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Fotonoticias

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Juegos Agrarios de la Comarca Sur de Tenerife

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Ondas Deportivas

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El Personaje: D. Gabriel Rancel DĂ­az

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El sacerdote D. Manuel HernĂĄndez Reyes

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CrĂłnicas de un pueblo

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Recuerdos ...en blanco y negro

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La Charca de San Blas. De embalse a Bien Patrimonial

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El trotamundos

)QĹżQRCVTKOQPKQ[OWLGT

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El Ajedrez: un deporte noble

ÂŤLa Tajea no hace necesariamente suyos las opiniones y los criterios expresados por sus colaboradores. Todos los derechos reservados. Esta publicaciĂłn no puede ser reproducida, ni en todo ni en parte, ni registrada en, o transmitida por, un sistema de recuperaciĂłn de informaciĂłn, en ninguna forma y por ningĂşn medio, sea mecĂĄnico, fotoquĂ­mico, electrĂłnico, magnĂŠtico, electroĂłptico, por fotocopia, o cualquier otro, sin permiso previo por escrito de la editorial (ConcejalĂ­a de Cultura).Âť



Edita: Ilustre Ayto. de San Miguel de Abona Ctra. a Los Abrigos, 30 - 38620 web: www.sanmigueldeabona.org E-mail: cultura@sanmigueldeabona.org DirecciĂłn y coordinaciĂłn: ConcejalĂ­a de Cultura FotografĂ­a temĂĄtica: Verdor. San Miguel de Abona DiseĂąo e impresiĂłn: EdiciĂłn KA DepĂłsito Legal: TF 937/2002



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IntroducciĂłn



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EJEMPLAR GRATUITO AYUNTAMIENTO DE SAN MIGUEL DE ABONA

CONCEJALĂ?A DE CULTURA


Juegos agrarios

de la Comarca Sur de Tenerife

INTRODUCCIĂ“N

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a nueva ediciĂłn de la revista cultural “La Tajeaâ€?, nace con la primavera como telĂłn de fondo, tras el frĂ­o invierno, despliega sus pĂĄginas impregnadas de aromas del recuerdo, tradiciones populares, historia y cultura de un municipio, que como el nuestro, tiene mucho que contar. Con este nuevo ejemplar, volvemos a abrir una ventana a la que los vecinos y vecinas del municipio sanmiguelero, pueden asomarse para indagar, descubrir o conocer retales de la historia de nuestro pueblo y de nuestra gente. Tienes ante ti, un buen ramillete de artĂ­culos que dan vida a esta revista, que se hace posible gracias a la implicaciĂłn de muchas personas, a las que como siempre doy las gracias por su apoyo y colaboraciĂłn en este proyecto cultural. Entre sus pĂĄginas encontrarĂĄs informaciĂłn sobre “Los Juegos agrarios de la Comarca Sur de Tenerifeâ€?, publicaciĂłn editada por el Ayuntamiento de San Miguel de Abona, las vivencias de nuestro personaje D. Gabriel Rancel DĂ­az EW[CU FKGUVTCU OCPQU FG CTVGUCPQ JCP ETGCFQ KPĹżPKFCF FG VKORNGU inseparable protagonista de cualquier parranda canaria. Rincones emblemĂĄticos como la conocida Charca de San Blas, patrimonio de la zona costera del municipio que se ha mantenido indemne al paso del tiempo. 'NIQĹżQcomo un bien patrimonial integrado en la cultura canaria y el papel de la mujer en la conservaciĂłn y transmisiĂłn de este bien gastronĂłmico; o aquellas noticias del municipio aparecidas en el siglo XIX en el periĂłdico “La voz icodenseâ€?, del historiador y cronista Emeterio GutiĂŠrrez LĂłpez. Las ondas deportivas en esta ediciĂłn, estĂĄn protagonizadas por una vecina del barrio de Aldea Blanca, Yoana Tacoronte, componente de la selecciĂłn canaria de fĂştbol, no faltan las imĂĄgenes en blanco y negro con las que rendimos tributo al pasado, ni el tradicional coleccionable de cocina canaria, que nos invita a degustar la mejor gastronomĂ­a del municipio... Espero que la lectura de sus pĂĄginas, te haga disfrutar tanto como a todo el equipo de persona que han hecho posible que “La Tajeaâ€? haya llegado una vez mĂĄs a tus manos.

Valentín E. Gonzålez Évora ALCALDE-PRESIDENTE

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AYUNTAMIENTO DE SAN MIGUEL DE ABONA

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a reciente publicaciĂłn editada por el Ayuntamiento de San Miguel de Abona, JUEGOS AGRARIOS DE LA COMARCA SUR DE TENERIFE, en colaboraciĂłn con las distintas instituciones publicas y privadas: San Blas Reserva Medioambiental, AnimaciĂłn Plif Plaf, Club Deportivo Constancia, AsociaciĂłn Etnoludens y la participaciĂłn de los Ayuntamientos de GuĂ­a de Isora, Arona y Granadilla, vienen a ahondar en el acervo cultural de los niĂąos y niĂąas jornaleros que se han criado vinculados al paisaje, a la tierra y a la gente. Dicho traDCLQEQPUVCFGĹżEJCUFGLWGIQURTCEVKECFQURQTNQUPKĂŒQUGPGNECORQOKGPVTCUEWKFCDCP las cabras, aprovechando los pocos ratos que disponĂ­an para jugar y siempre despuĂŠs de afrontar las responsabilidades en el hogar, de buscar la leĂąa para el fuego, de traer el agua de la fuente, jugando mientras cuidaban de sus hermanos, haciendo del trabajo, juego, y del juego trabajo, ya que la mayorĂ­a del tiempo lo pasaban laboreando junto a sus familiares en las diversas faenas agrarias y pastoriles. Estos juegos han sido practicados por las niĂąas y niĂąos jornaleros de nuestra comarca en un periodo de tiempo que comprende desde principio de siglo pasado hasta 1960; desdibujĂĄndose en el tiempo, a medida que nos hemos ido desvinculando del paisaje, de la tierra y de la gente, de las relaciones de solidaridad, de la ayuda mutua entre familiares, vecinos y pueblos. A continuaciĂłn mencionaremos algunos de estos juegos como han sido el Majano y el Riega, Riega, Cebollin entre otros. El MAJANO Informantes: Eugenio ReverĂłn Sierra, 1916, Las Galletas, Arona. #PVQPKQ)CTEĂˆC6CEQTQPVG8KNCĆ€QT Acerca de los jugadores: + de 2 participantes: 2 Ăł 3 y 4, los muchachos todos jugar.32. TendrĂ­a 9, 10 aĂąos cuando jugaba al Majano. Diccionario agrolĂşdico: Majano: Torre compuesta por 3 Ăł 4 piedras de tamaĂąo mediano y superpuestas unas sobre otras:

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4+')#4+')#%'$1..+0 Informantes: Ă ngela AlayĂłn, 1912, Cabo Blanco, Arona JosĂŠ de Vera Alonso, 1934, Charco del Pino, Granadilla. .Acerca de los jugadores: + 6 participantes. Muchachas y muchachos, con eso jugĂĄbamos antes, que se divertĂ­a uno cuando era pequeĂąo, se divertĂ­a y de 9 y 10 aĂąos, jugĂĄbamos, los chicos y las chicas asĂ­. AllĂĄ en Charco del Pino, jugaba de 6, 7 aĂąos. Diccionario agrolĂşdico: Escanchadas: escarranchadas, con las piernas abiertas. Verija: “en las verijas de unoâ€?, hace referencia al “sexo socialâ€?, aquel que se presta y comparte sin pudor alguno. Entrepierna que es utilizada en diversidad de juegos. Termino que viene acompaĂąado ineludiblemente de estar escarranchada o escanchada, para que otro niĂąo quede sentado lo mĂĄs cercano a uno. Sexo que no ofende, sin libido. Es que nos sentĂĄbamos en el suelo todas y nos escanchĂĄbamos asĂ­, si era macho, macho y si era jembra, jembra, en las verijas de uno, ahĂ­ escanchadas en el suelo y dispues el otro entre medio del otro, todos los que estĂĄbamos jugando. Objetivo del juego: #TTCPECTWPCCWPCNCĹżNCFGPKĂŒCUUGPVCFCUGPGNUWGNQ

Ello a la vez que tumbabas una piedra, las tumbabas todas. Objetivo del juego: Tumbar de una pedrada el Majano Cómo se juega: Los niùos marcarån una raya en la tierra, desde donde se situarån para lanzar sus piedras al Majano. Éste estarå situado a una distancia de 5-7 metros aproximadamente. Aquel que lo tumba gana la partida. Anotación al juego: Los niùos, por turnos, tirarån sus piedras al Majano. Aventando ilusiones I: Al Majano me acuerdo de jugar cuando iba yo montado en una cabra, ¥montado a cuidarlas! y despuÊs como era el mås chico, yo cogía tambiÊn la yerba pa traer y a última hora, cuando ya nos íbamos pa ca´ resulta que jugåbamos al Majano, a ver el que perdía la yerba. Un Majano, tres o cuatro piedras y los mayores pues siempre acertaban y yo me quedaba sin la yerba (risas). El que lo tumbaba ganaba, se llevaba el jace de yerba pa las cabras. Tendría 7 aùos y todos íbamos a coger

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AYUNTAMIENTO DE SAN MIGUEL DE ABONA

un jace yerba y quien tumbaba el Majano se llevaba la yerba y despuÊs volvíamos a coger mås yerba pa seguir jugando. Unos se iban y otros lloraban (risas) y me acuerdo ir montado en la cabra y resulta los caminos de antes, llevaban dos paredes, los caminos reales eran con dos paredes pa que no se echaran fuera los animales, a lo ajeno y entonces me acuerdo que era una cabra molinera. Molinera es pintas blancas, como es‌cuando esta cambiando el pelo y despuÊs mi cuùado cambió la cabra por otra igual del mismo color, pero esa jodida me montaba y se iba a las paredes y me esconchaba todos los pies (risas). Era chico, a 8 aùos no llegaba sí‌ yo tenía que coger dos veces (hierba) como era el mås chico (risas). Nosotros jugåbamos al Majano en el Valle (San Lorenzo, Arona).

Aventando ilusiones III: Y despuĂŠs el primero que tumbaba el Majano se quedaba con el brazado hierba, luego volvĂ­amos otra vez hasta que llenara el saco. DespuĂŠs la cosa es que el que se llevaba la yerba bien, pero el otro lloraba coĂąo, porque uno se iba con la yerba y el otro tenia ĂŠl que cogerla despuĂŠs (risas) asĂ­ es, asĂ­ era.

La niĂąa que dinamiza el juego ha de estar de pie frente a la ĹżNCFGPKĂŒCULQTPCNGTCUSWG harĂĄn de cebollines. A continuaciĂłn se cogerĂĄn de OCPQUDCNCPEGÂśPFQNCU y cantando. Una vez terminada la canciĂłn tirara con fuerza de ella con la intenciĂłn de arrancarla de NCĹżNC'NLWGIQVGTOKPCTC cuando haya arrancado todos NQUEGDQNNKPGUFGNUWGNQGU decir que no quede ninguna niĂąa sentada.

CĂłmo se juega: Las niĂąas han de estar sentadas en el suelo, con las piernas abiertas y encajadas unas en otras por las verijas o entrepiernas y agarradas por la cintura. .CPKĂŒCSWGFKPCOK\CGNLWGIQJCFGGUVCTFGRKGHTGPVGCNCĹżNCFG niĂąas jornaleras que harĂĄn de cebollines. A continuaciĂłn se cogerĂĄn de manos, balanceĂĄndolas y cantando. Una vez terminada la canciĂłn tirara con fuerza de ella con la intenciĂłn de arrancarla de NCĹżNC'NLWGIQVGTOKPCTCEWCPFQJC[CCTTCPECFQVQFQUNQUEGDQllines del suelo, es decir que no quede ninguna niĂąa sentada. AnotaciĂłn al juego: .CUPKĂŒCUCTTCPECFCUFGNCĹżNCUQPFGLCFCUCWPNCFQRCTCEQPtinuar con la siguiente. Normas y objetivos para la niĂąa que dinamiza el juego: -La niĂąa repetirĂĄ la canciĂłn: riega riega cebollĂ­n con el agua del orĂ­n, tantas veces como sea necesario hasta arrancar a la niĂąa FGNCĹżNC Hasta que sacara la ultima (niĂąa), si estaban todas escanchadas, hasta que sacaran la ultima, a todas le decĂ­an lo mismo, riega riega cebollĂ­n con el agua del orĂ­n y riega pa ca y vuelva pa lla, JCUVCSWGLCNCDC[XQNXĂˆCJCUVCSWGRQTĹżPNCCTTCPECDC Normas y objetivos para la cuadrilla de niĂąas jornaleras: -Agarrarse unas a otras con fuerza por la cintura, de tal manera SWGNCPKĂŒCSWGNNGXCGNLWGIQVGPICFKĹżEWNVCFGUCNCJQTCFGCTTCPcarlas.

Notas en la memoria: TĂş no sabes que antes en los campos cuando empezaban a crecer los cebollines se le echaba de abono el orĂ­n de uno; se reunĂ­a por la noche. Antes no habĂ­a cuarto de baĂąo sino el orinal, le orinaba ahĂ­ y despuĂŠs al otro dĂ­a, lo echabas en la regadera y regĂĄbamos con un litro de orĂ­n y diez litros de agua y eso crecĂ­a con una fuerza que daba miedo. Era el abono pal cebollĂ­n. Julio ConcepciĂłn

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EL PERSONAJE

D. Gabriel Rancel DĂ­az Nunca es tarde

Nunca es tarde, si la dicha es buena. AĂşn recuerdo como en muchas ocasiones mi abuela decĂ­a GUVCURCNCDTCURCNCDTCUUCDKCUFGWPCOWLGTSWGJCDĂˆCXKXKFQOWEJQ[GPEQPVTCTĂˆCOWEJCU XGEGUGPGNVTCPUEWTUQFGNECOKPQFGUWXKFCWPCCORNKC[XCTKCFCICOCFGGZRGTKGPEKCUSWG le hicieran incorporar a su bagaje este planteamiento bien razonado. TambiĂŠn palabras estas FGVCPVCUQVTCURGTUQPCUSWGĹżGNGUCGUCCĹżTOCEKĂŽPNQFGOWGUVTCPGPUWFĂˆCCFĂˆa y a mĂ­ me JCEGPTGCĹżTOCTEWÂśPVCTC\ĂŽPIWCTFCDCPNCURCNCDTCUFGOKCDWGNC

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na de esas personas es D. Gabriel Rancel DĂ­az, actualmente vecino de San Miguel de Abona, pero como OWEJCUQVTCURGTUQPCUFGPWGUVTQOWPKEKRKQNCXKFCNGJK\QFCTUWUXWGNVCUĹŒEQOQCĹżTOCĂƒN0CEKĂŽGP.C Punta del Lomo (Guargacho), el 25 de Julio de 1932, para luego trasladarse unos aĂąos a Tamaide. Posteriormente viviĂł tambiĂŠn en Oroteanda, donde su familia trabajaba. Él comenzĂł como camionero, llevando tomaVGUC5CPVC%TW\FGUFGNCUĹżPECUFGNUWT&GURWĂƒUNCXKFCFKTKIKĂŽUWURCUQU[NQUFGUWHCOKNKCJCEKC#NECNÂś donde viviĂł unos aĂąos trabajando tambiĂŠn como camionero. Los aĂąos pasaron y con el auge del turismo en GN5WTFG6GPGTKHGEQOGP\ĂŽCVTCDCLCTEQOQCNDCĂŒKNGP6GP$GNGPGNOWPKEKRKQFG#TQPC'NQĹżEKQFGCNDCĂŒKN HWGGNSWGOÂśUQEWRĂŽUWVTC[GEVQTKCRTQHGUKQPCNCUĂˆNQCĹżTOC&)CDTKGNEWCPFQFKEGSWGUGICPĂŽNCXKFCEQP la albaĂąilerĂ­a. TambiĂŠn fue conserje en el Casino de San Miguel de Abona durante un tiempo. Éste, nuestro personaje, es un hombre polifacĂŠtico, el cual lo ha sido aĂşn mĂĄs despuĂŠs de jubilarse, ya que EWGPVCGPVTGUWUCĹżEKQPGUEQPNCCRKEWNVWTC[EQOQPQEQPUWCĹżEKĂŽPCJCEGTVKORNGU'UVCĂ•NVKOCGUGPNC que queremos detenernos. ÂĄHacer un timple! Yo no sĂŠ ustedes, queridos lectores, pero para mĂ­ hacer un timple se me torna muy difĂ­cil. Y ya si contamos con que suene, imagĂ­nense. Pero no para D. Gabriel, ĂŠl NQUJCEG[bFGSWĂƒHQTOC;VQFQHWGRQTECUWCNKFCF%WGPVC&)CDTKGNSWGUWCĹżEKĂŽPEQOGP\ĂŽFGURWĂƒUFG jubilado, por entretenerme y pasar el rato – dice - . Y es que de joven – cuenta D. Gabriel – mi madre me puso a hacer loceros de madera y me gustaba eso de andar con la madera.., .tambiĂŠn hago algĂşn que otro apero de labranza, que le dicen -. Es lo que se dice un hombre “amaĂąaoâ€?, pues actualmente estĂĄ haciendo una mesa para una de aquellas mĂĄquinas de coser de antaĂąo, sĂ­, aquellas de la marca SINGER que todos y todas tenemos en nuestra memoria, recuerdo familiar que su mujer quiere conservar y darle el valor histĂłrico que se merece. Y un dĂ­a de esos que andaba entretenido, como ĂŠl dice, le dio forma de timple a un trozo de madera. Un timple de pequeĂąas dimensiones, como de juguete y lo llevĂł al grupo de Las Zocas donde tocaba

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AYUNTAMIENTO DE SAN MIGUEL DE ABONA

la guitarra. Con el timple en las manos les dijo a sus compaĂąeros: muchachos, ÂżserĂĄ muy difĂ­cil hacer uno de verdad? Los compaĂąeros lo animaron de tal forma a hacerlo, que D. Gabriel lo intentĂł y, ciertamente, un timple â&#x20AC;&#x153;de verdadâ&#x20AC;? saliĂł de sus diestras manos de artesano. SĂ­, artesano, pues lo es todo aquel que hace objetos con sus manos y, permĂ­tanme aĂąadir, que con el corazĂłn, pues esa forma, la del timple hecho por D. Gabriel, encierra el sentimiento y cariĂąo de su creador. Y es que D. Gabriel no se queda simplemente en la realizaciĂłn fĂ­sica del instrumento, sino que, aĂşn va mĂĄs allĂĄ, lo realiza con esmero, tratando de que aquel que lo toque arranque de ĂŠl las mĂĄs bellas melodĂ­as; aunque esta, no es una labor forzosa, sino que pareciera que el timple gustoso regala esas notas, tal cual si devolviese el favor a travĂŠs de quien lo toca, al que ha sido su creador. El esmero que D. Gabriel dedica en la realizaciĂłn de sus timples es digno de alabar, pues al hablar destacan el brillo en su mirada y la ilusiĂłn en sus palabras. Me explica, pacientemente, cĂłmo elabora sus timples: La madera la consigo en la Casa de La Guitarra en Santa Cruz que tiene madera para artesanos, cerca de la Plaza de La Paz. Cojo la guagua porque tengo el bono-bus y voy. Las tablas son de 12 cm de ancho, por 70 u 80 cm de largo. Los lados y el fondo son de madera de palosanto (es buena madera para instrumentos), la tapa alta, de pino abeto o cedro. El clavijero y el traste - componen el brazo del timple - normalmente los hago con madera de aguacatero. Las clavijas y el traste (viene por metro) los compro tambiĂŠn en la Casa de la Guitarra y las cuerdas tambiĂŠn... o en Granadilla. Cada juego de cuerdas trae 5 cuerdas. Para poder realizar los timples, D. Gabriel se ha hecho un gran investigador de sus formas. La curiosidad y minuciosidad que tiene D. Gabriel para realizar sus timples queda latente cuando voy al pequeĂąo taller que tiene en su casa y me cuenta que empezĂł probando una madera y despuĂŠs otra, luego con estos materiales para reforzarlo o quizĂĄs con aquellos otros que son mejor y asĂ­ hasta conseguir realizar los timples que hace en la actualidad. Los timples, inseparables protagonistas de las parrandas, asĂ­ lo dice la copla: <<Sube timplillo sube que arriba mandas, que tĂş eres el dueĂąo de la parranda>>. PequeĂąo gran instrumento catalogado como el sonido de Canarias que D. Gabriel, con sus diestras y hĂĄbiles manos, siguiendo la mĂĄxima de que vale mĂĄs maĂąa que fuerza, JCEGEQOQOWEJQUCTVGUCPQU[CTVGUCPCUSWGJCEGPFGUWJCDKNKFCFWPQĹżEKQ[WPVTCDCLQFGRTGUGTXCEKĂ&#x17D;PFG nuestras raĂ­ces y elementos mĂĄs tradicionales. Vaya nuestra gratitud para con ellos y ellas, pues aunque D. Gabriel â&#x20AC;&#x201C; y muchos de nuestros artesanos y artesanas - asegura la imposibilidad de vivir en la actualidad con la venta de timples, sĂ­ que es verdad que le engrandece el hecho de seguir con esta labor artesana, pese al poco DGPGĹżEKQGEQPĂ&#x17D;OKEQSWGRWGFCVGPGTUWNCDQT.GJQPTCCNKIWCNSWGCVQFQU[VQFCUNQUSWGJCEGPFGUWmaĂąa WPQĹżEKQ[WPCNCDQTFGTGUECVGCTVGUCPCN Una vez mĂĄs, nuestra Tajea dirige su curso hacia los personajes que forman la historia viva de nuestro municipio. DespuĂŠs de un rato hablando y comentando sus vivencias con D. Gabriel, llegamos a la conclusiĂłn de que somos familia y, es que el apellido en comĂşn ya apuntaba lazos familiares, pero indagando y â&#x20AC;&#x153;alegandoâ&#x20AC;? que dijĂŠramos UGIĂ&#x2022;PPWGUVTQCEGTXQEWNVWTCN[CNQTGEQPĹżTOCOQU5WRCFTG[OKCDWGNQGTCPJGTOCPQU;UKEQPRCNCDTCUFG mi abuela comencĂŠ este relato, con palabras de mi abuela quisiera terminarlo - claro estĂĄ, sin quitarle el merecido protagonismo a nuestro personaje D. Gabriel â&#x20AC;&#x201C; que no me porfĂ­e nadie que las casualidades existen, pui yo caĂąuelas no digo ni ando en esos menesteres.

MÂŞ Dolores GonzĂĄlez Rancel

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CRĂ&#x201C;NICAS DE UN PUEBLO

DE CUANDO MUNDO FUE A CUBA

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l bar del Cubano se fue llenando de gente que poco a poco llegaba del cementerio. Todos hombres. Sudorosos y poco acostumbrados a corbata, el gesto se repetĂ­a: desde que entraban por la puerta tiraban mano al nudo y lo CĆ&#x20AC;QLCDCPCNIWPQJCUVCUGNCSWKVCDC[VQFQUEQPGNOKUOQ comentario, â&#x20AC;&#x153;fuerte calorâ&#x20AC;?, alguno decĂ­a, â&#x20AC;&#x153;Este Cho Pascual, hasta para morirse escogiĂł el dĂ­aâ&#x20AC;?. Y la verdad es que este dĂ­a, era uno de esos en los que ni se oyen las moscas y lo que apetece es estar sentado a la sombra de cualquier parral, cueva o bodega, refrescando la boca, a poder ser en camisilla. El Cubano aprovechĂł y despachĂł una buena cantidad de cerveza fresca y vino, que la gente del pueblo era mĂĄs de vino que de otra cosa, aunque habĂ­a alguno que no le hacĂ­a ascos hasta la bebida blanca. A no ser los borrachitos de siempre, con la misma que habĂ­an llegado, todo el mundo marchĂł a su casa a almorzar, protegiĂŠndose como pudo del sol. Aprovechando cualquier sombra, aunque por la verticalidad del astro rey, poca quedaba. En menos de una hora el bar quedĂł vacĂ­o y el Cubano, con la costumbre de todos los dĂ­as fue echando fuera a los dos o tres rezagados de siempre, que para ĂŠl, el negocio ya estaba hecho y tambiĂŠn le esperaba un plato de rancho en su casa. Como habĂ­an cambiado las cosas, Segismundo PĂŠrez emigrĂł a Cuba hacĂ­a muchos aĂąos, aquellos aĂąos en los que AmĂŠrica se prometĂ­a como la tierra de la que todos regresarĂ­an ricos y bien vestidos. Con su maleta de cartĂłn, mĂĄs llena de ilusiones que de ropa. Su traje heredado y su Ăşnico par de botas. CuĂĄntas lĂĄgrimas derramĂł su madre el dĂ­a que Facundillo, el que luego serĂ­a don Facundo, se prestĂł a llevarle en su camiĂłn al muelle de la capital donde cogerĂ­a el vapor que le llevarĂ­a a La Habana. La perritas contadas en el bolsillo, parte entregada por su padre y parte recolectada por sus tĂ­os, que si bien fueron entregadas con toda buena voluntad y de todo corazĂłn, no por ello y debido a las necesidades, pensando en los rĂŠditos que podĂ­an suponer, cuando su sobrino volviese, rico y hecho todo un caballero de allĂĄ de las AmĂŠricas. Como decĂ­a, las perritas contadas en el bolsillo para pagar el pasaje de tercera que le permitirĂ­a malvivir la larga traveUĂ&#x2C6;CSWGNGUGRCTCFGWPCKUNCCNCQVTCWPCVCNGICFGIQĹżQ unos higos pasados y todas las ilusiones del mundo en su cabeza como todo equipaje. Segismundo, trabajĂł duro y trabajĂł gracias a la ayuda de otros que como ĂŠl habĂ­a emigrado hacĂ­a aĂąos en busca de fortuna. La humedad le molestĂł desde el dĂ­a que desembarcĂł y aun borracho por el mareo de tantos dĂ­as de mar y vĂłmitos, paseĂł dando tumbos por el malecĂłn. Esa era AmĂŠrica, la AmĂŠrica que ĂŠl habĂ­a soĂąado, donde los ĂĄrboles daban dinero y tan solo habĂ­a que recogerlo. Buscando una sombra, maleta en ristre tropezĂł con grupo de hombres que le miraban atentos: â&#x20AC;&#x153;ÂżQuĂŠ mirarĂĄn estos?â&#x20AC;? se preguntĂł, â&#x20AC;&#x153;seguro que me vienen a robarâ&#x20AC;?. Y es que el instinto de supervivencia crece cuando uno estĂĄ solo y lejos, que ya en el barco le habĂ­a servido para salvarse de alguna raterĂ­a. Cuando volviĂł a abrir los ojos sudaba a mares, estaba acostado en un jergĂłn, y sin las botas. â&#x20AC;&#x153;Maldita sea, alguien me robĂł las botasâ&#x20AC;Ś Âży dĂłnde estĂĄ mi maleta?â&#x20AC;?. En estas estaba cuando apareciĂł una seĂąora gorda con un vaso que le acercĂł. En ese instante se hubiese levantado y hubiera hecho confesar a aquella ladrona, pero algo le

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AYUNTAMIENTO DE SAN MIGUEL DE ABONA

LA CHARCA DE SAN BLAS

JOSĂ&#x2030; GUADALUPE

DE EMBALSE A BIEN PATRIMONIAL IvĂĄn GonzĂĄlez GĂłmez ArqueĂłlogo e Historiador. Director de La Reserva Ambiental de San Blas.

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paralizĂł, quizĂĄs fuera la cara de bondad que aquella mujer VGPĂ&#x2C6;C SWK\ÂśU NC Ć&#x20AC;QLGTC SWG Ă&#x192;N NNGXCDC RGTQ NQ Ă&#x2022;PKEQ SWG hizo fue coger el vaso que le tendĂ­an y beber de ĂŠl. Un dulce sabor, que ĂŠl desconocĂ­a, refrescĂł su boca y bajĂł por su garganta. Era el zumo de alguna fruta nueva, distinta. Peroâ&#x20AC;Ś, ÂżestarĂ­a envenenada?, no podĂ­a ser, esa mujer no podĂ­a envenenar a nadie con esa cara. En aquel instante, entrĂł un hombre alto, fuerte, de pelo mĂĄs bien rubio y ojos claros que se le quedĂł mirando. â&#x20AC;&#x153;ÂżCĂłmo andas paisano?â&#x20AC;?, FKLQ Ĺ&#x2018;/G NNCOQ ,WCP %CORQU [ UQ[ FG 6GPGTKHGĹ&#x2019; .C Ć&#x20AC;Qjera desapareciĂł y la cara de Segismundo cambiĂł, habĂ­a encontrado un clavo al que agarrase, y nada mĂĄs y nada menos que a un paisano. Uno de aquellos que habĂ­a emigrado antes que ĂŠl y gracias al cual su vida en Cuba iba a ser diferente. Juan y Mundo, que asĂ­ le llamĂł todo el tiempo que estuvieron juntos, hicieron migas enseguida. Fue ĂŠl, el maestro que le enseùó cĂłmo moverse en aquel lugar tan distinto, fue ĂŠl, el que le presentĂł a doĂąa Tomasa, la negra que daba cobijo en su pensiĂłn a tantos emigrantes canarios. Porque como decĂ­a ella, â&#x20AC;&#x153;los canarios son buena gente: limpios, honrados y trabajadores; que aunque siempre hay una piedra en las lentejas no tiene por quĂŠ echar a perder el potajeâ&#x20AC;?. Juan ayudĂł a Mundo a encontrar trabajo y a explicarle que los ĂĄrboles del dinero no existĂ­an, que allĂ­ habĂ­a que trabajar duro para salir adelante y si se querĂ­a ahorrar, aunque sea unas perritas para volver al terruĂąo, habĂ­a que trabajar el doble. Y asĂ­ cortando caĂąa, pasaron los aĂąos, trabajando hombro con hombro y forjando una gran amistad. Las tardes de conversa, algĂşn ron, un buchito de cafĂŠ y la alegrĂ­a de los cubanos, completaban la vida de Segismundo y de todos los que como ĂŠl habĂ­an ido a buscar fortuna.

a Charca de San Blas es uno de los principales elementos patrimoniales que permanece indemne al paso del tiempo en la zona costera de San Miguel. La robustez de sus paredes, las cualidades de la roca ignimbrĂ­tica y el buen hacer de los maestros canteros de antaĂąo, han logrado su pervivencia y le han permitido ser testigo de los cambios que ha vivido este barranco desde hace un siglo. Ubicada en el barranco central de NCĹżPECFG5CP$NCUUWEQPUVTWEEKĂ&#x17D;P se estima a comienzos del siglo XX, cuando comienza a plantearse los DGPGĹżEKQUSWGRQFTĂ&#x2C6;CRTQFWEKTGNWUQ del regadĂ­o. La construcciĂłn de la charca y el circuito de tajeas, posibilitĂł la llegada del agua hasta las tierras mĂĄs productivas para el cultivo del tomate. â&#x20AC;&#x153;La presa tiene que ser de muchos aĂąos porque ya de eso no me acuerdo seguramente en ĂŠpoca de mi abuela ya. La presa siempre ha existido y tenia un tomadero que llegaba y cogĂ­a el agua de... del barranco de La Orchilla entonces el subĂ­a, pasaba por debajo de la carretera y el tomadero llegaba cuando llovĂ­a, pues del barranco se llenaba primero.â&#x20AC;? Claudio Alfonso DĂ­az-Flores (Hijo de Don Casiano y heredero FGNCĹżPEC La construcciĂłn de este tipo de infraestructura solĂ­a conllevar el uso de mano de obra infantil y femenina que transportaba la tierra en cubos para preparar el terreno en el que se iba a levantar. Durante la construcciĂłn de una presa cercana sucediĂł un hecho, recogido y transmitido por la historia oral, que nos ha permitido conocer algunos datos en este sentido. â&#x20AC;&#x153;Cuando se construyĂł la charca, a los trabajadores que estaban sacando la tierra y que en su mayorĂ­a eran mujeres y niĂąos, les llenaban demasiado los cubos, con lo que no podĂ­an con ellos. Se plantaron todos los trabajadores y pidieron un aumento de sueldo o que los cubos no estuvieran tan llenos. Ante la negativa del patrĂłn, dejaron todos el trabajo por lo que ĹżPCNOGPVG NGU TGDCLCTQP NC ECPVKFCF de arena en los cubos.â&#x20AC;? Gerardo PĂŠrez Marcelino

La funciĂłn principal de esta construcciĂłn era almacenar el agua proveniente de la lluvia que caĂ­a entre los meses de noviembre y mayo. Este agua se utilizaba en las zonas de cultivo cercanas. Para llegar hasta ellas utilizaba como conducto el circuito de tajeas que partĂ­a desde una de las dos salidas con los que cuenta en su muro principal. Pero esta presa, con el paso del tiempo, se ha ido convirtiendo en algo mĂĄs que un contenedor de agua; ademĂĄs de su incuestionable valor como elemento patrimonial de la etnografĂ­a canaria, tambiĂŠn ha adquirido gran importancia como elemento paisajĂ­stico y como ente generador de un nuevo ecosistema. La permanencia de agua, durante los Ăşltimos aĂąos, ha permitido que numerosos seres vivos, tanto animales como vegetales, hayan hecho de este entorno su hĂĄbitat. Diferentes especies de aves que emigran desde Ă frica hacia Europa deciden hacer un parĂłn en su viaje y quedarse algunas semanas o meses en San Blas, como las garzas reales, garcetas o fochas. Sin embargo, en algunos casos, llegan incluso a reproducirse convirtiendo esta parada temporal en permanente, como ha ocurrido con las pollas de agua. Otras aves como las perdices, abubillas, alpizpas, cernĂ­calos y palomas que habitan este barranco, completan el espectĂĄculo natural que ofrece a diario la charca de San Blas. AdemĂĄs de la vida qu e se ha generado en este entorno, es indudable el

gran valor paisajĂ­stico que ofrece, no sĂłlo por la existencia de agua, sino tambiĂŠn por el modelado de las rocas ignimbrĂ­ticas que la delimitan. La inevitable acciĂłn de mecanismos erosivos naturales, ha esculpido un sinfĂ­n de formas rocosas transformando este espacio un escenario de singular belleza. La charca de San Blas constituye un bien patrimonial que nos recuerda cĂłmo el ser humano es capaz de imponerse a las circunstancias que la naturaleza determina. Ante la falta de agua, fue capaz de encontrar en el elemento natural que mĂĄs abunda, la piedra, la soluciĂłn a esta escasez, permitiendole almacenarla y poder disponer de ella cuĂĄndo y dĂłnde le fuera necesario. La permanencia de este tipo de elementos patrimoniales hace que seamos concientes de cĂłmo el uso de los recursos naturales, junto con el ingenio, permitiĂł solventar las situaciones mĂĄs adversas en el pasado. TambiĂŠn viene a ser un ejemplo de cĂłmo el patrimonio puede dejar de ser visto como algo estĂĄtico y un simple recuerdo del pasado, y entre a formar parte de nuestro paisaje de futuro. Lo que antes era un elemento indispensable para almacenar agua y poder implantar el regadĂ­o, ahora es un hermoso entorno lleno de vida, que no sĂłlo nos informa de su uso en el pasado sino que ademĂĄs nos expresa su gran valor en el presente.

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GOFIO, PATRIMONIO Y MUJER MÂŞ Isabel Guerra PĂŠrez Universidad de La Laguna

Una maĂąana cualquiera en algĂşn lugar del ArEJKRKĂ&#x192;NCIQWPUGPEKNNQJQICT[WPCOGUCFKUpuesta para el desayuno de las personas que habitan en ĂŠl. Entre los artĂ­culos y los producVQURTGUGPVGUWPCNCVCSWGEQPVKGPGIQĹżQ Â&#x2039;3WĂ&#x192;GUGNIQĹżQ!'Uun producto dietĂŠtico VTCFKEKQPCNECPCTKQpatrimonio gastronĂłmico y cultural de dicho pueblo y una de las seĂąas de su identidadâ&#x20AC;?. .CRTGUGPEKCFGNIQĹżQGPNCOGUCNKUVQRCTC GN EQPUWOQ GU GPVTG QVTQU CURGEVQU GN TGsultado de un proceso histĂłrico que en otros tiempos marcaba la categorĂ­a social de las familias que lo consumĂ­an; fue alimento de gran importancia para generaciones de canarios; incidĂ­a econĂłmicamente en los pueblos; se NNGXĂ&#x17D; C VGTTKVQTKQU COGTKECPQU [ UW GZKUVGPEKC en diversos paĂ­ses facilita seguir la huella de la emigraciĂłn canaria; es el resultado de la conservaciĂłn y la transmisiĂłn de una antigua tradiciĂłn y fruto de un elaborado trabajo en el SWGNCOWLGTVWXQ[VKGPGWPUKIPKĹżECVKXQRTQVCIQPKUOQ)QĹżQ[OWLGTJCPKPVGTCEVWCFQFG manera indisoluble en el tiempo y lo siguen haciendo en el presente. 'P GN GUVG CTVĂ&#x2C6;EWNQ SWGTTĂ&#x2C6;COQU TGĆ&#x20AC;GZKQPCT sobre tres aspectos que consideramos imporVCPVGU TGURGEVQ CN IQĹżQ GN RTKOGTQ VKGPG SWG XGTEQPGNRTQFWEVQFKGVĂ&#x192;VKEQGNUGIWPFQEQP el concepto de patrimonio y el tercero la coRCTVKEKRCEKĂ&#x17D;PFGNCOWLGTGPNCEQPUVTWEEKĂ&#x17D;P conservaciĂłn y transmisiĂłn del patrimonio.

GOFIO

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odos los pueblos, desde la antigĂźedad, han tenido que proveerse de alimentos que permitieran la subsistencia de sus miembros. En un principio prevaleciĂł la recolecciĂłn silvestre y la caza y mĂĄs tarde la domesticaciĂłn de animales y la agricultura. Los sistemas alimenticios son el resultado de la KPVGTCEEKĂ&#x17D;P GPVTG NC GURGEKĹżEKFCF FGN GURCEKQ IGQITœſEQ QEWRCFQ [ FG NCU ECTCEVGTĂ&#x2C6;UVKECU FGN ITWRQ JWOCPQ # RCTVKT FG CSWĂ&#x2C6; UG EQPĹżIWTCP FKGVCU SWG se establecen culturalmente y que tienen como objetivo el que las personas adquieran las cantidades de nutrientes esenciales, entendidas como correctas, que permita a la poblaciĂłn estar en condiciones de FGUGORGĂ&#x152;CT EQP GĹżECEKC UWU HWPEKQPGU UQEKCNGU

$CTĹżGNF  En la historia de muchos de estos clanes o grupos, apareciĂł como prĂĄctica comĂşn la trituraciĂłn de los granos en la alimentaciĂłn diaria para su mejor aprovechamiento y fĂĄcil de digerir, bien como acompaĂąamiento de otros productos o bien como base para la preparaciĂłn de ciertas comidas. Se trataba de frutos ampliamente difundidos, un alimento sen-

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cillo de obtener y de bajo coste econĂłmico. De entre todas las plantas domesticadas los granos fueron considerados importantes â&#x20AC;&#x201C;por ejemplo el trigo y la cebada en Oriente Medio; el millo en AmĂŠrica Central y el arroz en Asia-. No cabe duda que se trataba de productos ricos en hidratos de carbono, proteĂ­PCUITCUCUXKVCOKPCUUCNGUOKPGTCNGU[ĹżDTCU La poblaciĂłn originaria de Canarias no fue una excepciĂłn. La documentaciĂłn consultada sobre la vida de los habitantes de las Islas antes de la llegada de los europeos nos hace saber que, efectivamente, cultivaban granos o los recolectaban, asĂ­ como semillas, raĂ­ces o frutos silvestres, dependiendo de las islas y de la provisiĂłn de la tierra, lo tostaban y lo trituraban en molinos de piedra. A este alimento se NGFGPQOKPĂ&#x17D;IQĹżQ 'NCNKOGPVQIQĹżQRGTXKXKĂ&#x17D;GPGNVKGORQ[CEVWCNmente estĂĄ vinculado a un conjunto de contenidos GVPQITœſEQUCTSWGQNĂ&#x17D;IKEQUUQEKQNĂ&#x17D;IKEQUEWNVWTCNGU antropolĂłgicos, lingßísticos, histĂłricos, econĂłmicos, entre otros -la consideraciĂłn social del alimento; las semillas, su selecciĂłn, la adecuaciĂłn al espacio agrĂ­cola, las tĂŠcnicas y aperos para el cultivo, la recolecciĂłn y obtenciĂłn del grano; las estrategias polĂ­ticas

de producciĂłn agrĂ­cola o de importaciĂłn, almacenamiento, comercializaciĂłn y distribuciĂłn del cereal; las tecnologĂ­as de elaboraciĂłn del producto y las industrias asociadas; la gestiĂłn econĂłmica de los recursos; la distribuciĂłn social y sexual del trabajo; la identidad social y cultural; los efectos nutricionales y alimentarios o la cultura popular, las tradiciones, los rituales, el folclore y el lenguaje, por ejemplo-. Hay algunas investigaciones que constatan que en ĂŠpocas de crisis y penurias econĂłmicas, la poblaciĂłn del ArchipiĂŠlago ha usado plantas silvestres para obtener la preciada harina, por ejemplo el uso de las raĂ­ces de helechos para la fabricaciĂłn de harina con la ĹżPCNKFCFFGGNCDQTCTNQUĹ&#x2018;DQNNQUGUVTGOQUQGUVTGOGUĹ&#x2019;GPNC+UNCFG.C2CNOC[NQUĹ&#x2018;DQNNQUFG JGNGEJQUĹ&#x2019;GP.C)QOGTC[GNIQĹżQ â&#x20AC;&#x153;Costumbre digna de menciĂłn es la de <<cavar helechos>>, que consistĂ­a en extraer las raĂ­ces de dichas plantas para tostarlas y molerlas, obteniendo asĂ­ harina. Esta costumbre data de ĂŠpocas muy remotas y se volvĂ­a a ella en aĂąos de hambre, debido a las sequĂ­as etc., como la de principios de este siglo (siglo XX)â&#x20AC;? [Noda y Siemens, 2001, 55]. 'NHTCPEĂ&#x192;U8GTPGCW  TGUCNVĂ&#x17D;GNWUQFGNEQUEQRCTCNCHCDTKECEKĂ&#x17D;PFGNIQĹżQ.C siguiente cita hace referencia al camellero que le acompaùó en su recorrido por La Isla de Fuerteventura en su visita al ArchipiĂŠlago entre 1884 y 1888: â&#x20AC;&#x153;Lo Ăşnico que poseĂ­a era su dromedario y con ĂŠl intentaba alimentar a su familia. Con HTGEWGPEKCVGPĂ&#x2C6;CSWGTGGORNC\CTGNIQĹżQFGVTKIQRQTGNFGEQUEQRGTQPQUGNCOGPVCDCOKGPtras pudiese dar de comer a sus hijosâ&#x20AC;?. 'NTGUWNVCFQGUWPRQNXQOÂśUQOGPQUĹżPQFGEQNQTXCTKCFQFGRGPFKGPFQFGNOCVGTKCN utilizado y del grado del tostado, de olor agradable y de sabor especial. 'NEQPUWOQJCDKVWCNFGNIQĹżQRQTRCTVGFGNRWGDNQNNCPQGP%CPCTKCUFGURGTVĂ&#x17D;NCEWTKQUKdad, en otros tiempos, de muchos de los viajeros y de las viajeras que pasaron por nuestras islas. Siempre se sorprendieron de los hĂĄbitos alimenticios de la poblaciĂłn y recogieron en sus cuadernos de viaje sus percepciones. Algunos de estos cuadernos han sido rescatados con posterioridad, traducidos y publicados. Un ejemplo de lo que decimos es el relato de VĂ­ctor Grau-Bassas â&#x20AC;&#x201C;que permaneciĂł en Gran Canaria entre 1885 y 1888- rescatado por Liliana Barreto y Lothar Siemens, traducido y publicado en 1980. Grau-Bassas nos informĂł UQDTGGNVKRQFGIQĹżQOÂśUEQOĂ&#x2022;PEQPUWOKFQRQTNCRQDNCEKĂ&#x17D;PECORGUKPCGP)TCP%CPCTKC con la que conviviĂł y las formas de ingesta: Ĺ&#x2018;'NCNKOGPVQRTKPEKRCN[DCUGFGVQFQUNQUFGOÂśUGUGNIQĹżQJCTKPCITWGUCFGOCĂ&#x2C6;\VQUVCFQ'NWUQFGGUVCJCTKPCGUOWEJQOÂśUGZVGPUQSWGGNRCP'NIQĹżQUGEQOGGPRQNXQ SWGNNCOCPRQNXGCTIQĹżQ5GWUCCOCUCFQEQPCIWCEQPOKGNEQPNGEJGJGTXKFQEQPECNFQ [EQPNGEJG [UGNNCOCIQĹżQGUECNFCFQ UGCOCUCEQPRCVCVCUEQEKFCU[UGVQOCOG\ENCFQ con cafĂŠ y con vino. Estas formas son las mĂĄs usuales, pero se presta a todas las mezclas imaginables a gusto del apetito. Esta harina, despuĂŠs de cernida, resulta de un color amarillo mĂĄs o menos subido segĂşn la clase de maĂ­z, y de un olor muy agradableâ&#x20AC;? (p. 27). Ha pasado mucho tiempo desde entonces pero el producto prevalece y forma parte del patrimonio del pueblo. ÂżQuĂŠ es el patrimonio?

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PATRIMONIO De manera muy general, es el conjunto de bienes naturales, sociales y culturales heredados. Ă&#x2030;stos proceden o UQPGNTGUWNVCFQFGNCUKPIWNCTKFCFIGQITœſECFGNVGTTKVQTKQ de su gente y del devenir histĂłrico. El conjunto de bienes naturales, sociales y culturales particularizan la Comunidad y su poblaciĂłn y seĂąalan su identidad e idiosincrasia. Las personas que componen los grupos culturales valoran espacios y zonas naturales y tradiciones, costumbres y aspectos variados relacionados o producidos por la misma sociedad y la cultura por distintos motivos y en otras ĂŠpocas y procuran conservarlos y difundirlos entre sus allegados, descendientes o personas con las que tienen algĂşn contacto, especialmente si las consideran interesantes, particulares, peculiares, bellas o les reconoEGPCNIWPCCWVQTKFCF'UVCUFKOGPUKQPGURQFTĂ&#x2C6;CPFGĹżPKTQ ECNKĹżECTGNRCVTKOQPKQRGTQÂ&#x2039;EĂ&#x17D;OQUGFGEKFG[SWKĂ&#x192;PNQSWG es un bien patrimonial y el patrimonio? No cabe duda que FGĹżPKTGNRCVTKOQPKQGUWPCVCTGCCTFWCRGTQOÂśUEQORNKcaciĂłn conlleva la acreditaciĂłn de bien patrimonial, porque tanto una actividad como otra dependen de muchos factores, entre ellos de los polĂ­ticos y de los econĂłmicos. .C ECNKĹżECEKĂ&#x17D;P FG RCVTKOQPKQ FGRGPFG FG RGTUQPCU expertas que en un momento dado seleccionan, determiPCP[ENCUKĹżECPWPQUDKGPGURCVTKOQPKCNGU[TGEJC\CPQVTQU que se marginan, se abandonan y se olvidan. Los bienes patrimoniales escogidos pasan a ser regulados, legislados y conservados siempre que haya connivencia polĂ­tica. AsĂ­ concluimos que son las y los tĂŠcnicos y el sector polĂ­tico quienes valoran y establecen el patrimonio de los pueDNQU 5KTXC FG GLGORNQ GN GUVCDNGEKOKGPVQ FG .C ĹżGUVC FGNIQĹżQ .CUGOCPCFGNIQĹżQ Q.CĹżGUVCFGNC trilla>> en algunos municipios de las islas y que invitan a participar a toda la vecindad. La nociĂłn de patrimonio comporta tres aspectos que creemos necesario destacar: 'NCURGEVQEKGPVĂ&#x2C6;ĹżEQ[EWNVWCNSWGTGĹżGTGGNCHÂśPFG las personas investigadoras de determinar y de estudiar el RCVTKOQPKQGPGNRTGUGPVGECUQGNIQĹżQ0WPECUGJCDĂ&#x2C6;C investigado, escrito, publicado y organizado jornadas como en la actualidad. 2. El aspecto social que abarca un amplio espectro del patrimonio y arraiga en la sociedad como propiedad colectiva de valor y seĂąa de identidad y es asĂ­ como se ha consiFGTCFQGNIQĹżQ'PIGPGTCNNCRQDNCEKĂ&#x17D;PECPCTKCUGUKGPVG QTIWNNQUC FGN RTQFWEVQ IQĹżQ [ UG GUOGTC GP QHTGEGTNQ C visitantes y forĂĄneos como parte de la gastronomĂ­a tradicional y alimento exĂłtico. 3. El aspecto econĂłmico que estĂĄ relacionado, en nuestro caso, con la producciĂłn y el consumo del producto, con su rentabilidad econĂłmica â&#x20AC;&#x201C;y hoy por hoy no lo es tanto debido al cambio de los hĂĄbitos alimenticios de la poblaciĂłn canaria en general-. Atendiendo a estos tres aspectos se generan los compromisos y obligaciones de la clase polĂ­tica, de las instituciones educativas, culturales y turĂ­sticas y de la sociedad RQTRTQVGIGTEQPUGTXCT[FKHWPFKTGNRTQFWEVQFKGVĂ&#x192;VKEQIQĹżQ patrimonio gastronĂłmico y seĂąa de nuestra identidad. .CQDNKICEKĂ&#x17D;PFGRTQVGEEKĂ&#x17D;PFGNIQĹżQKORNKECRTQOQXGT la investigaciĂłn y abrir caminos vĂ­as de estudio que, desde una perspectiva interdisciplinar, favorezcan un amplio y profundo conocimiento del producto y salvarlo de la desidia, del desinterĂŠs social, de la especulaciĂłn y de la ignorancia de muchas personas especialistas enemigas de su consumo, de tĂŠcnicos desaprensivos, poco rigurosos e â&#x20AC;&#x153;innovadoresâ&#x20AC;? que promueven verdaderas teorĂ­as que se difunden en contra de su consumo y que la ignoran-

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cia generalizada asume. Conlleva tambiĂŠn enmarcarlo en el contexto general de la cultura universal y establecer el XCNQTFGNQDGPGĹżEKQUQNQRGEWNKCT[GURGEĂ&#x2C6;ĹżEQ La conservaciĂłn estĂĄ en relaciĂłn con la valoraciĂłn del patrimonio y acarrea la obligaciĂłn mantenerlo intacto -â&#x20AC;&#x153;en buen estadoâ&#x20AC;?- y con dignidad. Es una obligaciĂłn de la sociedad en general, porque si no hay conciencia social GNKPVGTĂ&#x192;UEKGPVĂ&#x2C6;ĹżEQ[RQNĂ&#x2C6;VKEQRQTUKUĂ&#x17D;NQFGPCFCUKTXG[ por otra parte, la sensibilizaciĂłn social actĂşa como grupo de presiĂłn frente a aquellas instituciones desinteresadas y las obliga a implicase. Difundir el patrimonio parte de establecer relaciĂłn entre conocimiento, valoraciĂłn, conservaciĂłn y tendencia a la difusiĂłn: â&#x20AC;&#x153;lo que se conoce se valora, lo que se valora se cuida y conserva y lo que se conoce, valora, cuida y conserva tiende a difundirseâ&#x20AC;?. Las personas promotoras del patrimonio cultural es la sociedad en general en un momento histĂłrico, en interacEKĂ&#x17D;PEQPGNOGFKQIGQITœſEQGKPVGTTGNCEKQPCFQEQPQVTQU espacios y sus culturas. Hombres y mujeres generan el patrimonio cultural. ÂżPor quĂŠ puntualizamos estos aspectos? Porque queremos introducir la perspectiva de gĂŠnero en el estudio del IQĹżQ

MUJER La mujer, tradicionalmente, ha contribuido e interviene en la obtenciĂłn, en la elaboraciĂłn y en la promociĂłn del conUWOQFGNIQĹżQRQTNQVCPVQRCTCUWGUVWFKQJGOQUFGCEGTcarnos a la Historia Cultural. La Historia Cultural iniciĂł su andadura sobre 1980 y dio la oportunidad de rescatar temas pendientes de examen â&#x20AC;&#x201C;entre otros el de la vida cotidiana, el patrimonio y su transmisiĂłn, las tradiciones y las costumbres- que propiciĂł

reconocer la importancia del conocimiento de estos temas para la comprensiĂłn histĂłrica de la evoluciĂłn y transformaciĂłn de los pueblos y de las sociedades (LĂłpez, 2007). En un acercamiento a la Historia Cultural, e introduciendo la categorĂ­a de gĂŠnero, reconocemos que hablar del patrimonio y su transmisiĂłn, de las tradiciones y de las costumbres implica aceptar que: 'NIQĹżQGUWPRTQFWEVQFKGVĂ&#x192;VKEQUGĂ&#x152;CFGKFGPVKFCF gastronĂłmica del pueblo canario. 2. EstĂĄ arraigado en las costumbres y las tradiciones. 3. La mujer ha sido coparticipe con los varones de la construcciĂłn de las costumbres y de las tradiciones y â&#x20AC;&#x201C; principalmente- quiĂŠn ha conservado y transmitido las tradiciones gastronĂłmicas. 4. El arraigo en la sociedad y en la cultura se explica en la evoluciĂłn histĂłrica del ArchipiĂŠlago. 5. La obtenciĂłn de la materia prima, su transformaciĂłn y la adecuaciĂłn para el consumo conlleva una distribuciĂłn de tareas por sexos. 6. La distribuciĂłn sexual de las tareas estĂĄ en relaciĂłn con el sistema sexo-gĂŠnero. K Dittmer (citado por PĂŠrez Saavedra, 1997, 97) CĹżTOC SWG VQFC EQOWPKFCF JWOCPC GVPKC ITWRQ EWNVWral o sociedad, atendiendo a sus necesidades, organiza GNHWPEKQPCOKGPVQFGUWRQDNCEKĂ&#x17D;PGPVĂ&#x192;TOKPQUFGGĹżECEKC [FGGĹżEKGPEKC2CTCGNNQFKUVTKDW[GNCUVCTGCUSWGJCPFG realizar sus miembros en funciĂłn de dos aspectos: la pertenencia al grupo social y en relaciĂłn con el sexo de la persona. .C QTICPK\CEKĂ&#x17D;P FKXGTUKĹżECFC FG NQU VTCDCLQU GP HWPciĂłn del sexo es una de las mĂĄs antiguas y generalizaFCU[UGGZRNKEC[UGLWUVKĹżECCRCTVKTFGNCUFKHGTGPEKCU[

peculiaridades biolĂłgicas, de tal manera que se atribuyen formas de ser, de sentir, de pensar, de actuar, de vestir, de manifestarse, de comunicarse asĂ­ como actitudes, aptitudes, habilidades, valores y comportamientos segĂşn se sea varĂłn o mujer. Esta imputaciĂłn la realizan los grupos humanos, las culturas, de manera arbitraria y se acepta por consenso. Es el gĂŠnero. En la dĂŠcada de los noventa se introdujo la categorĂ­a analĂ­tica de gĂŠnero en los trabajos de investigaciĂłn histĂłrica, aspecto de importancia porque propiciĂł hacer visible la presencia de las mujeres en la construcciĂłn de la historia y del patrimonio. A partir del gĂŠnero se conforman estereotipos, el masculino y el femenino, y las sociedades se organizan en funciĂłn de ellos. La mujeres se conciben de una manera y por lo tanto han de desempeĂąar un rol y los hombres otro. AsĂ­ tradicionalmente en Canarias, las obligaciones de las mujeres estaban relacionadas, y aĂşn hoy, con la resRQPUCDKNKFCFHCOKNKCTGNVTC\CFQGĹżEC\[GNHWPEKQPCOKGPVQ GĹżEKGPVG FG NC KPHTCGUVTWEVWTC FG NC XKFC EQVKFKCPC FGN hogar. Por arraigo, la socializaciĂłn de la mujer se realiza en el nĂşcleo familiar y en contacto directo con las mujeres adultas de la familia, principalmente la madre y las abuelas. AsĂ­ aprenden a cubrir las necesidades del hogar, a realizar las tareas de la casa, a cocinar, a cuidar de las hermanas y hermanos pequeĂąos, de las personas mayores, enfermas o discapacitadas y a hacerse responsables de los varones; nociones de costura, de higiene, de remedios curativos; a renunciar a sus gustos y deseos y a entregarse a las personas que las rodean. En sĂ­ntesis a comportarse en la vida como mujeres. Si ademĂĄs viven en medios rurales o coste-

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ros, han de atender el campo, los animales y las plantas; facilitar con sus tareas la actividad pesquera y aprender rudimentos de artesanĂ­as, entre otros aspectos (GonzĂĄlez PĂŠrez, 2007). Tradicionalmente las mujeres canarias han tenido menos oportunidades de acercarse al conocimiento y a la GFWECEKĂ&#x17D;PQĹżEKCNCWPSWGJQ[UQPOC[QTĂ&#x2C6;CGPNQUEGPVTQU escolares y en las universidades lo que les permite, teĂłricamente, acceder a puestos de trabajo antes negados. Con ello procuran su autonomĂ­a econĂłmica y aportan un sueldo al hogar. Recordemos, no obstante, que por tradiciĂłn, las mujeres campesinas, ademĂĄs de la atenciĂłn al hogar, del trabajo en el campo, del cuidado de los animales y del huerto, JCPTGCNK\CFQVCTGCUTGOWPGTCFCUSWGJCPDGPGĹżEKCFQC toda la familia, entre ellas las astesanales (Arbelo GarcĂ­a, 1991). Â&#x2039;3WĂ&#x192;TGNCEKĂ&#x17D;PSWGTGOQUGUVCDNGEGTGPVTGIQĹżQRCVTKmonio y mujer? En primer lugar reconocer el valor cultural, histĂłrico, y dietĂŠtico del producto; despuĂŠs tener bien claro lo que es el patrimonio y la obligaciĂłn colectiva de conservaciĂłn, difusiĂłn y garantizar la transmisiĂłn a las nuevas generaciones, lo que es responsabilidad de la sociedad en general. Por lo tanto, dado que hasta el presente ha sido una obligaciĂłn moral de las mujeres, promover que pase a ser una responsabilidad compartida con los varones. Para ello es necesario reconocer, investigar, valorar, difundir y estimular la aportaciĂłn femenina en la construcciĂłn de la sociedad, de la cultura, del patrimonio y de las VTCFKEKQPGUCEGRVCTSWGGPGNVGOCFGNIQĹżQRQTUWTQNFG gĂŠnero, como responsables del hogar, han sido las que JCPOCPVGPKFQXKXCNCEWNVWTCFGNIQĹżQGPUWRTQFWEEKĂ&#x17D;P GNCDQTCEKĂ&#x17D;P[CDCUVGEKOKGPVQĹ&#x152;VGPGTNNGPCNCĹ&#x2018;NCVCFGNIQĹżQĹ&#x2019; y que ya va siendo tiempo de cambio de mentalidad. Las personas involucradas en el compromiso de OCPVGPGT NC VTCFKEKĂ&#x17D;P FG EQPUWOKT IQĹżQ GP NQU JQICTGU FGRGPFKGPFQ FG NCU EKTEWPUVCPEKCU CFSWKGTGP GN IQĹżQ FKTGEVCOGPVG GP GN OQNKPQ FG IQĹżQ NQ EQORTCP GP GN supermercado o se lo encargan a algĂşn familiar. Y recordar que la participaciĂłn de las mujeres rurales en la obtenciĂłn del grano ha sido, y sigue siendo fundamental porque ellas realizan tareas agrĂ­colas, no llevan a cabo los hombres. Se trata de actividades como plantar, desbrozar, recolectar, desgranar, segar, aventar, cernir, sacar el grano, limpiar el lugar de la trilla, descamisar, tostar el grano o llevar el grano al molino (Lorenzo Perera, 1988). Las condiciones de vida de las mujeres canarias y sus responsabilidades familiares y sociales permanecen casi inalterables en el tiempo y a ellas les queda trabajo y obligaciones, mucho trabajo que se circunscribe principalmente al ĂĄmbito familiar, no remunerado, ademĂĄs, muchas de ellas, y cada vez mĂĄs, trabajan fuera del hogar, lo que no las exime de sus responsabilidades. Como consecuencia queda poco tiempo para la cocina y la â&#x20AC;&#x153;comida rĂĄpidaâ&#x20AC;? invade los hogares, fomentada por los medios de comunicaciĂłn de masas, por la gran oferta de alimentos semipreparados, por la amplia proliferaciĂłn de restaurantes de bajo coste â&#x20AC;&#x201C;pizzerĂ­as, chinos etc.- y de negocios de â&#x20AC;&#x153;comida para llevarâ&#x20AC;?. Los paladares han cambiado de gusto y a las nuevas generaciones ya no se les â&#x20AC;&#x153;hace la DQECCIWCĹ&#x2019;RGPUCPFQGPNCRGNQVCFGIQĹżQCOCUCFQQGP GNRQVCLGFGDGTTQUEQPIQĹżQRQTGLGORNQ Ante esta realidad hay que aceptar que el consumo del IQĹżQJCFGUEGPFKFQPQVCDNGOGPVGSWGECFCFĂ&#x2C6;CFGUCRCTGEGPOÂśUOQNKPQUFGIQĹżQ[SWGUWRTGUGPEKCGPOWEJQU hogares canarios es una anĂŠcdota. Responsables todos y todas.

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En sĂ­ntesis, se ha popularizado un patrĂłn gastronĂłmico FKHGTGPVGGPGNSWGGNIQĹżQVKGPGRQECECDKFC Han sido y son las mujeres las que han puesto y ponen GP NC OGUC Ĺ&#x2018;NC NCVC FGN IQĹżQĹ&#x2019; %QP GUVQ SWKGTQ FGEKT SWG han sido las mujeres las que han conservado y transmitido NCVTCFKEKĂ&#x17D;PEWNKPCTKCFGNIQĹżQUWUOGPĂ&#x2022;U[UWUTGEGVCUFG cocina. Esto nos invita a valorar el papel de las mujeres en la conservaciĂłn y transmisiĂłn de las tradiciones y sentir la necesidad del compartir responsabilidades ÂżSe conseguirĂĄ en adelante o serĂĄ un sueĂąo imposible?

CONCLUSIĂ&#x201C;N 'UVKGORQFGTGĆ&#x20AC;GZKĂ&#x17D;P[RQTGNNQVGPFTĂ&#x2C6;COQUSWGRTQOQXGT el acercamiento hacia el conocimiento crĂ­tico del medio en que vivimos, a conocer la cultura y las tradiciones, la hisVQTKC C XCNQTCTNCU C TGFGĹżPKT GN RCVTKOQPKQ EQPUGTXCTNQ [ mejorarlo de cara a un futuro prĂłximo, para transmitirlo a las generaciones futuras. 'PGUVGUGPVKFQEQPUKFGTCOQUCNRTQFWEVQIQĹżQEQOQ un alimento dietĂŠtico seĂąa de identidad del pueblo canario, un bien patrimonial integrado en la cultura canaria y en la que la mujer ha tenido un protagonismo indiscutible. 'N VGOC FG OWLGT [ IQĹżQ JC UGTXKFQ FG GLGORNQ RCTC recordar la enorme aportaciĂłn femenina en la construcciĂłn de la sociedad y de la cultura y en su conservaciĂłn y transmisiĂłn y el gran peso de sus responsabilidades. Por lo tanto instamos a reconocer, rescatar, valorar y difundir, CJCEGTXKUKDNGNCUKIPKĹżECEKĂ&#x17D;PHGOGPKPCGPNCEQPUVTWEEKĂ&#x17D;P de la sociedad canaria y en la forja, conservaciĂłn y transmisiĂłn de la cultura. Si, hacer visible las aportaciones femeninas, pero tambiĂŠn la necesidad de promover el cambio, hacer desaparecer los estereotipos de gĂŠnero y favorecer la equidad en el reparto de responsabilidades.

Las personas involucradas en el compromiso de mantener la tradiciĂłn de EQPUWOKTIQĹżQGPNQU JQICTGUFGRGPFKGPFQ FGNCUEKTEWPUVCPEKCU CFSWKGTGPGNIQĹżQ directamente en el molino FGIQĹżQNQEQORTCPGP el supermercado o se lo encargan a algĂşn familiar.

'NVGOCFGOWLGT[IQĹżQ ha servido de ejemplo para recordar la enorme aportaciĂłn femenina en la construcciĂłn de la sociedad y de la cultura y en su conservaciĂłn y transmisiĂłn y el gran peso de sus responsabilidades. Por lo tanto instamos a TGEQPQEGTTGUECVCTXCNQTCT [FKHWPFKTCJCEGTXKUKDNG NCUKIPKĹżECEKĂ&#x17D;PHGOGPKPC en la construcciĂłn de la UQEKGFCFECPCTKC[GPNCHQTLC conservaciĂłn y transmisiĂłn de la cultura.

BIBLIOGRAFĂ?A ARBELO GARCĂ?A, A. (1991). La sociedad (pp. 473-492). En F. Morales PadrĂłn â&#x20AC;&#x201C;director- Historia de Canarias. Tomo III. Valencia: Prensa IbĂŠrica BARFIELD, T. -ed- (2001). Diccionario de AntropologĂ­a. Barcelona: Bellaterra BARRETO, L. y SIEMENS, L. (1980). Victor Grau-Bassas. Usos y costumbres de la poblaciĂłn campesina de Gran Canaria -1885-1888- Las Palmas de Gran Canaria: El Museo Canario GONZĂ LEZ PĂ&#x2030;REZ, T. (2007). Campesinas. EducaciĂłn, memoria e identidad de las mujeres rurales en Canarias. Las Palmas de Gran Canaria: Anroart LĂ&#x201C;PEZ, O. (2007). â&#x20AC;&#x153;PrĂłlogo. La memoria compartida de mujeres rurales que dieron vida a un ArchipiĂŠlagoâ&#x20AC;? (pp. 9-15). En T. GONZĂ LEZ PĂ&#x2030;REZ. Campesinas. EducaciĂłn, memoria e identidad de las mujeres rurales en Canarias. Las Palmas de Gran Canaria: Anroart LORENZO PERERA, M. (1988). La tradiciĂłn oral en Canarias. Santa Cruz de Tenerife: Cabildo Insular de Tenerife/Centro de la Cultura popular NODA GĂ&#x201C;MEZ, T. y SIEMENS HERNĂ NDEZ, L. (2001). â&#x20AC;&#x153;Los molinos de mano en La Palma: canciones de moliendaâ&#x20AC;? (pĂĄginas 50-55). EL PAJAR, Cuaderno de EtnografĂ­a Canaria, nĂşmero 10, agosto 2001. EdiciĂłn Especial PĂ&#x2030;REZ SAAVEDRA, F. (1997). La mujer en la sociedad indĂ­gena de Canarias. La Laguna: Centro de la Cultura Popular Canaria VERNEAU, R. (ediciĂłn de 1981, traducciĂłn de JosĂŠ A. Delgado LuĂ­s). Cinco aĂąos de estancia en las Islas Canarias. La Orotava: Ediciones

J.A.D.L.

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Fotonoticias

CampaĂąa de prevenciĂłn en los jĂłvenes

RecuperaciĂłn de nuestros caminos El Ă rea de Patrimonio HistĂłrico de la ConcejalĂ­a de Cultura, en colaboraciĂłn con el Servicio Canario de Empleo, estĂĄ llevando a cabo desde el pasado mes de diciembre un nuevo Proyecto para la inserciĂłn laboral de personas desempleadas denominado â&#x20AC;&#x153;RecuperaciĂłn y Puesta en uso del camino de la fuente de Tamaide y del Camino de La Hoya al risco empinado de La Centinelaâ&#x20AC;?. 5G VTCVC FG WP RTQ[GEVQ SWG VKGPG RQT Ĺżnalidad recuperar el trazado original de estos caminos que forman parte del patrimonio rural del municipio, evitando su deterioro ya que UQP WP ĹżGN VGUVKOQPKQ FG NC TKSWG\C RCKUCLĂ&#x2C6;Utica que caracteriza a San Miguel de Abona. Este acondicionamiento y puesta en uso de los caminos rurales, tambiĂŠn supone el promocionar y fomentar nuestros espacios naturales para la prĂĄctica de senderismo como alternativa turĂ­stica y deportiva cada vez mĂĄs demandada. Actualmente se estĂĄ trabajando en el acondicionamiento y mejora de los caminos mencionados, mediante la limpieza de basura y de la vegetaciĂłn que invade el camino, limpieza de la fuente y el estanque, levantamiento de paredes de piedra en los mĂĄrgenes del camino y la colocaciĂłn de piedras u otros elementos para asegurar taludes. Los trabajos concluirĂĄn con la seĂąalizaciĂłn del camino a travĂŠs de paneles informativos y paneles interpretativos FG CSWGNNQU GNGOGPVQU GVPQITœſEQU SWG UG encuentra el senderista a su paso.

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La ConcejalĂ­a de Asuntos Sociales en colaboraciĂłn de la AsociaciĂłn EspaĂąola contra el CĂĄncer (AECC), con el objetivo de prevenir las drogodependencias impartiĂł entre el alumnado de 1Âş de E.S.O. del I.E.S. San Miguel, una charla-taller para concienciar a los jĂłvenes del municipio sobre la problemĂĄtica derivada del consumo de tabaco. Des esta manera se ha permitido que casi 200 alumnos del municipio conozcan de primera mano las graves consecuencias del tabaquismo y tomen conciencia de la importancia de la salud como un valor fundamental y un recurso bĂĄsico para el desarrollo personal y social. Desde Asuntos Sociales se ha optado por esta alternativa ya que el inicio en este hĂĄbito comienza a edades cada vez mĂĄs tempranas, debido al desconocimiento que a esa edad se tiene sobre las graves consecuencias que acarrea su consumo, al tratarse de una sustancia socialmente establecida y permitida. Esta iniciativa se llevĂł a cabo durante dos dĂ­as a travĂŠs de una PsicĂłloga de la Junta Comarcal Tenerife Sur, que en cada charla abordĂł el problema del tabaquismo de una forma amplia y directa, con un lenguaje cercano a los jĂłvenes, a quienes se les explicĂł el origen y los componentes del tabaco, las patologĂ­as asociadas a su EQPUWOQ[NQUDGPGĹżEKQUFGFGLCTFGHWOCT.CCEVKXKFCFEQPENW[Ă&#x17D; con una dinĂĄmica grupal, basada en los conocimientos planteados por la psicĂłloga durante la charla.

Proyecto Educativo en el Museo Desde la ConcejalĂ­a de Cultura del Ayuntamiento de San Miguel de Abona se ha elaborado un Proyecto Educativo basado en el potencial educativo que tienen los museos, en general, y el Museo Casa de El CapitĂĄn, en particular, CRTQXGEJCPFQ UWU ECTCEVGTĂ&#x2C6;UVKECU EQOQ OWUGQ GVPQITœſco y planteando el Museo como un espacio de comunicaciĂłn interactiva sensible a las necesidades educativas del sistema escolar y las demandas culturales de la sociedad actual. Dicho proyecto contempla igualmente la riqueza cultural del casco histĂłrico de San Miguel de Abona, asĂ­ como su entorno mĂĄs prĂłximo, de manera que formen un conjunto comprendido dentro de un objetivo didĂĄctico aĂşn mĂĄs amplio como es conocer el municipio de San Miguel de Abona . El Proyecto Educativo Museo Casa de El CapitĂĄn ha sido presentado a los responsables de los colegios del municipio y comenzarĂĄ a desarrollarse en breve.

5GPFGTKUOQ deporte al aire libre Ya se ha puesto en marcha la programaciĂłn de senderismo que la ConcejalĂ­a de Deportes organiza cada aĂąo. El pasado mes de enero se comenzaba con el priOGTQ FG GNNQU RCTVKGPFQ FGUFG 8KNCĆ&#x20AC;QT Llanos de Trebejo. Como siempre, el objetivo de estas salidas no es otro que el ofrecer otras posibilidades de diversiĂłn, asĂ­ como ofertar un mayor conocimiento medioambiental para los participantes, ofreciendo en todo momento rutas apropiadas para personas de todas las edades. Otras posibles rutas para este aĂąo son: Montes del Agua, Paisaje Lunar, Sendero Los Guancheros, Barranco Ruiz GĂłmez, Las Vueltas de Taganana, Montes de Agua GarcĂ­a, Teno Alto y la Ruta de Los Volcanes, entre otros. Si alguna persona estuviese interesada en participar puede ponerse en contacto con la ConcejalĂ­a de Deportes en el telĂŠfono 922-700.000 ext. 297 Ăł 242.

Pintemos fuera La Sala de Exposiciones El Aljibe comienza el aĂąo con nueva programaciĂłn, dentro de la cual se encuentra la actividad Pintemos Fuera. La misma se llevarĂĄ a cabo cada tres meses y con ella se pretende congregar a un grupo de participantes amantes del dibujo y la pinVWTCSWGSWKGTCPGLGTEKVCTUWCĹżEKĂ&#x17D;PCNCKTGNKDTG Para ello se contarĂĄ con la colaboraciĂłn de Heriberto Tapias y Sonia Delgado, quienes se han ofrecido a guiar cada una de estas actividades. Aquellas personas que pudiesen estar interesadas en esta alternativa de ocio, pueden dirigirse al telĂŠfono 922-700.000 ext. 258

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Ă lvaro Toledo

Ondas Deportivas

Yoana Tacoronte componente de la selecciĂłn canaria 'P GUVC QECUKĂ&#x17D;P NC Ĺ&#x2018;KPSWKNKPCĹ&#x2019; FG 1PFCU &GRQTtivas nos llega desde Aldea Blanca. Yoana TaEQTQPVG #NQPUQ UKP NWICT C FWFCU WPC FG NCU mejores jugadoras de la provincia. Ya dejaba EQPUVCPEKC FG GNNQ FGUFG OW[ RGSWGĂ&#x152;C FG UWU cualidades para el fĂştbol. QuiĂŠn no recuerda haDGTNCXKUVQRQTGUQUECORQUFG&KQUCNNÂśRQTNQU CĂ&#x152;QUCEQORCĂ&#x152;CPFQFGUWRCFTG[CUWCDWGNQ 2GTKEQĹ&#x2018;'N2CPCFGTQ#EQORCĂ&#x152;CPFQEĂ&#x17D;OQPQCN [CFGUCRCTGEKFQGSWKRQFGN#NFGC$NCPECFQPFG aprovecha los intermedios para pelotear junto a la chiquillada. W ĹżEJC EQOQ HGFGTCFC NC ĹżTOĂ&#x17D; GP NQU RTKOGros dĂ­as de septiembre del 95 con el CABO BLANCO â&#x20AC;&#x153;HURACĂ Nâ&#x20AC;?, con sĂłlo 12 aĂąos y cuatro meses. Cabe resaltar que, por aquella ĂŠpoca, se iniciaron en el fĂştbol femenino y de forma conjunta tres jugadoras mĂĄs del municipio sanmigulero: YESICA DONATE( Las Zocas, mediocentro), actualmente jugando en el VIRGEN DE LA LUZ de GuĂ­a de Isora, ROSI GARCĂ?A (El Roque, central) que ha dejado la prĂĄctica recientemente pero que no serĂ­a de extraĂąar volverla a verla de corto y, por Ăşltimo, DELMESA GONZĂ LEZ (Las Zocas, portera) que sĂłlo jugĂł dos aĂąos. A continuaciĂłn, y sin ĂĄnimo de extenderme, doy paso a un cuestionario donde espero desenmascarar a la criatura disfrazada con carita de inocente. Yoana, ÂżcuĂĄl es la demarcaciĂłn en la que mĂĄs a gusto te encuentras? Marcador. Â&#x2039;2TKOGTGSWKRQGPGNSWGRCTVKEKRCUVGEQPĹżEJCHGFGTCtiva? Cabo Blanco â&#x20AC;&#x153;HuracĂĄnâ&#x20AC;? ÂżQuĂŠ recuerdos guardas de ese primer equipo? La ilusiĂłn de empezar a jugar al fĂştbol federada, y hacerlo en un campo con dos porterĂ­as y gradas, un arbitro, je,je,je..., todo era novedad. ÂżCuĂĄntas veces te han convocado por la SELECCIĂ&#x201C;N CANARIA? Son incontables..., desde 16 aĂąos, cuando fui por primera vez con la selecciĂłn Sub 17 en el 2000. ÂżY en quĂŠ categorĂ­as? He pasado por todas las categorĂ­as. Enumera desde la primera ocasiĂłn que fuiste con la canaria, hasta la ultima, y cita el lugar donde se jugĂł. Mi primera vez, fue en el 2000, en Barcelona, con la Sub 17. Luego he ido aĂąo tras aĂąo, con diferentes categorĂ­as, pues he pasado por todas, hasta llegar a la absoluta donde de momento parecen contar conmigo. Los lugares que he visitado con la selecciĂłn canariaâ&#x20AC;Ś, alguno de ellos en varias ocasiones, son Barcelona, Valencia, Madrid y por Ăşltimo en 6GPGTKHGEQPNC5WDGPNCHCUGĹżPCNFGNECORGQPCVQ ÂżHas marcado goles con la SelecciĂłn? SĂ­. Un momento inolvidable con la SelecciĂłn. El 29 de abril del 2001 con la Sub 17 donde fuimos campeonas de EspaĂąa. Un momento inolvidable en tu trayectoria deportiva. Muchos, muchos... Ha habido para dar y tomar. Un momento para olvidar en tu trayectoria deportiva

S

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Contabilizo hasta cuatro: los tres campeonatos que nunca logramos, ya que en partidos a vida o muerte, sucumbĂ­amos, quedĂĄndonos siempre a las puerta del liderato, quedando el tĂ­tulo siempre en Las Palmas. Y el subcampeonato del pasado nacional con la selecciĂłn Sub 25, donde perdimos en la tanda de penaltis contra CataluĂąa en un partido que debimos ganar por juego y ocasiones, pero el fĂştbol es asĂ­... ÂżLesiones importantes? No. ÂżCrees haber llegado a la cĂşspide de tu trayectoria deportiva? No. Si no es asĂ­ ÂżCuĂĄl es la deuda pendiente? El campeonato de la PRIMERA NACIONAL y si es posible con el Tacuense. ÂżUn Ă­dolo en el mundo del fĂştbol? Luis Enrique. ÂżY fuera de ĂŠl? Mi madre. ÂżQuĂŠ opiniĂłn tienes de ti, como futbolista? Una persona entregada y que trabaja para mejorar dĂ­a a dĂ­a. ÂżDe quiĂŠn te suena la frasecita de â&#x20AC;&#x153;DE TIENES UN LETRERO DE OREJA A OREJA, QUE DICE....â&#x20AC;?LEY DEL MINIMO ESFUERZOâ&#x20AC;?? ÂĄja, ja...! De mi primer entrenador, Ă lvaro Toledo...., pero quiero que sepas que he cambiado desde entonces. ÂżQuien te inculcĂł el fĂştbol como para que terminaras jugando? Mi padre, aunque no ha sido el que mĂĄs me ha apoyado.

ÂżSi volvieras a nacer, serĂ­as futbolista? SĂ­, sin lugar a dudas. ÂżSientes admiraciĂłn por alguna jugadora canaria? Por muchas. ÂżY nacionales? No. De los entrenadores de fĂştbol que has tenido, Âżde cuales guardas un grato recuerdo? De todos, unos mĂĄs que otros. Pero todos me han enseĂąado algo. ÂżY mandarĂ­as a hacer puĂąetas a ...? Me lo reservo. ÂżEl fĂştbol te ha valido paraâ&#x20AC;Ś? Para conocer gente, XKCLCTGPVTGVGPGTOGTGĂ&#x2C6;TNNQTCTGPCOQTCTOGGPĹżPRCTC muchas cosas. ÂżCĂłmo te tomas la suplencia? No lo sĂŠ, aĂşn no ha tocado, seguro que mal... je, je, je. ÂżY el que te cambien a lo largo del partido? Me molesta, pero hay veces que es conveniente el cambio ya que soy una jugadora muy dura y por lo tanto me suelen sacar muchas tarjetas. ÂżQue echas de menos en el fĂştbol femenino actual? La ilusiĂłn con la que se jugaba antes. ÂżCĂłmo es el fĂştbol sureĂąo (femenino) en la actualidad? Pobre Sabemos de tus buenas cualidades tĂŠcnicas... Pero, siendo sincera, Âżcrees que te falta alguna cualidad que no hayas sabido explotar? Las he explotado todas, lo que falla es la velocidad, pero creo que ya poco se puede hacer con mi edad. Dado la experiencia que tienes... ÂżQuĂŠ le dirĂ­as a los jĂłvenes que se inician en el deporte rey? Que se tomen las cosas con mucha ilusiĂłn y que nunca miren a nadie por encima, porque hoy se puede estar arriba y maĂąana abajo. 'PFGĹżPKVKXCUGTJWOKNFGUKGORTG ÂżCuĂĄntas veces te han expulsado del terreno de juego? Je,je,je..., oyeâ&#x20AC;Ś Âżde verdad que tengo que contestar todas las preguntas? ÂĄVale, vale, estĂĄ bien! Ya he perdido la cuenta, claro estĂĄ que en el puesto donde me desenvuelvo me la juego cada semana. Que sĂ­ â&#x20AC;&#x153;guanaâ&#x20AC;?, que sĂ­. Empieza a reconocer que el 50% de las expulsiones te las ganas por las protestas. ÂżQue opiniĂłn tienes del arbitraje en la categorĂ­a? ÂĄBueno! Suelen ser buenos, auque hay algunos que es mejor callar y dedicarse a jugar. Una vez acabada tu trayectoria deportiva..., ÂżquĂŠ piensas hacer? No me lo he planteado. ÂżHas agredido a alguna contraria en un partido? No, nunca. ÂżEres de las que reconoce haber ganado un partido sin merecerlo? SĂ­. ÂżY de que un error arbitral les llevĂł a la victoria? SĂ­, aunque no se nos ha dado el caso. ÂĄQue va...! anda reconĂłcelo...es de valiente y sincera. ÂżCompartes la opiniĂłn de que los colegiados se equivocan tanto para uno como para otro, o al contrario crees que lo hacen de forma premeditada y siempre en tu contra? Sinceramente, pienso que como humanos se equivocan pero tambiĂŠn creo que tratan de ser lo mĂĄs imparcial. ÂżCĂłmo ves el que el sur de la isla se haya quedado con tan pocos equipos en femeninas? Quiero creer que quizĂĄs UGCRQTSWGNCUEJKECURTGĹżGTCPLWICTGPNCECRKVCNGPGSWKpos que llamen mĂĄs la atenciĂłn. No puedo verlo mal, yo por ejemplo me fui al Candelaria en la temporada 2001 y no he vuelto a jugar al sur. ÂżCrees en la suerte en el fĂştbol? Un poco. ÂżTe harĂ­a ilusiĂłn terminar tu trayectoria deportiva ejerciendo de ĂĄrbitro de fĂştbol? No ÂżY de entrenador? Pues sĂ­, pero..., bueno, falta mucho, quiĂŠn sabe.

En el aspecto personal, Joana Tacoronte, contestaba de forma directa y muy segura de sĂ­ misma, casi sin dar tiempo a concluir la pregunta: ÂżUna ilusiĂłn? Ver a mi familia feliz. ÂżCrees en el zodiaco? Lo justo. ÂżTe consideras romĂĄntica? Si. ÂżCrees en el amor? SĂ­. ÂżTienes el corazĂłn compartido? SĂ­. ÂżUn nombre de varĂłn? Alejandro. ÂżUn nombre femenino? Andrea ÂżTe han roto el corazĂłn en alguna ocasiĂłn? No. ÂżUn libro? El club de los poetas muertos. ÂżUn color? Verde. Â&#x2039;7PCĆ&#x20AC;QT!Una rosa azul. ÂżUn programa de televisivo?La serie televisiva AĂ­da ÂżPrensa del corazĂłn o deportiva? Deportiva. ÂżAS/ MARCA/ SPORT/ el periĂłdico de tirada diaria? El sport. Se entiende que leas el SPORT para asĂ­ estar al tanto de la actualidad merengue, je,je,je. ÂżAdicta a...? El red bull. ÂżComida preferida? Ensaladilla y purĂŠ ÂżA quien le darĂ­as una rosa? A mi madre. ÂżY un cachetĂłn? A mĂĄs de uno. ÂżUn aplauso? A mis abuelos por traer a mi madre al mundo. ÂżUn beso? A mi madre. ÂżEres de la que te haces un â&#x20AC;&#x153;bocataâ&#x20AC;? porque no sabes ni freĂ­r un huevo? ÂĄNooo...! TĂş ignoras..., Vale, vale.... ÂżPara quĂŠ cogerĂ­as una sartĂŠn en tus manos? Para hacer una buena tortilla. ÂĄAh!, ÂżY eres de las que friegas en casa o se lo dejas a tu madre? No, no, no..., yo soy de las que me meto en el fregadero..., Que sĂ­, Ă lvaro....ÂĄaunque tu no te lo creas, pero es asĂ­!. Tengo mis dudas, tendrĂŠ que preguntarle a la seĂąora Andrea Alonso... ÂżQuĂŠ te llevarĂ­as a una isla desierta? A mi familia. De hacerte un regalo.... Un libro de poesĂ­a, la Biblia, uno de poemas, un tebeo y una novela romĂĄntica.... Âżcon cuĂĄl te quedarĂ­as? Un libro de poesĂ­a. ÂżOro o bisuterĂ­a? Oro ÂżIncrĂŠdula? No. ÂżAlcohol? No. ÂżUn fracaso? Mi padre. ÂżQuĂŠ opiniĂłn tienes de la polĂ­tica local? No, no, dĂŠjalo estar... porque me echarĂ­an de San Miguel, je, je, je.... ÂżY de la SANIDAD ESPAĂ&#x2018;OLA? Es malĂ­sima. ÂżLe debes algo alguien? No, gracias a Dios. Y...Una explicaciĂłn Âża quiĂŠn? Creo que a nadie. ÂżTrabajas o estudias? Trabajo. Aunque en estos momentos lo hago en la mayor de las empresas del paĂ­s, ya que estoy e el paro. ÂżQuĂŠ haces en tu tiempo de ocio? FĂştbol, tenis... ÂżUn viaje pendiente a...? Disneyland ( Paris) ÂżEn cuĂĄl de las islas canarias te gustarĂ­a perderte? En Fuerteventura. ÂżPlaya o montaĂąa? Playa. ÂżCamping o crucero? Camping. ÂżBarça o Madrid? Barça. Desde Ondas Deportivas le deseamos, a ella y a su %NWD NQ OGLQT GP GUVC ĹżPCN FG VGORQTCFC FQPFG C HCNVC de ocho jornadas comandan la tabla, con 2 puntos de ventaja sobre su mĂĄs perseguidor, el Universidad L.P. Suerte â&#x20AC;&#x153;CRAKâ&#x20AC;?.

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EL SACERDOTE DON MANUEL HERNĂ NDEZ REYES (1865-1949) (2ÂŞ parte) %WTCRÂśTTQEQRTQRKQFGN4GCNGLQ$CLQUWDEQNGEVQTFGNCUECRGNNCPĂ&#x2C6;CUXCECPVGUFGNRCTVKFQFG.C1TQVCXC y pĂĄrroco consultor del Obispado

#EQOKGP\QUFGNCĂ&#x152;QFQP/CPWGN*GTnĂĄndez se habĂ­a presentado de nuevo a las oposiciones convocadas para cubrir parroSWKCUXCECPVGUGPNC&KĂ&#x17D;EGUKUGPNCUSWGTGCNK\Ă&#x17D;WPQUDTKNNCPVGUGLGTEKEKQU2QTGUVCTC\Ă&#x17D;P el 10 de marzo del mismo aĂąo se le concediĂł en propiedad la parroquia de Ntra. Sra. de la %QPEGREKĂ&#x17D;P FGN 4GCNGLQ $CLQ CWPSWG VCTFĂ&#x17D; FQUOGUGUGPKPEQTRQTCTUGCNCOKUOCRWGU continuĂł como cura encargado de la parroSWKC FG )TCPCFKNNC [ C OGFKCFQU FG OC[Q VCODKĂ&#x192;PFGNCFG5CP,WCP$CWVKUVCFG#TKEQ por ausencia del titular don Jacinto Caballero y Vega.

ĹżPCNGU FG GUG Ă&#x2022;NVKOQ OGU UG RQUGUKQPĂ&#x17D; FGĹżPKVKXCOGPVG FG UW RCTTQSWKC PQTVGĂ&#x152;C del Realejo Bajo. En esta importante NQECNKFCFRGTOCPGEKĂ&#x17D;PWGUVTQDKQITCĹżCFQ durante casi cuatro dĂŠcadas, en las que se ganĂł el cariĂąo y simpatĂ­a de sus feligreses por su total entrega a la parroquia y a la comunidad; llevando a cabo, como mayordomo de fĂĄbrica, importantes obras de mejora en la iglesia parroquial, asĂ­ como en las cuatro ermitas de su jurisdicciĂłn (Ntra. Sra. de la ConcepciĂłn, San Vicente, San Pedro ApĂłstol y El Socorro) y en el Santuario de la Virgen del Carmen, anexo al antiguo convento de frailes agustinos. TambiĂŠn apoyĂł y fortaleciĂł la Hermandad del SantĂ­simo Sacramento y las distintas cofradĂ­as que funcionaban en la parroquia. El 20 de mayo de 1913 se expidiĂł a su favor el tĂ­tulo de subcolector de las capellanĂ­as vacantes del partido de La Orotava. TambiĂŠn por esta ĂŠpoca se le nombrĂł pĂĄrroco consultor del Obispado, cargo que desempeùó durante muchos aĂąos. Como curiosidad, en febrero de 1928 se siguiĂł causa contra este sacerdote, en el Juzgado de InstrucciĂłn de la CapitanĂ­a General de Canarias, por el â&#x20AC;&#x153;delito de matrimonio ilegalâ&#x20AC;? de algĂşn feligrĂŠs. Y tambiĂŠn mientras regentaba la parroquia del Realejo Bajo, se segregĂł de su jurisdicciĂłn el pueblo de Icod el Alto, al crearse la parroquia de Ntra. Sra. del Buen Viaje por decreto de 18 de noviembre de 1929, dado en La Laguna por el obispo Fray Albino GonzĂĄlez MenĂŠndez-Reigada. Pero en ese largo perĂ­odo don Manuel no se desvinculĂł de su parroquia natal de San Miguel de Abona, a donde se acercaba con frecuencia para visitar a sus familiares; incluso siendo todavĂ­a cura del Realejo, fue encargado de la parroquia del ArcĂĄngel San Miguel por ausencia del entonces pĂĄrroco don Ignacio PadrĂłn Marrero, cometido que ejerciĂł del 19 de octubre al 14 de noviembre de 1931. Hacia 1941, su avanzada edad le llevĂł a renunciar a la parroquia que desempeĂąaba desde hacĂ­a 38 aĂąos, abandonando el Realejo Bajo con gran pesar de sus feligreses, que perdĂ­an a su principal consejero y amigo.

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AYUNTAMIENTO DE SAN MIGUEL DE ABONA

%QPHGUQTGZVTCQTFKPCTKQFGNCU0C\CTGPCU[EWTC ecĂłnomo de San Miguel de Abona Nuestro sacerdote se retirĂł al pueblo donde habĂ­a nacido, pero no queriendo permanecer sin sentirse Ăştil, solicitĂł algĂşn nombramiento que le permitiese continuar en activo; de este modo, el 17 de marzo de 1941 se le nombrĂł confesor extraordinario de las Nazarenas del colegio de San Miguel. Al aĂąo siguiente, al quedar vacante la parroquia de dicha localidad, quedĂł encargado de ella, permaneciendo a su frente del 24 de septiembre de 1942 al 31 de marzo de 1943. Tres aĂąos mĂĄs tarde, y por la escasez de sacerdotes, aceptĂł de nuevo encargarse de su parroquia natal, tomando posesiĂłn de ella, en calidad de cura ecĂłnomo, el 16 de julio de 1946. El anciano presbĂ­tero don Manuel HernĂĄndez Reyes falleciĂł en su domicilio de San Miguel de Abona el 3 de enero de 1949, a las dos de la madrugada, a consecuencia de colapso cardĂ­aco; contaba 83 aĂąos de edad y continuaba desempeĂąando el cargo de cura ecĂłnomo de la parroquia del ArcĂĄngel San Miguel. Al FĂ&#x2C6;C UKIWKGPVG UG QĹżEKCTQP NCU JQPTCU HĂ&#x2022;PGDTGU GP NC iglesia que regentaba y a continuaciĂłn recibiĂł sepultura en el cementerio de la localidad, constituyendo su sepelio una impresionante manifestaciĂłn de duelo popular, al que asistiĂł tambiĂŠn una gran cantidad de realejeros que querĂ­an despedir a su antiguo y recordado pĂĄrroco.

Octavio RodrĂ­guez Delgado Profesor titular de la Universidad de La Laguna

San Miguel de Abona en la Voz Icodense Miguel Ă ngel HernĂĄndez GonzĂĄlez

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a Voz Icodense fue un periĂłdico editado en la villa de Icod de los Vinos entre los aĂąos 1897-1899 por el historiador y cronista Emeterio GutiĂŠrrez LĂłpez. En dicho medio, en sus nĂşmeros 87,90 y 91 y entre los meses de julio y agosto del aĂąo 1899 aparecen noticias relacionadas con San Miguel de Abona. Desconocemos el nombre del corresponsal que escribe desde San Miguel, sĂłlo sabemos que todas sus crĂłnicas ĹżPCNK\CPEQPNCNGVTC<.CUPQVKEKCUSWGCRCTGEGPGPGUVC RWDNKECEKĂ&#x17D;PGUVÂśPTGHGTKFCUCNCĹżGUVCFG5CP/KIWGN#TEÂśPIGN [ CN CEVQ FG ĹżP FG EWTUQ GP NC GUEWGNC RCTVKEWNCT existente en dicha localidad. .CĹżGUVCFG5CP/KIWGNFGNCĂ&#x152;QUGQTICPK\Ă&#x17D;EQP mucho tiempo de antelaciĂłn, con reuniones previas en el casinoâ&#x20AC;? La UniĂłnâ&#x20AC;? y la creaciĂłn de las diferentes comisiones de festejos, que quedaron organizadas de la siguiente forma: Presidente: D. Gregorio GarcĂ­a Alfonso Secretario: D. Miguel Feo HernĂĄndez De plaza: D. JosĂŠ Calcerrada Bello Director de escena: D. Miguel Alfonso GonzĂĄlez Director de teatro: D. MartĂ­n Reyes De fuegos: D. TomĂĄs GonzĂĄlez DĂ­az Encargado de mĂşsica: D. Gregorio GarcĂ­a Alfonso Director de feria: D. Luciano Alfonso MejĂ­as De recaudaciĂłn: Dos seĂąores de los mencionados que se irĂĄn relevando sucesivamente. Se cuenta, ademĂĄs, con la asistencia de D. Basilio Delgado RodrĂ­guez, hijo de este pueblo y Arcipreste en la villa de Icod, que actuarĂĄ como predicador en la funciĂłn religioUC[RCTCFCTOÂśUTGCNEGCNCĹżGUVCUGRTQ[GEVCUQNKEKVCTC Madrid, para ser representada en la localidad, la comedia titulada: Non plus ultra. Destaca el anĂłnimo cronista, la novedad de la incorporaciĂłn de una feria de ganaderĂ­a, como un nĂşmero mĂĄs de NCĹżGUVCCNIQPWGXQGPGUVQURWGDNQUEJCUPGTQU Con relaciĂłn a la escuela particular, resalta la fecha de 25 de julio de 1899, momento en que tuvieron lugar los exĂĄmenes en esta InstituciĂłn, que regĂ­a D. Isaac Viera y Viera. De la lectura de la reseĂąa, se deduce que los exĂĄmenes tuvieron lugar por la maĂąana y por la tarde en el local de la escuela pĂşblica del pueblo, que presentaba una gran asistencia de pĂşblico, hasta el punto de que se encontraba lleno y la plaza, que estaba enfrente, estaba tambiĂŠn muy concurrida. Los exĂĄmenes de la maĂąana versaron de las siguientes materias: AritmĂŠtica prĂĄctica y razonada, GeometrĂ­a prĂĄctica y razonada, GramĂĄtica castellana con anĂĄlisis lĂłgicos. GeografĂ­a con la descripciĂłn de las cartas de las cinco partes del mundo. PresentaciĂłn de mapas hechos a lĂĄpiz, Doctrina cristiana y lectura. Los resultados fueron satisfactorios, ya que los alumnos contestaron con prontitud y destreza en todas estas materias, especialmente en Doctrina cristiana y lectura donde estuvieron perfectamente y destacaron en la presentaciĂłn de mapas, por su forma galante y claridad. Por la tarde, fueron las exposiciones orales sobre temas histĂłricos, que los alumnos solventaron con bastante despejo y serenidad. Estas conferencias fueron pronunciadas por los alumnos: Gregorio GarcĂ­a Bernal, hijo de D. Francisco RodrĂ­-

guez BeltrĂĄn, por Juan y Gregorio GarcĂ­a HernĂĄndez, hijos de D. Gregorio GarcĂ­a Alfonso y por JosĂŠ MarĂ­a GalvĂĄn, hijo de D. Manuel GalvĂĄn. Existe un proverbio en la enseĂąanza que dice: buenos alumnos, si hay buen profesor; y D. Isaac debiĂł serlo; no sĂłlo por el ĂŠxito que tuvo con su enseĂąanza , sino tambiĂŠn por la concurrencia con que se celebraron las pruebas, segĂşn se deduce de lo manifestado por el anĂłnimo corresponsal. Isaac Viera y Viera naciĂł en Yaiza (Lanzarote) el aĂąo 1858, realizĂł sus primeros estudios en su isla natal y en el Seminario Conciliar de Las Palmas . En 1887, abandona sus estudios y marcha a Uruguay y Cuba. Posteriormente viene a Tenerife, donde una hermana suya ejercĂ­a como maestra. Durante su estancia en esta isla, dedicĂł un tiempo a la enseĂąanza, en la escuela particular que existĂ­a en San Miguel; sin embargo, no durĂł mucho tiempo, pues se trasladĂł a Venezuela y a otros paĂ­ses americanos. DestacĂł como periodista, poeta y dramaturgo. Su obra mĂĄs conocida es la titulada Costumbres Canarias, que publicĂł en 1916 y que reeditĂł varias veces, accediendo a los deseos de muchos compatriotas residentes en las RepĂşblicas de AmĂŠrica. En el prĂłlogo de la citada obra, nos da su visiĂłn de lo que deberĂ­a ser la creaciĂłn literaria en las islas : â&#x20AC;&#x153; AquĂ­ ha habido y existen todavĂ­a poetas , cuyos ritmos resuenan con eco melodioso y armĂłnico, como una sonata de Beethoven; pero, salvo raras excepciones, no han sabido o PQJCPSWGTKFQTGĆ&#x20AC;GLCTGPUWUGUVTQHCUGNC\WNRWTĂ&#x2C6;UKOQFG nuestro cielo, las fulguraciones de nuestro sol y el hondo sentimiento de esas innumerables familias isleĂąas que han dejado sus hogares, huyendo de las inclemencias de prolongadas y pertinaces sequĂ­as o de la voracidad del Fisco, para ir a regar con el sudor de su frente y con las lĂĄgrimas de sus nostĂĄlgicos dolores la fĂŠrtil tierra americanaâ&#x20AC;?.

4GHGTGPEKCUDKDNKQITœſECU La Voz Icodense. 15de julio de 1899. Aùo II, nº: 87. Archivo Emeterio GutiÊrrez López. Icod de los Vinos. La Voz Icodense. 5 de agosto de 1899. Aùo II, nº:90. La Voz Icodense .12 de agosto de 1899 Aùo II, nº:91. Rodríguez Padrón, J.: Primer ensayo para un diccionario de la Literatura de Canarias. Islas Canarias, 1992.

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Recuerdos

...en Blanco y Negro

Calle Fray Albino Finales A単os 60.

Cruce del Cementerio Finales A単os 60

Iglesia de San Esteban, Las Zocas, A単os 70 22

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El trotamundos MariĂĄn Tur Iglesias

ALMENDROS EN FLOR

'N KPUVKVWVQ FG OGVGQTQNQIĂ&#x2C6;C GUVC XG\ PQ UG GSWKXQEĂ&#x17D; .CU RTGFKEEKQPGU SWG GN hombre del tiempo anunciaba por la televisiĂłn se cumplieron. Tres dĂ­as antes de la HGEJCRTGXKUVCNCUHWGTVGUTÂśHCICUFGXKGPVQ[NCUKPVGTOKVGPVGUNNWXKCUGPNC\QPC JCEĂ&#x2C6;CPRGNKITCTWPQUFGNQUCEQPVGEKOKGPVQUSWGĹżGNCUWEKVCCĂ&#x152;QVTCUCĂ&#x152;QPQU regala la naturaleza.

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caymo y MarĂ­a estacionan su viejo todoterreno en una zona prĂłxima a San Juan de Los Llanos, justo en el cruce conocido como â&#x20AC;&#x153;del Pino Gordoâ&#x20AC;?, sin sorprenderse de la gran cantidad de vehĂ­culos que encuentran en el lugar, cuyos ocupantes, al igual que ellos, ataviados con ropa de abrigo, botas de montaĂąa, mochila y bastĂłn, no se amedrentaron por las inclemencias del tiempo de dĂ­as anteriores; â&#x20AC;&#x153;andar por caminos de coladas de lava, entre cultivos de almendros despiertos de su letargo invernal, por el municipio de Santiago del Teide, bien merece arriesgar para descubrir la vistosidad de un paisaje envuelto en tonalidades de coloresâ&#x20AC;?, pensĂł Acaymo dĂ­as pasados. Una densa niebla les recibiĂł en la zona conocida como Valle de Arriba. El frĂ­o maĂąanero junto con un molesto viento, les helaba la cara. MarĂ­a sacĂł de su mochila los guantes y el pasamontaĂąas para proteIGTUWECTCĹżPC[CPKĂ&#x152;CFCFGVG\DNCPECEW[QUQLQU color turquesa transmitĂ­an amor y emociĂłn. Mientras, Acaymo, un joven corpulento y desaliĂąado, se apaĂąa en proteger su cĂĄmara digital, regalo de la noche de Reyes de MarĂ­a, para que la humedad de la niebla no la estropee. Y asĂ­, con las condiciones meteorolĂłgicas adversas, la pareja prosiguiĂł su ruta por un camino real embarrado en direcciĂłn a la montaĂąa de Bilma, rodeados de un paisaje de retamas, escobones, plantaciones de higueras... Cuando la traviesa bruma lo permitĂ­a, se podĂ­a ver aĂşn las seĂąas de identidad de un fuego que en el verano del 2007 FGUVTW[Ă&#x17D;ITCPRCTVGFGNCĆ&#x20AC;QTC[HCWPCFGGUVGNWICT La desilusiĂłn en el rostro de MarĂ­a era palpable al contemplar las ramas desnudas de los pocos almendros que encontraba a su paso; nada tenĂ­a que ver con la imagen que tenĂ­a de un ĂĄrbol atestado de Ć&#x20AC;QTGU FG EKPEQ RĂ&#x192;VCNQU UWCXGU [ CVGTEKQRGNCFCU con gamas de colores blancos y rosĂĄceos. Acaymo notĂł la tristeza de su mirada y la abrazĂł. El viento soplaba cada vez mĂĄs fuerte y la pareja se resguardo junto a la pared de El Calvario de Los BaldĂ­os, muy cerca de la montaĂąa de Bilma, la cual fue levantada para conmemorar el milagro del â&#x20AC;&#x153;SantĂ­simo del VolcĂĄnâ&#x20AC;?, que segĂşn cuenta la tradiciĂłn, los vecinos de la zona al sacar en procesiĂłn al SantĂ­simo Cristo en el aĂąo 1909 y ante el temor de que las coladas de lava del volcĂĄn Chinyero, que habĂ­a entrado en erupciĂłn, arrasara sus casas, se llenaron de fe y valor y se plantaron con la imagen ante el brazo de lava que avanzaba y esta se detuvo. La maĂąana iba restĂĄndole minutos al dĂ­a y, al unĂ­sono, el tiempo iba mejorando; la bruma dejaba paso a unos tĂ­midos rayos de sol, el viento se convirtiĂł en una ligera brisa, el cielo poco a poco iba recobrando su color caracterĂ­stico y el rostro de MarĂ­a cambiaba con ĂŠl. El paisaje sombrĂ­o y deso-

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EL AJEDREZ: un deporte noble 6QFQUPQUQVTQUFGUFGPKĂ&#x152;QUJGOQUQĂ&#x2C6;FQJCDNCT [GPOÂśUFGWPC QECUKĂ&#x17D;PFG WP FGRQTVG SWG UG NNCOC CLGFTG\ RGTQ SWĂ&#x192; UCDGOQU FG Ă&#x192;N GP TGCNKFCFEWÂśNGUUQPUWUEWCNKFCFGUXKTVWFGUSWĂ&#x192;PQU GPUGĂ&#x152;C GP FGĹżPKVKXC SWĂ&#x192; GU GN CLGFTG\ GP TGCNKdad. #VQFQUGUVQUKPVGTTQICPVGU[COWEJQUOÂśU vamos a responder en este artĂ­culo.

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lador se quedĂł atrĂĄs y surgiĂł un panorama totalmente diferente; en el horizonte el Teide y junto a ĂŠl, el Pico Viejo, ambos con un abrigo de nieve que junto con el verde y las tĂ­midas pinceladas de color FG CNIWPQU CNOGPFTQU GP Ć&#x20AC;QT JCEĂ&#x2C6;C SWG #EC[OQ inmortalizara con su cĂĄmara de fotos este paisaje de postal. En direcciĂłn al poblado de â&#x20AC;&#x153;Las Manchasâ&#x20AC;?, nombre que se debe a la gama de colores naturales que envuelve su entorno, rodeando la montaĂąa de Bilma y dejando atrĂĄs la cantera, cuya pasada extracciĂłn del picĂłn ha dejado para el presente formas en sus paredes dignas de contemplar, la pareja desvĂ­a su atenciĂłn hacia una montaĂąa lejana, cuya erosiĂłn ha modelado una silueta, conocida popularmente como el â&#x20AC;&#x153;Guanche Dormidoâ&#x20AC;?. DespuĂŠs de unos minutos y sin mediar palabra, contagiĂĄndose del silencio que envuelve el lugar, la pareja retoma sigilosamente el sendero para no despertar al Guanche de su letargo sueĂąo. Y como si el pasar de las hojas de un cuento infantil se tratara, en busca del desenlace de una historia cuyos personajes ven culminado sus sueĂąos EQP WP ĹżPCN HGNK\ #EC[OQ [ /CTĂ&#x2C6;C EQPVGORNCP RQT ĹżP GPUKOKUOCFQU NQU CNOGPFTQU GP Ć&#x20AC;QT EW[CU ramas cubiertas de un manto blanco hace que la visiĂłn Ăłptica se confunda con copos de nieve. El sueĂąo se habĂ­a cumplido. El â&#x20AC;&#x153;colorĂ­n colorado, este cuento se ha acabadoâ&#x20AC;? estaba prĂłximo, pero a los personajes del cuento les faltaba algo por realizar; de la mochila sacaron un puĂąado de almendras y, haciendo un surco en la tierra, las enterraron con la esperanza de que alguna de las semillas germinara. Y asĂ­, en un futuro, Acaymo y MarĂ­a volver [EQPVGORNCTWPKFQU WPHTQPFQUQCNOGPFTQ GPĆ&#x20AC;QT sĂ­mbolo de su amor.

obre sus orĂ­genes, se puede decir que es un juego milenario siendo en realidad mĂĄs que un simple juego de guerra, pues, aunque se trata de dos ejĂŠrcitos enfrentados, existe una serie de reglas que conllevan la necesidad de una estrategia para poder desarrollar la batalla o partida. En cuanto a su origen no estĂĄ muy claro, ya que se remonta a los principios de la historia: numerosos expertos consideran que este juego, fue inventado en la India hacia el aĂąo 700 d.C., aunque algunas excavaciones en Mesopotamia (Irak), del aĂąo 1000 a.C., se han encontrado restos de un juego similar: la leyenda cuenta que cierto Rey indio oprimĂ­a a los campesinos y sĂşbditos de su reino con altos impuestos, dejĂĄndoles muy poco para su alimentaciĂłn. Un dĂ­a un sabio inventĂł un juego para darle una lecciĂłn al monarca: el Chaturanga, (formado de cuatro partes, ya que el ejĂŠrcito de la ĂŠpoca indio, estaba formado por cuatro partes: carros de guerra, infanterĂ­a, caballerĂ­a y elefantes; QNQSWGGUNQOKUOQCNĹżNGURGQPGUECDCNNQU[VQTTGU  en el cual, el rey, que era la pieza mĂĄs importante, no podĂ­a hacer nada sin la ayuda de las demĂĄs; tal y como lo es hoy nuestro ajedrez. Sorprendido por la ingeniosidad del nuevo juego, el rey quiso recompensar al sabio, y prometiĂł darle lo que pidiera. El sabio, le dio otra nueva lecciĂłn: le pidiĂł que le diera la cantidad de trigo que resultar de poner un grano en la primera casilla, dos en la segunda, cuatro en la tercera, ocho en la cuarta y asĂ­ sucesivamente, siempre doblando la cantidad de la casilla anterior. Pero claro, son 64 casillas las que tiene el tablero, y este detalle no lo tuvo en cuenta el Monarca, con lo que los cĂĄlculos arrogaban la cantidad de 18 x 1015 granos de trigo; cantidad que en toda la India era imposible de conseguirâ&#x20AC;Ś Con el paso del tiempo, ha ido evolucionando, hasta llegar a nuestros dĂ­as, en los cuales, todo el mundo, el que mĂĄs o el que menos, sabe algo de este precioso deporte, el cual es practicado por incluso los niĂąos, ya que estĂĄ RTQDCFQEKGPVĂ&#x2C6;ĹżECOGPVGSWGFGUCTTQNNCNCOGPVGNCKPVGNKgencia, y hace que nuestro cerebro se fortalezca y agudice en capacidad de cĂĄlculo, velocidad y destreza a la hora de tomar decisiones en muy pocos segundos. Es tal la agudeza mental que se adquiere con su prĂĄctica, que se han creado poderosos ordenadores, especialmente diseĂąados para jugar al ajedrez. Como muestra el campeĂłn Kasparov se ha peleado con un prototipo de la compaùía IBM. En concreto, lo hizo el dĂ­a 31 de agosto de 1994 en Londres, contra el procesador â&#x20AC;&#x153;Deep Blueâ&#x20AC;?, perdiendo el campeĂłn, pero, no era la primera vez que se veĂ­a las caras contra los cerebros de cilicio: en mayo de ese mismo aĂąo en Munich, jugĂł contra â&#x20AC;&#x153;Fritz 3â&#x20AC;?, y en esta ocasiĂłn sĂ­ que ganĂł. Pero la revancha le vino a Kasparov en febrero de 1996, ya que se enfrentĂł a una versiĂłn mejorada de â&#x20AC;&#x153;Deep Blueâ&#x20AC;?, â&#x20AC;&#x153;Deeper Blueâ&#x20AC;?, y le ganĂł con

tres victorias, dos empates (tablas), y una sola derrota. Hay que tener en cuenta que los modernos ordenadores, son capaces de calcular mĂĄs de 10.000 movimientos posibles en apenas unos 30 segundos, por no hablar que la presiĂłn sicolĂłgica no existe, ni los nervios, o el cansancio. Factores que pueden afectar a los humanos pero que a las mĂĄquinas noâ&#x20AC;Ś A dĂ­a de hoy, en casi todos los paĂ­ses hay federaciones, clubes de ajedrez, e incluso campeonatos. LlegĂĄndose a tal punto, que los niĂąos lo aprenden a jugar a una muy corta edad, en casi todos los pueblos civilizados. Y San Miguel de Abona, nuestro pueblo no es una excepciĂłn. Para la prĂĄctica del ajedrez, no hay que ser ni un superdotado, ni un musculoso de los de aquĂ­ te espero. Todo el mundo, es capaz de practicarlo, y en muy poco tiempo, se puede pasar de no saber nada, absolutamente nada, a tener nociones mĂĄs o menos bĂĄsicas, y ser capaz de jugar partidas contra otras personasâ&#x20AC;Śo incluso contra nuestro ordenador, si ese es nuestro deseo. Hay que tener en cuenta que incluso el mismo NapoleĂłn, lo jugaba ya en sus tiempos memorables, y que existen partidas de este hombre escrituradas, y guardadas como tesoro de la importancia que tiene este juego en los archivos. Otro tema que lo hace atractivo desde el punto de vista de practicarlo, es lo barato que sale el material: apenas un VCDNGTQWPCUĹżEJCU[UKNQFGUGCOQU PQGUQDNKICVQTKQ  un reloj de ajedrecista para medir el tiempo de los jugadoTGU 0Q JCEG HCNVC WP ITCP GSWKRCOKGPVQ PK WPCU ĹżIWTCU de cristal (que existen por supuesto, las cuales son de una gran belleza), sino unas de plĂĄstico, un tablerito de madera, mĂĄs o menos decente, y eso es todoâ&#x20AC;Ś Juan Ramiro

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PLANTAS Y FLORES A SAN ESTEBAN 'UVGRCUCFQOGUFGGPGTQEQKPEKFKGPFQEQPGNFĂ&#x2C6;CFG4G[GUUGEWO plĂ­an 30 aĂąos desde que un grupo de jĂłvenes zoqueros idearon una manera de obsequiar a su patrĂłn con unos â&#x20AC;&#x153;reyesâ&#x20AC;? diferentes; aunque esta tradiciĂłn se remonta 50 aĂąos atrĂĄs.

.CUECNNGUEKWFCFGUPGIQEKQU[JCUVCNCURGTUQPCUVKGPGPPQODTGU[CRGNNKFQUEQPUKIPKĹżECFQU EWTKQUQUOWEJQUFGGNNQUTGNCEKQPCFQUEQPNCJKUVQTKCQUKPIWNCTKFCFFGNNWICT 0QKORQTVCGNVKGORQSWGVGPICPNNCOÂśPFQUGFGFGVGTOKPCFCHQTOCUWQTKIGPRTQXKGPGFGCNIWPC RCTVGCNIĂ&#x2022;POQOGPVQQUKORNGOGPVGFGCNIWPCCPĂ&#x192;EFQVCRGTQUKGORTGGPEKGTTCPEKGTVCEWTKQUK dad que muchas veces no nos preocupamos por saber y que tristemente nuestros mayores se estĂĄn llevando consigo como el conocimiento que se queda almacenado en un libro sin abrir. 2WGUDKGPJC[WPEWTKQUQPQODTGEW[QUUKIPKĹżECFQUJCUVCCJQTCFGUEQ PQEĂ&#x2C6;C;FKIQUKIPKĹżECFQURQTSWGVKGPGOÂśUFGWPQ'URQUKDNGSWGRCTC unos sean familiares pero para otros algo nuevo. La palabra â&#x20AC;&#x153;majueloâ&#x20AC;? es un sustantivo masculino cuya etimologĂ­a es la palabra latina malleolus SWGUKIPKĹżECĹ&#x2018;OCTVKNNKVQĹ&#x2019;'PUWUQTĂ&#x2C6;IGPGUWPOCLWGNQ era cada una de las ramas nuevas de la vid cortadas en forma de martillo o muleta para luego ser plantadas. Con el tiempo, majuelo comenzĂł a referirse a una viĂąa joven o nueva que ya daba frutos y mĂĄs tarde hasta la actualidad, el uso de majuelo como viĂąa joven se hizo limitado, tanto asĂ­ que ya solamente podemos escucharlo en la boca de personas mayores. â&#x20AC;&#x153;Majueloâ&#x20AC;? o espino albar (Crataegus monogyna), es tambiĂŠn el nombre de un arbusto espinoso cuyo porte puede ir desde un retorcido matojo corroĂ­do por las cabras hasta un hermoso arbolito de unos 8 m de altura, comĂşn en espesuras, lindes de bosques y para delimitar campos de cultivo, tiene hojas FG EQNQT XGTFG QUEWTQ Ć&#x20AC;QTGU FGN VCOCĂ&#x152;Q FG WP IWKUCPVG EQP EKPEQ RĂ&#x192;VCNQU DNCPEQUGPTCEKOQUFGGPVTG[Ć&#x20AC;QTGULWPVCUEQPPWOGTQUQUGUVCODTGU rojos y mucha fragancia. Sus frutos llamados majuelas o majoletas, estĂĄn revestidos de una piel tierna y rojiza de pulpa dulce y una sola semilla, parecidos a una cereza. AdemĂĄs, estos frutos son importantes para la vida silvestre en invierno, ya que las aves los comen y dispersan en sus deposiciones. ; UK FG EWTKQUKFCFGU UG VTCVC RQFGOQU FGEKT SWG NCU Ć&#x20AC;QTGU FGN OCLWGNQ constituyen un excelente tĂłnico del corazĂłn y aparato circulatorio. TambiĂŠn son sedantes y disminuyen la presiĂłn sanguĂ­nea. Sus frutos son comestibles y ricos en vitamina C, de ellos se consigue una deliciosa mermelada, vino y se mejora el sabor del brandy. Sus hojas jĂłvenes son buenas para ensalada. Este arbusto es Ăştil para elaborar objetos pequeĂąos como bastones y mangos de herramientas, asĂ­ como tambiĂŠn son utilizadas sus espinas y ramaje como barrera para encerrar el ganado e impedir el paso de personas. Pero sucede que este singular nombre no se queda en la vegetaciĂłn y por alguna razĂłn que aĂşn desconozco forma parte de la historia de San Miguel de Abona. Desde sus orĂ­genes y antes del siglo XlX, el municipio de San Miguel de Abona ha ido evolucionando a partir de sus primeros caserĂ­os, pasando por diferentes tipos de viviendas hasta la actualidad. AsĂ­, por aquellos primeros aĂąos â&#x20AC;&#x153;...existĂ­a 1 lugar, 3 aldeas, 11 caserĂ­os y 10 casas aisladas, careciendo de ciudades, villas, albergues y sitios (...) el tĂŠrmino â&#x20AC;&#x153;lugarâ&#x20AC;?, lo utiliza para referirse al casco de San Miguel, es decir, El Majuelo y El Pino (...)â&#x20AC;?1. La importancia de El Majuelo para la historia de San Miguel, radica no sĂłlo en la antigĂźedad de su origen, sino tambiĂŠn a su nivel social, polĂ­tico y econĂłmico, pues en este barrio formado por â&#x20AC;&#x153;...grandes casonas de estilo sencillo y sobrio...â&#x20AC;?2 , se concentraron las familias con mĂĄs recursos. El caso es que ya sea â&#x20AC;&#x153;'N /CLWGNQĹ&#x2019; Ĺ&#x2018;.QU /CLWGNQUĹ&#x2019; Q Ĺ&#x2018;OCLWGNQĹ&#x2019; un viĂąedo, un arbusto o un poblado; o habiendo sido asignado como apellido , escogido como nombre para un negocio, para una calle o avenida, sus variaFQUUKIPK��żECFQUPQFGLCPFGUGTKPVGTGUCPVGU Para terminar, dejo al lector una pequeĂąa incĂłgnita: Âżpor quĂŠ habrĂĄ sido asignado al barrio â&#x20AC;&#x153;El Majueloâ&#x20AC;? , este singular nombre?. Ingerlise Naranjo Ă lvarez

1 Miguel Ă ngel HernĂĄndez GonzĂĄlez â&#x20AC;&#x201C; Pedro Pablo PĂŠrez Torres: San Miguel de Abona y su historia. San Miguel de Abona, Ayuntamiento de San Miguel de Abona, 1998, p. 128. 2 Miguel Ă ngel HernĂĄndez GonzĂĄlez â&#x20AC;&#x201C; Pedro Pablo PĂŠrez Torres: San Miguel de Abona y su historia. San

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eunidos en una frĂ­a tarde de invierno en la plaza de la ermita, como era habitual en aquella ĂŠpoca (no habĂ­a otro lugar), se entablaba una conversaciĂłn en la que se hablaba de los antiguos regalos que se hacĂ­an los novios, que en algunas ocasiones consistĂ­a en dejar alguna planta, que previamente habĂ­a sido cogida en otra casa, en la ventada de un posible amor. TambiĂŠn nos decĂ­an los mayores que este regalo-sorpresa se hacĂ­a en ocasiones como agradecimiento a otras personas, pero siempre sin malicia y como un gesto de simpatĂ­a. Esa misma Noche de Reyes de 1979, el grupo se divide y desde una y otra parte del barrio se van cogiendo macetas â&#x20AC;&#x153;mal colocadasâ&#x20AC;? en las ventanas, terrazas y jardines, y se van depositando en la plaza. El ĂŠxito fue tal que de madrugada, en coche, se acercan hasta el vecino barrio de Aldea Blanca y tambiĂŠn se recolecta un bonito PĂ&#x2022;OGTQFGĆ&#x20AC;QTGURCTCNCRNC\CFG5CP'UVGDCP A la maĂąana siguiente, DĂ­a de Reyes, y misa a primera hora, habĂ­a que ver las caras de las personas que se acercaban a la ermita, y el consiguiente revuelo al estimar si ĂŠsta, aquĂŠlla o la otra planta me pertenece a mi, a ti o al vecino: todo un espectĂĄculo. Y asĂ­, aĂąo tras aĂąo, ha permanecido como tradiciĂłn en la Noche de Reyes al engalaPCTNC2NC\CFG5CP'UVGDCPEQPNCUĆ&#x20AC;QTGU[RNCPVCUFGPWGUVTQUXGEKPQUIGUVQSWG como he comentado con anterioridad, se hace sin malicia ya que la inmensa mayorĂ­a de los zoqueros asume que va a suceder asĂ­ esa noche â&#x20AC;&#x153;para dejar la plaza bonitaâ&#x20AC;?. Un hecho que no deja de tener ciertos matices reivindicativos. Y es asĂ­ como comenzĂł esta tradiciĂłn que perdura en el tiempo y, que las nuevas generaciones se jĂłvenes han ido asumiendo y renovandoâ&#x20AC;Ś Y que sea asĂ­ durante mucho tiempo. ToĂąo Marrero

â&#x20AC;&#x153;ExtraĂąamente los gemelos son dos personas diferentes unidas por reacciones similares, deseos parecidos y comportamientos coincidentesâ&#x20AC;?. JosĂŠ MarĂ­a VelĂĄsquez SicĂłlogo

Un paseo por la Biblioteca Municipal

El cuento nĂşmero trece Si de tramas, grandes secretos, suspenso, incĂłgnitas y misterios se trata, aquĂ­ tenemos una historia que se desarrolla entre libros y gemelos. Cuando el misterio se teje con mentiras, recuerdos e imaginaciĂłn crean en el lector un deseo inexplicable por

FGUEWDTKTGNĹżPCNUKGORTGFGXQTCPFQNCURÂśIKPCUFGWPC historia que nadie se habĂ­a atrevido a escribir. Es la vida de una anciana escritora de ĂŠxito, Vida Winter y de una joven llamada Margaret. La primera estimada por los lectores quienes adoraban sus novelas y de la que nadie sabĂ­a nada, ni siquiera su verdadero nombre. La segunda, refugiada en los libros desde que su madre dejara de hablarle y decide dedicarse a trabajar en la librerĂ­a de su padre estudiando y escribiendo biografĂ­as. Ambas ÂżtendrĂĄn algo en comĂşn? Vida Winter decide contar su historia. Margaret es escogida para ello, Âżpor quĂŠ? La mejor novela de Vida Winter, su mejor obra baĂąada de misterio: Trece cuentos de cambios y desesperaciĂłn; pero donde las pĂĄginas del cuento nĂşmero trece estĂĄn en blanco. Margaret pide: â&#x20AC;&#x153;CuĂŠnteme la verdadâ&#x20AC;? y tras comprobar una trama apasionante pero desoladora, solamente el dĂ­a que Vida Winter muere puede descubrir los secretos para la historia que nadie se habĂ­a atrevido a escribir: â&#x20AC;&#x153;El cuento nĂşmero treceâ&#x20AC;?.

Miguel de Abona, Ayuntamiento de San Miguel de Abona, 1998, p. 129.

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AYUNTAMIENTO DE SAN MIGUEL DE ABONA

LA TAJEA. NÂş 28/ 2009

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COLECCIONABLE DE COCINA 'PGUVCQECUKĂ&#x17D;P.C6CLGCJCSWGTKFQ visitar nuevamente el barrio de Las <QECURCTCFGIWUVCTNQUGZSWKUKVQU platos que se nos ofrece en la Tasca %CUC6GLC#EQIGFQTNWICTOKOCFQ por unos platos baĂąados en la originalidad y la calidad de sus producVQU'PGUVCQECUKĂ&#x17D;PUGPQURTGUGPta dos especialidades: el Bacalao a la Plancha y la Ensalada Casa Teja. Cualquiera de las dos estarĂĄ siempre mĂĄs que recomendada.

TASCA CASA TEJA E'N2KNĂ&#x17D;P Las Zocas- San Miguel de Abona 667-51.29.88 Cerrado domingos y lunes

Ensalada casa Teja Ingredientes -Hojas de lechugas variadas -1/2 tomate ITUFGEGDQNNCEQPĹżVCFC -100 grs. de chopitos -Aceite -Sal -Vinagre balsĂĄmico

PreparaciĂłn En un boll se ponen las hojas de leEJWICNWGIQUGNGCITGICGNVQOCVG EQTVCFQGPFCFQUNCEGDQNNCEQPĹżVCFCGNCEGKVG[UCNCIWUVQ[NQUEJQpitos hechos previamente a la planEJCCNĹżPCNUGNGCITGICGNXKPCITG balsĂĄmico y se sirve.

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AYUNTAMIENTO DE SAN MIGUEL DE ABONA

Se saltea el bacalao a la plancha. 'PWPEC\QUGRQPGCEGKVGOGIngredientes FKQ  RKOKGPVQ XGTFG OGFKQ RK1 Papa OKGPVQ TQLQ OGFKC EGDQNNC [ GN 1 Pimiento rojo tomate. Cn todos estos ingre1 Pimiento verde dientes se prepara un encebo1 Tomate llado. 200 grs de Bacalao %QP GN OGFKQ RKOKGPVQ XGTFG Aceite edio pimiento rojo y la media Vinagreta cebolla restante se corta todo Aceite en juliana y se saltea en la planVinagre cha. OrĂŠgano Ahora que tenemos todos los ingredientes preparados se PreparaciĂłn emplata: primero colocamos el 5GEWGEGNCRCRCUGRTGRCTCWP RWTĂ&#x192;NWGIQGNUCNVGCFQGNDCECRWTĂ&#x192; EQP GNNC UG TGUGTXC $CVK- lao y encima el encebollado. mos todos los ingredientes de %QOQVQSWGĹżPCNWPRQEQFGNC la Vinagreta y reservamos. vinagreta.

BACALAO A LA PLANCHA


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