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Kim Montalvo, orgullosos de su linaje coreano
El 15 de mayo de 1905, la familia Kim, integrada por Pedro y Celia, además de su hijo Pedro de 13 años, llegaron a Progreso a bordo de la embarcación carguera “Ilford”. En total eran mil 033 los coreanos que huyendo a la invasión japonesa, llegaron a Yucatán confiando tener trabajo en el cultivo de Lechugas; en realidad eran traídos con engaños para trabajar en las haciendas henequeneras, que entonces, tras la Guerra de Castas, necesitan de mano de obra.
Gracias a una entrevista que en 2020 otorgó Juanita Kim Montalvo, y al Blog Municipio de Cacalchén, nos enteramos que fue este el lugar en el que se asentaron los descendientes de Pedro y Celia, que fallecieron en 1934 y 1943, a los 82 y 80 años, respectivamente.
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“Mi abuelo tenía una hortaliza y sembraba rábano, cilantro y lechuga. Los recuerdo de cuerpo delgado y piel blanca y a mi abuelo de carácter fuerte, eran muy rectos” decía Juanita, quien comentaba que sus abuelos hablaban entre ellos coreano y para comunicarse con sus hijos y nietos empleaban el español o maya.
Importante es destacar que ya en Yucatán, Pedro y Celia tuvieron otros dos hijos, además de Pedro, quien llegó con ellos de Corea, Andrés y Rosa.
“Mi papá se llamaba Pedro Kim Kim, al igual que su papá. Se casó con mi mamá en Temax Yucatán. Mi mamá se llamaba Maria Tranquilina Montalvo. Ella era muy joven cuando se casó con él, trabajaban cortando henequén.
Luego de un tiempo vinieron a vivir a Cacalchén, aquí nacimos todos nosotros”, comentó Juanita, quien dijo que en total fueron siete hermanos: Pedro, Juanita, Genaro, los gemelos Roberto y Juan, además de Luis y Ligia.
“También era parte de la familia Alfredo, hijo del primer matrimonio de mi padre con una coreana, pero él vino a vivir con nosotros y mis padres lo registraron con el apellido Kim Montalvo”, dijo la entrevistada, quien nació en 1929 y es integrante de la tercera generación de la familia.
“Mi papá se dedicó al comercio, el tenía 2 tiendas de abarrotes aquí en Cacalchén una de ellas se llamaba “El brazo fuerte”, la más grande estaba en el centro, le iba muy bien económicamente, pero algo sucedió, sus negocios se vinieron a quiebra y tuvimos que irnos a Mérida a vivir. Allí mi papá preparaba dulces que nosotros sa-
La familia de Pedro y Celia se establecieron en Cacalchén, donde por muchos años trabajaron en el comercio líamos a vender de casa en casa; pasamos muchas necesidades económicas y veíamos a mi padre sufrir, recordó Juanita, quien también se refirió a su tío Andrés Kim, quien era el propietario de la tienda “El motor eléctrico” , ubicada en la calle 62 por 49 en el centro de Mérida, y que a la fecha sigue funcionando, ahora a cargo de la familia Enríquez Flores.
“Mi papá enfermó de gravedad y falleció el 5 de Noviembre de 1946, fue enterrado en el mismo lugar que mis abuelos aquí en Cacalchén. Nuestra situación empeoró cuando él falleció, así que mi mamá decidió que volviéramos a Cacalchén, ya que en Mérida no teníamos nada, éramos jóvenes aún, así que trabajamos cortando pencas en el campo. Fue muy difícil vivir sin mi papá y mis abuelos que nos apoyaran, gracias a Dios y a mi madre salimos adelante”, dijo Juanita, quien recordó que su madre Tranquilina murió el 11 de enero de 1999 a la edad de 94 años.
“Mi abuelita y mi papá enseñaron a mi mamá a cocinar comida coreana kimchi, mandu, cochichang, y pap siempre lo comíamos, pero ahora que somos ya muy grandes ya no podemos comer kimchi, pero es muy rico”, dijo Juanita, en la entrevista que finalizó manifestando su orgullo de ser hija de coreanos.
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