Page 1

Página

Año 3. Nº 20

1

Spes Unica A

S

T

R

O

L

O

G

Í

A

, O

T

T A R O R O S

T C

, U

P E

O N

E T

M O

A S

.

S .

, .

C

U

E

N

T

O

S

Y

Edward Hooper (1882-1968)

Escriben y colaboran en este número: Horacio Otheguy Riveira; Fabiana Villafañe; Guillem de Rubenhor; Jorge David Alonso Curiel; María Ester Rinaldi; María de la Paz Reyes Peña; Roberto Langella JUNIO 2012


P á g i n a

2

S p e s

U n ic a

Consultorio Astrológico Spesunica

Regale y regálese su propia carta natal astrológica (nuestro informe es elaborado de manera completamente artesanal y personalizada); NO ES PRODUCTO DE PROGRAMAS DE COMPUTADORA. Incluye: Análisis de la carta natal propiamente dicho, análisis del horóscopo personal anual, informe sobre vidas pasadas, lista de heráldicas, mapas astrales a todo color. Obtenga gratis un ejemplo de nuestro producto en nuestro sitio de descargas, y comprobará la calidad del tratamiento y presentación. Con el encargo de dos cartas natales (parejas, padres e hijos, etc.) REGALAMOS un informe sinástrico (comparación de cartas, para evaluar compatibilidades e incompatibilidades de la relación). Los primeros 15 consultantes de cada mes recibirán un informe numerológico (personalidad y destino) GRATIS. Descargue gratis desde nuestra sección de links el programa de Videoconferencias Skype, para que podamos atender on line las lecturas de Tarot y runas celtas; nosotros le diremos cómo instalarlo y configurarlo. Escríbanos para que podamos brindarle mayor información sobre nuestros servicios y formas de pago. Tómese unos segundos para visitar todas nuestras secciones, donde hallará más detalles. Visite nuestra web y vea más detalles, listas de precios, y encuentre en nuestros blogs artículos interesantes sobre astrología y otros temas; ¡los esperamos!.

www.spesunicastrologia.com.ar


P á g i n a

3

S p e s

U n ic a

Sumario Editorial

4

Noticias del mundillo literario

5

El huésped de Drácula (3º parte), por Bram Stoker

6

Súbitos, por Guillem de Rubenhor

8

El suicida, por Enrique Anderson Imbert

9

Ideas y bosquejos para una filosofía y una hermenéutica de la astrología (8º parte), por Armando Rey

10

Se me cayeron las alas

12

Divagaciones pelotudas, por María de la Paz Reyes Peña

14

Lesiones del buen vivir, por Roberto Langella

15

La poesía de Charles Bukowski, por Jorge David Alonso Curiel

16

Admirable, por Fabiana Villafañe

17

El Astrólogo y la Tarotista

18

Los signos del Zodíaco en la Historia (Virgo)

20

Golpes bajos, por María de la Paz Reyes Peña

21

Garganta de sombras, por María Ester Rinaldi

22

Tom Traubert’s Blues, por Tom Waits

23

Misceláneas interrumpidas, por Horacio Otheguy Riveira y Roberto Langella

24

El arte de Edward Hooper

26

Onomancia

29

Horóscopo

30


P á g i n a

4

S p e s

U n ic a

Editorial Las flechas del tiempo, la aljaba de la edad

En la Edad Media, cuando un arquitecto proyectaba el diseño y construcción de una Catedral, sabía de antemano que no iba a alcanzar con su vida para verla finalizada. Es decir, sabía que estaba trabajando para la posteridad de la manera más obvia y absoluta, y el único provecho que podía recibir en lo inmediato sería su paga y el gozo de hacer. Había un compromiso además que le hacía su mundo, de proseguir con la terminación de su obra inacabada. Era otro mundo, casi otra especie. Si existiera la máquina del tiempo, en contacto con un hombre medieval tendríamos la impresión— quizás mutuamente—de estar frente a un extraterrestre. ¿Quién de nosotros soportaría una forma de vida al estilo de la Edad Media? No se extraña lo que no existe, aquellos tipos no decían ―pucha, ¿cuándo alguien inventará el automóvil?‖, tal vez si se les hablara de la posibilidad de un vehículo que no requiriera de bestias para su funcionamiento, nos creerían locos o ―endemoniados‖, sospecharían de nosotros tener contacto con la brujería. Claro, pero en aquel contexto, y por lo mismo, brujería y demonio eran conceptos con un peso específico y unas dimensiones muy diferentes de los que tienen en la actualidad, ¿y cómo podemos estar seguros de esto?, porque absolutamente todo lo tenía. Hay valores que se han trastocado, hoy día no existe gente que trabaje como el viejo arquitecto de Catedrales, a sabiendas de no ver su fruto con-

cretado en vida, en la necesidad de que otros lo terminen. Y si hay alguien así en la actualidad, no lo querremos en nuestra familia, ni entre nuestros amigos. Porque esa persona se convertiría rápidamente en un indeseable, un mal ejemplo, alguien al menos quien no se acondiciona a las necesidades reales de nuestro mundo. En la actualidad no necesitamos de textos herméticos, la metáfora y el símbolo se vuelven exclusivos del ámbito de la poesía, por desuso y abandono en otros ámbitos. La historia del hombre es la historia de la aceleración vertiginosa, de la inmediatez, de presionar un botón que a su vez accionará sobre otro botón, desde Argentina, por ejemplo, para que se disparen fuegos artificiales en la China (no mucho más que eso es YouTube); la Teoría del Caos materializada y puesta en práctica todos los días. Pero necesidad y deseo no son las mismas cosas, aunque proyectamos y realizamos nuestros proyectos por ambas razones, por necesidad y por deseo. Cuando se cumple un deseo surge la necesidad de tener otro deseo, porque vivir no es mucho más que completar un camino y un tiempo hasta el momento de la muerte. Hace cincuenta años no extrañábamos Internet, porque no existía, y dentro de cincuenta años lo más probable es que esta nota que usted lee ahora ya no exista más, ni el soporte que la contiene, la revista entera, ni probablemente el medio por el que se publica. Y lo más probable es que esto no ocurra porque nadie la retire de ninguna parte, simplemente se perderá como un grano de arena en un multiverso más o menos condensado,

más o menos dispersos, de bytes que flotan en la nada. Aquel hombre medieval de las Catedrales no contaba con esta posibilidad; no había serialización, las producciones eran únicas. Cada texto que pasó entonces por una imprenta, o fue pasto del fuego o es hoy un incunable. Hoy podemos meter el registro de voz del mejor coro de cantos gregorianos del mundo en nuestros sintetizadores, hacerle cantar ―La Cumparsita‖ y prescindir para siempre de ese coro original, conformado por hombres, jubilarlos. Pero el deseo y la necesidad nunca serán la misma cosa. Mary Paz Reyes Peña Roberto Langella, Junio, 2012


P á g i n a

5

S p e s

U n ic a

Noticias del mundillo literario Revista Spes Unica, ahora también en papel Tenemos el agrado de informarles que a partir de ahora también se encuentra disponible la versión impresa de nuestra revista. La misma seguirá apareciendo de manera online mes a mes, como hasta ahora, para su lectura, impresión y descarga libre y gratuita. Solo esta novedad se trata de aprovechar – quien guste – el servicio que a través de Issuu nos ofrece ahora la Imprenta Peecho, con domicilio en Amsterdam. De esta forma la revista se halla disponible en dos tamaños, small (148 x 209) y medium (210 x 297), y puede ser impresa en blanco y negro o a todo color, lo que hace depender el precio, además de la cantidad de páginas de cada número. El costo final incluye el envío e impuestos, si los hubiere según el país de destino. Ni bien se realiza la compra se recibe vía e-mail una factura por parte de Peecho, con el correspondiente número de referencia. A México D. F. y a Buenos Aires, a nosotros nos tardaron 30 días en llegar nues-

tros pedidos, cuando Peecho indica que los mismos no deberían tardar más de 15 días laborales. Calculamos que el retraso pudo deberse a los feriados por el 1º de mayo, o a que esta gente aún necesita “aceitar” su sistema, que hace apenas unas pocas semanas que comienza (advierten que se toman

tres días para preparar las impresiones, ¡guau!). La calidad de papel, cartulina de las tapas, encuadernación y sobre de envío es excelente, y habiendo nosotros encargado el tamaño small nos encontramos que aún los artículos publicados con tamaños de fuente más pequeñas son completamente claros y legibles (y eso que usamos anteojos). Los precios por cada ejemplar promedian los 14,91

dólares (incluyendo gastos de envío e impuestos, si los hubiere), dependiendo de la cantidad de páginas de cada número que varíe esa cifra. Hay descuentos por cantidad y se aceptan pagos mediante Paypal. Momentáneamente nosotros no pensamos lucrar de modo alguno con esta nueva posibilidad. Si en algún momento se decidiera lo contrario, así lo informaremos. Por este motivo los interesados en comprar la versión impresa de nuestra revista lo harán de manera directa con la imprenta. Para ello ponemos a disposición los links respectivos a cada número de nuestra revista, en la página de la misma en el Faquin Blog. Más tarde estos “botones de compra” aparecerán también en nuestros muros de Facebook y Twitter. Al ingresar por el link entrarán a un formulario de compra con las posibilidades de configuración de tamaño y color de la revista; en los pasos siguientes se les informa el precio definitivo, rellenan sus datos personales y eso es todo; inmediatamente recibirán la factura correspondiente en vuestra casilla de mail. En fin, que lo disfruten.


P á g i n a

6

S p e s

U n ic a

El huesped de Dracula (3º parte), por Bram Stoker

L

a noche de Walpurgis en la que, según las creencias de millones de personas, el diablo andaba suelto; en la que se abrían las tumbas y los muertos salían a pasear; en la que todas las cosas maléficas de la tierra, el mar y el aire celebraban su reunión. Y estaba en el preciso lugar que el cochero había rehuido. Aquél era el pueblo abandonado hacía siglos. Allí era donde se encontraba la suicida; ¡y en ese lugar me encontraba yo ahora solo..., sin ayuda, temblando de frío en medio de una nevada y con una fuerte tormenta formándose a mi alrededor! Fue necesaria toda mi filosofía, toda la religión que me habían enseñado, todo mi coraje, para no derrumbarme en un paroxismo de terror. Y entonces un verdadero tornado estalló a mi alrededor. El suelo se estremeció como si millares de caballos galopasen sobre él, y esta vez la tormenta llevaba en sus gélidas alas no nieve, sino un enorme granizo que cayó con tal violencia que parecía haber sido lanzado por lo míticos honderos baleáricos... Piedras de granizo que aplastaban hojas y ramas y que negaban la protección de los cipreses, como si en lugar de árboles hubieran sido espigas de cereal. Al primer momento corrí hasta el árbol más cercano, pero pronto me vi obligado a abandonarlo y buscar el único punto que parecía ofrecer refugio, la profunda puerta dórica de la tumba de mármol. Allí, acurrucado contra la enorme puerta de bronce, conseguí una cierta protección contra la caída del granizo,

pues ahora sólo me golpeaba al rebotar contra el suelo y los costados de mármol. Al apoyarme contra la puerta, ésta se movió ligeramente y se abrió un poco hacia adentro. Incluso el refugio de una tumba era bienvenido en medio de aquella despiadada tempestad, y estaba a punto de entrar en ella cuando se produjo el destello de un relámpago que iluminó toda la extensión del cielo. En aquel instante, lo juro por mi vida, vi, pues mis ojos estaban vueltos hacia la oscuridad del interior, a una bella mujer, de mejillas sonrosadas y rojos labios, aparentemente dormida sobre un féretro. Mientras el trueno estallaba en lo alto fui atrapado como por la mano de un gigante y lanzado hacia la tormenta. Todo aquello fue tan repentino que antes de que me llegara el shock, tanto moral como físico, me encontré bajo la lluvia de piedras. Al mismo tiempo tuve la extraña y absorbente sensación de que no estaba solo. Miré hacia el túmulo. Y en aquel mismo momento se produjo otro cegador relámpago, que pareció golpear la estaca de hierro que dominaba el monumento y llegar por ella hasta el suelo, resquebrajando, desmenuzando el mármol como en un estallido de llamas. La mujer muerta se alzó en un momento de agonía, lamida por las llamas, y su amargo alarido de dolor fue ahogado por el trueno. La última cosa que oí fue esa horrible mezcla de sonidos, pues de nuevo fui aferrado por la gigantesca mano y arrastrado, mientras el granizo me golpeaba y el aire parecía reverberar con el aullido de los lobos. La última cosa que recuerdo fue una vaga y blanca masa movediza, como si las tumbas de mi alrededor

hubieran dejado salir los amortajados fantasmas de sus muertos, y éstos me estuvieran rodeando en medio de1a oscuridad de la tormenta de granizo. Gradualmente, volvió a mí una especie de confuso inicio de consciencia; luego una sensación de cansancio aniquilador. Durante un momento no recordé nada; pero poco a poco volvieron mis sentidos. Los pies me dolían espantosamente y no podía moverlos. Parecían estar dormidos. Notaba una sensación gélida en mi nuca y a todo lo largo de mi espina dorsal, y mis orejas, como mis pies, estaban muertas y, sin embargo, me atormentaban; pero sobre mi pecho notaba una sensación de calor que, en comparación, resultaba deliciosa. Era como una pesadilla..., una pesadilla física, si es que uno puede usar tal expresión, pues un enorme peso sobre mi pecho me impedía respirar normalmente. Ese período de semiletargo pareció durar largo rato, Y mientras transcurría debí de dormir o delirar. Luego sentí una sensación de repugnancia, como en los primeros momentos de un mareo, y un imperioso deseo de librarme de algo, aunque no sabía de qué. Me rodeaba un descomunal silencio, como si todo el mundo estuviese dormido o muerto, roto tan sólo por el suave jadeo de algún animal cercano. Noté un cálido lametón en mi cuello, y entonces me llegó la consciencia de la terrible verdad, que me heló hasta los huesos e hizo que se congelara la sangre en mis venas. Había algún animal recostado sobre


P á g i n a

7

mí y ahora lamía mi garganta. No me atreví a agitarme, pues algún instinto de prudencia me obligaba a seguir inmóvil, pero la bestia pareció darse cuenta de que se había producido algún cambio en mí, pues levantó la cabeza. Por entre mis pestañas vi sobre mí los dos grandes ojos llameantes de un gigantesco lobo. Sus aguzados caninos brillaban en la abierta boca roja, y pude notar su acre respiración sobre mi boca. Durante otro período de tiempo lo olvidé todo. Luego escuché un gruñido, seguido por un aullido, y luego por otro y otro. Después, aparentemente muy a lo lejos, escuché un «¡hey, hey!» como de muchas voces gritando al unísono. Alcé cautamente la cabeza y miré en la dirección de la que llegaba el sonido, pero el cementerio bloqueaba mi visión. El lobo seguía aullando de una extraña manera, y un resplandor rojizo comenzó a moverse por entre los cipreses, como siguiendo el sonido. Cuando las voces se acercaron, el lobo aulló más fuerte y más rápidamente. Yo temía hacer cualquier sonido o movimiento. El brillo rojo se acercó más, por encima de la alfombra blanca que se extendía en la oscuridad que me rodeaba. Y de pronto, de detrás de los árboles, surgió al trote una patrulla de jinetes llevando antorchas. El lobo se apartó de encima de mí y escapó por el cementerio. Vi como uno de los jinetes (soldados, según parecía por sus gorras y sus largas capas militares) alzaba su carabina y apuntaba. Un compañero golpeó su brazo hacia arriba, y escuché como la bala zumbaba sobre mi cabeza.

S p e s

Evidentemente me había tomado por el lobo. Otro divisó al animal mientras se alejaba, y se oyó un disparo. Luego, al galope, la patrulla avanzó, algunos hacia mí y otros siguiendo al lobo mientras éste desaparecía por entre los nevados cipreses. Mientras se aproximaban, traté de moverme no lo logré, aunque podía ver y oír todo lo que sucedía a mi alrededor. Dos o tres de los soldados saltaron de su monturas y se arrodillaron a mi lado. Uno de ellos alzó mi cabeza y colocó su mano sobre mi corazón. -¡Buenas noticias, camaradas! gritó-. ¡Su corazón todavía la-

te! Entonces vertieron algo de brandy entre mis labios; me dio vigor, y fui capaz de abrir del todo los ojos y mirar a mi alrededor. Por entre los árboles se movían luces y sombras, y oí cómo los hombres se llamaban los unos a los otros. Se agruparon, lanzando asustadas exclamaciones, y las luces centellearon cuando los otros entraron amontonados en el cementerio, como posesos. Cuando los primeros llegaron hasta nosotros, los que me rodeaban preguntaron ansiosos: -¿Lo habéis hallado? La respuesta fue apresurada: -¡No! ¡No! ¡Vámonos.... pronto! ¡Éste no es un lugar para

U n ic a

quedarse, y menos en esta noche! -¿Qué era? -preguntaron en varios tonos de voz. La respuesta llegó variada e indefinida, como si todos los hombres sintiesen un impulso común por hablar y, sin embargo, se vieran refrenados por algún miedo compartido que les impidiese airear sus pensamientos. -¡Era... era... una cosa! tartamudeó uno, cuyo ánimo, obviamente, se había derrumbado. -¡Era un lobo..., y sin embargo no era un lobo! -dijo otro estremeciéndose. -No vale la pena intentar matarlo sin tener una bala bendecida -indicó un tercero con voz más tranquila. -¡Nos está bien merecido por salir en esta noche! ¡Desde luego que nos hemos ganado los mil marcos! -espetó un cuarto. -Había sangre en el mármol derrumbado –dijo otro tras una pausa-. Y desde luego no la puso ahí el rayo. En cuanto a él ... ¿está a salvo? ¡Miradle la garganta. Ved, camaradas, el lobo estaba echado encima de él, dándole calor.

El final de este relato en el próximo número.


P á g i n a

8

S p e s

U n ic a

Subitos: No rman Cousins, la risa es cosa seria,

Y

po r Guillem de Rubenho r tan seria que hubo

reír.

Anatomía de una enfermedad,

un periodista que

El resultado fue el comienzo de

1976, y también Antídotos

descubrió que rien-

un proceso revelador que hasta

contra el pánico y la impoten-

do podía mejorar de una en-

entonces nadie había experi-

cia, de 1983.

fermedad terminal. Estaba al

mentado: diez minutos de risa,

Murió con 75 años de fallo

borde del colapso personal

una hora sin medicamentos. La

cardíaco, pero les ganó a to-

por acumulación de heridas: a

cosa no fue fácil, de entrada tuvo

dos los agoreros que le man-

quién no le ha pasado cientos

que abandonar el hospital por-

daron a la Muerte pisándole

de veces, después de todo.

que las risas “ martirizaban ” a

los talones desde bastante

Pero Norman Cousins arras-

los pacientes, generalmente da-

joven. Le vaticinaron inminen-

traba problemas de corazón,

dos al característico y premor-

te desastre orgánico muchas

entre otras dolencias, hasta

tuorio silencio ambiental.

veces, y se fue al otro barrio

Sucedió en Estados Unidos, su

23 años después del comien-

tierra natal. Cousins ya era cono-

zo de su enfermedad degene-

cido, luego lo fue más, inquieto,

rativa, y 35 años más tarde del

hiperactivo, autor de muchos

primero de muchos diagnósti-

libros, incluido el que desarrolla

cos de enfermedades cardio-

que de pronto una tarde no pudo moverse más. Postrado, no podía ni mantener un libro entre las manos. El proceso fue largo, pero gracias a un amigo que

vasculares.

le trajo caudalosa

Cousins fue un mo-

información médica

delo de confianza en

—y su natural interés

su propio dominio

por los aspectos

de la fuerza vital

emocionales ligados

contra todo pronósti-

a las enfermedades—

co.

descubrió que los

La revelación del

analgésicos que le

poder de la risa ge-

quitaban el dolor agu-

neró lo que hoy está

dizaban el proceso

muy difundido en el

degenerativo: tenía

mundo: la risotera-

que reducir de alguna

pia. Aunque parezca

la tensión de su cuer-

mentira, bastante

po provocada por el

gente llama a la

dolor, y así le llega-

puerta de los espe-

ron películas de Lau-

cialistas con un

rel y Hardy, Chaplin y Los Hermanos Marx, quienes le redescubrieron el placer de

mensaje: “ Mire usted, yo no su peculiar historia de la risa:

recuerdo haber reído nunca ” .


P á g i n a

9

S p e s

U n ic a

Y no me extraña. Esta socie-

idiota.

conmovedor tango de Carlos

dad por un lado incide en la

Norman Cousins descubrió el

Gardel y Alfredo Le Pera. Pero

importancia de luchar contra la

poder de la risa desde el punto

si nos apartamos un poco del

depresión y la tristeza, metien-

de vista psicológico, después

camino tortuoso que nos toca

do en vena renovados círculos

de revisar los hallazgos cientí-

vivir, a lo mejor descubrimos

viciosos de sonrisas de dentífri-

ficos de sus beneficios muscu-

un espejito tirado por ahí en el

co, pero al mismo tiempo sólo

lares y orgánicos en general.

que nuestro reflejo nos hace

valora en la cultura los dramas,

Aquello le empezó a suceder

partir de risa. Cuando llegamos

preferentemente las tragedias,

en 1968. Han pasado 44 años.

al cine o al teatro, ya lo hace-

y desprecia la diversión:

Ya lo sabemos: 44 años no es

— ¿Qué tal, es divertida la pelí-

nada, “ febril la mirada que

cula?

errante en las sombras te bus-

— No está mal. Me reí como un

ca y te nombra ” , que dice el

mos reídos y aplaudidos, y seguro que entonces, esta cosa tan seria de la risa… ya tiene otro color.

El suicida, por Enrique Anderson Imbert

A

l pie de la Biblia abierta -donde estaba señalado en rojo el versículo que lo explicaría todo- alineó las cartas: a su mujer, al juez, a los amigos. Después bebió el veneno y se acostó. Nada. A la hora se levantó y miró el frasco. Sí, era el veneno. ¡Estaba tan seguro! Recargó la dosis y bebió otro vaso. Se acostó de nuevo. Otra hora. No moría. Entonces disparó su revolver contra la sien. ¿Qué broma era ésa? Alguien -¿pero quién, cuándo? - alguien le había cambiado el veneno por agua, las balas por cartuchos de fogueo. Disparó contra la sien las otras cuatro balas. Inútil. Cerró la Biblia, recogió las cartas y salió del cuarto en momentos en que el dueño del hotel,

mucamos y curiosos, acudían alarmados por el estruendo de los cinco estampidos. Al llegar a su casa se encontró con su mujer envenenada y con sus cinco hijos en el suelo, cada uno con un balazo en la sien.

Tomó el cuchillo de la cocina, se desnudó el vientre y se fue dando cuchilladas. La hoja se hundía en las carnes blandas y luego salía limpia como del

agua. Las carnes recobraban su lisitud como el agua después que le pescan el pez. Se derramó nafta en la ropa y los fósforos se apagaban chirriando. Corrió hacia el balcón y antes de tirarse pudo ver en la calle el tendal de hombres y mujeres desangrándose por los vientres acuchillados, entre las llamas de la ciudad incendiada.


P á g i n a

1 0

S p e s

U n ic a

Ideas y Bosquejos para una Filosofía y una Hermenéutica de la Astrología (8º parte, ensayo), por Armando Rey Publicado por primera vez en la revista digital Gente de Astrología-GeA nº 23, diciembre de 2002. La lectura literal: Interpretación en el plano Tierra

T

ierra alude al plano de los hechos, en tanto que procesos culminados o en proceso de serlo, de un modo efectivo; es el plano de la conducta, de la manifestación consumada. En este nivel la interpretación presenta un aspecto taxonómico y descriptivo. La descripción de hechos: Las cosas son así o asá, o la manifestación de este símbolo acarreará tal o cual hecho; o, eres así o asá. Este plano incluye pues cualquiera de los otros planos, en tanto que hechos. Podemos así hablar de hechos materiales o biológicos, como también de hechos psíquicos, hechos intelectuales y hechos espirituales, en tanto que son objetos de descripción, categorización y clasificación, en construcciones nosológico-empíricas. Incluyen pues las tipologías psicológicas o astrológicas, los perfiles caracteriales, etc. Asimismo, la predicción, en tanto que predicción de hechos, queda integrada en este plano. Efectivamente, cuando al interpretar predictivamente el astrólogo alude o contempla el plano de los hechos (te morirás, te enfermarás, te casarás, etc.). También incluye la descripción de rasgos temperamentales, caracteriales y todas las nosologías psicológico-esotérico-espirituales, que apuntan siempre a la descripción de hechos – pasados, presentes o futuros – . Siempre que descubrimos fenómenos estamos en este plano. Tierra implica situarse frente al objeto de la percepción, considerándolo un factum, un ente que indistintamente de su plano existencial (físico, psicológico, etc.) se presenta como algo real, tangible y perceptible. Es el plano medible, perceptible y contundente por excelencia. Una interpretación, considerada

desde la óptica de este plano, es buena cuando se ajusta a los hechos en su vertiente taxonomizadora y descriptiva, y cuando acierta plenamente en la predictiva. La lectura psicoanalítica: Interpretación en el plano Agua “La interpretación (como la verdad), atañe a la causa del deseo, causa que ella revela, y de la demanda que con su modal arropa el conjunto de los dichos”. J. Lacan.

E

s el plano de las motivaciones. Cualquier manifestación que acaba siendo un hecho dado en el plano de tierra, viene siendo causada por una fuerza motivacional. Deseos, miedos, anhelos, ilusiones, etc., constituyen el factor motivante por excelencia. El plano acuático, así como los restantes, son planos invisibles; no se pueden medir ni ver ni tocar, lo que implica que hemos de atender no tanto a los deseos confesos del cliente, aquello que él o ella fácil y libremente expresan, o creen que motivan sus conductas. Usualmente, es necesaria una labor de cuestionamiento. El auténtico deseo no se muestra con facilidad; casi todas las veces, chocamos con una resistencia más o menos encubierta a penetrar en él. Ni el deseo ni el miedo, las grandes fuerzas motivadoras, se muestran, sino que aman esconderse tras las justificaciones y las explicaciones, del tipo hago esto (hecho, plano de tierra), porque bla, bla, bla (plano de agua, en un estadio inconsciente). El acto interpretativo pues se perfila en base a la capacidad del astrólogo de percibir todo un universo de lenguajes inconscientes (gestos, posturas corporales, tics, actos fallidos, equivocaciones, etc., etc.). Este nivel, femenino y receptivo, implica la necesidad presente

en todo acto interpretativo, de dejarse penetrar por la presencia del consultante. La escucha viene siendo en psicoanálisis aquel ingrediente sine qua non, que posibilita que una interpretación recoja, tenga en cuenta la demanda-necesidad inconsciente o no del cliente. La lectura metafórica-alegórica: La interpretación en el plano Aire “La letra mata”. J. Lacan.

E

n este plano la interpretación tiene en cuenta sobretodo el plano sociolingüístico. Por un lado, el orden social, del cual el cliente proviene. Dicho orden social incluye desde los rasgos más básicos y colectivos de su extracción social, hasta los más particulares, que implican su nivel intelectual y el dominiocomprensión del lenguaje. Y ello es necesario, porque el símbolo en su dimensión aérea, implica siempre un esfuerzo crítico -intelectual a realizar, tanto por el intérprete como por el cliente, para realzar qué condiciones socioculturales pueden impedir, obstaculizar o, por el contrario, ayudar en la tarea de comprensión del símbolo. Es el nivel en que el uso del lenguaje ha de ser exquisito, el rigor conceptual integrado con el nivel lingüístico, que el consultante puede entender. La lectura unitivo-mística: Interpretación en el plano Fuego

T

erreno de la interpretación prescriptiva. Aquí no importa lo que es, fue o será, sino lo que podría ser y/o debería


P á g i n a

1 1

ser. Fuego, plano de la potencia de ser, expresa siempre el conjunto de potenciales inherentes a cada situación de hecho. Plano de los dioses, asistimos al brote de una chispa iluminadora, que esclarece el tema, mediante un ¡ajá!. Surge un significado que se expande, mediante la intuición, y permite religar los diferentes planos bajo una imagen integradora, que revela los potenciales de crecimiento y consciencia implícitos en cada situación o acontecimiento vital. En este plano, la interpretación ha de despertar al cliente, ―literalmente hablando‖, puesto que en el plano fogoso se alcanza un nivel sin forma, de puro dinamismo, y/o fuerza impactante. El fuego actúa entonces como esperma que fecunda, llama que ilumina, comentario. Es el nivel más alto, la interpretación que alcanza este punto y en él se construye, de acuerdo a sus exigencias es una interpretación total; entonces y solo entonces podemos decir que la interpretación cumple su cometido, o que el astrólogo es capaz de desarrollar todas las posibilidades del acto interpretativo. Una integración que integra los cuatro niveles es una interpretación genuinamente transformadora. La Astrología busca reintegrarnos en el flujo y el cambio, por ello ha de ser transformadora; no busca ni debería buscar meramente describir la realidad, para eso ya tenemos a la ciencia, y nada mejor que ella para esta tarea. La ley científica tiene como pretensión describir un aspecto del comportamiento del universo, y a veces proponer teorías explicativas. La Astrología no es una ciencia, en este sentido, o no debería serlo; es una disciplina cuyos postulados, técnicas y métodos tienen la vocación de ayudar al ser humano, a instalarse diferentemente en esta realidad. No ha de ser meramente descriptiva, sino sobretodo prescriptiva. No ha de limitarse a informar acerca de cómo es la realidad, sino que ha de conformar una actitud de atención y conexión con el significado divino, inscrito en dicha realidad. Significado que usualmente queda velado a una atención enfocada en

S p e s

el aspecto descriptivo. Quede claro que no estoy en contra de la predicción y la descripción, como experiencia didáctica y usadas sabiamente, pues, dedicarnos a ellas ejercita determinadas facultades, y en determinadas circunstancias, también del consultante. Mi crítica consiste en el reduccionismo al que sometemos a la Astrología, cuando a este nivel descriptivo nos aferramos obsesivamente, y desde ahí pretendemos defender a nuestra

disciplina, frente a los prejuicios de la época. Lo importante del Universo y de nuestros destinos está precisamente cuando lidiamos con aquellos eventos que, o por mecanismos cuánticos, si se quiere, o por fuerzas mágico-espirituales, si así se prefiere, se nos presentan como acontecimientos únicos, que florecen una sola vez, y una sola vez nos regalan su significado, ese mensaje de la eternidad o del Espíritu, del que los hechos son portadores o portavoces. En el ejemplo anterior, el divorcio es el hecho futuro, cuando el astrólogo reduce su tarea a la de describirlo-predecirlo; se queda en la cáscara, en lo superfluo, dejando el meollo intacto, y traicionando así y aunque lo ignore, lo mejor de su posibilidad vocacional: Ayudar al ser humano a que re-construya su vínculo con el Universo, atendiendo al mensaje divino presente en cada hecho. Cuando el astrólogo enfoca su actuación de esta manera, está colaborando con la experiencia espiritual más esencial e importante: Religar arriba-abajo, adentro y afuera. Para ello no necesita ante

U n ic a

todo sino escuchar y/o leer el símbolo activo en aquel momento, e interpretarlo en términos de toma de consciencia del significado de la experiencia, acto que siempre ayuda al necesario despertar y darse cuenta de lo que realmente hacemos, y en dónde realmente estamos; sacudir a la consciencia cotidiana adormecida por tanta descripción, ayudándola a despertar a la magia y al misterio permanentemente presentes en cada hecho, en cada ser, en cada acontecimiento descrito o no, por la razón; abriendo el corazón a la única tarea real: Ayudarnos a conocernos, no como ego que se describe o se predice, sino como seres totales, únicos e indescriptibles, que están frente al inmenso reto de enfrentar a un universo y a un destino no menos apabullantes en dichos atributos, que requieren de la actitud pragmática de la mente, el corazón y el espíritu alertas, frente a los mensajes que amorosamente nos regalan las estrellas…

(Continúa en el próximo número)


P á g i n a

1 2

S p e s

U n ic a

Se me cayeron las alas (SEXTA parte) A la memoria de Eduardo Daniel Melgar

#141. 09-nov-2010 13:12 Alma Delia Chávez Rojas Nop, nop, nop, nada más erróneo que lo que comenta su persona, maese Eduardo. Si le parece esotérico o irreal en cuanto a mi identidad se refiere, pues que le puedo decir, véngase a México, específicamente a Colima ciudad de las palmeras- y compruébelo usté mismo, ya que a las pruebas me remito. O es más, ¿¿¿quiere hacer cuestiones personales para ser contestadas a manera de cuestionario??? sinceramente no tengo la culpa, el cap. Beto sea un ser tan legible y transparente que hasta a la lejanía de las tierras aztecas se pueda visualizar el cómo es. Por su parte el furioso no nos dio, por lo menos a mí, la oportunidad de elucubrar acerca de su persona, y lo que opiné de él solo es a vistas de lo que él mismo había aportado. En fin, maese, no crea que le hemos dicho mentiras, es más, ¡porque hablo por lo demás...! Que yo no he mentido acerca de mi referencia, así soy, simple, simplita. Nos vemos, porque ya ha empezado mi día. Un saludo.

#142 09-nov-2010 13:41 Eduardo Daniel Melgar Paso a comentarle los argumentos esotéricos que ha emanado su informe: come regularmente de día y de noche, lo cual indica un ingreso de proteínas y lípidos que a ese paso no puede dar menos de 70 kilos. Un metro noventa es demasiado espacio para los mexicanos, cuya estatura promedio es de 1,60. ¿Modelo empírica? Si se ve a sí misma como tal, está creída o se ve como Angelina Jolie, y el piececito enfermo indica que ha estado haciendo baile clásico delante del espejo curvo. Prefiero no opinar sobre darle clases a jóvenes en la universidad en vez de a los inocentes niñitos. Es una mujer fuerte de granja, enlaza potrillos y captura cerditos a mano limpia, usa vestidos solamente cuando va a fiestas, así que se deduce una predisposición al exhibicionismo tipo Ibiza. Hace 100 mil cosas por día, lo cual, según creo es muy exagerado, a menos que haga cosas que duran algunos segundos. Es rápida como Flash. En la iglesia le grita a la gente, eso está mal. Pelea a muerte con las uñas, mmm... mejor no opinar. Tarabilla no sé lo que es, suena a ametralladora. Voz ronquita, no sé, todos los que conozco con voz así empinan el codo o le quieren vender rifas. De los lentes, no puedo agregar nada, yo lo uso también y soy bueno. Bueno,

si le satisface la imagen que ha dado, espero su confirmación. #143 09-nov-2010 13:46 Antonio del Olmo Yo creo que cuando me autorretraté hace años fui bastante honesto. Me refiero a que mostré de modo explícito y sincero mi escaso talento pictórico y, ante todo, las pocas ganas que por aquel entonces tenía de seguir las instrucciones de mis maestros. No sé cuánto mido exactamente, dejé de medirme cuando me di cuenta de que medía siempre lo mismo y que cada vez tenía que levantar más la cabeza para mirar a mis compañeros. Estoy engordando, pero aún parezco delgado a simple vista. Mi primera novia decía que me encontraba un cierto parecido con Tom Cruise, aunque creo que se confundía de actor. De todos modos, no era muy observadora esa chiquilla. Y sí, jugaría bien al básquet si pusieran las cestas un metro más abajo. En serio, siempre me he preguntado a quién se le ocurrió ponerlas tan altas y cuáles fueron sus razones.


P á g i n a

1 3

#144 09-nov-2010 13:54 Eduardo Daniel Melgar Ojo, no haga nombres, ni Seijas ni Eva, ni siquiera Débora Frid y menos el súper deben enterarse de que este foro es literario con opiniones. Los canadienses han invadido el barrio, dicen que no son, pero pasan esquiando por el asfalto y sobándose las manos. Coincido con lo del furioso, si fuera ex-rugbier no usaría ese flequillo, que explica por qué se lleva por delante los alambrados, pero que no sirve para hacer un tacle. Más que infiltrado, es soluble en pampa. #145 09-nov-2010 14:00 Eduardo Daniel Melgar Ya que se pone a cantar, voy a afinar la viola don Olmo, a ver qué cosas me dicen tanto su fotito artística como su verba inflamada. Ojo a las confesiones, este foro es más sensible que pelo de araña. #146 09-nov-2010 16:06 Roberto Langella No achique, don del Olmo. A Picasso no le fue mucho mejor que a usté. #147 09-nov-2010 16:07 Roberto Langella Es verdad, no demos más nombres. Los canadienses están que arden.

S p e s

#148 09-nov-2010 16:09 Roberto Langella Aparición con vida de Humberto Trujillo Contreras, adelantado, pionero y fundador de este foro. #151. 09-nov-2010 21:46 Eduardo Daniel Melgar Beto, capitán. Estos entrecruces en el túnel del tiempo son interesantes, tal parece que no existimos recíprocamente ni nos leen, podríamos aprovechar para cualquier cosa, por ejemplo vender banderines de Temperley, ya saben porqué. Es como estar haciendo un asado y alguien que pasa por el humo nos diga ¡qué bien huele esta salsa! Si fuéramos cuerdos, las indicaciones de don Juan serían atendibles, pero creo que hemos abierto el cauce hacia el 2012 maya y todo indica que nosotros no estamos locos. Usté cayó en la trampa y exige la aparición de Humberto, yo exijo imitar el espíritu de Humberto, Lorena niña apoya a Marcos, don Juan quiere adoctrinarnos, Orlando disimula que es millonario, Alma quiere ser modelo, don del Olmo quiere que alguien le zapatee en la cara y pueda decir "ustedes lo hicieron". ¿O deberíamos avisarle que en este foro somos apenas unos cinco, que nadie se ha percatado de lo sano que es pavear? ¿O nos han echado y no nos dimos cuenta? A little help from my friends (Ringo).

U n ic a

#152 09-nov-2010 22:43 Antonio del Olmo Eduardo, me quedo con la inquietante idea de que en realidad fuimos expulsados hace tiempo y no nos hemos dado cuenta todavía. Es decir, estamos muertos, pero nuestro estado nos impide percibir el olor a fiambre que propagamos. Y los jefes, por no incomodarnos, nos tratan como si estuviésemos vivos. Da miedo todo esto, Maese.

Continúa en el próximo número...


P á g i n a

1 4

S p e s

U n ic a

Divagaciones pelotudas, Por maría de la paz reyes peña Quejumbrosos

E

stuve con la lata de una alergia que me provocaba estornudar a diestra y siniestra todo el tiempo, me quejé en todos los tonos hasta que mi flaco, harto de oírme (¡Putito! Yo si me banco que se la pase maldiciendo por todo, el muy neurótico), me dijo que yo era medio hipocondriaca. Esto no me causó nada de gracia, así que lo archivé en la sección de resentimientos en crecimiento, para que no se me olvide. Ahora, entre nos, debo admitir que lo de ser hipocondriaco viene en mis genes. Porque mi abuela Quetita, que en paz descanse, era maestra en el arte de convertir una simple gripa en la preocupación de su pobre madre, o sea mi bisabuela, Mary. La bisa, una mujer de hierro, (la versión inglesa se quedaba corta) muy mayor y encorvadita como un tres, tenía energía para hacerle de desayunar, llevarle a la cama las comidas, bañarla, vestirla, peinarla y defenderla de los muchos detractores que la criticaban por abusiva. ¡Qué bárbara! Sospecho que mi bisa tomaba hormonas de tarahumara. El caso es que mi abuela se la pasaba en cama quejándose de sus muchos males, los reales y los imaginarios, a pesar de que nadie más que su madre y su hija Luli, le prestaban atención. A lo mejor me tocó con su dedo índice y me transmitió el ―Don‖. Eso me recuerda que mi tía Cloty también es dada a poner los ojos en blanco y caer en cama cuando requiere que su esposo y sus hijos se concentren en ella en vez de andar conquistando victorias personales en sus profesiones. ¡Ah! Es un verdadero derroche de talento actoral cuando se agarra el respirador y luego de sorber una bocanada de gas dilatador de bronquios, toda ojerosa y resignada, se queja con voz ronca y quebrada. ―Es el asma, que cada vez estoy peor. El doctor dice que tendré que cargar un tanque de oxí-

geno si no me mudo a Europa. ¡Allá estaba yo tan bien!‖ A lo mejor de tanto verla me ha transmitido algo de sus dotes histriónicas, digo yo. No aspiro a superarla, es demasiado pedir. En cuanto a mis amistades, la verdad mi amiga Rebe no se queda atrás, sobre todo cuando me dice en tono dramático. ―¡Me duele la cintura, como que se me abre! ¡Horrible!‖ Bueno, yo la secundo, ―¡Me duele donde debería tener la cintura!‖ Luego está Saúl con su eterna guerra en contra de los despiadados triglicéridos. También le duele mucho un pie con cierta frecuencia, y por supuesto, ya no aguanta la pared bucal, porque tiene la manía de morderse por dentro cuando se pone tenso, y como se tensa a la menor provocación… Y si me pongo sincera, mi flaco no se queda atrás, con sus quejidos a todas horas, porque hace un calor insoportable, porque su insomnio lo tiene con los ojos de semáforo en alto, y para colmo nació contracturado, y como él es puro hueso… ¡Total! Que le duele el cuello, la cabeza y la uña del dedo gordo del pie. Y yo, tengo que confesar, sí, soy una hipocondriaca, una quejumbrosa, enfermiza, achacosa, o como quieren llamarme. ¡¡¡Buá!!! Mi padre, Dios lo tenga en su gloria, era fuerte como roble, mi madre, una verdadera muestra de estoicismo espartano, pero yo, me enfermé desde antes de nacer, por soy sietemesina. Además me dio bronquitis a los tres meses, hepatitis a los cuatro años, y tuve todos los accidentes inimaginables y en todos los niveles de gravedad. Y de enfermedades, bueno, ya tengo propuestas de las mejores universidades para quedarse con mi cuerpo y hacerle la disección para las mejores clases de medicina nunca imaginadas. Conozco todos los hospitales importantes de la ciudad, y me dan mi calendario cada año. ¡Ja!

Pero no me siento orgullosa, no crean que soy como esas personas que hasta compiten por tener enfermedades raras y de nombres extrañísimos y los repiten orgullosamente para todo el que les pregunte cómo están de salud. ¿Se han fijado? Hasta parecen disfrutar cuando comunican a los demás que el doctor les ha descubierto un síndrome rarísimo que sólo padecen unas cuantas personas en la isla de Krakatoa. Eso de la humanidad gemebunda, los hijos de Adán que sufren en este Valle de Lágrimas es recreado a cada momento por los enfermizos de todo el mundo. Y es que los seres humanos somos capaces de cualquier cosa, hasta de enfermarnos, si con eso vamos a lograr ser el centro de atención en nuestro entorno. Y si lo dudan, vean a su pariente hipocondriaco, y comprueben con que agradecimiento los trata cuando le permiten explayarse respecto a sus múltiples achaques. Los pobres se esforzarán por describir minuciosamente los terribles sufrimientos que tienen que soportar, y luego en recompensa los declararán como parientes favoritos. Así fue como el primo Vicente logró que su madre, la tía Cloty lo declarara heredero universal en su testamento. Ahora todos sabemos que la paciencia con la que la escucha y la atiende será recompensada con creces. Pero si ustedes no tienen la paciencia de mi primo, y les importa un bledo lo material y las competencias de enfermedades, lo único que pueden hacer es palmearle la espalda al hipocondriaco con todas sus fuerzas, que así el quejumbroso podrá presumir de que le han roto una costilla, y luego de sonreír de oreja a oreja declaren bien fuerte: ―‖Es que ya la edad se te vino encima, ni modo, es la ley de la vida‖. Y dejen que el que sufre se quede con su dolor, y vayan a disfrutar de lo lindo. ¡La vida es corta, es bella y no espera!


P á g i n a

1 5

N

aturalizar algo es volverlo de la especie que originalmente no es. Los ejemplos más comunes de naturalización son la nacionalización, la admisión en un club o secta, o en una religión. Es decir, para que algo sea naturalizado, debe intervenir algún grado de consenso. Alguna vez yo me nacionalicé español. Para ello debí presentar un pedido de admisión, reunir una serie de requisitos, y finalmente, ser admitido y reconocido por España, como a un natural de ese país. Desde entonces tengo un pasaporte de esa nacionalidad, que no es diferente al del resto de los originales, excepto por el hecho de que en el mío dice ―nacionalidad española, nacido en Buenos Aires‖; es decir, en otro caso esa frase sería un completo contrasentido. Eso es naturalizar, volver legítimo lo que no es per se. Sin embargo, vivimos naturalizando cosas sin consenso alguno, casi como decir que un español ha nacido en Buenos Aires, sin ―letra chica‖ que confirme la excepcionalidad del caso. El muy sabio I Ching dice en una de sus sentencias, más o menos, que cuando se vive en un estado de peligro permanente, se corre el riesgo de creer que eso es lo normal. Me recuerda aquellos chicos refugiados de la guerra, en Londres, pertenecientes a alguna parte de Asia Central o de Europa del este, que al poco de arri-

S p e s

bar empezaron a preguntar cuándo era que comenzaban los bombardeos. Esos chicos no sabían que lo normal es vivir sin estos, así de horroroso el caso. Hacía unas semanas jugaba un juego en Facebook, llamado ―Triviador Mundo‖, una competencia de preguntas y respuestas sobre temas generales, bastante interesante y entretenido. El juego permite a uno incluir sus propias preguntas, e incluso en determinado momento pide juzgar la validez de preguntas hechas por otros. La cuestión es que en determinado momento, en medio de la competencia, una de las preguntas fue: ―¿A qué país pertenece Gibraltar?‖; entre las opciones a responder estaban ―España‖ e ―Inglaterra‖. Desconozco la nacionalidad de mi contrincante, pero ambos optamos por la primera solución, sin embargo el sistema nos invalidó la respuesta, remarcando por buena a la segunda, ―Inglaterra‖. Con perplejidad, me quedo pensando si será que los administradores del juego exhiben así una postura colonialista ante la vida, o si el caso se deberá a la completa ignorancia de la persona que introdujo la pregunta. Para el caso me da igual, yo ya no juego más ese juego, por el mismo motivo. Una vez, en el lobby de un hotel en París, encontré sobre una mesa una guía de características telefónicas de todas partes del mundo, publicada por la empre-

U n ic a

sa Telecom. Realmente, era una guía muy completa, allí figuraban los números de los lugares más recónditos del mundo. Se me ocurrió revisarla, y en determinado momento, quise ver si figuraba la de las Islas Malvinas. No, no estaba, pero sí la de las islas ―Falkland‖, la versión inglesa del nombre de esas islas (hasta el corrector de Word no me reconoce esta palabreja, ja). Bueno, no creo tampoco que Microsoft sea ―pro-argentina‖, en la versión en inglés de Word, ―Malvinas‖ será subrayado en rojo, supongo. La cuestión es que una de las empresas telefónicas en Argentina es Telecom. Por lo menos debieron haberse mantenido neutrales, agregando las dos versiones de aquel registro, cuánto les costaba. Naturalizar el peligro, la falta de respeto, el insulto, las actitudes colonialistas e invasoras, son la sustancia básica y medular del estado de cosas a que hemos arribado como sociedad mundial que somos. Aprovecho para decir que confiscar lo que de por sí es fiscal, es una contradicción en sí misma. A buen entendedor, cuchillos de palo.


P á g i n a

1 6

S p e s

U n ic a

La poesía de Charles Bukowski, por Jorge David Alonso Curiel Hay que reivindicar la poesía de Bukowski; este escritor cuya obra tiene tanto interés como su propia vida.

D

e Bukowski, en todo el mundo, se ha leído más su narrativa, con sus novelas, sus libros de relatos y diarios, que su poesía. Está más olvidada y oculta ya sea porque el lector actual prefiera leer prosa a los versos, o ya porque no ha tenido la adecuada difusión. Pero se debe recuperar esta parte de la obra de Bukowski porque es en este género en el que el escritor se siente más libre para expresar, con su estilo sencillo y profundo al mismo tiempo, todo lo que tiene que decir. Temas de la poesía de Bukowski En su poesía, y al igual que en su prosa, encontramos mucho material autobiográfico. Vemos a un ser complicado, extraño, pero muy interesante que nos expresa, con su alter ego Henry Chinaski, su misantropía, su egocentrismo, su afición por las mujeres desequilibradas, su mala educación y obscenidad, su alcoholismo, su vida pendenciera y errática, su pasión por la noche, su independencia total, sus visitas diarias al hipódromo para apostar, su odio hacia la universidad y los profesores, la difícil relación con sus padres, pero también nos encontramos con la pureza y profundidad de un poeta romántico de nobles sentimientos, capaz de emocionarse con los más débiles o con la presencia de su hija pequeña, o con la cercanía de su propia muerte. Bukowski: poeta muy cercano Bukowski es mejor poeta que novelista, aunque como narrador tenga una calidad indiscutible.

Por lo menos en sus poemas el lector nota que el escritor se encuentra muy cómodo, y que da rienda suelta a todo su potencial creativo: el lector toca directamente con sus dedos a este artista tan especial que creía, como decía Pessoa, que el arte vive en la misma calle que la vida. Estilo de la poesía de Bukowski Bukowski escribía muchos poemas todas las noches con su ordenador, acompañado de su botella de vino y de sus cientos de cigarrillos rubios y de su música clásica. Su estilo es directo, claro, sencillo, prosaico pero lleno de verdad y emoción. También en sus poemas utiliza mucho la reflexión y la narración, así cientos de poemas son narraciones de escenas personales y ajenas llenas de sordidez, de realidad sucia, porque Bukowski es el gran escritor del realismo sucio, y que ha creado escuela: en España, por ejemplo, poetas como Roger Wolfe o Karmelo C. Iribarren siguen su camino. También hay que decir que olvida los versos de métrica clásica por el estilo libre, y que utiliza de forma muy personal las mayúsculas y los signos de puntuación. Es un autor total, con un mundo propio, y toda una forma de vivir y de escribir.

Bukowski, escritor provocador Para iniciarse en la lectura de esta poesía vale cualquier título de cualquiera de sus épocas. Además el lector español tiene la fortuna de que toda su obra esté publicada en editoriales del país. Ya sólo queda que el lector se anime a coger de las estanterías uno de sus volúmenes y meterse enteramente en esta aventura de leer a este artista que puede gustar o no, pero que a nadie deja indiferente, porque es de los escritores que crea acérrimos seguidores o enemigos implacables, pero que, de todas formas, respira verdad y calidad por todas las partes.


P á g i n a

1 7

S p e s

U n ic a

Admirable, por Fabiana Villafañe No creo en tu generosidad desinteresada ni que carezcas de pretensiones, Sé que con tu insólita preocupación por mi ocultas algo, porque apestas, Si me dices que ahora mis penas te producen insomnio y mortificaciones, Es que quieres cobrarme un alto precio por la atención que hoy me prestas. Lo más seguro es que como con mi oscuridad hago resaltar tu virtuosismo, Buscas lograr esa satisfacción que además nutre tu siempre insaciable ego, Admito que luces muy angelical cuando te colocas tan cerca de mi cinismo, Los mártires nos resultan más conmovedores cuando caminan hacia el fuego. Tu discurso está plagado de serena y pacífica comprensión, no me convence, Te enamoraste de tu imagen de mujer caritativa, tan generosa, casi una santa, Pero sé que no me oyes, no me escuchas, y menos te importa lo que yo piense, Mi rudeza, mi iniquidad, mi sarcasmo ácido, lo que yo soy, a ti no te espanta. Lo que más te preocupa es cuidar de la admiración, del respeto que te rodea, No quisieras caer del pedestal de persona excelente en el que estás trepada, Lo más triste que podría ocurrirte es hacer tus caridades sin nadie que lo vea, El sacrificio no tiene razón de ser si no hay público para saberse admirada.


P รก g i n a

1 8

S p e s

U n ic a


P รก g i n a

1 9

S p e s

U n ic a


P á g i n a

2 0

S p e s

U n ic a

Los signos del zodiaco en la Historia (Virgo) ( T o m a d o d e “ A s t r o l o g í a y C i e n c i a s A d i v i n a t o r i a s ” . B i b l i o t e c a B á s i c a M u l t i m e d i a . F . G . E d i t o r e s . M a d r i d , 1 9 9 8 ) .

Agatha Christie Año de nacimiento: 1891 Nacida en la vieja Inglaterra, Agatha Christie debe su popularidad a las numerosas novelas de intriga policíaca que han pasado de generación en generación y siempre con el mismo éxito. Perfeccionistas, meticulosos y sumamente perspicaces, los protagonistas de sus obras parecen reflejar la personalidad Virgo de su creadora. Agatha Christie es tan perspicaz en su vida real como en el desarrollo de sus novelas y comprende muy bien lo que gusta a sus vecinos, la vida artificial que ellos quieren tener al alcance de su mano, pero fuera de sus hogares, y se lo ofrece sin titubeos. Perfeccionista en su vida, es también perfeccionista en sus misterios, urdiendo unas trampas que se solapan y van guiando, a través de otra serie tácita de convenciones a los dóciles aficionados por sendas pretendidamente equivocadas. Lo que más atrae de esta sensacional autora de misterios es su capacidad para producir

historias en serie, con un argumento promedio más que aceptable y, en ocasiones, con ejemplos de lo que debe ser una narración modélica, que se ajusta a cánones clásicos de la exposición, desarrollo y desenlace, con ritmo, gracia y frescura. Prueba de ello es que Agatha Christie, con una técnica casi victoriana y unos modales de perfecta señorita Marple, se intro-

cillez que roza la inocencia. Digamos de paso que Hércules Poirot fue asesinado por Agatha Christie en 1975 y la muerte del detective parece un anticipo de que también a su creadora le llegaba la hora del adiós. Los nombres de Agatha Christie son muchos ya que utilizó algunos seudónimos como autora de novelas del corazón. Otros Virgo célebres en la historia son William Golding, Greta Garbo, Sofía Loren, Isabel I de Inglaterra y Lauren Bacall.

ducía en el corazón de sus lectores con la misma pícara ingenuidad de su celebérrimo personaje. Otra de sus creaciones más célebres es el detective belga Hércules Poirot. Este personaje no es el prototipo de hombre dinámico y arrojado que venza al crimen con su fuerza y la rudeza de su carácter. Sin embargo, puede llegar a deducciones tan sintéticas, desenmarañando la espesa selva de falsas pistas, apariencias, despropósitos y equívocos, con una sen-


P á g i n a

2 1

S p e s

U n ic a

Golpes bajos, por Mary Paz Reyes Peña

L

a escena más deprimente de mi vida fue cuando dos compañeras de la escuela secundaria se pelearon a trancazo limpio por el “amor” de un chico. Las furiosas rivales rodaron por el suelo entre jalones de cabellos, insultos y cachetadas. Yo estaba asustadísima de ver semejante demostración de falta de respeto por uno mismo; no supe explicar por qué, pero me puse muy triste de ver ese espectáculo. Luego presencié una terrible pelea verbal entre dos compañeras de trabajo, era mi primer empleo y creía que uno podía tener amigos en todos lados. Ahí descubrí qué significa darse un golpe bajo con toda la saña y certeza de hacer un daño irreparable. Tristemente, no fueron las únicas peleas que presencié en mi vida, he visto tantas. Hasta mi perrito se ha peleado ferozmente con el del vecino, sin consideraciones hacia mi persona, que me asusto con esas cosas. ¡Qué feo! Yo no soy una blanca paloma, he asestado golpes bajos a unos cuantos adversarios, sin miramientos. Pero créanme, era cosa de vivir o morir humillada ante los espectadores. Los seres humanos somos horribles a veces, la mayoría de las veces, si vamos a hablar con franqueza. Una de mis víctimas fue una pariente cercana a la que le dije algo que yo sabía era muy doloroso de recordar y de reconocer. Todavía recuerdo sus ojos, era una mezcla de sorpresa, incredulidad y dolor lo que se asomó a ellos. No me siento orgullosa de eso, me remuerde la conciencia y es de las cosas que me vienen a la mente y la reboto al instante, porque me duele

recordar. Y es que las palabras pueden ser armas mortales, y lo peor es que no se pueden recoger. Una vez echado fuera el veneno, no hay vuelta atrás. Uno puede matar con palabras al otro. Y eso, es algo que llevaremos en nuestra conciencia para siempre. Además, uno puede destripar a los vecinos, a los compañeros del trabajo o a los desconocidos, que las ofensas se las lleva el viento. A nadie nos importa demasiado lo que piensen los extraños, y si nos caen mal, menos. Pero un golpe bajo inferido por una ser que-

rido, alguien a quien has visto toda tu vida, y en el cual confías por ser parte e la familia… ¡Bueno, si uno no puede confiar en la familia…! Digo, uno siempre hace burradas, una cosa es decirle “patas flacas” a tu prima Dorita, y otra muy diferente es decirle que es fea como la endodoncia, y por eso no hay hombre que la quiera. Yo me puedo reír con mi prima Dorita de lo primero, pero de lo segundo… Una se queda con la sensación de “soy la más maldita de la creación”, y ya no hay más noches juntas viendo películas de terror, ni llamadas telefónicas kilométricas recortando a la familia. Se acaba todo, es como la peste, no queda nada. Eso me recordó a mi amiga Julianita, que una vez nos dijo a mi flaco y a mi que éramos “la peste”… Cuando lo recuerdo me da risa, y la adoro, porque sé que es

verdad, que somos peleoneros y terribles, como viejitos chotos. Ja! Pero cuando recuerdo lo que le dije a mi pariente y su cara de “anulada”, no me dan ganas de reír, me siento avergonzada de mí misma… sobre todo en las cenas navideñas, que es cuando no puedo evitar encontrarla. Ahora mismo estoy sufriendo de verdad, porque he presenciado una pelea donde se han dicho cosas terribles dos seres muy cercanos, que además sé que se aman. Pero s han dado con todo. Y ahora las heridas sangran profusamente. Ya está hecho. La relación está dañada para siempre. Alguna vez pensé en pedir disculpas a mi pariente, pero lo pensé mucho. “Perdóname por enterrar el dedo en la llaga y darle vuelta” No suena muy bien, suena a “se ahogo un niño, tapemos el pozo”. Con los extraños uno puede darse el lujo de ser maldito, al fin y al cabo ni somos nada. Pero la familia, aún la más maldita, la más hipócrita y desagradecida… en algún momento se muere el tío, o tu abuela, o el primo Norberto cae en la cárcel, o la prima Lucy se saca la lotería. ¡Uno tiene que estar ahí, es la familia! Yo sugiero que nos hagamos responsables de nuestra lengua, y que la dominemos, que no la dejemos actuar rápido, sin pensar bien en las consecuencias. Que no es lo mismo perder el empleo a perder el sueño varias noches, con visiones de la ti Cloty saltando por una ventana, herida mortalmente por nuestra lengua. En fin, creo que se nota que no estoy muy feliz que digamos, ven, eso me pasa por abrir mi gran bocota. .


P á g i n a

2 2

S p e s

U n ic a

Garganta de sombras, por María Ester Rinaldi

Bello resplandor, onírico destello serpenteando la claridad lunar… presentimiento acaso temeroso deslizándose artero en la negrura incipiente que aligera mis pasos…adónde voy, qué ignota melodía hipnotiza mi afán de búsqueda anhelante. Mis sentidos transmutan pensamientos plagados de irracionales miedos, ¿de dónde vengo? Tal vez de un tiempo escaso en sueños y empobrecidos rezos. Vaciamientos de pecados absueltos, de verbos repetidos y de vocales muertas. Mi numen, despoblada y reseca, hojarasca quebrándose al empuje del viento… ¿quién soy? Un eco sin voces, alicaído espectro de ancestrales designios, una sombra, pálida mortaja de palabras amorfas desnudas de sonidos. ¿Qué espero? La oscuridad alienta visiones que mis ojos deforman a su antojo, tal vez aún es ignota la razón de mi vuelo, metáforas ausentes acumulan historias, versos desdibujados que intento darles formas, esta inútil porfía de socavar la tierra, de arañar las simientes me dejó desvalida. Oh, el continuo sonar aletargado de las letras golpeando la memoria … y el vacío devuelve los vocablos que la noche devora como estériles brotes… garganta de indefinidas sombras.


P á g i n a

2 3

S p e s

U n ic a

Tom Traubert’s Blues, por Tom Waits Borracho y herido, no es culpa de la luna, tengo lo que me merezco; nos vemos mañana, ¿eh, Frank?, me prestas unos dólares para ir a bailar el vals, Matilda; vas a ir a bailar, Matilda, bailar el vals conmigo, Matilda, conmigo. Soy una víctima inocente de un callejón sin salida, y estoy cansado de todos estos soldados; nadie habla inglés y todo está roto, y mis zapatos están empapados para bailar el vals, Matilda; vas a ir a bailar, Matilda, bailar el vals conmigo, Matilda. Ahora los perros ladran y el taxi estaciona. Mucho pueden hacer por mí, te rogué que me apuñalaras; me desgarraste la camisa y estoy de rodillas esta noche; por el Old Bushmill’s me tambaleé; clavaste la daga en tu sombra de la ventana para bailar el vals con Matilda; vas a ir a bailar; bailar el vals con Matilda, conmigo. Ahora que la besé perdí mi San Cristóbal, y la máquina tragamonedas lo sabe, y los chinos disidentes y los signos despiadados, y las chicas que hacen strip tease van a bailar el vals con Matilda, vas a bailar con Matilda; bailar el vals con Matilda, conmigo. No, no quiero que me tengas lástima; los fugitivos dicen que las calles ahora no son para soñar;

la brigada de homicidios y los fantasmas que venden recuerdos quieren algo de acción; de cualquier manera ve a bailar el vals con Matilda, vas a ir a bailar el vals con Matilda; bailar el vals con Matilda, conmigo. Y podés preguntarle a cualquier marinero, y pedir las llaves del carcelero, y el viejo en la silla de ruedas lo sabe, que acusaron a Matilda, mató a cientos, y te seguirá adonde quiera que vayas, a bailar el vals con Matilda, vas a ir a bailar con Matilda; bailar el vals con Matilda, conmigo. Y es una valija maltrecha, para un hotel de un lugar cualquiera, y una herida que nunca se va a curar; no es una prima donna, el perfume está en una camisa manchada con sangre y whisky; buenas noches a los barrenderos, a los vigilantes que cuidan la llama y buenas noches para Matilda también.


P á g i n a

2 4

Bueno, León Felipe tiene un poema maravilloso, esperá, a ver si lo tengo, bueno, no, qué joder, nada de interrumpir, esto sí que es un súbito; lo cantó Dina Rot y lo grabó en un hermoso disco allá por los primeros 70; decía algo así como, no sé, a ver si me sale, lo esencial me saldrá; al final de súbito un carajo, esperá: SÉ TODOS LOS CUENTOS Yo no sé muchas cosas, es verdad. Digo tan sólo lo que he visto. Y he visto: Que la cuna del hombre la mecen con cuentos, que los gritos de angustia del hombre los ahogan con cuentos, que el llanto del hombre lo taponan con cuentos, que los huesos del hombre los entierran con cuentos, y que el miedo del hombre… ha inventado todos los cuentos. Yo no sé muchas cosas, es verdad, pero me han dormido con todos los cuentos… y sé todos los cuentos. No sé por qué me acordé de esto leyendo tu larga y estupenda carta, tan cargada de cuestiones interesantes. Dijo León Felipe: Me sé todos los cuentos, y vos reaccionás del mismo modo, lo que pasa es que tenés un lenguaje dentro de otro y otro más y el de FB lo usás con mucha deportividad, con fluidez, como un bailarín de claqué. Yo tengo la inmensa suerte de que conmigo hablás otro lenguaje, uno más íntimo,

S p e s

y que se reserva a las amistades verdaderas y con eso me basta. Yo lo hacía mucho antes de Internet, cuando participaba en muchos "asambleísmos" y en todos disfrutaba porque reinaba con la característica capacidad de seducción adjudicada a los Libra, pero después me sentía vacío, rabiando porque me había quedado sin nada, y de allí me vendrá justo lo que dices del ermitaño sin quererlo. He disfrutado mucho en trabajos en equipo y con muchos conocidos y amiguetes y algunos amigos y todo fue desapareciendo a la par del trabajo en común; cuando me aislé con el ordenador, porque no había otra, las relaciones también se fueron perdiendo; antes hablaba por teléfono mucho, ahora sólo e-mail, no cojo el teléfono ni loco, es más, cuando alguien me llama la hago corta, tiene que ser un charleta como yo para engancharme, sin el teclado no soy nada ni nadie, joder, qué letra de tango del siglo XXI. Hay una iglesia que me gusta mucho. En un barrio próximo, tardo una media hora en ir y cuarenta minutos en volver porque al regreso tengo una cuesta muy pronunciada en la que dejo el alma. A veces me resisto a ir por la jodida cuesta, pero la Parroquia de San Romualdo es acogedora, siempre y cuando no haya ceremonia. Pillé dos rituales y salí cagando: mala onda me dieron, el cura y los feligreses, como una reunión satánica con apariencia de beatífica. Así que procuro ir a horas en que no hay nadie, al mediodía: hay un techo de vitroux que torna muy luminoso el templo, un Jesús no crucificado y sobre todo una María sostenien-

U n ic a

do al niño, me quedo una media hora con oraciones y meditaciones y encuentro mucha paz: el niño que sostiene soy yo, sos vos, mi mujer, mis hijos: los niños del mundo que ansían sufrir lo menos posible, aunque el que ella sostiene fue martirizado. Paradojas de la existencia y de la religión. La iglesia está junto a una biblioteca, y raro es que no devuelva o tome libro o película (videoteca también es), por puro placer de andar dando vueltas entre libros, y después me tomo un par de vasos de vino en un barrestaurante español que hace tiempo tomaron un grupo de jóvenes chinas encantadoras, siempre sonrientes. Es el vino de la casa, el más barato que he encontrado. Por lo general te cobran, según el tamaño de la copa, hablando de los bares modestos, entre 1,20 y 1,50 la copa de vino con una tapita. Pues aquí las chinas lo tienen a 0,70, y no me parece malo, no es de tetrabrik. Pues bien, el otro día me reía solo porque me comentaba: A ver, tengo que llamar a Langella y que se venga en un taxi para acá y vea esto... En la barra un tipo con un botellín de cerveza hablando solo con un entusiasmo de psiquiátrico. Al principio creí que se dirigía a un señor que tenía en diagonal, pero no; nadie le daba bola, debía ser habitual: su discurso iba acompañado de gestos con la cabeza y las manos como si de verdad le escucharan, hablaba de "chapuzas" de fontanería, el correr del agua, y tal, todo coherente, pero lo repetía una y otra vez cabreado, pero sin exagerar, por lo chapucero del tra-


P á g i n a

2 5

S p e s

bajo, y añadía: "Claro, la gente ahí en el Internet dale que te pego, pero no se enteran de nada"... Yo había entrado para empezar a leer un librito que había sacado de la biblioteca, pero para el segundo vaso de vino me fui a una mesa donde el tipo no me molestara: Y le dije a Langella, ¿te das cuenta, flaco, cómo el "yo tengo unos valores" se va a la mierda con hombres de una pieza como este? ¡Esto sí que es un monumento a la Intoxicación del Monólogo! ¡El Soliloquio como una de las bellas artes! H. O. R. * Mi querido amigo, leo esta carta tuya y me surgen un par de reflexiones. En primer lugar, vos y yo somos de Libra, eso nos hace vivir de manera pareja una modalidad común acerca de la vida, una visión de la realidad, y también respecto de lo que son nuestras necesidades esenciales. Luego habrá mil y una diferencias acerca de qué hacemos con eso, dependiendo de nuestros temperamentos, nuestras historias de vida, etc., pero el punto de partida es el mismo. Los individuos de Libra somos particularmente gregarios. El "otro" tiene una particular significancia para nosotros. Dependemos mucho del "otro", tanto en lo individual como en lo colectivo. No servimos para ermitaños, aunque por contrastación podemos llegar fácilmente a eso. Pero por ejemplo, y como diferencia, alguien de Capricornio puede nacer ermitaño, realmente se basta a sí mismo, y vive feliz en esa condición. No es lo mismo que te aísles

porque el medio te daña, que es lo que podría pasarnos a cualquiera de nosotros dos. Una vez vi en una película, alguien le decía a otro "es inevitable que nos decepcionemos, porque inevitablemente ponemos expectativas en el otro, en la gente". Es verdad, cada vez que nos escribimos lo hacemos con la expectativa de volver a encontrar al Horacio y Roberto de ayer, ese que nos hizo reír o pensar, ese que nos conmovió. Si yo ahora respondo a esta carta tuya como lo haría X, faltaría a esa expectativa tuya. Hay márgenes, desde ya, uno un día puede estar más inspirado que otro, algunas cartas nuestras serán más interesantes que otras, pero nuestras expectativas de uno hacia el otro se mantienen vigentes. Hay un compromiso tácito también en cada uno, que es el mismo compromiso que cada uno mantiene consigo mismo, el de poder mirarse al espejo y no avergonzarse. Finalmente, amigo, teníamos tanto para dar a este mundo, y a nadie le importó. Decís que soy generoso, bueno, pero es la misma generosidad con que vos escribís tus artículos, hacés tus cosas. Cuando vos hacés eso no sos demasiado diferente a mí, departiendo por los muros de FB. Vos tenés tu campo mucho más delimitado, puede que yo sea más expansivo, más efectista también, y entonces llamo más la atención, me expongo más, pero no creo que yo sea más generoso que vos; nunca es cuestión de cantidad, sino de calidad. Si soy generoso, no es de manera consciente o voluntaria; si algo doy, es solo resultado de como yo soy. Como te decía la vez pasada, no sabría hacer una revista diferente a la que hago.

U n ic a

Es eso lo que hay, gusta o no gusta. Y ahora parece que gusta (ya va por las 888 lecturas), quizás mañana deje de hacerlo. Comentario aparte para el vermú de grifo y el bar de parados. Aaaaaaaaaaaaah, amigo, cuánto me hiciste extrañar España!, la champañeria de Barcelona, que también tenía esa modalidad, champán de grifo y todo el mundo de parado. ¿Y al final, cuál fue la excusa tonta que dio Solá para levantar la función?; qué actorazo, cuánto hace que no se lo ve por acá, y me parece que ni ganas tiene de que se lo vuelva a ver. R. L.


P รก g i n a

2 6

S p e s

U n ic a

El arte de Edward Hooper


P รก g i n a

2 7

S p e s

U n ic a


P á g i n a

2 8

S p e s

U n ic a

Consultorio Astrológico Spesunica Curso Práctico de Tarot a distancia Inauguramos nuestro Curso Práctico de Tarot a distancia, el cual tiene una duración de seis meses, de cuatro clases por mes, de modalidad intensiva, racional y psicológica. Por medio de este curso, el estudiante adquirirá los conocimientos específicos y completos acerca de tiradas y lecturas y sobre todas las nociones relativas a nuestra materia. La estructura del curso es modular, mensual y correlativa; esto significa que el alumno adquirirá por adelantado su vacante mensual, la que consta de un módulo de cuatro clases, por cada una que irá recibiendo un apunte de contenidos. La correlatividad de nuestras clases apunta a que nadie podrá "saltearse" módulos, ni obviar algunos de los primeros, aunque se contara con conocimientos previos. Sin embargo, las clases serán individuales y el alumno sí podrá "saltearse" meses de asistencia, sin perder la correlatividad; es decir, al regresar al curso, hubiera pasado el tiempo que fuere, retomará desde el mismo punto donde lo dejó. Se evaluarán exámenes mensualmente, y al final del curso habrá un examen integrador. Se otorgará entonces el certificado de asistencia al curso, y de reconocimiento del egresado como tarotista. Todos los inscriptos al curso recibirán el kit de estudio, el cual consta de todas las herramientas y contenidos necesarios, absolutamente, para la realización de este curso, tales como: Todas las clases serán dictadas por Roberto Langella o María de la Paz Reyes Peña, a elección del alumno. Mazo de cartas de Tarot Marsellés, de Botta (para imprimir). Mazo de cartas Zenner (para imprimir). Presentación del curso y apuntes nº 1, 2, 3 y 4 Carátula personalizada para ir encarpetando los apuntes Fuentes tipográficas para la computadora Todos los alumnos tendrán una clase de dos horas en un día de la semana a convenir, por el programa de videoconferencias Skype Siempre y en todos los casos los alumnos podrán resolver sus dudas y cuestionamientos vía e-mail. Los alumnos egresados encontrarán en Spesunica una fuente de consulta personalizada, para toda la vida. Téngase presente que la suma de los apuntes irán conformando un verdadero libro, manual de Tarot. La cuota mensual es de U$S 40.- ($ 150.– de Argentina) por adelantado, mientras que quien desee pagar el curso completo, en una o dos cuotas trimestrales, el precio final es de U$S 200.- ($ 800.– de Argentina). Para una mayor información acerca de las características de este curso, descargue libremente el artículo "Presentación, Estructura y Temario", en nuestra sección de descargas. www.spesunicastrologia.com.ar


P á g i n a

2 9

S p e s

O n o m a n c i a :

( p r i m e r a

L e t r a

p a r t e )

“ L ”

( t e r c e r a

p a r t e )

y

U n ic a

“ M ”

( T o m a d o d e “ A s t r o l o g í a y C i e n c i a s A d i v i n a t o r i a s ” . B i b l i o t e c a B á s i c a M u l t i m e d i a . F . G . E d i t o r e s . M a d r i d , 1 9 9 8 ) . LOURDES

LUCRECIA

Indica buen gusto estético y capacidad selectiva. Es propio de personas que tienen su propio criterio, pero que valoran las opiniones ajenas y, si las encuentran provechosas, no dudan en hacerlas suyas. Dinero: Les gusta tener siempre el dinero necesario para satisfacer todos sus deseos y necesidades. Amor: Buscan siempre nuevas experiencias. Trabajo: Son buenos profesionales, pero algo inconstantes.

Indica la necesidad de obtener ganancias en todos los órdenes de la vida. Es propio de personas que no hacen nada por altruismo, sino que, al contrario, actúan generalmente por interés. Dinero: Por encima de cualesquiera otras cosas, está el dinero. Amor: Es preferible vivir sin amor y en soledad antes que soportar la hipocresía. Trabajo: Son minuciosos realizando sus tareas. LUIS

LUCAS Representa el ansia de popularidad y el deseo continuo de superación. Es propio de personas que valoran más las manifestaciones externas, y los convencionalismos, que cualesquiera otras cuestiones de tipo más personal e íntimo. Dinero: Es el medio idóneo para lograr los fines propuestos. Amor: Suelen ser fieles a su pareja, y le muestran su cariño en público. Trabajo: Consideran al trabajo como una obligación. LUCÍA Un nombre que significaba preocupación por los demás y por todo lo que le rodea. Personas que valoran la amistad y la solidaridad. Suelen estar siempre dispuestas a prestar toda clase de ayuda a quienes lo soliciten. Dinero: Los valoran como se merece, pues sin dinero no pueden llevar a cabo sus proyectos. Amor: No conciben la vida sin afecto ni ternura. Trabajo: Desarrollan gran capacidad de trabajo.

Indica afán de superación, entereza y persistencia ante los diferentes avatares de la vida. Es propio, este nombre, de personas respetuosas para con sus semejantes y, por lo general, se desviven por ayudas a sus allegados. Dinero: Es necesario el dinero para no preocuparse por él. Amor: La fidelidad y la entrega a la otra persona, así como el profundo respeto a sus ideas, preside todo afecto. Trabajo: Un buen trabajo es lo más valioso que tenemos. LUZ Indica entereza, apasionamiento y energía. Es propio de personas que, por lo general, eligen el camino más difícil para lograr sus propósitos. No obstante, casi siempre obtienen aquello que desean. Dinero: Valoran el dinero porque es un bien indispensable para realizar determinados proyectos. Amor: En ocasiones no están a la altura de las circunstancias. Trabajo: Su profesión es lo primero y principal. MACARENA Indica paciencia y resolución, especialmente a la hora de resolver asuntos familiares o profesionales. En un

sentido universal, representa la entereza de carácter y la fuerza de las convicciones. Dinero: Nada puede llevarse a cabo sin antes tener resuelto el asunto monetario. Amor: Obtienen de sus amigos todo aquello que se proponen. Trabajo: Toman muy en serio su trabajo, oficio o profesión. MACARIO Alude a la presencia de la fortuna y el éxito, pero no en los grandes o decisivos proyectos, sino en las cosas de la vida cotidiana que se relacionan con las personas más cercanas y allegadas. Dinero: El dinero es necesario para no preocuparse de él. Amor: Cuando es verdadero, el amor es lo más decisivo que puede acontecer en la vida. Trabajo: Realizan con eficacia y esmero todas sus tareas. MAGDALENA Revela un talante apacible, nada proclive a iniciar nuevas aventuras o a cambiar de ambiente. Es propio de personas que prefieren echar raíces en un sitio, y rodearse de gente que merezca su confianza. Dinero: Teniendo lo necesario, y que les llegue para vivir dignamente, se contentan. Amor: Son afectivos y fieles en el amor. Trabajo: Les gusta que su tarea perdure.


P á g i n a

3 0

S p e s

U n ic a

Horóscopo de Junio por Roberto Langella

a

Aries Buen mes para el intercambio y las comunicaciones, hasta el día 21, en que podrán presentarse complicaciones en el hogar (estos desentendimientos pueden aparecer a partir del día 8). Fastidios en relación con niños, los hijos.

b

Tauro Buen mes para los negocios y las actividades comerciales. Puede invertir en objetos de arte, o en negocios vinculados con la estética. Buen mes también para los deportes y la creatividad.

c

Géminis Mes de cumpleaños para la mayoría de los de este signo. Comienzan con pie derecho en los negocios. Será este año que comienzan uno de enamoramientos, de importancia central en temas de pareja y romance. También de posibles peleas en el ámbito del hogar. A partir del día 12 se abrirán grandes oportunidades.

d

Cáncer También el mes de cumpleaños, pero solo para los del primer decanato. Se encontrarán muy ―mentales‖, a partir del día 8, con las emociones un tanto enfriadas, guardadas, de manera introvertida. Buen momento para los estudios.

e

Leo Un mes con el foco puesto en los proyectos. Seguramente se encontrarán un tanto introvertidos y

aislados, con la necesidad de disfrutar de la soledad y reflexionar acerca de los proyectos y del futuro. Mucha fuerza también en asuntos de negocios, de manera organizada, detallada.

f

Virgo Un mes para tomarse vacaciones de la profesión; posibles problemas con la autoridad. No es un gran momento tampoco en lo emocional; eviten discutir con sus madres. Sublimen tanta energía como de la que disponen ahora haciendo deportes.

g

Libra Noticias y muy buenas relaciones con el extranjero. Un gran mes para el pensamiento y el arte abstracto, del que tanto gustan. Cuidado con los accidentes y con ponerse en situación de recibir violencias de cualquier tipo.

h

Escorpio Fastidios por cuestiones que provienen del inconsciente. Un mes en el que ―no se hallarán a sí mismos‖, sin poder explicarse muy bien porqué. Las perturbaciones son de índole mental y emocional. Tómense vacaciones de sí mismos, en lo posible, y nada más dejen que pase esta mala racha. Para el próximo mes las cosas se componen.

Sagitario

i

Todo un mes para dedicarle a la pareja, un tema que cobra gran relevancia; un mes para disfrutar al respecto, mayormente de con-

versaciones y placeres intelectuales.

Capricornio

j

Cuídense del estrés y el agotamiento nervioso, que también les afectará emocionalmente.

Acuario

k

Un gran mes para la creatividad intelectual, y para disfrutar en relación con niños, o con los hijos. Tómense un recreo de la vida sexual.

Piscis

l

Problemas en el hogar por conflictos de poder (no discutan con sus padres). Para las mujeres, la posibilidad de encontrar pareja o de disfrutar activamente de ésta, si la tienen. Para los hombres, posibles peleas con sus parejas.


P á g i n a

3 1

S p e s

U n ic a

Consultorio Astrológico Spesunica Curso Integral de Astrología a distancia Inauguramos nuestro curso de astrología a distancia, el cual tiene una duración de seis meses, de cuatro clases por mes, de modalidad intensiva, racional y psicológica. Por medio de este curso, el estudiante adquirirá los conocimientos específicos y completos acerca de la confección e interpretación de la carta natal astrológica, Revoluciones Solares, cartas combinadas y sinastrías, y todas las técnicas complementarias que hacen al quehacer del oficio de astrólogo. La estructura del curso es modular, mensual y correlativa; esto significa que el alumno adquirirá por adelantado su vacante mensual, la que consta de un módulo de cuatro clases, por cada una que irá recibiendo un apunte de contenidos. La correlatividad de nuestras clases apunta a que nadie podrá "saltearse" módulos, ni obviar algunos de los primeros, aunque se contara con conocimientos previos. Sin embargo, las clases serán individuales y el alumno sí podrá "saltearse" meses de asistencia, sin perder la correlatividad; es decir, al regresar al curso, hubiera pasado el tiempo que fuere, retomará desde el mismo punto donde lo dejó. Se evaluarán exámenes mensualmente, y al final del curso habrá un examen integrador. Se otorgará entonces el certificado de asistencia al curso, y de reconocimiento del egresado como astrólogo. Todos los inscriptos al curso recibirán el kit de estudio, el cual consta de todas las herramientas y contenidos necesarios, absolutamente, para la realización de este curso, tales como: Todas las clases serán dictadas por Roberto Langella Tablas de Efemérides Planetarias para los siglos XX y XXI Tablas de Casas Otras diferentes tablas Plantilla para la confección de mapas astrales Presentación del curso y apuntes nº 1, 2, 3 y 4 Carátula personalizada para ir encarpetando los apuntes Fuentes tipográficas de astrología para la computadora Todos los alumnos tendrán una clase de dos horas en un día de la semana a convenir, por el programa de videoconferencias Skype Siempre y en todos los casos los alumnos podrán resolver sus dudas y cuestionamientos vía email. Los alumnos egresados encontrarán en Spesunica una fuente de consulta personalizada, para toda la vida. Téngase presente que la suma de los apuntes irán conformando un verdadero libro, tratado de Astrología. La cuota mensual es de U$S 40.- ($ 150.– de Argentina) por adelantado, mientras que quien desee pagar el curso completo, en una o dos cuotas trimestrales, el precio final es de U$S 200.- ($ 800.– de Argentina). Para una mayor información acerca de las características de este curso, descargue libremente el artículo "Presentación, Estructura y Temario", en nuestra sección de descargas.

www.spesunicastrologia.com.ar


Consultorio Astrológico Spesunica

A S T R O L T A R O T , P C U E N T O S C U E N T

O G Í A , O E M A S , Y O T R O S O S . . .

www.spesunicastrologia.com.ar robertolangella@spesunicastrologia.com.ar marypazreyespena@spesunicastrologia.com.ar

Un lugar de encuentro.

Spes Unica. Año 3 nº 20. Junio de 2012 Editada por el Consultorio Astrológico Spesunica Dirección: Roberto Langella y María de la Paz Reyes Peña Registro de Propiedad Intelectual: En trámite. Impreso por Peecho B. V., Amsterdam, Netherlands Colaboran en este número: Horacio Otheguy Riveira; María Ester Rinaldi; Fabiana Villafañe; Jorge David Alonso Curiel; Ñapi. Las afirmaciones y opiniones vertidas en los artículos y textos son de exclusiva responsabilidad de quienes los escriben. Se prohíbe la reproducción total o parcial por cualquier medio de esta publicación, sin previa autorización de la editorial. Mary Paz y Roberto registran sus contenidos en www.safecreative.org Los números atrasados pueden ser obtenidos siguiendo este vínculo: http://issuu.com/robertolangella

¡Esperamos sus colaboraciones!

Profile for Roberto Langella

Revista Spes Unica nº 20 - Junio de 2012  

¡Que la disfruten!

Revista Spes Unica nº 20 - Junio de 2012  

¡Que la disfruten!

Advertisement