanza de física en la escuela secundaria. Ha ofrecido talleres en los siguientes temas: principios de currículo, estrategias, métodos y técnicas de enseñanza, medición, evaluación y avalúo, estilos de enseñanza y aprendizaje, planillas de especificaciones y construcción de pruebas, construcción de blogs educativos y maestro efectivo. Además, ha participado en el diseño de blogs, módulos educativos y cursos en línea en la UPR y en el Departamento de Educación de Puerto Rico. Actualmente, se desempeña como Especialista en Currículo y Evaluación y Coordinadora del Proyecto Guardarenas en el Programa Sea Grant de la Universidad de Puerto Rico (PSGUPR). En el PSGUPR, es también gestora de la preparación de guías educativas para maestros. 53


Cristina Damaris Olán Martínez, MA comunicacionespsgupr@gmail.com Nació, se crió y actualmente vive en Mayagüez. Posee un Bachillerato en Administración de Empresas con Concentración en Estudios Organizacionales y una Maestría en Estudios Hispánicos, ambos grados de la UPR-Mayagüez. Comenzó a trabajar como editora en el Programa Sea Grant de la UPR en 2007, en los inicios de sus estudios de maestría. Actualmente, se desempeña como Coordinadora de Comunicaciones de dicho Programa. Allí está a cargo de la coordinación de trabajos en equipo, colaboraciones con otras instituciones y actividades, edición de textos, manejo de redes sociales y redacción de artículos y libretos, entre muchas otras tareas que realiza junto a un amplio equipo de trabajo del cual se siente muy orgullosa. Además, forma parte del Panel Asesor de Extensión y Educación del CFMC. Durante Desde pequeña, ha disfrutado de la escritura, de la naturaleza y de la vida en familia y en comunidad. Le fascina el mar y entiende que este le ha brindado oportunidades maravillosas de crear, escribir, soñar y sentirse libre. Entre sus pasatiempos, figuran el snorkeling y el arte marcial coreano Tae Kwon Do. 54

Clarisabeth K. López Rodríguez, MA clarisabeth.lopez@upr.edu Posee un Bachillerato en Historia de la Universidad de Puerto Rico en Mayagüez y una Maestría en Museología de la Universidad de Syracuse en Nueva York. Como especialista de la información en el Centro de Recursos para la Información y Educación Marina, se ha enfocado en catalogar y ampliar la colección de libros para mejor satisfacer las necesidades de los usuarios. Además, ha continuado con la organización y la digitalización de la colección de fotografías. También ha desarrollado actividades para algunos viajes de campo y a colaborado en el desarrollo de currículos para maestros.


Oliver Bencosme Palmer, BA oliver.bencosme1@upr.edu

Raúl Omar Ortiz Arroyo ("Pichón Duarte"), MAG raulswgc@gmail.com Posee un Bachillerato en Teoría del arte de la UPRMayagüez y una Maestría en Artes Gráficas del Atlantic College. En el Programa Sea Grant de la UPR (PSGUPR), se ha desempeñado como camarógrafo, editor de videos, artista gráfico y jefe de impresos. Es el editor de la Odiseas Marinas y de los documentales ¡Con sabor a Mayagüez! Perpetuando la herencia bombera y plenera mayagüezana y Don’t Stop Talking Fish. Junto a Oliver Bencosme Palmer, es productor de Burracas, una compañía independiente de videos de surfing. Pichón practica el deporte del surfing y es buzo certificado. En un futuro cercano, aspira a continuar adquiriendo experiencia como camarógrafo subacuático. Durante los talleres de periodismo, ofreció junto a Oliver Bencosme, una conferencia sobre fotografía y uso de la cámara. El mar es su pasión más grande y el lugar donde pudiera estar toda su vida.

Su interés por la fotografía se remonta a la niñez. Su madre, aficionada a la fotografía, le regaló su primera cámara. Tanto ella como el padre despertaron su interés por el mar. Le enseñaron a disfrutar de la natación, del surfing y del buceo. Cámara, mar y talento innato—pulido mediante la práctica—lo condujeron a estudiar artes plásticas en la Universidad de Puerto Rico - Mayagüez, donde además se certificó como maestro. Desde 2008, ha ejercido como diseñador gráfico y fotógrafo del Programa Sea Grant de la Universidad de Puerto Rico. A través de su trabajo en Sea Grant, ha colaborado en publicaciones del Programa y de diversas agencias, compañías e individuos cuyos esfuerzos están enfocados en la conservación y en el uso sustentable de los recursos marinos y costeros. Durante los talleres de periodismo, ofreció junto a Pichón Duarte, una conferencia sobre fotografía y uso de la cámara. Para Oliver, documentar el archipiélago de Puerto Rico ha sido muy gratificante ya que esta actividad le ha brindado la oportunidad de conocer a científicos, pescadores, recreacionistas, turistas y usuarios de los recursos. En todos y cada uno, ha encontrado la pasión por la aventura y el asombro que se desprende de la cercanía con el entorno natural. 55


Brenda María Soler Figueroa, PhD brenda.soler@upr.edu

Efra Figueroa efraphoto@gmail.com Comenzó a bucear en la década de 1970. Su pasión por el mar y la fotografía se origina en la niñez con los documentales del científico Jacques Cousteau y con la cámara que le regalaron sus padres en una Navidad. Luego, un papá que era maestro fotógrafo, ayudó a crear en un cuarto oscuro en la escuela donde estudiaba. Posteriormente, completó un bachillerato en Biología y otro en Agronomía en la Universidad de Puerto Rico - Mayagüez. Como capitán de barco, buzo e instructor de PADI, NAUI, SSI y CMAS, ha podido mostrarles las bellezas del mar a: personas locales, estudiantes, investigadores y turistas internacionales. Ha sido el primer puertorriqueño en obtener el reconocimiento de Platinum Pro Divers 5000. Durante 25 años, fue propietario de Parguera Divers, primera operación de buceo en la costa suroeste de Puerto Rico. Desde 2000, ha laborado como camarógrafo de GeoAmbiente, producción de la periodista María Falcón. También, ha fungido como videógrafo y fotógrafo para: el Programa Sea Grant de la UPR, CariCOOS y diversas publicaciones de turismo, educación y naturaleza. 56

Nació en la Ciudad Señorial de Ponce. Posee un Bachillerato en Biología Marina Coastanera de la Universidad de Puerto Rico en Humaco y una Maestría y Doctorado en Oceanografía Biológica de la Universidad de Puerto Rico en Mayagüez. Ha trabajado por más de 15 años en la dinámica de los sistemas bioluminiscentes en Puerto Rico y publicó los primeros dos artículos, desde 1971, relacionados a la ecología y a la bioluminiscencia de la Bahía Fosferescente en La Parguera. Entre sus intereses de investigación se encuentran además la ecología del fitoplancton, la calidad del agua y el manejo de los recursos marinos y costeros. Ha trabajado en los muestreos de calidad de agua de los efluentes de las plantas de tratamiento requeridos por la EPA (Clean Water Act Section 301 h). También ha sido parte del equipo del Programa Sea Gant donde ejerció como Educadora Marina y Ambiental desde el 2011 hasta el 2016. Actualmente, se encuentra trabajando como Analista del Fitoplancton de las aguas de lastre con el Smithsonian Environmental Research Center en Edgewater, MD. Forma parte del Grupo Las Cimarronas del Caribe de la Escuela de Bomba Municipal de Mayagüez donde se desempeña como barrilera, bailaora y corista. “Siempre dicen que en el mar la vida es más sabrosa y sin lugar a dudas esto es así. El mar lo es todo. Los ecosistemas marinos, oceánicos y costeros juegan un papel esencial para la vida en la Tierra, desde regular el clima hasta proveer alimento; por lo tanto, se debe hacer lo imposible para protegerlos. Anímate y comprométete a utilizar estos recursos de manera sustentable.”


Elizabeth Padilla Rodríguez, MA elizabeth@paralanaturaleza.org Tania del Mar López Marrero, PhD tania.lopez1@upr.edu Tania del Mar López Marrero es Catedrática Auxiliar en el Programa de Sociología del Departamento de Ciencias Sociales de la Facultad de Artes y Ciencias del Recinto Universitario de Mayagüez de la Universidad de Puerto Rico. Tiene un Bachillerato en Ciencias Ambientales de la Universidad de Puerto Rico, Recinto de Río Piedras y una Maestría y Doctorado en Geografía de la Universidad del Estado de Pennsylvania. Sus áreas de investigación incluyen diversos temas asociados a la interacción humanoambiente como por ejemplo, amenazas naturales y reducción de riesgo, cambio en cobertura de terreno, beneficios ecológicos de bosques e impulsores de cambio ambiental. Para llevar a cabo su investigación, utiliza métodos mixtos, métodos participativos y diversas técnicas de investigación geográfica incluyendo los Sistemas de Información Geográfica, la fotointerpretación y la cartografía. Actualmente es la directora del Centro Interdisciplinario de Estudios del Litoral, centro de investigación adscrito al Departamento de Ciencias Sociales de la Facultad de Artes y Ciencias.

Posee un Bachillerato en Ciencias Naturales con especialidad en Biología Marina Costanera de la Universidad de Puerto Rico, Recinto de Humacao (UPRH) y una Maestría en Artes en Estudios Ambientales con especialidad en Educación Ambiental de la Universidad Metropolitana. Por más de 25 años, ha laborado para el Fideicomiso de Conservación de Puerto Rico y su unidad Para la Naturaleza, entidad en la que se desempeña como Coordinadora de Proyectos Educativos. Su trabajo ha estado enfocadao en el manejo y la conservación de áreas naturales protegidas y en el desarrollo de programas de educación ambiental. También, ha sido profesora invitada en la UPRH, donde ofrece el curso de Recursos Costaneros del Programa de Biología Marina Costanera. En la unidad Para la Naturaleza, coordina y dirige la iniciativa PR Brilla Naturalmente, campaña educativa para controlar y reducir la contaminación lumínica en la Reserva Natural Cabezas de San Juan y sus áreas naturales adyacentes. PR Brilla Naturalmente se ha expandido y tiene presencia en otras áreas de Puerto Rico. Este proyecto ha permitido educar a muchas personas sobre la conservación de nuestros cielos nocturnos y la reducción de la contaminación lumínica. 57


Emmanuel García Berríos emmanuel.garcia2@upr.edu Cursa un doble Bachillerato en Física Teórica y Matemática Pura en la Universidad de Puerto Rico, Recinto de Mayagüez. Entre sus intereses de investigación se encuentran los siguientes: el desarrollo de una teoría unificadora que enmarque las cuatro interacciones fundamentales y reconcilie las discrepancias entre la mecánica cuántica y la clásica; y la influencia de los procesos evolutivos por medio de la selección natural en el comportamiento individual y social de los individuos. En su tiempo libre, escribe poesía, toca guitarra y lee todo tipo de obras literarias. “La naturaleza, tan solo por su inefable majestuosidad y hermosura, es digno objeto de admiración y fuente de inspiración humana. Sin embargo, no es hasta que comprendemos la esencia de sus constituyentes, las complejas interacciones que dan lugar a la vida y la amalgama de procesos que abarcan el entorno de todo ser viviente, que realmente comprendemos la inmensurable grandeza que encierra en sus mecanismos. La vasta inmensidad del océano, el cual comprende una amplia extensión de la Tierra, es un recordatorio constante de todo lo que nos queda por conocer, explorar y descubrir; y que mejor de reciprocar a quien provee el sustento para la vida que conociéndolo, conservándolo y comprendiendo nuestro lugar entre la multiplicidad de organismos que compartimos un común hogar, siendo este la Tierra,” expresa Emmanuel. 58

Yasmín Detrés Cardona, PhD yasmin.detres@upr.edu Realizó estudios graduados en Ciencias Marinas en la Universidad de Puerto Rico en Mayagüez y desde el año 2003 ha estado vinculada a este Departamento como investigadora con fondos otorgados por el NOAA Center for Atmospheric Sciences (NCAS). Su investigación se ha enfocado en: la ecología de las yerbas marinas, el impacto de radiación ultravioleta y mecanismos de fotoprotección en plantas marinas y costeras, las propiedades ópticas de las aguas costeras y las aplicaciones de teledetección para estudios de color del océano y aerosoles atmosféricos. Por más de 12 años, ha estudiado el impacto del polvo del Sahara en el Caribe. Sus proyectos más recientes se han enfocado en el establecimiento de prácticas de conservación en áreas costeras  para proteger ecosistemas marinos de los impactos terrestres. En el área de extensión y divulgación científica, ha ocupado posiciones en extensión y diseminación en Sea Grant y CariCOOS, ha coordinado numerosos talleres y adiestramientos a maestros y por una década ha dirigido el Puerto Rico Weather Camp (PRWC), iniciativa subvencionada por NCAS y dirigida a estudiantes de grupos minoritarios de Puerto Rico, Islas Vírgenes Estadounidenses y Estados Unidos Continentales. Es miembro del Comité Asesor de Control de Contaminación Lumínica de Puerto Rico y trabaja activamente junto a sus colaboradores, en la implementación de estragias de control luminico en La Parguera. Actualmente coordina la colección de datos de luminosidad nocturna en La Parguera y participa de las actividades de calibración y validación del sensor satelital VIIRS de NASA en la Isla. 


Foto: Pedro Padilla

Pedro Padilla, BSBA pedro@sanjuandiver.com Posee un Bachillerato en Administración de Empresas con una concentración en Contabilidad. Trabajó con una empresa multinacional en el departamento de cuentas a pagar pero siempre le ha apasionado la fotografía y el buceo. Ha tomado talleres de fotografía con reconocidos fotógrafos de National Geographic y está certificado como instructor de buceo y capitán de barco. Hace 12 años estableció su propio negocio, Island Scuba, en el cual brindan viajes de buceo, tanto a locales como a turistas, en Playa Santa, Guánica. Su mayor pasión son los tiburones, con los cuales trabaja a diario y muestra a sus clientes cuán importante son estos organismos para nuestros ecosistemas marinos. “Una vez viven la experiencia de bucear con tiburones, ven de primera mano que no son máquinas de matar humano; todo lo contrario, son unos animales dignos de amar y respetar,” expresó. 59


¡Disponibles ya las guías curriculares sobre los ecosistemas del manglar y las praderas de hierbas marinas! Las mismas contienen trasfondo, presentaciones explicadas, planes diarios, actividades, opciones de trabajo con o sin tecnología, hojas de trabajo, pre y postprueba y amplias listas de referencia, entre muchos otros recursos necesarios para el salón de clases. Cada guía viene acompañada por un manual para estudiantes, un CD con todos los materiales de la guía y los cuentos de nuestro amigo Pepe Uca junto a sus respectivos libros de actividades. Las guías están alineadas a los estándares del Departamento de Educación de Puerto Rico, entidad que ya endosó el uso de estas en todas las escuelas del País. Para obtener las guías, puede llamar a los números (787) 834-4726 o (787) 832-3585. También, puede escribir a comunicacionespsgupr@gmail.com.

GUÍA EDUCATIVA PARA MAESTROS

Las praderas de hierbas marinas

Sea Grant Puerto Rico @SeaGrantPR programaseagrantpr GeoAmbiente... donde escuchamos la voz de la naturaleza. Sistema TV, Canal 40

Administración (787) 832-3585 * Asesoría Marina (787) 832-8045 * Educación (787) 850-9385 * Comunicaciones (787) 834-4726 Página electrónica http://www.seagrantpr.org

Marejada 14 (1) La Parguera  

Este número de la revista Marejada nos invita a conocer los recursos de La Parguera, sus ecosistemas, los cambios que ha experimentado y e...

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