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Ilustración de Dan Mountford

Spes Unica

Año 4 Nº 31

Escriben y colaboran en este número:

Horacio Otheguy Riveira; Mariano Liebana; Guillem de Rubenhor; Chabela Ximénez; Oscar Ramentev; Roberto Langella MAYO 2013


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Sumario Editorial

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Parad los relojes, por W. H. Auden

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Seco estudio de caballos, por Clarice Lispector

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No escaparás de ésta, por Horacio Otheguy Riveira

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Canelita o el paso de azúcar amarga (6º entrega), por Chabela Ximénez

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Marie Mollins, funámbula, por Guillem de Rubenhor

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Se me cayeron las alas

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El arte como ansia de lo ideal (3º parte), por Andrei Tarkovski

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Las horaciones de Horacio, por Horacio Otheguy Riveira

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¿Quimecontás?, por Mariano Liebana

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Los signos del horóscopo chino (Dragón)

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Batman desencadenado (3º entrega), por Oscar Ramentev

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Misceláneas interrumpidas, por Horacio Otheguy Riveira y Roberto Langella

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El arte de Dan Mountford

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Horóscopo

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Sumario de números anteriores

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Tiempo y tiempos y mitad de un tiempo

―Y oí al varón vestido de lino, que estaba sobre las aguas del río, el cual alzó su diestra y su siniestra al cielo, y juró por el que vive por los siglos, que será por tiempo, tiempos y la mitad de un tiempo…‖ (Daniel 12:07).

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s una frase que desde la primera vez que la leí, cuando era aun muy chico, me impresionó muchísimo, eso de lo del tiempo, tiempos y mitad de un tiempo, a qué refiere. En fin, es lógica pura, al menos si lo reducimos a alguna unidad de medida: un día es una cosa, dos días es otra cosa, más la mitad de un tercer día, otra cosa. Tiempo, tiempos, mitad de un tiempo; día, días, mitad de un día. Me olvido de la connotación religiosa excluyente de cualquier cita bíblica, es nada más que una forma poética de decir las cosas. Sobre la probable necesidad de la poesía, se han escrito tratados. El lenguaje poético surge en la necesidad de embellecer al mundo y de expresar lo racionalmente inexpresable. La poesía es la única forma de texto a la que se le permite ser ininteligible. Vivir esperando el milagro o dejar que la realidad siga su curso, algo que va a ocurrir de cualquier manera. En el mundo cultural en el que vivimos, hay tratados para todo: tratados de magia y de la naturaleza de los milagros, y también de estudio del curso de la realidad más palpable. Ciencias completas han surgido de la observación de estos temas. El mundo occidental y cristiano estima la magia como algo excluyente de tribus incivilizadas, de chamanismos y sustancias naturales y alucinógenas. La Iglesia, que debió preservar el sentido de

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lo mágico en su grey, se prostituyó a la ciencia, como cualquier otra empresa rentable. Pero como dijo Carl Jung, la religiosidad (lo mágico) es inherente a la naturaleza humana. Aún a la de los ateos, los más escépticos, agrego yo. Cuando las Iglesias no cumplen su función específica y natural, surgen los gurúes de túnica naranja y los videntes, los talismanes, los amuletos, los Tarots, y todos los libros de Conny Méndez y el merchandising de Osho. Y si no, el fútbol, el rock y las militancias políticas se vuelven opio de los pueblos. No importa, el cuadro se simplifica, se vuelve más práctico, ahora las nuevas Cruzadas son solo contra las militancias políticas, antes era más difícil, cuando solo era contra los musulmanes. Pero para nosotros, gente de a pie, gente de vidas anónimas y cotidianas (a menos que crean que Facebook los ha lanzado al estrellato), para nosotros, la magia y el natural transcurrir de la realidad también pueden cruzarse. Son experiencias íntimas, que pasan inadvertidas, disimuladas, confundidas entre sí. Para algunos, lo que para otros es mágico puede representar sólo una mera manifestación más de la realidad, para algunos un poema puede constituirse sólo con el nombre de la persona que ama, depende de demasiados factores como para poder enunciar aquí. Yo acá les hablo a los afligidos, a los despreciados por el mundo moderno, porque este mundo en el que vivimos hoy reniega de la tristeza y del desaliento, es un mundo competitivo ―sin lugar para los débiles‖. Spes Unica no está hecha para los ―winners‖ de la vida, está hecha para los que se sobreponen, o están siempre a punto de hacerlo. Para ellos entonces el mejor deseo de tiempo, tiempos y mitad de un tiempo. Roberto Langella, Mayo de 2013.


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Parad los relojes, por W. H. Auden Parad los relojes, descolgad los teléfonos, impedid que el perro ladre dándole un hueso jugoso. Silenciad los pianos, y al compás de amortiguados tambores, sacad fuera el féretro, y dejad que entren los amigos. Que los aviones den vueltas en señal de luto y escriban en el cielo el mensaje: "Él ha muerto", poned cintas de luto en los blancos cuellos de los cisnes, y que los guardias se pongan sus guantes negros de algodón. Él era mi norte y mi sur, mi este y mi oeste, mi semana de trabajo y mi descanso dominical, mi día y mi noche, mi charla y mi música, pensé que el amor era eterno: estaba equivocado. No quiero estrellas ahora, haced negra la noche, retirad la luna, oscureced el sol, vaciad los océanos y talad los bosques, porque ahora ya nada podría hacerme ningún bien.

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DESPOJAMIENTO

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l caballo está desnudo.

FALSA DOMESTICACIÓN

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Qué es el caballo? Es la libertad tan indomable que se torna inútil aprisionarlo para que sirva al hombre: se deja domesticar, pero con unos simples movimientos de sacudida rebelde de cabeza – agitando las crines como una cabellera suelta– demuestra que su íntima naturaleza es siempre bravía y límpida y libre. Seco estudio de caballos.

FORMA

doloroso sentirlo inquieto, atento al menor rumor provocado por la brisa en las hierbas, con los nervios prontos a erizarse en un estremecimiento que le recorría el cuerpo alerta. ¿Qué es lo que el caballo ve a tal punto que no ver a su semejante lo vuelve perdido como de sí mismo? Es que cuando ve, ve fuera de sí lo que está dentro de sí. Es un animal que se expresa por la forma. Cuando ve montañas, césped, gente, cielo, domina hombres y su propia naturaleza.

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DULZURA

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Qué es lo que hace al caballo ser de brillante naturaleza? Es la dulzura de quien asumió la vida y su arco iris. Esa dulzura se objetiva en el pelo suave que deja adivinar los elásticos músculos ágiles y controlados.

LOS OJOS DEL CABALLO i una vez un caballo ciego: la naturaleza se había equivocado. Era

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ADOLESCENCIA DE NIÑA-POTRO

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a me relacioné de modo perfecto con el caballo. Me acuerdo de mí adolescente. De pie con la misma altivez del caballo y pasando la mano por su pelo lustroso. Por su agreste crin agresiva. Ya me sentía como si algo mío nos viese de lejos. Así: «La muchacha y el caballo».

EL ALARDE SENSIBILIDAD

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odo caballo es salvaje y arisco cuando manos inseguras lo tocan.

ÉL Y YO

a forma del caballo representa lo mejor del ser humano. Tengo un caballo dentro de mí que raramente se expresa. Pero cuando veo a otro caballo entonces el mío se expresa. Su forma habla.

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ntentando poner en frases mi más oculta y sutil sensación – y desobedeciendo mi necesidad exigente de veracidad–, yo diría: si pudiese haber escogido, me habría gustado nacer caballo. Pero –quién sabe– quizás el caballo no sienta el gran símbolo de vida libre que nosotros sentimos en él. ¿Debo concluir entonces que el cabello sería sobre todo para ser sentido por mí? ¿El caballo representa la animalidad bella y suelta del ser humano? ¿Lo mejor del caballo el ser humano ya lo tiene? Entonces abdico de ser un caballo y con gloria paso a mi humanidad. El caballo me indica lo que soy.

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n la hacienda el caballo blanco –rey de la naturaleza– lanzaba hacia lo alto de la suavidad del aire su largo relincho de esplendor.

EL CABALLO PELIGROSO

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n el pueblecito del interior –que se convertiría un día en una pequeña ciudad– todavía reinaban los caballos como prominentes habitantes. Bajo la necesidad cada vez más urgente de transporte, levas de caballos habían invadido el lugar, y en los niños todavía salvajes nacía el secreto deseo de galopar. Un bayo joven dio una coz mortal a un niño que iba a montarlo. Y el lugar donde el niño audaz había muerto era mirado por la gente con una censura que en verdad no se sabía a quién dirigir. Con las cestas de compras bajo el brazo, las mujeres se paraban a mirar. Un periódico se enteró del caso y se leía con cierto orgullo un artículo con el título de «El crimen del caballo». Era el crimen de uno de los hijos de la pequeña ciudad. El lugar enton-


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ces ya mezclaba a su olor de caballeriza la conciencia de la fuerza contenida en los caballos.

EN LA CALLE SECA DE SOL

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ero de pronto, en el silencio del sol de las dos de la tarde y casi nadie en las calles del suburbio, una pareja de caballos desembocó de una esquina. Por un momento se inmovilizó con las patas semierguidas. Fulgurando en las bocas como si no estuvieran amordazadas. Allí, como estatuas. Los pocos transeúntes que afrontaban el calor del sol miraban, mudos, separados, sin entender con palabras lo que veían. Entendían muy poco. Pasado el ofuscamiento de la aparición, los caballos curvaron el pescuezo, bajaron las patas y continuaron su camino. Había pasado el instante de deslumbramiento. Instante inmovilizado como por una máquina fotográfica que hubiera captado alguna cosa que nunca las palabras alcanzarían a decir.

EN LA PUESTA DE SOL

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se día, cuando el sol ya se estaba poniendo, el oro se extendió por las nubes y por las piedras. Los rostros de los habitantes quedaron dorados como armaduras y así brillaban los cabellos sueltos. Fábricas empolvadas silbaban continuamente avisando el fin del día de trabajo, la rueda de un carro adquirió un nimbo dorado. En ese oro pálido la brisa tenía una ascensión de espada desenvainada. Porque era así que se erguía la estatua ecuestre de la plaza en la dulzura del ocaso.

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EN LA MADRUGADA FRÍA

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odía verse el suave aliento húmedo, el aliento brillante y tranquilo que salía de las narinas trémulas extremadamente vivas y temblorosas de los caballos y yeguas en ciertas madrugadas frías.

EL MISTERIO DE LA NOCHE

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ero a la noche caballos liberados de las cargas y conducidos a campos de hierbas galopaban finos y sueltos en la oscuridad. Potros, rocines, alazanes, largas yeguas, cascos duros, ¡de pronto una cabeza fría y oscura de caballo! Los cascos golpeando, fauces espumantes erguidas en el aire con ira y un murmullo. Y a veces una larga respiración enfriaba las hierbas temblorosas. Entonces el bayo se adelantaba. Andaba de lado, la cabeza curvada hasta el pecho, cadencioso. Los otros asistían sin mirar. Oyendo el rumor de los caballos, yo adivinaba los cascos secos avanzando hasta detenerse en el punto más alto de la colina. Y la cabeza dominaba la pequeña ciudad, lanzando un largo relincho. El miedo me apresaba en las tinieblas del cuarto, el terror de un rey, yo quería responder con las encías al modelo del relincho. Con la envidia del deseo mi rostro adquiría la nobleza inquieta de una cabeza de caballo. Cansada, jubilosa, escuchando el trote sonámbulo. En cuanto saliera del cuarto mi forma iría cobrando volumen y purificándose, y, cuando llegara a la calle, ya podría galopar con patas sensibles, los cascos resbalando en los últimos tramos de la escalera de la casa. Desde la calle desierta yo miraría: una esquina y otra. Y vería las cosas como un caballo las ve. Ése era mi deseo. Desde

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la casa yo intentaba al menos espiar la colina de hierbas donde en las tinieblas caballos sin nombre galopaban retornados al estado de caza y de guerra. Los animales no abandonaban su vida secreta que se desarrollaba durante la noche. Y si en medio de la ronda salvaje aparecía un potro blanco, era un asombro en la oscuridad. Todos se detenían. El caballo prodigioso aparecía, era aparición. Se mostraba, erguido, un instante. Inmóviles, los animales aguardaban sin espiar. Pero uno de ellos golpeaba el casco, y la breve patada quebraba la vigilia: fustigados, movíanse de pronto alegres, entrecruzándose sin jamás chocar y entre ellos se perdía el caballo blanco. Hasta que un relincho de súbita cólera los advertía: por un segundo, quedaban atentos, luego se esparcían de nuevo en otra composición de trote, el dorso sin montura, los cuellos bajos hasta que las fauces tocaban el pecho. Erizadas las crines. Ellos rítmicos, incultos. La noche alta, mientras los hombres dormían, los encontraba inmóviles en las tinieblas. Estables y sin peso. Allí estaban ellos, invisibles, respirando. Aguardando con la inteligencia corta. Abajo, en la pequeña ciudad adormecida, un gallo volaba y se posaba al borde de una ventana. Las gallinas espiaban. Más allá de las vías del tren había un ratón dispuesto a huir. No tenía boca para hablar pero daba una señal que se manifestaba de espacio a espacio en la oscuridad. Ellos espiaban. Aquellos animales que tenían un ojo para ver de cada lado: nada necesitaba ser visto por ellos de frente, y ésa era la gran noche. Los flancos de una yegua recorridos por una rápida contracción. En los silencios de la noche la yegua abría los ojos como si estuviera rodeada por la eternidad. El potro


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más inquieto todavía erguía las crines en un sordo relincho. Al fin reinaba el silencio total. Hasta que la frágil luminosidad de la madrugada los revelaba. Estaban separados, de pie sobre la colina. Exhaustos, frescos. Habían pasado a través de la oscuridad por el misterio de la naturaleza de los seres.

ESTUDIO DEL CABALLO DEMONÍACO

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unca más descansaré porque robé el caballo de caza de un Rey. ¡Soy, ahora, peor que yo misma! Nunca más descansaré: robé el caballo de caza del Rey en el hechizado Sabath. Se adormeció un instante, el eco de un relincho me despertó. Era inútil intentar no ir. En la oscuridad de la noche el resollar me estremeció. Finjo que duermo pero en el silencio el jinete respira. Todos los días será igual: ya al atardecer comienzo a ponerme melancólica y pensativa. Sé que el primer tambor en la montaña del mal hará la noche, sé que el tercero me envolverá en su tormenta. Al quinto tambor ya estaré con mi codicia de caballo fantasma. Hasta que de madrugada, los últimos tambores levísimos, me encontrarán sin saber cómo junto a un arroyo fresco, sin saber jamás lo que hice, al lado de la enorme y cansada cabeza del caballo. Pero, ¿cansada de qué? ¿Qué hicimos, yo y el caballo, nosotros, los que trotamos en el infierno de la alegría del vampiro? Él, el caballo del Rey, me llama. Resisto, en medio de una crisis de sudor, y no voy. Desde la última vez en que descendí de su silla de plata, era tan grande mi tristeza humana por haber sido lo que no tenía que ser, que juré que nunca más. El trote, empero, continúa en mí.

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Converso, arreglo la casa, sonrío, pero sé que el trote está en mí. Siento su falta hasta morir. No, no puedo dejar de ir. Y sé que de noche, cuando él me llame, iré. Quiero todavía que una vez más el caballo conduzca mi pensamiento. Fue con él que aprendí. Si es pensamiento esta hora entre latidos. Comienzo a entristecer porque sé cómo el ojo (oh, sin querer, no es culpa mía), cómo el ojo sin querer ya resplandece de perverso regocijo: sé que iré. Cuando de noche él me llame, atrayéndome al infierno, iré. Desciendo como un gato por los tejados. Nadie sabe, nadie ve. Sólo los perros ladran presintiendo lo sobrenatural. Y me presento, en la oscuridad, al caballo que me espera, caballo de realeza, me presento muda y con fulgor. Obediente a la Bestia. Detrás de nosotros corren cincuenta y tres flautas. Al frente, un clarinete nos alumbra, a nosotros, los impúdicos cómplices del enigma. Y nada más me es dado saber. De madrugada yo nos veré exhaustos junto al arroyo, sin saber qué crímenes cometimos hasta llegar a la inocente madrugada. En mi boca y en sus patas la marca grande de la sangre. ¿Qué hemos inmolado? De madrugada estaré de pie al lado del jinete ahora mudo, con el resto de las flautas todavía resbalando por los cabellos. Los primeros signos de una iglesia a lo lejos nos estremecen y nos ahuyentan, nos desvanecemos frente a la cruz. La noche es a mi vida como el caballo diabólico, y ya soy la hechicera del horror. La noche es mi vida, anochece, la noche pecadoramente feliz es la vida triste que es mi orgía: eh, roba, roba de mí al jinete porque de robo en robo hasta la madrugada yo ya robé para mí y para mi compañero

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fantástico, y de la madrugada ya hice un presentimiento de terror de demoníaca alegría malsana. Líbrame, roba deprisa al jinete mientras es hora, mientras todavía no anochece, mientras es de día sin tinieblas, si es que todavía hay tiempo, pues al robar al jinete tuve que matar al Rey, y al asesinarlo robé la muerte del Rey. Y la alegría orgiástica de nuestro asesinato me consume de terrible placer. Roba deprisa el caballo peligroso del Rey, róbame antes de que la noche venga y me llame.


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No escaparás de ésta, por Horacio Otheguy Riveira C ó

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Capítulo seis: La historia de Romero

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ras recoger el comedor, los habituales de la cocina se dispusieron alrededor de la enorme mesa de roble, haciendo uso de su merecida hora de descanso y tertulia. En contra de lo habitual, el niño se encontraba risueño y de buen talante, consecuencia lógica de los últimos y secretos acontecimientos en los que la casualidad y el repentino interés de su padre por conocerlo, lo habían hecho coincidir con un mensajero, a través del cual lo citaba para un primer encuentro. Ni que decir tiene que aquello escapaba al conocimiento e incluso a la imaginación de María Antonia, de otra manera no se explicaría que anduviera de bromas y carantoñas con su marido, en plena expresión del día después de las burbujas. No, no tenía ni idea de lo que se fraguaba a su alrededor. Canelita sí lo sabía. Por algo era la única persona con la que el niño cruzaba más de tres palabras. Tenían entrambos una especie de código secreto que hacía de sus silencios, completos e invisibles lenguajes, imposibles de descifrar por el resto de los seres vivos del planeta. Esta vez sólo bastaron dos palabras: Quiere verme. Y ella había adivinado el resto. Así funcionaba. Ahora los dos comían sin mirarse mientras en la cocina reinaba un natural ambiente de cordialidad. - Lo que más me gusta, decía Daniela, es ver cómo repiten los clientes. - Es sin duda a causa de los postres –concedió María Antonia, ya al tanto de la anterior

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trifulca entre sus chicas-. Hoy no ha sobrado ni un trozo de tarta. Hasta he tenido que decirle a esa pareja tan simpática que no podía repetir. Casi hago llorar a los niños. - ¿Quiénes eran, María Antonia? No he visto a ningún niño por aquí –Doña Pilar señalaba al parquecito de troncos que Rufino había construido tras la cocina-. - Eran los hijos de Romero, el de la fonda, madre. Han comido deprisa porque tenían que volver al pueblo. Por eso no entraron a verte. Ya sabes cómo se pone Romero cuando llegan las fiestas. - ¡Ya lo creo que lo sé! Que no se te olvide que fui yo quien escondió a aquel desgraciado en mi propia casa. ¡Qué pena, Dios mío! - ¿Qué pasó? –Preguntó Rufino con la boca llena, antes de que la propia Canelita llegara a hacerse la misma pregunta-. - Una desgracia, querido, una verdadera desgracia. Canelita guardó silencio, con la impaciencia contenida del que espera su dosis diaria de miel en la leche, su ración de agua en el desierto, su luz de sentido en la vida. Fue durante las fiestas del pueblo de hace ya más de treinta años. Romero era un hombre felizmente casado, padre de tres varones sanos y fuertes, con un negocio próspero en el mismo centro del pueblo. Su esposa era una mujer hermosa, de ojos verdes de gato y pelo negro de gitana. Romero la amaba más que a su vida. lo juraba en las tabernas, con cuatro copas de más y nadie lo ponía en duda. Por esa, entre otras razones, era por la que todos callaban y nunca nadie se atrevió a decirle que ella lo engañaba. Y lo cierto era que lo hacía, con cualquiera, en cualquier momento, siempre que tenía ocasión.

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Aquella mujer era incapaz de mantenerse fiel a un solo hombre. Era muy bella, lo sabía y necesitaba escucharlo constantemente, demostrarse a sí misma que su belleza permanecía aunque pasase el tiempo, que era capaz de seducir a cualquier hombre que se cruzase en su camino. Es posible que amase de verdad a su marido, por eso siempre se quedaba a su lado, pero la necesidad de conquista y el deseo de sentirse amada eran superiores a sus fuerzas, o al amor que pudiera sentir por él. - No era más que una puta – dijo Doña Pilar-. Una puta que hizo de su hombre un borracho loco y casi hace que lo encierren de por vida. - No seas tan dura, madre – medió Bienvenido-. Hay mujeres que son adictas al sexo. Es como una enfermedad. - Sí, claro hijo. La enfermedad de ser muy puta. - El caso -continuó María Antonia-, es que Manuela se había llevado a la cama a la mayoría de los hombres solteros del pueblo. Dicen que no se acercaba jamás a los casados porque no le interesaban las aventuras fáciles. Ella amaba el riesgo y el riesgo consistía en llegar a enamorarse de algún joven, en que él le propusiera escaparse juntos a vivir su pasión lejos de aquí, en que ella se negara y él la amenazara con cometer una locura por su amor. Era una soñadora inconsciente, que no veía más allá de su propia belleza y que jamás pensó en las consecuencias que podían llegar a tener sus actos. Según cuentan, inició a más de cincuenta muchachos en las tareas del amor y ninguno de ellos, ya hombres de edad,


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han logrado olvidar las noches que vivieron junto a ella, ni lo harán durante el corto tiempo que les queda de vida. Con todo, parecía que el diablo jugaba a su favor y su marido nunca llegó a enterarse de sus infidelidades. Entre la misma gente del pueblo había acordado una especie de pacto de silencio para proteger a la adúltera. Nadie quería ser el primero en descubrir aquel secreto a voces. Lo cierto es que todo el mundo quería a Romero y nadie quería ser el causante de su dolor. Lo conocían desde siempre y lo sabían hombre de palabra, bueno y generoso con todos. Siempre había en su mesa un plato de comida para el necesitado y nadie, si el podía evitarlo, dormía en la calle habiendo sitio en un rincón de la fonda. Había en su casa siempre preparada una habitación para el que no podía pagar y, según contaban los vecinos, era la más cómoda y limpia de todo el local. Así que se comprende que nadie quisiera hacerle daño a aquel pobre hombre, era razonable. Así fue pasando el tiempo y un día, con las fiestas patronales de la uva, comenzó el ir y venir de comerciantes y feriantes, en un bullir incesante que alteraba el sosiego aparente del pueblo. Por aquellos entonces el montaje y la preparación de la feria eran lentos y se solía tardar más de dos semanas en tenerlo todo listo. Aquellas familias traían sus propios carros y los disponían en círculo en un descampado de las afueras del pueblo. Allí comían y dormían como los antiguos gitanos, alrededor de una hoguera. Aquello siempre llamaba la atención de grandes y pequeños y la mujer de Romero no tardó en sentirse atraída por aquella peculiar y romántica forma de vivir. Su pasión por la aventura la llevaba cada noche a salir tras su marido, cuando él marchaba a la taberna, y a no regresar has-

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ta el amanecer, a veces pocos minutos antes de que él volviera de su partida de cartas. Al parecer hizo amistad con un

joven que tenía una casetilla de tiros, de esas que regalan peluches a los que tienen buena puntería. - Hacer amistad es una bonita forma de llamarlo –interrumpió Doña Pilar-. - Bueno madre, se acostaba con el muchacho ¿vale así? - Se revolcaba con él en los pinares sin ningún pudor. Incluso los vieron los cazadores y mientras, el pobre Romero diciendo a todo el que quería escuchar, que su mujer era una santa. - Mamá y Romero fueron juntos al colegio –explicó María Antonia-, eran amigos. - Y mucha hambre que nos quitó el hombre cuando vuestro padre emigró. - Ya he dicho que era un hombre generoso, madre. - ¡Pues no defiendas tanto a la puta de su mujer! No tuvo más que lo que merecía. - Déjela terminar la historia, abuela –dijo el niño. Y todos guardaron silencio. - Fue una noche en que Romero volvió más pronto de la cuenta en la taberna, cuando ocurrió todo. Dicen que despertó a todos en la fonda con sus gritos. Temía que alguien

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hubiera raptado a su mujer, que se la hubieran llevado a la fuerza de su casa. Tanto preguntó y tal parecía ser su desesperación, que alguien lleno de buenas intenciones, le sugirió que fuese hasta el pinar donde tenían sus carromatos los feriantes. Romero se cegó por la ira, creyendo que retenían a su mujer contra su voluntad, que alguien iba a pedir una especie de rescate para liberarla y corrió hasta donde le dijeron con su escopeta de caza al hombro. No tuvo que buscar mucho. Cuando lo vieron aparecer con la cara desencajada y vociferando, todos se apartaron de su camino y, antes de que pudiera darse cuenta de lo que pasaba, encontró en los pinares a Manuela, retozando en brazos de aquel muchacho veinteañeros. Intentaron detenerlo, lo agarraron entre cuatro, pero logró soltarse y apuntó hacia la pareja. El disparo sonó como un trueno en la noche, multiplicado por el eco del pinar. Nunca sabremos la intención de aquel hombre al disparar, si pretendía herir al muchacho o sólo asustar a los amantes. Fue sólo un disparo, pero dio de lleno en el pecho de su mujer, arrancándole la vida al instante. El amante huyó despavorido y sin rumbo. Dio vueltas por el pueblo aterrado y desorientado, temiendo reconocer a la muerte en cada esquina. Mamá se apiadó de él y lo hizo entrar en casa. Allí pasó el día siguiente y se marchó al anochecer. Nadie lo buscaba. Dicen que Romero amaneció abrazado al cuerpo muerto de Manuela, gritando desconsolado. La guardia civil lo detuvo y se lo llevó al cuartelillo, pero no hubo un solo testigo que declarara en su contra. La escopeta desapareció misteriosamente y más de cuarenta personas testificaron haber visto a un forastero disparar a la mujer de Romero para robarle. El hombre


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fue puesto en libertad y casi fue lo peor porque desde entonces anda como un loco fuera de sí, se emborracha y grita durante toda la noche el nombre de Manuela, como si ella pudiera oírle allá donde sea que se encuentre. Hay noches en las que sus hijos deben ir a buscarlo al pinar donde ella murió porque se le ocurre que alguien la ha raptado y debe ir a rescatarla. Lo peor viene en las fiestas, cuando el viejo ve las luces y revive aquella madrugada maldita. La culpabilidad de Romero, al igual que su locura, es un secreto a voces en el pueblo, pero nadie se atreve a sugerir que lo ingresen en un centro, aunque les robe el sueño cada noche y sepan que será así hasta su muerte. - Romero se ganó su sitio a lo largo de su vida –dijo Doña Pilar con lágrimas en los ojos-. Si ahora es un loco, es nuestro loco y nadie tiene porqué llevarlo a ningún sitio. Canelita observó cómo la mujer se limpiaba discretamente las lágrimas con la servilleta. Nunca había visto llorar a Doña Pilar, ni siquiera cuando el niño había estado tan enfermo con aquellas fiebres y María Antonia cerró la venta. Tuvo que querer mucho a Romero. Canelita se preguntó si no habría una historia oculta, detrás de aquella que le habían contado y miró la redonda y ahora poco sonriente cara de Bienvenido. Asustada retiró la vista y empezó a comprender por qué el hermano de la jefa desaparecía cada mediodía después de comer, sin dar explicaciones. Y cuál era la razón de que faltara siempre una botella de vino del refrigerador en cada recuento diario.

(CONTINÚA EN EL PRÓXIMO NÚMERO)

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También pueden leer esta historia en el blog de la autora.

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Marie Mollins, funámbula, por Guillem de Rubenhor Desde ya —y quien avisa no es traidor— he de anunciaros que la búsqueda ha sido infructuosa. Que la entrevista no fue posible porque mi francés se mueve en mi boca y mi cerebro a trompicones, y el castellano de ella no existe más allá de 9 palabras 9: Hola, Muchas gracias, Merci, encantada, todo

muy bonito, guapo. Pero sobre todo porque comprendí que es absurdo intentar apresar su capacidad de hechizo con un interrogatorio. Mejor vivir a Marie como se vive el amor más intenso.

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ndaba deprisa bajo la lluvia con un estrecho impermeable que se adhería a su hermoso cuerpo. Yo iba al mismo ritmo, empapado, pues acababa de romperse mi paraguas bajo un viento repentino, dado vuelta, la clásica escena ridícula con los pantalones sucios por los coches que pasaban a toda velocidad por los charcos. Aterido y empapado y ella poco menos que corriendo y cada tanto se detenía y miraba en un bar, luego en otro: “le busca a él”, me decía, “al amor que la tiene loca y la

ciega y atormenta”. Las calles estrechas, la lluvia torrencial, y en mi boca la ansiedad por un cigarrillo imposible, un whisky, cualquier clase de ayuda para mantenerse en pie. Y todo porque había desaparecido, dejé de verla, y de pronto resurge de la nada y me atropella, me da en un brazo, me caigo, retrocede preocupada, no sé qué me dice en un francés más cautivador que cualquiera que haya escuchado nunca, me ayuda a levantarme y al ponerme de pie, palpitacio-

nes, el corazón a cien, roce de mejillas, sus labios tan cerca, el agua que nos chorrea, el vaivén de sonrisas: Merci, madame, merci beaucoup, dije en un tono de galán radiofónico, y le gustó tanto, me vio tan entero, tan dispuesto a llevarla conmigo al confín del mundo que casi me tumba de nuevo al salir corriendo. Una perla en el Rasposo

M

arie Mollins, funámbula. La conocí en París en el Circo Rasposo, y la disfruté desde las butacas cuatro veces que repetí en Madrid, mi residencia habitual, en un invierno también machacado a lluvias pertinaces y vientos hasta entonces desconocidos, y tampoco pude entrevistarla, o no quise, o di por imposible una convención periodística que rompería el hechizo excepcional de su talento en la pista. El Circo Rasposo se llama así porque la Familia Mollins decidió que su apellido carecía de gracia y que el Rasposo italiano, sin significado para ellos, sería formidable. En todo el mundo de habla hispana no es buena cosa: “desapacible”. Y en el Río de la Plata, peor: “miserable, andrajoso…”. Y paradójicamente ellos crean un espectáculo maravilloso de más de dos horas y media


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con su talento de artistas y mucha imaginación, pero en un ambiente de pobre circo nómada, carpa modestísima, con un vestuario de andar por casa. Pasan los años y lo que empezó como un espectáculo circense callejero se convirtió en uno de los más exigentes teatros-circo del mundo con espíritu nómada, con vocación de equipo, familiares e invitados en una comedia de enredo con peleas, pasiones, bromas, trapecistas y acróbatas, sobre todo acróbatas formidables dignos de los más geniales centros de las artes escénicas, y entre todos, la estrella, la gloriosa, la excelsa y maravillosamente excitante: Marie Mollins, que deambula entre trapecios, aros y cuerpos humanos, pero deslumbra en el final haciendo cabriolas y nuevas acrobacias andando sobre una cuerda: funámbula deliciosa que aporta un erotismo de impecable novedad con aire ingenuo y a la vez vigoroso, más vestida que desnuda.

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La extraña fuga

S

iempre empiezan igual: cuando el personal de sala da entrada a los espectadores, la función ya comenzó: algunos artistas están comiendo y discutiendo, los demás se ocupan de otras actividades, algunas parejas y tríos se pelean, y la bella rubia se pasea, y a veces espera al público apoyada en uno de los palos que sostienen la carpa. Y sonríe, y dice: Hola. Y cuando ya el cambio de luces da el OK se produce una eclosión de bromas gestuales, los músicos interpretan la partitura de arranque, y de pronto silencio total. Marie se mezcla con el público, se va a la tercera fila, se quita las sandalias que entrega a un espectador para que se las cuide. Descalza sube al respaldo de una butaca, se estira y salta, pasa por las cabezas de las tres filas de espectadores hasta caer de pie sobre dos acróbatas. Así comienza una función espléndida, llena de sorpresas de todo tipo, por la que ella deambula participando de muchas maneras hasta el gran final sobre la cuerda con y sin sombrilla, con sus piernas de goma, tan estilizadas, sus manos

Arabescos sobre una cuerda, dueña del espacio y el corazón del espectador

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delicadas, su silueta sensual, su cabeza altiva, su sonrisa dulce… Berlín. La nieve y una oleada de viento frío hace que me mueva con dificultad. La capital de los artistas de Europa, desde hace años, la más cosmopolita y más barata, poblada de pintores, bailarines, músicos... Pero Marie no está, “la francesita lleva tiempo sin volar entre nosotros”. El Rasposo hace meses que marchó. Mis datos eran equivocados. Ni modo de encontrarla ni de salir de esta ciudad en ebullición constante en la que me quedo con mis amigos porque ellos sí conversaron con ella una noche de cena interminable regada con vinos del Rhin, y les dejó una prenda de recuerdo; en realidad la olvidó, en verdad yo creo que pronunció para sí misma mi nombre como una diosa que todo lo ve o lo sospecha, y pensando en su “Querido Guillem” dejó caer un pañuelo de seda, muy viejo, muy usado, que cuando lo coloco sobre mi cara, su aroma me transporta a la calidez de su piel, me susurra palabras encantadoras que no entiendo y proyecta sobre el techo de la habitación ese momento sublime en el que gira en el espacio y desaparece por la cúspide de la carpa hasta que llegue la hora de la próxima función.


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Marie Mollins en una de sus muchas presentaciones internacionales

Representaciones en Madrid, en 2012, con Le Chant du Dindon

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Se me cayeron las alas (parte 16) A la memoria de Eduardo Daniel Melgar

#282 18-nov-2010 21:07 Eduardo Daniel Melgar Ya me pasó, cuando veo una fotito de una periodista adolescente, resulta que al tiempo tiene como veinte años más o como algún muchacho imberbe, digo qué genio, tan chico y ya escribe, y cuando actualiza es tan mayorcito como Neustad. #283 18-nov-2010 21:12 Simón Domínguez Barahona Capaz y soy uno de esos, me ha producido tanta curiosidad que no he resistido ir y mirar a ese ser que de mi cuerpo hace delito...espejo. #284 18-nov-2010 21:13 Eduardo Daniel Melgar Yo estoy como suerte de espejo más atrás, pero no he cambiado mucho ya a esta edad centenaria, tal vez más canoso, más alto y musculoso (juego mucho al truco), pero no puede considerarse que miento o soy tímido, pero los pibes cambian de un día al otro. Me pasa en el barrio, me saluda el pueblo y cada tres años no conozco a ninguno de los que tiraban la pelota al patio. #285 18-nov-2010 21:13 Roberto Langella El único rozagante acá soy yo, ¡si todavía no me creció

el pelo!, ¡jua, jua, jua!, ¡qué buen chiste! #286 18-nov-2010 21:27 Eduardo Daniel Melgar Tenemos esa mirada atónita característica de los extraterrestres mirando una vaca en el campo del furioso. #287 18-nov-2010 21:32 Eduardo Daniel Melgar O sea, que para saber cómo es el interlocutor hay que recurrir al fotochop instantáneo, sacar pelos, desmaquillar, cambiar pelucas y colorear, arrugar y estirar, llegamos al mismo resultado que las calaveritas, oia. #288 18-nov-2010 21:54 Roberto Langella Yo soy más joven de lo que aparento y no digo ni mú. #289 18-nov-2010 22:10 Eduardo Daniel Melgar Usté se hizo fotochop, le aparece un halo luminoso saliendo de la mollera, muy apto para su oficio y se ven unos pelitos de murciélago que delata que el bicho noctúrbelo le dicta oráculos por detrás. #290 18-nov-2010 22:54 Orlando Ampuero Mmmmmh, sí, yo no lo quería decir, pero ¡qué estropeadi-

tos están ustedes dos! se ve que la vida en la gran ubre (fallo tipo Melgar) no da cuartel. #291 18-nov-2010 22:55 Simón Domínguez Barahona Eso me recordó a la excelente película "Los hombres que miraban fijamente a las cabras" ¿la han visto? #292 18-nov-2010 23:01 Orlando Ampuero ¿Qué pasa, muchachos? yo tengo cuatro-seis, y esta foto es del 1º de noviembre del 2010 ¿Vieron lo qué es vivir pudiendo tomar agua de la canilla, comiendo verdura de quinta, con fresco y sin ruidos a la noche, y varias cositas más?, es cierto, Dios atiende en Bs. As., pero hay una cola larguísima de gente en la sala de espera. #293 18-nov-2010 23:05 Orlando Ampuero ¡Qué bueno, Saimon! (te nombro en inglés, queda fino) por fin conozco a alguien que haya visto esa película! es una genialidad! #294 18-nov-2010 23:51 Simón Domínguez Barahona Nómbrame como quieras, ¡no hay problema!, y sí, yo tampoco conozco mucha gente que haya visto esta obra maestra, me encanta la


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parte de "¡soldado, voy a ir a la otra habitación!". Jaja es una de las mejores actuaciones de Clooney. #295 19-nov-2010 0:46 Orlando Ampuero Sí, pero los cuatro principales tienen actuaciones buenísimas: Ewan McGregor se come la película, tanto como Clooney y Kevin Spacey. Pero el papel increíble es el de Jeff Bridges. Es injusto que no se lo haya premiado, pero se le dio el Oscar este año igual, se lo merece desde hace rato. Lo peor de todo, es que en todos los comentarios que he leído, dicen que esto ocurrió realmente. #296 19-nov-2010 1:09 Simón Domínguez Barahona En eso tienes razón, son unos actorazos; al principio de la peli dice que aunque no lo crean la mayoría de las cosas pasaron en verdad... Quien sabe sea un chiste del director o sea cierto. #297 19-nov-2010 10:58 Roberto Langella Tenía varios chops encima cuando me tomé la foto, confieso. Es verdad lo del murciélago, solo que ya está viejo, medio apolillado, y se apoliya en medio de un presagio. #298 19-nov-2010 11:02 Roberto Langella Me hizo recordar la escena de la peli de Woody, donde una horda de científicos per-

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sigue a una teta gigante, provistos de un corpiño de iguales dimensiones. Creo que una buena teta es el arquetipo del objeto de deseo de todo gran hombre; no sé si Freud no lo pensó antes que yo. #299 19-nov-2010 11:03 Roberto Langella Yo vi una donde unas cabras radioactivas se comían a la gente; ¿es esa? #300 19-nov-2010 11:08 Roberto Langella 46 tengo yo, maese Furioso Ampuero; usté no puede decir su edad con todo ese pelo; usté es un maleducado, y si no se retracta, me veré obligado a retarle a duelo. Que su padrino vea al mío, Maese Melgar Sueñero, para fijar lugar y hora. Le exijo, retráctese o escoja armas. Atte. Capitán Beto (con los ojos llenos de lágrimas y temblándole el pulso). #301 19-nov-2010 11:09 Roberto Langella Y en la otra habitación estaba Angelina Jolie en bolas, por eso le gusta tanto esa escena, maese Mago. #302 19-nov-2010 16:11 Simón Domínguez Barahona Se equivoca capi, en ésta trata de un proyecto metafísico y psíquico del pentágono que crea guerreros jedi, jeje, que anda viendo usted cabras zombis, ¡no pues así!

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#303 19-nov-2010 16:12 Simón Domínguez Barahona Nunca se ve lo que está en la otra habitación, pero podría ser que ahí este la Angie, jeje, mmm... ¿por qué no?, jaja. #304 19-nov-2010 16:30 Eduardo Daniel Melgar Todavía no la vi entera, voy en la escena cuando hallan a la cabra perdida en el desierto. Hasta ahora, me parece mejor Constantine y como dos mil más. Debe ser un problema con la edad, no han visto las suficientes películas o han ido al cine para aprovechar la oscuridad acompañados de una cabra. Es probable que la veo de bajo nivel en "modo seguro" y no tiene sonido, pero los diálogos son previsibles. Creo que está a la altura del Hombre bicentenario solamente que Cluni no se ríe como Mork (y esta no me gustó mucho). El día que la tierra de detuvo me parece superior, yo vi la original de chico y siempre recordé la escena cuando le disparan sin razón al visitante. El hecho de que los militares se la tomen de jipis es completamente burlón, al estilo de Farenjeit, no tiene asidero real, lo mismo que Paranormal activity o Tercera fase, inventos yanquis de taquilla. Los fantasmas no existen, los militares buenos tampoco. (Y dejen de citar las citas, me quedo bizco).


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El arte como ansia de lo ideal (3º parte), por Andrei Tarkovski

«

(tomado de Esculpir en el Tiempo, ed. RIALP) …Las obras de los grandes poetas aún no han sido leídas por la humanidad —sólo los grandes poetas son capaces de leerlas—. Las masas, sin embargo, las leen como si leyeran las estrellas…; si hay suerte, como astrólogos, pero no como astrónomos. A la mayoría de las personas se les enseña a leer sólo para su propia comodidad, como si se les enseñara a contar para que puedan comprobar las cuentas y no ser engañados. Pero del leer como noble ejercicio intelectual no tienen idea; además, sólo hay una cosa que se pueda llamar leer en el más alto sentido de la palabra: no aquello que nos adormece narcotizando nuestros más altos sentimientos, sino aquello a lo que hay que acercarse de puntillas, aquello a lo que dedicamos nuestras mejores horas de vigilia.» Así decía Thoreau en una página de su maravilloso Walden. Lo bello, lo pleno en el arte, la maestría se produce, en mi opinión, cuando "ni en las ideas ni en la estética se puede entresacar o destacar algo sin que sufra la totalidad. En una obra maestra es imposible preferir determinadas partes a otras. Es imposible «tomar de la mano» a su creador a la hora de formular los objetivos y las funciones que van a tener valor definitivo. En este sentido, Ovidio escribía que el arte consiste en que uno no lo perciba, y Engels decía: «Cuanto más escondidas estén las intenciones del autor, tanto mejor para el arte…» De modo muy similar a cualquier organismo, también el arte vive y se desarrolla en la pugna entre elementos contrapuestos. En este campo, las partes contrarias se entremezclan y van perpetuando la idea casi hasta el infinito. Esta idea, que hace de una obra arte, se esconde en el equilibrio de las contradicciones que la constituyen. Por ello, una «victoria» definitiva sobre la obra de arte, la claridad inequívoca de su sentido y sus

funciones es imposible. Por este motivo decía Goethe que una obra de arte es tanto más elevada cuanto más inaccesible es a un juicio. Una obra de arte es un espacio cerrado, ni demasiado frío ni caliente en exceso. Lo bello es el equilibrio entre las partes. Lo paradójico es que una creación de esta clase desata menos asociaciones cuanto más perfecta es. Lo perfecto es algo único. O está en condiciones de producir una cantidad prácticamente infinita de asociaciones, lo que al fin y al cabo es lo mismo. Cuántas casualidades en las afirmaciones de los científicos, los expertos en arte, al hablar de la importancia de una obra de arte o de la grandeza de una obra frente a otras. En este contexto, y naturalmente sin pretensiones de emitir un juicio objetivo, quisiera citar algunos ejemplos de la historia de la pintura, del Renacimiento italiano sobre todo. ¡Cuántos juicios en este campo que a mí sólo consiguen asustarme! ¿Ha habido alguien que no haya escrito sobre Rafael y su Virgen Sixtina? Hay quien es de la opinión que aquí el genio de Urbino expresa de forma consecuente y perfecta la idea del hombre cuya personalidad ha adquirido al fin forma, que ha descubierto al mundo y a Dios, en sí y a su alrededor, tras su multisecular postración frente al Dios de la Edad Media, a quien hasta entonces su mirada se dirigía con tal rigidez que no podía desarrollar plenamente sus fuerzas éticas. Consideremos de momento que esto es cierto. Pues tal como la representa este artista, la Virgen María es realmente una mujer burguesa normal y corriente, cuyo estado interior, tal y como aparece representado en el lienzo, se basa en la verdad de una vida. Teme por su hijo, cuya vida será sacrificada por los hombres. Aunque sea para salvarlos, para descargarlos de su lucha contra el pecado.

Todo esto realmente ha quedado profundamente «grabado » en ese cuadro. En mi opinión, está incluso excesivamente claro, porque desgraciadamente la idea del artista se queda en lo superficial. En este pintor llama desagradablemente la atención su tendencia a lo dulzón y a lo alegórico, algo que domina toda la forma y a cuyo servicio están puestas también las cualidades puramente pictóricas del cuadro. El artista concentra aquí su intención en ilustrar una idea, en una concepción especulativa de su trabajo y lo paga con la superficialidad, la falta de vida de su pintura. Al hablar así, tengo ante mis ojos la voluntad, la energía, la tensión de la pintura, elementos que me resultan imprescindibles. Los encuentro en la pintura de un contemporáneo de Rafael, en el veneciano Vittore Carpaccio[15]. En su obra supera todos los problemas morales ante los que se encontraba el hombre renacentista, cegado por la realidad «humana» que se le venía encima. Y lo hace con medios puramente pictóricos, no literarios, a diferencia de la Virgen Sixtina con un cierto sabor a predicación, a adoctrinamiento. Carpaccio expresa con valor y dignidad las nuevas interrelaciones entre individualidad y realidad material. No cae en los extremos del sentimentalismo y consigue dominar su apasionada postura, su entusiasmo por el proceso del liberación del hombre. En 1848, Gogol escribía a Shukovski[16]: «… el adoctrinar con la predicación no es lo mío. Además, el arte ya es un adoctrinar. Lo mío es hablar en imágenes vivas, no en juicios. Yo tengo que crear la vida como tal, no tengo que tratarla». ¡Qué verdad hay en esta frase! En caso contrario, el artista impone sus pensamientos al público. Pero, ¿quién nos dice que el artista es más listo que el que está sentado en la sala o tiene un libro abierto en las manos? El poeta piensa en imágenes y —a diferencia de su lector— puede organizar su visión del mun-


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do con ayuda de esas imágenes. ¿Pero es que aún no está claro que el arte no está en condiciones de enseñar nada a nadie, cuando durante cuatro mil años no se ha podido enseñar nada a la humanidad? Si fuéramos capaces de asumir las experiencias del arte, los ideales que en él se expresan, hace tiempo que, gracias a ellos, seríamos mejores. Pero el arte, desgraciadamente, sólo a través de la conmoción, de la catarsis, está en condiciones de capacitar al hombre para lo bueno. Sería absurdo partir de la base de que el hombre puede aprender a ser bueno. Eso no es posible; como no es posible aprender del ejemplo «positivo» de la Tatiana de Pushkin a ser una mujer «fiel», por mucho que se diga así en las clases soviéticas de literatura. Pero volvamos a la Venecia renacentista. Las composiciones de Carpaccio, tan ricas en figuras, entusiasman por su ensoñadora belleza. Ante esos cuadros, uno tiene el maravilloso sentimiento de la promesa: cree que ahora se le explicará lo inexplicable. Hasta ahora me resultaba incomprensible qué es lo que conjura aquella tensión psíquica, de cuyo encanto uno no se puede liberar, porque esa pintura le conmueve casi hasta dejarle atemorizado. Quizá incluso transcurran horas hasta que empiece a reconocer el principio de la armonía en los cuadros de Carpaccio. Pero cuando uno al fin lo ha comprendido, queda ya para siempre cautivado por esa belleza, por aquella primera impresión que se tuvo. Y ese principio de la armonía es extraordinariamente sencillo y expresa en grado máximo el espíritu humano del Renacimiento; en mi opinión mucho mejor incluso que en la pintura de Rafael. Me estoy refiriendo al hecho de que el centro de las composiciones de Carpaccio, con tantas figuras, es cada una de las figuras, cada una por separado.

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Si uno se concentra en una de las figuras, en cualquiera de ellas, de inmediato reconoce con sorprendente claridad que todas las demás, la ambientación y el entorno, sólo son un pedestal para aquella figura «casual». El círculo se cierra y la voluntad contemplativa de observador sigue inconsciente y perseverante el flujo de la lógica de los sentimientos que buscaba el artista, va paseándose de un rostro a otro, rostros que se pierden en la masa. Estoy muy lejos de querer convencer al lector acerca de mi visión de

dos grandes artistas, de sugerirle que frente a Rafael prefiera a Carpaccio. Sólo quiero decir lo siguiente: aunque todo arte en último término es tendencioso y aunque ya el estilo no es otra cosa que tendencia, la tendencia puede perderse en la profundidad, expresada multiformemente, de las imágenes representadas o ser patentes hasta de modo chillón, como sucede con la Virgen Sixtina de Rafael. Hasta Marx hablaba de que había que esconder la tendencia en el arte, para que no salte como el muelle de un sofá viejo. Para aclarar mi propia postura frente a la actividad creadora, conviene estudiar un artista cinematográfico con el que me siento especialmente identificado: Luis Buñuel. En sus películas nos encontramos una y otra vez con la actitud del inconformista. La protesta apasionada, irreconciliable y sin concesiones de Buñuel se expresa sobre todo en la estructura emocional de sus películas, contagiosas precisamente en el nivel emocional. No es una protesta calculada, intelectual, pensada.

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Buñuel tiene suficiente sensibilidad artística como para no caer en un pathos meramente político, que en mi opinión siempre tiene algo de mentira, cuando en una obra de arte se expresa de modo inmediato. Aun así, la protesta política y social contenida en las películas de Buñuel bastaría para muchos directores de inferior valía. Pero Buñuel está determinado sobre todo por una conciencia poética. Sabe que una estructura poética no necesita declaraciones de ningún tipo. Que la fuerza del arte está en otro lado, en su fuerza de convicción emocional, es decir, en su viveza única, en aquello de lo que hablaba Gogol en la carta citada. La obra de Buñuel está profundamente anclada en la cultura española clásica. Es sencillamente impensable sin una referencia apasionada a Cervantes y a El Greco, Goya, Lorca y Picasso, Salvador Dalí y Arrabal. La obra de éstos, llena de pasiones airadas y suaves, llena de tensión y protestas, surge tanto de un profundísimo amor a la tierra como también de un odio que les domina, odio a todo esquema enemigo de la vida, a un exprimir los cerebros frío y descorazonado. De su óptica destierran —ciegos de odio y de sospecha— todo lo que no tiene una referencia viva al hombre, lo que no tiene esa chispa divina y ese sufrir ya acostumbrado que durante siglos bebió aquella tierra española, salpicada de pedrisco, caliente hasta la ignición.

CONTINÚA EN EL PRÓXIMO NÚMERO


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Las Horaciones de Horacio, por Horacio Otheguy Riveira LA ERA DEL TERROR

E

n los años 60 se habló mucho de la Era del Recelo: aleteaban por

Europa los nuevos vientos de posguerra, ya en plena resurrección de la carne: una carnalidad más atea que cristiana o neocristiana o humanista, una nueva etapa esperanzada con tantos millones de muertos con dos guerras mundiales en medio siglo: dos guerras en las que se probaron armas antes desconocidas, y se cerró una etapa con bombas atómicas sobre población civil: la Era del Recelo, o como dirían los chicos de Les Luthiers: “Si un amigo te apuñala por la espalda: desconfía de él”.

A

* partir de ahí, recelo va, recelo viene, en el comienzo del siglo XXI

hay dos Eras que se persiguen hasta darse alcance con pasión juvenil

y odio renacentista: la Era de la Vio-

Mundo. Países con alto nivel de

lencia de Estado y la Era del Terror.

protección social abandonan a su

Todas ellas Eras que ya habían suce-

gente, lo mismo que lo hace el últi-

dido a lo largo de la historia, sólo

mo bastión de la izquierda revolu-

que nunca fueron tan masivas, ya

cionaria, ya que en China todo el

que entonces no existían los medios

mundo ha de arreglárselas como

de comunicación que hay ahora. La

puede, y allí donde había aseguradas

tecnología al servicio de un Pensa-

educación y sanidad, hoy son servi-

miento Único a falta de contrincante.

cios a cambio de dinero. El horror

Decapitada la gran revolución comu-

se expande en los países que fueron

nista de comienzos del siglo XX —

de la URSS: libres para opinar y

por propios más que por ajenos, por

para buscar un trabajo que no hay

la corrupción de sus gobernantes

ni un socorro solidario que antes

más que por el acoso de las poten-

dirigía el Estado, mientras Vladimir

cias capitalistas— no hay oposición

Putin El eterno, ex hombre de la

consolidada ni temor de los podero-

temible KGB, es un multipropieta-

sos ante la cólera de los explotados.

rio que gana 140 mil euros al mes.

Al menos hasta ahora, no hay pistas que el terror se dé la media vuelta y haga danzar a los pérfidos gobernantes.

A

* sí las cosas La Violencia de Estado en los países ricos se ensaña con todo

lo que antes se criticaba al Tercer

Y

* mientras tanto: loas a un mundo democrático basado en una Violencia de

Estado general que provoca aullidos de dolor en la Era del Miedo. *


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D

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e momento —con tan

en la portada de los diarios de re-

bajen los precios”. Y sobre todo

intensa ira como ago-

nombre ni en los telediarios: el

“restringiría el acceso a medicinas asequi-

biante impotencia— las

dinero que maneja esa industria

bles a millones de personas en la India y

manifestaciones se suceden, las

hace callar a los medios de comuni-

el mundo en vía de desarrollo”.

rabias proliferan, y el paro y el

cación.

hambre aumentan a pasos acelerados en países donde antes no la había como Reino Unido, Italia o España: muchas organizaciones se ocupan de paliar el desastre, pero no son suficientes, sobre todo porque algunas asociaciones aprovechan para también corromperse como, por ejemplo: negocios con sangre infectada de sida, con ―vacas locas‖ que mataron a muchos y enfermaron a otros, con aceites comestibles adulterados para hacer rápido negocio…

A

* quí y allá el Horror de Estado se expande y el Miedo genera gritos y

rebeldías que han de convivir con la parálisis de la mayoría ante las crecientes dificultades para sobrevivir

P

* ero ahí está la sentencia.

La multinacional tiene 90 días para

Un rayo de luz en medio

recurrir. Demasiado tiempo. Aún

de la más sórdida y putre-

millones de enfermos han de

facta oscuridad. Una gran esperanmorir a tantos con la impavidez del que tiene el remedio, pero que si no se lo pagan a un precio imposible no lo vende.

E

*

te de un Estado valiente frente a una poderosa

multinacional, Novartis. Sólo destaco una parte de la noticia publicada en el diario El Mundo de España (http://www.elmundo.es/ elmundosalud/2013/04/01/ noticias/1364813695.html):

por ―el pan de cada día‖.

C

efecto dominó con la concesión de más

―horaciones‖ ya se produjo la tan esperada reso-

lución del Tribunal Supremo de la India contra una poderosa farmacéutica multinacional que pujaba por un negocio al margen de los beneficios de la población. Una sentencia importantísima para el mundo entero, que ha obtenido poca o nula atención en los medios. No ha ido

muy largo; aunque, eso sí, con Mario Benedetti

siempre va mejor:

No te rindas, por favor no cedas, Aunque el frío queme, Aunque el miedo muerda, Aunque el sol se ponga y se calle el viento, Aún hay fuego en tu alma, Aún hay vida en tus sueños. Porque cada día es un comienzo

favorable a Novartis habría tenido un

estas

s muy largo el camino,

s un caso muy interesan-

Según diversos analistas, una sentencia

escribo

E

*

(Uruguay, 1920-2009) de poeta

voluntad, con o sin Dios que vele

uando

apañársela en la Era del Terror.

za en medio del infierno de ver

con o sin estudios, con o sin buena

*

La batalla no está del todo ganada.

patentes, lo que habría puesto en peligro el

nuevo, Porque esta es la hora, y el mejor momento.

papel de la India como principal provee-

Porque no estás solo, porque yo te

dor de medicamentos baratos a los países

quiero.

en desarrollo. Por su parte, Médicos sin Fronteras, que trabaja con genéricos indios en un 80 por ciento, aproximadamente, subraya que si Novartis “hubiera tenido éxito, las patentes se concederían más ampliamente en la India, algo que bloquearía la competitividad entre productores, lo que hace que


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¿ Inventando un manómetro

S

i invento un aparato que, puesto en el piquito, mueva alguna aguja como respuesta al intento del aire de la ollita por escapar, a ese aparequio le llamaré manómetro, y al lugar al que llegue la aguja le pondré, ¿qué número?: El CERO, cuando la olla estaba vacía. El UNO, cuando tenía un litro. Y cuando le metí dos litros, el DOS. Luego le mando otro litrito de aire y allí donde se clave la aguja, será el TRES. Y así sucesivamente. (OJO: los manómetros reales no funcionan exactamente así, sino que la aguja marca cero a 1 atm. y, por lo tanto, la presión real es la manométrica más uno). Tengo ya una escala de presiones calibrada en mi manómetro, en donde indica cuántas atmósferas de presión de gas tiene mi ollita. OJO: si le meto muchos litros de aire la ollita tiene que ser bien robusta para que no estalle. Ya sé que no vas a hacerlo un joraca, pero por las dudas te aviso. Tengo ya mi manómetro calibrado. Ponele, hasta cinco atmósferas, (cinco jeringazos). Ahora puedo enchufarle mi manómetro a cualquier recipiente que tenga gas a presión y ver cuántas atmósferas tiene. A una garrafa de gas, por ejemplo. Lo pongo y ¡¡¡PUM!!!, estalla el manómetro. Te avisé. Porque la garrafa tiene mucha más presión que 5 atmósferas. Ya ves que la química no es para ―incautos‖. Importante concepto que has recibido sin tener que sacarte las esquirlas del estallido. Pruebas entonces con otro manómetro, con un resorte mucho más duro y una goma mucho más gruesa, y te haces una escala mayor. Digamos, 50 atmósferas. Lo pruebas, tapándote los oídos, y… ¡Eureka!, te marca, por ejemplo, 20 atmósferas. Has logrado, mediante prueba y error, un manómetro apto para medir la presión

de gas de una garrafa. Otro concepto, entonces La química es una ciencia experimental: pruebas y ves QUÉ PASÓ. Y si prueba otro, mejor. Total -si lo hizo bien- es PARA SIEMPRE. Bueno, ¿por dónde andábamos? Sí, con la ollita. Dijimos que habíamos averiguado cuánto pesaba un litro de aire a presión atmosférica, es decir, el aire que tenemos alrededor, que no se escapa ni para adentro ni para afuera, en términos NETOS. Y habíamos llegado a la conclusión que pesaba 1,3 gramos/l de aire. OJO: la cifra es una aproximación cualquiera por que cambia con la temperatura. Ya sacaremos bien la cuenta de cuánto pesa. Entonces, si tengo ese peso, esa masa, adentro de la ollita cerrada, la CANTIDAD de gas adentro será siempre constante, salvo que huya. ¿Cómo me doy cuenta si se escapa? Porque hace ruido. O porque, si le pongo detergente en las junturas, o lo sumerjo en agua, hace globitos. (Como hace el gomero para ver si hay alguna pinchadura). O porque, si pongo un manómetro observo que la presión va cayendo (ojo que la caída no es lineal si parte del gas se transformó en líquido). O porque, si lo pesara en una balanza muy, muy precisa y sensible, va perdiendo peso el conjunto olla + aire. Y ahora volvamos al petiso Boyle (Este auténtico Gigante era bajito).

Mr. Boyle

¿

Qué dijo Boyle? Llegó y dijo: ¿qué tal si conectamos dos ollitas iguales por los picos, por ejemplo?; ¿UNA vacía (extraído todo el aire) y LA OTRA llena de aire a presión? ¿A cuatro atmósferas, por ejemplo? El volumen TOTAL de las dos ollas conectadas sería de… ¿a ver? Sí, usted lo ha dicho. De dos litros. Después las separo, les tapo los pi-

cos y les conecto mi manómetro a cada una de las dos ollitas. ¿De cuánto será la presión final de cada una de ellas? (O de las dos en conjunto, ¿cierto?). Tuc, puso el manómetro en cada uno de los picos después de separarlas y comprobó que la presión en el manómetro era, en ambos casos, de… (miró)… dos atmósferas. Y, si en vez de conectar dos ollitas, conectaba cuatro, una llena con 4 atm de aire y las otras tres vacías (sin aire), ¿qué obtenía? Que la presión final de cualquiera de ellas era de: …(miró de vuelta)… una atmósfera. ¿Conclusión?: que hay una relación INVERSA entre el volumen que ocupa una masa dada de gas y la presión que tiene el gas para tratar de salir del recipiente. O,lo que es lo mismo, la presión que hay que hacer desde AFUERA para que lo que está adentro no se salga. En un litro (una ollita) tenía 4 atmósferas de presión. En 2 litros tenía 2 atmósferas. Y en 4 litros (cuatro ollitas) tenía sólo una atmósfera. Esto se puede expresar fácilmente mediante una fórmula matemática: P x V = constante. Que quiere decir: Presión que tiene un gas por volumen que ocupa ese mismo gas es igual a una constante C. O constante K, a veces le llaman. Por konstant, creo. O para que no se confunda la C con otra cosa. Con ºC, por ejemplo. Veamos: ¿cuánto nos da el producto P x V? Con una ollita: 4 atmósferas por 1 litro = 4 atm x L. Con dos ollitas: 2 atm x 2 L = 4 atm x L. Con cuatro ollitas: 1 atm x 4 L = 4 atm x L. Siempre daba 4 atm x L, aunque aclarando de nuevo: para ESA masa dada de gas. Si se me escapa gas por las junturas, por ejemplo, ahí no vale. (¿Cómo iría variando C a medida


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que se me escape el gas? ¿Se iría achicando o se iría agrandando?). ¿Qué dice la ley de Boyle, entonces? Dice que ―para una masa DADA de gas (que no varíe, se entiende), los volúmenes sucesivos que va ocupando son inversamente proporcionales a las presiones que va soportando‖. O lo que es lo mismo, que ―el producto de la presión que soporta por el volumen que ocupa es constante‖. Es también llamada Ley del Petiso: P x H = K Que significa: Petiso (aptitud) X altura = Constante. Como ese mismo experimento lo hizo a la vez un tal Mariotte se la llama ley de Boyle-Mariotte. Estos franceses, chauvinistas como pocos, cargosearon hasta que le pusieron así. Aunque hay que reconocerles que también son buenos para la ciencia. Como Napoleón.

Una jeringa normal

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omo no es cuestión de pasar y pasar de tema como si fueras a rendir examen, sino que acá tenemos todo el tiempo del mundo, vamos a ver otro ejemplo, a ver si entendiste. Te reitero que es CRUCIAL que entiendas bien el estado gaseoso, casi como si lo estuvieras viendo. Yo tenía un amigo que era ideal para eso. Sus gases casi, casi, se veían. Se fue a Estados Unidos. Creo que contratado para un experimento con energías alter nativas. O energía nuclear, no sé bien. A ver: te jugás y comprás una jeringa común. No ese jeringón de un litro que nadie te va a vender. La jeringa más común tiene diez mililitros. O diez centímetros cúbicos, que es lo mismo. O sea… ¿cuántos litros? Haz la cuenta. Veamos, si un litro tiene 1000 mililitros, esos 10 ml serán… 0,01 litro, si las cuentas no me fallan. Es decir que tiene un centésimo de litro, distribuido en una escala del 0 al 10. Como tengo mis serias dudas de que efectivamente te compres la jeringa -aunque sería muy útil- te la voy a dibujar: Ahí tenés tu jeringa, vago. Y ama-

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rrete. Por el pico entra o sale el gas. En este caso, si lo usás con el gas que nos rodea a todos, lo que sale es el aire. El émbolo o pistón sirve para chupar el aire, si tironeo para atrás. O para empujarlo, si hago fuerza para adelante. La goma, ¿para qué servirá? La escala graduada sirve para medir qué volumen de aire tenés encerrado dentro del casquete o cilindro de la jeringa. Medido en mililitros (ml). O centímetros cúbicos,(cm3 ó c.c.). Que, como ya dijimos, es conceptualmente indistinto de ml. La parte de atrás –optativaes para hacer fuerza más fácil apoyándose en su retaguardia o para conectarla a un tubo de presión (ya veremos). O sea que, si haces una fuerza F, estarás haciendo un vacío en el casquete y el aire entrará por el pico. Hazlo. ESCÚCHALO entrar. Luego haces una fuerza F prima, F’, para el otro lado, y el aire sale del casquete. Escúchalo, también. Siéntelo salir, poniendo tu mano cerca. Fáaa, tremendo aparato. Si chupas hasta el 4, por ejemplo, tendrás encerrados en el casquete 4 mililitros de aire, si chupaste aire. O 4 mililitros de agua, si chupaste agua. Bien, deja de hacer fuerza. Ahí quedaron los 4 mililitros. No entran ni salen más. ¿Por qué? Porque la presión en la punta del pico DEBE ser igual hacia ambos lados, tanto la de afuera para entrar como la de adentro para salir. En caso contrario habría movimiento NETO de aire. Y el volumen iría cambiando.

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Es decir que este gas está adentro a la presión de una atmósfera, como la del gas que hay afuera. Ahora tapas el pico. Con un dedo. O, mejor, con un tapón bien encastrado. (Las jeringas suelen tener una rosca en el pico para encastrar un tapón o una aguja). ¿Qué es lo que va a permanecer constante, a partir de ahora? Vamos, pensalo, que es fácil. ¿No lo sacaste? Te lo digo: lo que ahora va a permanecer constante es la CANTIDAD de aire que hay adentro del casquete. O sea, su peso. O sea, su masa, que es algo que (ya veremos) en ciertas condiciones es proporcional y numéricamente igual al peso que, INTUITIVAMENTE, tú conoces. Con lo cual, para esta explicación simplificada, podremos usar -POR AHORA- ambos indistintamente (peso y masa). Así que, si tapo el pico, la masa confinada en el casquete es siempre la misma, como pedía la ley de Boyle-Mariotte. Salvo que haya filtraciones de aire que podrás detectar como ya te dije. Pero pongamos que (gracias, goma) no hay filtraciones. Y que, encerrado arteramente en el casquete, hay un peso determinado de aire. Qué se yo. Ponele, un peso chiquito. Más o menos, unos 13 miligramos de aire. Importa no tanto la cifra, sino que no se modifica más. Ahí quedó el aire y ya no entra ni (Continúa en la página 29)


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ó ó ( T o m a d o d e “ A s t r o l o g í a y C i e n c i a s A d i v i n a t o r i a s ” . B i b l i o t e c a B á s i c a M u l t i m e d i a . F . G . E d i t o r e s . M a d r i d , 1 9 9 8 ) .

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esde tiempos inmemoriales se tiene al Dragón por un animal terrorífico, que escupe fuego por la boca. Su medio puede ser tanto la tierra como el agua o el aire y la demosofía oriental siempre lo representa dotado de enormes alas y emergiendo de aguas cenagosas o pantanosas. En China, por ejemplo, existe la creencia de que adornando las casas, tanto por fuera como en el interior, de efigies simbólicas alusivas al Dragón, los malos espíritus permanecerán alejados del lugar, de forma que los poderes de este gigantesco animal llegan hasta lo más recóndito. Estas características hacen de él un animal temido y venerado al mismo tiempo. En todas las culturas se encuentran alusiones a este fabuloso animal; su anagrama aparece, por ejemplo, en el pendón de algunas dinastías chinas y es expresado, a menudo, con su escritura pictográfica. Sólo al emperador le era permitido usar el emblema de este animal con cinco garras en sus patas, mientras que los subordinados debían usar para sus adornos dragones cuyas patas tuvieran sólo cuatro garras. Además, el esoterismo chino lo pinta de diversos colores: rojo como protección de la sabiduría verdadera, y blanco como símbolo del poderoso Dragón Lunar. Psicológicamente el símbolo del Dragón representa algo que superar, aún, en nuestro mundo anímico, es decir, se le reconoce al Dragón un significado psíquico. Fue precisamente Jung (destacado discípulo de Freud), quien afirmó que lo racional es un concepto demasiado limitado para expresar la vida en su totalidad, por lo que se crea un símbolo.

Los años del Dragón y los cinco elementos

(

Cada uno de estos tipos se repiten cada doce años).

DRAGÓN-TIERRA Los Dragón nacidos en los años 1940 y 2000 tienen por elemento a la Tierra. Para que su existencia sea totalmente placentera, deben evitar el aislamiento que les conduciría a una especie de callejón sin salida. Al igual que nuestro planeta, el Dragón tiene muchas capas por lo que nunca se acaba de conocerle y siempre termina sorprendiendo a propios y extraños. Por eso resulta tan difícil convivir con ellos en muchas ocasiones.

bargo, el Dragón será capaz de superar tan adversa situación, pues es propio del simbolismo emblemático de este animal sobreponerse y no caer en estados de desaliento y derrotismo. El Dragón/Madera actúa sin acción y enseña sin palabras. DRAGÓN-AGUA Los Dragón nacidos en los años 1916 y 1976, tendrán por elemento al Agua. Parece que será el equilibrio quien presida cualquier acción en esta circunstancia. Se dice que el Dragón-Agua equivale a una relación paralela entre Yin y Yang. El resultado de esta tendencia es el equilibrio y su preocupación por los demás, lo que le lleva también a elegir en numerosas ocasiones el camino del humanitarismo y del altruismo.

DRAGÓN-FUEGO Los Dragón nacidos en el año 1952 tienen por elemento al Fuego. Tal circunstancia incide en su comportamiento en el sentido más acusado posible, pues le hace irascible e inquieto. Y es que animal y elemento tienen tendencia Yang, por lo que existe el peligro de que la preocupación continua sobre cualquier asunto produzca un desgaste de energía vital que se producirá sin remedio. DRAGÓN-MADERA Los Dragón nacidos en los años 1928 y 1998 tienen por elemento a la Madera. Al contrario que el Metal, asociado al otoño, la Madera representa a la luz primaveral. Esta tendencia produce, en ocasiones, pesimismo y apatía; sin em-

DRAGÓN-METAL Los Dragón que hayan nacido en 1904 y 1964 tendrán por elemento al Metal. Parece que este elemento está siempre asociado al frío, a la oscuridad de la noche y a la estación otoñal; fue formado por un viento estepario que procedía del oeste. La sabiduría popular


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asocia este elemento con los estados de inquietud e intranquilidad, con la angustia y la desesperanza. Es mejor no tener ilusiones y así, cuando no se cumplan, no habrá sufrimiento: tal es la máxima del Dragón/Metal. En estas circunstancias tan adversas, a menudo los nativos de este signo se verán obligados a renunciar a la acción. El signo Dragón y el amor

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l Dragón es un emblema de éxito y triunfo instantáneo. Aplicado al amor, este señor del cielo no hace muy sencillas las relaciones con otro símbolo de menor cuantía y no suelen enterarse muy a menudo de hacia qué lado cae la estricta realidad. Cuando un Dragón se decide a amar, o a mostrar descaradamente su amor, nadie puede venir a decirle que sólo es un sentimiento personal y nada más. Si ellos se han decidido, declararán abiertamente su maravilloso amor por una determinada persona; que la persona en cuestión venga a opinar lo contrario resulta, cuando menos, completamente desafortunado porque su opinión y su convencimiento son muy superiores a cualquier criterio ajeno y externo. Salud

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os Dragón son gente sana por principio. Por lo general, el mal permanecerá lejano y su longevidad será una buena prueba, la mejor, de que el emblema del fuego les ha sido favorable en cuanto a su organismo. El peligro no está en el lado físico de la vida, sino en el oscuro mundo de los sentimientos. El Dragón, fuerte y enérgico, puede debilitarse totalmente ante una obstinada negativa, ante un desprecio casi imperceptible para los demás, ante un desaire repetido. Toda su fortaleza puede quedar minada ante estos hechos, u otros muchos similares porque a una criatura de su portentosa envergadura le son necesarias las palabras de aliento, las miradas de admiración, las sensaciones de

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apoyo y, sobre todo, las súplicas y peticiones de ayuda y protección. Trabajo

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sí como Tigre es el dueño de la Tierra, el Dragón es señor de los cielos y ambos han de repartirse el dominio del Universo. Quede esto claro, dentro de los márgenes de desconfianza que debemos dejar siempre en todo lo que nos parezca dogmático, y pasemos a ver qué abanico de posibilidades y de incompatibilidades lleva consigo el pertenecer al grupo simbólico del Dragón. A este respecto, se puede decir de ellos que son activos, tienen empuje y son cuidadosos, honestos y afortunados. Son una gente maravillosa, sobre todo cuando no sale a la superficie su intolerancia o su impaciencia y excelentes compañeros de trabajo. Aventura

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l Dragón, rey del Cielo, no puede quedarse tranquilo entre los tabiques de una vivienda, ni puede resignarse a poner un muro entre el mundo y sus necesidades vitales. Necesita evadirse de la rutina y poder experimentar una forma distinta de actuar en la vida, de comprobar de primera mano que se puede vencer al destino en su terreno en cualquier ocasión y con cualquier herramienta o, incluso, sin herramientas ni programas. El Dragón es feliz así, retomando el respeto que se había perdido al vivir dentro de la excesiva normalidad, de la rutina diaria, eso que da tanta felicidad al resto de los mortales. Si la aventura sale mal, el Dragón no se enfadará ni se arrepentirá de la decisión tomada. Sabe perfectamente que sólo se puede arrepentir de no haber hecho aquello que creía que debería hacer; de lo demás, asume toda la responsabilidad con plena conciencia de que sólo de ella depende el resultado. Es lo que cuenta en su vida, el ser responsable de todos y cada uno de los pasos dados antes

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de que el destino se atreviese a marcar el sendero obligado. La aventura es su vida y sin ella no se vive, se vegeta. Es, casi, una forma de expresión, el único acento que se puede dar a la existencia. Compañeros de camino del signo Dragón DRAGÓN/RATA Las personas nacidas bajo el signo del animal emblemático Dragón, siempre que su nacimiento haya tenido lugar entre las once de la noche y la una de la madrugada, tienen por compañero de camino a la Rata. Al parecer, la incidencia de la Rata es beneficiosa, en este contexto, para el Dragón; el significado emblemático atribuido a los signos que nos ocupan suele ser interpretado en términos de positivo, provechoso, ventajoso... Se dice, además, que la prudencia y el tacto, propios del Dragón, no sufren merma alguna cuando la Rata porta en su interior determinadas fuerzas que, según todos los indicios externos, tienen mucho que ver con la sordidez y la oscuridad. Por el contrario, el significado del simbolismo de este animal hace al nativo bajo el signo del Dragón un poco menos realista, pero más intuitivo. DRAGÓN /BÚFALO Quienes pertenecen al signo Dragón y han nacido entre la una y las tres de la madrugada, tienen por compañero de camino al Búfalo y ello produce en el nativo de este signo cierta serenidad a la hora de afrontar problemas y conflictos provenientes de su vida cotidiana. No obstante, y puesto que el Dragón suele ser afortunado en sus elecciones y acciones, puede suceder que pretenda burlar la influencia ejercida sobre él por un calmoso y cerebral Búfalo; entonces los estados de cólera y calma se sucederán a medida que transcurra el tiempo.


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La avidez del inteligente Dragón le lleva a invadir un espacio propio del Búfalo y, en tal caso, la desarmonía presidirá una relación que, en principio, parecía estable y prometedora. DRAGÓN /TIGRE Todos los nativos del signo Dragón que hayan nacido entre las tres y las cinco horas tienen por compañero de camino al Tigre. El simbolismo del felino sobre el simbolismo del Dragón produce cierta alegría que, a menudo, suele ser contagiosa; por esto, existe la creencia de que el Dragón, junto al Tigre olvida su aislamiento y su sufrimiento cotidianos, saliendo de esa especie de ostracismo en que se halla, para intentar divertirse. En otros términos, al Dragón lo que verdaderamente le interesa es olvidarse de la seriedad de la vida, algo que la conciencia social del Tigre le impide llevar a cabo. DRAGÓN /GATO Aquellos nativos del signo Dragón que nazcan entre las cinco y las siete horas, tendrán como compañero de camino al Gato. La inteligencia y la habilidad presidirán las acciones del Dragón en semejante circunstancia. Se dice que el Gato le hace más ambicioso y sus modales elegantes se trasladan a los nativos de este signo. La actividad del Dragón aumentará, aunque es posible que crezca también su agresividad; sin embargo, seguramente se impondrá la prudencia que el simbolismo emblemático del Gato representa con asiduidad. Una cualidad sobresaliente de esta simbiosis, que en ocasiones supera a todas las demás, y es símbolo generador de prudencia.

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DRAGÓN / DRAGÓN Todos los nativos del signo emblemático Dragón que hayan nacido entre las siete y las nueve, tendrán por compañero de camino al propio Dragón. Esto, en primer lugar, es suerte sobre suerte. Por tanto, el azar presidirá casi todas las acciones emanadas de semejante simbiosis y la iniciativa propia sufrirá, sin duda, un receso cualitativo. Para algunos estudiosos, esta unión conlleva en sí misma enormes dosis de competencia por parte de las dos tendencia y, de esta manera, las personas que pertenecen al doble signo, serán de carácter inquieto y agitado. DRAGÓN /SERPIENTE Todos los nativos pertenecientes al signo Dragón y que hayan nacido entre las nueve y las once horas, tienen por compañero de camino a la Serpiente. A esta última, al igual que sucede con el Dragón, se les tiene por animales portadores de aventura, pero la astucia de la Serpiente les hace diferentes. El nativo Dragón con este ascendente, se le tiene por un ser reflexivo y poco comunicativo. Siempre utilizará su cerebro en vez de la fuerza bruta y, con frecuencia, conseguirá sus propósitos. DRAGÓN /CABALLO Quienes, perteneciendo al signo Dragón, han nacido entre las once y las trece horas tienen por compañero de camino al Caballo. Parece que la fogosidad equina incide en el Dragón para obligarle a realizar ciertas tareas con suma rapidez, como si de un oportunista se tratara. El Dragón no parece hallarse a gusto formando parte de esta simbiosis; aunque al conseguir ciertos éxitos, remitirá su desazón. DRAGÓN /CABRA Todos los nativos del signo Dragón

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nacidos entre las trece y las quince horas, tienen por compañero de camino a la Cabra. Semejante simbiosis hace al Dragón despreocupado, aunque sólo en raras ocasiones. No se sabe si esto perjudica al Drag��n, pero su avidez en la búsqueda de fantasías, le conduce a un estado de preocupante apatía e indolencia. Aunque a menudo la Cabra es una compañía muy versátil, y hará al Dragón menos radical y más tolerante, consciente del relativismo de sus opiniones. DRAGÓN/MONO Los Dragón nacidos entre las quince y las diecisiete horas tienen por compañero de camino al Mono. Esta simbiosis aporta al nativo del signo Dragón talento e inteligencia. Esto, en principio, debería ser beneficioso, pero lo cierto es que esta situación hace que este nativo, cuando camina junto al Mono se encuentre excesivamente inquieto. Sus reacciones pueden rayar lo agresivo o conducirle a estados de prepotencia y arrogancia. DRAGÓN/GALLO Todos los nativos del signo Dragón nacidos entre las diecisiete y las diecinueve horas tienen por compañero de camino al Gallo. El significado de esta simbiosis apuntará, en primer lugar, hacia un vacío de egoísmo. Se sentirá interesado por todo lo que está a su alrededor y esto, en ocasiones, puede disgustar a sus allegados que le criticarán su afán de ocupar siempre los lugares más visibles y su ansia de protagonismo. Sin embargo, los que son fruto de esta unión mantienen, en lo más recóndito de su ser, una actitud de espontánea generosidad que nadie conoce.


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DRAGÓN /PERRO Todas las personas nativas del signo Dragón, nacidas entre las diecinueve y las veintiuna horas tienen por compañero de camino al Perro. Parece que el Dragón que se une al Perro se distrae con suma facilidad, pero esta puede ser una treta para confundir, para que no se fijen en él y pasar inadvertido. Esta simbiosis resulta casi siempre negativa, ya que el Perro tiene fama de llegar al final en sus pretensiones y, por ende, no cejará en su empeño de dominar y controlar al Dragón. El resultado es la desarmonía interna, la imposibilidad de concentración. DRAGÓN /JABALÍ Todos los Dragón nacidos entre las veintiuna y las veintitrés horas tienen por compañero de viaje al Jabalí. Es probable que el Dragón que va unido al Jabalí se vea obligado a sentirse insatisfecho con demasiada frecuencia. Se dice de este último que es un vagabundo solitario y cuando forma simbiosis con el Dragón existe la posibilidad de que el nativo de este signo no sea capaz de distinguir materia y forma. Dicho de otra manera,

confundirá la realidad con la ficción, el fin con el medio, la causa con el efecto... Otra interpretación afirma que el nativo del signo Dragón se esforzará en todo mo-

(Viene de la página 25)

según la ley de Boyle-Mariotte?

sale. Bueno, vamos a juguetear un poco con el émbolo o pistón para ver qué pasa con las presiones. ¿Largamos? Supongamos que hacemos una fuerza F’ hacia adentro que produce una presión de, digamos, 20 atmósferas. Esa presión la logro, por ejemplo, conectando la parte de atrás de la jeringa a un tubo que vaya a la garrafa esa que medimos con el manómetro. ¿Te acordás? Y que tenía una presión de salida de gas de 20 atm. Bueno, 20 atmósferas de presión sobre el émbolo. ¿Qué NUEVO volumen ocupará ahora el gas en el casquete o cilindro,

Raquel Welch, Dragón de 1940

Nota: Para contactar con el autor escribirle a marianoliebanabioq@hotmail.com

mento por agradar a las personas que le rodean.


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Batman desencadenado

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l regresar, traían a un sujeto dormido, en una camilla. Enseguida lo bajaron de allí y comenzaron a atarlo al mismo sillón adonde había estado sujeto Dos Caras. Brad se acercó a verlo. Era el Guasón. -Pero... Está inconsciente-. Dijo. -Es de la única manera que trabamos contacto físico con él, aún hallándose con el chaleco de fuerza; ya sabe, es un genio de las fugas-. Respondió el Dr. Fox. –No se preocupe, despertará en unos minutos. Aferrado a su asiento, con la cabeza echada hacia delante, el sujeto les exponía a la vista su espesa y despeinada melena verde. Poco a poco fue volviendo en sí, levantando la cabeza, aún con la mirada turbia, que solo cuando se le aclaró, volvió a dibujar su habitual y sádica sonrisa. -¡Pero, quiénes están aquí!-. Se rió. –Los tres cerditos han venido al circo... ¡Pero hoy no hay función, chicos!. -Guasón, hemos venido a que nos digas dónde o cómo podemos encontrar a Batman. De otra manera te obligaremos mediante hipnotismo-. Dijo el Dr. Cameron. El criminal lo miró sinceramente sorprendido, luego prorrumpió en estruendosas carcajadas. Brad volvió a sentirse pesadamente ridículo. -¿Jugaremos al hipnotizador hipnotizado?, ¿creen que dará resultado?.

-¡Te obligaremos a mantener los ojos abiertos, si es necesario!. -¿Con un aparato como éste?; ¡vaya!, ¡víctima de mi propio invento!, ¡jo, jo!, ¡ja, ja!. El Dr. Fox bajó la vista, avergonzado. -Tiene razón-. Dijo. –En el año ’39 tuvo secuestrados a todos los miembros del clan McBride, y los persuadió de entregarle sus tesoros, hipnotizándolos; incluso, sometiéndoles a un artefacto como éste. -Está bien, Sr. Guasón-. Terció Brad, poniéndose de pie. –Solo díganos si tiene la voluntad de decirnos cómo o dónde podemos encontrar a Batman. -¡Oh!, ¡cuánta educación hay en el joven, que no merece una respuesta vulgar!. Ponme nuevamente en circulación, niño, y te prometo que Batman estará otra vez en Ciudad Gótica tan rápido como llega la primavera el 21 de marzo... -¡Ojalá te pudras pronto en el infierno, Guasón!-. Exclamó el Dr. Cameron. -Tanto como ya lo hace allí Batman... -¡Llévenselo!. -¡Esperen!-. Exclamó Brad. -¿Batman ya se encuentra allí?, ¿en el infierno?. -Nunca estuvo en otro sitio. Un asistente clavó una jeringa con anestésico en el brazo de el Guasón. Al instante comenzó a dormirse. Brad se acercó al Dr. Fox. -¿Los reclusos están?... -Permanentemente incomunicados. Incluso entre sí. Brad se desplomó en su silla. Completamente dormido,

el Guasón era retirado en la camilla. -Tráiganme al Acertijo -. Pidió Brad, con un hilo de voz. * * *

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l criminal entró a la sala consciente, fuertemente amarrado, como los otros, y de aparente buen humor. -Sr. Acertijo-. Comenzó a decir Brad. –Estamos aquí para que colabore en la búsqueda de Batman, puesto que hace tres meses que ha desaparecido. El Acertijo se sonrió. -¿Y cómo creen que yo...?. -Con hipnotismo-. Le interrumpió Brad. -Terapia a la que lo obligaremos, si usted no se presta voluntariamente. -¿Hipnotismo?, ¡me encanta la idea!-. Exclamó el delincuente. –Solo si me promete revelarme luego qué es lo que dije hallándome en trance. Brad lo miró con curiosidad. -¿Le despierta interés?. El Acertijo lo miró con agudeza. -Estoy seguro que dentro de mí hay una gran incógnita. La incógnita suprema. Brad hizo apagar las luces, y luego repitió el procedimiento que antes hubiera empleado con Dos Caras. El Acertijo entró prontamente en trance. -Bien, Sr. Acertijo. En estos momentos solo somos usted y mi voz, que es a lo úni-


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co que puede responder, ¿me oye?. -Sí... -¿Puede usted decirme dónde se halla ahora Batman?. -En el infierno; nunca estuvo en otro lugar. Brad intentó concentrarse en solo él y su interlocutor, a pesar de los murmullos que se dejaban oír en la sala. -Hablo de un lugar geográfico, Sr. Acertijo. -Batman no está en Ciudad Gótica. -No pregunto dónde no está, sino dónde está-. El criminal hizo un gesto de dolor. ¿No puede dar una respuesta?. -No es eso lo que usted requiere... -¿Cómo?-. Se sorprendió Brad. -¿Qué es lo que yo no requiero?. -Respuestas... -¿Por qué no?. -No hay una sola respuesta verdadera a una pregunta... Hay muchas... Y todas son verdaderas y falsas a la vez, depende... -Este tipo está loco... -. Dijo el Dr. Cameron. -¿De qué depende?-. Prosiguió Brad. -De que las comprenda... De que conozca todas las respuestas a su pregunta, y las comprenda...-. Dijo con gran esfuerzo. –Si conoce solo algunas, no sirve... Si las conoce a todas, pero las comprende en parte, tampoco sirve... -¿Es necesario hacer una síntesis?. -Es necesario pronunciar un acertijo, que es la formulación de la pregunta y la formulación de la respuesta, a la vez... -Dígame, ¿cuál es el acertijo?. El hombre parecía buscar en su memoria, como entre papeles viejos. Después de unos instantes, pronunció.

-La verdad es simple como lo son las criaturas de la noche, que por su escasa visión, macho y hembra son separados por el hado bromista, luego que ensangrentado muriera el petirrojo. La verdad siempre estuvo encerrada en el fondo del caldero de las brujas de Macbeth. El Acertijo terminó en un hilo de voz, extenuado, y quedó profundamente dormido. -Llévenselo-. Dijo Brad, y luego apagó el equipo e hizo encender las luces. Había grabado el discurso del criminal en una cinta. Después le pidió a un asistente que la desgrabase y le entregara a el Acertijo una copia escrita. El Dr. Cameron se acercó a Brad. -¿Qué tenemos, además de un poema abstracto?-. Le preguntó. Brad se quedó pensando un momento, hubo algo en las palabras de el Acertijo, que por herméticas que pudieran resultar, le parecieron verosímiles, le encendieron la pequeña chispa de la esperanza. Miró la hora en su reloj, las agujas daban las cinco de la mañana. -Pronto va a amanecer, ¿por qué no va a su casa a descansar?; yo todavía tengo bastante que hacer aquí. El Dr. Cameron se restregaba las manos, nervioso; no obstante, asintió con un gesto. -Si no solucionamos esto pronto van a darme un fuerte puntapié en el culo, Brad, ¿entiende?; en el gobierno están desesperados, y todo mi futuro y toda mi trayectoria van a caer por el precipicio... Y tiene que entender, Brad, que si yo caigo, usted cae conmigo, ¿está claro?. Ahora, sí, me voy a descansar. Trabaje, Brad, no le queda mucho tiempo, no sé

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cuánto, quizás ya no le quede ninguno. Y girando sobre sus talones se fue del lugar. Brad se dejó caer sobre su silla, viéndolo ir. El Dr. Fox se acercó a él, con una taza de café. -Nos quedan el Pingüino y el Capitán Frío. Con Hiedra Venenosa no podemos contar, a menos que ella quiera. No podemos tener contacto físico con ella, por razones... Obvias; ¿comprende?.

...CONTINUARÁ EN EL PRÓXIMO NÚMERO...


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, Por Horacio Otheguy Riveira y Roberto Langella

¡

Feliz domingo, hermanoso!

¡Está linda la letra de tu cuento!. Ok, a vos te gusta más el tipo más clásico, de letra redondeada, que quizás sí sea más clara, pero ésta se lee muy bien. Pero Ok., me voy a mantener en letras más clásicas para tus textos, porque de otro modo vas a empezar a sentir que la gráfica no se condice con el espíritu de tus escritos. Jajajajaja, con la alemana que no aceptaba se le contradijera. Yo sólo una vez fui a taller literario, como a los 19, 20 años. Éramos un grupo grande, todos más o menos de la misma edad, con un coordinador que tendría unos treinta o cuarenta, calculo. Íbamos todos me parece con una sensación de estar yendo a terapia, yo creo. De hecho se mezclaban demasiadas cosas personales, la gente iba a contar cosas de sus vidas por escrito. Yo no sabía muy bien por qué iba, andaba medio desorientado, creo. No tenía mayores problemas con el relato, si bien mis cuentos se basaban mucho más en diálogos. Los diálogos fue de lo primero que aprendí a escribir, yo creo, enormemente influenciado por Cortázar, que siempre pensé escribía diálogos excepcionales. Pero mi problema entonces era que no tenía buenas ideas, o no eran ideas claras, o no sabía planteármelas a mí mismo. Ya desde entonces tendía a la novela, mis cuentos eran lineales, clásicos si se quiere, como bocetos para novela. Y ya sabía que el cuento era formalmente otra cosa, y no me interesaba, no entendía por qué Borges o Poe no se habían dedicado a la novela, o Quiroga.

Me sirvió aquel taller, creo, en la medida que empecé a conectarme con gente que escribía. Entonces estaba muy sólo. Después me asocié al Círculo argentino de ciencia ficción y fantasía, que funcionaba en Capital Federal y todos los viernes se reunían en un bar de Congreso. Ahí creo que aprendí un poco más, que me estabilicé mejor. Si bien me veía forzado a escribir ciencia ficción para participar y ser aceptado, ahí aprendí a darle mayor sustancialidad a mis textos, a no pelotudear, y un tipo me ayudó mucho en eso, a mejorar incluso mis diálogos, formalmente. Por otro lado, por entonces, leía a Baudelaire, Rimbaud, Blake, Apollinaire, Artaud, estaba en "la búsqueda metalíngüistica", en la "experimentación", me la pasaba escribiendo un surrealismo abstruso, bastante pelotudo, ja. Ahora estoy leyendo "Esculpir en el tiempo", de Andrei Tarkovski, un libro que al tipo le llevó 15 años escribir, donde plantea su relación con el arte y con el cine, desde todo punto de vista, la puesta en escena, el color, la iluminación, la fotografía, el montaje, la actuación, el guión, la música, etc. Es un cabrón hijo de puta, para él fuera de Fellini, Antonioni, Buñuel, alguno más, Bergman, él mismo, nada de lo otro es cine. Sólo a Chaplin, de lo más comercial, lo acepta como referente. Hasta a Einsenstein le da con un caño. Bueno, es desmesurado pero argumenta muy bien sus planteos. Y me sorprende mucho descubrir cómo, de una manera intuitiva e inconsciente, escribiendo estuve de alguna manera ajustándome a algunos de sus preceptos, aunque sea de lejos, como para ahora sentirme más o menos identificado con

muchas de las cosas que él dice. Me doy cuenta, por ejemplo, que mi mayor problema hasta volver alguna novela mía publicable, fue el montaje. El problema con mis libros era que se volvían desmesurados, sobraban escenas que no aportaban nada o que perdían continuidad, haciendo que su importancia se relativizara, en fin, para cuando llegaba al último capítulo estaba ya completamente vencido. Si bien yo siempre digo que fue con Valerie... que aprendí a escribir una novela hecha y derecha, me parece que es en el Sepulcro ...donde termino por resolver el problema del montaje. Ahora dudo con Valerie..., me gustaría volver a revisar el tema de su coherencia interna. Yo creo que ahora es una tan buena cosa tu trabajo del taller, al margen de la rentabilidad actual. Yo creo en el poder de la insistencia, del mantenerse en la senda. Un taller literario en medio de la crisis, se me asemeja al teatro mágico del Lobo estepario. Al margen de las posibilidades de cada uno de tus talleristas, es un momento tan árido para ustedes de involucrarse en una movida artística, cultural. Vos y tus talleristas, me los imagino ahora en el bote salvavidas de un Titanic que ya se hundió. Van remando entre la niebla, a vos te toca mantenerles el temple, guiarlos a algún lado, aún, penando con tus propias incertidumbres. R. L. *


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h, bueno, me tranquiliza, tus ojos son mejores que los míos, joder, Ojos de Lomas, no vas a comparar, si vos lo leés bien a mí me tranquiliza más que una docena de empanadas y una botella de vino... Espero, confío y deseo que al fin te dejen en paz los horripilantes calores que me parece que te han hecho padecer más de lo normal, como todo. Aquí los fríos "anormales", no recuerdo que en Madrid tuviéramos tantos días fríos desde noviembre, y "pa pior" con alternancias de subidones, pero en realidad prevaleciendo el frío. Bueno, hay criterios y talleres para todos los gustos, a mí me enamoró el de Pablo Palant, que es el que yo aplico con mi experiencia de lector y periodista y escritor... 40 años después de su muerte... y me está dando muy buen resultado. Palant no tenía un duro, iba de aquí para allá: daba cursos de historia del teatro a señoras de la alta sociedad que le pagaban bien, le enviaban un coche (no tenía ni conducía) y le invitaban con una picadita y copas de champagne, que le fascinaba. Las señoras "bien" estudiaban de una semana a otra y conversaban con él sobre los trágicos griegos, Ibsen, Arthur Miller... Las hacía trabajar y se lo pasaba bomba; además era crítico teatral, codirigía en televisión, escribía guiones y obras de teatro... El hombre orquesta que yo quise ser y espero terminar siendo... Otros talleres/cursos a los que asistí no tenían su vigor: su peculiar manera de captar ondas, brochazos, flashes, "la poesía" escondida de un texto, de una representación o de una película defectuosos todos ellos... Y eso me maravilló y me sigue maravillando... y ahora comprendo que puedo ayudar a los demás ayudándome yo mismo porque disfruto mucho ob-

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servando y corrigiendo, "acompañando" los textos ajenos, la peculiar manera de vivir de gente que necesita escribir. El otro día me entrevisté con un tipo que lleva un gimnasio muy grande y quiere incluir mis talleres en un espacio vacío. No es un tipo culto, pero se fifa a una mina inglesa profesora de literatura, cada polvo un vendaval de historias con letras habladas y mudas, son tetas que saben a gloria de Shakespeare o de Graham Greene, no es tontería... Y él mismo, medio bruto muy sensible, hermano de un boxeador, escribe un diario desde los 14 años... A Tarkovski no lo soporto, perdoname si te ofendo: me parece eterno para nada. Nunca comuniqué con ninguna de sus películas, y hubo alguna que la aguanté hasta el final. Su presunta profundidad me parece absolutamente banal. Así que no me extraña que todo le lleve tanto tiempo. Pero si a ti te sirve y te sumerge en las profundidades luminosas de lo profundo pues me callo y sigo de largo. Valerie y El sepulcro: lee lo que escribió Otheguy de esos libros y pasa página. Olvídate. El Tarkovski es un cantamañanas, no deje que te influya. Le detesto a ese tipo. No puedo seguir. Es uno de los que más he detestado. Muchísimos de sus temas están ya hechos y mucho mejor por otros directores, Bergman, of course.

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sto que me dices es hermoso, hermanito, abramos otra botella y la resaca de mañana que se la lleve San José, que para eso es santo: Yo creo que ahora es una tan buena cosa tu trabajo del taller, al margen de la rentabilidad actual. Yo creo en el poder de la insistencia, del mantenerse en la senda. Un taller literario en

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medio de la crisis, se me asemeja al teatro mágico del Lobo estepario. Al margen de las posibilidades de cada uno de tus talleristas, es un momento tan árido para ustedes de involucrarse en una movida artística, cultural. Vos y tus talleristas, me los imagino ahora en el bote salvavidas de un Titanic que ya se hundió. Van remando entre la niebla, a vos te toca mantenerles el temple, guiarlos a algún lado, aún, penando con tus propias incertidumbres. H. O. R.


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El arte de Dan Mountford


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Consultorio Astrológico Spesunica Curso Práctico de Tarot a distancia Inauguramos nuestro Curso Práctico de Tarot a distancia, el cual tiene una duración de seis meses, de cuatro clases por mes, de modalidad intensiva, racional y psicológica. Por medio de este curso, el estudiante adquirirá los conocimientos específicos y completos acerca de tiradas y lecturas y sobre todas las nociones relativas a nuestra materia. La estructura del curso es modular, mensual y correlativa; esto significa que el alumno adquirirá por adelantado su vacante mensual, la que consta de un módulo de cuatro clases, por cada una que irá recibiendo un apunte de contenidos. La correlatividad de nuestras clases apunta a que nadie podrá "saltearse" módulos, ni obviar algunos de los primeros, aunque se contara con conocimientos previos. Sin embargo, las clases serán individuales y el alumno sí podrá "saltearse" meses de asistencia, sin perder la correlatividad; es decir, al regresar al curso, hubiera pasado el tiempo que fuere, retomará desde el mismo punto donde lo dejó. Se evaluarán exámenes mensualmente, y al final del curso habrá un examen integrador. Se otorgará entonces el certificado de asistencia al curso, y de reconocimiento del egresado como tarotista. Todos los inscriptos al curso recibirán el kit de estudio, el cual consta de todas las herramientas y contenidos necesarios, absolutamente, para la realización de este curso, tales como: Todas las clases serán dictadas por Roberto Langella. Mazo de cartas de Tarot Marsellés, de Botta (para imprimir). Mazo de cartas Zenner (para imprimir). Presentación del curso y apuntes nº 1, 2, 3 y 4 Carátula personalizada para ir encarpetando los apuntes Fuentes tipográficas para la computadora Todos los alumnos tendrán una clase de dos horas en un día de la semana a convenir, por el programa de videoconferencias Skype Siempre y en todos los casos los alumnos podrán resolver sus dudas y cuestionamientos vía e-mail. Los alumnos egresados encontrarán en Spesunica una fuente de consulta personalizada, para toda la vida. Téngase presente que la suma de los apuntes irán conformando un verdadero libro, manual de Tarot. La cuota mensual es de U$S 40.- ($ 150.– de Argentina) por adelantado, mientras que quien desee pagar el curso completo, en una o dos cuotas trimestrales, el precio final es de U$S 200.- ($ 800.– de Argentina). Para una mayor información acerca de las características de este curso, descargue libremente el artículo "Presentación, Estructura y Temario", en nuestra sección de descargas. www.spesunicastrologia.com.ar


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Horóscopo de Mayo Mayo, por Roberto Langella

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Aries El foco puesto en las ganancias y en el entorno más inmediato; toda la energía puesta en lo que hace al intercambio, tanto en el aspecto más material, como en el espiritual.

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Tauro Mes de cumpleaños para la mayoría de los de este signo. Comienzan su nuevo ciclo personal con mucha energía, mucha sensualidad. Les conviene practicar algún deporte para canalizar tanta energía.

c

Géminis En el mejor de los casos será un mes de mucha introspección. De otro modo se encontrarán negativamente impresionables, con malos presentimientos, recelos, temerosos, deprimidos. Una mala racha, que pasará al cabo de un mes.

d

Cáncer La atención está puesta en las amistades y los proyectos. Hacia fin de mes pueden empezar a sentirse como lo descrito en el signo anterior, así que a prevenirse.

e

Leo Problemas con todo lo que represente autoridad, molestias en el desarrollo de la profesión y en relación con el medio ambiente más amplio. Hacia fin de mes podrán dedicarse más a proyectos y amistades.

también para practicar deportes.

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Acuario

g

El foco está puesto en asuntos de hogar y residencia, posibles peleas con aquellos con quienes se convive, por cuestiones domésticas. Hacia fin de mes la tensión se disuelve y llega la diversión.

Virgo Mucho intercambio cultural con el extranjero, mucho refinamiento en esta cuestión. Hacia fin de mes se pone más el foco en la profesión.

Libra Algunas inquietudes y pequeños fastidios que pueden surgir del ámbito de la sexualidad o de las colocaciones financieras. Hacia fin de mes se disfrutará mucho de todo lo concerniente al extranjero.

h

Escorpio El foco este mes está puesto en la pareja, hay mucha energía puesta en juego que tanto puede hacer que se disfrute mucho de la sexualidad y el romanticismo, como promueve a las peleas si no se canaliza adecuadamente.

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Sagitario Cuidado con los cortes y accidentes. Algunos fastidios y malestares relativos al tema de la salud. Hacia fin de mes, mayor relevancia del tema de la pareja.

Capricornio

j

Un mes de muchísima creatividad, de disfrute de los placeres, con mucho romanticismo o diversión con niños. Muy buen mes

Piscis

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Posibles peleas con hermanos, parientes o vecinos. Toda la energía está puesta en el aprendizaje elemental, en el comercio o en los escritos. Si se dedican al comercio o la escritura, éste será un mes de mucha actividad.


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Sumario de los números anteriores (La lista completa de números anteriores la hallarán en el Faquin Blog o en el muro de la revista en Issuu.) Revista Spes Unica nº 8 - Junio 2011 (Comprar versión impresa) Contenido: La verdad no existe (Reyes Peña-Langella); Noticias del mundillo literario; Ninguno como yo / Me gustaría tranquilizaros / Todos los premios (Horacio Otheguy Riveira); Los signos del zodiaco y el amor; Divagaciones pelotudas (Mary Paz Reyes Peña); Poema del invierno y de la primavera (Kenny Delgado Fragoso); Cómo escribir y llenarse de dinero (Roberto Langella); El Astrólogo y la Tarotista (Ñapi); Onomancia; El arte de Remedios Varo; Horóscopo; Instrucciones – Ejemplos sobre la forma de tener miedo (Julio Cortázar). Revista Spes Unica nº 9 - Julio 2011 (Comprar versión impresa) Contenido: No somos representativos de nada (Reyes Peña-Langella); Noticias del mundillo literario; Palillo y Cerilla enamorados (Tim Burton); Los no fumadores (Bill Hicks); Los no fumadores y yo (Roberto Langella); Los signos del zodiaco y la salud; Divagaciones pelotudas (Mary Paz Reyes Peña); Ensayo al amor (Kenny Delgado Fragoso); Como escribir un buen policial (Roberto Langella); Por la memoria de Eduardo Daniel Melgar (Roberto Langella); Nadie es perfecto (Luis García Orihuela); Reflexión acerca de „Nadie es perfecto‟, artículo de Luis García Orihuela (Roberto Langella); Onomancia; Correo de lectores; Horóscopo; El arte de Octavio Ocampo; Desperdicia (Tim Burton). Revista Spes Unica nº 10 - Agosto 2011 (Comprar versión impresa) Contenido: Carta del músico Fito Páez al diario Página 12 de Buenos Airea, tras las elecciones por la Gobernación de la Capital Federal, julio de 2011; Noticias del mundillo literario; Ojos de videotape (Charly García); Dios ha muerto, el hombre ha muerto y yo no me encuentro bien (Felipe Muñoz Plaza); Anhedonia (Charly García); Los signos del zodiaco y la salud; Divagaciones pelotudas (Mary Paz Reyes Peña); Carta a la familia / De qué me sirve amarte (Kenny Delgado Fragoso); Como sobrevivir a la buena onda de los colegas (Roberto Langella); El Astrólogo y la Tarotista (Ñapi); Sobre la internacionalización del Amazonas (Gilberto Gil); Onomancia; Desarma y sangra / Vampiro (Charly García); Horóscopo; El arte de Francisco Goya; El mito de la consciencia objetiva (Theodore Roszak). Revista Spes Unica nº 11 - Septiembre 2011 (Comprar versión impresa) Contenido: Soy kirchnerista (Roberto Langella); Noticias del mundillo literario; La larga previa de Roger Waters y The Wall en Argentina (Roberto Langella); Los signos del zodiaco y el trabajo; Divagaciones pelotudas (Mary Paz Reyes Peña); Como escribir poesía, ser poeta y que los demás le crean (Roberto Langella); Tanguito del riachuelo / Escollos / País convulsionado / Corazonada / A ella que anda por ahí / Sensual Baires (Jorge Dossi); Misceláneas interrumpidas (Otheguy Riveira-Langella); Pasiones / Versos a la muerte (Kenny Delgado Fragoso); Onomancia; Horóscopo. Revista Spes Unica nº 12 - Octubre 2011 (Comprar versión impresa) Contenido: Noticias del mundillo literario; La impunidad en el hecho artístico (Roberto Langella); No apto para diabéticos / Cuchilla vieja (José Luis Colmenero); Apología sobre Sócrates (Silvia Ditro); Parajoda: Últimas consecuencias de nuestra paradoja (Roberto López Moreno); Ninguno como yo (Horacio Otheguy Riveira); Silencio (Mayra Cabrera); Los enigmas del mundo (Brian Stableford); El arte de Antonio del Olmo; ¿Qué se siente que te maten a un hijo? (Mary Paz Reyes Peña); Los signos del zodiaco y el trabajo; Dios ha muerto, el hombre ha muerto y yo no me encuentro bien (Felipe Muñoz Plaza); Ojos de carne, ojos de fuego (Theodore Roszak); Divagaciones pelotudas (Mary Paz Reyes Peña); El Astrólogo y la Tarotista (Ñapi); Pero (el Mero Ser); El Mero Ser y los descreídos (Roberto Langella); Doña Luisa (Yoselem Divincenzo); Como escribir poesía erótica y no ser considerado un vulgar onanista (Roberto Langella); Diurno para el adiós y un soneto (Juan Bautista Villaseca); Sin título (Bárbara Ghianda); Princesa de Talco (Raül Jurado Gallego); El Nazareno (Ángel Loyola); Balandra (Roberto López Moreno); Oda (Kenny Delgado Fragoso); Sensual Baires (Jorge Dossi); Mis-


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celáneas interrumpidas (Otheguy Riveira-Langella); Pobre alma mía (Simón Domínguez Barahona); Mensajes de Hotmail (y otras divagaciones pelotudas) (Mary Paz Reyes Peña); Onomancia; Horóscopo. Revista Spes Unica nº 13 - Noviembre 2011 (Comprar versión impresa) Contenido: La mejor manera de derribar un gobierno (Reyes Peña-Langella); Noticias del mundillo literario; ¿Existe el alma gemela? (Roberto Langella); Pantalla del mundo nuevo (Pappo); Fue simplemente un viernes (Luis Adolfo Duarte Reina); Ideas y bosquejos para una filosofía y una hermenéutica de la astrología (Armando Rey); Los signos del zodiaco y la aventura; Divagaciones pelotudas (Mary Paz Reyes Peña); El Astrólogo y la Tarotista (Ñapi); Como ser filosofo y que no se diga que usted ha perdido el contacto con la realidad (Roberto Langella); Dime que me necesitas / Tu sombra (Kenny Delgado Fragoso); Misceláneas interrumpidas (Otheguy Riveira-Langella); Onomancia; Horóscopo. Revista Spes Unica nº 14 - Diciembre 2011 (Comprar versión impresa) Contenido: Feliz 2012 para todos (Reyes Peña-Langella); Noticias del mundillo literario; El mito de Lilith y el conflicto primordial de la humanidad (Roberto Langella); Aforismos (Raúl Gustavo Aguirre); Fue simplemente un viernes (Luis Adolfo Duarte Reina); Ideas y bosquejos para una filosofía y una hermenéutica de la astrología (Armando Rey); Los signos del zodiaco y la aventura; Divagaciones pelotudas (Mary Paz Reyes Peña); El Astrólogo y la Tarotista (Ñapi); Como ser un escritor de derechas con sentido del humor (Roberto Langella); Misceláneas interrumpidas (Otheguy RiveiraLangella); Todo mi desayuno / Se vuelca la sopa (Facundo Aguirre); Onomancia; Horóscopo; Historia de animales (Domingos Pellegrini). Revista Spes Unica nº 15 - Enero 2012 (Comprar versión impresa) Contenido: Feliz 2012 para todos (2) (Reyes Peña-Langella); Crónica de una presentación anunciada (Mary Paz Reyes Peña); Valerie Solanas, una mujer anatemizada (Roberto Langella); Sé tú mismo (Yoselem Divincenzo); El Astrólogo y la Tarotista al banquillo; Ideas y bosquejos para una filosofía y una hermenéutica de la astrología (Armando Rey); Se me cayeron las alas; Los signos del zodiaco en la historia (Aries); Divagaciones pelotudas (Mary Paz Reyes Peña); El Astrólogo y la Tarotista (Ñapi); Misceláneas interrumpidas (Otheguy Riveira-Langella); El arte de Renata Schussheim; Onomancia; Horóscopo. Revista Spes Unica nº 16 - Febrero 2012 (Comprar versión impresa) Contenido: La hoguera de las vanidades (Reyes Peña-Langella); Noticias del mundillo literario; Cartas Zenner: Una forma de medir la pes (Roberto Langella); O Crux Ave, Spes Unica (G. F. de Palestrina); Ideas y bosquejos para una filosofía y una hermenéutica de la astrología (Armando Rey); Se me cayeron las alas; Divagaciones pelotudas (Mary Paz Reyes Peña); Facebook como sucedáneo… ¡de todo! (Roberto Langella); Los signos del zodiaco en la historia: Tauro; Nuestro presente (Yoselem Divincenzo); El Astrólogo y la Tarotista (Ñapi); Tu léxico (Yoselem Divincenzo); Misceláneas interrumpidas (Otheguy Riveira-Langella); Onomancia; Horóscopo. Revista Spes Unica nº 17 - Marzo 2012 (Comprar versión impresa) Contenido: La inercia (Reyes Peña-Langella); Noticias del mundillo literario; La adolescencia (Yoselem Divincenzo); El sacerdote (William Faulkner); Ideas y bosquejos para una filosofía y una hermenéutica de la astrología (Armando Rey); Se me cayeron las alas; Divagaciones pelotudas (Mary Paz Reyes Peña); Adhiera a una nueva corriente literaria y que no se note que ud. escribe para el orto (Roberto Langella); El Astrólogo y la Tarotista (Ñapi); Los signos del zodiaco en la historia: Géminis; Rock: Música dura. La suicidada por la sociedad (Luis Alberto Spinetta); Misceláneas interrumpidas (Otheguy Riveira-Langella); El arte de Norman Rockwell; Onomancia; Horóscopo.


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Revista Spes Unica nº 18 - Abril 2012 (Comprar versión impresa) Contenido: 29 de febrero, perdón y después (Roberto Langella); Noticias del mundillo literario; La juventud (Yoselem Divincenzo); El huésped de Drácula (Bram Stoker); Ideas y bosquejos para una filosofía y una hermenéutica de la astrología (Armando Rey); Se me cayeron las alas; Divagaciones pelotudas (Mary Paz Reyes Peña); Las acólitas de Carrie Bradshaw (Roberto Langella); El Astrólogo y la Tarotista (Ñapi); Los signos del zodiaco en la historia: Cáncer; De la musa al poeta / Pecado / Desterrada / La muerte le sienta bien (María Ester Rinaldi); Misceláneas interrumpidas (Otheguy Riveira-Langella); El arte de Pilar Giménez Bret; Onomancia; Horóscopo. Revista Spes Unica nº 19 . Mayo 2012 (Comprar versión impresa) Contenido: De atenuantes y agravantes (Reyes Peña-Langella); Noticias del mundillo literario; La madurez (Yoselem Divincenzo); El huésped de Drácula (Bram Stoker); Malvinas en Madrid (Guillem de Rubenhor); Ideas y bosquejos para una filosofía y una hermenéutica de la astrología (Armando Rey); Se me cayeron las alas; Divagaciones pelotudas (Mary Paz Reyes Peña); Los poetas malditos (Roberto Langella); El Astrólogo y la Tarotista (Ñapi); Grandes poemas muy breves en español del siglo XX (Jorge David Alonso Curiel); Los signos del zodiaco en la historia: Leo; Compumanía (Mary Paz Reyes Peña); Misceláneas interrumpidas (Otheguy Riveira-Langella); El arte de Eva Besnyö; Onomancia; Horóscopo. Revista Spes Unica nº 20 - Junio 2012 (Comprar versión impresa) Contenido: Las flechas del tiempo, la aljaba de la edad (Reyes Peña-Langella); Noticias del mundillo literario; El huésped de Drácula (3º parte), por Bram Stoker; Norman Cousins, la risa es cosa seria, por Guillem de Rubenhor; El suicida, por Enrique Anderson Imbert; Ideas y bosquejos para una filosofía y una hermenéutica de la astrología (8º parte), por Armando Rey; Se me cayeron las alas; Divagaciones pelotudas, por María de la Paz Reyes Peña; Acerca de las naturalizaciones, por Roberto Langella; La poesía de Charles Bukowski, por Jorge David Alonso Curiel; Admirable, por Fabiana Villafañe; El Astrólogo y la Tarotista; Los signos del Zodíaco en la Historia (Virgo); Golpes bajos, por María de la Paz Reyes Peña; Garganta de sombras, por María Ester Rinaldi; Tom Traubert‟s Blues, por Tom Waits; Misceláneas interrumpidas, por Horacio Otheguy Riveira y Roberto Langella; El arte de Edward Hooper; Onomancia; Horóscopo. Revista Spes Unica nº 21 - Julio 2012 (Comprar versión impresa) Contenido: Noche de horror (Reyes Peña-Langella); Noticias del mundillo literario; El huésped de Drácula (última parte), por Bram Stoker; Margarita Landi, señora del crimen, por Guillem de Rubenhor; Ideas y bosquejos para una filosofía y una hermenéutica de la astrología (9º parte), por Armando Rey; Se me cayeron las alas; Divagaciones pelotudas, por María de la Paz Reyes Peña; Escuchame, por Horacio Otheguy Riveira; Tres poetas españoles que apuestan por la claridad, por Jorge David Alonso Curiel; El Astrólogo y la Tarotista; Misceláneas interrumpidas, por Horacio Otheguy Riveira y Roberto Langella; Princesitas muertas, por Thomas Czarnecki; Los signos del zodiaco en la historia (Libra); Los viejos de mierda, por Roberto Langella; Onomancia; Horóscopo. Revista Spes Unica nº 22 - Agosto 2012 (Comprar versión impresa) Contenido: Cortinas de humo (Reyes Peña-Langella); Noticias del mundillo literario; El marciano (1º parte), por Ray Bradbury; No está escrito en ninguna parte, por Horacio Otheguy Riveira; La voz de un pueblo dormido, por Fabián Gutiérrez Reyes; Divagaciones pelotudas, por María de la Paz Reyes Peña; Damas del crimen en primera línea de fuego, por Guillem de Rubenhor; Ideas y bosquejos para una filosofía y una hermenéutica de la astrología (10º parte), por Armando Rey; Se me cayeron las alas; El Astrólogo y la Tarotista; Recordando “Nueve Reinas”, de Fabián Bielinsky, por Jorge Alonso Curiel; Los signos del zodiaco en la historia (Escorpio); Misceláneas interrumpidas, por Horacio Otheguy Riveira y Roberto Langella; Pablo Scalise, de Llavallol para el mundo; Lo mejor (y lo peor) de Facebook; Onomancia; Horóscopo.


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Revista Spes Unica nº 23 - Septiembre 2012 (Comprar versión impresa) Contenido: Vamos por todo, por Mary Paz Reyes Peña; Noticias del mundillo literario; El marciano (2º parte), por Ray Bradbury; Suzanne Leperrier, la trapèziste, por Horacio Otheguy Riveira; Ideas y bosquejos para una filosofía y una hermenéutica de la astrología (11º parte), por Armando Rey; La pareja perfecta del siglo XXI (1º parte), por Simón Domínguez Barahona; Se me cayeron las alas; Poesía (El descubrimiento / De Dios / Él (Yo) / Resurgir primario / Miserando), por Daniel Grustán Isabela; Divagaciones pelotudas, por Mary Paz Reyes Peña; Lesiones del buen escribir, por Roberto Langella; El astrólogo y la tarotista, por Ñapi; Súbitos (El último suspiro de Narciso Ibáñez Menta), por Guillem de Rubenhor; Los signos del zodiaco en la historia (Sagitario); Tumbas de la gloria, por Fito Páez; Misceláneas interrumpidas, por Horacio Otheguy Riveira y Roberto Langella; La escultura hiperrealista de Ron Mueck; Lo mejor de Facebook; Lo peor de Facebook ; Onomancia; Horóscopo Revista Spes Unica nº 24 - Octubre 2012 (Comprar versión impresa) Editorial, por María de la Paz Reyes Peña; Dos años, por Roberto Langella; Noticias del mundillo literario; El marciano (última parte), por Ray Bradbury; Súbitos (Cuando ellas se desnudan), por Guillem de Rubenhor; La pareja perfecta del siglo XXI (última parte), por Simón Domínguez Barahona; Ideas y bosquejos para una filosofía y una hermenéutica de la astrología (última parte), por Armando Rey; Se me cayeron las alas; La Pastora / Florencio: el maquis hermafrodita, por Horacio Otheguy Riveira; Poesía, por Daniel Grustán Isabela (El ayeante primigenio, En menos de un millón de años, Tú que me lees); Lesiones del buen escribir, por Mary Paz Reyes Peña; Lesiones del buen escribir 2, por Roberto Langella; Divagaciones pelotudas, por Mary Paz Reyes Peña; Divagaciones pelotudas 2, por Roberto Langella; El Tarot de la Tarotista, por Ñapi; Los signos del zodiaco en la historia (Capricornio); Misceláneas interrumpidas, por Horacio Otheguy Riveira y Roberto Langella; El arte de Scott Davidson; Lo Mejor de Facebook; Lo peor de Facebook; Onomancia; Horóscopo; Sumario de números anteriores. Revista Spes Unica nº 25 - Noviembre 2012 (Comprar versión impresa) Editorial, por Roberto Langella; Calaverita para mi flaco, por María de la Paz Reyes Peña; Introducción a Gritos desde el Hades, por María de la Paz Reyes Peña; Semillas, por Jorge Dossi; Aventuras de una tarotista alocada (Los trabajos negros de Gina), por María de la Paz Reyes Peña; María de la Paz en Veracruz, por Horacio Otheguy Riveira; Poesía (Qué dirías / Vivir / Descubrimiento / Lo gris / Los villanos / Una promesa), por María de la Paz Reyes Peña; Poesía (Canción de amor para Mary Paz / A Mary Paz / Ouroboros consumada / Inventario / Escribir tu nombre con sangre), por Roberto Langella; Divagaciones pelotudas, por María de la Paz Reyes Peña; La galería de arte del Astrólogo y la Tarotista, por Ñapi; El Facebook de Mary Paz; Lo efímero y lo perdurable, por Roberto Langella y María de la Paz Reyes Peña; Los signos del zodiaco en la historia (Acuario); Onomancia ; Horóscopo ; Sumario de los números anteriores. Revista Spes Unica nº 26 - Diciembre 2012 (Comprar versión impresa) Seguir viviendo sin tu amor, por Roberto Langella; Noticias del mundillo literario; Los amantes, por Julio Cortázar; Tlön, Uqbar, Orbis Tertius (1º parte), por Jorge Luis Borges; El fantasma de la tía Guillermina, por Horacio Otheguy Riveira; Canelita o el paso de azúcar amargo (1º parte), por Chabela Ximénez; Divagaciones pelotudas, por María de la Paz Reyes Peña; Poesía, por Daniel Grustán Isabela; Se me cayeron las alas (parte 11); Sobre la astrología predictiva, por Eloy R. Dumond; Lesiones del buen escribir, por Roberto Langella; El Elegido, por María de la Paz Reyes Peña (1962-2012), por Guillem de Rubenhor; Esperando a Godot, por Ñapi; Misceláneas interrumpidas, por Horacio Otheguy Riveira y Roberto Langella; El arte de Bruno Torfs; Lo mejor de Facebook; Los signos del zodiaco en la historia (Piscis); Onomancia; Horóscopo; Sumario de los números anteriores. Revista Spes Unica nº 27 - Enero 2013 (Comprar versión impresa) Editorial; La soledad, por Bersuit Vergarabat; Tlön, Uqbar, Orbis Tertius (2º parte), por Jorge Luis Borges; Tres cervezas, dos tintos y un vermouth con ginebra, por Horacio Otheguy Riveira; Canelita o el paso de azúcar amarga (2º parte), por Chabela Ximénez; Divagaciones pelotudas, por María de la Paz Reyes Peña; Poesía, por Daniel Grustán Isabela; Se me cayeron las alas; Lesiones del buen vivir, por Roberto Langella; Valientes mujeres con pene, por Guillem de Rubenhor; Los signos del horóscopo chino (Rata); Misceláneas interrumpidas, por Horacio Otheguy Riveira y Roberto Langella; El


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arte de Winsor McCay; Escritoras; Esperando a Godot, por Ñapi; Onomancia; Horóscopo; Sumario de números anteriores. Revista Spes Unica nº 28 - Febrero 2013 (Comprar versión impresa) Contenido: Editorial; Hic et Nunc, por Julio Cortázar; Tlön, Uqbar, Orbis Tertius (3º parte), por Jorge Luis Borges; Deja que te enseñe, por Horacio Otheguy Riveira; Canelita o el paso de azúcar amarga (3º parte), por Chabela Ximénez; Divagaciones pelotudas, por María de la Paz Reyes Peña; Poesía, por Daniel Grustán Isabela; Se me cayeron las alas; Lesiones del buen vivir, por Roberto Langella; El silencio de Lorna, por Guillem de Rubenhor; Los signos del horóscopo chino (Búfalo); Misceláneas interrumpidas, por Horacio Otheguy Riveira y Roberto Langella; El arte de Cristian Kocak; Esperando a Godot, por Ñapi; Onomancia; Horóscopo; Sumario de los números anteriores. Revista Spes Unica nº 29 - Marzo 2013 (Comprar versión impresa) Contenido: Editorial; Se apaga la vista, por Arseni Tarkovski; Tlön, Uqbar, Orbis Tertius (4º parte), por Jorge Luis Borges; Laureano y Eleonora, por Horacio Otheguy Riveira; Canelita o el paso de azúcar amarga (4º entrega), por Chabela Ximénez; Divagaciones pelotudas, por María de la Paz Reyes Peña; Poesía, por Daniel Grustán Isabela; Se me cayeron las alas; Lesiones de astrología, por Roberto Langella; Médicos, enfermos y payasos, por Guillem de Rubenhor; El arte como ansia de lo ideal (1º parte), por Andrei Tarkovski; ¿Quimecontás?, por Mariano Liebana; Los signos del horóscopo chino (Tigre); Batman desencadenado (1º entrega), por Oscar Ramentev; Misceláneas interrumpidas, por Horacio Otheguy Riveira y Roberto Langella; El arte de Erwin Olaf; Esperando a Godot, por Ñapi; Onomancia; Horóscopo; Sumario de números anteriores. Revista Spes Unica nº 30 - Abril 2013 (Comprar versión impresa) Contenido: Editorial; Soneto 126, por Lope de Vega; Tlön, Uqbar, Orbis Tertius (última parte), por Jorge Luis Borges; La visitante, por Horacio Otheguy Riveira; Canelita o el paso de azúcar amarga (5º parte), por Chabela Ximénez; Divagaciones pelotudas, por María de la Paz Reyes Peña; Se me cayeron las alas; Lesiones del buen vivir, por Roberto Langella; Magníficos borrachos con su placentera amargura, por Guillem de Rubenhor; El arte como ansia de lo ideal (2º parte), por Andrei Tarkovski; Las Horaciones de Horacio, por Horacio Otheguy Riveira; ¿Quimecontás?, por Mariano Liebana; Los signos del horóscopo chino (Gato); Batman desencadenado (2º parte), por Oscar Ramentev; Misceláneas interrumpidas, por Horacio Otheguy Riveira y Roberto Langella; El arte de Sven Fennema; Onomancia; Horóscopo; Sumario de los números anteriores. El Astrólogo y la Tarotista (edición única y definitiva) (Comprar versión impresa)


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Consultorio Astrológico Spesunica Curso Integral de Astrología a distancia Inauguramos nuestro curso de astrología a distancia, el cual tiene una duración de seis meses, de cuatro clases por mes, de modalidad intensiva, racional y psicológica. Por medio de este curso, el estudiante adquirirá los conocimientos específicos y completos acerca de la confección e interpretación de la carta natal astrológica, Revoluciones Solares, cartas combinadas y sinastrías, y todas las técnicas complementarias que hacen al quehacer del oficio de astrólogo. La estructura del curso es modular, mensual y correlativa; esto significa que el alumno adquirirá por adelantado su vacante mensual, la que consta de un módulo de cuatro clases, por cada una que irá recibiendo un apunte de contenidos. La correlatividad de nuestras clases apunta a que nadie podrá "saltearse" módulos, ni obviar algunos de los primeros, aunque se contara con conocimientos previos. Sin embargo, las clases serán individuales y el alumno sí podrá "saltearse" meses de asistencia, sin perder la correlatividad; es decir, al regresar al curso, hubiera pasado el tiempo que fuere, retomará desde el mismo punto donde lo dejó. Se evaluarán exámenes mensualmente, y al final del curso habrá un examen integrador. Se otorgará entonces el certificado de asistencia al curso, y de reconocimiento del egresado como astrólogo. Todos los inscriptos al curso recibirán el kit de estudio, el cual consta de todas las herramientas y contenidos necesarios, absolutamente, para la realización de este curso, tales como: Todas las clases serán dictadas por Roberto Langella Tablas de Efemérides Planetarias para los siglos XX y XXI Tablas de Casas Otras diferentes tablas Plantilla para la confección de mapas astrales Presentación del curso y apuntes nº 1, 2, 3 y 4 Carátula personalizada para ir encarpetando los apuntes Fuentes tipográficas de astrología para la computadora Todos los alumnos tendrán una clase de dos horas en un día de la semana a convenir, por el programa de videoconferencias Skype Siempre y en todos los casos los alumnos podrán resolver sus dudas y cuestionamientos vía email. Los alumnos egresados encontrarán en Spesunica una fuente de consulta personalizada, para toda la vida. Téngase presente que la suma de los apuntes irán conformando un verdadero libro, tratado de Astrología. La cuota mensual es de U$S 40.- ($ 150.– de Argentina) por adelantado, mientras que quien desee pagar el curso completo, en una o dos cuotas trimestrales, el precio final es de U$S 200.- ($ 800.– de Argentina). Para una mayor información acerca de las características de este curso, descargue libremente el artículo "Presentación, Estructura y Temario", en nuestra sección de descargas.

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A la memoria de María de la Paz Reyes Peña (1962-2012) co-fundadora de esta revista y del consultorio astrológico Spesunica. Por siempre.

Spes Unica. Año 4 nº 31. Mayo de 2013 Editada por el Consultorio Astrológico Spesunica Dirección: Roberto Langella Registro de Propiedad Intelectual: En trámite. Impreso por Peecho B. V., Amsterdam, Netherlands Colaboran en este número: Horacio Otheguy Riveira; Mariano Liebana; Chabela Ximénez; Guillem de Rubenhor; Oscar Ramentev; Ñapi. Las afirmaciones y opiniones vertidas en los artículos y textos son de exclusiva responsabilidad de quienes los escriben. Se prohíbe la reproducción total o parcial por cualquier medio de esta publicación, sin previa autorización de la editorial. Contenidos registrados en www.safecreative.org Los números atrasados pueden ser obtenidos siguiendo este vínculo: http://issuu.com/robertolangella

¡Esperamos sus colaboraciones!


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