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Identidades en el desierto y. la sierra de Sonora

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LOS DESVELOS DEL DESIERTO. BORDES, SIGNOS E IDENTIDADES ENTRE LOS CONCA'AC

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Rodrigo Rentería

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Introducción. Los dramas de la identidad

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No representamos un drama cada vez. Estamos doblegados por la alternancia apenas perceptible de los momentos dramáticos de dinámicas ajenas entre sí [...]. La estabilidad emerge como una r:estauración imaginaria de esa sucesión de vértigos singulares, a vecesínfimos, destinados en su mayor parte al olvido. RAYMUNDO MIER, 1996

El espectrode la identidad se decantaa partir de la presenciareal y simbólica de un otro como destinatario de un vínculo sensible,quebradizo, afectadopor las percepcionesindividuales y colectivas.La configuración identitaria es un proceso que gira en torno a la interpretación de eseotro divergentee inaprensible cuyos actos realese imaginarios, certezas,símbolos, hábitos y emocionesresultan ajenos,peligrosos e incalculables,báñadospor un ámbito de incertidumbre. En la lectura de los signosdel otro yacepues el drama de la identidad. Al ubicamos en el norte de México, particularmente dentro del complejocultural del desiertosonorense(Aguilar, 1998)eseotro poseeuna infinidad de rostros ytos temporalidades. Así, mientras algunos depierde esosrostros la vida fuera esparajesy horizontes esun sinpara sentido que se en la memoria, parade otros estasáridastierras son sólo un camino de pasohacia mejores anhelosde vida. La tan erróneamente caracterizadasoledad del desierto se ha convertido en la actualidad en un caleidoscopioétnico en el cual habitan y se afectan mutuamente infinidad de modos de vida. Dentro de estecontexto es difícil seguir pensando en el desierto como la barrera geográficay cultural que en otros tiempos diera refugio y respiro a la cultura conca'aco serio Los conca'achan sido protagonistasde un complejo procesohistórico en donde su origen -posible resultado de migraciones hokanas- marcó una radical diferenciación con los usosy costumbresde los demáshabitantes de su contexto regional, fuesennativos o europeos.Ajenos a los modos del sedentarismoy la agricultura, susformas de apropiación territorial y simbólica siempre han tenido un carácterdistintivo del contexto circundante. En estosdías,cuando los rostros de esosotros que habitan el desierto se han diversificado, los seris continúan bregando con un procesoque ha estadopresentedesdeque sus primeras migracionestocaran estastierras: el drama de interpret~r y ser interpretado.

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I RodrigoRentería Crónicas de matanza. Historia de una lectura fallida Sesabeque existeotra nación llamada Heris: que son muy salvajes,sin ciudades,que no tiene en su terreno ríos ni arroyos y que beben agua de pequeños charcos de hoyos

que hacenen la tierra; que sólo una vezobtiene maíz de otras nacionesa cambiode sal y pieles,puesviven de la caza,y los más cercanosa suscostas,de la pesca.En el cercanomar hay una isla en la que viven otros indios de la misma nación. Su idioma esmuy difícil. p ADRE ANDR~S P~REZ DE RIBAS, 1985

La historia europea de la colonización del noroeste de la Nueva España designó como "seris" a aquellos grupos seminómadas que habitaban el desierto de la Costa Central del Golfo de California (Bowen, 1976: 14). Esta área cultural se extendía en el actual territorio del estado de Sonora a lo largo de una franja costera desértica limitada al norte por el río de La Concepción en el desierto de Altar y al sur por el río Yaqui, adentrándose hasta el río San Miguel y ocupando algunas de las islas del Golfo de California, principalmente San Esteban y Tiburón. Sobre dicho territorio los restos de ocupación humana datan desde 12 000 años a.C., sin embargo las evidencias arqueológicas que se relacionan con la tradición seri se extienden a partir, tal vez, de 700 d.C., fecha en que conforme a los registros apareció la cerámica denominada Tiburón Lisa, caracterizada por su extrema dureza y delgadez (Bowen, 1976). Estos grupos, cuyo origen posiblemente fue resultado de un proceso migratorio de bandas de origen hokano provenientes del norte de Baja California, llegaron a tierras continentales en balsas de carrizo con las cuales cruzaron las islas del Mar de Cortés. Están relacionados históricamente con la familia yumana de los cochimíes, habitantes de la península con quienes compartían un modo de vida basado en la pesca, la caza y la recolección, y con quienes mantuvieron al parecer un contacto constante durante el periodo prehispánico por medio de la navegación en el Golfo. La tradición oral seri hace referencia en sus mitos a sus antiguos vínculos con la Baja California (Morales, 1985); sus narraciones hablan de la pasada existencia de gigantes tanto en la península como en la isla Tiburón, a quienes les atribuyen usos y costumbres ya obsoletos pero que históricamente formaron parte de su cultura. La antigüedad de tales mitos hace suponer bastante lejano (Bowen, 1976) el momento en el cual estos grupos procedentes de la península ocuparon los territorios continentales, puesto que ya en el año de 1692 el padre jesuita Adam Gilg hacía referencia a la mitología de los gigantes: Los seris que viven en la costa del mar son altos y atractivos, pero ellos mismos dicen que son enanos en comparación con los gigantesque viven del otro lado del mar, quienespara cruzarlo no necesitande una embarcación,sino que lo atra120

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viesana pie. Si la tierra del otro lado del mar serefierea la isla de [Baja] California, o alguna otra isla opuestaa la isla Sera... no puedo asegurarlesu reverencia.(Di Pesoy Matson, 1965;traducción mía.) De acuerdo con estos orígenes, la cultura seri no compartía afinidad alguna en su lengua ni en sus modos de vida con el resto de los grupos nativos con quienes entró en contacto en el área continental -la mayoría de ellos perteneciente a la familia Yuto-Azteca-, y logró establecer vínculos de trueque al cambiar sal, pieles, conchas y perlas por granos, dentro de un constante proceso de delimitación de sus fronteras respecto a las culturas vecinas. La diferenciación de los grupos seris respecto al contexto de las demás culturas que habitaban en torno a ellos se evidenció al ponerse en contacto con los españoles, cuando su forma de vida seminómada resultó totalmente ajena a los modos europeos basados en un sedentarismo agrícola, el cual en diversas medidas formaba parte de la vida de los otros grupos originarios. La apropiación territorial de estos grupos seminómadas inmersos en las áridas costas e islas, moviéndose de acuerdo con la naturaleza cíclica de la flora y la fauna, así como de los recursos acuíferos de sus particulares regiones; la carencia de jerarquías estables

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mas allá de liderazgos provisionales y un complejo religioso altamente

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individualizado relacionado con las fuerzas de la naturaleza, fueron factores que para el modo de vivir en policía de los colonizadores españoles resultaron por demás incomprensibles: seres sin casas,reyes o Dios. Debido a que la franja de tierra de la costaesmuy escasade alimentos, semovían de un sitio al otro como gitanos (sin quedarse mucho tiempo en un lugar) para

aprovecharlas plantas,las frutas, las hierbasy las semillas,ya que la naturalezada estosfrutos sin trabajo, y por esosemovilizaban de un sitio al otro, dependiendo del tiempo del año, para tener mejor alimentación. Seles puede encontrar, según las temporadas.del año, en varios sitios, dependiendo del tiempo del año. No tenían un Dios, sin ley, sin fe, sin superiores,sin casas,vivían como el ganado.Como no tenían culto a Dios, no se encontró ni sombras de adoración a otros ídolos, porque no conocían ni Dios verdadero,ni Dios falso. (Gilg, 1996.) Ya desde el siglo XVII los documentos españoles hacen referencia a una serie de divisiones territoriales entre estos seminómadas, y reconocen al menos cuatro grandes bandas: tepocas, salineros, guaymas y seris de la isla o tiburones. Dichos grupos eran políticamente independientes y con peculiares maneras de acercarse a las particularidades de sus territorios, al grado de que poseían distintos dialectos inteligibles entre ellos, de manera tal que su respuesta hacia los colonizadores europeos se dio en diferentes formas, asumiendo matices y dinámicas propias. El lingüista Edward Moser informó en 1963 que los seris del siglo XX hacen referencia a seis distintas bandas históricas: Mencionados en las crónicas como Tepocaso Salineros,los Xica Hai Ic Coii, "los que viven donde sopla el viento verdadero",habitaban un área comprendida en\

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tre Puerto Lobos y Cabo Tepopa.Incluso llegabana establecercampamentoshasta la desembocadura del Colorado, y ocasionalmente se mezclaban con los

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Los Taheojc Comcáac,"la gente de la isla tiburón': históricamente conocidos como Seriso Tiburones, ocupaban la costa estede la isla tiburón y la franja costera inmediatamente adyacenteal canal del infiernillo. Dicha banda fue la que estuvo en mayor contacto con el mundo colonial.

"La gentedel desierto",los HenoComcáac, vivan en el interior de la islatiburón, exceptoen su extremosuroccidental, y sedicequeaunquevisitabanla costa ocasionalmente, dependíanbásicamente delos recursosterrestres. LosXnaaMotat o "los quevienende la direccióndel viento del sur': habitaron entorno a los extensosmanglares dela costa,en lasinmediaciones dela Punta Sargento. LosXica HastAno Coii,"los quevivenen lasmontañas", habitaronla islaSan Estebany el suroestede la islaTiburón. Dicharegiónposeelascondicionesambientalesmásseveras y fueronlos queprobablemente estuvieronen condiciones de mayoraislamiento. Finalmente,losXicaXnai Ic Coii,"los quevivendondesoplael vientodel sur", conocidoscomoTastioteños, ocupabanla regióncosteracomprendidaentreSan Nicolásy Guaymas. Esprobableque algunosmiembrosde estegrupo sehubieranintegradoa la misión de Belemjunto con Pimasy Yaquis.Dentrode estegrupo estaríanconsideradoslos Guaymasy Upanguaymas, quefueronotrasdenominaciones que recibieron los que se encontrabancolindando con los cahitas. (Adaptado de Villalpando,1989.) Las frágiles relacionesde intercambio y la delimitación de fronteras territoriales que estasbandasnómadasmanteníantanto entre ellascomo con los vecinosgru- pos o'odham (pimas y pápagos),yoeme (yaquis) y ópatasfueron drásticamente alteradascon la intrusión europea;en las últimas décadasdel siglo XVII los misionerosde la Compañía de Jesúsllevaron a cabo las primeras reduccionesencaminadas a sedentarizarcomo mano de obra agrícolay adoctrinar en el Evangelio a estosgrupos nómadas,fundando en el curso del río SanMiguel las misiones de Nuestra Señoradel Pópulo, SanTadeoy SanEustaquio.El programa misional logró congregarpor algún tiempo a una pequeñaparte de la población, aunque la gran mayoríapermanecióal margende cualquiercontacto colonial. Finalmente las epidemiasy los ataquesde pima~ gentilesterminaron por destruir los estériles esfuerzosevangelizadores de la Compañíade Jesús;como contrapartida,para 1729 las perspectivasde explotar pesqueríasde perlas en las costasdel golfo de California fueron gestandolas primerascampañasde exterminio en contra de los sens. Ante el drama y el fracasoen la interpretaciónde los signos,ciclos y territorios de aquellagentea la que nombraron "seris",los colonizadoreseuropeos(y posteriormente los rancherosmexicanos)se vieron inmersosen la voluntad de afirmar la diferencia:en intensificarpór medio del prejuicio y el racismolos signosdesafiantes

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de un universo en constante movimiento que jamás lograron entender. Textos como los del jesuita Ignacio Pfefferkorn escritos en 1795 caracterizan tal voluntad: Imagíneseuna persona que llena todas las condiciones para hacersedespreciable, baja y repugnante, una persona que en todos sus actos procede ciegamentesin ningún razonamiento ni reflexión; una personainsensiblea toda bondad, que nada le merece simpatía, ni le avergüenzasu deshonra, ni le preocupa ser apreciado; una persona que no ama la verdad ni la fe y que nunca muestra una voluntad firme; alguien a quien no le halagaser honrado, ni le alegrala suerte,ni le duelen las penas;finalmente una personaque yive y muere indiferentemente. Esapersona, esel retrato de un indio sonora. (Pfefferkorn, 1983.) La total disociación en la concepción de sus formas de vida y la incidencia de los europeos dentro de los territorios seris inauguraron el fracaso en la lectura de los límites y el reconocimiento del poder de estos grupos sobre sus espacios, muchos ocupados sólo estacionalmente; se apropiaron entonces del ganado de los españoles como un recurso más que se hallaba dentro de sus espacios de vida, acto que, como manifiesta Bowen (2000), desbordó en un vicioso ciclo de mortales incursiones y robos de ganado con sus consecuentesy sangrientas represalias. Estosenfrentamientos violentos y las depredacionessecontinuaron hastadesembocar en el levantamiento y la guerra de resistenciaabierta, que junto con pimas los llevó a refugiarseen Cerro Prieto. Desdeestemacizo montañoso mantuvieron en jaque los asentamientosciviles y misionalesde una buena porción del noroeste novo hispano, marcando con esto su exclusión definitiva del sistemacolonial. (Villalpando, 1992:8.) Los seris junto con los apaches, asegura Sheridan (1999), fueron la mayor amenaza para la seguridad de las ocupaciones coloniales de la provincia de Sonora durante las décadas intermedias del siglo XVIII, y con ello terminaron de sedimentar las agrias imágenes que de estos pueblos incivilizados fueron construyendo las crónicas europeas, como la del Padre Nentuig, misionero jesuita a quien se le atribuye la auto ría de El rudo ensayo (1977), quien ya en el año de 1764 observara lo siguiente: "Su epidemia más fatal, según se dice en su lugar, ha sido la flecha del seri y la lanza del apache, de algunos años a esta parte, pues exceptuando los párvulos, buenos testigos de esta verdad, serán siempre las partidas de entierro en los libros de Sonora." (Nentuig, 1977: 53.) Su pacificación, aunque temporal e imperfecta, requirió la mayor serie de movilizaciones militares en la historia de la colonia en Sonora. Al parecer las divisiones de dichas bandas se mantuvieron estables durante los siglos XVII y XVIII, Y no fue sino hasta pasada la independencia de México en el siglo XIX que los rancheros mexicanos comenzaron a dispersarse a lo largo de la costa central, adentrándose plenamente en el territorio de las bandas. Pese a los violentos enfrentamientos surgidos de esta invasión territorial, el modo de vida seri incorporó durante los periodos de tregua a los ranchos mexi123


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canos como puntos focales de interacción; acampando en torno a ellos conseguían limosnas, robaban ganado y esporádicamente trabajaban. Tal fue el proceso de interacción, que a finales del siglo XIX los seris bautizaban a sus hijos con los nombres del rancho donde éstos nacían. El bautizo era una ceremonia que se acostumbrabapracticar a los seris por los yori [blancos], cuando sesolicitaba estepermiso; el yori sin ser sacerdote,aceptaba bautizar al niño y echándoleun poco de agua de mar sobre la cabezay colocándole unos granos de mar, le donaba su nombre y apellido de manera que la genealogíade éstosno podría ser seguidasobrela basedel apellido. (Pozas,1961.) Sin embargo el rancho Costa Rica, propiedad de los hermanos Encinas, pronto se convirtió en un punto central de roces y conflictos; tras un fallido intento por incorporar a los seris al trabajo y las maneras mexicanas estalló un brutal ciclo de pillaje y represalias que exterminó entre las décadas de 1850 y 1860, con caballos y rifles de repetición, a la mitad de la población serioPosteriormente, durante las violentas épocas de la guerra del yaqui, la insaciable campaña de exterminio dirigida hacia los seris fue llevada hasta el corazón mismo de su territorio en la isla Tiburón cuando en el año de 1904, al mando de 140 guerreros pápagos, se llevó a cabo una expedición organizaday dirigida por el Sr. Gobernador Izábal, motivada por habersetenido noticias de que los serisestabandando refugio a los yaquis y de que habían asesinado a un pápago [...]. Trashaber tomado cautivosa mujeresy niños de un campamento, Izábal pacto su liberación a cambio de la entregade los guerrerosyaquis. Al cabo de un día segúnlas crónicas de la época,estasmismas mujeres regresaron gritando: "Ahora sí, Capitán, cumplimos; quedamoslibres, ¿verdad?mira, mira': y [una de ellas] subió en lo alto un manojo de manos pertenecientesa los hombres yaquis sacrificadospor los seris (García, 1905). Ante este hecho Izábal se retiró de la isla quedando complacido con el brutal quebrantamiento propiciado entre rebeldes yaquis y seris. La terrible violencia de este episodio marcó el fin de la resistencia de los sens, quienes Qptaron por buscar refugio en lo profundo de la isla Tiburón e iniciar un difícil y poco entendido proceso de reconstitución identitaria formando alianzas entre los restos de las bandas sobrevivientes. Así, interminables décadas de guerrillas, incursiones militares y enfermedades del viejo mundo fueron paulatinamente acabando con la población de estas bandas seminómadas, a tal grado que eventualmente fue insuficiente el numero de individuos necesarios para sostener las distintas divisiones territoriales como unidades viables. Para principios del siglo XX el sistema de bandas se colapsa y las hebras supervivientes, ante la amenaza de la extinción, enrarecen sus identidades de origen e intentan fusionarse en el único grupo seri que ha logrado perdurar hasta estos días, al cual ellos mismos nombran canca'ac, "la gente': La complejidad del proceso de integración identitaria que esta cultura tuvo que asumir en un lapso de tiempo tan 124

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Identidadesen el desiertoy. la sierradeSonora corto habla de un proceso aún incompleto e inestable cuyas derivas no dejan claro aún hoy día en qué medida las viejas divisiones y perfiles tienen validez e injerencia entre ellos. Los abismos del vínculo. El proceso de sedentarización

De las 3 000 personas que según cálculos del padre Gilg estaban allí cuando intentó evangelizarlos en el año de 1692, a principios del siglo XX solamente unos 160 individuos, reducto de las bandas que existían anteriormente, se hallaban resguardados en la isla Tiburón viviendo de acuerdo con los viejos preceptos y ciclos del desierto y el mar. Fue en la década de los veinte cuando La escasezde agua y de animales para la caza,además'de las enfermedadesque padecían,fueron los factores predominantes que hicieron que los seris abandonaran su refugio en la isla Tiburón y volvieran a incursionar en tierras continentales,primero para contratarse temporalmente con armadores (comerciantesde pescado)y despuéspara establecerseallí definitivamente. (Pérez,1999.) El cada vez más frecuente contacto con los pescadoresmestizos en torno a sus campamentos en la isla Tiburón fue gestando, a la par de estos encuentros, una serie de relaciones que les permitieron apropiarse de nuevas dinámicas, como la explotación pesquera a baja escala,que lograron empaparlos de las lógicas mercantilistas. El detallado estudio de Pozas sobre este complejo momento en la historia del grupo pone de relieve la rápida incidencia de esas nuevas dinámicas sobre los antiguos sistemas de vida seri y el comienzo de sus quebrantamientos. Fue por el año de 1922 cuando los seris empiezana vender pescadoy otros productos a los núcleos mestizos.Poco a poco se fue debilitando el comercio a base de trueque [...]. Con este primer paso, los seris ya tenían un mercado para los productos de su actividad pesquera;la cual, aunque era reducida, con el tiempo fue ganando terreno y durante el desarrollo de la segundaGuerra Mundial, la economía seri se definió como una economíamas de cambio que de auto consumo, y de base netamente monetaria. La demanda de pescadopor parte de las clases pobres fue incrementada en forma nunca prevista, pues a los pedidos nacionales vinieron a sumarselas demandasinternacionales del hígado de tiburón que era pagado por los compradores norteamericanos a precio de oro; el precio de la caguamay del pescadosubieron notablemente.Los armadoresse establecendefinitivamente en Desemboquey presionaron para que los seris dejaran la isla del Tiburón y se radicaran definitivamente en eselugar. Surgentiendas, restaurantes cantinas; los seris son organizadosen una Cooperativa pesquera;seadaptanmotores de gasolina,utilizan redesde gran amplitud y el dinero abunda en todos los hogares.Seestimulo el vicio y el derroche,y seolvidan muchos de los hábitos del nomadismo. (Pozas,1961.)

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Junto con las figuras de palo fierro se vendían canastas y coritas que en tiempos antiguos tuvieron usos funcionales y que en esos años comenzaron a hacerse exclusivamente para su venta; algunas de ellas alcanzaban grandes dimensiones y se vendían por buenas sumas de dinero. Así, el tallado del palo fierro y la venta de coritas y canastasgigantes representó una de las mayores fuentes de ingresos para casi toda familia conca'ac, y con ello lograron hacerse de nuevas tecnologías para potencializar su actuación en el desierto y el mar: adquirieron pangas, equipos de buceo, camionetas, armas y antenas parabólicas a partir de la venta de su arte a los mercados nacional y extranjero. En marzo de 1963 la isla Tiburón, axis mundi de la cultura conca'ac, fue declarada simbólicamente zona de reserva natural y refugio para la fauna, pero no fue sino hasta mediados de los setenta, en el marco del indigenismo, que tras las resoluciones del presidente Echeverría se publicó en el Diario Oficial de la Federación la extensión y calidad del territorio seri.lo Junto con lo consignado en estos decretos presidenciales, se les otorgo el derecho exclusivo de explotación pesquera a lo largo de casi 100 km de litoral, incluyendo el canal del Infiernillo, ubicado entre el macizo continental y la isla Tiburón, y los esteros y entradas marítimas de esta última. Con el establecimiento de una cooperativa pesquera y la estabilización de las relaciones con el gobierno federal en los años treinta, la tribu conca'ac se vio orillada a nombrar una serie de autoridades internas que se convirtieran en vasos comunicantes con el exterior. En una cultura donde tradicionalmente la autoridad giraba en tomo de los ancianos, de los jefes de guerra provisionales y de los especialistas que adquirían su poder espiritual por medio de sueños y visiones, la instauración de todo un complejo de gobierno fue un proceso que tardó más de seis décadas en ser concretado: A partir de su integración [a principios de siglo], tuvieron que formar como i~dígenas,un consejosupremo;como ejidatariosy comuneros,un comisariadoejidal y un consejo de bienes comunales;como productores sujetos a crédito, una so-

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ciedad cooperativa pesquera;como artesanos,una sociedadcooperativa de consumo artesanal;y como ciudadanostuvieron que nombrar a una personacomo responsablede los asuntosciviles y a otra como policía. Todo ello para mantenerel orden y la organización [en 1995]de una población de sólo 589 personas,que nunca anteshabía contado con tantasy tan variadasformas de gobierno. (Pérez,1995.)

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El gobernador y sus auxiliares asumen en la actualidad el cargo por un periodo de entre uno y tres años, dependiendo de la continua evaluación de su desempeño que realiza la comunidad, por lo que a últimas fechas las destituciones han sido 10

El territorio actual de los conca'ac tiene una superficie total de 211 000 ha; de ese total les fueron dotadas por via ejidal 91 000, según resolución presidencial del 12 de noviembre de 1975 y publicada en el Diario Oficial de la Federación el28 de noviembre de 1975,y 120000 ha por via de dotación comunal, según resolución presidencial del lO de febrero de 1975, publicada por el Diario Oficial de la Federación al día siguiente. En esta última dotación quedó comprendida la isla de Tiburón, la cual según convenio celebrado en 1977 entre la Subsecretaría Forestal y de la Fauna y las autoridades comunales de la tribu, pasó a ser considerada como reserva para la flora y fauna silvestres, y por tanto, a estar resguardada por elementos de la Marina y de la Subsecretaria Forestal (Pérez, 1995).

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comunes debido a controversias legalesen la toma de decisiones respecto al cuidado y manejo de los ingresos provenientes de la caza del borrego cimarrón. En 1994 el movimiento del Ejército Zapatista (EZLN) resonó en la vastedad de los pueblos indígenas de México, y en el caso seri su eco perfiló un muy diferente acercamiento a las negociaciones con los gobiernos estatal y federal. A principios de los noventa, tras la expansión de los llamados "ranchos cinegéticos" se inició un proceso de conocimiento entre los seris sobre las leyes y derechos indígenas en territorios de reserva, así como del uso de los recursos naturales. Los ecos de los zapatistas encaminaron este proceso a la exploración y ejercicio de los derechos nacionales e internacionales en materia indígena. De este modo, la considerable dimensión del manejo del derecho indígena y de la defensade los derechos sobre recursosnaturales,así como del entendimiento de las lógicas estatalesy federales por una considerable parte de la población conca'ac ha fomentado que su gobierno tradicional, al inicio del siglo XXI y escudado por abogados que ellos han contratado, se mueva con relativa eficacia dentro de las instituciones del gobierno mexicano, tanto por medio de escritos legales como por acciones políticas más severas,como fueron el retiro del personal del INI de su región, la toma de su delegación estatal, y la amenaza de levantarse en armas frente al Palacio de Gobierno, donde bailaron la danza de la guerra. Con todas estas acciones se reclama la devolución de 7 000 ha que fueron invadidas por un notario público de la ciudad de Hermosillo, quien ha establecido en pleno territorio seri un rancho cinegético y ha logrado que las autoridades ambientales le otorguen permisos para la cacería de borrego cimarrón, hecho que viola y contradice la autoridad de la tribu dentro del territorio de reserva. El gobierno tradicional ha ganado todas las controversias legales puestas por el notario y actualmente la Suprema Corte de Justicia de la Nación está en vías de dictaminar la conclusión del caso. Identidades de arena. Los emblemas conca'ac . . . te hablaré de las pasiones que me inculcaron a vivir y defender... LUISMIGUELLóPEZ[comunicación personal)

En el corazón de la costa central del Golfo de California habitan más de 800 individuos en cuya lengua se reconocen a sí mismos como canca'ac [la gente]. Son herederos de una tradición cultural semi nómada constituida por bandas cazadoras, pescadoras y recolectoras, y se enfrentan en la actualidad a las vicisitudes de una vida sedentaria enmarcada por el desierto y el mar, donde los derroteros de la globalización y el choque con las lógicas de occidente los han orillado a asumir dinámicas ajenas, a reformular antiguos modos, y a esbozar nuevos perfiles. En la última década los conca'ac han logrado replantear en sus propios términos los sesgosy nociones de identidad de otros pueblos para consolidar una 128


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Foto3 Niña seri de El Desemboque,Sonora(foto de RodrigoRentería).

identificación colectiva y con ello una presencia política mucho más definida, enarbolando los rasgos culturales constitutivos de su identidad como símbolos que apuntalan un proceso de resistencia étnica y territorial. El sustrato de los emblemas de este proceso de resistencia étnica, aunque diversosy en apariencia totalmente ajenos a su tradición cultural, contienen en gran medidaun profundo sedimento dentro del simbolismo del que se nutre el pueblo. De este modo por ejemplo, dentro de la cultura seri los cantos tradicionales son algo que va más allá de una sensibilidad cotidiana; sus cientos de canciones son el funda-

mento de una memoria ancestralsobre el conocimiento y los procesos vividos dentro de su universo. En estecontexto, uno de esoscantos que narran la matanza que sufriera en lejanos tiempos de guerra un campamento seri a manos extranjeras ha sido reformulado en su uso dentro de esteprocesoétnico. Aasoat quiijam anDo amee queej iihitohii yoofinn queeneej queeneejii aayaahii taahaamoo aayaahii taahaamoo queenej aayaaii mooxii aayaaii moxiiniijii. Los que vivían (en) aasat quiijam (nombre de un campamento) gritaban todos preparan agarrabanfusiles ya demasiado (tarde) y murieron mucha gente. Autor desconocido; traducido por Enrique Romero

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Aunque la temporalidad del acontecimiento se pierde en la vastedadde escenas como ésa,repetidas a lo largo de tres siglos de enfrentamientos con europeosy mexicanos,dicha canción ha sido tomada como uno de los símbolos que hablan de aquello que no puede ser olvidado en la larga cuentade susdías:la sangreque ha bañado su territorio; y en palabrasde los propios seris,que hablan en términos occidentales,ha sido usadacomo un himno nacional que cantan al comienzo de cada una de sus fiestastradicionales,dándole un nuevo uso a una antigua canción. Asimismo el ámbito escénicode estecomplejo procesode perfilamiento étnico orilló al grupo a diseñar una bandera que colocan durante las fiestas en el astaque el gobierno construyerapara la bandera mexicana.Constituida por tres seccionesverticales en azul, blanco y rojo, colores ancestralesplasmadosen sus cuevassagradasy en su pintura facial, la bandera ostenta en la parte central un escudoformado por dos flechascruzadassobrepuestassobre la cabezade un venado, que representanla cazay la guerra. Una leyendaen su parte inferior reza: NACIÓN

CONCA ' AC.

A la guardia tradicional seri le corresponde un lugar fundamental dentro de este proceso de configuración identitaria: Don Genaro Herrera, que fuera gobernador tradicional de la Tribu en diversos periodos, nos hacia referenciaa la existenciade una Constitución Seri,la cual prácticamente empatabaen todo con la Constitución Mexicana,a excepciónde la pena de muerte, que según él los seris aún mantienen~Esto viene al casopor el hecho de que basándoseen estasconsideracionesy preocupadopor la seguridaddel grupo y buscando contar con el apoyo de los jóvenesque no tenían accesoa los diversos cargosde la comunidad, creó a mediadosde 1991la Guardia Tradicional Seri,habilitando a estosjóvenescon credencialesque los habilitaban como tales.(Aguilar, 1998.) La guardia tradicional fue formada entonces como respuesta del gobierno tradicional a una problemática que ha desatendido el gobierno federal, concerniente a la conservación de los recursos naturales y a los derechos que sobre ellos fueron otorgados a los seris. Inicialmente formada dentro de un proceso simbólico que comprometía a los jóvenes a colaborar con la comunidad, ha ido enriqueciendo su accionar y sus atributos con el relativo consentimiento de las autoridades federales, al grado que ha sido reconocida por la Secretaría del Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) para desarrollar funciones de vigilancia dentro de su territorio, con una aún no bien demarcada autorización para portar armas de bajo calibre. En la actualidad la guardia tradicional asume un papel considerablemente amplio dentro de los distintos ámbitos de la cotidianidad seri, pues ha extendido su función de vigilancia a las fiestas tradicionales. Para cubrir todo el abanico de acciones que le conciernen, la guardia tradicional se ha dividido en tres secciones:

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Identidades en el desierto y. la sierra de Sonora La guardia tradicional

En las ultimas décadas del siglo XX se logró un exitoso repoblamiento del borrego cimarrón en el interior de la isla Tiburón, y esto abrió la posibilidad de que la Semarnat otorgara permisos de cacería para dicha especie. Tales permisos suelen subastarse en el mercado estadunidense y dejan grandes cantidades de dinero a las autoridades conca'ac. La guardia tradicio~al es la encargada de vigilar yavalar el proceso de la cacería, así como de evitar la presencia de cazadores furtivos. Este año (2002) la venta de permisos para cazar dos borregos cimarrones en la Isla del Tiburón, cuya propiedad esexclusivade la etnia (conca'ac),dejo a la tribu ingresosde un millón de pesos;hacedos años el entoncesgobernador tradicional Moisés Méndez subastóen LasVegasdos ejemplarescuyosbeneficios representaron cinco millones de pesos.(Arredondo, 2002.) Estos ingresos se destinan al mantenimiento de la guardia tradicional y al patrocinio de las fiestas tradicionales bajo la tutela del consejo~de ancianos; asimismo se emplean para sufragar los gastos de la escuela tradicional y de diversos proyectos de la nación conca'ac. Debido a que son considerables las sumas de dinero, el gobernador seri está obligado a entregar cuentas a la población constantemente a fin de evitar malos manejos y controversias. Por otra parte, la guardia tradicional se encarga de patrullar sus territorios en busca de cazadores furtivos o taladores de palo fierro para entregarlos a las autoridades federales correspondientes. Además, evita que los visitantes introduzcan alcohol o drogas a sus comunidades, particularmente durante sus fiestas. Esto a partir de que se presentaron ciertas situaciones incómodas ocasionadas por el consumo de drogas entre grupos de jóvenes externos a las comunidades, cuya presencia bajo la influencia de estupefacientes molesta y muchas veces influye en sus habitantes, particularmente en los niños. Generalmente dichos visitantes concurren a los temazcales que han establecido algunos seris en las afueras de la comunidad de Punta Chueca y que muchos toman erróneamente como algo tradicional en su cultura. La guardia tradicional marítima

Se encarga de patrullar el litoral del canal del Infiernillo y sus anexos, donde la nación conca'ac posee derechos exclusivos de pesca. La carencia de equipo por parte de los seris para la explotación a gran escalay la sobreexplotación de algunas especies en otras regiones ha propiciado que botes pesqueros provenientes de otras comunidades y de Baja California transgredan constantemente los límites de su territorio y provoquen una serie de conflictos y enfrentamientos violentos por el derecho a la pesca, particularmente con la comuniaad pesquera de Puerto Libertad ubicada unos 50 km al norte de Desemboque. Según lo establecido en los decretos presidenciales de Echeverría, nadie puede ingresar con fines de explotación pesquera al litoral que fue cedido a los seris 131


Rodrigo Renteria g

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exclusivamente para tales acciones. Sin embargo, cuando una embarcación pesqueraessorprendida por la guardia tradicional dentro de su territorio esmuy frecuenteque se le cobre una cuota en especiepor haber pescadoen esasaguas. El mayor problema radica en la constanteintrusión de los pescadorespara extraer especiesen peligro de extinción o veda,situación que ha llevado a enfrentamientos violentos y arrestos.Por su parte los pescadoresafirman que "la etnia se estáexcediendoy que incluso es.tádeteniendo a punta de pistola o metralleta a gentesque se encuentran en la captura en altamar" (Padilla, 2002), y acusana los serisde piratería. La problemática sobrela defensade susderechosterritoriales contra la continua introducción de los mestizosdentro de sus áreascomo resultado de la sobreexplotaciónde otras zonasha desembocadoa últimas fechas en intentos de linchamiento contra la población seri, situación que ha colocado a la guardia tradicional marítima en una precaria estabilidad en sus encuentros de patrullaje. Lasautoridadesconca'acplaneanponer fin a estosenfrentamientos cercando con malla la zona de mar que les corresponde,sobre todo frente a la llegadadel proyecto turístico EscaleraNáutica, cuya intención es crear a lo largo del Golfo de California la infraestructura necesariapara sostenera cientos de embarcacionesturísticas a lo largo de una serie de localidades,y en la que la isla Tiburón espaso obligado. Los equipos

especiales

Ademásde los encargadosde la vigilancia, de la guardia tradicional, forma parte un pequeñogrupo de especialistasen distintas áreasbiológicas que apoyany han trabajado en conjunto con diversos investigadoresprovenientes en su mayoría de instituciones estadunidensesocupadasen proyectoscomo el estudio de la tortuga golfina o el registro,conteoy ubicación de variadasespeciesde flora y fauna. En la actualidad la guardia tradicional ha asimilado a una gran cantidad de jóvenes que, equipados con radiotransmisores,camionetas,lanchas (pangas)y vestimentasde tipo militar, dan un nuevo tono a la defensade sus territorios. Estosnuevosmodos en el resguardode susrecursosnaturales han desembocado en una serie de violentos enfrentamientoscon los pescadoresde la región; cabe entoncesmencionar que el impacto de la guardia tradicional en el tono de las relacionescon los cocsar11 no ha sido bien recibido por una pequeña pero importante parte de la población, para la cual estanueva actitud de defensaincide negativamenteen los vínculos afectivosy comercialesque muchos de ellos mantienen con el exterior. Dentro de estecontexto una buena cantidad de familias, por lo generalfuertemente vinculadas a la fe protestante, se mantienen distanciadasde aquellos

I1

La lengua seri designa con el término cocsara toda aquella persona ajena a su cultura, así como cocsariimuzit (mitad cocsar) a los frutos de un proceso de mestizaje, lo que presenta un campo de reflexión que vale la pena desarrollar en estudios posteriores. Cabe también mencionar la clara distinción que hacen entre los cocsar: reconocen que hay una relación

diferente

con los estadunidenses

y con los mexícanos.

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Identidades

en

el

desierto

y .

la

sierra

de

Sonora

ámbitos colectivosdonde tienen lugar los ritos y ceremoniastradicionalesde esta cultura, y prefieren en cambio adoptar una construcción más individual y privada de susmodos de accederal mundo exterior y vincularse con él. El consejo de ancianosfue formado un par de décadasatrás con la intención de mantener, con el apoyo de su presencia,los viejos modos y costumbres.Sin embargo apenasen fechasrecientesha logrado el reconocimiento parcial de la población, y esto en gran medida graciasa que se establecióuna escuelatradicional conca'acque fue puesta bajo su tutela con la finalidad de inculcar a los niños seris y mestizosde la comunidad los viejos cantos,bailes,juegos y conocimientos del desierto y el mar, y ademáscon la intención de avalar toda investigación y publicación que sobre su cultura serealice,ocupando con ello la posici6n de informantes privilegiados para ciertos investigadores,con los consecuentes beneficios económicosque ello acarrea;tal situación ha suscitadola inconformidad de quienestambién poseenun profundo conocimientotradicional pero que al permaneceral margen del consejono gozande los mismos incentivos. Dichas tensiones se han agudizado más porque el representantedel consejo de ancianos es el encargadode organizar y pedir los apoyos necesariospara la realización de sus fiestastradicionales, y a óltimas fechasla comida restanteno se reparte entre los presentescomo sehacia habitualmente, sino que la conserva el consejo,lo que agradaen gran medida al resto de la población. Cabemencionar que los apoyosque constantementeotorgan las instituciones y oficinas relacionadascon el ámbito indígena han conducido al parcial abandono de las responsabilidades que correspondían a los amaj o padrinos de las fiestas, y en ocasioneslas celebracionesse posponen e incluso no sellevan a cabo cuando no se cuenta con el apoyo institucional. Con ello se fracturan las creenciassobre la muerte y la mala suerte que estabanintrínsecamentevinculadas a dichas ceremonias. Quimerastangibles.Lafiesta del Año Nuevoseri En el noroeste de México y el suroestede EU las imágenesy percepcionesinterétnicas sobre la tribu seri abarcan diversoshorizontes; buena parte de la sociedad sonorensehace aón referenciaa estacultura caracterizándolacomo salvajee indomable, con el mismo tono de temor, desconfianzay menosprecio con que durante siglos fuera nombrada. Sin embargolas diversasestrategiasde que seha valido el gobierno tradicional conca'acpara manejar su problemática le han ganado un considerablerespetopolítico de las autoridadesde_)osgobiernos estatal y federal. Por otro lado, su constanteparticipación en los distintos ámbitos culturales del estadoha generadoun mayor entendimiento de su cultura y suscitado un mayor respetoe interés en susrelacionesinterétnicasy estatales. Las diversas naciones indias del suroeste de EU, más afines a la tradición hokano,así como algunos de los pueblos indígenasdel noroestemexicano,reconocen que los conca'acmantienen una de las tradiciones culturales con mayor poder espiritual. Son varios los espaciosdentro de los cualeshan logrado comunicarsepolítica y culturalmente; resaltala fiesta del año nuevo seri, ocasiónen la 133


Rodrigo Renteria

Foto 4 La guardia tradicional seri dispara sus fusiles al mar como conclusión de la fiesta de Año Nuevo conca'ac en Punta Chueca, Sonora (foto de Rodrigo Rentería).

cual la cultura conca'acabre un espaciopara las diversasmanifestacionesinterétnicasdel contexto regional. La fiesta del Año Nuevo lunar seri, que antiguamente se celebrabaen iicozlaj iizaj, la luna nueva, y marcaba la época en que las semillas de los arbustos son esparcidaspor el renacimiento del desiertobajo las lluvias del verano, por motivos prácticos se realiza ahora en el fin de semanade los primeros días de julio. Dentro de la temporalidad conca'acestenuevo ciclo se esperacon gran alegría, pues esel momento en que serecolectanlas pitahayas. El difícil proceso histórico por el cual ha transitado dicha celebración,al pasar de ser meramente familiar a formar parte de un complejo procesode etnicidad, ha implicado que la fuerza y la importancia con la que suelecelebrarsehayan variado enormemente en los distintos periodos del grupo, si bien a últimas fechasha tenido un considerableentorno de recuperación marcado por varias influencias externas,entre ellasla de los grupos yaquis (yoeme)invitados explíeitamente para la realización de sus bailes de venado y pascolacomo uno de los puntos centralesde la celebración.Durante los dos díasde la fiesta del Año Nuevo seri seprepara comida tradicional para todos los asistentes,como la tortuga y el pan seri, secantan cancionesdel mar, de los cerrosy de todo aquello que mueve la sensibilidad conca'ac. Los niños y los jóvenesbailan pascolamientras los hombres ponen a prueba su poder espiritual apostandoen el japiij canlam (juego de carrizo) y las mujeres dramatizan la circularidad del tiempo en el juego del amoiij (rueda que juega). 134


Identidades en el desierto y. la sierra de Sonora

Al final de la primera noche se permite que los invitados muestren y compartan algunos de los rostros que caracterizana su cultura, particularmente en los últimos años la danza del venado yaqui. Para el segundodía se repiten los juegos y cantos.A medianoche la fiesta termina cuando la guardia tradicional, tras haber marchado saludando al sol que se mete en el horizonte de la isla Tiburón, dispara sus fusiles al aire mientras la banderade la nación conca'acondea con la brisa del mar y el consejode ancianoscantaviejashistorias de guerra, acompañandoa las mujeres que bailan la danza de la victoria. La fiesta del Año Nuevo lunar seri estásustentadaen dos momentos: el primero nos habla de la enorme capacidadde apertura y contemplación de estepueblo ante las manifestacionesestéticasy los símbolos de otras culturas. Por otro lado, la exaltación de los símbolos que abanderan la identidad de la nación conca'aces un gestoque desafíalos desvelosde un tiempo inconexo, plagadode incertidumbres y signos amenazantes,que reconoceel arduo y deseablecamino de la continuidad. La celebracióndel Año Nuevo es para la nación conca'acun acto de afirmación existencial sustentadoen el reconocimiento de la heterogeneidad cultural. En este contexto, ademásdel Año Nuevo seri, han entrado en un procesode reformulación, si no es que de creación otras ceremoniasbasadasen los vínculos' con el exterior, como es el caso del saaptim o fiesta de la canastagrande, cuya realización se inició apenas en el siglo

xx cuando

se comenzaron a elaborar y

vender canastasgigantes.Dicha ceremonia,que generalmenteselleva a cabo después de que la venta se ha concretado,tiene como principio el apaciguaral espíritu que habita dentro de la canasta,para lo cual se realizan juegosy se interpretan cancionesa lo largo de cuatro días,para que en el amanecerdel último seala madrina o amaj de la artesanala encargadade dar las últimas puntadas que cerrarán el ciclo del cesto.Terminado esto el comprador puede llevársela. Dentro de estoscomplejos procesosde creacióny reformulación étnica hallamos una enorme variedad identificatoria en el interior del grupo; vaqueros,cholos, rockeros,militares al estilo "Rambo" o místicos; son diversasmanerasde ser conca'accuyos modos ocasionalmentefracturan la consonanciadel proceso étnico. Sin embargo el cambiante caleidoscopiode las derivas identitarias de-cada persona dramatiza el enorme peso que se le da en estacultura a cada individualidad, de modo que lejos de poner el procesoidentitario en peligro forma parte vital de su contenido. Únicamente la intensificación del proceso de mestizaje, imperceptible hasta hace poco, ha sido un importante motivo de preocupación y reflexión para la tribu. No hace mucho tiempo que factorescomo la adquisición de posesionesmateriales relativamente costosas(camionetas,pangas,equipos de buceo, casasde material) contribuyeron a elevarconsiderablementela dote que un joven seri debía pagar en tiempos ancestralesa la familia de la novia. Estascircunstanciasorillaron a un considerablenumero de mujeresen edad de casarsey a muchos jóvenes sin recursosa vincularse con gentedel exterior. Los ancianosentienden que cada individuo tiene plena capacidadpara decidir su vida, y por lo tanto no cabe el intentar restringir su vinculación con un cocsar.Sin embargo el consejo de an135


Rodrigo - Rentería

cianos inculca a la parte seri del matrimonio la conveniencia de enseñar a su pareja y a su descendencia su idioma y su cultura. De lo contrario temen que habrá de presentarse un proceso irreparable de fractura en su interior. Cabe señalar que el axis de este proceso de mestizaje se da a partir de los vínculos comerciales ~on los cocsar,pues a últimas fechas se ha dado una compleja cooperación entre los pescadÓfesseris y los mestizos ha venido a suplir las carencias técnicas y locales de unos\y otros, y dentro del cotidiano convivir se han emparentado algunas familias. Sin embargo es preciso advertir que este fenómeno ha ocurrido en mayor o menor medida desde que comenzó su proceso de sedentarización en el macizo continental. Tras la constante experiencia de haber sido timados en sus tratos a lo largo de la primera mitad del siglo xx, los seris mostraron hasta los años setenta una actitud de fuerte recelo en sus vínculos con los cocsar, a quienes solían presentar claramente sus términos y condiciones sin espacio de negociación. Al final de esta década tales vínculos comerciales fueron cambiando hacia un tono más amigable manejado por una lógica de precios diferenciada entre mexicanos y estadunidenses. La densidad del individuo. La ceremonia de entierro de la placenta El fulano de allá florece como puede desde aquí

hasta su último horizonte. Jos~ MARtA LIMA, 2000

Para la tribu seri la ceremonia del entierro de la placenta de un recién nacido es un acto qu~ establece el punto inicial del anclaje de un sujeto con su mundo. Un mecanismo de integración a una determinada esfera de vínculos colectivos donde en términos de identificación toda vida conca'ac tiene su principio. Las palabras hant haxp m-ihiip "lugar tiempo (conmemorando) nacimiento" hacen referencia al lugar en el cual la placenta de un recién nacido ha sido enterrada y cubierta con hierbas y cenizas, que queda marcado por un gran cactus. Beck Moser, describe el proceso:

¡ r

Durante los mesesanteriores al nacimiento, secreeque el feto sesienta en la matriz y sostiene la placenta en su regazo [...]. [Trasel nacimiento], cuando la placenta esexpulsada,una mujer mayor, frecuentementela abuelamaterna del infante, lava la placenta y la frota con salo cenizaspara hacer fuerte al bebé.En tiempos antiguos la placenta era entoncesenterrada en la basede un cactus gigante,ya fuera Moxéppe [Sahuaro.Carnegiagigantea]o Xáasx[Cardón.Pachycerus pringlei]. Ahora essimplementellevadafuera del campamentoy enterrada.Cinco pequeñasplan136


Identidades en el desierto y. la sierra de Sonora

tas de cualquier especieson enterradascon ella. Secubre el lugar del entierro con cenizapara evitar que los coyotesla localicen. La mayoría de los adultos desconocen donde nacieron, pero cada uno sabeel área en general en la que su placenta fue enterrada. (Moser, 1970.)Años después,uno podría visitar el lugar de entierro de su placenta para depositar en ella ramasverdespara la buena suerte.(Felger y Moser, 1985.) El etnobiólogo Gary Nabhan explica que los cactus o plantas de torote (Jatropha cuneata) que serán trasplantados al lugar del entierro de la placenta no han de medir más de 60 centímetros y serán extraídos del Ihizitim o "campo ancestral" de los abuelos del recién nacido, en un gesto metafórico que conecta al niño con aquel lugar y con el legado familiar del mismo. Éste (el Ihizitim), esliteralmente el lugar en el cual uno estávinculado a su tierra y a la familia extensade sus ancestros,a través del ritual de enterrar la placenta allí al momento de su nacimiento. Es el lugar donde uno es criado por un grupo de familias nuclearesinterrelacionadas,quienescomparten el uso de los mismos aguajesy zonasde recolección (Nabhan, s.f.) Así, la ceremonia del entierro de la placenta de un recién nacido es un gesto que atribuye una identidad al sujeto, inscribiéndolo dentro de un espacio normativo y un régimen de intercambio que serán un punto fundamental de referencia a lo largo de su vida. La familia extendida era y es la base en torno a la cual se desenvuelve la vida social de los conca'ac, que establece varias normas de reparto hacia el interior de la misma de acuerdo con una serie de jerarquías no bien entendidas hasta la fecha. Sin embargo queda claro que todo acto de servicio pone en juego de una manera u otra la fuerza recíproca del don. No se sabe a ciencia cierta en qué medida el colapso del sistema de bandas alteró las dinámicas de relación entre las distintas familias vinculadas en los Ihizitim. Las formas de distribución y conservación de los cargos de autoridad, así como de los programas y apoyos gubernamentales del INI y demás instituciones, incluyendo los ingresos por los permisos de caza del borrego cimarrón, se dan tentativamente por consenso general de la tribu. Algo que hoy día se desconoce cabalmente y representa un reto para la antropología del noroeste de México es en qué medida las antiguas divisiones familiares tienen injerencia en tales procesos; sin embargo resulta innegable que las distribuciones materiales la mayoría de las veces no son equitativas dentro del grupo. El proceso de sedentarización desmembró notablemente las formas más íntimas de intercambio de estas antiguas bandas nómadas y violentó los órdenes de su proceso social y simbólico; sin embargo su enorme capacidad adaptativa y su gran maleabilidad les han permitido reformular e incluso crear nuevas dinámicas para apropiarse conforme a sus propios términos de toda la vastedad y los abismos que la modernidad les ofrece, eligiendo 10 que deseany lo que no aceptan. Dentro de esta abierta capacidad adaptativa se halla una densidad que sedimenta los afectos y acciones del individuo y que está enormemente vinculada 137 -~c:-


Rodrigo -----0- -Rentería

con los modos muy particulares de percepción su universo. Todavía se encuentran entre los miembros del grupo algunos individuos que intentan acercarseal desierto y al mar en busca de sus visiones, símbolos y poderes conforme a los términos de una libertad solamenteentendida por ellos. Los seris de estostiempos han aprendido a manejarseen los derroteros del mundo moderno, envueltos en un constante proceso de reformulación cuyos desenlacesy matices son incalculables.Hay una apuestay una incertidumbre que marcan las formas de estructuración de su procesosocial. En el contexto actual de la tribu, los distintos dramassocialesfracturan la consonanciade las acciones,y las identidadesson sacudidasy llevadasal vértigo de las derivasindividuales, dondemutan, setraslapany resuenanen vastosy plurales horizontes. Resultaevidente que las metamorfosis del régimen de intercambio simbólico entre conca'acy cocsaren las cualesse enrarecendichas identidades sociales,más allá de ser un acontecimiento de excepciónson, como expone Rayrnundo Mier, la materia misma de la vida social. Setrata pues de invertir la mirada y hacer inteligible en el mar de las derivas individuales el surgimiento de los puntos de estabilidad en un espaciode inestabilidadpermanente.No hay otra amenazaque la pérdida de identidad, que el fallo en el ser interpretado, y los conca'acsabende ello.

-~.c

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RR INAH Visiones_Seris  

Los navegantes del desierto. Bordes, signos e identidades en la nación Conca’ac. En Visiones de la diversidad. Relaciones interétnicas e ide...

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