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Año 4 | Número 19 Morelia, Michoacán, México Mayo-Junio 2008 Cooperación $15

Alza la mano si te gusta la marihuana, Alza la mano si te gusta fumar… (y el que no la alce es un cheto…)

_Haikus Pachecos Marko Leyva _Cannabismal Graciela Salazar _Clarimonda en el 2º Festival Contracultural Zacatecas 2008 _Entrevista con Antidoping _Desde el Gabo—Sobre la Marihuana Gaulo Amézcua


EDITORIAL

Imagen de Portada_Agente Artehormiga

La Planta Sagrada se hace presente en Clarimonda, en esta edición traemos el feeling cannabico en poemas, cuentos, ensayos y artículos que nos han llegado desde distintos puntos del Planeta Trampa: España, Bolivia, Chile y México. Es importante destacar que cada uno de los colaboradores hizo uso de la hierba como mejor le complace, por ello estimado lector, se dará cuenta que en cada uno de los textos existe variedad de enfoques, ideas y sentimientos hacia esta planta -conocida para los Rastafaris como la ganja– factor que denota la ya explícita multiculturalidad de Clarimonda. En su interior encontrarán textos que oscilan desde lo más rebuscado hasta lo más cotidiano que pueda parecer; acompañados de una entrevista a la banda de reggae Antidoping. Además a partir de este número nos acompañará la sección Desde El Gabo (DEG), donde se hará mención de todo el acontecer artístico-literario en tierras americanas, a cargo estará nuestro amigo Gaulo Amézcua. Así como todos los recorridos y trayectos de esta revista por los distintos parajes de la creación: Festivales y tokines. Así que ahí les va un guato de literatura pa‘ que se alivianen carnales! Disfrútenla y rolen con la banda, que compartir es vivir. Buena vibra a tod@s!!!

Manuel Noctis

DIRECTORIO Director Manuel Noctis Consejo Editorial Daniel Wence +++

Arte y Diseño Manuel Noctis +++

Corrección de Estilo Daniel Wence

La Virgen María-”Juana”

Asistente General Yuritsi Cuevas Flores Contacto y Colaboraciones revista_clarimonda@hotmail.com www.revista-clarimonda.blogspot.com Cel. 4431614402 +++

CLARIMONDA Número 19. año 4. Mayo/Junio 2008 Decimanovena víctima: Marihuana


[CRÓNICAS DE UN ENTE SIN OFICIO]

Clarimonda en el 2º Festival Contracultural Zacatecas 2008 Manuel Noctis La cuestión aquí sería si iniciar esta crónica mencionando que (como siempre) nuestra llegada a la ciudad de Zacatecas se retrazó, o diciendo que estuvimos a punto de no presentarnos... mejor digamos pues que el miércoles 19 de marzo salimos rumbo a la ciudad colonial de Zacatecas; nuestra meta era presentar a Clarimonda, la cita era a las seis de la tarde, pero como ya nos ha pasado en algunas ocasiones, llegamos tarde (juro por diosito que no fue nuestra culpa) porque el camión hizo muchas paradas (en Moroleón, Salvatierra, Irapuato, Aguascalientes) y a parte pasó un rato por la libre. El chiste es que llegamos una hora después (y hacía un chingo, pero un chingo de frío) y gracias a la buena bondad de Sandra y Sol la presentación se pospuso para el día siguiente. Nuestro arribo coincidió con el Festival Cultural de la ciudad, entonces había eventos gratuitos, para nuestra fortuna ese día se presentó Celso Piña y Control Machete, una fusión de hip hop y ballenato y pues nos lanzamos; echamos las cumbias y así se nos pasó un poco el frío. Ese mismo día fuimos a un bar (como de costumbre) que se llama Cactus, estaba chido, después nos llevaron de puro desmadre a un antro gay, se llama La Catrina, ahí nos nació la idea de crear un número con el tema Lesbico&Gay (será el no. 20). Con la banda michoacana presente en el lugar se armó la fiesta, el baile, las chelas y hasta nos regalaron un botellón. Al día siguiente pues el rol por la ciudad, las fotos, la cruda, la birria para la cura, los mails a las familias, amigos, etc., y en la tarde la gran presentación. Seis con veinte y los clarimondos subieron al escenario del Cafe-Librería Arlequín (que fue nuestra morada espiritual) la gente respondió muy chido, compraron sus revistas, gente que nos pidió los contactos, fotos y hasta nos invitaron unas chelas. La gente del periódico "Imagen" nos realizó una entrevista, todo salió muy chido. Se nos terminaron las revistas. Se creó una interacción muy agradable que le dio paso a una mesa redonda donde se tocó el tema del erotismo.

Presentando el no.18 de Clarimonda

Aspecto interior de la librería-café Arlequín

Noctis, Karla, el Chino, Sandra y Wence


Para la noche, como todos teníamos cruda, nada más íbamos por una chela a la cantina Las Quince Letras, una cantina con una antigüedad de más de cien años, muy chida, pero estaba muy llena. De ahí a un bar chingón para los que les late chido el surf, se llama El Huracán (y sí, en homenaje al Huracán Ramírez) pero también estaba hasta el full, mejor nos fuimos al bar Litros, un bar bien banda, como nos gustan y ahí nos quedamos hasta las seis de la mañana, escuchando rolas de Panteón Rococó. En la tarde siguiente cuando despertamos, nos fuimos a comer con la Sol y la Sandra (las del café-bar) quienes nos prepararon una comida especial, muy sabrosa. Vimos la película Noviembre (muy, muy chingona por cierto, si tienen chance de verla... pues véanla) de ahí partimos a ver el ensayo de la banda Arbatel (rock progresivo) quienes nos habían invitado para tomarnos unas chelas, presenciar el equinoccio y platicar sobre ambos proyectos. Marchamos al Arlequín nuevamente. Como nuestro camión salió a la 1:20 de la madrugada y nosotros andábamos tomando, pues nos regresamos bien jarras, poco pudimos dormir y a las 8 de la mañana ya estábamos en Morelia.

La revista Clarimonda y sus creadores Manuel Noctis y Daniel Wence agradecemos infinitamente a Sandra y a Sol por su invitación, por su amabilidad, su entusiasmo y sobre todo por la amistad que nos brindaron; al Chino y a Karla por brindarnos sus hogares y su amistad, a los de la banda Arbatel, Mario Morones, a Raúl, Rocío, a la chava que nos llevó a la central, a la joven que nos atendió en la birriería y a toda la banda chingona de Zacatecas que no se cansa de ayudar al prójimo. Chido, gracias y pronto regresaremos a la ciudad de la bufa.

Para checar la nota: Periódico Imagen de Zacatecas http://www.imagenzac.com.mx/2008/03/25/forastero13.htm

Se han encargado de ensuciarla De mezclarla con la mierda Para no sentir las piernas Para que tu mente se pierda Y eso no lo hace mi hierba Mi hierba es natural Mi hierba es una planta ancestral. ZONA GANJA


Clarimonda y ¡El Festival! en Eronga Por Manuel Noctis

Fotos: Ramón Merino

Y que pensaban, que del Festival en Eronga no había nada… pues nel, que ahí les va. Para empezar chido debo mencionar el calvario que sufrí para llegar a Eronga (ad hoc en estas fechas). Resulta que el sábado 15 de marzo andábamos festejando todavía dizque mi cumpleaños en la casa de Wence, y pues nos pusimos pedos, como ninguno de los dos tenía saldo quedamos de vernos (ante cualquier incongruencia) a las dos de la tarde en la salida a Pátzcuaro. Pues yo llegué como a las dos con veinte minutos, me compre un Gatorade para reponer las sales minerales (pa‘ la cruda pues) y el Wence no llegaba. Eran las tres con quince y que me voy solo, chingue su, allá que llegue, me dije a mi mismo. Pues llegué a Pátzcuaro y no sé por qué motivo o razón unos incautos que iban en un autobús me gritaron una sarta de estupideces jaja. El chiste es que llegué a Eronga, a la Base para volar y estaba toque y toque y nada que me abrían, como a la hora escuché unos ruidos y ya, que me abren la puerta, solo Ramón y Cardiela en casa, pues a chambearle. Cortamos las revistas, las engrapamos, nos tomamos fotos con ellas, en fin, bien contento por la edición no. 18. Según el Wence llegó tarde porque traía una diarrea severa, pero bueno, continuamos con la talacha.

The Poliesters

12:59

A la mañana siguiente (lunes 17) nos despertaron a las ocho de la mañana (imagínese usted estimado lector, ¡a las ocho!) y bueno, bajamos a la plaza, almorzamos quesadillas, el Ramón y los de la banda 12:59 arreglaron el sonido. Los clarimondos nos lamentábamos ante la insistencia de los Cardielos por estar ahí tan temprano y Santi que nada más se la curaba, echándose su coca con cigarro. Anteriormente habíamos tenido la idea de la ausencia del Jarco y los Thiuimes, pero si se lanzaron (nada más era para hacerla de show). Luego comenzó a caerle la banda, los jóvenes, y uno que otro rucón por ahí. Para ese momento el Wence y su servilleta aún no pensábamos en las chelas, que no manches, que le pisteamos como a las tres o ya que haya más gente, o que cuando lleguen los compas, etc. Todo el desmadre se dio cita poco después de las 12 del día en la explanada principal del centro del pueblo. Después de la bienvenida dada por Doña Cardi y la regidora de cultura. Squad fue la banda que abrió el evento, aún entre imprecisiones de sonido, respuesta y timidez ante el cuestionamiento

Los Clarimondos

Continuamos con una lectura para regalar la primer Clarimonda, la vocalista de la banda anterior se aventó un palomazo de la canción de Pimpón jaja, y se llevó la primera del día. De ahí le continuó la banda Poliesters de Morelia, con la cual los asistentes comenzaron a encontrarse y relacionarse con el ambiente. Como nos tacaba presentar la revista y ante el conocimiento exacto de Cardiela Amézcua (la principal responsable de nuestra embriaguez) que nos invita unas chelas antes de subir al escenario, y va, que presentamos la Clarimonda no. 18, la especial para la gente de Eronga, ahí ya nos valió y comenzamos a regalar revistas, una tras otra, sin consentimiento alguno. El Bubba MC presentó canciones de lo que será su primera producción de manera independiente. A un sector de los chavos le agradó su propuesta y cuando terminó lo jalaron, dice que le dieron alcohol mataratas, que bien fuerte la cosa esa, pero se lo echó de caballito. Le siguieron los chavos de la banda 12:59 en un acto de improvisación jazzistica con una persona que hacía sonar su armónica, un ente de la comunidad hippie avecindada en el pueblo.


El hilo musical lo tomaron después los de La Vagancia, entre consignas políticas y gritos de aliento para que los chavos se prendieran, así se creó el slam con la bandita que no dejaba de tomar mata-ratas (con todo respeto, yo no lo probé pero el Bubba dice que sabía a mata-ratas) de ahí los de Glicerina le continuaron, pero para ese entonces toda la banda aperrada ya se estaba echando sus corundas (hasta para llevar decían unos morros) y yo, que era el ―maestro de ceremonias‖, ya comenzaba a deambular en el abismo de la incordura (alcohólica). Mictecacíhutl con su black metal y sus influencias prehispánicas igualmente se apoderó de la noche e hicieron sonar sus guitarras bizarras. Antes ya habían hecho su participación con lectura de poemas el Tarzán, Liz Carabes, la Lupis y la queridísima Abuela Thiume. Los anfitriones, la banda 12:59 se presentó ya con sus propias canciones, una muestra de art rock, como ellos mismos se han denominado, en un ambiente semidespejado por la oscuridad de la noche. El Toto y sus consignas ante la incertidumbre de cierto sector de la gente. El festival lo cerraron los percusionistas de Olubatá, lo cual hizo que la gente que ya se había marchado regresara a disfrutar del ambiente que se llenó de baile, fiesta y espectáculo de fuego por parte de unos chavos buena onda del lugar. Hubo hasta ancianos igualmente bailando y brincando. A esas alturas el maestro de ceremonias ya andaba bien perdido. La música se acompañó con la instalación de un tendedero de libros y una zona para que los niños hicieran uso de los libros y de los colores para crear sus dibujos, sus obras de arte. Cuándo todo terminó, pues cenamos (no podía faltar después de tanto ajetreo) nos fuimos a la Base, charlamos un rato y nos fuimos a dormir. A la mañana siguiente, despertamos con ojos rojos e hinchados, solo recuerdo como la Abuela Thiuime nos regañaba por haber tomado tanto, decía: lo que me sorprende de los clarimondos, es que yo los estuve checando y les conté la cantidad de cervezas que tomaron y no cayeron los ingratos (palabras textuales de la Abuela, pregúntenle al Santi).

El Bubba MC

La Vaganzia

Glicerina

El festival valió por su gente, que se comportó a la altura, siempre con el respeto hacia los que se presentaban arriba y abajo del escenario, valió por su organización, la cual siempre estuvo al tanto de lo que se necesitara. De aquí un agradecimiento profundo para toda la gente de Eronga y pueblos de los alrededores. Para le gente de SAE Diseño, Ramón Merino, la gente de Echeri, Cardiela, Santi, los Thiuimes, el Jarco, el Teska, al Toto, al Theo, a la Regidora de cultura de Eronga, a todas las bandas que participaron, a los del periódico de el Cambio, La Jornada Mich y a toda la gente chingona que nos atendió en baños, tiendas y puestos de comida. Chido banda, nos vemos en el 2º Fest.

Olubathá


Clarimonda en el Festival de Arte y Cultura Téjaro 2008 Por Manuel Noctis El pasado sábado 17 de mayo se conjuntaron distintas manifestaciones artísticas para dar muestra en el 1er Festival de Arte y Cultura en la población de Téjaro, Michoacán. El Colectivo Coatlicue (integrado por Luís Enrique Chávez ―Kikoy‖ y un servidor) dio cita al público y participantes para dicho evento. Todo esto del Festival comenzó una noche en que nos dispusimos a tomar cervezas, el tiempo pasó rapidísimo mientras pensábamos y fantaseábamos en organizar un reven en Téjaro, cosa que creíamos resultaría un tanto complicada por la respuesta de la gente hacia dichas manifestaciones artísticassociales, pero precisamente el detonante impulsor fue esa sensación de llevar algo distinto a la tierra donde se encuentran nuestras raíces. La cosa nació de la espontaneidad de las ideas (ahora mismo comienzo a creer que los mejores momentos se dan en base al sentimiento puro que se desprende de la espontaneidad) que se fueron concretando en cuanto nos la comenzamos a creer y en cuanto vimos que contábamos con el apoyo de los amigos, tan así que de un simple tokin se armó un pequeño Festival, con la firme idea de realizarlo año con año. Es un tanto así, que después de tanta charla entre nosotros, con las bandas y con los participantes, con idas y vueltas, andando de un lugar a otro, pudimos concertar la fecha. Una semana antes no teníamos ni el 60% del programa confirmado, solo la banda de Audio Rootstika estaba dispuesta a aventarse el show, y se dio nuevamente bajo el influjo de la cebada y la espontaneidad del momento, cuando pudimos concretar la participación de los Skautomathik‘s y chido, que se arma el debraye.

Ballet Folklórico de Téjaro

I Llegamos el sábado a Téjaro, sin haber dormido bien, los dos con los nervios de punta y sin haber almorzado. A las doce-treinta estábamos en la plaza central armando el escenario y el sonido, yo tuve que regresar a Morelia por los instrumentos de los Audio Rootstika y de nuevo al pueblo, ya había gente aguardando el inicio. El rollo se retrasó un poco, pero no fue por otra cosa más que por las condiciones naturales climáticas (mucho pinchi calor) y tuvimos que iniciar un poco más tarde. Unas palabras de bienvenida de nuestra parte abrieron el evento; la participación del Ballet Folklórico de Téjaro dio inicio a las actividades programadas con una muestra de baile típico mexicano. Continuaron los camaradas de Letras (Paty Lira, Guadalupe Chávez, Jaime Tarzán, Elizabeth Huijón y Yuritsi Cuevas) con un performance llamado ―Sombras‖, cosa que impactó a los menores ahí presentes por sus estrafalarias vestimentas, sus rostros maquillados y por sus singulares alaridos y vociferaciones (ja ja, pobres morritos bien asustados, pero estuvo muy chido!). Después volvieron las del Ballet Folklórico en una segunda participación, con una muestra de baile veracruzano. Para ese momento ya andaban circulando las corundas y el pulque entre la banda, en la parte que se uso como camerino para los participantes, pero el Kikoy y yo seguíamos sin comer por andar de anfitriones, viendo y checando que no hiciera falta nada (y sin chelas todavía, ¿usted cree querido lector?, que aguante!,

Los Clarimondos Con Darío y Cristina

Jaime Mier


La parte literaria tuvo lugar con la presentación de la Clarimonda, porque de ahí nace la idea de su creación, de ahí provienen igualmente sus raíces y porque de alguna manera estaba directamente involucrada en el armado del Fest. Ahí el Wence se aventó una lectura para complementar el momento. Así también se contó con la presencia de dos queridísimos amigos-poetas: Cristina de la Concha (de Tulancingo, Hidalgo) y Darío Lobato (de Argentina), quienes se encontraban en nuestro Estado porque gracias a la Red Latinoamericana de Escritores (de la cual los cuatro somos integrantes) se pudo concretar la primer actividad como Unión establecida y de ahí aprovechamos para brindarles un espacio donde pudieran compartir parte de su poesía con el público (todo un lujito para la gente, la verdad). Fue entonces que la comandancia Thiuime hizo su aparición ¿Una banda musical? ¿MILITARES? Hay NO, se preguntaba y se respondía el público ante su presencia. Las actividades le dieron paso a la muestra de Danza Contemporánea que nos presentaron Paty Lira y Yuritsi Cuevas, con una coreografía llena de dinamismo escénico que repercutió en el ánimo de la gente presente (cosa que me agradó demasiado). Los Artesanos Urbanos se dieron cita al Festival para hacer muestra y venta de sus artesanías, lo cual repercutió de manera memorable entre el público (esto siempre se agradece). El programa continuó con el recital musical-instrumental de Jaime Mier, un joven-amigo muy talentoso del pueblo que también está inmerso en esto de la cultura para nuestra gente. El cierre de la primera etapa del Fest se dio con la entrega de reconocimientos a los primeros participantes que dieron muestra de su talento y gratitud hacia los asistentes.

Audio Rootstika

Yuri y Paty_Danza Contemporánea

II El Bubba MC en el escenario presentando parte del material de su disco, próximo a presentar, Hip Hop sin etiquetas como el mismo lo retrata a quien le escucha. A la gente le agradó y le pidió siempre más. Le continuaron los carnales de Audio Rootstika, una presentación de buen reggae-ska-dub (por cierto, se trataba del debut como banda, que gusto que se haya dado en el pueblo). Para ese momento las chelas ya circulaban de mano en mano entre organizadores, público e integrantes de las bandas, la gente se comenzó a liberar, a soltar y se inició el baile, el dance hall, reggae para mi gente carnales! Me sorprendía de sobremanera que cada vez se juntaran más y más chavos a disfrutar sin inconvenientes, porque resulta complicado que en un pueblo se de cita a este tipo de manifestaciones culturales, pero esto cambió el pensar y dio pie para continuar con esto. Lo sorprendente también fue la rola cantada en africano por parte del Cesar y los Audio Rootstika, estuvo chida y buena para el bailecito (chido carnales!). Los Skautomathik‘s se presentaron con su toque fuerte… el ska. La banda prendidísima bailando y saltando. El Harry y el Dany (que por cierto era su cumpleaños y lo festejo con nosotros también, chido!) prendiendo a la gente, incitándolos a bailar. Toda una euforia positiva ante el acontecer de los hechos, una concentración de energías que se desbordo en baile, música, charlas, risas y de más. Una buena banda para cerrar un buen evento. El toque final se dio con la entrega de sus reconocimientos. Los artesanos nos obsequiaron unas pulseras muy chidas (gracias!!!), la gente nos agradeció de muy buena manera y de ahí nos lanzamos al after, donde se continuó con la fiesta, la platica y la musiquita relax. Gracias gente, chido banda, chido carnales, nos vemos en la próxima.

Skautomathik’s El Colectivo Coatlicue agradece infinitamente a las personas del B alle t Fo lk lór ico , a lo s performer‘s: Yuri, Paty, Mortiz, Lupis y Tarzán, a Jaime Mier, al Bubba y a los Audio Rootstika: Queño, Cesar, Ángel, Beto, Tortus, Diego, a los Skautomathik‘s: Harry, Dany y compañía, a Cristina de la concha, Darío Lobato y Wence, por haber sido los primeros participantes de este Festival. Agradecemos también a Sergio, el Brujo, Gera, a la Marrana, al Richard, al Rojo, al Charal, Juan Manuel, a la Cococha, a la Bola, la Pulga, Luisillo, Chucho y los demás que nos ayudaron con todo el desmadrito (pura gente chingona del pueblo). También van nuestros más sinceros agradecimientos para el Goñi por creer en nosotros y apoyarnos, a la gente del H. Ayuntamiento de Tarímbaro, al Jarco y los Thiuimes, al Jefe de Tenencia de Téjaro, a los amigos de Letras y a toda la gente del pueblo que siempre se mantuvo expectante, que guardó y mostró el respeto hacia lo que se presentaba arriba y abajo del escenario, a toda la banda que bailó y brinco, a todos los que estuvieron presentes ese día un abrazo con todo gusto.


——————–— | Desde el Gabo | ——————– Sobre la Marihuana Gaulo Amézcua Y pero por supuesto que no me iba a quedar afuera de este numero, ¿qué creyeron? ¿que desde el gabo no se formula buena información acerca de la hierbabuena, o qué? Claro que hay dulces y colaciones para todos los niños de todas las edades en la tiendita del señor. Es importante tomar un tanto con ligereza, pero con seriedad un tema tan controvertido y satanizado como el que la cannabis indica. Mucho se ha debatido por siglos lo bueno y lo malo de una planta de poder tan popularizada en su uso. Si bien es sabido por muchos consumidores los beneficios de su uso, también son conocidas sus contraindicaciones. Y estoy seguro que en otros escritos podrán encontrar semblanzas históricas y antropológicas del buen uso y del mal uso de la cannabis. Por lo tanto, me voy a medio limitar a dar mi muy personal opinión al respecto y mi punto de vista de cómo veo que se maneje el asunto acá en el país con la bandera de las barras y las estrellas. Es bien sabido que es fuente importantísima para la economía de los países productores de "La Verdura". Si algunos gobiernos no fueran tan cerrados, o si no pretendieran querer quedar bien con el compadre de las botas tejanas, podrían salir de las presiones económicas devastantes y ayudar a las comunidades necesitadas a mejorar el nivel de existencia con cuestiones tan elementales como el agua y la electricidad. Pero pues no, awelita se tienen que cuadrar para la famosa certificación del tío sam, pues todo aquel país "libre y soberano" que no cumpla con los requisitos e incautaciones anuales impuestos por don botas, quedan mal ante la comunidad o el círculo de los ya tan famosos "POPULAR GUYS" que tienen el poder en el continente y el mundo entero.

Acá su uso es imposible negarlo y es también sabido que estos lados son el consumidor número uno de la planta medicinal sin receta. Pero eso sí, su uso es altamente restringido por la ley, y todo aquel que es sorprendido usando la planta es tachado de forma casi inhumana por la sociedad y el gobierno más hipócritas al respecto... -Pero pues eso ya lo sabemos todos. Dime algo que no sepa we. -Chales, okey pues. Como decía, acá te agarran con un "coco", sí we, con un coco, y al bote wey. A la grande. Acá no hay ‗que nomás a barandas unas horas, le hablan a tu papito, pagan un billete y ya estás de nuez en el baldío dándote‘. Nada... acá te agarran y te avientan con los Ne.. Ay wey, ya casi calabaceo, digo "African Americans" (ya luego haré un comentario al respecto de esa mamada también), digo, con los morenos, esos weyes no tienen piedad: ven carne nueva, y en eso es en lo que te convierten en carne para los mas psicópatas y depravados, y te conviertes en el famoso "BITCH" de algún pinche ganger de la cárcel.


No hay vuelta de hoja, simplemente por traer una pipa, o un hitter, o algún otro utensilio. "Jail" y lo que es peor, una vez fichado, tu futuro está en verdaderos problemas, tanto sociales como laborales, pues de entrada te conviertes en criminal y acá un criminal es un criminal, sin importar de que tipo, es lo mismo para el sistema que te agarren con un coco, a que te agarren tratando de volar un edificio. No es nada fácil, aparte de que su precio esta por las nubes, dejando chance únicamente a los más adictos, o los de más varo, que usualmente utilizan la planta a manera de consolación, si no tienen heroína, cristal o coca. Acá no existe la intención del viaje trascendental, o de la experiencia en segunda atención para acrecentar la conciencia, nel, acá es nomás para andar loco en el más crudo sentido de la palabra. Triste, es triste ver que por estar asociada con los más malandros, con la ya famosa "Scum" de la sociedad algo que realmente es más benéfico que maléfico, es una de las razones de satanización de sus usuarios y una de las razones por la cual las cárceles están sobre pobladas. Pero pues eso no detiene ni detendrá a los usuarios aferrados del avión. Eso sí, a su riesgo, acá el riesgo es real, no hay la famosa "give me a brake" acá le dices eso a algún "cop" y peor te va, y no se diga tratar de darles mochada, no we, te aumentan otros diez años nomás por eso, y me cai que no exagero. Lo que es mas, y ya para cerrar la perorata, le dan mas tiempo de cancha grande a los pobres incautos que son sorprendidos con "Drug Paraphernalia" o planta, que a los cabrones Banqueros y de Wall Street que se caciquearon billones, si we, Billones de dólares, del mercado Habitacional, o "Housing", esto es pues que todos los que compraron casas últimamente están endeudados hasta las chanclas por esos welles, pero eso es otra historia, que ya en su tiempo comentaremos si es que me lo recuerdan. Va pues. No se aticen de mas y se pasoneen. Y no dejen de poner sus comentarios en el blog de la reva, no sean ojeis.

Portada de un manual de reducción de daños.


—————— | Escencia de Ceniza | ——–——— Marihuana Marte ♂ [DF. 1984] Cannabis sativa: Del latín tardío cannăbum ―caña‖ Es una especie del género Cannabis, junto con la Cannabis indica y la menos conocida Cannabis rudelaris conforman las tres variedades de Cannabis. Sativa en latín significa „cultivada‟ (a diferencia de silvestre). Una incasable amiga en las más largas noches cuando hasta la inspiración se ha ido a dormir. Mucho se dice sobre ella y sigue igual, es algo ―natural‖ crece bajo los rayos del sol y en la tierra de, el buen dios. Un gusto, una necesidad, la soledad, llámenla como quieran que de igual forma responde, extiende sus blanquecinas manos casi invisibles y te seduce con su sagrado himno, pero quién le dio fuerza a quién, a caso ella nos necesita más de lo que nosotros creemos necesitarla, ella es la reina y nosotros los esclavos que la duermen al sol. Cuando el hombre busca algo con tanto afán llega un punto en el que no se sabe cuál es el valor de las cosas y en realidad nunca lo sabemos porque en un principio alguien decidió ponerle nombres y precios a las cosas de la buena tierra de dios y fue en ese entonces cuando el mundo se jodió. El suyo solo es un disfraz de clorofila que le da otro nombre a la ya muy castigada naturaleza humana. Cántame al oído mi canción de cuna, devélame la soledad de las estrellas, renuncia a tu pasado rubicunda mujer, entrégate por completo a mí, empata tú latido de clorofila con mi soledad sangre. María madre de gracia madre de misericordia, en la vida y en la muerte ampáranos gran señora. ―…quebrados recuerdos... de un ayer tu risa vulgar... agobiándome los sueños de un antiguo grito de dios, los signos se hicieron...‖ Enrique Bunbury, 16.

Quiero ponerme a beber Y un altofaso fumar Por la mujer que mató mis sentimientos… DAMAS GRATIS


ALTERN-ARTE Sabotaje Cultural: manual de uso I ¿Qué es el sabotaje cultural? Sabotaje cultural, términos que en su origen describían la interferencia de las frecuencias radiofónicas, es cualquier acción destinada a modificar, alterar y darle la vuelta a los mensajes y memes de la cultura dominante. Entre sus acciones se encuentran la contrapublicidad, la reconquista del espacio público en forma de performance callejera, el boicot a actos gubernamentales, etc. etc. En El arte de la resistencia cultural de Gemma Galdon Clavell en Diagonal se incluye una buena muestra de posibles actos de sabotaje cultural. Galdon afirma: En el imperio de los signos, no escuchar no es una opción. ¿Queda algún espacio de libertad? Sí, la libertad de leer los mensajes de forma diferente, de cambiar su significado. Queda el sabotaje cultural. Sin intención de hacer un retrato completo y exhaustivo, daré en esta entrada diversas pistas variadas de por dónde se puede comenzar a investigar y estimular la disidencia cultural en la era digital, sea dentro o/y fuera del ciberespacio. Cada cual puede hacerse con ideas propias o ajenas su propio manual singularizado de sabotaje cultural. Guy Debord ya sostuvo que ante un mundo y una vida que no nos resultan satisfactorias no valen las resignaciones. Hay una salida de la cárcel de la percepción y es desarrollar el arte de transformar radicalmente este mundo. Y la transformación es posible si se ejecutan ―las acciones apropiadas‖. En los textos situacionistas ya se apuntaban multitud de ideas, siempre desde una noción del ser humano muy singular. El ser humano es ante todo un ―motor de cambio‖. Ésa es la más definitoria de sus características: tiene la facultad de transformar el mundo en el que vive y que le rodea. El concepto mismo de situación emana de esa visión dinámica del ser humano. Una situación es una realidad determinada por unos factores o causas; modificando pues esas causas, provocando ciertos acontecimientos imprevistos en cadena, se transformará la situación actual.

Deleuze y Guattari hablaron de micropolíticas que tenemos la posibilidad de llevar a cabo inventando nuevos territorios sociales existenciales, abiertos a la comunidad rizomáticamente. Deleuze sugería: Lo que más nos falta es creer en el mundo. Perdemos el mundo y nos ha sido tomado. Creer en el mundo es también suscitar acontecimientos, producir nuevos sentidos y subjetividades –aún pequeños- que escapen el control o hacer nuevos espacios tiempos, aunque sean de superficie y volúmen reducidos. Es a nivel de cada tentativa que son juzgadas la capacidad de resistencia o por el contrario la sumisión a un control. Son necesarios al mismo tiempo creación y pueblo.


Kalle Lasn, en Sabotaje cultural [El Viejo Topo, 2007], ofrece un abordaje diferente. Lasn, fundador de la revista Adbusters, sostiene que Estados Unidos ya no es un país, sino una marca. Las empresas multinacionales han conseguido imponerse en un sistema legal que ya sólo existe para facilitar sus operaciones. Desde esta posición de dominio absoluto, las corporaciones se han lanzado al proyecto no sólo de controlar el poder y el dinero, sino las mentes de todos. A través de una publicidad que ya no vende productos, sino estilos de vida, y que se reproduce en todos los rincones de nuestra existencia, las multinacionales pretenden ocupar nuestro espacio mental hasta el punto de que ya no tengamos capacidad de decisión autónoma. De la misma forma que luchamos para salvar el planeta de la contaminación ambiental, Adbusters inició una campaña para denunciar la contaminación de nuestro espacio mental , utilizando para ello el sabotaje cultural, la contrapublicidad y la manipulación de memes. El libro permite conocer a fondo los orígenes y las propuestas concretas de uno de los grupos contrapublicitarios más influyentes. Más que mimetizar e imitar puede servir para dar origen a nuevas ideas al hacerlas tuyas. Lasn empieza mostrando un retrato de la sociedad norteamericana en la que el paisaje mental está completamente dominado por las compañías y los mass media, un medio ambiente de mensajes adictivos ante el que el individuo dominado tiende a refugiarse en los mundos virtuales que la tecnología y el consumo le proporcionan, un país/marca en el que el gastado "sueño americano" es un valor a la baja y las multinacionales deciden por los ciudadanos qué y dónde comer, cómo vestirse, qué pensar (o cómo dejar de pensar), y cuándo y por qué sentirse supuestamente felices. En materia de medios, Lasn hace referencia a lo que él llama la pérdida de infodiversidad, el agrupamiento de medios de información en trusts mediáticos propiedad de una sola persona o familia, así como el control del mundo editorial, musical y la producción cinematográfica por parte de algunas megacompañías, con el consiguiente detrimento de la calidad de la información y de la diversidad de la cultura. Según Lasn, la responsabilidad de esta situación la tiene la (in)cultura del consumo instigada por las grandes multinacionales a través de la publicidad, tanto directa como indirecta. El libro continúa en esa línea.

Aunque no comparto muchos de sus puntos de vista neoluditas e ingenuos, coincido en la evidencia negada de que no es obligatorio resignarse: podemos liberaremos de su influencia estupidizadora a través de la autodefensa psíquica, la rebelión, la subversión y la rebeldía innata que todos poseemos, por más que el gulag invisible se encargue de eliminar esa capacidad libertaria desde nuestra infancia, anulando nuestros auténticos deseos para favorecer aquellos que sirven para aumentar el dominio de la dictadura de la percepción. Lasn me parece que confía demasiado en algunas de las medidas propuestas, como la compra de tiempo de emisión en cadenas televisivas para emitir contranuncios o la modificación de vallas publicitarias. Esas acciones resultan perturbadoras y atractivas, aunque como medidas aisladas muchas veces son más espectaculares que realmente efectivas. Sin raíces, son flores de un día. Sin redes sociales y culturales y auto-organización de la disidencia dispersa quedan como una parte más de la sociedad del espectáculo. Algunos de los análisis de Lasn no han perdido validez en los ocho años que ha tardado en publicarse traducido a nuestro idioma Sabotaje cultural. La publicidad invade aún más el espacio que nos rodea. El medioambiente mental sufre tanto o más que el medio ambiente real, algo que podemos comprobar tratando de establecer comunicación con cualquier individuo elegido al azar. La dictadura de la estupidez, la mentira y el malestar se acrecientan. Se consume igual o más que entonces, y las posibilidades de ceder al dominio y el control han aumentado hasta cotas insospechadas en aquella época. Ayer mismo la comisión de la energía avisaba que a este ritmo sólo nos quedan recursos para 8 años más. Sin embargo, nada ni nadie parece capaz de detener el desastre. Como avisó hace años William Burroughs, si no asaltamos los estudios de la realidad comenzaría la cuenta atrás. 10, 9, 8, 7... Cuando la crisis energética, económica, cultural y social se acrecienten será decisivo que exista o no individuos organizados en red, colectivos osados y decididos que, como ha sucedido históricamente, aprovechen el resquebrajamiento del sistema dominante para quebrar el control. En los años de actividad de grupos como Adbusters se han comprobado los límites del sabotaje cultural. Podríamos decir que el sabotaje cultural es condición necesaria pero no suficiente para provocar transformaciones individuales y sociales. Sin auto-organización de ciudadanos libres (no súbditos o adictos al malestar) el sabotaje no basta.


Por contraponer al libro de Lasn otras visiones, podemos comprobar cómo Zizek apunta al corazón de la cuestión en su crítica a la revolución blanda: La palabra revolución es uno de los conceptos que hoy divide al campo de la izquierda internacional. La pregunta leninista "¿Qué hacer?" tiene hoy más sentido que nunca ya que hay quienes defienden la idea de la toma del Estado y no comparten la idea zapatista de "cambiar el mundo sin tomar el poder". Hay una línea precisa de separación entre la situación no revolucionaria y la situación revolucionaria, despeja Zizek. En la no revolucionaria, los problemas urgentes inmediatos se pueden resolver, mientras que el gran problema importante se deja para más adelante; en una situación revolucionaria, esta estrategia ya no funciona y uno tiene que atacar el Gran Problema para poder resolver las 'pequeñas' urgencias.

Contrapublicidad: Expresiones Gráficas Disidentes El bello arte de la resistencia cultural Pintada callejera en Barcelona. Una calle peatonal. A la derecha, unos grandes almacenes. Luces de león y un cuerpo de mujer cuya ropa anuncia el cambio de estación que se avecina. A la izquierda, tiendas más pequeñas: ropa, zapatos, accesorios. De vez en cuando, una cafetería, una heladería o un restaurante de comida rápida. Las farolas, las paredes y hasta las papeleras hablan. Las imágenes se suceden incesantemente. Una banda sonora histérica y cambiante acompaña al murmullo de la multitud. No muy lejos, una cámara inmortaliza el momento -por su seguridad. Yo sólo pasaba por aquí, pero por si acaso, y porque yo lo valgo, me compro un pintalabios. Puedo estar en cualquier ciudad del mundo occidental, y me siento en casa. Comparto los códigos, conozco las reglas. Ésta es mi cultura. La radio, la televisión, los periódicos y la calle repiten incesantemente los mismos mensajes. En el imperio de los signos, no escuchar no es una opción. ¿Queda algún espacio de libertad? Sí, la libertad de leer los mensajes de forma diferente, de cambiar su significado. Queda el culture jamming. Es en la crítica social donde la creatividad disidente encuentra su mejor fuente de inspiración y espacio de actuación. Pero, aunque muchos actos contrapublicitarios son claramente políticos, es evidente que no todo acto de sabotaje cultural es expresamente político, ni refleja una apuesta por un modelo social a l t e r n a t i v o .

En el primer número de Malababa, los cielos claros en el muro de Palestina de Bansky, la abundancia socializada de Yomango, los modelos comerciales liberados del silencio por las burbujas de The Bubble Project o la intervención directa en el mainstream de los Yes Men nos recuperan la mirada, la sonrisa y la esperanza. Son el guiño de complicidad que nos saca del supermercado de la vida y abre una puerta verde a la cárcel de la impotencia. RECOPILAR MALAS BABAS El pasado 27 de junio se lanzó el primer número de la revista en papel Malababa. La publicación pretende recoger las propuestas de contrapublicidad y de culture jamming contemporáneas más representativas del Estado español y a nivel internacional. El primer número aborda los precedentes históricos del subvertising (sabotaje cultural). Ya está de camino el segundo número. Más información: Malababa o en Diagonal. Esta revolución no tiene rostro Imaginación, creatividad, lenguaje, comunicación, cualidades de autoorganización, afectos: tales son los paradigmas subversivos que alientan en todos los saboteadores culturales. Desde los vínculos entre la cultura underground y la acción política, el nombre colectivo de Wu Ming, como el seudónimo-que-cualquiera-puede-utilizar, sirve para designar la creación y la inteligencia colectiva, la guerrilla de la comunicación, la literatura-guerrilla, el sabotaje comercial. Léanse por ejemplo estos dos libros de Luther Blisset: Pánico en las redes: teoría y práctica de la guerrilla cultural, Literatura Gris, y Wu Ming, Manual de la guerrilla de la comunicación, publicados por Virus, escrito conjuntamente con el colectivo A.f.r.i.k.a. Sintonías de la guerra psíquica contra el capitalismo que sostiene al Imperio, guerra a la guerra, batalla político-cultural contra los medios de comunicación que avasallan la riqueza constituyente del lenguaje y de la imaginación creadoras. Manipulación de la iconografía pop en un sentido emancipador, lucha por la producción de sentido desde los territorios de la inmanencia, implantación de la filosofía y de la democracia, en fin, en la calle. Porque esta revolución no tiene rostro. Cortesía: www.rizomas.blogspot.com


“Rec”: El dormitar de los muertos Koyote Lagañas [México, DF. 1980] La democratización de los medios nos está convirtiendo en la verdadera notica, en el hecho en sí: “Mándanos tu video de lo que tu consideres noticia”. “Rec” Tiene mucho de videojuego como “Residen Evil” o “Dead Rising”, también mucho de reallty show tipo “Cops”,

Entre el morbo y el pudor se han ocurrido noticias en torno a la muerte del actor australiano Heath Ledger el también vaquero malboroligth de la pelicula ―Broken Back Moutain‖, versiones sensacionalistas en torno a las causas de su deceso le han valido mención en los diarios mas amarillos de todo el mundo, calificándolo contundentemente de drogadicto, como si de pronto se descubriera la piedra angular de los por de mas sabidos accesos hollywoodenses, pero los medios y nuestra voraz necesidad como receptores de información fresquecita (real o no) de nuestras estrellas favoritas nos obliga a inmiscuirnos en sus entrañas, mas allá de lo que la ética periodista enmarca como invasión a la intimidad. Todos los medios electrónicos han caído en las seductoras y redituables garras de los llamados reallty shows cuyas primeras emisiones se desprenden de la dialéctica orwelliana nacida en su obra ―1984‖ con el Big Brother, películas como ―The Truman show‖ o ―El proyecto de la bruja de Blair‖ nos remontan a aquella realidad construida por Orson Wells en los años treintas que provoco la histeria colectiva en Nueva York luego de anunciar por radio una supuesta invasión alienígena a la tierra… La democratización de los medios nos está convirtiendo en la verdadera notica, en el hecho en sí: ―Mándanos tu video de lo que tu consideres noticia‖, cacarea diariamente Carlos Loret de Mola en su noticiero matutino por Televisa. La mercadotecnia del morbo se encargará de convertir la muerte de Heath Leayer en un anzuelo comercial, venderá morbo de ultratumba ―sugiriéndonos‖ llenar las salas de exhibición para mirar la última participación de Leayer en el cine interpretando a el ―Jocker‖ en ―The dark knight‖, la segunda parte de la más reciente saga de Batman que será estrenada este año. La realidad supera a la ficción, ambas se mezclan y a veces resulta difícil distinguir una de otra en una tarea casi bretoniana… Y a lo que los espectadores de los dosmiles les gusta es verse en medio de la acción, en una trama de primera persona, ser protagonista, no espectador de la realidad (virtual). SITIOS RECOMENDADOS: http://abandomoviez.net/db/pelicula.php?film=5749 http://lacomunidad.elpais.com/sibyllanetcom/2007/11/11/ peliculas-con-mala-suerte http://www.geocities.com/mondo_freak/ab.html

―Rec‖ (España, 2007, de Jaume Balagueró y Paco Plaza), es una película que de inicio pre juzgas como churrito dominguero, sin embargo pronto te das cuenta de que la adrenalina del planteamiento inicial se ha incrementado gradualmente durante los primeros minutos y no decae, además los directores se dan el ―lujo‖ de refrescar un género tan emblemático del cine psicotronico como lo es el cine de zombies creado en los setentas por George Romero y recientemente tan manoseados y tristemente parodiados incluso por su propio autor, ―Soy leyenda‖ actualmente en cartelera protagonizada por el ―Principe del Rap‖ es otro ejemplo. ―Rec‖ tiene un sabor intencionalmente amateur pues recurre al ―hand cam‖ durante toda la cinta, eso nos permite conocer la historia de un viejo edificio de departamentos aislado por el ejército español luego de que se descubre el brote de una extraña enfermedad que permite a los muertos regresar a la vida violentos e incontrolable, todo ello a través del ojo de una cámara de televisión en primerísimo plano. ―Rec‖ Tiene mucho de videojuego como ―Residen Evil‖ o ―Dead Rising‖, también mucho de reallty show tipo “Cops”, no innova pero desarrolla proponiendo personajes redondos y bien estructurados, que a lo largo de la sofocante trama de encierro como en ―El Ángel Exterminador‖ de Buñuel el microcosmos claustrofóbico provoca una gran tensión psicológica. Una cinta muy recomendable de esas que muy seguramente no se estrenaran en nuestro país, por lo menos no en el circuito comercial y que solo es posible conseguir por Internet o en Mondo Freack del tianguis del Chopo. La realidad nos está alcanzado (¿o era la fantasía?), lo que sí es un hecho es que George Romero cuando invento al zombie trataba de mostrarnos a través de un revidente estúpido obsesionado por cerebros vivos la apología de la uniformidad urbana actual, a través del zombie representar la deshumanización, el consumismo, la existencia vacía… La realidad supera a la ficción y tal vez ya estemos siendo grabados en un reallty show individual, si no reviramos terminaremos parafraseando a Homero Simpson, el cual luego de una invasión de ―no muertos‖ a Springfield comenta: ―Qué bueno que no somos zombies‖, solo para continuar con su vida estéril y sedentaria frente a la televisión.


NOCHES DE ERATO La otra habitación Eduardo Yáñez [Punta Arenas, Chile] Es fácil dejarse seducir por la marihuana. Y creo que esa atracción viene dada desde el momento en que empiezas a enrollar. Con el tiempo, esa acción, se va convirtiendo en un ritual, donde cada paso tiene una explicación. Cada detalle de los pliegues que vas formando mientras haces el pito parecieran ir configurando una sonrisa precisa. Porque sabes que esa sonrisa será el primer paso que darás en este camino iluminado por las horas bajo el sol otoñal, alejándose poco a poco de toda la complejidad de esta vida, racionalizada al extremo. De pronto, sientes que comienzan a correr realmente los minutos. El tiempo no está detenido aunque todo pasa demasiado lento. Las certezas se convierten en cenizas de intuición. Así, cuando sientes el calambre en la parte frontal de tu cabeza y las palabras comienzan a tener otro significado, sabes que entraste a esa casa, directo por el pasillo interminable de texturas y colores. Por eso creo que un fazo nunca es una salida, ni un escape. Es la entrada a otra habitación, a otra forma de ver y saborear los minutos. La evaporación de los recuerdos se mezcla con la estática sensación de estar disfrutando cada instante. Como en el sexo de los volados, donde cada gota de sudor es guardada en el gran vaso de los momentos sin retorno. Es en ese instante, donde nunca es temprano ni tarde, cuando los reflejos que la luz dulce de la miel junto a la resina de los segundos amparados deja que nada se despierte sin antes pensar que los ojos vieron por un instante lo que nunca les quisieron mostrar. El devenir de la materia vital enrollada en un pedazo de verdad.

La Rockola Téxel Iván Valdovinos Jiménez [Cd. Lázaro Cárdenas. 1988] Suena de nuevo (en) esa vieja rockola, hogar de ratas, con sus polvorientos brillos metálicos. Las paredes retumban una vez más, lloran humedad de tristeza y alegría, qué sé yo, nunca las conocí. Solamente el llanto de los ojos de mi abuelo en silla de ruedas me cuenta todo. Me susurran las verdades más calladas de la gente, se deslizan por mi piel, se transformándose en calosfríos, besan mis labios, entran a mi ser recordándome al compás de la radio y un amanecer ranchero ―que no sé aún por qué diablos tengo vida‖. (Un momento). Siento un líquido derramado por mi brazo y mi mano. No soy yo, es mi oído, se ha estrellado el cristal polarizado que impedía que escuchara a mis voces, no son mías, son de los cuatro demonios que jugaban con fuego y vomitaban sangre, son de una bruja drogadicta, un maldito negro que no se cansa de hacer llorar a esa guitarra, la que golpea contundentemente a ese tipo que grita como loco y cae sobre una batería. Algo me dice que la reina que dibuja su sonrisa no está muy feliz conmigo, me abraza por la espalda un tipo estirando su larga lengua de lagarto y me grita: Jim, Jim, Jim. No soy JIm!! Soy, soy, soy, ¿quién soy? Estoy pensando, pienso, pienso, imbécil apúrate que no tengo tu tiempo, no hago caso, un maldito mono verde mete su excremento en mi cerebro. Diablos, como apesta!! Me he quedado mudo, quiero gritar, no puedo, me encuentro atado a esta estúpida silla de ruedas, mi nieto se acerca a mí, me mira fijamente a los ojos… Iván, ¿tú si me escuchas?


Un maravilloso después Patricia Pérez Rocha [Santa Cruz, Bolivia. 1981. Radica en Santiago de Chile] Nunca pensé en dejar de fumar, porque me gustaba, porque me amarraba la concentración a la divagación extrema y exquisita de las noches. Me quedaba solo esperando que algún pensamiento despertara mi curiosidad especulativa, para recrear en mi mente historias y recuerdos inventados. Siempre abuse de los pitos, si tenía uno fumaba uno, si tenia cuatro fumaba cuatro, si tenia diez fumaba cinco, y guardaba el resto pal rato, aunque en el momento pensara que era un desperdicio guardar para después… el después se convertía en un futuro cercano y maravilloso, esperado. No quería morir antes de fumar el resto. Lo maravilloso del ―pasto loco‖ era que no se rebajaba a la angustia, ni al síndrome de abstinencia. Incluso si en sus entrañas compartía el espacio con alguna sustancia tóxica y no apta para el consumo humano como los petroleros o los paraguayos, nunca experimente más que una punzante paranoia que se disipaba al estricto control que mi cerebro activaba cada vez que el petróleo perfumaba las paredes craneales, pericia lograda año tras año, pito tras pito. La dignidad de los cogollos era la dignidad de la risa, compartir un cogollo de pelitos rojos era compartir un don, una especie de amistad y buena fe. Nunca pretendí amortiguar la caída. Porque conocí a muchos que se retractaron después de una pálida, que se asustaron al primer vómito, o al segundo.

Y que después de un rato pensaron que la mitad del cerebro lo tenían muerto, pero no me cabe duda que la necrosis… ya desde mucho antes. Porque no es digno culparla. Es más indigno que decir que eres adicto a la marihuana, como si alguien se lo fuera a creer, no es posible, no sucede así. El desprestigio lo han esparcido los poseros, los ignorantes y los viejos pechoños, esos que de tanto golpe en el pecho se convirtieron en los verdaderos culpables. Lo cierto es que jamás me ha traicionado con una pálida, y ha de ser porque no le temo, más bien la amo, o quizás nos pertenecemos desde sus entrañas a las mías, no por adicción, por opción, o si quieren, por manda. Así acompaña mis noches y durante el día la recompensa está por llegar, el después. El futuro es más dulce y las jornadas más cortas. Al final del día, cuando el descanso es merecimiento colectivo, yo deseaba ya estar en casa para fumar, para descontinuar el día, para disipar la audacia con la que enfrentaba segundo a segundo la peste de mi trabajo. A medida que el cerebro se imbuía en los dulces oficios, la sensación insuperable del thc arrasaba con el hastío y la abulia que mis ojos generaban durante el día frente a los semáforos esperando que el mono se ponga verde.


SLOW MOTION Trilce Ariadna Mendoza Hernández

Horizonte*

[México, DF. 1986] — Estoy aquí, en un desierto, en un instante del alba. Percibo con mis ojos, mas no con mi conciencia, no hay noción de mi corporalidad, parece que mi cuerpo se ha disuelto en esta inmanencia. Se dice que en algún lugar existe una zanja infinita, trazada matemáticamente como dos paralelas; en su interior se vislumbra un abismo. He oído también que ese hueco del universo atrae al tiempo hacia sus entrañas. En este lugar la temporalidad ha adquirido corporalidad, es un flujo que se ve atraído hacia la nada. Avanzo, y en mi movimiento automático concibo cada una de los granos de arena tendidos sobre el horizonte. Del cielo se escurren, y me arrastran, las tres síntesis del tiempo. Pero me despierto, un ruido me trae a la conciencia de este otro mundo. El segundero virtual ha avanzado. *En ¿Qué es la Filosofía?, DELEUZE-GUATTARI, aparece la siguiente nota aclaratoria: «Jean-Pierre Luminet distingue entre los horizontes relativos, como el horizonte terrestre centrado sobre un observador y que se desplaza con él, y el horizonte absoluto, «horizonte de los acontecimientos», independiente de cualquier observador y que divide los acontecimientos en dos categorías: los vistos y los no vistos, los comunicables y los no comunicables («Le trou noir et l’infmi», en Les dimensions de l’infini, Instituto italiano de cultura de París). También puede uno remitirse al texto zen del monje japonés Dôgen, que invoca el horizonte o la «reserva» de los acontecimientos: Shobogenzo, Ed. de la Différence, traducción y comentarios de René de Ceccaty y Nakamura.», Ed. Anagrama, Barcelona, 2001, p. 39.

Rumbo al sueño morado Koyote Lagañas [México, DF. 1980] Cuando las encías se sensibilizan es la primera señal, luego viene un familiar golpecito desde el centro del estomago que sube hasta el cerebro y sale por los ojos... Mas humo dulce entra a los pulmones a través de una mini pipa de madera, el sound track de la película Amelie sonando en los audífonos, suspiro y puedo sentir el bienestar y placidez ansiada. Son ya las diez con treinta de la noche y el frío invernal de noviembre es evidente, el viento gélido golpea despacio, parece escuchar lo mismo que yo y espera los teclazos del acordeón para hacerme sentir que la navidad y el fin de año ya no están tan lejos, aunque invariablemente la vida es mas lenta en mi azotea. Cierro los ojos y el vaivén musical me seduce, una sonrisa se dibuja en mis labios y un licuado de ideas se agita en la licuadora cerebral, ahora creo que no todo esta jodido y que la esperanza siempre cabe aun bajo circunstancias oscuras, de hecho es cuando mas encaja... Parado en el centro del tiempo, en esta burbuja protectora la pureza vibratoria espiritual es requisito indispensable, los suspiros son mas profundos cuando retomas las riendas de la vida, cuando se aceptan debilidades y respaldan fortalezas, mas humo dulce entra en los pulmones a través de una mini pipa de madera. Destapo una botella helada que contiene jugo de cebada fermentada, sabe tan bien cuando refresca la boca desértica, sabe tan bien cuando las papilas se inundan y el bicarbonato de sodio burbujea micrométricamente... Suspiro otra vez, cierro los ojos de nuevo y miro al cielo nublado, entre cúmulos de vapor se asoma su luz azul palindromatica, suspira y con un guiño lunático (mensaje milenariamente sobrentendido) me indica el camino de bajada: cama y sabanas sin escalas hasta el profundo sueño morado.


De mochilazo Manuel Noctis [Morelia, Michoacán. 1985. Director de Clarimonda]

Llegué a San Cristóbal de las Casas, quería establecerme allá. Llevaba poco dinero, pero un puñado de ilusiones y ganas de encontrar un trabajo para poder rentar un cuarto de los que allá hay de 60 varos la noche. Anduve caminando, buscando un restauran, un bar, un cyber o hasta una panadería donde solicitaran personal. No era la primera vez que iba a San Cris, por eso me movía con mayor facilidad. El chiste es que ese día no encontré nada porque me decían que mis dreads y mi apariencia fachosa no me servían para la imagen de los negocios. Ese dinero que traía rascándole chido me alcanzaba fácil para tres días de renta y para comer un poco. Cuando quisiera sacar para las chelas me pondría a vender las revistas –un proyecto literario que había echado a andar con un camarada-. Eso sólo mientras no encontrara trabajo. En las noches rolaba por los bares El Cirko, el Madre Tierra, el Independencia y otros que están por la misma zona. Ahí cambiaba mis revistas por chelas o no faltaba que morro ya bien pedo me las invitaba. Un día me encontré con un camarada artesano de Morelia, le di asilo en mi depa. Al día siguiente el morro se lanzó para Ciudad Antigua, Guatemala; me dejó unos collares para venderlos y eso me hizo paro porque saqué la renta para otros dos días más. Esa noche platicando con el gerente del bar El Cirko, me dijo que me podía dar chamba, pero que me presentara al día siguiente con mi solicitud, antes de que se abriera el bar, para arreglar todo el rollo. Así quedamos, ya me veía trabajando de mesero y pues me puse a pistear, chela tras chela: Al fin ya voy a ganar mi dinero, pensé, y que me agarra la peda, y con los toques de mota que me pongo loco, no supe ni como se armó de pronto el desmadre, volaban sillas de un lado a otro, botellas, cualquier cosa y que me pega un madrazo un cabrón y que le entro. Después de un rato cayó la poli y a varios morros se los cargaron, yo alcancé a salir del lugar. Al día siguiente el gerente del bar me mandó a la chingada. El problema ahora era que me había quedado sin dinero por andar de pisto-alegre. ¡Valió madre el asunto! Ese día la señora de la renta iba ir por el dinero. Me salí tempra con mis revistas, a ver si vendía unas aunque solo fuera para sacar los 60 varos del día, pero esas madres ni se vendían, era más efectivo cambiarlas por chelas. Fui con un conocido de ahí de San Cris, a ver si me prestaba dinero. Lo topé en su casa, me prestó varo para la renta de una semana con la condición de que nos hiciéramos socios para vender galletas de mota. Desde ese momento me empezó a ir poca madre, claro que las primeras dos semanas mientras conectaba a la banda pues no salía chido la venta, pero de ahí en adelante traía el puro varo.

Las galletas rolaban en todos los bares, en los tokines, las fiestas, los raves, vendíamos también por encargos y hasta en el mercado. Era toda una red de vendedores y distribuidores de galletas de mota, la banda las conocía como las Verdehalago. Después de más de un mes allá, ya tenía banda con la que se hacían las fiestas. Traía una morra bien chida, de Monterrey, se llamaba Luisa, era un desmadre, le entraba duro a la mota. Con ella le bailábamos bien recios las cumbiancheras en el Madre Tierra. Nos lanzábamos a los rituales del jikuri y todo el pedo. Para ese tiempo ya rentábamos una casa con otros tres compas -dos morras francesas y el otro era de guanatos-. Una noche que teníamos fiesta en la casa, llegaron todos los camaradas, tocó la banda Bakte, se hizo un desmadre, liberación sexual, todos quemando ganja, el reggae hasta el amanecer. Cuando desperté me puse dizque a recoger la basura, las botellas y que me doy cuenta que el mueble donde tenía guardado el paquete de 100 verdehalagos estaba entre abierto ¡Puta madre, se comieron las galletas! ¡No mames! Creo que hasta yo había comido en la noche y ni cuenta me di. ¿Qué iba a hacer ahora? El compa iba a ir por ellas al medio día ¡Vale madre! Cuando el morro se enteró se encabronó, me dijo que me daba chance hasta la noche para pagarle. Mi vieja y yo juntamos un varo durante la tarde y se lo llevamos. El morro se prendió más y me dijo que en la mañana le diera el resto o se mancharían con los dos ¡Chale! Pensaba en cómo se podía acabar este sueño así. Definitivamente no teníamos manera de conseguir el dinero en tan poco tiempo. Le dije a Luisa que me iba ir a Guatemala con mi compa el artesano mientras se calmaba el asunto, que si me acompañaba o que onda, y simón, nos fuimos los dos a Ciudad Antigua. En Guatemala estuvimos tres días, casi ni salíamos. El pedo era que allá había conectes con los galleteros y de alguna manera se enteraron que ahí estábamos, no sabíamos que hacer. Un día me topé con dos tiradores, ya me tenían bien checado, me la hicieron de pedo y se armó la gresca, ya me andaban dando baje y me les desafané casi milagrosamente. Le platiqué a Luisa de todo el desmadre y que me quería ir de ahí, pero esta vez antes de que yo le preguntara ella me dijo que no se iría conmigo, que ella quería una vida más relajada, sin pedos. La morra se fue a Oaxaca con unas amigas que andan recios en el desmadre de los viaje hongo y yo, sin otra opción me regresé a Morelia, en donde ahora tengo mi propio negocio de galletas de mota.


Manzanitas dulces Arturo Medina Galicia [México, DF. 1960] —Oye, por aquí ¿dónde hay un mercado? —¿Un mercado? ¿Y para qué quieres uno? —Tenemos que conseguir una manzana ¿de cuáles te gustan de las rojas o de las verdes?dijo mientras apretaba el paso. Cecilia era una chica que tenía poco de conocer. La conocí en una fiesta. De esas a las que vas porque te sientes comprometido con el anfitrión, que por más que intentas disuadirlo, insiste en que la fiesta no será la misma si faltas. A sabiendas de que una vez ahí, pasaría inadvertido fui. Cuando entró Cecilia mi vida fue como atravesar en balsa un remolino. Ver a un metro de distancia la aleta de un tiburón al esnorquear en mar abierto, o como recibir una patada justo en la boca del maldito estómago. —Mira, te presento a Cecilia Robles –comentó mi amigo Raúl, mientras nos ofrecía un trago. Esa noche Cecilia clavó sus ojos negros de venado justo en la mitad de mi alma. Quedé cautivado. Y si alguien en ese instante me hubiera dicho que esa mujer me iba a lastimar, a grado tal que iba a sentir mutilada mi existencia, simple y sencillamente no le hubiera creído. Se veía tan linda. —A mí me gustan las manzanas verdes, son más dulces y apetitosas. Aunque también depende de la estación del año en la que nos encontremos, en estas fechas ¿de cuál de las dos es temporada? —Mmm… —Para mí, que ha de ser temporada de manzanas verdes- recitaba al tiempo que se dibujó una sonrisa en su rostro. Y yo sin poder acabar de entender, qué tenía que ver en todo esto una manzana, que si era o no temporada. Y qué si era temporada de pepinos o de rábanos. —Mira, ¿esta te gusta?- me mostró Cecilia una manzana verde brillosa y madura, como buscando mi aprobación. —Sí, está bien ¿ya nos podemos ir?- agregué en tono impaciente. Estar con Cecilia era esperar cualquier cosa: borracheras un tanto ―intelectual‖ discutiendo sobre García Márquez, el Che o de la situación política de México, bailar cumbia y charanga en un tibiri a media calle o asistir a misa los domingos muy temprano. Así era ella, a pesar de ser como 10 años menor que yo, me enseñaba cosas de la vida que yo no había experimentado.

—¿Alguna vez has fumado marihuana?- me preguntó a quemarropa. —Sí, cuando tenía como 14 años. Fue en la casa de unos amigos- contesté con franqueza. —En la escuela se puede conseguir lo que quieras: grapas, coca, chochos y muy buena mota. —¿En tu escuela? ¿En la de Antropología? No me digas… —Sí, te lo juro, qué dices ¿nos quemamos un carrufo? Fíjate que te la dan en rama, con todo y cocos, para que veas que no le meten alguna otra madre. Titubeé unos instantes, pero le dije que sí. En esos momentos no pensaba en las consecuencias. Sólo quería estar junto a ella. Esa tarde que acordamos viajar juntos me mostró una pequeña bolsa con la hierba adentro. Me pareció que era mucha, pero después de limpiarla y forjar el carrufo no quedó más que un cigarro de tamaño normal. —¿Tienes una bic? —¿Una pluma? Y para qué rayos quieres una pluma- la miré inquisitivo. —¡Tú tráemela y ya!- ordenó. Con gran destreza Cecilia perforó la manzana de lado a lado y en uno de los orificios metió el carrufo. Lo encendió mientras succionaba una gran bocanada de humo. Contemplé su rostro henchido de placer, y conteniendo el aire me invitó a probar… —Güey…¡está buenísima!


Tomé la manzana, el fruto prohibido me invitaba pecar. Coloqué los labios sobre la superficie verde y aspiré con todas mis fuerzas. Un sabor dulce invadió mi boca. Repetimos la operación una y otra vez. Mi garganta empezó a resecarse. El tiempo era un buque que flotaba en las mansas aguas del universo. Todo se tornó más lento. Mi mente más rápida que mi cuerpo empezó a confundir la sensación con un sueño. Cecilia tomó la grabadora entre sus manos y caímos en cámara lenta al suelo. El artefacto escupía una y otra vez la misma canción: una árabe. Esa música parecía hechizarla. Se recostó sobre su costado y me miró fijamente. Sus labios de carmín articulaban palabras que no entendía. El sonido se convirtió en oleadas de ruido indescifrable. Me acerqué para besarla. Su boca sabía a inocencia, a todas las mujeres del mundo… a manzana. Ella se apartó. Parecía no estar en la habitación. Estaba en su propio mundo. Ése que no quería abandonar. Ahí donde no existía el dolor, el abuso, los golpes, el llanto. La corona de espinas que cargaba día tras día la lastimaba cada vez más. Su pena la ahogaba en alcohol, aunque resucitara por las noches para seguirla atormentando.

Desperté y vi a Cecilia a mi lado, aún abrazaba la grabadora. Su bello rostro cobrizo reflejaba tranquilidad. No quise despertarla. Acaricié su cabello negro ondulado y dibujó su rostro en mi memoria con el ferviente deseo de nunca olvidarla. —Pásele marchantito ¿Qué va a llevar? Mire qué buenas manzanas, ándele se las pongo a 12 el kilo pa‟ que se anime- insistía la vendedora del mercado. Me quedé inmóvil. La imagen de Cecilia vino a mi mente y recordarla después de tantos años, aún me duele, pero… mejor así… ella tenía mucho sufrimiento por delante. Debía encontrarse a sí misma recostada en el diván. El mismo diván que flotaba en el mar de sus lágrimas. Cuando pensaba en ella recordaba su bello rostro cobrizo abrazando la grabadora, como si fuese un náufrago que a la deriva se aferrara a la vida. Verla llorar me partía el alma. La impotencia y la rabia de no poder controlar lo incontrolable se sumía en un torbellino negro. Ella se fue un día a vivir con no sé quién… y yo me fui a vivir con mis propios demonios recordando siempre ese dulce sabor a manzana que escurría entre mis labios.

El Regalo Jesús Baldovinos Romero [Lázaro Cárdenas, Michoacán. 1966] Santana rompe la noche. Mis sueños los rompieron desde siempre y no supe a ciencia cierta qué o quien... he llorado largamente; sólo hace un rato me vino una calma suave, lasia... tal vez sea el cigarrillo que me regaló Memo hace no sé cuando. Me calmo las ganas de partirme en mil pedazos. Me dolió tanto la muerte de Laura. Su muerte no fue como tanto temía, una muerte violenta, más bien fue una muerte silenciosa, casi un color desconocido... ese color que vimos una vez, en un viaje mientras oíamos al Rey Lagarto, mientras nos estrujaba las entrañas, un color místico, desconocido por esa bola de estúpidos cuadrados. Mi Laura. Creo que fue lo mejor que pudo hacer. Le dolía mucho el alma. Le dolía como no tienen idea. Supo que toda su vida iba a ser un martirio desde que vivíamos en aquellas barracas, a la orilla de la Gran Ciudad. Ahí conocíamos todo lo que un ser humano puede sufrir, comíamos hasta el desperdicio que arrojaban entre la basura los ricos; dormíamos con los perros para no sentir frío; las pulgas asustaban el frío, lo mordisqueaban; a nosotros sólo se nos paseaban por el cuerpo. Después, tanto nos acostumbramos a ellas, que nos hacían falta. Laura supo desde el principio que en su vida no habría nada bueno que esperar. Desde que se encontró la muñeca. Decía que era su sueño, pero un sueño bueno, no como los que siempre habíamos tenido, rotos, no nacidos, abortos... sufrió su muñeca de sueños... no supimos quién la tiró la tiró justo enfrente de nuestra casucha; era hermosa, casi como Laura. Sólo que Laura no era rubia. Fue de grande cuando quiso ser rubia y se pintó el pelo. Pero en aquel entonces no sabía de esas cosas. Encontramos la muñeca muy de mañana. Íbamos al mercado, a cargar canastas o pedir limosna. La vimos ahí, encima de tanta mugre, tan limpia, tan fuera de lugar, tanto que no creímos que fuera cierto. Laura la levantó. La abrazó como queriéndose aferrar a ese mágico sueño que un despiadado rey mago dejó caer en pleno verano. Cuando el calor está derritiendo los sesos y los huesos. Cuando la basura apesta más nunca.


Ese día ya no seguimos el camino al mercado; me daba cuenta que nos iban a regañar por no traer dinero a casa, pero Laura estaba radiante, tan hermosa, que pensé que tenía que disfrutar que disfrutar de ese regalo. Pasaríamos esa mañana en el parque cercano. Mientras ella jugaba con su muñeca yo me dediqué a mirar la gente con mi mejor gesto de humildad y de hambre para ver si los conmovía. Tuve suerte. Unas cuantas monedas. Cuando el sol de trepó a la capa oscura de humo, regresamos a casa, contentos. Después de todo no nos había ido tan mal. Mamá sonrió por el regalo, casi podría decir que estaba contenta, cosa rara en ella; papá nos miraba con su eterna mirada indefinida, pero pensé que algo andaba mal. No sabía qué era. No nos pidió cuentas del dinero. Déjenme darle la vuelta al disco. Déjenme oír a Santana otra vez. Que ahora debo estar mejor que ayer. Desgárrate Santana, como me he desgarrado la vida. Así como entonces. Tenía razón. Sólo un día duró la felicidad de mi hermana. Al día siguiente vendió la muñeca sin importar el llanto de Laura, las ganas de muñeca, las ganas de ese regalo que nunca habíamos esperado y que de pronto le alegró tanto. Pero no. Lo peor fue que la vendió delante de ella, sonriendo de manera cruel. De esa vez se volvió callada, mustia hasta la muerte. Mamá dejó de llegar en la madrugada. Nos cambiamos a una vecindad. Pero nuestra vida de perros continuaba. No cambió nada, sólo el lugar. Una vez me dijo que aunque fuéramos ricos de todos modos la vida era de perro. Murió al poco tiempo de haberlo dicho. Como siempre, un luto que dure poco, afuera está la ciudad y la gente; con lutos no podemos sobrevivir. Atrás quedaba el luto. Laura en casa, con su mutismo inquebrantable también lo dejaba atrás. No le importaba llevar luto por alguien. Silenciosa me adivinaba el pensamiento. Me tenía todo a la mano. Pero nunca una palabra. Cambios en su cuerpo y luego en su rostro. Más triste. Más jodida diría yo. Más vieja. Más años de los que tenía. Más mugre en su ser. En las noches me buscaba, asustada. Sin saber porqué. Esa tarde que regresé temprano a casa me di cuenta. Lloraba en silencio mientras papá la poseía. Una posesión salvaje, lleno de lujuria, lleno de... de mugre; mis manos lo levantaron, lo golpearon, lo golpearon hasta el cansancio. Los vecinos oyeron el ruido y vinieron a sacarlo entre empujones y ayes de viejas mitoteras. Un castigo divino te va caer. No debes de golpear a tu padre. Y con el veneno del odio deseando que se muriera. Un año en el bote.

Y la visita de Laura. Siempre. La única. A pesar de los chiflidos de los demás reos. Siempre con una canasta de comida. Ese año bastó para verla cambiada nuevamente. Más hermosa. Pero al mismo tiempo diferente. Lo supe al salir. Mantenía a papá. De la única manera que ella conocía. En la esquina, en el bar el Gato Negro. No me dio coraje, más bien sentí tristeza, una honda tristeza. A ella no le importaba. Había ahorrado como había ahorrado palabras. Le decían la muda. Papá no dijo nada al verme. Yo tampoco, sólo sentí que en mi interior se arremolinaba en mis ojos. Sabía que lo odiaba. Unos días de vago, buscando la cara para trabajar de nuevo en la carnicería. Era una manera de sacarla de la vida que llevaba, pero no quiso. Chin... otra vez se rayó el disco... ya está... sin música no hay viaje, y ya empiezo a sentirme livianito. Girito, girito dice el Memo. Agarra la vida me dice, y yo me agarro a esa vieja costumbre de mirar hacia adentro para no llorar. Ya estoy cansado. Bueno, me sentía, ya va pasando. Siempre adivina mi pensamiento. Siempre a dormir conmigo. Todavía con mucho miedo. Papá llegó de madrugada, más que ebrio, la jaló de mis brazos. No lo pensé. Un viejo picahielo que colgaba en la pared se le incrustó, lanzó un ahogado quejido por la sangre que le salía a borbotones. El alcohol le ayudó a desangrarse. Lo demás fue fácil. Laura no iba a decir nada. Ni siquiera a reprochar. Al día siguiente regalé carne. Mucha carne. Le gustó a al gente. Tenía un saborcito decía Doña Rosa... pero estaba rico... sólo la carne. Lo demás fue a parar a los perros y a la basura. Aquí es fácil de hacer eso. Esa noche Laura habló quedito. Mirando la cama vacía. -Quiero un poco de tu cigarro... Tomó uno antes de que yo lo dijera algo. Lo aspiró. -Mi muñeca, Checo... la extraño todavía... mi alegría por dinero... mi muñeca... El cigarro estaba cargadito, alguna semilla se ha de haber pasado; nos bajamos el humo con tequila... hasta no verte. -Quiero un regalo para mí solita... y no te vayas a rajar... no me vayas a fallar... lo quiero hoy... así como me has querido, con ese cariño y esa ternura, ámame esta noche... (continua en la siguiente pág.)


No quiero decir que aquello me asustó... a todo se acostumbra uno... pero me quedé un rato en silencio... ella lo tomó como un sí... y la amé... primero le di gusto, y luego, en un viaje de colores, dimos rienda suelta a una pasión enferma, pero que nos dejó en calma al filo de la madrugada, en la hora en que se percibe la línea que separa la vida de la muerte... Dormida, entre sueños decía: mi muñeca... Laura, mi frágil cristalito... morir dormida, sin sentir nada... no sufriste... qué veneno te hizo tal efecto sin causarte dolor... después, siempre después, lo supe... un frasco vacío... el último suspiro en un liacho de marihuana... lo tomé entre los dedos amarillos, le di el último jalón en tu nombre... música, tequila y otro carrujito dice Memo... el dorado se vuelve azul, y tu figura blanca, pálida, me sonríe... otra pastillita, otra... otra más... a ver que pasa... no se nota de qué color son o si son blancas como las primeras... no sentirás nada... yo tampoco... otra pastillita... de una vez toda la bolsita en ese vaso de tequila, Memo ya no las va a ocupar, y si las ocupar, y las ocupa no podrá reclamarnos nada... agarrar la vida, sin Laura ya para qué... mejor agarro la muerte en una pastillita de sueños morados.

La Fiesta* (Fragmento)

Armando Barragán [DF. 1963]

—¿Ya oíste Óscar? Pregunta el Chato si nos agüitamos porque su chava se fume un churrito —preguntó Bruno. —¿Cómo preguntas eso, Chato? —respondió Óscar—. Lo que sí sería una falta de respeto, es que no lo compartieran. —Uy, perdón —intervino Lorena—. Lo que pasa es que no sabía si todos eran de confianza o no. Luego uno saca su cigarrito y no falta el mojigato que se siente ofendido y empieza a tirar mala vibra. Traemos poca hierba, así que iremos rolando el toque para que a todos nos toque.

Inmediatamente el Chato y Lorena se dieron a la tarea de elaborar el primer cigarrillo. Podía advertirse que se adaptaban perfectamente a la tarea, pues mientras que el Chato se dedicaba a limpiar las hojas de cocos y varitas, Lorena preparaba el papel, acomodaba la hierba a lo largo y después lo enroscaba para pegarlo de las orillas con diestros lengüetazos; finalmente, torcía los extremos para evitar que cayera el contenido. Omar creyó oportuno escuchar música de Pink Floyd. Óscar meditó acerca de esa extraña actitud: “¿Por qué nadie puede decir exactamente lo que sucede acerca de la relación que existe entre fumar mariguana y escuchar rock? En ocasiones pareciera una especie de ritual en el que se prepara la atmósfera para que el conjuro con el que se relajan los cuerpos sea más eficaz. Una relación continua y cíclica, como una especie de círculo cabalmente vicioso: escuchas música, y para profundizar en los matices, colores y fragancias, fumas mariguana; te abstraes tanto en ese estado que te dan ganas de escuchar más música, y luego fumas más mota porque entonces quieres encontrar nuevas imágenes cargadas de otros matices, nuevos tintes, nuevas fragancias… Eso es estupendo... Pero si fumas hierba en silencio y rodeado de soledad, hace aumentar de manera sorprendente tu melancolía y durante una seria sesión introspectiva, puedes ocasionar que tus más profundas frustraciones florezcan y te lleven incluso, a una peligrosa depresión... al menos eso me


Una vez listo el primer cigarrillo, por derecho iniciaron Lorena y el Chato. Lo fumaban con tal deleite, que parecían estar recibiendo un baño de purificación corporal. Bruno y Omar hicieron lo propio, mientras Gaby y Fátima se abstuvieron en esa primera tanda prometiendo que en la siguiente lo harían. “Qué mal se oyeron, igual que esas viejas que están sentadas solas en una fiesta esperando a ver quién las invita a bailar; y cuando finalmente algún valiente se acerca, se dan su aire de inalcanzables diciendo que a la siguiente pieza sí, con mucho gusto. Pinches viejas…” El cigarro ya en su segunda mitad llegó a manos de Claudia. Lo aspiró como si tratara de no solamente quedarse por completo con el humo, sino que si era posible, también con las brasas. Cerró los ojos, lo contuvo, parecía que la presión se le escaparía por las orejas haciéndoselas estallar, y después de un rato así, finalmente lo liberó por la nariz. Sin decir nada ni tampoco voltear a verlo, pasó el bodoque de hierba a Óscar. Éste solo miró hacia arriba y aspiró profundamente dejando entreabierta la boca para dejar pasar un poco de aire y hacer una mezcla más efectiva. Sintió como el fluido atravesaba su garganta raspándola, alojándose en pulmones y estómago, ahí lo retuvo por unos instantes. Echó la cabeza hacia atrás y cerró los ojos con el resto del cigarrillo aún entre los dedos. Regresó a su posición normal, exhaló el humo y un suave mareo adicional al del alcohol lo abordó. Pidió a las mujeres unas pinzas para depilar y con ellas sostener la parte final del cigarrillo, evitar quemaduras y poder consumirlo en su totalidad. —A ver, pásamelo a mi —le pidió Claudia—. Con un pasador para el cabello es más fácil. Óscar le dio el resto y efectivamente, Claudia logró darle otra aspirada devolviéndoselo para que lo terminara. Aprovechó mientras lo fumaba, para echarle un vistazo a una de las fotografías que tenía Bruno enmarcada y que servía para disipar la soledad de una de las paredes blancas del departamento. Era una fotografía interesante: en la parte central y como objeto predominante, la puerta de entrada a una pulquería; en el extremo izquierdo sobre el último de los tres escalones de la entrada, un niño sentado sosteniendo sobre sus rodillas un acordeón. Usaba sombrero de paja y guaraches de cuero. El niño miraba hacia el lado opuesto a la entrada. La foto había sido tomada en blanco y negro, lo que daba un efecto mayor de abandono y olvido a los elementos.

Trataba de adivinar el ambiente que se vivía dentro de la pulquería y que el niño podía escuchar desde donde se encontraba sentado. Lo suponía lleno de mesas metálicas cuadradas con el logotipo en relieve de una marca de cerveza, sillas del mismo material y con el mismo dibujo sobre los respaldos. El aire atiborrado de humo de cigarro, gritos, albures y risas de los parroquianos que atestaban el lugar, golpes de fichas de dominó contra las mesas, música de algún grupo ranchero con letras de dolor y desamor saliendo de una rocola multicolor. El piso cubierto con aserrín para absorber los líquidos derramados y evitar caídas... Él pediría un curado de jitomate y se sentaría a la barra… ―No creo que ninguno de estos cabrones haya probado en su vida el curado con lulú roja de grosella; tampoco creo que lo vendan, ya ni ha de existir ese refresco… Así que un curado de jitomate estaría bien, o tal vez uno de piñón… Es cabrón meterse a estos lugares solo, sin compañía, no falta el que se te queda viendo con insistencia solo para atraer tu mirada y con ello retarte a unos madrazos… y sobre todo si efectivamente nada más vienes de mirón, a ver qué hace toda esta bola de güevones aquí encerrados… es uno de los pocos lugares en los que no se meten ni se admiten mujeres, un lugar que aún conserva su exclusividad masculina, al que llegas y tratas de olvidarte de alguna de esas mujeres que te despreciaron o de la que tienes en tu casa; a empedarte de lo lindo y sin broncas en la vida, a arreglar el mundo en una sentada, a chillar de arrepentimiento por haberte casado o juntado con una pinche vieja que luego te va mandar a la chingada; o que ya se puso gorda y fodonga sabiendo que hay un chingo en la calle bien buenas; a mentarle la madre al pinche arbitro que se vendió al equipo contrario en el partido de ayer y de paso al pendejo del entrenador porque no metió quien sabe a quién carajos, ése que en cualquier momento puede hacer un gol… No mames... Imagínate que de repente entrara una vieja, el desmadre que se armaría, y no por ser una intrusa o porque la quisieran sacar de aquí; sino más bien porque todos andarían queriendo enamorarla, en un instante, en chinga, con miradas coquetas, perdidas, con frases directas y cachondas; en ese caso no importaría si estuviera gorda y bigotona, el caso es cogerse a una que no sea la tuya, tu vieja; ver qué tan cabrón eres para tirarte a la mujer que sea, nomás por sentir qué rico es estar entre otras carnes y enterarte de qué tal mueve las nalgas, ya no solo imaginártelo sino vivirlo; digo, ya pedo, qué...


Aunque con el pulque quién sabe qué pasa, te sientes pedo pero en realidad no sé si de verdad lo estás… yo creo mas bien que es un alucinógeno, andas en otra frecuencia mucho más baja, como en cámara lenta, una caída puede durar eternidades y vas viendo y pensando en cómo librarla, pero nunca lo logras… y cuando llegas al piso, qué madrazo, y a cagarte de la risa… y a pedorrearte… y huelen a puritita madre… y…‖ —Órale Óscar, te estás alucinando barato —le dijo Claudia—. Ahí está el otro. —Qué pasa, ya te pusiste pálido —dijo Bruno. —Nada, hace un buen rato que no le hago a esta madre. Creo que ya perdí la condición —les respondió Óscar. Sentía que las manos y la frente se le empezaban a enfriar y que los párpados se le cansaban, que las pantorrillas se adelgazaban y se relajaban. Tenía que hacer esfuerzos para enfocar la vista sobre los objetos, como si acabara de despertar. Aún así, le dio una fuerte aspirada al segundo cigarrillo sintiendo la boca y la lengua secas, pastosas. Le pasó el resto a Omar. El Chato y Lorena seguían forjando y no se enteraron de que aún quedaba un poco. Óscar decidió entonces quitarse de la silla y acostarse sobre el piso para ahorrarle el trabajo a la fuerza de gravedad que ya comenzaba a surtir efecto. —¿Cómo, Óscar? Si apenas es el segundo y nada más le has dado unos jaloncitos —le reprochó Claudia con amenazadora confianza—. Todavía hay para rato. —Nada más deja organizar mi desmadre y le sigo. Yo creo que la mezcla de bebidas con la mota ha sido un tanto fulminante y necesito hacer tierra por unos minutos.

No estoy triste, no es mi llanto Es el humo de este fasito que me hace llorar… DAMAS GRATIS


Haikus Pachecos Marko Leyva [Acalpixcan, Xochimilco, DF. 1970]

No hay moto sin mota.

Mosca sin alas aleph negruzco la bacha.

La cucaracha no camina sin su bacha.

El tren se fuma un churro y silba.

Volcán que humea: Popocatéptl humano el hermano mariguano.

Mary Jane y Peter Parker Jane y Tarzán. Mar y Mota.

Un toque al día para vivir con alegría.

Cannabismal Graciela Salazar Reyna []

I Hasta dónde Marijuana caminaremos contigo asiáticos valencianos sioneses jamaiquinos disputándose maternidad como si faltaran hijas y fijos tíos hermanas abuelos padres… ni madres cómo desdeñar en tus cannabiroides la paz de los insepultos aún doloridos recuerdos emos eviternos que cayeron de algún rincón umbilical de las himalayas casi tan mexicanas cordilleras más allá de los tiempos órdenes sativas hoy baluartes en Pamplona al amparo de San Canuto de sur a norte ocaso y levante rastas regeeros marijuaneros van estirando la libertad a la utopía ―mi cuerpo mi templo‖ Cannabis cannabum índica rudelaris sima de los encarnados e inscritos en esta tierra insomne xenofóbica esperanzada y amorosa a un paso de reclamar opresión del más débil yo y yo II Y en la cima nuestro abismo alborotando estrellas suspiros de una mañana que incompleta la noche cannabismal arriba mariposas bajo la piel

Señales de Tránsito I


El porro de la paz

Daniel Wence [Plaza del Limón, Mich.]

se nos enreda entre los dedos una verde propuesta ilusión envuelta en sábanas para dormir en paz/la paz sea con ustedes/ un fuerte aplauso. esta es la bondad del cigarrillo verde con que tanque y rol nos conocemos en barandas y en las malas los amigos netos y los de ocasión de no perderse en los abismos de María Juana Inés (o como llame usted a la yerbabondadosa curadolores de la abuela: hueledenoche, huelededía, hueledetarde) y líbranos del tufo, Señor, que no se me aparezca ningún cabrón vestido de azulpitufo a menos que cambie de color con el humo y dile al gringo que le ofrezca al mundo un cigarrito para remediar al menos motafóricamente todas sus culpas, que role


Movimiento ocular Jaime Tarzán [San Cristóbal de las Casas, Chiapas. 1984]

Muéstrame los ojos, quiero ver como caen tus ojos a la espera del espiral sin fin, como caen tus ojos hasta posarse en tus pies y confundir tus pisadas, De este espiral que se tuerce ante la pose inexistente de algún sancho aquijotado de alguna imagen perdida en las pupilas. Los ojos se tragan porque no los ves, eres el redentor de los ojos, espécimen demente que coagula tu tacto a cada sentir que arremete al galope tendido de tu sangre, ojos perezosos que derraman la vida en claroscuros claustros arrabiados que remedan la incongruencia de mi mente. Clarividencia del péndulo invasor que habita mis entrañas, levitación de un Transeúnte de imagen redentora. Cuerpo azotado que extingue la materia, se extingue al paso y enmienda su existir con la huella de sus ojos. Ha contemplado la resaca, ha ingerido el dominio que traspasa las memorias. El cuerpo tambalea, Los ojos caen desorbitados a la incoherencia. La imagen busca emerger, Encarnación del ser a doble vista, Cuerpo tridimensional postrado a la intemperie del no ser siendo. Las manos capturan la imagen para forjar su ente, Esencia habitada en cada tacto que disertan los dedos, a lomo del pulgar se contempla que ilumine el día, las venas se yerguen y ansían la insaciabilidad de un todo. Las manos se cierran, enclaustran al sol en cada ver que los ojos desvirtúan, las pupilas se dilatan ante el coagulo de visiones, se abstrae el tiempo y emerge la imagen. Nace la vista, ha llorado el tiempo en el pensarse. Los ojos se elevan, ojo por ojo, la vista ha devorado el cuerpo para contemplar la fecundación de los ojos, intuición devorada que arremete confuso el inicio de un fin. La percepción se torna estupefacta, Las manos sostienen al hombre en sus visiones, Nace la palma del ojo; rotan los ojos de una circular yema, germinación constante que irradian al ojo estrepitoso, fornicación visceral de un transeúnte alimentado por los sueños. Ojos que caen al espiral sin fin, visión legendaria en historias pisoteadas, aparadores seres transitan el mundo de este ciclo.


Churritos de Poesía Fer Villávalos [Santa Clara de Valladares, Michoacán. 1975]

Las tres 1 A las tres y media de la mariguana me levantó el aire lento de la sala y corrían los gatos afuera de mi casa Dos ideas centrales me patrullan: La muerte no existe si tú me resucitas Coger con ella es lo mejor que hago Es un hilo que cuelgo, esta tortura de no verla en noches desoladas, es un hilo colgado de mi cuello -el hilo negro de todas mis madejasLa última curva de una enredadera La punta que teje la curva de la araña O simplemente un hilo que sale de mis ojos Que pasa por tu boca y queda. La muerte es otra cosa: un punto que se estira como agujero negro, que se cierra y se come mi existencia negada Quisiera ser un negro colgado de una cuerda blues que casi llora Pero estas rotas arterias cocaínas que son nervios cuando el celo intoxica no me dejan llorar ni hacer canciones Y las uñas mordidas duelen en las cuerdas La soñolienta agüita tibia de la mota a inundado estos solos hemisferios Ya me duermo…ya…ya.

2 Sácalo Límpiala Fórjalo Mójalo Préndelo Rólalo: Que hable tu silencio. y; 3 (alucinante grillo) Borges me persigue -se dice Borgues, ¡pendejo!Me pregunta por Funes: ¿Haz visto a…este… Alzheimer… Has visto… dónde está mi bastón ¡Mi bastón!...(cabrones)… Ahora no. Ahora nada. Pero hace rato que…maba… quemaba. ¡Soy Nerón y te contemplo, Roma! … …(shshsh) (sia pa gó.)

Sonámbula Federico Jiménez [Guadalajara, Jalisco. 1983] Verde carne, pelo verde, con ojos de fría plata. Federico García Lorca

Amo este breve silencio que reposa de humedad sombra que se desliza a través de la ausencia de mi boca en que nos perdemos mis labios te reciben purificados como río que desborda del torrente de sangre esculpida entre ramajes disueltos y eres ahora una conmigo y te veo a mi lado como el otro me mira con sus fríos ojos de luna mi poesía trastornada te delata voy dibujándote entre las piernas de Rosario y edifico tu semblante de raíces en mi sepulcro de silencio


Hora Veintisiete Karin Mijangos [DF. 1976. Radicado en Mérida, Yucatán]

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En horas de noche larga fumo: quiero paliar la enfermedad de inhalar al tiempo. Oigo mi respiro inverso y aspiro lixiviación de mis arterias: anhelo perderme de quien escudriña mis manos sin necesitarme. Oasis de alquitrán-sativa que borras por hoy lo indispensable. Palabra que pasa sin mensaje concepto carente de signo algodón de azúcar que un anciano cría en mi cerebro. La hora veintisiete es la más peligrosa porque hace creer a todos que no existe En la hora veintisiete he visto que algunas aves platican alegremente con las ovejas de los sueños. Fraguan en ronda de cervezas quien irá por el hachís a las tres mil viviendas. En la hora veintisiete la marihuana es legal. Menos en Ámsterdam. (A ti) Tengo ganas de fumarte. Fuertemente afanarme en tu piel chocolate con la lentitud del contrabajo. Hincharme los alvéolos con tu vaporoso nombre, volverte pasajera de mis eritrocitos y que te lleven a pasear por esta nación que te venera inclemente. Conocerás a mi hígado que sabe de todas las botellas que he consumido con la imagen que le dejaste a mis ojos y poros, irás por ahí libremente, como quien recorre el campo y sabe que los pájaros son suyos con sólo abrazar el aire.


La Apoteosis de Amy Winehouse Amy Winehouse’s Apotheosis

Daniel De Culla [De origen castellano aragonés. 1945] ( Título Inspirado en La Apoteosis de Lully, pieza de música de cámara de Couperin (1725)). Libro dedicado a Amy Winehouse, una “drogata deliciosa”

AMY , I WANT YOU Amy, dale por culo a Keit Richards Rebuznador de conciencia AMY, Fuck Keit Richards Brayer of Conscience Tu arte le da color a la vida Tu vida le da música al Arte. Eres la flor más deliciosa de la Vida Y si para ti La semilla de su flor es la Cocaína bendita seas Ole tus ovarios Has tirado por tierra En una calada de pitillo cantada Toda esa falsa propaganda Contra la drogadicción Y todos esos Jumentos de la ONU de la Oficina sobre la Droga y el Crimen Asníflua camarilla Del Control Internacional de Narcóticos Que se chutan y esnifan de lo mejor Han caído por tierra Como estatuas hipócritas de barro Que son. Tú nos gritas: ―Uno no debe buscar en el Arte El tabaco, la cocaína, el alcohol Un sustituto de la Vida. El Arte y su narcótico No es un sucedáneo: Es Vida viva‖. Una parte de la vida De tu vida Quizás la mas grande La más esplendorosa Es cuando has golpeado con tu martillo La cabeza de los Asnos. ¡Que se hagan el harakiri Todos esos mierdosos de la incultura Inspiradora de sus vacías vidas! Para vivir Una obra de arte Como eres tu No necesita belleza Ni tampoco fealdad Necesita Música, Letra. Y Rebelión.

Te muerdo, Amy. La única forma de hablar de Arte Es cantar. Crear. En el Arte esta todo permitido: Alcohol y bluess Marihuana y jazz LSD y rock sicodélico Cocaína y disco Speed y punk Weed y reggae Crack y rap Ectasy y música de cámara. Hip Hop Tú eres la heroína Del Arte Y su consagración. El Arte nace De esa comunión lsdeica Como vemos en ―Hair‖. ―Rehab‖, ―Rehab‖ El Artista y la droga Bendiciendo el acto creador Y su música. La concepción del Arte Termina siempre en un aborto lo sabemos Black to Black: Solo los lerdos y las pollinas Paren a los nueve meses. Princesa del Pop Ciudadana de la droga Tu eres el desafío a la domesticación Y la sodomasoquizacion permanente De la vida de nuestros días Tu ―No,no,no‖ Es el ―rehab‖ de la lucha En que te encuentras. Tu eres Puta Diosa de los arbustos Por eso te queremos Y anhelamos Tu comunión Para poder vivir Y cual Circe Con tu música transformas En animales A aquellos que desprecian tus dominios. Has convertido en Cerdos


Lechones, Marranos Gorrinos, Puercos A toda esa UN‘s Internacional Narcotics Control Board. Eres una margarita muy ansiada Para los cerdos¡ Tú eres nuestra Cocaine Recordando a JJ Cale y Eric Clapton. Solo gente como tu Se salva de este manicomio Que es el mundo alienante y alienado Islamocristianofascista. Tu eres una flor En Sgt Pepper de los Beatles Escotada risa Del Cold Turkey De John Lennon. Los teólogos y los ascetas Nada tienen que ver Con el Verbo ni con la Música. Amy Tú eres una mujer De lo más terrenal Por eso tus canciones suenan mas celestiales Eres nuestro ―alimento terrestre‖ Que diría Andre Gide. Tú eres un motivo fuerte Para creer en la Vida Y en el Amor Como lo fueron Janis Joplin Billie Holliday Elvis Presley Johny Cash Jimi Hendrix Bon Dylan Jim Morrison Lou Reed David Bowie Iggy Pop Elton John Bob Marley George Michael Kurt Cobain Noel Gallagher Y tantos otros amados Que esclavos libres de la droga y de la Música Crearon las más grandes canciones De liberación. Amy Winehouse Nana cocaína de mi espíritu Y no de mi cuerpo Porque tu no quieres Ciudadana del Pop y del Arte Tú nos gritas a los cuatro vientos Que lo único que existe

En esto que existe Es lo que en esto es otra cosa Como Tu. En ti se encarnan las nueve Musas Concediendo inspiración a los poetas Y a los músicos: Como Caliope Proporcionas ritmo a los versos Como Clío Cantas el pasado Como Erato Expresas las alegrías y las penas del Amor Como Eutone Fascinas con tu musical hechizo Como Melpómene Hablas del sufrimiento Y de la Muerte Como Polimnia Inspiras a los poetas Como Talía Te burlas de toda prohibición Como Terpsícore Estas consagrada a la danza Y como Urania Cantas la armonía de los astros Desde tus labios al Jazz Y del Jazz a tus labios. Con Delmira Agustini En ―La Musa‖ De El libro blanco,1907 Te canto: ― Yo la quiero cambiante, misteriosa y compleja con dos ojos de abismo que se vuelvan fanales en su boca, una fruta perfumada y bermeja que destile mas miel que los rubios panales‖.


Periplo Modesto Herrera [Matías Romero, Oaxaca. 1951] "De hecho, cuando Japhy llegue a la cima de esa cumbre, seguirá subiendo, lo mismo que el viento que sopla. Pero este viejo filósofo se quedará aquí. -Y cerré los ojos-. Además - pensé-, descansa y no te inquietes, no tienes que demostrar nada a nadie" Jack Kerouac "Los vagabundos del Dharma"

I Inicio mi periplo interno en lo que tomo un Express en un Café al aire libre. Leo un artículo sobre Kerouac recreando su iniciático viaje por el desierto mexicano. Al lado de mi mesa se encuentra un tipo ruidoso, muy en su mundo de seducción con pláticas cotidianas de dinero. Enfrente de mí, molestándome, se encuentran los dos libros de física que estoy leyendo desde hace varios meses. Una mujer etérea y virtual me espera en el otro lado del mundo. Enciendo un cigarrillo y me acuerdo de ―Los detectives salvajes‖ de Roberto Bolaños, aún presente, quizá buscando muertos perdidos en algún universo poblado de hoyos negros y planetas imaginarios. Este es el primer escenario del inicio de mi viaje. Las palabras se me atragantan entre las bocanadas de humo de mi último cigarro. Espero el momento preciso en que alcance el recorrido de las metáforas, el trayecto de lo resuelto para solucionar el poema. Se encuentra un testigo de mi partida, anónimo, con un nombre que no me dice nada, esperando que me suba a las palabras para acelerar mi viaje. Me observa, como los fantasmas supongo que lo hacen, cuando nos miran inocuos sin alguna pasión saliendo de lo que pueden ser sus ojos. Las letras desordenadas con las frases que se alargan por instantes en que el tiempo se contrae, me recuerdan el periférico de la ciudad de México. La paz, es una palabra hueca; es subjetiva, anímica, con varias interpretaciones; me subo a ella, pero es como viajar a todas partes que me conducen al mismo sitio; es encontrar en esa búsqueda de la nada, una profunda salida en medio de un universo real, el viaje externo de las paradas al infinito, mientras el fantasma en otro lugar me recuerda que el tiempo no es la vida, que el tiempo no es el cuaderno sin notas��� Al contrario: Que el espacio es otra palabra que alberga paradójicamente el vacío.

Porque como escribía Octavio Paz en Posdata con otras palabras: Las cosas nos llenan de nada. Fluyo en el diccionario, me reflejo en la sección de palabras no dichas, Viajo con mis pensamientos a las mesetas alargadas, en donde el sol no Puede esconderse de la noche. Las historias me dejan, abandonan con rapidez el autobús que me conduce a la terminal de lo no resuelto. Ellas se quedan con las palabras: vida, muerte, existencia, deseos, utopía, metas, objetivo y un centenar de sinónimos y frases compuestas. II He cambiado el Express cortado por un buen ron, el Café con la brisa del mes de febrero en un lugar perdido cerca del mar, por un cuarto, en estos momentos, atosigante, en el que habitan los diccionarios y los electrones, los gusanos que en ocasiones se transforman en grillos y lagartijas, rodeado de imágenes que se desvanecen en este transcurrir de verbos y metáforas (hay una fotografía en donde uno de los habitantes de este cuarto se encuentra rodeado de vendedoras juchitecas en un mercado que por ese entonces, la dulzura del zapoteco se confundía con las canciones de Silvio Rodríguez y posiblemente Don Genaro, Carlos o Don Juan se encontraban intercambiando algunas cosas de poder). El piano de George Winston, Dead can Dance y Janis Joplin, también son un conglomerado de signos que el fantasma me proporciona para alcanzar a otras palabras. Kerouac (el responsable de este periplo, tierra adentro) me recuerda el recorrido por las autopistas del rompimiento antes de que se convirtiera al budismo. Me estaciono entre un sin fin de libertades que como mariposas en otoño, emigran a los sitios de poder que la droga invadió y la estupidez que abunda en todas partes. Aquí tampoco se encuentra la palabra amor, solo el continuo vaivén de las partículas de la melancolía que me regresa a aquellos años en que caminar por las calles era sinónimo de ser libre, mientras se escuchaba Ey Jude por las ventanas, sin querer encontrar el camino de regreso a casa.


Aquellos días en que llevar el pelo largo no era solamente dejar crecer el cabello, y fumar un porro, un Cuvi, o un toque, no era lo mismo que comenzar el atracón después de un par de chochos para que al final no pasara nada. La melancolía era otro gusano que los diferentes sinónimos de libertad miraban con malos ojos. Pero ponto abandoné la terminal de las utopías y los cronopios, aquellos personajes tan reales que fueron descubiertos por Cortázar, me estaban esperando en la próxima estación al infinito (como que si no supiera que tampoco existía). Una lánguida voz de trompetas y sonidos onomatopéyicos, se encontraban en la entrada, sabían que la nada era la recompensa, o ese tiempo alargado, escurrido, como la cámara de niebla de Wilson de un experimento de partículas ridiculizado por los granos del polen. Metáforas tras metáforas que se encontraban agazapadas, escondidas dentro del modelo para poder entender al mundo. Que es la luz, me preguntaban. ¿Que es el contrastante mundo de una tierra con niños muriéndose de hambre o sed? sin poder cuestionarse que es el tiempo, como pequeños cronopios que desmoronaban los principios de cualquier religión, de querer creer en otros mundos de la abstracción de la idea, mentes vacías, pensar sin estar pensando y poder seguir preguntando lo que es (que se puede decir de lo que es) y tratar de comprender las expiaciones con un buen juego electrónico.

III Escucho a Nirvana, a CoDoNa en su tercer álbum y me detengo en mi periplo. También quiero abandonar el autobús junto con los cronopios (el cantante de rock y el chamán, el propio grito, ese lamento de Devorzhum en Dead Can Dance y un buen toque para olvidarse de las reumas mentales) Sin embargo continúo en este viaje interno, antipoético, antirecuerdos que no se han ido desde que no pude encontrar el camino a casa y emerge la magia con Blid Faith y estos años que se detienen como sanguijuelas medicinales en esas persistentes ideas de lo que es efímero, y seguir el camino del matadero. Hay una parada que me anuncia el conductor, otro cronopio que salió de un cuento de Cortázar, y es un lugar parecido al manicomio, donde se encuentran: mi otro Yo, el verdadero , mis amigos que el tiempo no pudo arrebatarles su existencia, que para efectos de interpretación en este lado de la luna o el mundo en que se refleja, o se observa, pueden ser bluseros, poetas, prostitutos, marginados, guerrilleros, navegantes; miembros de Grean Peace, cronistas de lo efímero (el Koyote se coló en este relato), personajes de cualquier cuento, mariachis buscando la tocada a la salida de un antro en que tocan música de Luis Miguel y RBD, etc. La muerte, y no el fantasma que me acecha constantemente en este viaje, me advierte que no pudo bajarse y que al final, antes de alcanzar a mis competidoras y a pesar de los soles de otros universos paralelos…ella va a ganar. El lamento (otra vez Devorzhum), la voz de un niño, las estupideces de los Bush, las mujeres, el idiota juego de las levantadas y los levantones, de las tocadas y las quedadas, la distracción enajenante de las noticias fatídicas, las casiadiario, los premios Grammy, los Oskares, el reguetón, me quieren atrapar en un juego en que alguna película mexicana de los setentas como Las Ficheras, es la que impone sus reglas. El torbellino de palabras encontradas (alcanzadas), las interrupciones, mis novias inexistentes, palabras-objetos-norecuerdos, me presionan para entender que esto tiene que acabar y me evado del juego, por la nota de otra "canción de las estrellas", me voy, no se de mi, viajo, no hay nadie, solo el testigo de la nada y por un instante como alguna vez con Bourée (de Jethro Tull), me escapo con el humo del lamento de lo que no fuimos, ni somos, ni seremos…


Amsterdam Hash Mauricio Bares [México, DF. 1963] Estar varios metros bajo el nivel del mar es como estar varios metros bajo tierra. Pero este inframundo reboza de vitalidad. Y la ley no parece estar en ninguna parte. Un tipo con cuerpo de fisicoculturista camina desnudo cubierto por una tanguita de lentejuelas y una pequeña bandeja en la mano; se para frente a las mujeres que beben café o cerveza en las terrazas de los bares y les pide dinero a cambio de que admiren su cuerpo. Las calles se asemejan a los canales que zurcan la ciudad porque la gente es un tumulto flotante, entre turistas boquiabiertos y habitantes de todas las razas, artistas callejeros, millonarios excéntricos y vagabundos fumando heroína; hay cafeterías anunciando la venta de hashís, museos y sex shops, tiendas de diamantes y casas de empeño. Todo enmarcado por la traza urbana y arquitectónica del siglo diecisiete, como increíbles casitas de muñecas desafiando al tiempo. Por momentos la emoción me hace sentir ganas de salir corriendo como loco. En efecto, la ley brilla por su ausencia. Y si nadie transgrede el orden, es porque no queda mucho que transgredir. Ámsterdam ha adoptado esta postura desde el siglo quince, mientras los españoles se gobernaban con la Inquisición. La sociedad holandesa se las ha ingeniado para combinar trabajo, bienestar, derechos individuales y justicia social en formas nunca antes practicadas. Presume una actitud abierta hacia el aborto y las drogas que ha propiciado menos muertes que en cualquier otra parte del planeta. Y es la única cultura que practica la eutanasia, con discreción. Nada de esto es legal, pues lo limitan las leyes internacionales, pero es tolerado. En ello radica su principio fundamental: la tolerancia social debe ser mayor que la fuerza de la ley. Paso mis primeros días como turista adinerado gracias al apoyo de mi hermana. Sus hijas me enseñan las primeras groserías: klootzak, lul, godverdomme, idioot, kanker kind. Me muestran la pequeña ciudad que no rebasa el millón de habitantes, quienes se ufanan de vivir en la aldea más cosmopolita del mundo. Me percato de unos grupitos de personas muy sonrientes, que he visto paseando por aquí y por allá, como si nada, que parecen entre carteros y pilotos, los hombres con el pelo largo y uniformes incluso mal fajados. Mi hermana me informa que son la policía. ―Fíjate bien: no traen pistolas‖.

Lo que para muchos es alarmante, aquí es normal: plantas de marihuana creciendo dentro de las casas y en lugares públicos. Nadie presta atención a quien fume un carrujo en la calle. Quienquiera puede entrar a una estación de policía fumando uno y lo más que puede suceder es que le pidan apagarlo. Ciertas coffee-shops anuncian, con una enorme hoja de marihuana dibujada en la ventana, que el producto es asequible allí. Así que decido entrar y vivirlo yo mismo. Tras la barra de un café del que sólo destacan una rocola y algunos pósters de grupos musicales, un muchacho rubio y desenvuelto me muestra algo parecido a una carpeta escolar en cuyas hojas se exhiben bolsitas de zip-loc con pequeñas barras de hashís y una etiquetita indicando el peso, la procedencia y el precio de cada una. Tailandia, Marruecos, Turquía, Senegal, Hawai, Indonesia, Argelia, Afganistán. Me recomienda una bolsita de Marruecos, de veinticinco florines. Trozo un pedacito de la barra calentándola con un encendedor y hago las bolitas pertinentes, según he aprendido. Las esparzo sobre una sábana espolvoreada con tabaco rayado y fumo.

© ANTARTZ Agente ArteHormiga


Varios humos después, pido una cerveza, pero el dependiente me informa que las coffee-shops no pueden vender alcohol, que aunque las autoridades creen que estas cafeterías son menos problemáticas que los bares, prefieren mantener ambos rubros por separado. Trato de entablar mayor conversación con él. Como puedo le digo que soy escritor… Creo que no me entiende. Pero sí. Suspendiendo sus labores tras la barra, me entera de que la existencia de estos establecimientos data de 1975, sin embargo se niega a decirme cómo se abastecen. A cambio, me ofrece una tarjeta que dice HASJTAXI, y me explica que es un servicio de taxi al que llamas para que el taxista venga a comprar la bolsita que le indiques y la despacha a las puertas de tu casa. ―Taxi de Hash‖, explica en español, sin que yo le haya mencionado mi procedencia. Dado que el cigarro ya surtió efecto pienso que el tipo me está viendo la cara de turista. O de pacheco. O de pendejo, de plano. Pero deduzco que nadie mandaría imprimir tarjetitas para jugarle bromas a los extranjeros.

–Completamente legal, sin problemas con la policía –asegura al notar mi incredulidad–, aquí ni siquiera las drogas duras son un crimen: el estado cree que la adicción debe ser tratada en vez de castigada y regularmente manda autobuses a repartir metadona de manera gratuita en sitios frecuentados por los adictos a la heroína –me explica en una mezcla entre inglés y español, sólo oscurecidos por un fuerte acento. Inmediatamente después me pide que por favor no escriba sobre estas cosas: –Ámsterdam tiene una gran Historia… Artistas… Museos… Intento explicarle que esa información se puede encontrar fácilmente donde sea; y que todos los países tienen artistas y museos, tan buenos o mejores que los holandeses; que me interesa aquello que distingue a Ámsterdam, incluso sobre el resto de Holanda, pero las palabras se me tropiezan, y como ya no sé lo que digo ni en qué idioma, no le explico nada y salgo de allí volando, pero nunca sin la tarjetita. Fragmentos del libro: Ya no quiero ser mexicano, Mauricio Bares, mauriciobares.blogspot.com, posthumano.blogspot.com

El negocio de la Marihuana Andreu Llorente [Tortosa, Barcelona, España. 1985]

Ya desde pequeño, y posiblemente por mi ubicación geográfica (vivo en un pueblito a 200 Km. de Barcelona) mi visión sobre la marihuana ha sido, desde mi punto de vista, poco o nada distorsionada o manipulada por fuentes gubernamentales o represivas. Lo cierto es que en mi pueblo gran parte de los jóvenes (y no tan jóvenes) se cultiva sus matas para el autoabastecimiento. Este hecho, aunque no esta dentro ni fuera de la ley (puesto que en España esta permitido el consumo en sitios privados de la marihuana y sus derivados, como el hachís), esta fuertemente extendido y arraigado. La ley no es concreta sobre este tema: uno puede consumir en su casa, pero no puede comprar, vender, o poseer esta sustancia en la vía pública. Entonces surge la pregunta: ¿como voy a consumir en mi casa, si no tengo donde comprar de forma legal, y además no puedo andar por la vía pública con esta sustancia?

La alternativa más eficaz, más segura, más extendida y más agradable (puesto que el fumarse tus propias matas es como comerse los alimentos cultivados por uno mismo) es el autocultivo. No esta muy clara la situación legal, pero viendo los cientos de casos sobre sentencias que han absuelto a pequeños, medianos y hasta grandes cultivadores (gente con mas de 100 plantas) me atrevo a afirmar que cultivar marihuana en España SIN FINES LUCRATIVOS (es decir, sin la intención de venderla) no es un delito. Lo máximo que puede ocurrir es la destrucción del cultivo, y en el peor de los casos, una sanción administrativa, es decir, una multa. Cuando se trata de un delito de venta, el asunto cambia totalmente, puesto que el estado si que penaliza la venta y la apología del consumo de la marihuana con multas desorbitadas e incluso penas de cárcel.


La marihuana, como cualquier sustancia alteradora del estado de conciencia, no se puede prescribir para cualquier persona por varias razones. La primera y más fundamental es que el THC (Tetrahidrocannabidol), que es el principal alcaloide de la marihuana, no afecta de la misma manera a todas las personas. Lo que a mi me puede producir sensación de relax, placer o inspiración, a otro le puede afectar de forma totalmente distinta. Esto no ocurre solo con la marihuana, sino que pasa exactamente lo mismo con cualquier otro fármaco (desde barbitúricos y medicamentos corrientes, hasta drogas de síntesis, pasando por plantas mágicas como hongos alucinógenos y cactus que contienen mezcalina). La situación acá en Venezuela, y en gran parte de Suramérica, es muy distinta. La simple posesión de un pedazo de esta sustancia le convierte a uno en un criminal, en un delincuente. Son muchos los motivos y las interpretaciones que se pueden tomar al respecto. Personalmente creo que uno de los principales problemas es que en Suramérica en general, la marihuana se equipara con la cocaína, debido a la forma en que se distribuye. La venta de marihuana es un gran negocio, debido básicamente en que hay unos países productores que la cultivan y la distribuyen de forma clandestina. Se han creado redes de narcotráfico con la marihuana, al igual que con la cocaína.

Es más. Me atrevo a decir que las grandes redes de narcotráfico trabajan indistintamente con una u otra sustancia, con el único propósito de obtener un beneficio económico a corto plazo. Esto significa una mercantilización del producto, significa un negocio ilegal a gran escala, que se tiene que combatir de cualquier forma y a cualquier precio. Otro factor que determina la satanización en toda América (incluido EEUU) de la planta de Salomón son los efectos que la hierba sagrada, denominada ganja por los Rastafaris provoca. Los productos que se le añaden para potenciar los efectos y para disimular el olor a la hora de hacer el transporte a gran escala es lo que provoca la mayoría de los efectos indeseados, como paranoia, malestar, ataques de nervios y surgimiento de malaltias psíquicas o brotes sicóticos. La lista de adulterantes no tiene fin: pesticidas, insecticidas, amoniaco, orina, detergentes, productos químicos de cualquier tipo, etc. Sin duda, estos dos hechos son los que marcan la satanización de esta planta sagrada, tan o más antigua que el hombre. El narcotráfico y la creación de mafias y redes de distribución y los efectos desproporcionados (no debidos a las substancias que contiene en si la planta, sino a todo lo que le añaden) imposibilitan la visión de una legalización o despenalización a corto y medio plazo en América Latina.


Dibujo_Jaime Tarzán

En Babilón no quieren entrar en razón No quieren buscarle solución a mi problema… Legalización! Estoy bajo opresión Y como arma tengo mi canción No como tú badboy que cargas tu cañón… ZONA GANJA


ENTRE | VISTAS Antidoping: El reencuentro con la naturaleza ANTIDOPING es más que una simple prueba para detectar sustancias tóxicas en el organismo, es una inyección vital de ruido positivo que nace al mundo musical en el verano de 1992. En medio de la sobredosis urbana de una ciudad tan grande y monstruosa como lo es la de México; desde entonces, ANTIDOPING continúa con el firme propósito de aprender, fomentar, y difundir una manera inquieta y libre de vivir por medio de la música reggae. ANTIDOPING combina elementos, raíces y formas del mosaico de la ciudad con el ritmo y el sabor del movimiento Rastafari para crear una alternativa dentro de las expresiones del medio musical del país. ANTIDOPING ofrece a quienes lo escuchan la posibilidad de sensibilizarse en cuerpo, mente y alma a través de un REGGAE fresco y comprometido plasmando de sus vivencias dentro de un abanico de conceptos que afirma sus convicciones hacia el respeto, la diversión, la paz y el reencuentro con la naturaleza y la humanidad. ANTIDOPING ha sido partícipe directo de Movimiento Razteca (unificador de los grupos de REGGAE de México) con los que han compartido escenarios con más de 25,000 espectadores. Se ha presentado en diversos foros, en las calles de la ciudad, en festivales y conciertos masivos. Asimismo, con su música a cuestas, ANTIDOPING ha visitado varias veces distintas ciudades de la República Mexicana así como realizado dos giras por países de Europa con gran aceptación.

Por Manuel Noctis Háblenos un poco de los orígenes de la banda, quienes la integran y cuales son sus influencias. En un principio fue gusto por la música llanamente de mi hermano Manuel Apodaca y de un servidor Pedro Apodaca, tocamos en varios proyectos musicales a mediados de los 80´S mientras consolidábamos nuestro proyecto propio, ya a finales de los 80´S nos fuimos a el caribe mexicano a suplir a la banda pionera de reggae mexicano SPLASH, nos quedamos 4 años disfrutando del caribe y aprendiendo la música y filosofía rasta, ya en el 92 mi hermano y yo nos regresamos a el D.F. a fundar el proyecto ANTIDOPING con Tolón Lutrè y Sergio Huerta en la guitarra Luis del Valle voz, Frago Gonzáles Sax y Miguel Cabuto bajo ¿Cómo definen su estilo musical? Reggae, definitivamente. Cuando comenzaron a hacer música ¿Esperaban tener tal repercusión dentro de la escena musical mexicana? Si, estábamos seguros que si alimentábamos al proyecto daría sus frutos Sabemos que se han presentado en otros lugares fuera de México ¿Dónde y cómo ha sido su aceptación? Hicimos dos giras de 3 meses en Francia en 2001 y 2002 donde compartimos escenarios con lo mas representante del genero y también la oportunidad de tocar en Alemania, Holanda y El País Vasco donde tuvimos muy buena aceptación

Cuéntenos un poco sobre sus trabajos y colaboraciones con otros compañeros músicos ¿Cómo se han dado y con quienes? A lo largo de 15 años hemos compartido el escenario con gente como SKATALITES, ALPHA BLONDIE, PATO BANTON, ISRAEL VIBRATIONS, SKA CUBANO, CAFRES, PERICOS, GONDWANA, K2R I A MAN LEVY, DON CARLOS, etc. ¿En qué momento de lucidez creen que se encuentra actualmente la escena musical nacional en que ustedes se desenvuelven? ¿Por qué? Vemos con buenos ojos que el movimiento va creciendo aunque de manera desorganizadamente pero creo que pronto se abrirá muy fuete el reggae que se hace en México, porque hay mas festivales, lugares, sound systems y grupos nuevos con buenas propuestas. ¿Cómo es su relación con las demás bandas mexicanas? Pues no tenemos el gusto de conocer a todas las bandas ni a todos los músicos pero a los que si hay relación de respeto ¿En que se basan para escribir las letras y que sentido o mensaje tratan de plasmar a quienes les escuchamos? Pues no tratamos de adoctrinar ni tirar línea tratamos de crear texturas musicales con buena vibra, nuestra tendencia es mas mística pero con compromiso con la gente.


¿Creen que el arte en general, o el artista como tal, debería estar siempre comprometido con su época (socio-cultural)? ¿Por qué? Creo que el compromiso con la gente finalmente es lo más importante para de verdad trascender Se dice que uno como artista o creador debe llegar a un punto en el que marca su propio camino, por lo tanto decide sus lineamientos y posturas políticas. En su particular punto de vista ¿Cómo definen la situación política actual por la que se pasó y se está proyectando la sociedad? (Caso concreto de las elecciones turbias) ¿Por qué? Pues si y vemos con infinita tristeza que el pueblo sigue sumido en la ignorancia cosa que el sistema aprovecha para mantener al margen a la sociedad y siga con esta mala administración de los recurso de la Republica. ¿Qué visión tienen del ser humano? ¿Creen que realmente seamos tan perversos? Creemos en la humanidad. Sabemos que viene un cambio de conciencia es cuestión de estar alertas y preparados para él ¿Su música cómo repercute en esto? Eso como el maestro lo decía, el tiempo lo dirá

Dicen que en Morelia somos pocos pero efusivos ¿Qué hay de cierto en eso? Creo que son un poco introvertidos pero no dejan de manifestar su buena vibra.

¿Por qué el nombre de Antidoping? Pues por que en nuestra etapa punk y cuando ensayábamos los fines de semana llegábamos un poco indispuestos y uno de ellos que era el más sano propuso hacer el antidoping antes de empezar el ensayo de esa anécdota el nombre.

En cuanto a las bandas morelianas que estuvieron presentes ¿Qué me pueden decir de ellas? Pues no tuve la oportunidad de escucharlas, pero los comentarios fueron buenos, además es bueno que haya bandas locales eso habla del crecimiento del movimiento.

Hace unos meses festejaron un Aniversario más de la “Independencia de México” en Morelia, compartiendo escenario con Cocoman y los Leones Negros ¿Qué sensaciones les dejó esa visita por tierras Michoacanas? La verdad nos sentimos muy a gusto pues el hecho de compartir el escenario con Los Leones Negros y Cocoman, además de que la gente nos recibió muy bien. Lo disfrutamos mucho pues pocas veces vamos a Morelia.

¿Qué viene para Antidoping? Estamos ya preparando el 5º cd y dvd del 15 aniversario y tocando en donde la música nos lleve. Y por último, para aprovechar el espacio en Clarimonda (la revista) ¿Qué palabras les pueden decir a sus seguidores en Morelia? Agradecemos mucho a la banda de Morelia por todas sus atenciones esperamos que muy pronto regresemos a presentar el nuevo material un abrazo y la mejor de las vibras.

Dicen que la ganja me quita la memoria Pero yo no olvido lo que ha hecho Babilonia Dicen que la ganja me impide pensar Pero si fuera así yo no me podría expresar...


PASAJES HISTORICOS Benjamín Zephaniah y su poesía Dub revolucionaria Dr Benjamin Zephaniah Abdías Iqbal nació y se crió en Birmingham, Inglaterra. Su poesía está fuertemente influenciada por la música y la poesía de Jamaica y lo que él llama 'la política de calle'. Su primer real de la ejecución pública fue en la iglesia cuando tenía 10 años. A la edad de 22 se dirigió hacia el sur de Londres, donde su primer libro Pen Rhythm fue publicado por Página Uno Books. Esta es una pequeña publicación basada en la cooperación de los que estaban a favor de la publicación de los poetas que estaban arraigados en sus comunidades. Después se publicó Sofonías cuando otros no estaban de acuerdo con la nueva poesía que está a punto de surgir. El libro se vendió bien, ya van 3 ediciones del mismo, pero fue en el rendimiento que el Dub (Reggae) Poeta causaría una revolución, una manera de inyectar nueva vida a la escena británica de poesía y atrajo el interés de los editores de la corriente principal, muchos de los cuales le habían enviado cartas negativas, sólo 12 meses antes. A principios de los años ochenta cuando Punks y Rastas fueron en la calle protestando por sus Leyes, por la alta tasa de desempleo, la carencia de vivienda y el Frente Nacional, la poesía de Benjamín pudo ser escuchada en las manifestaciones, en las reuniones de la juventud, fuera de las estaciones de policía y en la pista de baile. La misión era tomar la poesía en todas partes, para erradicar la imagen de poesía muerta que el mundo académico y el establecimiento había dado y proclamó que llegaría a popularizar la poesía para llegarle a la gente que no lee libros. Periódicamente Benjamin Zephaniah se hace a la naturaleza de la música, mediante grabaciones llega a los lugares en el mundo mucho más rápido que el poeta lo hace, y esto significa que muchas personas de todo el mundo están más familiarizados con el músicopoeta. Él fue la primera persona en registrar con la Wailers después de la muerte de Bob Marley en un musical homenaje a Nelson Mandela. Free South Africa por Benjamin Zephaniah y los Wailers se registró en Marley's Tuff Gong Studio en Kingston, Jamaica.

La mayoría de sus grabaciones musicales están en la onda Reggae Dub Poetry, pero su último álbum 'Naked' desafía la categorización. Es producido por el legendario baterista Trevor Morais y participan artistas tan diversos como Howard Jones, Aref Durvesh, Rupert Heaven, Mike Cahen, Jamie West Oram, Jean Alain Rousell, y Dennis Bovell. Es una mezcla de Jazz, Reggae, Hip Hop, Rock y música house. Con el fin de complementar la música de la artista de graffiti Banksy dio permiso exclusivo para su obra en función de las 36 páginas en que viene con el CD. Los jóvenes escritores han dicho que la accesibilidad de su trabajo ha inspirado a tomar los escritos, se dice que ha inspirado a muchos de la nueva generación de raperos, y la actuación de todos los poetas que surgieron en los últimos años setenta / Principios de los ochenta. Benjamín Zaphaniah cuenta con trece doctorados honorarios en reconocimiento de su labor. Él cree que trabajar con grupos de derechos humanos, los derechos de los animales y otros grupos de las organizaciones políticas significa que nunca falta a la materia. Ahora pasa la mayor parte del tiempo en China, pero él sigue trabajando en toda Asia, América del Sur y África, y es la pasión por la política y la poesía lo que le sigue moviendo como hasta ahora lo ha mostrado.


¿Qué nos ha enseñado Stephen Lawrence? Benjamín Zephaniah Sabemos que son los asesinos, Hemos visto que tenemos ante nosotros el estribo Como orgullosos enfermos Mussolinis', Hemos visto que tenemos ante nosotros el estribo Compassionless y arrogante, Ellos desfilaron ante nosotros, Al igual que los ángeles de la muerte Protegidos por la ley. Ahora es un secreto a voces Negro de personas no tienen Chips sobre sus hombros, Sólo tienen la injusticia en sus espaldas Y de la justicia en sus mentes, Y ahora sabemos que el camino hacia la libertad Es tan larga como el camino de la esclavitud.

Estimado Sr Condon, Pop de Teletubby tierra, Y visita la realidad, Llegar a un lugar honesto Y obtener el asesoramiento de sus vecinos, Ser iluminado por nuestra comunidad, Negligencia su bien pagada ignorancia Porque Sabemos quienes son los asesinos.

La muerte de Stephen Lawrence Nos ha enseñado a amar a los demás Y nunca a tomar la tarea aburrida De la espera de un autobús por sentado. Al ver a sus padres viendo la operación de encubrimiento Plantea el interrogante ¿Cuáles son las normas de comercio aquí? ¿Por qué estamos pagando por una fuerza de policía Esto no va a trabajar para nosotros? La muerte de Stephen Lawrence Nos ha enseñado Que no podemos dejar que la ilusión de la libertad Nos dote con una falsa sensación de seguridad al caminar por las calles, Todo el mundo puede ahora mirar Los académicos y los super policías Que luchan por definir el racismo institucionalizado A medida que siguen muriendo en prisión Al continuar vaciando nuestros bolsillos en las aceras, Y continuamos preguntándonos ¿Por qué es tan oficial que la gente negra esté tan a menudo muerta Sin asesinos? No se trata de guerra o de la venganza No se trata de hipótesis o posibilidades, Estamos hablando de la situación actual Estamos hablando de la manera en que vivimos ahora En estado DIS En virtud de la discriminación como bandera, (God Save a la Reina), Y Dios salvará a todos los niños negros que quieren crecer Y Dios salvará a todos los hermanos y hermanas ¿Quién, como delirando, Debido a la muerte de Stephen Lawrence Nos ha enseñado que el racismo es fácil cuando Usted tiene amigos en las altas esferas. Y amigos en las altas esferas Del libro "Too Negro, Too Strong" No tienen uso alguno Cuando no son sus amigos.


Fuma marihuana, fuma la pachamama… ANALA C A N U TRAR TRÓNICO SE N O C AN EN ATO ELEC Í R NDOS E O B E M I M D R R AQUÍ ES FO E. LOS CLA O M O T C PERO EBEMOS. AT LAS D Y para que la banda no se quede abajo, les obsequiamos de regalo una linda canala. Su uso depende única y exclusivamente de usted, querido lector. Canala: Obj. Fem. Sirve para forjar, armar y fumarse un toque, porro, faso, pitillo, etc.

AVISO A TODA LA BANDA ALTERNATIVA E INDEPENDIENTE: Si deseas que tu disco, revista, libro, película, documental, etc., sea reseñado o criticado sin ningún compromiso, envíanos una copia o ejemplar a la dirección: Sierra Nevada #266, Colonia Lomas del Tecnológico, C. P. 58117, Morelia, Michoacán. O si eres de la ciudad escríbenos al mail: revista_clarimonda@hotmail.com para contactarnos.


Imagen_Ulises Ortiz Castillo

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Clarimonda #19: Marihuana