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Edición N° 3 Revista La Mentira

NIÑEZ

Edición N° 3 Revista La Mentira

Edición N° 3 Revista La Mentira

Edición N° 3 Revista


DIRECTORA

EDITORIAL

Paola Bogotá

DIRECCIÓN DE ARTE DIAGRAMACIÓN Y DISEÑOCOLUMNISTAS:

Paola Bogotá

Carlos Rubiano

Estefanía Alves Andrés Olarte

CARICATURISTAS: Bernardo Higuera

César Leal

REDACTORES:

Monica Molina Juan David Higuera

Juan Pablo Alfaro

Paola Andrea Vargas Paola Andrea Vargas Julian Bahamon Andrés Bustos Alex Cano Ivana Nitti Marian kiddo

“una publicación de la revista juvenil La Mentira copyrights © 2014. prohibida su reproducción total o parcial, así como su traducción, sin autorización escrita de su titular. las opiniones de los columnistas son suyas y no reflejan la postura de la revista La Mentira., y por lo tanto ellos son responsables de las mismas”.

“Los niños son el futuro” esta es la premisa en la que pensamos siempre que hablamos de la niñez. Sin embargo, son pocos quienes se han detenido actuar para que la niñez cuente con entornos dinámicos, sustentables y proactivos que les genere una perspectiva de cambio para hacer una construcción de futuro. En esta edición de Revista La Mentira, los redactores abordan el tema de la niñez desde diferentes ámbitos , que van desde el medio ambiente hasta situaciones sociopolíticas en América Latina. ¡Bienvenidos a la edición número 3!

Paola Bogotá

CARTA DE LA DIRECTORA


LA MENTIRA. ABRIL

LA MENTIRA. ABRIL


MEDIO AMBIENTE

Texto de Paola Bogotá/ @PaoBogota

Apague las computadoras por la noche, no las deje encendidas ni en hibernación

Día a día la presencia de agentes químicos aumenta en el medio ambiente, causando daños graves en la salud del ser humano y del planeta tierra irreversibles. Es por ellos que te damos 5 tips para cuidar el medio ambiente

LA MENTIRA. ABRIL

Usa bolsas reutilizables, las bolsas de plástico son una plaga que daña al medio ambiente.

Pague sus facturas por Internet, ahorrarás millones de árboles cada año, evitando que sean talados.

LA MENTIRA. ABRIL


MEDIO AMBIENTE

NIÑEZ Y MEDIO AMBIENTE

Texto de Paola Bogotá/ @PaoBogota

Hoy en día existe gran nerviosismo por parte de la humanidad hacia el deterioro del medio ambiente. Con el transcurrir del tiempo, los recursos naturales son cada vez más escasos, repercutiendo en la calidad de vida de los seres humanos. Los grandes daños ambientales se ven visibilizados en el cambio climático y la contaminación, situaciones que tienen como resultado el aumento de la temperatura del planeta y alteraciones de catástrofes naturales. A partir de ello, no cabe duda que los niños en todo el mundo, han sido los más afectados. Por ejemplo, una investigación realizada por la Universidad Politécnica de Hong Kong demuestra que los niños en las escuelas tampoco están a salvo de la contaminación ambiental. Un estudio de 310 alumnos de 12 escuelas revela que los niños tienen una función pulmonar más débil de lo previsto.

El estudio pone en evidencia la grave situación de la contaminación ambiental y la importante que es encontrar una solución. Si bien la investigación se condujo en Hong Kong, no es difícil suponer que el resto de las ciudades más contaminadas del mundo se encuentran en una situación similar. Es por ello, que El centro escolar del cantón Colima alberga 500 estudiantes, de párvulos hasta noveno grado. En este recinto, los niños y niñas, no sólo se esfuerzan por adquirir los conocimientos que les servirán para enfrentar la vida, sino que también trabajan en construir una cultura diferente, de paz, armonía y respeto por la naturaleza, lo cual se ve reflejado en un colorido y artístico mural plasmado en la fachada de la escuela, que hace alusión a los valores humanos y al medio ambiente. LA MENTIRA. ABRIL

LA MENTIRA. ABRIL


LA MENTIRA. ABRIL

LA MENTIRA. ABRIL


OPINIÓN

ESTA ES LA GENTE DEL PRESENTE esta es la LA MENTIRA. ABRIL

Texto de Estefanía Alves @tifa_alves

Siempre asociamos la idea del futuro a los niños y aquí nuestro primer error. Equivocación que resulta determinante para el futuro próximo de todos, de ellos y del mundo que se busca seguir construyendo. La primera pregunta que deberíamos hacernos es ¿qué clase de personas queremos formar? ¿Por qué se siguen aplicando métodos pragmáticos? ¿En qué lugar se ubica la creatividad y las disciplinas artísticas en la formación de los niños? Empezando a desandar en respuestas posibles a todas estas preguntas encontramos profesionales docentes como Fabrizio Origlio que en su libro “La expresión corporal y la música en el ámbito escolar” afirma que “atender las posibilidades creativas y expresivas debería ser una función primordial de las instituciones educativas de todos los niveles ya que así, podrían encontrar y producir un marco cultural propio (…)”.

La educación está enfocada con el propósito de que los niños aprendan lo mismo que alguna vez adquirieron quienes se lo enseñan: de la misma forma, con los mismos contenidos y casi sin ningún ajuste acorde a las personitas a las que se les trasmiten esos modelos. Así es ahora y siempre y nadie parece estar cambiándolo a priori pero, si lo reflexionamos un minuto no hacen falta demasiados argumentos para convencernos de lo erróneo de una educación que contempla en bajísimos porcentajes las fluctuaciones del medio, de las sociedades y por tanto, de los niños a quienes tiene en frente sentados “aprendiendo”. Pregúntense cada uno de ustedes por qué avalan esta forma antiquísima: ¿qué es lo que sabemos los adultos que los niños no deben perderse?

LA MENTIRA. ABRIL


OPINIÓN ¿Tan magnífica es esta forma para no mutarla nunca e incluso para cuartear todas las nuevas posibilidades que se alcanzarían con solo observar mejor a las nuevas generaciones y sus capacidades? Posiblemente las respuestas sean negativas e incluso la mayoría de ustedes coincida conmigo y, sobre todo, con los profesionales docentes que ven en el sistema educativo único un elemento fundacional para acabar con la creatividad innata. La escuela que tenemos es la que premia el saber. ¿Qué tipo de saber? Ese que da respuestas acabadas, que no da lugar a la duda –incluso sabiendo que la duda es el principio de la búsqueda de un saber verdadero- y que no brinda espacio posible a la curiosidad propia de las personitas que forma a su imagen y semejanza. LA MENTIRA. ABRIL

Texto de Estefanía Alves @tifa_alves

Pues, la subestimación de los seres pequeños que mandamos a esa escuela es cruel y tajante, tanto es así que no considera verdaderamente la búsqueda propia. Es por este formato de educación que todavía se tiene a los niños sentados por horas escuchando y escribiendo, más parecidos a robot que a seres humanos porque parecen programados para aprender y absorber lo que les damos como verdad y nos olvidamos que tienen un cuerpo que se puede expresar. El saber sigue estando relacionado con una cierta cantidad de contenidos que –y pregúntenselo a cualquiera- no entendemos con sinceridad para qué sirven pero hay que saberlo.

¿Qué hacemos con la capacidad creativa de los niños? ¿Por qué las asignaturas relacionadas al arte siguen siendo subestimadas y colocadas como horas poco importantes dentro del espacio educativo? Todo lo que no se cambie ahora ya está influyendo directamente en el mundo girará en unos años más y estas preguntas que planteamos tiene que ser un impulso para desterrar también la infeliz frase de “los niños son el futuro” para empezar a darnos cuenta de que son el presente, un presente que estamos pisoteando y moldeando para nunca poder ener un futuro distinto. LA MENTIRA. ABRIL


OPINIÓN

MALDITA MADUREZ

A LA MENTIRA. ABRIL

Texto de Andrés Olarte @andresolarte

Personalmente, creo que al niño le van a servir ese par de materiales redondos de metal; pero seguramente, le serviría mas una palabra, un abrazo, un beso y por qué no unos minutos de compañía en esa calle. Cuando un adulto tiene problemas y el niño los nota, actúa de manera completamente diferente para apoyar al mayor. Probablemente, por no contar con monedas propias, el niño tiene que sentir en realidad la gravedad de la situación. Se sientan a estar con el adulto, se apropian del problema del otro y además buscan, de manera desesperada, arrancar el máximo trofeo para ellos: Una sonrisa de aquel rostro angustiado.

En un 99% estoy seguro, que si un niño ve a un adulto en la calle, sin escuchar las opiniones de un tercero, decidiría hacerle compañía, por qué no tratar de hacerlo sonreír o intentar en lo posible que la persona se sienta mejor.

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OPINIÓN

Por otra parte, como vimos todos en el libro infantil Momo, de Michael Ende, el tiempo también es un factor determinante, de nuestra forma de vida.

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Texto de Andrés Olarte @andresolarte

El común “no tengo tiempo”, es una bofetada a la felicidad real de los individuos. ¿Alguna vez han escuchado a un niño decir eso? Naturalmente, la respuesta a la inquietud es no. Pero, somos tan perversos que les arrancamos esa libertad a nuestros hijos. Es una catástrofe, que un niño tenga que decirle a sus amiguitos: “No tengo tiempo”, en un hermoso día de verano, donde las plazas retoman su sentido con pasos de pequeños que llenan el ambiente, con sus risas inocentes poco valoradas como resultado de la maldita madurez. La época más linda de la vida, para muchos, es la niñez. Es un periodo de tiempo, en el que la vida se ve completamente diferente a como la ve una persona adulta. Muchas veces, los niños nos dan demostraciones de calidad humana, que seguramente ni un premio nobel de la paz, pueda llegar a mostrar algún día, con toda su filantropía.

Para un niño, con plena seguridad lo digo, es más valiosa una sonrisa y un abrazo fraternal que una cuenta con varios ceros en Suiza; por su parte, el mundo del adulto “maduro cognitivamente”, gira en torno de la moneda, el trabajo y el “desarrollo” de sus vidas. Pero ¿No sería más lindo el mundo si pensáramos como los menores? Para mí, la respuesta es más que clara. Si. Por estas fechas, es casi una locura pensar que ayudar al prójimo es una obligación moral. Cada segundo que pasa, somos seres más y más individualistas. Por eso, es que cuando pasamos por una calle y vemos a un niño en la calle, se nos parte el alma, pero ¿Qué hacemos para aportar significativamente en el cambio de la vida de este menor? Usualmente, sacar unas monedas del bolsillo, no muchas eso sí, para sentir que estamos haciendo lo correcto.

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CULTURA

n o ap

J o t Kio

h c n mo

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n a i l Ju

n o m

a h a B

En mi primer viaje llego a Japón, un lugar desconocido y muy lejos de donde vivo, al pisar tierra me recibe una Chica mexicana llamada Sofía, que vive hace mucho tiempo en Kioto una ciudad que guarda mucho misterio y del cual fui testigo. Caminábamos juntos por una hermosa calle de esa ciudad, de color rojo anaranjado característico en sus fachadas y objetos que adornan la arquitectura, hacia una noche fría pero agradable, de repente nos salta una criatura de largo cabello que descubre unos colmillos enormes y unos grandes cuernos en el cráneo, yo pego un grito fuerte del gran susto pero ella solo ríe a carcajadas, alguien nos dice Ikuzo, Ikuzo, Sofía me dice que debemos ir con ella, una joven de largo cabello negro, ojos rojos, un par de enormes alas con plumas negras y una brillante y afilada Katana es un (Es un sable japonés, de filo único, curvado, tradicionalmente utilizado por los samuráis); nos dice: eso era un Abumikuchi, extraña criatura peluda y buscaba el alma de usted dos, yo le pregunté por qué nuestra alma,ya que vengo de otra cultura diferente a la de acá, pero ella alterada me

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CULTURA

Texto de Julian Bahamon/ @julianbahamonch

grita que por que la estaba viendo, si los mortales no pueden ver a los Shinigami que son los dioses que invitan a los seres humanos a morir, pero con Sofía nos miramos para comprobar que estábamos completamente vivitos. Entramos a un lugar de luz tenue, una mesita pequeñita sin sillas a tomar Té, en las paredes estaba plasmada ideogramas, símbolos que yo no entendía y Sofía no me quería decir, de repente aparece de nuevo la chica para decirnos “demonios, soy una Shinigami horrible” acabo de revelar el secreto y la vida de nosotros tres corre peligro, entro poco a poco en pánico, no sé si creer o seguir como si nada ha pasado, el mesero me pregunta que por que yo hablo solo, si es costumbre en mi país, ahí caigo en cuenta que si es verdad, los mortales no ven a los Shinigami, ¡pero yo no estoy loco!, me digo a mí mismo, la chica nos lleva a donde Shinigami-sama, el superior de ellos, llegamos ahí y veo en el lugar un sin sentido de la simetría o de la lógica, un mundo fuera de los parámetros de orden de un simple humano mortal, Debías morir en manos de ese Oni,- creo que me estaba arrepintiendo de ir a Japón,

no sé en qué estaba metido. -Debes matar al zorro de nueve colas que dirige a los oni y así podrás olvidarlo todo y no te sacrificaremos por toda la información que ahora tienes sobre nosotros, me dijo el Shinigami-sama, salimos corriendo con Sofía, pero no éramos los únicos, otras personas también corrían en busca de algo, Sofía saca un Yumi de algún lugar, y me dice con esto matamos al zorro de nueve colas, cuando veo a ese animal, veo gran cosa, imposible de asesinarlo, apunto hacia el corazón, pero Sofía me interrumpe y me dice, Julián, ¿no te has dado cuenta?, todos los que corren son turistas llenos de miedo, así es el recibimiento que hacemos acá, bienvenido a Kioto.

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EDUCACIÓN

CONSTRUCCIÓN

DE NIÑEZ

esta es la Soy colombiana y tengo 28 años. Durante mi infancia dos cosas eran muy típicas en mi hogar: una, acompañar las levantadas tarde de los fines de semana con el programa de televisión “Cuentos de los Hermanos Grimm” (producción japonesa que relataba con dibujos animados cuentos, en su mayoría, del norte de Europa recopilados por dos hermanos alemanes) y, otra, que reforzando algunas enseñanzas de mi escuela, mi padre relatara de memoria fragmentos de los cuentos y fábulas del poeta y escritor colombiano Rafael Pombo. Yo jugaba a la pelota, brincaba encima de llantas de carro hechas sillas en el parque del barrio, saltaba lazo y golosa y me encantaba agarrarme de puños con mi hermano y sus amigos… ¡Ah tiempos aquellos!

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Texto de Paola Vargas

Ahora, un poco más grande, y con la mayoría de mis amistades de la infancia ejerciendo papel de padres y madres, veo que lo muy típico en sus hogares, en referencia a la infancia de sus hij@s, gira alrededor de la última película de Disney, el último juguete de acción publicitado en TV o en internet o la nueva canción “boom” en la radio que parece remplazó la clásica ronda infantil. Muchos de estos niños juegan en su iPad, en su consola de video juegos o en su celular, otros tienen una gran colección de juguetes Mattel y otros se divierten corriendo en el parque. Aunque pareciera un llamado a la nostalgia cargado de resentimiento por la buena fortuna de los niños y niñas que me rodean (jajajaja), no me hago lío… los tiempos cambian y cada niño bien se goza su presente como le va tocando... No obstante, a pesar de que es evidente que las formas y los medios cambien, lamentablemente, pareciera que lo único que poco cambia y persiste es el mensaje. Explico: si entendemos que tanto los juegos como los cuentos (y las películas y los programas de TV y la música…) cargan consigo una historia específica que habla de un lugar de enunciación propio y, por ende, son la representación de una realidad imaginada por los autores y recreada con una narrativa específica que propone formas de ver y construir el mundo, podemos afirmar que los juegos y los cuentos, entre muchas narrativas ligadas a la niñez, parten de ideales cargados de prejuicios, de formas de ser estereotipadas, de crímenes y castigos, de violencia legitimada en la autoridad. Ayer y hoy, el proceso de enseñanzaaprendizaje que se camufla en el cuerpo del juego y el cuento, adelanta la construcción de roles sociales fundados en ideales que, a mi parecer, no deberían ser tan poco problematizados, tan naturalizados.

Podría discutir frente a porqué al “Gato Bandido” de Pombo le tocó regresar a su hogar rogándole comida a su madre, o porqué “Simba”, “Dumbo” y “Bambi” tuvieron que sufrir grandes tragedias al interior de su familia para poder llegar a ser grandes personajes de su historia, o porqué las hienas del “Rey León” tienen acento mexicano o porqué el villano de “Despicable Me 2” es un latino con restaurante mexicano y bailarín de salsa… pero me detendré un momento en algo que, en realidad, me preocupa más… los roles de género construidos y normativizados a través de estos dispositivos (cuentos, juegos, películas…) que han construido a los niños y niñas de ayer y hoy.

Rafael Pombo

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EDUCACIÓN Como contaba en las primeras líneas de este texto, yo era una niña feliz jugando fútbol, armando coliseos para las peleas en el patio del colegio jugando a ser “Caballeros del Zodíaco” y, por supuesto, jugando a pelear (que puede doler lo mismo que cualquier pelea, pero con la garantía que sigues siendo amigo de tu rival porque “es jugando”)… A esta altura, queridísimo lector, usted entenderá cuantos pre-juicios levantó la niña que jugaba “juegos de niños” y necesitaba que la “juntaran” con las niñas “normales” a jugar “juegos de niñas”…

En realidad no sé qué me molestaba más en ese momento, supongo que el simple hecho de que no me dejaran divertirme era suficiente para odiar a cualquiera; pero, ahora, no sé qué me molesta más de ese recuerdo (situación que se replica en muchas historias de niños y niñas que son y se divierten en su ingenua espontaneidad) si el hecho de que la mayoría de estas recomendaciones y normas frente a lo que una niña debía jugar vinieran de voces adultas o que los “juegos de niñas normales” representaban una forma única de ser mujer, una forma estereotipada que condenaba a la mujer a las labores de la casa, a las redes del cuidado de la vida, a los goces de la estética banal, a la debilidad física, a la vulnerabilidad y a la entrega sumisa al hombre y al hogar. No voy a negar que más de una vez jugué con gusto a “la cocinita”, que arrullé un muñeco llorón jugando que era mi hijo, que maquillé y peiné a cuanto muñeco que tenía pelos hasta dejarlo calvo… y me divertí… pero era horrible que cuando mi hermano jugaba y se divertía conmigo en estos juegos se lo llevara algún adulto porque esos no eran “juegos de niño”. LA MENTIRA. ABRIL

Texto de Paola Vargas

Aquí entonces se hace necesario recordar cómo los príncipes (todos guapos) de los Grimm siempre sufrieron algún tipo de maldición de alguna hechicera, maldición que colocaba a prueba la lealtad, la fidelidad, el desinterés económico, o las capacidades culinarias de sus futuras esposas. Aquí mismo podemos enlistar la serie de princesas Disney vestidas de color rosa y pastel (todas guapas) que pasaron de vidas tristes, pobres y llenas de sufrimientos, a vidas plenas ante el rescate de su hombre y la sentencia “y vivieron felices para siempre”, por lo general después de algún matrimonio o el nacimiento de un niño. La mayoría de estas mujeres que logran su felicidad no solo son bellas, son buenas en las labores del hogar (recuerden a Blanca Nieves atendiendo los 7 enanitos o a la Cenicienta limpiando los rincones de la casa de su madrastra), son obedientes, son frágiles, y a pesar de que todas son valientes, ninguna es plena hasta no encontrar a su hombre amado. ¡Ojo! No estoy diciendo que las mujeres no puedan soñar con una vida al estilo cuento Disney, la felicidad es un asunto subjetivo y vestir de rosa y pastel o desear ser madre o esperar la realización femenina en el encuentro con un hombre, no es el tema que quiero colocar en discusión… el problema, que me parece estructural y preocupante, es cuánto hemos naturalizado los roles femeninos y masculinos con base en un modelo de sociedad patriarcal (machista), blanco (racista) y heteronormativo (homofóbico). LA MENTIRA. ABRIL


EDUCACIÓN

LA MENTIRA. ABRIL

Aplaudo y promuevo la lectura de todo tipo de cuentos y narrativas, los de ayer y los de hoy, los que solo se encuentran en papel, lo que son televisados y los que solo cargan si hay buena conexión a internet. Aplaudo y promuevo el juego (físico, mental, de habilidad, de fuerza, con el cuerpo, con la máquina) como forma de reconocimiento del cuerpo y la diversión, del cuerpo y la presencia del otro, como forma de pasar el tiempo. Solo dos cosas: La primera, ser consciente de las cargas simbólicas y los proyectos de sociedad que trae consigo cada uno de estos dispositivos, permite un goce más pleno, más crítico y más honesto en el momento de contar un cuento o jugar un juego (o dejar de contar este cuento o cohibir que alguien juegue aquel juego). La segunda, volver a los niñ@s y confiar en su inmensa capacidad de improvisación, en su gran creatividad y su potencialidad innovadora, nos permitirá volver a ser niños sin tantas cargas y prejuicios, nos permitirá crear nuevos cuentos, nos permitirá jugar nuevos juegos. Bienvenidos entonces los nuevos juegos sin roles de género (o de raza, o de clase) fijos y jerarquizados! Bienvenidos entonces los nuevos cuentos con princesas que son felices y se sienten realizadas con unos cuantos kilos de más, sin castillos y zapatillas de cristal, en soledad o bien acompañadas por otra princesa! Bienvenida la subversión desde una nueva cultura, desde una nueva narrativa, desde nuevos procesos de enseñanzaaprendizaje!

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EDUCACIÓN

LA EDUCACION: ¿UNA UTOPÍA? LA MENTIRA. ABRIL

Texto de Alex cano

Quedé perplejo cuando comencé a descubrir los primeros pasos de la Educación en Nicaragua. Los aportes innumerables de la doctora Isolda Rodríguez Rosales, se ven reflejados en tres tomos de carácter histórico, los cuales evidencian los cambios avasalladores que hemos experimentando en el transcurso del tiempo. De dichos cambios no se escapan los países latinoamericanos, para bien o para mal. Otros aportes de perfil históricos, los ha realizado el doctor Carlos Tünnermann Bernheim, sin duda, podemos conocer ante su pluma ágil, el recorrer de nuestra magna universidad Nacional Autónoma de Nicaragua UNAN. Los cambios resultan lamentables en todas las facetas oficiales, cada gobierno y sus políticas que empañan dicha tarea humanística, unos más que otros. Se ha dicho y repetido que la niñez debe ser la primera atendida, pues bien, forman parte de ese primer grupo de individuos que necesitan instruirse integralmente; ellos serán los que lleven los mandos en una nación.

Con justa razón el francés Jorge Jacobo Danton expresaba: “Después del pan, la educación es la primera necesidad del pueblo”. No una educación de unos pocos, o peor aún, una educación de masas, deficiente y manchada de astucias que contamina las mentes de los pupilos, no dando oportunidad de una elección ideológica. Contagioso mal que aquejan nuestros pueblos, pocos o casi ninguno se escapa de esta verdugo. Más bien, se debería pretender una educación significativa, sin latifundismos, y “pedagogías modernas” que retrasan lo poco que se ha conquistado en otros periodos.

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EDUCACIÓN Soraya Flandes --amiga que hace estación cada intervalo de tiempo en los países europeos-- que en los países nórdicos la educación es verdaderamente una institución ya que, desde la instrucción inicial se preparan a los futuros maestros que son los pilares y sostén de todo el sistema educativo. Miles de “peros” se pondrían en nuestros países. Alzar los ojos a los países prósperos educativamente es prioridad ¿Cuál será el secreto? Educar, educar y educar; destinar millones y millones para instruir a sus pueblos. Diferencia abismal, en nuestros países, en vez de incrementar el número de los educadores, se le entrega una doble responsabilidad al maestro, duplicando la cantidad recomendada pedagógicamente en un aula de clase, en vez de destinar más fondos para la educación, se les suprimen. Ya lo decía Martí: “Un pueblo culto, es un pueblo libre”, ¿Cómo transformaremos nuestra sociedad con tatas limitantes? Don Pablo Hurtado Gago (1853-1936), Miembro de la Academia Nicaragüense de la Lengua, en el siglo pasado, recomendaba que el docente debía de atender un aula con un máximo de 30 alumnos, en condicione ampliamente discutidas en su dirección en el Ministerio de Instrucción Pública en 1934, y luego de decenas de años seguimos en la misma situación, con hacinamientos en las aulas, falta de material pedagógico (especialmente de libros actualizados), y de lejos del apoyo de los padres de familias, estas y muchas son algunas de las vivencias que cada educador se enfrenta a diario. LA MENTIRA. ABRIL

Texto de Alex cano

Evidentemente la responsabilidad del maestro es transcendental; esta no quita el papel de la familia. No se puede pretender que solo el educador es responsable, y que la familia es secundaria. Los papeles se han invertido pues la formación inicial, se origina en el hogar. Una tarde mientras caminaba en los pabellones de la Escuela Normal Gregorio Aguilar Barea, el profesor Juan Sánchez, director de dicha institución, viéndome fijamente a los ojos me dijo: “si quieres ser maestro que se te note”. Aquellas palabras me quedaron grabadas. El compromiso de los maestros del siglo pasado deberíamos hacerlo vida actualmente: Pablo Hurtado, Josefa Toledo de Aguerri, Mujer de las Américas, Gregorio Aguilar Barea, como ejemplos. En nuestros días la educación no debería ser una utopía, debería ser una realidad alcanzada por todos y todas. La primera tarea será, comenzar desde nuestros hogares, compartiendo y enseñando los principios de la vida democrática a nuestros hijos. No olvidemos que la educación, comienza por un mismo.

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EDUCACIÓN EDUCACIÓN

Texto de Marian Kiddo/ @mariankiddo

¿Qué ves cuando me ves? ¿Cómo sería soñar sin conocer los colores? ¿Cómo sonaría en tu mente una canción de la que sólo conoces la letra? Algunas cosas, dicen, son para toda la vida y eso dicen también de quienes padecen Transtornos del Espectro Autista (TEA). Los niños con TEA, carecen de la posibilidad de ver el mundo como un todo y fijan su atención en ciertos detalles que captan su curiosidad. ¿Qué miran estos niños? ¿Qué ven cuando ven? Esas fueron algunas de las preguntas que se planteó un equipo de jóvenes, terapeutas de niños (dos psicólogos y un musicoterapeuta) y un staff artístico (dos profesoras de fotografía y un montajista), basándose en la teoría de la Coherencia Central Débil que existe en el autismo, y comenzaron a pensar en la forma de darle una respuesta.

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EDUCACIÓN

Texto de Marian Kiddo/ @mariankiddo

Las reuniones se sucedieron durante varios meses y las opciones siempre rondaron en torno al arte y a brindar un espacio a la población con TEA donde socializar con pares por medio de un interés común creativo. Sábado tras sábado, el grupo fue descartando algunas ideas y resaltando otras hasta que, una tarde ya muy entrada en horas, después de mucho café y charlas apareció la respuesta final: un taller de fotografía. Así se conformó el equipo de trabajo “Yo Enfoco” Al comenzar con los talleres, luego de probar un taller piloto de pocos encuentros, el equipo de terapeutas comenzó a evaluar y a admitir a los niños. Los entrevistados que luego ingresaron en el programa, poseen buen lenguaje receptivo (comprenden las directivas a través del lenguaje hablado) y tienen buen nivel del lenguaje ya que uno de los objetivos planteados por los profesionales era que cada niño pudiera contar al resto qué habían elegido del mundo para fotografiar y cómo lo habían hecho. La convocatoria se realizó a través de las redes sociales, invitando a los padres interesados a reunirse con el equipo guía del proyecto para que pudieran conocer más en profundidad la idea y conocerse. Este proceso fue acompañado por otras reuniones con los niños y terapeutas con los que paralelamente venían trabajando.

Finalmente, el primer taller (2012) quedó conformado por un grupo de tres niños y otro de dos adolescentes, agrupados por edades y niveles cognitivos. Pautadas las formas, los encuentros comenzaron con algunos tips acerca de los cuidados de la cámara, las partes que la componen, sus funciones y… ¡a gatillar! El proyecto dio como resultado hermosos encuadres de objetos, personas cercanas e intereses particulares de cada niño. Del total de fotografías tomadas desde los inicios del taller, se realizó una sistematización y la información recabada se utilizó para presentar este año un poster en el Congreso Internacional de Autismo de Europa en Budapest, Hungría. El grupo trabajó para incentivar a los pequeños a buscar cosas que les resultaran bellas y atractivas para que, a través de la lente, pudieran mostrarle al mundo de qué manera ellos ven y conocen el mundo. ¿No es acaso ese el fin de la fotografía? El proyecto resultó realmente rico para el equipo de trabajo y para los niños por lo que, Yo enfoco, continuará durante 2014, incorporando nuevas disciplinas (como música, juego y uso de consolas y autopercepción) para seguir incursionando en el camino que empezaron a recorrer en 2012: ver a través de la mirada ajena para mirarse a uno mismo.

Para más información www.facebook.com/yoenfoco.tallerestea o yoenfoco@gmail.com LA MENTIRA. ABRIL

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POLÍTICA

LA NIÑEZ INDIGENA INVISIBILIZADA.

PROBLEMÁTICA

LATINOAMERICANA. LA MENTIRA. ABRIL

Texto de Monica Molina

La ONU, ha promovido desde su oficina del Foro Permanente para las Cuestiones Indígenas (un organismo que proporciona asesoramiento a los diversos países del mundo), la discusión acerca de las problemáticas indígenas desde los mismos pueblos involucrados, en especial de niños y jóvenes pertenecientes a dichos grupos. Cada uno de estos foros procura establecer lineamientos que permitan generar estrategias adecuadas para el desarrollo de una vida digna de estas comunidades en sus respectivos territorios. Desde esta perspectiva, y estando este mes dedicado a la niñez, surgen algunas inquietudes acerca de la viabilidad de dichas estrategias que se han ído construyendo a través del tiempo para la “integración” de estas comunidades, pero más aún, sobre las consecuencias de éstas en la actualidad. La afanosa necesidad y preocupación de integración, se ha desatado bajo lógicas modernas, occidentales y capitalistas que han logrado establecer, para empezar, parámetros legales, con los cuáles se han eliminado o adaptado algunas costumbres en cada una de las culturas, ejemplo de ello puede ser las rituales (como el corte de clítoris a las mujeres, realizado por Embéras y Paéces de Colombia), o la acomodación por parte de las comunidades a la justicia ordinaria de cada nación, en cuanto a los castigos a crímenes cometidos por integrantes de sus propias comunidades, que al no ser aplicable la pena con

rapidez, ha provocado que en represaría se acuda (en su mayor parte los jóvenes) a grupos al margen de la ley para que dictamine y ejerza el castigo(situación constante en México, Colombia, Perú y Bolivia).En segundo lugar, se pasa por los modelos educativos, económicos, sociales, etc., desde los que se fomenta una trasformación profunda y a la vez involucra radicalmente la niñez y juventud de las comunidades, porque por un lado los centros educativos implican para el niño: alejarse de su familia durante largo tiempo durante el día y, que los conocimientos impartidos no sean fácilmente acomodables a su realidad cotidiana (teniendo en cuenta que el conocimiento indígena se basa en la experiencia y su aplicabilidad en la vida diaria), incluso, puede hablarse de la nulidad de metodologías alternativas, pues en muchos de estos centros la educación sigue siendo de tradición occidental, solo cambia los tipos de juguetes y herramientas con los que juegan los niños. Desde el punto de vista económico y social no hay campo abierto para que estas comunidades desarrollen su economía sostenible a causa de los desplazamientos sufridos de su territorio, ya no hay posibilidad de producción y autoabastecimiento para muchas de ellas, viéndose en la obligación de entrar en la entramado global de la economía y así mismo en la perdida de su autonomía, que le permitía dedicar más tiempo a la familia en especial a la enseñanza de los niños y a los rituales de fortalecimiento espiritual y humano.

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POLÍTICA Este camino, nos ha permitido llegar al cambio en las perspectivas de vida, totalmente ajenos a las costumbres y cosmovisiones de las comunidades. Es por esto que se puede decir que no se habla de una “integración” para la preservación de las costumbres en el universo actual, nuestras comunidades se están enfrentando a una transformación total de su visión de mundo, quedando relegadas a la simple acomodación dentro del sistema por intereses ajenos a ellas. Es decir la intención general de esta “integración”, resulta convertirse en una homogenización e invisibilización de la diferencia. No quiere decir esto que las comunidades sean simples agentes dentro de un mundo en movimiento las cuáles no tienen acción propia, al contrario, puede evidenciarse su desencuentro, cuando en muchas de las comunidades en Colombia, Perú, Ecuador y Bolivia decidieron extraer a sus niños de las escuelas, a los jóvenes de las universidades y de las ciudades porque sus tradiciones y el mundo occidental entraron en un conflicto profundo, generando una pérdida de las bases fundamentales que las cimientan, como la integridad del ser humano y su coexistencia con la naturaleza. Después de recuperar esta esencia y de atribuirle la importancia necesaria a ello, ya habría un propósito y un fundamento real, del por qué resulta necesario ir a estas instituciones, y en qué medida se beneficiarían de ello como comunidad.

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TECNOLOGÍA

Texto de Juan Pablo Alfaro/ @ juanpall

Cada día es más popular que los niños utilicen un iPad, una tableta digital o el iPhone de sus padres. Desde muy pequeños experimentan con esta tecnología a la que personas como yo sólo tuvimos acceso entrando a la adultez. Algunos padres se preocupan por el precoz uso que sus hijos hacen de estos elementos tecnológicos. Temen que pueda afectar su interacción con las demás personas en el mundo real. Al respecto, la Academia Americana de Pediatría recomienda que los niños menores de dos años no tengan acceso a este tipo de tecnología, así como la televisión.

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Teniendo en cuenta lo anterior, es preferible el uso de un iPad por parte de los niños debido a que los padres también pueden participar en la actividad e interactuar con ellos. Para ello, les compartiré cinco aplicaciones que descubrí navegando en internet. Una de las más interesantes se llama Modo Niños: Juegos y Videos y está disponible para dispositivos Android. Permite a los adultos tener tranquilidad respecto al uso que le den los niños a la tableta o teléfono móvil, pues no permite que salgan de la aplicación. Los servicios que ofrece son variados: una buena cantidad de juegos de distintas temáticas, videos, cuentos clásicos, pueden dibujar y pueden intercambiar videos con sus familiares simulando mensajería instantánea.

Si es de quienes quiere involucrar a los niños en las tareas del hogar, hay dos aplicaciones para iPad que le pueden ayudar. Una de ellas se llama Toca House. Por 3,6 dólares permite que ellos hagan labores como lavar platos, organizar la comida en el refrigerador, organizar el correo y podar el césped. Por otro lado, tenemos FamilyTeam. Pagando 2,45 dólares esta aplicación lleva esta actividad a la realidad permitiendo asignar tareas como cepillarse los dientes, recoger los juguetes y poner la mesa así como evaluar si se han llevado a cabo satisfactoriamente.

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TECNOLOGÍA

Texto de Juan Pablo Alfaro/ @ juanpall

Si el niño está aprendiendo las letras del alfabeto, puedes descargar My First Puzzles: Alphabet en tu iPad o iPhone. Consiste en armar rompecabezas de cada una de las cuatro letras que se ofrecen gratis. Cuando esté formada completamente, escucharás el sonido de esa letra en el idioma que hayas seleccionado previamente. No podía finalizar sin un juego que los adultos disfrutan tanto como podrían hacerlo los niños. Se trata de Fruit Ninja y está disponible tanto para Android como para iPhone y iPad. Ofreciendo una versión gratuita y una de cobro (0,97 y 1,21 dólares), puedes cortar frutas en tres modos de juego diferentes (clásico, zen y arcade) deslizando los dedos sobre la pantalla armando combos y aumentando la puntuación con frutas especiales, Pero cuidado con las bombas, restarán tu puntaje o terminarán con tu aventura. Espero que disfruten las aplicaciones con sus hijos, si los tienen, sobrinos o las tengan en cuenta por si algún día les son necesarias. Recuerden complementar las aplicaciones con actividades lejos de las pantallas.

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CRÓNICAS

Texto de Andrés Ricardo Bustos.

“Porque cuando yo juegue en la selección Colombia, voy a hacer muchos goles para que mi mamá no tenga que trabajar más”. Yeison tiene 6 años, uno menos que su hermana Yuri. Ambos son parte de un puñado de jóvenes y niños que viven en San Cipriano, un pequeño pueblo perdido con sabor afrodisíaco para jóvenes excursionistas, pero también con cínicos lienzos de abandono.

En la vía que se extiende de Cali (Colombia) a Buenaventura, sobre el kilómetro 122, hay un parador muy apetecido por jóvenes excursionistas, grupos de la tercera edad, parejas de enamorados y aficionados por la naturaleza. A la izquierda de la carretera hay un parador por el cual se desciende a Córdoba, un corregimiento dividido por la línea del ferrocarril. Sobre ella se encuentran las místicas “brujitas”, el único medio de transporte para llegar a San Cipriano. Las “brujitas” consisten en la adecuación artesanal de carga a una moto; adaptando un tablón en forma de vagón al aire libre, con dos sillones en el costado derecho del vehículo, y generando una apariencia similar a un sidecar, para luego ser impulsado por la moto sobre los rieles de la vía férrea. En cada brujita pueden viajar hasta cuatro pasajeros con su equipaje. Son las 3:30 de la mañana y Yolanda, una morena que promedia los 26 años, se alista para salir desde San Cipriano a Córdoba, con destino final a Cali. Se apresura porque sabe que va a llegar un poco tarde, su jornada laboral comienza a las 5:00 a.m. en una fábrica de textiles en la zona industrial Acopi – Yumbo, en las afueras de Cali.

La niñez en San Cipriano “Puro Cuento” LA MENTIRA. ABRIL

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CRÓNICAS . Sus dos hijos, Yeison y Yuri, la acompañan hasta Córdoba en busca de lo que puede ser el primer desayuno de la semana. Es Jueves Santo y está lloviendo. “Ojalá escampe pronto porque si no es muy probable que no venga nadie al pueblo” afirma Yolanda. Los dos hermanos llegaron a San Cipriano hace tres años, cuando su madre salió con ellos entre sus brazos de Buenaventura, huyendo de la guerra entre bandas criminales que agobian al principal puerto del Pacífico de Colombia desde hace ya un par de décadas. Viven en la casa 48, al frente del sendero principal y en seguida de un restaurante nativo. Yuri asegura no recordar mucho su reciente pasado en el puerto, en lugar de ello, desfila con su metro y cuatro centímetros sobre el sendero de piedras, sin tacones, sin traje de gala, ni maquillista. Va meneando su delicada cintura, descalza y con el cabello trenzado que parece rebotar sobre el aire. San Cipriano es codiciado por su Reserva Forestal; 8.564 hectáreas lo convierten en un santuario ecológico donde turistas de diferentes regiones del país llegan para recorrer sus caminos y senderos. Cerca de 300 familias viven aquí, la mayoría se sustenta gracias al turismo y el transporte de las “brujitas”. Todas las calles son empedradas. Gran parte de las viviendas están construidas en madera, barracas y troncos que se levantan para formar dos, tres y hasta cuatro pisos. Algunas de ellas han sido destinadas como cabañas en donde los turistas pueden hospedarse.

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Texto de Andrés Ricardo Bustos.

Al llegar a Córdoba Yolanda se despide de sus dos hijos. La lluvia ha disminuido pero no para. Una mañana más perdida. No hay monedas ni mucho menos billetes. Sin embargo las gotas que caen en los rostros de Yeison y Yuri dan cuenta de una felicidad, felicidad infinita que se mezcla con la adrenalina de viajar a gran velocidad en las “brujitas”, Yeison mira al cielo y abre sus brazos. Hablamos de fútbol. Al regresar de nuevo a “Sanci”, acoge el llamado de un grupo de chicos. Se dividen en dos equipos y se sortean una vieja pelota con motas de cabello, rueda el balón. Sus amigos lo llaman por el alias de “Cangrejo”, al parecer no es en vano la similitud; es rápido, sus cortas piernas se deslizan a lo largo de la única cancha de fútbol que hay en la vereda. “Es que cuando llueve juego mejor, el barro me ayuda, me deslizo más fácil y hago más goles”. En una cabaña contigua está su hermana junto con varias niñas de su misma edad. El volumen de un equipo de sonido inunda toda la calle, y el grupo de niñas bailan entre sí, agitan sus cabellos mojados y corean la letra de la canción. La música no se diferencia entre salsa, champeta o reggaeton. ¡Gooooooooooooooool!. Como si viniera desde un túnel, se acerca Yeison corriendo para abrazar a su hermana, ambos festejan y no se separan. “¿Lo grabó todo, cierto?, ¿Si le tomó la foto a ese golazo que hice?” pregunta el pequeño Yeison a mi compañero de campo. Ha quedado todo registrado. Se para en frente de la cámara y observa el video. De repente, una serie de gotas empiezan a caer de los ojos de “cangrejo”. No es agua. Son lágrimas de felicidad, su húmedos ojos brillan y lo hacen soñar con un futuro en el deporte. Regresamos a la cabaña comunitaria para esperar que termine de llover. Una voz grave sacude el frío recinto, es don José, un hombre de 74 años que trabaja en la carpintería, tallando canoas y pequeñas embarcaciones. Trae puesta una camisa blanca tipo esqueleto y una pantaloneta corta, que deja evidenciar las marcas de las herramientas de trabajo en sus piernas. De inmediato todos los niños se sientan en círculo alrededor de José. Silencio. Comienza de nuevo la voz aguda, pero esta vez, un poco más aguda. Don José empieza a narrar cuentos fantasmagóricos; “La Tunda”, “El Riviel”, “El Carabalí”. “El Riviel” se trata de un espíritu que posa sobre una canoa y navega en horas nocturnas en el río, cargando una cruz que se alza en la embarcación y una luz que advierte a los pescadores. LA MENTIRA. ABRIL


CRÓNICAS

Texto de Andrés Ricardo Bustos.

Termina la sesión de cuentos y también la lluvia. Don José es un referente de la comunidad de San Cipriano, afirma que desde hace más de 30 años ha narrado cuentos en la vereda: “Aquí no hay Escuela, ni maestros, ni alumnos, ni cuadernos o libros. Por eso trato de enseñarles a los más pequeños por medio de cuentos de tradición oral popular, porque en ellos está la verdadera enseñanza de la vida y la realidad”. Sus alumnos salen a las calles empedradas que los reciben con una húmeda temperatura de 36 grados.

Dos horas más tarde Yolanda empuja la puerta de su casa. Ha logrado traer algo de comer, pero sus delgados brazos ya no soportan más las tres maletas con las que carga y dos bolsas de mercado. Yuri sirve los platos con el destello de las velas que están a punto de derretirse. Su alegría ilumina una oscura sala en la que el silencio de Yolanda solo deja ver un sufrido cansancio. Sólo se escuchan los ruidos de los cubiertos golpearse entre sí con los platos. Los hermanos se alistan para dormir, mañana hay que madrugar de nuevo, ojalá esta vez no llueva, el hambre no da tregua en San Cipriano, y los cuentos no se comen, porque son eso, cuentos.

Son las 7:42 p.m.. Yuri y Yeison regresan a su casa. Hoy tampoco hubo monedas. El sonido de un televisor en la casa del primer piso alcanza la habitación de los hermanos, es una película sobre la historia de Jesús de Nazareth. Yeison baja una de las seis velas que cuelgan de las paredes de su cuarto, murmura unas palabras entrecortadas. “Siempre me encomiendo a Dios, para que me ayude y un día yo pueda jugar con la selección Colombia” afirma el pequeño con la vos resquebrajada y temblorosa. Su hermana enciende una grabadora y practica una coreografía, esta vez sin la compañía de sus amigas. Se va la luz.

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Revista La Mentira.