Issuu on Google+

1


Meriam Bendayán. Nació en la ciudad de Lima–Perú. Proviene de una familia de escritores y artistas loretanos. Escribe con habilidad innata. Su poesía intimista revela la búsqueda de lo hermoso. Actualmente integra el Gremio de Escritores del Perú. Ha publicado los Poemarios:  Mudanza, Grupo Editorial No Tenemos editores 2009.  La Guerra Invisible, Grupo Editorial Arteideas 2011 (Edición Impresa) También forma parte de los siguientes Poemarios Colectivos, Antologías y publicaciones digitales:  Poética, Edita Raúl Allain e Iván Fernández Dávila 2010.  Eco-Poesía, Edita Amantes del País 2010.  Antología Poética Palabras sin Frontera, Edita Universidad Ricardo Palma y Librería Libum 2011.  Revista Estación Compartida, Edita Amantes del País 2011.  Antología Poética Pasiones, Edita Sociedad Peruana de Poetas 2011.  Embajadores Peruanos de la Palabra Edita Amantes del País 2011  Convergencias, Edita Rio Negro 2011.  Revista YUYAYKUSUN, Departamento de Humanidades Edita Universidad Ricardo Palma, 2011.  Anuario SEMBRADORAS, Betesda Ediciones España 2011.  Viernes Literarios Poesía Peruana Contemporánea I y II volumen, Edita Viernes Literarios y Amantes del País 2012.  La Mujer en verso y Prosa, Edita Amantes del País 2012.  Revista Palabra en libertad, REVISTA PERUANA DE LITERATURA Edita Amantes del País 2012.  Luces de la palabra, Edita Amantes del País 2012.  Antología Poética Palabras sin Frontera, Edita Universidad Ricardo Palma y Librería Libum 2012.  Homenaje a la letra Ñ, Edita Gaviota Azul 2012.  Metamorfosis del Verso, Edita Sociedad Peruana de Poesía 2012.  Poemas de mi Vida. Edita Sociedad Peruana de Poesía 2012.  Todas las Voces. Editorial Vicio Perpetuo, Perpetuo Vicio. 2013.  Amor al Rojo Vivo. Edita Gaviota Azul 2013.  Poesía en Libertad. Edita Gaviota Azul 2013.  VERSOLIBRISMO Poesía y arte contemporáneo. Edita Rio Negro, Lima 2013.  HABEMUS POESÍA. Edita Amantes del País 2013. Hija de Samuel natural de Iquitos y de Eva natural de Cajamarca, es una amante del encanto de la selva, de los animales con quienes comparte su tiempo libre, es madre de Israel y Belén y ha centrado su vida en la búsqueda del bienestar interior y la fe. Es también economista, egresada de la Universidad Ricardo Palma (1986).


La guerra invisible Meriam Bendayรกn


Meriam Bendayรกn

La guerra invisible


Social Media & Comunicaciones

La guerra invisible 1ra. edición digital Lima-Perú, julio de 2013

© Meriam Bendayán Cel: (051) 999381505 meriam_bendavan@hotmail.com

© Social Media & Comunicaciones Telf.: (051) 7390088-503 social.media.smc@gmail.com

Diseño de Carátula: Social Media & Comunicaciones http://perusocialmedia.wordpress.com/

Fotografía en Portada: María Belén L. Bendayán

Hecho el Depósito Legal en la Biblioteca Nacional del Perú Nro. 2013-09876


ÍNDICE

Presentación El nuevo modernismo en la poesía de Meriam Bendayán, Héctor Ñaupari I 9 Semilla de protesta y vida en libertad en La guerra silenciosa de Meriam Bendayán, Alfredo Pérez Alencart I 12

I CORAZÓN / 19 SOY LA VIDA / 20 ASÍ ESTOY EN PIE / 22 LA GUERRA INVISIBLE / 23 PENSANDO / 25 HAY TIEMPOS Y TIEMPOS/ 27 IQUITOS / 29 LAS COSAS QUE TENGO / 31 EL HOMBRE / 33 A TODOS LOS QUE SUEÑAN / 35

II (Poemario Mudanza) Presentación Encuentro en el borde del camino. Sobre la poesía de Meriam Bendayán, Pepe Farfán I 40 ESCAPO / 43 LIBRE / 45 LLEGÓ MI AMADO / 48 MIS PIES / 51 CUAL TAPIZ / 53 MUDANZA / 55 SIN TI / 58 POUR MARTHA / 60 HERMOSA NIÑA DE LOS OJOS GRANDES / 62 TE AMO / 65


Presentación

El nuevo modernismo en la poesía de Meriam Bendayán Héctor Ñaupari

Leyendo a Meriam Bendayán, se comprende que mucho de la literatura se va para no volver, excepto el modernismo. Sabido es que, junto al boom narrativo de mediados del siglo XX, el modernismo latinoamericano representa el momento en que nuestras letras se hicieron universales, cosmopolitas, adquiriendo en ese proceso liderazgo y carta de ciudadanía. Por ello, no es baladí que Bendayán extraiga de la savia modernista latinoamericana un extracto, sensible, discreto, íntimo, y lo convierta en ese poemario sugestivo que es el suyo, La guerra invisible. Creemos que nuestra autora se declara en guerra contra del invisible pero hediondo estercolero que se han vuelto nuestras letras, su devoción por lo malsano, lo enfermo, lo cotidiano como coartada apenas creíble de la mediocridad, el regocijo de muchísimos escritores por paladear las pelusas de sus propios ombligos, y nos devuelve aquello que el modernismo supo expresar mejor: la libertad, la independencia, el goce del amor, el desvelo por el ser querido, la reflexión filosófica, humanista e individual, bien provista de contenido y significado.

> Ir al ÍNDICE

9


De allí también, su rescate del poeta apóstol, José Martí, figura destacada del movimiento modernista, alabado por Rubén Darío. Como él, quien en su ensayo El poeta Walt Whitman se pregunta «¿Quién el ignorante que mantiene que la poesía no es indispensable a los pueblos?», Bendayán apuesta por el poema como manifiesto estético, que enriquece a la persona, que lo aleja de la alienación y la bestialización, de su encadenamiento a la anulación del pensamiento. Reconociendo lo bello es como empezamos a ser humanos: eso es lo que nos dicen sus sentidos textos. Como los modernistas, que no requerían de fuegos de artificio lingüísticos para dotar de emotiva carga a sus textos, la simplicidad de Bendayán se agradece, pues nos demuestra que el modernismo sigue, a pesar del tiempo transcurrido, fresco y primaveral en su lucidez sempiterna. En su carácter contemplativo hemos de hallar el secreto de su permanente juventud. De allí su aprecio, también, por el celeste color del cielo, que identifica en sus versos con la libertad. Por eso quiero rescatar esta cita de Martí, del ensayo ya referido, que dice:

«Ved sobre los montes, poetas que regáis con lágrimas pueriles los altares desiertos. Creíais la religión perdida, porque estaba mudando de forma sobre vuestras cabezas. Levantaos, porque vosotros sois los sacerdotes. La libertad es la religión definitiva. Y la poesía de la libertad el culto nuevo. Ella aquieta y hermosea lo presente, deduce e

> Ir al ÍNDICE

10


ilumina lo futuro, y explica el propósito inefable y seductora bondad del universo» 2. Tributaria de las enseñanzas del patriota y vate cubano, Meriam Bendayán convierte a su arte en una poética moderna de la libertad. Que el espíritu viajero, latinoamericano, universal y romántico de los modernistas la acompañe siempre. Santiago de Surco, 28 de junio de 2011

-------------------------------1 Poeta y ensayista, nacido en Lima en 1972. Fue integrante de los Grupos Neón y Vanaguardia en los noventa. Es autor de los libros En los sótanos del crepúsculo, Poemas sin límites de velocidad: antología poética 1990-2002, Páginas libertarias, Rosa de los vientos, Libertad para todos, Políticas liberales exitosas 2 y La nueva senda de la libertad: cuatro ensayos liberales. Ha obtenido diversas distinciones y sus poemas figuran en antologías de poesía peruana e hispanoamericana.

> Ir al ÍNDICE

11


2 MARTÍ, José (1964b). «El Poeta Walt Whitman». OC, 13, La Habana, Editorial Nacional de Cuba.

Semilla de protesta y vida en libertad en La guerra silenciosa de Meriam Bendayán

Alfredo Pérez Alencart

La poesía como bálsamo, pero también como promesa. La poeta reconociéndose en la temperatura de su corazón y en el de los demás, buscando cumplir una misión de universalidad. Los poemas como garzas blancas portadoras de mensajes, libres ya del grande silencio que guardaban más adentro de la bocamadre. Así pienso tras merodear por los veinte textos que Meriam Bendayán ofrece en su castellano del Perú, en su verdeante musicalidad de trasterrada, no sólo del precedente anclaje familiar (ésa selva y su espesura ardiente: «Quisiera, de pronto, navegar el Ucayali.»), sino también de otras errancias forzosas poniendo cerrojo a orientales tierras prometidas. Pero mejor, oigámosla: «Extiende tus alas rotas, corazón/ corazón remendado/ sediento del camino y sin cesar...»; «Soy la raza humana,/ que persiste en su marcha...». No se equivoquen al estimar sólo candor en las propuestas de Meriam Bendayán. El candor es ingrediente para la inocencia de su mirada atenta, proclive al necesario asombro. Ella ha ordenado sus textos en dos secciones, cual arcas de un cúmulo de gritos y plegarias. Indignación ante la bajeza de algunos, rastreros en pos de prebendas o favores («Sólo hace falta beber la misma copa./ Y todos > Ir al ÍNDICE

12


transitan en silencio la ruta marcada»; o estos otros versos: «Mientras caen argumentos y engaños/ persisten los dardos/ y voy aprendiendo el misterio de encontrar/ toda la victoria en un solo lugar.»); y además entrega al Dios de sus mayores, renaciendo en el Hijo, como cuando dice a su padre Samuel, ya fallecido: «Sin ti/ caminaré bajo el cielo de Abraham/ mi discurso de fe, caminos nuevos». Y entonces empieza «el recuento sagrado de todas las cosas»; renaciendo en sus cánticos, que surcan de lo terrenal hasta ampararse en lo místico y lo divino. Tienen savia de Juan de Yepes y de Teresa de Cepeda y Ahumada («Habitaré a tu abrigo y moraré bajo tu sombra;/ has llegado al fin, amado mío.»). Albergan semilla de protesta y Vida en Libertad. Aquí tienen el sencillo Pan Nuestro que ella promete a su hermana Martha; aquí tienen esa «Mudanza/ para vivir sin un lugar, bajo el lenguaje del agua prodigiosa/ que cambia...»; aquí tienen las potestades del amor que ha destilado Meriam Bendayán.

Profesor de la Universidad de Salamanca. España Miembro de la Academia Castellana y Leonesa de la Poesía Mayo 2011

> Ir al ÍNDICE

13


A mi madre, Eva A Martha, mi hermana A mi hermana Carmen

A todos los que sueñan: Aunque la muerte sobrecoja tu más grande tesoro, nunca dejes de soñar, creer y esperar


I

¿Qué importa que tu puñal Se me clave en el riñón? ¡Tengo mis versos, que son Más fuertes que tu puñal! JOSÉ MARTÍ Cuba, 1853-1895


CORAZÓN

Ese vehículo generoso que traspone la frontera invisible de la razón. Arte lleno de remiendos que incautado asoma lentamente sus manitos a la luz de la ventana. Y de pronto cavila en su curso abrigado al calor de una piel y lleno de sopor pregunta: ¿cómo despertaré la noche oscura? ¿cómo empezaré el parto sin gesta ni luz? He descubierto el dorso de tu espalda he conseguido abrir la celda dura y salir con el día cuando atisba la aurora. Extiende tus alas rotas, corazón corazón remendado sediento del camino y sin cesar bajo el sigilo de la gran mirada sueña sin anuncio, sueña corazón. Ahí, encumbrado en la cima, canta canta donde tu amor aguarda y la libertad abre su entraña y la vida levanta el sepulcro y vas dando voces corazón.

> Ir al ÍNDICE

19


SOY LA VIDA

Soy pez, río soy viento, tierra. Soy la vida. La esperanza que late y germina sobre el dolor de una madre que espera a la vera del camino el retorno de su hijo perdido. Soy la fuerza que llega en el último segundo cuando ya todo está perdido y esperas en silencio la muerte. Soy la vida. Mil sueños rotos dentro de una alforja vacía una lágrima perdida entre tus manos ajadas. Y además el hambre de muchos niños que vagan día y noche sin abrigo y no fallecen. Soy la raza humana que persiste en su marcha. Y el cántaro perdido mil veces buscado asoma su legado de fuerza y alegría. Cual rayo de sol que abriga en medio de un invierno frío. Soy la vida.

> Ir al ÍNDICE

20


Y revivo en cada aurora cual sonrisa que amanece sin razón extendida entre la gente. Porque un labrador exhala fatigas pisa al arado y ejecuta el rito feroz que fecunda segando con esfuerzo la viña del mañana comprometes mi existencia. Soy la vida.

> Ir al ÍNDICE

21


ASI ESTOY EN PIE

Como una flor misteriosa sin saber, sin pensar. Así estoy en pie. Con las manos abiertas el pecho desnudo. Sin preguntas ni razones sin motivos ni reclamos. He recibido una posta la estaca y la espada. En mis ojos la sorpresa. Así estoy en pie. Y mi corazón inevitable se funde en tu fuego colosal. Mitiga tu presencia cada hambre cada frío hasta colmarme. En medio de tus brazos me descubro sólo hace falta tocarte.

Ahora inapelable la aurora se levanta para caminar mi propio camino Así estoy en pie.

> Ir al ÍNDICE

22


LA GUERRA INVISIBLE

Allí, donde acaba la razón de lo tangible empieza el campo de batalla celeste y de favor sólo miramos las caras adustas.

El enemigo permanece invisible en los pliegues tenebrosos de la entraña. Agazapado se mimetiza en cada peregrino. Y los protagonistas de cada jornada levantan y bajan el telón repitiendo el mismo acto. Desde el confín nace la historia de causa y efecto para instalar con astucia la batalla que confluye por todas partes. Metida en este cuartel clavada con insistencia como una muralla sin horario voy carente de castigo. Y el camino insondable expande sus alas y la lucha invariable, resultó mi hábitat. Supe entonces del tigre volador de gran hermosura del leopardo que cambia su tapiz cada noche de los monos malvados cargados de argucias. Y todos traen la soez encomienda de otro. Después de haber visto, tanto aprendo a levantar mis manos y mi pecho jadeante abrir mi alma saturada de asechanzas cúmulo doliente de todas las heridas.

> Ir al ÍNDICE

23


Así llego a morar la casa del Guerrero y su mirada prodigiosa me cubre su agua generosa restaura mi cauce. Inexorable, ejecutas mi destino. Mientras caen argumentos falaces persisten los dardos de fuego caducan los dientes feroces. Entonces los días inmutables, agonizan. Para descubrir el misterio y encontrar en un sólo lugar, toda la victoria.

> Ir al ÍNDICE

24


PENSANDO

En medio de este mundo me envuelvo de color y despliego la rutina impregnada de costumbre. En medio de sonrisas hoscas voy por mi propio sendero en sentido contrario. Y veo cómo todos guardan el fardo de engaño silenciosos llevan cual valija de mano un hondo equipaje de cosas malolientes todas bien tapiadas, bajo el labial de moda. Es cada vez más lento y pesado caminar aquí en medio de consabidos papeles donde se rinde culto al engaño y la transa. En cualquier rincón, salta un grito jadeante saturado de orgasmo para romper la sorda rutina oh melodía absurda, que esgrime jerarquías. Gira el carrusel colmando de honores para pagar con aliento la imposible salida. Aquí las doncellas danzan emergen al unísono, con la noche oscura. Las olas feroces coronan la sinfonía rutilante y la canción ingrata, en esta tierra suena armoniosa. Los árboles crecen espigados las uvas tienen dueño y nombre propio para ser palpados, para ser tomados sólo hace falta beber la misma copa. Y en silencio, todos transitan la ruta marcada. Preñada de sueños imposibles coronada de favores perpetuos en este tiempo flagrante de esfuerzo sigo sin cambiar de senda donde el propio sol brilla, pariendo aunque todavía espero alumbrar

> Ir al ÍNDICE

25


al mediodía el primer parto. Será, cuando la senda se quiebre imperiosa para llenar este mundo conocido y torpe. ¿Cómo te digo lo que aguardo? ¿cómo te digo que te amo? pertenezco sin duda a tu torpe extrañeza para retornar de la muerte sucesiva del abismo y de ahí, vuelvo y de ahí, vuelve a la búsqueda constante del tesoro de tus ojos antes de saberte dormido en tu viaje sin despedida antes que me dejes sin prodigio, ni razón pensando.

> Ir al ÍNDICE

26


HAY TIEMPOS Y TIEMPOS

Hoy un tiempo para cada tiempo hay tiempos y tiempos. He visto pasar los días como pasan las olas y lo vivido se une a la tarea pendiente. Las marcas que deja la memoria permanecen imborrables cual agenda y la vida instalada está en tus pasos. Pero hay un tiempo sin tiempo cortada va la vida en pedazos. Recuerdo cuando el aire era cálido y la lluvia caía de vez en cuando. Entonces asomaba mi cabeza por el balcón de alas hermosas grosuras y mañanas. Entonces súbito se extinguía el aire lo oscuro normalmente me buscaba después aprendí a dejarme librar tras el asomo liviano de lo hermoso, hay más. Mientras el espacio se abre o se cierra con señales de sucesos nunca fortuitos que acontecen en el tiempo. Sin negarme a mí misma transito la senda y descubro la guía la pisada que gravita el día, el claroscuro sedienta te busco, como flor cuando amanece. Tiempo que sujeta, que marca y transporta como preguntar ¿quién eres o a dónde vas? quizá puedas decir: mi nombre es libertad. Vengo del lugar donde las leyes no caducan soy un pedazo de cielo en un estuche gris y opaco no te propongo seguirme sino más bien mirar lo Alto donde va la brisa suave en pos de su destino.

> Ir al ÍNDICE

27


Escucha la voz en calma del que amoroso aguarda hasta que el tiempo borre su ruta y me lleve para siempre hasta que en realidad sepas, que simplemente me quedarĂŠ donde vive lo invisible y cierto. Firme recorro la morada secreta: estoy contigo hasta el horizonte donde se pierde la memoria. Hay un tiempo para cada tiempo y hay un tiempo sin tiempo.

> Ir al Ă?NDICE

28


IQUITOS

Me encontré contigo me encontré conmigo en la melodía inmensa de tu verde lindo fue un hallazgo predecible, grato fue un pedazo de ayer trasladado al presente el encuentro tenaz de la memoria cierta y el latido fiero de esta mañana caliente llena de fragancias conocidas de tu gente. Aquí te miré de espaldas y te miré de frente al fin y finalmente conocí tu bandera de paz aquella de color celeste que ondea la flama cual popa o vuelo de Chisco que revolotea ésta, nuestra mañana partida de calor como la gente que canta y sonríe y la Plaza 28 no duerme, se levanta a toda hora y la Calle 2 de Mayo esperaba que llegue a renovar su hora, porque la hora nueva llega. Donde la mañana aletea y los pájaros cantan donde se levanta la esperanza por encima del viento trayendo el abrazo hermoso de la sangre y temprano voy portadora del prodigio de tu entraña. La brisa de muchos sueños acaricia mi piel te descubro en el nombre, en el hombre de a pie que surge de pronto tendido cara al cielo para instalar la corriente fraterna del amor nuevo de las manos amplias y dispuestas. Y vagas en cada sonrisa sin nombre todo habla de ti y de mí, del ayer y la sangre que late en todas partes, aquí. Hablemos sin voces el camino espera la espesa bruma marchita y la sombra del cálido amanecer tuyo Iquitos nos mira y nos acaricia es la aventura del encuentro total. Vivificas el origen y el camino se repleta cuando el alba levanta tu cálida sonrisa.

> Ir al ÍNDICE

29


Me encontrĂŠ contigo me encontrĂŠ conmigo para seguir la senda y el aroma generoso de tu verde lindo perdura en la esencia de tu obra prodigiosa.

> Ir al Ă?NDICE

30


LAS COSAS QUE TENGO

Las cosas que tengo, extrañamente no son las que hubiera pensado tener. Hay una larga lista la sed, el hambre amigos indisolubles de antes del desfallecimiento extraño y múltiple de historias y dolores antiguos de sucesivas desesperanzas. Lugar humano y común donde muchos piden pero nadie escucha y todos comen el mismo plato vacío de amor negado. Larga fila de espera soledades, dolores y nadas. En medio del rito feroz de la muerte caminaba el frugal refugio. Con paso sigiloso sondeaba la casa improvisada para parir gemidos largos y nadas. Sino implacable cual condena brutal de valles plagados de sombras. Buscando saciarme quedé derribada desnuda frente al espejo que invisible avizoraba el alma cautiva y sedienta. Si las aves se despiertan temprano la noche en su sueño languidece. El amanecer teje su hilo continuo y tenue enmienda el camino. Saciando voy la inquebrantable espera vuelvo de la piel y la locura vuelvo de la magia de tu engaño y te miro de lejos

> Ir al ÍNDICE

31


y te miro de cerca y no estás en mí para atraparme. De la lejana orfandad llega la pequeña niña que perdida vagaba mis caminos. Temblando en silencio nos miramos para encontramos en un abrazo largo que nos instala y nos funde en la región celeste de la libertad. Las cosas que tengo, extrañamente no son las que creí necesitar.

> Ir al ÍNDICE

32


EL HOMBRE

¿Qué es el hombre? Pienso. Hablando están mis manos de barro cantando la canción conocida que nadie escucha. El hombre camina en su afán en sus ojos certeros se vislumbra el dolor. Y es nuestro barro quien gime sin voz a diario prosigue su delirio. Nadie quiere mirar el espejo sonoro que muestra el ritmo zigzagueante de nuestros propios engaños. Transita el hombre buscando limpiarse usando sus mejores trajes. Y la herencia marchita anquilosada clama en las arterias tenebrosas del olvido. He visto las manos alzadas quebradas las rodillas. Y la esencia, desplegada busca pero el hombre se cubre de excusas dispuestas de razones calzadas una tras otra mientras el fango engañoso duerme su propio consuelo.

> Ir al ÍNDICE

33


Y la mente providente espera, espera y el espejo redondo observa y la conciencia callada despierta su sopor pausado a los pies de quien guía nadie calla sus múltiples miserias. ¿Qué es el hombre para que de él te acuerdes?

> Ir al ÍNDICE

34


A TODOS LOS QUE SUEÑAN

Tengo la mala costumbre de albergar aves extrañas que llenas de color brotan entre mis pechos. A diario trato de amarte. Y aquí dentro viven los múltiples sueños todos de distintos tamaños. Pero vez tras vez he quedado desnuda desprovista de todo lo que calzaban mis manos. Es innumerable la cuenta en que mis pequeños hijos se fueron sin siquiera crecer. Se van las palomas que crié y alimenté tan asiduamente de pronto dejándome despojada con las manos inmensamente vacías. Y he visto a cada hombre tropezar la misma valla que invisible ciñe la entereza y calza. Seguimos aquí aguardando el inesperado puntal de equilibrado ahínco que repare las paredes cuarteadas y los muros marchitos para que surjan aves palomares y frutos. Solo los pájaros conocen la ruta de retorno, al alba bajo el rocío matutino que lava vuelve cada uno, con sangre distinta celeste y grana.

> Ir al ÍNDICE

35


Bajo la consigna de lograr amalgamas retornan para inundar el lugar de los sueños rotos. Ahí, mis pechos opacos alcanzan su brillo restauran su fulgor mis manos sedientas. Como un combatiente que llega del exilio así, voy alcanzando el destino de mil sueños.

> Ir al ÍNDICE

36


II

Poemario Mudanza publicado en Lima el 2009. Versi贸n completa y corregida


Encuentro en el borde del camino Sobre la poesía de Meriam Bendayán

Pepe Farfán

Si entendemos la poesía como el arte de decir lo que es difícil decir, de llevar el lenguaje a los límites de la semántica y de la expresividad; si la poesía es la senda suprema de la connotación, de saber decir mucho diciendo poco; de encerrar sabiduría en una inexplicable economía de palabras; Y, además, si la poesía implica este uso del lenguaje pero con criterio artístico, dándole cadencia a las palabras, expresando belleza en los conceptos, en un esfuerzo por apelar a la mente y mucho más al alma, Meriam Bendayán es definitivamente una poeta. En sus textos se agolpan los conceptos en un desborde emocional continuo. Su poesía es intimista y personal, y nos convierte por momentos en cómplices privilegiados de sus aventuras, de sus desencuentros... pero sobretodo de sus encuentros. Porque el tema que corre como hilo conductor en sus versos es el encuentro, un encuentro que se da “en un mundo inhóspito”, un encuentro con el otro: Un encuentro con el padre (“caminaré al abrigo de tu recuerdo, a la brisa de tus sueños reflejados aquí”). Un encuentro con la hermana (“cesa de llorar, ven aunque todo el resto llueva en derredor, ven”). Un encuentro con una niña (“Esperando estoy por ti, hermosa niña de los ojos grandes”). Un encuentro con el amado (“no ha > Ir al ÍNDICE

40


sido fácil, no digo eso… ha sido un ejercicio constante, un aprender y desaprender…, un mirarte, tantas veces, tantas”). Pero, sobre todo, un encuentro con el trascendente y sus ineluctables consecuencias en el ser entero. Un encuentro que no llega fácil, que no brota espontáneo del camino sino que tiene su precio y su proceso. Comienza sutil, avanza con paso lento pero firme y en su momento más intenso llega incluso a “instalarse con derecho y sin uso de mi voluntad”. Y entonces se hace conquista. Pero no una conquista que mata sino una que da vida. Una conquista que produce la mudanza, la metamorfosis del alma, que hace “Libre de la soledad, el miedo y el frio” a quien la experimenta. Tanto que al final puede exclamar: “Y de ayer, nada”. Y es por eso que su poesía está cargada de optimismo, de la búsqueda del “país de lo esperado… para ser, al fin y al cabo para ser”. Pero no de optimismo vacío nacido de la negación del dolor, sino del optimismo que brota de la experiencia cotidiana con la bienaventuranza y la redención, del caminar diario con la seguridad de una compañía superior, de un amado supremo. Porque el amado llega dejando su sello, marcándolo todo y deslumbrando tanto que el verso declara: “estoy frente a Tu inimaginable belleza”. Pero no es un encuentro egoísta que se agote en el rictus íntimo de las dos almas. Es más bien un encuentro extensivo, que abre las puertas a la reconciliación general, que se brinda a todos. Un encuentro que se convierte en una invitación: “que lo caminado sea lavado, que pase lo ido y

> Ir al ÍNDICE

41


todo lo vivido, que corra el agua de vida para ti”… “tan sólo resucita, hazlo pronto, hazlo ahora”. Y es por eso que la poesía de Meriam no es sólo estética o recreativa. Es básicamente una invitación a experimentar lo que ella ha encontrado. Es una invitación a ponerse “al borde del camino” para encontrarse con el sublime, con el celestial, a vivir la plenitud del cielo y a comenzar cada uno para sí su propia mudanza.

Poeta. Escritor. Periodista. Autor de “Latidos”: http://www.l-a-t-i-d-o-s.blogspot.com Lima, 27 de agosto de 2009

> Ir al ÍNDICE

42


ESCAPO

Cuando la noche llega cuando llega la calma todos duermen aparentemente duerme también todo lo que me persigue duermes al fin (eso espero).

Y sutilmente como quien camina de puntas levanto mis ropas cojo mis pocas pertenencias una bolsa de paja que contiene el oro soñado el azul de una mirada un par de manos hacedoras y un corazón nuevo salgo a buscar lo no encontrado salgo a buscar lo verdadero escapo.

Acaso así obtenga la mirada que tiña de azul esta mañana grisácea acaso, así escapando encuentre al fin el país de lo esperado y tus milagrosas manos

> Ir al ÍNDICE

43


y mi bolsa de paja hallen la suerte de verterse.

Esperando están el oro soñado el azul de una mirada un par de manos hacedoras y un corazón nuevo.

Mientras en derredor todos duermen. Mientras pueda saldré caminando despacio saldré casi desnuda sólo porto una bolsa de paja es todo lo que tengo todo.

Escapo silenciosa para ser al fin y al cabo para ser la hora del parto está cerca escapo, escapo.

> Ir al ÍNDICE

44


LIBRE

Tengo varias cosas en las manos pero también en los ojos más aún en las entrañas. Voy pesando mi propio camino el recuento sagrado de todas las cosas y sin querer miro el espejo difuso, raro donde aparece el pasado, todo junto. Pasan en un instante frente a mis ojos escena tras escena sí pudiera amasarlas en mis manos tendría de un lado lágrimas y del otro vida.

Luego sigue el presente -aún más difícilahí veo a una mujer hermosa, plena llena de esperanza rica para dar sus ojos son tristes su mirada como un mar en calma su piel suave sus pasos firmes ella está frente a la puerta de la vida debe pasar, morir y vivir al mismo tiempo.

Cuando vi el amanecer hoy supe que sí lo lograría. Debo tomar la copa amarga de la muerte que trae vida y esperanza.

> Ir al ÍNDICE

45


En un rincón el oso con piel de tigre mira, trata, mide y perece al mismo tiempo. Dentro de mi corazón una luz divina guía el cambio.

Hace poco que lo conozco hace mucho que está ahí descubrí con cabal asombro cómo relame sus maldades cómo busca atraparme bajo sus formas inicuas basado en el calor de su hermoso pelaje saca las uñas, afila los dientes esgrime con lujuria la causa y razón de su grandeza.

Pero clamé cuando vi el amanecer hoy supe que sí lo lograría Y mirando el espejo difuso, raro pude vislumbrar el futuro apacible de las canas y el cansancio que soportan los años trasladados en paciencia y esperanza.

Anhelo mujer ver tus ojos profundos bañados en miel verte a plenitud libre del captor de tu alma

> Ir al ÍNDICE

46


de la soledad y el miedo y de cada tristeza que vaga perdida en el mundo del anhelo libre de ti y de mí.

Libre para vivir después de seguir tu muerte después de morir por fin. Libre para amarte cuando vi el amanecer hoy supe que sí lo lograría.

> Ir al ÍNDICE

47


LLEGÓ MI AMADO

Pensando estoy ¿cómo será encontrarte? ¡a totalidad encontrarte! pensando estoy ¿cómo será amarte? ¡al fin amarte!

Pensando en lo que pienso muero lentamente y no me quejo muero al quehacer y a lo esperado. Muero de amor por ti y muero.

Llegaste, como llega la brisa apacible marcándolo todo con sello indeleble. Sólo fue un día cualquiera que apenas recuerdo y lo marcaste todo con tu huella sin color.

Desde entonces he tratado de buscar soluciones he bajado todos mis sueños para meterte en mí y no lo contrario. Desesperado quehacer. Y cuando el oso de presa me perseguía

> Ir al ÍNDICE

48


ardía tu presencia como cerco de fuego y cuando cautiva lo buscaba tu dolor asomaba pausado y fiero.

De caminar caminos y correr carreras de pararme a la vereda levantando preguntas hoy estoy, conquistada a la fuerza y a la mala pero conquistada como quien derroca una ciudad sitiada como quien va destruyendo cada muro hasta llegar al meollo del hueso y del corazón.

Así estoy frente a tu inimaginable belleza como vencida de tantas glorias descubriendo la cumbre al bordear el alba a punto simplemente de ser poseída. Y tu fragancia llega como la aurora después de la noche oscura cuando al fin clarea el alba y trae tu presencia.

Y de ayer, nada y las fieras del campo desdentadas como si nunca hubiese pasado por aquí la densa oscuridad y la nada es que llegó mi amado y yo su novia, su dulce niña. La recámara está lista arde mi pecho gime mi vientre

> Ir al ÍNDICE

49


mi lecho aguarda dispuesto. Habitaré a tu abrigo, Amado mío

> Ir al ÍNDICE

50


MIS PIES

Todo el tiempo que use mis pies debo saber que sólo será para ir abriendo surcos abriendo brechas entre el cielo y tú.

Caminaré sin morar en esta tierra sin volver atrás sin pisar el mismo lodo.

Y conozco tu mirada la sobria dirección de tus engaños ¡huele mal!

Y sigo caminando siempre sin mirar atrás en mi ruta no hay recodos tampoco hay estaciones no se detiene el viento mientras gira ni deja de andar el sol por una nube. No me detendré. Seguiré abriendo surcos entre el cielo y tú.

Mientras camino a veces mis pies se duelen otras, quiero correr

> Ir al ÍNDICE

51


y tenderme en la arena infinita de tu ser finalmente cedo, quito, pongo y subo a tu morada para quedarme contigo Porque no se detiene el día y no cesa la lluvia cuando riega no me detendré porque abierto está el río entre el cielo y tú. Todo el tiempo que use mis pies.

> Ir al ÍNDICE

52


CUAL TAPIZ

Fueron arduos los caminos desplegados en constantes claroscuro fueron vastos los sueños que componían mares para buscar estrellas y mudas poblaban mi piel cual emisarias que vagaban en pos de lo perdido. Sino caduco, vigente y sin embargo necesario para al fin llegar.

Cuando tronó su voz emergieron los torrentes de mil aguas para quedar desnuda y despoblada por entero descubierta la absurda curvatura del yo y el eje desgastado de mi piel.

La verdad saturada simple como la lluvia hace brotar la hierba de la tierra. Como mudar escamas marchitas y volver de la muerte para recobrar la vida. Aprendida la lección encuentro silenciosa cada razón perdida se fecunda la entrega y mis pasos van regando este sendero.

Carente de cita, vencida

> Ir al ÍNDICE

53


he llegado al lugar deseado crece la tarea en mi pecho iluminรกndolo todo aunque no brilla igual ilumina. Forjada bajo el dosel de tu arco me cubriste cual tapiz para vivir, amรกndote.

> Ir al รNDICE

54


MUDANZA

Aquí, al borde del camino, pienso en todo lo que significa este lugar un mundo inhóspito, impensado una respuesta pronta, exacta la escuela precisa a cada paso. Aquí, sentada, instalaron con derecho y sin uso de mi voluntad el perfecto capullo en rededor tejido para mudar sin ninguna iniciativa criterios caducos y engaños.

Porque hubo un tiempo en que amaba únicamente tus ojos oscuros, bellos y sin saberlo, moría cual frágil osadía de codicias absurdas era como un hueco, lóbrego, vacío mis plumas grandes y hermosas desplegaban el rictus pero igual, moría.

Mas ahora el lenguaje del agua cambia se transforma en pronto río, caudaloso que prodigioso camina mis venas invisibles y todo criterio finamente esculpido, cae también se rinde lo pasado, cae todo perece perdido, estando aquí nada tiene referente con nada la inédita respuesta: estar aquí. Realidad motora de cada día

> Ir al ÍNDICE

55


y el fino arte de mis dedos cede al impulso no perezco, escribo y vivo. Mi vestido ágilmente fue cambiado en una noche quizá de verano azul pero más exactamente de frío agosto como hoy, que llueve.

He pasado del húmedo adobe y la pared fría al tibio perfume que cede lentamente a tu paso aun queda una alforja pequeña de cosas guardadas que voy cambiando poco a poco, cual viejo trueque. La plegaria contraria y la sorda morisqueta persisten cual inútil desvarío, corazón caduco muerto te cambio por calor radiante, por espera sin embargo no cambiaría la camiseta morada ni mi ser azul, esas son mis tareas diarias.

Aquí, junto a todos los que dicen que sonríen donde todos aman y nadie se entera donde la ficción es real melodía de mentiras y cizañas. Aquí, cambiada, vestida en plena mudanza lentamente mitigo todo lo viejo y pesado con tibia y delicada sutileza, moveré mi densa cobija para ser irradiada por tu luz admirable para vivir plena de amores de todo lo nuevo y de sonrisas. He llegado como quien arriba a su propia morada mudanza para vivir sin un lugar

> Ir al ÍNDICE

56


bajo el lenguaje del agua prodigiosa que cambia y se transforma en pronto río caudaloso.

Colmado está mi pecho y camino para tocarte.

> Ir al ÍNDICE

57


SIN TI

A veces cuando llueve me llega tu presencia como si de pronto un ave sobrevolara mi ser en busca de su nido llega tu sonrisa cálida tus amplias manos tu abrazo dispuesto.

A veces cuando llueve llueven mis ojos por ti.

Solo a veces, cuando la añoranza gime su propia canción y trae tus cantos de ayer, con el aire de hoy tus tangos y tus valses pugnando por salir como tus sueños tu selva y su aroma lejano sobrevuelan mi ser.

Me dejaste colmada de sueños caminando la esperanza de cumplirlos uno a uno. Me dejaste tu estrella, la que no está rota tu reloj sin tiempo un pueblo y un destino por extender por componer mañanas.

Me dejaste tu bitácora de vuelo con mil odiseas y mamá que como siempre dice que no llora.

> Ir al ÍNDICE

58


Sin ti caminaré bajo el cielo de Abraham mi discurso de fe.

Al abrigo de tu recuerdo con la brisa de tus sueños reflejados aquí iré a la plenitud de la estatura plena para tomar las armas y asaltar victorias.

Surcando el sendero impalpable con quehaceres diversos abro trocha para desarraigar y plantar como quien toca el lugar esperado, caminos nuevos.

Por la gracia del D-os de nuestro pueblo y por ti, papá Samuel.

A veces cuando llueve llueven mis ojos por ti.

> Ir al ÍNDICE

59


POUR MARTHA

Quisiera regresar en un viaje imprevisto sin agenda, sin boleto y sin ticket. Quisiera llegar al lugar donde yacen los sueños como si penetrase ayeres como si extrajera tus pendientes para plantarlos aquí.

Y mirando mejor en tus ojos hermosos vuelve en ellos todo lo pasado quereres plagados de afanes de sudores y labranzas en nosotras todo, persiste en tus ojos hermosos que no cesan de llorar.

Quisiera la fuerza para esculpir lo mejor en tus manos y que sea gestado para detenernos juntas a cada paso sólo para saborear más milagros. Quisiera que de pronto te fuere arrancado el telúrico collar que sujeta tu cuello: combate y tormenta soledades y nadas, lo de antes.

Hermana, un canto temprano una espera larga y aquella escalera roja vestida de verde como asida a la esperanza. > Ir al ÍNDICE

60


Aun hoy todo permanece en tus ojos hermosos cesa de llorar, ven aunque llueva alrededor, ven. Hermana, siempre tú la más hermosa.

Quisiera, así, de pronto extender mis manos y tocarte que lo caminado sea lavado que pase lo ido y todo lo vivido que corra el agua de vida para ti y discurra lo aprendido, pronto.

Ahora, por pura gracia vayamos lavadas y cambiadas la mesa está servida. Con zapatos nuevos andaremos ayeres para recomponer y labrar el Pan Nuestro para conocer la verdad y ser libres.

> Ir al ÍNDICE

61


HERMOSA NIÑA DE LOS OJOS GRANDES

Hermosa niña de los ojos grandes expresivos y hermosos. Es muy difícil ver asomarse el dolor y la lluvia incesante en tus ojos hermosos. Es muy difícil tratar de hacer algo.

Si pudiera ay, si yo pudiera...

En un segundo te pondría en el mejor lugar ahí donde el día nace despacio cuando el cielo clarea y todo está en calma cuando nadie habla, ni los pájaros ahí te pondría como la otra noche para que te amanezca el alma y el corazón de una vez y por entero para que sepas, creas y pienses que los momentos son solo eso: momentos y que lo real está por dentro por dentro es donde nace la aurora.

Ahí dentro se produce el cambio sólo anhela pide, busca pero en ti y nunca fuera. En ti está la vida y no la muerte

> Ir al ÍNDICE

62


la esperanza y el mañana. Ahí está mi alegría, niña hermosa.

Si pudiera ay, si yo pudiera...

Todo está en ti (ruego se produzca el cambio) que amanezca mañana, mi hermosa niña pero que al amanecer tus ojos sonrían como antes que la lluvia se espante y sepas que lo oscuro discurre y la luz llega como el día sin presagio sólo anhela pide, busca pero en ti y nunca fuera.

No vuelvas a llegar llena de polvo en las noches rosadas no vuelvas a morir cuando te llama la vida. Tan sólo aprende descúbrete a ti misma tan sólo, tan sólo resucita.

Descubrirás la indescifrable fuerza que vive en el fondo de tus ojos hermosos. Esperando estoy por ti hermosa niña de los ojos grandes. Esperando que amanezca para ti mi amada niña, mi reina preciosa compañera y amiga

> Ir al ÍNDICE

63


hermana y tesoro desde mi corazón insondable tú la vida.

Hermosa niña de los ojos grandes

> Ir al ÍNDICE

64


TE AMO

Te amo cuando te miro ausente cuando no espero nada te amo sin aprobación o recompensa sin llantos simplemente, sé que te amo. No ha sido fácil no digo eso ha sido un ejercicio constante un aprender y desaprender un mirarte, tantas veces, tantas.

Como quien va tiñendo un cielo nuevo poco a poco como muriendo y naciendo al mismo tiempo simplemente, sé que te amo. No hay mucha explicación posible te amo para siempre te amo.

Cuando extiendo mis manos cuando te miro en silencio cuando simplemente estás cuando especialmente cedo simplemente, sé que te amo Sin prisiones, ni posesiones sin territorios

> Ir al ÍNDICE

65


sin conquistas, ni temores.

Te amo no me debes nada nada espero nada pido, ya no hay ilusiones mis ojos no divagan con firmeza estoy a tu lado como una roca tendida bajo el cielo como quien aguarda en silencio una caricia divina que lo restaure todo.

Simplemente, sé que te amo con la única fuerza que poseo como un torrente que trasmuta y cambia que lava y redime las muchas realidades idas te amo cara al sol con tu nombre y el mío con nosotros, lo que somos: uno solo.

Simplemente, sé que te amo.

> Ir al ÍNDICE

66


La guerra invisible, libro de poesía de Meriam Bendayán, edición digital julio de 2013 editado por Social Media & Comunicaciones

67


Para que un poeta sea bueno, deberá establecer un puente emotivoespiritual entre él y el lector. Esto será suficiente. Será bueno porque habrá llegado al alma de quien lo lee. Que solo alcance a la mente no es suficiente, Meriam Bendayán llega. Sus sentires conmueven, sacuden, despiertan el apetito por pan del cielo, representado en este caso por sus poemas. Eugenio Orellana Presidente ALEC Internacional

Se trata de un canto a la vida llana, es la poética de los actos de la cotidianidad, se recuenta aquí los gestos comunes a todos los habitantes del planeta. Los poemas de Meriam Bendayán recorren las praderas terrenas de la biografía de todo el mundo, pero con exaltaciones y accidentes que corresponden a sus particulares anhelos y necesidades respecto del amor y de la confluencia en la divinidad que es el todo y donde soledad y dolor se extinguen. ¿Será La guerra invisible aquella que libran los ángeles? La lectura de este poema rio aromado de celeste, me ha persuadido, en efecto, que se trata de la batalla de querubines y serafines pero de carne y hueso y armados de vicios y virtudes en pos de la liberación.

Julio Heredia

68


LA GUERRA INVISIBLE. Meriam Bendayán (Poemario)